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CURSO LIBRE Y SEMINARIO DE EXTENSIÓN:

“Intervención social con Niños/as y Jóvenes. Perspectivas y abordajes”

CRES DEAN FÚNES – Año 2018

Equipo Docente: Lic. Susana Andrada – Lic. Luis Arévalo

Día y horario: viernes de 15 a 18 hs (clases quincenales)

Introducción:

El espacio curricular está propuesto tanto como Curso Libre para los/as
estudiantes de la carrera de TS (CRES Deán Funes) y como Seminario de Extensión
para aquellos profesionales o estudiantes de campos afines que estén interesados en
profundizar las herramientas vinculadas a la investigación y/o intervención con
niños/as y jóvenes en diversos ámbitos sociales. En este sentido, la propuesta apunta
dotar de una serie de perspectivas teóricas para mirar y comprender las generaciones
actuales que conforman la población infantil y juvenil en nuestro país, provincia y de
modo particular aquella que pertenece a los sectores populares. Asimismo, el
desarrollo de la asignatura buscar ofrecer algunas herramientas metodológicas para
el diseño y ejecución de estrategias de abordaje con niños/as y jóvenes diversos
escenarios sociales e institucionales, desde perspectivas críticas y el enfoque de
derechos.

Las trayectorias del equipo docente se basan no sólo en la formación


académica sobre las temáticas del curso, sino además en las acumulaciones que
resultan de diferentes experiencias de trabajo e intervención con grupos de niños/as y
jóvenes en ámbitos estatales como de la sociedad civil. Es por ello, que dicha
propuesta trata de ofrecer a la formación de estudiantes y profesionales, elementos
teóricos y empíricos que resultan de la interrelación entre la teoría y la práctica, como
parte de un conocimiento situado y fundamentado donde se complementan la
indagación e intervención en el campo del Trabajo Social y otras disciplinas afines.

El cumplimiento de los objetivos del curso requieren del compromiso y activa


participación de los estudiantes tanto en las clases teóricas como prácticas,
aportando al debates de ideas y enriqueciendo las mismas desde las experiencias
propias que cada uno/a trae en relación a los temas abordados. En consonancia, el
desarrollo de las unidades se irá ajustando a los intereses y necesidades de grupo,
profundizando en aquellos tópicos que resulten de las motivaciones de los
estudiantes en relación a temas específicos vinculados con los sujetos que la materia
focaliza. La finalidad de esta materia es aportar a la creación de un conocimiento
fundamentado y de concepciones sobre la niñez y la juventud que estén a la luz de
los cambios sociales y culturales de este tiempo histórico, para construir nuevos
diálogos y relaciones con las nuevas generaciones en sintonía con una sociedad que
día a día va reconociendo a los niños/as y jóvenes como sujetos de derechos y
protagonistas de su vida cotidiana.

Fundamentación:

La situación social e histórica de la Niñez y la Juventud no ha sido la misma en


todos los tiempos y culturas, como tampoco las concepciones que sobre tales
poblaciones prevalecieron a lo largo de la historia. Las categorías y nociones que se
construyeron para nombrar y tratar a estos grupos sociales y etarios se han ido
modificando al ritmo de los cambios sociales y culturales que transitaron las
sociedades, desde la constitución de la modernidad hasta el mundo contemporáneo.
Así, las nociones de infantes, menores, niños/as, jóvenes son conceptos que
responden a períodos históricos diferentes donde cada uno de los mismos han
adquirido sentidos y miradas diferentes para comprender a estos sujetos, por lo que
no pueden ser considerados acepciones equivalentes o sinónimos que puedan ser
homologables.

En esta dirección, considerar críticamente a la niñez y la juventud exige


reconocer el carácter socio-histórico de estas nociones, situándolas en el contexto
donde emergen prácticas y discursos dominantes que establecen determinados
modos de mirar y actuar con estos sujetos. De acuerdo con ello, puede explicarse
que el rol que desempeñó el Estado en materia de niñez y juventud no siempre ha
sido el mismo, y que las formas de intervención en la cuestión social que tiene como
destinatarios a niños/as y/o jóvenes se ha modificado al compás de las
transformaciones sociales, culturales y normativas que fijaron las regulaciones y
lineamientos de la política pública en esta materia. Del mismo modo, el rol que la
disciplina del Trabajo Social ha jugado en los asuntos que conciernen a la niñez y la
juventud se fue transformando junto con los cambios de paradigmas y las
concepciones que fueron primando en distintos contextos. Desde hace algunos años,
diversos autores y especialistas en temas de niñez y juventud concuerdan con la idea
de que asistimos a una época de cambio de paradigma en relación a las
concepciones que se sostienen sobre los mismos, marcando un claro distanciamiento
con las teorías que abonaron la idea de reconocer a estos sujetos sociales como
“menores, inmaduros, incapaces, etc.”, para hablar de los mismos como sujetos de y
con derechos capaces de ser protagonistas de su vida social y comunitaria. Este
cambio de paradigma, conllevo (y sigue conllevando en un proceso que aún no se
agota) profundas transformaciones en el Estado y los ámbitos principales de
socialización como la escuela, la familia, la comunidad, entre otros.
En este contexto de cambio de paradigma, van confluyendo transformaciones
jurídicas, políticas, culturales que van exigiendo revisar las representaciones que
profesionales, educadores y el mundo adulto en general han mantenido sobre
niños/as y jóvenes, tendiendo a generar nuevas formas de acercarse y vincularse a la
realidad de estos, en un dialogo que pretende una mirada más democrática e
intergeneracional. Sin embargo, aún se reconocen prácticas y visiones del viejo
paradigma que coexisten en diversos ámbitos de la sociedad, mostrando las
tensiones y contradicciones que muchas veces se reflejan en la realidad actual
cuando hablamos de niños/as y jóvenes. De ello surge la importancia de incorporar a
la formación de quienes pretenden realizar un ejercicio profesional con estos grupos
sociales, hacia la apropiación crítica de conocimientos sobre niños/as y jóvenes
como sujetos sociales e históricos con necesidades peculiares, que los individualizan
y que plantean e inquietudes propias de su categoría social y generacional.

A las prácticas enraizadas en viejos paradigmas, se suma en nuestro contexto


nacional y provincial el modo en que la pobreza se extiende y profundiza en la
población, siendo los niños/as y jóvenes uno de los grupos sociales más afectados.
La “infantilización de la pobreza” es producto de la organización económica y social,
tanto como las ausencias del Estado, en contextos de neoliberalismo. Presenciamos
la paradoja de un avance significativo en reconocimiento de derechos y la creación de
nueva institucionalidad, al tiempo que más de un 50% de la población de niños/as y
jóvenes enfrentan situaciones de vulneraciones profundas y exclusiones sistemáticas.
Este fenómeno exige de intervenciones críticas, basadas en un hondo conocimiento
de las situaciones difíciles que enfrentas las nuevas generaciones de los sectores
populares, contextualizando su vida cotidiana en los escenarios familiares y
comunitarios. También requiere de herramientas que reconozcan a los sujetos tanto
desde sus carencias, como desde sus capacidades, potencialidades y sueños. En el
marco de vínculos éticos y comprometidos con sus derechos (los reconocidos y los
por conquistar)

En suma, la asignatura busca contribuir con herramientas conceptuales y


metodológicas que permitan hacer lecturas de la realidad social de los sujetos,
atendiendo a las variaciones que se presentan en sus trayectorias y características de
acuerdo a la clase social, el género, la cultura, el territorio, entre otras, para
comprender las singularidades de estos grupos y actuar desde un conocimiento
fundado y fundamentado que permita un abordaje que atienda a sus necesidades e
intereses en tanto sujetos de derecho que puedan desenvolverse en el medio social
en el que viven. Será necesario de este modo reconocer el repertorio de estrategias
que desde el campo del Trabajo Social pueden desplegarse en distintos ámbitos e
instituciones, sustentadas desde una perspectiva de derechos que aporte a la
creación de una sociedad cada vez más justa y equitativa.
Objetivos:

 Introducir a los/as estudiantes en el contexto de los debates sociales y


académicos más relevantes en torno a las nociones y paradigmas vinculados a
la Niñez y Juventud.

 Facilitar la identificación de problemáticas que afectan a niños/as y


adolescentes de modo singular, sus raíces sociales y los procesos que
generan su reproducción social.

 Favorecer el reconocimiento de diferentes abordajes en problemáticas


vinculadas a la niñez y la juventud, en particular aquellas que se fundan en las
teorías críticas latinoamericanas y el enfoque de derechos.

 Propiciar herramientas para el diseño y ejecución de propuestas dirigidas a


niños/as y/o jóvenes en diversos ámbitos sociales, culturales y educativos.

Metodología

La propuesta pedagógica del curso se estructura desde una metodología


teórico práctica que aportará al desarrollo de una perspectiva crítica vinculada a la
niñez y la juventud, que les permitirá a los/as estudiantes apropiarse de herramientas
tanto para comprender la realidad de estos grupos como también para abordarla
hacia la resolución de problemáticas sociales. En la primera parte, se ofrecerá un
recorrido conceptual y vivencial acerca de las infancias, los distintos paradigmas a
partir de los cuales conceptualizar e intervenir con niños y jóvenes, como categorías
que forman parte de una construcción social e histórica, los aspectos legales y
marcos normativos, el sistema de protección integral de los derechos de niños, niñas
y adolescentes, las políticas sociales que afectan a los niños, la participación de los
niños y jóvenes en distintos ámbitos. Asimismo, se socializarán datos y resultados
que aportan conocimientos a las problemáticas que se vinculan específicamente a
estos sujetos.

En la segunda parte, se avanzará sobre las estrategias de intervención con


niños/as, adolescentes y jóvenes en los lugares y dimensiones en que transcurre su
vida, especialmente en aquellos ámbitos donde interviene la disciplina del Trabajo
Social: el ámbito de salud, educación, la justicia y, en la medida de las posibilidades,
en otros espacios informales donde los/as trabajadores sociales desarrollan proyectos
de promoción y prevención con niños/as y sus familias. Asimismo, se trabajará sobre
las herramientas que utiliza el trabajo social en la intervención con estos sujetos:
entrevista, taller, espacios de juegos educativos, diagnósticos, trabajo en equipos
disciplinarios e interdisciplinarios, discusión de situaciones, derivaciones, redes,
movimientos sociales, entre otros.

Finalmente, si los plazos lo permiten se propondrán algunas temáticas


específicas a profundizar vinculadas a niños/as y jóvenes que emergen en la
actualidad como tópicos sociales y forman parte de las agendas de trabajo de
numerosas instituciones y del Estado a la hora de intervenir en la cuestión social de
estos grupos. Temáticas como por ejemplo la salud sexual y reproductiva, la equidad
de género, el consumo de drogas, el desempleo y la desocupación juvenil, entre otras
posibles, que contarán con la participación de algún/os docente/s especialistas en la
materia.

Evaluación

El curso libre o seminario de extensión (dependiendo el caso) se aprobará con


nota de 7 o más, con una instancia evaluativa mediante la elaboración un trabajo
práctico donde se recuperarán los principales contenidos y temáticas abordadas.
Además en todos los casos los/as estudiantes deberán cumplir con el 80% de las
clases presenciales para su aprobación. Asimismo, para quienes realicen el curso
como seminario de Orientación Temática deberán presentar además un trabajo
escrito a modo de presentación preliminar del marco teórico referente a su práctica
pre-profesional y tesina. Los criterios de evaluación se explicitarán junto a las
consignas en cada una de las instancias.

Contenidos

Perspectivas teóricas en torno a la Niñez y la Juventud. Los


distintos paradigmas y el rol del Estado y las organizaciones
Unidad N°1 en torno la cuestión de la niñez y la adolescencia.

La niñez y juventud en el contexto actual. Concepciones,


miradas y diagnósticos sociales sobre lo generacional, lo
Unidad N°2 cultural, lo normativo. Los niños/as y jóvenes como sujetos
de derecho. Sistema de protección integral de derechos.
Unidad N° 3 La situación actual de la niñez y la juventud en Argentina y
Latinoamérica. Infantilización de la pobreza. Trabajo infantil y
juvenil, jóvenes y educación, violencias institucionales.

Claves conceptuales y metodológicas para el diseño de


estrategias de intervención con niños/as y jóvenes.
Unidad N°4 Participación protagónica de niños/as y jóvenes. Experiencias
locales de participación y organización de NÑJ.

Cronograma

Marzo 23
Unidad 1 (Prof. Arévalo)

Abril 6 20
Unidad 1 (Prof. Arévalo) Unidad 1 (Prof. Andrada)

Mayo 4 18
Unidad 2 (Prof. Arévalo) Unidad 2 (Prof. Andrada)

Junio 1 15 29
Unidad 2 (Prof. Arévalo) Unidad 3 Unidad 3
(Prof. Arévalo) Actividad Virtual

Julio 6

Unidad 4 (Prof. Arévalo)

Agosto 10 24

Unidad 4 (Prof. Andrada) Unidad 4 (Prof. Arévalo y Andrada)


Bibliografía

Unidad N°1

 Duarte, K. (2002). “¿Juventud o juventudes? Versiones, trampas, pistas y ejes


para acercarnos progresivamente a los mundos juveniles”. Universidad de
Chile. En: www.cfg.uchile.cl

 Piotti (marzo 2011, modificación) Los tres paradigmas sobre la infancia y la


adolescencia y el trabajo social - Ponencia – Colegio de Profesionales de
Servicio Social de la Provincia de Córdoba.

 Secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia. Ministerio de Desarrollo


Social de la Nación. Facultad de Trabajo Social UNER (2017). Introducción
al Sistema Integral de Protección de Derechos. Colección Desafíos.
Cuadernillo N° 3. SPI. Bs. As.

 Villa Sepúlveda, M. E. (2011). “Del concepto de juventud al de juventudes y lo


juvenil”. Revista Educación y Pedagogía, Vol. 23, N°60. Argentina.

Unidad N°2

 Balardini, S. (2005). Jóvenes, tecnología, participación y consumo. En


Biblioteca Virtual de Clacso. Sitio: www.bibliotecavirtual.clacso.org.ar

 Cussiánovich Villarán, A (2007). Protagonismo, participación y ciudadanía


como componente de la educación y ejercicio de los derechos de la infancia.
En: Historia del pensamiento social sobre la infancia. Lima: Universidad
Nacional Mayor de San Marcos. Fondo Editorial de la Facultad de Ciencias
Sociales. (P.p.86-102)

 Hasan, Alma Fernández (2007). Reconsideraciones en torno a los derechos


de la niñez y la Adolescencia. Kairos. Revista de Temas Sociales. Año 11. N°
20. San Luis. Disponible en: http://www.revistakairos.org/k20-
archivos/FHassan.pdf.

 Zaffaroni, A. y Paredes, N. (2005). “Identidad, Escuela y Trabajo, la


construcción desde el imaginario juvenil”. Ponencia presentada en 7º Congreso
Nacional de Estudios del Trabajo. UBA. Argentina.
Unidad N° 3

 Tuñón, I (2013) Barómetro de la deuda social de la infancia (serie del


Bicentenario 2010-2016). Año III. Hacia el pleno ejercicio de derechos en la
Niñez y Adolescencia. Introducción (pp. 17 a 25) y Notas de Investigación II: el
imaginario de niños, niñas y adolescentes sobre el barrio. La construcción
creativa del barrio ideal (pp. 54 a 61 [42 a 49 del archivo]). Córdoba: Fundación
Arcor y UCA.

 Krauskopf, D. (2006). El desarrollo juvenil contemporáneo: entre la integración


y la exclusión. Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación.
Argentina.

 Saraví, G. (2004). Segregación Urbana y Espacio Público: los jóvenes en


enclaves de pobreza estructural. Revista CEPAL N° 83. Argentina

 Sánchez, S. (2004). “Experiencias Juveniles en la Pobreza. KAIRÓS, Revista


de Temas Sociales Universidad Nacional de San Luis Año 8 – Nº 14.

Nota: En esta unidad se utilizarán además notas periodísticas e informes en torno a la


situación de la infancia y adolescencia como datos de referencia. Se trabajará un
diagnóstico con los estudiantes sobre la situación particular de la niñez y la
adolescencia en el territorio de Deán Funes, para los cuál se ofrecerán diversos
materiales de referencia.

Unidad N°4

 Acevedo, P., Andrada, S. y Arévalo, L. (2013). “Jóvenes, Ciudadanía y


Derechos”. Las organizaciones juveniles y sus prácticas de participación
política vinculadas a la exigibilidad de derechos. Texto presentado en I
Congreso Internacional de Ciencias Sociales y Humanidades. UNC

 Arévalo, L. y otros (2009). Jóvenes, participación y protagonismo. Una


experiencia de trabajo con jóvenes de sectores populares – Serviproh 2003-
2008. Córdoba: Imprenta Neográfika.

 Corona, Y., Gáal, F. (2009). Estrategias participativas para niños: algunos


aportes para escuchar a los niños y realizar consultas infantiles. Universidad
Autónoma Metropolitana. México.

 Horna Castro, P. (2008) “Del Dicho al Hecho. Participación de niños, niñas y


adolescentes en eventos con adultos”. Save The Children. Suecia.
 Piotti, M. (2005) Estrategias integrales de intervención con adolescentes.
Ficha de Cátedra. Mimeo.

DOSSIER de lectura obligatoria: MARCO LEGAL QUE REGULA EL SISTEMA DE


PROTECCIÓN INTEGRAL DE LA INFANCIA
- Ley Nacional Nº 22.278 (Régimen Penal de la Minoridad – 1980)

- Convención Internacional por los Derechos del Niño (1989)

- Ley Nacional Nº 23.849 (Adhesión a la CDN)

- Ley Nacional Nº 26.061 (de Protección Integral de Derechos de Niños, Niñas y


Adolescentes)

- Ley Provincial Nº 9060 (de funciones de la Secretaría de Niñez y Adolescencia)

- Ley Provincial Nº 9.944 de Promoción y Protección Integral de Derechos de Niños,


Niñas y Adolescentes en la Provincia de Córdoba
UNIDAD I
ULTIMA DÉCADA Nº13, CIDPA VIÑA DEL MAR, SEPTIEMBRE 2000, PP. 59-77.

¿JUVENTUD O JUVENTUDES?
ACERCA DE COMO MIRAR Y REMIRAR A LAS
JUVENTUDES DE NUESTRO CONTINENTE

KLAUDIO DUARTE QUAPPER *

1. DE QUÉ VAMOS A HABLAR

UNA DE LAS CARACTERÍSTICAS del proceso, múltiple y dinámico, de


pensar a la juventud y a las juventudes en nuestro continente latinoa-
mericano y caribeño, en especial durante las últimas dos décadas, es
que se ha dado un cierto tránsito, desde concepciones más bien con-
servadoras y funcionalistas hacia versiones más integrales y progresis-
tas respecto de este complejo mundo juvenil. Las primeras han copado
por mucho tiempo no sólo las producciones de las ciencias sociales y
médicas, sino que también los imaginarios colectivos con que nuestras
sociedades se nutren cotidianamente. Las visiones alternativas, que
han surgido muchas veces en contraposición a las anteriores, han co-
menzado a abrirse espacios tanto en el ámbito académico, como en el
sentido común de nuestras sociedades y también en medio de quienes
despliegan acciones educativas, preventivas y promocionales en el
mundo juvenil de sectores empobrecidos.
Este tránsito y actual convivencia de versiones respecto de las
juventudes, de los actores y sujetos juveniles, de sus producciones
culturales y contraculturales, de las ofertas identitarias que los modos

* Sociólogo, educador popular en el mundo juvenil, docente universitario,


cátedra «Sociología de lo juvenil».
60 ¿Juventud o juventudes?

culturales —tanto dominantes como contraculturales— realizan, se


viene dando pujado por un fuerte proceso de irrupción de este grupo
social en las distintas sociedades y sus estratos en el continente. No
sólo su masividad como grupo social caracteriza este proceso, sino
que sobre todo la incapacidad mostrada por muchas organizaciones e
instituciones sociales (públicas y privadas) de responder a las deman-
das y necesidades que estos grupos tienen, y también es cada vez más
relevante la característica que surge desde las formas que las y los
jóvenes asumen para plantear dichas necesidades y sueños, que no
necesariamente es por la vía de los canales tradicionales o institucio-
nalizados para ello, más bien se observa que están tendiendo a crear
fórmulas propias de expresión de sus intereses colectivos e individua-
les.
En un ámbito menos estructural, vemos que son cada vez ma-
yores las distancias y los puentes rotos que van surgiendo entre el
mundo juvenil y el mundo adulto, cuestión que aflora en las familias,
en las escuelas, en las comunidades locales, en las organizaciones de
diverso tipo y en los propios grupos de jóvenes. Todo esto pone un
matiz de dificultad en la consideración que las distintas sociedades
van mostrando hacia ellos y ellas, así también se generan actitudes de
tensión permanente de las y los jóvenes hacia sus entornos.
Este proceso, y el conjunto de situaciones que le caracteriza,
van de la mano con los diversos lentes que se utilizan para las miradas
externas e internas de lo que acontece, de sus evoluciones y manifes-
taciones. No es menor la ubicación de quien habla de las y los jóve-
nes, así como adquiere cada vez mayor importancia lo que las y los
propios jóvenes dicen de sí mismos y de cómo son vistos en sus so-
ciedades y contextos. Un desafío para las ciencias sociales surge de
intentar construir miradas desde lo social que integren éstas y otras
versiones en que la comunidad —incluidos los y las jóvenes— dice de
sus jóvenes, de sus necesidades, sueños, estilos de vida, expresiones,
agrupaciones, resistencias...
En la presente reflexión abordaremos este tránsito y actual
convivencia de miradas, intentando responder la interrogante ¿es po-
sible hablar de la juventud para referirnos a este complejo entramado
social, o es necesario hablar de la existencia de las juventudes para
construir miradas más integradoras y potenciadoras de lo juvenil? Las
respuestas a esta pregunta van más allá de la pluralidad que asumiría
el sujeto-sujeta de estudio si habláramos de las juventudes en vez de la
juventud. Creemos que no está referido a una cuestión gramatical de
Klaudio Duarte Quapper 61

número y cantidad, sino que a nuestro juicio hace mención a una cier-
ta epistemología de lo juvenil, que exige mirar desde la diversidad a
este mundo social. Junto a ello, un elemento de este tránsito es que se
ha venido planteando la necesidad del reconocimiento de la heteroge-
neidad en el mundo juvenil, hemos dicho y se ha dicho, no es lo mis-
mo ser joven rico que joven empobrecido, 1 no es lo mismo ser mujer
joven que hombre joven, etc. Pero la mención que se realiza no ha
venido acompañada de la construcción de ciertas categorías analíticas
que permitan mirar y remirar las juventudes de nuestro continente
desde una óptica nueva y por lo tanto alternativa a la tradicional
(Duarte, 1996; Kuasñosky y Szulik, 1995).
Por lo mismo se han convertido en lugares comunes, frases
que se han ido vaciando de contenidos y por lo que es preciso aportar
elementos en la reflexión para que demos un salto cualitativo en este
aspecto y profundicemos en la reflexión: este artículo pretende contri-
buir en ello. Para esto, primero revisaremos las versiones más recurri-
das del discurso tradicional, haciendo síntesis en un segundo momen-
to, en las trampas y dificultades que desde esta mirada se nos plantean
para la construcción de miradas respetuosas del mundo juvenil. Segui-
damente desplegaremos los elementos conceptuales y metodológicos
que nos permitirían una mirada de nuevo tipo respecto de dicho mun-
do, con una sistematización de los desafíos epistemológicos que se
abren a partir de esta entrada a la temática juvenil en nuestro continen-
te, tanto para quienes viven su vida como jóvenes, como para quienes
desplegamos acciones educativas y reflexivas en este mundo juvenil.

2. ¡CUÁNTAS COSAS SE DICEN AL HABLAR DE LA JUVENTUD!

Cuando en nuestras sociedades se habla de la juventud, se está


haciendo referencia a varios sentidos simultáneamente. La necesaria
contextualización de los discursos y acciones al respecto, y el recono-
cimiento de la posición de quien habla, nos permitirán una mejor
comprensión de estos discursos. Una primera idea fuerza de esta re-
flexión es que la nominación en singular de la juventud no es tal, ya
que sus significantes son diversos y refieren a varias imágenes desde

1 Pobre designa un estado, empobrecido refiere a un proceso que contextuali-


za e historiza su carácter de producción social (Gallardo, 1998). Entre las y
los jóvenes empobrecidos consideramos sus distintas pertenencias sociales,
de clase, de género, de raza, de ubicación geográfica, de pertenencia cultu-
ral, etc.
62 ¿Juventud o juventudes?

un mismo habla con diversos hablantes. ¿Cuáles son esos diversos


significados o usos que se hace de la categoría juventud?
Una primera versión, que podríamos decir es la más clásica o
tradicional, y por consiguiente la que ha tenido más peso en nuestras
hablas sociales, es la que define la juventud como una etapa de la
vida. Dicha definición tiene al menos dos acepciones, por una parte
sería una etapa distinguible de otras que se viven en el ciclo de vida
humano, como la infancia, la adultez, la vejez; y por otra, es planteada
como una etapa de preparación de las y los individuos para ingresar al
mundo adulto.
Ambos sentidos están íntimamente ligados. En el primero de
ellos, se parte desde los cambios propios de la pubertad para señalar el
ingreso a un nuevo momento del desarrollo del ciclo vital, que tendría
en algunos enfoques el rol de sustituir los ritos de iniciación que esta-
rían desapareciendo desde los procesos de industrialización de nues-
tras sociedades. En el segundo sentido, se le otorga al primer efecto, la
maduración sexual y orgánica (madurez en función de la reproduc-
ción) una connotación que se transforma en una mirada social: la ma-
durez fisiológica sería la causa de un efecto posterior: la integración
adecuada al mundo adulto. Sin embargo, esta integración al mundo
adulto no es sólo consecuencia de la madurez señalada, sino de las
posibilidades que cada joven tiene de participar en el mercado de la
producción y del consumo. Es aquí donde esta primera versión seña-
lada pierde consistencia, dado que trata por iguales a las y los jóvenes
que ocupan diversas posiciones en el entramado social, no conside-
rando la diversidad de situaciones que se presentan en la cotidianeidad
social. La lucha entre versiones homogeneizantes y versiones que dan
cuenta de la diversidad es parte de la convivencia de miradas que ya
hemos señalado.
Desde esta perspectiva se ha instalado en nuestros imaginarios
la versión de que el mundo joven está en un tránsito, preparándose
para ser adulto, lo cual trae una serie de consecuencias que más ade-
lante ahondaremos. Señalemos por ahora, que la moratoria psicosocial
planteada por Erikson es claramente el concepto central de esta ver-
sión. Dicho concepto es el eje de la mirada clásica más conservadora y
que más ha sido utilizado en los diversos discursos que las ciencias
sociales y médicas vienen planteando por décadas. Entre otras debili-
dades de esta conceptualización, interesa mencionar la mirada de tran-
sitoriedad de la «etapa juventud», y su carácter de apresto hacia el
mundo adulto. Desde esta mirada se refuerza la idea de pensar lo so-
Klaudio Duarte Quapper 63

cial desde lo adulto, señalando lo juvenil —aquello que vive la juven-


tud— siempre en referencia al parámetro de medida central que es lo
adulto. Así lo juvenil pierde importancia en sí mismo, y siempre será
evaluado en función de lo que el mundo adulto ha parametrado como
lo que debe ser. 2 Una segunda versión, dice la juventud para referirse
a un grupo social que puede ser clasificable a partir de algunos pará-
metros, en especial el etáreo. Dicha variable, la edad, permitiría cons-
truir un grupo dentro de las sociedades, a los que se denomina los (y
las) jóvenes. En esta versión, se tiende a confundir lo netamente de-
mográfico, un grupo de cierta edad en una sociedad, con un fenómeno
sociocultural que es lo juvenil como momento de la vida o como acti-
tud de vida, etc.
Es importante considerar la versión de Bourdieu, quien señala
que el uso de la edad para significar una compleja realidad social es
una manipulación que efectúan sociólogos y otros cientistas sociales.
Para este autor, «la juventud y la vejez no están dadas, sino que se
construyen socialmente entre jóvenes y viejos. (...) La edad es un dato
manipulado y manipulable, muestra que el hecho de hablar de los
jóvenes como una unidad social, de un grupo constituido, que posee
intereses comunes, y referir estos intereses a una edad definida bioló-
gicamente, constituye en sí una manipulación evidente» (Bourdieu,
1990). Vale decir, la manipulación ha sido la característica de este mal
uso de la edad y de los rangos etáreos. En primer término porque des-
de ello se ha pretendido construir realidad, se asignan conductas o
responsabilidades esperadas según edades, nuevamente sin considerar
las especificidades y contextos del grupo social del que se habla. En
segundo término la definición de los rangos ha estado mediada por
dichas condiciones sociales, sólo que ello no se enuncia. En este sen-
tido es interesante mirar lo ocurrido en Chile cuando asume el primer
gobierno civil post-dictadura militar en el año 1990, en que el rango
etáreo asumido para hablar de jóvenes desde la política social, se au-

2 En este texto, la juventud o más adelante las juventudes refieren al grupo


social que puede ser categorizado desde distintas variables (demográficas,
económicas, culturales, etc.); lo juvenil hace referencia a las producciones
culturales y contraculturales que estos grupos sociales despliegan o inhiben
en su cotidianeidad; las y los jóvenes hace referencia a los sujetos específi-
cos en su individualidad y en sus relaciones colectivas; la juvenilización es
la expresión que adquiere el proceso por medio del cual se construyen ima-
ginarios sociales con modelos de ser joven que circulan en nuestras socie-
dades.
64 ¿Juventud o juventudes?

mentó desde los 15 a 24 años, que se usaba desde más de dos décadas,
hasta los 29 años como margen superior. La explicación tiene que ver
con la cobertura interesada de desplegar en el marco de la denominada
«deuda social» que se tendría con las y los jóvenes chilenos empobre-
cidos que sufrieron exclusión social durante la dictadura militar. Sin
embargo, esta variación intencionada, no se hace cargo de «la realidad
que construye», en tanto quien en 1990 tenía 24 años, se encontró con
la posibilidad de vivir una ampliación de su «etapa como joven» al
tener cinco años más, mientras se prepara para ser adulto. Es necesario
señalar que dicha ampliación ha tenido efectos en el imaginario social
que ya no concibe a sus jóvenes hasta los 24 años sino que les ha
otorgado también esta ampliación decretada desde el Estado chileno.
La tercera versión utilizada para referirse a la juventud, dice
relación con un cierto conjunto de actitudes ante la vida. Por ejemplo,
se habla de la juventud para decir un estado mental y de salud vital y
alegre; se usa también para referirse a un espíritu emprendedor y jo-
vial; también se recurre a ello para hablar de lo que tiene porvenir y
futuro; en otras ocasiones se le utiliza para designar aquello que es
novedoso y actual, lo moderno es joven... Dichas actitudes son ma-
yormente definidas desde el mundo adulto, a partir de una matriz adul-
tocéntrica de comprender y comprenderse en el mundo y en las rela-
ciones sociales que en él se dan. Visto así, el mundo adulto se concibe
a sí mismo y es visto por su entorno como las y los responsables de
formar y preparar a las «generaciones futuras» para su adecuado des-
empeño de funciones en el mundo adulto, vale decir: como trabajado-
res, ciudadanos, jefes de familia, consumidores, etc.
Esta responsabilidad asignada por siglos y auto impuesta a la
vez, es la que va enmarcando el estilo de relaciones que entre el mun-
do adulto y el mundo joven se van dando. Ella, entre otras prefigura-
ciones, va anteponiéndose a las relaciones que se puedan generar por
medio de roles, respetos implícitos, etc. De esta forma vemos que por
ejemplo en la escuela secundaria, la queja de las y los estudiantes es
que sus docentes se relacionan con ellas y ellos en cuanto estudiantes
y no en cuanto personas jóvenes. El adulto se posiciona en su rol de
profesor-profesora y pierde también la posibilidad de aprehender del
joven que tiene enfrente, sin llegar a plantearse la posibilidad de jun-
tos construir comunidad.
Mirado con este lente, en esta tercera versión, vemos que el
mundo adulto tiende a acentuar sus miradas sobre el mundo juvenil (al
que recordemos denomina la juventud), mayormente desde imágenes
Klaudio Duarte Quapper 65

prefiguradas que no siempre coinciden con la realidad y por lo demás


muchas veces ni siquiera logran conocer dicha realidad juvenil, ya que
inmediatamente le anteponen el prejuicio que su lente les entrega. El
mundo adulto mira con este lente a las y los jóvenes a partir del
aprendizaje que impone la socialización adultocéntrica en que nuestras
culturas se desenvuelven. Al mismo tiempo, muchos jóvenes interna-
lizan estas imágenes y discursos, por lo que encontramos experiencias
individuales y colectivas en que su despliegue cotidiano está guiado
por tratar de dar cuenta de dichas situaciones: «ser como dicen que
somos».
Un ejemplo de esto último, lo constituye la distinción que al-
gunos raperos de la zona sur de Santiago hacen respecto de lo que
denominan «la vieja escuela» y «la nueva escuela» del rap. Se trataría
de dos generaciones distinguibles por el contenido de su música y por
sus motivaciones para ser raperos. La vieja escuela elaboraría cancio-
nes signadas por temas de crítica social de corte sistémico y con pro-
puestas de ciertas alternativas a las situaciones de dolor social; mien-
tras tanto, la nueva escuela se caracterizaría porque son raperos de
menor edad, que han surgido como tales en los últimos cuatro o cinco
años, y que sus contenidos están más vinculados a la violencia y con
poca crítica social. De la misma manera estos últimos asumirían como
parte de su identidad el uso de la violencia y las peleas callejeras co-
mo forma de relacionarse en sus entornos. La explicación que ellos y
ellas tienen para este fenómeno, es que las y los raperos de la nueva
escuela estarían respondiendo al discurso criminalizador que la socie-
dad ha venido imponiendo en torno al ser rapero, su estética y su iden-
tidad. Vale decir, estos jóvenes se estarían haciendo cargo de un dis-
curso dominante que los inculpa, pero que les va haciendo sentido en
tanto les permitiría una cierta visibilidad social.
Una cuarta versión, que surge de la anterior, es la que plantea
a la juventud como la generación futura, es decir como aquellos y
aquellas que más adelante asumirán los roles adultos que la sociedad
necesita para continuar su reproducción sin fin. Esta versión tiende a
instalar preferentemente los aspectos normativos esperados de las y
los jóvenes en tanto individuos en preparación para el futuro. Así,
surge un juego entre los hablas que reconocen aspectos «positivos de
la juventud» y aquellos que en el mismo movimiento refuerzan la
tendencia deshistorizadora de los actores jóvenes. Por ejemplo, una
forma de descalificar los aportes que las y los jóvenes realizan en dis-
tintos espacios sociales es plantear que se trata sólo de sueños y que
66 ¿Juventud o juventudes?

ya los dejarán de lado, cuando maduren y efectivamente se vuelvan


realistas como «todo un adulto». El reconocimiento de que la juventud
(la etapa de la vida) sería el momento de los ideales, tiene esta doble
connotación, se pretende reconocedora de los posibles aportes juveni-
les, pero en el mismo movimiento se les descalifica por falta de rea-
lismo y por ser pasajeros.
De la misma manera, lo que se refiere a las críticas y propues-
tas que realizan jóvenes y sus grupos a las formas de vida de sus so-
ciedades, sus modos contraculturales de generar agrupamientos, de
relacionarse, de comunicarse, de vestirse... son vistos como acciones
de rebeldía y de no-adaptación social, en tanto no dan cuenta de lo que
se espera: la subordinación de las y los jóvenes a lo que cada genera-
ción adulta les ofrece en el tiempo que les corresponde vivir. He aquí
una franca lucha de poder, entre quienes ofrecen modelos a los cuales
adaptarse y quienes intentan producirse y reproducirse desde paráme-
tros propios que las más de las veces contradicen la oferta menciona-
da.
Otra forma de desalojar-deshistorizar a las y los jóvenes es
planteando que la juventud es el momento de la vida en que se puede
probar. Desde ahí surge un discurso permisivo «la edad de la irrespon-
sabilidad» y también un discurso represivo que intenta mantener a las
y los jóvenes dentro de los márgenes impuestos. Se puede probar, pero
sin salirse de los límites socialmente impuestos. El hedonismo en al-
gunos autores sería la característica de la juventud lo que la situaría en
este marco de la irresponsabilidad, de la búsqueda del placer fácil, de
la disposición a vivir sólo el presente...
Hasta aquí estas versiones. No son las únicas, son una muestra
de lo que más aparece en el sentido común que día a día se va alimen-
tando de discursos científicos, periodísticos, comunicacionales, reli-
giosos, políticos, de la calle, del café, de la música, de la publicidad...
Muestran una variedad de modos de concebir, hablar y representar a la
juventud, que entre más nos sumergimos en el análisis más aparece
como desbordando esta forma de referencia. Al parecer, la categoría
usada, no logra contener el complejo entramado social del cual desea
dar cuenta.

3. CUIDADO CON LAS TRAMPAS PARA COMPRENDER


Klaudio Duarte Quapper 67

Y AUTOCOMPRENDERSE EN EL MODO DE VIDA JUVENIL

En este momento intentaremos una síntesis en torno a las ra-


cionalidades que subyacen a las diversas versiones ya planteadas.
Dichas racionalidades actúan como contenedoras de una matriz cultu-
ral que sustenta estas miradas y discursos en torno a la existencia de la
juventud. Dicha matriz da cuenta de una construcción sociocultural
que sitúa a este grupo social, sus producciones y reproducciones como
carentes, peligrosas, e incluso les invisibiliza sacándolos de las situa-
ciones presentes y los resitúa en el futuro inexistente. Esta matriz la
hemos denominado adultocentrismo (Duarte, 1994), en tanto sitúa lo
adulto como punto de referencia para el mundo juvenil, en función del
deber ser, de lo que debe hacerse para ser considerado en la sociedad
(madurez, responsabilidad, integración al mercado de consumo y de
producción, reproducción de la familia, participación cívica, etc.).
De esta manera, cuando se significa al mundo joven en nues-
tras sociedades la mayor de las veces se hace desde esta matriz cuyo
surgimiento en la historia va de la mano con el patriarcado. Vale decir,
se construye un sistema de relaciones sociales, una cierta concepción
de la orgánica social desde la asimetría [adulto+/joven–]. Esta postura
no pretende crucificar a quienes se perciben o son percibidos como
adultos, sino que busca desnudar una corriente de pensamiento y ac-
ción social que discrimina y rechaza aquellas formas propiamente
juveniles de vivir la vida.
Al menos cuatro trampas nos presenta esta forma adultocen-
trista de concebir lo social y en particular a la juventud dentro de ello.
Una primera concepción es la universalización como homogenización:
«son todos iguales», vale decir no se elabora ningún nivel de distin-
ciones entre los tipos de jóvenes, ni entre géneros, razas, clases socia-
les, estilos (contra) culturales, etc. De esta forma existe sólo una ju-
ventud, singular y total al mismo tiempo. Esta objetivación de corte
positivista intenta igualarles en un concepto, se niega la existencia de
las otras versiones que ya señalamos y que abren un abanico amplio
de significaciones. A nuestro juicio, la juventud, si existiera, no posee
carácter universal, constituye un referente conceptual que precisa de
contextualización y especificidad desde sus acepciones más básicas:
momento de la vida, grupo social, estado de ánimo, estilo de vida,
entre otras. El reconocimiento de la heterogeneidad, la diversidad y la
pluralidad, como veremos, son ejes para una nueva mirada de las ju-
ventudes en nuestro continente.
68 ¿Juventud o juventudes?

