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CLAUDIA PALACIOS LÉVANO

DERECHOS HUMANOS
2019-1

Caso de la Comunidad Nativa “Tres Islas”

1. Identificación del MTU aplicable al caso:


El Mandato Temático Universal (MTU) al cual se dirige la denuncia es el Mandato de la
Relatora especial sobre los derechos de los pueblos indígenas (2001) cuya creación fue
aprobada por medio de la Resolución de la Comisión de Derechos Humanos 2001/57 de fecha
24 de abril del 2001 (76° sesión) y renovado por medio de la Resolución aprobada por el
Consejo de Derechos Humanos el 29 de septiembre de 2016 (RES/33/12), de fecha 29 de
septiembre de 2016 (39° sesión) por un periodo de 3 años.

2. Identificación y dirección:
Dirigido a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH), con
dirección en Palacio Wilson 52 rue des Pâquis CH-1201 Ginebra, Suiza

3. Competencia del MTU aplicable al caso:


El Mandato Temático Universal de la Relatora especial sobre los derechos de pueblos
indígenas (2001) es competente según los mandatos de creación y renovación, Resolución
de la Comisión de Derechos Humanos 2001/57 de fecha 24 de abril del 2001 (76° sesión) y
la Resolución aprobada por el Consejo de Derechos Humanos el 29 de septiembre de 2016
(RES/33/12), respectivamente.

En efecto, el mandato de creación fundamenta la competencia para crear el MTU toda vez
“en la Declaración Universal de Derechos Humanos se proclama que todos los seres humanos
nacen libres e iguales en dignidad y derechos, que todos los seres humanos tienen derecho
a igual protección contra toda discriminación y que toda persona tiene los derechos y
libertades proclamados en la Declaración, sin distinción de ningún tipo, en particular de raza,
color, sexo, idioma, religión, origen nacional, nacimiento o cualquier otra condición.” De
manera que, siendo los miembros de las poblaciones indígenas seres humanos, sin distinción
alguna, es necesaria la creación de un mecanismo “en la Comisión con un mandato específico
de proteger y vigilar el respeto y disfrute de los derechos humanos y libertades fundamentales
de los indígenas” (párrafo 9 del mandato de creación). De la misma manera, el mandado de
renovación hace referencia a lo ya expresado en la resolución de la Comisión de Derechos
Humanos 2001/57 de 24 de abril de 2001 (párrafo segundo del mandato de renovación). Esto
se da por medio de:

i. Elaboración de informes públicos anuales: El poder recabar, solicitar, recibir e


intercambiar información y comunicaciones con los gobiernos, pueblos indígenas y
organizaciones, sobre las violaciones de derechos humanos y libertades
fundamentales (literal a del mandato de creación). Formular recomendaciones con el
fin de prevenir y remediar violaciones de los derechos humanos y libertades
fundamentales de los pueblos indígenas. Así como tener en cuenta las
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recomendaciones dadas por el Grupo de Trabajo sobre la Población Indígena y el


Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas (literal b del mandato de creación).
El deber de presentar a la Comisión un informe anual sobre las actividades realizadas
(literal c del mandato de creación).
ii. Elaboración de estudios: “La presentación de un informe sobre el cumplimiento del
mandato al Consejo de Derechos Humanos y a la Asamblea General de conformidad
con su programa de trabajo anual” (literal j del mandato de renovación). Por ejemplo,
la evaluación sobre la situación de las poblaciones indígenas y nativas en parte de
Sudamérica y el cumplimiento del mandato por los Estados en el último informe del
relator (A/HRC/39/17) de fecha 10 de agosto de 2018.
iii. Visitas in loco: “Alentar a todos los gobiernos a que consideren seriamente la
posibilidad de invitar al relator especial a visitar sus países a fin de que pueda
desempeñar con eficacia su mandato” (numeral 8 del mandato de creación).

A la luz de todo lo expuesto, el MTU de la Relatora especial sobre los derechos de pueblos
indígenas (2001) es competente para examinar la vulneración de los derechos de los
miembros y de la comunidad “Tres Islas” de Madre de Dios.

