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UNIVERSIDAD ANDINA

NESTOR CACERES VELASQUEZ


FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
ESCUELA PROFESIONAL DE OBSTETRICIA

TRABAJO ENCARGADO
TEMA:

PELVIS ESTRECHA
PRESENTADO POR:

MARIBEL FLORA MAYTA FLORES

SEMESTRE Y SECCION:

II Sección única

Puno, Mayo del 2019


DEDICATORIA
En primer lugar quiero agradecer a mi familia y amigos
por el apoyo que me ofrecieron en todo el proceso de
elaboración de esta monografía, por las buenas ideas que
supieron transmitirme y por la confianza que pusieron en
mí. A mis padres por ser mis guías y en especial a mi
madre por su apoyo incondicional, ya que junto a ella
vengo concretizando uno de mis más preciados sueños.

Por último, quiero agradecer la colaboración de mis


docentes, quienes me brindan parte de su tiempo para
ayudarme con sus ideas y aportes muy necesarios y
oportunos.

ii
AGRADECIMIENTO
Agradezco a Dios, a mis padres y hermanos por su amor
y apoyo incondicional en todo momento, a mis docentes
por sus sabias enseñanzas, y a todas las personas que
vienen contribuyendo en mi crecimiento personal y
profesional día a día.

A mis compañeros(as) que de alguna manera me ayudan


y contribuyen con una agradable sonrisa en el ambiente
de estudio.

iii
INDICE
DEDICATORIA .........................................................................................................................ii
AGRADECIMIENTO ...............................................................................................................iii
INDICE ...................................................................................................................................... iv
INDICE DE ILUSTRACIONES .............................................. Error! Bookmark not defined.
INTRODUCCION ...................................................................................................................... 5
CAPITULO I .............................................................................................................................. 6
1.1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA .................................................................... 6
1.2. DELIMITACIONES .................................................................................................... 7
1.3. JUSTIFICACION ........................................................................................................ 7
1.4. OBJETIVO. ................................................................................................................. 7
CAPITULO II ............................................................................................................................. 8
2.1. CONCEPTO DE LA PELVIS ..................................................................................... 8
2.2. ESTRECHEZ PELVICA ............................................................................................. 9
2.3. LA PELVIS ESTRECHA ¿ES UN RIESGO EN EL PARTO? ................................ 10
2.3.1. ¿Existe un riesgo en el parto por tener la pelvis estrecha? ................................. 10
2.4. ¿CÓMO INFLUYE EL TIPO DE PELVIS EN EL PARTO? ................................... 11
2.4.1. Desproporción feto - pélvica y parto .................................................................. 12
2.5. RIESGOS QUE TRAE TENER LA PELVIS ESTRECHA DURANTE EL
EMBARAZO ........................................................................................................................ 12
2.6. PELVIS OSEA .......................................................................................................... 14
2.6.1. Sectores de la pelvis ........................................................................................... 15
2.7. FACTORES QUE INFLUYEN EN EL PARTO: TAMAÑO DE LA PELVIS ........ 16
2.7.1. El desarrollo de la pelvis durante el embarazo ................................................... 16
2.7.2. Tipos de pelvis .................................................................................................... 17
2.8. LA IMPORTANCIA DE LA PELVIS COMO FACTOR DEL PARTO. ................ 18
2.8.1. Canal del parto .................................................................................................... 18
2.8.2. Factores del parto................................................................................................ 19
2.9. CAUSAS DE LA PELVIS ESTRECHA ................................................................... 20
2.9.1. El efecto de una pelvis estrecha en el curso del embarazo y el parto ................. 20
2.9.2. El curso del parto en una pelvis estrecha ............................................................ 21
CAPITULO III ......................................................................................................................... 23
3.1. CONCLUSIONES ..................................................................................................... 23
3.2. RECOMENDACIONES ............................................................................................ 24
3.3. BIBLIOGRAFIA ....................................................................................................... 25

iv
INTRODUCCION
La mortalidad materna es un gran problema de salud pública en el mundo debido a sus
repercusiones en el desarrollo social. En el embarazo es uno de los factores de riesgo de alto
impacto para la mortalidad materna, no solo por las implicaciones psicológicas y sociales que
conlleva, principalmente el hueso pélvico.

Uno de los aspectos que aumenta el riesgo en el embarazo está relacionado con la
desproporción cefalopélvica, que es la tercera causa de cesárea en mujeres embarazadas
menores de 20 años porque la pelvis no está consolidada. (1)

El principal origen en la estructura ósea de la madre que causa este problema es una pelvis
estrecha (2) que generalmente se detecta por ultrasonido en el último trimestre del embarazo
en el mejor de los casos; sin embargo, en la mayoría de los casos, el problema se observa solo
durante el parto, lo que lleva a una cesárea de emergencia y pone en riesgo la vida de la madre
y el niño. (3) Este es quizás el factor de riesgo más importante de origen óseo estructural
cuando se decide el tipo de parto para evitar una distocia debido a la desproporción
cefalopélvica. (4)

La región pélvica de las mujeres debido a su particular morfología, la que complica el dar a
luz a un bebé, tras una investigación revela que, a partir de la edad reproductiva, la estructura
de la pelvis de las mujeres empieza a diferenciarse para propiciar las condiciones óptimas
durante el parto. El estrógeno y la alimentación son factores clave de este desarrollo.

Un nuevo estudio, publicado en la revista PNAS, muestra que la morfología de la pelvis de las
mujeres cambia a lo largo de los años. Así, con el tiempo se adapta a los patrones hormonales
y facilita el parto.

