Está en la página 1de 39

POEMAS

IL MIGLIOR FABBRO: NOTA BIOGRÁFICA


Gustavo Veneciano

Los años y la tradición literaria en nuestro país han consagrado dentro de la


literatura de habla inglesa mayor tiempo de lectura a T. S. Eliot y han dejado a Pound
relegado a un lugar oscuro y casi olvidado. En estas líneas intentaremos brindar algunos
datos simples acerca de su obra poética, que pueden ayudar en la lectura de los poemas
que se presentan a continuación1.
Ezra Loomis Pound nació en Idaho (U.S.A) en 1885, pero pronto se radicó en
Europa, más precisamente en Inglaterra, como también hizo su amigo T. S. Eliot. En
1908 comienza a trabajar como secretario de W. B. Yeats, porque consideraba que era el
único poeta vivo del que podía aprender algo (aunque años más tarde hiciera una
concesión a Ch. Swinburne y reconociera “Swinburne my only miss” en el Canto 82).
Esta consideración tenía su fundamento en que Yeats, según Pound, había despojado a la
poesía inglesa de su retórica más destestable (“perdamnable”) 2. La influyente
personalidad de Pound, sus consejos, su ayuda en la corrección de los poemas fueron
determinantes para la poesía del irlandés que vio sus trabajos publicados en revistas
norteamericanas por intermedio de su secretario.
Por estos años Pound había publicado un pequeño libro de poemas titulado A
Lume Spento en Italia, a pesar de que su lugar de residencia era Inglaterra. En 1909 da a
conocer otro libro llamado Personae que desde su título brinda una clave de la poética
poundiana. Antiguos poetas son máscaras que el poeta moderno utiliza para expresarse.
Y es por esta razón que Pound toma a diferentes autores y “traduce” poesía provenzal,
japonesa, china, latina, griega, alemana, italiana y francesa; abre nuevos mundos a la
poesía moderna; presenta un poeta que busca la identidad expresiva en la alteridad;
carga la poesía con un poder evocador, un poder sugerente.
El precedente indudable de esta postura o de esta intención poética se encuentra
ya en la poesía inglesa encarnado en la figura de Robert Browning. Éste había escrito
varios libros en los que utilizaba personajes históricos como vehículo para desarrollar
sus ideas o expresar sus pensamientos. Pensemos en sus libros Dramatis Romances and
Lyrics, en Dramatis Personae, en los poemas “Fra Lippo Lippi”, “Andrea del Sarto”, en
el extenso Sordello compuesto en seis libros. Esta idea de expresar por medio de un
personaje o un individuo determinado lo general o universal, es decir, aquello que
representa cada hombre, que representa la humanidad es lo que volvemos a encontrar en
el libro Ripostes de 1912 y Cathay de 1915.
Unos años antes, “early in the spring or early summer of 1912”, ‘H. D.’, Richard
Aldington y el propio Pound habían decidido adscribir a tres principios estéticos3:
a) el tratamiento directo de la “cosa” sea subjetiva u objetiva,
b) el rechazo de usar cualquier palabra que no contribuyera a la
presentación,
c) en relación al ritmo: componer en la secuencia de la frase musical y no
en la secuencia del metrónomo.

1
Aquí solamente nos centraremos en la obra poética y en sus características más sobresalientes, pero la
obra de Pound comprende también ensayos literarios, traducciones (no sólo de poemas sino también de
obras de teatro Noh japonés y libros de Confucio), textos sobre economía y sobre política.
2
E. Pound, Literary Essays, Faber and Faber, London 1954, pp. 11-12.
3
Idem, pp. 3-5. En este mismo año se funda en Chicago la revista Poetry que cumplirá un papel
imortantísimo para la difusión de estos nuevos poetas. El mismo Pound se había designado corresponsal
en Europa de esta revista y en ella publicaron además de Pound, T. S. Eliot, W. Stevens, W. C. Williams,
C. Aiken entre otros.
Estos fueron los preceptos que manejó el grupo de los “Imaginistas” (‘Imagistes’, como
los denominó Pound en una nota preliminar a los poemas de T. E. Hulme que editó con
su libro Ripostes en 19124). Además, en otros textos en prosa había ampliado estos
conceptos al decir que “imagen” era todo aquello que presenta un complejo intelectual y
emocional en un instante de tiempo; que no se debía usar ninguna palabra que fuese
superflua, ningún adjetivo que no revelara algo; que si un poema se basaba en la
música, esa música debía deleitar al experto. Esto último fue lo que llevó a Pound a
traducir tanto. Su propósito era recuperar la música que el inglés había perdido y su idea
fue trasladar a la poesía inglesa moderna los ritmos, los metros y las composiciones
estróficas clásicas y medievales.
Todo esto, a pesar de que Pound participó poco tiempo del grupo de los
imaginistas, se encuentra funcionando también en Cathay. Este libro de poemas
japoneses se basa en las notas críticas que había recogido Ernest Fenollosa en sus viajes
por Japón y en cursos con el profesor Mori, y que a fines de 1913 su viuda confía al
poeta norteamericano porque estaba convencida de que el manejo idiomático que había
demostrado en unos poemas recreados del japonés en la revista Poetry en 1913 lo
volvían apto para dar vida a las libretas de su esposo5. El escultor Gaudier-Brzeska
(amigo de Pound y Windham Lewis con quienes fundó el movimiento “vorticista”),
desde las trincheras, le escribió a Pound diciéndole que utilizaba los poemas para dar
coraje a sus compañeros y pensaba que eran poemas apropiados para los días que
vivían. De hecho, Cathay es en buena medida un libro de guerra: los soldados
abandonados en la frontera, la soledad de los arqueros alejados de sus casas, las mujeres
abandonadas, etc. coinciden con el tiempo doloroso que vive Europa en esa época.
Muchas veces se ha criticado a Pound por su falta de fidelidad al original, su
desconocimiento, en muchos casos, de las lenguas que estaba traduciendo, pero estos
críticos no supieron interpretar que el valor de sus adaptaciones poéticas no radicaba en
la fidelidad exacta de la palabra original sino en su secuencia de imágenes, en sus ritmos
y en el tono del poeta original, en su carácter evocador, en su resignificación dentro de
otra cultura y dentro de otra historia. Pound impulsó toda una renovación de la poesía
inglesa. Esta innovación es la respuesta a su excesivo trabajo de traducción que tenía
como meta recuperar la música que el inglés había perdido, intentando transportar a la
poesía inglesa moderna los metros, ritmos, composiciones estróficas medievales y
clásicas latinas y griegas, secuencias “ideogramáticas” tomadas de oriente.
Siguiendo con esta línea estilística en 1916 publica Lustra y en 1919 el libro
Homage to Sextus Propertius. Este homenaje contenía imitaciones o “traducciones” de
elegías del poeta latino Propercio que Pound seleccionó, fusionó, modificó y ordenó en
doce secciones. Propercio es la máscara que le sirve a Pound para reflexionar sobre el
rol del poeta en tiempos de guerra, para construir una denuncia contra el estado
policíaco y la pobre cultura en la que se hallaba inmerso. Para todos los que estamos
familiarizados con el mundo antiguo Propercio es un poeta amoroso, pero Pound nos
presenta a un Propercio preocupado por el arte, por la escritura, por el público que leerá
sus poemas, por su lugar entre los poetas consagrados de su tiempo. La presencia
simultánea del pasado y el futuro en el tiempo presente, que caracteriza este poema y
toda la producción posterior de Pound, fue de notable influencia para la construcción de
otro gran poema del siglo XX: The Waste Land de T. S. Eliot.

