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EN LO PRINCIPAL: Deduce excepción de caducidad; PRIMER OTROSÍ: Deduce

Excepción de Prescripción: SEGUNDO OTROSÍ: Contesta demanda por


vulneración de derechos fundamentales con ocasión del autodespido, y en subsidio
contesta demanda por despido indirecto y opone excepciones; TERCER OTROSÍ:
Acompaña Documentos: CUARTO OTROSÍ: Forma de Notificación; QUINTO
OTROSÍ: Patrocinio y Poder.

S.J.L. DEL TRABAJO DE TEMUCO.

Cristian Alejandro Soto Cárcamo, cedula nacional de identidad Nº 10.750.508-3, y


Hugo Mauricio Oliva Gómez, cedula nacional de identidad Nº 16.988.237-1, ambos
abogados y domiciliados para estos efectos en calle Arturo Prat Nº 847, oficina 408,
de la comuna y ciudad de Temuco, en representación – según se acreditará – de
“Moisés Rolando Gaete Sánchez”, cedula nacional de identidad Nº 7.232.822-1, con
domicilio en calle Carrera Nº 210, de la comuna y ciudad de Temuco, en causa RIT
T-172-2018, caratulada “CARES con GAETE”, en procedimiento de Tutela aboral, a
US., respetuosamente digo:

No obstante, de estimar improcedente la acción por vulneración de derechos


fundamentales en el procedimiento de Tutela Laboral, en relación al auto despido,
pido declarar la caducidad de la acción por vulneración de derechos fundamentales
en procedimiento de Tutela Laboral, conforme a los siguientes antecedentes de
hecho y de Derecho que paso a exponer:

1. La acción deducida por la contraria en lo relativo a la supuesta vulneración


de garantías fundamentales de autos, relata una serie de hechos que
configurarían la supuesta vulneración, indicando, según la comunicación de
auto despido redactada por la propia actora que menciona y en lo que
respecta al título “II. Conductas de Acoso Laboral”, y que paso a citar:

“De acuerdo con el contrato de trabajo, mis funciones eran las de garzona, sin embargo, UD.
Me obligaba a realizar otras labores como atender la cocina, realizar aseo del local comercial,
de los baños, utilizando detergentes inadecuados que me causaron lesiones en las manos que
UD. Se negó a atender. Tampoco me proporcionó los elementos de seguridad necesarios para
proteger eficazmente mi salud. Al momento de reclamar de estos abusos siempre me respondió
que si no me gustaba debía renunciar, con lo cual perdía todos mis derechos laborales.
El trato personal era absolutamente abusivo, tanto del empleador como de su cónyuge, quien,
hacia permanentemente gestos de desagrado, de repulsa frente al estado de mis manos, con
ademanes ofensivos e indignos de mi condición de trabajadora.
Como consecuencia de estos malos tratamientos, del exceso de trabajo que se me impuso,
llegando a desarrollar labores tales como pelar sacos de papas, desgranar porotos, arvejas,
luego cocinar, luego atender público, culpándome del atraso en llevar sus pedidos,
haciéndome soportar los reclamos y regaños de los clientes, manteniendo siempre la amenaza
que si el trabajo no me gustaba debía renunciar.

Muchas veces me hizo esperar fuera del local no obstante haberme presentado a la hora de
ingresar, muchas veces soportando el frío, la lluvia, sin permitirme el acceso.

A causa del trabajo se me produjo una dermatitis y hongos en las manos y brazos, con un
dolor terrible. Mis manos se veían muy feas, lo que provocaba en mi Jefa, la cónyuge del
empleador, gestos de repulsa y desprecio por el aspecto, pero sin buscar soluciones ni
proporcionarme elementos que protegieran mis extremidades.

Por causa de este trato vejatorio y las excesivas funciones que me imponían realizar, sin tener
ayudantes ni otros trabajadores, debiendo realizar en forma personal todo trabajo requerido
en el restaurant, sufrí una seria depresión, con ideación suicida, que me obligó a someterme
a tratamientos de salud mental, y me enviaron al servicio de siquiatría del hospital, señalando
que en tales condiciones no podía seguir trabajando.

Este trato vejatorio se manifiesta por permanentes acosos en el sentido de recomendarme


renunciar, ofreciéndome el pago de una pequeña suma como indemnización, pero haciéndome
perder todos mis derechos por el tiempo servido. Se realizaba de manera reiterada, ejercida
tanto por su empleador como por su cónyuge por diferentes medios y en forma permanente,
buscando rendirme y obligarme a presentar mi renuncia.

Todo ello me produjo menoscabo, humillación, maltrato que derivó en el severo cuadro de
depresión y afectó mi salud síquica y moral. Abusando de su autoridad no se me permitía
consumir alimentos durante el tiempo en que trabajaba cumpliendo la jornada que se me
imponía.
De la misma forma este acoso se manifestaba por la irregular forma de pagar mis
remuneraciones…”(sic)

Luego, en lo que respecta a los hechos consignados en presentación del demandante,


se agregan ciertos hechos que no se encuentran consignados en carta de auto
despido, pero que en ello profundizaremos más adelante.
2. Debemos tener presente, que del texto de la demanda y de la carta de auto
despido enviada por la actora, en la cual narra someramente supuestas
situaciones y hechos en las que se menciona en que mi representado y su
cónyuge habrían tenido participación, son ocurridos antes de los 60 días de
caducidad establecidos en el Código del Trabajo, respecto a las situaciones
de vulneración de derechos, no existiendo ningún hecho de los narrados que
se haya producido dentro de los 60 días de plazo.

3. Esto es así, y quedando claro de las propias palabras de la actora, tanto en su


carta de auto despido (que no menciona fecha específica para colocarnos
temporalmente dentro de un periodo determinado), tanto como de la
demanda, que esta si precisa ciertas situaciones de suma importancia a
considerar respecto a esta excepción, como lo es denuncia realizada el 30 de
Noviembre del año 2017, realizada ante la inspección del Trabajo, y la
información que entrega respecto al otorgamiento de licencias médicas desde
el mes de Febrero de 2018 hasta el 10 de Junio de 2018, (dos días antes de su
auto despido), agregando el hecho de que la denunciante se encontraba con
licencia Medica desde inicios del mes de febrero del presente año..

4. Temporalmente la vulneración de los derechos fundamentales denunciados


por la actora, a saber - artículo 485 inciso 1º y 2º del Código del Trabajo -, estos
se producen según lo señala durante la vigencia de la relación laboral y no
con ocasión del autodespido o con motivo del término del contrato de
trabajo, bajo la forma de despido indirecto, como se indica.

Lo anterior, se ratifica por el tenor de la comunicación de autodespido y texto


expreso de su libelo, ya que, los supuestos actos que denuncia fueron
ejecutados durante la vigencia de la relación laboral, esto es, hasta el mes de
Febrero del año 2018, ya que posteriormente, la actora, no concurrió a las
dependencias de su trabajo por encontrarse con licencia médica, como ella
misma señala, agregando el hecho de que al terminar dicha licencia, ella no
se presenta a trabajar.