El “dilema obstétrico” -término acuñado por el antropólogo Washburn- plantea por qué la
evolución no ha preparado la pelvis femenina para tener partos más sencillos y menos
dolorosos, ya que mientras la raza humana tarda nueve horas de media en dar a luz.

Las hipótesis sugieren que el tamaño y la forma de esta región anatómica de las mujeres
representa un equilibrio entre la necesidad de una pelvis ancha, para dar a luz a bebés de un
tamaño cerebral grande, y la necesidad de una pelvis estrecha, para una locomoción bípeda
eficiente. (5)

5
CAPITULO I
1.1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA.

Cuando una mujer va a dar a luz, tiene dos posibilidades para el nacimiento de su bebé:
El parto natural o la cesárea.

Últimamente, la segunda opción es la más común, en muchos países del mundo


desarrollado, precisamente por ser una práctica cada vez más común.

La pelvis es un hueso que forma una cavidad. Es como un embudo osteomuscular que
se estrecha hacia abajo, limitado por el hueso sacro, el cóccix y los coxales y los
músculos de la pared abdominal inferior y del perineo. Algunas mujeres creen que tener
la pelvis estrecha puede dificultar el parto natural, obligándola a realizar
indudablemente una cesárea.

Lo cierto es que, la mayoría de las veces, no se puede saber si el tamaño de la pelvis


dificultará o no la salida del bebé por el canal de parto, puesto que la pelvis no es una
estructura rígida, sino que tiene la capacidad de adaptarse al crecimiento del útero y el
tamaño del bebé. Asimismo, también el bebé es capaz de irse adaptando al tamaño y la
forma de la pelvis mediante diversos movimientos y torsiones para deslizarse por su
interior y poder descender por el canal de parto, por lo que, hasta el momento del parto,
no se podrá saber con seguridad en la mayoría de los casos.

Por lo que tener una pelvis estrecha no es justificación para realizar una cesárea, puesto
que, en la mayoría de los casos, la mujer podrá dar a luz por vía vaginal sin ningún
problema. No obstante, la postura al dar a luz y el tamaño del bebé y de su cabeza
influirán en que el parto se pueda llevar a cabo por vía vaginal o no.

En cuanto al tamaño y peso del bebé, lo que más influye para que pueda salir sin
problemas por la pelvis es la desproporción feto - pélvica, también llamada
desproporción pélvico - fetal o cefalopélvica. Esto implicaría que el bebé es mucho más
grande que la pelvis, por lo que no podría pasar a través de ella.

Además, no es lo mismo estar delgada o no tener la cadera muy ancha que tener la
pelvis estrecha. Una mujer puede estar delgadita y no tener muchas caderas, pero tener
el tamaño de la pelvis perfectamente normal.

La OMS envió un pronunciamiento en que recuerda que lo ideal es mantener una tasa
de cesáreas entre el 10% y el 15% de todos los nacimientos. El documento aclara que
6
las cesáreas sí son eficaces para salvar la vida de la madre y del bebé o para evitar
enfermedades o complicaciones, pero esos casos no son tan frecuentes. Entonces cabe
preguntarnos ¿La pelvis estrecha determina la realización de una cesárea? (6)

1.2. DELIMITACIONES.

Por el corto tiempo disponible para el presente trabajo se encontró dificultades para
hacer el diagnóstico, porque las historias clínicas no están disponibles para estos
trabajos ya que solo se proporcionan cuando se trata de trabajos de tesis y en el servicio
de Internet no hay mucha información disponible, solo la incluyen como una de las
causas por las que se decide practicar una cesárea.

1.3. JUSTIFICACION.

Revisando bibliografía en el servicio de Internet se ha tomado conocimiento que la


realización de la operación cesárea se ha incrementado en todo el mundo,
subestimándose de esta forma la capacidad natural de la mujer para dar a luz y de esta
forma aumenta las probabilidades de complicaciones al someterlas a un riesgo
anestésico y quirúrgico, ha sido el motivo de constantes trabajos de investigación.

Teniendo como problema cual son los factores causales de las indicaciones de cesárea,
y si realmente estos han sido justificables desde el punto de vista médico.

Por todo lo mencionado, el desarrollo del presente trabajo cuyo objetivos es indagar
sobre nuestra realidad con respecto a la recurrencia de la pelvis estrecha y su relación
con la cesárea, además el hecho de abordar esta temática y conocerla redundará en
menor riesgo y mayor confort a la mujer en el momento del alumbramiento,
constituyendo un aporte en beneficio de futuros trabajos sobre esta temática y nos
permitirá profundizar conocimientos que servirá como base para otras futuras
investigaciones.

1.4. OBJETIVO.

Determinar si la pelvis estrecha es un factor de riesgo maternos que se asocian con la


cesárea en mujeres gestantes atendidas en el Hospital Regional Manuel Núñez Butrón
de la ciudad de Puno.

