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Monovisión, otro aspecto de la baja visión

MONOVISIÓN, OTRO ASPECTO DE LA BAJA VISIÓN


Janice Bastiaan1

INTRODUCCIÓN

Resulta difícil para las personas aceptar y adaptarse a cualquier pérdida visual.
Se han dedicado muchos esfuerzos a ayudar a los deficientes visuales, pero
existe un área en la que no se ha considerado necesaria la rehabilitación
visual. Mi interés específico en la monovisión tuvo su origen cuando fui
consultada por una afligida, ansiosa y confusa mujer de 67 años. Había perdido
un ojo en una caída que había sufrido un mes antes de consultar conmigo. Su
agudeza visual (ÁV) en el ojo izquierdo que conservaba era normal: 6/7 (0,8) y
tenía un amplio campo visual de 130 grados. Sin embargo, señalaba que
chocaba con las cosas y que sólo era capaz de realizar las tareas diarias más
simples si empleaba movimientos lentos y cuidadosos. Explicaba su pesar por
la pérdida de una parte de su cuerpo. Pedía información sobre cómo
arreglárselas con su visión restante. Yo me di cuenta de que a lo largo de mi
formación en optometría y baja visión nunca se había tratado este aspecto.

¿CUÁL ES LA INFORMACIÓN DISPONIBLE?

« A Singular View. The Art of Seeing with One Eye» ( Una visión singular. El
arte de ver con un solo ojo), por Frank Brady (1985) fue escrita por su autor
como consecuencia de la experiencia de la pérdida de un ojo. Describió los
obstáculos que hubo de superar para realizar eficazmente ajustes que también
fueran útiles para otras personas. En Sydney, Australia, Terry Spring y el
Cyclops Circle editaron en 1991 «A One-Eyed View of Life» (Una visión
monocular de la vida), en la que se proporcionan consejos para llevar a cabo
las actividades cotidianas. Muchos libros de texto sobre fisiología ocular y
percepción visual incluyen información sobre aspectos de la visión monocular
de profundidad, como perspectiva espacial, tamaño relativo, contorno relativo,
perspectiva angular, contraste, movimiento relativo y acomodación, pero no los
ponen en relación con el planteamiento clínico de la monovisión. En los últimos
10 años se han publicado varios trabajos de investigación acerca del papel de
estas características de la visión monocular en la mejora de la percepción de
profundidad durante el movimiento. O'Donnell y Smith (1994) se centran en
estos aspectos de la visión monocular para mejorar la percepción de
profundidad durante el movimiento. La mayoría de los demás estudios sobre
rehabilitación no ofrecen consejo a los usuarios que están tratando de
adaptarse a la pérdida reciente de visión de un ojo y a la consiguiente
monovisión.

1
Optometrista, Low Vision Clinic, Kooyong.

En: VISION'96 : Actas de la V Conferencia Internacional sobre Baja Visión, Madrid 8-12 de julio de 1996. -
Madrid : ONCE, Dirección de Acción Social, D.L. 1997. Vol. 2, p. 51-56.
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Monovisión, otro aspecto de la baja visión

MÉTODO

Averigüé cuantas de las personas que acudieron a nuestra LVC, (Low Vision
Clinic) y que me habían consultado entre 1991 y 1996, habían requerido
asistencia por monovisión.

Los usuarios con monovisión se definieron como aquellos con visión de 6/12
(0,5) o mejor en un ojo y <6/60 (<0,1) en el otro. Diez sujetos de un total de 52,
que satisfacían estos criterios, habían desarrollado monovisión hacía menos de
6 meses antes, otros 10 lo habían hecho entre 1 y 2 años antes y 32 padecían
monovisión de más de dos años de duración. Sus edades estaban
comprendidas entre los 12 y los 91 años. Ninguno de los usuarios tenía
experiencia previa en rehabilitación visual fuera de la proporcionada en nuestra
LVC de Kooyong. Todos los sujetos habían sido remitidos a la clínica por sus
oculistas o médicos generales. El personal de la clínica no estaba familiarizado
con las necesidades de rehabilitación de los pacientes con monovisión antes
de 1991.

