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CLASE 4:

AUDIENCIAS CRÍTICAS Y PRODUCTORAS DE MENSAJES

¡Ésta es la última clase! En ella abordaremos la importancia de la producción audiovisual


como recurso para el trabajo con chicas y chicos y su relación con el derecho humano a la
comunicación. Además de promover la inclusión de las voces de la niñez y la juventud en
los medios, en esta clase se trabajará sobre la lectura crítica de medios. Una propuesta
para analizar los discursos que circulan en la radio y en la televisión. Por último,
compartimos herramientas para realizar producciones audiovisuales con chicos y chicas.

TEXTOS:

• NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES COMO AUDIENCIAS CRÍTICAS Y


PRODUCTORES DE MENSAJES: UNA RELACIÓN NECESARIA PARA LA
FORMACIÓN CIUDADANA > Página 2

• ESPACIOS DE FORMACIÓN Y PRODUCCIÓN EN MEDIOS DE COMUNICACIÓN >


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VIDEO: Hora Libre TV

AUDIOS: campaña radiofónica en la escuela

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NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES COMO AUDIENCIAS CRÍTICAS Y
PRODUCTORES DE MENSAJES: UNA RELACIÓN NECESARIA PARA LA
FORMACIÓN CIUDADANA

“Por otro lado, queremos incentivar y capacitar a las y los jóvenes a producir programas
para nosotros mismos, donde podamos informar y mostrar nuestra mirada como jóvenes,
programas de televisión en canales nacionales no sólo públicos, sino también los
privados que muestren la cultura de cada provincia.”

Colegios EPES N° 35, 27, 56, 93, 52, 51 y del ISFD Félix Atilio Cabrera, de la ciudad de.
Formosa.

Audiencias Públicas 2014

A través de las clases tejimos reflexiones, hilvanamos conceptos y emprendimos un


camino: el de concebir a las voces de los chicos y chicas, sus relatos, sus miradas sobre
los hechos y conflictos de la localidad y del mundo, sus informaciones, ideas y gustos
como partes fundamentales en el conjunto de voces que implica la democracia
comunicacional.

En el contexto del sistema de medios existente en nuestro país, además de visibilizar las
voces de niños, niñas y adolescentes, también indicamos que es importante promover la
producción audiovisual realizada por ellos y ellas.¿Por qué creen que resulta
trascendente?

Comencemos por compartir algunas ideas sobre la concentración mediática. En Argentina


el sistema de medios se ha configurado con una matriz comunicacional que tiene como
motor principal el fin de lucro y como consecuencia, la concentración. Por un lado, la
concentración económica porque la propiedad de la mayoría de los medios más
poderosos, los más vistos y más escuchados, están en manos de muy pocos
licenciatarios. También hablamos de concentración geográfica de los medios en la
ciudad de Buenos Aires, que hace que las voces, las vidas, las perspectivas de las
provincias tengan espacios muy acotados. Esta situación se hace visible, por ejemplo,
cuando al prender la radio en Jujuy se escucha la temperatura y el estado de tránsito de
la Ciudad de Buenos Aires pero también una agenda y perspectivas esencialmente
porteñas.

Que muchos medios estén en pocas manos y en una misma ciudad genera un tipo de
concentración que es más difícil de percibir pero también muy importante: la
concentración simbólica. Este tipo de concentración hace que los modos de contar en

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los medios y en las producciones audiovisuales estén predeterminados, se tornen
uniformes y repetitivos. Como audiencias de la radio y la televisión, pero también al
pensarnos como productores y productoras, nos acostumbramos a determinadas formas
de producción, a narrativas, a temáticas, estéticas, códigos, a ciertas representaciones
que se repiten y las incorporamos como si fueran las únicas posibles. Como consecuencia
de esta matriz comunicacional, pocas voces, miradas y opiniones tienen espacio en los
medios masivos de comunicación.

En el caso de chicos y chicas, además, se suma la predominancia de las voces adultas en


los medios, de sus perspectivas y modos de comprender el mundo, tal como observamos
en el recorrido del curso.

