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UNIVERSIDAD ANDINA NESTOR CACERES VELASQUEZ

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD


ESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGIA

TRABAJO MONOGRAFICO:
“LA HISTORIA DE LA PSICOMETRIA Y LOS TEST PSICOLOGICOS.”
DOCENTE :
CAYRA SAHUANAY, RUBEN ODON
ESTUDIANTES
 BENIQUE GÁLVEZ MONICA SANTA MARIA
 HUANACUNI FLORES, BIANCA
 MENENDEZ SALGADO, YESENIA DAYANA
 LLANOS MAYTA, JHON STAMBERLY
 VELASQUEZ CABRERA, GABRIELA
 ZAPATA CASTRO, NELIDA

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INTRODUCCION:

En el siguiente trabajo monográfico presentamos la evolución de la psicometría a través


del tiempo el como la inquietud y curiosidad del ser humano llevo a varios teóricos,
emperadores, filósofos, médicos, científicos y por supuesto psicólogos a clasificar y
cuantificar varios aspectos como destrezas , diferencias , habilidades e inteligencia.
Conoceremos también la influencia que tuvieron algunos personajes como el científico
naturalista Charles Darwin , el aporte de sir Francis Galton que sirvieron aunque sin ser
suficientemente reconocido. Veremos a Cattell reconocido como el padre de los test
mentales , los tests de completacion de frases de Ebbinghaus (1897)que hoy en día
aun forman parte de la mayoría de pruebas de inteligencia. Alfred Binet con el honor de
la publicación de la primera escala de medida de inteligencia y en la revisión de Terman
(1916), conocida como Stanford-Binet, aparece la idea de Cociente Intelectual. Cual fue
la partcipacion después de la segunda década de la American Psychological
Association (A.P.A.) E l desarrollo de los dos famosos test de la primera guerra mundial
Test Army Alfa y Test Army Beta.La contribución de los ingleses Spearman, Thompson
y Burt, que fueron continuados y perfeccionados por los norte americanos Kelley y
Thurstone.Conoceremos acerca de la revuleta anti test en los años 60. El efecto que
trajo consigo la tecnología en el uso de las pruebas psicológicas. Respondiendo a las
preguntas de investigación que se verán a continuación.

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INDICE

Introducción 2
Preguntas de investigación 4
Marco teórico 5 -15
Historia de la psicometría
Discusión 16
Conclusiones 17
Bibliografía 18
Anexos 19-20

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PREGUNTAS DE INVESTIGACION

¿Cómo y dónde surge la Psicometría?


¿Cuál fue la evolución de la Psicometría?
¿Para qué nos sirve conocer la historia de la psicometría?
¿Cómo se constituyeron los primeros test psicométricos?
¿Cuáles son los primeros tipos de test psicométricos?

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MARCO TEORICO
HISTORIA DE LA PSICOMETRIA.
1.ANTECEDENTES REMOTOS
Empezamos en el 200 a 2000 a.C. con “Pruebas de competencia en china. El
emperador evalúa a los servidores públicos cada tercer año” (Cohen & Swerdlink, 2006)
En 1.115 a.c. “Exámenes abiertos y competitivos de los servidores públicos en china
durante la dinastía Han, prueba de capacitación en áreas como música, arquería,
equitación redacción, aritmética, agricultura, geografía, ceremonias y ritos culturales”
(Cohen & Swerdlink, 2006)
En 1.100 a.c. La Psicometría remonta sus orígenes a China, ya que El emperador había
establecido un Servicio Civil de Evaluación con el fin de examinar a sus oficiales en lo
que respecta a su ajuste para el trabajo que debían desarrollar.(Lozano, 2010)
460 a.c. Hipócrates. Visión natural de la enfermedad: “enseño que todos los alumnos
que todas las enfermedades son el resultado de causas naturales, por lo tanto, debían
ser tratadas usando métodos naturales, ya que el poder curativo de la naturaleza le
permite al cuerpo curarse a sí mismo y librarse de la enfermedad”. Hizo énfasis en el
paciente en lugar de la enfermedad. cerebro centro de la inteligencia “la ciencia cede
su lugar primario y a la fe y la superstición” (Cohen & Swerdlink, 2006)
427 al 347 a.c. Platón se baso en el mito de la caverna pensando que el único camino
para incrementar la exactitud del conocimiento humano en el mundo, es por medio de
razonamiento deductivo y mediciones.
427 a.c. platón “cerebro – mecanismo”
400 a.c. Platón en la república sugiere que las personas deben trabajar en empleos
dependiendo de sus capacidades y habilidades localizadas en diferentes partes del
cuerpo como la razón en la cabeza, el valor en el pecho, y el apetito en el abdomen
(Cohen & Swerdlink, 2006).
384 a.c. Aristóteles “corazón es el centro de la inteligencia”
375 a.c. Galeno diseña pruebas para probar que es en el cerebro y no en el corazón
donde se asienta el intelecto (Cohen & Swerdlink, 2006)
350 a.c. Aristóteles en su obra Peri Psyche, por su nombre latino De Anima, y traducido
como Sobre el Alma, señala: “busca examinar e investigar primero la naturaleza
esencial del alma, y luego sus atributos” (Peña,M 2009)
1.252 Tomás de Aquino, al igual que Aristóteles prefirió concentrarse en las
características y generales de la naturaleza humana, en lugar de las diferencias
individuales, algunas de ellas esbozadas en su libro Suma teológica exámenes escritos
(1500). En relación a las modalidades de exámenes, a juicio de DuBois (1970), los
tradicionales exámenes escritos no eran comunes en la tradición educativa occidental,
y no se presentan sino hasta finales del siglo XVI, en la corriente de las escuelas
jesuitas.
1484 “el interés en las diferencias individuales se centra sobre todo en cuestiones como
“¿Quién esta en relación con satán?” Y “¿esta en relación voluntaria o involuntaria?”
para dirimir esas cuestiones, se publica la obra Hammer of Witches. Este tratado es un
primitivo manual de diagnostico de la especie diseñada para enseñar la forma de
identificar y entrevistar a las brujas” (Cohen & Swerdlink, 2006)
1510 Fisher – propuso la prueba de la mentalidad
1550 el medico alemán Johan Weyer escribe que aquellas personas que son
catalogados de ser brujas, probablemente solo sufrían de un desorden mental o físico
(Cohen & Swerdlink, 2006)
1692 primera escala de calificación.
Pasado el Renacimiento, aparecieron pensadores motivados por el interés de conocer
el funcionamiento de la mente y las generalidades de ella, tales como Descartes, Locke,
Hume y Kant, según Misiak (1961).En relación a las modalidades de exámenes, a juicio

