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Durante el año 1947, la XII Convención Nacional del Magisterio (F.V.M.

), reunida en Mérida, propone


que se establezca la escuela unificada de 11 años. Esta propuesta dio origen a la creación
con carácter de ensayo del 7º grado en la escuela experimental Venezuela (Resolución Nº 3196) de igual
rango al 7º grado de educación secundaria.
En 1948, el Foro mundial surgido después de la culminación de la Segunda Guerra Mundial, la
Asamblea General de las Naciones Unidas, proclamó el derecho universal a la educación para todos los
seres humanos, sin distingo de raza, sexo, credo, ni de otra índole.
En la Ley de educación de 1948 aparece plasmada la aspiración del Magisterio Nacional de vincular la
educación en general, al mundo del trabajo. Esta norma, contenía artículos realmente innovadores como
el de estructurar la educación media en dos ciclos. Al primer ciclo le atribuía dos años de duración y un
carácter pre-vocacional, siendo común para toda la educación secundaria. El segundo ciclo, denominado
diversificado, contenía la posibilidad de especialización de carácter profesional.
En el período de Marcos Pérez Jiménez (1948-1958) primero como miembro de la Junta de Gobierno y
luego en 1952, como dictador, busca la eficacia, en laconstrucción de obras públicas fastuosas como: el
Paseo los Ilustres, Autopista Caracas-La Guaira-Valencia, los Bloques de Catia, Estadios
de Béisbol y Fútbol, HotelHumboldt con el Teleférico auxiliar, Ciudad Universitaria (Hospital Clínico y
Aula Magna); obras de Carlos Raúl Villanueva como las Torres del Silencio, la Avenida Bolívar, el
Helicoide, el Teleférico de Mérida y otras, muestras fehacientes de la Venezuela moderna.
En 1949 es derogada la anterior Ley de Educación, siendo sustituida por el estatuto Provisional de
Educación.
Durante el año 1951 se crean y organizan las Superintendencias Regionales de Educación.
Sin embargo, este régimen no aceptó la discusión de las ideas políticas, suprimió el Congreso e impuso
censura y cierre al periódico El Nacional; intensificó el nacionalismo militar con las celebraciones de
"Las Semanas Patrias", desfiles vistosos, promoción de bandas marciales, simulación de ataques bélicos,
defensa personal y otros. Sostienen algunos historiadores que fue una década de cultura tecnócrata y de
exaltación patriótica. En consecuencia, de lo antes expuesto se puede afirmar que en
el movimiento cultural venezolano, surgieron características de desarrollo bien marcadas entre las que
figuran: la educación, la ciencia, el arte, las letras, la música, el teatro, la radiocomunicación y
la televisión.
A los fines de esta investigación, se hará de forma sucinta un enfoque de la educación durante la etapa
militarista en Venezuela.
En 1948, hubo un ingreso en escuelas primarias de 500.000 estudiantes atendidos por 13.500 profesores;
mientras que en educación secundaria sumaron 22.000 alumnos, distribuidos en 47 liceos, igualmente se
ampliaron los servicios de educación primaria con los programas de la educación para adultos, esto
demostró que en este período la educación popular tuvo mayor atención por parte del gobierno nacional,
esto con la finalidad de aumentar la matricula y el rendimiento escolar.
En el período de gobierno militar (1948-1950), a pesar del movimiento escolar en los años anteriores,
los programa educativos del sector oficial en estos años se ve detenido, pero sí, se da un aumento en la
matricula escolar del sector privado al igual que la proliferación de estos planteles en todos los niveles
manteniéndose así hasta 1957; es por esto que en 1953 se crearon dos instituciones universitarias en
manos de particulares, ellas fueron: la Universidad Santa María y la Universidad Católica Andrés Bello,
esta última dirigida por la Compañía de Jesús.
En 1955, se promulga la nueva Ley de Educación, en la cual se incluyeron disposiciones específicas
acerca de la educación privada, estableciéndose la distinción, con status legal entre los planteles públicos
y privados. En ella, también se establecía la creación de una nueva rama, como era la educación militar,
la cual contenía novedosas prescripciones para la creación de liceos militares, los mismos pasarían a
regirse por disposiciones especiales, diferentes a las establecidas por el Ministerio de Educación.
La ruptura con la tradición del Estado Docente y las facilidades concedidas para la creación de colegios,
liceos y universidades privadas, influyó en el incremento de planteles de este tipo en los años de
la dictadura.
Para el año escolar 1948-1949, apenas existían 272 planteles privados que impartían educación primaria
en el país y 49 en educación secundaria; pero al finalizar el período dictatorial esta cifra en educación
primaria ascendió a 1.070, representando casi un 300% de incremento, mientras que en secundaria se
llegó al final a 238 planteles, experimentando un incremento aproximado de 386%.
Notas de interés:
1. Entre 1949 y 1958, durante la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez, el movimiento
magisterial se vio disminuido, ya que muchos de los maestros que habían participado activamente
en el mismo tuvieron que salir del país, debido a que estaban ligados al sustituido gobierno al
democrático.
2. Durante el mandato de Pérez Jiménez, en 1952, la celebración del Día del Maestro fue cambiada
al 29 de noviembre, natalicio de Andrés Bello, como un homenaje a quien guiara la educación de
El Libertador Simón Bolívar.
3. Motivado a los hechos ocurridos durante el año 1957, donde los estudiantes universitarios, el 21
de noviembre, irrumpieron en el Congreso de Cardiología de la Universidad Central de Venezuela,
lo hicieron a todo riesgo para denunciar a una dictadura que no permitía publicaciones en los
diarios, debates en el Congreso y mucho, muchísimo menos, Comisión de Derechos Humanos
haciendo de carácter público las atrocidades del régimen militarista, por ello es tomado el día 21
de Noviembre como día del estudiante venezolano.

A Manera de Conclusión.
A pesar de los avances logrados durante la dictadura Pérez Jimenista, a nivel de
infraestructura, medicina, Investigaciones, Tecnología, Prospección-Extracción y Refinación Petrolera y
Explotación de metal-minerales. No es menos cierto que aunado a dicho auge había un sistema represivo
como no se vio en Venezuela en épocas anteriores.
La Seguridad Nacional campeaba a sus anchas, haciendo que todo lo estuviera relacionado con
democracia y en contra del régimen, fuera severamente castigado.
Los partidos políticos, que hicieron un trabajo desde la clandestinidad, formaron agrupaciones laborales
de obreros y colegios profesionales, pero dejaron a un lado lo relacionado con la educación. En dicha
época la represión se enfocó hacia los estudiantes universitarios y de los liceos de secundaria, ya que el
pensamiento crítico estaba en manos de los estudiantes, quienes eran los únicos que en ese momento
enfrentaban abiertamente al régimen.
Pero, a pesar de todas estas diatribas y trabas, este gobierno incrementó la cantidad de estudiantes en la
educación formal, impulsó la iniciativa de la educación privada y creó la educación militar.
Al sustituir el Estado Docente, volvió a la situación de conducir la educación de forma tal que no
permitiera desarrollar en los jóvenes el espíritu crítico ni el análisis, controlando la enseñanza de los
contenidos, distorsionando la historia y fomentando el empuje del militarismo en nuestro país.

