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Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo

PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA CONSEJO NACIONAL DE ASUNTOS URBANOS (CONAU) República Dominicana

LINEAMIENTOS DE POLITICAS DE DESARROLLO URBANO

PARA LA CIUDAD DE EL SEIBO

Dra. Amparo Chantada Lic. José Rafael Peguero Arq. Juan Torres Arq. Luis Felipe Berroa

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo

PROLOGO

Dentro de las atribuciones que posee el Consejo Nacional de Asuntos Urbanos (CONAU) está, entre otras, definir las Políticas de Desarrollo Urbano-Regionales, así como las normativas urbanas necesarias para una adecuada implementación, sustentada en una amplia participación. Es por esto, que Los Lineamientos de Políticas de Desarrollo Urbano que se realizan para las diferentes ciudades del país, constituyen una línea directriz de hacia dónde dirigir las acciones para el desarrollo y fortalecimiento de cada uno de sus asentamientos urbanos, tanto en el orden local como en su contexto regional y el entorno de influencia del mismo. Dichas acciones deberán orientarse e implementarse a corto, mediano y largo plazo a través de las articulaciones con el Gobierno Central y el Gobierno Local.

Estos Lineamientos de Políticas de Desarrollo Urbano son realizados por expertos consultores en materia de Planificación Urbana, Ordenamiento Territorial y Aspectos Sociales, a solicitud de este Consejo Nacional. Dichas consultorías, conjuntamente con la Política Nacional de Ordenamiento Territorial Urbano y la Ley de Uso de Suelo Territorial Urbano, constituyen el conjuntos de estudios elaborados oficialmente sobre los asentamientos humanos para la República Dominicana.

La matriz metodología empleada por los consultores, se basa en la actualización cartográfica, levantamiento de campo, entrevistas, investigación en libros y documentos existentes, diagnósticos de la situación actual, así como en la definición de los lineamientos de políticas y las propuestas de los proyectos para su desarrollo local y regional.

El Consejo Nacional de Asuntos Urbanos (CONAU), en nombre de la Presidencia de la República, se complace en ofrecer a las autoridades y a toda la ciudadanía en general, estos documentos, considerados como un valioso aporte a fin de orientar en la toma de decisiones futuras, para beneficio de cada uno de estos centros urbanos, los cuales podrán ser desarrollados por ambos Gobiernos (local y central), así como por la Sociedad Civil de cada una de las ciudades a ser consideradas.

Arq. Augusto Sánchez Cernuda Presidente CONAU

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo

CAPÍTULO I : INTRODUCCIÓN

5

Antecedentes

6

Objetivos

6

Marco conceptual

7

Metodología

11

CAPÍTULO II : LA REGIÓN ESTE DE LA HISPANIOLA

14

GEOGRAFÍA FISICA Y GEOMORFOLÓGICA DE LA REGION ESTE

15

Localización de la isla Hispaniola

15

Geomorfología y geología

15

Climatología de la Llanura Oriental

21

Hidrografía de las Llanuras del Caribe y de Miches

22

Zonas de vida de la Llanura Oriental

23

Pedología (suelos) de la Llanura Oriental

26

HISTORIA DE LA OCUPACIÓN DEL SUELO DE LA REGIÓN ESTE

28

Historia evolutiva de los principales centros urbanos y conformación de las provincias

28

El peso de la historia en la apropiación del espacio

31

Una lenta y progresiva desagregación de la provincia de El Seibo

31

Origen de la especialización de la Llanura Oriental

32

CAPÍTULO III :

LA REGIÓN ESTE DE LA HISPAÑOLA EN EL SIGLO XXI LA POBLACIÓN: EVOLUCIÓN Y TENDENCIAS ACTUALES

35

Población, evolución, tendencias recientes de la región Este

37

Crecimiento poblacional 1920-1935

37

Crecimiento poblacional 1935-1960

40

Crecimiento poblacional post 1960

41

Crecimiento reciente 1970-1993

42

La población urbana

45

Los centros urbanos

46

La población rural

50

Las migraciones

51

LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS DE LA REGION ESTE

52

Las actividades agropecuarias en la región Este

52

Las actividades pecuarias en la región Este

55

Distribución por provincias de las actividades productivas en la región Este55

Actividades económicas industriales en la región Este

55

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La industria azucarera del Central Romana

56

Los otros ingenios

57

El furfural

58

La fabrica de cemento

58

Las zonas francas industriales

59

El sector turismo

60

El sector comunicación, transporte marítimo y aéreo

61

El sector financiero

65

LOS SERVICIOS EN LA REGIÓN ESTE

65

El sector educación

65

El sector salud

66

Los niveles de pobreza en la región Este

71

Situación de la pobreza y escala de pobreza en la región Este

71

La situación de la pobreza en los centros urbanos de la región Este

72

Las inversiones del Estado dominicano en la región Este

74

ANÁLISIS POTENCIALIDADES Y DEBILIDADES DE LA REGIÓN ESTE

POTENCIALIDADES

74

Recursos hídricos

74

Recursos mineros

75

Recurso playa-sol

76

Recursos pesqueros

77

Recursos naturales, áreas protegidas y potencial ecológico y arquitectónico de la región

Este

80

DEBILIDADES

81

El problema de la tierra y de la reconversión agrícola

81

El problema de la densidad poblacional en la Cordillera Oriental

81

La concentración de las inversiones privadas y estatales

81

La falta de diversificación en el área turística

82

La falta de integración regional

82

CAPÍTULO IV : LA PROVINCIA DE EL SEIBO

83

La biogeografía de la provincia de El Seibo

84

La fauna

84

La flora

85

La división administrativa actual y futura de El Seibo

85

El Seibo como provincia

86

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Relaciones con las secciones rurales, Distrito Municipal y municipio de Miches

89

Evolución de la población de la provincia de El Seibo

92

Población urbana de la provincia El Seibo

92

Población rural de la provincia el Seibo

93

Producción agrícola de la provincia El Seibo

94

La situación de la pobreza en la provincia de El Seibo

94

ANÁLISIS POTENCIALIDADES Y DEBILIDADES DE LA PROVINCIA DE EL SEIBO

96

CAPÍTULO V : EL MUNICIPIO SANTA CRUZ DE EL SEIBO

98

LA CIUDAD DE EL SEIBO

100

Fundación

100

Localización

100

La topografía

100

Climatología

101

Los ríos de El Seibo

101

EVOLUCIÓN HISTORICA DE LA CIUDAD DE EL SEIBO

102

. Los troncos de familia en la ciudad de El Seibo

110

DIAGNÓSTICO URBANO DE LA CIUDAD DE EL SEIBO

111

Morfología urbana de la ciudad de El Seibo

111

El uso del suelo de la ciudad de El Seibo

112

Vialidad, estado de las vías y transporte inter-urbano

115

Los servicios en la ciudad de El Seibo

118

Los equipamientos urbanos en la ciudad de El Seibo

121

Las actividades productivas en la ciudad de El Seibo

127

El estado de la vivienda en la ciudad de El Seibo

129

.

Los materiales de construcción de las viviendas

131

.

La ciudad y los grupos sociales en la ciudad de El Seibo

133

La confortabilidad de la ciudad de El Seibo

135

La tierra en El Seibo

137

.

El valor de la tierra en la ciudad de El Seibo

137

.

La propiedad de la tierra en la ciudad de El Seibo

139

La gestión de la ciudad de El Seibo

141

Perfil ambiental de la ciudad de El Seibo

146

CAPÍTULO VI: ESCENARIO 1: PREVISIBLE de la ciudad de EL SEIBO

149

CAPÍTULO VII: ESCENARIO II: DESEABLE de la ciudad de EL SEIBO

154

LISTA DE MAPAS

161

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo

CAPITULO I :

INTRODUCCIÓN:

.

Antecedentes

.

Objetivos

.

Marco conceptual

.

Metodología

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo

ANTECEDENTES:

El estudio urbano de El Seibo se enmarca dentro de la política general del CONAU de formular políticas de desarrollo urbano en las principales ciudades del país, a partir de diagnósticos sobre sus estructuras, su población, sus funciones y actividades.

La política trazada por el CONAU ha sido publicada en el documento denominado “Política Nacional de Desarrollo y Ordenamiento Territorial Urbano” (PNDOTU) que establece los lineamientos generales y fundamentales para que todas las políticas urbanas tengan una misma sustentación y sean orientadas hacia la consecución de un desarrollo acorde con tres grandes conceptos basados en la sustentabilidad ambiental, la equidad social y la competitividad económica.

En función de estos fines, la consultoría tuvo como meta la elaboración de un instrumento estratégico que permita:

a) conducir de forma racional el proceso de desarrollo urbano de El Seibo;

b) programar las acciones de manera ascendente según las urgencias y

c) financiar esas acciones en función de las necesidades y prioridades del sector privado y del sector público.

Este instrumento estará compuesto por lo tanto, por planes, programas y proyectos de corto, mediano y largo plazos.

La consultoría fue realizada por un equipo pluridisciplinario compuesto por dos arquitectos, Juan Torres y Luis Felipe Berroa, un sociólogo, José Rafael Peguero y la coordinadora del equipo, Amparo Chantada, geógrafa y planificadora territorial. La escasa información sobre la ciudad de El Seibo hizo el trabajo un poco más complicado, ya que no se encontró en las bibliotecas universitarias, tesis sobre la ciudad, ni publicaciones en la prensa, ni ninguna investigación reciente sobre la misma. El equipo supo, en la marcha de la investigación de terreno, que existe un libro sobre la ciudad, la provincia y su historia, producto de un concurso realizado por la Comisión de Apoyo al Desarrollo Provincial, libro aún inédito y que no pudimos consultar por ese motivo.

OBJETIVOS:

Objetivo general:

. Proponer lineamientos de política de desarrollo estratégico urbano para el municipio de El Seibo, en la provincia El Seibo. Esos lineamientos se plantearán sin descuidar el análisis a la región natural que rodea la ciudad de El Seibo, región proveedora de las materias primas Agrícolas que comercializa El Seibo, elaborando estrategias y programas que tomen en cuenta las especificidades regionales y culturales en función de los obstáculos que sean detectados.

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Objetivos específicos:

. Realizar un diagnóstico exhaustivo sobre la zona urbana de El Seibo partiendo de un enfoque conceptual que sitúa la ciudad como producto de relaciones económicas y sociales que se forman en una región y que encuentran en la ciudad el soporte material y cultural de su

realización.

. Analizar las relaciones económicas y sociales que se tejen en la región y que producen las formas y las modalidades del crecimiento urbano de la ciudad,

. Analizar la situación que prevalece en la zona rural del municipio El Seibo que rodea la

ciudad y que se ubica principalmente en las primeras estribaciones de la Cordillera Oriental al

norte y hacia el sur, en la llanura.

. Comprender las relaciones existentes entre la provincia de El Seibo y las provincias de la Altagracia, La Romana, Hato Mayor, San Pedro de Macorís que conforman la región Este (Yuma) en la regionalización actual.

. Evaluar las potencialidades y limitaciones que presenta la ciudad para la implementación de políticas orientadas a corregir esas deficiencias y a potenciar los recursos naturales y humanos disponibles, que conforman el capital social de El Seibo.

. Establecer una jerarquización de los programas que se podrían implementar proponiendo

fuentes de financiación adecuadas a la situación socio-política de la subregión Yuma.

