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©Privado KristiAnnHunter segraduóenInformáticaporelGeorgiaTech,perosiempre

©Privado

KristiAnnHuntersegraduóenInformáticaporelGeorgiaTech,perosiempre supoqueloquequeríaeraescribir.HaganadoelpremioRWAGoldenHeart,el

ADFWGenesisyelGeorgiaRomanceWritersMaggieAward.En2016hasido

laganadoraademásdelpremioRITAalamejornovelarománticainspiracional.

ViveconsumaridoysusdoshijosenGeorgia.Parasabermássobreella,visite

supáginaweb:www.kristiannhunter.com.

LadyGeorginaHawthornesehaesforzadomuchoparaserlamásadmiradaenla temporadasocialtrassudebut.EnelprimerbailealqueasisteenLondres, esperadespertarelinterésdealgúnnoble. ColinMcCraetienedineroybuenoscontactosenelmundodelosnegocios, peroningúntítulo.Loinvitanatodaslasfiestas,perodehechonadieleacepta ensociedad.LaprimeravezquevealabellaladyGeorgina,leirritasentirse atraídoporunamujeralaquesololeimportanelestatusylasapariencias. Lo que Colin no sabe es que las desesperadas aspiraciones sociales de Georginasedebenalvergonzososecretoqueguarda. EnlosplanesdeGeorginanoestácasarseconColiny,sinembargo,comosus caminos no dejan de cruzarse… ¿Qué hará? ¿Apostará por el amor o se sacrificaráporsussueñosderiquezayposición?¿Yél?

LadamadeHawthorne

Títulooriginal:AnElegantFaçade,libro2delaserieHawthorneHouse

©2016byKristiAnnHunter

OriginallypublishedinEnglishunderthetitle:

AnElegantFaçade byBethanyHousePublishers, adivisionofBakerPublishingGroup,

GrandRapids,Michigan,49516,U.S.A.

Allrightsreserved

©delatraducción:EvaPérezMuñoz

©deestaedición:LibrosdeSeda,S.L.

PaseodeGracia118,principal

08008Barcelona

@librosdeseda

Diseñodecubierta:MarioArturo

Maquetación:RasgoAudaz

Conversiónenepub:BooksandChips

Imagendecubierta:©SusanFox/ArcangelImages

Primeraedicióndigital:octubrede2017

ISBN:978-84-16973-28-6

HechoenEspaña–MadeinSpain

Quedarigurosamenteprohibida,sinlaautorizaciónescritadelostitularesdelcopyright,bajolassanciones

establecidasporlasleyes,lareproduccióntotaloparcialdeestaobraporcualquiermediooprocedimiento,

comprendidoslareprografíayeltratamientoinformático,yladistribucióndeejemplaresmediantealquiler

opréstamopúblicos.Sinecesitafotocopiaroreproduciralgúnfragmentodeestaobra,diríjasealeditoroa

CEDRO(www.cedro.org).

ParaelDadordedonesperfectos,

inclusodeaquellosquenoentendemosensumomento.

SANTIAGO,1:17

YparaJacob,

porserlavozdemicabezacuando

lanecesitaba,

inclusocuandonolaquería.

Notadelaautora

ParaloslectoresdePorfinenMarshingtonAbbey:

Lo primero que quiero es agradeceros que hayáis decidido continuar conociendo a la familia Hawthorne y compartir sus viajes. En esta novela encontraréislahistoriadeGeorginaque,talycomonostieneacostumbrados,se negóaesperarpacientementesuturno.Alcomienzodellibro,osdaréiscuenta dequelascosasnoestántalycomosequedaronenPorfinenMarshington Abbey.EstoesporquelahistoriadeGeorginaempiezaantesdequeterminelade Miranda. Espero que os guste esta excepcional oportunidad de ver algunos acontecimientosdesdeunaperspectivadiferenteysabedquenotardaréismucho enaventurarosenunnuevoterritorio. Si es vuestra primera visita a Hawthorne House, os aseguro que podréis disfrutardevuestraestanciasinnecesidaddeningunalecturaanterior.Esosí,si lopocoqueveisdelahistoriadeMirandadespiertavuestrointerés,osinvitoa leerPorfinenMarshingtonAbbeyyaconocerunpocomássuperiplo. Yahorasí,osdejoconLadamadeHawthorne.

Prólogo

Prólogo Hertfordshire,Inglaterra,1800 S iemprehabíaencontradofascinanteelritmoqueconllevabalaescritura,al

Hertfordshire,Inglaterra,1800

S iemprehabíaencontradofascinanteelritmoqueconllevabalaescritura,al

menoscuandoeraotroelqueloestabahaciendo.Sumergirlaplumaenel

tintero,escribirunalínea,volverasumergirlapluma,escribirotralínea. El sonido de la pluma rasgando el papel rompía el silencio de la noche, únicamente acompañado por la acompasada respiración de lady Georgina Hawthorne,quealborotabalosrizosrubiosdelamuñecaquesosteníacontrasu pecho. Seabrazóconmásfuerzaalamuñecayasomólacabezaporelumbraldela puerta.Seguroquesumadreeraconscientedesupresencia.Ellasiempresabía todoloquepasabaenlacasa,inclusoqueGeorginasolíaescaparsedelcuarto infantilencuantolaniñerasequedabadormida.

Aquellas escapadas nocturnas no escondían ninguna maldad. El único momentoenquepodíaencontrarasumadresolaeraalcaerlatarde,cuandose sentabaensuescritorioalaluzdeunavela,rodeadadelibrosypapeles. Suprogenitoraerahermosa,tranquilayposeíatodaslasvirtudesqueella queríatenercuandocreciera.Algúndíaseconvertiríaenunadamaconsupropio escritorioypluma,yescribiríaimportantesmisivasenmitaddelanoche.Por supuesto,primerotendríaqueaprenderasujetarbienlatizayescribirlaletraA. Noeralomismoquepintarconacuarelas.Laniñeralehabíaaseguradoquesolo eracuestióndetiempoyquemuyprontoaprenderíaaescribirconlamisma fluidezquesumadreyhermana.Alprincipio,atodoelmundolecostaba. —Loverásmejorsitesientasenunasilla.—Sumadrevolviólacabezay

esbozóunasonrisa,haciéndoleseñasparaqueseacercaraaella. Suspequeñospiesdescalzosapenashicieronruidosobreelfríosuelode maderamientrasseaproximabaalescritorioconlamuñecasalpicadadepintura bajoelbrazo.Después,trepóalasillatapizadadeazuljuntoalescritorioyse concentróenelmovimientodelamanodesumadre,quehabíareanudadola escritura. —¿Quéestáshaciendo? Sumadresedetuvoydejólaplumaaunladoantesdesoplarligeramentela páginallenadelíneascongarabatosnegros. —Escribirunacartaatutía.Mellegóunasuyaestamañanahablándomede unpotroparticularmentebuenoyyoleestoycontandolodelnuevoabanicoque pintasteayer. Georginavolvióamiraralpapelperonoentendiócómoeraposiblequetoda esatintanegrapudieradecirlenadaalatíaElizabethsobreelabanicoverde cubiertodeflorespúrpurasydoradas. —¿Porqué? Sumadreseechóareíryseinclinóparadarleunbesoenlacabeza. —Porque, querida, una dama siempre responde la correspondencia sin demora.Sobretodocuandoesdelafamilia.Esunadelasformasquelasdamas tenemosdedemostrarnuestraestimaporlaotrapersona.Encuantoaporquéle estoyhablandodetuabanico,esporquehasidounesfuerzoincreíbleparauna niñadetansolocincoaños. —Oh.—Sedetuvoapensarentodaslasvecesquehabíavistoasumadre sentadasobreesemismoescritorio,mojandolaplumaeneltinteroyescribiendo duranteloqueleparecíanhoras—.Debesdeconoceramuchaspersonas. Sumadrevolvióasonreírmientrasdoblabalacartacuidadosamente. —Querida,cuandoeresduquesaparecequetodoelmundoquiereconocertu opinión sobre algo. Aalgunos les tengo más aprecio que a otros y disfruto intercambiandocorrespondenciaconellos,perounadamasiempretienequeser educada,inclusoensusmisivas. Georginamiróalotroladodelescritorio,hacialapiladehojasquehabían sidodobladasdeformasimilar.Alaizquierdadelascartasvioungranlibrocon lastapasdecuero. —¿Para quién es ese, madre? Debes de tener a esa persona en muy alta

estima. Larisadesuprogenitoraresonóenlaestanciamientrasagarrabaellibroylo colocabafrenteaellasobreelescritorio. —Sonlascuentasdenuestrapropiedad. Georginasepusolamuñecabajolabarbilla,yaqueelásperopelodela muñecalepicabaenlamejilla. —¿Tambiénhasescritocosassobremiabanicoahídentro? —No,querida.—Ahoralarisadesumadrefuemásclarayalegre. Lasentósobresuregazo.Rodeóconelbrazoasuhijamáspequeñaylevantó latapadellibro,revelandomáslíneasnegrasyrecuadrosconnúmeros. —Eseeselnueve.—Georginaseñalóorgullosaunnúmeroaladerechadela página. —Sí,asíes.EsoesloquelehemospagadoaljovenCharlesporcargartodas lascajasdecarbónestasemana.—Eldedodesumadresemoviódesdeel númerohaciaunapalabraquehabíaenelladoizquierdodelapágina—.¿Lo ves?Hepuestosunombreaquí,juntoconlacantidadquelehemospagado. Georginafruncióelceño. —PeroTimothyllenómicajadecarbónlasemanapasada.¿Yanotrabaja paranosotros? —Sí,peroCharlestieneunahermanaenferma…¿oeraunhermano?—Su madrearrugólafrentepensativaybuscóotrolibro,tambiénencuadernadoen cuero,enelestantejuntoalescritorio.Enestaocasión,lastapaserandeuntono marrón claro, aunque con los bordes y el lomo un poco más oscurecidos, dándoleelaspectodehabersidomuyusado.Acontinuación,locolocósobreel escritorioypasólaspáginasllenasdepalabrasescritasamanoconesmero.Tras variaspáginas,recorrióconeldedolaúltimalíneaescritaamitaddelahoja. —Ah, sí, una hermana. Tiene a una hermana enferma y su madre está teniendobastantesdificultadesparavenderenlaferialasmuñecasquehacey cuidardelapequeñaClara.AsíquehemoscontratadoaCharlesduranteun tiempoparaayudarasufamilia. Georginaabriólosojosasombrada. —¿Ytehasenteradodetodoesoporunlibro?¿Esunlibromágico?La niñerameleyóuncuentodondesalíanunasbotasmágicas,perounlibromágico seríamuchomásemocionante.

—No,querida,noesunlibromágico,aunquesíesmipequeñosecreto.Algún día, cuando te encargues de llevar tu propia casa y ayudes a tu marido a supervisaralosarrendatarios,necesitarásunlibrocomoeste.—Leacercóun pocomásellibro,paraquepudieraverlomejor—.Encuantomeenterodealgo quetienequeverconlosnuestrosloescriboaquí.Unadamasiempredebesaber loquesucedeensucasa.Sifallaenesecometido,afectaráatodasufamilia.Por esoloescribotodo. Georginadeslizólosdedosporunapágina,recorriendotodaslaspalabras. Sumadrehizoungestodeaprobación. —Todo.Cadaarrendatario,cadasirviente,cadavendedorambulante.Deesa formatuhermano…—Seaclarólagarganta—.Cuandotuhermanovuelvadel internado, su gente tendrá la sensación de que todavía les conoce, que le importan,queestálistoparaserelduque. —Yalgúndíayotendréunlibrocomoeste. Sumadreasintió. —Sí,telorecomiendo. Georginadiounapalmadaallibrodelascuentasdelapropiedadypreguntó:

—¿Ytambiéntendréunodeestos? Losojosdesumadreseempañarondelágrimasaltiempoquelaapretabacon másfuerzaconelbrazoquelerodeabaloshombros. —SiDiosquiere,nuncatendrásquellevarlascuentasdeningunapropiedad. Tupadre…—Selequebrólavozytardóunossegundosenrecomponerse—.Tu padresiempreseencargabadeestosmenesteres.Undíatuhermanomerelevará deestacarga,perohastaquenoterminesusestudiosmetocaamíencargarmede quetodosigafuncionandosinproblemas.Tambiéntengounlibromáspequeño sobrelascuentasdelacasa.Yatehablarédeesatareamásadelante. Georginasefijóenlosojosazulesdesumadre,todavíahúmedosporla emoción,perotambiénfuertesyserenosmientrasmirabaasuhijapequeña. —Cuandoseamayor,quieroserunaduquesacomotú,madre. Suprogenitoraesbozóunaenormesonrisaylaestrechócontrasupecho. —Nohaytantosduquesdisponibles;puedequetengasqueconformartecon unconde.Peronotepreocupes.Cuandotengastupropiolibrosecreto,todoel mundo creerá que eres la más atenta de las damas. Serás la envidia de la aristocracia. Y ahora dime, ¿dónde está la niñera? ¿Ha vuelto a quedarse

dormidamientrasteleíauncuento?

Georginaasintióconlacabeza.

—LapobrecitaMargerysolotieneunzapato,peroTommytienedosytiene

queiraLondres.Margerynoyseponemuytriste,peroalmenoselhombreque

sellevaaTommyaLondresregalaaMargeryunpardezapatosparaquese

consueleconellos.

Sumadresonrió.

—Almenospodrásdecirledóndelodejasteiscuandorecojaellibromañana.

Yhablandodezapatos,veoquenoteloshaspuesto.Déjamequetermineaquíy

tellevoarriba.

Georginaesperóaquesumadresellaralaúltimacartaconunpocodeceray

apagaralasvelas.Bajoelresplandordelamortecinaluz,elestudioparecíaun

lugarmágico,comoaquellosquesalíanenlashistoriasquelaniñeralecontaba

todaslasnochesantesdequedarsedormida.Loúnicoquefaltabaeraunadeesas

muñecasconformadehadaquehacíalamadredeCharlesyquevendíaenla

feria.AlgúndíaGeorginaseríaigualquesumadreytendríasupropioestudio.

Soloquesuestudiotendríahadasdeverdad.

Capítulo1

Capítulo1 Londres,Inglaterra,Primaverade1813 L a perfección, incluso la que solo era aparente, era una proeza casi

Londres,Inglaterra,Primaverade1813

L a perfección, incluso la que solo era aparente, era una proeza casi imposibledelograr.LadyGeorginaHawthornelosabíadeprimeramano.

Se había pasado los tres últimos años de su vida preparándose a concienciayplaneandohastaelmásmínimodetalle,dispuestaaquesuprimera temporadafueraperfectao,porlomenos,aconvenceratodoelmundodequelo era. Mostrar algo menos que la más absoluta excelencia podría llevar a que alguiendescubrieralaverdad:quenosoloeraimperfecta,sinoqueloerapor naturaleza. Silabrillantecreaciónqueteníafrenteaella,envueltaenpapeldeseda,era unaseñaldeloqueestabaporvenir,suarduotrabajoestabaapuntodecosechar unosfrutosextraordinarios. —Es más bonito de lo que imaginaba —murmuró Harriette, su doncella personalyamiga,conunreverentesusurroaltiempoqueextendíalamanopara acariciarlaristradeplumasquesobresalíandelbordesuperiorizquierdodela máscara—.Esustedasombrosa. Georginasonrió,incapazdereprimirelimpulsodetocaraquellaobradearte. Aunque había que reconocer al artesano su enorme habilidad a la hora de fabricarla,nosentíamodestiaalgunaenreconocerqueellatambiénhabíapuesto suparte,dándolealhombredibujosdetalladosdeloquequeríaexactamente. —Sitodolodemásfuncionaconformealoplaneado,alfinaldelatemporada estarécasadaybiencasada.—Conunsuspiro,Georginacolocólatapasobrela

caja,ocultandoladelicadamáscara.Pormuchoquelegustaraquedarseallí mirándolaembobadadurantetresdíasseguidos,nopodíaarriesgarseaestropear lasedablancaolasbrillantesplumasdelmismocolorantesdelbaile—.¿Ha llegadoyaelvestido? —Lotrajeronestamañana.—Harriettesehizoconlacajaqueconteníala máscaraydesapareciódentrodelvestidordeGeorgina.Instantesdespuéssalió conungranpaqueteblancoenlosbrazos—.Tambiénesmagnífico. Georginaluchócontraelinicialimpulsodeentusiasmoqueseapoderódeella eintentómirarelvestidoconojocrítico.Sinecesitabacambiaralgo,eseerael momento.Solofaltabantresdíasparaelbaile.Yaunquesetrataradeunbailede máscaras,seríasupresentaciónensociedad.Nopodíasersoloperfecto.Tenía queserexcepcional. Necesitabaestarespectacularensudebutsiqueríaquetodoelmundose olvidaradeloestúpidaquehabíasidoalperseguiralmarquésdeRaebourneel añoanteriorantesdeterminaroficialmentelaescuela.Esoeraloqueaunale pasabacuandodejabaquelasemocionestomaranelcontrolylaapartarandesu plan. El marqués habría colmado sus expectativas a la perfección, pero el absurdointerésqueestedemostróporunamujerdeescasarelevanciacolocó fueradesualcanceasuprincipalobjetivomarital. Aunasí,nuncadeberíahaberpermitidodejarsellevarporelpánicoycontarle aladyHelenaBellsecretosdelafamilia.Tendríaquehabersabidoquelady Helenanoseríacapazdeusaraquellainformaciónpararomperelcompromiso de la pareja. Fue tremendamente embarazoso, pero Georgina aprendió una importantelección:nopodíacontarconlaayudadenadieparallevaracabosus planes. Eseañotododependeríadeella. Miróasudoncella,queestabainspeccionandolafaldaenbuscadealgúnhilo suelto.Sí,deellaydeHarriette.SiempresepodíaconfiarenlafielHarriette.De hecho,estaríaperdidasinella. —Tuhermanoestáapuntodeempezarlaescuela,¿verdad? Ladoncellaalzólavistaylamiróestrechandosuscorrientesojoscastaños sobresutambiéncomúnyredondeadorostro.Después,seirguiótodoloquesu estaturamedialepermitióylareprendióconsuvozsiemprecargadadeuna extraordinariainteligenciaytenacidad.

—Yasehaocupadodeeso.Novoyaaceptarniunsolopeniquemásdesu asignación. Georginaintentódisimularunasonrisamientrassuamigaasentíacongesto decididoantesdevolveraprestaratenciónalvestido. AunquenadieenLondrespudieracreérselo,ambaseranamigas.Nadiesobre lafazdelaTierralaconocíamejorqueHarriette.Sinlaamistaddeesamujer desde su infancia, Georgina nunca habría podido ocultar sus defectos a su perfectayaristocráticafamilia.Todoslaveíancomounamocosamalcriada;una condiciónqueusabaasufavortanamenudocomoleeraposible. —PuedodeciraGriffithqueteaumenteelsueldo.Nodudaríanuncademi palabra.Seguramentecreequetelomerecesdesobra. Harriette dispuso el vestido sobre la cama y atravesó la habitación para agarrarledelasmanos. —Nosepreocupe.Llevoconusteddesdequeteníasieteaños.Novoyairme aningúnlado. ResultabadifícilcreerqueHarriettesoloteníaveinteaños,dosañosmásque ella.Avecesparecíademasiadomaduraparasuedad. Georginasemordióellabio. —Vaafuncionar,¿verdad? —Dejedehacereso—ordenóHarriettemoviendoundedofrenteasucara—. Sisemuerdeloslabiosterminaránagrietándose. Georginaseacaricióellabioinferiorconundedo. Ladoncellaasintióantesdecontinuar. —Puesclaroquevaafuncionar.Desdelaúltimatemporada,noshemosleído decaboarabotresveceselDebrett’sPeerage,ellibromásimportantedela aristocraciainglesa,yhemoshechounalistadetodoslosposiblescandidatos. Sabemosquiénessonlossolterosquecumplenconsusrequisitos.Unopuede llegaraestaralaaltura.Cuatrodeellosinclusosonduques. —Teniendoencuentaquenopuedocasarmeconmihermano,creoqueson solotres.—Georginasostuvoelvestidoparaelbailecontrasíyempezóagirar sobrelahabitación,disfrutandodelanovedaddetenerunaprendadeestilo isabelinoentresusmanos—.SeguroqueSpindlewoodacompañaasunietaestá temporada,aunquehacetiempoquedejódeestardeluto;elsuficientecomo paraplantearsevolverapasarporelaltar.

—¿Nocreequeesdemasiadomayor?—preguntóladoncellaconlosojos abiertosantesdedejarsecaersobrelasilladeltocador. —Claroquesí.Simuriera,seríaunaviudademasiadojovenconunvínculo bastanteendebleconelsiguienteduque.Unaposiciónquenoconllevaríaapenas poder.—Sepusolaszapatillasysemiróunaúltimavezenelespejo—.Esuna lástimaquesunietoseatanjoven.Nisiquierahaterminadosusestudios. Harrietteladeólacabeza. —Podríaesperarle.Seguroqueelañoquevienehacesuapariciónoficialen sociedad. Comosipudierapermitirseellujodeesperartodounañoaqueelnietodel duquedemostrarasertansocialmentecompetentecomoelrestodelafamilia. Hizoungestodenegaciónantesdeacercarsealvestidorparaguardarla prenda,seguidaporlosligerospasosdeHarriette. —Lo que necesito, Harriette, es que el duque de Marshington vuelva de dondequieraqueesté,buscandolacandidatamásadecuadaparasureaparición ensociedad.Esomesolucionaríalavida.Dehecho,siesosucediera,creeríaque Diosestácuidandodemídeverdad.—Loquesignificabaquenoteníamuchas esperanzasdequeaquelloocurriera.TeníalacertezadequeDiosestabaen algunaparte,peroestabaconvencidadequelahabíadadodeladohacíamucho tiempo. —Todavíaquedaotroduque,unmarquésydoscondesensulista,aunqueme gustaríaquereconsideraralaposibilidaddetacharalcondedeAshcombede ella.Suhermana… —Mihermanadeberíahabersecasadoconélcuandotuvolaoportunidad.— Georgina inspeccionó el bolso de mano que había preparado para el baile, asegurándosedequellevabatodolonecesario,incluidounpardebailarinasde repuestoyagujaehiloencasodetenerquehaceralgúnarreglourgenteal vestido.Nopermitiríaquenadaleestropearalanoche—.Ashcombeespopular, ricoymuyconscientedelaimportanciadelareputación.Sequedaenlalista. Harriettepermanecióensilenciomientrascolocabaenelestanteunacapade terciopeloblancoalladodelvestidoparaelbailedelmismocolor. Unapunzadadeculpaasaltósuspensamientos.Ashcombehabíacortejadoa suhermanadurantesuprimeratemporada,peroeseañoMirandaibaaempezar sucuartatemporada.Habíatenidounsinfíndeoportunidadesparaganarsela

manodelhombre.Ahoraletocabaaella. Solohabíaunpequeñodetallequehacíaqueelcondeestuvieraenelúltimo puestodesulista:leparecíasoporífero.Peromejoraburrirsequeestararruinada. Por enésima vez, deseó que Miranda hubiera encontrado marido el año anterior.Laamenazadequesuhermanaestuvieraapuntodeconvertirseenuna solteronapodíasuponerunescolloenlaincomparabletemporadaquehabía planeado.Alfinyalcabo,podíancreerqueeracomoella. Sellevólamanoalpecho,comosifueracapazdeatravesarloycontrolarel nudodenerviosquesehabíainstaladoallí. —Todoestápreparado,milady.—Harriettemullólafaldadelvestidohasta quelasdistintascapasdeblancoquedaronperfectas. Loslatidosdesucorazónsecalmaronmientrascontemplabaelconjuntoque ibaallevarensupresentaciónensociedadcomoadulta.Eraelepítomedetodo porloquehabíaestadotrabajandocontantoesfuerzo.Entrardelbrazodesu hermano,elpoderosoduquedeRiverton,laconvertiríaalinstanteenunadelas muchachasmáspopularesdelavelada. Elbailedemáscarasibaaserelacontecimientomásimportantedesuvida.

Estabaenunodeloslugaresmásfeosquehabíavistoensuvida.

Estabaenunodeloslugaresmásfeosquehabíavistoensuvida. ColinMcCraemiróporencimadesuhombroladesvencijadaescaleraporla quehabíasubidocontantocuidado.Desdearribateníamuchapeorpintaque desdeabajo,loquesignificabaquetendríaquecontenerlarespiracióncuando llegaraelmomentodedescender. Suponiendoquevivieralosuficiente. IraverasuamigoRylandsinavisarlenoeralamejoridea.Losespíasque trabajabanparala Coronasolíanser unpococautelosos aeserespecto. Por suerte,elhombreeradelosquemirabaprimeroantesdedisparar;unacortesía queseguramenteobedecíaalhechodequetambiéneraelduquedeMarshington. Puede que durante los últimos nueve años hubiera vivido al margen de la sociedad,perolosdieciochoañosanterioreslosdedicóaaprenderacomportarse comouncaballero. Dabalasensacióndequeenelpasillodelapartesuperiordelasescaleras alguienhabíaconsiderado,porlomenos,haceralgunalabordemantenimiento

enlapasadadécada.Enrealidad,noeraelpeorlugarenelqueColinhabíaidoa veraRylandenloscincoañosquehacíaqueseconocían,peroestabacerca. Procurómanteneralejadoelabrigodealgunasdelassombrasdeaspectomás lúgubre.SoloporqueRylandhubieraoptadoporevitarlascosasmásrefinadas delavidaenarasdelajusticiainglesanosignificabaqueéltambiéntuvieraque hacerlomismo. Despuésdedartresenérgicosgolpesenlapuertademaderagris,retrocedió unpaso,colocándosedeformaquequienquieraquefueraaabrirpudieraverlo. LapuertaseabriólosuficienteparamostrarlacarayelhombrodeJeffreys, elayudadecámaradeRyland,aunqueentresusobligacionessecontabanmás bien actividades clandestinas que sacar brillo a los zapatos del duque. Seguramenteeseeraelúnicopardeestanciasdetodoeledificioquepodía presumirdecontarconunsirviente. Colinsonrióalhombredelgado. —Porfavor,Jeffreys,nomedispares.Letengomuchocariñoaesteabrigo. Jeffreysserioyabriómáslapuerta,permitiéndoleentrar.Estabaconvencido dequeelayudadecámarahabíaescondidotraslaespaldaalgunapistolaantes deiraabrir. Otrarisamásprofundalellegódesdelahabitacióndeallado.Colinsedirigió allíyseencontróconRylandtiradosobreunasillaque,siendomuygeneroso, podíadecirsequeestabatapizada.Másbiensetratabadeunaseriedehilosque cubríanlopocoquequedabadelcojín. Rylandseñalóelotroasientoquehabíaenlahabitación,unasencillasillade maderaqueparecíaviejaperolobastanterobusta. —¿Quétetraeporaquí? Colinsesentó,cruzólospiescalzadosconunasbotasaltasalaalturadelos tobillosysecolocóelsombreroenelregazo. —¿Terefieresaademásdedartelabienvenidaporturegresoalaciudad? Suamigolemiróenarcandounacejacongestocondescendiente,unamuestra delaarroganciaaristocráticapropiadelduquequeera,apesardequeRyland parecíamásuntrabajadordeunmuellequeunmiembrodelanobleza. —Todavíanoheregresadooficialmente. —Mivisitatampocoesoficial. RylandtrabajabaparaelMinisteriodelaGuerra.Colinno.Almenosnode

formaquenadiepudieraconsideraroficial.Devezencuandohabíapuestoal serviciodelministeriosucapacidaddeobservaciónycontactosparaayudaren algunadelasmisiones.Yaunquesiempreprocurabanegarseconlasuficiente frecuenciacomoparaqueelministerionoseaprovecharadeél,nuncarechazaba ningunapeticióndeRyland. Precisamentehabíasidounadeesaspeticioneslaquelehabíallevadoaese destartaladoedificio. Rylandseenderezóunpoco. —¿Tienesnoticias? Colinasintió.RecientementeRylandsehabíahechopasarporelayudade cámaradelduquedeRiverton.Rivertonestabaaltantodelplan,alfinyalcabo amboseranamigosdesdequecomenzaronsueducación,yaceptóentablaruna seriedecorrespondenciasfalsasparaatraparalgrupodeespíasdeNapoleónque operabandesdesupropiedad.LacontribucióndeColinconsistióenunasmisivas enlasquerecomendabaaparentesinversiones,entreellasunamina. Lainformaciónquehacíadeseñuelo,enunprimermomentopensadaparaser pocomásqueunrellenodelacorrespondenciafalsa,estabasiendousada.Y comosololaspersonasqueestabanvendiendosecretosaFranciahabíantenido acceso a dicha información, el interés por la mina era, cuanto menos, sospechoso. MientrasColinpusoaltantoaRylanddelosdetalles,Jeffreyssededicóasus quehaceres,moviéndoseensilencioporlaestancia. UndestellodeprofundareflexióncruzólosojosgrisesdeRyland.Colinse acomodóenlasillademaderalomejorquepudo,sabiendoquesuamigopodía quedarsecontemplandotodaslasposiblesconsecuenciasdelasnoticiasquele habíacomunicadodurantecincominutosocincohorasyque,cuandoterminara consuscavilaciones,querríaqueélsiguieraallí. —Motivomásquesuficienteparaquesalgadesuescondite,excelencia.— Jeffreyssacóunpequeñobaúldedebajodelacamaycomenzóaguardarropa. Colin se incorporó un poco. La mera curiosidad había dado paso a una auténticasorpresa.¿DeverdadseestabaplanteandoRylanddejardeesconderse? Desdeluegoeraelmomentoidóneo,conlatemporadasocialapuntodeempezar enunasemana. Envezdereprenderalotrohombreporinterrumpirsuspensamientos,Ryland

lelanzóalsirvienteunamiradallenadeintenciones.Estabaclaroquelafrasede Jeffreysocultabaalgoqueescapabaasucomprensión. —¿Yyahasdecididodóndedebohacermiprimeraaparición? Solo sus años de experiencia le ayudaron a permanecer en su asiento y mantenerlacalma.¿RylandnosolovolvíaaLondressinoquetambiéntenía pensandoreaparecerensociedad?¿Setratabadeunanuevamisión?¿Unnuevo casoquerequeríaquesalieradesuescondite?¿Orealmenteestabaintentando hacerrealidadsudeseodeabandonarelespionaje? Jeffreyssesacóunatarjetablancadelbolsilloylaarrojóhacialacama. Rylandlaatrapóenelaire,arrugandounadelasesquinas. Colinintentóecharunvistazoalatarjeta.Parecíaunainvitación.¿Quiénsela habríamandado?MedioLondreslecreíamuerto. —¿Ella asistirá? —preguntó Ryland pasando un dedo por el borde de la tarjeta. Jeffreysasintió. —Loscriadosnoparandehablardelosvariadosdisfracesquehanadquirido susseñoresyseñoras.Esainvitaciónestabaanombredesutía.Pricedijoque eraunalástimaquenolarecibiera. Rylandmirólainvitaciónysonrió.Sonriódeverdad.Elespíahastiadoy cansadodelmundoestabasonriendo. Colinsepusodepieyseinclinóhaciadelanteparaverlatarjeta,pensandoen losgestosyentodoloquesehabíadichodesdequellegó.Efectivamentese tratabadeunainvitaciónparaunbailededisfraces,peroaqueldatopalideció cuandolaimportanciadeladeclaracióndeJeffreyssehizoevidente.Habíauna muchachadepormedioy,porlacaradeRyland,noestabarelacionadaconsu trabajocomoespía. ComoeraunasuntopersonalysabíaqueRylandnosoltaríaprendadeforma voluntaria,sevolvióhaciaelayudadecámara. —¿Asíquehayunamujer? —¿Dequéirádisfrazada?—Rylandsegolpeólapalmadelamanoconla tarjeta,conlaesperanzaderecibirsurespuestasinpermitirqueColinhiciera ningunapregunta;algoqueavivóaúnmássucuriosidadporsaberquiéneraella. —Noestamosseguros,perosabemosqueseráazul—respondióelayudade cámarasindejardeguardarropa—.Hanvistoasuhermana,asumadreyaella

enlamodista,encargandovestidosparaelacontecimiento.Lahermanaestaba muyemocionada.Lamadrenotanto. —Nomesorprende.—Rylandvolvióaadoptaresegestopensativo.Parecía haberolvidadoqueColincontinuabaenlahabitación—.Losbailesdemáscaras nosonconocidosprecisamentepormantenerelsonrojodelajuventudenlas mejillasdelasjóvenesdebutantes.MeextrañaqueladyBlackstonepermitaque estasealaprimeraapariciónenpúblicodeladyGeorgina. ColinnuncahabíaconocidoalasdamasHawthorneniasumadrerecién casadaensegundasnupcias,ladyBlackstone,perosíquehabíahechonegocios con el hermano mayor, el duque de Riverton, cuya propiedad había estado vigilandoRyland,haciéndosepasarporunayudadecámara. Aquelloibaaterminarmal. Colintosió. —¿LadyGeorginaHawthorne? Aunquenoconocíaalajoven,síquehabíaoídohablardeella.Yloquehabía oídolaconvertía enlaúltima damaquehubiera esperadoquedespertara el interésdesuamigo. —Laanfitriona,ladyYensworth,esamigaíntimadeladyBlackstone.Deno serasí,estoysegurodequenoasistiríanalbaile.—Jeffreyssacóunpardebotas destrozadasdelfondodelarmario—.¿Nosvamosaquedarconestas? Rylandenarcóunaceja. —¿Porquéno? —Excelencia…—Elayudadecámaraladeólacabeza. AhoraRylandalzóambascejas. —¿Qué? —Sololerecuerdoqueesustedunduque.Nosémuchosobrelaaristocracia, perosíquenollevanbotascomoestas. EncircunstanciasnormalesColinhubierapermanecidoenunrincón,contento depoderrecabarlamayorinformaciónposibledeunaconversaciónpersonalque estabateniendolugarensupresencia.Peroenestaocasiónnopodíapermitirseel lujodemalinterpretarloqueestabapasando.Simplementenoselopodíacreer. Se puso de pie y agarró a Ryland por un hombro, incapaz de ocultar el asombroquesentía. —¿TieneslaintencióndecortejaraladyGeorginaHawthorne?

Pormuchoquequisiera,nopodíaimaginárselo.Rylanderauncaballeropor loscuatrocostados,perollevabademasiadotiempoviviendoentrelassombras comoparaconsiderarlounhombrerefinado.Sindudaharíatrizasaunadelicada flordelasociedad. —¿Qué?No.—Rylandcambiódeposturaensuasiento.Nuncalehabíavisto tanincómodo. SevolvióylanzóunamiradainquisitivaaJeffreys.Eraobvioquealgoestaba alterando al normalmente imperturbable duque, y como Colin era un buen amigo,nopodíaesperarasonsacárseloalotrohombre. Jeffreysmirólasbotasyfruncióelceño. —Alahermanamayor,señor. —Ah.—Colinserelajóconsiderablementeysonrió.Nohabíaoídomucho sobreladyMiranda,perosílosuficientecomoparasaberqueseríamuchomás adecuadaparaunhombrequehabíapasadolosúltimosnueveañosescondido entrelassombras.Cualquiermujerdispuestaarechazarunbuennúmerode propuestasdematrimonioteníaqueposeeralafuerzasubuenadosisdecoraje; algonecesariosielpeligrodecidíaseguiraRylandhastasucasa. RylandfulminóaJeffreysconlamiradamientrasestecontinuabarecogiendo suspertenenciasporlahabitación. —¿PorquélecuentasmissecretosalseñorMcCrae,Jeffreys?¿Nosesupone quedebesguardarmelealtad? —Porsupuesto,excelencia.PoresonolehedichoalseñorMcCraequelleva suspirandoporlajovendesdequeabandonósupuestoenlacasahacevarios meses.—Jeffreysarrojólasdestrozadasbotasalbaúl—.Soloelmásindiscreto delosayudasdecámararevelaríaqueestuvoustedpaseandodeunladoaotro porestaestancia,pesandoenquéhacer,cuandoellallegóaLondres. Colinseechóareírcontantasganasquetuvoquesentarsedenuevoenla sillayllevarselamanoderechaalcostado.RylandhabíadejadoRivertonantes deNavidad,despuésdeenviaralapandadetraidores,queestabahuyendo,a esconderseenlagranciudad.Leresultabadelomásdivertidoimaginárselo languideciendoporunamujertantotiempo. Su amigo apartó la vista del ayuda de cámara y le lanzó una mirada calculadora. —¿Supongoquenohasrecibidounainvitaciónparaestebaile?

Colinsetragólarisayasintió.Deberíahabersabidoquenopodríaevitarque le arrastraran a cualquier plan que hubieran ideado Ryland y su sirviente. Aunque para ser sinceros, si aquello incluía ver a su amigo en un apuro sentimental,noqueríaperdérselo. —Síquelaherecibido.Noteníaintencióndeir,perosivasaestarallítendré quecambiardeplanes.Lagentenosabráquéhacerconuncotilleotanjugoso. Rylandvolvióagolpearlainvitacióncontrasumano. —Creoqueunbailededisfracesnosirádeperlas.Asípuedoayudaraquese hagaalaideadequehevueltoalacapital,perosinquemereconozca. Reprimióungruñido.LadyMirandayahabíaconocidoaRyland,aunqueno comoduque,sinocomoelsupuestosirvientedesuhermano(elpapelquehabía desempeñadomientrasinvestigadaalosespíasfrancesesenHertfordshire).Era obvioqueladamayasehabíallevadounaimpresiónconsiderabledeRyland,y eraposiblequeéltambiéndeella,apesardesuposicióncomocriado.Esosí,no existíaestimasuficienteenestemundoquelograrahacerfelizaunamujerala quehabíanengañadodurantemeses. Ni tampoco le iba a suponer alivio alguno que le dieran a conocer una revelacióndetalmagnitud. PornomencionarelhechodequeRyland,porlomenoshastadondeélsabía, seguíabuscandodeformaactivaalespíadeNapoleónqueselehabíaescapado. —¿Ylamisión? Elduqueseencogiódehombros. —Todaslaspistas,menosuna,estánparadas.Cualquieragentedelministerio puedeseguiraLambertconlamismafacilidadqueyo. ColinmiróaJeffreys,quenegabaconlacabezacomosiestuvieradeacuerdo conélenquenohabíanadaquepudierahacercambiardepareceraRyland.Era evidentequeelduquenoestabapensandoconclaridad. LavidadeRylandestabaapuntodevolversemuycomplicada.YColintenía pensadosertestigodeprimeramano.Afindecuentas,contemplarcómoRyland selasarreglabaparallegaraesamismaconclusiónibaaserdemasiadodivertido comoparaperdérselo.

Capítulo2

Capítulo2 C reoqueheapretadodemasiadolamáscara—comentóHarrietteconel ceño fruncido mientras deslizaba un dedo a lo

C reoqueheapretadodemasiadolamáscara—comentóHarrietteconel ceño fruncido mientras deslizaba un dedo a lo largo de la frente de

Georgina,trazandoelbordedelamáscarablancallenadejoyas. —Déjalacomoestá.—GeorginaalzóunamanoparaimpedirqueHarriette aflojaralacinta.Eraciertoquelosbordespresionabancontrasupiel,perono queríaecharportierralashorasdedicadasalograrquelamáscaraenmarcaraala perfecciónsusojosysupelo. —Muybien.—Sindejardefruncirelceño,Harrietteterminódecolocarleun bucledíscolo. Georgina movió la cabeza a un lado y a otro, asegurándose de que los estéticostirabuzonesrubioscayerandetrásdelamáscaradeformaqueletaparan las orejas, que no eran exactamente iguales. No quería que esa noche le criticaran el más mínimo detalle. Solo tenía una oportunidad para crear una

buenaimpresión. Acontinuación,selevantóycaminóporlahabitaciónparacerciorarsedeque elvestidonoseleenredaraolahicieratropezarduranteelbaile.Semovía fluidamente entre las capas de faldas, aunque le iba a llevar un poco más acostumbrarsealcorpiño.Lapartedelanteraarmadaquecaíahastadebajodela cinturaeramuyllamativa,perotambiénbastanterestrictivaparaunamujerque estabaacostumbradaalcorteimperio. Sintiólarigidezdelbordadoblancosobreblancoquedecorabaelcorpiño cuandotocólasballenasdelmismoyagradecióaDiosnotenerquevestirseasía diario. Luegovolvióamoverlacabezaantesdedarselavueltaparacomprobaruna

vez más delante del espejo el efecto de la máscara sobre su rostro. Intentó sonreír,reíreinclusofingióbeber.Sí,lamáscaranopodíatenermejordiseño. —Esta noche va a ser perfecta, Harriette. Todo va a ir conforme a lo planeado. Ladoncellanorespondiómientraslaayudabaaponerselacapadeterciopelo blancosobreloshombros. Georginaesbozólacoquetaeinocentesonrisaquellevabaensayandodurante unañoehizounareverenciaaHarrietteantesdeañadir:

—¿Quétalestoy? —Pareceunángel.—LasonrisadeHarrietteerasincera,ladeellafalsa.Pero ambaseranlasúnicasquelosabían.Sienesemomentoalguienhubieravistoa ladoncellaabrazarla,evitandorozarelelaboradopeinado,habríapensadoque lasdosmujeresestabanfelicesporlasposibilidadesqueofrecíalavelada—. Buenasuerte,milady. Georginaledevolvióelabrazo. —Tengounplan,queridaHarriette.Nonecesitosuerte.—Habíausadotoda sucuotadesuerteeldíaqueconocióasudoncella.Desdeentonces,lavidano había considerado pertinente concederle nada más y no parecía que fuera a empezarahora. Cuandosaliódesudormitorio,elpasilloestabavacío.Tomóunaúltimay profundabocanadadeaireparainfundirsedevalorysedirigióalasescaleras. Sintióunnudodeansiedadenelestómagoquecasileprodujonáuseas. Encuantoapoyólamanoenelpilardelabarandillaytocóconelpieel último escalón, a los nervios se sumó una embriagadora sensación de expectación.Tresañosdeentrenamientoyplanificaciónestabanllegandoabuen término.Elañoanteriorsehabíatopadoconunoodosobstáculosenelcamino, peroahoratodoestabaenorden.Loúnicoqueteníaquehacereraseguirelplan apiesjuntillasytodoLondrescaeríaasuspies. Después,solotendríaquepreocuparsepormantenerloseneseestado. Griffith,elduquedeRivertonademásdesuhermanomayor,fueelprimero enrecibirlaenlaparteinferiordelaescalera. —Unángelvestidodeblanco.Quéaspectotandistintoalquenostienes acostumbrados. Georginainclinólacabezahaciaunlado,intentandoparecerapáticaantela

sarcástica declaración. Llevaba vistiendo única y exclusivamente de blanco durantelosdosúltimosaños.Erauncolorquelefavorecíasobremanera,le causabaunefectoespectacularyeramuyfácildemodificar,deformaquenunca parecíaquellevaraelmismovestidodosveces.¿Eraagotadorirsiempredel mismo color? Sí, pero también proporcionaba una impresión de elegancia sublime.Oporlomenosesoesperaba. Cuando su hermano le ofreció el brazo, agradeció en silencio haber practicadoaquellotambién.Griffitheraalto,corpulentoeimponente;unavirtud entodoloreferentealosasuntosducales,peromuypocoprácticocuandouna mujertratabadeagarrarseasubrazodelaformamásfavorecedoraposible, inclusoaunquedichamujerfueraunpocomásaltaquelamedia. Sumadrelamiróconunapequeñasonrisa,similaralasuyapropia. —Nolehagascaso.Estásencantadora. LordBlackstone,elcondeconelquesumadresehabíacasadohacíados años,asintióconunmurmullo.Mirandaesbozólasonrisatípicadeunahermana mayor.Apesardequellevabaunamáscaraazulanudadaalrostro,nopodía disimularelpocoentusiasmoqueleproducíacompartiraquellaveladaconsu hermana pequeña. Georgina alzó ligeramente la barbilla y caminó por el vestíbulo. Cadapasoquelaacercabaalcarruajelovolvíatodomásreal.Elolordelas rosas que había en la mesa del recibidor era más intenso a medida que se aproximabaalapuerta.Elairenocturnomásfrescocuandosalió.Inclusoel ruidodelosvehículosytranseúntesparecíamásalegre.Todoeramásprofundo, másvibrante,comosilamagnituddelanochequeestabaporvenirdotaraal mundodemayorvitalidad. SubióalcarruajedetrásdeMiranda,intentandoalejardesumentecualquier fantasía. Era una noche como cualquier otra. Tenía un plan y, siempre que evitaraquelaemociónnublarasuspensamientos,comohabíasucedidoelaño anterior, llevaría a cabo dicho plan sin alejarse lo más mínimo del camino trazado.Sí,todosaldríademaravilla. SumadreylordBlackstonesesentaronfrenteaambashermanasyGriffithse encargódecerrarlaportezuelaantesdedirigirseasupropiocarruaje.Georgina volveríaacasaconsuhermano,perosumadrehabíaqueridoirconella.Alfiny alcabo,eraelprimerbailedesuhijapequeña.

Unavezsentadaalladodesuhermanamayor,ymientrassealisabalafalda, unhormigueole recorriólosdedos ybrazos.Elmarcadocontrasteentre su impolutovestidoblancoyelbrillanteazuldeMirandahizoquesedetuviera unossegundos.¿Habíahecholocorrecto?¿Sufijaciónporelblancolaharía parecerinaccesibleenvezdeunajovenúnica? —¿Quétalestoy?—preguntóantesdepoderdetenerse. Su madre y lord Blackstone le aseguraron que el vestido le quedaba de maravillayllevabaunpeinadoperfecto;Miranda,sinembargo,selimitóagirar elrostroymirarporlaventana.Georginalamiróconojosentrecerrados.Ellano teníalaculpadequesuhermanamayorhubierallegadoasucuartatemporada sinlaperspectivadeunmatrimonioprometedoralavista.Habíasidodemasiado exigente,dandolaespaldaamásdeunaproposiciónperfectamenteaceptable. ¿YsilagentecreíaqueeradelamismaopiniónqueMiranda?¿Laevitarían loscaballeros?Losnervioscrearontaltensiónensuestómagoquepensóqueal finaltendríaquepedirqueelcarruajesedetuviera. Teníaquehaberalgoconloquepudieraentretenersementalmenteparano preocuparseporterminarconvirtiéndoseenunabobaliconaapoyadaenlapared deunrincóndelsalóndebaile. —¿Dequévasdisfrazada,quenomeacuerdo?—preguntó,acariciandola faldadegasaazuldeMiranda.Esecolorlesentabaestupendamentebienasu hermana.Ambasteníanunacomplexiónmuyparecida,peroconladiferencia suficienteparahacerqueaMirandanuncalehubieraquedadobienelblanco. OtrarazónporlaqueGeorginasehabíadecantadoporesecolor.Lagentenunca pensaríaqueeracomosuhermana. —Delcielo—murmuróMiranda. Sumadrelamiróconfusa. —Creíaquehabíasdichoqueerasunpájaro. LordBlackstoneseechóareír. —Amímehadichoqueeraelocéano. Mirandasonrió. —Enesecaso,supongoqueseréunamujermisteriosa. Suhermanaeraunanecia.¿Cómopodíadejartantascosasalazar?Sino tomabalasriendasdesuvidayencauzabalasimpresionesquelagenteteníade ella,nuncallegaríaanada.Laconfianzaenunamismaeraunrasgoadmirable,

pero no si traía como consecuencia que una mujer perdiera todas las oportunidadesquehabíadejadoescaparMiranda. La insensata de su hermana debería haberse quedado en la ciudad la primaverapasadaparaasegurarseelfuturo.Envezdeeso,habíadedicadotodos sus esfuerzos a la nueva pupila de Griffith, convirtiéndola en una candidata adecuadaparaelmarquésdeRaebourne.SiMirandahubieraactuadoconforme sesuponíaqueteníaquehacer,estanocheGeorginahubierahechosureverencia sola,elmarquéstodavíaseguiríadisponibleytodoslosplanesmatrimoniales quetantolehabíacostadotrazarcontinuaríanintactos.PeroMirandalehabía falladoytodalasituaciónsehabíaconvertidoenunlíoenormequeamenazaba conecharportierrasuposibleéxitoensociedadantesdequehubierapuestoun pieensuprimerbaile. Elhormigueosiguióascendiendoporlosbrazoshastallegaralacabeza,para luegobajarhastalosdedosdelospies.¿Ysinoconseguíadaralasociedaduna primeraimpresiónapropiada?Apretólospuñosydejódeprestaratenciónal restodelaconversación.Afindecuentas,unadistraccióneraloquemenos necesitabaenesemomento.Teníaquerecordarsequiéneraantesdesalirde aquelcarruaje. EraladyGeorginaHawthorne,hermanadelduquedeRiverton. LadyGeorginaHawthorneeraunadamaseguradesímisma. Lady Georgina Hawthorne conocía todos los posibles trucos de cualquier conversación. Lady Georgina Hawthorne podía ofrecer cualquier información pertinente sobrequiéneraconsideradoalguiendentrodelasaltasesferassocialesysabía identificarperfectamentequiénnoloera(almenosenloqueasuobjetivose refería). Unaráfagadeairefrescoatravesóelcarruaje,llamandosuatenciónhaciala puertaabierta;unaentradaaunmundoderuido,colorymovimiento.Mientras mirabaalagenteatravesarlaluzdelasvelasparaentrarenlacasa,laoscuridad secerniósobreunaesquinadesuvisión. Entoncestomóunaprofundabocanadadeaireyreconociólaverdad,aunque soloparasí. LadyGeorginaHawthorneestabaasustada.

—¡Québonitotononaranjallevas!—Colinfallóestrepitosamentealtratarde

—¡Québonitotononaranjallevas!—Colinfallóestrepitosamentealtratarde disimularlasonrisillaqueesbozaronsuslabiosmientrasseburlabadeltrajede Ryland.ElduquedeMarshington,hastahacíanadaespíadelaCoronayexperto enelmanejodecuchillos,ibavestidoconunllamativoatuendoquelehacía pareceruncortesanofrancésdelsigloXVIII. Elresultadoeramuchomejordeloquehabíaimaginadocuandolediolaidea aJeffreys. Rylandapretóloslabiosdebajodelamáscaramientrassecolocabalacascada deencajequeasomabadelamangadelacasacadebrocadonaranja. —Elcalzadoledauntoquemuyapropiadoalconjunto.—Golpeóunzapato de tacón con hebilla de Ryland con el suyo propio, mucho más elegante y cómodo. —Mealegraqueteestésdivirtiendotanto.—ElbajomurmullodeRyland ensanchóaúnmássusonrisa. Estabadisfrutandodelolindo,apesardeque,desdequehabíallegado,hacía solodiezminutos,sehabíalimitadoaquedarsedepieenunrincónobservando. Porprimeravezdesdequeteníamemoria,Colinacudíaaunacontecimiento socialconelúnicoobjetivodepasarunratoagradable.Eraciertoquelamayoría deesasveladasterminabansiendosatisfactorias,perosudiversiónproveníade suafánpormejorarsushabilidadesempresariales,loqueconllevabalabúsqueda deconexionesventajosasyalgúnqueotrochismereveladorsobrecómoalguna debutanteperseguíaauncondedisponible. Peroesanochenoestabaahípornegocios.Esanocheibaacruzarsedebrazos ycontemplarcómoRylandintentabaganarseelcorazóndeladamaquehabía llamadosuatención. Aunquenadadeaquellosucederíasisequedabanparadostodalanocheen aquelrincónconcortinasdetrásdelamesaderefrigerios.Observóasuamigo con los ojos entrecerrados. ¿De verdad estaba nervioso? Tal vez necesitaba algunadistracciónqueapartaradesumentealamujerquelehabíarobadoel corazónparapodercentrarseunsegundo. —Sabesloquedicendeti,¿verdad?—Colinapoyóunhombrocontrala paredycruzólostobillos.

Rylandlemiró. —¿Quiénes? —Ellos.—Señalóconlacabezahacialaélitelondinensequesecongregaba enlaestancia—.Unodesuspasatiemposfavoritosesintentarimaginardónde hasestado. Rylandsoltóunaespeciedegruñido. —Unos dicen que has estado tanto tiempo fuera a causa de una terrible enfermedad.Otros,queporunadeformaciónenelrostroquetratasdeocultar.— FingiólimpiarunapelusadelhombrodeRyland—.Aunquemipreferidaesla teoríaquedicequetemarchasteparaconvertirteencorsario.¿Sabíasquetienes atodaunapandaderufianesescondidosenunaisladelarchipiélagodelas Orcadas?OtrosdicenqueesenelCaribe,peromegustamáslodelasOrcadas. Esmásoriginal. Rylandvolvióagruñir. Colinmiróasualrededorenbuscadeinspiración.Alfinalalguienlosveríay haríaquelasituaciónsevolvieramásincómoda.Entoncesladistracciónque tantonecesitabaseacercóhacialazonaendondeseservíaelponche.¿Quién mejorqueelhermanodeladamaparahacerqueRylandentraraenacción?De acuerdo,noeraelhermanomayor,perohabíacoincididounpardevecescon lordTrentysabíaqueelhombreestaríaencantadodeunirsealaconversación. Cuando se dirigió hacia la ponchera, Ryland lo miró con cara de pocos amigos,perolesiguiósinhacerpreguntas. —¿TeacuerdasdelordTrent?—Colinhizoungestohaciaelhombrealtoy rubiomientrasseservíaunvasodeponcheexcesivamenteaguado. —Porsupuesto—respondióRyland. LascejasdelordTrentseelevaronlosuficientecomoparaaparecerpor encimadelamáscaradedominónegroquellevaba.Losojosverdesrecorrieron dearribaabajoelllamativoatuendodeRyland. —Desde luego ha escogido usted un conjunto de lo más audaz. Alabo a cualquieraqueseatrevaaponersetalindumentaria,perosoyincapazdesaber quiénes.¿Nosconocemos? Colintomóunsorbodeponcheyreprimióunamuecaanteelavinagrado sabor. —EselduquedeMarshington.

Rylandsoltóunsuspiro. Colinsonriódeorejaaoreja. AlordTrentcasiselecayólamandíbulaalsuelo. —¿Enserio?SimelohubieradichootrapersonadistintaalseñorMcCraeno melohubieracreído,peromeconstaquenoesdadoaestetipodebromas. Ryland se sacudió el encaje y mostró el anillo que llevaba en la mano derecha.TodaInglaterrasabíaqueRylandejercíaunférreocontrolsobreaquel anillo.Suprimo,GregoryMontgomery,llevabaintentandoreclamareltítulo desdequeélhabíadesaparecido,perodifícilmentesepodíadeclararaunhombre muertocuandoestecontinuabamanteniendocorrespondenciausandosusello. Erabastantepeligrosollevarunajoyatanpersonalenlasmisiones,peronose habíadesprendidodeelladesdequeheredóeltítulosiendoniño. LordTrentesbozóunaampliasonrisaypalmeóelhombrodeRyland. —Haceunaeternidadquenoteveía.DesdenuestrosdíasenEton. Colin continuó bebiendo mientras ambos hombres se ponían al día y recordabanlosviejostiempos.Asusveintiséisaños,eraunañomásjovenque RylandydosotresmayorquelordTrent,porloquesabíaqueambosnoblesno tenían que haber coincidido mucho tiempo en el colegio donde estudiaron, aunque la estrecha amistad de Ryland con el hermano mayor de lord Trent seguramenteleshabíapermitidointeractuarmásqueotrosestudiantescontanta diferenciadeedad. Apesar de la promesa que se había hecho de disfrutar de la noche sin preocuparseporlosnegocios,sediocuentadequesehabíapuestoaevaluarel salóndebaileconojocrítico.Casitodaslasdamasibancondisfraz,comola mayoríadeloshombres.Unospocos,incluidoélmismo,sehabíanlimitadoa incorporarunamáscaradedominóasuatuendodeetiquetanormal.LordTrent sehabíaesforzadounpocomás,poniéndoseunatúnicanegraestilomedieval sobreunascalzasajustadas. Sefijóenlostreshombresquehabíaenotrorincón.Sinningúngénerode dudasestabanhablandodecarrerasdecaballos.ElseñorTownsendraravez conversabasobreotroasunto. LadyElizabeth,tanbajitayorondacomosiempre,inclusoconesetrajede cortegriego,bailabaconelseñorBurnside;algoqueharíaasupadre,lord Trotham,muyfeliz.YcuandolordTrothamestabacontentotendíaadejarde

estarpendientedealgunasdesuspropiedades. Se recordó a sí mismo contactar con el administrador de Trotham para asegurarse de que el aserradero de Essex estuviera gestionándose de forma adecuada.Elrestodelaspropiedadesdelvizcondeletraíansincuidado,peroel año anterior se había interesado por el aserradero. Había sido una buena inversión,aunqueTrothamllevabadosañospreocupadoporquesuhijosentara lacabeza. Ante la mención al club de boxeo de Gentleman Jack, volvió a prestar atenciónaloshombresquecharlabanfrenteaél.LordTrentsiemprehabíasido unatletaexcepcional,peronoteníaniideadequehubieraentrenadoconel legendariopúgil.SilaconfesióndeRylandalahermanadelordTrentnoiba bien,aquellashabilidadesenelcuadriláteropodíancausarleunserioproblemaa suamigo.Lacopadeponchenoeralosuficientementeampliacomoparaocultar laenormesonrisaquedibujaronsuslabios,aunqueeloloramargoyeldébil saborbastaronparaquemantuvieraelcontrol. Alverquelaconversaciónempezabaadecaer,abriólabocaparapreguntara lord Trent sobre los planes que tenía para la temporada, pero entonces un remolino de un blanco cegador entró en su campo de visión y las palabras quedaronatrapadasensugarganta. —Buenasnoches.—Lavozfemeninaarrullósusoídoscomolassuavesolas querompíanenlaplayadeunaresguardadaensenada.Mientrasvolvíalavista paraverdedóndeproveníannopudoevitarestremecersedelacabezaalospies. Elremolinoblancoresultóserlacriaturamáshermosaquehabíavistoensu vida.Rizosdoradosentrelazadosconuncollardeperlas.Lamáscaraquellevaba leocultabalamayorpartedelrostro,perosusencantadoresojosverdeseran perfectamentevisibles;unosojoscuyaligerainclinaciónenlasesquinashizo quequisieraconocertodossussecretos. Bajólentamentelavista,fijándoseenelvestidoblancodeestiloisabelino adornado con unas plumas colocadas tan estratégicamente que su portadora parecíaestarflotando.Diosnopodíahabertenidomejordíacuandocreóaun ángelcomoaquel. LordTrenthizoungestodeasentimientohacialajovenydespuéssonrióa alguienqueveníadetrásdeella. —Griffith,notevasacreerconquiénmeheencontrado.

Los ojos de Colin se movieron de la celestial visión de blanco hasta el inmensohombrequeacababadecolocarseasulado.ElduquedeRivertoniba vestidoigualqueColin,aunquenoporlamismarazón.Comolapersonaque manejabaunabuenapartedelasinversionesdeRiverton,sabíaqueelduqueno teníaquepreocuparseporloquepudieracostarleuntrajequesolosepondría unanoche.AColintampocoleinquietabaeldinero,aunque,despuésdetantos años,todavíanohabíalogradodejaratráselmiedoaterminarenlaindigencia. —Qué casaca más esplendida. —Riverton echó un vistazo al atuendo de Rylandynohizoningúnintentopordisimularladivertidasonrisaqueesbozaron suslabios—.Meestabapreguntandosiharíasactodepresenciaestanoche. Rylandsealisóconunamanolosvolantesdeencajequelecaíanporelpecho yenesemomentolaluzdeunavelacercanasereflejóensuanillo,provocando undestelloenlosvolantes. Alinstante,labellísimadamaqueseencontrabaalladodelordTrentdejó escaparunjadeoentrecortadomientrasabríalosojosasombradaysemordíael labioinferior.TeníalosojosclavadosenlamanodeRyland.Sindudahabía reconocidoelsello. —TedijequeteveríaenLondres—repusoRyland,ajenoatodoloquele rodeaba. Colinsellevólacopadeponchealoslabiosparadisimularlasonrisaque esbozócuandoviocómoladamaadoptabaunaposturaquerealzabacadacurva yrizoqueposeíasucuerpo.Esosí,noseatrevióabeberningúnsorbodeaquel desagradablebrebajeportemoraqueseleescaparalacarcajadaqueestaba refrenandoconcadafibradesuser. Mientras los tres aristócratas conversaban sobre los posibles efectos del regresodeRyland,nopudoevitarpercatarsedelestadodeagitaciónenqueiba sumiéndoselajoven.Nodejódesonreírenningúnmomento,perosumiradase fue acerando a medida que transcurría el tiempo y nadie se molestaba en presentarleaRyland. Unosojosverdesdeslumbrantes.Cabellodorado.Lamanodescansandosobre elbrazodelduquedeRiverton;unduquesolteroalquenoestabaprestandola másmínimaatención…TeníaquetratarsedeladyGeorgina,lahermanapequeña delduque.Unamujercompletamentefueradesualcance.Ynoesqueaquellola hicieramuchomásdistinguidaenaquellaestancia.Colinraravezencontraba

unamujerquepudieraconsiderarsuposiciónsocialmedianamenteaceptable.

Aunquetampocosehabíatopadoconunadamatanbellaenningúnbaile.A

pesardelamáscaraydetodasaquellasplumasquellevaba,eratanmagnífica

comodecían.Sí,hacíajusticiaalosrumoresquehabíaoído.

Yhabíaoídobastantes.Aquellamujereraprácticamenteunaleyenda.Nunca

habíavistoalaaltasociedadtanexpectanteporlapresentacióndeningunadama

comoporladeladyGeorgina.Teniendoencuentaquelajovenyateníaauna

hermanaenlossalonesdebaile,nuncaentendióaquéveníatantafascinación.

Hastaahora.

Capítulo3

Capítulo3 C olinseesforzóporcontenerladiversiónqueleprodujoladelicadatosde

C olinseesforzóporcontenerladiversiónqueleprodujoladelicadatosde

ladamaylaformacomomiródespuésasushermanos.Estabaclaroque

aquellaincesanteconversaciónsobrelainesperadaasistenciadeRyland teníacomoobjetivomolestaraladyGeorgina.Yporlovistoestabafuncionando. Seapartóunospasosenbuscadeunnuevovasodeponche.Luegosedeslizó pordetrásdelordTrentysedirigióaladyGeorgina. —¿Mepermiteofrecerleunpocodeponche? Lajovenabriólosojosmientrasalzabalavistadesdeelvasohastasurostro. ¿Estaba intentando recordar quién era? ¿Se estaría preguntando de qué se conocían?DetodaslasocasionesquehabíavisitadoHawthorneHouseparaver aRiverton,nuncasehabíaencontradoconsushermanas.Solohabíavistoalady Mirandaunpardeveces.Ydadoqueteníamuchocuidadoenmantenerselomás alejadoposibledeloschismeslocales,erabastanteimprobablequehubieraoído

hablardeél.DejaríaqueladyGeorginacontinuaraenlainopia.Puedequecon

esodieratiempoaRylandparasalirdeallíyencontrarseconladyMiranda.

