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RESUMEN

La relación médico-paciente se ha modificado y se requiere realizar una reflexión crítica en


torno a los procesos de salud y enfermedad en los diversos escenarios en que éstos se
producen para desarrollar una nueva cultura sanitaria. En este contexto, la Bioética y sus
principios favorece una manera diferente de entender la relación entre el médico y el
paciente, en donde se privilegia el derecho que tiene el paciente como persona con
autonomía en la toma de decisiones sobre su salud y se reconoce una responsabilidad
compartida que considera el impacto de factores biológicos, sociales, culturales,
económicos, psicológicos y éticos sobre la atención médica y el cuidado de la salud. Se
hace necesario el aporte de la Filosofía, la Bioética y Ética Médica para investigar y estudiar
la relación médico paciente en sus diferentes dimensiones: ética, médica, social y moral;
fortalecer las bases éticas y legales de los médicos, lograr que sean capaces de analizar
y hacer propuestas que lleven a la solución de los conflictos y dilemas que se generan con
el desarrollo, la innovación del conocimiento y la aplicación de la tecnología en los seres
humanos, y en todos los seres vivos.

INTRODUCCION
La relación entre el médico y su paciente juega un papel muy importante en la práctica de
la medicina y es esencial para la provisión de asistencia médica de alta calidad en cuanto
al diagnóstico y tratamiento de la enfermedad. La relación entre el médico y su paciente es
una de las bases de la ética médica contemporánea. La mayoría de las facultades de
medicina enseñan a sus estudiantes desde un principio, aún antes de que comiencen a
recibir instrucción práctica asistencial, a mantener una relación profesional con sus
pacientes, observando su dignidad y respetando su privacidad.
La calidad de la relación entre el médico y su paciente es importante para ambas partes.
Cuanto mejor sea la relación en términos de respeto mutuo, conocimiento, confianza,
valores compartidos y perspectivas sobre las enfermedades y la vida, y el tiempo disponible,
mejor será la cantidad y calidad de la información sobre la enfermedad del paciente que se
intercambiará en ambas direcciones, mejorando la precisión del diagnóstico y aumentando
el conocimiento del paciente sobre la enfermedad o dolencia.
OBJETIVOS
 Conocer la relación actual médico – paciente
 Reconocer los aspectos psicológicos del paciente
 Aprender la influencia de la personalidad del médico en la relación médico –
paciente.
 Aprender el examen médico – psicológico

DEFINICION DE TERMINOS

La relación médico-paciente siempre ha sido una cuestión de confianza, dónde el paciente

ha aceptado tácitamente una relación de ayuda por parte del médico ante un problema de

salud. Sin embargo, actualmente asistimos a un cambio o transformación en los roles que

se adoptan tanto por parte del médico como del paciente.

El médico es un profesional sanitario con vocación de servir, actitud compasiva y espíritu

de ayuda hacia la persona que está enferma o sufre. A partir de ese principio, estudia una

larga y compleja carrera científica para conocer en profundidad tanto el funcionamiento del

cuerpo humano como sus potenciales patologías y sus alternativas de tratamiento. El vasto

conocimiento que esta disciplina genera ha creado de forma paulatina la necesidad de

especializarse e incluso superespecializarse en un área muy concreta del saber médico.

Esta fragmentación del conocimiento es lo que nos ha permitido llegar a una medicina de

excelencia desde el punto de vista académico, técnico y práctico impensable hace tan sólo

unas décadas.

El paciente es aquella persona que padece una enfermedad. Puede encontrarse

asintomático o con un cortejo de síntomas o molestias que perduran en el tiempo,

atravesando así el proceso de enfermar y que le llevan a la determinación de pedir ayuda

o consultar con un médico. En este punto se inicia la relación médico-paciente y a través

de ella girará en gran parte todo el proceso diagnóstico-terapéutico.


La relación médico-paciente y la comunicación en consecuencia entre ambos puede ser,

en función de si ésta se centra en la enfermedad o en la persona, o bien si se adopta una

relación directiva o facilitadora, de cuatro tipos:

 Autoritaria: En ella el médico adopta un rol directivo sobre la enfermedad del

paciente y le indica de forma autoritaria lo que debe hacer, anulando al paciente

cualquier posibilidad de diálogo o réplica.

 Paternalista: Es la relación médico-paciente que más habitualmente ha imperado

(todavía impera) y en la que el médico adopta un rol directivo en la toma de

decisiones sobre el enfermo y su entorno, siempre bajo un propósito de no

maleficencia y protección de su salud.

 Deliberativa: Es sin duda la relación médico-paciente más deseable. Se establece

en ella un necesario diálogo en la toma de decisiones compartida, a través de la

adopción de un rol facilitador del médico hacia el paciente. Se obtiene a través de

ella una relación cordial y respetuosa, con una comunicación empática y orientada

en ayudar al paciente a tomar conciencia de su problema y exponer posibles

soluciones. Médico y paciente asumen cada uno su parte de responsabilidad. Ello

exige un compromiso ético de confianza y respeto mutuo constituyendo el mejor

modelo y el más eficiente para la comunicación mutua.

 Democrática: También llamada autonomista. Es la típica relación médico-paciente

“a la carta” o tipo clientelar. Es una relación facilitadora enfocada en la enfermedad

y en la que se abandona a su suerte al paciente a que tome sus propias decisiones,

con el fin básicamente de complacerle. Esta relación es consecuencia típica del

ejercicio de una medicina defensiva ante la posible judicialización en aquellos casos

en los que los deseos o las expectativas del paciente no se vean cumplidas.
Es posible que se opine que este esquema se considere demasiado simplista o

esquemático. Cierto, pues existe un amplio abanico de posibilidades en las que se

desarrolla la relación clínica médico-paciente. Son muchos los factores que influyen

actualmente en esa relación que está cambiando y evolucionando drásticamente como

consecuencia de una mayor accesibilidad a la información y a los cambios socio-

económicos que se están produciendo.