Fuentes de Investigación Documental


Acedo, Luisa. Incorporando el pasado histórico al aprendizaje. Anales de la Universidad Metropolitana.
Facultad de Ciencias y Artes. Universidad Metropolitana. Caracas, 2004
http://www.2001.com.ve.biografía_de_marcos_pérez_jiménez.htm (20/09/2007 8.15 pm)
http
Marcos Pérez Jiménez (Michelena, Táchira; Venezuela. 25 de abril de 1914 -
Alcobendas, España, 20 de septiembre de 2001) fue dictador y militar venezolano. Alcanzó el
grado de general de división del Ejército de Venezuela; fue designado presidente de factode
Venezuela en calidad provisional por la «Junta de Gobierno» sustituyendo a Germán Suárez
Flamerich desde el 2 de diciembrede 1952 hasta el 19 de abril de 1953, en cuya fecha
la Asamblea Nacional Constituyente lo proclama Presidente Constitucional para el
período 1953-1958.123
A raíz de masivas manifestaciones contra las políticas represivas del régimen, Pérez Jiménez
es depuesto el 23 de enero de 1958, mediante un golpe de Estado llevado a cabo por
sectores descontentos de las Fuerzas Armadas de Venezuela. Se exilia en República
Dominicana y luego Estados Unidos, en la ciudad de Miami, desde donde es extraditado,
acogiéndose a la protección del régimen de Franco para establecerse su residencia
en España.

Índice

 1Biografía
o 1.1Primeros años
o 1.2Vida política
o 1.31952
 2Presidencia (1953-1958)
o 2.1Nuevo Ideal Nacional
o 2.2Infraestructura
o 2.3Ciencia y tecnología
o 2.4Inmigración
o 2.5Plebiscito de 1957
o 2.623 de enero de 1958
 3Exilio
o 3.1Últimos años
 4Legado
 5Véase también
 6Referencias
 7Bibliografía
 8Enlaces externos

Biografía[editar]
Primeros años[editar]
Marcos Evangelista Pérez Jiménez fue bautizado así por sus padres, Juan Pérez Bustamante
y Adela Jiménez. Inicia su carrera militar en 1931, al ingresar a la Escuela Militar de
Venezuela, egresando como Subteniente en 1933, con las más altas calificaciones de su
promoción, sin que se haya superado su promedio en la historia de la Academia Militar de
Venezuela. En 1941 realiza cursos de especialización en la Escuela Militar de Chorrillos,
en Lima, Perú, junto al que fuera Ministro de Fomento y Obras Públicas el General de División
José del Carmen Cabrejo Mejía durante el gobierno militar del General Manuel A. Odria,
siendo ascendido a capitán a su regreso a Venezuela.
Su primera figuración pública es su participación en el derrocamiento del gobierno del
General Isaías Medina Angarita, el 18 de octubre de 1945. Tras un período de tres años
regido por una Junta Cívico Militar, es elegido Presidente el escritor Rómulo Gallegos,
derrocado en breve el 24 de noviembre de 1948 por un movimiento encabezado por Pérez
Jiménez. Gallegos parte al exilio y Pérez Jiménez Integra la Junta Militar presidida
conjuntamente por Carlos Delgado Chalbaud y Luis Llovera Páez. La Junta disuelve el
partido Acción Democrática, así como la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV).
El 13 de noviembre de 1950, Delgado Chalbaud es asesinado en Caracas,4 asumiendo la
presidencia Germán Suárez Flamerich, entonces embajador de Venezuela en Perú. Suárez
Flamerich opta por el exilio cuando el Alto Mando Militar transfiere los poderes de la Junta de
Gobierno liderada por Marcos Pérez Jiménez, a raíz de los resultados de las elecciones del 29
de noviembre de 1952.5

Vida política[editar]

Flor Chalbaud y Marcos Pérez Jiménez el día de su boda en 1945

Militar de carrera, Pérez Jiménez ingresa a la vida política con su participación en el Golpe de
Estado de 1945 en Venezuela, contra el gobierno de Isaías Medina Angarita, a la cabeza
de UMP entre los cabecillas uniformados del movimiento. Es nombrado Jefe de Sección del
Estado Mayor del Ejército por la Junta Revolucionaria de Gobierno presidida por Rómulo
Betancourt. Se vale de este puesto para impulsar, en 1948, el derrocamiento del
presidente Rómulo Gallegos, dando fin al denominado Trienio Adeco. Cesa la toma en
funciones de la Junta Militar de la cual formara parte Pérez Jiménez a la vez que ministro de
Defensa bajo la presidencia de Carlos Delgado Chalbaud. Retiene sus funciones tras el
asesinato de Delgado Chalbaud en 1950, y la Junta Militar pasa a ser la nueva Junta de
Gobierno, ascendiendo Germán Suárez Flamerich a la presidencia de la misma. Sobre la
Junta y Germán Suárez ejerce Pérez Jiménez una inmensa influencia, siendo en la praxis
quien domina las riendas del poder.
Como resultado de las elecciones de 1952, Pérez Jiménez es nombrado Presidente
Provisional de la República por la Asamblea Nacional Constituyente el 2 de
diciembre de 1952, reemplazando a Suárez Flamerich. Posteriormente es nombrado
Presidente por la misma asamblea, para el período 1953-1958 que se inicia el 19 de
abril de 1953.
Bajo el lema del Nuevo Ideal Nacional, su mandato se caracteriza por un marcado progreso
económico y social. Con el aumento en la producción y en los precios del petróleo, gracias a
conflictos como la Guerra de Corea, se generan alzas de precio de hasta 2 dólares el barril -
elevado para la época. Dicho progreso viene impulsado por una ambiciosa política de
infraestructura, enérgicamente ejecutada y que dio como resultado obras públicas de gran
envergadura, entre ellas la Autopista Caracas - La Guaira.
En el ámbito militar, el gobierno de Pérez Jimenez profesionaliza las Fuerzas Armadas y
moderniza los equipamientos. En política interior, el país experimenta un marcado aumento en
los niveles de orden y seguridad civiles, mas cabe destacar que estos se derivan del carácter
altamente represivo de la aprobación de la Ley de vagos y maleantes, y de organismos como
la Seguridad Nacional, amparados por dicha ley.
No obstante los palpables adelantos en el desarrollo económico y social de Venezuela
impulsados por el régimen de Pérez Jiménez, el 23 de enero de 1958 este es depuesto por
un golpe de estado perpetrado por sectores descontentos de las Fuerzas Armadas de
Venezuela, forzándolo a abandonar el país rumbo a República Dominicana, y posteriormente
a asentarse definitivamente en España, acogido a la protección del régimen franquista.
En 1968, asumiendo la dirección del partido de derecha Cruzada Cívica Nacionalista, es
elegido Senador mas subsecuentemente lo descalifica la enmienda a la constitución de 1961,
elaborada por los partidos Acción Democrática y COPEI, con lo cual Pérez Jiménez se retira
definitivamente de la vida política nacional.
El gobierno de Pérez Jiménez es recordado como un régimen de arraigo nacionalista, fundado
en un pragmatismo ideológico que definía la esencia de su gobierno. Bajo el estandarte de
su «Doctrina del Bien Nacional» expresaba el «Nuevo Ideal Nacional», faro filosófico de sus
políticas de gobierno.
Con los poderes que le facilitaba la dictadura, y los recursos que proporcionaba la explotación
del petróleo, Pérez Jiménez promovió las inversiones de capital extranjero y la inmigración,
proveniente principalmente de España, Italia y Portugal, e impulsó un vasto y ambicioso
programa de infraestructura con el uso de concreto armado para la construcción de grandes
obras y edificaciones: viviendas populares, puentes, modernas carreteras que unían y
renovaban los lazos entre estados y ciudades del país. Con estas obras modernizó el país,
bajo un férreo régimen militar.6
Tras el derrocamiento de 1958, el llamado “perezjimenismo” viene rechazando las políticas de
gobiernos posteriores por los partidos Puntofijistas, considerando su propia postura política la
forma de gobierno ideal como expresión de los objetivos del Nuevo Ideal Nacional.

