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Sección Primera

DE LA POLÍTICA
1. Concepto de política;
2. Las dos fases de la política;
3. Política y Derecho;
4. Formas de conocimiento político.

1. CONCEPTO DE POLÍTICA nienses– la secuencia sociabilidad politici-


dad aparecía tan obvia que la definición
Si hay un concepto equívoco, es sin duda aristotélica “el hombre es un animal po-
el de la política. La sola palabra suscita aso- lítico” resultaba con estricto apego a los
ciaciones y significados muy variados. “Es cánones de la lógica. Es más, la no menos
una de las palabras más ambiguas” –dice célebre sentencia: “hay que ser una bestia
Catlin– y de ello dan crédito las indigentes o un dios para poder vivir fuera de la polis”,
definiciones que proporcionan los diccio- se tomaba al pie de la letra. No es por falta
narios: “arte o ciencia del gobierno…”. de sociabilidad por lo que las bestias y los
En esta contingencia la solución meto- dioses están excluidos de la polis, sino sim-
dológica no puede residir en una simple plemente porque las asociaciones vigentes
recopilación de definiciones y puntos de vista entre las unas y las otras son bien distintas
más o menos arbitrariamente sistematizados por los caracteres que respectivamente les
de acuerdo a un esquema artificial. atañen, de esta forma de vida tan única que
Parece más acertado buscar en la eti- es la polis: forma de vida en que intervienen
mología de la palabra una orientación más tanto la razón como la coacción, y que, por
segura. En tal sentido, debe tenerse pre- lo primero, excluye a los entes inferiores
sente que la palabra política se origina en (las bestias) y por lo segundo, a los que son
las palabras polis (estructura sociológica), superiores al hombre.2
politeia (organización jurídica, constitución Para la mentalidad clásica griega es sólo
diríamos actualmente), política (todo lo en la polis donde puede el hombre desa-
concerniente a la polis), y politikë (arte de rrollar plenamente todas sus virtualidades.
la política). De ahí que no exista oposición ni práctica-
En consecuencia, resulta evidente que, en mente una distinción entre el ideal indivi-
sus orígenes, la palabra política se encontra- dual y el ideal colectivo de la polis, entre el
ba asociada al fenómeno de la convivencia “hombre bueno” y el buen ciudadano. Es
humana, a su organización y a la actividad evidente –agrega Aristóteles– que el fin de
vinculante a esa relación. la comunidad y del individuo es el mismo
Cobra relevancia aquí la temática sobre y que necesariamente ha de ser también
la sociabilidad y politicidad del hombre desa- el mismo el fin del hombre mejor y el del
rrollada en el primer tomo de este Manual1 mejor régimen.
y que se sintetiza en el siguiente enunciado: Efectivamente, “la ciudad es la unidad
los hombres viven en sociedad; pero ello tipo, y la vida ciudadana es la forma tipo
no es posible sin organización, es decir, de vivir. Vivir como un ciudadano, como
sin coordinación y encauzamiento de la un cives, es idéntico a civilización. La vida
vida social. de ciudad es esencial para poseer plenos
Para los griegos –en rigor para los ate-
2
Ver ARISTÓTELES, Política, versión de Antonio
1
Ver Tomo I de este Manual, Secciones Primera Gómez Robledo, Universidad Nacional Autónoma
a Tercera. de México, 1963, págs. 7 y ss., y Libro Primero.

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Manual de Derecho Político

derechos políticos, para ser miembro igual es del César’ pero no ‘lo que es de Dios’,
de la comunidad y para tener cualquier con lo que surge o al menos se desarrolla
posición social o política. Todo hombre es (porque en las filosofías helenísticas han
ciudadano sólo en la medida en que esté de sugerido ya la distinción) el principio de
hecho presente en la ciudad y participe de que el aspecto político del hombre es sólo
un modo activo en sus diversas funciones una parte de su personalidad, mientras que
y actividades, en las ceremonias y fiestas otro sector de la misma queda al margen de
del culto, en las deliberaciones, decisio- aquel campo. La organización del Cristia-
nes, legislación y servicio militar. Hasta muy nismo como Iglesia hace que sea ésta, como
tarde, en las últimas etapas del Imperio institución distinta del Estado, la que asume
Romano, no existe una forma de vida del unos derechos y unas funciones en la vida
tipo que nosotros llamamos vida privada. del hombre que chocan de plano con la
Dentro de la polis, una vida privada, como visión ‘totalitaria’ del mundo clásico. Desde
indica el sentido claramente negativo de el Renacimiento y la Reforma hasta nuestros
la palabra latina privatus, es una existencia días ha existido la tendencia creciente, no
‘privada’, una existencia despojada de todos sin retrocesos y reacciones, a acentuar este
los derechos y privilegios de la comunidad. valor de la personalidad humana frente al
La palabra griega para ‘privado’ tiene un poder político del Estado”.4
carácter negativo todavía más fuerte: idiotas, Se ha producido de esta suerte una es-
en el sentido de un hombre que sólo se cisión entre lo público y lo privado y, con-
interesa por sí mismo y, en consecuencia, secuencialmente, el ámbito de lo político
un hombre bajo, sin talento ni educación, queda necesariamente restringido, limitado.
un completo ignorante. Podemos colegir En la concepción griega todo el quehacer
el tenor de esta palabra del significado de del hombre estaba impregnado de conno-
la nuestra que se deriva de ella. Llega a ser tación política. La identidad de destinos
enteramente imposible, hasta inconcebible, (hombre polis) así lo determinaba.
un hombre retirado de la vida pública que La polis, como se ha dicho, es la forma
no tenga interés por los asuntos públicos. política de la vida social. El adjetivo políti-
Su posición sería la de un desterrado de ca tiene aquí una significación doméstica,
nuestros días, la de un hombre sin ciuda- familiar. La ocupación de los ciudadanos
danía, y estaba tan fuera de la ley como un era precisamente la ordenación y adminis-
exiliado”.3 tración de la polis. Y hasta en la vida familiar
Esta identificación entre el destino in- se cumplía el papel político, pues la familia
dividual y el colectivo, esta absorción del era un elemento activo de la polis.
hombre por el Estado en una comunidad Con el derrumbamiento de la polis co-
que no es meramente política sino que es mienza la desintegración de la vida comuni-
también ética, no habría de perdurar por taria. Ya se pueden concebir las actividades
largo tiempo. Efectivamente “se empieza ya políticas separadas de las actividades profe-
a quebrar en las últimas fases de la historia sionales o privadas. Hay hombres dedicados
griega y se rompe claramente con la difusión a la política, a la ordenación y administra-
y triunfo del Cristianismo. Para el cristiano ción del Estado, y otros hombres, ajenos a
no cabe la fusión de la individualidad en la política, que se limitan a comportarse
la comunidad política. El hombre tiene un dentro de las leyes. Aún más, dentro de
valor propio, un destino individual y una los políticos se distingue entre sus activida-
conciencia personal que el Estado debe des como político, correspondientes a la
respetar como un dominio exento a su po- función que desempeña y sus actividades
der. El cristiano debe dar ‘al César lo que como profesional privado o frente a sus
negocios.
3
ERICH KAHLER, Historia Universal del Hombre,
4
Editorial Fondo de Cultura Económica, México, 3ª ÁNGEL LATORRE, Universidad y Sociedad, Editorial
edición, 1960, pág. 78. Ariel, Barcelona, 1964, págs. 55-56.

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Sección Primera: De la política

El concepto de lo político queda refe- histórica de un status vivendi común que


rido, entonces, solamente a todo aquello armonice todas las oposiciones de interés
que se vincula en forma directa e inmediata dentro de una zona geográfica… Si no se fija
al Estado. Lo restante –imponente ámbi- una función de sentido al poder específico
to– pertenece al mundo de lo no político, del Estado, no es posible diferenciarlo de
de lo privado. En consecuencia, desde este una pandilla de bandoleros, de un cartel del
punto de vista puede definirse la política carbón o de un club deportivo”.8
como todo el quehacer humano que dimana del Enfocado el problema desde esta pers-
Estado o converge directamente hacia él. pectiva, podemos obtener una segunda de-
En tal sentido, aparecen como sujetos finición de la política: la actividad ejercida
naturales de la actividad política: las diversas por el poder estatal en procura del bien común
instituciones que integran al gobierno de o interés público.
un Estado, las asociaciones y organizacio- Por cierto que se trata de una definición
nes que ayudan a determinar qué hacen de tipo axiológico: no implica identificar
realmente los órganos de gobierno (parti- el interés público con las decisiones de los
dos políticos, grupos de interés, grupos de gobernantes. En otras palabras, no puede
presión) y el ciudadano común (a través admitirse que el interés público consista en
de las elecciones, sufragio y otras formas cualquier cosa que las autoridades públicas
de participación cívica). por iniciativa propia declaren que lo es. “Si
Hemos dicho que la política es una ac- los organismos gubernamentales estuvie-
tividad. En efecto, la política es un quehacer sen dotados siempre y necesariamente de
de la vida humana, una forma de compor- la voluntad de realización y de la capaci-
tamiento, praxis. “La columna vertebral, dad de discernir los intereses óptimos de
el centro de este mundo, es un ‘hacer’, es la comunidad, infaliblemente y sin error,
acción”.5 “La política no consiste sino en un entonces quizás habría motivos para una
comportamiento humano”.6 “Como fenó- identificación del interés público con la
meno, como dato, constituye una realidad adopción de decisiones gubernamentales.
de comportamiento humano o praxis”.7 Toda persona bien informada se da cuenta
Pero toda actividad humana supone del hecho de que, en las condiciones del
necesariamente un propósito concreto a mundo actual, esta identificación carece
conseguir. Surge entonces el elemento te- de una base racional. Los funcionarios del
leológico que, referido a la actividad estatal gobierno pueden tener un concepto erró-
–doctrinariamente– no puede ser otro que neo del interés de la comunidad, pueden
el bien común o el interés público. cometer equivocaciones graves e incues-
Aun para aquellos que –como viéramos tionables al estructurar y ejecutar las polí-
en su oportunidad– rechazan la existencia ticas públicas, y pueden conducir la nave
de fin o fines del Estado, es incontestable del Estado a la ruina y al desastre. Tal vez
que la actividad del poder estatal se debe se hallan motivados también por deseos
ejercer con miras a la conservación y perfec- egoístas al ejercer sus responsabilidades e
cionamiento del grupo humano que habita interpretar sus actividades públicas única-
el ámbito territorial. “La función del Estado mente en función de su progreso personal
–anota Heller– consiste en la organización y del engrandecimiento de su poder. Estos
y activación autónoma de la cooperación hechos se comprenden tan bien que no
social-territorial, fundada en la necesidad parece necesaria ninguna documentación
detallada ni verificación histórica”.9
5
MARIANO GRONDONA, Política y Gobierno, Editorial
8
Columba, Bs. Aires, 1969, pág. 7. HERMANN HELLER, Teoría del Estado, 6ª edi-
6
BERTRAND JOUVENEL, La Teoría pura de la Política, Edi- ción, Fondo de Cultura Económica, México, 1968,
torial Revista de Occidente, Madrid, 1965, pág. 51. pág. 221.
7 9
JUAN FCO. LINARES, Política y Comunidad, Editorial EDGAR BODENHEIMER, Teoría del Interés Público,
Abeledo Perrot, Bs. Aires, 1960, pág. 13. Editorial Roble, México, 1967, pág. 226.

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Manual de Derecho Político

Tomando como referencia la definición 2. L AS DOS FASES DE LA POLÍTICA


precedente, se utiliza analógicamente la voz
política para designar toda actividad dirigida Ahora bien, de acuerdo con lo explicado
al logro de un objetivo determinado. No extra- precedentemente, la política considerada
ña, por consiguiente, que en el lenguaje como proceso social vivo tiene dos fases:
corriente se hable de “política económica”, la primera consiste en la lucha entre los
“política educacional”, “política monetaria”, adversarios para la conquista del poder esta-
“política exterior”, etc. tal y en las actividades que deben asegurar
Siempre, con este criterio extensivo y ana- el éxito en esta lucha. La segunda fase se
lógico, se puede admitir que en cualquier traduce en la elección y la realización de
grupo humano es posible reconocer actividad un determinado proyecto, una vez conquis-
política en cuanto se persigue consciente- tado el poder.
mente el logro de un determinado fin. Tal Tradicionalmente se denomina al pri-
ocurriría, por ejemplo, con la actividad que mer aspecto de la política faz agonal (del
se desarrolla en el seno de un club deporti- griego agón: lucha). Junto a ella se decanta
vo, de un centro cultural o artístico, en una la faz arquitectónica (del griego arkhitekton:
asociación de beneficencia, etc. construcción).
El ejercicio de la función política, en los En un plano ideal, la política sólo debería
términos que la venimos desarrollando, espe- presentar la faz arquitectónica: “lo esencial
cialmente en su actividad de gobierno, supone de la política es guiar a la sociedad, orientarla
dirigir y conducir la comunidad estatal al logro en el caos, proporcionarle el ‘verdadero’
de sus fines esenciales y ello implica necesa- camino ante las soluciones falsas”. Efecti-
riamente ejercer poder. Para poder imponer vamente, la política debe determinar cuál
fines y medios, sea a la sociedad global, sea a ha de ser la organización de la sociedad, a
las sociedades sectoriales, se precisa detentar qué grupo de la misma debe pertenecer,
poder, es decir, capacidad de mando, acatado el sistema de valor que debe realizarse en
por los destinatarios del poder. ella. Debe decir si la sociedad será, por
Llegamos de esta manera a una de las defi- ejemplo, capitalista, socialista, etc., y aun
niciones de la política más comunes y que pone
concretar suficientemente este sistema de
énfasis en uno de sus supuestos: la conquista
valores para que el técnico pueda saber
del poder. La política es la actividad de quienes
exactamente lo que debe hacer. Después
procuran obtener el poder, retenerlo o ejercitarlo con
de estas decisiones es cuando aparece el
vista a un fin. “La conquista, la conservación y
el ejercicio del poder constituyen el tema y el técnico y determina cómo va a ejecutarse
fundamento del mundo, del ámbito político”, esta organización y, finalmente, aparecen los
dice Grondona, y en el mismo sentido agrega mismos ejecutores que llevan a la práctica
Fayt: “La política es la actividad que realiza y todos estos medios.11
ejecuta el hombre con intención de influir Pero la experiencia histórica demuestra
en la organización a través del poder”. que en el seno de las sociedades humanas
Como se puede apreciar, las diversas de- resulta acaso imposible lograr una adhesión
finiciones que se han dado de la política unánime en torno a la elección de los fines
no son en absoluto contradictorias, sino y valores a realizar. Lo natural y típico es
que, por el contrario, tienden a comple- que mientras unos grupos aspiran a realizar
mentarse, desde el momento en que todas un ideal, otros postulan uno diferente, etc.
se encuentran insertas dentro de un con- Como anota Raymond Aron, la política,
texto natural: la sociabilidad y politicidad en el sentido de programa de acción, tie-
del hombre.10 (Ver Texto Complementario ne múltiples aspectos: política de los que
Nº 1, Sección Primera.) detentan la autoridad y la ejercen de cierta
manera, política de los que no la detentan
10
Debemos reiterar aquí que para la adecuada
11
inteligencia de este párrafo deben tenerse presentes las D. LUKIC, “Las dos fases de la política”, Revista
tres primeras secciones del Tomo I de este Manual. de Estudios Políticos Nº 1953-4.

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Sección Primera: De la política

y desean adquirirla, política de los indivi- relación política implica, por consiguiente,
duos o grupos que cuentan con objetivos una totalidad de hombres situada frente a otra
propios y quieren emplear determinados análoga que lucha por su existencia.13
métodos y, por fin, política de los que de- En su aspecto positivo, la política arqui-
sean modificar el régimen mismo. tectónica contribuye a la estabilidad de la
Desde el punto de vista cronológico la sociedad. Determina su orientación, procura
faz agonal se presenta entonces como an- su integración y el logro del interés general
terior: para construir es previo conquistar contra la presión de las reivindicaciones
el poder. Tarea en absoluto cómoda, por particulares (Duverger).
cierto, ya que para triunfar en esta lucha En el mismo sentido, agrega Burdeau:
por el poder es preciso hacer propaganda “Lo político es un proceso social necesario
doctrinaria, atraer el espíritu de los hombres, en razón de la función ordenadora que
encuadrarlo en organizaciones capaces de desempeña en el grupo. Decimos que es
combatir por el poder, etc. política toda acción reflexiva del hombre
Cabe puntualizar que la política como sobre el medio humano. Y esto es así porque
lucha no es únicamente la que desarrollan la política se manifiesta en un ordenamien-
los gobernados desde abajo para conquis- to de actitudes en vista de la consecución
tar el poder, sino también los gobernantes de un fin determinado. Así como un or-
desde arriba para mantenerse en el poder den político constituye una estructura de
que detentan (Bidart). situaciones, que responden a la idea del
Al margen de las consideraciones éticas, resultado que debe procurar su articulación,
la teoría política se limita a reconocer la la actividad política tiene por objeto funda-
existencia de las dos fases de la política y a mental establecer reglas y hacerlas observar.
precisar, en base a las observaciones de los Responde a la necesidad experimentada
hechos, qué efectos producen una y otra por toda colectividad que desea perdurar
en la vida de los pueblos. y desarrollarse, de sustituir la anarquía de
Desde luego la política agonal permite la los comportamientos individuales por una
expresión de todas las corrientes de opinión disciplina cuya observancia garantice la co-
existentes en el seno de una sociedad dada, hesión del conjunto. Se puede considerar,
evitando, por lo mismo, la implantación de pues, que un acto social debe su carácter
concepciones dogmáticas. El flujo y reflujo político a ‘asignación autoritaria de los
de las corrientes en pugna permiten con- valores en una sociedad dada’. Llegado a
jugar continuidad y cambio social. este punto, podemos decir que lo político
Llevada a un grado de exacerbación pro- es el carácter que se asigna a todo lo que
duce inevitablemente el caos y la anarquía. se refiere al orden necesario para que los
Origina lo que Hobbes calificaba de “guerra hombres puedan vivir en conjunto”.14
de todos contra todos” y que Carl Schmitt Pero aun admitiéndose que se pudiera
caracterizaba en nuestros días como “la dar una actividad política sólo en el plano
oposición entre amigo y enemigo”; tal es la arquitectónico, se termina por reconocer
intensidad de la divergencia que enfrenta que ello también produce trastornos: por
a personas y sectores de una misma socie- la ausencia de discrepancias causantes de
dad. Cabe recalcar que Portales también lucha, existe el riesgo de estancamiento,
hizo la distinción en términos de “buenos fosilización y consagración de situaciones
o malos”.12 injustas. Es más, si la faz agonal no se ins-
Amigo es “el de igual manera de ser y el titucionaliza, inevitablemente ella nace y
aliado”; enemigo es “el extraño, el de otra ma- crece en la clandestinidad.
nera de ser, aquel cuya existencia amenaza
la mía propia, una amenaza existencial”. La 13
Citado por JAVIER CONDE, Crisis del Derecho Po-
lítico, Madrid, 1942, pág. 200.
12 14
DIEGO PORTALES, “Epistolario”, Editorial E. de BURDEAU, Método de la Ciencia Política, Editorial
la Cruz y G. Feliú Cruz, Santiago, 1936-37. Depalma, Bs. Aires, 1964, pág. 68.

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Manual de Derecho Político

Es por eso que con realismo, desde los poderosos, que no siempre obedecen las
tiempos de Aristóteles, la teoría política diag- reglas establecidas.16
nostica que el equilibrio social se produce allí Pero al margen del respeto, eficacia y
donde la faz agonal y la faz arquitectónica se observancia de las normas jurídicas, lo cierto
encuentran recíprocamente entrelazadas. es que ellas existen tanto para reglar la faz
Esto es donde se da la política plenaria: la agonal como la faz arquitectónica.
política es tanto actividad de los gobernantes En lo que atañe a la faz agonal, no pue-
–política arquitectónica– como la de los de faltar la regulación jurídica –compleja
gobernados –política agonal–. “La política o rudimentaria–. Como dice Justo López,
engloba todos los fenómenos sociales, en “lo requiere el carácter de la estructura de
la medida en que ellos implican actividad la ‘relación política’, con su vocación hacia
encaminada, sea a la conquista del poder, el orden y la estabilidad. Si no estuviera
sea a su ejercicio” (Burdeau). previsto y fijado normativamente el régimen
Mario Justo López resume admirable- de acceso a los cargos o roles de gobierno,
mente la reflexión teórica sobre el tema: la ‘relación política’ carecería del mínimo
“La política es esencialmente process, es de consistencia para ser efectiva. Siempre,
decir, pugna seguida de acomodamiento, en todo momento, estaría expuesta a su-
de ajustes. Acomodamiento y ajuste, por cumbir. Claro que, de hecho, ese riesgo
otra parte, del movimiento y el orden, de existe lo mismo permanentemente; pero
la estabilidad y el cambio, del conflicto y con la diferencia –por cierto muy impor-
del consenso. Sin esa realidad que es la tante por sus consecuencias prácticas– de
política, sin esa actitud y ese comporta- que la normatividad jurídica establecida
miento que ella entraña, la ‘entropía’, el determina por sí misma, comúnmente en
desgaste natural del orden, concluiría con alto grado, la conducta de los actores…;
el hombre”.15 entre la multiplicidad de tales normas ju-
rídicas hay siempre algunas que regulan
precisamente el acceso a los cargos o roles
3. POLÍTICA Y DERECHO de gobierno, o sea lo que puede denomi-
narse genéricamente ‘la transferencia del
¿De qué modo y en qué medida la ac- gobierno’. Pueden ser muy diversas. Pueden
tividad política está o debe estar sujeta al estar mezcladas con normas religiosas o
Derecho? En el plano del deber ser, para el estar totalmente desacralizadas. Pueden
constitucionalismo, la respuesta es obvia: la utilizar medios muy diferentes, tales como
Constitución es la política juridizada. Por la herencia, el sorteo o la elección. Pueden
consiguiente, la actividad política no puede ser cumplidas o violadas con mayor o menor
quedar al margen del encuadramiento de frecuencia. Dependen, además, de principios
los preceptos legales. Gobernantes y gober- de legitimidad que son tributarios, a su vez,
nados son tributarios de la ley. de las costumbres, la cultura, la ciencia, la
Cierto es que en la realidad el encua- religión, los intereses económicos de una
dramiento de los fenómenos políticos no época. Pero sea como fuere, siempre de
es empresa fácil. André Hauriou menciona alguna manera habrá, o no habrá, en sen-
las siguientes dificultades: 1) la violencia tido estricto, comunidad política.
es inherente en las relaciones políticas; La regulación jurídica de la actividad
2) porque la vida política tiene, aparte de política en su ‘faz agonal’ tiene especial
la violencia, una espontaneidad y un poder importancia para los regímenes políticos que
de evolución considerables, y 3) porque los pueden ser incluidos dentro de la denomi-
preceptos del Derecho Constitucional se nación genérica de ‘democracia constitucio-
dirigen a “actores jurídicos” particularmente nal’. En tal sentido, lo fundamental de los

15 16
MARIO JUSTO LÓPEZ, Introducción a los estudios po- ANDRÉ HAURIOU, Derecho Constitucional e Instituciones
líticos, Editorial Kapelusz, Bs. Aires, tomo I, pág. 36. Políticas, Editorial Ariel, Barcelona, 1971, pág. 23.

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Sección Primera: De la política

mencionados regímenes es la competencia político, subordinado a aquél –medio para


pacífica y, para ello, la institucionalización aquél–, la estabilidad y continuidad de las
de la oposición. Parte muy importante de actividades propias de los órganos de go-
esa regulación jurídica en dichos regíme- bierno. Para ello, entre los medios instru-
nes está dada por las leyes electorales y los mentales, propugna el imperio de la ley, es
estatutos de los partidos políticos”.17 decir, la subordinación de las voluntades
Como anota Duverger, “los procedi- personales –psíquicas– a la voluntad general
mientos democráticos son de esta forma –jurídica– y exige como técnicas idóneas la
unos medios de expresión de las luchas supremacía y rigidez de la Constitución, la
políticas, más moderados, más suaves y separación entre el poder constituyente y
menos brutales que la violencia física. Re- poderes constituidos, la declaración de los
prochar a las democracias que ventilen en derechos humanos y sus garantías con ca-
público las controversias, las disputas y los rácter constitucional, la división de poderes,
conflictos, es desconocer uno de sus fines el contralor de la constitucionalidad de las
fundamentales. De esta manera, tiende a leyes, la independencia del poder judicial,
sustituir la batalla por la discusión, los pu- las garantías jurisdiccionales, la legalidad
ñetazos por los argumentos y la superio- en la administración, etc.”.19
ridad de los músculos o de las armas por Ponderando el ejercicio del poder con
el resultado de los escrutinios. La ley de mucho realismo, puntualiza Hauriou, “como
la mayoría es una forma más civilizada y son los gobernantes los que detentan la
menos brutal que la ley del más fuerte. Se coerción, tienden, naturalmente, no sólo
puede discutir que el número sea el que a usarla, sino a abusar de ella. La historia
zanje las cuestiones; indudablemente este natural del poder es, ante todo, una his-
principio, aunque esté basado en la idea toria de la violencia incluso cuando no es
de que todos los hombres son iguales, no necesaria para obtener la obediencia de
es absolutamente conveniente. Pero, en los gobernados. Se piensa instintivamen-
definitiva, hay que elegir entre la ley del te en los países totalitarios, en la época
número o la ley de los músculos, o de la estaliniana, etc. Pero aun en los Estados
metralleta. El hecho de haber sustituido que se llaman liberales, las libertades in-
esta segunda por la primera constituye un dividuales son a menudo violadas por los
gran progreso”.18 gobernantes”.20 (Ver Texto Complemen-
En lo que dice relación con la faz arqui- tario Nº 2, Sección Primera.)
tectónica, la normativa del ordenamiento
fundamental también tiene singular proyec-
ción: “La regulación jurídica de la actividad 4. FORMAS DE CONOCIMIENTO
del gobernante, aunque reconoce lejanos y POLÍTICO
variados antecedentes, es el signo propio del
constitucionalismo contemporáneo, para el En las páginas precedentes se ha caracte-
cual constituye un procedimiento técnico rizado la política fundamentalmente como
a efectos de limitar la actividad de quienes actividad, como una manifestación del que-
ocupan los cargos o roles de gobierno y, hacer humano. Ello no excluye, por cierto, la
de ese modo, salvaguardar los derechos posibilidad de que en torno a ese quehacer
humanos –suprema aspiración–. En efec- político emerja un pensamiento político,
to, el constitucionalismo postula como ‘fin una reflexión sobre el fenómeno político,
último’ metapolítico, como supremo valor esto es, sobre la obtención y el ejercicio del
terreno, la salvaguardia de la esencial dig- poder. Por consiguiente, esta reflexión se
nidad del ser humano, y como ‘fin último’ encuentra en cierta forma condicionada por
su objeto: es en consecuencia “práctica”,
17
MARIO JUSTO LÓPEZ, ob. cit., tomo I, pág. 54.
18 19
MAURICE DUVERGER, Introducción a la Política, MARIO JUSTO LÓPEZ, ob. cit., tomo I, pág. 55.
20
Editorial Ariel, Barcelona, 1968, pág. 205. ANDRÉ HAURIOU, ob. cit., pág. 25.

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Manual de Derecho Político

dirigida a objetivos concretos, que procura El estudio reflexivo de la política es un


señalar fines o aconsejar medios.21 campo antiguo del saber humano que adqui-
Insistimos en que se trata de un cono- rió un relieve extraordinario en las culturas
cimiento reflexivo para diferenciarlo del occidentales derivadas de las civilizaciones
conocimiento vulgar, espontáneo o ingenuo, griega y romana, ya que los griegos y los
patrimonio de todo ser humano y que se romanos se interesaban por los asuntos
obtiene por la simple percepción sensorial políticos en forma preferente.
del mundo exterior sin ningún esfuerzo Fue en Atenas donde Sócrates, Platón y
especial del sujeto cognoscente. Aristóteles plantearon en el más alto nivel
En materia política este tipo de conoci- intelectual los interrogantes políticos que
miento tiene singular difusión: cualquier hasta el día de hoy preocupan a todos los
persona se considera competente para opinar hombres que piensan y meditan acerca de
con autoridad. Como anota con ironía George los problemas de la sociedad en que viven.
Catlin, “el hombre común no puede dejar ¿Cómo se comportan los hombres en po-
de tener pensamiento político. Sin embargo, lítica? ¿En qué se diferencian los sistemas
nada nos garantiza que, en su inexperiencia, políticos? ¿Qué tipos de condiciones ayudan
sus opiniones llenas de sentido común no a la estabilidad, al cambio o a la revolución
se conviertan en tonterías nada comunes y en un sistema político? ¿Qué clase de sistema
hasta perjudiciales para la sociedad”.22 es el mejor? ¿Cómo deberíamos determinar
Junto a este conocimiento vulgar, es- y cómo determinamos realmente qué es “lo
pontáneo o ingenuo, coexiste otro grado mejor” en política?
de conocimiento: un conocimiento metódico, Estos y otros grandes interrogantes, que
reflexivo, crítico. Obviamente se trata de un fueron planteados por primera vez en el
grado de conocimiento jerárquicamente mundo de Occidente por los griegos, con-
superior y encuentra su expresión más tinuarían incentivando a las mentes más
típica en el conocimiento filosófico y en dotadas de cada época: Cicerón, Santo
el conocimiento científico. Este grado de Tomás de Aquino, Maquiavelo, Hobbes,
conocimiento supone un esfuerzo reflexivo Locke, Montesquieu, Rousseau, Hegel,
del sujeto cognoscente y, por consiguiente, Stuart Mill, Bentham, Tocqueville y tan-
no es patrimonio sino de aquellos que deli- tos otros.
beradamente se abocan a su estudio. El conocimiento razonado del fenómeno
En lo fundamental, lo que distingue el político fue considerado originariamente
conocimiento vulgar del conocimiento re- como parte de la filosofía. Más tarde em-
flexivo es el método que cada uno de ellos pezará a estimarse como “Ciencia Política”
emplea. “El método del saber vulgar es un todo estudio vinculado al ejercicio del poder
método donde la regla se halla reducida estatal.24
a su mínima expresión y no alcanza casi En la actualidad se tiende a distinguir
nunca más que un fin muy circunscrito y entre diversas formas de conocimiento po-
limitado; el método científico y filosófico,
en cambio, procura establecer firmemente
mente el hecho de seguir un camino, persecución,
los procedimientos que deben seguirse, el esto es, investigación, pero investigación con plan
orden de las observaciones, experiencias prefijado y con más reglas determinadas y aptas para
y razonamientos, la esfera de los objetos a conducir al fin propuesto”.
los cuales se aplica”.23
24
Un caso expresivo al respecto lo constituye la
denominación de la obra clásica de PAUL JANET: en
21
GRONDONA, ob. cit., pág. 7. su primera edición fue titulada Historia de la Filosofía
22
Historia de los filósofos Políticos, Editorial Peuser, Política; una edición posterior se titula Historia de la
Bs. Aires, 1956, pág. 20. Ciencia Política (Editorial Nueva España, México,
23
JOSÉ FERRATER MORA, Diccionario de Filosofía, 1948, 2º tomo). Dentro de la terminología actual,
Editorial Sudamericana, Bs. Aires, 1951, pág. 617. probablemente el título apropiado de esta obra sería
Sobre la voz método, dice este autor: “significa literal- Historia de las Doctrinas Políticas.

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Sección Primera: De la política

lítico según sea el enfoque y metodología la observación, sobre los que formula gene-
con que se analice la realidad política. ralizaciones, descubre vínculos de causali-
Es así como se tiende a distinguir las dad y establece la hipótesis que someterá a
siguientes formas de conocimiento polí- verificaciones y comprobación. “El objetivo
tico: doctrina, teoría, filosofía y ciencia del teórico es estudiar el funcionamiento
política. de la vida política y proporcionar, gracias
Con todo, hay que puntualizar que aún a ello, una explicación tan coherente y
subsisten muchos desacuerdos en cuanto a completa como sea posible. La reflexión
distinguir claramente el ámbito y finalidad se dirige a lo que es. Toma el camino que va
de las diversas disciplinas precitadas. La de la observación y la clasificación de los
confusión terminológica es por lo mismo hechos al enunciado de generalizaciones
muy generalizada y los intentos por lograr y uniformidades”.27
una nomenclatura de aceptación universal En el mismo sentido, enfatizando el
han dado resultados poco satisfactorios. carácter no valorativo del análisis teórico,
La síntesis que a continuación se ofrece agrega Burdeau: “todos los datos que utiliza
debe, por tanto, recibirse como un sim- son independientes de las creencias del
ple intento de clarificar conceptos y como teórico. Al intervenir no echa manos más
una invitación a profundizar sobre el tema. que a su habilidad intelectual, la amplitud
(Ver Texto Complementario Nº 3, Sección de su información, su sagacidad en derivar
Primera.) de apariencias contradictorias, regularidades
constantes. En suma, trata de saber cómo
sucede lo que sucede e informar acerca
4.1. Teoría y doctrina de lo que sucede, integrando la incohe-
rencia de lo concreto en la lógica de una
representación intelectual. La ambición
Como anota Mario Justo López, “las pa-
del teórico es exclusivamente traducir, en
labras teoría y doctrina, derivadas la primera
lenguaje inteligible, la articulación de los
del griego y la segunda del latín, pueden ser
fenómenos que sólo desordenadamente
consideradas como sinónimos de acuerdo
se revelan a los sentidos. Por cierto que al
con sus respectivas etimologías y asignárseles,
proceder así construye, pero no para reem-
en consecuencia, el vago y difuso significado
plazar el universo político existente en
común de ‘conocimiento reflexivo’. Pero
su construcción. No se preocupa de lo
aun a través del uso vulgar, se insinúa entre
que debería ser, sino de lo que es, con el
las dos palabras un matiz de sentido dife-
exclusivo afán de comprender. El único
rencial que llega a resultar útil para poder
subjetivismo que podría señalarse en esta
distinguir, en nuestro tiempo, dos modos
actitud es el que se funda en la convicción
distintos de conocimiento y, en particular,
de que el espectáculo es inteligible”.28
de conocimiento político”.25
En cuanto a la doctrina, como ya lo adelan-
En breves palabras, podría afirmarse
táramos, ella se proyecta fundamentalmente
que mientras la teoría se ocupa del ser de
al deber ser: le corresponde especificar, a la
la política, la doctrina se proyecta al de-
vez, los fines y los medios de la actividad
ber ser de la política. En esta inteligencia
política.
expresa Brecht, “utilizo el concepto de
Las elaboraciones doctrinarias, por tanto,
teoría exclusivamente para proposiciones
tienen un carácter normativo: expresan con-
que intentan explicar algo”.26 Para ello la
cepciones de lo que es deseable. Expresan
teoría trabaja exclusivamente con material
preferencias valorativas. Se ocupan no de
empírico, con los hechos que le suministra
27
JEAN MEYNAUD, Introducción a la Ciencia Política,
25
Ob. cit., tomo I, pág. 111. Editorial Tecnos, Madrid, 1964, pág. 17.
26 28
ARNOLD BRECHT, Teoría Política, Editorial Ariel, GEORGES BURDEAU, Método de la Ciencia Política,
Barcelona, 1963, pág. 514. Editorial Depalma, Bs. Aires, 1964, pág. 48.

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Manual de Derecho Político

lo que es, sino de lo que debería ser, acep- que creadores originales, los portavoces
tando fines, objetivos o normas. de su época.31
“Las doctrinas –dice Prélot– juzgan los Por otra parte, también es corriente que
hechos, indican los caminos por seguir para la teoría formule consideraciones de valor y
asegurar la felicidad de los ciudadanos o el ello ocurre cuando rebasa el cómo es y aborda
poder del Estado”.29 Comprenden, por lo el porqué. En estos casos se ha producido
mismo, juicios sobre el “bien” y el “mal”, una invasión del campo empírico hacia el
sobre lo “justo” y lo “injusto”. normativo. Como apuntaba Weber, mucho
De lo expuesto se infiere que mientras de lo que se presente como ciencia social
la teoría busca conocer la realidad para no es más que un barniz de objetividad fal-
poder explicarla, la doctrina intenta influir sificada, empleada para disfrazar sermones
sobre esa realidad: es un modo de pensar y prejuicios.32 De ahí que resulte necesario
destinado a la acción en la realidad. “Des- consignar la siguiente prevención: “en la
cribir algo como bello es decir que todo el mayor parte de las obras el vínculo entre la
mundo lo apruebe” (Kant). doctrina y la teoría no podría ser cortado.
En síntesis: cuando las proposiciones A lo sumo, en caso de que se lo lograra,
se consideran simplemente como el fruto se empobrecería considerablemente su
de la observación empírica puede decirse estudio. La mayoría de los escritores son
que constituyen una teoría. Cuando se con- a la vez doctrinarios y teóricos. Si sólo se
vierten en una guía para la acción deben les considera como teóricos, se presenta
llamarse más bien doctrinas. “Las propo- una imagen parcial de su pensamiento.
siciones que guían la acción son, para este Las grandes obras deben estudiarse, pues,
efecto, aceptadas como verdad; y pueden en toda su amplitud y densidad, aprehen-
ser creídas realmente, quizá como un acto diendo su economía interna del modo en
de fe y quizá fanáticamente”.30 que fue concebida por el autor”.33
Ahora bien, cabe puntualizar que el dis-
tingo efectuado entre teoría y doctrina no
tiene valor absoluto: en la realidad resulta 4.2. Filosofía política
difícil, acaso imposible, encontrar –con las
características aquí señaladas– formas pu-
Es corriente que los autores califiquen
ras de conocimiento teórico o doctrinario.
como Filosofía Política el tipo de conocimien-
En efecto, las concepciones doctrinarias
to que hemos conceptualizado como Doctrina
no son simples especulaciones elaboradas
Política.34 Sin embargo, si nos detenemos a
a espaldas de la realidad; con frecuencia
precisar los objetivos de la filosofía política,
representan una sistematización de la ex-
llegaremos a la conclusión que tampoco la
periencia histórica. Los autores serían, más
asimilación anotada es correcta.
29
MARCEL PRELOT, La Ciencia Política, Editorial
31
Eudeba, Bs. Aires 1965, pág. 63. Incluso obras como La República de Platón
30
VERNON VAN DYKE, Ciencia Política, Editorial –aparentemente tan alejada de la experiencia his-
Tecnos, Madrid, 1962, pág. 125. Para el marxismo tórica– reflejan la problemática de un determinado
teoría es el sistema de saber generalizado, explica- contorno histórico.
32
ción sistemática de determinados aspectos de la Citado por RUNCIMAN en Ensayos de Sociolo-
realidad. La teoría es distinta de la práctica, pues gía Política, Editorial Fondo de Cultura Económica,
constituye un reflejo y una reproducción mental, México, 1966, pág. 204.
33
ideal, de la verdadera realidad. Por otra parte se halla PRELOT, ob. cit., pág. 64. A fin de evitar estos
indisolublemente ligada a la práctica, que plantea equívocos, algunos autores prefieren hablar de teoría
al conocimiento problemas acuciantes y exige su empírica y teoría normativa. Por ejemplo, MANFRED
solución. De ahí que la práctica entre en calidad de WILHEIMY VON WOLFF, Tendencias actuales de la teoría
elemento orgánico en toda teoría… El criterio de política, Editorial Jurídica de Chile, Santiago, 1969.
34
veracidad de una teoría es la práctica (Diccionario Caso BURDEAU, ob. cit., pág. 48, y XIFRA HERAS,
Filosófico, M. Rosental y P. F. Iudin, Editorial Pueblos Introducciones a la política, Editorial Credsa, Barce-
Unidos, Montevideo, s./f.). lona, 1965.

16
Sección Primera: De la política

En primer lugar, debe tenerse presente emplear otras expresiones para denominar
que la filosofía política es una rama de la la disciplina que estudia la evolución de la
filosofía, esto es, forma parte de un con- reflexión política.
junto más amplio. Dice Leo Strauss, “en En tal sentido el vocablo que ha logrado
la expresión ‘filosofía política’, ‘filosofía’ mayor difusión corresponde al de ideas
indica el método, un método que al mismo políticas. Sin duda ha contribuido a ello
tiempo profundiza hasta las raíces y abarca la circunstancia de que fuera éste el nom-
en extensión toda la temática; ‘política’ bre aprobado en 1948 por un grupo de
indica tanto el objeto como la función. especialistas de varios países, en el coloquio
La filosofía política trata del objeto po- organizado por UNESCO.
lítico en cuanto es relevante para la vida Jean Touchard, uno de los principales
política; de aquí que el tema se identi- propugnadores de la expresión, la cualifica
fique con su meta, como fin último de en la siguiente forma: “el término de ideas
la acción política. El tema de la filosofía políticas es más amplio que el de doctrinas
política abarca los grandes objetivos de la políticas. Aquí no se trata solamente de ana-
humanidad: la libertad y el gobierno o la lizar los sistemas elaborados por algunos
autoridad, objetivos que son capaces de pensadores, sino de volver a instalar estos
elevar al hombre por encima de su pobre sistemas dentro de un contexto histórico,
existencia… La filosofía política consiste de esforzarse por ver cómo nacieron y qué
en el intento de adquirir conocimientos representaban para los hombres que vivían
ciertos sobre la esencia de lo político y en esa época…; la historia de las doctrinas
sobre el buen orden político o el orden forma parte de la historia de las ideas, pero
político justo. ni es toda la historia de las ideas ni quizá su
Por consiguiente, la filosofía política sería parte esencial… Nos merece poco crédito la
una disciplina que intenta aprehender el política pura; y la historia de las ideas polí-
sentido último del ser y del devenir polí- ticas nos parece inseparable de las historias
tico. No consiste esencialmente en poseer de las instituciones y de las sociedades; de
la verdad, sino en ‘buscar la verdad’. El la historia de los hechos y de las doctrinas
rasgo que distingue a un filósofo consiste económicas, de la historia de la filosofía,
en que ‘él sabe que no sabe nada’, y su de la historia de las religiones, de la histo-
visión de nuestra ignorancia acerca de las ria de las literaturas, de la historia de las
cosas más importantes le induce a esfor- técnicas, etc.”.36
zarse hasta el límite de lo posible en busca Otra de las expresiones que podríamos
del conocimiento”.35 El filósofo político calificar de neutra o pacífica, y que también
pregunta: ¿qué función cumplen el poder se emplea con cierta profusión por los au-
y la autoridad para defender la base de la tores, es la de Pensamiento Político.
vida social? ¿Qué tipo de conocimientos Para Leo Strauss el pensamiento político
necesitan gobernante y gobernados para es tan viejo como la raza humana; el pri-
que se mantenga la paz y la estabilidad? mer hombre que pronunció una palabra
¿Cuáles son las fuentes de desorden y cómo como “padre” o una expresión como “tú no
pueden ser superadas? harás…” fue el primer pensador político.
“Bajo la denominación de pensamiento
político comprendemos el estudio o la ex-
4.3. Ideas, pensamientos y saber político posición de ideas políticas, y por idea po-
lítica comprendemos cualquier cosa sobre
Ante las dificultades que emergen para dar la que se puede pensar, que se relaciona
a los vocablos teoría y doctrina una connotación de algún modo con los principios políti-
unívoca, algunos autores han optado por cos…; el pensamiento político como tal es

35 36
LEO STRAUSS, ¿Que es la Filosofía Política?, Edi- JEAN TOUCHARD y otros, Historia de las Ideas Polí-
torial Guadarrama, Madrid, 1970, pág. 15. ticas, Editorial Tecnos, Madrid, 1967, págs. 14 y 15.

17
Manual de Derecho Político

indiferente a la distinción entre opinión y de las formas de conocimiento político re-


conocimiento”.37 flexivo a que hemos aludido en las páginas
La conceptualización de Eugène Meehan precedentes. Incluso algunos autores estiman
nos parece más rigurosa: “el pensamiento que el Derecho Político también queda o
político no es un cajón de sastre intelectual puede ser considerado como expresión de
en donde cabe cuanto uno quiere arrojar Ciencia Política.
en él. Para ser pensamiento político un Sin embargo, en el período que sigue
conjunto de proposiciones, han de satis- a la Segunda Guerra Mundial comienza a
facer, al menos, ciertos criterios mínimos, utilizarse la locución Ciencia Política con un
sin los cuales será, a lo más, pensamiento alcance más restringido y exclusivo: sólo para
sobre nada”. El pensamiento político, para referirse a las investigaciones de la realidad
decirlo en forma breve, ha de tener necesa- política que ponen énfasis en el empirismo
riamente la pretensión de ser conocimiento metódico y procuran desvincularse de la
de la política, aunque puede ir más allá de filosofía y de las formulaciones generales y
esa pretensión e incurrir en juicios o valo- especulativas. Como anota Arnold Brecht:
raciones políticas… Debe comprender tres “La nueva Ciencia Política se caracteriza
elementos: descripciones, explicaciones y por la implantación de nuevos métodos y
evaluaciones. técnicas de investigación, por una parte,
Otra denominación, de uso poco frecuen- y la marginación de los planteos éticos y
te, es la de Saber político. Pichón Rivière, junto axiológicos, por otra”.
con hacer presente la novedad del término, En los Estados Unidos de Norteamé-
explica su contenido: “se trata de un tipo de rica, donde la disciplina tiene gran auge,
saber que se halla en la cumbre de la ciencia, se comienza a dar singular importancia a
pero que ha sido abandonado por el positi- las investigaciones sobre “comportamiento
vismo y relegado a la categoría de disciplina político”, reflejo del enfoque conductista
fragmentaria. Rebajada la investigación a aplicado a las ciencias sociales en general.
hechos políticos, se convierte en mera so- Es así como se busca comprender la acción
ciología política. Pero la cabal comprensión política por el estudio de las motivaciones
de las ciencias del hombre implica contar y actitudes de la gente; y para ello se em-
con el compromiso de elegir un proyecto de plean métodos cuantitativos y estadísticos.
vida. La política se diferencia de la ciencia (Ver Texto Complementario Nº 4, Sección
natural en este compromiso que desorienta Primera.)
a nuestros científicos, quienes pretenden No obstante el resultado positivo alcan-
estudiar al hombre con los mismos métodos zado en algunas investigaciones sectoriales
que se emplean para estudiar el uranio, las de carácter empírico, se ha terminado por
hormonas o las ondas vibratorias”.38 aceptar por la mayoría de los estudiosos
Por consiguiente, el saber político se- –Easton, por ejemplo– que en los estudios
ría el complemento necesario del saber políticos no es posible prescindir por com-
que ha cultivado el hombre moderno, con pleto de los criterios de valor y de una visión
magníficos resultados, pero de manera frag- doctrinaria integradora.
mentaria. De ahí que en el presente tienda a pre-
dominar una corriente que postula por una
Ciencia Política omnicomprensiva de los
4.4. Ciencia política conocimientos generales sobre la realidad
política. De esta suerte ella representaría
En un sentido genérico se acostumbra una especie de síntesis de la pluralidad de
denominar Ciencia Política a cualquiera las disciplinas que estudian la compleja y
multifacética realidad política.
37
LEO STRAUSS, ob. cit., págs. 12 y ss. Expresión de este enfoque es el siguien-
38
Pensamiento Político contemporáneo, Editorial Rev. te temario de la disciplina propuesta por
Occidente, Madrid, 1973, págs. 14 y ss. los más representativos especialistas en el

18
Sección Primera: De la política

Congreso convocado por la UNESCO el año Robert Dahí proporciona la siguiente


1948: visión del quehacer de un cientista polí-
tico de nuestros días: “El laboratorio del
1º. La teoría política: experto en política es el mundo: el mundo
a) La teoría política; de la política. Y ha de trabajar en ese labo-
b) La historia de las ideas. ratorio con el mismo cuidado y la misma
preocupación rigurosa por la exactitud de
2º. Las instituciones políticas: sus observaciones que pone el naturalista
a) La Constitución; en su laboratorio, pero con muchas me-
b) El gobierno central; nos probabilidades de éxito, sin embargo.
c) El gobierno regional y local; La observación directa no se limita sim-
d) La administración pública; plemente a efectuar entrevistas casuales y
e) Las funciones económicas y sociales fortuitas, y el experto en política sabe que
del gobierno; por cada hora que emplea en observar los
f) Las instituciones políticas compara- acontecimientos políticos es posible que
das. tenga que dedicar medio día a analizar sus
observaciones. Las observaciones en bruto
3º. Partidos, grupos y opinión pública: son poco menos que inútiles; por lo tanto,
a) Los partidos políticos; el experto tiene que trabajar aun en su mesa
b) Los grupos y las asociaciones; de trabajo, en el silencio de su estudio; debe
c) La participación del ciudadano en el leer y reflexionar tratando de rasgar el velo
gobierno y en la administración; que siempre parece mantener semioculta
d) La opinión pública. la verdad. Ahora que nuestro experto en
política ha regresado a su gabinete de trabajo
4º. Las relaciones internacionales: lo dejaremos allí, pero si ha de estudiar la
a) La política internacional; política no permanecerá en su escritorio
b) La política y la organización inter- mucho tiempo. Es posible que nos topemos
nacional; con él en la próxima reunión política a que
c) El derecho internacional. asistamos”.39

Como se puede apreciar, las materias que


consulta el temario presentan un marcado
carácter interdisciplinario y comprenden 39
¿Qué es la ciencia política?, en volumen Cómo
tanto aspectos empíricos como normativos se gobierna un país, Editorial Fabril, Bs. Aires, 1965,
de la realidad política. pág. 35.

TEXTOS COMPLEMENTARIOS
Sección Primera
1. Texto atinente a párrafo 1: Concepto de en la ciencia política, ni en la ciencia social. Si
política podemos recapturar por un momento nuestra
actitud ingenua e inocente acerca de las cuestio-
DAVID EASTON nes políticas, nos ayudará a percibir cuáles son
Política moderna sus características principales. En la mente que
Editorial Letras, México, 1968, págs. 131-133. no está aún abrumada con los conocimientos
La idea de la vida política según el sentido profesionales, dos cosas se asocian inmediata-
común mente con el aspecto político de la vida. En
primer lugar, percibimos inmediatamente la
Como científicos políticos volvamos por un presencia constante de un tipo de actividad que
momento a la perspectiva de la persona ordina- en nuestra expresión común llamamos “hacer
ria, que no ha recibido preparación técnica ni política”. Donde quiera que encontremos un

19
Manual de Derecho Político

grupo de personas, sin importar cuáles sean sus ver que en su aspecto más comprensible y en
propósitos o su forma de organización, general- el sentido usado normalmente al referirse a los
mente encontraremos que se hacen maniobras asuntos públicos, el tema central de un proble-
para ocupar una posición privilegiada o ejercer ma político es tanto el tipo de medida política
el poder. A esto es a lo que nos referimos cuan- que está en juego, como los medios usados para
do, al hablar de un grupo, decimos que alguien influir en ella. En la conversación ordinaria,
“hace política” dentro de él, y si no hemos tenido cuando nos enfrascamos en una disputa política,
mucha experiencia con grupos sociales, es muy el motivo de la discusión es generalmente el
posible que deploremos este tipo de actividad. tipo de programa que aprobamos, la clase de
Podríamos unimos con Emerson en su sondeo medida política practica que nos gustaría que
de que: ¿qué sátira contra el gobierno puede nuestra sociedad adoptara. Tal vez deploremos
igualar la severidad de la censura que contiene la la clase o la cantidad de la lucha interna que
palabra política, que por años ha sido considerada pueda existir en relación con los problemas
como sinónimo de astucia y engaño, con lo cual políticos, pero nos consideramos mezclados en
implica que el Estado es un truco? La experiencia, una situación política, cuando diferimos sobre
sin embargo, nos conduce inmediatamente a la los fines que deben adoptarse en nombre del
conclusión de que difícilmente puede existir un numeroso grupo al cual pertenecemos.
grupo, sin importar cuán nobles y cuán sagrados Normalmente podemos hablar de la lucha por
sean sus propósitos, en que no se presenten este el poder, dentro de una organización fraternal,
tipo de situaciones. Cuando tales situaciones se como de la política en un sentido estrecho; pero
descubren en los grandes grupos sociales, como no hablamos de la lucha sobre las decisiones que
los sindicatos, o entre las naciones, las llamamos este grupo debe tomar, en cuanto a sus asuntos
“la lucha por el poder”. internos, como de un problema político. Re-
servamos el término “político” en este sentido
Si continuamos adelante nuestra investiga-
para las cuestiones públicas o sociales. Aunque
ción descubrimos que, sin poseer conocimientos
no podemos escapar de esto, nuestro interés en
especiales, cuando hablamos de un problema
la lucha por el poder es sólo derivativo; nos ayu-
político usamos también el término “político” en da a comprender el tipo de medida finalmente
un segundo sentido, también típico, que incluye adoptado por la sociedad y la forma en que una
esta lucha por el poder y que, sin embargo, va medida así surte efecto. Si fuéramos a resumir
más allá de ella. En este segundo sentido, la pa- el concepto de la política inspirados por nues-
labra normalmente se refiere a alguna actividad tro sentido común, probablemente tomaría la
relacionada en una forma vaga con los proble- siguiente forma: la vida política se refiere a toda
mas del gobierno, o con el establecimiento de actividad que influye de manera importante en
medidas de interés público para la sociedad en el tipo de medida autoritaria que adopta una
que vivimos. Pensamos en alguna disputa sobre sociedad y la forma en que la pone en práctica. Se
la política aplicada, que ha sido aceptada como dice que estamos participando en la vida política
terminante por la sociedad, y lo que queremos cuando nuestra actividad se relaciona en alguna
decir con “terminante” puede hacerse a un lado forma con la implantación y la ejecución de una
por el momento. Lo que sabemos de cierto es medida práctica para la sociedad.
que no todas las medidas de política aplicada,
que se adoptan en una sociedad, son del mismo
alcance. Algunas medidas, adoptadas por grupos 2. Texto atinente a párrafo 3: Política y
privados como la familia, una asociación, o algo Derecho
semejante, se aplican solamente a los miembros
de esos grupos o a otros que desean obedecer- MARIO JUSTO LÓPEZ,
las. Pero otras medidas políticas se aplican a los Introducción a los estudios políticos, tomo I,
miembros de toda la sociedad, en virtud de su Editorial Kapelusz, Bs. Aires, págs. 56-57.
presencia dentro de la sociedad misma, o de
los lazos que los unen a ella. Tales medidas son a) Inseparabilidad existencial. Distintos planos
consideradas como “terminantes” por la socie- normativos
dad. Se “hace política” o luchan, los diferentes
grupos, para influir en el tipo de medidas de La intervinculacion de política, moral y
carácter autoritario que la sociedad a la que derecho
pertenecen ha adoptado.
En esta forma de razonamiento, comple- Pese a todas las variantes que ofrece la rea-
tamente natural y sin freno alguno, podemos lidad histórica, no es aventurado afirmar que,

20
Sección Primera: De la política

esencialmente, la política, por mucho que tenga también, de crear nuevas normatividades. Desde
de propia y exclusiva, se encuentra inexorable- luego, usando el lenguaje de Burdeau, se trata
mente vinculada, así sea como problema exis- de crear nuevas reglas de derecho –nuevas normas
tencial, con la moral y el derecho. La actividad jurídicas– en función de nuevas ideas de derecho,
política, en efecto, pese a su especificidad como pero, además, y en última instancia, de crear
técnica social, con sus rasgos característicos y también nuevas ideas de derecho, que es tanto
sus reglas inherentes, se encuentra a cada paso como decir crear nuevas cosmovisiones del
y en cada una de sus fases, frente a normas derecho natural, de la justicia y de la moral.
morales y jurídicas que acatar o eludir. No hay Es en la tensión dialéctica entre el derecho
escapatoria. El problema no puede eludirse. que es y el derecho que debe ser, entre la regla de
Lo que únicamente puede eludirse es el acata- derecho y la idea de derecho, donde aparece la ma-
miento a las normas morales o jurídicas. Pero yor trascendencia de la actividad política. Todo
eludir el acatamiento es también una forma de derecho que es o toda regla de derecho responde a
demostrar su existencia. Acatadas o eludidas, una determinada imagen del derecho que debe ser
a través de la actividad política, unas y otras, o o de la idea de derecho. Pero es posible y a veces
unas u otras, existen siempre. ocurre que otra imagen del derecho que debe ser
Hay, es cierto, distintos planos normativos. o de la idea de derecho se oponga al derecho que es
La actividad política –como toda conducta o a la regla de derecho. De la tensión surge, en un
humana– se realiza en un nivel totalmente caso, la actitud y la actividad conservadora, y en
libre o puramente técnico, según los casos, el otro, la actitud y la actividad transformadora.
sin enfrentarse ni rozar siquiera con ninguna Y en el dinamismo vital que con tales motivos
norma jurídica o moral. Se encuentra luego se engendra, se entrelazan, inextricablemente,
encuadrada por cierta normatividad jurídica, política, derecho y moral.
en mayor o menor grado, según la faz de la
actividad política de que se trate y el régimen 3. Texto atinente a párrafo 4: Formas de
político en que se desarrolle. Esa normativi- conocimiento político
dad jurídica –como toda normatividad jurí-
dica– puede ser cumplida o violada, y en ese VALENTÍN LETELIER*
cumplimiento o violación jugarán su parte,
“De la ciencia política en Chile”
para justificar la conducta en un sentido o el
Imprenta Gutenberg, Santiago, 1886, págs.
otro, o para no justificarla, las normas mora-
19-22.
les. Por último, en tercer plano, más allá de
las normas jurídicas, no ya de acuerdo o en La inconexión de los fenómenos sociales
colisión con ellas, sino en un plano autóno- impide la formación de la ciencia política
mo, la actividad política se encontrará con las
normas morales y, en última instancia, deberá Pero (se podría argüir) el que los hombres no
hacer la elección, deliberada o no, entre su concuerden en los principios políticos no implica
aceptación y su rechazo. que la Ciencia de gobierno no exista, sólo implica
que ella no es generalmente conocida; y esta
b) Interferencia de planos normativos e influjo general ignorancia sería motivo para preconizar
recíproco de actividad política y normatividad su estudio, no para negar su existencia.
jurídica y moral Empero, examináramos a fondo la objeción
y ya notaríamos que ella carece de todo fun-
La idea y realidad de distintos planos nor- damento. Se sabe, en efecto, que toda ciencia
mativos no excluye, en la práctica, la interfe- abstracta es una exposición de aquellas rela-
rencia entre ello. Al contrario, la división es ciones generales que ligan entre sí a los fenó-
más categorial que existencial. Virtualmente, la menos de un orden determinado. Si, pues, la
actividad política se encuentra, en cada paso y Ciencia Política existiera, tendría por objeto el
en cada momento, inmediata o mediatamente, determinar aquellas leyes naturales en virtud
frente a toda la normatividad jurídica y moral. de las cuales los fenómenos políticos se efec-
Y no se encuentra frente a ella pasivamente,
sino activamente. No se encuentra sólo frente al * Gran precursor de los estudios políticos en
dilema de aceptarla o rechazarla, sino también nuestro país, Letelier aborda en estas páginas, con
de mantenerla o modificarla. Porque hace a la penetración, un tema cuyo carácter polémico se
esencia de la actividad política la capacidad, mantiene hasta el presente.

21
Manual de Derecho Político

túan. Mas ¿quién ignora que toda la política es obra de los gobernantes, si se quiere aun de los
obra, no de causas generales y regulares, sino partidos, y en general de todos aquellos que
de la voluntad de los gobernantes y que, por toman parte en la gerencia de la cosa pública; y
tanto, no es dable descubrir entre los sucesos en ningún caso que sepamos se puede descubrir
de un Estado, y menos entre los sucesos de dos la acción de unas causas generales que obren
o más Estados, principio alguno de causalidad independientemente de la voluntad de los hom-
o coexistencia? ¿Qué relación hay, por ejemplo, bres. ¿Qué ciencia, verbigracia, podría descubrir
entre la política de los pueblos asiáticos y la regularidad de cualquiera clase en la política
política de los pueblos europeos? ¿Qué relación chilena? Los ministerios se cambian cuando el
entre la política liberal y revolucionaria de los Presidente de la República quiere o cuando los
franceses y la política autoritaria y socialista de cabecillas de partido pueden provocar el cambio.
los alemanes? Las reformas se hacen cuando al gobierno se le
Si la Ciencia Política pudiera existir, esto ocurre y en la medida que su real talante fija.
es, si hubiera leyes generales en virtud de las Los conservadores y los radicales se alternan
cuales nacieran los Estados, se desarrollaran en el poder por obra del acaso, o merced a las
las instituciones, y cambiaran las formas de go- intrigas de unos, a la ambición de otros, a las
bierno, etc., entonces sería mentira todo lo que amistades y enemistades de los de más allá, a las
pasiones e intereses nobles o innobles de todos.
las historias cuentan y falaz ilusión todo lo que
Las mayorías parlamentarias se forman gracias
nuestros ojos ven; y a semejanza del movimiento
a la intervención gubernativa, de las personas
aparente del sol alrededor de la tierra, sólo
que ella designa. ¿Pero no es suma insensatez
aparentemente sería cierto que los gobernantes, discutir siquiera si son los hombres o si son
los estadistas, los legisladores y los repúblicos, ciertas leyes de la naturaleza los que ocasionan
y no las leyes naturales, son los que hacen la sucesos que se realizan merced a la voluntad
política de cada Estado. humana y que no se realizarían sin ella?
En las obras históricas más veraces y menos El único principio general, entonces, que se
controvertidas hemos aprendido todos, por ejem- puede descubrir entre los sucesos políticos (y
plo, que Licurgo impuso a Esparta una legislación éste torna imposible la existencia de la Ciencia)
de su amaño y fantasía; que César y Augusto es que ellos en todas partes son obra de los que
destruyeron la República romana y fundaron mandan, o mejor, de los que mayor influencia
el Imperio; que la nobleza medieval se impuso social ejercen, así sean gobernantes, jefes de
a viva fuerza a los pueblos, los despojó de sus partido, simples repúblicos, etc.
derechos, los convirtió en rebaños de siervos y
vasallos y fundó el feudalismo; que Lutero fue
el autor de la reforma religiosa del siglo XVI; 4. Texto atinente a párrafo 4: Formas de
que Mirabeau, Danton y Robespierre fueron conocimiento
autores de la Revolución Francesa, etc.
Ahora bien, si la supuesta Ciencia Política ROBERT DAHL
existiera, todo esto que creemos saber perfec- ¿Qué es la ciencia política?
tamente hasta los más minuciosos pormenores, (En volumen Cómo se gobierna un país),
y de lo cual no ha dudado historiador alguno, Editorial Fabril, Bs. Aires, 1965, págs. 25-27.
sería pura y deleznable paradoja. Lo real, lo
verdadero, lo positivo sería que los grandes per- Carácter de la ciencia política moderna
sonajes históricos, que según noticias fidedignas
hicieron las cosas del pasado, no fueron los El término “ciencia” tiene, por supuesto,
autores de ellas y que ellas se desarrollaron en muchos significados y la palabra no significa
virtud de unas causas generales que no cono- exactamente lo mismo en todos los idiomas. En
cemos y que obran independientemente de la algunos países los eruditos consideran que la
humana voluntad y son superiores a ella. ¿Hase ciencia política no abarca un tema único, como
visto aberración mayor? la biología, sino muchos temas. Algunos erudi-
Pero la existencia de Ciencia semejante se- tos hablan, no de la ciencia política sino de las
ría incompatible no sólo con la historia, sino ciencias políticas. Hasta hace muy poco tiempo,
también y acaso en mayor grado con nuestra en Francia se oía hablar de les sciences politiques y
propia experiencia personal. Lo que nosotros en Italia de le scienze politiche, es decir las ciencias
mismos, en efecto, notamos doquiera que fija- políticas. ¿Qué significa, entonces, la ciencia de la
mos la atención es que los sucesos políticos son política? Para algunas personas la palabra “cien-

22
Sección Primera: De la política

cia” significa simplemente cualquier enfoque mediante métodos rigurosos de investigación,


sistemático del conocimiento humano, de modo aun cuando los conocimientos actuales sean
que se puede hablar de la ciencia de la física, la más bien limitados.
ciencia de las matemáticas o incluso quizá de la ¿En cuál de estos tres sentidos el estudio de
ciencia de la teología. Para otros –y este es un la política es una ciencia? A pesar de que las
criterio mucho más común en nuestros días en mentes más privilegiadas de todos los tiempos
los países de habla inglesa–, la palabra “ciencia” tendieron a prestar atención al estudio de la
tiende a restringirse a las ciencias naturales, a política –como ya lo he señalado– es indudable
los estudios que abarcan la observación de la que este campo del conocimiento humano no
naturaleza y el desarrollo de leyes y teorías que constituye aún una ciencia estructurada como
explican los fenómenos de la naturaleza, tales la física. No poseemos un conjunto de teorías
como la química, la física y las ciencias biológicas. acerca de los sistemas políticos que nos per-
Hace poco tiempo se ha comenzado a hablar mita predecir el resultado de acontecimientos
–especialmente en los Estados Unidos– de las complejos con el grado de confianza con que
ciencias sociales y de la conducta, es decir, esas un físico, un químico o incluso un biólogo
ciencias que tratan de explicar, mediante la ob- pueden prever dentro de su campo los resul-
servación, el comportamiento humano. tados de hechos complejos. En mi opinión,
Para confundir aún más el problema, la ciencia quienes creen que en política existen teorías
es considerada a veces como una realización, a ve- de esa clase se engañan a sí mismos. Es verdad
ces como un método y otras como una meta. que de cuando en cuando un escritor, a veces
La física responde al primer criterio. Cuando incluso un gran escritor, afirma que posee una
alguien dice que la física es una ciencia “ver- ciencia profética integral de la política. Hasta
dadera” probablemente no quiere significar ahora, sin embargo, ninguna teoría política
que los físicos sólo esperan desarrollar algún global que intente pronosticar el resultado
día teorías que expliquen la naturaleza de la de acontecimientos complejos ha resistido
realidad física, sino que ya las han formulado y la prueba del tiempo y de la experiencia. El
que esas teorías tienen un poder enorme para ejemplo moderno más notable del fracaso
explicar el mundo físico. de una teoría política es, según creo, el caso
Pero la ciencia está relacionada también de Marx. Si se examinan cuidadosamente las
con los métodos mediante los cuales los eruditos predicciones de Marx y se las confronta con
investigan sus temas. Puede afirmarse que hace los desarrollos actuales, comprobaremos que
un siglo la medicina no era muy “científica” se equivocó en tantos casos que sólo aquellos
porque sus métodos eran en extremo rudimen- que consideran el marxismo como una especie
tarios; era difícil distinguir el charlatán del in- de religión que ha de ser aceptada con fe, y
vestigador honesto que trataba de ampliar sus contra toda evidencia, pueden seguir conven-
conocimientos médicos. Hoy, por el contrario, cidos de que es una teoría científica capaz de
la investigación médica en los laboratorios más pronosticar verdaderamente los hechos. Sin
modernos utiliza métodos sumamente complejos embargo, los expertos en política poseen un
de investigación, muy similares a los que se apli- enorme volumen de conocimientos acerca de
can en física, química y biología. Sin embargo, la política, gran parte de los cuales son suma-
es consenso casi general que en sus leyes, sus mente confiables.
teorías y sus investigaciones la medicina no está En la ciencia política moderna se da mucha
tan adelantada como la física, por ejemplo. importancia al empleo de los métodos o proce-
Podemos considerar la ciencia también como dimientos que tengan más probabilidades de
una meta, como algo a lo que se puede llegar producir resultados de confianza.

23
Sección Segunda
EL PODER COMO FENÓMENO SOCIAL
5. Poder, política y Estado;
6. Poder, fuerza, influencia y autoridad;
7. Poder, legalidad y legitimidad;
8. El titular legítimo del ejercicio del poder.

5. PODER, POLÍTICA Y ESTADO El padre que ordena a su hijo encerrarse


en su cuarto, el industrial que fija el precio
En la sección correspondiente del tomo I de un producto, el sindicato que expulsa a
de esta obra el poder fue considerado como un miembro de su agrupación, el gobierno
uno de los elementos o condiciones de exis- que decreta estado de emergencia, están
tencia del Estado.1 ejerciendo un poder. Un número variable
En esa oportunidad el poder fue analiza- de conductas ajenas está siendo dirigido,
do principalmente en su aspecto jurídico- a través de órdenes o mandatos que no
institucional. En el presente apartado –sin siempre revisten formas imperativas, hacia
que ello implique renunciar a la unidad finalidades deseadas por la autoridad que
conceptual– el enfoque se desplaza más las dicta. “Para que exista una relación de
bien al estudio del fenómeno político so- poder debe darse un esquema básico: un
ciológico del poder. sujeto agente capaz de dirigir una conducta
La palabra poder significa energía, capa- ajena y un sujeto pasivo obligado a ajustar
cidad, aptitud para mandar o ejecutar algo. su conducta al mandato recibido”.3
Ello implica necesariamente una relación Esta dualidad básica que precisa el fenóme-
social. “Poder a solas no significa nada, porque no del poder permite a Léon Duguit hacer
la palabra poder no es un sustantivo, sino la distinción entre gobernantes y goberna-
un verbo sustantivado que encierra, por lo dos. Esta diferenciación está referida por el
tanto, no una idea sustantiva y completa, profesor francés sólo al Estado y a los grupos
sino una idea de medio y relación. No ‘se de poder organizado, pero para que cobre
puede’ a secas, sino que se puede ‘algo’. efectiva validez –como luego veremos– hay
Este algo es lo que delimita la competencia que darle un carácter más genérico: no todo
del poder” (Bidart). el poder dimana del Estado y los centros
Para Max Weber “poder significa la pro- institucionalizados.
babilidad de imponer la propia voluntad, Las relaciones entre poder y política resul-
dentro de una relación social, aun contra tan naturales y consecuentes si se recuerda
toda resistencia y cualquiera que sea el funda- que en gran medida la política es, en su
mento de esa probabilidad”.2 Cuanto mayor esencia, la actividad de quienes procuran
sea esa probabilidad, mayor será el poder. obtener el poder, retenerlo o ejercitarlo
Esa probabilidad está determinada por la en vista a un fin. Como dice Grondona,
capacidad de unir consecuencias dañosas o esas actividades y propósitos constituyen
útiles a la conducta o comportamiento. el tema y el fundamento del “mundo”, del
La finalidad básica de los actos de poder “ámbito” político.
es la de dirigir la conducta de otro hacia un En el mismo sentido puntualiza Fer-
objetivo predeterminado por el agente. nández Miranda, “una definición científi-
ca basada en la observación y experiencia,
1
Ver en particular págs. 56 y ss. del tomo I.
2 3
Economía y Sociedad, Editorial Fondo de Cultura CARLOS MASTRORILLI, El Poder Político, Editorial
Económica, tomo 4, México, pág. 14. C. Pérez, Bs. Aires, 1969, pág. 15.

25
Manual de Derecho Político

omnicomprensiva de todos los fenómenos Esto se ve claro incluso en las asociaciones


políticos y no sólo de alguno de sus factores más alejadas de lo que vulgarmente suele
o elementos, ha de basarse en el elemento entenderse por actividad política; tal es el
constante de los hechos políticos: fenómenos caso de un club deportivo, por ejemplo:
sociales especificados por el poder”. un club de fútbol. Aunque consideremos
Admite, no obstante, este autor, que no su finalidad como muy limitada: la compo-
hay que caer en un enfoque unilateral: sin sición y preparación del equipo para obte-
poder no hay posibilidad de una actividad ner el título de campeón, hay en todo club
política; si bien la política no se agota en el una serie de actividades caracterizadas por
poder, éste es el elemento constante que aquellas tres notas.
la define.4 El carácter de tales actividades se pone
La relación entre poder y Estado resulta de manifiesto en la disciplina del club, en
igualmente obvia si se considera que aquél su funcionamiento normal y de modo más
es uno de los elementos o condiciones de claro en situaciones excepcionales. Toda la
existencia del Estado. El Estado es el recinto serie de medios para lograr su objetivo, para
del poder. “tener en forma” al equipo, descansa en una
Pero al margen de las características es- organización que usa medios de persuasión
tudiadas del poder estatal: soberana, global, y presión: incentivos, primas, multas, suspen-
jurídica, existen en el ámbito territorial siones, etc., en que se concretan relaciones
infinitas relaciones de mando y obediencia de mando y obediencia. Cuando el equipo va
que no revisten carácter estatal. Cada perso- mal se producen tensiones en el seno del club,
na es un “haz” de relaciones de poder; con que muchas veces terminan en la destitución
respecto a algunas personas, será el origen del entrenador, dimisión de la directiva, elec-
de una relación de mando; con respecto a ción de nueva junta, vetos y decisiones que
otras, deberá obedecer. ponen de relieve relaciones de poder en el
Dentro de todo grupo de la sociedad hay seno del grupo, que inciden en la estructura
una serie de relaciones y fenómenos que del mismo y en sus finalidades. Hay una vida
hacen referencia al poder, en una múltiple colectiva en directa conexión con los objeti-
actividad que está dirigida a la creación, vos sociales del club que suscitan en su seno
conquista, conservación del mismo. Por relaciones de poder. Es decir, hay política.
consiguiente, sería un error restringir la Así, a distinto nivel y claridad, en todo grupo
actividad política a la esfera del Estado. En social organizado. Pero cuando se habla de
todo grupo social organizado hay política. política sin ninguna otra especificación, el
El Estado no es la única sociedad donde término está referido a la actividad política
los hombres se encuentran empeñados o que se desarrolla en el Estado.5
comprometidos en relaciones de poder; la Como bien dice Bidart Campos: “Nin-
política no se restringe o limita al Estado. gún grupo humano puede articularse y
Todo grupo social organizado desarrolla mantenerse sin un poder, que es la acción
en su seno una actividad política. En las dirigente y directiva de la comunidad en
múltiples sociedades de distinta índole: clu- orden a la promoción de su fin. El Esta-
bes deportivos, asociaciones económicas o do, como grupo social máximo y total, está
profesionales, sindicatos, Iglesias, etc., hay presidido también por un poder que es el
actividades caracterizadas por las tres notas poder político. Esto quiere decir que en la
del hecho político: carácter colectivo de la multiplicidad de poderes que se desenvuel-
conducta, finalismo y poder; es decir, en ven en la sociedad –poderes económicos,
todas aquellas hay relaciones de poder y gremiales, religiosos, familiares, militares,
hay política. (Ver Texto Complementario etc.–, el poder político o el poder del Estado
Nº 1, Sección Segunda.) es uno más, bien que en el plano temporal

4
TORCUATO FERNÁNDEZ-MIRANDA, Estado y Constitu-
5
ción, Editorial Espasa-Calpe, Madrid, 1975, pág. 47. FERNÁNDEZ-MIRANDA, ob. cit., pág. 11.

26
Sección Segunda: El poder como fenómeno social

asume la presidencia, la coordinación y la La coacción material no tiene necesidad


supremacía de todos los otros. El más alto, de estar continuamente en movimiento para
pero no debe ser el único. Su función no ejercer una acción eficaz; basta que se sepa
es de monopolio o de absorción, sino de que puede entrar en acción: es una influencia
adunación, de ayuntamiento y de confluen- a distancia, anota Hauriou. El poder es la
cia. En definitiva, el poder estatal constituye posibilidad de emplear la fuerza, no su empleo
el centro de la política, y se define como real; la posibilidad de aplicar sanciones, no su
la competencia o capacidad que tiene el aplicación real. El poder es la posibilidad de
Estado para cumplir su fin”.6 introducir la fuerza en una situación social;
es la representación de la fuerza. En efecto,
el poder simboliza la fuerza que puede ser
6. PODER, FUERZA, INFLUENCIA Y aplicada en cualquier situación social y apoya
AUTORIDAD la autoridad con que se aplica. El poder es la
fuerza, sí, pero con adición del consentimiento;
Las voces poder, fuerza, influencia y au- es una fuerza que al ser consentida deja de
toridad suelen utilizarse sin dificultad como ser fuerza para convertirse en poder.
sinónimos. Conceptualmente, sin embargo, Creer que el poder es sólo fuerza es un
existen marcadas diferencias. error. “Supóngase que todos los actos de la
A la pregunta ¿Qué es el poder? Lipson vida que se hacen obedeciendo hubiera que
contesta: “es simplemente la fuerza, a la que imponerlos por la fuerza. Sería imposible
se ha añadido consentimiento. Es cuestión encontrar una organización semejante y tan
debatida cuán grande ha de ser este consenti- colosal como para ser capaz de coaccionar
miento. En verdad, la cantidad puede variar, a ‘todos’ los hombres a obedecer en ‘todos
lo que tendrá consiguientes diferencias de sus actos’. Harían falta más guardias que
gran importancia… Pero, por el momento ciudadanos, y a pesar de ello no se lograría
basta con decir que el consentimiento más la la debida obediencia, o sea, la obediencia
fuerza es igual al poder”.7 por coacción, provocada por la fuerza, es
El hombre puede ejercer su “fuerza” sobre de una extensión muy limitada. Mucho más
las cosas o sobre otros hombres. Cuando extensa es la obediencia por consentimiento
ejerce su fuerza sobre otros hombres y éstos libre, pero ésta se provoca no por la fuerza
la acatan en cuanto tales, en cuanto seres sino por el poder”.9
inteligentes y libres, ejercita “poder”. Si Friedrich, con criterio realista, considera
tomo a un hombre y lo obligo por fuerza que el poder puede ejercerse tanto a través
física a hacer lo que deseo, no determino de la coerción como del consentimiento y
su actividad como hombre, sino como una que, lejos de ser excluyentes, cada uno de
cosa. No hay, en este caso, poder. Sólo hay ellos opera en la mayoría de las situaciones
poder cuando lo que determino es la vo- de poder según diversos grados y combinacio-
luntad de otro hombre. Cuando mando y nes. De ahí que la fórmula más general para
éste, a su vez, obedece.8 el poder sea ésta: poder (p) igual coerción
Decir que el poder obra por convicción y (cc) más consentimiento (cs), pudiéndose
no por coacción, no implica desconocer que considerar marginales las situaciones en que
la fuerza es un elemento típico del poder. El tanto (cc) como (cs) se aproximan a cero. El
poder sin un mínimo de fuerza es impensable. consentimiento y la coerción son dos fuerzas
Como dice Duverger, el poder del Estado reales que generan el poder.10
“no reposa únicamente en los soldados; pero Ahora bien, sólo los grupos que tienen
no hay Estado sin soldados”. poder pueden amenazar con usar la fuerza,
y la amenaza misma representa poder.
6
BIDART, ob. cit., pág. 325.
7 9
LESLIE LIPSON, Los Grandes Problemas de la Política, CARRO, ob. cit., pág. 117.
10
Editorial Limusa, México, 1964, pág. 92. C. FRIEDRICH, El Hombre y el Gobierno, Editorial
8
MARIANO GRONDONA, ob. cit., pág. 10. Tecnos, Madrid, 1968, pág. 188.

