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DEFINICION:

Una novela es una obra literaria de carácter narrativo y de cierta extensión. Está escrita
en prosa y narra hechos ficticios o basados en hechos reales.

La novela es también un género literario que incluye este tipo de obras. También es
el conjunto de obras novelescas de un autor, época, lengua o estilo.

En ocasiones se usa esta palabra también para referirse a una invención, mentira,
embuste o ficción.

Esta palabra procede del italiano novella, entendida como noticia, narración o relato
novelesco

Etimológicamente el termino novela proviene del italiano “novella” que se refiere


a “noticia”. Una novela es un texto descriptivo en el cual se narran diversos hechos y en
donde están presentes diferentes personajes que se desenvuelven en distintos contextos.
La novela puede ser narrada en primera o tercera persona. La novela se caracteriza por
ser más larga que un cuento y viene dividida en capítulos que se enlazan de forma
coherente.

Románticas, de estilo policial, históricas, de terror, de ciencia ficción, etc. A nivel


estructural una novela puede ser corta cuando está organizada en forma simple, no
presenta diálogos largos y su narración es muy puntual.

En una época existieron las llamadas radionovelas, que eran narraciones de historias
mayormente románticas que eran difundidas a través de las radios, luego con la aparición
de la televisión comenzaron a aparecer las famosas telenovelas, que inicialmente sus
tramas eran basadas en el género romántico y su desarrollo era por capítulos, en estas
novelas los personajes son interpretados por actores que se guían por un libreto. Hoy en
día las telenovelas se han diversificado, ahora se tocan temas como el narcotráfico ( el sr
de los cielos, el capo, etc.), el género de terror y suspenso, de comedias, las adicciones,
etc.
CARACTERISTICAS de la novela:
1. Crea su propio mundo narrativo: la realidad de las novelas es imaginada, aunque es
creíble porque aparenta una existencia real.
2. Toda novela es ficción: el novelista crea historias basándose en su inventiva, en la
pura fantasía. Y lo hace transformando la realidad de manera individual, social y/o
cultural.
3. Se opone a la historia: los sucesos narrados en la novela no son reales, no han sido
comprobados. No son hechos históricos.
4. Tiene una fuerte carga connotativa: las connotaciones, los detalles, tienen mucha
importancia en el género novelesco. Las palabras tienen tanto significado en sí mismas
como en relación a la interpretación que los lectores puedan hacer de ellas.
5. Describe varias historias simultáneas: la novela construye mundos en el que las
cosas no suceden de forma aislada, sino que hay historias que transcurren de forma
paralela y/o se interrelacionan.
6. Tiene múltiples personajes: a diferencia del cuento, la novela puede manejar varios
personajes protagonistas y antagonistas.
7. Los personajes se describen física y psicológicamente: normalmente, el autor
desgrana con detalle las características de sus personajes para resaltar sus ideas y dar
mayor credibilidad a la historia que cuenta.
8. Combina descripción y diálogo: la narración de los acontecimientos comparte
relevancia con los diálogos que entablan los personajes.

Clasificación de la novela:
Dependiendo de la clasificación con la que deseemos contar, las novelas toman distintos
nombres que desembocan en subgéneros, que las clasifican según su contenido.