La Tabla 1 muestra información detallada sobre el número, la edad o los grupos


de edad y la etiología de los 52 sujetos. El entrevistador de la clínica pedía a
los usuarios que identificaran aquellas actividades de la vida diaria que les
causaran dificultades. Se les realizó un estudio optométrico completo,
incluyendo anamnesis para establecer la etiología, medición de agudeza visual
en la visión próxima y lejana, pico de sensibilidad al contraste para cerca (SC)
(Melbourne Edge Test) y exploración del campo visual. Se les proporcionaron
consejos sobre seguridad ocular y se les puso en contacto con nuestros otros
servicios, en los que fueron filiados en caso necesario. En nuestra clínica y en
los servicios regionales se dispone de terapeutas ocupacionales, asistentes
sociales, ortópticos, audiólogos e instructores en orientación y movilidad, que
pueden proporcionar consejo y apoyo a nuestros usuarios, ayudándoles en
aspectos relativos a actividades de la vida diaria (AVD), mejora de la
iluminación doméstica y evitación del deslumbramiento, seguridad en la
proximidad del hogar, incluyendo asesoramiento sobre trabajo, hobbies,
manualidades, jardinería, audición y aspectos personales. Se remitió a los
usuarios a otras agencias para rehabilitación para conducir. Se aconsejó a
nuestros usuarios que acudieran regularmente a revisión con su oftalmólogo
habitual.

La Tabla 2 muestra la distribución por grupos de edad (en años) de las


características de mi población de usuarios. La sensibilidad al contraste (SC)
se midió en decibelios.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Veintiocho usuarios habían sufrido pérdida brusca de visión achacable a


traumatismos, accidentes vasculares (DMAE, degeneración macular asociada
a la edad exudativa, oclusiones de la arteria o la vena centrales de la retina),

En: VISION'96 : Actas de la V Conferencia Internacional sobre Baja Visión, Madrid 8-12 de julio de 1996. -
Madrid : ONCE, Dirección de Acción Social, D.L. 1997. Vol. 2, p. 51-56.
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desprendimiento de retina, inflamación, ACVA (ictus) e intervenciones


quirúrgicas (extirpación de un tumor, complicaciones quirúrgicas). Los restantes
24 usuarios habían sufrido pérdida visual progresiva por causas tales como
DMAE atrófica, glaucoma, neuropatía óptica isquémica, atrofia óptica y
diabetes.

La mayoría de los sujetos del grupo de comienzo brusco con agudeza visual de
6/7 (0,8) y 6/9 (0,7) tenían valores casi normales de SC, mientras que se
detectaron pérdidas moderadas en la mayoría de usuarios con agudeza visual
de 6/12 (0,5). En el grupo de comienzo gradual más de la mitad de los sujetos
tenían una pérdida moderada de SC, como corresponde a la DMAE como
agente etiológico.

Las Tablas 3 y 4 muestran el número de usuarios en cada aspecto de la


rehabilitación, en relación con su agudeza visual y el tiempo transcurrido desde
el comienzo del trastorno. Las actividades de la vida diaria que precisaron
asistencia fueron la escritura, la costura, la preparación y consumo de los
alimentos, el cuidado personal y la seguridad en el hogar. El personal de
rehabilitación utilizó instrumental para baja visión de nuestro Centro de
Adaptación y sugirió técnicas alternativas para superar las dificultades
planteadas por las actividades cotidianas o que implicaran movilidad. Las
actividades de ocio incluían jardinería, deportes, manualidades y hobbies. La
Tabla 3 muestra los resultados obtenidos en el grupo con monovisión brusca.
Todos los usuarios de comienzo reciente con 6/7 (0,8) de agudeza visual
precisaron atención optométrica y el 75 % necesitaron ayuda para la movilidad,
la iluminación, el deslumbramiento y las actividades de ocio. La mitad tenían
intención de volver a conducir y solicitaron ayuda para las actividades de la
vida diaria. Todos los usuarios con agudeza visual de 6/9 (0,7) y comienzo
reciente precisaron asistencia optométrica y ayuda para las actividades de la
vida diaria. Cuando el tiempo transcurrido desde la pérdida visual era de uno a
dos años, todos los sujetos precisaron atención optométrica. Aquellos con
agudeza visual de 6/9 (0,7) y 6/12 (0,5) necesitaron asesoramiento sobre
iluminación y deslumbramiento y la mayoría de los que tenían 6/7 (0,8)
precisaron ayuda para las actividades de la vida diaria. Los sujetos con
monovisión de más de dos años de duración precisaron ayuda en actividades
de la vida diaria, iluminación y deslumbramiento y atención optométrica.

