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EVANGELIO DE JUAN – CALME LA SED Y SÁCIESE

Salmo 33
Juan 6: 25-70
Pastor: Diego F. Albarracín R.
1º de enero de 2017

Preliminares

Juan capítulo 6 es una particularidad; ¡por qué digo que es una particularidad!; porque no hay
mejor explicación para la Santa Cena que Juan capítulo 6; específicamente está hablando Jesús
de lo que es comer la carne y beber la sangre. ¡Claro!, cuando la gente escucha –hay que comer la
carne de Jesús, hay que b ever la sangre de Jesús- inmediatamente se va a la literalidad y la gente
preguntaba -¡qué significa eso de comer la carne y beber la sangre!- Jesús lo explica ahí
claramente; es posible que usted no lo haya visto, pero ya vamos a ver qué significa literalmente;
pero la religión, la religión convirtió esto en el acto de las dos especies; o sea, de coger y comer
pan y de coger y beber la copa; y entendió que eso era comer la carne y beber la sangre tanto que
aplican la literalidad a eso como si el pan fuera la carne y como si la copa fuera la sangre; pero
obviamente ese pan es pan y esa copa es jugo de uva; entonces ¡a qué se refiere Juan cuando
habla de comer la carne y beber la sangre!; fíjese, Juan que es tan espiritual, es el evangelio más
espiritual porque Juan está insistiendo en las palabras de Jesús; Juan que es tan espiritual saca el
significado de comer la carne y beber la sangre, de la Santa Cena; ¿usted sabe cuándo celebraron
la Santa Cena? Mire conmigo Mar. 14: 12-13 (se lee) y 22-25 (se lee) ellos estaban celebrando la
pascua. ¡Por qué estamos hablando de esto en este sermón!; hay varias cosas que se reúnen hoy;
estamos celebrando la Santa Cena porque es el primer domingo del mes, además de ser el primer
domingo del año; es una fiesta para nosotros; es una celebración; sería incomprensible que por el
guayabo y por el trasnocho, la iglesia no celebrara hoy el culto al Señor, pero créanme; sucede;
sucede; me impacta ver al grupo de alabanza llegar a las 6:30 de la mañana; ellos dejaron hasta
sus familias que se reunió en otra ciudad para poder estar aquí para poder ministrar la alabanza y
rendir el culto; a los ujieres que llegué estaban todos arreglados y listos para servir en el culto y
arreglando la Santa Cena, me impacta y ustedes están aquí hoy reunidos en fe, en el nombre de
Jesús; ¡por qué!; porque le estamos dando a Dios el lugar que le corresponde.

Sermón

Lo que estamos aprendiendo hoy acerca de Dios es que Dios es Dios y lo que tenemos que
cuestionarnos es eso; si le estamos realmente dando a Dios el lugar que le corresponde en nuestra
vida; si; usted sabe; los judíos decían que Dios era su Dios, pero Jesús les dijo, -no; este pueblo de
labios me honra, pero su corazón está lejos de mí- y mire: lo que el mundo está haciendo es atacar
para que la iglesia deje de rendirle el culto a Dios y comience a rendirle culto, ¡a quién!; al hombre;
por eso para facilitar la vida del hombre, hoy no hay culto; por eso para facilitar hoy la vida del
hombre, le dicen, -no, eso no hay problema, usted no necesita congregarse; mejor desayune en su
casa con su esposa y sus hijos y comparta con su familia; ¡para qué- ¿usted no se ha dado cuenta
que los festivos los pasaron para los lunes?; ¡por qué no los pusieron los viernes!, porque si
pudiera ser el viernes, uno va a pasear el viernes, está el sábado, pero el domingo está para rendir
el culto, pero como el culto es el domingo, entonces lo pusieron en la mitad para que la gente
coloque en primer lugar el paseo y la diversión antes que el día del Señor, pero el domingo existe
precisamente por la iglesia; porque es el día del Señor; por eso es que nosotros aquí no
celebramos el día del pastor, ni el día de la madre, ni del padre, ni del niño; no; aquí siempre
celebramos el Día del Señor y tratamos de hacerlo con toda la reverencia; este año nuestro
propósito es servir al Señor con temor reverente; estamos celebrando la Santa Cena porque es el
primer domingo del mes y del año; estamos además hablando de la Santa Cena; estamos
