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Asignatura: Organización y Administración Escolar.

Docente a cargo: Mgr. Adriana Sabella.


Fecha de entrega: 14/05/18
Alumnas: Prado, María Belén; Pucciarelli, Fabiana; Villafañe, Herminia.
Legajos: 25166; 25010; 24914.

1ª- Las instituciones escolares, oscilan en su rol de educar teniendo en cuenta


los actores personales como también la influencia del contexto social en el que
se encuentran inmersas. Por este motivo se habla de la paradoja de la escuela,
en donde queda planteado su doble papel: por una lado, como reproductora y
transmisora; y por el otro, como la forma innovadora de transformar los
conocimientos adquiridos y la forma de actuar de los alumnos individualmente
o en la sociedad en la que se desempeñen. Consideramos importante, tener en
cuenta que toda interrelación que se construye dentro del ámbito escolar como
fuera de él, no deja de estar rodeado de significaciones que pudieran generar
conflictos o crisis dentro de las mismas.
Para el análisis de las escenas planteadas en las fotos, tomamos en primer
lugar el concepto de dinámica institucional de Bleger, quien propone definirla
como la “capacidad para plantear dificultades en términos de problema y
trabajar para su solución”1. Nos parece una definición clara y simple desde su
formulación, pero a la vez un desafío importante y complejo, así como
fundamental, para el buen funcionamiento de la institución. Tomando este
concepto de Bleger, Lidia Fernández enumera las variadas tensiones que se
dan en las situaciones cotidianas de la vida escolar y que desempeñan un
papel primordial en su funcionamiento. Dichas tensiones se darían entre
necesidades individuales y sociales, modalidades de funcionamiento con mayor
o menor grado de racionalidad, distribución de responsabilidades, autonomía,
autoridad, y poder.
Indudablemente toda institución educativa está atravesada fuertemente por
esas múltiples fuerzas y creemos que del modo como pueda afrontarlas y
resolverlas, o no, dependerá en gran medida la eficacia y eficiencia de su
gestión, entendiendo por eficacia como “la aptitud para alcanzar los objetivos
institucionales” y la eficiencia, en relación con la utilización de los recursos
“para alcanzar mejores resultados”2. Haciendo una mirada general de las
fotografías anexadas, notamos cierto estilo institucional, en donde se puede
observar como en diferentes situaciones, todos los actores de la misma pueden
hacer uso de los diferentes espacios.
Las tensiones entre los deseos e intereses de los adolescentes, especialmente
influenciados por su entorno y la aceptación y respeto de las normas, son
frecuentemente motivo de conflictos en las instituciones escolares y por ello
requieren un estar atentos, abiertos al diálogo y en la búsqueda del consenso.
En este caso, dado que el año anterior ocurrieron hechos desagradables en
relación al UPD (último primer día, para los alumnos de 5to año de nivel
medio), se realizaron una serie de intervenciones con los alumnos y sus
padres, antes de empezar las clases, a fin de acordar el modo de llevarlo a
cabo. Los resultados fueron muy satisfactorios.
Por otra parte, dado los profundos cambios ocurridos en los patrones culturales
de la sociedad, la institución escolar se ha visto fuertemente cuestionada. El
1
Fernández, Lidia: “Instituciones educativas” cap. 3: “El funcionamiento institucional”.
2 Frigerio, G; Poggi, M. (1993). Las instituciones educativas, cara y ceca, Buenos Aires, Troquel, Cap. 1
contrato fundacional de la institución educativa, “mandato del que toda
institución es portadora”3, prácticamente ha caducado pues ya no responde a
las demandas de aquélla de transmitir la herencia cultural y preparar a sus
miembros para desempeñarse eficazmente ante los requerimientos sociales.
Se ha impuesto la necesidad de un nuevo contrato educativo, capaz de
efectivizar aquel mandato social y para ello también se requieren cambios
profundos en la forma de organización y gestión de las instituciones escolares4.
Los desafíos son múltiples y, tomando las palabras de Inés Aguerrondo: “los
aspectos de la gestión y de la organización, aunque a primera vista pueden
aparecer como superficiales, son exponentes de opciones profundas”5, nos
parece fundamental que la escuela pueda actuar como una organización
inteligente, capaz de aprender, utilizando un pensamiento sistémico, superando
los modelos mentales, construyendo una visión compartida de metas, valores y
misiones; trabajando en equipo a partir de una visión crítica y creativa;
refuncionalizando los roles y las formas de gestión basadas en la negociación,
el compromiso y la motivación; contextualizando la institución de acuerdo con
la diversidad de poblaciones escolares.
En función de lo anterior, consideramos que es esencial introducir la flexibilidad
en todos los aspectos que sea posible, a fin de transformar el rígido modelo
tradicional de enseñanza, sin perder de vista las metas y fines que se propone
y el poder alcanzarlos. En el caso de esta primera foto analizamos la
flexibilidad en cuanto a la capacidad de negociación y logro del consenso con
los alumnos y sus padres dentro del respeto de las normas institucionales.
Tomamos aquí el concepto de textura intersticial, de Frigerio y Poggi6, en el
que el texto estaría dado por la “letra” de la norma y los intersticios, por los
espacios de libertad para el actor. Estas autoras proponen una suerte de
clasificación de las instituciones según cómo se posicionen ante aquellas.
Nosotras ubicamos a la institución reflejada en la fotografía entre las que
reconocen en los intersticios de las normas espacios de poder y libertad, lo que
daría cuenta de la flexibilidad, pero manteniendo la capacidad regulatoria del
funcionamiento institucional7 (Grinberg).
El aspecto analizado en el párrafo precedente también lo vemos plasmado en
la segunda fotografía, que refiere a la flexibilización de los espacios. Tomamos
aquí una reflexión de Azzerboni y Harf en relación a la variable temporal, pero
la hacemos extensiva al espacio, en cuanto a que “la asignación de tiempos (y
espacios8) a las actividades pone de manifiesto las prioridades que se
sustentan, a las cuales siempre subyacen concepciones socio-pedagógicas”9.
Otro de los elementos que consideramos muy importante en relación con la
organización institucional inteligente, es la que se refiere al clima institucional
positivo y seguro. Éste forma parte del estilo institucional, tal como lo
conceptúa Lidia Fernández: “ciertos aspectos o cualidades de la acción

