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¿Cómo se relacionan los procesos

cognitivos con los sentidos?


Los procesos cognitivos están vinculados a nuestra forma de
procesar la información que recibimos de nuestros sentidos.

Así, seleccionamos la importante, la ordenamos, la retenemos, y


luego la integramos con otros conocimientos que ya tenemos para
memorizarla y utilizarla en el futuro.

Estos procesos son complejos, difíciles de desgranar en pasos


pequeños, y están muy relacionados con la memoria. Ya que
aprender requiere recordar.

Si nuestros procesos cognitivos se dirigen y entrenan a través de


una planificación estructurada, como la que recibimos en el
colegio, se conceptualizan como estrategias de aprendizaje.

De esta forma, si aprendemos a guiar nuestros procesos cognitivos


y desarrollamos adecuadas estrategias de aprendizaje, podremos
construir las capacidades idóneas para alcanzar conocimientos de
manera efectiva. En ese caso aprendemos a pensar, a controlar
nuestro propio aprendizaje, y a crear estrategias nuevas y cada
vez más perfeccionadas.
Cada persona puede tener estrategias de aprendizaje distintas ya
que todos somos diferentes y tenemos que adaptarlas a nuestro
ritmo y peculiaridades.

Por ejemplo, hay personas que estudian mejor escribiendo el texto


que tienen que aprender, otras simplemente leen información
sobre el tema, y otras aprenden mejor utilizando imágenes y
colores. Unos podrán leer dos veces un texto y aprenderlo, en
cambio otros necesitarán releerlo más veces y dedicarle más
tiempo.

Es fundamental saber que siempre hay que tener en cuenta los


procesos cognitivos del aprendizaje, ya que si se ignoran y sólo se
atienden los resultados obtenidos (por ejemplo, a la calificación del
examen), se facilita el fracaso escolar. Esto ocurre porque se exige
a los escolares que aprueben exámenes, reciten información o
ejecuten lo aprendido; pero no se les dice cómo hacerlo.

Ahí reside el problema: muchos alumnos se encuentran frustrados


y obtienen malos resultados académicos porque no saben manejar
sus procesos cognitivos para aprender mejor.

Es recomendable enseñarles a utilizar las herramientas para


construir sus propios conocimientos, potenciando cada alumno
aquellas que más les sirvan. Es esencial que los educadores
tengan en cuenta los procesos cognitivos no como resultados, sino
como la oportunidad para desarrollar competencias para el
aprendizaje.
¿Cuáles son los tipos de procesos
cognitivos básicos?

Procesos de percepción

La percepción es mucho más compleja de lo que pensamos. No


sólo es oír, ver, tocar, oler o saborear, hay muchos factores
implicados. Por ejemplo, es más probable que captemos algo si le
estamos prestando atención.

Además, influyen los conocimientos previos que tengamos y


nuestras expectativas. Esto se puede observar en los momentos
en los que nuestros sentidos nos juegan “malas pasadas”. Por
ejemplo, cuando estamos esperando a un amigo y creemos verle;
o bien, cuando nos extrañamos con ilusiones ópticas e imágenes
imposibles, ya que nuestra experiencia nos ha enseñado que es
imposible que existan.

En definitiva, para aprender necesitamos que nuestros sentidos


estén en funcionamiento y enfocados a los estímulos correctos.

Procesos de atención

Están muy relacionados con la percepción, de hecho, percibimos


de forma más consciente aquello a lo que prestamos atención. Así,
cuando estamos hablando con alguien, atendemos y escuchamos
lo que nos cuenta.
Podremos saber de qué estamos hablando, pero si cierras los ojos
y tratar de decir de qué color es el pantalón que lleva puesto, no
sabrías responder. No significa que no hayas visto el color, sólo
que no le has prestado atención suficiente como para recordarlo.

Como habrás podido intuir, la atención es un mecanismo que


funciona como un filtro que ahorra nuestros recursos y energía. Si
tuviéramos que atender todo lo que captamos, estaríamos
agotados enseguida. Entonces la atención es un proceso que se
puede enfocar a unos estímulos y restringir a otros.

La atención es la que va a permitir que ciertos elementos pasen a


nuestros almacenes de memoria a corto y a largo plazo.

Aprender a centrar nuestra atención en los estímulos correctos


ignorando aquellos que nos distraen, saber mantenerla durante
largo tiempo, o ser capaz de cambiarla de un lugar a otro cuando
sea necesario; es algo que contribuye enormemente al desarrollo
cognitivo en general. Y, por ende, al aprendizaje y adquisición de
nuevos conocimientos.
Procesos de codificación

La codificación es el proceso donde se prepara la información para


que se pueda guardar. Se puede codificar como experiencias,
imágenes, sonidos, ideas o sucesos.

Para que se produzca un aprendizaje significativo que facilite la


retención y memorización, es necesario que la información se
organice, se interprete, y se comprenda; es decir, que se codifique
(Etchepareborda y Abad-Mas, 2005).

