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UNIVERSIDAD NACIONAL DE INGENIERÍA

FACULTAD DE INGENIERÍA QUÍMICA Y TEXTIL

Departamento Académico de Ingeniería Química

Laboratorio de Química Inorgánica (QU216A - L)

AVANCE N.º 3

PROYECTO – BATERÍAS A BASE DE AGUA

Realizado por:

 Pichilingue Rivera, Jesus Eduardo


 Pillco Castro, Giselle Alexandra
 Rey de Castro Gutierrez, Daniel Alejandro
 Rojas Ambrosio, Geraldine Verenise

Profesores responsables del curso:

 Ing. Bertha Cárdenas Vargas


 Dra. Ingrit Collantes Díaz

Periodo Académico: 2019 - 1

Fecha de entrega: 30/04/19

LIMA - PERÚ
ÍNDICE

Carátula/Portada

Índice

Resumen/Abstract

1. Introducción

2. Baterías recargables

2.1.Definición y funcionamiento

2.2.Tipos y clasificación

2.3.Impacto ambiental

3. Baterías recargables a base de agua

3.1.Principio de funcionamiento

3.2.Composición y estructura

3.3.Usos, aplicaciones y relevancia

4. Parte experimental – Elaboración de la batería

4.1.Equipos, materiales y otras consideraciones

4.2.Procedimiento experimental

4.3.Análisis de datos y resultados obtenidos

5. Observaciones

6. Conclusiones

7. Comentarios y recomendaciones

8. Referencias bibliográficas

9. Anexos/Apéndices
Baterías a base de agua

1. Introducción

A través de los años se han descubierto varias maneras de obtención de energía

y del respectivo almacenamiento de ésta, siendo cada vez mejores y que han ido

revolucionando la calidad de vida del ser humano, como, por ejemplo, la batería. La

batería ha logrado innovar el mercado tecnológico de una manera muy sorprendente,

tanto así, que ha llevado a las personas a usarlas en su día a día, pero cabe resaltar que

la batería hoy por hoy, no cumple con las expectativas que las personas tienen y enfrenta

grandes retos como son: el costo, la seguridad, la cantidad, el reciclaje y la capacidad.

Por ello, es necesario cubrir aquellas expectativas y cumplir con aquellos retos con el

objetivo que se logre satisfacer como, por ejemplo, el costo y el reciclaje. ¿Por qué no

usar baterías que no sean muy costosas y que sean recargables como, por ejemplo, agua

como un simple electrolito? El agua es barata en cantidades grandes, no se quema y

puede conducir iones; pero tiene un inconveniente, y es que una celda de agua brinda

menos voltaje que una celda de litio, haciéndola inadecuada como para aplicaciones en

un automóvil eléctrico. No obstante, una batería a base de agua podría ser muy

interesante como para aplicaciones estacionarias de almacenamiento de electricidad.

2. Baterías recargables

2.1. Definición y funcionamiento

- Las baterías recargables, al igual que cualquier otra batería, son

dispositivos formados por una o más celdas electroquímicas, que pueden

transformar la energía química que almacenan en una cantidad determinada de

energía eléctrica cuando el usuario lo requiera. Estos dispositivos, en contraste

con las fuentes eléctricas normales, convierten lentamente las sustancias

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químicas que contienen, mediante reacciones de oxidación-reducción, en

energía eléctrica.

Figura 2.1.1. Partes principales de una pila de níquel e

hidrógeno. (NASA, ¿?)

En su forma más simple, las baterías están conformadas por celdas, las

cuales son las unidades básicas de generación de energía dentro de la pila. A su

vez, las celdas están compuestas por tres partes principales: los electrodos,

conexiones del circuito donde se lleva a cabo las reacciones electroquímicas de

la pila; los electrolitos, sustancias que rodean a los electrodos y son el medio

que permite el movimiento de los iones en el interior de la celda, y dos

terminales eléctricos adicionales, marcados con signos de positivo y negativo,

conectados por fuera a los electrodos dentro de la celda.