La propuesta es promover representaciones diversas, plurales y equitativas de niñas,


niños y adolescentes y, a la vez, generar espacios para el ejercicio y expresión de sus
derechos comunicacionales.

Por eso nos preguntamos: ¿qué implica hablar desde la pluralidad y la diversidad?, ¿en
qué producciones de radio o televisión se expresan estos modos de representar a la niñez
y la juventud?, ¿qué consecuencias tienen representaciones estereotipadas o basadas en
prejuicios?

En este sentido, afirmamos que multiplicar las voces nos permite acceder a miradas,
temas, perspectivas y formas de vida diversas, se trata de un derecho que tenemos como
potenciales emisores y como audiencias de radio y televisión. Promover la reflexión crítica
es un modo de empoderar a las audiencias. Potenciar la posibilidad de que los chicos y
chicas se expresen a través de los medios son formas de ejercer el derecho a la
comunicación y de que los medios sean más democráticos.

La participación como protagonismo

“Cuando empezó la radio en mi colegio, realmente no me importaba. Pensaba que no iba


a servir de nada tenerla. ¿Por qué? Porque somos chicos. Eso pensaba, que éramos
chicos y que no íbamos a poder llevar a cabo el oficio de hacer radio. Después me di
cuenta de que estaba equivocado. Cada vez se iban sumando más chicos a la radio y me
quise involucrar. Me di cuenta tarde de que la radio es algo muy bueno para los jóvenes
porque allí podemos transmitir cómo nos sentimos y lo que opinamos.”

Colegio Provincial N° 8, Ciudad de La Rioja. Audiencias Públicas 2014

Tal como se planteó en los objetivos del curso, la intención es alentarlos y alentarlas a
desarrollar estrategias y acciones que promuevan una mayor participación de las chicas y
los chicos en los medios de comunicación audiovisual en el marco de un trato justo, no
discriminatorio y equitativo en relación a las personas adultas.

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Los y las jóvenes que asistieron a las Audiencias Públicas del año 2014 que trataron
sobre el vínculo que los medios les proponen a niñas, niños y adolescentes, plantearon
que la participación puede hacerse efectiva considerando su rol en tanto audiencias
críticas, como fuentes de información, como partícipes de instancias de producción y
gestión de medios de comunicación, y atendiendo a su condición de sujetos políticos,
sociales y culturales.

Desarrollamos estos ejes:

• Como audiencias críticas, indagando y solicitando una mayor cantidad y mejor calidad
de propuestas mediáticas que conciban a niñas, niños y adolescentes como destinatarios;
que desarrollen temáticas de su interés y que pongan al aire sus perspectivas, propuestas
y necesidades.

• Como fuentes legítimas de información, alentando que las y los jóvenes sean
consultados en el tratamiento mediático de diversos temas, especialmente aquellos que
los y las tienen como protagonistas, sin restricciones temáticas.

• Como productores y productoras capaces de afrontar la creación y sostenimiento


regular de producciones radiofónicas y televisivas destinadas a otros niños, niñas y
jóvenes y a la sociedad en general. Como gestores, afrontando el desafío de diseñar y
sostener estrategias de gestión de medios que contemplen las particularidades sociales,
culturales y legales de este sector.

Los espacios de debate, la programación destinada a niñas, niños y jóvenes y la


participación en las producciones de la radio y la televisión son acciones que contribuyen
a superar las miradas parciales y permiten que la perspectiva de las chicas y los chicos
sea incluida en la escena pública.

Esto implica considerar a las chicas y los chicos como protagonistas de las acciones de
transformación que les permitan ejercer plenamente el derecho a la comunicación y
requiere llamados a la participación, la organización y la formación de medios propios.

Les preguntamos:¿Qué relación esperamos que exista entre las organizaciones e


instituciones que trabajan con chicos y chicas, la escuela y los medios de comunicación?
¿Qué actitudes nos parece que promueven esos espacios en relación con los medios?
¿En qué medida estos son espacios con grandes potencialidades para trabajar el vínculo
de niñas, niños y adolescentes con los medios?