5. En lo referente a la caducidad, esta consiste en “la pérdida de un derecho por no


haberse hecho valer por su titular en el plazo que de antemano ha fijado para su
ejercicio la ley o la voluntad de las partes”. Nuestro Código del Trabajo,
contempla precisamente esta sanción de ineficacia en el artículo 486 inciso
final que establece como plazo de caducidad para ejercer la denuncia de tutela
durante la relación laboral, siendo de 60 días contados desde que se produzca
la vulneración de derechos fundamentales alegada.

6. Si observamos la historia fidedigna de la ley 20.087, en su mensaje


Presidencial, se explican los fundamentos y la necesidad de la existencia de
un procedimiento de Tutela de Derechos Fundamentales, destacando el
objetivo de contar con mecanismos de tutela jurisdiccional eficaces e idóneos.
Así y en consecuencia, el proyecto de la ley en comento, en sus primitivas
disposiciones relativas al Procedimiento de Tutela, regulaba dos situaciones
puntuales, la primera referida a una vulneración de Derechos Fundamentales
durante la vigencia del vínculo laboral, en cuyo caso no se contenía norma
relativa a la caducidad del derecho para deducir la respectiva denuncia
(artículos 502 a 505 del proyecto) y la segunda, relativa a una vulneración de
Derechos Fundamentales con ocasión de un despido, en cuyo caso, se
establecía un plazo de sesenta días hábiles para deducir la respectiva
denuncia, ampliable según las normas del artículo 168 del Código del
Trabajo. Sin embargo, en la tramitación del proyecto de ley que da origen a la
norma en análisis, fue dejado de lado el criterio antes citado, estableciendo
plazos de caducidad para deducir denuncia por vulneración de derechos,
tanto durante la vigencia de la relación laboral, cómo con ocasión del fin de
la misma, fijando en los dos casos, un plazo de sesenta días hábiles contados
desde su ocurrencia.

7. ¿Qué ocurre entonces en caso de las vulneraciones de derechos ocurrida


durante de la vigencia del vínculo laboral, como ocurre en el caso de autos?

La doctrina reafirma la necesidad de especificar jurídicamente la naturaleza


y el origen legal de la acción de tutela intentada, en el sentido de señalar si la
vulneración se produjo con ocasión del despido o durante la vigencia de la
misma relación laboral, y en éste último, fijar una fecha determinada de la
vulneración – o de la última en su caso -, no bastando para tal efecto, una
referencia genérica a conductas reiteradas en el tiempo. Lo anterior adquiere
especial relevancia para efectos del cómputo de los plazos de caducidad, toda
vez que el artículo 486 inciso final del Código del Trabajo, establece como
plazo de caducidad para ejercer la denuncia de tutela durante la relación
laboral, el de 60 días contados desde que se produzca la vulneración de
derechos fundamentales alegados; y el artículo 489 inciso segundo, que
regula la vulneración de derechos fundamentales con ocasión del despido,
fija un plazo de caducidad de 60 días contados desde la separación. En ambos
casos la fijación de la fecha por el actor es determinante para la resolución del
Tribunal, y en el caso de autos según precisamos la única fecha señalada por
la actora en su carta de autodespido y texto de demanda es el día 30 de
Noviembre del año 2017, y el mes de Febrero del año 2018, en la cual
menciona que se encontró con licencia médica hasta el 10 de Julio de 2018,
y en su defecto hechos supuestamente ocurridos en los cuales no da fechas,
pero se desprende de su lectura que son anteriores a la fecha antes
mencionada, esto es, antes del vencimiento del plazo de caducidad alegado.

8. Ratifica lo anterior, el hecho de entregar licencias medicas, y de informarlo en


el texto de demanda, no asistiendo más a las dependencias en donde
trabajaba la actora desde mes de febrero del presente año, estando alejado de
mi representado la denunciante hasta el momento de su auto despido.

9. En el caso de autos, la actora en su carta de autodespido relata hechos que


acaecieron antes del término de la relación laboral.

10. Si entendiéramos que en el caso de autos se acciona por tutela con ocasión del
despido, entendemos sin duda alguna que este despido (o despido indirecto),
carece de conexión con las conductas vulneratorias ocurridas durante la
relación laboral, así US., no puede contarse el plazo de caducidad desde la
fecha del autodespido, sino que desde la fecha de la supuesta conducta
vulneratoria o de la última de ellas, en la cual, no se ha fijado fechas o lapsos
de tiempos determinados por la actora según se desprende de los
documentos ya mencionados, solo tenemos dos fechas o antecedentes que
son el Mes de Noviembre del año 2017, y el mes de Febrero del año 2018.

11. La actora fundamenta su demanda de tutela laboral en supuestos actos de


acoso laboral, los que como precisamos según dichos de la denunciante
habrían ocurrido hasta el mes de Febrero del año 2018, ya que luego de ello,
se encontraba con vacaciones y posteriormente con licencia médica.

12. Lo anterior ha sido resuelto de manera invariable por nuestros Tribunales de


justicia como por ejemplo:

A) RIT T-26-2018 del Juzgado de Letras del Trabajo de Temuco, resolviendo en


audiencia preparatoria:
“EL TRIBUNAL RESUELVE: En atención a lo dispuesto en el artículos 453
n°1 resuelve: Sin perjuicio que a demanda se basa en vulneración de
derechos fundamentos con ocasión del despido, lo cierto es que los hechos
relatados en el curso de la demanda, hace referencia a hechos ocurridos durante
la relación laboral, además de señalar en términos generales que habría sido
víctima de acoso sexual en distintas ocasiones, siendo el único hecho preciso
el ocurrido el 22/11/2017 en el cual señala que su empleador habría intentado
darle un beso y con los actos relatados en la demanda, pero de manera
alguna explica que hechos ocurrieron con posterioridad o mantuvieron
vigentes la situación de este acoso de carácter sexual que indica la
demandante para finalmente poner término a la relación laboral con fecha
07/02/2018, por la causal de despido indirecto, lo cierto que de acuerdo al
propio relato de la actora ocurrieron durante la relación laboral y no hay
ningún hecho que constituya vulneración a la sus garantías constitucional
ocurridas con ocasión al despido, sino todo hace referencias a los ocurridos
con anterioridad, durante la vigencia de la relación laboral sin explicar de
forma alguna como estos se habrían mantenido vigente hasta el 07/02/2017
oportunidad en que se decide el auto despido, por lo tanto si se considera el artículo
486 y el plazo de caducidad que se establece en dicho artículo, se
contabilizan los plazos desde el 22 de noviembre el único hecho preciso,
especifico que se relata en la demanda, el plazo de 60 días habría culminado
el 03 de febrero y recién la demandante decide poner término a la relación
laboral el día 07 de febrero, por lo tanto la acción de tutela basada en este
hecho, a la fecha de la interposición de la demanda ya se encontraba con
creces caduca y por lo tanto cumplido los plazos que establece el artículo 483, de
esta forma el tribuna acoge la excepción caducidad e4n atención de la acción
de tutela de vulneración de derechos fundamentales con ocasión al despido
por que a concepto del tribunal, pese al nombre que señala la parte demandante,
lo cierto es que se trata de hechos ocurridos y según lo especificado en el
relato de su demanda, ocurridos durante la relación laboral, por lo tanto de a
acuerdo a la contabilización de los plazos y el tiempo de ocurrencia de los mismo,
a la fecha de ocurrencia de la demanda, esta acción de derechos fundamentales
se encontraba caduca, por lo tanto así lo declara el tribunal.”