Cuando se conecta la pila a un circuito de forma correcta, los compuestos

presentes en el medio electrolítico y en los electrodos comienzan a ionizarse y

a formar nuevas sustancias, mientras que existe un flujo de electrones de un

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terminal al otro mediante el circuito, otorgando energía al objeto que esté

conectado. En las pilas o baterías normales (no recargables), estas reacciones

no son reversibles, por lo que al agotarse las sustancias que se requieren para

la reacción, estas se detienen y la batería deja de generar corriente para su

funcionamiento. Sin embargo, las baterías recargables son aquellas que

permiten, otorgando corriente a la batería mediante un cargador, llevar a cabo

las reacciones en sentido contrario, regenerando los compuestos necesarios

para llevar a cabo las transformaciones efectuadas al utilizar la batería para

brindar energía a un objeto; no obstante, existe aún así un cierto grado de

degradación en cada carga y al cabo de cierto tiempo, se deben reciclar.

La carga de estas baterías, en esencia, consiste en otorgar una corriente

eléctrica a través de estas con el fin de que cierta cantidad de esta energía se

pueda almacenar, en forma de energía química contenida en las sustancias que

se están regenerando. Sin embargo, dependiendo del cargador, el correcto

funcionamiento y el tiempo de vida de las baterías es muy susceptible al tiempo,

a la corriente y al voltaje al cual se someten: con cargadores rudimentarios

excederse en el tiempo de carga puede ocasionar una sobrecarga, posiblemente

alterando su funcionamiento; asimismo, no cargarlas el tiempo suficiente

causará que no se carguen lo necesario, por lo que se acorta su tiempo de vida

de forma acelerada. Además, la cinética de la reacción que ocurre tanto al

cargar la batería implica que mientras más carga (reactantes) exista dentro de

la batería, más lenta será la velocidad de reacción y, por tanto, más largo será

el tiempo de carga para completarla.

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Figura 2.1.2. Comportamiento aproximado de porcentaje de

carga – tiempo de una pila, mostrando el carácter casi

asintótico al acercarse al 100%. (Woodford, 2018)

Se considera, además, que la sobrecarga de una batería es mucho más

perjudicial para el funcionamiento de la misma, puesto que, al haber un exceso

de energía, la batería debe deshacerse de este: la batería se recalienta, aumenta

la presión en el interior de las celdas y puede ocasionar ruptura, fuga de

sustancias químicas (en estado acuoso o gaseoso incluso) e incluso provocar

una explosión. Es por ello que los cargadores modernos intentan minimizar este

efecto al tener un temporizador integrado, que al pasar cierto tiempo bloquea

el paso de la corriente y evita, generalmente, que la batería se sobrecargue. Sin

embargo, se requiere también la precaución de los usuarios, puesto que estos

temporizadores no siempre son exactos y pueden aún así ocasionar sobrecargas,

o en su defecto, que la batería no se cargue por completo y ocurra lo

mencionado anteriormente.

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2.2. Tipos y clasificación

- Batería de plomo – ácido

La batería de plomo-ácido se basa en: dióxido de plomo como material

activo del electrodo positivo, plomo metálico, en una estructura porosa de

área de superficie alta, como material activo negativo, solución de ácido

sulfúrico.

La tecnología de plomo-ácido se compone de varias sub-tecnologías que

se distinguen por el diseño de la batería y el proceso de fabricación: Baterías

de plomo-ácido inundadas, baterías de plomo-ácido reguladas por válvula

(VRLA) con electrolito inmovilizado por un gel, baterías VRLA con el

electrolito inmovilizado en una esterilla de vidrio absorbente (AGM)

Baterías de plomo-ácido inundadas

En las baterías de plomo-ácido inundadas, la placa positiva (electrodo)

se compone de dióxido de plomo y el negativo de plomo finamente dividido.

Ambos de estos materiales activos reaccionan con un electrolito de ácido

sulfúrico para formar sulfato de plomo en la descarga y las reacciones se

invierten en la recarga. Las baterías se construyen con rejillas de plomo para

soportar el material activo y las celdas individuales se conectan para

producir una batería en una caja de plástico. Sin embargo, existen grandes

diferencias en la construcción de la batería según el ciclo de trabajo y la

aplicación.