Mirada y escucha crítica


En el recorrido de la clase mencionamos la importancia de visibilizar las voces de niños,
niñas y adolescentes en los medios y la de promover la producción audiovisual realizada
por ellos y ellas. Aquí se incluye una tercera alternativa, la de acompañar a chicos y
chicas en una lectura crítica de medios.

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Un primer paso será incluir y revalorizar la cultura de los chicos y las chicas, en la que
ocupan un lugar fundamental la televisión y la radio, el diario, la revista, el cine y los
medios digitales.

A partir de esos gustos y esos consumos culturales, nos preguntamos: ¿en los espacios
que transitamos como adultos y en aquellos que compartimos con niñas, niños y
adolescentes existe una reflexión crítica sobre los medios de comunicación audiovisual?,
¿valoramos a los medios como potenciales espacios de expresión?

Una alternativa posible es considerar entonces la posibilidad de sumar otras


producciones, otros materiales distintos a los usuales, y desafiar la mirada más allá de las
lecturas que los niños, niñas y jóvenes hacen por sí solos. Ampliar las posibilidades de
análisis y de producción de aquellos y aquellas con quienes trabajamos.

Acompañar en una lectura crítica de los medios es estimular el análisis y la evaluación, el


contraste de fuentes de información, la comparación, el examinar antes de aceptar,
argumentar, ejemplificar y contextualizar. Y en un segundo momento: generar propuestas,
materializaciones alternativas frente a lo que se cuestiona. De esta manera, se convierten
en productores de mensajes novedosos, que no solo reproducen lo que los medios hoy
les ofrecen.

En ese camino, es importante que no perdamos de vista el gusto y el disfrute, el placer


por contar cosas que les interesen y quieran contar, mostrar, decir.

En los medios…

Y terminamos como empezamos, con una propuesta: la de pensar la relación de las


chicas y los chicos con los medios audiovisuales. Cuando decimos “con los medios” nos
referimos a todos, a la radio y los canales de televisión comerciales, pero también a los
medios comunitarios y a los medios escolares. Estos últimos han sido históricamente
aliados estratégicos para la inclusión de la niñez y la juventud en el debate público.
Aportar a su construcción, sostenimiento, desarrollo y a la difusión de sus producciones
asociadas a las expresiones de niñas, niños y adolescentes, es una apuesta al ejercicio
del derecho a la comunicación y la información. Para formadores y formadoras, y también
para profesionales de los medios, alentar y alimentar experiencias de radios escolares y
producciones para medios de la comunidad son desafíos posibles de encarar junto con
chicos y chicas.

¿Y en los medios comerciales? ¿Creen posible incluir las voces de la niñez y la juventud
en sus programaciones? ¿De qué manera? ¿Conocen propuestas para chicos y chicas o
realizadas por ellos y ellas en medios locales?

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La escuela produce y se cuenta

¿Conocen radios escolares? ¿Saben que todas las escuelas públicas pueden solicitar
una licencia para radio escolar? De acuerdo al artículo 149 de la Ley de Servicios de
Comunicación Audiovisual, si en una escuela pública de gestión estatal quieren tener
una radio, pueden armar un proyecto y solicitar una autorización para emitir en una
frecuencia modulada. De esta manera, chicos y chicas pueden contar con un espacio
para expresarse y hablar de aquello que les interesa, para que suene la música que les
gusta, para abordar de otros modos los contenidos de las materias y para generar otro
canal de comunicación entre la escuela y la comunidad en la que está inserta. Pero aun
cuando la escuela no cuente con una autorización para tener una emisora propia existen
numerosos formas de hacer radio que muchas escuelas han puesto en práctica: radio en
vivo durante los recreos, radio online, radios abiertas en fechas específicas o
celebraciones, elaboración de programas que pasan en radios de la localidad, y un
larguísimo etcétera.

