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LOS ABOGADOS Y LAS PALABRAS

Alumno: Manuele, Marenco.

C.I.V-28.327.807

Mayo 2019
Analizando el fascinante artículo Los Abogados y las Palabras, Una
propuesta para fortalecer Competencias Iniciales en los Estudiantes de
Derecho, donde se evidencia la falta de preparación o la posición
desventajada de los estudiantes que ni siquiera manejan a nivel de
semántica, gramática y pragmática el lenguaje del derecho. Debido a
múltiples factores, entre ellos el más evidente es la carencia del capital
cultural.

Por la falta de esta competencia, la adquisición de nuevos saberes,


habilidades y valores ponen en una situación que va directo a la falta de
éxito, a deserción con las pérdidas de tiempo, esfuerzo humano, y de
inversiones monetarias tanto del estudiante como de todo el sistema
educativo involucrado en el proceso.

Entendiéndose principalmente que la aplicación de filtros para la entrada a la


universidad no garantizan ser eficientes, ya que se priva a los desventajados
a adquirir un conocimiento que le serviría para cambiar el rumbo de su vida,
mejorándola a cultural, nivel social, económico.

Entonces el artículo propone, Mejorar la eficiencia de las prácticas


pedagógicas y en especial nivelar los déficits iniciales.

Por la utilización de los medios electrónicos, tenemos a la mano, una gran


cantidad de información que en el pasado era para los privilegiados
abogados y jueces, hoy día, al alcance de un clic. Creando el fenómeno de la
economizacion lingüística, debido a la reducción de palabras al redactar un
correo o un mensaje de texto telefónico. Dando como resultado el
decaimiento del pensamiento lineal, necesario para la construcción y lectura
de los textos argumentativamente complejos típicos dela cultura jurídica.

El principal problema que presentan los alumnos es que no tienen las


competencias necesarias, la lectoescritura es la principal y prioritaria que
debe ser abordada, que es imprescindible para: Comprender; Evaluar y
Sintetizar los textos especializados.

Ya que estos textos fueron escritos para especialistas, que obviamente. Sus
competencias cognitivas, no están preparadas ni mucho menos entrenadas
para distinguirlas perspectivas teóricas ni ordenar las tipologías
conceptuales. Podemos decir entonces que NO SABEN que es lo que deben
aprender.

Luego tenemos el punto de la Imitación que los catedráticos dan por sentado
que si sus alumnos los imitan, ABSORVERAN sus conocimientos. La
realidad, desmiente categóricamente este paradigma, dando como resultado
que estos nuevos estudiantes, no son capaces de construir nuevos textos de
demandas, sentencias, recursos, escritos, entre otros.

Dos Competencias de las cuales Preocuparse son:

*La compresión de textos y discursos habituales en el contexto jurídico,


considerando las dimensiones semánticas, gramaticales y pragmáticas.

*La construcción de textos y discursos que sirvan para comunicar los saberes
del hablante sobre ciertas categorías jurídicas, así como sus propios puntos
vista de un problema determinado.

Para complementar tenemos los siguientes tipos de uso lingüístico:

Textos y Discursos Difíciles: los usos lingüísticos son altamente


especializados, el autor da por entendido que son perfectamente
comprensibles para el lector al cual están dirigidos. Entendemos entonces
que estas comunicaciones fueron pensadas y redactadas para lectores
altamente instruidos en la problemática que aborda.

Este tipo de texto combinan diferentes grados de complejidad semántica en


estructuras gramaticales, que expresan funciones pragmáticas diversas y no
explicadas, debiendo leerlo varias veces, además de la orientación del
profesor, para identificar los puntos que deben centrar su atención.

Debido a la tendencia de parafrasear los textos complejos, no está en


posición de usarlo en argumentaciones aplicadas a otros contextos nuevos.

Textos Y Discursos Sofisticados: en este caso el autor sabe que el texto


puede ser leído por profesionales diferentes o ajenos al círculo de
especialistas, por eso explica los usos técnicos de las palabras.

Si el autor es un académico se darán las dos premisas que enunciare a


continuación:

Primero, su grado de lectura, por miembros de la comunidad jurídica,


mientras más circule, más fácil suele ser.

Segundo: La ordenación de contenidos, a mayor segmentación de


contenidos y argumentos, más fácil es su lectura. Entendible tanto para el
especialista como para el lego.
Textos y Discursos Sencillos: tiene la particularidad que el autor expresa
de manera sencilla y clara lo que quiere decir. Permitiendo al lector formular
con sus propias palabras el mensaje.

Las características más relevantes son: el léxico, la estructura gramatical, la


extensión de los párrafos, el uso de explicaciones, redundancias o
reformulaciones, las funciones pragmáticas elegidas por el autor y las
funciones socioculturales.

Para que un texto sea declarado fácil el lector debe manejar la enciclopedia
exigida por el autor. Solo quien tiene un adecuado dominio de los códigos
semánticos, gramatical y pragmático además del sociocultural, puede
afirmar cual es el verdadero sentido así como el alcance del texto.

Construcción de Textos y Discursos: el dominio de esta competencia


comunicativa, se relaciona directamente con la primera competencia básica
desarrollada que es la comprensión de textos y discursos. También tenemos
que la oportuna trasmisión de los saberes jurídicos a quienes estudian
derecho, resulta clave para el éxito en su proceso formativo, por lo tanto se
evaluaran periódicamente el avance comprensivo de los estudiantes. El
cómo se abordara dependerá del profesor.

La trasmisión de un artículo de la Ley, exige una alta fidelidad con las


palabras en cómo se encuentra formulado, siendo diferente cuando
hablamos de opiniones personales.

La escritura de textos jurídicos exige que el autor respete la estructura


estándar. Esto implica conocer cuáles son las partes que componen cada
tipo de texto, comprendiendo las razones que subyacen a la forma de la
composición.
Puedo concluir que para obtener una cohorte eficiente, debemos: priorizar la
lectoescritura, optimizar el capital cultural, incrementar la alfabetización
académica.