. Elaborar un plan de trabajo para la Oficina de Planeamiento Urbano de El Seibo, ya que esa oficina acaba de ser creada recientemente a pesar de que el municipio tiene más de 70.000 habitantes, según el censo de 1993.

MARCO CONCEPTUAL:

Toda investigación social y dentro de ella la de lineamientos de políticas urbanas, debe partir de un marco lógico conceptual que se basa en definir con claridad:

a) los objetivos reales que se persiguen,

b) los límites espaciales del problema estudiado y

c) los instrumentos de medición y de apreciación que se utilizarán , durante el proceso investigativo.

Es obvio, que en función de los objetivos, se utilizarán determinados conceptos, se analizarán procesos y se aplicarán métodos diferentes: encuestas cuantitativas y cualitativas, entrevistas selectivas o entrevistas más informales pero de informantes usuarios de elementos o partes de

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo la realidad analizada. Entre esos métodos, los que resultan imprescindibles, si consideramos la región como producto de un proceso de construcción social, son los métodos de análisis de la

historia, cronología, procesos sociales, procesos económicos, los métodos de la geografía como el análisis espacial, el tiempo y el espacio, el análisis regional como marco espacial y los procesos que se inscriben en él y en el tiempo.

Para llegar a proponer políticas urbanas correctoras es imprescindible entender las causas fundamentales de los procesos observados y de los desequilibrios o diferencias de desarrollo que se observarán en las relaciones sociales y económicas regionales y que tendrán expresiones positivas o negativas en la organización espacial de la ciudad, en la distribución de los bienes y servicios y en su circulación.

Por los mismos motivos, se identificarán los agentes sociales y económicos, privados y entidades públicas que por su posición o relación en la ciudad, representen intereses y redes que puedan dinamizar procesos e interferir con la realidad social y urbana.

El papel de las instituciones privadas y públicas es de primer orden para la regulación de las actividades, la localización de las inversiones y su relativa importancia en la ciudad. El Estado y sus diferentes representaciones regionales, el ayuntamiento con sus oficinas técnicas de planificación y ordenamiento, las grandes empresas, deben ser analizados como agentes así como dinamizadores y promotores de los cambios y situaciones que ocurren en las ciudades, las regiones y en particular en El Seibo, la ciudad estudiada.

Nuestras premisas para la realización de esa investigación-evaluación son de tres órdenes: la región y la ciudad y las políticas de desarrollo urbano que inciden en ellas:

1. La región: es una unidad geográfica natural, en general con cierta homogeneidad. Puede ser un valle, una zona montañosa, una llanura, pero puede ser también la suma de todos esos accidentes geomorfológicos y poseer zonas de poca altitud y accidente, un valle con vertientes de dos sistemas montañosos que lo bordean (como es el caso del valle del Cibao, que cuenta además con una cordillera costera y una pequeña franja costera). La topografía, la geomorfología, la geología, la climatología y los suelos están interrelacionados y tienen una incidencia fundamental en la localización de las ciudades, su expansión, su conformación, su producción y sus relaciones con otras ciudades. Sin caer en un determinismo geográfico, son elementos a tomar en cuenta obligatoriamente al momento de evaluar el sitio, base de la expansión física de la ciudad y de su expansión.

En general, las regiones bien identificadas tienen una vida económica propia, diversificada, en espacios subregionales, los cultivos y su permanencia fomentan entonces, una cultura singular, hábitos y bailes, dialectos y prácticas que la identifican. Su red urbana se caracteriza por tener ciudades que cumplen distintas funciones en torno a sus culturas productivas y se organizan de manera funcional alrededor de un centro urbano regional.

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La región tiene unos espacios más valorizados que otros, fácilmente identificables, esto permite en caso de planificación regional, que los desequilibrios o desigualdades detectados, puedan ser remediados con políticas públicas correctivas. La regionalización hace más eficiente la acción del gobierno a través del territorio nacional: a) al poner de manifiesto la necesidad de adoptar medidas especificas y diferenciadas para cada región y b) al permitir evaluaciones comparativas de la eficacia de sus políticas, planes y programas realizados a través del territorio nacional.

2. La ciudad: la ciudad no nace de manera espontánea, no crece por sí misma, sino merced a las regiones que las crean con el fin de realizar ciertas tareas en lugares específicos. La ciudad por lo tanto se localiza en aquellos sitios que reúnen condiciones específicas, de centralidad, que les permiten desarrollar funciones con mayor ventaja. Por lo tanto, la ciudad presta servicios y organiza una comunidad alrededor de determinadas ventajas en relación con otra ciudad y en caso general, con relación a su zona rural. La calidad de los servicios y el volumen de los bienes de consumo de cada ciudad determina la jerarquización de los centros urbanos en una región en función del nivel poblacional que demanda tales bienes. Cada región tiene en general, una capital regional: esta es considerada centro regional que brinda servicios y bienes en función de una adquisición menos frecuente por un mercado mayor y territorialmente cada vez más extenso. Luego, las ciudades se organizan en función de determinados atributos a menor escala.

3. Las políticas de desarrollo urbano son líneas directrices de las acciones y prácticas gubernamentales y municipales que inciden en la región y en las ciudades. Representan mecanismos que orientan las inversiones públicas y privadas para la corrección de las desigualdades socio-económicas o desequilibrios intra regionales que se pueden observar en una misma región. Orientan los flujos de capitales y de bienes de consumo, modifican por lo tanto flujos poblacionales, son capaces de interferir en procesos migratorios y dinamizar poblaciones hacia polos urbanos beneficiados.

Las políticas urbanas en República Dominicana deben coadyuvar a la superación de situación de pobreza que incide no solamente a lo largo de la frontera sino en zonas del país donde la dinámica económica tiene limitaciones estructurales como la tenencia de la tierra, la productividad, la accesibilidad, el acceso a la riqueza. Esas políticas deben en todos los casos propiciar la sustentabilidad ambiental, la equidad y la competitividad; esa trilogía es difícil de conseguir si no se parte de un pacto social con todos los actores y agentes económicos involucrados en el proceso de desarrollo social

y económico.

Si las políticas urbanas tienen factibilidad cuando tratan de acciones de corto plazo,

otra situación se presenta cuando tratan de acciones de largo plazo: el pacto social pasa

a ser político, sólo este es capaz de garantizar la continuidad en las acciones contra la pobreza y los desequilibrios regionales.

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Los principales indicadores a considerar son de orden:

Poblacional,

Económico,

Geográfico,

Institucional

Esos indicadores nos proporcionan un esquema de subordinación urbana, que pone de manifiesto el rol urbano y su grado de relación con el medio ambiente rural, en particular al analizar el procesamiento de la materia prima regional y su canalización ulterior hacia los mercados de consumo. Por otra parte, evidencian los centros de prestación de servicios y de distribución de bienes de consumo. Este esquema nos permite ponderar mejor el orden de subordinación de los centros urbanos e identificar una jerarquización regional.

Los aspectos demográficos nos indican la relativa importancia de los principales centros de población. Su dinamismo poblacional y su distribución espacial nos permite definir su jerarquía en centro regional, subcentro regional o centro urbano rezagado, son indicadores de zonas económicas prósperas, en vía de prosperidad o en franco proceso de estancamiento o ya estancada.

Los factores económicos nos facilitan la identificación de la interdependencia inter-urbana. Ello es necesario para comprender la estructura regional y la subordinación de los diferentes centros urbanos que existen. La función urbana se mide sobre la base de la composición de la fuerza laboral y permite una clasificación en función de la relación con e medio ambiente rural: será de tipo urbano puro, o urbano-rural o rural. Otro medidor es el flujo y dirección de las mercancías que entran y salen de la ciudad.

Los factores geográficos son de primera importancia. La región puede ser una unidad geográfica homogénea, como un valle o una cordillera, pero la región puede presentar varias unidades: cordillera, valle, llanura costera. Para que sea región, esos espacios geográficos deben mantener relaciones de complementariedad y de dependencia. De lo contrario, estamos en presencia de espacios geográficos afuncionales que no conforman una región. Las divisorias de aguas son en general los límites de las regiones, lo que dificulta la interacción interregional.

Los aspectos institucionales, inversiones públicas en particular, nos demuestran el grado de intervención del gobierno, el papel que juegan sus inversiones para fomentar dinamismo, su concentración geográfica, el papel de sus organismos descentralizados o desconcentrados según el modelo que impera en el país. Son estos los que contribuyen al fortalecimiento de la base económica urbana, de los centros y subcentros regionales a partir de la concentración de las inversiones en obras e infraestructuras urbanas y regionales, en saneamiento ambiental, en construcción de vías de acceso y caminos vecinales, en concentración de empleados públicos en las oficinas gubernamentales.

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METODOLOGÍA:

ETAPAS Y PROCESO METODOLÓGICO:

1. REVISIÓN Y PROCESAMIENTO DE LA DOCUMENTACIÓN EXISTENTE:

Ya hemos señalado la gran dificultad a la cual nos enfrentamos, al no encontrar publicaciones o libros o estudios sobre esa ciudad. Un libro sobre El Seibo ganó un tercer lugar en el concurso que organizo la Comisión de Apoyo al Desarrollo Provincial, en el periodo 1996-2000, sin embargo esa investigación no ha sido publicada, a la fecha y no se ha podido consultar su borrador.

Para los datos poblacionales, censos y datos económicos, se ha consultado las oficinas gubernamentales como la Oficina Nacional de Planificación (ONAPLAN), la Dirección General de Impuestos Internos, la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), la Secretaria de Agricultura (SEA), la Secretaría de Salud Pública (SESPAS), la Secretaría de Educación (SEEC) en la capital. Las visitas en esas dependencias en El Seibo tuvieron muchas

limitaciones de orden administrativo ya que existe una fuerte tendencia a la centralización

y

la concentración de las informaciones en la capital, Santo Domingo.

2.

VISITAS EN SITU:

El diagnóstico urbano comprendió no solamente los niveles de calidad de los bienes

inmobiliarios, sino la calidad de los terrenos en los cuales están asentados, la accesibilidad

o sea la calidad de las vías de acceso y sus funciones, las infraestructuras existentes, su

uso, los servicios brindados en la ciudad y su acceso por la población. En uno de los recorridos en la ciudad, pudimos penetrar en la Iglesia Santa Cruz de El Seibo, en proceso de restauración por la Oficina de Patrimonio Monumental, adscrita a la Secretaría de Cultura, gracias a los buenos oficios del ingeniero restaurador encargado de la obra, Ing. Guillermo Selman y su equipo.

3. FOTOS AÉREAS:

Se utilizó:

a) el último vuelo de fotografías aéreas realizado en el país, propiedad del

Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI) fotos tomadas a una escala de 1:20.000,

b) el mapa topográfico del Instituto Cartográfico Militar realizada a escala de

1:50.000

4. ENTREVISTAS E INFORMANTES:

En las visitas a la ciudad de El Seibo, entrevistamos a distintas personalidades políticas y civiles de la ciudad, en su lugar de trabajo o de descanso. Así se entrevistó a la señora gobernadora de El Seibo, Lic. Rosario Beras de Jacobo, a la diputada recién electa, Arq. Soraya Chahín, al síndico recién electo, Reynaldo Valera y en particular al Arq. Luis Martinez, director de la recién creada oficina de Planeamiento Urbano del Ayuntamiento

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Municipal y se entrevistó a funcionarios de las demás dependencias como son: la oficina provincial de Salud Pública, la Secretaría de Agricultura, el distrito educativo de El Seibo, su técnico de Participación comunitaria, Lic. Evaristo Bueno, a la Dirección General de Impuestos Internos, la Oficina de Estadística, la Dirección General de Desarrollo de la Comunidad, la Secretaría de la Mujer, la Asociación de productores de cacao de la provincia El Seibo, a diferentes ingenieros que trabajan para el Instituto Nacional de Agua Potable y Alcantarillado (INAPA), la Secretaría de Obras Públicas y Pro comunidad.