3
Frigerio, G; Poggi, M. (1993). Las instituciones educativas, cara y ceca, Buenos Aires, Troquel, Cap. 1
4
Aguerrondo, I. (1996). La escuela como organización inteligente, Buenos Aires, Troquel, Capítulo 1.
5
Aguerrondo, I. (1996). La escuela como organización inteligente, Buenos Aires, Troquel, Capítulo 1.
6
Frigerio G., Poggi M. (1996). El análisis de la institución educativa. Hilos para tejer proyectos, Buenos
Aires, Santillana, 1996 (cap. 5).
7
Rossi M., Grinberg, S (1999). Proyecto educativo institucional. Acuerdos para hacer escuela, Buenos
Aires, Magisterio Río de la Plata, 1999 (caps. 5).
8
El agregado entre paréntesis es nuestro.
9
Azzerboni, Delia- Harf Ruth. Conduciendo la escuela. Novedades educativas. 2003
institucional que, por su reiteración, caracterizan al establecimiento como
responsable de una cierta manera de producir, provocar juicios e imágenes,
enfrentar y resolver dificultades, relacionarse con el mundo material,
interpersonal y simbólico, mantener ciertas concepciones, etc”10. Dicho clima
institucional lo vemos reflejado en las tres primeras fotografías en relación al
vínculo con y entre los alumnos, así como en las sucesivas, 4 y 5, se podría
inferir el tipo de vínculo entre el personal de la institución y con las familias,
respectivamente.
Consideramos que las características observadas e inferidas configuran un
estilo institucional flexible, abierto, que pone el acento en la construcción de
vínculos favorecedores de la tarea educativa en un marco de respeto a las
normas.