celebrando el inicio del nuevo año; ¿usted sabe qué marcaba el nuevo año en los judíos?; ¡cuál es
el evento que marca el nuevo año en el calendario de los judíos!; ellos no comienzan hoy el nuevo
año; lo comienzan como en septiembre, ¡por qué!; ellos celebran con la Pascua; el primer para
ellos es el mes de la Pascua porque con ello están marcando el nacimiento del pueblo de Israel;
usted sabe; el pueblo de Israel estaba prisionero en Egipto sirviendo a Faraón, estaba en
esclavitud; Egipto significa la tierra negra, la tierra de oscuridad; y Dios los sacó al desierto que
significa la tierra roja; ¡para qué los sacó al desierto!; la Biblia dice que para que lo honraran, le
sirvieran, para que le rindieran culto y esa es la razón de ser de la iglesia; la iglesia sirve es para
servirle a Dios y para vivir para Dios. Mire Luc. 1: 74-75 (se lee) esa es la razón de ser; ¡para qué!;
¡para qué la iglesia ha sido comprada con su sangre!; ¡para qué la sacó de la esclavitud!; ¡para qué
nos libró del pecado y de la muerte!; para servirle, ¿no? (vino una vez una pareja a casarse; no sé
por qué se ha corrido la voz que en Palabra Viva casamos a la gente sin problema –voy a decirle
con su nombre propio- sin cobrarles dinero; ellos vinieron y me dijeron: -pastor, nosotros no nos
congregamos aquí, usted no nos conoce, pero queremos casarnos- yo les dije: -claro que sí, pero
el requisito es que ustedes tienen que hacer conmigo un curso de 7 semanas y les hice esta
pregunta: -¡por qué se quieren casar bajo una ceremonia cristiana!- (yo creo que era porque en la
otra iglesia les cobraban) ellos contestaron, -no; es que nosotros queremos que el Señor nos
bendiga- les dije: -en el matrimonio civil está la bendición porque el matrimonio es un asunto civil;
no es un asunto sacerdotal; los sacerdotes levitas nunca casaron; nunca el sacerdocio de Moisés
casó; el Señor Jesús tampoco casó a nadie, ¿sabía eso?; los discípulos tampoco casaron a nadie,
porque el matrimonio era un asunto civil; el padre de familia, el padre del hombre, cuando se
desposaban, él decía, en este momento se casan; y cuando el hombre salía de la casa paterna
para su propia casa con su mujer y dormían una noche, listo, ya estaban casados; esa era una
cuestión completamente civil, pero por el tiempo, por la religión, por la iglesia entonces se convirtió
en una cuestión sacerdotal y si el sacerdote no bendice no tiene bendición esa pareja; yo siempre
hago esa aclaración tanto en el curso como en la ceremonia; ¡quiénes bendicen en la ceremonia
que nosotros realizamos!; ¡quiénes!; los padres de familia; yo le pregunté a esa pareja por qué
querían hacer una ceremonia cristiana; ellos dijeron que querían ser bendecidos; les dije: -si
ustedes quieren una ceremonia cristiana, es porque quieren decir que ustedes están uniendo sus
vidas para vivir para Dios, para servirle; para que esa unión de ustedes va a ayudar a llevar la vida
espiritual de cada uno que el hombre será el sacerdote o la cabeza del hogar, y la mujer la ayuda
idónea y que los dos van a estar pilos ahí; ¿listo?; ¿entienden eso?; comenzamos el curso y ellos
vinieron el primer domingo después de que hablamos, pero el siguiente domingo ya no vinieron; yo
pensé, -se están congregando en la iglesia donde les cobran- yo pensé que se estaban reuniendo
en la otra iglesia; no estaba tranquilo; como en la 6ª clase de la preparación, -bueno, y ustedes
cómo están en la iglesia, ¿están juiciosos?- su respuesta fue: -no; no volvimos allá- yo les dije: -un
momento; ¿ustedes no volvieron a esa iglesia pero tampoco se están congregando acá?; ¿ustedes
están jugando con Dios?; ¿ustedes están diciéndole a Dios que quieren que Él sea primero en sus
vida, pero realmente no es así?) sépalo; si somos cristianos de verdad es porque estamos
diciéndole a Dios, -Dios, queremos que ocupes el primer lugar en nuestra vida- ese tiene que ser el
propósito del corazón; de otra manera, estaremos jugando a la religión; eso es religión; sí; venimos
aquí y estamos un ratico a veces, a veces, pero realmente nuestro corazón está lejos, muy lejos.
