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Design Thinking.
Descubre la metodología más potente de innovación

El Design Thinking o “Pensamiento de Diseño” es la metodología de


innovación más popular actualmente. Y Designthinkingespaña.com es el
punto de encuentro y recursos para todo aquel que quiera conocer más
sobre ella. También estás invitado como profesional a ampliar tus
conocimientos y aplicarlos para innovar en tu empresa. O en aquella que
estás creando.

Tanto a través de nuestros cursos de Design Thinking personalizados In


House como en los que ofrecemos para el público general. Y si eres
emprendedor o estás pensando en serlo, navegando por los menús verás
claves seleccionadas y otros recursos para ponerte en marcha. ¿Tienes
alguna propuesta, pregunta sobre nuestros cursos o quieres comentarnos
algo? Pincha aquí.

Qué es Design Thinking

Thomas
Link, Design Thinking (modificada) http://xurl.es/n7j6e

Como siempre, no existe una única definición válida para un concepto.

Nuestra definición de Design Thinking es que es una metodología orientada


a la generación de soluciones dentro de un marco propuesto.

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Se divide en una serie de etapas, a las que se puede volver de forma
iterativa. Pero por las que siempre ha de pasarse al menos una vez.

Una de las características más importantes de esta herramienta es que


está plenamente orientada al usuario. Por eso, los productos y servicios
generados de forma adecuada a través del Design Thinking aportan valor
a las personas. Ya que han sido diseñados con este fin.

El Design Thinking es una metodología centrada en el usuario. Y orientada


a la acción. Cuyo objetivo es generar soluciones de acuerdo a problemas
detectados en un determinado marco de trabajo.

El auge y popularidad actual del Design Thinking viene por su capacidad


para generar en muy poco tiempo soluciones innovadoras. Ofrecer a
emprendedores y Startups una metodología con la que avanzar y testar
rápidamente sus hipótesis y crear una cultura creativa e innovadora dentro
de las empresas y las aulas.

Etapas en un proceso de Design Thinking

Como antes comentábamos, un proceso de Design Thinking se divide en


distintas etapas. Existen diferentes variaciones y escuelas de pensamiento
a este respecto.

En Designthinkingespaña.com partimos de la división clásica en cinco.

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Las flechas marcan el orden del proceso. Una vez completado y llegado a
la validación o test, la flecha viene acompañada de una interrogación.

El motivo es que, dependiendo del feedback que nos de el usuario,


decidiremos a qué punto del circuito debemos volver. A través de un
proceso iterativo que nos acerque cada vez más hacia aquello que
satisface sus necesidades y deseos.

Como comentábamos anteriormente, el proceso ha de pasar por todas las


fases al menos en una ocasión. Sin embargo, podremos sentirnos libres de
volver a una de ellas si consideramos que es importante hacerlo. Siempre
y cuando eso no nos paralice o ralentice demasiado el proceso.

Un proceso de Design Thinking se divide en un total de cinco fases.


Terminado el recorrido, la solución encontrada y validada con el usuario
puede enriquecerse en una nueva iteración.

A continuación, os mostramos cada fase de manera detallada. Pinchad en


cada una de ellas y entenderéis mejor en qué consisten y su relación con
las demás. Tened en cuenta que el Design Thinking comparte el espíritu de
las Metodologías Ágiles. Buscad el error para aprender rápidamente.
Terminado e imperfecto es mejor que perfecto e inacabado.

Pincha en la fase para la que quieras ver una descripción detallada y


entender mejor en qué consiste.

EMPATIZAR

La primera fase de un proceso de Design Thinking es empatizar.

Como hemos comentado, esta herramienta de innovación está centrada en el


usuario. Y se utiliza para ofrecer soluciones a deseos o necesidades concretas
de las personas. Al diseñar para otros, el primer paso será ponernos en sus
zapatos, entender qué es verdaderamente relevante para ellos.