7
CAPITULO II
2.1. CONCEPTO DE LA PELVIS.

La pelvis es la porción del esqueleto humano formada por los huesos coxales y las dos
últimas piezas de la columna vertebral; constituye la porción inferior del tronco y
corresponde a la parte media del cuerpo. La pelvis sostiene por detrás los tres primeros
segmentos de la columna vertebral y descansa sobre los dos fémures. (7)

La pelvis posee una forma de cono truncado en su conformación general, presentado


una circunferencia superior, una superficie exterior o exopélvica, una superficie interior
o endopélvica y una circunferencia inferior o estrecho. (8)

El primero en describirla anatomía de la pelvis materna fue Andrés Vesalio en 1543, y


es Savonarola en 1560, quien introduce el concepto de desproporción feto- pélvica. En
1762 Willam Smelie, realiza la primera descripción del mecanismo del parto y es el
primero que mide el diámetro conjugado diagonal. La evaluación de la relación feto-
pélvica se realizó en forma manual, hasta después del descubrimiento de los rayos Xpor
Röentgen 1895. En 1897, la primera imagen radiográfica de la pelvis materna la realizó
Albert en Alemania y Varnier en Francia. (9)

El médico deberá evaluar de manera cuidadosa las variaciones en la arquitectura


pélvica, porque el progreso del parto está directamente determinado por la secuencia de
las actitudes y posiciones que el feto podrá asumir en su paso a través del canal del
parto; ya que el Feto no tiene una conducta activa en el trabajo de parto, se comporta
como un elemento móvil pasivo, cuya evolución está dada por su forma y por la
adaptación a la misma a la peculiar conformación que presenta el canal del parto. Por
esta razón, la valoración de los diámetros pélvicos es una parte importante durante el
trabajo del parto.

La pelvis femenina está constituida por la unión de 3 huesos: el sacro y los 2 iliacos o
coxales, los cuales se unen al sacro que recoge la presión de todo el tronco y lo trasmite
a los huesos iliacos, y éstos lo pasan luego a los fémures. La pelvis femenina es más
amplia que la masculina; el plano del estrecho superior (ES) tiene una inclinación de 60
a 70° sobre la horizontal. (10)

8
2.2. ESTRECHEZ PELVICA.

La estrechez pélvica, puede presentarse en el plano de la entrada a la pelvis, en el plano


medio, o en el plano de salida o estrecho inferior. Los diámetros importantes en el
estrecho superior son el anteroposterior y el transverso. Se denomina diámetro
conjugado verdadero la distancia que hay entre el promontorio sacro y el borde superior
de la sínfisis púbica. El diámetro conjugado obstétrico es la distancia entre el
promontorio sacro y el sitio más cercano de la cara posterior de la sínfisis púbica.
Diámetro conjugado diagonal es la distancia entre el promontorio sacro y el borde
inferior de la sínfisis (el único que se puede medir clínicamente). El diámetro obstétrico
se calcula restando 1,5 a 2 cm al diámetro conjugado diagonal y es el menor del
estrecho superior. (11)

Se considera estrechez pélvica en el plano superior un conjugado diagonal menor de


11,5 cm o un obstétrico menor de 10 cm. Grados leves de estrechez pueden permitir
encajamiento mediante el mecanismo del asinclitismo. El asinclitismo anterior, en el
cual la sutura sagital se encuentra más cerca del sacro, es más favorable que el
posterior, donde la sutura sagital está más cerca del pubis. (11)

Estrechez del plano medio. El plano medio está limitado por el borde inferior de la
sínfisis del pubis, las espinas ciáticas y el sacro, en la unión de la 4ª y la 5ª vértebra.
Son causas de distocia a este nivel las espinas ciáticas prominentes (diámetro
interespinoso menor de 10 cm), la convergencia de las paredes laterales y la escotadura
sacrociática estrecha. Por lo general producen detención persistente del descenso y de la
rotación en una variedad posterior o transversa profunda. (11)

Las estenosis del estrecho medio originan las distocias pélvicas más importantes.-
Estrechez del plano de salida o inferior. Casi siempre se asocia a estenosis del estrecho
medio y debe sospecharse cuando hay espinas ciáticas prominentes (disminución del
diámetro transverso), sacro inclinado hacia adelante, diámetro anteroposterior del
estrecho inferior corto (este diámetro va desde el borde inferior de la sínfisis hasta la
punta del sacro), o disminución de la distancia entre las tuberosidades isquiáticas
(diámetro intertuberoso menor de 8 cm). Este tipo de pelvis se conoce como
infundibuliforme. (11)

9
2.3. LA PELVIS ESTRECHA ¿ES UN RIESGO EN EL PARTO?.

Muchas mujeres delgadas o con las caderas estrechas piensan que cuando se queden
embarazadas no van a lograr llevar su embarazo a término, y que probablemente el bebé
salga antes de lo previsto. Otras, piensan que, a la hora de dar a luz, una pelvis estrecha
va a impedir el paso del niño por el canal del parto, y que finalmente el bebé tendrá que
nacer por cesárea. (12)

Hay muchos mitos sobre estos temas, pero también una parte de verdad. Te contamos si
realmente existe un riesgo en el parto por tener la pelvis estrecha. (12)

2.3.1. ¿Existe un riesgo en el parto por tener la pelvis estrecha?.

No es lo mismo delgadez que estrechez de pelvis. Se puede estar delgada pero


tener una pelvis ancha, y en principio ninguna de las dos cosas resultan un
problema a la hora de dar a luz. (12)

La pelvis está formada por varios huesos al final de la espalda, y en ella se


alberga el bebé durante los 9 meses de gestación. Algunas mujeres piensan que
si tienes una pelvis estrecha el bebé no tendrá sitio para crecer, por lo que,
además de salir antes de tiempo, tampoco podrá nacer de modo natural, sino a
través de una cesárea. (12)

Lo cierto es que esto no es exactamente así, ya que a priori no hay caderas


estrechas hasta el momento del parto. La pelvis se va adaptando poco a poco a
lo largo de todo el embarazo, y se va dilatando a medida que va creciendo el
bebé. Por otra parte, el bebé también ayuda al proceso, adaptándose a la forma
de la pelvis. (12)