Dice ahí que librados de nuestros enemigos, ¡qué!; sin temor, sin temor le serviríamos todos los
días de nuestra vida; eso significa la Pascua; la Pascua significaba que ellos salían de la esclavitud
al desierto para servirle, para rendirle culto, para presentarle ofrenda, para que la vida fuera
dedicada para Dios y además se comprometían a levantar a sus hijos en ese camino y les
enseñarían a los hijos ese camino; me da tristeza ver papás con niños de 11 y 12 años que los
niños no quieren congregarse; cuando les pregunto por los hijos, la respuesta es: no; él no quiere;
yo no lo obligo; es que eso no está bien obligarlos; y siempre les pregunto lo mismo: ¿usted lo
obliga a ir al colegio?; ah, sí claro, es su respuesta; ¡qué es lo importante entonces para usted!;
realmente; póngalo en plata blanca; este mundo; este mundo es lo que les interesa; este mundo;
conozco gente que se reúne con nosotros desde el primero culto de esta iglesia, pero no han
querido entregarle a Dios el lugar que le corresponde en su vida; a veces digo, bueno, menos mal
que el Señor es paciente. Mire conmigo Romanos; déjeme pegarle garrotazos para que reaccione
hoy que es el primer día y el primero domingo del año; mire, en la casa lea el libro de Hebreos;
cuando estaba preparando el sermón, pensaba, ¡cuándo voy a predicar Hebreos!; no alcanzo a
predicar Hebreos, estamos en Juan 8, llevamos 10 años como iglesia, comenzamos con Mateo, lea
en su casa hebreos. ¿Entiende que fieles son las heridas del que ama?; ¿entiende que yo soy un
perro?; yo soy un perro; nunca me diga –mi pastor- no soy su pastor; su pastor es Jesús, así lo
dice la Biblia; yo soy solamente un perro pastor; no me vaya a decir solamente –perro- porque me
ofende; (una persona me estaba hablando des obligantemente aquí y tuve que decirle: -mire, de
puertas para afuera, tráteme como a un perro, a mí eso no me importa, pero entienda que aquí yo
estoy coordinando la iglesia entonces respéteme solamente por el ambiente de la iglesia; a mí eso
no me interesa; pero si le digo que me diga -perro pastor-, porque ¡qué hace el perro pastor!;
ladrarle a las ovejas para que las ovejas sigan al pastor; entonces entiende por qué le ladro, por
qué le muerto la pierna, por qué lo molesto?; para que viva la vida de fe no con engaño sino
ciertamente hasta el fin; hasta el fin hemos de vivir la vida de fe y no hemos de permitir que ese
amor se desvanezca ni se endurezca porque no hay nada más duro que volver otra vez a revivir el
corazón; si usted está en religiosidad, entienda que se va a morir espiritualmente. (Una persona
me dijo por el chat: -Diego, (es una persona que se congregaba con nosotros) -te amamos como
eres-; ¿qué me quería decir con eso?; yo le respondí: -y yo te amo a ti a pesar de lo que tú eres-
¡por qué!; porque así nos ama Dios; ¿entiende que Dios nos ama a pesar de lo que somos?; ¿a
pesar de nuestro dureza con Él? Ro. 2: 4 (se lee) ¿usted está ignorando eso?; ¡nooo!; si yo
estuviera mal con Dios, caería un Boeing encima de mi cabeza; ¿usted está esperando eso?; ¿de
verdad está esperando que se le caiga un Boeing en la cabeza?; ¡qué está esperando!; ¡qué está
esperando para volverse al amor que Él está ofreciendo!; es impresionante la dureza del corazón