4
Estos poemas, a partir de la edición de 1949 de Personae (la propia selección hecha por Pound de toda
su poesía) de la editorial New Directions, han sido incluidos en el Appendix I pp. 251-53.
5
Cf. Hugh Kenner, “La Invención de China”, en La Gaceta del Fondo de Cultura Económica 179, nov.
de 1985, p. 6.
Estas preocupaciones y esta técnica de ensamblaje temporal se encuentran
nuevamente en el siguiente libro de Pound Hugh Selwyn Mauberley. Este libro que ve la
luz en 1920 y expone de manera vehemente el espíritu de la época, el ambiente literario
que rechaza al poeta, la búsqueda de una nueva poesía, la historia como fuente de
aprendizaje para el hombre (aunque el hombre cometerá nuevos errores) presenta la
belleza como tema primordial. Por este motivo y porque es “poema autobiográfico que
resume su postura de poeta que rechaza la civilización del materialismo e intenta
construir una cultura basada en el pasado”6, H. S. Mauberley es la antesala de los
Cantos.
Años después vendrán los Cantos con su técnica de contrapunto, collage o
montaje, “ideas en acción” —como los definía el propio poeta— que le tomarán desde
los años ’10 aproximadamente (según Pound en esta época concibió los primeros y es
interesante pensar que la composición de los primeros “Cantos” es simultánea a la
composición de H. S. Mauberley y del Homage to S. Propertius) hasta mediados de los
años ’607. En estos extensos poemas o “Cantares”, que tienen como modelo velado a la
Commedia de Dante, Pound retoma los temas trabajados en los libros anteriores (para él
la cultura y el arte no deben estar sometidos a las leyes del mercado, sino que deben
estar unidos como en la antigüedad con el mundo político, económico y social) y los
imbrica en la idea de representar un pasado cultural que tiende a disolverse, de hacer
una historia de la humanidad en una unidad temporal (pasado y presente) y en una
unidad espacial (oriente y occidente en conjunción).
Alrededor de los años ’30 Pound encuentra en Mussolini lo que él cree es un
hombre de estado renacentista, un mecenas además de político, un Segismundo
Malatesta, poderoso personaje por el que Pound mostraba gran admiración. Jamás pudo
percibir las facetas atroces del fascismo. Sus emisiones desde “Radio Roma” en contra
de Estados Unidos e Inglaterra (la mayoría de las veces cargadas de inocencias, errores
políticos y económicos, manifestaciones de una utopía personal) provocaron que, una
vez caído el fascismo, los aliados lo tomaran prisionero y lo encarcelaran en una jaula
de acero cerca de Pisa en 1945. En 1946 en Estados Unidos es declarado mentalmente
irresponsable e internado en el hospital St. Elizabeth de Washington hasta 1958 en que
es liberado y vuelve a Europa hasta su muerte en 1972. Los Pisan Cantos escritos
durante su cautiverio en Italia y publicados en 1948 le valieron, entre escándalos y
declaraciones de principios, el Premio Bollinger de poesía en 1949.
Su influencia literaria fue determinante en muchos contemporáneos y en
generaciones posteriores. Pensemos simplemente en la dedicatoria que le hizo Eliot en
su The Waste Land como agradecimiento a las anotaciones y correcciones de su
manuscrito: “For Ezra Pound il miglior fabbro”8; también pensemos en la enorme
admiración que sintieron los poetas de la generación beat, en especial Allen Ginsberg, y
en la influencia en escritores italianos de la talla de Edoardo Sanguinetti (recuerdo ahora
que Eugenio Montale consideraba a los Pisan Cantos como una sinfonía de frases en
libertad). Pero también fue un personaje comprometido con el ambiente literario de su
época puesto que fue el promotor de la edición del Ulyses de J. Joyce (hasta le enviaba
dinero en los momentos más duros de su vida), el mediador para que Eliot publicara sus
primeros poemas (por ejemplo “The Love Song of J. Alfred Prufrock”, The Waste Land)
e hizo publicar a Ernest Hemingway entre otros.

6
Anthony Burgess, “T. S. Eliot y Ezra Pound”, en La Gaceta del Fondo de Cultura Económica 179, nov.
de 1985, p. 51.
7
La primera publicación fue A Draft of XVI Cantos en 1925.
8
Estas son las palabras con las que designa Dante al poeta provenzal Arnaut Daniel en Purgatorio 26.117.
Comúnmente se cataloga a Pound como poeta duro, de difícil lectura, y es claro
que lo es. Su poderosa erudición, su conocimiento de algunas lenguas y su
desconocimiento de otras, su vehemencia política y económica, su creencia en un artista
comprometido con la realidad y el medio social en el que está inserto lo llevaron a veces
a un cierto hermetismo rítmico que recién ahora está siendo desentrañado en muchos
casos por exégetas que están más preocupados por el contenido que por la forma de la
poesía de Pound. A pesar de estas desventajas de lectura que puede contener Pound,
como dijo Borges una vez, también “encierra ternuras imprevisibles”9.