Unvistazoaltríodehombres,ahoratratandodeocultarsuspropiassonrisas,

ledijoqueRylandnoestabaporlalabordeescabullirse.Colinvolvióaseñalar

elvasodeponche.

—Séqueesunatrevimientoimperdonablepormiparte,teniendoencuenta

quenonoshanpresentado,peronosoportoquenosehagacasoaunadama.

—Sí,porsupuesto.—Tomóelponchecomosinohubieravistounabebidaen

suvida—.Gracias.

RivertondiounapalmaditaaladyGeorginaenlamano.

—Perdón,pero¿sesuponequetenemosquehacerpresentaciones?Alfinyal

cabo,estamosenunbailededisfraces. LadyGeorginaladeólacabezadetalmodoqueselasarreglóparamirara RivertonsindejardesonreíraRyland.Impresionante. —Nopuedobailarconuncaballeroquenoconozco. AhorafueRivertonelqueladeólacabeza. —Cierto. Caballeros, permitidme que os presente a mi hermana, lady Georgina. Georgina, estos son su excelencia, el duque de Marshington, y el señorCol EljadeodeladyGeorginainterrumpiólapresentacióndeColin. —Duque,¿esusteddeverdad?Llevoañosoyendohablardeusted.¿Quéle hatraídodevueltaaLondres? Unamuchachadescarada,peroencantadora.Porsuerte,estabaacostumbrado aocuparsulugarenlosmárgenesdelasociedad.Nopertenecíaalaaristocracia, nisiquieraalaaltaburguesía.Loúnicoqueseledababien,muybienparaser sinceros,erahacerdinero.Teníaunolfatoexcelenteparalasinversiones,una buenacabezaalahoradehacernegociosyuntoquemágicoenlasnuevas operacionesenlasqueseembarcaba.Yesascualidadesleconvertíanenalguien muycodiciadoporaquellaspersonasquenecesitabanunacantidadingentede dineroparamantenersuestilodevidaprivilegiado. Aunquenolehacíanpopular. Rylanddejósucopadeponcheyextendióelbrazoenbuscadelamanode ladyGeorgina. —¿Meconcederíaelsiguientebaile? Suampliaexperienciaenmantenerlasemocionesbajocontrolimpidióque alzarálascejasasombrado.Rylandhabíaacudidoaaquelbaileporqueestaba interesadoenlahermanaHawthornemayor.¿Quéhacíasacandoabailarala pequeña? DejódemiraraRylandysecentróenladamadeblanco.Mássonrisasy ladeosdecabeza.¿Practicaríadelantedeunespejo?Aquellateníaqueserla primeraosegundavezqueladyGeorginaestabaensociedad.Esaseguridaden sí misma y la forma que tenía de desenvolverse solo se aprendía con la experienciaqueproporcionabaelpasodeltiempo. —Conmuchogusto,excelencia. Instantes después, vio cómo ambos desaparecían entre una multitud de

parejasalritmodeunacuadrilla.Unacuadrillabastantenueva.¿Cuándohabía tenidotiempoRylanddeaprenderla? Seencogiódehombrosyterminóloquelequedabadeponche.Suamigo nuncahacíanadasinunplandepormedio,asíqueteníaqueexistiralgunarazón porlaquehabíapedidoaladyGeorginaquebailaraconél.Yaunquetuvierala certezadequeelplanfueramalo,nohabíanadaquepudierahaceralrespecto. —Debodisculparmeunavezmás—dijoRiverton. Colinhizoungestoconlamanocomosinotuvieraimportancia. —Notepreocupes.Lasmujerestiendenanohacermecasoenestetipode eventos,amenosquetenganladesgraciadequelascoloquenamiladoenla cena. LordTrentsonriódeorejaaoreja. —Mehesentadoasuladoenlacenayselashasarregladobastantebienala horadeusarcorrectamenteloscubiertosynosorberlasopa. Colinsonrió,peronoofreciórespuestaalguna.Tampocohacíafalta,lostres hombresconocíanperfectamentecómofuncionabalaescalasocialyellugarque ocupaba Colin en ella. Que los hermanos Hawthorne escogieran hacer caso omisodelagranbrechaquelosseparabaeradegranayuda,perounonopodía esperarqueelrestodesusparesfueraahacerlomismo. —¿Hacemuchoquehasvenido?—preguntóRivertonalordTrent. —Uncuartodehoracomomucho.Apenashetenidotiempodeecharun vistazoatodaestaaglomeraciónantesdeencontrarmeconRylandysuridículo aspecto. Colinvolvióasonreír. —Hacausadomuchomejorefectodelquemeimaginaba. Rivertonparecíaimpresionado. —¿Ereselresponsabledesemejantecursilería? —Solodelaidea.—Colinnegóconlacabeza—.Metemoquelabrillante ejecuciónesobradeJeffreys. ¿DóndeestabaladyMiranda?Colinmiróentrelamultitud,aunquedudaba quepudierareconocerlaconunamáscara.Noobstante,enalgúnladotendríaque estar y Ryland seguramente sabía cómo iba disfrazada, lo que le llevó a preguntarse de nuevo qué pretendía Ryland al bailar con lady Georgina. Teniendoencuentalasobviasintencionesquelamuchachahabíamostradohacía

escasosinstantes,lasfuturasreunionesfamiliaresibanaseruntantoincómodas siRylandsemanteníaensuempeñodecortejaraladyMiranda. —¿Vas a quedarte en la ciudad durante la temporada, Colin? —preguntó Riverton,volviéndosehacialapistadebaile. —Nolosétodavía.Puedequehagaunviajeenunmesmásomenospara estudiaralgunasinversioneseneloeste.—Noteníapensadoviajarhastaelfinal del verano, pero una rara sensación se había apoderado de él conforme se acercabalatemporada.Nosabíamuybienquéhacerconesainquietud.Apesar de que Londres no tenía nada que ver con Glasgow —la portuaria ciudad escocesaenlaquehabíacrecido,ydelaquehabíasalidocorriendoparaescapar desufamiliahacíacincoañossinsabermuybienadóndeir—desdeelprimer momentoenquepusolospiesenlacapitalsintióqueestabaencasa. Perocincoañoseranmuchotiempo.Yunapartedeélsepreguntabasiesa inclinaciónadejarLondresteníaalgoqueverconelsecretodeseoqueteníade volveralnorte.Deserasí,estabacondenadoallevarseunagrandecepción. Habíamuypocasprobabilidadesdequesupadrelerecibieraconlosbrazos abiertos,inclusoaunquequisieraintentarlo. —Lascarreterasdeloestehanmejoradonotablementeenlosúltimosaños— comentóRiverton. LordTrentasintió. —Sobretodosivasenuncarruajeconesosnuevosresorteselípticos.Hace unosmesesfuienunodeellosyapenasnotasqueteestásmoviendo. Colinconocíaesosmuelles.Habíadejadopasarlaoportunidaddeinvertiren ellos,peroestabapendientedeotrasinnovacionesquepudieransaliraraízde ellos.Antesdepoderaportarsuopiniónalaconversación,unmovimientoenel rabillodelojocaptósuatención. Variasmadresprocurabanquesushijasseacercaranalamesadelrefrigerio. DebíandehaberatisbadolosamplioshombrosdelduquedeRivertonyantesde darsecuentaestabanenfrascadosenunanuevayeducadaconversaciónenlaque tambiénseledejódeladocortésmente. Talvezlafuentedesuinsaciableinquietudfueraesainvisibilidadconstante. PuedequeladyGeorginafueraladamamásespectacularquehabíavistoenlos últimostiempos,peronolaúnicaalaquelehabíaechadoelojo.Lanecesidad desentarcabeza,decasarseytransmitirsusconocimientosyprincipiosauna

nuevageneracióncrecíapormomentos. Ynosabíaquéhaceralrespecto. Codearseconlaflorynatadelasociedadleresultabadelomásinteresante, pero le desconcertaba saber que ninguna de las jóvenes que veía con cierta asiduidad le consideraría un candidato aceptable. Recordó los exóticos ojos verdesdeladyGeorgina.Sushermanoshabíandadoseñalesinequívocasdeque no les preocupaban lo más mínimo las diferencias sociales. ¿Cabía alguna posibilidaddequeellasintieralomismo? RivertonylordTrentescogieronadosdamasdelcírculoquelesrodeabaylas acompañaronalapistadebaile.Elrestodejóvenessedispersaronalinstante,en absolutointeresadasenatraerlaatencióndeColin. Incapazdeabandonarlacostumbre,tomólaenrevesadarutaqueledejabaa unladodelapistadebaile.Unlugardondeloscaballeros,sumidosensuscopas ysegurosdequeestabanasalvoentresuspares,hablabanabiertamentesobre susasuntosytriunfos.Untrozodelaconversacióndeaquíyotropocodelade allá le bastaba para hacerse una idea de lo que sería un éxito y de lo que terminaríaenfracaso.ParecíaquelaplantacióndelseñorMartinporfinestaba empezandoaproducir.Tendríaquehacerleunavisitaenlospróximosdíasyver quiénseibaaencargardeenviarlamercancía. —Graciasporelbaile,ladyGeorgina. LavozdeRylandcaptósuatenciónydejódeescucharlaconversaciónquese manteníaasuespalda.Fruncióelceñomientrasleobservabaacercarseconlady Georgina hasta la columna donde estaba apoyado. No estaba recopilando informaciónparasuamigo.Noahí.Nosetratabadeeso. —El gusto ha sido mío, duque. —Lady Georgina miró a su alrededor y parecióunpococonfusa.Noeradeextrañar.Nisushermanosnisumadre(las personasalasqueuncaballeroentregaríaaunadamadespuésdebailarconella) estabanalavista.Peroreemplazóinmediatamenteaquellaconfusiónporuna adorablemiradaquedirigióalduque—.Mehaencantadobailarconunapareja quesemuevecontantaelegancia. —¿Conoceamiamigo,elseñorMcCrae? IbaamataraRyland.Bueno,noensentidoliteral.Ambossehabíansalvado elpescuezoendemasiadasocasionescomoparaconsiderarhacerledaño,aunque fueradebroma.Perosíquesevengaríadeélenelfuturo.

—Norecuerdohabertenidoelplacer.—Unapequeñaarrugaaparecióenla partesuperiordelamáscaradeladama.Seguroquelerecordabadehacíaunos momentos. Vio cómo entrecerraba los ojos ligeramente, lo que debilitó la esperanzaqueteníadequefueratanamablecomosushermanos. —Milady. —Colin se inclinó y aceptó la femenina mano que le ofreció Ryland. Suamigosonrió. —Acabodeveraalguienconquiendebohablar—dijo. Colinlefulminóconlamirada,aunquelamáscaradedominóseguramente disminuyó el impacto de la misma. De todos modos, no tenía muchas posibilidadesdeintimidaraunhombreconlaexperienciadeRyland,apesarde lomuchoquesemerecíaunamiradaasesina.Elmuysinvergüenzaacabade dejarle plantado en un rincón, sosteniendo la mano de la dama que todo el mundoesperabafueralasensacióndelatemporada. Solohabíaunacosaaceptablequepudierahacer.

Solohabíaunacosaaceptablequepudierahacer.

Serpopulareratodounarte.Porsupuestoquenecesitabastenerlasconexiones adecuadasyservistoconlagenteapropiada,peroserequeríamuchomás.Si pasabasmuchotiempoconpersonasmenosdignas,tureputaciónpodíaverse afectada,perosinolesdedicabaseltiemposuficientepodíantachartedeser alguien muy estirado en vez de discreto. Lo importante era encontrar el equilibrioideal. YahoraGeorginateníafrenteasíunenormeacertijoporque,aunquesehabía estudiadoaldetalleelDebrett’sPeerage,norecordabaqueaparecieraelapellido McCrae por ningún lado. Y tampoco se acordaba de haberlo visto en las columnasdesociedadquehabíaleídominuciosamentedurantelosúltimostres años. Refrenólanecesidadderetirarlamano.Enrealidad,erabastanteatractivo;al menosloquelepermitíaverlamáscara.Teníaelcabellocastañoconuntoque rojizoquellevabapeinadohaciaatrás.Graciasalaluzdeunavelacercana, descubrióquelosojosquelamirabandetrásdelantifazerandecolorazulclaro. Yaunquesusonrisaleparecióunpocotensa,tuvolaimpresióndequeeraun hombreamable;algodifícildeencontrarenunsalóndebailedeLondres.

Peronadadeesoleimportabamucho.Labuenaaparienciayuncarácter afable solo suponían una ventaja si el hombre también era popular. Que se quedara en un rincón con alguien tan por debajo en la escala social que prácticamentesesalíadeloslímites,hacíaqueelequilibrioquetantoprocuraba sevolvieramuyprecario. —¿Meconcedeelhonordeestebaile?—Elhombreseñalóconlacabeza hacialamultituddebailarines. —El honor es mío. —Georgina esbozó una sonrisa indiferente, aunque amable,ydejóqueéllacondujerahastalapistadebaile.¿Quéotracosapodía hacer?EraobvioqueelduquedeMarshington,aligualquesushermanos,tenía enbuenaestimaaesehombre.Nopodíapermitirseellujodeofenderle. Por desgracia se unieron a uno de los bailes más simples, que a su vez permitíaunaconversaciónconvenientementeadecuadaentrelasparejas.¿Por qué no podía haber bailado con el duque algo como aquello en vez de la extenuantedanzaqueleshabíatocado,tanapresuradaqueapenaslespermitió dirigirseunascuantassonrisaselunoalotro? —¿Desdecuándoconocealduque?—preguntó.Yaquesehabíapuestoen aquellatesitura,bienpodíaintentarsacarelmayorprovechoposible. —¿Acuáldelosdos?—ElseñorMcCraelaagarróconfirmeza,aunque tambiénconsuavidad,cuandounieronlasmanospararodearaotrapareja. —Aambos.—Laestrecharelacióndeesehombreconsushermanoseracasi tanimportantecomolaqueteníaconMarshington. —Conozcoasuhermanodesdehaceaproximadamentetresaños. Sesepararonydejaronpasaraotraparejaentreellos.Georginaesperóaque volvieranajuntarseparahablardenuevo. —¿YaMarshington? —Desdehacemástiempo. ¿Más tiempo? Aquello no la sacaba de dudas. Marshington se había ausentado de la esfera social los últimos nueve años. ¿Qué papel había desempeñadoesehombreduranteesaausencia? —Quéinteresante.¿EntoncesnoesusteddeLondres? SeestremecióalvercómoelseñorMcCraeesbozabaunamediasonrisa. Aunquenolograbadiscernirdedóndeproveníasuacento,estabaclaroquese habíaformadolejosdelacapital.

—No.Aunqueyallevomuchotiempoporaquí.Alfinyalcabo,esunodelos mejoreslugaresparahacernegocios. Georgina apretó los dientes cuando reconoció uno de los matices de su pronunciación.Escocia.Unhombredenegociosescocésynadanotorio.Gracias aDiosqueaquellosoloeraunbailededisfracesytodavíaquedabamuchanoche pordelante.Cualquieraquesehubieradadocuentadeconquiénestababailando seguramentesehabríaolvidadoalfinaldelavelada.Nolequedabamásremedio quecontinuarconelbaile.Porlomenoslaorquestaeradelasbuenas.Sedejó llevarporlamúsica,disfrutandodeladanza,aunquenodelacompañía. —Élyahaelegido. Georginaparpadeóunpardeveces.Nopodíareferirsea… —¿Quién? —Ry…quierodecir,Marshington.Elobjetodesuinterésllamósuatención antesdequeregresaraaLondres.Enrealidad,havueltoprecisamenteporeso. Agradecióalcieloqueladanzavolvieraasepararlosporunosinstantes.Se mordióellabioparanosonreírcomounatonta.Habíabromeadoconsuhermana dequequeríalucirlosuficientementebellacomoparahacerqueelduquede Marshingtonsalieradesuescondite,peronuncaimaginóqueloconseguiría. PorqueelseñorMcCraeestabahablandodeella,¿verdad?Sí,nocabíaotra opción. El duque estaba allí, en un baile de disfraces, donde muy pocas debutantes estaban presentándose en sociedad. Lady Elizabeth Ferrington tambiénhabíaacudido,peroyaestabaprácticamentecomprometida.Además, ellahabíasidolaprimerajovenconlaqueelduquehabíabailado.Suplanestaba funcionando.Ibaaconseguirsalvarsedelaruinaquehabíaestadoocultando desdesuinfancia. AquelloerasuficienteparaquedesearaponerseaalabaraDioscomohacíasu hermano. Laemociónporeléxitoobtenidohizoquesintieraunpocomásgenerosacon suparejadebaile. —Losdisfracesdeestanochesondelomásinteresantes. Élnosedetuvomientrasgirabadetrásdeella. —Sí,aunquemeharesultadodifícildistinguirdequévanalgunodeellos. Georginaintentócontenerlaadmiraciónquesentíaporlaformadebailardel hombre. Se notaba que era un experto bailarín. Su elegancia y fluidez eran

evidentes,inclusoenlospasosmássencillos.Puedequevivieraalmargendela sociedad,peroseleveíamuycómodoalahoradebailar. Envidiaba a cualquiera que tuviera ese grado de confianza en sí mismo. ¿Quiéneraesehombrealquelasimposicioneshabitualesdelasociedadno parecían afectar? Ni siquiera se había molestado en llevar un atuendo que encajaraconelacontecimientodelanoche. —¿Yquésesuponequeesusted? —Unintruso.—Seinclinóylesusurrólaspalabrasconunapícarasonrisa. Georginatropezó.Aquelmalditohombrelahabíahechotropezar.Ellajamás tropezaba. La mano de él salió disparada para agarrarla del codo y que no perdieraelequilibrio. —¿No…,nolehaninvitado? Él se echó a reír. Tenía una risa agradable y profunda. Muchos hombres poseíanrisasirritantesqueperforabanlostímpanosoproducíanundesagradable hormigueoenlapiel.LadelseñorMcCraeeraatrayente,encantadora;unarisa quehacíaquequisieraunirsealabroma,aunquenoestuvieraseguradehaberla entendidodeltodo. ¿Asíeracomohabíaconseguidoqueleincluyeranenlasreunionesdelaélite londinense? Cualquier atisbo de generosidad que hubiera sentido con anterioridadsedesvanecióanteelamargonudoqueselehizoenlabocadel estómago.Eratremendamenteinjustoquetantaconfianzaensímismoyaplomo seecharaaperderenunhombreconelsuficientehumor,porteyseguramente intelectoparamoverseconfacilidadentrelaaltasociedad.Lasonrisadelseñor McCraemostrabaunasolturaqueellanuncahabíaconseguido,sinimportarlo muchoquehubierapracticadofrentealespejo. —Notema,pequeñoángel,síqueherecibidounainvitaciónformal.Aunque creo que se supone que tengo que bailar con las damas florero, no con la sensacióndelatemporada. Aquellaconversaciónestabayendodemasiadolejos.Echóunvistazohaciael restodeparejasparaversialgunadeellashabíaescuchadoloqueacababade decirle.Nadielosestabamirando.VolvióacentrarseenelseñorMcCrae,que ahoraladeabalacabezamientrascaminadaalrededordelaformación,conlos ojosabiertoscomosiestuvieraesperandosurespuesta. Porsupuestoquenoibaaresponder.Nohabíanadaquepudieradecir.Si

estabadeacuerdoconsudeclaración,semostraríaexcesivamentepresuntuosa. Perosiseoponía,pareceríainseguraoalguienqueesperabaquelaadularancon cumplidos. —Me gusta especialmente ese disfraz de la reina Isabel de allí. —Era mentira.Dehecho,creíaqueestaballenodeerrores,perohabíasidoelprimer atuendoquellamósuatención.Aunquesupropiodisfrazrememorabalamoda de aquella época, no pretendía hacerse pasar por la mismísima monarca. Además,siunoibaadisfrazarsedeunafigurahistórica,teníaquehacerlobien. —Creoquesealejabastantedelarealidad. Georginalemiróconojosentrecerrados.¿Sehabíapercatadotambiéndelos errores?¿Habríaestudiadoaconciencialosretratosypinturasdelaépoca? Peroantesdequeledieratiempoaseguirpreguntándole,élcontinuó:

—¿Quépiensaustedquesesuponequeeslajovenvestidadeazul?Esa,la queestáenelbordedelapistadebaile. Volvió su cabeza mientras atravesaban la fila de bailarines. Allí estaba Miranda,prácticamentedesesperadabuscandoconlamiradaentrelamultitud. —Esmihermana. —¿LadyMiranda?—ElseñorMcCraeesbozóunaampliasonrisa—.Nola habíareconocido.Estáencantadora.¿Dequévadisfrazada? Quéfastidio.Georginaestabaempezandoaaborrecerlobienquelequedaba asuhermanaaquelvestidoconesevivotonoazul.Normalmente,aMirandase laveíamuypálidaeinsulsaconloscoloresclarospropiosdelasdebutantes.Si su madre le permitía añadir más tonos a su guardarropa podía terminar convirtiéndoseenunarivalatenerencuenta. Cuandollegaronalfinaldelafila,elseñorMcCraeenarcóunacejabajola máscara. ¿Quélehabíapreguntado?Ah,sí,eldisfrazdeMiranda.¿Quéhabíadicho ellaqueeraenelcarruaje? —Unamujermisteriosa. Esa risa intrigante flotó de nuevo en el aire mientras otra pareja pasaba delantedeellos. —Enesecasolehubieraidomejorunvestidonegro,noazul. Georginasuspiróparasusadentros.SiaesasalturasMirandanohabíatenido la decencia de contraer matrimonio, ¿no podía al menos conservar ese aire

modestoquecasilahacíaparecerunasolterona? —Creoqueesoespartedelmisticismo,señorMcCrae. Enesemomentolapiezallegóasufinyélseinclinó.Ellarespondióconuna reverencia.¿Podíaexistirunbailemáslargoqueaquel? —¿Dóndequierequelaacompañe?Metemoquenuestraubicaciónanterior noleharíamuchobien. —Mimadreseencuentraallí.—Hizoungestohaciaungrupodepersonas convarioscaballerosconlosquehabíabailadoensuprimeracontecimientoen elcampo.Noteníaniideadedóndeestabasumadre,perosiconseguíaacercarse losuficienteaesoscaballeros,podíallamarlaatencióndealgunoparaquela invitaranabailar.AsípodríalibrarsedelseñorMcCrae,surisaysuadmiración porMiranda. Cuandoabandonabanlapistadebaileatisbóunfamiliarbrocadonaranjapor elrabillodelojo.Provocaríaunescándalosibailabadenuevoconelduque cuando había pasado tan poco tiempo desde su danza anterior, pero estaba dispuestaaasumirelriesgosi… Nopodíaser. ElduqueestabaacompañandoaMirandaalapistadebaile. YelseñorMcCraesonreíadeorejaaoreja.

Capítulo4

Capítulo4 G eorginatomóunaprofundabocanadadeairemientrassedirigíaalhueco que había detrás de la ponchera. Por

G eorginatomóunaprofundabocanadadeairemientrassedirigíaalhueco que había detrás de la ponchera. Por primera vez, desde que había

empezadolavelada,sepermitíaellujoderelajarseunpoco.Sesuponía quelabebidaquesosteníaenlamanoeralimonada,perosabíaamanzanas agrias.Tampocoleimportabamucho.Aunquefueranmanzanasagríasselas hubierabebido.Serpopularestabamuybien,peronoteproporcionabamucha ventajasiteníaslabocademasiadosecaparahablar.Habíabailadoconalmenos sietehombresdereconocidoprestigio,ochocontandoasuhermano,lordTrent. Tresdeelloseransolterosmuycodiciados.Aquelloteníaquebastarparaque nadieseacordaradequehabíatenidocomoparejadebailealseñorMcCrae. —¿Hasbailadoyaconalguieninteresante? Laabruptapreguntalasobresaltóhastaelpuntodequecasiselecayóelvaso de limonada. Reconoció al instante el tono entusiasta y se volvió con una

auténticasonrisaenloslabioshacialajovenqueacababadecolocarseasulado.

—Convarios.Dehecho,creoquemipresentaciónensociedadestásiendo

todounéxito.Creíaquetumadrenotedejaríavenir.

Lamuchacha,unpocomásbajaqueella,apretólasmanoscubiertasconunos

guantesverdesyseinclinóhaciadelantecomosifueraacontarleunsecreto.Sus

apretadosrizoscastañosenmarcabanlafinamáscaranegraquenohacíanada

porocultarsuidentidad.SindudasetratabadeladyJane,lahijamayordel

condedePrendwick.Abriósuabanicoyalzólosojosazulgrisáceohaciael

techo.

—Solomelimitéadecirleamimadrequetúestaríasaquíymedejóvenir.Y

noteimaginaslomuchoquemealegro,porqueasíhepodidoconocerle.

Georginaagradecióllevarlamáscara,yaquenopudoevitarponercarade sorpresa.¿TambiénhabíabailadoJaneconelduque?Estabaconvencidadeque Marshingtonsolohabíabailadoconellaysuhermanaantesdeabandonarla fiesta.Porlomenosnohabíavueltoaveresahorriblecasacanaranja. —¿Aquién? —Aél.Elhombredecuyacasamevoyaencargar,decuyoscompromisos socialesmevoyaocuparyconcuyoapellidofirmarémiscartas.—Janeabrió losbrazosygirósobresustalones;unmovimientoconelqueestuvoapuntode tiraraGeorgina,aunsirvienteyelrecipienteconlalimonadaalsuelo. ExtendióunbrazoparadeteneraJaneytomarelcontroldelasituación. Aunquesealegrabamuchoporquesumejoramiga—ademásdeHarriette— estuvieraplaneandometersedellenoenladichaconyugal,suexperienciapasada conJanelaobligóamantenersuentusiasmoabuenrecaudohastaqueconociera unpocomásdelasunto. —¿Quiénesél? Jane parpadeó sorprendida antes de alzar el cuello y echar un vistazo al atestadosalón. —¿Quiénesquién? Georginasoltóunsuspiro. —Elhombredecuyacasatevasaencargarytodolodemásquehasdicho antes. —¡Oh! —Su amiga sonrió y apoyó la cabeza en el nido de plumas que decorabanlamangadeGeorgina—.Nolosé.Llevabaunamáscara. —¿Cómoqueno…?—ApretólosdientesydiouncoscorrónaJaneenla frente,concuidadodenodestrozarelcuidadorecogido—.Notepuedescasar conalguienquenisiquierasabesquiénes. —Yalosé.Poresoleheinvitadoamicasa.—AJaneselaveíatanorgullosa desímismaquelediopenatraerladevueltaalarealidad. —Jane,despuésdeestanoche,varioscaballerossepresentaránentupuerta. —Consuertenolosmismosquellamaríanaladeella,aunquealgunoshombres estaban abocados a preferir a lady Jane. Además, su amiga prosperaría en cualquierlugardelaescalasocialdondeterminara.Inclusoaunquetuvieraque conformarseconunsegundohijodestinadoalejército.Leiríabiendecualquier modo.

Laperspectivadenosercapazdeidentificarasumisteriosopretendienteno menoscabólasonrisadeJane.Todolocontrario,sehizomásancha. —Losé.Poresoleheinvitadoanuestrosalóndelosviernesdelapróxima semana. Janenuncahabíadestacadoporsuexcesivainteligencia.Pordesgracia,era unadelascosasquelegustabandeella.Simetíalapatadelantedeella,Janeno sedaríacuentadequeacababaderevelarleunsecretoquepodríacambiarlela vida.Peroaquelplanerademasiadoridículo,inclusoparaJane. —Nopuedesinvitaraunhombreanuestrosalóndelosviernesporlatarde. Noesmásqueunareunióndejóvenesjugandoalascartasquefingenapostar. Habíanempezadoacelebrarlossalonesdelosvierneselañoanterior,como ungrupodemuchachasquetodavíanohabíansidopresentadas,quequerían practicarentreellassushabilidadessociales.Habíanapostadounasolavez,pero susmadrespusieronelgritoenelcieloyamenazaronconprohibiraquellas reuniones. La idea era seguir encontrándose, aunque ahora ya hubieran sido presentadastodas.Janenopodíallevaraunhombreasusantuario. —Oh, pero lo he hecho precisamente por eso. He decidido que no necesitamosvolverajugaralascartassiyanosinvitanafiestasdondesejuegan partidasdeverdad.—Janeseirguiótodoloaltaqueeraysealisólafaldaverde yazul—.Nosconvertiremosenunclubdelectura. ¿Unclubdelectura?Casivolvióadejarcaerelvasodelimonada.Aquello eramuchopeor.Teníaquepersuadirladehacertamañatontería.Eradevital importanciaquelohiciera. —Nopuedesorganizarunclubdelectura. —¿Porquéno?Sonmuypopulares.HeoídoqueinclusoladyBrattlebyha montadouno. —¿Unhombrediscutiendoconungrupodedamassobrenovelasrománticas? HastalamismaJaneteníaquedarsecuentadequeaquellonofuncionaría, ¿verdad? Alverasuamigafruncirelceñosintióunenormealivio.Después,sebebió loquelequedabadelimonada. Segundosdespués,Janeseencogiódehombros. —Pensaréotracosayosenviaréunanota—agregó. Georginarefunfuñóunarespuesta.Detestabalamalacostumbrequetenía

Janedeenviarnotasapersonasqueluegoveríaencuestióndehoras.¿Quién teníatiempoparahacereso? Suamigadejódemirarlayclavólavistaenunpuntomásalládelrincónenel queseencontraban. —Oh,¿quiénesese?¿CreesquepodríatratarsedetuhermanoTrent? Miró al hombre que había llamado la atención de Jane. Tenía el cabello castañoasíquenopodíaserTrent,perosíqueeramuyposiblequesetratarade lordEversly,uncaballeroconelqueJaneharíamuybienenbailar.Sobretodo, porquelafascinacióndesuamigaporuncompletodesconocidoleproducía cierto recelo. Cualquier cosa que la hiciera olvidarse de aquello sería bien recibida. —Puedequeseaél.Siteponescercadeesacolumnadeallíseguroqueteve. Asípodrásaveriguarsiesonomihermanomientrasbailáis. Janeseapresuróacolocarsedondelehabíadicho.Eraimposiblequepasara desapercibidaconelllamativovestidoinspiradoenunpavorealquellevaba. SeguroquelordEverslylepedíaelpróximobaile. Por su parte, se quedó en aquel rincón hasta que divisó a su siguiente objetivo.ElseñorMoreland,elhijomáspequeñodeunafamiliamuyimportante delacapital.Erauncandidatomuyadecuadoconelquebailaryademássele reconocíafácilmente. Seacercóalacolumnamáscercanaparallamarsuatención.Unmomento después,cuandoambosaccedíanalapistadebaile,sefijóenqueeraelcentro deatencióndemásdeunodelosasistentes.Sonriósatisfechaaltiempoque comenzabalacuadrilla.Aquelseríaelbailedelquetodoshablaríancuando comentaranlaeleccióndesusacompañantes.Ynadieseacordaríadelseñor McCrae. Sobretodo,ella.

McCrae. Sobretodo,ella.

LaoscurapartefrontaldesucasadeLondreslediolabienvenidacuandopagó

alcocheroypisólaacera.Mientraselvehículoquehabíacontratadosealejaba,

viopasarotrocarruajedecoradoconpompayostentación.Eraimposibleno

darsecuentadeladiferenciaquehabíaentreamboscochesy,normalmente,

Colinoptabaporpasarlaporalto.Noveíamotivoparatenersupropiocarruajey

caballos.Aunquepodíapermitírselosinningúnproblema,nomerecíalapena gastarsetalcantidaddedineroparaunsolohombrequepasabalamayorparte deltiempoenLondres.Enestaocasión,sinembargo,deseóquenadiehubiera presenciadolallegadaasuhogardesdeunbaileenuncochedealquiler. Elcarruajeprivado,doradohastaelpuntoderozarlavulgaridad,pasódelante deél.Lascarcajadasdelosqueibanenelinteriorascendieronporsucolumna vertebral,estremeciéndoleporcompleto.Movióloshombrosycambiódepeso deunpieaotro,esperandoqueesegestoaliviaralainquietudquesentíabajola piel. Nofuncionó. Estabaacostumbradoaquelosbailesledejaranexhaustoytenso,peroesa nochelafatigahabíavenidoacompañadadeunincómodomalestar.Envezdela satisfacciónquesolíatraercuandoveníadeesetipodeacontecimientos,junto conunalistamentaldeloqueteníaquehaceraldíasiguiente,ahorasumente bullíaconunsinfíndepreguntassobrelasquenosehabíapermitidopensaren muchotiempo,pornodecirnunca.Ibaanecesitarmuchomásquesuhabitual tazadeténocturnaparaabstraersedesusreflexionesinternasypoderconciliar elsueño. Lapuertaseabriódetrásdeél,sacándoledesuensimismamiento. —Buenasnoches,señor.—Taggert,quehacíalasvecesdesumayordomoy ayudadecámara,extendiólasmanospararecogersusombreroyabrigo—.La cocineraestápreparandosubandejaconelté.Selallevaréencuantoestélista. Colinsepasóunamanoporelpelo.Eratardeyelmundofinancierono seguíaelhorariodelagentedeapie.Aldíasiguienteteníaqueestardespiertoy con la mente despejada bien temprano. Lo mejor que podía hacer era irse directamentealacama. Peroleeraimposible. —Llévameeltéaldespacho.Siquedaalgunagalleta,tráemeunascuantas. Taggerthizoungestodeasentimiento. —Porsupuesto,señor. Colinseapresuróasubirlasescalerasendirecciónalestudio.Lacasaque teníaenla ciudaderapequeña ymodesta,aunque leseguíapareciendo una cantidaddeespacioabsurdaparaunsolohombredesuposiciónsocial.Elprimer añoquellegóaLondres,alquilóunasdependenciasenelAlbany,comomuchos

otros caballeros en su misma situación, pero confinarse en un par de habitacionesdespuésdehabertenidoelmarcomopatiotraserodurantesuniñez casi le había llevado al borde la locura. La casa de dos plantas le había proporcionado espacio para moverse, para caminar de un lado a otro y no pasarsetodoeltiempoquesequedabaensuhogarencerradoentrelasmismas cuatro paredes. Que nunca usara por completo las dos plantas carecía de importancia.Legustabasaberqueestabanallíyquepodíadisponerdeellas cuandolodeseara. Además,siibaacasarse,elespacioextraterminaríasiendoútil. Tropezó en el último escalón. Esa noche la idea del matrimonio había rondadoporsucabezaenmuchasmásocasionesqueenlosúltimoscincoaños juntos.¿Seríaesalarazónporlaqueestabataninquieto?Noteníaporqué. Muchoshombresnoibanacontraermatrimonioeseañoynoexistíamotivo algunoporelquetuvieraqueavergonzarseporencontrarseentreellos. Seaflojóelpañuelodelcuellocondosrápidostirones.Eldesaliñosolíaserla señalquenecesitabaparasaberquehabíatenidoundíaduroyquenecesitaba relajarse.Esanocheyanohabríamásinvitadosniningúnsocioquereclamarasu atención. Podría dejar de medir cada una de sus palabras y gestos para asegurarsedequelemostrabanfrentealmundocomoqueríaqueleconocieran. Su cuerpo normalmente reconocía esa liberación y, tarde o temprano, se dejabavencerporelsueño.Peroesanocheteníaelefectocontrario,sesentía másimpaciente. ¿Cuáleraladiferencia?¿Porquéestabaensudespacho,mirandoelmontón de cartas que todavía tenía que atender, en vez de descansando sobre su almohada? Rylandhabíavueltoaaparecerensociedad;loquesindudahabíasupuesto uncambioensuvelada.Quizáquesuamigoestuvieraintentandocambiarde vidalehabíaafectadomásdeloqueseimaginaba.Peroaunqueelduquese habíamarchadotrasbailarconladyMiranda,élnohabíaretomadosurutina habitual.Ensulugar,sehabíaesforzadotodoloposiblepordisfrutardela noche;otraimportantediferencia. Incluso había bailado unas cuantas veces, aunque con damas mucho más cercanasasuclasesocialquelaconspiradoraladyGeorgina.Habíanrecibido susinvitacionesconmuchomejortalantedelquepensaba.Asíquenoerade

extrañarquelaideadetenerunaesposahubieraestadorevoloteandoporsu cerebro. Sinembargo,unaesposaconllevabaformarunafamiliaynoestabamuy convencidodeestarpreparadoparaello.Sabíatodoloquehabíaquesaberde negocios,pero¿defamilias?Noeranadabuenoenesaslides.Ydesdeluegola relación que mantenía con la suya no presagiaba ninguna habilidad en ese aspecto. Lesescribíapuntualmentecadatresmeses,oalmenosasumadreyhermana. Ellas siempre le contestaban, oscilando entre ponerle al día con las últimas noticiasysuplicarlequevolvieraacasa;algoquesehabíaplanteadoenmásde unaocasión,peromanteníaunatensarelaciónconsupadredesdehacíaaños, antesinclusodeabandonarGlasgow.Aquellaúltimapeleacasihabíadestruido lareputacióndesufamiliaalolargoyanchodelaciudad.Nopodíaarriesgarse aldañoquesuregresopodíaocasionarasumadreyhermana.Bronwynhabía debutadoesemismoañoyteníalaesperanzadeencontrarunmaridopronto.Lo últimoquenecesitabaeranloschismorreosquepodíatraersuregreso. Suponiendo,porsupuesto,quesupadreledejaraentrarenlacasa.Enlos últimoscincoaños,nosehabíamolestadoenescribirleniunasolalínea.Ni siquiera el gerente de la empresa familiar, la naviera Celestial Shipping, le respondiócuandoenvióunaseriedepreguntassobreasuntosdenegocios. Aunquesierahonestoconsigomismo,teníaquereconocerqueéltampoco había escrito a Jaime McCrae en todos esos años. Por lo menos, nada que hubieraenviadoporcorreo. ElaromaagrestedesutéfavoritoprecediólaentradadeTaggertalaestancia, quedejólabandejaenelbordelamesapararecogerlacasacayelpañuelode cuelloantesdeirse.Eraunhombresilenciosoyeficiente;exactamenteloque Colinsolíaquerer. Esanoche,sinembargo,hubierapreferidohabercontratadoaunmayordomo más conversador. Uno de esos sirvientes entrometidos que fingían ser impertérritosperoqueterminabanmetiendolasnaricesenlavidadesusjefes. Uno de esos mayordomos que tendían a chismorrear sin parar, que era precisamenteloúltimoquenecesitabaunhombredenegocioscomoColin. Perocomonoibaareemplazarasumayordomoenmediodelanoche,nole quedabamásremedioqueencontrardistracciónenotrolugar.Yelmontónde

papelesencimadesuescritorioparecíasumejoropción. Después de servirse el té, se dejó caer en la silla. Luego se hizo con el ejemplardelLondonGazettequehabíaencimadelapiladepapeles.Perfecto. Estabaclaroquesuatípicoestadodeánimosedebíaalamaneraenquesehabía involucrado personalmente en los acontecimientos de la velada. Necesitaba volveracentrarseenlosnegociosyentoncestodovolveríaalanormalidad. Conlahumeantetazadetéyunbuenmordiscoaunagalletadecanela,se dispusoaleerelartículosobreagriculturadelperiódico.El«regresodelmaíz», comolollamabaelreportaje,sololehabíaproporcionadobuenasnoticiasenlos dos últimos años. El año anterior había podido vivir únicamente de sus inversionesenmaíz.Porsupuesto,silaguerrallegabaasufinyFranciayGran Bretañavolvíanaentablarrelacionescomerciales,elnegociodejaríadesertan lucrativo.Aunqueestabamásquedispuestoarenunciaraesaentradadedinero siesosignificabaelfindelconflicto. Terminódeleerlosdocumentosmientrassecomíalasgalletasybebíauna segundatazadeté.Sabíaqueaqueleraelmomentoadecuadopararetirarsea descansar,perolequedabaporecharunvistazoaunpequeñofajodecartas. Quinceminutosmásysedaríaellujodeempezarlamañanaconunescritorio limpio. Laprimeradeellaslehizosonreírdeorejaaoreja.WilliamColgateerael combinadoperfectodenegociosyplacer.Apenasteníaonceañoscuandola familiadeWilliamdejóInglaterraenunodelosbarcosdeCelestialShipping.En esaépoca,Colinnavegabaamenudoconsupadre—alfinyalcabo,nuncaera demasiadoprontoparaaprenderelnegociofamiliar—yambosforjaronuna sólidaamistaddurantelatravesíaquecontinuaronfomentandograciasauna regularcorrespondenciaposterior.Dehecho,unadelasprimerasinversionesque hizofueenelnegociodejabonesenciernesdeWilliamenNuevaYork.Una inversiónquetambiénleestabareportandosusfrutosapesardequeteníaque mantenersuparticipaciónensecreto.NisiquieraRylandsabíaquemantenía unoslazostanestrechosconunaempresaestadounidense.Despuésdetodo, FrancianoeraelúnicopaísconelqueInglaterraestabaenguerra. Seguro que William no se esperaba una respuesta en meses. En esos momentosnoeratanfácilenviarunacartaaAmérica.Aunasí,responderasu amigoledabaalgoquehacer,asíquesacóunahojadepapelenblancodeun

cajón del escritorio y seleccionó una pluma con la punta de acero de otro. Sumergiólapuntaeneltinteroysemaravilló,comosiempre,demanejarmucho mejoraquelinstrumentoqueunaplumaconvencional.Sabíaqueesasnuevas plumasteníanfuturoyllevabauntiempoechándoleelojoalhombrequeibaa llevarlainiciativadedarlasaconoceralasmasas.Seguroquealaélitenole hacíaningunagracia,peroloscomerciantesdetodoelmundoestaríanmásque contentos. Dejóatrássufascinaciónporlaplumayseesforzóporresponderlacartade William.Amedidaquelatintaibacubriendolahoja,sediocuentadequese estabaponiendopoéticosobrelosacontecimientosdelanocheysobrecómo estabaviendopasarsuvida.Peronoestabacreandobuenapoesía,sinounpoema triste,deprimente,confuso;eltipodepoemaqueconseguíaquehombresadultos abandonaranlosrecitalesdepoesíaysalones.Comounaodaalmoldedela parteinferiordeunbarco. Arrojó el papel a la chimenea y dejó la carta de William a un lado. Su respuestapodíaesperarunpardedías.Inclusounasemana. La siguiente misiva del fajo estaba del revés y el familiar sello de tres estrellasenlaparteposteriornolesacósonrisaalguna. Cadavezsehacíamásevidentequeteníaquehaberpospuestoelasuntodela correspondenciaparaeldíasiguiente. Bueno,podíahacerlo.Podíadejarelfajotalycomoestabayretirarsea descansar,perolacuriosidadlepudo.¿YsialgoibamalenCelestialShipping? Elencargadolehabíapuestoaldíahacíatansolounasemana.¿Porquélehabría escritotanpronto?Aldarlavueltaalacartacasiselecaelatazaalsuelo. Loquevioenlapartedelanteranoeralaletradelencargado. Eraladesupadre. Lasemocionesserevolvieronensuinteriorcomounmarenplenatempestad mientrasrecorríaconeldedolacaligrafíaquellevabatantotiemposinvery creía haber olvidado. Sabía que solo era producto de su imaginación, pero hubierajuradoquepudoolerlamezcladeaguasaladayhumodetabacoque siempreacompañabaasupadrealfinaldeldía. Rompió el sello con tanta agresividad que casi se cortó un dedo con el abrecartas.Loprimeroquelevinoalamentefueeladjetivometiculoso,las líneasdeletraseranlosuficientementerectascomoparahacerqueunprofesor

deCambridgesesintieraorgulloso. Amedidaqueibaleyendosesentíamásymásconfuso.Lacartanocontenía nadaprofundootranscendental.Ningunanoticiadeconsiderablesproporciones, ninguna muerte inminente. Ni siquiera un importante revés en la compañía naviera.Solounpardefrasesacercadelaempresa,otrotantosobreelbailede suhermanayunpárrafoquesereferíaaunanuevanavequeestabandiseñando. Nadamás. Lasnoticiassobreelnuevodiseñoleemocionaron.Variosdeloshombres cuyasinversionessupervisabahabíancontratadoaCelestialShippingparael transportedemercancías.Noeranecesarioquesupadresupieraquiénhabía conseguidoaquellosclientes,perolehabíapermitidoestarinvolucradoenla empresaquehabíadespertadosuinterésporlosnegocios.Unbuquenuevoy másrápidoaumentaríasucuotademercado. Unapartedesucerebrofuepordelante,formulandounaseriedepreguntas acercadeldiseño,sugerenciasdematerialeseideasparalabodegadecarga, peroantesdeplasmarlassobreelpapel,lasospechaseapoderódeél. Doblólacartaconcuidadoyladejóaunladodelescritorio.¿Porquéle habríaescritosupadreahora?¿Seestaríamuriendoynoqueríadecírselo?A pesardelamalarelaciónquetenían,laideadequesupadreestuvieraenfermole produjountirónenelpecho. SumenteeraunhervideromientrasextendíalamanoenbuscadelaBiblia queteníaenelbordelamesa.Abrirlacalmóunpocosudesasosiego,perosus pensamientosleimpidieronleerconclaridadlapáginaqueteníadelante.Se quedómirandolahojaenblanco,preguntandoaDiosensilenciocuálerael significadodeaquellacartahastaquelaluzdelavelaseconsumió. Despuéssequedóallísentado,sumidoenlaoscuridad. Lospárpadoslepesabanunabarbaridadylepareciómásfácilapoyarla cabeza sobre el respaldo de la silla en vez de salir dando tumbos hacia su habitación.Seguroquealdíasiguientelolamentaría,peroestabademasiado cansadocomoparapreocuparse.Yenmediodeeseinstantebrumosoqueuno atraviesajustoantesdequedarsedormido,soñóqueestabaderegresoenel baile,danzandotodalanocheconaquellaelegantecriaturavestidadeblanco. Esosí,almenoslaladyGeorginadesussueñoslesonrió.

Capítulo5

Capítulo5 G eorginacerrólosojos,bloqueandolosrayosdesolmientrasinhalabael dulce aroma que emanaba de la enorme taza de

G eorginacerrólosojos,bloqueandolosrayosdesolmientrasinhalabael dulce aroma que emanaba de la enorme taza de té. Tras un trago

reconstituyente,cuadróloshombrosehizoungestodeasentimientoa Harriette. —Estoylista. ElsonidodepapelesinundóelambienteamedidaqueHarrietteextendíalos periódicosdelamañanasobreelescritorio. —Todopareceirconformealoplaneado.—Ladoncellalamiróesbozando unaenormesonrisa—.Nomepuedocreerqueélestuvieraallí. —Losé.—Georginaledevolviólasonrisamientrasdejabalatazaenel tocadoryempezabaadeshacerlalargatrenzaconlaquehabíadormido.Le encantabanlasmañanas.Elrestodelacasacreíaqueestabadormida,quenose despertaríahastaelmediodía,loquesignificabaqueduranteesashorasque pasabaconHarrietteeracompletamentelibre. Conelpelocayéndoledespeinadosobreloshombros,obligóaHarriettea ponersedepieygiróconlasonrientedoncellaalrededordelahabitación. —¡Élestabaallí,Harriette!Hamerecidolapenatodoelesfuerzoinvertido esteúltimoañoparaconseguirsalirenlascolumnasdesociedad. Harriette abandonó a trompicones el improvisado vals de Georgina y se agarróalpostedelacama,antesdeperderelequilibrioycaersobrelacolchade encaje. Georginagirósobresustalonesunavezmásyterminósentándoseenuna silladerayasrosasyblancas,haciendoquelafaldadesubatacayeraenuna cascadadevolantesdesdeelasientohastaelsuelo.

—Yyaqueestamosconlosperiódicos,¿hayalgunaotracosaimportanteen ellos? Harriettevolvióasumergirseenlapiladepapeles. —Variaslistassobrequiénharegresadoalacapitalyreferenciasalbailede anoche.Entodaslasmencionesenlasqueaparecesalebastantebienparada.— Fruncióelceñoyalzólavista—.¿QuiéneslordCanwell? Georginadejódepeinarse. —Nolosé.Deberíamosbuscarlo. Harriette ya se había hecho con el desgastado ejemplar que tenían del Debrett’sPeerageycomenzóabuscarentresuspáginasmientrasellaserecogía elpeloenlacoronilla. —Ah,esunbarón. —Nosirvedemuchoentonces.Aunquesilomencionanenlascolumnasde sociedaddeberíamosañadirloallibro.Quierosabersitengoqueevitarloono. —Moviólacabezahaciaunladoyotro,examinandoenelespejoelresultadode sutrabajo.Eralaprimeravezquerecibiríavisitasencasayteníaqueestar perfecta. Fruncióelceño.Desdeluegoaquelrizonoeraperfecto. Harriettesumergiólaplumaeneltinteroyanotóunalíneaenellibrode cueroquesiempredescansabaenelbordedelescritorio.Seguroquemantener unregistrosobrelosmovimientossocialesdelaspersonasmáspudientesde Inglaterranoeraloquesumadrepretendíaquehiciera,peroaquellibroerael armasecretadeGeorginaylallaveparaasegurarsedenohacernuncanadaque pudieradañarsutancuidadosamenteelaboradareputación. Despuésdedejarellibroensusitio,Harriettesehizoconunacartaque descansabaentrelamultituddeperiódicos. —LadyJanelehaenviadounmensajesobresusreunionesdelosviernes. Georginaabriólosojosasombradamientrassecolocabalaúltimahorquilla. —¿Tanpronto?Perosiapenashablamosanochesobresuridículaideade convertirnuestrosalóndelosviernesenunclubdelectura.Meprometióque pensaríaenalgunaotracosa. —Ylohahecho.—Ladoncellaevitómirarlaalosojos—.Porlovistotuvo unarevelacióndecaminoacasa. SefijóenquelanotaquesosteníaHarriettesemovióligeramente;enese

momentoleparecióunavilserpienteenvezdeunamerahojadepapel. —¿Yquéesloquehadecididohacer? —Metemoquealgonomuchomejor.—Harrietteextendióelpapelcomosi noquisieradecirlaspalabrasenalto.Notócómoletemblabaligeramentela manoantesdevolveradoblarlanotaydepositarlasobrelamesa. Georginanopudoevitaratravesarlahabitaciónyrecogerlaporsímisma. Peronoladesdobló.SabíaquesolohabíaalgoquepodíaponeraHarriettetan nerviosa. —¿Quierequeformemosunconjuntomusical?Reconozcoqueelpianoforte noesmifuerte,peropuedotocarlorelativamentebiensipracticolosuficiente. —No,tampocoquiereorganizarningunareuniónmusical. Yaselotemía. Ladoncellatomóunaprofundabocanadadeaireantesdedejarcaeratoda prisalabomba. —Siguequeriendoorganizarunclubdelectura. Georginanopudoreprimirelgemidoqueseleescapódelagarganta.Yaera bastante malo cuando en cualquier acontecimiento nocturno la conversación terminabagirandoentornoalibrospopulares.Pero¿reunirseconelexpreso objetivo de discutir sobre libros? Lo que había estado esperando como un potencialmomentobrillantedelasemanaacababadeconvertirseenunprofundo agujeronegroensuagendasocial. —Pero no podemos tener hombres en un club de lectura. Y ella quería explícitamentequeasistierancaballeros. Harriettelequitóelpapeldelosentumecidosdedosmientrasasentíaconla cabeza. —Un club de lectura con salones ocasionales dónde expondréis a los invitadosunaseleccióndelecturasyobrasdeteatro. ElnuevoplandeJanerequeríamuchaprudenciadesuparte.Hastaqueno estuvieracasadaconuncaballerorico,contítulonobiliarioylosuficientemente adecuadodesdeelpuntodesocialcomoparaparecertanexcéntricacomole dieralagana,debíatenermuchocuidadoconlasinvitacionesquerechazaba.Si noacudíaalasreunionesdeJane,lagentesepreguntaríaporquédabalaespalda aunadesusamigasdetodalavida. —Yasabequevaloramuchosuopinión—comentóHarrietteenvozbaja

antesdeatravesarlahabitaciónparaayudarlaavestirse. Mirólanotaconelceñofruncidounaúltimavez.Luegosepusoelvestidoy sediolavueltaparaqueladoncellaseloataraporlaespalda.Sí,Janeteníamuy encuentasuopinión,peroyahabíaintentadodisuadirlasobrelodeorganizarun clubdelectura.¿Teníaqueseguirdesanimándolasiaquelloeraloquedeverdad queríahacer? La temporada, que cuando no podía participar en ella siempre le había resultadointerminable,ahoraleparecíatremendamentecorta.Fueunasensación queseleinstalóenlabocadelestómagolanocheanterior,decaminoacasa, mientraslasruedasdelcarruajetraqueteabansobreelasfaltocomounrelojque devorabaeltiempoquelequedaba.Cadaacontecimientoeinvitacióncontaban, porquelascosasseibanaponermásdifícilesamedidaquepasaranlosdías. Unapalpitaciónenlasienizquierdaamenazóconterminartransformándose en un dolor de cabeza, y eso que el día todavía no había comenzado. Giró lentamentesobresustalones. —¿Quétalestoy?—preguntó. Harriette la miró de arriba abajo con ojo crítico e hizo un gesto de asentimientoamododeaprobación. —Perfecta,milady. Georginasemiróalespejounavezmás.Sí,eralomáscercadelaperfección aloqueunhumanopodíaaspirar.Nopodíaatribuirseelméritodelaequilibrada separacióndesusojos,lanarizdelicadaolahilerarectadedientesqueposeía. Aunquesídesupielclara,queexponíaalsoleltiemposuficienteparaparecer sana, pero sin llegar a ponerse morena. Así como el favorecedor corte del vestido y el artístico recogido de rizos dispuesto para ocultar la leve irregularidaddesusorejas.Ahorasoloteníaquemanteneresafachadadurante unaspocashoras,mientrasentreteníaalosvisitantesquerecibiera. Elrelojdelachimeneadiolasonce.Seguroquesumadreestabaentrandopor lapuertaenesemismoinstante,haciendogaladelapuntualidadquesiempre insistíadebíatenertodadamaquesepreciara.Todavíaleresultabararonovivir bajoelmismotechoquesumadre,perolaperpetuayfelizsonrisaqueexhibían suslabiosdesdequesecasóconlordBlackstonebienmerecíalapena.Quesu madre estuviera dispuesta a hacer ese trayecto diario entre las dos casas significabaqueambostodavíadisfrutabandesuvidamarital.Oquesabíaque

Georginadetestaríatenerquerenunciararecibirasusvisitasenlacasadeun duque.Encualquieradelosdoscasos,sumadreteníaquehacerdecarabinade sushijasyhabíadichoqueesamañanallegaríaalasonceenpunto. Sedirigióalsalónmásformaldelacasa.Cuandoentróenlaestanciablanca ydorabaevitódarunvertiginososalto.Habíadecoradoellamismalahabitación cuandosumadreseloencargóparaquealiviaraelabsolutoaburrimientoquele produjotenerquequedarseenLondresporuntiempodespuésdelaprimera temporadadeMiranda.Tomócomopuntodepartidalachimenea.Despuésde dejar la estancia completamente vacía, se inspiró en el mármol con vetas doradas. Le pareció tan vibrante, tan intocable, que hasta le gustó lo poco prácticoqueloencontró.Asíquedecidiódejarlaentonosblancosyluegoir añadiendolostoquesdorados. Porsuerte,laextravagantedecoracióndelsalónterminósiendoconocidaen todoLondres.Aunquenadiesabíaquehabíacoordinadosuarmarioyaquel salónparacrearunaimpresiónformidableyduraderaencualquiervisitaque recibiera. Ysumadrenuncasabríatodoeltiempoquehabíanpasadoelañoanterioren aquelsalónGeorginayHarrietteparadecidirdóndecolocarlossofásblancos conrayasdoradasylassillasdoradasdeformaquecombinaranperfectamente consuguardarropablanco,supelorubioysutezcremosa.Eraelcolmodela vanidad,pero¿quiénseatreveríaaacusarladedecorartodaaquellaestanciacon esepropósito? Sesentóenunodelossofásyesperóaquellegaralaprimeravisita.Mientras sumadreinspeccionabahastaelúltimodetalledesuapariencia,Mirandapasó pordelantedeellasindirigirleniunasolamiradaysesentóenelotrosofácon sucosturaenlamano. ¿Porquénoselehabríaocurridotraeralgoconloquepoderentretenerse entrevisitayvisita?Unmomento,nopodíapensardeesamanera.Nohabría tiempoentrevisitayvisita.Recibiríademasiadascomoparapoderdescansar. Nopodíaserdeotromodo. —HoyvendráelduquedeMarshington.—Nosabíaporquéhabíadicho aquello,perocuandoviocómoMirandasepinchabaeldedoconunaagujatuvo quemorderseellabioparanosonreír.Loquesítuvoclarofueque,sihabía soltadoaquelloparareforzarsuautoestimaoparaimpresionaraMirandaconsu

progresosocial,habíafalladoestrepitosamente.Nosesentíamenosnerviosay suhermanatampocoparecíaimpresionada,másbienmolesta. —Eraunbailededisfraces,querida.—Sumadrelealisólafaldayasintió conlacabezaenseñaldeaprobación—.Enestetipodeeventossiemprehayun pardecaballerosqueafirmanserelmisteriosoduque. Georgina se ajustó la falda que su madre acababa de alisar. Puede que parecieraunamaldadporsuparte,perofueincapazderefrenarlanecesidadque teníademoverse. —Llevabaelselloeneldedo,madre. —¿Elsello?Supongoqueesocambialascosas.—Suprogenitorasesentóen elsillónadyacentetapizadoconbrocadodoradoysacósupropiobastidor. Detodaslasmenudenciasquesumadrelehabíaenseñadodurantelosúltimos dieciochoaños,¿deverdadnoencontróunpardeminutosparadecirle:«Una damasiempretraealgoconloqueentretenersemientrasespera»? —¿Hastraídoalgoconloqueentretenerteentrevisitayvisitaestamañana? —Sumadremirósusmanosvacíasconelceñofruncido. Confianza.Laconfianzaeraelaccesoriomásimportantequeunamujerpodía llevar encima. Conseguía que todo el mundo creyera que Georgina sabía perfectamenteloqueestabahaciendo. —Nocreoqueseanecesario.Variaspersonasmanifestaronsuintenciónde veniravisitarme.Vamosaestarmuyocupadas.Sobretodo,cuandosecorrala vozdequeelduquedeMarshingtonhaabandonadosuexiliopormí. Mirandaresopló. Sumadremirócongestofuriosoasuhermanamayor. —¿Noopinasigualqueyo,queridahermana?—Estaveznosemolestóen ocultarsusonrisa.Lociertoesqueellatampocoestabamuyconvencida,perono habíarazónparaqueMirandaseenterara. Suhermanadejóaunladolacostura. —«Queridahermana»,¿nosetehapasadoporlacabezaquetalvezquiera veniravisitarmeamí?Noereslaúnicasolteraelegibleenestacasa. Por supuesto que era consciente de eso. Miranda había tenido tres años —«tresaños»—paraquitarsedeenmedio,peronolohabíahecho.Yahoraahí estabaella,teniendoquecompartirsalónconunahermanaquecadaveztenía másposibilidadesdeconvertirseenunasolterona.

—Ah,sientomuchohaberheridotussentimientos.Noeramiintención— respondióconunasonrisatonta.Puedequesílohubierasido,aunquejamáslo reconocería—.Pero¿nocreesquesitúfueraselalicientedesuvisitahabría regresadoenalgúnmomentodelosúltimostresaños? Siaquellonoayudabaasuhermanaarecordarsusituación,nadaloharía. Lavozdesumadrecortóderaízsutriunfo. —Georgina, eso ha estado fuera de lugar. Una dama jamás menciona la solteríadeotra,sobretodosillevauntiemposocializando. Georgina puso cara de aceptar la reprimenda cuando se encontró con la miradadesumadre.AlmenoslaamonestaciónayudaríaaMirandaarecordar quenoeralaflormásfrescadeeseparticularramo. Despuésdeaquelloselimitóaesperar,mordiéndoselalenguaparaevitar decirnadaquesumadredesaprobara. Despuésdeloqueleparecióunaeternidad,Gibsonllegóparaanunciarla primeravisita. ElcorazónselecayóalospiescuandovioalseñorSherbourneenelumbral delapuerta.Moreno,enjutoypocomásqueunsimplecaballero.Nisiquieraera unprimogénito.Nuncaencajaríaensusplanes. Peroeraunhombrebastanteagradable.PuedequeMirandaquisieraaun hombrenormalycorriente.Miróelramodeclavelesqueportabaenlamano, sabiendoquesuhermanaseibaamolestarmuchoconellaperoquenopodría hacernadaalrespecto. —Lasfloressonpreciosas,señorSherbourne.¿Sabíaustedquemihermana adoralosclaveles? Mentira.LasflorespreferidasdeMirandaeranlostulipanes,peroeraalgo que su hermana podría corregir más adelante, si ambos terminaban encariñándoseelunoconlaotra. ElseñorSherbournealzólascejasylamiróconfundido,perorecobróla composturarápidamenteysevolvióhaciaMirandaparaofrecerleelramo. —Unadamasiempredeberecibirunramodesusfloresfavoritas.Porfavor, acéptelo,ladyMiranda. MirandateníaelmismoaspectoqueenaquellaocasiónenlaqueGeorgina decidióquequeríaaprenderacocinarysinquererpusosalenlasgalletas.Su sonrisaparecíaunpocoamarga.