que nosotros rechacemos ese amor que Él nos está brindando. Dice que ellos fueron sacados de
Israel (estamos en Marcos capítulo 14) para celebrar la pascua que era que con la sangre del
cordero, -él dijo: mire, el ángel del juicio va a pasar por toda la tierra de Egipto donde están
ustedes; si quieren salvarse de ese juicio, ¡qué han de hacer!; cogerán un cordero sin mancha y sin
defecto, macho, de un año y le sacarán la sangre y con esa sangre pintarán los dinteles de las
puertas; cuando el ángel del juicio pase para matar a todos, y vea la sangre, el ángel pasará de
largo; eso significa –Pascua- pasar de largo; entonces el juicio no iba a caer sobre ellos. Cuando
Juan el Bautista vio a Jesús dijo: -este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo- Juan
nos reveló por la profecía que Jesús era ese cordero y que la sangre que Jesús estaba
derramando no era la sangre de los animales, sino la sangre del Hijo de Dios. Miremos Heb. 9: 19-
20 (se lee) no se hace perdón; no hay perdón de pecados; estamos hablando del día de la
expiación que es el día más sagrado para el pueblo de Israel; en ese día el sumo sacerdote con
mucho temor, porque él tenía que haberse perfeccionado, purificado, santificado con la sangre de
los sacrificios y con esa sangre entraba con mucho temor al lugar Santísimo; y cuando entraba al
lugar Santísimo derramaba la sangre sobre el Arca de la propiciación, ¿qué significa propiciación?;
-perdón- entonces derramaba la sangre; si el sacerdote no caía muerto, significaba que Dios
aceptaba esos sacrificios por el perdón de los pecados; el sacerdote volvía con mucho temor y
salía con esa sangre, salía al pueblo y cogía el hisopo (los hisopos son ramas amargas) con los
que esparcía la sangre sobre el pueblo y decía: -esta sangre es el pacto para el perdón de los
pecados- por un año Israel tenía perdón de pecados; cada año tenían que repetir exactamente lo
mismo, pero ese día era el día más esperado; ese día el pueblo de Israel, imagínese; imagínese;
que toda su tontería, todas sus bobadas, todos sus pecados, usted llegaba ese día y si el
sacerdote salía, ¡qué quería decir!; que había pagado por todos los pecados; claro, el sacerdote
ponía las manos sobre un chivo y declaraba todos los pecados y mataban ese chivo para entrar
con esa sangre; ¿entiende de qué está hablando eso?; completamente de Cristo; nosotros
tenemos una ventaja; el sacrificio de Jesús fue un sacrificio perfecto; y además la muerte, ese lugar
oscuro, no lo retuvo; sino que él resucitó; cuando resucitó, (es salir fuera del campamento otra vez)
con eso demostró ¡qué!; que los pecados realmente, en su sangre fueron perdonados, (ahora lo
leeremos en Hebreos) una vez y para siempre y cuando tomamos la Santa Cena, lógico que no es
la sangre de Jesús; él dijo: -esta copa es ¡qué!; el pacto en mi sangre- imagínese un pacto que
está sellado ante un notario es un pacto serio; un pacto que está firmado y sellado es; pero
imagínese el pacto sellado con la sangre del Hijo de Dios; ese pacto es irrevocable; ese pacto es
perpetuo; ese pacto es verdadero; ese pacto es efectivo; Dios no miente; ¿cómo sabemos que no
mintió?; porque el Hijo fue resucitado; la muerte no pudo retenerlo; como la muerte no lo retuvo,
quiere decir que en su sangre ¡qué encontramos!; perdón de los pecados; por eso dice ahí –esta