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de DuBois (1970), los tradicionales exámenes escritos no eran comunes en la tradición
educativa occidental, y no se presentan sino hasta finales del siglo XVI, en la corriente
de las escuelas jesuitas. La práctica más común era la sustentación oral, que se
mantiene en la actualidad para la sustentación de grado (licenciatura, maestría
y/odoctorado). Ratio Studiorum de los jesuitas, guía curricular que establece reglas para
la realización de los exámenes escritos (estandarización).
Lo que se conoce hoy como psicometría empezó a tomar forma sólo hasta el siglo XIX.
El famoso episodio del joven auxiliar en el Observatorio Astrológico de Greenwich,
cuyos registros del tiempo de paso de las estrellas a través de una línea del campo
visual del telescopio, diferían sistemáticamente de los de su maestro, se convirtió
gracias a las elaboraciones de los psicofísicos, en la evidencia de que algunas
diferencias humanas podían cuantificarse. Mediante monitoreos de los registros de los
astrónomos en dicho observatorio Bessel (1816) observó que había variaciones en la
rapidez con que reaccionaban los individuos a estímulos visuales, dando lugar a lo que
se conocería como la ecuación personal. Quetelet, matemático belga, fue el primero en
plantear que la teoría matemática de la probabilidad podía aplicarse a las mediciones
humanas.
Por otra parte, los trabajos de Esquirol (1838), médico francés que se interesó por el
estudio del retraso mental, constituyen un avance interesante en la medición de este
trastorno que tendría implicaciones en el futuro desarrollo de técnicas más refinadas
para la medición del mismo. Pueden resumirse en tres los aportes de Esquirol: Por una
parte hace distinción entre los ‘alienados’, con profundos trastornos emocionales y los
retrasados mentales con deficiencias de tipo intelectual; de otra parte intenta algunas
clasificaciones de los diversos grados de retraso mental y finalmente, identifica ‘el
lenguaje’ como el criterio más fiable para evaluar y clasificar los trastornos mentales.
2. PREPARACIÓN DEL ESCENARIO (1840 – 1880)

Pinel desde Francia, Tuke desde Inglaterra y Rush desde EUA, invirtieron esfuerzos
por el mejoramiento en el diagnóstico y tratamiento de los enfermos mentales. Dorothe
Dix, lideró el movimiento humanitario por mejorar las condiciones de las prisiones y los
hospitales .Horace Mann, educador, promovió la adopción de exámenes escritos
formales por parte del Boston School Committee , y en general de los EUA.Darwin, en
su obra Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural (1859),La
descendencia del hombre y la selección en relación con el sexo(1871) y en La expresión
de las emociones en el hombre y los animales (1872), hizo referencias a la importancia
de las diferencias.
Desde una perspectiva muy diferente, ya que estaban más interesados por plantear
generalizaciones que por analizar diferencias, se encuentran los primeros psicólogos
experimentales del laboratorio de Wuntd, (1879) en Leipzig. Estos personajes, a
quienes la historia reconoce como los fundadores de la psicología experimental,
tuvieron gran importancia en los desarrollos de la medición en psicología: Por una parte
diseñaron algunas pruebas de sensibilidad y tiempos de reacción a estímulos visuales,
auditivos y de otros sentidos, marcando la pauta para la mayoría de trabajos que en la
misma línea se desarrollaron a finales de siglo XIX y por otra, con su rigor científico,
pusieron de manifiesto la necesidad de controlar las condiciones de prueba y tipificar
procedimientos.
3. LAS RAICES (1880 – 1915)

Sin duda uno de los personajes que ha merecido el mayor reconocimiento por sus interesantes
aportes no sólo en la medición en psicología sino en otros campos como la biología, es Sir
Francis Galton. 1822-1911 Francis Galton. Padre de la psicología diferencial, se centra en el
establecimiento de las diferencias individuales llegando a la medición y descripción de las
características humanas Este polifacético inglés interesado por el estudio de la herencia, sintió
rápidamente la necesidad de medir las características humanas así que creo un laboratorio
antropométrico en Londres (1884) para el cual diseñó varias pruebas de agudeza y
discriminación sensorial con la convicción de que éstos le permitían medir el intelecto. Algunos
de tales instrumentos como la barra de Galton y el silbato de Galton se han utilizado para
medición de la discriminación visual de longitud y del grado de sensibilidad a tonos altos,