B) RIT 1017-10 Juzgado de Letras del Trabajo de Iquique:


“DECIMO: Que, resolviendo la excepción de caducidad de la acción de tutela laboral,
es necesario hacer presente que del análisis de la demanda se puede advertir que la
actora denuncia una serie de vulneraciones producidas durante la vigencia de la
relación laboral, consistentes en persecución por parte de su empleador, afectación a
su integridad física y psíquica al haber sido trasladada continuamente de funciones y
menoscabo al habérsele despedida y posteriormente reincorporada; cierto es que en la
demanda estos hechos no se sitúan en una fecha determinada, no obstante ello, al
absolver posiciones la actora señala claramente que se produjeron en el año 2007, es
por esto que siendo clara la disposición del artículo 486 inciso final del Código del
Trabajo, por cuanto plantea que las denuncias de vulneraciones producidas durante
la relación laboral deberá interponerse dentro de los sesenta días contados desde que
se produzca la vulneración de derechos alegada; Se acoge la excepción de caducidad
respecto de los hechos denunciados acontecidos durante la vigencia de la relación
laboral”.
C) Causa RIT: T– 36- 2010 del Segundo Juzgado de Letras del Trabajo de
Santiago.
“QUINTO: Que respecto de la acción de tutela laboral deducida por la actora en lo
principal de su demanda, fundada en la vulneración de garantías fundamentales con
ocasión del despido, este tribunal se hará cargo de la excepción de caducidad deducida
por el demandado al evacuar el trámite de la contestación de la demanda, dado que de
la lectura del libelo queda claro que la parte demandante (trabajadora) efectúa una
limitada relación de los hechos en que funda la supuesta vulneración de garantías
fundamentales alegadas, lo que lleva en definitiva a que sea incompleta la demanda
en ese sentido, incluso habiéndosele ordenado por el tribunal que los completara de
acuerdo a lo estipulado en el artículo 490 del Código del Trabajo, en su oportunidad.
Sin perjuicio de lo anterior, esta juez tiene presente que en el petitorio de la demanda
principal se solicita “acoger la demanda a tramitación y en definitiva condenar al
demandado, al constatarse que en el ejercicio de sus facultades de empleador, este
actuó arbitrariamente excediendo dichas facultades afectando gravemente las
garantías fundamentales de la suscrita, solicitando que se le condene a…”, sin hacer
referencia a ninguna norma del Código del Trabajo, que permita a este tribunal
dilucidar si recurre por la acción de tutela contemplada en el artículo 486 o 489 del
Código del ramo, lo que tiene absoluta relevancia ya que los plazos de caducidad,
contemplados para cada una de esas acciones tienen una distinta forma de conteo.
Cabe hacer presente que sólo al momento de interponer la acción, en el cuerpo de la
demanda, indica “Que vengo en interponer demanda en juicio ordinario del trabajo,
a fin de que se declare la existencia de lesión en derechos fundamentales de la suscrita
con ocasión del despido…”. Que la actora al amparo de estas normas, relata una serie
de hechos en su demanda que configurarían tal vulneración, indicando que se habrían
producido durante “los últimos meses”, sin precisar fecha de ocurrencia de los mismos
ni tampoco la cantidad de meses en que se habría llevado a cabo, si estos fueron
cercanos o no a la fecha del despido producido el 22 de enero de 2010, sólo al momento
de completar su demanda, invocó como antecedente fundante de la misma, la
constancia efectuada por la actora ante la Inspección del Trabajo con fecha 05 de
noviembre de 2009, en virtud del cual denunció actos de acoso laboral en esa fecha,
todos antecedentes que permiten a esta juez, estimar que la acción de tutela alegada
dice relación con hechos que tuvieron su origen durante la relación laboral entre las
partes, sin explicar la actora de qué manera se habrían mantenido vigentes hasta la
fecha de término de la misma, por lo que, resulta improcedente demandar su
vulneración con ocasión del término de los servicios, e incluso al tenor de lo estipulado
en el inciso final del artículo 486 del Código de ramo, la acción por tutela laboral se
encontraría caducada, habiendo transcurrido en exceso el plazo contemplado en la
misma, es decir, sesenta días, contados desde que se produzca la vulneración de
derechos fundamentales alegada, por lo que se procederá a rechazar la demanda de
tutela laboral deducida por encontrarse caducada”

D) Causa RIT: T-1-2017, del Juzgado de Letras del Trabajo Molina:


“DÉCIMO OCTAVO: Que, consecuente con lo razonado debe concluirse que la
acción de tutela por vulneración de derechos fundamentales entablada por la actora,
efectivamente se interpuso una vez expirado el plazo legal contenido en el inciso final
del artículo 486 del Código del Trabajo, teniendo en consideración para ello que las
supuestas vulneraciones de derechos fundamentales de acuerdo con lo razonado
anteriormente habrían tenido lugar en junio, julio, agosto o diciembre del año 2014,
o en el mejor de los casos en febrero del año 2015 (si se entendiese que la última
solicitud de traslado obedeció a esta circunstancia), motivos por los cuales la
excepción de caducidad deberá ser acogida, quedando habilitado el tribunal a omitir
pronunciamiento sobre la misma y sobre todas las peticiones contenidas en el petitorio
de dicha acción por resultar improcedentes.
En el razonamiento que se hace este sentenciador estima importante señalar que la
necesidad de existir una cercanía temporal entre el o los hechos vulneratorios y la
acción consecuente, se justifica entre otras razones, por la implicancia que para el
empleador puede significar una denuncia de esta naturaleza en su contra de lo que se
sigue que debe ser relativamente coetánea y se justifica asimismo en cuestiones de
certeza, no pudiendo revivirse situaciones pretéritas como fundamento de un acción
posterior.”