De nuestra traducción:
Como hemos dicho, Pound es un poeta poco leído, y aquellos que lo leen sólo se
detienen fundamentalmente en los Cantos y poco saben de su primera poesía o de su
poesía anterior a la voluminosa obra épica de este poeta. Nuestra selección ofrece
algunas muestras de esos primeros poemas.
Es difícil afrontar la traducción de un poeta que ha sido un enorme traductor, pero
la situación se dirime con la elección de algunas opciones más bien neutras dentro de la
gama de posibilidades. Una de esas elecciones ha sido intentar mantener el tono de
Pound y el contenido de sus poemas. Muchas veces no ha sido posible seguir la música
del poema porque eso representaba alejarse del original. Esto tal vez le hubiera
agradado a Pound, pero en este momento nuestro propósito es dar a conocer parte de su
obra y no nuestra propuesta poética de utilizarlo como una máscara. Para Pound la
traducción no difería en su esencia de cualquier otro trabajo poético, idea que había
tomado sin lugar a dudas de los antiguos poetas latinos (pensemos en Catulo por
ejemplo y sus imitaciones de Safo y Calímaco, o en las adaptaciones o utilizaciones que
hizo Horacio de Alceo y Píndaro). Pero en nuestro caso no estamos tomando el poema
original como base para nuevas creaciones poéticas personales; nuestro trabajo aquí es
mantener y transmitir ciertas características del autor y de sus palabras. Por supuesto
que nunca la fidelidad es absoluta, sería utópico pensar en esto, pero sí hemos tratado de
mantener el estilo poundiano. Esperamos haberlo logrado10.
Los poemas han sido extraídos del libro Personae: the collected shorter poems of
Ezra Pound, New Directions, s.d. (eleventh printing).

9
Jorge L. Borges, “Ezra Pound”, en La Gaceta del Fondo de Cultura Económica 179, nov. de 1985, p.
52.
10
Queremos agradecer a la Prof. Sheila Carmody de Martinez que hace varios años leyó algunas de estas
traducciones (y otras que algún día tal vez encuentren su lugar en el mundo) y también al Prof. Hernán
Peirotti por la lectura y consejos sobre algunas de estas traducciones. Todos aquellos que puedan ser
considerados errores o fallos en la traducción son de nuestra autoría.
Tenzone

¿Las personas las aceptarán?


(es decir a estas canciones).
Como una doncella temerosa de un centauro
(o centurión),
Así ellas escapan, gritando de terror.

¿Serán tocadas por las verosimilitudes?


Su estupidez virginal no se tienta.
Les ruego, críticos amigos,
No intenten conseguirme un público.

Sobre las peñas me uno a mi libre natura;


las cavernas ocultas
Oyeron el eco de mis talones,
en la fría luz,
en la noche.

Tenzone

Will people accept them? / (i.e. these songs). / As a timorous wench from a centaur / (or a centurion), /
Already they flee, howling in terror. // Will they be touched with the verisimilitudes? / Their virgin
stupidity is untemptable. / I beg you, my friendly critics, / Do not set about to procure me an audience. // I
mate with my free kind upon the crags; / the hidden recesses / Have heard the echo of my heels, / in the
cool light, / in the darkness.
El jardín
En robe de parade.
Samain

Como una madeja de suelta seda rendida contra una pared,


Ella camina junto a la baranda de un sendero en Kensington Gardens,
Y despacito se está muriendo
de una especie de anemia emocional.

Y alrededor hay un tropel


De los mugrientos, robustos, indestructibles hijos de los más pobres.
Ellos heredarán la tierra.

En ella está el fin de su linaje.


Su hastío es exquisito y excesivo.
Le gustaría que alguien le hablara
Y casi teme que yo
cometa esa indiscreción.

The Garden
En robe de parade.
Samain

Like a skein of loose silk blown against a wall, / She walks by the railing of a path in Kensington
Gardens, / And she is dying piece-meal / of a sort of emotional anaemia. // And round about there is a
rabble / Of the filthy, sturdy, unkillable infants of the very poor. / They shall inherit the earth. // In her is
the end of breeding. / Her boredom is exquisite and excessive. / She would like some one to speak to
her, / And is almost afraid that I / will commit that indiscretion.

Gentildonna

Ella, que pasó sin dejar ningún temblor en las venas,


Se mueve ahora entre los árboles, demorándose
en el aire que antes dividía,
Y acariciando la hierba donde caminó, permanece:

Hojas grises de olivo bajo un cielo frío por la lluvia.

Gentildonna
She passed and left no quiver in the veins, who now / Moving among the trees, and clinging / in the air
she severed, / Fanning the grass she walked on then, endures: // Grey olive leaves beneath a rain-cold sky.
El resto

¡Oh minoría desvalida de mi patria,


Oh residuo esclavizado!

Artistas destrozados contra ella,


Extraviados, errantes en los pueblos,
Sospechosos, denigrados,

Amantes de la belleza, muertos de hambre,


Frustrados por sistemas,
Desamparados frente al control;

Ustedes que no pueden agotarse


Por persistir en los éxitos,
Sólo pueden hablar
Sin poder acorazarse con la reiteración;

Ustedes, de sentido más puro,


Estrellados contra el falso conocimiento,
Que pueden tener erudición de primera mano,
odiados, sospechosos, confinados:

Piensen:
Yo soporté la tempestad,
Abrí el camino a mi exilio.

The Rest
O helpless few in my country, / O remnant enslaved! // Artists broken against her, / A-stray, lost in the
villages, / Mistrusted, spoken-against, // Lovers of beauty, starved, / Thwarted with systems, / Helpless
against the control; // You who can not wear yourselves out / By persisting to successes, / You who can
only speak, / Who can not steel yourselves into reiteration; // You of the finer sense, / Broken against false
knowledge, / You who can know at first hand, / Hated, shut in, mistrusted: // Take thought: / I have
weathered the storm, / I have beaten out my exile.
Los Temperamentos

Nueve adulterios, 12 amoríos, 64 fornicaciones


y algo parecido a una violación
Reposan nocturnamente sobre el alma
de nuestro delicado amigo Florialis,
Y sin embargo, es tan calmo y tan reservado en su comportamiento
Que pasa por insensible y asexuado.
Bastídides, al contrario, que no habla ni escribe
de nada que no sea copulación,
Se convirtió en padre de mellizos,
Pero realizó esta hazaña al precio
De ser cornudo cuatro veces.