—Porsupuesto.Mehonraquesehayaacordadodemí. Georginaseenderezóensuasiento.¿Podíaaquelhombrehaberdespertadoel interésdeMiranda?Deserasí,suobligacióncomohermanaeraprocurarque surgieraunarelaciónentreellos.Queluegotambiénlebeneficiaraaella,era algosecundario.Casi. Si por el contrario se equivocaba, su hermana estaría echando humo por dentro,yesotambiénleprocurabaciertoplacer.Deunauotraformasaldría ganando.Intentóparecereducadamenteatenta,peroevitócualquiersonrisao gestoquellamaralaatencióndelseñorSherbourneensudirección. Elhombresesentóenelbordedeunasilla,dudandoaquédamadebíamirar. AlfinalsedecantóporGeorgina. —Elbailedeanochefueespectacular.Llevabaunvestidoangelical,lady Georgina,parecíaunainspiracióndivina. MenosmalqueelseñorSherbournenoeraunaopciónaceptable.Sinole quedaramásremedio,escucharíaaquellainsípidasartadebobadaselrestodesu vida,perodesdeluegonoseríasuprimeraelección. —LadyMirandasíqueestuvoacertada.Sudisfrazcambiabaasuantojo. LaconfusiónvolvióacruzarelrostrodelseñorSherbourneantesdedirigir unatímidaeincómodasonrisaaMiranda. —¿Cómoloconsiguió? Suhermanalamiróantesdecontestar.Georginadisimulóunencogimientode hombroscambiandodeposicióneintentóparecerdelomásinteresadaenla respuestadesuhermana.ElseñorSherbournesindudaloestaba. Sus siguientes dos comentarios fueron dirigidos a Miranda y cuando se dispusoamarcharsetambiénsedespidiódirectamentedeella. Georgina estaba bastante orgullosa de sí misma, aunque su hermana no pareció apreciar el gesto. Puede que el señor Sherbourne no fuera lo suficientementeaceptableparaella,peroaquellavisitaleproporcionóunnuevo objetivoparaesatarde.Seguroquealgunodeloscaballerosquelasvisitaran durantelassiguienteshorasseríadelagradodesuhermana,siempreycuandono fuerauncandidatoatenerencuenta.Teníaquereservarseesosparaellasola. Esosí,cualquieraquenoencajaraensuperfilterminaríaaumentandosu estimaporsuhermanagraciasasuprácticayesfuerzo.Sinoconseguíaotra cosa, por lo menos el ascenso en popularidad de Miranda impediría que la

arrastraraconsigo. SiMirandanoparecíaapreciarelresultado,Georginaeralosuficientemente honestaconsigomismacomoparareconocerquelairritacióndesuhermana hacíaquetodoaquellofueraunpocomásllevadero. Para cuando se marchó el tercer caballero, Miranda tenía las orejas ya coloradas detrás de sus rizos rubios. Sí, su hermana estaba completa y absolutamenteloca.Yellanopodíahacernadaparaevitarlo. Gibsonvolvióaaparecerenelsalón. —ElcondedeAshcombe,milady. Georginasesentóunpocomásrecta.Noeraenmodoalgunounduque,pero síunhombrejovenycontítulo,cuyafamiliaposeíaunagranfortuna.Ylomás importantedetodo,alguienrespetadotantoporhombrescomopormujeres.De hecho,eraconsideradounmuybuenpartido. Suhermanatambiénseenderezó.Entonceslavioponersedepie.¿Quéestaba pasando?Cuandosedirigióalapuertalateraldelsalóndispuestaamarcharse,se preocupótodavíamás.Todoelmundoconocíalaintenciónquehabíantenido ambosdecomenzaruncortejodurantelaprimeratemporadadeMiranda,pero deesohacíaaños.Sinduda,aesasalturasyasehabríadesvanecidocualquier animosidadquepudieransentir. Elcondeentróenelsalónyleguiñóunojo.Ungestodelomásdescarado, aunqueindiciosuficientedequeestabainteresadoenella.Yelinterésdeun hombrerico,contítuloypopular,siempreerabienvenido. Era arrebatadoramente apuesto, de un modo irritante. Llevaba el cabello oscuro perfectamente peinado. El abrigo verde y los pantalones tostados le sentaban como un guante. Juntos serían la pareja más impresionante de la temporada. Georginatratódeolvidarsedelevidentemalestardesuhermanayesbozóal señorAshcombelatímidasonrisaquehabíaestadoensayandodurantehorasen elespejo. —¡Quéamableporsupartehabervenido!

elespejo. —¡Quéamableporsupartehabervenido!

QuéDioslelibraradeloslocosenamorados.Colinbajóunamanoyarrancó

unasbriznasdehierba.Rylandestabasentadoenelbancoasulado,enmitadde

GrosvenorSquare,gruñendocadavezquealgúncaballeroentrabaenlacasaque habíaalotroladodelacalleenvezdedisfrutardelabellezaqueofrecíael parque. Detodaslascosasquepodíaestarhaciendoaquellatarde,contemplareliry venirdelosvisitantesdeHawthorneHouseestabajustopordebajoderegistrar losmuellesdecaboaraboenbuscadealgunamercancíaperdidayencimade volver a decir al señor Mathers que se negaba a buscar inversores para su descabelladoplandeconstruiruncastilloflotantedeentretenimientoenelcanal de la Mancha. Por los clavos de Cristo, estaban en guerra. ¿Quién querría navegarenmediodeunazonadeconflictoparahacerunafiesta? Ungrupodemujeressalierondeuncarruajequellevabaapiladastresfilasde paquetesenlapartesuperior.Deacuerdo,seguroqueaquellaaburridacuadrilla podíaencontraremocionanteacudiraunafiestaenmediodeunazonadeguerra, peroColinnoqueríatenernadaqueverconsemejanteidiotez. Enlugardeesosehabíavistoenvueltoenlaidiotezunpocomásapetecible queestabateniendolugarenmitaddeMayfair. ColincontemplódesoslayócómoRylandvolvíaagruñirunavezmás,la tensiónenloshombrosdesuamigoamenazabaconrasgarporlascosturasla levitaamedidaquellevabapuesta.Aunquesuvidanocorríapeligroconesa escapada,estabaclaroquetampocoibanalograrnada.¿TeníapensadoRyland quedarseallísentadotodalatarde? Lo que se suponía que sería una breve visita al club se había terminado convirtiendoentodoundíadeapoyomoralasuamigo.SibienRylandhabía logradohablarconMirandalanocheanterior,nohabíallegadoadespojarsedela máscara.Asíqueladamatodavíanosabíaqueeraelayudadecámaraquehabía conocidoelpasadootoño.Algoqueibaacambiaresedía. Sienalgúnmomentoconseguíanentrarenlacasa. DeprontovieronalcondedeAshcombecaminarporlacalleconunramode rosasrosasenlamano.Segundosdespuéssubíalasescalerasdeentradaconuna sonrisadesuficienciaenloslabios. Asulado,Rylandclavóuntalónenelsuelo. Colindoblólasbriznasdehierbahastahaceruncírculoconellasytratóde colarloenunaramacercana,peroterminórebotando. —¿Creesquealgunohavenidoaverlaaella?

—Sololosmáslistos—respondióRyland. —Entonces,ninguno. ElconcisocomentariologrósonsacarunasonrisaaRyland,quealfinyal caboeraloquepretendía.Aunqueaquelladeclaracióntambiénteníasupartede verdad. En lo que a las relaciones personales concernía, algunas de las costumbresdelaaltasociedadlondinenseerancompletamenteridículas.¿Por quénadielasponíaenduda? SesuponíaquehabíacrecidoyhabíacomenzadosuvidasocialenEscociay elmarlehabíadadootraperspectivadelosprotocolosformales.Losescoceses disfrutabandelapompayelboato,perotambiénapreciabanlascosassencillas. Ycuandounoestabaenlamar,avecesllegarvivoapuertoyaerasuficiente celebración. Tras siete largos minutos —sabía exactamente cuántos porque contó los segundos—,decidióponersedepie. —Estonoesunabatalla,amigomío.Oentramos,onosvamos. Transcurrieronotrostreintasegundosmásantesdequevieranalcondesalir. Habíasidounavisitabreve. Sindecirunapalabra,RylandtambiénsepusodepieycruzóGrosvenor Square.Colinlesiguió.¿Porquéhabríaaccedidoahaceraquello? Cuandoelmayordomoabriólapuertaantesdequetuvieranlaoportunidadde llamar,Colinleofreciósutarjetaconunnudoderesignaciónenlasentrañas.El sirvientenopareciómuyimpresionado,aunqueColintampocoseesperabalo contrario.Eraelmayordomodeunduque.Yaunquehabíavisitadoaquellacasa en más de una ocasión por asuntos de negocios, ahora tenía enfrente a un mayordomoencargadodeguarnecerelumbraldeunajovenypopulardama. Estaríaacostumbradoarecibiralaflorynatadelasociedad.Unsimplemortal conantepasadosirlandesesyescocesesnoibaaalterarleenlomásmínimo. Rylandrebuscóensusbolsillos. Poresohabíaaceptadosufrirunavisitadecortesíaaquellatarde.Despuésde nueve años viviendo entre las sombras, las habilidades sociales de Ryland estabanmásqueoxidadasyenesavisitasejugabamucho.Lomásseguroera quesalieradeallícomprometidooinconsciente,dependiendodecómofueran lascosasconladyMirandaysushermanos. Lasmujeresnoerandadasalperdóncuandoseenterabandequelashabían

engañadoyloshombresnosolíancontenersufuriacuandosemenoscababael honordesushermanas.Sí,eramuyposiblequeRylandterminaralatardeenel ladoequivocadodeunpuñetazo,sobretodosilordTrentestabaenlacasa. Rivertoneraunhombredetamañoconsiderable,peronoeraconocidoporsu inclinación a los combates. Lord Trent, sin embargo, había entrenado con GentlemanJackyerasabidoqueelhombresolopracticabaconlosmejores púgilesdelpaís. Trasunossegundos,Rylandlogrósacarunatarjetadelbolsillo.Conesta tarjetaelmayordomosíqueparecióimpresionado;loquenoeradeextrañar,ya queinclusolossirvientesconocíanelgranmisterioquerodeabaalduquede Marshington. —Sihacenelfavordeesperaraquí.—Elcriado,altoydelgado,lesinvitóa pasaralrecibidor—.Anunciarésullegada. Rylandalzóunamano. —Unmomento—dijoenvozbaja—.¿Quiénesestánenelsalón? Pobredesgraciado.Estabamuynervioso.Colinseencogiómentalmentede hombrosysedespidiódedisfrutardelrestodelatarde.Sialgonecesitabasu amigoenesemomentoeraapoyomoral,asíquedecidióquedarse.Alolargode losaños,habíatenidoquesuperarpruebasmayoresennombredelaamistad. —LadyBlackstoneyladyGeorgina,excelencia—respondióelmayordomo. Colinestuvoapuntodeemitirungemidodedisgustoalrecordarquevisitar alamordelavidadesuamigoconllevabapasartiempoconesacalculadora metomentodo. Rylandlediounapretónenelhombro. —Disfrutadesucompañía,amigomío.Antestengoqueatenderunosasuntos conGriffith. Colinlemiróconojosentrecerrados.Noseríacapaz.Nopodía. PeroRylandsealejóhacialaparteposteriordelacasaantesdequepudiera protestar. Puessíquehabíapodido.Apretólosdientes.Normalmentenollevabanla cuentadequiénhabíaayudadoaquiénenelpasado,peroestavezledebíauna. PasartiempoenunsalónconladyGeorginaibaasermuchomásatrozque proporcionar refugio de una noche a un informador francés o investigar propiedadesynegociosparainformaraRylanddequécontrabandistastenían

másdinerodelquedeberían. Almenos,conunpocodesuerteaquellojugaríaasufavorybastaríapara dejardeoírlasconstantesquejasdeRylandporlaheridadecuchilloquerecibió ensunombre.Colintampocohabríacorridoningúnpeligrosinohubieraidoal encuentrodesuamigo,asíquelaheridanohabíasidoporsuculpa. LoquesignificabaqueRylandacababadecontraerunadeudaenormeconél porobligarleahaceresavisita. —Por aquí, señor. —El mayordomo se paró en el umbral de un salón, preparadoparaanunciarsullegada. Avanzóunospasosresignado.Marcharseahoraseríaelcolmodelagrosería. Además,todavíalequedadaladudadesisuamigopodríasalirdeallíporsu propiopieosiunodeloshermanosdeMirandaledaríaunapatadaeneltrasero. Colinsedetuvoalladodelmayordomo. —¿EstálordTrentaquí? Elmayordomoselimitóaenarcarunaceja. «Entendido.»Colinnoeralosuficientementeimportantecomoparamerecer esetipodeinformación.Nolequedabamásremedioquesuponerqueeljovense encontrabaallíypodríacausarposiblesproblemasaRyland.Talvezterminara siendounpocodesagradable,perolaescenaquesedesarrollaríaeneldespacho delduqueseríamuchomásinteresantequeunapequeñacharlaconunadama quelemirabaporencimadelhombro. Cuando el mayordomo anunció su nombre, deseó en silencio que lady Blackstoneseparecieramásasuhijamayorquealapequeña.Acontinuación, entróenelsalón. Mueblesblancos,parecesblancas…Todoblanco,conalgúnqueotrotoque doradoquerompíalamonotonía.Yenelcentrodelaestancia,sentadacomouna reinaenuntronoderayasblancasydoradas,estabaladyGeorgina.Vestida, cómono,deblanco.«¡PorelamordeDios!» —Buenastardes,milady.—Hizounareverenciahacialamujerquesupuso eraladyBlackstoneyquenopodíanegarqueeralamadredeladyGeorgina. DespuéssevolvióehizootrotantoconladyGeorgina—.Milady. LadyGeorginaarrugólanarizcomosifueracapazdeolersubajaposición social. Tal vez pudiera. Las muchachas ambiciosas terminaban adquiriendo talentospeculiares.

—Madre, te presento al señor McCrae. Señor McCrae, mi madre, lady Blackstone. LadyBlackstonehizoungestoparaquesesentaraenfrentedeella. —Metemoquenonosconocemos. —Soy…—«¿Socio?¿Amigo?»—.Soyunconocidodesushijos. —Por supuesto. Un placer conocerle. —La dama asintió con la cabeza, todavíacuriosa. ColinvolvióadirigirsehacialadyGeorgina. —Quéalegríavolveraverla.—Cuandolavioabrirlosojosreprimióuna taimadasonrisa.Puedequelatardeterminarasiendomuyamena—.Disfruté muchodenuestrobailedeanoche.

Capítulo6

Capítulo6 G eorginaseclavólasuñasenlapalmadelamano.¿Quépretendíaaquel

G eorginaseclavólasuñasenlapalmadelamano.¿Quépretendíaaquel

hombreinfernalsacandoacolaciónelbailequehabíancompartidola

nocheanterior?Sumadreyaestabalosuficientementeintrigadaconsu simplepresencia,siseenterabadequehabíaaceptadobailarconunhombrede suposición,lacuriosidadseapoderaríadeellaporcompleto. —Igualqueyo,porsupuesto. ElseñorMcCraesesentóenelasientoquesumadrelehabíaindicado. —Haceuntiempomuyagradableestatarde.Heestadodisfrutandodelaire frescoenGrosvenorSquare. Georginasonrió,aunqueevitólamiradadesumadre.Noqueríahablarcon aquelhombre.¿Quélehabríaposeídoparaveniravisitarla?Nopodíaesperar queelbreveencuentroquecompartieronlanocheanteriorhubieradespertadoel másmínimointerésenella. —Hadebidodesermuyplacentero.—Sumadreseapresuróarescatarlade caer en una desgracia social. Aunque no tenía ni idea de por qué debería importarle.LaúnicaimportanciadelseñorMcCraeradicabaensubolsillo.Lo sabíaporquehabíahechoalgunasaveriguacionesdeformadiscretaduranteel baile. —Sí,bastante.—ElseñorMcCraeechóunvistazoalapuerta. ¿Estaba…irritado?Sí,esaeralamejordescripciónqueseleocurrióalversu semblante. ElseñorMcCraevolvióadirigirseasumadre. —Metemoqueanochepaséporaltosupresencia.¿Ibadisfrazada? —Enrealidadno.—Sumadredejóaunladolacostura—.Lepedíami

modistaquerediseñaraunodemisvestidospreferidosdecuandoteníalaedad deGeorgina. —Lanostalgiatraebelleza,cuandoelrecuerdoesamable.Sientonohaberla visto.Seguroqueestabapreciosa. ¿Seestabaruborizandosumadre? —Gracias,señorMcCrae.Reconozcoquefueunadeliciarevivirmijuventud, aunquemisparejasdebailehancambiadoconlosaños. Georgina miró a uno y a otra. ¿Qué estaba pasando allí? ¿Acaso se comportabancomosinoestuvieraallí? ElseñorMcCraeseinclinóhaciadelante. —Nosécuándovolveremosacoincidirenunacontecimientodeeseestilo, ladyBlackstone,perocuandoesoseproduzcamesentiríamásquehonradosi meconcedieraunbaile. Sumadreparecíaexultante.¿Tendríaellaelmismoaspectocuandorecibía esetipodecumplidos?Deberíapracticarmásdelantedelespejo. —Porsupuesto,señorMcCrae.Aunquenomegustaríaapartarledelasdamas jóvenes.Yoyatuvemimomento;dos,parasermásexactos.Ynodesearíaprivar anadiedeeseplacer. —Esunmagníficobailarín.—Georginasetapólabocaconlamano,aunque intentódisimularlareacciónconelmaleducadogestoderascarselanariz.Algo quenuncahacíaenpúblico.UnpecadomásqueañadiralseñorMcCrae. Elhombreseechóareír.Paraunobservadorinocente,comoporlovistoera sumadre,solosetrataríadeunasonrisahumilde.Deltipoquesolíanesbozarlos hombrescuandorecibíanunhalagoinesperadoyeranincapacesdeocultarsu satisfacción. PeroGeorginasabíaperfectamenteloqueestabapasandoallí. Seestabariendodeella.Quéhombremásodioso. Sequedómirándole.Seguíasonriendo;enlasesquinasdesusojosazules aparecieronunasligerasarrugas. —Le agradezco el cumplido, lady Georgina. Bailamos a una hora tan tempranaqueestabaconvencidodequenolorecordaría. Sí,claroquelehubieragustadoolvidarlo.Deberíahaberseolvidadodetodo lorelacionadoconél.ElseñorMcCraenoencajabaensuplan. Ynopodíapermitirseellujodeapartarseniunsoloápicededichoplan.

—Siempre recuerdo un interludio agradable, señor McCrae. —Trató de morderselalengua.Sumadresemolestaríabastantesiterminabalafrasecomo queríahacer.Perolaspalabrasdecidieronirporsucuentayriesgo—.Ytambién losdesagradables. Sumadrecontuvoelaliento. Georginalamiróporelrabillodelojo. No,molestanoeralapalabramásadecuadaparadescribirasuprogenitoraen esemomento.Georginaibaaestarrecibiendounaeternareprimendaloquele quedabadesemana. Quéhombremásodioso. —Estoysegurodequeunabuenamemoriaesunodelosmejoresactivosque puedetenerunajovendama.Ytambiénestoyconvencidodequenoquiere correrelriesgodetenermásrecuerdosdesagradables—señalóelseñorMcCrae. —No. ¿Yahoraquésetraíaentremanos? —Comoacabodedecirasumadre,nosécuándonuestroscaminosvolverán acruzarsedesdeelpuntodevistasocial,perosiéntaseconlaabsolutalibertadde reclamarmeunbaileencasodenecesitarunaexcusaparaevitarunodeesos encuentrosdesagradables. Leestabaofreciendounasalida.¿Cómoseatrevíaahaceralgotanamable cuandoestabadecididaaquenolegustara? —Esundetallemuygenerosoporsuparte,señor.—Yloera.Leestaba brindando la oportunidad de rescatarla siempre que ella quisiera. Su madre parecíamáscalmada.Talvezevitaraunareprimenda—.Esperonotenerque tomarlenuncalapalabra.Nuestrosencuentrossolodeberíanproducirsebajolas mejorescircunstancias. Élserecostóenlasilla.Sefijóenqueletemblabaunadelascomisurasdela boca.¿Estabaintentandonoreírse?Quécanalla.Estabadisfrutandodeaquel veladocombatedeingenio. Depronto,oyeronunruidosordoenlapartetraseradelacasa. —Pero¿quédiantres?—Sumadreseretorcióenelasientoparapodermirar lapuertaquedabaalrecibidor—.¿Gibson? Elmayordomoaparecióenelumbralalinstante. —¿Sí,milady?

—Vayaaveraquésedebeesehorriblebarullo.Ynoadmitaningunavisita máshastaquenosesolucioneelproblema.—Cuandosevolvióhaciaelseñor McCraeselaveíapreocupada—.SeñorMcCrae,lepidodisculpaspor… Élalzóunamano. —Noledémayorimportancia,milady.Hevenidoconunamigoquetenía quetratarunasuntoconsuexcelencia.Estoysegurodequeloquehemosoído hasidounareacciónde…eh…sorpresa. Georginalemiróconojosentrecerrados.Seestabariendo.Noemergíasonido algunodesugarganta,peroestabaclaroqueletemblabanloshombros.Había cambiadodeposiciónenlasillaparaintentardisimularlo,peroeramásque evidentequesabíaquéhabíaprovocadoaquelsonidoyloencontrabadivertido. —¿Con quién ha venido? —Georgina se aferró a la información más importantequehabíarevelado. —¿Mmm? —El señor McCrae dejó de mirar la puerta con una sonrisa todavíatirandodelacomisuradesuslabios—.Oh,conRy…conelduquede Marshington. —¿Conelduquedeverdad?—preguntósumadre. Noselepasóporaltoquehabíaempezadoareferirsealduqueporotro nombre.¿Cuáleraelnombredepiladelduque?Nolograbarecordarlo,pero estabadispuestaaapostarcualquiercantidaddedineroaqueelseñorMcCrae habíaempezadoallamarleporesenombre. Sieratanamigodelduque,quizátendríaquereconsiderarsuestrategia.Al finyalcabo,esehombrepodíaterminarsiéndoledeutilidad. —Sí,milady—repusoelseñorMcCrae—.HadecididoregresaraLondres esteaño.CreoqueinclusotienepensadoocuparsucargoenlaCámaradelos Lores. —¡Quénoticiamásmaravillosa!Griffithestaráencantado.Llevasinvera Marshingtondesdeelcolegio. ElseñorMcCraeseaclarólagargantayseremovióensuasiento;elprimer signodeincomodidadquelehabíavistodesdesullegada. —Sí,creoqueMarshingtonestádeseandoretomaresaamistad. Georginavolvióaentrecerrarlosojos.¿Quéestaríaescondiendoaquelodioso hombre? Otrosonororuidoinundólacasa.¿Ungrito?ParecíalavozdeMiranda.

Fruncióelceño.Todaslasseñalesapuntabanaqueteníaunaoportunidaddeoro para comprometerse con el duque de Marshington. Si Miranda la echaba a perderjamásseloperdonaría. Lo siguiente que oyó fue un portazo y unos rápidos pasos cruzando el vestíbulohastadesvanecerseporlaescaleraprincipal. Sumadresepusodepie,tratandodenoparecerpreocupada,aunquenolo consiguió. ElseñorMcCraetambiénselevantódelasilla,conunsemblantemuchomás confiado.Dehecho,dabalasensacióndequeseestabadivirtiendocontodo aquello. —Creoque…regresaréenunmomento.—Sumadresaliódisparadahaciala puerta. Ysumadrenuncacorría. Cuandosuprogenitoraabandonólaestancia,elseñorMcCraeesbozóuna sonrisadeorejaaoreja. —Ustedsabealgo—contemplóella. —Efectivamente.—Ahorasusonrisaibadirigidaaella. Eraunalástimaqueaquellosrasgostanatractivossedesperdiciaranenun hombretanodioso.¿Nohabíaotrapalabramáspara«odioso»?Tendríaque preguntárselo a Harriette, porque si iba a seguir interactuando con el señor McCraenecesitaríacadamalditoadjetivoquepudieradescribirle. —¿HadichoqueMarshingtonteníaquetratarunasuntoconmihermano? Susonrisaseensanchóaúnmás. —Sí.Unasuntodeíndolepersonal.Ponertodoenordenparaocuparellugar quelegítimamentelepertenece. Su corazón saltó de alegría. ¡Estaba pasando! Todo iba de acuerdo a lo planeado.Paracuandoterminaralatemporadaestaríacompletamenteasalvo.Si elseñorMcCraeteníaunaamistadtanestrechaconelduque,lomejorquepodía hacereracausarleunabuenaimpresión,aunquelodetestarapordentro. —¿Ycreequetardarámucho?Puedoordenarquepreparenelté. ElseñorMcCraenegóconlacabeza. —Dudoqueapartirdeahoraduremuchomás. —¿Quécreequeestáhaciendoahí?—Georginatiródeunhilodelbordedel cojíndelsofá.

—¿Porquélepreocupa? —Griffithesmihermano.Mepreocupanmuchotodossusasuntos.Somos unafamiliamuyunida,yameentiende. Viocómoenarcabalascejas. —Ah,¿sí?Bueno,silepreocupaestoysegurodequeselocontaráencuanto tengaocasión. Leempezaronapicarlaspalmasdelasmanos.ElseñorMcCraesabíapor quéMarshingtonestabaallí,podíacontárseloélmismo.Senotabaquetodo aquelloleestabahaciendomuchagracia.Comosisupieraexactamentequéeran todosesossonidos. —¿Tienepensadoelduquecasarseesteaño?Nosemeocurreningúnotro motivoparaterminarconsureclusión. —Ah,¿no?—preguntóélmirándoladirectamentealosojos.Undestellopasó porsusemblante,perofueincapazdedescifrarlo.Nolegustónosercapazde adivinarloqueestabapensando—.No,supongoquenoseleocurre.Porsuerte para el mundo, lady Georgina, el resto de nosotros puede pensar en cosas importantes,ademásdeenacuerdosmatrimoniales. Georginasequedósinaliento. ElseñorMcCraevolvióasonreír.Quéhombremásodiosoy…exasperante. De pronto, la sonrisa desapareció de su apuesto rostro y se apresuró a atravesarlaestanciahastalapuerta. —¿Milady?¿Seencuentraustedbien? Georginasepusodepie.Sumadreestabaenelumbral,pálidayconelrostro tenso. —¿Madre? Sumadrerespiróhondoeirguiólaespalda. —El duque de Marshington está en el suelo del estudio de Griffith. Inconsciente.

está en el suelo del estudio de Griffith. Inconsciente. Colin se echó a reír. No pudo

Colin se echó a reír. No pudo evitarlo. Que hubieran conseguido tumbar a Rylandfuelomejorquehabíaoídoenunmontóndetiempo. Noobstante,tratóderecomponerserápidamenteycalmóalafrenéticalady Blackstone,asegurándolequepodíallevaraRylandasucasasinquenadielos

viera.Comoeracomprensible,lamujernoqueríaquenadieseenteraradeque habíantenidoquesacardecasadesuhijoalhastaahoramásconocidopar perdidodelreino,talquesideuncadáversetratara.Yseguroquetampocoveía prudentequeelduquecontinuaraenlaresidencia,teniendoencuentaelactual mododepensardelordTrent. Tuvieronquehacerunascuantasmaniobras,peroalfinalselasarreglaron parallevaraRylandhastaelcarruajequehabíaenuncallejóndelapartetrasera de la casa. Colin, Riverton y lord Trent intentaron transportar con aire despreocupadoelcuerpoenvueltoenunamantadelduquedeMarshingtona travésdeljardíntrasero. Aunqueélnopudoparardereírporlaridículaescenaquedebíandeestar montando. Cuandoseleescapóotrasonrisa,Rivertonlemiró. —Esgracioso. —Sí—convinoColin,sonriendo.Cambiólaformaenqueestabaagarrandoa Ryland.Unadécadadeespionajehabíatransformadoasuamigoenunsólido murodemúsculos. Instantesdespués,metieronaRylandenelasientodelcarruaje;ysolosufrió dosgolpesaccidentalesenlacabeza.Seencogiódehombros.Detodosmodos, Rylandyaibaasufrirunligerodolordecabeza.Eraloqueteníaquetedejaran fueradecombateyqueimpactarasdellenoconunachimeneademármol. Colinsubióalcarruaje,peronocerróinmediatamentelapuerta.Eramejor quenodijeranada.Nolecorrespondía.PeroconsiderabaaRivertonunamigo, asícomosociodenegociosydetestabaverleconlaguardiabaja. —Riverton,Rylandhahechodeguardarsecretosunaprofesión,perosigue siendouncaballero.Nomecabedudadequetodoestotevaacausaruna molestiacontuhermana,peronoconladyMiranda. LamiradadeRivertoneradura.Podíaverlafuerzaquelohabíaconvertido enunduqueformidable.Sabía,tantoporlosrumoresquecirculabansobreél comoporexperienciapropia,queRivertoneraunhombrejustoybueno,pero incluso hasta el más noble de los hombres podía dejar atrás sus escrúpulos cuandoteníaqueprotegerelhonordesufamilia. —¿Quéesloquesabe,señorMcCrae? Unpequeñoempujónenladirecciónadecuadaeraunacosa;otramuydistinta

ir esparciendo sus secretos a diestro y siniestro. A fin de cuentas, el conocimientoerapoder. —Másdeloquedebería,peronolosuficientecomoparadecirnadamás, excelencia. Sequitóelsombreroyserecostóensuasiento,suplicandoensilenciopara queRivertonnolepresionara.Cuandovioqueelduquecerrabalapuertayel carruajeseponíaenmarcha,respiróaliviado. ¿Por qué habría abierto la boca para intentar ayudar a estas personas? Normalmente se mantenía alejado de los asuntos privados de la gente, pero desde que Ryland había regresado de Londres, Colin no podía dejar de entrometerse. Siempre había tenido la sensación de que Dios quería que cambiaraelmundo,quefueraunejemplodeintegridadenlosnegocios,perono quequisieraqueaquelloafectaraalavidadelaspersonas. Unapartedeélsesentíamalporelinminentedesengañoquesellevaríalady Georgina,aunquenosabíadecirporquéleimportaba.Noeramásqueuna jovencitaquenecesitabaquelapusieranensulugar,peroalgoleimpedíadarla porperdidadeltodo. LacabezadeRylandsemovióhaciaaunlado. Colinseencorvóyestirólaspiernasparaapoyarlospiessobreelasientode enfrente. No quería que el pobre hombre cayera al suelo. Ya había sufrido suficienteporsureyyporsupaís,pornomencionarquelehabíasalvadolavida cincoañosantes.Lomenosquepodíahacereraprocurarqueestuvieralomás cómodoposiblehastadejarloensucasa. —LadyGeorgina—murmuróparasí.Desdeluegoeratodounenigma.Tenía quereconocerquelaadmirabaunpocoporlamaneraenqueestabajugandocon lasociedadensuprovecho.Segúnelperiódicoquehabíaleídoaquellamañanay laconversaciónqueoyóenelclub,todoelmundopensabaqueeraunajoven espectacular. Susmanipulacioneslahacíanirunpasopordelante.¿Eraunamaterialista? ¿Estaríadesesperadaporalgo?Noloteníamuyclaro.Talvezfueraesoloquele intrigabadeella.Teníaunafortalezaoculta;muyoculta,perofortaleza,alfiny alcabo. Seencogiódehombros.Erabastanteimprobablequeél—unmerocaballero yademásunescocésquesededicabaalosnegocios—fueraelqueterminara

desentrañando el misterio que ocultaba aquella dama. Nunca sería un buen partidoparaalguiencomoella. Tampocoeraquequisiera. Aunquetuvieraunrostroycuerpoimpresionantesysiemprefueraunplacer tenerla sentada enfrente durante una cena o bailar con ella en algún acontecimientosocial,nohabíamuchomásapartedeaquello.Yparaqueuna mujerdespertaraenéleldeseodecasarsenecesitabaquefuerahermosapor fueraypordentro.Senegabaaembarcarseenunmatrimoniocomosisolofuera unatransaccióncomercialmás.No,sialgúndíasecasabaseríaconunamujer queconsiguieraquesuvidafueramásplenayquisieralasmismascosasqueél. Un gemido reverberó a la altura de sus pies, sacándole de su ensimismamiento. —Esperabaquenorecobraraslaconscienciahastaquetedejaraencasa.— Nopudoevitarsonreíralverelcardenalqueempezabaaformarsealrededordel ojodeRyland.Unapruebainequívocadequesurevelaciónnohabíaidocomo esperaba. ElcarruajesedetuvofrentealacasadeRylandyColinsaliódeélatodaprisa para pedir ayuda a Jeffreys y tal vez a Price, el mayordomo. Entre todos conseguiríanqueelahoraconscienteduquellegaraasuhabitaciónsinarmar muchoalboroto. Mientrascorríaalazonadeservidumbre,negóconlacabeza.Ibaaestarmuy ocupadoayudandoaRylandallevarunavidanormal,conunpocodesuerteno tendríatiempoparatenernadaqueverconjóvenesbellaseinteligentesdeojos verdesycorazonesmaterialistas.

Capítulo7

Capítulo7 E lolorachocolatesefiltróporlascapasdeplumónyencajebajolasque

E lolorachocolatesefiltróporlascapasdeplumónyencajebajolasque

sehabíaenterradoGeorginadurantelanoche.Comosiempre,elaromale

provocabaunaintensaemoción,seguidadeunapunzanteinquietud.El chocolatedelamañanaerasuregaloespecial.AlgoqueHarriettesolotraíasi sabíaqueibaatenerundíaparticularmentedifícil. Empujóloscobertoreshaciaabajo,losuficienteparavercómoHarrietteabría lascortinas,permitiendoqueunaráfagadelsolmatutinolacegara. El sonido de papeles llegó a sus oídos antes de que sus ojos pudieran acostumbrarsealaluz.Soltóungruñidoyvolvióataparselacabezaconlas mantas. OyólavozdeHarrietteamortiguadadebidoalosgruesoscobertoresque teníasobrelacabeza,peronoporellomenosinequívoca. —Quédeseenlacamasilodesea.Podemoslidiarcontodoestematerial aunqueestéenvueltaenropadecama. Sinmolestarseenocultarsugestocontrariado,volvióadestaparsehastala cintura.LanegaciónnoibaahacerquelamañanaolasnoticiasdeHarriette dejarandeexistir,asíquenoteníasentidopermitirqueelchocolateseenfriara. Seincorporóhastasentarsesobreelcolchónymiróalescritorio,esperando encontrarseconlapilahabitualdeperiódicos.Yefectivamente,ahíestaban,pero tambiénunacestallenadepapelesmáspequeños.Notasdeíndolepersonal. —¿Quéestodoeso? Harriettelaayudóacolocarlasalmohadasparaqueestuvieramáscómoday pusosobresuregazounabandejaqueconteníadoshumeantestazasdechocolate yunplatocontostadasyhuevos.

¿Dos tazas de chocolate? Aquella cesta debía de ser peor de lo que se imaginaba. —Sumadrequierequeleayudeconlasinvitaciones. —¿Qué le ayude en qué? —Bebió un buen sorbo del caliente líquido, esperandoquederritieraelgélidotemorquesehabíainstaladoensusentrañas. Harrietteevitósumirada. —Aresponderlas. Otrosorbomás,acompañadodeunainhalaciónprofundadeaquelbendito aroma. —¿Todoesosoninvitaciones? Harriettesacóungruesofajodelacesta. —Estosonlasinvitaciones.Elrestosonnotasdesusamigaspreguntándole qué planes tiene para estos días. Sabíamos que esto sucedería si terminaba siendotanpopularcomoesperábamos.Lasotrasmuchachassoloquierenoestar cercadeustedoevitarla.Encualquiercaso,deseanconocercadaunodesus movimientos,pensamientosycaballerosalosquehaechadoelojo. Cuandoladoncellaporfinsedecidióamirarla,Georginaviotalsimpatíaen susojosqueleentraronunasganaslocasdevolveraenterrarsebajolassábanas. Definitivamenteaquellaeraunamañanadedostazasdechocolate. —Entoncessupongoserámejorquedejemoslosperiódicosparaelfinal. SecomiólastostadasyloshuevosmientrasHarrietteleíalasinvitaciones. Losbaileseranlomásfácil.Losúnicosquemerecíansupresenciaeranaquellos cuyos anfitriones gozaban de mayor prestigio y mejores conexiones. Las reunionesmenosrelevantes,comocenasyveladaseranunpocomásdifíciles. ¿Eramuyimportantelapersonaquelasorganizaba?¿Quéprobabilidadeshabía dequeacudieranloshombresalosquequeríaencandilar?¿Teníanplanificada algunadistracciónoseimprovisaríaalgúntipodeexhibiciónopartida? Georginanoacudíaanadaquenoestuvieraplanificado. Tardaronunahoraenrevisartodaslasinvitaciones.Despuésdeesonopudo soportar continuar en la cama ni un minuto más, así que se destapó por completo,sebajódelcolchónysepusosuraídabatablancacubiertaconuna multituddemanchasbrillantesantesdesentarsesobreelbancoacolchadoque habíabajosuventana.Sucuadernodebocetosyellápizdescansabanbajouno deloscojines.Sehizoconellosyempezóaesbozarlasprimeraslíneasdel

parquequehabíaalotroladodelacalle. —¿Nosponemosconlascartas? Comosiempre,hizocasoomisodelamuecaquehizoHarriette. ¿Porquégastabalagentetantopapelenella?Entendíaquelemandaran cartas desde Londres hasta Hertfordshire y siempre hacía que Harriette las contestaraconlamayorbrevedadquelacortesíapermitía.Peronoveíarazón algunacuandolamisivaveníadeunascallesmásallá.Simplementerespondíaa susamigasenelsiguienteeventoenqueseencontraran. Harrietteapretóloslabioshastaqueestoscasidesaparieronamedidaque movíalosojossobreelpapel. —LadyJanehadecididoque,comotodavíatienequeescogerquélibrovana leerparaelclub,supróximareunióndelosviernesseráunaespeciederecital. Quiereampliarlalistadeinvitadosyqueseleanalgunospoemas. —¿Qué?—Georginadejócaerelcuadernosobresuregazo.Elimpactola habíadejadosinfuerzaenlosbrazos.Janeseguíaadelanteconsusplanesauna velocidadalarmante.Debíadetenermuchafeenqueelhombremisteriosofuera aasistir. Harriettelamiróconunaemociónmuyparecidaalalástima. —Notienequeir,milady. Perosíteníaquehacerloyambaslosabían. Apoyólafrenteenelfríocristaldelaventana. —Estudiaremosafondounpoemadealguienqueseamuypopular.Esun campoenelquenoquierollamarmucholaatención.Debesersencilloeinsulso yqueelejemplarsealosuficientementepequeñoparaquequepaenmibolsode mano. —Nocreoquehayamuchapoesíadisponibleenlabiblioteca,milady.Sus hermanosnoleenmuchospoemasyladyMirandacreequesuponeunenorme derrochedeimaginación. —Sí,esmuytípicodeella. Harriettedoblóydesdoblólanota. —Estatardepodemospasarporlalibrería. Elvacilantetonodeladoncellaeraequiparablealdeunacostureracuando teníaquedecirleaunclientequehabíatelasuficienteparaagrandarlaprenda unapulgadaodos.Georginapreferíairacualquierotrositioantesqueala

librería.Inclusounpaseoporelmercadodepescadoenlashorasmáscalurosas deldíaleresultabamuchomásapetecible. —Muybien,iremosalalibrería.Peronosquedaremosconelprimerejemplar aceptablequeveamos. —Estoydeacuerdo. Georginavolvióacentrarsuatenciónenelcuadernodebocetosyañadió personasaldibujoqueestabahaciendo,dotándolasdesombrerosengalanados confloresyabrigosvoluminosos.Legustabacontemplaralagentedesdesu ventana,asípodíaestudiarsusrostrossinqueelloslavieran.Solocuandose sentíainvisiblepodíarelajarsedeverdad.Enesahabitaciónpodíafingirque todavíaeracapazdeaspiraraserunadamatanrefinadacomosumadre. Harriettesoltóungruñido. —LadySarahtambiénquierehacerotro. —¿Hacerotroqué?¿Otrorecitaldepoesía?Siestovaaserlomáspopularde latemporadatendremosqueiniciarunanuevamodadeinmediato.—¿Porqué estasjóvenesdamasnoeranfelicestocandoelpianoforteojugandounapartida decartas?¿Aquéveníaesarepentinanecesidaddeexhibirsusdotesconla lecturadramática? —Talvezpodríaorganizarsupropiareunión.Eslamejormanerade… Harriettedejódehablar;loquehizoquealzaraalinstantelavistadesu cuadernodebocetos.Unaspequeñasarrugasaparecieronenlascomisurasdela bocadeladoncellamientrassusojosrecorríanelpapelatodavelocidad. Georginadejócaerelcuadernoyatravesólahabitaciónparamirarporencima delhombrodeHarriette. —¿Quépasa?¿Algovamal? Lafrustraciónhizoquecurvaralosdedosdelospiesmientrasintentabaque laspalabrasquehabíasobreelpapelseconvirtieranenalgomásqueunsinuoso y cambiante camino de letras desordenadas. En un momento creyó leer la palabra«banquete»perotrasunparpadeosetransformóen«piquete».Segundos despuésnoeranadaylamitaddelasletrassimplementedesaparecieron. Harriettedoblólanotayladejóenlacesta. —EsunacartadelaseñoritaClemens.Llegóayer,peronohemostenido tiempodeleerlahastaahora. Georginafruncióelceño.LaviniaClemenseraunaamigadeHertfordshire.

NoeranadararoquelaescribieracuandoestabaenLondres.¿Aquéveníatanta consternaciónentonces?Mientrasintentabahacerseconlacartaletemblóla mano. Era capaz, después de dedicar una cantidad de tiempo y esfuerzo considerables, de distinguir las palabras que aparecían en el papel, aunque escribirsiemprehabíaestadomásalládesucomprensión.Nohabíaformade quepudieraleeraquellacartaporsímisma,peroteníaquesaberquéeraloque habíaprovocadoelsemblanteseverodeHarriette. Ladoncellalesujetólamuñeca,deteniéndolaensuempeñoporasirlacarta. —ElseñorDixonhavueltoaproponerlematrimonio. —¿No le había rechazado dos veces? —Apoyó las manos en la cintura. Laviniaeraunañomayorqueellaysufamiliaestabaunsimplepeldañopor encimadelaaltaburguesíavenidaamenos,perodeniñashabíanjugadojuntasy disfrutabanmutuamentedesuamistad. —Puesestaveznoleharechazadoprecisamente.—Harrietteseñalóunade lasrevistasdelaaltasociedaddelescritorio—.Lehandedicadounaviñeta.Por lovistoelnúmerodecaballerosqueayervisitaronHawthorneHousenoha pasadodesapercibido. AGeorgina le encantaban las viñetas. Y encima era la primera vez que aparecíaenunadeellasylahabíanretratadodeunamaneramuyfavorecedora, lo que era un buen augurio para su plan y su tan cuidadosamente forjada reputación.Sinembargo,sualegríasevioatenuadaporlaideadequesuamiga de la infancia tuviera pensado casarse con un hombre que nunca le había interesado de forma especial. Era cierto que ella y Lavinia Clemens habían llevadovidasseparadasenlosúltimosaños,peroseguíadeseándolelomejor. Una amistad tan antigua como la suya no desaparecía por tener intereses distintos. —¿YporquéhaaceptadoalseñorDixon? Harriettesehizoconlacartalanzandounsuspiroylaextendiósobrelamesa. —Tampocolehaaceptadoexactamente.Surespuestahaidomásenlalínea de«podríaser».TienelaintencióndeveniraLondreseiraverasutía.Siesta visitanolereportanadafructífero,regresaráacasaysecasaráconelseñor Dixon. Georginasemordióellabio.Unsinfíndesensacionessearremolinaronensus entrañasdelmismomodoquelasletraslohabíanhechoinstantesantes.Lavinia

nopodíapermitirseellujodequedarsesoltera.Yaunqueunavidaacomodada conelseñorDixoneramejorquenada,habíaconfiadoenqueselepresentaría otraopciónmásapetitosa. Pero¿Londres?¿EsperaríaLaviniaquelaayudara?Suamigaeralahijadeun caballero.Aunquesuamistadenelcampoeraperfectamenteaceptable,sobre tododesdequenadieapartedesufamiliayunospocoslugareñossabíanque todavía se hablaban, difícilmente se moverían en los mismos círculos de Londres. Harrietteleretiróelpelodelacara. —Nosepreocupe,milady.Todoirábien.Heestadoleyendolosperiódicosy todoestájugandoasufavor. Georginaechóunúltimovistazoalacartadesuamigaantesdeforzaruna sonrisa. —Sí,seguroquetienesrazón,Harriette.Meestoypreocupandopornada. Laviniayyonosreuniremosparatomarunoodostésydespuésellasemarchará paracasarseytodoirácomolaseda. Eramentirayambaslosabían.ALavinianuncalaaceptaríanenLondres.Era casitandefectuosacomoGeorginaynohabíamaneradeocultarlo. Terminarondeleerlasnotasmientrassevestíaparapasareldía.Harriette respondióconunasolalíneaatodasaquellaspersonasqueeranineludiblesycon unpequeñopárrafoalosquevivíanfueradeLondres.Despuésdeunrato,por fin,pudieroncentrarsuatenciónenlascolumnasdesociedaddelosperiódicos. Todosellosla mencionabanytodos decíanqueestaba destinadaaserla sensacióndelatemporada.Unodelosqueteníamenorreputaciónsehizoecode queyahabíarecibidolavisitadelduquedeMarshington.Loque,porsupuesto, eramentira,pueselduquenohabíapisadomásqueelestudiodeGriffith.Peroel hechodequeotraspersonascreyeranquehacíanunaparejaformidableaumentó suconfianza.Porlomenoslosuficientecomoparaenviarsuspreocupacionesal rincónmásoscurodesumente. Conesaideaenlacabeza,saliódisparadadeltocadorhastaponersealladode ladoncella. —Hoyeseldía,Harriette.Lopresiento.

Capítulo8

Capítulo8 A menudo,losmomentosmásimportantesdelavidasoloseidentificana posteriori, pero a veces sucede algo que viene

A menudo,losmomentosmásimportantesdelavidasoloseidentificana posteriori, pero a veces sucede algo que viene anunciando su

trascendenciayterriblesconsecuenciasabomboyplatillo. ComolacartaabiertaqueColinteníaenelescritorio.Estabapordejardeleer sucorrespondencia.¿QuéestaríasucediendoenEscocia?Porque,desdeluego, noeraningunacoincidenciaquehubierarecibidoaquellacartayladesupadre enunespaciotancortodetiempo. AhorasíqueteníaclaroporquéJaimeMcCraehabíadecididoescribirle. SeguroquesabíaqueAlastairFinley,elmejoramigodeJaimeysurivalmás fuerte,ibaaextenderaquellaofertaaColin.Loquenoterminabadeentenderera porquésupadrenolehabíaadvertido,onolehabíapedidoquenoaceptara,o cualquierotracosaquetuvieraalgoqueverconlasimpactantespalabrasque teníadelante. AlastaireraelpropietariodelanavieraGlasgowAtlantic.GlasgowAtlanticy Celestialestabanenfrentadasenunabatallaconstanteporserlamayorcompañía de transporte de Escocia. Una rivalidad que había ocasionado más de una divisiónenlaciudadcuandolosdosamigossesumíanenperíodosdecontienda quehubieranenorgullecidoalosmismísimoshighlanders.Ysieraciertoloque poníaenlacartaqueteníafrenteasí,Alastairhabíaencontradolaformade ganaresaguerradeunavezportodas. Esapartedelacartaerafácildeentender.Eraelrestoloquehabíadejadoa Colinallísentado,inmersoenunestupefactosilencio.Sehabíahechounexperto endescifrarmensajesocultos,endescubrirelverdaderosignificadodetrásde cualquierpropuestadenegocios.Normalmenteconfiabaensuinstinto,peroen

estecasoenconcretopreferíahaberseequivocado. AlastairqueríaqueColinlebuscaseunheredero.YsilasreferenciasaErika, suhijapequeñaqueaúnvivíaencasa,eranalgúnindicio,elhombrequeríaque élmismofueradichoheredero.¿Porquésinohabíadedicadotantaslíneasa recordarlelarelación tanestrechaque habíantenidoambos antesdequeél abandonaraGlasgow? Colinsoltóunresoplido.Habíantenidolamismarelaciónqueunalapayel cascodeunbarco.Erikalohabíaseguidoatodaspartesduranteelúltimoaño quehabíapasadoensuhogar.Deniños,nolehabíaimportadomucho,pero cuandoErikacumpliólosquince,lagenteempezóamurmurar.Tantoquea Colinnolequedómásremedioquepreguntarlealamuchachaquépensabaal respecto. La última vez que la vio había ido a verle a los muelles para despedirlo,sabiendoquelospadresdeambosestaríanfuriososconél.Enese momentofuemásqueevidentequelajoventeníamuchamásconfianzaensu futurojuntosqueél.PorlovistocincoañosnohabíanbastadoparaqueAlastair seolvidaradelaidea. ¿SabíaErikaquesupadrebásicamenteselaestabaofreciendoenbandejade platacomoincentivoparaquevolvieraaEscocia? Sefrotólacaraconlasmanosysepusoapaseardeunladoaotroporel estudio. ¿Presuponía demasiado? ¿Permitía que su desasosiego personal distorsionarasusideassobreelasunto? LacartasolodecíaqueAlastairqueríaunamanoderechaparagestionarsu empresadurantesusúltimosañosdevida.Alguienjoven,peroconexperiencia, deunafamiliarespetableyhabituadoaltransportedemercancías,aEscocia,a lasnavierasyalosnegociosengeneral.ConfiabaenelbuenjuiciodeColinyle daba carta blanca para que contratase al candidato que considerara más adecuado. Desde luego no había muchas personas que cumplieran esos requisitosquenohubierannacidoenelsenodeunafamilianaviera. PoresoestabatanconvencidodequeloqueenrealidadqueríaAlastairera queélmismoocupaseelpuesto. Tomó la carta y la arrojó a una pila de documentos de otras aventuras empresarialescondenadasalfracaso.Llevabacincoañosfueradecasaynofue precisamenteuncapricholoquelellevóaabandonarsuhogar.AlastairyJaime prácticamenteloexpulsarondelaciudad,furiososporsuinterferencia.Sinduda

supadrefueelquemássehizooír,echándoleencaraquesusintentosporsalvar elhonordelafamiliahabíanconseguidoprecisamentelocontrario.Quenadie másvolveríaaveraJaimeMcCraecomounhombredefamilia.Alastairañadió más leña al fuego alegando lo avergonzado que se sentía porque hubieran permitidoqueseunieraalasfilasdeloshombrescuandoeramásqueevidente quetodavíaerauncrío. QueAlastairsiquieraseplantearalaposibilidaddequeColinpudieraregresar y trabajar bajo sus órdenes solo demostraba la mala memoria que tenía el anciano. QueColinloconsiderara,aunquesolofueraduranteunsegundo,demostraba quesupropiamemoriaestabaempezandoafallarle. Necesitatomarunpocodeaire. Suslargaszancadaslehabíanllevadocincocasasmásabajoantesdequese diera cuenta de que había salido a la calle sin abrigo, sombrero o bastón. Cualquiera que le viera se preguntaría por su repentina falta de accesorios adecuados.Entoncesseríalomejorqueevitaralabolsa.Nonecesitabaquenadie con quien estuviera negociando acciones pensara que estaba perdiendo la cabeza.Además,enesemomentotampocoteníalamenteparaconcentrarseen ningúntipodetransacción. Unabrisaligeralodespeinó,colocandounodesusdíscolosrizossobrela frente.Podíaregresar.Afindecuentas,nosehabíaalejadovariasmillas,ni tampocoibaacortarseelpelo.Dehecho,todavíapodíaversucasa. Peronopodíavolver.Silohacía,simplementesequedaríamirandoaquella carta,preguntándosesobrelasrepercusionesdelasdiferentesopcionesquetenía. Untrazoconlaplumapodríacambiarsuvidaparasiempre.Podíaestablecerlas basesparaunaempresaquerivalizaraconlaCompañíadelasIndiasOrientales, suponiendoqueJaimetodavíatuvieralaintencióndedejarleCelestialShipping. Jaime McCrae podía seguir el ejemplo de Alastair y casar a Bronwyn, la hermanapequeñadeColin,conunhombrequetrabajaraconélcodoconcodo sincuestionarsusprácticasempresarialesolaformacomollevabalasfinanzas. Un hombre que no humillara a la familia para demostrar que Jaime se equivocaba. Aunquenocreíaqueasuhermanalegustaramuchoesaperspectiva. Nopodíanegarqueencontrabaciertoatractivoenlaideadevolveracasa,

peroregresarbajoesascondicioneslerevolvíaelestómago. Mejorseríaquedejaradepensarentodoaquello. Habíasalidodecasaconunpropósitoenmente.Elvientolehizoecharen falta el sombrero, pero no valía la pena regresar a por él. Necesitaba una distracción.Veinteminutosmástarde,estabadepieensuclub,escuchandolas estridentesburlasdeunapartidadecartasenlasqueseestabaapostandomucho dinero.Unjuegonomuydiferenteaaquelquelehabíaconducidoalaruptura finalconsuprogenitor. Evidentemente,elclubnoeraladistracciónquebuscaba. ¿Dóndepodíair?Rylandtodavíasufríaunfuertedolordecabezaproducto delmármol.Sussociosnosepreocupabanporsuvidapersonalyporsupuesto quenoquerríanoírhablardenadaqueimpidieraqueleshicieraganarmás dineroenelfuturo.ConocíaamásespíasdelMinisteriodelaGuerra,pero aparte de por el detalle de que la mayoría de ellos en ese momento se encontrabanenFrancia,noleserviríandemuchoamenosquequisierasabotear ensecretolosrecientesplanesdeAlastair. Estabasolo.Yyaqueestarsoloconsigomismoleestabaprovocandodolorde cabeza,necesitabaestarsoloconotraspersonasasualrededor.Personasqueno estuvieranapuntodeperderlafortunadesufamiliaenningunapartidade cartas. Sedirigióalcafémáscercano,temblandounpocoamedidaquelasnubes cubríanelsol.Sitiritabaporqueelairefueramásfrescodelonormal,nole cabíalamenordudadequellevabamuchotiempoviviendoenLondres.Sus amigosescocesessehubieranreídodeélylehabríantiradoallagomáspróximo paramostrarleloqueeraelfríodeverdad,antesdearrastrarleaunataberna. Sialgunodeellosvolvieraahablarle. Fruncióelceño.¿Desdecuándosehabíavueltotansensiblero? Alentrarporlapuertalerecibióelaromaacaféychocolate;unolorqueno podríahaberlehechomásfeliz,salvoañadiéndoleuntoqueaairedelmar. —¡Vaya!Buenastardes,señorMcCrae. ColinsevolvióyvioalordTrentsentadoenunamesadeunrincón.Le devolvióelsaludoy,mirandounsegundohaciaarriba,envióunasilenciosa oraciónalcielo.¿Quéeraloquedecíasiempresumadre?«Confíasiempreen queDiostedaráloquenecesitas,justocuandolonecesites.Siteloproporciona

demasiado pronto, podrías desperdiciarlo.» Aunque no había tenido muchas ocasiones de interactuar con lord Trent, no pudo evitar percatarse de la frecuenciaconlaquelohabíanhechoduranteaquellatemporada.Debíadeserel momentopropicioalosojosdeDios. —¿Legustaríaunirseanosotros?—preguntólordTrent,señalandolasilla queteníafrenteasí. Colintomóasiento,agradecidoporlainvitación.Esperabaquequienfaltaba paracompletarel«nosotros»fueratanagradablecomolordTrent. Eljovenserecostósobrelasilla. —¿Quélehatraídoporaquí? —Unpocodeaire.Semeestabaempezandoanublarlavista.—Nomentía. Antes de abandonar el estudio tenía la vista completamente desenfocada y necesitabadespejarse. LordTrentasintió. —Los números nunca han sido mi punto fuerte. Conseguí terminar mi educacióngraciasalaHistoriaylosdeportes.Soylosuficientementehombre parareconocerlo. UncamarerodejódostazasdecaféenlamesaytomóelpedidodeColinpara unatercera. —Recuerdolomuchoquealardeabasuexcelenciadesusmarcasduranteel últimocurso. LordTrentserioyseinclinóhaciadelanteparaasirelasadelataza. —Griffithtodavíaestálidiandoconladelgadalíneaquehayentreunpadrey unhermano. Unaimagendesupropiahermanacruzóporsumente.¿Habíasidounbuen hermano?¿Alejarsedeelladeverdadlaestabaayudandotantocomoélcreía? Unavozfemeninainterrumpióelcursodesuspensamientosmientrascaptaba porelrabilloderojoelyafamiliarresplandorblanco. —Notelovasacreer,peroJaneinsisteenque…Oh…¿Cómoestáusted, señorMcCrae? ColinalzólavistaparaencontrarseconlosojosdeladyGeorgina.LordTrent sehabíapuestodepieparaayudarasuhermanaasentarseenlasillavacía enfrentedelaotratazadecafé.Intentórectificarsuindecorosocomportamiento levantándosetambién,peroteníaelpieenganchadoalrededordelapatadela

sillaycuandoestabaamitaddecaminolajovenyasehabíasentado. Soltóunsuspiroyvolvióatomarasiento. —Muybien,milady.¿Estádisfrutandodelatemporada? Lajovenlemiróconojosentrecerrados. —Sí,bastante.AunquesolollevoenLondresunosdías. ¿Quépodíaresponderaeso?Porsuerteelcamareroregresóconelcafé, dándolealgoquehacerapartedequedarsemirandoaladyGeorgina,deseando quefueramásdulce,amableyestuvieraunosdocepuestosmásabajoenla escalasocial. Lo que implicaba que lo único que le gustaba de lady Georgina era su inconmensurablebelleza. Algoqueleconvertíaenuncanalladeprimera. Tomóunbuensorbodecaféehizounamuecadedoloralquemarselalengua. —¿QuédecíassobreladyJane?—LordTrenttambiénbebiódesutazacon unaligerasonrisaenloslabios,peronosuposisedebíaalbuenhumoren generaloporquesehabíadadocuentadelsorboexcesivamenteentusiastaque habíadadoColin. LadyGeorginaesbozóunasonrisaasuhermano. —Sí.MehadichoquehanvistoalordHowardvisitandoaladySarahno hacemásdemediahoray,sinomeequivoco,lanotéunpococelosa. LordTrentpusocaradeconfundido.Sindudasepreguntaríaporquéibaa importarlequeuncaballerovisitaraaunadamaquenofueraningunadesus hermanas. ElcerebrodeColin,sinembargo,sepusoenmarchacomolamáquinade vaporexperimentalquehabíavistoenLeedselañoanterior.SilordHoward habíavisitadoaunajovendamarespetableeraporqueestababuscandoesposa. Loquesignificabaqueestabaplanteándosesentarcabezaytambiénunaseñal inequívocadequeestabadispuestoaprestarmásatenciónaalgunasdesus propiedades.Aquellopodíaimplicaralgunasobrasymejorasenelaserraderode Norfolk.Yteniendoencuentalocercaqueestabade Con un movimiento de cabeza, obligó a su mente a que se dejara de especulaciones y se centrara en las personas que había en la mesa con él. Necesitaba que su vida girara en torno a algo más que transacciones empresarialesyesosolopodíaconseguirlodejandolosnegociosaunlado.

LadyGeorginamiróasuhermanoconelceñofruncido. —Sinceramente,Trent,lordHowardesunvizconde.Difícilmentedejaríaque llamaraamipuerta. Colincasiseatragantaconelcafé.¿DeverdadlordTrenthabíasugeridoque suhermanaqueríarecibirlasatencionesdelordHoward?Sonriódeorejaa oreja.Inclusoélsabíaquelasaspiracionesdelajovenestabanmuyporencima deaquello. Sinembargo,nopudoresistirlatentacióndeexasperarlaunpoco. —Yolavisité. Dosparesdeojosverdesvolaronensudirección.Unpar,riéndosedesu aparentedesfachatez;elotro,amenazandoconclavarleunacucharillaentreceja yceja. Tomóotrosorbodecafé,másparadisimularqueporcualquierotrarazón. Estabademasiadoocupadointentandonosoltarunacarcajadaparapensarenla cantidaddelíquidoquedebíatomar. —Ynoposeoningúntítulonobiliario—terminó. —Sí—replicóladyGeorginaconlosojostanentornadosqueapenasparecían dosrendijas—.TenemosquedecirleaGibsonqueseamásexigente. LasesquinasdelosojosdeTrentsearrugaronalinstante,ofreciendoaColin la sensación de seguridad que necesitaba para continuar con ese toque de provocaciónensuspalabras.Queestuvieransentadosenunrincónyelruido generalquehabíaenelcafé,ofrecíanabsolutaprivacidadalaconversacióny, despuésdelamañanaquehabíatenido,necesitabaesapizcadefrivolidad.Abrió losojos,esperandoparecerofendido. —¿Me negaría la entrada después de permitirme hacerle una visita? Una visitaque,simepermiteañadir,durócercadeunahora. LordTrentapretóloslabios,peronoevitóqueescaparadesugargantaun sonidoparecidoalarisa.Eraplenamenteconscientedequelamayorpartedel tiempoqueColinpasóensucasafueparavelarporelbienestardeRyland.Lo quelady Georgina supiera o no acerca de esa tarde era una incógnita. Tras enterarsedequeelduquedeMarshingtonestabaensucasa,alegósentirseun pocomareadaysefueasudormitorio,nosinantespedirleasumadrequela avisaransiRylandsedespertaba. LadyGeorginacolocólasmanossobresuregazoysesentóunpocomás

erguida.Susemblanteparecíacontrito. —Metemo,señor,quecualquiervisitaquevolvieraahaceranuestrosalón seríaunapérdidadetiempoporsuparte.Contodalaamabilidaddelmundo, deboanimarleaconcentrarsusesfuerzosencualquierotrolado. Colinsemordiólamejillapararefrenarunasonrisa. —Muybellaspalabras,aunquecreoqueseestáhaciendounflacofavor. —Leaseguroqueséperfectamenteloquevalgo. —Precisamenteporeso.Elmerohechodequemepermitalaentradaasu salónhacequemiestimasubaalosojosdemuchos. LordTrentnosemolestóenocultarsufascinación.Miróalternativamentea ColinyaladyGeorgina. Todapretensióndecortesíadesapareciódelrostrodelajoven. —Leruegoquemeindiquequéestimaeslaquedesea.Hablarébiendeusted todoloquequierasiconesoconsigoapartarlocuantoantesdemilado. —No busco una estima en particular, solo que me tengan en buena consideración. Aunque que me vean con usted en un café seguro que está ayudandomuchomásqueunasimplevisitaporlatarde.—Hizounesfuerzo considerableporpermanecertranquilo,oporlomenosaparentarlo. LadyGeorginaseinclinóhaciadelante. —Peronohemosquedadoconustedaquíapropósito. Colintambiénseinclinó,preguntándosesiestaríandandolasensaciónde mantenerunaconversacióníntimaconsuhermanodecarabina.Puedequelo siguientequehicierafueraunareflexiónenvozaltaalrespecto. —Sí,peroellosnolosaben. LadyGeorginasepusocompletamenterígida. —Trent,nosvamos. LordTrentesbozóunaenormesonrisa. —¿Ahora?Perosiestoseestáponiendodelomásinteresante. —No.—Cuandolajovensepusodepie,tantosuhermanocomoélhicieron lomismo. —Muy bien. —Lord Trent se volvió hacia él—. Señor McCrae, somos miembrosdelmismoclub,¿verdad? Colin asintió con cierto temor. ¿Había llevado demasiado lejos aquel intercambio de palabras con lady Georgina? Sabía que había rozado

peligrosamentevarioslímitesdeldecoro. —Tenemosquequedarparajugarunapartidadebillarenbreve.Tengola impresión de que podríamos llevarnos de maravilla. —El hermano de lady Georginaleofreciólamanoconunasonrisa. Ladama,sinembargo,soltóungruñido. —Hermanos.Noservísparanada. Colinledevolviólasonrisamientrasestrechabalamanodelhombremás joven. —¿Leparecebienpasadomañanaporlatarde? —Espléndido. —Lord Trent ofreció el brazo a su hermana—. Vamos Georgina,tienesunacitaalasdosenpuntoparaafilartelasgarras. Lasonrisaqueesbozómientrasobservabaaloshermanosmarcharsefuesin dudamuchomásampliadeloquedebería,aunquenopudoevitarlo.Nosehabía divertidotantodesdehacíamuchotiempo. TalvezsusfrecuentesencuentrosconladyGeorginanofuerantanmalos despuésdetodo.