1. Novelas románticas, es un tipo de narración que proviene de tiempos antiguos,


más precisamente de la época del romanticismo y es por esto que los eventos que en
las novelas románticas se desarrollan contienen historias de amores y encuentros,
pasiones y desencuentros, que el autor desea contar con el objeto de presentar historias
de amor y generar distintos sentimientos e identificaciones del lector.
2. Novelas fantásticas, utilizan en sus historias elementos fantásticos, que pueden
ser los mundos en los que se desarrollan las historias, los personajes que las
protagonizan o las historias fantásticas que estas novelas recrean. Dentro de esta
clasificación, podremos encontrar los cuentos de hadas o infantiles, en los que
encontramos historias, personajes y mundos que no existen en la realidad, pero que son
utilizados y creados por el escritor para contar estas historias.
3. Novelas históricas, remiten a un contexto real de años o épocas pasadas o se
relacionan con algún hecho histórico que realmente existió. Por lo tanto, dentro de la
narración de la novela histórica, es preciso cuidar o reparar en algunos detalles, aunque
la misma tipificación permite ciertas licencias en las que no necesariamente sus
personajes o historias estén reflejadas exactamente como sucedieron o como eran
realmente esos protagonistas. Este tipo de novelas tienen un carácter similar al
documental, debido al relato del recuento de eventos previamente chequeados por el
escritor encargado de contar la historia.
4. Novelas thrillers, se escriben de cierta manera en que el objetivo es
crear suspenso en el lector o en el público en general. Presentan historias que
mantienen al lector en vilo, perfectamente expectante y atento, para ir desentrañando
cada uno de los sucesos que se describen. El público tiene que ir conociendo
acontecimientos que forman la historia a medida que el autor elija revelarlos, lo que abre
una gama de sentimientos que van desde la ansiedad hasta el miedo, pasando por la
desesperación y el suspenso, que obligan a la absoluta atención del lector para lograr
desenmascarar la historia completa.
5. Novelas policiales, pueden estar relacionadas a las novelas thrillers, por el
suspenso y el drama con los que son relatadas. Pero su característica principal es lo que
cuentan: generalmente un caso policial o de investigaciones criminales. Éstas son
llevadas a cabo por el protagonista o el personaje central, que brilla por la capacidad de
deducir e hilar eventos, que conlleva a la resolución de la investigación o del caso
policial.
6. Novelas costumbristas, se destacan por la importancia del carácter descriptivo en
todo el proceso de narración. Dentro de esta categoría, se utilizan muchos detalles que
terminan por identificar a los personajes dentro de algún contexto social determinado,
asimismo con los ritos o hábitos existentes dentro de una comunidad. Por lo general,
este tipo de novelas forma pareja con alguno de los otros subgéneros antes descriptos,
ya que es más un estilo de relato que se combina con una novela histórica, por ejemplo,
por la manera de relatar las costumbres y hábitos de una familia en la época
renacentista.
7. Novelas sociales. Éstas se componen por historias que abarcan grupos sociales o
colectividades, en las que se relatan hechos relacionados a grupos o vidas de grupo,
pero no con un protagonista individual. Según los acontecimientos que se narren,
generarán en el lector una identificación más cercana o lejana.
Evolución histórica de la novela:

Géneros antecesores

Las primeras obras conocidas como muestras cercanas a las novelas se produjeron en
Grecia y Roma, entre los siglos II a. C. y III d. C.

Sin embargo, sus verdaderos antecesores fueron la prosa isabelina y los romances
heroicos franceses de la época medieval.

Estos géneros eran largas narraciones que trataban sobre personajes contemporáneos
que vivían y se comportaban como miembros de la nobleza.

Origen

A principios de 1700, con el auge de la clase media, entró en el colectivo el interés en el


carácter humano reflejado en las obras literarias. Esto trajo como consecuencia la
popularización de las autobiografías, biografías, diarios y memorias. Las novelas inglesas
fueron las precursoras del género. Estas tenían por temática la vida de personajes
complejos que se debatían en la lucha entre su moralidad y sus circunstancias.

Robinson Crusoe (1719) y Mol Flanders (1722) de Daniel Defoe no fueron consideradas
novelas en el sentido estricto debido a que sus personajes no se desarrollaron
plenamente. Pocos años después, Pamela (1741) de Samuel Richardson emergió como
la reconocida primera novela inglesa real. Luego, la escritora Jane Austen publicó sus
obras Orgullo y prejuicio (1812) y Emma (1816).

Siglo XIX

El género novelesco durante la primera mitad del siglo XIX permaneció influenciado por el
Romanticismo. En su segunda mitad el foco se dirigió hacia la naturaleza y la
imaginación. Las novelas más famosas de la época fueron:

Jane Eyre (1847) de Charlotte Bronte


Cumbres borrascosas (1847) de Emily Bronte.
Las novelas victorianas

Durante el reinado de la reina Victoria de Inglaterra, entre 1837 y 1901, las novelas sobre
héroes virtuosos de la clase media que respondían a la sociedad adquirieron una
marcada relevancia. Las obras más representativas de este período fueron:

A christmas carol (1843) de Charles Dickens.


Alicia en el país de las maravillas (1864) de Lewis Carroll.

Realismo y Naturalismo

En el mismo siglo XIX, a partir del auge de la industrialización, surge la tendencia hacia la
escritura realista y naturalista en contraposición al idealismo y al romanticismo. Así surgen
las novelas:

La cabaña del tío Tom (1852) de Harriet Beecher Stowe


Tom Sawyer (1876) y Las aventuras de Huckleberry Fynn (1885) de Mark Twain.