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Baterías de plomo ácido reguladas por válvula (VRLA)

Poseen un electrolito inmovilizado por un gel o una esterilla de vidrio

absorbente (AGM) Una batería secundaria en la que las celdas están cerradas

pero tienen una válvula que permite el escape de gas si la presión interna

excede un valor predeterminado, las baterías de plomo ácido reguladas por

válvula (VRLA) tienen un electrolito hambriento en fibras de vidrio (placa

de vidrio absorbente, o AGM) o como un Gel (tecnología Gel) que permite

la circulación interna de gases. La pérdida de agua por sobrecarga se reduce

a menos del 10% a través de la recombinación. VRLA se puede instalar en

una orientación libre y no hay fugas debido a la ausencia de líquidos. La

construcción de estas baterías significa que no requieren mantenimiento, lo

que las hace especialmente ventajosas para las instalaciones en áreas

remotas. Las aplicaciones típicas para baterías AGM incluyen el uso en

motocicletas debido a su seguridad en caso de accidente, a las carreras

automovilísticas debido a su resistencia a la vibración y en aplicaciones de

posición fija en ambientes de frío extremo, donde su falta de un electrolito

libre significa que la batería es menos Es probable que se agriete y escape.

Los VRLA de gel se pueden encontrar en la aplicación en sillas de ruedas

debido a su idoneidad para el uso en interiores. Baterías de plomo-ácido

ventiladas Las baterías de plomo-ácido ventiladas se cubren con celdas

secundarias con una abertura a través de la cual los productos de electrólisis

y evaporación pueden escapar libremente de las celdas. Las baterías de

plomo-ácido ventiladas tienen un electrolito líquido. La batería está cerrada

por un tapón de ventilación y tiene una tasa de gasificación más de 4 veces

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mayor que la de las baterías reguladas por válvula. La pérdida de agua por

electrólisis durante la sobrecarga da como resultado la producción de gases

de hidrógeno y oxígeno. Las baterías de plomo-ácido ventiladas son una

tecnología bien establecida y su producción es económica. El mantenimiento

de la recarga de agua depende de las características de diseño y la aplicación

(reducción de la recarga mediante tapones de recombinación o sistemas de

recarga personalizados). El estado de carga y la edad se pueden verificar

muy fácilmente en baterías de plomo-ácido con ventilación.

Las baterías de plomo-ácido ventiladas se encuentran comúnmente en varias

aplicaciones de tracción.

Esta tecnología contiene electrolito líquido en un recipiente sin sellar, lo

que requiere que la batería se mantenga vertical y que el área esté bien

ventilada para garantizar una dispersión segura del gas de hidrógeno que

produce durante la sobrecarga. La batería de plomo-ácido también es

relativamente pesada por la cantidad de energía eléctrica que puede

suministrar. Su bajo costo de fabricación y sus altos niveles de corriente de

sobretensión hacen que sea común que su capacidad (más de

aproximadamente 10 Ah) sea más importante que el peso y los problemas

de manejo. Una aplicación común es la batería de automóvil moderna, que

puede, en general, entregar una corriente máxima de 450 amperios.

La válvula sellada regulada batería de plomo-ácido (batería VRLA) es

popular en la industria automotriz como un reemplazo para la célula húmeda

de plomo-ácido. La batería VRLA utiliza un electrolito de ácido sulfúrico

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inmovilizado, lo que reduce la posibilidad de fugas y prolonga la vida útil.

Las baterías VRLA inmovilizan el electrolito, generalmente por uno de dos

medios:

- Las baterías de gel (o "célula de gel") utilizan un electrolito

semisólido.

- Las baterías Absorbed Glass Mat (AGM) absorben el electrolito en

un tapete especial de fibra de vidrio

- Batería de níquel – cadmio (NiCd):

Los componentes activos de una batería recargable de NiCd en estado

cargado consisten en hidróxido de níquel (NiOOH) en el electrodo positivo

y cadmio (Cd) en el electrodo negativo. Para el electrolito, generalmente se

usa una solución de potasa cáustica (hidróxido de potasio). Debido a su baja

resistencia interna y sus excelentes propiedades de conducción de corriente,

las células de Ni-Cd pueden suministrar corrientes extremadamente altas y

pueden recargarse rápidamente.

Estas celdas funcionan en un amplio rango de temperatura, desde + 60 °

C hasta -20 ° C. La selección del separador (nylon o polipropileno) y el

electrolito (KOH, LiOH, NaOH) también es de gran importancia. Estos

componentes influyen en las condiciones de voltaje en el caso de una

descarga de alta corriente, la vida útil y la capacidad de sobrecarga de la

celda. En el caso de mal uso, una presión muy alta puede surgir rápidamente.