4. Solicitud:
En el presente caso se interpone una denuncia por el caso de la comunidad nativa “Tres Islas”
de Madre de Dios y, asimismo, se solicita se declare la admisibilidad de la misma por la
comisión de diversas violaciones a los derechos de esta comunidad que evidencian signos de
gravedad, de urgencia de la situación y daño irreparable1. Los derechos de la Declaración
Universal de Derechos Humanos vulnerados en el presente caso son los siguientes:

- Artículo 3. Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su


persona.
- Artículo 17.1. Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente.
- Artículo 25. 1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure,
así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido,
la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo
derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros
casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su
voluntad.

5. Hechos relevantes

5.1. Situación de la Comunidad Nativa “Tres Islas”:

1
Estos tres requisitos fueron la observación hecha por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
de acuerdo al art. 25.2 de su reglamento.
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La comunidad nativa “Tres Islas” se encuentra en el Distrito de Tambopata de Madre de Dios.


La comunidad está conformada por 103 familias pertenecientes a los pueblos indígenas
Shipibo y Ese´Eja. Asimismo, esta comunidad nativa se ha caracterizado por garantizar su
subsistencia por medio del aprovechamiento sostenible de los bosques húmedos tropicales,
la alimentación de plantas, frutos y animales (como la sachavaca y peces del Río Madre de
Dios que atraviesa y bordea la comunidad). La comunidad cuenta actualmente con
reconocimiento oficial y título de propiedad debidamente registrados de acuerdo a ley.

En los últimos 10 años aproximadamente, los derechos de la comunidad han sido vulnerados
por la intromisión a su territorio por parte de terceros que llevan a cabo actividades como la
tala ilegal de manera, la minería ilegal e informal y la prostitución de menores de edad. Estas
actividades han generado gran deforestación del bosque, contaminación de las aguas, muerte
de animales terrestres, peces y aves. En consecuencia, se ha afectado la seguridad
alimentaria, la salud, la integridad territorial, física y cultural de la comunidad, su modo de vida
y libre determinación del desarrollo de la comunidad y de sus miembros2. La muerte por el
contagio de sida y hepatitis B son otros de los males que enfrenta la comunidad producto de
la prostitución ilegal.

La comunidad ha estado en una lucha constante por la defensa de sus derechos a la vida, a
la salud, a la alimentación, al bienestar y a la propiedad de sus tierras en diferentes procesos
judiciales en los últimos 10 años. A pesar de haber obtenido un fallo favorable con calidad de
cosa juzgada, en la actualidad el Estado peruano no ejecuta las medidas necesarias para
garantizar el derecho a la propiedad de la comunidad, el derecho a la vida salud y bienestar.
A continuación, haremos mención de 3 procesos trascendentales para la comunidad que
involucran los derechos humanos vulnerados señalados en la sección de “solicitud de
denuncia”.

5.2. Actuaciones procesales:

5.2.1. Sentencia del Tribunal Constitucional de fecha 11 de septiembre de 2012


(Exp. N° 01126-2011-HC/TC)
I. Juana Griselda Payaba Cachique, presidenta de la comunidad nativa Tres
Islas, interpone recurso de agravio constitucional contra la resolución
expedida por la Sala Superior Mixta y de Apelaciones de la Corte Superior de
Madre de Dios que declara la improcedencia de la demanda. Con fecha 13
de noviembre de 2010, Juana Griselda Payaba Cachique interpone hábeas
corpus en favor de ella y de todos los miembros de la comunidad en contra
de la División de Seguridad del Estado de la Policía Nacional del Perú y la

2
IIDS (Instituto Internacional de Derecho y Sociedad). Ayuda memoria 13 de agosto de 2012. Comunidad
Nativa “Tres Islas”: Perseguida Por Ejercer Funciones Jurisdiccionales Para Proteger Su Integridad, El
Medio Ambiente Y Su Futuro. Fecha de consulta: 24/04/2019. Link: http://www.derechoysociedad.org/3-
islas/143-ayuda-memoria.html
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Sala Superior Mixta y de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de