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respectivamente, hasta hace muy poco tiempo. Además del diseño de instrumentos de
medición sensorial, Galton fue el primero en utilizar las escalas de estimación, los cuestionarios
y la asociación libre; pero tal vez el aporte que no ha sido suficientemente reconocido fue el
haber seleccionado y adaptado algunas técnicas matemáticas para el análisis de los resultados
de sus pruebas y la medición de las diferencias individuales y el haber introducido la idea de
variación concomitante entre dos medidas, constituyéndose en el precursor de lo que hoy se
conoce como coeficientes de correlación, análisis de regresión y otros procedimientos de
análisis cuantitativos en investigación con humanos. Karl Pearson, matemático británico, a
desarrollar el coeficiente de correlación. Además se dedicó a ser un divulgador de las
mediciones mentales.
De acuerdo con las ideas de Galton sobre la medición de la inteligencia y convencido
de que era casi imposible medir objetivamente funciones complejas, el psicólogo
norteamericano James McKeen Catell, discípulo de Wundt en el laboratorio de Leipzig,
diseñó y aplicó un sinnúmero de test de discriminación sensorial, tiempo de reacción,
memoria y otras. A Catell se le debe además, la rápida difusión de aplicación de
pruebas en Norte América y los primeros intentos por validarlas con criterios externos;
sin embargo, el hecho que con mayor frecuencia se reporta en torno a sus aportes es
haber introducido en la literatura psicológica el término de test mental (1890). Aunque,
por este hecho, a Catell se le reconoce como el ‘padre’ de los test mentales, las dos
últimas décadas del siglo pasado fueron testigos de una gran cantidad de trabajos que
pretendían desarrollar medidas de funciones psicológicas complejas. Entre ellos se
encuentran los trabajos de los alemanes Oehrn (1889), Kraepelin (1895) y Ebbinghaus
(1897), los norteamericanos Jastrow (1891), Münsterberg (1891), Bolton (1892), J. A.
Gilbert (1897), los italianos Guicciardi y Ferrari (1896) y muchos otros, algunos de los
cuales empezaban a cuestionar el hecho de que los resultados de los test mentales no
guardaran correspondencia con el éxito académico.
Por un lado, los intentos de medición de procesos psicológicos complejos en el campo
de la psicopatología presentado por Kraepelin (1895), quien construyó una cantidad de
test que pretendían medir diversos rasgos que permitieran caracterizar a los individuos,
se constituyeron en los precursores de las mediciones objetivas de la personalidad. Por
otra parte, los tests de completación de frases de Ebbinghaus (1897) fueron los únicos
de los desarrollados en esa época, que permitieron una predicción adecuada del
rendimiento académico y aún hoy forman parte de la mayoría de pruebas de
inteligencia.
Sin embargo, el honor de la publicación de la primera escala de medida de inteligencia
le correspondió al francés Alfred Binet de Francia, es considerado como el Padre de las
pruebas de inteligencia,fue quién desarrollo la Escala Binet-Simon. Realiza su primera
aportación sobre el estudio de las funciones sensoriales, perceptivas y motoras.
Propone el método de los test mentales, donde se pretende integrar el estudio de la
memoria, las imágenes mentales, la imaginación, la atención, la comprensión, la
sugestibilidad, los sentimientos estéticos y morales hasta la fuerza de voluntad. Emite
el primer concepto claro de “diagnóstico psicológico” basado en tres meotodos
complementarios: el examen medico- explora lo físico y fisiológicamente, el examen
escolar- analiza el aprendizaje desarrollado y el diagnóstico psicológico, donde hace
referencia al primer test de inteligencia, quien en compañía de Henri había publicado
en 1895, un artículo que criticaba los tests existentes hasta el momento por dedicarse
a mediciones muy precisas de funciones muy elementales; y proponía otros que
abarcaban funciones más complejas aunque medidas menos precisas. En este
contexto, la primera escala de medida de inteligencia, que reunió las experiencias
anteriores e introdujo además preguntas sobre juicio, comprensión y razonamiento, fue
desarrollada por Binet y Simon y se publicó en 1905. Charles Spearman,aún cuando
no creó ningún nuevo tipo de prueba, contribuyó a la psicometríaa nivel teórico y en el
procesamiento de datos. En 1904, publicó un trabajo que aludía a la teoría bifactorial en
el
“American Journal of Psychology”, dirigida desde el método de las diferencias
tetrádicas, técnica estadística que más adelante se daría a conocer como “análisis
bifactorial” Realizó el primer intento por ofrecer una teoría con fundamentos empíricos
sobre la inteligencia y nuevos métodos de medición mental. Herman Ebbinghaus
, conocido por sus estudios de la memoria , se dedicó además a buscar mediciones de
la inteligencia , y aunque se le considera a Binet, como aquel que inicio las primeras
mediciones válidas de la inteligencia, según Spearman (1927b, pp. 2-3) “el primer gran
intento por lidiar adecuadamente con el problema (de la naturaleza real de la

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inteligencia) lo realizó Ebbinghaus, en un trabajo muy destacado y aún lejos de ser
valorado en 1897 ”Durante este período, muchos autores se dedicaron a la creación de
lo que fue conocido como“ pruebas de aprovechamiento” del “nuevo tipo”, empero aún
les inquietaba la falta deconfiabilidad en los exámenes del tipo escrito y orales.Durante
la última parte de este período, se desarrollaron una cantidad considerable de
publicaciones respecto a las pruebas de aprovechamiento, realizadas por autores como
Rice,Courtis, Stone y E.L. Thorndike, entre otros; quienes coincidían en promover que
la educación fuera científica, e incrementar la confiabilidad del calificador

