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LA ANTARA Y EL ANTEQ

Américo Valencia Chacón

Reproducción facsimilar de los artículos para las voces


Antara y Anteq (antecc) del DICCIONARIO DE LA MÚSICA
ESPAÑOLA E HISPANOAMERICANA, Volumen I, páginas
481-486. Caracas-Madrid. 1994-2002
© Américo Valencia Chacón
All Rights Reserved
Antara 48 I

Antara [andara]. Peru. Instruinento de origen prehispánico.


Denominación de algunos tipos de flauta de pan andinas exis-
tentes en la zona norte y central de Perú. Nombre genérico
que se da a las flautas de pan arqueológicas pertenecientes a
las dir ersas culturas perllanas precolombinas. Antara y su
derrr acio andara son términos quechuas. trl uso del término
antar¿i entre los investi-gadores perllanos para design¿ir a las
tl ar¡tas de pan precolombinas data de las expedicione s
arqueológicas que Julio C. Tello realtzó en 1927 y 1928.
E,ntre los numerosos restos de la cultura nasca que el citado
investigador encontró en las tumbas diseminadas por los
valles de la hoya del Río Grande, eil la costa sur de Perú, estu-
vieron numerosas flautas de pan de cerámica. Instrumentos
arqueológicos que, en slls libretas de campo, denominó anta-
ras,, a pesar de que la cultura nasca, qlle se desarrolló en el
período Intermedio Temprano, no tiene relación directa con la
cultura e idioma qr-rechllas. Posteriormente, en 1939, Andrés
Sas utilizó el mismo térmiilo en su estudio de 28 flar,rtas de
pan nasca existentes er: e I Museo Nacional de Antropolo gía y
Arqueología de Lirn¿i. Y así, continuando con esta tradición
de terminología arqlreomusicológica, los actuales investiga-
dores perLlanos usan comúnmente el vocablo antara p¿rr¿r ref'e-
rirse a las f-iautas de pan pertenecientes a la cultur¿r nasca y a
otras culturas prehispánicas. El término antara en Perú es
tartrbién empleado para designar en general a toda f-lauta de
pan tradicional, aun aquellas qlle tienen un nombre específi-
co en los idiomas nativos respectivos.
I Antaras arqueoló-qicas. II. Antaras actuales.
I. AI{TARAS ARQUEOLÓGICAS. Existen abunclantes
restos de antaras precolombinas pertenecientes a las diversas
culturas que tuvieron sll asiento en Perúr. Estos instrumentos
arqlleológicos presentan Llna gran diversidad de formas,
escalas, número de tubos y material empleado. Se constru-
yeron antaras de caña. carrizo, cerámica, piedras blandas,
metales conro e1 oro y la plata, madera, plumas de aves,
como las del cóndor o el pelícano, de huesos de llatna, vicu-
ña. \,enado. tibia de cóndor y hasta de huesos hun-)anos. Res-
pecto de1 Lrso de huesos humanos en la constrncción de las
f-lar¡tas de pen. el cronista Huamán Poma de Ayala relata que
en las postrinrerías del irnperio incaico, el general Runtiña-
w'i. est¡n.Jo en Quito, mandó construir Llna antara con los
huesos cl- un hijo del inca Huaytta Capac.
Eristen evidencias de la presencia de las flautas de pan en
Perú d:sde hace Llnos siete mil años. Asimisffio, algunas
pruebris iconográficas dernuestran qlre en la cultura vicúr
(3[)i-) a C.) existían flautas de pan en escalera convergente,
en forma de W. Las pictografías de múltiples vasos arqueo-
lógicos indican también que las antaras construidas de cañ¿t
frieron de uso común en l¿r cultura moche, en la costa norte.
\-en la cultura virú, cercana a n-loche, existen algunos res-
tos de antaras de cerániica. Pero es en l¿rs culturas de la
1Bz Antara
costa sur peruana, paracas y nasca, donde los restos arque- En el período comprendido entre el año 1000 d. C. y la
omusicológicos de las flautas de pan de cerámica son más conquista española las antaras, entre los chimu, chanka,
rlumerosos, y evidencian el gran desarrollo que tuvieron colla y demás pueblos contemporáneos de los incas, se cons-
estos instrumentos durante el Intermedio Temprano (500 a. truyeron mayoritariamente de caña. Durante el estado inca
c.-600 d. c.). las antaras de uso colectivo y técnica dual (sikus) eran usa-
das ya por los pueblos aymaras del altiplano del Collao
(collas). El Inca Garcilaso de la Vega, en el libro II de sus
Comentarios rcales, capítulo XXVI ("De la geometría, geo-
grafía, aritmética y rnúsica que alcanzaron") dice de los
incas: "De música alcanzaron algunas consonancias, las cua-
les tañían los indios collas, o de su distrito, en unos instru-
mentos hechos de cañutos de caña, cuatro o cinco cañutos
atados a la par; cada cañuto tenía un punto más alto que el
otro, a lrlanela de órganos. Estos cañutos atados eran cuatro,