Entrevistamos al médico, historiador y escritor del Seibo, Dr. José Peguero Constanzo, al

dueño de la fábrica de Mabo Seibano, Sr. Otto y a varios propietarios de fincas ganaderas de la

zona y a obreros de los campos de

pobres recién alojadas en el barrio Villa Guerrero, sobre el origen del asentamiento y su motivación para invadir terrenos de propiedad privada.

Se entrevistó a alrededor de 50 familias

5. ANÁLISIS CON GRUPOS FOCALES:

Utilizamos ese método de entrevistas para comprender aspectos cualitativos como la composición social de El Seibo, la cultura, la autoestima, la valoración de los espacios y lugares seibanos, la valoración de elementos culturales como son el caballo, la corrida de toros, la caña de azúcar y los haitianos en la zona, es decir para comprender el lugar que ocupa cada elemento cultural en su imaginario. El grupo focal permite además entender el lugar del grupo social en las relaciones de poder y con el Estado, dado la conformación especifica de la región Este, tanto a nivel social como jurídico en torno a la tenencia de la tierra. Esa relación es histórica y las entrevistas selectivas nos permitieron comprender las razones de su permanencia actual, en El Seibo.

6. ANALISIS DEL ESCENARIO ACTUAL Y PROYECCIÓN DEL ESCENARIO PREVISIBLE DE DESARROLLO URBANO DE EL SEIBO:

Se analizará las tendencias del crecimiento y sus dificultades, obstáculos e inercias locales y regionales así como sus potencialidades para prever el escenario tendencial de crecimiento. Se aplicará el análisis PODA (potencialidades, obstáculos, debilidades y amenazas) de los factores externo e interno.

7. FORMULACIÓN DEL ESCENARIO DESEABLE:

Tomando en cuenta las dificultades y los obstáculos detectados para un desarrollo sustentable, se formularán lineamientos de políticas y sus alcances posibles a partir de una priorización y jerarquización de los problemas y los alcances con relación a planes, programas, proyectos, financiamiento y separación de las intervenciones en función de los niveles local, regional y central de las instituciones.

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8. OFICINA DE PLANEAMIENTO URBANO del AYUNTAMIENTO MUNICIPAL de EL SEIBO:

Dada la circunstancia de que esa oficina inicia sus actividades cuando se origina esta investigación, se recomendará a la oficina planificadora municipal las grandes líneas de acción posibles para una regulación y planificación a corto plazo de las iniciativas urbanas locales:

construcción, transporte, expansión futura, política de captación de tierras, consolidación tejido urbano existente, mejoramiento de los servicios existentes, proyección de futuras áreas de servicios, recuperación y restauración del patrimonio arquitectónico seibano y de los valores culturales y el posicionamiento de El Seibo como una opción regional de desarrollo eco turístico en el camino a destinos turísticos tradicionales de sol y playa. La propuesta debe llevar a la integración de los enclaves turísticos costeros con el desarrollo ecoturistíco de El Seibo, la zona de caña y las pequeñas aldeas campesinas en la Cordillera Oriental fomentando actividades ligadas a la cultura de la zona, lo que pasa por una revalorización de la cultura en general.

9. DATOS DE POBLACIÓN:

Debemos señalar que hemos analizado los datos poblacionales y demográficos, en general, sobre la base del censo de 1993. Al momento de nuestra investigación, el Estado dominicano estaba realizando el censo del 2002. Siempre hemos mantenido la esperanza de poder agregar los análisis de los datos poblacionales actuales, pero a la fecha los resultados preliminares no son conocidos. Se inician las publicaciones fraccionadas pero podemos apostar a una tendencia general en la zona, al despoblamiento de las áreas rurales y el crecimiento vertiginoso de Higuey y La Romana transformándose en los dos polos momentáneos del desarrollo de la región. Decimos momentáneo porque descansa en dos actividades : las zonas francas industriales y el turismo y cualquier impasse pueden llevar ese polo al fracaso. Ejemplo de esa situación es la competencia que llevan los polos de Bávaro, Punta Cana y Casa de Campo por la primacía en la zona. Las zonas francas tienen un futuro incierto ya que dependen de los niveles de competitividad de los salarios en la región; la firma del ALCA, entre Méjico y los Estados Unidos, pone en peligro el porvenir de los establecimientos ubicados en las zonas francas del país, en particular los que se instalaron en La Romana. Por lo tanto no se puede predecir el futuro exacto de ese polo de desarrollo que es a la vez industrial y turístico.

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CAPITULO II:

LA REGIÓN ESTE DE LA HISPANIOLA:

GEOGRAFÍA FISICA Y GEOMORFOLÓGICA DE LA REGION ESTE:

Localización de la isla Hispaniola

Geomorfología y geología

Climatología de la Llanura Oriental

Hidrografía de las Llanuras del Caribe y de Miches

Zonas de vida de la Llanura Oriental

Pedología (suelos) de la Llanura Oriental

HISTORIA DE LA OCUPACIÓN DEL SUELO DE LA REGIÓN ESTE

Historia evolutiva de los principales centros urbanos y conformación de las provincias

El peso de la historia en la apropiación del espacio

Una lenta y progresiva desagregación de la provincia de El Seibo

Origen de la especialización de la Llanura Oriental

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GEOGRAFÍA FISICA Y GEOMORFOLÓGICA DE LA REGION ESTE

Localización de la Isla Hispaniola: Mapa No 1

La isla Hispaniola se sitúa en la latitud norte entre el 17º36 y el 19º58 (en relación con el Ecuador, grado 0o) justo debajo del Trópico de Cáncer (23º5). Esa localización la define como subtropical. En relación con el meridiano 0o de Greenwich, está situada en la longitud oeste de 68º19 y 74º, en el mar Caribe. La Isla es compartida con otra Nación: Haití.

El territorio de República Dominicana tiene una

longitud oeste es de 68º19 al 72º01.

Esa localización la define con un país pequeño, en una posición subtropical.

La Isla de la Hispaniola tiene por lo tanto, un clima subtropical, por su localización en relación con el Trópico y por su posición en relación con el Océano Atlántico que le confiere matices pero además es la Isla con mayores alturas en el Caribe, lo que produce micro climas distintos en varios puntos de su geografía

Con una extensión de 48,442 km2, un perímetro de 1,963 Km (1,575 Km de costas y 388 Km de frontera con Haití) la Hispaniola tiene una extensión de Cabo Engaño al este hasta Jimaní al oeste de 390 Km y de Cabo Isabela al Norte a Cabo Beata al sur, de 265 Km, es pequeña, por lo tanto todos sus recorridos, norte a sur y este a oeste, se hacen en pocas horas:

esa observación es válida para los ciclones, tormentas o brisas de los alisios.

GEOMORFOLOGÍA Y GEOLOGÍA

La llanura costera del Este: Mapa No 2

Lo que comúnmente se denomina la región Este de la Hispaniola es una inmensa llanura costera, casi uniforme topográficamente, de pocas alturas pero constantes, pocos metros sobre el nivel del mar. Está delimitada al norte por la cordillera Oriental, que es una prolongación de la cordillera Central, al este por la Sierra de Yamasá, al oeste por el canal de la Mona que nos separa de la isla de Puerto Rico y al sur por el mar Caribe con una estrecha franja costera norte, llamada llanura norte de la Cordillera Oriental o de Miches, que bordea la cordillera Oriental y la bahía de Samaná.

La Llanura costera del Caribe o de la región este de la Hispaniola, situada frente al Océano Atlántico, es la más extensa de las llanuras del país, mide más de 240 Km y tiene una extensión de 4,700 km2 desde la cuenca del Yuma a la del Ozama. Está constituida por una serie de terrazas de calizas recientes, del Cuaternario, que forman escalones partiendo progresivamente del sur de la costa, frente al mar Caribe hacia el norte hasta la cordillera Oriental que forma una estrecha llanura costera frente a la bahía de Samaná. La llanura no tiene pendiente en su parte central (0,28 %) es casi llana. Esas calizas arrécifales se formaron con corales y calcio disuelto en el agua de un mar poco profundo que conformaba el paisaje en el Pleistoceno. Todos los ríos de esa llanura son alógenos a esa llanura ya que nacen en la vertiente sur de la cordillera Oriental, de formación geológica diferente a la llanura.

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Por esos motivos, todos los ríos en el principio de su curso son torrentes que bajan de alturas promedio de 500 mts. (pendiente de 2 a 3 %) para pasar después por terrenos de pocas alturas, sin pendiente, casi uniformes, donde pueden ampliar sus cursos para terminar en el mar Caribe formando estuarios bordeados de ciénagas.

Los ríos de la llanura son: el Yuma (60 Km) el Chavón, el Dulce, el Cumayasa, el Soco, el Seibo y el Higuamo. Algunos ríos que desembocan más al este de la llanura como los ríos Yuma y Chavón, forman cañones por tener que sobre imponerse a terrazas más importantes de rocas calizas que forman el sustrato del Parque Nacional del Este (a partir de la Romana hasta Boca de Yuma).

La cordillera Oriental: Mapa No 3

Al norte de esa llanura, después de un pie de monte se vislumbran las alturas de la cordillera Oriental. Se extienden desde la zona de los Haitises al oeste, hasta cerca de Miches, al norte, paralela a la costa Atlántica, al norte de El Seibo, a lo largo de 80 Km con una extensión de aproximadamente 780 km2. Sus elevaciones son de poca altitud, la loma El paquito con 879 mt. el Janabo con 650 mts. y la Tallota con 645mts. Es de origen cretácico de la era secundaria, constituida de rocas ígneas o volcánicas metamórficas y sedimentarias en sus laderas sur. Tiene muchas cavernas y grutas que constituyen un patrimonio natural importante por sus reservas en agua y un patrimonio ecológico de suma importancia por sus potencialidades de desarrollo ecoturistíco. La cordillera Oriental bordea una estrecha franja costera que constituye otro de los sistemas geomorfológicos de la Llanura Costera Este del país.

El pie de monte de la cordillera Central está comprendido entre la cordillera Oriental y la llanura costera, con un área de 1,556 km2. Es la zona de transición donde las alturas se reducen y los ríos corren a lo largo de ese pie de monte formando surcos y cárcavas, por estar a esas alturas y debido a la pendiente, torrentes que se dirigen hacia el Sur, en la llanura, casi llana. Esto los convierte en ríos más apacibles.

La llanura costera norte de la cordillera Oriental:

Esa llanura de formación cuaternaria, reciente, es una estrecha banda (de 2,565 km2 con una anchura de entre de 10 y 24 Km con 100 Km de longitud total) que se extiende desde los Haitises, al oeste hasta la laguna de Nisibón, al este. Es una zona constituida principalmente de ciénagas y depósitos de arena que vienen conformando puntas o flechas producto de la combinación de tres factores climáticos diferentes: a) los vientos que soplan regularmente de este a oeste en la Bahía de Samaná, b) la corriente marítima dominante y constante que recorre la bahía de este a oeste y c) los sedimentos que arrastran los ríos Yabón, Maimón y Anamuya que desembocan en la Bahía después de un corto recorrido en la vertiente norte de la cordillera Oriental.