La segunda trampa de las versiones tradicionales refiere a la


permanente estigmatización que se hace del grupo social juventud y
de sus prácticas y discursos, como objetivación invisibilizadora: «son
un problema para la sociedad». La relación que las distintas socieda-
des construyen con sus jóvenes o con su juventud, se funda básica-
mente desde los prejuicios y los estereotipos. No se logran vínculos
humanizadores, sino que se dan mayormente desde las preimágenes,
desde las apariencias y desde las miradas preconcebidas por otras y
otros. Se tiende a patologizar a la juventud, no se reconocen sus capa-
cidades de aporte y de esta forma se le saca de la historia, se les sitúa
como no aporte y como una permanente tensión para el orden, el pro-
greso y la paz social. Estas imágenes son las que permiten al imagina-
rio dominante argumentar con fuerza todas sus desconfianzas, temores
y represiones contra la juventud, sus expresiones discursivas o accio-
nales.
En este sentido se ha construido todo el conjunto de normas y
deberes que debieran asumir quienes pertenecen a la juventud para
cumplir en buena forma su rol actual, dado que esto tiende a no suce-
der, aparece una objetivación sancionadora que les responsabiliza de
todos los males sociales existentes y les acusa de disfuncionales «al
sistema». En el mismo movimiento, estas versiones circulantes en la
cotidianeidad, tanto en el espacio de la intimidad cara a cara como en
el de la masividad estructural, realizan el ejercicio de resituar a las y
los jóvenes, o si se quiere a la juventud, pero condicionada a cumplir
con cierta norma esperada socialmente en tanto muestran capacidad de
cumplir lo esperado. Como veremos, el necesario reconocimiento de
los diversos aportes juveniles y de su existencia concreta en tiempo
presente, son condición de las posibilidades de construcción de socie-
dades fraternas y justas.
La tercera trampa consiste en la parcialización de la comple-
jidad social como mecanicismo reflexivo. La división etapista del ciclo
vital responde a una visión instalada con fuerza en los imaginarios
sociales en nuestras sociedades latinoamericanas y caribeñas. Se plan-
tea que se es joven o se es adulto (o se es infante o anciano, etc.), ne-
gando la posibilidad de convivencias o simultaneidades en la posición
que se asume socialmente, es decir ser niño-niña, joven, adulto... en
un mismo movimiento sin fin. Junto a ello, desde la lógica del mundo
adulto de auto constituirse como quienes deben preparar a las «futuras
generaciones» para la adecuada conducción de las sociedades venide-
ras, se asume el rol de normadores-formadores de quienes asumirían
Klaudio Duarte Quapper 69

mañana los destinos de la patria.


Así, las visiones son desde la funcionalidad del joven en tanto
futuro adulto, vale decir futuro responsable y sostenedor de lo que
suceda en su sociedad. Esta lógica imperante tiende a rigidizar las
visiones y versiones sobre la juventud y su existencia en el ciclo vital
y en la cotidianeidad de cada grupo social. Como veremos, las posibi-
lidades de reconstruir una nueva mirada en torno a las nociones del
tiempo (de lineal a espiral ascendente), desde las lógicas más occiden-
talizadas hacia aquellas que recuperan las nociones de los pueblos
originarios de nuestro continente, puede ser una clave epistemológica
que nos ayudaría a superar dicha rigidez en la mirada...
La cuarta y última trampa que queremos revisar, dice relación
con la idealización de la juventud como objetivación esencialista:
«son los salvadores del mundo». Vale decir, se les endosa una respon-
sabilidad como los portadores de las esperanzas del cambio y la trans-
formación de las distintas esferas de la sociedad, por el sólo hecho de
ser jóvenes. Su carácter intrínseco sería ser críticos e innovadores.
Esta versión del imaginario está muy difundida incluso en aquellas
organizaciones e instituciones sociales de corte progresista, que por
largo tiempo han buscado y en algunos casos avanzado en la construc-
ción de sociedades justas y solidarias. Muchas veces se llega incluso a
la objetivación mesiánica de plantear que «todo lo juvenil es bueno».
Si bien la mayor de las veces, las y los jóvenes se encuentran en situa-
ciones de conflicto social que les provocan dolores sociales, aunque
nos ubiquemos en una lectura que intenta mirar desde las potenciali-
dades y capacidades del mundo juvenil, ello no justifica caer en la
trampa que estamos enunciando.
Estas distintas trampas a que hemos aludido, se comprenden en
una mirada crítica respecto de la construcción discursiva y accional
que por décadas se ha venido haciendo respecto de la juventud. Se ha
asentado con fuerza la certeza de la existencia de una sola juventud
que pretende englobar lo que aquí hemos mostrado como un complejo
entramado social, imposible de significar con un concepto que asume
múltiples sentidos. Lo que se ha dado es un proceso dominante de
establecer una mirada sobre este grupo social y sus construcciones
sociales en la historia, desde un lente que la observó como una unidad
indivisible, uniforme e invariable. Este lente dominante por largo
tiempo es el que sostiene que existe una sola juventud. Desde esta
reflexión planteamos que esta juventud no existe y nunca ha existido
como tal, sino sólo en la construcción que hace quien mira y en la
70 ¿Juventud o juventudes?

versión que desde ahí se produce. La juventud es un constructo inten-


cionado, manipulable y manipulado, que no consigue dar cuenta de un
conjunto de aspectos que requieren una mirada integradora y profunda
respecto de esta complejidad.
Lo que existen y que han venido ganando presencia son las ju-
ventudes, vale decir diversas expresiones y significaciones del entra-
mado complejo que surge en nuestras sociedades desde un grupo so-
cial y que se expresa de maneras múltiples y plurales. Estas juventudes
son de larga data, 3 surgen como grupos sociales diferenciados, con
particularidades y especificidades en cada sociedad y en cada intersti-
cio de ella, entre los espacios de las palabras van surgiendo con distin-
tos rostros, olores, sabores, voces, sueños, dolores, esperanzas.
Desde hace décadas se viene planteando la necesidad de agu-
dizar la mirada, de reconstruir nuevos paradigmas, de remirar lo que
hasta ahora siempre se vio de una sola forma. Si se la ha construido
desde la homogenización, la estigmatización, la parcialización y la
idealización, entre otras trampas, es posible plantearse el desafío epis-
temológico de construirlas desde otros parámetros que humanicen a
quienes viven su vida como jóvenes. En el siguiente apartado, releva-
remos aquellos aspectos más significativos de este proceso que se
viene dando en nuestras sociedades.

4. VOLVER A MIRAR(SE), PARA APREHENDER(SE)


Y COMPRENDER(SE) ENTRE LAS JUVENTUDES
DEL CONTINENTE.
PISTAS PARA NUEVAS MIRADAS DE LAS JUVENTUDES

Estamos en el camino del tránsito y de la convivencia ya


anunciada. En el esquema de Kühn se trataría de un período de ano-
malía en que se ha salido al camino de las conceptualizaciones tradi-
cionales, intentando instalar en la reflexión otros elementos no consi-
derados hasta ahora para mirar, aprehender y comprender a las juven-
tudes en nuestras sociedades. Para ello señalaremos algunas pistas de
corte epistemológico, que nos entreguen herramientas para este ejerci-
cio de conocimiento que cotidianamente realizamos respecto de las y

3 No siempre han tenido presencia histórica, en nuestro continente surgen de


la mano del cambio del modo de producción hacia el establecimiento del
modo capitalista industrializado y del fortalecimiento de la escuela y la uni-
versidad en los distintos sectores y clases sociales. Por ello en cada región
y/o país tendrán una data de irrupción histórica diferente (Muñoz, 1999).
Klaudio Duarte Quapper 71

los jóvenes. Dichas pistas tienen ese carácter en tanto no pretenden


instituir leyes ni modelos que circunscriben acciones, sino matrices
analíticas que generen nuevas formas de acercamiento al sujeto-actor
joven, sus grupos, sus expresiones, sus discursos, etc. Se trata enton-
ces de sistematizar un conjunto de caminos que permiten ponerse en
condiciones de pensar y construir relaciones con el mundo juvenil y su
amplia gama de colores.
Una primera pista refiere a la necesidad de aprehender a mi-
rar y conocer las juventudes, en tanto portadoras de diferencias y
singularidades que construyen su pluralidad y diversidad en los dis-
tintos espacios sociales. A las ya tradicionales exigencias respecto de
la clase, el género, la religión y la raza, se suman hoy exigencias res-
pecto de los estilos culturales y de los subgrupos etáreos que se com-
prenden dentro del grupo social juventud. Si bien hemos criticado la
versión etárea que construye una juventud sin recoger diferencias y
hace depender de un dato demográfico la construcción de realidades
sociales, vemos que en el acercamiento a las y los jóvenes es necesario
distinguir los subgrupos que se dan, si se trata de manifestaciones
sociales entre los 15 y 17 años, en que seguramente estudiarán en
secundaria o por lo menos estarán en situación de hacerlo, que si se
tratara de grupos entre 26 y 29 años los que posiblemente estén plan-
teándose cuestiones relativas a la construcción de familia y la inser-
ción laboral. No estamos usando la edad como un dato que construye
realidad a priori, sino que la usamos como referente de categorización,
que no explica las situaciones que se dan entre las diversas juventudes,
y que exige dinamismo en su uso. 4
De la misma manera, la pertenencia a uno u otro estilo cultural
implica en el mundo juvenil asumir cierta estética de presentación y
representación en el espacio. Por ello, provoca identidad pertenecer a
un grupo rap, que diferenciará de pertenecer a un grupo de rockeros
metálicos. Esta diferenciación, por oposición o por semejanzas entre
uno y otro grupo de jóvenes, entre sus estilos (contra) culturales, les
permite construirse una posición en el mundo, les da la posibilidad de
atribuir sentidos desde dicha posición y a la vez situarse ante ellos y
ellas mismas y ante los y las demás con una cierta identidad. La músi-

4 No sólo respecto de las juventudes es esta consideración, sino que respecto


de los distintos grupos sociales a los que se les exige ciertas conductas atri-
buidas la posesión de cierta edad biológica, por sobre su edad social, es de-
cir cuál es la representación que de su pertenencia etárea se hace en el con-
texto específico de su sociedad.
72 ¿Juventud o juventudes?

ca, el fútbol, el graffiti, la batucada, la ropa, el pelo, la vestimenta,


entre otros aspectos íntimos y públicos, son los espacios e insumos
que les permiten materializar dichas opciones. Reconocer estas distin-
ciones que producen diferencias —y lamentablemente en ocasiones
también desigualdades— es clave de lectura para recoger la diversidad
de las juventudes de nuestro continente.
Esta diversidad, que en algunos casos produce un relativismo
que niega precisión al análisis social, plantea el desafío de reconocer
la complejidad a que hemos aludido, pero al mismo tiempo, invita a
desplegar la capacidad de precisar y relevar los aspectos vitales para la
comprensión de aquello que se muestra como complejo. En ese senti-
do es que surge la segunda pista a considerar, que dice relación con la
necesidad de desplegar miradas caleidoscópicas hacia o desde el
mundo juvenil, que permitan recoger la riqueza de la pluralidad ya
mencionada. Se trata sin duda de un esfuerzo, por dejar de lado el
telescopio, aquel instrumento que permite imágenes fijas y desde la
lejanía, para comenzar a usar el caleidoscopio, aquel juguete que nos
permite miradas múltiples, diversas, ricas en colores y formas a cada
giro de contraluz que efectuamos.
Para capturar la complejidad de las juventudes en nuestras
sociedades es vital la realización cada vez más profunda y precisa de
este ejercicio de mirar caleidoscópicamente sus mundos, sus vidas, sus
sueños.
Vinculado a lo anterior surge una tercera pista, que tiene rela-
ción con dejar de lado el telescopio usado para mirar lo juvenil. Por
largo tiempo las miradas predominantes son desde la lejanía, desde el
escritorio de la oficina pública, la ONG, la academia, la Iglesia, etc. Se
requiere en este nuevo esfuerzo epistemológico salir a la calle, vincu-
larse con las y los jóvenes, oír sus hablas, mirar sus acciones, sentir
sus aromas. Este acercamiento es hoy día más posible de realizar, en
tanto las metodologías investigativas abren caminos de encuentro
entre lo cuantitativo y lo cualitativo, en especial esta última, ofrece
variantes riquísimas para aprehender y comprender los mundos juve-
niles. La permanente consideración de los contextos específicos y
globales, la necesaria historización de las experiencias juveniles, la
referencia a la pertenencia generacional que cada grupo despliega, son
algunos de las claves que surgen en esta pista que propone la vincula-
ción directa e íntima con el mundo juvenil, múltiple y plural, como
condición de la generación de conocimiento comprensivo en nuestro
continente. No se trata de una dependencia y pérdida de autonomía de
Klaudio Duarte Quapper 73

quienes conocen o investigan, sino que se busca la generación de diá-


logos permanentes entre los diversos mundos sociales, entre ellos el
de las y los jóvenes. Lo mismo es atribuible para quienes intervienen
educativamente en dichos grupos sociales, o realizan las dos acciones
simultáneamente, en tanto las metodologías de intervención exigen
hoy cada vez mayor presencia de las y los trabajadores sociales en el
espacio juvenil.
Una cuarta pista, que se sigue de la anterior, busca la supera-
ción de la rigidez mecanicista con que se ha mirado y se ha hablado de
la juventud. En este sentido, planteamos la necesaria construcción de
conceptos en torno al mundo juvenil, no en la pretensión de generar
categorías totalizantes y universalizadoras, sino conceptos dinámicos y
flexibles que se acerquen progresivamente a los sujetos de estudio: las
y los jóvenes, las juventudes, las expresiones juveniles, los procesos
de juvenilización. Este acercamiento progresivo utiliza la lógica de la
tendencia al límite que nos enseña el cálculo algebraico: avanzar hacia
el objetivo deseado (la realidad juvenil) siempre la mitad de lo que nos
queda por recorrer. Vale decir, no es posible llegar a ella a cabalidad,
pero siempre nos podremos acercar más y más. Su propio dinamismo
y heterogeneidad es la que nos exige dinamismo en la actitud episte-
mológica y capacidad para mirar la diversidad juvenil. Si bien esta
pista se amplía, al igual que las anteriores, a los diversos mundos so-
ciales, la existencia de las juventudes y su reconocimiento, desafía a
su concreción cotidiana por parte no sólo de los y las cientistas socia-
les, sino de las diversas sociedades en su conjunto.
A partir de las pistas antes señaladas, estamos en condiciones
de plantear los ejes que podemos considerar en las lecturas de lo juve-
nil. Junto a las pistas presentadas existen ciertos ejes temáticos que el
mundo diverso, plural y dinámico de las juventudes nos presentan hoy
y que son vitales de tomar en cuenta cuando nos acercamos a conocer
lo juvenil. Usamos lo juvenil para referirnos a las diversas produccio-
nes culturales y contraculturales que este grupo social realiza —en su
diversidad y heterogeneidad ya mostradas—. Ello navega por los dis-
tintos espacios sociales en que este grupo social se despliega o inhibe
en nuestras sociedades, vale decir, se expresa en la economía, en la
religión, en las comunicaciones, en sus sexualidades, en sus intereses,
etc. Lo juvenil es una producción, que se posiciona de acuerdo al con-
texto en que cada grupo de jóvenes se desenvuelve y en el tiempo
histórico en que intentan resolver la tensión existencial que les plantea
su sociedad: ser como lo desean o ser como se les impone. Esta pro-
74 ¿Juventud o juventudes?

ducción de lo juvenil, nos pone de cara con la historicidad y facticidad


que asumen las juventudes que hemos reconocido. Si bien entonces
las juventudes no existen a priori y se van construyendo en un cierto
espacio tiempo social, imaginario y real, ellas adquieren presencia no
sólo desde el discurso de quien las habla, sino que sobre todo porque
van ganando historicidad desde sus propias expresiones y muchas
veces irrupciones en el espacio social.
Un primer eje es considerar que lo juvenil se constituye a
partir de una cierto modo de vivir-sobrevivir a la tensión existencial
que ya enunciamos. Se trata de un momento de la vida, que es inde-
pendiente de la edad, y que se encuentra fuertemente condicionado
por la clase social de pertenencia, el género que se posee, la cultura en
la que se inscribe cada joven y sus grupos. Esta tensión existencial
plantea una cierta lucha entre la oferta que la sociedad le presenta a las
y los jóvenes para que cumplan con la expectativa que se tiene de
integración al mercado, al conjunto de normas sociales y al rol de
futuro adulto que les aguarda como tarea, y las construcciones más
propias que ellos y ellas realizan respecto de la identidad que quieren
vivir. Esta última se manifiesta en crítica social, desconfianza de los
estilos adultos en la política y en las relaciones familiares y escolares,
en provocación a las normas, en situarse al margen de lo que se espera
que hagan (no inscripción electoral, no atención al mundo laboral, no
adscribir a los modos culturales tradicionales, etc.), en resistir a las
tendencias adultocéntricas que se dan en nuestras sociedades, entre
otras formas de expresión.
A partir de lo anterior, surge un segundo eje a considerar en la
producción de lo juvenil. Tiene relación con los distintos modos de
agruparse en el espacio, que se caracterizan básicamente por la ten-
dencia a lo colectivo con una cierta organicidad propia que les dis-
tingue y que las más de las veces no sigue los cánones tradicionales. 5
Estas fórmulas organizativas de nuevo tipo les permiten dos aspectos
que son centrales; por una parte, el grupo es el espacio privilegiado de
socialización, especialmente en el caso de los hombres jóvenes que
reciben un buen caudal informativo-normativo que alimenta sus iden-

5 No creemos que el instinto gregario por sí solo sirva para explicar la ten-
dencia juvenil a la agrupación. Más bien consideramos que ella responde a
condiciones sociohistóricas que en el caso de las y los jóvenes de sectores
pobres se debe a la expulsión social de que son víctimas. No poseen espa-
cios en sus casas y no existen condiciones ambientales-afectivas para per-
manecer en ellas por lo que la calle es su principal espacio de socialización.
Klaudio Duarte Quapper 75

tidades de género; y por otra parte, el grupo es su familia afectiva, la


comunidad en la que crean lazos que les mantienen y les aportan sen-
tido a sus vidas y proyectos. En algunos casos el grupo juvenil se con-
vierte en el vehículo de expresión social, ya sea por medio de lo con-
tracultural, el deporte, lo político, algún servicio comunitario, etc.
El tercer eje a considerar en la construcción de lo juvenil en
nuestro continente refiere a los nuevos modos de participar en la so-
ciedad. Es común el cuestionamiento en que ha caído la actividad
política en nuestras sociedades, dado principalmente el descrédito con
que cuenta en tanto es percibida básicamente como instrumento de
enriquecimiento y de acciones individuales que favorecen a minorías
privilegiadas en contra de grandes grupos que sufren la marginación y
la exclusión. Esta antipatía juvenil ante la política, en tanto modo tra-
dicional de organización y participación de la sociedad, ha llevado a
los distintos grupos de jóvenes a recrear nuevas formas de hacerse
presente en los temas que les importan y que les son significativos.
Dichas formas de expresión están reñidas con las formas tradicionales
y se vuelcan directamente por la resolución efectiva de sus problemá-
ticas inmediatas, acompañadas de un fuerte discurso moral y ético
respecto de las conductas exigidas a las y los líderes juveniles y socia-
les. Las utopías juveniles están siendo presentadas de un modo diver-
so, propio de la especificidad que cada grupo despliega, ellas existen y
más allá de los discursos adultocéntricos, se nutren de las actitudes de
resistencia que diversos grupos juveniles van articulando (Goicovic,
2000).
Estos tres ejes presentados, en torno a la existencia de las ju-
ventudes en nuestro continente, componen en conjunto el proceso de
construcción de identidades que hoy se dan entre las y los jóvenes. El
proceso de resolución de la tensión existencial, los modos de agrupar-
se-expresarse en el espacio y los estilos de participación en sus comu-
nidades-sociedades les va imprimiendo las condiciones de posibilidad
para tomar posiciones en sus ambientes íntimos y colectivos. Las y los
jóvenes se van conformando en sujetos en la medida que resuelven su
construcción identitaria, proceso infinito y desafiante, en que el vérti-
go es característica de estos tiempos (Silva, 1999).
Las juventudes cobran vida, se muestran, nos muestran sus di-
ferentes estéticas y podemos asumir entonces una epísteme integrado-
ra, amplia y comprensiva de lo juvenil. La juventud niega existencia,
porque ella encajona, cierra y mecaniza las miradas; rigidiza y super-
ficializa el complejo entramado social que hemos denominado las
76 ¿Juventud o juventudes?

juventudes. Vamos por el camino de reconocer diferencias, aceptar


diversidades, construir aceptaciones y de esa forma construimos mira-
das potenciadoras de lo juvenil.
Si logramos cambiar nuestras miradas, por cierto que estare-
mos en condiciones de acercarnos más a los grupos juveniles y reco-
ger desde ellos y ellas sus expresiones propias de sueños, esperanzas,
conflictos, temores, propuestas. Este es un desafío para nuestro
próximo tiempo, reconstruir categorías y epistemologías que nos
permitan mirar y remirar a las juventudes de nuestro continente con
nuevos ojos, oírles con nuevos oídos, tocarles con nuevas manos,
degustarles con otras bocas y sentirles con nuevos olfatos...
En este proceso de lograr cercanías y facilitar sus expresiones
propias, lo intergeneracional como posibilidad de encuentro y de re-
construcción de puentes rotos es una exigencia de cara al nuevo tiem-
po. Validar el intercambio de experiencias, los aprendizajes mutuos y
por ende la superación de las barreras que la matriz adultocéntrica nos
impone, le otorga una fuerza política importante a la presencia de las
juventudes en nuestras sociedades.

SANTIAGO, ABRIL DEL 2000

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gión. Viña del Mar: Ediciones CIDPA.
LOS TRES PARADIGMAS SOBRE LA INFANCIA ADOLESCENCIA
Y
EL TRABAHO SOCIAL

Autora : María Lidia Piotti

INTRODUCCIÓN

Como lo señala el título de la presente ponencia la intención es analizar las diferentes


visiones, que hoy prevalecen acerca de la infancia: alguna de ellas históricas otras más
recientes. Estas caracterizaciones de la infancia adolescencia implican una postura
epistemológica, es decir una forma de mirarla, de llegar y conocer a quienes atraviesan esta
etapa de la vida, de intervenir en ella.1 El trabajo social no ha sido ajeno a estos paradigmas,
sino que a través de su práctica profesional históricamente ha colaborado en su construcción
en mayor o menor medida, a veces en subordinación a otras profesiones y en otras ocasiones
de manera autónoma A riesgo de ser esquemáticos intentaremos sintetizar en tres
paradigmas las concepciones teóricas, doctrinaria y las prácticas profesionales y sociales
sobre la niñez y la adolescencia.

Para el análisis de estos tres paradigmas no sólo se recurrirá a lo jurídico -legal , sino
fundamentalmente a una perspectiva psico-social política y antropológica. Se seleccionaron
diez ejes significativos en la mirada hacia la infancia y la adolescencia, teniendo en cuenta
que cada una de estas etapas etáreas tiene a su vez sus peculiaridades y por lo tanto una
manera distinta de manifestarse en relación a estos núcleos de estudio, que son los
siguientes:
* Concepción de infancia
* Concepción de adolescencia
* Lugar de la familia
* Rol del estado
* El trabajo infantil y adolescente
* Las políticas sociales y la legislación hacia las primera edad.
* Las políticas educativas
* La relación con los adultos
* La participación de los niños y adolescentes.
* El principio que articula

También haremos un breve análisis del Trabajo Social como profesión en relación a su
intervención desde cada uno de estos paradigmas.

Utilizamos aquí el término paradigma en un sentido amplio. Como cosmovisión, como modelo
teórico y metodológico y como práctica social y profesional para explicar y actuar sobre una
realidad. El paradigma es una construcción desde la cual nos paramos para intervenir. Cada
nuevo paradigma está indicando una superación de los anteriores en lo teórico-epistemológica
y también en la praxis social, pero en la realidad concreta nunca se manifiestan en forma
1
- El término intervenir no está tomado aquí en el sentido de irrupción, invasión en la realidad del otro, sino en el
sentido etimológico de la palabra "venir adentro", conocerlo desde lo profundo de mi ser a lo profundo de su ser y
acompañar el niño, la niña o el adolescente en sus respectivos procesos de crecimiento.
1
pura, sino mixturados con posiciones anteriores en decadencia y evolucionando a nuevas
miradas emergentes.

La focalización en los ejes señalados se debe a que son centrales a la hora de entender cada
una de las concepciones de esta etapa de la vida, pero ello no implica negar, que estos
modelos, son en realidad teorías, no siempre completas, que informan de distinta manera
todos los aspectos en que se manifiestan la infancia y la adolescencia y por sobre todo las
intervenciones de los y las adultos./as. Por otra parte la evolución histórica, el desarrollo
teórico conceptual y las luchas sociales acompañadas de praxis transformadoras, posibilitan
los avances y marcan los cuestionamientos para pensamentar2 los aspectos aún no resueltos
dentro de los paradigmas más avanzados. Los dos últimos van sustituyendo al primero en la
evolución de la dinámica social.

A estos paradigmas, según sus diversos autores, podríamos denominarlos


a) El Paradigma del Control Social de la Infancia-adolescencia o con modificaciones
posteriormente la Doctrina de la Situación Irregular
b) La doctrina de la Protección Integral del Niño o en su evolución, el Paradigma de
Protección de Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes
c) El Paradigma de la Promoción y el Rol Social de la Infancia –Adolescencia o el Paradigma
del Protagonismo Infantil Organizado.

En cada caso los nombres diferentes se originan en la evolución del mismo paradigma para
adaptarse a nuevas búsquedas realizadas por sus teóricos a partir de su implementación.

Antes de analizarlos es necesario señalar que la infancia y la adolescencia son construcciones


socio-culturales, como tales no existieron siempre y tampoco se dan de la misma manera en
sentido diacrónico y sincrónico, es decir varían en las diferentes etapas históricas y en un
mismo tiempo histórico hay formas distintas de vivir esta etapa de la vida en las culturas y
zonas del planeta y en los sectores y clases sociales de una misma región.

La infancia aparece como categoría diferenciada de la edad adulta, como una etapa de la vida
con rasgos distintos y específicos recién en el renacimiento3 y la adolescencia es mucho más
reciente, podríamos situar su aparición en el siglo XIX y fundamentalmente es en los primeros
años del siglo XX, donde, en la cultura de occidente, se destinan profesionales e
instituciones para adolescentes. Hay sociedades originarias donde nunca existió la
adolescencia y en el presente esta etapa de la vida tiene connotaciones muy diversas según
las culturas y los estratos sociales y su duración se extiende o se acorta por las mismas
razones.

Antes del renacimiento niños y niñas eran “adultos bajitos”, eran hombres pequeñitos que
debían crecer para alcanzar su plenitud y usaban la misma vestimenta que los/as adultos/as,
realizaban las mismas tareas, pero sobre todo no se distinguían especificidades de esta
etapa, que solo se separaba de la adultez en un desarrollo menor, es decir en una cuestión de
grado.

2
Pensamentar , concepto tomado de la teoría sobre redes sociales que significa pensar juntos.en red
3
El estudio comparativo de pinturas de época, edad antigua y media con el renacimiento, le han servido al
investigador sobre la infancia Philips Aries como argumentos para establecer esta diferencia.
2
LA DOCTRINA DEL CONTROL SOCIAL DE LA INFANCIA Y DEL “MENOR” EN
SITUACIÓN IRREGULAR

Concepción de infancia: Cuando surge el reconocimiento de la infancia, aunque parezca


paradojal, surge también su control a través de la familia y la escuela. Así se divide la infancia
entre los "menores" y los niños y adolescentes
.
La doctrina del control social llama “menores” a todos aquellos niños, niñas y Adolescentes
(en adelante NNyA)4 cuyo grado de vulnerabilidad los coloca en situación de que alguna
institución especial, creada por lo adulto/as, debe hacerse cargo de ellos y ellas. Se divide la
infancia en dos grupos y se inicia el aislamiento y el asilamiento para la socialización de estos
"menores", provenientes de familias en situación de marginalidad, niños y niñas trabajadores
pobres o huérfanos/as que debían procurarse su propio sustento en los espacios públicos,
Mientras que la familia y la escuela son las instituciones para la socialización de la niñez y la
adolescencia "normal", aquello/as que tenían una familia que los “protegía”, recluyéndolos/as
en espacios privados, donde la autoridad adulta era incuestionable. Sin embargo ninguno de
los dos sectores gozaba de libertad para expresar su subjetividad ni del reconocimiento
necesario para ser escuchados/as.
.
El Estado a través del patronato de menores, juez de menores investido como padre y patrón
se convierte en el tutor de todos aquellas personas, que aun no cumplieron 21 años y que por
la ausencia o el defecto de las políticas sociales, que no protegieron a su familia y a su clase o
etnia, quedaban ubicados entre “los menores “atribuyendo a estos NNyA y a sus familias, en
la pobreza y la indigencia, la culpa de su situación social y escondiendo la responsabilidad del
Estado frente a la ausencia de políticas sociales para este sector poblacional.
“La ley que establece el patronato del Estado dice que se ejercerá a través de la Justicia,
la que podría intervenir en los casos que hubiera abandono o peligro material o moral. Este
es el principio que articula el paradigma es una concepción valorativa y subjetiva, pues
no define qué es lo que se considera peligro material o moral y no queda claro tampoco si
el peligro material y moral es para NNy A que lo sufren o para las otras clases sociales que
los y las consideran de esta manera estigmatizada
La ley 10.903, de Patronato de Menores, llamada también “ley Agote”, sancionada en 1919,
fue derogada el 28 de septiembre de 2005. Esa ley, consideraba a los menores de edad
“objetos de tutela” y “no sujetos de derecho”, como determinará después, la Convención
sobre los Derechos del Niño.
Se ocultan las causas y también los síntomas de los conflictos sociales, el problema es la
conducta desviada del menor o la anomalía del medio en que vive; mezclando en una misma
estrategia de control a niños/as trabajadores, abandonados/as o maltratados/as y
adolescentes transgresores o criminalizados/as En el fondo podríamos hablar de una teoría
de la defensa social por que busca proteger a la sociedad de estos niños/as y adolescentes
“peligrosos” o rebeldes” (Larrandart 2007. Para ello, el Estado desde el Poder Judicial crea la
figura del Juez de Menores preventivo que reemplaza a la familia cuando considera, desde
sus agentes, que ésta no reúne las condiciones materiales o morales para la crianza. En lugar
de brindarle posibilidades para este proceso, priva a los padres de la patria potestad y se
auto-designa en el tutor y padre a la vez de NNyA. La última función es una falacia, porque
4
E n Argentina utilizamos la sigla NNyA para superar las limitaciones del lenguaje y hablar del género masculino, niños y
femenino, niñas en situación de igualdad.

3
jamás podrá cumplir ese rol y el niño tampoco necesita ser tutelado sino respetado y
promovido. (Larrandart) En esta teoría el Estado y sus operadores profesionales no se
preguntan si la institucionalización es lo mejor para el desarrollo del niño y como construye
éste su identidad y subjetividad.

La familia es responaabilizada de todas los problemas de NNY A pobres e indigentes y


única responsable de su desarrollo. E. García Méndez (1994) denomina una actitud a la vez
ingenua e hipócrita, ingenua porque la estrategia es apoyar al niño sacándolo de su familia
para que luego vuelva como agente de cambio y él redima a la familia e hipócrita porque
como ya señalamos culpabiliza fundamentalmente a las familias de la pobreza, una pobreza
de la cual el Estado es también responsable en sus causación y resolución por las políticas
económicas y sociales que pone en marcha.

El trabajo del/la niño/a existió siempre en la humanidad, aún antes de ser reconocido como
tal, NNy A tuvieron valor económico y aportaron a la producción de bienes trabajando y aun lo
hacen dentro de las unidades domésticas en tareas de reproducción social de
comercialización o producción o fuera de sus familias para contribuir a su subsistencia La
doctrina del control social reconoce a NNyA como diferentes, pero oculta la situación de
trabajo o la penaliza. Cuando se realiza de la calle los denomina “NNy A de la calle” , como si
la calle fuera su madre e ignora que están allí para proveerse de su sustento y huir de los
malos tratos También y durante muchos años NNyA que estaban institucionalizados/as
trabajaban pero esta situación no era reconocida ni regulada. Así lo expresa en nuestro país
la Ley 10.903 del año 1919, instrumento legal anacrónico, que muestra que el control a la
infancia y la adolescencia estuvo vigente más de 100 años hasta noviembre del año 2005 y
aún prevalecen sus posiciones de tutelaje en muchos juzgados de menorese instituciones
destinadas a la primera edad.

“A los efectos de los artículos anteriores se entenderá por abandono material o moral
o peligro moral la incitación por los padres, tutores o guardadores a la ejecución por el
menor de actos perjudiciales a su salud física o moral la mendicidad, o la vagancia
por parte del menor, su frecuentación a sitios inmorales o de juegos o con ladrones o
gente viciosa o de mal vivir o que no habiendo cumplido dieciocho años de edad
vendan periódicos, publicaciones u objetos de cualquier naturaleza, que fueren en las
calles o lugares públicos, o cuando en estos sitios ejerzan oficios lejos de la vigilancia
de sus padres guardadores, o cuando sean ocupados en oficios o empleos
perjudiciales a la moral o a la salud.¨ artículo 21.”

Las políticas sociales dentro de esta doctrina se expresan a través de leyes que judicializan
toda la problemática de la infancia adolescencia sometida al adultismo, es decir quedan bajo
el poder omnímodo del Estado, la escuela y la familia.- El autoritarismo adulto decide sobre su
vida y su proyecto y lo convierte en objeto de intervención de profesionales, instituciones y
políticas estatales, generalmente judiciales . Las intervenciones son clínicas y punitivas, asilan
y aíslan a NNyA de su medio y no protegen los derechos de sus familias.,
.
Mediante un principio tan ambiguo como el del "peligro material o moral" el juez puede
disponer de él, tomando la medida que crea conveniente y eligiendo el tiempo de su duración,
pudiendo llegar a una institucionalización por tiempo indeterminado. Se homologa el/la niño/a,
al adolescente y ambos al adulto en el término “Delincuencia infantil y juvenil” sin tomar en
4
cuenta que, para que exista un delincuente, la persona debe haber desarrollado un proceso
completo de desarrollo personal y socialización y adquirir responsabilidad plena sobre sus
actos. Tampoco se ponía en cuestión, desde que estratos sociales e intereses se formulaban
las leyes que determinaban que tales o cuales actos fueran delitos.

Cuando se habla de prevención se considera al NNyA con problemas, entendiendo por


tales, abandono, maltrato, dificultades económicas serias de sus familias para mantenerlo y
trabajo infantil, se hace referencia a la prevención de un futuro peligro social, asimilando
estas dificultades a disfuncionalidad o delincuencia. Así en los fundamentos de la
legislación, vigente hasta el año 2005 aparecen bajo esta concepción, los niños hijos de
emigrantes que trabajaban en la calle a principios de siglo, los huérfanos, los hijos de los
gauchos llevados a los fortines, los canillitas, los adolescentes que participaban de
reuniones en los locales de anarquistas. Ver al respecto los fundamentos que da Luis Agote
para la sanción de la ley 10.903.

En la dictadura militar tuvimos la triste oportunidad de escuchar y comprobar como se llevó a


cabo esta doctrina en sus aspectos más macabros. Genocidas como Camps, diciendo que
había que secuestrar los hijos de los subversivos, cambiándolos de familia, porque sino serían
como sus padres, o Bussi persiguiendo y tirando en otra provincia o encerrando en institutos
militarizados a los niños empobrecidos que poblaban las calles de Tucumán. El secuestro de
los hijos y las hijas de desaparecidos/as y dominio sobre las instituciones de “menores” para
ocultarlos de sus familias, aberraciones cuyas consecuencias aún se siguen sufriendo y tiene
sus raíces más profundas en estas concepciones. Anteriormente Lopez Rega, el creador de
la Triple A, propuso la solución final de dar muerte a los llamados menores institucionalizados
por delitos cometidos, de esta manera pensaba prevenir la existencia der futuros delincuentes.
Hay datos, de que en muchos casos, esto fue cumplido por la dictadura5 .

