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Los Derechos Fundamentales, tal y como hoy se conocen, hacen su aparición inicial en

el Estado Constitucional en un documento frecuentemente diferenciado de la propia

Constitución, se encuentra consagrado en la Declaración de los Derechos del Hombre y

del Ciudadano promulgada por la Asamblea Nacional Francesa el 26 de junio de 1789.

Al definir el concepto de derechos fundamentales se estableció que son derechos

subjetivos. Ello implica un conjunto de facultades que corresponden al individuo y que

éste puede ejercitar para hacer efectivos los derechos que las normas legales le

reconocen. Pero sus funciones pueden observarse en otras dos dimensiones. Los

derechos fundamentales se colocan como principios objetivos de un ordenamiento

jurídico. Esto indica que el legislador tiene la obligación de dictar las normas necesarias

para la preservación de estos derechos en las relaciones individuales en el seno de la

sociedad. De tal suerte, también se erigen como garantías institucionales consideradas

como elementos arquitecturales indispensables para el orden constitucional.

Si de evolución del concepto de derecho subjetivo se refiere, lo primero que salta a la

vista es que su origen se encuentra ligado a una concepción del mundo; esencialmente el

individualismo. Deriva de ello la concepción clásica del derecho subjetivo, como un

poder del individuo.

• Derechos Fundamentales de la Persona

Artículo 2 de la Constitución Política del Perú

Inciso 24 A la libertad y a la seguridad personales. En consecuencia:

a. Nadie está obligado a hacer lo que la ley no manda, ni impedido de hacer lo que ella
no prohíbe.
b. No se permite forma alguna de restricción de la libertad personal, salvo en los casos
previstos por la ley. Están prohibidas la esclavitud, la servidumbre y la trata de seres
humanos en cualquiera de sus formas.

c. No hay prisión por deudas. Este principio no limita el mandato judicial por
incumplimiento de deberes alimentarios.

d. Nadie será procesado ni condenado por acto u omisión que al tiempo de cometerse no
esté previamente calificado en la ley, de manera expresa e inequívoca, como infracción
punible; ni sancionado con pena no prevista en la ley.

e. Toda persona es considerada inocente mientras no se haya declarado judicialmente su


responsabilidad.

f. Nadie puede ser detenido sino por mandamiento escrito y motivado del juez o por las
autoridades policiales en caso de flagrante delito. El detenido debe ser puesto a
disposición del juzgado correspondiente, dentro de las veinticuatro horas o en el término
de la distancia. Estos plazos no se aplican a los casos de terrorismo, espionaje y tráfico
ilícito de drogas.

En tales casos, las autoridades policiales pueden efectuar la detención preventiva de los
presuntos implicados por un término no mayor de quince días naturales. Deben dar
cuenta al Ministerio Público y al juez, quien puede asumir jurisdicción antes de vencido
dicho término.

g. Nadie puede ser incomunicado sino en caso indispensable para el esclarecimiento de


u n delito, y en la forma y por el tiempo previstos por la ley. La autoridad está obligada
bajo responsabilidad a señalar, sin dilación y por escrito, el lugar donde se halla la
persona detenida.

h. Nadie debe ser víctima de violencia moral, psíquica o física, ni sometido a tortura o a
tratos inhumanos o humillantes. Cualquiera puede pedir de inmediato el examen médico
de la persona agraviada o de aquélla imposibilitada de recurrir por sí misma a la
autoridad. Carecen de valor las declaraciones obtenidas por la violencia. Quien la
emplea incurre en responsabilidad.
Comentario:

Todas las personas tenemos derecho a la libertad y a resguardar nuestra seguridad en


caso de que la ley quiera por ejemplo, ponernos en prisión sin haber probado nuestra
responsabilidad. Para esto también se crean las garantías constitucionales, creada para
que el ciudadano pueda de una manera protegerse de abusos de autoridad.

Ejemplo aplicado al uso de Habeas Corpus

A la salida de la ¨Bailanta de Fabi¨, se produce un incidente entre algunos asistentes. Al


intervenir la fuerza pública, las personas implicadas en el desorden se dispersan. La
policía comienza la persecución de los mismos para su detención, por los destrozos que
han ocasionado. En las inmediaciones del lugar del hecho, Ariel, se encuentra camino a
su casa; el joven es divisado por la policía. Los mismos suponen que él es uno de los
responsables de los destrozos y proceden a su detención, sin mediar orden judicial,
trasladándolo a la comisaría de la zona.

¿Cuál sería la garantía qué tiene la ley frente a esa conducta?

La medida que corresponde tomar es presentar ante el juez una acción de Habeas
Corpus, para que haga cesar la privación de la libertad, pudiéndolo hacer cualquier
persona sin formalidad procesal alguna, aun verbal. En la práctica, interviene un
profesional abogado quien realiza la presentación correspondiente. El juez dentro de las
24 horas debe disponer sobre el pedido. En este caso debe ordenar la libertad, por no
existir causas de detención, ni orden judicial que la autorice.

Por último vale aclarar que hay diversos tipos de habeas corpus.