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Economía II

Apuntes de clase

1. Introducción al enfoque
2. Los años dorados y la hegemonía keynesiana

Profesor: Emiliano López

1. Una introducción general

La discusión central que planteamos en el segundo bloque del seminario apunta a cómo se
estabilizan y entran en crisis diferentes modos de desarrollo en América Latina y, en particular, en
Argentina. Centralmente, nos ocuparemos del análisis de la emergencia del modo de desarrollo
neoliberal, su crisis y la emergencia de un nuevo modo de desarrollo a escala latinoamericana. En
cada una de estas etapas, profundizaremos sobre las tensiones económicas y políticas que
conducen a la crisis de un orden social y las posibilidades de transición a otros órdenes.

Desde la perspectiva que planteamos, entendemos que hay varias premisas importantes sobre las
que debemos construir una lectura de los cambios en los modos de desarrollo:

- En primer lugar, comprender la interacción de escalas. Algo de esto destaca David Harvey
en sus estudios sobre los “espacios del capital” y los “espacios de esperanza”, en cuanto a
la co-determinación de escalas. Por esto, hay regularidades a escala global que tienen
incidencia en las formas nacionales de los modos de desarrollo.
- En segundo lugar, el estudio de los modos de desarrollo debe tener presente una
dimensión económica y una dimensión política. El grado de determinación de estas dos
dimensiones es variable en función de la acción de las fuerzas sociales y políticas en cada
contexto histórico específico y por tanto no puede determinarse a priori, o por
determinantes de última instancia (como lo destacaba Gramsci).
- Tercero, un modo de desarrollo puede analizarse entre dos puntos de inflexión históricos,
es decir, podemos analizar las regularidades económicas y políticas (como así también las
tensiones latentes o evidentes) en cierto período que se desarrolla entre crisis. Por
supuesto, los puntos de inflexión pueden ser de diferente profundidad y extensión a
distintos planos de la vida social. Sin embargo, para considerar un cambio en un modo de
desarrollo la crisis debe ser lo suficientemente profunda para trastocar alguno de los
pilares económicos y políticos sobre los que se construye dicho orden.
- Cuarto, no hay posibilidades de pensar una visión compleja de los modos de desarrollo sin
tener en cuenta la relación Estado-Sociedad Civil, sin una preeminencia a priori. Por
ejemplo, la visiones clásicas de la economía plantean que los “modelos económicos” se
encuentran determinados por la política estatal, exclusivamente.
- Por último, alejándonos de las lecturas que consideran los quiebres históricos entre
modos de desarrollo como completos (ya sea en el plano económico o en el político),
retomamos la necesidad del historicismo gramsciano como premisa: “El viejo mundo se
muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos”. Esta idea
nos ofrece una visión dialéctica y no determinista del desarrollo histórico.

En base a estas premisas generales y siendo esquemáticos, podemos caracterizar el desarrollo del
capitalismo a escala global a partir de la emergencia, consolidación y crisis de una variedad de
modos de desarrollo que tuvieron especificidades regionales, nacionales y duraciones diversas.

Dado que no nos interesa sólo desarrollar un debate sobre los modos de desarrollo a escala global
sino, por el contrario, comprender el aspecto geográfico como un determinante más de los
órdenes a escala nacional, debemos preguntar ¿A través de qué dimensiones analíticas abordamos
las discusiones sobre los modos de desarrollo a escala nacional?

Una síntesis posible es la siguiente:


Modo de desarrollo

Articulación Proyecto
hegemónico

Estado ampliado, bloques


Procesos económicos de
Búsqueda de los puntos sociales y fuerzas políticas
clase
de contacto
Hegemonía como dominación
consensual

Plano discursivo y no discursivo


de la hegemonía

Dado que el neoliberalismo fue, tal como plantean varios autores, un proceso global entendemos
que es importante retomar la escala global y luego adentrarnos en la discusión de la escala
nacional para entender este proceso. Como planteamos la importancia de la historicidad,
retomamos algunos de los aspectos más relevantes del orden económico-político de posguerra
para poner en debate las interpretaciones de la crisis de los años ´70 y la emergencia del
neoliberalismo. En las próximas clases iremos desglosando las posibles lecturas sobre el
neoliberalismo en América Latina y sus características a escala nacional.

2. Los años dorados y la hegemonía keynesiana

La crisis de la década de 1930 marco el final de una disputa tanto en la escala global como nacional
del proyecto del imperialismo británico. Con altos de grados de apertura comercial y financiera, las
grandes empresas de los países centrales disputaron la posición dominante en el marco del
capitalismo imperialista lo cual condujo a la exacerbación de la competencia, a un grado sin
precedentes de concentración y centralización del capital y a una participación creciente de las
finanzas en la conducción de la economía global. Este escenario se venía desarrollando desde la
primera guerra y podemos hablar de una etapa de transición que duró al menos 15 años más, en
los cuales se desarrollaron las diferentes variantes del fascismo, la Segunda Guerra y el comienzo
los primeros pasos de los Estados de Bienestar o Democracia Social.