es la sangre del pacto que Dios os ha mandado- eso era en el día de la expiación; ahora
imagínese; en el día de la Pascua Jesús está sentado con los discípulos que son ¡qué!; judíos; y
Jesús en medio de la Cena toma la copa y dice: -este es el nuevo pacto en mi sangre- mire: si los
discípulos no hubieran creído eso, lo hubieran matado a pedradas porque lo que Jesús estaba
diciendo para ellos era una blasfemia; ¿entiende que ese era el día más sagrado para los judíos
cuando Moisés decía: -esta es la sangre del pacto que Dios os ha mandado?- y ahora Jesús les
está diciendo: -este es un nuevo pacto en mi sangre- por eso cuando tomamos la copa lo hacemos
porque estamos creyendo que nuestros pecados han sido perdonados; si no creo eso; si no creo
que mis pecados han sido perdonados, estoy tomando por inmunda la sangre del pacto; estoy
tomando la Cena indignamente; pero mire cómo es la religión de fregada; ¿sabe qué hace la
religión?; la religión dice: -si usted ha cometido pecado, no puede tomar la sangre- ¿entiende el
error tan craso y peligroso en el que se están metiendo?; porque están diciendo, porque entonces
¡cómo hacemos para perdonar los pecados si no es con la sangre!; ¡qué hace una persona para
limpiar los pecados!; ¿con las buenas obras?; ¿poniéndose cilicio y maíces en las rodillas y yendo
de rodillas a la montaña?; ¡cómo hace para pagar por los pecados!; eso es la religión; no; con un
dinerito; con un dinerito puede pagar por sus pecados; ¡cómo hace la religión!; ¡cómo hace para
pagar los pecados!; ¿con un rito?; no se puede; los pecados solamente son pagos con la sangre;
sin sangre no hay remisión de pecados y nosotros tenemos la mejor sangre; la sangre del Hijo; por
eso la Santa Cena es una celebración; para nosotros no es un sacrificio cruento; no; no; no; para
nosotros la Santa Cena es el gozo de saber, de recordar, -hagan esto en memoria de mí- de
recordar que en su sangre tuvimos el perdón de los pecados (cuando la gente se casa, tiene las
argollas, la filmación, las fotos, ¡para qué!; para recordar ese pacto que estableció; cuando caso en
la iglesia o donde sea la ceremonia, siempre les digo a las parejas, pídale al fotógrafo o al que
hace la filmación que puede ubicarse por donde quiera, no me incomoda; si se quiere hacer
adelante, atrás, arriba, no me incomoda; ¡por qué!; porque yo sé que eso es lo que les queda como
recuerdo; entonces la pareja después del tiempo miran las fotos y están recordando el pacto; y
luego a los pequeños, ¿han visto que a los niños les encantan las fotos?, ¡por qué!; porque eso les
da la seguridad) nosotros con la Santa Cena estamos recordando el nuevo pacto; mire lo que
significa comer la carne y beber la sangre; la religión ¡qué es lo que está diciendo!, que si usted no
es santo no puede tomar la cena; ese es el error grande; porque ¡quién es el Santo y el que
santifica!; Jesús; es el único dice la Biblia; precisamente para eso sirve la ley, para mostrar que él
es el único que cumplió la ley; que él es el único que la guardó; que él es el Hijo Amado en el que
tiene complacencia; la ley lo señala a él como El Santo y a nosotros nos señala como los indignos,
pero si nos acogemos al nuevo pacto somos santificados en su sangre; ¿no es un pacto precioso?;
¿no es una delicia tomar la Cena recordando?