4. EL FLORECIMIENTO (1915 – 1940)


Las primeras pruebas que en la actualidad se utilizan de forma generalizada, surgieron
en esta etapa, particularmente en áreas como la capacidad
mental, aprovechamiento, personalidad,intereses y otros.Un hecho que marcó la
diferencia entre esta etapa y la anterior, fue la expansión de la escala de Binet desde
Francia a los EUA, entre 1910 y 1916. La mayoría de versiones de este tipo
fuerontraducidas donde la más antigua probablemente sea la de Goddard en 1910.La
revisión Stanford de las Escalas de Binet, desarrollada por Lewis Terman, comúnmente
conocida como la Stanford-Binet, pronto se convirtió en un indicador para referenciar la
inteligencia humana, y probablemente el símbolo más conocido de la aportación de la
psicología almundo, según Hogan (2004)
En la segunda revisión de esta escala se propone un procedimiento sistemático para
obtener los puntajes de prueba y se introduce el concepto de Edad mental (1908), y en
la revisión de Terman (1916), conocida como Stanford-Binet, aparece la idea de
Cociente Intelectual.
La edad mental de Binet y Simon se obtenía gracias al ordenamiento de los elementos
de la escala en orden creciente de dificultad y su agrupación por niveles de edad. Tal
agrupación obedecía a criterios empíricos, reuniendo los elementos que podían ser
contestados correctamente por niños normales de cada edad cronológica desde 3 a 13
años; la edad mental era el nivel al que llegaba cada examinado, esto es, el nivel que
alcanzaba dentro de esta graduación. Tratándose de un índice tan sencillo tuvo gran
aceptación por ser la primera propuesta de una unidad de medida que aunque no
alcanzaba el nivel de precisión de las utilizadas hasta el momento dentro de los
mediciones sensoriales, tenía el gran mérito de ser propia de la psicología. La principal
limitación de esta unidad era sin embargo, que su interpretación dependía de lo que se
esperaría de la ejecución del examinado dada su edad cronológica; es decir, saber que
un niño tenía una edad mental de 4 años no reportaba mayor información a cerca de si
su nivel estaba dentro de lo ‘normal’ o por el contrario estaba por encima o por debajo
de lo que se esperaría de él. La propuesta de Terman supera tal limitación
construyendo una unidad cuyo resultado es interpretable: el famoso C.I. no era otra
cosa que la razón edad mental de Binet sobre la edad cronológica multiplicado por 100,
de manera que los puntajes al rededor de 100 (edad mental = edad cronológica)
indicaban normalidad, para cualquier nivel de edad del examinado. Esta unidad de
medida de inteligencia, con todas sus limitaciones, tiene una gran importancia en la
psicometría ya que con ella, los test psicológicos lograron un reconocimiento nunca
antes alcanzado hasta el punto de que el C.I. se convirtió casi en un mito.
Terminada la segunda década del presente siglo los tests psicológicos gozaban de gran
popularidad, el concepto de C.I. era ya ampliamente conocido y la Americana
Psychological Association (A.P.A.) mostraba gran interés en el desarrollo de pruebas
psicológicas. La decisión de Estados Unidos de participar en la Primera Guerra Mundial
y de la APA en colaborar en dicha empresa, puso de manifiesto algunas limitaciones
de los tests psicológicos conocidos hasta el momento. Por una parte, se trataba de
instrumentos que debían ser aplicados de manera individual y por psicólogos
experimentados lo cual no resultaba conveniente si se trataba de seleccionar grandes
números de personas para el ejército norte americano. Robert Yerkes (1917) y su
equipo designado precisamente por la APA, recolectó todos los tests disponibles y
algunos no publicados y conformaron una primera prueba de aplicación colectiva
conocida como Test Army Alfa, basada en los trabajos aún no publicados de Arthur
Otis. Por otra parte, las pruebas conocidas hasta el momento no permitían la
evaluación de personas analfabetas, con deficiencias de lenguaje o que no conocieran
el idioma, nuevamente los trabajos de Otis sirvieron como base para el desarrollo del
primer test de inteligencia no verbal conocido como el Test Army Beta. Finalmente, el
concepto de C.I., a partir de edad mental y edad cronológica no resultaba muy

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adecuado cuando se trataba de evaluar adultos, así que nacieron las primeras formas
de puntuación de los tests a partir de normas de grupo; basadas en la comparación de
la ejecución de un individuo en la prueba, con el desempeño promedio del grupo
(población) al que pertenece según algunas variables de interés como sexo, edad o
escolaridad. Este tipo de unidad de medida sigue siendo utilizado hoy.
Así la tercera década del presente siglo fue testigo de una inusitada popularización del
uso de los ‘tests psicológicos’ hasta el punto de que la psicología se asociaba con
términos como ‘test’ o ‘C.I.’. Según Anastasi (1974) “... el florecimiento de los test,
ocurrido en los años veinte, basado en el uso indiscriminado de los mismos, puede
haber causado tanto retraso como progreso en los test psicológicos.”. Sin embargo,
mientras en Norte América estaba en pleno auge el desarrollo y uso de test psicológicos
para muchísimos fines, otros autores se preocupaban más por los análisis matemáticos
que brindaran mayor soporte a sus resultados y por el desarrollo de modelos teóricos y
de análisis sobre todo en el campo de la medición de la inteligencia. Se destacan en
esta línea los trabajos de los ingleses Spearman, Thompson y Burt, que fueron
continuados y perfeccionados por los norte americanos Kelley y Thurstone.
Charles Spearman, basado en las ideas de Galton y en los posteriores trabajos de Karl
Pearson sobre su medida de correlación, había iniciado desde 1904 una serie de
trabajos sobre las funciones cognoscitivas. Apoyado en la observación de que las
matrices de correlaciones entre tests cognoscitivos eran positivas y jerárquicas, plantea
su famosa teoría de dos factores y sustenta matemáticamente sus conclusiones (1927).
Según esta teoría las puntuaciones en los tests cognoscitivos pueden explicarse a
través de dos factores: uno general, conocido como el factor g, que es común a todas
las funciones medidas en los tests y uno específico, s, que sería exclusivo de cada
una. El principal contradictor de las ideas de Spearman es su compatriota Thompson
quien, basado en las mismas evidencia demuestra con el mismo rigor matemático que
las correlaciones observadas por Spearman pueden explicarse por las leyes del azar
operando sobre un conjunto complejo de elementos independientes que constituyen la
inteligencia.

5. CONSOLIDACIÓN (1940 – 1965)


Durante este período se fortalecen los avances desarrollados anteriormente, a la vez
que la psicometría se amplía en diversos planos profesionales tales como la práctica
clínica, las escuelas ,las empresas, el ejército, etc.; contexto que le permitió ser
reconocida y aceptada como una práctica profesional.
Por su parte, otro inglés Burt (1941) venía sosteniendo que las correlaciones entre
los tests podían ser satisfactoriamente explicadas a través de: a) un factor general,
varios factores comunes de mayor o menor nivel de generalidad y c) tantos factores
específicos como tareas o tests. Sin embargo, el desarrollo y refinamiento de lo que
hoy se conoce como análisis factorial o multifactorial en psicometría, se le debe al
norteamericano Thurstone.
El psicólogo estadounidense L. L. Thurstone (1935, 1947) inicia lo que Béla Székely
(1978) ha denominado la segunda etapa del análisis factorial, al introducir los principios
del álgebra matricial en el análisis de las tablas de correlación logrando así
representaciones n dimensionales de las relaciones entre test, la extracción de los
posibles factores explicativos para resumir de manera más o menos fiel la misma
información de la matriz original, y el desarrollo de métodos de rotación de tales ejes
buscando la ‘estructura simple’ que facilitara la interpretación de los resultados. Es
evidente que el diseño de estos procedimientos abría las puertas para la medición de
aptitudes más específicas y para dar respuestas más satisfactorias a los
cuestionamientos que venían planteándose desde la década anterior a cerca de las
diferencias intraindividuales observadas en el desempeño frente a pruebas de
inteligencia general. En lo que a desarrollo de instrumentos se refiere, el resultado
directo de las investigaciones de Thurstone sobre el análisis factorial y la identificación
de aptitudes primarias, fue la batería conocida como test de Chicago de Aptitudes
Mentales Primarias (PMA), publicada por primera vez en 1941. La versión de esta
batería en 1962, con algunas adaptaciones y modificaciones sigue utilizándose hoy en
el contexto educativo y laboral; y las técnicas de análisis factorial propuestas por
Thurstone son aún muy utilizadas para el análisis de diversas pruebas psicológicas.
Mientras esto ocurría se habían desarrollado una serie de pruebas de uso en diversas
áreas de aplicación de la psicología. Por una parte, en 1939 se publicaba la escala de
Inteligencia de Wechsler-Bellevue con la intención de proponer un instrumento de