27
Manual de Derecho Político

En lo tocante a la fuerza física, como ya lo El problema más serio que plantea el


viéramos en su oportunidad, su monopolio hecho indudable de la influencia política
legítimo corresponde al poder estatal.11 Pero es que, si bien son sus efectos harto visibles,
junto a ella existen otras formas primarias de no se puede precisar con exactitud cuáles
coerción, de tanta o más gravitación que la han sido las causas eficientes de los mismos,
fuerza física y cuyos detentadores reales no es decir, en qué ha consistido exactamente
son siempre fáciles de determinar: coerción la influencia.
económica; coerción psíquica. Por definición, la influencia no es un
De los tres elementos coercitivos cita- poder formal. Su naturaleza es variada y
dos, sin duda que el más ambiguo es el ambigua. A menudo la influencia se oculta
último: la manipulación psíquica (piénsese y actúa entremezclada con otras influencias
en la propaganda) tiene la posibilidad de y rodeando casi siempre el poder oficial o
convertir en aparente poder consensual formalizado.
lo que no pasa de ser un constreñimiento Friedrich –a quien seguimos de cerca en
puro y simple. este párrafo– explicita en estos términos la
La existencia de estos factores de poder –no esfera de acción de la influencia “tiene un
siempre institucionalizados– deja de manifiesto radio muy amplio y sirve frecuentemente
la indigencia de los enfoques exclusivamente para ajustar una estructura institucionalizada
jurídicos para comprender el funcionamiento de poder, un sistema de gobierno, a las rea-
de un sistema político. (Ver Texto Comple- lidades de la situación de poderío. Cuando
mentario Nº 2, Sección Segunda.) surgen nuevas fuerzas, carentes de estructu-
Así como no debe confundirse poder y ra o patrón formal, lo primero que hacen
fuerza, tampoco es procedente identificar es intentar influir en aquellos que ostentan
el poder con la influencia. el poder formalizado. Esa influencia puede
La influencia es una forma de poder in- ejercerse a través de medios psíquicos, eco-
directo y sin estructurar. O bien, un tipo de nómicos e, incluso, físicos, de coerción real
poder “oculto”; una gran influencia puede o potencial. La concubina de un monarca,
ser muy secreta. Es más, la influencia rara- el sastre de un gran lord, el confesor de un
mente se ejerce en forma de mandatos; sus
político, el secretario de un senador, todos
formas características son la persuasión, la
ellos y muchos otros pueden tener influencia
sugestión e incluso la insinuación.
sobre personas concretas. Los individuos y
La influencia suele producirse cuando
los grupos pueden ser influidos por un gran
la conducta viene conformada por las pre-
ferencias y a las preferencias de otra, sin número de personas, estén organizadas o no:
que intervenga un mandato. en toda asamblea legislativa algunos individuos
La influencia difiere, pues, del poder son más ‘influyentes’ que otros, los grupos
formalizado, pero utiliza las mismas vías de de presión influyen sobre los gobiernos y sus
operación (medios físicos, económicos, psí- departamentos dentro del marco democráti-
quicos). El verbo latino “influere” indica esa co; un parlamento o sus comisiones pueden
condición de “fluir en”. Las personas imagi- influir sobre los hombres que tienen a su car-
namos y prevemos las reacciones de aquellas go la política exterior del país, etc. En todas
otras que son afectadas por nuestras acciones estas situaciones la conducta de los influidos
y, en su virtud, alteramos nuestros primitivos queda alterada por la de los que ejercen la
proyectos si no tenían en cuenta las “conse- influencia, y este hecho se produce de múlti-
cuencias” reactivas de sus destinatarios. Los ples formas, como hemos dicho. Los medios
gobernantes más autócratas dejan de reali- psíquicos son, tal vez, los más persuasivos. La
zar ciertos actos porque prevén la reacción fascinación que emana de una personalidad
popular. En ese sentido, el pueblo tiene una poderosa, o la seducción persuasiva de una
cierta influencia sobre el autócrata. persona de inteligencia superior, el encanto
de un hombre o de una mujer adorables, son
algunos de los medios psíquicos de influir
11
Ver tomo I de este Manual, págs. 72 y ss. sobre la conducta de los demás. Lo psíquico,

28
Sección Segunda: El poder como fenómeno social

con todo, queda casi totalmente limitado a ciales y funcionarios, la potestas; únicamente
los individuos, ya que los grupos de personas el Senado tenía la autoritas, porque sólo él
no tienen psique, excepto en aquellas oca- hablaba en nombre de la res publica, junto a
siones excepcionales en que se mueven por los comicios populares. Se trataba de agregar
una inspiración común y sienten y actúan sabiduría en la voluntad del pueblo, en lo
de unísono. Los medios más característicos que quería decidir.
de influencia grupal son los económicos. No En nuestros días, al margen del uso vulgar
sólo los llamados grupos de presión, sino del término como sinónimo de poder, en
también las empresas particulares, actúan a los círculos especializados la voz autoridad
través de medios influyentes aunque no son continúa asociada con el “razonamiento”.
los únicos: cuando un comité parlamentario Friedrich, por ejemplo, expresa: “no sólo
influye en el departamento de política exterior rechazo el uso de la palabra ‘autoridad’ para
no emplea medios económicos; en este acto, designar cualquier tipo de poder, sino que
el que actúa es el poder político residual que al hablar de autoridad me refiero a que las
le corresponde. Los medios físicos vienen comunicaciones de quien la tiene manifiesta
claramente ilustrados por las relaciones inter- una relación muy particular con la razón y
estatales. A menudo, la política de un poder el razonamiento. Esas comunicaciones, sean
menor se halla influida continuamente por opiniones u órdenes, no se demuestran con
las preferencias de un vecino más poderoso, el raciocinio, sino que tienen la potencialidad
cuyo poder militar es razonablemente temible, de la elaboración razonada: son dignas de
o bien razonablemente apreciable de cara a ser aceptadas”.14
la propia protección”.12 “La autoridad aparece cuando la capa-
Como se ha visto, por definición, la in- cidad que tiene el poder político de ganar
fluencia no es un poder formal. Su naturaleza el asentimiento de los miembros de la co-
es variada y ambigua. Lo único cierto es que munidad se basa en la capacidad para una
ella surge siempre alrededor del poder. Con elaboración razonada… Cuando un poder
razón anota González Casanova: “por mucho pierde autoridad, es decir, cuando pierde
que se institucionalice la influencia (Cámaras la capacidad de razonar sus actos o no da
corporativas, constitucionalización de los par-
razones de ellos, entonces el poder se va
tidos, etc.) nunca podrá el Derecho ‘influir’
haciendo cada vez más coercitivo y puede
del todo en su aéreo fluir invasor, a través de
llegar hasta la pura violencia”.15 (Ver Texto
las instituciones y de las personas”.13
Complementario Nº 3, Sección Segunda.)
Finalmente, cabe puntualizar que tam-
poco autoridad es lo mismo que poder. En En consecuencia, resulta claro que la
efecto, según Mommsen, el término auto- noción de autoridad está estrechamente
ritas tenía un sentido entre los romanos vinculada al poder legítimo. “En la me-
que derivaba del verbo augere, aumentar. dida en que los gobiernos respeten los
La autoritas, en consecuencia, venía a “au- derechos de los miembros de la comuni-
mentar”, a completar los simples actos de dad y cumplan sus deberes específicos,
voluntad añadiéndoles razones. El comple- los individuos consienten en renunciar
mento razonable en que consistía la autoritas a algunas de sus capacidades de acción
venía elaborado por los mayores. Según en beneficio de las instituciones políticas.
D’Ors, mientras la autoridad es el saber En otras palabras, le reconocen a éstas el
socialmente reconocido, la potestad es el derecho de gobernar. La identificación
poder socialmente reconocido. del poder y de derecho perdura mientras
En el vocabulario político, los cónsules existe el consentimiento. Su desaparición
tenían el imperium; los gobernadores, ofi- es signo de que ha fallado la legitimidad
política.” (Jean-Marc Coigaud, “Legitimidad
12
Ob. cit., pág. 224.
13 14
J. A. GONZÁLEZ CASANOVA, Comunicación Hu- CARL FRIEDRICH, en volumen La Autoridad,
mana y Comunidad Política, Editorial Tecnos, Madrid, Editorial Roble, México, 1969, pág. 55.
15
1968, pág. 138. GONZÁLEZ CASANOVA, ob. cit., pág. 139.

29
Manual de Derecho Político

y Polìtica”. Ver Texto Complementario Nº midad está condicionado por el principio


4, Sección Segunda.) de efectividad”.17
Haciéndose cargo de estas argumenta-
ciones, se pregunta Passerin D’Entrèves:
7. PODER, LEGALIDAD Y LEGITIMIDAD “¿qué clase de legitimación es la que ofrece
la legalidad? La legalidad es inherente a la
En relación con el ejercicio que los go- noción de poder entendida como fuerza de
bernantes hacen del poder estatal, se suscita acuerdo con la ley y en nombre de ella. No
controversia para fijar patrones de legalidad puede dudarse de que la ‘normalización’ de
y legitimidad. la fuerza es por sí misma un bien, un ‘valor’.
La problemática es en extremo ardua para Efectivamente, la legalidad es un valor, pero
importa subrayar que en el mismo momento
ser desarrollada en un curso propedéutico,
en que se empieza a hablar de un ‘valor’
razón por la cual aquí nos limitamos a enun-
asegurado por el Estado se abandona el cri-
ciar algunos de sus aspectos elementales. terio puramente formal que es el propio de
Desde luego cabe puntualizar que para la consideración jurídica de aquél; ya que no
algunos autores la legalidad ha llegado a nos preguntamos cómo se ejerce el poder,
ser la versión moderna de la legitimidad. sino por qué. La discusión no girará ya –o no
“Hoy día –dice Max Weber– la forma más girará sólo– en torno a la estrecha correlación
corriente de legitimidad es la fe en la lega- entre la noción del poder y la existencia de
lidad: la aceptación de preceptos formal- la ley, sino acerca del objeto, del fin, y en una
mente correctos y establecidos conforme a palabra, del ‘contenido’ de la ley”.18
procedimientos determinados”; añadiendo Legalidad y legitimidad se identifican
que la característica del mundo moderno es –agrega el mismo autor– sólo en tanto la
concebir la autoridad como autoridad legal: legalidad consista en una afirmación de
“El mando se ejerce no en nombre de una valores. Esto es, en cuanto se entienda la
autoridad personal, sino en nombre de una legalidad como actuación no de una ley
norma impersonal, y a su vez el ejercicio del cualquiera, sino sólo de la ley que asegu-
mando no es arbitrario, ilimitado, o gracia re la tutela de ciertos valores establecidos
o privilegio, sino que consiste en obedecer (la vida, la libertad, la propiedad, o, más
a una norma”. De donde concluye que la genéricamente, la dignidad del hombre),
“legitimidad racional” que él identifica con que son precisamente los que suministran
la legalidad, es el único tipo de legitimidad el título justificativo, la legitimación del
que sobrevive en el mundo moderno, en ejercicio del poder del Estado.
el que “todo” titular del poder de mando Reconociendo que no es fácil trazar una
distinción entre legitimidad y legalidad, Frie-
está legitimado por un sistema de normas
drich también rechaza la identidad entre am-
racionales, estando su poder legitimado en el bos conceptos. “El legalismo es, ciertamente,
mismo grado en que se ajusta, al ejercitarlo, a una ideología en sí misma, justificadora del
dichas normas. “La obediencia es, por tanto, mando. Una forma especial de este tipo de
someterse a normas y no a personas”.16 legitimidad sería la creencia en que simple-
De acuerdo con esta concepción, Kel- mente un cierto grado de ‘imperio de la ley’
sen puede sostener que “la validez de un es suficiente para legitimar a un gobierno,
ordenamiento dado está únicamente de- como algunos juristas han sostenido. Sin em-
terminada por el orden a que sus normas bargo, se han dado muchas situaciones en las
pertenecen”. Cuando, como en el caso de que una legalidad perfecta de un gobierno
una revolución triunfante, “la totalidad del dado no ha aportado legitimidad alguna,
orden legal ha perdido su eficacia”, ello
sólo quiere decir que se ha establecido una 17
nueva legitimidad: “el principio de legiti- HANS KELSEN, Teoría General del Derecho y del
Estado, Editorial Textos Universitarios, México, 1969,
pág. 126.
18
La Noción del Estado, Editorial Centro de Estudios
16
Ob. cit., tomo I, pág. 170. Universitarios, Madrid, 1970, pág. l64.

30
Sección Segunda: El poder como fenómeno social

como, por ejemplo, el de Luis XVI de Fran- democrático; el poder debe estar en ma-
cia en 1789. Las bases de la creencia habían nos de personas elegidas libremente por el
desaparecido, la justificación del mando, la conjunto de los miembros del pueblo: la
creencia en ella por parte de los súbditos, democracia es un principio de legitimidad.
se había evaporado. A la inversa, en todas En los países denominados “democracias
aquellas situaciones en donde el gobernante populares”, la creencia socialmente vigente
abusa del poder y viola la ley, la cuestión de establece que el poder debe estar en manos
legitimidad se perfila claramente distinta a la del proletario, creando una forma distinta
cuestión de su legalidad. Puede ocurrir que de legitimidad en función del concepto de
su acto se halla perfectamente legitimado, si dictadura del proletariado.20
se considera de acuerdo con alguna creencia Debe concluirse entonces que la legitimi-
generalmente compartida”.19 dad –respecto al gobierno– tan sólo se logra
En síntesis, para estos últimos autores, cuando existe una creencia comunitaria pre-
puede una forma política ser “legal” y, sin dominante respecto a lo que es un gobierno
embargo, no reconocerse su legitimidad justo. Si la comunidad se encuentra dividida
y viceversa. de un modo fundamental sobre esta cuestión,
Este planteamiento tiende a esclarecerse entonces no hay legitimidad posible.
si el concepto de legitimidad se entronca Pero si bien no existe un concepto universal
con el problema de la titularidad del ejer- de legitimidad referido al titular del poder,
cicio del poder. no es menos cierto que todo gobierno lleva
consigo la convicción de su legitimidad, o,
por lo menos, aspira a justificarse. (Ver Texto
8. EL TITULAR LEGÍTIMO DEL EJERCICIO Complementario Nº 4, Sección Segunda.)
DEL PODER Ello se explica desde un doble punto de
vista: la fundamentación de la voluntad de
Recordamos, una vez más, que conforme poder que lo justifique en quien lo posee ante
se explicara en el tomo I de este Manual, sí mismo, y otra, la necesidad consciente o
el poder político global reside en el Estado inconsciente sentida por los sometidos a ese
y los gobernantes son sus meros agentes y poder de justificarse tal sometimiento.
detentadores. Por consiguiente, de acuerdo Pero hay más, como señala Mendieta y
a esta doctrina, la problemática se presenta Núñez, aun cuando ello pueda considerarse
solamente en relación con la titularidad una violación del principio de la autodeter-
de su ejercicio. minación de los pueblos: es un hecho que
Determinar a quién o a quiénes les co- el gobernante no sólo necesita el reconoci-
rresponde legítimamente ejercer el poder, miento de sus gobernados, sino también el
equivale a contestar la pregunta: ¿por qué de los gobiernos de los otros países con los
un hombre debe tener el derecho de man- que mantiene relaciones. Esto se ve con toda
dar y los demás el deber de obedecer? Ob- claridad cuando se instituye un gobierno de
viamente, la respuesta no ha sido, ni lo es facto, pues desde luego su primer interés, aun
tampoco en el presente, unívoca. antes de la legitimidad interna, es lograr el
Como expresa Duverger, no existe una reconocimiento de todas las naciones del
legitimidad, sino varias legitimidades, según orbe para sostener su economía que se nutre,
los grupos sociales, los países, las épocas. En en parte, a veces en gran parte, del crédito
Europa del siglo XVII, en la que la creen- y del comercio exterior y porque sabe que
cia social vigente consagraba la herencia el reconocimiento internacional favorecerá
dinástica, la aristocracia poseía una fuerte sus intentos de legitimación nacional.21
legitimidad. Hoy en Occidente la creencia
socialmente vigente consagra el principio 20
Instituciones Políticas y Derecho Constitucional,
Editorial Ariel, Barcelona, 1967, pág. 29.
19 21
El Hombre y el Gobierno, edición citada, LUCIO MENDIETA Y NÚÑEZ, Sociología del Poder,
pág. 260. México, 1969, pág. 39.

31
Manual de Derecho Político

Las líneas precedentes discurren en torno gitimar al poder por el origen, se conforma
al problema que en el lenguaje de los clásicos con que la orden sea emitida por quien tiene
correspondía a la llamada “legitimidad de el título para hacerlo”.22
origen”. Pero como bien señalan los autores, En el planteamiento actual del tema
en política interesa legitimar el poder no se distingue entre legitimidad y efectividad.
tan sólo por su origen, sino que también “Efectividad significa realización actual; la
por su ejercicio. Para ello se atiende al fin extensión en que el sistema satisface las
que cumple, a su uso y empleo. “Quien go- funciones básicas del gobierno tal como
bierna resulta de menor importancia que son vistas por la mayoría de la población y
cómo gobierna y para qué gobierna. Una sana por los grupos importantes. Legitimidad
política no se conformará nunca con que implica la capacidad del sistema para en-
las decisiones del poder sean tomadas por gendrar y mantener la creencia de que las
quien tiene competencia para adoptarlas, instituciones políticas existentes son las
sino que exigirá además el complemento más apropiadas para la sociedad. El gra-
indispensable de que el contenido de tales do de legitimidad de los sistemas políticos
decisiones sea bueno, sea justo. En suma,
contemporáneos depende de la medida
siempre vuelve a la superficie la noción
en que hayan resuelto los problemas claves
elemental de que el ejercicio del poder se
que históricamente dividían la sociedad. La
justifica por el fin; una orden no es justa
sólo porque formalmente emane de persona efectividad es primariamente instrumental,
competente, sino que debe serlo también la legitimidad es primariamente valorativa.
en su materia, en su sustancia. Y si no lo es, Los grupos miran un sistema político como
puede ser desobedecida aunque provenga legítimo o ilegítimo según que sus valores
de autoridad investida en forma. No se pue- coincidan o no con los del grupo”.
de afirmar que exista autoridad alguna que En cierta medida el problema de legitimi-
emita actos válidos aun sin tener razón. Es dad se convierte en uno de eficacia o efecti-
menester que quien tiene título para man- vidad. No es una cuestión valorativa, sino de
dar no mande nada contrario a la justicia, resultados y logros. Ello implica la evaporación
nada que sea ilegítimo; en otros términos, última del viejo tópico de la legitimidad, ab-
la legitimidad de origen exige completarse sorbido por el de la efectividad.23
con la legitimidad de ejercicio, que implica
la obligación de hacer lo que en justicia debe 22
BIDART, ob. cit., pág. 326.
23
ser hecho. El ‘cómo’ se emplea el poder Sobre el particular ver SEYMOUR MARTIN LIP-
SET, El Hombre Político, Editorial Eudeba, Bs. Aires,
adquiere así supremacía indudable, tiñendo 1968, págs. 57 y ss., y FRANCISCO MURILLO, Estudios
de moralidad y de justicia al poder, mientras de Sociología Política, Editorial Tecnos, Madrid, 1963,
el formalismo, que sólo se preocupa de le- págs. 230 y ss.

TEXTOS COMPLEMENTARIOS
Sección segunda
1. Texto atinente a párrafo 5: Poder, la existencia de una pluralidad de Poderes. Esto
política y Estado no implica invalidar lo que ya dijimos acerca
del Poder, sólo significa que el concepto del
GEORGES BURDEAU, Poder se exterioriza en una multiplicidad de
Método de la ciencia política figuras concretas.
Editorial Depalma, Buenos Aires, 1964, Se observará ante todo que el fenómeno del
págs. 203-204. Poder no es exclusivo de la sociedad política.
Toda agrupación organizada en forma dura-
El poder y los poderes ble para la obtención de un fin determinado,
segrega –si se puede emplear el término– un
Mientras que en el plano conceptual es única Poder, aun cuando éste no haya sido constitu-
la noción de Poder, la realidad nos hace conocer cionalmente previsto. Por consiguiente, como

32
Sección Segunda: El poder como fenómeno social

la sociedad política engloba gran variedad de el campo de la historia: reviste los atributos, la
agrupaciones, constituye en realidad una ver- fuerza y la debilidad humana de los jefes.
dadera constelación de Poderes.
Según la ambición del fin social, el número
de los adherentes, los medios de que disponen 2. Texto atinente a párrafo 6: Poder, fuerza,
estos Poderes tanto serán estrellas de primera influencia y autoridad
magnitud como modestos candiles cuya luz
no alcanza más que a un círculo restringido. TORCUATO FERNÁNDEZ MIRANDA
Tendremos así Poderes religiosos, económi- Estado y Constitución
cos, sociales (en los sindicatos, por ejemplo, Editorial Espasa-Calpe, Madrid, 1975, págs.
o las agrupaciones profesionales) y también 53-56.
los Poderes en que se encarna la energía del
Factores de poder
club de jugadores de bolos de Forcalquier o la
concepción del universo musical según el coro El poder no se confunde con la fuerza, según
mixto de Semur-en-Brionnais. veíamos, pero la fuerza es uno de los factores
Lo que autoriza a incluir a todos estos Po- del poder. Este usa de la fuerza y del temor a la
deres en una categoría única, a pesar de la misma; fuerza, coacción, coerción, son elementos
disparidad de sus repercusiones y objetivos, del poder. A este respecto escribe Duverger: “El
es que no pretenden, abiertamente al menos, poder es, en parte, una fenómeno de fuerza, de
regir la sociedad entera. O bien no buscan más coacción, y de coerción. Coacción física primero:
que el bien de algunos individuos, o bien si se en una banda de chiquillos o de bandidos, el
dirigen a todos, es por medio de un interés o de más fuerte físicamente se convierte a menudo
un bien limitado. Esto rige aun para el Poder en el jefe. La policía, el ejército, las prisiones,
religioso, que al anexarse la vida sobrenatural las torturas, todo este aparato del Estado no es
no pretende regir todo lo temporal. En una más que la transposición de la coacción física a
palabra, estos Poderes no son poderes políticos un grado superior de organización”.
aun cuando las preocupaciones políticas no le Hay, en el párrafo citado, la constatación
sean totalmente extrañas. de una realidad innegable, pero que induce a
Para la estructura política no es indiferente confusión al manejar factores heterogéneos.
su existencia, pero no llega a afectar la situación La policía, el ejército, la tortura no están en
de quienes tienen la autoridad política. No su- la misma esfera. A este respecto creo que es
cede lo propio cuando se da una pluralidad de ilustrativo el siguiente texto de Ortega y Gasset:
Poderes políticos. “Medítese un poco sobre la cantidad de fervores,
Semejante eventualidad es perfectamente nor- de altísimas virtudes, de genialidad, de vital
mal, dado lo que ya sabemos acerca de la natura- energía, que es preciso acumular para poner
leza profunda del Poder. Puesto que es la energía en pie un buen Ejército. ¿Cómo negarse a ver
en ello una de las creaciones más maravillosas
de la representación del orden social deseable,
de la espiritualidad humana? La fuerza de las
nada se opone lógicamente a que existan diversos
armas no es fuerza bruta, sino fuerza espiritual.
Poderes cuando en el seno de la colectividad se Esta es la verdad palmaria, aunque los intereses
enfrentan varias de esas representaciones. Desde de uno u otro propagandista les impida recono-
luego que todos esos Poderes no son de la misma cerlo. La fuerza de las armas no es, ciertamente,
calidad, pues ésta se halla subordinada a la fuerza fuerza de razón, pero la razón no circunscribe la
persuasiva, al dinamismo, a la riqueza de la idea espiritualidad. Más profunda que ésta, fluyen en
de derecho de que proceden. Pero no hay duda el espíritu otras potencias, y entre ellas las que
de que se trata de Poderes, y la prueba está en que actúan en la bélica operación. Así el influjo de
según sean los azares de la lucha política llegarán las armas, bien analizado, manifiesta, como todo
a encarnarse en las personalidades que ejerzan lo espiritual, su carácter predominantemente
efectivamente la autoridad política. persuasivo. En rigor, no es la violencia material
Lo que ocurre, salvo en período de crisis, con que un Ejército aplasta en la batalla a su
es que todos esos Poderes no se imponen al adversario lo que produce efectos históricos.
mismo tiempo. Uno es el dominante mientras Rara vez el pueblo vencido agota en el combate
que los otros permanecen en potencia: es el que su posible resistencia. La victoria actúa, más
ha triunfado bajo la apariencia de un hombre que materialmente, ejemplarmente, poniendo
o de una casta que realiza sus prerrogativas. El de manifiesto la superior calidad del Ejército
Poder adquiere la forma con que aparece en vencedor en el que, a su vez, aparece simboli-

33
Manual de Derecho Político

zada, significada, la superior calidad histórica otros tantos ingredientes de esa presión social
del pueblo que forjó ese Ejército”. que integra formas de poder.
Al hablar de la fuerza es necesario distinguir Otra forma de poder es la coacción por encua-
toda su inmensa gama de manifestaciones; el dramiento colectivo. Es forma moderna nacida
temor a la fuerza ya no es pura fuerza; la orga- de la racionalización de la organización y de las
nización de la fuerza es una creación humana técnicas de incorporación al grupo. Es el caso de
que la trasciende. La fuerza juega papel decisivo ciertos partidos políticos y se ve con nítida clari-
en el poder, sobre todo la fuerza organizada, en dad en el partido comunista. Las características
la que intervienen un sinfín de factores psico- del encuadramiento es, como señala Duverger,
lógicos que contribuyen, de hecho, al aumento la distribución de los miembros en grupos de
y eficacia de la misma fuerza. base muy reducidos y de gran cohesión interna;
Otro factor de poder es la coacción económica. el relativo aislamiento de estos grupos de base
La dependencia económica pone en manos de entre sí y su estrecha dependencia del centro
otro la situación y condiciones de vida, engendra de la organización, merced al mecanismo de las
poder, puesto que quien tiene en sus manos la “conexiones verticales”; el empleo sistemático de
situación económica de otro puede unir conse- la delegación y el sistema del sufragio indirecto,
cuencias útiles o dañosas a su comportamiento, la promoción de una clase de jefes, un grupo
y adquiere la capacidad de determinarlo. Este burocrático de mandos. Se constituye así una
factor económico de poder ha sido puesto de fuerte armazón social coherente, que permite
manifiesto, sobre todo, por la doctrina marxis- encuadrar grandes masas y ejercer sobre ellas
ta y los sociólogos de este signo. Hoy es ya un un fuerte poder.
lugar común el condicionamiento económico El poder por encuadramiento adquiere
de la conducta. Lo que tiene decisivo interés, en nuestra época mayor fuerza en razón de
en esta esfera, es el hecho de que la estructura la racionalización de estas técnicas sociales;
económica es determinante y condicionante del pero ha existido siempre, como lo demuestra
poder político. Aquí nos basta con subrayar cómo la organización del ejército o de determinadas
la coacción económica es uno de los factores órdenes religiosas.
del poder y cómo llega a veces a ser una fuerza También hay que referirse a las técnicas de
superior a la misma coacción física. Como dice poder contenidas en la propaganda. Este es un
Duverger: “Aquel que puede privar a alguien de factor esencial de poder, como forma de coacción
sus medios de vida, puede obtener fácilmente psicológica que aspira a no ser percibida por quien
su obediencia”. Las formas de poder económico la experimenta, lo que se ha llamado coacción
son múltiples. Tiene también interés el hecho de por anestesia. Hoy adquiere la propaganda una
que el poder económico y el político no están importancia mayor, al poner a su servicio técnicas
concentrados en las mismas manos, lo que plantea psicológicas refinadísimas; en algunos Estados
tensiones que ponen de relieve el condiciona- tiende a transformarse en una de las fuentes
miento económico del mismo poder. fundamentales de poder. La propaganda es una
Existen otras formas de coacción más com- clara forma de poder, en cuanto factor decisivo
plejas y difíciles de describir. La más importante en la determinación colectiva de la conducta, es
de ellas es la presión social. Esa difusa presión una indudable fuente de obediencia.
social que rodea a todo hombre en la socie-
dad en que vive, que está hecha del conjun-
to de ideas, usos, costumbres, opiniones que 3. Texto atinente a párrafo 6: Poder, fuerza,
forman el ambiente social de su contorno y influencia y autoridad
que le exige un determinado comportamiento,
impositivamente exigido desde la presión social XIFRA HERAS
difusa. Como dice Duverger, son tradiciones Introducción a la Ciencia Política
y costumbres, transmitidas por la educación Editorial Credsa, Barcelona, 1965, págs. 115-
y la vida social en general, y que pesan en el 116.
comportamiento, engendrando formas de po-
der. La llamada tiranía de la moda es expresión Poder y autoridad
superficial, pero clara, de lo que es la presión
social. Las creencias religiosas, los usos sociales, La motivación ejemplar se centra en la
las convenciones, las vigencias ideológicas, las idea de autoridad, consistente en la creencia
opiniones y pautas creadoras de habitud, son generalizada en el derecho de mandar que

34
Sección Segunda: El poder como fenómeno social

asiste a los gobernantes. Para tener autori- 4. Texto atinente a párrafo 7: Poder,
dad no es suficiente tener poder, sino que es legalidad y legitimidad
preciso saber hacer creer que se tiene poder
o, como dice Jouvenel, tener habilidad para JEAN-MARC COIGAUD
que los propósitos propios sean aceptados por Legitimidad y política
los demás. Presses Universitaires de France, Paris, 1997,
Cierto –y en esto tienen razón los defenso- traducción HomoSapiens Ediciones, Santa
res del realismo político– que un Estado sin Fe, 2000, págs. 25 a 29.
fuerza no sería tal Estado. Pero a esto hay que
añadir –con los contractualistas– que la fuerza Las normas o la sustancia de la legitimidad
debe complementarse con el consentimiento. política
La coacción, sin la convicción, corre el riesgo
de degenerar en corrupción. Más aún, en las La legitimidad no puede prescindir de la
circunstancias de legitimidad democrática que consideración de las normas, en la medida en
vivimos, el consentimiento tiene que ser racio- que supone un entendimiento acerca de lo que
nal, pues si adquiere una base pasional puede debe ser la actividad de gobernar. Pues gober-
disolverse en la anarquía o en la rebelión. En nar es un acto de derecho a condición de que
el concepto de autoridad se funden –como aquellos que gobiernan y aquellos que obedecen
afirma Fueyo– “los elementos más valiosos se pongan de acuerdo sobre los valores que la
de la integración comunitaria”, por lo que, si política quiere promover.
bien la fuerza y el hábito sostienen el poder, Esto se deduce del análisis de la relación entre
sólo el crédito implícito en la autoridad puede los valores y el derecho, del vínculo existente
aumentarlo. entre los valores y la identidad de una sociedad
La autoridad es, pues, una dimensión del dada y de la relación del poder político y del
poder distinta de la fuerza. Es la vis directiva aspecto normativo de los valores.
frente a la vis coactiva, el poder reconocido Los valores constituyen la sustancia de los
como legítimo frente a la imposición coercitiva. derechos. La existencia de un derecho supone
Mientras la autoridad determina un comporta- un valor previo. Teniendo en cuenta que un
miento voluntario (espontáneo o provocado), valor, considerado de una manera general, dice
la coacción determina un comportamiento lo que es preferible (Luhmann), sería, en efec-
impuesto. to, contradictorio e incluso absurdo imponer
Precisamente porque la idea de autoridad el respeto de lo que no es deseable y erigirlo
postula una integración entre el gobernante y entonces como un valor. Esto conduciría, por
el pueblo, cuyo vínculo se refleja en el asenti- ejemplo, a acordar el derecho al robo recono-
ciendo al mismo tiempo que el robo es un acto
miento de éste, ostenta una primacía entre las
condenable.
diversas modalidades del poder, como observara
Por cierto, no todos los valores engendran
ya Rousseau cuando afirmó que “el más fuerte
derechos. Para adquirir el estatuto de un derecho,
no lo es nunca suficientemente para ser siempre aquellos deben ser absolutamente estimables y,
el dueño, si no transforma la fuerza en derecho por la misma razón, inalienables (Devorkin). El
y la obediencia en deber”. derecho se establece entonces en relación con
La autoridad adquiere así una dimensión lo que es vivido como un bien y con respecto a
jurídica que trasciende la relación actual entre este es un medio de oficialización, protección
el gobernante y los súbditos (autoridad en sen- y promoción.
tido sociológico), para configurarse como una Los valores, al ser el fundamento de los
relación permanente prescrita por un sistema de derechos, le confieren sentido a la práctica
normas que facultan para gobernar y obligan a jurídica. Su triple rol de oficialización, protec-
obedecer (autoridad en sentido jurídico). He ción y promoción expresa la jerarquía entre lo
aquí la doble dimensión de la autoridad: por deseable y lo menos deseable. Es evidente que
un lado es poder reconocido como legítimo el ejercicio de la actividad jurídica es posible
por los gobernados –o por parte de ellos– cuya solo en la medida en que los valores sean co-
eficacia es proporcional al prestigio y cualida- munes, es decir, reivindicados y reconocidos
des personales de su titular; por otro lado es por un cierto número de personas. El hecho
poder formal cuyo ejercicio se halla regulado de compartir valores permite contabilizar las
jurídicamente, o sea, poder no sólo consentido, acciones de los individuos, posibilitando de este
sino, además, institucionalizado. modo el intercambio. También sus contenidos

35
Manual de Derecho Político

están ligados a esta comunidad de valores. Co- mas variadas. Esto es lo que permite describir
munes y sustanciales, son a la vez lo que facilita la identidad de una sociedad como el conjunto
el intercambio entre las personas y lo que se de las acciones que los individuos se atribuyen
intercambia. El valor de la amistad, por ejemplo, recíprocamente en el seno del grupo y en dis-
es lo que relaciona al mismo tiempo dos amigos tintos niveles de su funcionamiento.
y el bien que entre ambos se intercambia . Los valores se institucionalizan en el seno
Sin embargo esta contabilidad no asegura de lo que Talcott Parsons denomina sistemas
necesariamente la cooperación entre los indi- de acción. Los individuos o asociaciones que
viduos. En realidad es muy a menudo causa componen la sociedad actúan en el marco de
de conflictos. Así, por ejemplo, la rivalidad es estos sistemas. Sin embargo, no todos los valores
sinónimo de divergencia de intereses basados y sistemas de acción conciernen a la organi-
en una misma escala de valores. O la búsqueda zación estructural del grupo. Solamente una
de beneficios que engendra tensiones entre mínima fracción de la cultura y del sistema de
los actores implicados porque en ella ven un acción de la sociedad global es verdaderamente
bien deseable. decisiva para su identidad. Esta aparece ligada
Para que los valores comunes produzcan a valores esenciales e instituciones de base que
efectivamente una relación de cooperación sin son objeto de un consenso indiscutible y poseen
provocar una multiplicación de los conflictos, un tipo de validez fundacional. Es por eso que
es esencial que la determinación de lo que es cada miembro de la comunidad, considerado
deseable y que es tarea del derecho, no pierda individualmente, percibirá la destrucción o vio-
jamás de vista la regla de la reciprocidad. Cuan- lación de esos conjuntos de valores como una
do esta sirve de referencia paradigmática, los amenaza a su propia identidad.
valores suscitan la obligación y no la oposición, Es en relación con estos conjuntos que se
constituyéndose en factores de integración. De constituye tanto la personalidad individual como
esto depende la preservación de la sociabilidad la unidad del grupo, siendo así posible distin-
encarnada en el grupo. guir diferentes formas de identidad colectiva.
La instauración de una situación de derecho Origen y horizonte de la vida colectiva cumplen
presupone pues valores que tienen en cuenta la función de normas fundamentales.
la dimensión pública. Pero esta condición no De un modo general, las normas son ante
implica que la sustancia de derechos y debe- todo criterios de interpretación que sirven como
res sea la misma para todas las sociedades. La elementos de apreciación y evaluación de la
forma del espacio público varía según los tipos realidad, y como guías de acción (Raz). En este
sociales y políticos. Aunque la cuestión de la sentido todos los valores poseen una dimensión
repartición de las riquezas, por ejemplo, sea normativa. Desde el momento en que a uno de
una preocupación inherente a cualquier grupo ellos se le atribuye un comportamiento o un
social, existen distintas maneras de proceder a objeto, se vuelve, para aquellos, que a el adhie-
la distribución de los recursos. El análisis de los ren, un modelo de evaluación en función del
términos de la relación de reciprocidad debe cual conviene actuar. Existe, sin embargo, una
pues tomar en consideración el lazo que existe jerarquía entre los valores, según pongan más
entre la identidad de una sociedad y los valores o menos en juego el funcionamiento global de
que esta promueve. una sociedad. Los valores más universales son
La identidad de un grupo o de una sociedad evidentemente aquellos que expresan con ma-
es lo que asegura su continuidad y cohesión. yor fuerza la identidad del grupo. Cumpliendo
Aquella presenta una doble característica: por la función de normas fundamentales, de ellos
un lado determina la manera en que la sociedad derivan, simbólica o prácticamente, en forma
se distancia de su entorno natural; por otro, directa o no, las demás normas que se practican
establece el modo de pertenencia de los indivi- en el seno de la sociedad.
duos a su sociedad, fijando al mismo tiempo las Las relaciones de reciprocidad que existen
condiciones de su exclusión (Habermas). entre los individuos en los diversos sectores de
La identidad expresa los valores de una so- actividad de la comunidad aparecen, en efecto,
ciedad determinada y los individuos, en tanto vinculados con los principios que le confieren
miembros de la comunidad, extraen de ella sus su especificidad. A fin de que la identidad del
cualidades propias. Pero estas cualidades no grupo se preserve, los valores que presiden las
son únicamente modos de ser. Se manifiestan actividades sectoriales no deben entrar en con-
asimismo en acciones que pueden adoptar for- tradicción con esos principios. Esta exigencia

36
Sección Segunda: El poder como fenómeno social

explica el peso de las instituciones políticas y identidad social, estos incitan a los individuos
da cuenta a la vez de la posibilidad del derecho a la acción y al acuerdo.
de gobernar y del poder político como poder Los valores representan pues una marca de
normativo. la legitimidad política, permitiendo compren-
La función política de coordinación y direc- der el lugar que le corresponde a la ley en la
ción de la sociedad es legítima tan solo cuando fundamentación del derecho de gobernar.
expresa su identidad. Pero la legitimidad del
poder permanece indisociable de la difusión
de los valores del grupo al conjunto de sus sis- 5. Texto atinente a párrafo 8: El titular
temas de acción. De la realización de esta tarea legítimo del ejercicio del poder
de difusión dependen el derecho de gobernar
y el carácter normativo del poder político. Las MAURICE DUVERGER
instrucciones de este último obligan a los indi- Instituciones políticas y Derecho
viduos solo en caso de responder a la identidad Constitucional
comunitaria. Editorial Ariel, Barcelona, 1967, págs. 11-12.
Para contribuir a la oficialización, protección
y promoción de valores que son esenciales a la Las ideologías de la legitimidad
sociedad, es decir, a su institucionalización en
calidad de normas legales, el poder político dis- Pero si la existencia de un poder al cual
pone de dos tipos de instituciones: aquellas que se debe obediencia parece tan normal, cada
crean las leyes como los parlamentos y asambleas sociedad se forma ideas particulares sobre la-
constitucionales y aquellas que aplican y hacen naturaleza y las modalidades del poder y la
respetar dichas leyes, como los tribunales y la obediencia. Tiende a definir un poder “legí-
policía (Raz). Es la homogeneidad entre las timo” que rechaza a los otros como ilegítimos,
normas sociales y políticas la que engendra una y no son, por tanto, verdaderos poderes, sino
continuidad entre los valores de la sociedad y solamente “poderíos” apoyados en la coacción.
las leyes. Así es como estos últimos no solo son La noción de legitimidad es, pues, uno de los
respetados sino también deseados. elementos fundamentales del poder. La legiti-
En otros términos, la legitimidad tiene la midad no es más que un sistema de creencias.
función de responder a la necesidad de inte- No existe poder legítimo en sí, sino solamente
los poderes que se consideran legítimos. Se
gración social que caracteriza a la identidad de
puede definir la legitimidad como la cualidad
una sociedad. Se trata de mostrar cómo y por
que presenta un poder de ser conforme a la
qué las instituciones, existentes o propuestas,
imagen del poder que se considera válida en
poseen la capacidad de organizar el poder polí-
la sociedad considerada. Para aquellos que
tico de modo tal que los valores constitutivos de creen que el poder ha de ser ejercido por un
la identidad social estructuren efectivamente la monarca de linaje real, el poder es legítimo
realidad. Alcanzar este objetivo de legitimidad si se halla en manos del descendiente de los
presupone evidentemente un éxito empírico: la reyes precedentes. Para aquellos que creen que
realidad concreta de la vida de una comunidad el poder debe reposar en la elección popular,
debe corresponder, en proporciones creíbles, a los gobernantes son legítimos si emanan de
los principios fundacionales enunciados. Pero elecciones libres.
este objetivo no se obtiene independientemente Las ideologías relativas a la legitimidad re-
de la fuerza justificativa contenida en las normas. flejan más o menos los intereses de aquellos
En tanto las instituciones políticas aparecen como que las desarrollan y que creen ellas. Dados los
garantes de la desintegración social mediante conflictos de intereses en una misma sociedad,
las disposiciones de carácter obligatorio que de estas ideologías son normalmente diferentes.
ellas emanan, el ejercicio del poder tiene por Diversos sistemas de legitimidad se oponen y, por
corolario el imperativo de mantener la identidad tanto, ningún gobierno puede ser considerado
social. Este es un criterio para poder apreciar como legítimo por todo el mundo. El poder es
la legitimidad del poder político. legítimo a los ojos de una parte de la población
Es evidente que el consentimiento no basta (la que cree en la ideología en que se basa)
para engendrar el derecho de gobernar. Se deben e ilegítimo a los ojos de las otras partes de la
tener en cuenta los valores que aseguran el rol población. Así, en el siglo XIX, se oponían en
de las normas fundamentales. Estableciendo el Europa occidental la legitimidad monárquica
contenido de derechos y deberes y a partir de la y la legitimidad democrática; actualmente en

37
Manual de Derecho Político

Francia y en Italia se oponen la legitimidad libe- hacer compartir, al menos en parte, su concep-
ral y la legitimidad comunista, etc. No obstante, ción de la legitimidad a las clases que dominan.
estas situaciones son relativamente raras, porque El concepto de derecho tiene un importante
las clases dominantes consiguen generalmente papel a este respecto.

38
Sección Tercera
LAS FUERZAS POLÍTICAS
9. Concepto y clasificación de las fuerzas políticas;
10. La opinión pública;
11. Los partidos políticos;
12. Los grupos de presión;
13. Burocracia y Fuerzas Armadas como fuerzas políticas.

9. CONCEPTO Y CLASIFICACIÓN DE LAS desplegar poder. En tal sentido Lucas Ver-


FUERZAS POLÍTICAS dú considera que fuerza política es “toda
formación social que intenta establecer,
A la pregunta ¿quién hace la política? mantener o transformar el orden jurídico
sólo puede haber una respuesta obvia: el fundamental relativo a la organización y
hombre. En efecto, sólo el hombre puede ejercicio del poder según una interpretación
tomar decisiones, solamente él es sujeto ideológica de la sociedad”.2
político. La clasificación más elemental de las
Pero si no cabe duda que el hombre es fuerzas políticas distingue entre individuales
quien hace la política, no es menos cierto y colectivas.
que esta actividad la realiza enmarcado en Fuerzas individuales son las que exterio-
grupos y por y para estos grupos. Consecuen- rizan la acción de un hombre; colectivas, las
cialmente, junto al sujeto político hombre, que se revelan en la acción de un grupo
surge el sujeto grupo. organizado o por intermedio de presiones
Sujeto político individual, sujeto políti- que una opinión difusa ejerce sobre las
co colectivo engendran el movimiento de la personalidades dirigentes.
vida política y de ahí que se las denomine El individuo como fuerza política. Existe
fuerzas políticas. cierta reticencia entre los autores para
Todo acto social y político es insepara- otorgar relevancia a las fuerzas políticas
ble de una fuerza que lo impulsa, de una individuales: las decisiones de las personas
energía que lo incita. En política se hace concretas sólo adquieren significación cuan-
imprescindible destacar el concepto de fuerza do son decisiones de un grupo. Incluso en
de la misma manera que la física subraya el caso de “personalidades extraordinarias”
la idea de energía. La fuerza política es el de la política, su personalidad se halla en
principio vivificador de las instituciones. De función del grupo en donde se desarrolla
la misma manera que la psique da vida al el pretendido carácter “extraordinario”.3
cuerpo y que la energía moviliza la materia, Sin embargo, no se puede desconocer
así también las fuerzas políticas infunden la fuerza que despliega el individuo sobre
dinamismo a las formas y a las instituciones, el medio social: trascendentales cambios
integrándose con las mismas en una unidad históricos han sido obra de un hombre. Es
indisoluble. “Fuerza política –dice Xifra cierto que la acción de los grupos debilita la
Heras–, considerada en su acepción más libertad individual al tiempo que aumenta
simple, es el principio determinante de la la seguridad económica, pero aun en el
actividad política, el vigor que infunde vida seno del grupo no puede prescindirse del
y eficacia a las instituciones”.1 influjo que, en forma visible o invisible,
Por otra parte, el concepto de fuerzas ejercen determinados individuos privile-
políticas lleva siempre implícita la idea giados (jefes políticos, militares o espiri-
de potencia, expresada en la capacidad de
2
Ob. cit., tomo II, pág. 203.
1 3
Ob. cit., pág. 172. J. GONZÁLEZ CASANOVA, ob. cit., pág. 96.

39
Manual de Derecho Político

tuales; favoritos; confesores; confidentes; objetivo relativo al ejercicio del poder (con-
funcionarios; capitalistas, etc.). Incluso centración) y, por otro, un hecho subjetivo
en la actual sociedad pluralista es preciso de identificación o encarnación del poder
coordinar los factores individual y social, (personificación). En el primer sentido, de
contando siempre, junto a la labor de los base funcional, la personalización viene
grupos, con la acción política de las per- determinada por la necesidad de afrontar
sonalidades que el exceso del formalismo con rapidez y eficacia las apremiantes tareas
político mantuvo en el olvido. Al centrar del Estado y se manifiesta especialmente en
la atención en las instituciones como que el crecimiento del llamado Poder Ejecutivo
se ha olvidado el papel de los hombres que a expensas de las restantes instituciones del
les dan vida. Hoy las nuevas orientaciones Estado y, además, en la concentración del
metodológicas detienen la mirada en el ser mismo en la persona de su jefe (desaparición
humano –volviendo, aunque con nuevos de la colegialidad en las esferas decisorias),
matices, a una larga tradición que cuenta y en la omnipresencia, autoridad y perma-
en sus filas a Maquiavelo, Hobbes, Rousseau, nencia de éste. Con ello, el poder personal
Bentham y a tantos otros clásicos–, y ven sirve de fundamento a las instituciones y
en sus motivaciones psicológicas uno de los las domina tanto si se trata del Ejecutivo
móviles capitales de la vida política. como de los partidos y aun de las propias
El fenómeno de la personalización del Asambleas (líderes parlamentarios).
poder constituye hoy uno de los temas de La segunda acepción de la personalización
estudio que reclaman más la atención de los del poder se refiere a su individualización
expertos. Se reconoce que esta personaliza- en una persona de modo independiente de
ción es un hecho general que se observa en las instituciones. A este respecto dijo Napo-
todos los países y bajo todos los regímenes, león Bonaparte que “un trono no es más
no sólo como una solución de emergencia que algunos trozos de madera recubiertos
(como se consideró en Roma con las dic- de terciopelo. Todo depende del que se
taduras, o como han supuesto en Francia sienta en él. El trono es un hombre, y este
Pétain y De Gaulle en 1940 y 1958, respecti- hombre soy yo, con mi voluntad, mi carácter
vamente), sino como supuestos de absoluta y mi prestigio”. Se trata de una personifica-
normalidad política. Lo anormal –afirma ción con una legitimidad autónoma, basada
Duverger– ha sido la despersonalización en las ideas de identificación o incluso de
del poder. No hay más personas políticas encarnación, que implican gran dosis de
fuertes que antes; lo que ocurre es que la creencias y de mitos. Las manifestaciones
estructura de la sociedad actual imprime a más importantes de este fenómeno son las
la personalización un nuevo matiz que se siguientes: los líderes políticos son cada vez
traduce especialmente en la proyección de más conocidos en el exterior y se habla más
la persona del líder tanto en la masa popular de ellos que de sus países (nominalismo,
como en la estructura institucional. Por otra simbolismo); el político es tratado por los
parte, se manifiesta la tendencia a racionalizar medios de comunicación de masas como
el poder personal como consecuencia del una estrella (vedetización); el jefe, además
paso de la micropolítica a la macropolítica, de conocido, es amado por los ciudadanos
con lo cual el tradicional prestigio de los a quienes se les presenta totalmente huma-
notables que actuaban en las esferas locales nizado (popularidad), y la masa popular se
ha cedido a favor de los políticos que actúan ve reflejada en su persona (identificación).
en el plano nacional. En este caso, la personificación del poder
¿Qué se quiere significar con la palabra no guarda relación con las instituciones,
personalización del poder? A este respec- por lo que puede hablarse de un poder
to, después de destacar la ambigüedad y personal camuflado (de los técnicos, de las
el confusionismo del término, Touchard clases dominantes, etc.) y de un poder per-
puntualiza con claridad el doble significado sonal de sustitución (déspotas, usurpadores)
del mismo: por un lado es un fenómeno frente a un poder personal que exprese la

40
Sección Tercera: Las fuerzas políticas

encarnación del país a través del cuadro política. La fuerza espontánea por excelencia
institucional del Estado (Dupuy). es el instinto de sociabilidad implícito en la
La personalización objetiva del poder naturaleza humana. Pero téngase en cuenta
no siempre coincide con su personifica- que, a su vez, la esencia social del hombre
ción subjetiva. Se dan situaciones en las genera una fuerza contraria, pues la sociedad
que quien ejerce el poder se ampara en –producto humano por excelencia– se ofrece
el prestigio ajeno (Stalin, al principio, se a veces como un medio resistente contra
apoyaba en la popularidad de Lenin) frente el que se estrella nuestra conducta para
a las más frecuentes en que la atracción del imprimirle sus huellas. Si la sociabilidad es
político antecede a su acceso real al poder la más elemental de las fuerzas políticas, no
(Eisenhower, De Gaulle, y otros). hay que olvidar la contrafuerza que genera,
Uno de los problemas capitales que motivada por la lucha del espíritu contra la
plantea la personalización es el de su legi- materia, por el ánimo de superación, por
timidad en los sistemas democráticos. El el afán de progreso. El hombre es, de una
poder personal ha repugnado siempre a parte, objeto de una fuerza centrífuga que
la democracia. Basta recordar la tipología le obliga a vivir en sociedad, pero de otra
weberiana de las formas de dominación parte es naturalmente asocial en cuanto
para poner de manifiesto cómo la racional aspira a afirmar su yo frente a la sociedad y
tiene un fundamento impersonal, frente a en cuanto lucha contra la misma ejercitando
la tradicional (basada en la legitimidad de el estímulo de superación que imprime a
las personas señaladas por la tradición) y la la realidad social una fluidez y creatividad
carismática (fundada en la ejemplaridad de incesante que es, en gran parte, obra de
la persona, que se identifica con su misión). las fuerzas políticas.
Pero, por otra parte, es evidente que en las Distinción relacionada con la anterior
actuales democracias de masas la atracción es la que diferencia las fuerzas, atendiendo
por un hombre fuerte o por un héroe polí- a su grado de integración, en organizadas
tico satisface una necesidad psicológica del y difusas, aunque estas últimas, opinión
pueblo que no puede ser afrontada por las pública, clases sociales, ideologías, forma-
asambleas legislativas. “La característica de ciones basadas en el sexo o en la edad,
la democracia –decía Luis Napoleón en el etc., nacidas de la cohesión espontánea y
momento en que se generalizaba el sufra- sin fronteras precisas, suelen constituir las
gio– es que se encarna en un hombre”. Lo energías primarias que nutren las fuerzas
único que se pide es que el líder nacional políticas organizadas.
tenga una conciencia democrática que se Las fuerzas políticas organizadas y cons-
apoye en el consenso popular, y con ello se cientes pueden ser objeto de diversas cla-
deja abierta una puerta a la compatibilidad sificaciones:
entre la personalización y concentración a) Atendiendo a su origen se pueden
del poder por un lado, y la democracia y clasificar, según las necesidades de que
el diálogo por otro.4 derivan e intereses que las informan, en
Las fuerzas políticas colectivas son clasifica- económicas, profesionales, religiosas, cul-
das por Burdeau, desde dos puntos de vista turales, militares, tradicionales, etc.
diferentes, en espontáneas y conscientes y b) Según los fines ideológicos que per-
en difusas y organizadas. En cuanto a la pri- siguen se matizan de conformidad con la
mera distinción es preciso observar que las tendencia política a la que sirven: socia-
fuerzas espontáneas, de naturaleza instintiva lismo, liberalismo, democracia cristiana,
e imperceptible, contienen en germen a las comunismo, etc.
conscientes, surgidas en la reflexión, que c) En relación con la naturaleza de la
operan de un modo visible en la realidad actividad que desarrollan pueden actuar
legítimamente, sin salirse del marco del
4
Sobre el particular, XIFRA HERAS, ob. cit., págs. orden jurídico, o bien como fuerzas insu-
179 y ss. rreccionales o antijurídicas en pugna con

41
Manual de Derecho Político

el orden establecido. Las primeras, a su vez, Cierto es que en la sociedad contempo-


pueden ser fuerzas oficiales o encuadradas ránea la opinión pública ha alcanzado un
en el aparato estatal (entes paraestatales), desarrollo incuestionable e importancia
sujetos auxiliares del Estado, etc., y fuerzas superlativa en relación con el pasado.
no oficiales dotadas de energía propia (ya sea Dos factores han contribuido principal-
reconocidas por el ordenamiento jurídico mente al auge de la opinión pública: a) En
–partidos, sindicatos–, o desconocidas por que, al revés de lo que hoy acontece, no se
el mismo –poderes de hecho–). habría formado en las sociedades antiguas
d) Finalmente Burdeau adopta una cla- la conciencia de la opinión pública; es decir,
sificación realista cuando afirma que en la del derecho de la sociedad para influir le-
sociedad contemporánea las fuerzas políti- gítimamente con su parecer y su juicio en
cas pueden englobarse en cuatro grandes sus gobiernos, y b) La incorporación de
grupos: el cuerpo electoral, los partidos nuevos y efectivos medios para la difusión
políticos, los grupos de presión y la prensa de las ideas. En efecto, ya no es el perió-
(aunque esta última más que una fuerza dico y el telégrafo; es la aviación, el cine,
autónoma es un potente medio al servicio la radio, la televisión y mil otros adelantos
de los anteriores).5 científicos y técnicos que han convertido
De acuerdo con el programa del curso, el planeta en una plaza abierta a la que se
en la presente obra sólo nos limitaremos asoman las miradas de todo el mundo y
al estudio de las siguientes fuerzas políti- provocan reacciones de opiniones rápidas,
cas: opinión pública (fuerza política difusa), incontenibles, verdadera psicosis de difícil
partidos políticos y grupos de presión (fuerzas dominio y encauzamiento.
políticas organizadas). No obstante la importancia que los estu-
dios políticos conceden en la actualidad a la
opinión pública, subsisten aún numerosos
10. L A OPINIÓN PÚBLICA equívocos. Es frecuente, por ejemplo, asociar
la opinión pública con la opinión de la mayo-
Existe la creencia generalizada de que ría aceptada por la minoría. Sin embargo, la
la opinión pública nace como fuerza en realidad demuestra que existen igualmente
el mundo junto con los gobiernos repu- situaciones en las cuales la opinión pública
blicanos representativos. Sin embargo, los no concuerda en absoluto con los intereses y
antecedentes históricos nos revelan que los las ideas de la mayoría, y situaciones en que
gobiernos de todas las épocas han debido es opuesta a la política del Estado. La opinión
contar con su apoyo para perdurar. pública no es algo unido necesariamente
Las obras de Herodoto, Cicerón y Tito al concepto de mayoría, entre otras cosas,
Livio contienen permanentes referen- porque sobre un mismo tema se dan varias
cias al peso de la opinión pública en los “opiniones públicas” distintas.
sucesos importantes de las épocas que Constituye igualmente un error estimar
relatan. En la Edad Moderna todos los que la opinión pública sólo tiene incidencia
pensadores políticos le rinden tributos. en el ámbito político. Como aclara Burdeau,
Locke estima que, junto con la ley divina todo objeto capaz de interesar a una plu-
y la ley civil, norma el comportamiento ralidad de individuos entra dentro de su
de los hombres. Hobbes estima que “el competencia. Por consiguiente, su punto
mundo está gobernado por la opinión” de aplicación no es específicamente político. Se
y Maquiavelo dirá en El Príncipe cuánto enuncian opiniones a propósito del valor
importa al gobernante gozar del amor de un filme o de la realidad de los platillos
del pueblo, porque él –el pueblo– es el voladores. Pero, cualquiera sea su objeto,
más fuerte y poderoso. la opinión es siempre un juicio que exte-
rioriza una actitud.
5
BURDEAU, Método de la Ciencia Política, edición Con esta salvedad, en cuanto a la materia
citada, págs. 383 y ss. genérica de la opinión pública, pasamos a

42
Sección Tercera: Las fuerzas políticas

caracterizar los elementos de la opinión oponerse a las decisiones adoptadas por


pública en lo que se expresa como fuerza los demás.
política consciente y difusa. Ello implica Tampoco puede equipararse la opinión
indagar acerca del sujeto y el objeto de la pública a la mayoría numérica ni al conjunto
opinión pública. de ideas y sentimientos comunes a la ma-
yor parte de los componentes de un grupo
10.1. Sujeto de la opinión pública es el públi- político. Asimismo, no puede admitirse la
co, concepto que no debe identificarse con concepción de Lowell que considera opinión
el más genérico de pueblo. El público está pública la de una mayoría aceptada por la
condicionado por el medio sobre el que se minoría, pues, sobre un mismo tema, caben
proyecta, y el público político (a diferencia varias opiniones públicas distintas.
del deportivo, comercial, artístico, etc.) es La opinión pública tampoco se identifica
“aquella porción, mayoría o minoría, del con la opinión de un sector específico del
pueblo que presta atención a los fenómenos público, ni con las manifestaciones de las
políticos y los enjuicia con una convicción élites, pues la pretensión de identificar-
activa” (Sánchez Agesta). Esta concreción la con la de un sector de la comunidad
del sujeto de la opinión pública nos permite (como pretendía Bluntschli con respecto a
diferenciarla de la voluntad popular, de la clase media) es contraria a un requisito
la unanimidad de la opinión de un sector esencial de la opinión pública, cual es el de
del público (aunque sea la mayoría) y de que una mayor parte de los miembros del
la suma de opiniones individuales. grupo social de referencia se pronuncien
La opinión pública no es, ante todo, la en una misma dirección. La opinión pública
voluntad popular. Cierto que la opinión debe considerarse como el consenso logrado sobre
pública procede del pueblo y puede in- la base de corrientes de opinión que predominan
cluso condicionar su voluntad, pero uno y prevalecen en un determinado momento.
y otro concepto reflejan realidades dis- La opinión pública no es, en fin, la suma
tintas. Contrariamente a lo que opinaba de opiniones individuales. Su aporte no
Rousseau, la voluntad popular no puede es ni el mero agregado de individuos que
agotarse en una opinión pública indivi- integran el público ni el término medio de
sible, y Burdeau, además de distinguir la los pareceres de los ciudadanos. Las elec-
opinión pública de la voluntad popular ciones no siempre expresan la opinión.
por su contenido, por su intensidad y por Más que el simple ejercicio de la razón
su carácter político, insiste en su distinto individual, la opinión pública expresa un
origen, afirmando que la primera es una estado de conciencia expuesto al contagio
síntesis elaborada partiendo de elementos social. No es ni una suma ni un producto,
dispares (resultado de una elaboración), sino una abstracción que puede diferir de
mientras que la voluntad popular expresa la opinión que interiormente se profesa.
exigencias unificadas que se aproximan más El individuo participa normalmente de las
a la idea de creencia que a la de opinión creencias de los grupos sin manifestar sus
(resultado de una suma). intereses ni sus reacciones personales. A
La opinión pública tampoco es la una- diferencia de la voluntad popular –aclara
nimidad, sino una simple pluralidad más o Burdeau– la opinión pública, como fuerza
menos preponderante. Una opinión sólo se colectiva influida por el medio, producto
explica frente a otra contraria, implica una de un determinismo social, está desvincu-
división. No cabe duda de que la opinión lada del ser profundo de los hombres, de
pública sería perfecta si fuese unánime, sus preocupaciones, de sus inquietudes, de
pero entonces dejaría de ser opinión para sus angustias y de sus egoísmos.
convertirse en una creencia o vigencia so-
cial permanente, que diría Ortega, o en la 10.2. El objeto de la opinión pública viene
publicidad trascendental de que nos habla determinado por los problemas que despier-
Kant. No hay opinión sin la posibilidad de tan el interés general. Su contenido sólo

43
Manual de Derecho Político

puede consistir en principios muy prima- en que nos depara sorpresas, en que es
rios y fácilmente comprensibles. Nunca es una obra política infiel que no puede ser
especializada: opera con datos del sentido computada con precisión.
común y de interés general. Como afirma Finalmente la opinión pública no tiene
Berger, la opinión pública se forma sobre carácter técnico: “aquellas ideas que para
la base de la incompetencia de la masa de ser captadas requieren un cierto grado de
los opinantes. El público lo forman quienes conocimientos o especial capacidad intelec-
atienden, no quienes entienden. Con esta tual o que exijan difíciles demostraciones
base es preciso deslindar claramente algunos no pueden ser recogidas por la opinión
conceptos fronterizos, pero distintos de la pública”. Su patrón es el buen sentido del
opinión pública. hombre medio. Recae siempre sobre cues-
Ante todo, no es la verdad objetiva, sino tiones simples e incitantes, aunque también
una verdad relativa o contingente como de ámbito general. El fabuloso proceso de
todo lo político. Por el mero hecho de ser tecnificación reduce necesariamente el ám-
opinión, se sitúa entre la certeza (convicción bito de la opinión pública.
absoluta) y la duda (carencia absoluta de Concebida, en síntesis, la opinión pú-
convicción). La opinión se rige siempre blica como la manifestación de actitudes
por la probabilidad que es una mezcla de colectivas que predominan en la sociedad
duda y de convicción. respecto a los problemas de interés general,
Tampoco los principios teóricos de ca- actúa como potente fuerza política en un
rácter dogmático integran el objeto de la doble sentido positivo y negativo: por un
opinión pública. Por el contrario, en la lado es estímulo renovador que legitima la
misma se combinan siempre elementos autoridad política y promueve la adhesión
no racionales (tradición, lealtad, pasiones, social al orden establecido; por otro, actúa
etc.) que en política se usan como armas. como el más poderoso freno del poder y
Walter Lippmann decía que el predominio se erige en “salvaguarda, con el saludable
de las ideologías denuncia precisamente la temor que imponen sus posibles reaccio-
crisis de la opinión pública, aunque, por nes, del patrimonio espiritual y moral de
otro lado, tampoco satisface la visión de un pueblo” (Sánchez Agesta).6
ésta como un conjunto de estereotipos o
imágenes (representación estandarizada y 10.3. En lo que atañe a la formación y
cambiante de las cosas más o menos visibles propagación de la opinión pública, existe
que nos rodean), prescindiendo del poder consenso de que ella no surge instantánea-
de decisión que conservan los individuos al mente. La opinión se elabora a través de
margen de todo estereotipo o imagen. un proceso que tiene varios actos.
La opinión pública no es lo que se piensa, Bryce ofrece el siguiente modelo de for-
sino lo que se expresa, lo que se manifies- mación de opinión pública: 1º. La noticia del
ta. Se nutre no de los principios generales hecho llega a conocimiento de los ciudada-
que integran el contenido cultural de un nos a través de los periódicos o informativos
pueblo, sino de juicios activos y externos radiales de la mañana, originando en ellos
de asentimiento o de repulsa. imprecisos sentimientos de aprobación o
No supone tampoco la opinión pública desaprobación; 2º. Durante el día se vuelve
una adhesión pasiva a determinados prin- a tomar contacto con la noticia mediante
cipios ajenos a toda inquietud política. No otros periódicos, informativos y conversa-
se agota nunca en la asimilación, imitación ciones. Aparecen los primeros comentarios
o contagio colectivos: es una manifestación y cada uno empieza a perfilar su posición;
activa vinculada a la discusión y, aunque 3º. En esta etapa en que fundamentalmente
raras veces sea creadora, se expresa de el problema se discute, las posiciones se
modo fluido y nunca se deja absorber por
los elementos que la canalizan. La opinión 6
Citado por XIFRA HERAS, ob. cit., págs. 179
pública es tal precisamente en la medida y ss.

44
Sección Tercera: Las fuerzas políticas

cristalizan; 4º. Las posiciones se enfrentan En cuanto a los modos, es necesario hacer
entre sí y se proyectan a la acción. una aclaración previa. En efecto, si se tratara
Al proceso de formación de la opinión de la opinión pública óptima, es decir, de
pública concurren los promotores, los ám- aquella que resulta de un proceso absoluta-
bitos, los medios y los modos. mente libre y espontáneo y en el que fuera
Los promotores del proceso formativo de muy alta la dosis de racionalidad, el modo
la opinión pública son las fuerzas políticas de comunicación no debiera ser otro que
orgánicas, tanto las específicas (partidos la información pura. Pero tratándose de la
políticos) como las “politizadas” (grupos formación de una concreta y real opinión
de presión, prensa, etc.). Su acción tiene pública, lo que prima en lugar de la infor-
lugar en alguna de las distintas etapas y en mación suele ser, sobre todo en los últimos
mayor o menor medida según los casos. tiempos, la propaganda, mediante la cual el
Un partido político, un grupo de presión, modo de la comunicación se caracteriza
un diario –por ejemplo–, y desde luego no por el afán de dar a conocer la mayor
un individuo dentro de cada uno de ellos, cantidad de noticias con la mayor precisión
pueden dar el impulso inicial o pueden posible, sino por el afán de convencer y sus-
también intervenir posteriormente en el citar adhesiones, deformando o falseando,
debate de los “enterados” o “entendidos”, a si es necesario, la información fidedigna.
través del cual se configuran los elementos En la sociedad de masas, en efecto, y en
que llegarán a constituir la opinión pública los regímenes totalitarios en particular, la
propiamente dicha. propaganda no sólo reemplaza a la infor-
Los ámbitos en que tiene lugar el proceso mación pura, sino inclusive a la educación.
y en particular el “diálogo” o el “debate” Nos encontramos, así, con dos modos di-
son o pueden ser los más diversos y están versos de formar la opinión pública: por
directamente vinculados con los medios y una parte, los que son necesarios para que
los modos a que se hará referencia seguida- la opinión pública sea óptima información
mente. Existen varios ámbitos: en primer y educación; por otra, los adecuados para
lugar, el familiar; en segundo lugar, los una opinión pública que de tal sólo tiene
propios de reuniones informales (el atrio el nombre, propaganda. Por cierto que,
de la iglesia, el café, la estación de tren, el en la práctica, las diferencias son sólo de
supermercado, el hall del teatro, etc.); en grado según las dosis en que sean utilizados
tercer lugar, las sedes de los grupos inter- cada uno de los modos.7
medios (comités políticos, clubes diversos, Todos los autores coinciden en señalar el
universidades, academias, asociaciones, efecto distorsionador que en el proceso de
etc.); en cuarto lugar, los sitios públicos formación de la opinión pública produce
(estadios, plazas, etc.). la propaganda: la opinión es un juguete en
Los medios, instrumentos o vehículos que manos de quienes manejan los medios de
son utilizados en el proceso formativo de difusión y propagación de ideas.
la opinión pública, se confunden bastante Este fenómeno se ve agravado en la ac-
con los ámbitos, sobre todo cuando se trata tualidad porque está en la creencia popu-
de la “oralidad”. Sin embargo, los medios lar que la propaganda tiene unas formas
más importantes –por la posibilidad de (unas vías) típicas, evidentes e invariables y
comunicación en gran escala que han im- reconocibles de inmediato, pero la realidad
plicado– han sido, sin duda, los que se han parece alejarse de tal supuesto. En efecto,
valido de la imprenta (la prensa escrita, el de las formas clásicas de la propaganda
libro, el folleto, el volante, etc.), si bien en política, por ejemplo (como pudieran ser
las últimas décadas se han utilizado otros el discurso y el escrito), hemos pasado a
medios orales y visuales con éxito y han formas nuevas, de una rica complejidad, no
hecho perder su hegemonía a la prensa
escrita. Tal es el caso del cine, la radio y 7
MARIO JUSTO LÓPEZ, ob. cit., tomo II,
la televisión. pág. 489.

45
Manual de Derecho Político

reconocibles por el grueso de sus receptores puede admitirse que su origen dimana de
en su carácter propagandístico (alienante y la propia naturaleza humana: siempre que
superestructural), habiendo ocurrido otro los hombres en gran número se asocian
tanto en la propaganda comercial, donde para la realización de una obra colectiva, se
las nuevas técnicas del “marketing”, por dividen en grupos. A ello llevan irremedia-
ejemplo, suponen un cambio cualitativo blemente nuestras diferencias intelectuales
en el modo tradicional de promoción de y morales, la contraposición de intereses,
ventas. nuestras pasiones e ideales.
En uno y otro campo (propaganda co- Mario Justo López puntualiza al respec-
mercial y política), el progreso científico y to: “Hay ‘partidos’, aunque se les dé otro
técnico experimentado en las últimas déca- nombre –‘facciones’, ‘tendencias’, etc.– o
das así como los cambios sociales habidos, que no se les dé ninguno, siempre que se
han permitido dar a la propaganda una trata de la conducción de un grupo hu-
complejidad inimaginable hasta hace unos mano y, con mayor razón, cuando se trata
años, han permitido su encubrimiento y han de la ‘sociedad global’ o de ‘la comunidad
alterado su carácter, todo lo cual, unido a perfecta’. Porque siempre que se trata de
su nueva base científica, ha multiplicado la conducción de un grupo humano, apa-
peligrosamente su eficacia enajenante.8 rece la necesidad de ponerse de acuerdo,
Por razones fáciles de comprender, existe de ‘ser partidario’, acerca de los fines del
una estrecha relación entre opinión pública grupo y de los medios para alcanzarlos.
y régimen político. Como ya hemos dicho, si Surge entonces, casi inevitablemente, con
bien el fenómeno de la opinión pública ha la discrepancia acerca de los medios o de
estado presente a través de toda la historia los fines, la necesidad de separarse y com-
de la humanidad, es evidente que su mayor petir unos contra otros. Siempre hay, pues,
relevancia se logra dentro de un sistema ‘partidos’. Los hubo en el seno de las ‘socie-
democrático representativo. En efecto, en dades globales’ que siguieron a Pericles y
los países democráticos se tratará funda- Demóstenes, en Atenas, y a Espartaco, Mario
mentalmente de desarrollar las técnicas de y Sila, en la república romana. Constituye-
expresión de la opinión mientras que en los ron partidos los güelfos y los gibelinos en la
sistemas autocráticos se pondrá el acento Europa medieval; los tories y los whigs en
en los modos de formación y acción sobre la Inglaterra del siglo XVII, y los jacobinos,
la opinión pública. Lo cual no significa que girondinos y montañeses en los días de la
en la democracia no se den estas últimas Revolución Francesa.
manipulaciones. La diferencia es, sobre Pero si bien la existencia de ‘partidos’,
todo, de grado, a veces de grado enorme. es decir, de grupos que discrepan acerca de
Pero como la democracia requiere gober- los fines o de los medios para conducir al
nar de acuerdo a los deseos del pueblo, en respectivo grupo mayor del que formaban
ella se tiene que dar necesariamente una parte es un hecho constante en la historia,
organización de la expresión de la opinión no puede decirse lo mismo de los partidos
pública, como dice Burdeau. políticos que, caracterizados por un deter-
minado tipo de organización y de funciones,
han surgido como una consecuencia del
11. LOS PARTIDOS POLÍTICOS régimen democrático representativo”.9
Es efectivo que los partidos políticos ad-
Los partidos políticos constituyen la fuer- quieren singular significación en el régimen
za política organizada por antonomasia. En democrático representativo, pero no se pue-
un sentido genérico, amplio, los partidos de ignorar que, en un comienzo, tanto la
han existido siempre y, en cierta medida, doctrina como los textos constitucionales

8
Ver MARIO VERDUGO MARINKOVIC, La Propaganda
9
Política, ICPA, Santiago, 1970. Ob. cit., tomo II, pág. 490.

46
Sección Tercera: Las fuerzas políticas

demostraron una notoria reticencia por la en el siglo pasado lo hacen al amparo de


emergencia de estas fuerzas políticas. En la evolución del sistema electoral y de los
efecto, tanto los revolucionarios americanos Parlamentos. Al existir diversas personas que
como los franceses condenaron los partidos se armonizaban en cuanto a su actuación
considerándolos facciones, cuerpos extraños dentro del Parlamento, dando los mismos
en el curso de la sociedad política, falsifi- votos a las mismas propuestas, comenzaron
cadores de la voluntad general (Rousseau, a constituirse grupos cuya vitalidad mayor
Madison, Tocqueville). se daba en el momento electoral. Una vez
Washington, en su discurso de despedida, que existe un grupo parlamentario, por
previene a sus conciudadanos: “siempre una parte, y existe un Comité electoral, por
vienen a perturbar las reuniones públicas otra, siempre surge un partido que además
y debilitar la pública administración (Go- suele tener una ideología política y otra serie
bierno). Agitan la comunidad con suspica- de factores de carácter secundario. Estos
cias, recelos mal fundados y falsas alarmas; partidos clásicos de origen parlamentario y
encienden la animosidad de unos contra electoral eran unos grupos intermitentes que
otros y, en ocasiones, fomentan mítines e vivían sólo en dos momentos electorales. La
insurrecciones”.10 definición de Edmundo Burke corresponde
Pero, con el tiempo, la presión de los a esta etapa de los partidos: “una reunión
partidos se hará tan intensa que paulatina- de hombres que aunan sus esfuerzos para
mente se abrirán paso en los respectivos ponerlos al servicio del interés nacional,
ordenamientos jurídicos. sobre la base de un principio al que todos
También el criterio de los autores varía adhieren”.
substancialmente y se llega a admitir que En el siglo XX los partidos van a dar
los partidos políticos responden a una ne- singular importancia al elemento organi-
cesidad en el régimen representativo. zación y disciplina. Por otra parte, actúan
Bryce, por ejemplo, afirma que los partidos constantemente y no sólo en los momen-
son el organismo gubernamental moderno, tos electorales. Estos partidos ya no viven
lo que el vapor a la locomotora, los tendones solamente para y por el Parlamento; viven
y los huesos al cuerpo humano. Transmiten fuera del Parlamento y con funciones a
la fuerza motriz y señalan la dirección en veces en la calle y en la sociedad. Como
que han de actuar los órganos. consecuencia de la extensión del sufragio,
En nuestros días, Vedel no resulta menos los partidos amplían su base y buscan el
expresivo: “Los partidos son indispensables apoyo fundamental en las masas y grupos
en una democracia; lo prueba la historia, de presión.
mostrando que el desenvolvimiento de las Los partidos modernos son, pues, orga-
grandes democracias ha coincidido con nizaciones que cuentan con determinados
el desarrollo de los partidos políticos. En fines y exigencias, arrastran a adheridos
ellos tomaron conciencia los ciudadanos y seguidores y persiguen conquistar el
de sus diversas opiniones políticas. En este poder.
sentido es verdad, como suele decirse, que Lucas Verdú los define como “agrupación
la democracia es el régimen de los partidos, organizada, estable, que solicita apoyo social
en oposición a las dictaduras que son el a su ideología y programa políticos, para
régimen del hombre”.11 competir por el poder y participar en la
orientación política del Estado”. Explicando
11.1. El concepto de partido político ha varia- los elementos de su definición, puntualiza
do naturalmente de acuerdo a su evolución el autor: a) Son organizaciones estables, porque
histórica. Los partidos clásicos que emergen ello es necesario para que puedan cumplir
sus funciones típicas; es exigida, además, por
10
Citado por IZAGA, ob. cit., tomo II, pág. 171. las condiciones estructurales de la sociedad
11
G. VEDEL, Manuel Élémentaire de Droit Constitu- contemporánea. Los partidos no pueden
tionel, Editorial Sirey, París, 1949, pág. 156. en la actualidad concebirse como meras

47
Manual de Derecho Político

agrupaciones electorales transitorias. Sus consenso de base y la secularización, pero


propósitos y funciones continúan terminada tolera cierto margen de enajenación del
la competición electoral. sistema político. Por último, el pluralismo
b) Solicitan apoyo social y cuentan con bases extremo implica una cultura política con-
sociales que les permiten pedir el apoyo de sensual, una visión fideística o belicosa de
sectores de la sociedad. Los partidos surgen a la política y tiende a incrementar, más que
finales del siglo XVII en el ámbito parlamen- a reducir, la enajenación.
tario, pero en la medida que la lucha política A juicio de S. M. Lipset y Stein Rokkan,
se intensifica y a la vez las transformaciones los partidos políticos actuales reflejan, con
económico-sociales les afectan, aparte de pocas pero significativas excepciones, las
que ellos mismos contribuyen a que se pro- líneas de división de las estructuras sociales
duzcan y aceleren tales transformaciones, propias de los años veinte, de modo que
van captando sectores sociales interesados las alternativas partidistas, y en muchísimos
que los sostienen. Verifícase el tránsito de casos las organizaciones partidarias, son más
los partidos, surgidos en el ámbito del Esta- viejas que la mayor parte de los electores
do-aparato, al área del Estado comunidad; nacionales.
cada vez hay más gentes implicadas en su c) Los partidos políticos piden apoyo social a
actividad que se reagrupan en diferentes su ideología y programa políticos. Este elemento
organizaciones partidistas para competir en o vínculo ideológico revela, junto con la
las elecciones. De esta suerte, los partidos conquista del poder (competición por el
realizan el engarce entre Estado-aparato y poder) y la participación en la orientación
Estado-comunidad teniendo muy presentes política del Estado (elemento teleológico),
las bases socieconómicas que defienden, su riqueza política.
las reformas, cambios o sustituciones que Ambos elementos son necesarios para
proponen según las distintas ideologías que que se dé un partido. No basta, como sos-
los informan. tienen algunos, un conjunto de personas
De otro lado, para comprender su ac- que coinciden en las mismas opiniones o
ción, es preciso tener en cuenta la cultura intereses para que se trate de un partido
política de la comunidad donde se mueven. político, puesto que precisamente surge
Almond y sus seguidores han aclarado este para la realización práctica de tal ideología
punto. Un robusto sistema de partidos sólo y para satisfacer tales intereses y esto ha de
puede darse allí donde exista una cultura conseguirlo influyendo la acción estatal.
homogénea y secularizada en la cual los Tampoco puede admitirse la tesis contraria
discrepantes no sean considerados como que sostiene que basta, para su existencia, el
heterodoxos o infieles. Dentro de este tipo elemento teleológico (conquista del poder).
de cultura política caben las transforma- Los defensores de esta posición argumentan
ciones entre los intereses partidarios y una que los adheridos al partido no mantienen
elevada dosis de pragmatismo que evita o, convicciones e intereses comunes; sólo se
por lo menos, mitiga las crisis. proponen fines individualistas (por ejemplo,
Conforme a una cultura política ho- conseguir un cargo público).
mogénea, secularizada y pragmática no es Pietro Virga critica, acertadamente,
posible considerar entonces al contrario esta tesis diciendo que se trata de una
como enemigo aniquilable. La vida política comprobación empírica sin peso decisivo,
deja de ser Machtpolitik, cruda colisión puesto que si en la práctica los fines que
insoluble. los adheridos persiguen pueden ser indi-
Giovanni Sartori ha inferido conclu- vidualistas, la satisfacción de esos intereses
siones importantes de las apreciaciones particulares sólo puede lograrse mediante
anteriores. Según él, los sistemas bipar- la afirmación del partido como unidad en
tidistas proponen y favorecen el desplie- la competición política, es decir, mediante
gue de una cultura homogénea y secular. el consenso que su ideología consigue en
El pluralismo moderado presupone un el pueblo.