RELACION ACTUAL MEDICO - PACIENTE


La relación entre el médico y su paciente juega un papel muy importante en la práctica de
la medicina y es esencial para la provisión de asistencia médica de alta calidad en cuanto
al diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.
La relación entre el médico y su paciente es una de las bases de la ética
médica contemporánea. La mayoría de las facultades de medicina enseñan a sus

estudiantes desde un principio, aún antes de que comiencen a recibir instrucción práctica
asistencial, a mantener una relación profesional con sus pacientes, observando su dignidad
y respetando su privacidad.
Piedra angular de la práctica médica, la relación Médico - Paciente es la capacidad,
habilidad y arte del médico para la interacción y establecer el diálogo con su paciente, para
obtener la información y la exploración física, el consentimiento del que depende en gran
parte el éxito terapéutico, la relación médico - paciente es la forma específica de asistencia
y ayuda con características de motivación y técnicas Interhumanas, ya que el paciente es
un ser humano que espera que el médico se ocupe del hombre en su totalidad, son
relaciones interpersonales, importantes para la práctica médica e imprescindibles en la
formación integral del médico.
El paciente debe tener confianza en cuanto a la competencia de su médico y debe sentir
que pueden realizarle confidencias a él. Para la mayoría de los médicos, es importante el
establecer un buen contacto con el paciente. Existen algunas especialidades médicas tales
como psiquiatría y medicina familiar,1 en las que se pone más énfasis en cuanto a la
relación médico-paciente que en otras como pueden ser anatomía patológica o radiología.
La calidad de la relación entre el médico y su paciente es importante para ambas partes.
Cuanto mejor sea la relación en términos de respeto mutuo, conocimiento, confianza,
valores compartidos y perspectivas sobre las enfermedades y la vida, y el tiempo disponible,
mejor será la cantidad y calidad de la información sobre la enfermedad del paciente que se
intercambiará en ambas direcciones, mejorando la precisión del diagnóstico y aumentando
el conocimiento del paciente sobre la enfermedad o dolencia.
En aquellas circunstancias en que la relación es pobre, se compromete la habilidad del
médico para realizar una evaluación completa del paciente y es más probable que el
paciente desconfíe del diagnóstico y del tratamiento propuesto, disminuyendo las
posibilidades de cumplir con el consejo médico. En estas circunstancias y en aquellos casos
en que existe una genuina diferencia de opiniones médicas, se puede llegar a conseguir
una segunda opinión de otro médico o el paciente puede decidir directamente cambiar de
médico.
Problemas
o Superioridad del médico
El médico puede ser visto como alguien superior al
paciente, ya que el médico tiene el conocimiento y los
títulos. La relación médico-paciente también se complica
por el sufrimiento del paciente y su limitada capacidad
para poder aliviarlo por sí mismo, potencialmente dando
lugar a un estado de desesperación y dependencia del
médico.
Un médico debe por lo menos estar al tanto de estas
diferencias de forma para establecer una conexión y
optimizar la comunicación con el paciente.
o Beneficiar o complacer
Se puede plantear un dilema en aquellas situaciones en
las que por una variedad de razones, lo que constituye el tratamiento más eficiente (o el
evitar un tratamiento) no coincide con lo que desea el paciente. En estos casos, el médico
debe elegir entre la salud del paciente u otros beneficios materiales, y la relación médico-
paciente u otro aspecto psicológico o emocional sobre el otro.
o Formal o informal
Pueden existir diferencias de opinión entre el
médico y el paciente en cuanto a cuán formal o
informal debe ser la relación entre el médico y el
paciente. En general, los pacientes prefieren ser
llamados por su nombre de pila.

ASPECTOS PSICOLOGICOS DEL PACIENTE


Factores que intervienen en modos de reaccionar del paciente frente a la enfermedad
Enfermar supone enfrentarse a un mundo hasta entonces desconocido y negado. Todo
individuo cuando enferma experimenta una serie de reacciones emocionales ante la
enfermedad que el médico debe considerar. Existen muchos factores que intervienen en
esas reacciones, entre los que destacan la personalidad del paciente, su edad, el tipo de
enfermedad, la familia y los amigos, el hospital y la personalidad del médico y demás
profesionales de la salud.
 Personalidad del enfermo
La personalidad del paciente influirá en los mecanismos
de defensa que utilizará. Así, por ejemplo, las personas
dependientes utilizarán la regresión a estadios precoces
del desarrollo, y dirán: ¡Ayúdeme!, mientras que los que
son muy independientes correrán el riesgo de negar la
gravedad de la enfermedad.
Existen tipos patológicos de personalidad (trastornos de
la personalidad) que interfieren en un grado importante
con la actividad clínica. Varios estudios han de mostrado que un 10 % de los enfermos de
servicios médicos y quirúrgicos tiene algún tipo de trastorno de la personalidad.
 Edad del paciente