Capítulo9

Capítulo9 L agenteestáempezandoamirar, milady .—Eltonotranquiloyservilde

L agenteestáempezandoamirar,milady.—Eltonotranquiloyservilde

HarriettehizoqueGeorginafueramásconscientededondeestabanque

laspropiaspalabras.Harriettesolocumplíasupapeldedoncellaideal cuandoestabanenpúblico. Lacalleestabaabarrotada.Unrápidovistazoasualrededorrevelóquelos viandantescomenzabanadarsecuentadequeestabaparadadepie,frenteauna librería,sinentrarenella.¿Seríaposiblequefuerancapacesdeadivinarporqué? Alaizquierdadelescaparatellenodecoloridascubiertasdecueroygrandes librosantiguoshabíaunaresplandecientejoyeríaenlaquesesentiríamuchomás cómoda. De pronto sintió la necesidad de comprar alguna baratija. ¿Un regalo de cumpleaños?¿Unnuevobroche?¿Unmíseroalfiler? —¿Quéteparecesimecomprounprendedor?Creoquepodríaanimarun

pocomásesosdosvestidosdenochequeadquirimos.

Harrietteenarcóambascejasalverlaretrocedermediopasoyleapretóel

hombro.

—Nohasalidodesucasaparacomprarningunafruslería.Hemosvenidoa

porunlibro.

Sí,aquelloeracierto.Habíaestadoposponiendoesamisiónasabiendasde

queelesfuerzolapondríadeunhumordemildemonios.Elúltimoencuentro

conelseñorMcCraelahabíadejadodeuntalantepésimo,asíqueencuanto

Trentladejóenlapuertadesuvivienda,habíaarrastradoaladoncellafuerade

casaparasalirdecompras.Quedabapocotiempoparaquepudieraelegiruna

lecturaadecuadaynohabíarazónalgunaparaecharaperderdosdíasdeesa

semana. —Puede hacerlo, milady. Solo tiene que seguir al pie de la letra lo que hablamos.Entramos,vamosalaseccióndepoesía,seleccionamoselejemplar másfinoqueencontremos.Fingimosexaminarlounpocomásencasodeque alguiennosestémirando,locompramosynosvamos.—Harrietteleapretóla mano—.Nonosllevarámásdeveinteminutos. —Buenastardes. Georginasesobresaltóanteeltranquilosaludo,sinpasarporaltolapregunta implícitaqueconllevaba.¿Porquéteníaquehacerundíatanbueno?Yapodía haberllovidoesatarde,oalmenosamenazarconhacerlo,asínohabríatanta genteenlacalle.SonrióaladySarahyasumadre. —Buenastardes.Quédíamásestupendo,¿verdad?Mehasidoimposible desaprovecharloyhemossalidoahaceralgunascompras.Deberíahabertomado ladireccióndelparqueenvezdeaventurarmeporlacalleBond. LadySarahalzóambascejasantesdemiraralcielo.Segundosdespués,una sonrisaborrabasugestodecuriosidad. —Sí,haceundíamagnífico.—SevolvióhaciaGeorgina—.Solotenemos quehacerunaparadamás.Cuandoterminemospodemosiratomarunhelado.El tiempolojustifica. —Mepareceperfecto.—Leparecíadetodomenosperfecto.Noobstante,si comerseuntrozodehieloayudabaaqueladySarahsecreyeraesapatrañasobre elbuentiempo,aceptaríaencantadalainvitación—.¿Quedamosenencontrarnos enGunter’sdentrodeunahora? LaaceptacióndeSarahpusofinalaconversaciónyladejódenuevofrentea unalibreríasinunarazónaparente. PorelrabillodelojoapenaspercibiólasonrisadeHarriette. —Niunapalabra—dijoentredientesmientrasentrabaenlalibreríaantesde quealguienvolvieraaverlayterminaraaceptandounainvitaciónparaasistira unacarreradecaballos. El brusco cambio de iluminación la hizo parpadear a medida que se adentrabanenlatienda.¿Dóndeestabalaseccióndepoesía? —Alaizquierda—indicóHarrietteenunsusurrobajo. Georginasedirigióenesadirección. Sobreunestantequehabíaalaalturadelosojos,viounlibrocontapasde

cueroazulyletrasdoradas.Sehizoconélyanunció:

—Este.¿Nossirveeste? Ladoncellalediolavueltaparaleerlaportada. —Espoesía,milady,peronotengoniideadesiesbuenaono. Georginaabrióellibroypasóvariaspáginas,mirandolaspalabrasimpresas enellas. —Alguien creyó que este autor era lo suficientemente bueno como para publicarunlibroenterodesupoesía.Seguroqueencontramosalgúnpoema decente. Harrietteseencogiódehombros,peroellaapretóellibrocontrasupecho. —Estéservirá.Vámonos. —Pero¿quépasaconloquehabíamoshablado?—preguntóHarrietteconlos ojosmuyabiertosymirandoasualrededor. —Nadienosestáprestandolamásmínimaatención.—Oporlomenoseso esperaba.Teníamiedodealzarlavista,llamarlaatencióndealguienyverse envueltaenunadiscusiónsobrelanovelagóticadelmomentooalgosimilar—. Hemosencontradounlibro.Nosvamos. —Comoquiera. Georginapagósucomprayesperóaqueeldependienteseloenvolviera.El oloralibroquelerodeaba,acuero,papelytinta…todosellosleresultabanlo suficientementeextrañosdeporsí,perocombinadoslaponíandemalhumory hacíanquesesintieraunpocomareada. Trasunossegundos,dejóaHarrietteesperandoaqueledieranellibroysalió disparadaalacalle.Estabaclaroqueibaatenerquehaceralgoconesenuevo interésdeJaneporlapoesía.Senegabaapasarporlomismocadasemana.

La mayor parte de la inquietud de Colin se había calmado

La mayor parte de la inquietud de Colin se había calmado después de su interludioconladyGeorginaylordTrent,perolaestúpidaconversaciónquese estabadesarrollandoenunrincóndelsalóndeladyBucktonfuesuficientepara volveraponerapruebasupaciencia.Aquellaeraunaveladadenaipesysin sabermuybiencómo,sehabíavistoatrapadoenunaconversacióncondos hombresqueestabanaterrorizadosydeseososalmismotiempodecomplacera labulliciosaélitedeLondresquehabíaenlasdistintasestancias.

—¿Le han pedido participar en el proyecto Cornwall de Leatham? — preguntósirRobertVerney,intentando,sinlograrlo,parecerlomásrelajado posible. Colin negó con la cabeza, tanto en respuesta a la pregunta como por la incredulidadantelaactituddelotrohombre.LagentecomosirRobertpodía moversesinningúnproblemaenuncírculosocialmásbajoyserlapersonamás importante de la reunión. Hacerse notar en exceso nunca había ido con sus propósitos,todolo contrario,seencontraba perfectamentecómodosiendo el hombremásintrascendentedelasala. Lamayorpartedeltiempo. ElseñorCraven,eltercerhombredeeselamentabletríodelrincón,seechóa reírantelapreguntadesirRobert. —McCraenoparticiparíaniaunquelepagarasporello.Todossabemoslo quepiensasobrehacernegociosconLeatham. Colin echó un vistazo a su alrededor para eludir la mirada de sus acompañantes. Leatham seguía usando esclavos en sus minas del norte. Y aunquenoerataningenuocomoparapensarquehabíaeludidoporcompletoesa práctica,síquehacíatodoloquepodíaparaevitaraventurasempresarialesque utilizasenmanodeobrasometidaaesclavitud. —Esteañoheobtenidounabuenasumapormiinversiónenlasminasde Leatham—anuncióelseñorCraven. Cómono.Sepusoenfermo.Porsuerteaquellaeraunadelaspocascosasen lasquesupadreyélestabandeacuerdo.Apesardelasmuchasdiscusionesque habíanmantenidosobrecómollevarlanaviera,decidierondesdeelprincipiono transportaresclavos. —YotambiénheganadounacantidadconsiderableconCelestialShipping— dijo él, no queriendo desaprovechar la oportunidad que le brindaba aquella conversación. Le gustaba el señor Craven, al menos cuando no estaban en acontecimientossocialesdeesaíndole.Talvezpudieraconvencerleparaque dejaradeinvertirenLeatham. Perocualquiercosaquetuvierapensadodecirselequedóatascadaenla garganta en cuanto volvió a distraerse por el llamativo brillo de una indumentariatotalmenteblanca.¿Porquésiempreseleibalavistahaciaella? Deberíapasarmásdesapercibida,perdidaenesemardecoloresyadornos.

Suscavilacionessedesvanecieronencuantolapersonificacióndelnarcisismo avanzódirectamentehaciaél.Ynohabíanadaquepudierahaceralrespecto. Aunqueseríaentretenidocontemplarcómoreaccionaría.¿Quéharíalagranlady Georginasisuobjetivosimplementeseiba? Loquelellevabaaotrapregunta,¿porquéseríaélsuobjetivo?Despuésdel intercambiodepalabrasquemantuvieronenelcaféloúnicoqueesperabaporsu parteeraquelerehuyera. Sir Robert y el señor Craven seguían discutiendo sobre sus lucrativas inversiones,peroaquellaconversaciónnolemotivabalosuficientecomopara apartarlamiradadeladamaqueseaproximabahaciaél,apesardequenole faltabanganas.Atravesabalamultitudcualrayodeluz.Apenashabíanpasado unosdíasdesdesupresentaciónenelbailededisfracesyyalallamaban«el ángeldelatemporada»,confundiendosuaficiónavestirsedelcolordelapureza conqueposeyeraunadulzurareal. AColinleparecíauntémpanodehieloyestaríamásquefelizsieludíael riesgodemorirporcongelaciónduranteelrestodetemporada. AlmenostraíadetrásdeellaaladyMiranda.Porlovisto,loúnicoquetenían encomúnlasdoshermanaseraserhijasdelmismopadreymadre.Esperabaque asífueraporelbiendeRyland. —Sientomucholainterrupción—sedisculpóladyGeorginaconunasonrisa tontaenloslabios,comosideverdadquisierahablarconélylosdoscaballeros conlosqueseencontraba—,peromihermanahainsistidoenveniraquí.— Sonrióasusdosacompañantesantesdedirigirlaperfectamentecuidadacurva desuslabiosensudirección—.SeñorMcCraeesustedaquienquiereconocer. LadyMiranda,elseñorColinMcCrae.Creoquealosotrosdoscaballerosyalos conoces. LadyMirandaabriólosojos. Colin reprimió una sonrisa. Seguro que solo conocía a los «otros dos caballeros»devista.Aunqueposeíanunmayorrangoenlaescalasocialqueél, eraninclusomenospopularesquesupersonaysololosinvitabanpararedondear elnúmerodeinvitadosollenarlasfilasdeloshombresmenoselegibles. Supopularidad,omásbienlafaltadeella,podríanteneralgoqueverconsu insistenciaporquedarseenlosrinconesdelossalones. —¿Cómoestá,ladyMiranda?—Colinsemordiólamejillaparanoecharsea

reír—.LesestabahablandoalseñorCravenyasirRobertdeunanavieradela quesoyinversor.Metemoqueesunaconversaciónmuyárida. LadyGeorginalemiróconelgestotorcido,molestasindudaporquehubiera sorteadosuplandeavergonzarasuhermana.LadyMiranda,porelcontrario,le sonrió,agradecidaporhaberacudidoensuayuda. Lehubieragustadoqueelúnicoyhonorablemotivoporelquedijoaquello hubierasidosalvaraladyMirandadeunapotencialsituaciónincómoda,peroel honordeladamasolohabíaocupadoundistantesegundoplanoensumente. No, si era honesto consigo mismo, su propósito principal había sido el de meterse en la piel de la hermana pequeña de la susodicha dama. Tratar de derribarlacorazacuidadosamenteconstruidadelajoveneraunentretenimiento demasiadojugosocomoparapasarloporalto. Era cierto que sus acciones hacia lady Georgina distaban mucho de ser caritativas, pero ¿acaso se merecía ella su caridad? Prefería reservarla para personas que se encontraban en circunstancias realmente adversas, no para señoritasconsentidasquenoobteníanlaparejadebailequequerían. GuiñóunojoaladyMiranda,irritandoaúnmásasuhermana. LadyMirandasonrióydijo:

—Metemoquenosénadadenavieras.—Enesemomentodebióderecordar deotrasveladaslosnombresdesusacompañantesporquesevolvióhaciaellos conunaconfiadasonrisaenloslabios—.SeñorCraven,¿cómoestásuhermana? ¿Secasóelañopasado? Elhombre,queseestabaquedandocalvo,sonriódeorejaaoreja. —Sí,efectivamente.Estámuybien.Recibonoticiassuyasdevezencuando. —Trasunbrevísimoeincómodosilencio,elseñorCravensevolvióhaciasu compañeroyañadió—:SirRobert,¿leapetecejugarunapartida?Creoqueestán apuntodeempezarunaenlabiblioteca. Colin contuvo un suspiro mientras los observaba partir. Debían de estar acostumbradosaquenoleshiciesencasoenesetipodereunionessialguiende unaposiciónsocialsuperiorlosintimidabacontantafacilidad,sobretodolas mujeres. Detodosmodos,¿porquéacudíanaesetipodeeventossinopodíansacarel máximoprovechodelasoportunidadesqueselespresentaban? Tampoco era que ninguna de aquellas damas ofrecieran muchas

oportunidades.Lamayoríadeellasnoeranpotencialescompañerasdeunaunión matrimonial,peroaquellaeraunadelascosasqueunoteníaquesoportarpara alcanzareléxito. YColinnecesitabateneréxito.Eléxitotraíadineroyeldineroteofrecíala posibilidaddeayudaralosdemásylabrarunfuturoseguroparasufamilia.La mayoríadelasvecesesobastaba. Sonrióaambashermanas. —Supongo que eso me deja al cargo del entretenimiento de dos mujeres encantadoras.¿Lesapetecealgúnrefresco?¿Oprefierensentarse? —No,gracias.—LaelegantefachadadeladyGeorginavolvíaaestarensu lugar.Casisonabacortés—.Hevistoaalguienconquiendebohablar.Sime disculpa. Cuandolaviovolverseydirigirsehacialapuerta,estuvoapuntodeecharsea reír. Debía de tener la capacidad de ver a través de las paredes si había encontradoaalguienconquienteníaquehablarenotrahabitación. Surisacontenidasetransformóenunasonrisademasiadoampliacuandose dirigióaladyMiranda. —¿Ustedtambiénnecesitahablarconesapersona? Ellaledevolviólasonrisa. —Creoqueestoybiendondeestoy,gracias. Colincasiasintió,satisfechoporesarespuesta. —Mealegraconocerlaporfin. —¿Porfin,señorMcCrae? Secolocódelantedelrincón,obligándolaadarlaespaldaabuenapartedela estanciayalosnumerososinvitadosquesindudaencontraríamásinteresantes queél.Puedequenovolvieraateneroportunidaddehablarconella,ysiRyland estabacometiendounerror,preferíasaberloahoraquedespuésdelaboda. Noeraquepudierahacerlecambiardeopinión.Supoderdepersuasiónnoera tanbueno. —Heoídohablardeusted. —Esperoquesolocosasbuenas.—Noteníaunasonrisatanperfectacomo ladyGeorgina,peroexudabaunairedeautenticidadquelaDuquesadeHielo nuncatendría. —Porsupuesto.

—Mmm…—Elescepticismoatravesósurostro,peronoledesafió—.¿Ha jugadoyaalgunapartidadewhistestanoche? —Esunapena,perono.Metemoqueheestadohablandodenegociosdesde quehellegado.¿Quierequebusquemosunamesaynossentemos?—Sedispuso aofrecerleelbrazo,peroentoncesviounasombraquesecerniósobrelapared quehabíaasulado.SevolvióparaencontrarseconRylandacercándoseaellos, cruzando la habitación con su sigilo habitual. ¿Qué estaba haciendo allí? Y luciendo,nadamásynadamenos,queunsoberbiomoratónenunojo.Colin tomónotamentaldenoenfrentarsenuncaalordTrent. LadyMirandayRylandintercambiaronunascuantasfrasesamododesaludo; ellaconunaveladahostilidadyélconsutípicayaburridaausteridadconelfin demolestarlaaúnmás. Siambosconseguíanllegaralaltarseríaunauténticomilagro. Sinprevioaviso,ladyMirandavolvióameteraColinenlaconversación. —Señor McCrae, ¿puedo presentarle a su excelencia, el duque de Marshington?Suexcelencia,lepresentoalseñorMcCrae. Rylandinclinólacabeza. —Unplacer,señor. EraevidentequenadiehabíatenidoabiencontaraladyMirandaquehabía sidoélelquehabíaacompañadoaRylandasucasaelotrodía.Ydadoque Rylandnolaestabacorrigiendo,éltampocoloharía.Noqueríaobstaculizar cualquierplanquesuamigotuviera. —Elplaceresmío,excelencia. Despuésdehacerunareverencia,unanubeblancaseunióalaconversación. ladyGeorgina.¿Cómonoibaairalacazadelsolteromáscodiciadodellugar? Yencimaestabatanabsortaensusmaquinacionesquenosediocuentadela tensiónexistenteentredichosolteroysupropiahermana. Quévergüenza. —Queridahermana,mehaparecidoquenecesitabasquealguienterescatase. Es imposible que puedas jugar tú sola a las cartas con estos dos elegantes caballeros. Colinsoltóungruñido,perosusotrostresinterlocutoresnolehicieronningún caso.Ibaatenerquejugaralascartasconunpardetortolitosqueechaban chispasylabrujablancaquequeríasepararlosparaobtenersunefastopropósito.

Resignadoaloinevitable,reclamóaladyMirandacomoparejadepartida.

Podíahabersesentadoconlajovenintrigante,perosenegabaaayudarlaaganar

nada.

nada.

Lasituacióndeberíahabersidoperfecta.Lamesadenaipesestabadispuestaen un lateral del salón, lejos de la mayor parte de las risas estridentes y los murmullos descontentos de las otras mesas. Georgina daba la espalda a la mayoríadelosasistentes,quedebíandeverlacomounfarodeluzenmediodel caos.EstabasentadafrentealduquedeMarshington,participandoenunapartida decartasque,sisejugabaconcuidado,podíadurarcasiunahora. Sí,deberíahabersidoperfecto. SiMirandanoestuvieraarruinándolotodo.Suhurañoceñoindicabaqueibaa conseguirquelapartidaterminarasiendocualquiercosamenosagradable. Cuando el duque se colocó en la silla frente a ella, relajó su semblante, esbozandounagratamediosonrisa,ybajóligeramentelaspestañasparapoder observarasuobjetivoasuantojosinquenadiemássedieracuenta.Donde quieraquesehubieraescondidolosúltimosnueveaños,estabaclaroquehabía sabidocuidardesímismo.Susorprendenteregresolehabíaconvertidoenla comidilladellugar.Eraatractivo,misterioso,poderoso… Cuandocontrajeramatrimonio,nadieosaríaenfadarasuesposa. Eraelcandidatoperfectoparaloquenecesitaba.Conhermanairritanteosin ella,teníaquesacarelmáximoprovechodeaquellaoportunidad. ElseñorMcCraerepartiólascartasconmanofirmeyconunaligerasonrisa enloslabios.Quéhombremásodioso.¿Porquésiempreteníalasensaciónde queseestabariendodeella?Comosiconocieraalgúntipodebromasecretade laqueellafueralaprotagonista. Jugaron las dos primeras manos sumidos en un absoluto silencio, roto únicamenteporalgunaqueotrarisotadadealgunamesacercanaoeltintineode los vasos de cristal cuando los camareros pasaban cerca. Georgina estuvo pensando en varios temas de conversación, pero terminó descartándolos. La eleccióndeuntemaadecuadopodíaserlaclaveparaobtenerunbuenpartido. Mirandacomenzólasiguienteronda. —Estábuscandoalgo,¿verdad?—preguntóelduque,golpeandolamesacon

suscartas. —¿Cómodice?—Suhermanaseenderezóenlasilla,indignada. Georginamiróasualrededorparaversielestallidodesuhermanahabía llamadolaatencióndeotrasmesas.Laatencióndelduque,desdeluego,estaba centradaenlahermanaHawthornemayor,quenoeraprecisamenteloqueella quería.Queríaasuhermana.Avecesinclusolegustaba.Perosilanegativade Mirandaacasarsehabíademostradoalgo,eraquenonecesitabalaprotección socialqueleconferiríaunmatrimoniopoderoso. —Excelencia,sesuponequenodebehablarsobrelascartas.—Leofreciósu mejorsonrisa;laquehabíapracticadodurantehorasyhorasfrentealespejo.La que conseguía que innumerables hombres se pelearan entre sí por ser los primerosenllegaralamesadelrefrigerioantelameramencióndequeteníased. Laqueahoranolesirvióparaabsolutamentenada. —Losiento—sedisculpóelduquemientraselseñorMcCraedejabaunasota enelmontón.Enseguida,elduquesacóunas. Comoelduquehabíaganadoesamano,Georginarecogiólascartasylas añadióalapiladelasbazasquehabíanganado.NiélniMirandaparecieron darse cuenta del gesto. Ambos estaban hablando del juego como si fuera cuestióndevidaomuerte. —Comosigaasívaaromperesacarta—dijounavozbajaensuoído. Georginasoltólascartasdeinmediatoymiródirectamentealosojosazul clarodelseñorMcCrae. —Porsupuestoquenovoyahacertalcosa. Seestremecióporloridículodesuspalabras.Lasarrugasydoblecesdesus cartasdabanbuenacuentadelrudotratamientoquelesestabadando. —¿Acasoeljuegonoseestádesarrollandocomoquería?—ElseñorMcCrae miróhacialamesa,dondeelduqueyMirandaestabanmanteniendounaextraña conversaciónsobrecómosedebíajugaralascartas.Mirandadeberíahabersido máslista.Unadamanuncadiscutíalaestrategiadeunhombre,ymuchomenos enpúblico. SevolvióhaciaelseñorMcCrae. —Notengoniideadequeloquemeestáhablando.Miparejayyolesvamos ganandodosauno. Emitióunarisaprofundaybajaqueparecióatravesarla,erizándoleelvello

queteníaenlaporcióndepieldescubiertaentrelosguantesylamanga. —¿Me permite darle un consejo? Tiene que aprender a analizar el juego completo,nosololascartasquetienedelante. Tuvoelincómodopresentimientodequeseestabarefiriendoalgomásqueel whist.¿Sabríaalgosobreella?Eraimposiblequeestuvieraaltantodesusecreto, pero era un hombre que parecía estar en todas partes, con una tremenda confianzaensímismoqueleabríalaspuertasdondequieraquefuera,apesarde subajaposiciónsocial.¿Habríaconseguidotodoaquelloabasedechantajes? Talvezestabaintentandoencontraralgoparapodermanipularla,opeoraún, paramanipularaGriffith. Seletensaronlosmúsculosdelcuelloydelaespalda,tirandodesushombros en una posición dolorosamente rígida. Aquello explicaría por qué siempre parecíaestarriéndosedeella.Sisabíalo… El duque dejó una carta sobre la mesa. Una elección bastante insensata, teniendoencuentalascartasquehabíanjugadoenlaúltimamano. Haciendocasoomisodelatensióndeloshombros,oalmenosdisimulándola lomejorque pudo,sonrióasuparejade juego.Ledaba igualloduro que pareciera el señor McCrae; no iba a encontrar nada. Harriette y ella habían tenidomuchocuidado. —Excelencia,nohasidounabuenaelección,perohaestadotantotiempo alejadodelasreunionescivilizadasquenoselotendréencuenta. Mirandasequedóunbuenratocontemplandosuscartasantesdecolocarel reysobrelareinadelduque. Sesintiócompletamentefrustrada.¿Esquesuhermananosabíanadadelos hombres?¿Teníandoshermanosytodavíanosehabíaenteradoquelosvarones semostrabanmuchomásamablescuandolesdejabasganar?Seguroqueasu hermanaleparecíaperfectoalejaracadapretendientequeintentabacortejarla, peronoeralaúnicaHawthornequequeríacontraermatrimonioeseaño. Teníaquerectificarelerrordesuhermanacuantoantes. —Miranda, es una grosería por tu parte aprovecharte del descuido de su excelenciadeesaforma. Suhermanaenarcólascejassinapartarlavistadelduqueymirándoledeuna maneradesconcertante.Ibaatenerquemantenerunaconversaciónmuyseria consumadre.Mirandaestabaperdiendoeleganciacuantomásseacercabaala

soltería. ElseñorMcCraetosió,aunquemásbiensonóaunbarboteo,yrecogiólas cartasdelamanoganadora.Despuéslamirómientrasjuntabalapequeñapilade cartas. —Lesientamuybienelverde. Estabachiflado. —Debería contemplar la posibilidad de comprarse unos anteojos. Voy de blanco. —Ah,sí,perolosceloshandadounnuevotonoasutez. Latotaldesfachatezdeesehombrelallevóallímite. —¿Yporquéibaaestarcelosa? —Porquehaperdido. Georginamiróhacialamesa.Cadaparejateníaunpardemontonesdecartas asufavor. —Porahoraparecequevamosempatados. —Entoncesnoestáustedprestandolaatencióndebida. Perosíqueloestaba.Estabaprestandodemasiadaatención…soloqueno quería reconocerlo. Era evidente, incluso para cualquiera que tuviera dos neuronas, que el duque, solo Dios sabía por qué, estaba concentrando en Miranda. Yqueaellanoleestabadedicandoniunsolopensamiento. Era el segundo hombre con el que su hermana le había echado a perder cualquieroportunidadquetuviera,inclusoaunquenolohicieraadrede.Oyósu propiavoztensa,cargadadelágrimassinderramar,mientrasintentabaqueel juegosiguieraadelante.Estabanatrapadosenaquellamesahastaqueterminaran lapartida. —Queridahermana,tetoca. —¿Ysinoquiero?—susurróMiranda. —¿Aquéterefieresconesodequenoquieres?Hasganadolamanoanterior conelrey,Miranda.¿Quiéncreíasqueibaasaliracontinuación? Sintiólaurgentenecesidaddearrojarlascartassobrelamesaylevantarse, peroconesosoloconseguiríamontarunaescena.Necesitabaserlaprotagonista delmatrimoniodelatemporada,nodelescándalodelaño. Bueno,elescándalodelasemana.Dejarunapartidaamediasnoobtendría

másqueunpardedíasdechismes.Suponiendoquealguiensedieracuenta. Mirandadejócaerlareinadecorazonessobrelamesa. Aquellaeralapartidamásextrañaquehabíajugadoensuvida.¿Estabasu hermanaintentandocoquetearconunacarta?Todosactuabancomosilabaraja escondieraalgunaespeciedesimbología.Decidiósacarelcuatro. Muybien,silaúnicamaneradeganarseelcorazóndelduqueerahaciéndolo confilosofía,leseguiríaeljuego. Encuantopensaraenalgoquedecir. ElduquecolocóelreysobrelareinadeMirandaconsumatranquilidad. ¿Tambiéncoqueteabaelduque?¿Deverdadestabadisfrutandosuhermana conesejuegotanabsurdo? LasmejillasdeMirandasetiñeronderojo;untonoqueconservómientras continuaronjugandoensilencioesamano. —Metemoquetendránquedisculparme—dijodeprontoelduquesindejar demirarasuhermana.Ysindarningunaexplicaciónmás,selevantódelamesa. Georginaqueríaponerseallorarahímismo.Mirandahabíatenidotresaños —¡tresaños!—paraencontrarunbuenpartido.¿Esquesolopodíateneréxito durantesuprimerayúnicaoportunidad?Porqueerasuúnicaoportunidad.Solo habíapasadounasemanadesdequehabíaempezadolatemporadayyaestaba agotada de tener que ocultar su deficiencia. No sería capaz de hacerlo una segundatemporada. MientraselduquesealejabavioentraralcondedeAshcombe. —Milord.—Sepusodepieconcalculadagracia.Otrahabilidadquehabía pasadohorasperfeccionandoyconlaquelogróllamarlaatencióndelcondede inmediato—.Parecequenoshemosquedadosinunjugador.¿Leapeteceunirse alapartida? —Porsupuesto.DetestaríanoacudirenayudadelasdamasHawthorne.—El condeocupóelasientodelduque. Mirandalamiróconmalacara,peroaellanoleimportó.Noteníalaculpade que el hombre hubiera dejado de cortejar a su hermana durante su primera temporada.Noeraelmejorpartidodelpaís,perosípopular,ricoypoderoso.Si elduquenohabíadadolatalla,lordAshcombeloharía. ElseñorMcCraelosmiróatodos,alzandocadavezmáslascejas. Georginanolehizoelmásmínimocasoyrepartiólascartas.Estavezibaa

funcionar.

Nolequedabaotra.

Capítulo10

Capítulo10 C olinnuncahabíaagradecidotantoperderunapartidadecartasentodasu

C olinnuncahabíaagradecidotantoperderunapartidadecartasentodasu

vida.PocodespuésdequeseunieraalamesalordAshcombe,lady

Mirandaalegótenerdolordecabeza.YaunqueColinnodudabadela veracidad de su declaración, tenía la sensación de que dicho dolor era más figuradoqueliteralyqueteníamuchoqueverconelcaballeroqueahoraestaba sentadoasuizquierda. Cuando Miranda se marchó, lady Wrothington se unió a la partida. Para entoncesloúnicoquequeríaéleraqueaquelloterminasecuantoantes.Hizo trampasyjugólopeorquepudo,peroelrestodejugadoresparecíandispuestosa alargarlapartidatodoloposible. Cuandoporfinacabaron,ladyGeorginasefue.Colinlaobservóalejarsee intentóconvencersedequesealegrabadeperderladevista.Peronofuncionó. Teníalaincómodasensacióndequesesuponíaqueteníaquehaceralgo,loque

eracompletamenteridículo. Noleconcerníaenabsoluto.Deberíadejarlascosastalycomoestaban. Sededicóadeambularporlasdistintasestancias,participandoenalgunaque otraconversaciónsuperficial,sobretodoparaparecerunmiembroactivodela veladaynoagazaparseencualquierrincón. ¿QuéposibilidadesteníadequeladyGeorginaquisieraescucharle,incluso aunquetuvieraalgoquedecirle? Prácticamenteninguna. Pero ese «prácticamente» dejaba abierta una pequeñísima probabilidad de poderllegaraella.Seterminóloquelequedabadebebidaydejóelvasosobre labandejadeuncamareroquepasabaporallí,cambiándoloporotronuevo.

Necesitabaalgoenloqueocuparsemientraspaseabaporlashabitaciones. ¿DeverdadpensabaqueladyGeorginaloescucharía?Elúltimoencuentro que habían tenido no podía calificarse nada más que como una escaramuza verbal. SiDiosqueríaqueinterfirieraenlasrelacionespersonalesdeaquellafamilia tendríaqueecharleunamanocreandolasituaciónpropicia.Élnopodíahacer ningúnmilagroporsímismo.Sisolojugandoalascartasenlamismamesa había obtenido más de una ceja enarcada por parte de la dama, no podía imaginarseloquerecibiríasiibaensubuscaparamantenerunaconversación privada. Contentodehaberdejadoelasuntoenmanosmáscapacesquelassuyas,hizo unesfuerzoporsacaralgodeprovechodeaquellavelada.Escuchóalgunodelos chismesquesecontaban,hablódenegociosyobservóalosinvitados.Resultaba sorprendentecómofracasabanmuchasaventurasempresarialessoloporquelas personasinvolucradasnosellevabanbien.Saberquiénessesoportabanerauna partemuyimportantedesuéxito. Perodurantetodoesetiempo,cadavezquevioaalgunadamallevandoel másmínimoatisbodeblanco,seencontrópensandoenladyGeorgina,hastaque alfinalmiróaltechoelevandounaplegariaalcielo.Nopodíasoportarlomás. EraevidentequeDiosnoibaapermitirquesequitaradelacabezaalady Georgina.Sebebióloquelequedabadelimonadacomosifuerauntragode whiskyyselanzóabuscaraladamadeblanco. Que la encontrara instantes después sola, junto a una ventana, fue un auténticomilagro. Fruncióelceñoanteelcursodesuspensamientos.¿Nolehabíapedidoal Señorunmilagro? —¿Cómovalavelada? LadyGeorginasesobresaltóaloírsuvoz.Viocómomovíalosojosaunoy otrolado;nosupomuybiensiporquequeríacerciorarsedequenadielaviera hablandoconalguiendesubajaposiciónsocialoporquebuscabaaalguienque lasalvaradeaquellaconversación. —Bien.Gracias,señorMcCrae. —Recuerdaminombre.Quéhonor. —Estoyintentandoolvidarlo,peronohagomásqueverloentodaspartes.

Hizoungestodeasentimiento,rezandoporencontrarlaspalabrasadecuadas (aunquedeseóhabersidomenosobstinadoenlaoraciónquehabíaelevadohacía unos instantes). Se giró un poco para quedar codo con codo con ella, contemplandolanocheatravésdelaventana. —Asu hermana no parece agradarle mucho lord Ashcombe. —Hizo una mueca.Aquellohabíasidobastantecontundente. —Seguramenteporesonosecasaron. ¿Eradesaprobaciónloqueimpregnólavoz? —¿Creequedeberíahaberlohecho? —Élesuncandidatomásqueidóneo. Colin dejó de fingir que estaba mirando por la ventana y se volvió para inclinarelhombrocontraelcristalypoderverlemejorlacara. —Peroaellanolegusta. Ella abrió su abanico, una extraordinaria pieza con dibujos de rosas y enredaderas,yloagitóenelaireconunligeromovimientodemuñeca,logrando labrisajustaparaquenoleecharaaperderelpeinado. —¿Yesoquétienever? Colinabriólaboca,perovolvióacerrarlainmediatamentedespués.Aunque eraciertoquelosmatrimoniosconcertadostodavíaeranmuycomunes,enlos últimosañoscadavezhabíavistomásmatrimoniosporamor.Unatendenciaala quedabalabienvenidaconlosbrazosabiertos,sobretodoteniendoencuentala tensaatmósferaqueexistíaentresuspropiospadres. —Essuhermana. —Sí,loes. ¿Quéesperaba?¿Queseabrieraaélyleconfiarasusmásoscurossecretos? —¿Mepermiteofrecerleunconsejo? —¿Puedodetenerle? —Podríamarcharse. —Yustedpodríaseguirme.Parecequeestamosdestinadosaencontrarnos, señor McCrae, y creo que ambos sabemos que usted no cumplirá mis expectativas. Si esta conversación sirve para mantenerle alejado de mí, me gustaríaterminarlacuantoantes.—Movióelabanicoconmásímpetu,haciendo quelosrizosqueleenmarcabanlacarabailaransupropiadanza. Colinsecruzódebrazosysonrió.

—Admirosuhonestidad. —Yyodetestosupersistencia. —Meparecebien.—Colinordenósuspensamientosantesdemetersede llenoenelasunto.Nuncasemostrabatanabiertoenpúblico.Eraconocidopor suhonestidad,peronuncasemetíaenlavidaprivadadelaspersonas—.Tiene quecolocarasufamiliaporencimadesusinteresesmaritales. LadyGeorginaenarcóambascejas. —¿Esoestodo?¿Ydóndeestásufamilia?Meatrevoaaventurarqueestá bastantelejosdesuhogar.Noexistenmuchaspersonasquesehayancriadoen Inglaterrayquehablenconunacentocomoelsuyo. —Sí, estoy lejos de casa. —Y mucho más de su familia—. Por eso sé perfectamenteloquesucedecuandoalguienanteponesupropioprovechosobre sufamilia. —Nosabenadasobremíomifamilia. —SéquedesdequeelduqueregresóaLondreslotieneensupuntodemira. Ellaalzóla barbillaylomiró através delaspestañas. Sinola hubiera conocidomejor,hubieracreídoqueestabacoqueteandoconél.Elabanicose movióaunritmomenosfrenético. —Estatemporadalohevistoaustedtanamenudocomoalduque.Mássi cabe.Podríapensarsequeestáceloso,señorMcCrae. —Ytambiénpodríapensarsequeestádesesperada,ladyGeorgina. Lajovenabriólosojoscomoplatos.Elabanicosedetuvoporcompleto. ¿Habríadadoenelclavo?¿Porquéestaríalahijadeunduquedesesperada? Todavíalequedabanvariosañospordelanteantesdequelagenteempezaraa murmurar. Laviocerrarelabanicodegolpeyguardarloensubolsodemano. —Apenasconoceamifamilia.¿Porquéleimporta? Aquellonoeradeltodocierto.Habíahechounbuennúmerodenegocioscon suhermanomayor.Aunqueellanoteníaporquésaberlo. —Considéremeunrománticoquesepreocupa. —¿Romántico?¿Acasodeseavermecasadaporamor? EstabaclaroquealadyGeorginaloquemásleimportabaeralaposición social.Aél,porsuparte,nopodíaimportarlemenossiaquellaembaucadora terminabacargandoconunancianoaristócrataconpredilecciónporlosjuegos

deazarquemenoscabaransusarcas.PeroRylanderaunodesusmejoresamigos yMirandaleestabaempezandoacaerbienmuyrápido. —¿Creeenelamor? Ellasoltóunresoplido. —Enabsoluto. —Entonces no tengo nada que opinar en lo que a usted concierne. Pero detestaríavercómopisoteaelcorazóndesuhermanayaqueellasíqueparece serdelasquebuscanelamor. LadyGeorginaentrecerrólosojos. —¿QuélehacepensarqueMirandaestáenamoradadelordAshcombe? ¿Deverdaderatantonta? —Nada.Estáenamoradadealguiencompletamentediferente. —¿Quélehacetanexpertoenestaslides? Colin echó un vistazo por toda la habitación, mirando a las parejas que parecíanmásenamoradas. —Laobservación. —¿Ylebastasoloconunanoche? —Mebastasoloconunmomento.Lasmujeresenamoradasmirandeuna formadeterminadaalobjetodesusafectos. LadyGeorginatambiénsevolvióparacontemplarlaestancia.¿Seestaría fijandoenlasmismasparejasqueél? —¿Concaradebobasylanguideciendo? —No.Deformahomicida.Yasabe,elamoryelodiosondoscarasdela mismamoneda.—Colinsonriómientrassacabaunamonedadelbolsilloyla lanzabaalaire—.Nuncasesabedequéladocaerá. Recogiólamonedaylacolocóeneldorsodelamano,aunquecasiselecayó cuando se dio cuenta de que aquella descripción podría encajar con lady Georginayélmismo.No,nohabíaunacaraopuestaaldesdénquesentíapor aquelladama.Imposible.Porqueesosololetraeríafrustraciónysufrimiento.Sin dudaladyGeorginaeralaexcepciónemocionalqueconfirmabalaregla.Unono necesitabauncorazónparaestarenfadado. Volvióameterselamonedaenelbolsilloyretomósuintencióninicial:hacer entrarenrazónalahermanaobstinadadeladyMiranda. —SupongoquelosuyoconlordAshcombeterminófatal.Noseaustedlaque

hagaquelevayamalestavez.

LadyGeorginalomiróconfundida.

—Creoquehastaaquíhemosllegado.

—Comodesee.—Colinhizounainclinacióndecabezaconlaesperanzade,

porlomenos,haberdicholosuficienteparahacerlarecapacitar.

porlomenos,haberdicholosuficienteparahacerlarecapacitar.

Fueelrecorridoencarruajemáslargodesuvida,peroGeorginalogrómantener controlada su ira hasta que llegaron a casa. Bueno, la mayor parte. Tal vez reprochóunpardevecesenvozaltalashabilidadessocialesdesuhermana, aunquecomparadoa cómosehabía sentidodurantetoda lavelada,fue una reprimendadelomássuave.Encuantoentróporlapuerta,seprecipitóhastala seguridaddesudormitorio.AlverqueHarriettelehabíadejadounatazadeté calientesobreeltocador,soltóunsuspiro. Sedejócaerenlasillayrodeólatazaconlasmanos.Elcalordelprimer sorbofluyóatravésdesucuerpo,trayéndoleunaintensasensacióndecalma. TomóunascuantasrespiracionesprofundasmientrasHarrietteempezabaa quitarlelashorquillasdelpeinadoquehabíatardadocasiunahoraenelaborar. —Ellalovaaarruinartodo,Harriette. Ladoncellalamiróatravésdelespejoconfundida,variasarrugasaparecieron enlatirantefrenteporelpulcrorecogidohaciaatrásquellevaba. —¿Quién? Volvióasuspirarytomóotrosorbodeté. —Mihermana.Estádecididaadestrozarmelavida. —Oh.—LaconfusióndeHarriettesehizomáspatentemientrasledesataba elvestido—.Nocreoquesuhermanaquieraarruinarlenada,milady. —¿No? —Georgina se frotó la cara—. Tendré suerte si el duque de Marshington vuelve a hablarme. ¿Cómo se supone que voy a convencer al hombre de que quiere casarse conmigo si mi hermana no hace más que comportarsecomounacabezahuecaantesumerapresencia? Harriettesedetuvo. —¿LadyMiranda? —Sí,esincreíble,yalosé.—Semordióellabiohastaqueviolamiradade desaprobacióndeHarrietteenelespejo.Cierto.Aquelloharíaqueselecortaran

loslabiosytuvieranunaspectoreseco—.Puedequeelduquenosehayadado cuenta.Llevaausentenueveaños. Harriette hizo unos cuantos sonidos reconfortantes mientras la ayudaba a cambiarsederopa. Georginasesacóelpelodelcuellodelcamisón. —NohabríavueltoaLondressinoestuvierabuscandounaesposa. Mássonidosalentadores. ¿Estaba Harriette siendo condescendiente con ella? Miró con ojos entrecerradosalespejoyvolvióasentarse. —Loúnicoquetengoquehaceresdemostrarlequesoylamejorcandidata. Ladoncellacomenzóahacerleunatrenza. —Hahechounesfuerzoconsiderableparaconvertirseenlamejordebutante delatemporada.Nocreoquetengaquepreocuparseporllamarlaatencióndeun buenpartido. Georginasepusodepieyempezóapaseardeunladoaotrodelahabitación. —Quieroelmejorpartido,nosolounbuenpartido.Siquieroprotegerme, necesitoserlaenvidiadetodos. Sevolvióparaquedarsefrentealadoncella,quelamirabaconsusojos oscurosycomprensivos.Detestabalanotadepánicoqueimpregnabasuvoz, perotodoestabaresultandounpocomásdifícildeloquesehabíaimaginado. —Tengoquemostrarmeintachablehastaelfinaldelatemporada,Harriette. Siseenteran…Undíadescubriránquenosoycapazdehacerlascosasquese esperandeunadama,ysienesemomentonoestoycasada,mividahabrá terminado.Nadiemequerrá. La doncella permaneció callada, aunque la urgió con un gesto para que volviera a sentarse y así continuar con la trenza que su arrebato había interrumpido. Dejócaerloshombros,tantoporcansanciocomoporelalivioquesentíade, almenosenaquellahabitación,notenerqueseguirfingiendo. —Si fuera un año mayor, Harriette. Sé que si me hubiera presentado en sociedadlatemporadapasadahabríaconseguidocasarmeconelmarqués. Harrietteletiródelpeloconunpocomásdefuerzadelanecesaria.Nopudo evitarloysoltóunchillidodesorpresa. —Lord Raebourne se enamoró. No habría podido hacer nada para

convencerlodequesecasaraconusted. GeorginagiróunpocolacaraparaqueHarriettenopudieraversugesto contrariado.Cuandotuvolatrenzahecha,selevantóycomenzóelprocesode sacudirsuvestidodenocheyexaminarlodetenidamenteporsihabíaalgúnroto odescosido. —Esoesalgoquenuncasabremos. Harriettelequitóelvestidocongentileza. —Sílosabemos.InclusoustedtienequereconocerqueladyRaebournees unamujerencantadora.Siemprehasidomuyamableconusted,apesardetodos losintentosquehizoporarruinarleelcompromiso. Aunquefueracierto,jamásloadmitiríaenvozalta. —¿QuierepracticarsupoemaparalareunióndeladyJane?—Ladoncella señalóeltocador,dondeyacíaundelgadolibroqueparecíaestarburlándosede ellaconsusolapresencia. Elcueroazuldelastapasllamabamucholaatenciónyalolargodeldíahabía deseadolanzaresacosaporlaventanaenmásdeunaocasión. Extendióelbrazotodoloposibleyabrióellibroporlapáginaseñalada.Aesa distancialaspalabrasparecíanunríodesangrenegracirculandoporlahoja.Le llevaba un buen rato, pero en las páginas impresas al final podía distinguir algunaspalabrasusandovariastécnicasbastanteengorrosasqueHarrietteyella habíaninventado,perosiempreterminabacondolordecabeza. Hacía mucho tiempo que había renunciado a rezar en busca de alivio. TeniendoencuentaqueDioseraelquelehabíaotorgadoaquellamaldición,no teníamuchasesperanzasenqueselosolucionara. Encuantoentrecerrólosojos,intentandoreconocerlaspalabrasqueyahabía memorizado,sintióunpinchazodedolorjustodetrásdelojoizquierdo. —Estanocheno,Harriette.Estoydemasiadocansada. Cansada,perotambiéninquieta.Sacósubatadelarmario,encontrandoel consueloquenecesitabaenlasmotasyrayasdecoloresquemanchabanlaseda blanca. Se abrochó el cinturón y arrojó el cuaderno de bocetos encima del tocador,dentrodelcírculodeluzqueproyectabalavela. HarrietterecogióelcalzadoyvestidodeGeorgina,perosequedódepie dondeestaba,mordiéndoseellabio. Georgina la miró con los ojos entornados. Llevaban doce años juntas,

engañando al mundo, perpetuando la mentira de que podía hacer lo que cualquierotradamadebuenacrianzapodíahacer.Estabancercadeconseguirsu objetivo.Noexistíanadieenquienconfiaramásoaquienconocieramejor. Ysabíaqueaquelgestodemorderseellabiosolopodíasignificaralgopeor queelrecitaldepoesíadeladyJane. —Sisigueshaciendoesosetevanaagrietarloslabios,Harriette.—Fingióno estarpreparándoseparaelinminentegolpedegraciaquesabíaibaarecibir,con laesperanzadequeaquellatranquilidadayudaraaladoncellaavocalizarel problema. —Setratadesumadre,milady. Dejódemirarsucajadepinturasalpastelalinstanteyalzóambascejas confundida. ¿Su madre? Llevaba años ingeniándoselas con su madre. Era increíblelopocoquelagentepodíaesperardeticuandotededicabasacultivar unairedearrogantedesdénportodoloqueterodeaba. Harriettecambiódeposición. —Quierequeleayudeconlasinvitaciones. —Ya lo sé. Nos hemos ocupado de eso todas las mañanas. —Volvió a centrarseenlacajadepinturasypasólosdedossobrelossuavescolores.Al finalsedecidióporunmarrónmedioylodeslizósobreelpapel,atenuándoloun pocoanteelintensotoquedecolor. —No,noserefiereaesas,sinoalasdesubaile.Quierequeleayudea escribirlasdirecciones. Sedisponíaacambiarelmarrónporunaceradecolorrojoperoaquellas palabrasladetuvieronalinstante. —¿Cuándo? Harrietteseencogiódehombros. —Su baile no se celebrará hasta dentro de siete semanas. Supongo que todavíatieneunassemanasparaprepararlotodo. —Entonceslasescribiremosantes.Lasorprenderéconmiiniciativa.—Su tonoaceradosesuavizóporlaslíneasrojasentremezclándoseconlostrazos marrones. Harriette simplemente asintió. Seguramente ya tenía urdido un plan para hacerse con las invitaciones. Georgina tendría que encargarse de su aseo matutinodurantealgunosdíasparaqueladoncellatuvieratiempodeescribirlas

direcciones.Nadaquenohubieranhechoantes. Difuminóloscoloresconlosdedos,haciendounamuecaalnotarlaaceitosa sensaciónsobrelapiel. —Hayqueasegurarsedequetenemosunalistacompletadelosinvitados.— TaladróaHarrietteconlamirada—.Nopuedopermitirmeellujodequeaúltima horamepidaqueañadaaalguienmás. —Siesosucede,yasabrácómosalirdeesa. —Cierto.—Sehabíahechounaexpertaeneludiresetipodesituaciones.A vecessetratabadealgoquequeríahacerdeverdad,perosinomanteníaeseaire denarcisistaaburrimiento,podíandescubrirla. Harriettehizoungestodeasentimientoydesapareciódentrodelvestidor. Georginabajólavistahaciasudibujo,esperandoverelrostrodelduque,el hombrequehabíadecididoseríaelcandidatoperfectoparaejercerdesalvador social.Inclusoeraunaalianzamuchomejorquelaquehabríaobtenidoconel marqués. Peroenvezdeencontrarseconlosdeslumbrantesojosgrisáceosycabello oscurodesugracia,violosrizoscaobaylosrisueñosojosazulesdelseñor McCrae. Soltóunfuriosogruñidoyarrugólahojaantesdearrojarlasobrelachimenea sinencender.Aquelhombredificultabasuconcentración.Erainsoportable. Seacercóhaciaelpalanganeroyselavólosrestosdeceradelasmanos.Los coloresimpregnaronelagua,girandoymezclándoselosunosconlosotroscomo parejasdebaileantesdetransformarseenaguaturbia.Asíerasuvidaahora.Un hermosoplanideadoalaperfecciónconunsinfíndepiezasmóviles…quepodía venirseabajoenuninstante. Dormir. Necesitaba dormir. Todo parecía mejor después de un sueño reparador. Tirólabatamanchadasobreunasillacercanaysemetióenlacama. Entonces se dedicó a mirar el techo mientras revivía cada humillante momentoquehabíapasadodesdequeconocióaesemalditoescocés. Eradolorosamenteevidentequeibaatenerqueañadirunanuevaespiralasu vida,porquesialgoteníaclaroeraquedebíaevitarotroencuentroconelseñor ColinMcCrae.

Capítulo11

Capítulo11 C olinpercibióunaextrañaemociónensusextremidadesmientraspaseaba

C olinpercibióunaextrañaemociónensusextremidadesmientraspaseaba

porlacalleSt.Jamesdecaminoasuclub.Elcorazónlelatíaunpoco

más deprisa. Una sensación parecida a la picazón, aunque sin ser exactamentelomismo,recorriótodosucuerpopordebajodelapiel.Cuandovio laspuertasdeentradaaBoodle’scasisepusoacorrer. Asíquesedetuvoalinstanteysequedóallíparado,enmediodelacalle, permitiendoqueelsoldelatardelebañara.Senegabaametersedellenoenuna situaciónconesagranincógnitarondándoleporlacabeza.Sobretodo,cuandola incógnitaeraélmismo. Aunquelasensaciónnoleeradeltododesconocida,síquehabíapasado muchotiempodesdequelahabíaexperimentadoporúltimavez. Expectación. Estaba entusiasmado por atravesar aquellas puertas. A pesar de que sus quehaceresdiarioslehacíanpasarseporelclubnomenosdetresvecespor semana y con frecuencia hasta seis, esperaba la visita de ese día con una anticipación que no había tenido en mucho tiempo. Hoy no tenía nada más importantequehacerquejugaralbillarconlordTrent. Y se estaba comportando como una debutante esperando la visita de un caballero.¿Acasosehabíacentradotantoenlosnegociosyencumplirconsu agendaquehabíadejadodeladoelpurodivertimento? Sí.Síquelohabíahecho. Negóconlacabezamientrasaccedíaaledificio.AunquedesdequeRyland habíaregresado,habíapasadoconélmuchotiempo,susvisitassiemprehabían tenidounpropósito.HabíanidoaHawthorneHouseparaintentaraveriguarla

agendasocialdeladyMiranda,ohabíanestadotratandodeatarelcabosuelto quequedabaenlaúltimamisióndeRyland.Sesuponíaquesuamigoestaba fueradelcaso,peronuncaselehabíadadobiendejarlascosasamedias.Yél,en teoría,nisiquieraformabapartedelcaso,yaquenotrabajabaparaelMinisterio delaGuerra.Peroalministerioleinteresabanmáslosresultadosqueelhechode quealguienformaraparte«oficial»desusfilas. Dehecho,asíeracomohabíaconseguidolasrecomendacionesnecesarias para unirse a ese club. Aunque prevalecían los socios con mentalidad empresarial, un club como Boodle’s todavía estaba fuera del alcance de un hombredesuposiciónsocial.Sinembargo,aloshombresdelMinisteriodela Guerralesgustabacómofuncionasumenteyquisieronproporcionarleelacceso asuficientespersonascomoparaquepudieraconectardatosohechosqueellos pudieranpasarporalto.SiluegoColinademásobteníaalgúnbeneficioporesa información,puesqueasífuera.Dehecho,estabainvirtiendoeldinerodemás deunagentedelaCorona:cuandoestosseretiraranycolgaransuscapasy pistolas,podríanvivirdecentemente. Pero hoy no tenía que recabar información o acudir a ninguna reunión clandestina.Hoyibaahaceralgoquellevabamuchotiempoperdiéndose.Seiba adivertir.Ibaaacudiraunencuentrosinquehubieranadaenriesgooconuna segundaintención.Algonuevoparaél. Cuandoentróenelsalóntrasero,lordTrentyaestabacolocandolasbolas. —¿Havisto?Ellibrodeapuestasyaestállenoparatodalatemporada.— LordTrentdeslizóeltacoentrelosdedosydispersólasbolasalolargodel fieltro. —Esmásdivertidoapostaralprincipio.Esperarhastaquelasparejassean másqueevidentesnopresentaelmismodesafío.—Colinapretólosdientespara nosonreíranteladestrezadesucontrincante.Notendríaquecontenersepara guardarlasapariencias.Eldíaibamejorandopormomentos. Despuésdeeso,sefueronturnando.Aquellatardeelclubestabatranquilo.De hecho,eranlosúnicosqueocupabanlasmesasdebillar,porloquedisfrutaron delsencilloplacerdeoírlasbolaschocarunasconotrasantesdecaerenlos bolsillos. Cadaunollevabaganadaunapartidayestabanpreparandolaterceracuando lordTrentvolvióahablar.

—¿Sabedeloquemeacabodedarcuenta? Colinenarcóunacejamientrascolocabaeltaco. LordTrentapoyóunacaderacontralamesa. —Quenotengoqueiraningúnsitioestatarde.Notengoqueescoltara ningunademishermanas. Encuantogolpeólasbolasyestasrodaronsobrelamesa,lordTrentvolvióa hablar. —¿Tienealgunahermana,señorMcCrae? Nolesorprendióquesucontrincantehubieraescogidoeltemasobreelque menos le apetecía hablar. Los Hawthorne eran una familia conocida por su lealtad.Nuncaentenderíanqueunhombrepudieraconsiderarlaideadejugarse elsustentoyelfuturoybienestardesushijos. —Tengounahermana. —¿Estácasada? —No.—Almenosqueélsupiera—.Aunquelahanpresentadoensociedad esteaño.—Yélnoestabaallíparaprotegerla.Eligiósuobjetivoconcuidado, peroimpulsóeltacocondemasiadafuerzayenviólabolaatodavelocidadhacia los amortiguadores. Tendría que haber estado allí para asegurarse de que la cortejabaelhombreadecuado.Sinembargo,elescándaloleobligóaabandonar laciudad;unescándaloquetodavíaacechabaenlamemoriacolectivayque saltaríaalapalestraencuantopusieraunpieensuhogar.Siregresaba,echaría portierracualquieroportunidadquetuvierasuhermanadecasarseconunbuen partido. —¿Por qué no la trae a Londres? Estoy seguro de que a mi madre le encantaríapresentarlaenlacapital.—LordTrentmetiódosbolasenlosbolsillos deunsologolpe. Sonriósolodeimaginarseelcaosquetraeríaaquello. —AmipadrenolegustaLondres. Pordecirlodealgunamanerasuave.Oh,asupadresíquelegustabanlos muelles,aunqueestuvieranabarrotadoshastadecirbasta.Eralaciudadensíala que no tenía mucho aprecio. El ajetreo y bullicio en el que Colin había prosperado los últimos cinco años, eran los que causaban las quejas e improperiosdelviejoescocés,ylevolvíanundesquiciadodurantealmenosuna semanadespuésdecadavisita.

LordTrentseapoyósobreeltaco,pensandoduranteunmomentoenloque Colinacababadedecir.¿Estaríaintentandoaveriguarlarazónporlaquesehabía idoaviviralacapital?Fueraloquefueseenloquepensara,noloexpresóen vozalta.Simplementeasintióyregresóaljuego. En ese momento lord Howard entró a trompicones en la sala de juegos, vestidoconsuarrugadotrajedenoche.¿Todavíanohabíaregresadoacasa? Perosiyahacíaunascuantashorasquehabíanpasadodelmediodía… LordTrentrodeólamesaysecolocóasulado. —Sunombresaleenellibrodeapuestasalmenostresveces.Cuestacreer quehayamujeresquequierancasarseconél,¿verdad? Colinseencogiódehombros. —Lamayoríadelasvecestienemejoraspecto.Ahoraesevidentequenoestá ensumejormomento.—Aunquesufamiliaposeíadinero,lordHowardnotenía niunpeniqueasunombre.Enbrevealgunamujersedaríadebrucesconladura realidadcuandolodescubriera. —GraciasaDiosningunademishermanaslehaechadoelojo.Nocreoque tuvieraestómagoparatenerlecercamuyamenudo.—LordTrentmetiólaúltima bolayganólapartida. Colin miró su taco contrariado. Durante esa ronda apenas había metido algunabola. Acontinuación,ambospidieronalgodebeberysesentaronendossillasde cueroburdeoscercadeunadelasventanasdelaplantasuperior. —¿Yquémedicedeusted? Colinlemirósorprendido. —¿Demí? —¿Tieneintencióndecasarsepronto? Seencogiódehombrosydecidióbeberunbuentragodebrandiparaganar tiempo. —Nomedesagradalaidea,perotodavíanotengotiempoparaeso.—Rezó ensilencioporqueaquellarespuestafuerasuficienteparasatisfacerlacuriosidad delordTrentyporqueestenosintieralanecesidaddesacaracolaciónsus perspectivasmatrimonialesdelantedesushermanas. Elotrohombreasintió,mostrandosuaparenteacuerdoconsuopiniónsobre elmatrimonio.

—Aunquenoestaríamalqueunademishermanassehubieracasadoya.

Teneraambassolterasesagotador.

Ahorafueélelquenopudoestarmásdeacuerdo.

Ahorafueélelquenopudoestarmásdeacuerdo.

Enarasdeconseguirquesuvidavolvieraalanormalidad,Colindejóelcluby fuedandounpaseoporlacalleSt.JamesendirecciónalamansióndeRylanden PallMall.Nosabíamuybiensieradebidoalestadotansosegadoenquese encontraba después de haber pasado esas horas de divertimento en vez de pensando en los negocios, pero iba convencido de que Ryland ya estaría preparadoparahablardeunasegundafasemásrazonableydirectadesucortejo aladyMiranda. Pormuchoquesuamigoestuvieraesforzándoseporganarselosafectosdela dama,empezabaasospecharqueRylandteníaquesuperaralgomásqueuna simplementirasobresuidentidad.Loquesignificabaqueestabaapuntode presenciarotrodesplieguedecampaña. Loqueeracasitanentretenidocomolasbatallasdeingenioquesetraíacon lamásjovendelashermanasHawthorne. ¿Porquéhabíapensadoeneso? AquelloeraotrapruebamásdeporquénecesitabaqueRylandsecasaralo antesposible.Asídejaríadepensarenlosasuntosprivadosdeotrapersona. Estabaempezandoainvolucrarsedemasiado. ElmayordomoabriólapuertadeRyland,reemplazandoelbloqueodela maderaconsumásqueconsiderablecuerpo.Seguroquesurostroagrietadoyel prácticamenteinexistentecuelloatemorizabanacasitodoslosqueseatrevíana visitarasuamigo. Aunquemuypocossabíanqueaquelgiganteeraunantiguocontrabandista queestabaintentandosacaradelanteaungatito,yqueloteníaenlacocinapara poderalimentarloconlechecadapocashoras. Entregó el sombrero al mayordomo y suplicó en silencio que el plan de Rylandfueralo suficientementedescabelladocomo paratenerentretenida la mentelassiguienteshoras,ounpardedíasaserposible.Cualquiercosale vendríabiencontaldedejardepensarenladyGeorgina.Talveznopodía quitárseladelacabezaporqueacababadeestarconsuhermano.Alfinyalcabo,

todoslosmiembrosdelafamiliateníanunnotorioparecido. —Buenastardes,Price.¿Estádentro? —Porsupuesto,señorMcCrae. Elhombrerecogiósuabrigoyleguioporelvestíbuloendirecciónalestudio deRyland. —ElseñorMcCraequiereverlo,señor. Colinlediounapalmadaenelhombroylerodeóparaentrarenlaestancia. —Price, si quieres ser un buen mayordomo, debes empezar a llamarlo «excelencia»yno«señor». Pricesonriómientrassalía.Ungestoqueleotorgabaunairemásjuvenil. —Creoqueeseeselmenordemisproblemas,señorMcCrae. Colinlomiródelacabezaalospies,deteniéndoseenlosmúsculosquese marcaban sobre la parte superior del uniforme, el pañuelo que intentaba delimitarelpococuelloqueteníaylapálidacicatrizquelocaracterizaba. —Puedequetengasrazón. PricecerrólapuertamientrasColinsedejabacaerenunodelossillones orejerosdeestiloChippendaleemplazadosdelantedelachimenea,apagadaen esemomento. Rylandestabasentadodetrásdeunescritoriollenodelibrosdecontabilidad. Intentódiscernirsuestadodeánimo,perosalvoporeldecoloradocardenalque teníaalrededordelojo,surostronomostrabaexpresiónalguna. Colinestirólaspiernasylascruzóalaalturadelostobillos,cubiertosporlas botasdemontar.Ibaatenerqueespolearleunpoco. —Noesperabaverteanocheenlaveladadenaipes. Rylandseencogiódehombrosmientrasrodeabaelescritorioparasentarseen elotrosillón. —Nosoportabaseguirmástiempoescondidoenmidormitorio. Parecíatranquilo.Demasiadotranquilo.Deltipodecalmaqueindicabaque teníaunplandelqueestabamásqueconvencido. Sussúplicasnohabíancaídoensacoroto.Suamigonormalmenteeraun maestroenelartedelaestrategia;todoaquelasuntoconladyMirandalehabía apartado del buen camino. Resultaba bastante entretenido. Pero era más divertido todavía ponerle un poco más nervioso. Así que redirigió la conversacióntantoparaprolongarsuagoníacomoparaburlarsedeél.