48
Sección Tercera: Las fuerzas políticas

En definitiva, el ingrediente ideológico principios esenciales de carácter filosó-


identifica cada partido en la competición fico, en cuanto apunta a causas últimas,
por el poder político.12 debidamente elaboradas y coordinadas
lógicamente, constituye la doctrina de un
11.2. En síntesis, los diversos autores con- partido político en cuanto le proporciona
cuerdan en atribuir a los partidos tres elemen- una orientación valorativa. Corrientemente
tos que son parte de su esencia: a) elemento la doctrina se traduce en el programa del
personal o militancia, b) elemento formal partido, que es el conjunto de aspiracio-
u organización, y c) elemento intelectual o nes doctrinarias concretadas en un plan
doctrina. El grado de desarrollo o intensidad de realizaciones prácticas de inmediata
alcanzado por cada uno de estos elementos consecución.
ha sido diferente según el régimen político El elemento ideológico o doctrinario
en el que se han desarrollado.13 es lo que da sentido al partido, puesto que
En el elemento personal se distinguen: a) los representa el modelo arquitectónico que
líderes o el cuerpo jerárquico, que asume se pretende concretar en la práctica una
el poder cuando el partido ha conquista- vez que el partido detente el poder estatal;
do la dirección política; b) los técnicos y representa los fines que el partido se pro-
profesionales, que cumplen una función pone realizar y es el elemento vinculante
remunerada a fin de preparar los progra- e integrador de su miembros.
mas, organizar las campañas y ejecutar los
acuerdos; c) el resto de los militantes, que 11.3. Se han formulado numerosas cla-
cumplen un rol de participación activa, y sificaciones de los partidos políticos, pero en
d) los miembros pasivos y simpatizantes, su mayoría carecen de valor científico o
que, fundamentalmente, adhieren al partido han perdido al presente significación. Por
en las votaciones. ejemplo: partidos de izquierda y derecha;
La organización del partido ha alcanzado conservadores y revolucionarios; guberna-
un extraordinario desarrollo en las últimas mentales y de oposición; partidos de cuadro
décadas. Con el objeto de reclutar y encua- y de masa; partidos de origen parlamentario
drar sus miembros, el partido establece una y de origen exterior, etc.
verdadera red de organizaciones locales Entre las clasificaciones que conservan
que se desarrollan desde la base hasta los interés, estimamos que merecen mencio-
órganos centrales y, según sea su estructura, narse las de Radbruch, Neumann, Heberle
la organización puede adquirir caracteres y Duverger.
democráticos u oligárquicos. Radbruch considera a los partidos desde
La organización y el funcionamiento sus idearios, clasificándolos en individua-
interno del partido se regula a través de listas cuando conciben al individuo como
normas que constituyen lo que se denomina valor supremo al que han de subordinarse
“estatutos” del partido. el Estado y el Derecho; supraindividualistas
El tercer elemento que cualifica al políticos cuando el valor superior es el Esta-
partido político es el elemento doctrinario. do, y supraindividualistas culturales cuando
Por doctrina se entiende el conjunto de dicho valor supremo es la cultura.
principios o concepción sobre el hombre, Neumann distingue entre partidos de repre-
la sociedad y el Estado, que se pretende sentación individual y partidos de integración
concretar en la realidad. El conjunto de (que puede ser parcial o total). Los primeros
–de representación individual– correspon-
den a la etapa de actividad política inter-
12
PABLO LUCAS VERDÚ, Principios de Ciencia Polí- mitente y con alcance sólo electoral. Entre
tica, Editorial Tecnos, Madrid, 1971, tomo III, págs. los adherentes no existe otra vinculación
35 y ss.
13
ANA MARÍA GARCÍA B., Ley Orgánica Constitucional que la originada por el proceso electoral
de Partidos Políticos, Historia de su establecimiento y debate contingente. Este tipo de partido tiende
doctrinario, Editorial Jurídica de Chile, 1988, pág. 11. en la actualidad a desaparecer.

49
Manual de Derecho Político

En los partidos de integración existe entre b. Partidos de origen exterior, también


los miembros una vinculación efectiva y denominados de masas. Corresponden a
permanente, con tendencia comunitaria. la estructura que adoptan los partidos a
Es la característica de los partidos con- partir del siglo XX y cuyo desarrollo avanza
temporáneos, pero con la salvedad que junto con la ampliación del sufragio que se
existen grados de integración. En los que hace universal. Les interesa obtener una alta
Neumann denomina de integración social militancia que se inserta en una organiza-
o democrática, el grado de integración es ción permanente, claramente estructurada.
parcial, no absorbe la vida del adherente. Los afiliados se unen en torno a principios
Por el contrario, en los de integración total doctrinarios definidos que configuran una
sus miembros entregan su personalidad en política arquitectónica global.
plenitud al partido.14 c. Entre los dos tipos anotados, Duverger
Heberle, atendiendo a criterios estruc- distingue un grupo intermedio de estructura
turales y psicosociales, distingue tres tipos indirecta, constituido por afiliados colecti-
de partidos: vos, como son los sindicatos, cooperativas
a) La comunidad espiritual, basada en re- y mutualidades. Por ejemplo, el Partido
laciones orientadas a valores de adherencia Laborista de Gran Bretaña. (Ver Texto Com-
al grupo, o sea, que se apoyan en valores plementario Nº 1, Sección Tercera.)
comunes. Originan partidos confesionales
convencidos de la realidad absoluta de sus 11.4. En cuanto a las virtudes y defectos que
convicciones y fines. a los partidos políticos se atribuyen dentro
b) Partidos con líderes carismáticos que del régimen democrático, Finer sintetiza
confían en un líder excepcional. Cada las funciones positivas que cumplen los
miembro se relaciona con el líder en el partidos políticos en el siguiente enuncia-
que se cree ciegamente, de modo que él do: 1) Constituyen el puente de unión de
fija el camino a seguir conforme cambian todos los problemas de la nación, por muy
las situaciones. localizados que se hallen territorialmente;
c) Partidos racionalizados, con característi- 2) sacan al ciudadano de su natural apatía
cas utilitarias. A este tipo se ajustan los peque- y lo interesan en los asuntos públicos; 3)
ños partidos y numerosos grupos de presión educan al pueblo al presentarle en forma
que operan en la escena política.15 elemental la compleja realidad política,
La relación entre partidos políticos y económica y social del país; 4) establecen
régimen político es evidente, motivando un orden de prioridad en las necesidades
por lo mismo otros tipos de clasificaciones. sociales y en las necesidades legislativas y
A ellos nos referimos al tratar los regímenes administrativas del país; 5) en los partidos
políticos. es donde se forman, educan y consagran
Atendiendo al origen y evolución histórica los líderes y futuros jefes de la nación; 6)
de los partidos, Duverger distingue entre: los partidos aceptan la responsabilidad de
a. Partidos de origen parlamentario, lla- la dirección del país, impulsando los ideales
mados de cuadros o élites. Corresponden a políticos, sociales y económicos del mismo.16
la primera etapa de los partidos, cuya acción Se agrega, por otros autores, que los partidos
se dirigía fundamentalmente a ganar asientos políticos son un cauce aunque no el único
parlamentarios, interesándole los adeptos para la expresión de la opinión pública en
notables –por dinero o prestigio– para ganar la democracia: “En la democracia de hoy
campañas electorales. La organización del sólo los partidos tienen la posibilidad de
partido era precaria y la doctrina se reducía reunir a los electores en unos grupos ca-
a programas específicos. paces de realizar una acción política. Son,
por así decirlo, el portavoz del cual se sirve
14
S. NEUMANN, Partidos Políticos Modernos, Editorial
16
Tecnos, Madrid, 1964. HERMANN FINER, Teoría y Práctica del Gobierno Mo-
15
Ver LUCAS VERDU, ob. cit.. tomo III, pág. 60. derno, Editorial Tecnos, Madrid, 1964, págs. 342 y ss.

50
Sección Tercera: Las fuerzas políticas

el pueblo con el fin de poderse expresar B) La del antipartidismo pleno, tanto del
en forma articulada y de tomar decisiones pluripartidismo democrático como del
políticas” (Neumann). partido único: Portugal (Salazar), España
Correlativamente se mencionan los si- (Franco).
guiente aspectos negativos de los partidos Dentro de los regímenes democráticos,
políticos: 1) Los partidos por naturaleza la solución a los problemas que originan
están destinados a conquistar el poder y el funcionamiento de los partidos se trata
a mantenerse en él. Para el logro de tales de encontrar en los mecanismos legales y
objetivos, con frecuencia sacrifican todos constitucionales.
los principios y valores éticos; 2) la necesi- En efecto, la importancia creciente de los
dad del poder convierte la adhesión libre partidos convertidos en piezas fundamentales
y reflexiva en un programa, en una lealtad del sistema no pasa desapercibida para el
ciega a la razón social partido, cuya prosperi- legislador, que se vio constreñido a tener
dad es menester sostener a todo trance; 3) en cuenta su actividad en las leyes electo-
el ejercicio del poder se apoya en el triunfo rales, en los reglamentos parlamentarios y,
de las elecciones y a ese triunfo se sacrifica finalmente, en las propias constituciones
todo; 4) dentro de cada partido emergen donde se los reconoce como instituciones
oligarquías que a espaldas de las bases toman que concurren a determinar la política na-
las decisiones fundamentales y manipulan las cional (art. 49 de la Constitución italiana);
elecciones internas y externas; 5) el carácter a formar la voluntad política del pueblo
excluyeme que presentan las doctrinas de (art. 21 de la Ley Fundamental de Bonn);
los partidos contemporáneos dificulta el a expresar el sufragio (art. 4º de la Consti-
consenso democrático. tución francesa).
A fin de eliminar los defectos anotados, Esta legalización y constitucionalización
doctrinariamente se ha propuesto modifi- de los partidos se traduce en un condicio-
car la naturaleza y objetivos de los parti- namiento de su estructura (control exterior
dos políticos. Para ello se conciben como o institucionalización externa de carácter
“agrupaciones de personas que reivindican represivo), de su programa (control ideoló-
una solución política y que se forman cir- gico, preventivo) o de sus actividades (con-
cunstancialmente de una idea concreta, de trol funcional o institucionalidad interna,
una empresa, de una solución. De suerte exigiendo, por ejemplo, una organización
que habrían de ser objetos políticos de- de base representativa).18
terminados los que formaran los partidos,
asegurando los objetos mismos su homo- 11.5. Régimen jurídico de los partidos políticos
geneidad. Limitada su concreción a esos en Chile. El régimen jurídico chileno no ha
objetos particulares, habrían de ser por estado ajeno a la búsqueda de mecanismos
naturaleza temporales; agrupaciones acci- constitucionales y legales destinados a superar
dentales que, una vez logrado su objeto, se los aspectos negativos de los partidos y dar
habrían de disolver espontáneamente para soluciones que permitan aprovechar todas
luego ir a formar otras, al calor siempre de las ventajas que ellos significan para el enri-
una solución política” (Ostrovoski).17 quecimiento del régimen democrático.
En el terreno de los hechos, las reacciones La idea de la regulación legal de los par-
antipartidistas se han expresado por dos tidos en Chile constituye una preocupación
cauces diferentes: A) La del partido único, que data de varias décadas.
que sustituye el pluripartidismo de las de- En la cátedra, el profesor Gabriel Amu-
mocracias representativas: Unión Soviética, nátegui, en la década de 1950, impulsaba
Alemania (Hitler), Italia (Mussolini). la dictación de un Estatuto Jurídico que
sentara las bases constitucionales y legales

18
Ver XIFRA HERAS, ob. cit., pág. 188, y M. J.
17
Ver IZAGA, ob. cit., tomo II, págs. 179 y ss. LÓPEZ, ob. cit., tomo II, págs. 499 y ss.

51
Manual de Derecho Político

de éstos. De igual modo, el profesor Jorge de asociación política. Se caracterizaron


Guzmán, en 1963, hacía presente la nece- por ser normas de carácter general, que
sidad de una disposición constitucional y dieron al partido una amplia posibilidad
de legislación complementaria destinada de actuación, dejando entregadas a los es-
a asegurar la democracia interna de los tatutos internos una serie de facultades,
partidos, la publicidad de sus finanzas y tales como la forma de funcionamiento,
el establecimiento de un sistema electoral organización y requisitos de afiliación de
que facilitase la formación de entidades partido. Se omitió un pronunciamiento
claramente mayoritarias. (Ver Texto Com- respecto del patrimonio, formas de finan-
plementario Nº 2, Sección Tercera.) ciamiento y causales de disolución. Estas
Sin embargo, a semejanza de la mayoría disposiciones eran complementadas por
de los regímenes democráticos contemporá- las normas que regulaban la constitución
neos, los partidos políticos en Chile fueron de los partidos políticos en la Ley General
ignorados durante el siglo pasado a nivel de Elecciones, con la obligación de publi-
constitucional y sólo se les dio reconoci- cación de la solicitud de inscripción en el
miento en las leyes electorales. (Ver Texto Diario Oficial y la posibilidad de oposición
Complementario Nº 3, Sección Tercera.) por parte de terceros, todo lo cual significó
La Constitución de 1925 los consagró y un gran avance en la materia, a la luz del
reconoció su existencia a propósito del Derecho Comparado. En lo interno, el ar-
precepto fundamental que hacía referencia tículo 9º de la Constitución significó una
al futuro sistema electoral. Muchos años efectiva protección legal del reconocimiento
después, como consecuencia del resultado de los partidos.
de la elección presidencial de 1970, se En relación a la situación de los partidos
aprobó la reforma constitucional conocida políticos durante el régimen militar deben
como “Estatuto de garantías democráticas” tenerse presente los D.L. 77 y 78 de 1973 y
que, entre otras modificaciones, agregó a el D.L. 1.697 de 1977.
la Constitución el nuevo artículo 9º que Finalmente, la Constitución de 1980
vino a regular importantes aspectos refe- hace referencia a los partidos en nume-
rentes a su naturaleza, funcionamiento y rosas disposiciones, siendo la principal y
objetivos. más significativa el artículo 19 Nº 15 que,
En síntesis, el Texto Constitucional de junto con consagrar el derecho de asocia-
1925, además de consagrar expresamente ción, consulta la siguiente preceptiva: a)
la existencia de los partidos dentro del sis- los partidos políticos no pueden tener el
tema democrático chileno, los reconoció monopolio de la participación ciudadana, ni
como personas jurídicas de derecho público privilegio alguno frente a los independientes;
asignándoles el objetivo general de concu- b) sólo pueden intervenir en las activida-
rrir a determinar la política nacional de des que les son propias; c) deben registrar
manera democrática y reconociéndoles la la nómina de sus militantes en el Servicio
libertad para darse la organización interna Electoral, el que guardará debida reserva,
que estimasen conveniente. Además se les haciéndola accesible sólo a los afiliados del
señaló las siguientes funciones: 1) definir respectivo partido; d) la contabilidad del
sus declaraciones de principios y programas; partido debe ser pública y sus fuentes de
2) presentar candidatos en las elecciones de financiamiento no pueden tener origen
regidores, diputados, senadores y Presidente extranjero, y e) sus estatutos deben asegurar
de la República; 3) mantener secretarías de la efectiva democracia interna del partido.
propaganda y medios de comunicación, y La Constitución encarga la regulación de
4) desarrollar sus actividades propias. las demás materias y las sanciones frente
A modo de conclusión, podemos seña- al incumplimiento de sus preceptos a una
lar que las disposiciones constitucionales ley orgánica constitucional.
y legales vigentes hasta 1973 implicaron Además, admitiéndose el pluralismo
un efectivo reconocimiento a este tipo político –como consecuencia de la reforma

52
Sección Tercera: Las fuerzas políticas

constitucional de agosto de 1989 que entre es contribuir al funcionamiento del régi-


otras modificaciones derogó el antiguo men democrático constitucional y ejercer
artículo 8º– la Carta Fundamental establece una legítima influencia en la conducción
la posibilidad de declarar la inconstitu- del Estado para alcanzar el bien común
cionalidad de los partidos, movimientos y servir al interés nacional” (artículo 1º).
u organizaciones cuyos objetivos, actos (Ver Texto Complementario Nº 4, Sección
o conductas no respeten los principios Tercera.)
básicos del régimen democrático y cons-
titucional, procuren el establecimiento
de un sistema totalitario o hagan uso de 12. LOS GRUPOS DE PRESIÓN
la violencia, la propugnen o inciten a ella
como método de acción política. En estos Hasta hace un tiempo hablar de los grupos
casos, el Tribunal Constitucional debe ha- de presión –anotaba un autor– era hablar
cer la declaración de inconstitucionalidad punto menos que del diablo, encarnaciones
pudiendo, además, establecer sanciones del mal. Sin embargo, son una realidad
a las personas que hayan participado en política insoslayable. Son uno de los cana-
los hechos que motiven la declaración de in- les, de los instrumentos de la lucha social
constitucionalidad.19 y política.20
Cabe hacer presente que en cumplimien- La reticencia, el temor a los grupos de
presión es explicable: el ámbito de su ac-
to del mandato constitucional contenido
tuación y actividad no es siempre explícito
en el artículo 19 Nº 15 que remite expresa-
y directo. Contrariamente a los partidos
mente a la ley la regulación de las “demás
políticos, los grupos de presión (pressure
materias” que conciernan a los partidos, groups) no tratan, oficialmente, de conquistar
en 1987 se dictó la Ley Nº 18.603 Orgá- y de ejercer el poder político, sino que se
nica Constitucional de partidos Políticos esfuerzan en influir sobre él desde el exterior
que desarrolla las bases constitucionales para la realización de sus objetivos.
indicadas y otras materias, tales como la De acuerdo a ello, se llega a la conclu-
forma de constituirse, los requisitos de sión de que existiría en todos los Estados
afiliación, los órganos básicos internos un gobierno invisible: el poder estatal no es
del partido, su financiamiento, causales ejercido por los titulares jurídicamente
de disolución y las sanciones frente al in- establecidos, sino por otros que perma-
cumplimiento de las disposiciones cons- necen en la penumbra. El gobierno de
titucionales y legales. los Estados sería algo así como función
La ley orgánica constitucional define a de títeres.
los partidos como “asociaciones voluntarias
dotadas de personalidad jurídica, formadas
por ciudadanos que comparten una misma 12.1. Concepto y características
doctrina política de gobierno, cuya finalidad
Se ha definido a los grupos de presión
como “cualquier formación social, perma-
19
La Constitución establece las siguientes prohi- nente y organizada, que intenta, con éxito
biciones, por el término de cinco años, a modo de o sin él, obtener de los poderes públicos
sanción: a) no participar en la formación de otros
partidos, movimientos o formas de organización la adopción, derogación o simplemente
política; b) no optar a cargos públicos de elección no adopción de medidas legislativas, ad-
popular; c) no desempeñar los cargos de ministros ministrativas o judiciales que favorezcan,
de Estado, intendentes, gobernadores y otros que o al menos no perjudiquen sus ideas e
se mencionan en los números 1) a 6) del artículo
54 de la Constitución. Además, el afectado queda
20
suspendido del derecho de sufragio por cinco años, ISIDORO MOLAS, Algunas notas sobre los Grupos de
contado desde la declaración del Tribunal (artículo Presión, Editorial Cultura Popular, Barcelona, 1938,
19 Nº 15 inciso 7º). pág. 139.

53
Manual de Derecho Político

intereses, sin que su intento suponga en estatal el medio más eficaz para resolver los
principio una responsabilización política problemas colectivos en sentido favorable
del grupo presionante en caso de lograr al grupo o para encaminar la acción del
su pretensión”.21 Estado de modo que no les perjudique.
André Mathiot los define como “movi- Existen razones psicológicas conexio-
mientos, asociaciones, sindicatos o sociedades nadas con las anteriores. Efectivamente,
que, para defender los intereses comunes el hecho que muchas personas –sostiene
de sus miembros, se esfuerzan por todos los Rómulo Sartori– están poco dispuestas a
medios a su alcance, directos o indirectos, aceptar las consecuencias imparciales del
para influir en la función gubernamental mecanismo de la libre concurrencia en la
y la iniciativa, así como para orientar a la determinación de su destino económico,
opinión pública. las impulsa a unirse para realizar lo que les
¿Cuál es el origen de los grupos de pre- interesa. Esto no sólo muestra a aquellas per-
sión?22 sonas que el poder político puede utilizarse
Las causas de este fenómeno, conna- para defender sus propias posiciones, sino
turales a la democracia liberal en la etapa que, además, mediante la acción política,
poscapitalista, son varias. se puede incrementar el poder económico
Ante todo, los regímenes democráticos propio. Este modo de operar –continúa
al admitir la libertad de expresión indivi- Sartori– es estimulado, sobre todo, por la
dual y grupal, así como las peticiones que perenne insatisfacción y el deseo de obtener
arrancan de ellos, consienten también el de cualquier modo más bienes para apagar
influjo y presión sobre sus estructuras; pero, las acrecentadas necesidades.
además, hay motivos económicos que fo- En cuanto a las características, se señalan
mentan el fenómeno. En correlación con las siguientes: a) El sujeto es siempre plural,
el incremento del intervencionismo estatal en cuanto agrupamiento, conglomerado,
se ha producido el desarrollo de los grupos asociación, nucleamiento colectivo, etc. b) Su
de presión, puesto que encuentran más realidad social básica no impide conside-
ocasiones para individualizar en la acción rarlos como fuerzas políticas que actúan
sobre el poder. c) Tienen un interés común
21
LUCAS VERDÚ, ob. cit., tomo III, pág. 139. a sus componentes, que es precisamente
22
La Constitución Política de 1980 consagra el el objetivo perseguido en el ejercicio de la
principio de subsidiariedad en virtud del cual re- presión. d) Pretender que ese interés sea
conoce y ampara expresamente la existencia de los atendido y satisfecho políticamente desde el
grupos intermedios, a través de los cuales se organiza
y estructura la sociedad. Así, se asegura el derecho de poder. e) Su esencia radica en la pretensión
libre asociación sin permiso previo, la libertad para de condicionar a su favor las decisiones del
integrar sindicatos y se garantiza la autonomía de los poder que interesan a su propósito. f) No
grupos para cumplir sus fines propios específicos. Los buscan asumir la titularidad del poder; en
grupos intermedios que hagan mal uso de la autono- los casos en que desean la toma del poder,
mía que la Constitución les reconoce, interviniendo
indebidamente en actividades ajenas a sus fines es- tal actividad está fuera de la esencia que
pecíficos, pueden ser sancionados legalmente. Para caracteriza el grupo de presión en cuanto
los efectos de separar la actividad gremial propia de tal. g) No son ni un poder de hecho en el
los grupos de interés, de la actividad política propia sentido de suplente del poder oficial, ni
de los partidos, se declara la incompatibilidad entre un gobierno invisible, sino sólo una fuerza
los cargos directivos superiores de las organizacio-
nes gremiales con los cargos directivos superiores política de influencia en el proceso estatal.
de los partidos políticos. Asimismo, la Constitución h) Se desentienden de toda responsabilidad
establece que las organizaciones sindicales no po- por las decisiones del poder oficial cuyo
drán intervenir en actividades político-partidistas condicionamiento ejercen. i) Ni para la
(artículos 1º, 19 Nos 15 y 19, y 23). (Ver Soto Kloss, esencia del grupo de presión en cuanto
Eduardo, “Consideraciones sobre los fundamentos
del principio de subsidiariedad”, Revista de Derecho tal, ni en cuanto posible factor de poder
Público, Universidad de Chile, Nº 39-40, 1986, págs. es necesario que logren éxito en la gestión
33 a 49.) cumplida del poder; la efectiva influencia

54
Sección Tercera: Las fuerzas políticas

en las decisiones del poder no significa el grupos de tensión. Grupos de interés son
acogimiento de sus pretensiones ni de la los grupos sociales que sin ser parte de la
adopción de las decisiones en el sentido estructura política tratan de influir sobre
propiciado o exigido, sino sólo la necesa- una decisión gubernamental. Grupos de
ria toma de consideración del grupo que presión son los grupos de interés que, para
ha debido hacer el poder al asumir esas imponer una pretensión, coaccionan desde
decisiones.23 dentro de la legalidad formal mediante
Se han intentado diversas clasificaciones poder económico. Grupos de tensión son
de los grupos de presión. Desde un primer los grupos de interés que, para imponer
punto de vista se puede distinguir entre una pretensión, crean relaciones de fuer-
grupos exclusivos y grupos parciales; los pri- zas frente a la legalidad formal mediante
meros tienen como finalidad única actuar poder social.
sobre lo político (por ejemplo, los lobbys Los grupos de presión, al amparo de la
norteamericanos); los segundos (sindicatos, legalidad, despliegan poder económico y
agrupaciones profesionales) no consideran operan sobre partidos políticos, candidatos
la acción sobre lo político sino como una y opinión pública, tratando de demostrar
de sus finalidades. cómo sus intereses particulares coinciden
con el beneficio colectivo, para mantener sus
privilegios y la seguridad de sus intereses.
12.2. Medios de actuación de los grupos de Los grupos de tensión, aprisionados por
presión la legalidad, resisten un orden social que
consideran injusto y, en vista de su inse-
Los grupos exclusivos actúan fundamen- guridad material, luchan por mejorar sus
talmente a través de su potencia económica. condiciones de vida, buscan la nivelación
Pueden presionar tanto más cuanto mayor económica creando y provocando la anor-
potencia económica tengan. Los sistemas más malidad y enfrentando al poder político.
comúnmente empleados son: a) Publicación Como carecen del suficiente poder econó-
de libros, folletos, revistas, estadísticas en mico para manipular los medios de difu-
favor de los propios intereses. b) Campañas sión y la opinión pública, suscitan climas
de prensa, de radio. c) Hacer surgir monto- de tensión –estados de alerta, huelgas– por
nes de cartas y telegramas sobre las mesas “la gravitación que la paralización de sus
de las autoridades que tienen que decidir actividades tiene para el todo social, por la
sobre el asunto. d) En algunos casos muy interdependencia que existe en la moderna
contados estas prácticas colindan con la organización y división del trabajo”.24
corrupción y el tráfico de influencias. Para juzgar la actividad de los grupos
Cualquiera que sea el medio empleado de presión, ¿debe considerarse la mayor
para presionar, lo cierto es que siempre su- o menor eticidad de los móviles que los
pone una buena inversión de dinero; de ahí impulsan? Meynaud ha dado una respuesta
que conviene insistir en que los medios de muy pertinente: “Se dice frecuentemente
presión se hallan en proporción directa a la que si bien es posible que los sindicatos
potencia económica del grupo. (Ver Texto obreros y los patronales sean igualmente
Complementario Nº 5, Sección Tercera). grupos de presión, nadie podría poner en
Los grupos parciales también suelen uti- el mismo plano, dentro de su conciencia,
lizar alguno de los medios indicados, pero al trabajador que defiende su derecho de
esencialmente su base de poder reside en vivir y al director de empresa que lucha
la amenaza de paros y huelgas. por mantener sus beneficios. En términos
Para Carlos Fayt debe distinguirse en- humanos tal ensayo de jerarquización posee
tre grupos de interés, grupos de presión y sólidas bases, pero para llevarlo a la prác-

23 24
Sobre el particular, ver BIDART, ob. cit., Ver V. J. IRURZUN, Sociedad y Derecho, Editorial
pág. 460. Troquel, Bs. Aires, 1966, págs. 68-69.

55
Manual de Derecho Político

tica tendríamos que recurrir a principios d) En primer término, la relación entre


de valorización superiores y exteriores a ambos es fluyente, de manera que puede
lo que revela la simple observación de los haber organizaciones que formalmente ten-
hechos. Como tales principios, en una so- gan la configuración de partido, pero que
ciedad pluralista, son distintos de un gru- en realidad actúen como grupos de presión,
po a otro, al adoptar una escala de valores sea que no les interese ejercer el poder del
sólo estaríamos expresando preferencias Estado, sino simplemente influenciarlo, sea
individuales. que, aun participando en el poder, perma-
El análisis de los grupos de presión debe nezcan indiferentes para lo que no sea un
realizarse, por lo tanto, con absoluta in- círculo limitado de problemas.
dependencia de toda posición normativa. e) Existe una relación compensatoria
Para que tal prescindencia sea posible, la entre ambos, pudiendo afirmarse que
conducta del investigador deberá ser como mientras más fuertes y representativos de
la del entomólogo”.25 los intereses de los núcleos sociales sean
los partidos, menos extensión tienen los
grupos de presión. Esto explica que sean
12.3. Grupos de presión y partidos políticos relativamente escasos en Inglaterra; más
fuertes, quizá, en Francia, y fortísimos en los
Aun cuando de lo expuesto se pueden Estados Unidos, dado el carácter ideológi-
colegir claramente las diferencias entre los camente inconsistente y de patronazgo que
grupos de presión y los partidos políticos, tienen los grupos en este país. Y también
conviene dejarlas plenamente decantadas: explica la pluralidad de tales grupos en
a) Los partidos tienen como finalidad la los países donde no existe libertad para la
ocupación o participación en el poder polí- formación de partidos. Cabría, pues, decir
tico, buscan la investidura jurídico-pública que, cuando los partidos son débiles, el
para sus miembros, mientras que los gru- poder social asciende al estatal a través de
pos de presión no pretenden la ocupación los grupos de presión.
del poder, sino simplemente condicionar En todo caso, queda claro que la práctica
las decisiones de aquellos que lo ejercen democrática, aun sin recoger formalmente
jurídicamente. en su seno representaciones de intereses
b) Los partidos tienen una concepción corporales, ha dado lugar a un sistema
política total y se sienten responsables de los fáctico –y en ocasiones jurídico, como es
intereses morales y materiales de la totalidad el caso de los Estados Unidos–, en el que
del país; los grupos de presión sólo tienen la complejidad de los grupos de intereses
interés por un problema o por un círculo sociales tiene posibilidad de condicionar
limitado de problemas, permaneciendo in- la actividad estatal de modo adecuado a
diferentes ante los demás; sólo se sienten sus intereses y, desde luego, con una flexi-
responsables de los intereses de grupo. bilidad y adaptación mayor que cualquier
c) En resumen: mientras que la política representación de tipo rígido.26
es lo fundamental para los partidos y cons- El fenómeno del desplazamiento del
tituye el fin y el sentido de su existencia, poder de derecho por el poder de hecho
en cambio para los grupos de presión es lo se ha producido siempre en la Historia,
accidental, es un mero instrumento para pero una vez más existe consenso entre
realizar otro tipo de intereses materiales los autores en que nunca esta influencia
o espirituales. había adquirido los caracteres ilimitados del
Para concluir, debemos aclarar ahora presente. Como dice Burdeau, los grupos
cuál es la relación dialéctica entre el grupo
de presión y el partido político. 26
MANUEL GARCÍA PELAYO, Derecho Constitucio-
nal Comparado, Rev. de Occidente, Madrid, 1959,
25
Los Grupos de Presión, Editorial Eudeba, Bs. pág. 196. Ver, además, LUCAS VERDÚ, ob. cit., tomo III,
Aires, 1969, pág. 8. págs. 148 y ss.

56
Sección Tercera: Las fuerzas políticas

de influencia hoy día no son fenómenos pero se reconoce que a ciertos niveles ha
externos a la acción del poder político, contribuido a mitigarlos. Sin duda dentro
son el mismo poder. Si por un lado se de la concepción del Estado de Derecho
habla del Estado invasor, por otro este al aumento de poder insurreccional –y el
mismo Estado aparece invadido, desbor- de los grupos de presión lo es– sólo puede
dado, dividido, impotente ante los grupos oponérsele un aumento de poder legal. Ello
de presión. se traduce en la institucionalización de los
El problema se agudiza con la oposición grupos de presión a través de organismos
en la segunda mitad del presente siglo, de definibles y responsables.
las empresas llamadas multinacionales, cuyo En el caso de las compañías multinacio-
poderío económico desafía al Estado-nación. nales también el verdadero problema es
“En otro tiempo se decía que el sol no se cómo encauzar sus capacidades y recursos
ponía en el Imperio Británico. Hoy el sol para satisfacer de una manera más eficaz
se pone en el Imperio Británico, pero no las necesidades sociales del hombre, cómo
en las decenas y decenas de imperios em- capitalizar su poder minimizando al mismo
presariales”.27 (Ver Texto Complementario tiempo sus defectos. “¿Son capaces las em-
Nº 6, Sección Tercera.) presas multinacionales de desarrollar un
Muchas son las soluciones propuestas Código responsable de conducta o tendrá que
para neutralizar los efectos negativos de imponérseles uno a través de reglamentos
los grupos de presión, pero se reconoce de alcance internacional? Si este último es
que la tarea es en extremo ardua: “el grupo el caso, ¿podrá unirse la comunidad de las
de presión no actúa como un ejército que naciones para crear una institución supra-
intenta ganar batallas con ataques frontales nacional que tenga la autoridad necesaria,
a las posiciones hostiles; es más bien un o no sera éste más que otro ejemplo de un
cuerpo de francotiradores que elimina a problema mundial que la comunidad de las
sus enemigos uno a uno” (Mac-Iver). naciones no es todavía capaz de resolver?”
Pero, como quiera que son una realidad, (Lester Brown).
no se les puede suprimir y es preciso con-
tar con ellos. En esa perspectiva el primer
intento consiste en darles publicidad a fin 12.4. El lobby y su regulación
de que no operen en la clandestinidad.
En tal sentido constituye un buen ejem- La proliferación de los grupos de pre-
plo el intento de los Estados Unidos de sión y el impacto que su actividad ha ido
Norteamérica para reglamentar los lobbys generando en las políticas públicas, ha
(pasillo). Desde 1946 todas las personas conducido al estudio y regulación de estas
que en Washington se dedican a presionar entidades.
sobre los representantes, tienen que inscri- Son numerosos los países que en las
birse en un registro especial de la Cámara últimas décadas han dictado normas para
y del Senado. Los así inscritos deberán regular la actividad del lobby. En Estados
revelar el nombre de las personas o grupos Unidos, luego de varias iniciativas a nivel
que los emplean, intereses que quieren estadual, fue el primer país que dictó en
defender, sumas que reciben, e indicar a 1946 una ley federal al respecto, lo que
quién les paga, por cuánto tiempo y con nuevamente hizo en 1995 y 1998. A contar
qué propósito. Cada tres meses deberán de la década de 1980, esta iniciativa se ha
declarar las cantidades que han recibido seguido en varios países con el objeto de
y el empleo que de ellas han hecho. sujetar a normas especiales la actividad de
Sería pueril pensar que la reglamenta- los lobbys y de los lobbystas. Tales son los
ción legal de los lobbys ha extirpado el mal, casos de Australia (1984), Canadá (1985
y 1998), Unión Europea (1992 y 1996),
27
LESTER BROWN, World without Borders, Random Estados Unidos (1995 y 1998), Reino Unido
House, 1972. Ver Texto Complementario Nº 6. (1998 y 2000), Escocia (2002).

57
Manual de Derecho Político

En un sentido específico, hoy se entiende En Chile, el Ejecutivo presentó el año


por lobby “toda acción deliberada y sistemá- 2003 un proyecto de ley al Congreso, el
tica, destinada a influir en las decisiones que se encuentra en tramitación legisla-
y políticas del gobierno o del Congreso, tiva desde entonces y que será publicado
llevada a cabo por un grupo particular, a próximamente. (Ver Texto Complementario
favor de sus intereses y puntos de vista, Nº 6, Sección Tercera.)
a través de la búsqueda del contacto o
comunicación directa con la autoridad y
funcionario público. Puede ser llevada a 13. BUROCRACIA Y FUERZAS ARMADAS
cabo por los propios interesados o a tra- COMO FUERZAS POLÍTICAS
vés de terceros, los que reciben un pago,
compensación o beneficio por tal labor”. No obstante que la burocracia y las fuerzas
Actúan asociaciones gremiales, grupos armadas son fuerzas políticas organizadas y
empresariales, sindicales, profesionales, deben ser incluidas como grupos de presión,
empresas asesoras, etc. hemos estimado conveniente estudiarlas en
Ha sido frecuente sospechar de la ac- capítulo aparte por la importancia funda-
tividad del lobby y relacionarlo con ciertos mental que estos grupos revisten.
actos ilícitos como el “tráfico de influen- Ningún Estado moderno puede actuar
cias”, por ejemplo, donde hay implícito un si no cuenta con una burocracia que ponga
intercambio de favores o beneficios entre en ejecución las decisiones políticas y con
el ente privado y la autoridad pública en institutos armados que lo protejan y velen
uso de su cargo o función. Se estima, en por su seguridad interna y externa. Son
cambio, que el lobby excluye la oferta de dos factores que están insertos dentro del
beneficios o la amenaza de medidas perju- aparato estatal y el Estado no puede pres-
diciales para el funcionario por una acción cindir de su existencia. Tanto la burocracia
u omisión determinada. Por el contrario, como las fuerzas armadas sirven al Estado
hoy va prevaleciendo la percepción de que y constituyen sus instrumentos vitales. Sin
la actividad del lobby es legítima, porque se embargo, en determinadas circunstancias,
traduce en un esfuerzo por influir en el pro- y aun formando parte del aparato estatal,
ceso legislativo y la decisión política, como pueden manifestarse como fuertes grupos
parte del derecho de todo ciudadano de de presión y actuar como fuerzas políticas
hacer valer sus intereses frente al gobierno. desde dentro del Estado mismo. Este ras-
Pero se busca que tal actividad se haga en go, que los distingue cualitativamente del
forma transparente, sujeta a fiscalización resto de los grupos de presión, nos obliga
y al escrutinio público.28 a darles un tratamiento especial.
En suma, la experiencia ha llevado a
la conclusión que la regulación legal del
lobby es el instrumento más efectivo para 13.1. La burocracia
garantizar la transparencia de su actividad
y reguardar valores fundamentales en un Hoy en día para el buen funcionamiento
Estado de Derecho como son la confianza de cualquier empresa moderna es indispen-
pública, la igualdad ante la ley y la preemi- sable un tipo de administración adecuada
nencia del bien común. También se estima a sus propósitos con el objeto de alcanzar
que uno de los requisitos para el adecuado eficiencia y expedición. Una industria,
funcionamiento del lobby es el acceso ciu- un sindicato, una entidad deportiva, una
dadano a la información pública. institución bancaria, la universidad y, en
general, cualquier organización de gran-
28
des proporciones necesita estructurarse
MARIO DRAGO, “El lobby y su regulación”, Pro-
grama Derecho y Economía, U.D.P. Seminario “El racionalmente, lograr una administración
lobby en Chile y su regulación”, U.D.P., noviembre acorde con los propósitos perseguidos por
2003. la entidad para llegar eventualmente a

58
Sección Tercera: Las fuerzas políticas

conseguir la eficacia tan apreciada en el nación esta última que por sí misma está
mundo moderno. indicando que no son otra cosa que meros
Ciertamente, no podemos desconocer ejecutores de los representantes de aquella
que el término burocracia ha sido empleado entidad jurídica, social, económica y política”.
comúnmente en sentido peyorativo para En el mismo sentido, Justo López afirma:
señalar las fallas de la administración, el “Burocracia es el grupo, cuerpo o cuadro
excesivo papeleo, la tramitación lenta o de personas (funcionarios) que tiene a su
innecesaria. Es así como hablar de burócrata cargo la valorización o ejecución correcta y
o burocracia ha llegado a ser sinónimo de práctica de los cometidos estatales.”30-31
ineficacia, lentitud, torpeza y rutina. Inclu- Sin embargo, otros autores la definen
so, más de un diccionario ha consagrado en tanto estructura y organización admi-
el término en su expresión peyorativa o nistrativa. En este sentido el sociólogo ale-
vulgar.29 mán Max Weber fue el primero en usar el
Es indudable que cualquier estructura término burocracia para designar un tipo
administrativa puede adolecer de vicios tales calificado de administración y dedicó a este
como rigidez, impersonalidad y lentitud y estudio un capítulo de su obra Economía y
éstos cobran singular relevancia cuando se Sociedad.32
trata del sistema burocrático por excelencia: Describe Weber tres tipos básicos de or-
la Administración Pública del Estado. Sin ganización administrativa: la de carácter
embargo, es preciso establecer que estos ras- tradicional, la de carácter carismático y la
gos negativos no constituyen características de carácter burocrático. Del contraste entre
inherentes a la institución burocrática, sino estas tres formas se infiere que la adminis-
que son limitaciones propias de toda estruc- tración burocrática libera a la organización
tura de grandes proporciones, susceptibles del reinado absoluto de un solo individuo
de ser eliminadas paulatinamente. (carismática) y de la carga muerta del pa-
No obstante el mal uso del término, que sado (tradicional).
sin duda ha contribuido a infravalorar los La burocracia es la forma de organización
aportes de la investigación sociológica, éste típicamente moderna que se caracteriza por
ha logrado alcanzar un significado técnico ser “específicamente racional, en el sentido
que obedece a un conocimiento científico y de su vinculación a reglas discursivamente
reflexivo de las Ciencias Sociales en general analizables”.
y particularmente de la Ciencia Política. Esta relación racional entre la labor a
Al definirse la burocracia, por lo general desempeñar y la organización establecida
se la identifica con el conjunto de emplea- para llevarla a cabo es lo que garantiza la
dos públicos que desempeñan funciones al eficacia de la burocracia.
servicio del Estado: “La burocracia se halla “La administración burocrática, atenida
constituida por el conjunto de los empleados al expediente, es a tenor de toda experiencia
públicos o servidores del Estado; denomi- la forma más racional de ejercerse una do-
minación; y lo es en los sentidos siguientes:
29
HERNANDO CALLEJA, Diccionario Político-Social,
30
Editorial Dux, Barcelona, 1962. Por su parte, Harold LÓPEZ, tomo II, ob. cit., pág. 288.
31
Laski (en Encyclopaedia of Social Science) expresa: “Buro- Cabe señalar que la Constitución Política de
cracia es el nombre que se da usualmente a un sistema 1980 (art. 38) destina un precepto especial referente
de gobierno cuyo control esté tan completamente a las bases generales de la Administración del Es-
en manos de los funcionarios que el poder de éstos tado. Por otra parte, debe tenerse presente que la
ponga en peligro las libertades de los ciudadanos. llamada Ley de Probidad (Ley Nº 19.653) introdujo
Las características de un régimen de tal clase son el importantes modificaciones a este cuerpo básico.
apasionamiento con la rutina administrativa, el sa- Además, la Reforma Constitucional de 2005 en su
crificio de la flexibilidad ante las reglas, la dilatación nuevo artículo 8º introduce el principio de probidad
en la formulación de decisiones, y la indisposición a y publicidad en la administración pública.
32
arriesgarse en experimentos” (Editorial Mac Millan MAX WEBER, Economía y Sociedad, Editorial Fondo
Co., Nueva York, 1942). Cultura Económica, México, pág. 178.

59
Manual de Derecho Político

en precisión, continuidad, disciplina, rigor cias van conformando una pirámide que
y confianza; calculabilidad; intensidad y culmina en la cúspide con cierto número
extensión en el servicio; aplicabilidad for- de Secretarías de Estado o Ministerios, cada
malmente universal a toda suerte de tareas, uno encargado de cierta especialidad (educa-
y susceptibilidad técnica de perfección para ción, defensa, economía, salubridad, etc.) y
alcanzar lo óptimo en sus resultados”. desde los cuales se transmiten las decisiones
Según Weber, el tipo de organización gubernamentales para ser ejecutadas por
burocrática no puede funcionar eficazmente las oficinas correspondientes.
sin una gran medida de regularidad, normas Como vemos, la estructura burocrática
fijas de procedimiento, rutina, estabilidad es compleja y para desenvolverse adecua-
y objetividad. damente se ajusta a reglamentos y reglas
Sus funcionarios son, en gran parte, que rigen los actos oficiales. El contacto
especialistas que trabajan a sueldo en ta- oficial entre los burócratas está definido
reas oficiales y actúan bajo una serie de previamente por las reglas de la organiza-
normas que son relativamente estables y ción. De esta manera se crean la facilidad
exhaustivas. de calcular la conducta de los demás y un
Ahora bien, la burocracia estatal es el conjunto estable de expectativas mutuas.
instrumento a través del cual se ejecutan las Además, el subordinado está protegido con-
decisiones políticas. Su estructura abarca tra la acción arbitraria de su superior, ya que
una cantidad impresionante de servicios: los actos de ambos están limitados por una
direcciones, departamentos, oficinas, etc. serie de reglas mutuamente reconocidas.
Cada una de ellas a cargo de un jefe res- Sólo a través del conocimiento técnico y de
ponsable del cumplimiento de las funciones la objetividad de las normas previamente
correspondientes a su servicio y del personal establecidas es posible contribuir a evitar el
que trabaja bajo sus órdenes. Cada cargo “spoil system” con sus favoritismos, corrup-
dentro de la Administración Pública está ción y defectuosa administración.
dotado de competencias o atribuciones con- Respecto del personal administrativo o
cretas por las cuales el jefe es responsable. burócratas es de fundamental importancia
Así, las secciones que componen una orga- considerar dos aspectos: a) El sistema de reclu-
nización administrativa actúan dentro de tamiento y selección que debe operar sobre la
las respectivas esferas jurisdiccionales, que base del conocimiento técnico. La eficacia
fijan oficialmente su competencia, dándose del trabajo administrativo depende, en de-
cumplimiento al principio de la impersonalidad finitiva, de la idoneidad del personal que
en virtud del cual es posible distinguir el lo realiza. Del mismo modo, la eficacia de
empleo y sus atributos de la persona que la acción gubernamental está determinada
ejerce las funciones.33 por la eficacia de la burocracia estatal. De
El conjunto de cargos administrativos tal manera que si el Estado no dispone de
se relacionan unos con otros a través del una administración eficiente, sus esfuerzos
principio jerárquico, conforme al cual cada tarde o temprano se verán frustrados y no
sección de grado inferior permanece bajo porque haya faltado la decisión política, sino
el control y la supervisión de la sección que simplemente porque el grupo burocrático no
se encuentra en el nivel inmediatamente ha sido capaz de ejecutarla adecuadamente.
superior en la escala jerárquica. Cada fun- De ahí la importancia que reviste el proce-
cionario es responsable ante su superior so de selección del elemento humano y la
por las decisiones de sus subordinados tanto necesidad de mantener un adiestramiento
como por las suyas propias. Y así, a través constante, b) La estabilidad en el cargo y la
de una cadena jerárquica, las dependen- posibilidad de carrera son expectativas que
permiten obtener del elemento humano
33
Al respecto, ver MARIO VERDUGO M., La Buro- el máximo de sus potencialidades.
cracia. Antecedentes Doctrinales, ICPA, Universidad de En consecuencia, es preciso crear y mante-
Chile, 1968, págs. 23 y ss. ner condiciones de trabajo que representen

60
Sección Tercera: Las fuerzas políticas

incentivos efectivos como, por ejemplo, la coordinado y sistematizado se fijó en virtud


estabilidad del cargo o seguridad en el em- del D.F.L. Nº 1 de 2001.
pleo, y asimismo las expectativas de ascenso Actualmente, uno de los temas de ma-
dentro de la carrera jerárquica. yor relevancia en relación con el adecuado
En síntesis, podemos establecer que la bu- funcionamiento de la Administración del
rocracia es una estructura social organizada Estado es la probidad administrativa. De tal
racionalmente, de acuerdo a ciertas normas manera, que el año 1999 la Ley Nº 19.653
objetivas que determinan la existencia de introdujo un nuevo Título III a la Ley de Bases
cargos establecidos jerárquicamente con Generales de la Administración del Estado,
competencias rigurosamente definidas y titulado “De la probidad administrativa”, cuyo
ocupadas por funcionarios reclutados de artículo 52 dispone: “Las autoridades de la
acuerdo a un proceso de selección prees- Administración del Estado, cualquiera que
tablecido. sea la denominación con que las designen
En todos los países industriales se ha la Constitución y las leyes, y los funciona-
constituido una burocracia de carrera. La rios de la Administración Pública, sean de
permanencia de esa burocracia, su someti- planta o a contrata, deberán dar estricto
miento a reglas administrativas rígidas, su cumplimiento al principio de la probidad
independencia respecto a la política seguida administrativa”. A continuación, el mismo
y del cambio de mano en las posiciones precepto define el principio de probidad
políticas, ha demostrado ser en todas partes administrativa como aquel que “consiste
una necesidad para el mantenimiento de en observar una conducta funcionaria in-
una administración racional y continua, tachable y un desempeño honesto y leal de
sobre la cual descansa la existencia de un la función o cargo, con preeminencia del
Estado moderno.34 interés general sobre el particular”.
En Chile la Constitución Política de 1980 Cabe destacar que la reforma constitu-
destina un precepto especial referente a las cional del año 2005 elevó a rango constitu-
bases generales de la Administración del cional tanto el principio de probidad como
Estado, que establece lo siguiente: el de publicidad de los actos y resoluciones
“Una ley orgánica constitucional deter- de la administración, los que quedaron
minará la organización básica de la Admi- consignados en el nuevo artículo 8º, en
nistración Pública, garantizará la carrera los siguientes términos: “El ejercicio de las
funcionaria y los principios de carácter funciones públicas obliga a sus titulares a
técnico y profesional en que deba fundarse, dar estricto cumplimiento al principio de
y asegurará tanto la igualdad de oportunida- probidad en todas sus actuaciones. Son pú-
des de ingreso a ella como la capacitación blicos los actos y resoluciones de los órganos
y el perfeccionamiento de sus integrantes. del Estado, así como sus fundamentos y los
Cualquier persona que sea lesionada en procedimientos que utilicen. Sin embargo,
sus derechos por la Administración del sólo una ley de quórum calificado podrá
Estado, de sus organismos o de las mu- establecer la reserva o secreto de aquello o
nicipalidades, podrá reclamar ante los de éstos, cuando la publicidad afectare el
tribunales que determine la ley, sin per- debido cumplimiento de las funciones de
juicio de la responsabilidad que pudiere dichos órganos, los derechos de las perso-
afectar al funcionario que hubiere causado nas, la seguridad de la Nación o el interés
el daño”. nacional.
La ley a que se refiere el precepto trans- Los principios de probidad y publicidad
crito es la Ley Nº 18.575 Orgánica Consti- están estrechamente vinculados al de transpa-
tucional de Bases Generales de la Adminis- rencia que deben revestir los actos, procedi-
tración del Estado, cuyo texto refundido, mientos y resoluciones de la administración
pública, transparencia que, entre otros me-
34
HENRY JACOBY, La burocratización del mundo, Siglo dios, se busca asegurar y fomentar a través
XXI Editores, México, 1972, 1ª edición, pág. 236. de la regulación legal del lobby, como hemos

61
Manual de Derecho Político

señalado en el punto 12.4. En relación a este ideas fecundas para el futuro que se le pue-
tema también se ha pronunciado el Tribunal den haber ocurrido al político, son ahogadas
Constitucional (Sentencia Rol Nº 634-2006) y eliminadas por una cantidad de trámites
para reconocer la importancia del derecho inmediatos en la administración.
de acceso a la información pública de todas La burocracia, cuya tarea más importante
las personas como parte del derecho a la consiste en realizar las operaciones cotidia-
libertad de opinión e información y como nas, saboteará si es necesario las órdenes
una manera de contribuir a la transparencia del jefe poco práctico”.36
de las resoluciones estatales. (Ver Anexo IV Otro aspecto de la burocracia como fuerza
de este Manual.) política está radicado en la “discrecionali-
¿En qué sentido puede la burocracia dad” del jefe administrativo, que consiste
actuar como fuerza política? en que, no obstante que ejerce sus funcio-
Como ya lo señaláramos, la burocracia nes basándose en leyes y reglamentos, está
estatal es un instrumento del poder del Esta- facultado para decidir “cómo” y “cuándo”
do, es un servidor que cumple con ejecutar ejecutarlos. La forma de organizar su oficina,
las leyes y demás normas emanadas de los de racionalizar el trabajo administrativo,
órganos públicos. Es el brazo a través del la mayor premura o lentitud caben den-
cual se ejecutan las decisiones políticas. Sin tro de su competencia, y de estos factores
embargo, en determinadas circunstancias dependerá en definitiva el éxito o fracaso
puede llegar a manifestarse como un ver- de la legislación.
dadero poder o fuerza frente al Estado. Los funcionarios públicos conforman un
“La burocracia se perfila más claramente grupo social dentro del Estado que compar-
como Poder en los casos extremos: a) cuando te las mismas aspiraciones y que tiene en
un mandatario termina su período cons- forma aproximada derechos y obligaciones
titucional; b) cuando es depuesto por un semejantes. Estos rasgos facilitan su organi-
golpe de Estado o por una revolución, pues zación y unión como grupo de interés que
entonces, de un momento a otro, su acción en un momento dado puede llegar a poner
sobre el Estado cesa automáticamente. En en jaque la estabilidad de un gobierno si
cambio continúa funcionando el aparato actúan como grupo de presión en defensa
burocrático sin interrupción alguna. Es así de sus propios intereses. Como en forma
como Poder y burocracia se identifican, muy gráfica lo expresa Mendieta y Núñez,
parecen una misma cosa”.35 “bastaría que se declararan en huelga todas
La burocracia cuenta con un material las taquimecanógrafas (hoy digitadoras) de
valiosísimo para ejercer influencia política secretarías o ministerios o departamentos
como lo son la información, el conjunto y direcciones para detener la marcha de la
de datos, de conocimiento administrativo administración pública. Una huelga general
acumulado a través de años, y que por lo de empleados públicos puede causar la caída
general es desconocido por el nuevo jefe de un régimen”.37 Igualmente la burocracia
administrativo de confianza gubernamental reviste singular importancia como cuerpo
que asume. Este se encuentra con un equipo electoral, a cuyas peticiones los gobernantes
administrativo que maneja información y se sentirán inclinados a acceder consideran-
que se desenvuelve de acuerdo a un estilo do el elevado número de funcionarios que
administrativo propio. componen la burocracia estatal.
Además, “cada nuevo ministro se ve coloca- El desmesurado crecimiento de la bu-
do frente a un aparato entrenado, por cuyos rocracia durante los últimos años ha ido
engranajes tienen que pasar sus órdenes polí- acompañado de un constante aumento de
ticas antes de llegar al departamento jurídico, su influencia e insensiblemente su función
al del exterior y a otros departamentos. Las de instrumento de gobierno ha ido variando

35 36
LUCIO MENDIETA Y NÚÑEZ, Sociología del Poder, HENRY JACOBY, ob. cit., pág. 239.
37
ob. cit., pág. 48. MENDIETA Y NUÑEZ, ob. cit.,
cit. pág. 53.

62
Sección Tercera: Las fuerzas políticas

hasta convertirse muchas veces en coauto- se desarrollan grupos guerreros de carác-


ra de decisiones políticas. Además, como ter eminentemente aristocrático en torno
señala M. J. López, la tecnificación de la al señor feudal, para los cuales el servicio
actividad estatal ha contribuido a la ma- de las armas era un privilegio. Asimismo,
yor injerencia de la burocracia en relación priman los ejércitos mercenarios contratados
con las decisiones gubernamentales. “El especialmente para superar los conflictos.
aumento cuantitativo de la actividad estatal, Estos fueron combatidos por Maquiavelo,
con la consiguiente complejidad, exige su quien observaba con agudeza en El Prín-
tecnificación, es decir, que se realice según cipe que sólo los Estados que cuentan con
reglas generales y seguras. La actividad bu- ejércitos propios logran la unidad nacional
rocrática tiende a constituir, cada vez más, y se mantienen como Estados poderosos y
una jerarquía tecnocrática. Es a través de soberanos. En efecto, en el Renacimien-
la burocracia que se realiza la tecnocracia to se producen las grandes unificaciones
y, convirtiéndose en tecnocracia, la buro- nacionales basadas principalmente en la
cracia se hace gobernante. Se explica así creación de ejércitos permanentes compuestos
que Burdeau haya utilizado la expresión por individuos nacionales y extranjeros.
‘tecnocracia burocrática’. En definitiva, la Sólo a partir de la Revolución France-
tecnocracia y la burocracia se entrelazan sa la función militar se hace ciudadana y
hasta confundirse en el dinamismo a que nacional; surgen los ejércitos nacionales, y el
las impulsa la tendencia común: desplazar servicio militar obligatorio comienza a ser
la política del gobierno”.38 adoptado por varios Estados.
Desde fines del siglo XVIII no se concibe
la existencia de un Estado que no tenga el
13.2. Las fuerzas armadas monopolio de la fuerza física. Así, a partir
del siglo pasado, todo Estado cuenta con
un grupo armado cuya función es la de ve-
El estudio de las FF.AA. dentro del con-
lar por la paz interior y la defensa externa
texto de los estudios políticos no constituye
del Estado.
en absoluto una novedad.
Desde los orígenes del constitucionalis-
Si nos remontamos a la antigüedad clásica,
mo clásico se les ha asignado a las FF.AA.
recordaremos que Platón distingue en La
una función auxiliar de los gobernantes,
República tres clases sociales que cumplen
subordinándolas jerárquicamente al poder
funciones específicas: los filósofos gober-
civil, como instrumento que cumple uno
nantes, los productores y los guerreros en-
de los fines de la organización estatal.
cargados de la defensa de la polis. Desde
A diferencia del poder político, el militar
entonces se ha atribuido al ejército el papel
es sólo un poder técnico, que recibe del
de defender al pueblo de las amenazas o
Estado la determinación de sus objetivos y
peligros extranjeros.
su legitimación. Sólo como parte del poder
Sin embargo, a pesar de ser una de las
del Estado tiene una función de sentido de
instituciones más antiguas que cumplen
carácter social. En tanto asegura la función
una función esencialmente defensiva y de
política en lo interior y lo exterior, el po-
conservación de la sociedad, sus caracterís-
der militar es una ineludible condición de
ticas han ido variando según el tiempo y el
existencia de todo poder estatal.39
lugar en que se han desenvuelto.
Las FF.AA. cumplen su función desde
Antiguamente los ejércitos se compo-
diversos puntos de vista:
nían de ciudadanos, pueblos vencidos y
– Como instrumento de fuerza, con
esclavos que actuaban cohesionados bajo
poder material, orgánico y técnico, para
el mando de un jefe que lograba superar la
dar seguridad al Estado, garantizando su
heterogeneidad social. En la Edad Media

38 39
LÓPEZ, ob. cit.,
cit. tomo II, pág. 289. HERMANN HELLER, Teoría del Estado, pág. 233.

63
Manual de Derecho Político

supervivencia interna y externamente y el hasta lograr en la tropa ciega obediencia a


libre desenvolvimiento de las actividades las órdenes de sus jefes inmediatos.41
sociales. d) Además, la institución militar está
– Como órgano de cooperación, en todas dotada de un espíritu de cuerpo que se mani-
las funciones que incumben al Estado para fiesta con más nitidez que en ningún otro
garantizar su seguridad y su fecundidad, en grupo y que nace de la especialización, de
la paz y ante el fenómeno de la guerra, y la forma de vida diferencial, del sentido de
de manera expresa en la educación de la compromiso del soldado con su profesión
masa social y la instrucción de los cuadros y, fundamentalmente, de la tradición que
de mando, en cuyo sentido es la institución lo vincula a la historia de la nación.
un instrumento de cultura que amplía y de- Hemos establecido que las FF.AA. son
sarrolla la recibida por el hombre durante instituciones eminentemente profesionales,
su educación e instrucción cívicas. sujetas a una jerarquía y disciplina rigurosa,
– Como reserva de virtudes, en lo cual que cumplen una función auxiliar de los
reside su gran poder espiritual, al fundir, gobernantes, cual es la de velar por la paz
armonizar y desarrollar las de índole civil interna y defensa exterior del Estado. Cabe
con las genuinamente militares, para apli- preguntarse entonces: ¿cuándo y por qué
carlas en las horas de peligro a la defensa estos grupos participan directamente en la
del Estado, poniendo en juego la calidad actividad política?
espiritual del mismo.40 A juicio de los autores, existen varias
La función militar reúne una serie de condiciones que favorecen la intervención militar
características que la distinguen del resto de en la política.42
las instituciones estatales: 1. El alto grado de profesionalismo militar que
a) Su actividad es eminentemente pro- le permite constituir un grupo altamente
fesional, en el sentido de que sus afiliados cohesionado, homogéneo, con capacidad de
reciben una preparación específica que organización para desarrollar y expresar sus
implica un largo aprendizaje de técnicas que propias opiniones y actitudes, e intervenir
se hacen progresivamente más complejas en con eficiencia cuando las condiciones de
la medida en que la revolución industrial va una sociedad así lo requieren.
afectando la acción militar. Todo su tiempo 2. La escasa legitimidad del sistema político.
y horizonte de vida se concentran en una La probabilidad de la intervención militar
carrera vocacional que exige una actividad aumenta a medida que disminuye la legi-
plena, reeduca al militar como persona y timidad del sistema político. Si el nivel de
le imprime rasgos inconfundibles. legitimidad es relativamente bajo, es poco
b) La organización militar constituye probable que los militares se sientan cohi-
una verdadera burocracia en el sentido de bidos cuando se trata de hacer peticiones a
manifestarse como una estructura perma- los gobernantes o de ir aumentándolas en
nente, con tendencia a la autosuficiencia, cuanto a su naturaleza. Pero el “deseo” de
que exige oficinas, técnicos especializados, los militares de intervenir también resulta
escuelas, habilidad administrativa, normas estimulado por el hecho de que un régimen
propias que la regulen y previsiones presu- de escaso nivel de legitimidad parece estar
puestarias permanentes. a punto de desmoronarse, o al menos en
c) Internamente está organizada conforme peligro de deshacerse. Esto les resulta intole-
a una estricta jerarquía que constituye una ver-
dadera cadena desde los oficiales de más baja
graduación hasta los oficiales de alto rango. 41
MENDIETA Y NÚÑEZ, ob. cit., pág. 56.
42
Como consecuencia de esta rígida estratifica- Al respecto, ver JEAN BLONDEL, Introducción al
ción en categorías, surge una férrea disciplina, Estudio Comparativo de los Gobiernos, Ediciones Revista
de Occidente, Madrid, 1972, págs. 480 y s., y SALVA-
DOR MARÍA LOZADA, Las Fuerzas Armadas en la Política
40
VICENTE ROJO LLUCH, El Ejército como Institución Hispanoamericana, Editorial Columba, Buenos Aires,
Social, Editorial ZYX S.A., 1968, pág. 74. 1967, págs. 84 y ss.

64
Sección Tercera: Las fuerzas políticas

rable porque el país deja de estar preparado dos y en especial en EE.UU., gran parte
para hacer frente a un ataque enemigo. del avance tecnológico y científico de las
Desean un sistema político estable. nuevas armas es controlado por las FF.AA.,
3. La intervención halla un campo más lo que les otorga de hecho una supremacía
favorable en las sociedades económicamente y poder inmenso dentro del Estado.
inestables que se encuentran enfrentadas a “Ese cambio en la situación militar sig-
problemas de subdesarrollo que inciden nifica, por una parte, una transformación
a largo plazo en el equilibrio del régimen total en la estrategia y la táctica bélicas y, por
político. La probabilidad de la intervención otra, una interpretación total de factores y
militar disminuye a medida que el sistema aspectos que aparecían antes claramente
político, social y económico aumenta su deslindados: políticos, económicos, milita-
complejidad y desarrollo. La disciplina y res, ideológicos, etcétera”.43
presión de poder físico que singularizan a Queda, así, de manifiesto que convie-
las FF.AA. son factores determinantes del ne agregar otros criterios de valorización
rol que éstas pueden asumir frente a socie- para apreciar en forma acertada la función
dades inestables. política que cumplen las fuerzas armadas
La intervención de las FF.AA. en la política en el mundo contemporáneo. (Ver Texto
puede desarrollarse en cuatro niveles según Complementario Nº 7, Sección Tercera.)
la intensidad que revista.
1. Influencia: constituye la típica actuación
como grupo de interés y sus métodos no 13.3. Las Fuerzas Armadas en la
difieren mucho de los empleados por éstos, Constitución Política de 1980
con la variante de que por la superioridad
física que poseen actúan indiscutiblemente
En la actual Constitución Política, a di-
por presencia.
ferencia de la Carta de 1925, que regula-
2. Presión: involucra un grado mayor de
ba tangencialmente las materias relativas
influencia que supone amenazas, dimisiones
a las Fuerzas Armadas, se ha destinado un
o la realización de actos tendientes a incidir
capítulo especial que consulta las normas
en la opinión pública (ej.: actuación pro-
fundamentales de las Fuerzas Armadas, de
tagonizada por el general Viaux en Chile
Orden y de Seguridad Pública.
el año 1968).
En efecto, el Capítulo XI establece que
3. Desplazamiento: consiste en una opera-
las Fuerzas dependientes del Ministerio
ción de reemplazo de un gobierno civil por
encargado de la Defensa Nacional están
otro gobierno civil bajo la dirección de las
constituidas única y exclusivamente por
FF.AA. El nuevo gobierno queda comprome-
las Fuerzas Armadas y por las Fuerzas de
tido a éstas. Las clases de desplazamientos
Orden y Seguridad Pública (art. 101).
varían y suelen darse en Latinoamérica (ej.:
La Constitución establece una distinción
República Oriental del Uruguay).
entre dos tipos de Fuerzas: a) las Fuerzas
4. Sustitución: es el nivel más extremo de
Armadas constituidas sólo por el Ejército,
intervención, que supone el reemplazo del
la Armada y la Fuerza Aérea, cuya finalidad
gobierno civil por un gobierno militar. La
es la defensa de la patria, siendo esenciales
verdadera sustitución consiste en una actua-
para la seguridad nacional; y b) las Fuerzas
ción colectiva de las FF.AA. y no meramente
de Orden y Seguridad Pública integradas
su actuación a favor de una persona, aunque
sólo por Carabineros e Investigaciones, que
se trate de un militar (ej.: pronunciamiento
constituyen la “Fuerza Pública”, y existen
militar en Chile el año 1973).
para dar eficacia al derecho, garantizar el
Por último, es preciso considerar que el
orden público y la seguridad interior.
papel desempeñado por las FF.AA. a partir
de 1945 –fecha que podría considerarse
como el inicio de la Era Atómica– ha variado 43
Al respecto, ver M. J. López, ob. cit., tomo II,
profundamente. En los países desarrolla- págs. 50 y 55.

65
Manual de Derecho Político

Asimismo, la Constitución señala como Consejo de Seguridad Nacional presidido


características propias de los cuerpos ar- por el Presidente de la República e integra-
mados ser esencialmente obedientes, no do, después de la reforma constitucional
deliberantes, profesionales, jerarquizados de 2005, por los Presidentes del Senado,
y disciplinados. En disposición especial, de la Cámara de Diputados y de la Corte
reiterando el monopolio legítimo de la Suprema, por los Comandantes en Jefe de
fuerza física en el artículo 103 se prescribe las Fuerzas Armadas, por el General Director
que “ninguna persona, grupo u organiza- de Carabineros y por el Contralor General
ción podrá poseer ni tener armas u otros de la República.
elementos que señale una ley aprobada La finalidad principal del Consejo de
con quórum calificado, sin autorización Seguridad Nacional consiste en asesorar
otorgada en conformidad a ésta”. al Presidente de la República en materias
Se consulta, además, la existencia de un vinculadas a la seguridad nacional.

TEXTOS COMPLEMENTARIOS
Sección Tercera

1. Texto atinente a párrafo 11: Los partidos líder parlamentario y la vida del partido reside
políticos en la rivalidad de estos pequeños grupos. El
partido no se ocupa más que de problemas po-
MAURICE DUVERGER líticos; la doctrina y los problemas ideológicos
Los partidos políticos no desempeñan más que un pequeño papel;
Fondo de Cultura Económica, México, 1957, la adhesión se basa más bien en el interés o la
págs. 11-12. costumbre.
Los partidos socialistas de la Europa con-
La estructura de los partidos tinental tienen una estructura diferente, que
descansa en abarcar masas populares lo más
La estructura de los partidos se caracteriza numerosas que sea posible. Encontramos en
por su heterogeneidad. Con el mismo nombre ellos, pues, un sistema de afiliación preciso,
se designan tres o cuatro tipos sociológicos completado por un mecanismo de cotizaciones
diferentes por sus elementos de base, por su individuales muy riguroso, sobre el que se apoyan
armazón general, por los lazos de dependencia esencialmente las finanzas del partido (que se
que se anudan, por las instituciones dirigen- basan más bien en donaciones y subvenciones
tes. El primero corresponde más o menos a de algunos capitalistas –comerciantes, empresas
los partidos “burgueses” del siglo XIX, que industriales, bancos, etc.– en los partidos del
sobreviven en forma de partidos conservadores primer tipo: se pasa de la técnica de las finanzas
y liberales: en los Estados Unidos siguen ocu- privadas a la técnica de las finanzas públicas,
pando solos la escena política (sin embargo, los establecidas sobre el impuesto). Los comités
partidos norteamericanos conservan caracteres abren paso a las “secciones”, grupos de trabajo
netamente originales). Descansan en comités más extensos y abiertos, donde la educación
poco extensos, bastante independientes unos política de los miembros ocupa un importante
de otros, generalmente descentralizados; no lugar al lado de la actividad puramente electo-
tratan de multiplicar sus miembros ni de en- ral. El número de miembros y la percepción de
marcar grandes masas populares, sino más bien cotizaciones obligan a establecer una administra-
de agrupar personalidades. Su actividad está ción importante; encontramos, pues, dentro del
orientada totalmente hacia las elecciones y las partido, funcionarios más o menos numerosos
combinaciones parlamentarias, y conservan –“permanentes”– que tienden naturalmente a
por este hecho un carácter semiestacional; su formar una clase y alcanzar cierta autoridad:
armazón administrativa es embrionaria; su di- se desarrollan gérmenes de burocracia. El ca-
rección sigue estando ampliamente en manos rácter personal de los dirigentes se atenúa: se
de los diputados y presenta una forma indivi- establece un sistema de instituciones complejas
dual muy marcada: el poder real pertenece (Congreso, Comités Nacionales, Consejos, Ofici-
a tal o cual grupo formado alrededor de un nas, Secretarías) con una verdadera separación

66
Sección Tercera: Las fuerzas políticas

de poderes. En principio, la elección reina en toma del poder político por la clase obrera. Por
todos los escalones; en la práctica, se manifiestan sus doctrinas y filosofías profundas, finalmente:
tendencias oligárquicas poderosas. La doctrina el comunismo cree en las masas; el fascismo en
desempeña un papel mucho más importante las elites: el primero es igualitario; el segundo
dentro del partido: en lugar de grupos perso- es aristocrático. El comunismo descansa en una
nales, las rivalidades toman el aspecto de una metafísica optimista, en la creencia en el progreso,
lucha de tendencias. El partido se desborda, en una fe profunda en las virtudes civilizadoras
además, del dominio puramente político para de la técnica, el fascismo conserva una visión
avanzar cada vez más en el terreno económico, pesimista de la humanidad, rechaza el cientifi-
social, familiar, etcétera. cismo del siglo XIX, así como el racionalismo
Más cerca de nosotros, el comunismo y el del XVIII; insiste en los valores tradicionales y
fascismo han creado un tipo sociológico todavía primitivos: la comunidad de raza, de sangre,
más original. Tienen en común una centrali- de suelo. En el subconsciente fascista no es el
zación muy aguda, que se opone a la semides- obrero sino el campesino quien encarna los
centralización de los partidos socialistas; un valores supremos.
sistema de enlaces verticales que establece una Varios tipos de partidos quedan fuera de
separación rigurosa entre los elementos de base, este esquema general. Los partidos católicos y
que protege contra toda tentativa de cisma y de democratacristianos, en primer lugar, que ocu-
división y asegura una disciplina muy estricta; pan una posición intermedia entre los partidos
una dirección que reposa en métodos autocrá- antiguos y los partidos socialistas. Los partidos
ticos (designación por la cima y cooptación), laboristas, en segundo lugar, constituidos a base
donde la influencia de los parlamentarios es de sindicatos y cooperativas, siguiendo una forma
prácticamente nula. Uno y otro sólo prestan una de estructura indirecta que requerirá análisis
atención secundaria a las luchas electorales: su especiales. Los partidos agrarios, cuya diversidad
verdadera acción está en otra parte, situada en de organización es muy grande, y cuyo papel
permanece limitado a algunos países. Los partidos
el terreno de una propaganda y una agitación
de tipo arcaico y prehistórico, finalmente, que
incesantes, empleando métodos directos y a
encontramos en algunos países de Oriente, del
veces violentos: huelgas, sabotajes, golpes de
Medio Oriente, de África, de la América Latina
mano, etc. Uno y otro tratan de adaptarse al
o de Europa central (antes de 1939): simples
mismo tiempo a las condiciones de la lucha
clientelas agrupadas alrededor de un personaje
abierta y al combate clandestino, en el caso de influyente, clanes constituidos alrededor de una
que los Estados reaccionen contra ellos me- familia feudal, camarillas reunidas por un jefe
diante interdicciones y proscripciones. Uno y militar. Por otra parte, el esquema en cuestión
otro reposan igualmente sobre una doctrina sigue siendo muy aproximativo y vago: describe
rígida y totalitaria, que no exige sólo una ad- tendencias más que una distinción netamente
hesión política, sino un compromiso absoluto trazada. Más exactamente: descansa en una co-
de todo el ser que no admite la distinción de incidencia entre varias categorías de distinciones
la vida pública y la vida privada, sino que pre- particulares, relativas a los elementos de base
tende regentar ésta igual que aquélla. Uno y de los partidos, a su articulación general, a los
otro desarrollan, sobre todo, en sus miembros mecanismos de adhesión, a los grados y a la
una adhesión irracional, fundada en mitos y naturaleza de la participación, a la designación
creencias de naturaleza religiosa, uniendo así de jefes, al papel de los parlamentarios, etc.
la fe de una Iglesia a la disciplina de un ejérci-
to. No obstante, partidos comunistas y fascistas
siguen siendo profundamente diferentes unos 2. Texto atinente a párrafo 11: Los partidos
de otros. En primer lugar, por su estructura: políticos
apoyándose los primeros en un sistema de cé-
lulas de empresa y los segundos en especies de JORGE GUZMÁN DINATOR
milicias privadas. Por su composición social, Nueva Sociedad, vieja Constitución
en segundo lugar: los primeros se presentan Editorial Orbe, Santiago, 1964, págs. 167-170.
como la expresión política de la clase obrera, la
avanzada del proletariado combatiendo por su Los partidos políticos
liberación; los segundos constituyen el ejército
defensivo de las clases medias y burguesas para La democracia juega en parte su vida a esta
oponerse precisamente a su eliminación y a la causa: la subsistencia de los partidos políticos.