¿Qué podemos hacer en estos espacios de formación y producción?

ESPACIOS DE FORMACIÓN Y PRODUCCIÓN EN MEDIOS DE COMUNICACIÓN

“Estaría bueno que vengan a hacer encuestas en todos los colegios, que nosotros les
digamos nuestras ideas y que de allí las trasladen a los medios de comunicación para
que los adolescentes se enteren qué pensamos de temas como política, deportes,
música. Nos tienen que dar una oportunidad porque si no nos la dan van a tener
prejuicios sobre nosotros.”

CEM N° 84 Eliseo Scheroni; Viedma, Río Negro. Audiencias Públicas 2014

¿Qué lugar tenemos como adultos y adultas en los vínculos que niñas, niños y
adolescentes establecen con los medios?

Creemos que se trata de acompañar, ofrecer alternativas, alentar la diversidad, estimular


las preguntas, invitar a producir. Entre muchas otras, estas son algunas de las claves para
incidir sin ignorar el universo de los medios de comunicación.

Enseñar y aprender sobre los medios nos lleva a reflexionar sobre sus modos de
producción, sobre los lenguajes utilizados, sobre nuestro rol como audiencias y también
nos invita a hacer nuestras propias experiencias con medios de comunicación.

En la educación en medios o formación en medios conviven lo económico, lo cultural y lo


discursivo y donde los conocimientos y recursos técnicos también importan. Supone que
ciertos conocimientos y habilidades se ponen en juego en la alfabetización mediática, por
ejemplo, para leer críticamente, producir y participar en medios de comunicación. La

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capacidad crítica de niños, niñas y adolescentes será fundamental, entonces, para crear
sus propios medios y para ejercer sus derechos como audiencias de radio y televisión.

En la escuela es común observar la utilización de medios de comunicación, como la radio,


la televisión o recortes de periódicos, como herramientas pedagógicas. Esto ocurre, por
ejemplo, cuando mostramos un documental para enseñar sobre ciencia o historia. A esta
posibilidad, la educación en medios suma una instancia de reflexión, formación y posterior
producción. Invita a analizar el rol de los medios, incorporar la noción de representación,
formarnos y posicionarnos como audiencias activas y sujetos de derecho y, además, a
poner en marcha procesos de producción.

En ese sentido, los espacios de formación, organización y encuentros de chicos y chicas


pueden cumplir un papel fundamental en la construcción de audiencias críticas respecto a
las representaciones que circulan en los medios masivos de comunicación. Puede
contribuir a promover y brindar herramientas para analizar los discursos que circulan en la
radio y en la televisión. Aquí el rol de las y los profesionales de la comunicación,
periodistas, productores, guionistas, entre otros, adquiere otra dimensión y convoca a
nuevos desafíos: los de ser promotores de ciudadanía, constructores de nuevas lógicas y
dinámicas de producción, nuevas estéticas, que permitan y alienten la participación de
niñas, niños y adolescentes y el consumo crítico de los medios.

¿Por qué resulta fundamental interpretar, analizar y valorar a los medios de


comunicación?

Guillermo Orozco Gómez en “Televisión, audiencias y educación”, expresa: “El único


límite real al poder de la televisión son sus audiencias, a las que hay que despabilar,
movilizar, acompañar”. Aquí encontramos una pista: despabilar sobre el aporte de los
medios en la construcción de ciertas ideas que circulan en nuestra sociedad, movilizar
para desnaturalizar y construir nuevos modos de contarnos y acompañar la participación
activa de chicos y chicas en este recorrido.

Los medios de comunicación aportan al armado de ciertas ideas, construyen


representaciones de “otros” y también de “nosotros”, proponen miradas del mundo que
tienen repercusiones a nivel social, en tanto discursos que se articulan en el presente.

¿Cómo podemos desnaturalizar lo que presentan los medios de comunicación y armar


recorridos propios de lectura, itinerarios de escuchas y miradas?