Los adultos jóvenes tienen más riesgo de reaccionar ante una enfermedad con
resentimiento o incredulidad, y de buscar diferentes opiniones con la esperanza de que el
diagnóstico original fuese una equivocación. Los pacientes ancianos en general aceptan
mejor sus problemas médicos.
 Tipo de enfermedad
Las enfermedades del corazón, como las arritmias o las enfermedades de las arterias
coronarias, producen mucha ansiedad y el miedo ante la muerte es constante. La
insuficiencia respiratoria o la dificultad para respirar producen un estado de ansiedad agudo
que se resuelve cuando la situación revierte.
El diagnóstico de cáncer produce miedo y las enfermedades de transmisión sexual, como
el SIDA, producen, con frecuencia, además de miedo, sentimientos de culpa. Las
enfermedades crónicas, como la insuficiencia renal, artritis reumatoide o diabetes mellitus,
producen diversas respuestas que van desde su aceptación hasta su negación, rechazando
el tratamiento.
 Familia y amigos
La complejidad de la dinámica familiar afectará el comportamiento del paciente. Así,
por ejemplo, la ansiedad del esposo será transmitida al paciente; otras veces, en
caso de ganancias secundarias, la curación y el alta se retrasarán
.
Mecanismos de defensa del individuo cuando enferma

La enfermedad es uno de los acontecimientos amenazantes, angustiantes,


más importantes. Por eso, el individuo cuando enferma pone en marcha los mismos
mecanismos de defensa que puede poner ante otras situaciones estresantes. De ellos los
más importantes son los siguientes.

 Regresión
Toda enfermedad que implica reposo en cama,
hospitalización o cuidados del terapias de
rehabilitación y readaptación, personal de
enfermería favorece el desarrollo de regresión. Se
trata de una respuesta emocional en la que el
individuo abandona su independencia y
determinación y retrocede a estadios más
precoces del desarrollo, cuando eran pasivos y
dependientes de otros.

La regresión es un mecanismo adaptativo cuando


el individuo coopera y confía en el médico, pero
se convierte en negativo si se vuelve demasiado
dependiente y se niega a cooperar; en estos casos es importante la de un mundo de
fantasías.

 Evasión
Se presenta como un rechazo de la realidad actual por la creación de un mundo de fantasías
y sueños, donde el sujeto vive la realización de los deseos, las motivaciones y los impulsos
que no ha podido satisfacer por habérselo impedido al acontecer morbosos y otros
obstáculos frustrantes.
 Agresión
La movilización del acto agresivo más frecuente consiste en proyectar sobre el médico o el
personal sanitario la cuba de algunos incidentes desfavorables: el origen de la enfermedad
y las posibles complicaciones. La lentitud con que se produce el proceso de curación a
cualquier otra circunstancia frustrante.

No están satisfechos nunca con los cuidados que se les proporciona, tienen la impresión
de que no reciben el mismo trato que los demás enfermos. Estos sujetos suelen desplegar
una conducta verbal muy agresiva v llena de notas de desconfianza, especialmente en las
clínicas, las sanitarias y los hospitales.

Los sanitarios encargados de sección de enfermos deberían recibir una preparación


psicológica especial para desmontar desde un principio estas conductas violentas y
agresivas.

 Inculpación
La liberación de mecanismo auto punitivos hace, que el enfermo se sienta culpable de su
enfermedad y los consiguientes trastornos y trata de aislarse. Los escrúpulos le asedian, El
médico psicólogo ha de saber dar el cauce adecuado a la comunicación de estos enfermos.
Una apertura de comunicación amplia y precoz es la medida más idónea para solucionar la
cuba reactiva de estos enfermos y evitar que la misma culmine como muchas veces ocurre
en un serio cuadro depresivo o en un acto de suicidio.

 Negación
El individuo trata de eliminar todos aquellos sentimientos o pensamientos
desagradables. Un individuo puede negar un acontecimiento como una enfermedad
negando que la padece, ocultando sus efectos o actuando como si no tuviese ningún
efecto. Se trata de una respuesta emocional común ante la enfermedad.
Existen evidencias para afirmar que se trata de una respuesta más común en los ancianos
que en los jóvenes. Se hace normalmente patente cuando existe una entre la condición
física del paciente y como lo cuenta, algunos pacientes al insistir que se encuentran bien o
que su padecimiento es mínimo o nulo. La negación a la enfermedad se produce
especialmente por 3 vías:

Vía masoquista: Donde se considera a la irrupción de la enfermedad como


un castigo justo y merecido.
Vía ganancial: La alimentada por el propósito de obtener beneficios con el
estatuto del enfermo, sobre todo estos dos: la liberación de
responsabilidades y el derecho a la ayuda ajena.
Vía hipocondriaca: Caracterizada por la escrupulosa observación del
organismo propio y la proliferación de temores a las enfermedades.

 Represión y supervisión
Aquí el individuo trata también de eliminar todos aquellos sentimientos o pensamientos
desagradables. La supresión es un proceso mediante el cual el individuo realiza un esfuerzo
más o menos consciente para desviar del pensamiento todo aquello que es desagradable.
La represión es utilizada para rechazar o no identificar de forma consciente aquellas
sensaciones desagradables.

Los enfermos también pueden presentar reacciones psicológicas a las enfermedades


adecuadas y convenientes. En estas favorables reacciones, la personalidad del enfermo se
muestra libre de dispositivos psicológicos infantiles, agresivos, deformantes de la realidad,
masoquistas e hipocondriacas. El conjunto de las reacciones adecuadas a la realidad se
sistematiza en estos tres grupos:

 Las relaciones de superación de la enfermedad, se caracteriza en una serena


postura ante ella, caracterizado por un auténtico deseo de curar y un alto espíritu de
colaboración con el médico. Estos enfermos se sacrifican gustosamente y están
dispuestos a hacer todo lo posible para ayudar al médico a superar el frustrante
escorio de su enfermedad.