Cuánto más capaces seamos de ponernos en su lugar, más facilidades


tendremos para comprenderlos e identificar aquello que puede aportarles
valor de manera genuina.

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Los procesos de Design Thinking están pensados para ser llevados a cabo de
forma ágil. Sin embargo, es importante dedicar tiempo de trabajo a esta parte
del proceso. Si no hemos llegado a obtener suficiente información sobre
nuestro usuario nos costará encontrar soluciones conectadas con sus
necesidades y deseos. En ese caso, lo más probable es que antes o después
tengamos que volver a dedicar tiempo a esta fase.

Cuando innovamos, habitualmente lo hacemos de acuerdo a un marco que


clientes o nosotros mismos hemos decidido ponernos. Por ejemplo,
imaginemos que se nos ha encargado mejorar la experiencia de los pacientes
de un hospital. Los usuarios para los que vamos a diseñar son estos últimos, por
los que es con ellos con los que hemos de empatizar. Sin embargo, como ahora
veremos nuestro trabajo no quedará limitado solo a estos usuarios. Para
comprenderlos verdaderamente tendremos que observar su contexto y
también otros actores que interactúan con ellos y su realidad.

 1 Qué acciones nos permiten profundizar en el proceso de empatizar


o 1.1 Entrevistas
o 1.2 Observación o shadowing para empatizar:
o 1.3 Focus groups
o 1.4 Benchmark
o 1.5 Investigación a través de Google para empatizar
 2 La “cara de la innovación” del antropólogo en la fase de empatizar
o 2.1 Características y técnicas utilizadas por la cara de la Innovación del
Antropólogo al empatizar

DEFINIR

Definir corresponde a la segunda fase en un proceso de Design Thinking. Tras


una etapa de divergencia en la que hemos adquirido un alto volumen de
información, llega el turno de converger. Definir es probablemente la parte más
difícil dentro de todo el proceso. Además de la inevitable criba de información,
hay que encontrar los denominados Insights.

Para hacerlo, tendremos que trascender lo obvio. Y, tal y como señala Tom Kelley,
utilizar la intuición. Los insights son al fin y al cabo “revelaciones” encontradas a
partir de la observación llevada a cabo en el Proceso de Empatía. Y como tales

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nos permiten encontrar Focos de Acción a partir de los cuales empezar a generar
soluciones.

 1 Definir el foco de acción para establecer el reto creativo


 2 De la fase empatizar a la fase definir. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
 3 Razones más habituales por las que un foco de acción está mal definido (y el
reto creativo como consecuencia).
o 3.1 Falta de información relevante
o 3.2 Definir un foco de acción demasiado amplio
o 3.3 Definir focos de acción excesivamente concretos o poco relevantes
 4 Preguntas que ayudan a saber si voy por un camino correcto a la hora de
definir

IDEAR

La tercera etapa de un proceso de Design Thinking es la de Idear o Ideación. El


paso a esta fase supone empezar a crear soluciones para los problemas concretos
encontrados. En las fases anteriores, centramos nuestros esfuerzos en
comprender y concretar la información obtenida en focos de acción. Ahora, se
trata de generar soluciones para esos aspectos elegidos que parecen recogern
importantes necesidades y deseos para el usuario.

 1 La generación del Reto Creativo en la fase de IDEAR


 2 Metodologías para generar ideas en la fase de Idear: el brainstorming.
o 2.1 Ajusta el foco:
o 2.2 Impregna el momento de carácter festivo
o 2.3 Recuerda las normas desde el principio
o 2.4 Numera las ideas
o 2.5 Salta y construye al idear
o 2.6 Utiliza el espacio
o 2.7 Calienta primero para idear después
o 2.8 Tangibiliza
o 2.9 No pierdas de vista la pregunta para la que estás generando soluciones
 3 Herramientas extra para la fase Idear: el Método SCAMPER
o 3.1 Ejemplo de aplicación del método SCAMPER
o 3.2 Preguntas de acciones relacionadas en SCAMPER

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 4 Una última consideración sobre la fase Idear

PROTOTIPAR

Prototipar es la cuarta de las fases dentro de un proceso de Design Thinking. Es


el momento de los makers. De todos aquellos que se sienten cómodos utilizando
sus manos para pensar. Las ideas van a ser aterrizadas y a convertirse en tangibles.
Para que de esa manera el usuario no solo imagine propuestas, sino que pueda
tocarlas.

