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Señales de seguridad

Las Señales de Seguridad, según el Ministerio de Trabajo, son una señalización que, referida a un objeto, actividad o situación determinada,
proporciona una indicación o una obligación relativa a la seguridad o la salud en el trabajo mediante una señal en forma de panel, un color, una
señal luminosa o acústica, una comunicación verbal o una señal gestual, según proceda. Hay cuatro tipos: de Obligación, de Peligro, de Auxilio y de
Prohibición. Son de Obligado cumplimiento en los centros de trabajo. Las señales de seguridad, pueden reducir al mínimo el riesgo de un accidente
que ocurre en un lugar de trabajo y son una manera fácil y comprensible universalmente de conseguir hacer llegar su mensaje a todo el mundo. No
obstante, los empleadores deben proporcionar información a los
empleados sobre el significado y los requisitos de todos los signos
utilizados en el lugar de trabajo.
TIPOS DE SEÑALES DE SEGURIDAD:
 SEÑALES DE OBLIGACIÓN: Indican la obligatoriedad de
utilizar protecciones adecuadas para evitar accidentes.
Tienen forma circular, fondo de color azul y los dibujos de
color blanco. Pueden tener el borde también de color
blanco. Ejm.
 SEÑALES DE PROHIBICIÓN: Impiden ciertas actividades que
ponen en peligro la salud propia o de otros trabajadores. En
definitiva son señales que Prohíben. Son de forma circular,
fondo de color blanco, borde de color rojo y el dibujo negro.

 SEÑALES DE PELIGRO o ADVERTENCIA: Avisan de posibles


peligros que puede conllevar la utilización de algún material
o herramienta. Son de forma triangular, fondo amarillo,
borde y dibujo de color negro.
 SEÑALES DE AUXILIO: Ayudan y proporcionan información
acerca de los equipos de auxilio. Son rectangulares o
cuadradas, fondo de color verde y borde y dibujo blanco.
También se pueden llamar de salvamento o socorro.

PRIMEROS AUXILIOS: Se entiende por primeros auxilios el conjunto de actuaciones y técnicas que permiten la atención inmediata de un
accidentado, hasta que llega la asistencia médica profesional, afín de que las lesiones que ha sufrido no empeoren.
ACTIVACIÓN DEL SISTEMA DE EMERGENCIA: La rápida intervención ante un accidente puede salvar la vida de una persona o evitar el
empeoramiento de las posibles lesiones que pueda padecer. Ante cualquier accidente hay que ACTIVAR EL SISTEMA DE EMERGENCIA (P.A.S.). Este
procedimiento está formado por las iniciales de tres actuaciones para empezar a atender al accidentado:
PROTEGER ---> AVISAR ---> SOCORRER
 PROTEGER: Antes de actuar, hay que asegurarse que tanto el accidentado como nosotros, estamos fuera de todo peligro. Por ejemplo, ante un
ambiente tóxico, no atiendas al intoxicado sin antes proteger nuestras vías respiratorias (uso de máscaras con filtros adecuados), pues de lo
contrario nos accidentaríamos nosotros también.
 AVISAR: Siempre que sea posible hay que avisar a los servicios sanitarios.
 SOCORRER: Una vez haya protegido y avisado, se procederá a actuar sobre el accidentado, reconociendo sus signos vitales ¡SIEMPRE! por este
orden:
1. Conciencia: La consciencia es siempre el PRIMER signo vital que debe Vd. Explorar. Para saber si un accidentado está consciente se le
preguntará que le ha pasado. Si contesta, descartará la existencia de paro respiratorio. El problema surge cuando el paciente NO CONTESTA. En
ese caso, debemos agitar muy levemente al accidentado para observar sus reacciones (gemidos, apertura de ojos, movimientos de cabeza,
etc...); si no existe ningún tipo de reacción, significa que el estado de inconsciencia está declarado, por lo que inmediatamente y, en lo posible,
SIN TOCARLO (pues puede ser un paciente traumático y existir lesiones óseas que agraven su estado) debemos comprobar su respiración.
2. Respiración: Tendiendo al accidentado inconsciente, existen dos posibilidades: que RESPIRE o que NO RESPIRE. Para comprobar la presencia
de la respiración en un accidentado, debemos utilizar la vista, el oído y el tacto. Para ello acercaremos nuestra propia mejilla a la boca-nariz del
accidentado y mirando hacia el pecho podremos observar el movimiento torácico o abdominal, escuchar la salida del aire y notar en la mejilla el
calor del aire exhalado. En caso de que el accidentado respire,
3. Pulso: En caso de que el accidentado respire o vuelva a respirar, es importante controlar el ritmo cardíaco mediante la toma del pulso. El
pulso se toma en el cuello (arteria carótida)