Las novelas modernas

Entre 1900 y 1945 las novelas tienden a reflejar realidades y eventos que marcaron a la
humanidad como la Gran depresión, la primera y segunda Guerra Mundial y el
comunismo Las obras relevantes de la época fueron:

To the lighthouse (1927) de Virginia Woolf


Ulysses (1921) James Joyce.
La primera novelista:
Beatriz Bernal escritora nacida en Valladolid, y que pasó su vida en el siglo XVI, no fue la
primera escritora de España; sin embargo, por lo que se sabe hasta la fecha, fue la
primera novelista española.
Podemos decir esto con bastante tranquilidad dada la información de que disponemos,
pero, en aras de la precisión, deberíamos especificar que fue la primera mujer, de la que
tenemos constancia, que publicó una novela —pero es una frase muy larga y no suena
tan bien, la verdad sea dicha.
Esta precisión es importante, indica que puede haber habido alguna otra mujer que haya
escrito una novela —pero que no se llegase a publicar—, también puede haberse
publicado y que no la hayamos encontrado, o quizás algunas de las novelas que
consideramos anónimas, o firmadas con nombre de hombre, sean de autoría femenina.
Por ejemplo: Santa Teresa de Jesús parece haber escrito en su juventud —lo cual la
situaría unos años antes que Beatriz Bernal—, y junto a su hermano, una novela de
caballerías —de las que era una aficionada lectora—; pero nunca se ha encontrado esa
novela, e incluso hay quien duda de su existencia en un primer lugar; la famosa novela de
caballerías, Palmerín de Oliva (1511) podría haber estado escrita, además de
por Francisco Vázquez, por su madre Catalina Arias, pero no está claro del todo.
Lo que sí está claro a día de hoy es que Beatriz Bernal escribió Don Cristián de
España (1545), y no parece haberlo hecho en conjunción con nadie.
Era una Dama —o sea, mujer de buena familia— y estuvo casada (desde 1528)
con Cristóbal de Luzón, un escribano con el que no parece haber tenido descendencia.
Enviuda y se casa de nuevo alrededor de 1534, con Juan Torres de Gatos, bachiller
vallisoletano y relator de la Real Audiencia, que fallece en un par de años. Antes de morir
tienen una hija: Juana de Gatos.

En dos pleitos legales la propia escritora declara su edad así que, restando años,
podemos situar su fecha de nacimiento entre 1501 y 1504.

En 1537, a través de un mediador, solicita la licencia de impresión al Consejo Real de su


novela, titulada: «Historia de los invitos y magnánimos caballeros don Cristalián de
España príncipe de Trapisonda y del infante Luzescanio su hermano, hijos del famosísimo
Emperador Linde del de Trapisonda» — Don Cristalián de España—. No se consigue la
licencia en el primer intento, pero finalmente se publica en Valladolid en 1545.

La novela no va firmada con su nombre pero, curiosamente, sí se admite en la portada


que está escrita por una mujer, algo que en el propio texto se menciona; así en su primera
edición esta novela de caballerías se atribuye a una «señora natural de la noble y mas
leal villa de Valladolid», pero en la reedición de 1587 la portada ya dice «por doña Beatriz
Bernal, natural de la muy noble villa de Valladolid»; este cambio viene dado a lo mejor en
parte porque para esta segunda edición Beatriz Bernal ya ha fallecido y su hija atestigua
la autoría de la obra para solicitar la licencia de reimpresión; en ese punto ocultar el
verdadero nombre ya no tenía tanto sentido.

La primera novela

Al igual que las novelas de vampiros, la novela negra o las disto pías en esta década, las
novelas de caballerías en la España del siglo XVI estaban de moda; esta analogía es más
que precisa: las novelas de caballerías tenían también la misma fama entre la crítica de la
época; de ahí que Cervantes escribiese El Quijote.
Al contrario de lo que se creyó durante mucho tiempo, las novelas de caballerías no eran
una lectura de gente adinerada, se han encontrado estas novelas entre las herencias y
listados de posesiones de gente de clase humilde, y textos de estas gentes relatando su
fervor por el género —ya hemos mencionado que Santa Teresa de Jesús era una
seguidora de este tipo de historias3.
Don Cristián de España se escribió antes de 1537, que es cuando se pide la licencia para
publicar la novela. Conseguida esta, se publica en 1545 y se traduce al italiano y publica
en Italia en 1558 y 1609 —algo no tan extraño en esa época dado el auge de este tipo de
novelas en Europa.

Portada de la 1ª edición de Don Cristalián de España. Valladolid: Juan de Villaquirán,


1545.

Portada de la 2ª edición de Don Cristalián de España. Alcalá de Henares: Juan Íñiguez de


Lequerica, 1586/1587.
Autores de la novela histórica:
Pablo Neruda: 20 poemas de amor y una canción desesperada
Gabriel García marqués: cien años de soledad
Mario Vargas llosa: la ciudad y los perros
Cesar vallejo: poemas humanos
Rómulo gallegos : doña bárbara
Alcides Arguedas: huasipungo
Miguel ángel Asturias: el señor presidente