Madre de Dios al haberse desconocido la jurisdicción indígena de controlar
el ingreso de personas extrañas al territorio comunal reconocida por el
artículo 149° de la Constitución.
II. El Tribunal Constitucional observa que el conflicto se genera en base a la
afectación del derecho a la propiedad de la comunidad (respecto de la
propiedad de su territorio).
III. Hechos específicos del caso: (i) El territorio de la Comunidad de Tres Islas
se vio vulnerado por la intrusión no autorizada de terceros (entre mineros
informales e ilegales, trabajadores ilegales otros). (ii) Las empresas Los
Mineros SAC y Los Pioneros SCRL facilitaban el ingreso de estos terceros al
territorio de la comunidad por medio de una trocha sin autorización de la
comunidad ni de la Municipalidad Provincial de Tambopata. (iii) Frente a ello,
la comunidad optó por la construcción de una caseta y tranquera para
controlar el ingreso no autorizado de terceros a la comunidad y con el fin de
proteger su integridad territorial. Ya que, los terceros no contaban con una
autorización válida (vigente y/o de naturaleza contractual como es el caso de
la servidumbre). (iv) Concluyen así que, no existió derecho alguno que
permita a terceros ingresar al territorio de la comunidad sin su
consentimiento.

5.2.2. Comisión Interamericana de Derechos Humanos de 8 de septiembre de


2017 (Resolución 38/17)
I. Juana Payaba Cachique y Sergio Perea Ponce solicitaron la adopción de
medidas cautelares para garantizar la vida e integridad de los miembros de
la comunidad “Tres Islas” y de la comunidad misma. Esto debido a la falta de
atención médica efectiva, integral y continua frente a la presencia de mercurio
en sus organismos, y en sus fuentes de agua y suelo.
II. La CIDH observa que los miembros de la Comunidad Nativa Tres Islas de
Madre de Dios están en situación de gravedad y urgencia ya que sus
derechos a la vida e integridad personal están en riesgo.
III. Hechos específicos del caso: (i) La comunidad se encuentra asentada en la
sub-cuenca del río Madre de Dios (Tambopata). (ii) Los demandantes indican
que, según informes oficiales, la presencia del mercurio en los organismos
de los miembros de la comunidad en niveles superiores a lo permisible. (iii)
Esto se debe en parte, a la contaminación que dejan las concesiones mineras
otorgadas por el Estado. (iv) Tales concesiones se dieron sin haber
consultado a la comunidad, sin la presentación de estudios de impacto
ambiental, sin fiscalización y sin el pago de alguna indemnización. (v)
Señalan que, la presencia de mercurio tiene un gran impacto en la salud de
los miembros de la comunidad, en especial en los niños, niñas y mujeres
embarazadas. En ese sentido, existe un deterioro general de la salud de la
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comunidad ya que han aparecido nuevas enfermedades como el cáncer,


problemas cardiovasculares en los niños y muertes prematuras por causas
no establecidas. (vi) Así como en las fuentes de alimentación de la comunidad
por medio de la contaminación del río y los peces del territorio. En ese
sentido, la supervivencia de la comunidad como colectivo está grave
deterioro. (vii) A ello se suma, la amenaza que recibe la comunidad por
terceros. (viii) Por otro lado, el Estado declaró en “estado de emergencia”
toda la región de Madre de Dios “por la contaminación por mercurio de las
aguas de los ríos, de especies hidrobiológicas y de la población por valores
superiores a los límites máximos permisibles a consecuencia de la minería
artesanal”.

5.2.3. Sentencia de la Corte Superior de Justicia de Madre de Dios – Juzgado Civil


Transitorio de Puerto Maldonado – Tambopata de fecha 11 de diciembre de 2018
(Exp. N° 00675-2017-0-2701-JM-CI-01)
I. La Comunidad Nativa Tres Islas interpone un recurso de acción de amparo
contra el TNRCH (Tribunal Nacional de Resolución de Controversias
Hídricas), y se emplaza al Procurador del Ministerio de Agricultura y al
Procurador del Gobierno Regional de Madre de Dios.
II. La Corte Superior observa en la sentencia que se han vulnerado los
derechos a la propiedad territorial y autonomía comunal, a la vida,
integridad física, salud, ambiente adecuado y equilibrado, y al agua
de la Comunidad Nativa Tres Islas y sus miembros.
III. Hechos específicos del caso: En el recurso de acción de amparo se
mencionan también los hechos ya mencionados en la Sentencia del Tribunal
Constitucional de fecha 11 de septiembre de 2012 (Exp. N° 01126-2011-
HC/TC) y Resolución 38/17 de la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos de 8 de septiembre de 2017. Estos hechos aluden a la vulneración
del derecho de propiedad del territorio indígena y autonomía comunal (por el
ingreso de empresas de transporte que no contaban con título legítimo y por
el derecho de uso del agua ubicado en territorio de la comunidad), al derecho
a la vida, integridad física, salud, medio ambiente adecuado y equilibrado, al
agua (por el otorgamiento de derechos del uso de agua y la consecuente
contaminación de las aguas dentro de la propiedad territorial de la comunidad
sin el previo consentimiento). Asimismo, se señala que luego de la sentencia
del TC recaída en el expediente N° 0112-2011-HC/TC, el Estado otorgó
concesiones mineras y de cesión de uso del agua en territorios de la
comunidad.
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5.3. Pruebas:

I. Pruebas que demuestran la vulneración del derecho a la propiedad comunal


(llámese colectiva):

Exp. N° 01126-2011-HC/TC:
- Título de propiedad N° 538 emitido por el Ministerio de Agricultura por el cual se
aprueba la demarcación del territorio ocupado por la Comunidad. La prueba es
pertinente toda vez que demuestra que la ruta de acceso usada por los terceros
no autorizados está dentro de la demarcación del territorio de la comunidad.
- La parte demandada no ha mostrado documento alguno que corrobore la
autorización para usar el camino vecinal que se encuentra en territorios de la
comunidad nativa.
Exp. N° 00675-2017-0-2701-JM-CI-01
- Informe N° 153-2018-GOREMAD/DREMEH-DM-AC emitido por la Dirección
Regional de Energía y Minas e Hidrocarburos de Madre de Dios por el cual se da
a conocer la existencia de 127 derechos mineros superpuestos a la Comunidad
Nativa Tres Islas entre el área 1 y el área 2.

II. Pruebas que demuestran la vulneración del derecho a la vida, a un nivel de vida
adecuado, a la salud, al bienestar, a la alimentación y a la atención médica:

Resolución 38/17 de la CIDH:


- Decreto Supremo N° 034-2016-PCM de 21 de mayo de 2016 que declara en
estado de emergencia la región de Madre de Dios por el estado de contaminación
por mercurio de las aguas de los ríos, peces y de la población por valores encima
de los permisibles, debido a la minería artesanal.
- Evaluación de muestras de orina realizadas por el Centro Nacional de Salud
Ocupacional y Protección del Medio Ambiente para la Salud (CENSOPAS) de
diciembre de 2016.
- Estudio “Exposición a Enfermedades Emergentes y Metales Pesados en la
Cuenca del Rio Madre de Dios (2014).
- Estudio de la Universidad de Stanford sobre la concentración del mercurio del
2013.
- Tres monitoreos del Órgano de Evaluación y Fiscalización Ambiental sobre la
calidad de agua, sedimento y suelo.
- Sentencia de proceso constitucional en el 2012 ante el Tribunal Constitucional
del Perú que ordena el cese de toda vulneración de su autonomía y propiedad
territorial no surte efecto en los hechos.
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Exp. N° 00675-2017-0-2701-JM-CI-01
- Informe técnico N° 00008-2016-INDECI/11.0, que demuestra el grado de
contaminación por mercurio.
- Informe N° 029-2014-ANA-ALAM/CCGH e informe N° 079-2014-
AMA/ALAM/CCGH emitido por la Autoridad Nacional del Agua, que demuestran
la existencia de derechos de uso de agua otorgados con fines mineros en
territorio de la Comunidad Nativa.

6. Análisis Jurídico

6.1. Demostración de la vulneración del art. 3°, art. 17°.1 y art. 25°.1 de la DUDH

Las afectaciones a los derechos humanos tuvieron como origen la vulneración del derecho a
la propiedad colectiva y todo lo que ella comprende según el Derecho Internacional. Donde,
posteriormente, se genera una vulneración del derecho a la vida, a un nivel adecuado de vida,
a la salud, bienestar, alimentación, asistencia médica y servicios sociales necesarios.