Ya vamos para Hebreos, téngame paciencia; es que hay tanto para decir, por eso lea en su casa
todo el libro de Hebreos. Vamos a leer en Juan 6, el versículo 54 e inmediatamente el versículo 63
(se leen) ¡qué es comer la carne y beber la sangre!; es creer su palabra; recibir su palabra; vivir por
su palabra; sí; acuérdense que había muchos ahí que estaban viendo, que inclusive eran sus
discípulos, pero al escuchar esto, dijeron -dura es esta palabra; no; esto no lo cree nadie- y él dijo:
-vengan, por qué no se quedan muchachos- (parafraseo del predicador) ¡qué dijo él!; a los
discípulos, eran más de 72 discípulos; ¡qué les dijo!; -chao, chao- y quedaron los 12 y Pedro le dijo:
-y nosotros..- ¿ustedes también se quieren ir?, dijo el Señor; Pedro respondió con tanta sabiduría,
(es la única vez que Pedro respondió sabiamente) ¡a quién iremos si solamente tú tienes palabras
de vida eterna!; ¡por qué estamos aquí en el primer día del año!; ¿estamos creyendo eso?; Señor,
¡quién como tú!; ¡qué queremos de esta vida! (Un actor de Hollywood, Dense Washington dijo: -no
he visto el primer entierro con un carro de mudanzas detrás-) nada; nada va a sacar de este
mundo; si usted no entiende la vida eterna, si usted no coloca a Dios como lo único y más
importante, si no lo coloca en el primer lugar de su vida, está en grandes problemas; si muriera
hoy, en este momento, ¡hágase la pregunta!; en este momento; 1º de enero de 2017 (mi mamá
dijo: -yo nunca me imaginé que iba a llegar hasta el 2017- yo tampoco; nunca pensé que el tiempo
pasara tan rápido; cuando cantaban en el pasado el feliz cumpleaños coreaban diciendo –hasta el
año 2000- ya estamos en el 2017) este primer día del año, pregúntese; -si muriera hoy, ¿Dios es
su prioridad?; hoy; hoy- (hicieron una encuesta a jóvenes españoles; les hicieron la primera
pregunta: ¡quién es la persona que más quiere en esta vida!; contestaron: -mi papá, mi mamá, mi
hermano, mi esposa, mi hermana, mi novia, mi sobrino; les hicieron la segunda pregunta: ¡qué le
vas a regalar en esta navidad!; unos esquíes, un IPad, un equipo de sonido, un nintendo
recargado; dijeron bueno, y si te ganaras el baloto, ¡qué le regalarías!; una casa en la playa; un
apartamento, un pent-house, el estudio de maestría en la universidad de Toluz, bueno y si fuera la
última navidad, y si esa persona se fuera a morir en esta navidad, ¡qué le regalarías!; ¡qué dijo toda
la gente!; todos contestaron, -tiempo- -tiempo- -comunión- ¿usted sabe qué celebramos nosotros
con la Cena?; que tenemos comunión con Él y esa comunión es tiempo; tiempo; si no conocemos
la palabra, ¡cómo lo vamos a amar!; si realmente no le damos el lugar que le corresponde a Dios,
la reverencia, (el propósito de Palabra Viva para este año es QUE SIRVAMOS AL SEÑOR CON
TEMOR REVERENTE) porque lo que hemos perdido en la iglesia cristiana; ahora la gente toma a
Dios como… ¡qué hay para este fin de semana!; paseo; chao el culto; ¡vámonos al paseo!;
impresionante; ¡qué vamos a hacer!; ¿sacamos tiempo para ir?; no; porque ¿no ve que tengo que
trabajar?; viejo; viejo; le aseguro: el día de su funeral, el día que esté dando su última exhalación,
usted no le va a decir a Dios, -dame un día más para terminar el balance que tengo que hacer- -
déjame arreglar unos papeles para morirme tranquilo- no; no le va a decir eso; usted va a decir: -
¡ahhhh!, ¡por qué perdí tanto tiempo!; y ¡qué es perder el tiempo!; no tener la comunión con Dios;
¿usted entiende que este tiempo es irrepetible?; ¿este día del Señor?; no se va a repetir este día
del Señor; podíamos morir esta semana (recuerdo a Salomé la mamá de los Pinzón, era una
señora que tenía un estado de cáncer ya terminal y vino el domingo y al día siguiente lunes, murió;
impresionante; vino casi arrastrándose; tenía que tomar agua cada rato, mareada, pero ella quería;
¡qué quería!; -el último día de mi vida estar rindiendo culto al Señor-) ¿usted entiende que eso es
tenerla clara?; ¡qué lugar ocupa Dios en su vida!; y además, no una semana; no es como las dietas