¿A qué nos referimos con lectura crítica? ¿Qué diferencia un enfoque crítico de uno
acrítico? No se trata de alertar sobre las deficiencias de los medios desde una postura
moral, menos aún de censurar sino de potenciar nuestras competencias como audiencias
activas.

¿La lectura de los medios de comunicación será únicamente nuestra lectura adulta de los

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medios? ¿Cómo hacer una lectura crítica de algo que me gusta? ¿Hay lecturas o miradas
correctas?

Creemos que se trata de dar lugar a la experiencia cotidiana personal, compartirla y


reflexionar sobre ella. También de promover una mirada más amplia, situada en contexto,
de invitar a la interpretación y a la argumentación.

El punto de partida será favorable: los chicos y chicas disfrutan con los medios de
comunicación, por lo tanto, contaremos con sus ganas y deseos de trabajar con la radio o
el lenguaje audiovisual. Por otra parte implica el desafío de trabajar sobre sus propias
experiencias, sus modos de relacionarse con los medios, las representaciones e
imaginarios y esto supone profundizar y hacer visible, desnaturalizar. El análisis crítico
invita a pensarse como sujetos de derecho y salirse de la recepción pasiva.

Cuatro competencias para la formación en medios

Para impulsar la formación crítica en medios de niñas, niños y adolescentes debemos


buscar fortalecer cuatro competencias que podemos sintetizar en:

- Análisis crítico de los medios

Es importante promover la lectura y la interpretación de los medios de comunicación.


¿Desde qué punto de vista se cuenta la historia que vemos? ¿Qué valores se ponen en
juego en la producción que escuchamos? ¿Cómo podemos interpretar esa historia? ¿Y en
las noticias, qué lugar ocupan los chicos y las chicas? ¿Quién gestiona el medio que
estamos escuchando o viendo? ¿Tiene intereses comerciales esa radio o ese canal de
televisión?

- Conocimiento sobre el contexto social

¿Cuándo se filmó la película que estamos viendo? ¿Qué pistas del contexto histórico
encontramos en la producción? Un análisis crítico de los medios de comunicación supone
también comprender su vínculo con el contexto social, económico e histórico en el cual
son producidos.

- Comprensión de la historia de los medios

¿Cómo nació y fue tomando forma el sistema de medios? ¿Por qué en todo el país se ven
medios de Buenos Aires? ¿Por qué no se ven o escuchan en todo el país medios de cada
provincia? ¿Cuál es la historia de los medios públicos de nuestro país? ¿Y de las radios
de nuestra región? ¿En otros países el sistema de medios es parecido? Preguntarnos por
la historia de los medios de comunicación es una habilidad fundamental cuando
trabajamos con ellos. Por ejemplo, si vamos a realizar un corto, conocer y mirar algunos
“clásicos” del cine puede ser un buen camino para comprender el lenguaje audiovisual.

- Creatividad en la producción

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¿Qué técnicas creativas se utilizaron en la construcción de un mensaje? ¿A través de qué
recursos se creó este programa de radio o de televisión? Evidenciar que todos los
mensajes mediáticos se construyen utilizando un lenguaje que tiene reglas propias
permite a los chicos y chicas analizar y experimentar las lógicas de producción de los
medios de comunicación, a la vez que fortalecen su expresión y competencias
comunicacionales. Es importante que las producciones estén acompañadas de
reflexiones para no convertirse en meras reproducciones.

¡Manos a la obra!

Recomendaciones para la producción y el tratamiento mediático de la niñez y la


adolescencia.

La Defensoría del Público, junto a UNICEF y la ex-AFSCA elaboró en 2013 un


cuadernillo que sintetiza y agrupa una serie de recomendaciones destinadas a
profesionales de la comunicación que se desempeñan en medios.

En ella es posible encontrar recomendaciones sobre el modo de nombrar a niñas, niños


y adolescentes, sugerencias para realizar entrevistas, para incluir a chicos y chicas en
las producciones y consejos para un correcto tratamiento de la imagen.