The Temperaments
Nine adulteries, 12 liaisons, 64 fornications / and something approaching a rape / Rest nightly upon the
soul of our delicate friend Florialis, / And yet the man is so quiet and reserved in demeanour / That he
passes for both bloodless and sexless. / Bastidides, on the contrary, who both talks and writes of nothing
save copulation, / Has become the father of twins, / But he accomplished this feat at some cost; / He had
to be four times cuckold.

Amistades
Sobre todo en los viejos amigos– W. B. Y.

I
A uno que regresó después de algunos años.
Llevaste la misma ropa, siempre correcta,
No disfrutaste nada de mis triunfos,
Tuviste el mismo aire de condescendencia
Mezclado a un curioso temor
de que yo pudiera haberlos gozado a gusto.
Te voilà, mon Bourrienne, también serás eterno.

II
A otro.
Y a ti también te decimos adiós,
Porque no parece que hayas descubierto nunca
Que tu amistad es totalmente parasitaria;
Y que a nuestras reuniones no trajiste nada
De talento, ni talante, ni siquiera amables actitudes de discípulo.

III
Pero a tí, , bos amic, te conservamos,
Pues tenemos contigo una deuda real:
Pese a tus defectos evidentes
Una vez descubriste una fonda económica.
IV
Iste fuit vir incultus,
Deo laus, quod est sepultus,
Vermes habent eius vultum
A-a-a-a–A-men.
Ego autem jovialis
Gaudero contubernalis
Cum jocunda femina.

Amities
Old friends the most.– W. B. Y.

I
To one, on returning certain years after.
You wore the same quite correct clothing, / You took no pleasure at all in my triumphs, / You had the
same old air of condescension / Mingled with a curious fear / That I, myself, might have enjoyed them. /
Te voilà, mon Bourrienne, you also shall be immortal.

II
To another.
And we say good-bye to you also, / For you seem never to have discovered / That your relationship is
wholly parasitic; / Yet to our feasts you bring neither / Wit, nor good spirits, nor the pleasing attitudes of
discipleship.

III
But you, bos amic, we keep on, / For to you we owe a real debt: / In spite of your obvious flaws, / You
once discovered a moderate chop-house.

IV
Iste fuit vir incultus, / Deo laus, quod est sepultus, / Vermes habent eius vultum / A-a-a-a–A-men. / Ego
autem jovialis / Gaudero contubernalis / Cum jocunda femina.

Mujeres

Ágata
Cuarenta y cuatro amantes poseyó Ágata antaño,
Todos los cuales rechazó;
Y ahora se vuelve a mí buscando amor
Y su pelo también se está volviendo.

Una joven
He alimentado tu lar con amapolas,
Te he adorado durante tres años;
Y ahora te quejas porque tu vestido no te sienta
Y porque lo he dicho justo en este momento.

Lesbia illa
Memnón, Memnón, esa dama
Que solía caminar con nosotros
Con tan graciosa incertidumbre,
Está ahora atada
A un dueño de casa inglés.
Lugete, Veneres! Lugete, Cupidinesque!

Ladies

Agathas
Four and forty lovers had Agathas in the old days, / All of whom she refused; / And now she turns to me
seeking love, / And her hair also is turning.

Young Lady
I have fed your lar with poppies, / I have adored you for three full years; / And now you grumble because
your dress does not fit / And because I happen to say so.

Lesbia Illa
Memnon, Memnon, that lady / Who used to walk about amongst us / With such gracious uncertainty, / Is
now wedded / To a British householder. / Lugete, Veneres! Lugete, Cupidinesque!
A la manera de Ch’u Yuan

Iré por el bosque


Donde los dioses caminan ataviados con glicinas,
Otros, viajan en carros de marfil
por la corriente azul plata.
Y aparecen allí muchas doncellas
que recogen uvas para los leopardos, amigo mío,
Porque hay leopardos que tiran los carros.

Caminaré por el claro


Emergeré de la nueva espesura
y le hablaré al cortejo de doncellas.
de Wu’-ti

After Ch’u Yuan


I will get me to the wood / Where the gods walk garlanded in wistaria, / By the silver blue flood / move
others with ivory cars. / There come forth many maidens / to gather grapes for the leopards, my friend, /
For there are leopards drawing the cars. // I will walk in the glade, / I will come out from the new thicket /
and accost the procession of maidens. // by Wu’-ti
Los tres poetas

Candidia tiene un nuevo amante


Y tres poetas se han puesto de luto.
El primero escribió una larga elegía a “Cloris”,
“A Cloris casta y fría”, su “sola Cloris”.
El segundo hizo un soneto
sobre lo inconstante en las mujeres,
Y este epigrama a Candidia escribe el tercero.

The Three Poets


Candidia has taken a new lover / And three poets are gone into mourning. / The first has written a long
elegy to “Chloris”, / To “Chloris chaste and cold”, his “only Chloris”. / The second has written a sonnet /
upon the mutability of woman, / And the third writes an epigrama to Candidia.
Canción de los arqueros de Shu

Aquí estamos, tomando los primeros brotes del helecho


Y preguntando: ¿Cuándo volveremos a casa?
Aquí estamos, con los Ken-in por enemigos,
A causa de estos mongoles vivimos sin calma.
Arrancamos los tiernos brotes del helecho,
Cuando alguien dice “regreso”, los otros se llenan de tristeza.
Mentes entristecidas, la tristeza es inmensa. Tenemos hambre y sed.
Nadie permite el regreso de su amigo; aún no aseguramos nuestra defensa.
Arrancamos los viejos tallos del helecho
Y preguntamos: ¿Podremos regresar en octubre?
No existe reposo en asuntos reales, vivimos sin calma.
Nuestra tristeza es dolorosa, pero no regresaríamos a casa.
¿Qué flor ha despertado de sus pimpollos?
¿De quién es el carruaje? Del General.
Cansados están los caballos y sus caballos también. Ellos eran fuertes.
No tenemos respiro; tres batallas al mes.
¡Por Dios! Sus caballos están cansados.
Los generales sobre sus lomos, los soldados junto a sus patas.
Los caballos están bien instruidos. Los generales tienen flechas de marfil y aljabas
ornadas con piel de pescado.
El enemigo es rápido, debemos ser prudentes.
Cuando partimos, los sauces se inclinaban con tanta primavera,
Regresamos en la nieve,
Caminamos despacio, tenemos hambre y sed,
Nuestra mente se llena de tristeza, ¿quién sabrá de nuestra angustia?