13. Según lo expuesto y razonado, los sesenta días establecidos por el Código el
Trabajo como plazo de caducidad en la acción de tutela se cumplieron sin
duda alguna el día 12 de Mayo del año 2018, basándonos como supuesto de
última vulneración el día 28 de Febrero del año 2018, haciendo presente que
la actora se dejó de presentar a trabajar por mantener licencia medica y
vacaciones desde inicios del mes de Febrero del año 2018, y la demanda o
denuncia fue presentada el día 31 de Julio del año 2018, fecha posterior al
plazo de caducidad.
POR TANTO: y conforme con lo expuesto y dispuesto por los artículos 415 del
Código del Trabajo y demás normas citadas anteriormente y las procedentes,
RUEGO A US., tener por deducida excepción de caducidad respecto de la demanda
de vulneración de derechos fundamentales deducida por la contraria, acogerla y en
definitiva declarar la caducidad de la acción de vulneración de garantías
fundamentales interpuesta por la demandante con expresa condenación en costa en
caso de oposición, en razón de los antecedentes y plazos citados en lo principal de
la presentación.

PRIMER OTROSÍ: Que por este acto, vengo en oponer la excepción de prescripción
de cobro de horas extras, bajo los siguientes fundamentos:

1. Tal y como se señala en el punto “III. Otros beneficios adeudados” en demanda


interpuesta, la contraria afirma y solicita el pago de horas extraordinarias
correspondiente a los meses de Agosto, Septiembre, Octubre, Noviembre y
Diciembre del año 2017, y de los meses de Enero y Febrero del año 2018, por
el monto no despreciable de $1.083.600, según se desglosa de la siguiente
manera:

o Agosto de 2017, por 26 días = 78 Horas por $2100 cada una = $163.800.
o Septiembre de 2017, por 24 días = 72 Horas por $2100 cada una = $151.200.
o Octubre de 2017, por 24 días = 72 Horas por $2100 cada una = $151.200.
o Noviembre de 2017, por 25 días = 75 Horas por $2100 cada una = $157.500.
o Diciembre de 2017, por 25 días = 75 Horas por $2100 cada una = $157.500.
o Enero de 2018, por 26 días = 78 Horas por $2100 cada una = $163.800.
o Febrero de 2018, por 22 días = 66 Horas por $2100 cada una = $138.600.

2. Dicho esto, esta parte no pueda más que rechazar categóricamente esta
pretensión, ya que la actora, jamás ha laborado horas extras, de manera que
el cobro por cualquier concepto en esta materia es totalmente improcedente.

3. Sin perjuicio de ello, debo señalar como antecedente que las horas
extraordinarias que pretende demandar la actora se fundamentan en un
hecho que no es cierto, que además, que por contrato de Trabajo, la fecha
de pago de las respectivas remuneraciones, es por mes vencido, y pagaderas
dentro de los 5 días hábiles del mes siguiente luego de vencido el mes
correspondiente. Así por ejemplo el mes de Agosto de 2017 se paga hasta el
5 de Septiembre de 2017; el mes de Septiembre de 2017 se paga hasta el 5 de
Octubre de 2017, y así sucesivamente (dentro de los primeros 5 días del mes).

4. Dicho lo anterior, debemos tener presente lo que expresa el artículo 510 del
Código del Trabajo, el cual nos dice:

“Los derechos regidos por este Código prescribirán en el plazo de dos años contados desde la
fecha en que se hicieron exigibles.
En todo caso, las acciones provenientes de los actos y contratos a que se refiere este Código
prescribirán en seis meses contados desde la terminación de los servicios.
Asimismo, la acción para reclamar la nulidad del despido, por aplicación de lo dispuesto en
el artículo 162, prescribirá también en el plazo de seis meses contados desde la suspensión de
los servicios.
El derecho al cobro de horas extraordinarias prescribirá en seis meses contados
desde la fecha en que debieron ser pagadas.
Los plazos de prescripción establecidos en este Código no se suspenderán y se interrumpirán
en conformidad a las normas de los artículos 2523 y 2524 del Código Civil.
Con todo, la interposición de un reclamo administrativo debidamente notificado ante la
inspección del Trabajo respectiva, dentro de los plazos indicados en los incisos primeros,
segundo, tercero y cuarto suspenderá también la prescripción, cuando la pretensión
manifestada en dicho reclamo sea igual a la que se deduzca en la acción judicial
correspondiente, emane de los mismos hechos y esté referida a las mismas personas. En esos
casos, el plazo de prescripción seguirá corriendo concluido que sea el trámite ante dicha
inspección y en ningún caso podrá exceder de un año contado desde el termino de los
servicios.”

5. A su vez, el artículo 2523 Nº 2 del Código Civil dispone que la prescripción


se interrumpe “desde que interviene requerimiento”. En la especie, la
demanda de autos fue interpuesta con fecha 31 de Julio de 2018, y notificada
con fecha 7 de Agosto de 2018.

6. Resulta de vital importancia tener en consideración que el momento a partir


del cual se contabiliza la prescripción de las horas extraordinarias, es aquél
en que debieron ser pagadas y, que el mencionado lapso no se suspende, solo
se interrumpe de conformidad con las disposiciones de los artículos 2523 y
2524 del Código Civil, estableciendo el primero de ellos, que tal interrupción
opera cuando interviene pagaré u obligación escrita, o concesión de plazo por
el acreedor, cuestión que no se ha verificado en el caso de marras, o bien
cuando interviene requerimiento, consecuencialmente con ello, no cabe si no
dársele el sentido propuesto por la norma del artículo 2518 del mismo cuerpo
legal, que indica que la interrupción opera por la demanda judicial, salvo los
casos previstos en el artículo 2503, dentro de los cuales se encuentra la falta
de notificación de la demanda en forma legal.

7. El diccionario de la real Academia de Lengua Española define la palabra


“requerimiento” como la acción y efecto de requerir, vocablo que, a su vez,
es definido como intimar, avisar o hacer saber una cosa con autoridad
pública. De lo anterior, se aprecia inequívocamente que es la comunicación al
requerido lo que provoca la interrupción de la prescripción, siendo en el
proceso, la notificación de la demanda el acto que cumple el rol de
comunicación, y, por ende, la prescripción de las horas extraordinarias
demandadas se interrumpió el 7 de Agosto del año 2018, en consecuencia,
están prescritas todas las horas extraordinarias que supuestamente debieron
ser pagadas antes del 6 de Febrero del año 2018.

8. En efecto, y tratándose de plazo de meses, este debe computarse desde los


días 6 de cada mes respectivamente, y de acuerdo al mes en que se solicita el
cobro y pago de horas extraordinarias, ya que como se menciona
anteriormente, las horas extraordinarias que se solicitan por ejemplo en el
mes de agosto de 2017, debían ser pagadas hasta el 5 de Septiembre de 2017,
haciéndose exigibles indudablemente desde el 6 de Septiembre del mismo
año, comenzando así entonces a computar las fechas respectivas de cada mes
en concreto, y en relación con la notificación de la demanda.

9. En consecuencia, la fecha de prescripción para el cobro a prescrito


indudablemente de la siguiente forma:

 Horas extraordinarias mes de Agosto de 2017 – Fecha de pago hasta el 5 de


Septiembre de 2017 – Se hace exigible el 6 Septiembre de 2017 – el plazo
de 6 meses se cumple el 6 de Marzo del año 2018.