Todas las etapas de un proceso de Design Thinking tienen lugar por una u otra
razón. En el caso del prototipado, su capacidad para hacernos avanzar es la
principal. Al llegar a esta fase del proceso se produce de nuevo una
convergencia. Acabamos de generar muchas ideas. De hecho, cuantas más se
hayan generado, mejor. Al prototipar, hacemos que estas converjan. Y den lugar
a una realidad tangible que, como veremos a continuación, puede construirse de
muy divisas formas.

 1 Prototipar: la forma rápida y barata de conectar con el usuario


o 1.1 Agilidad, rapidez y un hospital con frases en el techo
 2 Las distintas formas de prototipar
o 2.1 Formas de prototipar rápidas y baratas
o 2.2 Formas de prototipar que requieren de más tiempo e inversión
 3 Por qué prototipar es avanzar

VALIDAR

Validar es la quinta y última fase de un proceso de Design Thinking. Es el


“momento de la verdad” en el que mostramos al usuario lo que hemos diseñado
para él.

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El final de un recorrido de generación de ideas, que han sido aterrizadas en
forma de prototipo. Ideas que han partido de una investigación previa y
definición de Focos de Acción que recogían aspectos de especial valor para el
usuario.

Como veremos a continuación, validar no es sencillamente enseñar al usuario


nuestro prototipo. Implica de una escucha de nuevo empática y desapegada de
nuestras propias ideas y prejuicios. El final de esta fase marca además un punto
de inflexión y de toma de decisiones estratégicas. Habrá que decidir, de acuerdo
al feedback recogido del usuario, qué acciones vamos a llevar a cabo para seguir
acercándonos a la solución que encaja con sus necesidades y deseos.

 1 Cómo prepararnos para la fase de validar


 2 Escuchar frente a vender para validar correctamente
 3 Las preguntas que debo hacerme después de validar
o 3.1 Preguntas al iterar
 4 Últimas consideraciones respecto a la fase de validar

El facilitador en un proceso de Design Thinking

Un proceso de Design Thinking está dirigido a la generación de una


solución dentro de un marco concreto. Dada su versatilidad y capacidad
para llevar rápidamente a la acción ideas, puede ser utilizado por cualquier
grupo de personas que quieran afrontar un reto.

Cuando se tiene experiencia, el rol de facilitador puede llevarlo a cabo


cualquier persona del grupo de trabajo. Pero cuando no se tiene, el proceso
no resulta tan sencillo. Ser facilitador implica tener una comprensión
profunda de los fundamentos del Design Thinking y guiar a las personas
durante el proceso.

Un facilitador está al servicio del grupo. Tratando de ayudarle a sacar lo


mejor de sus componentes a través de la metodología

El rol del facilitador no es el mismo que el de un participante activo del


grupo de trabajo. Su función es la de sacar el máximo de este último,
ayudándolo en los momentos en los que puede quedar enquistado. Es
importante subrayar que el facilitador no está para elegir qué idea es la
mejor de las propuestas. Tampoco para definir el foco de acción. Su labor
es la de hacer posible que el grupo indague, trabaje con ganas y con los
cinco sentidos. Para que así, desde la comprensión y la inspiración, genere
soluciones potentes que posteriormente serán prototipadas.