6.1.1. Sobre la vulneración al derecho de propiedad colectiva de la comunidad nativa Tres


Islas:
La propiedad, sea individual o colectiva, es un derecho consagrado en la DUDH como un
derecho universal, es decir, para todos y todas3. En concordancia con el art. 1°4, los miembros
que conforman la comunidad nativa de Tres Islas son tan iguales como los demás ciudadanos
del Estado Peruano y de otros Estados a nivel mundial. En efecto, la comunidad contaba con
título de propiedad debidamente registrada con el fin de generar oponibilidad frente a terceros
en salvaguarda de su derecho.

Se reconoce en la sentencia del TC (Exp. N° 01126-2011) que, la propiedad colectiva o


comunal está prevista en el art. 88° de la Constitución del Perú y la recomposición de la misma
(en el caso de poblaciones indígenas y nativas) es realizada desde un enfoque multicultural.
Este enfoque ha de tomar en cuenta aspectos culturales propios de la comunidad. La CIDH,
en el caso Yakye Axa vs Paraguay (fundamento 137), señala que el vínculo entre las
poblaciones indígenas y sus territorios y recursos naturales que ahí se encuentren es
estrecho, de manera que debe de ser salvaguardado. Donde, el ejercicio de la autonomía de
estos pueblos se ve reflejado en la libre disposición y uso de sus territorios en tanto que las
decisiones que tomen afectarán su vida, creencias, instituciones, bienestar espiritual y a las
tierras que ocupan.5 En ese sentido, el Estado debe de asumir un rol de garante y protector

3
Comisión Presidencial Coordinadora de la Política del Ejecutivo en materia de Derechos Humanos
(COPREDEH). Declaración Universal Comentada. Guatemala. 2011. Pp. 28-29. Fecha de consulta:
24/04/19. Link: http://www.corteidh.or.cr/tablas/28141.pdf
4 DUDH. Artículo 1 Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados

como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
5 Art. 7° del Convenio 169 de la OIT.
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de los derechos de los pueblos indígenas frente a la intromisión y vulneración injustificada de


terceros. Como obra en los medios probatorios, el Estado tenía conocimiento y, por ende,
también tenía el deber de proteger el derecho reclamado por la Comunidad Nativa Tres Islas
por medio del título de propiedad N° 538 emitido por el Ministerio de Agricultura por el cual se
aprueba la demarcación del territorio ocupado por la Comunidad.

Sin embargo, de acuerdo a lo señalado en el Exp. N° 00675-2017-0-2701-JM-CI-01, el Estado


no protegió la propiedad colectiva de la comunidad a pesar de la motivación contenida en
favor de la comunidad Tres Islas en la sentencia del TC (Exp. N° 01126-2011-HC/TC). De
acuerdo a los informes N° 153-2018-GOREMAD/DREMEH-DM-AC (emitido por la Dirección
Regional de Energía y Minas e Hidrocarburos de Madre de Dios), Informe N° 029-2014-ANA-
ALAM/CCGH e informe N° 079-2014-AMA/ALAM/CCGH (emitido por la Autoridad Nacional
del Agua), se evidencia que dichas entidades del Estado incumplieron el deber de protección
de los derechos indígenas, toda vez que, sin la autorización de la comunidad otorgaron
concesiones mineras y derechos sobre el uso de agua dentro del territorio de propiedad de la
comunidad. Es así que, se vulnera la autonomía comunal que recae sobre la propiedad
colectiva de la comunidad nativa Tres Islas. En consecuencia, se vulnera el art. 17° numeral
1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

6.1.2. Sobre la vulneración al derecho a la vida, al nivel adecuado de vida, a la salud,


bienestar, alimentación, asistencia médica y servicios sociales necesarios de la comunidad
nativa Tres Islas:

Es necesario definir el contenido de los artículos 3° y 25°.1 de la DUDH para poder examinar
de qué manera el Estado vulneró tales derechos de la comunidad. Primero, El derecho a la
vida (art. 3° de la DUDH) requiere que el Estado respete e impulse medidas con el fin de
reducir la mortalidad infantil y para aumentar la esperanza de vida de los ciudadanos.6 Luego,
en cuanto al derecho al nivel adecuado de vida (art. 25.1° DUDH), lo integran varios derechos
como la alimentación, la asistencia médica, entre otros. Tercero, la alimentación se ejerce
cuando “las personas tienen acceso físico y económico, a la alimentación adecuada o a
medios para obtenerla y no sólo un conjunto de elementos nutritivos.”7 De manera que, el
Estado tiene el deber de adoptar medidas para no entrar en situación de hambruna, así como
la accesibilidad de los alimentos en formas sostenibles sin entorpecer el ejercicio y goce de
otros derechos humanos. Cuarto, el derecho a la salud, “es uno de los derechos
fundamentales de todo ser humano sin distinción que depende de la más amplia cooperación
de las personas y de los Estados; por ello, se asigna a los gobiernos la responsabilidad de la