 Las reacciones impregnadas de resignación ante el acontecer morboso optadas


también de un magnífico deseo de curar y una excelente disposición a colaborar
con el médico, pero su nivel de iniciativa y de actividad psicomotora es mucho más
bajo que en el anterior.
 Las relaciones de aprobación de la enfermedad, existe una certeza y profunda visión
de la apropiación de la enfermedad, impregnada de vivencia propia; "El saber de lo
ineludible exige la aceptación de estar enfermo. Ese estado llega a ser Inseparable
de la propia existencia. Uno llega así mismo con tal limite, y sin veladuras; este es el
origen a partir del cual uno puede apropiarse de su enfermedad". La apropiación de
la enfermedad, por lo tanto, implica el replanteamiento del estilo de vida propia
mantenido hasta entonces.

LA PERSONALIDAD DEL MEDICO Y SU RELACION CON LA ENFERMEDAD

PACIENTE

El término paciente puede tener dos acepciones principales, no relacionadas directamente


entre sí. La palabra se utiliza principalmente como sustantivo para designar a aquellas
personas que deben ser atendidas por un médico o un profesional de la medicina a causa
de algún tipo de dolencia o malestar. Al mismo tiempo, la palabra paciente puede ser usada
como adjetivo calificativo para señalar a aquellos individuos cuyo carácter es tranquilo,
relajado y tolerante. Ser paciente es lo contrario de ser ansioso o nervioso.

Suele pensarse que la noción de paciente como persona que espera ser atendida por un
médico proviene del adjetivo: un paciente espera pacientemente que el médico le
diagnostique su situación. Sin embargo, la idea de paciente como individuo que debe ser
atendido por un profesional médico proviene del griego, de la palabra pathos, que significa
"sufrimiento" o "dolor". Así, el paciente es quien está pasando por una situación dolorosa a
nivel físico y requiere asistencia adecuada para terminar con ese dolor o sufrimiento.

MÉDICO

El médico, por lo tanto, se dedica al ejercicio de la medicina, que está entre las
denominadas ciencias de la salud. Este grupo abarca todas las disciplinas encargadas de
analizar las enfermedades y la salud y, a un nivel más general, la vida y la muerte. Su
objetivo es desarrollar tareas de prevención y ofrecer tratamientos ante los trastornos que
alteran el bienestar de los individuos.

La práctica médica implica una relación entre el médico (quien se desempeña como agente
activo), el enfermo (el paciente o agente pasivo que recibe la acción del primero) y la
enfermedad (el eslabón entre las partes antes mencionadas). La concepción actual de
salud, de todas formas, supone que la enfermedad no es condición imprescindible para que
exista una relación entre un médico y un paciente, ya que se conoce como salud al estado
que goza una persona cuando experimenta el bienestar del cuerpo, pero también de la
mente y a nivel social. En otras palabras, alguien puede visitar a un profesional sin estar
enfermo (para realizarse un chequeo, por ejemplo).

Entre las distintas tareas que realiza un médico (que, en el lenguaje cotidiano, suele ser
conocido como doctor, aun al referirse a personas que no hayan completado ningún
doctorado), se encuentran la recabación de información acerca del estado del paciente a
través de diversas herramientas (para desarrollar lo que se conoce como historia clínica),
el análisis de dicha información, el establecimiento de un programa de tratamiento y la
formación del paciente respecto a su propia salud.

RELACION MÈDICO-PACIENTE

Definimos Relación Médico-Paciente (RPM)


como la interacción que se produce entre un
agente de salud [médico, equipo de
médicos, auxiliares de atención, diagnóstico
y tratamiento] y una o varias personas
[pacientes] con una necesidad de asistencia
[enfermedad o situación que requiere
orientación] con el objetivo de diagnosticar,
curar, o mejorar sus condiciones de salud o
prevenir una enfermedad.

Originalmente esta relación se establecía


entre un médico y un paciente y su familia.
Lo que el médico necesitaba para
diagnosticar a su paciente cabía en un
maletín de unos 30 centímetros que se
transportaba fácilmente a la cabecera del
enfermo, pero desde hace unos sesenta años los avances tecnológicos han sido tan
exuberantes que en la actualidad se necesitan inmensos edificios para contener todo lo que
se requiere para diagnosticar y tratar a los pacientes. Además, los abundantes
conocimientos que se van generando aceleradamente y las necesidades de técnicos y
auxiliares se han incrementado de manera tal que es casi imposible que un médico solo
pueda atender a los usuarios, cada vez más numerosos. Por otra parte, las necesidades de
atención ahora no se limitan a las enfermedades solamente, sino que las personas acuden
a los centros de salud a mejorar ciertas condiciones que no son necesariamente
patológicas, verbigracia a cambiar un aspecto estético, a controlar la natalidad o a mejorar
la función sexual con su pareja, entre otras.

De tal manera que la relación entre el médico y el paciente encuentra en su camino una
serie de intermediarios entre estructuras, personas y máquinas que desdibuja la prístina
ecuación de otrora; es por ello que el concepto, las características, la definición de esta
relación haya variado en las últimas décadas. No obstante, la relación médico paciente
(RMP) sigue siendo el eje del acto clínico, solo que ahora tienen que considerarse las
variables señaladas. A partir de la relación médico paciente, se arma, se elabora todo el
entramado de la atención médica, por lo que es imprescindible que el profesional aprenda
a manejarla con suficiente destreza. El éxito de un acto clínico depende de esta destreza,
del conocimiento y de la habilidad que tenga el médico para relacionarse de forma empática
y convincente con su paciente.