Esas flechas o puntas como Punta Ratón, Punta Icaco y Punta Redonda constituyen paisajes frágiles, en proceso de formación y de evolución ya que su fase final es el cierre de

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la punta para formar lagunas costeras, como ocurrió con las lagunas Redonda, del Limón y de Nisibón. En dirección este, la llanura se amplia para confundirse con la llanura costera del Este desde Miches hasta Nisibón, Bávaro y Punta Cana.

Los Haitises:

Cabe mencionar los Haitises como parte de la zona, por su proximidad y su influencia interregional. Efectivamente constituyen una zona de transición entre las estribaciones finales de la Sierra de Yamasá y el inicio de la cordillera Oriental.

Los Haitises se presentan como una zona particularmente boscosa, húmeda sin aguas superficiales, excepto la invasión de las aguas de la Bahía de Samaná en su litoral norte. Están bordeadas: al este, por una inmensa zona cenagosa producto del delta que forma el río Yuna en su desembocadura en la bahía de Samaná; y al oeste por la llanura norte de la Cordillera oriental, que es estrecha y bordea la costa de la Bahía, al pie de la cordillera Oriental.

Geológicamente forman parte de una zona cárstica, formada en condiciones climáticas diferentes, en clima más seco en el plioceno. Los cambios climáticos han provocado su sumersión en la franja costera, configurando islotes aislados por el mar y llenos de una vegetación propia del bosque tropical húmedo. Esos islotes, en su base, forman parte de una plataforma cárstica, llamada poljé donde predominan las aguas subterráneas, las grutas y cavernas; en su superficie, presenta paisajes típicos del carst subtropical: dolinas que son depresiones cuyo fondo de arcilla de decalcificación permiten cultivos temporeros bordeadas por cañones cuyas vertientes son escarpadas por la resistencia de las rocas y la lenta y continua labor de las aguas que infiltran. Todos esos paisajes son producto de la influencia de los alisios, que llegan desde el Océano Atlántico cargados de humedad y hacen de esa zona, una de las más lluviosas de la isla. Esos vientos lluviosos ejercen su influencia lejos en el interior de la Isla, entre la Península de Samaná y la parte oriental del valle del Cibao hasta Cotui, Villa Altagracia y las cercanías de la capital, Santo Domingo, donde no encuentran obstáculos orográficos.

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Mapa 1

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Mapa 2

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Mapa 3

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CLIMATOLOGÍA de la LLANURA ORIENTAL:

En esa parte de la Isla, confluyen todos los elementos que conforman el clima subtropical húmedo: a) por su localización está bajo las influencias de los alisios desde los meses de Abril hasta los meses de Octubre y Noviembre, b) por su situación de gran península esta rodeada por el Océano Atlántico y el mar Caribe, lo que le trae humedad por lo anticiclones subtropicales y las brisas marítimas, c) por estar en el extremo oriental es la primera zona afectada también por el paso de los ciclones, como ocurrió con el ciclón George que produjo muchos daños a la ecología y a las plantaciones de cacao ubicadas en la cordillera Oriental, d) por tener una cordillera en su parte norte, la llanura costera oriental está bajo la influencia de las brisas marinas del mar Caribe ya que estas ejercen su influencia lejos tierra adentro, suavizando el clima y ampliando la zona de los efectos de la humedad relativa y e) por no tener obstáculo frontal, la humedad relativa oscila entre 78 y 84 %.

Esa misma cordillera Oriental, frente a las brisas del Océano Atlántico, ofrece por sus elevaciones las condiciones de formación de un micro clima en la llanura costera a lo largo de la bahía de Samaná, donde las lluvias se combinan con una gran humedad relativa.

En general, en la llanura costera oriental, se alternan las dos grandes estaciones del clima subtropical: una estación seca y otra calurosa sin grandes contrastes anuales e diurnos, ya que las brisas del mar suavizan las temperaturas pero con condiciones de micro clima en la fachada Atlántica y al sur de la llanura oriental.

En el extremo oriental de la llanura, las brisas marinas toman más importancia para producir un clima más caluroso y menos lluvioso típico de la cercanía del Trópico.

Altitud, termo-pluviometría y días de lluvia en la llanura costera oriental según ciudades, según la Oficina Nacional de Meteorología, resumén de boletines.

Ciudad

Altitud

Termo-pluviometría

 

Lluvia Promedio anual (días)

(m)

Promedio anual

 
 

Temperatura

 

Lluvia

( °C)

(mm)

 

Sabana de la Mar

2

26

 

2050

178

Miches

2

26

 

1300

142

El Seibo

 

117

 

26.7

   

1308

 

130

 

Higuey

106

26.3

 

1329

128

Hato Mayor

102

26.7

 

1543

97

San Pedro de Macoris

4

26

 

1040

98

La Romana

10

26

 

1079

140

San Rafael de Yuma

54

27

 

1344

152

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HIDROGRAFÍA DE LAS LLANURAS COSTERAS DEL CARIBE Y DE MICHES:

Los ríos de las dos llanuras son numerosos, nacen todos en la cordillera Oriental, los más importantes corren en su vertiente sur. Los de la vertiente norte, hacia la Bahía de Samaná son más cortos y su cuenca menos importante; sin embargo, constituyen fuente de abastecimiento en agua potable para los asentamientos humanos. Los ríos de esta cuenca no son navegables excepto el Higuamo cerca de su desembocadura. El aspecto eco turístico de estos ríos ha sido desaprovechado excepto el del río Chavón que agrega muchos atractivos a la pequeña ciudad de Altos de Chavón construida en uno de sus bordes abruptos. La cuenca hidrográfica tiene una superficie de 9,098 km2, lo cual representa el 18.7 % del territorio nacional. Las fuentes acuíferas más importantes son las de los ríos Yuma, Chavón, Soco, Higuamo, Yabón, Nisibón y Dulce.

Los ríos de la llanura costera norte: Se extiende desde la Boca de Barracote, al oeste de la bahía de Samaná, hasta Macao al este. Tiene una cuenca de unos 2,265 km2. Sus principales ríos son:

- el río Yabón (44 Km)

desemboca al oeste de Sabana de la Mar, por un doble brazo

que forma casi una isla de manglar. El Yeguada y el Jovero desembocan entre Miches

Redonda y

Limón. El Nisibon desemboca por Punta Nisibon, después de atravesar la ciénaga de La Majagua.

y su playa. El Cuaron se pierde en la ciénaga existente entre las lagunas

- El rió Maimón desemboca en la boca de mismo nombre formando poco antes una bahía lobular uniéndose el Yonú Duey después de la misma.

- El rió Anamuya que desemboca antes de Macao por Boca de Anamuya. Todos esos ríos desembocan en la Bahía de Samaná después de un corto trayecto, arrastrando tierras arcillosas que ensucian las aguas de la Bahía y contribuyen a su relleno constante. El uso principal de esas aguas es para la irrigación y el aprovechamiento en agua potable, conforman una cuenca de unos 2,570 km2.

- En esa zona,

existe una zona contigua a los Haitises, de 700 km2

sin aguas

superficiales, por ser la continuación de los Haitises.

Los ríos del pie de monte y la llanura costera del Caribe. En estas áreas, los ríos son “alógenos” a la zona, porque nacen en un tipo de roca diferente a la que constituye el sustrato de su curso. Esto sucede debido a que la cordillera Oriental se compone de tobas plegadas y falladas con rocas volcánicas mientras la llanura costera del Caribe es una inmensa plataforma de rocas calcáreas compuesta de calizas espesas. La diferencia la constituyen los ríos Cumayasa y el Dulce que no nacen ahí. En algunos casos, esos ríos forman cañones, porque tuvieron que sobre imponerse a la masa rocosa, excavando su curso. Los ríos de esa llanura conforman la cuenca hidrográfica de San Pedro de Macorís y La Romana, tiene un área evaluada a aproximadamente a 4,600 km2. Esos ríos son:

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- El Chavón , su longitud es de (84 Km) con un área de 837 km2. Tiene un recorrido de norte a sur; pasa de torrente a un río ancho y aguas tranquilas en su desembocadura

- por Boca de Chavón, al este de La Romana. Delimita la provincia de La Romana junto con el rió Cumayasá ( 30 Km) su cuenca drena unos 273 km2 de la llanura y la separa de las provincias de Higuey al este y San Pedro de Macoris al oeste. Sus afluentes principales son el río Sanate y el río Dulce (25 Km) cuyo estuario es el puerto de la Romana.

- el Soco. Nace cerca de Nisibón, pasa por El Seibo y Ramón Santana, desemboca a unos 12 Km, al este de San Pedro de Macorís. Tiene 63 Km con una cuenca de 1,000 km2. Recibe los afluentes El Seibo y el Anama. Representa el 27 % de los recursos hídricos disponibles de la región.

- El Higuamo. Nace en la Loma Peña Alta cerca de Sabana Grande de Boya. Es el mayor y más caudaloso de la región. Su cuenca es de unos 1200 km2 y tiene 65 Km de longitud, recibe el Casuí y el Maguá. En su desembocadura se ubica el puerto de San Pedro de Macorís.

- El Yuma. Tiene una longitud de (60 Km). Es el único sistema fluvial de la plataforma Este. Recibe los afluentes Duey y Quisibaní, que se unen en Higuey. En algunos tramos de su curso es encajonado, en otros es subterráneo pero desemboca finalmente en San Rafael de Yuma, formando una boca.

- Las aguas subterráneas de la zona son de gran importancia por su volumen, sin embargo, en la actualidad presentan un grave problema ecológico debido al exceso de bombeo.

LAS ZONAS DE VIDA DE LA LLANURA ORIENTAL: Mapa No 4

En general, según la clasificación de Holdridge, la formación predominante en la región Este en toda la llanura costera, es de bosque húmedo subtropical (bh-S), no obstante, en las elevaciones de la cordillera Oriental prevalece el bosque muy húmedo subtropical (bmh-S). Tiene una vegetación de crecimiento rápido, de regeneración natural fácil y exuberante y se caracteriza por la presencia de especies parásitas y epifitas. Existen condiciones de muy alta humedad en ese bosque propicia a los cultivos de cacao, café, ñame y especies frutales.

El bosque húmedo subtropical (bh-S) constituye la formación predominante de la zona, bajo influencia del mar, con suelos pobres y llanos, formación fuertemente alterada por las actividades humanas ligadas a la agricultura extensiva y permanente (caña de azúcar), así como a la ganadería extensiva. Tiene una vegetación natural arbórea, constituida por caobas, grigri y cenizoso; en la zona sur este, presenta una vegetación constituida de latifoliados como pino, roble y caoba.

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo Al este de la llanura costera, existe una franja costera expuesta a las brisas secas del mar Caribe, donde las lluvias escasean. Ocupa un área aproximada de 778 km2 donde prevalecen los arbustos espinosos, de baja estatura pues crecen en suelos calcáreos, sin agua

superficial. Ese bosque seco subtropical (bs-S) esta en un franco proceso de alteración ya que las principales cadenas hoteleras internacionales y nacionales han construido una serie de hoteles en línea, que transforman la zona con grandes enclaves turísticos.

La llanura tiene magníficos manglares de Drago y Mangle Prieto tanto en la desembocadura de los ríos en la costa sur donde forman estuarios como en la costa norte, donde alternan con las flechas o barras de arena y lagunas.