6 Comisión Presidencial Coordinadora de la Política del Ejecutivo en materia de Derechos Humanos


(COPREDEH). (2011). Declaración Universal Comentada. Guatemala. Pp. 15. Fecha de consulta:
24/04/19. Link: http://www.corteidh.or.cr/tablas/28141.pdf
7 COPREDEH. Ibídem. Pp. 38.
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salud de sus pueblos”8. Quinto, el derecho a la asistencia médica y servicios sociales


necesarios, se desprenden del contenido del derecho a la salud como el deber del Estado de
facilitar bienes, servicios y condiciones necesarios para que, en igualdad de oportunidades,
las personas puedan alcanzar el más alto nivel posible de salud.9

En el caso concreto, a partir de los hechos señalados en Resolución 38/17 de la CIDH y Exp.
N° 00675-2017-0-2701-JM-CI-01, se puede evidenciar que uno de los hechos que tuvo un
impacto más dañino en la vida de la comunidad fue el alto índice de mercurio en la sangre de
los pobladores. Esta afectación es el resultado de las diferentes intromisiones por parte de
terceros no autorizados por la comunidad misma en sus territorios. Estas intromisiones tenían
un carácter negativo pues comprendían actividades como la minería y tala ilegal, la
intervención de empresas mineras o de hidrocarburos (producto de las concesiones otorgadas
por la Autoridad Nacional del Agua y la Dirección Regional de Energía y Minas e Hidrocarburos
de Madre de Dios). Asimismo, otro de los hechos que se evidencia a partir de los medios
probatorios10 (sobre los estudios del impacto del mercurio en los miembros y en el medio
ambiente de la comunidad así como en la zona de Madre de Dios), es que los organismos del
Estado continuaron realizando concesiones de derechos de uso sobre el agua y territorio de
la comunidad nativa para fines mineros a pesar de tener conocimiento del estado de
emergencia en el que se encontraba la zona de Madre de Dios y, en especial, la comunidad
nativa Tres Islas. Esto resulta incompatible con los parámetros señalados en la sentencia del
caso del pueblo indígena Kichwa de Sarayacu vs. Ecuador de 27 de junio de 2012, en la cual
se señala sobre el derecho a la consulta previa que:

“(…) el Estado debe asegurar que los derechos de los pueblos indígenas
no sean olvidados en cualquier otra actividad o acuerdos que haga con
terceros privados en el marco de decisiones del poder público que
afectarían sus derechos e intereses. Por ello, en su caso, corresponde
también al Estado llevar a cabo tareas de fiscalización y control en su
aplicación y desplegar, cuando sea pertinente, formas de tutela efectiva

8 Caballero, O. Í. Q. (2016). La salud: Derecho Constitucional de carácter programático y operativo.


Derecho & Sociedad, (47), 310. Fecha de consulta: 24/04/19. Link: file:///C:/Users/user/Downloads/18893-
74908-1-PB.pdf
9 COPREDEH. Ibídem. Pp. 38.
10
Los medios probatorios relevantes para sustentar el conocimiento del Estado del estado de salud de la
población de Tres Islas son los siguientes: (i) Decreto Supremo N° 034-2016-PCM de 21 de mayo de 2016
que declara en estado de emergencia la región de Madre de Dios por el estado de contaminación por
mercurio de las aguas de los ríos, peces y de la población por valores encima de los permisibles, debido a
la minería artesanal. (ii) Evaluación de muestras de orina realizadas por el Centro Nacional de Salud
Ocupacional y Protección del Medio Ambiente para la Salud (CENSOPAS) de diciembre de 2016. (iii)
Estudio “Exposición a Enfermedades Emergentes y Metales Pesados en la Cuenca del Rio Madre de Dios
(2014). (iv) Tres monitoreos del Órgano de Evaluación y Fiscalización Ambiental sobre la calidad de agua,
sedimento y suelo. (v) Informe técnico N° 00008-2016-INDECI/11.0, que demuestra el grado de
contaminación por mercurio.
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de ese derecho por medio de los órganos judiciales correspondientes.