de comienzo de año (bueno, voy a comenzar la dieta; ¡cuánto le dura!; voy a hacer ejercicio; va,
paga la inscripción y, ¡cuánto le dura!; voy a estudiar inglés; se compra el curso de inglés y ¡cuánto
le dura!; al final del año, ahí está el curso de inglés, la máquina para hacer ejercicio de ropero y la
dieta se quedó en veremos; pero la vida de fe tiene que durarnos hasta cuándo; hasta el fin; y
fuera de eso mantener el primer amor al Señor; ¿ya olvidó su primer amor?; ¿ya no lo ama?; ¿ya
no lo ama como lo amaba antes?, o acaso ¿nunca lo amó; ya es hora; ¡déjeme ladrarle!; ¡déjeme
morderle la pierna!; dice la Biblia, -fieles son las heridas del que ama- eso es una verdad. Estamos
leyendo Juan 6: 54 y 63 (se leen) es la palabra y esa palabra tiene dos elementos; la sangre y la
carne; la copa y el pan; ¡de qué habla la parte de la sangre o la copa!; que creemos que él pagó
por nuestros pecados y si él pagó, ninguna condenación para los que estamos en Cristo Jesús;
ese es el descanso; por eso tenemos libertad para presentarnos delante de él; y cuando habla del
pan, estamos hablando de su palabra; ahora nosotros guardamos su palabra y vivimos por su
palabra; ahora nosotros hacemos conforme a su palabra; eso es comer el pan y eso es beber la
copa; son dos elementos, son dos resultados; -salvación y vida eterna. Miremos Heb. 10: 14 (se
lee) ¡a quién!; con una sola ofrenda hizo perfectos; ¿usted entiende que usted ha sido hecho
perfecto?; ¡lógico!; ¡lógico!; en Cristo; ¿entiende que ha sido hecho perfecto y además santificado?;
por eso podemos entrar confiadamente. Heb. 10: 14-17 (se lee) ¡fíjese que ese pacto tiene dos
partes!; la copa y el pan; la copa: -nunca más me acordaré de sus pecados- y el pan: -pondré mis
leyes en sus corazones- no; ¿Sabe qué hace la religión?; niega la copa y solamente habla del
pan; ¿sabe qué hace la religión?; solamente habla del perdón de los pecados, pero nunca habla de
vivir conforme a su palabra; son dos los elementos. Heb. 10: 18-19 (se lee) fíjese que no lo
estamos inventando; está en la palabra. Heb. 10: 19-24 (se lee) sí; sí; sí; usted tiene que estimular
a los hermanos es al amor y a las buenas obras; no a la maldad; no a hacer perversiones; no a
cometer fechorías; no a levantarse en contra de Dios; ¡vamos a leer la Biblia!; ¡ay, no sea fanático!,
mejor vamos a jugar nintendo; ¡vamos a hacer un grupo de estudio!; ¡ay!, ¡no!; ¡mejor pongámonos
a cantar karaoke!; ¡oiga!, ¡vamos el domingo a rendir culto!; ¡qué, vámonos de paseo a Melgar!; no;
no es para estimularse a la maldad (las parejas, ¿no?; Wilson, tú eres la cabeza, Lorena, tú eres la
ayuda Idónea y si ustedes dos no se ayudan en su vida de fe, ¿saben qué?; perdieron los dos;
¡para qué se casaron en una ceremonia cristiana!; ¡para qué le dijeron a Dios que querían que Él
fuera lo más importante en sus vidas!; los estoy tomando solamente de ejemplo) No dejando de
congregarnos como algunos tienen por costumbre; hay gente que dice: -no se congregue, no lea la
Biblia, no ore, no participe del culto, no ofrende, y sea cristiano- viejo, ¡usted en qué está!; decir
eso no tiene nada que ver con la vida de fe; al contrario; al contrario, hemos de estimularnos a
hacer lo que se debe hacer. Dice Heb. 10: 25 (se lee) terminemos con el versículo que es el
versículo para este año en Palabra Viva que es Heb. 12: 28 (se lee)
Oremos

EVANGELIO DE JUAN – CALME SU SED Y SÁCIESE

Dios, es Dios Santa Cena Pascua Egipto Tierra Negra Desierto Tierra Roja Esclavitud Servir Temor
Reverente La Pascua significa servirle a Dios Benignidad Riqueza Paciencia Longanimidad
Arrepentimiento Sangre Cordero Anunciar Mandamiento Agua Ley Expiación Israel Purificar
Santificar Lugar Santo Perdón Libro Pacto Sacrificio Jesús Perfección La ley señala a Jesús como
Santo y a nosotros como indignos Comer Beber Creer Vivir Guardar Palabra Sangre Copa Palabra
Carne Pan Salvación Vida Eterna Ofrenda Perfecta Reconciliar Amor Digno Glorificar Humildad
Fe
MNA