—¿Estácontentatutíaporturegresoacasa? —Nomucho.Creoqueestamañanahacocidoloshuevosconsolomirarlos. —¿Ytuprimo? Rylandseencogiódehombros,senotabaquenoestabamuyinteresadoen hablardelseñorMontgomery. Unpequeñoreguerodesudorempezóacaerleporelcuello.Aquelloyanole parecíatandivertido;ahoraestabauntantoansiosoporconocerelplan.Sihablar desutíaydesuprimo,alosqueRylanddetestaba,nolehabíandistraído,eso solopodíasignificarunacosa.ElplanrequeríalaintervencióndeColin.Aquello lepasabaporserunespectadorocioso. —¿Hasdescubiertoalgomásacercadelaspesquisassobrelainversiónenla mina?—preguntóRyland. Sintióunprofundoalivioensuinterior.Noteníanadaqueverconlady Miranda,sinoconlafalsainversiónquelehabíaproporcionadoaRylandpara queusaraenunodesuscasosdeespionaje. Fruncióelceño. —Creíaquetehabíasretiradodelamisión.Medijistequehabíasentregadoa otroagentetodalainformaciónquetenías. Rylandapoyólacabezaenelrespaldodelsillón. —Nomegustadejarlascosasamedias. Elsilencioseprolongó. —Sesuponequedebesseguircontuvida—replicóColinporfin. Entendía la insoportable quemazón que podía apoderarse de uno cuando dejabalascosasinacabadas,peroelduqueestabaenplenocortejoaunadama quevivíaelepítomedeunavidanormal.SiRylandseguíainteresándoseporsus antiguos asuntos, ¿no arrastraría también a lady Miranda? ¿Cuánto tiempo podríamantenerambasfacetasdesuvidacompletamenteseparadas? Decidióponeraltantoasuamigodetodoloquesabíaacercadelainversión falsa.Noeramucho,perosiconesoayudabaaqueRylandcerraraelcasoy dejaraelmundodelespionaje,habríavalidolapena. Alfinalnopudosoportarlomás.Teníaquesabersilascosasibantanmalcon ladyMirandacomoparecía. —¿Cómovatuúltimoproyecto? —SupongoqueterefieresalcortejodeladyMiranda.

La última vez que los había visto juntos más bien se parecía a la «persecución»deladyMiranda,perosupusoque«cortejo»eralapalabramás adecuada. —Ajá. Amenos que hayas decidido que la hermana menor te atrae más despuésdetodo. Lamerabromadequealguienconunmínimodeinteligenciaprefirieraalady GeorginaantesquealadyMirandaledejóunregustoamargoenlaboca. Rylandesbozóunamediasonrisa. —Enabsoluto.¿Teinteresalahermanamásjoven? —¿Estásloco?Soloconmirarlaesevidentequeloúnicoqueleimportason losvestidosyoropeles.Antescortejaríaatusirvienta. —Jessesbastanteatractiva.LegustaleeraShakespeare. —Alomejorlainvitoadarunpaseoencarruaje—serioColin.Habíadías enquelaideadedejarlotodo,casarseconunasencilladoncellaeirseaviviral campoleresultabadelomásapetecible. Lástimaquelavidaociosaseguramenteterminaríaaburriéndoleencuestión dedías. Rylandseinclinóhaciadelanteycolocóloscodossobrelasrodillas. —MepreguntabasipodríasinvitaraMiranda. Lacarcajadasequedóatascadaensugargantahastaelpuntodequecasise ahoga. —¿Cómodices? —Anochenorevelastequenosconocemos.—Suamigoenarcóunaceja, retándoleaqueseatrevieraacontradecirlomuchoqueestabadisfrutandocon todaaquellaintriga. —Lacostumbre,yasabes.Nuncahesabidoquétetraíasentremanosenlas rarasocasionesenlasquecoincidíacontigoenpúblico.Anochemepareciómás segurofingirquenoteconocía.—Ahorafueélelqueseinclinóhaciadelante, imitandolaposturadelduque.NoibaapermitirqueRylandleinvolucraraen cualquieraquefuerasuplan.Bajoningunacircunstancia. Maldición.Estabamuyinteresadoensaberdequésetrataba. —Porfavor,nomedigasquequieresqueespíeaesamujer—concluyó. —Sí. Pero¿enquédiantresestabapensandoRyland?Apretóloslabios.

—Meniegoainterrogaraunadamaparasabersitehaperdonadoono. Además,talycomohasdicho,nosabequenosconocemos. Rylandseexaminólasuñas. —Podríaspreguntarleporlapartidadecartas. Selevantóalinstantedelsillónyempezóacaminardeunladoaotrodela habitación. —¿Quieresquevayaacasadeesamujer,quelainviteadarunpaseoen carruajeydespuésprocedaahacerlepasarunbochornoafindeextraerlela informaciónnecesariaparaquetútracesunplandeataque? —Sí. —No. Esto es un cortejo, no una invasión militar. —Además, si iba a HawthorneHousetendríaqueveradoñaPrincesadeHieloalaquesolole importabasubirpeldañosenlaescalasocial.«No,gracias.» —Unosiempretienequetenerencuentatodoslosfactoresalahorade elaborarunplandeacción.Lainformaciónespoderyyovoyanecesitardetoda laquepuedadisponerparaconvencerla.Seestácomportandoconunatozudez muyfemeninaentodoesto. Colinresopló. —¿Cómoseatreve?—MiróaRyland,burlón—.Búscateaotrolacayo.Yono piensohacerlo.—Estavezlodecíaenserio.Noseinvolucraríaeneseplan. Nomásdeloqueyaloestaba. Ambos se miraron a los ojos. Transcurrieron unos segundos en donde lo únicoquepudooírsefueeltictacdelrelojquehabíaenlarepisadelachimenea. —Estovamásalládeunmeroespionaje,¿verdad? Rylandfruncióelceño. —Puedeque,durantemiinvestigación,obtuvieraalgunodesusdocumentos personales. Colinesperó.Ensuinterioryahabíacapituladoysabíaqueibaahacerloque Ryland le pidiera, pero se negaba a admitirlo todavía. El único poder de negociaciónqueteníaenesemomentoerasuaquiescencia,ycomosuamigo acababadedecir,lainformaciónerapoder. —Leescribí—murmuróRyland—.Comoduque. —¿Mientrastehacíaspasarporayudadecámara? Rylandasintió.

Colin silbó por lo bajo. Estaba claro que la dama habría sufrido una importante decepción que no olvidaría fácilmente. Ryland se merecía sudar sangrepararecuperarla. —Estasemanahasconseguidounbuenejemplarenlasubastadecaballosde Tattersall.—Rylandlemiróconcaradepocosamigos—.Nopuedesquedarte conelcaballo. Colinrespondióconunasonrisadeorejaaoreja.

Capítulo12

Capítulo12 G eorginatiródeunhilodesufaldaantesdeextenderlatelasobreelsofá

G eorginatiródeunhilodesufaldaantesdeextenderlatelasobreelsofá

blancoydorado.EsbozóunasonrisamientraslordAndrewhacíauna

reverenciaysedespedíadeellas.Soloeraelherederodeunvizcondado, asíquenoerauncandidatoatenerencuenta,peroeraapuestoylasociedadle teníamuchaestima.Además,siempreeraimportantecontarconunbuenelenco deparejasdebaile. Delocontrario,podríaterminarbailandodenuevoconelseñorMcCrae. —Milady,elseñorMcCrae. ¿Acasolohabíaconjuradoparaqueaparecieradelanada?Abriólosojos asombrada,mirandoalmayordomoenbuscadealgunaseñalqueledijeraque estabamintiendooformandopartedeunabromaretorcida.QueGibsonnunca hubierahechonadaquenomostraramásqueseriedadycompetenciaensu trabajonosignificadanada.Podíaestarmintiendoahoramismo. —Esunhombreespantoso—dijoentredientes—.Noquieroverlo,madre. Gibsonseaclarólagarganta. —SolicitaveraladyMiranda,milady. —Oh.—Sevolvióhaciasuhermana,queparecíatanatónitacomoella. Segundos después, el semblante de Miranda cambió y adoptó un aire de suficienciaquenoselepasóporalto.¿Creeríaqueestabacelosaporqueaquel hombrehubieraidoaverlaaella?Comosidesearaestarunsolosegundoensu compañía. —Gracias,Gibson.Porfavor,hazlopasar—dijoMirandaahoracontono alegre. Elmayordomohizounareverenciayregresóalvestíbulo.ElseñorMcCrae

aparecióalcabodeuninstante. Aunapartedeellanolequedómásremedioquereconocerqueaquelhombre ofrecíaunaimagenimpresionantecuandoentrabaenelsalón.Vestíadeforma impecable.Senotabaquesuatuendolohabíahechounamanoexpertaycon muchocuidado.Laslíneasdesupañueloestabanlosuficientementemarcadas comoparacortaraalguien. Talvezinclusoasímismo. Asíestaríademasiadoocupadocurándoselasheridascomoparaimpedirque losplanesdeGeorginallegaranabuenpuerto. Hizounareverenciaasumadre. —Buenastardes,milady. —Buenastardes,señorMcCrae.Nosabíaquevolveríamosaverlotanpronto. Apretóloslabiosalverlacálidasonrisadesumadre.¿Deverdadqueríaque aquelhombreformarapartedesufamilia?QueMirandasequedarasolteraera milvecesmejoraquesecasaraconaquelpatán. Unpatánquenolehizonicaso. ¿Quésetraíaentremanos?¿Nolehabíavenidoadecirlanocheanteriorque seapartaradelduque,insinuándolequeMirandasentíaalgoporél? —LadyMiranda,séqueesmuyarrogantepormiparte,pero¿leapetecedar unpaseoentílburi? —Sí.—Suhermanaselevantódeunsaltodeldiván—.Sí,meencantaría. Todolocontrarioaloqueharíaunamujerenamorada.Latensiónqueni siquierasabíaquehabíasentidoparecióabandonarlaporcompleto.Elduque estabalibredespuésdetodo. Contempló cómo su hermana descansaba la mano en el brazo del señor McCraeylesonreíamientrasélselacubríaconlasuya. Entoncessuestómagovolvióacontraerse.

Entoncessuestómagovolvióacontraerse. Ahoraqueteníaa lady

AhoraqueteníaaladyMirandadentrodeltílburi,Colinnoteníamuyclaroqué

hacerconella.EstabaconvencidodequeRylandqueríaquefingieracortejarla,

peroseguramentetendríaquerelacionarseconaquellamujerlosañosvenideros,

asíquenonecesitabaesetipodehistoriaasusespaldas.

—Disfrutémuchodenuestroencuentrodeanoche.Hacíaañosquenojugaba

unapartidadewhisttaninteresante.—Nodesdelaveladaenlaquesupadre habíaperdidounacuartapartedelanavieradelafamilia. LadyMirandaseruborizóyapartólamirada. —Confiesoqueyotampoco. Detestabatraeracolaciónesaabsurdapartidadecartas.Paralamayoríadela gente,laconversaciónqueRylandyladyMirandahabíanmantenidodurantela partidahabríasidodelomásextraña,peroColinconocíademasiadobienla situaciónyfueplenamenteconscientedetodoloquesedijeronentrelíneas. AunqueladyMirandanolosabía. Sediocuentadeque,mientrasbajabanporlacalle,variaspersonasmiraron ensudirecciónconcuriosidad.¿Enquéestaríanpensando?Colinnuncallevaba apasearaningunamujer.Queahoralohicierapodríaocasionarquecreyeran queeraalgoimportante.Silagenteempezabaaanalizarleyapensarquede verdad tenía la intención de cortejar a lady Miranda, tal vez alguno de sus clientesysocioscomenzaraamostrarsecautelosoensupresencia.Nodebería haberaceptadoformarpartedeaquello.PormuyamigoquefueraRyland. —LadyMiranda,¿puedoserlefranco? —Por…Porsupuesto. Colincambiódeposturaensuasiento. —Losdossabemosqueanochehabíaalgomásenjuegoqueunapartidade cartas,ytambiénsabemosquenuncapodrécompetirconunduqueencuantoa relevanciasocial. EstabadesempeñandoelpapelquelecorrespondíaenelplandeRyland,pero nohabíaotraformademanteneraquellaconversaciónquenoempeoraralas cosasconelduque.Aunquenodeberíahaberaceptadoparticiparenaquello, ahoraestabaahíyteníaquesacarleelmejorprovecho. —Señor McCrae, le aseguro que le tengo por un caballero de lo más interesante. ColintuvolasensacióndequeDiosnoestabaprecisamentecontentoconel comportamientoqueestabateniendoenesemomento.¿Porquéestabahaciendo aquello?LanocheanteriorhabíasidoevidentequeladyMirandateníafuertes sentimientoshaciaelduque.¿NodeberíahaberlebastadoaRylandparadarel siguientepaso? Unarisanerviosaamenazóconescapardesugarganta.Tosióenunesfuerzo

pormantenerlabajocontrol,peronopudoevitarqueselemarcaraaúnmásel acento. —Mealegrodeoírlo.Peromeinteresamássabersielduquetambiénle resultauncaballerointeresante.Comohedicho,nopuedocompetirconél. Elsonidodeunresoplidodeabsolutorechazolesorprendió.Estabamás molestaconRylanddeloqueseimaginaba.Noeradeextrañarquesuamigo estuvierapasandoporunmalmomento. Con el asunto del duque en el aire, nada pudo detener la incómoda conversaciónquesiguió.NopudoocultarelhechodequeconocíaaRyland, aunqueintentóevitarcualquierindicaciónquemostraraloestrechaqueerasu relación. QuedómásquepatentequelasemocionesdeladyMirandahaciasuamigo eran bastante significativas. Sí, sus sentimientos venían envueltos en una considerablecantidaddeira,peroeraobvioquesepreocupabaporél.Fueuna conversacióndelomásesclarecedora,aunquetambiénunpocotorpe. ¿Por qué no podían ser así sus encuentros con lady Georgina? Francos, honestos,valientes. Seremovióensuasiento.¿Porquéleimportabaahoracómoactuabalady Georgina?Comosisuirritantepersonalidadysuobsesiónporlaposiciónsocial fueranloúnicoqueleimpedíacortejarla. Depronto,todoaquellopareciósuperarle.Londres.Lasociedad.Inclusoel extrañocortejodeRylandyladyMiranda.Ibaahacerloquehabíaprometidoy luegosedesentenderíaporcompletodeaquello. —Lady Miranda, el caso es que estaba pensando en investigar varias inversiones fuera de Londres. —La idea en ciernes le parecía brillante. Normalmentereservabasusviajesparacuandolamayoríadesusinversores habíanregresadoalpaís,perotalvezeseañodeberíaprocederdediferente manera—.Séqueestoysiendomuyatrevido,peronecesitosabersidebería retrasarelviaje. DetestaríaperderselabodadeRyland. —SeñorMcCrae,yo… —LlámemeColin.Eslomínimoquepuedoofrecerleteniendoencuentala conversacióntaníntimaqueacabodecomenzar. LadyMirandatragósaliva.

—Colin,noséquédecir.Apenashaceundíaqueleconozco. Se quedó observándola, viendo cómo debatía mentalmente. ¿Debería desplegarlasvelasyhacerunacarrerahastalaorilla?Pormuchoqueodiaraque Ryland le hubiera convencido para hacer aquello, también comprendía la necesidaddesuamigodesaberquealfinaldeltodoaquelesfuerzoobtendríasu recompensa.YsibienyaestabapidiendoaDiosqueleperdonara,algobueno tendríaquevenirdeaquello.Sí,eraunalógicaquefallabaenlabase,peroensu interiorqueríacreerqueseríaasí. —Hayalgoentreelduqueyusted,¿verdad?Esunadamahermosa,pero tengo la sensación de que no debería perder el tiempo cortejándola. ¿Me equivoco? Nopudoevitartenerlasensacióndequeunapartedeélestabadiciendo aquellas palabras a su hermana. Aunque él no quería tener ningún tipo de relaciónconladyGeorgina,¿verdad? —Losiento,Colin,perocreoquetalveztengarazón. Aquellavictoriahizoquesesintieraeufóricoennombredesuamigo,aunque unaporcióndesualmasedoblódedolor.Noteníasentido. —Noestoyseguradeloquesucederáconelduque—prosiguióella—,pero me debo la oportunidad de averiguarlo. —Sus labios esbozaron una triste sonrisa. Ahoraquehabíadecididoterminarcontodaesasituación,sesintióunpoco másgenerosoconlaincómodadamaqueteníaasulado. —Loentiendo.¿Leparecequedisfrutemosdelsolmientraslallevodevuelta acasa? —Seríamaravilloso,sí. Sí,éltambiénseconcederíaesecaprichodedisfrutardelpaseoydejaríade ladocualquierpensamientosobremotivacionesypersecucióndeobjetivos.Se sumieron en un cómodo silencio, roto por algún que otro comentario u observación. Sin embargo, cuando se detuvo delante de la casa de ella, la realidadlogolpeósinpiedad. Sediocuentadequeaquellatardehabíapuestoenpeligrosureputaciónpor Ryland.Oalmenoshabíaabandonadotemporalmentelainvisibilidadconlaque legustabadesenvolverseensociedad. Rylandtendríasuinformacióny,conunpocoesfuerzo,alamordesuvida.

Pero¿quéobtendríaélacambio? SeapeódelvehículoyacompañóaMirandahacialapuerta.Eldesasosiego queempezabaaresultarledemasiadofamiliardescendióporsuestómagohasta llegar a los pies. Miró el tílburi, preguntándose por qué nunca se había molestadoentenersupropiocarruaje,cocheroycaballos.¿Noseríaaquellauna señal de que estaba sentando cabeza? ¿Echando raíces? Qué extraño que precisamentefueraloqueleotorgabaunamayormovilidad. —Esuntílburiestupendo,¿verdad? Mirandaasintióconunaligerasonrisa. —Loes.Ojaláquesuamigoseloprestedenuevocuandoencuentreauna damaalaquequierallevarapasear. Noeraprobablequeaquellosucedieraacortoplazo,aunquesecomprarasu propiomediodetransporte.Lasmiradasquehabíanrecibidodurantesupaseo demostraron que iba a tener que estar muy seguro antes de cortejar tan abiertamenteaunadama.Aquellolehizosentirseviejoycansado.Ynoquería sentirseasí. Sí, Ryland iba a obtener la información que él había logrado con tanto esfuerzo,perolohabíahechodeformadeshonesta. Almenospodíaenmendaresoúltimo. Lasonrisaquesedibujósurostroleresultófamiliar,divertida.Mostrabamás suyointeriordeloquehabíahechoenmuchotiempo.Eralasonrisadeljoven queunavezsereíaconsusamigosypensabaenunfuturosinriesgos. —Creoquemeloquedaré.EslomenosquepuedehacerRylanddespuésde habermepuestoenlatesituradeenfureceraunadamatanhermosacomousted. LapuertaquehabíadetrásdeladyMirandaseabrióalmismotiempoqueesta abríalabocahastaquecasiselecayólamandíbulaalsuelo. Colinsiguióhablandomientraslehacíaunareverenciaybajabaloscuatro escaloneshastalacalle. —Dígaseloenelbailedeestanocheenminombre,¿quiere?Quevoya quedarmeelcaballoyeltílburi.Loentenderá. Sequitóelsombreroparadespedirse.LadyMirandaapretólosdientescon fuerzaysediolavueltaparaentrarencasa. Serioporlobajomientrassevolvíadenuevohaciaeltílburi.Elsonidodela puertaalabrirsedenuevollamósuatenciónunavezmás.Seguroquelady

Mirandahabíapensadoenunaréplicaadecuada.

PeronoeraladyMirandalaquebajabalasescaleras.

Capítulo13

Capítulo13 C olin hizo un gesto de asentimiento a lord Ashcombe mientras este descendíaporlasescaleras.

C olin hizo un gesto de asentimiento a lord Ashcombe mientras este descendíaporlasescaleras.

—Buenosdías,milord. Ashcombe miró en dirección al tílburi con una mueca en los labios que probablementeestabadestinadaaseralgoparecidoaunasonrisa. —SeñorMcCrae,nosabíaqueteníaungustotanexquisitoenloreferentea loscaballos. Colinacaricióloscuartostraserosdelsemental. —Loscaballossonunainversióncomocualquierotra.Esimportanteobtener unbuenrendimientodeellos. Ashcombeechóunvistazoalacasaantesdevolveracentrarseenél. —Unopuedeconjeturarquéclasederecompensaesperaobtener. —Notodoelmundotienelosmismosobjetivosenlavida.—Cincoaños trabajando con aristócratas, más otros veinte años viviendo con alguien tan testarudocomosupadre,lehabíanproporcionadolahabilidadnecesariapara quelarepugnanciaytensiónquelehabíaprovocadoaquelcomentarionose reflejaranensutonodevoz.Inclusoselasarreglóparaesbozarunasonrisa natural. —Enelpasadohasabidoaconsejarmemuybien,señorMcCrae.Permítame que le devuelva ahora el favor. —Ashcombe se puso los guantes, dando la sensacióndequeestabaperfectamentecómodoconaquellaconversación. Colin, sin embargo, se estaba poniendo cada vez más nervioso. Si aquel hombreinsultabaaladyMiranda…Bueno,nosabíaloqueharía.Enrealidad, nada.InformaraRylandseríaunaestrategiamuchomásvengativa.

AshcombeseñalóconlacabezahaciaHawthorneHouseehizoungestode

asentimiento.

—Ladamanomereceelesfuerzo.Esustedunhombredenegocios,comoyo.

Sisuesposanoesunactivoparasustransacciones,serálacruzquehundasu

patrimonio.LadyMirandaesdemasiadovariable.Serámejorquebusqueenotro

lado.

Ashcombesequitóelsombreroamododedespedidaysemarchócaminando

porlacalle.

Colinnegóconlacabezamientrasdabaunaúltimapalmadaalcaballoenel

cuello.Decidióquenodiríanadaporelmomento.Conunpocodesuerte,la

presenciadeAshcombeenHawthorneHousesedebíaaqueladyGeorginahabía

cambiadodeobjetivo.EstabaclaroqueellaylordAshcombeestabanhechosel

unoparaelotro.

unoparaelotro.

LospasosairadosdeMirandaresonaronatravésdelvestíbuloylasescaleras.

PormuchoqueGeorginaquisieraquesuhermanasecasara,estabacontenta

porquesupaseoconelseñorMcCraesehubieratorcidodeesemodo.Sila

obligabanarecibirconlosbrazosabiertosaaquelhombreensufamilia,se

casaríaconNapoleónparatenerlolomáslejosposible.

Bueno,quizánoconNapoleón,perosíconalguienqueselellevaramuy,

muylejos,paranotenerqueverlacaradelseñorMcCraeyasípoderrefrenarla

tentaciónqueteníaderomperleunvasoenlacabezacadavezestabadelantede

él.

Por suerte, el interés inicial de Miranda por aquel hombre parecía haber disminuidoylascosasconlordAshcombeestabanyendolamardebien.Odiaba tener que invertir tanto tiempo en su plan alternativo, pero sus primeras eleccionesnohabíandadolosfrutosesperadosyeramuyfácilmeterencintura alconde.Siqueríatenerlocomiendodesumano,solonecesitabafingirunpoco deinterésensuganado. Seacercóalaventanaparaecharunvistazoatravésdelacortina.Justoen esemomento,lordAshcombesealejabacaminandodeHawthorneHouse.El señorMcCrae,sinembargo,permanecíadepiefrentelapuertadesucasa.No sabíadeloquehabíanhabladoambos,perosíqueaquellaconversaciónhabía

arrancadounasonrisaaaquelhombreodioso;unasonrisaquellenódecalidezsu apuestorostroyquelogróquesuestómagodieraunsaltoysepusieraabailarun valsconsucorazón. «No.No.No.»Nadieibaaprovocarenellaesassensacionesridículasdelas quesiempreestabanhablandosusamigas.Ymenosunhombrequenisiquiera estabaensulistadeposiblescandidatos.Noerareaciaalamor,sabíaqueexistía, peronoibaapermitirqueunaemociónqueembotabatantolarazónlenublarael juicio. Colin McCrae no era más que una cara bonita y un conversador perspicaz.Enotrascircunstancias,talvezconsideraríaelbeneficiodeaquellas cualidades. Perolascircunstanciaseranlasqueeranyloconvertíanenunmeroincordio. Yenunadistracción.DeberíaestarpensandoenlordAshcombe,noadmirando lobienquelequedabaaquelabrigoalseñorMcCrae. Además,¿quéhacíatodavíafrenteasucasa? Volvió a fijarse en su cara y se quedó petrificada. La estaba mirando directamenteylamediosonrisaquelucíansuslabioshacíaunosinstantesahora sehabíatransformadoenunasonrisaentodaregla. Sealejódelaventanasinpensárselodosveces.Lascortinasdeencajeblanco seagitaronporelbruscomovimiento. «Ashcombe.»TeníaquecentrartodossusesfuerzosenAshcombeyconseguir quelepropusieramatrimonioloantesposible. Nopodíaesperarmuchomástiempo.

Nopodíaesperarmuchomástiempo.

Eljuevesporlamañana,Georginasesintióunpococulpableporlaalegríaque leprodujoverlanarizenrojecidadesuamigaJane.Susesfuerzosporasegurarse laatencióndelordAshcombedurantelosúltimostresdíashabíantenidomenos éxitodeloqueesperaba.PeroahoraqueJaneestabademasiadoindispuesta comoparaejercerdeanfitrionaensureunión,teníavíalibreparaasistirala ópera con su madre y hermana; una ópera a la que tenía entendido que Ashcombetambiénacudiría.Elpotencialbeneficioqueaquellolereportaríase añadióalaculpabilidadquesentía,porloqueresultómásfácilmantenerun semblanteyuntonodevozcontritos. —Quémalasuertequetehayasresfriadotanalprincipiodelatemporada.

Vasatenerquecancelarturecitaldepoemas. Janesesorbiólanarizysehundióentreloscojinesdelsofáfamiliar. —Losé.Mientrasestamoshablando,mimadreestáenviandoinvitaciones conlanuevacita.Tampocopodemoscelebrarloelpróximoviernesporquemi padretieneprogramadaunacenadesumaimportancia. Terminólafrasesonándoselanarizdeunaformaabsolutamenteespantosa. —Entoncestendrásqueaplazarlohastadentrodedossemanas.—Intentóno parecerindignadaporlaenfermedaddesuamiga,pero¿quédiantresestaba haciendo allí? La nota que Jane le había enviado decía que quería verla urgentemente.ConociendoaJane,«urgentemente»podíasignificartantoquele estaba costando elegir un nuevo papel de pared para el salón como que la doncellalehabía chamuscadountirabuzón. Alfinalse tratabadeun fuerte resfriadoenplenatemporada,conlaconsiguienteymaravillosanoticiadeque Georginanotendríaquerecitarunpoemaaldíasiguienteporlanoche. Queademássefueraaretrasardossemanasmáseratodavíamejor.Janeera famosaporolvidarelnombredesugatoenunlapsodequincedías.Conun pocodeayudaporsuparte,conseguiríaquenoseacordaradelodelrecital. —No —dijo Jane con voz áspera—. Mi madre lo ha pospuesto para el próximomiércoles.Alprincipiopenséqueeraunatontería,peromehedado cuentadequeesunaideabrillante.ComoelParlamentonosereúneesedía, podránasistirmáshombres. Georgina esperó que su fingida emoción fuera lo suficientemente convincente.Quelocelebraraunmiércoleseraprefecto.Ahoraseríaunevento especialysusreunionesdelosviernespodríanvolveralanormalidad.Después dequeJaneserecuperara,porsupuesto. Janemovióunamanoenelaire. —Aunquenotehepedidoquevinierasporeso. ¿Existían más noticias «urgentes» además del aplazamiento del proyecto estrelladeJane?Georginanopodíaimaginarsenadaquenofueraelmonotema delquesuamigallevabahablandolasdosúltimassemanas. —Mehaescrito—susurróJaneentusiasmadaantesdesacaruntrozodepapel delabandejaquehabíaenlamesadeallado—.Mira. Ahorasíquepermitióquelaaversiónporaqueltrozodepapelsereflejara claramenteensurostro.Cualquierdíanormalnohabríaqueridotocaresepapel;

muchomenoshoy,conelriesgodecontagio. —Sinoteimporta,prefieronoacercarmemucho. Janefruncióelceñoyvolvióasonarse. —Oh,entiendo.—Susojos,brillantesporlafiebre,seiluminarontodavía másporlaemoción—.Esdeél. —¿Dequién?—Estabaaltantodetodosloschismes,decadacúmulode información,peronoteníaniideadequiénpodíaestarcausandotalexaltación enlavidadesuamiga. —«Él».Elhombredelamáscara.Tedijequeibaacasarmeconél. Unarespuestaquesolosirvióparaquesehicieramáspreguntas. —¿Descubristequiénera? —Bueno,no.—Janeparecióunpocoavergonzadamientrasbajabalavista hacia la nota—. Pero menciona nuestra conversación en el baile y que está deseando acudir a mi recital de poesía. Lo que significa, a pesar de tus reticencias,queesuncandidatoadecuado,puestoqueharecibidounainvitación. Georgina estaba convencida de que habían invitado a todos los hombres solterosemparentadoscontítulosnobiliariossuperioresalabaronía. —¿Tehaescritounanota,peronolahafirmado? Dabalaimpresióndequeesehombrenoteníamuchomásasufavorqueuna posiciónposiblementerespetable.¿NodeberíaJaneexigiralgomás? Unapersistentevocecillaensucabezatratódeseñalarlequeellatampoco exigíamásqueesoparasímisma,asípues,¿porquéhabríadehacerloJane? Georginaseremovióconincomodidadensuasiento.Porfortuna,aJanele sobrevinounataquedetoseneseprecisomomento,haciendoqueelrepentino desasosiegodesuamigalepasaradesapercibido. Despuésdetomarunbuensorbodeté,Janeagitólanotaenelaire. —HafirmadoconunasimpleH.¿Notepareceromántico?Estámanteniendo elmisteriounpocomás. ¿Romántico?¿Hablabaenserio?Farfulló,intentandoencontrarlaspalabras apropiadas. Aquello no era romántico, era alarmante. Ese hombre podía ser cualquiera. —¿Creesquedeberíaresponderle? Georginasoltóunsuspiro. —Nosabríasaquédirecciónenviarla.

Janetambiénsuspiró. —Cierto. —¿Y no te ha llamado la atención ningún otro caballero? —Ella podía recomendarleunoscuantos.Comohijadeunconde,Janeeraunpartidobastante respetableypodríapermitirseellujodeserselectivaalahoradeelegirmarido. Laestupidez,parabienoparamal,noeraungranlastreenloquealmatrimonio se refería. Jane no tenía ninguna deficiencia que ocultar a un potencial pretendiente. Suamigafruncióelceño. —ElseñorGivendalehavenidoavisitarmeunpardeveces.Yasabesque ocupaelsegundopuestoenlalíneasucesoriaaunvizcondado,yteniendoen cuentalanaturalezaenfermizadesuhermanoesmuyprobablequetermine heredándolotodo.Perosolomehatraídorosas. Georginalamiróconfundida. —¿Yquéproblematienenlasrosas? —¡Sonprevisibles,Georgina!—Janesedejócaersobreelbrazodelsofá—. ¿Quétienenderománticolasrosas? Estabaclaroqueaquelresfriadoestabaafectandoalamentedesuamiga. —Creoquedeberíasdescansar,Jane.Podemosvolverahablardeesteasunto cuandotesientasmejor. Janebostezóyseestirósobreloscojines. —Quieroalgoromántico,Georgina,comoenlasnovelas. Otrarazónmásparanoleer. —Yalosé. —Comobiendicessiempre,Georgina—murmuróJane—.Elmatrimoniono sepuededejaralazar.Tengoqueasegurarmedequesuceda. Luchando contra una sensación de culpa aún más intensa que antes, permaneció allí sentada hasta que Jane se quedó dormida. Su amiga estaba siguiendo,asumanera,elejemplodeGeorginaalahoradeencontrarmarido.El problema era que, lo que tenía mucho sentido cuando Harriette y ella lo hablaban,enbocadeJanenosonababien.Almenoslaexigenciaderomancede suamiga,noeratanfríacomosusrequisitosdepopularidadyposiciónsocial. Por primera vez, Georgina se preguntó si de verdad estaba haciendo lo correcto.

ColinentróenlacocinadelacasadeRylandconlamismanaturalidadcomosi

ColinentróenlacocinadelacasadeRylandconlamismanaturalidadcomosi estuvieraensucasa.Lacocineraalzólacabezayleseñalóconuncuchillo.Un gestoamenazadorquenoconcordabaconelbrillodivertidodesusojosyla sonrisaqueesbozaronsuslabios. —¿No tiene otra cosa mejor que hacer que colarse en mi cocina, señor McCrae? —¿EnquéotrositiopodríaconseguirlasmejoresgalletasdeLondres?—Le guiñó un ojo y robó una galleta espolvoreada con azúcar que había en una bandejaantesdesalirdisparadohacialaescaleradeservidumbrequellevabaala parteprincipaldelacasa. Priceleestabaesperandoarriba,conlosbrazoscruzadossobreelenorme pecho. —¿Nolehaenviadounmensaje? —Sí.—Enunmovimientoqueempezabaaconvertirseenunacostumbre paraambos,giróhacialaderechaparaabrirsepasoatravésdelmayordomo—. Unomuycrípticoquedecía:«Mantentealejado».Obviamente,loentendícomo queteníaquevenirdeinmediato. Pricesoltóunsuspiro. —Estáenelsalóndebaile. ¿Enelsalóndebaile?¿QuédemoniosestabahaciendoRylandallí?Asintióy fuehacialaescaleraprincipal. —Oh,señorMcCrae—lellamóPrice. Colinsevolvió. —¿Mepermitesusombreroysuabrigo? Traspasarlelasprendasalmayordomo,subiólasescalerasdedosendos. ¿Qué podía haber alterado tanto a Ryland como para sentir la necesidad de pedirlequesemantuvieraalejado?¿HabríadecididoladyMirandaquenopodía perdonarle? Encuantollegóalaentradadelsalónsequedóinmóvil;supreocupación ascendióaunnivelestratosférico. Rylandestabadepie,avariosmetrosdedistanciadecuatromuñecosdepaja atamañonatural,lanzandocuchillosadiversaspartesdelosmismos.Cuando

terminabadearrojarlostodos,losrecogíayvolvíaaempezar. —Yaquehasvenidohastaaquípodríasentrar—dijodespuésdevaciarsus manosunavezmás. ColinaccedióalsalónmientrasRylandrecogíaloscuchillos. —Creíaquelascosasestabanyendomejor. Laúltimasemanahabíapermanecidodeliberadamentealmargendetodolo relacionadoconlashermanasHawthorne,perosuamistadconRylandyTrentle habíanmantenidoaltantodealgunosdetalles.Loúltimoquehabíaoídosobre ladyMirandaeraquenosoloestabaapuntodeperdonarlesinodeadmitirque tambiénleamaba.¿Cuándosehabíaidotodoalgarete? Rylandlanzóuncuchilloalaireconespecialfuerzaquesehundióhastala empuñaduraenelpechodelmuñecodemayoraltura. —Laquierodemasiadocomoparadejarquelamaten—espetósuamigo antesdetaladrarleconlamirada—.Ysesuponequetútampocodeberíasestar aquí. —EnviéunbarcodecontrabandistasaFranciaparaquetuvierascomidacon laquesobornaralosaldeanos.Despuésdeeso,colarmeentucasaatravésdetu cocinaesunatareadecríos.—Colinsecruzódebrazos. Rylandsoltóunresoplidoirónico. —Eratupropiobarcoymehicisteirenbotehastalaorilladelaensenada.— Seencogiódehombros—.Lamisiónfuedemalenpeor.Sabíaqueíbamostras élynosamenazó. Se quedó esperando. Ryland había sido espía durante nueve años. Había arriesgadosuvidamásvecesdelasqueColinpodíacontar.Teníaquehaberalgo másdetrásdetodoaquello. —Lahaamenazado. Elaireescapódesuspulmones.Esoeraloquemássehabíatemidocuando Rylandsenegóadejarelcaso. —¿Estáfueradepeligro? —Deberíaestarlo.Siempreycuandomemantengaalejadodeella.Hacetres díasquenolahevisto.Sisigoasí,puedequenuestrohombrecreaquenoestan importanteparamídespuésdetodo. Sí,peroladyMirandatambiénpodríallegaralamismaconclusión.Ahora entendíalodeloscuchillos.

—¿Sabesquiénes?

—Tengomissospechas,perohastaquenoleatrapemosnopuedohacernada.

ColincambiódepesodeunpieaotromientrasRylandlanzadatrescuchillos

másenunarápidasucesión.

—¿Enquépuedoayudarte?

Rylandsuspiróysepasóunamanoporlafrente.

—Ennada.Tengoaunhombrecontrolandolapropiedaddeunsospechoso.

Encuantoregrese,sabréalgomás.Hastaentonces,mantentealejado.Nuestra

estrecharelaciónnoespúblicaynotoria.Cuantomenospotencialesobjetivos

tengaestemaníaco,mejor.

L

Capítulo14

L Capítulo14 asdudasdeGeorginacontinuaronaldíasiguiente.Eltiempolamantuvo

asdudasdeGeorginacontinuaronaldíasiguiente.Eltiempolamantuvo

demalhumoryloscielosseabrieronparaverterundiluvioportodala

ciudaddeLondres.

Nopodíapermitirseellujodereconsiderarsupostura.Ashcombenoestaba

cayendoderodillasasuspies,perosímostrabamásinterésqueelrestode

candidatosdesulista.Yaunquenosecreyeraqueelduqueanduvieradetrásde

suhermana,tampocopensabaqueestuvierainteresadoenella.Exceptoporel

bailequecompartieronenlaveladadedisfraces,elduqueprácticamentenole

habíahechocaso.Además,alprincipiodelatemporadacometióelerrordeno

animaraningúnotrocaballero,paracentrarseexclusivamenteenMarshington.

Ahora,cualquierintenciónmaritalquetuvierandichoscaballerosibadirigidaa

otrasdamas.

Unasensacióndepánicoseenroscóenlosdedosdelospies,enviandouna

oleadadeinquietudhastasushombros.Sedirigióalporcheacristalado,donde

habíacolocadosuspinturasaquellamañana.Loúnicoquenecesitabaeranunas

cuantaspinceladasdecolorparaquetodovolvieraatenersentido.Oporlo

menosquelascosassalierancomoellaquería.

Ellienzolaestabaesperando,intacto,virgen;unasuperficieperfectapara

crearcualquiercosaquedeseara.Sifueraasídefácilenlavidareal…Perola

vidateníamásdeunpintorylosdibujosparecíancambiarmásrápidodeloque

ellapodíaadaptarse.

Abrióunodeloscajonesdesuestuchedepinturaysacólapaletaypinceles.

Loscoloressemezclaronmientrasmanipulabalaspinturasconmenosprudencia

delonormal.Losmarronesygrisesmancharonlosbordesdelostonosmás

vivos,invadiendolosespacioslosunosdelosotros.Tendríaqueseleccionarla pinturaquequeríausarconcuidado. Lomismoqueasufuturomarido. Sabía que no tenía mucha elección, pero era posible que el conde no se adaptaraasusnecesidades.Aquellaeraunadelasrazonesporlasqueenun primermomentolosituóenlasposicionesinferioresdesulistadeposibles candidatos. Erarico,apuestoymuchasdamasbuscabansuatención.Perounavezque estuvieran casados, ¿seguiría manteniendo esa posición privilegiada para siempre? Si su popularidad estaba unida a su condición de soltero, ¿se desvaneceríaalcasarse?Ydeserasí,¿quélepasaríaaella? Quealmenosestaríaenunasituaciónmejorqueunalamentablesolterona, esoera. Tampocopodíapermitirseellujodetenerencuentaqueelcondenosiempre eraunhombremuyagradable. Movióelpincelsobreunmontóndepinturarosa. Latelopeadeljardíneralamusaperfectaparasuestadodeánimoactual. Jamáshabíavistounaflortanfeaensuvida.¿Quéhabríaposeídoaljardinero parasembrartalesperpento? Lostonosbrillantesseextendieronporellienzo.Lostrazoseranunpocomás durosdelosquelaplantapedía,peroenesemomentonosesentíaconganasde hacernadaconsuavidad. Sesentíadesesperada. —NotecasesconAshcombe. Enunprimermomentopensóqueaquellaspalabrasestranguladasyapenas audibleshabíansalidodesupropiamente,asíquecontinuómoviendoelpincel. Amenudomanteníaconversacionesconsigomisma.Cuandounoescondíaun secreto tan importante como el suyo, las posibilidades de compartir una conversaciónsinceraeranlimitadas. Pero entonces se dio cuenta de que la interrupción venía por parte de Miranda,queparecíahaberidoalporcheconelexpresopropósitodedispensarle unconsejodehermanas. Continuópintando. —¿Porquéno?Esunpretendientemuyloable.Porsupuestoquepreferiríaa

unmarqués,aunduqueoinclusoaunodeesospríncipesextranjeros,pero parecenestarfueradelaciudadenestemomento.Sitengoqueconformarmecon unconde,quesearicoypopular. —Peroesunhombreespantoso. Oírquesuhermanaexpresabaenvozaltalamismapreocupaciónquehabía tenidohacíaunosinstantesavivóelpánicoanterior.Casarseconelcondeerauna buenaidea.Teníaqueserlo. Ahorasídejódepintarysevolvióhaciasuhermana,taladrándolaconla mirada. —¿Porquenotequiso?Haycientosdemotivosporlosquetalveznopidió tu… Mirandaseacercómásaella. —Lohizo. —No,nolohizo. Tragó saliva. No era posible. Si lord Ashcombe le había propuesto matrimonioaMirandayestalerechazó,entoncesellaerasusegundaopción.Ya era bastante malo aceptar a un hombre que había sido rechazado, pero que encimalohubierarechazadosupropiahermana… Mirandasesentóeneltaburetequehabíaasulado. —Sí,lohizo.HablóconGriffithparaacordarlosdetalles. Georginasevolvióhaciaellienzo,peronoaplicóningúncolor.Puedequelas cosasnohubieranprogresadohastadondeMirandacreía.Alfinyalcabo,ella mismanosehabíaenteradoyhabíaestadopendientedetodoslosrumoresdelos últimostresaños. —¿Yquépasó?Esevidentequenotecasasteconél. —Élquería…—Mirandatragósaliva.Estabaclaroquecualquiercosaque fueraadecirnoleestabaresultandofácil. ¿Deberíatomarlelamano?¿Hacerunodeesosruidosreconfortantesque Harriettesolíausarconella?Nuncaselehabíadadobienconsolaralagente. Mirandarespiróhondoyserecompuso. —Queríatierras—continuó—.Esafuesucondición.Sinoseincluíaenla dotelapropiedaddenuestraabuelapaterna,retiraríasuproposición. AsíquenuncalehabíapropuestomatrimonioaMirandaensentidoestricto. Empezóamezclarunpocomásdepintura.Sinceramente,siconunapequeña

parcela podía comprar su aceptación permanente en la sociedad, pagaría el precioconmuchogusto. PorlovistoMirandatodavíanohabíaterminado. —Yonolepreocupabaenabsoluto.Loúnicoqueleimportabaeraloque podíaasacarleaGriffithmediantenuestroenlace. Aquellaspalabrasatravesaronsucorazón,llegandoaunlugarenelquerara vezsepermitíamirar.Noleimportabaquesufuturomaridonosepreocupara porella.Nopodíaimportarle. Movióelpincelconsuavidadporellienzo.Sentíatalasfixiaenlagarganta quesuvozsonóenunsusurro. —Seguro que se preocupaba por ti, aunque solo fuera un poco. Estaba dispuestoacasarsecontigo. —EstabadispuestoacasarseparacodearseconloscontactosdeGriffith.— Mirandasehumedecióloslabios—.Yahorasiguedispuestoahacerlocontalde conseguirlos. YMirandanoqueríaqueellaseconvirtieraenunpeóncomotantasotras jóvenes. ComosiMirandapudieraentendersuproblema. «Noloentiendeporquenuncaselohascontado.» Lanuevavozensucabezalasobresaltó,perologródisimularsunerviosismo cambiandodepincel.Aunquelohizocontalfuriaqueseasombródenohaber tiradoelestucheenteroalsuelo. ¿Porquédiantreslavozdelarazóndesucabezasonabaahoracomolavoz delseñorMcCrae?Quelehubieradadounúnicoybuenconsejonoledaba derechoainstalarseensumente. Atacóellienzocomosiestuvieraloca. —Fuera. Mirandahizounamuecaysemarchó. Ese«fuera»noibaparasuhermana,perotampocolallamóparaquevolviera. Laverdaderaquesuplanestabaempezandoaperderunpocodesuatractivo ahoraqueestabametidadellenoenél.Casarseporamoreraunatradición familiar. Sumadrelohabíalogradoendosocasiones,siendolaprimerasorprendida cuandoabandonósucondicióndeviudahacíaañoymedio.Mirandasenegabaa

conformarseconalguienquenolaquisieraporserellamisma.Unrequisitoun

tantoabsurdo,peronoteníaporquérenunciarasusideales.Alfinyalcabo,su

hermananoeradefectuosadesdesunacimiento.

«Nitútampoco.»

Elpincelseleescapódelamanoyrebotóenellienzoantesdecaeralsuelo.

¿Cómohabíaentradoaquelhombreensucabeza?¿Quélellevabaapensarque

precisamenteéllaapoyaríamásquenadie?Sinisiquieraconocíasusecreto.

Recogióelpincelymiróellienzoconelceñofruncido.Unapronunciada

rayaverdeatravesabalafloramedioterminar.Otroproyectoquesetornabaen

fracasoporlaintervencióndelseñorMcCrae.

Aquelloestabaempezandoaserunpocoridículo.

Aquelloestabaempezandoaserunpocoridículo.

Colinteníaelcuellorígidoporpasarlanochesentadoenunasilla,conmucho cuidadodenoarrugardemasiadosuropa.SehabíaidocuandoRylandselo pidió,perosolosehabíaalejadolapocadistanciaqueseparabalacasadelduque de su club. Su hogar estaba a veinte minutos de trayecto y, si su amigo le necesitaba,queríallegarcuantoantes. LallegadadelordTrentlesupusounagratadistracción.Sobretodocuandola lluviacomenzóacaertorrencialmente. Comoalfinalnodejódelloveryningunodelosdosteníacompromisos ineludibles,ambosdecidieronquedarse.Ahoraestabancercadelamedianochey enbrevevolveríaaestarcómodamentesentadoenotrasilladelclub. Metiólabolanúmeroseisenelbolsillodespuésdeunsatisfactoriogolpede tacoysonrióalverelgestodelordTrent.Habíanquedadoconfrecuenciapara jugaralbillaryesaspartidasenlasquenoestabasometidoaningúntipode presión se estaban convirtiendo en sus momentos favoritos del día, incluso cuandonoestabaintentandoolvidarquesumejoramigoandabadetrásdeun criminal. LordTrenteraunhombresencilloyColinapreciababastantetenerunamigo quenoarriesgarasuvidacadadosportresyalquenoleinteresarasubuen olfatoalahoradeinvertir. —Señor McCrae, creo que nos ha estado engañando a todos. En el club siempreseharumoreadoquesushabilidadesenelbillarsoloestánunpocopor

encimadelamediocridad.—LordTrentseapoyóeneltacoyenarcóambas cejas. Colinreprimióunacarcajada.Conelsiguientegolpenotuvotantasuerteyla bolarebotóenlosbordesdelamesa. —¿Losmiembrosdelclubhablandemidestrezaenelbillar? LordTrentimpulsóeltacoconunasonrisadeorejaaoreja. —No.Bueno,nomuyamenudo.Solofueuncomentarioocasional.—Su golpeconectóconlasbolasadecuadasyenvióunarojadirectamentealbolsillo —.SeguramenteporquesirHumphryraravezgana. —Talvezesedíaestabapreocupado. —Otalvezesedíaestabaintentandocalcularlapotencialrentabilidaddela lámparadearcoquehainventado. Colin no pudo contener la sonrisa que esbozaron sus labios, aunque fue conscientedequeteníaquepareceruntantopresuntuoso. —Yaconocíalapotencialrentabilidaddesulámparadearco.¿Porquésino habríainvertidoenunaminadepotasa? ElsilbidobajodelordTrentacompañólaentradaenelbolsillodeotrabola. —Quizádeberíamoshablardenegociosenvezdejugaralbillar. —Solosiquierequenosexpulsendelclub. ElsiguientedisparodelordTrentenviólaboladirectamentealbolsillo. —Noesquetengamuchoqueinvertir.Hedejadolamayorpartedemis fondosenlasmanosdeGriffith. —Entoncesleestaráyendobien.—Colinrodeólamesa,buscandolamejor jugada. —¿Cómolosabe? —Porquesuexcelenciayyonojugamosalbillar.—Colinalineósutiroy logrómeterdosbolasmás. LordTrentserio. —¿Cuántotiempohacequenojueganalbillarjuntos? —Másdetresaños.Másquesuficienteparasaberquesudineroestáen buenasmanos. —Cierto.Peropuedequehayallegadoelmomentodemaduraryempezara administrarlopormicuenta.—LordTrentapoyólacaderacontralamesa—.Me hadadounafinca.Bueno,enrealidadmelavendió,peroambossabemosqueel

preciofueirrisorio. —Y también el usufructo de una casa en Londres, ¿verdad? —Había mantenidolabocacerradasobreambastransacciones,inclusocuandosabíaque Rivertonpodríahaberobtenidomásganancias. —Cierto.—LordTrentseinclinósobrelamesa,peronomovióeltaco—.Así que,señorMcCrae,sifueraatomarelcontroldemisactivosfinancieros,¿qué creequedeberíahacerprimero? Colinseapoyóenlamesaysecruzódebrazos.Apesardequeelclubestaba tranquiloporlatormenta,teníaqueescogerlaspalabrasconcuidado.Unonunca sabía si en ese momento podían estar escuchándoles los oídos equivocados. Además,apesardelasrecomendacionesquehabíaobtenidoparaentrarenel clubgraciasasuscontactosconelMinisteriodelaGuerra,leexpulsaríande inmediatosiinfringíalasnormas. Eneseinstanteseacercóunsirvienteconunasolanotasobreunabandejade plata,evitandoquehablara. —Discúlpeme,milord.Hallegadoestemensajeparausted. LordTrentlevantó elpapeldoblado ymalsellado concarade asombro. Quienquieraquelohubieraenviadolohabíahechoconmuchaprisa. Loquenormalmentesignificabamalasnoticias. Nadamásleerelmensaje,lordTrentsepusopálidoylanotaselecayóal suelo,llamandolaatencióndelpuñadodehombresquehabíaesparcidosenel otroextremodelaestancia. ColinseagachóarecogerlanotaylaapretócontralamanodelordTrent. —Terminelapartida. LordTrentlemiróconojosvidriososyconfundidos. —¿Qué? —Terminelapartida.Sealoquesealoquedigaelmensajeesprivado.Ya menosquequieraquetodoelmundoempieceameterlasnaricesensusasuntos, se guardará la nota en el bolsillo y terminará la partida. —Se aseguró de manteneruntonodevozbajoperofirme,pararomperlaneblinaqueparecía estarembotandolospensamientosdelordTrent. Mientrasechabaunvistazoalrededordelamesa,losojosdelordTrentse aclararonyenderezólapostura. —¿Noletocabaausted?

Colinlediounapalmadamentalenelhombro.Estabadisimulandomuybien.

—Noimporta.Tireusted.

—Muybien.—Elhermanodelduqueseinclinósobrelamesaeimpulsóel

taco,haciendoquelasbolaschocaranentresísindirecciónaparente.

—Tengoqueirme.

—Porsupuesto,perohagámoslocomoDiosmanda.

Éltambiénestabaintentandomantenerlacompostura,perologrómeterdos

bolasantesdeolvidarsedeliberadamentededaralordTrentelúltimodisparo.

QueaquellanotatanurgentefueraparalordTrentynoparaélindicabaque

seguramenteveníadepartedeRiverton.

LoquesignificabaquepuedequeladyMirandasehubieravistoinvolucrada

enalgúnincidente,apesardelasprecaucionesquehabíatomadoRylandpara

mantenerlaasalvo.

Continuaronjugandosinrespetarlosturnosyalospocosminutoslaúltima

bolasemetióenelbolsillo,despejandoporcompletolamesa.

—Vaya,haganado—dijoColinlosuficientementealtocomoparaquele

oyeranloscaballerosquehabíaalrededor,peronotantocomoparallamarla

atención—.Entoncesledeboloapostado.¿Loquiereahora?

LordTrentesbozóunasonrisaunpocomásrígidadelonormal,perosusojos

reflejaronautenticagratitud.

—Porsupuesto.Noquierodarlelaoportunidaddearrepentirse.Pediréque

nosconsiganuncarruaje.

Colinsesintióunpocomalporellacayoquetendríaquesaliralacalleen

mediodetodaesalluviaparabuscarlesunvehículo.Rezóporquenosetratara

deningunaemergenciaylordTrentpudieradejarleencasaprimero.Encontrar

doscarruajesconeseaguaceroseríaunatareaimposible.

Ylaideadecaminarbajolalluviatorrencialnoleapetecíamucho.Odiaba

mojarse.Unacompletaironíaviniendodealguienquesehabíacriadoalladodel

marypasadosuinfanciajugandoenelinteriordeunbarco.Talvezfueraporque

queunosemojaradentrodeunbarconoaugurabanadabueno.

Cuandosubieronalcarruajesesacudieronelaguadelosabrigos.

—AHawthorneHouse—ordenólordTrentalcochero.Encuantosecerróla

puertasevolvióhaciaélydijo—:Mirandahadesaparecido.

AColinseleencogióelcorazón.Sustemoressehabíanhechorealidad.¿Yel

restodelafamilia?LordTrentestabaasalvo,esoeraevidente,pero¿ylady Georgina? —¿Desaparecido? LordTrentasintióysesacólanotadelbolsillo. —GriffithdicequerecibióunmensajedelmayordomodeRylanddiciendo queMirandaestabaenproblemasyqueibanaMarshingtonAbbey. Aquellonopintababien.Unmomento,¿MarshingtonAbbey?¿Elmalhechor habíallevadoaladyMirandaalacasadondeRylandhabíapasadosuinfancia? Esecanalladebíadeestarloco.Yunhombrelocoerapeligroso. CuandoelcarruajellegóaHawthorneHouse,lordTrentabriólaportezuelay seapeóantesdequesehubieradetenidodeltodo. Trasunabreveconversaciónconelmayordomovolvióasubiralvehículo. —Yasehaido. Colin consideró sugerirle que esperaran en la casa a que llegaran nuevas noticias,perosiélestuvieraenellugardelotrohombredaríaunpuñetazoa cualquiera que le propusiera tamaña idea. Y lord Trent era un púgil experimentado. —Raebourne—indicóensulugar. LordTrentsepasóunamanoporelpeloantesdegolpearconelpuñoel acolchadodelasiento. —¿Qué? —Lord Raebourne. Es un amigo de la familia, ¿verdad? Es alguien de confianzayseguroquetieneuncarruajeycaballosdisponibles. —Perfecto.—LordTrentsacólacabezaporlaventanadelaportezuelaydio alcocherolanuevadirección. DeprontolordTrentsevioempujadoporunborrónblancoycayóensu asientoconungruñido. —Yotambiénvoy.—LadyGeorginasebajólacapuchadelacapayseestiró paracerrarlapuerta.Acontinuación,ymientraselvehículoseponíaenmarcha, sesentójuntoallordTrent. Colinnosabíasisentirsealiviadoporqueestuvieraasalvoomontarencólera porqueacababademetersedellenoenunasituaciónpotencialmentepeligrosa. Lomásprobableeraquesuhermanoinsistieraenqueregresaraacasa. LordTrentlamiró,peronodetuvoelcarruaje.

Antes de darse cuenta estaban llamando a la puerta de Raebourne. Colin arrojóunamonedaalconductor.Eltiempoyladiscrecióneranelementosclaves enunasituacióncomoaquella.Nonecesitabanqueningúnempleadoestuviera pendiente,oyendomásdeloquedebiera. Elmayordomoabriólapuertaconojossomnolientosyunbostezo. LordTrentpasójuntoaél,llamandoagritosaAnthony.LadyGeorginafue detrásdeél,consucapaondulandocomosideunanubesetratara,empapadade gotasdelluvia. Colin hizo una mueca y los siguió dentro de la casa. Se fijó en que el mayordomoahoraestabatotalmentedespierto,dispuestoasacarlosdelacasa, aunquefueradelaoreja. LordRaebourneapareció,atándoseelcintodelabata.Llevabaelcabello castaño oscuro despeinado y parpadeó un par de veces, como si todavía no estuvieralistoparaentrarenelmundodelosconscientes. —¿Quédemoniosestápasandoaquí? LordTrentsubiólasescalerasatodaprisa. —Necesitotucarruaje. LamujerdelordRaebourneseasomódetrásdeél,másdespiertaquesu marido. —¿Quésucede? —SetratadeMiranda.Puedequeestéenpeligro.TengoqueiraKent. Eraeltipodedeclaraciónquerompíaelúltimoatisbodesomnolenciadel cerebro. Lord Raebourne se transformó al instante en el aristócrata que era delantedesusojos. —Hughson,tenlistoelcarruaje.Ydespiertaalacocineraparaqueprepare unacesta.—HizoungestodeasentimientohacialordTrentyColin—.Esperad enelsalón.Mevestiréenseguida. Mientrasaguardabanaqueelmarquéssecambiara,Colinintentódescansar unpoco.Podíairseacasa.Seguramenteeraloquedebíahacer.Unacosaera insistir en ayudar a Ryland, pero aquello era un asunto de familia y él no formabapartedeella.SalvoquequizálordTrentnecesitaraaalguienquele echaraunojo.SienesemomentoRylandestabaamediocaminodeKent,lo últimoquenecesitabaeraqueloshermanosdeMirandaseinterpusieranensu camino.NopodíadeteneraRiverton,perotalvezpodíaencerraralordTrent,y

alparecertambiénalordRaebourne. Aquellopodíaconvertirseenunauténticocirco. LadyGeorginaestabasentadaenunasillaalotroladodelaestancia.Lediola sensacióndequetodavíanosehabíapercatadodesupresencia.¿Cabíaalguna posibilidaddeconvencerlaparaquesequedaraconladyRaebourne?Noibaa conseguir nada con aquella escapada. De hecho, tenía muchas opciones de perdersureputación,dependiendodecuálfueraelresultado. Selaveíaserena,exceptoporlaformaenqueseestabamordiendoellabio inferior.¿Deberíaacercarseaella?¿Decirlealgo?Enesascircunstancias,poco podía hacer por lord Trent, pero si lady Georgina estaba preocupada, podía consolarla,asegurarlequeRylandprotegeríaaMiranda. ¿SabíaellalaverdadsobreRyland?Losotroshermanosestabanaltanto, aunquenolesorprenderíaquesehubieraenteradodealgo. —No. —Sí. LordyladyRaebourneirrumpieronenlahabitación,vestidoscontrajesde viaje,aunqueelredingotedeellaestabamalabrochado. —No.—LordRaebourneseplantófrenteasuesposaconlosbrazosenjarras. —Nopuedesdetenerme.—LadyRaebournesecruzódebrazos.Lainsolente posturaresultabaunpocohilaranteenuncuerpotanpequeño. PeroColinfuelosuficientementesensatocomoparanoreírse. LordRaebourneseinclinóparapodermiraralosojosasuesposa. —¿Quétehacepensarquenopuedomantenerteencerradaenestacasa? —PorqueJamesnotellevaráaningúnsitiosiyoselodigo. Elmarquéssefrotólacaraconunamano. —Creía que habíamos acordado que no volverías a manipular a la servidumbre. —Estoesdemasiadoimportante. —Esdemasiadopeligroso. Ladamaresopló. —NovoyadejaraMirandaenmanosdeungrupodehombresaterrados. Colin se opuso mentalmente a aquello. Por lo menos él no lo estaba. Preocupado, sí. Consciente de la importancia del uso eficiente del tiempo, también.Pero¿aterrado?Enabsoluto.

LordRaebourneexpresóenvozaltalospensamientosdeColin. —Noestamosaterrados,sinopreocupados.YtenemosaGeorgina. LadyRaebourneenarcóambascejas,claramentereaciaaseñalarquelady Georgina podía no ser la presencia femenina que más tranquilizara a lady Miranda. —Voyair. LordTrentseinterpusoentreellos. —¿Podemosmarcharnosdeunavez? InstantesdespuésibanatodaprisaporlacarreteradeKent.Resultabaun tantomolestoquecincopersonasfueranapretadasenunmismocarruaje,pero nadieseprestóvoluntarioparaquedarseaatrás.Tambiénfueimposiblequelos treshombresocuparanunasiento,dejandoelotroparaquelasdamasfueranmás cómodas. Comoeraelmenoscorpulentodelostres,letocóirsentadoenelladodelas damas,pegadoaladyGeorginaytratandodemantenerunsemblantequeno mostraralaatracciónfísicaquesentíaporellaylomuchoqueledisgustabaenlo personal.Asíquealfinaldecidiómirarporlaventana,deseandosucumbiral sueño,perosabiendoquenosedormiríaamenosquedejarasuspreocupaciones enmanosdelSeñor. Todavía seguía despierto cuando los primeros rayos del sol coronaron el horizonte.

Capítulo15

Capítulo15 lcarruajedeRaebourneeranuevo,connuevosyavanzadosresortesy

lcarruajedeRaebourneeranuevo,connuevosyavanzadosresortesy

equipadoconunconjuntodecaballosdeprimeracalidadqueibanala

velocidadquesolounasituacióndepánicopodíainducir.Unodelos

mozosdelmarquésseadelantóparaasegurarsedequeunrelevodecaballos

estuvieralistoenlaposadadondesedetendrían.Conaquelcarruajemásrápidoy

loscaballosreciéncambiados,lograronalcanzaraRivertonenotraposadaque

quedabaaunpardehorasdesudestino.

