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Deforestacion: La deforestación se considera un proceso provocado por la actividad

humana centrada en la tala de árboles y en las quemas; en la que se va destruyendo


toda la superficie forestal de cualquier tipo de medio ambiente, ya sea por motivos de
industria maderera así como también por la obtención de suelos para la agricultura o
bien para fines de minería o ganadería, respectivamente.

Alrededor de 13 millones de hectáreas de bosques nativos del mundo desaparecen


anualmente, lo que equivale a una vez y media la ciudad de Buenos Aires por día. Y,
con los bosques no sólo desaparece la diversidad de especies que albergan, sino que
desaparecen o se resienten, significativamente, algunos de los "servicios" que brindan
a la sociedad.

Los bosques, que contienen el 65 % de la diversidad biológica terrestre del planeta,


aportan a las poblaciones humanas fuentes de proteínas, plantas medicinales y,
materiales para la construcción y combustible, en forma directa. Y, en forma
indirecta, contribuyen a la conservación de las fuentes de agua, la prevención de
inundaciones y protección de los suelos.

Al mismo tiempo, los bosques funcionan como reservorio de dióxido de carbono


(uno de los principales gases que causan el efecto invernadero), al punto tal que, cerca
de un 20% de las emisiones globales de estos gases, provienen de la deforestación y la
degradación de bosques. La tasa de deforestación a nivel mundial es tan alta (13
millones de hectáreas/año) que se ha convertido en una gran emisora de gases
responsables del cambio climático. Por lo tanto, la conservación y el uso sustentable
de los bosques pueden contribuir de manera importante a mitigar el cambio climático

La Argentina es uno de los países que ha mostrado una mayor tasa de


deforestación en los últimos años. Según datos de la Secretaria de Ambiente de la
Nación, entre 2002 y 2006, la Argentina perdió 300.000 hectáreas de bosques por año,
equivalente a 15 veces la ciudad de Buenos Aires, con más del 1% de tasa anual de
deforestación (por encima del promedio mundial). A este ritmo, en menos de un
siglo, se habrán perdido todos los bosques del país.

La deforestación en la Argentina está impulsada por el avance no planificado de la


frontera agropecuaria y/o el crecimiento urbano. En la Argentina, existen procesos de
deforestación de variadas características, por ejemplo, el aumento de superficie
cultivada para la soja en Santiago del Estero y Córdoba, y la ganadería en Salta y
Chaco, entre otras.
CONSECUENCIAS A NIVEL GLOBAL

*Las selvas tropicales y los bosques pluviales podrían desaparecer completamente


dentro de cien años si continúa el ritmo actual de deforestación.

*El impacto más dramático es la pérdida del hábitat de millones de especies. Setenta
por ciento de los animales y plantas habitan los bosques de la Tierra y muchos no
pueden sobrevivir la deforestación que destruye su medio.

*La eliminación de la capa vegetal arrebata a los bosques y selvas de sus palios
naturales, que bloquean los rayos solares durante el día y mantienen el calor durante
la noche. Este trastorno contribuye a la aparición de cambios de temperatura más
extremos que pueden ser nocivos para las plantas y animales.

*Los árboles desempeñan un papel crucial en la absorción de gases de efecto


invernadero, responsables del calentamiento global. Tener menos bosques significa
emitir más cantidad de gases de efecto invernadero a la atmósfera y una mayor
velocidad y gravedad del cambio climático.

La solución más rápida a la deforestación es, sencillamente, interrumpir la tala de


árboles. Aunque el ritmo de deforestación se ha ralentizado un poco en los últimos
años, las realidades financieras actuales hacen de esta solución una alternativa
poco probable.

La solución más viable sería gestionar los recursos vegetales cuidadosamente


mediante la eliminación de los despejes agrícolas para asegurar que los entornos
forestales permanecen intactos. La tala que se realice debe hacerse de forma
balanceada mediante la plantación de suficiente árboles jóvenes que sustituyan a
los más viejos en todos los bosques y selvas. El número de nuevas plantaciones de
árboles aumenta cada año, pero el total todavía equivale a una ínfima parte del área
forestal del planeta.

SOLUCIONES DEFORESTACION A NIVEL NACIONAL

Ante la degradación y la deforestación de los bosques, impulsamos

1) la implementación de la Ley de Bosques en la Selva Misionera y en los Bosques


Chaqueños;

2) la certificación FSC;
3) la implementación de una Agricultura Responsable y

4) la recuperación de los bosques nativos.

QUE HACER

Informarnos sobre la situación de los bosques nativos: qué especies habitan, cuáles
están amenazadas, cuáles tienen alguna utilidad (madera, alimento, forraje,
medicinas), cuáles son los lugares más valiosos (en cuanto a biodiversidad), cuáles
son sus amenazas, etc.

Divulgar esta información entre nuestros conocidos para sensibilizarlos y generar la


preocupación por informarse, conocer, viajar. Así, habrá más ciudadanos que
valorarán el valor de nuestros recursos naturales.

Participar activamente en campañas que tienen como objetivo proteger y/o realizar
un uso sustentable de los bosques.

Conocer el ordenamiento territorial del bosque nativo. Así, sabremos en qué áreas
está permitida la deforestación y en cuáles está prohibida.

Denunciar, ante la autoridad provincial, las operaciones de desmonte que conozcamos


o que veamos desde la ruta. Aún si la operación se realiza en un área permitida, es
posible que no se hayan respetado todos los requisitos (superficie, plan productivo,
evaluación de impacto ambiental, audiencia pública).

Indagar en las plataformas electorales de nuestros representantes antes de votar para


saber si priorizan su conservación y su uso sustentable.

Hacer pedidos de acceso a la información pública sobre proyectos que puedan afectar
a los bosques.

Interesarnos por el origen de los productos de madera que compramos,


especialmente, en insumos para la construcción y los muebles. ¿Qué especie es? ¿De
dónde viene? ¿Es cultivado o de bosque nativo? ¿Cómo está la situación de los bosques
en esa provincia o en la región? ¿Qué grado de formalidad tienen los operadores que
cosechan la materia prima? Tomarnos un tiempo para averiguar estos datos.
Seguramente, el vendedor no tendrá todas las respuestas pero es importante que los
comerciantes sepan que la demanda se preocupa por estas cuestiones.

Comprar productos con madera certificada FSC (muebles, por ejemplo).

Aunque es mejor consumir madera a otros materiales no renovables (como los


metales y los plásticos derivados del petróleo), optemos por aquellas que tienen el
certificado FSC y evitemos la compra de especies muy castigadas (como el caldén, el
cedro misionero, el palo santo, el quebracho colorado, el alerce).