BOTIQUIN DE URGENCIAS: botiquín incluya los siguientes elementos:


un manual de primeros auxilios; gasa estéril; esparadrapo (cinta adhesiva); vendas adhesivas de distintos tamaños; vendas elásticas; toallitas
antisépticas; jabón; Yodo; acetaminofen (paracetamol) e ibuprofeno; alcohol, agua oxigenada; pomada para quemaduras; tijeras, etc.
Heridas Leves
 Suelen ser traumáticas (golpes, quemaduras, cirugías, …)
 No presentan complicaciones
 Curación completa en un tiempo previsto
Heridas Graves
 El tiempo de curación se prolonga; tienden a la cronificación
 Los tejidos dañados no crecen
 Excesiva inflamación o perfusión de oxígeno empobrecida
 Riesgo o presencia de enfermedades concomitantes:

QUEMADURAS: Una quemadura es una lesión en los tejidos del cuerpo causada por el calor, sustancias químicas, electricidad, el sol o radiación. Las
escaldaduras por líquidos calientes y vapor, los incendios en edificios y los líquidos y gases inflamables son las causas más comunes de las
quemaduras. Otro tipo de quemadura es la causada por inhalación de humo o partículas tóxicas. Existen tres tipos de quemaduras:

 Quemaduras de primer grado, que dañan solamente la capa externa de la piel


 Quemaduras de segundo grado, que dañan la capa externa y la que se encuentra por debajo de ella
 Quemaduras de tercer grado, que dañan o destruyen la capa más profunda de la piel y los tejidos que se encuentran debajo de ella
COMO ACTUAR EN UNA QUEMADURA LEVE
 Eliminar el agente causante de la quemadura.
 Dejar correr agua fría (no helada) sobre la lesión, o sumergirla durante unos 5 minutos.
 Una gasa estéril o toalla limpia, húmedas ayudan a reducir el dolor.
 Proteja la quemadura de presiones o rozamientos con gasas estériles y secas.
Si ya es grave debe de asistir a un médico de manera urgente y evitar la infección de la herida.
ESGUINCE: Un esguince se presenta cuando los ligamentos, o el tejido fibroso, que conectan los huesos a una articulación se desgarran o se
tuercen. La mayoría de los esguinces son dolorosos y algunos pueden tomar más tiempo para sanar que un hueso roto.
FRACTURAS: rotura o astillamiento de un hueso.
CERRADA: Aquella en la que el hueso se rompe y la piel queda intacta.
ABIERTA: Implica la presencia de una herida abierta y salida del hueso fracturado en el exterior. ... Las fracturas abiertas son las más
peligrosas, ya que comportan riesgo de infección y de hemorragia
COMO ACTUAR EN UNA FRACTURA
 Mantén a la persona accidentada cómoda. Se recomienda recargar el área lesionada sobre un cojín o sábanas.
• Si hay una hemorragia o salida fuerte de sangre, detenla presionando a los lados de la herida con un vendaje esterilizado, tela limpia o una prenda
de vestir por lapsos de 10 minutos hasta que se detenga el sangrado.
• Aplica hielo envuelto en una tela en la pierna o brazo para combatir la inflamación.
• Usar un “entablillado” para inmovilizar el área. Las tablillas pueden ser de madera, cartón, plástico o periódico enrollado. Deben colocarse a
ambos lados del hueso y ser más grandes que éste. Para sujetarlas puede usarse tela adhesiva o una cuerda, con firmeza pero sin interrumpir la
circulación de la sangre.
HEMORRAGIA: Una hemorragia es la salida o derrame de sangre dentro y/o fuera del organismo como consecuencia de la rotura de uno o varios
vasos sanguíneos. Debe ser controlada rápidamente, pues si la pérdida es muy abundante puede ocasionar shock y muerte.
Las hemorragias se pueden clasificar:
Según el tipo de vaso sanguíneo:
-Capilar: afecta a vasos superficiales que irrigan la piel y se cierra por sí misma. Está causada por traumatismos y se suelen formar hematomas.
