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Qué células son las encargadas

de la presentación de antígenos?
POR : KAREN SHERILYN VIGO
QUISPE
Las células presentadoras de antígeno (CPA) forman parte del sistema
inmunitario y tienen como función presentar antígenos alogénicos a los linfocitos
T en las moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad (CMH). La
mayoría de las células del organismo pueden presentar antígenos en moléculas
del CMH de clase I; sin embargo, sólo las células que presentan péptidos unidos
a las moléculas del CMH de clase II se consideran como CPA profesionales.
(Sagayo, 2013)

Las CPA son células capaces de endocitosis con el fin de internalizar y


subsecuentemente procesar los antígenos extraños, no propios del hospedador.
Una vez procesado el material foráneo, debe ser presentado en la superficie,
sobre la membrana celular de la CPA unido a una molécula del complejo mayor
de histocompatibilidad (MHC). Adicional a los estímulos generados por la
interacción creada por el reconocimiento de una célula T, las CPA proveen al
linfocito estímulos a través de coestimuladores de membrana necesarios para la
activación del linfocito T.

Función:

Como consecuencia de la presentación de antígenos a las células T, las CPA


causan:

 Activación de linfocitos T vírgenes con expansión clonal y diferenciación en


células efectoras, representadas por lo general por células dendríticas.
 Activación de la inmunidad celular: macrófagos y linfocitos T efectores.
 Activación de la respuesta humoral por estimulación de linfocitos B y la
producción de anticuerpos.
TIPOS DE CPA

Célula dendrítica. Son miembros del armamento celular del sistema inmune,
las cuales poseen características prolongaciones citoplasmáticas repletas de
receptores antigénicos. Se encuentran en los órganos linfáticos, en
el epitelio de la piel y la mucosa del aparato digestivo y respiratorio. Como
norma, presentan antígeno asociado a la molécula MHC tipo 2 estimuladas
por IFN-γ. Pueden presentar antígeno a células B por interacción con el
receptor B7 así como la formación del complejo-ligando CD40:CD40L.1

1. Macrófagos. Son células fagocitarias por excelencia, por lo que


principalmente presentan antígenos procesados
de bacterias y parásitos. Tiene la peculiaridad de producir receptores
co-estimuladores para linfocitos T cuando entran en contacto con
el lipopolisacárido de ciertas bacterias. Pueden también producir
interacción de CD40 con su ligando CD40L.
2. Células B. Reconocen antígenos por medio de su principal receptor, la
inmunoglobulina de membrana BCR. Fagocitan el complejo
antígeno:BCR y presentan el antígeno a linfocitos T cooperadores por
medio del MHC-II.2 Son sensibles a la estimulación de citocinas, como
la IL-4.
3. Células endoteliales. A pesar de no ser procesadora de antígeno
profesionales, en el humano expresan exclusivamente MHC-II y
presentan antígenos a linfocitos T circulantes en la sangre o adheridas
al endotelio vascular contribuyendo al reclutamiento de linfocitos a los
focos de infección.
4. Células epiteliales del timo. Al igual que las células endoteliales,
presentan antígeno en función del MHC-II a los timocitos, los cuales son
células T inmaduras, como parte de la selección negativa típicas
del timo.
5. CPA para linfocitos T CD8. Cualquier célula del organismo puede
presentar antígeno a los Linfocitos T citotóxicos o CD8+ por razón de
que todas las células nucleadas del cuerpo presentan en su superficie
el MHC-I. Los CD8 solo reconocen antígenos foráneos presentados
sobre MCH-I, los cuales provienen de producción endógena, tal como
es el caso de los antígenos virales y proteínas mutantes de
células tumorales.
CELULAS PRESENTADORAS DE ANTIGENOS

Los requerimientos para la presentación de


antígeno son: capacidad de captación de antígenos
del medio externo, maquinaria proteolítica eficiente
que permita la degradación del antígeno en péptidos
capaz de ser presentados, expresión de moléculas de
MHC-II y expresión de moléculas coestimuladoras y
de adhesión.
Los tres tipos celulares que cumplen en
diferentes grados estos requisitos, llamadas APC
profesionales, son las células dendríticas, los
macrófagos y los linfocitos B. Existen otras estirpes
celulares que, aún no siendo APCs profesionales, son
capaces de expresar moléculas de MHC-II bajo
determinadas condiciones.
Como consecuencia de la presentación de antígenos
a las células T, las CPA causan:
 Activación de linfocitos T vírgenes con expansión
clonal y diferenciación en células efectoras,
representadas por lo general por células
dendríticas
 Activación de la inmunidad celular: macrófagos y
linfocitos T efectores.
 Activación de la respuesta humoral por
estimulación de linfocitos B y la producción de
anticuerpos. (Sagayo, 2013)
CELULAS DENDRITICAS