1b- Un modelo de organización es una representación abstracta que se utiliza


para comprender e interpretar una realidad determinada. Dentro de la teoría
desarrollada por las autoras Aguerrondo, Poggi y Frigerio, podemos destacar 6
modelos básicos de organización escolar: el modelo pre-burocrático; modelo
burocrático; modelo de concertación; modelo sistémico; modelo psicoanalítico
y por último el modelo de análisis institucional.
Teniendo en cuenta las escenas planteadas en las fotografías del punto 1ª,
interpretamos que el modelo de análisis institucional es el más adecuado a la
institución escolar que hemos elegido. En este modelo se plantea la
participación de lo instituyente, lo instituido y la institucionalización (que incluye
a los dos anteriores). “Lo instituido” se relaciona con lo conservador, lo
establecido, (puede relacionarse por ejemplo, con la rutina de clases, el uso del
aula en donde están interactuando los chicos con los niños de primaria en una
actividad conjunta; también en el marco del momento de formación en la foto
1, en donde hay una clara regla de formar al inicio de clases, con ciertas pautas
preestablecidas: cada curso alineado, detrás de un determinado sector
marcado en el piso, rodeando la bandera o el lugar central, etc.).
Por otro lado, en la imagen 2 aparece representado lo que se llama “lo
instituyente”, que es la fuerza innovadora, transformadora, así como en la
imagen 1 se representa lo nuevo, lo consensuado frente a una situación
particular (como lo es el UPD actualmente), que comienza a transformar algo
de lo instituido, reflejándose en la manera de estar vestidos los alumnos, la
flexibilización en la formación, que de todos modos no es total, ya que están
respetando las normas antes mencionadas. Según plantean las mismas
autoras, “este tipo de modelo se utiliza a partir de situaciones concretas de
intervención en una institución determinada”11, por este motivo nos parece que
es pertinente principalmente a partir de la primera imagen. También dentro de
“lo nuevo” o por fuera de lo convencional, es el tipo de reunión entre todo el
personal de la imagen 4; en donde se evidencia un ambiente desestructurado,
de consenso, en donde cada uno se ubica donde le es cómodo y no esta
preestablecido el hecho de los diferentes cargos de importancia que ocupen en
la institución.
Siguiendo con el análisis de las fotos, podemos destacar también la presencia
del modelo de concertación o interactivo, en la foto nº3 que muestra la tarea
conjunta entre los alumnos de primaria y de nivel medio, en la imagen nº4, de
10 Fernandez Lidia. Mimeo Las instituciones Educativas.
11
Material de cátedra: módulo 1. “Organizaciones sociales e instituciones educativas”.
la reunión del personal, o incluso en la nº5 de la reunión familiar, comunitaria.
En ellas se ve reflejada la importancia que tienen: la comunicación, el clima
institucional y la participación dentro de dicha institución. Del mismo modo, se
evidencia lo anterior en la foto nº1 del UPD, en donde podemos acotar, gracias
al aporte personal vivencial de quien tomó la foto, que se realizó de este modo,
resolviendo antiguos conflictos, consensuando entre alumnos, padres y
directivos de la institución para evitar mayores inconvenientes en el transcurso
de dicho festejo, favoreciendo de este modo, la labor institucional.

2.a. Institución: Escuela Primaria Estatal


(DIMENSIÓN ADMINISTRATIVA u ORGANIZACIONAL-ADMINISTRATIVA)

 ¿Cuál es la matrícula? ¿En qué estado se encuentra el edificio?


Describa espacios como aulas, patios, sectores especiales.
 ¿Cuentan con cooperadora? En caso de ser afirmativo, ¿De qué
manera funciona?
 ¿Qué proyectos no se pudieron concretar a causa de qué tipo de
recursos?
 ¿Qué tareas logran delegar y qué herramientas utiliza para
comunicarlo?

(DIMENSIÓN PEDAGÓGICA-DIDÁCTICA)

 ¿Cuáles son los proyectos institucionales que la escuela realiza?


 ¿Qué acciones lleva a cabo el directivo para que se alcance una
educación de calidad?
 ¿Brindan alguna instancia para que los docentes reciban capacitación?
¿Con qué frecuencia?
 ¿Cómo abordan la diversidad? ¿Qué estrategias de inclusión utilizan?
 ¿Realiza observaciones en las distintas instancias escolares?

(DIMENSIÓN COMUNITARIA)
 Considera que, en general, las familias de los alumnos tienen una
participación del tipo: (Marque con una x)
О Activa О Poco activa О son sólo espectadores О Ausentes
 ¿Cuál es la mayor demanda de parte de las familias a su institución?
 ¿Cómo actúan frente a algún conflicto dentro de la institución, desde los
alumnos o el personal en general?
 Aparte de la comunidad escolar; ¿Qué otro sector de la comunidad tiene
algún tipo de vinculación con la Institución? ¿De qué se trata?
 ¿Realizan charlas abiertas con especialistas en temas específicos (no
docentes)?