1952[editar]
El 30 de noviembre de 1952 la Junta de Gobierno llamó a elecciones para elegir
una Asamblea Nacional Constituyente que debía sancionar una nueva Constitución y poner fin
al gobierno transitorio. Pero cuando los primeros resultados indicaban que el partido Unión
Republicana Democrática (URD) dirigido por Jóvito Villalba y Mario Briceño Iragorry iba a
ganar las elecciones, el partido oficialista Frente Electoral Independiente (FEI) (promovido por
Pérez Jiménez) desconoció el triunfo y nombró a Pérez Jiménez Presidente Provisional
de Venezuela.7 Estas elecciones fueron consideradas fraudulentas por la oposición política.
En ellas participaron tres partidos: el oficialista FEI, COPEI y URD. Los partidos de oposición
habían formado una coalición contra el FEI, sumándose a ellos los partidos
clandestinos: Acción Democrática y el Partido Comunista de Venezuela), Denunciando al
gobierno provisional y sus atropellos contra los venezolanos y la constitución, amasaron los
votos de los partidos inhabilitados para competir en las elecciones. Para ello, la Junta había
promulgado un nuevo reglamento del Consejo Supremo Electoral en el que se establecía el
voto obligatorio para los ciudadanos mayores de 21 años, estrategia que condujo al triunfo de
URD. El día mismo de las elecciones el Consejo Supremo Electoral suspendió los escrutinios,
y el 2 de diciembre Marcos Pérez Jiménez proclamó su victoria electoral. Con URD y otros
partidos ilegalizados o en el exilio, y el COPEI dividido entre nuevos perezjimenistas y
opositores, el 17 de abril de 1953 Pérez Jiménez se proclama presidente constitucional para el
período 1953-1958 y gobierna el país en relativa calma por los siguientes años.

Presidencia (1953-1958)[editar]

Recibiendo la «Legion of Merit» en Caracas el 13 de febrero de 1954, por parte del embajador de los
Estados Unidos en Venezuela, Fletcher Warren. Esta es la condecoración más alta otorgada por ese
país a personalidades extranjeras

El 2 de enero de 1954, el gobierno ordena la libertad de más de 400 detenidos políticos e


invita a regresar a los exiliados.[cita requerida] En febrero, circula un manifiesto clandestino
del Partido Comunista de Venezuela sobre la próxima reunión en Caracas de la Conferencia
Interamericana, bajo el título: «Una reunión dirigida a acentuar la dominación imperialista
yanqui sobre los países latinoamericanos».[cita requerida]
Con Pérez Jiménez, en 1953 el Congreso aprobó una nueva Constitución Nacional en la cual
se le cambió el nombre al país de Estados Unidos de Venezuela (nombre que tenía desde
1864) a República de Venezuela, sin embargo se suprimieron algunos derechos sociales
establecidos en la Constitución de 1946.
El gobierno de Marcos Pérez Jiménez consagra como Semana de la Patria los días que
concluyen con el 5 de julio. Los destina a rendir homenaje a los héroes de la nacionalidad, en
una combinación de actos en los cuales se mezclan la exaltación de los libertadores y las
realizaciones del gobierno, como la reedición de nuevos tiempos dedicados a engrandecer la
patria.
Empleados públicos de todos los niveles, estudiantes de primaria y secundaria y algunos
grupos artísticos subsidiados desfilan en todas las ciudades ante las autoridades locales, al
compás de bandas secas. En Caracas presiden las ceremonias el presidente de la República
y los altos dignatarios del Estado. Cada 2 de diciembre, fecha aniversario de la ascensión de
Pérez Jiménez al poder, se ratifican los postulados del «Nuevo Ideal Nacional» y son
inauguradas grandes obras públicas y es recibida en Caracas la imagen de la Virgen de
Coromoto, proclamada por el Gobierno como la patrona de aquellas celebraciones. Se inicia la
celebración de la Semana de la Patria y en aquella ocasión, destaca la asistencia de
delegaciones militares de varios países de América y Europa.
Unido a estas conmemoraciones patrióticas que buscaban afincar tradiciones que expresaran
lo positivo del espíritu venezolano se complementaba con la aportación de nuevas energías
que ayudasen a mejorar la calidad del venezolano para ello se promovía la inversión de
capitales extranjeros y la inmigración de europeos con el objetivo de mejorar el componente
étnico de la nación venezolana, visión está orientada a corregir vicios de la población, que los
mantienen como pueblo atrasado, mejorándolo y formándole un espíritu al trabajo que lo
ayuden a comprender sus reales funciones como ciudadano. De la misma manera y en la
búsqueda del «Nuevo Ideal Nacional», con el mejoramiento integral de los habitantes del país,
se promovió la «extirpación» del rancherismo, como decía el propio Pérez Jiménez, el cual
consideraba uno de los males principales para el deterioro de la sociedad, para ello se censó
la cantidad de ranchos y se realizó un plan con las características propias de las obras de
Pérez Jiménez para residencias y súper bloques que ayudaran a cambiar el medio y la
mentalidad del habitante del rancho.
La dictadura de Marcos Pérez Jiménez se caracterizó por su excesiva represión a la
disidencia y tortura contra los detenidos. Por ejemplo, el historiador Manuel Vicente
Magallanes, preso durante la dictadura, explicaba que en las sedes de la Seguridad
Nacional de todo el país los presos políticos fueron sometidos a las diferentes métodos de
tortura, como la cámara de hielo, ring, golpes con bolas de acero, cintillos eléctricos, planazos,
tórtoles y otras formas de maltrato físico. Para ese entonces, la Plaza Colón de la
urbanización Los Caobos era el epicentro de las protestas estudiantiles. En la celebración
del Día de la Raza en 1951, fueron arrestados diversos venezolanos que protestaban en
contra de la dictadura: José Amín, Miguel Astor Martínez, Antonio Avila Barrios, Francisco
Barrios, Federico Estaba, Gerardo Estaba, Luis José Estaba, Dario Hernández, Manuel
Vicente Magallanes, Eloy Martínez Méndez, Salón Meza Espinosa y Juan Regalado. Este
grupo fue conocido como el de "Los Doce Apóstoles" por haber sido una docena de detenidos.
Los doce apóstoles fueron obligados a permanecer juntos de pie durante tres días, privados
de hacer necesidades fisiológicas. Cada uno fue torturado de forma personalizada.8

Nuevo Ideal Nacional[editar]


Marcos Pérez Jiménez es el autor del proyecto de Nación denominado Nuevo Ideal Nacional.
Argumentaba que en Venezuela existía una ausencia de un ideal apropiado que integrara la
mística nacional, la convicción conjunta y el empeño colectivo en servicio de la patria.
Las bases de la superación, como Ideal Nacional se arraigan en la tradición, recursos
naturales, situación geográfica de la Nación, en cuya función Venezuela debe tener un ideal
nacional, y la finalidad suprema de este ideal es: «Lograr para Venezuela un puesto de honor
entre las naciones y hacer una Patria cada día más próspera, digna y fuerte». Los objetivos
del Ideal Nacional son la transformación progresiva del medio físico y el mejoramiento integral
(material, moral e intelectual) de los habitantes.
El Nuevo Ideal Nacional es el común denominador espiritual de los venezolanos para el
engrandecimiento de la Patria. Plantea una fusión del sector público y privado para desarrollar
y servir a la Nación. La política del bien nacional se basa en la elevación y el noble
aprovechamiento de los venezolanos para situar a Venezuela en la cúspide de América. La
transformación del medio físico y el mejoramiento de las condiciones morales, intelectuales y
materiales de los venezolanos. Que tenía como pilares la historia patriótica como fuente de
valores morales y el aprovechamiento adecuado de los recursos naturales del país y la
privilegiada ubicación geográfica para mejorar la suerte de los venezolanos legando a las
generaciones una patria más prospera. Este aprovechamiento basado en una inversión
pragmática y la promoción de la inversión extranjera promovió el pleno empleo en Venezuela
para la época. Se podía definir también como una mezcla de antiguas ideas liberales y
positivistas de la necesidad de asegurar el orden para el progreso y del desarrollo económico
mediante la inmigración de personas, inversión de capitales y aumento del consumo para
expandir la producción nacional.
Infraestructura[editar]
Durante su mandato se realizaron y construyeron numerosos proyectos, siendo el presidente
que más obras de infraestructura ha dejado para el país. Al día de hoy muchas de ellas se
encuentran vigentes, las cuales en su época eran de las más avanzadas y ambiciosas que
podían existir en el mundo.
Entre las centenares de obras realizadas entre 1953 y 1958 se destacan:

 La Autopista Caracas - La Guaira (Calificada como la carretera más costosa del mundo,
fue una de las obras de ingeniería más importantes realizadas en América Latina. El
viaducto N°1, que fue el quinto puente más grande del mundo, colapsó el 19 de marzo de
2006).
 La Autopista Regional del Centro.
 La Autopista del Este.
 La Autopista Valle-Coche.
 La Avenida Urdaneta.
 La Avenida Francisco de Miranda.
 La Avenida Libertador.
 La Planta Siderúrgica del Orinoco (Uno de los complejos siderúrgicos más grandes en el
mundo).
 La Autopista Francisco Fajardo.
 El Teleférico de Mérida (Teleférico más alto y segundo más largo del mundo).
 El Teleférico de Caracas.
 El Hotel Humboldt. (Icono de la arquitectura moderna venezolana, récord en construcción
(7 meses) y primera piscina cubierta climatizada del país. (10 años de restauración y
desdicha).
 El Centro Simón Bolívar y las Torres del Silencio. (Edificios más altos de Venezuela para
1954, seriamente deterioradas en la actualidad).
 El Hipódromo La Rinconada.
 El Círculo Militar de Caracas.
 El Paseo Los Próceres.
 La Ciudad Vacacional "Los Caracas" (Actualmente destruido y desolado).
 El Reactor nuclear RV-1 (Primer reactor en América del Sur).
 El Puente sobre el Río Chama (Actualmente abandonado y derruido).
 La Urbanización 2 de Diciembre (actualmente, Parroquia 23 de Enero).
 El Hotel Tamanaco.
 El Hotel de Golf Maracay (Mejor conocido como Hotel Maracay).
 La Ciudad Universitaria de Caracas (iniciada antes de asumir la presidencia). Es un
ejemplo excepcional del movimiento moderno arquitectónico inspirado en la Bauhaus.
Agrupa una gran cantidad de edificios organizados en un conjunto limpiamente
interrelacionado y enriquecido con piezas maestras de artistas como Jean Arp, Fernand
Léger, Victor Vasarely y Wilfredo Lam. El logro más importante fue el Aula Magna
(Universidad Central de Venezuela) compuesta por las nubes flotantes de Alexander
Calder, siendo catalogada como una de las cinco salas con mejor acústica del mundo.
Aula Magna de la UCV

Entre los edificios más importantes podemos encontrar:

 El Hospital Universitario de Caracas.


 El Jardín botánico de la Universidad Central de Venezuela.
 La Biblioteca Henri Pittier.
 El Estadio Olímpico de la UCV.
 El Estadio Universitario (UCV).
 El Gimnasio Cubierto de la UCV.
 La Torre del Reloj de la UCV.
El 2 de marzo de 1954, a propósito de la apertura de la X Conferencia Interamericana, en
la Ciudad Universitaria de Caracas se inauguraron los espacios de la Plaza Cubierta, el Aula
Magna y la Biblioteca Central. Es considerada una de las grandes creaciones de la
arquitectura del siglo XX. Este complejo, concebido como un conjunto único y excepcional fue
declarado Patrimonio de la Humanidad en el 2000 por la UNESCO.
También destacan el cuartel de las Fuerzas Armadas de Cooperación, el Instituto de Nutrición,
la Concha Acústica y la escuela Agustín Aveledo, el hotel del Lago en Maracaibo y el hospital
Médico Quirúrgico en Maiquetía. En el Estado Lara, el Edificio Nacional (Actual sede del Poder
Judicial), el Hospital Central Universitario Antonio María Pineda, la Escuela de Enfermeras;
el Obelisco de Barquisimeto y la Escuela Interamericana de Agricultura en Rubio
(Edo. Táchira).9
Sistema de riego de Calabozo, en el km 18

Con el régimen militar se aplica, en cambio, una política de «puertas abiertas», que atrae
significativo número de españoles, italianos y portugueses, estos últimos con alto grado de
concentración en la región capital. Los inmigrantes traen voluntad de trabajo, desplazados
como estaban en la Europa de posguerra. Se dedican a la construcción, el comercio,
especialmente panaderías, restaurantes, cafeterías, agricultura, industria y obras públicas. Se
promovió la inmigración de mano de obra especializada para sus proyectos de infraestructuras
desde Europa. Se impulsó un ambicioso programa de infraestructura y de concreto armado,
con la construcción de edificaciones, carreteras, puentes y obras de gran envergadura con las
que modernizó al país gracias en parte a las exportaciones de petróleo que generaban
enormes cantidades de divisas.
Durante su gobierno fue firmado el anteproyecto de la Siderúrgica nacional que le fue
encomendado a 7 grupos industriales de distintos países (Italia, Alemania, Bélgica, Estados
Unidos, Francia, Inglaterra, y Noruega). En una alocución dirigida a los venezolanos expresa,
tras la inauguración de 2 importantes obras como son la Autopista Caracas - La Guaira y el
Círculo de las Fuerzas Armadas, dando el primer paso hacia aquella forma de Estado.
Además se fundamenta la propuesta definitiva que incluye los planes extraordinarios
sometidos al control del Gobierno, entre ellos: la planta Siderúrgica del Orinoco, el sistema de
electrificación del río Caroní, el Plan Ferroviario Nacional, el Sistema de riego del Río Guárico,
las zonas turísticas de los Estados Mérida y Nueva Esparta. En cada rincón del territorio
nacional se ordenó construir una Plaza en honor al Libertador Simón Bolívar. Se construyeron
las primeras autopistas como las de Caracas con sus novedosos e imponentes distribuidores,
la avenida Soublette de La Guaira, y la de Valencia - Tejerías. La carretera Panamericana fue
un logró sin precedente desde el Táchira hasta Caracas, con un trazado nuevo y moderno que
incorpora a la productividad nacional el sur del Lago de Maracaibo. La carretera de los
llanos Barinas - San Cristóbal, y la Barinas - Apartaderos, dieron salida a los Andes. La
Represa del río Guárico en Calabozo, el dragado del Orinoco y la Barra de Maracaibo,
permitieron el acceso a las grandes fuentes de recursos naturales. La modernización del
Puerto de La Guaira, el plan «salud» con un hospital en cada Estado de la República, edificios
para las Casas Sindicales de Caracas y San Cristóbal, son solo algunas de sus obras más
importantes.
En todas las ciudades del interior se construyeron las vías centrales de orden circulatorio. Los
inmensos conglomerados de los súper bloques de viviendas. Los ranchos que habían
proliferado en los cerros, fueron demolidos y en su lugar se construyeron parques y viviendas
dignas. El Seguro Social Obligatorio fue tan eficiente y efectivo que sirvió de ejemplo para las
naciones del hemisferio. Se inició la red ferroviaria y la construcción de la carretera de la costa
que uniría todos los puntos orientales y occidentales del país. Venezuelareafirmó su soberanía
en el archipiélago de Los Monjes y se preparaba a recuperar la Guayana Esequiba. El mundo
entero veía con envidia y preocupación el desarrollo que había alcanzado Venezuela en
menos de cinco años todo esto en función al Nuevo Ideal Nacional.10
El incremento de los ingresos fiscales fue considerable, como consecuencia una gran
producción petrolera, producto del otorgamiento de mayores concesiones y al hecho
circunstancial del ‘problema’ Árabe en 1956, que favoreció la mayor colocación del crudo
venezolano en el mercado internacional. Con Pérez Jiménez Venezuela alcanza el ápice del
desarrollo económico americano y se inició un Plan Nacional de obras civiles, que logró el
pleno empleo nunca antes visto en Latinoamérica. Tal fue la dinámica económica que se logró
con esta política de la construcción impulsada por Pérez Jiménez, que hubo necesidad de
abrir las fronteras para que los extranjeros cubrieran las plazas vacantes, ya que el país
gozaba de «Pleno Empleo».
Ciencia y tecnología[editar]
La década de los años 50 es considerada la época en la que comienza la institucionalización
de la ciencia y el desarrollo de una verdadera política científica en Venezuela que dio paso a
la producción de conocimiento científico sistemático, financiado, con reconocimiento social y
con el apoyo directo del estado venezolano o de la empresa privada. Durante estos años
iniciales la política científica en Venezuela le dio mayor peso a las ciencias básicas que a las
ciencias aplicadas y el desarrollo tecnológico.11

Altos de Pipe en sus inicios

El 29 de abril de 1954 fue fundado el Instituto Venezolano de Neurología e Investigaciones


Cerebrales (IVNIC) en los terrenos de Altos de Pipe bajo la dirección de Humberto Fernández-
Morán.12 Fueron contratados varios investigadores extranjeros principalmente especializados
en la investigación biomédica, así como también se contrató la compra e instalación de un
Reactor Nuclear del Centro de Física, el primero en su tipo en Latino América.