Son procesos propios de la llamada memoria de trabajo o memoria


operativa, que es la que hace posible que los conocimientos
nuevos se relacionen con la información ya almacenada en la
memoria a largo plazo.
Este tipo de memoria es limitada y temporal, siendo la mínima
necesaria para llevar a cabo cualquier actividad. Este mecanismo
además permite comparar datos, contrastarlos o relacionarlos
entre sí.

Por ejemplo, la memoria de trabajo nos permite recordar la frase


anterior de un texto mientras leemos la siguiente, incluso
mantener el flujo de nuestro propio pensamiento o entender lo que
otros dicen.

Proceso de retención y recuerdo

La codificación facilita la retención de la información, mientras que


el aprendizaje depende del recuerdo. Es decir, la información que
podemos recuperar (recordar) es la prueba de que hemos
aprendido.

Esto corresponde a la memoria a largo plazo, que es la que


permite que se almacenen datos nuevos y que dichos datos se
recuperen para utilizarlos cuando sea conveniente. De esa manera,
podemos evocar experiencias pasadas y conocimientos, incluso
volver a modificarlos y guardarlos con los nuevos cambios en
nuestro almacén.

Las principales estrategias para memorizar correctamente con el


objetivo de que se produzca el aprendizaje son:

 Hacer resúmenes y esquemas


 Parafrasear, es decir, repetir la información que acabamos
de recibir o pedirle a otra persona que nos pregunte sobre
lo que estamos memorizando para repetirlo con nuestras
palabras.

Requisitos para una buena memorización:

 Entender lo que estamos reteniendo en nuestra memoria y


si existen dudas, tratar de resolverlas. Si no se comprende
lo que se almacena, es posible que dure poco tiempo en
nuestra memoria ya que no será muy útil para nosotros.
 Es mejor repensar los datos y no repetir las mismas frases
en nuestra cabeza. Es decir, se memorizan mejor los
elementos que hemos trabajado, reflexionado con ellos,
comentado, traducido a nuestras palabras, manejado
directamente o extraído alguna opinión. Al igual que si en
vez de haberlos recibido por parte de un profesor, lo
buscamos nosotros mismos e investigamos.

Esta es una buena manera de “apropiarnos” de nuestros


conocimientos.

Definir

La información que vamos a aprender debe estar bien delimitada,


diferenciada y clara. Se comienza aprendiendo los aspectos
fundamentales y principales de un concepto, y poco a poco se van
añadiendo elementos y detalles para perfilar la definición.

Tips para construir definiciones correctas:


– Tener una longitud correcta, es decir, ni ser demasiado amplia
(demasiados detalles que lo vuelven complejo) ni demasiado breve
(que falten datos importantes).

– Evitar que sea circular. Con esto me refiero que en la definición


no deben aparecer conceptos que no se comprendan y se enlacen
mutuamente. Lo entenderás mejor con un ejemplo de definición
circular: “las neuronas son células que poseen axones” y luego,
definir axones como “elementos que forman parte de las
neuronas”. Por lo tanto, para alguien que no conozca el concepto
de neurona ni de axón, la definición sería inútil.

– Evitar que sea negativa: se comprenden mejor aquellas


enunciaciones que están escritas en positivo. Es más adecuado
definir algo por sus características que por sus carencias. Por
ejemplo, es mejor definir “claro” como algo “luminoso, que recibe
o tiene luz” que definirlo como “lo contrario a oscuro”.

– Intentar no caer en la ambigüedad, o utilizar lenguaje figurado o


no adaptado a la edad y conocimientos de la persona.
Análisis y síntesis

Implica separar una idea en partes más pequeñas para observar


detenidamente sus elementos.

Es decir, para comprender algo usamos como técnica dividirlo en


sus distintos componentes. Sirven para…

 Etiquetar una situación compleja identificando sus


elementos. Es similar a hacer un diagnóstico.
 Detectar las causas que han producido un fenómeno y
utilizar este conocimiento para aplicarlo en el futuro.
 Hacer juicios objetivos de un hecho.
 Aprender a planificar según nuestras necesidades y
verificar si el plan ha funcionado.
El análisis y la síntesis facilitan nuestra compresión de la
información y, por tanto, su almacenamiento posterior.

Comparación

Es nuestra capacidad para construir relaciones de diferencias o


semejanzas entre situaciones, elementos, conceptos o eventos.

Para poder hacer una comparación necesitamos dos requisitos: los


elementos que van a compararse y en qué criterio nos vamos a
basar. Por ejemplo, si comparamos varias situaciones por su nivel
de peligro, o algunos objetos por su peso.
Clasificación

Consiste en establecer clases, subtipos o subgrupos a partir de un


conjunto de elementos. Para ello necesitamos fijar un criterio o
más que dicho grupo va a tener en común: color, forma, número,
edad, nivel académico, sexo, etc. Así, se une lo similar y se separa
lo diferente.