(…)”11

En ese sentido, lejos de velar por los intereses de la comunidad nativa, el Estado (por medio
de sus organismos) priorizó los intereses económicos de terceros. En consecuencia, se
produce la vulneración del derecho humano a la vida ubicado en el artículo 3° de la
Declaración Universal de Derechos Humanos toda vez hay una vulneración del contenido de
este derecho al disminuir, por medio de los actos descritos, las esperanzas de vida de la
comunidad nativa Tres Islas.

En cuanto al derecho a la salud, al nivel de vida adecuado, al bienestar, la alimentación, la


asistencia médica y los servicios sociales necesarios comprendidos en el art. 25° de la DUDH,
la vulneración a este conjunto de derecho se concretiza con la contaminación generada al
medio ambiente y a los recursos naturales que éste prevé en la zona de Madre de Dios. Esta
contaminación generó un desmedro de las condiciones de vida de la comunidad nativa, es
decir, la subsistencia de esta se encontraba en peligro por los siguientes aspectos: (i) Los
miembros de la comunidad no tenían acceso a agua potable sin contaminación de mercurio,
(ii) el pez Mota Punteada, el cual es parte de la dieta habitual de la población de Madre de
Dios fue contaminado con mercurio y (iii) las familias no recibieron un tratamiento médico
“efectivo, integral y continuo” en tanto que no se contaban con las instalaciones, ni personal,
ni medicamentos para enfrentar los males que los aquejaban producto del índice de mercurio
en la zona12. De manera que, se han afectado los derechos del art. 3° y el art. 25°.1 de la
Declaración Universal de Derechos Humanos.

6.2. Responsabilidad del Estado

El análisis jurídico anterior ha revelado diferentes acciones y omisiones llevadas a cabo por
el Estado en contra de los derechos humanos anteriormente mencionados. Es necesario
establecer la responsabilidad del Estado respecto de cada articulado de la Declaración
Universal de Derechos Humanos:

Sobre el derecho a la propiedad de la comunidad nativa Tres Islas:


Solicitamos que se impute responsabilidad por comisión al Estado peruano, toda vez que, por
medio de la Dirección Regional de Energía y Minas e Hidrocarburos de Madre de Dios y la
Autoridad Nacional del Agua, se otorgaron concesiones de derechos mineros y derechos de
uso de agua con fines mineros en los territorios de la Comunidad Nativa Tres Islas, dando
origen a los males (vulneraciones al art. 3° y 25.1° DUDH) que aquejan a la población. Y, por
omisión, el incumpliendo el deber de protección sobre la propiedad colectiva de la comunidad

11
CIDH. Caso Pueblo Indígena Kichwa de Sarayacu vs. Ecuador. Sentencia de 27 de junio de 2012. Pp.
50. Fecha de consulta: 24/04/19. Link: http://corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_245_esp.pdf
12 CIDH. Resolución 38/17. Comunidad nativa Tres Islas. Medida Cautelar N° 113-16. Fundamento 10.
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indicado en el contenido de la sentencia del TC (Exp. N° 01126-2011-HC/TC), así como de la


jurisprudencia y criterios del Derecho Internacional a la que ésta hace alusión para definir el
contenido del derecho a la propiedad colectiva. Asimismo, el título de propiedad N° 538
(emitido por el Ministerio de Agricultura por el cual se aprueba la demarcación del territorio
ocupado por la Comunidad), demuestra que, el Estado y sus organismos tenían conocimiento
de la demarcación del territorio de la población, sin embargo, esto no fue tomado en cuenta
como un límite al otorgamiento de concesiones que se sobrepusieron al territorio de la
comunidad nativa.