Las células dendríticas son células de origen hematopoiético, que expresan


constitutivamente moléculas presentadoras de antígeno MHC de clase I y II,
y son funcionalmente las inductoras más potentes de la activación y
proliferación de linfocitos T a los que presentan antígenos. Los linfocitos T
CD8+ proliferan y adquieren capacidad citotóxica cuando reconocen su
antígeno específico presentado en la superficie de una o varias células
dendríticas con las que interactúan. Sin embargo, solamente algunas
subpoblaciones de células dendríticas pueden presentar antígenos
internalizados desde el exterior celular a través de procesos de pinocitosis y
fagocitosis a precursores de linfocitos T citotóxicos. Esta función se denomina
presentación cruzada o presentación subrogada (en inglés,
crosspresentation) y requiere mecanismos de translocación de los antígenos
que se encuentran internalizados en fagosomas al citosol para su
procesamiento. Se ha establecido que la diferenciación de subpoblaciones de
células dendríticas con capacidad de efectuar este tipo de presentación
cruzada a linfocitos T CD8+ son dependientes del factor de crecimiento FLT-
3L y del factor de transcripción BATF3.

imagen
Presentan peculiaridades tanto funcionales como de marcadores de
membrana que nos permiten identificarlas. En ratones se distinguen por la
expresión de CD8? y en humanos por la de CD141 (BDCA-3). Esta población
en ambas especies es capaz de internalizar selectivamente restos de células
necróticas mediante su receptor CLEC9A que se une a actina polimerizada
extracelular. Disponen del receptor de quimioquinas XCR1 que asegura su
encuentro con linfocitos T CD8+. La vacunación terapéutica con antígenos
tumorales utilizando células dendríticas es una estrategia en desarrollo para
el tratamiento del cáncer. La utilización de subpoblaciones de células
dendríticas con mayor capacidad de realizar presentación cruzada o
subrogada remeda los mecanismos naturales de inmunización para inducir
linfocitos T citotóxicos. La dianización in vivo de antígenos a estas
subpoblaciones celulares mediante anticuerpos monoclonales anti-DEC-205 o
anti-CLEC9A consigue respuestas inmunitarias muy intensas y se están
probando en ensayos clínicos frente a viriasis crónicas y enfermedades
malignas.

IMAGEN
Célula presentadora de antígenos en el momento de fagocitar amastigotes de
Leishmania panamensis. Se observa un amastigote (A) rodeado por las
prolongaciones de la célula (flechas), mientras el otro se encuentra ya dentro de
un fagosoma (F). n: núcleo del amastigote; N: núcleo de la célula presentadora.
Microscopía electrónica de transmisión, 7.000X momento en que extiende sus
proyecciones para rodear y capturar un amastigote de Leishmania panamensis
y luego fagocitarlo. En la célula se aprecia otro amastigote dentro de un
fagosoma.
Las CD forman parte de la inmunidad innata y participan en
la transición entre los dos tipos de la respuesta inmune e
interaccionan, tanto con linfocitos T CD4+ (Th o
colaboradores) como con CD8+ (citotóxicos).

Se distribuyen por todo el organismo y, sobre todo, en los


lugares habituales de entrada de patógenos: piel, vías
respiratorias y tracto digestivo. Una vez que captan el
antígeno, migran a los órganos linfoides secundarios y
modifican su fenotipo, adquiriendo capacidad para activar a
los linfocitos T vírgenes. Este proceso se conoce como
maduración y comprende el paso de un estadío de captura
del antígeno hacia otro, capaz de estimular a los linfocitos T
antígeno-específicos. Durante el proceso madurativo, que
está inducido por citocinas proinflamatorias, linfocitos T o
productos microbianos, el cambio de fenotipo consiste,
fundamentalmente, en el incremento de la expresión de
moléculas coestimuladoras CD80/CD86 y de clase II del
CMH. (Sagayo, 2013)

Según el microambiente y los tejidos dónde se sitúan, las CD


se dividen en los subtipos biológicos:

a) Intersticiales.
b) Células de Langerhans.
c) Plasmacitoides.
d) Derivadas de monocitos.
e) Foliculares.
MACRÓFAGOS

Los macrófagos son leucocitos mononucleares y, como las CD, juegan un papel
importante en la conexión entre la inmunidad innata y adquirida, al modular y
participar en la activación de los linfocitos T y B.