diferentes unos de otros. Uno de ellos andaba en puntos
bajos y otros en más altos y otro en más y más, como las
cuatro voces naturales: tiple, tenor, contralto y contrabajo.
Cuando un indio tocaba un cañuto, respondía el otro en con-
sonancia de quinta o de otra cualquiera, y luego el otro en
otra consonancia y el otro en otra, unas veces subiendo a los
puntos altos y otras bajando a los bajos, siempre en compás.
No supieron echar glosa con puntos disminuidos; todos eran
enteros de un compás".
Las antaras arqueológicas presentan escalas diversas que
van desde la simple trifonía hasta escalas con ciertos tipos de
cromatismos. Desde luego, esas múltiples variedades de
escalas musicales representan diferentes épocas y culturas
en un complejo proceso de cambio y permanencia. Diferen-
tes investigaciones confirman que los nascas usaron, en sus
antaras, escalas con un alto grado de complejidad. Algunas
flautas de pan de esta cultura poseían al parecer escalas arit-
Antaras de cerántica de l3 tubc¡s. N"' I/1130 a 1/1135 de méticas en vez de logarítmicas. Sin ernbargo, las más sofis-
la funtba S-ll|-CQT-S (C. Bolaños, Las antaras nasca,) ticadas escalas nasca aparentemente no tuvieron influencia
en las culturas posteriores. Es evidente que las escalas pos-
Las antaras de cerámica rnás antiguas pertenecen al perío- teriores fueron y son más simples que muchas de las escalas
clo denominado Formativo (500 a. C.-0). De este período nascas y, en este sentido, es posible considerar que hubo una
existen ejemplares de antaras de cerámica procedentes de la especie de simplificación de tonos. Con todo, apafte de esta
costa norte (r,irú) caracterizadas por tener una forma bulbo- aparente reversión, parece que en general las escalas andinas
fusiforffie, y de la costa sur (paracas y nasca) que presentan tuvieron una lógica y gradual evolución.
una forma de cilindro fusiforme. Es posible encontrar las II. ANTARAS ACTUALES. Existe en la actualidad en
líneas de desarrollo de la evolución rnorfológica de las anta- Perú una vasta variedad de flautas de pan (antaras) que pre-
ras de cerárni ca y de la tecnología empleada en su construc- sentan distintos nombres, formas, escalas, número y caracte-
ción en todo el período en que estuvieron vigentes. Entre rísticas de los tubos, materiales de construcción, técnicas de
estos instrumentos de cerámica, los que revisten mayor interpretación y usos. Sin embargo, esta variedad puede resu-
importancia son las clásicas antaras nasca que datan del mirse en la existencia de los siguientes tipos de flautas de
período comprendido entre los años 200 y 600 d. C., época pan: la antara o andara propiamente dicha, en la región andi-
del florecimiento de la cultura nasca como estado regional. na norte; el siku o zampoña, en el altiplano del Collao y otras
Estas antaras presentan un perfil cuneiforme y tubos cilín- regiones de la región sur andina; la rondadora, en los depar-
dricos, y evidencian una técnica depurada de construcción. tamentos de Amazonas y San Martín y el anteq en Huanta'
Además, existen algunas evidencias de que estos instrumen- Ayacucho. Asimismo, en la Amazonia peruana existen a¡re-
tos eran interpretados en esa cultura por conjuntos músico- dédor de medio centenar de tipos de fláuta de pan enre las
coreográficos que utilizaban grupos de antaras de diversos cuales se encuentran el teteco culina de los campa, el nottn
tamaños que interactuaban entre sí, de manera similar a los de los cocama-cocamilla, el cincoqueco de los shipivo-cont-
actuales conjuntos de sikus altiplánicos y a los conjuntos de vo, el puicamanch de los aguaruna, el kantash de los shuar-
anteqs de Huanta. achual, el shirigonasi de lós candoshi, el seno de los cha-
En el período siguiente (600 d. C.- 1000 d. C.), en el cual yahuita, el frlo áe los jebero, el orebi de los ocaina, el siroro
predominó el estado Wari y declinaron las culturas nasca y áe los bora, el figo dl los huitoto-murui, el son-eari de los-
moche, Se trunca al parecer el desarollo y perfeccionamien- campa, el kowi de los piro. el tselo de los chamicuro, Iaflau---
to de las antaras de cerámica. Sin embargo, en este mismo ta dé pan
-de de los cashibo-cacataibo,
el hetu de los pioje' el
período es notorio el desanollo entre los chincha, chancay, ururu los omagua, el noxari de los iquito, el niratuchi de
pachacan-lac y tiawanaco de antaras de caña dotadas de tubos los yagua y el chofana de los urarina. '1