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medida adecuado para adultos, que presentara elementos y sistemas de puntuación
más adaptados para este tipo de población. Esta escala fue la primera versión de la
que hoy se conoce como Escala de inteligencia para adultos de Wechsler (WAIS), muy
utilizada en diferentes contextos. Por otra parte se adelantaban los trabajos del
neurólogo alemán Kurt Goldstein y el psicólogo Gelb, quienes una vez terminada la
primera guerra mundial habían iniciado el desarrollo de algunos instrumentos de
medición neuropsicológica, con base en la observación de jóvenes soldados que
habían sufrido lesiones cerebrales. Como resultado de este trabajo se diseñaron
los test de formación de conceptos que pretendían evaluar el deterioro de la actitud
abstracta como consecuencia de la lesión cerebral, y que siguen utilizándose hoy en
evaluación neuropsicológica. Sin embargo Goldstein sólo logró el diseño definitivo de
su prueba, compuesta por 5 test, después de haber emigrado a Estados Unidos y en
compañía de Scheerer, trabajo que fue publicado en 1941. En esta misma línea se
desarrolló el test de formación de conceptos de Hanfman y Kasanin (1942), con base
en un instrumento de clasificación de objetos que había sido elaborado por Vigotsky.
En mediciones de personalidad también se habían hecho avances interesantes en lo
que a desarrollo de pruebas se refiere: Una de ellas es la hoja de datos personales de
Woodworth, considerada el precursor de los hoy llamados inventarios de personalidad,
que se había desarrollado durante la primera guerra mundial pero sólo se conoció y
empleó fuera del contexto militar después de que ésta terminara. Por otra parte
Hartshorne y May (1928-1930) habían desarrollado algunos test de ejecución con la
intensión de medir aspectos como mentira, robo y espíritu de cooperación en niños
escolares. Con una perspectiva diferentes E. K. Strong publicaba en 1943 sus
cuestionarios de intereses vocacionales para hombres y mujeres. Pero tal vez el trabajo
de mayor trascendencia en esta línea es el registro multifásico de la personalidad de
Hathaway y Mckinley (1940), primera versión del Inventario Multifasético de
Personalidad de Minnesota MMPI que tiene varias traducciones, adaptaciones y
estandarizaciones y sigue siendo utilizado hoy. Tal vez hasta el momento ningún
instrumento de medición de la personalidad ha sido objeto de tantos estudios,
aplicaciones e investigaciones en diferentes áreas de la psicología (clínica, laboral,
educativa), como el MMPI.
En este contexto: la popularización del uso de los tests psicológicos, el reconocimiento
de diferencias intraindividuales en el desempeño en test de funciones intelectuales, los
fuertes avances en el desarrollo de métodos matemáticos y estadísticos para el análisis
de los resultados de los mismos y el diseño de algunas pruebas psicológicas de utilidad
en psicología clínica, educativa, laboral y en neuropsicología; Estado Unidos decide
intervenir en la segunda guerra mundial y nuevamente los psicólogos norteamericanos
se ven enfrentados a algunas demandas por parte del ejército. Esta vez la respuesta
fue la creación de las ‘baterías de aptitud múltiple’ o ‘pruebas diferenciales’ de la línea
del PMA, que permitían la evaluación de funciones mucho más específicas y la
clasificación de personal para tareas especializadas como pilotos, bombarderos,
operadores de radio y otras. Ejemplos de estos instrumentos son la Aircrew
Classification Battery, el Army General Classification Test (AGCT) y el Armed Forced
Qualification Test (AFQT) [3]. Con las dos últimas se levantaron escalas de calificación
estandarizadas conocidas como Army Standard Scores.
Sin embargo, la mayoría de baterías o pruebas diferenciales se conocieron después de
terminada la guerra cuando el ejercito las cedió para uso civil y en los años
subsiguientes se observó un incremento significativo en el número de trabajos que
buscaban el diseño de esta clase de instrumentos, la mayoría de ellos construidos con
base en el procedimiento recientemente conocido de análisis factorial. Algunos de los
instrumentos más conocidos de esta generación son el Test de clasificación de
aptitudes de Flanagan (FACT), la batería de test de aptitud general (GATB) y el test de
aptitudes diferenciales (DAT). El primero de ellos, cuyos progresos empezaron a
conocerse en 1947, fue el resultado de algunos trabajos iniciados durante la segunda
guerra mundial con el objeto de diseñar instrumentos de clasificación de personal de
las fuerzas aéreas y se orienta hacía el consejo profesional y la selección de personal.
La GATB fue diseñada por el State Employment Service estadounidense (1956) con
base en resultados de análisis factorial de baterías preliminares y con el objeto de
contar con un instrumento útil para consejo profesional y laboral. Finalmente, el DAT,
que fue publicado originalmente en 1947, fue construida como instrumento para
orientación vocacional en el campo educativo, ha sido objeto de muchos estudios en

