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UNIDAD 4 ACTIVIDAD 2

En esta parte el estudiante redactara los diferentes procedimientos en los


cuales el Ministerio Público, el imputado y las partes pueden buscar una
solución alternativa a los conflictos.

En la sociedad hay muchos tipos de conflictos. El conflicto penal es un tipo


particular. Es aquel que tiene su origen en la violación de una ley penal. El conflicto
penal tiene, en un primer plano, tanto a la víctima directa de la infracción como al
autor (quien previo a la condena, se le denominará imputado o acusado). El conflicto
penal, al originarse en la violación de una norma de cumplimiento obligatorio, tiene,
además, en principio, a la sociedad como víctima. De ahí la presencia del Ministerio
Público en el proceso penal, que en el conflicto penal actúa en representación del
interés general de la sociedad, representado en la ley violada. Esta circunstancia
convierte al Ministerio Público en una parte activa del proceso penal.

El juez penal, por su parte, no es una parte del conflicto penal sino el árbitro, quien
finalmente decide sobre la culpabilidad o no del acusado. Los métodos alternos de
solución son procedimientos previstos por la ley para, en determinadas infracciones
arribar a una solución del conflicto, sin tener que seguir el ritual del proceso
ordinario. En los principios fundamentales del Código Procesal Penal (artículo 2) se
establece que el proceso penal tiene el carácter de "medida extrema de la política
criminal" del Estado.

Es decir, los métodos alternos de solución son un modo de descargar el sistema


penal de un conjunto de infracciones en que la intervención directa de las partes en
la construcción de la solución posibilita una solución más satisfactoria a sus
intereses. En el Código Procesal Penal se prevén tres métodos de solución alternos:
El criterio de oportunidad, la conciliación y la suspensión provisional del proceso.
Cada uno se desarrolla en infracciones muy específicas, con procedimientos
diferentes, por autoridades diferentes.
La aplicación del criterio de oportunidad es una facultad exclusiva del Ministerio
Público, se trata de varias hipótesis previstas en la ley (artículo 34) en las cuales el
Ministerio Público puede prescindir o renunciar de la acción pública ya respecto de
algunos o todas las infracciones.

La decisión del Ministerio Público puede ser impugnada por la víctima o por el
querellante o por el imputado ante el Juez de la Instrucción quien celebrará una
audiencia para decidir al respecto, pudiendo revocarla o ratificarla.

La aplicación de un criterio de oportunidad extingue la acción pública, aunque puede


perseguirse por acción privada.