En el primer ítem se consulta sobre los aspectos físicos más básicos, estos
datos pueden servir para un primer reconocimiento de la institución.
El cuestionario plantea el caso de una escuela primaria estatal, de modo
que sería de gran ayuda que opere junto con la misma una comisión
cooperadora. Según las palabras de Frigerio y Poggi es necesario: “- Identificar
a los posibles proveedores de recursos requeridos: ya sea el Estado, las
cooperadoras, otras instituciones públicas o privadas que desarrollan
actividades en el medio social cercano a la escuela.”12
Continuando con la dimensión, conocer qué tipo de proyectos quedaron
inconclusos evidenciaría en qué sentido los administradores direccionan sus
ambiciones. En palabras de las autoras; “Administrar es prever las acciones
que hacen posible la gobernabilidad de la institución (…)”13
Siguiendo con la temática “proyectos”, en este caso en la dimensión
pedagógica, la consulta busca descubrir lo que concierne a dicha dimensión.
La función primordial de la escuela es brindar una educación de calidad,
debido a tamaña importancia, este ítem se ocupa puntualmente de ello. Así lo
destaca el libro Cara y ceca: “Procurar una mejor educación para niños y
jóvenes que les han sido confiados, es el núcleo de la responsabilidad de la
escuela.”14
El siguiente punto continúa con el espíritu del anterior, sólo que se ocupa de
los docentes. “Se podrían también realizar acuerdos con institutos de formación
docente o universidades, para que éstos proporcionen un servicio de
asesoramiento y capacitación a los docentes”15
La realidad acusa la necesidad de aulas cada vez más inclusivas. Es por
ello, que es importante saber cómo opera este caso en particular.
El último ítem de la dimensión pedagógica, apunta a “La observación como
dispositivo de trabajo y procedimiento específico de los equipos de
conducción”.16 Como lo determina la bibliografía consultada.
La última dimensión es la comunitaria, como tal, su base es la participación
de los diferentes actores en el entramado institucional y social. “En general, la
apelación a lo comunitario está acompañada de una convocatoria a la
participación en los ámbitos escolares.”17
Se resolvió preguntar sobre las demandas de parte de las familias a la
escuela, para conocer el contexto, y el vínculo entre ellos. Ya que “Las
prácticas educativas son extremadamente complejas, porque en ellas se
articulan demandas sociales, políticas y deseos individuales;(…)”18
Es necesario analizar los conflictos a través de las normas. El texto ya
citado lo aclara “Las normas de convivencia no son otra cosa que el necesario
conjunto de reglas que permiten posibilitan y regulan los intercambios entre
diferentes actores que comparten una actividad.”19
Finalmente, si acceden a un conocimiento que deriva de otro sector de la
sociedad. Entonces, estaríamos frente a una institución abierta, que se
preocupa por la calidad de la información. “(…) la especificidad de la institución
requiere que alguno de los temas que deben ser atendidos sean abordados por
aquellos que poseen un conocimiento experto.”20