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esa área y en consecuencia han aparecido varias revisiones algunas de las cuales se
siguen utilizando hoy.
En este mismo período la evaluación educativa, que había venido reemplazando sus
formas convencionales por los famosos test, desde la aparición de la primera versión
del Stanford Achiement Test hacía ya un par de décadas; entra definitivamente en la
honda de las mediciones objetivas y estandarizadas. Vale destacar aquí los trabajos de
E. L. Thorndike y otros educadores y psicólogos dedicados a aplicar y refinar las
técnicas de construcción, utilización y calificación de pruebas de rendimiento escolar; y
la creación, en 1947, del Educational Testing Service (ETS) encargado de la
construcción y evaluación de pruebas en el área educativa y laboral. Tal vez el
instrumento más conocido en esta línea es el Graduate Record Examination (GRE),
que se había originado en 1936, pasó a manos del ETS en 1948 y sigue utilizándose
como instrumento de selección de estudiantes universitarios en Estados Unidos.
Durante las dos décadas siguientes se desarrollaron nuevos instrumentos de medición
en muchas áreas y se revisaron y publicaron nuevas versiones y adaptaciones de los
ya existentes; sin embargo, lo que parece caracterizar este periodo es la aparición de
trabajos sobre teoría de la medición, los principios y fundamentos de la medición en
psicología, los problemas de validez y confiabilidad y en síntesis, la construcción de
una teoría psicométrica. En lo que tiene que ver con desarrollo y revisión de pruebas
se pueden mencionar, entre muchos otros: el cuestionario de 16 factores de la
personalidad de Catell (16PF) desarrollado mediante análisis factorial y publicado en
1951; el cuestionario de personalidad de Eysenck, resultado de las investigaciones que
sobre estructura de personalidad había venido adelantando desde 1947; el inventario
de temperamento de Guilford-Zimmerman (1956), las escalas Wechsler de
inteligencia[4]; la tercera revisión de la escala de inteligencia de Stanford-Binet (Terman
y Merrill, 1960) y los inventarios de intereses vocacionales (1966) e intereses generales
de Kuder (1964), revisiones de la hoja de intereses vocacionales de Kuder que había
sido publicada en 1948. De otra parte, una ligera revisión de la bibliografía existente
permite verificar que en este periodo se produjeron las grandes obras sobre teoría y
procedimientos psicométricos que son de uso corriente aún. Corriendo el riesgo de
omitir algunos de mucha importancia, se pueden citar trabajos como la publicación de
Gulliksen, H. (1950) titulado ‘teoría de los test mentales’; los trabajos de Cronbach y
colaboradores sobre validez y confiabilidad en las pruebas psicológicas, publicados
entre 1951 y 1957; las publicaciones de Guilford (1954) sobre métodos psicométricos,
de Rasch (1960) sobre modelos probabilísticos para pruebas de logro e inteligencia y
de Guiselli (1964) sobre teoría de la medición psicológica; la teoría de Guilford sobre
la estructura de la inteligencia humana, cuya primera edición apareció en 1967; la gran
cantidad de artículos publicados por Paul Horst entre 1949 y 1960 y su libro sobre
medición y predicción psicológica en 1968; la teoría estadística de los puntajes de test
mentales de Lord y Novick (1968), los trabajos de Eysenck sobre estructura de la
personalidad, publicados a partir de los 50’s y el muy conocido texto de Magnusson
sobre teoría de los test (1969).
A pesar de la gran producción de trabajos sobre teoría psicométrica y el empeño de
algunos psicólogos por brindar sustento teórico y técnico al uso de los mismos en una
gran diversidad de campos; a partir de la década de los sesenta se puede identificar lo
que Anastasi (1974) denomina la ‘revuelta anti-test’. Esta época, si así puede llamarse,
se caracterizó no sólo por un evidente escepticismo por parte de académicos y público
en general a cerca de la utilidad de las pruebas psicológicas, sino por algunas
posiciones abiertamente en contra de los mismos. Algunas de las publicaciones que tal
vez tuvieron más impacto en este sentido fueron las de Gross en 1962, Hoffman en el
mismo año y Black en 1963 (Citados por Anastasi, 1974); con títulos tan sugestivos
como ‘The brain watchers’, ‘The tyranny of testing’ y ‘They shall not pass’,
respectivamente; en las que no sólo se ponía en duda la utilidad de los tests sino que
se hacían serias críticas a su uso. Algunas de tales críticas de tipo técnico:
cuestionaban la capacidad de las pruebas para brindar información confiable sobre las
aptitudes, la inteligencia o la personalidad del examinado y por tanto la utilidad de los
resultados con fines predictivos útiles en el campo educativo, laboral o clínico. Otras
eran de tipo ético y filosófico con afirmaciones a cerca de la violación de la intimidad
del examinado; la indebida divulgación y utilización de los resultados de las pruebas; la
falta de responsabilidad en el manejo de las implicaciones emocionales de la aplicación
y conocimiento de resultados de las pruebas; la visión limitada y reduccionista del
individuo a partir de los resultados de las pruebas y en fin, la pretensión de cuantificar