La Tabla 4 muestra los resultados en los sujetos con monovisión de comienzo


gradual y permite establecer una comparación interesante con el grupo de
comienzo brusco. No hay resultados referidos a sujetos con comienzo reciente
puesto que la pérdida gradual implica una progresión lenta. Todos los usuarios
con agudeza de 6/7 (0,8) y la mayoría de los que tenían 6/9 (0,7) y 6/12 (0,5)
precisaron ayuda para las actividades de la vida diaria y atención optométrica.
Todos los que tenían una agudeza de 6/7 (0,8) precisaron ayuda en iluminación
y deslumbramiento, pero sólo la necesitaron la mitad de los incluidos en las
otras dos categorías.

En: VISION'96 : Actas de la V Conferencia Internacional sobre Baja Visión, Madrid 8-12 de julio de 1996. -
Madrid : ONCE, Dirección de Acción Social, D.L. 1997. Vol. 2, p. 51-56.
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RECOMENDACIONES

Los usuarios con pérdida visual brusca, o de comienzo reciente, precisan una
atención cuidadosa por parte de los profesionales para que puedan recibir
información fiable y dispongan, en breve plazo, de métodos adecuados de
rehabilitación. El personal profesional incluye enfermeras, oftalmólogos,
optometristas y médicos generales. Es importante iniciar la rehabilitación tan
pronto como el usuario acuda en busca de asistencia. El tratamiento de
urgencia y la actuación médica deben tener preferencia, pero siempre ha de
proporcionarse asistencia suplementaria. Hay que instruir suficientemente a los
parientes y amigos sobre la pérdida visual, para permitirles ayudar al usuario.

Las necesidades de rehabilitación planteadas por nuestros usuarios fueron


similares en los grupos de comienzo brusco y gradual. Sin embargo, debemos
recordar que este estudio describe una muestra de sujetos que acuden a una
clínica de baja visión y que puede no ser representativa de la amplia variedad
existente en la población con monovisión. Nuestros clientes contaban con
atención optométrica y asesoramiento para su visión restante y con asistencia
no óptica para iluminación, gradaciones y sombra, porque estos aspectos les
ayudan a desarrollar apoyos para la monovisión. Todos nuestros clientes con
monovisión se sentían desconcertados y frustrados por sus dificultades para
llevar a cabo las actividades de la vida diaria y podían no estar informados de
que había a su disposición técnicas fáciles y seguras para ayudarles. La
capacidad auditiva era normal en la mayoría de estas personas, aunque
algunos utilizaban audífonos con buenos resultados. Durante el movimiento es
importante tener una audición óptima, tanto por el sujeto como por las personas
de su entorno, para disminuir la posibilidad de que se produzcan choques con
otras personas. Había grandes variaciones en el grado de adaptación tras una
pérdida y en la capacidad del usuario para asumir las actividades. Varios
usuarios deseaban discutir aspectos relacionados con su deficiencia, incluso
algunos de larga duración. Yo solía pensar que la aceptación por parte del
usuario es un requisito necesario para garantizar que la rehabilitación tendrá
éxito pero, a la vista de esta experiencia, ahora creo que el asesoramiento
debe estar disponible a lo largo de todo el proceso de rehabilitación. Mi
decepción fue la desgana de los usuarios para aceptar ayudas sobre
orientación y movilidad (O y M). ¿Estábamos presentando nuestro servicio de
apoyo O y M de una forma que animara a los usuarios a aceptar nuestra
oferta? Tarde o temprano todos los afectados consiguen adaptarse a una
pérdida visual, pero las actitudes de la comunidad pueden ser un factor que
influya considerablemente sobre la frecuencia con que los usuarios rechazan la
asistencia para la movilidad. Muchos usuarios prefieren arreglárselas como
pueden con sus propias estrategias desarrolladas sin asesoramiento. Bajar
escalones y rampas era el mayor temor señalado por todos los usuarios. Era
necesario que consideráramos el modo de identificar fácilmente las rampas.