La relación profesional entre un médico (o personal de salud como una enfermera, un


psicólogo, etc.) y su paciente tiene características muy especiales, que la diferencian de la
relación de otros profesionales. Según Pedro Laín Entralgo, estas características
especiales, o mejor dicho únicas, derivan de que lo que requiere la atención es un ser
humano que solicita ayuda para que “lo repararen” a él mismo. En otras profesiones un ser
humano busca ayuda para resolver el problema de un objeto. Otra característica es que el
reparador va a utilizar como medio de reparación su propia personalidad. Es decir, la
interacción entre dos personas va a obrar como instrumento del acto profesional. Pero la
característica de mayor impacto psicológico y social de la RMP es que el profesional de
salud es el único que está “autorizado” a ver, tocar, manipular hasta en los más íntimos
rincones del cuerpo (y del alma) de su cliente; y aún más, ¡tomar decisiones sobre la vida
y la muerte de personas! (Zabarenko, 1968). De estas características específicas de la RMP
se generan sentimientos y creencias, fantasías y mitos, que a veces tocan lo mágico, muy
profundos en el inconsciente psicosocial.

ASPECTOS PSICOLOGICOS DE LA RELACION MEDICO - PACIENTE

La RMP se puede analizar desde


diversos puntos de vista. Podemos
estudiarla en sus aspectos éticos,
legales, medico-administrativos,
históricos y psicológicos. Es a este último
aspecto, el psicológico, al que vamos a
dedicarnos en este trabajo.

La importancia de las implicaciones


psicológicas de la RMP es reconocida
desde la antigüedad, sin embargo no es
hasta la creación del psicoanálisis por Freud que se le estudia, describe y aplica de una
forma sistemática. Freud llamó transferencia a la reacción sentimental que desarrolla el
paciente hacia su médico y que se produce por el desplazamiento de afectos de una
persona a otras (en este caso del paciente al médico), se trata de contenido inconsciente
producto de vivencias infantiles que una persona evoca cuando está en condiciones de
tensión emocional, como es el caso de una enfermedad. Se pueden transferir actitudes y
sentimientos positivos como el amor, gratitud, admiración, confianza, etc. O sentimientos
negativos como el odio, resentimiento, celos, desconfianza, etc. Llamó contratransferencia
a los sentimientos que el médico siente hacia su paciente, que también pueden ser positivos
y negativos. Ambos procesos son inconscientes y automáticos. Es obvio que el médico
debe procurar que la actitud de su paciente ante la consulta sea de aceptación, simpatía y
confianza, al igual que la actitud del médico, con el fin de lograr una alianza terapéutica
idónea. La alianza terapéutica es el proceso interpersonal entre médico y paciente que
asegura un fiel cumplimiento de las indicaciones, prescripciones o recomendaciones por
parte del paciente y un trato honesto por parte del médico.

La calidad de la alianza terapéutica es la más segura forma de predecir del éxito del
tratamiento:

• Los casos con resultados terapéuticos pobres muestran una mayor evidencia de procesos
interpersonales negativos: interacciones hostiles y complejas; desconfianzas mutuas, etc.

• Los éxitos terapéuticos están precedidos siempre de una relación empática, franca,
sintónica y honesta; con una adecuada comunicación, donde el diálogo enriquecedor
preside el encuentro.

• La mayoría de las demandas por mala praxis médica han sido consecuencia de un fracaso
en la calidad de la alianza terapéutica y no por fallas en las habilidades técnicas de aspectos
anatomoclínicos del galeno.

ASPECTOS BASICOS EN LA COMUNICACIÓN VERBAL DURANTE LA RMP.

Dentro de las bases del proceso de


comunicación verbal es importante resaltar los
fenómenos psicológicos dentro de una RMP
como son:

A- Las transferencias: Son las reacciones


emocionales del paciente hacia el médico
(sentimientos negativos o positivos).

B- La contra transferencia: Son las reacciones


emocionales del médico hacia el paciente, así
como los sentimientos muchas veces de
frustración por no poder resolverle su
problema de salud, y las conductas que a
veces se tornan rudas con intención evidente de acortar el encuentro, cuando el médico
desconoce cómo manejar estas respuestas se afecta en gran medida su relación con sus
pacientes.

C- La Empatía: Es la habilidad del médico para recibir y descodificar la comunicación


afectiva de sus pacientes, esto puede permitirle el entendimiento de los sentimientos del
paciente.
D- El "rapport": Incluye el estado de mutua confianza y respeto entre el médico y el paciente.

E- La resistencia: Son las reacciones del paciente en contra de la relación con el médico o
del paciente.

Pensamos que los conocimientos de estos fenómenos psicológicos son básicos para que
el médico pueda desarrollar una adecuada RMP, profesional. Según platean Reyes- Ortiz

En las decepciones clínicas con los pacientes se presentan dilemas éticos que muchas
veces tienen que ver con las medidas para un tratamiento de sostén en la vida en los
pacientes crónicos y en pacientes terminales, en estas situaciones es preferible
comprometer al mismo paciente si es posible y a la familia o sus representantes legales

Los médicos encaran cada día dilemas éticos en la actividad profesional y a través de la
comunicación se proyecta su sistema de valores que regula su comportamiento en la RMP.

CARACTERISTICAS DE LA RELACION MEDICO - PACIENTE

La Relación médico-paciente es la interacción que se establece entre el médico y el


paciente durante el curso de la enfermedad (aguda o crónica).Es una relación interpersonal
de tipo profesional que sirve de base a la gestión de salud. Esta relación puede influir en el
curso de la enfermedad y en la eficacia del tratamiento.