En el momento del nacimiento, los huesos de la pelvis se dilatan, formando el


canal del parto por donde descenderá el bebé, así que lo importante no es tanto
el tamaño de la pelvis como si la dilatación es suficiente. Solo en el caso de que
la mujer no dilate se practicará una cesárea. (12)

Debemos romper el mito de que las mujeres que miden menos de 150 cm tienen
más riesgo de padecer un parto prematuro, ya que a lo largo de la historia las
mujeres han sido más bajitas que ahora, lo que nunca ha supuesto un problema,
y la mayoría de ellas daban a luz de forma natural. (12)

10
Lo que sí hay que tener en cuenta es la proporción del bebé con respecto a la
pelvis. Es decir, aunque tengamos una pelvis de tamaño normal puede ser que
nuestro bebé sea excesivamente grande o pesado y la apertura de dilatación no
sea suficiente para que el bebé salga por ella. En estos casos, lo que hay que
tener en cuenta es la genética de los padres, ya que si los padres son muy altos o
anchos, lo normal es que su bebé también lo sea. El problema vendría si la
madre es bajita y el padre muy alto, y el bebé saca la genética del padre, en ese
caso puede ser que exista un riesgo de parto prematuro. (12)

En realidad, solo una de cada 250 mujeres tiene la pelvis más estrecha de lo
normal. Existen ejercicios que ayudan a flexibilizar la pelvis como es la danza
árabe, o el yoga para embarazadas, y en el momento del parto lo más
recomendable es dar a luz de cuclillas, ya que es la forma en la que la pelvis
queda más abierta para dejar paso al bebé. (12)

2.4. ¿CÓMO INFLUYE EL TIPO DE PELVIS EN EL PARTO?.

La pelvis no es una estructura rígida y fija, sino que tiene una gran capacidad para
adaptarse. Por otro lado, hay que tener en cuenta que el niño es capaz de adaptarse a la
pelvis materna, mediante rotaciones y contorneos, con el fin de deslizarse mejor por el
interior de la pelvis y el canal del parto. (13)

La posición en la que se da a luz también tiene mucha importancia. En muchos casos,


aunque la pelvis sea estrecha, dar a luz en cuclillas favorece el paso de la cabeza del
niño por el interior de la pelvis. (13)

De todos modos, si se tienen en cuenta las características físicas del papá, se puede
hacer una valoración preventiva. Si, por ejemplo, el padre del niño se parece a la mamá
(en altura y en conformación física), es probable que el pequeño se parezca a sus padres
y que, por tanto, no existan obstáculos para un parto natural. (13)

Otro factor importante que hay que considerar es el peso estimado que el bebé tendrá al
nacer: aun siendo un dato "imperfecto" (se calcula con una aproximación de cerca de un
10% de error), la valoración del peso fetal efectuada durante la ecografía de las 32-34
semanas, posiblemente completada con un posterior control a las 36 semanas de
embarazo en caso de dudas, puede proporcionar un dato relevante en la elección del
modo en que se dará a luz. Aunque, al final, es la valoración clínica el elemento
fundamental de juicio. (13)
11
2.4.1. Desproporción feto - pélvica y parto.

Por lo que se refiere al riesgo de un parto prematuro debido a la complexión


delgada, algunos expertos sugieren que las mujeres que miden menos de 150-
160 cm pueden encontrarse con un mayor riesgo de parto antes de término,
aunque esto también parece deberse a la interferencia de otros factores: el grado
de nutrición de la mujer, su edad, las actividades laborales pesadas o no
saludables que realiza, etc. En realidad, la mayor parte de las mujeres que dan a
luz antes de término no tienen ningún de riesgo evidente, por lo que no hay
ninguna razón para preocuparse si se tiene una complexión delgada. (13)

El principal factor que influye en el parto es el fenómeno que los ginecólogos


definen como desproporción feto-pélvica, también llamada desproporción
pélvico-fetal o cefalopélvica, aunque se calcula que solo una de cada 250
mujeres tiene la pelvis más estrecha de lo normal. En este caso, el problema no
es el tamaño de la pelvis en sí, sino que, en el caso de un bebé grande, éste
podría obstaculizar el paso normal por el canal del parto e impedir un
nacimiento por vía natural. (13)

2.5. RIESGOS QUE TRAE TENER LA PELVIS ESTRECHA DURANTE EL


EMBARAZO.

Decir que es un riesgo el proceso de embarazo o el punto de la coronación del bebé al


momento de nacer, en una mujer que presente la característica de tener la pelvis
estrecha, es un 50% mito y un 50% realidad. Puesto que es sólo en el parto como tal en
donde el médico puede diagnosticar con total seguridad si el bebé puede salir
fácilmente por el conducto vaginal o no. Es decir, sólo en ese momento se podrá decidir
con 100% de seguridad la necesidad de emplear técnicas como la cesárea. (9)

La pelvis es una cavidad de huesos ubicada más abajo del tronco, más o menos por
donde están nuestras caderas y nuestra cintura, si te tocas ahí sentirás unos huesitos,
bueno, es por allí. Ahora bien, la pelvis no debería ser rígida, ni resultar una estructura
difícil de manejar, por el contrario, los médicos señalan que es un tipo de hueso que
puede adecuarse. Lo que conforma el coxis, el sacro y huesos coxales, son parte de ella,
y a diario los usamos para movernos, sentarnos y, evidentemente, son indispensables al
momento de dar a luz. (14)