67
Manual de Derecho Político

Pienso, además, que para que estos partidos po- proporcional de mayorías y minorías, pueden
líticos subsistan, hay que velar por su adecuada tener bastante interés.
organización: no pueden quedar entregados al Me parece que el estatuto de los partidos
simple juego de las actividades particulares. políticos debe contemplar aún dos tipos de
Las leyes de elecciones, las últimas, y los disposiciones: la primera se refiere a la demo-
reglamentos de las Cámaras dan bautismo legal cratización en la elección de los candidatos. La
y reglamentario a los partidos políticos, a los segunda, a la publicidad de sus finanzas.
cuales el artículo 25 de la Constitución que nos Yo no sé si ha sido suficientemente señalado
rige había dado bautismo constitucional. Pero –me parece que no– el fenómeno curiosísimo
me parece que deber irse más allá. Debe irse de que nosotros, simples ciudadanos, tenemos
a la dictación de un estatuto de los partidos la ilusión de que elegimos, pero realmente no
políticos; debe existir una disposición general elegimos. No elegimos en el hecho sino entre
de la Constitución, la cual diga que la legis- aquellos que nos son señalados para que elija-
lación complementaria establecerá, a su vez, mos, sin que sepamos cómo fueron elegidos
el estatuto orgánico de los partidos políticos esos que se nos presentan a nosotros para que
como personas de derecho público, como están nosotros escojamos entre ellos. A veces, por
ya reconocidos en la ley electoral; debe haber sistemas que no son democráticos, a veces por
disposiciones que tiendan al robustecimiento simple capricho; a veces, por sistemas simple-
de las grandes corrientes de opinión. mente antidemocráticos. A mi juicio, una dispo-
Desde este punto de vista, he leído con es- sición complementaria de la Constitución debe
pecial complacencia una crónica publicada en establecer que en los estatutos de los partidos
“El Mercurio” de ayer, en la cual se señala un políticos se exija un régimen que establezca
hecho de extraordinaria importancia: cómo en un procedimiento estrictamente democrático
nuestro país las épocas de dificultades, debili- en la generación de las autoridades de los par-
dades e incertidumbres políticas corren para- tidos y en la designación de los candidatos de
lelas con una época de fraccionamiento de los
los partidos. Pienso, además, que el Tribunal
partidos políticos, y cómo las épocas de mayor
Calificador de Elecciones debería tener compe-
estabilidad política coinciden con las épocas de
tencia para conocer de recursos también sobre
mayor consolidación de los partidos.
esta materia.
Algunas cifras señaladas me parecen especial-
Quiero añadir algunos datos sobre esta mate-
mente elocuentes. El año 1932, cuando recién
–con el segundo gobierno del Presidente don ria. Quiero recordar que la legislación electoral
Arturo Alessandri, tan valioso para la consoli- norteamericana, sobre esta materia, establece
dación de nuestras instituciones políticas– se algunos antecedentes bastante interesantes. Leyes
comenzaba la consolidación –es decir, al término estaduales primero; leyes federales, después, han
de lo que se ha llamado la segunda anarquía–, establecido, desde fines del siglo pasado –con
existían 32 partidos políticos, de los cuales, en una legislación particular del Estado de Nueva
la lucha electoral de este año, 21 obtuvieron York en 1883, y con las leyes federales sobre
representación. En 1953 existían 24 partidos prácticas corruptivas de 1925 y las leyes sobre
políticos, de los cuales en esta elección parla- actividades políticas de 1959 y de 1940– algunas
mentaria general, 19 obtuvieron representación. disposiciones de bastante interés. Por ejemplo:
En 1961, es decir, en la última elección general, quiénes pueden ser miembros y quiénes no lo
se presentaron sólo 16, de los cuales 8 lograron pueden ser, de los partidos políticos; naturaleza,
representación. De manera que, evidentemente, funciones, comités, convención, procedimiento
ha habido en nuestro país una clara tendencia de elecciones de candidatos, elecciones primarias
a la consolidación de la opinión partidista en directas, finanzas. A propósito de finanzas, hay
grandes corrientes de opinión. Creo que deben algunas disposiciones que no me resisto a citar
establecerse disposiciones que contribuyan al porque son bastante curiosas. Sobre ellas alguien
robustecimiento de los grandes partidos. Ya ha dicho que a estas finanzas contribuyen, con
he señalado anteriormente que, a mi modo cobres, el público en general; con níqueles,
de ver, el sistema electoral que se emplee tiene los amigos personales de los candidatos; con
gran importancia desde este punto de vista. Las plata, los que odian a la oposición, y con oro,
disposiciones de la Constitución de Italia y las las personas que desean algo del ganador.
disposiciones de la Constitución de Alemania ¿Qué disposiciones establece la ley? Límites
de Bonn, que establecen sistemas combinados de los gastos de los candidatos. Dice la ley (en
especiales de corrección de la representación general prescindo de ciertas cifras intermedias)

68
Sección Tercera: Las fuerzas políticas

que pueden los candidatos gastar hasta 5.000 pero, en todo caso, constituyen antecedentes
dólares en las elecciones de representantes y hasta larvatarios, puesto que forman definidas aunque
25.000 dólares en las elecciones de senadores. inestables corrientes de opinión, correspon-
Sobre los gastos generales de los comités políti- diendo a cada una de ellas la representación de
cos nacionales, establece que no pueden gastar ciertos valores político-sociales que heredarán
más de tres millones de dólares al año por cada después los partidos políticos.
comité. La salida sobre la materia está en que se b. Grupos personalistas. Durante el mismo lapso
forman a veces muchos comités. Así, algún autor se desarrollan movimientos muy particulares
dice que, en el caso de la elección Eisenhower- en torno a los principales caudillos militares
Nixon, este binomio había recibido 32.000.000 de la época, configurándose verdaderos gru-
de dólares, pues tenía muchos comités, sin que pos personalistas. Es innegable que la perso-
ninguno de estos comités hubiera excedido sus nalidad dimanante de estos caudillos es fuerte
donaciones. Nadie puede donar más de cinco incentivo para crear corrientes más definidas
mil dólares al año para el candidato o comité; de opinión, aun cuando éstas sean siempre de
pero naturalmente uno puede hacer muchas breve existencia. Tal es el caso de los carrerinos
donaciones cuando se trata de muchos comités, y o’higginistas, que polarizan las mejores volun-
siempre que no sea más de una por comité. Se tades en función de sus respectivos dirigentes
cita el caso de la familia Dupont, por ejemplo, y que proyectarán influencia hasta varios años
que donó 109.000 dólares en la última elección,
después del desaparecimiento de sus jefes.
porque 31 miembros de ella hicieron donacio-
Es posible englobar, sin embargo, tanto a
nes a 50 organizaciones o comités distintos. Se
prohíben las contribuciones de determinados los bandos cuanto a los partidos personalistas
orígenes; ninguna corporación obrera puede bajo el cuadro general de etapa de los ensayos,
contribuir con dinero a una elección de cargo observándose que al término de este período
nacional; no pueden solicitarse fondos a –ni los partidos o grupos comienzan a estructurarse
por– los empleados federales. Está prohibida la de modo más estable y preciso, constituyendo
actividad electoral de los empleados federales, su núcleo central un cierto ideal o propósito
con una gran gama de disposiciones comple- (como en el caso del Partido Federalista) o cier-
mentarias, y son obligatorios los informes sobre tos caracteres socioeconómicos (como sucedió
contribuciones y gastos. Creo que algunas de estas con los dos principales grupos del período que
disposiciones, adaptadas a nuestras circunstan- culmina en 1830: pipiolos y pelucones), o, por
cias, podrían ser usadas con interes en una ley último, hasta un cierto pensamiento íntimo de
complementaria que reglamentara la actividad frustración como es el caso del grupo estanquero
de los partidos políticos en nuestro país. y, en general, de todos aquellos que en la época
de Freire empiezan a ser denominados conser-
vadores y que representan una reacción frente a
3. Texto atinente a párrafo 11: Los partidos los ensayos liberales o pipiolos de la época.
políticos c. Partido oficial o único. Esta etapa se extiende
prácticamente desde el triunfo pelucón en Lircay
GERMÁN URZÚA VALENZUELA y la consiguiente victoria de Portales hasta el
Los partidos políticos chilenos término del régimen de los decenios. En ella, si
Editorial Jurídica de Chile, Santiago, 1968, bien afloran pequeños partidos y organizaciones
págs. 46-50. opositores, los que por otra parte carecieron de
toda significación en la medida en que el poder
Partidos políticos 1810-1891 electoral estuvo en manos del Presidente de la
República, el único que gobierna efectivamente
Para cerrar esta parte del desenvolvimiento (y ello porque también se confundía con el
de los partidos en el siglo XIX, hagamos a con- Presidente y con la maquinaria político-admi-
tinuación un cuadro sinóptico desde la época nistrativa) es el Partido Conservador.
de la emancipación hasta 1891. En consecuencia, esta etapa se confunde con
Al respecto podemos decir que entre esas todos aquellos años en que predominan indiscu-
dos fechas la historia política chilena atravesó tiblemente las normas portalianas de gobierno
las siguientes etapas fundamentales: y tiene, por lo mismo, plena vigencia la Carta
a. Los bandos políticos, en la que no se puede del 33. Del mismo modo, durante ella rige en
hablar propiamente de partidos, según el concep- forma omnímoda la fuerza político-electoral del
to actual que a éstos se dan en nuestro tiempo, Ejecutivo, hecho que gravita en la estructuración

69
Manual de Derecho Político

de un poderoso partido, el conservador, ejecutor menos lo indica así. El desarrollo económico


y defensor de tales ideales de gobierno. impulsado e iniciado por Manuel Montt, como
d. Bipartidismo. Durante el régimen autocrá- de diversificación de la producción nacional al
tico de gobierno, o período de los decenios, incorporar nuevas fuentes de explotación que
prácticamente, y en virtud de este poder del Eje- compiten desde entonces con singular empuje
cutivo, sólo un partido podía tener significación con la agricultura chilena, son antecedentes
política. Debe sí admitirse que en él comienza innegables de repercusión política. Es el caso
a gestarse la formación de otras colectividades. del desarrollo de la industria, la minería, con
Así, se acostumbra señalar el decenio de Bulnes su correspondiente secuela de formación de
como comienzo del liberalismo, pero sobre esta centros urbanos que permiten el nacimiento de
afirmación hemos dejado establecido que sólo a un tipo especial de hombre, distinto de aquel
partir de la fusión puede hablarse propiamente tradicionalmente vinculado a las actividades
de Partido Liberal. En consecuencia, durante el agrícolas, de mentalidad estática o conserva-
lapso comprendido entre 1830 y 1860 se desarrolla dora. En esos centros urbanos se incuban, por
el régimen político que ha sido singularizado lo tanto, diferentes patrones intelectuales que
como presidencial sobre los partidos. los que concibe una vida campesina y que se
Ya en el decenio Montt, con mayor nitidez caracterizan por su dinámica, deseosa de tras-
que en el anterior, comienza a notarse fraccio- ladar hacia sí el poder y el prestigio sociales
namiento de la opinión pública en sectores enclavados entonces en la vida y cultivo del
canalizados por diferentes partidos que actuarán agro. En la medida en que ello ocurre, esta
con mejores perfiles en los años siguientes. mentalidad adquiere importancia y crea, por
La etapa del bipartidismo alcanza su punto este hecho, canales propios de expresión polí-
culminante con la estructuración de la fusión ticos o simplemente sociales. Los canales políti-
liberal-conservadora, la que, a su vez, da origen cos, lógicamente, son los partidos. El Nacional
a otra, al emerger el Partido Radical, que mo- primero, el Liberal después, como expresión
difica sustancialmente, al acelerarlo, el proceso máxima de la burguesía intelectual y financiera,
político observado hasta entonces. y, por último, el Radical, con semejante conte-
No es posible encontrar fechas exactas que nido, pero diferenciado en un comienzo por
limiten esta etapa del bipartidismo, pero puede su mayor acentuación en las postulaciones de
sostenerse que ella corresponde a un nuevo la burguesía adinerada.
régimen político y, consiguientemente, a la pre- Igual fenómeno de correlación entre los
dominancia de diferentes valores o pautas de factores económicos y políticos encontramos,
gobierno en comparación a los que prevalecie- según tendremos oportunidad de señalar, en el
ron durante los decenios. Aun cuando la fuerza curso de la historia política del siglo XX.
del Ejecutivo se mantiene al parecer intacta, al e. Multiplicación de los partidos políticos. La
lado de ella han adquirido fisonomías singula- vigencia de la Constitución de 1833, si bien
res algunos partidos, como el conservador, el fortaleció en un principio la existencia de un
nacional, el liberal y aun el radical. La etapa solo partido (oficial, único y confundido con el
del bipartidismo corresponde, por lo tanto, a la gobierno), diversos acontecimientos posteriores
segmentación de la opinión pública en algunos provocados directa o indirectamente por medi-
sectores definidos y al control y fiscalización de das gubernativas –desarrollo de la educación,
los actos del Ejecutivo por el fortalecimiento abolición de los mayorazgos, fomento de la
creciente de algunos grupos caracterizados de industria, de la actividad minera, etc.– permitie-
opinión. Hablamos en verdad de bipartidismo, ron el desarrollo y nacimiento de otros partidos
aun cuando el uso de este término pudiera tan organizados y poderosos como aquél, y que
parecer impropio, por cuanto estos partidos fueron representando, a su turno, las diferentes
en su acción práctica sólo actúan en bloques realidades surgentes en la vida nacional tanto
que resaltan y adquieren mayor relieve e im- en el plano político, religioso, ideológico como
portancia que las propias organizaciones que económico-social.
los integran, a tal punto que existen partidos Así, después de estructurada la fusión, y
o de gobierno o de oposición. específicamente entre 1863 y 1891, hubo cin-
Esta segmentación de la opinión pública co partidos principales: Conservador, Liberal,
no tiene meros referentes políticos o constitu- Nacional, Liberal Democrático y Radical, en
cionales, sino también de índole económica. circunstancias que al inaugurarse la República
El movimiento inicial del bipartidismo por lo en forma sólo existía el primero.

70
Sección Tercera: Las fuerzas políticas

Este fenómeno implica el desarrollo de dos caso esta diversificación afectó el fondo mismo
características esenciales de la época liberal de la estructura social.
(1860-1891): 1) La primera consiste en que el El revolucionarismo de los segundos era
Presidente de la República gobierna apoyán- simplemente formal; tendía a acelerar la trans-
dose en la influencia electoral de los partidos, formación social de la clase alta y a incorporar
aun cuando sigue siendo el Gran Elector. 2) En para su exclusivo provecho los beneficios inhe-
segundo término, en razón de que frente a rentes a la transformación social, porque en su
ciertas coyunturas no era posible contar con concepto la sociedad era una representación del
fuerte respaldo electoral y parlamentario, por contenido espiritual de la clase aristocrática.
la existencia de varias organizaciones políticas, De este modo, durante todo el siglo XIX está
nació el mecanismo de las combinaciones de ausente el asalariado u obrero que, de modo
partidos con fines electorales que se tradujo en tardío, comienza a incorporarse a la sociedad,
dos fórmulas: a) la Fusión Liberal Conservado- casi sin que los grupos dirigentes se den cuenta
ra (posteriormente coalición), y b) la Alianza de tal incorporación. Del mismo modo, la clase
Liberal. Mientras la primera se organiza sobre media no aparece representada en ninguno de
la base del conservantismo, la segunda lo hace los partidos nombrados, ya que sólo adquiere
con exclusión de él. significación social y política al promediar los
Recordemos al respecto la observación que primeros veinte años de este siglo, para comenzar
a desarrollarse sólo en los últimos del pasado.
sobre este período hace Johnson: “En Chile,
Por eso puede sostenerse que ninguno de
después de 1870, había regularmente por lo
esos partidos se planteó el problema socioeco-
menos tres partidos representados en el Con-
nómico como una cuestión crucial por resolver,
greso. Lo cual daba a los partidos minoritarios porque, en verdad, el grupo de sus adherentes
una razón para existir entre una elección y otra, estuvo constituido por una masa homogénea que
y de ahí la continuidad que faltaba en otras abrazaba, con igual razón, un conjunto de valores
repúblicas, donde los partidos por lo general políticos coherentes. De ahí que su historia, de
se disolvían después de la derrota del caudillo la que no hace excepción el radicalismo, ofrezca
particular y sus candidatos, elegidos a mano sólo una lucha ideológica antes que de concretos
para los cargos menores, en cuyo nombre se intereses materiales o económicos, los que, si
fundaba el partido”. bien ya existían, sólo adquieren relevancia en
Consideremos, por último, con respecto a las primeras décadas de este siglo.
este período, algunas características económicas Sólo en las postrimerías del siglo XIX se
y seriales que lo distinguen. Puede sentarse, atenúan las discusiones teológicas, siendo re-
a este respecto, el principio general de que emplazadas por cuestiones económico-sociales
la condición fundamental que motiva la con- derivadas del surgimiento de las clases media y
siguiente diferenciación entre los partidos es obrera, cuya acción comienza a manifestarse a
de índole ideológica o doctrinaria, más que de través de la llamada cuestión social.
tipo socioeconómico.
Hacemos notar que esta afirmación no contra-
dice lo que decimos hace un instante en cuanto 4. Texto atinente a párrafo 11: Los partidos
a las relaciones entre el cambio producido en políticos
la estructura económica y las organizaciones
políticas. Lo que sucede es que durante el siglo
XIX los cambios de la estructura económica, ANA MARÍA GARCÍA BARZELATTO
motivados por la aceleración industrial y mine- Ley Orgánica Constitucional de Partidos
ra, como por el incremento de la vida urbana, Políticos. Historia de su establecimiento y
repercuten y afectan ante todo a los grupos altos debate doctrinario
de la sociedad. Los medios carecen todavía de Editorial Jurídica de Chile, Santiago, 1988,
significación, no influyen, no determinan los págs. 86-89.
cambios políticos, porque no tienen “peso” social
ni económico aún. Y al afectar dichos cambios Concepto de partido político en la Ley
especialmente a la clase alta, ella se diversificó Orgánica Constitucional de Partidos
ideológicamente, se acentuó por una parte su Políticos
estatismo conservador (vinculación a la propie-
dad agraria) o su dinamismo liberal (vinculado El artículo 1º de la Ley Orgánica Constitucio-
a los valores de la vida urbana), pero en ningún nal de Partidos Políticos define el partido como

71
Manual de Derecho Político

“asociaciones voluntarias, dotadas de personalidad nados a pena aflictiva. En relación con este
jurídica, formadas por ciudadanos que comparten punto es conveniente señalar que, pese a que
una misma doctrina política de gobierno, cuya la Constitución Política reconoce la libertad
finalidad es contribuir al funcionamiento del de asociación debemos tener presente que,
régimen democrático constitucional y ejercer de acuerdo al inciso 2º del Nº 15 del artículo
una legítima influencia en la conducción del 19, “para gozar de personalidad jurídica las
Estado para alcanzar el bien común y servir al asociaciones deberán constituirse en confor-
interés nacional”. midad a la ley”. Por tanto, la circunstancia
En términos generales, esta disposición tiene de que el proyecto de ley exija la calidad de
su origen en el anteproyecto sobre partidos políti- ciudadanos para militar en un partido políti-
cos que elaboró la Subcomisión Bulnes-Bertelsen co no entraba en modo alguno la libertad de
y que sirvió al Consejo de Estado como primer asociación, sino que es una exigencia legal que
documento de trabajo. Sin embargo, su texto se ha estimado necesaria atendido el carácter
fue completado y mejorado en la ley definitiva, de estas asociaciones y para el objeto de gozar
por cuanto agregó un elemento que es infaltable de personalidad jurídica.
en todo partido: la doctrina política, esto es, En efecto, se ha estimado deliberadamente,
el compendio de principios vinculantes que en atención al carácter de órgano auxiliar del
integran a sus miembros en torno a un modelo Estado y a las importantes funciones que cumple
arquitectónico común. Además, el concepto el partido político dentro del conjunto de las
destaca la actividad de influencia política que instituciones políticas, que los menores de 18
ejerce el partido en el logro de sus objetivos, años no reúnen las condiciones de madurez
especialmente en la búsqueda del bien común, intelectual necesarias para elegir libremente
elemento finalista que debe inspirar siempre la una opción política y participar como militantes
acción legítima de estas fuerzas políticas. de un partido. A todo lo cual se agrega que es
El concepto de partido político fue noto- la calidad de ciudadano la que constitucional-
riamente perfeccionado en la ley en relación mente habilita para el ejercicio pleno de los
a los proyectos anteriores, lo que significó un derechos políticos.
avance, porque, como se planteó en las diversas Se dota a los partidos políticos de personali-
comisiones de estudio, el artículo 1º constituye dad jurídica sin pronunciarse acerca de si ésta
la “portada” o “entrada en materia” de la regu- es de derecho público o de derecho privado,
lación de uno de los grupos intermedios más materia que se ha preferido entregar a la in-
importantes a través de los cuales se organiza terpretación de la doctrina y la jurisprudencia.
la sociedad política. Al respecto, cabe destacar que el Estatuto de
La ley da cumplimiento al derecho funda- Partidos Políticos del Grupo de Estudios Consti-
mental de asociación que tiene toda persona, tucionales, siguiendo la tendencia del Derecho
reiterando el principio de la libre asociación Comparado, se pronuncia por la personalidad
que consagra la Constitución Política de 1980 de derecho público. En realidad, la materia es
en el inciso 1º de Nº 15 del artículo 19. No discutible, ya que se considera que es de derecho
obstante, precisamente en virtud de la propia público la persona jurídica que nace por el solo
norma constitucional, resulta reiterativo hablar ministerio de la Constitución o de la ley, como
de asociaciones voluntarias, ya que toda asocia- son los organismos públicos descentralizados
ción es voluntaria, por cuanto, de acuerdo al o las empresas del Estado, por ejemplo, pero
inciso 3º del Nº 15 del artículo 19, “nadie puede no aquellas entidades que se constituyen de
ser obligado a pertenecer a una asociación”. acuerdo a la ley, pero por actos voluntarios de
Basta hablar de asociación para entender que sus organizadores.
es un derecho que se ejerce en forma libre y En síntesis, por su naturaleza jurídica y el rol
voluntaria. En consecuencia, sería suficiente que cumplen dentro de la jerarquía institucional
que la norma definiese a los partidos políticos debería considerárseles como personas jurídicas
como asociaciones de ciudadanos, sin enfatizar de derecho público, pero por la forma como se
su carácter voluntario, que implica reiterar la constituyen debemos concluir que son perso-
norma constitucional. nas jurídicas de derecho privado, ya que no se
Tales asociaciones políticas, sin embargo, establecen directamente por el solo ministerio
deben estar constituidas por ciudadanos so- de la Constitución o de la ley, sino de acuerdo a
lamente, es decir, por chilenos mayores de la ley una vez cumplidos los requisitos exigidos,
18 años de edad, que no hayan sido conde- previa voluntad de sus adherentes.

72
Sección Tercera: Las fuerzas políticas

En relación con este problema, podría preocu- y gobernados para cumplir funciones precisas.
par a quienes postulan que los partidos políticos Han llegado, en consecuencia, a ser parte misma
son personas jurídicas de derecho público, que del régimen democrático contemporáneo. Por
a éstos pudieran ser aplicables las normas que tal razón, nos parece obvio el objetivo conte-
para las corporaciones y fundaciones establece el nido en el artículo 1º, el que quedaría mejor
Código Civil, en el sentido de que sea la autoridad expresado señalando la finalidad que por exce-
administrativa la que los disuelva. Sin embargo, lencia cumplen los partidos, cual es contribuir
queda claro de la ley que las causales de disolución a la formación de la voluntad soberana y a la
contenidas en el Título VII son de derecho estricto, conducción o gobierno del Estado.
por la competencia que el Constituyente entrega al
legislador de ley orgánica en el sentido de regular
las demás materias que les conciernan, sin que 5. Texto atinente a párrafo 12: Los grupos
pueda recurrirse a otras normas para proceder de presión
a su disolución. Las Comisiones de Estudio del
anteproyecto estimaron que las deliberaciones ALEJANDRO SILVA BASCUÑÁN
en torno a la personalidad jurídica carecen de Poderes intermedios de hecho
importancia, en razón especialmente a que no (en volumen: Nueva sociedad, vieja
afecta a las causales de disolución. Los partidos Constitución)
políticos sólo pueden disolverse por las causales Editorial Orbe, Santiago, 1964, págs. 160-161.
que expresamente señala la misma Ley Orgánica
de Partidos, lo que significa que no cabe su di- Estatuto jurídico para los grupos de presión
solución por disposición del Órgano Ejecutivo.
En consecuencia, aun cuando se estimare que
PODERES INTERMEDIOS DE HECHO
los partidos políticos son personas jurídicas de El tercero de los temas es, en mi opinión, el
derecho privado no podrán ser disueltos por una más importante y trascendental frente a la situa-
norma reglamentaria del Ejecutivo, sino sólo por ción actual. Se refiere a los poderes intermedios
las causales que indica la ley. Situación que torna, o de hecho. ¿Qué es esto? Cuando se concebía,
por tanto, irrelevante la consideración de si el como en el liberalismo, que la sociedad estaba
partido político tiene personalidad de derecho compuesta sólo de individuos, el Estado se preocu-
público o de derecho privado. Finalmente, el paba exclusivamente de consagrar los derechos
artículo 1º señala a los partidos políticos un gran de ellos; pero la realidad social se impuso, y en
objetivo, cual es el de “contribuir al funciona- el hecho existe una cantidad de cuerpos, entes,
miento del régimen democrático constitucional grupos que, como decimos, se encuentran entre
y ejercer una legítima influencia en la conduc- las personas y el Estado. Ahora bien, debe tenderse
ción del Estado para alcanzar el bien común a que cada uno de estos entes o grupos tenga un
y servir al interés nacional”. Al respecto cabe estatuto jurídico, que le marque precisamente el
señalar que la norma no es excluyente de que conjunto de deberes y derechos que determinan
otras entidades o personas, sin estar constitui- su posición en la colectividad.
das como partidos políticos, puedan contribuir Reconocidos sus respectivos estatutos, va a
en forma independiente al funcionamiento del tener cada grupo una influencia en la órbita
régimen democrático constitucional dentro de que le corresponda en la dirección general de
los términos de esta ley. los asuntos públicos; pero cuando un ente, or-
Señalar que los partidos políticos contribuyen ganizado jurídicamente o aún no organizado,
al funcionamiento del régimen democrático interviene más allá de lo que le corresponde
constitucional nos parece una redundancia. por su misión orgánica en la gestión del interés
Sabemos que las modernas sociedades demo- general, entonces se transforma en lo que se han
cráticas occidentales se caracterizan por ser llamado grupos de presión, grupos de interés.
masivas, y ya desde fines del siglo pasado los Pues bien, todo el problema fundamental
partidos políticos –como bien lo dijera Alexis que plantea la adaptación de las instituciones
de Tocqueville a propósito de la democracia constitucionales contemporáneas a la trans-
norteamericana– han devenido un “mal inhe- formación producida, es el de encontrar un
rente a los gobiernos libres”. cauce que permita a estos poderes intermedios
Resulta difícil concebir un régimen democrá- intervenir en una forma disciplinada, confe-
tico que no sea representativo, y en tal sistema sada y responsable en la dirección de la vida
el partido se ha interpuesto entre gobernantes colectiva.

73
Manual de Derecho Político

Por no estar debidamente marcada esa pauta, Telegraph Company (ITT) tiene muchos más
esos poderes de hecho intervienen en forma empleados en el extranjero que la Secretaría de
inconfesada e irresponsable en la marcha de Estado de EE. UU. La flota de buques-tanque
la vida colectiva. No creo que esto se termine de seis millones de toneladas de la Standard Oil
fácilmente, como el Presidente de la República Company equivale a una y media vez la flota
parece a veces creerlo, con solo desplazar la de la armada de la Unión Soviética. La General
presión de los intereses de hecho al Ejecutivo Motors es propiedad de más de un millón de
y quitársela al Parlamento. Esa presión no va accionistas, grupo comparable a la población
a disminuir: se va a mantener y se va a hacer de Liberia. El presupuesto para investigación y
más irresponsable. Lo mejor será purificar al desarrollo de la International Business Machines
Parlamento, a fin de que tome a su cargo la tarea (IBM) es mayor que el presupuesto para inves-
fundamental de discurrir las normas jurídicas tigaciones de todas las naciones, con excepción
para que en la determinación de las leyes –des- de un puñado de ellas.
pués de haber escuchado responsablemente a La aparición de un gran número de empresas
los intereses, pero haciendo en todo momento multinacionales y su rápido crecimiento a partir
imperar el interés general– prime el bien común, de 1950 han puesto a las mayores de ellas en
que es algo totalmente distinto de la presión y situación de paridad económica con la mayoría
de la suma de cada uno de los intereses. de las naciones del mundo. Una lista de países
El bien general debe tener un órgano res- y compañías, ordenados conforme a su Produc-
ponsable, y ese órgano responsable deben ser to Nacional Bruto (PNB) y a sus ventas brutas
los Poderes Públicos. Fundamentalmente aquel anuales, respectivamente, hecha para 1969-70,
que está llamado a deliberar y en el cual es más nos ofrece una comparación aproximada de
posible hacerse oír. Sin embargo, el Parlamento su poder económico relativo. Los primeros 22
debe estar organizado de manera que escuche nombres son de países, desde Estados Unidos
la opinión de los intereses; pero, al mismo tiem- hasta Argentina. El vigésimo tercero de la lista
po, pueda imponer una solución que sea la del es el de la General Electric, con ventas anuales
interés general, la del bien común. de 24.300 millones de dólares. Sus ventas son
mayores que el PNB de Suiza o de Paquistán. La
Standard Oil Company y la Ford Motor Com-
6. Texto atinente a párrafo 12: Los grupos pany, que ocupan respectivamente los lugares
de presión 27 y 29, están entre la República de Sudáfrica y
Austria. De los 100 primeros lugares de la lista
LESTER BROWN mixta, 59 están ocupados por naciones y 41 por
World Without Borders * empresas multinacionales.
Random House, 1972. La Nación-Estado y la compañía multinacional
son las dos instituciones dominantes en el mundo
La Nación-Estado y la compañía de fines del siglo XX. En algunos aspectos las
multinacional dos instituciones son muy semejantes; en otros,
En otro tiempo se decía que el sol no se ponía muy diferentes. La Nación-Estado es primordialmente
en el Imperio Británico. Hoy el sol se pone en una institución política; la empresa multinacional,
el Imperio Británico, pero no en las decenas y una institución económica. El comportamiento de
decenas de imperios empresariales, como los la primera se decide en gran medida en la urna
de Mitsubishi, General Electric, Volkswagen, electoral, y el de la segunda, en el mercado.
Unilever y Chrysler. La aparición de la empresa Ninguna de las dos actúa exclusivamente en
multinacional como institución mundial pre- pro del interés público. La respuesta al electo-
dominante, que en muchos aspectos desafía al rado, en la Nación-Estado, con frecuencia es
Estado nacional, es una novedad característica modificada fuertemente por la influencia de
de la segunda mitad del siglo XX. En realidad, intereses especiales. La multinacional no sólo
muchas de ellas han tomado el aspecto externo responde al mercado, sino que, a través de su
de una nación. La International Telephone and publicidad, trata de crear y modelar los gustos
y necesidades de los consumidores.
* Reproducido de un artículo publicado por The La Nación-Estado y la empresa multinacional
Saturday Evening Post, 1974. Adaptación de World se parecen en que ambos hacen planes econó-
Without Borders, por Lester Brown, Random House. micos a largo plazo y en que ambos distribuyen
Copyright © 1972 por Lester Brown. recursos: financieros, humanos y naturales. En

74
Sección Tercera: Las fuerzas políticas

la Nación-Estado, la planificación es de carácter Muchas decisiones que antiguamente se con-


geográfico y está relacionada con sus límites sideraban prerrogativas de la Nación-Estado
territoriales. La empresa multinacional frecuen- están siendo tomadas hoy día por compañías
temente tiene un ámbito mundial, pero está multinacionales que tienen su sede en el ex-
restringida a una industria o sector particular, tranjero; sobre todo en cuestiones tales como
como productos farmacéuticos, automóviles o la naturaleza, el momento y la distribución de
elaboración de productos alimenticios. las inversiones. Estas decisiones pueden afectar
La Nación-Estado utiliza el mecanismo presu- el nivel de ocupación, la tasa de crecimiento
puestario, junto con una amplia serie de políticas económico, la balanza de pagos o la explotación
económicas, tanto para distribuir directamente (o falta de ella) de algún recurso natural deter-
los recursos como para influir indirectamente en minado. Una comisión de planeación reunida en
su uso. Las empresas multinacionales formulan Accra, la capital de Ghana, puede tomar ciertas
una estrategia mundial y, al formularla, toman decisiones sobre la creación de nuevas plazas de
decisiones sobre dónde procurarse materias trabajo; pero tal vez las decisiones críticas que
primas y componentes, en qué mercados de influyan en el número de nuevos empleos que
capital buscar su financiamiento, dónde ubicar se van a crear en Ghana sean tomadas en las
sus fábricas, oficinas y laboratorios de investi- juntas directivas de compañías multinacionales
gación y en qué partes del mundo concentrar cuyas oficinas centrales están en Nueva York,
sus esfuerzos de ventas. Amsterdam u Osaka.
Durante los últimos siglos el mundo estuvo Además de la duplicación parcial de respon-
dividido claramente en un conjunto de nacio- sabilidades, las reglas que rigen las relaciones
nes independientes y soberanas, incluyendo entre la Nación-Estado y empresa multinacional
en algunos casos sus extensiones coloniales. están determinadas conforme a cada país, difie-
Con la aparición de, literalmente, centenares ren mucho entre una nación y otra, aun cuando
de compañías multinacionales o mundiales, sean colindantes. Las reglas frecuentemente son
a esta organización del mundo en entidades modificadas al arbitrio de los gobernantes, o
políticas que se excluyen recíprocamente se por los cambios de gobierno. Los gobiernos no
está superponiendo una red de instituciones siempre pueden tratar satisfactoriamente con las
económicas, creándose así una complicada ma- compañías multinacionales apoyándose exclu-
triz político-económica. Dentro de esta matriz sivamente en sus propias leyes y en su política
es frecuente que se dé una duplicación parcial nacional. El resultado neto de esta situación es
entre países y empresas en cuanto a funciones, una gran confusión, suspicacia y desconfianza.
responsabilidad y autoridad. En este sentido, Las relaciones económicas entre las naciones,
no hay una línea clara de demarcación entre dominadas tradicionalmente por el comercio
países y compañías. internacional, en la actualidad están cada vez
Por fortuna, en la mayoría de los casos los más dominadas por la producción internacio-
intereses y objetivos generales de la Nación- nal. En efecto, la internacionalización de la
Estado y de la compañía multinacional son los producción, resultado de combinar los insumos
mismos; pero en algunos casos chocan entre de producción de más de un país –digamos,
sí. Esto se está convirtiendo en un verdadero capital, tecnología y administración de un país
problema conforme crece el enorme tamaño y con trabajo y materias primas de otro, dentro
gama de actividades de muchas empresas mul- del marco de la empresa multinacional– tal vez
tinacionales modernas en comparación con los es el fenómeno económico más importante de
de las naciones más pequeñas. fines del siglo XX.

75
Sección Cuarta
LAS FORMAS DE GOBIERNO Y LOS REGÍMENES POLÍTICOS
14. Concepto de “forma de gobierno” y “régimen político”;
15. Las clasificaciones clásicas de formas de gobierno;
16. Clasificaciones de los regímenes políticos contemporáneos;
17. Principios e instituciones de la democracia;
18. Las autocracias;
19. Totalitarismo y dictadura.

14. CONCEPTO DE “FORMA DE GOBIERNO” empleado en esta tarea a lo largo de los


Y “RÉGIMEN POLÍTICO” siglos podría considerarse como infructuo-
so. Ocurre, sin embargo, que dado que la
A través de toda la historia del pensa- insatisfacción con su propio orden político
miento político emerge la preocupación parece ser un rasgo esencial del hombre
constante de los autores por describir la como zoon politikon, dicho esfuerzo estaba
“mejor forma de gobierno”, esto es, “la es- fundamentalmente dirigido a descubrir
tructura que deben adoptar, en un país, los las ventajas cualitativas de cada ‘forma de
órganos encargados de ejercer las funciones gobierno’, así como estaba presidido por
soberanas y el mutuo enlace con que deben la búsqueda de la mejor de dichas formas.
estar trabados y relacionados entre sí”.1 Se puede por ello afirmar que cualquier
En esta búsqueda los autores, como es pensador político comprometido en dicha
natural, comienzan por analizar y clasificar empresa llegaba finalmente a establecer
las formas reales existentes, para remontarse una distinción entre las formas ‘buenas’
después a la construcción ideal. “El deseo y ‘malas’ de gobierno”.2
de clasificar, según criterios racionales de Como ya lo expresábamos, la locución
semejanza o diferencia, la multiplicidad de “forma de gobierno” alude tradicional-
Estados y sus tipos o formas de gobierno mente a la morfología del conjunto de
se presenta como algo más que la simple magistraturas que representan al Estado.
satisfacción de una curiosidad intelectual. Implica, por tanto, describir los órganos
La ciencia política empezó clasificando las que en ejercicio de sus respectivos pode-
formas de gobierno, y el interés sobre este res tienen a su cargo la realización de sus
punto se ha continuado manteniendo. Por funciones estatales.
otra parte, en nuestra época se expresan La estructura formal corresponde a la
una serie de razones adicionales para que normatividad jurídica que determina en
esta necesidad siga persistiendo. Teóri- su estatuto de mayor jerarquía –la Consti-
camente, una exacta clasificación de los tución– la naturaleza de los órganos y su
tipos de gobierno puede ayudar a la mejor competencia.3
comprensión, en nuestro mundo cada vez Pero junto a la estructura formal existe
más reducido, tanto de los sistemas políticos una estructura real que comprende esencial-
extranjeros como del nuestro propio. mente los aspectos de hecho. Como ya lo
La necesidad de clasificar y valorar hemos reseñado precedentemente,4 muy rara
las sociedades estatales según su tipo de vez existe coincidencia entre las estructuras
gobierno es tan antigua como el pensar
político del hombre. Si este esfuerzo in-
2
telectual hubiese sido llevado a cabo en KARL LOEWENSTEIN, Teoría de la Constitución,
virtud tan sólo de una actitud de l’art pour Editorial Ariel 1970, Barcelona, págs. 41-42.
3
Sobre esta materia ver en tomo I de esta obra
l’art del científico de la política, el trabajo Secciones 6 y 7.
4
Sobre esta materia ver en tomo I de esta obra
1
IZAGA, ob. cit., tomo I, pág. 2. Sección 7, Nº 30.

77
Manual de Derecho Político

formal y real. La configuración política de 15. L AS CLASIFICACIONES CLÁSICAS DE


un pueblo no es siempre la que aparece en FORMAS DE GOBIERNO
los textos constitucionales. ¿Es que acaso
manda siempre el que una Constitución Con las prevenciones anotadas preceden-
dice que manda? ¿Y se manda del modo temente resulta siempre ilustrativo conocer
que los textos constitucionales establecen las principales clasificaciones que desde
y para el fin que ellos fijan? los inicios de la reflexión política se han
La insuficiencia del esquema exclusiva- formulado sobre las formas de gobierno.
mente normativo para conocer la verdad Aristóteles. Para el discípulo de Platón “hay
política de un Estado ha llevado a los es- tres clases de formas políticas: monarquía,
tudiosos contemporáneos a abandonar la aristocracia y politeia”. En la monarquía
metodología tradicional, para profundizar el gobierno está en manos de uno; en la
en la estructura real de los órganos y re- aristocracia mandan más de uno, pero no
laciones de poder. En efecto, junto a los todos; en la democracia decide la multitud
documentos constitucionales se aborda el de los ciudadanos; todos o la mayoría de
estudio de las bases socioeconómicas, las ellos. Monarquía, aristocracia y democracia,
tradiciones, usos y costumbres y las fuerzas por otra parte, son las formas rectas o puras,
políticas que impulsan el funcionamiento las que tienen en cuenta el bien general; a
de las instituciones. cada una de ellas se contrapone otra for-
Quienes postulan esta corriente metodoló- ma viciosa o impura: tiranía, oligarquía y
gica prefieren utilizar la expresión “régimen demagogia. “La tiranía es, efectivamente,
político” en lugar de “forma de gobierno” una monarquía orientada hacia el interés
para referirse al objeto de su estudio. del monarca; la oligarquía busca el de los
En tal sentido Jiménez de Parga puntualiza ricos, y la demagogia el interés de los pobres;
que el régimen político es “la solución que pero ninguna de ellas busca el provecho de
se da de hecho a los problemas políticos de la comunidad” (La Política, Libro III).
un pueblo: a) Como tal solución efectiva, Polibio. Afirma, con Aristóteles, que exis-
el régimen puede coincidir o no con el ten tres formas de gobierno puras y otras
sistema de soluciones establecido por el tres formas impuras. Y formula, igualmente
derecho fundamental, por la Constitución, que hizo Platón, la teoría cíclica en el sen-
y b) Como tal solución, un régimen podrá tido de que en todos los países se suelen
valorarse siempre con normas jurídicas y dar estas formas de gobierno más o menos
con criterios morales. encadenadas. Es decir, que si comienza el
En esa solución que es el régimen in- gobierno de un país por ser una monarquía
tervienen poderes oficiales y poderes fácticos. es posible que degenere en tiranía, pero
Una exposición de los distintos regíme- siempre vendrá un golpe de Estado o una
nes contemporáneos tiene que contener, revolución que dé al traste con esta tiranía,
en consecuencia, algo más que una mera y monte un gobierno aristocrático. Pero la
exégesis de la Constitución”.5 aristocracia se puede corromper y surge la
En síntesis, la noción de régimen político oligarquía. Frente a ésta suele surgir una
aparece como más dúctil y flexible que la nueva idea que instaura la democracia. Si
de forma de gobierno: responde al reflejo real la democracia se corrompe da lugar a la
y vivo del funcionamiento de un grupo demagogia, y por reacción a la demagogia
político.6 se da nueva entrada a la monarquía. De ahí
se pasa nuevamente a la tiranía, aristocracia,
etc., forjándose el ciclo histórico de sucesión
de las formas de gobierno.
5
De ahí deduce Polibio que lo ideal sería
Ob. cit., pág. 69.
6
En términos generales es la idea que aparece captar lo bueno que tienen todas las formas
implícita en las obras de Burdeau, Duverger, Pretot, de gobierno y constituir así un equilibrio
Loewenstein, Carro, Jiménez de Parga y otros. favorable, a fin de poder caminar rectamente

78
Sección Cuarta: Las formas de gobierno y los regímenes políticos

hacia el bien común. Polibio es el inventor la que el jefe supremo (monarquía) debe
de las formas mixtas que se integran de la ser escogido por razón de su virtud y sus
parte buena y estimable de las diversas formas méritos, los grandes (aristocracia) deben
que en la Historia han dado los gobiernos. ser elegidos por la multitud por su valor
Él cree descubrir esta forma de gobierno personal, pero debe existir una multitud
mixta en Roma republicana. En efecto, en (democracia) que participe en el gobierno.
la Roma de las guerras púnicas se da esta Consiguientemente, la combinación de estos
combinación, pues dice Polibio que por los elementos produce la defensa de las formas
cónsules se diría que es monarquía; por el mixtas de gobierno de Santo Tomás. En su
Senado que es una aristocracia, y por los obra De Regimene Principium se inclina por
comicios, que es una democracia. He aquí el gobierno monárquico.
combinados los tres elementos que consti- Maquiavelo comienza su libro El Príncipe
tuyen una forma mixta de gobierno. con estas palabras: “Todos los Estados han
Cicerón. Afirma, en relación con las formas sido y son, o Repúblicas o Principados”.
de gobierno, por una parte, que existe la Esto tiene la siguiente importancia:
democracia, la cual puede producir buenos a) Es la primera vez que se emplea la
efectos, porque en la democracia el pueblo palabra Estado.
es libre e igual (libertad e igualdad). De la b) Los tres términos de monarquía, aris-
aristocracia afirma que también puede pro- tocracia y democracia, antes empleados,
ducir buenos efectos, porque la aristocracia son sustituidos por el binomio monarquía
sirve para gobernar con justicia y prudencia, y república, que subsiste hasta hoy en día, y
ya que uno solo –el rey– no puede saberlo cuya paternidad se debe a Maquiavelo.
todo y dirigirlo todo, y de otro lado el pueblo Maquiavelo no construye, sin embar-
es ignorante y apasionado. Por último, la go, una teoría acerca de la monarquía, ni
monarquía responde a un principio natural acerca de las formas de gobierno, porque
que somete a los gobernados por el amor, y los problemas esenciales de la política los
puesto que hay un solo Dios que manda en toca en su libro sólo de pasada. Él va cons-
el mundo, Júpiter, la familia tiene un solo truyendo su teoría a la vez que va dando
padre; los pueblos en sus orígenes, un solo consejos al príncipe Lorenzo de Médicis
jefe, y los pueblos en circunstancias graves acerca de la forma de adquirir y conservar
se someten a un solo hombre; es por ello un principado.
natural que los pueblos sean gobernados En otra de sus obras, Discurso sobre la Primera
por una institución unipersonal. Década de Tito Livio, escribe: “Un legislador
Después de haber expuesto estas tres for- prudente establecerá un régimen mixto, el
mas de gobierno (aristocracia, democracia y cual será más firme y estable; porque en una
monarquía). Cicerón no niega su preferencia constitución donde coexistan la monarquía,
por la monarquía, si bien concluye diciendo la aristocracia y la democracia, cada uno de
que sería bueno encontrar una fórmula mixta estos poderes vigila y contrarresta los abusos
que combinara los elementos buenos que de los otros” (Lib. I, cap. II).
existen en las diversas formas de gobierno. Montesquieu. En El espíritu de las leyes el
Es decir, Cicerón, en definitiva, se inclina tema de las formas de gobierno es el tratado
por la fórmula mixta de Polibio. con mayor extensión. Dos criterios son los
Santo Tomás. Dice Santo Tomás que el que utiliza Montesquieu para caracterizarlas
poder y su ejercicio dependen en forma y clasificarlas: la naturaleza –o sea, la estruc-
inmediata de la voluntad de los hombres, tura del gobierno– y el principio, o sea, la
y por ello es lógico que éstos se organicen fuerza vital que lo dinamiza. Cada forma
para ejercer el poder en diversas formas. de gobierno tiene su propia naturaleza y su
Santo Tomás, en su Summa Theologica, afir- propio principio. Este último es esencial. Es
ma en relación con las formas de gobierno el que mueve al gobierno, el que lo hace
que lo ideal son también las formas mixtas actuar y también durar. Es, al decir de J. J.
de Polibio y Cicerón. Una forma mixta en Chevalier, el “resorte”, de tal modo que

79
Manual de Derecho Político

cuando él se corrompe, el gobierno no tarda gobierno” –por supuesto, e implícitamente,


en corromperse y también en periclitar, a “legítimas”–: democracia, aristocracia, monar-
menos que un sabio reformador haga re- quía. Las tres se basan en la “soberanía del
nacer el necesario principio. De acuerdo pueblo” y se diferencian únicamente en el
con tales criterios, las formas de gobierno “gobierno”, es decir, en el órgano encargado
son tres: monarquía, despotismo y república; de ejercer el llamado “poder ejecutivo”. Por
esta última se subdivide en democrática y eso, y en el lenguaje de Rousseau, “soberanía
aristocrática. del pueblo” y “democracia” no se identifi-
La monarquía, según su naturaleza, es el can. Es cierto que no hay “democracia” sin
gobierno de uno solo, pero mediante leyes “soberanía del pueblo”; pero, sin esta última,
fijas y establecidas y la acción de ciertas fuerzas tampoco hay, en el lenguaje del ginebrino,
–cuerpos o poderes intermedios– que obli- ni “monarquía” ni “aristocracia”.
gan a cumplirlas (nobleza, clero, ciudades, ¿En qué se diferencian, pues, las tres
parlamentos). Su principio es el honor. formas de gobierno mencionadas? Muy
El despotismo es el gobierno de uno solo, simplemente, en el número de ciudada-
sin leyes y sin reglas, según su voluntad y su nos encargados de ejecutar las leyes, es
capricho. Esa es su naturaleza. Su principio decir, de ejercer el “gobierno”. Así, en la
es el temor. democracia hay más ciudadanos magistrados
La república es, según su naturaleza, el que simples particulares; en la aristocracia
gobierno de todo el pueblo o de una par- la relación es inversa, y en la monarquía se
te de él. En el primer caso se trata de la concentra todo el “gobierno” en manos de
república democrática; en el segundo, de la un ciudadano único.
república aristocrática. Ambas subformas Importa destacar que, contrariamente a
tienen en común la ausencia de rey, pero lo que suele decirse, Rousseau no propugna
se diferencian por su naturaleza y por su la democracia tal como él mismo la define.
principio. En la república democrática gobierna Por el contrario, en el capítulo cuarto del
la asamblea de los ciudadanos y su principio libro III, denominado “La democracia”,
es la virtud, es decir, la capacidad de hacer dice: “Tomando el término en su verdadera
primar el interés general sobre el particu- acepción no ha existido nunca verdadera
lar. En la república aristocrática el gobierno democracia, ni existirá jamás”. “Si hubiera
pertenece a un pequeño número, siempre un pueblo de dioses –concluye–, se gober-
dispuesto a obedecer sus propias leyes, y su naría democráticamente. Un gobierno tan
principio es la moderación. perfecto no es para hombres”.
Rousseau. Este filósofo dedica a las formas También importa destacar que Rousseau
de gobierno los diez primeros capítulos del subclasifica la aristocracia en “natural”, “elec-
libro III de El contrato social. Para entender tiva” y “hereditaria”, asemejándose mucho
su clasificación es necesario tener en cuenta, la segunda a lo que actualmente se llama
ante todo, que llama gobierno al órgano “democracia representativa”.
que ejerce el llamado “poder ejecutivo” y Importa destacar, por fin, que Rousseau
que aquélla tiene en cuenta básicamen- se ocupa expresamente “de los gobiernos
te a este último. Por eso quienes utilizan mixtos”, hasta el punto de dar ese título al
otros criterios desfiguran el pensamiento capítulo séptimo del libro III.
de Rousseau sobre el particular, al tratar
de explicarlo.
En rigor, en El contrato social Rousseau sólo 16. CLASIFICACIONES DE LOS REGÍMENES
se ocupa, como lo dice desde el comienzo del POLÍTICOS CONTEMPORÁNEOS
libro I, de la forma de gobierno “legítima”
y para él no hay otra forma de gobierno 16.1. Clasificación de Loewenstein
“legítima” que aquella que descansa en el
principio de la “soberanía del pueblo”. A Karl Loewenstein basa su tipología en
partir de aquí, se puede hablar de “formas de el grado de concentración que alcanza el

80
Sección Cuarta: Las formas de gobierno y los regímenes políticos

poder político en una comunidad y en el viejas posiciones y se afanan por presentarse


consiguiente control que puede ejercer sobre como democracias. “No en vano el principio
el mismo. Cuando el poder se concentra constitucional democrático ha triunfado en
en una persona, en una asamblea, comité, la batalla de la legitimidad del poder”.
junta o partido, nos encontramos, según
Loewenstein, ante una autocracia; cuando
el poder es compartido por los miembros 16.2. Tipología y clasificación de Burdeau
individuales y por los grupos que funcionan
en el cuerpo social, tenemos el régimen El título I del tomo IV del Traité de science
constitucional. En el primer caso no puede politique, de Georges Burdeau, trata expresa-
darse el control: la dialéctica del régimen de mente de “La clasificación de los regímenes
poder concentrado no admite la oposición políticos”. Después de examinar los criterios
ni la discrepancia. En el constitucionalismo, que se pueden adoptar para clasificar los
en cambio, el poder –que se comparte– es, regímenes políticos –según los orígenes del
necesariamente, un poder controlado. poder, según las formas de ejercicio del poder
Pero la vida política contemporánea y según los fines perseguidos– y de señalar
es demasiado rica en variantes para que que, en la actualidad, no se puede utilizar
pueda resumirse en esas dos categorías de un criterio único, ya que los tres criterios
autocracias y regímenes constitucionales. indicados aparecen confusamente reunidos
Loewenstein reconoce, por ello, la existen- de modo diferente en cada régimen político,
cia de tipos intermedios: ya sea regímenes llega a la conclusión de que la mejor solución
originariamente autocráticos que están evo- para ensayar una clasificación consiste en
lucionando hacia el constitucionalismo, seguir la opinión profana, según la cual el
ya sea regímenes constitucionales que se mundo presente está repartido entre dos
desvían hacia la autocracia. Lo primero es clases de regímenes políticos: los autoritarios
más frecuente. Muchos sistemas abandonan y los democráticos.

Sobre esta base, Burdeau formula la siguiente clasificación:


El cesarismo empírico (ejemplos: Gobiernos
1

latinoamericanos; el
peronismo; el régimen
4

turco de 1923; el régi-


men yugoslavo de 1929;
el régimen polaco de
2

Regímenes autoritarios 1935)


contemporáneos Las dictaduras (ejemplos: el nazismo
4

ideológicas alemán; el fascismo


italiano)
(ejemplos: el régimen
3

portugués de Oliveira
El régimen de poder Salazar; el régimen
individualizado español de Franco)
1

Democracias occidentales (o
2

Regímenes democráticos de “poder abierto”)


contemporáneos
(“democracia gobernante”) Democracias marxistas (o
3

de “poder cerrado”)

81
Manual de Derecho Político

16.3. Clasificación de Raymond Aron ejercen en un momento determinado el


poder habrán de hacerlo de manera mo-
Este autor atiende al número de parti- derada, sin arrogarse la exclusividad de la
dos políticos que ponen en movimiento los representación nacional.
regímenes actuales y propone una clasifica- Los regímenes pluripartidistas tienen su
ción en dos grandes grupos: a) regímenes principio (en el sentido que Montesquieu
de partidos múltiples, y b) regímenes de entendió este vocablo): el compromiso. “Un
partido monopolístico. régimen pluripartidista funciona bien cuando
Primera. La posición entre regímenes hace un buen uso del compromiso”.
de partido monopolístico y regímenes de
partidos múltiples es un hecho indiscutible B) Regímenes de partido único. Este segundo
en el mundo que vivimos. Hoy, cuando la tipo se caracteriza “por el monopolio otor-
soberanía democrática se acepta como el gado a un partido de la actividad política
único principio de legitimación política, lo legítima”.
que importa más que nada es la modalidad Según Aron, de este hecho fundamental
institucional de la traducción de tal principio se deducen algunas consecuencias:
democrático. Partido único y partidos múlti- El Estado se vincula al partido único.
ples simbolizan dos formas características No es un Estado neutral, que se coloque
al respecto. por encima de la lucha partidista. Es un
Segunda. Las tipologías clásicas tuvieron Estado del partido.
en cuenta el número de detentadores de El Estado limita la libertad de discusión.
la soberanía. Y se estableció así la famosa No se acepta otra ideología que no sea la
tríada monarquía-aristocracia-democracia. del partido.
En la época contemporánea, con una vida El ejercicio del poder no es legal y mode-
política configurada en torno de la repre- rado. El régimen de partido único comporta
sentación, interesa más el poseedor real de un elemento de violencia.
la soberanía que el titular oficial de ella. Estos regímenes tienen también su princi-
Es decir, interesa la organización de los pio. Aron devela la existencia en ellos de dos
partidos –número y estructura interna de sentimientos: la fe y el temor. Los militantes
los mismos–, ya que ellos son los verdaderos del partido suelen tener una fe ciega en sus
agentes de la política actual. proyectos revolucionarios. Son fanáticos. Los
que no comulgan con la ideología oficial
A) Regímenes de pluripartidismo. Aron –y en toda sociedad tiene que darse nece-
define los regímenes occidentales como sariamente la división de opiniones– viven
“aquellos en los que existe una organización atemorizados, con el sentimiento de que
constitucional de la concurrencia pacífica un día puede llegarles la exclusión más o
para el ejercicio del poder”. Cada palabra menos violenta. Sufren de pánico.
de la definición recoge un trazo esencial
de estos sistemas:
La organización es constitucional: con 16.4. Clasificación de Jiménez de Parga
unas reglas, escritas o no, que precisan el
modo de la concurrencia política de los I. Las democracias
individuos y de los grupos.
La concurrencia es pacífica: se excluye A. Regímenes democráticos con tradición
el uso de la fuerza. democrática:
El ejercicio del poder es legal: no cabe el a) Las grandes democracias (Francia,
asalto al poder ni la consiguiente eliminación Gran Bretaña, Estados Unidos de Nortea-
política del que pierda en ese asalto. mérica).
Hay una concurrencia: legalmente se ad- b) Las medianas y pequeñas democracias
mite la oposición al poder establecido; por europeas (Suiza, Bélgica, Holanda, Luxem-
otra parte, el partido o la coalición que burgo, países nórdicos).

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Sección Cuarta: Las formas de gobierno y los regímenes políticos

c) Las democracias nacidas en el seno Desde otro punto de vista, las democra-
de la “Commonwealth”. cias de grandes posibilidades materiales,
con ingentes territorios o recursos, ofre-
B. Regímenes democráticos sin inmediata cen unos rasgos diferentes de los propios
tradición democrática: República Federal de las democracias de países medianos y
Alemana, Italia, Japón. pequeños.
III. El tercer mundo de naciones proletarias
II. Las monocracias marxistas exige un estudio aparte: por sus supuestos
A. U.R.S.S. socioeconómicos y por su tradición histórica.
B. Monocracias populares. “En la segunda mitad del siglo XX –se ha
C. Yugoslavia. afirmado– sólo es auténticamente realis-
D. China comunista. ta una división política: a) regímenes de
pueblos industrializados; b) regímenes de
III. El mundo hispanolusoamericano pueblos subdesarrollados”.
A. España. En los pueblos subdesarrollados, sin em-
B. Portugal. bargo, hay que distinguir, al menos, dos cla-
C. Repúblicas hispanoamericanas. ses: los que poseen una historia de pueblos
libres e, incluso, antaño poderosos; y los
IV. Los países recientemente descolonizados que han sido descolonizados recientemen-
En esta clasificación tenemos en cuenta te. Las soluciones políticas de unos y otros
los diversos elementos que, según hemos no pueden considerarse con los mismos
indicado, estructuran las soluciones políticas esquemas teóricos. Y las instituciones no
contemporáneas: por un lado, los supuestos; funcionan de la misma manera en unos
por otro, los principios. pueblos subdesarrollados y en otros. En
I. El poder político y el derecho, prin- nuestra tipología los países recientemente des-
cipios configuradores de los regímenes, colonizados forman un grupo especial.
están orientados por una idea política: el IV. En cada grupo de regímenes se pue-
orden que pretenden realizar. Esta idea den utilizar otros criterios para hacer una
política es diferente en el llamado “mundo tipología más detallada: a) la manera de
occidental” (que comprende a estos efec- formalizar jurídicamente la vida política:
tos países situados en zonas geográficas Constituciones escritas o consuetudinarias,
más allá del Occidente europeo) y en el rígidas o flexibles, etc.; b) la eficacia de las
mundo marxista. Sobre esto ya se nos ha Constituciones: normativas, nominales y
advertido suficientemente en las tipolo- semánticas; c) la organización de los poderes
gías expuestas. Una primera separación constituidos: presidencialismo, parlamenta-
resulta, pues, indiscutible: de una parte, rismo, etc.; d) la articulación de los poderes
los regímenes democráticos; de otra, las de hecho, etc.
monocracias marxistas.
II. Los supuestos que condicionan el per-
fil concreto de cada una de las soluciones 17. PRINCIPIOS E INSTITUCIONES DE LA
políticas no pueden olvidarse al elaborar DEMOCRACIA
una clasificación. Dentro de los regímenes
occidentales, por ejemplo, unos sistemas 17.1. La palabra “democracia” como ejemplo
cuentan con un rico legado democrático, expresivo del caos semántico
con usos políticos bien aprendidos, en un
clima social favorable. Otros regímenes Si los estudiosos de la política se propu-
democráticos, por el contrario, tienen a sieran redactar una lista de palabras y frases
sus espaldas una reciente experiencia anti- ambiguas no dudamos de que la nómina
democrática, totalitaria. Y el mundo hispa- tendría que ser encabezada por el término
nolusoamericano se organiza, por su parte, democracia. A la hora de deshacer equívocos,
con un haber singular. de enmendar confusiones informativas, a

83
Manual de Derecho Político

veces deliberadas, quizá sea la palabra de- radica en no definirlo, en no sacarlo del
mocracia la que con mayor apremio precise misterio que lo cubre.
de un cierto esclarecimiento. Pero si podemos convenir en que la
En efecto, hay pocas palabras tan mano- imprecisión y la mitología pueden tener
seadas y maltratadas como la democracia. utilidad para algún propósito estratégico
Se ha llegado a tal abuso del término de- subalterno, no es menos cierto que esta va-
mocracia que algunos piensan, con razón, guedad no contribuye en nada al progreso
que democracia ya no dice nada en estos de los estudios políticos.
días. Es así como el sustantivo democracia Es más, en estos momentos, en que nue-
parece “hambriento de adjetivos” y los auto- vamente se actualiza el tema de la “crisis de
res acostumbran referirse a la “democracia la democracia”, constituye tal vez un deber
política”, “democracia social”, “democracia –aun cuando sea por simple curiosidad aca-
económica”, “democracia orgánica”, “de- démica– indagar acerca de lo que realmente
mocracia funcional”, “democracia corpo- se encuentra amenazado de muerte.
rativa”, “democracia liberal”, “democracia
burguesa”, “democracia integral”, “demo-
cracia popular” (lo que es redundante), 17.2. Proposiciones para lograr superar el
incluso nos parece haber oído hablar de confusionismo existente
“democracia totalitaria”.
Existe, pues, en el mundo contempo- Es obvio que la solución de las diferencias
ráneo una pluralidad de imágenes de “la en el uso de la palabra “Democracia” no
democracia”. ¿Contribuyen los adjetivos a aliviará la tensión entre los sistemas polí-
precisar la idea?’ ticos antagónicos. La raíz del problema es
En otra línea de investigación nos en- bastante más profunda, ya que tras el des-
contramos con que la palabra democracia acuerdo semántico existen efectivamente
es usada como sinónimo de libertad, de diferencias de naturaleza más compleja. Pero
igualdad, de gobierno de mayoría, de jus- nos parece, igualmente, que todo intento
ticia social, de fraternidad, de “amistoso de restringir o refinar el significado del
golpecito en el hombro”, es decir, de todas término contribuye a facilitar el diálogo,
las cosas bellas y hermosas de la vida. requisito previo para llegar a entenderse
Pero también están los detractores y la o discrepar sensatamente.
palabra democracia significa entonces: tira- En esta inteligencia nos proponemos
nía del número, gobierno de los mediocres, señalar, en primer lugar, algunas categorías
politiquería, ineficacia, demagogia, anarquía, que deben tenerse presentes al estudiar la
es decir, todas las cosas negativas e ingratas democracia.
de la vida social. No sin razón ha escrito
Friedrich: “La democracia parece signifi- a) La Democracia como hecho histórico y la
car todas las cosas posibles. Es un artículo Democracia como ideal
perfecto para un cajón de sastre”.
No podemos tampoco olvidar a otro tipo En primer lugar hay que distinguir entre
de apologistas: la democracia es mucho más lo que podríamos llamar idea democrática,
que una forma de gobierno y un estilo de por una parte, y, de otro lado, las diversas
vida, es una filosofía, una religión… ¡Elegante formas históricas, a través de las cuales se
forma de simplificar complicando! ha tratado de realizar este principio.
Quienes hayan incursionado en la co- Al margen de toda controversia, es un
piosa bibliografía sobre la democracia no hecho histórico que la palabra Democracia
pueden dejar de formularse una pregunta fue utilizada por primera vez en el siglo V
en absoluto impertinente. ¿No será la de- antes de Cristo, para designar la forma de
mocracia un mito político universal? organización política que adopta Atenas
Si la respuesta fuese afirmativa cabría a partir de esa época. Es más, si creemos a
recordar que el valor de cualquier mito Tucídides, Platón, Jenofonte y Aristóteles,

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Sección Cuarta: Las formas de gobierno y los regímenes políticos

debemos tener presente que este régimen Democracia en gran medida nos aproxima
fue instaurado después de un largo proce- y orienta en nuestra investigación. En efec-
so de reformas y revoluciones a menudo to, como sabemos, se descompone de dos
cruentas. palabras griegas, demos, que significa pue-
Por otra parte –siempre en el plano his- blo, población, gente y kratos, que significa
tórico– resulta prudente considerar algunas poder, superioridad, autoridad.
características que presenta la polis ate- Aun cuando la referencia etimológica
niense en su mejor hora: de una población parece bastante indicativa, algunos autores
aproximada de trescientos mil, sólo unos demuestran una marcada reticencia en con-
treinta mil eran ciudadanos. Los restan- siderar a la Democracia como una simple
tes carecían de derechos políticos por ser forma de gobierno. Prefieren concebirla
metecos (extranjeros) o esclavos. Su área como una “filosofía política”, una “teoría
geográfica era apenas equivalente a la de una social” una “concepción del mundo”, incluso
pequeña ciudad de uno de nuestros Estados “una religión”.
contemporáneos. Su vida “democrática” Sin embargo, aun cuando pueda esti-
fue efímera, cerca de medio siglo. marse que ello constituye una manera de
Cuando se estudia la Democracia no debe, infravalorar la Democracia, nosotros pen-
pues, olvidarse que ella nació dentro de un samos que, tanto desde el punto de vista
mundo muy distinto al nuestro, y que dejó histórico como desde el punto de vista lógico,
de existir como una realidad viva cuando ella representa antes que todo una forma
esas circunstancias variaron. de gobierno, una respuesta a la pregunta
Ahora bien, tomando como referencia ¿quién debe ejercer el poder en una so-
el modelo ateniense, se ha construido al ciedad organizada políticamente? Tanto
pasar de los siglos el ideal de Democracia. el interrogante como la respuesta son de
“El ideal democrático –escribe el profesor naturaleza esencialmente política: inciden
Bustos– abraza el conjunto de situaciones, en la problemática del poder y “el poder
abstractamente consideradas, a que tiende es el mundo de la política”.
de uno u otro modo la Democracia, sin Ello no implica, desde luego, que los
referencia a determinadas condiciones fundamentos de la respuesta no puedan ser de
históricas o culturales”. carácter filosófico, religioso o ideológico.
Parece de toda evidencia que este ideal Efectivamente, la respuesta: “el pueblo
está sometido a la revisión de los tiempos; debe ejercer el poder” puede explicarse
fueron las circunstancias momentáneas las diciendo que “todos los hombres son hijos
que originaron esa respuesta política, y de de Dios”; que “fueron creados a su imagen
esta contingencia histórica derivan las va- y semejanza”, que “Cristo murió en la cruz
riaciones de sus formas. por el último de los hombres” (fundamen-
Los tiempos son otros, diversas las can- tación religiosa); puede igualmente aseve-
tidades y las calidades… No es aconsejable, rarse que “ningún hombre posee la verdad
por tanto, hablar de Democracia como si absoluta y que, por consiguiente, todos los
se tratase de algo absoluto, indiferente a hombres deben participar en las decisiones
las contingencias. que afectan su destino” (fundamentación
filosófica, propia de un relativismo axioló-
b) La Democracia como forma de gobierno y gico); se puede argumentar también “que
la Democracia como forma de vida todos los hombres nacen y permanecen
libres e iguales” (fundamentación ideológica
Siempre se ha admitido que la etimolo- vinculada al liberalismo político), etc.
gía de una palabra constituye una buena En síntesis, estimamos que la Democracia
pista para averiguar su significado, por lo en lo esencial es una forma política que
menos en relación con el medio histórico –como todas las demás formas de gobier-
en que ella comienza a utilizarse. En el caso no– puede cargarse de diversos conteni-
que nos ocupa, la etimología de la palabra dos, pero que por lo mismo no es posible

85
Manual de Derecho Político

identificarla exclusivamente con ninguno En los cursos de Derecho Político, bus-


de ellos. cando como siempre definiciones omni-
Si bien sostenemos que la Democracia comprensivas, denominaremos instituciones
debe considerarse antes que nada como a las organizaciones de carácter permanente
una forma de gobierno, no significa ello creadas por el hombre para satisfacer ne-
circunscribir su ámbito al problema del poder cesidades sociales.
político. La Democracia también supone y Estas instituciones cumplen una función de
exige –así lo entendieron por lo demás los carácter instrumental respecto a los principios:
atenienses– una forma o estilo de vida. procuran su realización práctica, están a su
En efecto, la solución meramente for- servicio. Esta relación estrecha entre principios
mal de carácter político que propone la e instituciones provoca toda clase de confu-
Democracia no puede practicarse –ni si- siones y para los espíritus poco advertidos lo
quiera concebirse– si no va aparejada de más cómodo resulta identificarlos.
cierta actitud psicológica por parte de los Constituye esta actitud un grave y peli-
miembros de la colectividad dentro de la groso error metodológico por cuanto con
cual ella se intenta establecer. frecuencia es posible que las instituciones
En otros sistemas políticos la conducta –que tienen vocación de proyectarse en el
cívica de los gobernados puede resultar has- tiempo– resulten, por situaciones históri-
ta irrelevante. La Democracia, en cambio, cas concretas, inidóneas para expresar los
parte de la premisa de que los destinatarios principios que les sirven de inspiración.
del poder son a la vez los detentadores del La crisis de las instituciones, ¿implica la
mismo, razón por la cual la adhesión, com- crisis de los principios?
prensión y práctica del sistema por parte
de los protagonistas del quehacer político d) La Democracia como palabra descriptiva
se hace insustituible. y como palabra valorativa
Más adelante pormenorizaremos el tó-
pico, por de pronto nos concretaremos a Quienes se encuentren familiarizados con
enunciar la existencia de un estilo de vida los escritos de los historiadores y filósofos
democrático no sólo como complemento, sino atenienses del siglo V adelante, tendrán que
como requisito esencial para la existencia convenir en que la palabra Democracia apa-
de una forma de gobierno democrática. rece casi siempre utilizada ya sea en sentido
apologético ya sea en sentido peyorativo,
c) Principios e instituciones democráticas casi nunca con alcance descriptivo.
Esta carga emocional perdura hasta
Siendo éste uno de los aspectos más im- nuestros días: antes de proporcionársenos
portantes para el estudio de la Democracia información acerca de la Democracia se
y para poder detectar su posible crisis, en prefiere hacer una alabanza o una repro-
el hecho es uno de los más descuidados bación a ella. La palabra –incluso por parte
por los autores. Es más, la frecuente con- de autores de solvencia intelectual– se ma-
fusión entre principios e instituciones ha neja como auténtico slogan, sin preocuparse
contribuido en gran medida a distorsionar en absoluto de explicar la naturaleza de la
la teoría democrática. realidad involucrada con su uso.
Para los efectos de la explicación que más No postulamos –ni creemos posible– que
adelante intentaremos, llamaremos principios el estudioso de la política pueda tener una
(del latín principium) a las normas rectoras posición de absoluta neutralidad frente a los
fundamentales, de las cuales derivan todas las problemas que debe dilucidar: después de
demás. Estimamos que estas proposiciones todo la vida política también comprende a
supremas deben decantarse tanto en lo que aquel que teoriza sobre ella. Sin embargo,
se refiere a la Democracia como forma de el esfuerzo por describir y explicar la reali-
gobierno, como en lo que atañe a la Demo- dad materia de estudio parece prioritario
cracia como estilo o forma de vida. al juicio valorativo.