MÉDICO

 Conocimiento adecuado y sabiduría.


 Atención oportuna y eficaz.
PACIENTE

 No ocultar información pertinente al diagnóstico.


 Compromiso a seguir las indicaciones médicas.
HABILIDADES DEL MÉDICO

 Establecer un clima de empatía.


 Saber escuchar.
 Saber observar con atención.
 Sintonizar el estilo de comunicación y captar su contenido.
 Adecuar el lenguaje.
 Dar libertad al entrevistado para que se ingenie en sus expresiones pero orientar
cortésmente cuando comience a divagar.
 Capacidad para entender la relación a la Familia y a la Comunidad.
EXPECTATIVAS DE LOS PACIENTES

 Ser tratados como seres Humanos.


 Ser atendidos con competencia profesional.
 Recibir información apropiada y no ser abandonados.
 Tener acceso a los servicios de salud sin las frecuentes barreras económicas,
culturales y administrativas.
EXAMEN MEDICO - PSICOLOGICO
El examen de un enfermo queda inconcluso si
el médico no explora el estado mental y otras
áreas Psicológicas y Sociales de interés.
Este examen no debe omitirse aun cuando las
quejas iniciales del enfermo apunten
claramente hacia un trastorno no mental.
Objetivos del examen: Conocer la personalidad
del sujeto, es decir, identificar su organización
caracterológica, sus conflictos internos y sus
actitudes y respuestas a las presiones externas
y tratar de establecer la relación de lo anterior
con los síntomas y problemas actuales. Para entender la situación y las reacciones actuales
del sujeto es necesario conocer sus experiencias en épocas anteriores de su vida.

 Recomendaciones generales.

 Establecer con el paciente una relación cordial y significativa en la primera


entrevista.
 Indagar en la vida familiar, ocupacional o social del enfermo.
 Mantener una postura positiva con el paciente.
 Actitud del médico.
 Paciencia.
 Ser observador.
 Reconocer los rasgos dominantes de su personalidad.

 Apartados del examen médico-psicológico.

 Motivo de la consulta:
En cualquier examen médico, no solo es ventajoso permitir que el enfermo exponga
el motivo por el cual acude a la consulta, sino que es necesario no mostrarse
impaciente ante su reserva e indecisión.

 Enfermedad actual:
Es necesario precisar las características, la iniciación, la evolución de estos
cambios, cuyas primeras manifestaciones, pueden haber hecho su aparición antes
de lo que supone el enfermo.

 Interrogatorios por aparatos o sistemas:


Los síntomas referidos a los aparatos y sistemas no siempre son expresión de
desórdenes orgánicos.
 Hábitos:
Sueño, apetito, aseo, abuso de alcohol y otras drogas, medicamentos hipnóticos,
sedantes o estimulantes, fumar, tomar café.

 La situación personal, familiar y social actual:


Dirigir el interrogatorio hacia circunstancias en la vida del enfermo que pudieran
generar en él tensiones, conflictos o estados de frustración o desaliento.
-Eventos desafortunados
- Amenaza a su seguridad
¿Cuál ha sido su forma de afrontarlas?
¿Se ha dado por vencido o se ha sentido inclinado a hacerlo?

 Antecedentes patológicos personales y familiares:


 Alteraciones psicopatológicas en la infancia.

Examen del Estado Mental

Es una recolección de datos de las funciones mentales y psicológicas del paciente


, derivado de la observación y exploración ordenada y sistemática de los signos y
síntomas (alteraciones psicopatológicas) presentes en un paciente en un momento
determinado.

1. Aspecto
2. Conducta
3. Actitud
4. Habla
5. Estado de ánimo y afecto
6. Pensamiento
7. Percepciones
8. Sensorio
9. Introspección
10. Juicio

Principios del Examen Mental


La entrevista debe ser privada: la presencia de otras personas puede comprometer lo que
el paciente quiera expresar.
Son esenciales tacto y gentileza: las dificultades emocionales son el fácil acceso una vez
que éste tiene confianza en el examinador.
Porte, comportamiento y actitud: ser en todo momento profesional y con actitud positiva.
El acercamiento al paciente debe ser amigable, pero con naturalidad: manifestar al paciente
el interés por ayudarlo a resolver sus problemas.
ANTECEDENTES
La relación médico-paciente”
Hospital Clínico Quirúrgico "Hermanos Ameijeiras"
• RESUMEN:
Se presenta una revisión de los distintos aspectos de las relaciones interpersonales con las
particularidades especificas que tienen lugar entre el médico, el paciente y familiar y los
cambios que ha experimentado esta relación a través del tiempo. Se definen sus
características y clasificación en activa-pasiva, cooperativa guiada y de participación mutua.
Se detallan las diferentes etapas y la importancia de cada una de ellas, así como las
deficiencias más frecuentes. Se refleja lo que está ocurriendo en países capitalistas con
sistema neoliberal, donde la salud está en manos de empresas privadas y seguros, que
convierten los servicios médicos en una forma más de comercio. Por último, se comenta el
impacto del desarrollo tecnológico de los años actuales, tanto en sus aspectos positivos
como negativos.
• RESULTADOS:
Los resultados evidenciaron que la relación médico-paciente (RMP) como una relación
interpersonal con connotaciones éticas, filosóficas y sociológicas de tipo profesional que
sirve de base a la gestión de salud.
Difícilmente esta relación humanitaria puede estar presente si el médico no establece con
el enfermo una relación temporal, psicológica, manual, profunda, solidaria y profesional.
Jamás pudiera ser una relación interpersonal a través de aparatos, porque tiene que
desarrollarse en un contexto humano.
• CONCLUSIONES:
Las relaciones interpersonales pueden ser de distintos tipos, algunas de carácter superficial
y otras de mayor complejidad, como la que tiene lugar entre el médico y su paciente, en la
cual el médico en su condición de profesional debe estar dispuesto a brindar su ayuda en
forma humanitaria y sensible, pilar sobre el que descansa el nivel de satisfacción de la
atención médica. Esta relación ha existido desde los albores de la historia y ha ido variando
de acuerdo con los cambios que ha experimentado a través de los tiempos la conciencia
entre los hombres, desde la mentalidad mágica dominante en las sociedades primitivas
hasta la mentalidad técnica que prevalece en los tiempos actuales.