Estos dos últimos elementos, la comparación y la clasificación, son


herramientas útiles para organizar los datos. Si los datos están
bien estructurados y organizados, se asimilan mejor.
Experimentación

Averiguar por uno mismo qué funciona y qué no por medio del
establecimiento de hipótesis y su comprobación empírica es una
buena manera de aprender. Todo comienza con una idea que
queremos comprobar (hipótesis) y luego ejecutamos un plan para
ver qué ocurre.

Por ejemplo, probar a echarle un ingrediente nuevo a una receta


para comprobar si su sabor ha cambiado como esperábamos.

Los esquemas cognitivos que subyacen a esta experimentación


están activos desde que somos bebés, y continuamente
aprendemos haciendo hipótesis y verificándolas o rechazándolas.
Procesos de generalización

Es la capacidad que tenemos para poder utilizar la información


aprendida y aplicarla a eventos muy diversos. Esto determina que
el aprendizaje ha sido significativo.

Un ejemplo puede ser recordar las normas ortográficas aprendidas


en el colegio para saber dónde colocar las tildes cuando estamos
escribiendo una carta a un amigo. De esta forma, no sólo
memorizaste las reglas de ortografía, sino que también sabes
aplicarlas en cualquier contexto que necesites.
Procesos de inferencia, interpretación y
deducción

A través de estos procesos podemos conseguir llegar a


conclusiones nuevas, sólo haciendo derivaciones de información
que ya disponemos.

Se asemeja al trabajo de un detective: al principio ve que las


pistas que encuentra parece que no tienen conexión, pero a partir
de reflexiones e interpretaciones alcanza la conclusión y resuelve
el problema.

Continuamente hacemos estas interpretaciones e inferencias,


aunque hay que tener mucho cuidado pues estamos en riesgo de
cometer errores y llegar a conclusiones que no coinciden con la
realidad.

Procesos metacognitivos

Son procesos muy amplios y complejos, y se asocian con el control


de nuestro propio rendimiento. Consiste en supervisar si estamos
haciendo las cosas bien, evaluarlas, y corregir nuestro
comportamiento si es necesario. Se puede definir también como
“pensar sobre cómo pensamos”.

Referencias

1. ¿Cómo aprendemos? Procesos cognitivos básicos. (s.f.).


Recuperado el 26 de Septiembre de 2016, de Universidad
de Talca, Chile.
2. B., N. (9 de Noviembre de 2010). The Twelve Cognitive
Processes that Underlie Learning. Obtenido de Libraries
and Transliteracy.
3. Circular Definition. (s.f.). Recuperado el 26 de Septiembre
de 2016, de Wikipedia.
4. Cognitive Processes and Learning. (s.f.). Recuperado el 26
de Septiembre de 2016, de Cognitive Processses.
5. Etchepareborda, M.C. & Abad-Mas, L. (2005). Memoria de
trabajo en los procesos básicos del aprendizaje. REV.
NEUROL., 40 (Supl 1): S79-S83.
6. Rodríguez González, R. y Fernández Orviz, M. (1997).
Desarrollo cognitivo y aprendizaje temprano: la lengua
escrita en la educación infantil. Servicio de Publicaciones
Universidad de Oviedo.

Resulta fascinante adentrarnos en nuestra mente para poder conocernos con la


ayuda de métodos y estrategias que nos permitan este acercamiento, como lo es,
en este caso, descubrir aquellos procesos cognoscitivos que influyen en nuestro
aprendizaje, pero un aprendizaje que realmente perdure, trascienda, transforme,
cree, innove, genere, recree, en fin, un aprendizaje que produzca un cambio
permanente en nuestra vida, no sólo en nuestra conducta. Es así, como en este
ensayo, traté de acercarme al conocimiento de mi propia mente, de mi consciencia,
de mi ser, al llevar acabo un proceso de comprensión lectora, creado por el Doctor
Héctor Méndez y un colega. Esta nueva estrategia creada, me dio la pauta para
reconocer que todos los días uno aprende y el conocimiento que uno cree que tiene,
sólo representa un punto de vista, el cual es influido por los agentes culturales y
sociales que confluyen en nuestra consciencia y que invariablemente, demandan
adaptación a ellos, lo que Piaget llamaría el proceso de equilibrio, entendido éste
como un factor interno… un factor de autorregulación… una serie de
compensaciones activas del sujeto en reacción a perturbaciones exteriores. (Coll y
Marti: 1999; p. 124). Y es que ante un mundo tan cambiante, ante tanta
información que recibimos diariamente, ante tanta competencia que vivimos,
necesitamos encontrar un punto medio que nos ayude a tomar las mejores
decisiones, a pensar adecuadamente, y una de las mejores maneras de hacerlo, es
tener consciencia de nosotros mismos, es decir, de nuestros propios mecanismos
de reflexión, que dan forma a un proceso que se tratará a lo largo de este ensayo:
la metacognición.
Durante este proceso se tuvo un acercamiento a la propia consciencia y aquí
parecería que se maneja una paradoja pues se intercambia la objetividad que nos
ayuda a tener una percepción común a los demás y a la vez, una subjetividad que
demanda una introspección y un punto de vista propio que dista mucho de ser la
realidad. Sin embargo, ¿no es así como se empieza a generar un aprendizaje
significativo?