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lo no cuantificable: el ser humano. Finalmente, había objeciones de tipo político: las
pruebas pretendían medir conformismo social o, en todo caso favorecían a quienes
mostraban determinadas preferencias políticas o filosóficas; las pruebas desfavorecían
a determinados grupos étnicos o con diferencias culturales; y en nuestro medio el uso
de pruebas llegó a identificarse con imperialismo norteamericano. Probablemente
algunas de las críticas eran razonables y se debían al abuso de los instrumentos de
medición por parte de profesionales inescrupulosos o no capacitados, otras podrían
atribuirse a desconocimiento de las limitaciones de las pruebas y otras, podrían verse
como reacción al fenómeno aceleradísimo de implementación y uso de pruebas. En fin,
dejemos que algún historiador se interese por analizar estos hechos desde una óptica
mucho más completa que la que podemos tener desde aquí.
Como era de esperarse, la ‘revuelta anti-test’ ha dejado sentir sus efectos.
Probablemente uno de ellos sea el hecho de que los modelos de análisis de
instrumentos psicológicos que se generaron entre las décadas de los 70 y 80 son aún
hoy muy poco conocidos, al menos en nuestro medio, y apenas se están empezando a
valorar y a utilizar sobretodo en el campo educativo. Uno de ellos es el modelo
bayesiano. A pesar de que Thomas Bayes había expuesto los fundamentos de lo que
hoy se conoce como teoría estadística bayesiana en 1763, se necesitaron casi dos
siglos para que algunos estadísticos vieran en él una alternativa de análisis de algún
interés y sólo hasta hace un par de décadas empezaron a verse sus aplicaciones y
utilidad en el análisis de pruebas psicológicas. De manera muy sintética puede
expresarse el sentido del teorema de Bayes como el enunciado formal de las relaciones
entre la conocida probabilidad a priori, la información que se tenga sobre el fenómeno
de interés y la probabilidad a posteriori; lo cual permite hacer estimaciones teniendo en
cuenta la información adicional que se tenga proveniente de p.e. experiencias previas.
Este principio general ha tenido implicaciones en la interpretación de resultados de
pruebas psicológicas y en el diseño y construcción de las mismas. Por una parte,
permite estimar la posición de un sujeto en un nivel del atributo que pretende medir la
prueba teniendo en cuenta tanto su desempeño actual como la información previa que
se tenga sobre él. Por otra parte, si lo que se desea con la construcción y aplicación de
una prueba es estimar con precisión el nivel del examinado en el atributo, el análisis
bayesiano permite identificar el ‘punto’ más adecuado para obtener información que
permita el posicionamiento rápido y preciso del sujeto. Estas aplicaciones y el uso de
nuevas tecnologías como los cumputadores, han permitido el desarrollo de los
instrumentos conocidos como ‘pruebas hechas a la medida’ en las cuales cada
elemento de la prueba es seleccionado con base en la información que se tenga sobre
el sujeto y en la respuesta que dé al elemento anterior.
Otro interés de los psicólogos en las últimas décadas ha sido el sesgo de las pruebas
y los elementos que las componen. Tal sesgo puede verse de manera muy sencilla, a
través de las discrepancias de dificultad y discriminación de los elementos de la prueba
o de puntaje promedio y confiabilidad de la prueba total, en grupos diferentes. Rasch
había propuesto en 1960 un procedimiento, que no depende de la población a la que
se aplicó la prueba, para posicionar sus elementos en un nivel del atributo. Sin embargo,
ha sido Wright en compañía de Panchapakesan (1969) y de Stone (1979), quienes han
mostrado la utilidad de este tipo de análisis en algunas de sus publicaciones sobre
análisis de ítems y diseño de pruebas.
Se sistematizó el conocimiento en psicometría a través de diversos textos, que además
se convertirían en algunos de los clásicos en la materia, entre ellos:
•Las Technical Recommendations for Psychological Tests and Diagnostic Techniques
, publicadas por la American Psychological Association (APA, 1954).
•LasTechnical Recommendations for Achievement Tests , publicadas por la
AmericanEducational Reaserch Association (AERA) y el National Council on
Measurement Used inEducation (NCMUE, luego NCME;1955).En 1966, la APA, AERA
y NCME unieron ambas publicaciones en un solo documento que constituye un
documento de referencia titulado: “Standards for Educational and
Psychological Testing” , cuya versión actual es la de 1999.Aparecieron textos de gran
importancia en el campo, tales como la Theory of Mental Tests de Gulliksen, en 1950;
Essentials of Psychological Testing de Lee Cronbach, en 1949; y Psychological Testing
de Anne Anastasi, en 1954.

6. ESCENARIO ACTUAL (1965 A LA FECHA)

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En la década de los 60, surge la Teoría de la Respuesta al Ítem, o Teoría del Rasgo
Latente,marcado por las Statistical Theories of Mental Test Scores de Lord y Novick
(1968).A mediados de los 60, existe un activismo, a nivel legislativo y judicial en
relación a las pruebas, alrespecto de su uso desde diversos frentes en los ámbitos
sociales, señala Hogan (2004), quiénademás distingue algunas fuentes:
•Aparecimiento del movimiento a favor de la responsabilidad social en la educación.
•Movimiento a favor de los derechos civiles, cuestionando el uso de ciertas pruebas
agrupos minoritarios.
•Preocupación del uso apropiado de las pruebas con las personas discapacitadas.

Finalmente, dos modelos de análisis multivariados que han sido objeto de estudio de
algunos psicólogos y sociólogos en los últimos años han sido el ‘Patn Analysis’ y los
‘Structural equation modeling‘. Estos modelos han mostrado utilidad en la
comprobación de hipótesis de relaciones entre grupos de variables, el primero de ellos
como una extensión de los análisis de regresión donde se puede analizar más de una
variable dependiente (Klem, L, 1995) y el segundo como procedimiento para poner a
prueba modelos que incluyen tanto variables observadas como variables latentes y
diferentes tipos de relaciones entre ellas. Algunas publicaciones sobre este último tema
son Bollen, K. A. (1989); Apodaka y Páez (1992) y Hoyle, R. (1995).
Caspi: crea un instrumento basado en un nuevo modelo de la inteligencia “inventario
de solución de problemas cotidianos”
1993 “la American Psychological Association (APA) publica Guidelines for Provideres
of psychological services to Ethnic, Linguistic, and culturally Diverse Populations. En
paralelo con las guías de estándares éticos de la APA, la asociación declara “los
psicólogos consideran la validez de un instrumentos o proceso dado e interpretan los
datos, teniendo en mente las características culturales y lingüísticas del examinando.
Los psicólogos están conscientes de las referencias de la población en las pruebas y
en las posibles limitantes de estos instrumentos con otras poblaciones” (Cohen &
Swerdlink, 2006)
1994 Ceci: capacidades innatas múltiples que dan un rango de posibilidades.
1998 Gardner: ha añadido tres candidatos tentativos a su lista de inteligencia
(naturalista, espiritual y existencial.
Separamos el test de Rorschach debido a que en 1999, el psicólogo Howard Garb
recomendó una moratoria del uso del test para fines clínicos y forenses hasta que
nuevas investigaciones determinaran su validez real, una iniciativa a la que se unieron
otros expertos como James Wood, Teresa Nezworski y Scott Lilienfeld. En 2003, los
cuatro publicaron el libro What’s Wrong with the Rorschach? (Jossey-Bass), en el que
repasaban más de medio siglo de uso del test para concluir que sus fundamentos
científicos son débiles.
En 2013, un extenso estudio encabezado por la psicóloga Joni Mihura, de la
Universidad de Toledo (EEUU), reunió revisiones científicas y metaanálisis sobre el
test. Las conclusiones parecían rehabilitarlo parcialmente, al menos para sus usos
originales: “el Rorschach es un test útil si se utiliza en línea con la investigación actual
y las normas adecuadas”, resume Mihura a OpenMind. Según la experta, “la fortaleza
del Rorschach es evaluar la psicosis”, un estado mental alterado que desconecta al
individuo de la realidad y que puede ser producto de trastornos como la esquizofrenia.
Mihura y sus colaboradores elaboraron además un nuevo sistema de uso del test,
el Rorschach Performance Assessment System (R-PAS), que se aplica en varios
países.
El test de Rorschach es una técnica y método proyectivo de psicodiagnóstico creado
por Hermann Rorschach(1884-1922). Se publicó por primera vez en 1921 y alcanzó
una amplia difusión no solo entre la comunidad psicoanalítica sino en la comunidad de
psicoterapeutas y psicólogos en general.
Rorschach, por cierto, no fue el primero en imaginar figuras en manchas, ni en fijarse
en la utilidad de observar y registrar lo que se puede ver en ellas. La interpretación de
manchas casuales de tinta, humedad o pintura tiene múltiples precedentes, algunos de
ellos, varios siglos antes de Rorschach. Con frecuencia se cita, por ejemplo,
que Leonardo da Vinci sostenía que «las mejores lecciones de pintura las podemos