Comosabíaquelosaristócratasnoatenderíanarazones,Colinhablóasolas

conlosdoscocherosylesconvencióparaqueseaproximaranaMarshington

Abbeyconcautela.SiRylandteníaunplanenciernes,nonecesitabaquenadie

cometieraningúnerrordepesoyseloarruinara.

EsperandoqueladyGeorginasetrasladaraalcarruajedesuhermano,regresó

alvehículodeRaebourne,soloparaencontrarsecompartiendoasientoconla

damaquepretendíaeludir.PorlovistohabíasidolordTrentelqueoptópor

ganarmásespacioysecambióalcochedeRiverton.Colinnisiquierasepudo

concederelcaprichodepediraladyRaebournequecompartieraasientoconlady

Georgina.Elmatrimonioqueteníaenfrenteestabademasiadoabsortoensu

conversacióncomoparanotarqueteníancompañía,ymuchomenosparafijarse

enqueelotroasientonoestabaocupadocomodictabanlasnormasdeetiqueta.

Elmarquésestabaintentandoconvencerasuesposadequesequedaraenal

carruajecuandollegaranaMarshingtonAbbey.Aunqueporlaexpresiónrebelde

deladama,aquellonoibaasuceder.SevolvióhacialadyGeorginaparadarles

unpocodeprivacidad.Enesemomentosumentesequedóenblanco.¿Dequé

podíahablarconaquellamujer?

E

—Estáamaneciendo. De acuerdo, no había sido la idea más brillante para empezar una conversación. LadyGeorginaseapoyócontralaventanayabriólosojosdeparenpar mientrasunamiríadadecoloresseextendíaporelcielo. —Esbonito.Megustacómolosrojosylosnaranjassemezclanentresí.Es comosielcielonocturnofueraunaespeciedecortinaqueseabreparadejar pasarelsol.Megustaríahabertraídomispinturas.Notenemosamaneceresasí enLondres. Colinabriólaboca,perovolvióacerrarlainmediatamentedespués,tratando de asimilar lo que acababa de oír. Se aferró a la parte más tangible de su revelación. —¿Ustedpinta? Ellaasintió. —Todosmisabanicosylamayoríadelaspantallasdelachimeneadecasa. TambiénelbordedelchalmoradodeladyJane. HabíavistolaspantallasenunadesusvisitasaRiverton.Eranobrasdearte exquisitas,llenasdecolorydetalles. —Legustaelcolor. Noeraunapregunta,peroladyGeorginalerespondiódetodosmodos. —¿Porquénoibaagustarme? —Perosucapadeviajeesblanca. Sequedómirándoleduranteunbuenrato,comosiestuvierapensandosi aquelcomentarioinauditomerecíaunarespuesta. —Todoloquetengoesblanco. Colinsevolvióenelasientoyseacomodóenelrincón. —Yamehedadocuenta.¿Porqué? LadyGeorginaparecíalosuficientementemolestaparahacercasoomisode supregunta,peroalfinalseencogiódehombros. —Paraquesenote. Colinibaaempezaramofarsedesufaltaderespuesta,peroentoncessedio cuentadelaverdaddeesadeclaración.Aunqueelblancopodíaencontrarseenel guardarropadetodajoven,nuncaeraelúnicocolorquellevaban.Sinembargo, todoLondressabíaqueladyGeorginasolovestíadeesecolor.

Enrealidad,erabastanteingenioso. —¿Porquéhavenido?—Yaqueparecíaestardehumorparaexplicarse, aunquefueravagamente,decidiónodesperdiciaresaoportunidad. —Mihermanacorrepeligro,señorMcCrae.Sealoquefuereloquepiensede mí, nunca le he dado razón alguna para que dude de mi preocupación por Miranda.—Alzólanarizyvolvióelrostroparamirarporlaventana. Colinseechóareír. —¿Ah,no?Nisiquieracuandointentóatraerlaatencióndelhombredelque estáenamorada. CuandoporfinllególaansiadarespuestadeGeorgina,laviomuytranquila. —LossentimientosdeMirandatodavíaestánpordeterminar. Enesemomentosepercatódequeelcarruajeestabaaccediendoallargo caminodeentradadeMarshingtonAbbey.Esbozóunaampliasonrisa.¿Qué haríalapobrecuandonopudieraseguirengañándoseasímisma? —Presientoquemuyprontoveremoslocontrario. ElpatiodelanterodeMarshingtonAbbeyestabasumidoenuncompletocaos. Estaba claro que allí había pasado algo. Prácticamente se quedó sin aliento mientrasesperabaaquealvehículosedetuviera.Sabíaquelascosasnosiempre salíanbien,pormuchosplanestrazadosyprotectoresobstinadosquehubieraen ellos. Jeffreys, el espía retirado y actual ayuda de cámara de Ryland, y Price, antiguocontrabandistaconvertidoenmayordomo,estabansupervisandoaun ejércitodealdeanosgolpeandoalfombrasylimpiandodiversosartículosdela casa.Elhechodequeningunoparecierapreocupadoenlomásmínimoalivió considerablementelaangustiaqueleconstreñíaelpecho.Sialgomalohubiera pasado, el semblante de los hombres sería lo bastante sombrío como para bloquearlaluzdelsol. PriceseacercóencuantoColinyRivertonseapearondesusrespectivos carruajes. —Buenosdías,excelencia.Noesperabaverle,señorMcCrae. —Siempreestoyenelmomentoexactoyenellugarindicado. Pricesonriódeorejaaoreja. —Eslahistoriadesuvida. Colinnopudohacerotracosaqueasentir.Definitivamente,Dioshabíaguiado

suspasosalolargodelosaños. LadyRaebournebajóatodaprisadelcarruaje,arrebatandosucapadela manodesumarido. —SoyladyRaebourne,¿yustedes…? —Price,milady.—Losojosdelmayordomoseabrierondeparenparcuando vioalamenudadama. Colin se mordió la mejilla para no sonreír. No conocía mucho a lady Raebourne, pero las formas de aquella mujer la hacían parecer mucho más formidabledeloquerealmenteera.Resultababastantegracioso. LadyRaebournemiróalmayordomoconunadulcesonrisa,completamente ajenaasusformasintimidatorias. —Buenosdías,Price.¿EstáMirandaasalvo? Price asintió, mirando alternativamente a Colin y a Riverton para luego volveracentrarseenladyRaebourneyensumarido,queestabadetrásdeella conaspectoenfadado. —Sí, todo está bajo control. Ya hemos llevado al señor Montgomery al magistrado.Ry…suexcelenciayladyMirandaestánenelsalón. Colinfruncióelceño.¿ElseñorMontgomery?¿ElprimodeRylanderael presunto cerebro criminal que andaban buscando? No tenía mucho sentido, aunquesíofrecíaunamejorexplicaciónalasuntodelalocalización,puestoque GregoryMontgomerytambiénsehabíacriadoenaquellacasa. TrentyRivertonyaestabanamediocaminodelaviviendacuandoColindejó aunladosuscavilaciones.LosRaebourneibanjustodetrásdeloshermanos, todavíadiscutiendosobresiladamadebíaesperaronoenelcarruaje. ¿DóndeestabaladyGeorgina? Sevolvióyselaencontróalaentradadelcarruaje,mordiéndoseellabio.A pesardelasvehementespalabrasquehabíadichoeneltrayecto,sabíaqueno manteníalamejordelasrelacionesconladyMiranda.¿Estabamáspreocupada porsuhermanaoportenerquereconocerfinalmentequeRylandnoestaba disponible? Sindecirniunapalabra,laayudóaapearsedelcarruaje.Encuantobajó, cuadróloshombrosyprácticamentesaliócorriendodetrásdesushermanos. Colinlasiguióaunritmomáslento,agradeciendoelajetreoqueestabateniendo lugarenelpatio,mientraslosaldeanosponíanaventilarlasalfombrasylaropa

decamaylimpiabanlosmuebles.MarshingtonAbbeyllevabavacíamásdeuna décadaydeprontoalbergabaaunbuennúmerodevisitasqueseguroquerrían pasarallílanoche. TodoapuntabaaqueRylandyladyMirandayaestaríancomprometidos.Ysi no,loestaríanalfinaldeldía. Despuésdetodoslosaltibajos,laparejaporfinseríafeliz,oalmenosestaría encaminodeserlo. AlgoquetambiénmolestaríaaladyGeorgina. Esbozóunasonrisamientrasentrabaenlacasa. LoúltimoqueesperabaveralentrareraaladyGeorginapreocupándosede verdadporsuhermana. EstabasentadaalladodeMiranda,conlafaldarecogidaaunladoylacapa deviajecayendoporlaespalda,deslizándosehastaelsuelocomosifueraun lago.Nuncaanteslahabíavistotandespreocupadaporsuaspecto. No fingía, ni esbozaba ninguna sonrisa o pose calculada. Estaba completamente concentrada, acariciando el cabello de su hermana para tranquilizarla.Nuncalahabíavistodeesemodo.Parecía…auténtica.Accesible. AquellaeraGeorginaenestadopuro,sinningúnartificio,yColinnosabíacómo tomárselo. Entoncessediocuentadeque,solocuandocreíaquenadieseestabafijando enella,miróaRylandconunbrillodetristezaenlosojos. ¿Deverdadhabríasentidoalgoporél?HubierajuradoqueRylandsolole interesabaporsuposiciónsocialeinfluencia.¿Sehabríaequivocado?Laideade queladyGeorginaestuvierarealmenteenamoradadeRylandnolesentómuy bien.Sintióalgoparecidoaloscelos.Quétontería,¿verdad? IntentódistraersellevándoseaRylandaunlado. —¿Quéhapasado? Suamigomoviólacabeza,peronolequitóojoaladyMiranda. —Ayeratrapamosanuestroespía,peroestoeraalgomuchomásmundano. Miprimoqueríaeltítuloycreyóquesimeatraíahastaaquíloheredaríadeuna formauotra.YMirandaeraelcebo. Colinhizounamuecadedesagrado.Eraalgotanantiguocomoeltiempoy unodelosproblemasconlosquelasfamiliasaristócratasteníanquelidiara diario,aunqueporfortunaloscelosnosolíanterminarenasesinato.

—¿Yestocómoteafecta? Rylandenarcóunacejaylelanzóunamiradainterrogante. —Meafectaenquevoyacasarme. Colinserioporlobajomientraselduqueibaalotroladodelahabitación.Le gustabaveraRylandfeliz.Parecíacomosisuamigosehubieradeshechodeun halodeoscuridadquenisiquieraélsehabíadadocuentaqueexistiera.Seapoyó contralaparedydecidióhacerloquemejorseledaba.Observar. Los hombres estaban hablando, bromeando, disfrutando de su mutua compañíaahoraqueelpeligrohabíapasado.Lasmujeresseunieronaellos. LadyGeorginasealisólafaldayseenderezóantesdealzarunamanopara arreglarseunpocoelrecogido. Larisayelamorfluíancontantanaturalidadyabundanciacomoelté,pero Colinpermanecióalmargen,esperandoypreguntándosesialgunavezvolveríaa verasufamiliadeesemodo.

verasufamiliadeesemodo.

—Harriette,sialgunavezmeoyesdecirqueestoyenamorada,tedoypermiso paraquemegolpeesenlacabezaconunorinal.—Georginasetiróenlacama, cansadadehaberpasadolamayorpartedelasúltimasveinticuatrohorasmetida enuncarruaje.TrasestarmenosdetreshorasenMarshingtonAbbey,regresaron aLondres.Alfinyalcabo,habíaqueprotegerlasdiferentesreputaciones. Harriettesemovíaafanosamenteporeldormitorio,colocandotoallassobrela pantalladelachimeneaysacandoropadelvestidor. —¿Quépasaconelamor?Siempremehaparecidounaemociónencantadora. —Elamorhaechadoportierra,nouno,sinodosdemisperfectosplanes.— Georgina se incorporó para sentarse—. Durante casi dos años tuve acceso exclusivoalmarquésdeRaebournemientrasestuvoenelcampoyvisitabaa Griffith.Cuandollegóelmomentodebuscaresposa,lehubieraresultadotan fácilelegirme Perono,tuvoqueenamorarsedealguienquenotienelamás mínimaideadeloquesignificaserycomportarsecomounamarquesa. Harriette le lanzó una mirada cargada de pragmatismo. Georgina alzó la barbillayladesafióaqueledijeraquetodavíanolahabíanpresentadoen sociedadcuandoAnthonyescogióesposa.Peroladoncellaselimitóanegarcon lacabezayvolvióacentrarseenelvestidor.

Georginarecogióloscordonesdesusbotasdecueroblanco. —Ysiunduquedeprontodecidierasalirdesuescondite,lomáslógicoes queeligieraalamujermáspopulardelatemporadaparacasarse,¿verdad? Harriette,tedigoqueelamorprovocaquelagentehagacosasquenotienen ningúnsentido. Harriettesefijóenlosucioqueestabasucalzadoyfruncióelceño. —Talvezesaeslarazónporlaquesumadresiguepermitiendoquese compreestecalzadotanpocopráctico. Ungolpeenlapuertaevitóquetuvieraqueresponderaaquello.Elamor dentrodeunafamiliaerabuenoysano.Amabaasufamilia.Peroaquellono impedía que pudiera hacer planes lógicos y llevarlos a cabo. Si el resto de personas pudieran cooperar con dichos planes, tal vez pudiera terminar la temporadaconsudignidadyreputaciónintactas. MientrasHarriettesedisponíaallenarlabañera,sepusoapensarensus opciones.Ahoraqueelduqueestabadefinitivamentefueradesualcance,¿quéle quedaba? LordAshcombe.Aunqueteníaquereconocerquesaberquehabíahechoalgo másqueunasimplevisitaasuhermanahacíaquelasituaciónsetornaraunpoco másincómoda. Ytodavíalequedabaladudadecómoreaccionaríacuandodescubrierasu secreto. Noeratantontacomoparapensarquepodríaocultarsudeficienciaasu maridoconlamismafacilidadquealrestodesufamilia.Ashcombenorevelaría nadapororgullo,peroeraconocidoporserimplacableenlosnegocios.¿Cómo lidiaríaconelhechodehabersecasadoconunamujerquecarecíadelahabilidad necesariaparaadministrarsucasa? —Elaguaestálista,milady. Georgina se hundió en la bañera, agradecida. Viajar siempre la dejaba exhausta,yjamássehabíadesplazadotanrápidoniencircunstanciastanduras comoenestaocasión.Debíandehaberusadotodosloscaballosderepuesto disponiblesentreLondresyKentparaviajaralavelocidadalaquelohicieron. —¿Tengoquesaliraalgúnsitioestanoche,Harriette? —ElrecitaldepoesíadeladyJanequecambiarondefechaesestanoche. ¿Quiereusarsurecienteviajeparaenviarsusexcusasynoasistir?

Soltóungemidoysehundiótodavíamásenlabañeradeformaquesolo quedólacabezaporencimadelagua. —No,nohacefaltaquenadieseenteredelapequeñaaventuradeMiranda. Estanoche,loquemenosnecesitoesunescándalo. Harrietteasintióyempezóaprepararlaropaqueusaríaparalavelada. Georginavolvióagemiramedidaqueelaguacalientellegabaasusdoloridos músculos. —Quizápuedatenerladeferenciadepermitirquelasotrasdamasexhiban sushabilidadesporencimademí.—Inclinólabarbillahaciaabajoyabriólos ojos—.Alfinyalcabo,lamodestiaesunavirtud. Harrietteesbozóunasonrisamientrascolocabaunasillacercadelabañera,se sentabayabríasugruesocuadernodesecretos.Nuncadejabadesorprenderle queescribirnofueraunatareaaborrecibleparaotraspersonas. —Veamos, lady Jane estará presente, por supuesto. —Harriette pasó las páginasalprincipiodelcuaderno—.Lasemanapasadadijoquebailóconlord Howard en dos ocasiones y que pasó una cantidad inoportuna de tiempo hablandoconélenunrincón. Georginahizounamueca. —Sí.Segúnellaesunhombremuyromántico.¡Puf!Seguroquesuhombre misteriosoesunaopciónmuchomejor.¿SeharelacionadoladyJaneconalgún otrocaballerodeformasignificativa? —No.—Harriettepasómáspáginas—.Aunquetantoellacomootrasdamas hanintentadohablarconustedsobrelordTrent.—Ladoncellaalzólavista confundida—.¿Ynosobresuexcelencia? Georginanegóconlacabeza. —No.Aunqueatodaslasdamasdelreinolesencantaríallamarlaatenciónde Griffith, tiene fama de ser bastante inaccesible. Si quiere casarse, primero deberíatenermásvidasocial. —Puedequeestéesperandoaenamorarse. —¡Refrenaesalengua!—Georginanopudoevitarsonreír.Sesuponíaque,en elfondo,queríaquesushermanosencontraranelamor.Parecequeaellosles importaba mucho ese aspecto, sobre todo a Miranda. No obstante, también podíanpermitirseellujoderechazaraquellaemociónsinsentido—.¿Quiénmás asistirá?

Elsonidodelaspáginaspasandoinundólaestancia.¿Quépensaríalagentesi supierandelaexistenciadeesecuaderno?Seguroquemásdeunorealizaríasus mayoresesfuerzosporecharleunvistazo.Harrietteyellallevabanacumulando cotilleosynoticiasvariasdesdehacíatresaños. Nohabíamuchoquenosupiera,socialmentehablando. —¿QuémedicesdeAshcombe?¿Hahabidoalguienaquiensehayatomado unpocomásenseriodesdeMiranda?—Estabacasiseguradequelarespuesta seríaunnorotundo;unadelasrazonesquelehabíanllevadoapensarquenunca habíatenidointencióndesentarcabeza.SiMirandateníarazón,erasuapegoa loqueGriffithpodíaofrecerleloquesehabíamantenidofirmelosúltimosaños. —No.—Lavozdeladoncellasefueapagando,sindudasorprendidadeque nosupieranmássobreelhombre—.AquíhaymuypocosobreAshcombeque nospuedaresultardeutilidad.Unoscuantosretazosdeinformación,peronada importante. «¿Yesecuadernodicealgosobremí?» LavozdesucabezaqueimitabaalseñorMcCraelasorprendiósentadaenla bañera,porloquesalpicóunpocodeaguaenelsuelo. —¿Milady?—Harriettedejóelcuadernoyempezóalevantarse. Georginavolvióarecostarseyalcanzólapastilladejabónperfumado.¿Cómo selashabíaarregladoaquelhombreparameterseensucabeza?Sí,habíapasado algunashorasconél,peroahoranoloteníacerca,asíquedeberíasercapazde obviarsuexistencia. MirócómoHarriettevolvíaaabrirelcuadernoenelregazo.¿Sabríaalgola doncellasobreelseñorMcCraedeloqueellanotuvieraconocimiento?Laúnica formadeaveriguarloerapreguntándoselo.Nuncaanteshabíatenidotantasganas deocultarlealgoaHarriette. —Harriette,¿tenemosalgoapuntadosobreelseñorMcCrae?—Seenjabonó lapiel,intentandoparecerdespreocupada. —¿El señor McCrae? —La doncella enarcó ambas cejas mientras miraba diferentespáginasdelcuaderno—.Norecuerdonadadeél.¿Estáenlalista? —¡No! —Se volvió al instante para mirar a Harriette a la cara; un movimientoquehizoqueelaguavolvieraadesbordarse—.Desdeluegoqueno estáenlalista. Harriette la miró como si estuviera pensando cómo formular la siguiente

pregunta.Nosabíaexactamenteloqueibaapreguntarle,perosíquenoquería

responderle.Asíqueempezóasecarsesindilación.

—¿Porquénovolvemosaponernosconelpoema?Quedapocoparaqueme

vaya.

MientrasHarrietterecuperabaelfinolibrodepoemas,sesecóellamismacon

elpañodelinoparaqueaquellacosanosemojaraconelaguadelbaño,ahora

fría.

fría. —Hecambiadodeidea.Recitaremosunaobradeteatro—lecomunicó

—Hecambiadodeidea.Recitaremosunaobradeteatro—lecomunicólady Janedandosaltitos,sinpercatarse,graciasaDios,deloenfermaquesepusoal versustirabuzonesrebotando. Evidentementesenegabaareconocerqueloquedeverdadlehabíacausado aquelmalestareraloqueJaneacababadedecirle. —¿Una obra de teatro? —Entregó su abrigo a la sirvienta que esperaba pacientemente,peromantuvoconsigoelbolsodemano.Elpesoadicionaldel pequeñopoemariodentrodelretículoeraunlastreconstanteensubrazoqueno podíaignorar. —Sí,¿noesmaravilloso?—Janeenganchósubrazoeneldeella—.Séque dijepoesía,perounaobradeteatroesmuchomejor,¿verdad? —No—respondióentredientes.Intentómantenerarayaelpánicoqueseiba apoderandodeella.Nopodíarecitarningunaobradeteatro;nocuandosehabía preparadounpoema. LasonrisadeJanesedesvanecióalinstante. —¿Nopiensasqueseaunabuenaidea?¿Porquéno? —Porque….—¿Porquéno?Teníaquehaberunabuenarazónparanoleer ningunaobradeteatro.Algoquefueralosuficientementeconvincenteparauna mujerquesoloteníaenmenteelmatrimonio,yaqueJanenopensabaenmucho más—.Porqueconunpoemaseráselcentrodeatención.Sirecitamosunaobra deteatro,alguienpodríaquitarteprotagonismo. —Oh.—Janevolvióaesbozarunasonrisa—.Tienesrazón.Esmejorno arriesgarse. Georginarelajóloshombros.Crisissuperada. —Buenasnoches,ladyGeorgina.

Latensióntrepódenuevoporsuespalda.¿DeverdaderaelseñorMcCraeo soloseestabavolviendoaimaginarsuvoz?Sediolavueltaparaencontrárselo conunaspectoimpúdicamentefresco,teniendoencuentaquehabíasufridoen suscarneselmismoincómodoviajequeella.Rezóparaparecertandescansada comoél. —Buenasnoches.SeñorMcGrue,¿verdad? Leviosonreír,comosisuintentoinfantildemantenerlasdistanciasconélle divirtieramásquemolestarle.Cómodespreciabaesaatractivasonrisa. —Casi.¿Tambiénrecitaráalgoestanoche? —Porsupuestoquesí.—Janeleapretóelbrazo—.Lohaceincreíblemente bien.Aunquenohepodidoconvencerladequerecitemásdeunpoema,asíque asegúresedenoperdérselo. —Estoysegurodequesulecturaseráigualdecautivadora,ladyJane.Me abstendrédeabandonarelsalóndurantetodalaveladaparanoperdermeniuna solaactuación. JanesoltóunarisitatontamientraselseñorMcCraelehacíaunareverencia antesdedirigirsealamesaderefrigeriodispuestaalolargodeunapareddel salón. —¿Quéestáhaciendoaquí?—susurróGeorgina. —¿ElseñorMcCrae?—Janeabriólosojos—.Mipadreinsistió.Dijoqueera laúnicaformaqueteníadehablarconélsobreunasminasdeestaño. Volvió a relajarse. Si le habían invitado por asuntos de negocios, no permaneceríamuchotiempoenelsalón.

Capítulo16

Capítulo16 L osrecitalesdepoesíasolíansertremendamenteaburridosylapesadillade

L osrecitalesdepoesíasolíansertremendamenteaburridosylapesadillade

cualquiercaballero.Yaquelnoibaasermenos.Sinembargo,Colinnose

lohubieraperdidopornadadelmundo.Nisiquieraunaexplosiónhubiera podidolevantarlodelasillaenlaqueestabasentadoenlapartetraseradelsalón. Enprimerlugar,porque,siseiba,lordPrendwickleacorralaríaparahablarde esaespantosainversiónquímicaquequeríahacer.Colinnoqueríatenernadaque verconaquello,perotampocoleapetecíadañarlarelaciónquemanteníaconlos quesíqueríanhacerlo.Segúnsuscálculos,siconseguíaevitarlosduranteuna semanamás,seolvidaríanysecentraríanenotroasunto. Y,ensegundolugar,ymásimportante,porquesentíacuriosidadporsaberqué poemahabíaescogidopararecitarladyGeorgina. Hizounamuecaalobservaralajovenmirarellibroqueteníaenlamanocon ojosentrecerrados.Estabaclaroquenecesitabagafas,peroseguroquesenegaba aquelavieranenpúblicoconellas.¿Nosedabacuentaquelosojosarrugadosy trabarseenalgunapalabraquenoveíabienllamabamuchomáslaatenciónque unassimplesgafas? Despuésdeunrato,ladyGeorginaporfinselevantó,aunquenoselaveía muy entusiasmada. Después de la joven anterior, que más que recitar había tartamudeado,cualquiercosasupondríaunamejoracualitativa. —Vagabasolitariocomounanube—empezó—,queflotaenloaltosobre vallesycolinas… Colinseenderezóensuasiento.Lasotrasjóveneshabíanelegidocursilerías románticassinsentidosobreamantescondenadosyapuestospretendientes.Y aunqueeramuyprobablequeaquelpoematerminaradiscurriendoenelmismo

sentido,elprimerversoleatravesócomounadaga. Erarealmenteincreíble.Recitabadeformaclara,sinnecesidaddetenerla vistapegadaallibro,einclusologróintroducirciertainflexiónyemociónensus palabras.¿Porquéunaoradoratanconsumadacomoellasoloibaarecitarun poema?LadyJane,quetambiénerabuena,aunquenotantocomoladyGeorgina, yahabíaleídodospoemas. Cuandoempezóconelsegundoversosediocuentadequeeraunpoema sobreflores. Ytambiénsepercatódequenoloestabaleyendo,apesardequeteníaellibro abiertoensusmanos.Habíamemorizadoelpoema.Sindudaeraunaactuación impecable,pero¿paraquétomarselamolestia? —Porqueamenudo,tendidoenmidiván,pensativooconánimocansado… EsbozóunaampliasonrisaalimaginarsealadyGeorginasobreundiván, meditandosobrelosmisteriosdelavida.Noencajabaconlajovenserenay refinadaconlaquetantohabíacoincididoúltimamente. Cuando llegó al último verso, sin embargo, vislumbró una sospechosa humedadensusojosynotuvomuyclarosisolosetratabadepuroteatro. —Y,entonces,micorazónsellenadeplacerybailaconlosnarcisos. Losaplausosresonaronenlaestanciamientrasellacerrabaellibroyhacía unareverencia.Fueronunpocomásrápidosyentusiastasquelaovaciónpor cortesíaquerecibieronalgunasotrasjóvenes.Enesemomentonolecupola menordudadequedurantelospróximosdíasHawthorneHousesellenaríade narcisos de muchos caballeros convencidos de que estaban siendo los más inteligentesconaquelgesto.YseguroqueWilliamWordsworthtambiénvendía unoscuantosejemplaresmásdesucompendiodepoemas. Cuandoelrecitalllegóasufin,losasistentesempezaronacharlarentresí. Aunque sabía que debía abandonar aquel salón y dejar que los demás desplegaransushabilidadesenelartedelcortejo,nopudomarcharsesinhablar conella.Seestabaobsesionandoconesodeversipodíatambalear,aunquesolo fueraunpoco,lafachadadeglamurtraslaqueladyGeorginaseparapetaba. —Bienhecho. Empezóaoírsuvozantesdequesegiraraporcompletohaciaél. —Gracias. Esperóaqueasulenguaseleocurrieraalgúncomentarioingeniosoquehacer

acontinuación,perosequedócallado.Enrealidad,habíaestadoimpresionante. Yelresplandorporeltriunfoobtenidolahacíatodavíamásbelladelohabitual. Sinnadaqueobjetar,sequedósimplementemirándolaconadmiración. —Esperabaquenosdeleitaraconunsegundopoema. —Esustedmuyamable,señorMcCrae. Tosióligeramenteparadespejarlarepentinatensiónquesintióenlagarganta. —¿Esunodesuspoemaspreferidos?Parececonocerlomuybien. La leve sonrisa que ella le regaló le pareció más suave, más real que cualquieraquehubieravistoensuslabiosconanterioridad. —Megustalaideadebailarenuncampodeflores. —¿Sola?—¿Estabacoqueteandoconella? Untenuerubortiñóelbordedesusaltospómulos. —Aveces. ¿Tambiéncoqueteabaella?Selaveíatanaturdidacomoélmismo.Parecía quelaspullasyácidasobservacionesalasqueestabanacostumbradossehabían desvanecidocomoporartedemagia.DespuésdeverlaconladyMirandaen MarshingtonAbbey,yanocreíaquefueratanmaquinadoraycalculadoracomo pensóenunprimermomento.Ahoraeraunapersonareal.Humana.Hermosa. Yqueporlovistoestabaapuntodeconcluirsuconversación. Lady Georgina esbozó una amplia sonrisa, extendió el brazo hacia un caballeroqueestabadetrásdeélylerodeóparacontinuarrecibiendoelogios. Colinsuspiróaliviadocuandolaoyósonreírconafectaciónasusespaldas ante la avalancha de cumplidos. Aquel momento había sido solo eso, un momento.Ladamanohabíaencontradoningunarazónparausarsustretasensu contra y la admiración que él había demostrado por su oratoria había sido sincera.Esoeratodo. Pasóelrestodelaveladarepartiendovagoscumplidosalrestodelasjóvenes yhablandodenegociosdevezencuandoconalgunosdelospadresalosque habían arrastrado al evento. Si evitó deliberadamente volver a coincidir con ciertadamavestidadeblanco,nadiepareciódarsecuenta.

con ciertadamavestidadeblanco,nadiepareciódarsecuenta. —Menudacantidaddenarcisos.

—Menudacantidaddenarcisos.

GeorginalevantólavistadellienzoparaencontrarseconMiranda,depieen

elumbraldelapuerta,conlabocaabiertaantelaescenaqueteníalugarenel salóndelaplantadearriba.Durantetodalamañananohabíandejadodellegar ramos de brillantes flores amarillas. Había tardado un tiempo, pero había conseguidocolocarlostodossobrelamesa,unsofáyelsuelodemodoque parecieraunacascada.Yahoralosestabapintando.Elefectoerabastantebonito. Mirandaentróenlaestanciaytocóconeldedoelbordedeunadelasflores. —¿Paraquéson? —Lasestoypintando.—Sesintióunpocoavergonzadacuandoelsemblante deMirandapasódelafascinaciónalairritación—.Anocheleíunpoemasobre narcisosencasadeJane. Mirandaenarcóambascejas. —¿Salisteanoche?Yocaírendidaenlacamaynomehedespertadohastalas diezdelamañana. Georginaseencogiódehombros. —Bueno,yonopasélanocheanteriorescapandodeunlocoparaterminar comprometida.—Esperóladolorosapunzadaquecreíaquevendríaalrecordar queelduquedeMarshingtonyanoseríasusalvación.Peronollegó.Todolo contrario,sintióalgosospechosamenteparecidoalafelicidadporsuhermana. UnvistazoalasonrisadeMirandabastóparaconfirmarleloqueyasabía.Sí, estabaencantadadequeMirandahubieraencontradoelamorquetantoansiada. Además,launióndesufamiliaconotropoderosoduquenoperjudicaríaen nadaasuposición. —¿Cuándoserálaboda?—Volvióacentrarseenellienzo.Llevabaaños evitandomantenerunaconversacióntrascendentalconMirandaportemoraque esta descubriera su defecto. Pero ahora que su hermana estaba a punto de marcharse,lamentólosmomentosperdidos.Talvezpudierapasarlaspróximas semanasfortaleciendosudeterioradarelación. —Elsábado. Selecayóelpinceldelosdedos. —¿Elsábado?Pero…esoespasadomañana. Mirandahizoungestodeasentimiento. —Rylandtieneunalicenciaespecialdesdehacecasiunasemana.Vamosa casarnosyamudarnosaMarshingtonAbbeyparaempezaraponerlascosasen orden.

—Pero…esdemasiadopronto.—Georginadejólapaletaantesdequeestase cayeratambiénalsuelo.Lacaídadelpincelsololehabíaestropeadoelcaballete. Notendríatantasuerteporsegundavez. —Yalosé.Peroasíesmejor.Ahoratendráselsalóndevisitasparatisola.Ya notemolestaránlospocoscaballerosquevenganavisitarme. —Yo… creo que te echaré de menos. —Fue difícil saber a quién le sorprendiómásesadeclaración,siaMirandaoaella,peroencuantosalióporsu bocasupoqueeraverdad.Dabaigualloquehubierasucedidoentreellaslos últimosaños,GeorginasabíaqueMirandaestaríaallísiemprequelanecesitara. Talvezinclusoaunqueconocieralaverdadsobresusecreto. ¿Deverdadpodíadecírselo?¿Seríacapazdeencontrarlaspalabras?Nuncase lohabíadichoanadie.SololosabíaHarriette. Mirandasesentóenelsofámáscercanoalasillaenlaqueestabaella.Sela veíaunpocovacilante. —Estatarde,mamáyyohemosidodevisitaacasadeladyYensworth. —Sindudaeslaquemásrápidodifundirálanoticiasobretuboda.—Asintió Georgina. —Sí,esoesloqueimaginábamos.—Mirandaechóunvistazoalahabitación ydespuésseinclinóhaciadelanteentusiasmada—.¡Ah!Ydespuésparamosa tomar un café de camino a casa y, ¿a que no adivinas con quién nos encontramos? —¿Conquién?—Ellatambiénseinclinóhaciadelante. —ConlaseñoritaLaviniaClemens.¿Teacuerdasdeella? Parpadeóunpardeveces.SehabíaolvidadodequeLaviniavendríaala capital.Contodoloquehabíasucedido,aHarrietteyaellaselespasóresponder asucarta.TampocoesqueLaviniafueraasorprenderse.Georginaamenudo omitíaresponderelcorreo. —Meescribióhaceuntiempo,dijoqueibaaveniraLondresavisitarasu

tía.

Mirandaalzóambascejas. —No sabía que leías tu correspondencia. Siempre creí que la tirabas directamentealachimenea. Supuso que se merecía aquel comentario. Al fin y al cabo, se ajustaba perfectamentealaimagenquecontantoesfuerzohabíacultivadodesímisma.

Denuevo,lanecesidaddecontarlelaverdadhizoquelepicaralalengua.Al final,sinembargo,decidiósacrificaraLaviniaenelaltardelavergüenza. —LaviniaharecibidounapropuestadematrimoniodelseñorDixon. —¿Enserio?Supongoquepodríairlepeor. —También podría irle mejor. —Se recostó en el respaldo de la silla y procedió a desempeñar el poderoso papel de la reina de los cotilleos—. Ha venidoaLondresparaversipuedeconseguirlo.Porsupuestoquenadieespera quetermineconunpartidocontítulo,peroLaviniaesbastanteguapa. Mirandaabriólosojos. —¿Todavía…?—Agitólamanodelantedesuboca. —¿Todavíaqué?—¿Quépodíaestartratandodesugerirsuhermanaconla mano?Eracomosiestuvieratocandounviolínimaginario.Laviniateníamuy buenascualidades,perolamusicalidadnoeraunadeellas. —¿Todavía tartamudea? —preguntó Miranda en apenas un susurro—. Cuandohabla,¿siguehaciendoesoconlas«m»ylas«p»? —Creoquesí.—Empezóarecogersuspinturas.Sí,Laviniatartamudeaba, perohabíahechounestupendotrabajoparadisimularlo.Graciasalocual,se habíaganadolareputacióndeserextremadamentesilenciosa,peroseguramente elrestodesusvirtudeseclipsaríanaquelpequeñoinconveniente—.¿Creesque importará? Es decir, puede hacer de todo. Y está claro que no es ninguna estúpida.Hesidotestigodecómohacíasumasmentalesmásrápidoqueuna modista. Mirandasonrió. —Sí,tienebuenacabezaparalosnúmeros.¿Ylavisteenlapartidadecaza delañopasado?Sucaballosaltóesavallayellaniseinmutó.Yonisiquierame atrevíaintentarlo. —Nomeacuerdo.—Georginahabíaestadoocupadaintentandonoparecer demasiadoentusiasmadaconlapartidadecazacomoparaenterarsedemucho más.Montaracaballonoerasuactividadfavorita,peronolaaborrecíatanto comohabíahechocreeralagente.Aveces,eraagotadorparecertandistante—. LoquesírecuerdoesaTrenttrepandoporlossetosmientrasjugabaalagallinita ciegaconlosniños. Durantelosdiezminutossiguientesestuvieronriéndosedelasexperiencias deaqueldía,peronoconsiguióolvidarlacaradeMirandacuandolepreguntó

porlatartamudezdeLavinia. —Miranda, ¿de verdad crees que la forma de hablar de Lavinia puede perjudicarlaalahoradeconseguirunmarido? Mirandameditólarespuesta. —¿Túno? —Nodebería.—Quizáfueraporquelaconocíadesdeniña,peroelproblema enelhabladelajovennuncalehabíasupuestoningúnproblema.Laviniapodía aportarunagrancantidaddebeneficiosalmatrimonio,¿verdad?¿Nodebería contartambiéneso?Sinceramente,nuncasehabíaparadoapensarmuchoenlas perspectivasdematrimoniodeotraspersonas,salvoqueafectaranalasuyas propias.¿Quédecíaesodeella?Sí,seestabaacercandoasuobjetivo,peroaquel rasgodesucarácternoeraenabsolutoatractivo. Mirandasoltóunsuspiro. —Séquenodeberíaserasí,perolamayoríadeloscaballerosdeLondres quierenunaesposaqueestéasualturaenlasociedad. Miróasuhermana,esperando,deseandoveralgoqueledijeraqueMiranda realmentenosecreíaaquello.QuenopensabaquelaincapacidaddeLavinia parahablarperfectamentelahicieramenosdigna. Peronoloencontró. Vio desagrado ante la verdad de la observación. Vio dolor porque las perspectivas de Lavinia no fueran a llegar a buen puerto. Pero también vio aceptacióndelhechodequeaquellolimitabaelpotencialdeLavinia. SiMirandaopinabaesosobreLavinia,¿quépensaríasiGeorginalereconocía quenosolonoaportaríanadavaliosoalmatrimonio,sinoquepodríaocasionar másproblemasasumarido?EltartamudeodeLaviniaerauninconveniente, peropodíahacertodoloquesesuponíaqueunaesposateníaquehacer. Georginano. Recogióelpincelyvolvióapintarsobreellienzo. —CreoqueLaviniaesunamuchachaencantadorayquecualquierhombre seríaafortunadodetenerlacomoesposa. —Noteníaniideadequefueraistanamigas.—Mirandaselevantó,sinduda tristeporqueaquellaconversaciónhubieraterminadocomootrasmuchasantes. AGeorginatambiénlediomuchalástima.Peronosabíaquéotracosapodía hacer.

Mirandafuehacialapuerta. —Tedejocontusnarcisos. Georginasequedómirandounadelasfloresdellienzo.PuedequeLavinia tuvieramuchoqueofrecer,perosutartamudeolahabíamantenidoalmargende la comunidad, donde había desarrollado unas habilidades sociales, cuanto menos,mediocres.Yaunquenoestabapreparadaparaarriesgarsureputación paramejorarlasposibilidadesdeLavinia,seguroquehabíaalgoquepodíahacer paraqueporlomenostuvieraunfuturomásprometedor. AsítalvezMirandacambiaríadeopinión. Hasta entonces, sin embargo, refrenaría cualquier impulso de confesar su secreto.

refrenaría cualquier impulso de confesar su secreto. Eldomingotrajounamañanasoleadallenadecantosdepájaros.

Eldomingotrajounamañanasoleadallenadecantosdepájaros. Georgina,encambio,sedespertóenfadadaconelmundoydeses-peradapor encontrardeunavezloquenecesitaba.Mirandanolesacompañaríaenlamesa deldesayunonienelbancofamiliardelacapillaGrosvenor.Sehabíacasadoel díaanterior,escapandoconsumaeleganciadelasolteríaydejandoatrásel tratamientode«lady»paraganarseelde«suexcelencia». Algoqueellajamáspodríareclamarporqueesatemporadanohabíaningún otroduquequehubieramostradointerésencontraernupcias.Elrecordatoriode quesusplanesseestabandesmoronandosinremedioledejóunregustoamargo enlaboca. Tampocoayudómuchoqueunacaradesconocidaleentregaralabandejadel desayuno. El aroma a chocolate terminó por ponerle los nervios de punta. Harriettenoestaba.Y,porsifuerapoco,lehabíaenviadochocolate. —¿Quiéneres?—espetó,sinimportarteque,enteoría,deberíahabersabido suidentidad.Alfinyalcabo,lamuchachatrabajabaenlacasayseguramente eraunadelasdoncellas. —Margery, milady. —Se fijó en los mechones de rizos morenos que sobresalían de un lado de la cofia y que se movían mientras la temblorosa sirvientaintentabahacerunatorpereverencia,todavíasosteniendolabandeja. Suceñosehizoaúnmáspronunciado. —¿DóndeestáHarriette?

La doncella llevó la bandeja hasta su cama. Normalmente Georgina la colocabasobreeltocadorparairdesayunandomientrassepeinaba.Peroaquella mañanaesonoseríaposible.Quelaniñamimadadelacasasearreglaraellasola elpeloseríalacomidilladelasdependenciasdelossirvientes.Asíqueselimitó a desarroparse y a sentarse sobre el colchón. Hasta que supiera qué estaba pasando, no le quedaba más remedio que rebajarse a las expectativas de Margery. Encuantoseviolibredecargas,lasirvientahizootrareverenciabastantemás elegante,aunquenomenostrémula. —MetemoqueHarriettenoseencuentrabienestamañana. Elsorbodechocolatequeacababadebeberseconvirtióenpánicomientrasse deslizabaporsugarganta. —¿Quenoseencuentrabien? —Sí,milady.Sehacaídoporlasescalerasestamañanaylahantenidoque llevardevueltaasucama. Unsegundosorbonoaminoróeltemorqueseestabaapoderandodeella,pero hizotodoloposibleparaqueladoncellanolonotara.Yteniendoencuentala expresióndealivioquecruzóporelrostrodeladoncella,susesfuerzoshabían surtidoefecto.Lamuchachasediolavueltayseencaminóhaciaelvestidorcon losrizosbalanceándosedeunaformaquelecrispólosnervios.Harriettenunca ibatandespeinada. EncuantoMargerydesaparecióenelvestidor,removióelchocolate,perola manoletemblabatantoquedejóconcuidadolatazaaunladoycruzólasmanos sobrelacolcha.Después,seobligórespirarprofundamenteporlanarizmientras seimaginabacómoelterrorabandonabasucuerpoporlosdedosdelospies, parapodertomarelcontroltotaldesusemociones(oalmenosparecertranquila porfuera). —¿Haidoalguienaporunmédico? NoeralaprimeravezenlosúltimosdiezañosqueHarriettecaíaenferma, perosílaprimeraenlaqueseencontrabalosuficientementeindispuestacomo paraquedarseenlacama.¿Sehabríahechomuchodaño?Harriettesabíalo mucho que la necesitaba, así que siempre hacía lo que podía para estar disponibleparaella.Sisehabíaquedadoensuhabitación,lacosateníaqueser bastantegrave.

Margerylamiróconfundidaamedidaquesalíadelvestidorconlaropaque Georginasepondríaesedía. —No,milady.Nohacíamásquedecirqueestabaperfectamente.Nofuehasta quecasivolvióacaerseporlasescalerasporsegundavezcuandolaseñora Brantleylaamenazóconatarlaalacamasinoseibaadescansar. Mientrascompartíaaquellainformación,viocómoelruborseabríapasopor lasmejillasdelamuchacha.Probablementeeralaconversaciónmáslargaque habíamantenidojamásconunmiembrodelafamilia. ¿Yahoraqué?Quería,necesitaba,iraverycuidardesuamiga,perotenía unareputaciónquemantener,inclusoentreelpersonaldelacasa.Nopodíadara nadieningúnmotivoquehicierasospechardesuestrecharelaciónconHarriette. —Porfavor,encárgatedequebusquenaunmédicodeinmediato.Nocreo que tú ni cualquier otra doncella puedan peinarme correctamente. Quiero a Harriettedevueltaloantesposible.—Volviólacabezaycentrótodasuatención enlatostadaparaqueMargerynovieralamuecaquehizoporladeclaracióntan insensiblequeacababadesalirporsuboca.Elfrufrúdelafaldadelasirvientaal salirdesudormitoriofuelaúnicarespuestaqueobtuvo. Aunqueteníaquereconocerquesuspalabrasescondíanciertaverdad.Eraun auténticoincovenientetenerqueesperarsentadamientrasMargerylapeinaba, cuando sabía que ella misma podía hacerlo en la mitad de tiempo. Llevaba realizándoselospeinadosmáselaboradosdesdequeteníacatorceaños.Yahora, además,sinHarrietteparaqueleleyeralosperiódicosylacorrespondencia, empezaríaeldíacompletamentedesinformada. Menosmalqueeradomingoytodalafamiliairíaamisa.Asínotendríaque pasarmuchotiempoconsudoncellatemporal.Aunquepodíaprescindirdela partedeacudiralaiglesia.Despuésdelabodadeldíaanteriorteníamenos ganasdelonormaldealabaraDios. Comosielmatrimonionofuerayadeporsíunatortura,encimalabodahabía sidounabsolutosuplicio.Georginahabíaestadoalladodesuhermana,frenteal señorMcCrae.Sabíaquelosdoshombreseranamigos,peronoseimaginaba queteníanunarelacióntanestrechacomoparaqueelduqueescogieraaun simplecaballerocomosuacompañanteenlaboda. Yporsupuesto,hastaayertambiénhabíasidolaúnicadesufamiliaqueno estabaaltantodelasactividadesclandestinasdelduquemientrasestuvoausente.

Tal vez al final le había venido bien no casarse con él. No hubiera podido mantenersusecretoasalvodeunexperimentadoespía. Diounmordiscoalatostada,intentandoinfundirciertoentusiasmoalaidea deconvertirseenladyAshcombe. Ladoncellaregresóaldormitorioyordenóunpardezapatillasdebaile. Georginalamiróenarcandoambascejas.¿Deverdadhabíavueltoalvestidor envezdeatenderasupetición? —¿Margery?¿Yelmédico? Lajovenvolvióaruborizarse. —¿Ahora,milady? —Sí. Ahora. —Puso cara de pocos amigos, haciendo que la doncella abandonaraatodaprisalahabitación,conmuchomenossigiloqueantes. Notardaríanmuchoenenviaraalgúnlacayoenbuscadelmédico,demodo quecambióelvestidoyelcalzadoqueMargeryhabíaseleccionadoporotros zapatosquelegustabanmás.Ibaaresultarledifícilpermitirquealguienmásla vistiera cuando estaba acostumbrada a hacerlo por sí misma. Excepto abrocharse.Nisiquieraellaeralosuficientementeágilparahacerlo. CuandoMargeryvolvió,Georginaestabasentadaenlamismaposiciónque cuandosehabíaido.Diounsorboasuchocolatesinocultarlasonrisaquele produjolaestupefacciónconquelajovenmirósunuevoatuendo.Laviodeslizar undedoporelencaje.Seguroqueestabaintentandoconvencersedequenose habíavueltolocaporpensarquehabíadejadounvestidoadornadoconlazos instantesantes. Que siguiera con la duda. Así no estaría tan pendiente de ella. Pasar un domingo sin Harriette no sería el fin, aunque estaba convencida de que mantenerseenconstantealertaladejaríaagotada.Loúnicoquepodíahacerera rezarparaquesuamiganosehubierahechomuchodañoyestuvieramejorel lunes.

lunes. Noloestaba.

Noloestaba.

ParacuandoMargerylellevósubandejaconeldesayunoellunesporla

mañana,Georginaestabaapuntodecomersesuspinturas.Suestómagollevaba

doshorasquejándoseamargamente,einclusoconsiderólaideadearriesgarsey

beberuntragodelajarradeaguaquehabíaalladodelpalanganero.Todoel mundodelacasaestabaconvencidodequesolíadormirhastapasadaslasdiez,y queporlotantonoteníaqueestarlistaantesdeesahora. Solo Harriette y ella sabían que normalmente estaba despierta y a medio vestiralasocho. Margeryhabíaganadounpocodeconfianzadurantelanoche.Porlosmenos noletemblabanlasmanosmientraslepreparabaelvestido.Tampocolelanzaba miradasfurtivascadadosportres,comosibuscarasuaprobaciónhastapara respirar. Inclusolesonriócuandoleaseguróqueelmédicohabíapasadoporallíesa mismamañana. —Hadichoquelapiernanoestárota,aunqueeldolorhizoqueHarriette estuviera despierta toda la noche y cubierta de sudor por la mañana. Le ha recetadoláudanohastaquebajelahinchazón.Estaráandandoenunosdías. GeorginaesperóhastaqueMargerylediolaespaldaantesdellenarselaboca contodoelpantostadoquepudo.¿Unosdías?¿Cómoselasarreglaría?

Capítulo17

Capítulo17 C olinpasólapáginadellibroysehundiómásenelsillóndecuerodel

C olinpasólapáginadellibroysehundiómásenelsillóndecuerodel

club.Hacíamediahoraquedeberíahaberidoacasaparacambiarsede

ropa para la noche, pero por primera vez en su vida no le apetecía relacionarseconlaélitesocialdeLondres.Tampocoestabamuyporlalaborde ponerseahablardenegocios;poresohabíadecididopasarlatardeenelclub, dondesolooíachismesybromasacercadecaballos,perrosdecazayalgunaque otradisputafamiliar. Esaeraunadelasrazonesporlasquepagabalacuantiosacuotaanual.El cluberaunrefugioparaunhombrecomoél.Unlugarenelquenosepermitía hacerningúntipodetransaccióncomercial. Puede que se quedara allí toda la noche. Tenía en las manos un libro medianamentedecentey,siseaburría,siemprepodíajugaralbillar. Sonriócomplacidomientraspasabaotrapágina.

—Disculpe,señorMcCrae,hallegadounmensajeparausted.

Colinmiróalporteroqueextendíaensudirecciónunabandejadeplatacon

untrozodepapeldoblado.Nolequedabaotraqueaceptarlanota,perosíque

tuvounapequeñadudaantesderetirarladelabandeja.

—Gracias.

Rompióelsellonosinciertainquietud.Sepodíancontarconlosdedosdela

manolasvecesquelehabíanenviadounmensajealclub,ysiempresehabía

tratadodealgoserioydepartedealguienquetrabajabaparaelMinisteriodela

Guerra.

Enestaocasión,sinembargo,lanotaveníadeTrent,quelepreguntabasi

podíapasarseporHawthorneHouseaquellatarde.Encuantosediocuentade

quenielreynielpaíslenecesitabanconurgenciasintiócómosedeshacíael nudoqueteníaenelestómago,aunquetodavíamantuvounnotablerecelo.El mensajeeramásimprecisoquecríptico,perotrascincoañosrelacionándosecon elMinisterio,siempreseesperabalopeor.¿Estaríaalguienenfermo?¿Lepasaba algoaladyGeorgina?EnteoríaRylandyMirandadeberíanestarinstaladosen MarshingtonAbbey,pero¿ysialgohabíaidomal? Hawthorne House no estaba tan cerca del club, pero la distancia era lo suficientemente corta como para ir a pie en circunstancias normales. Sin embargo,comonoteníaniideadeparaquérequeríansupresencia,decidiópedir uncarruaje. En cuanto llegó a Hawthorne House, el mayordomo le abrió la puerta. Todavíanoparecíamuycontentodeverle,aunqueelligeroceñoconelquele habíadadolabienvenidacuandofueavisitaralasdamashabíadesaparecido. Nodebíadetratarsedeningunaemergenciasielsirvientelerecibíadeese modo. —Buenastardes,señor.LordTrentdijoquetalvezseuniríaaellos.¿Me permitesusombreroyabrigo? Colin le dio sus pertenencias mientras la preocupación daba paso a la curiosidad.¿Unirseaellos?¿Quiénmásestaría? EnesemomentoTrentaparecióenelvestíbuloyesbozóunaampliasonrisaal verle. —Has venido. Bien. —Se detuvo y le miró de arriba abajo—. Creo que deberíahabersidounpocomásespecífico.Nosetratadenadaimportante. Georginahadecididoquedarseencasaestanoche,asíqueGriffithhainvitadoa varioscaballerosparacenaryjugarunapartidadecartas.Sinmujeresalrededor. ¿Notepareceunplanestupendo? Puessíseloparecía.Siempreycuandonoesperaranquesepusieraahablar denegociostodalanoche.Aunasí,manifestóconauténticopesar:

—Metemoquenovoyvestidoparalacena.

Trentseñalólasescaleras.

—Todavíasigoteniendoropaaquí,aunqueestáunpocopasadademoda.La

deGriffithtequedaríademasiadogrande.

Aquelloeraquedarsecorto.Griffithteníaeltamañodeunaembarcación.

PuedequelaropadeTrentlecolgaraunpoco,peropodíallevarlasinproblemas.

Ysiseatabaelpañueloalaúltimamoda,nadiesefijaríaenelestilodelalevita. EsbozóunasonrisaqueigualóaladeTrent. —¿Dóndeestátudormitorio? —Arribaalaizquierda.Eslacuartapuertaaladerecha.¿Teacompaño? ColinserioalverqueTrentsedirigíahaciaelsalóndedondeproveníanrisas masculinas. Debía de estar cansado de escoltar a sus hermanas por toda la ciudad. —No,puedoencontrarlayosolo. —Venconnosotroscuandoestéslisto.Creoquelacenanoseserviráhasta dentrodeunahora.—Trentsedespidióconungestodelamanoyentróenel salón. Colinsubiólasescalerasyaccedióalcorredorquehabíaalaizquierda.Pero antesdepoderseguir,viocómounapuertaseabríadeparenparyporellasalía atodaprisaunamujerangustiada. —Losiento,señor—dijoella,limpiándoselaslágrimasconlasmangas—. ¿Puedoayudarleenalgo? Ungestodenegaciónconlacabezafuetodoloquenecesitólajovenpara salircorriendodeallí.Miróatravésdelapuertaabiertaquehabíaaescasos metrosdedistancia.Solounapersonaenesacasapodíatrataraunasirvientade talmodoqueabandonaralahabitaciónllorando. Colin no sentía nada más que respeto por Riverton y también estaba empezandoaadmiraraTrent.QuealguiencomoGeorginasehubieracriado entreesoshombreseraalgoqueloasombraba.¿Acasonoveíaenloquese estabaconvirtiendo?¿Tampocosedabacuentasufamilia? ¿Porquénadiehacíanada?Talvezladabanporperdida.Unasemanaantes, élmismohubieraestadodeacuerdoconesateoría,perodespuéshabíavistola determinaciónquemostróalahoraderescatarasuhermanaycómolaconsoló. Esanoeralaformadeactuardealguienquenopodíacambiar.Diospodíahacer maravillasconunpocodebuenavoluntad.Talvezunpequeñoempujónpodría enviarladenuevoporelsenderocorrecto. Encualquiercaso,habíaquehaceralgoantesdequeaterrorizaraatodoel servicio. Treszancadaslesirvieronparaalcanzarelumbraldelapuertaqueladoncella habíadejadoabierta.Echóunvistazoalinterioryviounacamallenadevolantes

yencajesrosasyverdes. Teníaquetratarsedesudormitorio. Elcalorascendióporsucuello,asíqueseobligóaapartarlamiradadela cama.Habíaesperadoencontrarseconunasaladeestaroalgosimilar.Pormuy noblesquefueransusintenciones,nopodíaentrarensudormitorio.Parasu sorpresa,sevioinvadidoporunasensacióndedecepciónyfracaso.Nosabíapor quélemolestabatanto,peronoleparecíabienqueunafamiliatancortéscomo losHawthornetuvierauncactusespinosodeesecalibre. Aunquenopudieraentrar,tampocoeracapazdequedarsedebrazoscruzados. Yapesardequeaprimeravistatodoparecíanormal,tuvoelpresentimientode quealgodeloqueestabaviendoeraunpocoraro. Eldormitorioeraunderrochedecolor.Ademásdelosdistintostonosrosasy verdes con los que estaba decorada, todas las paredes tenían cuadros muy vívidos y unos cuantos más apoyados en el caballete que había cerca de la ventana.TodosellosibanfirmadosconunaintrincadaGenlaesquinainferior. Había admirado sus pantallas de la chimenea, pero aquellas pinturas eran auténticasobrasmaestras.¿Nadiesehabíadadocuentadelaexcepcionalpintora queera? Yenmediodetodoaquelcolor,comosisetrataradeunfaroiluminandola estanciaconsuluzblanca,estabaGeorgina. Estabasentadasobreunescritoriodemaderaclara,inclinadasobreunpapel quegirabacadapocossegundos.Torcíaunayotravezlacabezaparamirarhacia losladosmientrasrecorríaeldedoporlasuperficie. ¿Quédiantresestabahaciendo? Laoyógruñir(ungruñidodeverdad,comoelquesoltaríaunperroenun callejón)ydespuésarrojóelpapelsobreelescritorio. Unpensamientoempezóaformarseensumente;algodemasiadoincreíble comoparatransformarseenpalabraslógicas.Noeraposible.Noenunafamilia tancariñosayacomodadacomoaquella.Pormuyindulgentesquehubieransido, teníanquehaberdadoaGeorginaunaeducación,¿verdad? Laviosacarotrotrozodepapelysumergirlaplumaeneltintero.Después, cuadróloshombroscomosisetrataradeunsoldadodispuestoparaentraren combateycolocólaplumasobreelpapel. Susmovimientoseranlentos.Excesivamentelentos.

Trasloquenopudieronsermásdedospalabras,dejócaerlaplumasobreel escritorioyarrugóelpapelhastaformarunabolaantesdelanzarlocontrala chimenea.Sinembargo,errósutiroylabolasearrastróporelsuelohastallegar asuspies,loquelepermitiótenerunavisióndelaescrituramásdescuidadae ilegiblequehabíacontempladodesdequelepidióaungrupodemarineros analfabetosquefirmaranuncontrato.No,aquelloeraaúnpeor. Dejó que todo el peso de su cuerpo se apoyara contra el umbral, dando graciasporlasolidezdelmismo.Nopodíapasarporaltolaevidenciaquetenía antesusojos. LadyGeorginaHawthornenopodíaleer.Ysegúnelpapelarrugadoquetenía justodebajo,tampocoescribir. Unsinfíndepensamientossearremolinóensumente,cadaunotratandode llamarsuatencióncomosifueranniñosintentandoquelespasarasunapelota. ¿Deberíadarmediavueltaeirse?¿Quedarse?¿Aquelconocimientocambiabaen algolascosas?Ellaseguíasiendounarepugnantematerialista. Miróporencimadesuhombro,comosifueracapazdeveraTrentya Rivertonatravésdelsueloylasparedes.¿Losabrían? Habíademasiadaspreguntasenelairecomoparaqueirrumpieraenaquella habitacióndesempeñandoelpapeldevengadordelasirvientaparacuestionarel tratamientoqueladyGeorginadabaalrestodelahumanidad.Decidiódejarla con su lucha contra el papel y regresó al pasillo, rezando para que se le presentaralaoportunidaddeabordarelasuntoconRiverton.¿Quéotracosa podíahacer? Sulugarenaquellafamiliatodavíanoestabalosuficientementeasentado comoparamanejarunsecretodeesamagnitud. Pero entonces un sollozo ahogado envió un escalofrío a lo largo de su columnavertebralysequedópetrificado. Nopodíahacerlo.Nopodíadejarla.Noenesascondiciones. Imaginarse a la altiva lady Georgina sumida en un mar de lágrimas le confundíasobremanera.Saberqueprecisamenteeraesoloqueestabapasando hizoquesucerebrodejaradefuncionaryseguiarasoloporelinstinto. Yelinstintoledijoquesudebereraayudaraunamujerqueestaballorando. Porlovisto,ahorasíqueteníaunarazóndepesoparaentrarensuhabitación. Soltóunsuspiro,suplicóensilencioparaqueDiosseapiadaradeélycruzó

elumbraldelapuerta.

elumbraldelapuerta. Georginaselimpiólosojosconunpañuelo.Detenerlaslágrimassiemprela

Georginaselimpiólosojosconunpañuelo.Detenerlaslágrimassiemprela dejabaconlacararojaehinchada,asíquesabíaquenodebíaintentarlo.Cuando el llanto llegaba, era preferible dejarlo fluir, limpiar el estropicio y seguir adelantecomosinuncahubierapasado.Lamayoríadelasvecesinclusose sentíamuchomejordespués. No,nohabíanadamaloenllorar,siemprequeunosepermitieraesemomento de debilidad en privado. ¿Cuántas veces había llorado sobre el hombro de Harriette,desesperadaporquenosabíasiseríacapazdesobrellevarsudefecto? Eso sí, aunque había empapado el hombro de su amiga en innumerables ocasiones,nohabíalloradofrenteanadiemásdesdequeerapequeña.Nodesde queconocióaHarrietteylasdostrazaronunplandestinadoaengañaratodoel mundoparaquecreyeranqueGeorginaeratanbrillantecomocualquierotra jovenaristócrata. Sinembargo,aunaedadtantemprananingunadelasdosfueconscientede todoaloqueHarriettetendríaquerenunciar.Elsacrificiohabíasidoenorme,¿y dónde habían llegado? Harriette trabajaba como doncella, tenía un tobillo hinchado y la mente embotada por el láudano, mientras que ella estaba ahí sentada, en medio de una posible situación catastrófica, pero sin saber exactamentecuáleraelproblemaymuchomenoslaformadesolucionarlo. HabíaidoaveraHarriette,peronoconsiguióquesalieradelestuporinducido porelláudano.Inclusocuandologróquesuamigaabrieralosojos,pensabaque Georginateníadoceañosyqueestabanconspirandoparaengañarasuinstitutriz haciéndolecreerqueellahabíasidolaquehabíaescritoaqueltrabajosobrela historiadeGrecia. Georginarecordabaaqueltrabajo.Harriettehabíadisfrutadoescribiéndoloy lecontóconexacerbadoentusiasmotodoloquehabíaaprendido.Cuandollegó elmomentodeentregarlosescritos,suamiganisiquieraseinmutómientras colocabaelinútileilegibletextodeGeorginaenmanosdelainstitutrizconel nombrede«Harriette»garabateadoenlapartesuperior.Nitampocosealteróen lo más mínimo cuando la institutriz la llamó estúpida o cuando se quejó amargamenteportenerqueenseñaraunasimpleydesgraciadaaldeanaantela

insistenciadelapropiaGeorgina. Harriette incluso sonrió cuando aquella mujer se puso a leer el trabajo pulcramenteescritoconelnombredeGeorginayalabólacaligrafía,larectitud delaslíneasylaeleccióndeltema. Yahoratodoaquellopodíacaerensacoroto.Todoslosinsultosrecibidosen sunombre,todoelencubrimiento.¿Quéibaahacer?Porqueenesemomento soloselepresentabandosopciones:continuarconlafachadaquecontanto esfuerzohabíaconstruidoHarriette,oderrumbarlaantelaposibilidaddeque Janesehubierametidodeverdadenunproblema. ¿YsielmensajeurgentedeJanenoeramásqueotradesus«espléndidas» ideasparasusreunionesdelosviernes?Ladesesperaciónvolvióallenarlelos ojosdelágrimas. SesentíaunpococulpableporhacerqueMargerysalieradesuhabitación llorando,pero¿quéotracosapodíahacer?Laslágrimassehabíanagolpadoen sus ojos, amenazando con desbordarse en cualquier momento y no podía permitir que la doncella las viera. No confiaba en Margery tanto como en Harriette. Buscóunazonasecadelpañueloparaenjugaresanuevatandadelágrimas. ¿QuéibaahacersinHarriette? —¿Puedoayudarlaenalgo? Sujetóelpañueloconmásfuerza.Aquellavozconligeroacentoescocésla atravesóporcompleto,poniendotodosucuerpoenalerta,inclusolosdedosde lospies,quesecurvarontensosdentrodesucalzado.Enesemomentonose sentíaconelánimosuficienteparalidiarconaquelhombre. Siesqueerareal,yaqueúltimamenteasuconciencialehabíadadopor adoptaresavozamenudo. —¿LadyGeorgina? Se volvió sobre su silla y se sorprendió al encontrárselo con el brazo extendido, ofreciéndole un pañuelo limpio con semblante preocupado. Se preguntó si no iba hacer leña del árbol caído. Soltar alguna pulla sobre su inteligenciaofaltadeambición.Entrecerrólosojos,intentandoencontrarensu expresiónalgunaseñalqueledijeraquéestabapensando.¿Habríallegadojusto cuandolaoyóllorar,ollevabaeltiemposuficienteparaversubatallaconla carta?