ANÁLISIS DE LAS ETAPAS DEL CICLO DE COMPRENSIÓN LECTORA (CAL)


La actividad de la lectura, es algo en el que siempre llevamos implícito procesos
cognoscitivos que difícilmente hacemos conscientes; sin embargo, necesitamos
tomar consciencia de todo aquello que conlleva esta actividad, como el estarlo al
querer casarnos o tener un hijo, estudiar una maestría, etc., para que tenga una
significación en nuestras vidas y podamos extraerle un mejor provecho a lo
aprendido en cada cosa que hagamos. De lo contrario, sólo estaremos viviendo una
sucesión de hechos sin conexión entre ellos, hecho que eliminaría por completo
nuestro aprendizaje, el cual es entendido como el “proceso mediante el cual la
experiencia causa un cambio permanente en el conocimiento o en la conducta"
(Woolfolk, 1996:196).

Se analizará la lectura de Ignacio Pozo: “Las teorías del aprendizaje. De la


asociación a la construcción” (Pozo, 1999) utilizando el Ciclo de Adiestramiento
Lector (CAL) desarrollado por Méndez y un colega, para identificar los procesos
cognitivos que se llevan a cabo en la comprensión lectora.
PRIMERA ETAPA “ESTRUCTURACIÓN TRASLADADA”
Esta primera etapa establece que el lector debe revisar globalmente todo el texto
para adquirir una idea de la estructura que apoya al mensaje en el texto… esto se
logra por la observación de títulos, subtítulos, itálicas y palabras en negritas… y su
producto es un mapa conceptual” (Méndez, 2000).

Durante la primera fase, el lector identifica un panorama general sobre lo que trata
el autor del texto referente a las teorías de aprendizaje que dieron la base para que
el ser humano construya su aprendizaje, a partir de la asociación que hace de
su medio ambiente y su experiencia cultural. Ante esto, Pozo establece “Es cierto
que todo conocimiento es representación y, por tanto, construcción, pero también
que esas representaciones pueden adquirirse por procesos de aprendizaje
asociativo, es decir, intentando establecer una copia lo más exacta posible del
material de aprendizaje” (Pozo, 1999: p. 65). ¿Pero cómo se logró obtener esta
idea? En esta primera fase del Ciclo de Adiestramiento Lector, se comenzó con este
proceso de asociación.
En un primer acercamiento, podemos hablar que en esta etapa del CAL tiene lugar
la realización de una macroestructura del texto que le permite al lector conjuntar
las ideas más importantes resultado del reconocimiento del mismo (García-Madruga
y Lacasa, pp. 241), que posteriormente tomará mayor forma y mayor sentido en la
cuarta etapa donde se desarrolla un mapa conceptual con información más precisa
y dentro de un contexto más amplio.

Ahora la pregunta, ¿qué procesos cognoscitivos se utilizan en esta primera fase de


reconocimiento? En primera instancia, se requiere de la atención, la cual implica
un proceso selectivo por el que el foco atencional ilumina unas partes de la
realidad en detrimento de otras (Pozo: 1999: p. 185). Es así, como concentrando la
vista en aquellos conceptos que le permitan al lector darse una idea general del
texto, utilizando la atención, se lleva a cabo un proceso de selección, el cual sólo se
representa en la memoria, parte de la información que el lector recibe del texto
(Sierra y Carretero, 1999: p. 150).

De esta manera, al seleccionar la información, se lleva a cabo un proceso de


abstracción que confiere una elección, pues una vez seleccionados los contenidos,
se extraen los aspectos significativos y se eliminan los aspectos superficiales (Sierra
y Carretero: op. cit, p. 151). Estos procesos de selección y abstracción, se utilizan
en esta etapa de una forma básica, pues en la etapa de CAL que continúa, se
siguen utilizando, de una manera más consciente, más dirigida y más desarrollada;
sin embargo, se requieren de estos procesos para poder determinar un rumbo de
acción en la lectura.

Cabe destacar, que para obtener la información que se extrae en esta primera fase,
se requiere de la memoria sensorial, la cual tiene una duración de medio segundo
aproximadamente y es responsable de una primera impresión de la información
(Sierra y Carretero, op.cit., p. 143) que permite distinguir información, pues tal y
como se establece en esta etapa, detectar palabras en negritas o en cursivas,
demanda en el lector algún proceso que permita visualizarlo. No quiere decir que en
esta primera detección de información, se utilicen los 30 segundos que establece
esta definición, pues al requerir de la atención, invariablemente, se necesitan
aproximadamente diez veces más tiempo. Esto demandó utilizar una estrategia de
aprendizaje llamada de organización, sustentada por Moeley y otras (1969) citada
por García Madruga y Lacasa (1998: p. 239), que apoyara esta detección de
información, para poder brindarle un orden a la lectura.

