Está en la página 1de 6

¿HACIA UN ESTADO GLOBAL DE DERECHO?

Considero yo que a partir de la lectura nos deja muy enmarca la postura del autor
con los diversos conceptos que menciona y define en la lectura.

Es así que empieza definiéndonos el estado de Derecho liberal moderno a criterios


propio puedo mencionar que vendría a cierta configuración en el orden jurídico-
político de un Estado, caracterizado por aspectos tales como la separación de los
poderes públicos, la democracia, un sistema económico de libre mercado, el
sometimiento irrestricto a la ley y a la constitución, la existencia de un Estado de
derecho, y el respeto a las libertades individuales de los ciudadanos y a la propiedad
privada, entre otras cosas.

El Estado liberal surge como consecuencia de la crisis del modelo político


absolutista, propio de los regímenes monárquicos, que dio origen a la revolución
liberal, mediante la cual se sustituyó el modelo monárquico, o antiguo régimen, por
el modelo liberal o nuevo régimen.

En este sentido, el Estado liberal es un sistema político característico del comienzo


de la Edad Contemporánea, y, como tal, permanece vigente hasta nuestro tiempo
presente.

Partiendo de este concepto da paso y nos enmarca dentro del mundo de la


globalización donde puedo detallar aspectos de relevancia que menciona con
respecto a la globalización, en la política, la economía y la cultura como
un proceso de cambio espacio-temporales que conllevan a una transformación en
la organización de las relaciones humanas que va adquiriendo cada vez
más fuerza y que se compone de diversas regulaciones encaminadas a futuro a
institucionalizarse.

También nos menciona la tendencia de considerar a la globalización como


un mercado global totalmente integrado con una igualdad de precios y de tasas de
interés.
A criterio personal esto va más allá de las fronteras de modo que los
acontecimientos, decisiones y actividades en una región del mundo puedan llegar a
tener importancia para los individuos y las comunidades de otros lugares, una
definición detallada de globalización implica un proceso o una serie de procesos
que engloba una transformación en la organización de las relaciones y las
transacciones sociales, a nivel mundial.

Me parece relevante tocar también el punto que el autor menciona sobre


globalización y su impacto en la cultura, la disolución de los valores, entre otros
aspectos relacionados.

Como ya lo mencionamos anteriormente, en un principio parece que la globalización


tiene plenamente un sentido mayormente económico; sin embargo, el impacto de
este fenómeno no es solo en lo económico, impacta en todos los aspectos diarios
de la vida de un país. Por esto mismo, la globalización al influenciar en distintos
aspectos, tiene lo que se puede denominar cultura política global; el respeto a los
derechos humanos, la calidad de vida, democracia, empleo, preocupación por el
medio ambiente, entre otras, son enumerados en la llamada agenda global.

Actualmente estamos impactados por procesos globales, de una magnitud sin


precedentes. Como aspecto positivo, nuestro mundo se caracteriza por un
incremento acelerado de los intercambios, tanto de capitales, bienes y servicios,
como de información, ideas, tecnologías y pautas culturales. Como aspecto
negativo, experimentamos procesos de enorme concentración de la riqueza y de
marginación social, y un agrandamiento vertiginoso de la brecha entre países
desarrollados y subdesarrollados del mundo, mientras se perfila en el horizonte una
crisis ecológica de alcance planetario.

Al hablar de la globalización, saltan rápidamente dos grandes opiniones acerca de


la misma, existen las opiniones a favor y las opiniones en contra. Es claro que como
todo un fenómeno que influye en los ámbitos de la vida cotidiana de los habitantes
de un país, tiene repercusiones tanto favorables como no favorables para los
distintos países. Este modelo es muy criticado ya que es común que países
desarrollados y con un mayor poder sobre otros países, ganen un mayor beneficio
que los países pequeños y poco desarrollados. Se ha hablado del gran y rápido
crecimiento de algunos países, por sobre el poco y casi nulo crecimiento de algunos
otros. Al hablar de globalización también se muestra una pérdida de soberanía por
parte de las naciones lo que muchos plantean en contra de este fenómeno.

Entonces vemos que cultura son todas esas formas de expresión y tradiciones que
caracterizan a una determinada sociedad. Pero como se ven influenciadas estas
tradiciones y costumbres, cuando la sociedad se ve inmersa en la globalización.

Al igual que en muchos otros ámbitos, la cultura también se ve impactada con la


llegada de la globalización a un país. Ya que con esta llegan nuevas costumbres y
nuevas ideas que se muestran a las nuevas sociedades que se ven inmersas.

Cuando hablamos del impacto que tiene la globalización sobre la cultura, hablamos
de la adopción de prácticas culturales y de consumo que son características de las
naciones capitalistas y que incluye el uso de ciertas marcas ya consolidadas. Con
la globalización llega el consumo de las marcas, consumo de medios, consumo de
símbolos y celebridades, que tomamos como iconos representativos de una
sociedad, que regularmente están asociados y relacionados con modelos
comerciales de grandes marcas.

Muy bien, también en la lectura nos menciona sobre ¨El proyecto kantiano de un
cosmopolitismo¨, con lo cual quiero hacer inca pie sobre ¨LA PAZ PERPETUA QUE
HABLABA KANT¨ en ella llega a sostener no solo la posibilidad de la paz universal
sino casi su ineludibilidad en un futuro más o menos próximo.