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Por esta razón, estas celdas están equipadas con una válvula de seguridad

reversible, que puede actuar varias veces. Las celdas NiCd ofrecen una larga

vida útil (según el tipo de aplicación y la unidad de carga de hasta 2000

ciclos), lo que garantiza un alto grado de economía.

Figura 2.2.1. Partes de una batería de níquel-cadmio.

- Batería de hidruro de níquel metálico (NiMH):

Los componentes activos de una batería de NiMH recargable en estado

cargado consisten en hidróxido de níquel (NiOOH) en el electrodo positivo

y una aleación de metal de almacenamiento de hidrógeno (MH) en el

electrodo negativo, así como un electrolito alcalino.

La ventaja en comparación con las baterías recargables de NiCd es la

mayor densidad de energía por volumen y peso. La sustitución de cadmio se

utiliza principalmente para crear una imagen positiva, pero en vista de la

situación actual del reciclaje, esto no ofrece ningún beneficio duradero. En

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varias aplicaciones, las baterías recargables de NiMH han reemplazado las

baterías recargables de NiCd.

Las desventajas son una mayor sensibilidad a altas temperaturas, lo que

eventualmente lleva a una vida útil más corta (como en el caso de la carga

de alta velocidad para herramientas eléctricas), una mayor dependencia de

la temperatura y un mayor costo.

- Batería de celdas de iones de litio (Li-ion):

Todas las tecnologías de iones de litio se basan en el mismo principio:

los iones de litio se almacenan en el ánodo (o electrodo negativo) y se

transportan durante la descarga al cátodo (o electrodo positivo) en un

electrolito orgánico. Los materiales más populares son el grafito para el

ánodo y el óxido metálico para la mayoría de los cátodos, a base de níquel,

manganeso y cobalto. Todos estos materiales tienen buenas propiedades de

inserción o intercalación de litio, lo que permite la gran cantidad de

almacenamiento de energía.

Sin embargo, se pueden usar varios tipos de óxidos y varios tipos de

cátodos, que proporcionan rendimientos significativamente diferentes a las

baterías.

La selección de una tecnología de batería depende de los requisitos de la

aplicación en cuanto al rendimiento, la vida útil, la seguridad y el costo, y

cada tipo de batería proporciona funcionalidades específicas. La tecnología

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de la batería se caracteriza generalmente por el tipo de formato de celda. Los

principales tipos de formato de celda utilizados para las baterías de iones de

litio son los siguientes:

- Estuche rígido cilíndrico o prismático: estas celdas generalmente tienen

una lata de aluminio con tapa soldada o prensada con láser. Contienen

electrolito líquido.

- Estuche blando o «células de la bolsa»: estas células utilizan un plástico

aluminizado delgado como bolsa, pegadas con diferentes tipos de

polímeros para la estanqueidad. En general, contienen electrolito en un

polímero, por lo que a menudo se les llama “polímero de iones de litio”.

Figura 2.2.1. Partes de una batería de celdas de iones de

litio

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- Baterías de sal fundida:

Batería de sodio-azufre (NaS):

La batería de sodio-azufre (o la batería de NaS), junto con la batería de

azufre de litio relacionada, comprende uno de los sistemas más avanzados

de las baterías de sal fundida. La batería NaS es atractiva ya que emplea

materiales de electrodos baratos y abundantes. Así, la primera batería

comercial de metal alcalino producida fue la batería de sodio-azufre que

usaba azufre líquido para el electrodo positivo y un tubo cerámico de

electrolito sólido de beta-alúmina (BASE) para el electrolito. Se encontró

que la corrosión de los aisladores era un problema en el entorno químico

severo, ya que gradualmente se volvieron conductivos y la tasa de auto

descarga aumentó. Esta tecnología se ha utilizado en grandes sistemas de

almacenamiento de energía conectados a la red.

Batería de cloruro de sodio-níquel Na-NiCl2 (ZEBRA)

La batería ZEBRA funciona a 245 ° C (473 ° F) y utiliza cloruro de

aluminio y sodio fundido (NaAlCl 4), que tiene un punto de fusión de 157 °

C (315 ° F), como electrolito. El electrodo negativo es sodio fundido. El

electrodo positivo es níquel en estado descargado y cloruro de níquel en

estado cargado. Debido a que el níquel y el cloruro de níquel son casi

insolubles en fundidos neutros y básicos, se permite el contacto íntimo,

proporcionando poca resistencia a la transferencia de carga. Dado que tanto

el NaAlCl4 como el Na son líquidos a la temperatura de operación, se utiliza

una cerámica de alúmina β conductora de sodio para separar el sodio líquido

del NaAlCl fundido.