Es así, como en esta primera fase del Ciclo de Adiestramiento Lector, el lector se
apoya en estos procesos cognitivos que se desarrollan en su mente y que
invariablemente, influencian su manera de percibir el mundo exterior y toda aquella
información que recibe como parte de una cultura.
SEGUNDA ETAPA “TEXTO SUBRAYADO”
Continuando con el CAL, esta segunda etapa establece que “el lector lee con
detalle cada párrafo y subraya aquellas palabras o frases que le parezca que
contienen las ideas principales en el párrafo… el producto es el texto subrayado con
color todo aquello que capture la esencia del texto” (Méndez, 2000).

Como se señala anteriormente, la atención, el proceso de selección y abstracción


utilizados, tuvieron un comienzo en la etapa precedente, el cual continúa en esta
etapa, pues al subrayar lo más importante desde la perspectiva y el conocimiento
previo del lector, se necesita extraer la información más relevante que le permita
discriminar con mayor facilidad lo que necesita para comprender mejor el artículo
(Pozo: 1999, p. 186). Haciendo referencia a la lectura, se subraya y se concentra la
atención en la explicación de las tres teorías principales de aprendizaje:
racionalismo, empirismo y constructivismo, donde éstas dos últimas conservan una
relación implícita explicada por el autor (Pozo, 1999), haciendo a un lado a la
primera de ellas, donde Platón es su principal exponente. El empirismo, es
representado por Aristóteles y el constructivismo por Piaget. Asimismo, se subrayan
aquellas definiciones como experiencia sensorial, leyes de asociación, principio de
equipotencialidad, de correspondencia, etc., para comprender el significado de la
lectura y de cada teoría explicada en la misma.
Durante esta fase, se necesita de la memoria de trabajo o de corto plazo, que
establece una capacidad limitada… que requiere de estrategias limitadas destinadas
a que dicha información se mantenga en la mente (Sierra y Carretero: 1999, p.
143, 144) y no se olvide, pues es mucha la información que se recibe. Por lo tanto,
al subrayar, se utiliza una estrategia de retención de la información, la cual es
llamada Prótesis Cognitiva, la cual ayuda a la tarea de aprendizaje cuando se
presenta demasiada información nueva o independiente, que provoca que la
memoria de trabajo se sobrecargue… (Pozo: 1999, p. 128) Aunque la información
no sea del todo nueva, se requieren de estos procesos para lograr un aprendizaje
significativo que le permitan al lector hacer referencias a la lectura.

Al subrayar lo más importante, se utiliza uno de los subsistemas de la memoria


de trabajo, el llamado ejecutivo central, propuesto por Baddeley, 1990) citado por
Pozo (1999: p. 129), y que es mejor conocido como proceso de atención,
anteriormente citado, el cual ejerce el gobierno del sistema de memoria, ya que su
función es gestionar y distribuir los recursos cognitivos disponibles, asignándolos
a… la búsqueda de información relevante en la memoria permanente. De esta
manera, se utiliza una operación –la de subrayar lo más importante- para salvar la
información (Pozo: 1999, p. 131) y comenzar el proceso de envío al bagaje de
conocimientos del lector, pero bajo un proceso de comprensión de la información
que tiene, pues de lo contrario, ¿cómo se puede seleccionar lo más importante sin
antes comprenderlo? Esta comprensión, establecida por Pozo (1999, p. 96)
permite atribuirle significado a los hechos que nos encontramos, interpretándolos
dentro de un marco conceptual. Esta comprensión, tendrá un mayor
significado en la tercera etapa cuando se interpreta con las propias palabras lo
subrayado en esta fase, sin embargo, se necesita darle significado también a lo que
se lee para poder subrayar lo más relevante.

Al ser la memoria de trabajo del lector limitada en capacidad, al subrayar se está


desarrollando el proceso de condensación de la información (Pozo, 1999) o
procesamiento de la información (García Madruga y Lacasa, 1998) en una primera
fase, la cual no interpreta todavía, pero que al haber sido seleccionada y abstraída
con mayor fuerza, le da forma al aprendizaje del lector, considerado este proceso,
como un mecanismo de aprendizaje asociativo para incrementar la capacidad de la
memoria de trabajo, mediante la fundición de elementos de información que
tienden a producirse juntos en piezas que se recuperan como una única
representación (Pozo: 1999, p. 147). Este proceso es utilizado en una primera
fase, pues se comienza en esta etapa del CAL a rescatar lo más importante para
que de ahí se parta a su posterior interpretación. Sin embargo, este proceso
continuará y tendrá mayor fuerza en la etapa 4 del CAL, llamada la Estructuración
Generada, donde al realizar el mapa conceptual, se utiliza esta condensación previa
y primitiva, para elaborar una condensación de información más relevante, que
proporcione elementos significativos en el aprendizaje.