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Sección Cuarta: Las formas de gobierno y los regímenes políticos

17.3. Los principios e instituciones de la también podría desplazarse al mundo del


Democracia en relación con los grandes ser (¿quién manda?; ¿cómo manda?; ¿para
problemas de la política qué manda?).
El marco de referencia para el desarro-
1. Descripción del esquema escogido; llo del esquema propuesto se encuentra
2. Respuesta al interrogante ¿quién debe representado por “tres momentos” de la
mandar?; 3. Respuesta al interrogante ¿cómo Democracia: a) la Democracia ateniense
debe mandar?; 4. Respuesta al interrogante del siglo V antes de Cristo; b) las demo-
¿para qué debe mandar?; 5. Algunas impli- cracias de los siglos XVIII y XIX, y c) las
cancias del análisis precedente. democracias del siglo XX.
Admitimos que los períodos indicados
1. Descripción del esquema escogido para la dejan sin considerar otros “momentos”
exposición históricos de relevancia para el estudio de
la Democracia: la República Romana, las
Nos proponemos inferir los principios de ciudades italianas del siglo XVI, por ejem-
la Democracia contestando a los interrogan- plo. Quedan igualmente marginadas figuras
tes que autores como Lipson, Bretch, Bidart del pensamiento como Tomás de Aquino
Campos, Jiménez de Parga, denominan “los y Marsilio de Padua, pero no serán sólo
grandes problemas de la política”. éstas las omisiones en que incurriremos.
Efectivamente, toda sociedad que alcance Las limitaciones de espacio nos obligan a
cierto grado de desarrollo político se verá sintetizar más allá de lo conveniente. Por
inevitablemente enfrentada a tres grandes tal motivo muchas de nuestras conclusiones
interrogantes: 1º ¿quién debe mandar?; podrán aparecer como apriorísticas. Nos
2º ¿cómo debe mandar?, y 3º ¿para qué se tranquiliza, sin embargo, la existencia de
debe mandar? una voluminosa y erudita bibliografía sobre
El primer problema apunta a la deter- los períodos históricos escogidos, y en la
minación de la titularidad del ejercicio del po- cual puede incursionar cualquier espíritu
der. Esto es, se trata de establecer cuál es la inquieto…
persona, o cuáles las personas (en plural) Después de estas salvedades pasamos a
que deben gobernar. El tópico incide en inquirir las respuestas para los tres grandes
el tema forma de gobierno. interrogantes precitados.
Determinado el o los titulares del ejer-
cicio del poder, la investigación se desplaza 2. Respuesta al interrogante ¿quién debe
al tema cómo se debe ejercer el poder. Vale mandar?
decir, hay que precisar la competencia, el
radio de acción del ejercicio del poder. De- La respuesta pura y simple que tradicio-
berá ser éste ¿libre, ilimitado e irresponsable? nalmente se da a esta pregunta es: el pueblo.
Por el contrario, ¿deberá estar el ejercicio De allí emergen una serie de definiciones
del poder sujeto a control, a limitaciones y de la Democracia, sonoras y cadenciosas,
a responsabilidad? pero del más puro corte nominal; ¿quién no
Finalmente hay que intentar resolver el conoce la célebre definición de Abraham
problema tal vez más arduo, ¿cuál debe ser Lincoln: “El gobierno del pueblo, por el
el objetivo, el fin de todo quehacer político? pueblo, para el pueblo”? Menos divulgada
Consideramos que éste es uno de los temas tal vez por su crueldad es la que pertenece
más difíciles, por cuanto el análisis político a Oscar Wilde: “El embrutecimiento del
se perturba –o enriquece– con argumenta- pueblo, por el pueblo, para el pueblo”.
ciones de carácter metafísico o religioso. Pero veinte siglos antes con menor fri-
Como se trata de aprehender los princi- volidad, por cierto, y con igual genialidad
pios de la Democracia, nos planteamos la Platón ya había esbozado en La República
problemática dentro del ámbito normativo lo que podría considerarse un argumento
(debe ser), pero es obvio que la investigación ontológico contra la Democracia. En efecto,

87
Manual de Derecho Político

si la Democracia se entiende como la forma menester considerar los valores culturales


de gobierno en que el pueblo es dueño y religiosos del mundo griego, las condi-
de sí mismo, su concepción resulta irrea- ciones socioeconómicas y en particular el
lizable, absurda y ridícula; porque el que desarrollo histórico.
es dueño de sí mismo es también esclavo Ponderando adecuadamente todos estos
de sí mismo, y con ello se hacen coincidir factores resulta evidente que la Democracia
en un mismo ser dos posiciones distintas, ateniense, con todas sus limitaciones, repre-
opuestas e irrefutables. sentó un notable progreso en la evolución
El error, a nuestro parecer, consiste en política de Atenas. Hasta entonces el poder se
hablar del “gobierno del pueblo” ciñéndose había ejercido por uno o por algunos, desde
rigurosamente al sentido gramatical de los el siglo V; son todos los ciudadanos atenienses los
términos. Semejante método interpreta- que reclaman la titularidad del ejercicio del
tivo puede ser un recurso útil para –por poder. Ello permitirá decir a Pericles –con
razones estrictamente demagógico-ideo- cierta jactancia–: “Tenemos una Constitución
lógicas– despachar un principio político que no es copia de ninguna otra, sino que sirve
cuya trascendencia a nadie se oculta. Pero, de ejemplo a otras polis. Nuestro gobierno
evidentemente, una interpretación de este se llama Democracia porque está en manos
género manifiesta la intención de confundir de los muchos y no de los pocos”.
y no querer comprender nada. En rigor, Para dar expresión y vigencia a este prin-
el análisis de un principio político ha de cipio los atenienses crearon las instituciones
efectuarse a la luz del entorno estructural que estimaron idóneas para las condiciones
en que emerge, del sistema sociopolítico en en las cuales se desenvolvía su vida políti-
que se inserta, de la filosofía que lo inspira ca. Desde luego, la circunstancia de que el
y de su aplicación práctica. número de ciudadanos era relativamente
En primer lugar, resulta ineludible esta- reducido, permitía la intervención directa
blecer qué es el pueblo. Resumiendo mucho de éstos en la decisión política.
y simplificando más, podemos decir que lo Las asambleas (Ecclesia, Consejo de los
que significaba pueblo (demos) para el ate- Quinientos y Tribunal Popular) eran las
niense del siglo V, poco tiene que ver con el principales instituciones que permitían que
pueblo de los revolucionarios del siglo XVIII la masa de los ciudadanos o numerosas de-
y menos aún con el concepto actual. legaciones extraídas de sus filas decidieran
Como ya lo hemos anticipado, el “pue- sobre la mayor parte de los asuntos de in-
blo” ateniense tenía un carácter extrema- terés general y particular. Es decir, votaban
damente cualificado y representaba por lo las leyes, aprobaban los actos importantes
mismo una notoria minoría dentro de la de gobierno.
población global de la polis. El “pueblo” En las democracias de fines del siglo
ateniense lo componían los ciudadanos y XVIII y comienzos del siglo XIX el principio
sólo podían aspirar a esa calidad los varones, del “gobierno del pueblo” también hay que
hijos de padre y madre atenienses, mayores interpretarlo en relación con su contexto
de dieciocho años. Quedaban, por tanto, histórico. Existen grandes diferencias entre
excluidos de los derechos políticos las mu- los procesos políticos iniciados por las co-
jeres, los menores de la edad indicada, los lonias norteamericanas en 1776 (Congreso
extranjeros, los libertos y los esclavos. Se de Filadelfia), la Revolución Francesa de
estima que los ciudadanos no llegaron a 1789; la difusión de sus ideales en Europa y
representar en Atenas un diez por ciento la “recepción” de los mismos en Latinoamé-
de la población total. De ahí que con ironía rica en la primera parte del siglo XIX. Pero
se pueda decir que la tan ponderada De- trátese de movimientos revolucionarios o
mocracia ateniense “sólo fue un exclusivo de emancipación, existe un denominador
club de hombres”. común; el rechazo del gobierno de uno o
No obstante, sería un error subestimar al de algunos y la proclamación del principio
régimen ateniense por su carácter elitista. Es del autogobierno de los pueblos. No signi-

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Sección Cuarta: Las formas de gobierno y los regímenes políticos

fica otra cosa el postulado de la “soberanía calculaba que sólo un 0,5 por ciento de la
de la Nación” o la “soberanía del pueblo”, población tenía derecho a sufragio. Después
consagrado en las Declaraciones y Consti- de la Reforma Constitucional de 1970 se
tuciones de la época. estima que el 50 por ciento de la población
Como en la Atenas de Pericles, tam- tenía derecho a sufragio.
bién en estos regímenes emergentes el La representación política es otra de
pueblo realmente activo representa un las instituciones sometidas a fundamen-
porcentaje minoritario de la población tales revisiones. En términos generales se
de los respectivos estados. La escala de considera que ella no es el vehículo ade-
valores imperante exige requisitos específi- cuado para dar expresión al principio de
cos generalmente de carácter patrimonial la participación popular. A fin de obviar
para poder participar en plenitud en el estas deficiencias se incorporan a algunos
proceso político. Corresponde esta etapa textos constitucionales nuevos mecanismos
a la que Burdeau llama “las democracias institucionales denominados “semirrepre-
gobernadas”. sentativos” o “semidirectos”: la iniciativa
Pero aun cuando el cuerpo ciudadano popular, el referéndum y plebiscito, el veto
es restringido, su número es lo suficiente- popular, el recall (opción del cuerpo elec-
mente crecido como para imposibilitar el toral para destituir a un representante antes
ejercicio directo del poder. Esta circuns- del término de su mandato), etc.
tancia y la complejidad de los negocios Según Burdeau, en esta etapa se ha pro-
públicos conlleva al pueblo a delegar la ducido el paso de la “democracia gobernada”
función de gobierno y administración en a la “democracia gobernante”.
representantes o mandatarios elegidos Después del fugaz recuento histórico
periódicamente.
que hemos intentado realizar no tememos
Es necesario crear instituciones para aten-
ser reiterativos al sostener que el principio
der estas necesidades sociopolíticas y así
democrático del “gobierno del pueblo” no
nacen o se perfeccionan: la representación,
debe ser juzgado en forma literal y mecá-
las elecciones, el sufragio generalmente
restringido, los parlamentos, los partidos nica, sino que en su real dimensión ideal
políticos, etcétera. e histórica.
Siglo XX (tercer momento): progreso Ya hemos dicho que el principio de la
científico y técnico insospechado, conflic- Democracia –respecto a la primera inte-
tos socioeconómicos permanentes, tensión rrogante– radica en la idea de que no es
internacional, guerras totales, irrupción de un gobernante o un pequeño grupo de
las masas al escenario político. personas, sino el pueblo en general el que
¿Cómo gravitan todos estos factores en determina su destino y decide en las cues-
el principio del “gobierno del pueblo”? En tiones de interés común.
ciertos estados, con o sin el consentimiento No importa la forma en que esta actuación
del “pueblo”, “uno” o “algunos” terminan por se produzca; puede ser directa o indirecta,
asumir el ejercicio del poder. En otros el prin- mediata o inmediata, total o parcial. Es más,
cipio se reafirma, se torna más operante. como ya lo planteáramos, los fundamentos
En efecto, bajo la fuerte presión social del principio pueden ser de naturaleza fi-
los cuerpos electorales se hacen cada vez losófica, religiosa, ideológica, etc.; lo que
más amplios y se postula una participación interesa es que hay un titular de un derecho
más activa y real en el proceso de la toma inalienable al que se podrá coartar o anular,
de decisiones políticas. pero por ello no se produce su eliminación,
Por vía consecuencial las instituciones se sino que más bien se lo confirma.
modifican o recrean: el sufragio universal Esto es lo que atañe al principio; en lo que
reemplaza al sufragio restringido. Grandes se refiere a las instituciones, corresponde al
masas se incorporan a la ciudadanía activa. hombre adaptarlas para que no desvirtúen
En nuestro país, por ejemplo, en 1858 se su aplicación práctica.

89
Manual de Derecho Político

3. Respuesta a la interrogante ¿cómo debe la iniciativa, el cual, durante un año, per-


mandar? manecía responsable personalmente de
sus consecuencias.
Desde sus inicios, la respuesta de la De- Aun cuando el poder fuese ejercido en
mocracia a esta segunda interrogante fue forma directa por el pueblo, no es menos
igualmente directa: el poder se debe ejercer cierto que en la práctica éste se veía a me-
con estricta sujeción a la ley y el gobernante nudo en la obligación de delegarlo para los
es responsable de sus actos ante el pueblo. efectos de la ejecución de las leyes y para los
Podrá parecer extraño que en Atenas, fines de la administración menor de la polis.
donde la Democracia se ejercía en forma Los magistrados, designados por elección o
directa, se pudiese plantear este problema. por sorteo, pero en todo caso por períodos
Sin embargo, el imperio de la ley frente muy breves (comúnmente un año), eran los
al capricho despótico cobraba expresión encargados de cumplir estas funciones.
tanto cuando el demos ejercía directamen- La asamblea conservaba un poder directo
te el poder en la Asamblea, como cuando sobre estos magistrados, que eran conside-
delegaba su ejercicio en los magistrados: rados como simples ejecutores temporales de
“el pueblo es rey, pero no es tirano”. sus decisiones. Es más, cada uno de ellos
Ya hemos dicho que en la Asamblea par- era responsable solidariamente con su co-
ticipaban todos los ciudadanos mayores de legio e individualmente, en su persona y
dieciocho años con derecho a voz y voto para sus bienes, de todo crimen, delito o falta
decidir sobre todos los asuntos de importancia cometidos en su gestión.
de la polis. En la asamblea, teóricamente, la Otra institución de la Democracia ate-
opinión del más humilde podía vencer a la niense: todo depositario de una parcela de
del más poderoso: no existe como árbitro la autoridad pública debe rendir cuentas
supremo más que la mayoría. al pueblo o a sus delegados al abandonar
Pero no estaba en el espíritu de los ate- el cargo. La cuenta se llamaba logos, y los
nienses –por lo menos los del siglo V– per- que recibían la cuenta y la comprobaban
mitir los caprichos de la mayoría. Muy por el eran los logistas.
contrario, durante el siglo de Pericles cobró Ahora bien ¿en qué forma y a través de
como nunca antes realidad la sentencia del qué instituciones se observa este principio en
viejo Herodoto: “Siendo libres, no tienen las democracias de los siglos XVIII y XIX?
una libertad absoluta, pues por encima de En el orden de los principios basta, a
ellos está un jefe: la ley”. nuestro entender, analizar el texto del Acta
Es así como toda medida ilegal votada de la Declaración de los Estados Unidos de
por la Asamblea podía hacer que recaye- Norteamérica y de la célebre Declaración de
se contra el autor de la proposición una los Derechos del Hombre y del Ciudadano
acusación de ilegalidad que sometía a los de 1789, para percatarse de que todos los
tribunales. esfuerzos de los hombres de esa época se
En la institución llamada graphé para- dirigen a invalidar todo ejercicio de poder
nomon se puede encontrar un valioso an- arbitrario, despótico e irresponsable. Corre-
tecedente de la doctrina de la supremacía lativamente se propende a dar seguridades
constitucional. En efecto, a través de este al individuo de que ningún poder político
mecanismo legal cualquier ciudadano podrá conculcar sus derechos y libertades
tenía derecho a “salir en defensa de las fundamentales.
leyes”, es decir, atacar jurídicamente al Como ya hemos visto al contestar a la
autor de una moción que le pareciese que primera interrogante de nuestro esquema,
podía romper el equilibrio de ellas y, por el principio del “gobierno del pueblo” se
lo tanto, ser ilegal o, sencillamente, una produce en la doctrina de la “soberanía
especie de abuso de confianza para con nacional” o en la “soberanía popular”. Esta
el cuerpo cívico. Al efecto, todo decreto, soberanía, al ser delegada en los gobernan-
toda ley, llevaba el nombre del autor de tes, convierte a éstos en meros detentadores o

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Sección Cuarta: Las formas de gobierno y los regímenes políticos

agentes del poder que deben encuadrar su Thomas Paine: “Una constitución no es el
acción dentro de los términos que señala la acto de un gobierno, sino de un pueblo
ley (expresión de la voluntad general). que constituye un gobierno, y un gobier-
La institución que viene a dar expresión no sin una constitución es un poder sin
práctica al principio del ejercicio del poder derecho”.
reglado no es otra que la Constitución (ins- La constitución representó para los más
titución norma). Es evidente que constitu- exaltados la panacea universal y combatie-
ciones en un sentido amplio existieron en ron con arrojo al grito de “constitución o
períodos anteriores, pero es precisamente muerte”.
en esta época cuando la codificación cohe- Inglaterra fue la única notable excep-
rente de normas jurídicas fundamentales ción al no incorporarse a “la moda” de las
escritas aparece como una real y efectiva constituciones escritas. Pero, como se ha
cortapisa para el ejercicio irresponsable sostenido con propiedad, “la verdadera
del poder. A partir de entonces el gobierno razón de que Inglaterra, probablemente
constitucional va a ser la antítesis del go- la más constitucional de las naciones eu-
bierno arbitrario; su opuesto es el gobierno ropeas, haya seguido siendo la única cuya
despótico, el gobierno de la voluntad en constitución no se haya consignado nunca
vez del imperio de la ley. en un documento formal, no es la de que
En su parte orgánica la constitución es- no haya tenido constitución, como a veces
tructura y define los órganos del Estado, se dice, antes bien, la de que las limitacio-
en su parte dogmática reconoce, garantiza nes al gobierno arbitrario se arraigaron tan
y reglamenta las libertades individuales. firmemente en la tradición nacional que las
El propósito de instrumentar la consti- amenazas que se cernían sobre ellas nunca
tución como una ley de garantía condujo parecieron tan graves que justificaran la
a desconcentrar las funciones del poder, adopción de un código formal”.
evitando que el mismo órgano las acumulara Toda constitución expresa valores de
todas. El impropiamente llamado “princi- carácter político, sociales y económicos. La
pio de división de poderes” devino en un ideología que impone el sello estimativo a
verdadero dogma del constitucionalismo: las cartas fundamentales de la época a que
toda sociedad en la que la separación de nos venimos refiriendo corresponde indu-
poderes no está determinada, carece de dablemente al liberalismo. Ello se visualiza
constitución, expresaba el artículo 16 de la especialmente en el restringido ámbito que
Declaración de los Derechos del Hombre otorga a la actividad estatal (Estado gen-
y del Ciudadano de 1789. darme) y en el catálogo de los derechos
Grande fue el rol que jugaron las pri- y libertades fundamentales, de expresivo
meras constituciones escritas: la norte- corte individualista. El sujeto del derecho
americana, la de la Revolución Francesa, es el hombre. Hay un derecho anterior al
la doceañista española y las que se dieron Estado.
los países hispanoamericanos a raíz de su La concepción racional normativa de la
independencia. Ello resulta perfectamente constitución es propia del liberalismo; según
explicable, se estaba en el momento de la ella la carta fundamental es un complejo
caída de un régimen –el del absolutismo y normativo que se emite para siempre, con
de la dependencia– y del “estreno” de otro prescindencia de la realidad social.
–el de la soberanía popular y de la libertad Pero la realidad social no es estática y,
individual–, que hacía consustancial consi- justamente, como consecuencia de la diná-
go mismo la constitución escrita, y ésta, en mica socioeconómica, se fueron generando
cuanto emanación de la soberanía, declara- grandes movimientos de presión y resis-
dora de los derechos políticos y de libertad tencia contra el orden normativo vigente.
y organizadora y limitadora del poder. El desfase entre la constitución escrita y la
Tal vez quien mejor sintetizó el concepto constitución real se tornó demasiado evi-
de constitución imperante en esa época fue dente. De la crisis del “constitucionalismo

91
Manual de Derecho Político

clásico” habría de emerger la corriente coincide con el auge del liberalismo polí-
“neoconstitucionalista” del siglo XX. tico en Occidente, pero ello no significa,
¿Cuáles son las características de esta por cierto, que sea esta doctrina política la
tendencia? En forma sumaria podríamos única que puede llenar de contenido a la
fijarlas con arreglo a una triple dirección: forma de gobierno democrática. Muy por el
a) en el plano jurídico, menor relieve de la contrario, como ya se insinúa en la primera
“división de poderes”, lo que se traduce en parte del siglo XX, son las ideas socialistas
una progresiva acentuación del ejecutivo; b) las que en una u otra forma comienzan a
en el terreno político, defensa del Estado y modelar las instituciones democráticas.
seguridad política de la Constitución, y c)
en el campo social, aparición y desarrollo 4. Respuesta a la interrogante ¿para qué debe
de los derechos sociales y de la seguridad mandar?
social –en sentido amplio–, consagrada
constitucionalmente. La sistematización corresponde a Aristó-
También logra difusión en esta época el teles, pero en todo el pensamiento político
concepto de “Estado de Derecho” –térmi- griego aparece siempre la distinción entre
no empleado por primera vez en 1832 por gobiernos “puros” e “impuros” según sea
Robert von Mohl– y que en cierta forma el fin para el cual se ejerza el poder. En las
condensa el telos de toda constitución. En formas “puras” la acción de los gobernantes
efecto, se llama Estado de Derecho a “toda tiende al bien común; en las “impuras” al
organización política de la sociedad que interés particular.
reposa sobre normas fundamentales cuyo El quehacer de la actividad democrática,
imperio se impone y se sobrepone a toda para que no degenere en “demagogia” debe
voluntad arbitraria y personal”. proyectarse, precisamente, al bien común
Puntualizamos que, a nuestro entender, (o interés común, interés general, interés
constituye un grave error confundir –como público, según prefiera denominárselo).
con frecuencia ocurre– el concepto de De- Este parece ser otro de los puntos pacífi-
mocracia, ya sea con el de constitución, ya cos en doctrina, pero ¿qué se entiende por
sea con el de Estado de Derecho. bien común? Como alguien ha dicho, entre
En lo que atañe a las democracias mo- el concepto de Bien Común y el de Belleza
dernas, es evidente que existe un cierto existe un solo punto común: nadie ha podido
paralelismo histórico en el desarrollo, pero dar de ellos una definición que satisfaga.
ello no autoriza el confusionismo en que No se trata –anota Schumpeter– de que
incurren no pocos autores. Tanto la cons- algunos puedan querer cosas distintas del
titución como el Estado de Derecho no bien común, sino al hecho mucho más funda-
son sino instituciones (institución norma la mental de que, para los distintos individuos
primera y complejo de instituciones normas y grupos, el bien común ha de significar
y órganos el Estado de Derecho) al servicio necesariamente cosas diferentes.
del principio democrático que postula por Reconociendo que no resulta fácil de-
el ejercicio limitado y controlado del po- terminar en forma unívoca el concepto de
der político. A través de estos mecanismos bien común, estimamos que un escepticismo
institucionales se libera a los destinatarios radical tampoco resulta justificado. Desde
del poder de un eventual control social luego, en un intento de esclarecimiento
absoluto por parte de los detentadores y y enfocando el problema en relación con
se les asigna una legítima participación el tema que nos ocupa, comenzamos por
en el proceso de la toma de decisiones, descartar algunas falsas concepciones del
conforme lo prescribe el primer principio bien común.
democrático. En primer lugar, el bien común no es el
Representa, igualmente, un error identi- interés de grupos parciales de la sociedad,
ficar Democracia y liberalismo. Es efectivo por importantes que sean cuantitativamente
que el desarrollo de la Democracia moderna (ello implicaría la “tiranía del número” y ya

92
Sección Cuarta: Las formas de gobierno y los regímenes políticos

hemos visto la forma en que la Democracia –en ningún caso se basta a sí mismo para
se defiende de estos excesos). Tampoco satisfacer las exigencias del fin político–, pero
consiste en la simple suma o adición de ¿es posible lograr estabilidad y orden en un
los bienes singulares (solución mecanista medio social en que existen desigualdades
que desconoce la existencia de la realidad excesivas en el disfrute de bienes materia-
social y el fenómeno de la participación, les y culturales? El viejo Platón –vinculado
propio del sistema democrático). estrechamente a los grupos oligárquicos
Siempre dentro del ámbito de las de- y, por lo mismo, enemigo declarado de la
limitaciones negativas del bien común, democracia– reconoce con realismo en
coincidimos con Bidart Campos, en que La República: por mientras convivan en la
bien común que preocupa al pensamiento polis grupos de ricos y pobres, no habrá
político es un bien temporal. “Lo religioso una polis, sino una polis de los ricos y otra
pertenece a jurisdicción distinta del Estado. de los pobres, cada una conspirando cons-
La política no puede tocar al altar desde tantemente contra la otra. Aristóteles, su
que las potestades civil y espiritual quedaron discípulo, no sería menos explícito en la
deslindadas con el cristianismo. El fin de “política”, al postular por creación de una
santificación y la ley de la gracia son ajenos clase media económica como método idó-
al Estado, y privativos de la Iglesia”. neo para obtener la estabilidad política. En
Sin entrar a proponer ninguna definición nuestros días, Max Adler no resulta del todo
específica, nos inclinamos por aceptar la frivolo cuando expresa: “en una sociedad
opinión de los autores que hacen concurrir en que existan desigualdades manifiestas
en la noción del bien común tres funciones de naturaleza económica, la posibilidad de
primordiales de la sociedad política: la paz, un interés común es mínima, tal vez el que
la justicia y el bienestar. pueda encontrarse, por ejemplo, a bordo
La paz social refleja una situación de he- de un transatlántico entre el pasajero de
cho en la que están garantizados la persona, primera instalado en su camarote de lujo
los bienes y los derechos de los individuos y el pobre inmigrante que viaja en el en-
frente a cualquier ataque. trepuente: el de no naufragar”.
La justicia presupone la igualdad esencial En todo caso nos parece prudente pun-
de los seres humanos. En la comunidad tualizar que la determinación del conte-
política, el Derecho es el instrumento rea- nido, del fin de la actividad política como
lizador de la justicia. asimismo de los medios para alcanzarlo, se
El bienestar es un elemento material y encuentra directamente determinado por
variable que complementa los elementos la ideología –o ideologías– predominante
formales (orden y justicia). Con ello se quiere en un momento histórico dado.
significar la posesión de bienes necesarios De acuerdo con la concepción del hom-
para que los individuos puedan llevar una bre y del mundo del liberalismo del siglo
vida digna. XVIII, existía la necesidad de deslindar con
Aun cuando se acepte en términos ge- claridad la esfera pública y la privada: am-
nerales, este complejo de elementos que plias zonas de la vida social deben quedar
integrarían el concepto de bien común, libres de la interferencia estatal y bajo la
el fin de la actividad política está lejos de sabia dirección de las leyes naturales.
quedar resuelto. En efecto, la política debe Las funciones del Estado liberal se han
determinar fines y medios conducentes a de reducir al mínimo a fin de conceder a
dichos fines, en relación con situaciones con- la libertad individual todo el espacio ne-
cretas y contingentes. ¿Cuál es la prioridad cesario para su pleno desarrollo y desen-
en lo que atañe a los fines? Supuesto que se volvimiento.
coincida en la meta, ¿cuál o cuáles son los La principal misión del Estado es la de
medios adecuados para alcanzarla? preservar el orden, protegiendo la propie-
Se piensa que el orden social constituye dad, vida e integridad física y moral de sus
un presupuesto de la justicia y del bienestar ciudadanos contra la fuerza y violencia de

93
Manual de Derecho Político

otros. “El liberalismo exige al Estado –anota nante en un lugar y tiempo determinados.
Yurre– lo que el público pide al árbitro en un La única limitación que al respecto existe
encuentro deportivo: neutralidad para aplicar radica en que la Democracia no puede en-
el reglamento a todos por igual, dejando que carnar ninguna ideología que se encuentre
se lleve la victoria el que por sus cualidades en contradicción con sus principios, tanto
y destreza se la haya merecido”. en los que se refieren a la forma de gobier-
No existe tal neutralidad en el árbitro no, como los que atañen a la Democracia
–replicarán los primeros socialistas del siglo como estilo de vida.
XIX–, muy por el contrario: el Estado está
al servicio de los propietarios; el monopolio 5. Algunas implicancias del análisis prece-
de la fuerza física estatal permite mantener dente
un orden injusto; la dominación de los dé-
biles por los fuertes. De todo lo expresado hasta el momento,
El Estado –agregan– debe abandonar con aparente razón se nos podría objetar:
su pasividad y convertirse en el principal ¿Cómo es posible que se pretenda discurrir
promotor de la justicia social. La sociedad en torno a la Democracia sin mencionar
y no el individuo constituye el centro del como sus principios fundamentales la li-
proceso político. Los derechos y libertades bertad y la igualdad?
fundamentales deben dejar de ser meras Es efectivo que el enfoque tradicional
declaraciones teóricas para convertirse en parte ponderando esos valores de la persona
derechos reales y efectivos de contenido humana como básicos del sistema demo-
social y económico. El derecho de dominio, crático y en el hecho lo son, pero conside-
tal cual aparece consagrado en el código ramos que resulta distorsionador entrar al
napoleónico, debe ser desplazado por una análisis de una forma política a través de
concepción que consulte la función social la discusión de tópicos metapolíticos como
de la propiedad. son la libertad y la igualdad.
Estas y otras ideas propugnadas por las Ya hemos dicho que los fundamentos de
diversas corrientes socialistas que emer- las respuestas a las tres interrogantes po-
gen en la primera parte del siglo XIX se líticas que nos hemos formulado pueden
enfrentan en la lucha política con las del tener –y en el hecho lo tienen– implicancias
liberalismo clásico. La litis queda trabada metafísicas, pero a nosotros nos interesan
y el proceso se continúa tramitando hasta las respuestas en sí mismas –a las cuales les
nuestros días sin que se vislumbre una sen- atribuimos la naturaleza de principios– y las
tencia de término. consecuencias que de ellas derivan.
¿Cuál es el rol que desempeña la De- Es así como del principio del “gobierno
mocracia en esta pugna ideológica que se del pueblo” se infiere la posibilidad de par-
desarrolla a nivel mundial? Ya lo hemos ticipar en las decisiones que afectan a todos.
expresado, la Democracia es una forma de El ciudadano decide junto con todos de los
gobierno que ha de rellenarse de contenido. Ese asuntos que afectan a todos. La posibilidad
contenido se lo proporcionan las diversas de optar entre diferentes soluciones responde
corrientes ideológicas. Como el desarrollo, al más genuino concepto de libertad. Del
auge y caída de las ideologías no es uni- hecho de que esta decisión se efectúe junto
forme en el mundo, es posible que en un con todos y con la misma gravitación en el
mismo momento histórico la Democracia resultado, se deduce el reconocimiento que
aparezca en determinados países sirviendo la Democracia hace a la igualdad básica
de soporte a las ideas liberales y en otros entre los seres humanos.
a los socialistas. El segundo principio: “gobierno con su-
La Democracia como forma de gobierno jeción a la ley”, reconoce principalmente
no se encuentra al servicio exclusivo de una los valores de la libertad y la igualdad en
ideología, sino que se adecua a los postula- la parte dogmática de las constituciones:
dos de la que eventualmente resulta domi- derechos y libertades fundamentales.

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Sección Cuarta: Las formas de gobierno y los regímenes políticos

Finalmente, cualquiera que sea el con- riamente, expondremos nuestro punto de


tenido que se dé al tercer principio –“el vista sobre el particular.
bien común”– es de toda evidencia que Como siempre ocurre con los grandes
él debe propender a otorgar a todos y a temas de la política, la primera palabra –a
cada uno de los hombres la posibilidad veces también la última– ya fue pronuncia-
de realizar libremente la plenitud de sus da por los pensadores griegos. En efecto,
capacidades. tanto Platón como Aristóteles discurrieron
Otra reserva que puede merecer el con profundidad acerca de los caracteres
esquema desarrollado dice relación con del “hombre” democrático. Es más, ambos
la concurrencia conjunta o parcial de los filósofos veían en la modificación de esos
principios fundamentales enunciados. Al caracteres una causa importante de la pa-
respecto nos parece conveniente aclarar tología de los regímenes políticos.
que sólo un sistema que respete conjunta y Pero por un momento vamos a dejar a
simultáneamente los tres principios merece los “viejos maestros” para introducirnos al
ser llamado democrático. tema citando a un autor contemporáneo.
Sin modificar nuestro aserto preceden- Dice William Ebenstein: “El hombre ha
te y sin que ello implique establecer un vivido cerca de un cuarto de millón de años
orden jerárquico entre los tres principios sobre este planeta y, sin embargo, sólo ha
democráticos, consideramos –como simple conocido las ideas democráticas y las ha
proposición– al primero como el más cua- practicado desde hace 2.500 años. Incluso
lificador del régimen democrático. hoy en día la Democracia existe tan sólo
En efecto, dentro del campo de las hi- en una parte del mundo relativamente pe-
pótesis, podríamos concebir un gobierno queña. Por lo tanto, la Democracia sólo
de uno o de algunos que se autorregulara a duras penas puede considerarse como
en el ejercicio del poder –todo Derecho ‘natural’. Al contrario, la forma de vida
positivo es Derecho– y que en términos democrática es la más difícil de todas; no
generales lograra ciertas realizaciones emerge espontáneamente y por accidente,
–principalmente en el orden material– que sino que es el resultado de un pensamiento
pudieran ser consideradas expresivas del deliberado, que busca corregir lo que es
bien común. Sin embargo ese gobierno no natural, demasiado natural, en el compor-
podría ser considerado como democrático tamiento humano”.
por faltar la concurrencia del principio Efectivamente, la historia de todos los
cualificador: participación de la ciudada- tiempos nos demuestra que lo más “natural”
nía en la decisión política, sea directa o es que quienes ejercen el poder político lo
indirectamente. hagan en forma despótica y generalmente
en provecho personal o sectorial. En otros
términos, en las sociedades humanas tiende
17.4. La Democracia como forma o estilo de a prevalecer el mismo “estilo” de vida que
vida en la selva.
Pero la Democracia ha sido creada por
1. ¿Por qué la Democracia precisa de una los hombres para vivir “humanamente”,
forma específica de vida? para poder realizar en vida común lo que
potencialmente es. Parafraseando a Aris-
Hemos expresado que siendo la De- tóteles, podríamos decir que ni Dios ni las
mocracia fundamentalmente una forma de bestias necesitan de la Democracia. Dios
gobierno, también se nos presenta como por ser más que el hombre, las bestias por
una forma de vida. Aun cuando el tema ha ser menos que el hombre.
sido desarrollado por diversos autores, no La fórmula política democrática necesita
siempre se comprende la relación entre imprescindiblemente de la forma de vida
los dos planos en su auténtica dimensión. democrática para subsistir y perfeccionarse.
Por tal motivo, aun cuando sea muy suma- “La lección de toda la experiencia histórica

95
Manual de Derecho Político

es sencilla: la fuerza de una democracia cuentran decantadas: hay unos hombres


depende de la voluntad de un pueblo en dedicados a la política, a la ordenación y
mantenerla”. (Ver Texto Complementario administración del Estado, y otros hombres
Nº 1, Sección Cuarta.) ajenos a la política, que se limitan a com-
portarse dentro de las leyes y a depositar
2. Principios de la Democracia como estilo su voto en una urna, cada cierto tiempo,
de vida o a pronunciarse de forma semejante en
alguna asamblea de partido.
a) Participación ciudadana Con justa razón para el ateniense del siglo
V nuestras actuales democracias serían un
Tal vez convenga recordar que los griegos remedo o caricatura de la Democracia que
llamaban “politikos” a los hombres que se
ellos concibieron y practicaron. Porque,
interesaban y participaban activamente en
efectivamente, como ya lo hemos expresa-
todos los problemas comunes de la polis.
do, la Democracia para que sea tal precisa
A los indiferentes, a los que permanecían
de una generosa y continua participación
ajenos al quehacer común, se les denomi-
naba “idiotikos” (idiotas). del cuerpo ciudadano. El derecho de voto
En otro de los pasajes del discurso de es sólo el primer paso para tomar parte
Pericles encontramos los fundamentos de en la política, pero en ningún caso agota
las connotaciones precedentes: “En Atenas la responsabilidad del pueblo en una De-
todos cuidan de igual modo de las cosas de mocracia. Y decimos responsabilidad por
la polis que tocan al bien común, como de cuanto la participación, la crítica y discusión
las suyas propias, y ocupados de sus nego- no son sólo un derecho, sino que también
cios particulares, procuran estar enterados un deber ciudadano.
de los del común. Juzgamos al que no se En el mundo actual, en que la complejidad
cuida de la polis, no solamente por ciuda- de los problemas va en constante aumento,
dano ocioso y negligente, sino también por se requiere más que nunca de una real, efec-
hombre inútil y peligroso. tiva y continua participación ciudadana. No
Si bien pocos son los ciudadanos que puede permitirse al ciudadano democrático
pueden aportar ideas creadoras, todos son, la actitud de que “otro lo haga”. Como ha
por el contrario, buenos jueces de una po- dicho Murray: “El hombre que se somete a los
lítica. En nuestra opinión, el gran impe- abusos públicos a fin de ahorrarse molestias
dimento de la acción no es la discusión, o gastos, o que paga con tal que ‘le dejen en
sino la carencia de esa información plena paz’, o que orgulloso de su probidad y de sus
que se obtiene mediante la discusión que triunfos en los negocios, pretende despreciar
precede a la acción”. la política, contribuye a la degradación del
Como ya lo hemos expresado, no es pru- gobierno y a la demolición de la estructura
dente tomar como modelo el pensamiento tan ardua y penosamente erigida por los
e instituciones políticas griegos, sin tener auténticos demócratas”.
presentes las peculiares condiciones en que La interposición de “representantes” entre
nació y se desarrolló esa expresión cultu- el poder y el pueblo, cuyo origen ya hemos
ral. Otras eran las condiciones, diversas las analizado, ha resultado sin duda deteriorante
cantidades y las calidades. Desde luego hay para la vida democrática. Es por eso que
que considerar que para el griego la polis en la actualidad se habla con insistencia
no sólo era su organización política, sino de retornar a la Democracia “directa”, vale
que también representaba la expresión de decir, de la participación efectiva de todos los
su unidad religiosa y cultural. La polis era miembros del cuerpo social en la adopción
una sociedad de tipo comunitario en que de las decisiones a los diversos niveles: en
las funciones públicas y privadas terminaban el Estado, en la región, en la empresa, en
por identificarse. la universidad, etc. Se propugna incluso la
En las sociedades democráticas contem- gestión directa de los asuntos comunes por
poráneas, en cambio, las actividades se en- los propios interesados.

96
Sección Cuarta: Las formas de gobierno y los regímenes políticos

Con razón se ha escrito “la participación En efecto, como ya lo hemos manifestado


del individuo es mucho más perfecta al de acuerdo con los principios políticos de la
nivel del grupo que al del Estado. En la Democracia, la libertad consiste en la posi-
empresa, en la universidad, donde vivimos bilidad de participar en las decisiones que
y donde trabajamos, podemos participar afecten a todos. Es más, para que exista una
realmente, pues los problemas del grupo participación sustancial del pueblo se precisa
nos son conocidos, la información relati- que exista una libre elección de alternativas.
vamente fácil, el contacto y las discusiones Frente a las concepciones monistas que
personales son posibles… Esto no significa postulan por la unidad organizada de la
que hayamos de renunciar a la participación sociedad a fin de evitar los conflictos, la De-
en el Estado, que aunque imperfecta, es mocracia sostiene el pluralismo, la variedad
mejor que la falta de participación; pero y la autonomía. Los monistas temen a la
significa simplemente que la participación anarquía; los pluralistas, al control central
en el grupo es más posible, más plena y de la dirección unificada.
constituye, en el momento actual, la base Como pensaba Aristóteles, la polis es un
de las demás formas de participación”. agregado de muchos miembros: no una sola
La forma periférica en que se practica la tribu, religión, interés o tradición. Debe
Democracia en nuestros días ha permitido aceptarse, por consiguiente, la existencia
la formación de oligarquías que, con el simultánea de diferentes grupos, y con ello
aval que les proporciona la condición de de intereses distintos, dentro de una unidad
ser formalmente los “representantes del territorial bajo una autoridad común.
pueblo”, puedan desnaturalizar la esencia La Democracia institucionaliza el plu-
de la Democracia como forma de gobierno ralismo a través de la consagración, en sus
y como forma de vida. cartas fundamentales, de las llamadas liber-
Consideramos que la creación de nuevas tades públicas. Vale decir, todos pueden
instituciones para hacer viable la participa- disfrutar de sus derechos para reunirse,
ción real del “pueblo” constituye tal vez el para exponer sus ideas, para publicarlas,
más apremiante desafío de la Democracia para difundirlas, para informarse, para
contemporánea. (Ver Texto Complemen- asociarse, para discutir. En resumen: para
tario Nº 2, Sección Cuarta.) usar sin restricciones de todos los medios
lícitos adecuados a la determinación de sus
b) Pluralismo y tolerancia propios destinos.
Pero –tal vez sea innecesario puntua-
Entre las críticas que Platón formula a la lizarlo– de nada sirven las prevenciones
Democracia se encuentra aquella que dice constitucionales y legales si no existe una
relación con el libre juego de las fuerzas actitud pluralista en el seno del “pueblo
antagónicas que existen en su seno. Para el democrático”. La Democracia no existe sim-
discípulo de Sócrates, la Democracia más plemente en la constitución y en los demás
que el gobierno del pueblo o de las mayo- textos legales: es una forma de convivir y
rías es el predominio alterno, irregular y un modo de considerar la vida.
caprichoso de las distintas tendencias. Más Ya hemos visto que la Democracia como
que un régimen –agrega– es una almáciga “forma de vida” precisa de la participación
de regímenes, en que todos brotan, crecen activa de todos los ciudadanos en los asun-
y se contrastan. tos de gobierno, pero, es más, se necesita
Las apreciaciones derogatorias del fi- también por parte de éstos de una actitud
lósofo se encuentran inspiradas en gran de tolerancia respecto de todas las corrientes
medida en el espectáculo que le ofrecía doctrinarias y filosóficas en pugna. Nin-
la polis ateniense del siglo IV, época de guna de ellas puede atribuirse la verdad
crisis del sistema, pero expresiva al mismo absoluta.
tiempo de lo que implica el pluralismo de- ¿Significa ello –como sostienen Kelsen y
mocrático. Radbruch– que el relativismo es el fundamen-

97
Manual de Derecho Político

to de la Democracia? Existe, por cierto, una tal que los enfrenta como enemigos, en el
vinculación psicológica entre el relativismo decir de Carl Schmitt.
axiológico científico y la Democracia, por ¿Existe algún medio para salvar la Demo-
una parte, y entre la admisión de valores cracia de su autodestrucción? ¿Es inevitable
absolutos y el totalitarismo por otra, pero –como pensaba Platón– que al exceso de
ello debe ser ponderado adecuadamente libertad suceda el exceso de esclavitud?
en lo que atañe a la Democracia. Existen, evidentemente, diversos meca-
En efecto, pensamos con Brecht que nismos institucionales para defender a la
una de las grandes ventajas de la Demo- Democracia de estas situaciones críticas,
cracia reside en que no presupone ni una pero es igualmente cierto que ninguno de
concepción del mundo relativista ni una ellos resultará operativo si el propio “pue-
concepción del mundo de otro tipo, sino blo democrático” no reacciona con fe y
que, por el contrario, ofrece una patria a los convicción democrática.
partidarios de las más dispares confesiones. En efecto, más allá de todas las contro-
“Las actuales democracias incluyen a muchos versias posibles debe existir una indiscutida
millones de hombres cuyos juicios de valor sustancia de comunidad política: un consenso
son plenamente absolutos, pero que están fundamental. Esto significa que en toda socie-
dispuestos a vivir en común bajo el dominio dad democrática es necesario algún acuerdo
de la recíproca tolerancia política”. antes de que haya cualquier desacuerdo
Este es el punto de vista general de la constructivo. Como ha escrito Ebenstein,
Democracia, pero ¿cómo practicar la to- “ninguna democracia puede funcionar ver-
lerancia con respecto a opiniones y mo- daderamente si el pueblo no está conforme
vimientos intolerantes? Se ha dicho que con mantener un sistema democrático de
actuamos contrariamente al principio de la gobierno”. Si no existe tal conformidad,
tolerancia en la medida en que obligamos ninguna constitución escrita, por sí misma,
al silencio a esas opiniones y a esos movi- podrá crear o conservar una democracia
mientos; actuamos también contrariamente operante. A la inversa, si hay dicha confor-
al mismo principio de la tolerancia en la midad, entonces una constitución escrita
medida en que los toleramos, dado que no es necesidad absoluta para mantener
por ello mismo les damos la posibilidad de el gobierno democrático. Con justa razón
volverse dueños de la situación y de suprimir lord Balfour –refiriéndose al agreement on
el principio de la tolerancia en la práctica fundamentals– pudo decir: “Nuestro sistema
de la vida social. político presupone un pueblo que está de
¿Debemos reclamar entonces, en nombre acuerdo en sus convicciones fundamenta-
de la tolerancia, el derecho a no tolerar a les y por eso podemos permitirnos discutir
los intolerantes? Es ésta la “paradoja de la unos con otros”.
tolerancia” –según Karl Popper– y constituye Efectivamente, para la supervivencia de la
sin duda uno de los aspectos más cruciales Democracia en los momentos de crisis –en
que origina el pluralismo democrático. que la faz agonal llega a límites caóticos– se
precisa no sólo respeto de los principios
c) Consenso fundamental o convicciones racionales, sino primor-
dialmente un comportamiento típicamente
La existencia de un pluralismo ideológico democrático, como diría un penalista. En
provoca inevitablemente una faz agonal de síntesis: todo se puede cuestionar, menos
alto grado de intensidad dentro del sistema la doctrina misma de la Democracia. Y para
democrático. Las diversas fuerzas políticas ello se necesita tener fe en los fundamentos
–partidos, grupos de presión, opinión pú- del orden democrático, en la forma de vida
blica– adquieren singular relevancia y en democrática. Una constitución democrática
cierta forma ponen en peligro la estabili- supone, pero no puede crear la voluntad de
dad del régimen. La divergencia entre los sostener un gobierno democrático. Sobre este
sectores en pugna llega a una intensidad fundamento se construye todo el resto.

98
Sección Cuarta: Las formas de gobierno y los regímenes políticos

¿Qué factores generan ese tipo de com- unilateral” que se origina cuando mientras
portamiento? Se suele contestar invocando el uno de los dialogantes está en disposición
carácter nacional. Sin embargo, nos inclinamos de escuchar y comprender al otro, el inter-
por reconocer en tales comportamientos la locutor sólo se halla dispuesto a imponer
resultante de ciertas experiencias históri- y afirmar su propio criterio.
cas y acontecimientos de la comunidad. Se Más frecuente aún es el “diálogo de sor-
trata esencialmente de cierta habitualidad a dos”: se usan las mismas palabras, pero cada
determinadas formas de comportamiento, interlocutor le atribuye distinto sentido. Tal
que son decisivamente importantes para la vez un caso expresivo de este tipo de diálogo
convivencia democrática. Es así como es tuvo lugar al final de la Segunda Guerra
relevante la disposición psicológica para Mundial, cuando las potencias vencedoras
admitir la opinión de otro; a no “atropellar” ocuparon Alemania para “democratizar”
al adversario porque se está en condiciones este país.
de poder para hacerlo. Se trata, en último ¿Qué se entiende entonces por “diálogo
término, de una disposición para aceptar y verdadero”? Un premio Nobel de la Paz ha
practicar “las reglas del juego”. Como bien dicho: “consiste en que cada persona deje
dice Friedrich, “hay que considerar todas a un lado, de momento, lo que es y lo que
estas formas de comportamiento como piensa, para tratar de comprender y estimar
verdadera condición previa de una Demo- positivamente las opiniones ajenas, aunque
cracia eficaz. La ausencia de estas formas no las comparte”. Para Hegel el tránsito del
de comportamiento está considerada, con monólogo al diálogo representa el paso
razón, como una causa de ineficacia de la del bárbaro al filósofo, del ser primitivo al
Democracia en ciertos países y naciones”. hombre evolucionado.
No sólo de eficacia –agregamos por nuestra Ahora bien, el diálogo, al hacer entrar
parte–, sino de supervivencia… en contacto a las partes antagónicas, sirve
de antesala a otro elemento importantísi-
d) Diálogo y compromiso mo para la forma de vida democrática: el
compromiso.
Hace algunos años, cuando llegó a Quienes no creen en la forma de vida
nuestras manos la Introduction a la Scien- democrática se han encargado de darle
ce Politique de Georges Vedel, no dejó de un sentido peyorativo a la expresión y es
causarnos extrañeza la denominación que así como la hacen sinónimo de “compo-
en esta obra se daba al capítulo destinado nenda”, “oportunismo”, “acomodación”,
al estudio del sistema que nos ocupa: “La “claudicación”, etc. Lo curioso es que es-
Democracia, sistema de diálogos”. Después tos usos del vocablo han tenido fortuna
de imponernos del contenido de la obra y y se han divulgado aun entre los propios
con la reflexión que sobre el tópico hemos demócratas, quienes también los usan sin
hecho a través del tiempo, la sorpresa inicial reticencias.
ha desaparecido por completo. Sin duda el Ello implica un grave error por cuanto
profesor de la Facultad de Derecho de París el compromiso es un elemento necesario
se encuentra en lo cierto: el diálogo tiene de la Democracia: se legitima en función
una importancia singular y determinante del conflicto. En eso reside su racionalidad
dentro del sistema democrático. Él consti- y de allí procede también su justificación.
tuye un valioso instrumento para procurar Es más, el pluralismo, rasgo esencial de
superar las inevitables contradicciones que la Democracia, conduce necesariamen-
se producen en el seno de la Democracia te al compromiso. En efecto, la variedad
entre los grupos discordantes. de opiniones no puede traer como con-
Cabe puntualizar, no obstante, que para secuencia el aniquilamiento de una por
ser eficaz el diálogo debe ser auténtico y otras. El “adversario” no es el “enemigo”
no espurio. Entre las formas más corrientes al que hay que abatir, sino el ciudadano
de diálogos falsos se encuentra el “diálogo que en uso de su libertad está en distinta

99
Manual de Derecho Político

posición que la nuestra porque a ello tiene “Por otra parte –agrega Kelsen–, se dife-
derecho como nosotros tenemos a nuestras rencian los dos regímenes por la diversidad
convicciones. de su situación psíquico-política. Mientras
En esta emergencia surge el compromiso la mecánica de las instituciones democráti-
como una manifestación de la sabiduría hu- cas tiende directamente a elevar los efectos
mana y de madurez vital, en contraposición a políticos de la masa a nivel de la conciencia
la testarudez, fanatismo y mocedad inmadura: social para que ésta les sirva de freno, el equi-
las partes en pugna terminan el conflicto librio social en la autocracia consiste, por
por medio de recíprocas concesiones, sin el contrario, en la relegación de los efectos
que ello implique claudicar o renunciar a políticos a una esfera que con un símil de
los principios que se puedan sustentar. Lo psicología individual podría compararse a
que se propugna a través del compromiso la subconsciencia. De ello resulta, paralela-
es dotar a la política de un método flexible mente a las teorías del moderno psicoanálisis,
e idóneo para solucionar los conflictos. Para mayor predisposición revolucionaria. Por
ello lo que se exige es una debida adecua- esto la sumisión del individuo a la voluntad
ción de fines y medios y por sobre todo una imperante tiene en la autocracia un sentido
prudente consideración de la correlación de algo distinto que en la democracia, o, mejor
fuerzas existentes. (Ver Texto Complemen- dicho, está acompañada, en general, de otro
tario Nº 3, Sección Cuarta.) tono sentimental. La conciencia de que la ley
que uno tiene que acatar ha sido formada
por sus elegidos, y que se ha llegado a ella
18. L AS AUTOCRACIAS con su asentimiento, o siquiera con su parti-
cipación, más o menos influyente, crea cierta
Tal vez la mejor forma para caracterizar a la predisposición a la obediencia, la que tampoco
autocracia consista en trazar un paralelo con falta en la dictadura, si bien ésta inspirada,
la democracia. Para Heller, por ejemplo, la en este caso, por otros móviles psicológicos.
democracia es una estructura de poder cons- La teoría democrática del contrato social es,
truida de abajo arriba; la autocracia organiza ciertamente, una ficción ideológica. Pero en
al Estado de arriba abajo. En la democracia
la realidad psicológica de la democracia, el
rige el principio de la soberanía del pueblo:
equilibrio social tal vez descansa de hecho
todo poder estatal procede del pueblo; en la
en la mutua concordia, mientras que en la
autocracia, el principio de la soberanía del
dictadura autocrática8 sólo se trata de sobre-
dominador: el jefe del Estado reúne en sí
todo el poder del Estado. En la democracia llevar el peso común del Gobierno”.
el ejercicio del poder se encuentra limitado Ya se ha señalado en un párrafo anterior
por la división de poderes y garantía de los que para Karl Loewenstein lo que caracteriza
derechos fundamentales. En cambio, en la a la autocracia es la concentración de poder y
autocracia la división del poder del Estado la falta de control sobre su ejercicio. Pero de
presenta una fisonomía totalmente distinta: mayor importancia nos parece la distinción
todo poder estatal proviene aquí del autócrata; que hace entre dos tipos de autocracia. En
a él incumbe adoptar todas las decisiones efecto, para este autor, la autocracia sería el
políticamente relevantes.7 género que admite dos especies: el régimen
Para Hans Kelsen la principal diferencia autoritario y el régimen totalitario.9
entre la democracia y la autocracia reside
en que, en la primera, son los propios des- 8
Esencia y Valor de la Democracia, Editorial Gua-
tinatarios de las normas quienes las crean, darrama, Madrid, 1977, págs. 94-95.
9
mientras que en la segunda los destinatarios El término autocracia se entiende de diversas
maneras. Algunos autores prefieren el de monocracia
quedan excluidos de la creación. para designar aquel régimen que se caracteriza por-
que “un solo hombre toma (al menos en principio)
7
HERMANN HELLER, Teoría del Estado, Editorial todas las decisiones políticas y tiene la posibilidad de
Fondo de Cultura Económica, México, 1968, 6ª edi- asegurar la ejecución de sus decisiones”. (Ver Texto
ción, pág. 266. Complementario Nº 4, Sección Cuarta.)

100
Sección Cuarta: Las formas de gobierno y los regímenes políticos

18.1. El régimen autoritario c) El neopresidencialismo. Se caracteriza


por exacerbar las prerrogativas presiden-
I. Concepto. Se trata de una organización ciales hasta el límite de convertir el presi-
política en la cual un único detentador del dencialismo en dictadura. El presidente es
poder –persona o “dictador”, una asamblea, superior en poder político a todos los otros
un comité, una junta o un partido– mo- órganos estatales. A ningún otro órgano le
nopoliza el poder político sin que les sea está permitido elevarse a la categoría de
posible a los destinatarios del poder una un detentador del poder auténtico capaz
participación real en la formación de la de competir con el monopolio fáctico del
voluntad estatal. presidente o de controlarlo. Ejemplos de
II. Características: a) Existe un único de- Estados neopresidencialistas: el dominio
tentador del poder, que puede ser una per- del regente Horthy en Hungría (de 1920 a
sona, una asamblea, un comité, una junta 1944), y el régimen de Pilsudski en Polonia
o un partido. (bajo la constitución de 1935).10
b) Existe imposibilidad, para los destinata-
rios del poder, de participar en la formación
de la voluntad estatal. Este concepto hay 18.3. El régimen totalitario
que entenderlo en forma empírica, realista;
es una situación de hecho. I. Concepto. En oposición al autoritarismo,
c) Existencia de una ideología, que se el concepto de totalitarismo hace referencia
limita en el mayor número de los casos a a todo el orden socioeconómico y moral de
defender y justificar la configuración del la dinámica estatal; apunta más a una con-
poder existente como estructura determinada formación de la vida que al aparato guberna-
por la tradición, o como la más apropiada mental. La ideología estatal vigente penetra
para el bien de la comunidad. Puede estar hasta el último rincón de la sociedad estatal:
o no formulada, vale decir, puede encon- su pretensión de dominar es total.
trarse explícita o implícita. II. Características. Aun cuando el tema se
III. Importancia. Históricamente, la forma desarrolla en el párrafo siguiente, adelante-
autocrática de gobierno es un tipo muy
mos que, para Loewenstein, el totalitarismo
importante de la organización política: la
presenta las siguientes características: a)
historia política del mundo está llena de
voluntad de modelar la vida en su integridad;
regímenes autoritarios. A modo de ejemplo
b) ideología única y excluyeme; c) aparato
tenemos el Reich de Bismarck, régimen
fundamentalmente autoritario aunque ca- policial compulsivo; d) partido único.
muflado bajo una fachada de instituciones
y técnicas democráticas.
19. EL TOTALITARISMO

18.2. Modelos históricos de autoritarismo 19.1. Antecedentes del totalitarismo

En la década del treinta en la Segunda


a) La monarquía absoluta. Ejemplo tradi- Guerra Mundial se generalizó el empleo
cional es la monarquía absoluta francesa del término totalitarismo.
de Luis XIV, famoso por su frase: “l’État Con frecuencia se utiliza este vocablo
c’est moi”. como sinónimo de tiranía, pero en rigor ello
b) El cesarismo plebiscitario de Napoleón. El no es procedente. En efecto, como explica
régimen autoritario de Napoleón fue en su García Venturini, “sólo en nuestra época se
tiempo una configuración del poder, que han dado regímenes plenamente totalita-
por lo menos en su período inicial único rios. Las antiguas tiranías no alcanzaban el
tenía la apariencia de una constitucionalidad
democrática con una jerarquía estricta en
la estructura del poder de mando. 10
LOEWENSTEIN, ob. cit., págs. 75 y ss.

101
Manual de Derecho Político

grado de totalitarias, pues no lograban o no son ahora problemas “políticos”, estatales.


procuraban controlar todos los aspectos de La esfera libre, lo social, lo que no es el Es-
la vida colectiva e individual; sólo las moder- tado, se hace Estado. El Estado ocupa toda
nas técnicas de dominación hacen que las la esfera de la sociedad: economía, cultura,
tiranías sean verdaderamente totalitarias” enseñanza, etc.; se hace “total”. Dentro de
(Filosofía Política, Editorial Losada, Bs. Aires, él nada hay, al menos en potencia, que no
1967, pág. 56). sea propiamente “político”, “estatal”.
En relación con las causas que generan el Como resultado del proceso nos en-
totalitarismo existen diversas formulaciones contramos ante una realidad política de
teóricas, pero creemos ver en la propuesta específica configuración, a la que Schmitt,
por Carl Schmitt el esquema más esclare- recogiendo acaso una expresión política sim-
cedor para abordar el tópico. bólica corriente en la terminología italiana
El punto de partida inicial se encuentra fascista, bautiza, ya en 1931, con el nombre
en el dualismo del Estado democrático- de Estado total o totalitario (totaler Staat).
liberal: Estado y sociedad. Aquí la expresión simbólica ha ganado el
La sociedad es aquella esfera negativa en rigor del concepto, y como tal, pasa a for-
que el Estado, por definición, no interviene, mar parte de una construcción científica,
lo que no es el Estado. Frente a esa esfera: al mismo tiempo que se convierte en eje
economía, religión, cultura, el Estado adopta de encendida polémica.
una actitud neutral, respeta sus fueros. El Quizá la intención primera del forjador
dualismo no perturba el equilibrio porque del concepto no había sido otra que ilumi-
el Estado no es suficientemente fuerte para nar una realidad nueva, insertándola en
anular a la sociedad. De igual modo, todos una línea dialéctica típica de evolución de
los conceptos del derecho político, reflejo las formas del Estado. El Estado totalitario
de la estructura política efectiva, responden sería la fase o etapa dialéctica final de la
a ese dualismo fundamental. Dentro de ese evolución de un germen inicial contenido
Estado típicamente dualista aparecen com- en el Estado absoluto. El gran Estado militar
pensados y ponderados dos elementos: el y burocrático, rodeado de fuerzas sociales
Gobierno y el Parlamento, lo que Schmitt apolíticas, precontiene ya en germen la
llama “Estado gobierno” y “Estado legisla- forma siguiente, el Estado constitucional,
dor”. Poco a poco el equilibrio se rompe a donde los elementos del antiguo Estado
favor del segundo. El Estado liberal deriva gobierno y Estado legislador se entremezclan
paulatinamente hacia un Estado legislador hasta alcanzar el punto en que las fuerzas
o legista, a medida que el parlamento, la sociales apolíticas se autoorganizan recia-
sociedad, va ganando terreno frente al Esta- mente y empiezan a debilitar la autoridad
do. La razón es obvia: el liberalismo tiende de la monarquía militar y de la burocracia.
a limitar al Estado a un mínimo, a impedir Luego el Estado constitucional “evolucio-
que intervenga en la economía, o neutra- na” de modo que acaba por desaparecer la
lizarlo frente a la sociedad y sus intereses; autoridad monárquica y comienza la lucha
dentro del campo social importa que las de los partidos hasta el triunfo definitivo
fuerzas económicas tengan el juego libre y de uno de ellos sobre los demás y la instau-
que por sí mismas, según las leyes autónomas ración del Estado totalitario, estadio final
de la economía, aseguren la prosperidad del proceso dialéctico de los términos an-
económica. La situación cambia cuando el tinómicos Estado y Sociedad a lo largo de
proceso de legalización del Estado llega a su los siglos XIX y XX.
término. Pierde entonces el dualismo toda
su tensión, el Estado es ahora “organiza-
ción de la sociedad por sí misma”. Bórrase 19.2. Caracteres del totalitarismo
la distinción entre Estado y sociedad y los
conceptos montados sobre ese dualismo se Para Schmitt el término total puede tener
tornan problemáticos. Los problemas sociales significados infinitamente diversos: diferentes

102
Sección Cuarta: Las formas de gobierno y los regímenes políticos

maneras de cohibir o destruir la libertad 4. La mayor parte de las actividades eco-


individual o bien simples modificaciones nómicas y profesionales están sometidas al
relativas de las limitaciones tradicionales al Estado y acaban siendo, en cierta manera,
libre juego de la libertad burguesa, centra- parte del mismo. Como el Estado es inse-
lizaciones, cambio del concepto tradicional parable de su ideología, la gran parte de
de la “división de poderes” en el derecho las actividades económicas y profesionales
constitucional, supresión de las divisiones están coloreadas por la verdad oficial.
o separaciones de antes, totalidad como 5. Dado que de ahora en adelante todo
fin y totalidad como medio, etc. es actividad del Estado y dado que toda
Para Raymond Aron los cinco elemen- clase de actividad está sometida a la ideo-
tos principales del totalitarismo son los logía, una falta cometida dentro de una
siguientes: actividad económica o profesional es si-
1. El fenómeno totalitario sobreviene en multáneamente una falta ideológica, por
un régimen que concede a un partido el lo que en último término se produce la
monopolio de la actividad política. politización, la transfiguración ideológica
2. El partido monopolítico está animado de todas las faltas posibles de los individuos
o armado por una ideología a la cual se le y, para concluir, el terror a la vez policíaco
confiere una autoridad absoluta, y que por e ideológico.
consiguiente se transforma en la verdad Ni qué decirse tiene que en la defini-
oficial del Estado. ción del totalitarismo puede considerarse
3. Con objeto de difundir esta verdad esencial bien el monopolio del partido o la
oficial, el Estado se reserva a su vez un do- estatización de la vida económica o el terror
ble monopolio, el de los medios de fuerza ideológico. El fenómeno es perfecto cuando
y el de los de persuasión, y el conjunto de todos estos elementos están ensamblados y
los medios de comunicación (radio, televi- se cumplen plenamente. (Democracia y Tota-
sión, prensa) lo dirige y ordena el Estado litarismo, Editorial Seix Barral, Barcelona,
y quienes le representan. 1968, pág. 238).

TEXTOS COMPLEMENTARIOS
Sección Cuarta

1. Texto atinente a párrafo 17: Principios e significa que, excepto en caso de fuerza mayor,
instituciones de la democracia el poder ejecutivo puede usar la fuerza de que
dispone sólo después de un proceso regular), y
NORBERTO BOBBIO en qué medida, lo que tiene como consecuencia
Crisis de la Democracia, que deba haber una determinada proporción,
Editorial Ariel, S.A., Barcelona, 1985, establecida de una vez por todas, entre culpa
págs. 11-13. y castigo. A diferencia de lo que ocurre en el
Estado despótico, en el Estado de derecho es
posible distinguir no sólo la fuerza legítima de
Democracia y Estado de Derecho la ilegítima (considerando legítima cualquier
acción que provenga del soberano, o sea, del
El Estado de derecho, entendido el dere- que posee el poder efectivo), sino también la
cho kelsenianamente como el conjunto de las fuerza legal de la ilegal, o sea, la fuerza usada
normas que regulan el uso de la fuerza, puede basándose en leyes preestablecidas y la fuerza
ser definido como el Estado en el que el poder utilizada contra las leyes. La lucha por la instau-
coactivo no es ejercido por el soberano a su ar- ración y el progresivo perfeccionamiento del
bitrio sino que existen unas normas generales y Estado de derecho es la lucha para el estableci-
abstractas, y por tanto no válidas caso por caso, miento y la ampliación de los límites del uso de
que establecen quién está autorizado a ejercer la la fuerza. Considero otras tantas batallas para el
fuerza, cuándo, o sea, en qué circunstancias, cómo, Estado de derecho, entendido rigurosamente
o sea, a través de qué procedimientos (lo cual como el Estado en el que el uso de la fuerza es

103
Manual de Derecho Político

paulatinamente regulado y limitado, las bata- tual que vale lo que vale. Vale como todos los
llas para la mejora de las condiciones de vida esquemas para poner un poco de orden en la
en los manicomios y en las cárceles. Lo que se discusión. Y, en particular, a mí me sirve para
cuestiona en estas batallas es la limitación del iniciar un debate sobre la actual crisis de las
uso de la fuerza tomando como base la distin- instituciones en nuestro país. Invirtiendo el
ción entre uso lícito y uso ilícito, y a través de orden de los tres momentos, la gravedad de
las restricciones del uso lícito y la ampliación la crisis institucional de nuestro país consiste
del ilícito. Una ley que establece que los padres en el hecho de que, ante todo, está en crisis el
no pueden pegar a sus hijos, ni los maestros Estado democrático (sobre el cual deseo dete-
a sus alumnos, entraría perfectamente en el nerme de modo particular en la segunda parte
esbozo general del Estado de derecho, o sea, de mi exposición); y está en crisis el Estado de
en un tipo de Estado en el que cada forma de derecho en el sentido de que están yendo a
ejercicio de la fuerza física está regulada por menos algunas garantías acerca del uso de la
unas normas que permiten distinguir el uso fuerza legítima; está en crisis el propio Estado
legal del uso ilegal. como tal, en cuanto pura potencia, como se
Recurrir a la fuerza es el medio tradicional hace cada día más evidente al ver extenderse
y más eficaz (tradicional precisamente por su la violencia privada y la increíble capacidad
que la misma tiene para resistir eficazmente a
gran eficacia) de resolver los conflictos sociales.
la ofensiva de la violencia pública. Se trata de
Y no basta regularlo para limitarlo y aún menos
tres crisis distintas, que se sitúan a tres distintos
para eliminarlo. Uno de los mayores problemas niveles de la formación del Estado moderno,
de cualquier convivencia civil es el de crear insti- pero que están estrechamente relacionadas.
tuciones que permitan resolver los conflictos, si La ineficiencia de nuestra democracia induce
no todos los conflictos que puedan surgir en una a grupos revolucionarios y subversivos a inten-
sociedad, al menos la mayor parte, sin que sea tar resolver con la fuerza los problemas que
necesario recurrir a la fuerza, más bien a la fuerza el método democrático mal usado no logra
legítima, porque es la ejercida por el soberano, y resolver, lo cual pone en entredicho al propio
legal, porque es ejercida en el ámbito de las leyes Estado como el único detentador de la fuerza
que la regulan. El conjunto de las instituciones legítima; la tendencia a resolver los conflictos
que hacen posible la solución de los conflictos con la fuerza conduce a la gradual suspensión
sin recurrir a la fuerza constituyen, además del de algunas normas características del Estado
Estado de derecho, el Estado democrático, lo de derecho; el deterioro del Estado de derecho
que equivale a decir el Estado en el que está agrava la crisis de la democracia, dando lugar
vigente la regla fundamental de que en cada a un auténtico y real círculo vicioso.
conflicto el vencedor no es ya quien tiene más
fuerza física sino más fuerza persuasiva, o sea,
aquel que con la fuerza de persuasión (o de la 2. Texto complementario atinente a
hábil propaganda o incluso de la fraudulenta párrafo 17
manipulación) ha logrado conquistar la mayoría Sobre la democracia
de votos. Utilizando un lenguaje funcionalístico
se puede decir que el método democrático es el CENTESIMUS ANNUS
sustituto funcional del uso de la fuerza para la Carta encíclica del Papa Juan Pablo II en el
solución de los conflictos sociales. Un sustituto centenario de la Rerum Novarum (1991).
no exclusivo, pero del que no se puede desco-
nocer su enorme importancia para reducir el 46. La Iglesia aprecia el sistema de la demo-
ámbito del puro dominio: el debate en vez del cracia, en la medida en que asegura la participa-
enfrentamiento físico, y después del debate el ción de los ciudadanos en las opciones políticas
voto en vez de eliminar físicamente al adversario. y garantiza a los gobernados la posibilidad de
Mientras la institución del Estado de derecho elegir y controlar a sus propios gobernantes, o
influye sobre el uso de la fuerza regulándola, la bien la de sustituirlos oportunamente de manera
institución del Estado democrático influye en pacífica. Por esto mismo, no puede favorecer
ella reduciendo su espacio de aplicación. la formación de grupos dirigentes restringidos
La distinción de estos tres momentos en que, por intereses particulares o por motivos
la formación del Estado moderno –el Estado ideológicos, usurpan el poder del Estado.
como pura potencia, el Estado de derecho y el Una auténtica democracia es posible so-
Estado democrático– es un esquema concep- lamente en un Estado de derecho y sobre la

104
Sección Cuarta: Las formas de gobierno y los regímenes políticos

base de una recta concepción de la persona 47. Después de la caída del totalitarismo
humana. Requiere que se den las condiciones comunista y de otros muchos regímenes to-
necesarias para la promoción de las personas talitarios y de “seguridad nacional”, asistimos
concretas, mediante la educación y la forma- hoy al predominio, no sin contrastes, del ideal
ción en los verdaderos ideales, así como de democrático junto con una viva atención y pre-
la “subjetividad” de la sociedad mediante la ocupación por los derechos humanos. Pero,
creación de estructuras de participación y de precisamente por esto, es necesario que los
corresponsabilidad. Hoy se tiende a afirmar pueblos que están reformando sus ordenamien-
que el agnosticismo y el relativismo escéptico tos den a la democracia un auténtico y sólido
son la filosofía y la actitud fundamental corres- fundamento, mediante el reconocimiento ex-
pondientes a las formas políticas democráticas, plícito de estos derechos.
y que cuantos están convencidos de conocer la
verdad y se adhieren a ella con firmeza no son 3. Texto atinente a párrafo 18: Las
fiables desde el punto de vista democrático, al autocracias
no aceptar que la verdad sea determinada por
la mayoría o que sea variable según los diversos
El renacer monocrático en Iberoamérica
equilibrios políticos. A este propósito, hay que
durante el siglo XX
observar que, si no existe una verdad última, la
Raíz y razón del Presidencialismo
cual guía y orienta la acción política, entonces
las ideas y las convicciones humanas pueden BERNARDINO BRAVO LIRA
ser instrumentalizadas fácilmente para fines de Revista de Derecho, 184, Concepción 1989-
poder. Una democracia sin valores se convierte 90. Ahora en Bernardino Bravo Lira, Poder y
con facilidad en un totalitarismo visible o en- respeto a las personas en Iberoamérica. Siglo XVI
cubierto, como demuestra la historia. al XX, Valparaíso, 198s9, págs. 144 y ss.
La Iglesia tampoco cierra los ojos ante el
peligro del fanatismo, o fundamentalismo de El siglo XIX es, en Europa y en Iberoamérica,
quienes, en nombre de una ideología con pre- una época de retroceso de la monarquía y, en
tensiones de científica o religiosa, creen que general, de las formas de gobierno unipersonal.
pueden imponer a los demás hombres su con- A medida que avanza la centuria, la oligarquía
cepción de la verdad y del bien. No es de esta afianza su predominio a través de un gobierno
índole la verdad cristiana. Al no ser ideológica, de partido, bajo formas parlamentarias.
la fe cristiana no pretende encuadrar en un Esta tendencia general se invierte en el siglo
rígido esquema la cambiante realidad socio- XX. Por los años 1920 entra en crisis el parla-
política y reconoce que la vida del hombre se mentarismo liberal y rápidamente comienza a
desarrolla en la historia en condiciones diversas recuperar terreno la monocracia.
y no perfectas. La Iglesia, por tanto, al ratificar Esto significa que el intermedio oligárquico
constantemente la trascendente dignidad de la del gobierno sujeto a la regulación de un par-
persona, utiliza como método propio el respeto lamento llega a su fin y se vuelve a la línea de
de la libertad. gobierno eficiente y realizador de las grandes
La libertad, no obstante, es valorizada en monarquías del siglo XVIII.
pleno solamente por la aceptación de la verdad.
En un mundo sin verdad la libertad pierde su
consistencia y el hombre queda expuesto a la La crisis en Iberoamérica
violencia de las pasiones y a condicionamien- Esta crisis del parlamentarismo liberal y la
tos patentes o encubiertos. El cristiano vive la reacción monocrática consiguiente son más
libertad y la sirve (cf. Jn 8, 31-32), proponien- marcadas en Iberoamérica que en Europa. Aquí
do continuamente, en conformidad con la na- se revierte por completo la tendencia a reducir
turaleza misionera de su vocación, la verdad los poderes y el radio de acción del gobernante,
que ha conocido. En el diálogo con los demás que se impuso en el siglo XIX con el consti-
hombres y estando atento a la parte de verdad tucionalismo. Ahora no sólo no se los limita.
que encuentra en la experiencia de vida y en Se vuelve hacer del gobernante unipersonal
la cultura de las personas y de las Naciones, el el centro de acción estatal. Se siguen dictando
cristiano no renuncia a afirmar todo lo que le constituciones, pero no ya para restringir los
han dado a conocer su fe y el correcto ejercicio poderes del gobernante unipersonal, sino para
de su razón. legalizarlos y extenderlos.

105
Manual de Derecho Político

Esta reversión se debe más que nada a factores una vía monocrática. En este sentido puede
iberoamericanos, pues los exteriores, como la decirse que se retorna al ideal ilustrado de
amenaza totalitaria, son más bien remotos. gobierno.
La explicación última de esta reacción está
en la inoperancia del gobierno de partido bajo
formas parlamentarias, más propio para admi- Renacer monocrático
nistrar países hechos que para construir países
en expansión. Esto, sin contar con que de he- El renacer monocrático es promovido por
cho este gobierno apenas había conseguido los años 1920 por dos factores ajenos a los
funcionar regularmente en algunos países. Aun círculos y a la mentalidad parlamentarios. Uno
en éstos, era demasiado artificial. Nacido de la se caracteriza por su consistencia institucional.
imitación extranjera más que de la expansión Son las fuerzas armadas. El otro, en cambio, se
de las propias instituciones, sólo servía para dar define por el carisma personal. Es el caudillo
forma al dominio de una delgada oligarquía o político de multitudes. El auge de estos dos
sobre un país donde apenas había capas medias factores arranca a la vida política de los mol-
que pudieran disputárselo. De aquí que el ethos des oligárquicos. Se reprocha a los políticos su
republicano no tuviera en Iberoamérica más abandono y pasividad frente a los problemas
soporte que esta oligarquía. La inmensa mayoría sociales. En otras palabras se denuncia, a la vez,
de la población, en cambio, estaba dispuesta el parlamentarismo y el liberalismo. Se reclama
a aceptar y aun a aclamar un gobierno fuer- más gobierno y menos políticos, más patriotismo
te, más todavía si aseguraba preocuparse por y menos partidismo.
problemas como los de vivienda, trabajo, salud A partir de 1930 el triunfo de la monocra-
pública y demás. Jorge Basadre habla de “un cia es indiscutible en Iberoamérica. Ese año
desencanto gradual ante las fórmulas y métodos sucumben los dos últimos parlamentos, más
liberales de gobierno, hecho que coincide con o menos consolidados, que aún funcionaban,
el crecimiento de las clases medias, con el na- el de Argentina y el de Brasil. El de Chile ha-
cimiento y la proliferación de un proletariado bía desaparecido poco antes, en 1924. Desde
industrial y, en algunos países, de una masa entonces el gobernante unipersonal no tiene
juvenil nueva”. concurrente. Los parlamentos tienen una vida
Este es el clima de los años 1920 en que intermitente y su papel en la legislación y en
triunfa la reacción monocrática. Pero en las la fiscalización es cada vez más secundario. Por
décadas siguientes recibe nuevo impulso de otra parte, la acción del gobierno se extiende y
un cambio de situación y de mentalidad. Los dinamiza para hacerla posible se articula una
problemas sociales y económicos de los años red, cada vez más tupida, de instituciones es-
1920 se combinan con los de un crecimiento tatales y paraestatales, las cuales quedan bajo
vertiginoso, a partir de los años 40, y con nue- la dependencia del gobernante. Así, pues, a
vos ideales, como el de desarrollo, que cobra la atrofia del parlamento corresponde una hi-
vuelo en los años 1950. Se quiere acortar la pertrofia de los poderes y medios de acción
distancia entre los niveles de vida de estos concentrados en el gobernante unipersonal,
países y de las potencias industriales, lo cual civil o castrense.
exige más poderes y medios de acción para los Este avance monocrático es, en gran medida,
gobernantes y también más eficacia para su extraconstitucional en dos sentidos. Por un lado
gestión. Se llega así, sin saberlo, a una situación se impone de hecho y por otro desborda a la
muy similar a la del absolutismo ilustrado, Constitución, cada vez que se intente legalizarlo
que hizo nacer el gobierno eficiente y reali- en ella. Como observa Gros Espiell, “la realidad
zador. Como entonces, se pretende también política ha ido en Latinoamérica mucho más
ahora emular a otras potencias que se miran allá de los textos constitucionales en cuanto al
como más adelantadas y se busca hacerlo por predominio del poder ejecutivo”.

106
Sección Quinta
REPRESENTACIÓN, PARTICIPACIÓN Y ESTADO DE DERECHO
20. La representación política;
21. El sufragio;
22. Los sistemas electorales;
23. Instituciones de democracia semidirecta;
24. Estado de Derecho.

20. L A REPRESENTACIÓN POLÍTICA –en cuanto titular de la soberanía– dele-


ga su ejercicio de tal suerte que el acto
Los partidos políticos, fuerza política jurídico realizado por el representante es
por excelencia, según lo hemos estudiado considerado como cometido por el mismo
en las páginas precedentes, constituye un representado; el representante actúa en
fenómeno cuyos orígenes y desarrollo son nombre de la nación, expresa la voluntad de
consecuencia del régimen democrático re- la nación toda y por tanto sus actos tienen
presentativo. el mismo valor jurídico que si emanaran
La doctrina de la representación polí- del cuerpo nacional.
tica adquiere relevancia con motivo de los La teoría de la representación política
regímenes políticos surgidos en razón de ha dado origen a lo que se denomina “man-
la Revolución Francesa y de la revolución dato representativo” o “mandato libre” en
norteamericana acaecidos a fines del siglo virtud del cual el representante (diputado)
XVIII. La expresión “representación” fue actúa en nombre de la nación entera y no
usada por el abate E. Sieyès en su obra ¿Qué de grupos o distritos aislados, sus decisiones
es el Tercer Estado?, en 1789, y se vincula di- no necesitan ser ratificadas por los electores
rectamente con la teoría de la soberanía y no está sujeto a revocación. Situación que
nacional. A juicio de éste, la nación es el no obsta a que el representante esté limitado
titular de la soberanía o poder supremo y jurídicamente por la ley y la constitución.
en ella reside el derecho de mandar. Siendo No en vano el mandato representativo nace
imposible que la nación ejerza directamente vinculado al constitucionalismo clásico. En
la soberanía por sí misma porque carece efecto, su concepción se desarrolla en el
de realidad material, necesita forzosamen- siglo XVIII como oposición a la teoría del
te actuar a través de representantes que “mandato imperativo” propio de la sociedad
manifiesten su voluntad, la que expresa estamental de la Edad Media.1 “La idea de
el interés general de la comunidad. Así, la la representación encuentra una versión
idea de la representación es consustancial moderna en Edmundo Burke, quien en su
a la estructura y funcionamiento de Estado discurso a sus electores de Bristol en 1774
contemporáneo.
Sin perjuicio de las diversas doctrinas
1
que explican su naturaleza y de las institu- El mandato imperativo se caracteriza por conferir
ciones que la configuran, se estima que la al representante sólo la representación del grupo,
distrito o partido que lo designa y no de la nación
representación es la acción de re-presentar, toda, sujetándolo permanentemente a las instruccio-
que significa la relación que se establece nes precisas de su representado. Debe el mandante
entre los miembros de un grupo humano dar cuenta de su gestión a los electores y en caso
jurídicamente organizado (“representado”) de apartarse de la misión encomendada puede ser
con un órgano (“representante”), en cuya objeto de revocación. Este era el mandato propio
de los representantes del tercer estado en Francia
virtud la voluntad de este último se con- durante el Antiguo Régimen, el que fue desplazado
sidera como expresión de la voluntad de por el mandato representativo en la Constitución
aquél (M. J. López). En suma, la nación francesa de 1791.