12
Frigerio, G; Poggi, M. (1993). Las instituciones educativas, cara y ceca, Buenos Aires, Troquel, Cap. 5
13
Frigerio, G; Poggi, M. (1993). Las instituciones educativas, cara y ceca, Buenos Aires, Troquel, Cap. 5
14
Frigerio, G; Poggi, M. (1993). Las instituciones educativas, cara y ceca, Buenos Aires, Troquel, Cap. 4
15
Frigerio, G; Poggi, M. (1993). Las instituciones educativas, cara y ceca, Buenos Aires, Troquel, Cap. 4
16
Frigerio, G; Poggi, M. (1993). Las instituciones educativas, cara y ceca, Buenos Aires, Troquel, Cap. 3
17
Frigerio, G; Poggi, M. (1993). Las instituciones educativas, cara y ceca, Buenos Aires, Troquel, Cap. 4
18
Frigerio, G; Poggi, M. (1993). Las instituciones educativas, cara y ceca, Buenos Aires, Troquel, Cap. 3
19
Frigerio, G; Poggi, M. (1993). Las instituciones educativas, cara y ceca, Buenos Aires, Troquel, Cap. 4
20
Frigerio, G; Poggi, M. (1993). Las instituciones educativas, cara y ceca, Buenos Aires, Troquel, Cap. 4
2b. Las características que adquieren la dinámica y gestión institucional
escolar, así como su organización, poseen un alto impacto sobre los procesos
de enseñanza y aprendizaje, de los sujetos que interactúan en una institución.
A partir de las profundas transformaciones ocurridas en los patrones culturales
de nuestra sociedad, la institución escolar se ha visto cuestionada, poniéndose
en evidencia claramente la necesidad de repensar su dinámica y modelo
organizacional, en el cual la organización del espacio y el tiempo ocupa un
lugar destacado, ya que refiere a dos de las tres variables que se deben
considerar (junto con los sujetos). Las mismas, habiendo permanecido
invariantes durante mucho tiempo, dado el modelo tradicional de enseñanza y
su carácter de instituido, comenzaron a ponerse en discusión.
Pensamos que, a pesar de que a través de los años se han realizado diversas
propuestas desde el nivel macro, el proceso es sumamente lento, con muchos
avances y retrocesos, y pocos cambios realmente sustantivos en la mayoría de
las instituciones escolares. Esto nos lleva a considerar la importancia de tener
en cuenta el planteo de Santos Guerra, a la hora de planificar las
transformaciones deseadas. Según este autor, la comprensión de la dinámica
institucional requiere de un análisis desde la micropolítica, es decir, de las
fuerzas políticas internas existentes en cada una de las instituciones,
representadas en lo instituido y lo instituyente (lo dado y lo nuevo), las que en
definitiva, según su influencia relativa, determinarán los cambios reales. Las
fuerzas instituyentes, poco a poco, habrían ido logrando imponerse en esto de
una mayor flexibilización de todos los componentes de la institución escolar,
incluidos la organización del espacio y el tiempo, pero las transformaciones son
muy lentas, debido a estas resistencias de lo instituido, plasmado en cada
cultura institucional, con su modelo, ideología, identidad y estilos propios.
Retomando los conceptos de espacio y tiempo en una institución escolar,
podemos plantear que la variable “espacio” se refiere a la localización física
donde realiza sus funciones, el edificio propiamente dicho, la distribución
áulica, que no solo tiene importancia desde lo material, sino que también entran
en juego temas subjetivos, ya que cada miembro de la institución otorga a
estos espacios un sentido por sus propias vivencias dentro de ellos. Pues como
plantean las autoras “los espacios son lugares de encuentros y desencuentros
(…)”21, y de este modo intervienen en la interacción cotidiana.
En cuanto a la segunda variable, las autoras plantean que “la asignación de
tiempos a las actividades pone de manifiesto las prioridades que se sustentan,
a las cuales siempre subyacen concepciones socio-pedagógicas”22.
En conclusión, pensamos en la necesidad de tiempos y espacios flexibles,
estructurados pero no cerrados, capaces de adaptarse a las situaciones e
intereses que surjan del mismo grupo, y en función de las características y
requerimientos de los sujetos de este tiempo.
Creemos que gran parte de nuestras intervenciones como psicopedagogas en
una institución son: colaborar en la transformación de la dinámica institucional y
de estas variables analizadas, mediando entre las distintas instancias en
cuanto a necesidades y dificultades, brindando herramientas de debate y
reflexión entre los actores institucionales así como contextualizando
adecuadamente todo lo trabajado.

21
Azzerboni, Delia- Harf Ruth. Conduciendo la escuela. Novedades educativas. 2003
22
Azzerboni, Delia- Harf Ruth. Conduciendo la escuela. Novedades educativas. 2003
Anexo: fotografías trabajadas en el punto 1 a:

Foto 1: Grupo de alumnos de sexto año secundario con quien se consensuó el


modo de celebrar el llamado “último primer día” (UPD); por eso están
participando en la formación inicial con los demás alumnos de la institución
pero vestidos de esa manera.

Foto 2: Alumnos realizando actividades escolares en el patio de la instituciôn.


Foto 3: alumnos de nivel primario trabajando con alumnos de nivel medio.

Foto 4: reunión de cierre del ciclo entre docentes y no docentes.

Foto 5: Reunión comunitaria con las familias en el patio de la institución.