12
Muchas veces se señala el problema de pelvis estrecha a la delgadez, y aunque tienen
relación, no es así necesariamente. Te explicamos. Una cosa es padecer de desnutrición,
lo que sí afectaría el proceso de dar a luz, y otra el ser delgada.Nuestro consejo, si
tienes estas características, es que te alimentes sanamente y busques desarrollar hábitos
saludables mientras ocurre la gestación, en pro de lograr el fortalecimiento de tus
huesos y la vida del niño. (14)

No te confundas con esos cuentos de pasillo, en donde dicen que si mides menos de
1.50 cm corres riesgos si das a luz por vía vaginal, la altura no es un factor de riesgo. El
que vivas situaciones intensas y repetidas de estrés, un tipo de accidente, o consumas
algún tipo de drogas, eso sí podría crear la opción de parto prematuro. El resto son sólo
análisis sin argumento válido. (14)

Pero ¿es o no un riesgo tener la pelvis estrecha durante el embarazo? Primero, evalúa tu
condición genética y la del padre. ¿Son ustedes personas altas o bajitas?, ¿son de
contextura gruesa o fina? Si tu estatura es de por ejemplo 1.60 cm y la del padre de 1.68
cm, tendrás un hijo de peso y medidas promedio, ahora si por ejemplo, si tu chico mide
1.85 cm y tu 1.78 cm de altura, allí si tendrás que consultar con tu médico para saber si
es necesaria la planificación de una cesárea. Toma en cuenta también el peso
aproximado que tendrá tu bebé al momento del parto. Para esto puedes valerte de la
última ecografía, esta se realiza en la semana 37 del embarazo, y allí junto a tu médico
tratante podrás usar los datos y tomar una elección. (14)

La estadística revela que tan sólo una madre de cada 250 sufren realmente de problemas
feto-pélvicos, pero esto no se debe a que si tu pelvis es chica o grande, se debe a que el
bebé es realmente un gran campeón, es decir, tienes dentro a un bebé que logró superar
las expectativas en tamaño y complexión, un bebe de talla grande, sólo en este tipo de
casos, el médico, sin muchos peros, comunica a los padres, y la cesárea queda como
única opción. (14)

Si eres naturista, o prefieres métodos menos invasivos, y quieres un parto a modo


natural, puedes ejercitarte durante el parto. La práctica de danza árabe, natación, o yoga
pre-natal facilitará el proceso, ya que son disciplinas deportivas en donde el
estiramiento de las caderas y áreas afines son la clave. (14)

13
Por otra parte, recuerda que todos los niños tienen la habilidad natural de ajustar su
cuerpo a la pelvis de su madre, así que si el médico no da señales de que el bebé sea
grande, puedes intentarlo con tranquilidad. (14)

Como todo en la vida depende del ángulo con el que se le mire, y así ocurre con el
parto, si das a luz en cuclillas por ejemplo, estarás estirada al máximo y realmente tu
bebé no tendrá problema alguno para salir, favoreciendo incluso el paso de la cabeza y
hombros de él. (14)

2.6. PELVIS OSEA.

La pelvis está compuesta anterolateralmente por los dos huesos iliacos o coxales,
formados por la fusión de Ilion (superior), isquión (medio), Pubis (inferior y medial),
posteriormente se ubican el sacro (cuerpo y alerones) y el cóccix. (15)

Ilustración 1: Pelvis femenina

Los coxales se articulan adelante en la sínfisis pubiana y posteriormente se articulan


con las tres primeras vértebras sacras en las articulaciones sacro ilíacas. (15)

Las 4 articulaciones existentes (ambas sacro ilíacas, las sacro coccígeas y la sínfisis
pubiana) son prácticamente fijas fuera de la gravidez, pero logran movilidad y aumento
de la luz articular a medida que avanza la gestación. (15)

14
2.6.1. Sectores de la pelvis.

Se reconocen dos sectores que separa un plano horizontal que pasa por el
promontorio (unión de la L5 y S1), las líneas innominadas y el borde superior
de la sínfisis:

Pelvis mayor o pelvis falsa por arriba de dicho plano y sin importancia
obstétrica. (15)

Pelvis menor, verdadera o excavación pelviana, por debajo de dicho plano y es


el sector que interesa desde el punto de vista obstétrico. (15)

Este plano que limita ambas pelvis es el estrecho superior. La pelvis menor tiene
una forma cilíndrica acodada en L con concavidad anterior cuya altura
aproximada es de 17 cm; presenta:

Un orificio de entrada que corresponde al plano del denominado estrecho


superior, y está limitado atrás por el promontorio, a los costados por las líneas
innominadas y adelante por el borde superior del pubis, ofrece una forma de
riñón con escotadura posterior y su diámetro mayor coincide con el transverso
de la pelvis. (15)

Un Orificio de salida que es el estrecho inferior y que está limitado atrás por el
coxis, lateralmente por tos ligamentos sacro ciáticos mayores, las ramas
ascendentes del isquión y las tuberosidades isquiáticas, y hacia delante por el
borde inferior del pubis o ángulo subpubiano. (15)

El estrecho inferior se compone por partes óseas y partes blandas, en un


principio la pelvis sólo es ósea, pero sobre el final es blanda. Los ligamentos
abovedan el canal. (15)

Los ligamentos sacro ciáticos son dos y permiten que el canal se abovede:
Ligamento sacro ciático menor desde espina ciáticas hasta los bordes libres del
sacro, semeja un triángulo o abanico, aspecto tendinoso que limita la escotadura
ciática. (15)