107
Manual de Derecho Político

sostuvo la libertad de los diputados respecto 21. EL SUFRAGIO


a sus electores y rechazó que los represen-
tantes tengan que comprometerse con los El sufragio es una de las formas más im-
electores con promesas obligatorias. Los portantes de participación ciudadana en
diputados representan intereses generales, la conformación de la voluntad política y
no están sometidos a mandato imperativo; del ejercicio del poder. Más aún, en las de-
el lazo entre representantes y representados mocracias occidentales contemporáneas el
es la confianza o trustee”.2 poder encuentra su legitimidad a través del
En síntesis y prescindiendo del aspecto sufragio y el estudio de sus diversas mani-
ideológico que obstaculiza la precisión del festaciones ha ido configurando una nueva
concepto de representación política pode- disciplina denominada Derecho Electoral.
mos afirmar que se trata de un fenómeno (Ver Texto Complementario Nº 1, Sección
que se desarrolla cuando los titulares de los Quinta.)
derechos de libertad, igualdad y participa-
ción en la vida ciudadana constituyen un
número demasiado grande de individuos, 21.1. Concepto de sufragio
especialmente por la universalización del
sufragio, para que puedan ejercer ellos “El sufragio es una manifestación de vo-
mismos las funciones estatales. Entonces, luntad individual que tiene por finalidad
un grupo más reducido de ciudadanos, lla- concurrir a la formación de una voluntad
mados representantes, son elegidos para colectiva, sea para designar los titulares de
actuar en nombre de la generalidad. Sin determinados cargos o roles concernientes
duda en el desarrollo de este proceso los al gobierno de una comunidad, sea para
partidos políticos, los grupos de presión y decidir acerca de asuntos que interesan
las fuerzas políticas, en general, cumplen a ésta”.3 Siguiendo esta definición, existe
una función fundamental. consenso entre los autores que el sufragio
La representación política se traduce en es un concepto que desborda la mera elec-
los estados contemporáneos en la elección ción de los gobernantes ya que comprende
por parte de los ciudadanos de sus gober- otras formas de participación ciudadana. En
nantes (jefes de Estado, parlamentarios, etc.) efecto, se estima que el sufragio es una téc-
y se vincula al sufragio y sistema electoral. nica o un procedimiento institucionalizado
Como señala Lucas Verdú, la representación mediante el cual el cuerpo electoral hace
política está condicionada por los diversos manifestación o expresión de opiniones
modos de organización del sufragio, colegios políticas con dos finalidades distintas, sea
electorales uninominales o plurinominales, para elegir gobernantes, sea para la adopción
sistemas electorales mayoritarios con o sin de decisiones políticas.4 La manifestación
doble vuelta, representación proporcional de la voluntad de los ciudadanos o gober-
o sistemas mixtos. nados puede dirigirse, pues, tanto a elegir
En consecuencia, atendido a que el a los gobernantes o titulares de los cargos
sufragio es un instrumento natural de la estatales, como a decidir sobre materias
democracia representativa, lo estudiaremos que atañen a la vida del Estado como, por
a continuación, junto con sus principales ejemplo, una reforma constitucional o la
derivaciones: los sistemas electorales y derogación de una norma. Cuando la vo-
las instituciones de democracia semidi- luntad política se expresa para elegir a los
recta. gobernantes se trata del sufragio electoral o
elección popular y cuando se expresa para

3
LÓPEZ, M. JUSTO, ob. cit., tomo II, pág. 377.
2 4
FERNÁNDEZ VÁSQUEZ, EMILIO, Diccionario de De- BIDART CAMPOS, GERMÁN, Lecciones elementa-
recho Público, Editorial Astrea, Buenos Aires, 1981, les de política, 4ª edición Ediar, Buenos Aires, 1984,
pág. 651. pág. 372.

108
Sección Quinta: Representación, participación y estado de derecho

decidir sobre materias ajenas a la elección libertad e independencia para poder ejer-
de los gobernantes conduce a las llamadas cerlo; como todo derecho constitucional,
instituciones de democracia semidirecta: el sufragio está reglamentado. Es un deber
referéndum, plebiscito, iniciativa popular, porque todo elector que ha adquirido por
destitución o revocatoria, veto popular. la Constitución y por la ley el carácter de
tal tiene la obligación de emitir su voto
para la formación de los poderes, pues
21.2. Evolución del sufragio dejar este acto a la libre voluntad del elec-
tor sería contrariar la naturaleza de todo
La participación ciudadana a través del gobierno, la necesidad de su existencia y
sufragio ha transcurrido por varias fases el cumplimiento de los propósitos de la
históricas. En la antigua Atenas participa- Constitución. Es una función porque es el
ban en las elecciones de los magistrados y ejercicio de una actividad como expresión
en la Asamblea Popular, o Ecclesia sólo los de una voluntad; y función pública, es decir,
ciudadanos, es decir, los varones mayores de carácter público, porque se dirige a un
de 18 años de edad, hijos de padre y ma- fin de esta índole; no es una función del
dre atenienses, y que hubieran cumplido Estado sino de los ciudadanos”.5
sus obligaciones militares. Durante la Edad
Media la participación política tiene un
carácter estamental. Así, eran partícipes de 21.3. El sufragio admite diversas
ciertas decisiones políticas determinados es- clasificaciones
tamentos tales como la nobleza, el clero, los
artesanos, campesinos libres y comerciantes. a) Según el modo de emitirlo, se clasifica
En esta etapa, el sufragio adopta el carácter en sufragio público y secreto, según si el
de un privilegio de quienes pertenecían a ciudadano lo emite públicamente o en for-
los referidos estamentos. ma reservada de manera que no sea posible
Sólo con posterioridad a las revoluciones conocer la manifestación de voluntad.
norteamericana y francesa, bajo el desarrollo b) Según quienes pueden sufragar, el su-
del constitucionalismo clásico, el sufragio fragio puede ser universal cuando se concede
adquiere el carácter de un derecho individual a todos por igual, salvo mínimas exigencias
y se reconoce constitucionalmente, pero éste en razón de la edad o de la nacionalidad, y
tuvo en sus inicios un carácter restringido restringido o calificado cuando se concede
especialmente de tipo patrimonial, de modo sólo a quienes reúnen determinados requi-
tal que el cuerpo electoral lo conformaban sitos sociales, intelectuales o patrimoniales.
sólo quienes tenían propiedades o rentas Durante largo tiempo predominó el voto
determinadas. censitario en cuya virtud sólo los inscritos en
Posteriormente, desde fines del siglo un censo o clase de contribuyentes estaban
XIX, con la ampliación del cuerpo electoral habilitados para sufragar.
y la eliminación progresiva de las barre- c) Según la obligatoriedad, el sufragio
ras económicas, la reducción de la edad se clasifica en facultativo y obligatorio aten-
y la eliminación de requisitos culturales y diendo a si el sufragante está o no obligado
educacionales para poder votar, el sufragio a participar en la votación bajo amenaza
adopta el carácter de universal. de una sanción.
“Durante mucho tiempo se ha discutido d) Según el tipo de relación existente
si el sufragio es un derecho, un deber o entre el elector y el elegido, el sufragio puede
una función, llegándose a la conclusión ser directo o de primer grado e indirecto
de que como acto posee las tres cualidades o de segundo o más grados. En el primer
a la vez. Es un derecho en el sentido de
que, por principio, corresponde a todos 5
FERNÁNDEZ VÁSQUEZ, EMILIO, Diccionario de De-
los miembros de la comunidad que reúnan recho Público, Editorial Astrea, Buenos Aires, 1981,
las condiciones necesarias de capacidad, pág. 734.

109
Manual de Derecho Político

caso el sufragante elige directamente al 22.1. Distribución territorial


gobernante que ocupará el cargo electivo.
En cambio, en el segundo caso, el cuerpo a) Circunscripciones uninominales. Es aquel
electoral elige electores que forman colegios sistema en que el territorio nacional se di-
electorales que, a su vez, votarán por los vide en tantas circunscripciones o distritos
gobernantes que ocuparán los cargos. como sea el número de diputados o cargos
En Chile el sufragio adquirió carácter que se eligen. De modo tal que habrá tan-
universal en 1949 cuando se concedió el tas circunscripciones como cargos a cubrir
derecho a las mujeres en iguales condiciones y en cada circunscripción se elegirá a un
que a los varones (Ley Nº 9.292). En 1969 solo diputado. Ejemplo típico es el sistema
se permitió el voto de los no videntes (Ley vigente en Gran Bretaña.
Nº 17.202). El ordenamiento constitucio- b) Circunscripciones plurinominales. Es
nal de 1980 consagra el sufragio personal, aquel sistema en que el territorio nacio-
igualitario, secreto y obligatorio para los nal se divide en varias circunscripciones
ciudadanos (artículo 15). Si bien el carácter o distritos y en cada uno de ellos procede
universal del sufragio no está expresamente elegir varios cargos, correspondiendo al
señalado en el texto constitucional, éste se elector votar por una lista que contiene el
desprende de los requisitos mínimos que número de cargos. El número de cargos
se exigen para ser ciudadano con derecho a elegir puede ser igual o diverso en las
de sufragio: ser chileno, tener 18 años de distintas circunscripciones.
edad y no haber sido condenado a pena c) Sistema de Colegio Único Nacional. Es
aflictiva (artículo 13). aquel en que no hay división territorial del
Estado y, en consecuencia, todo el electorado
constituye una gran circunscripción y cada
22. LOS SISTEMAS ELECTORALES ciudadano vota por tantos candidatos como
cargos haya que cubrir en el país entero.
Una vez emitido el sufragio y efectuadas Ejemplo: bajo la Constitución chilena de
las elecciones surge el problema de distribuir 1933 todos los ciudadanos votaban por los
y adjudicar los cargos electivos en función veinte senadores de la República.
de los resultados electorales de modo de Una vez adoptado el sistema de circuns-
dar representación a las diversas tendencias cripción o distritos, es preciso determinar
y partidos políticos que han concurrido a el sistema electoral propiamente tal que
la elección. se utilizará. Al respecto, cabe distinguir
Así surgen los variadísimos sistemas elec- tres grandes sistemas electorales básicos:
torales que existen hoy en día y que, en el sistema mayoritario, el proporcional y
definitiva, tratan de interpretar los resulta- el sistema empírico o de representación
dos electorales para determinar quién ha de minorías.
sido elegido según la decisión del cuerpo
electoral.6
Para concurrir a la elección los ciudada- 22.2. Sistema mayoritario
nos se agrupan en extensiones territoriales
dispuestas para tales efectos y que reciben Es aquel en virtud del cual resulta elegi-
el nombre de circunscripciones, distritos do el candidato que haya obtenido mayor
o colegios electorales. número de votos, excluyendo a todos los
Existen tres sistemas principales de dis- demás que componen la minoría.
tribución territorial. Es un sistema muy sencillo en su apli-
cación pero encierra el inconveniente de
6
sobredimensionar el triunfo de la mayoría,
Véase CRUZ-COKE, CARLOS, “Análisis del futu-
ro sistema electoral”, Revista Política, Instituto de atribuyéndole una sobrerrepresentación.
Ciencia Política Universidad de Chile, Valparaíso, El sistema mayoritario puede ser unino-
Nº 6, 1984, Santiago, Chile. minal y plurinominal.

110
Sección Quinta: Representación, participación y estado de derecho

a) Sistema mayoritario uninominal. Es aquel Se estima que el inconveniente de los


en virtud del cual cada distrito elige un solo sistemas mayoritarios consiste en que dis-
representante: el que obtuvo la mayoría de torsiona la representación ciudadana, por
los votos. Algunos sistemas exigen mayoría cuanto amplifica en grandes proporciones
relativa (Gran Bretaña) y otros mayoría el éxito del partido triunfador y la derrota
absoluta (Francia). de los vencidos, produciendo una despro-
b) Sistema mayoritario plurinominal. Es aquel porción entre el número de votos electo-
en que cada distrito elige varios representan- rales y el número de representantes. Tal
tes, de modo tal que el elector vota por una desproporción ha sido enunciada como
lista de candidatos que contiene el número la “ley del cubo”.
de cargos que corresponde al distrito. Este No obstante, entre sus aspectos positivos
sistema se llama de “lista completa” y se estima destaca la tendencia a configurar agrupa-
que es el auténtico sistema mayoritario porque ciones políticas bien cohesionadas con una
el partido que alcanza la mayoría de votos clara tendencia a fortalecer los sistemas
(absoluta o relativa) se adjudica la totalidad bipartidistas, evitando por el contrario el
de esos cargos. Así, por ejemplo, si a un dis- multipartidismo. Además, los sistemas ma-
trito le corresponde elegir 5 diputados y se yoritarios favorecen una relación directa
presentan las candidaturas A y B: A obtiene entre el elector y el elegido.
5.000 votos y B obtiene 4.800, la lista A gana
los 5 escaños a pesar de la escasa diferencia
de votos obtenidos por una y otra lista. 22.3. Sistemas proporcionales
Asimismo, el sistema mayoritario puede
ser a una vuelta o un turno y a dos vueltas La desventaja de los sistemas mayoritarios
o dos turnos. en cuanto a que dejan sin representación a
c) Sistema mayoritario a una vuelta o un las minorías preocupó a juristas y cientistas
turno. Mediante este sistema en el cargo políticos, quienes desde fines del siglo XIX
a proveer se asegura inmediatamente al comenzaron a buscar fórmulas destinadas a
candidato que obtenga la mayoría relativa dar cabida a los grupos minoritarios, asegu-
o simple mayoría. Ejemplo: Gran Bretaña, rándoles una representación proporcional
Canadá, Nueva Zelanda. a la adhesión popular que tuviesen.
d) Sistema mayoritario a dos vueltas o tur- Los sistemas proporcionales se basan so-
nos. Este sistema exige que el candidato bre el escrutinio de listas, es decir, de varios
obtenga la mayoría absoluta de votos para candidatos por distrito, y buscan asegurar la
resultar elegido, es decir, más de la mitad representación de todas las opiniones que
de los votos emitidos en el distrito. Ahora tengan un mínimo determinado de votos,
bien, si ningún candidato alcanza la ma- de modo de dar representación a todas
yoría absoluta exigida para el triunfo, “la las opiniones en proporción al número de
elección se repite en una segunda vuelta, sufragios obtenidos.
limitándose normalmente en esa etapa a Los mecanismos proporcionales buscan
una opción entre los dos o tres partidos obtener un “cuociente electoral” y se basan
que en la primera vuelta tuvieron mayor en el principio de dar representación a todo
número de votos”. Este sistema se llama aquel que reúna un número de votos igual
“ballotage”, y proviene del derecho francés. al cuociente establecido.
En Francia existe un elemento adicional El sistema de representación proporcional
que favorece el sistema y que consiste en integral, el de representación proporcional
la llamada “ley del umbral”, conforme a parcial, y numerosos otros sistemas pro-
la cual sólo puede concurrir al segundo porcionales alcanzaron su mayor impulso
turno electoral el candidato que hubiere después de la primera posguerra y hoy en
obtenido a lo menos un porcentaje mínimo día las variadísimas gamas de estos sistemas
de sufragios (actualmente el 12,5 de los han ido desplazando lentamente a los siste-
votos válidamente emitidos). mas mayoritarios. Ejemplo: Bélgica, Austria,

111
Manual de Derecho Político

Finlandia, Suecia, Noruega, Países Bajos y la pierda la relación directa entre el elector y
mayoría de los países latinoamericanos.7 el candidato, ya que puede resultar elegido,
El sistema de representación proporcional por los votos de lista, un candidato que no
integral llamado sistema “Poincaré” considera ha recibido voto alguno. Asimismo, se ha
al Estado como una sola circunscripción y el señalado frecuentemente que el sistema
cuociente electoral se obtiene dividiendo el proporcional fomenta la fragmentación
total de votos válidamente emitidos por el de la opinión pública y favorece el mul-
total de escaños o asientos parlamentarios tipartidismo. Al respecto, estimamos que
a llenar. De modo tal que cada partido o si bien el sistema de partidos existente en
lista obtiene el número de parlamentarios una sociedad puede verse influido por el
según cuantas veces esté contenido el cuo- sistema electoral que se adopte y por las
ciente en el número de votos obtenidos por normas político-electorales que se dicten,
el partido o lista. En otras palabras, resultan éstos en sí mismos no son factores estric-
elegidos los candidatos o listas que obtienen tamente determinantes. La existencia de
el cuociente electoral. partidos múltiples o bipartidismo responde
Este sistema recibe el nombre de repre- en definitiva a factores más profundos y
sentación proporcional “parcial” cuando propios de cada sociedad, tales como son
el cuociente electoral se obtiene por cir- la mayor o menor heterogeneidad política
cunscripción. y social, el grado de desarrollo económico
El mecanismo se complica en la práctica y la diversidad ideológica para enfrentar los
porque evidentemente no se produce una problemas existentes en el país.
exacta proporción matemática al aplicar
el cuociente y, en consecuencia, debe re-
solverse el problema de la “atribución de 22.4. Sistemas de representación de minorías
los restos” o “residuos”. Esta situación, así
como diversas variantes adoptadas, han Estos sistemas reciben también el nombre
producido una amplia gama de sistemas de “empíricos” y tienen por objetivo asegurar
proporcionales (de cuociente rectificado, la representación de las minorías o, por lo
D’Hont, Hagenbach, de Haré, etc.). menos, de algunas de ellas. Existen nume-
No es difícil concluir que entre las venta- rosas variantes, pero todas se combinan con
jas que ofrecen los sistemas proporcionales el sistema de distritos plurinominales.
puede señalarse que favorece la equidad de Uno de estos sistemas es el llamado de
la representación y, en consecuencia, una “lista incompleta” o voto limitado o restrin-
mayor legitimidad democrática, ya que es gido, conforme al cual cada elector debe
evidente que su propósito es lograr que la votar por un número inferior de candidatos
composición del cuerpo electoral se refleje que el de cargos que se trata de proveer.
con cierta justicia matemática en la com- Así, por ejemplo, si corresponde elegir 7
posición del cuerpo de representantes. El representantes cada elector debe votar por
sistema proporcional evita las amplificaciones 3 o por 4 candidatos. De este modo, en
artificiales de los sistemas mayoritarios. Otra forma previa, la autoridad o la ley asigna
ventaja consiste en que concreta mejor la una proporción de los votos a las minorías
idea de soberanía nacional porque permite con prescindencia de la cantidad de votos
al elector pronunciarse por una lista don- que efectivamente obtengan los candidatos.
de el partido político, los programas y las En realidad, el mecanismo no responde a
tendencias doctrinarias prevalecen sobre un sistema objetivo que represente propor-
la persona del candidato. cionalmente a las minorías, sino que en
Entre las desventajas y en contraposición forma arbitraria y previa les concede una
a lo señalado, se estima negativo que se determinada representación. Este sistema ha
existido en Argentina desde 1912 y en Chile
7
Véase NOGUEIRA, HUMBERTO, Regímenes Políticos se utilizó para las elecciones de regidores
Contemporáneos, F.C.E., 1986, págs. 90 y ss. desde 1874 a 1890. La ley establecía la pro-

112
Sección Quinta: Representación, participación y estado de derecho

porción y permitía reconocer únicamente Del análisis de esta preceptiva cabe señalar
un cargo para la minoría por cada tres de que se trata de un sistema electoral bino-
la mayoría. (Ver A. Silva Bascuñán, Tratado minal “sui géneris” que no es mayoritario
de Derecho Constitucional, tomo I.) ni proporcional y que, en lo fundamental,
Otro sistema que atribuye representación se atiene a las siguientes reglas:
a las minorías es el del “voto acumulado”. a) Cada circunscripción senatorial ele-
Este mecanismo también funciona sobre la girá dos senadores y cada distrito electoral
base de distritos plurinominales y concede elegirá dos diputados.
a cada elector tantos votos como sea el nú- b) Para la elección de los miembros
mero de representantes a elegir, pudiendo del Senado, cada región constituirá una
el sufragante distribuir los votos entre los circunscripción senatorial, excepto las re-
diversos candidatos o acumularlos en uno giones V de Valparaíso; Metropolitana de
solo de ellos. De este modo, un partido Santiago; VII del Maule; VIII del Biobío;
político minoritario disciplinado puede y IX de La Araucanía, que se dividirán en
efectivamente lograr representación polí- dos circunscripciones senatoriales, respec-
tica. En Chile se implantó este sistema en tivamente. Cada circunscripción senatorial
las elecciones para diputados desde 1874, y elegirá dos Senadores.
rigió hasta que se dictó la Constitución de c) Para la elección de los miembros de
1925. Durante la vigencia de la Constitución la Cámara de Diputados habrá sesenta dis-
de 1925 se empleó el “sistema proporcional tritos electorales.
D’Hont” o de cifra repartidora, que consiste d) Se proclama elegidos a los dos candida-
en obtener a través de un complejo proce- tos de una misma lista cuando ésta alcanzare
dimiento el cuociente electoral llamado el mayor número de sufragios y tuviere un
“cifra repartidora”, de manera que todo total de votos que excediere el doble de los
aquel candidato que obtenía un número de que alcanzare la lista o nómina que le siguiere
sufragios equivalente a la cifra repartidora en número de sufragios (artículo 109 bis).
resultaba elegido. (Ver Texto Complemen- e) Obtiene un cargo cada una de las
tario Nº 2, Sección Quinta.) listas o nóminas que obtengan las dos más
altas mayorías de votos totales, debiéndose
proclamar elegidos a aquellos candidatos
22.5. Sistema electoral chileno bajo la que, dentro de la lista o nómina, hubieran
Constitución Política de 1980 obtenido las más altas mayorías.
f) En caso de empate entre dos listas o, en
La Constitución de 1980 no se pronuncia otras palabras, si el segundo cargo por llenar
sobre un sistema electoral determinado corresponde con igual derecho a dos o más
sino que establece que una “ley orgánica listas o nóminas, se proclama elegido al can-
constitucional determinará su organización didato con más preferencias individuales.
y funcionamiento y regulará la forma en g) En caso de empate entre candidatos
que se realizarán los procesos electorales y de una misma lista o entre candidatos de
plebiscitarios…”. En virtud de tal precepto distintas listas o nóminas, que a su vez estu-
la Ley Orgánica Constitucional Nº 18.700 viesen empatadas, el Tribunal Calificador de
sobre Votaciones Populares y Escrutinios, Elecciones procederá, en audiencia pública,
de 6 de mayo de 1988, estableció el siste- a efectuar un sorteo entre ellos y proclamará
ma electoral aplicable a las elecciones de elegido al favorecido en el sorteo.
senadores y diputados (artículos 109 bis,
178,179,180 y 181).8
22.6. Efectos políticos de los sistemas
8
electorales
Véase CRUZ-COKE, CARLOS, “Análisis del sistema
binominal para elección de Diputados del futuro
Congreso Nacional”, Documento de Trabajo Nº 63, Existe cierto consenso entre los autores
Centro de Estudios Públicos, junio de 1986. en cuanto a las consecuencias que derivan

113
Manual de Derecho Político

de un sistema electoral. Así, se estima que la tendencia bipartidista, pero si la sociedad


la representación de mayorías tiende a la carece de homogeneidad social, de consen-
formación de partidos políticos cohesiona- so político básico y se halla fuertemente
dos, apuntando hacia un sistema biparti- fragmentada, la tendencia natural, lejos
dista, fomenta la estabilidad del gobierno, de fomentar el bipartidismo, será que el
la moderación política y permite al elector sistema electoral fracase. En una sociedad
decidir directamente mediante su voto quié- heterogénea, en cambio, es probable que
nes deben gobernar. Por otra parte, se con- tenga mayor eficacia un sistema proporcio-
sidera que el sistema proporcional facilita nal que sea reflejo de la realidad social y
la representación a nivel parlamentario de que permita la representación de sectores
todos los intereses y opiniones del electorado. que bajo un sistema mayoritario estarían
Además, impide la constitución de mayo- marginados.
rías parlamentarias demasiado artificiales Existen dos principios centrales en torno
que no corresponden a una mayoría real a los cuales se desarrollan los sistemas elec-
del electorado, facilita la negociación de torales: la representatividad y la gobernabi-
mayorías, el compromiso político, y refleja lidad. “En efecto, el principio mayoritario
el cambio social y surgimiento de nuevas facilita la gobernabilidad pero en perjuicio
tendencias políticas al favorecer la repre- de la representatividad del Parlamento, pues
sentación parlamentaria de éstas.9 la minoría queda por completo o en gran
Del mismo modo, la división del terri- parte excluida del mismo. En cambio, el
torio en jurisdicciones electorales también principio proporcional favorece la repre-
produce determinadas consecuencias que sentatividad de los elegidos pero a merced
pueden favorecer a un partido u otro. Es de la gobernabilidad, ya que las minorías
más, suele suceder que se aprovecha la va- acceden al Parlamento y con ello vuelven
riación de la distribución geográfica para problemático el cumplimiento de las fun-
obtener más votos electorales.10 Por ello en ciones del órgano fiscalizador y colegislador
muchos países se consultan procedimientos del sistema político”.11
objetivos para la reformulación de las juris- Además, “hay que tener presente que lo
dicciones cada cierto período. Por ejemplo, que se califica como ventaja de un sistema
en Alemania se establece en cada elección, no lo es en la opinión de todos. La valora-
en Canadá cada diez años y en Gran Bretaña ción depende de consideraciones teórico
cada quince años. Ello, para los efectos de democráticas y de poder, de manera que
mantener una relación equitativa entre la los mismos conceptos de bipartidismo,
población electoral y el número de bancas estabilidad del gobierno, representación
a elegir en cada circunscripción. justa, etc., no tienen significados iguales
Sin embargo, en muchos casos los sis- para todos y, en especial, se valoran con-
temas electorales y la delimitación de las troversialmente”.12
jurisdicciones no tienen en la práctica los Estimamos, sin duda, que la elección
efectos que se les atribuyen. Ello significa del sistema electoral es una decisión de
que tales efectos dependen de condiciones fundamental importancia para el adecua-
sociales concretas y específicas de cada Es- do funcionamiento del régimen político
tado. De modo tal que un sistema electoral de un Estado y su gobernabilidad, pero su
mayoritario puede generalmente favorecer elección debe considerar la evolución histó-
rica y las condiciones sociales, económicas
y culturales de cada comunidad, pues sus
9
DIETER NOHLEN, Elecciones y sistemas electora-
les, Editorial Friedrich EbertStifung, Bonn, R.F.A.,
11
1984. CEA EGAÑA, JOSÉ LUIS, “Representación polí-
10
Se conoce con el nombre de “Gerrymandering” tica y sistema electoral”, Revista de Ciencia Política
la manipulación consciente de las delimitaciones (Santiago, Imprenta Salesianos, edición especial,
de las jurisdicciones electorales en favor de ciertos septiembre de 1988).
12
partidos o grupos políticos. NOHLEN, ob. cit., pág. 47.

114
Sección Quinta: Representación, participación y estado de derecho

efectos dependen en gran medida de las constitucionalmente a consultar al electo-


características específicas de cada país. rado puede ser “obligatorio” o “facultativo”.
Finalmente, según si el resultado o pronun-
ciamiento del electorado obliga o no a la
23. INSTITUCIONES DE DEMOCRACIA autoridad pública puede ser “vinculante”
SEMIDIRECTA o “consultivo”.13
c) La Iniciativa Popular consiste en la
Ante el auge y desarrollo del régimen facultad del cuerpo electoral o de una frac-
democrático los ordenamientos constitu- ción del mismo para proponer al órgano
cionales han adoptado ciertos mecanismos legislativo que legisle sobre una determinada
dirigidos a incorporar más estrechamente materia, obligándolo a entrar en actividad.
al ciudadano al proceso de adopción de de- Se llama “iniciativa articulada” cuando la
cisiones políticas. Tales son las instituciones proposición incluye un proyecto de ley ín-
de democracia semidirecta, que consisten tegramente articulado.
en un conjunto de técnicas mediante las d) El Veto Popular consiste en la facultad
cuales se consulta al cuerpo electoral so- que se concede al cuerpo electoral para que
bre asuntos específicos de trascendencia dentro de cierto plazo, contado desde la
política, tales como un texto normativo, aprobación de un proyecto de ley por las
una decisión política o la manifestación de Cámaras y antes de que entre en vigencia,
confianza a un gobernante. (Véase Texto solicite que consulte a la ciudadanía sobre
Complementario Nº 3, Sección Quinta.) su aceptación o rechazo.
A este respecto es conveniente recordar e) La “destitución popular” o “revocatoria”
que cuando definimos el sufragio dijimos o “recall” es la facultad del cuerpo electoral
que en cuanto manifestación de la voluntad para solicitar que se someta a la consulta
ciudadana éste puede cumplir dos propósi- de la ciudadanía la expiración del mandato
tos: a) elegir a los gobernantes; b) expresar de un gobernante antes del término de su
una decisión sobre asuntos o problemas período. Si el resultado de la consulta resulta
de carácter público. Este segundo aspecto adverso al gobernante, éste debe cesar en
es el que configura lo que denominamos sus funciones de inmediato.
instituciones de democracia semidirecta y Las instituciones semidirectas son una
cuyas principales manifestaciones son: tendencia constitucional contemporánea y
a) El Plebiscito: consiste en una consulta al entre los países que las practican se encuen-
cuerpo electoral sobre una cuestión pública tran Suiza, Francia, Italia, Estados Unidos
o un acto político que es de importancia de Norteamérica a nivel estadual, Argentina
vital para el Estado. Por ejemplo, la anexión y Uruguay, entre otros. (Ver Texto Comple-
o cesión de un territorio, la adhesión a un mentario Nº 3, Sección Quinta.)
gobernante o a un régimen político.
b) El Referéndum suele confundirse con
el plebiscito porque también consiste en
una consulta al cuerpo electoral, pero se 13
La Constitución Política de 1980 contempla la
diferencia por cuanto en este caso el obje- posibilidad de consultar a la ciudadanía mediante
to de la consulta es un acto normativo. Se plebiscito en dos casos: a) como facultad del Presidente
somete a la decisión popular una norma, de la República frente a desacuerdo entre el Presidente
y el Congreso respecto de un proyecto de reforma
como por ejemplo la ratificación de una constitucional (artículo 117); y b) como facultad del
Constitución Política o la aprobación de alcalde respecto de materias de administración local
una reforma constitucional o de una ley. propias de la competencia de las municipalidades y
El referéndum puede ser de varias clases. que interesen a la comuna respectiva. Cabe señalar
Desde el punto de vista de la oportunidad que en el primer caso la Carta Fundamental emplea
la expresión “plebiscito”, aunque en estricto rigor
en que se emite puede ser “post legem” o corresponde a un “referéndum” por recaer la con-
de ratificación y “ante legem” o de consulta. sulta en un texto normativo como es un proyecto de
Según si el gobernante está o no obligado reforma constitucional.

115
Manual de Derecho Político

24. ESTADO DE DERECHO Desde un punto de vista teórico-doctrina-


rio, el Estado de Derecho implica entonces
24.1. Terminología y concepto la adopción de una serie de técnicas que
vinculan el poder público al derecho y la
Coinciden los autores en que la expresión libertad al orden jurídico que la define y
alemana Rechtsstaat se encuentra por pri- ampara. La actividad gubernamental se
mera vez en trabajos de A. Müller y alcanza ajusta a las leyes.
su más notable expresión en Von Mohl a
mediados del siglo pasado, e hizo fortuna
en la terminología jurídica que la aplicó 24.2. Antecedentes históricos
con la mayor frecuencia, pero sin darle un
cuerpo unitario de conceptos, sino, muy por Aun cuando, como se ha dicho, la lo-
el contrario, comprendiendo una variedad cución Estado de Derecho se utiliza sólo a
de nociones dispares. mediados del siglo diecinueve, los principios
Desde un punto de vista lógica-formal el que informan su concepción se positivizan
Estado de Derecho es aquel funcionalizado con bastante antelación, ya que se involucran
al proceso revolucionario de la segunda
a través de un ordenamiento jurídico. En
mitad del siglo XVIII.
esta forma –anota Sampay–, toda organi-
En efecto, el concepto del Estado de De-
zación política soberana, desde el clan al
recho implicó la repercusión en lo político
Estado, con la cualidad de unidad suprema
de unas corrientes espirituales que hicieron
de decisión y eficiencia para asegurar la
sentir su fuerza triunfante en el siglo men-
certeza del sentido y de la ejecución del cionado y que tuvieron su hito histórico más
derecho, no puede ser otra cosa que Estado relevante en la llamada doble revolución
de Derecho.14 (la revolución inglesa y la francesa), la cual
Desde el plano histórico-político, la significó la definitiva implantación de la
locución Estado de Derecho tiene un al- burguesía como clase dominante, tanto en
cance específico; comprende el núcleo lo político como en lo económico y cultural,
de las ideas individualistas y democráticas de la sociedad. El concepto de Estado de
que a lo largo del siglo XIX y en el primer Derecho –dice Sampay– lo fijamos, enton-
cuarto del siglo XX se realizaron en el ces, bajo el punto de vista de la libertad
Estado liberal. burguesa, y ésta se reduce a un problema
Nos parece que la conceptualización de de seguridades jurídico-formales.16
Lucas Verdú comprende los dos enfoques La realidad histórica da cuenta de que
precedentes: “cuando un Estado configura en el ámbito del Estado se dio, durante
jurídicamente la organización y ejercicio muchos años, el despotismo y para tratar
del poder político, de manera que los indi- de eliminarlo surgió como reacción contra
viduos y sus grupos están protegidos por la la arbitrariedad y fue instaurándose lo que
existencia previa de normas e instituciones se llama el Estado de Derecho.
jurídicas, garantizadores de sus derechos Obviamente este concepto se vincula
y libertades; cuando la actividad estatal se también con el “liberalismo” y el “consti-
somete a normas e instituciones jurídicas, tucionalismo”, pues en verdad el Estado
sin más excepciones que las exigidas por el liberal sólo puede realizarse como Estado
interés general, entonces nos encontramos de Derecho.
ante un Estado de Derecho”.15 El Estado de Derecho es una fórmula
de reacción contra el despotismo de los
14
monarcas absolutos y contra la frondosa
SAMPAY, ENRIQUE, La crisis del Estado de Derecho reglamentación heredada del medievo.
Liberal Burgués, Editorial Losada. Bs. Aires, 1942,
pág. 60.
15
LUCAS VERDÚ, PABLO, Manual de Derecho Político,
16
Editorial Tecnos, Madrid, 1990, pág. 269. Ob. cit., pág. 62.

116
Sección Quinta: Representación, participación y estado de derecho

Al Estado soberano, que no tiene limita- 24.3. Caracteres generales del Estado de
ciones fuera de sí mismo, sucede el Estado Derecho
de Derecho, que se caracteriza por no poder
requerir ninguna acción ni imponer ninguna Generalmente se admite que son elemen-
omisión, no mandar ni prohibir nada a sus tos esenciales de todo Estado de Derecho
súbditos, más que en virtud de un precepto los siguientes:
legal previamente existente.17 a) Imperio de la ley, entendida ésta como
Como bien puntualiza Cambellas, el Es- expresión de la voluntad general; b) División
tado de Derecho es la expresión jurídica de poderes (distribución de funciones en la
del liberalismo. Tal expresión cobra una teoría actual); c) Legalidad de la Adminis-
importancia destacada en el Estado liberal tración, lo que implica actuación según ley
en la medida en que el derecho, de base y suficiente control judicial; y d) Derechos y
metapositiva, jusnaturalista, se convierte libertades fundamentales (garantía jurídico-
en baluarte de barreras definitorias, que formal y efectiva realización material).20
marcan los límites de la acción estatal. El
Estado debe ser limitado, siendo que tal a) Imperio de la ley
limitación se realiza a través del derecho,
derecho cuyo contenido tiene una deter- El imperio de la ley se opone al principio
minación independiente de la propia vo- absolutista que establecía que los actos del
luntad estatal.18 rey no estaban limitados por las leyes.
Como se ha anotado, la relación entre el Para estos efectos, por ley debe entenderse
Estado de Derecho y el Constitucionalismo la formalmente creada por un órgano que
clásico es estrecha y vinculante, es más, son sea expresión del cuerpo electoral (Parla-
temas inseparables. “Al igual que éste, aquél mento, Congreso, Asamblea Nacional). De
reconoce lejanos antecedentes doctrinarios lo anterior se infiere que no todo “imperio
y tiene su origen inmediato en el proceso de la ley es ya, por ello, Estado de Derecho.
revolucionario de la segunda mitad del si- La ley generada por un gobierno autocrático
glo XVIII. También, paralelamente, uno y (sea autoritario o totalitario) al no ser una
otro alcanzaron su culminación a lo largo expresión de la voluntad general, nunca
del siglo XIX y se caracterizan por poner podrá generar los presupuestos de un Es-
de manifiesto la oposición entre el poder tado de Derecho.
y el derecho, y por tratar de obtener la su- La ley ordinaria se conexiona y subor-
premacía de este último. En tal sentido, el dina a la ley fundamental (Constitución)
Estado de Derecho es aquel que satisface y el control de constitucionalidad de las
las exigencias del constitucionalismo, o sea leyes asegura precisamente esa conexión
que, para obtener los fines de este último, se y subordinación”.21
vale de sus principios y de sus técnicas”.19 De esta suerte, el principio del imperio
de la ley lleva implícito el reconocimiento
de la jerarquía normativa, el cual, como se
ha dicho, asigna a la Constitución el grado
de más alto rango.
17
FERNÁNDEZ VÁSQUEZ, EMILIO, Diccionario de En efecto, el Derecho no es sólo un con-
Derecho Político, Editorial Astrea, Buenos Aires, 1981, junto de normas, sino un sistema. Dentro de
pág. 285.
18
COMBELLAS, RICARDO, Estado de Derecho, Crisis
y Renovación, Editorial Jurídica Venezolana, Caracas,
20
1982, pág. 9. Para nosotros este elemento constituye más
19
JUSTO LÓPEZ, MARIO, Introducción a los estudios bien el fin del Estado de Derecho. En efecto, todo el
políticos, Editorial Kapelusz, Buenos Aires, 1971. t. 2, complejo institucional que lo constituye tiene como
pág. 7. Debemos puntualizar que no compartimos la objetivo central la protección de los derechos fun-
última apreciación de la cita transcrita. Para nosotros damentales.
21
el constitucionalismo representa la positivación de DÍAZ, ELÍAS, Estado de Derecho y Sociedad Democrá-
los Principios del Estado de Derecho. tica, Editorial Taurus, Madrid, 1983, pág. 32.

117
Manual de Derecho Político

él la norma inferior no puede contradecir c) Legalidad de la Administración


a la de jerarquía superior. Con ello se con-
sigue la armonía esencial a todo Derecho. El principio de la legalidad y el someti-
Hay en él una jerarquía en virtud de la miento de la Administración es otro de los
cual la norma vale por su referencia a otra pilares básicos del Estado de Derecho, y para
norma; y el conjunto está referido a una su adecuado respeto se establecen recursos
norma fundamental. que pueden impetrar los afectados.
El Estado de Derecho implica, pues, que El liberalismo consagró el principio de
todas las actuaciones públicas están tomadas la legalidad de la Administración Pública y
en una orden de normas preestablecidas. de la actividad administrativa, la vinculación
Las normas obligan a todos, incluso al Es- de la Administración a la ley, rompiendo
tado y a los órganos que lo integran.22 De así con la tradición del Estado Policía, don-
ahí que se afirme, en sentido figurado, que de la autoridad soberana determinaba el
el Estado de Derecho es el gobierno de la obrar administrativo sin consideraciones
ley, y no de las personas. jurídicas que sirvieran de límites a sus de-
cisiones.24
El principio de la legalidad de la Ad-
b) División de poderes (distribución ministración, la sumisión de ésta a la ley,
defunciones) se manifiesta, sobre todo, a través de un
sistema que asegure el comportamiento
Es el mismo principio estudiado y de- de ésta conforme a Derecho y que sirva de
sarrollado al tratar el constitucionalismo garantía para la seguridad jurídica de los
clásico. Por consiguiente, en todo aquello particulares. Se trata, pues, del estableci-
que se refiere a los antecedentes históricos, miento de un control jurisdiccional contra
fundamentos y evolución de este verdadero posibles infracciones legales llevadas a cabo
dogma del constitucionalismo, nos remiti- por los órganos de aquélla: es el llamado
mos a lo que allí se dijo. “Régimen Jurídico de la Administración”,
En todo caso, parece necesario recordar o sistema de “justicia administrativa”.25
aquí dos aspectos de singular relevancia: Los dos sistemas para controlar a la Ad-
1) El principio de separación de poderes ministración son, por una parte, el de la
no debe entenderse en forma absoluta y unidad de jurisdicción, otorgando al juez
rígida como si las diferentes funciones y ordinario la competencia para el control;
poderes de un mismo Estado constituyen por otra, la creación de una jurisdicción
comportamientos aislados, totalmente in- administrativa especial.
comunicados entre sí. Al contrario, no se
trata propiamente de una rígida separa- d) Derecho y libertades fundamentales
ción, sino, más bien, de una distribución o
división de funciones, existiendo una serie Cualquiera que sea la concepción doc-
de relaciones, controles e intervenciones trinaria que se tenga acerca de los dere-
mutuas y recíprocas; 2) Seguidamente, la chos fundamentales (modelo iusnaturalista,
independencia del poder judicial frente modelo positivista o modelo dualista), el
a las presiones tanto del legislativo como, fin último del Estado de Derecho no es
sobre todo, del ejecutivo, constituye una otro que proporcionarles a ellos debida
pieza insustituible del Estado de Dere- protección.
cho.23 Refiriéndose a la concepción de estos
derechos en las formulaciones del libera-
lismo, escribe Combellas, “los derechos
fundamentales, concebidos como límites
22
FERNÁNDEZ, VÁSQUEZ, ob. cit. pág. 288.
23 24
Sobre el particular ELÍAS DÍAZ, ob. cit., págs. 33 COMBELLAS, ob. cit., pág. 21.
25
y ss. DÍAZ. ob. cit., pág. 36.

118
Sección Quinta: Representación, participación y estado de derecho

al Estado y, por tanto como protección mientos de la propiedad, que tenderá así a
del individuo frente a las intervenciones adoptar formas de carácter colectivo.
arbitrarias de aquél, constituyó uno de los Derecho de igualdad ante la ley.
elementos con los cuales la burguesía quiso Derecho a la seguridad y garantía en la
imponer su filosofía política al Estado. Estos administración de justicia, concebida ésta
derechos considerados como inalienables y independientemente de toda instancia po-
anteriores al Estado conforman una suerte lítica (derecho a no ser arbitrariamente
de barrera fortificada frente a las eventua- detenido, derecho del detenido a no ser
les arbitrariedades del poder. La libertad, objeto de malos tratos, derecho a un proceso
la propiedad y la seguridad del individuo dotado de las suficientes garantías, derecho
son las ideas básicas en torno a las cuales a contar con recursos jurídicos adecuados,
tales derecho se construyen”.26 etc.). (Ver Texto Complementario Nº 4,
Como se estudiara al seguir la evolución Sección Quinta.)
del constitucionalismo, el catálogo de los
derechos fundamentales que fue complemen-
tado posteriormente con la incorporación 24.4. El estado social de derecho
de los derechos de contenido económico-
social, lo que constituye, por lo demás, uno La circunstancia de que el Estado de
de los aportes más relevantes del llamado Derecho haya surgido en Europa bajo la
inspiración de la doctrina liberal no impidió
neoconstitucionalismo.
que posteriormente fuese incorporando in-
Puede admitirse como un catálogo más
gredientes de distinta naturaleza doctrinaria
o menos actualizado de estos derechos, el –socialismo, socialcristianismo, neolibera-
siguiente: lismo–, lo que obviamente ha significado
Derecho a la vida y a la integridad física. variaciones de sus contenidos concretos y
Respeto a la dignidad moral de la per- cometidos.
sona. Justo López resume esta evolución: “El
Derecho a la libertad de pensamiento Estado de Derecho puede ser liberal o social,
y de expresión. según la prevalencia de determinados ras-
Derecho a una veraz información. gos característicos con respecto al derecho
Derecho a la libertad religiosa y de de propiedad y a los llamados derechos
creencias, con manifestación externa del sociales. Así, la acentuación del primero
culto, etc. sería propia del “Estado de derecho liberal”
Derecho a la libertad de reunión y asocia- y la de los segundos, propia del “Estado de
ción (partidos políticos, sindicatos, etc.) Derecho social”.27
Derecho a la libertad de circulación y En efecto, el Estado social de Derecho
residencia e inviolabilidad del domicilio, persigue –se dice– la realización de la jus-
correspondencia, etc. ticia, en su más alto y cabal sentido, y ello
Derechos económicos y sociales tendien- no es incompatible con el mantenimiento
tes a un efectiva nivelación e igualdad so- del principio del imperio de la ley. En otros
cioeconómica (derecho al trabajo, seguridad términos, el Estado social de Derecho pos-
social, huelga, etc.). tula la concreción efectiva de los derechos
Derechos políticos tendientes a la ins- de contenido económico-social, sin por ello
titucionalización de la democracia y del abandonar el respeto a la legalidad y a los
Estado de Derecho (intervención y fiscaliza- derechos de corte clásico.
ción efectiva en las funciones de gobierno, Anotamos que algunas constituciones
elecciones libres, etc.). contemporáneas como son la Constitución
Derecho efectivo de todos los hombres alemana de 1949 y la española de 1978 han
a una participación igualitaria en los rendi- incorporado a su texto el concepto de Es-
tado de Derecho.

26 27
COMBELLAS, ob. cit., pág. 13. JUSTO LÓPEZ, ob. cit., tomo II, pág. 9.

119
Manual de Derecho Político

24.5. Estado de Derecho en la Constitución Por otra parte, hay que considerar que
de 1980 este principio aparece explicitado al desti-
narse capítulo separado a cada uno de los
Aun cuando la Constitución de 1980 no órganos del Estado (por ejemplo, Capítulo
emplea expresamente la locución “Estado IV, Gobierno; Capítulo V, Congreso Nacional;
de Derecho” no puede desconocerse que los Capítulo VI, Poder Judicial) y destacarse al
principios de éste aparecen incorporados mismo tiempo que estos órganos ejercen
a través de su articulado. atribuciones exclusivas dentro del ámbito de
Desde luego, el principio del imperio de sus respectivas competencias (por ejemplo,
la ley y de la supremacía constitucional se artículos 24, 32, 48, 99, 73).
encuentra en los artículos 6º y 7º plenamente La legalidad de la Administración tam-
explicitados: “Los órganos del Estado deben bién tiene amplio reconocimiento en el
someter su acción a la Constitución y a las Código Fundamental; manifestación de ello
normas dictadas conforme a ella, y garantizar se encuentra en los artículos 38 inc. 2º, 93
el orden institucional de la República. Nº 9 y 98 y 99.
Los preceptos de esta Constitución Cabe también mencionar que en au-
obligan tanto a los titulares o integrantes sencia de un procedimiento contencioso-
de dichos órganos como a toda persona, administrativo, el recurso de protección
institución o grupo. establecido en el art. 20 de la Constitución
La infracción de esta norma generará se utiliza como un instrumento de control
las responsabilidades y sanciones que de- a los actos administrativos por parte del
termine la ley” (art. 6º). órgano jurisdiccional.
Por su parte, en el inciso 1º del artículo 7º Finalmente, los derechos fundamentales
se expresa: “Los órganos del Estado actúan y sus garantías aparecen reconocidos en el
válidamente previa investidura regular de Capítulo III, donde también se consultan
sus integrantes, dentro de su competencia dos acciones de gran eficacia para su tutela:
y en la forma que prescribe la ley”. Recurso de Protección en el artículo 20 y
La supremacía constitucional aparece Recurso de Amparo en el artículo 21.
tutelada a través de los controles preventivo Las restricciones que el inciso 2º del ar-
y represivo que ejerce el Tribunal Consti- tículo 5º impone al ejercicio de la soberanía
tucional (art. 93 Nos 6 y 7). también constituyen un valioso resguardo
En lo que atañe al principio de división para los derechos fundamentales.28-29
de poderes (distribución de funciones), él
aparece implícitamente reconocido en el
inciso 2º del art. 7º que expresa: “Ninguna
magistratura, ninguna persona ni grupo
de personas pueden atribuirse, ni aun a 28
Cabe puntualizar que el catálogo de derecho
pretexto de circunstancias extraordinarias, consultado en Capítulo III de la Constitución tiene
otra autoridad o derechos que los que ex- un reconocimiento bastante débil en lo que se dice
presamente se les hayan conferido en virtud relación con los derechos de contenido económi-
de la Constitución o las leyes. co-social.
29
Sobre Estado de Derecho en Chile ver BENARDI-
Todo acto en contravención a este artículo NO BRAVO LIRA, “Raíz y Razón del Estado de Derecho
es nulo y originará las responsabilidades y en Chile”, Revista de Derecho Público (Universidad
sanciones que la ley señale”. de Chile), Nos 47-48, 1990.

120
Sección Quinta: Representación, participación y estado de derecho

TEXTOS COMPLEMENTARIOS
Sección Quinta
1. Texto atinente a párrafo 21: El sufragio La Ciencia Política contemporánea, a su
vez, ha supervalorado al sufragio. Hauriou lo
ANTONIO CARRO MARTÍNEZ concibe como un verdadero poder político,
Derecho Político al sustituir al poder judicial por el poder del
Editorial Universidad de Madrid. sufragio en la trilogía de Montesquieu.
Madrid, 1959, págs. 355-359. En efecto, el sufragio es un verdadero poder
en los casos de referéndum de plebiscito y de
Teoría del sufragio iniciativa legislativa popular. De forma menos
expresa, es el sufragio un poder en aquellos
Concepto y alcance. El sufragio es una opinión países que permanecen fieles al régimen repre-
vinculante. El sufragio político –hoy también sentativo si bien aquí el poder de sufragio no
denominado sufragio universal– es una opinión participa directamente en las tareas del ejercicio
política vinculante forjada a través del voto emi- de la función pública, pero sí indirectamente,
puesto que la mayoría electoral influye sobre
tido por los ciudadanos.
los partidos políticos.
El pueblo participa en la conformación de
El sufragio es hoy la base de la organiza-
la voluntad política y del ejercicio del poder
ción política de muchísimos países. El sufragio
político, no a través de la opinión pública, ni
busca, como dice Hauriou, el asentimiento del
de los grupos de presión, ni de los partidos
pueblo, desde el momento en que aquellos
políticos, sino que su participación se lleva a
que solicitan el sufragio lo solicitan mediante
efecto a través de la mecánica del sufragio. Si el propaganda, promesas y otros elementos más
poder del Estado es representativo es porque ha o menos convincentes para la opinión pública.
merecido la adhesión del pueblo normalmente Cierto es que la confianza o el asentimiento que
manifestada, en los tiempos modernos, a través se solicita del pueblo puede ser a una persona o
del fenómeno del sufragio. El poder del Esta- a un partido, como ocurre más modernamente
do puede ser representativo aun sin sufragio en que las personas pasan a segundo plano para
–todo poder legítimo tiene cualidades netas cobrar relevancia la ideología de los partidos.
de representación–; no obstante, en el mundo En todo caso, la función de sufragio busca el
contemporáneo tiene tanto crédito en la opinión asentimiento popular, y del asentimiento popular
la designación “electiva” de los gobernantes que surge la legitimidad del poder, la creencia por
puede decirse que la única vía de legitimidad parte del pueblo de que el que ejerce el poder
del poder se encuentra en el sufragio. lo hace legítimamente.
Al lado del desarrollo que la representación Hauriou dice que el sufragio puede ejercer
nacional y la democracia han sufrido desde la una influencia directa en la política o una in-
Revolución Francesa hasta nuestros días, pa- fluencia indirecta. Influye directamente en el
ralelamente se ha desarrollado la teoría del poder legislativo a través del referéndum, en
sufragio. Tan importante llega a ser, que pasó a el poder ejecutivo a través del plebiscito y en
configurarse como una disciplina independien- el poder judicial a través del jurado. Influye in-
te, e incluso se han llegado a organizar cursos directamente sobre el legislativo a través de los
de derecho electoral. Hoy en día, sin perjuicio sistemas electorales para designarlos miembros
de que la opinión siga creyendo en el sufragio, de las Cámaras legislativas sobre el ejecutivo
éste se encuentra en crisis, debido al abuso a por cuanto a través del sufragio se eligen los
que ha estado sometido. El sufragio produce presidentes de la república, se eligen los jefes
desarreglos políticos e intranquilidad, consume de gobierno, se eligen los alcaldes, concejales,
gran actividad del pueblo que podía aprove- etc., y sobre los tribunales también influye in-
charse por otro camino, y consume también directamente el sufragio por cuanto a veces los
grandes sumas en gastos de propaganda. En jueces son elegidos por el pueblo, a semejanza
definitiva, el sufragio no constituye la panacea de lo que ocurre con algunos cargos judiciales
que se pensó que era a raíz de la Revolución de los Estados Unidos.
Francesa. De ahí que hoy el poder político, sin Naturaleza jurídica. Barthèlemy afirma que
dejar de ser representativo, suele observar con el sufragio es un derecho. En efecto, desde el
cierta prevención al sufragio. momento que una ley electoral o una Consti-

121
Manual de Derecho Político

tución determinan que todo ciudadano que que votó el 99 por ciento. Estos porcentajes
reúna ciertas circunstancias de capacidad puede no son normales. Lo normal en todo sistema
ejercitar el sufragio, es porque el sufragio es bien organizado de sufragio es que participe
una facultad jurídicamente protegida. en la votación alrededor del 70 por ciento del
Ahora bien, el sufragio, además de un de- censo electoral, ya se considere el voto como
recho subjetivo, es también un deber social. Es un derecho o como una obligación.
decir, que si el cuerpo electoral es requerido Cuerpo electoral. a) Sufragio universal. ¿Quié-
para manifestar su opinión sobre determinado nes constituyen el electorado de un país? Nor-
problema político, tiene la obligación cívica malmente constituyen el electorado de un país
de dar esta opinión y no de mantener el silen- aquellos que están incluidos dentro de un censo
cio. Pero es que, además, son muchas las leyes electoral. Hoy en día suelen estar incluidos to-
electorales que regulan sanciones para los que dos los ciudadanos con plenitud de derechos
no voten. En este caso el sufragio es una obli- civiles; es decir, basta ser mayor de edad civil.
gación positiva. En algunos países se rebaja esta mayoría de
Si el sufragio es a la vez un derecho y un edad, como ocurre en Rusia, Suiza y Brasil, que
deber, es conclusión obligada afirmar que el la establecen en los dieciocho años. Lo normal
sufragio es una función. son veintiún años.
Surge el problema real de cómo obligar com- Para llegar a esta situación ha sido preciso
pulsivamente a los ciudadanos a que voten. Hay ir dando paso a paso a través de todo el siglo
serios inconvenientes, según señala el profesor XIX, hasta llegar a la situación actual de sufragio
Pérez Serrano: universal. El sufragio universal estaba inserto en
Un votante puede estar disconforme con la Revolución Francesa, pero ejercido de una
todos los candidatos que se le presentan y no forma tan desordenada, que no fue tal sufragio
se le puede coaccionar a votar contra su prefe- universal. En Francia se establece el sufragio
rencia o en contra de su conciencia. Claro está universal con cierto sistema en la revolución
que existe la solución del voto en blanco. de 1848, claro que por poco tiempo, ya que
Para que el voto sea obligatorio –sigue di- vino Napoleón III y suprimió la práctica del
ciendo– es necesaria cierta coacción o pena a sufragio. En España fue reconocido en 1868;
imponer para los que no voten. Pero puede como consecuencia de la revolución de sep-
ocurrir que la sanción sea mínima, en cuyo caso tiembre se establece, de conformidad con los
el ciudadano prefiere la sanción a votar, o que principios democráticos que habían inspirado
la pena sea importante, en cuyo caso repugna la revolución, el sufragio universal, reconocido
imponer tal pena por esta causa. luego por la Constitución de 1869. Pero en rea-
Por último, el voto como obligación supone lidad, hasta cerca de finalizar el siglo, después
que se hace prevalecer la no voluntad frente de la restauración de Cánovas, no se instaura
a la voluntad consciente. Por esta razón son el sufragio universal en España.
partidarios del sufragio obligatorio los partidos En otros países la evolución del sufragio
conservadores o templados, por cuanto obliga universal abarca un período mayor de tiempo.
a ir a las urnas a la masa de electores tímidos, En Inglaterra discurre desde 1828, en que dio el
que les votarán. En cambio, son contrarios a “Bill” de emancipación de los católicos, y 1832,
este sufragio los partidos extremistas, que sa- en que se derogan los “burgos podridos”, hasta
ben que sus votos se deben a la disciplina del 1918, en que se da el sufragio universal para
partido, y no porque se crea que se ejerce un varones, y 1928 para las mujeres. Prácticamente
derecho o un deber. el sufragio universal se establece después de la
En todo caso hay que tener en cuenta que Primera Guerra Mundial, en el siglo XX.
los números prueban que el porcentaje de las Los pasos que sucesivamente se dan para
abstenciones electorales suelen ser numerosas conquistar el sufragio universal son los siguientes:
en casi todos los países, aun en aquellos en que en principio, frente a la igualdad de los hombres
el sufragio es considerado como un deber. Los se piensa que había socialmente ciertas desigual-
países, cuanto más liberales y democráticos, dades, que se debían reflejar en el sufragio. Así
tanto mayor número de abstenciones hay en sólo se otorgó el derecho de sufragio a los que
el sufragio. En Francia o en los Estados Uni- estaban inscritos en el censo de contribuyentes.
dos raramente llega a votar el 70 por ciento Se exigía, pues, cierta capacidad económica.
del censo electoral. En cambio Rusia, cuando Se afirmaba que el hombre que pagaba contri-
anuncia los resultados de las elecciones, dice bución estaba más preparado que los demás;

122
Sección Quinta: Representación, participación y estado de derecho

que estos hombres demuestran saber triunfar y 1) Edad y experiencia política (hasta tres
mantenerse en la vida, y que tienen cierto senti- votos).
do de responsabilidad. Así, pues, durante parte 2) Los que tengan propiedades. Se conce-
del siglo XIX para ser elector se exigía pagar dían de uno a diez votos más según la cuantía
contribución al Estado. El sistema se dulcifica del impuesto pagado.
a través de los sistemas de la imputación (un 3) Instrucción; un voto más a los que saben
sistema que autorizaba sumar las cuotas que se leer y escribir, dos a los que poseen estudios de
pagaban al tesoro por diversas personas) y de segunda enseñanza y cuatro a los poseedores
la delegación voluntaria. de estudios universitarios.
En todo caso, estos sistemas eran evidente- 4) Profesiones. Cuatro votos a los sacerdotes,
mente antidemocráticos, porque suponían que médicos, abogados, etc. Como se puede obser-
podían tener únicamente poder de sufragio los var, reuniendo diversos requisitos una misma
ricos. Esto prevalece de tal forma que hubo un persona podía ejercer el voto hasta veinte veces.
momento en que no tuvo apoyatura, y se acu- Este sistema fue llevado a la práctica por Bélgica,
de como sustitutivo a otro sistema restrictivo, pero limitó el sistema a tres votos como máximo
consistente en exigir instrucción al que iba a en una sola persona.
ejercer el derecho de sufragio. Pero también d) El voto múltiple. Mientras que el voto plural
esto era antidemocrático, puesto que si para supone la acumulación de varios votos en un
defender la patria no se excluye al que no sabe mismo elector, que los deposita en la misma urna
leer ni escribir, lo mismo debe ocurrir para electoral, el voto plural responde al principio
efectos del sufragio. de que una persona pueda ejercer más de una
En el siglo XX se piensa, una vez logrado vez el voto, pero en distritos o circunscripciones
el sistema del sufragio universal, que éste no territoriales distintos, en distintas urnas. Es el
respondía a una realidad efectiva, porque los sistema que ha prevalecido en Inglaterra, al
hombres no son iguales. El sufragio de “un reconocer que todo individuo tiene derecho
hombre, un voto” no respondía a la realidad, a un voto, pero los graduados en las universi-
porque no es lo mismo el voto de un peón dades de Oxford y Cambridge pueden ejercer
del campo sin instrucción al voto de una per- también el derecho de voto en los distritos de
sona de cierta cultura. Entonces aparecieron estas universidades.
correctivos para ajustar más a la realidad el
sufragio universal. Son los siguientes: voto Organización de los sistemas de sufragio. El sufra-
familiar, voto profesional, voto plural y el voto gio puede ser organizado sobre una base terri-
múltiple. torial –sufragio inorgánico–: el censo electoral
a) El voto familiar es el voto de cabezas de se realiza en base del domicilio o residencia del
familia. El voto familiar no suele ser ejercido hoy, cuerpo de votantes. También puede ser orga-
por cuanto en aquellos países donde se admite nizado el sufragio sobre una base profesional
se interpretó tan extensivamente el concepto –sufragio orgánico–: el censo electoral se realiza
de cabeza de familia que es como si existiera según las diferentes clases de profesiones y acti-
un sufragio universal. En España los censos de vidades laborales que ejercen los votantes.
los cabezas de familia prácticamente encubren Este último sistema no es válido para el su-
un verdadero sufragio universal. fragio universal, porque en el mejor de los casos
b) El voto profesional parte de que se ha es- sólo se incluye en el censo a los profesionales o
timado que el voto se debe ejercer a través de productores. Pero es que aun en este sistema no
los productores, que son más conscientes que cabe desligarse totalmente de la organización
los consumidores. Pero precisamente el pueblo territorial, ya que la residencia de los votantes
es una categoría de consumidores, y los pro- se toma en consideración para el momento de
ductores son una minoría frente a aquéllos. Es la emisión del voto.
preciso proteger a la categoría de los consumi- En conclusión, cabe afirmar que la orga-
dores frente a la categoría de los productores. nización territorial del sufragio prima sobre
Consiguientemente, el sistema profesional, por todos los sistemas. La razón de más peso es que
cuanto da prevalencia a los grupos, no cabe ser el sufragio universal no admite otro sistema.
mantenido como sistema electoral único. Pero además cabe afirmar: 1) si el cuerpo de
c) El voto plural consiste en dar diversos votos ciudadanos está distribuido y asentado sobre
a las personas según su categoría. Es el sistema todo el territorio nacional, el sufragio hay que
de Lorimer, que establece cuatro categorías: ejercerlo territorialmente, y 2) siendo el fin

123
Manual de Derecho Político

primario del Estado la defensa –afirma Hau- b) Sistemas que atienden al principio de
riou–, la cual no se puede organizar de otra “distribución territorial”: uninominal,
forma que territorialmente, la misma base debe plurinominal y de colegio nacional único
darse al sufragio.
La división del total de electores –cuerpo
2. Texto atinente a párrafo 22: Los sistemas electoral– en colegios, distritos o circuns-
electorales cripciones electorales, suele hacerse con base
territorial, es decir, reuniendo en distintos
MARIO JUSTO LÓPEZ conjuntos a los electores residentes en cada
Introducción a los estudios políticos zona geográfica determinada. Para ello se
Editorial Kapelusz, Bs. Aires, 1971, tomo II, tiene en cuenta la cantidad de la población y
págs. 378-383. no la superficie del territorio. Según el prin-
cipio indicado, cabe clasificar los sistemas
Sistemas electorales en: uninominal, plurinominal y de colegio
nacional único.
a) Concepto y clasificación Los colegios, distritos y circunscripciones
son uninominales cuando el territorio del Es-
La expresión “sistema electoral” es utilizada pre- tado se divide en tantas zonas como número
ferentemente, según se ha dicho, para designar de los cargos a cubrir en la elección haya, co-
el modo de distribuir y adjudicar los cargos electivos en rrespondiendo por consiguiente la asignación
función de los resultados electorales; pero no es impro- de un cargo por distrito y votando dentro de
pio incluir los otros aspectos precedentemente él cada elector por un solo candidato. Este
examinados y que pueden ser objeto también sistema fue utilizado en los Estados Unidos de
de reglamentación legal. De cualquier modo, América para la Cámara de Representantes,
en este lugar sólo será considerado el primero desde 1842; en Inglaterra, para la Cámara de
de esos aspectos y, además, por considerarlo di- los Comunes, desde 1884-1885; en Italia, desde
rectamente vinculado al mismo, lo relativo a la 1848 hasta 1882 y desde 1891 hasta 1919, y
unidad, pluralidad y multiplicidad del sufragio. también a partir de 1948, para el Senado; en
Para clasificar los sistemas electorales se puede Francia, para la Asamblea Nacional, según ley
atender a dos fundamenta divisionis principales, de 1927 y luego ordenanza dictada en 1958;
que Posada denomina “distribución territorial” en la Argentina, para la Cámara de Diputados,
y “organización política”. De acuerdo con el pri- en 1904 y en 1952 y 1954, etc.
mero, se tiene en cuenta la relación del número Los colegios, distritos o circunscripciones
de cargos a cubrir con la cantidad de población
son plurinominales cuando el territorio del Es-
y con la de electores, en función de divisiones
tado es dividido en zonas de superficie extensa
espaciales. Con el segundo se procura conciliar
– “grandes circunscripciones territoriales”, dicen
el principio de que los elegidos sean fiel reflejo
Posada y Duverger–, en cada una de las cuales
de los electores (justicia electoral) con el efi-
caz funcionamiento de los órganos gubernativos se cubre un número determinado de cargos,
(eficacia gubernativa). correspondiendo a cada elector votar por una
En lo que se refiere a la distribución territorial lista que contiene un número de candidatos
existen tres sistemas principales: igual –o algunos menos, cuando se busca ase-
a) de colegios, distritos o circunscripciones gurar la representación de minorías– al de
uninominales; los atribuidos al respectivo colegio, distrito o
b) de colegios, distritos o circunscripciones circunscripción. Es el sistema que ha predo-
plurinominales; minado en la mayoría de los Estados.
c) de colegio nacional único. Existe el colegio nacional único cuando no
En lo que respecta a la organización política, hay división territorial del Estado a los efectos
cabe distinguir los siguientes sistemas: electorales y, por consiguiente, cada elector
a) mayoritario (de mayoría “pura y sim- vota por tantos candidatos como cargos haya
ple”); que cubrir en el país entero. Tal sistema existió
b) de representación de las minorías (o “em- en la Italia fascista como consecuencia de la
pírico”); ley de 3 de septiembre de 1928 y también en
c) de representación proporcional (u orgáni- la ley holandesa de 1917 sobre representación
co). proporcional.

124
Sección Quinta: Representación, participación y estado de derecho

c) Sistemas que atienden al principio de do” o “tercio excluido”. Esta última designación
“organización política”: mayoritario, de obedeció a la circunstancia de que el elector sólo
representación de minorías y de representación podía votar por una lista de candidatos cuyo
proporcional número fuera equivalente a los dos tercios de
los cargos a llenar. Otro sistema que acuerda
Los sistemas que tienen por objeto asignar representación a las minorías es el del voto acu-
los puestos con miras al eficaz funcionamiento de mulado, por el cual cada elector dispone de tantos
los órganos gubernativos electivos, aunque sin votos cuantos son los cargos a cubrir, pero tiene
descuidar la relación entre electores y elegidos, además opción para dar todos los votos a un solo
de acuerdo con la doctrina de la representación candidato o distribuirlos como mejor le plazca
política, pueden ser clasificados en mayoritario, en este sistema, como es obvio, el escrutinio se
de representación de las minorías y de representación hace necesariamente por candidato individual
proporcional. y no por lista de candidatos. Está de más decir
El sistema electoral mayoritario es aquel por que, en los dos sistemas que se acaban de exa-
el cual se acuerda en cada colegio, distrito o minar, los colegios, distritos o circunscripciones
circunscripción –uninominal o plurinominal– la electorales deben ser plurinominales.
totalidad de los cargos al candidato o lista de El sistema de representación proporcional,
candidatos que obtiene mayor número de votos. con sus variantes, será examinado a continua-
Por lo común se requiere solamente mayoría ción.
relativa. Tal fue, por ejemplo, el sistema –en
distritos plurinominales y por lista– que se aplicó
en la Argentina para la elección de diputados d) Sistemas de representación proporcional
hasta la sanción de la ley Sáenz Peña (1912).
Es también el sistema aplicado en Turquía para Los sistemas de representación proporcional son
las elecciones de la segunda posguerra (lista los que se caracterizan por el propósito de asig-
bloqueada). Pero en algunos sistemas se requiere nar los cargos en los cuerpos representativos
mayoría absoluta. Para ello, y ante la posibilidad de tal modo que su distribución numérica por
de que la mayoría absoluta no se obtenga en partidos, listas o tendencias, corresponda ma-
la primera votación, se recurre a una segunda temáticamente a la distribución existente en el
votación –llamada en Francia ballotage–, limi- cuerpo electoral. Dicho de otro modo, el objeto
tada sólo a los dos candidatos que obtuvieron y la característica de tales sistemas, a los que
más votos en la primera. Tal sistema del “doble Orlando denomina “orgánicos”, consisten en
turno” ha sido aplicado en Italia antes de 1912 obtener que la composición política del cuerpo
y en Francia a partir de 1958. elegido refleje con la mayor exactitud posible la
El sistema electoral que tiene por finalidad composición política del cuerpo elector.
acordar representación también a las minorías o por Aunque algunos autores –entre los que me-
lo menos a algunas de ellas, ofrece numerosas recen ser citados Friedrich y Kelsen– sostienen
variantes. Normalmente, está combinado con que la representación proporcional, en tanto
el sistema de colegios, circuitos o circunscrip- sistema electoral, no concuerda con la doctrina
ciones plurinominales y, desde el momento de la representación política, sus argumentos no
que no constituye un sistema de representación resultan convincentes. Por el contrario parece
proporcional, se le suele denominar “empírico” decisivo, al respecto, el argumento contrario
o no proporcional. Entre los sistemas “empí- dado por John Stuart Mill, en su famosa obra
ricos” –llamados así por Orlando cuando la denominada Consideraciones sobre el gobierno re-
proporción acordada a las minorías es asignada presentativo, al afirmar que la democracia es el
previamente por la ley, con prescindencia de la gobierno de todo el pueblo por todo el pueblo
cantidad de votos que efectivamente obtengan igualmente representado y no, como sucede si falta
los candidatos– se puede mencionar el del voto la representación proporcional, el gobierno de
limitado. todo el pueblo por una simple mayoría representada
De acuerdo con el sistema del voto limitado, cada exclusivamente.
elector se ve constreñido a votar por un número Las primeras institucionalizaciones del sis-
de candidatos inferior al de cargos a cubrir. Tal tema de representación proporcional fueron
fue el sistema establecido en la Argentina por la precedidas por la exposición y defensa del mismo
ley Sáenz Peña y que recibió indistintamente los hechas por algunos doctrinarios a fines del siglo
nombres de “lista incompleta”, “voto restringi- XVIII y principios del siglo XIX, especialmente

125
Manual de Derecho Político

en Francia pero fue, principalmente, debido al de diputados y de electores de Presidente y


Tratado sobre la elección de representantes, escrito por Vicepresidente, y en 1965, para la elección de
el inglés Thomas Hare (1859) y divulgado por diputados. Este procedimiento consiste en divi-
John Stuart Mill en su obra antes mencionada, dir los votos obtenidos por cada lista o partido
que comenzó a interesar verdaderamente el sucesivamente por 1, 2, 3, 4, 5, etc., hasta llegar
sistema y a ser proyectadas sus primeras apli- al número total de bancas asignadas al respecti-
caciones de carácter legal. vo colegio, circunscripción o distrito electoral.
Son numerosos los sistemas de represen- Luego, los cocientes obtenidos son colocados
tación proporcional que han sido ideados y en una columna única, en orden decreciente,
también, aunque en menor cantidad, los que recibiendo la cifra que en la misma ocupa el
han llegado a ser aplicados. El más común es lugar correspondiente al número de cargos a
el conocido vulgarmente con el nombre de llenar el nombre de “cifra repartidora”. Esta
“sistema de cociente”, que supone colegios, última es llamada así porque “reparte” a cada
distritos o circunscripciones plurinominales y lista el número de electos que le corresponde,
concurrencia de listas o partidos. De acuerdo según el número de veces que aquélla –la “cifra
con ese sistema se divide el número de votos repartidora”– está contenida en el número de
válidos por el de cargos a cubrir y el resultado votos obtenidos por la respectiva lista
se llama “cociente electoral”. Luego, se divide Otro sistema ingenioso es el de Hagembach-
el número de votos que obtuvo cada lista o par- Bischoff (o del cociente progresivamente rectifica-
tido por dicho “cociente electoral” –que actúa do), que consiste en determinar primeramente
ahora, por consiguiente, como divisor– y nuevos el cociente electoral, asignándose los cargos de
cocientes que resultan, señalan el número de acuerdo con su resultado; pero, luego, para
candidatos elegidos que corresponde, en cada resolver el problema de los “restos”, cuando
caso, a la respectiva lista o partido. los hay, se procede a dividir el número de votos
En la práctica, sin embargo, como es fácil que obtuvo cada lista por el número de puestos
suponer, rara vez se obtiene la exacta propor- ya adjudicados a la misma (“media electoral”),
ción matemática y se produce el fenómeno de aumentado en una unidad. Finalmente se asig-
los “restos”, consistente en que la suma de los na un cargo más a la lista que resulta con el
cocientes finales es inferior al número de car- cociente más elevado y se repite sucesivamente
gos a llenar cuando las operaciones de división la operación, hasta agotar todos los puestos
arrojan residuos considerables. Para resolver ese disponibles.
problema se ha recurrido a distintos procedi- Un sistema original –que citamos como últi-
mientos, entre los cuales el más simple consiste mo ejemplo– fue el aplicado en Italia, en 1946,
en distribuir los cargos restantes entre las listas para la elección de la Asamblea Constituyente.
o partidos que han obtenido mayores residuos El total de sufragios correspondientes a cada
o entre los que han obtenido mayor número distrito electoral se dividía por el número de
de votos. bancas asignadas al mismo más uno o más dos,
Pero al margen del “sistema de cociente” y, según que el número de representantes a elegir
en su caso, “de mayor residuo” o “de las cifras fuera menor de veinte o excediera de esa cifra.
más altas”, la legislación comparada presenta La cifra resultante representaba el cociente del
numerosos sistemas de representación propor- distrito que acordaba a cada partido tantas ban-
cional. Cabe señalar al respecto que, aunque las cas como veces lo hubiera obtenido. Todos los
leyes sobre el particular comenzaron con ante- votos restantes, que no alcanzaban al cociente,
rioridad, alcanzaron el mayor impulso durante pasaban a engrosar los sufragios para la elección
la primera posguerra, época en que fue incluida en el llamado distrito nacional, en el cual se
en la mayoría de las nuevas Constituciones, y asignaban las bancas que habían quedado sin
que luego se hicieron también algunos ensayos asignar en los distritos electorales, mediante
durante la segunda posguerra. un procedimiento semejante al utilizado en
Al respecto, y a manera de ejemplo, se puede la primera operación, y si todavía quedaban
hacer referencia a un sistema muy ingenioso, bancas vacantes se acordaban a los partidos
el llamado “sistema D’Hont”, que fue puesto que tenían mayor residuo.
en práctica por primera vez en Bélgica, en Para concluir con el tema, cabe manifestar
1899; aplicado en la República Argentina en que la polémica acerca de las virtudes y defectos
el año 1957, para la elección de convenciona- de la representación proporcional ha sido in-
les constituyentes; en 1963, para la elección tensa y resulta inacabable y que es estéril emitir

126
Sección Quinta: Representación, participación y estado de derecho

juicios en abstracto y con prescindencia de las libertad política– intervenía en las asambleas po-
circunstancias propias de cada situación. pulares para la votación de las leyes. Por analogía
con ese ejemplo, se ha seguido señalando como
democracia pura toda forma de participación
e) Otras variantes de los sistemas electorales
popular en los cuerpos deliberativos.
Además de los sistemas electorales examina- De todos modos, ya hemos dicho que como
dos, han sido ideados otros con el propósito de el gobierno –en sentido plenario se integra con
posibilitar una representación más adecuada. una multiplicidad de funciones y de órganos,
Entre ellos pueden señalarse los sistemas de voto entre los cuales la conducción política se destaca
reforzado por contraste con el sistema común de con superioridad evidente, resulta exagerado
voto único o igual. hablar de un gobierno directo del pueblo aun
El principio general es el del voto único o en los casos en que todo el pueblo participe en
igual, que se expresa gráficamente con la frase la actividad legislativa. Quede, pues, en claro
“un hombre, un voto”. En los distintos casos de que para nosotros la llamada democracia pura
voto reforzado, en cambio, se otorga a determi- es siempre una “hipótesis de laboratorio”, im-
nados ciudadanos un mayor “poder electoral”. posible de realización empírica.
No se trata, como en el caso del voto calificado, La incorporación de la idea representativa
de otorgar el derecho de ejercer el sufragio sólo –también ya analizada– a la doctrina del gobierno
a algunos, sino que, aunque se otorga a todos, popular, ha dado lugar a soluciones intermedias
vale más el de algunos de ellos. Son ejemplo de que, a la postre, son siempre reservas ideológicas
sufragio reforzado, el sufragio plural, el sufragio que tienden a mantener el supuesto básico de
múltiple y el sufragio familiar. que el pueblo se gobierna a sí mismo. Estamos
El sufragio plural consiste en atribuir uno
ante las formas que se conocen con el nombre
o más votos complementarios a determinados
electores, en razón de calidades que reúne (cargo de semidirectas o semirrepresentativas, definidas por
especial, título, etc.), lo que se lleva a cabo en Héctor Rodolfo Orlandi como “procedimientos
el colegio, distrito o circunscripción electoral que requieren la intervención directa del cuerpo
a que pertenece. electoral en consulta para que se pronuncie sobre
El sufragio múltiple tiene características se- los poderes constitutivos del Estado, sobre un acto
mejantes al plural, pero con la particularidad público de los órganos representativos, o sobre
de que el voto o los votos complementarios son los titulares de la representación”. En suma, se
emitidos en distinto colegio, distrito o circuns- trata de investir al cuerpo electoral de un mayor
cripción electoral. cúmulo de derechos políticos, y de asociarlo a
El sufragio familiar es una modalidad del una participación más activa en la toma de de-
sufragio plural, con la particularidad de que cisiones públicas; como diríamos en lenguaje de
la calidad en razón de la cual se acuerda está Goldschmidt, se trata de aumentar el número
constituida por el hecho de ser el elector pa- de repartos autónomos –hechos por los propios
dre de familia, pudiendo variar el número de interesados– dentro del régimen estatal.
los votos complementarios en función de los De este modo, la impracticable democracia
miembros del núcleo familiar. directa pone su sugestión latente en las ficticias
formas representativas. Se reputa que los órga-
nos de gobierno representan al pueblo, pero
3. Texto atinente a párrafo 23: Instituciones
que el pueblo asume por sí mismo el ejercicio
de democracia semidirecta
de una serie de actos que hacen a la esencia
GERMÁN BIDART CAMPOS misma del gobierno.
Derecho Político, 30. Muchas objeciones se han lanzado contra
Editorial Aguilar, Madrid, 1967, págs. 388-392. las formas semidirectas; se les achaca someter
al pronunciamiento de los incompetentes las
Las formas llamadas de democracia cuestiones de gobierno, complicar los mecanis-
“semidirecta” mos del gobierno, menoscabar las decisiones
de los órganos del poder con la rectificación,
a) Concepto la anulación, o aun la aprobación del cuerpo
electoral; demorar el trámite de adopción de
29. Es común considerar a las polis griegas esas mismas decisiones, etcétera.
como ensayos de democracia directa, en cuanto Valorándolas objetivamente, nosotros con-
la totalidad de los ciudadanos –en ejercicio de su sideramos: 1º) que las formas llamadas semi-

127
Manual de Derecho Político

directas no son una aproximación al gobierno la ley, se requiere necesariamente para que la ley
directo del pueblo, ni tienen nada que ver con entre en vigor, d) El referéndum facultativo es el
la “pureza” de la democracia: 2º) que como que queda librado a la iniciativa de la autoridad
meros actos políticos en ejercicio del derecho competente o del cuerpo electoral.
con que se inviste al cuerpo electoral importan 32. Entre los antecedentes históricos más
procedimientos estimables para permitir a los cercanos se conocen los de Suiza y de Nortea-
ciudadanos la expresión amplia de sus puntos mérica en el orden estadual; los de la consti-
de vista en los negocios públicos. No olvidemos tución de Weimar de 1919, de la soviética de
que tiene resabios griegos y escolásticos la doc- 1936, de la República Española de 1931, etc. En
trina del gobierno mixto, en el sentido de que el Francia y en Italia se ha utilizado después de la
pueblo no sea totalmente ajeno a la conducción Segunda Guerra Mundial. Nuestro país lo ha
política. Es una garantía de tranquilidad y de resistido en el orden federal, por prevalecer la
paz –que no pasó inadvertida al pensamiento opinión de que toda institución de democracia
tomista– que todos tengan alguna parte en el semidirecta está en pugna con el principio de
principado. Lo que atañe a todos, por todos debe que el pueblo sólo gobierna por medio de sus
ser resuelto. De ahí que las consultas popula- representantes; sin embargo, algunas provincias
res ofrezcan una técnica para que los hombres lo han incorporado a sus prácticas políticas,
ejerzan mejor lo que Pío XII –en su alocución sobre todo en el ámbito municipal.
navideña de 1944 sobre la democracia– definió
como el derecho de los ciudadanos a no ser
obligados a obedecer sin ser oídos. Aparte de c) Plebiscito
ello, las formas semidirectas juegan el papel de
un contralor de los gobernantes, y se ubican 33. Aunque a veces suele confundírselo
entre los medios de limitación y moderación con el referéndum, sobre todo cuando éste se
del poder. aplica a leyes o reformas constitucionales, el
plebiscito “funciona sin el concurso correlacio-
nador de otros órganos del Estado” (Legón).
b) Referéndum El referéndum juega siempre en relación con
actos o decisiones de algún poder del Estado;
31. El término referéndum proviene de las el plebiscito es un acto extraordinario e inde-
prácticas políticas de Suiza, donde los delega- pendiente, en el que se consulta al electorado
dos de los cantones a la dieta federal votaban, sobre una cuestión vital del Estado. Orlandi
a veces, las disposiciones ad referéndum de sus lo llama “consulta al cuerpo electoral sobre
mandantes. un acto político de naturaleza constitucional
Orlandi lo conceptúa como el procedimien- y gubernamental, como la aceptación de una
to por el cual se llama al cuerpo electoral a constitución o manifestación de confianza en
decidir sobre un acto público de los órganos un hombre o en un régimen político”. “Es la
legislativos, o sea, generalmente, de naturaleza consulta al cuerpo electoral sobre un acto de
normativa. De este modo, las decisiones de la naturaleza gubernamental o constitucional, es
asamblea no adquieren vigencia hasta tanto decir, política en el genuino sentido de la palabra.
las ratifica o aprueba el cuerpo electoral. Hay No gira en torno a un acto legislativo, sino a una
quienes hablan, por eso, de una función cole- decisión política, aunque susceptible quizá de
gisladora, en cuanto supone la aprobación o tomar forma jurídica” (García Pelayo). Biscaretti
desaprobación del pueblo. di Ruffia afirma, por eso, que el plebiscito es
El referéndum puede revestir diversas formas: un acto excepcional relacionado a problemas
a) El referéndum post legem es el que se realiza de hecho sobre la estructura del Estado o de su
después de sancionada la ley, para someterla al gobierno; no afecta a actos de índole legislativa
resultado de la decisión popular mayoritaria; o normativa, aplicándose a los actos políticos y
juega como un veto popular, b) El referéndum medidas de gobierno.
ante legem, que se llama también consultivo, impli- 34. La historia conoce los plebiscitos previos
ca una consulta previa para conocer la opinión a la coronación de Napoleón I y Napoleón III
popular; a su vez, puede ser vinculatorio o no, como emperadores; y el que en la provincia
según que la decisión obtenida sea obligatoria o de Buenos Aires erigió a Rosas con la suma del
no para el gobierno, c) El referéndum obligatorio poder público. Tales tipos de consulta revisten
es aquel que, por imperio de la constitución o de muchas veces el cariz de verdaderas comedias

128
Sección Quinta: Representación, participación y estado de derecho

políticas, y se han dado en calificar como plebis- una sentencia judicial, especialmente cuando
citos cesaristas. En Francia se realizaron nueve en ella se declara la inconstitucionalidad de
plebiscitos desde 1793 hasta 1870; Suiza lo in- una ley, considerando que si el pueblo es quien
corpora como forma del referéndum consti- dicta la constitución, el mismo pueblo ha de
tucional; Alemania en su constitución de 1919 poder interpretarla.
para la modificación territorial y la formación En este aspecto, la intervención popular
de nuevos países. nos merece critica, porque no es serio que
una función tan técnica y especializada como
la administración de justicia quede pendiente
d) Iniciativa popular en su efectividad de la decisión multitudinaria
de quienes son totalmente incompetentes para
35. La iniciativa popular participa del carácter ejercerla o valorarla.
de un procedimiento legislativo especial que En Estados Unidos este sistema tuvo vigencia en
provoca la actividad legislativa. A instancia del el Estado de Colorado, pero fue declarado incons-
cuerpo electoral, o de una fracción del mismo, titucional por la Corte del mismo en 1921.
se propone la sanción de una ley, su modifica-
ción o su derogación. Puede aplicarse también
a materia constitucional. 4. Texto complementario atinente a
La iniciativa reviste dos variantes: a) se for- párrafo 24: Estado de Derecho
mula solamente un proyecto no articulado; b) se
propone el cuerpo de la ley íntegramente arti- DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DEL
culado. Encontramos la iniciativa en Suiza, en el HOMBRE Y DEL CIUDADANO
Uruguay, en algunos estados de Norteamérica, (Adoptada por la Asamblea Nacional
en la constitución de Weimar, etcétera. Constituyente de Francia el 26 de agosto de
1789 y aceptada por el Rey Luis XVI el 5 de
octubre de 1789)
e) Destitución popular
Los representantes del pueblo francés, cons-
36. Es el procedimiento por el cual el cuerpo tituidos en ASAMBLEA NACIONAL, considerando
electoral solicita que se someta a la decisión que la ignorancia, el olvido o el desprecio de
popular la duración del mandato de ciertos los derechos del hombre son las únicas causas
funcionarios, antes de que expire el período de los males públicos y de la corrupción de
para el cual han sido designados. Equivale al los gobiernos, han resuelto exponer, en una
proceso del juicio político. La destitución pue- Declaración solemne, los derechos naturales,
de ser individual, cuando se limita a revocar el inalienables y sagrados del hombre, a fin de
mandato de un funcionario, o colectiva, cuando que esta Declaración, teniéndola siempre pre-
se dirige a disolver un cuerpo pluripersonal sente todos los miembros del cuerpo social,
como la asamblea o un consejo ejecutivo. les recuerde constantemente sus derechos
En Estados Unidos se le conoce con el nom- y deberes, a fin de que los actos del poder
bre de recall, y se utiliza en el orden municipal y legislativo y del ejecutivo, pudiendo ser, en
estadual. En la Argentina algunas provincias lo todo instante, comparados con el objeto de
han previsto para la administración comunal. En toda institución política, sean más respetados,
la URSS se lo propicia también para los jueces, y a fin de que las reclamaciones de los ciuda-
pero con menos insistencia, dado el carácter danos, fundándose desde ahora en principios
de la función que éstos desempeñan. simples e incontestables, tiendan siempre al
mantenimiento de la Constitución y a la fe-
licidad de todos.
f) Apelación de sentencias En consecuencia, la ASAMBLEA NACIONAL
reconoce y declara, en presencia y bajo los aus-
37. El ímpetu populista ha conducido a picios del Ser Supremo, los siguientes derechos
someter a la decisión del cuerpo electoral los del hombre y del ciudadano.
pronunciamientos de los tribunales. A semejanza Artículo Primero.– Los hombres nacen y viven
de la provocatio ad populum, que en Roma sometía libres e iguales en derechos. Las distinciones
a la decisión de los comicios la aplicación de la sociales sólo pueden fundarse en la utilidad
pena capital, modernamente se sujeta a votación común.