Luego de la segunda Guerra, tanto en la escala global como en las escalas nacionales, tenemos
elementos políticos y económicos que dan cuenta de una resolución de esa larga transición o crisis
orgánica que caracterizo al período entre-guerras.
En la escala global, la posguerra significó en lo político la consolidación del imperialismo
estadounidense en el orden global. La cuestión clave es qué diferencia al imperialismo al
imperialismo estadounidense de los imperialismos precedentes. Sobre este punto hay un gran
debate aún hoy día en relación a cuáles son las formas particulares que adoptó el imperialismo
norteamericano, dónde radica la capacidad hegemónica de la conducción del orden que parece
detentar Estados Unidos y si existe una tendencia o no a la crisis de dicha hegemonía1. Lo que
consideramos clave desde el punto de vista económico es que buena parte de la reconstrucción de
Europa occidental en la posguerra estuvo fuertemente impulsada desde Washington y esto
responde al reconocimiento de una posición estructuralmente diferencial entre Estados Unidos y
el resto de los países centrales en cuanto la productividad, la tecnología y el desarrollo
empresarial. Además de esto, buena parte del poder estructural del capital estadounidense y de
Estados Unidos como un “Estado de Estados” es la injerencia en la determinación de la paridad
cambiaria internacional que surge del acuerdo de Bretton Woods en 1944. En base a esos
acuerdos, la paridad de cambio para el comercio internacional se establece en base a lo que se
conoció como Patrón Dólar-Oro, que consistía en que todas las monedas de eran intercambiables
por dólares y sólo el dólar intercambiable por oro. Esto ponía al dólar en una posición de privilegio
y a la Reserva Federal como quien podía determinar, en última instancia, la política monetaria
global.

En términos políticos, la industria cultural norteamericana, la perspectiva de su democracia liberal,


entre otras cuestiones, produjeron una aceptación por parte de los países centrales de esta
dominación. Por supuesto, que la polarización con el “modelo soviético” tildado por el imperio
como “totalitarismo”, fue de una gran productividad política para el ordenamiento del mundo
occidental en el plano político-ideológico.

Por su parte, hacia las periferias, la promesa central de inclusión al mundo se desarrolló en base a
dos visiones. La primera de carácter liberal, asociada a la teoría de Rostow del despegue por etapa
desarrollada en su Etapas del desarrollo económico y a los análisis de la convergencia en el
crecimiento de los países centrales y periféricos producidos por los teóricos de la Universidad de
Masachussets (modelo de Solow centralmente). La segunda, con cierto carácter progresista,
incluyó liberales (importancia de la inversión productiva, el capital privado nacional) con
elementos propios de una visión nacional y autónoma del desarrollo de las periferias. En particular

1
Pueden verse los textos de Perry Anderson (2002), Panitch y Gindin (2005), Arrighi (2007), entre otros.
en América Latina esta perspectiva se conformó como una ideología propia que podríamos llamar
“desarrollismo”, aunque dentro de ella incluimos diferentes visiones que van desde las más
conservadoras a las de impronta nacional-popular. Por este sentido de época, las periferias en
general y la periferia latinoamericana en particular, estuvieron más marcadas por el
distanciamiento de la política norteamericana.

En la escala nacional, más allá de las diferencias significativas entre países, se combinaron
dimensiones económicas y políticas que hicieron de esos años una singularidad en la historia del
capitalismo. En los países centrales, el proyecto que se erigió en hegemónico fue el de la social-
democracia y el New Deal estadounidense. Se construyeron una serie de consensos acerca de la
regulación de las rentabilidades del capital, la expansión de las políticas de seguridad social, la
participación de trabajadores en las ganancias de las empresas, entre otros aspectos, de los cuales
participaron sectores de clases subalternas, sectores empresariales y fuerzas políticas que
lograron acceder a la conducción del Estado. En cuanto al plano económico, el centro de la
acumulación se ubicó en la producción manufacturera a gran escala, el crecimiento centrado sobre
todo en el aumento de la maquinaria y la productividad laboral, el consumo masivo como forma
de realización del valor, los costos de la energía permanecieron bajos y la política macroeconómica
se basaba en el gasto público expansivo y la política monetaria para generar liquidez. En la
periferia latinoamericana, la articulación del plano económico y el político se sintetizaba en lo que
se dio en llamar el modo de desarrollo de Industrialización por Sustitución de Importaciones. Los
ejes de acumulación eran similares a los propuestos por el enfoque keynesiano del centro, pero
con la particularidad de reconocer la estructura productiva desequilibrada y dependiente como
impedimento para el desarrollo de un capitalismo nacional autónomo.