 Horas extraordinarias mes de Septiembre de 2017 – Fecha de pago hasta el


5 de Octubre de 2017 – Se hace exigible el 6 Octubre de 2017 – el plazo de
6 meses se cumple el 6 de Abril del año 2018.
 Horas extraordinarias mes de Octubre de 2017 – Fecha de pago hasta el 5 de
Noviembre de 2017 – Se hace exigible el 6 Noviembre de 2017 – el plazo de
6 meses se cumple el 6 de Mayo del año 2018.

 Horas extraordinarias mes de Noviembre de 2017 – Fecha de pago hasta el


5 de Diciembre de 2017 – Se hace exigible el 6 Diciembre de 2017 – el plazo
de 6 meses se cumple el 6 de Junio del año 2018.

 Horas extraordinarias mes de Diciembre de 2017 – Fecha de pago hasta el 5


de Enero de 2018 – Se hace exigible el 6 Enero de 2018 – el plazo de 6 meses
se cumple el 6 de Julio del año 2018.

 Horas extraordinarias mes de Enero de 2018 – Fecha de pago hasta el 5 de


Febrero de 2018 – Se hace exigible el 6 Febrero de 2018 – el plazo de 6 meses
se cumple el 6 de Agosto del año 2018.

 Horas extraordinarias mes de Febrero de 2018 – Fecha de pago hasta el 5 de


Marzo de 2017 – Se hace exigible el 6 Marzo de 2018 – el plazo de 6 meses se
cumple el 6 de Septiembre del año 2018.

10. En efecto, y según lo señalado por esta parte en los puntos anteriores y en
relación con la fecha de notificación de la demanda interpuesta (7 de Agosto
de 2018), indudablemente las acciones para el cobro de las supuestas horas
extras pretendida por la actora, respecto de los meses de Agosto, Septiembre,
Octubre, Noviembre y Diciembre de 2017, y del Mes de Enero de 2018, ya se
encuentran prescritas.

11. Por ello, se invoca al efecto la disposición del artículo 510 inciso 4º del Código
del Trabajo, el que establece el derecho al cobro de horas extraordinarias
prescribe en el periodo de seis meses, contado desde la fecha en que debieron
ser pagadas.

POR TANTO; y en virtud de lo expuesto anteriormente,


RUEGO A US., tener por interpuesta excepción de prescripción extintiva respecto a
la acción de cobro de horas extras de los meses de Agosto, Septiembre, Octubre,
Noviembre y Diciembre de 2017, y del Mes de Enero de 2018, consecuentemente
acoja dicha excepción, o lo que US., estime pertinente resolver, y se rechace dicha
acción respecto a los meses antes indicados, con expresa condenación en costas en
caso de mediar oposición de la parte demandante.

SEGUNDO OTROSÍ: En la representación que comparezco, y dentro de plazo


legal, vengo en contestar demanda por vulneración de derechos fundamentales y en
subsidio demanda de despido indirecto interpuesta por doña Ana Amelina Cares
Garrido, solicitando su completo e íntegro rechazo, sin perjuicio de lo que US.,
resuelva respecto de las excepciones antes planteadas, y todo ello conforme a los
antecedentes de hecho y de derecho que paso a exponer:

ACEPTACIÓN Y/O NEGACIÓN DE HECHOS CONTENIDOS EN LA


DEMANDA:

Para los efectos del artículo 452 inciso 2º del Código del Trabajo, esta parte expone
lo siguiente:

 Hechos aceptados:

Sólo son efectivos los siguientes hechos que se exponen en la demanda:

1. Es efectivo que la actora fue contratada con fecha 1 de junio del año 2011.
2. Es efectivo que la actora dentro de sus funciones se desempeñaba como
garzona, sin perjuicio de lo que se mencionará y en relación a contrato
firmado por ella con fecha 23 de Junio del año 2014, que se le asignaron más
funciones.
3. Es efectivo que la actora concluyó la relación laboral por invocación de auto
despido, con fecha 12 de junio del año 2018. (desconociéndose el
cumplimiento de los requisitos formales).
4. Es efectivo que la actora se mantuvo con licencia médica desde el mes de
febrero hasta el día 10 de Julio de 2018, según licencias medicas entregadas.
5. Es efectivo que a la actora percibía una remuneración bruta $365.000, que se
componía de suelo base, gratificación y bono de movilización.

 Hechos negados:
En general todo lo expuesto en la demanda adolece de falta de veracidad, de modo
que se niegan los hechos que allí se relatan, salvo los que expresamente se han
reconocido por esta parte anteriormente.

Sin perjuicio de lo anterior, hago especial mención a las siguientes afirmaciones


realizadas por la actora, que son totalmente ajenas a la vedad:

1. No es efectivo que mi representado haya vulnerado de manera alguna las


garantías constitucionales del artículo, 19Nº1 inciso 1º y 4º de la Constitución
Política de la República en relación con el artículo 2 y 485 incisos 1º y 2º del
Código del Trabajo, según se menciona en texto de demanda o denuncia.
Dicha alegación resulta totalmente improcedente, y más adelante se hace
expresa referencia a este punto, y se desarrollara de forma más completa.

2. No es efectivo que esta parte haya despedido a la actora según lo prevenido


en los artículos 489 del Código del Trabajo, esto es, que el despido lo ha sido
con infracción a las normas dispuestas en los artículos 2 del Código del
Trabajo; artículos 19 Nº 1 inciso 1º y 4º de la Constitución política de la
república, vulnerando sus derechos fundamentales.

3. No es efectivo que mi representado o la cónyuge de este haya ejercido


conductas de acoso laboral según lo indicado en demanda.

4. Tampoco es efectivo los hechos que señala la actora respecto a supuestos


hechos de repulsa, ademanes ofensivos, indignos, humillaciones y malos
tratos.

5. No es efectivo que a la actora se le prohibía consumir alimentos dentro del


local.

6. No es efectivo que se le pagara a la actora de manera irregular.

7. No es efectivo que mi representado haya decidido modificar unilateralmente


las funciones de la actora.

8. No es efectivo que a la actora no se le proporcionara elementos de seguridad,


protección personal.
9. No es efectivo que a la actora se le amenazara u obligaba renunciar.

10. No es efectivo que se le obligara a firmar libro de asistencia de una manera


distinta.

11. No es efectivo que se le adeudan horas extraordinarias.

12. No es efectivo que la actora no se le haya proporcionado el trabajo convenido,


y tampoco se le prohibió el ingreso, dado que el día 11 de Junio de 2018 ella
no se presentó al lugar de trabajo,.

EXCEPCIONES Y/O DEFENSAS EN CUANO A LA DEMANDA DE


VULNERACIONES DE DERECHOS FUNDAMENTALES CON OCASIÓN DEL
AUTODESPIDO:

Improcedencia de la acción de Tutela Laboral con acción de despido indirecto.