129
Manual de Derecho Político

Art. 2º.– El objeto de toda asociación política Art. 9º.– Debiendo presumirse todo hombre
es la conservación de los derechos naturales e inocente mientras no sea declarado culpable,
imprescriptibles del hombre. Estos derechos si se juzga indispensable arrestarlo. Todo rigor
son: la libertad, la propiedad, la seguridad y la que no sea necesario para asegurar su persona,
resistencia a la opresión. debe ser severamente reprimido por la ley.
Art. 3º.– El principio de toda soberanía reside Art. 10.– Nadie debe ser molestado por sus
esencialmente en la nación. Ninguna corpora- opiniones, aunque sean religiosas, con tal de que
ción ni individuo puede ejercer autoridad que su manifestación no perturbe el orden público
no emane expresamente de aquella. establecido por la ley.
Art. 4º.– La libertad consiste en poder hacer Art. 11.– La libre comunicación de los pen-
todo aquello que no daña a otro; por lo tanto, samientos y de las opiniones es uno de los más
el ejercicio de los derechos naturales de cada preciosos derechos del hombre; por lo tanto,
hombre no tiene más límites que aquellos que todo ciudadano puede hablar, escribir e impri-
aseguran a los demás miembros de la sociedad mir libremente, salvo la responsabilidad por el
el goce de los mismos derechos. Estos límites abuso de esta libertad, en los casos determinados
sólo pueden ser determinados por la ley. por la ley.
Art. 5º.– La ley no tiene derecho a prohibir Art. 12.– La garantía de los derechos del
más acciones que las nocivas a la sociedad. Todo hombre y del ciudadano necesita una fuerza
lo que no está prohibido por la ley no puede pública; por lo tanto, esta fuerza se halla instituida
ser impedido, y nadie puede ser constreñido en beneficio de todos, y no para la particular
a hacer lo que ella no ordena. utilidad de aquellos a quienes es confiada.
Art. 6º.– La ley es la expresión de la voluntad Art. 13.– Para el mantenimiento de la fuerza
general. Todos los ciudadanos tienen derecho pública y para los gastos de administración, es
a concurrir, personalmente o por medio de indispensable una contribución común. Esta
representantes, a su formación. Debe ser la debe ser repartida por igual entre todos los
misma para todos, sea que proteja o sea que ciudadanos, en razón de sus medios.
castigue. Todos los ciudadanos, siendo iguales Art. 14.– Todos los ciudadanos tienen el
a sus ojos, son igualmente admisibles a todas las derecho de comprobar por sí mismos o por
dignidades, cargos y empleos públicos, según medio de sus representantes, la necesidad de la
su capacidad y sin otra distinción que la de sus contribución pública, de consentirla libremente,
virtudes y talentos. seguir su empleo, y determinar la cualidad, la
Art. 7º.– Ningún hombre puede ser acusado, cuota, el sistema de cobro y la duración.
arrestado ni detenido sino en los casos determi- Art. 15.– La sociedad tiene derecho a pedir
nados por la ley y con las formalidades prescritas cuenta de su administración a todo empleado
en ella. Los que soliciten, expidan, ejecuten o público.
hagan ejecutar órdenes arbitrarias, deben ser Art. 16.– Toda sociedad en la cual la garantía
castigados; pero todo ciudadano llamado o preso de los derechos no está asegurada, ni determi-
en virtud de la ley debe obedecer al instante y nada la separación de los poderes, carece de
si resiste se hace culpable. constitución.
Art. 8º.– La ley no debe establecer otras penas Art. 17.– Siendo la propiedad un derecho
que las estricta y evidentemente necesarias, y inviolable y sagrado, nadie puede ser privado de
nadie puede ser castigado sino en virtud de una ella, sino cuando la necesidad pública, legalmente
ley establecida y promulgada con anterioridad justificada, lo exija evidentemente y a condición
al delito, y legalmente aplicada. de una justa y previa indemnización.

130
Sección Sexta
PANORAMA DE LAS DOCTRINAS POLÍTICAS
CONTEMPORÁNEAS
25. Alcances metodológicos y clasificación de las doctrinas políticas;
26. Liberalismo;
27. Corrientes socialistas;
28. Fascismo y nazismo;
29. Acerca del fin de las ideologías y del auge de la tecnocracia.

25. A LCANCES METODOLÓGICOS Y debidamente ponderado. No siempre el


CLASIFICACIÓN DE LAS DOCTRINAS fracaso práctico puede ser imputado a la
POLÍTICAS indigencia de la formulación doctrinaria.
En el programa del curso que este
El estudio de las doctrinas políticas, para Manual desarrolla, el estudio de las doc-
que revista un carácter de seriedad, debe trinas políticas sólo tiene asignado un
cumplir con un mínimo de requisitos me- capítulo con carácter complementario.
todológicos: Ello explica que, no obstante las preven-
1º. Cabe tener presente que todas ellas ciones anotadas, en la presente sección
constituyen un complejo más o menos cohe- el desarrollo de esta materia realiza una
rente de concepciones acerca del hombre, exposición excesivamente esquemática,
la sociedad, del Estado y de las relaciones carente por lo tanto de la pulcritud me-
existentes entre estos factores de la vida todológica deseada.
política.
Consecuencialmente, a fin de no des-
truir esa unidad orgánica, debe evitarse Clasificación de las doctrinas políticas
el análisis fragmentario e inconexo de las contemporáneas
formulaciones doctrinarias.
La visión de contexto debe primar siem- Los textos especializados discurren en
pre en su estudio. De otra suerte es muy torno a diversas clasificaciones de las doctri-
fácil desdibujar, incluso caricaturizar una nas políticas: conservadoras y progresistas;
doctrina; revolucionarias y reformistas; de izquier-
2º. Las doctrinas políticas procuran dar da y derecha; democráticas y totalitarias;
solución a la problemática de una época. universales y nacionalistas; individualistas
No son, por lo mismo, especulaciones y socialistas, etcétera.
abstractas, desvinculadas de la realidad: Reconociendo que en todas ellas existe
su nacimiento y desarrollo sólo pueden una base real y que cumplen, por lo mis-
aprenderse en relación a un determinado mo, un rol orientador, no es menos cierto
contexto histórico. que la presencia de elementos de carácter
Por consiguiente, constituye otro gra- subjetivo y contingente las priva de valor
ve y frecuente error el juzgamiento de las científico.
doctrinas sin una previa referencia a las Sin pretender adjudicarle un valor ab-
condiciones de tiempo y lugar de su des- soluto, nuestra preferencia se inclina por
envolvimiento; aquella tipología de las doctrinas políticas
3º. Siempre es necesario distinguir entre que atiende para su formulación a una escala
la formulación de una doctrina como un de valores. Es decir, el rol que se asigna en
deber ser y la posible concreción histórica de la relación política al hombre, a la sociedad
la misma, expresión hipotética de su ser. y al Estado.
El desfase que con ordinaria frecuencia Conforme a este esquema, se distingue
se advierte entre estos dos niveles debe ser entre doctrinas personalistas y transpersonalistas.

131
Manual de Derecho Político

A su vez las personalistas se subdividen en En efecto, estas concepciones parten


inmanentes y trascendentes.1 del supuesto que el hombre es un ser natu-
ralmente social y, por tanto, su realización
plena sólo puede lograrse en relación al
1. Doctrinas personalistas contexto social.
El hombre puede o no llegar a convertirse
a) Personalismo inmanente en lo que potencialmente es; hay acciones
que contribuyen a realizarlo y acciones que
Estas doctrinas parten del suspuesto de lo frustran. En tal sentido hay un personalis-
que el hombre puede lograr la plenitud mo trascendente en cuanto la existencia del
de su ser, no en función de una realidad hombre está constreñida por la necesidad
exterior y superior a él, sino en el simple de complementarse para alcanzar así su
desenvolvimiento de la propia naturaleza plenitud de ser. El hombre, más que vivir,
humana. El hombre se logra desde su pura convive; más que existir, coexiste.
inmanencia, desenvolviendo los propios Dentro de este esquema, el Estado aban-
impulsos y tendencias. dona su pasividad para convertirse en un
Consecuente con esta premisa, toda in- instrumento que con su actividad procura
terferencia a la libre actividad del hombre la concreción de valores sociales (Estado
resulta negativa para él y para la sociedad. intervencionista).
Por consiguiente, todo el andamiaje jurí-
dico y político debe proyectarse a la simple 2. Doctrinas transpersonalistas
salvaguarda de la libertad individual.
La sociedad es concebida no como una Para estas concepciones, el hombre,
realidad superior o diferente, sino que como sea como individuo, sea como ser social,
una simple suma o agregado de individuos es desplazado de su rol protagónico por otro
(concepción atomista) y el Estado como ente temporal, real o imaginario (Estado,
una entidad que agota su fin en la mera raza, pueblo).
conservación del orden y seguridad social Frente a esta realidad superior, los indivi-
(Estado gendarme). En síntesis, la sociedad duos sólo interesan en la medida en que su
y el Estado subordinan su actividad en fun- actividad la sirve. “Propiamente no existe el
ción de su servicio al individuo, principal y derecho de la persona porque sólo se darán
único protagonista de la historia. derechos, en su apariencia, en la medida
que sea necesario contar con el individuo en
función del todo” (Fernández Miranda).
b) Personalismo trascendente Estas doctrinas postulan un tipo de Es-
tado ya analizado en párrafo precedente:
También estas doctrinas consideran al el Estado totalitario. “En el totalitarismo
hombre como un valor supremo, pero –dice Walter Theimer– el hombre ya no
a diferencia de las anteriores, estiman es un fin en sí mismo, como quería Kant,
que el hombre no se logra en sí mismo sino sólo medio para otros fines, y además
sino en función de una realidad de algún sólo para fines estatales, puesto que la vida
modo superior, aunque no ajena a él: la privada está suprimida”.2
sociedad. Las diversas doctrinas políticas que a
continuación pasamos a estudiar en for-
1
Esta tipología, con diversas variantes, ha sido
ma panorámica y elemental, con mayor o
elaborada por GUSTAVO RADBRUCH, Introducción a menor rigor, pueden quedar comprendi-
la Filosofía del derecho, Editorial Fondo de Cultura das en alguno de los tipos descritos en la
Económica, México, l965; LUIS RECASENS SICHES, clasificación precedente.
Discusiones Contemporáneas del Pensamiento Jurídico,
Editorial Labor, Barcelona, 1936; TORCUATO FER-
2
NÁNDEZ MIRANDA, La justificación del Estado, Madrid, Historia de las Ideas Políticas, Editorial Ariel, Bar-
1946, Instituto de Estudios Políticos. celona, 1960, pág. 489.

132
Sección Sexta: Panorama de las doctrinas políticas contemporáneas

26. LIBERALISMO creencias, que se ramificaba en todos los


aspectos de la vida.
26.1. Antecedentes históricos El nuevo sistema capitalista de produc-
ción fabril y de comercio mundial de los
El término liberalismo es reciente, no siglos XVI y XVII ofrecía reemplazar al
encontrándose antes del siglo XIX. En Espa- antiguo sistema de una economía localista
ña se llamaron liberales los que hacia 1810 feudal y agraria. La nueva clase mercantil
quisieron introducir el Parlamentarismo. En y capitalista quería reemplazar en el poder
Inglaterra, en 1816, servía para calificar al a la aristocracia agraria. Cuando una clase
ala extremista del partido Whig, el cual, con cualquiera quiere apoderarse del gobierno
los años, cambiaría su nombre precisamente necesita armas intelectuales y económicas. Y
por el de Liberal. En Italia se comienza a los capitalistas tenían a mano el liberalismo
hablar de liberales hacia el año 1830. para utilizarlo. Los que aceptan hoy el libe-
Todos los autores están de acuerdo en que ralismo como una cosa natural deben tener
el origen de la doctrina es de más antigua presente que hubo una época en que fue un
data que el del vocablo. En efecto, según arma. La clase media capitalista necesitaba
Hobhouse, el liberalismo nació durante las ideas de libertad de comercio, el sistema
la Edad Moderna en el seno del Estado de libre competencia, la limitación del poder
absolutista, como una protesta religiosa, del Estado, el imperio de la ley, las carreras
política, económica, social y ética contra abiertas al talento. El capitalismo, como sis-
la situación imperante y, al mismo tiempo, tema de relación de clases, y el liberalismo,
como una afirmación de libertad en los as- como sistema de pensamiento, crecieron
pectos civil, fiscal, social, económico, racial, uno al lado del otro. En resumen, las mismas
nacional y político. fuerzas que forjaron el reino de la actividad
El liberalismo respondía, al comienzo de mercantil fueron las que forjaron y utilizaron
la edad moderna, a las necesidades senti- al liberalismo”.3 (Ver Texto Complementario
das de la época. Era una filosofía viviente. Nº 2, Sección Sexta.)
Europa había sido, durante los siglos del Como ya se ha expresado, el liberalismo
nació como un gran movimiento de pro-
feudalismo y de la jerarquía eclesiástica, una
testa contra el antiguo régimen, contra las
habitación cerrada y de atmósfera sofocan-
instituciones feudales y contra la monarquía
te. No había libertad de movimiento. Una
absolutista. En el siglo XVIII el liberalismo
economía que durante siglos había estado
defendía un programa revolucionario y con-
en proceso de contracción exigía se consi- siguió que tras de él se alinearan grandes
guiera el orden por medio de la compulsión; sectores de la sociedad, sobre todo del en-
y en último término las sanciones fueron tonces llamado “Tercer Estado”.
impuestas por una aristocracia militar en Una vez derribado el antiguo régimen,
una sociedad estratificada. El desarrollo se instaura el sistema liberal que en Euro-
del liberalismo fue revolucionario. Llegó pa se practicó con bastante uniformidad
para abrir las ventanas de esta habitación durante el siglo XIX.4
cerrada y para dar movilidad a una sociedad
basada en la posición personal. (Ver Texto
3
Complementario Nº 1, Sección Sexta.) Ahora o nunca, Editorial Fondo de Cultura Eco-
Aun cuando liberalismo y capitalismo son nómica, México, 1943, págs. 58-59.
4
Cabe tener presente que elementos doctrinarios
dos sistemas diferentes, en esta época ambos del liberalismo se encuentran trabados en la lucha
se amalgamaron para dar como resultado política que se presenta en el ámbito del mundo
el sistema llamado “liberal capitalista”. En sudamericano desde las vísperas mismas de la Inde-
tal sentido se ha llegado a sostener que el pendencia. Sobre el particular constituyen un tes-
liberalismo fue la vestidura intelectual del timonio pintoresco los informes del virrey Abascal,
en los cuales advierte la llegada del liberalismo, al
capitalismo. “Este liberalismo –dice Max que achaca el hundimiento de la Monarquía, que
Lerner– no es un simple lema más o menos era precisamente el vínculo de la metrópoli con las
satisfactorio, sino un complicado tejido de posesiones de ultramar.

133
Manual de Derecho Político

La lucha y el triunfo del liberalismo, con ma clásico liberal, por ser la naturaleza la
ser un rasgo histórico, unitario y sustanti- piedra básica de todo el sistema y la norma
vo del Occidente, ofrecen, sin embargo, determinante de su filosofía social.
peculiaridades en sus maneras, en sus exi-
gencias y en los tonos, según los distintos a) La “naturaleza” es la palabra de guerra
países. “Unos daban preferencia –dice Be- para combatir el ancien régime y por tanto
nedetto Croce– a la liberación del dominio significa lo contrario de “artificial”, que es
extranjero o a la unidad nacional; otros a lo creado por la tradición o por positivas
la sustitución de los gobiernos absolutos determinaciones del gobernante.
por el constitucionalismo; ya se tratara de Por eso, la “naturaleza” tiene un sentido
corregir posibles reformas del sufragio y de esencialmente individual, es la naturaleza
extender la capacidad política ya en cambio; encarnada en el individuo y con las propie-
de fundar por vez primera o sobre nuevas dades que se manifiestan en el ser individual.
bases el sistema representativo; en unos El liberalismo no puede tener simpatías por
países, teniendo ya por obra de las gene- interpretaciones panteístas de la naturale-
raciones anteriores, y especialmente por la za, que conducen a poner el principio del
de la revolución y el imperio, la igualdad movimiento fuera del individuo.
civil y la tolerancia religiosa, se entablan En la naturaleza individual las dos facul-
contiendas por la participación de nuevos tades que destacan y distinguen al hombre
estados sociales en el gobierno, y en otros del animal son la voluntad libre y la razón.
pueblos convenía primero dedicarse a com- Vivir conforme a las exigencias de la natu-
batir privilegios políticos y civiles de clases raleza es vivir libremente y conforme a los
feudales y persistentes formas de servilismo dictados de la propia razón; es contrario a la
o a quitarse de encima la opresión ecle- naturaleza el que nuestra vida esté determi-
siástica. Pero, por muy varias que fuesen nada desde fuera por predeterminaciones
por su orden y su importancia todas estas de una voluntad gubernativa.
exigencias, se enlazan entre sí, y las unas Libertad significa que la ley considera y
arrastraban antes o después consigo a las trata a cada individuo como una persona
otras”.5 racional, capaz de desarrollar libremente
sus propias posibilidades. Por eso, la ley
ha de reconocer a cada individuo el poder
26.2. El concepto del hombre en la filosofía de pensar y expresar su pensamiento, de
liberal escoger sus creencias y obrar conforme a
ellos. Stuart Mill definió la libertad así: “Es
Uno de los elementos esenciales del pen- el poder de moverse libremente, orientar
samiento liberal clásico es el individualis- la propia vida por cauces que plazcan a la
mo. Esta filosofía cree en la capacidad del propia voluntad, siempre que no perjudique
individuo para constituirse en motor del a un tercero”.
progreso y creador de las normas e insti- La otra cualidad de la naturaleza es la
tuciones necesarias para el bienestar del igualdad. La igualdad no quiere decir que
hombre. los individuos sean iguales en sus cualidades
La siguiente síntesis, tomada de la obra y facultades personales; por el contrario, la
de Gregorio de Yurre, describe el concepto individualidad encierra una gran diversidad
del hombre de la filosofía liberal. en todos los aspectos y el liberalismo desea
En todos los sistemas filosóficos y sociales dejar en libertad esa diversidad para que
es fundamental el concepto de “naturaleza”. emerjan y se distingan en la vida los indi-
Pero esto es válido sobre todo en el siste- viduos mejor dotados. El liberalismo no
es enemigo de las minorías selectas. Pero
5
Citado por ARTURO SAMPAY, La crisis del Estado desea que la diferenciación sea la obra de
de período liberal-burgués, Editorial Losada, Bs. Aires, la actividad y méritos personales y no pro-
1942, págs.178 y ss. ducto artificial de la ley.

134
Sección Sexta: Panorama de las doctrinas políticas contemporáneas

La ley debe ser igual para todos, lo mismo Las virtudes y los vicios son, en último
cuando castiga que cuando premia. La ley término, la encarnación de esta profun-
no tiene por qué hacer distinciones, sino da tendencia de la naturaleza humana. El
que ha de reconocer a todos los mismos altruismo, la compasión, la misericordia
derechos. La personalidad legal de cada son desarrollos de la tendencia egoísta del
unidad ha de ser igual. Y de esta suerte las hombre. El individuo es altruista porque
distinciones quedan a merced de la actividad ha llegado a comprender que el bienestar
individual. He aquí una reacción contra la de los demás es necesario para lograr su
situación creada por el antiguo régimen, en propio bienestar. La colaboración con los
el cual la ley era la creadora de privilegios y semejantes es necesaria para aumentar el
distinciones, al margen de los méritos perso- rendimiento del propio trabajo y, por eso, el
nales. En la época antigua la ley negaba a los hombre aprende la lección de que trabajar
esclavos lo que concedía a los ciudadanos. por la colmena es trabajar por sí mismo.
En la Edad Media la ley negaba a los siervos No es necesario abandonar la naturaleza
lo que concedía a los señores. La causa de egoísta del hombre para explicar todas sus
tales desigualdades radicaba en las leyes. El tendencias altruistas.
pensamiento liberal concibe la vida social De esta suerte, la ley natural que deter-
fundada en la competencia. La autoridad mina la conducta del ser humano civilizado
y la ley han de ocupar el puesto de árbitro es la enunciada por Stuart Mill: la mayor
que aplica a todos unas mismas reglas y da a felicidad para el mayor número posible.
todos las mismas oportunidades. La victoria Así, en la ley innata y universal de la natu-
no depende del árbitro sino del esfuerzo y raleza se contienen como en su germen las
destreza de los individuos. tendencias altruistas, la armonía del interés
individual y colectivo.
b) Pero una vez admitido ese principio
general del activismo (que tiene la misión
c) Fuera o por encima de esas normas
de vencer el régimen de pasividad y de pura
impuestas por la naturaleza no son válidas
obediencia impuesto por el antiguo régi-
men) la filosofía liberal rinde tributo a un las normas morales de deberes que no coin-
principio de pasividad natural. En efecto, la ciden con el ser, es decir, con las tendencias
naturaleza individual está sometida a la ley innatas del ser humano. Tales deberes son
general y universal de toda naturaleza, que ideas abstractas, ficticias; aptas para recrear
es la ley hedonista del placer y del dolor. el interior de la conciencia, pero inefica-
Bentham enunció esta ley en los siguientes ces e inútiles para gobernar los fenómenos
términos: “La naturaleza ha colocado a la económicos y sociales.
humanidad bajo el gobierno de dos maestros La Ética del hombre, al menos en lo
soberanos: el dolor y el placer”. que se refiere a su conducta social, ha de
Esta ley es tan ineluctable y universal quedar identificada con esas tendencias
como la establecida por Newton sobre la innatas, que son los resortes universales de
gravitación universal. La naturaleza es materia todos los seres. Esto no quiere decir que
en movimiento y el movimiento depende el hombre haya de ser cruel y bestialmen-
de la existencia de estímulos y alicientes te egoísta. El hombre es un ser racional
capaces de provocar la actividad y el esfuerzo y debe educar esos instintos innatos; de
de los seres. En última instancia todos los suerte que de su cultivo se obtengan los
estímulos que acucian a la naturaleza para debidos desarrollos y transformaciones,
poner u omitir una acción se resuelven en necesarios para provocar las tendencias
estos dos: placer, dolor. Cuando el hombre altruistas y humanitarias y establecerse así
trabaja y ahorra, cuando obedece a la ley y la base firme de una sociedad fraternal y
colabora con el prójimo, cuando compite trabajadora.
en el mercado y toma parte en las luchas El liberalismo tiene fe en las leyes indi-
políticas, el motivo es siempre el mismo: cativas o naturales que expresan el modo
ambición de placer y temor del dolor. de ser de la naturaleza; en cambio, no tiene

135
Manual de Derecho Político

fe en las leyes normativas, en cuanto éstas Pero el hombre no es así. El ser humano
expresan mandatos de un superior al in- es un animal instintivo y racional. El placer
dividuo (gobernantes) o de una voluntad es el estímulo necesario para poner en
externa y superior a la naturaleza (Dios). El acción a la naturaleza humana. Pero a la
liberalismo cree en la eficacia de la naturaleza razón humana pertenece el determinar la
y en los estímulos y resortes naturales; pero, cantidad de placer o satisfacción necesaria
en cambio, ha perdido la fe en los factores para poner una determinada acción. Y
trascendentes y sobrenaturales. este cálculo racional siempre se basa en
De ahí que la moral y la Ética liberal se una comparación entre la satisfacción que
reducen a dejar en libertad las tendencias e vamos a alcanzar y la cantidad de trabajo o
instintos del hombre, los c2uales quedarán dolor que la citada acción nos va a costar.
automáticamente regulados por la razón Para que al hombre le mantengamos activo
calculadora, que los dirigirá siempre hacia la se requiere que la recompensa sea tal que
meta del mayor beneficio. Ese cálculo basta compense la fatiga y desgaste implicados
para evitar las extralimitaciones, porque el en el trabajo. La razón no sólo valora el
hombre aprenderá a dominarse para evitar presente, sino también las consecuencias
los males que de tales abusos se siguen, tanto futuras. La razón es especialmente espe-
en el plano social como en el puramente in- culativa.
dividual. El mismo concepto natural expresa Los clásicos concibieron al animal como
una idea similar: la libertad de esas tendencias un ser totalmente instintivo; al hombre como
innatas para actuar en la vida social. un ser instintivo, dirigido por el cálculo
racional. Tenían fe en la razón; pero admi-
d) El placer y el dolor se pueden medir. tieron también sus deficiencias. Y, por eso,
Las ciencias físicas tienden a reducir todas eran partidarios de un sistema educativo
las propiedades de los cuerpos a cantidad, que pudiera mejorar la razón y corregir sus
incluyendo bajo unos términos generales los deficiencias. Y de la razón depende funda-
objetos más diversos, a fin de comprender mentalmente el que esos instintos nativos
en leyes universales el mayor número de vayan transformándose hasta adquirir esa
fenómenos de la naturaleza.
altura de miras que los haga útiles para
Así también el individualismo clásico
realizar el bien común y evitar la crueldad
reduce todos los estímulos a los dos funda-
con el prójimo.
mentales (placer y dolor) y a éstos los valora
desde un punto de vista primordialmente
f) De ahí que todo el pensamiento libe-
cuantitativo, resolviendo las diferencias
cualitativas a términos cuantitativos. Y de ral se orienta a encontrar un sistema social
esta forma puede concretar las normas de (económico y político) ordenado a pro-
la vida humana: el hombre evita el placer porcionar a los hombres el máximum de
que trae consigo un dolor mayor y acepta estímulos para la acción. Para eso se requiere
el dolor que provoca un placer mayor. reducir la intervención de la autoridad y la
El cálculo es el cauce normal por el cual obediencia de los individuos al mínimum
discurren esas tendencias innatas de nuestra compatible con el orden social, abriendo
naturaleza. las compuertas de la naturaleza humana
a fin de que se pongan en acción todos
e) Por eso, la filosofía liberal concibe al los recursos encerrados en la naturaleza
hombre como un ser esencialmente racional individual, espoleada por el estímulo del
o calculador. En el reino animal el soberano interés personal.6
absoluto es el instinto puro. No existiendo
facultades superiores, toda la conducta del
bruto está dirigida inmediatamente por las
sensaciones de placer y dolor, sin discrimi- 6
YURRE, El Liberalismo, Seminario Vitoria, 1952,
naciones ni cálculos. págs. 181 y ss.

136
Sección Sexta: Panorama de las doctrinas políticas contemporáneas

26.3. El concepto y rol del Estado Las funciones del Estado liberal se han
de reducir al mínimo a fin de conceder a
El pensamiento del liberalismo clásico la libertad individual todo el espacio ne-
navega entre dos ideas fundamentales. Por cesario para su pleno desarrollo y desen-
una parte reconoce la necesidad del Estado; volvimiento.
por la otra, ve en el Estado un grave peligro En este aspecto la misión del Estado es
que hay que conjurar. ser árbitro imparcial, de suerte que su con-
El Estado es necesario para evitar que ducta y su ley sean realmente neutrales. El
la vida humana quede a merced del más liberalismo exige al Estado lo que el público
fuerte. Ningún hombre podría disfrutar pide al árbitro en un encuentro deportivo:
de sus derechos y libertades si no estuviera neutralidad para aplicar el reglamento a
protegido contra la fuerza y la violencia, todos por igual, dejando que se lleve la
provenientes de sus semejantes o de fuerzas victoria el que por sus cualidades y destreza
del exterior. Por eso, es necesario superponer se la haya merecido.
a los individuos una organización superior ¿Cómo limitar los poderes de los gober-
(un Estado) que administre imparcialmente nantes para evitar abusos contra el derecho
la justicia y elimine la violencia y el ataque y libertades de sus gobernados? El procedi-
a los derechos de sus ciudadanos. miento técnico propuesto por el liberalismo
Pero el Estado es ya en sí mismo un gra- para lograr esta limitación del poder radica
ve peligro y una amenaza a esos mismos esencialmente en el principio del Constitu-
derechos individuales. Precisamente el cionalismo. En efecto, el Constitucionalismo
liberalismo fue una revolución contra un significa una situación de derecho. En esa
Estado opresor y violador de los derechos situación las atribuciones del gobernante están
humanos. El gobernante dispone un poder limitadas por una ley anterior a su voluntad
capaz de liquidar la libertad de sus súbditos, y los derechos del individuo quedan garanti-
de imponer una seudojusticia partidista y zados contra las intromisiones gubernativas.
arbitraria y de gravar sus bienes mediante Como dice Gentile, “un ordenamiento liberal
impuestos. El Estado tiene el monopolio de es ante todo un ordenamiento en el cual el
la fuerza y esta fuerza está manejada por poder recibe reglas y límites, porque para
personas que no sólo son corruptibles como el liberalismo es el Estado quien existe para
todas las demás sino en grado superior, el individuo y no son los individuos los que
debido a la naturaleza misma del poder existen para el Estado”… “En lo pasado este
y a las especiales tentaciones de que vive principio ha sido hecho valer en contra del
rodeado el gobernante. absolutismo regio. Lo que no significa que
Constituye, por consiguiente, preocupa- una vez develado ese absolutismo el princi-
ción fundamental del liberalismo político, pio haya sido asegurado definitivamente. Si
el crear los mecanismos que impidan el hoy nadie piensa en evocar la teocracia, la
ejercicio descontrolado y arbitrario del po- potestad que proviene de Dios, su exención
der. De aquí la necesidad de deslindar con de crítica o de censura y falta de límites,
claridad la esfera pública y la privada. Amplias sí se han asomado nuevos adversarios de
zonas de vida social deben quedar libres distinto origen y de diversa inspiración que
de la interferencia estatal y bajo la sabia convergen en reproponer la vieja instancia
dirección de las leyes naturales. de una incondicionada subordinación del
El Estado ha de garantizar la libertad individuo al Estado”.
de pensamiento y expresión a todos los La doctrina liberal, que busca para el Es-
ciudadanos para exponer y defender las tado el cuadro de la Constitución, fija en ella
doctrinas e ideas que su razón individual su régimen como síntesis de la forma política
juzgue convenientes. Supone también la considerada perfecta. “Semejante régimen
libertad de cultos para que los individuos –anota Beneyto– aparece lógica e histórica-
practiquen la religión de su preferencia sin mente con el desarrollo y la conclusión de
temor a castigos. un proceso que arranca de la evolución del

137
Manual de Derecho Político

sistema constitucional en materia de decla- libertad, y que era negada por el libera-
raciones de derechos. Una primera etapa lismo, es la existencia de sindicatos libres.
propende a la elaboración de un derecho El neoliberalismo defiende los sindicatos
constitucional formalista, como el derivado como fuerza necesaria para el equilibrio
de las declaraciones americanas y de la fran- entre capital y trabajo.
cesa de 1789. Su contenido está referido a Con relación a la iniciativa privada: Es el
los derechos que afectan principalmente a punto en que más insiste el neoliberalismo y
las formas de vida del hombre, y su mecánica en el que menos se despega del liberalismo.
consiste en la separación de poderes”. …“El Sigue siendo fundamentalmente individua-
régimen político liberal se convierte en un lista; cree en la ventaja del espíritu de lucro
sistema de precauciones jurídicas, ligadas a como factor decisivo de la economía y, por
la Constitución, al principio de la separación tanto, la iniciativa privada debe encontrar
de los poderes, al gobierno representativo, a las mayores facilidades sin llegar al exceso
la igualdad legal, a la opinión pública, y en del capitalismo libre.
fin, al procedimiento de los recursos”. Con relación a la propiedad privada: La
defiende como base del sistema sin plan-
tearse el problema de la reforma a fondo
26.4. “El neoliberalismo” del régimen jurídico actual; desconoce la
función social inherente a la propiedad y
La expresión neoliberalismo ha sido fundamenta su derecho en el individuo, ol-
empleada en el presente siglo para desig- vidando su principal razón de ser: el destino
nar nuevas corrientes de raíz liberal, que universal de los bienes de la tierra.
representan en cierta medida una nueva Con relación a la empresa: Esta debe seguir
perspectiva de la actividad estatal con miras con el régimen de salariado; rechaza cuan-
a corregir los defectos que en la práctica to sea reforma a fondo de su estructura y
evidencia el liberalismo económico. toda imposición obligada de contrato de
Entre los principales expositores se men- sociedad y de cogestión obrera.
cionan: Federico von Hayek, Ludwig von Con relación al derecho económico: Para el
Mises y Wilhelm Röpke. neoliberalismo el desarrollo económico es
Conservando su fundamentación in- independiente del desarrollo social; cree
dividualista y la adhesión al principio del que la economía, manteniéndose dentro
libre juego de las fuerzas económicas, las de las consideraciones expuestas, producirá
tendencias neoliberales admiten una in- unos bienes que más tarde redundarán en
tervención estatal, pero proyectada a los beneficio de todos.
siguientes propósitos: Con relación a las desigualdades humanas:
Con relación a la libre competencia: El Estado Las acepta y admite sus consecuencias;
debe remover todos los obstáculos para que “para los vencidos en la lucha económica,
exista verdadero equilibrio en la ley de la el Estado aliviará su situación con amplias
oferta y la demanda. Debe instituir un orden medidas de política social”.7
jurídico en el cual se enmarque la iniciati-
va privada (leyes sobre la propiedad, leyes
contra los monopolios, sobre los contratos, 27. L AS CORRIENTES SOCIALISTAS
sobre la imposición tributaria, etc.).
Con relación al mercado: El Estado puede 27.1. Antecedentes históricos
intervenir siempre que sea con medidas
reducidas; puede intervenir para regular A principios del siglo XIX la sociedad
la oferta y la demanda, pero no mediante europea se encuentra convulsionada aún
el proteccionismo de empresa, la fijación
de precios y el control de divisas. 7
Síntesis tomada de BUNTING, ALDO, Hechos,
Con relación a la libertad sindical: Una de Doctrinas Sociales y Liberación, Editorial Guadalupe,
las fuerzas sociales que contribuyen a la Bs. Aires, 1975, pág. 157.

138
Sección Sexta: Panorama de las doctrinas políticas contemporáneas

por los efectos de la Revolución France- este contraste venía agravado porque, al
sa y comienza a sentir el advenimiento de menos en teoría, se salía de una economía
una nueva revolución que, sin violencia tradicional de escasez y se pasaba a otra que
directa, tendrá, sin embargo, tantas o más por principio tenía que ser de abundancia.
consecuencias sociales que la anterior: la Y esta supuesta abundancia no solucionaba
Revolución Industrial. la miseria secular de las clases desposeídas,
La situación social de la época se ca- ni la de los campesinos, ni la de los hombres
racteriza por el desajuste provocado por que iban a poblar los centros industriales
la destrucción de la mayor parte de las en crecimiento, integrándose a la industria.
instituciones económicas del feudalismo, Aquella abundancia sólo era tal para las
que no ha llevado consigo la modificación clases poseedoras.
indispensable de toda la estructura de la Por el contrario, la nueva economía, la
sociedad. de la abundancia, se fundamentaba en una
La Revolución Industrial comienza en explotación sistemática de las condiciones
Inglaterra en la segunda mitad del siglo de trabajo. Abusaba de la mano de obra en
XVIII; sigue en seguida a Francia, Estados beneficio del capital, de la propiedad.
Unidos, Alemania y se va extendiendo a La necesidad de hacer rendir al máximo
otros puntos. “La revolución industrial las máquinas hacía prolongar el horario
es un fenómeno sociológico sumamen- de trabajo hasta límites extenuantes para
te complejo, que podría ser definido, en el hombre, al mismo tiempo que los costos
conjunto, como la transformación de una generales de la producción obligaban a
economía predominantemente agrícola reducir, también hasta los máximos extre-
y comercial en una economía industrial. mos, los salarios”.9
Coincide con un enorme crecimiento de Dice el historiador Toynbee que, aún en
la población, con el aprovechamiento de 1840, el salario medio del obrero llegaba a
los inventos técnicos que se suceden con 8 chelines semanales y sus gastos semanales
gran rapidez, con la modificación de las a 14. La diferencia debía ser compensada
condiciones sociales de la producción y mediante la mendicidad, el robo y la prosti-
organización del trabajo. La producción tución. Se trabajaba 11 horas al día, seis días
que antes, en el aspecto industrial –para a la semana. En el siglo anterior la jornada
no referirnos al agrícola–, estaba cumplida era de 16 horas. Es más, había empresarios
en pequeños talleres, según los métodos que creían que los adultos ofrecían demasia-
viejos de la artesanía, se transforma, dando dos problemas y preferían contratar niños
lugar a grandes fábricas, y el artesano se desde los siete años de edad.
convierte en obrero. “En Babilonia, el Código de Hamurabi
Desde el punto de vista social, los nuevos distinguía entre los propietarios, hombres
modos de organización de la producción completos, es decir, hombres, en una palabra
suponían nuevos modos de empleo de las y los trabajadores, los subhombres. Disraeli
fuerzas de trabajo. Las fuerzas de trabajo dijo de Inglaterra, y hubiera podido decirlo
se reagrupan de distinta manera y surge a de todo Occidente, que estaba compuesta
consecuencia de ello una clase social: el de dos naciones: la de los ricos y la de los
proletariado, la clase de los trabajadores pobres. El individualismo desenfrenado
industriales, con características propias”.8 de los ricos hizo comprender a los pobres
“Las clases obreras, inicialmente escasas que era necesario agruparse en una nación
en las ciudades, con su gran miseria ofre- y, efectivamente, entre lágrimas y sangre
cen un evidente contraste con el cuadro nació la conciencia de clase”.10
luminoso, tanto humano como social, que
presentaba la filosofía de la Ilustración. Y 9
CRUELLS, MANUEL, Los movimientos sociales en la
era industrial, Editorial Labor, pág. 21.
8 10
AYALA, FRANCISCO, Introducción a las Ciencias So- DUCHE, JEAN, Historia de la Humanidad, Editorial
ciales, Editorial Aguilar, Madrid, 1957, págs. 178-179. Guadarrama, Madrid, tomo IV, pág. 40.

139
Manual de Derecho Político

En efecto, los obreros industriales se se parecía mucho más a las sublevaciones


sienten solidarios en la miseria y de esta de campesinos de que hablamos, que a
solidaridad nacerá la cohesión en la lucha. las revoluciones proletarias que se iban a
Al comienzo las reacciones son espontáneas, producir más adelante. Muy simplemente,
sin ningún fin político definido y exterio- era la explosión de una cólera largo tiem-
rizan, más bien, una expresión de cólera po reprimida, la venganza contra todas las
ante todas las injusticias soportadas. injusticias soportadas. Casi no se pensaba
El proletariado naciente hace respon- en el porvenir.
sable a la máquina de todas las desgracias Aunque este movimiento fue aplastado
que habrían caído sobre él. en poco tiempo, con él el proletariado había
El movimiento de los destructores de tomado conciencia de su unidad y de su
máquinas tuvo su origen en los mismos fuerza. Y es a partir de este acontecimiento
países en que el capitalismo y el industria- que comienzan a organizarse los obreros
lismo habían nacido. Fue en Inglaterra, industriales de diversos países. Al principio
en 1811, donde los obreros, cuya miseria estas organizaciones se preocuparon sobre
había llegado al máximo soportable debido todo de la ayuda mutua en cada profesión.
a las crisis de “superproducción” y escasez, Aseguraban a sus miembros contra las en-
comenzaron la destrucción de las máquinas. fermedades y los accidentes del trabajo, y
En los distritos industriales se formaron más tarde también contra la desocupación.
verdaderas organizaciones de destructores Puesto que eran las únicas organizaciones
dirigidos por agitadores que veían en su obreras que los gobiernos de principios del
obra destructiva el cumplimiento de una siglo XIX toleraban, la mutualidad –o más
misión sagrada. precisamente los obreros que la compo-
Invadían de improviso todas las fábricas nían– se ocupó también frecuentemente de
de una ciudad preferentemente de noche representar los intereses de los trabajadores
destruyendo máquinas de gran precio e frente a los patrones.
incendiando los edificios. Los perjuicios Al lado de las mutualidades profesionales
causados en Inglaterra en los años 1811 y se organizaron, en diversos países, las “so-
1812 por esas bandas se elevaron a muchos ciedades de resistencia a la baja de salarios”.
millones de libras esterlinas. Los historia- En Inglaterra se extendieron rápidamente,
dores ingleses afirman que los agitadores sobre todo a partir de las leyes de 1824 y
fueron en su mayoría obreros irlandeses, 1825, que acordaban a los obreros una cierta
cosa que nosotros también creemos muy libertad de coalición. En Francia y Bélgica las
probable. Habiendo permanecido fieles a su sociedades de resistencia desplegaron una
fe católica, los proletarios irlandeses debían gran actividad entre 1830 y 1848, a pesar de
sentir más violentamente que sus camaradas las persecuciones que sufrían por parte de
ingleses las condiciones inhumanas a que los gobiernos. Algunos antiguos “gremios”
los reducía el capitalismo. se mantenían aún y se habían aliado a las
La gravedad de este movimiento surge sociedades de resistencia en la lucha contra
del simple hecho de que hicieron falta tres las malas condiciones de trabajo, obteniendo
mil soldados, sólo para la región de Notting- ciertos resultados parciales.
ham, a fin de reprimir el levantamiento que Nos parece que entre los movimientos
amenazaba a todo el país. Se dictaron penas espontáneos de resistencia o de ofensiva
de muerte y de trabajos forzados contra obrera se pueden ubicar también las Trade
los destructores y muchísimos agitadores Unions inglesas, que se formaron a partir
fueron ajusticiados. de 1843. Son las primeras organizaciones
Los obreros que habían tomado parte poderosas y verdaderamente obreras de los
en el movimiento no tenían ningún fin tiempos modernos. Porque aunque más
político, y se puede decir que ni siquiera tarde se hayan unido en una acción común
consideraban la posibilidad de reformas con los movimientos socialistas de otros
de orden económico. Este movimiento países, su nacimiento se debió a la iniciativa

140
Sección Sexta: Panorama de las doctrinas políticas contemporáneas

obrera exclusivamente, sin participación en la producción las luchas y las discordias


de doctrina socialista alguna. entre las clases sociales, etc. En la crítica de
la sociedad de su tiempo (de 1789 a 1830
aproximadamente) nos han dejado una
27.2. Las primeras formulaciones imagen animada que la Ciencia Histórica
doctrinarias demuestra verídica.
En segundo lugar entienden los socia-
Como una respuesta a los problemas listas –y por eso se les llamará también ra-
sociales y económicos descritos preceden- cionalistas– que el descubrimiento de la ley
temente, va a emerger, en los inicios del que domina el régimen natural se hará por
siglo XIX una serie de planteamientos doc- los esfuerzos de la razón y de la reflexión,
trinarios que en un sentido amplio pueden aplicando los beneficios del conocimiento
ser calificados de socialistas.11 al estudio de las sociedades de los hombres.
Entre estas primeras formulaciones des- Esa ley difiere de acuerdo con cada uno
tacan las elaboradas por el grupo de pen- de los autores, que rechazan por falsas las
sadores conocidos tradicionalmente como restantes. Su base y su método son predomi-
“socialistas utópicos’’ Henri de Saint Simon nantemente filosóficos y no utiliza en forma
(1760-1825); Charles Fourier (1772-1837), suficiente los beneficios de la Historia, la
Roben Owen (1771-1858).12 (Ver Texto Com- Economía y la Sociología.
plementario Nº 3, Sección Sexta.) En tercer término los primeros socialistas
Además de iniciar la difusión de las ideas reaccionan contra el semifatalismo irracio-
socialistas estos pensadores esbozaron, en nal del romanticismo, el individualismo y
sus escritos y realizaciones, casi todas las el liberalismo económico, y resucitan las
soluciones que a lo largo del siglo irán nociones surgidas en la Revolución Francesa,
formulando las distintas corrientes de esa según las cuales la inteligencia y el ingenio
doctrina. humanos son adecuados y aptos para la
Se admiten como características comunes tarea de forjar un nuevo orden social. El
y relevantes del pensamiento socialista utó- remedio de los males sociales –entendían
pico, las siguientes: en primer término estos en forma complementaria de la aseveración
pensadores socialistas se caracterizaban por anterior– debe buscarse en un sistema mejor
basar su ideario en la filosofía social del siglo de instituciones sociales.
XVIII. Lo mismo que Rousseau, Locke, los No se contentaron con defender los prin-
filósofos utilitarios ingleses y los fisiócratas cipios de la Revolución Francesa, sino que
franceses, los pensadores socialistas citados buscaron perfeccionar su herencia ideológi-
partían de una base metafísica: la creencia ca, creando métodos constructivos, mediante
en la bondad de Dios o la Naturaleza, que los cuales la igualdad, libertad y fraternidad
regían, con un orden natural hasta entonces llegaran a concretarse. La primera –por
ignorado, la naturaleza propiamente dicha ejemplo– sería asegurada por la desaparición
y las sociedades humanas. Hasta entonces de la desigualdad económica basada en el
los hombres habían ignorado ese orden y abuso de la propiedad privada.
vivían en un estado artificial –que también La quinta característica es la creencia,
denominan positivo o civilizado– y que se común a todos ellos, de que el paso de la
expresa en su miseria material el desorden actual y pervertida sociedad de la época
al reino de la felicidad y de la armonía se ha-
ría sin mayor esfuerzo. Una vez conocida
11
El vocablo “socialismo”, con alcance doctrinario, la verdad por la propaganda, los hombres
habría sido utilizado por primera vez en 1832 por un se apresurarán a ponerla en práctica para
periodista francés, Pierre Leroux, director de una abandonar la lamentable condición en que
publicación de la escuela saintsimoniana.
12
La locución “socialistas utópicos” fue empleada viven. A lo sumo –y ello sería también una
por primera vez por Federico Engels como opuesta expresión de la propaganda– bastará con
al “socialismo científico”, el marxismo. poner en marcha algunas demostraciones

141
Manual de Derecho Político

o experiencias, como ser colonias mode- sición” al período que se extiende entre los
lo, organizadas de acuerdo con los nuevos utopistas y el surgimiento del marxismo.
principios. Por esa opinión favorable a la Entre las figuras de mayor relevancia se
asociación libre han sido denominados mencionan los ingleses William Thompson
también socialistas asociacionistas. (1775-1833), Thomas Hodgskan (1777-1869);
Una sexta característica es que sus ideas se los franceses Louis Blanc (1813-1882), Pie-
dirigen a todos los hombres indistintamente rre Proudhon (1809-1865), Auguste Blan-
y a veces en especial a los ricos filántropos qui (1805-1885); los alemanes Wilhelm
(Cabet y Fourier, por ejemplo), sin creer Weitling (1808-1870) y Fernand La Salle
en las posibilidades especiales de las clases (1825-1864).
trabajadoras. No se interesan en unir la A diferencias de los socialistas utópicos,
idea socialista a una práctica socialista y que confiaban en el poder de la persuasión,
por eso no intervienen, salvo excepciones, los socialistas de transición desarrollan la
en el surgimiento del gremialismo obrero. idea de que las masas deben luchar en to-
Además, rechazan la coacción en cualquiera dos los frentes por sus conquistas sociales.
de sus formas y no intervienen en política, El pensamiento socialista deja de ser una
todo lo cual explica su repugnancia por las expresión intelectual aislada, para conver-
revoluciones y su adhesión a la evolución tirse en la bandera de vastos movimientos
lenta y pacífica. de masas. Con estos autores el conflicto
Una característica que también los indi- de clases queda netamente planteado:
vidualiza es el marcado carácter moral de “Entiendo por burguesía el conjunto de
sus ideas. Es en nombre de la moral que ciudadanos que poseen los instrumentos de
procuran la unión de todas las clases sociales producción o capital, que trabajan con sus
para salvar a la humanidad, sin tener en propios medios y no dependen de otro. El
cuenta intereses o realidades económicas. pueblo es el conjunto de ciudadanos que
Buscan hacer triunfar una moral superior no poseen ningún capital y cuya existencia
y profesan entre sus principios éticos la depende por entero de otro”, escribe Louis
creencia en la perfectibilidad del hombre. Blanc (Historia de diez años, publicada en
En forma de un teísmo original, varios de 1841, citado por MAX BAER, Historia gene-
sus creadores incluso tienen ideas religio- ral del Socialismo, Editorial Ercilla, 1935,
sas, por lo que su moral es, a menudo, de pág. 373).
carácter trascendente.
La séptima y última de las principales
características que venimos anotando es 27.3. El marxismo
que todos estos creadores se complacen en
describir el porvenir, el reino de la Armo- Doctrina que alcanzó su expresión política
nía, acorde con la ley natural descubier- acabada a contar de 1848, siendo sus formu-
ta por sus pensadores. Sus descripciones ladores Carlos Marx y Federico Engels.
abundan en detalles, previendo hasta las Marx nació en Tréveris (Alemania) en
cosas más nimias. Como el panorama del 1818. Estudió Derecho y Filosofía en las
futuro que pintaban contrastaba totalmente universidades de Bonn y Berlín.
con la realidad de su época, sus autores Engels nació en 1820 en la ciudad de
fueron calificados de ilusos, y hasta sus Barmen (Alemania). Por motivos familiares
opiniones tomadas poco en serio por sus se vio obligado antes de terminar el liceo a
contemporáneos, salvo por el grupo de colocarse como dependiente en una casa
sus discípulos. de comercio.
(CARLOS RAMA, Las Ideas Socialistas en el En la primavera de 1847 Marx y Engels
siglo XIX, Editorial Iguazú, 1966, págs. 23 se afiliaron a una sociedad secreta de pro-
y ss.) paganda, la “Liga de los Comunistas”, y
Entre los historiadores del socialismo se tomaron parte activa y muy destacada en el
acostumbra denominar “socialismo de tran- II Congreso de esta organización en Londres

142
Sección Sexta: Panorama de las doctrinas políticas contemporáneas

(noviembre de 1847), donde se les confió en la conciencia, en el yo interno de cada


la redacción del famoso “Manifiesto Comu- individuo, vale decir, se trataba de un pro-
nista”, que vio la luz en febrero de 1848. ceso eminentemente subjetivo.
Hasta 1870 Engels vivió en Manchester y Marx comprendió la potencia revolucio-
Marx en Londres, lo que no fue óbice para naria que el método encerraba, al permitir
que siguieran en el más estrecho contacto, comprobar la inexistencia de una verdad
manteniendo correspondencia casi diaria. absoluta, definitiva y sagrada. Jamás se po-
Esta correspondencia constituye un riquísi- dría llegar al grado en que no se podría
mo material para el estudio del socialismo avanzar más.
científico. Aprovechó pues la dialéctica hegeliana,
En 1870 Engels se trasladó a Londres y pero la invirtió: para él, la idea no es más que
hasta 1883, año en que murió Marx, conti- un reflejo de un objeto real en la conciencia
nuaron su vida intelectual conjunta. Engels y no ve en la dialéctica más que la ciencia
falleció en 1895. de las leyes generales del movimiento del
Es imposible entender las concepciones mundo exterior.
políticas de Marx sin señalar, aun cuando En suma, Marx aprovecha la dialéctica,
esquemáticamente al menos, las bases de pero en lugar de utilizarla como lo hiciera
su metodología. su formulador para justificar el idealismo
absoluto (insistimos en que para Hegel el
mundo real no era más que una realidad
27.3.1. El materialismo dialéctico progresiva de la idea pura, absoluta, existente
desde toda la eternidad), la libera de dicho
Concepción basada en el pensamiento idealismo y le da un contenido revolucio-
de Hegel, para quien los objetos reales no nario y esencialmente materialista.
eran más que reflejos de tal o cual grado El materialismo dialéctico no tiene nin-
de la idea absoluta. gún parentesco con el materialismo vulgar
Hegel llevaba su proceso dialéctico incluso o materialismo de los sentidos. El materia-
a la idea desarrollándose en sí misma. lismo filosófico tiende en buenas cuentas
El método dialéctico se opone al método a considerar las realidades que escapan de
tradicional del conocimiento o método me- la conciencia individual y son éstas funda-
tafísico, ya que éste estudia los objetos fijos, mentalmente: las realidades naturales (la
hechos de una vez y para siempre. En cam- naturaleza, el mundo exterior); las realida-
bio, el método dialéctico es esencialmente des prácticas (el trabajo, la acción), y las
dinámico. Incluye la doble y conjunta idea realidades sociales e históricas (la estruc-
de movimiento y contradicción superados. tura económica de la sociedad, las clases
Después de la tesis o afirmación, viene la sociales).
antítesis o negación, seguida de la síntesis o
negación de la negación. Todo elemento
viene a ser producto de su contrario. Así, 27.3.2. El materialismo histórico
el mundo consciente es producto del in-
consciente, el mundo orgánico es producto Es la segunda concepción metodológi-
del inorgánico, etc. Un ejemplo nos per- ca del marxismo. Mientras Marx desarro-
mitirá aclarar en forma gráfica el método llaba la tesis del materialismo dialéctico
dialéctico o tríada hegeliana, como se lo estudió con singular atención la tesis de
ha denominado: Feuerbach que efectuaba una crítica a la
La burguesía, tesis, genera al proletaria- filosofía especulativa, que no comprendía
do, antítesis; del choque de estos elementos que el progreso estaba determinado no
se producirá una síntesis, que en este caso por hechos de la conciencia, sino por el
será la Sociedad sin Clases. desarrollo de las condiciones generales
Para Hegel este proceso de contradic- de toda la especie humana. Pero Marx
ciones que envolvía su método se producía no se contenta con este planteamiento

143
Manual de Derecho Político

y en su Tesis sobre Feuerbach, formula En primer lugar la alienación económi-


los principios del materialismo histórico. ca sobre la base de la propiedad privada,
Señala Marx: “Los filósofos no han hecho que coloca al hombre en su trabajo, bajo
más que interpretar de diversos modos el la dominación de otro. El derecho de pro-
mundo, pero, de lo que se trata, es de piedad conduce a la explotación comple-
transformarlo”. ta del trabajo. La segunda forma esencial
Marx señala que todas las luchas his- de alienación es el Estado, que no es otra
tóricas, sea que se lleven sobre el terreno cosa que el medio de que se vale la clase
político, religioso, filosófico, etc., no son dominante para ejercer su dominio sobre
en el hecho más que la expresión neta de la mayoría oprimida.
la lucha de clases sociales. La existencia
de estas clases está condicionada por los
modos de producción. 27.3.3. El “Manifiesto Comunista”
En consecuencia, el modo de producción
de la vida material condiciona el proceso de El plan del Manifiesto es muy simple y
vida social, político, intelectual, etc. En buenas consta de cuatro partes. La primera cons-
cuentas, no es la conciencia de los hombres tituye el núcleo del pensamiento marxista:
lo que determina la realidad, sino que es ésta se intitula Burgueses y Proletarios.
la que determina su conciencia. Por burgueses Marx entiende “a la clase
Todo el conjunto de relaciones de pro-
de los capitalistas modernos, propietarios
ducción forma la estructura económica de
de los medios de producción social, que
la sociedad. Esta estructura económica es
la base real de la infraestructura, sobre la emplean el trabajo asalariado”.
cual está edificada toda una superestructura Por proletarios “se comprende a la clase
jurídica, política, intelectual e ideológica. de los trabajadores modernos que, privados
No puede haber cambios radicales en de los medios de producción propios, se
la superestructura jurídica y política sin ven obligados a vender su fuerza de trabajo
modificar previamente la infraestructura para poder existir”.
económica. El Manifiesto comienza señalando que
Dicho de otro modo, el desarrollo de la historia de todas las sociedades que han
las fuerzas productivas constituye el fun- existido hasta nuestros días se ha carac-
damento de la historia. terizado por la lucha de clases: “Hombre
Para que la historia sea real hay que re- libre y esclavo, patricio y plebeyo, barón
montarse al primer acto del hombre que lo y siervo, maestro y oficiales, en una pala-
diferencia de los animales: la producción bra: opresores y oprimidos se enfrentaron
de objetos para la satisfacción de sus nece- siempre, mantuvieron una lucha cons-
sidades. En la medida en que la satisfacción tante, velada unas veces y otras franca y
de las primeras necesidades trajo consigo la abierta; lucha que terminó siempre con
creación de otras, la producción de nuevos la transformación revolucionaria de toda
elementos, las relaciones de intercambio, la sociedad o el hundimiento de las clases
fue desarrollándose la historia. beligerantes”.
Para el marxismo la historia de la huma- Para Marx nuestra época se caracteriza
nidad es la historia del desarrollo económi- no por haber suprimido la existencia de
co, de los antagonismos sociales, políticos clases, sino por haberla simplificado. Existen
e ideológicos y de la lucha de clases. El hoy fundamentalmente dos clases sociales,
socialismo es la fase en que comienza la el proletariado y la burguesía.
liberación del hombre por medio de la La burguesía ha sustituido los modos
transformación de los medios fundamen- artesanales de producción, creando todo
tales de su servidumbre, de su alienación. el vasto complejo industrial y dando origen
La historia ha conocido dos formas de- al proletariado.
cisivas de alienación y de limitación de la Este cambio en la infraestructura econó-
personalidad humana. mica se refleja en la superestructura jurídica,

144
Sección Sexta: Panorama de las doctrinas políticas contemporáneas

política y social con la creación del Estado organización de opresión se da tanto en


burgués y las instituciones burguesas. una república democrática burguesa como
El proletariado, para poder liberarse, en una monarquía.
tendrá que luchar violentamente con la La tarea del proletariado es apoderarse
clase dominante, y guiado por el sector violentamente de la máquina del Estado
más resuelto, los comunistas. guiado por el partido de vanguardia, el
En la medida que la lucha se haga más agu- comunista. Una vez en el poder, el pro-
da, las pequeñas capas intermedias tenderán letariado debe imponerse como clase do-
a polarizarse desapareciendo como tales. minante en el período de la dictadura del
proletariado, pero destruyendo la máquina
estatal burguesa, ya que, en caso contrario,
27.3.4. La teoría marxista del Estado la revolución fracasará, como lo demuestra
la experiencia histórica.
En las obras de Marx y Engels se encuen- Tomado el poder y realizados estos cam-
tran referencias al problema del Estado, bios, comenzará la fase de debilitamiento
pero ellas, en caso alguno, solucionan las del Estado. Es necesario, eso sí, no confun-
interrogantes que la cuestión plantea. dir la destrucción de Estado burgués con el
Engels afirmó que el Estado no siempre debilitamiento del Estado proletario, que sólo
ha existido. Este surge con la división del ocurre en la medida en que desaparecen
trabajo y el nacimiento de la propiedad las contradicciones de clase. Desaparecido
privada. Estos fenómenos producen la lucha el Estado, según Engels, “el gobierno sobre
de clases. Aparece el Estado, entonces, con las personas es sustituido por la administra-
el fin de determinar las reglas del juego que ción de las cosas y la dirección del proceso
permiten a una clase oprimir a otra. Este de producción”.
Estado, cuyo fin habría sido el de servir de El debilitamiento del Estado depende
árbitro en el plano de la lucha de clases, del desarrollo económico. En él se distin-
se ha transformado en el instrumento de guen dos fases:
dominio de la clase explotadora sobre la
clase explotada. a) De recuento y control. Subsisten las
En consecuencia, llegará un momento desigualdades. Se aplica la fórmula “de
en que el Estado deba desaparecer, pues su cada uno según su capacidad, a cada uno
papel, después de la revolución proletaria según su trabajo”. Esto se explica porque
y el fin consiguiente de la lucha de clases, los vestigios de la sociedad capitalista no
será innecesario. permiten ir más allá en el orden económi-
Marx y Engels no advierten la forma de co. Los obreros vigilarán que se impulse el
reemplazar el Estado burgués aun cuando proceso productivo.
el primero avanza algunas nociones en sus b) En la segunda etapa estas obligaciones
trabajos “Las luchas de clases en Francia” se convertirán en hábitos y se podrá caminar
y “El Dieciocho de Brumario de Luis Bo- hacia la fase superior, en la cual cada uno
naparte”. aportará según su capacidad y a cada uno
Será Lenin quien, recogiendo las ideas se dará según sus necesidades.
de los fundadores de la doctrina, enuncie Nadie ha predicho cuánto tiempo toma-
una teoría marxista del Estado en su famosa rá este proceso y tampoco cuáles serán las
obra El Estado y la Revolución. formas de vida y los valores en la sociedad
Sostiene Lenin que el Estado es una orga- comunista; solamente se puede predecir
nización especial de fuerza para reprimir a la tendencia histórica.
la clase explotada, sustentado en el ejército Por último, debemos señalar que se debe
profesional permanente y los accesorios a Stalin una variación de la teoría del Estado
coercitivos como cárceles, policía, etc., por marxista. Respondiendo a las críticas en
una parte, y por la burocracia formada por el sentido de que en la Unión Soviética el
los empleados públicos, por la otra. Esta Estado en lugar de tender a debilitarse se

145
Manual de Derecho Político

ha fortalecido, señaló que el debilitamiento expresados en un famoso pensamiento de


del Estado socialista sólo será posible en la su obra principal, publicada a principios
medida en que se afloje “el cerco imperia- del siglo XX. “Lo que generalmente se
lista” tendido en su alrededor. (Ver Texto llama la meta del socialismo para mí no es
Complementario Nº 4, Sección Sexta.) nada; el movimiento socialista lo es todo”.
Bernstein no se oponía a los ideales del
socialismo, sino sólo a la concepción apoca-
27.4. Socialdemocracia líptica de ellos, a una visión que anticipaba
su repentina introducción en la historia
En la segunda mitad del siglo XIX se después de una revolución violenta que muy
desarrollaron en Europa occidental partidos probablemente no sabría mantenerse a la
obreros de masas y sindicatos poderosos. altura de los fines proclamados. Detenerse
Estos partidos organizaron, con poca cohe- en la definición verbal del triunfo total y
sión, la Segunda Internacional, que de 1899 final del socialismo daba como resultado la
a 1914 representó al “marxismo ortodoxo” insinceridad política (si aquella definición
ante el mundo. El partido central estaba no se traducía en consecuencias prácticas)
en Alemania. En muchos sentidos era el o el aventurerismo (si alentaba demandas
prototipo de la versión socialdemócrata del radicales e imposibles).
marxismo: revolucionario en la ideología, Según Bernstein carecía de importan-
reformista en la práctica. cia saber si el movimiento socialista al-
En la década que comenzó en 1890 este canzaría alguna vez su meta declarada: la
partido vino a ser la sede de lo que podría- sociedad sin clases en que el principio de
mos llamar los revisionistas socialistas, la fraternidad serviría también de principio
primera especificación coherente del mar- de justicia y en que la ciencia se habría
xismo como práctica política significativa. desarrollado tan altamente que el prin-
Este revisionismo fue desarrollado de la cipio de la división del trabajo carecería
manera más notable, como una variedad ya de validez. Lo único importante era
del marxismo, por Eduardo Bernstein. el hecho de que el movimiento socialista
A medida que los sindicatos y los partidos estaba enriqueciendo continuamente la
socialistas crecieron en tamaño y en fuerza, vida de los trabajadores: aumentando el
se convirtieron en agencias de reformas más ámbito de su participación en la política
bien que en motores de la revolución. La y la industria, consiguiendo más y mejo-
revolución podía aguardar, y la noción de la res viviendas, organizando cooperativas,
inevitabilidad de una derivación gradual hacia elevando su nivel de vida, garantizándoles
una sociedad socialista sirvió para mantener una mayor seguridad, transformando la
vivas las esperanzas mientras se aguardaba. educación, de bien propio de las clases
Mientras tanto, los partidos socialdemócratas, ociosas en bien común accesible a todos,
junto con los sindicatos y las cooperativas de y con todo eso desarrollando en ellos el
consumidores, y a veces en alianza con par- respeto por sí mismos. El socialismo era un
tidos no socialistas, realizaban las conquistas modo de vida para experimentar y gozar
económicas y políticas que podían. aquí y ahora, y no para glorificarlo como
En el presente párrafo nos limitaremos finalidad de la historia.
a caracterizar la concepción según Eduardo Bernstein llamaba la atención sobre el
Bernstein, Jean Jaurés y G.D.H. Cole. (Ver Texto hecho de que las reformas logradas como
Complementario Nº 5, Sección Sexta.) resultado de la presión de los sindicatos
y el Partido Socialista habían alterado de
algún modo las horrendas perspectivas
27.4.1. Eduardo Bernstein económicas del capitalismo, que prede-
cían los marxistas ortodoxos. De esto y de
El espíritu y la orientación de la revisión otros fenómenos sociales infería que los
del marxismo ortodoxo de Bernstein están trabajadores podrían ganar a la vez más

146
Sección Sexta: Panorama de las doctrinas políticas contemporáneas

aliados y victorias mediante la extensión 27.4.2. Jean Jaurés (1859-1914)


de los métodos democráticos que predi-
cando y practicando la guerra de clases. Una figura todavía más destacada del
Las luchas de clases eran endémicas en el revisionismo socialista fue Jean Jaurés, el
sistema económico; pero no era necesario gran líder socialista asesinado en vísperas
que tomaran forma violenta. Bernstein hizo de la Primera Guerra Mundial. Aunque a
efectivamente del programa socialista algo menudo se proclamaba marxista, declara-
subordinado al proceso democrático, y del ba que “el mismo marxismo contiene los
interés de clase un medio para fomentar medios por los que puede ser completado
el bien de la comunidad. y revisado” –modo de sentir que general-
Lo más importante fue que Bernstein mente preludia las críticas a la ortodoxia–.
negó que la justificación ética del socialis- Jaurés nunca ocultó su oposición al mar-
mo pudiera derivarse de las necesidades xismo ortodoxo, y pese al reconocimiento
del desarrollo económico y de la lucha de su deuda en más de una ocasión hizo
de clases. Había modos justos y modos críticas a Marx y Engels más tajantes que las
injustos de luchar por el socialismo, y ellos de Bernstein, especialmente en cuestiones
no podían deducirse simplemente de las de táctica. Bernstein, en lo principal, afir-
consecuencias económicas de la acción hu- maba que ciertos puntos de vista de Marx
mana o de la estrategia del poder político. habían sido invalidados por el desarrollo de
Una transacción que diera por resultado los acontecimientos. Jaurés afirmaba que
menos sufrimientos humanos y preparara algunos eran equivocados ya en el momento
el camino para su ulterior mitigación era en que se los formuló.
preferible a una victoria acompañada por La inspiración socialista de Jaurés derivaba
originalmente de fuentes no marxistas: el
mayores sufrimientos.
idealismo filosófico alemán y el utopismo
Sin negar en absoluto la importancia
francés.
del estudio científico de la naturaleza de
Aunque aceptaba el materialismo his-
la economía y la sociedad capitalista para
tórico como instrumento de investigación
el programa socialista, Bernstein sostenía histórica, rechazaba el materialismo filo-
que el movimiento socialista, su impulso, sófico en todas sus variantes. El universo
su entusiasmo, su creencia en la posibi- es más que una organización de materia
lidad del progreso y su confianza en un y energía que se mueve ciegamente, sin
modo diferente de producción y de dis- dirección, de un estado a otro. El hecho de
tribución de bienes y servicios reposaban que haya originado los ideales humanos, las
sobre principios éticos. El desarrollo del pasiones de amor y justicia indica que está
capitalismo ha hecho al socialismo posible, inspirado por un principio espiritual, pues
pero no deseable. Lo que hizo deseable nada puede existir realmente o en acto que
al socialismo es la aspiración a la justicia, no haya estado antes potencialmente pre-
el deseo de la libertad, la aceptación de sente. Este principio anima todas las cosas
la fraternidad subyacente de todos los y, pese a los conflictos aparentes, explica
pueblos y la voluntad de que todos los el orden y la armonía en desarrollo en la
individuos desarrollen sus personalidades naturaleza y la sociedad. Sin este elemento
al máximo. espiritual unitario y unificador el universo
Bernstein debía reconocer que en reali- se habría disuelto en el caos desde hace
dad su política era reformista y no revolu- mucho tiempo.
cionaria; así también debía reconocer que De los derechos del hombre como persona
entre las principales fuentes de su actividad y a ser considerado como tal, Jaurés infería
había imperativos éticos que continuaban la conveniencia del socialismo. Al afirmar su
los ideales observables en la larga e incierta propia individualidad, el hombre de trabajo
historia de la emancipación humana de la “reclama todo aquello que corresponde
ignorancia y la opresión. propiamente al hombre: el derecho de tra-

147
Manual de Derecho Político

bajar, el derecho al complejo desarrollo de Bernstein insistía en que nada garantizaba


sus facultades, al continuado ejercicio de su que aquella aurora habría de llegar, Jaurés
voluntad libre y de su razón”. Marx había confiaba en ella. Simplemente substituía
mostrado que la evolución histórica de la la doctrina ortodoxa de la inevitabilidad
propiedad hacía imposible que la sociedad de una revolución gradual. Ambos revi-
garantizara todos esos derechos, a menos sionistas, empero, ponían el acento en el
que la forma dominante de propiedad se presente, no en el futuro. Era mucho más
convirtiera en social. La propiedad socia- importante “vivir siempre en un estado de
lizada ha de tener por titulares no sólo al gracia socialista, trabajando hora por hora,
Estado o la nación, sino también a muchas minuto por minuto” para rehacer el mundo
asociaciones de las cuales el trabajador es aproximándolo a nuestros ideales socialistas,
miembro activo –cooperativas, sindicatos, que consolarse pensando que la historia está
comunidades locales– que les han de ga- de nuestro lado. Como Bernstein, Jaurés
rantizar sus derechos como persona y que, creía que los sindicatos, las cooperativas,
por sus formas plurales y complejas de pro- las asociaciones de beneficencia, todas las
piedad social los han de proteger contra múltiples actividades de la clase trabajadora
la tiranía de cualquier grupo social o de la serían escuelas para el vivir socialista. En
nación misma. lugar de contraponer las reformas sociales
Jaurés era un socialista humanista, más a la revolución social, consideraba que las
ansioso por encontrar una base para una fe primeras constituían medios a través de los
y una acción comunes con un opositor polí- cuales la segunda podría llegar a ocurrir.
tico que por descubrir un enemigo de clase La más importante de las obras de Jau-
disfrazado en un camarada de partido que lo rés es su Historia del socialismo de 1789 a
criticaba. Su meta, que él a veces confundía 1900, en cuyos primeros volúmenes hace
con la meta de la historia, era la liberación de la historia de la Revolución Francesa. En
la humanidad del despotismo político de las ella describe con brillo y originalidad la
supersticiones religiosas y de la explotación influencia de los factores económicos sobre
económica. Desde que el proletariado era los acontecimientos políticos, sin asignarles
la clase que más sufría, el mejoramiento de los excesivos alcances que malogran los
su suerte era la tarea más urgente. Pero los trabajos de los marxistas ortodoxos. Quizá
principios en virtud de los cuales su situa- su vida haya sido más importante que toda
ción había de elevarse tenían validez para su obra publicada. Fue el más elocuente
todas las clases. En consecuencia, aunque las tribuno de la democracia francesa y de los
luchas de clases son un hecho innegable, la amantes de la paz desde 1890 hasta 1914.
cooperación y colaboración de clases, basadas Sus últimas palabras –discurso pronunciado
en principios objetivos de justicia, podían y el 25 de julio de 1914– fueron un llamado
debían ser empleadas para lograr las refor- a los trabajadores de Europa para que evi-
mas sociales. Voz a menudo en minoría en taran el desencadenamiento de la Primera
su partido, y frecuentemente denunciado Guerra Mundial. Cuando se publicaron,
por los socialistas ortodoxos como Guesde el 1º de agosto, ya había muerto. También
y Bebel en la Internacional Socialista, Jaurés una época llegaba a su fin.
defendió el apoyo a gobiernos burgueses
y la participación en ellos si por medio de
tal participación se conquistaban reformas 27.4.3. G.D.H. Cole (1899-1959)
y se conjuraban grandes males inmediatos.
En este aspecto fue mucho más lejos que En el período de la posguerra, el cen-
Bernstein. tro del pensamiento y el repensamiento
Tanto como Bernstein, Jaurés criticaba socialdemócrata ha sido la Gran Bretaña,
la deificación del “gran día” que sería tes- y quizá la figura principal ha sido G.D.H.
tigo del repentino final del capitalismo y Cole. Economista inglés, desde muy joven
de la aurora del socialismo. Pero mientras se inició en los estudios socialistas y tuvo

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Sección Sexta: Panorama de las doctrinas políticas contemporáneas

una destacada actuación en el terreno de la La explotación imperialista es una ca-


educación sindical y laboral en Inglaterra y racterística marcada del capitalismo mun-
otros países. Fue primer secretario de estu- dial, y justifica el resentimiento que provoca
dios e investigaciones del Partido Laborista, en los países menos avanzados; pero no
y uno de los principales dirigentes de la constituye la explicación fundamental del
Asociación Educativa de los Trabajadores. fracaso de las profecías de Marx acerca de
Se especializó en estudios sobre marxismo la “miseria creciente” de los obreros y del
y se le conoce como el mejor historiador recrudecimiento y simplificación de los
del movimiento obrero inglés. antagonismos de clase en los países más
La siguiente síntesis de su obra El Mundo desarrollados. Es muy importante que los
del Socialismo permite captar el pensamiento socialistas comprendan esto y se pregun-
central de este “nuevo revisionista”. ten cómo pudo Marx equivocarse tanto al
Karl Marx, que hizo muchas observa- pronosticar el futuro.
ciones devastadoras y correctas sobre el Marx erró, principalmente, no porque
sistema capitalista, creyó también que, a tergiversara los hechos del sistema capi-
medida que el capitalismo se desarrollase, talista en desarrollo según los observó en
los trabajadores se verían condenados a los “hambrientos años cuarenta” del siglo
una “miseria creciente” y las clases medias XIX, sino porque supuso que las tendencias
arrojadas a la filas del proletariado, y que manifestadas por el capitalismo en aquel
la lucha de clases se simplificaría cada vez período continuarían en una forma inten-
más por la eliminación de quienes no son sificada. El capitalismo de principios de la
ni proletarios ni explotadores capitalistas era de la máquina explotó brutalmente a
burgueses. En esto estaba equivocado. En sus obreros, mientras estuvo empeñado en
los países capitalistas avanzados han teni- la lucha febril por acumular capital a sus
do lugar grandes mejorías del nivel medio expensas, e hizo uso preferente del trabajo
de vida y de la posición y seguridad de los no calificado, destruyendo y minando las
principales cuerpos de trabajadores; en el tradicionales habilidades artesanales de los
mismo período la clase media ha crecido, obreros de calidad superior; pero en cuanto
la estructura de clases se ha tornado mucho el capital se hizo más abundante, se hizo
más compleja, y en consecuencia la lucha menos necesario para los capitalistas mante-
de clases se ha hecho menos aguda y los ner los sueldos al nivel de las subsistencias,
movimientos socialistas y sindicalistas, en y más importante, en cambio, asegurarse
su mayoría, menos revolucionarios y más mercados de masas para sus mercancías. Y a
interesados en obtener reformas gradua- medida que avanzaron las técnicas produc-
les. Los marxistas argumentan a veces que tivas creció la demanda de nuevos tipos de
tales cosas han ocurrido porque los países obreros calificados, a quienes se tenía que
avanzados, mediante políticas de imperia- pagar un salario mayor que el establecido
lismo político económico, han prosperado para retribuir al trabajador ordinario. El
explotando a los pueblos de los países me- sindicalismo moderno se desarrolló prin-
nos desarrollados de suerte que los obreros cipalmente entre estos obreros calificados,
de los países avanzados se han vuelto en que se hicieron lo bastante fuertes como
efecto explotadores del trabajo colonial para exigir derecho de voto y participación
y semicolonial, por lo que han adquirido en la influencia política. La estructura de
características burguesas. Hoy en día, se clase vino a ser más compleja a medida
afirma, el proletariado realmente explotado que aumentó rápidamente el número de
lo constituyen los obreros y campesinos de obreros manuales calificados, y también el
los países menos desarrollados, a costa de de técnicos, dependientes, escribientes y
cuyo trabajo viven relativamente bien los trabajadores profesionales. Al cabo de un
obreros, tanto como los capitalistas, de los intervalo, los obreros menos calificados em-
países adelantados, apropiándose la plusvalía pezaron también a plantear sus exigencias
producida por aquéllos. y obtuvieron mejores salarios y derechos

149
Manual de Derecho Político

de voto, que utilizaron para asegurar los la Unión Soviética sin su apoyo; no se atre-
primeros adelantos conducentes al “Estado ve a nada que pueda hacer ineficiente al
Benefactor” (Welfare State). Los partidos capitalismo de su propio país porque no
socialistas (incluso los que se proclamaban está preparado para reemplazar la econo-
marxistas) se dedicaron a promover estas mía capitalista por la economía socialista;
mejoras y con ello se hicieron menos revo- no se atreve a mejorar las relaciones con
lucionarios. Finalmente, en nuestra época, los comunistas, porque teme caer bajo el
el capitalismo, obligado a hacer grandes dominio de su voluntad más fuerte y de su
concesiones a la opinión obrera, ha idea- celo mucho mayor.
do métodos para protegerse de las crisis Semejantes actitudes no servirán jamás
recurrentes que lo acosan, y ha adoptado para la construcción de una nueva sociedad;
en diversos grados las técnicas keynesianas y ardua tarea que requiere sobre todo valor y
del New Deal, que le permitieron recuperarse disposición a asumir los riesgos. Un socialis-
de la terrible depresión de principios de los mo que no se atreve a nada está destinado
años treinta. El capitalismo norteamericano, al fracaso, pues el espíritu combativo que
en particular, después de haber estado muy creó el movimiento socialista es también
próximo al colapso durante esos años, se necesario para conducirlo hasta su meta.
resignó a establecer un régimen de salarios El empleo de métodos parlamentarios y
elevados y de reconocimiento de los sindi- constitucionales no necesita destruir este
catos que le procuró una nueva prórroga espíritu, aunque es muy capaz de hacerlo
de prosperidad. cuando el socialismo constitucional se ha
Es verdad, a pesar de estos hechos, que vuelto respetable y aceptado como parte
el capitalismo sigue en una situación preca- de la política nacional establecida, y cuan-
ria. El capitalismo norteamericano puede do los sindicatos no tienen ya que luchar
mantener un alto grado de producción y de por el derecho de existir y han entrado a
empleo únicamente destinando una parte formar parte de la maquinaria reconocida
considerable de sus productos a países que del orden capitalista. Muchos buenos mili-
no pueden pagar por ellos porque los nor- tantes sindicales y socialistas se han pasado
teamericanos no quieren los productos de al comunismo en otros países, porque el
tales países. En muchos países ricos como socialismo democrático ha arrojado por la
los Estados Unidos, el capitalismo se man- borda su militancia en respuesta a la acep-
tiene gracias al auxilio norteamericano, tación de su derecho a existir dentro de los
pero esto no altera el hecho de que este límites de la acción constitucional. Si en la
capitalismo se ha mantenido y de que, lejos Gran Bretaña y en Escandinavia esas defec-
de mostrar síntomas de colapso inminente, ciones han sido pequeñas, se debe a que
se ha recuperado en forma notable de las en estos lugares el socialismo democrático
dislocaciones ocasionadas por la guerra. En cuenta con adelantos sólidos, aunque limi-
consecuencia, resulta por completo ajeno a tados, en su crédito; y vive todavía gracias
la realidad basar la política socialista en la a ese prestigio, a pesar de las vacilaciones
cómoda premisa de que los socialistas sólo con que encara su desarrollo futuro. Sin
necesitan esperar el derrumbe del capitalismo embargo, no puede vivir indefinidamente
para heredar lo que éste deje tras sí. del pasado, ni encontrar el camino hacia
El socialismo democrático sufre actualmente nuevos éxitos en un plano exclusivamente
demasiadas inhibiciones: no se atreve a in- nacional. Lo que necesita ser re-creado y
quietar a sus posibles defensores marginales vigorizado es un socialismo mundial que
y no se atreve tampoco a mofarse de esa encabece el movimiento internacional
llamada “opinión pública” que no es en por la emancipación, tanto en los países
realidad más que la opinión periodística avanzados como en los atrasados, y que se
difundida por la prensa reaccionaria. No despoje, como movimiento mundial, de los
se atreve a ofender a los norteamericanos, temores e inhibiciones que lo mantienen
por temor de verse abandonado frente a prisionero.