Bunno (Shih-ching, 167)

Song of the Bowmen of Shu


Here we are, picking the first fern-shoots / And saying: When shall we get back to our country? / Here we
are because we have the Ken-in for our foemen, / We have no comfort because of these Mongols. / We
grub the soft fern-shoots, / When anyone says “Return”, the others are full of sorrow. / Sorrowful minds,
sorrow is strong, we are hungry and thirsty. / Our defence is not yet made sure, no one can let his friend
return. / We grub the old fern-stalks. / We say: Will we be let to go back in October? / There is no ease in
royal affairs, we have no comfort. / Our sorrow is bitter, but we would not return to our country. / What
flower has come into blossom? / Whose chariot? The General’s. / Horses, his horses even, are tired. They
were strong. / We have no rest, three battles a month. / By heaven, his horses are tired. / The generals are
on them, the soldiers are by them. / The horses are well trained, the generals have ivory arrows and
quivers ornamented with fish-skin. / The enemy is swift, we must be careful. / When we set out, the
willows were dropping with spring, / We come back in the snow, / We go slowly, we are hungry and
thirsty, / Our mind is full of sorrow, who will know of our grief? // Bunno (Shih-ching, 167)
Lamento del guardia de frontera

En la Puerta Norte, el viento sopla lleno de arena,


Solo desde el principio de los tiempos.
Los árboles caen, la hierba se vuelve amarilla con el otoño.
Subo a torres y torres
para vigilar la barbarie de esta tierra:
Un castillo asolado, el cielo, el desierto inmenso.
En este pueblo no hay pared en pie.
Blancos huesos de mil heladas,
Cúmulos elevados cubiertos de hierbas y árboles.
¿Quién hizo que esto pasara?
¿Quién trajo la furia ardiente e imperial?
¿Quién trajo las tropas con tambores y timbales?
Los reyes inhumanos.
La frágil primavera, convertida en otoño con sed de sangre,
Un tumulto de guerreros: trescientos sesenta mil
Tendidos a lo largo de todo el imperio central,
Y tristeza, tristeza como lluvia.
Tristeza al partir, tristeza, tristeza al volver.
Asolados, campos asolados,
Ya no quedan niños de la guerra sobre ellos,
Ya no quedan hombres que ataquen o defiendan.
Ah, cómo sabrás de la monótona tristeza en la Puerta Norte,
Con el nombre olvidado de Riboku,
Y nosotros, guardianes, alimento de los tigres.

de Rihaku (Li T’ai Po)

Lament of the Frontier Guard


By the North Gate, the wind blows full of sand, / Lonely from the beginning of time until now! / Trees
fall, the grass goes yellow with autumn. / I climb the towers and towers / to watch out the barbarous
land: / Desolate castle, the sky, the wide desert. / There is no wall left to this village. / Bones white with a
thousand frosts, / High heaps, covered with trees and grass; / Who brought this to pass? / Who has
brought the flaming imperial anger? / Who has brought the army with drums and with kettle-drums? /
Barbarous kings. / A gracious spring, turned to blood-ravenous autumn, / A turmoil of wars-men, spread
over the middle kingdom, / Three hundred and sixty thousand, / And sorrow, sorrow like rain. / Sorrow to
go, and sorrow, sorrow returning. / Desolate, desolate fields, / And no children of warfare upon them, / No
longer the men for offence and defence. / Ah, how shall you know the dreary sorrow at the North Gate, /
With Riboku’s name forgotten, / And we guardsmen fed to the tigers. // By Rihaku (Li T’ai Po)

Envoi (1919)

Ve, libro mudo de nacimiento,


Dile a ella que una vez me cantó ese canto de Lawes:
Si no tuviste más que canto
Así como conociste los temas,
Entonces habría en ti una causa que perdonaría
Hasta mis faltas que postran mis hombros,
Y cuya longevidad construiría las glorias de ella.

Dile a ella que esparce


Tal tesoro en el aire,
Cuidando tan sólo que sus gracias
Den vida al momento,
Que las invitaría a vivir
Como lo harían las rosas, tendidas en ámbar mágico,
Rojo recargado con naranja
Y hecho todo un color y una sustancia
Desafiando al tiempo.

Dile a ella que marcha


Con un canto en sus labios
Pero que no entona ni conoce
Al compositor, que alguna otra boca,
Tal vez tan bella como la suya,
Podría ganar sus devotos, en tiempos nuevos,
Cuando nuestras dos cenizas yazgan junto a las de Waller,
Cernidas unas sobre otras cernidas en el olvido,
Hasta que el cambio haya destrozado
Todas las cosas salvo la Belleza.

Envoi (1919)

Go, dumb-born book, / Tell her that sang me once that song of Lawes: / Hadst thou but song / As thou
hast subjects known, / Then were there cause in thee that should condone / Even my faults that heavy
upon me lie, / And build her glories their longevity. // Tell her that sheds / Such treasure in the air, /
Recking naught else but that her graces give / Life to the moment, / I would bid them live / As roses
might, in magic amber laid, / Red overwrought with orange and all made / One substance and one colour /
Braving time. // Tall her that goes / With song upon her lips / But sings not out the song, nor knows / The
maker of it, some other mouth, / May be as fair as hers, / Might, in new ages, gain her worshippers, /
When our two dusts with Waller’s shall be laid, / Siftings on siftings in oblivion, / Till change hath broken
down / All things save Beauty alone.
pablo ascierto

Cadáveres vidriosos
Agosto–Octubre
2001

SI NO ESTÁS AQUÍ, POR TI NADIE PREGUNTA


sólo mi padecimiento de lejanía se agita.

un sentimiento recluso silencia al ausente


un pagano sentir en continua fuga suspira
la canción olvidada, invocada.
CADÁVERES VIDRIOSOS en sucesión
sucumben a las fauces de lo sagaz
entre las manos de un niño la faz
de la hipotética verdad esparce
almizcle para no ser sino abolido
el engaño de un bosque lujurioso.

escrito instantes antes, de caer en las garras de su lecho...