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La batería ZEBRA tiene una energía específica de 90 Wh / kg y una

potencia específica de 150 W / kg. A modo de comparación, las baterías de

fosfato de hierro y litio LiFePO4 almacenan 90–110 Wh / kg y las baterías

de ión litio LiCoO2 más comunes almacenan 150–200 Wh / kg. Las baterías

nano de litio-titanato almacenan 72 Wh / kg de energía y pueden

proporcionar una potencia de 760 W / kg. El electrolito líquido de ZEBRA

se congela a 157 ° C (315 ° F), y el rango de temperatura de funcionamiento

normal es de 270 ° C (518 ° F) a 350 ° C (662 ° F).

El electrolito sólido de β-alúmina que se ha desarrollado para este

sistema es muy estable, tanto para el metal de sodio como para el cloruro de

aluminio y sodio. Los elementos primarios utilizados en la fabricación de

las baterías ZEBRA, Na, Cl y Al tienen reservas mundiales y producción

anual mucho más altas que el Li utilizado en las baterías de ion-litio. Se han

demostrado vidas de más de 1,500 ciclos y cinco años con baterías de

tamaño completo, y más de 3,000 ciclos y ocho años con módulos de 10 y

20 celdas.

Cuando no están en uso, las baterías ZEBRA generalmente se mantienen

calientes continuamente, de modo que permanecen fundidas y listas para su

uso. Si se apaga y se deja solidificar, el recalentamiento tarda

aproximadamente 12 horas en restaurar la batería a la temperatura deseada

e impartir una carga completa (a partir de la temperatura ambiente). Este

tiempo de recalentamiento varía según la temperatura de la batería y la

potencia disponible para recalentar. Después de apagarlo, una batería

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completamente cargada pierde suficiente energía para enfriarse y

solidificarse en 3 a 4 días.

Se han estudiado muchos otros tipos de baterías o están actualmente en

desarrollo, pero no han alcanzado grandes volúmenes comerciales.

2.3. Impacto ambiental

Las necesidades energéticas en constante crecimiento y el agotamiento de los

recursos de combustibles fósiles exigen la búsqueda de alternativas energéticas

sostenibles, incluidas las fuentes de energía renovables y las tecnologías de

almacenamiento sostenibles. Por lo tanto, es esencial incorporar la abundancia de

materiales, los procesos sintéticos ecoeficientes y el análisis del ciclo de vida en el

diseño de los nuevos sistemas de almacenamiento electroquímico. En la actualidad,

algunas tecnologías existentes abordan estos problemas, pero en cada caso, quedan

por superar los obstáculos fundamentales y tecnológicos. Aquí proporcionamos

una visión general del estado actual del almacenamiento de energía desde una

perspectiva de sostenibilidad.

Cuando nos planteamos el escoger entre pilas recargables y las que no lo son, la

mayoría somos conscientes de que las primeras reportan más beneficios a nivel

ambiental y económico a largo plazo; aunque tal vez no seamos conscientes en qué

cantidad.

A raíz de un informe elaborado por la Agencia francesa para el Medioambiente

y el Control de la Energía (ADEME), dos de cada tres pilas y baterías no se reciclan

y la mayoría de ellas acaban en los vertederos. Esto repercute directamente en

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nuestros alimentos a través de la deposición de metales pesados en la cadena

alimentaria.

Por ello, es de vital importancia tomar una decisión consecuente, porque

mediante simples gestos, este tipo de contaminación se puede reducir

significativamente. Según su calidad, una pila recargable sustituye

aproximadamente de 200 a 1.000 pilas de usar y tirar y si además sustituyéramos

todas estas por las primeras, evitaríamos la producción de 330.000 toneladas de

residuos tóxicos en el mundo.

Algunos estudios indican que el hecho de utilizar pilas recargables supone un

impacto ambiental 32 veces menor que con las de usar y tirar. Según un estudio

realizado en 2007 por el Centro de Investigación sobre Salud y Medioambiente

“Bio ServiceImpacto” si hacemos la comparación de una pila recargable con una

de usar y tirar, los beneficios que la primera de ellas reporta son:

- 12 veces menor contaminación del aire por ozono.