Inmigración[editar]
Con el fin de la Segunda Guerra Mundial y de la Guerra Civil Española numerosos europeos
se vieron en la necesidad de abandonar sus hogares en busca de futuro. Unos querían hallar
un nuevo horizonte, otros evadir el hambre y muchos buscaban un lugar donde rehacer sus
vidas. Y se embarcaron en gran parte hacia Venezuela. Encontraron una Venezuela tranquila,
donde se gestaba un crecimiento planificado, sobre todo en la construcción de grandes
infraestructuras, una expansión del mercado interno y la modernización agrícola, lo que la
convertía en suelo perfecto para olvidar la guerra y echar raíces. Así fueron
llegando italianos, portugueses, españoles, búlgaros, alemanes, húngaros, holandeses y rusos
, entre otras colonias de la Europa devastada por la hambruna y la guerra. Entre todos los
grupos de colonias de emigrantes las más numerosas fueron la de los italianos, españoles, y
portugueses. Las 3 compartían razones similares para abandonar sus naciones: la huida de
un régimen dictatorial, las atrocidades de la posguerra, el hambre, el desempleo y la búsqueda
de la tan anhelada estabilidad económica. La mayoría llegó en barco al puerto de La
Guaira en el Caribe venezolano.
Según archivos de la Oficina Arquidiocesana de Caracas, entre 1951 y 1958 llegaron al país
200.000 gallegos y canarios, quienes se insertaron en oficios como agricultura, carpintería,
albañilería y transporte público. Luego de la primera etapa de adaptación, muchos se
convirtieron en pequeños empresarios dedicados al comercio, las finanzas y la industria, sobre
todo en la metalúrgica y manufactura. Venezuela necesitaba agricultores. Existía un déficit de
producción de unas 55 mil toneladas anuales de azúcar y de 50 mil toneladas de arroz, entre
otros productos, y se requería cubrir la demanda con producción interna. Además, aumentaba
la explotación petrolera, por lo que muchos venezolanos abandonaron el campo para
dedicarse a la lucrativa actividad en las ciudades, y este vacío fue aprovechado por los
inmigrantes. Lo mismo ocurrió en la construcción, sector en el que también encontraron un
nicho de mercado importante. Cada colonia fue dedicándose a una «especialidad»
relacionada con las actividades que se desarrollaban en su país de origen. Fue así como los
gallegos se dedicaron a producir hortalizas, los canarios al comercio de plátanos y
los italianos a la agricultura, construcción, manufactura de calzado, venta de carne y otros
alimentos, los holandeses y alemanes a los embutidos y quesos, los portugueses a las
panaderías y areperas. Después, muchos de ellos se transformaron en comerciantes. A
finales de los 50 el Franquismo atravesaba una de sus peores crisis económicas. La vida se
volvió más difícil y se produjeron nuevas estampidas. Cientos de españoles de edades que
oscilaban entre los 16 y los 45 años llenaron las bodegas de los barcos hacia América, y en
especial hacia un destino más prometedor en La Petrolera Venezuela. En todos los casos,
gente trabajadora, jornaleros del campo y del sector de la construcción. Era la mano de obra
que precisaba el Gobierno del General Marcos Pérez Jiménez para la transformación del país
que se acometió decididamente en aquellos años.

Plebiscito de 1957[editar]
Artículo principal: Plebiscito de Venezuela de 1957

El período constitucional de Marcos Pérez Jiménez finalizaba según la misma constitución


elaborada por su gobierno a finales de 1957. Pérez Jiménez opta por organizar rápidamente
un órgano electoral que convocaría un Referéndum o plebiscito el 15 de
diciembre de 1957 para decidir sobre si la población aprobaba o rechazaba la reelección del
gobierno Perezjimenista para el período 1958-1963 de aprobarse no solo se ratificaría al
presidente en su cargo sino a todos sus candidatos al Congreso Nacional, Asambleas
legislativas estadales y concejos municipales de manera automática.13
Según los datos oficiales del Gobierno de Pérez Jiménez la población aprobó por mayoría su
continuidad en el gobierno. Ningún partido u organización opositora reconoció su victoria.

23 de enero de 1958[editar]
Artículo principal: Golpe de Estado en Venezuela de 1958

Tras algunos antecedentes de rebelión militar y huelgas civiles, Pérez Jiménez es derrocado el 23 de
enero
La Vaca Sagrada, avión donde emprendió la huida Marcos Pérez Jiménez en 1958

El primero de enero de 1958 se produjo el primer intento de rebelión militar contra Pérez
Jiménez. El movimiento encabezado por el Coronel Hugo Trejo contó con la participación de
un buen número de oficiales de la guarnición de Caracas y de Maracay, principalmente de la
Fuerza Aérea. Este levantamiento militar fracasó y sus principales dirigentes fueron detenidos
por el gobierno. Sin embargo, a partir del primero de enero la crisis interna del régimen se hizo
cada día más grave. Se produjeron nuevos brotes insurreccionales en las fuerzas armadas y
el movimiento popular se manifestó con más vigor en la lucha contra Marcos Pérez Jiménez.
Se acentuó la represión; las cárceles se llenaron de presos políticos; fueron cerrados los
liceos y reprimido el movimiento estudiantil. Pero el movimiento popular iba en ascenso.
Densos sectores sociales se incorporaban activamente a la lucha: intelectuales, médicos,
abogados, profesores, ingenieros, suscriben manifiestos de denuncia contra el régimen. Esto
significaba pérdida de prestigio en la institución armada que aparecía comprometida de hecho
con los desmanes del régimen. En las calles se suceden manifestaciones y motines.
A mediados de enero la Junta Patriótica llamó a la huelga general para el día 21. El 21 de
enero comienza la huelga de prensa y horas después de esta, la huelga general convocada
por la Junta Patriótica. El paro se cumplió a cabalidad y en muchos sitios de Caracas se
produjeron enfrentamientos con las fuerzas del gobierno.
El 22 se reúnen altos jefes militares en la Base Naval de Mamo y en la Comandancia General
de la Marina en el Centro Simón Bolívar para considerar la situación. Sus deliberaciones
concluyen formando una Junta Militar de Gobierno que pide la renuncia a Pérez Jiménez.14
Para la noche del día 22, la Marina de Guerra y la Guarnición de Caracas se pronunciaron
contra el régimen; y Pérez Jiménez, privado de todo apoyo en las Fuerzas Armadas, huyó en
la madrugada del 23 de enero, rumbo a Ciudad Trujillo (hoy Santo Domingo). Huyo por medio
del monoplano Douglas C-54 Skymaster, conocida como “La Vaca Sagrada”, con registro
oficial 7-ATl, siendo acompañado del piloto, mayor José Cova Rey; su esposa, Flor María
Chalbaud Cardona, sus tres hijas, su suegra; Luis Felipe Llovera Páez, Pedro Gutiérrez Alfaro,
Antonio Pérez Vivas, Raúl Soulés Baldo y Fortunato Herrera. Sería recibido por el dictador
dominicano Rafael Leónidas Trujillo, pero antes haría escala en Curazao.14
Ese día, turbas enardecidas salieron a las calles, en todo el país, a celebrar la caída del
régimen y a tratar de acabar con los funcionarios que se habían ensañado en la persecución
política. Miembros de la Seguridad Nacional fueron linchados; otros se escondieron por largo
tiempo o escaparon al exterior.[cita requerida] En lugar de Pérez Jiménez tomaba el poder una
Junta presidida por el contraalmirante Wolfgang Larrazábal. Pérez Jiménez huyó inicialmente
a la República Dominicana, pero después de que su protector fuera asesinado, y el país
gradualmente cayera en turbulencia, el general temiendo que sería asesinado o extraditado de
nuevo a Venezuela, se trasladó a los EE. UU. donde hizo algunas inversiones importantes.
Después de que el Gobierno de turno (Rómulo Betancourt) hiciera un pacto con el Presidente
Kennedy (USA) para lograr su extradición hacia Venezuela y pasara por un encarcelamiento,
se trasladó a España, donde vivía cómodamente con los 250 millones de dólares (que se
calculaban habían sido extraídos de la tesorería del Estado, detalle que nunca pudo ser
comprobado legalmente) y siendo protegido por el gobierno de Francisco Franco.15
Rómulo Betancourt, durante su Gobierno, logró la extradición de Pérez Jiménez y se le siguió
un prolongado juicio, que terminó con la sentencia condenatoria por un período menor que el
que llevaba detenido, por lo que salió en libertad y voló a Madrid.
En esta capital aceptó la postulación como candidato a Senador por el Distrito Federal en las
elecciones de 1968, resultando electo por un número considerable de votos. En 1969 la Corte
Suprema de Justicia anuló la elección de Pérez Jiménez para el Senado, esgrimiendo como
principal argumento que Pérez Jiménez no se había inscrito en el Registro Electoral ni había
votado en las mismas elecciones.