1. Esta parte desde ya solicita el rechazo de la demanda en los términos que se


plantearan, por cuanto la acción de tutela es improcedente por cuanto no ha
existido despido alguno por parte de mi representado (empleador), si no que
ha sido la trabajadora quien ha puesto término a la relación laboral y, en ese
evento, no corresponde la referida pretensión por expresa disposición del
artículo 489 inciso 1º del Código del Trabajo.

En efecto, el artículo 489 del Código el Trabajo regula una situación especial
y particular de vulneración de derechos fundamentales, que opera con
ocasión del despido que lleva a cabo el empleador y que considera una
indemnización sancionatoria, por lo que tal texto debe ser objeto de
interpretación restrictiva, esto es, ajustado a la especificad de la norma
descartando su aplicación a situaciones no previstas en ella, como ocurriría
con la consideración del autodespido que se funda en la vulneración de
derechos fundamentales que pretende la contraria.

2. Con la finalidad de graficar la improcedencia de la acción de tutela laboral


con la acción de despido indirecto, vengo en citar Jurisprudencia Unificada
de la Excelentísima Corte Suprema en los autos Rol Nº 2.022-2012, de fecha
18 de Enero de 2013, la cual expresa:
“Quinto: Que como se aprecia del claro tenor de la norma, el texto del artículo 489
inciso primero del Código del Trabajo, antes reproducido, consagra la acción de tutela
por vulneración de derechos fundamentales cuando “se hubiere producido con ocasión
del despido”. Se trata, por consiguiente, de aquella situación en que el empleador toma
la decisión de desvincular al trabajador, con vulneración de los derechos
fundamentales protegidos. Resultando claro el sentido de la disposición en análisis,
no corresponde desentender su tenor literal, en cuanto preceptúa nítidamente que la
procedencia de esta acción de tutela, ha sido regulada para el evento específico en que
la vulneración de garantías constitucionales se produzca con ocasión del despido de
un trabajador o, en otras palabras, cuando es el empleador el que proceda a despedir
al trabajador en las condiciones anotadas. Sexto: Que la conclusión anterior se ve
reforzada con lo dispuesto en el mismo artículo 489 del estatuto laboral cuando
confiere la acción exclusivamente al “trabajador afectado”, debiendo entenderse que
ha sido afectado por un despido atentatorio de derechos fundamentales. De esta
manera, la situación fáctica que regula la norma en cuestión, no es otra que aquella
en que el despido que lleva a cabo el empleador es a la vez atentatorio de las garantías
fundamentales del trabajador. La idea del legislador ha sido la de establecer un
procedimiento excepcional y limitado a la tutela de derechos fundamentales
específicos, en que no cabe la acumulación con acciones de otra naturaleza y ni
siquiera con idéntica pretensión basada en fundamentos diversos (artículo 487 del
Código del Trabajo). Tan especial es este procedimiento que incluso si de los mismos
hechos emanaren dos o más acciones de naturaleza laboral y una de ellas fuese la de
tutela, las otras deberán ser ejercidas conjuntamente o, si se trata de aquella por
despido injustificado, deberá entablarse subsidiariamente y la falta de ejercicio de
alguna de ellas en la forma indicada importará su renuncia (artículo 489 inciso final
introducido por la Ley 20.260 del año 2008 y modificada por la Ley 20.287 del mismo
año). Séptimo: Que, además de lo ya dicho, apoya también la conclusión que se
propone en el presente fallo, el reconocimiento del derecho que tiene todo trabajador
de denunciar la vulneración de los derechos fundamentales protegidos, a través de la
acción contemplada en el artículo 485 del Código del Trabajo, que permite su ejercicio
durante la vigencia de la relación laboral, sea personalmente o por la organización
sindical, e incluso puede determinar ejercerla la Inspección del Trabajo cuando en el
ámbito de sus facultades de fiscalización tomare conocimiento de una vulneración en
tal sentido, previa mediación entre las partes. De este modo, la ley ha dotado al
trabajador de una acción de tutela que precisamente –ejercida durante la vigencia de
la relación laboral- tiene por objeto impedir que el dependiente deba soportar
vulneraciones de tal envergadura que lo lleven a autodespedirse, sin lograr la
protección efectiva de sus derechos. Octavo: Que, asimismo, se tendrá presente que el
procedimiento de tutela si bien encuentra su fundamento esencial en la necesidad de
otorgar una protección efectiva de derechos fundamentales determinados del
trabajador –dentro de la empresa además, en nuestro ordenamiento se le ha dotado de
características especiales en cuanto a los efectos que tiene un despido atentatorio de
garantías, a saber, se ha implantado la procedencia de una indemnización adicional a
aquellas de los artículos 162 y 163 del Código del Trabajo, reparación que tiene, en
palabras del profesor Sergio Gamonal Contreras (“El Procedimiento de Tutela de
Derechos Laborales”, Edit. LexisNexis, página 26, Primera Edición), un piso de seis
y un tope de once remuneraciones, fijada por el juez, y que para la doctrina es una
“indemnización sancionatoria” que no dice relación con una simple tarificación en
relación a la antigüedad sino que deja un margen de apreciación al juez de la causa,
quien debe determinarla teniendo especialmente presente el daño producido. En
consecuencia, en la medida que el artículo 489 del Código del Trabajo regula una
situación especial y particular de vulneración de derechos, que opera con ocasión del
despido que lleva a cabo el empleador y que considera una indemnización
sancionatoria, tal texto debe ser objeto de interpretación restrictiva, esto es, que se
ajuste a la especificidad de la norma descartando su aplicación a situaciones no
previstas en ella, como ocurriría con la consideración del autodespido que se funda en
vulneración de derechos fundamentales. Noveno: Que en concordancia con lo hasta
aquí analizado, fluye con claridad que si en la sentencia impugnada se hizo aplicable
el artículo 489 inciso 1° del Código del Trabajo a una situación no prevista por ese
texto, se incurrió efectivamente en infracción del mismo, yerro que ha influido
sustancialmente en lo dispositivo del fallo toda vez que condujo a acoger en favor de
la parte actora prestaciones que resultaban del todo improcedentes. Décimo: Que por
lo recién consignado y habiéndose incurrido en el error de derecho precedentemente
referido, deberá acogerse el recurso de nulidad sustantivo planteado sobre el particular
por la parte demandada. Por consiguiente, debe entenderse unificada la
jurisprudencia en el sentido anotado en los fundamentos que preceden, esto es, que la
acción prevista por el inciso1° del artículo 489 del Código del Trabajo, no procede
cuando ha sido el trabajador quien ha puesto término a la relación laboral por la vía
del despido indirecto contenida en el artículo 171 del precitado cuerpo normativo...”

3. Teniendo presente lo expuesto en sentencia antes citada, queda claramente


establecido por la Excelentísima Corte Suprema, que resulta formalmente
improcedente la acción de tutela laboral deducida por la actora en contra de
mi representada.

INEXISTENCIA DE INFRACCIÓN DE DERECHOS FUNDAMENTALES, EN


RELACIÓN A UNA SUPUESTA VULNERACION DE LA FORMA
PLANTEADA POR LA DENUNCIANTE (CARTA DE AUTO DESPIDO Y
TEXTO DEMANDA).