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MAPA No 4

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PEDOLOGÍA (SUELOS) de la LLANURA ORIENTAL: Mapa No 5

El suelo es la superficie compuesta de material térreo formado por un conjunto de partículas minerales unidas entre sí, no consolidadas de tal forma que pueden ser separadas por medios mecánicos de poca intensidad. Los suelos se definen según el mineral predominante, sea arcilla, calcáreo, limo o arena. Son un elemento de primer orden para la definición de políticas estatales en la consecución de una mayor productividad de la tierra.

Un estudio exhaustivo realizado por la OEA en 1966 los ha clasificado así: desde la clase I, II y III como muy buenos y aptos para todo tipo de agricultura sin irrigación, la clase IV son suelos aptos para determinados cultivos ya que los suelos retienen el agua, son favorables al cultivo de la caña y cítricos, los suelos tipo V son preferiblemente dedicados a pastos y siembra de arroz y los suelos VI y VII son dedicados a la protección de la roca, con cobertura forestal.

Los suelos de la llanura costera del Este son arcillosos, es decir, contienen arcilla, una sustancia mineral empapada de agua, impermeable y plástica. De manera muy general, son suelos clasificados en la asociación Euzkaduna, Jalonga, Consuelo: profundos, con buena retención de humedad, con gran potencial para el cultivo de la caña de azúcar y víveres. La región tiene todos los tipos de suelo excepto los de clase I ; es decir son aptos para cultivo de cítricos, producción de víveres, arroz, yautía, ñame, yuca: pero realmente la producción dominante es la caña de azúcar; en las lomas bajo sombra, se cultiva el cacao y víveres. La gran mayoría de las tierras aptas para cultivos se dedican a pasto, para ganado y son utilizados de forma extensiva.

La llanura costera norte tiene suelos limosos compuestos por limo o cieno que desaparecen a lo largo de la franja costera para pasar a ser suelos calcáreos. Estos tienen de poca productividad agrícola y son sobre todo aptos para producción de víveres, arroz, yuca, ñame, yautía.

Suelos arcillosos, aptos para cultivos de caña y víveres. Ríos Cortos y torrentes al nacer
Suelos
arcillosos, aptos para cultivos de caña y víveres.
Ríos
Cortos y torrentes al nacer después
recorren la llanura
en un cauce ancho y apacible. Son pocos aprovechados
ecoturísticamente.
Clima
Subtropical húmedo, sin grandes variaciones anuales
con variables húmedas al norte, secas al sureste.
Llanura
Sin grandes elevaciones, excepto en la margen norte.
Zonas
de
vida
De bosque húmedo subtropical a muy húmedo con
región costera de la bahía cenagosa con lagunas y
manglares.
Cordillera
Obstáculo orográfico para la integración Bahía Samaná-
Mar Caribe con pie de monte de transición a llanura
Actividades
humanas
Interferencia muy fuerte por cultivo de caña extensivo y
ganadería extensiva en la llanura, agricultura de

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subsistencia en la Cordillera, de cacao bajo sombra del bosque.
subsistencia en la Cordillera, de cacao bajo sombra del bosque.
subsistencia en la Cordillera, de cacao bajo sombra del

subsistencia en la Cordillera, de cacao bajo sombra del

bosque.

subsistencia en la Cordillera, de cacao bajo sombra del bosque.

Mapa No 5

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HISTORIA DE LA OCUPACIÓN DEL SUELO DE LA REGIÓN ESTE

HISTORIA

EVOLUTIVA

DE

LOS

PRINCIPALES

CONFORMACIÓN DE LAS PROVINCIAS:

CENTROS

URBANOS

Y

La región Este tiene dos centros urbanos históricos que fueron el punto de partida para constituir la red urbana actual y el modelo de ocupación del suelo. Esos centros urbanos son:

Santa Cruz del Seibo ( de donde se forman todas las demás demarcaciones) e Higuey.

1º La ciudad SANTA CRUZ DEL SEIBO o de Icayagua fue fundada por Juan de Esquivel durante el gobierno del comendador Ovando en el año 1506.En su evolución histórica pasó por distintas fases:

. Villa blasonada: el 7 de diciembre de 1508 por privilegio real despachado en Sevilla le fue concedido el título de Villa y un escudo de armas.

.

Parroquia: en el año 1588 era una parroquia, entre las que existían en la isla.

.

Cabeza de partido: Durante la ocupación francesa, los 5 partidos que componían la porción

oriental de la isla, Santa Cruz del Seibo era uno de ellos, era llamado el partido del Seibo o del Este siendo la villa, cabecera del partido y las parroquias del Seibo, Higuey, Bayaguana, Boyá y Monte Plata formaban parte de sus dependencias.

. Entre 1810 hasta 1821 fue partido del Este o del Seibo con una jurisdicción que abarcaba las parroquias de Santa Cruz del Seibo, Higuey, Bayaguana, Monte Plata, Boyá, Santa Bárbara de Samaná y Sabana de la Mar con sus dependencias,

.El 24 de julio de 1844, la común del Seibo fue comprendida en la jurisdicción del

departamento del Seibo, uno de los cinco en que fue dividido el territorio de la República

Dominicana.

. Provincia: 6 de noviembre de 1845 fue erigida la provincia del Seibo; la Ley 49 del 9 junio de 1845 le otorga como juridicciones las comunes de El Seibo, Higuey, Hato Mayor y

Samaná.

. Gobierno político militar: con la anexión a España fue convertida en gobierno político y

militar del Seibo, con Higuey como tenencia y Hato Mayor y San Pedro de Macorís como comandancias de armas pero vuelve a adquirir su condición de provincia con la restauración de la República.

En 1844, la provincia del Seibo estaba formada por las comunas del Seibo, Higuey, Hato Mayor, Ramón Santana, Sabana de la Mar, Samaná, Sánchez y parte de San Pedro de Macorís.

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo Segregaciones En 1861 el gobierno español segrega de la provincia de El Seibo las comunas de Samaná, Sánchez, Sabana de la Mar para formar con ellas, una nueva provincia.

Segregación: En 1882 le fue segregado el territorio de la común de San Pedro de Macorís que fue elevada a la categoría de distrito marítimo

Segregación: En 1938 la común de Ramón Santana provincia de San Pedro de Macorís.

le fue segregada para unirla a la

En 1944, la provincia de El Seibo comprendía las comunes de El Seibo, Hato Mayor, Higuey, La Romana, Miches y Sabana de la Mar. La común del Seibo contaba con 20 secciones rurales y la ciudad de Santa Cruz del Seibo era la cabecera de la provincia.

En 1978, el distrito municipal de El Valle con sus actuales secciones, fue elevado a municipio de la provincia de El Seibo,

En 1980, la sección de Pedro Sánchez fue constituida en municipio de la provincia de El Seibo con 26 parajes.

Eleva el paraje de Las Cuchillas a sección del municipio de El Seibo, con 17 parajes,

Eleva el paraje de Arroyo Grande a sección con 13 parajes.

Segregación: En 1984, se creó la provincia de Hato Mayor con los municipios de Hato Mayor, Sabana de la Mar y el Valle, segregados de la provincia de El Seibo. La ciudad de Hato Mayor del Rey se estableció como capital de la nueva provincia. Se constituyeron los municipios de Sabana de la Mar y El Valle con sus respectivas secciones .

Se constituye la provincia de El Seibo con los municipios de El Seibo y Miches con El Seibo como capital.

HATO MAYOR:

El 9 de junio de 1845 la común de Hato Mayor formaba parte de la provincia de El Seibo y con la anexión a España se vuelve comandancia de armas y en 1844, Hato Mayor vuelve a la provincia del Seibo.

En 1984, Hato Mayor fue promovida a provincia con los municipios de Hato Mayor, Sabana de la Mar y el Valle, segregados de la provincia de El Seibo.

SAN PEDRO DE MACORIS:

En 1882 fue erigido distrito marítimo con las comunes de San Pedro de Macorís y San José de los Llanos,

En 1907 el distrito marítimo de San Pedro fue convertido en la provincia de San Pedro de Macorís,

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Agregación: en 1938, la común de Ramón Santana fue segregada de la provincia de El Seibo y fue agregada a la provincia de San pedro de Macorís.

En 1944, la provincia de San Pedro de Macorís tenía las comunes de San Pedro de Macorís, San José de los Llanos, Ramón Santana. La común de San Pedro de Macorís estaba formada por cinco secciones rurales. La ciudad de San Pedro de Macorís es la capital de la provincia y de la común del mismo nombre.

SABANA DE LA MAR:

El poblado de Sabana de la Mar fue fundado en 1756.

En 1938, en calidad de común, fue transferida a la jurisdicción de la provincia de El Seibo, con 12 secciones rurales y Sabana de la Mar como la cabecera de la común.

En 1981, pasó a ser municipio de la nueva provincia de Hato Mayor, municipio segregado de la provincia El Seibo.

MICHES ( ANTES EL JOVERO):

El 19 de octubre de 1936 le fue cambiado el nombre de El Jovero por el de Miches en honor al general Eugenio Miches.

2º: HIGUEY : Es la otra ciudad histórica de la región Este:

En 1502, Juan de Esquivel fundó una fortaleza que transformó en 1506 en villa de Salva león de Higuey. En su evolución experimentó los cambios siguientes:

. Villa blasonada: en 1508 le fue concedido el escudo de armas.

. Parroquia: durante el período colonial, Higuey se mantuvo en la condición de parroquia del Partido de El Seibo.

. Pasó a ser común de la provincia de El Seibo con el proceso de la Restauración en 1865. Hasta la fecha, tiene 31 secciones rurales.

. Provincia: En 1963 fueron segregados de El Seibo, los siguientes municipios: Salvaleón de Higuey y San Rafael del Yuma, dos distritos municipales. La Laguna de Nisibón y la Otra Banda. Así fue creada la provincia de La Altagracia

. La sección La Otra Banda se eleva a distrito municipal, del municipio de Higuey

RAMON SANTANA ( ANTES GUASA):

En 1830 cambió el nombre de Guasa por el de Ramón Santana en reconocimiento al General Ramón Santana.

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. Puesto cantonal: en 1888, Guasa pasó de sección rural de El Seibo a la categoría de puesto cantonal

. Segregación del Seibo: en 1938, Ramón Santana pasó a ser común de San Pedro de Macorís.

LA ROMANA:

Después de muchas vicisitudes, en 1900 La Romana pasó de sección a puesto cantonal de la provincia de El Seibo, hasta volver a ser común de la misma.

A partir de enero de 1945, La Romana adquirió la categoría de provincia con el nombre de la Altagracia en honor a su patrona y con su santuario en Salvaleón de Higuey, como parte de esta nueva provincia. Esto funcionó así hasta el año 1962, cuando Higuey adquirió la condición de provincia tomando como nombre La Altagracia. La provincia de La Romana quedo con el nombre de su común cabecera, teniendo a Guaymate como municipio y las secciones de Aletón, Buena vista, Chavón Arriba y las islas Catalina y Saona.

EL PESO DE LA HISTORIA EN LA APROPIACIÓN DEL ESPACIO:

Una lenta y progresiva desagregación de la provincia de El Seibo

Una lectura crítica de los datos que preceden demuestra que las dos ciudades más antiguas de la región, con permanencia continua desde la colonización de la Isla, son El Seibo e Higuey.