En los años 60, se cambia el rótulo hablando de la situación irregular, pero el pensamiento es
el mismo. Son los mal llamados/as “chicos y chicas de la calle”, sin hogar, sin escuela, los
hijos e hijas de nadie. Se busca bajar la edad de imputabilidad, se penalizan los problemas
sociales, que tienen que ver con el origen del niño y la niña. Si la situación es irregular, hay
que sacar al niño o la niña de esa irregularidad y las propuesta es la institucionalización.. “Y
esto es realmente grave: por la intervención de un juez sin que medie ninguna conducta
considerada ilegítima o infractora de la ley y con una respuesta que puede tener contenido
punitivo, porque la internación de un niño o niña en un establecimiento implica privación de
la libertad, aunque se la llame “medida tutelar” (Larrandart )

Adolescentes menores de 16 años sospechados de cometer delitos son inimputables, pero


el juez podía tomar cualquier medida con él, como internarlo y privarlo de la libertad sin
comprobar en un juicio justo la responsabilidad sobre el delito y sin derecho a la defensa.
Entre los 16 y 18 años solo puede ser privado/a de la libertad después de un proceso
cuando la pena por el delito cometido es mayor de dos años, pero en caso contrario o si es
absuelto/a, igualmente el juez puede internarlo y privarlo de la libertad si desde su criterio
sujetivo y sin necesidad de pruebas, si lo cree conveniente.. Estas medidas t de juez podían
originar una internación por tiempo indeterminado hasta la mayoría de edad

Se mezclan los problemas sociales de NNyA con los problemas penales cuando la misma y

5
- El periodista Anibal Maturi en su libro "Los chicos de la Calle" hace referencia y denuncia estos hechos
5
única respuesta es la internación para problemas sociales y penales y cuando es la Justicia
es la que actúa frente a problemas asistenciales, en lugar del poder Ejecutivo con sus
políticas sociales en los ministerios y organismos pertinentes. Aunque el niño o la niña o el
adolecente vaya a otra institución que la llama hogar pero no puede entrar y salir libremente,
quiere decir que están privados/as de la libertad y esta solo puede aplicarse cuando la
conducta de adolescentes haya sido tipificada previamente como violatoria de la ley penal y
con violencia grave hacia las personas afectadas por él,.
En conclusión el sistema del patronato es una ley penal dirigida a resolver por vía judicial
los problemas sociales de la niñez y la adolescencia pobre y desamparada suplantando las
políticas sociales por parte del Estado.

En este paradigma la educación es pensada como bancaria y tiene un fin homogenizador,


disciplinador y preventivo, en relación a los modelos dominantes de la burguesía sobre la
familia y sociedad y sin confianza en el niño, la niña y el adolescente tratando de prevenir
futuras desviaciones. Su objetivo es la adaptación compulsiva y no la problematización y el
desarrollo del espíritu crítico, otro objetivo es la capacitación de “recursos humanos” para el
futuro y no el desarrollo pleno de NNyA dentro de una sociedad libre con igualdad y
fraternidad, Desde este modelo la escuela actúa como reproductora de la estratificación
social, cumple aquella frase de escuelas pobres para los pobres. Acentúa la discriminación y
no respeta la diversidad cultural en sus metodologías, prácticas escolares y contenidos
curriculares.

Esta teoría considera la niñez y la adolescencia sin decisión y sin voz propia como personas o,
grupo generacional, sus opiniones no tienen valor, sus vida es la vida "privada" en el doble
sentido de esta palabra por ocultarlos/as y privarlos/las de vivir con dignidad, respeto y
libertad y porque son los/as mayores, padres, docentes, profesionales y jueces quienes saben
mejor que NNyA que les conviene y que necesitan. Así se convierten en una prótesis de los y
las adultos/as. Mucho menos se le reconoce la capacidad de organizarse legalmente. Como
generación. La misma palabra menor lo coloca en una comparación despectiva y diminutiva,
lo estigmatiza y etiqueta, asimilándolo, en el caso de nuestro anterior derecho civil, a los
enfermos mentales y a los incapaces. . También determina cual es la edad de la plenitud del
ser humano, a su criterio la adultez, desconociendo la especificidad y la valía por sí misma,
que tiene cada etapa de la vida humana Los menores son los niños, las niñas y adolescentes
pobres, infancia y adolescencia cercada, manipulada y oprimida, negada en su subjetividad
activa y en su capacidad de resistencia.
.

El Trabajo Social en esta teoría

Las profesiones sociales dentro de la ciencia positivista tienen el rol de contener las
disfuncionalidades de una sociedad donde todo es armonioso y adecuado, las desviaciones
de la norma, ( las amenazas al status quo) y así colocar en su lugar aquello que la naturaleza
por excepción o la cultura por contaminación han desviado.

El Trabajo Social, actuando como brazos de la justicia, en esta doctrina cae en esta
generalidad, no busca conocer y comprender a la infancia y a la adolescencia, sino
controlarla. Así aparece aquella imagen que nos identifica en los barrios populares como el
"asistente social quita chicos", que iba a controlar la situación de higiene de la familia del/la
niño/a. Imagen cuyo correlato en la realidad son, los informes de “asistentes sociales”, que
6
6
asesoraban a los jueces de menores para las declaratorias de abandono.
La institucionalización o la adopción como panacea es la respuesta a todos los problemas de
los NNy A que se encontraban en situación difícil, como así también en los infractores a la ley
penal. Los y as “asistentes sociales” no se preguntaban acerca de la legitimidad de las
medidas "de protección" adoptadas. Se podía disponer de los niños, las niñas y adolescentes
pobres, cambiarlos/as de lugar de vida y de grupo familiar, decidir por ellas y ellos. Los datos
de las encuestas sociales no se hacían ni se utilizaban para entender al niño, la nia o el
adolescente y su familia como parte de una realidad socio- estructural y de determinada
historia y relaciones sociales. En las visitas domiciliarias de asistentes sociales, se limitaban
a describir la situación, a realizar un "diagnóstico" y luego con el poder que les confería la
institución y sin explicar el porque de la conducta de los padres y las causas de la situación del
niño/a o adolescentes, podían recomendar a jueces medidas tutelares que agregaban mayor
daño al ya existente.

Pensamos que esta postura ya es parte del pasado, al menos en los discursos de la mayoría
de los y las agentes de la profesión y sobre todo si nos referimos a sostener la concepción de
la situación irregular en sus aspectos más extremos, pero hay formas sutiles donde estos
conceptos vuelven a resurgir de las tinieblas y reflotan esta posición.

LA DOCTRINA DE LA PROTECCION INTEGRAL DE LA INFANCIA


...
Esta teoría viene siendo propiciada dese la última década del siglo XX por organismos
internacionales como Naciones Unidas y el UNICEF y encuentra su máxima expresión, en lo
discursivo, en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, aprobada por la
mayoría de los países del mundo en 1989 y, en la caso de Argentina, aceptada e incorporada
luego a la Constitución junto con los Pactos Internacionales sobre Derechos Humanos en
1994. También la conforman las Reglas de Beijing, Reglas Mínimas de las Naciones Unidas
para la Administración de la Justicia Juvenil, Las Directivas de RIAD de las Naciones Unidas
para la Administración de la Justicia Juvenil y Las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas
para Jóvenes .privados de Libertad y quienes la sustentan consideran que en la práctica está
en proceso de desarrollo en la medida que los diversos países firmantes adecuen sus leyes a
estas directivas internacionales.

La Convención define como niño a todo ser humano menor de 18 años. No lo distingue del
adolescente, ni separa distintas etapas de la primera edad para la titularidad de derechos y
obligaciones Tampoco determina el comienzo de la infancia debido a las distintas posiciones
de los países que la aprobaron sobre el aborto. De esta manera les deja abierta la decisión.

La Doctrina de la Protección Integral realiza un verdadero cambio con respecto a la


concepción de la infancia adolescencia. Los cambios más importantes son:
a) en los destinatarios; Deja de llamar menores a quienes sufren dificultades e instituye la
igualdad social de todos los niños/as y adolescentes del mundo al constituirlos en
sujetos de derechos.7

6
La socióloga Leonor Bisig en una investigación realizada sobre expedientes de los tribunales de Menores de
Córdoba, en la década del 80 y publicada en el anuario 1994 del Centro de Investigaciones Jurídicas y Sociales de
la Facultad de Derecho de la U.N.C., hace referencia e este rol negativo de asistentes sociales, a la falta de
objetividad científica y a la carga valorativa-ideológica de los argumentos con que en sus informes asesoraban a
los jueces en las Declaratorias del Estado de Abandono
7
En su artículo 1º la Convención define como niño a todo ser humano menor de 18 años de edad. Con este
7
b) en los contenidos: Sale de las medidas de judicialización como respuesta a las
problemáticas sociales de la infancia y avanza hacia la promoción y defensa de
Derechos o y no ve a niños /as y adolescentes solo desde sus necesidades, sino
desde sus derechos.
c) En la metodología: Trata de superar el circuito de riesgo- institucionalización tutelar-
represivo y aplicar al niño/A y adolescente las garantías del Estado democrático. Niega
el asistencialismo perverso y considera que todos los NNyA deben ser escuchado y
reconocidos en sus derechos.
d) En la gestión: al coordinar las distintas jurisdicciones del Estado Nacional, Provincial y
Municipal con la sociedad civil y la participación activa de las familias en las decisiones
y ejecuciones de políticas para ellos/as El Estado se organiza en una división de
poderes y desde cada uno de ellos desarrolla funciones distintas y complementarias
para garantizar los Derechos de NNyA. El poder legislativa sanciona las leyes y
estatutos acordes a la convención. El poder ejecutivo diseña las políticas y crea los
organismos necesarios para su ejecución; estos están coordinados pero
descentralizados en la nación, las provincias y los municipios y comunas, con
existencia de articulaciones regionales. El poder judicial interviene como contralor de la
acción o inacción del ejecutivo y en los conflictos de naturaleza jurídica, es decir en la
situación de los niños en conflicto con la ley penal o cuando adultos cometen delitos
contra NNyA.

Considera que NNyA, no sólo debe ser protegido en sus necesidades básicas, sino que les
otorga el derecho a la opinión y a la asociación, donde ambas deben ser tenidas en cuenta
por los adultos,. Declara como objetivo máximo de toda legislación y acción sobre la infancia
el Interés superior del Niño, entendiendo por tal; todos los derechos que consagra la
convención más la opinión del niño, la niña o adolescente 8. Este es el principio que articula
todo el paradigma y no significa una superioridad de NNyA sino un mandato de cuidado
prioritario de la niñez porque si cuidamos los más débiles , cuidamos a toda la humanidad.

Respecto a la familia establece la responsabilidad de Estado con diferentes políticas:


(Gomez DaCosta 1995)
a) De promoción: aumentando la participación de la familia en las decisiones y mejorando
su posición en la agenda de políticas del estado.
b) De educación: capacitando a los padres y a NNyA en el ejercicio pleno de sus
derechos y para la vida familiar y la paternidad responsable
c) De orientación: hacia los padres en situaciones especiales de sus hijos/as. Ej
discapacidad, salud mental, enfermedades físicas etc.
d) De apoyo: en aspectos materiales y económicos para sostener la crianza.
e) De protección: A las familias vulnerables y a sus miembros más vulnerables

Con respecto a las políticas sociales hacia la niñez y la adolescencia Goméz Da´Costa
(1995) refiere a cuatro tipos de políticas sociales que postula la Convención:

concepto cronológico de niño incluye también la niña y al adolescente..


8
A partir de este concepto las decisiones sobre la vida de NNyA ya no queda solamente en manos de los
adultos, sino que obliga a escuchar su opinión, apenas puedan hacerlo. Los jueces para tomar una decisión sobre
ellos/as, están obligados a citarlo y escucharlos, tomando en cuenta prioritariamente sus deseos y opiniones, la
misma premisa se traslada a los/as adultos/as que trabajan con la niñez y la adolescencia.
8
las políticas universales. son para todos los/as NNYAy hacen referencia a todos los
derechos humanos, vinculados a la declaración universal de 1789, que la Convención
consagra para la niñez y adolescencia, agregando medidas de protección que los
privilegian. El enfoque de derechos es el sustento principal de toda intervención adulta con
niños y adolescentes

a) las políticas asistenciales: están relacionados con aquellos NNyA cuyas familias
necesitan apoyo material para garantizar su sobrevivencia, tarea que corresponde
resolver al Estado, brindando trabajo a los padres , salud y educación para todos y
todas y contribuciones económicas a las familias, sin retirar a los NNyA de ellas ,por
razones ligadas a la pobreza . Son políticas que están destinadas a la población
infanto-adolescente por debajo de la línea de pobreza. Ej El Ingreso ciudadano o la
Asignación Universal por Hijo en nuestro país.

b) Las políticas especiales: son para NNyA que el UNICEF denomina "en circunstancias
difíciles" tales como la niñez y adolescencia, abandonada, maltratada, que trabajan y
viven en la calle, discapacitados o que participan de conflictos bélicos, refugiados, etc.
Hay muchos artículos en la Convención que establecen medidas de protección
especial para este sector de NNyA.

c) Las políticas garantistas: protegen fundamentalmente a NNyA transgresores con


conducta extralegal o en conflicto con la ley penal, asegurando las garantías del Estado
de Derechos para estos adolescentes criminalizados entre ellas la defensa en juicio
justo, (7) en juzgados especiales para ellos y medidas educativas y resocializadoras
más que punitivas y correccionales. Crea también la figura del abogado del niño para
defenderlo frente a conflictos con los/as adultos/As

Esta teoría des-judicializa los problemas sociales de NNyA. Determina que los juzgados de
familia deben hacerse cargo de cuestiones, como el abandono, el maltrato o la adopción,
escuchando siempre la opinión del niño/a y adolescente y sus progenitores y evitando a la
víctima una nueva victimización; deroga la existencia de los juzgados de menores preventivos
en base a la premisa de que los problemas sociales de NNyA deben ser resueltos por el
Poder ejecutivo con Políticas Sociales pertinentes y donde hay responsabilidades de los
grupos de crianza a través de los juzgados de Familia

Un juez especializado, en base a una ley garantista especifica para adolescentes en conflicto
con la Ley penal. asesorado por un espectro de profesionales también especializados, debe
atenderlos cuando han transgredido la Ley Penal tiene la obligación de escucharlos y NNyA
pueden ejercer, a través de un abogado, el derecho a la defensa. Para los niños y niñas que
transgreden la ley penal el juez puede recurrir a la remisión es decir al perdón

NNYA sólo serán internados/as en una institución total, como ultima instancia y después que
hayan fracasado numerosas medidas anteriores de integración familiar y educación. En este
caso la institucionalización se aplicará cuando haya dido encontrado responsable a través de
un juicio justo, de un delito contra la vida y no contra el patrimonio en establecimientos
adecuados, se cumplirá con personal capacitado sobre adolescencia, tendrá un fin educativo
y un tiempo determinado, que deberá ser lo más breve posible y modificarse ante cualquier
alternativa mejor

9
Considera que los problemas sociales de los niños no deben caer en el ámbito judicial ni
resolverse con la institucionalización, sino en el campo de las políticas públicas, en cuya
elaboración confluyen los expertos, los organismos de gobierno y los movimientos sociales. La
participación de Estado, sin embrago, está subordinada a la de la familia y la comunidad y
ésta adquiere, por primera vez, responsabilidades para con los niños y adolescentes.

Con respecto al trabajo del niño, el artículo 32 es el único que lo menciona de manera difusa y
habla de protegerlo contra la explotación económica y el trabajo peligroso o nocivo para su
salud integral. Señala que los Estados deben estipular la edad mínima para trabajar,
condiciones horarios y sanciones para quienes violen estas normas
La UNICEF, que es el organismo mundial que propicia la CIDN, es abolicionista, sostiene que
los niños no deben trabajar y por lo tanto no debe legislarse al respecto, pues ellos significaría
aceptar como normal que los niños trabajen, abandonen la escuela y que puedan ser
explotados. Según la doctrina de la Protección Integral el lugar de los niños y los adolescentes
no es el trabajo, ni las instituciones de menores, ni los reformatorios, ni las cárceles, sino la
familia y la escuela. Estas dos últimas instituciones son las adecuadas para que se desarrolle
su proceso de socialización. Esta institución viene organizando marchas globales contra el
trabajo infantil por considerarlo causa y consecuencia de la pobreza.

La oficina regional del UNICEF para América Latina y el Caribe, en el caso de NNyA pobres,
no habla de trabajo, sino de estrategias de sobrevivencia divididas en tres categorías: trabajo
formal para mayores de 16 años, protegidos por legislación especial, trabajo informal o en
negro que realizan muchos niños, siendo sobre-explotados y salidas marginales para
sobrevivir como el robo, la venta de droga y la prostitución.

La educación debe ser garantizada por el Estado y gratuita y obligatoria, al menos en el nivel
primario.. Afirma que la escuela es el lugar del niño y propone que este debe ser educado en
los derechos humanos universales y dentro de ello en sus propios derechos.

Con respecto a los adultos la Doctrina de la Protección Integral sigue conservando un sesgo
paternalista, por que son éstos, quienes a través del Estado y sus instituciones, los que desde
fuera de NNyA los/las constituyen benévolamente en sujeto de derechos.- Pero también se
establece, por primera vez, que ellos y ellas tenga conocimiento de sus derechos y pueda
expresar y difundir sus ideas con independencia de los mayores.

La Convención también encierra algunas generalizaciones, contradicciones y ambigüedades,


que dejan de lado las peculiaridades de los distintos pueblos del mundo:
a) No habla de NNyA como colectivo social generacional , parte de una percepción solo
individual de la infancia
b )Reconoce una sola concepción de derechos, el de los países occidentales, sin tomar en
cuenta culturas originarias de Asia, África y América Latina
c) En algunos artículos (art. 19) vuelve a proponer políticas de institucionalización para
situaciones en que el niño es víctima, como en el maltrato,
d) Al final de cada artículo de la misma, se señala que son los Estados partes quienes deben
garantizar el cumplimiento de estos derechos destinando recursos para ello, pero a la vez se
les deja la libertad de decidir, según su propia legislación;
e) Explica el qué, pero no garantiza el como.
f) Nada dice sobre el rol económico NNyA, por lo tanto son sujetos de derechos, pero todavía
NNy A son un problema y no tienen carácter de sujetos económicos.
10
g) Hay un reconocimiento de la organización de los niños, pero no les otorga personería
jurídica ni status social o sea en la práctica no está garantizado su real reconocimiento como
ciudadano político.
h Tampoco toma en cuenta las diferentes condiciones en que viven los niños, sobre todo en
América Latina y el tercer mundo, en base a las cuales es necesario legislar.
i) Con respecto a la participación del niño se avanza en el reconocimiento como sujeto de
derechos, en la posibilidad de opinar y agruparse y en la obligación del juez de escuchar su
opinión, pero a la vez hay una fuerte idea de protección, que si tomamos en cuenta lo que ha
significado la historia de la protección de la infancia hasta hoy, puede resultar peligrosa para
un desarrollo autónomo y aún para el respeto a los derechos del niño fuera del adultismo.
NNyA no participaron con sus organizaciones de la elaboración de la Convención ni son
llamados masivamente a opinar sobre su aplicación. NNyA no fueron llamados en su
elaboración.
j) La convención es minimalista otorga a los niños los derechos básicos pero no todos los
derechos..

Antes de terminar con esta explicación, es importante aclarar, que desde 1990 la Constitución
fue firmada por la Argentina y en 1994 incorporada a la Constitución con los pactos
internacionales, pero recién en el año 2005 se deroga la ley del control social de 1919 y se
crea una nueva Ley Nacional de Protección Integral de Derechos de las Niñas, Niños y
Adolescentes, que es acorde a la Convención. Esta es la ley Nacional N° 26061, que sin ser
perfecta porque aún quedan muchas cuestiones por discernir y garantizar, Su análisis merece
un texto aparte pero creemos necesario señalar algunos de sus aspectos más positivos que
avanzan sobre la CIDN y la Doctrina de la Protección integral
a) Su título habla de protección integral de derechos y no la protección de NNyA , que
siempre puede derivar en tutela, es decir reafirma el Enfoque de Derechos y limita el
poder del adulto
b) En el arículot. establece que el Interés superior del Niño prevalece cuando hay colisión
de intereses con los adultos
c) En siete de sus artículos reafirma que los niños deben ser escuchados y su opinión
tenida en cuenta, lo cual abre la posibilidad de su organización y participación pública
en la elaboración de las políticas que los involucran.
d) Separa la infancia de la adolescencia como etapas diferenciadas y protege el trabajo
de los adolescentes.
e) Crea un sistema Nacional y Federal de Protección de Derechos con participación del
Estado, la Sociedad Civil a través de sus instituciones para la niñez y las familias y
como no niega la participación de los/as niños/as y adolescentes es nuestra tarea
abrirles paso e involucrarlos en la participación en este sistema para opinar y proponer,
como colectivo socia , sobre todo lo que afecta a sus vidas..

Persisten de todos modos, en algunas provincias, resistencias de parte de algunos jueces,


autoridades del poder ejecutivo y legisladores a la aplicación real y efectiva de la CIDN y de
la nueva legislación nacional y en la constitución del Sistema de Protección de Derechos .
Muchas veces se cambia la forma, el discurso pero no las prácticas y las políticas sociales
desde el nuevo paradigma y no se ha difundido esta nueva perspectiva, garantizada por la ley
Nacional con la importancia que tiene para toda la población y la necesidad que sea
conocida y comprendida por la misma..

11
El Trabajo Social en esta Teoría

Evidentemente es fundamental, su mejor aporte a la profesión el Enfoque de Derechos en


nuestros estudios e intervenciones, un aporte tan nodal y significativo que ha llevado al
cambiar la fecha en que festejamos nuestro día . Ahora es el 10 de Diciembre , el día de los
Derechos Humanos tan importante que ha propiciado otras teorías y prácticas profesionales.
Así , se comienza a mirar la infancia y la la adolescencia no desde la debilidad, la
peligrosidad y la incapacidad, ni de la filantropía, y beneficencia sino desde sus derechos. Se
abre la posibilidad de construirla de otra manera desligándola del carácter de minoridad
(menor en relación a los mayores) y combatiendo el adultismo. .

El trabajo social históricamente se ha desarrollado en torno al trabajo con adultos/as. Antes de


los años 80 poco tiene elaborado desde los jóvenes y mucho menos o casi nada con respecto
a NNyA. Se ha trabajado con ellos y ellas, pero como lo señalamos en el análisis de la teoría
de la situación irregular, desde una concepción que para nada tomaba en cuenta el niño, la
niña o el/la adolescente como sujeto, sino que este era un objeto pasivo de la acción
profesional, donde al parecer los profesionales sabían y podían definir desde sus propios
conocimientos como operar frente a las diferentes manifestaciones de los problemas de la
infancia y la adolescencia. Desde el abordaje grupal aparecen técnicas de trabajo con
niños/as y jóvenes sin contextualizar y caracterizar a los sujetos; más allá de las teorías
psicológicas universales, No existe un enfoque socio antropológico de sus culturas e intereses
generacionales lo mismo ocurre desde el Trabajo Social Comunitario, si se los tomaba en
cuenta.

Ahora para intervenir hay que cambiar la dirección de nuestra mirada y empezar a "conocer a
niños, niñas y adolescentes" desde ellos/as mismos/as, desde sus propias necesidades
inquietudes y saberes, empezar a reconocerla con sus potencias y capacidades, con un
poder, que es el poder del crecimiento, como una entidad propia., con fuerza discursiva y
organizativa. El Trabajo Social debe producir conocimientos, investigar y problematizar la
realidad de la niñez-adolescencia de los sectores populares para que se pongan en práctica
estos derechos declamados. Es necesario que los derechos humanos en la vida cotidiana,
donde la profesión interviene, se conviertan en vivencias, en elementos constitutivos de la
cultura de la población.

Los primeros escritos sobre el tema aparecen en la década del 80, involucran al Trabajo
Social, pero se elaboran nuevas propuestas desde afuera de él como el caso de los
educadores de calle, que sintetiza Pablo Freyre y son retomadas por los trabajadores sociales
en el área de la infancia.
.
Acompañando el proceso de la Convención el Trabajo Social avanza en el estudio de este
grupo etáreo, desde un enfoque sociológico, ubicándolo en un contexto histórico espacial. El
CELATS y escritores chilenas como Ximena Valdés y Antonia Cepeda 9 son algunos
ejemplos de quienes expresan desde el trabajo social en Latinoamérica la inserción de la
profesión en este nuevo paradigma y su aporte teórico práctico a la difusión, desarrollo y
puesta en práctica del mismo..

En razón de que NNYA conforman el 60 por ciento de la población de América Latina,


9
Ambas son autoras del libro "Entre Niños" donde elaboran estrategias socioeducativas desde el trabajo social
para niños entre 6 y 12 años, dentro de este paradigma.
12
irrumpen en el espacio social a pesar de la exclusión a que las políticas de ajuste neoliberal
sometieron en algunos países y aun hoy someten en otros, a la mayoría de ellos y ellas.- Los
chicos y en menor medida las en la calle comienzan a ser un fenómeno masivo, no privativo
de algunos países y regiones más pobres de Latinoamérica sino extendido a todas las
ciudades de esta parte del continente. Así NNyA pobres salieronn de la invisibilidad en que se
los/las ha arrinconado, del mundo privado de la familia y semiprivado y ordenado de la
escuela y comienzan a aparecer en el espacio público y caótico de la calle y éste a convertirse
en su hábitat cotidiano.

De esta manera, trabajadores sociales han empezado a participar de los consejos de infancia
locales y a apoyar a sus integrantes para el asesoramiento en la aplicación de la nueva ley y
la extensión y diversidad de políticas para la infancia y adolescencia . También están
construyendo algunas redes con el mismo fin.

El Trabajo Social no permanece ajeno a este fenómeno social; el estudio de la infancia y la


adolescencia comienza a incluirse en la curricula de la carrera y en las maestrías y cursos de
posgrado, mucho más allá de los aportes de la psicología evolutiva. Sin descartar su valiosa
contribución creemos necesario revisar sus premisas universales, en el modelo cultural
occidental. Esta revisión debe realizarse desde una perspectiva no clínica, sino social, donde
la profesión está y puede seguir aportando a un enfoque global y al diseño de estrategias de
intervención diferenciadas para las diversas problemáticas de la infancia adolescencia,
incluyendo todos los niveles de abordaje.

Sin embargo, también debemos denunciar que después de 30 años de la Convención han
surgidos muchos eufemismos en el trabajo con los derechos de NNyA, centrados en
proyectos tecnocráticos y superestructurales para obtener fondos en agencias
internacionales de financiamiento, pero que no cuestionan el adultismo y donde la
participación de NNYA es manipulada o decorativa sin decidir con voz y voto. De esta forma
se trata de protegerlos/as, en lugar de proteger sus derechos- Se vuelve a crear otro sujeto de
necesidad. de los discursos de los profesionales o el sujeto de tutela de los discursos
jurídicos. Se mira la pobreza solo desde la carencia y se ignoran las alternativas que crean
los sujetos niños/as y adolescentes para resistir y salirse de ella.

Al ser el niño, la niña o el /la adolescente sujeto de derechos, no podemos pensar el Trabajo
Social sin reconocer su saber y su poder. Para fomentar la resiliencia 10en ellos y ellas es
necesario combatir la socialización alienada de NNyA de los sectores populares, el "no sé" y el
"no puedo", "no soy" reconociendo y reivindicando la subjetividad el saber y el poder de la
niñez y adolescencia de estos sectores.

Con respecto a las políticas sociales en este paradigma la responsabilidad principal se le


asigna al Estado. En estas políticas los y las trabajadores sociales tenemos que bregar para
su ampliación y su correcta implementación en su máximo alcance en una nueva coyuntura
neoliberal , donde se destruyen derechos de tocos y todas ya reconocidos y NNYA no son
tomados en cuenta, solo para manipularlos por el gobierno. Por eso es urgente impulsar en
los municipios la creación de los Consejos locales de infancia y la participación de los niños,
las niñas y los adolescentes organizados/as en los mismos. A la vez trabajar con la
10
Resiliencia es la capacidad universal que permite a una persona, grupo o comunidad prevenir, minimizar o
sobreponerse a los efectos dañinos de la adversidad.
13
población para que reconozca a NNyA como "hijos e hijas de todos y todas ", parándose
frente a ellos y ellas no desde la superioridad del adulto, la compasión la caridad o el deber
moral, sino desde sus derechos. El Trabajo Social puede elaborar distintas estrategias para
los agentes educativos formales e informales, ayudar a visibilizar los y las NNyA y sus
condiciones de vida, impulsar su organización y participación en los Consejos de infancia,
centros de estudiantes, comisiones infantiles, actividades sociales y culturales con poder de
decisión real.

EL PARADIGMA DE LA PROMOCIÓN SOCIAL O EL ROL SOCIAL DE LA INFANCIA-


ADOLESCENCIA

EL PARADIGMA DE LA PROMOCIÓN SOCIAL O EL ROL SOCIAL DE LA INFANCIA-


ADOLESCENCIA

Aparece como una postura fuerte en las década del 80- 90, fundamentalmente en
Latinoamérica, siendo sus principales apologistas intelectuales: politólogos sociólogos y
educadores populares, que trabajan con los movimientos infanto- juveniles, Perú, de
Nicaragua y Paraguay, Venezuela y Bolivia y se extiende en forma embrionaria a otros
países de América Latina y a otros continentes como Asia y África 11. Algunos educadores
europeos colaboran en la elaboración teórica de este paradigma. Entre los intelectuales que
más han trabajado sobre el tema . Podemos citar a Alejandro Cussianovich de Perú, Manfred
Liebel que trabajó en Nicaragua, Giangi , Schibotto, italiano conectado con América Latina

Este paradigma no se opone a la Convención de los Derechos del Niños, ni a nuestra nueva
legislación sobre la niñez que establece la Protección de sus Derechos12, sino que avanza,
enriqueciendo esta legislación y buscando otorgar al niño/a fundamentalmente los derechos
de CIUDADANÍA SOCIAL, desde una novedad epistemológica. Comienza por considerar la
verdadera situación de loa/os niñas/os 13en el mundo y especialmente en Latinoamérica y
elabora nuevas categorías para la infancia y la adolescencia.
UNiCEF ha reconocido que a pesar de la “Convención Internacional de los Derechos del
Niño” la situación de ellos en el mundo ha empeorado en la década del 90 con la hegemonía
del neoliberalismo, que ha producido mayores condiciones de pobreza en indigencia,
especialmente en Asia, África y América Latina. Esta realidad, al día de hoy no se ha
modificado sustancialmente. Ha empeorado en continentes como Asia y África por los
conflictos bélicos propiciados por EEUU y la OTAN que han obligado a emigrar por el mundo
a las familias y sus niños y niñas con consecuencias desastrosas para sus vidas, que
constituyen un verdadero genocidio, especialmente de la infancia por su mayor indefensión14.

11
Autores varios que están desarrollando esta teoría son de origen Europeo, Alemán e italiano y trabajaron en
países como Perú , Paraguay, Colombia y Nicaragua en el Despliegue de los Movimientos Infantiles . También
participan intelectuales latinoamericanos. .En Italia se edita la Revista NATS ( Niñas/os y Adolescentes
Trabajadores) de circulación mundial .En Perú el IFEJANT Instituto de Formación de Educadores de jóvenes,
Adolescentes Niñas/os Trabajadores edita materiales qua se difunden por internet y de manera impresa en
toda Sudamérica
12
Ley 26.61 de Protección Integral de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes
13
€n este paradigma utilizamos la sigla NNyA para superar las limitaciones del lenguaje y hablar del género
masculino, niños y femenino, niñas en situación de igualdad.
14
. La destrucción de Libia y de Siria , la guerra de Israel contra Palestina, y el hambre en África y América
Latina, las dictaduras en América Latina, pergeñadas por EEUU y las pseudo-democracias serviles al mismo
amo someten en la miseria y la indefensión a gran parte de la infancia del mundo con el hambre , la ausencia
14
En nuestro continente los gobiernos progresistas han mejorado en la primera década
alargada de este siglo en sus ideologías y en sus prácticas las condiciones de vida de NNyA y
el respeto y resguardo a sus derechos. Pero estas últimas conquistas corren el riesgo hoy de
ser derogadas o desestimadas por el regreso de gobiernos neoliberales en algunos países
como Argentina, Brasil y Ecuador que ya están en franco y acelerado retroceso hacia las
peores formas de explotación y exclusión de la niñez y la juventud..

Evidentemente que estos datos bastan para reconocer que en la realidad hay dos maneras de
vivir estas etapas de la vida y que la mayoría de NNyA del mundo y el continente atraviesan
una situación de exclusión y de vulnerabilidad que los coloca en la condiciones de no poder
garantizar su propia sobrevivencia.

Este paradigma busca visibilizar en los espacios públicos y centros de vida de NNyA su
protagonismo que equivale a desarrollar con ellos y ellas el rol principal que tienen en la
sociedad. Este lugar principal es una cuestión de autonomía y dignidad, de empoderamiento
de la niñez y adolescencia. No significa dominio ni supresión del rol del adulto, sino que parte
del Interés´ superior del niño/a ,que es tal porque el respeto y desarrollo sano y digno de
los/as más pequeños/as garantiza la supervivencia y la dignidad de la vida de toda la
humanidad. Por esta razón las/os niñas/os son privilegiadas/os.

El Paradigma el del Rol Social de la infancia, en los hechos significa un cambio radical en la
mirada sobre la niñez y la adultez, Es crear otra cultura de la infancia y por lo tanto otra
cultura de la adultez que cuestiona las asimetrías y las relaciones de poder en la familia, en
la comunidad local, en la escuela y en toda la sociedad.

Visibiliza el trabajo infantil como una realidad-necesidad insoslayable Se elabora una nueva
conceptualización de la niñez. La infancia no existió siempre como etapa diferenciada de la
vida, pero si existió siempre el trabajo infantil y hoy para la mayoría de la población mundial
esto no ha cambiado, por lo tanto esta dupla es inseparable de niñez trabajadora necesita ser
visibilizada y atendida. Alejandro Cuassianovich escribe al respecto.
"En efecto los niñas/os trabajadores más allá de si son asalariados o independientes, o si
trabajan con sus padres, etc. son realmente trabajadores y como tales forman parte de las
estructuras económicas y productivas En ellos además se evidencia el grave deterioro a que
el trabajo humano está sometido en el actual orden económico”. ( Cussianovich 1995 pag)

A diferencia de la Doctrina de la Protección Integral este paradigma exige el reconocimiento


del trabajo infantil y la creación de condiciones para protegerlos como trabajadores. No acepta
la postura del UNICEF de calificar al trabajo de NNyA como estrategias de sobrevivencia y
cree que e además de trabajadores son sujetos económicos que aporta con sus ingresos a la
economía nacional, a la de su familia y al sustento personal. Rechaza la clasificación de
UNICEF de niños/as en y de la calle por estigmatizadora y moralizante y explica que NNyA
están en la calle porque necesitan trabajar para vivir Considera que las llamadas actividades
marginales son también trabajo porque ellos no tienen su socialización acabada y la escala de
valores formada de los/as adultosas. NNyA sólo llegan al robo, la venta de drogas y la
prostitución cuando no encuentran otro recurso para su supervivencia y se salen de ellas, ni
bien aparecen medios mejores de obtener ingresos.
.

de escolarización de programas de salud , la trata para adopción o prostitución , la venta de sus órganos , la
sobre explotación y los naufragios en el mediterráneo de familias que huyen de estas calamidades..
15
A partir de allí se reivindica su derecho a trabajar y a ser reconocidos como trabajadores, con
un salario justo, con condiciones dignas, con la posibilidad de agremiarse y de luchar por sus
fuentes y condiciones de trabajo. Son los mismos NNyA trabajadores quienes exigen y
reclaman estos derechos.
“La expresión *niño trabajador* junta dos categorías de diverso orden, la primera es de orden
generacional cultural y la otra económico-social. Podríamos hablar de dos sustantivos y la
pregunta que surge es si uno de ellos al cumplir una función adjetivo-calificativa se subordina
al otro o más bien es la condición para que este cobre especificidad, visibilidad original e
identidad, ambas pueden articularse en otro campo, el del rol social del sujeto es decir en el
orden operativo histórico, mientras se construye una coherencia conceptual a nivel
gnoseológico" (Cussianovich 1995 pag )
El trabajo infantil contribuye a la economía de un país y adquiere características distintas
que el de los mayores. Ellos y ellas mezclan el trabajo con el juego y la diversión y también
con la educación. De allí la propuesta de una escuela pública con contenidos, metodología y
dinámica diferente para NNyA. Trabajadores, que además los prepara para su tarea DE
CIUDADANÍA PRESENTE Y FUTURA 15
"Así que todavía se sigue no reconociendo ciudadanía al trabajo infantil o al máximo se le
concede una ciudadanía de segundo nivel, que se otorga, ya sea a las patologías o los
fenómenos secundarios, casi diríamos accesorios. Por ello que muchas veces el trabajo
infantil, está asumido como el residuo marginal de otros fenómenos y no como una realidad
`propia que necesite una explicación propia a nivel sociológico, tanto como a nivel
propiamente económico" Cussianovich 1995 pag. O Schibotto, Giangi, - ECONOMIA Y
TRABAJO INFANTIL - Revista NATs Nº 4

La razón por la cual se defiende el derecho de NNyA a trabajar no es una complicidad con
las causas de la pobreza, sino una recuperación de la potencialidad ética, creadora y
movilizadora del trabajo humano y una denuncia a la forma instrumental, explotadora y
mercantilizada que éste ha adquirido en la sociedad capitalista. A esto le llaman “valoración
crítica” porque no puede ser trabajo malo hasta cierta edad y después de los 18 años
transformarse en algo necesario y positivo., Así se valoran a NNyA trabajadores y se critican
las condiciones en que su trabajo se realiza, En consecuencia lo que hay y que abolir no es el
trabajo de NNyA sino la explotación, la nocividad y la alienación de su trabajo. Lo que hay que
prohibir es su utilización en actividades marginales, que dañan su salud o con explotación
por parte de los adultos, pero no hay que discriminarlos/as con un lenguaje estigmatizador,
porqué ellos y ellas están allí para sentirse sujetos activos que gestionan su sobrevivencia y la
de su familia. También es necesario aclarar que en sus familias NNy A, pero especialmente
las niñas contribuyen a la reproducción social con trabajo no rentado.
Esta posición de “valoración crítica” no significa enviarlos a trabajar desde la niñez, sino
reconocer su trabajo cuando se ven necesitados/as a hacerlo.
Los/as NNy A trabajadores deben acceder a una educación en la cultura del trabajo que
incluye el cumplimiento y la defensa de sus derechos laborales y de sindicalización.