En cuanto al fondo, y en subsidio de lo expuesto anteriormente, solicito el rechazo


de la acción de tutela por cuanto los supuestos actos de acoso laboral no son
efectivos.

a) A priori, expreso que los supuesto actos que se denuncian por la contraria
son absolutamente falsos, como se detallará más adelante.

b) La comunicación de autodespido redactada por la actora no hace referencia


alguna a la supuesta vulneración de derechos fundamentales que denuncia
con ocasión de un despido, o que se hayan vulnerado derechos por el
despido, si no que a hechos ocurridos durante la relación laboral.

c) Así las cosas, durante la relación laboral mi representado, nunca ejerció acoso
laboral respecto la actora, no observándose entonces vulneración alguna que
deba ser corregida por el procedimiento excepcional de Tutela Laboral.

d) Como definición de acoso laboral o mobbing que ha sido definido


doctrinariamente como: "una de las modalidades de acoso en las relaciones de
trabajo, que se configura con la acumulación de conductas que en la forma aislada
carecen de significación, pero que en su conjunto conforman un proceso violento que
lesiona bienes jurídicos protegidos por el ordenamiento jurídico, susceptible de causar
daño."

e) Podemos agregar, además: Acoso laboral es toda conducta que constituya


agresión u hostigamiento reiterados, ejercida por el empleador o por uno o
más trabajadores, en contra de otro u otros trabajadores, por cualquier medio,
y que tenga como resultado para el o los afectados su menoscabo, maltrato o
humillación, o bien que amenace o perjudique su situación laboral o sus
oportunidades en el empleo.

No dándose en el caso de marras ninguno de los supuestos.

f) Como se ha indicado en párrafos precedentes, los hechos descritos por la


contraria corresponden sólo a la justificación o falta de justificación de un
autodespido, y que estos fueron tergiversados y luego utilizados solo con un
objetivo, perjudicar a mi representado, sin siquiera expresar la existencia de
indicios para tal efecto.

g) Es menester añadir que los hechos constitutivos de vulneración de derechos


que alega la demandante, son meras descripciones genéricas, inconexas,
infringiendo así el artículo 446 Nº 4 del Código del Trabajo. Por lotro lado, los
mismos se basan en una percepción o asunción personal por parte de la
demandante, sin llegar a ser objetivamente actos de hostigamiento o acoso
laboral.

h) Así las cosas, estas alegaciones devienen en una indefensión por parte de mi
representado, quien está en situación de responder ante generalidades, y
percepciones ambiguas personales de la demandante, las cuales,
naturalmente están más allá de su control.

i) Debemos tener en cuenta además que dentro de los requisitos para que se
configure acoso laboral, deben darse cierta situaciones, como que se trate de
situaciones sistemáticas y continuas en el tiempo, lo cual dadas las
descripciones vagas y poco circunstancias de la actora, difícilmente pueden
constatarse como acoso y menos aún que el mismo fuese continuo.

j) Evidentemente, la actora utiliza el procedimiento de tutela, con una finalidad


lucrativa distante de los fundamentos que la hacen precedente, abusando y
extendiendo una acción que necesariamente corresponde a un despido
indirecto justificado y/o injustificado.

Debemos tener presente, la complejidad de las relaciones laborales y


humanas, en ellas normalmente pueden sobrevenir conflictos o problemas y
el trabajador enfermarse como consecuencia de dichos conflictos, sin
embargo, no construir una situación de vulneración de derechos
fundamentales.
En relación a los hechos relatados por la contraria, esta parte niega
rotundamente que ellos hayan ocurridos, todo lo que señala respecto a
conductas de acoso laboral, ya que NO OCURRIERON, no pudiendo esta
parte negar los supuestos hechos en concreto ya que la actora no señala fechas
ni circunstancias en las cuales supuestamente fueron realzados, ya que nunca
hubo acoso laboral, ya que respecto a la relación vaga, poco clara de los
supuestos datos aportados, también lo negamos, solo competiendo a esta
parte rechazarlos de forma categórica.

k) Por las consideraciones formales de fondo esgrimidas en las letras


precedentes, y las situaciones de hechos reales acontecidas, afirmamos
categóricamente que la demanda incoada por la contraria ese temeraria e
infundada, por lo que debe ser desestimada con expresa condenación en
costas.

EXCEPCIONES Y/O DEFENSAS EN RELACIÓN A LA ACCIÓN DE


AUTODESPIDO

 En cuanto a los hechos

En este acto, doy por reproducido todo lo señalado y narrado en los párrafos
anteriores, y que por economía procesal no transcribo y precisando lo siguiente:

Negamos rotundamente que los hechos expuestos en la carta de autodespido y en el


texto de demanda, ya que sí bien, existe una fiscalización al respecto en la cual mi
representado fue sancionado, esta parte corrigió debidamente los hechos cuestión
de fiscalización y en especial lo que dice relación con la demanda interpuesta, dichos
hechos nunca fueron vulneratorios de derechos fundamentales y menos de acoso
laboral como pretende la contraria.

Debemos hacer presente, que el contenido de la carta de autodespido es esencial


para el conocimiento en esta materia, por lo cual no pueden agregarse hechos
nuevos, por lo cual doy por enteramente reproducida carta de autodespido
acompañada por la actora en esta causa.

 Cuestiones generales en relación al autodespido:

a. Nuestra legislación laboral permite en el artículo 171 del Código del Trabajo,
la extinción del contrato de trabajo por voluntad del trabajador en los casos
en que sea el empleador quien incurra en las causales disciplinarias señaladas
en los artículos 1, 5 o 7 del artículo 160 del Código del Trabajo.

b. En la especie, la actora según dispone su carta de autodespido, se auto


despidió por la causal del artículo 160 Nº 1 letra f) y 160 Nº 7, por lo cual
necesariamente debe dar estricto cumplimiento y acreditar todos los
presupuestos precisados en la carta de autodespido.

Así mismo, corresponde al trabajador en este caso acreditar:


1. Que ha existido incumplimiento contractual por parte del empleador.
2. Que el incumplimiento es de carácter grave.

c. Es necesario resaltar como requisito central del incumplimiento el que sea


grave, lo cual significa que debe ser de tal envergadura que determine
ineludiblemente y forzadamente el quiebre de la relación laboral, debiendo
el Juez ponderar las conductas y obligaciones supuestamente infringidas.

En íntima relación con lo anterior, el debido proceso y el equilibrio procesal


que se impone en todo juicio, impone en el autor del autodespido (o al del
despido, según el caso), claridad y precisión en sus afirmaciones a fin de
hacerse cargo de ellas de forma adecuada al evacuar el traslado respectivo.

d. Sobre el particular se debe realizar la siguiente reflexión:


- La comunicación de autodespido es vaga e imprecisa, solo señalando en
manera genérica supuestos hechos vulneratorio de garantías fundamentales,
en lo demás solo hace referencia a supuestos actos, sin precisar el cómo,
cuando y donde.