resonadores de dos tipos: abiertos y cerrados en su extremo Pese a su variedad, la técnica de interpretación de :tto^!,:
distal, afinados para producir sonidos a .la octava de los instrumentos permite clasificarlos en dos grupos. El primei":
correspondientes tubos principales, desan ollo que evidencia ro conrprend é las flautas de pan (como la antara prop.tl¡s
el conocirniento de la acústica de los tubos resonantes. mente dicha y sus derivador, y tu mayoría de instrumentos':i
Antara 483

ribera norte del lago Titicaca, de carácter ceremonial y fes-


tivo; los sikuris quechuas de la isla de Taquile; los chiri-
guanos, de carácter guerrero; los ayarachis, de carácter
fúnebre; los lakita, jula jula, surisiku y kantú en el altiplano
boliviano, y los pusamorenos mestizos. En general, estos
conjuntos nativos utilizan grupos de diferentes tamaños de
sikus. y presentan una singular característica: ser a la vez
conjuntos musicales y de danza, pues los mismos músicos
al tocar sus flautas de pan, danzan y desarrollan figuras
coreográficas. Este uso músico-coreográfico y orquestal de
la antara tiene también antecedentes prehispánicos. El aná-
lisis de las relaciones dimensionales de algunas flautas de
pan pertenecientes a la cultura nasca (cultura contemporá-
nea de la cultura moche) y algunas evidencias iconográfi-
cas, demuestran la existencia de conjuntos de este tipo en
esta cultura del Peru antiguo.
Empleando la terminología del sistema clasificatorio de
Hornbostel y Sachs, todas las flautas de pan o antaras perua-
nas tienen forma de balsa; es decir, son instrumentos cuyos
tubos están sujetos formando un solo plano. La otra forma de
flautr de !-1an-
r*"' en-'^ naolrete, no se encuentra en Perú. La forma
más común de las aniaras peruanas es la trapezoidal. El ins-
trumento está conformado por una hilera de tubos principales
que son, opcionalmente, acompañados por otra hilera de tubos
denominados secundarios. Los tubos son mantenidos unidos
por una o dos tiras de caña (ligaduras). La hilera principal está
formada por tubos abiertos en un extremo y cerrados en el
otro por el nudo natural de la caña. Los tubos son de diferen-
te largo y diámetro, formados gradualmente de mayor a
menor en un solo plano. El diámetro y grosor de los tubos es
variable, pero generalmente están en relación directa con el
Tocctclor de antctro en trompeta de largo de los tubos y el tamaño de los instrumentos. Cada tubo
principal cuando es soplado produce un sonido de altura espe-
í: ÍiÍ j ff : : ? JífÍi. -, cífica de acuerdo a las leyes acústicas de los tubos resonantes.
'- " Los tubos de la hilera secundaria, en igual número que los de
selr,áticos, entre otras) que poseen Llna o varias escalas com- la hilera principal, pueden ser abiertos o cerrados en sus extre-
pletas en un solo instrumento y por lo tanto pueden ser inter- mos distales. Si son del primer tipo (abiertos), tienen la misma
pretadas por un solo instrumentista. El segundo tipo com- longitud que los correspondientes tubos principales. Si son del
prende las flautas de pan que reciben la denominación segundo tipo (cenados), miden la mitad que los correspon-
genérica de siku. Estas antaras bipolares de dos partes (siku dientes tubos de la hilera principal. Los tubos de la hilera
bipolar) se caracterizan por escaias repartidas en dos instru- secundaria enriquecen los sonidos producidos por los tubos de
mentos; su ejecución se realiza mediante el diálogo íntimo la hilera principal por la adición de armónicos pares. Éstos
entre estos dos instrumentos complementarios a manera de reciben pane del soplo dirigido a los tubos principales, y emi-
hoqueto; naturalmente se necesitan dos instrumentistas en ten sonidos cuyas fundamentales están a una octava alta de los
vez de uno para interpretarlos. Estos dos tipos básicos de sonidos producidos por los tubos principales. Como ya se