TERCERA ETAPA “TEXTO ANOTADO”


Esta fase, demanda que el lector vuelva a todas aquellas secciones que ha
subrayado y hace una anotación gráfica o textual de ellas… en sus propias palabras
y usando un lenguaje compacto…” (Méndez, 2000).
Al volver a lo subrayado en una fase anterior, esta fase del CAL, promueve un
proceso de interpretación de la información, el cual es definido como las inferencias
efectuadas por el esquema acerca de la información seleccionada, específicamente
de la inferencia pragmática que consiste en interpretar los contenidos de la
información, no en el sentido que tiene realmente, sino de acuerdo a una supuesta
idea subyacente (Sierra y Carretero: 1999; p. 151, 152). De esta manera, se
promueve un aprendizaje constructivo y una comprensión de la lectura,
mediante la extracción de la idea principal para su propia interpretación, con base
en la propia experiencia social y cultural del lector (Pozo: 1999, p. 97 y 158). Es
así, como se empieza a definir con las propias palabras los conceptos vistos.

Esta fase da lugar al comienzo del proceso de construcción del conocimiento, pues
se utilizan las propias palabras que se derivan de una experiencia cultural y social a
lo largo de la vida del lector, que le permite “aprehender” los conceptos y las ideas
establecidas por el autor, que le dan elementos para hacer la referencia en otros
textos, pues como se establece en el capítulo 2, se utiliza el constructivismo
estático o asimilación –como lo llamaba Piaget- donde la nueva información se
asimila a las estructuras de conocimiento ya existentes… lo que aprendemos
depende en buena medida de lo que ya sabíamos, por lo tanto, dos personas
pueden no ver lo mismo (Pozo: 1999, p. 62).
Con ello, se sientan las bases para generar una construcción dinámica del
conocimiento, donde el conocimiento cambia a partir de una reestructuración del
mismo… se reorganizan ciertos elementos del mismo para intentar movernos en
una parte nueva del territorio, la cual es tratada en las etapas 4, 5 y 6 del CAL.

CUARTA ETAPA “ESTRUCTURACIÓN GENERADA”


Todas las anotaciones, de acuerdo a esta etapa, dan el material para que el lector
construya su propio mapa conceptual. (Méndez, 2000).
Durante esta fase, el proceso de condensación de la información se proyecta
finalmente en la elaboración del mapa conceptual, que permite formar en
la memoria permanente piezas de información que se disparan en presencia de
los indicios adecuados, recuperándose de forma conjunta, rápida, precisa y con
escaso costo cognitivo. Es aquí, donde se elabora un mapa conceptual con base a
la propia interpretación y de acuerdo a la asociación que establece el lector con su
conocimiento previo y lo que está aprendiendo, dándole una estructura propia.
El mapa conceptual es una estrategia de organización que está dirigida a obtener
una relación explícita más significativa entre los elementos que componen el
material de aprendizaje (Pozo: 1999: 195). Esta organización representa un
esquema, el cual Sierra y Carretero (1999: 146-155) señalan sus principales
características:
1. Conlleva una organización del conocimiento en unidades o agrupaciones
holísticas (esquemas), es decir, que cuando se activa uno de los elementos,
también se activa el resto.
2. Existe una segmentación de las representaciones holísticas en subunidades
interrelacionadas,
3. Promueven una estructuración serial y jerárquica de las representaciones.
Es decir, al elaborar un mapa conceptual con la información extraída e interpretada,
tiene lugar el proceso de reestructuración que implica reorganizar todo el árbol de
conocimientos (Thagard, 1992, citado por Pozo:1999, p. 166), que le ayuden a
crear al lector su propio esquema.
Para poder elaborar este nuevo esquema, se tienen que tener antes los procesos de
selección, abstracción, interpretación e integración que en las etapas del CAL
anteriores, ya se dieron, por lo que podemos decir que tiene lugar un proceso de
codificación que confiere un proceso de memorización, establecido por Sierra y
Carretero (1999: p. 149) el cual a partir de la información que recibimos del mundo
exterior, sólo se codifica aquella que es relevante o importante para el esquema
activado. Es decir, el aprendizaje constructivo toma forma pues a partir de la
estructura cognitiva del lector se edifica un proceso de interpretación y de
conocimiento significativo. De esta manera, se realiza un pensamiento reflexivo que
le permite al lector traer conceptos almacenados en su memoria, para que sean
unidos a los nuevos y se pueda crear un conocimiento más completo y significativo,
mediante un traer y llevar conceptos, uniéndolos y separándolos constantemente
para poder crear un nuevo esquema.
Pero ¿cómo se les llama a los procesos intervinientes en ese tomar información de
nuestro bagaje de conocimientos para poder generar un aprendizaje constructivo?