Para Manfred Liebel (1994), defensor en sus libros de este paradigma, “los abolicionistas son
neo.-correccionales. Sus planteos se hacen desde una postura de poder tecno-burocrático y
profesional cientificista y no pueden percibir lo que significa para un niño/a cooperar con su
familia. Los abolicionistas manejan recursos económicos e influencias internacionales y desde

15
El Movimiento MANTHOC de Perú ha creado una escuela para formadores de los niños trabajadores que establece una
relación creativa entre educación y trabajo y asume su realidad en los contenidos.
16
el tecnocratismo y la norma jurídica intentan imponer la proscripción a los Estados y a NNy A
trabajadores. Mutilan al sujeto y se apropian de facultades que son propias de los niños y
adolescentes,”

Este Paradigma conciben a la adolescencia como una “invención” cultural del capitalismo, una
forma de opresión sobre una clase de edad para impedirle gozar de los derechos de la vida
adulta, tales como el derecho a trabajar, a transitar libremente, a formar una familia, a la vida
política, participando y eligiendo sus representantes, a comerciar, etc.. Desde esta teoría el
adolescente es un adulto marginal a quien no le está permitido actuar según sus deseos,
necesidades e intereses, es un adulto socialmente infantilizado y la llamada crisis de la
adolescencia no es un hecho natural de la etapa vital, porque los esrudios antropológicos hsn
demostrado que no existe ni existió así en todas las culturas, sino que está relacionada con la
situación de opresión. Esta marginación y subordinación no responde a las necesidades de
el/la adolescente , sino a las de una sociedad que marcha hacia una creciente injusticia y
produce una “moratoria social a la juventud” para impedirles el acceso al trabajo y a la
condición de ciudadanía.16 Desde la sociedad neoliberal globalizada a NNyA
empobrecidos/as se les ofrece la exclusión social y a las y los de clase media y alta la
integración consumista.17

Los autores de este paradigma creen que no hay sociedad que se pueda construir sin amor y
sin revisión del poder y que se trata de reconocerle a la iniñez y a la adolescencia
capacidades sociales, económicas y políticas y derechos correspondientes para que una
sociedad democrática pueda ser considerada como tal.

No sacralizan a la familia como lugar del niño/a y consideran que esta, por si misma no es
siempre el lugar más adecuado para ellos/, ya que muchas veces los vínculos de dominio,
mal trato o abandono que en la familias se establecen, destruyen la vida y el proceso de
crecimiento de su personalidad. El problema es que la familia está afectada por las
consecuencias de la pobreza y contaminada por la violencia del neoliberalismo desde los
medios de comunicación. Cada niño o niña deben decidir su permanencia en sus familias y
el Estado debe apoyarlaspara que salgan de la pobreza. De esta manera se trabaja con las
familias para insertarlas en espacios comunitarios, redes o movimientos sociales y capacitar a
los padres en sus responsabilidades y luchas por los derechos propios y de sus hijos e hijas

Este sostén a las familias pobres y/o excluidas no se resuelve sólo a nivel individual sino de
movilización colectiva junto a NNyA exigiendo políticas de Estado que lejos de abandonarlos a
su suerte sustenten al niño y la niña, junto a su familia en los procesos de crianza.

El respeto a la cultura familiar y comunitaria de la que provienen NNy A. es también una


premisa fundamental; con él se rescata lo mejor de esas culturas originarias y se cuestionan
acciones que violen sus derechos desde una concepción de estos derechos , que no es solo
la occidental, .porque toma también en cuenta las culturas de donde provienen esos/as NNyA.

16
Lutte, G. es quien desarrolla este concepto de adolescencia en su libro “ Quando gliadolescentisona adulti”.
Roma Kappa 1989. Citado por Cussianovich A. en “Jóvenes y niños trabajadores .Sujetos Sociales . Psicología
desde los JANT. IFEJANT “Lima Perú .Pag. 27 año
17
Esta propuesta estratifica aún más la generación y desolidariza a los jóvenes de sectores de clases altas y
medias de los más pobres al cambiar un proyecto social y político para sus vidas en un proyecto discriminador y
competitivo como es el consumo
17
También proponen otra mirada de la escuela, Una escuela que salga del establecimiento,
como un lugar instalado y vaya en busca del niño/a, una escuela donde ellos y ellas tengan
incumbencia en las decisiones que los afectan a través de los centros de estudiantes, que en
nuestro país tienen una rica historia de lucha u otras organizaciones que puedan crear NNyA
para reivindicar su ciudadanía; donde los conflictos se discutan con lo/as alumnos/as para
resolverlos, donde se enseñe la diversidad cultural, la historia ligada a la memoria y las luchas
de los pueblos por la libertad la igualdad, la fraternidad y se promuevan el pensamiento crítico
y la ampliación de sus derechos . No sólo la trasmisión de conocimientos, sino también el
aprendizajes creativos y desde los sentimientos y desde la Pedagogía de la Ternura, como la
explica Alejandro Cussianovich: aprehender la condición humana. Donde se enseñe la
cultura del trabajo, a través el trabajo colectivo y la formación de cooperativas, los derechos
laborales y sindicales, la historia de la clase trabajadora. Es una escuela que los capacite en el
acceso, la exigibilidad y el ejercicio pleno y simultáneo de todos sus derechos.

El Protagonismo Infantil Organizado (POI) es el principio que articula y el eje fundamental


de esta posición, considera que la dependencia no es un atributo constitutivo de la condición
de NNyA, sino la permanencia de una idea feudal de protección que desbarranca en tutelaje.
La sujeción- y dominación esclavista o feudal, que con los adultos varones fue superada por
la revolución francesa y la Declaración de los Derechos Humanos, las mujeres tardaron más
tiempo. No ocurrió así para las/os niñas/os que pudieron plantearlo, recién dos siglos después
en 1989 con la Convención Internacional de los Derechos de los Niños . Van más allá aún,
pues sostienen que las ideas paternalistas de protección y dependencia han ido destruyendo
la creatividad de la niñez, eliminando la subjetividad desde la infancia

No se trata de un protagonismo individual, sino de un protagonismo colectivo. Ni siquiera de


organizaciones infantiles locales aisladas, sino de construir la articulación de estas
asociaciones y de coordinación con las otras organizaciones populares, de mujeres, de la
clase trabajadora, del movimiento de derechos humanos, etc. Las/os niñas/os por ser
trabajadores y sujetos económicos son también sujetos sociales y pueden auto-determinarse,
fuera de la decisión de los/as adultos/as y constituyen los movimientos infantiles como en
Paraguay, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Brasil y Perú, que con características culturales y
operativas diferentes, exigen sus derechos y luchan contra su exclusión social y política. Ellos
y ellas constituyen un movimiento de alcance mundial Los NATs (Niños/as y Adolescentes
trabajadores) y los ONJATS (organizaciones de Niños/as, Jóvenes Trabajadores) buscan y
quieren incidir en organismos internacionales como la Organización Internacional del Trabajo
o las Comisiones sobre Derechos Humanos y decidir sobre las políticas públicas que los
afectan. Lograron incluso participar en algunos cónclaves de la ONU e interpelar las
posiciones de UNICEF

El paradigma se declara en contra de todo paternalismo adulto; el tradicional, donde los NNyA
están subordinados y su opinión no cuenta y el moderno burgués que le asigna a la niñez y
adolescencia un ámbito separado de moratoria social, donde adquiern responsabilidades,
pero no participación real (Liebel 1994) Este paradigma coloca a los adultos y los NNyA en
igualdad social, en la acción común con funciones diferentes paro sin dominio de unos sobre
los otros.

Los movimientos sociales son el tercer eje central en este paradigma; a través de ellos se
plantea el proceso decisorio de políticas sociales por parte de los receptores. Sacan la
infancia de su invisibilidad. NNyA no son sólo sujetos de derechos, sino también sujetos
18
sociales y políticos con autonomía y participación y podrán desarrollarse plenamente fuera del
paternalismo de los y las adulto/ass, quienes deben asumir un rol de facilitadores y
orientadores y sobre todo saber escucharlos y actuar en consecuencia. La presencia
organizada de NNyA y de sus movimientos sociales es la única garantía para que sus
derechos no sean congelados y derrotar el adultismo patriarcal y machista, participando en la
elaboración e implementación y posterior evaluación de estas política .

Desde este paradigma se busca construir una nueva cultura de la niñez,. donde ésta no es
una preparación para la vida, sino la vida misma y por lo tanto lleva a construir también, otra
cultura del adulto en el ejercicio del conocimiento y reconocimiento de la niñez y en la
promoción de sus derechos.

“El principio que articula es una elección epistemológica y una definición histórica, una nueva
construcción de la infancia, una praxis de NNyA trabajadores hacia el conjunto de los niños
con representatividad ante la sociedad y ante el Estado. Sin esta perspectiva el protagonismo
carece de trascendencia política, cultural y ética” (Cussianovich 1996 p).

Por último, por la Constitución Nacional Argentina, que adhiere a la Convención de los
Derechos del Niño y por la ley Nacional de Protección de derechos el Estado está obligado a
garantizarlos, promoviéndolos y restaurándolos cuando han sido violados autónomos. El
Estado tiene que propiciar la organización de NNyA en foros o parlamentes infantiles y en los
Consejos de infancia, escuchar sus propuestas, debatirlas con ellos y llevarlas a la práctica
El Estado debe escuchar a los niños para elaborar las políticas y programas para la infancia y
propiciar su organización, además de cumplir y garantizar sus derechos en todas las
dimensiones de sus vidas. Por ello reiteramos cualquier política o programa estatal sobre la
infancia y adolescencia tiene que partir del enfoque de sus derechos y asegurar su
participación.
La sociedad adulta debe aprender a considerar a los NNyA hijos/as de todos y todas y actuar
con ellos y ellas desde estas premisas, propiciando siempre su participación y organización,.
única forma de afirmar su interés superior..

El Trabajo Social y otras profesiones en la promoción de la infancia

En el desarrollo de éste último paradigma están participando cada vez más los
Trabajadores Sociales con un compromiso activo a favor de la organización autónoma de los
NATs (Niños/as y adolescentes trabajadores). Tal es el caso de los países Latinoamericanos
mencionados. Desde lo aprendido de y/o con ellos y ellas, los intelectuales que escriben y
desarrollan este paradigma. Recurriendo a nuestra propia experiencia y conocimientos teórico
prácticos creemos importante sugerir algunas pautas y criterios para la tarea profesional.

Lo que proponemos para los y las Trabajadores Sociales puede transferirse a todos/as los y
las adultosy a los profesionales que realizan tareas con NNyA. Las y los adultos también
somos protagonistas pero con funciones diferentes: promovemos, proponemos,
acompañamos, orientamos, colaboramos con sus organizaciones y Movimientos Sociales

A nivel del desarrollo de teorías, el trabajo de NNy A es un tema en debate, que es necesario
investigar en todas su formas para aportar nuevas ideas y perspectivas, como también es
fundamental desarrollar la nueva concepción de infancia y adolescencia.
19
Toda estrategia de intervención con niños/as y adolescentes, aunque sea referida a una
problemática específica o a un nivel de abordaje determinado, no puede ser absolutamente
focalizada y perder de vista una perspectiva integral, ni una visión, diagnóstico y proyecto
desde la totalidad social. Es necesario insertarse en el mundo real del niño, en su cultura, que
no siempre en el caso de Latinoamérica, es la cultura occidental, en su vida cotidiana,
reconocer su trabajo y abarcar en un proceso gradual la dimensión recreativa, educativa,
productiva, y organizativa.18. Ello significa descolonizar el pensamiento sobre infancia
(Marzolín 2011) ya que no se puede pensar la infancia adolescencia fuera del tema del
trabajo. y de la participación y construcción de sus propias organizaciones y movimientos
sociales.

A la vez es necesario inventar estrategias que afirmen la identidad de los/as niños/as, no


como un proyecto para el futuro, sino como una vivencia libre de su aquí y ahora. El
reconocimiento de la identidad personal, familiar y sociocultural positiva, está ligada sus
potencialidades y no solo al riesgo o a las carencias atribuidas a esa etapa o a su origen
étnico o social. La identidad está estrechamente relacionada a la ciudadanía, la pertenencia
a un pueblo o nación y a la especie humana en armonía con la naturaleza. Como nos
enseña “El Buen Vivir” o Sumak Kawsay . La ciudadanía entendida como el derecho
pertenecer a un pueblo, una cultura y a tener derechos iguales a sus semejantes. Sin
exclusión alguna1

La tarea central es producir un lugar para ellos, y ellas donde puedan organizarse para crecer.
Pensar con creatividad como decodificar los no lugares en su vida cotidiana de este mundo
posmoderno, consumista, individualista, donde el modelo neoliberal de la globalización ha
penetrado de manera avasalladora y no les deja espacio para vivir con dignidad, tanto en los
aspectos materiales, como psico-afectivos y sociales.

Bregar para modificar los criterios autoritarios de la familia y la escuela, buscando que ambos
participen en el debate de estas nuevas concepciones. En las tareas de educación informal
con los adultos el Trabajo Social puede propiciar una actitud de respeto, integración y apoyo
a la infancia adolescencia y no de subordinación y separación. Puede contribuir a visibilizar y
desprivatizar la infancia, facilitando un espacio en el ámbito público para sus opiniones y su
palabra y también el respeto a sus decisiones. Fomentar en los Municipios la puesta en acto
de los Consejos de infancia con el compromiso de los adultos que trabajan con ellos y la
organización y formación de los niños para participar en estos espacios. La convocatoria a
foros aislados y sin un plan progresivo no sirve, es necesario institucionalizar su participación
y las formas de representación y elección entre pares.

Otra tarea en la acciones del Trabajo Social consiste orientar hacia valores, que en forma
espontánea resultan difíciles de adquirir para NNyA (Liebel ) , por la gran alienación que les
trasmite esta sociedad, La profesión puede aportar sobre valores como el respeto al género,
la eliminación de la violencia en las relaciones, etc.., contribuir con instrumentos para la
continuidad de la organización infantil, una vez que sus integrantes superen la etapa de
permanecer en ella, para guardar la memoria y para que en la etapa juvenil no sean
absorbidos por otras propuestas que no aportan a sus proyectos de vida ni al medio social en
que se desarrollan.
18
Ver el desarrollo más ampliado del tema en mi trabajo sobre “Estrategias integrales de intervención con nias/os y
adolescentes “
20
Además incumbe a la profesión cooperar con la articulación de redes solidarias, donde NNy A
puedan construir sus espacios, conocer y evaluar el conflicto social que los envuelve, las
causas de la pobreza; formar cooperativas de trabajo y contrarrestar las redes criminológicas19
que desde el mundo adulto atrapan a los adolescentes en el "no lugar" y la "sin salida".
Afirmar el/la niño/a como sujeto de derechos, pero además sujetos económicos, sociales y
pol’iticos; colaborar en la construcción de esta identidad es para el Trabajo Social también
una tarea política que reconozca el rol social y apoye el empoderamiento de las nuevas
generaciones en el tiempo presente

En la constitución de Movimientos sociales de la infancia adolescencia los profesionales


pueden orientar y preparar el espacio de comunicación para las redes de trabajo de adultos y
de NNYA Estas redes permiten encuentros, intercambios y adquirir nuevos conocimientos y
habilidades, acumular fuerzas para denunciar violaciones de sus derechos y proponer
políticas sociales innovadoras, superando el desaliento que la fragmentación social, en los
espacios locales.
.
Hay cinco pedagogías, de origen distinto, que se entrecruzan y complementan en este
paradigma: la Pedagogía de la Ternura, la Educación Popular, la Educación de calle, la
Educación por el Trabajo y la de Pedagogía de los Movimientos Sociales Infanto-juveniles y
el Enfoque de derechos en la formación para transformar la sociedad y elaborar políticas de
Estado hacia esta etapa de la vida . El Trabajo Social en su función socioeducativa y
organizativa, con la investigación y la práctica puede confluir con otros actores en su
desarrollo y enriquecimiento. Las cinco surgen en etapas históricas diferentes y desde
espacios sociales distintos pero convergen en la aplicación práctica de este paradigma.

La Educación Popular (EP) nace como alfabetización a adultos obreros y campesinos en


los sindicatos y después como formación política para el proceso de liberación y hoy ha
avanzado como praxis de acompañamiento en la transformación de la realidad cotidiana y la
realidad estructural desde los intereses de las clases subalternas y desde varias posiciones
de sujetos, mujeres, pueblos, etnias, incluso NNy A. Decimos incluso ellos/as porque la E. P,
aunque en sus comienzos no tuvo en cuenta la niñez, pero así como sentó las bases para
cuestionar las jerarquías de clase , después también lo hizo, entre los géneros y las
generaciones y para crear organizaciones, donde sus integrantes no ejercen el papel de
espectadores o ejecutores sino un rol político en defensa de sus intereses y derechos, para
asumir la conducción de su propio destino y en el caso de NNyA salir de ser un sector
dominado, como ocurre con las mujeres y los pueblos indígenas.

La Pedagogía de la Ternura. Promueve un proceso de que parte del significado profundo


del cuidado y la ternura, y a la vez conocer la condición humana, es recuperar la afectuosidad;
este es el objeto de reflexión de toda acción pedagógica pone el acento sobre saber cuidar
la ética de lo humano es decir poner la centralidad en el cuidado de la dignidad humana.
Educar sobre la dignidad, “aprehender la condición humana” Incluye no solo el conocimiento
también el afecto, la emoción el sentimiento, la convivencia, el encuentro; transitando por la
indignación y la esperanza y sabiendo cómo actuar en las tensiones. El cuidado y la

19
Llamamos redes criminológicas a la delincuencia organizada de los adultos , muchas veces fomentada o amparada desde el
poder y que involucra a niños, niñas y especialmente adolescentes en en sus actividades. Ej., tráfico y venta de drogas,
prostitución, robo, etc. En lugar de constituirse una valla de protección se forma, a través de ellas, en los barrios urbano
periféricos un entramado perverso que los atrapa.
21
ternura nos alejan de todo desvío hacia la tutelaje. Significa conocer al otro desde nuestro
propio ser a su identidad diferente, respetarlo y hacernos responsables de él y ella,
construyendo desde el amor y la alegría

La Educación en la Calle se origina en la necesidad de educar a NNyA. en el lugar donde


se encuentran la calle, para integrarlos socialmente. Una modalidad de la Educación de Calle
es crear una infraestructura donde los niños pueden pernoctar, alimentarse, recrearse y en
algunos casos obtener alguna enseñanza escolar. Otra modalidad es trabajar en sus
comunidades con sus problemas y los de sus familias para que no se separen de su lugar de
origen y no se vean obligados a enfrentarse a los riesgos de las calles del centro de la ciudad
para conseguir los recursos que permiten la sobrevivencia o si ya lo hacen, puedan
encontrrar en su barrio la contención necesaria.
Hoy se hacen varias críticas a la utilización de la educación de calle para obtener un mayor
control sobre NNyA o cuando se la realiza con un sentido común preventivo para controlar la
criminalidad y problemas como la drogadicción, la prostitución infantil, el robo o la
mendicidad y se vuelve a caer en la represión, en un criterio moralizante y de defensa de la
sociedad frente NNyA peligrosos/as.
Cuando pensamos en la niñez como trabajadores no podemos pensar solo en aquellos y
aquellas que son más visibles: las/os que viven en la calle que son el blanco de moda de
todas las intervenciones hacia NNyA pobres y aparecen en el mundo público como objeto de
compasión por el supuesto abandono de sus padres y los vicios que traería la calle.. Este
pensamiento ve sólo una parte de la niñez que trabajan e ignora las/os que lo hacen en las
zonas rurales o en otros lugares de la ciudad y las/os niñas/os cuidadores que trabajan en sus
hogares colaborando con sus padres en el cuidado de hermanos/as, enfermos/as y en las
tareas domésticas. Muchas veces la educación de calle ve solamente una parte de la vida de
estos NNyA: la carencia, la necesidad y para nada toma en cuenta la potencialidad y la
resiliencia. Sin su participación activa y la confianza en sus posibilidades cualquier estrategia
con ellos y ellas lleva al fracaso y a un mayor sometimiento.
Con varias críticas a esta postura, hoy se ha cambiado la idea con respecto a la calle,
reconociéndola como ámbito de trabajo y se recupera la necesidad de educar en un primer
momento donde el niño se encuentra..

La educación por el trabajo intenta unir el mundo de la escuela con el mundo del trabajo
integrando el proceso productivo al educativo, reconociéndolo como medio de vida de las/os
educandas/os y llenando la escuela de contenidos y valores que den cuenta de esta realidad
de NNyA trabajadores. Apoyando la toma de conciencia de su rol económico y social y
capacitándolos para enfrentar un mundo que ya no solo explota sino que también excluye y
deshumaniza el trabajo. La educación por el trabajo es una estrategia socioeducativa central
del paradigma, recuperando la cultura del trabajo , instruyendo en distintas ocupaciones y
oficios, en el cooperativismo, además en la gestión del trabajo y los/as forma en la defensa
de los derechos laborales. También promociona la sindicalización, la democracia en estas
organizaciones y la formación en la historia de luchas de la clase trabajadora

La pedagogía de los movimientos sociales: su objetivo es desarrollar las organizaciones de


NNyA autónomas pero no aisladas. El Movimiento de los NATs no está constituido solamente
por organizaciones de un barrio o una zona de la ciudad sino que se coordinan a nivel
nacional y asumen una lucha internacionalista con el objetivo de cambiar la cultura de tutelar
y controlar a la infancia y busca integrar en redes las organizaciones de los distintos sujetos
22
populares para adquirir mayor fuerza impacto social en la denuncia y en la lucha. Sus
espacios educativos son móviles, todos los lugares donde se reúnen NNyA son espacios de
aprendizaje social y político.
Es una pedagogía donde se ejercitan, buscan conocerse y conocer su realidad, el porqué de
la pobreza, capacitarse desarrollando el espíritu crítico, buscar soluciones a sus problemas
con iniciativa y participación en las decisiones y defender sus derechos y sus organizaciones..
Es una pedagogía política de resistencia y movilización organizada, de juegos, de aprender
a actuar políticamente con otros sectores sociales afectados, de encuentros, de afrontar el
conflicto y de rituales para cambiar sus condiciones de vida y de trabajo.

El paradigma de la promoción social presenta infinitas posibilidades para que el Trabajo Social
proponga nuevos conceptos y nuevas formas de intervenir pero para ello es necesario buscar
referencias en NNyA trabajadores y despegarse de mitos pasados y actuales como el
asistencialismo, el tecnicismo gerencialista, el profesionalismo teoricista, el pragmatismo
utilitarista , el apoliticismo y por supuesto, el Adultismo.

Por razones de tiempo y espacio aquí se han señalado solo algunas pautas centrales, pero la
propuesta constituye un verdadero desafío para que la profesión se sacuda de viejos
estigmas, erróneamente construidos, como el de controladores y quita-chicos o el Adultismo,
acorde a los proyectos neoliberales Poniéndonos a la altura de la verdadera historia de los
pueblos y de los/as niños/ niñas jóvenes con quienes trabajamos, construyamos de otra
manera nuestra identidad profesional.

23
Aparece como una postura fuerte en las década del 80- 90, fundamentalmente en
Latinoamérica, siendo sus principales apologistas sociólogos y educadores populares, que
trabajan por y con los movimientos infanto- juveniles de primero de Perú y paulatinamente
Nicaragua, Paraguay, Venezuela , Bolivia, , Méjico , Colombia y se va extendiendo en forma
embrionaria a otros países de América Latina y a otros continentes como Asia y África 20.
Algunos educadores europeos colaboran en la elaboración teórica de este paradigma

Este paradigma no se opone a la convención de los Derechos del Niños, ni a nuestra nueva
legislación sobre la niñez que establece la Protección de sus Derechos, sino que avanza,
buscando otorgar al niño/a fundamentalmente los derechos de CIUDADANÍA SOCIAL, desde
una novedad epistemológica. Comienza por considerar la verdadera situación de loa/os
21
niñas/os en el mundo y especialmente en Latinoamérica y elabora nuevas categorías para la
infancia-adolescencia.

En forma muy sintética se tomamos en cuenta datos estadísticos que dicen mucho acerca de
como viven o sobreviven los niños en Latinoamérica: en la década del 90 según datos de la
CEPAL el 46% de los latinoamericanos son pobres, 200 millones, de los cuales el 50% son
jóvenes y niños/as . Según UNICEF 250 millones de niñas/os trabajan, de ellas/os 90 millones
vive en Africa y 40 millones en Latinoamérica.
Esta realidad hoy no se ha modificado sustancialmente. Ha empeorado en continentes como
Asia y Africa por los conflictos bélicos propiciados por EEUU y la OTAN que han obligado a
emigrar por el mundo a las familias y sus niños con consecuencias desastrosas para sus
vidas. En nuestro continente los gobiernos populistas y progresistas han mejorado en sus
ideologías y en sus prácticas las condiciones de vida de NNyA y el respeto y resguardo a sus
derechos. Pero estas últimas conquistas corren el riesgo hoy de ser derogadas por un nuevo
ciclo de gobiernos neoliberales o ya están en franco retroceso,
Evidentemente que estos datos bastan para reconocer que en la realidad hay dos maneras de
vivir esta etapa de la vida y que la mayoría de NNyA del mundo y el continente atraviesan una
situación de exclusión y de vulnerabilidad que los coloca en la condición de proveer su propia
sobrevivencia.

Aparece el trabajo infantil como una realidad-necesidad insoslayable Desde la dupla "niño
trabajador" se elabora otra conceptualización de la niñez. La infancia no existió siempre como
etapa diferenciada de la vida, pero si existió siempre el trabajo infantil, por lo tanto esta dupla
es inseparable (Cussianovich, A., 1995 p ) quien escribe al respecto: ."En efecto los /as
niñas/os trabajadores más allá de si son asalariados o independientes, o si trabajan con sus
padres, etc. son realmente trabajadores y como tales forman parte de las estructuras
económicas y productivas En ellos además se evidencia el grave deterioro a que el trabajo
humano está sometido en el actual orden económico”

20
autores que están desarrollando esta teoría son de origen Europeo, Alemán e italiano y trabajaron en países
como Perú , y Nicaragua en el Despliegue de los Movimientos Infantiles. .En Italia se edita la Revista NATS (
niños y adolescentes trabajadores) de circulación mundial. En Lima Perú existe una institución para la
elaboración, difusión y formación de educadores desde esta perspectiva teórica – epistemológica IFEJANT.
Instituto de formación de Educadores de Niños, -Niñas y adolescentes Trabajadores.. (Parte de sus
publicaciones se pueden buscar con esta sigla en Internet)
21
En Argentina €n este paradigma utilizamos la sigla NNyA para superar las limitaciones del lenguaje y hablar
del género masculino, niños y femenino, niñas en situación de igualdad.
24
A diferencia de la Doctrina de la Protección Integral este paradigma exige el reconocimiento
del trabajo infantil y la creación de condiciones para protegerle. No acepta la postura del
UNICEF de calificar al trabajo de los niños como estrategias de sobrevivencia y cree que el
niño además de trabajador es un sujeto económico que aporta con sus ingresos a la
economía nacional, a la de su familia y al sustento personal. Rechaza la clasificación de
UNICEF de niños en y de la calle por estigmatizadora y moralizante y explica que NNyA están
en la calle porque necesitan trabajar para vivir Considera que las llamadas actividades
marginales son también trabajo porque ellos no tienen su socialización acabada y la escala de
valores formada de los adultos. NNyA sólo llegan al robo, la venta de drogas y la prostitución
cuando no encuentran otro recurso para vivir y se salen de ellas, ni bien aparecen medios
mejores de obtener ingresos
.
A partir de allí se reivindica su derecho a trabajar y a ser reconocidos como trabajadores, con
un salario justo, con condiciones dignas, con la posibilidad de agremiarse y de luchar por sus
fuentes y condiciones de trabajo. Son los mismos NNy A trabajadores quienes exigen y
reclaman estos derechos.
"La expresión *niño/a trabajador* junta dos categorías de diverso orden, la primera es de
orden generacional cultural y la otra económico-social. Podríamos hablar de dos sustantivos y
la pregunta que surge es si uno de ellos al cumplir una función adjetivo-calificativa se
subordina al otro o más bien es la condición para que este cobre especificidad, visibilidad
original e identidad.. ambas pueden articularse en otro campo, el del rol social del sujeto es
decir en el orden operativo histórico, mientras se construye una coherencia conceptual a nivel
gnoseológico" (Cussianovicch 1995 p.)

El trabajo infantil contribuye a la economía de un país y adquiere características distintas


que el de los mayores. Ellos mezclan el trabajo con el juego y la diversión y también con la
educación. De allí la propuesta de una escuela pública con contenidos, metodología y
dinámica diferente para NN y A. trabajadores, que además los prepara para su tarea de
ciudadanía presente y futura
"Así que todavía se sigue no reconociendo ciudadanía al trabajo infantil o al máximo se le
concede una ciudadanía de segundo nivel, que se otorga, ya sea a las patologías o los
fenómenos secundarios, casi diríamos accesorios. Por ello que muchas veces el trabajo
infantil, está asumido como el residuo marginal de otros fenómenos y no como una realidad
`propia que necesite una explicación propia a nivel sociológico, tanto como a nivel
propiamente económico" 22¡De quien es ¿

La razón por la cual se defiende el derecho de NNy A a trabajar no es una complicidad con
las causas de la pobreza, sino una recuperación de la potencialidad ética, creadora y
movilizadora del trabajo humano y una denuncia a la forma instrumental y mercantilizada que
este ha adquirido en la sociedad capitalista. A esto le llaman valoración crítica del trabajo
infantil porque alegan que no se puede entrar en la contradicción de considerar el trabajo
malo hasta cierta edad y después valorarlo positivamente. Lo que hay que abolir no es el
trabajo de NNyA sino la explotación de su trabajo Lo que hay que prohibir es su utilización en
actividades marginales y nocivas o con explotación por parte de los adultos, pero no hay que
discriminarlos con un lenguaje estigmatizador, porqué ellos y ellas están allí para sentirse
sujetos activos que gestionan su sobre vivencia y las de su familia. También es necesario

22
Giangi Schibotto - Economía y trabajo infantil - Revista NATs Nº 4 - op. cit..ç

25
aclarar que en sus familias los niños contribuyen a la reproducción social con trabajo no
rentado. Esta posición no significa enviar los niños a trabajar , sino reconocer su trabajo
cuando se ven necesitados de hacerlo y educarlos en la cultura del trabajo que incluye la
defensa de sus derechos laborales y de sindicalización.

Para Manfred Liebel (1994) paradigma, defensor es sus escritos de este paradigma, los
abolicionistas son neo.-correccionales. Sus planteos se hacen desde una postura de poder
tecnoburocrático y profesional cientificista y no pueden percibir lo que significa para un niño/a
cooperar con su familia. Los abolicionistas manejan recursos económicos e influencias
internacionales y desde el tecnocratismo y la norma jurídica intentan imponer la proscripción a
los Estados y a NNy A trabajadores. Mutilan al sujeto y se apropian de facultades que son
propias de los niños y adolescentes, Creen que no hay sociedad que se pueda construir sin
amor y sin revisión del poder y que se trata de reconocerle a la infancia y a la adolescencia
capacidades sociales, económicas y políticas y derechos correspondientes para que una
sociedad democrática pueda ser considerada como tal.

Conciben a la adolescencia como una “invención” cultural del capitalismo, una forma de
opresión sobre una clase de edad para impedirle gozar de los derechos de la vida adulta,
tales como el derecho a trabajar, a transitar libremente, a formar una familia, a la vida política,
representando y eligiendo sus representantes.. Desde esta teoría el adolescente es un adulto
marginal a quien no le está permitido actuar según sus deseos, necesidades e intereses, es
un adulto socialmente infantilizado y la llamada crisis de la adolescencia no es un hacho
natural de la etapa vital, sino que está relacionada con esta situación de opresión. Esta
marginación y subordinación no responde a las necesidades del joven, sino a las de una
sociedad que marcha hacia una creciente injusticia y produce una “moratoria social a la
juventud” para impedirles el acceso al trabajo y a la condición de ciudadanía.23 Desde la
sociedad neoliberal globalizada se les ofrece la exclusión social o la integración consumista.24

No sacralizan a la familia como lugar del niño/a y considera que esta por si misma no es
siempre el lugar más adecuado para niño y que muchas veces los vínculos de dominio o
abandono que en ella se establecen destruyen la vida y el proceso de crecimiento de su
personalidad. El problema es que la familia está afectada por las consecuencias de la
pobreza, el niño debe decidir su permanencia en ella y hay que apoyar a ambos para que
salgan de la pobreza. Y esto no resuelve sólo a nivel individual sino de movilización colectiva
y políticas de Estado que lejos se abandonarlos a su suerte sostengan al niño y su familia en
los procesos de crianza. El trabajo y el protagonismo infantil colaboran en este proceso

El Protagonismo Infantil Organizado (POI) es un eje fundamental de esta posición,


considera la dependencia no es un atributo constitutivo de la condición de NNy A, sino la
permanencia de una idea feudal de protección y dominación, que con los adultos varones fue
superada por la revolución francesa y la declaración de los derechos humanos. No así para
las/os niñas/os que pudieron plantearlo recién dos siglos después. Van más allá aún, pues
sostienen que las ideas paternalistas de protección y dependencia han ido destruyendo la
creatividad infantil, eliminando la subjetividad de la infancia

23
Lutte, G. es quien desarrolla este concepto de adolescencia en su libro “ Quando gliadolescentisona adulti”. Roma
Kappa 1989.
24
Esta propuesta estratifica aún más la generación y desolidariza a los jóvenes de sectores medios de los más pobres al
cambiar un proyectp social y político para sus vidas en un proyecto discriminador y competitivo como es el consumo
26
No se trata de un protagonismo individual, sino de un protagonismo colectivo. Ni siquiera de
organizaciones infantiles locales autogestionadas, sino construir la articulación de
organizaciones infantiles y de coordinación con las otras organizaciones populares, de
mujeres, de la clase trabajadora, de derechos humanos, etc. L@s niñ@s por ser trabajadores
y sujetos económicos son también sujetos sociales y pueden autodeterminarse, fuera de la
decisión de los adultos y constituyen los movimientos infantiles como en Brasil y Perú, que
con características culturales y operativas diferentes exigen sus derechos y luchan contra su
exclusión social y política. Ellos y ellas constituyen un movimiento de alcance mundial Los
NATs (Niños/as y Adolescentes trabajadores) y los ONJATS (organizaciones de Niños/as,
Jóvenes Trabajadores) buscan y quieren incidir en organismos internacionales y decidir sobre
las políticas públicas dirigidas a la infancia y que los afecta. Lograron incluso participar en
algunos cónclaves de la ONU

Se declara en contra de todo paternalismo adulto; el tradicional, donde los NNyA están
subordinado y su opinión no cuenta y el moderno burgués que le asigna a la niñez y
adolescencia un ámbito separado de moratoria social, donde adquiere responsabilidades,
pero no participación. Este paradigma coloca a los adultos y los NNyA en igualdad social, con
funciones diferentes paro sin dominio de unos sobre los otros.

Los movimientos sociales son el tercer eje central en este paradigma. a través de ellos se
plantea el proceso decisorio de políticas sociales por parte de los receptores. Sacan la
infancia de su invisibilidad. s NNyA no son sólo sujetos de derechos, sino también sujetos
sociales con autonomía y participación y podrán desarrollarse plenamente fuera del
paternalismo de los adultos, quienes deben asumir un rol de facilitadores y orientadores y
sobre todo saber escucharlos y actuar en consecuencia. La presencia organizada de NNyA y
de sus movimientos sociales es la única garantía para conseguir sus derechos.

Desde este paradigma se busca construir una nueva cultura de la niñez. donde esta no es
una preparación para la vida, sino la vida misma y por lo tanto intenta construir también otra
cultura del adulto.

“El principio que articula es una elección epistemológica y una definición historica, una
nueva construcción de la infancia, una praxis de NNyA trabajadores hacia el conjunto
de los niños con representatividad ante la sociedad y ante el Estado. Sin esta
perspectiva el protagonismo carece de trascendencia política, cultural y ética”
(Cussianovich 1996))

El Trabajo Social en la promoción de la infancia

En el reciente desarrollo de éste último paradigma están participando los trabajadores


sociales con un compromiso activo a favor de la organización autónoma de los NATs. Tal es
el caso de Perú, Bolivia, Venezuela, Colombia, Argentina y Paraguay. Desde lo debatido con
ellos y nuestra propia experiencia teórico práctica creemos importante sugerir algunas pautas
y criterios para la tarea profesional.

A nivel del desarrollo de teorías, el trabajo de NNy A es un tema en debate, que es necesario
investigar en todas su formas para aportar nuevas ideas y perspectivas, como también es
fundamental desarrollar la nueva concepción de infancia y adolescencia
27
Toda estrategia de intervención con niños y adolescentes, aunque sea referida a una
problemática específica o a un nivel de abordaje determinado, no puede ser focalizada y
perder de vista una perspectiva integral, ni una visión desde la totalidad social. Es necesario
insertarse en el mundo real del niño, en su vida cotidiana, reconocer su trabajo y abarcar en
un proceso gradual la dimensión recreativa, productiva, educativa y organizativa. 25 Ello
significa que no se puede pensar la infancia adolescencia fuera del tema del trabajo. y de la
participación y construcción de sus propias organizaciones y movimientos sociales

A la vez es necesario inventar estrategias que afirmen la identidad de los niños, no como un
proyecto para el futuro, sino como una vivencia libre de su aquí y ahora. El reconocimiento de
la identidad personal, familiar y sociocultural positiva, está ligada a las potencialidades del niño
y no solo al riesgo o a las carencias atribuidas a esa etapa o a su origen étnico o social. La
identidad está estrechamente relacionada a la ciudadanía: La pertenencia a un pueblo o
nación y el derecho a tener derechos iguales a sus semejantes

La tarea central es producir un lugar para ellos, donde puedan organizarse para crecer.
Pensar con creatividad como decodificar los no lugares en su vida cotidiana de este mundo
posmoderno, consumista, individualista, donde el modelo neoliberal de la globalización ha
penetrado de manera acosadora y no les deja espacio para vivir con dignidad, tanto en los
aspectos materiales, como psico-afectivos y sociales.

Bregar para modificar los criterios autoritarios de la familia y la escuela, buscando que ambos
participen en el debate de estas nuevas concepciones. En las tareas de educación informal
con los adultos el Trabajo Social puede propiciar una actitud de respeto y apoyo a la infancia
adolescencia y no de subordinación y separación. Puede contribuir a desprivatizar la infancia,
facilitando un espacio en el ámbito público para sus opiniones y su palabra y también el
respeto a sus decisiones. Fomentar en los Municipios la puesta en acto de los Consejos de
infancia con el compromiso de los adultos que trabajan con ellos y la organización y
formación de los niños para participar en estos espacios. La convocatoria a foros aislados y
sin un plan progresivo no sirve, es necesario institucionalizar su participación y las formas de
representación y elección entre pares.

Otra tarea en la colaboración del Trabajo Social consiste orientar hacia valores, que en forma
espontánea resultan difíciles de adquirir para NNyA , por la gran alienación que les trasmite
esta sociedad, La profesión puede aportar sobre valores como el respeto al género, la
eliminación de la violencia en las relaciones, etc.. , contribuir con instrumentos para la
continuidad de la organización infantil, una vez que sus integrantes superen la etapa de
permanecer en ella, para guardar la memoria y para que en la etapa juvenil no sean
absorbidos por otras propuestas que no aportan a sus proyectos de vida ni al medio social en
que se desarrollan.