En 1991 fui miembro fundador del Grupo de Monovision, que es un grupo de


apoyo para las personas que han perdido la visión de un ojo. El grupo incluye

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Madrid : ONCE, Dirección de Acción Social, D.L. 1997. Vol. 2, p. 51-56.
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usuarios y profesionales del Royal Victorian Eye and Ear Hospital y de la


Association for the Blind, de Kooyong. Este grupo ha editado dos manuales :
«A Guide to Living with One Eye» (1996) y «Tips for Living with One Eye»
(1996) («Guía para vivir con un solo ojo» y «Consejos para vivir con un solo
ojo», respectivamente). La «Guía» es un resumen de métodos que se pueden
emplear cuando se pierde un ojo con descripciones de lo que la persona puede
esperar. Los «Consejos» proporcionan asesoramiento a personas como las
mencionadas en este artículo y ofrece sugerencias prácticas sobre cómo
superar dificultades, especialmente en las actividades de la vida diaria. En la
elaboración de ambos manuales intervinieron miembros del Grupo de
Monovision y personal del hospital y de la Low Clinic Vision.

CONCLUSIONES

Me gustaría que todos los profesionales y el personal de rehabilitación


dispusieran de formación para ofrecer ayuda a los usuarios con monovisión. La
dificultad consiste en recordar que estamos ante personas que tienen una
agudeza visual normal y un campo visual ligeramente reducido, pero que han
perdido la percepción estereoscópica de profundidad. Podemos reeducar a
estas personas para que hagan un mejor uso de las posibilidades que tienen
de percepción monocular de profundidad y proporcionarles información impresa
para que recuerden los métodos que se les enseñaron durante su proceso de
rehabilitación.

En: VISION'96 : Actas de la V Conferencia Internacional sobre Baja Visión, Madrid 8-12 de julio de 1996. -
Madrid : ONCE, Dirección de Acción Social, D.L. 1997. Vol. 2, p. 51-56.
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Tabla 1. Número, edad (en años) y etiología de la pérdida visual en los 52


usuarios.

Número Edad Etiología


1 42 Retinopatía diabética
1 55 Iritis secundaria
1 61 Accidente cerebro-vascular
1 72 Neuropatía óptica isquémica
3 12,21,65 Accidente traumático
2 48,88 Atrofia óptica
2 63,76 Desprendimiento de retina
2 73,74 Enucleación de globo ocular por tumor.
2 78,81 Oclusión de la arteria central de la retina
7 63-79 DMLE Exudativa
6 67-86 Glaucoma
15 67-86 DMLE atrófica
5 67-89 Oclusión de la vena central de la retina
4 81-91 Complicación postquirúrgica

En: VISION'96 : Actas de la V Conferencia Internacional sobre Baja Visión, Madrid 8-12 de julio de 1996. -
Madrid : ONCE, Dirección de Acción Social, D.L. 1997. Vol. 2, p. 51-56.
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Tabla 2. Categorías y resultados de la exploración en el grupo de 52


usuarios

AV en el mejor
Edad de Gradual SC en el mejor ojo
Causa de ojo
comienzo n (G) o 6/7 6/9 6/12 25-21 20-16 15-10 9-5
pérdida visual
mono-visión Súbita (S) -0,8 -0,7 -0,5