Aquí puede leerse el texto completo: Por una comunicación democrática de la niñez y la
adolescencia.

Además, invitamos a recorrer la “Guía para el tratamiento mediático responsable de la


niñez y la adolescencia”. Este material sugiere perspectivas deseables para su abordaje
mediático. Es el resultado de un proceso de acciones colectivas desarrolladas por la
Defensoría en la promoción y resguardo de los derechos comunicacionales de la niñez y
la adolescencia.

También existe ENREDADOS, una red para comunicadores y comunicadoras por una
comunicación democrática de la niñez y la adolescencia. Es un espacio de intercambio y
colaboración para periodistas, comunicadores/as y trabajadores/as de medios de
comunicación motivados por impulsar una cultura comunicacional que priorice a la niñez
y la adolescencia desde una perspectiva de derechos. Dice Enredados: “Notamos que a
menudo los insumos que se necesitan para cubrir estos temas están dispersos y no son
fáciles de hallar: estudios, estadísticas, investigaciones, fuentes, encuestas, circulan
escasamente y, en los tiempos de producción de las noticias y contenidos audiovisuales,
se vuelve difícil encontrarlos. Por esta razón reunimos esos recursos y otros en este
espacio que vamos completando y actualizando progresivamente”.

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Recomendaciones para la formación de chicos y chicas como audiencias críticas y
como productores

Cuando trabajamos con medios de comunicación, chicas y chicos ponen en juego sus
propios saberes, sus hábitos, sus gustos e intereses. Promover el análisis crítico y la
producción audiovisual los y las sitúa como protagonistas. ¿Cuál es el rol de formadores y
formadoras en este proceso de enseñanza – aprendizaje? Algunas pistas:

• Construir colectivamente: todos nos preguntamos, investigamos y discutimos.


Construimos posibles explicaciones, las ponemos en conflicto y fundamos nuevos
saberes. No se trata de acordar en todo ni de llegar a una respuesta común y definitiva.

• Escuchar: promover una escucha abierta y flexible. Organizar el intercambio para que
circulen distintas miradas en un marco de escucha respetuosa. Permitir que queden
preguntas abiertas que serán retomadas a lo largo del recorrido.

• Valorar el proceso: reconocer cada momento como una instancia de un proceso de


análisis, reflexión, aprendizaje y producción.

Cuando producimos con chicos y chicas, las y los facilitadores organizan, provocan,
sintetizan, garantizan condiciones de trabajo colectivo y evalúan cada instancia del
proceso para ajustar sus planificaciones de acuerdo al funcionamiento del grupo.

Les proponemos algunas orientaciones prácticas para el trabajo con medios de


comunicación en espacios más o menos sistemáticos de formación:

- Rotar a los chicos en los roles y/o dividirlos de acuerdo a sus gustos y preferencias.
- Dar tiempo suficiente para el proceso sin priorizar el resultado.

- Realizar trabajos y producciones previas.

- No exponer a los chicos y las chicas si les genera una dificultad (sí trabajar la dificultad).

- Partir de los intereses de los chicos y las chicas. Dialogar con sus recorridos y sus
gustos.

- Realizar muestras abiertas de lo que se hace. Para ello, podemos reflexionar acerca de
si es mejor mostrar el resultado o parte del proceso.

- Permitir que todos y todas experimenten.

- Crear situaciones para que lean/filmen/escriban todos y todas.

- Generar situaciones de improvisación frente al micrófono, no únicamente de lectura.

- Respetar y valorar las diferencias.

- Retomar las memorias, saberes y culturas de los chicos y las chicas.

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- Aprovechar potencialidades de los chicos y las chicas.

- Mostrar la realidad del lugar (de la escuela, del barrio, de la ciudad).

- Recuperar el placer. - Buscar estrategias para el aprendizaje.

- Tener en cuenta al grupo.

- Contemplar los proyectos que emergen y tomarlos como punto de partida para la
reflexión y construcción de nuevos conocimientos y producciones.

- Evaluar los procesos y no sólo los resultados.

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