Además incumbe a la profesión cooperar con la articulación de redes solidarias, donde NNy A
puedan construir sus espacios, conocer y evaluar el conflicto social que los envuelve, las
causas de la pobreza; formar cooperativas de trabajo y contrarrestar las redes criminológicas26

25
Ver el desarrollo más ampliado del tema en mi trabajo sobre “Estrategias integrales de intervención con nias/os y
adolescentes
26
Llamamos redes criminológicas a la delincuencia organizada de los adultos , muchas veces fomentada o amparada desde el
poder y que involucra a niños, niñas y especialmente adolescentes en en sus actividades. Ej., tráfico y venta de drogas,
28
que desde el mundo adulto atrapan a los adolescentes en el "no lugar" y la "sin salida".
Afirmar el/la niño/a como sujeto de derechos, pero además sujetos económicos y sociales;
colaborar en la construcción de esta identidad es para el Trabajo Social también una tarea
política que reconozca el lugar y apoye el empoderamiento de las nuevas generaciones en el
tiempo presente

En la constitución de Movimientos sociales de la infancia adolescencia los profesionales


pueden orientar y preparar el espacio para las redes de trabajo de adultos y de los propios
niños Estas redes permiten encuentros, intercambios y adquirir nuevos conocimientos y
habilidades, acumular fuerzas para denunciar violaciones de sus derechos y proponer
políticas sociales innovadoras, superando el desaliento que la fragmentación social, en los
espacios locales.
.
Hay cinco pedagogías, de origen distinto, que se entrecruzan y complementan en este
paradigma: la Pedagogía de la Ternura de la Educación Popular, la Educación de calle, la
Educación por el Trabajo y la de Pedagogía de los Movimientos Sociales infantiles. El
Trabajo Social en su función socioeducativa y organizativa, con la investigación y la
práctica puede confluir e su desarrollo y enriquecimiento. Las cinco surgen en etapas
históricas diferentes y desde espacios sociales distintos pero convergen en la aplicación
práctica de esta teoría.

La pedagogía de la Ternura. Es un proceso de desarrollo que parte del significado profundo


del cuidado y la ternura y significa recuperar la afectuosidad; “aprender la condición humana”
este es el objeto de reflexión de toda acción pedagógica pone el acento sobre saber cuidar
la ética de lo humano es decir poner la centralidad en el cuidado de la dignidad humana.
Educar sobre la dignidad . “aprehender la condición humana” Incluye no solo el
conocimiento también el afecto, la emoción el sentimiento, la convivencia, el encuentro.
transitando por la indignación y la esperanza y aprendiendo como actuar en las tensiones

La educación popular nace como alfabetización a adultos obreros y campesinos en los


sindicatos y después como formación política para el proceso de liberación y hoy ha avanzado
como proceso de acompañamiento en la transformación de la realidad cotidiana y la realidad
estructural desde los intereses de las clases subalternas y desde varias posiciones de
sujetos, mujeres, pueblos, etnias, incluso NNy A. La educación popular, aunque en sus
comienzos no tuvo en cuenta la niñez, sentó las bases para cuestionar las jerarquías entre
las generaciones y para crear organizaciones, donde sus integrantes no ejercen el papel de
espectadores o ejecutores sino un rol político en defensa de sus intereses y derechos, para
asumir la conducción de su propio destino y en el caso de los los niños y adolescentes salir
de ser un sector dominado, como ocurre con las mujeres y los pueblos indígenas.

La educación en la calle se origina en la necesidad de educar a NNyA. en el lugar donde se


encuentran la calle, para sacarlos de ella , previniendo los vicios de este lugar. Una modalidad
de la educación de calle es crear una infraestructura donde los niños pueden pernoctar,
alimentarse, recrearse y en algunos casos obtener alguna enseñanza escolar. Otra modalidad
es trabajar en sus comunidades con sus problemas y los de sus familias para que no se
separen de su lugar de origen y no se vean obligados a enfrentarse a los riesgos de las calles

prostitución, robo, etc. En lugar de constituirse una valla de protección se forma, a través de ellas, en los barrios urbano
periféricos un entramado perverso que los atrapa.
29
del centro de la ciudad para conseguir los recursos para la sobrevivencia o si ya lo hacen,
encuentren en su barrio la contención necesaria.
Hoy se hacen varias críticas a la utilización de la educación de calle para obtener un mayor
control sobre NNyA o cuando se la realiza con un sentido común preventivo para evitar “los
riesgos” como la drogadicción, la prostitución infantil, el robo o la mendicidad y se vuelve a
caer en un criterio moralizante y de defensa de la sociedad frente a niños y adolescentes
peligrosos. Cuando pensamos en ell@s como trabajadores no podemos pensar solo en
aquellos que son más visibles: NNyA de la calle que son el blanco de moda de todas las
intervenciones hacia los NNyA pobres y aparecen en el mundo público como objeto de
compasión por el supuesto abandono de sus padres y los vicios que traería la calle.. Este
pensamiento ve sólo una parte de los NNyA que trabajan e ignora l@s que lo hacen en las
zonas rurales o en otros lugares de la ciudad y l@s que trabajan en sus hogares colaborando
con sus padres en el cuidado de hermanos y en las tareas domésticas. Muchas veces la
educación de calle ve solamente una parte de la vida de estos NNyA: la carencia, la
necesidad y para nada toma en cuenta la potencialidad y la resiliencia. Sin su participación
activa y la confianza en sus posibilidades cualquier estrategia con ellos y ellas lleva al fracaso
y a un mayor sometimiento.
Con varias críticas a esta postura, hoy se ha cambiado la idea con respecto a la calle,
reconociéndola como ámbito de trabajo y se recupera la necesidad de educar en un primer
momento donde el niño está.

La educación por el trabajo intenta unir el mundo de la escuela con el mundo del trabajo
subordinando el proceso productivo al educativo, pero integrándolo como medio de vida de los
educandas/os y llenando la escuela de contenidos y valores que den cuenta de esta realidad
de NNyA trabajadores. Apoyando la toma de conciencia de su rol económico y social y
capacitándolos para enfrentar un mundo que ya no solo explota sino que también excluye y
deshumaniza el trabajo. La educación por el trabajo es una estrategia socioeducativa central
del paradigma, recuperándola cultura del trabajo , capacitando en distintas ocupaciones y en
el cooperativismo, formando en la defensa de los derechos laborales a partir de conocer la
historia de las clases trabajadoras.

La pedagogía de los movimientos sociales: su objetivo es desarrollar las organizaciones de


NNyA autónomas pero no aisladas. El Movimiento de los NATs no está constituido solamente
por organizaciones de un barrio o una zona de la ciudad sino que se coordinan a nivel
nacional y asumen una lucha internacionalista con el objetivo de cambiar la cultura de tutelar
y controlar a la infancia y busca integrar en redes las organizaciones de los distintos sujetos
populares para adquirir mayor fuerza impacto social en la denuncia y en la lucha. Sus
espacios educativos son móviles, todos los lugares donde se reúnen NNyA son espacios de
aprendizaje social y político.
Es una pedagogía donde se ejercitan, buscan conocerse y conocer su realidad, el porqué de
la pobreza, capacitarse desarrollando el espíritu crítico, buscar soluciones a sus problemas
con iniciativa y participación en las decisiones y defender sus derechos y sus organizaciones..
Es una pedagogía de resistencia organizada, de juegos, de encuentros para cambiar sus
condiciones de vida y de trabajo.

El paradigma de la promoción social presenta infinitas posibilidades para que el Trabajo Social
proponga nuevos conceptos y nuevas formas de intervenir pero para ello es necesario buscar
referencias en NNyA trabajadores y despegarse de mitos pasados y actuales como el
30
asistencialismo, el tecnicismo gerencialista, el profesionalismo teoricista, el pragmatismo
utilitarista y el apoliticismo y por supuesto, el adultismo.

Aqu+iespacio aquí se han señalado solo algunas pautas centrales, pero la propuesta
constituye un verdadero desafío para que la profesión se sacuda de viejos estigmas,
erróneamente construidos, como el de controladores y quita chicos o el adultismo acorde a
los proyectos neoliberales y poniéndose a la altura de la historia y de los/as niños/ niñas
jóvenes con quienes trabajamos, construyamos de otra manera nuestra identidad.

BIBLIOGRAFIA

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de Investigaciones Jurídicas y Sociales, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales -
Universidad Nacional de Córdoba – 1994.
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Seminario -Taller Internacional sobre "Códigos de Los Niños y Adolescentes, Doctrina y
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* - Cussianovich Alejandro - NIÑOS ORGANIZADOS - Cuadernos NATRAS nº 4 - febrero
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González C. - CONCIENCIA Y PRAXIS EN NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
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EL DESRROLLO DE LA NIÑEZ TEMPRANA PRÁCTICA Y REFLEXIONES Nº 8 - Fundación
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* IFEJANT (1997() Autores varios NIÑOS TRABAJADORES, PROTAGONISMO Y AUTORIA
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NUESTRO FUTURO - 1995..
* - Larrandart, Lucila - Ponencia presentada al Encuentro Latinoamericano de Criminología -
EL CONTROL DE LA INFANCIA Y LA DOCTRINA DE LA SITUACION IRREGULAR, LA
REALIDAD ARGENTINA - Buenos Aires – Argentina. 1
Larrandart, Lucila(2007)La Doctrina de la Situación Irregular y la Convención Internacional
de los Derechos del Niño. Exposición del III Congreso Internacional de Juventus e Identidad
organizado por Abuelas de Plaza de Mayo. - Buenos Aires – Argentina
Liebel Manfred - EL PROTAGONISM,O INFANTIL ORGANIZADO DE LAS NIÑAS Y NIÑOS
TRABAJADORES y LA PRESENCIA DEL PROTAGONISMNO INFANTIL EN AMERICA -
Cuadernos NATRAS nº 4
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* Liebel Manfred - NO A LA EXPLOTACIÓN , SI AL TRABAJO DIGNO - Nicaragua.
31
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económica - Revista NATs - Giangi Schibotto - Economía y trabajo infantil - Revista NATs Nº 4 - op. cit..ç

* - UNICEF - CONVENCION INTERNACIONAL SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO 1989.


* - UNICEF - ¿QUÉ ES LA DOCTRINA DE LA PROTECCION INTEGRAL? - Bueno Aires -
1994.
1
Ampliando el significado de la palara ciudadanía también a los/as niños/as campesinos

32
COLECCIÓN DESAFÍOS
CUADERNILLO N°3:SPI:

INTRODUCCIÓN AL SISTEMA DE PROTECCIÓN


INTEGRAL DE DERECHOS
AUTORIDADES NACIONALES

Presidente de la Nación:
Ing. Mauricio Macri

Ministra de Desarrollo Social de la Nación:


Dra. Carolina Stanley

AUTORIDADES UNIVERSITARIAS:

Rector Universidad Nacional de Entre Ríos:


Ing. Jorge Gerard

Decana Facultad de Trabajo Social:


Lic. Laura Leonor Salazar

Vicedecana:
Mg. Alicia Susana Guadalupe Genolet
CRÉDITOS: COLECCIÓN DESAFÍOS

Dirección General:
Carolina Ruggero
Directora Nacional de Gestión y Desarrollo Institucional
Subsecretaría de Desarrollo Institucional e Integración Federal

Asistencia Técnica:
Micaela Despres
Autora:
Noris Pignata
Diseño editorial
María José Vilar
Ilustraciones
Clara Lagos
Edición y corrección de contenidos
Federico Musso
ISBN: 978-950-698-397-0
Publicación de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia del Ministerio de Desarrollo
Social de la Nación y Facultad de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Entre Ríos.

SECRETARÍA NACIONAL DE NIÑEZ ADOLESCENCIA Y FAMILIA


Ministerio de Desarrollo Social de la Nación
Tte. Gral. J. D. Perón 524 – C.A.B.A.
011 – 4338 – 5800
Mail: areatransferencias@senaf.gob.ar

FACULTAD DE TRABAJO SOCIAL


Universidad Nacional de Entre Ríos
Almirante Brown n.º 54 -
Paraná CP E3102FMB - Entre Ríos – Argentina
Tel: 54-0343 4390860 int. 1831

Impreso en Argentina, año 2017. Esta publicación puede ser reproducida total o parcialmente siem-
pre que se haga referencia a la fuente. Publicación de distribución gratuita. Prohibida su venta o toda
forma de comercialización.
6
ACTORES DEL SISTEMA DE
PROTECCIÓN INTEGRAL

ÍNDICE
RECORDANDO

GENERAL

PARTE 6 PARTE 7
ALGUNAS IDEAS…

DEUDAS INTRODUCCIÓN

PLANTEO DE SITUACIONES DE EL SISTEMA DE


VULNERACIÓN DE DERECHOS
QUE LLEGAN A LOS SISTEMAS DE PROTECCIÓN
PARTE 1 PARTE 2

PARTE 8 PARTE 9
PROTECCIÓN INTEGRAL

PREGUNTAS PROMOCIÓN
FRECUENTES
PARTE 3

PARTE 10
HERRAMIENTAS PROTECCIÓN
PARTE 4

DE ABORDAJE
DINÁMICA
CLICKEAR SOBRE LOS NÚMEROS PARA PASAR DIRECTAMENTE

INSTITUCIONAL
8 16 24 30 38

CONCLUSIONES
PARTE 5

PARTE 11 PARTE 12
BIBLIOGRAFÍA
43 56 58 61 73 87 94 97
ANEXO PAG. 100
EL DERECHO EL DERECHO A SER OÍDO EN EL SPI
1- La palabra en la infancia

A SER OÍDO 2- El derecho a ser oído como la


visibilización del sujeto

EN EL SPI
3- Algunos tópicos transversales a analizar
4- En la vida cotidiana
5- La escucha por el organismo administrativo
de protección integral, específica ante la
vulneración de derechos
6- La escucha en el proceso judicial

7
PARTE 1
VOLVER AL
ÍNDICE

1 Introducción al sistema
de protección integral
de derechos
PARTE 1
VOLVER AL
ÍNDICE
losófico de José Ferrater Mora nos dice que Siste-
INTRODUCCIÓN: ma es “un conjunto de elementos relacionados en-
tre sí funcionalmente, de modo que cada elemento
1.1. Empezando por el principio… del Sistema es función de algún otro elemento, no
habiendo ningún elemento aislado”. Los Sistemas
La propuesta de este Cuadernillo es que podamos
pueden ser ideales o reales; los reales son: abiertos,
analizar en forma crítica el contenido de aquello que
cerrados o aislados.
a partir de la Ley 26061 de Protección Integral de
Pensando el SPI desde la filosofía tenemos en la de-
Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, se ha lla-
finición contenidos que nos permiten cavilar sobre
mado SISTEMA DE PROTECCION INTEGRAL (en
el tema; la de conjunto, la de elementos, las rela-
adelante SPI).
ciones entre los elementos, las reglas o normas que
tiene dicho Sistema, el propósito.
Para poder entender la complejidad de la tarea que
significa abordar la realidad desde el punto de vis-
El SPI sólo puede pensarse si tenemos en
ta propuesto por la Ley, dediquemos un momento
cuenta que lo constituyen diferentes actores
para pensar qué es un Sistema.
– personas, instituciones, organizaciones, co-
munidades – formales o informales, además
¿Qué entendemos por Sistema?
de prácticas y normas. Esto nos acerca a un
conjunto de elementos que en el caso en con-
Según una definición de diccionario:
creto serían sujetos – reales o ideales- que in-
“Un Sistema es un conjunto de funciones que ope-
teractúan con distintos niveles de implicación
ran en armonía o con un mismo propósito, y que
para lograr un objetivo común, donde el eje de
puede ser ideal o real. Por su propia naturaleza,
la intervención de todos es un sujeto – el niño-
un Sistema posee reglas o normas que regulan su
visto a través del cristal de los derechos.
funcionamiento y, como tal, puede ser entendido,
aprendido y enseñado. Por consiguiente, si habla-
Todos estos actores, situaciones –elementos del
mos de Sistemas, podemos referirnos a cuestiones
conjunto – se relacionan entre sí, y son co-depen-
tan distintas como el funcionamiento de una nave
dientes. El hacer o no hacer de cada uno de ellos
espacial o la lógica de una lengua”. (Definición ABC
impacta en el resto, y va configurando la respuesta.
http://www.definicionabc.com/general/Sistema.php)
Los actores que participan, las situaciones en las
9
Mirando el tema desde la filosofía, el Diccionario Fi- cuales se involucran, los niveles de interacción,
PARTE 1
VOLVER AL
ÍNDICE

están previstos en normas escritas, la CIDN, la Ley a través de acciones u omisiones.


26061, y los reglamentos y normas locales que se
dictan para el funcionamiento concreto del SPI. Sistemas que conocemos en la vida cotidiana:

Toda esta actividad e interacción tiene un propósito El Sistema educativo y el Sistema de salud se de-
común, se presentifica en un sujeto de intervención sarrollan en el ámbito de un único Ministerio. Podría-
respecto del cual nos obligamos a proteger los de- mos decir que todo el intercambio de energía se da
rechos de los cuales son titulares en tanto persona dentro del Sistema, o sea dentro del Ministerio, no
humana. interactúa con otro, su respuesta es universal, crea
El propósito del Sistema es cumplir con la obliga- su propio universo de demanda y de respuesta.
ción primaria del Estado de hacer efectivo que los Toda la respuesta de salud la da el Ministerio (por
niños tienen derechos que los adultos garantizamos lo menos en términos de salud/enfermedad), en

Convención Derechos del Niño


ART. 5 LOS ESTADOS PARTES RESPETARÁN LAS RESPONSABILIDADES, LOS DERECHOS Y LOS DEBERES DE
LOS PADRES O, EN SU CASO, DE LOS MIEMBROS DE LA FAMILIA AMPLIADA O DE LA COMUNIDAD, SEGÚN
ESTABLEZCA LA COSTUMBRE LOCAL, DE LOS TUTORES U OTRAS PERSONAS ENCARGADAS LEGALMENTE DEL
NIÑO DE IMPARTIRLE, EN CONSONANCIA CON LA EVOLUCIÓN DE SUS FACULTADES, DIRECCIÓN Y ORIENTA-
CIÓN APROPIADAS PARA QUE EL NIÑO EJERZA LOS DERECHOS RECONOCIDOS EN LA PRESENTE CONVENCIÓN.
ART. 19 “…1. PROTEGER AL NIÑO CONTRA TODA FORMA DE PERJUICIO O ABUSO FÍSICO O MENTAL, DESCUIDO
O TRATO NEGLIGENTE, MALOS TRATOS O EXPLOTACIÓN, INCLUIDO EL ABUSO SEXUAL, MIENTRAS EL NIÑO
SE ENCUENTRE BAJO LA CUSTODIA DE LOS PADRES, DE UN REPRESENTANTE LEGAL O DE CUALQUIER OTRA
PERSONA QUE LO TENGA A SU CARGO…”
ART. 24 “1. LOS ESTADOS PARTES RECONOCEN EL DERECHO DEL NIÑO AL DISFRUTE DEL MÁS ALTO NIVEL
POSIBLE DE SALUD Y A SERVICIOS PARA EL TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES Y LA REHABILITACIÓN DE
LA SALUD…”
ART. 28 “1. LOS ESTADOS PARTES RECONOCEN EL DERECHO DEL NIÑO A LA EDUCACIÓN Y, A FIN DE QUE SE
PUEDA EJERCER PROGRESIVAMENTE Y EN CONDICIONES DE IGUALDAD DE OPORTUNIDADES ESE DERECHO…”
10
PARTE 1
VOLVER AL
ÍNDICE
tanto tratamiento de una patología. En ese sentido,
es un Sistema cerrado. Lo mismo podríamos decir
1.3. Aspectos que los diferencian
del Sistema educativo, el cual también se restringe
El SPI es un Sistema abierto en el sentido de
a un Ministerio, y los intercambios del mismo son
que intercambia y se relaciona con otros Sis-
internos, donde la respuesta está pensada exclusi-
temas y con personas o instituciones externas
vamente desde los actores del Ministerio hacia los
al mismo.
niños, niñas y jóvenes.
Ambos tienen características comunes, aunque
objetivos diferentes respecto de los derechos que
Sumando a esta complejidad el hecho de que, en
garantizan y los servicios que prestan.
pos de alcanzar los objetivos impuestos por la Ley,
todos estos intercambios y relaciones las realiza en
1.2. Aspectos comunes con el SPI forma concomitante, con los diferentes actores ex-
ternos, e internos del Sistema. Incluso algunas de
Todos tienen que ver con la respuesta estatal, ante sus decisiones se validan o controlan en el ámbito
situaciones determinadas que viven las personas y de otro Sistema como es el judicial.
respecto de las cuales el Estado ha asumido obli- Teniendo en cuenta que el objetivo es proteger de-
gaciones, por ejemplo acceder a escolaridad obli- rechos, garantizándolos, cuando los mismos implican
gatoria, acceder a una atención de salud adecuada decisiones que, en función del ISN, restringen otros
y gratuita, proteger a los niños de situaciones de derechos o se limitan espacios de autonomía perso-
violencia por parte de los adultos encargados de nal, estas circunstancias generan conflictos de intere-
su crianza, velar porque los niños puedan vivir en ses y la posible resolución judicial de los mismos.
un medio familiar, etc. (Son obligaciones asumidas Por ejemplo: ante una situación de violencia intrafa-
en las normas constitucionales y convencionales miliar que afecta a un niño, y se pone en riesgo la
PIDESC, CDN, CADH, Protocolo de San Salvador). integridad personal del niño, se decide tomar una
medida excepcional sacándolo provisoriamente del
En todos se identifica a priori un universo poblacio- medio familiar, colocándolo al cuidado de un terce-
nal a quien se encuentra dirigida la respuesta esta- ro, y solicitando al juez una prohibición de acerca-
tal, por ejemplo los niños, niñas y adolescentes que miento para el agresor. Si bien las acciones están
concurren a nivel inicial, los niños que reciben las destinadas a proteger los derechos del niño víctima,
vacunaciones del calendario obligatorio, los niños esta decisión del organismo administrativo de pro-
11 que participan de actividades de información sobre tección integral limita los derechos de crianza de las
sus derechos y la forma de ejercerlos. personas adultas que se encontraban a cargo, en-
PARTE 1
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ÍNDICE
OG 14. Art. 3 de la CDN: Concepto triple: punto 6.
A) UN DERECHO SUSTANTIVO: EL DERECHO DEL NIÑO A QUE SU INTERÉS SUPERIOR SEA UNA CONSIDERACIÓN
PRIMORDIAL QUE SE EVALÚE Y TENGA EN CUENTA AL SOPESAR DISTINTOS INTERESES PARA TOMAR UNA
DECISIÓN SOBRE UNA CUESTIÓN DEBATIDA, Y LA GARANTÍA DE QUE ESE DERECHO SE PONDRÁ EN PRÁCTICA
SIEMPRE QUE SE TENGA QUE ADOPTAR UNA DECISIÓN QUE AFECTE A UN NIÑO, A UN GRUPO DE NIÑOS CON-
CRETO O GENÉRICO O A LOS NIÑOS EN GENERAL. EL ARTÍCULO 3, PÁRRAFO 1, ESTABLECE UNA OBLIGACIÓN
INTRÍNSECA PARA LOS ESTADOS, ES DE APLICACIÓN DIRECTA (APLICABILIDAD INMEDIATA) Y PUEDE INVO-
CARSE ANTE LOS TRIBUNALES.
B) UN PRINCIPIO JURÍDICO INTERPRETATIVO FUNDAMENTAL: SI UNA DISPOSICIÓN JURÍDICA ADMITE MÁS
DE UNA INTERPRETACIÓN, SE ELEGIRÁ LA INTERPRETACIÓN QUE SATISFAGA DE MANERA MÁS EFECTIVA EL
INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO. LOS DERECHOS CONSAGRADOS EN LA CONVENCIÓN Y SUS PROTOCOLOS FA-
CULTATIVOS ESTABLECEN EL MARCO INTERPRETATIVO.
C) UNA NORMA DE PROCEDIMIENTO: SIEMPRE QUE SE TENGA QUE TOMAR UNA DECISIÓN QUE AFECTE A UN
NIÑO EN CONCRETO, A UN GRUPO DE NIÑOS CONCRETO O A LOS NIÑOS EN GENERAL, EL PROCESO DE ADOP-
CIÓN DE DECISIONES DEBERÁ INCLUIR UNA ESTIMACIÓN DE LAS POSIBLES REPERCUSIONES (POSITIVAS O
NEGATIVAS) DE LA DECISIÓN EN EL NIÑO O LOS NIÑOS INTERESADOS. LA EVALUACIÓN Y DETERMINACIÓN
DEL INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO REQUIEREN GARANTÍAS PROCESALES. ADEMÁS, LA JUSTIFICACIÓN DE LAS
DECISIONES DEBE DEJAR PATENTE QUE SE HA TENIDO EN CUENTA EXPLÍCITAMENTE ESE DERECHO. EN ESTE
SENTIDO, LOS ESTADOS PARTES DEBERÁN EXPLICAR CÓMO SE HA RESPETADO ESTE DERECHO EN LA DECI-
SIÓN, ES DECIR, QUÉ SE HA CONSIDERADO QUE ATENDÍA AL INTERÉS SUPERIOR DEL NIÑO, EN QUÉ CRITERIOS
SE HA BASADO LA DECISIÓN Y CÓMO SE HAN PONDERADO LOS INTERESES DEL NIÑO FRENTE A OTRAS CONSI-
DERACIONES, YA SE TRATE DE CUESTIONES NORMATIVAS GENERALES O DE CASOS CONCRETOS.

tre ellas del agresor a quien además se solicita limi- el del niño, y el de los adultos a cargo de la crianza.
tar su libertad ambulatoria evitando que se acerque En este contexto, el SPI interactúa con otro Siste-
libremente a la víctima. Debido a que estas decisio- ma, “el judicial”, que tiene reglas y objetivos pro-
nes restringen unilateralmente derechos, para algu- pios, con normas y procedimientos que se imponen
nas se necesitará la orden del juez, y en general van cuando se lleva a cabo el control de legalidad de
12
rápidamente a identificarse dos intereses diferentes: una medida excepcional.
PARTE 1
VOLVER AL
ÍNDICE

En estas interacciones, los integrantes del SPI no La Ley plantea un Sistema como respuesta esta-
deben olvidar que tienen un norte claro que les per- tal para garantizar los derechos de los niños/niñas,
mite resolver cualquier duda, solucionar los conflic- fundando el mismo en la integralidad de las res-
tos, ordenar el caos: para ello cuenta con el INTE- puestas que deben dar las políticas sociales.1
RES SUPERIOR DEL NIÑO.
NO SE PUEDE PENSAR EN EL NIÑO/A COMO
SUJETO DE DERECHOS DESDE LA
1.4. ¿De qué hablamos cuando nos NARRATIVA QUE PROPONEN LOS DERECHOS
referimos al SPI?
HUMANOS, SIN TENER EN CUENTA QUE LOS
DERECHOS QUE SE LE DEBEN GARANTIZAR
Al denominar Sistema a la respuesta estatal que
debe darse ante situaciones de amenaza o vulne- SON UNIVERSALES, INDIVISIBLES E
ración de derechos de los niños, niñas y adoles-
centes, o a las acciones destinadas a la promoción INTERDEPENDIENTES Y ESTÁN
de estos derechos, es evidente que nos obligamos
RELACIONADOS ENTRE SÍ, COMO LO
a pensar en una diversidad de actores interrelacio-
nándose en forma alternativa o conjunta, mediante RECONOCE LA DECLARACIÓN Y PLAN DE
dinámicas que fluyan articulando transversalmente
la organización institucional estatal, de la sociedad ACCIÓN DE VIENA DE 1993.
civil, que tenga en cuenta las realidades de la comu-
nidad, e incluso tome como eje al sujeto niño y su Esta característica de los derechos humanos hace
entorno familiar o afectivo. pensar que la más adecuada respuesta estatal es
aquella pensada en forma integral.
Es intención de este trabajo dar cuenta de cómo los
actores han incorporado a sus prácticas cotidianas El marco jurídico propuesto por la Ley 26061 da
la Ley 26061 en lo que respecta al funcionamiento entidad a la respuesta estatal desde la perspectiva
13
del Sistema de Protección Integral de Derechos. de Sistema, un conjunto de elementos que interac-
PARTE 1
VOLVER AL
ÍNDICE

túan entre sí. Estos son los derechos en acción y los este momento, que las personas que son parte del
individuos haciéndolos efectivos. mismo tengan como objetivo una respuesta de pro-
tección integral de derechos, basada en el principio
Entendiendo al Sistema como un conjunto de ór- de la corresponsabilidad.
ganos, programas, instituciones y servicios, esto
implica la participación de diversos actores guber-
namentales y no gubernamentales, de los distintos HAY MUCHO PARA DISCUTIR, PENSAR Y
poderes y en distintos niveles; además de las orga-
DEFINIR CUANDO PLANTEAMOS
nizaciones de la sociedad civil, y las personas en
tanto individuos de una sociedad que se responsa- PROTECCIÓN INTEGRAL Y
biliza de la crianza y el cuidado de los niños/niñas.
CORRESPONSABILIDAD. AMBAS
Desde este lugar intentaré analizar críticamente las DENOMINACIONES NO SON COMPATIBLES
prácticas de diferentes actores del Sistema: jueces,
defensores públicos, organismo administrativo de CON EL AISLAMIENTO, LA INDIVIDUALIDAD,
protección, responsables de la prestación directa
de políticas universales, organizaciones de la socie-
NOS REMITEN A RELACIONES,
dad civil, personas individuales ante circunstancias COMPLEJIDAD, SOLIDARIDAD,
extraordinarias.
HORIZONTALIDAD, COMUNICACIÓN; TODAS
A diez años de vigencia de la Ley Nacional de Pro-
ACCIONES HUMANAS QUE SE CONTRAPONEN
tección Integral es necesario realizar una revisión críti-
ca del funcionamiento real del Sistema de Protección CON EL EGOÍSMO INTRÍNSECO QUE SUELE
como tal, en tanto Sistema, pensado como trabajo ar-
ticulado de los diferentes actores para la consecución GUIAR EL INTERÉS PERSONAL.
de un objetivo común y, en el mismo sentido, la res-
puesta que los diferentes actores buscan, así como la
acción que llevan a cabo en cada caso en concreto. Para poder avanzar en una política pública univer-
A tenor de las discusiones y los problemas que los sal de protección general es necesario desman-
operadores del SPI se plantean, pongo en duda, en telar construcciones psíquicas fuertemente arrai-
14
PARTE 1
VOLVER AL
ÍNDICE

gadas en la propiedad, la competencia, el éxito


individual, la distancia académica, y trasladar el eje
al sujeto que necesita una respuesta adecuada,
en el aquí y ahora, incluyéndolo responsablemente
en la decisión.

Pensar en la corresponsabilidad es mucho más que


indagar sobre las acciones que realizan los otros y
los fundamentos que las motivan, sino que la mis-
ma implica no solo conocer los derechos de los ni-
ños/as, los caminos formales para su garantía, y
los resortes institucionales para su defensa, sino
también un sustancial compromiso ético para no
abandonar al sujeto en el proceso, sintiéndose res-
ponsable por sus acciones, y asumiendo sus con-
secuencias, entendiendo que la protección de sus
derechos implica tomar decisiones que involucran
a todos, aunque las mismas se plasmen a partir del
organismo administrativo. No quiero dar la impresión de fracaso, o impotencia,
y para ello es necesario también poder dar cuenta
Si bien existe un discurso de protección in- de los logros y de los obstáculos, las posibilidades
tegral compartido, este no se refleja en las reales de resolverlos, de modificar sustancialmente
acciones implementadas en los casos con- las prácticas, de generar una modalidad que inclu-
cretos, donde los adultos tendemos por años ya revisar sistemáticamente las mismas para evitar
de formación y por mandato social, a suponer apartarnos de los objetivos primarios, poniendo
que somos los mejores intérpretes de aquello bajo la lupa las motivaciones ocultas del Sistema
que es mejor para el niño/a, además de re- de protección, para no terminar legitimando la con-
clamar que la respuesta sea dada en forma tinuidad de una respuesta estatal de excepción,
integral por un sujeto del Sistema, como único oculta bajo el discurso de los niños y niñas como
15 y último responsable. sujetos y el respeto a su interés superior
PARTE 2
VOLVER AL
ÍNDICE

2. El sistema de
protección integral
PARTE 2
VOLVER AL
COMPARTAN UNA CONCEPCIÓN INTEGRAL ÍNDICE
A través del dictado de una norma legal, el Esta- DE LAS POLÍTICAS SOCIALES, QUE ASUME
do decide redefinir la forma en la cual se relacio-
na con el universo niñas, niños y adolescentes LA COMPLEJIDAD DE LO SOCIAL DESDE UN
porque lo reconoce como sujeto y, desde ese
ABORDAJE QUE INTEGRA LAS DISTINTAS
lugar, lo dota de una voz, de un contexto afecti-
vo, social e histórico que genera una respuesta DIMENSIONES QUE LO ATRAVIESAN. 3
pensada desde las políticas públicas en tanto
responsabilidad del poder administrador, y den-
Asumir la complejidad de la respuesta es un piso
tro de las mismas, desde la perspectiva de la
insoslayable para que podamos pensar y dar
universalidad de la respuesta estatal.
respuestas integrales.

El diseño pensado en la Ley Nacional además


Teniendo en cuenta que se trata de políticas so-
recepta la complejidad de la organización fede-
ciales para la infancia, Mabel López Oliva pro-
ral de la Nación, en la cual las políticas públicas
pone cinco principios ordenadores del Sistema:
destinadas a la infancia, tienen atravesamientos
Estado garante, universalidad, corresponsa-
múltiples, desde las normas locales a las nacio-
bilidad, interés superior y justiciabilidad de los
nales, y la responsabilidad de los distintos nive-
derechos económicos, sociales y culturales4 y
les de gobierno.
control judicial.5

Desde la puesta en vigencia del nuevo marco


Entiendo que esta clasificación está pensada
normativo nacional en el año 2005, la Ciudad
desde el deber ser que se explicita en el texto le-
de Buenos Aires2, ha tenido que realizar ajustes
gal, el cual rescata la centralidad de las políticas
en las prácticas, que trabajosamente se habían
públicas (art. 4ª), así como la responsabilidad
intentado amoldar al esbozo del Sistema de pro-
estatal (art. 5º y 29º), incluyendo en esta acción
tección integral propuesto por el texto de la Ley
corresponsable a la comunidad (art. 6º) y a la
local 114, y acabado en su diseño en la Ley na-
familia (art. 7º).
cional 26061.

PENSAR EN UN SISTEMA DE PROTECCIÓN IN- El interés superior no solamente vuelve a ser el


art. 3º, coincidiendo con la Convención sobre
TEGRAL DE DERECHOS, DESDE MI PUNTO DE Derechos del Niño6, sino que además establece
parámetros para su aplicación, y define campos
17 VISTA, NECESITA QUE TODOS LOS ACTORES específicos de aplicación para el mismo.7
PARTE 2
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ÍNDICE

En ese punto no cree en la posibilidad de que el


poder judicial funcione como control de consti-
tucionalidad de la política social.
La justiciabilidad de los DESC y el control ju-
dicial pueden inferirse de la legitimación activa Siguiendo con la mirada crítica sobre el Po-
reconocida en el art. 1º, el reconocimiento del der Judicial, no cree que el solo mandato legal
principio de efectividad en el art. 29º y las res- pueda revertir las prácticas judiciales, sociales
ponsabilidades de no cumplir con sus obligacio- y culturales de los “organismos auxiliares de la
nes del art. 31º; así como el control judicial de justicia” como un eufemismo, con el objetivo de
oficio de las medidas excepcionales previsto en garantizar lo que los jueces deciden y asegurar
el art. 40º. la perdurabilidad de la protección tutelar.

En su libro “El recreo de la infancia”, Eduardo En la misma línea señala el carácter federal de la
S. Bustelo8 es menos esperanzador y se planta Ley, que va a depender del armado y funciona-
desde la realidad de los sujetos obligados a ha- miento del Consejo Federal como rector de las
cer, en lo que el autor llama “las debilidades de políticas; y de la federalización de los recursos.
la Ley”, enumerando entre ellas el “garantismo
endocéntrico” basado en que la Ley presupone Al considerar a la infancia y adolescencia como
que el Estado es donde reside el poder, anulan- una categoría social, el autor asegura que todos
do otras responsabilidades hegemónicas como sus derechos son sociales, y que la garantía
las del sector privado y los medios de comuni- para los mismos no es jurídica sino política.
cación. Por ello descree, y en eso coincido, de
la magia de la Ley. Coincido plenamente con su afirmación de que
los derechos de la infancia y la adolescencia se
También cuestiona el control judicial de los corresponden con una responsabilidad indecli-
DESC, entendiendo que los derechos de la in- nable de los adultos, a la que llama “eleidad”.9
fancia como universo social son todos derechos Los actores por excelencia de la respuesta esta-
sociales; y que la Ley aun cuando reconoce que tal para la infancia eran los jueces, los Defenso-
la política social no está dentro del ámbito del po- res Públicos de Menores e Incapaces y el orga-
der judicial, al momento de pensar en una mirada nismo encargado de auxiliar a la justicia.
18
desde los derechos, la delega en los jueces. Esta denominación nos remite directamente a
PARTE 2
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ÍNDICE

algunas Leyes destinadas a aplicar la Conven- puede encontrar en el texto de la Ley 13298 de
ción de los Derechos del Niño en el territorio de la Provincia de Buenos Aires.
la República Argentina.
Algunas de las cuestiones que me interesan po-
ES EN ESTE MARCO QUE ENTIENDO QUE LOS ner en cuestión son la incorporación al discurso
cotidiano de la expresión que le da título a este
ROLES DE LOS DIVERSOS ACTORES comentario, sin ninguna reflexión acerca de su
contenido.
SOCIALES DEL SISTEMA DE PROTECCIÓN
INTEGRAL A PARTIR DE SU PUESTA EN En algún momento incluso llegué a pensar que
no se hablaba sobre el mismo para no dar lugar
FUNCIONAMIENTO HAN SUFRIDO a que se lo construyera con los contenidos del
“patronato”, dando entonces todos por supues-
MODIFICACIONES, QUIZÁ NO TANTO POR
to que teníamos “re claro” a qué nos referíamos
EL DEBER SER DE LA LEY, SINO POR EL cuando mencionábamos al Sistema de Protec-
ción Integral.
ACOMODAMIENTO DE LOS ACTORES A LA
Sin embargo, la experiencia de ser parte de este
DEMANDA SOCIAL PARA DAR RESPUESTA
“supuesto” Sistema de Protección Integral me
A LOS RECLAMOS DE LOS CIUDADANOS EN ha llevado a pensar seriamente que esta falta
de discusión de los contenidos lo único que ha
RELACIÓN A LA RESOLUCIÓN DE logrado hasta este momento es reproducir, bajo
otras denominaciones más modernas y con
CUESTIONES CONCRETAS DE LA VIDA
connotaciones “políticamente correctas”, las
COTIDIANA QUE TIENE A LOS NIÑOS/AS prácticas propias de la respuesta estatal que se
dijo abandonar con la derogación de la Ley de
COMO ACTORES CENTRALES. Patronato del Estado.