Sobre el derecho a la vida, al nivel adecuado de vida, a la salud, bienestar, alimentación,


asistencia médica y servicios sociales necesarios de la comunidad nativa Tres Islas:
Solicitamos que se impute responsabilidad por omisión al Estado peruano, toda vez que, de
acuerdo a lo señalado en los hechos del caso y análisis jurídico, el Estado no llevó a cabo
ninguna medida o mecanismo eficaz para proteger los derechos del art. 3° y 25.1 de DUDH.
De los hechos se desprende que, si bien el Estado pudo intervenir y tener conocimiento de la
situación de alto riesgo de mercurio en la zona de Madre de Dios, no ejecutó una atención
efectiva, integral y continua que permitiese la reducción del impacto de mercurio en la
comunidad. En las observaciones hechas por la CIDH sobre el caso de la comunidad Tres
Islas, el Estado no presenta un informe adicional sobre la salud de los miembros de la
comunidad. Donde la salud,

Es un derecho inclusivo que no sólo abarca la atención de salud


oportuna y apropiada sino también los principales factores
determinantes de la salud, como el acceso al agua limpia potable y a
condiciones sanitarias adecuadas, el suministro adecuado de alimentos
sanos, una nutrición adecuada, una vivienda adecuada, condiciones
sanas en el trabajo y el medio ambiente, y acceso a la educación e
información sobre cuestiones relacionadas con la salud, incluida la salud
sexual y reproductiva y la participación de la población en la adopción
de decisiones sobre las cuestiones relacionadas con la salud en los
planos comunitario, nacional e internacional.13

En ese sentido, teniendo en cuenta el contenido y deberes que invoca el art. 25°.1 de la
DUDH, el Estado peruano no llevó a cabo actividades para brindar la oportunidad de que la
población nativa de Tres Isla tenga acceso a recursos naturales sin contaminación para
garantizar su supervivencia: acceso a agua limpia potable, la sustitución de peces por un
alimento no contaminado y el habitar en un medio ambiente sano y equilibrado.

13
Comisión Presidencial Coordinadora de la Política del Ejecutivo en materia de Derechos Humanos
(COPREDEH). (2011). Declaración Universal Comentada. Guatemala. Pp. 39. Fecha de consulta:
24/04/19. Link: http://www.corteidh.or.cr/tablas/28141.pdf
CLAUDIA PALACIOS LÉVANO
DERECHOS HUMANOS
2019-1

7. Conclusiones

Primero, la Comunidad Nativa Tres Islas de Madre de Dios ha sido afectada por las
actividades mineras ilegales e informales en los territorios de la comunidad. Asimismo, se
afectó el derecho a la vida, salud, bienestar, alimentación, entre otros; por las altas
concentraciones de mercurio en la zona debido a la intromisión de terceros no autorizados en
el territorio propiedad de la comunidad.

Segundo, sobre la afectación del derecho a la propiedad colectiva (Art. 17° DUDH) se genera
por el impedimento de los miembros de la comunidad de manifestar su autonomía sobre las
decisiones colectivas en torno al territorio. Por ejemplo, al controlar el ingreso de terceros
dentro de éste. Por otro lado, la vulneración de los derechos contenidos en el art. 3° y 25°.1,
se genera por el alto porcentaje de mercurio que desplegaron las actividades mineras en la
zona como consecuencia de las concesiones sobre derechos mineros y de uso de agua para
fines mineros otorgadas por entidades del Estado. Asimismo, en los hechos poco se hizo para
revertir la situación de desprotección en la que los miembros de la comunidad se encontraban
al estar expuestos constantemente al mercurio por medio de la tierra, el aire y las aguas (ríos).

Tercero, sobre la responsabilidad del Estado respecto de las tres vulneraciones desarrolladas
a lo largo del presente análisis, debe de imputársele responsabilidad por omisión en los casos
que debió llevar a cabo alguna medida por la existencia de un deber (por ejemplo, el deber de
garantizar mejores condiciones de vida para la comunidad Tres Islas en la lucha contra las
repercusiones en la salud y vida por la exposición al mercurio). Y, responsabilidad por
comisión, cuando el Estado despliegue acciones por medio de los organismos o entidades
que lo representan en los diferentes sectores (por ejemplo, el otorgamiento de concesiones
mineras y derechos de uso de agua para fines mineros por la Autoridad Nacional del Agua y
por la Dirección Regional de Energía y Minas e Hidrocarburos de Madre de Dios).

8. Firma