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encontrar en las manchas de humedad de la pared». Sin embargo, la utilización con
fines de diagnóstico psicológico tiene también un directo precedente en la tesis doctoral
de Szymon Hens titulada Aus der psychiatrischen Klinik Zürich: Phantasieprüfung mit
formlosen Klecksen bei Schulkindern, normalen Erwachsenen und
Geisteskranken (Desde la Clínica Psiquiátrica de Zúrich: Prueba de la fantasía con
manchas sin forma en niños escolares, adultos normales y enfermos mentales) y que
fue presentada en 1917 a la Universidad de Zúrich para obtener el doctorado en
medicina.
En este contexto, atribuye la diversidad de figuras percibidas a la participación de
procesos inconscientes y entra en contacto con el psicoanálisis, que en ese momento
tenía presencia creciente en Austria, Alemania y Suiza. Aunque Rorschach tenía planes
de dar mayor solidez teórica al instrumento que había desarrollado, esto no pudo
realizarse porque falleció en 1922, a la temprana edad de 38 años y solo nueve meses
después de la publicación. Para muchos, resulta evidente que los conceptos de
introtensivo y extratensivo que Rorschach utiliza en su Psicodiagnóstico son influencia
directa de los desarrollos teóricos de Carl Gustav Jung sobre la introversión y la
extraversión, sin embargo, según el propio Jung señala, jamás llegaron a encontrarse.
En las décadas de 1930 y 1940 la aplicación del test de Rorschach se difundió en toda
Europa y en EE.UU. Con el incremento de su aplicación, comenzaron a surgir diversas
escuelas de análisis e interpretación de las respuestas La técnica continúa utilizándose
a casi cien años de su creación y, a pesar de las críticas, mantiene su vigencia
internacional como test psicológico de referencia. De igual modo, se sigue evaluando y
actualizando su rol, relevancia y validez en el campo de la psicobiología de la
personalidad, donde las neurociencias han dado paso a transformaciones importantes,
tanto en los criterios de diagnóstico, como en los modelos de intervención psicológica
y psiquiátrica.

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DISCUCION
 La psicometría a través del tiempo muchas veces comete el error de intentar
cuantificar aspectos de forma individual cuando nos podemos dar cuenta que
esta no puede ser estudiada de forma localizada más bien de forma funcional.

 Los test individuales muchas veces no cumplen con las especificaciones más
importantes como lo son la confiabilidad y la validez ya que las respuestas varían
entre individuos debido a la situación en que se encuentran.

 En un principio estas pruebas solo eran para las personas que tenían que servir
a las monarquías. Esto cambió con el paso del tiempo, pero, haber tomado
interés en las masas y dedicado a las mejoras de estas en lugar de preparar a
personas para satisfacer las necesidades de la “Elite”. Creo que el desarrollo
hubiera llegado mucho antes a muchas civilizaciones y en la actualidad seria aun
mayor.

 Una de las deficiencias de las pruebas psicométricas y test que se supone que
son libres de diferencias culturales sociales se acentuar precisamente las
diferencias culturales ya que las pruebas ya están previamente elaboradas y
marcadas y estas dificulta el buen desempeño en la prueba. Además, algunas
preguntas pueden tener significados muy diferentes para niños de diferentes
clases sociales. Por ejemplo, un niño que vive en un ambiente tranquilo tiene
diferente respuesta o conducta a un niño que vive en un ambiente vilolento
donde la supervivencia depende de ser rudo. Sin embargo la crítica basada en
el perjuicio social no critica directamente a los test sino al empleo e interpretación
de ellos en los diferentes ámbitos sociales

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CONCLUSIONES
A través de la historia vemos que se han intentado medir y descubrir cómo es que
trabaja la mente y cuan capaces somos de realizar ciertas actividades y se han logrado
grandes avances en cuanto a ello , por las grandes aportaciones de los diferentes
estudiadores que ya se mencionaron en el marco teórico
Los avances y el desarrollo de la psicometría han contribuido también al avance en
otras sub disciplinas de la psicología, como la psicología diferencial, de la personalidad
y la neuropsicología, entre otras.
El repaso, conocimiento de la historia de la psicometría, resulta ser importante para
conocer y tener en cuenta los detalles en el estudio de este curso.
Podemos decir que aprendemos con esta monografía , sus inicios en la primera y
segunda guerra mundial, también conocer cada uno de los autores que aportaron
grandes cosas que hoy en día son de gran utilidad para los que trabajan en el área de
psicología, también donde nos permite crear un contacto con los diferentes integrantes
de un grupo colaborativo y a su vez poder reconocer los propósitos ,recursos y
temáticas que abordan este curso y valor que presenta adquirir los conocimientos sobre
la psicometría.

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BIBLIOGRAFIA / LINKOGRAFIA

2015 HISTORIA DE LA PSICOMETRIA: Periodos y Fuerzas.


2006 - COHEN & SWERDLINK
2004 - HOGAN T Pruebas Psicológicas Una Introducción Práctica

https://www.bbvaopenmind.com/ciencia/apuntes-cientificos/el-test-de-
rorschach-ciencia-o-pseudociencia/
https://es.scribd.com/doc/95574602/Psicometria
http://testdeinteligencia.com.ar/tipos/test-factor-g-cattell/
https://www.slideshare.net/SALMASOLIS/teora-y-aplicacin-de-test-galton-catell-
y-binet

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ANEXOS

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