Decidióaceptarelpañueloqueleofrecía,yaqueelqueteníaenlamanono eramásqueuntrozoempapadoeinservibledetela. —Gracias. Leviomoverlospiesymirarasualrededormientrassesecabalosojoscon másdelicadezaquecuandopensabaqueestabasola.Nonecesitabaimpresionar alseñorMcCrae,peroteníaalgunoshábitostanprofundamentearraigadosensu interiorqueeraimposiblenoactuarconformeaellos. —¿Puedoayudarlaenalgo?—repitióél. —Ya me ha proporcionado un pañuelo limpio, que es del deber de todo caballero cuando una dama está llorando, ¿verdad? —Seguro que el señor McCraelehabíaofrecidosuayudasoloporquelahabíavistollorando,¿verdad? NuncapodríavolveramiraraHarriettealacarasifinalmenteeraesehombreel queechabaportierratodossusplanes. —Sí,porsupuesto.—Sefijóencómomirabaelescritorioylacartaquecon tantoesfuerzohabíaestadointentandoleerhacíaunosinstantes.Después,sus ojossedeslizaronhastalaplumayasucaraantesderegresardenuevoala carta. Losojosselesecaronalinstante. En realidad, se le secó todo el cuerpo. Sintió como si su corazón solo bombeara fragmentos de vidrio a través de sus venas, desgarrándola desde dentrohaciafuera. Éllosabía. ¿Quéibaahacerahora?Yloqueeraaúnmásimportante,¿quéharía«él»?El señorMcCraenuncahabíaocultadoeldesagradoqueleprovocabasubúsqueda demarido.Siquería,podíahacerquetodoporloquehabíatrabajadonosirviera paranada.Nadiequerríaunaesposaquenopodíallevarlascuentasdesuhogar, responderalacorrespondenciaoinclusoaceptarunainvitaciónporsisola. Suvisiónsellenódepequeñospuntosnegros,recordándolequeteníaque respirar,auncuandoleresultaradoloroso. ElseñorMcCraevolvióaecharotrovistazoasualrededor,sefrotólanucay soltóunsuspiro.Luegoenganchóunpieenlapatadeunasillaqueteníacercay tiró de ella. La silla chirrió por el suelo, volviendo a poner los nervios de Georginaaflordepiel. Acontinuación,sesentótancercadeellaquesusrodillascasiserozaron.

Contempló su rostro, buscando cualquier evidencia que indicara qué se proponía.Porqueloquemenosseesperabaeraqueterminarasentándoseasu lado,laverdad. Entoncesagarrólacarta,seaclarólagargantayseretorcióunpoco,comosi estuviera buscando una posición mejor; un gesto que le dijo que debía de sentirsedesconcertado,puessabíadeprimeramanoqueaquellasillaerabastante cómoda. Debíadeestartanconfundidocomoella,aunqueGeorginaselasarreglópara mantenerlacomposturaynomoverselomásmínimo.Almenoseneseaspecto ellahabíasalidovictoriosa. —«Miquerida,Georgina»—leyóél. Elcalorascendióporsudevastadopechohastainundarderuborsusmejillas. Ibaaleerlelacarta. —«Cómotevasareírcuandoteenteresdeloquehehecho.(Meencantaesa línea,¿atino?)Siempremehasdichoquetenemosqueconvertirnosenunas expertasintrigantessiqueremosconseguirlosmejoresmaridosposibles.»—El señorMcCraelelanzóunamiradamordaz. Porextrañoquepareciera,encontróaquellacondescendenciareconfortante. Almenosleparecíamuchomásnormalqueelofrecimientodeayuda. Élvolvióaaclararselagargantaycontinuó. —«Bueno,lohehecho.Lohehechodeverdadyestanochenosvamosa GretnaGreen.» —¿Qué?—espetaronambosalmismotiempo. Losojosdeélfuerondirectosalaparteinferiordelacartaparadescubrirla identidaddequienlahabíaescrito. Georgina sabía que la remitente era lady Jane, pero necesitaba conocer urgentemente quién era la otra mitad del «nos». Rezó porque no fuera lord Howard.SihabíaunDiosenelcielo,sindudaprotegeríaaJanedeesecanalla. IncapazdeesperaraqueelseñorMcCraesiguieraleyendo,learrancólanota delamanoybuscódesesperadamenteenella,esperandoencontrarunnombre entretodasesasletrasarremolinadas. Peronopudo.Cuantomáslointentaba,másparecíancambiarymoverse entresí,hastaelpuntodequeyanoestuvoseguradedóndeestababuscando. Sabía que al final la palabra desaparecería por completo y ella se quedaría

parpadeandoyconlavistadesenfocada. VolvióadarlelacartaalseñorMcCrae,quetodavíalamirabaestupefacto. —¿Dequiénsetrata?—lepreguntó. Élseñalóeliniciodelacarta. —DeladyJaneMulberry. —YaséqueesladyJane,merefieroalhombre. —Oh,claro.Pues…—Moviólosojosporelpapel.Sintiólabilisdeloscelos subiémdoleporlagargantaporlafacilidadconlaqueélpodíaencontrarla informaciónquedeseaba. —Parece que su misterioso H. —Su atractivo rostro se contrajo lleno de confusión. Georginasequejóporlobajoysepusodepieparaponerseacaminardeun ladoaotrodelahabitación. —¿Ponecuándoseibanamarchar? Élvolvióamirarlacarta. —Alasocho.SupadrecreequevaaasistiraunafiestaenHampsteadHeath. Así,cuandoseenteredelaverdad,estaránamuchoskilómetrosdedistancia. Sefijóenelrelojalinstante,agradeciendoquelasletrasfueranloúnicoque parecíagirarcuandolasmiraba.Erancercadelasnueve. Se limpió las mejillas con el pañuelo para librarse de cualquier resto de lágrimas. —Vamos. PuedequeelseñorMcCraeestuvierademasiadoatónitocomoparaseguirla deinmediato,perolaalcanzaríapronto.Lacuriosidadbastaríaporsisolapara quefueradetrásdeella,asíquesaliódelahabitaciónsinmiraratrás. Ya se preocuparía más tarde de las consecuencias que acarrearía que él supierasusecreto.Solopensarlohacíaqueseleaceleraralarespiraciónyenese momento necesitaba todas sus facultades en pleno funcionamiento. Ahora simplementeintentaríaestaragradecidaporquesehubieraenteradocuandolo hizoylemantendríademasiadoocupadocomoparaquesedetuvieraapensaren loquehabíadescubierto. EncuantoJaneestuvierasanaysalvaensucasa,entoncessedejaríallevar porelpánico. TeníaquehaberalgunaformadelograrqueJaneregresaraasucasa.Llevaba

untiemposospechandoqueelmisteriosocaballerodesuamiganoeraotroque lordHoward.Elhombresehabíapasadotodoelrecitalconunasonrisatontaen loslabiosynohabíadejadodeperseguiraJaneencadaunodelosbailesquese habíancelebradodurantelasdosúltimassemanas.Yaunquetuvieratodala intención de sentar cabeza, era un auténtico bellaco que no dudaría en aprovecharsedeJanesicreíaquepodíaobteneralgodeella. LoquetampocoeratandifícilyaqueestabaconvencidadequeaJanele parecíamuyrománticoesodefugarseaGretnaGreen. Elcarillóndelenormerelojquehabíaenelvestíbulodelaplantabajaresonó enlasescalerasdandolasnueve.Todavíaestabanatiempodesalvarasuamiga, peroibandemasiadojustos.

Capítulo18

Capítulo18 C olinsaliócorriendotrasGeorgina,conaquellaabsurdacartaenelpuño. ¿En serio se contaban las mujeres ese

C olinsaliócorriendotrasGeorgina,conaquellaabsurdacartaenelpuño. ¿En serio se contaban las mujeres ese tipo de cosas por escrito?

¿Descubriendocuáleseransusplanesparaqueselospudieranarruinar lasunasalasotras?YencimaladyJaneesperabaqueladyGeorginaestuviera felizporella. Menosmalquenoloestaba.Encuantolaviocaminarporelpasilloconlos hombros erguidos supo que no estaba disfrutando precisamente de la buena suertedesuamiga.LadyGeorginaparecíatandecididaquecasiseolvidódelo rotayabatidaquelahabíavistoantes.Casi. —Tú.—Oyócómollamabalaatencióndeunlacayoquellevabaunjarrode aguaporelpasilloendirecciónalosdormitorios—.Asegúratedequeelcarruaje deviajeestélistoconnuestroscaballosmásrápidosyresistentes.Elquevasin escudo.

Siguiócaminandoantesdequealsirvienteledieratiempoabalbucearun«sí, milady». Colinaceleróelpasoparairalapar.¿Cómopodíamoversetanrápido? Prácticamenteibacorriendo,perounonuncalodiríaalversueleganteporte deslizándoseporlasescaleras.Eldobladillodesuvestidoapenasseagitó. Unadoncellaquellevabaunascuantasvelassehizoaunladoencuantola viobajandolosúltimosescalones. —Prepárameunabolsadeviaje. —¿Yo,milady? —Sí, tú. O Margery si cree que puede hacerlo ahora mismo. Una bolsa pequeña.Conprendassencillasquepuedaponermeyomisma.

Colinseapiadódelaaterrorizadadoncellaylequitólasvelas. —QueDioslebendiga—susurrólamuchachaantesdealejarsecorriendopor lapartetraseradelacasa.SiibatanrápidoparaencontraraMargery,solopodía desearlelamejordelassuertes.SupusoqueMargeryeraladoncellaqueviosalir llorando de los aposentos de lady Georgina. No le hubiera sorprendido que estuviera escondida en el rincón más recóndito de la casa, lamiéndose sus heridas. Dejólasvelasenunamesacercanaysaliódisparadoatravésdelvestíbulo paraalcanzaralafiguradeGeorgina,queseyaseibaalejando,perosedetuvo ensecoencuantolaviopararsefrentealasmismaspuertasporlasquehabía desaparecidoTrentcuandollegóaHawthorneHouse.Noiríaacontárseloatoda esagente,¿verdad?LareputacióndeJanequedaríatotalmentecomprometida. LadyGeorginaasomólacabezaalsalón. —¿Griffith? Colin parpadeó, sorprendido. Había usado un tono meloso y bobalicón. ¿Dóndeestabaelgeneralquehabíaordenadoalossirvientesqueseprepararan paralabatalladehacíasolounossegundos?Ahorateníadelanteaunamujerde suavesmanerasquesabíaqueerabienvenidaycuálerasuposición.Ningunode lospresentesenaquelsalónseimaginaríaqueestabapasandonadamalo. —Hermano,¿puedohablarunmomentocontigo? —Georgina, tenemos invitados. —La voz de Riverton era una mezcla de exasperaciónycondescendenciaapartesiguales. Losupoalinstante.Georginaqueríaquesuhermanolavieracomounaniña, quelatrataracomosifueraincompetente.¿Cuántasvecessehabíasalidoconla suyaporquesufamiliasimplementepensabaquenoqueríaonopodíahacer algo? Ensupechoflorecióalgoquejamáscreyóquellegaríaasentirporaquella joven:respeto.Ningunodelosespíasqueconocía,nisiquieraRyland,podía modificarsucaráctertanrápidocomoaquelladama.Depronto,sediocuentade que Georgina le impresionaba por algo más que su apariencia. Era desconcertante. Rivertonsalióalpasillo,cerrandolapuertatrasél.Lamiradaindulgenteque lanzóasuhermanaeraahoraunacombinacióndeamorycrispación. Georginaleagarródelasmanos.

—Tienesquesalirahoramismo.Tienesquesalvarla. Lapreocupaciónsustituyóalairritaciónenlosojosdelduque. —¿Quésucede? —Janesehaescapado.Tienesquedetenerla,Griffith,ytraerlacontigode vueltaacasaantesdequesearruinelavida. LosojosdeRivertonadquirieronunbrilloespecial.Colinhabíacontemplado esamiradaenmásdeunaocasión,mientraselduquemeditabasobrealgún posible negocio. No le cupo la menor duda de que en ese momento estaba sopesandotodaslasposiblescomplicaciones. —¿Cuándo?¿Conquién?¿Adóndesedirige?¿Vaacaballooencarruaje? Colinhizounamuecadedisgusto.Nohabíaterminadodeleerlelacartaa Georgina,demodoqueellanoibaasaberresponderadichaspreguntas.Aunque no llegaba a entender por qué, ni incluso cómo se las había arreglado para esconderesesecretoasufamilia,aquelnoeraelmejormomentoparasacarloa laluz.Nohabíatiempoqueperder. ¿Deberíadarunpasoalfrente?¿Contarloquesabía? Peroantesdepodertomarunadecisión,ladyGeorginasepusoallorar,le quitólacartadelamanoylaempujócontraelpechodesuhermano. —Aquí—sollozóella—.Todoloquesé…—Unpocodehipo—…estáaquí. Colin la aplaudió mentalmente. Si alguna vez decidía abandonar la alta sociedad,podíaganarselavidaencimadeunescenario. Enesemomento,Trenttambiénsalióalpasillo. —¿Quéestápasando? —LadyJanehacometidounerrorcolosal.—Rivertonagitólacartaenelaire —.Ahoramismoiríaabuscarasupadre,peroyallevanunahoradecamino. —Pornohablardequesupadreesmalísimomontandoacaballoyqueno tienecarruajepropio.—Trenthizounamuecamientrasleíaatodaprisalacarta. —¿Quién es su «misterioso H»? —Griffith parecía disgustado por el enigmáticonombre. LadyGeorginarespondióentrehipos:

—LordHoward.Hansidoinseparablesestasúltimassemanas. Volvió a mirar a la joven, que se sonaba delicadamente la nariz con un pañuelo.Sabíaquedebíacentrarseenelproblemaquesetraíanentremanos, perosolopodíapensarenlafascinanterevelaciónquehabíadescubiertosobre

ladyGeorgina.¿Cómohabíallegadoalaedadadultasinaprenderaleer?¿Ypor qué? Rivertondoblólacarta,usandoelpulgaryeldedoparamarcaraúnmásel pliegue. —Tengoqueiraporella. —¿YdejarquelosmayoreschismososdeLondressepreguntenporquéte marchastesinmás?—Trentvolvióahacerseconlacarta—.No,iréyo.Nadie meecharáenfalta. Georgina apretó el pañuelo con una mano hasta que los nudillos se le pusieronblancos. —Tenemosquedarnosprisa.Aestahorapodríaestaramitaddecaminode Escocia. Rivertonhizoungestodenegación. —Apenassehabráalejadounospocoskilómetros.Yesosuponiendoque salieraalahoraquedijoqueloharía. EldestelloqueemitieronlosojosdeladyGeorginahubierapodidohacerun agujeroenelpechodeRivertonsideverdadsecreíaloquehabíadicho.Colin se apoyó contra la pared, contemplando el intercambio de la familia con crecienteinterés. LadyGeorginasoltóotrosollozo. —Daigual,tenemosquesalirdeinmediato. Trentabriólosojoscomoplatos. —¿Cómoquetenemos?Irémuchomásdeprisasinti. —¿Yquéharáscuandolaencuentres?¿Cómolallevarásdevueltaasucasa? —apuntóellaconlosbrazosenjarras. Trentfruncióelceñoysedioporvencido. El lacayo que Georgina había mandado para avisar de que preparan el carruajeentróenelvestíbulo,intentandonoparecerdemasiadocuriososobreel asunto,aunquenoloconsiguió. —Milady —Charles,asegúratedequetenganlistoelcarruajedeviaje.Elquenolleva elescudo—ordenóRiverton. Elsirvientemiróalahermanayalhermanoalarmadoyconfundidoalavez. Colinseapretóelpuñocontralaboca,conlaesperanzadequelapresióndelos

dientescontraloslabiosmantendríaarayalacarcajadaqueamenazabaconsalir desugarganta. Georginaenarcóunaceja. —Ahoramismo,milord.—Ellacayoseescabullóatodaprisa. Colinnegóconlacabeza.Cuandohabíaentradoporlapuertadeaquellacasa, hacíatansolounahora,habríajuradoqueGeorginaestababajolainfluenciade suhermano.Ahora,teníamuyclaroqueenesafamiliaellacontrolabasupropio destino,apesardepadecerloqueparamuchosseríaundefecto. ¿Significabaaquelloquesehabíaequivocadoentodaslasotrascosasque habíanpensadodeesadama? Trentsetocóelpañuelodecuello. —Mecambiarédelevitaydepañuelo.Todolodemáspasarádesa-percibido, peronoqueremosqueparezcaqueestamossaliendodelaciudadatodaprisa. —Prepararéunapequeñabolsa.—LadyGeorginasiguióaTrenthastalas escaleras. Riverton echó un vistazo hacia el salón, sin duda temiendo los rostros curiososqueseencontraríaasuregreso. —¿Quélesvasadecir?—preguntó. Rivertonabriólosojosconsemblanteserio.Despuésseencogiódehombros. —Nada. ¿Cómoseríapoderentrarenunahabitaciónsintenerquedarexplicacionesa nadie? —Debedeseragradableserunduque. —Tienesusmomentos.—Rivertonsealisólalevitayagarróelpomodela puertadelsalónmientrasGeorginabajabacorriendolasescaleras. Rivertonclavólavistaenlabolsaquellevabasuhermanayalzóambascejas, peronodijonadayregresóalsalón. Colinseplanteóentrartambién,aunquesolofueraparapresenciarcómoun grupodecaballerostratabadesonsacaraunduqueinformacióncomomatronas delaaltasociedad.Desdeluegosupresencianoharíamásqueañadirmásleñaa laespeculación.Peropormuydivertidoquefuera,nonecesitabaquesunombre se viera envuelto en ningún cotilleo. Si la gente hablaba «de» él, menos posibilidadestendríadequequisieranhablar«con»él. —¿Estáslisto?—preguntóladyGeorgina.

Colinmiróalrededordelvestíbulovacío.Porlovistoseestabarefiriendoaél. —¿Listoparaqué? Ellapusolosojosenblanco. —Paravenir. Trentseunióaellos.Llevabaunalevitadecolortostadoenlugardelanegra queusabaporlanoche. —¿QuieresqueColinnosacompañe? SusorpresafuemayorqueladeTrent.¿Porquédemoniosteníaqueir?No eradelafamiliayapenashabíaintercambiadounasbrevespalabrasconlady Janeenunpardeocasiones. Georginafuehacialapuerta.Lafuerzaconlaqueapretabaelasadesubolsa deviajefuelaúnicaseñalexternadelaangustiaquedebíadeestarsintiendopor dentro. —SirecibesalgúngolpemientrasrescatasaladyJanedelasgarrasdelord Howard,necesitaremosqueelseñorMcCraenosacompañeacasa.Esciertoque noseríalasituaciónideal,asíqueintentaquenotedejenfueradecombate. Legustabacreerqueteníaunaideaaproximabadecómopensabaelsector másdócildelasociedad,peroestabaempezandoapensarquenolasentendíaen absoluto.SilamentedetodaslasféminasfuncionabacomoladeladyGeorgina, era una maravilla que cualquier hombre pudiera mantener una conversación razonableconunamujer. Trentcruzóelumbraldelapuertaconunencogimientodehombros. —¿Quieres unirte a nosotros en esta pequeña aventura? Al menos me proporcionarásunaagradablecompañía.

aventura? Al menos me proporcionarásunaagradablecompañía.

Trentlataladróconlamiradamientrastomabanasientoenelcarruaje.Seguro queestabafuriosoconellaporelgolpebajoqueacababadedarle.Suhermano estaba muy orgulloso de su destreza como púgil y lord Howard no era precisamente conocido por estar en buena forma. Pero lo cierto era que necesitabaalseñorMcCraeeneseviaje.Legustaseono,ahoraconocíasu secretoyhastaesemomentonohabíamostradoningunaintencióndedelatarla. Recordarquealguienmássabíalaverdadhizoqueelcorazónlelatieracon másfuerza.Apretólosdientesyenviólomáslejosquepudosustemores.Con

suhermanoenelcarruajenopodíaarriesgarseainiciarunaconversaciónsobre eseasuntoconelseñorMcCrae.AmenosqueélselocontaraaTrent,tendría queesperaraqueselepresentaraunaoportunidadmejor. Detestabahaberlollevadoconellos,peroqueríatenerlovigiladoysaberqué planeaba hacer con esa nueva información que tenía de ella. Además, con Harriettesinpoderviajar,tambiénlonecesitabaencasodequeseencontraran con alguna nota de Jane o cualquier otra misiva importante. Se sentía muy incómodateniendoqueconfiarenaquelhombreinsufrible,peroerapreferiblea tenerqueconfesarleaalguienmássusecreto. Sediocuentadeque,envezdesalirdirectamentedeLondres,elcochero cruzólaplazaysemetiómásenlazonadeMayfair. —¿Dóndevamos?EstonoesNorthRoad.—Georginaseapartódelaventana mientraselcocheroconducíaporlacalleSt.James.Silaveíanenaquellaparte delaciudadsureputaciónseveríaseriamentecomprometida. —Tengo que recoger algo —respondió el señor McCrae, mirando por la ventana,sentadoenelextremodesuasiento. El carruaje torció en Pall Mall y el señor McCrae saltó antes de que el vehículo se detuviera del todo. Intentó ver dónde estaban, pero no podía arriesgarseamostrarsurostroporlaventana.Elcarruajenoteníaningúnsello distintivo.Nohabíanecesidaddequenadiesepreguntaraporquélafamiliadel duqueviajabaenunvehículosinescudo. Antesdequepudieracambiardeposturaparaobtenerunamejorvisióndela ventana,elseñorMcCraeestabaderegreso.Elcarruajevolvióaponerseen movimiento mientras él cerraba la puerta. En su mano llevaba un pequeño zurróndecuero.Unalargacorreacolgabadeélcasihastatocarelsuelo. —¿Quéeseso?—preguntaronTrentyellaalmismotiempo.Estiraronlos cuellosparaverelzurrónmientraselseñorMcCraeseacomodabaensuasiento. —Esperoquenotengaquedecíroslo.—Colocóelzurrónentresucaderayla pared,cubriéndoloconsuabrigocomosiesperaraquesuscompañerosdeviaje noseacordarandequeestabaallí. Loqueeraabsurdo,peronadievolvióamencionarelasuntomientrassalían delaciudad. AlcabodeunratoTrentempezóahablardedeportes;algoquelevino fenomenal.Cualquiercosacontaldequemantuvieraaloshombresentretenidos.

NoteníanilamásremotaideadecómosacardeeseatolladeroaJane.Aunque odiaraadmitirlo,sumisiónallínoconsistíaennadamásquesoportarelviaje, sinservirdemuchaayudahastaqueencontraranalainsensatadesuamiga. —EstamosaunahoradeLondres.—Trentcorriólacortinaaunladopara contemplar cómo los árboles pasaban rápidamente delante de sus ojos—. Deberíamosempezaramirardentrodelasposadas.Tendránquedetenerseen algúnlugarparacambiarloscaballosocenaralgo.Puedequenisiquierahayan llegadomuylejos,pensandoquecualquieraquefueradetrásdeellospasaríade largo. El camino hacia Gretna Green estaba repleto de posadas y los hombres discutieron durante un buen rato en cuáles deberían parar, ya que tardarían demasiadosipasabanportodas. TambiénhablaronsobrequiéndeberíaentrarypreguntarporlordHoward. NopodíanmencionaraJaneoarruinaríansureputación,conindependenciadesi laencontrabanonoesanoche. Alfinal,Georginasequedóenelcarruajeconunlacayohaciendoguardiaen lapuertamientrassuhermanoyelseñorMcCraeibandeposadaenposada. Habíandecididoquelevantaríanmenossospechassidabanlasensacióndeque teníanpensadoreunirseallíconlordHoward.Elardidsinembargorequeríaque invirtieranunpocomásdetiempodelqueaellalehubieragustado.Eraunpoco aterradoresperarsoladentrodelcarruaje. Despuésdesalirdelacuartaposada,loshombresregresaronalvehículocon aspectosombrío. —¿Ysinohanvenidoporestecamino?—Trentseinclinóhaciadelantepara apoyarloscodossobrelasrodillas—.JanecreíaqueibanaGretnaGreen,pero ¿ysinohanidoallí? ElseñorMcCraeseencogiódehombros. —HayotroscaminosquellevanaEscocia.Puedencontraermatrimonioen cualquierciudadpasadalafrontera. SuponiendoquelordHowardtuvieralaintencióndellevarlaaEscocia.Los hombres intercambiaron una mirada, sin expresar en voz alta aquella preocupación,peroGeorginasupoexactamenteloqueestabanpensando.Dejó caerloshombros.Aquelloeraelfin. —Podríanestarencualquierlugar,¿verdad?

Trentasintió.Deprontoseleveíaagotadoyderrotado. —Y eso suponiendo que se hayan dirigido al norte. Howard es lo suficientementerastreroparallevarlahaciaeloesteeltiemposuficientecomo paracomprometersureputaciónyasíobligaraqueelpadredeJaneleofrezca másdinerocontaldequeelescándalonosalgaalaluz. Elcarruajesesumióenunintensosilencioquesoloserompiócuandoel señorMcCraetamborileóconlosdedossobresurodilla.Eraunhábitountanto zafio,peroagradecióqueparecieramáspensativoqueangustiado. Deprontoloviopararyacercarseunpocomásalaventanaparamirarfuera. —¿AcuántoestamosdeElstree? Trenttambiénmiróporlaventana. —Aunos ocho kilómetros más o menos. Pero eso es hacia Londres. Ya paramosallí,enelFlyingPig,¿teacuerdas? Colinnegóconlacabeza. —ElabuelopaternodeHowardposeeunacasaenElstree.Nomepuedocreer quemeolvidaradeesedato.NoséconcuántafrecuenciasueleirHowardallí, peroseguroqueelpersonaldeservicionocuestionaríasuderechoausarla, ¿verdad? Georginasoltóunsuspiro.Quétípicodeloshombres. —El señor Fleckmire falleció hace unos años. Lo más probable es que cualquiercasaquetuvieraahoraestéenotrasmanos. ElseñorMcCraehizoungestodenegaciónconunasonrisaenloslabios. —No,nomurió,aunquesíqueestababastantemolestoconlaelecciónde maridoquehicieronsushijasylosesfuerzosdesumujerparaqueacabaraen unacárceldedeudores,asíquetuvieronquedejarelpaís. Trentseestabariendomientrassacabalacabezaporlaventanayordenabaal cocheroquedieramediavueltayvolvieraaElstree. —¿Ydóndefueron?—preguntóencuantoelvehículovolvióaponerseen marcha. ElseñorMcCraedioriendasueltaasusonrisa.Mientrasveíacómosele iluminabatodoelrostro,aGeorginatambiénleentraronunasganasenormesde sonreír. —ACanadá.SuesposasigueamenazandoconmudarsealaIndiaydecirque haenviudado.Élladejaredecorarlacasamientrasseausentaparacazaralgún

osoylascosassecalmanduranteuntiempo. —¿Yustedcómosabetodoeso?—Seodióasímismaporpreguntarlo,pero necesitabasaciarsucuriosidad. —Gestionosusaccionesenlabolsa.Leestáyendobastantebien. ¿Habíaalguiencuyasituaciónfinancieranoconocieraestehombre?Ahora entendíatodaslasconexionesquetenía.Coneseconocimientopodíaarruinarlos atodos. —¿DóndeestáCanadá? Élladeólacabeza,pensativo. —CreoqueenelnortedeAmérica,soloqueesmásfríaymásfrancesa. —Pareceunlugarsalvaje.—Georginaseestremeció.Seajustólafaldapara cubrirsemejorlaspiernas.Tantaentradaysalidahabíahechoqueelcarruajese quedaraunpocobajodetemperatura.Yenesemomentoseponíaatemblarsolo depensarenelfrío. Trentfruncióelceño. —PerosiestáenCanadá,¿noestarálacasacerrada? ElseñorMcCraevolvióanegarconlacabeza. —ElseñorFleckmirelamantieneabiertaparaquepuedanusarlasusnietos. Dicequesemerecenunlugaralquepoderirparaalejarsedesuspadres. —PareceelsitioperfectoalqueacudiríaHoward. Georginamiróporlaventanaparadisimularsuinquietud.Silaparejahabía decididopasarlanocheenunacasaprivada,podríaserdemasiadotardepara Jane.LaencantadoraperoalocadaJanellevabaañossiendosumejoramigaen Londres,desdequelaotramuchachahabíaestadoaunmetrodedoscaballeros queterminaronllegandoalasmanosenRegentsPark. MiróalseñorMcCraeyseloencontróobservándola.Desdequeleleyóla carta,nohabíadejadodeestarpendientedeella.¿Enquéestaríafijándose?Iban atenerquehablarencuantotuvieranoportunidad;esperabasalirdelpasosin hacer el ridículo. El pánico volvió a asomar la cabeza, amenazando con apoderarsedeellaporcompleto.¿Quéharíaélahoraqueconocíasusecreto? Peronopodríahacernadasiestabaocupadodefendiéndose. —Ydíganos,señorMcCrae,¿dedóndeesusted? Viocómoenarcabaambascejasytorcíaloslabiosdivertido. —DeGlasgow.Ycreo,señorita,quesivamosaconvertirenunhábitoesode

irjuntosenuncarruajeatodavelocidadenmediodelanoche,podríaempezara llamarmeColin. No quería llamarle Colin. Ya sabía demasiado de ella. Reconocer que su relacióneraalgomásquecircunstancialpodíacolocarlaenunaposiciónmuy precaria.Hastainclusopodíaempezaragustarleesehombre. —Noseríaapropiado,señorMcCrae. —Oh,bastaya,Georgina.—Trentempujóelpiedentrodelabota—.El hombrehasalidocorriendodetrásdetuamigasinprotestarlomásmínimo.Lo menosquepuedeshaceresllamarloporsunombredepila. Lamuecaquehizoaquelhombreodiososeparecíademasiadoaunasonrisa. —Muybien.SolocuandoestemossolospuedellamarmeGeorginayyole llamaré…—Tragósalivayalzólamiradahastaencontrarseconsusojos.Élya nosereía—…Colin. Susojosnosedespegarondeellamientrasasentía. —Georgina. Sintióunestremecimientoensuinteriorquebajóporsucuerpohastallegara losdedosdelospies.Yahoranoteníanadaqueverconelpánicoysímucho con… Bueno, no estaba segura, pero sí era bastante placentero. ¿Estaba pronunciandosunombreconunacentomásmarcadodelonormalapropósito? Noeralaprimeravezquelooíadesuslabios.Loúnicoquehabíacambiadoes queyanodecíael«lady»delante.Perolesonótaníntimo… —Muybien.—LavozjovialdeTrentrompióelhechizo—.Yahoraque todos somos amigos y tenemos un destino en mente, ¿qué podemos hacer mientras continuamos nuestro camino con la esperanza de no toparnos con ningúnasaltante?

Capítulo19

Capítulo19 C olin solo había estado en aquella casa en una ocasión, y no mucho

C olin solo había estado en aquella casa en una ocasión, y no mucho despuésdeinstalarseenLondres.Noobstante,estababastantesegurode

quesetratabadeesa;amenosquehubieramuchasviviendasporlazona congárgolasmedievalesflanqueandolaentrada.Aquellasbestiashorribleseran muydifícilesdeolvidar. El camino de entrada delantero estaba rodeado de árboles, separando la mansióndelrestodeterrenosdelapropiedad.Dejaronelcarruajeaunladodela verja,enunbosque;nosabíasideárbolesfrutalesodenogales,peronole importó.Enesaubicaciónnoloveríanadiequepasaraporlacarreteraniporel caminodeentradaalapropiedad.Sí,teníanquecubrirbastantedistanciaapie, pero era preferible eso a entrar con el estruendo del carruaje y anunciar su presencia.Alfinyalcabo,noteníanniideadelasituaciónqueseencontrarían cuandollegaran.

Colinsaltóalsueloysepasólacorreadelzurróndecueroquellevabapor

encimadelacabezaparallevarlocolgado,cruzadosobreelpecho.Esperabano

necesitarlo,peroeramejorirpreparado.

Trentibajustodetrásdeél,sosteniendounodelosfarolesdelcarruajeenalto.

NolesorprendióoíruntercergolpesordoqueindicabaqueGeorginatambiénse

habíabajadodelvehículo.

—¿Quéhaces?—gruñóTrent.

Lajovenlomiróconojosentrecerrados.

—Voyconvosotros.

—No,tequedasenelcarruaje.

—¿Sabeslohorriblequeesestaresperandoahídentromientrasvosotrosos

dedicáisairdeposadaenposada?¡Yesoquesolotardasteiscincominutosen cadaunadeellas!—LavozdeGeorginaahoraerabastantemásfuertequeun merosusurro. —Tengounaideamejor—sequejóColin—.¿Porquénonosquedamosaquí, discutiendohastaquellamemoslaatención? Trentfruncióelceño. —Vayamospues. Refrenóelimpulsodeenviaralosdoshermanosdevueltaalcarruaje.¿No sabíanquesesuponíaqueteníanqueaproximarsealacasaconelmayorsigilo posible,nogruñendocomocerdosenbuscadetrufas?Losllevóporelcamino principal,imaginándosequeelsilencioqueofrecíaandarporunsenderoen condicioneseramuchomejorqueelriesgoaquelosvieran. Gracias a Dios, para cuando estaban cerca de la casa, los hermanos Hawthorneyahabíanaprendidoelartedeandarsinhacerruido.

Hawthorneyahabíanaprendidoelartedeandarsinhacerruido. Georgina contuvo el aliento mientras se aproximaban al

Georgina contuvo el aliento mientras se aproximaban al edificio. No había muchasseñalesdevida,peroalmenosundormitoriodelextremonortedela casaestabailuminado.Alguienestabadentro.Noseatrevíanaentrarporla puertaprincipalnitampocoporlascocinas,puespodíanestarocupadas.Solo habíaunapuertaaccesibleeneloscuroextremosur,peroestabacerrada. Colinsoltóunsuspiroyabrióelzurrónquellevaba. —Acercaelfarolparaquepuedaver. Trenthizoloquelepedía,demodoqueelzurrónseiluminóunpocoy Georginapudoecharunbrevevistazoasucontenido,perosoloviodiversos utensiliosdecueroymetal.Unmomento,¿esoerauncuchillo? Colinsacóunarodehierroconvariasllavesdeaspectoextraño.Despuésse hizoconelfaroleinspeccionólapuerta. Georginalanzóasuhermanounamiradacargadadecuriosidad,peroestese limitóaencogersedehombros. Oyóeltintineodelasllaves,unosgruñidosyfinalmenteelreveladorsonido quehaceunacerraduraalabrirse. MiróaColinconambascejasenarcadas.¿Elhombrequesiempreparecía creersemejorqueelrestosabíacómoabrirunacerradura?

—Tieneustedtalentosocultos,señorMcCrae. —Empiezoapensarquenosoyelúnico—repusoél,imitandosuexpresión condescendientemientrasempujabalapuertaparaabrirla. Estabandentro. Colinmetióelaroconlasllavesenelzurrónyaccedióalinterior.Trentyella lesiguieron.Eradifícilsaberexactamenteenquéhabitaciónestaban,yaque todoslosmueblesestabancubiertosconsábanas.Colinapagóelfarolylodejó fueraantesdevolveracerrarlapuerta. —Vamosaverquénosencontramos. Notuvieronquebuscarmucho.Elsalónestabaalotroladodelvestíbuloyallí estabansentadoslordHowardyunaJanequenodejabadereírsecomouna tonta. Georginaqueríaestrangularlaconsuspropiasmanos. —¿Tegustaelpudin,querida?—LordHowardseinclinóhaciasuamigayle acariciólamejillaconundedo. —Estádelicioso—respondióJaneentremásrisitas. Nuncavolveríaagastarleunabromaasuamiga. —¿Por qué no te retiras ya? Voy a echar un vistazo a la casa. Mañana saldremosalalba.—LordHowardayudóaJanealevantarseylaacercóhacíaél paradarleunbreveabrazo—.Estoydeseandocasarmecontigo,mivida. JaneenvolviólosbrazosalrededordelcuellodelordHowardylebesó. Unaardientesensaciónascendióporsugarganta.Seibaaponerenferma. Cerrólosojosconfuerzayrezóporqueaquellaimagendesaparecieradesu mente.¿QuépodíahabervistoJaneenaquelhombre?Talvezdeberíahaberse quedadoenelcarruaje. —Tehanpreparadounahabitación.Arriba,aladerecha. EncuantolavozdelordHowardleindicóqueaquelbesoporfinhabía terminado,abriólosojos. Vio a Jane asintiendo con la cabeza y riéndose otro poco más, antes de apartarsedelhombreyacariciarleelpechoconlamano.¿Deverdadsesentía atraídaporél?Teníaunaspectolosuficientementepulcro,perosusmaneras dejabanmuchoquedesear.Porlovistosuamiganorequeríaquesufuturo maridotuvieratantascualidadescomoella. «¿Como que posea un importante título nobiliario y dinero bastante para

silenciaralasmasas?» Estuvoapuntodesoltarungruñido.Inclusoteniendoalhombredecarney huesoasulado,seguíaoyendosuvozenlacabeza.Quéinjusticiamásgrande. ColinhizoungestoaTrentyaellaparaquesecolocaranenlazonamás oscuramientraslaparejaabandonabaelsalón.Georginanoeralaúnicaque queríaponerlelamanoencimaaesainconscientecuantoantesysalircorriendo deallí,perotodaprecauciónerapocasiqueríanevitaralordHoward.Afinde cuentas,habíaninvadidounapropiedadprivada.Yaunquenotuvieradosdedos defrente,eraevidentequeJaneestabaallíporvoluntadpropia. LordHowardobservóconojosentrecerradoscómoJanecruzabaelvestíbulo endirecciónalasescaleras.Inclusoserelamióloslabiosantesdevolveralsalón ycerrarlapuerta. Volvióasentiresenauseabundoardorenlagarganta. En cuanto ese hombre espantoso desapareció de su vista, Colin colocó a Georginaasuespaldayfuehacialasescaleras.Trentocupólaretaguardiade aquelalegretrío. NotardaronmuchoenencontrareldormitoriodondehabíaninstaladoaJane. Eralaúnicahabitaciónenlaquesefiltrabaluzpordebajodelapuerta. —Túirasprimero.—Colinlaempujódelantedelapuerta. Ellafruncióelceño. —¿Porquéyo? Trentsequejóporlobajo. —Porsiestá…desnuda. Nolesfaltabarazón.Ensilencio,asomólacabezaporlapuertayvioaJane dandovueltasenelcentrodelahabitación,completamentevestida.Asíque entrósinpensárselodosveces,tirandodeColinysuhermano.

entrósinpensárselodosveces,tirandodeColinysuhermano.

Colinnosabíamuybiencómosentirseporelhechodehaberirrumpidodeesa formaencasaajena,perolamiradadeestupefacciónqueleslanzóladyJane bien mereció la pena. Vio la bata de un hombre, presumiblemente de lord Howard,tiradasobreelextremodelacama,asícomovariosobjetospersonales dispersossobreelescritorio.Estabaclaroquenoeraunahabitacióndeinvitados yladyJaneparecíaabsolutamentedesconcertada.

—¿Georgina?—LadyJaneenrealidadsonriócuandotomólamanodesu amiga—.¿Hasvenidoparavercómomecaso? —No—espetóGeorginaentredientes—.Hevenidoparallevarteacasa.Pero ¿quétonteríaesesta? LosojosdeladyJanesesuavizaronmientrasmirabaalhorizonte. —LordHowarddicequeelamorverdaderonoesperaacosastanmundanas como que se lean las amonestaciones. Que eso es para las personas menos apasionadasquenosotros. Colinsoltóungruñido.NocreíaqueladyJaneylordHowardestuvieran hablandodelmismotipodepasión. —Jane,tureputaciónquedarácompletamentearruinadasisiguesconesto.— Georginaintentóllevarasuamigahacialapuerta—.Vamosacasayhablemos sobreelasunto. —Oh,no.Yaséloquetepreocupa.—Janevolvióasonreír.¿Sehabríadado cuentadequeTrentyélestabanenlamismahabitación?¿Podíasertanobtusa? —.Johnhaprometidoquememantendrápurahastaquepronunciemosnuestros votos. Colinnopudocontenersepormástiempo. —¿Poresolahainstaladoensudormitorioparapasarlanoche? —Bueno,yo…—LadyJanevolvióamirarasualrededor.Suexpresiónpasó delaconfusión,aldoloryfinalmentealhorror,amedidaquesefuedando cuentadedóndeestaba—.Seguroquehasidounerror. Trentnegóconlacabeza. —Errorono,noquiereshaceresto. LadyJanelesregalóotramiradaensoñadora.¿Esamuchachahabíatenido algunavezlospiesenlatierra? —Peroesamor. Colinseaclarólagarganta. —Vaasermaravilloso,¿verdad?Ustedy…John…uniéndoseasufamiliaen Navidad, visitando sus respectivos hogares durante la temporada. Su padre enseñandoasusnietoscómo….cómo…silbar,¿verdad? ¿AcasoColinMcCraesehabíavueltoloco?Sesuponíaqueestabanallípara convenceraJanedequesefueraconellos,noparaanimarlaaquesecasaracon elcanallaqueestabaenlaplantabaja.¿Yquéeraesodesilbar?¿Quiénse

imaginabaasushijossilbando? —¡Oh, sí! —Jane juntó sus manos—. Cada Navidad, mi familia baila alrededordelachimenea.Eselúnicomomentoenquemimadredejaquemi padresilbe,paraquetodospodamosbailarynadietengaquetocarelpianoforte. Colinasintióconentusiasmo. —¡Claroquesí!¿Ycreequesupadrevaarecibirlosconlosbrazosabiertos sinoleconcedelaoportunidaddellevarlahastaalaltar?Estarámuydolido. ¿Dolido?Elcondeibaaestarfurioso,nodolido.Georginasellevóunamano alosojos,derrotada.¿PorquéhabríainsistidoenqueColinlosacompañara? ElsuaveperoangustiosogemidodeJanelatrajodevueltaalarealidad.Alzó lavistayseencontróasuamigatocándoseelcorazónconmanostemblorosas. —Diosmío,Georgina,¿quéhehecho? PorlovistoColinMcCraeeraungenio. —Todavíanada.Yasíescomovasaseguir.—Georginacruzólahabitación —.Salgamosdeaquí.

—.Salgamosdeaquí.

Deprontooyeronunasfuertespisadasenelpasillo.Elalmibaradodiscursoque ColinhabíasoltadohabíaduradodemasiadoylordHowardestabaapuntode entrar.MiróaTrentylehizoungestoendirecciónaladyJane.Acontinuación, cadaunodeellostomóaunamujerdelbrazoysemetieronpordospuertasque seencontrabanenladosopuestosdeldormitorio. ColinempujóaGeorginaalinteriorycerródetrásdesídelaformamás silenciosaquepudo.Despuéssediolavueltayseencontrórodeadodeestantesy percheros llenos de ropa. ¿Habían terminado en un vestidor? ¿Todas esas prendaserandelordHoward?Deserasíelhombreestabahaciendoalgomás quevisitaresacasadevezencuando.¿Viviríaallí?Aquelloexplicaríatodoel tiempoquepasabaenelclub.TodoelmundosabíaquelordHowardestababajo defondos,peronuncaseimaginóquesusituaciónfueratanprecariacomopara vivirdelpatrimoniodesuabuelo. Aunque en ese momento lo que menos le preocupaba era dónde vivía o dejabadevivirHoward.LoimportanteeraqueestabaatrapadoconGeorginaen unahabitaciónconunasolapuerta,unasolaventanayningúnarmaamano.Con unpocodesuerteTrentyladyJanesehabríanescabullidoaotrahabitacióny

ahorairíandecaminoalasescaleras.

Deunmomentoaotro,lordHowardsedaríacuentadequesupresahabía

escapadoysaldríatrasella.Esperabaquenonecesitaracambiarsederopapara

tallabor.

Georginaestabaamediometrodedistancia,conlasmanosentrelazadasysin

moverseniunápice.Nisiquieraestabasegurodequerespirara.Paraunamujera

la que le gustaba tenerlo todo controlado, hasta la combinación perfecta de

parejasdebaile,esasituaciónteníaqueresultarleintolerable. Laluzdelalunaquesefiltrabaatravésdelaventanafuesuficientepara distinguirlaformadescomunaldeundivánenormealotroladodelvestidor. LlevóaGeorginahastaallí,hizoqueseagacharaylacolocódetrásdelmueble. —Sientra,quédeseaquí. —¿YJane?¿Quévamosahacer?—preguntóenunsusurrotanbajoque Colintuvoqueinclinarseparaoírlahastaquelerozóelcabelloconlanariz.Olía alimones. —EstáconTrent—murmuró—.Nosepreocupe.Lasacarédeaquí. Georginasesentóenelsueloycruzólosbrazossobreelpecho. —Gracias. Estararrodilladodetrásdeundivánenelvestidordeunhombrequepodíaser

o no ser peligroso, no ayudó a que se sintiera merecedor de ningún

agradecimiento.Georginanecesitabaestarpreparadaparalaposibilidaddeque aquellonofueratansegurocomoaéllegustaría. —Ya me lo agradecerá cuando consiga llevarla a casa con la reputación intacta.

Laoyósuspirar.

—Aunquedeseocontodasmisfuerzasqueesosuceda,quieroagradecerleel

quelointente.Inclusoaunquenolologremos.

Colinenarcóunaceja,sibiendudabadequeellapudieraverloenmediode

aquellapenumbra.

—Measombrasufeenmipersona.

Sintiócomoellaencogíaloshombros.

—VaaserbastanteirónicoqueJaneconsigallegarilesaasucasayyoseala

quesufralasconsecuencias.

—VoyasacarladeaquíyllevarlaconTrent.

—Bien. ¿Deverdadlecreía?¿Acasoimportaba?Colinbuscóconlamiradaatravés delaoscuridad.Laoyórespirar,deformarápidaypocoprofunda.Demasiado rápido. —Todovaasalirbien.Loúnicoquetenemosqueconseguiressalir.Después, todoirávientoenpopa. —Teniendoencuentaqueestamosamásdetresmetrosdealtura,enuna habitación sin salida al exterior, permítame que no me parezca muy reconfortanteloqueacabadedecir.—Entoncessoltódeformaatropellada—:

Noselopuededeciranadie. Colinfruncióelceño. —Por supuesto que no. Lo que tenemos que hacer es borrar de nuestra memoriatodoloquehasucedidoestanoche. Laoyótragarsaliva. —No…Merefieroaquenolepuedecontaranadielomío.Lode…Lodela lectura. Ungritodesdelaotrahabitaciónlesobligóaagazaparsedetrásdeldiván antesdequeledieratiempoaresponder.LordHowardestabacomoloco.Se inclinósobreGeorginaparaprotegerla.Sialguienoalgotirabaabajoesapuerta, nolagolpearíaaella. Su cabello le hacía cosquillas sobre la barbilla y sus manos empujaron levementesupecho.Sintióperfectamentelapresiónapesardelabrigo,chalecoy camisa. Lediounbrincoelcorazón. Paradespuésdejardelatir. No,aquellosolosedebíaalascircunstanciasdelmomento.Nosesentía atraídoporGeorgina.Esamujereraintrigante,calculadora,codiciosayotras muchascosasquenolegustaban.Elhechodequetambiénfuerainteligente, solícitayvalientenodisminuíaloanterior.Solohacíaelcuadromáscomplejo. —¿Porquéesa«cazadelmarido»tandesesperada?—susurróensuoído. —¿Qué?¿Quierehablardeesoahora? —Comonopodemoshacerotracosaqueesperar,asínonosaburriremos.Si hablaenvozbajanonosoirá. —Esloquehacenlasmujeres.—Ellavolviólacabezaparapodersusurrarle

tambiénaloído.Deprontoaquelplandeponerseahablarnolepareciótan buenaidea. —¿Elqué?—Seaclarólagargantaycambiódeposturaparaquesuscuerpos noserozaranentantoslugares. —Casarse.¿Quéotracosapuedehacerunamujerdemiposiciónsocial? Teníasupartederazón,peroellaparecíairmuchomásalláqueelrestodelas jóvenesquequeríancontraermatrimonio. —Sí,pero¿aquévienetantoempeño?PrimeroRaebourne,despuésRyland, ahoraAshcombe.Estáclaroquevadetrásdeuntítulo. Lord Howard chilló en la otra habitación, llamando a un tal Jasper. Sus fuertespisadasresonaronatravésdelapuertadelvestidor,yendoyviniendoalo largodeldormitorio. Ibanaestarencerradosallídentrounbuenrato. Georginasoltóotrosuspiroy,aligualqueél,cambiódepostura,acercándose alpechodeColinantesdehundirseunpocomásenelsuelo.Despuéssemovió hastaqueapoyólaespaldacontralaparedyelhombrocontralapartetraseradel respaldodeldiványmetiólaspiernasdebajodelosfaldonesdelmueble.Si alguienentrabaporesapuertaestaríacompletamenteoculta. Colin se sentó sobre sus talones, permitiendo que la luz de la luna se interpusieraentreellosparapodertenerunamejorvisióndesurostro.¿Levería ella igual de bien? ¿O el ángulo en el que estaba respecto a la ventana le manteníaentrelassombras? Esbozóunatenuesonrisaalverlamirarledirectamentealosojos.Georgina bajóeltonodevozaúnmás,aunqueeraimposiblequelordHowardlosoyese sobreelruidoqueprovocabasuintensodeambulardeunladoaotro. —Primerocuéntemealgosobreusted. Unapartedeélrezóparaqueunaintensanubecayerasobreellos.Cualquier milagroquelossacaradeallí. —¿Quéquieresaber?—preguntó,apesardequeacababadedecirseasí mismoqueteníaquecambiardetema. Ellasequedópensativaduranteuninstante. —¿PorquévinoaLondres? Colinlamiróconsorpresa. —SiledigoporquévivoenLondres,¿mecontaráporquéansíacontanta

desesperaciónunmarido? Lavioladearlacabeza,comosiestuvieraplanteándoselarespuesta. —Sí.Unapreguntaporotrapregunta. Eralojusto,pero¿eratambiénunabuenaidea?Georginanopodíahacerle muchaspreguntasquenoquisieracontestardebuenagana.Supadreeraunade ellas,porsupuesto,peroellanoleconocíalosuficientecomoparasaberqueera untemapeliagudo.Inclusopodíahablarsinentrarenmuchosdetallesdesu relaciónconelMinisteriodelaGuerra,yaqueahoraellaestabaaltanto. Lord Howard empezó a gritar y los golpes que siguieron a continuación indicaronqueteníaunelementofísicodondedescargarsutemperamento.Porlo vistoeltalJasperhabíallegado,aunqueelsirvientenoparecíamuypreocupado porlamujerdesaparecida.Dehecho,tuvolasagallasdepreguntarlesihabía miradodebajodelacama. Alparecernolohabíahecho.¿Yahoratambiénmiraríadentrodelvestidor? Colinagachólacabeza.¿Porquénopodíaesehombrelimitarseasalircorriendo detrásdeladyJaneparaqueélpudierasacaraGeorginadeaquelvestidor? Parasusorpresa,asucompañeradeencierronoleafectóelalborotoque habíaalotroladodelvestidor. Mientrasesperaban,nopodíanhacerotracosaquehablar,osusurrarensu caso.Sesentóalladodeella,apoyótambiénlaespaldacontralaparedyempezó aresponder. —De acuerdo. Fui a Londres porque es donde se realizan casi todos los negocios.Elmercadodevaloresestáallí,lagentecondineroviveallí.Hayun montóndenavíosydeinformación.Esellugarperfectoparaunhombrecomo yo.

—Quieroprotección. Aquellaconfesiónsusurradacalóhondoensucorazón,haciendoquequisiera abrazarla aunque no terminara de entender del todo sus palabras. Ahora su conversaciónnoparecíatantrivial. —¿Protecciónparaqué?Eslahijadeunduque. —Quenopuedeleerniescribir.¿Quécreequemepasaríasilasociedadse enteradequenopuedoextendermispropiasinvitaciones?¿Quenopuedoleer unmenú?¿Quelascuentasdelhogarolacorrespondenciadelhombreconel quemecasetendríaquellevarlasalguienquenoseríalaseñoradelacasa?

—Tranquila. —Colin la abrazó, intentando calmarla con sonidos reconfortanteshastaquesuvozseconvirtióenunsusurroquedo.Laatrajohacia síylefrotólaespalda.Nuncasehabíaparadoapensarenloquesignificabapara unamujerhacercosascomoesas,perolamayoríadelastareasqueunmaridode laaristocraciaesperaríadesuesposarequeríansaberleer. —Ynecesito que no se lo cuente a nadie. —El murmullo sonó como si estuvieraconteniendounsollozo. —Noloharé.Noloharé.—TeníapensandohablarconRivertontanpronto comoregresaran,peroahorayanoleparecíatanimportante.Georginaselas había apañado bien hasta ahora. ¿De verdad era tan trascendental que su hermanolosupiera? Ellaseapoyóenélduranteunossegundosantesdesepararseunpoco. —Tengoquecasarmeantesdequealguienlodescubra.Ytienequesercon unhombrelosuficientementepoderosoparaquemeprotejacuandomisecreto salgaalaluz. Quedesdeluegonoeraél. Aquelpensamientoloimpactódetalmodoquedejócaerlosbrazosaunlado. ¿Por qué había pensado tal cosa? Era cierto que últimamente la idea del matrimoniolehabíarondadoporlacabezaconmásfrecuenciadelohabitual, perojamásselehabíaocurridocasarseconladyGeorginaHawthorne.Almenos noenserio. —¿Porquénopuedeleer? —No,no,señorMcCrae.Unapreguntaacambiodeotrapregunta. Colinnoqueríajugarmás.Loshombresdeldormitoriosehabíancalmadoy susvoceshabíandescendidoauntononormal,loquesignificabaquenopodía oírlos. —VoyaverquéhacelordHoward. AlejarsedeGeorginaleresultómásdifícildeloquesehabíaimaginado. Sintióescalofríosdondelahabíatenidoapoyadasobresucostado. Pególaorejaalapuerta,esperandonohaberseperdidounapartevitaldesu plan. —…queencontrarla.—LarotundaordendelordHowardleestremeciópor dentro—.Miradportodaslashabitacionesdeestaplanta.Nopuedehaberido muylejos.

—Porsupuesto,señor.—Elsirvienteparecíaaburrido.Nodabalasensación deestarponiendomuchoempeñoenlabúsqueda.Nopodíaculparle.Dudaba queelpersonalsintieramuchorespetoporlordHoward,sobretodoporqueen realidadnotrabajabanparaél. Oyómáspisadasyluegounapuertaabriéndoseycerrándose.Solosehabía marchado un hombre. Aunque el sirviente no fuera a esforzarse mucho, no pasaríaporaltoquedosdesconocidossalierancomosinadadelvestidor. Atravésdelapuertalellegóelruidosuficientecomoparasaberqueelotro hombrenohabíasalidoinmediatamentedelahabitación,peronotantocomo parasaberquéestabahaciendo.Presionóconmásfuerzalaorejaentrelarendija quehabíaentralapuertaylapared,esperandooíralgodefinitivo.Laorejasele pusoroja,inclusosearañóunpococonlamadera,aunquenoseenteródenada. Ahoranoseoíanadaenlaotrahabitación.¿Sehabríaidoyaelsirviente?Los preparabanparaserlomássigilososposible.Talveznosehabíadadocuentadel momentoexactoenquesemarchó. Seatrevióaabrirunamíserarendija.Aloírelligeroclichizounamueca, peroselasapañóparaasomarunojoporellayecharunvistazoaldormitorio. DesdeluegoJasperestabahaciendountrabajoconcienzudoalbuscarenlas habitacionesdeesaplanta.Silady Jane había decidido esconderse entre las páginasdeunlibroelsirvientedaríaconellaencuestióndeunahora.Había muchas posibilidades de que no se preocupara porque Colin o Georgina abandonaran a hurtadillas la estancia, o incluso que salieran caminando tranquilamente,peropuedequeHowardhubieraenviadomássirvientespara comprobarelrestodelacasa.Horadeponerenmarchaunnuevoplan. Cerrólapuertaconcuidadoymiróasualrededor.Teníanundiván.Yropa. —Traiga los pantalones. Tantos como pueda. —Se acercó a la ventana. Estabaapuntodestrozarunascuantasprendas,perolareputacióndeGeorgina eramuchomásimportantequelospantalonesdelordHoward(suponiendoque fueransuyosynodelosotrosnietosdellegítimopropietariodelacasa). Aquellaventanallevabasinabrirsemuchotiempo,siesquelahabíanabierto algunavez,asíquelecostóunpococonseguirlo.Sefijóenquehabíaalmenos cuatrometrosymediodedistanciaentreelmarcodelaventanayelsuelo. Aunquelaparedqueteníandebajoestabarodeadadearbustos,estabademasiado altoparasaltar.

—Aquítiene.—Georginadejócaerunapiladepantalonesasuspies. Atóunparaldiványluegosiguióuniendounaspernerasalasotrashastaque tuvounafiladecentedeelloscolgandoporlaventana.Tiródeellosyledioel extremodelacuerdaimprovisadaaGeorgina. —Agárresefuerteylairébajandopocoapoco. Ellamirólospantalones. —¿Aguantará? —Siempiezaaromperselabajarétodoloquepuedaantesdequesecaiga. —Quéreconfortante.—Apesardelaironíadesususurro,seacercóala ventana. Colinsesituóentrelospantalonesparaevitarquesecayerayenvolviólas manosalrededordesucintura.Surápidarespiraciónledijoqueaquellasituación laestabaafectandotantocomoaél. Aunquepreferiríanohabersedadocuentadeesedetalle. Laalzócontrasupechoyellapasóunpieporlaventanaabierta.Lafaldase abriórevelandosupiernadesnuda. Casiladejacaerporelimpacto. —¡Colin! —Lo siento. —Intentó no reírse mientras la veía tal y como estaba, aferrándosealapiernadeunpantalónymirándoleporencimadelhombrocon laspiernascolgandoporlaventana.Georginanoibaaperdonarleporponerlaen esatesituratanhumillante.Siencimasereía,leodiaríadeporvida. Yélnoqueríaqueleodiaranuncamás. Empezóabajarlaporlaventana.Laoyóagemiramediaqueibaliberando cuerda,sabiendosindudaqueelcontrolqueélejercíasobrelospantalonesera loúnicoqueimpedíaqueseestrellasecontralosarbustos. Laestababajandolomásrápidoquepodíamientrasestabaatentoacualquier ruidoqueindicaraqueJasperhabíaentradoalvestíbuloacuriosear.Almenos lordHowardcreeríaquelaculpabledequesuspantalonesestuvierancolgando delaventanadelvestidoreraladyJane. ViocómoGeorginaintentabaimpulsarseparaintentarcaerlomáslejosdela paredcuandoseacercóalavegetación,peroterminóconloshombrosenterrados alladodeunseto.Aunasí,selaveíacontentaporhaberescapado,mirándole conunadeslumbrantesonrisadealivio,inclusocuandoseesforzóporrodar

fueradelamaleza. Colin sacó una pierna por la ventana y trató de bajar con la cuerda de pantalones.Descenderpornudosdetelanoeratanfácilcomoparecía.Cuando susrodillastocaronlapartesuperiordelaventanadelaplantabajaoyóel materialrasgándose. Lospantalonescedieronycayó.Elimpulsoleenvióatravésdelamalezay fuerodandoporelsuelohastaqueaterrizóalospiesdeGeorgina.Sialguien estuviera buscándoles activamente, seguro que habrían oído el golpe. Solo esperabaqueelrestodesirvientesfuerantanapáticosalsufrimientodelord HowardcomoJasper. AlzólavistayseencontróconGeorginasonriéndoleabiertamente,deforma natural y sin segundas intenciones. Seguramente era la primera expresión genuinaquehabíavistonuncaensurostro. Ellalediounempujónenelhombroconelpie. —Yustedquecreíaquenoseríaunodeesoshombresquecaeríanamispies.

Capítulo20

Capítulo20 C olinesbozóunadeslumbrantesonrisaamododerespuesta.Eraincreíble

C

olinesbozóunadeslumbrantesonrisaamododerespuesta.Eraincreíble

lofácilqueleresultabaahorapensarenélcomo«Colin».