Fueron fundadas como puestos militares de avanzada para controlar el cacique local y vigilar las costas tanto de la bahía de Samaná como de Puerto Rico. Con las devastaciones de Osorio, en 1606, El Seibo eran las únicas ciudades del Este, además de Bayaguana y Monte Plata, La Vega y Santiago, en el país. Rodeaban la ciudad de Santo Domingo en un pequeño territorio que subsistió debido a la medida tomada por la Corona Española.

La situación de aislamiento, lejos de la parte francesa que comercializaba con la parte más cercana de la frontera, contribuyó a la formación de una economía de subsistencia alrededor del hato y de su amo. La sociedad se desarrolló en un ambiente particular de pequeños círculos familiares unidos por caudillos donde pronto predominaron relaciones autoritarias, en torno al caudillo local que imponía su poder sobre la base de relaciones primarias de autoritarismo-dominación-sumisión sin contacto con el exterior, en medio de una situación autárquica y de mutua dependencia.

Por esos motivos, el crecimiento de los dos centros poblados más antiguos, El Seibo e Higuey, fue muy lento hasta el final del siglo XIX. Una de las causas posibles es que esa organización de la sociedad y de la producción agrícola no demandaba ni especialización técnica, ni división del trabajo muy compleja, era más bien una tradición familiar que se heredaba pero que no necesitaba de un gran aprendizaje oral, ya que la mano de obra local suplía las necesidades. Este sistema no generaba dinamismo a la región; y se manifestará en

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo un modo de poblamiento disperso, sin red urbana complicada, sin grandes movimientos de población ni grandes intercambios regionales o desplazamiento de capitales. Por esos motivos, esa región del país se mantuvo con una muy baja densidad poblacional hasta el principio de siglo XX sin intentos de industrialización, sin puertos; y además, con una mentalidad más conservadora que los cibaeños, por la falta de contacto con el exterior.

Por esas características, se inició un proceso de segregación que incluyó: a) primero las ciudades- puertos que se dinamizaron a final del siglo XIX, b) después de la instalación de los ingenios, los municipios y cantones de la costa del Caribe hasta llegar a la situación de hoy. Asi, tenemos que todas las provincias del Este fueron segregadas de El Seibo como La Romana, San Pedro de Macorís y Hato Mayor; en este caso, la excepción fue La Altagracia.

Para comprender los motivos de las segregaciones de la provincia de El Seibo, de donde se forman las demás provincias del Este, es imprescindible analizar el proceso de desarrollo económico de la región y su poblamiento.

Origen de la especialización de la llanura:

En 1880, la población de República Dominicana alcanzaba apenas 450.000 habitantes repartidos entre las provincias Santo Domingo, Azua, Barahona, La Vega, Santiago, Monte Cristi (Distrito Marítimo como Puerto Plata y Samaná incluyendo Sabana de la Mar y Miches), Espaillat, San Pedro de Macoris y El Seibo.

A pesar de la llegada de las grandes inversiones extranjeras en la industria cañera: -

que se instalan en la llanura costera del Caribe y que fomentan con empleo, movimientos de población y capitales, con las exportaciones de azúcar, de final del siglo XIX, - se observa

una lenta y continua desagregación de la provincia de El Seibo. En particular se puede señalar la separación de las comunas costaneras del noroeste de la llanura, que rodeaban la bahía de Samaná y del Sur desde San Pedro de Macorís y sus alrededores hasta La Romana, para la formación de nuevas provincias: Samaná y San Pedro de Macoris.

Esa situación prevalecía al inicio del siglo XX, con la primera Intervención norteamericana en el país y la instalación en la región Este de la South Puerto Rico Sugar Corp. Esa compañía compartía con 6 ingenios más la producción de la caña de azúcar, en grandes latifundios azucareros que se extendieron desde las provincias de San Pedro de Macorís, La Romana y La Altagracia hasta la banda sur de El Seibo.

A raíz de la instalación de grandes ingenios azucareros en esa región, la actividad

ganadera cohabita con las grandes extensiones de cultivo de caña y el fomento de las actividades de exportación por dos puertos: 1) el de San Pedro de Macorís hacia Europa, el Caribe y América del Norte y 2) el de La Romana que sirve de cabeza de puente para los intercambios con la isla vecina de Puerto Rico (particularmente en los años siguientes a 1898 cuando Puerto Rico se separó de España y la Isla experimenta una grave crisis económica que se extendió hasta el primer cuarto del siglo XX).

Sin embargo, con la primera intervención norte-americana en el país (1916-1924) surgen nuevas problemáticas sociales, en particular por la instalación de la South Puerto

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo Rico Sugar Corporation entre las zonas de San Pedro de Macorís y la Romana dejando en el límite Norte de sus campos a la ciudad de El Seibo. Esas problemáticas principales eran:

1. La especialización de la región en grandes enclaves azucareros, autosuficientes, que desde fines del siglo XIX fue impulsada por inversionistas cubanos, italianos y puertorriqueños para a principios de siglo XX, ser sostenida solamente por inversionistas norte - americanos.

2. La utilización de una mano de obra esencialmente extranjera (los técnicos se buscaban en Puerto Rico y St Kitts mientras que los braceros pronto se buscaron en Haití) implicó la inmigración masiva de población cocola (provenientes de las islas del Caribe anglófonas y holandesas) y haitiana. En esa situación convergían varios factores: poca población dominicana, poca especialización en ese oficio, mayor resistencia física de los inmigrantes, poca exigencia salarial, así como problemas políticos y económicos en el país de origen ( en Haíti la sublevación de Charlemagne Peralte contra la ocupación norte-americana). Esa inmigración es el origen de grandes debates nacionales: sobre salarios, condiciones de trabajo, sindicalización y sobre el marco legal del traslado de mano de obra. Después de pocos años, esa mano de obra deja de dedicarse exclusivamente a las actividades de la zafra de azúcar y se expande en todo el territorio nacional, contrario a lo que hacia al principio del siglo XX cuando se concentraba especialmente en la región Este entre San Pedro de Macorís y La Romana.

Así lo atestigua, la Memoria de la Secretaría de Agricultura (Fuente: Archivo General de la Nación) para el período de julio 1919 a junio de 1920 que ofrece detalles sobre la migración de braceros azucareros haitianos y cocolos.

En ese documento, se puede leer que a fines de 1919, se trajeron al país, 2.902 braceros cocolos de los cuales regresaron 1.695 a su país al finalizar la zafra, 1.221 se quedaron o sea el 42.5 %.

Durante esa misma zafra, entraron 1,598 haitianos que no fueron colocados en la zafra de San Pedro exclusivamente sino que 1,100 fueron traídos para obras públicas en los ingenios, 434 para el ingenio Barahona, 56 para el ingenio San Isidro, entre otros destinos.

Sin embargo, para el 30 de junio de 1920, apenas un año más tarde, había en el país 22.121 braceros extranjeros aproximadamente la mitad cocolos y la otra mitad haitianos. Del total, 16,847 eran hombres, 3,754 eran mujeres y 500 niños. De esos, 19,711, las provincias que más recibían eran: San Pedro 13,000, 2,900 estaban en los campos de El Seibo, 1,400 en Santo Domingo, 1,270 en Barahona, 956 en Puerto plata y 370 en Azua.

3. La ley Torrens fue la base para mensurar las tierras y dar títulos de propiedad a los que podían presentarlos; que estos eran pocos y en la mayoría de los casos consistió en un despojo de las tierras comuneras que acostumbraba trabajar la familia campesina en ese momento. La South Puerto Rico Sugar Corp. compró esas tierras al Estado

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo dominicano a precio sin competencia en comparación con los casos de Cuba, Puerto Rico o el Sur de los Estados Unidos. Eso permitió una importante concentración de ingenios en la llanura costera del Caribe y la parcelación en grandes propiedades de las tierras restantes entre grandes terratenientes dominicanos.

En 1920, - cuando el 83,4 % de los 894.665 habitantes del país residía en el campo y sus actividades se realizaban en pequeños conucos particulares y en terrenos comuneros, - los campos de cultivo de caña de azúcar sobrepasaban las 2.000.000 de tareas, una ¼ parte de los 8.6 millones de tareas cultivadas, según el censo realizado en ese año.

4. La implementación de la ley Torrens de mensura de las tierras comuneras provocó una sublevación del campesinado dominicano acostumbrado hasta ese momento a las prácticas comunitarias en tierras comuneras. Ese movimiento conocido como de los “Gavilleros” en reacción al despojo masivo tuvo por escenario toda la zona rural de la República, pero se presentó con mayor fuerza en la llanura costera, sobre todo en la cordillera Oriental que sirvió de base de operación para los guerrilleros campesinos. Esa reacción se debió a la fuerza de los inversionistas extranjeros instalados en el Este, que se apoyaron en la fuerza militar de intervención para cercar y comprar tierras que eran del Estado Dominicano pero que ocupaban tradicionalmente las familias campesinas.

En menos de tres años, El Central Romana (ex South Puerto Rico Sugar Corporation) de capital norteamericano se apoderó de 671,000 tareas, aumentando sus dominios de 254,400 tareas en 1917 a 925,000 en 1920.

5. Tal situación, provocó cuatro grandes movimientos de población en la zona: a)

encarcelamiento y represión, b) reagrupamiento en determinados puntos del Este,

c) éxodo rural masivo fuera de la región y finalmente d) concentración en las áreas

rurales de la capital Santo Domingo, por la aplicación del impuesto a la tierra dispuesto en 1919 y la orden ejecutiva 511 de 1920 obligando al deslinde, mensura y partición de los terrenos comuneros. Aldeas enteras desaparecieron bajo las llamas como Caimoní, Higueral, en la Romana donde los desalojos y despojos de familias campesinas precedieron la expansión de las tierras cultivadas de caña de azúcar con la introducción de nuevas maquinarias (ferrocarril, ingenios) modernas.

El censo de Santo Domingo, realizado en 1908, demostró que la ciudad tenía 18,626 habitantes y en 1920: 38,872 habitantes, lo que comprobó la importancia del flujo migratorio realizado hacia la capital, Santo Domingo. En menos de 12 años, 20,246 habitantes, habían emigrado, provenientes en su gran mayoría de las áreas rurales del Este.