La primera razón por la que la naturaleza fuerza a los hombres hacia la paz es que
sin ella las primeras comunidades políticas hubieran sucumbido por las
comunidades aledañas. Si los miembros del cuerpo social no se uniesen en paz
esta unión se produciría por la invasión del extranjero que impondría esa paz social
por la fuerza. Esta es la causa por la que los individuos contrarrestan sus impulsos
egoístas y se atienen a las normas del derecho renunciando a la guerra continua de
todos contra todos. Bien es cierto que el individuo no actúa por moralidad sino para
salvaguardar el orden social al que pertenece y sin el cual él mismo desaparecería,
pero también es verdad que al atener su voluntad a normas externas cuyo fin es la
convivencia pacífica fomenta y garantiza la paz externa e interna del estado.

En segundo lugar, que existan muchos estados separados y enfrentados entre sí


es mejor que exista una potencia que controlase a los demás de manera absoluta y
universal ya que este régimen total sería despótico y destruiría la posibilidad de
libertad y moralidad. Por esto es bueno para la posibilidad futura de la paz perpetua
que las diferencias de lenguas y religiones hagan que un despotismo universal sea
imposible.

Finalmente quiero resaltar sobre sus conclusiones las cuales muchas de ellas me
llamaron la atención ya que mes presenta un panorama muy extenso, siendo
nosotros estudiantes de derecho, nos deja perplejos y nos hace darnos cuenta de
muchísimas cosas que talvez hemos dejado pasar por alto con respecto a la
actualidad. En las cuales nos menciona:

Ahora bien, sin perjuicio de las distintas formas políticas y jurídicas que
históricamente se puedan dar en la actualidad y en el futuro, podemos señalar como
núcleo del ius gentium actual, la dignidad intrínseca de la persona humana fundada
en su naturaleza racional y su ordenación al Bien Común en sus distintos niveles de
asociación hasta llegar al Estado y a la comunidad internacional, en tanto que al
constituir el conjunto de condiciones que permiten el desarrollo de las personas, de
las asociaciones menores y de la comunidad en su conjunto, es el mejor bien de la
propia persona humana al ser lo que le permite desarrollarse plenamente como tal,
sin perjuicio del destino trascendente al que está llamado.

En consecuencia, este Derecho de Gentes Universal vale por su racionalidad


intrínseca, como expresión de la recta razón común a todos los hombres y no por la
fuerza extrínseca que lo imponga.
Si bien es cierto que es necesaria la fuerza pública y la coacción para garantizar la
existencia del Derecho, esto no quiere decir que el Derecho se identifique
esencialmente con la fuerza o se funde en ella, sino que, más bien, esta viene a
respaldarlo y a forzar a los indisciplinados y reticentes a cumplir con sus deberes y
obligaciones y, de esta manera, hacer posible que cada uno obtenga su Derecho.

Sin duda que un Estado Mundial centralizado y monocrático, puede llevar a la


humanidad a la peor de las tiranías, pero, por otro lado, una atomización del orden
jurídico-político en Estados dispersos y enfrentados puede llevar al mundo a la
disolución y a la anarquía. Hay problemas comunes, como el mantenimiento de la
paz, el respeto de la dignidad humana y de los derechos que le siguen, el problema
ecológico, el desarrollo de los pueblos, la cooperación internacional, etc., que
requieren una respuesta común desde toda la humanidad.

La alternativa no es un super estado mundial de derecho global o una república


cosmopolita puramente formal basada en principios meramente procedimentales,
sino más bien el rescate de la naturaleza humana en su racionalidad, racionalidad
y politicidad, que permita integrar a la humanidad en una familia de pueblos, más
allá de las diferencias culturales y enriqueciéndose a partir de ellas como
manifestaciones culturales de una misma naturaleza común.

Concluyendo con el análisis de la lectura puedo mencionar a criterio personal que


este Derecho global constituye, por sí solo, un auténtico ordenamiento jurídico y no
se agota en un puñado de principios morales que pretenden guiar la conducta de
los pueblos. Es, por supuesto, un ordenamiento sui generis, complementario de los
existentes, abierto, fundado en la persona, con una norma de reconocimiento
competencial basada en un principio multisecularmente democrático, liberal: lo que
afecta a todos, debe ser aprobado por todos, y no sólo por un grupo de países
poderosos o una gran potencia que logra intimidar a los demás a merced de su
capacidad nuclear.
Asi mismo las guias me llevan a mencionar que el Derecho global es el gran reto
jurídico del siglo XXI. Ante un orbe cercado por los nacionalismos anacrónicos, el
terrorismo demencial, las amenazas a Occidente y los progresismos de raíz
totalitaria, la ciencia jurídica no puede permanecer impávida. El Derecho Global
exige el esfuerzo de todos y la renuncia a una serie de privilegios que los pueblos y
naciones que habitan el mundo han ido adquiriendo con el paso del tiempo.

También es importante respetar el statu quo, pero sin deificarlo como algo
inamovible. La globalización es un proceso que ha de realizarse, por desgracia, con
o sin Derecho.