Georginadejódesonreíralinstante.«Demasiadofácil.»Seaclaróla

garganta. —Metemoquevuelvoavermeenlanecesidaddequeacudaenmirescate, señorMcCrae. Élselevantódelsuelo. —¿NohabíamosquedadoenquemellamaríaColin? —Oh, muy bien. ¿Le importaría quitarme todos estos hierbajos del pelo, Colin? Envezdehacerloqueledecía,sequedódondeestaba,mirándolafijamente conunasonrisacadavezmásamplia. —Elverdelesientamuybien. Ellapusolosojosenblanco.Eralaúnicapartedesuanatomíaquepodía mover,yaquelaszarzasqueteníaenmarañadasenelcabellolamanteníanen unaposiciónquehacíaimposiblequemovieralasmanos,amenosquequisiera enredarsemásconelfollaje. Élserioporlobajo,peroseacercóainspeccionarlasituación.Trasunos cuantostirones,leoyósoltarunsilbido.Georginaintentódarselavuelta,como sipudieraverloqueélestabacontemplando. —Estesequieta.Tienevariasramasconespinasenel…recogido,ocomose llame. Mientrascontemplabacómoibaliberándolanosinesfuerzo,intentórespirar hondoparatranquilizarse.Peroentonceslevioconelcuchilloquehabíavisto

antesenelzurrónyporuninstanteseledetuvoelcorazón. —No,porfavor,nomecorteelpelo.Sinotendréqueescondermeencasael restodelatemporada. Susfuertesmanoslaagarraronporloshombrosparaquesequedaraquiera. ¿Dóndehabíadejadoelcuchillo? —Tranquilícese.Voyacortarlamaleza.Supongoquenopondráninguna objeciónaviajarhastasucasaconunparderamitasenelpelo,¿verdad? —Porsupuestoqueno.—Ahorasesentíaunpocoestúpida. Colinrecuperóelcuchillodelsueloyseinclinósobrelasramasquehabía detrásdeella.Aquellodejaríaunbuenhuecoenelarbusto,pornohablardelos jironesderopa.Desdeluego,esamañanaibanadaralgodequéhablarala servidumbre. Tras unos pocos y rápidos tirones, sintió cómo se liberaba la presiónquesentíaenlacabeza.Sealejóunospocosmetros,sacudiéndosela faldaydesenredándoseelpelolomejorquepudo;loquenofuemuchoteniendo encuentasus«nuevosaccesorios». —¿Pordóndecreequedeberíamosir?—preguntóencuantoestuvolista. Colinmirólasdosposiblesvíasdeescapequeteníanfrenteasíyseñalóuna deellas. —Intentémosloporaquí.Estoysegurodequeestamosenelladocontrarioa dondeentramos. Sepusieronacaminar.Notócómoélralentizabasupasoparairalaparque ella.Todoundetalleporsuparte.Estabamuyagradecidaporqueleshubiera acompañadoenaquellaaventura.Apesardesusintentosdediscutirconél, Colinpodíahaberdeclinadoyhabersebajadodelcarruajecuandosedesviaron delcaminoantesdesalirdeLondres. Le vio meter el cuchillo en el zurrón. Aquel sería un buen tema de conversación.Seaclarólagarganta. —¿Dedóndehasacadoesezurrón? Élenarcóunaceja. —¿Volvemosajugar?Muybien.MedetuveencasadeRylandyselopedí prestadoasudoncella. Nolehabíapreguntadoaquelloconlaintencióndereanudareljuego,perosi élquería…Unmomento,¿quéeraloqueacababadedecir? —¿Su…?¿LadoncelladeMarshingtonsabecómoforzarcerraduras?¿Yél

estáaltanto? —Dehecho,estoyconvencidodequefueelpropioRylandquienleenseñó. Quéinteresante.AunquenotantocomoqueColinposeyeraesahabilidad. —¿Yquiénleenseñóausted? —Esaesotrapregunta. Bajosuspies,sintiólasuavidaddelahierba,comoladelasalfombrasmás lujosas.Además,sediocuentadequeconlacálidabrisanocturnaylaluzdela lunailuminandoelcaminolosuficientecomoparanoestarsumidosenuna opresivaoscuridad,sesentíabastantecómoda.Enesemomentonocorríaningún peligrodequenadiefueraadescubrirsusecreto,inclusoaunquesepusieraa hablardeél.Nuncasehabíasentidotanlibre.Nisiquieraensudormitorio, cuando estaba con Harriette, donde cabía la posibilidad de que entrara otra sirvienta o su madre. Jamás había estado realmente sola. Ahí, sin embargo, estabaasalvo. —Pregúntemeloquequiera. Colinpareciómeditarsuspalabrasduranteunoscuantospasos.Perocuando porfinhabló,lohizodeformalenta. —¿Cómoesquesufamilianosabenadadesu…yasabe? —¿Demimalformación? Élleagarródebrazoparaquesedetuvieraylemiraraalacara.Teníaelceño fruncido. —Nolollameasí. —¿Mideficiencia?¿Mitara? Colinapretóloslabios.Reanudaronelpaso. —Suinconveniente. Interesanteeleccióndepalabra.Quefueraenzapatillasdebaileenvezdecon botasdeviajeerauninconveniente.Aligualquesiterminabanencontrándose conlordHowardenlosjardines,suvestidoblancolesdelataríaalinstante.Su incapacidadparaleer,sinembargo,siemprelehabíaparecidomásunobstáculo queunsimpleinconveniente. —Harriette. Colinarrugóaúnmáslafrente. —¿Harriette? —Midoncella.—Tocóconundedounaflorecienterosaqueseencontrópor

elcamino—.Teníaseisañoscuandomedicuentadequeatodoelmundonole costaba leer lo mismo que a mí. Pensaba que conseguir que las letras permanecieranenelmismositioformabapartedeaprenderaleer.Lainstitutriz creyóqueeraperezosayconsentida.Asíquemeaprovechédeaquelloeinsistí en tener mi propia doncella. Mi madre pensó que era adorable, sobre todo cuandoescogíaHarriette. —PeroHarrietteesbastantejoven. Hizoungestodeasentimiento,preguntándoseunavezmásenquésehabría convertidosuamigasinosehubieravistoatadaaella. —Dosañosmayorqueyo.Vivíaenelpueblo.Undíamellevéunlibroal lagoparaversimeresultabamásfácilleersinteneranadieamialrededor.Ella meencontróyesperóaquelointentara.Alverquenofuncionaba,meloleyó. —Yustedlepidióquefuerasudoncella. —Eraunaalumnabrillante.Estudióconmigoytodo.Cuandolainstitutrizno nosveía,intercambiábamoslaspizarras.LedijoaHarriettecosashorribles.Ella intentóexplicarmequelaseñoritaWilsonnopensabadeverdadesascosas,que sololodecíaporqueeraunasimplemuchachadepueblo,peroyolosabía.Sabía quetodasycadaunadeesaspalabrasenrealidadibandirigidasamí. ¿Dedóndesalíatodoaquello?NuncaselohabíadichoaHarrietteenvozalta, nisiquieralohabíaadmitidoparasímisma.Peroeraverdad.Habíasentidoel pesodecadacomentariodespectivodirigidoasuamiga.Nisumadreentendió porquéseguíainsistiendoenqueHarrietteeralacompañíaperfecta;lellegóa sugerirdemaneramuydiplomáticaquetalvezaquellamuchachanoestuvieraa laalturadeacompañaralaaristocracia,nisiquieracomosimpledoncella. —¿Yahora?—LasuavevozdeColinlasacódesuensimismamiento. Lemiró.Porfinhabíaalguienquecomprenderíaexactamentelointeligentey lealqueeraHarriette. —Seencargadetodosmisescritos.Meleelosperiódicoscadamañanay escribetodamicorrespondencia.Noséquéharíasinella. —¿DóndeestabacuandollególacartadeladyJane? —Sumidaenelsopordeláudanoporuntobillohinchado.—AhoraqueJane estabaasalvopodíareírsedelasexcentricidadesdeHarriette.Lamedicinayella nosellevabanbien. Continuaroncaminandoensilencio.Sielsolestuvierabrillandoenloaltoy

no corrieran el peligro inminente de verse atrapados en una situación comprometidadedudosalegalidad,pareceríaqueestabanandandoporalgún jardíndeLondres.¿CómoseríasalirapasearconColin?Desdeluegosesentía muchomáscómodahablandoconélque… —Vaya,estosíqueesunproblema. Alzó la vista y se encontró con una pared que no parecía tener ninguna entradaosalidaasimplevista. —Puedequeestavezsetratedelmurodeunjardín,¿no? Colinasintió. —Conunpocodesuerte,podremossaltarloysalirdelapropiedad. Georginatragósaliva.Elmuroestabahechodeladrillosqueconelpasode tiempohabíanidoformandounasuperficiecompletamentelisa.Nisiquierauna enredaderasehabíaatrevidoatreparporél. —¿Saltarlo? Colindoblólasrodillasyjuntólasdosmanos.Elabrigosetensósobresus hombros. —Demeelpieylaimpulsaréhaciaarriba.Despuéssubiréylaayudaréa bajarporelotrolado. GeorginamiróalternativamenteaColinyalmuro. —¿Sehavueltoloco? —A menos que quiera regresar a la casa este es el único modo. A mí personalmentemegustaríavolveralcarruajeantesdequeamanezca.—Señaló conlacabezasusmanosahuecadas—.¿Medaelpie? Nopodíahacerlo.Nopodíaponerunpieentresusmanosy…bueno…saltar sobresucabeza.Losúltimosdoceañossehabíadedicadoacrearunafachadade dignidadysofisticación;ladamaperfecta.Aquelloseríatodounescándalo. «Noesunescándalosinadieseentera.» ¿Por qué tenía que pasar la noche lidiando con dos Colin McCrae? Era insoportable.NecesitabavolveraLondres.Ya. Antesdequeledieratiempoaarrepentirse,selevantólafalda…ehizouna muecaalvereldobladillollenodebarroybriznasdehierba.Laszapatillas tambiénestabanhechasundesastre.Colocóelpieentresusmanosunidas.Hasta esemomentonosehabíadadocuentadequeteníafrío,dehecho,habíacreído quelanocheerabastantecálida,peroelcalorqueenvolviósupieizquierdole

dejóelrestodelcuerpotemblando.Bajólamiradahacialacabezadeélmientras colocabalasmanossobresushombros,aferrándoseasuabrigoparanosucumbir alatentacióndeacariciaresamarañaderizoscolorcaoba. Élalzólavista,seguramenteparacomprobarsiestabalista.Entoncessusojos seencontraron.Estabanlosuficientementecercacomoparavercadaunadesus pestañasypercibirlamezcladesusrespiraciones.¿Quésentiríasiseatrevieraa rozar los labios de Colin con los suyos? ¿Podría ese increíble calor que le rodeabaelpieyquesefiltrabaatravésdesusmanosabrirsepasohastallegar tambiénasuslabios? —Vamos—leurgió,antesdedejarsellevarporelinstinto. EncuantoColinlaalzótuvolasensacióndequeseibaacaer.Semordióel labioparanogritar,peronopudoevitarrodearlelacabezaconlosbrazospor puracuestióndesupervivencia. Cuando Colin estuvo en posición vertical esperó en silencio a que ella encontraralasfuerzassuficientesparatranquilizarseyalcanzarlapartesuperior delmuro,soloapocomásdemediometrodelacabezadeél.Eradefácil acceso,siesqueenalgúnmomentoseatrevíaasoltarsedeél. —Loúnicoquetienequehaceressentarseallíarriba.Yoharéelresto—la ánimoél,deslizandounamanosobresurodillaparalevantarlaunpocomásy quesesentaraenelmuro…oparaquesecayeradebrucessobresuhombro. Encuantotuvoeltraseroapoyadosobreelmurosesintióasalvo.Oalmenos losuficientecomoparasonreíraColin,queseestabafrotandolacaraconla manoymurmurandoalgoentredientes.Unmomento,¿estabarezando?Comosi Diosfueraaayudarlesasalirdeeselío.Sihubieraqueridoecharlesunamano habríaintervenidoparaquelapuertapordondeescaparonhubieradadoaun pasilloynoaunvestidor. Despuésdeunos segundosColinla miró,aunquenotó cómosusojosse desviabandeinmediatohacialostobillosqueleasomabanbajolafalda.Bueno, enlaposiciónenlaqueseencontraba,pocopodíahacerparaevitarlo.Además, teniendoencuentaquehabíametidolamanoentresufalda—algoenloquede verdadestabaintentandonopensar—nocreíaquelefueraadarunataquede pánicoporverunoscentímetrosdesustobillos. —¿Vamosaquedarnosaquítodalanoche? Colin masculló algo antes de saltar y aferrarse con las manos a la parte

superiordelmuro.Después,trepóconlospiesporél,soltandounoscuantos gruñidos,hastaquepudopasarunapiernaporencimadeél.Entoncessesentóe intentórecuperarlarespiración. —Impresionante—lefelicitóellaconunasonrisadeorejaaoreja. —Mmm.—Colinlaagarrópordebajodelosbrazos.¿Enserio?¿Habíaalgún lugarasalvodelasmanosdeesehombreesanoche? Enestaocasiónnosemolestóenintentarinfundirleánimos.Simplementetiró deella,lecolocólaspiernasalotroladodelmurocomosifueraunamuñecade trapoy,mientrasseguíasentadoahorcajadasenlapartesuperiordelmuro,se inclinó y la dejó colgada al otro lado de la pared. Y después, sin más miramientos,lasoltó. Georginatomóaireparagritaratodopulmón,peroentoncessediocuentade queteníalospiesenelsuelo.Apenashabíasidounsaltodeunoscentímetros. Colinpasólaotrapiernaporencimadelmuroysaltó,cayendoasulado. —Sigamos—ordenó,antesdeponerseenmarcha. Georginafuetrasél. —¿Ustedtambiéneraunespía? —¿Qué?—Lamiróconfundido. Aquello por lo menos sirvió para que aminorara el paso y ella pudiera seguirleelritmosinperderelaliento. —Metocabapreguntaramí.Rylandyustedsonlobastanteamigoscomo paraqueleacompañaraenelaltareldíadesuboda.¿Tambiénsededicabaal espionaje? —No. Esperóaqueseexplicara.Aunqueensentidoestricto,habíarespondidoasu pregunta,queríaqueseexplayaraunpocomás,comohabíahechoconlasotras. Alverquetranscurríaunratosinquedijeranada,decidiópresionarleun poco. —Entonces,¿cómoconocióaRyland? Éllamiróuninstante,perovolvióamiraralfrenterápidamente. —Esaesotrapregunta. —Puespregúntemeotracosa.—Ellaledaríaunarespuestaigualdeescueta quelasuyayasípodríavolverasaciarsucuriosidad. —¿Enquéestabapensandoantesdequelaalzarasobreelmuro?

Georginadiountraspié.¿Sehabíadadocuentadesuintencióndebesarle? ¿Cómohabíapodidosaberlo?¿Seríaporalgoquehabíahecho?¿Alaspersonas lescambiabalacaracuandopensabanenbesaraotras?Nuncaantessehabía preocupadoporesosmenesteres.Yesoqueunpardejóvenescaballeroshabían queridollevarlaaalgúnlugarmásaisladopararobarleunbeso,perosiempre habíaconseguidosalirairosadeesassituaciones.Noteníaniideadesisele dababienbesarono,nitampocoibaaarriesgarsureputaciónparasaberlo. Ahoralehubieragustadomeditarunpocomássobreesacuestión.Siemprese habíaimaginadoquecuandollegaraelmomentoestaríacasada,oporlomenos comprometida. Miró a Colin. En algún momento del camino ambos se habían parado y estabanelunofrentealotroensilencio,esperandosurespuesta.Abriólaboca paradecirlelaverdad.Eraloquellevabahaciendotodalanocheyunapartede ellaqueríaaferrarsealanovedad,apermitirquefueralaúnicapersonaalaque nuncalementía.Perosulenguafueincapazdearticularlaspalabras. —Pues…quenoteníaniideadequemedabantantomiedolasalturas. —LeconocíenEspaña.—Colinempezóacaminardenuevo. Élsabíaquelehabíamentido.Nosabíacómo,peroestabasegura.Denoser así,lehabríaofrecidounarespuestamáscompleta. Tomóunaprofundabocanadadeaire.Porextrañoquepareciera,teníala imperiosanecesidaddesabercómohabíaconocidoalduqueyesaseríalaúnica oportunidadquetendríaparaobtenerunarespuesta.Obligóasulenguaadecir unaverdadamediasenvezdeunaflagrantementira. —Mepreguntabacómoseríatocarsupelo. Ahoraelquetropezófueél. —¿Mipelo? Asintió,aunquesiguiócaminando.Moverseeralaúnicaexcusaquetenía paraquenolevieralacara. —¿Essuave?Serizadeunaformapeculiar.AGriffithyaTrenttambiénles salenunaespeciedeondas.Perolassuyasparecentenervidapropia. Enesemomentollegaronaunaesquinadelapropiedad.Colinasomóla cabezaymiróaambosladosantesdecontinuar. —¿Porquénolocompruebaustedmisma? —No,prefieronohacerlo.

Éllasonrióydespuésseenderezó.Sushombrosyanoseveíantensosy ahoracaminabaasuladoenvezdeatropelladamente. —Mipadreesdueñodeunanaviera.IbadecaminoaEspañacuandometopé conungrupodetratantesdeesclavosconarmas.Nosabíaquéhacer,aunqueno podíaabandonaraesaspersonasasusuerte.Intentéliberarlos,perolostratantes mecapturaronymeincluyeronenellote. Georginasequedósinaliento.Noseparecíaennadaalaalegreanécdotaque esperabaoír. —¿YRylandestabaallí? Colinasintió. —Era…unodelostratantes.Nodeverdad.Enrealidad,estabaintentando recabarinformación.Algunosdelosesclavosproveníandeunodelospalacios deNapoleón.Ellosyateníanunplanenmarchaparaliberaralosesclavos,pero noerainfalible,yyomelasapañéparaenfureceralostratantes. —¿YRylandlesalvólavida? —Posiblementeaexpensasdelasuyapropia,sí.Estuvocerca.Dispararona Rylandyaotroespía,perolosesclavospudierondispersarseportodoelpuerto. Esperoqueselasarreglaranparaencontrartrabajoovolverasuhogar.Como España ya no era un lugar seguro para Ryland y su cuadrilla, les metí de polizonesenmibarcoencajasdeembalaje.Mepasétodoelviajederegresoa Inglaterrapasándolescomidaymedicamentosaescondidas.Nuncaheestado másasustadoenmivida.Elcapitánapenastolerabamipresenciaabordo.No queríaniimaginarmeloqueharíasiencontrabapolizones. Laformacomoestabahablandodeaquelincidenteledijoquesetratabade algomásquehaberconocidoaRyland.Habíacambiadoalgoensuinterior.No podíatratarsedeunacoincidenciaqueapartirdeesemomentosehubieraidoa viviraLondres. Bajólavozhastaquecasiseconvirtióenunsusurro. —¿Havueltoasucasadesdeentonces? Susojosseencontraronconlosdeella.Surespuestafueinmediata. —¿Sehaplanteadocontárseloasufamilia? —¡Aquí estáis! —Trent salió de repente de entre los árboles y abrazó a Georginaconfuerza—.Estabatanpreocupado.Heintentadovolveralacasaen tresocasiones,peroyonotengounzurrónllenodetrucoscomoColinynohabía

puertasoventanasabiertas.Eselugarestácerradoacalycanto. ColindiounapalmadaaTrentenelhombro. —Hemostenidoquedarunrodeo.LordHowardsalióabuscaraladyJane. Estabaunpocopreocupadoporsiosencontraba. Trentnegóconlacabeza. —Levipasaracaballoporelcaminodeentradahaceunratoytomarla carreteraquellevaalpueblo.HadebidodepensarqueladyJanehaidoallíen buscadeayuda. Georginamiróasualrededor,peronovioanadiemásapartedeellostres. —¿DóndeestáJane? Trentseñalólosárbolesquehabíadetrásdeellos. —Durmiendoenelcarruaje. ColinpusoaltantoaTrentdelaspartesmásimportantesdesuaventura, omitiendoalgunosdetalles,comolodelmuro.YGeorginanohizonadapor corregirlo. Despuésfueronhaciaelcarruajeyellasesubióparaacomodarseenelasiento alladodesuamiga,mientrasTrentyColindespertabanalcocheroyleayudaban conlosarnesesdeloscaballos. En cuestión de minutos regresaban a toda velocidad a Londres. Cada kilómetroquerecorrían,seesforzabaalmáximoporapartardesumenteal hombrequeteníasentadoenfrente.Supaseoporeljardínhabíasidoelmomento másrelajadoyagradablequehabíatenidoenaños.Aunqueeraunlujoqueno podíapermitirse,puestambiénhabíasidoelmásaterradordetodos.Colinno podíamantenerlaasalvo.Colinnoconseguiríaquelasociedadpasaraporalto susexcentricidades.Colinnoeraelhombrequenecesitaba. Evitómirarlecuandolaconversaciónconsuhermanoempezóaflaquear. Antesdedarsecuenta,losronquidosdeTrentsemezclaronconlarespiración acompasadadeJane,dejándolasolaconColin,peronotansolacomohabían estadomomentosantes.Leasustólasganasqueteníadecontinuarconeljuego delaspreguntas,peroestashabíantocadotemasmuypersonalesdelosqueni siquierahabíahabladoconHarriette.Aunasí… No, aquello era peligroso. No podía seguir jugando. Había llegado el momentodequeColindejaradeserColin. SedetuvieronenunacasamodestaunaspocascallesmásalládeSt.James

Square.¿Quéestabanhaciendoallí?LaportezuelaseabrióyColinselevantóde

suasiento.¿Vivíaallí?¿Noenningunahabitaciónalquiladaoenunhotel,sino

enunaviviendaadosada?

Susmiradasvolvieronaencontrarseantesdequesebajaradelcarruaje.Los

primerosrayosdesolgolpearonsurostroatravésdelapuertaabierta.

—Buenosdías,Georgina.

Tragósalivaysintiócómoelalmaselecaíaalospies.

—Adiós,señorMcCrae.

Capítulo21

Capítulo21 E raunalástima,deverdad,queunonopudierairaunatiendaycomprar

E raunalástima,deverdad,queunonopudierairaunatiendaycomprar

unaobradeteatroparaverencasadelmismomodoqueadquiríasun

libro. Así tal vez no existirían tantas conversaciones sobre libros popularesenlasveladasdelasociedad.Georginadesdeluegohabríaestado encantadasiseredujeranalmáximo. —FueunaauténticamentecataalrechazaralseñorCollins—sentenciólady TheodoraClaytonalzandolanariz.Suvozdestilabadesdén,comosiestuviera hablandodeunapersonareal. —Quétontería.¿Quéhubieraganadoelladesussupuestasconexionesconlas altasesferas?—Georginaabrióelabanicomientrasexpresabasuopinión.Se habíapasadolamayorpartedeldíadurmiendo,recuperandofuerzastrassu aventuranocturna,perosehabíadespertadoatiempoparaprepararseparala reunióndeesanoche.Dormirduranteeldíahabíaevitadoqueecharamuchode

menosaHarriette,aunqueMargerylehabíadichoqueHarriettehabíainsistido

enqueestaríadevueltaalamañanasiguiente.

Lociertoeraquenoleapetecíamuchoacudiraunaveladacomoaquella,

perocuandohabíandejadoaJaneensucasa,estalehabíasuplicadoquela

acompañaraesanoche.AJanenolequedabamásremedioqueacudirsiquería

acallarlosposiblesrumoresquepodíanhaberempezadoasurgirporsuviaje,e

insistióenquenopodríaconseguirlosinGeorginaasulado.

Asíqueallíestaba,enmediodeunaconversaciónsobreunlibropopular.

Sintiócómoelsudorcomenzabaacaerleporlaespalda.

LadyTheodorafruncióelceñomientrastomabaenconsideraciónsuopinión.

—AladyCatherinedeBourghnoparecíainquietarlemucho,¿verdad?

—No.YocreoqueLizziecometiólatonteríacuandorechazóalseñorDarcy porprimeravez.—AlverentraraTrentyaColinalsalón,conversandoentre ellos,agitóelabanicoconmásfuerza.¿Siempreteníaqueparecertanpulcroy descansadodespuésdepasarselanocheenterarecorriendoelpaísdentrodeun carruaje? Decidióhacercomo sinoestuvieran. Talvezno seacercaraa saludarla. Colin…elseñorMcCraeyellateníanquevolveraactuarcomosifueranmeros conocidos.Prosiguióconlaconversacióncomosilefueralavidaenello. —El señor Darcy tenía una posición social mucho mejor que la de ella. Declinarsuofertafueunalocura. Janesoltóunsuspiro.Georginasefijóenlaexpresiónsoñadoradesurostro mientrasmirabaalinfinito. —¿Yquéhaydelamor? Serioparaocultarlavergüenzaajenaquelecausóaquelcomentario.Sololas personassindefectosysecretospodíanpermitirseellujodebuscarelamor.Y queJanehablaradeesesentimientoconunasonrisatontaenloslabiosmenosde undíadespuésdeestarapuntodearruinarsureputación,lebastóparadeclarar queesaemocióneradelomásabsurdo. —¿Quépasaconeso?Tenencuentalacantidaddetiempoquepasaráscontu marido,frentealtiempoquepasaráshaciendootrascosasrelacionadascontu posiciónsocial. Janedejócaerelabanicoyabriólosojos. —Nuncamelohabíaplanteadodeesaforma. Sí,laridículaideaquehabíatenidoalhuirconlordHowarddecíamuchode su poca capacidad para plantearse nada. Se mordió la lengua para evitar expresarloenvozalta.LadyJaneeraunajovenafableyhermosacapazde presentarlacompetenciasuficientesiseloproponía,Susimplezanodisuadiríaa nadie. Muchosinclusoloveríancomounavirtud.Podíatenerhijos,llevarunacasa yasistirareunionessocialessinexigirmuchoasumarido. Inclusopodíaresponderasupropiacorrespondencia. Lainjusticiadetodoaquellohizoqueelsudorlecorrieraporelcuelloyentre los pechos. Se abanicó con más energía. ¿Por qué hacía tantísimo calor en aquellaestancia?

LadyTheodoramiróalosdistintosgruposdelaelitesocialqueconversaban. —Puedequetengaquereplantearmealgunasideas.—Susojosseiluminaron alveralosdoshombresquehablabanenvozbajaaladerechadeltríodedamas. Alzólavozunpocomás—.Buenasnoches,lordTrentymmm Buenasnoches. TrentyelseñorMcCraesevolvieronhaciaellas,esbozandosendassonrisas. Trenthizounareverenciaylassaludó. AGeorginalehubieragustadoborrardeunplumazolascoquetassonrisascon querespondieronsuscompañerasdecharla.SesuponíaqueTrenteraunbuen partido,aunsinserprimogénito.Perotambiénerasuhermanoyestabapasando demasiado tiempo con el hombre que podía destrozarle la vida. Así que se negabaatenerpensamientosamablessobreélenesemomento. Trentlelanzóunaduramirada,sindudaparareprocharlesufaltademodales. UnpecadomásquecargaraloshombrosdelseñorMcCrae.Georginanose habíaolvidadodecumplirconningunaetiquetasocialdesdequeteníasieteaños. —¿MepermitenpresentarlesalseñorMcCrae?SeñorMcCrae,estassonlady JaneyladyTheodora. El rubor de Jane fue creciendo mientras se intercambiaban las correspondientesreverenciasysaludos.Intentabafingirquenohabíaconocido alseñorMcCraeenningúnviajefurtivodevueltaaLondres,peronoestaba haciendounbuentrabajo. ElseñorMcCrae,sinembargo,eraunactoradmirable.Pormuchoquele hubieragustadocreerqueeratanegocéntricocomoparaolvidarsedeladyJane, teníaquereconocerquesimplementeestabasiendoamable. —EstábamoshablandodelahistoriadeamordeElizabethBennetyelseñor Darcy.—LadyTheodoraladeólacabezaparamiraraTrentbatiendolaspestañas —.¿Hatenidooportunidaddeleerellibro,milord? —Metemoquenohetenidoelplacer,perosímehepercatadodequemis hermanassuelenllevarloconsigoamenudo.—Lasmiróalastres—.¿Melo recomiendan? JaneyladyTheodorasecolocaronaambosladosdeTrent,obligandoalseñor McCraearetrocederunpasoosufrirunpardepisotones.Alfinalrodeóaltríoy secolocóasulado. Nosoportabacontemplarasusamigassonriendodeformaafectadaytontaa suhermano,sobretodosiesassonrisassedebíanaunlibro.Ynoporquecreyera

queTrentnoselomereciera,sinoporqueleprivabadecualquierposibilidadde manejarlasituación.Sesentíaajenaalaconversación. Comosilohubieraanticipado. Elabanicorevolvióelaireasualrededor,moviendosusrizos.Seobligóa reduciralavelocidadaunritmomáspausado.Nopodíapermitirquetodoel mundosepercataradequeestabanerviosa. —Estanochehay muypocagente enlaterraza —dijoelseñor McCrae, inclinándosedetalformaquesolopudieraoírloella—.¿Quierequelaacompañe fuera? —No.—Semordióellabioporlaflagrantementira. LadyJaneseacercóaúnmásaTrent,comosisuhermanonosupieraquela noche anterior había intentado fugarse con lord Howard. Casi le produjo náuseas. Georginavolvióaabanicarseconbrío. —Sí—dijoahora,cambiandodeopinión. Colinseinclinóyleofrecióelbrazo. Pordeferenciaalabuenanochequehacía,laanfitrionahabíailuminadola terrazacasitanbiencomoelsalón.Variasparejasdepartíanentresíalotrolado delaspuertasdoblesabiertasdeparenpar.Eraellugarperfectoparamantener unaconversaciónrelativamenteprivada. Miró de reojo a Col… al señor McCrae. Si tuviera una mejor posición social… —¿Suele llevar un libro consigo? —preguntó él antes de apoyarse en la balaustradadepiedra,bajounhazdeluz. Lassombrascambiantesqueproyectabaelfarolapagaronlosreflejosrojizos desucabello.Nodeberíadarsecuentadeaquellosdetalles.Selorepitióunay otravez.Quesesintieramáscautivadaporelpelodeesehombrequeporel cabellocastañodelordAshcombenoleayudaríaalograrsuobjetivo. —Todajovendamadebellevarunlibroencima.Unanuncasabecuándovaa necesitarentretenerse. ElseñorMcCraeenarcóambascejasmientraslascomisurasdesuslabios dibujabanunasonrisa. —Cierto. La mayoría de las damas jóvenes pueden encontrar un solaz momentáneoentrelaspáginasdeunanovela.—Seinclinóligeramente,bajando

eltonodesuvozhastatransformarloenunsusurrocómplice—.Peronousted. Georginavolviólacabezaparamirarasualrededoryasegurarsedequenadie estuvieralosuficientementecercaparaoírles. —Sinoleimporta,tengacuidadoconsuspalabras. —Nomeimporta. Sequedaronensilencioduranteunmomento.¿Porquénosealejabadeél? Noeracomosiquisieracompartirsutiempoconesehombre.Podíaalegarque necesitabaunrefrescooquedebíaretirarsealexcusado.Cualquiercosacontal deapartarsedeélyaproximarseaotracompañíamuchomásadecuada.Aser posibleAshcombe. —¿Porquénoselohacontado?—Sususurroseenredóensuoído,tansuave comoelintensoaromadelasrosasquellegabahastalaterraza. ¿Seguíanhablandodelomismo?Fingiótenerquecolocarseelguantepara evitarmirarloalacara.Siveíacompasiónensusojos,semoriríapordentro. —Ya hemos abordado ese tema. Sería el hazmerreír de Londres. Tendría suertesirecibieraunaofertaparaescaparmeconWickham. Élserioporlobajo.Unarisaqueleacariciólapielysecolópordebajodel guantequeacababadeajustarse. —NohablodeLondres.Merefieroasufamilia.Trentestáconvencidodeque sehaleídoellibro. —Yloheleído.—Porfindecidiómirarleparaasegurarsedequelacreía, perosucejaenarcadaleconfirmóqueno. —Está bien —continuó ella—. Harriette me lo leyó, que es como si lo hubierahechoyo. —¿Porquénoselohacontado? Aquelhombreeracomounasolteronatratandodemantenerlaatencióndeun solterodeterceracategoría.¿Porquénoladejabaenpaz? —Dígame,señorMcCrae,¿dequémeserviríaeso? Élparpadeóestupefacto.Porlovisto,eralaprimeravezquelepillabapor sorpresa. —Podríanayudarla. Ahorafueellalaqueseinclinóhaciadelante,conlaesperanzadeque,si alguienlosveía,creyeraqueestabancharlandoalegremente,nomanteniendo unaconversacióntanseriaypersonal.

—¿Ayudarmeaqué? Sidecíaqueaaprenderaleersearriesgaríaamontarunescándaloyle meteríaelabanicoenelojoallímismo.Habíaintentadodetodoalolargodelos años,desdelascartillasconelabecedariohastaHarrietteescribiendopalabras conletrasenormes.Nadalehabíafacilitadolalectura.Alfinal,habíalogrado descifrarunpardelíneasenunlibroimpreso,perodespuésdehorasdeesfuerzo. Aunqueloúnicomejorqueaquelloseríaqueledijeraquepodíanayudarlaa queconsiguieraunmatrimoniomásventajoso.¿Nosedabacuentadequesisu familia hacía cualquier movimiento fuera de lo habitual la haría parecer desesperadaytodoelmundoempezaríaapreguntarsequélepasaba? Leviocambiardepostura,cumpliendoconsupartedeparecerunhombre obligadoaacompañarlafuera.Quizánoestuvierafingiendonada.¿Ysisolola habíallevadofueraporquesentíaqueerasudebercomocaballero? —Podríanayudarlaaserustedmisma. Ahorafuesuturnodeparpadear,demostrarlaconsternaciónquenopudo contener.Detodaslascosasquepodíahaberlecontestado,serellamismaeralo últimoquesehabíaimaginado.Nadieesperabaqueunajovenfueraellamisma enLondres.Queríanlaperfección,elepítomedeunadama. —Colin,yo… —Ah, lady Georgina, me estaba preguntando si tenía la intención de honrarnosconsupresenciaestanoche. Colinlesostuvolamiradaduranteunossegundos,perosoloantesdedarse cuentadequiéneraelhombrequehabíadetrásdeella. —LordAshcombe,buenasnoches—lesaludóél. —Señor McCrae. —En el rostro del conde podía leerse perfectamente la preguntaquenohabíaformuladoenvozalta.Queríasaberquéestabahaciendo ellaenlaterrazaconalguiendetanescasaimportancia. —ElseñorMcCraehasidotanamabledeacompañarmefueracuandoTrent sehaconvertidoenelcentrodeatención.—Lededicóalcondesusonrisamás coqueta.Silamaneraenqueserelajósusemblanteeraindiciodealgo,había mordidoelanzuelocomolastruchasderíoquesolíapescarsuhermano—. Tenerunhermanoqueestanbuenpartidopuederesultarbastanteagotador. —Talvezpodamosencontraralgunacompañíamásagradable.Heoídoque vaadarcomienzoelbaile.—Leofreciósubrazo.

Georginacolocóunamanosobreél. —Mepareceunaideaexcelente,lordAshcombe.—Unapartedeellaquería quedarse en aquella terraza con Colin. ¿Por qué? ¿No era Ashcombe su objetivo?Seleestabanacabandolasoportunidades.Nopodíapermitirseellujo deperderaquella. Mientrasvolvíadentro,echóunvistazoporencimadelhombroendireccióna Colin.¿Porquéentoncesteníalasensacióndequeesehombreeraprecisamente laoportunidadqueestabaperdiendo?

laoportunidadqueestabaperdiendo?

Sedijoasímismoquedebíamiraraljardín,alasotrasparejasdelaterraza,asu calzado,acualquiercosaademásdealblancobamboleodelafaldadeGeorgina mientrasentrabaenlacasa.Peronofuncionó.Susojosnosedespegarondeella hastaquenodesapareció.Soloentoncessevolvióparaclavarlavistaenla vegetaciónqueteníaenfrente,conloslabiosapretadosenunalíneasombría.¿De verdadhabíapensadoquelascosasseríandiferentesapartirdeahora?Había acudidoaesafiestaenparticularparaverla,manipulandoaTrentparaquele llevaracomoacompañante,yaqueaélnolehabíaninvitado.¿Yparaqué?¿Para recibirotrodesdénmásdelaReinadeHielo? Despuésdeloquehabíapasadodurantelasúltimasveinticuatrohoras,había creídoquetodoseríadistinto.Queellaseríadistinta.Legustabalamuchacha quehabíasalidoasalvarasuamigasinpensárselodosveces,manejandoasu antojoasushermanos,oinclusoaélmismo,paraevitarlaruinadeotrajoven. SehabíaquedadoimpresionadoconlaGeorginaqueseescondiódetrásdeun diván,quebajóporunacuerdahechadepantalonesoqueleconfiósussecretos parasaberunpocomásdeél. Si no hubiera sabido que era imposible, habría creído que existían dos mujeresconelmismonombreyapariencia,queseibanintercambiandoconel expresopropósitodevolverleloco. SiguiólospasosdeGeorginahastaelsalón.Deberíamarcharse.Unadelas reglascrucialesdetodohombrequeorbitaraalrededordelaaltasociedadera que tenía que saber cómo mantener su lugar. Si uno acaparaba demasiada atención sobre sí mismo corría el riesgo de que terminaran repudiándole. Y acudirafiestasalasquenolehabíaninvitadoeraunabuenaformadellamarla

atención. LaviobailandoconAshcombe,esbozandoesaperfectasonrisaqueéltanto odiaba,laqueusabaparaevitarquealguienseacercaralosuficienteaellacomo paradescubrirsusecreto.Laparejaestabadanzandoencírculo,asíquetambién pudopercibirlomuchoqueaAshcombelegustabaaquellasonrisa.Lomucho queestabadisfrutandodeserelcentrodelajovenmásbonitadelaestancia,de saberquetodoelmundodecíaqueseríanlaparejadelaño.Porlomenosantes dequeelmatrimoniodeMirandayRylandhubierasalidoenlosperiódicos. —Sálvame. SevolvióparaencontrarseconTrent,quelomirabaconlosojosllenosde terror. —¿Dequé? Trentechóunvistazoalrededordelahabitación. —Dequién. Colinpusolosojosdeblanco. —Muybien.¿Entoncesdequién? —DeladyJane. —Delamujerqueresca…—Apretólosdientesytragósaliva.Nohabían pasadoporlamolestiadesalvaralamuchachaparaluegoserelloslosque iniciaranlosrumoressobreelincidente—.¿DelajovenquelordHowardha estadovisitandoúltimamente? —Deesamisma.Traslosrecientesacontecimientos,digamosquehadecidido dirigirsusatencioneshaciaotrolugar. Colinseechóareír.LamiradadedisgustodeTrenterademasiadodivertida como para no hacerlo. Además, su corazón no estaba por la labor de compadecersedeaquelhombreperseguido. Trentlediounempujónenelhombro. —Lodigoenserio. —¿Quéquieresquehaga?Quelahayasrescatadopuederesultarbastante romántico. —Tútambiénestabasallí.—Trentfruncióelceño. —Me temo que no soy noble, ni soy un hombre solitario, ni vivo en la miseria.Ytodossabemosqueunhéroerománticodebeposeeralgunadeesas trescualidades.

Trentlomiródesesperado. —Invéntatealgoqueconsigadistraersuatenciónsobremí.Cualquiercosa mevale,deverdad. Colinmiróasualrededor,pensandoenquépodíahacerqueunamujerdejara de prestar atención a un hombre al que ahora veía como el salvador de su reputación.Susojosbrillaronalverlafiguraligeramenteredondeadadelord Howardalotroladodelsalón. —Creoqueacabadellegartudistracción. —Venga,ayúdame,perocomoseleocurravolveraescaparseconesepatán, nomoveréunsolodedo. Colin estaba de acuerdo. Pero le preocupaba más que lord Howard arrinconaraaladyJaneyestaledieralosnombresdelosquelahabíanayudado aescapar.¿QuéharíalordHowardconesainformación?Noqueríafomentar ningúntipoderelaciónconesehombre,peroteníauntítulonobiliarioy,siselo proponía,podíacomplicarlelavida.Loúnicoqueteníaqueconseguireraqueun pardecomentariosllegaranalosoídosadecuados. —Deberíassacarlaabailar. Trentlemiró. —¿Mehasescuchado?Estoyintentandoevitarla,noanimarla. —Antesdequeterminelasemanayasehabráfijadoenotrohombre.Ahora lo importante es que lord Howard crea que está fuera de su alcance y en compañíadepersonasquehaganquemerezcalapenaquecejeenelempeño. Porsucostadoizquierdooyóunarisaquelecrispólosnervios,apesardeque apreciólacadenciaperfectaymelodíadelsonido.¿Tambiénlatraíaaprendida desdecasa?Ashcombenoeraunapersonadivertida,asíquenopodíahaber dichonadaquemerecieraaquellarisa. —Supongoquetienesrazón.—TrentsefrotólacaraconunamanoyaColin nolequedómásremedioquevolveracentrarseeneltemadeconversacióndel quehabíanestadohablandohacíaunosinstantes. Teníaquesalirdeallíantesdecometeralgunaestupidez. DiounapalmadaaTrentenelhombro. —Manosalaobra,compañero.Mevoyacasa—dijo. Trentalzóambascejas. —Perosisolollevamosaquíveinteminutos.

—Meheacordadodequetengounosasuntosdenegociosimportantesque necesitoatenderconurgenciayquetuvequedejaraunladoanoche.—Noera mentiradeltodo.Habíadejadoalgunascosassinterminarsobreelescritorio, peroyasehabíaocupadodeellasesamismatarde. SinesperaraqueTrentasimilarasuspalabras,sefuehacialapuerta,sin pararseadespedirsedelosanfitrionesquetampocolehabíanqueridoallíenun primermomento. Cuandollegóacasa,sefueasuestudioapesardequenoteníanadamásque hacerallíesanoche.LacartadeAlastairFinleytodavíayacíaenunaesquinadel escritorio,alladodelaquelehabíaescritosupadre.Lashabíadejadoallí, sintiéndose demasiado sentimental como para tirarlas a la chimenea, pero incapazderesponderacualquieradelosdos. TamborileólosdedossobrelasolicituddeAlastair.Contodossusinstintos gritándole a pleno pulmón que pusiera el papel bocabajo y no se dejara embaucardenuevo,desdoblólacartayvolvióaleerlaoferta.Todoseguía estandoallí:lasolicituddeunnuevogerente,suspreocupacionessobrenotener unherederoadecuadoysusnadasutilesintentosdehablarledeladisponibilidad deErika.Elviejomarineroleestabaofreciendolavueltaasuhogar,unanueva vidaeinclusounapequeñavenganzasobresupadre.Porprimeravez,encontró ciertoatractivoenlastres.

Capítulo22

Capítulo22 E stoesdiferente.—HarrietteseacercóunpocomásaGeorgina.Todavía se la veía un poco dolorida, pero la

E stoesdiferente.—HarrietteseacercóunpocomásaGeorgina.Todavía se la veía un poco dolorida, pero la cojera apenas era perceptible.

Georginahabíaintentadoconvencerlaparaquesequedaraencasaotro díamásydescansara,peroHarriettehizooídossordos.Porlovistosesentía bastantemalpornohaberpodidoayudarleenelincidentedeJane. —Todavía estamos en Mayfair. —Más bien no. Pero esperaba que esas palabrasleinfundieranunpocomásdeconfianzadelaqueellasentía.Elcafé, queteníaclientesdentro,peronotantoscomoparaestarlleno,estabasituadoen unaparterespetabledelaciudad,aunquenoenunaquefrecuentarandemasiado. LlevóaHarriettehaciaunamesaquehabíaenlapartetrasera.Habíaelegido eseestablecimientoporquenoestabacercanideSt.JamesnidelacalleBond, donde solían reunirse sus amistades o conocidos. Un rápido vistazo a su alrededormostróunaspocasmiradascuriosas,peroningúnrostroconocido.Se habíapuestoelvestidomássencilloquetenía,peroinclusoasíllamólaatención delosallípresentes. —¿Porquénohemospodidoiranuestrocafédecostumbre?—Harriettese sentó a su lado, mirando a su alrededor como si esperara que los clientes pertenecientesalapequeñanobleza,abogadosoeldueñodellocalfuerana transformarsedeunmomentoaotroentoscosmarineros,rufianesopersonas conalgunaqueotracicatrizdeaspectopeligroso. —PorquevamosaencontrarnosconLavinia.—Nohabíahechocasodela presenciadeLaviniaenlacapitaltodoeltiempoquehabíapodido.Sesentíamal por no reconocer públicamente su amistad, pero no podía arriesgarse a menoscabarsureputaciónsilaveíanconella.

La voz de Colin la había reprendido durante horas después de enviar a Laviniaunainvitaciónparaqueseencontraraneneserecónditocafé,perono podíahacerotracosa.Laviniaeraunacompañíaadecuadaenelcampo,donde todoelmundolaconocíayestabaacostumbradoasuformadehablarpoco natural. Allí no era la muchacha más popular del pueblo. Nadie la menospreciaba, como demostraba la proposición de matrimonio que había recibidodelseñorDixon,peroalmismotiempo,tampocoerarecibidaconla máscalurosadelasbienvenidas. Cuandolavioentrar,parecíacomosipertenecieraalamultitud,conaquellos rizosmarronesenmarcandosucálidasonrisa.Cruzólasalaylasesquinasdesus ojossearrugaronencuantovioaGeorgina. —¡Quéalegríaverte!—exclamóLaviniaextendiendolamanosobrelamesa paraestrecharlasuya. Georginamiróasualrededor.Habíavenidosola. —¿Dóndeestátuacompañante? —Mimadreestádecompras.Luegovendráconm…migoandandoacasa. Pidieronuncafé.Alprincipio,laconversaciónfueuntantoformal,perono pasó mucho tiempo antes de que regresaran a la normalidad, compartiendo historiasybromeandoentreellas.Alfinalnisediocuentadeltartamudeode Lavinia. Sintióunapunzadadecelosenelcorazón.Jamáshabíaestadocelosade Lavinia.Síquelehabíadadopena,puessuamiganopodíaonoqueríaocultar sudefecto,peronuncacelos.Y,sinembargo,aquíestabaLavinia,hablandode susplanesylasoportunidadesqueselepresentabanenLondres,sininquietarse, almenosaparentemente,porloquesucederíacuandolagentelaoyerahablar. —¿Noestáspreocupada?¿Nisiquieraunpoco?—preguntó,despuésdeque Laviniahubierapuestosusesperanzasenencontraraalguienmásadecuadoque elseñorDixondurantelasseissemanasquepasaríaenLondres.Pormuchoque lointentara,nopodíaevitarpensarenquetalvezMirandahabíatenidorazón cuandolecomentólaspobresperspectivasqueteníasuamiga. Laviniamiróporencimadelascabezasdelosotrosclienteshacialaventana. —¿SabíasqueM…Moisésnohablababien? ¿Moisés?¿SesuponíaqueconocíaaalguienllamadoMoisés? —¿Ah,no?

Laviniasesentóhaciadelante,inclinándosesobrelamesa,comosiestuviera apuntodecompartirelcotilleomásinteresantedelaño. Georginanopudoevitarinclinarsetambién.IgualqueHarriette,quesehabía sentadounpocomásalejadadeellasyestabaocupadatejiendo,ladeólacabeza paraoírmejor. —M…Moisésnopodíahablarbien,p…peroDiosleutilizódetodosmodosy graciasaélexistenloscincop…primeroslibrosdelaBiblia. Georginayaleodiabasoloporeso.EseMoiséshabíaempezadoeselibroque tantoparecíaobsesionarasufamilia. —¿Yesoquétienequeverconesto? —Bueno,talycomoyoloveo,siunhombredeD Diosteníaelmismo defectoqueyo,entoncesnocreoqueD…Diosquieraquemepreocupe. Georginanoloteníamuyclarodeltodo,perosiesoproporcionabaasuamiga laconfianzanecesariaparadesenvolverseporLondres,noseríaellaquienselo discutiera. No era justo que Dios concediera a algunas personas lo que necesitabanparasentirsebienconsigomismos.Porsupuestoqueconfrecuencia solíadaresosdonespormediodeeselibrosuyo,loquesignificabaquenotenía nadaparaella,osinolehabríapermitidoleerlo. Dabaigualloquedijeranenlaiglesialosdomingos,estabaclaroqueellano eraunodesushijospredilectos.Quéhabríahechodepequeña,tanmalocomo paraqueDioslaaislaradesufamiliadeesamanera,cuandonisiquierahabía aprendidoaandar. —Tedeseolamejordelassuertes.—ApretólamanodeLavinia.Lodecíade verdad—.Nosécuándopodremosvolveravernos.Mimadremehaorganizado unaagendamuyapretadaparalaspróximassemanas.—Mentira. —Me alegra mucho que hayamos p…podido vernos hoy. Mi tía se ha asegurado de recibir unas p…pocas invitaciones «interesantes», así que p… puedequevolvamosaencontrarnosmientrasestoyaquí—dijoLavinia,abriendo losojosparadarénfasisaleufemismoquehabíausado.Loqueveníaadecirque sutíahabíasidoinvitadaaunoodoseventosporencimadeloscírculossociales alosqueestabaacostumbrada. Aquellolapusounpoconerviosa.Noobstante,esetipodeeventoseran fiestasgrandes,oinclusobailes,porloquenoleresultaríademasiadodifícil evitarla.

—Tevoyavigilarmuydecerca. Laculpaconvirtióelcaféqueestabatomandoenunaespeciedelodotóxico en su diafragma. Vigilaría a Lavinia, sí, pero no por las razones que ella seguramente creería. Estaría pendiente de ella porque Miranda tenía razón. Inclusoelcamareroquehabíapasadojuntoasumesalahabíamiradoconrecelo alveraLaviniatrabarseconalgunassílabas.Nopodíaniimaginarseloqueharía laaltasociedad. Cuando la madre de Lavinia se unió a ellas, Georgina procuró que la conversaciónfueralomásbreveposibleantesdedespedirse. PensandoeneltobillodeHarriette,alquilóuncochedecaballosparaquelas llevaraalazonadeMayfairporlaquesolíansalirapasear.Unavezdentrodel carruaje,elsilenciosehizocadavezmásopresivomientrascontemplabanporla ventanacómolascasasdelascalleserancadavezmásgrandesyelegantes. —Notengoquesentirmeculpablepornada. Harrietteladeólacabeza,confusa. —¿Milady? Georginaseretorcióensuasiento.Yapodríaesecochetenerunoscojines máscómodos. —Estálavidaenelcampoylavidadelaciudad.Unajovennodeberíatener quevivirlasdosenlasmismascalles. Harriettenodijonadayellaevitómirarensudirección.LavozdeColinyala estaba reprendiendo en su interior. No necesitaba que la mirada triste de Harrietteseunieraalafiesta.

que la mirada triste de Harrietteseunieraalafiesta.

—¿PuedeserqueayerlavierahablandoconlaseñoritaClemensenuncafé? AGeorginalesorprendiólapreguntadelordAshcombe.Eranlasprimeras palabrasquelehabíadirigidodesdequelarecogióparadarunpaseohacíadiez minutos.Estabasentadaasulado,divagandocomollevabahaciendolosdos últimosdías.DosdíasenlosquenohabíasabidonadadeColinMcCrae,apesar dequehabíairrumpidoensumenteenlosmomentosmásinoportunos. —¿LadyGeorgina?—insistióAshcombe. ¿Qué le había preguntado? Ah, sí. El café con Lavinia. ¿Cómo se había enterado?

—Sí,ayertoméuncaféconlaseñoritaClemens.Nosconocemosdelcampo. Ashcombeasintió,apretandoloslabiosenunadelgadalínea. —Quenovuelvaaverlanadieensucompañía. Georginaabriólosojosperpleja.NisiquieraGriffithhabíasidotanexigente comoparanegarlequepudieraveraunapersona.Dabaigualqueellamisma hubiera llegado a la misma conclusión. Ashcombe mostraba una arrogancia excesivaordenándoletalcosacuandonisiquierahabíanhabladodematrimonio. —¿Disculpe? Lasonrisaquetorciósuslabiosnopareciónadanatural;todolocontrario, provocabaunasensaciónsiniestra.Deberíapracticarmástiempofrentealespejo. —Ambossabemosquenoinvitoamuchasdamasadarunpaseo.Sivana relacionarmeconusted,quieroquesepreocupepormantenerunaciertaimagen. ¿Sabe?Laimageneslaclaveparaeléxitodeunhombreyelcomportamientode suesposapuedellegaradañarlemuchomásaélqueaella. Sedebatióentreelvértigoqueleprodujoquelavieracomosupotencial esposaylairaporlapresuncióndequesureputaciónimportabamásquelade ella. «¿Noesesoloquebuscasenunhombredetalabolengo?¿Quésureputación puedasalvartedeunafuturaruina?» GeorginaseimaginóaundiminutoColinMcCraecayendoporunacantilado. ¿CómosabíalordAshcombesiquieraquiéneraLavinia?Habíaconfiadoenque nadiereconoceríaasuamigasialguienlasveíajuntas. —¿QuépasaconLaviniaClemens?Supadreespropietariodeunoscuantos aserraderosdemuchoéxito. Ashcombeasintió. —Sí,losé.Clemensesunbuenhombre.Lástimaquetengaunahijaestúpida. NoséquéselehapodidopasarporlacabezaparapermitirquevengaaLondres. Abriólabocaduranteunossegundosantesderecordarlopocoeleganteque eraqueaunalavieranconcaradesorpresa.¿Acababadellamarestúpidaa Lavinia? —Laviniaesunajovenbrillante. —Entiendoporquépiensaeso.Visteconbastanteeleganciaypintaunos cuadros muy bonitos, pero en cuanto pronuncia una frase de más de cuatro palabrasdemuestrasuverdaderainteligencia.Tienequehaberlonotado.Aunque

meparecemuyamableporsupartequelopaseporalto,debopedirlequelimite susobrasdecaridadacausasmásobviasybeneficiosasparausted. ¿Sus obras de caridad? Georgina se echó hacia atrás en el asiento del vehículo.¿PensabaqueLaviniaeraunaobradecaridad?Podíaser.Enelcampo lateníaporunaamiga,perosehabíarecorridomediaciudadparaencontrarse con ella en algún lugar donde no pudieran verla ninguna de sus amistades. AunqueporlovistohabíafalladoenelcasodelordAshcombe. Esoparecíabastantemásegoístaquecualquierobradecaridad. —¿Le ha comentado su hermano si tiene intención de visitar Gloucester pronto? Elcambiodetemalasorprendió. —¿Mihermano? —Riverton.¿TienepensadoviajaraGloucester? ¿Cuándo habían dejado de hablar de Lavinia? ¿Ashcombe había dado su opiniónyeseeraelfindeladiscusión?¿Acasoladeellanocontaba?¿Porqué asumía que acataría sus órdenes sin cuestionarlas cuando no había ningún acuerdoformal,oinformal,entreellos?¿Quédiríadesudefectosisehabía mostradotantajanteconrespectoaquesealejaradeLavinia?Lacabezale estabadandovueltascontantapregunta. —N…No.Noheoídonadaalrespecto. —Mmm.Manténgameinformadosiseenteradealgo.Tengoasuntospropios que atender en Gloucester y me gustaría hablar con él si decide ir allí. — Ashcombehizogirarloscaballos. Georginasesintióaliviadaalcomprobarqueestabanfinalizandoelpaseo. Acabadedarleotraorden.¿Cuántopeorseríasisecasaban? ¿Ydesdecuándopensabaconel«si»condicional?

¿Ydesdecuándopensabaconel«si»condicional? —Buenasnoches,Colin.

—Buenasnoches,Colin. Alaludidocasiselecayólacopaalsuelo.CuandoTrentlehabíainvitadoa unacenainformal,nuncaseimaginóqueGeorginaasistiría.Alfinyalcabo, Trent vivía en unos aposentos de soltero; un lugar donde uno no esperaba encontrarseprecisamenteajóvenescasaderas,aunquefueranfamilia. Además,durantelosúltimosdías,habíahechotodoloposibleporevitaraesa

jovenenparticular,conbastanteéxito,porcierto,apesardequetuvieraque esforzasemuchomásenelclubparamantenersealdíacontodosloschismesy eventosdelasociedad. Lehubieragustadoverlaantesqueellaaél,peronohabíatenidotantasuerte. La miró… e inmediatamente tuvo la sensación de no haber bebido en una semana.Elvestidoquesehabíapuestoparalacenaeraelmássencilloquele habíavistojamás.Eradeunasedablancaimpoluta,sinmásadornosqueunas florestambiénblancasbordadasenelcorpiñoyeldobladillo.Lasmangascortas yabombadaserancasitransparentesyllevabaunrecogidodelquesolocaíaun únicorizo.Estabaclaroquesubellezanoproveníadelosornamentos. Diounsorboasubebidaantesderesponder… —Buenasnoches,ladyGeorgina. Ellaarqueóunaceja. —Creíaquehabíamosdejadoatrásesatonteríadel«lady». Colin enarcó ambas cejas mientras bebía otro sorbo. ¿Qué se traía entre manos? —NocreoquealordAshcombelegustetantafamiliaridad. Georginamiróalrededordelaestanciadeformasignificativa. —Ashcombenoestáaquí,¿verdad? ¿Quétramaba?Apesardelasvecesquehabíanterminadocoincidiendo,ella nuncalehabíabuscado.Yaunquesetratabadeunareuniónpequeña,había suficientespersonasconlasquepodíanmantenerseocupadosconversandola mayorpartedelavelada.EraevidentequeGeorginaqueríaalgoyélnoestaba dehumorparaandarseconningúnjuego.Yalehabíadesconcertadobastante, gracias. —¿Quéquiere,Georgina? Ellabajólavistahacialacopaqueteníaenlamanoylamovióunpocoantes devolveramirarle. —Teníalaesperanzadequeustedconocieraaalgúnhombredenegociosque estuvierabuscandoesposa. Enunaocasiónsecayódeunaembarcación.Lacorrientelohundióylo arrastrócontraelcascodemaderadejándolocompletamentedesorientado.Lo que Georgina acababa de decirle le había producido la misma sensación de desconcierto.Lasemocionessemezclabanconpreguntas,dándosedebrucescon

ellógicoescepticismo.Elnudoquesintióenlasentrañashizoquesepreguntara si ella había empezado a mirarlo con otros ojos. El pragmático hombre de negocios que llevaba dentro analizó la frase, en busca de sus intenciones, tratandodeaveriguarquéesperabaobtenerellaconunapeticióncomoesa.La mayorpartedeél,sinembargo,sehabíasumidoenunestadodeconfusióntotal enelquenodejabadeplantearselamismacuestión. —¿Qué? —Lehepreguntadosiconoceaalgúnhombredenegociosqueestébuscando esposa. Sí,esoeraloquehabíaoídolaprimeravez.Aunquesiguiósinencontrarle sentidoenesasegundaocasión. Antes de que se le cayera la copa al suelo, decidió dejarla en una mesa cercana. —¿Porqué? —Porqué pensé que sería un tema de conversación muy interesante. — Georginapusolosojosenblancoysevolvióparamirarasualrededor—.¿Por quécreequeseloestoypreguntando?Porqueconozcoaunamujerqueseríauna esposaexcelenteparaunhombreconunavisiónempresarial. Colin parpadeó. ¿Haría esa mujer alguna vez algo que él esperaba que hiciera?¿Ahoraqueríaejercerdecasamentera? —¿Quétipodehombredenegocios? —¿Ycómovoyasaberloyo?Nisiquierasabíaquehubieravariasclasesde hombresdenegocios. Éltambiénsevolvióparaecharunvistazoalahabitacióndeformaquesus hombroscasiserozaron.Elrestodeasistentesestabanhablandoyriéndoseentre sí.Definitivamenteestabaenmediodeunasuntofamiliar.Enesemomentose diocuentadelomuchoquehubierandisfrutadosumadreysuhermanadeuna reunióncomoaquellaysintióunapunzadadeañoranzaenelpecho.Supadre, sinembargo,habríazarpadocontaldeperdérsela. —Talvezmegustaríaconocerla. Ellafruncióelceño. —¿Usted? Laideasehabíainstaladoensumente,alimentadasindudaporeltiempoque había pasado meditando sobre la proposición de Alastair. Incluso aunque

decidieranoregresaraEscociaycortejaraErika,nohabíarazónalgunaquele impidiera encontrar a alguien con quien casarse. Poseía un capital más que suficienteparamanteneraunafamilia. —¿Porquénoyo? —Porquenoencajaríaconellaenabsoluto. Colinlamirósorprendido. —¿Porquéno? —Ohmire,mimadreacabadellegar. EstabaconvencidodequelordyladyBlackstonellevabanenesesalónal menos diez minutos, pero no impidió que Georgina corriera al lado de su progenitora.Parasersinceros,enrealidadnoqueríaqueellalerespondieraaesa pregunta.Noexistíaunarespuestaquenopudierahacersuvidainfinitamente másdifícil.Ohabíavistoalgúnproblemaenélypensabaqueseríaunmarido horrible,osentíalamismaatracciónqueélsentíaporellaynoqueríaverlocon ningunaotramujer,apesardequetampocodeseabaqueColincentrarasus atencionesensupersona. Tampocoélsehabíaofrecidoaello. PeroestabaempezandoadescubrirqueGeorginaeraunajoyaconfacetas ocultasquesalíanalaluzenlosmomentosmásextraños.Esamujerlointrigaba sobremanera.Sí,«intriga»eraunabuenapalabraparadescribirla.Ytambiénla mássegura.Élsoloqueríacomprenderla,entendercómosuincapacidadparala lecturaencajabaconsuastuciaenelplanosocialylosocasionalesestallidosde bondad que tenía hacia otras personas. Era un rompecabezas que deseaba resolver,nounamujerconlaquequeríapasareltiempo. EnesemomentollegaronRylandylarecienteduquesadeMarshington.Solo habíanidoapasarunpardedíasalacapitalmientrasRylandseencargabade algunosasuntosquenohabíapodidoconcluirantesdelaboda.Sospechabaque suvisitaaLondreseraelmotivodeaquellareuniónfamiliar,peronoteníani ideadeporquélehabíaninvitado. Todosrodearondeinmediatoalafelizpareja.Colin,sinembargo,sequedó enelrincón,sabiendoquealfinalRylandseliberaríadelasasfixiantesmuestras deafecto. Peroantesdequepudierahacerlo,elmayordomoaparecióenelumbraldela puertayanuncióquelacenaestabalista.

Todoelmundoaccedióalsalón,aunquenadietomóasiento.Trentnohabía considerado oportuno señalar dónde iba cada invitado y lady Blackstone comenzóalanzarlefrasesacusatoriaspororganizarunacenasincontarconsu ayuda y por obligar a los asistentes a hacer conjeturas sobre dónde debían sentarse.Condosduques,unmarquésyuncondeenlaestancia,Colinsabía perfectamentecuálerasuubicaciónapropiada.Asíquesedirigióalospiesdela mesaysecolocódetrásdesusillaalaesperadeloquehicieraelresto.Como eraunareuniónfamiliaryademásinformal,alfinaldecidieronquecadaunose sentara donde quisiera, aunque la señora Blackstone mostró su desacuerdo, señalando que era sum