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo

CAPÍTULO III: LA REGIÓN ESTE DE LA HISPAÑIOLA EN EL SIGLO XXI

LA POBLACIÓN: EVOLUCIÓN Y TENDENCIAS ACTUALES

Población, evolución, tendencias recientes de la región Este

Crecimiento poblacional 1920-1935

Crecimiento poblacional 1935-1960

Crecimiento poblacional post 1960

Crecimiento reciente 1970-1993

La población urbana

Los centros urbanos

La población rural

Las migraciones

LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS DE LA REGION ESTE

Las actividades agrícolas en la región Este

Las actividades pecuarias en la región Este

Distribución por provincias de las actividades agrícolas y pecuarias en la región Este

Actividades económicas industriales en la región Este

La industria azucarera del Central Romana

Los otros ingenios

El furfural

La fábrica de cemento

Las zonas francas industriales

El sector turismo

El sector comunicación, transporte marítimo y aéreo

El sector financiero

LOS SERVICIOS EN LA REGIÓN ESTE

El sector educación

El sector salud

Los niveles de pobreza en la región Este

Situación de la pobreza y escala de pobreza en la región Este

La situación de la pobreza en los centros urbanos de la región Este

Las inversiones del Estado dominicano en la región Este

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo

ANÁLISIS POTENCIALIDADES Y DEBILIDADES DE LA REGIÓN ESTE

POTENCIALIDADES

Recursos hídricos

Recursos mineros

Recurso playa-sol

Recursos pesqueros

Recursos naturales, áreas protegidas y potencial ecológico y arquitectónico de la región Este

DEBILIDADES

El problema de la tierra y de la reconversión agrícola

El problema de la densidad poblacional en la Cordillera Oriental

La concentración de las inversiones privadas y estatales

La falta de diversificación en el área turística

La falta de integración regional

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo

LA POBLACIÓN: EVOLUCIÓN Y TENDENCIAS ACTUALES: Mapa No 6

Crecimiento poblacional 1920 – 1935:

Los resultados del censo de 1920 son significativos: La Romana no figura entre las ciudades censada porqué era una pequeña aldea costera. El país tenía 894,665 habitantes mayoritariamente repartidos entre el Cibao y la capital Santo Domingo: el Este solo contaba con una ciudad de importancia, San Pedro de Macorís y con 3 pequeños centros poblados:

Rango poblacional de los 16 primeros centros poblados de R.D. Según el censo de 1920

 

CENTROS URBANOS

POBLACIÓN

1

Santo Domingo

38,872

2

Santiago

17,152

3

San Pedro de Macorís

13,802

4

Puerto Plata

7,709

5

La Vega

6,565

6

San Francisco de Macorís

5,188

7

Azua

4,707

8

Barahona

3,826

9

Bani

2,549

10

Sánchez

3,075

11

Moca

2,922

12

Monte Cristi

2,580

13

Higuey

1,990

14

Hato Mayor

1,891

15

Salcedo

1,887

16

El Seibo

1,879

Se puede observar que la región Este en 1920 aparece casi sin grandes ciudades. Esto así porque:

a) la gran mayoría de sus habitantes Vivian en la zona rural,

b) sus concentraciones urbanas (Higuey, Hato Mayor y El Seibo) apenas se acercaban a los 2,000 habitantes ocupando los rangos 13,14 y 16 respectivamente entre las demás ciudades del país.

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo

Censo de 1920: Región Este

por provincias

total Habitantes

% Población

centros urbanos

rango

San

Pedro

de

38,609 Hab.

4.3

%

San Pedro

13,802 h

No 3

Macorís

 

Macorís

 

La

Romana

no figura

No figura

El Seibo

 

58,720 Hab.

6.5 %

Higuey

1,990 h

N° 13

 

El Seibo

1,879 h

N° 16

Samaná

 

16,915 Hab.

1.9

%

Samaná

1,656 h

N° 21

   

Saba.Mar

1,408 h

N° 23

Los resultados del censo de 1920 permiten observar la importancia de la población rural en las provincias cañeras de San Pedro de Macorís y El Seibo mientras el centro poblado de El Seibo se mantiene muy por debajo de la ciudad de San Pedro de Macorís que conoce un auge y florecimiento económico sin precedente. En ese censo, no se menciona a La Romana.

En el censo de 1935 la situación de La Romana se había revertido, pues pasa a ocupar el rango 5 de las ciudades dominicanas por orden de importancia poblacional mientras todas las otras ciudades de la región Este demuestran un cierto letargo. La razón es fácil de entender: la población se fijo en La Romana entre 1920 y 1935: esa población estaba constituida sobre todo de personas calificadas empleadas en la industria cañera provenientes de Puerto Rico que habían conocido el boom azucarero al final del siglo XIX.

San Pedro de Macorís vio su crecimiento poblacional detenido porque el boom de la industria azucarera provocado por la demanda inducida por la Primera Guerra Mundial se paró con el final de la guerra y el descubrimiento del azúcar de remolacha. Sin embargo, aunque la población urbana de San Pedro de Macorís se estancó, no sucedió igual con su población rural.

Un elemental análisis del censo de 1935 nos muestra como La Romana creció entre 1920 y 1935 pasando de ser un pequeño puerto a un centro poblado de 10,912 habitantes.

Sin embargo, las tasas de crecimiento de los centros urbanos de todas las ciudades del Este reflejan un cierto letargo, ya que la de Higuey fue de 3.76, la de El Seibo era de 2.35 %, la de San Pedro de Macorís de 2.20 % y la de Hato Mayor 2.20 %.

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo

Mapa no 6

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo

Censo de 1935 : Región Este Evolución de los centros urbanos y rango

Centro urbano

Población

Rango

San Pedro de Macorís

18,617 h

3

La Romana

10,912 h

5

Higuey

3,144 h

18

El Seibo

2,593 h

20

Hato Mayor

2,551 h

21

Sabana de la Mar

1,838 h

25

Samaná

1,638 h

27

Crecimiento poblacional 1935 – 1960:

Las ciudades portuarias del Este, en el censo de 1950, que siguió al de 1935, tienen la misma tendencia observada. No muestran dinamismo poblacional; al contrario presentan una gran depresión ya que San Pedro de Macorís se estancó con 19,876 h mismo fenómeno se observa en La Romana con 14,074 h.

La tasa de crecimiento de los otros centros urbanos de la región en general fue producto de políticas de incentivos creados por Trujillo para poblar esos centros en particular con la creación de colonias agrícolas, arroceras y el traslado de empleados públicos como lo demuestran los casos de Miches y Sabana de la Mar:

Tasa de crecimiento urbano de los centros poblados entre 1935-1950 De la región Este, en %

Centros Poblados de la región Este

Tasa de crecimiento (%)

Sabana de la Mar

5.65

Miches

4.36

Higuey

3.96

Hato Mayor

3.20

La Romana

1.85

El Seibo

1.26

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo

San Pedro de Macorís

0.60

Fuente: ONAPLAN, 1966.

Crecimiento poblacional post 1960:

El mayor crecimiento relativo de la población en la región Este a partir del decenio de

1950 lo ha experimentado la provincia La Romana. Entre 1950 y 1960 el crecimiento

poblacional no es muy significativo. Sin embargo entre 1960 y 1993, las provincias la Romana

y San Pedro de Macorís registran, un incremento poblacional muy superior a las demás

provincias, y en el caso de La Romana se observa un extraordinario incremento poblacional superior a 500 % entre los años 1950 y 1993. Esta provincia, desde 1960, ha ocupado el primer lugar de la región en términos de incremento porcentual de población en cada registro censal. Es evidente que ese incremento de población se debe a la implementación a final de los 60, de las zonas francas industriales en San Pedro de Macorís y la Romana en un ejemplo que

se extendería después a todo el país.

Evolución de la población total de la región Este según provincias (1920-1993)

Provincia

1920

1935

1950

1960

1970

1981

1993

El Seibo

58,720

134,847

97,710

121,700

135,156

151,627

96,770

La Altagracia

-

-

47,535

69,770

88,231

96,009

115,685

La Romana

-

-

26,552

37,470

58,341

107,021

166,550

S. P. Macorís

38,609

59,357

64,205

67,840

105,463

147,777

212,368

Hato Mayor

-

-

-

-

-

-

80,074

Total

   

236,002

296,780

387,191

502,434

671,447

Fuente: Oficina Nacional de Estadística

San Pedro de Macorís es la provincia de la región Este con el segundo mayor crecimiento relativo de su población en el periodo 1950-1993. El nivel más bajo lo registró entre 1950 y 1960 con un incremento de 5.7 %. Sin embargo, en el decenio siguiente -entre

1960 y 1970- esa población alcanzó su crecimiento más elevado con 55.4 %. Ese periodo

constituyó el momento de despegue de un proceso que ha convertido a San Pedro de Macorís en la provincia de mayor población en la región Este a partir de 1993, desplazando a El Seibo.

El Seibo seguía siendo la mayor provincia de la región con una superficie de 3.116,08 km2 y una población total de 121.700 habitantes. En esa década, el crecimiento de las ciudades del Este, refleja los problemas estructurales que existen en la región en torno a la propiedad y a la productividad de las fincas pues la zona rural se despobló lentamente a favor del centro urbano provincial:

Tasa de crecimiento de los centros poblados del Este entre 1950 y 1960 en %

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo

Centro Poblado

%

Higuey

7.25

Miches

6

La Romana

5.45

. El Seibo

3.95

Tasa de crecimiento de algunos centros urbanos entre 1970 y 1981

Bajos de Haina

10.13 %

Bayaguana

8.82

%

San Cristobal

6.94

%

Cotui

6.76

%

Bonao

6.61

%

Constanza

9.51

%

Crecimiento reciente 1970 – 1993:

Entre 1970 y 1981, las ciudades de La Romana y San Pedro de Macorís tuvieron un crecimiento de 7.60 y 5.25 %, respectivamente cifras muy por encima del crecimiento poblacional promedio de la región Este que es de 4,75 %. Pero es de notar que las ciudades que más crecen en el país, son: a) los centros urbanos donde se implementa el nuevo modelo económico basado en la sustitución de las importaciones en zonas francas industriales. Tal es el caso de Bajos de Haina donde se crea la zona franca industrial, el parque industrial de Itabo. se traslada el puerto de Santo Domingo por eso tiene la tasa de crecimiento más alta y b) en el interior del país en las zonas donde se instalan grandes compañías agroindustriales como la Dole y Rica en Villa Altagracia y en el Este, Agrodelta con los cítricos y la Sociedad Industrial Dominicana, con la Palma africana. La industria minera se instala en Bonao con Falcondbridge, en Pedernales con la Alcoa y la Rosario Mining Co. en Cotui.

En el censo de 1993, la situación poblacional de las provincias del Este es la siguiente:

Población, superficie y densidad poblacional en la región Este según provincias. Censo 1993

Provincia

Población

Superficie

Densidad

Km 2

Hab./Km 2

Cantidad

%

El Seibo

96,770

1,786.80

22.2

54.2

La Altagracia

115,685

3,010.34

37.5

38.4

La Romana

166,550

653.95

8.1

254.7

San Pedro de Macorís

212,368

1,255.46

15.6

169.2

Hato Mayor

80,074

1,329.28

16.5

60.2

Total Región

671,447

8,035.83

100.0

83.6

Total País

7,293,390

48,670.82

-

149.9

Fuente: Oficina Nacional de Estadística

Incremento porcentual de la población total de la región Este según provincias, 1950-1993

Provincias

1950-1960

1960-1970

1970-1981

1981-1993

1950-1993

El Seibo

24.5

11.1

12.2

-37.2

-0.9

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo

La Altagracia

46.8

26.4

8.8

20.5

143.4

S.

P. Macorís

5.7

55.4

40.1

43.7

230.7

La Romana

41.1

55.7

83.4

55.6

527.3

Hato Mayor

-

-

-

-

-

Fuente: Oficina Nacional de Estadística

El crecimiento poblacional de La Romana y San Pedro de Macorís se ha producido al

unísono a partir de 1960. Ambas provincias han experimentado -en el lapso de los 33 años

comprendidos entre 1960 y 1993- niveles distintos en su crecimiento relativo, pero en todo momento cada una lo ha mantenido por encima de 40 % entre censos, con tasas anuales superiores a 3 %. El periodo de más auge en ese sentido fue el comprendido entre los años

1970 y 1981 cuando su población creció en 83.4 %, a un ritmo anual de 5.4 %.