Ligamento sacro ciático mayor: perpendicular al anterior, va desde las


tuberosidades isquiáticas hasta el borde libre del sacro y también hasta el cóccix.
(15)

15
La forma del estrecho inferior es elíptica con un diámetro mayor transverso
fuera del trabajo de parto, pero que durante el mismo por la retropulsión del
cóccix que se produce a nivel de la articulación sacro coccígea, el mayor
diámetro es antero posterior. (15)

Pared anterior: está constituida por la cara posterior del pubis. Mide 4,5 cm. (15)

Pared posterior: es curva con concavidad anterior (curvatura positiva) y está


formada por la cara anterior del sacro y coxis, mide 10 cm. (15)

Las paredes laterales están constituidas por la cara posterior del acetábulo y
cuerpo del isquión. (15)

Estrecho medio: está en la parte media de este cilindro (excavación pelviana),


limitado por el borde inferior del pubis hacia delante, las espina ciática
lateralmente. Y cuerpo de la 3ra vértebra sacra por detrás. (15)

2.7. FACTORES QUE INFLUYEN EN EL PARTO: TAMAÑO DE LA PELVIS.

Diversas cuestiones pueden influir en el parto, en que sea de un tipo u otro, pero sobre
todo el tamaño de la pelvis de la embarazada será uno de los factores más importantes,
ya que es decisivo en el momento del alumbramiento. (16)

De este modo, durante los meses del embarazo, el pequeño está colocado encima de la
zona del pubis y para poder nacer se encajará en la pelvis para luego salir por el canal
vaginal. (16)

Es por ello que la estructura ósea de la madre tiene un papel importante a la hora de
determinar qué tipo de parto tendrá la embarazada. (16)

2.7.1. El desarrollo de la pelvis durante el embarazo.

Durante el periodo de gestación la zona de la pelvis sufre algunos cambios, ya


que se adaptará un poco al pequeño, así como la cabeza de éste también se irá
adecuando, puesto que las fontanelas de su cráneo se unirán estrechando su
diámetro.

Sin embargo, cabe destacar que la mujer no debe fiarse de lo que ella, a simple
vista, piense sobre si es más estrecha o no. Y es que, hay casos en que una mujer
ancha y grande de constitución puede que tenga una pelvis estrecha, al igual

16
que, por el contrario, quizás una mujer delgada y bajita, puede resultar ancha de
pelvis. (16)

De este modo, habitualmente, será el ginecólogo el que compruebe dicha


medida. Así, además de palpar a la mujer, lo más común es que le mida las
caderas con un aparato denominado pelvímetro. En función de esta observación
podrá indicar si lo más adecuado es que el parto sea vaginal o por cesárea,
aunque también hay otros factores que deberá tener en cuenta, antes de decidir
directamente qué opción es la más recomendada. Y es que cuestiones como el
tamaño del pequeño, la posición que adopte cuando llegue el momento de nacer,
e incluso la forma de la pelvis de la mujer y la posición que tenga la placenta
pueden también influir en dicha decisión. Además, también habrá que prestar
atención al hecho de que, los tejidos y ligamentos que se encargan de soportar la
zona de la pelvis, se verán ablandados por la producción de la hormona
gestacional, denominada relaxina, lo que hará que, a pesar de que la mujer sea
estrecha, puede que la zona llegue a estar lo suficientemente dilatada como para
que el pequeño pueda salir fácilmente por el canal vaginal. (16)

Asimismo, desde esa primera revisión ginecológica, el especialista seguirá


controlando estas cuestiones mediante las ecografías y los tactos vaginales que
le hará a la mujer en los siguientes meses. En el caso de que en las últimas
semanas aún no tenga claro qué opción elegir, podrá realizarle un escáner. Si el
resultado de esta prueba indica claramente que su pelvis es excesivamente
estrecha, se planeará optar por la cesárea, antes que forzar la situación eligiendo
un parto a través de la vía vaginal. (16)

2.7.2. Tipos de pelvis.

Por último, también cabe destacar el hecho de que existen diferentes formas de
pelvis y que, aunque el 95 por ciento de los bebés se colocan cabeza abajo para
nacer y encajan su cabeza en la pelvis materna, dependerá en gran medida de la
cavidad ósea materna, ya que no siempre es posible. (16)

Así, hay pelvis redondas, que representan el 50 por ciento de las mujeres
occidentales. En este caso, no suelen existir ningún tipo de problemas para un
parto vaginal normal. En caso de que sea de forma acorazonada, que se da en un
23 por ciento también de las mujeres de Occidente, en este caso, el parto puede
17
ser vaginal, necesitando a veces el uso de fórceps o incluso finalmente optando
por cesárea. Cuando la pelvis es ovalada, el parto será vaginal, aunque también
en este caso se hace necesario, a veces, recurrir a los fórceps. Este tipo de forma
la poseen el 25 por ciento de las mujeres occidentales, mientras que sólo el 3 por
ciento, tiene la zona pélvica aplanada, en cuyo caso, el parto podrá ser vaginal
sin ningún problema. (16)

2.8. LA IMPORTANCIA DE LA PELVIS COMO FACTOR DEL PARTO.

La pelvis de la mujer juega un papel importante durante el trabajo de parto, porque si


esta tiene la estructura adecuada, el parto podrá realizarse de forma natural (parto
vaginal).

 La pelvis está compuesta por cuatro huesos: Los dos innominados, lateralmente, y
el sacro y el coxis en la parte posterior.

 Durante el parto los huesos de la pelvis sufren modificaciones y se hacen más


amplios, es decir, se ensancha permitiendo así el paso del bebé.