Sin embargo, es mucho más que los artículos Al no contar con un discurso que diera cuenta
bajo ese título que figuran en la Ley 26.061, o el del Sistema, y pensar que este contenido era
19
esbozo de la concepción de un Sistema que se abordado en forma acabada por los artículos de
PARTE 2
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ÍNDICE
la Ley nacional, no nos permitimos la posibilidad ños, niñas y adolescentes puedan gozarlos, exi-
de repensar la articulación social de todos los ge una integración por otros actores institucio-
actores que la Ley convocaba a participar. nales, comunitarios, e incluso a nivel individual.
El texto legal, con una pretendida intención de- La Ley organiza y establece prioridades asig-
mocrática universalista tomada del texto con- nando tareas a uno de los actores relevantes,
vencional, incorpora a todos los actores socia- el poder administrador, decidiendo entonces
les, sean estatales o no, sean instituciones o que el eje de la respuesta estatal se corra hacia
personas, y coloca en el centro de la escena al las acciones del poder ejecutivo. La Ley decide
sujeto que a su vez es el objeto de la norma, y la pensar al niño/niña en igualdad de condiciones
institución social que entiende lo debe contener; respecto del resto de los ciudadanos, y alejarse
el niño/niña y su familia. de la visión judicial que antes tenía de los mismos.

Pretendo abordar algunas de estas preguntas y Es una definición de Estado decidir a través de
cuestionamientos que todos los días me planteo cuál de mis tres poderes voy a entablar la rela-
sobre el Sistema de Protección, partiendo de ción con aquellos a quienes reconozco ciudada-
estos supuestos que atravesaron y atraviesan nos. La Constitución nos pone claras las cosas
su puesta en funcionamiento. cuando define las funciones de los tres poderes
del Estado, y los requisitos que deben acreditar
los ciudadanos para ser parte de ellos.

2.1. El texto legal de la 26061: la presen- En el Cuadernillo publicado por CASACIDN,


tación formal del Sistema ¿Qué es un Sistema de Protección Integral de
Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes? ,
El artículo 42 de la Ley puede ser un punto de podemos ver que en la página 15 se reproduce
partida para empezar a hablar del Sistema. un texto de la Lic. Irene Konterllnik, en el que to-
La Ley se centra en la parte del Sistema que se mando una de las definiciones de Sistema que
apoya en la administración hablando de los tres tiene el Diccionario de la Real Academia Espa-
niveles: federal, provincial y local. ñola, describe el funcionamiento del Sistema de
Protección Integral de Derechos, cuyo objeto es
Sin embargo, un Sistema de Protección Integral la protección de los derechos de los niños, niñas
20
de Derechos destinado a garantizar que los ni- y adolescentes.
PARTE 2
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ÍNDICE

2.2 ¿Esto es así en la práctica?


Para ser sincera, creo que muchas veces funcio-
na así pero, como en realidad los recuerdos se
fijan a partir de lo que no sucede como debe ser,
tenemos un listado de situaciones que siempre
tiende a agrandarse donde podemos observar
que el conjunto de actores e instituciones que ar-
ticulan no existe, y que el niño/niña cuando pide
Pensemos cómo se vería un Sistema: ayuda está solo o acompañado de un trabajador
Entiendo que de eso se trata la construcción de del Sistema que no tienen demasiados interlocu-
este Sistema: personas e instituciones que se tores.
relacionan con un objetivo común. Como a todo
Sistema, le ingresan cuestiones (problemas,
conjeturas) que son procesadas por el mismo;
y egresan suponemos chicos con sus derechos
garantizados.

EL RESULTADO DE LA INTERVENCIÓN
DEL SISTEMA DE PROTECCIÓN INTEGRAL
¿Por qué? ¿Cuál es el problema? Si un niño/niña
IMPLICARÍA TENER UNA SOCIEDAD CON pide ayuda, no importa dónde, ni a quién, debe-
NIÑOS Y NIÑAS A LOS CUALES SE LOS ría quedar claro para todos los adultos cuál es el
camino a recorrer acompañando a ese niño/niña.
ESCUCHA, Y SE REALIZAN ACCIONES
Por lo menos esto es lo que algunos pensába-
ARTICULADAS PARA ACOMPAÑARLOS EN mos, que todo ya estaba bastante claro, que si
LA RESTITUCIÓN O EL PLENO GOCE DE la Convención de Derechos del Niño es de los
90, luego del tiempo transcurrido, las campañas
21 SUS DERECHOS. oficiales, extraoficiales, las difusiones de UNICEF,
PARTE 2
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ÍNDICE
de las ONG, de los medios sobre los derechos del corpora a todos, no a hacer las mismas cosas,
niño/niña, ya había instalado un discurso que al pero tampoco nos permite desligarnos del tema
momento de la Ley 26061 era compartido por la Si es un Sistema de Protección hay una multitud
mayoría de la población. de sujetos e instituciones que son parte de esa
protección de derechos, que debe activarse to-
La realidad todos los días nos dice que esto no es das las veces que sea necesario, que una parte
así, que todavía muchos no saben de qué habla- es dar aviso al organismo de protección, en forma
mos, que algunos conocen algunas normas, pero rápida, pero además es seguir estando presente
que nadie entiende cuál es su rol en el Sistema. en la vida del niño/niña.

Todos reproducen la lógica del Sistema anterior: si Si la vida del niño/niña debe desarrollarse en un
antes el poder judicial era quien resolvía la cues- medio familiar, es responsabilidad de las perso-
tión, y era el objetivo a alcanzar, darle intervención nas esta posibilidad. La familia no está compues-
al juez era -para cualquier ciudadano interesado ta por instituciones, sino por personas que tienen
en ayudar a un niño/niña- la meta a lograr para una relación afectiva y que están dispuestas a
que llegue la ayuda. responsabilizarse de la crianza de un niño/niña.

Ahora esta meta ha sido reemplazada por la in- En el mismo sentido, son personas aquellas que
tervención del organismo administrativo de pro- se preocupan por el cuidado de los niños/niñas; y
tección. Con que se entere este organismo es que alertan a otras personas cuando ese cuidado
suficiente, y una vez que interviene es su respon- no existe o se trastoca en agresión.
sabilidad.
Sin embargo, no todas las personas tienen en cla-
Esta lógica de intervención no parece hablarnos ro esta obligación en relación con los niños/niñas,
de un Sistema, además las personas no tienen ni siquiera aquellas que son funcionarios estata-
una única y simple preocupación, los problemas les y que por lo tanto tienen mayores obligaciones
en los que estamos inmersos suelen ser variados, en relación con este cuidado.
están interrelacionados, como los derechos, y
vienen en una cajita, que no es para nada feliz. Estoy pensando en quienes trabajan en las áreas
de educación, salud, especialmente porque o
22 Esto implica que en realidad el Sistema nos in- su población está formada exclusivamente por
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ÍNDICE

niños, niñas y adolescentes, o porque una par-


te de sus respuestas se dirigen a la misma; pero
básicamente porque son respuestas de carácter
universal, donde el Estado garantiza un estándar
mínimo de acceso al goce de determinados dere-
chos: educación, salud.

Sin embargo, no se cuenta claramente con estos


sujetos en el accionar del Sistema de Protección.
Esto por un lado deja solos a los niños y niñas; no
se pueden armar respuestas de fortalecimiento
en el medio familiar si los sujetos no acompañan
a los niños y niñas; y por el otro no permite que el
organismo administrativo de protección se ocupe
de aquello a lo que es llamado: la articulación de
las acciones para generar respuestas que prote-
jan los derechos a niños y niñas.

AL FINAL, LOS DOS CENTROS DE ATENCIÓN


DE LA LEY, LOS NIÑOS/NIÑAS Y EL
ORGANISMO ADMINISTRATIVO DE
PROTECCIÓN, NO CUENTAN CON NINGÚN
SISTEMA DE PROTECCIÓN INTEGRAL DE
DERECHOS, PORQUE LOS SUJETOS QUE LO
DEBIERAN COMPONER NO SE RECONOCEN
23 A SÍ MISMOS COMO PARTE.
PARTE 3
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ÍNDICE

3. Promoción
PARTE 3
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ÍNDICE

Las acciones de promoción de derechos asig- prácticas republicanas, y la participación activa


nadas en cabeza del organismo administrativo en lo que hoy denominamos “gobierno abierto”.
de protección tienen algunas características que • El objetivo de este tipo de políticas públi-
las convierten en especialmente atractivas. cas es lograr que toda la población se informe
y conozca acerca del tema, que además tome
Todos las convenciones de derechos humanos conciencia sobre sus responsabilidades, y que
contienen obligaciones de los Estados destina- identifique los organismos del Estado que deben
das a la promoción de los contenidos de la pro- intervenir y cuál es la forma correcta de activarlos
pia convención entre la población. ante situaciones de vulneración de los derechos
de los niños.
También el Estado asume la obligación de di- • Es la mirada positiva y luminosa de los dere-
fundir esta información entre los empleados de chos humanos de los niños/as, desde la pers-
la administración pública, así como de los otros pectiva de la acción estatal.
poderes. • Implica diseñar estrategias de concientización
Es responsabilidad estatal formar al personal a social acerca de las obligaciones que conlleva la
los efectos de que estos adecuen sus prácticas titularidad de derechos en la vida comunitaria.
al cumplimiento de las obligaciones internacio- • También, generar espacios en la comunidad
nalmente contraídas. A esos efectos, los dife- para difundir los derechos y diseñar estrategias
rentes niveles de la administración suelen incor- de comunicación en forma sostenida que cons-
porar ofertas formativas que incluyen la temática truyan una mirada respetuosa del otro, basada
de derechos humanos. en la igualdad y la dignidad humanas.

3.1. Características de las acciones de 3.2. Campañas de difusión


promoción
Las acciones de promoción de derechos pueden
• Son universales, son preventivas, tienen como planificarse a través de campañas públicas de
objetivo la construcción de una conciencia ciuda- comunicación, con el objetivo de instalar determi-
dana en los niños/as, fomentan la circulación de nado tema o de sensibilizar a la población sobre
25
la información en forma democrática, fomentan los derechos de los niños en general.
PARTE 3
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Campañas de alcance general o particular: tema, y cuál debiera ser su intervención en caso de
ser necesario.
La promoción de derechos debe influir en todos Estos calendarios suelen ser agenda de las ofici-
los niveles, incluso en aquellos macro donde el Es- nas públicas involucradas y las mismas diseñan
tado Nacional decide instalar determinados temas actividades puntuales tomándolas en cuenta.
en la agenda social, y para ello trasmite a través A nivel nacional el Ministerio de Educación de la
de campañas masivas determinada información Nación y los equivalentes de las provincias, fueron
relevante. los primeros que realizaron actividades de difusión
En relación con los derechos de los niños, no han y sensibilización destinadas a los educadores y a
existido grandes campañas nacionales con el ob- los niños y en forma indirecta a los adultos a cargo
jetivo de instalar al niño como sujeto, pero sí se han de su cuidado.
llevado a cabo acciones nacionales sobre temas Se ha incluido en la currícula escolar actividades
puntuales. para trabajar los derechos en la planificación anual,
Hay determinados días que, identificados en los con el objetivo de acceder a la información, cono-
calendarios de eventos, intentan instalar concien- ciendo sus derechos y la forma en la cual se ejer-
cia sobre la importancia de temas que afectan a cen o se defienden.
los niños, por ejemplo la protección contra toda Además, teniendo en cuenta la población cautiva
forma de explotación, líneas de emergencia o ayu- de este Ministerio, la capacitación de su personal
da entre las que se encuentran las de niños; el día en todos los niveles es crucial para el funciona-
mundial contra el trabajo infantil, día internacional miento del SPI.
de la juventud, el día del niño, día nacional de los Por ejemplo: campañas sobre los derechos a partir
derechos de niños y adolescentes; día internacio- de la contribución de conocidos dibujantes que le
nal contra el tráfico y explotación de mujeres, niños pusieron imágenes a los derechos.
y adolescentes; día nacional del derecho a la iden-
tidad; día de la prevención del abuso infantil; día Inclusión en las campañas de formación do-
internacional de los derechos del niño; día interna- cente como uno de los ejes.
cional de los derechos humanos, etc.
A nivel nacional o internacional, en esas fechas in- El ministerio de salud ha incluido algunos concep-
dicadas se llevan a cabo actividades tendientes a tos de relaciones con derechos en sus campañas,
26 difundir el tema puntual, y a que la población regis- básicamente destinadas a acciones de preven-
tre en algún nivel de la conciencia la existencia del ción. Gripe A, preservativo, lactancia materna.
PARTE 3
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ÍNDICE

También lo hizo el Ministerio de Desarrollo Social determinar qué tipo de acciones de promoción se
de la Nación en campañas destinadas al acceso pueden llevar a cabo.
de determinados derechos, como el cuidado de la
salud sexual y reproductiva; violencia de género, ES IMPORTANTE SISTEMATIZAR LOS
discriminación, etc.
En relación con la cultura, es un clásico en la agen- PROBLEMAS MÁS COMUNES EN LOS
da cultural los eventos de la feria del libro infantil.
CUALES SE VEN INVOLUCRADOS LOS NIÑOS
Existe y se explota un mercado musical destina-
do especialmente a niños con temáticas sobre los PARA PODER REALIZAR CAMPAÑAS QUE
derechos, colecciones de libros creados e ilustra-
dos especialmente para los niños, la utilización de PERMITAN PREVENIRLOS, Y EVITAR POR LO
herramientas informáticas para generar espacios
TANTO LA VULNERACIÓN DE DERECHOS.
interactivos que llaman la atención a los niños y
niñas, los informan, los interesan, les permiten in-
En muchas ocasiones los adultos vulneramos de-
corporar nuevas herramientas de comunicación,
rechos por desconocimiento, falta de información,
de transmisión de la palabra/ideas/deseos.
incorporación de prácticas no adecuadas, etc.
En muchas áreas del Estado se ha tomado el dis-
Teniendo en cuenta que los porcentajes mayo-
curso de los derechos humanos de los niños para
res de vulneración de derechos de niñas, niños
transmitir información de interés a la comunidad en
y adolescentes tienen como origen la violencia
general, por ejemplo la difusión de información uti-
intrafamiliar, sería apropiado pensar en campa-
lizando un personaje de historietas extensamente
ñas destinadas a abordar esta temática desde
conocido como Mafalda.
una mirada integral, identificando las violencias,
en base a lo normado en la Ley 26.485. Además
3.3. Promoción/Protección de informar sobre las diferentes modalidades de
violencia, los contextos en los cuales ocurren, los
Promoción atada a la Sistematización de la recursos de política pública a los cuales se puede
vulneración: recurrir, tanto para denunciar los hechos, como
para asistencia a la víctima.
Las estadísticas que produzcan los servicios de La violencia es un acto humano que atraviesa a
27
promoción y protección deben ser utilizadas para la sociedad en todas sus dimensiones y espa-
PARTE 3
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ÍNDICE

cios de interacción. Trabajar para reducirla impli- mites pertinentes y los lugares donde llevarlos a
ca acciones en diferentes escalas y básicamente cabo. La inscripción en los registros provinciales
introducir conciencia que se presentifique en las de postulantes para adopción se constituye en
prácticas cotidianas, de respeto al otro, de reco- campañas marcadas por la localización geográ-
nocimiento del otro como igual, de conciencia de fica de los sujetos.
dignidad propia como reflejo de la dignidad ajena, Las actividades que los servicios llevan a cabo
reconocer en la mirada del otro a mí mismo. con las instituciones de su territorio buscan difun-
Esta construcción subjetiva individual de inciden- dir, intercambiar y generar información que hace a
cia colectiva es un camino largo por andar, que la protección de los derechos, en especial toda la
implica cambiar parámetros sociales respecto de tendiente a identificar servicios amigables, teléfo-
los sujetos, y un discurso estatal claro acerca de nos útiles, modalidades de comunicación fluidas.
la tolerancia, la diferencia, los valores basados en
el respeto al otro.
Algunas de estas acciones del Estado están en-
caminadas a la promoción de los derechos a la
información, al acceso a las respuestas estatales
de protección contra toda forma de violencia, a
programas de atención y acompañamiento para
las víctimas, así como el acceso a la justicia para
lograr que los ofensores no queden impunes.

Promoción territorializada.

Otras actividades de promoción que se encaran Promoción y protección: dos caras de la aten-
desde los servicios locales están destinadas a ción directa.
trabajar determinados temas de difusión y sen-
sibilización en una determinada población obje- El primer nivel en el cual un servicio de promoción
tivo; por ejemplo un taller sobre el derecho a la y protección, lleva a cabo acciones que se deben
identidad, la registración obligatoria, los servicios enmarcar en la promoción, son los contactos di-
28 existentes, las autoridades responsables, los trá- rectos que se establecen con los individuos que
PARTE 3
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ÍNDICE

concurren al mismo, tanto en forma voluntaria como cuáles serán las sedes de las actividades, y
como obligatoria. los tiempos para cada una, y como las personas
que participarán en ellas.
Una consulta requiere siempre de orientación
adecuada, de información específica y de facilita- Por ejemplo si ante la consulta de un adolescen-
ción de acceso a recursos, si va acompañada de te sobre el tema identidad, a su vez se le brinda
una atención de calidad, donde se explique cla- información sobre los trámites para la inscripción,
ramente la visión del niño sujeto, las obligaciones los valores, y cómo es el proceso, este va a con-
de los adultos responsables y de la comunidad, vertirse en una fuente de información privilegiada
así como los funcionarios responsables de inter- sobre el tema entre su grupo de pares.
venir cuando existan vulneraciones.
Esta información que se transmite, si es adecua-
damente entendida, también podrá ser replicada
para otras personas. LA PROMOCIÓN ES UN HACER CON EL
OBJETIVO DE INFLUIR EN LA MIRADA QUE
UN NIÑO, NIÑA, ADOLESCENTE O ADULTO LOS OTROS TIENEN ACERCA DE SÍ MISMOS
QUE SE COMUNICA CON UN SERVICIO DE Y DE SU ENTORNO, ADEMÁS DE BRINDAR
PROMOCIÓN Y PROTECCIÓN SE CONVIERTE HERRAMIENTAS CONCRETAS QUE LE
EN UN REPLICADOR INDIVIDUAL DE LA PERMITAN RESOLVER CONFLICTOS
INFORMACIÓN QUE RECIBIÓ ENTRE LOS DIVERSOS CUANDO ESTOS APAREZCAN.
MIEMBROS DE SU COMUNIDAD. PROMOVER ES PREVENIR FUTURAS
El servicio de promoción y protección debería en- VULNERACIONES DE DERECHOS.
carar en la planificación cuántas actividades van
a estar destinadas a llevar a cabo acciones que
PROMOVER ES DAR HERRAMIENTAS PARA
29 impliquen la concurrencia de la comunidad, así UNA SOCIEDAD MÁS EQUITATIVA.
PARTE 4
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ÍNDICE

4.Protección
PARTE 4
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ÍNDICE

4.1. ¿Qué son las acciones/medidas de El diseño de adecuadas campañas de prevención


de vulneración de derechos es una medida de
protección? protección, destinada a un universo sin individua-
lizar.
SON TODAS AQUELLAS DECISIONES QUE
TOMAN LOS ADULTOS DE UNA COMUNIDAD, Las acciones de protección como respuesta a
una demanda puntual deben adecuarse a la re-
YA SEA EN FORMA PARTICULAR U OFICIAL sultante de la escucha especializada que lleva
a cabo el equipo profesional con el niño, niña o
DESTINADAS A PROTEGER LOS DERECHOS adolescente; debe tomar en cuenta las necesida-
DE LOS NIÑOS/AS, PARA QUE PUEDAN des e intereses del mismo, a la vez que tiene en
cuenta a los adultos de referencia, y sus aportes
GOZAR DE UNA VIDA PLENA QUE LE concretos para garantizar los derechos.

PERMITA DESARROLLAR EL MÁXIMO DE


SUS CAPACIDADES.
4.2. Las medidas de protección y el SPI
El Sistema es una compleja red articulada de ac-
Las acciones de protección de derechos son tan- ciones entre diversos organismos estatales, no
tas como situaciones potenciales de limitar los gubernamentales y la comunidad.
derechos puedan existir. Querer normativizarlas a La protección, que en este caso además está ca-
todas en un catálogo cerrado solamente nos lle- lificada de integral, está destinada a proteger los
varía a limitar las posibilidades de los sujetos en derechos de un sujeto determinado de forma tal
el marco de su contexto cultural, social, familiar y que pueda hacer efectivos la mayor cantidad de
comunitario. los cuales es titular.

Hay diversas acciones que pueden llevarse a No es cualquier sujeto, sino una persona humana
cabo para la protección de los derechos. Cada menor de 18 años. Eso nos da un espectro de
vez que un adulto de una comunidad le brinda intervención en el cual en un extremo nos encon-
su ayuda para resolver un problema a otro adulto tramos con un sujeto absolutamente dependien-
31 a cargo de un niño, o a un niño, está llevando a te del cuidado de un adulto, que es incapaz de
cabo acciones de protección. gestionar por sí lo mínimo para su subsistencia y
PARTE 4
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ÍNDICE

depende totalmente de los adultos que se ocupan determinados territorios, profesionales antropó-
de su crianza. El otro extremo es ocupado por logos, sociólogos, de ciencias de la educación,
una persona que tiene 17 años y que ya posee deben sumarse para poder pensar más amplia-
las herramientas subjetivas suficientes para po- mente situaciones multiculturales, religiosas, di-
tencialmente poder vivir en forma independiente. námicas de funcionamiento de grupos, abordajes
Entre ambos hay un arco con infinitas variantes de conflictos escolares, etc.
de posibilidades y potencialidades que en una
instancia pueden desarrollarse o no a partir de la Es importante contar con la mayor diversidad de
actitud que los adultos, y en especial las institu- disciplinas que permitan miradas y escuchas di-
ciones, asumamos en relación con ellos. ferenciadas de aquellas situaciones complejas de
vulneración de derechos, donde lo individual y lo
El Estado delega el motor de esta red que es el social o comunitario suele estar indiscriminado y
SPI en el organismo especializado responsable de retroalimentarse, ya que el abordaje debe ser en
garantizar el servicio de promoción y protección ambos niveles, tanto con los sujetos concretos
que tiene asiento territorial y que puede llamarse como respecto del imaginario comunitario, y los
de diversas maneras: oficinas de derechos, de- discursos circulantes.
fensorías de niños, servicios de protección local,
dirección de niñez, etc. Son diversos nombres Es responsabilidad del SPI, en cabeza del orga-
destinados a denominar al organismo adminis- nismo administrativo, la organización de este tipo
trativo de protección integral que tiene entre sus de intervenciones complejas, aun cuando se dele-
responsabilidades la de dar un objetivo y un norte gan acciones determinadas a actores específicos,
a todas las acciones tanto de promoción como de pero la mirada integral solo puede ser habilitada
protección en un territorio determinado. desde el actor institucional designado para ello.

Esto organismo está integrado por un equipo in-


terdisciplinario, que en general las normas locales 4.3. ¿Cómo es el planteo de la tarea?
diseñan en base a una cantidad diversa de discipli-
nas (psicóloga, trabajador social, abogado, médi-
co, etc.), como grupo obligatorio, dejando abierta El organismo administrativo debe prever una
la puerta para que otras puedan incorporarse. puerta de ingreso para todas las situaciones: ya
32
Cuando se trabajan determinados temas o en sea cuestiones planteadas por los individuos, las
PARTE 4
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ÍNDICE

UN DERECHO QUE SE EFECTIVIZA POR EL


SOLO HECHO DE DARLE UN ESPACIO Y
TIEMPO ADECUADO: ES EL DERECHO A SER
OÍDO, PARA TODO NIÑO, NIÑA O
ADOLESCENTE (ART. 12 DE LA CIDN).
EL OTORGARLE LA PALABRA AL NIÑO/A,
PERMITIRLE EXPRESAR LIBREMENTE SUS
OPINIONES, PENSAMIENTOS, DUDAS,
CRÍTICAS, INCLUSO EN MUCHAS
instituciones de la comunidad, otras instituciones
gubernamentales. La línea 102, un teléfono que es OPORTUNIDADES, ESCUCHAR SUS QUEJAS,
sinónimo de ayuda para los niños, sirve tanto para
SUS AMENAZAS, ES LA FORMA EN LA CUAL
realizar denuncias como para pedir información.
Es importante que todo ingrese, y las urgencias LE DAMOS ENTIDAD EN TANTO PERSONA
puedan ser resueltas como tales con una res-
puesta de 24 hs., pero todo lo que no necesite HUMANA.
de una intervención inmediata debe recorrer el
camino de cualquier demanda y ser atendido por derechos.
el servicio territorial más cercano al lugar donde En general las situaciones llegan al equipo de di-
el niño vive. versas maneras, ya sea porque se deriven desde
alguna instancia institucional, escuela, hospital,
Focalizándonos en la tarea que llevan adelante los juzgado, etc. O porque las personas involucradas
equipos interdisciplinarios en el día a día, la pri- en el conflicto concurren personalmente buscan-
mera acción de protección que ellos llevan a cabo do ayuda, o simplemente que los escuchen.
33 es el reconocimiento de un niño como sujeto de Una actividad de promoción a desarrollar es que
PARTE 4
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ÍNDICE

existan diversos canales de los más variados, y


en especial conocidos por los niños, niños y ado-
lescentes para comunicarse, para solicitar infor-
mación, plantear una duda, realizar una denuncia
o pedir ayuda.
Todo el equipo debe mantener una actitud dili-
gente y abierta para la escucha que se propone llas que todos los días encaran los equipos pro-
llevar a cabo, dándose el permiso de cuestionar fesionales de los servicios pero que luego olvidan
lo establecido en pos de brindar una respuesta en algún lejano rincón de la memoria, para dejar
adecuada a la necesidad e interés del niño. paso exclusivamente a las medidas excepcionales.
Siempre se debe permitir al consultante la posibi- En realidad cualquier servicio que sistematice sus
lidad de explayarse acerca de sus dudas en forma actividades rápidamente puede observar que la
libre al principio, y en un paso posterior que sea mayoría de sus recursos se los llevan las medidas
dirigida para identificar las situaciones de vulnera- de protección integral, que son aquellas acciones
ción, las personas que vulneran los derechos, los destinadas a remover un obstáculo: por ejemplo
adultos de referencia con que cuenta, la red de una gestión ante la directora de la escuela para
contención comunitaria: indagar detenidamente una vacante del jardín maternal de un niño al que
las actividades del niño/os, explicar la importan- no se le asignó.
cia de un trato directo con ellos, establecer una Algunas involucran realizar reuniones con diver-
reunión con los mismos. sos actores como pueden ser las partes en con-
Aun cuando la inquietud de la consulta surja de flicto, los referentes de alguna institución, los
los adultos es importante brindar un espacio para vecinos que acompañarán la medida, a veces
escuchar a los niños, darles la oportunidad de que incluso como una figura de garantía para que la
emitan opinión sobre la situación, incluso acerca misma se lleve adelante.
de su opinión en relación a la preocupación que Por ejemplo: Una familia que tiene problemas de
sobre el tema manifiestan los adultos. organización porque uno de los adultos respon-
sables tiene en riesgo su salud mental, y no cuen-
tan con una red. Por lo tanto los/las niños/as no
4.4. Medidas de Protección Integral siempre tienen una concurrencia sostenida a la
institución, porque en muchos casos acompañan
34
Estas son las medidas más comunes; son aque- a los adultos a la atención de salud. Las prime-
PARTE 4
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ÍNDICE

ras acciones serán contactar personas que pue- • acceso a un plan de ayuda económica;
dan acompañar al adulto cuya salud mental se ve • acceso a un tratamiento para la salud (ya sea en
afectada para que concurra sistemáticamente al un hospital público o en una clínica privada)
tratamiento; su compensación es vital para reor- • incluir a los niños o los adultos en programas de
ganizar la dinámica familiar teniendo en cuenta Desarrollo Social destinados para fortalecer los ro-
las necesidades de los niños. les parentales y el sostenimiento de la vida familiar.
• armar redes de cuidado de la madre adolescen-
Otros casos involucran acciones más drásticas te embarazada.
como establecer un plan de acción con los adul- • incluir a adolescentes en grupos de contención
tos a cargo de la crianza, ya que los mismos tienen y acompañamiento;
prácticas de vulneración de sus hijos. Este plan de • brindar apoyo para la organización y el fortale-
trabajo contendrá las acciones que deben realizar- cimiento del medio familiar;
se, los tiempos, y será controlado en su cumpli- • cualquier otra acción que implique facilitar, per-
miento por el servicio de promoción y protección. mitir, impulsar, brindar el acceso al goce de un
Si las acciones a controlar están relacionadas con derecho.
la concurrencia, o actividades a realizar en otras
instituciones, el control se hace a través de las
mismas, quienes deberán alertar cuando se iden- 4.5. Medidas Excepcionales
tifiquen situaciones que ponen en duda el interés
genuino de llevarlas a cabo. La Ley nacional y las locales suelen tener clara-
En muchos casos las acciones están destinadas mente definida esta intervención.
a gestionar ayuda económica indispensable; para En principio se debe acreditar el cumplimiento de
ello debe removerse cualquier obstáculo existen- pasos previos a tomar la decisión que implique
te para su percepción. separar a los niños de su medio familiar.
También se debe llevar a cabo un análisis de las
Todas las acciones destinadas a: posibilidades de que los niños puedan ser cui-
• preservar a los niños viviendo en su medio fa- dados, por referentes afectivos, o personas de la
miliar; comunidad predispuestos a hacerse cargo de su
• incluirlos en el tratamiento de salud; crianza, o en un programa de acogimiento familiar;
35 • garantizar el acceso a la educación; solo como último recurso se los puede ingresar
PARTE 4
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ÍNDICE

en una institución de alojamiento. es garantizar la integridad del niño; no se deben


El ingreso a una institución de alojamiento puede permitir estrategias que la pongan en riesgo, que
ser la primera opción teniendo en cuenta las cir- no preserven al niño como un ser humano digno.
cunstancias de la vulneración y el abordaje que Otro límite duro son los tiempos que los equipos
se planifica hacer, en el marco de los derechos de trabajo se permiten intentado que funcionen
que se deben restituir. Esto debe estar claramen- las medidas de protección integral.
te entre los fundamentos de la medida.
Este tipo de medidas están limitadas en el tiem- NO SE DEBE PERDER DE VISTA QUE
po, dejan en claro que un niño debe crecer en el
ámbito de una familia. CUALQUIER ACCIÓN A DECIDIR, INCLUSO EL
Para ello, desde el momento cero de su separa-
TIEMPO DE ESPERA PARA VER SI FUNCIONAN
ción, el equipo interdisciplinario debe trabajar en
las estrategias que le permitan en el tiempo más LAS MEDIDAS DE PROTECCIÓN Y LOS
breve posible retornar al medio familiar de origen,
o a otro medio familiar que abarca desde familia ADULTOS RESPONSABLES DE LA CRIANZA
extensa, a referentes afectivos o comunitarios,
PUEDEN HACERSE CARGO SIN VULNERAR
hasta la necesidad de buscar una familia para que
se haga cargo definitivamente de su crianza. DERECHOS A LOS NIÑOS, SIEMPRE DEBE SER
Los tiempos son fundamentales para que los ni-
ños no establezcan patrones de vida basados en MEDIDA CONTRA EL PRINCIPIO DEL INTERÉS
la incertidumbre, donde nada es seguro, no se
SUPERIOR DEL NIÑO.
sabe dónde se va a vivir, con quién, las reglas no
son claras, y no se tiene un horizonte como meta,
ni a corto ni a largo plazo. Las medidas de protección integral son las más
Vivir al día genera daño en la constitución psíqui- utilizadas porque en un alto porcentaje las situa-
ca de un niño, y para defenderse de este dolor ciones se reordenan con ayuda, o se destraban
que se sostiene en el tiempo el niño se convierte obstáculos que impedían el acceso.
en un resiliente. El bajo porcentaje de situaciones donde se toman
medidas excepcionales, de todas formas debe
36 Un límite duro para todos los equipos de traba- ser abordado sin perder de vista que el objetivo
jo cuando están evaluando las acciones a seguir de la intervención es el niño, que además es quien
PARTE 4
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ÍNDICE

sufre la vulneración del derecho, y que si sostene-


mos más allá de lo razonable la oportunidad del
adulto de hacerse cargo de su crianza, lo que es-
tamos haciendo es limitar al niño en las posibilida-
des de desarrollo actuales que definen un futuro
con menores posibilidades.

LAS MEDIDAS DE PROTECCIÓN RESTAURAN


EL GOCE DE DERECHOS. CUANDO HAY UN
GRUPO DE DERECHOS COMPROMETIDOS, SE
DEBE HACER UN PLAN DE TRABAJO
CONTEMPLANDO A TODOS, ESTABLECIENDO
RESPONSABLES DE CADA UNA DE LAS
TAREAS, Y TIEMPOS RAZONABLES, ADEMÁS
DEBE REVISARSE LA ESTRATEGIA
REGULARMENTE (EN UN PLAZO A PACTAR
PERO CLARO Y CUMPLIBLE) PARA PODER
AJUSTAR LAS DECISIONES A TOMAR.
LAS RAZONES ECONÓMICAS NO SON
FUNDAMENTO SUFICIENTE PARA QUE UN
ADULTO RESPONSABLE DE LA CRIANZA DE
37
UN NIÑO LE VULNERE LOS DERECHOS.
PARTE 5
VOLVER AL
ÍNDICE

5. Dinámica Institucional
PARTE 5
VOLVER AL
Lograr institucionalidad y consolidarse es una po que pase en dicho lugar. Libros para colorear,
libros para leer, una consola para jugar, papel y
ÍNDICE
aspiración del SPI a través de los organismos
administrativos de protección, pero este objetivo crayones para dibujar. Una persona capacitada
suele tener costos. La excesiva formalidad de los para entretener con juegos a los niños durante
circuitos institucionales estatales conspira con la la espera.
flexibilidad necesaria para dar una respuesta ade-
cuada a la demanda, incluso con la necesidad de Deben existir tantos espacios como sea necesa-
diseñar estrategias innovadoras de difusión y pro- rio para dar respuesta a la demanda, para llevar a
moción de los derechos cabo entrevistas con la suficiente privacidad que
le permita a quien está relatando su historia no
El organismo de protección integral debe estar sentirse intimidado.
inserto en un territorio, conocer y articular con to- Los espacios donde los profesionales realizan su
das la instituciones del mismo, pero es necesario tarea deben contar con todas las herramientas
identificar aquellos lugares donde se les puede tecnológicas necesarias para hacerlo.
facilitar el acceso a los niños.
La realidad nos muestra:
Los lugares donde se atiende a niños que no la …que los dispositivos o servicios funcionan en
están pasando bien, porque los adultos no exis- lugares precarios y sin suficientes elementos para
ten, porque los que existen los agreden, porque brindar comodidad y seguridad a los niños/as, ni
la mayoría los ignora, deberían ser lugares que tampoco son funcionales para el personal que
desde el diseño arquitectónico, hasta la atención desarrolla sus tareas.
que reciban por parte del personal, en todo mo-
mento los hagan sentir seguros, sin olvidar que
¿QUÉ SE PUEDE HACER?
son niños. 1- NUNCA DEJAR DE RECLAMAR A QUIEN

Soñar con el lugar ideal… CORRESPONDA LA NECESIDAD DE UN LUGAR


ADECUADO.
El equipo territorial (con la denominación que se eli-
ja) deberá contar con un espacio físico agradable, 2- SOLICITAR A LAS AUTORIDADES TODO LO
que sea amigable para los niños, niñas y adolescen-
tes que concurren, pero también para los adultos. NECESARIO PARA QUE EL LUGAR DISPONIBLE
Para ello es necesario contar con una sala de
SE ENCUENTRE EN LAS MEJORES
39
espera adecuada a la demanda y con elementos
que puedan entretener a los niños durante el tiem- CONDICIONES.
PARTE 5
VOLVER AL
ÍNDICE

Es importante reflexionar sobre cómo debe desa-


5.1. La interacción con otras rrollarse la articulación del Sistema, cuál sería el
instituciones camino que mejor refleje los objetivos de la Ley
26061 y a la vez permita compatibilizar los egos
personales e institucionales de aquellos que en-
Los equipos profesionales de los servicios de
tienden que el fundamento de su legitimidad está
promoción y protección deben entender la lógica
dado por su cercanía a los niños.
de las instituciones con las cuales coordinan su
trabajo.
Las instituciones y las personas que en ella se
Las instituciones desarrollan dinámicas de trabajo
desempeñan a veces tienen intereses coinciden-
que justifican su existencia, y se defienden de la
tes y en otras ocasiones son complementarios; es
necesidad de realizar cambios.
necesario al momento de pensar en articular po-
En el Sistema de Protección tenemos la Ley que
der identificar como primer paso cuáles son estos
crea una institución que debe buscar una nueva
intereses.
identidad, pero a la vez debe articular y en algún
Además se debe trabajar por identificar un inte-
punto coordinar la estrategia general de la inter-
rés trascendente al texto de la Ley para el propio
vención con instituciones reconocidas e instala-
servicio; es necesario que los equipos puedan dar
das en la sociedad desde hace más de un siglo, a
cuenta de ese interés en el texto de las interven-
las cuales no se les cuestiona su legitimidad.
ciones puntuales.
Además debe articular con otro poder del Estado,
quien también tiene una dinámica propia destina-
Un derecho en particular que debe ser incorpo-
da a centrifugar todos los conflictos, perdiendo
rado en las dinámicas de las instituciones cuya
en el camino la mirada de los seres humanos in-
población objetivo son los niños, es el derecho a
volucrados.
ser oído y la aplicación efectiva del principio del
interés superior del niño10
O sea, una institución cuya fortaleza es la horizon-
talidad, la territorialidad, y la intervención inmedia-
ta, se ve obligada a generar códigos que le per- 5.2. Repasando algunas ideas…
mitan entenderse con instituciones básicamente
jerárquicas, en algunos casos con un asiento te- Tener una nueva Ley que hable de Sistema de
40 rritorial débil, pero con una imagen positiva en la Protección Integral de Derechos no nos coloca
comunidad instalada en el inconsciente colectivo. automáticamente en el mismo.
PARTE 5
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ÍNDICE

TANTO LAS DISTINTAS ÁREAS DEL EJECUTIVO


COMO LOS ACTORES DEL RESTO DE LOS
PODERES DEL ESTADO SON PARTE DEL
SISTEMA; CREER QUE PORQUE UNO ESTÁ
MÁS LEJOS DEL CENTRO PUEDE EXCLUIRLO
DE SU RESPONSABILIDAD ES UNA FALACIA.