Exilio[editar]

Flor María Chalbaud Cardona

Luego del exilio de Pérez Jiménez, se concibe el Pacto de Puntofijo que se suscribe el 31 de
octubre de 1958 en la residencia de Rafael Caldera que llevaba ese nombre, en Caracas. El
pacto establece el compromiso de civilizar las relaciones partidistas, la defensa de la
constitucionalidad y el derecho a gobernar de acuerdo con el resultado electoral; gobierno de
unidad nacional, no hegemonía partidista y presentación de un programa mínimo común. Lo
suscriben Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Gonzalo Barrios, de AD; Jóvito Villalba, Ignacio Luis
Arcaya y Manuel López Rivas, de URD; y Rafael Caldera, Pedro del Corral y Lorenzo
Fernández, por COPEI. Se reconocían así las amenazas aun latentes contra el régimen
democrático y se echaban las bases de gobiernos de unidad, sin precedentes en el país.
Estados Unidos recibió la solicitud de extradición de Pérez Jiménez el 21 de agosto de 1959 y
fue detenido el día 25.16 El 16 de agosto de 1963, el gobierno venezolano presidido
por Rómulo Betancourt en convenio con el estadounidense obtuvo la extradición de Pérez
Jiménez. El 17 de agosto fue extraditado a Venezuela.17 Encarcelado y sentenciado a cuatro
años de prisión por peculado y malversación de fondos, se le confinó en la Cárcel Modelo de
Caracas. Durante cinco años estuvo encarcelado, al final de los cuales fue liberado al
dictársele sentencia por un período menor al de su tiempo de reclusión. Luego se residenció
en España aunque, al poco tiempo, en las elecciones generales de 1968, fue postulado
senador por la agrupación política de derecha Cruzada Cívica Nacionalista (CCN) y fue
elegido en ausencia; sin embargo, la Corte Suprema de Justicia invalidó su elección.18
En 1968 se presentó a elecciones en la plancha del CCN y logró la votación necesaria para el
senado; sin embargo la Corte Suprema de Justicia anuló esta elección. CCN logró postularlo
para la presidencia de la república en los comicios de 1973 conscientes de la popularidad de
Pérez Jiménez. Sin embargo, representantes de los partidos mayoritarios propusieron y
aprobaron en el Congreso Nacional, una enmienda constitucional destinada específicamente a
inhabilitarlo políticamente, mediante una aplicación retroactiva de la norma que impide la
elección a cargos públicos a personas con sentencia firme, de más de 3 años. Pérez Jiménez
se trasladó en avión a España el 1 de agosto de 1968,19 radicándose en la zona de La
Moraleja, una de las zonas más exclusivas de Madrid.

Últimos años[editar]
Pérez Jiménez sufre un derrame cerebral que le sobrevino el domingo 7 de febrero. Los
informes médicos indicaron que el paciente, que para entonces tenía 84 años, estaba en
franca recuperación y se recuperaba en la clínica luz en la ciudad de Madrid, España.20
Aunque el general fue despreciado durante mucho tiempo en Venezuela, los cargos de
asesinato en su contra fueron levantados el 12 de febrero de 1999, donde un tribunal
venezolano decidió anular la medida jurídica donde el expresidente Pérez Jiménez le era
prohibido estar en el territorio venezolano.2015 Pérez Jiménez estaba acusado de ser el autor
intelectual del asesinato del teniente León Droz Blanco, perpetrado el 10 de junio de 1954
en Barranquilla (Colombia), hecho por el que se dictó el 5 de septiembre de 1972 una auto de
detención contra él.20
Finalmente el polémico expresidente y General de División retirado, Marcos Pérez Jiménez,
falleció el 20 de septiembre de 2001 en Alcobendas, España tras un ataque al corazón y el
haber perdido la consciencia en sus últimas semanas.185 Su cuerpo fue incinerado el viernes
21 de septiembre. Sus familiares expresan la esperanza de devolver sus restos a Venezuela
"algún día".15

Legado[editar]

Monumento a Marcos Pérez Jiménez en su pueblo natal, Michelena, estado Táchira

En febrero de 1955, la revista Time honró a Marcos Pérez Jiménez con su portada. Junto a la
foto podía leerse: "El capitán del barco del ensueño". Aunque las cosas terminaron mal para
Jiménez entre cárceles y exilios, su imagen para algunos ciudadanos ha pasado por una
especie de rehabilitación en ambos lados del espectro político hoy en día, según detallan
algunos medios y columnas de opinión.21 El período de Pérez Jiménez en el poder es
recordado históricamente como un gobierno de raíces nacionalistas. Su gobierno estaba
basado en un pragmatismo ideológico caracterizado por la Doctrina del Pozo Nacional, que
para el régimen era expresado en que el Nuevo Ideal Nacional sería el faro filosófico para
guiar las acciones del gobierno.
Su legado político conocido perezjimenismo22 fue sostenido por la Cruzada Cívica
Nacionalista (CCN), que tuvo escaños en el Congreso desde 1968 hasta 1978. En los últimos
años ha habido un renacimiento del perezjimenismo y el Nuevo Ideal Nacional, con
numerosos grupos Revisando y manteniendo el legado de Marcos Pérez Jiménez.
El 25 de abril de 2010 el expresidente Hugo Chávez comento en su programa semana Aló
Presidente: "Yo creo que el general Pérez Jiménez fue el mejor presidente que tuvo
Venezuela en mucho tiempo. (...) Fue mejor que Rómulo Betancourt, fue mejor que toditos
ellos. No los voy a nombrar. (...) Lo odiaban porque era militar". Igualmente agregó: "Miren, si
no hubiese sido por el general Pérez Jiménez, ¿ustedes creen que tendríamos Fuerte Tiuna,
la Academia, la Efofac, el Círculo Militar, Los Próceres, la autopista Caracas-La Guaira, los
superbloques del 23 de enero, la autopista del Centro, el Teleférico, la Siderúrgica, Guri?",
preguntó.23