antaras se han desarrollado desde tiempos prehispánicos. indicó, la hilera secundaria no siempre existe en el instrumen-
Existen abundantes pruebas iconográficas que demuestran to, es opcional. Asimismo, el uso de la hilera secundaria se
que las flautas de pan de la cultura moche (Intermedio Tem- encuentra sólo en las flautas de pan de la región altiplánica sur
prano, 0-600 d. C. aproximadamente), estuvieron compues- (sikus) y de algunos instrumentos de Cuzco. Además, estos
tas de dos partes complementarias, y fueron interpretadas instrumentos sureños no tienen cortes sesgados (en bisel)
por dos músicos, de manera similar a los actuales sikus. Los practicados en la embocadura de los tubos, característica de
mochica conocieron y probablemente inventaron el siku algunos tipos de flautas de pan del norte de Perú y de algunas
bipolar. Es necesario, además, anotar que este dispositivo regiones de Cuzco. Por otro lado, en la región altiplánica sólo
musical aborigen reviste una ..sran importancia debido a que existen flautas de pan cuyos tubos están dispuestos formando
representa musicalmente la dualidad, que es uno de los con- una escalera única. El otro tipo de flautas de pan de disposi-
ceptos fundamentales del pensamiento andino. ción en escalera alterna, que consiste en la disposición de los
Por otro lado, las antaras pueden ser usadas de forma indi- tubos conformando dos escaleras distintas entrecruzadas, sólo
vidual o colectiva. Las más importantes tradiciones del uso existe en lazona norte de Perú.
colectivo de la flauta de pan se encuentran en Huanta, en el Existe entre las flautas de pan altiplánicas (sikus) una
departamento de Ayacucho, en una tradición denominada forma adicional a la ya mencionada forma trapezoidal. Es la
chunchos, y en los conjuntos orquestales de sikus bipolares que puede denominarse rectangular y recibe el nombre de
del altiplano del Collao (región andina que abarca territo- tablasiku. Esta flauta de pan presenta esta forma debido a
rios de Perú, Bolivia, Chile y Argentina). Entre estos con- que los constructores nativos no cortan los tubos de caña
juntos altiplánicos que presentan una gran variedad de esti- inmediatamente debajo del nudo natural, como en el caso de
los y caracteres se encuentran los sikuris aymaras de la un instrumento trapezoidal (denominado chakasiku). En vez
484 Antara
de esto, dejan una porción adicional de caña debajo del zonas (provincia de Rodríguez de Mendoza) y San Martín
nudo, del largo apropiado para que el instrurnento torne la un conjunto de dos antaras asociadas y que se interpretan
forrna rectangular señalada. Esto no altera en absoluto la acompañadas por algunas cajas, que son instrumentos típi-
acústica del instrumento, y sólo sirve corno adorno y adita- cos de percusión. El primer instrumento del conjunto se
mento para sostener mejor el instrumento. denomina macho y consta de un solo tubo. El intérprete de
La antara o andara propiamente dicha se encuentra en la este instrumento (machero) lo hace acompañado de otro
región norte y nororiental del país, en los departamentos de instrumento denominado antara menor o antiantara, instru-
Amazonas, Cajamarca, La Libertad, Lambayeque y San mento que consta de cinco tubos y es interpretado por el
Martín. La denominación andara se da en la región occi- andarista.
dental del río Marañón. Existen antaras construidas de una Existen también antaras sin bisel en la embocadura tanto
fila de tubos de carrizo con un corte en bisel en la emboca- en Ia zona norte del país como en la zona central. En la
dura y fonnando una escalera sirnple. A este tipo de antaras zona norte (Amazonas, San Martín y Tumbes) se tiene un
se las conoce como sarta en la región de AmazonAs y como tipo de antara conocido también en San Martín con el nom-
chacha en Hualgayoc. Constan de un número variable de bre de rondadora, rondador o yuphana. Las rondadoras
tubos qlre va desde cinco hasta quince. Las antaras de ocho constan de una fila de un número diverso de tubos de caña