- 28 veces menos de emisiones gas de efecto invernadero (relacionado con la

fabricación y la distribución de las pilas de usar y tirar).

- 23 veces menor consumo de recursos naturales no renovables (es necesario

fabricar más pilas de usar y tirar para almacenar la misma cantidad de

energía).

- 12 veces menos de contaminación del agua.

- 9 veces menos de impacto sobre la acidificación del agua.

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Tanto a nivel ambiental como económico (al consumidor le basta con realizar

de 4 a 6 recargas para amortizar la diferencia de precio de una pila recargable,

incluyendo el cargador) la sociedad saldrá ganando. Además el reciclaje de pilas

supone un gasto demasiado elevado y una fuente de contaminación. Erradicar por

lo tanto este problema es simple y está al alcance cualquier usuario.

Además introducimos la noción de sostenibilidad a través de las baterías a base

de agua donde todavía hay un largo camino por recorrer antes de que este tipo de

batería comience a ver un uso generalizado siendo lo más importante de estas

baterías es que aparte de ser barata podría aumentar la cantidad de servicios

públicos que construyen plantas solares y eólicas. Después de todo, una batería

barata eliminaría el mayor inconveniente de la energía renovable. Tal vez lo único

que necesitamos para ayudarnos contra el cambio climático es una buena

tecnología de baterías.

3. Baterías recargables a base de agua

3.1. Principio de funcionamiento

- Las baterías recargables a base de agua son aquellas que tienen el agua

entre sus componentes principales para su funcionamiento, sea porque utilizan

el agua en sí como electrolito para generar corriente; porque los electrolitos se

encuentran en una solución acuosa, lo cual altera sus propiedades químicas; o

porque requieren estar sumergidas en agua para poder empezar la reacción

química que generaría la corriente.

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Figura 3.1.1. Batería de radiosonda, cuya activación se da

sumergiéndola en agua.

- Existen tres tipos, los cuales ya fueron mencionados anteriormente:

aquellas cuyo principal electrolito es el agua, aquellas cuyo electrolito se

encuentra disuelto en solución acuosa y aquellas que se activan con el agua.

Baterías netamente a base de agua

- Son aquellas que tienen como electrolito principal al agua. No obstante,

no es que estén compuestas de agua pura: puesto que la constante de

disociación del agua (producto iónico) es sumamente bajo, por lo que se

forman iones en concentraciones bajísimas (del orden de las millonésimas)

y por ello, el agua no es buen conductor y no podría generar corriente

espontáneamente.

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3.2. Composición y estructura

3.3. Usos, aplicaciones y relevancia

4. Parte experimental – Elaboración de la batería

4.1. Equipos, materiales y otras consideraciones

4.2. Procedimiento experimental

4.3. Análisis de datos y resultados obtenidos

5. Observaciones

6. Conclusiones

7. Comentarios y recomendaciones

8. Referencias bibliográficas

Batteries. Intro to Physical Computing. New York University. Obtenido de


http://itp.nyu.edu/physcomp/Notes/Batteries. Obtenido el 04 de abril, 2019.

Woodford, C. (2018). Batteries. Obtenido de ExplainThatStuff:


https://www.explainthatstuff.com/batteries.html. Obtenido el 04 de abril, 2019.

File: Nickel-hydrogen battery NASA.gif (2017). Obtenido de Wikimedia Commons,


the free media repository:
https://commons.wikimedia.org/w/index.php?title=File:Nickel-
hydrogen_battery_NASA.gif&oldid=230809069. Obtenido el 04 de abril,
2019.

Empa. A water-based, rechargeable battery. Obtenido de ScienceDaily:


www.sciencedaily.com/releases/2018/01/180109091756.htm. Obtenido el 04
de abril, 2019.

Avery T. New Water-Based Battery Could Help Store Solar and Wind Energy.
Obtenido de:
https://www.popularmechanics.com/science/energy/a20266803/mit-water-salt-
manganese-hydrogen-battery/. Obtenido el 05 de abril, 2019.

Pilas de usar y tirar vs recargables (2009). Obtenido de Fundación vida sostenible:


http://www.vidasostenible.org/informes/pilas-de-usar-y-tirar-vs-recargables/

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9. Anexos/apéndices

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