Véase

La evolución de la Educación en Venezuela se realizó de una forma lenta. Desde el inicio


del siglo XX y hasta finalizada la dictadura de Marcos Pérez Jiménez (1948-58), es decir,
las escuelas que impartían la educación primaria y secundaria, además de las restantes
instituciones como las de educación superior fueron creciendo lentamente, pero es
precisamente a principios de la década de los años 60, donde la educación venezolana
presentó una expansión espectacular, estimulado por un proceso de masificación educativa
que se tornó favorable y un aumento en el acceso a la educación de forma notoria para
todas las clases sociales del país (ver Naim y Piñango,1989).
Por lo tanto, no es de extrañarse que el gran desarrollo del sector educativo en Venezuela
para los años 60, se deba principalmente a la caída de la dictadura, que trajo consigo
profundos cambios al sistema educativo, entre los que destacan el inicio del proceso
conocido con el nombre de la “democratización de la enseñanza”, con especial atención a
los sectores de educación primaria y secundaria, por lo que se crearon nuevas instituciones
y se incrementaron el número de maestros y profesores. (ver Pérez et al, 1996). Cabe
señalar, que una segunda explicación posterior de este desarrollo del sistema educativo se
encuentra ligada al entorno económico favorable que presentaba el país para los años 70,
sustentado entre otras cosas, en un aumento de los precios del petróleo en los mercados
internacionales, lo cual permitió la entrada de grandes cantidades de divisas al país,
situación no esperada en la historia reciente de la renta petrolera en la cual se apoyaba el
Estado Venezolano (ver Hung y Piñango, 1989). Con base a lo anterior, se inicia
posteriormente una política educativa agresiva, sustentada en la teoría del Capital Humano
y la cual se encuentra de manera explicita en el V Plan De La Nación, donde el Estado
Venezolano, además, se fija una política desarrollista para las áreas económico y social,
incluyendo por supuesto la educación.
En atención a lo anterior, en este apartado se realizará un recorrido relacionado al
comportamiento legal y matricular de la educación preescolar, primaria, secundaria y
superior en los últimos 52 años, y se pudrá apreciar de una forma más ilustrativa, las
tendencias tanto positivas como negativas, del sistema formal de la educación. Para ello se
utilizaron los datos recopilados en ésta investigación, los cuales se encuentran basados en
las cifras oficiales publicadas por el Ministerio de Educación, a través de diversas
publicaciones entre las cuales destacan las estadísticas educacionales y memoria y cuenta
(1950 hasta 2002) referente a matrículas iniciales del sistema educativo nacional.

Búsqueda

En cuanto al tema de la educación, la Iglesia estaba dirigiendo una soterrada


reforma para imponerse ideológicamente; ella, desde el derrocamiento de
Rómulo Gallegos venía jugando el papel decisivo en la orientación política y
moral del gobierno. Había que escucharle. En un principio, los colegios públicos
comenzaron a ser invadidos por curas españoles franquistas que exigían como
materias obligatorias las religiosas, pero sobre la marcha se estaban también
movilizando para crear colegios y universidades que estuviesen directamente
bajo su control. Con toda la tradición maquiavélica en los nervios astutamente
sabían usar muy bien el método del descrédito como paso previo al tiro en la
nuca. Pérez Jiménez temblaba al pensar que un día esta gente le fuese a quitar el
poder porque ese día se iría de bruces. La lección del 48 había sido terrible tanto
para Pérez Jiménez como para Betancourt. Por eso, Betancourt desde el exilio no
dejará de aconsejar a su gente que trate de mantener las mejores relaciones con la
Iglesia, porque así sacaron a Gallego un día cualquiera de estos también pueden
sacar a “Tarugo”.
Ahora bien, ningún servicio hace Iglesia impunemente, gratuitamente. Cuando
Pérez Jiménez, a partir de 1952, consolida su dictadura, tratando de darle un cariz
“democrático” mediante la fulana constituyente, la Iglesia considera que le ha
llegado la hora de cobrar, y se lo hace saber sin muchos merodeos. Todos los
ministros de Pérez son conservadores, católicos y razonables. Era ella como
única institución política imperecedera que puede funcionar legalmente bajo
cualquier régimen, no se sentía a gusto con el presupuesto que recibía por los
inmensos servicios prestados al gobierno, y exigió que se le elevara a 557.000
bolívares, es decir más del doble del que le había entregado Gallegos[1].
Durante el gobierno de Gallegos la Iglesia se había visto obligada a solicitar
permiso para el ingreso de sacerdotes extranjeros, ahora a Pérez Jiménez se le
exigió que eliminara cualquier tipo de traba o de control en este aspecto. Con esta
avalancha de curas llegados de todas partes, especialmente de España, la Iglesia
consiguió crear seis nuevas diócesis.
Era la época en que los jesuitas golpistas estaban haciendo con todo derecho su
agosto, y fueron a por lo que más les importaba: penetrar profundamente los
espacios educativos para que nunca se volviera repetir los traumas sufridos con
Gallegos. Sometidos a estas presiones de la Iglesia, entre los primeros actos de la
dictadura estuvo el promulgar un estatuto de educación que reemplazara la Ley
Orgánica. Pese a que esta Ley era muy débil y tímida ante las ambiciones que
pretendía la cúpula eclesiástica, así y todo tuvo que ser borrada. Como la Ley
Orgánica solicitaba que las clases de religión que se ofrecieran tenían que ser
fuera de las labores docentes regulares, con este estatuto era obligatorio que se
dictasen dos horas semanales y dentro del horario normal de clases. Regresaban
los crucifijos y las vírgenes a los salones, las clases de catecismo, las primeras
comuniones colectivas en los liceos.
Por otro lado se acabó aquel horrible pleito que produjo manifestaciones,
huelgas, protestas hasta frente a Miraflores y aquellas explosiones de críticas por
los medios de comunicación en las que se hizo aparecer al pobre gobierno de
Gallegos como lo más cercano al comunismo. El estatuto logró penetrar el poder
que venía teniendo el Estado en la formación de los docentes, y entonces se
instituyó que los egresados de nuestras Universitarias equipararan sus títulos con
los graduados en el Instituto Pedagógico Nacional, esto con el fin de que se
acogiesen en igualdad de condiciones a las promociones que saldrían de la
Universidad Católica cuya inauguración se tenía preparada para 1953.
Hay que reconocer que entre 1945 y 1948 el presupuesto para educación se
triplicó (hasta llevarlo a 119 millones), mientras que entre 1948 y 1958 la
dictadura lo frenó manteniéndolo casi inalterable en solo 178 millones. Quien
desaceleró este crecimiento fue el sector privado de la educación controlado por
la Iglesia que estaba tomando un gran auge. La Iglesia había entendido muy bien
que el sistema que le favorecía debía estar consolidado con el poyo de la clase
alta, y que ésta no debía formarse exclusivamente en la UCV o en cualquier otro
centro educativo del Estado.
Dice Daniel Levine[2] que en la educación primaria durante la dictadura poco
creció pero en cambio el reclutamiento privado se multiplicó por más de tres. El
número de escuelas primarias públicas disminuyeron y las privadas se
quintuplicaron. En la Educación Secundaria este fenómeno fue mucho más
marcado. Mientras que sólo 12 nuevos liceos públicos fueron abiertos durante la
dictadura, en cambio casi 200 colegios privados fueron creados en sólo seis años.
En el tema de educación superior el avance también fue arrollador: se fundaron
las universidades privadas la Católica Andrés Bello, UCAB, y la Santa María, de
tal modo que en poco tiempo, entre 1953 y 1958, ellas iban a acaparar el 20% del
total de estudiantes universitarios.
Quien hace la solemne apertura de las actividades la UCAB, en su antigua sede
del Colegio San Ignacio ubicado en la esquina de Jesuitas de Caracas es el
potentado empresario y Ministro de Educación, doctor José Loreto Arismendi, en
presencia del Nuncio Apostólico Armando Lombarda y J. L. Salcedo Bastardo,
rector de la Universidad Santa María. Por eso hoy en la UCAB se cuenta con la
“José Loreto Arismendi”, donde se realizan actos culturales.
Pérez Jiménez, pues, se portó harto generoso con el sector privado de la
educación, dejándole que controlase una buena porción de los estudiantes de la
clase alta. Al mismo tiempo que se consolida y crecen los colegios privados se va
fortaleciendo la fuerza gremial de este sector con la creación de la Asociación
Venezolana de Padres y Representantes de las Escuelas Católicas (AVEC) y con
la Federación de Padres y Representantes de las Escuelas Católicas (FAPREC).
En enero de 1952, buscando la dictadura la fuerza suficiente para “legalizar” un
largo mandato, es otra vez el Ministro de Educación José Loreto Arismendi,
quien clausura la Primera Asamblea de los Colegios Católicos.
Ante todo este panorama Betancourt concuerda que sólo el día en que la Iglesia
le quita el apoyo a Pérez Jiménez el gobierno se viene abajo. Pero este apoyo se
puede desajustar presionando desde la calle, desde las actividades políticas
clandestinas y penetrando también las Fuerzas Armadas