tubos se denorninan antaras de una falsa; las de doce tubos, (6,7 , 8, 9, 12, 14, 17 y 24 tubos) que conforman una esca-
antaras de dos falsas, y las de quince tubos, antaras de tres la única. Aunque también existen rondadoras de un rnayor
falsas. Forman escalas pentafónicas y diatónicas. Existen núnero de tubos que conforman dos escaleras alternas de
tarnbién antaras de las características anteriores en cuanto al tubos sin bisel.
material y al corte en bisel pero cuyos tubos forman dos En la zona central las antaras están presentes en diversas
escaleras entrecruzadas que corresponden a dos escalas provincias de Cuzco (Acorrayo, Anta, Canchis, Paucartam-
musicales diferentes (instrumentos en escalera alterna). En bo, Quispicanchi, Urubamba). En Urubamba se tiene la
Chota, Cajamarca, los tubos de la primera escalera emiten zampoña de chasqui, que es una flauta de pan muy simple
sonidos correspondientes a una escala diatónica mayor y la que consta de tres tubos sin bisel. En el poblado de Qero,
segunda escalera proporciona sonidos pertenecientes a la Paucartambo, se utiliza una antara constituida por una hile-
escala relativa menor armónica correspondiente. En Hual- ra de siete tubos cerrados en un extremo, sin bisel, acom-
gayoc este tipo de instrumentos se denominan andara de dos pañados de una hilera de siete tubos resonadores (hilera
voces, o parillas, cuando el instrumento consta de más de secundaria). En este lejano pueblo persisten aún las conno-
ocho tubos. El número de tubos de las parillas es variable. taciones mágicas de la antara, y el instrurnento es tocado en
Existen instrumentos de este tipo que poseen 12, 14, 16, lB, ceremonias relacionadas con los ritos de la fertilidad y la
24 y 30 tubos. marcación de ganado.
Los instrumentos descritos anteriormente, utilizados en La anfara también está presente en las provincias de Huama-
la zona norte, son de uso solista. Existe también en Ama- líes (Huánuco) y Huanta (Ayacucho), y recibe Ia denominación
de anteq. Esta antara es utilizada en la danza de los chunchos.
El anteq de Huamalíes consta de dos filas de cinco o siete
tubos sin bisel. Los chunchos de Huanta utilizan hasta doce
diferentes tamaños de instrumento.
El siku o zampoña es propio de la región altiplánica, asien-
to del lago Titicaca, ubicada en los Andes del sur del país
(departarnento de Puno). Esta flauta de pan, col¡o se ha
mencionado, es interpretada colectivamente por verdaderas
orquestas nativas de decenas de integrantes. El siku está
conformado por dos instrumentos complementarios denomi-
nados ira y arca. Los instrumentos están construidos de
tubos de caña sin bisel en la embocadura. Los sonidos que
emiten ambas partes del instrumento conforman una escala
única que se aproxima a la escala diatónica. Existe en el alti-
plano gran variedad de sikus con diversos tamaños, número
de tubos y afinados en diferentes escalas diatónicas. Véase
ANree; Slru; Z.r.rraroñ¡.
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Xif, 198 -' lrampi Arcampi.
"Jaktasiña
¿. Hurncané", lvlu, XCIV-XCV 1982, 3-35; -:
siku bipolar", Br¡letín cle Lün¿¿, XXII. 1982,
El dirilogo musical: técnica del
"El siku bipolar en el antiguo Perú". Boletín de Linta. XXIII. 1982,
l-: -:
f :
ip-+S, *: Los si,(¿lri.i \'llusamorenos con Lu^tü colección de 35 recopilacio-
,,u,,l,mtísít:tldiologul,Lima,Ed.Artex.l983
nico. Estuclio de los conjuntos orquestitles de sikus bipolares del
Altiplano
pc,*ttno", tesis, Lima. Escuela de lv{úsica, 1983: VL Baum¿inn: "The Kantú
Ensc,nrble of the Kallawaya at Charazani
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panpipe Traditions: An Archaeomusicologicitl and lcono-graphical B¿rsis for
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de la nttisico perttanr¿. Lima, Centro de Investigación y' Desarrollo de la
Ntúsica Peruana, 1989.
AN,IÉRICO VALEb{CIA CH ACÓN