REBAJAS

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Un proceso muy habitual en compañías que quieren generar innovación
es salir del edificio.Cambiar el entorno de trabajo para cambiar también la
perspectiva. Esta dinámica, aconsejada en los procesos de innovación,
suele venida compañada por una sesión de Design Thinking. Se establecen
unos tiempos, se define un reto. Y el facilitador es el encargado de cumplir
con ellos y de hacer que al final del proceso existan soluciones esperando
a ser validadas.

Algunas características del buen facilitador

Facilitar una sesión de Design Thinking no es sencillo. Para ello es


necesario generar mucha confianza en el grupo. Y disponer de habilidades
para potenciarlo. Las características de todo buen facilitador son, entre
otras, las siguientes:

 Capacidad de escucha: Un buen facilitador es capaz de ver qué está


pasando en el grupo y, a partir de ahí, actuar. En unas ocasiones
puede necesitar un ambiente más sosegado. En otras uno más
dinámico. El facilitador está ahí para medir los tiempos y aportar
desde lo que percibe que el grupo necesita para funcionar mejor.
 Desapego por sus propias opiniones: El trabajo del facilitador no es
dar soluciones. Tampoco decantarse claramente por unas u otras
dentro del grupo. Su labor es la de potenciarlo y crear las
condiciones para que éste trabaje mejor. Dar sus propias opiniones
contribuye precisamente a lo contrario. Por un lado, porque sesga
las de los participantes. Y por otro, porque puede generar
inseguridades entre los miembros del grupo de trabajo, anulando su
iniciativa.

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 Amabilidad y buena disposición: Las sesiones de Design Thinking
pueden ser complejas, pero también extremadamente divertidas. La
labor del facilitador es ayudar a crear un buen clima de trabajo.
También la de hacer que todos los participantes se sientan
escuchados e importantes. Por eso es fundamental que se muestre
atento e implicado. Como una referencia que tranquilice y genere
confianza en el grupo para que se suelte y de lo mejor de sí.

Historia del design thinking

La historia más conocida del Design Thinking tiene pocos años. Sin
embargo, podríamos decir que los inicios de esta metodología tienen lugar
antes de 1960. Y aparecen ya en cuestiones relativas al diseño industrial.

Durante los años sesenta en Estados Unidos se dan unos tímidos intentos
de crear una ciencia en torno al diseño. También de empezar a vincularlo
de un modo más profundo con las necesidades de las personas. El
arquitecto e inventor Richard Buckminster Fuller fue uno de los más
activos en esta iniciativa. Y empezó a crear metodologías con las que
diseñar y evaluar soluciones a problemas. En Escandinavia, por su parte,
empezaron a crearse grupos de diseño cooperativo.

Entre esta década y la de los ochenta, las nuevas concepciones y prácticas


empiezan a cobrar fuerza. También aparecen nuevos nombres
propios, como Herbert A. Simon, Victor Papanek o Horst Rittel. Términos
como innovación, creatividad y multidisciplinareidad empiezan a utilizarse
en torno al diseño. La idea de que este debe adaptarse a las necesidades
de las personas y el entorno cobra cada vez más fuerza.

El Design Thinking alcanza con IDEO el reconocimiento y la puesta en


marcha como metodología para innovar de gran calado.

Pero es en los noventa cuando el Design Thinking se convierte


definitivamente en lo que hoy conocemos. En 1991 nace IDEO, la
consultora que revoluciona el mundo del diseño. Y convierte esta
metodología en la más utilizada para generar innovación. Muy pronto
pasaron por IDEO empresas de la talla de Apple, cuyo ratón fue diseñado
desde los principios del Design Thinking.

Ya en 2005, la Universidad de Standford incluye el Design Thinking entre


su oferta de estudios. Tim Brown, actual CEO de IDEO empieza a dar allí
las clases. Al tiempo que IDEO sigue creciendo. En 2009, se publica uno de
los libros que se consideran hoy más importantes del Design
Thinking: Change By Design, también de Tim Brown.