[1]En cuanto al tema de la educación, la Iglesia estaba dirigiendo una soterrada


reforma para imponerse ideológicamente; ella, desde el derrocamiento de
Rómulo Gallegos venía jugando el papel decisivo en la orientación política y
moral del gobierno. Había que escucharle. En un principio, los colegios públicos
comenzaron a ser invadidos por curas españoles franquistas que exigían como
materias obligatorias las religiosas, pero sobre la marcha se estaban también
movilizando para crear colegios y universidades que estuviesen directamente
bajo su control. Con toda la tradición maquiavélica en los nervios astutamente
sabían usar muy bien el método del descrédito como paso previo al tiro en la
nuca. Pérez Jiménez temblaba al pensar que un día esta gente le fuese a quitar el
poder porque ese día se iría de bruces. La lección del 48 había sido terrible tanto
para Pérez Jiménez como para Betancourt. Por eso, Betancourt desde el exilio no
dejará de aconsejar a su gente que trate de mantener las mejores relaciones con la
Iglesia, porque así sacaron a Gallego un día cualquiera de estos también pueden
sacar a “Tarugo”.
Ahora bien, ningún servicio hace Iglesia impunemente, gratuitamente. Cuando
Pérez Jiménez, a partir de 1952, consolida su dictadura, tratando de darle un cariz
“democrático” mediante la fulana constituyente, la Iglesia considera que le ha
llegado la hora de cobrar, y se lo hace saber sin muchos merodeos. Todos los
ministros de Pérez son conservadores, católicos y razonables. Era ella como
única institución política imperecedera que puede funcionar legalmente bajo
cualquier régimen, no se sentía a gusto con el presupuesto que recibía por los
inmensos servicios prestados al gobierno, y exigió que se le elevara a 557.000
bolívares, es decir más del doble del que le había entregado Gallegos[1].
Durante el gobierno de Gallegos la Iglesia se había visto obligada a solicitar
permiso para el ingreso de sacerdotes extranjeros, ahora a Pérez Jiménez se le
exigió que eliminara cualquier tipo de traba o de control en este aspecto. Con esta
avalancha de curas llegados de todas partes, especialmente de España, la Iglesia
consiguió crear seis nuevas diócesis.
Era la época en que los jesuitas golpistas estaban haciendo con todo derecho su
agosto, y fueron a por lo que más les importaba: penetrar profundamente los
espacios educativos para que nunca se volviera repetir los traumas sufridos con
Gallegos. Sometidos a estas presiones de la Iglesia, entre los primeros actos de la
dictadura estuvo el promulgar un estatuto de educación que reemplazara la Ley
Orgánica. Pese a que esta Ley era muy débil y tímida ante las ambiciones que
pretendía la cúpula eclesiástica, así y todo tuvo que ser borrada. Como la Ley
Orgánica solicitaba que las clases de religión que se ofrecieran tenían que ser
fuera de las labores docentes regulares, con este estatuto era obligatorio que se
dictasen dos horas semanales y dentro del horario normal de clases. Regresaban
los crucifijos y las vírgenes a los salones, las clases de catecismo, las primeras
comuniones colectivas en los liceos.
Por otro lado se acabó aquel horrible pleito que produjo manifestaciones,
huelgas, protestas hasta frente a Miraflores y aquellas explosiones de críticas por
los medios de comunicación en las que se hizo aparecer al pobre gobierno de
Gallegos como lo más cercano al comunismo. El estatuto logró penetrar el poder
que venía teniendo el Estado en la formación de los docentes, y entonces se
instituyó que los egresados de nuestras Universitarias equipararan sus títulos con
los graduados en el Instituto Pedagógico Nacional, esto con el fin de que se
acogiesen en igualdad de condiciones a las promociones que saldrían de la
Universidad Católica cuya inauguración se tenía preparada para 1953.
Hay que reconocer que entre 1945 y 1948 el presupuesto para educación se
triplicó (hasta llevarlo a 119 millones), mientras que entre 1948 y 1958 la
dictadura lo frenó manteniéndolo casi inalterable en solo 178 millones. Quien
desaceleró este crecimiento fue el sector privado de la educación controlado por
la Iglesia que estaba tomando un gran auge. La Iglesia había entendido muy bien
que el sistema que le favorecía debía estar consolidado con el poyo de la clase
alta, y que ésta no debía formarse exclusivamente en la UCV o en cualquier otro
centro educativo del Estado.
Dice Daniel Levine[2] que en la educación primaria durante la dictadura poco
creció pero en cambio el reclutamiento privado se multiplicó por más de tres. El
número de escuelas primarias públicas disminuyeron y las privadas se
quintuplicaron. En la Educación Secundaria este fenómeno fue mucho más
marcado. Mientras que sólo 12 nuevos liceos públicos fueron abiertos durante la
dictadura, en cambio casi 200 colegios privados fueron creados en sólo seis años.
En el tema de educación superior el avance también fue arrollador: se fundaron
las universidades privadas la Católica Andrés Bello, UCAB, y la Santa María, de
tal modo que en poco tiempo, entre 1953 y 1958, ellas iban a acaparar el 20% del
total de estudiantes universitarios.
Quien hace la solemne apertura de las actividades la UCAB, en su antigua sede
del Colegio San Ignacio ubicado en la esquina de Jesuitas de Caracas es el
potentado empresario y Ministro de Educación, doctor José Loreto Arismendi, en
presencia del Nuncio Apostólico Armando Lombarda y J. L. Salcedo Bastardo,
rector de la Universidad Santa María. Por eso hoy en la UCAB se cuenta con la
“José Loreto Arismendi”, donde se realizan actos culturales.
Pérez Jiménez, pues, se portó harto generoso con el sector privado de la
educación, dejándole que controlase una buena porción de los estudiantes de la
clase alta. Al mismo tiempo que se consolida y crecen los colegios privados se va
fortaleciendo la fuerza gremial de este sector con la creación de la Asociación
Venezolana de Padres y Representantes de las Escuelas Católicas (AVEC) y con
la Federación de Padres y Representantes de las Escuelas Católicas (FAPREC).
En enero de 1952, buscando la dictadura la fuerza suficiente para “legalizar” un
largo mandato, es otra vez el Ministro de Educación José Loreto Arismendi,
quien clausura la Primera Asamblea de los Colegios Católicos.
Ante todo este panorama Betancourt concuerda que sólo el día en que la Iglesia
le quita el apoyo a Pérez Jiménez el gobierno se viene abajo. Pero este apoyo se
puede desajustar presionando desde la calle, desde las actividades políticas
clandestinas y penetrando también las Fuerzas Armadas
[1] V

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