Anteqs (irlassarre. V, I )

embargo, el número básico de grllpos es seis, QUe, si se


denominan grllpos A, B, C,D, E, y F, tienen las siguientes
relaciones dimensionales: los anteqs del grllpo C poseen
tubos qlle, aproximadamente, tienen la mitad de longitud de
los del grupo B. Sirnil¿lrntente, el grupo D guarda la misma
relación aproximada con el grupo C; el grLlpo E, con el D,
y el grupo E con el grupo E. De modo que los tubos de los
anteqs del grupo F' miden aproximadamente I I 16 de los
tubos de los atlteqs del grupo B y son los más pequeños.
Anteq [antecc]. Perír. Flauta de pan utilrzada por los chr-rn- Además, por las leyes de la acútstica, la mayoría de tubos de
chos de Huánuco y Huanta (Ayacucho). El anteq o antecc cada grupo emite sonidos similares en octavas diferentes.
está confbrmado por Lln número v¿triable de tubos de un¿I trl grLlpo A emite sonidos qlte se encuentran a intervalos
caña denominada mamac. Para los anteqs más pequeños se cercanos a la qr-rinta respecto a los sonidos emitidos por los
utilizatambién otro tipo de caña denominada por los lugare- anteqs del grupo B. Actúa de modo similar a los grllpos
ños bombeya. Los diámetros de los tubos van desde 3,8 cm denominados contra en los conjLlntos altiplánicos. E,n gene-
hasta 0,4 cm. Los anteqs de Huanta son instrumentos de una ral, los anteqs de los diferentes grupos tienen ocho tubos.
sola fila de tubos, mientras los instrumentos de Huánuco E,n la tabla siguiente se indica los nombres de los grlrpos
constan de dos filas de cinco o siete. El anteq en Htránuco se constituyentes de un conjunto de anteqs, las longitudes de
Llsa en forma individual, mientras que en Huanta es utiliza-
los tubos mayores de cada instrllmento y el número básico
clo en forma colectiva por conjuntos de doce o más músicos. de instrumentos que conforman cada grllpo.
Los anteqs que revisten mayor importancia son los de Como se aprecia en la tabla, la distribución del nútmero de
Huanta, utilizados por los chunchos, conjuntos músico- instrumentos en Lln conjunto de anteqs obedece a una estruc-
coreográficos que guardan similitud con los conjuntos tura binaria cle oposición simétrica, presente en múrltiples
orquestales de sikus altiplánicos por el empleo de grupos de estructLtras andinas y, en particular, en los conjuntos de sikus
diferentes tamaños de anteqs, y la danza asociada que rea- altiplánicos. Dicha distribución se caracteriza por presentar
Lln mayor número de instrumentos en los grupos centrales y
lizan los músicos mientras interpretan sus instrumentos.
Sin embargo, a diferencia de los conjuntos de siktrs altiplá- sólo unos pocos en los grupos periféricos. El número total
nicos, los chunchos de Huanta no utilizan la técnica dual tr básico de un conjunto de anteqs, que se denomina cancha, es
hoqr-reto: los anteqs no son instrumentos bipolares como los de doce instrumentos.
sikus. Los conjLlntos de Huanta tampoco utilizan instru-
GRUpo Nolv{BRE LoNGrruD DEr- TUBo M,A,yoR Núvtgno DE INSTRUMENTos
mentos adicionales de percusión. Los chunchos aparecen centímctros
en diversas fiestas de la provincia, principalmente en la A B"jo | 44 I