En primera instancia, se encuentra el proceso de recuperación de la información,


que interviene en la búsqueda en la memoria de la información episódica
relacionada con el conocimiento representado por ellos (Sierra y Carretero, op. cit;
p. 154). Es decir, se está creando el mapa conceptual, es decir, el esquema propio,
se está tratando de recuperar aquella información que almacena nuestra memoria
que ayude a estructurar mejor ese esquema y tenga un significado, es decir, tenga
un aprendizaje significativo. Esto representa un aprendizaje asociativo. Como
continuación a este proceso, se lleva a cabo el proceso de transferencia de la
información aprendida, que requiere un proceso de toma de conciencia y reflexión
sobre el propio aprendizaje, que constituye un proceso constructivo del mismo, que
deriva en lo que llamamos cambio conceptual que le permita al lector construir
nuevas estructuras conceptuales para integrar los conocimientos nuevos a su
estructura de conocimientos previos (Pozo: 1999, pp. 97).

En esta fase, aprendizaje asociativo y constructivo se unen y a la vez se


fortalecen, en un símil a lo que el autor en el capítulo estudiado postula, donde el
empirismo funda las bases para que se desarrolle el constructivismo.

Es a partir de estos procesos que intervienen para la elaboración del mapa


conceptual, que se toma un nuevo enfoque, el cual es llamado mapa cognitivo, el
cual es un constructo que abarca aquellos procesos que hacen que la gente
adquiera, codifique, almacene, recuerde y manipule información, acerca de la
naturaleza de su ambiente espacial. (Dows y Stea, 1973, citado por Ramírez,
2000,)

QUINTA ETAPA “DIARIO”


Es aquí cuando “finalmente el lector ha estado escribiendo todo aquello que le viene
como pregunta en el proceso descrito anteriormente y lo hace concreto en un
diario”.

Esta fase, promueve una reflexión sobre el proceso del CAL y a su vez de la misma
lectura que se realiza, por lo que influye la consciencia, pero entendida ésta
como un proceso regulador y controlador de la atención y la
recuperación (Pozo; 1999, p. 197). Y es que esta consciencia no tiene un punto
preciso en dónde poder concentrarla y estudiarla, pues está en todas partes y es
difícil su análisis bajo estas condiciones. Sin embargo, ante la necesidad de explicar
este gran proceso que diferencia al ser humano de la especie animal, surge la
concepción de que esta consciencia es capaz de adquirir consciencia de sí misma,
de regular su propia actividad y de reflexionar sobre sus propias producciones
(ibidem). Es decir, al cuestionarse sobre lo que se está aprendiendo con el proceso
del CAL, se está reflexionando sobre el propio aprendizaje, la memoria, la atención
y todos aquellos procesos cognitivos que han influido en él, por lo que se da lugar a
un proceso de metaconocimiento, es decir, un saber sobre lo que se sabe, que
puede ayudar a tomar consciencia del funcionamiento cognitivo y de esta manera,
ayudar a su mejor funcionamiento (Idem; p. 199).

¿Cómo poder generar significado a nuestro aprendizaje, cómo poder emitir un


juicio; cómo plantearnos una pregunta, sin tener consciencia de lo que estamos
haciendo, de lo que estamos asimilando, de lo que estamos viviendo?
Invariablemente, necesitamos reflexionar sobre todo aquello que pasa por nuestras
mentes para poder decir que hemos aprendido. De esta manera, la transferencia
y la recuperación a las que hace mención anteriormente, como procesos que
intervienen en una asociación del conocimiento y una construcción de uno nuevo, a
partir de la comprensión del texto de una forma más completa, tienen lugar en esta
fase.

SEXTA ETAPA “CUESTIONAMIENTO”


Esta fase va muy ligada a la anterior, pues engloba las preguntas que el lector se
ha realizado para lograr un aprendizaje significativo de lo leído.
Es aquí donde toma forma el aprendizaje significativo que le ayudará a
encontrar puntos de contacto en su estructura de conocimiento (Méndez, 2000; p.
2) Esta significación es lo que conlleva al aprendizaje constructivista que siempre
guarda una relación con los conceptos a priori que se tienen como seres humanos,
es decir, aquellos que no requieren experiencia, a los que se hace referencia
cuando se realiza el proceso de recuperación y transferencia de la información.

En esta fase, se engloban los procesos señalados en las etapas anteriores, como la
atención, la memoria de trabajo, la selección, abstracción, interpretación e
integración de la información previamente explicados, para que la consciencia al
cuestionarse a sí misma, por el proceso de metaconocimiento, puede recrear un
nuevo conocimiento que será aplicado en diversas fases del desarrollo humano,
pues quedará almacenado en la memoria a largo plazo… en el bagaje de
conocimientos, aspecto que le permitirá al lector trascender en la vida al llevar lo
aprendido a más personas que compartan el sueño por conocer y aprender cada día
más.