Los macrófagos se distribuyen por multitud de órganos y tejidos. En los órganos


hematopoyéticos; forman parte del microambiente en el que tiene lugar la
hematopoyesis, en el timo juegan un papel importante en la eliminación y
selección de los timocitos en desarrollo; en el bazo reconocen y captan antígenos
procedentes de la circulación sanguínea y en los ganglios linfáticos participan en
la presentación antigénica.

imagen
Además, forman parte del tejido linfoide asociado a las mucosas, donde actúan
como primera barrera en la defensa frente a infecciones. Al igual que las CD, los
macrófagos se diferencian en varios subtipos en función del microambiente en
el que se desarrollan: células de Kupffer en el hígado, microglia en el sistema
nervioso central, histiocitos en el tejido conectivo, células mesangiales en el riñón
y macrófagos alveolares en el pulmón.

En los tejidos y órganos donde se encuentran, los macrófagos se encargan de


la fagocitosis y de la presentación antigénica, así como de la producción de
mediadores químicos de la inmunidad, tales como: IL-1, IL-6, IL-10, IL-12 y TNF-
α.

En su membrana, obviamente, se expresan moléculas relacionadas con su


función inmunológica tales como HLA y receptores del grupo de reconocimiento
de patrones, dado que su función primordial es reconocer patrones moleculares
que se expresan en la superficie de los patógenos, de quimiocinas y a los que
se añaden un conjunto formado por:

a) Receptores para lectinas.


b) Receptores scavenger.
c) Receptores para factores del complemento.
d) Receptores tipo Toll.
e) Receptores para la región Fc de las inmunoglobulinas.
f) Receptores de siete pasos transmembrana acoplados a proteína G.
g) Receptores para citocinas.

Una vez que el macrófago reconoce al patógeno, se inicia el proceso de


fagocitosis y de destrucción intracelular. Algunos de los péptidos que se generan
durante la digestión de los patógenos, serán presentados a través de moléculas
del CMH de clase II a los linfocitos Th que, junto a la expresión de moléculas
coestimuladoras por parte del macrófago dará inicio a la respuesta inmunitaria
adaptativa. (Sagayo, 2013)
Figura 1. Resumen de las principales moléculas con función inmunológica presentes

en la superficie de los macrófagos.


LINFOCITOS B

Los linfocitos B, además de generar células plasmáticas, pueden actuar como


CPA profesionales.

A diferencia de las CD y de los macrófagos, que reconocen al patógeno


fundamentalmente mediante receptores de reconocimiento de patrones, los
linfocitos B realizan el reconocimiento de los patógenos a través de su receptor,
que está formado por una inmunoglobulina de membrana, asociada a un
heterodímero de dos cadenas proteicas, conocidas como Ig-a e Ig-b o CD79a y
CD79b, que se encarga de la transmisión de la señal al interior de la célula

Figura 2. Receptor del linfocito B compuesto por una inmunoglobulina de membrana


asociado a un heterodímero Ig-a e Ig-b.
Los linfocitos B se activan por dos vías:

a. Dependiente de linfocitos T. También conocida como vía timo-dependiente;


la más frecuente e importante porque es la generadora de inmunoglobulinas
específicas contra el antígeno. En ella, el linfocito B reconoce al antígeno a través
de las inmunoglobulinas de membrana, lo internaliza, procesa y presenta vía
moléculas del CMH de clase II a los linfocitos Th. La unión del antígeno al
receptor del linfocito B y la interacción con el linfocito Th da como resultado la
activación y entrada en expansión clonal del linfocito B.

b. Independiente de linfocitos T. Esta vía, a su vez, puede ser de dos subtipos,


en función de los antígenos que sean reconocidos por los linfocitos B:

 Antígenos timo-independientes tipo 1, que actúan como mitógenos y


provocan la activación inespecífica de distintos clones de linfocitos B, sin
importar la especificidad que presenten.
 Antígenos timo-independientes tipo 2, que forman enlaces cruzados
extensos entre múltiples receptores del linfocito B, provocando su entrada
en expansión clonal, aunque para ello es necesaria la liberación de
citocinas por los linfocitos Th. (Sagayo, 2013)

PROCESAMIENTO ANTIGÉNICO

Los antígenos endógenos generados en el citoplasma celular, se procesan por


vía citosólica (Figura 3) y son presentados en superficie por las moléculas del
CMH de clase I, mientras que los internalizados son procesados por la vía
endocítica (Figura 4) y presentados en superficie por las moléculas del CMH de
clase II.

VÍA CITOSÓLICA, ANTÍGENOS ENDÓGENOS

Los mecanismos encargados de la degradación de los péptidos endógenos para


su presentación mediante moléculas del CMH de clase I son muy similares a los
que participan en el recambio normal de las proteínas intracelulares.