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Change by Design, Revised and Updated: How Design Thinking Transforms
Organizations and Inspires Innovation (English Edition)
 Tim Brown
 HarperBusiness
 Versión Kindle
 Edición no. 0 (03/05/2019)
 Inglés

Emprendimiento y design thinking

El Design Thinking es una potente herramienta en el diseño de productos y


servicios. Por eso, puedes utilizarla como emprendedor para avanzar
rápidamente en tu proyecto. De hecho, guarda importantes similitudes con
la metodología Lean Startup. El propio Tim Brown y Eric Ries hablan sobre
ello en una conversación moderada y subida a Youtube en la que también
participa Jake Knapp, de Google Ventures.

Otra de las ventajas que te aportará será la de generar rápidamente


propuestas que conectan con el usuario. En una segunda fase, podrás
darles forma y convertirlas en modelos de negocio, basados en el producto
o servicio que estés diseñando. Para ello, podrás servirte de recursos de
los que también te hablaremos aquí, como el Bussiness Model Canvas y
el Arquetipo de cliente. Si te animas a participar en alguno de nuestros
talleres vivirás de primera mano este proceso diseñando tu propio modelo
de negocio.

REBAJAS

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Generación de modelos de negocio (Sin colección)
 Alexander Osterwalder, Yves Pigneur
 Editor: Ediciones Deusto (Barcelona)
 Tapa blanda: 288 páginas

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https://www.innovationfactoryinstitute.com/blog/que-es-el-design-thinking/

¿QUÉ ES EL DESIGN THINKING?


Publicado el 1 octubre, 2013 por Innovation Factory Institute
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El “design thinking” se ha erigido en los


últimos tiempos como herramienta de gran utilidad enfocada a fomentar la
innovación en las organizaciones de una forma eficaz y exitosa. Esto se
debe a que, gracias a su aplicación, se generan importantes beneficios en
el diseño de soluciones, permitiendo a las empresas obtener mejores
resultados en su comercialización.

Así, el “design thinking” se presenta como una metodología para


desarrollar la innovación centrada en las personas, ofreciendo una lente a
través de la cual se pueden observar los retos, detectar necesidades y,
finalmente, solucionarlas. En otras palabras, el “design thinking” es un
enfoque que se sirve de la sensibilidad del diseñador y su método de
resolución de problemas para satisfacer las necesidades de las personas
de una forma que sea tecnológicamente factible y comercialmente viable.

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Vemos, por tanto, que el “design thinking”, como su nombre indica, se
centra en el proceso de diseño, dejando en un segundo plano el producto
final, e integra enfoques de diferentes campos mediante la participación de
equipos multidisciplinares que tienen como objetivo:
 Adquirir conocimientos básicos sobre los usuarios del producto o
solución, y sobre la situación o el problema que afrontan. Por lo tanto,
pretende comprender al usuario.
 Desarrollar empatía con los usuarios, mediante la observación de los
mismos. Por lo tanto, es una metodología basada en observar al
usuario.
 Generar un usuario tipo para el cual se diseña la solución o producto,
definiendo así el punto de vista a partir del cual se debe desarrollar el
diseño.
 Generar tantas ideas como sea posible. Por lo tanto, es necesario idear.
 Construir prototipos de las ideas más prometedoras.
 Aprender a partir de las reacciones de los usuarios al interactuar con el
prototipo. Por tanto, es necesario dejar que prueben el producto
mediante los prototipos desarrollados, y recabar información gracias a
dicha interacción.

En resumen, el “design thinking” es una metodología de gran utilidad y


que, cada vez más, es usada por las organizaciones más innovadoras para
desarrollar productos y soluciones exitosas gracias al conocimiento sobre
los usuarios y a la formación de equipos multidisciplinares que ofrecen
diversos puntos de vista durante el diseño de los mismos. Y es que, por
definición, esta metodología lleva implícita la necesidad de observar a los
usuarios con el objetivo de buscar soluciones que se centren en ellos.

→27 Respuestas A ¿Qué Es El Design Thinking?

