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3.4.

2 Sistema de costes por actividades: Activity


Based Costing (ABC)

3.4.2.1 Definición

El modelo Activity Based Costing (ABC) es una metodología de imputación de


costes indirectos a los productos, servicios o clientes. La contabilidad de costes
por actividades plantea no sólo un modelo de cálculo de costes de las actividades
empresariales, sino que constituye un instrumento fundamental de análisis y
reflexión estratégica tanto para la organización empresarial como para el
lanzamiento y explotación de nuevos productos. Por este motivo, el ABC se
emplea en fase de concepción y diseño de productos hasta la explotación
definitiva de los mismos.

3.4.2.2 Etapas para la implantación del ABC

En los sistemas convencionales de cálculo de costes los criterios de reparto no


tienen en cuenta los factores que causan los costes. En cambio, la filosofía ABC
se basa en el principio de que la actividad es la causa que determina la incurrencia
en costes y de que los productos consumen actividades.

El proceso de asignación de costes con el ABC se suele hacer de dos maneras


alternativas:

- La asignación de costes empieza con la localización de los costes en las


secciones, o centros de costes, correspondientes. Después, los costes de las
secciones se reparten entre las actividades que se realizan en cada sección.
Finalmente, los costes de las actividades se asignan a los productos u otros
objetivos de costes, en función de las causas o inductores de los costes.

- El proceso anterior también se puede hacer, en algunas empresas, sin pasar por
las secciones. En esta alternativa, los costes indirectos se imputan a las
actividades a través de las llamadas agrupaciones de costes (cost pools). Así
como las secciones, o centros de costes, están relacionadas por el organigrama
de la empresa y tienen una persona que es responsable de sus objetivos y de sus
costes, las agrupaciones de costes son unidades de menor dimensión y están
relacionadas directamente con las actividades. Las agrupaciones de costes se
utilizan para localizar costes indirectos en relación a los productos u otros
objetivos de costes. Los centros de costes son agrupaciones de costes; en
cambio, no todas las agrupaciones de costes son centros de costes.
Normalmente, la cantidad de centros de costes que tiene una empresa es inferior
a la cantidad de agrupaciones de costes que se utilizan con el ABC.

El siguiente ejemplo tiene como objetivo aclarar la diferencia entre centros de


costes y agrupaciones de costes:

Supóngase que una empresa comercial tiene los tres centros de costes siguientes:

- Departamento comercial,

- Departamento de administración, y

- Almacén.

Y que las actividades que realizan los centros de costes anteriores son las
siguientes:

- Confección del catálogo de productos (intervienen comercial y administración).

- Logística (interviene almacén).

- Gestión de pedidos de los clientes (intervienen comercial, administración y


almacén).

- Confección de facturas de ventas (intervienen comercial y administración).

- Contabilidad (interviene administración).

Por consiguiente, la asignación de costes a las distintas agrupaciones de costes, a


partir de los centros definidos anteriormente, sería tal y como muestra la siguiente
figura.
Figura 3.10: Ejemplo de asignación de costes a las agrupaciones de costes a través de los centros
de costes.

En conclusión, el cálculo de costes con el sistema ABC precisa pasar por varias
etapas. En el caso de que se utilicen secciones, hay que:

- Dividir la empresa en secciones.

- Decidir los criterios a utilizar para localizar los costes indirectos en las secciones.

- Repartir los costes indirectos por secciones.

- Localizar los costes de las secciones en las agrupaciones de costes


correspondientes a las actividades.

- Decidir los inductores de costes.

- Calcular el coste por inductor.

- Asignar los costes de las actividades a los productos u otros objetivos de costes
a partir de los inductores.

El ABC, la gestión de costes a través de la gestión de las actividades, trata de


eliminar las actividades que no añaden valor, es decir, actividades superfluas que
consumen recursos y no ofrecen valor alguno al usuario. El objetivo es establecer
una relación de causalidad directa entre costes y actividades, y esto requerirá el
conocimiento de las actividades que se realizan en la empresa.