- Señala además una serie de incumplimientos de obligaciones que impone el


contrato de Trabajo, y que fueron determinados por una fiscalización, pero
olvida mencionar que dichos hechos fueron subsanados por esta parte,
enmendándose los errores de los cuales pudo ser objeto.

- El único hecho que es claro, es el que se imputa con fecha 30 de Noviembre


del año 2017, en el cual es una solicitud de fiscalización ante la inspección del
trabajo, y el mes de febrero del año 2018, en el cual, comienza a presentar
licencias médicas.
e. El auto despido formulada por la actora no cumple con los requisitos de
gravedad y certeza exigidos por el Código del Trabajo, por lo que en
definitiva deberá entenderse su autodespido como una renuncia voluntaria.

f. En cuanto al onus probandi en materia de autodespido, incumbe al trabajador


probar y acreditar que el empleador incurrió en la causal que invoca, en este
caso la del artículo 160 Nº1 letra F) y 160 Nº 7 del Código del Trabajo. Y tal
como lo expresamente lo señala el artículo 171 del Código del Trabajo, la falta
de justificación del autodespido hará entender que el contrato terminó por
renuncia voluntaria.

g. Señalamos además, que nunca se le ha negado el ingreso al local comercial, y


lo que ha sucedido en la realidad es que ella nunca se presentó a su lugar de
trabajo, y como se probará.

 Respecto a las funciones de la trabajadora:

h. Cabe hacer presente, y en virtud de contrato firmado por la actora las


funciones de esta era la de Garzona, Cocinera y encargada de aseo del local,
desempeñando funciones como: Manipular y preparar alimentos, mantener
aseo en la cocina y en el local comercial, entre otros.

 Alegaciones y defensa en general:

i. Se debe señalar que el local comercial de mi representado y en el cual se


desempeñaba la actora, su función principal era la de vender colaciones, esto
es almuerzos y cenas, sin perjuicio de ello, en el mismo domicilio funciona
otro local comercial, de ventas.
j. Cabe destacar que mi representado en la misma dirección mantiene dos
locales, uno de comida, en donde se desempeñaba la actora y uno de venta
de productos, por lo cual, es imposible lo que señala ella, en la cual el local se
encontraba cerrado y negando rotundamente que no se le haya permitido en
ingreso, dado que, ella nunca se presentó.
k. Lo que se intenta en esta oportunidad, es crear una situación favorable a la
demandante y denunciante en autos, para así “CREAR” un hecho beneficioso
que en la práctica nunca ocurrió.

l. Que los hechos descritos como incumplimiento de contrato de trabajo, fueron


todos subsanados por esta parte, a consecuencia de una fiscalización, no
persistiendo en la actualidad dichos hechos, por ende, al momento del
autodespido, estos ya no se mantenían, dejando carente de fundamentos al
autodespido incoado.
m. Hago presente de igual manera, que la cónyuge de nuestro representado no
hace las funciones de cajera ni menos de seguridad, ya que ella ejerce como
costurera hace muchos años, concurriendo solo ocasionalmente al local
comercial.

n. Hago presente además, que la actora con fecha 5 de Febrero del año 2018, da
inicio a sus vacaciones, no encontrándose en dependencias del local comercial
hasta la fecha, no pudiendo hacernos cargo con los hechos médicos de la
actora realizados dentro de ese periodo, ya que desconocemos totalmente que
lo ha producido.

EN CUANTO A LOS MONTOS DEMANDADOS.

Conforme a todo lo que se ha alegado y se cómo se acreditará en autos, esta parte


nada adeuda a la actora por los conceptos y montos que indica en su demanda, y
por ningún otro ya que como se ha señalado en excepción de prescripción de horas
extras, estas ya se encuentran prescritas como paso a detallar:

Respecto a las Horas Extras:

Que por este acto, vengo en reproducir todos y cada uno de los hechos expuestos en
el primer otrosí de esta presentación, solicitando desde ya, que se declare que el
Derecho para su cobro se encuentra prescrita respecto a los meses indicados por esta
parte, declarando desde ya, que nada se adeuda por este concepto.

Respecto a las demás prestaciones demandas:

En efecto, esta parte ha sostenido que en primer lugar que la acción de tutela laboral
ya se encuentra caduca, y por ende no corresponde condenar a esta parte a la
indemnización especial establecida en el inciso 3º del artículo 489 del Código del
Trabajo.
En la misma línea, esta parte sostiene que no se dan los requisitos para que US., acoja
el auto despido incoado, debido a que en los hechos en que se fundan en primer
lugar son totalmente impresos y poco claros (en relación con el acoso laboral), y
respecto a los incumplimientos de las obligaciones que impone el contrato de trabajo
esta parte los ha subsanado, no existiendo desde la fiscalización realizada algún tipo
de incumplimiento por parte de mi representado.
En consecuencia, nada se adeuda por concepto de indemnización sustitutiva del
aviso previo, indemnización por años de servicios, menos recargo legal que
establece el artículo 168 del Código del Trabajo.

POR TANTO, y conforme en lo expuesto y dispuesto en el artículo 452 del Código


del Trabajo, y demás normas citadas y/o procedentes;
RUEGO A US., tener por contestada demanda por vulneración de derechos
fundamentales, y en subsidio demanda de despido indirecto interpuesta por la
actora, y excepción de prescripción interpuesta y en definitiva declarar:

1.- Que se acoge la excepción de caducidad deducida respecto de la demanda de la


vulneración de derechos fundamentales.

2.- Que se acoge la excepción de prescripción respecto a la acción y cobro de horas


extras demandas por los meses señalados por el demandado.

2.- Que se rechazan las acciones de vulneración de derechos fundamentales y de


despido indirecto deducidas en autos.

3.- Que esta parte nada adeuda a la acotar por conceptos, rubros y/o montos de
carácter laboral que se demanda en autos.

4.- Que se condena a la actora al pago de las costas de la causa.

SEGUNDO OTROSÍ: Solicito a US., tener por acompañado mandato judicial donde
consta nuestra personería para actuar en representación del demandado de autos.

TERCER OTROSÍ: De conformidad a lo dispuesto en el artículo 442 del Código del


Trabajo solicito a US., disponer que las resoluciones que se dicten en autos, sean
notificadas al correo electrónico notificaciones@sotoycia.cl

CUARTO OTROSÍ: Solicito a US., tener presente que nuestra personería para
comparecer en nombre y representación que invoco, consta en escritura pública de
mandato judicial incorporado en un otrosí de esta presentación, haciendo presente,
que en nuestra calidad de abogados habilitados para el ejercicio de la profesión,
asumiremos personalmente el patrocinio y poder en la presente causa, con todas las
facultades contenidas en el artículo 7 del Código de Procedimiento Civil, las cuales
damos por íntegramente reproducidas una a una.