“CALIDAD DE LA RELACIÓN MÉDICO PACIENTE Y RESULTADOS DE LOS


ENCUENTROS CLÍNICOS EN ATENCIÓN PRIMARIA DE ALICANTE: UN
ESTUDIO CON GRUPOS FOCALES”
• RESUMEN:
Se explora la relación entre la calidad de la relación médico paciente y los desenlaces de
los encuentros clínicos en atención primaria.
• Método: Grupos focales de médicos y enfermos. Participaron 24 profesionales y 22
enfermos
• RESULTADOS:
Los médicos percibieron una relación entre la pobreza de recursos sanitarios (escaso
tiempo de consulta, exceso de carga asistencial, ausencia de recursos específicos,
ausencia de formación), el conflicto con pacientes "difíciles" y la influencia de los factores
psicosociales en el encuentro clínico, con el error, el desgaste, la medicina defensiva y la
baja calidad de los servicios. Esta relación estuvo mediada por problemas de
comunicación/exploración en la entrevista clínica y por sentimientos negativos. Los
pacientes percibieron una relación entre un funcionamiento caracterizado por consultas
masificadas y de breve duración, y dificultades de comunicación en médico y paciente, con
el error y el conflicto en el encuentro clínico. También una relación entre la actitud humanista
del médico y un mejor desenlace de los problemas de salud. Los objetivos y prioridades del
sistema sanitario alejados de las necesidades de la comunidad son percibidos como
determinantes clave de las insuficiencias percibidas.
• CONCLUSIONES:
Los procesos de relación médico-paciente juegan un papel mediador entre los recursos
sanitarios y los desenlaces de los encuentros clínicos. La mejora de la atención y de la
relación médico-paciente en atención primaria requiere una visión y una actuación
multidimensional que va más allá de las intervenciones sobre factores individuales del
médico y del paciente.

“Relación médico paciente”


Doctor-pacient relationship
• RESUMEN:
En los últimos 25-30 años, la relación médico-paciente ha presentado un cambio mucho
mayor que en los 25 siglos anteriores. Desde Hipócrates el principio de beneficencia
siempre fue entendido como un acto paternalista por parte del médico. En los últimos 50-
60 años, el principio de autonomía adquiere cada vez más relevancia. Al médico le ha
costado salirse de esa concepción paternalista y asumir una relación con su paciente más
simétrica. Por otro lado, por el principio de justicia, en la actualidad al médico se le exige no
sólo diagnosticar y tratar sino que también hacerse cargo de la gestión de los recursos de
la salud.
• RESULTADOS:
En Chile no estamos ajenos a los cambios en la relación médico-paciente que se ha
producido en el último tempo. Los pacientes tienen un mayor acceso a la información
médica, es una población más culta, más crítica y más empoderada, lo que lleva a una
menor asimetría médico-paciente. La práctica médica se ve influenciada por la tecnología
y variantes económicas, lo cual lleva a una insatisfacción médica ya que siente que va
perdiendo el control sobre su quehacer médico. Por otro lado los médicos perciben los
cambios como algo externo y ajeno a su responsabilidad.
• CONCLUSIONES:
a) La relación médico-paciente sigue siendo el pilar fundamental del ejercicio médico
(aspectos distintos en cada época).
b) No cambia el contexto clínico que tiene por objetivo ayudar y aliviar al paciente, uno de
los fines tradicionales de la medicina.
c) Para ayudar se requiere capacidad científica más un entrenamiento específico en
habilidades de comunicación, técnica de entrevista clínica y apoyo emocional, más la
capacidad de análisis de conflictos de valores.
d) Entre el paternalismo tradicional y la autonomía actual del paciente llevada a un extremo,
hay un amplio abanico para la relación clínica. Ponerla en práctica implica no sólo conocer
la clínica sino que también saber gestionar los nuevos valores que implica la relación
médico-paciente.
“La relación médico-enfermo a través de la historia”