1. daniel dijo:
1 octubre, 2013 en 18:49

Gracias por explicar, de una manera senzilla y directa el DesignThinking.

Por otra parte, y como diseñador (industrial designer) me parece, y aún no


se como definirlo, un tanto tremendo que en pleno S.XXI, se esté hablando
del design thinking. Sobretodo porqué a través de ello podria deducir que
el diseño desde el 1929 (aprox…) se ha deslocalizado de su objetivo,
solventar problemas. Y solventarlos desde muchas y distintas
perspectivas, culturales, sociales, políticas y económicas.

Me parece muy interesante, el querer adoptar una metodologia que muchos


diseñadores llevamos incorporado en el ADN profesional, y que por

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cuestiones, a veces, económicas y de rendición al absurdo de la tendencia
y del “mercado” se ha alejado del objetivo primario e inicial de la actividad
del diseño.

O eso, o que otras especialidades del diseño han pisado, o superpuesto a


la del diseño industrial (o en su defecto, diseño de producto).

Es bueno que ahora, por las razones que sean, crisis de valores,
agotamiento de un sistema voraz, búsqueda de nuevos valores…, esta
metodología sea una dinámica a tener en cuenta y se procure instaurar
como un pilar elemental en las tareas cotidianas y/o diarias…pero es igual
de bueno como preocupante que en el S.XXI la actividad proyectual,
conceptual, o de la innovación esté tan alejada de su principal objetivo, el
usuario.

Porque en definitiva, i simplificándolo (con el riesgo que conlleva) es como


diseñar una silla, que no cumpla su objetivo, proporcionar un asiento
cómodo y funcional (además de estético), o que una lámpara no ilumine o
sea eficiente energéticamente, o que un logo no comunique las bondades
de una marca.

De todas maneras, a mi humilde parecer y criterio, es un sentimiento


agridulce. por lo tanto disfrutaremos del contraste de sabores!
Responder

o Silvia De Diego Espinosa dijo:


18 febrero, 2018 en 11:34

Fantastica exposicion
Responder

o Nelson barreto dijo:


8 abril, 2018 en 16:23

Estoy de acuerdo con usted. Eso ya está inventando, desarrollado y


ejecutado hace casi 100 años. Un saludo
Responder

o Maria dijo:

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20 abril, 2018 en 9:38

Estimado Daniel, SÍ, usted tiene razón en esto: los aspectos que destaca el
“Design Thinking” son cosas que se suscitaron el pasado, y ahora están
ordenadas y llevan un nombre. Es eso.
Eso no las hace menos válidas, al contrario, es benéfico para todos el que
las hayan agrupado, definido, incluso pulido, y que ahora se exhorte a
practicarlas. El hecho de que algo se ponga de moda significa también que
la gente puede investigar más a fondo y acercarse al diseño (cualquier
rubro, gráfico, digital, estratégico, industrial, etc.)
Responder

o Francisco Rafael Ayala dijo:


16 octubre, 2018 en 14:23

Asumir con un ánimo fatalista los procesos de cambio, sobre todo en la


crisis de los métodos (por ausencia de una concertada, estructurada y
validada metodología para el acto de diseñar), no nos lleva ninguna parte.
Considero que si el problema de asumir el acto de diseñar por sus
resultados, o por la vorágine de intereses del mercado, o la necesidad de
demostrar disciplinariedad ante la sociedad de conocimiento, nos llevaría
a frustrarnos. Y es que la verdad hay mucho que hacer y se requieren
diseñadores que piensen en el devenir del diseño, de una disciplina joven
comparada con el proceso histórico de otras ciencias. Por lo tanto lo
considero más una oportunidad que un problema. Celebro la preocupación
pero no podemos quedarnos en lamentarnos por lo que no ha salido bien..
Nos queda a perder la lección y seguir adelante aportando a esa masa
critica para el conocimiento del diseño y su objeto.

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