fiesta de la Cruz (3 de mayo). Los anteqs en Huanta son, B tvlediobajo 9-5 2


pues, de Llso colectivo. Además, el conjunto de anteqs está C lvlalta 46 2

confbrmado por varios grupos de instrllmentos clasificados D Jararvi o jashtra 23 5

por sLls tamaños y correspondientes registros. E,l nútmero de E Chiplc o guiador 12 I

estos grllpos dentro de un conjllnto puede llegar a doce. Sin F Chiquiri 6 I


486

Los rangos de tesitura de los diferentes grupos de anteqs es


el siguiente: el grupo A abarca de La#1 a Do#3i el grupo B,
de Fa*2aDo#al el grupo C, de Fa*3a Do+5;el grupo D, de
Fa*aa Do#6i el grupo E, de Fa+5 a Do #7, y el grupo F, de Fa*6
a Do*s. De modo que el registro total del conjunto de chun-
chos abarca de La+1 a Do#s (sistema de índices acústicos que
considera el Do central del piano con subíndice 4: Doo).
Contrariarnente a otras flautas de pan existentes en Perú, la
mayoría de las cuales posee escalas que se aproximan a las
escalas diatónicas, los anteqs tienen escalas que no recuerdan
en absoluto a las escalas europeas, y probablemente se
remontan a épocas preincaicas. Dichas escalas presentan la
característica de utilizar un intervalo más amplio (cercano a la
cuarta y cuarta aumentada) entre los dos tubos mayores,
mientras los otros tubos emiten sonidos separados por inter-
valos menores (que se asemejan a las terceras y segundas), y
que rellenan el intervalo que presentan los tubos mayores de
los anteqs pertenecientes al siguiente grupo de anteqs de
menor tamaño. Los instrumentos generalmente poseen ocho
tubos, aunque existen también anteqs de un mayor o menor
número de tubos (entre 5 y 12 tubos). Los chunchos intefpre-
tan coh sus anteqs diversos géneros de música que denorni-
nan sones y jashuas. Además, suelen representar diversos
rituales de adoración a la cn)z con múltiples pasos y figuras
coreográficas que revelan su origen remoto.
BIBLIOGRAFÍA: C. Bolaños, F. García, A. Salaza:l. Mapa de los ínstru-
tnentos ntutsicales de uso popular en el Perti, Lima, Oficina de Música y
Danza' 1978'
nuÉnIco .HACóN
'ALENCIA
AMERICO VALENCIA CHACON, musicólogo, compositor e ingeniero electrónico peruano
(Puno), se graduó en el Conservatorio Nacional de Música y en la Universidad Nacional de
Ingeniería de Lima. Becado por la Comisión Fulbright obtuvo el grado de Magister en Música
en Florida State University E.U.A., donde estudio con el distinguido investigador Dr. Dale A.
Olsen. Ha realizado también estudios de música electrónica en el Center for Music Research
de la misma universidad. Entre otras distinciones, Valencia obtuvo en 1982 el Premio
internacional de musicología CASA DE LAS AMERICAS, La Habana Cuba, con un estudio
sobre los conjuntos orquestales de sikus del altiplano peruano. En 1988, obtuvo el Premio
nacional peruano DANIEL ALOMIA ROBLES concedido por el Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología (CONCYTEC) a la mejor tesis de postgrado en el área de Música e Identidad
Nacional, donde Valencia propugna la utilización de los instrumentos andinos en la educación
y creación musical. Ha publicado diversos artículos y libros de su especialidad y ha sido
contribuidor del Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana publicado en España.
Es autor de varias piezas para piano, orquesta, instrumentos nativos y electrónicos y ha
compuesto música para cine. En la actualidad Américo Valencia es profesor del Conservatorio
Nacional de Música (Lima) y presidente del Centro de Investigación y Desarrollo de la Música
Peruana (CIDEMP). Se encuentra realizando estudios de doctorado en la Universidad de
Helsinki, Finlandia.