POR PRESIÓN DE LA OTRA ORILLA GRAZNA EL OLVIDO;
de los rizos del dolor sólo se habla, pero,
quién detiene la caída, el hoy de continuo
se escurre revesado, en el desgañitado recuerdo
de una voz ajada. A la casa del perdón se le
vuelan las tejas de la secuela, y Venganza
hoy, es el gran Padre que nos cubre.
PATÉTICA BAZOFIA NOMBRAR LO QUE NO SE PUEDE,
y desnudar lo que estuvo siempre en carne viva...
y no es que se tenga la intención de juzgar, pero
habría que repensar el problema de los jodidos,
quebradizos des-
esperados nadie podrá brindarles un despertar.
VOCES MÓVILES ANUNCIAN LA CAÍDA
el estrépito de la partición del sol
soterrado ante el gran sol negro.

las pequeñas guerras sucumben a las garras


de la omisión, por la supuesta nueva
gran confrontación; sacudidas las penas
lo divino sigue siendo la mejor excusa,

una excursión a lo inarticulado.


la infamia de las causas terrenas
siguen sin ser puestas al descubierto.
DONDE EL ODIO SE GESTA siempre
el Horror se hace presente
como moneda corriente oprime
la masacre al pecho humano
la miseria no cesa de preparar
el suelo donde los muertos germinan
y la vida pide más muerte
cuando la muerte saturada no da
a basto en su deber de alojar
a los niños desvalidos de la Inquina.
POR-LO-DE-MÁS sólo queda la memoria
y postales de tu cuerpo que devienen
ah parásito tormento que has perdido
hasta el iridiscente flujo del rastro
rostro envuelto en nadidad devuelve
la insistencia de mis días míos por
derecho y aprehensión irreverente ven
de este lado del llanto y gruñe im–
piadoso grita mi presencia mía sacude
las vísceras del deseo deja ya al ni
ven y grita mi presencia deja al niño
que teme en vísperas en duelo ven y
grazna como el silencio sabe hacerlo
él puede vérselas con lo que adviene.
H. D.

DEFINICIÓN HERMÉTICA

Nacida en 1886 en Bethlehem, una misteriosa aldea del estado de Pensylvannia,


fundada por un no menos misterioso conde Zinsendorff, acólito a la fraternidad de los
moravos, poco se sabe acerca de la vida de Hilda Doolitte, o H. D. como solía firmar
parcamente sus poemas; y lo que se sabe es parte de un relato legendario, conferido del
mismo arcano o encriptamiento que gravita sobre su nombre y su escritura. Entre sus
ascendentes femeninos hubo una abuela mediumníca y una madre que abdicó de sus
aspiraciones artísticas cuando una bruja predijo que alumbraría una niña con
portentosos dones poéticos. Su padre fue un hombre de carácter recto y desapegado que
no descuidó, sin embargo, instruirla en la lectura de los astros.
Como Dyuna Barnes, fue una dama circunspecta de París-Lesbos, además de
norteamericana trashumante entre las dos guerras. Allá por los años veinte dio a conocer
sus primeros textos, militando en las huestes de Pound y el “imaginismo” que
gestionaba, como otras tantas vanguardias de entonces, la muerte de la metáfora; sino
sus abundantes y curiosos preceptos, compartió con Pound el gusto por el vagabundeo
políglota, el amor a los clásicos y una libertad absoluta en el tratamiento del verso lírico
tradicional. En Viena entabló una amistad febril con Freud, en cuya figura admiró la
omnisciencia de un oráculo o nigromante moderno; el psicoanálisis allanó el camino
para el alumbramiento de una escritura más íntima y elíptica.
En nadie como en H. D. lo sectario, lo fatalmente esotérico de la actividad del
poeta estuvo más comprometido con la experiencia o con lo que ésta acarrea de culto,
de concisión ritual, inasequible a quien no participa de su significado desde adentro.
Toda su extensa y variada obra indaga ese autodiscernimiento, remontado una larga
travesía de iniciación donde las imágenes operan como augurios, las palabras son un
“gift”, un don concedido, y la escritura una técnica que se perfecciona para merecerlo.
Los poemas que se presentan a continuación pertenecen a Hermetic Definition
(New Directions Paperbook, New York, 1972), libro en el que H. D. trabajara a lo largo
de sus últimos dos años de vida y que condensa y refracta obras anteriores como Red
Roses for Bronze o Helen in Egypt. “Definición hermética”, desde el título es un
hallazgo, en el sentido que todo poema, y aún más toda enunciado acerca del mundo, es
por definición “hermético”, umbrátil, clausurado en sí mismo, no por una voluntad de
oscurecimiento o alegorías de escuela, sino por una condición intrínseca al discurso
poético.
El hermetismo que H. D. despliega en este libro es un sistema de alusiones
liberado de toda textura superflua; la palabra se limpia de su lepra de sentidos para
quedarse con un solo instante, un matiz: rojo lábil y a la vez ciclamen, aire entronizado
de una rosa que se revela con la magnitud y el preciosismo de quien la contempla desde
“el final de la aventura”. Puede ser el mismo aire que alienta en el verso, una recóndita
inscripción latina, la nomenclatura mágica de un santoral egipcio, todo alude y conspira
y para que esa “roja más roja” irradie su sentencia, su espectro epilogal.
Difícil encontrar un símil para H. D que no agreda y falsee de algún modo ese
carácter encantado, lacónico, iridiscente de piedra preciosa de sus versos que ella puede
dotar, sin embargo, de un intenso valor afectivo. Creo que traducir poesía no se
distingue substancialmente de los afanes y riesgos que conlleva escribirla, con el
agravante para el traductor de que opera a conciencia sobre lo interdicto de la lengua,
allí donde el poeta transita sobre lo incierto; y aunque ambos confesaran su estado de
inocencia ante la materia poética, el que traduce nunca podría ni tendría porqué ser
absuelto.
W. C.
ROSA ROJA Y UNA MENDIGA
(17 de agosto--24 de septiembre, 1960)

(...)

¿Por qué viniste


a turbar mi caída?
Soy vieja (era vieja hasta que viniste);

la rosa más roja se revela,


(lo que es ridículo,
en esta hora, este lugar,

desmedido, imposible,
incluso levemente escandaloso),
la rosa más roja se revela;

(nadie puede detenerlo,


ni la inmanente amenaza del aire,
menos aún el tiempo,

lo que abrasa nuestra fruta de verano),


la rosa más roja se revela,
(algo para tener en cuenta).