Las proteínas sintetizadas en el citoplasma son transportadas al proteosoma,


donde son procesadas y degradadas. La degradación está regulada por dos
subunidades del proteosoma llamadas LMP2 y LMP7. Los fragmentos proteicos
son transportados activamente desde el citoplasma al retículo endoplásmatico
(RE) por la proteína TAP, formada por dos subunidades: TAP1 y TAP2.

Paralelamente, en el RE se sintetizan las cadenas alfa y b2-microglobulina de la


molécula del CMH de clase I. Para que una molécula estable del CMH de clase
I pueda salir del RE y ser expresada en superficie, necesita que un fragmento
proteico ocupe su hendidura. Este proceso está regulado a nivel del RE por
distintas moléculas. La calnexina se encuentra anclada en la cara interna de la
membrana del RE y se asocia a la cadena alfa libre del CMH de clase I
favoreciendo su plegamiento. Una vez que se sintetiza la b2-microglobulina, la
calnexina se separa de la molécula del CMH, que queda asociada a otras dos
proteínas, la calreticulina y la tapasina. Ésta se asocia a la molécula TAP,
favoreciendo la carga de los fragmentos proteicos en la hendidura de la molécula
del CMH de clase I. Una vez que queda anclado el fragmento proteico en la
hendidura de la molécula del CMH de clase I, se disocia del complejo
calreticulina-tapasina, sale del RE y es transportada hasta el Golgi donde se
glicoxila para, finalmente salir y ser transportada a la membrana de la célula
donde queda presentada. (Sagayo, 2013)

Figura 3. Vía de presentación antigénica endógena. Las proteínas sintetizadas en el


citoplasma son degradadas por el proteosoma, transportadas activamente al interior del
retículo endoplasmático.
VÍA ENDOCÍTICA, ANTÍGENOS EXÓGENOS

En esta vía, los antígenos pueden ser fagocitados, como en


el caso de las CD y macrófagos, o endocitados, como en los
linfocitos B.

Una vez que el antígeno es internalizado, se degrada en una


serie de compartimentos intracelulares cuyo pH decrece
progresivamente (endosomas).

Las moléculas del CMH de clase II se sintetizan en el RE y


durante su síntesis se unen a un trímero proteico
denominado cadena invariante (Ii o CD74) que ocupa la
hendidura de la molécula del CMH de clase II, evitando que
péptidos de la vía endógena se carguen en la hendidura de
la molécula. Una vez que la molécula del CMH de clase II se
pliega, sale del RE, pasa por el Golgi y se fusiona con los
endosomas, donde la cadena invariante se ve degradada
por los enzimas líticos que se encuentran su interior. Sin
embargo, un pequeño fragmento de la cadena invariante
llamado CLIP queda unido a la hendidura de la molécula del
CMH de clase II. La eliminación del CLIP y la carga de los
fragmentos proteicos generados en el endosoma está
mediada por una molécula del CMH no clásica conocida
como HLA-DM. Una vez eliminado el CLIP y con un
fragmento proteico cargado en su gruta, la molécula del
CMH de clase II viaja hasta la membrana celular donde
queda expresada. (Sagayo, 2013)
Figura 4. Vía de presentación antigénica exógena. Los antígenos extracelulares
son internalizados y degradados en distintos compartimentos endosomales.
PRESENTACIÓN ANTIGÉNICA MEDIADA
POR CD1

Las moléculas CD1 median la presentación de


antígenos de naturaleza glicolipídica a los
linfocitos Tgd. Estas moléculas se asocian de
forma no covalente a la b2-microglobulina dando
lugar a estructuras diméricas similares a la
molécula del CMH de clase I.
Las moléculas CD1 se dividen en dos grupos,
según la homología de sus secuencias:
1. Grupo 1 (CD1 a, b y c). Se expresan en la
superficie de las CPA profesionales y presentan
antígenos lipídicos alogénicos a células T CD1-
específicas.
2. Grupo 2 (CD1d). Se expresa en un amplio
rango de células que parecen presentar
antígenos no bien definidos a las células NKT
que, una vez activadas, producen y liberan
citocinas de las respuestas Th1 y Th2,
fundamentalmente INF-γ e IL-4.
La molécula CD1e no forma parte de ninguno de
los grupos anteriores. Se expresa
intracelularmente y se desconoce el papel que
desempeña en la respuesta inmunitaria.
(Sagayo, 2013)
BIBLIOGRAFÍA

Sagayo, J. M. SET(Sociedad Española de Transplante). Obtenido de


SET(Sociedad Española de Transplante):
http://trasplantealdia.pulsointeractivo.com/modules.php?name=libro&op=
viewCapNewVersion&idpublication=1&idedition=1&idcapitulo=6&idversio
n=&wordsearch=

Wikipedia. Obtenido de Wikipedia:


https://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%A9lula_presentadora_de_ant%C3%
ADgeno

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