3. El capitalismo de posguerra y los nuevos problemas en la teoría económica

En base a esta caracterización del modo de desarrollo de posguerra, nos preguntamos sobre
cuáles son las nuevas discusiones que se desarrollan en la economía política. La visión keynesiana
de la gestión macroeconómica fue ganando peso a lo largo de los años dorados. Esa visión, sin
embargo, no involucra al conjunto de los aportes de Keynes sino más bien una lectura liberal que
marginó a todas las visiones que podríamos ubicar en un “keynesianismo de izquierda”, tanto de la
academia como de la gestión de la macroeconomía. Esa visión que se convirtió en dominante en el
campo de la teoría económica, de carácter fuertemente tecnocrático, puede nombrarse como
síntesis neoclásica-keynesiana. Para esta lectura lo más importante del aporte de Keynes que logró
incluir dentro del paradigma neoclásico de la economía de corto plazo, es cómo se gestiona la
política económica. Más alejados de esta visión, tanto los autores post-keynesianos como los
marxistas de diferentes ramas, acordaban en que el debate central de los años dorados era el
vínculo entre crecimiento y distribución del ingreso nacional, entre acumulación y apropiación de
ganancias-salarios.

En términos generales, la dinámica de crecimiento y distribución de ingresos que se desarrolla en


los años dorados podemos caracterizarla como un modelo de crecimiento guiado por los salarios
(o “wage-led”). La forma lógica de explicación del patrón de acumulación es el siguiente:

La dinámica del régimen de crecimiento


fordista o régimen de crecimiento wage-
led:

SR C

PR I

PBI

Los incrementos de productividad del trabajo (PR) que se generan a partir de la incorporación de
maquinaria y equipo a la producción manufacturera se transfieren, en buena medida, a los
incrementos salariales (SR) a través de las negociaciones entre sindicatos y empresario en cada
rama de la producción. El aumento del salario redunda en mayor consumo popular (C), por lo cual
una parte mayoritaria del valor producido se realiza en las propias fronteras nacionales. Este
incremento del consumo de por sí se cuenta como parte del Producto Bruto Interno (PBI), pero
además, los empresarios incrementan la inversión ante lo aumentos de consumo pues dichos
aumentos del consumo permiten una ganancia más elevada vía la escala (cantidad de bienes y
servicios vendidos). El incremento de la inversión provoca, también, aumentos del PBI.

Este es el “círculo virtuoso fordista”, que otorga una explicación a las potencialidades de
crecimiento continuo durante al menos 25 años para los países centrales.

4. Preguntas abiertas para la próxima clase


- ¿Cuáles son los potenciales problemas que puede tener el ciclo de crecimiento fordista o
guiado por los salarios?
- ¿Cuáles son los puntos de fuga o problemas centrales de la explicación keynesiano-
fordista del orden de posguerra si tomamos en cuenta la condición periférica,
dependiente y abierta de las economías latinoamericanas?
- ¿Qué aspectos se articularon para provocar la crisis del orden de posguerra y la
emergencia del neoliberalismo como un proyecto hegemónico viable?

Bibliografía recomendada

La bibliografía básica para esta clase es:

- Dúménil, G.y Lévy, D. (2007). Salida de crisis y nuevo capitalismo, caps. 1 a 3.


- Frieden, J. (2007). Capitalismo global. Cap. 10
- López, E. (2015). Los años post-neoliberales, Cap. 1.

Además de estos, recomendamos los siguientes textos para profundizar:

- Para el tema del enfoque analítico en la lectura de los modos de desarrollo ver la tesis
doctoral de Francisco Cantamutto (2015) “El orden político kirchnerista”, el texto de
Harvey (2004) “Espacios de Esperanza” para la discusión de las escalas geográficas y
algunos de los textos de Gramsci de los cuadernos de la cárcel. En particular, puede ver
Cuaderno 11 y “Notas sobre Maquiavelo”. También puede consultarse el capítulo 3 de
López (2015) “Los años post-neoliberales.
- Para la discusión de los años dorados, más centrado en el sistema monetario, puede verse
el texto de Barry Echengreen (1996). La globalización del capital, en particular el capítulo
4. Otros textos de interés: Aglietta (1999) “Regulación y crisis del capitalismo” y Baran y
Sweezy (1968) “El capital monopolista”.
- Sobre las interpretaciones de la crisis de los ´70, Brenner (2006) “The economics of Global
turbulence”, capítulos 1 y 2. También Harvey (2007). Breve historia del neoliberalismo.