Red Rose and a Beggar (August 17—September 24, 1960)

Why did you come/ to trouble my decline?/ I am old (I was old till you came);//the reddest rose unfolds,/
(which is ridiculous/ in this time, this place,// unseemly, impossible,/even slightly scandalous),/ the
reddest rose unfolds;/ (nobody can stop that, no immanent threat from the air,/ not even the weather,//
blighting our summer fruit),/ the reddest rose unfolds,/ (they’ve got to take that into account).

(...)
Isis, Iris,
fleur-de-lis,
¿Bar-Isis es hijo de Isis?

( bar ou ber ou ben, signifiant fils ),


¿entonces Bar-Isis es Par-Isis?
Paris, de todas maneras;

porque no bebes nuestro vino


ni salas nuestra sal,
quisiera entrar en tus sentidos

a través de abrasada resina y piñas


apagándose lentamente en un plato romo;
¿eres un ermitaño en la cueva?

¿por qué castigarnos?


sal, sal de las tinieblas;
¿arderé hasta las cenizas bajo esta pasión?

Isis, Iris,/fleur-de-lis,/ Bar-Isis is son of Isis,//(bar ou ber ou ben, signifiant fils),/so Bar-Isis is Par-Isis?/
Paris, anyway;// because you do not drink our wine,/ nor salt our salt,/ I would enter your senses// through
burnt resin and pine-cones/ smouldering in a flat dish;/ were you a cave-hermit?// why do they punish us?/
come out, come out of the darkness;/ will I be burnt to cinders in this heat?

(...)

Hierático, heráldico iris


es el loto, martingana lila,
magenta, púrpura-- ¿estoy blasfemando?

inclinándome bajo la lluvia,


pienso en la arena caliente,
y llamo, llamo otra vez

Bar-Isis, Paris;
llamo Paris, Paris,
no al griego

ni al noble cortejante de Verona


“donde concertamos nuestra escena,”
aunque Verona no está lejos,

ahora camino hacia ti


Doge--Venice--
eres toda mi posesión.

They say the hieratic and heraldic iris/ is the lotus, martigan-lily,/ magenta, purple—do I blaspheme?//
cowering under the rain,/ I think of the hot sand,/ and call and call again/ Bar-Isis, Paris;/ I call Paris,
Paris,/ not to the Greek// nor to the courtly suitor of Verona/ “where we lay our scene,”/ though Verona is
not far,// now I walk into you,/ Doge—Venice--/ you are my whole estate.

(...)

Esta es mi nueva plegaria;


¿te rezo a ti,
Paris, Bar--Isis? a Osiris
o a Isis misma, flor egipcia,
Notre Dame --¿vas cada tanto allí?
las piedras guardan secretos;

hablan del temblor promovido


por antiguos alquimistas;
nuestra Dama tiene una cita;

ordena con su cetro, ( Astrologie


¿es la primera puerta?)
y el Niño aboga por nosotros;

no me ofrezcas desesperación,
Niño de la prístina jerarquía...
y tú hoy.

This is my new prayer;/ I pray to you?/ Paris, Bar-Isis? to Osiris?// or to Isis-self, Egyptian flower,/ Notre
Dame/ --do you ever go there?/ the stones hold secrets;// they tell us vibration was brought over/ by
ancient alchemists;/ Our Lady keeps tryst,// she commands with her sceptre, (Astrologie/ is the first
door?)/ and the Child champion us;// bid me not despair, Child of the ancient hierarchy.../and you to-day.

(...)

La puerta media es Veredicto, (Alchimie ),


sentencia, senténciame implacable;
hay tiempo todavía para retroceder reptando

¿hacia la certidumbre? no-- no queda tiempo;


almendras, castañas sin sal,
espárceles arena de la orilla

en una cesura de viento, y más allá la flor de cera,


el tomillo, la miel de mirto y el brezo del coral,
nuevos, distintos para mí,

como tú eres nueva, distinta,


aunque de una vieja, vieja esfera;
y hay, creo, unas menudas rosas salvajes, obstinadas,

pero todo eso es nada


cuando el viento del desierto se lleva la blanca,
jugosa fragancia de los eucaliptos;

no, no, es demasiado,


imposible escapar a un nuevo continente,
la puerta media es veredicto,

¿me juzgaron--prisionera?
la rosa más roja se revela,
¿cómo podré resistirlo?

The middle door is Judgement, (Alchimie),/ judge this, judge me implacable;/ there is yet time to crawl
back// to security? no—there is no time left;/ almonds, pecans wthout salt,/ scatter them near some sand-
coast// for a wind break, beyond is the wax flower,/ the thyme, honeymyrtle and the coral heath,/ these are
new to me, different,// as you are new to me, different,/ but of an old, old sphere;/ there are some small
wild dogroses, I think,// but all is nothing/ when the desert wind bears the white/ gumblossom eucaltpt’s
fragance;// no, no, this is too much,/ we can not escape to a new continent;/ the middle door is
judgement,// I am judged—prisioner?/ the reddest rose unfolds,/ can I endure this?
(...)

...pero debo terminar lo que he comenzado


la posición esbelta de un dios
donde la carrera está cumplida;

¿piñas en el plato romo


que encienden una olímpica antorcha?
mi fiebre, mi fervor era por uno no nacido

cuando escribí esto;


las Rosas--Rojas--para--el Bronce
eran rosas por abstracción;

ahora con fervor semejante, con fiebre,


las ofrezco a la realidad;
el éxtasis viene a través tuyo

y prosigue;
la antorcha fue encendida por otro antes
que tú, y por otro y otro antes de eso...

...but I must finish what I have begun/ the tall god standing/ where the race is run ;// did the pine-cones in
the flat dish/ light an Olympic torch?/ my fever, my fervour was for one not born// when I wrote this; the
Red-Roses-for-Bronze/ roses were for an abstraction;// now with like fervour, with fever,/ I offer them to
a reality; the ecstasy comes through you// but goes on;/ the torch was lit from another before you,/ and
another and another before that..

(...)