El Sistema es una construcción de todos los ac- Aquellos Ministerios que no tengan en cuenta el
tores y no una responsabilidad exclusiva del or- interés superior del niño, y no adecuen sus res-
ganismo de protección; de éste es la obligación puestas a la mirada integral de los mismos, des-
de articular con todos para generar la respues- legitiman su acción de gobierno, y colocan a todo
ta de protección de derechos más adecuada en el Ejecutivo en infracción.
cada caso en concreto. Su obligación también se
extiende a fijar los objetivos del Sistema, en los El organismo de protección debe tener fuerza su-
diferentes niveles de gobierno. ficiente, mediante el apoyo político, para intimar
El Poder Ejecutivo y el Judicial deben asignar los a las otras áreas a cumplir con sus obligaciones,
recursos suficientes para cumplir con sus funcio- para ello los responsables de los gabinetes debe-
nes. Esto implica, para el Ejecutivo, reforzar las rán tener en claro que las respuestas a los niños
respuestas universales destinadas a garantizar los tienen prioridad.
derechos de los niños, - todos deben acceder al
Sistema de salud, todos deben acceder al Siste- Aquellos que se erigen como actores de control
ma educativo, a la cultura, a la recreación, a la in- también son parte del Sistema. Si sus acciones
formación-, fortalecer la respuesta que promueve únicamente tienen como objetivo la sanción, pero
la crianza en el medio familiar, o comunitario. Para no permiten identificar los problemas graves del
ello debe pensar en ayudas económicas eficaces Sistema para que puedan ser abordados, no so-
temporalmente y cuantitativamente adecuadas lamente no suman, sino que le restan incluso a su
41
para dar respuesta a la necesidad planteada. propia tarea de control.
PARTE 5
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ÍNDICE
Quizás durante este tiempo los que más rápi-
damente han comprendido de qué se trata esta
propuesta son las ONG y el Poder judicial, al prin-
cipio parecían ser los actores más resistentes a
repensar cualquier cambio de lugar; actuaban
defensivamente con la estrategia que la mejor de-
fensa es un “buen primer ataque”.
Sin embargo, la realidad les dejó en claro que los
Las situaciones complejas de vulneración de de-
niños y niñas son vulnerados en sus derechos to-
rechos ameritan un abordaje multisectorial, mul-
dos los días, que para poder gozar de los mismos,
tiactoral y con flexibilidad mental, que permita a
es necesario una acción articulada de muchas
los profesionales que trabajan en el organismo de
personas entre las cuales ellos seguían estando
protección planificar una estrategia que incluya a
presentes, quizá con otro tipo de presencia, pero
todos los actores que hacen a la vida cotidiana
no por eso menos importante.
del niño, y diseñen la modalidad más adecuada
En este reposicionamiento, muchos de los ac-
para garantizar los derechos: por ejemplo, ayuda
tores que antes de la reforma legal tenían claras
económica administrada por un adolescente con
propuestas teóricas sobre los NO y los SÍ de un Sis-
acompañamiento de un referente comunitario (ve-
tema de Protección Integral de Derechos, a la hora
cino no familiar); con el acompañamiento sanita-
de ser parte del mismo, no han sido tan claros.
rio de otro vecino no familiar, y el acompañamien-
LA PROTECCIÓN INTEGRAL NECESITA DE UNA to educativo de un tercer referente comunitario.

CIUDADANÍA ACTIVA QUE SE PREOCUPA POR EL Para poder lograr que funcione se necesita de la
BIENESTAR DE LOS NIÑOS DE SU COMUNIDAD, participación de todos los actores, no de unos
pocos, donde alguno se corre de lugar, hay un
PARA ELLO ESTÁ ATENTA A LO QUE SUCEDE,
hueco, un espacio vacío, un agujero negro, por
IDENTIFICA SITUACIÓN DE VULNERACIÓN DE el cual se pierden esfuerzos de personas, pero lo
DERECHOS, SE MOVILIZA PARA más grave se le va la vida a un niño/niña.

NEUTRALIZARLAS, INFORMA AL ORGANISMO Es obligación de todas las personas que trabajan


DE PROTECCIÓN, ACOMPAÑA AL NIÑO EN LAS en el organismo de protección integral incluirse en
capacitaciones continuas, y darse permiso para
42 ACCIONES PARA RESTAURAR SUS DERECHOS. soñar…
.
PARTE 6
VOLVER AL
ÍNDICE

6.Actores del Sistema de


Protección Integral
PARTE 6
VOLVER AL
ÍNDICE

Es un objetivo de este trabajo, a diez años de la PONGO EN DUDA QUE LOS SUJETOS QUE
vigencia efectiva de la Ley nacional en la CABA,
INTEGRAN LAS INSTITUCIONES QUE SON
realizar una revisión crítica acerca del estado de
implementación del Sistema de Protección Inte- PARTE DEL SISTEMA DE PROTECCIÓN
gral de Derechos de niñas, niños y adolescentes,
a partir de las prácticas de los actores que lo in- INTEGRAL SE HAYAN INTERPELADO SOBRE
tegran.
CUÁLES SON LOS ALCANCES DE LA
Puedo adelantar que si bien al comienzo de la vi- CORRESPONSABILIDAD EN RELACIÓN A LAS
gencia de la Ley 26061 existían discursos contra-
puestos cuestionando o defendiendo la constitu- RESPONSABILIDADES PROPIAS, SINO QUE
cionalidad de la misma11 , hoy sí existen diferentes MÁS BIEN ENTIENDEN LA
análisis sobre las fortalezas y debilidades de la
Ley, pero nadie pone en cuestión su vigencia, y CORRESPONSABILIDAD COMO LA ACCIÓN DE
la misma integra el corpus iuris aplicable a los ni-
ños, niñas y adolescentes, según la interpretación
SOLICITAR A QUIEN SE CREE RESPONSABLE,
hermenéutica construida por la Corte Suprema de QUE HAGA AQUELLO QUE ENTIENDEN DEBE
Justicia12 .
HACERSE, SIN POR ESO INVOLUCRARLOS EN
Voy a partir de la presunción de que los actores
LA DECISIÓN.
del Sistema, de los distintos niveles y proceden-
cias, comparten un discurso común de protec-
ción integral de derechos cuyas bases normativas
se asientan en la CDN, la Ley 26061 y la Ley 114.
6.1. El poder ejecutivo
Por lo tanto, la idea es mirar cómo ese discurso se 6.1. a. - El organismo administrativo de protección
implementa en las acciones concretas que estos
actores realizan en el marco de la protección inte- El organismo administrativo de protección es un
gral y como integrantes del Sistema, en especial actor complejo en esta jurisdicción. Creado nor-
44 en relación al principio discursivamente empode- mativamente en el año 1999, se puso en funcio-
rado de la corresponsabilidad. namiento casi dos años después, y sin terminar
PARTE 6
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ÍNDICE

de consolidar su tarea, debió ajustarse al diseño muchas veces los integrantes de los equipos téc-
de la Ley 26061. nicos siguen confundiendo su rol de organismo
articulador de la respuesta estatal de protección
Con la complejidad histórica de su creación y su integral, y con un peso propio en la opinión sobre
instalación en una jurisdicción donde se aplica- cuál es el interés superior del niño.
ban dos Sistemas legales diferentes, la Ley 114 y
la Ley 10.903, que coexistieron seis años; y con Se llega a extremos en los cuales, ante la reiterada
un diseño de atención descentralizada y articu- solicitud de que la justicia se expida sobre aquello
lación transversal, el organismo administrativo que entiende es lo más conveniente respecto de
creado en la Ley 114 recibió la responsabilidad una niña que se encuentra institucionalizada bajo
de ser el actor estatal que decide tomar la medida las condiciones y en el momento de vigencia de
de protección extrema contenida en la Ley 26061. la tutela estatal, toma la posición de realizar una
descripción de la situación fáctica, y dejar en ma-
Si bien la Ley nacional no tiene grandes diferen- nos del magistrado la decisión, delegando en otro
cias con la Ley local, el traslado de la decisión poder una facultad que le es propia e indelegable
del Poder Judicial al Poder Ejecutivo, produjo no por imperio legal.13
pocos cimbronazos en los integrantes del orga- Una pregunta para hacerse es cuánto pesa en los
nismo local. profesionales el asumir el rol de ser quienes cons-
truyen la decisión que afecta en forma directa la
Durante mucho tiempo todo el armado de la res- vida de los niños.
puesta institucional se redujo a pensarse como
el organismo que debe tomar la medida excep- El organismo administrativo, a través de la inter-
cional, sin poder ver la riqueza de opciones de vención de sus equipos técnicos, que en el caso
promoción y protección de derechos que existe de la CABA son interdisciplinarios, forma su pro-
en ambos textos legales, y que permiten generar pia opinión sobre las circunstancias, el contexto
condiciones para no tener que llegar a decidir la y la historia de un niño/a, por lo cual en cumpli-
separación de un niño/a de su medio familiar. miento de su mandato legal está obligado a de-
fender la posición respecto de lo que entiende ga-
Este rol organizador de la cotidianeidad de un ni- rantiza la mayor cantidad de derechos, fundado
ño/a con sus derechos vulnerados no siempre es en el interés superior.
45
visualizado en la magnitud de su impacto social, y Esta opinión en el marco de un proceso judicial
PARTE 6
VOLVER AL
ÍNDICE
debe ser fundada no solo por los hechos fácticos años de coexistencia de dos regímenes norma-
aportados al proceso, sino por las razones jurídi- tivos, tienen tanto tiempo como la historia de sus
cas que le sirvan de fundamento, las cuales de- instituciones en la construcción de una respuesta
ben ser coherentes con las Leyes vigentes. liberadora tanto para el sujeto como para la insti-
tución y en la responsabilidad de decidir cuándo
Siguiendo con el razonamiento, es responsabili- se encontraban ante un niño/a solo, o con dificul-
dad de este actor impugnar y solicitar revisión de tades en su medio familiar.
todas aquellas decisiones judiciales que entiende
afecta o conculcan los derechos de los niños/as La clara indicación de lo que su protocolo de in-
respecto de los cuales se encuentra interviniendo. tervención marcaba, a partir de detectar “el pro-
blema”, abría la puerta judicial por medio del lla-
En el caso de la CABA, al tener dos niveles diver- mado telefónico a la comisaría de la jurisdicción o
sos de intervención, uno a nivel territorial y otro al defensor público de menores.
central, incluso podría entenderse que el nivel
central podría presentarse formalmente impug- Esta respuesta fue claramente deslegitimada por
nando decisiones contrarias a los intereses y de- la Ley 114 primero y luego por la Ley nacional. El
rechos de los niños/as que afectaren a un grupo Sistema de Protección Integral no permite des-
indeterminado de ellos, aun cuando no sea parte prenderse del problema a partir de aplicar una
en el proceso en el que se toma la decisión14. respuesta de protocolo que objetaliza al sujeto
niño/a, sino que implica su compromiso y acom-
6.1. b - Las áreas de gobierno responsables de las pañamiento en conjunto con el organismo admi-
políticas públicas universales nistrativo.

No es novedad decir que el alimento principal del Esta participación es muy amplia en relación a las
Sistema de tutela estatal estaba centrado en las medidas de protección integral que se tomen, y
derivaciones que el Sistema de justicia recibía por más acotada a sus responsabilidades en la deci-
parte del educativo y del de salud, exceptuando sión que el organismo administrativo debe tomar
las intervenciones generadas por las fuerzas de cuando decide separar del medio familiar15.
seguridad en su rol de control social preventivo o
represivo. Siguiendo con esta idea, procesos similares han
46
Estos actores, si bien han transcurrido los seis atravesado los efectores de salud y educación,
PARTE 6
VOLVER AL
ÍNDICE
que se describen a sí mismos, y se instalan dentro
dos políticas públicas universales. de un discurso de respeto por los derechos hu-
manos de los niños, pero que la sola presencia de
En ambos casos, quienes se desempeñan en un niño/a con derechos vulnerados, o en circuns-
dichas áreas dejaron de tener un mandato claro tancias que son calificadas como de alto riesgo,
donde se establecía que ante cualquier circuns- los hace convocar a un tercero para que tome las
tancia en la que estuviera involucrado un niño se decisiones, las cuales además van a ser puestas
le daba intervención a la Comisaría; y en la actua- en tela de juicio basadas exclusivamente en la fal-
lidad, la intervención del organismo de protección ta de coincidencia a priori con la respuesta recibi-
no implica per sé un corrimiento de su responsa- da, o con la propuesta de trabajo conjunto.
bilidad, sino en todo los casos, significa una toma
de posición fundada de la situación del niño/a Las preguntas básicas para trabajar en la re-
que le dé razón al organismo administrativo para visión de la actividad institucional desde este
llevar adelante una intervención en el medio fami- actor del Sistema son:
liar, mediante la ejecución de medidas integrales
de protección, y eventualmente la separación del
1 ¿Cómo trabajan la prevención?, ¿Cuáles son
medio familiar, con participación necesaria del las acciones que se planifican?, ¿Cómo se cons-
resto de los actores, en este caso salud y edu- truye la agenda de actividades anuales?, ¿Cómo
cación. se intercalan en las agendas cotidianas de todo
los integrantes del Sistema?
Es curioso cómo ambos actores con discursos de
protección integral, de vocación universal respec- 2 ¿Cómo trabajan la detección de situaciones de
to de todos los niños/as son absolutamente re- vulneración?, ¿Se trabaja en urgencia?, ¿Desde
nuentes a ser corresponsables de las decisiones dónde se la califica como tal?, ¿Existen guardias
con el organismo de protección,16 y sin embargo, o sólo se trabaja en horario de oficina?, ¿La de-
tienen actitudes de intervención discrecional en la tección está especializada en una o varias perso-
vida de las familias donde hay niños/as, para con- nas o todos los equipos la llevan a cabo?
trolar decisiones que son propias de las respon-
sabilidad de crianza de los padres, aun cuando no
3 ¿Cómo las abordan y con quién? ¿El equipo inter-
existan derechos vulnerados17. disciplinario concurre conjuntamente, aborda todo
47 En ambos casos nos encontramos ante actores en forma global o entre ellos se reparten las tareas?
PARTE 6
VOLVER AL
ÍNDICE

Teniendo en cuenta que el SPI se apoya en el Una adecuada prevención impacta directa-
organismo administrativo de protección, es fun- mente en la detección de situaciones de vul-
damental que el mismo pueda pararse a pensar neración, ya que da herramientas abstractas,
cómo responde estas tres preguntas. nuevos cristales de otros colores que permiten
ver lo cotidiano con otra perspectiva.
Es difícil para el organismo administrativo pensar
conjuntamente la prevención y la protección.
La respuesta acuciante es la protección, por 6.2. Los actores de la justicia
lo tanto la misma suele llevarse la totalidad del
esfuerzo tanto de los recursos humanos, como 6.2. a - Los juzgados civiles con competencia en
de los económicos, y la dedicación horaria. familia
Experiencias exitosas de prevención suelen
estar en cabeza de los espacios locales de En la jurisdicción de la CABA, los responsables de
articulación, como por ejemplo los Consejos, aplicar la Ley 26061 son los juzgados nacionales
y en muy pocas ocasiones dialogan entre sí civiles con competencia en familia, y no la justi-
ambos espacios. cia local de la ciudad, hasta tanto no se transfiera
esta competencia.
La falta de una vía fluida de intercambio va en des- Esta realidad nos permite que existan ciertos ma-
medro de una mejor prevención, así como de una tices en la práctica tanto de la implementación
más eficaz protección. Pero en la práctica es casi del control de legalidad de la medida, como de
impensable que el mismo equipo se visualice ha- la intervención del Ministerio Público Tutelar de
ciendo ambas tareas. Quienes se encuentran su- la CABA, quien a pesar de no tener competen-
mergidos en la protección ven las actividades de cia para estos temas trata de intervenir desde la
prevención como puertas generadoras de mayor competencia contencioso-administrativa.
demanda, o espacios críticos que descalifican su Al comienzo del cambio legislativo, los magistra-
trabajo. dos cuestionaron la norma, pero con el paso del
tiempo se permitieron un reposicionamiento de su
Nuevamente el individuo prima sobre el interés rol respecto del organismo administrativo, y pasa-
colectivo, y junto a la planificación de actividades, ron a un segundo momento en donde no se toma-
van por dos avenidas paralelas que no tienen co- ban decisiones que involucraran los derechos de
48
municación. los niños/as.18
PARTE 6
VOLVER AL
ÍNDICE
Actualmente algunos de estos actores han mo- de condición traía aparejada.
derado esta negativa a intervenir desde un mar-
co normativo distinto al de la Ley 26061, pero Los reclamos actuales arrastran la añoranza de
por otro lado han avanzado sosteniendo que no contar con un organismo a exclusiva disposición
corresponde el dictado de medida excepcional de la decisión jurisdiccional.20
cuando el niño/a se queda en el medio familiar,
entendiendo al mismo con la amplia definición Análisis de las prácticas a través de los casos
del art. 7 del Decreto Reglamentario 415/2006 19. de: control de legalidad, controles de interna-
Sin analizar en el caso en especie, las circuns- ción por la Ley de salud mental, violencia fa-
tancias que dan lugar a la decisión del organismo miliar, reclamación de alimentos, régimen de
administrativo, y sin tener en cuenta la práctica visitas, tenencia, tutelas, adopción.
originada por sus propias decisiones, solicitando
el dictado de medidas excepcionales cuando se 6.2. b - Los Defensores Públicos de Menores e In-
acudía a otra figura jurídica.
capaces
Pero estas aseveraciones siempre deben ser he-
En la misma línea que la anterior puede decirse
chas teniendo en cuenta que existen tantos cri-
que, si bien no hay unanimidad de criterio, se le
terios como juzgados, ya que la independencia
aplican las mismas circunstancias que a los juz-
judicial genera un margen de autonomía funcio-
gados nacionales civiles con competencia en familia.
nal amplio para los magistrados, lo que permite
Los Defensores Públicos han atravesado diver-
resolver diferente en situaciones aparentemente
sas etapas, las cuales no comparten un recorri-
similares, circunstancia que de darse en el orga-
do homogéneo. Podemos encontrar desde quien
nismo administrativo, implicaría vulnerar la igual-
entiende que todo lo debe realizar el organismo
dad ante la Ley.
administrativo, hasta quienes actúan como si la
Ley no estuviera modificada.
También se añora la respuesta totalizadora estatal
Sin embargo, a pesar de los matices que todos
del organismo auxiliar, que brindaba una sensa-
plantean en sus posturas, se ha transitado un
ción de eficiencia y seguridad, sin tener en cuenta
proceso de articulación que en la actualidad per-
las implicancias de la segregación y la estigmati-
mite realizar presentaciones independientes pero
zación que esta respuesta aislada de las políticas
49 compartiendo el mismo objetivo respecto de ni-
universales para todos los niños/as en igualdad
ñas y niños.21
PARTE 6
VOLVER AL
ÍNDICE

Análisis del rol en los procesos de control de 1


¿Cómo trabajan la prevención? ¿Articulan con
legalidad, en los procesos donde se discuten las instituciones estatales estas acciones?, ¿inte-
derechos de los cuales son titulares los niños. gran un plan institucional planificado o desarrollan
Planteo de situaciones concretas y las inter- su propia agenda? ¿Con qué otros actores arti-
venciones posibles. culan? ¿Cuáles son los actores seleccionados y
porque razón?

6.3. Los actores de la sociedad civil 2 ¿Cómo trabajan la detección de situaciones de


vulneración? Muchas detectan las situaciones
y derivan el abordaje de las mismas a los orga-
En este espectro encontramos diversos actores,
nismos de protección integral. Algunas de ellas
desde organizaciones que ya venían trabajando
además brindan alguna respuesta directa, la cual
con la anterior legislación, hasta nuevas organiza-
puede ser complementada por otras, en el marco
ciones que se han planteado participar a partir de
de la articulación institucional que debieran llevar
institutos específicos previstos en la Ley 26061,
a cabo.
como es el caso de abogados del niño, figura in-
troducida por el art. 27 de la Ley nacional, que ha
permitido la participación de los niños/as desde
3 ¿Cómo las abordan y con quién? Las situacio-
nes que toman, ¿son respuestas puntuales para
un rol diferente al tradicional, ya que no solamen-
qué tipo de problemas? ¿Existen acciones por
te son escuchados previo a tomar decisiones que
fuera del organismo administrativo?, ¿de qué tipo
los afecten, sino que tienen la oportunidad de rea-
son? ¿Están destinadas a garantizar el goce efec-
lizar presentaciones impulsando el proceso.
tivo de los intereses?
A todos ellos les cuesta implicarse como parte del
Sistema, ya sea porque añoran la decisión judicial
que en ocasiones aparece como una coraza fren-
te a situaciones complejas que deben atravesar,
o porque la articulación se declama, pero no se
ejerce, tornando ilusoria la corresponsabilidad en-
tre la sociedad civil y el Estado.

50
Nuevamente nos planteamos algunas preguntas:
PARTE 6
VOLVER AL
ÍNDICE

UN A IN TE RV EN CI ÓN A MODO DE EJEMPLO
6.4. DE SM EN UZ AN DO
ará
rco de referencia se plante
do de eje mp lo y a los efe ctos de utilizarlo como ma ar que
A mo o modificados para evit
os se encuentran cambiados
una situación real cuyos dat familiar o comunitario, gen
erán-
o adolescente, o a su medio
se identifique al niño, niña
vulneración de derechos.
dole una nueva situación de

niño: intervención SPI), argentina, vive en la misma localidad


Datos des (all com
X (niña), 9 año enzar la
o de protección.
donde funciona el organism

del grupodefamamestili
Datostern ar en el mismo domicilio.
a) empleada ran za, convive
LPS (tía ma ma ciudad sin convivir,
), rad ica da en Egi pto . MR (abuela) vive en la mis
ECS (madre rvención SPI), estu-
est ran za. K (he rma no) 8 años (al comenzar la inte
empleada de ma
sin datos de domicilio.
diante, vive con su tía NS
en forma espontánea en
o de pro tec ció n rec ibe a la Sra. R quien concurre
El organism estaba haciendo
ció n y ayu da el día 26 de agosto del 2008, ya que se
busca de orienta que la madre de los niños,
ECS,
sus niños X y K. Les relata
responsable del cuidado de o para avisarle que sus hijos
26 de julio de 200 8, llam a por teléfono desde Méxic ere en
el día pidió que los esp
ará n des de el me nci ona do país en vuelo aéreo. Le sin
X y K lleg a la Argentina lo hicieron
niños al momento de llegar
el Aeropuerto de Ezeiza. Los ellos.
teneciente a cada uno de
ipa je, y por tan do sol am ente la documentación per
equ
PARTE 6
VOLVER AL
ÍNDICE
Para pensacur:adre jurídico de la situación?
el en
¿Cuál sería res- Para pensar:
ra. R era la
do que la S os, y
Consideran ar do de lo s niñ ¿Considerás suficiente un espacio de tratamiento para abordar el
re sg u
ponsable d
el que avale
d ita d o cu mentación abandono materno por parte de los niños? Además de los niños,
que no acre s nietos, se ¿deberían concurrir otras personas?
ó n p ar ental con su o no
la rela ci guarda, per
ie re tram itación de la b o, ya que
sug en llevarlo a ca
resa d a saber
parece inte certeza de
iest a q u e no tiene la n o a la
manif lvería o
ad re d e lo s niños vo
si la m
Argentina. aban-
tuación de
an d o en cuenta la si d es de el
Tom os ,
q u e at ra viesan los niñ cc ión
dono o de prote
o ad ministrativ
organ is m evistas ed
n a u n tu rno de entr n
se gesti o s comience
ar a q ue los niño an
admisió n , p de que edp u
to p sico ló gico, a fin ermita
tratamien e les p
te rapéutico qu y
tener un es
p ac io rotección X
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s.
s subjetivo o rg
o ra r su s conflicto 2009 concu
rren al
ifestad o q u e
elab
En julio del ñ o ra R (abuela), man
s) junto a la
se uela, y q eu
K (hermano co n vi ve n ci a con su ab
an bien en la
se encontrab la escuela. do
curriendo a cia, recibien
estaban con m o d o s en la conviven lá n-
estar có án vin cu
Manifiestan re as es colares. Est
s tías con la
s ta re, q -u ie
ayuda de su o s p o r p ar te de su mad
s otros herm
an y K no
dose con su fa m ili as paternas. X
tiv as rela-
n sus respec ca tuvieron
nes viven co o r el p adre, y nun na
conocido s p su mad u re
han sido re m o . M an tienen con
r con el m is rnet.
ción vincula avés de inte
m u y es p o rádica y a tr en contraba
n o que se
comunicació ha m an ife st ad
ar-
e la abuela e protección
Debido a qu m ic o s, el organismo d a. La
as eco n ó económ ic
con problem s q u e b ri n dan ayuda m ic a
s servicio econó
ticuló con lo o le va n a dar la ayuda
forma que n
abuela les in rentado.
a q u e tie n e un trabajo
52 debido
PARTE 6
VOLVER AL
ÍNDICE
Para pensar:

¿Qué opcio
nes de ayud
en tu servic a económic
io que podrí a conocés
ingresos en an concurrir co
blanco para n
que se hace ayudar a un
cargo de su a abuela
s nietos?

guar-
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los niños.
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Del seguimient (e sc ue la ) tr an rt e
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sentía cuidarlos, y
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tades económ e ella les exigía
que tenía dificul n su ab ue la, debido a qu
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, a fin de trab
53 su intervención
ivenciales.
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PARTE 6
VOLVER AL
ÍNDICE

ir,
la para interven
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se presen por
12 el programa a recibir ayuda
En marzo de 20 o m uy po ca predisposición
nd
ingresar, mostra familiares.
pero no los dejó ab ordar los vínculos a la Sra. R
pr of es io na le s, quiene s de bí an
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psíquico por pa la casa de una
maltrato físico y e está re si di en do en
n su abuela y qu
está viviendo co

Para pensar:

Con los hec


hos consum
abuela para ados, ¿citarí
pedirle explic an a la
aciones?
PARTE 6
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ÍNDICE

l centro antes
de l 20 13 , pr ofesionales de
El 13 de novi
embre miento de
e la tía m ater na tomó conoci
mencionado in
forman qu llevarla a vivir
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El día 21 de no de se o de que la jove
stan do su la, siempre
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que la joven as ol es ce nt e se muda con su
viembre la ad
El día 25 de no cia.
utas de conviven a entrevista
acuerdo con pa re n ju nt as X y su tía, a un
bre conc ur
El 28 de noviem ra poder cumpl
ir
st an do su pr edisposición pa
manife
previamente
con lo pactado
Finalmente:

¿Cómo apoyarían la actual convive


ncia tenien-
do en cuenta que hoy X es una ado
lescente?
¿Se plantearían alguna estrategia
para abordar
a K?
¿Consideran cerrada la intervención
respecto
de K teniendo en cuenta que no reali
zó ninguna
demanda puntual?

55
PARTE 7
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ÍNDICE

7.Recordando algunas ideas…


PARTE 7
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ÍNDICE

• Tener una nueva Ley que hable de Sistema defensivamente con la estrategia de que la mejor
de Protección Integral de Derechos no nos coloca defensa es un “buen primer ataque”.
automáticamente en el mismo.
• Sin embargo, la realidad les dejó en claro
• El Sistema es una construcción de todos los que los niños y niñas son vulnerados en sus de-
actores y no una responsabilidad exclusiva del or- rechos todos los días, que para poder gozar de
ganismo de protección. De este es la obligación los mismos es necesario una acción articulada de
de articular con todos para generar la respues- muchas personas entre las cuales ellos seguían
ta de protección de derechos más adecuada en estando presentes, quizá con otro tipo de presen-
cada caso en concreto. cia, pero no por eso menos importante.

• Tanto las distintas áreas del ejecutivo, como • En este reposicionamiento, muchos de los
los actores del resto de los poderes del Estado actores que antes de la reforma legal tenían claras
son parte del Sistema; creer que porque uno está propuestas teóricas sobre los NO y los SI de un
más lejos del centro puede excluirlo de su res- Sistema de protección integral de derechos, a la
ponsabilidad es una falacia. hora de ser parte del mismo, no han sido tan cla-
ros.
• Aquellos que se erigen como actores de
control también son parte del Sistema. Si sus ac- • Para poder lograr que funcione, se necesi-
ciones únicamente tienen como objetivo la san- ta de la participación de todos los actores, no de
ción, pero no permiten identificar los problemas unos pocos.
graves del Sistema para que puedan ser aborda-
dos, no solamente no suman sino que le restan
incluso a su propia tarea de control.

• Quizá durante este tiempo los que más rá-


pidamente han comprendido de qué se trata esta
propuesta sean las ONG y el Poder Judicial. Al
principio parecían ser los actores más resistentes
57 a repensar cualquier cambio de lugar; actuaban
PARTE 8
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ÍNDICE

8.Deudas
PARTE 8
VOLVER AL
ÍNDICE

El desarrollo realizado hasta ahora me permite en relación al Sistema de Protección Integral, en


afirmar que el Sistema de Protección Integral realidad es una apuesta a la capacidad humana
de Derechos no existe como tal, entendiendo de adaptación y cambio. A partir de plantearnos
a este como un conjunto de actores que com- un espacio permanente de reflexión crítica sobre
parten objetivos comunes y actúan articulada- las prácticas individuales nos permitimos visibili-
mente. 23 zar las actitudes que debemos modificar. El cam-
bio empieza en cada uno, pero se manifiesta en
Los actores analizados han avanzado en este la comunidad articulada de acciones que tienen
nuevo Sistema con diferente velocidad, expec- como único objetivo la protección integral de de-
tativas y posibilidades, encarando procesos de rechos de las niñas, niños y adolescentes.
construcción diferentes, con cambios superficia-
les desde la construcción de un discurso, hasta Las líneas políticas de los estados locales deben
acciones más profundas que impactan en las estar dirigidas a generar un espacio de capaci-
prácticas. tación e intercambio permanente entre los profe-
sionales y técnicos encargados de escuchar las
Aunque los actores pueden llegar a compartir situaciones de vulneración de derechos, y de di-
discursos, estos todavía no han permeado sus señar respuestas adecuadas para su neutraliza-
prácticas, las cuales en muchos casos todavía se ción.
encuentran arraigadas en el paradigma anterior.
Además, deben facilitar el acceso de los niños,
El organismo administrativo de protección de la niñas y adolescentes a que puedan informarse de
CABA se enfrenta al desafío de promover la cons- sus derechos, de las personas o instituciones que
trucción crítica del Sistema de Protección Integral pueden prestarle ayuda, y facilitar que el pedido
de Derechos, convocando a todos los actores al de ayuda llegue en forma inmediata a quien tie-
diseño de una modalidad de corresponsabilidad ne la capacidad para abordarlo y brindar las res-
que pueda superar la barrera del mero y simple puestas de protección adecuadas.
control, que permita generar una legitimidad ba-
sada en el trabajo conjunto para un objetivo co- El Consejo Federal y las autoridades de protec-
mún, y no en la coactividad de la justicia. ción integral local deben sostener campañas de
difusión, sensibilización e información a la co-
59
Aun cuando pareciera que la mirada es negativa munidad en general y a los niños en particular,
PARTE 8
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ÍNDICE

adecuándolas a las necesidades que surjan de Una república implica que la política de pro-
la sistematización de las estadísticas de atención tección integral de los derechos de los niños
directa. es una cosa pública que debe interesar a toda
la comunidad, ya que se ocupa de un universo
Los organismos de protección deben generar de sujetos vulnerables por razón de su edad.
una sistematización con indicadores comunes en
todo el territorio, para poder mostrar la evolución Debida diligencia de los funcionarios, de los fami-
de las políticas públicas que permita identificar liares, y de los adultos en general es una respon-
impactos positivos y universos vulnerables a los sabilidad que los niños necesitan que se asuma
cuales se deben dar respuestas específicas. para proteger su desarrollo integral y garantizar
sus derechos.
No se pueden generar políticas públicas efica-
ces si no se conocen los problemas más rele-
vantes, el universo con el que hay que trabajar,
y el impacto que las acciones estatales tienen
sobre la vida de los niños y su comunidad.

Por lo tanto, es necesario promover una cultura


de sistematización de las acciones en forma es-
tandarizada, así como un indicador para las parti-
cularidades regionales.

La sistematización de la información es un insu-


mo necesario para pensar, definir y diseñar las
políticas públicas de protección integral, y a la vez
es una obligación estatal para con la población en
general, respecto de la publicidad de los actos de
gobierno, lo cual no implica identificar a los niños
pero sí informar qué se hace y por qué, y cuáles
60 son las consecuencias de dichos actos.
PARTE 9
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9. 9. Planteo de situaciones de
vulneración de derechos que lle-
gan a los sistemas de protección
(basadas en casos reales atendidos por el Sistema de Protección Integral)
PARTE 9
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ÍNDICE

9.1. Situación de acceso a la informa- interés propio o en representación de un interés


ajeno, amigo, familiar, conocido, vecino.
ción Deberá ser escuchado por todo el equipo profe-
sional, y dependiendo del planteo, la respuesta
La consulta al servicio puede provenir de una ins- puede ser un simple asesoramiento, una pro-
titución, de un adulto o de un niño/adolescente. puesta de que vuelva acompañado por quien tie-
La escuela puede consultar porque existe una nen el interés directo; un acompañamiento en la
normativa interna de educación en la cual se tramitación de su interés manifiesto, ya sea en un
exige autorización para hacer una determinada trámite administrativo, en la convocatoria a otros
actividad, y existen dudas debido a que dicha actores involucrados, o en un pedido formal para
normativa lleva muchos años vigente, si la misma acceder a información pública de interés para el
no es contraria a la CDN teniendo en cuenta la consultante.
capacidad progresiva de los niños
La consulta en sí debe abordarse desde el equipo
En este caso existe un interés colectivo: todos interdisciplinario, aunque en determinados mo-
aquellos que se ven afectados por la norma, por mentos pueda tratarse de una respuesta disci-
ejemplo todos los niños que no cuentan en lo in- plinar, la misma nunca puede perder el contexto
mediato con la posibilidad de que ambos proge- interdisciplinar.
nitores le firmen la autorización. El esfuerzo de sostener esta modalidad para dar
El equipo profesional deberá escuchar el planteo, una respuesta tiene como objetivo no perder de
analizar la demanda, identificar el interés, y ubicar vista al niño como un sujeto.
el derecho que se vulneraría, que en este caso
además es derecho colectivo. Podría existir que quien viene a informarse no se
manifieste de acuerdo con la información recibi-
da, para lo cual debemos plantearle la posibilidad
El equipo debe surgir el mejor curso de acción: de que pueda concurrir a otras fuentes de consul-
1- ante la consulta concreta, cómo salvar el obs- ta. En el caso de no existir deberá el propio equi-
táculo en esa oportunidad. po abrir un espacio en donde puedan plantearse
2- hacer un planteo a las autoridades para la mo- todas las dudas y analizarse cada una de ellas
dificación de la norma adecuándola. hasta que quien concurre comprenda claramente
62 Un niño o adolescente, podría consultar por su la situación.
PARTE 9
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ÍNDICE

La resistencia podría surgir de un tercero, ante la


información recibida, para lo cual el equipo de-
berá realizar las acciones formales o informales
tendientes a despejar cualquier duda y remover
el obstáculo, por ejemplo solicitar entrevista, co-
municarse por teléfono, citarlo, enviarle una nota
formal.
Cuando el propio niño/adolescente tenga dudas,
deberá dársele la oportunidad de otras consultas,
así como crear un espacio donde se despejen to-
das sus dudas hasta que quede satisfecho.

Los problemas que se plantearon fueron aborda-


dos desde la escucha, la palabra y la puesta a
del profesional médico todos los datos que consi-
disposición de información pertinente y relevan-
dera de importancia solicitando la intervención, o
te para tomar decisiones informadas por parte
la concurrencia de alguno de los referentes quien
de los niños, los adultos referentes, los adultos a
es derivado por el profesional médico.
cargo de instituciones o los funcionarios.
El equipo interdisciplinario analiza esta derivación
identificando los sujetos involucrados, cuáles son

9.2. Situación de consulta por parte de los intereses de los niños, cuál es el derecho de-
trás del interés, analizando claramente si con toda
un servicio de salud barrial. la información disponible puede definir si existe
amenaza o vulneración de un derecho.
Un profesional pediatra solicita la intervención
del organismo de protección local porque en el
control del niño sano detectó algunas señales que Dos caminos para la decisión
podrían dar lugar a pensar que es víctima de ne-
gligencia en el cuidado. 1 En caso de considerar que no tiene suficiente
información podrá estudiar diferentes cursos de
63 El equipo profesional recibe por derivación directa acción para obtenerla:
PARTE 9
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ÍNDICE

• solicitar más información al profesional deri-


vante,
• solicitar más información directamente a los
adultos responsables, informándoles de la situa-
ción.
• identificar otros referentes del niño que pue-
dan estar dispuestos a brindar información.

2 Considerar que con la información brindada no


puede advertirse una situación concreta de vulnera-
ción de derechos, y por lo tanto decidir no intervenir.