Edad 12 1 Trauma 1 (S) 1 1

21 1 Trauma 1(S) 1 1

41-60 1 Inflamación 1(S) 1 1


1 Atrofia óptica 1(S) 1 1
1 Diabetes 1(G) 1 1

61-70 1 Trauma 1(S) 1 1


5 Vascular 5(S) 3 1 1 1 4
1 Vascular 1(G) 1 1
2 Glaucoma 2(G) 1 1 1 1
DMLE
2 2(G) 1 1 1 1
atronca
1 Desprendimi-
ento retina 1(S) 1 1

71-80 6 vascular 6(S) 1 5 2 4


1 Atrofia óptica 1(S) 1 1
1 desprendimi-
ento retina 1(S) 1 1
2 tumor 2(S) 1 1 1 1
3 glaucoma 3(G) 1 2 1 2
DMLE
7 7(G) 1 6 1 6
atrófica

81-90 3 vascular 3(S) 1 1 1 2 1


3 post-cirugia 3(S) 1 2 2 1
1 atrofia óptica 1(G) 1 1
1 glaucoma 1(G) 1 1
DMLE
6 6(G) 2 4 4 2
atrófica

Edad 91 1 post-cirugía 1(S) 1 1

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Tabla 3. Servicios de rehabilitación utilizados por usuarios con comienzo


brusco

SÚBITO
6/07 6/09 6/12
ACTIVIDAD R(4) M(4) L(6) R(2) M(l) L(2) R(0) M(2) L(8)
AVD 2 3 4 2 1 2 2 5
Movilidad 3 2 2 1 1
Conducir 2 2 2 1 1
iluminación/deslumbramiento 3 1 5 1 1 2 5
6/07 6/09 6/12
ACTIVIDAD R(4) M(4) L(6) R(2) M(l) L(2) R(0) M(2) L(8)
Ocio 3 2 1 1
Trabajo 1 1
Gafas 4 4 6 2 1 2 2 7
Audición 1 1 2
Asesoría 1 1 1 1

R ( ) = Número de usuarios de comienzo reciente, < 6 meses.


M ( ) = Número de usuarios con comienzo entre 6 meses y 2 años
L ( ) = Número de usuarios con más de dos años desde el comienzo.

Tabla 4. Servicios de rehabilitación utilizados por usuarios con comienzo


gradual

GRADUAL
6/07 6/09 6/12
ACTIVIDAD R(0) M(l) L(2) R(0) M(l) L(6) R(0) M(4) L(10)
AVD 1 2 1 4 4 7
Movilidad 1 2 4
Conducir 1 1 3
iluminación/deslumbrami
1 2 1 3 4 5
ento
Ocio 1 1 3
Trabajo 1
Gafas 1 2 1 5 4 6
Audición 1 2
Asesoría 1 2

R ( ) = Número de usuarios de comienzo reciente, < 6 meses.


M ( ) = Número de usuarios con comienzo entre 6 meses y 2 años
L ( ) = Número de usuarios con más de dos años desde el comienzo.

En: VISION'96 : Actas de la V Conferencia Internacional sobre Baja Visión, Madrid 8-12 de julio de 1996. -
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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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living for Vision Impaired People. Kooyong Australia.

BRADY, F. (1992). A Singular View. The art of Seeing with One Eye. UK Edition.
Edge more Enterprises Inc. Toronto Canadá.

DAVSON, H. (1972). The Physiology of the Eye. 3rd Edition Churchill


Livingstone London.

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Perception. Journal of Visual Impairment 6f Blindness, May-June, 258-266.

SPIRNG, T. (1991). A One Eyed View of Life.

En: VISION'96 : Actas de la V Conferencia Internacional sobre Baja Visión, Madrid 8-12 de julio de 1996. -
Madrid : ONCE, Dirección de Acción Social, D.L. 1997. Vol. 2, p. 51-56.
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