150
Sección Sexta: Panorama de las doctrinas políticas contemporáneas

27.5. La doctrina social de la Iglesia adquisición de la propiedad, de huelgas,


descanso dominical, limitación en la dura-
El Papa León XIII publicó el 15 de mayo ción del trabajo, de salarios y ahorro po-
de 1891 la Encíclica Rerum Novarum que pular. Afirma el Papa, por último, que los
trata sobre la situación de la “clase obrera” mismos interesados deben contribuir a la
y que causó una profunda impresión en el solución del problema, agrupándose, pues,
mundo católico y no católico. según el Papa, en una acción coordinada
Refiriéndose a la promulgación de la de la Iglesia, del Estado y de las asociacio-
Encíclica, puntualiza VAN GESTEL que la nes” (C. VAN GESTEL, La doctrina social de la
fecha marca un hito no sólo en la historia Iglesia, págs. 91, 92 y 93, Editorial Herder,
de los trabajadores, a quienes estaba con- Barcelona, 1964).
sagrada, sino, además, en la de la Iglesia y Desde León XIII hasta nuestros días la
de la humanidad. Iglesia va tomando perspectivas más exten-
“Puede decirse sin exageración que, sas y más profundas sobre los problemas
después del Concilio de Trento, pocos su- que envuelven a los hombres. Es así como
cesos han tenido tanta importancia para cuarenta años después Pío XI promulgó la
la Iglesia. La Encíclica Rerum Novarum ha Quadragesimo Anno (15 de mayo de 1931),
sido y es reconocida como la carta magna documento en el cual no sólo se aborda el
de la reconstrucción económico-social de problema obrero, sino el problema econó-
la época moderna”… “El gran mérito de mico en general.
León XIII es el de restablecer el contacto En Mater et Magistra, de Juan XXIII (1961),
de la Iglesia con el mundo, de demostrar la temática se extiende a los problemas que
que toda separación entre la naturaleza y la experimentan los países subdesarrollados y
gracia, entre lo temporal y lo eterno, termina en Pacem in Terris (1963) se consideran en
por destruir los valores humanos”. profundidad tópicos socioeconómicos.
“La época de León XIII fue la época del Populorum Progressio (1967), de Paulo
liberalismo, del que nació el socialismo. El VI, presenta por primera vez una doctrina
principio fundamental del liberalismo es la completa acerca del “desarrollo integral del
afirmación de la autonomía completa del hombre y de todos los hombres”. Finalmente,
hombre y la separación de la Iglesia y del el mismo Paulo VI emite un documento cuyo
Estado, de la fe y de la razón, de la religión título explícita por sí mismo el contenido:
y la moral. León XIII ataca este principio “Igualdad y Participación” (1971).
en todas sus encíclicas. Son 38 las encíclicas La última Encíclica de 1991, Centesimus
que nos ha dejado”… “Con todo, ninguno Annus, de Juan Pablo II, pronunciada en el
de sus documentos ha tenido una resonan- Centenario de la Rerum Novarum, desarro-
cia parecida a la de la gran Encíclica Social lla interesantes concepciones vinculadas al
Rerum Novarum, dedicada a la suerte de los régimen democrático, Estado de Derecho,
obreros, que le ha valido a León XIII el deberes del Estado, principio de subsidia-
nombre de Papa de los obreros”. riedad y totalitarismo.
“Rechazando las teorías del liberalismo Tomando como frase el texto de las en-
político y oponiéndose a la actitud de la cíclicas precitadas, PIERRE BIGO ha hecho
mayor parte de los Estados y a las tendencias una sistematización, de la cual pasamos a
de los católicos liberales, proclama el Papa el extractar algunos acápites medulares para
derecho de intervención del Estado. Guar- nuestro estudio.
dián y defensor del bien común, conviene
que tenga especial cuidado de los débiles.
Y el Papa traza aquí un audaz programa de 27.5.1. Sociedad e individuo
política social, preparando de este modo
el camino a una fecunda evolución de la La sociedad descansa fundamentalmen-
legislación social, hasta entonces apenas te en la libertad de las personas: son esas
vislumbrada, en materia de protección y libertades que forman la sociedad, a la vez

151
Manual de Derecho Político

necesariamente, porque la sociedad no es propio, único entre los demás, es el bien


facultativa, tal como lo quiere la doctrina común: son personas públicas. Su existencia
anárquica, y libremente, porque las for- no modifica en absoluto la relación entre
mas de la sociedad dependen en parte de las personas y la sociedad. Su presencia no
las libertades. La sociedad no tiene una da un carácter hipostático a la sociedad.
libertad independiente de la libertad de las Encargadas de una función especial, única
personas, no tiene ninguna autonomía, no entre las otras funciones, están enteramente
tiene de por sí su propia ley. Es así como al servicio de las personas constituidas en
la anterioridad de la persona con respecto sociedad: no tienen libertad o fin propio
a la sociedad, fundamenta el principio de- en cuanto personas públicas.
mocrático: impide la hipóstasis de la socie- De ahí que su papel debe conservar
dad en una persona distinta. Pero impide un carácter genérico: no debe competir,
igualmente que la persona se libere del ni absorber los otros papeles específicos,
bien común y que se considere como una sino que –al contrario– debe permitir que
totalidad que se basta a sí misma, porque el puedan ejercerse en el sentido del bien
bien común no es el bien de una persona general. Debe confiarse a la función pública
independiente y superior, es el bien de las la sola función del bien común, en cuanto es
personas reunidas. necesario que el bien común se incorpore
Sólo refiriéndose al destino total del en una función distinta. Al adquirir en el
hombre en una metafísica de la existencia Estado el carácter de institución, la sociedad
puede tomarse plenamente conciencia de global no debe ejercer, de por sí, ningún
esas verdades. En una perspectiva donde papel particular, sino únicamente un papel
el tiempo se refiere a lo eterno, las socie- genérico que consiste en asegurar el bien
dades no pueden hipostasiarse porque no común. El Estado no es ni productor, ni
tienen un destino propiamente dicho en comerciante, tampoco es educador ni jefe
el más allá: no son las sociedades, son las religioso. La economía, al igual que cual-
personas las que serán salvadas, y en la so- quiera otra rama de la actividad humana, no
ciedad cada persona sigue un destino total es, por su naturaleza, una actividad estatal.
propio, independiente del destino de las Sin embargo, todo pertenece al dominio
otras personas en la misma sociedad. Esto del Estado bajo el aspecto del bien común.
protege particularmente el pensamiento Ahora bien, cuanto más se desprenda de
católico contra los vértigos del totalitarismo. las tareas particulares, mejor cumplirá su
Pero al mismo tiempo lo protege contra tarea genérica. Pretender que el Estado
los repliegues del individualismo, porque, deba absorber los papeles particulares es
para él. Dios es el Dios uno, que unifica modificar el principio democrático impli-
en él toda multiplicidad sin destruirla. El cado en la idea cristiana y modificarlo con
individuo alcanza su destino total sólo ar- respecto a un punto substancial. Es volver
monizando su bien particular con el bien a la idea de un Estado constituyéndose en
general según la justicia y según el precepto persona distinta con fin y libertades propias,
del amor. independientes de las personas.
Ese papel genérico desempeñado por
el Estado no implica que los particulares
27.5.2. Función propia del Estado estén dispensados de llevar la carga del bien
común. Existe una dualidad de papel, pero
Pese a que no constituye una persona no de objeto. El bien común, del cual está
distinta de las personas, la sociedad global encargado el Estado, se insinúa en todos
no puede considerarse como una presencia los actos humanos sin excepción. Por esa
difusa. Es necesario institucionalizarla por razón, la justicia –cuyo objeto es el bien
medio de poderes confiados a personas común– es una virtud general: todo acto
designadas para ese papel específico. Es- humano debe referirse a ella, porque todo
tas deben existir en la sociedad y su papel acto humano tiene un aspecto social. El

152
Sección Sexta: Panorama de las doctrinas políticas contemporáneas

querer atribuir al Estado toda la carga del 27.5.3. Principio de subsidiariedad


bien común es simplemente querer que
absorba la totalidad de los papeles priva- En sus aplicaciones económicas este
dos. La distinción entre el bien público y el principio, llamado de subsidiariedad, no
bien privado no corresponde a la que existe está basado –como se dice a menudo– en la
entre el bien común y el bien propio. Lo sola racionalidad económica, aunque en el
público es papel exclusivo del Estado, lo plano de la eficacia económica la experiencia
común pertenece a la sociedad global. El demuestre siempre más su valor. Lo funda-
Estado no coincide y no puede coincidir mentan razones más altas de filosofía social
con la sociedad global. Por consiguiente, que tienen, por lo demás, una incidencia
los particulares no pueden atribuir total- a largo plazo en el plano de la eficacia. En
mente al Estado la carga del bien común; definitiva, sólo es la transcripción en el plano
dista mucho de ser así. Para sus actuaciones económico del principio democrático de
privadas deben inspirarse por sí mismos en la anterioridad de la persona con respecto
el bien común. Una sociedad donde los a la sociedad global: los papeles del Estado
particulares se liberarían de la preocupa- están proporcionados con exactitud por el
ción del bien común, entregándolo en su servicio que éste debe prestar a las personas
totalidad al Estado, se acercaría mucho a reunidas. El Estado no es una persona que
la desagregación o al totalitarismo. tenga el mismo rango y la misma naturaleza
Estos principios tienen una incidencia que las demás personas; no debe competir
inmediata en la estructura de la economía. con ellas, no debe absorber sus papeles, ni
Acarrean a la vez el rechazo de la concep- entrometerse en sus intereses y debates. Al
ción individualista que no reconoce un constituir un Estado, las personas libres no
papel distinto al Estado en materia social han creado un competidor omnipotente
o económica –o por lo menos lo reduce que las aplasta, sino un poder que las sirve,
indebidamente y lo considera como facul- ayudándolas a realizar su existencia social,
tativo–, y el de la concepción colectivista a fin de que puedan alcanzar la libertad
que sustituye sistemáticamente el Estado mediante el ejercicio de papeles y de res-
a los particulares en los papeles económi- ponsabilidades. No debe frustrarse esa in-
cos. En realidad, el Estado desempeña en tención. Aun en el plano económico, esto
la economía un papel propio y necesario, tendría consecuencias incalculables. Por
el cual es genérico, no particular. Por lo lo tanto, fuera de la función aseguradora
tanto no debe absorber los papeles parti- del bien común, ningún papel incumbe
culares, sino –al contrario– someterlos al sistemáticamente al Estado. Descargándose
bien común. de los papeles particulares asegurará tanto
Puede ocurrir que se reserve definiti- mejor esa función.
vamente un papel particular cuando este Pero esa función es absolutamente ne-
último tiene una importancia excepcional cesaria. Uno de los errores esenciales del
para el bien común, o cuando acarrea un liberalismo económico fue desconocer esa
poder exorbitante al ser ejercido por per- necesidad. Es falso afirmar que una eco-
sonas privadas. En una economía moderna nomía bien ordenada pueda resultar de
este caso puede no ser excepcional. Es así la competición ciega de las presiones que
como junto al sector privado se crea un se ejercen en el mercado. Las tensiones
sector público de la economía. Sin embargo, sociales o económicas no llevan en sí mis-
deben examinarse con cuidado los grandes mas un principio regulador. Por lo tanto la
inconvenientes de esta solución, asegurán- conciencia social debe poder ordenar sus
dose de que no sobrepasan los de la solución manifestaciones espontáneas. La sociedad
inversa. Cada vez que los mismos particulares económica no es una sociedad perfecta.
–aislados o asociados– puedan desempeñar No lleva en sí los objetivos últimos que
tareas, será conforme con el bien común deben regularla, tampoco dispone de los
que el Estado no las absorba. medios para realizarlos plenamente. Por

153
Manual de Derecho Político

consiguiente, las instancias superiores de La actitud de la Iglesia puede quedar


la sociedad global deben poder ejercer su sumida en los siguientes puntos:
papel: es una condición esencial para el
establecimiento de una justicia social y de 1) La Iglesia no cierra los ojos a la realidad.
un orden económico. Reconoce y denuncia el hecho de la lucha
Desde sus formas más primitivas, la econo- de clases. No es una fatalidad inevitable,
mía social reconoció siempre ese principio. sino que es el resultado de una serie de
El mercado implica una reglamentación. El injusticias dependientes de la responsabi-
príncipe se reservó el derecho de acuñar lidad humana individual o colectiva, y, por
moneda. Los abusos no deben ocultar el tanto, absolutamente modificable y que
derecho. En una economía moderna los pa- debe ser modificada. Ni se puede dejar
peles del Estado no pueden compararse con estar e inhibirse ante la lucha de clases; ni
los que conocía la economía primitiva. Pero se puede poner uno en situación de atizar
su necesidad no nació del solo desarrollo de e intensificar la lucha. La actitud primera
las economías modernas. Está inscrito en la impuesta por la Iglesia es la de esforzarse
naturaleza misma de las cosas. Otras instan- por suprimir las injusticias y realizar una
cias deben asegurar una función reguladora justicia progresiva que vaya llevando hacia
en la economía, y la conciencia social debe la igualación social.
difundirse en los particulares mismos. Sin
embargo, los poderes públicos detienen el 2) La Iglesia ha condenado siempre las in-
papel soberano que condiciona esa función justicias que pesan sobre el mundo obrero,
reguladora de las instancias inferiores y el es decir, ha señalado que la mayoría de las
desarrollo de esa conciencia social. Como injusticias son sufridas del lado obrero. Ha
último resorte, les incumbe a ellos hacer reclamado para él mejores condiciones de
efectiva la realización de justas convenciones vida; progresivo nivelamiento de las diferen-
y de justos intercambios, y más ampliamente cias, elevación al lugar que le corresponde
del bien común en la economía nacional. no sólo en la organización económica, sino
El principio de subsidiariedad expresa a también en la marcha total de la sociedad
la vez esa necesidad y ese carácter específico y de la historia. Ha proclamado como un
del papel del Estado.13 deber suyo el ponerse al lado de los obreros
En la encíclica Centesimus Annus, de 1991, y a la vez que no está ligada al régimen del
S.S. el Papa Juan Pablo II recoge el “principio capitalismo actual. Para la Iglesia, los hombres
de subsidiariedad”, ya expuesto en Quadrage- tienen libertad para introducir por medios
simo Anno, expresando que “una estructura lícitos otro régimen en la organización eco-
social de orden superior no debe interferir en nómico-social de la sociedad, siempre que
la vida interna de un grupo social de orden no sea contrario al derecho natural.
inferior, privándola de sus competencias,
sino que más bien debe sostenerla en caso de 3) La Iglesia ha condenado también la lucha
necesidad y ayudarla a coordinar su acción de clases. Pero esta condenación no es negar
con la de los demás componentes sociales, el hecho sociológico, ni mucho menos opo-
con miras al bien común”. sición de la Iglesia a las acciones emprendi-
das para la promoción del proletariado, a
la acción sindical, a la acción política, a la
27.5.4. La lucha de clases acción obrera. La condenación de la Iglesia
se refiere únicamente a dos cosas:
La actitud de la Iglesia ante la lucha de a) A la teoría marxista de la lucha de
clases aparece sintetizada por ÁNGEL BERNA clases.
en los siguientes términos: b) A ciertos métodos marxistas de la
lucha de clases.
13
Doctrina Social de la Iglesia, Instituto Católico de La teoría marxista de la lucha de cla-
Estudios Sociales, Barcelona, 1967, págs. 297-301. ses erigida en sistema del movimiento

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Sección Sexta: Panorama de las doctrinas políticas contemporáneas

social, de tal manera que la marcha de De hecho, sólo será lícito recurrir a ella
la sociedad está fatalmente determinada después de un sincero diálogo entre las
por el enfrentamiento de las clases hasta partes y de haber hecho esfuerzos por
llegar a la instauración de un sistema pe- encontrar soluciones pacíficas. Pero el
sadamente autoritario y tendencialmente derecho de recurrir existe ya en los tra-
totalitario. bajadores desde el comienzo de la nego-
En cuanto a los métodos marxistas, la ciación, y este derecho les da una notable
Iglesia condena: posición de fuerza para llevarla adelante.
– de manera formal y absoluta, todos los La fuerza es elemento esencial decisivo
que son contrarios a principios absolutos de en el desarrollo social. La fuerza está al
la moral, pero que valdrían para los mar- servicio de la vida social misma, dirigida
xistas en función de la eficacia. Así el odio, por la razón. Los sujetos sociales no suelen
la deslealtad, la mentira, la brutalidad, la poner en duda sus “evidencias” mientras
violencia directa contra las personas; nada perturba su tranquilidad. Tienden
– de manera relativa, todas las formas a concebir el orden de manera conforme
no pacíficas de la lucha social, es decir, la a sus intereses. Ante la fuerza reaccionan
violencia en todas sus formas; violentamente, pero acaban revisando sus
– la revolución, o subversión violenta de ideas. Al hablar de lo que deben hacer
todo el orden social; los obreros, la Iglesia quiere el empleo
– la sedición, o perturbación parcial del de la fuerza, aunque sin violencia. En la
orden social; estructura actual de la sociedad, la huelga,
– la huelga violenta o sediciosa, que tras- en mayor o menor escala, es y continuará
pasa los límites de la presión económica siendo por mucho tiempo una realidad
o social para invadir el campo del orden necesaria.
público.
Pero debe tenerse muy presente que la 5) Proclama como objetivo final la integración
Iglesia condena estas formas violentas sólo social. El objetivo que la Iglesia propone es
de manera relativa y en cuanto violentas. que las clases se fusionen en una unidad
Es decir, no será conforme a la doctrina superior. Tal unidad supone la transforma-
social de la Iglesia el orientar en principio ción de las clases mismas y la realización,
y de manera absoluta la acción obrera ha- por tanto, de la promoción del proletariado
cia la revolución, la sedición o la huelga en una sociedad auténticamente democrá-
como sistema. Pero sí puede serlo si no se tica, es decir, de una sociedad en que todas
ofrecen a los trabajadores otros caminos las personas sean de verdad libres, iguales
de negociación y diálogo verdaderamente en dignidad y con derechos fundamental-
eficaces para defender sus derechos y sus mente iguales. El objetivo está muy leja-
aspiraciones. no. Es indispensable recorrer dos etapas
probablemente muy largas; la primera, de
4) La Iglesia reconoce el derecho de huelga. superación de la lucha de clases; la segunda,
La huelga no puede ser identificada con la de colaboración.
violencia. El Concilio Vaticano II reconoce La superación de la lucha consiste en
el recurso a la huelga como medio nece- la sustitución del recurso a la fuerza por
sario, aunque último, para la defensa de la negociación y el diálogo, delimitando
los derechos y el logro de las aspiraciones perfectamente las mutuas concesiones y
justas de los trabajadores. estando ambas partes en disposición de
Es importante resaltar que es un medio revisar todo, incluso lo que normalmente
último, pero el último de los medios pací- se consideran dogmas intangibles. De esta
ficos. Todavía habría que tener en cuenta manera desaparecen los frentes radicales
una distinción de gran alcance: una cosa de los conflictos y van ganando terreno
es el hecho de recurrir a la huelga, otra las reformas graduales de la estructura de
cosa es el derecho de recurrir a la huelga. la sociedad. Este camino conducirá por

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sí mismo a la colaboración de las clases. 27.5.5. De la Carta Apostólica del Papa


Obreros y empresarios irán descubriendo Paulo VI: Igualdad, Participación (1971)
en el diálogo las solidaridades naturales
que existen de hecho entre ellos, y que a) Significación cristiana
serán la base primera de una armonización de la acción política
de derechos. La oposición capital-trabajo,
dirigentes-dirigidos, se transformará en lo ¿No es aquí donde aparece un límite
que naturalmente deber ser: colaboración. radical de la economía? Siendo necesaria, la
Esta colaboración no tiene nada que ver actividad económica puede, si está al servicio
con una consolidación de intereses, con del hombre, “ser fuente de fraternidad y
el mantenimiento de la injusticia o la con- signo de la Providencia”; ella da ocasión a
servación de la actual estructura. Toda la intercambios concretos entre los hombres, a
evolución del movimiento sindical durante reconocimiento de derechos, a la prestación
los últimos diez años está caracterizada por de servicios y a la afirmación de la dignidad
un paso progresivo de la reivindicación en el trabajo. Frecuentemente terreno de
primaria –referente a salarios, duración del enfrentamiento y de dominio, ella puede
trabajo, condiciones físicas, con relación dar origen al diálogo y suscitar la coopera-
a todas las cuales se han logrado grandes ción. Por tanto corre el riesgo de absorber
mejoras en los últimos cuarenta años– a la excesivamente las fuerzas y la libertad. Por
reivindicación de responsabilidad, referente eso, el paso de la economía a la política se
a la situación social del trabajo, es decir, demuestra necesario. Ciertamente, sobre
responsabilidad, participación, control y el término “política” son posibles muchas
gestión. Mientras la reivindicación prima- confusiones y deben ser esclarecidas, pero
ria es esencialmente reformista y se sitúa, cada uno siente que en los campos social y
por tanto, en la etapa o de lucha de clases económico –tanto nacionales como inter-
o de superación de la lucha, según tome nacionales– la decisión última recae sobre
formas violentas o pacíficas, la segunda el poder político.
tiende a modificar la estructura misma
de la empresa, y, a partir de ella, la de la b) El Estado y el bien
sociedad global, y se sitúa, por tanto, en el
camino de colaboración aun procediendo Este, que constituye el vínculo natural
del camino de lucha y reivindicación. Por y necesario para asegurar la cohesión del
eso la Pacem in Terris señala esta segunda cuerpo social, debe tener como finalidad
etapa como camino y avance hacia la co- la realización del bien común. Obra en el
munión social. respeto de las legítimas libertades de los
individuos, de las familias y de los grupos
6) La actitud de la Iglesia y el movimiento subsidiarios con el fin de crear, eficazmente
obrero. Es faltar a la verdad afirmar simple- y en provecho de todos, las condiciones
mente que la Iglesia condena la lucha de requeridas para conseguir el bien auténti-
clases. La Iglesia no condena la lucha de co y completo del hombre, incluido su fin
clases. La Iglesia condena la lucha de clases espiritual. Se despliega dentro de los límites
erigida en sistema. Para el obrero consciente propios de su competencia, que pueden
y responsable la lucha de clases es, en la ser diversos según los países y los pueblos.
actual estructura de la sociedad industrial, Interviene siempre con un deseo de justicia
una necesidad y un deber. Por eso, para y dedicación al bien común, del que tiene
que los obreros entiendan la doctrina de la la responsabilidad última. No roba pues a
Iglesia con relación a este tema, es preciso los individuos y a cuerpos intermedios su
colocarse un tanto en su perspectiva y ver campo de actividades y sus responsabilida-
las verdades desde el lado obrero (Curso des propias, lo cual les induce a concurrir
de Doctrina Social Católica, Biblioteca Bac, en la realización de este bien. En efecto,
Madrid, 1967, págs. 946-949). “el objeto de toda intervención en materia

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Sección Sexta: Panorama de las doctrinas políticas contemporáneas

social es ayudar a los miembros del cuerpo económica, particularmente en la empresa,


social y no destruirlos ni absorberlos”. debía ser asegurada esta participación en las
Según su propia vocación, el poder po- responsabilidades (Gaudium et Spes 68,75:
lítico debe saber desligarse de los intereses A. A. S. 58 (1966), págs. 1089-1090, 1097).
particulares para enfocar su responsabilidad Hoy el ámbito es más vasto, se extiende
hacia el bien de todos los hombres, aun re- al campo social y político donde debe ser
basando las fronteras nacionales. Tomar en instituida e intensificada la participación
serio la política en sus diversos niveles –local, razonable en las responsabilidades y opcio-
regional, nacional y mundial– es afirmar el nes. Ciertamente, las disyuntivas propuestas
deber del hombre, de todo hombre, de re- a la decisión son cada vez más complejas,
conocer la realidad concreta y el valor de la las consideraciones a tener en cuenta, múl-
libertad de elección que se ofrece para tratar tiples; la previsión de las consecuencias,
de realizar juntos el bien de la ciudad, de la aleatoria; aun cuando las ciencias nuevas se
nación, de la humanidad. La política es un esfuerzan por iluminar la libertad en estos
aspecto, aunque no el único, que exige vivir momentos importantes. Por eso, aunque a
el compromiso cristiano al servicio de los veces se imponen límites, estos obstáculos
demás. Sin resolver ciertamente los proble- no deben frenar una difusión mayor de
mas ella se esfuerza por aportar soluciones la participación en la elaboración de las
a las relaciones de los hombres entre sí. Su decisiones, en su elección misma y en su
campo, amplio y complejo, no es exclusivo. puesta en práctica. Para hacer frente a una
Una actitud invasora que tendiera a hacer tecnocracia creciente hay que inventar for-
de él algo absoluto se convertiría en un mas de democracia moderna, no solamen-
grave peligro. Aun reconociendo la auto- te dando a cada hombre la posibilidad de
nomía de la realidad política los cristianos, informarse y de expresar su opinión, sino
solicitados a entrar en la acción política, se de comprometerse en una responsabilidad
esforzarán por buscar una coherencia entre común. Así los grupos humanos se trans-
sus opciones y el Evangelio y, dentro de un forman poco a poco en comunidades de
legítimo pluralismo, de dar un testimonio, participación y de vida. Así la libertad, que
personal y colectivo, de la seriedad de su fe se afirma demasiado frecuentemente como
mediante un servicio eficaz y desinteresado reivindicación de autonomía en oposición
hacia los hombres. a la libertad de los demás, se desarrolla en
su realidad humana más profunda: com-
c) Participación en las responsabilidades prometerse y afanarse en la realización de
solidaridades activas y vividas. Pero para el
El paso a la dimensión política expresa cristiano el hombre encuentra una verda-
también una exigencia actual del hombre: dera libertad, renovada en la muerte y en
una mayor participación en las responsa- la resurrección del Señor abandonándose
bilidades y en las decisiones. Esta legíti- en Dios que lo libera.
ma aspiración se manifiesta sobre todo a
medida que crece el nivel cultural, que se
desarrolla el sentido de la libertad, y que 27.5.6. De Centesimus Annus,
el hombre se da mejor cuenta de cómo, en Carta Encíclica del Papa
un mundo abierto a un porvenir incierto, Juan Pablo II (1991)
las decisiones de hoy condicionan ya la vida
de mañana. En la Mater et Magistra (A. A. Empresa y bien común
S. 53 (1961), págs. 420-422), Juan XXIII
subrayaba cómo el acceso a las responsa- Volviendo ahora a la pregunta inicial, ¿se
bilidades es una exigencia fundamental puede decir quizá que, después del fracaso
de la naturaleza del hombre, un ejercicio del comunismo, el sistema vencedor sea el
concreto de su libertad, un camino para capitalismo, y que hacia él estén dirigidos
su desarrollo, e indicaba cómo en la vida los esfuerzos de los países que tratan de

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Manual de Derecho Político

reconstruir su economía y su sociedad? afronten los problemas concretos en todos


¿Es quizá éste el modelo que es necesario sus aspectos sociales, económicos, políti-
proponer a los países del Tercer Mundo, cos y culturales que se relacionan entre sí.
que buscan la vía del verdadero progreso Para este objetivo la Iglesia ofrece, como
económico y civil? orientación ideal e indispensable, la propia
La respuesta obviamente es compleja. Si doctrina social, la cual –como queda di-
por capitalismo se entiende un sistema eco- cho– reconoce la positividad del mercado
nómico que reconoce el papel fundamental y de la empresa, pero al mismo tiempo
y positivo de la empresa, del mercado, de indica que éstos han de estar orientados
la propiedad privada y de la consiguiente hacia el bien común. Esta doctrina recono-
responsabilidad para con los medios de ce también la legitimidad de los esfuerzos
producción, de la libre creatividad humana de los trabajadores por conseguir el ple-
en el sector de la economía, la respuesta no respeto de su dignidad y espacios más
ciertamente es positiva, aunque quizá sería amplios de participación en la vida de la
más apropiado hablar de “economía de empresa, de manera que, aun trabajando
empresa”, “economía de mercado”, o sim- juntamente con otros y bajo la dirección de
plemente de “economía libre”. Pero si por otros, puedan considerar en cierto sentido
“capitalismo” se entiende un sistema en el que “trabajan en algo propio” al ejercitar
cual la libertad, en el ámbito económico, su inteligencia y libertad.
no está encuadrada en un sólido contexto El desarrollo integral de la persona hu-
jurídico que la ponga al servicio de la liber- mana en el trabajo no contradice, sino que
tad humana integral y la considere como favorece más bien la mayor productividad
una particular dimensión de la misma, cuyo y eficacia del trabajo mismo, por más que
centro es ético y religioso, entonces la res- esto puede debilitar centros de poder ya
puesta es absolutamente negativa. consolidados. La empresa no puede con-
La solución marxista ha fracasado, pero siderarse únicamente como una “sociedad
permanecen en el mundo fenómenos de de capitales”; es, al mismo tiempo, una “so-
marginación y explotación, especialmente ciedad de personas”, en la que entran a
en el Tercer Mundo, así como fenómenos formar parte de manera diversa y con res-
de alienación humana, especialmente en ponsabilidades específicas, los que aportan
los países más avanzados; contra tales fe- el capital necesario para su actividad y los
nómenos se alza con firmeza la voz de la que colaboran con su trabajo. Para conseguir
Iglesia. Ingentes muchedumbres viven aún estos fines sigue siendo necesario todavía
en condiciones de gran miseria material un gran movimiento asociativo de los tra-
y moral. El fracaso del sistema comunista bajadores, cuyo objetivo es la liberación y
en tantos países elimina ciertamente un la promoción integral de la persona.
obstáculo a la hora de afrontar de manera
adecuada y realista estos problemas; pero
eso no basta para resolverlos. Es más, existe 28. FASCISMO Y NAZISMO
el riesgo de que se difunda una ideología
radical de tipo capitalista, que rechaza inclu- 28.1. Antecedentes históricos
so el tomarlos en consideración, porque a
priori considera condenado al fracaso todo Como dice FREDERICK WATKINS, “si bien
intento de afrontarlos y, de forma fideísta, la Primera Guerra Mundial no condujo,
confía su solución al libre desarrollo de las como había predicho Lenin, al colapso del
fuerzas de mercado. capitalismo, produjo de hecho una peligrosa
La Iglesia no tiene modelos para propo- crisis en la vida política y económica del
ner. Los modelos reales y verdaderamente mundo occidental”. Las deudas de guerra
eficaces pueden nacer solamente de las y los problemas de readaptación de una
diversas situaciones históricas, gracias al economía de guerra a una economía de
esfuerzo de todos los responsables que paz crearon cuestiones intrincadas, cuestio-

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Sección Sexta: Panorama de las doctrinas políticas contemporáneas

nes que no podían solucionarse fácilmente momento que exigía la aplicación de me-
aplicando los métodos tradicionales. didas vigorosas, era evidentemente incapaz
Una inflación galopante y una acentuada de actuar. En tales circunstancias resultaba
depresión económica estuvieron a la orden fácil inferir que la dictadura era la “ola del
del día. Bajo la presión de las penurias e futuro”, la única forma verdaderamente
incertidumbres económicas, las disensio- viable de la política del siglo XX.
nes políticas aumentaron en profundidad Los países que adoptaron esta postura
y encono; mantener un consenso en tales son conocidos en general como fascistas.
circunstancias era difícil, por cierto. Aun A diferencia de las grandes ideologías de
en los países desde mucho tiempo atrás los siglos XVIII y XIX, el fascismo no fue
habituados a los procedimientos de un go- en esencia un movimiento internacional.
bierno constitucional, a los estadistas les Surgió de una manera más o menos inde-
resultó bastante difícil conservar el apoyo pendiente en muchos países de caracterís-
de mayorías parlamentarias efectivas; en ticas distintas, en respuesta a condiciones
países donde la democracia estaba menos muy diferentes. Lo que los diversos mo-
firmemente arraigada, les resultó poco menos vimientos fascistas poseen en común, sin
que imposible. Los gabinetes ascendían y embargo, es la determinación de realzar
caían en rápida sucesión, sin hallar soluciones el poder y la importancia de sus respecti-
generalmente aceptables a los problemas vos países por medios dictatoriales. Para
políticos más urgentes. Por consiguiente, todos ellos el enemigo era la democracia
en un momento en que la necesidad de constitucional, un sistema invertebrado
acción era singularmente apremiante, las e indeciso, que sólo podía conducir a la
democracias constitucionales se vieron casti- muerte y a la corrupción. El marxismo,
gadas por una suerte de parálisis progresiva sobre todo, era el virus fatal que, al fabricar
que en muchos casos parecía imposible un antagonismo de clases, iba socavando
de curar. la estructura vital de todas las sociedades
El resultado fue que muchos europeos democráticas. Los fascistas ofrecían la sal-
vieran con creciente favor el experimento vación otorgando la suma del poder a una
de la dictadura rusa. Aunque la socialde- elite partidaria bien disciplinada que, bajo
mocracia seguía contando con la lealtad la conducción de un líder inspirado e in-
de la mayoría de las clases trabajadoras, discutido, restablecería la unidad del país
una minoría sustancial fue ganada por el y lo proyectaría hacia realizaciones de sin
comunismo. Mucho más significativo, sin par grandeza. De esa manera las dudas y los
embargo, fue el surgimiento de sentimientos conflictos fluctuantes del presente serían
dictatoriales en otros sectores de la comu- reemplazados por las gloriosas certezas
nidad. Dando por sentado que el objetivo de un valiente mundo nuevo (La Era de la
de Lenin había sido servir a la causa del Ideología, Editorial Troquel, Buenos Aires,
proletariado, no había razón intrínseca para 1970, págs. 137-138).
que sus métodos totalitarios no pudieran En consecuencia, si se trataba de lograr
aplicarse igualmente a otros fines. Para mu- el derrocamiento del régimen democráti-
chos que anatematizaban el marxismo en sí, co debía predicarse una nueva filosofía y
los aspectos elitistas y voluntaristas del co- forjar un nuevo ejército político. Hitler y
munismo resultaban claramente atrayentes. Mussolini, cada uno según sus medios y su
Si una reducida minoría de revolucionarios criterio, realizaron esta tarea.
profesionales había podido adueñarse del El caos y la frustración imperantes en sus
imperio ruso y someterlo a la voluntad de respectivas naciones resultaron por demás
sus líderes, ¿por qué no podrían otros par- propicios para la toma del poder.
tidos revolucionarios, adoptando principios En efecto, el Reino italiano, no obstante
similares de disciplina y conducción, lograr haber salido triunfador en la contienda, vio
resultados igualmente decisivos en otros profundamente afectada su estructura mili-
países? El gobierno constitucional, en un tar, económica e industrial. Desde el punto

159
Manual de Derecho Político

de vista internacional el Estado italiano se del rey Carol y los círculos industriales. En
encontró en una situación de desconcier- España, el alzamiento de los generales dio
to frente a las potencias triunfadoras, sus un papel relevante a la Falange. En Finlandia
antiguas aliadas. Para el italiano medio la y en Hungría el ejército prestó a los fascistas
impresión predominante se traducía en una ayuda inestimable. Este factor no debe ser
un pensamiento: en vez de haber salido exagerado en su importancia, pero tampoco
victoriosa de la guerra mundial, Italia había olvidado” (La Ascensión del Fascismo, Editorial
salido perdedora. Enlace, Barcelona, 1971, pág. 316).
Esta situación crítica aparecía acentuada
en Alemania, que sí había sido efectiva-
mente derrotada en la contienda armada. 28.2. El concepto de Estado para el fascismo
La pérdida de colonias y de territorios na-
cionales, la ocupación militar, las deudas El fascismo tiene una visión antiindividua-
de guerra y la ocupación militar francesa lista del Estado y, en contra del liberalismo
del distrito del Ruhr, constituyen parte del clásico que lo infravaloró, afirma que en
cuadro desolador que en el período de la el Estado se da la verdadera realidad del
posguerra presentaba esta nación. individuo. Todo está dentro del Estado, y
Buscando los factores esenciales del nada humano o espiritual existe fuera de él,
auge del fascismo y del nazismo, escribe y, por esta razón, es totalitario, sintetizando
FRANCIS CARSTEN: “De no haber sido por la unidad de todos los valores del pueblo.
la enorme inflación del marco, que minó El individuo no es para el fascismo el
los fundamentos mismos de la sociedad, individuo aislado y atómico del liberalismo,
seguida por la depresión de los primeros sino el individuo corporativo que se califica
años de la década de 1930, Hitler no hu- en la relación social, en el Estado, que es
biera tenido éxito en Alemania. Tampoco el fin de la acción del individuo.
lo hubiera tenido Mussolini en Italia de Los extractos de Mussolini que a conti-
no haber sido por la crisis económica de nuación se transcriben ilustran estos con-
posguerra. Y por los temores que levantó ceptos:
en las clases medias. Muchos otros movi- “El Estado fascista forma la más elevada y
mientos fascistas debieron su crecimiento la más poderosa personalidad, es una fuerza,
a la depresión de los primeros años de la pero una fuerza espiritual. Una fuerza que
década de 1930, una depresión que en- resume todas las formas de la vida moral e
contró a todos los gobiernos indefensos intelectual del hombre. No se puede, pues,
y pasivos. También fue esencial la ayuda limitar a puras funciones de orden y de pro-
prestada por sectores de los grupos dirigen- tección, como quiere el liberalismo. No es
tes y los gobiernos, o el apoyo del ejército un simple mecanismo el que limita la esfera
y de los oficiales de alto rango. Sin esto no de las pretendidas libertades individuales.
hubiera habido ni marcha sobre Roma ni Es una forma, una regla interior y una dis-
gobierno de Mussolini. Sin el apoyo que el ciplina de toda la persona; penetra en la
gobierno y el ejército bávaro prestaron a los voluntad como la inteligencia. Su principio
nacionalsocialistas, éstos nunca se hubieran –inspiración central de la personalidad hu-
convertido en partido de masas en Munich mana viviendo en comunidad civil– penetra
en los primeros años de la década de 1920. en lo más íntimo del individuo y tanto en
Más tarde, el ambiguo papel de los líderes el corazón del hombre de acción como en
del Reichswehr y su profundo desprecio a la el del pensador, en el del artista como en
República resultó de inestimable valor para el del sabio; es el alma del alma”.
Hitler, como ocurrió con las contribuciones “En total, el fascismo no es sólo legislador
financieras que recibió de determinados y fundador de instituciones; es también
industriales. La Guardia de Hierro nunca educador y promotor de vida espiritual.
se hubiera convertido en movimiento de Quiere rehacer no las formas de la vida
masas si no hubiera contado con el apoyo humana, sino su contenido: el hombre, el

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Sección Sexta: Panorama de las doctrinas políticas contemporáneas

carácter, la fe. Y, para este fin, quiere una tomó el mando porque él era más fuerte,
disciplina y una autoridad que penetren en más astuto, más sabio o más inteligente, y los
los espíritus y gobiernen sin división. Por demás hombres le obedecieron por amistad
esto su insignia es el haz de los lictores, símbolo o por fuerza, este día el Estado nació y fue
de la unidad, la fuerza y la justicia”. un sistema de jerarquías, tan simple y tan
“No es la nación la que crea el Estado, rudimentario como la vida de los hombres
como en la antigua concepción naturalista en los primeros albores de la historia. El jefe
que servía de base a los estudios de los pu- debía crear, necesariamente, un sistema de
blicistas de los Estados nacionales del siglo jerarquías para hacer la guerra, para dictar
XIX. Por el contrario, la nación es creada la justicia, para administrar los bienes de la
por el Estado, que da al pueblo, consciente comunidad, para recaudar los impuestos,
de su propia unidad moral, una voluntad y, para regular las relaciones entre el hombre
como consecuencia, una existencia efectiva. y lo sobrenatural”.
El derecho de una nación a la independencia “Los organismos mediante los cuales
no se funda sobre la conciencia literaria e esta visión teórica se realiza en el Estado
ideal de su propia existencia, y menos aún son el partido y la corporación. El partido
sobre una situación de hecho más o menos es, hoy día, el instrumento formidable y, al
inconsciente e inerte, sino sobre una con- mismo tiempo, extremadamente sutil que
ciencia activa, sobre una voluntad política introduce el pueblo en la vida del Estado;
diligente y presta a demostrar su derecho; la corporación es la institución gracias a la
es decir, sobre una especie de Estado ya cual el mundo económico, hasta entonces
in fieri. El Estado, en calidad de voluntad aislado y desarreglado, recobra su lugar en
étnica universal, crea el derecho”. el Estado”.
“El individuo en el Estado fascista –dice
Mussolini– no es anulado, sino más bien
multiplicado, al igual que en un regimiento 28.3. El Estado corporativo
un soldado no es disminuido, sino multipli-
cado por el número de sus compañeros de Es con la Carta del Trabajo de 1927 como
armas. El Estado fascista organiza la nación, el fascismo comenzó a institucionalizar sus
pero deja, sin embargo, a los individuos un concepciones de un corporativismo de Es-
margen suficiente; ha limitado las libertades tado.
inútiles o perjudiciales, pero ha conservado “El trabajo, bajo todas sus formas, inte-
las libertades esenciales”. lectuales, técnicas, manuales –declaraba la
Pero agrega sin hipocresía: “En este Carta–, es un deber social y es por este título
aspecto, sólo el Estado es juez y no el in- sólo por lo que está salvaguardado por el
dividuo”. Estado. La complejidad de la producción
¿Es esto, pues, la tiranía? No, responde es unitaria desde el punto de vista nacional.
Mussolini: Sus objetivos son unitarios y se resumen
“Un Estado que se apoya sobre millones en el bienestar de los productores y en el
de individuos que le reconocen, lo sienten desarrollo y en el poderío nacional.
y están dispuestos a servirle, no es el Estado …Las corporaciones constituyen una
tiránico del señor de la Edad Media. No organización unitaria de las fuerzas de pro-
tiene nada de común con los Estados abso- ducción y representan integralmente los
lutistas anteriores o posteriores a 1789… Un intereses. En virtud de esta representación
partido que gobierna una nación totalita- integral, las corporaciones son, en nombre
riamente es un hecho nuevo en la historia. de la ley, reconocidas como órganos del Es-
Las aproximaciones y las comparaciones tado, siendo los intereses de la producción
son imposibles”. los intereses de la nación.
“El Estado, en efecto, es en su origen El Estado corporativo considera la iniciativa
un sistema de jerarquías. El día en que un privada en el dominio de la producción como
hombre, en un grupo de otros hombres, el instrumento más eficaz y más útil del interés

161
Manual de Derecho Político

de la nación. Siendo la organización privada No solamente la economía industrial debe


de producción nacional, la dirección de la ser disciplinada, sino también la economía
empresa es responsable de la organización agrícola; la economía comercial, la banca
de la producción respecto del Estado. De y hasta la menestralía.
la colaboración de las fuerzas productoras ¿De qué modo se debe ejercer esta dis-
deriva una reciprocidad de derechos y de ciplina? Gracias a la autodisciplina de las
deberes. El técnico, empleado u obrero, es un categorías interesadas.
colaborador activo de la empresa económica Sólo en un segundo período, si las catego-
en la que la dirección pertenece al patrono, rías productoras no han hallado el acuerdo
que tiene la responsabilidad. y el equilibrio, el Estado podrá intervenir, y
…La intervención del Estado en la pro- tendrá derecho soberano también en este
ducción económica tiene lugar sólo cuando terreno, puesto que el Estado representa
la iniciativa privada es defectuosa o insufi- el otro término de un binomio, es decir, al
ciente o cuando los intereses políticos del consumidor. La masa anónima, no estando
Estado están en juego. Esta intervención encuadrada en calidad de consumidora en
puede revestir la forma de un estímulo o una organización capaz de defenderse, debe
de una gestión directa”. ser sostenida por el Estado, es decir, por el
Mussolini no considera que esta interven- órgano que representa la colectividad de
ción del Estado conduzca a una burocrati- los ciudadanos.
zación que llegaría “a congelar lo que es la Las corporaciones no son sólo en sí mis-
realidad de la vida económica de la nación, mas su propio fin, sino que servirán para
realidad complicada, mudable, ligada a todo alcanzar un fin determinado. En adelante
lo que ocurre en el mundo”. es un ‘dato’ municipal. ¿Cuál es el fin? En
El sistema corporativo fascista “respeta el interior, una organización que disminuye
el principio de la propiedad. La propiedad gradualmente y, por así decirlo, automática-
privada completa la personalidad humana; mente, la distancia que separa las diferentes
es un derecho y, si es un derecho, es tam- posibilidades de vivir grandes, pequeñas o
bién un deber. Esto es tan verdadero que también nulas que tienen los individuos. Y yo
nosotros pensamos que la propiedad debe llamo a eso una más alta ‘justicia moral’.
ser considerada como una función social; En este siglo no es admisible que la mi-
no la propiedad pasiva, sino la propiedad seria y la indigencia no puedan ser evitadas;
activa, que no se limita a gozar de los frutos es ya demasiado que se haya de sufrir la
de la riqueza, sino que la desarrolla, que la triste fatalidad de la miseria fisiológica. El
aumenta y que la multiplica. hecho absurdo de las hambres artificial-
El sistema corporativo respeta también mente provocadas no puede durar. Ellas
la iniciativa individual. denuncian la indignante insuficiencia del
La Carta del Trabajo dice expresamente antiguo régimen económico.
que sólo cuando el sistema económico indivi- El siglo pasado proclamó la igualdad
dual es deficiente, inexistente o insuficiente de los ciudadanos ante la ley y ésta fue una
debe intervenir el Estado. Hemos visto un conquista de un alcance formidable; el siglo
ejemplo evidente con el saneamiento de fascista mantiene y consolida este principio,
las Lagunas Pontinas, que sólo el Estado pero añade otro no menos fundamental:
con sus poderosos medios de acción ha la igualdad de los hombres ante el traba-
podido realizar. jo, entendido como un deber y como un
El sistema corporativo crea el orden, derecho, como un goce creador que debe
incluso en el terreno económico. alegrar y ennoblecer la existencia y no mor-
Si hay un fenómeno que debe ser orde- tificarla y deprimirla. Tal igualdad de base
nado, que debe ser dirigido hacia determi- no excluye, sino que exige, una jerarquía
nados fines es, precisamente, el fenómeno muy clara entre las clases desde el punto
económico, que interesa a la totalidad de de vista de las funciones, del mérito y de
los ciudadanos. las responsabilidades.

162
Sección Sexta: Panorama de las doctrinas políticas contemporáneas

Respecto al extranjero, la Corporación fundadores de una humanidad superior


tiene por objeto aumentar sin cesar el poder y, por consecuencia, representan el tipo
global de la nación, interesándose por su primitivo de lo que nosotros entendemos
expansión a través del mundo”. (Los textos con el nombre de ‘hombre’. El ario es el
de Mussolini han sido tomados de Doctrinas Prometeo de la humanidad… Si se le hi-
del Nacionalismo, Jacques Ploncard, Editorial ciese desaparecer, una profunda oscuridad
Acervo, Barcelona, 1971, págs. 125 y ss.) descendería sobre la tierra; en pocos siglos
la civilización se desvanecería y el mundo
se convertiría en un desierto”.
28.4. El racismo en el nacionalsocialismo “Reuniéndolos en el Gran Reich con
una veneración llena de reconocimiento,
“Todas las grandes civilizaciones del el magnífico tesoro de la Historia alema-
pasado fueron decayendo porque la raza na nos es revelado. Agradezcamos al Dios
primitivamente creadora murió por un en- Todopoderoso haber dado a nuestra gene-
venenamiento de la sangre. ración y a nosotros la gracia de poder vivir
La causa de semejantes decadencias fue en esta época y en esta hora”. (Ver Texto
siempre el olvido del principio de que toda Complementario Nº 6, Sección Sexta.)
civilización depende de los hombres y no
éstos de aquélla, por lo que, en consecuencia,
para conservar una civilización determi- 28.5. Concepto de Estado en el
nada es preciso conservar al hombre que nacionalsocialismo
la ha creado. Pero esta conservación está
ligada a la ley de bronce de la necesidad “El Estado no es un fin, sino un me-
y del derecho a la victoria del mejor y del dio”. Es “la condición previa a la forma-
más fuerte. ción de una civilización humana de valor
Un pueblo no es idéntico a otro y, dentro superior, pero no es la causa directa. Esta
de una comunidad, una cabeza no puede reside exclusivamente en la existencia de
ser idéntica a otra cabeza; los elementos una raza apta para la civilización. Incluso
constitutivos pertenecen a la misma sangre, si se hallaran sobre la tierra centenares de
mas ofrecen en el detalle mil diferencias Estados modelos, en el caso de que el ario,
sutiles”. Es necesario, pues, “favorecer en que es el pilar de la civilización, llegase a
la comunidad los elementos reconocidos desaparecer, no habría ya civilización co-
como superiores” y “ocuparse de acrecentar rrespondiente, en el orden espiritual, al
particularmente su número”. grado que han alcanzado los pueblos de raza
“Una doctrina que, descartando la idea superior. Se puede aún ir más lejos y decir
democrática de la masa, tiende a dar esta que la existencia de Estados humanos no
tierra al mejor pueblo, es decir, a los indivi- excluye la eventualidad del aniquilamiento
duos superiores, debe lógicamente atener- definitivo de la raza humana, puesto que la
se al mismo principio aristocrático dentro desaparición del representante de la raza
de este pueblo y conceder a las mejores civilizadora conduciría a la pérdida de las
inteligencias el mando y la influencia. En facultades intelectuales superiores de re-
lugar de edificar sobre la idea de mayoría, sistencia y de adaptación…
esta doctrina se funda, pues, sobre la per- No es el Estado quien hace nacer un de-
sonalidad”. terminado nivel de cultura; él no puede más
“Todo lo que tenemos hoy día ante no- que conservar la raza, causa primera de la
sotros de civilización humana, de productos elevación de este nivel. En caso contrario, el
del arte, de la ciencia y de la técnica es Estado puede continuar existiendo durante
casi exclusivamente el fruto de la actividad siglos sin cambio aparente, aun cuando,
creadora de los arios. Este hecho permite como consecuencia de la mezcla de razas que
sacar en conclusión por reciprocidad, y no ha impedido, la capacidad civilizadora y
no sin razón, que ellos han sido los únicos la historia misma de este pueblo, de quien

163
Manual de Derecho Político

es el reflejo, hayan comenzado desde hace Estado, con arreglo para cada individuo a
largo tiempo a sufrir profundas alteracio- las capacidades y a las fuerzas adquiridas
nes… La condición puesta a la existencia en el nacimiento y perfeccionadas por la
duradera de una humanidad superior no comunidad popular”.
es, pues, el Estado, sino la raza que posee La economía sería incapaz de ser, en sí
las facultades requeridas”. misma, un fin.
“No nos corresponde a nosotros, hu- “El Estado no tiene nada que hacer con
manos, reconocer o investigar el sentido y una concepción económica o un desarrollo
el fin de la existencia de las razas creadas económico determinado. Él no es la reunión
por la Providencia. Pero podemos juzgar de partes contratantes económicas en un
sobre el sentido y el fin de las organizacio- territorio preciso y delimitado, que tiene
nes humanas según su grado de utilidad por fin la ejecución de tareas económicas; es
para el pueblo y su conservación. El pueblo el organizador de una comunidad de seres
tiene, pues, la primacía. Los partidos, el vivos, semejantes los unos a los otros desde
Estado, el Ejército, la Economía, la Justicia, el punto de vista físico y moral, constitui-
etc…, son fenómenos secundarios, medios do para mejor asegurar su descendencia
de alcanzar el fin, que es la conservación y alcanzar el fin asignado a su raza por la
del pueblo”. Providencia. Es ahí y sólo ahí donde reside
el objeto y el sentido del Estado. La eco-
nomía tan sólo es uno de los numerosos
28.6. La economía en el nacionalsocialismo medios necesarios para el cumplimiento
de esta tarea. No es jamás ni la causa ni el
A partir de Mein Kampf, es decir 1924, fin de un Estado, salvo en el caso de que
Hitler habla de organización corporativa de el último descanse a priori sobre una base
la economía. Veía en las corporaciones “un falsa, que va contra la naturaleza”.
órgano de representación profesional” que La Economía debe también plegarse a
suprimiría la lucha de clases y no reconocería las necesidades de la reedificación nacional
ninguna. No quería admitir otra distinción porque “cualesquiera que sean las concesiones
dentro de la comunidad que la –racial– de de orden económico ahora y siempre concedidas a
los ciudadanos y la de la jurisdicción. Los pri- los obreros, no se pueden comparar con el beneficio
meros con todos los derechos políticos; la que obtiene el conjunto de la nación si contribuyen
segunda no teniendo ninguno. Pero en el a hacer entrar a las grandes capas populares en
plan profesional no admite clases. el cuerpo social del cual forman parte”. Ningún
“Lo que hoy día empuja al combate a esfuerzo económico, en efecto, es posible
millones de hombres –dice– debe un día y, en consecuencia, provechoso “en tanto
encontrar su solución en las cámaras pro- que no haya sido restablecida una profunda
fesionales y en el Parlamento económico solidaridad entre el pueblo y la nación” (texto
central. Con ellos, empresarios y obreros no tomado de Mi lucha, Editorial Alborada,
deben luchar más los unos contra los otros Buenos Aires, s/f.).
en la batalla de los salarios y las tarifas –lo
que es muy perjudicial en la existencia eco-
nómica de ambos–, sino que deben resolver 29. ACERCA DEL FIN DE LAS IDEOLOGÍAS Y
este problema en común para el bien de la DEL AUGE DE LA TECNOCRACIA
comunidad popular y del Estado, del cual
la idea debe brillar en letras relumbrantes Desde hace algunas décadas, numerosas
por encima de todo. obras vienen planteando el tema del fin o
… El deber de la corporación nacional- el declinar de las ideologías como fuerzas
socialista es la educación y la preparación políticas.
con vistas a este fin, que se define así: tra- Entre los principales autores que han
bajo en común con el objeto de mante- desarrollado esta tesis cabe mencionar: DA-
ner la seguridad de nuestro pueblo y del NIEL BELL (El fin de las ideologías, Editorial

164
Sección Sexta: Panorama de las doctrinas políticas contemporáneas

Tecnos, Madrid, 1964); SEYMOUR MARTIN sólo se da en los países subdesarrollados


LIPSET (El hombre político, Editorial Eudeba, donde las tensiones sociales son todavía
Bs. Aires, 1964); RAYMOND ARON (El oficio de muy grandes.
los intelectuales, Editorial Leviatán, Bs. Aires, 3) Otros autores –Galbraith y Raymond
1957) y GONZALO FERNÁNDEZ DE LA MORA (El Aron, por ejemplo– sostienen que el fin
crepúsculo de las ideologías, Editorial Zig- Zag, de las ideologías es consecuencia de las
Santiago, 1968). mutaciones que se han comprobado con el
1) Según Daniel Bell, ideología es un advenimiento de la sociedad opulenta neoca-
sistema de creencias comprensivo de toda pitalista. El concepto de ideología implícito
la realidad. En el fondo la concibe como en estos teóricos del neocapitalismo es el de
una religión escolar. Surge, opina Bell, con “producto de las estructuras de las fuerzas
el declinar de la religión y asume la función productivas y de los modos de producción
de ésta en el sentido de servir de escape y que determinan la división de la sociedad
canalización de la energía emotiva. Crea- en clases”. Por tanto, si eliminamos el dato
dores de las ideologías fueron, dice Bell, de la división en clases, la ideología pierde
los intelectuales, quienes simplificando sus su razón de ser. Para sostener la tesis del
ideas, atribuyéndoles el carácter de verdad fin de la división de la sociedad en clases
absoluta e infundiendo pasión en sus segui- las argumentaciones empleadas son: a) la
dores, hicieron de las mismas instrumento difusión del sentimiento de “seguridad eco-
de presión y cambio social. Causas de su nómica” en las sociedades de capitalismo
declive son, de una parte, las aberraciones avanzado; b) la integración del proletariado
históricas a que han conducido los intentos en el sistema social, pasando así de una
de realizarlas y, de otra, cambios sociales situación de explotación a una situación de
como las transformaciones del capitalismo integración, con el consiguiente abandono
y el advenimiento del Welfare State. Sin em- de las reivindicaciones de clase.
bargo, para Bell el fin de las ideologías no Para Fernández de la Mora el gobierno
debe significar el fin de la utopía porque de los pueblos ha dejado de ser una simple
el hombre siempre tendrá necesidad de un función policial y arbitral, para convertirse,
escape emotivo; mas la nueva utopía debe- además, en una compleja máquina económi-
rá fundamentarse sobre bases empíricas y ca; la ética, la administración se racionalizan.
no fideísticas: tendrá que indicar dónde se El proceso de racionalización destruye las
quiere llegar, de qué modo, a qué precio, ideologías porque tienen una engañosa y
quién debe pagarlo y por qué. frustrada pretensión racional.
2) S. M. Lipset entiende la ideología en Entre los argumentos que se dan en abono
un sentido más limitado –como conjunto de esta tesis los autores coinciden en seña-
de soluciones a los problemas sociales y lar: disminución de la participación de los
políticos de una época– y atribuye su declive ciudadanos en la vida política en general
al hecho de que en las democracias occi- (elecciones, afiliación partidaria, apatía de
dentales los problemas fundamentales que los jóvenes); predominio de las reivindica-
la revolución industrial planteó han sido ciones inmediatas; comportamiento de los
resuellos, quedando así superada la vieja partidos en contradicción con los principios
antítesis derecha-izquierda. Ello no significa doctrinarios; tendencia a conciliar grupos
que la lucha de clases haya concluido; pero diversos y satisfacer intereses plurales.
esta lucha de clases ya no es ideológica, no Generalmente estos autores, junto con
pone en discusión los problemas políticos anunciar el declinar de las ideologías, ponde-
fundamentales, sino que permanece en el ran la importancia del técnico en el mundo
ámbito del sistema aceptado por todos y, contemporáneo.
por tanto, no sólo no compromete su esta- Técnico es, por lo común, sinónimo
bilidad, sino que, al subsistir los conflictos, de práctico y opuesto a teórico o cientí-
garantiza la democracia. Lipset, como Bell, fico. Mientras la ciencia tiende a explicar
cree que hoy en día la lucha ideológica racionalmente los fenómenos, la técnica

165
Manual de Derecho Político

aprovecha los conocimientos para producir gías, y admitir la idea utópica de un modo
resultados útiles. Es la vertiente práctica de donde la ideología (y no una de sus formas
la ciencia aplicada. históricas) desaparecería, sin dejar trazas,
El técnico, por definición, no es quien para ser reemplazada por la ciencia”.
toma las decisiones últimas; el técnico es En cuanto a la tecnocracia, el juicio de sus
quien, dados ciertos fines a alcanzar y cier- opositores puede resumirse en las siguientes
tos parámetros en base a los que juzgan apreciaciones: el tecnócrata, más sutil que
de la bondad o de la aceptabilidad de los el conservador clásico, aparenta ser prota-
procedimientos a emplear, indica la con- gonista al hablar de desarrollo económico,
tinuación óptima (óptima en función de pero sabe perfectamente que esta política
aquellos parámetros y conscientemente con conduce a mantener el statu quo existente.
aquellos fines) de los medios disponibles La idea que preside el tecnocratismo es
(Francesc de Carreras). que cree posible dirigir el progreso desde
El técnico se convierte en tecnócrata arriba, distinguiendo dos aspectos: progre-
cuando tiene poder de decisión en esferas so técnico-económico y progreso social. El
más amplias que la suya y, concretamente, primero se pretende y el segundo se intenta
en la esfera política. detener. Es decir, el desarrollo significa, para
Tal vez uno de los libros que mayor difu- la tecnocracia, crecimiento económico sin
sión ha hecho de las teorías tecnocráticas cambio de estructuras sociales.
sea La Revolución de los Directores de James Meynaud coloca particular énfasis en
Burnham (Editorial Sudamericana, Bs. Ai- puntualizar el grave deterioro que experi-
res, 1967. En Estados Unidos la obra fue menta la democracia como consecuencia de
editada en 1940). la emergencia del tecnócrata: son personas
La teoría de Burnham se ha resumido
no elegidas democráticamente, no obstante
en los siguientes puntos: a) el capitalismo
ejercer política directa y sus decisiones no
está llamado a desaparecer; b) el socialismo
están sometidas a control, bien por falta de
es incapaz de sucederle; c) capitalismo y
publicidad, bien por la objetiva complejidad
socialismo evolucionan de la misma forma;
en todos los países, cualquiera que sea su de tales procedimientos (La Tecnocracia,
régimen político, se produce la “revolución Editorial Tecnos, Madrid, 1968).
directorial”: el poder y la fortuna corres- Al margen de las posiciones extremas
ponden cada vez en mayor medida a los descritas, algunos autores estiman que la
técnicos responsables de la economía. tesis del fin de las ideologías merece ser
Han impugnado, entre otros, la tesis del considerada con mayor seriedad, y para ello
fin de las ideologías, Jean Meynaud, León proponen que la investigación sea confron-
Dion y Wright Mills. tada en cada caso, es decir, con respecto a
En términos generales, estos autores cada ideología política particular y a cada
coinciden en que la tesis del fin de las Estado concreto. En tal sentido –se agrega– la
ideologías representa una expresión de tesis “fin de las ideologías” no sería válida
incompetencia para interpretar los gran- para los países en vías de desarrollo.
des cambios estructurales operados en la El aporte técnico a las funciones de go-
sociedad contemporánea. bierno se considera, por otra parte, más que
Es más, constituye al mismo tiempo un necesario, imprescindible en la sociedad
arma refinada para combatir al socialismo y contemporánea. Sin embargo, la relevancia
defender el orden existente, esto es, el neo- del técnico tampoco puede ser hipertrofiada
capitalista. En otros términos, la tesis del fin en los términos que pretenden algunos de
de las ideologías no viene a ser sino otra ideo- sus apologistas y que de concretarse en la
logía. “Las sociedades humanas segregan la realidad podría llevar a la humanidad a una
ideología como elemento y atmósfera indis- forma de convivencia (?) muy cercana a la
pensable a su respiración, a su vida histórica. descrita por Aldous Huxley en su patética
Sólo una concepción ideológica del mundo obra Un mundo feliz. (Ver Texto Comple-
ha podido imaginar sociedades sin ideolo- mentario Nº 7, Sección Sexta.)

166
Sección Sexta: Panorama de las doctrinas políticas contemporáneas

TEXTOS COMPLEMENTARIOS
Sección Sexta
1. Texto atinente a párrafo 26: de la autonomía individual. De hecho, una de
Liberalismo las tareas en las que se han implicado muchos
pensadores liberales ha sido la de defender y
ALAN WOLFE proteger la idea de sociedad contra sus rivales.
Para Immanuel Kant, eso significaba defender
Un liberalismo a la sociedad contra la preferencia de Rousseau
por la “naturaleza”. Para Thomas Jefferson sig-
Cuando hablo de mi último libro, The Future nificaba proteger la capacidad de autogobierno
of Liberalism, y especialmente cuando lo hago frente a los que sostenían que la ley era cosa de
ante un público más conservador, suelen pre- Dios, no de los seres humanos. El liberalismo
guntarme de qué liberalismo soy partidario: del emergió como una teoría de la finalidad humana.
“liberalismo clásico” con su preferencia por el Podemos dar forma a nuestras vidas de acuerdo
mercado y su creencia en la libertad individual, con las metas que construimos en conjunto. El
o del “liberalismo moderno” y su confianza en concepto de sociedad nos protege de la anarquía
el Estado y su compromiso con la igualdad. Sin del individualismo, por un lado, y de los designios
duda, ver dos clases distintas de liberalismo es de Estados omnipotentes por el otro.
un error. Es cierto que Adam Smith arguyó La sociedad es posible porque los seres huma-
a favor del mercado, así como John Maynard nos tienen la cultura a su disposición. Mientras
Keynes defendió la intervención del Estado. escribía The Future of Liberalism me sorprendió la
Pero el liberalismo, como yo lo defino, consiste coincidencia de las ideas que defiende el libera-
en que el mayor número de gente tenga tanto lismo y cómo teóricos como Émile Durkheim,
que decir como sea posible sobre la dirección Clifford Geertz entienden y enfatizan la cultura.
que tomarán sus vidas. La cultura ofrece los medios por los que los seres
En el siglo XVIII los legados del feudalismo humanos establecen y llevan a cabo sus objeti-
y las reglas del mercantilismo crearon una si- vos colectivos. La cultura expande la libertad
tuación en la que los mercados libres podían individual (porque multiplica enormemente
dar a la gente un mayor control sobre sus vidas el abanico de posibilidades ante nosotros) y al
y, al mismo tiempo, extender esa capacidad a mismo tiempo promueve la igualdad (porque
otros. Smith, aunque sea hoy reivindicado por vincula los destinos de individuos por medio
los libertarios, era un liberal, de hecho uno de del lenguaje y los símbolos). Unas criaturas sin
los grandes pensadores liberales, no por su gran cultura vivirían sin ambas cosas.
contribución a la teoría económica sino porque
Esta es la razón por la que es importante
desarrolló una filosofía moral con respecto a
reconocer que en el clima intelectual actual
la libertad y a la igualdad.
Bajo las condiciones del capitalismo con- la gran amenaza al liberalismo no procede de
temporáneo, por el contrario, la autonomía los que afirman la prioridad de Dios ante la
individual está amenazada por la pobreza, la creatividad humana, sino de los que afirman
inestabilidad económica y el poder empresarial que la cultura es solamente una consecuencia
concentrado. de la evolución, algo que sucede sin importar
Utilizar el control del gobierno sobre las lo que los individuos quieren y refleja procesos
fluctuaciones económicas, como sostuvo Key- de transmisión motivados por nuestros genes.
nes, dio a la sociedad la capacidad de mejorar (Richard Dawkins llama a estos medios de
la habilidad de cualquier persona para ser más transición “memes”.) La psicología evolucio-
autónoma y la de extender esa misma noción nista, la sociobióloga y otros retoños no son
a un mayor número de personas. ni mucho menos ciencias de vanguardia. Son,
Keynes, miembro del Partido Liberal bri- de hecho, un regreso a las ideas de pensadores
tánico, nunca fue socialista. Él, como Smith, como Bernard de Mandeville y Thomas Malthus,
fue un liberal porque también él respetaba la que cuestionaban la comprensión liberal de
libertad y la igualdad al mismo tiempo. la intencionalidad humana y optaban por una
Pero la autonomía, así como la igualdad, forma u otra de determinismo.
se constituye siempre en un contexto social. El Los liberales no deberían tener miedo de
liberalismo es tanto una filosof