-Venosa: sangre roja oscura. Es más fácil de controlar que la arterial.
-Arterial: salida abundante e intermitente de sangre roja brillante.
Según la localización de la sangre:
-Externa: sangre que sale al exterior a través de una herida.
-Internas: la sangre no fluye al exterior y se acumula debajo de la piel o en una cavidad orgánica. Se trata de hemorragias venosas o arteriales, que
pueden ser causadas por fuertes golpes abdominales, caídas al vacío, accidentes de tráfico, etc.
-Exteriorizadas: internas que salen al exterior a través de un orificio corporal, como oído, nariz, boca, ano, vagina…
COMO ACTUAR EN HEMORRAGIA.
Ante una hemorragia externa: hay que realizar una compresión directa, aplicando gasas sobre la herida y haciendo presión fuerte. La presión
directa se puede sustituir por un vendaje cuando la herida pare de sangrar, cuando la superficie sea amplia o si hay más heridos para atender.
Si no se detienen a tiempo o si evolucionan mal, las hemorragias pueden derivar en ciertas situaciones más graves:
 Shock hipovolémico: se produce por la pérdida de gran cantidad de sangre y puede hasta llegar a dañar los órganos. En una
hemorragia interna, la sangre puede acumularse y crear hematomas o generar presión en los órganos, causando su mal
funcionamiento e incluso provocando un paro cardíaco.
 Síncope: sus síntomas son mareo, sudoración, debilidad, náuseas, respiración rápida (taquipnea) e hipotensión. Puede producirse en
caso de hemorragia abundante.
ASFIXIA: En la asfixia, el aire no puede entrar en los pulmones y el oxígeno no llega a la sangre circulante
Como actuar:
La más práctica para la reanimación de urgencia es el procedimiento boca a boca: el reanimador sopla aire a presión en la boca de la víctima para
llenarle los pulmones. Antes de ello, debe retirarse cualquier cuerpo extraño que obstruya las vías respiratorias.
 La cabeza de la víctima debe ser inclinada hacia atrás para evitar que la caída de la lengua obstruya la laringe; una mano mientras con la
otra se empuja hacia atrás la frente. El reanimador obtura los orificios nasales pinzándolos con los dedos, inspira profundamente, aplica su
boca a la de la víctima, y sopla con fuerza hasta ver llenarse el tórax; después retira su boca y proceso debe repetirse 12 veces por minuto
en un adulto y 20 veces por minuto en un niño.

 Si las vías respiratorias no están despejadas, debe comprobarse la posición de la cabeza de la víctima. Si todavía no se consigue
permeabilidad se rota el cuerpo hacia la posición de decúbito lateral y se golpea entre los omóplatos para desatascar los bronquios.
Después se vuelve a la respiración boca a boca. Si todavía no se consigue, se realiza la maniobra de Heimlich.

 se llama maniobra de Heimlich o “abrazo de oso”, y consiste en


la aplicación súbita de una presión sobre el abdomen de la
víctima. El aumento de presión abdominal comprime el
diafragma, éste a los pulmones, que expulsan aire a alta
velocidad y presión, despejando las vías respiratorias. La
maniobra se realiza situándose tras el paciente, rodeando su
cintura con los brazos y entrelazando las manos, situando éstas
entre el ombligo y la caja torácica, y presionando fuerte y de
forma brusca hacia atrás y hacia arriba. Si la víctima está en
posición horizontal, se presiona sobre el abdomen con la
mano.
Debe evitarse presionar sobre las costillas, pues se pueden romper,
sobre todo en niños y ancianos. En casos de ahogamiento siempre hay
que intentar la respiración artificial, incluso aunque el paciente haya
presentado signos de muerte durante varios minutos.