 Cuando la pelvis tiene una estructura anormal o sus caderas son estrechas, no se
podrá llevar a cabo un parto normal, lo que conllevara a recurrir a la cesárea
(operación que consiste en sacar al feto por vía abdominal). (17)

2.8.1. Canal del parto.

El canal del parto se compone de una parte sólida, los huesos de la pelvis y de
una parte blanda formada por el cuello uterino, la vagina y la desembocadura de
ésta en la vulva. La entrada pélvica es transversal y oval, el centro pélvico es
redondo y la salida es longitudinalmente oval. Las condiciones óseas de la
pelvis menor son determinantes para el proceso del parto. (17)

Durante el paso a través del canal del parto, el bebé se encaja dentro del
estrechó espacio anatómico realizando un giro de torniquete. La anchura de la
entrada pélvica determinará si es posible el parto vaginal. La distancia entre el
borde trasero del pubis y el extremo superior del sacro deberá ser al menos de
once centímetros; sin embargo no hay que olvidar que existe una cierta
flexibilidad tanto en la pelvis de la madre como en los huesos craneales del bebé
que aún no están soldados entre sí. (17)

18
En el parto, la articulación sacroilíaca y ambas ramas del pubis son flexibles,
dentro de sus limitaciones anatómicas, gracias a la influencia de las hormonas.
Esta flexibilidad del anillo pelviano puede aumentar la distancia nombrada en
un centímetro más. Durante el parto, el coxis también de dilata adicionalmente
hacia atrás otros dos centímetros. (17)

2.8.2. Factores del parto.

El proceso por el cual el niño es expulsado de la matriz se llama parto, y se


logra con contracciones regulares y rítmicas de los músculos uterinos.
Realmente no se sabe que provoca su inicio, aunque se piensa que es una
interacción compleja de factores maternos, fetales y placentarios-deciduales.
Conforme se acerca el fin del embarazo, se alteran los niveles hormonales y
aumentan oxitocina y las prostaglandinas, que aparentemente sensibilizan y
estimulan las contracciones del útero; la progesterona placentaria disminuye y
aumenta la producción de estrógenos, además de que se incrementa la liberación
de glucocorticoides y andrógenos por las glándulas suprarrenales del feto, lo
cual parece contribuir al inicio del parto. Además, la matriz a término está muy
extendida y la distensión de los músculos podría aumentar su irritabilidad y, por
ende, las contracciones. (18)

Los factores del parto son los elementos que intervienen para el desarrollo y
culminación del parto. Según nuestro concepto, en el parto intervienen cuatro
factores, de cuya correcta relación y coordinación depende sudesarrollo y
culminación fisiológica. (18)

Clásicamente se describen como factores del parto solamente el móvil, el canal,


y la fuerza, como elementos paramentes mecánicos desligados de la realidad
espacial, sin tener en cuenta que ninguno de estos factores pueda existir fuera
del tiempo, el cual constituye el elemento fundamental para la interpretación de
los procesos normales y distócicos del parto. Justificamos la introducción del
tiempo como cuarto factor del parto, establecimiento un nuevo concepto en la
clasificación de los factores, ya que de ninguna manera puede desligarse de
estos, sino que por el contrario está estrechamente vinculado como elemento
influyente en el desarrollo y coordinación para la culminación del parto. Para

19
establecer los parámetros indispensables en el control clínico, diagnostico,
pronóstico y tratamiento. (18)

Entre los factores que contribuyen a la formación de un determinado tipo de


pelvis se han señalado los factores ambientales, culturales y genéticos. Así, se
ha encontrado que la pelvis androide es más frecuente en mujeres expuestas a
una gran actividad física durante la adolescencia, la antropoide en la que
caminaron a una edad tardía, usualmente después de los 14 meses de nacida, y
la platipeloide en las que adquirieron la posición erecta antes de los 14 meses.
Por otro lado, no se ha encontrado una mayor frecuencia de signos de
androgenización en mujeres con pelvis androide en relación con los demás
tipos. (19)

2.9. CAUSAS DE LA PELVIS ESTRECHA.

Existen anomalías congénitas de la pelvis. Además, la malnutrición en la infancia y las


enfermedades sufridas en la infancia: raquitismo, poliomielitis y otros pueden ser las
causas de la pelvis estrecha. (20)

Las anomalías o causas de la pelvis estrecha también se producen como resultado de


deformidades de la columna (cifosis, escoliosis, deformación del coxis). Uno de los
factores para la formación de la pelvis transversa es la aceleración, que en la pubertad
conduce a un rápido crecimiento del cuerpo en longitud con un retraso del crecimiento
de las dimensiones transversales. (20)

2.9.1. El efecto de una pelvis estrecha en el curso del embarazo y el parto.

El efecto adverso de la pelvis contraída en el curso del embarazo afecta solo en


sus últimos meses. La cabeza del feto no desciende a la pelvis, el crecimiento
del útero aumenta y dificulta la respiración. (20)

Por lo tanto, al final del embarazo, la falta de aliento aparece temprano, es más
pronunciado que durante el embarazo con una pelvis normal. El útero en tales
mujeres embarazadas es más móvil. (20)

Debido a su gravedad, su parte inferior responde fácilmente a los movimientos


de una mujer embarazada, lo que, junto con la alta ubicación de la cabeza,
conduce a la formación de posiciones fetales incorrectas, transversales y
oblicuas. (20)