CONCLUSIÓN
El aprender a leer es un término que suena fácil, sin embargo, se requiere la
utilización de varios procesos cognoscitivos que dan lugar a la comprensión de la
lectura y por ende, se inyecte un sentido y significado a los conocimientos
adquiridos, para su adecuación en la estructura del conocimiento de cada ser
humano y lograr lo que llamamos un Aprendizaje Constructivo al basarse en tareas
más abiertas, más cercanas al problema que al ejercicio rutinario, favorece más la
transferencia de sus resultados a nuevas tareas. (Pozo: 1999: 194).

El Ciclo de Adiestramiento Lector (CAL) utilizado para la elaboración de este texto,


considero que es muy significativo, pues he aprendido simultáneamente de la
lectura, de los conceptos y significados que engloba el proceso y de mí misma,
como un ser humano social que utiliza su bagaje cultural y todos aquellos procesos
cognoscitivos necesarios para poder aprender a leer y aprender a aprender.

El CAL lo considero muy benéfico en cuanto a lograr la comprensión de la lectura en


nuestros estudiantes y en nosotros como profesores, pues existe un control de la
comprensión, ya que como lo establece Solé (1999: p. 35) “mientras leemos y
comprendemos toda va bien y no nos damos cuenta de que estamos no sólo
leyendo sino además controlando lo que vamos comprendiendo… es lo que Brown
(1980) llama estado de piloto automático… pero cuando en el texto aparece algún
problema u obstáculo, que nos impide la comprensión, nos damos cuenta de ello, la
lectura se interrumpe y dedicamos nuestra atención en deshacer el obstáculo”. De
esta manera en cada etapa del CAL controlamos nuestra comprensión, donde cada
proceso cognoscitivo es descubierto, extraído, definido e interpretado con base a
las lecturas complementarias sobre el cognoscitivismo. A pesar de que en este Ciclo
se hacían pausas para determinar qué información es la relevante, se determinó
una continuación de los procesos cognoscitivos que influencian en nuestra
comprensión.
Por último, considero que el Ciclo de Adiestramiento Lector (CAL) nos da grandes
elementos para poder construir el conocimiento de uno mismo y de la lectura
asignada; conocimientos que se unirán, se separarán, tomarán nueva forma para
poder darle sentido a lo que leemos y de esta forma poder participar en la memoria
comunitaria, (Manguel: 1999, p. 101) donde nos familiarizamos con un pasado
común que se renueva, en mayor o menor grado en cada lectura y que nos ayuda
para transformar y cambiar nuestro presente para tener un futuro mejor, más
conscientes, más reflexivos, y más participativos de nuestro entorno, produciendo
sujetos activos que nos ayuden a desenvolvernos en nuestra cultura para
fortalecerla y reconocerla.

REFERENCIAS

o Coll, C. y Martí, E. (1999). Aprendizaje y Desarrollo: La concepción


genético-cognitiva del aprendizaje. Desarrollo Psicológico y Educación. Vol.
II. España. (pp. 121-139)
o García-Madruga, J. y Lasca, P. (1998). Procesos cognitivos básicos. Años
escolares. Madrid, España. (pp. 235-250)
o García-Madruga, J. (1999). Aprendizaje por descubrimiento frente a
Aprendizaje por recepción: La Teoría del Aprendizaje Verbal Significativo.
Madrid, España. (pp. 81-92)
o Manguel, A. (1999). Una historia de la lectura. Grupo Editorial Norma.
Colombia.
o Méndez, H. (2000). El Constructivismo como imposición de estructuras de
conocimiento. Artículo publicado en la WEB de la materia Teorías del
Aprendizaje para el semestre enero-mayo del 2000. México. (pp. 1 –5)
o Pozo, I. (1999). Aprendices y Maestros. La Nueva Cultura del
Aprendizaje. Madrid. Capítulos 1 al 7 (pp. 1- 209).
o Ramírez, M. (2000) El mapa conceptual como técnica cognitiva y su
proceso de elaboración. Artículo publicado en la plataforma Lotus Notes de
la materia Teoría y Práctica de la Enseñanza, México.
o Sierra, B y Carretero, M. (1999). Aprendizaje, Memoria y Procesamiento de
la Información: La Psicología Cognitiva de la Instrucción. Desarrollo
Psicológico y Educación. Vol. II. España. (pp 141 – 158)
o Solé, I (1999). Estrategias de lectura. Grao, Madrid. Cap. 1, 2 y 3. (pp. 1-
55)
o Woolfolk. A. Perspectivas Conductuales del Aprendizaje. 1996, Capítulo 6

Nachyelli Buitrón Morales


Profesora de tiempo completo en el Departamento de Ciencias de la Conducta y
Humanidades e imparte las materias de Taller de análisis y expresión verbal (TAEV)
y Comunicación oral. Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey,
Campus Estado de México, México.