• RESUMEN:
En las últimas décadas del siglo veinte la forma de relacionarse los médicos y los enfermos
cambió más que en los veinticinco siglos anteriores. El paso del modelo paternalista al
autonomista supuso una transformación con escasos precedentes históricos. La evolución
de este fenómeno a lo largo del tiempo afectó a los tres elementos involucrados: 1. El
enfermo, que tradicionalmente había sido considerado como receptor pasivo de las
decisiones que el médico tomaba en su nombre y por su bien, llegó a finales del siglo veinte
transformado en un agente con derechos bien definidos y amplia capacidad de decisión
autónoma sobre los procedimientos diagnósticos y terapéuticos que se le ofrecen, pero ya
no se le imponen. 2. El médico, que de ser padre sacerdotal (como correspondía al rol
tradicional de su profesión) se fue transformando en un asesor técnico de sus pacientes, a
los que ofrece sus conocimientos y consejos, pero cuyas decisiones ya no asume. 3. La
relación clínica, que de ser bipolar, vertical e infantilizante, se fue colectivizando (con la
entrada en escena de múltiples profesionales sanitarios), se fue horizontalizando y se fue
adaptando al tipo de relaciones propias de sujetos adultos en sociedades democráticas.
• CONCLUSIONES:
Cada día, el médico y el enfermo dialogan, condicionados por todos estos factores. A lo
largo de ese diálogo, el médico, con sus cualidades y sus deficiencias (profesionales y
personales), se va moviendo entre la intención de ayudar el enfermo y la convicción de
respetarlo como sujeto adulto que es. El logro de un equilibrio entre ambos polos depende
en cada caso de la amplitud de su formación y de su criterio (para el manejo riguroso de los
hechos biológicos desde luego, pero también para el reconocimiento de los valores
personales). A veces el médico añora en secreto aquellos viejos tiempos en que al enfermo
se le podía guiar como a un niño; las cosas eran entonces ciertamente más sencillas. Pero
la infancia del enfermo ha concluido, tras haberse prolongado durante muchos siglos.
Acabó de forma brusca hace tan sólo unas décadas. Y a veces no es fácil para el enfermo
asumir su nuevo poder. Y a veces no es fácil para el médico asumir su reciente pérdida de
poder. A veces no es fácil, ni es cómodo, ser adulto.
MÉTODO DE INVESTIGACIÓN:
• Se realizó una búsqueda detallada de bibliografía para identificar todos los artículos
que estudian el tema de la relación médico-paciente desde diversos enfoques. Los
estudios publicados se identificaron mediante búsquedas en Google Académico y
SciELO a partir de la fecha de inicio de la base de datos hasta el 17 de marzo de 2018.
Se buscaron términos en el idioma español.
• Los términos fueron:
• Ética, relación médico-paciente, atención médica, práctica clínica,atención primaria de
salud,investigación cualitativa,calidad asistencial.
ARTICULOS SELECCIONADOS
DISCUSION
La relación médico-paciente juega un papel fundamental entre los recursos sanitarios y los
desenlaces de los encuentros clínicos. Si se mejora la atención y la relación médico-
paciente en atención primaria se podría tener una visión y una actuación multidimensional
que va más allá de las intervenciones sobre factores individuales del médico y del paciente

CONCLUSIONES

1. Dentro de los aspectos básicos en la comunicación verbal médico paciente está el


conocimiento de los fenómenos psicológicos, con una comunicación apropiada, teniendo
en cuenta los modelos sociológicos que pueden influir modificando el mensaje dado en la
RMP, además es necesario ver al paciente como un receptor activo seleccionador de lo
que quiere atender dentro de una gran masa de mensajes.

2. Se identificaron dos aspectos importantes en la comunicación no verbal por una parte la


sensibilidad que tiene el propio paciente para captar señales no verbales emitidas por las
personas que le rodean y por otra parte la expresividad no verbal de los pacientes que tan
útil suele ser para el médico, estas comunicaciones no verbales se puedan captar a través
de la voz, el contacto físico, la mirada, la expresión facial, los gestos y el olfato entre otros.

3. Dentro de las estrategias para dar malas noticias se prefiere la forma compasiva y
positiva, teniendo en cuenta que el paciente tiene derecho a obtener del médico toda la
información relacionada con su salud y cuando médicamente no sea aconsejable
informarle, se le suministrará a una persona que lo represente, siempre equilibrando el
mensaje a dar entre los principios de autonomía y el de beneficencia y no maleficencia.

4. Las nuevas tecnología comunicacionales como el correo electrónico e INTERNET


influyen positivamente salvando barreras geográficas, profesionales, lingüísticas,
económicas, llevando el avance médico a los sitios más remotos mejorando así la
continuidad del proceso médico y facilitando la presencia de pacientes cada vez más
informados, sin embargo, a pesar de todos estos beneficios, la mayoría de los médicos
manifiestan recelo en establecer una comunicación médico-paciente por estos nuevos
medios, por lo que en un futuro inmediato hay que compatibilizar las nuevas técnicas
comunicacionales con el humanismo de una comunicación dentro de la RMP.

AGRADECIMIENTOS

Queremos agradecer a las fuentes confiables por permitirnos obtener información completa
y provechosa para la investigación de este trabajo desarrollado que tiene como tema de
estudio a la relación médico-paciente.
LIMITACIONES

 En la elaboración del trabajo el material de investigación no fue muy variado.


 El material bibliográfico encontrado no está actualizado.
 No se encontró investigaciones muy profundizadas con respecto al tema de la relación
médico-paciente
 No existe una biblioteca especializada en psicología.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

 BAll', D. 1.C.: "The coruent 01' physician/parient comunication in family practice». J.


Fam. Pract. • 1979: 8:745-753.

 Gómez Esteban, R.: "Reflexiones sobre la relación médico-paciente». Ileoista de la


A.E.N., 1989; 29: 181-190

 Tizón García, 1. L.: Componentes psicológicos de la práctica médica. Ed. Doyma.


Barcelona, 1988.

 Cervas, 1 1; Hernandez Monsalve, M.; Pérez Fernández, M.: «Doctor-patient


relarionship». Allgemeine Medizin, 1989: 94-18.

 García D.; Ética Médica: Los cambios en la relación médico-enfermo. Departamento


de Salud Pública e Historia de la Ciencia. Madrid, 1988.

 Lain Atrialgo, P.: "El médico y el enfermo». Biblioteca para el hombre actual. Ed.
Cuadarrama, S. A. Madrid, 1969.