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ESTERILIZACION EUGENESICA IMPUESTA POR EL ESTADO

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

La esterilización forzosa es considerada como un crimen de lesa humanidad o un


crimen de guerra y un delito grave de violencia sexual. Fue reconocido como crimen
de guerra en el proceso de Núremberg desarrollado entre 1945 y 1946 por iniciativa de
las naciones aliadas vencedoras al final de la Segunda Guerra Mundial, en los que se
determinaron y sancionaron las responsabilidades de dirigentes, funcionarios y
colaboradores del régimen nacionalsocialista de Adolf Hitler. Mientras que, según el
Estatuto de Roma, la esterilización forzosa constituye un crimen contra la humanidad.

En el Perú, el presidente Alberto Fujimori (1990-2000) ha sido acusado de genocidio y


de crímenes contra la humanidad por causa del programa de esterilizaciones
efectuado durante su gobierno, el cual tuvo como objetivo a las mujeres indígenas
(esencialmente analfabetas) de los andes peruanos.

El 9 de septiembre de 1995, Fujimori presentó un proyecto de ley que modificaba la


"ley general de población", denominado "Plan de salud pública", con el fin de autorizar
la esterilización de mujeres en situación de pobreza que contaran con varios hijos.
También se legalizaron otros métodos de contracepción. Todas estas medidas fueron
fuertemente criticadas por la Iglesia católica. El plan fue financiado principalmente por
la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) con 36
millones de dólares, y con una cantidad mucho menor por el Fondo de Población de
las Naciones Unidas (UNFPA). En febrero de 1996, la propia OMS felicita a Fujimori
por su plan de control demográfico.

En septiembre de 2001, el ministro de salud Luis Solari instituye una comisión especial
sobre las actividades de Anticoncepción Voluntaria Quirúrgica (AVQ), mientras que
otra comisión parlamentaria se encargó de inquirir sobre las irregularidades del
programa. En julio de 2002, el entonces ministro de salud Fernando Carbone presentó
un informe al Congreso, calculando que entre los años 1993 y 2000, 294 000 mujeres
fueron esterilizadas, mientras que a más de 18 000 hombres se les hizo la vasectomía.
El plan, que tenía como objetivo disminuir el número de nacimientos en los sectores
más pobres de la sociedad peruana, apuntando esencialmente a los indígenas de las
zonas más alejadas.
Este caso llegó a ser archivado hasta en cuatro oportunidades. En 2009 se realizó el
primer archivamiento por prescripción. En 2011 fue reabierto, pero en 2014 el fiscal
Marco Guzmán Baca lo volvió a archivar, excluyendo de responsabilidad a Fujimori y a
sus ministros por estas esterilizaciones no consentidas. En 2015 la fiscal Marcelita
Gutiérrez reabrió el caso, pero al año siguiente lo archivó nuevamente, sin embargo
encontró a siete mujeres afectadas. La misma fiscal revisó el caso por cuarta vez pero
reiteró que no encontró delitos en los imputados, archivando en diciembre de 2016 el
caso de forma definitiva.

En 2017, la abogada María Cecilia Villegas publicó el libro «La verdad de una mentira:
el caso de las trescientas mil esterilizaciones forzadas», en donde se destacó que
únicamente se registraron 773 denuncias en contra del programa de salud
reproductiva ante la Defensoría del Pueblo, y solo 61 fueron sobre esterilizaciones sin
consentimiento. Según Villegas, de 1996 a 2000 se realizó un total de 254.455 AQV
(Anticoncepciones Quirúrgicas Voluntarias), pero el ministro Fernando Carbone inició
el mito alegando en su informe que todas esas intervenciones fueron forzadas.
Asimismo, el libro destaca que durante el gobierno de Alejandro Toledo hubo también
otras 26 esterilizaciones no consentidas.

PREGUNTA DE INVESTIGACION

¿LA ESTERILIZACION EUGENESICA IMPUESTA POR EL ESTADO ES


CONSIDERADO UN DELITO?

OBEJTIVO Y JUSTIFICACION

OBJETIVO GENERAL

 Conocer si realmente el estado empleo los materiales necesarios para dicha


esterilización con las mujeres y si solo se aplico a los pueblos vulnerables .

OBJETIVO ESPECIFICO

 Identificar si la esterilización que se aplico en las mujeres es considerado un


delito .
 Identificar los riesgos que se podían dar con la esterilización y si fue en contra
de su voluntad.

JUSTIFICACION
La importancia de estudiar la esterilización en el Perú es para saber por qué ocurrió
dicho hecho , si es legal lo que hicieron con esas mujeres , si utilizaron realmente los
implementos necesarios para dicha esterilización .El es un país pluricultural y
multilingüe, extremadamente diverso, a la vez que fragmentado socialmente. Existen
cientos de pueblos originarios tanto en la sierra como en la selva, siendo su
concepción de vida opuesta a la de Occidente pues tienen una relación con la
naturaleza de complementariedad y unidad más no de extracción y explotación. El
diseño del Programa de Salud Reproductiva y Planificación Familiar no tomó en
cuenta esta situación, a pesar de que su población objetiva será justamente los
pueblos andinos, amazónicos y las ciudadanas/os provenientes de estos lugares.

El Programa de esterilización no sólo no tomó en cuenta el país diverso en el que se


iba a aplicar sino que tampoco significó la apertura para promover los derechos
sexuales y reproductivos de las mujeres como se lo había anunciado con bombos y
platillos, todo lo contrario, se violaron justamente esos derechos humanos. Con
innegable criterio racista y clasista se cometió este crimen con los pobres y los
pueblos originarios, especialmente sus mujeres, bajo la política de disminuir la pobreza
eliminando a los pobres. Y lo que tuvimos del año 1996 al 2000, según cifras del
propio Ministerio de Salud fue la aplicación de las Anticoncepciones Quirúrgicas
Voluntarias (AQV) a más de 300 mil mujeres (ligaduras de trompas) y 22 mil hombres
(vasectomías). Hasta ahora no se sabe con exactitud cuántas de estas operaciones
tuvieron irregularidades, pueden haber sido todas, como no.

Pero de lo que sí se puede tener completa certeza es que fue una política del Estado
la difusión unilateral de métodos anticonceptivos definitivos, así como su aplicación sin
el consentimiento de la población objetiva, pasando por diversos modos operandis
para concretizarlo. Lo que lleva a señalar al Estado peruano como responsable de
esterilizaciones forzadas, delito de lesa humanidad y por lo tanto imprescriptible. Para
el primer año (1996) del Programa, según el INEI (Instituto Nacional de Estadística e
Informática), se realizó en el Perú 81.762 ligaduras y 6.313 vasectomías; y en 1997 se
registraron por el Ministerio de Salud 114.542 ligaduras y 11.434 vasectomías.