La Altagracia es la provincia con el tercer mayor crecimiento relativo de su población

durante el periodo 1950-1993 en la región Este. Si embargo, en ese lapso ha observado varias fluctuaciones: primero, un incremento significativo de 46.8 % en el periodo 1950-1960; luego una tendencia decreciente durante dos decenios (que comenzó con 26.4 % en el periodo 1960-

1970 y llegó a 8.8 % en 1970-1981; más adelante una recuperación con un incremento de 20.5

% registrada entre 1981 y 1993.

Tasas de crecimiento de la población total de la región Este según provincias, 1950-1993

Provincias

1950-1960

1960-1970

1970-1981

1981-1993

El Seibo

2.2

1.1

1.3

-3.7

La Altagracia

3.9

2.5

1.1

1.6

S.

P. Macorís

0.8

4.8

3.1

3.1

La Romana

3.5

4.8

5.4

3.8

Hato Mayor

-

-

-

0.9

Fuente: Oficina Nacional de Estadística

La situación es diferente en el caso de El Seibo. Se mantuvo como la provincia con

mayor cantidad de población en la región Este. Sin embargo, su crecimiento relativo ha tendido a la baja en los 43 años comprendidos en el periodo 1950-1993. Desde 1960 y hasta

1981 su mayor incremento no supera el 12 %.

La evolución de la población de El Seibo ha estado determinada en parte por decisiones de orden político. Así, la historia de la división territorial de la región ha estado estrechamente vinculada a la desagregación de la provincia. La división más reciente se produjo en 1993, cuando el Congreso de la Republica Dominicana creo la provincia Hato Mayor con parte de la población y el territorio de El Seibo. Con esa decisión, la población de la provincia El Seibo pasó de 151,627 habitantes (Censo de 1981) a 96,770 habitantes (Censo de 1993). Es decir, su población se redujo a un tamaño menor al que tenía en 1950 (cuando fueron registrados 97,710 habitantes).

A esta razón se debe el incremento negativo (incremento porcentual de –37.2 %, con

un ritmo de crecimiento anual de –3.7) registrado en el cuadro anterior para la provincia El Seibo durante el periodo comprendido entre la realización de los censos de 1981 y 1993. Sin

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo embargo, si se compara la población total de los municipios Santa Cruz del Seibo y Miches (que se mantienen conformando la provincia El Seibo y que en 1981 sumaban 83,230 personas) observamos que durante dicho periodo la población de la provincia se incremento en 16.3 % con una tasa de crecimiento anual de 1.3 lo que significa que su población rural se movió a los municipios de Santa Cruz del Seibo y Miches.

Las referencias anteriores permiten observar dos conjuntos o bloques de provincias en la región Este con tendencias distintas en su crecimiento poblacional en el periodo referido y tal situación se podría explicar, entre otros factores, por las diferencias en la configuración de sus respectivos perfiles económicos.

De una parte están San Pedro de Macorís y La Romana, que han sido los principales centros de producción y comercialización del azúcar de caña. Después un período de letargo, en los últimos dos decenios del siglo XX esas provincias han conocido un nuevo dinamismo gracias a la ubicación de las primeras zonas francas industriales en sus zonas portuarias cuyo funcionamiento tiende a generar movilidad en la población; en el caso de La Romana se suma el turismo a partir de las inversiones de la Gulf and Western. Esas actividades generadoras de empleo son factores importantes que han incidido en el crecimiento de la población de ambas provincias.

Por otra parte, están El Seibo, Hato Mayor y La Altagracia que presentan características considerablemente distintas. Vistas en conjunto, esas provincias están dominadas por la gran propiedad cañera y ganadera. Un ejemplo: el 86.6 % del total de tareas dedicadas a la pecuaria en la región se concentran en esas tres provincias. La producción ganadera se desarrolla de forma extensiva, por lo que no genera aumento en el empleo. Tal situación produce una tendencia a la migración (sobre todo desde las zonas rurales) a los centros urbanos de esas mismas provincias (en particular Higuey y Hato Mayor) pero fundamentalmente a los polos económicos más dinámicos de la región localizados en las provincias La Romana y San Pedro de Macorís.

Se puede decir que La Altagracia es un caso intermedio entre ambos conjuntos de provincias. Si bien responde a las características señaladas de la gran propiedad cañera y ganadera, también presenta una tendencia a la explotación turística, que le ha permitido el desarrollo de polos de actividad económica que sirven de atracción de población desde otras provincias, incluso fuera de la región.

Población total de las provincias con relación a la región, 1993

 

Población total

%

El Seibo

96,770

14.4

La Altagracia

115,685

17.2

La Romana

166,550

24.8

San Pedro de Macorís

212,368

31.6

Hato Mayor

80,074

11.9

Total Región

671,447

100.0

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo A partir de 1993 la primacía pasa a la provincia de San Pedro de Macorís. En 1993, San Pedro de Macorís se registraba como la provincia con mayor población en la región, con una representación de 31.6 % del total; le seguía La Romana con 24.8 %. Entre ambas concentraban 56.4 % de la población regional.

Relación entre población y superficie ocupada. Esas dos provincias que juntas ocupan

23.7 % de la superficie total de la región, concentran la mayor cantidad de su población. El

caso más significativo en este sentido es el de La Romana, que con solo 8.1 % de la extensión de la región tiene la segunda mayor población regional. En cambio, La Altagracia ocupa el

37.5 % del territorio de la región se ubica en el tercer lugar en la proporción de habitantes

(17.2 %) con relación a la región.

El crecimiento post 80 se debe al nuevo modelo económico implementado, sobre la base de zonas francas, turismo y exportaciones de productos agrícolas tradicionales (café, cacao, tabaco, caña de azúcar) que dinamiza de nuevo la vida económica de la Región. Esa situación se refleja en el dinamismo poblacional de los puertos de la región Este, como San Pedro de Macorís y la Romana que se transforman, en ese momento, en polos de desarrollo industrial para el fomento de las exportaciones con la instalación de numerosas zonas francas industriales y en el caso de la Romana con la empresa multinacional Gulf and Western que diversifica sus inversiones y actividades y dinamiza toda la vida económica y social de la región con: la inauguración de un complejo turístico de alta gama, Casa de Campo que orienta la industria turística en esa zona, con un hotel de más de 280 habitaciones y más de 1000 viviendas familiares que se alquilan en temporada alta, la construcción de un aeropuerto internacional en la Romana, la construcción de Altos de Chavón que se convierte en un centro de difusión cultural a nivel mundial y la construcción de un campo de golf de renombre internacional además del boom azucarero de los años 70 a 80 a favor de una cuota de azúcar excepcional otorgada por los Estados Unidos al país, la salida de la Gulf and Western y la entrada del Central Romana.

En 1993, después más de 10 años de implementación de ese modelo de desarrollo, la provincia El Seibo tiene 96,770 habitantes y sigue despoblándose mientras San Pedro de Macorís tiene 212,368 habitantes, La Romana 166,550 habitantes y La Altagracia 115,685 habitantes, mostrando un dinamismo particular en la región Este y atrayendo poblaciones de todo el país. En República Dominicana existen hoy 51 parques industriales diseminados en todo el país donde operan más de 500 empresas que generan más de 200,000 empleos directos con una producción total exportable superior a los US $ 4,000,700,000 anuales.

La población urbana en la región Este:

Población urbana de las provincias

Evolución de la población urbana de la región Este según provincias 1950-1993

Provincias

1950

1960

1970

1981

1993

El Seibo

11,377

21,760

33,568

52,336

24,506

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo

La Altagracia

5,740

11,630

23,781

36,620

66,550

S.

P. Macorís

21,495

23,240

45,485

82,473

160,289

La Romana

14,074

23,040

39,558

93,796

143,936

Hato Mayor

-

-

-

-

41,030

Total

     

265,225

436,311

Las provincias San Pedro de Macorís y La Romana ocupan -en ese orden- los dos primeros lugares en mayoría de población urbana en la región. Juntas concentraban en 1993 aproximadamente 70 % de la población urbana regional. En el extremo se encuentra El Seibo con 5.6 %. La Altagracia se ubica en una situación intermedia, con 15.3 %.

Tasas de crecimiento de la población urbana de la región Este según provincias, 1950-1993

Provincias

 

1950-1960

 

1960-1970

 

1970-1981

1981-1993

El Seibo

   

6.7

 

4.7

 

3.8

 

La Altagracia

   

7.3

 

7.9

 

3.7

 

S.

P. Macorís

 

0.8

 

7.4

 

5.1

 

La Romana

   

5.1

 

5.9

 

7.5

 

Hato Mayor

   

-

 

-

 

-

 

Población urbana de las provincias con relación a la región, 1970-1993

 
 

Pob.

Urb.

%

Pob.

Urb.

%

Pob.

Urb.

%

1970

1981

1993

El Seibo

 

33,568

23.6

 

52,336

 

19.7

24,506

5.6

La Altagracia

 

23,781

16.7

 

36,620

 

13.8

66,550

15.3

La Romana

 

39,558

27.8

 

93,796

 

35.4

143,936

33.0

S.

P. Macorís

 

45,485

31.9

 

82,473

 

31.1

160,289

36.7

Hato Mayor

   

-

 

-

 

-

41,030

9.4

Región

 

142,392

100.0

 

265,225

 

100.0

436,311

100.0

Si consideramos la evolución de la proporción de la población urbana de cada provincia con relación al total de la población urbana de la región, observamos que entre 1970 y 1993 La Romana y San Pedro de Macorís se han mantenido alternándose la primacía regional. En

1970 la tenia San Pedro de Macorís, en 1981 la logró La Romana y en 1993 San Pedro de

Macorís la recuperó.

Los centros urbanos: Mapa No 7

Entre 1960 y 1981 los centros urbanos de San Pedro de Macorís y La Romana se

alternaron en la primacía del crecimiento poblacional en la región Este. En el decenio 1960-

1970 el centro urbano de San Pedro de Macorís logró el primer lugar al incrementar su

población en más de 94.6 %. En segundo lugar quedó el centro urbano de La Romana con un

incremento de 64.6 %.

En el periodo 1970-1981 ambos centros urbanos alcanzaron los primeros lugares en crecimiento poblacional en la región, pero con cambios en la primacía entre ellos. En ese caso,

Lineamientos de políticas de desarrollo urbano para la ciudad de El Seibo el centro urbano de La Romana tuvo un incremento de 142.7 %, seguido del centro urbano de San Pedro de Macorís que alcanzó un incremento de 85.2 %. Esa tendencia continuó entre 1981 y 1993 cuando el centro urbano de San Pedro de Macorís incrementó su población en 58.6 % y La Romana en 57.3 %.

De esa manera, La Romana se sitúa actualmente como el mayor centro urbano de la región Este, en el cual representa 32.2 % del total de la población urbana. En segundo lugar se encuentra San Pedro de Macorís; el tercer lugar lo ocupa Salvaleón de Higuey. En el extremo opuesto, con los menores niveles de población se encuentran los centros urbanos El Valle, San José de Los Llanos, Guaymate y Ramón Santana.

Evolución de la población de los principales centros urbanos de la región Este, 1935-1993

 

1935

1950

1960

1970

1981

1993

El Seibo

2,593

3,116

4,970

9,101

13,511

16,251

La Romana

10,912

14,074

22,310

38,281

91,571

140,204

S.

P.

18,617

19,876

21,820

42,680

78,562

124,735

Macorís

Higuey

3,144

5,382

10,560

21,946

33,501

54,832

Hato Mayor

2,151

3,973

6,570

10,307

17,859