Dejamos las viejas puertas de bronce, 1257,


por otro bronce, 1960,
y pienso en un joven atleta

con su lanza, su jabalina en equilibrio,


tal como lo vi en la foto,
“estrella norteamericana en el Decatlón,”

hay allí un bronce palpitante,


la vibración del sol, exasperado celo,
anhelo, triunfo, candor,
pura fuerza conquistada en lo sublime,
bonhomía que podríamos emular,
(yo podría, de alguna manera),

“Me agradan las personas,


hago todo lo que puedo para ayudarlas,
cualquier cosa que esté a mi alcance,”

nosotros no podemos competir


pero tal vez nos encontremos en alguna parte;
yo con mi lira de siete cuerdas,

en apariencia desvalida, exánime,


pero donde hay una Olimpia, Delfos no está lejos,
sublimación, reconocimiento,

la misma forma del Decatlón


elimina el dolor, como hace un tiempo (hoy)
Helios elimina a la Serpiente.

We leave the old bronze doors, 1257,/ for another bronze, 1960/ I am thinking of the young athlete//with
the spear, the poised javelin/ as I saw him in the picture,/ “U. S. Decathlon star,”// there is living bronze
there,/ the vibration of sun, desperate endeavour,/ ambition, achievement, simplicity,// sheer strength
reaching sublimity,/ goodness that we might emulate, ( I might, at any rate),// “I like people,/ I want to do
all I can to help them,/ in whatever little way I can,”// we can not compete/ but perhaps we meet
somewhere;/ I with seven string-lyre,// seem helpless, effete,/ but where there is Olympia, Delphi is not
far,/ sublimation, recognition,// the very aspect of the Decathlon/ slays deseperation, as long ago (to-day)/
Helios slays the Python.
(...)

El poeta de cuán lentamente se abre la rosa


escribe, “¿qué he hecho con mi vida?”
yo ¿qué hice con la mía?

Otra vez estoy parada en el umbral,


a mi izquierda los ángeles Astaroth, Lilith,
a mi derecha Rafael, Miguel;

Astar- una estrella- Lili- una flor-


Rafael, Miguel- ¿ para qué están allí?
¿acaso para guiarme dignamente

hacia un puerto conocido,


para abogar por mi desvelo?
Astaroth, no puedes ser maléfico

con un nombre tan hermoso,


¿tú me has traído hasta aquí?
Lilith, ¿por qué llamarte demonio

junto con Lucifer y Asmodel?


cierto, los noms démoniaques son
donnés sous toutes réserves...

The poet of so slow is the rose to open/ writes, “what have I done with my life?”/ what have I done with
mine?// I stand again on the threshold, / on my left are the angels Astaroth, Lillith,/ on my right, Raphael,
Michael;// Astar—a star—Lili—a flower/ Raphael, Michael—why are you there?/ would guide me with
dignity//into a know port?/ would you champion my endeavour?/ Astaroth, you can be malign// with so
beautiful a name,/ have you brought me here?/ Lilith, why do they call you a devil// with Lucifer and
Asmodel?/ true the noms démoniaques are/donnés sous toutes réserves...

(...)

Sésamo
semilla,
filamento
diminutos gránulos
en un ovillo blanco
o rojo,
¿se astillarán en mi aguja?
¿necesito un dedal?
sésamo
semilla
de Asia del Sur,
eso queda lejos,
¿pero qué se interpone?
cáñamo--semilla
fleur de chanvre,
¿de la India?
este es el hachish superiéur
del sueño;
¿el mejor para enhebrar
semillas de amapola?
son demasiado pequeñas;
veneraron las Estrellas
en lo alto de las torres,
dites tours à parfums:
no necesito ningún rosario
de sésamo,
sólo la evidencia de los días,
realidad...
desvanécete,
desvanécete,
desvanécete,
oh bálsamo de rosas
en este cuarto.

Sesame/ seed,/string/ minute granules/ on a white thread/ or red,/ will they split/ on my needle/ do I need
a thimble?/ sesame/seed/ from south Asia,/ that is far away,/ what comes between?/ hemp—seed,/ fleur de
chanvre,/ from India?/ that is the hachish supérieur / of dream;/ is it better to string/ poppy—seeds?/ they
are too small;/ they worshipped the Stars/ on the top of the towers,/ dites tours à parfums:/ I need no
rosary/ of sesame,/ only the days’ trial,/ reality.../faint/faint/faint,/ O scent of roses/ in this room.
(...)

Oh el más augusto
y sagrado anfitrión,
¿así giro y me marchito?,

una vela dentro de lo que iluminas,


quemada hasta lo más vivo;
sabes que te consagré lo mejor de mí,

horas, minutos, días, años pasados


en ofrendar un exiguo grano
de devoción, incienso,

mi último aliento (pensé)


por reunir en mi canción,
líneas suficientes para alabar

la vergüenza sin mancha, ni invocados


noms démoniaques, ni ángel caído
llamado por su nombre;

ahora me veo obligada a asir mis líneas


en lo incierto, otórgame la respuesta,
consiénteme el saber de tu gracia,

¿de quién es el Veredicto?


Hay Uno
indiferente al dominio del tiempo y el espacio,

Azrael; irónico y sutil en su sonrisa,


cercano y familiar en su rostro,
(¿son sus ojos ámbar?)

“¿este es tu juego con la Muerte?


¿izquierda o derecha?
¿ganar o perder?

¿galanteas con el final?


¿llamas vida a esto?
tu rosa tan roja

es cautiverio, estampilla y sello,


preguntaste, ‘¿ me juzgaron prisionera?’
hablaste de Asmodel,

tu rosa tan roja


se amustia en todo caso,
¿renunciamiento, feu d’enfer?

ahora elige,
izquierda o derecha,
ganar o perder.”

O most august/ and sacred host,/ so do I turn and fade,// a candle in your light,/
burnt to the quick; you know I offered you my best,// hours, minutes, days, years spent/ to proffer a small grain/ of
worship, incense,// my last breath ( I thought)/ to assemble in my song,/ lines competent to praise,// of shame no taint,
no noms démoniaques / invoked, no fallen angel/ called by name;// now I am forced to hold my lines in doubt,/ give
me the answer,/ let me know your grace,// whose is the Judgement?/ there is One/ indifferent to the realm of time and
space,// Azrael; ironic and subtle in his smile,/ near and familiar in his face,/ (are his eyes amber?)// is this your throw
with Death?/ right, left?/ win, lose// you court the end?/ you call this life?/ your rose so red// is bondage, stamp and
seal,/ you asked “I am judged prisioner”?/ you spoke of Asmodel,// your rose so red/ withers in any case,/
renouncement? feu d’ enfer?// now choose,/ right, left,/ win, lose.”
Traducción de Walter Cassara