20
En el 25 por ciento de las mujeres en trabajo de parto con una posición
transversa u oblicua del feto, suele haber un estrechamiento más o menos
pronunciado de la pelvis. La presentación pélvica del feto en mujeres con pelvis
estrechada es tres veces más probable que en mujeres con pelvis normal.
Conducir el embarazo y el parto con una pelvis estrecha. (20)

Las mujeres embarazadas con una pelvis estrecha corren un alto riesgo de
desarrollar complicaciones y deben permanecer en la clínica de mujeres en una
clínica especial. La detección oportuna de anomalías fetales y otras
complicaciones es necesaria. (20)

Es importante determinar con precisión el término del nacimiento, para evitar el


aplazamiento del embarazo, que es especialmente desfavorable para una pelvis
estrecha. 1-2 semanas antes del parto, se recomienda que las mujeres
embarazadas con pelvis estrecha sean hospitalizadas en el departamento de
patología para aclarar el diagnóstico y elegir un método racional de parto. (20)

2.9.2. El curso del parto en una pelvis estrecha.

Depende del grado de estrechamiento de la pelvis. Con un ligero


estrechamiento, los tamaños medio y pequeño del feto pueden nacer a través del
canal de parto. Durante el parto, el médico supervisa cuidadosamente la función
de los órganos más importantes, la naturaleza de las fuerzas genéricas, el estado
del feto y el grado de cumplimiento de la cabeza y la pelvis del feto de la mujer
y, si es necesario, resuelve rápidamente el problema de la cesárea. (20)

La indicación absoluta de cesárea es una pelvis anatómicamente estrecha de


grado de constricción III - IV; la presencia de tumores óseos en la pelvis, que
impiden el paso del feto; deformaciones agudas de la pelvis como consecuencia
de un traumatismo; presencia en partos anteriores rotura de la articulación
púbica u otro daño a la pelvis. (20)

La pelvis verdadera tiene como límite superior al estrecho superior de la pelvis,


dado por el promontorio, los alerones del sacro, la línea innominada, la línea
iliopectínea, la cresta pectínea, la espina del pubis y la sínfisis del pubis,
uniéndose con la línea que viene del otro lado. Por debajo el límite lo da el
estrecho inferior de la pelvis (a la altura de las tuberosidades isquiáticas). Su
cavidad es como un cilindro curvo, oblicuamente truncado, con su mayor altura
21
hacia atrás (10 cm.), su pared anterior tiene una altura de 5 cm. Las paredes de
la pelvis verdadera son en parte óseas y en parte ligamentosas, estas paredes
convergen ligeramente. En la pelvis menor se describe el estrecho superior,
medio e inferior y en cada una de estas tres zonas se cumple un tiempo del parto
(la acomodación, el descenso y el desprendimiento respectivamente). Las
espinas ciáticas en la mujer están orientadas hacia atrás y el ángulo sub púbico
mide de 90 a 100 grados. (20)

22
CAPITULO III
3.1. CONCLUSIONES.

La pelvis femenina contiene al bebé durante todo el embarazo y se modifica durante el


parto para facilitar el mismo. Fuera del embarazo y parto los huesos que se articulan en
ella están prácticamente fijos pero durante el embarazo y fundamentalmente durante el
trabajo de parto, la pelvis se vuelve una estructura más flexible , “deformable” para
facilitar la salida del bebé.

Por este motivo, la pelvis cumple una misión muy importante, tanto durante la
gestación como en el momento del parto.

La pelvis es la región anatómica más baja del tronco. Forma parte del esqueleto y une la
columna vertebral con las extremidades inferiores. Tiene forma de embudo.

Los huesos de la pelvis están tapizados por una serie de músculos y ligamentos que se
encargan del movimiento y el sostén de toda esta estructura.

En el interior de la pelvis se encuentra el aparato reproductor femenino. Además,


contiene otras vísceras como la vejiga y el recto.

En la mujer, una de las funciones principales de este órgano es alojar al feto dentro del
útero durante los 9 meses de embarazo.

En el momento del parto, el feto tiene que atravesar toda la pelvis para llegar a la
vagina y que se produzca el nacimiento.

La pelvis tiene unos huesos que se articulan pero, en situación normal, prácticamente
son inmóviles. Cuando llega el momento del parto, estas articulaciones, con la
colaboración de una hormona que se produce fundamentalmente durante el embarazo,
la relaxina, estos huesos son capaces de articularse ligeramente para poder aumentar el
espacio y dejar así que el bebé tenga más espacio para poder realizar sus movimientos y
nacer.

23
3.2. RECOMENDACIONES.

Si fortalecemos y flexibilizamos el Suelo Pélvico en el embarazo, facilitaremos la salida


del bebe por la última barrera a atravesar: el Suelo Pélvico.

Cuanto más fuerte tengamos el Suelo Pélvico antes y durante la aparición de factores de
riesgo (como el embarazo y el parto) más fácil es que tras los mismos vuelvan a la
normalidad, a estar sanos.

Si realizamos un tratamiento preventivo en el embarazo y parto tendremos menos


posibilidades de problemas tras el parto, como incontinencia, dolor en las relaciones,
etc.

Si trabajamos el Suelo Pélvico para la facilitación del parto, disminuirá la posibilidad


de Desgarros y Episiotomías; por lo que el daño en el mismo es menor, y la posibilidad
de aparición de problemas disminuirán considerablemente.

24
3.3. BIBLIOGRAFIA.

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materno y perinatal más frecuentes. Rev. Cuba. Obstet. Ginecol. 2011;(27): p. 27.
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19 Llanos E. es.scribd.com. [Online].; 2016 [cited 2019 Mayo 26. Available from:
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