9.3. Situaciones donde quien solicita la


UNA CUESTIÓN CENTRAL A CONSIDERAR intervención es la escuela
EN LOS TRES SUPUESTOS DE SOLICITUD La escuela contiene un universo de niños y ado-
lescentes cautivos durante 9 meses, todos los
DE INFORMACIÓN, EL EQUIPO DEBERÁ
años, 5 hs. al día los 5 días de la semana, en el
CONSIDERAR CÓMO JUEGA EL INTERÉS mismo espacio, con los mismos adultos a cargo.
El universo cautivo y la cotidianeidad del trato ha-
SUPERIOR DEL NIÑO RESPECTO DE LA cen posible la detección de numerosas y diversas
situaciones de vulneración de derechos, que ac-
TENSIÓN DEL DERECHO A LA PROTECCIÓN
tivan la intervención del Sistema de Protección.
CONTRA TODA FORMA DE MALTRATO Y EL
La escuela suele derivar diversas cuestiones,
DERECHO A LA INTIMIDAD FAMILIAR, Y A desde situaciones que los niños viven en su me-
dio familiar, hasta situaciones que suceden en el
LA NO INJERENCIA ARBITRARIA EN LA VIDA
ámbito escolar.
64 PRIVADA.
PARTE 9
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ÍNDICE

Algunas situaciones que son derivadas por la eje del abordaje es identificar si las relaciones de
escuela al organismo administrativo: violencia y los hechos de violencia que se produ-
• Inasistencia reiterada. Es normal que el Siste- cen se generan a partir de la convivencia en tanto
ma educativo, al momento de llegar a la finaliza- alumnos.
ción del ciclo lectivo, realice un relevamiento de La escuela debe capacitar a sus integrantes o
los alumnos que ya no concurren y lo notifique al contar con equipos especialmente capacitados
organismo administrativo con el objetivo de que para el abordaje en el ámbito escolar de los con-
este intervenga en principio por la sospecha que flictos en los cuales se encuentran inmersos los
podría encontrarse vulnerado el derecho a la edu- alumnos, en especial la violencia. Los docentes
cación. y otros profesionales que integren los equipos de
En realidad, la institución escolar, antes de solici- educación deberán propiciar espacios de escu-
tar la intervención del organismo administrativo, cha para los participantes del conflicto, el golpe
debe realizar acciones tendientes a identificar siempre es en lugar de la palabra, para poder tra-
cuáles son las razones para la inasistencia o no mitarlo adecuadamente. Los métodos de confe-
concurrencia, ya que muchas de las causas pue- rencias donde participan todos los involucrados
den ser resueltas y abordadas desde la propia suelen ser herramientas adecuadas para encarar
institución escolar. Estas acciones son propias de este tipo de conflictos.
la corresponsabilidad dentro del Sistema de Pro- • Sospecha de violencia familiar; cuando los
tección. Cada actor debe agotar las medidas de docentes detectan indicadores que le permiten
protección que le son propias, como ser la visita inferir la posible existencia de violencia familiar,
al domicilio, la citación de los padres o adultos en forma inmediata se da intervención al organis-
referentes, una charla con el alumno, para identi- mo administrativo. Los equipos técnicos en esos
ficar cuáles son las razones para su no concurren- supuestos primero escuchan la información que
cia y, si las mismas exceden la respuesta educa- pueden proporcionar los docentes o profesio-
tiva, recién debe darse intervención al organismo nales de la escuela acerca de las circunstancias
administrativo para que comience un trabajo con que fundamentan su sospecha, el riesgo concreto
ese medio familiar. que puede correr el niño al contactarse a la fami-
• Violencia entre los alumnos, la cual puede lia para trabajar, la existencia de algún adulto de
darse dentro del establecimiento, en las inmedia- referencia que pueda garantizar su integridad. En
65 ciones, o en el camino hacia el establecimiento. El algunas ocasiones es pertinente, según la edad
PARTE 9
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ÍNDICE

del niño, plantearse la concurrencia del equipo los familiares o adultos a cargo. En definitiva, las
técnico a la escuela para poder escucharlo direc- medidas de protección que aseguren al niño que
tamente, trabajando con él la forma de abordaje. el ofensor no tendrá oportunidad de acercarse.
En general el niño puede brindar información so-
bre personas de su confianza, y básicamente sus
deseos en relación con el ofensor. Este tipo de LOS EQUIPOS SIEMPRE DEBEN TENER EN CUEN-
situaciones que ingresan por la escuela implica TA QUE LAS DERIVACIONES DE LOS ESTABLECI-
que a lo largo de la intervención la escuela debe MIENTOS ESCOLARES, EN MUCHOS CASOS Y ES-
mantenerse como corresponsable, estando aten- PECIALMENTE EN AQUELLOS DONDE LOS NIÑOS
ta a cualquier circunstancia que permita inferir la SIGUEN CONCURRIENDO AL ESTABLECIMIENTO,
existencia de hechos que pongan en riesgo la in- IMPLICAN QUE QUIEN REALIZA LA DERIVACIÓN
tegridad del niño. También deben dar cuenta de POSTERIORMENTE LE HACE SEGUIMIENTO A LAS
los resultados de las medidas implementadas, y ACCIONES DEL ORGANISMO ADMINISTRATIVO.
los compromisos asumidos por los adultos res- ES COMÚN QUE LOS PROFESIONALES DE LOS
ponsables respecto al niño. Y a su capacidad real EQUIPOS TÉCNICOS SE SIENTAN ACOSADOS POR
de evitar nuevos episodios violentos. TODOS LOS QUE INTERVIENEN, YA QUE SE LES
• Acompaña a un alumno a una denuncia: en DEMANDARÁN EXPLICACIONES, LAS CUALES
muchas circunstancias el niño, cuando ha gene- SI NO COINCIDEN CON SUS EXPECTATIVAS VAN
rado un vínculo de afecto o de respecto en rela- A GENERAR QUEJAS, DENUNCIAS, ETC., QUE A
ción con algún adulto de la institución educativa, SU VEZ COLOCARÁN MÁS PRESIÓN SOBRE LOS
puede recurrir para solicitar ayuda, por ejemplo PROFESIONALES QUE INTERVIENEN.
ante una situación de abuso, ante la necesidad QUIENES TRABAJAN EN EL ORGANISMO ADMI-
de irse de la casa por razones de violencia fami- NISTRATIVO PUEDEN SENTIRSE PERSEGUIDOS
liar. En estos supuestos es importante que se dé POR LOS OTROS ACTORES DEL SISTEMA, YA QUE
intervención al organismo de protección para que EN REALIDAD LO QUE SUCEDE ES QUE SE TRAS-
se pueda trabajar con el niño, y con los adultos LADA A ESTE EQUIPO LA RESPONSABILIDAD DE
que referencia, a los efectos de determinar los pa- LA RESPUESTA ESTATAL, EQUIPARÁNDOLO AL
sos a seguir: una atención especializada del niño JUEZ DEL ANTIGUO SISTEMA DE LA SITUACIÓN
víctima, o la necesidad de denuncias penales y el IRREGULAR.
66 rol que respecto al cuidado y protección tomen
PARTE 9
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ÍNDICE

9.4. Situaciones derivadas por el que intervenga con el objetivo de garantizar el de-
recho a la salud del niño. Ante esta demanda del
sistema de salud hospital, la primera cuestión es informarse de todo
lo sucedido en el hospital, cómo llega el adulto y
En principio no todos los integrantes del Sistema el niño, a qué hora, qué razones da para concurrir
de salud se sienten como parte del Sistema de a la guardia, a qué hora es atendido, qué diagnós-
Protección Integral, y la corresponsabilidad sue- tico presuntivo realizó el médico, qué sugerencias
le ser un concepto complejo de aprehender, en le hizo el médico sobre cuál era el tratamiento a
cualquier contexto. seguir, en qué momento se retiró, cuánto sabía el
Su conducta en muchas circunstancias demues- adulto de lo que le pasaba al niño al momento de
tra ser reactiva, registran la existencia del órgano retirarse, cuáles son las consecuencias médicas
administrativo cuando perciben que sus acciones si el niño no sigue obteniendo la atención médica.
pueden ser puestas en entredicho, y que por las Todas son preguntas que se deben hacer previa-
mismas se pueden generar responsabilidades in- mente a contactar con los adultos de referencia
dividuales, especialmente en situaciones de vícti- del niño. En muchos casos sucede que los adul-
mas a la integridad física. tos retiran a los niños sin alta de las guardias de
Cuando se reacciona reactivamente, no existe hospitales porque pasa tanto tiempo que tienen
un análisis individualizado y una intervención res- que regresar, porque deben de cuidar a otros ni-
ponsable fundada en la corresponsabilidad, sino ños que quedaron en el domicilio, o en la casa
que ante la sospecha de un peligro se activa la de alguna vecina, y no puede seguir haciéndo-
intervención del organismo. Esto puede llevar a se cargo. Otra cuestión a considerar es el tra-
sobre intervenir, u omitir acciones de protección to que se recibe por parte del personal médico
integral que se encuentran en cabeza exclusiva en una guardia: es un lugar donde las personas
del Sistema de salud, sin necesidad de que inter- concurren desesperadas y los profesionales ad-
venga el organismo administrativo. ministran una cantidad importante de poder, en
especial cuando se trata de niños. Los adultos
Algunas situaciones: confían absolutamente en el profesional médico
• Padre que se retira con el niño sin el alta que atiende al niño, lo que genera una relación
de la guardia del hospital, se le da intervención desigual entre ambos que afecta en forma directa
67 al organismo de protección desde el hospital para a la comunicación.
PARTE 9
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ÍNDICE

• Cuando un niño llega a la consulta con • Cuando un niño nace en un hospital y es


traumatismos, o padecimientos que podrían “abandonado” porque la madre no brinda da-
ser indicios de sufrir maltrato. tos verídicos de dónde encontrarla, retirándo-
El equipo profesional de salud que trabaja en este se del mismo y dejando al niño.
nivel “preventivo” y recibe estos indicios suele En estos supuestos en general el aviso del
consistir en los centros de salud donde básica- Sistema de salud al organismo administrativo de-
mente se lleva a cabo prevención primaria. Mu- bería venir con toda la información que el servicio
chas veces se detectan indicios de maltrato físico de salud posee en relación con él bebe y con los
que no ameritan concurrencia hospitalaria, como datos que dejó la madre.
por ejemplo en los controles del niño sano. En esa El equipo profesional deberá primero chequear
oportunidad el propio centro de salud trabaja con si alguien conoce a esta mamá, las posibilidades
el medio familiar o la madre para ver si puede co- de que haya hablado con alguien en el hospital,
rroborar estos indicadores, o descartarlos. Si los o que alguno de los datos sean reales y pueda
confirma, entonces le da intervención al organis- rastreársela. Al mismo tiempo deberá dictarse
mo administrativo de protección para que tome una medida excepcional para el alojamiento pro-
intervención a los efectos de evaluar cuáles son visorio de dicho bebe, hasta determinar si puede
las medidas de protección integral más eficaces, volver al medio familiar de origen, o si se debe
además de identificar aquellos adultos que pue- buscarse un medio familiar de crianza definitiva
den hacerse cargo del cuidado y protección evi- (guarda preadoptiva).
tando que el agresor se siga acercando al niño.
ES IMPORTANTE TENER EN CUENTA QUE AL
Si las situaciones persisten en el tiempo, o no es
posible garantizar el no acercamiento del agresor, TRATARSE DE UN RECIÉN NACIDO EL TIEM-
entonces el planteo que el equipo interdisciplina-
rio deberá abordar es si debe tomar una medida PO PARA RESOLVER LA SITUACIÓN DEBE
excepcional, con qué tiempos, quién se quedará
SER LO MÁS ACOTADO POSIBLE, CADA DÍA
al cuidado del niño, cuáles serán las pautas de
trabajo para el medio familiar a futuro, con el ob- QUE PASA ES LA TOTALIDAD DE SU VIDA,
jetivo de un retorno seguro al hogar del niño víc-
tima. AUNQUE SE ENCUENTRE BIEN CUIDAD, LA
68
PARTE 9
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ÍNDICE

PROVISORIEDAD DE LA SITUACIÓN VA A medio familiar. Ese es el derecho a asegurar. Los


lazos biológicos pueden preservarse aunque no
IMPACTAR EN SU DESARROLLO VITAL, LA exista convivencia.
En este punto es importante la concientización
SEGURIDAD QUE BRINDA CRECER EN UN
de quienes se inscriben como aspirantes a guar-
MEDIO FAMILIAR ESTABLE NO ES das para adopción, porque ellos se ofrecen a
brindar a un niño un medio familiar sostenido en
POSIBLE DE SUSTITUIRSE CON OTRO TIPO el tiempo. Eso implica respetar al niño el conoci-
miento de sus orígenes biológicos y el derecho, y
DE CUIDADOS.
en muchos casos la necesidad, de mantener una
PARA ELLO EL RESPONSABLE DEL EQUIPO relación vincular con ellos sin que amenace los
vínculos afectivos desarrollados por la conviven-
DEBERÁ ESTABLECER TIEMPOS CORTOS cia cotidiana.
El derecho es del niño a tener una familia, no
QUE IMPLIQUEN LLEGAR A UNA TOMA DE
de los adultos que quieren conformar una fa-
DECISIÓN, EN PLAZOS RAZONABLES PARA milia a tener un niño.

LA CRIANZA DEL BEBE.

La pregunta clave es: ¿Quién espera a quién?,


¿Quién sostiene el paso del tiempo?

El paso del tiempo sin definición impacta negati-


vamente en la construcción subjetiva; es respon-
sabilidad de los adultos dar seguridad y permitir-
le al niño pensarse en el futuro contenido por su
entorno.
Es a su vez otra forma de vulnerar los derechos,
en este caso especialmente, por lo tanto es pri-
mordial que el equipo profesional tenga en cla-
69 ro que el único objetivo es lograr que viva en un
PARTE 9
VOLVER AL
ÍNDICE

Pasos a seguir al tomar conocimiento de esta supervisión externa al equipo de trabajo.


situación: - Llevar a cabo todas las acciones judiciales des-
tinadas a resolver en el tiempo más breve posible
- Verificar que se realice en forma inmediata su la situación jurídica del niño.
inscripción en el registro del estado civil de las - Realizar todas las acciones previstas en el Có-
personas digo Civil para el organismo administrativo de
- Definir el marco jurídico del alojamiento del protección integral antes y durante el proceso de
bebé. adopción.
- Establecer una agenda de trabajo con tiempos, - El seguimiento de los bebés, respecto de los
con un plazo máximo para garantizar su derecho cuales es necesario definir una propuesta de vida
a vivir en un medio familiar. familiar a largo plazo, debe ser prioridad, pero
- Identificada y hallada la madre biológica, reali- además debe registrarse en forma visible para
zar una entrevista y además citar a cualquier otro todo el equipo, ya sea porque tenga una agenda
familiar biológico o referente afectivo de la madre. separada, o una cartelera visible con la informa-
- Establecer un plazo máximo para la búsqueda ción actualizada, o un Sistema informático con
de los familiares biológicos, agotando los recur- alertas diarios sobre la situación de todos los ni-
sos, incluso las acciones judiciales tendientes a ños, quizá con un contador temporal que permita
encontrarlos. no olvidar el paso del tiempo.
- Identificar el deseo y la posibilidad de los fami-
liares biológicos de hacerse cargo de su crianza.
- Si los obstáculos para no hacerse cargo de la IMPORTANTE:
crianza son puramente económicos se deben ge-
nerar las respuestas de ayuda financiera que se
VER LA POSIBILIDAD DE QUE
consideren necesarias. Para ello es indispensable PROFESIONALES DE OTRA ÁREA DE
poder determinar sin lugar a dudas que éste es el
fundamento para el “abandono”. GOBIERNO, POR EJEMPLO HOSPITAL,
- Se debe tener especial cuidado de evitar ana-
ESCUELA, DESARROLLO SOCIAL, ETC.,
lizar la situación planteada desde los parámetros
personales del profesional interviniente, de su PUEDAN FUNCIONAR COMO UN OTRO QUE
70 ideal de familia, o de su historia personal. Para
ello se sugiere la posibilidad de implementar una LOS AYUDE A PENSAR.
PARTE 9
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ÍNDICE

• Cuando uno o ambos progenitores no rea- sus padres, ya que las decisiones libres de estos
lizan controles obligatorios a los niños, o se sobre su crianza tienen como límite la vulneración
niegan a cumplir con el calendario vacunatorio de sus derechos.
obligatorio.
Las primeras acciones de protección integral de- Es importante obtener toda la información dispo-
ben darse dentro del propio Sistema de salud, nible, tanto de los intereses de los padres, como
el cual se encuentra obligado informar adecua- del equipo de salud, y en el caso de ser posible
damente a los padres o responsables sobre las del niño involucrado, en especial cuando puede
razones de las prácticas médicas, así como res- expresar su opinión.
ponder a todas sus inquietudes.
Garantizar que un niño acceda a un determinado
El equipo de salud debe tener en cuenta cuándo nivel de salud, en contra de la voluntad de sus
la decisión de los padres puede afectar la salud padres, debe tener como fundamento la salud
de sus hijos, sin posibilidad de corregir las conse- integral del niño, y de la comunidad en general;
cuencias contrarias a su salud. nunca puede ser la imposición de un organismo
estatal de una decisión de política sanitaria. La
No cualquier negativa amerita la intervención del misma debe ser analizada en el caso en concre-
equipo de protección integral, solo aquellas que to, y solo en una situación extrema el organismo
pueden afectar la salud o integridad de los niños/ administrativo en forma fundada puede sustituir
as, o que generen una situación que afecte la sa- la voluntad de los padres.
lud de la población en general.
En todas estas situaciones que se han descripto
No debemos olvidar que la intervención del orga- y que por supuesto no agotan las que podrían
nismo administrativo de protección es un límite a plantearse en la realidad de la vida de los niños, el
la vida privada de las personas; la razón de ser de momento principal de la intervención del organis-
su intervención es la restitución de derechos fun- mo administrativo es la escucha, que no puede
damentales del individuo niño que se ve afectado estar limitada, en la medida de lo posible debe
en este caso por la decisión del adulto responsa- ser amplia, contemplar a todos los individuos que
ble de su crianza. El Estado garantiza a todo niño tienen interés en la situación, priorizar la opinión
71 que sus derechos serán respetados, incluso por del niño sobre el tema, evaluar la posibilidad que
PARTE 9
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todas las partes puedan escuchar o informarse de


la opinión del resto, incluso del propio equipo pro-
fesional que interviene, a los efectos de repensar
sus acciones o decisiones.
Las estadísticas de los servicios de protección
integral fácilmente nos muestran que el universo
cotidiano con el cual se trabaja está poblado de
medidas de protección integral, y entre ellas la
más importante está vinculada con la información
suficiente y oportuna que se les brinda a las per-
sonas encargadas de la crianza de los niños.
Muchas veces la sociedad tiene una visión sesga-
da de la realidad de los niños, y la misma se im-
prime en la mirada que los equipos profesionales
depositan sobre las situaciones que les son plan-
teadas, lo cual termina condicionando el perfil de
la intervención.
La vulnerabilidad de los niños estriba en que du-
rante importantes lapsos de su vida dependen
absolutamente de la decisión de los adultos a
cargo de su crianza, tanto para su supervivencia
como para su desarrollo. Así como hablamos de
una capacidad progresiva, esta es la otra cara de
la moneda, esa situación de vulnerabilidad. A me-
dida que se desarrollan y adquieren habilidades
que les permiten ser independientes y tomar de-
cisiones libres, la vulnerabilidad cede. Claro que
para poder desarrollar este potencial necesitan
en origen de adultos que puedan comprender en
72 forma adecuada su rol y ejercerlo.
PARTE 10
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10. Preguntas frecuentes


PARTE 10
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¿Cuál sería el mejor diseño institucional para niendo en cuenta la restricción de derechos que
el SPI? conlleva y la subsiguiente revisión judicial de la
medida
Teniendo en cuenta que tiene dos ejes fuertes de
acción, es necesario contar con características ¿Qué modalidades se conocen?
diversas. Por un lado, la promoción necesita de
un espacio transversal que permita la definición En muchos casos las provincias han optado por
de un plan estratégico para instalar determinados designar como autoridad administrativa de pro-
temas en la sociedad, y que la llegada sea univer- tección a la Dirección de niñez, de quien se hace
sal. Encarar la protección, en cambio, tiene que depender los servicios de protección de derechos
ver con la intervención directa en la vida privada que trabajan en territorio.
de las personas con el objetivo de garantizar sus La respuesta a los adolescentes en conflicto con
derechos. Esto implica capacidad de resolución y la Ley es un universo que debiera estar dentro
la posibilidad de escuchar, analizar y decidir so- del paraguas del SPI, aunque no siempre esto se
bre los intereses, implica capacidad de decisión refleja en el diseño institucional. Por ejemplo en
y resolución inmediata en las urgencias. El dise- la Provincia de Buenos Aires, las respuestas son
ño institucional debe comprender un espacio de separadas, y en muchos casos se tratan como
elaboración transversal para identificar temas de excluyentes, como si un niño una vez acusado de
interés general comunes a todas las áreas, que la comisión de un delito ya no puede ser atendido
impacten en la población en general tendiente desde el SPI.
a garantizar derechos universales de los niños. Otros han creado un organismo de protección es-
Se debe tener en cuenta la realidad territorial, se pecífico dependiendo de un Ministerio o directa-
deben prever equipos interdisciplinarios para la mente del gobernador o jefe de gobierno.
atención de las demandas y las denuncias y que
puedan elaborar estrategias de protección, las
decisiones relacionadas con las medidas excep- ¿Qué es la corresponsabilidad?
cionales deben ser tomadas en el marco de un
proceso administrativo formal, por una autoridad Es la atribución de responsabilidades conjunta
con un nivel de decisión de secretario o subse- para dos o más actores, que los obliga a articular
74 cretario o similar, quien estará a cargo del SPI, te- acciones en pos de lograr un objetivo común.
PARTE 10
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¿Cómo funciona? cada área o de quienes ellos deleguen.


En el nivel de las medidas de protección, es nece-
En la práctica es difícil de comprender para los sario que la articulación se lleve a cabo entre los
integrantes de las áreas del Ejecutivo, pero te- profesionales responsables de los equipos técni-
niendo en cuenta que las mismas son respuestas cos, e incluso en espacios de articulación de los
de protección, debiera ejecutarse con responsa- propios equipos técnicos, en especial destinados
bilidad implicando una articulación en todos los a establecer mecanismos institucionales que per-
momentos de la intervención. La derivación por sí mitan la circulación de la información y la asigna-
sola no es corresponsabilidad. ción de tareas.
Las situaciones más traumáticas que podrían
¿Es posible articular con salud y educación?, presentarse son más factibles de enfocarse en
¿cuál sería la mejor forma de hacerlo? aquellas situaciones concretas en donde los pro-
fesionales pueden jugarse sus posturas persona-
Sí es posible, aun en los peores contextos. Y hay les frente a la situación que están abordando y en
dos niveles de articulación con ambas áreas de especial teniendo en cuenta los sujetos involucra-
gobierno: uno es el de las políticas de promoción dos, los niños y su medio familiar o comunitario.
de carácter universal, las cuales deben atravesar En muchos casos las personas, aún aquellas for-
la transversalidad de la política pública para llegar madas y con experiencia en el ejercicio de acti-
a todos los espacios donde los destinatarios son vidades de protección, se identifican con los su-
niños y adolescentes; la otra está centrada en las jetos con los cuales se encuentran interviniendo.
acciones de protección, algunas propias de es- Muchas veces la causa de esta relación cercana
tos espacios, como el acceso a la salud integral se encuentra afincada en la historia del sujeto.
y la educación, y otras compartidas pero que se Esta situación, si bien en principio puede ser de
ejecutan en cabeza del organismo de protección. provecho, a la larga termina dando lugar a una
Es importante definir diferentes espacios trans- respuesta negativa por parte del organismo de
versales para abarcar la complejidad de la arti- protección.
culación entre el organismo de protección y las En otros casos la respuesta está arraigada en
áreas de gobierno. concepciones ideológicas inmodificables, que
En el nivel de la promoción, la articulación puede pueden o no tener relación con la historia perso-
75 estar planteada en cabeza de los responsables de nal o con la formación profesional, aunque siem-
PARTE 10
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pre debe considerarse la construcción psíquica ¿Qué tipo de circuitos se pueden dejar esta-
del sujeto que le impide cuestionarse a sí mismo blecidos con otras áreas de gobierno?
la postura dogmática frente a una situación con-
creta. En especial con salud y educación, deberían
generarse circuitos de intervención tanto en ur-
Los intereses individuales suelen ser los más di- gencia como en situaciones de derivación sin
fíciles de manejar cuanto se debe ordenar la dis- urgencia. Así como un circuito de activación de
cusión buscando objetivos comunes, en un gru- una respuesta adecuada de protección que inicie
po de personas. Por lo tanto, el responsable de el organismo de protección en el área correspon-
equipo del organismo de protección que partici- diente, en relación con un sujeto determinado.
pe deberá permanecer lo suficientemente aleja-
do de la discusión para poder ordenar la misma, Para ello hay que identificar la menor cantidad
identificar los núcleos problemáticos y ponerles de pasos posibles entre el servicio de ingreso y
en evidencia, para lograr acuerdos cooperativos aquel que debe dar respuesta. Una vez definidos
tendientes a saltar las vallas individuales. los que deben intervenir, se debe generar las vías
adecuadas para hacerlo.
Es conveniente que el responsable de los equi-
pos profesionales tenga formación en técnicas Considerando los diversos medios de comuni-
de mediación y negociación, para facilitar su cación existentes, se sugiere que el papel sea la
tarea. última opción a utilizar y, en caso de tener que ha-
cerlo, sea como una copia de respaldo y no como
el medio más idóneo de comunicación.

Estas dos áreas son derivadores de situaciones,


pero también son receptoras de solicitudes por
parte del organismo administrativo de protección.

¿Existen recetas para armar un equipo de trabajo?

76 Teniendo en cuenta que es un equipo interdis-


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ciplinario, en realidad el armado del equipo pre- mados en la temática, lo cual allanaría el camino
sentará muchas dificultades, la mayoría de ellas para la formación de los equipos, al tener incor-
relacionadas con la búsqueda de un discurso porados códigos discursivos reconocibles y com-
compartido entre las disciplinas. partidos.

Otra cosa a tener en cuenta es que los profesio- Además es bueno poder disponer de profesiona-
nales en muchas ocasiones avanzan en base a les formados en el marco legal y en las prácticas
su aprendizaje de la práctica en campos que no institucionales de la protección integral, ya que al
le son propios. Por lo tanto se deberán tener en momento de desarrollar sus actividades tendrían
cuenta los roces provocados por celos profesio- una mirada especializada, lo cual facilitaría la co-
nales y las incumbencias de cada uno, no sola- municación, la articulación y por lo tanto la siner-
mente profesionales, sino aquellas que hacen a gia necesaria para el funcionamiento del Sistema.
las actividades en el marco del SPI.
¿Es necesario tener protocolos?, ¿para qué si-
La selección de los profesionales, en la medida tuaciones?
que se pueda, debe tender a evaluar su formación
profesional, tanto desde el punto de vista técnico
como el práctico, ya que el ejercicio de la profe-
sión genera en el sujeto seguridad y saberes que
no se pueden trasmitir en los libros.

Teniendo en cuenta que los organismos admi-


nistrativos de protección prestan un servicio es-
pecífico, el cual no existe en otro ámbito social
salvo en el Estado, sería deseable que los mis-
mos pudieran tener convenios de prácticas con
las Universidades, con el objetivo de participar en En la idea de Sistema se supone la participación
la formación de los futuros profesionales. de multiplicidad de actores individuales e institu-
cionales. Pensar en protocolos implica ordenar
77 De esta forma se contaría con profesionales for- esta participación, identificar necesidades, asig-
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nar recursos, establecer prioridades y asignar res- objetivo claro genera incertidumbre e impacta en
ponsabilidades en el marco de una intervención el desarrollo subjetivo del niño o del adolescente.
compleja y en muchos casos caótica, teniendo en Aún en el peor de los casos, cuando no hay me-
cuenta que siempre se trabaja en función de la dio familiar al que volver y además tampoco hay
necesidad y posibilidades de las personas – ni- posibilidades de brindar un nuevo medio familiar,
ñas, niños y adolescentes-. ya sea por la edad del niño o porque el mismo no
lo desea, es importante elaborar una propuesta
Aquellos temas que por el nivel de agresión o la con tiempos y objetivos en la cual participe el niño
perversidad de las acciones humanas involucra- a los efectos de tener un horizonte que le permita
das atentan contra la sensibilidad de las personas pensarse como un sujeto con potencialidad para
que intervienen, deberían ser objeto de protoco- elaborar un plan de vida.
los de actuación para brindar un marco seguro de
acción para los profesionales, sirviendo de barre- Plasmar por escrito los circuitos administrati-
ra ante la implicancia personal esperable. vos del organismo de protección, ¿es positi-
vo?, ¿tiene consecuencias negativas?, ¿cómo
En este punto, las intervenciones ante situaciones pueden superarlas?
de maltrato infantil grave, delitos contra la integri-
dad sexual, o personal se tornan imprescindibles Teniendo en cuenta que el organismo menciona-
para ordenar las actividades sin que se pierda de do es estatal, lo alcanza de lleno la obligación de
vista la respuesta al niño/a víctima en forma prio- la publicidad de los actos de gobierno. Y si bien
ritaria. la intervención con sujetos menores de edad está
protegida por las Leyes, ya que se considera in-
En la misma línea se pueden pensar situaciones formación especialmente sensible, las acciones
de niños/as desaparecidos-buscados, en niños/ que lleva a cabo el Estado sin embargo son actos
as abandonados. públicos que tienen consecuencias en personas
individuales pero que deben ser lo suficientemen-
También deberían estar pautados los tiempos y te claras a priori como para que cualquier ciuda-
las acciones cuando la separación de los niños/ dano conozca las reglas de juego, en forma anti-
as implique el alojamiento en instituciones, ya cipada.
78 que la permanencia a largo plazo en ellas sin un Es conveniente que se expliciten por escrito cómo
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y en qué circunstancias el organismo administra- dibles ante cualquier situación que deben realizar-
tivo toma intervención, quiénes son los obligados se por el organismo administrativo, los objetivos
a intervenir, cómo se desarrolla una intervención del mismo, y las consecuencias que aparejan los
estándar, las posibles excepciones que puedan mismos, siempre dejando abierta la posibilidad a
existir, los principios que guían la actuación, la que tanto el orden como la cantidad de acciones
necesidad de dar respuesta a la realidad, y no de pueda variar para adaptarse al caso en concreto,
adaptar la realidad a la respuesta prevista. aunque cualquier acción debería tener caracterís-
ticas que le permitan resguardar los derechos de
La existencia de caminos demarcados a priori los involucrados.
brinda seguridades tanto a los profesionales que
intervienen, como a los ciudadanos que deman- Fijando los principios generales de la interven-
dan su intervención. Es importante que todas las ción, y los fundamentos generales que deben res-
partes conozcan a priori los posibles pasos y sus petar los pasos dentro del procedimiento, estaría
objetivos para que incluso los responsables de cubierta en término general cualquier actividad a
los niños puedan hacer propuestas que se con- realizarse, sin caer en la casuística de definir si-
sideran en condiciones de cumplir, permitiendo tuaciones las cuales son modificables permanen-
de esta forma el regreso del niño del niño al me- temente por la realidad.
dio familiar, o en caso que esto no sea posible, la
búsqueda de un medio familiar alternativo, limi- ¿Se debe citar siempre a los niños?, ¿No po-
tando en el tiempo su permanencia en alojamien- dría considerarse la intervención como intru-
tos temporales. siva?

Toda sistematización escrita de acciones o acti- En términos generales, debe siempre que sea po-
vidades tiene como contrapartida generar límites sible escuchar al niño/a o adolescente, no solo al
para la respuesta institucional, que a la larga im- comienzo de la intervención sino a lo largo de la
plica la necesidad de recortar las situaciones de misma.
las personas con el objetivo que respondan a los Es cierto que los modos en los cuales puede dar-
estándares fijados. Esto conspira contra la ade- se el acercamiento al niño/a o adolescente pue-
cuación de la respuesta y la eficacia de la misma. den ser intrusivos si la modalidad de citación es
79 El desafío es poder escribir aquellos pasos inelu- en términos conminativos, por escrito, y sin acla-
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rar claramente quién y para qué es citado.


La mejor forma de acceder es directa. Esto no sig-
nifica personalmente sino en una comunicación
directa a través del teléfono, de los mensajes, o
las redes sociales, los medios más comunes utili-
zados actualmente.
La concurrencia personal a su domicilio o algún
espacio donde concurra el mismo puede darse en
casos determinados, previa evaluación de que el
contacto no perjudica la situación de vulneración
en la cual ya se encuentra el niño/a.
También debe tenerse en cuenta cuando el niño/a
manifiesta claramente no estar interesado en ser
escuchado. Es importante que no termine siendo
una obligación formal. Si es necesario hacerle sa- En ese caso la decisión deberá analizar las mani-
ber algo, claramente hay que manifestárselo de festaciones del niño, a la luz del ISN.
esa forma: que si él no quiere decir nada eso se
va a respetar pero que es importante que él sepa ¿Cómo intervenir cuando el niño es víctima de
determinadas cuestiones. abuso sexual?

No se puede tomar una decisión sin previamente La primera acción ante un niño víctima es brindar-
haberlo informado, además de escucharlo si este le la atención necesaria, generarle un espacio de
manifiesta querer hacerlo. contención y seguridad. Lo urgente es garantizar
que el ofensor no pueda tener acceso a la vícti-
El derecho a ser oído como tal está en cabeza ma. Garantizada su integridad física y psíquica,
del niño. El organismo administrativo debe fa- se deberá trabajar con la víctima y su círculo de
cilitar cualquier canal para poder escucharlo; referencia acerca de la denuncia penal.
lo que no puede hacer es obligarlo a ejercerlo
cuando ha dejado planteado que no está inte- Este delito deja de ser de instancia privada cuan-
80 resado. do la víctima es un niño, y en especial si quien lo
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agrede es su representante legal o adulto de refe- este rol de forma más efectiva.
rencia.24 La excepción señalada debe tenerse es-
pecialmente en cuenta cuando se trata de niños Teniendo en cuenta que a veces los intereses del
víctimas de delitos contra la integridad sexual, niño se contraponen con los de sus representan-
teniendo en cuenta que las estadísticas de los tes legales, es muy importante que el organismo
casos denunciados, o anoticiados, nos muestra de protección no solamente tome las medidas
que el mayor porcentaje de ofensores se encuen- previstas en la Ley para su resguardo, sino que
tra entre los adultos responsables más cercanos. además inicie judicialmente acciones para limi-
tar las facultades legales de sus representantes,
En muchas ocasiones, es parte de la estrategia con el objeto de generar en el niño un ámbito de
de intervención trabajar con el padre o respon- seguridad, que no solo pasa por espacio físico
sable no ofensor en que sea quien lleve a cabo y afectivo que lo contiene sino además por los
la denuncia penal. Hacerse cargo de dicha ac- resguardos legales que impidan a los adultos que
ción implica en muchos casos ponerle un límite al lo agredieron, por acción u omisión, tener alguna
ofensor en forma clara, y comprometerse en res- capacidad de decidir sobre sus vidas.
guardar al niño, además de confiar en los dichos
de éste. Es necesario que los equipos técnicos acompa-
ñen al niño durante el desarrollo del proceso pe-
La situación se complejiza cuando el niño no tiene nal y, en especial, que se aseguren de que su tes-
muchos adultos de referencia salvo los convivien- timonio se brindará de forma tal que no deba ser
tes y el ofensor es uno de ellos. Si además en convocado nuevamente, además de tomarlo con
ese supuesto el otro es un participante pasivo, o los resguardos para evitar que el ofensor pueda
un negador de la situación, la posibilidad de que intimidarlo. Para ello en muchas de las jurisdic-
pueda hacerse cargo de su protección se pone ciones la cámara Gesell suele ser la modalidad
en cuestión. elegida, además de dictar las medidas cautelares
que eviten el acceso del ofensor a la víctima.
El vínculo biológico en ningún caso garantiza cui-
dado por parte del adulto no ofensor, en muchos La prioridad es siempre garantizar que sea efec-
casos, otros adultos de referencia con quienes el tivo el resguardo, la protección y el bienestar de
81 niño mantiene un vínculo afectivo pueden cumplir la víctima.
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ACCIONES BÁSICAS DEL EQUIPO DE modificaciones en las conductas de cuidado de


los responsables en relación con los niños, hay un
PROTECCIÓN INTEGRAL CON NIÑOS/AS VÍCTIMAS: punto en donde parece no existir ninguna opción.

• ASEGURAR QUE EL OFENSOR NO TENDRÁ


Si bien todos coincidimos en que la situación de
ACCESO NUEVAMENTE. los niños es de vulneración de derechos, segura-
mente también lo hacemos respecto a que la me-
• ASEGURAR UN ENTORNO DONDE LA dida excepcional no es la respuesta adecuada. El
problema básicamente es que probamos diversas
VÍCTIMA SE SIENTA SEGURA.
medidas de protección con resultados inciertos y
• ASEGURAR ACCESO A SERVICIOS DE sin embargo constatamos que continúa la vulne-
ración de derechos.
SALUD INTEGRAL QUE PUEDAN GARANTIZAR
Cuando se llega a este punto en una intervención,
SU BIENESTAR FÍSICO Y PSÍQUICO.
la mejor respuesta es no desesperarse, parar,
realizar un informe técnico donde volcar toda la
información de la que se dispone, haciendo un
minucioso informe paso por paso. Convocar a un
profesional de experiencia en la temática que no
haya participado de la intervención, solicitarle que
lea el informe, y posteriormente se reúna con el
equipo profesional para analizar el caso, repen-
sando los pasos y las posibilidades.
¿Qué hacer cuando no se sabe qué hacer?
Una mirada no contaminada nos permite incorpo-
rar nuevas opciones que, para quienes vienen tra-
Todos hemos estado inmersos en situaciones
bajando inmersos en la problemática, en muchos
conflictivas donde, aun cuando hemos propuesto
casos se les dificulta visualizar.
diversidad de opciones de abordaje, con diferen-
tes medidas de protección, y a pesar de que en
82 La mejor respuesta cuando la frustración y la
algunos momentos de la intervención se vieron
PARTE 10
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desesperación profesional nos ponen límites a estamos obligados a intervenir.


la razón, es poder dejar de hacer para alejarse y
pensar, sin que esto signifique paralizarse, o de- ¿Cómo seguir trabajando con los adultos de
jar que el tiempo pase para ver si todo se arregla un medio familiar luego de tomar una medida
solo. En realidad es darse el tiempo y la distancia excepcional en la cual se los separa de sus hi-
necesarios para poder reconducir la intervención. jos?

Esto también obliga a que los profesionales no Esta situación en muchas ocasiones se ha pre-
deben creerse insustituibles, ni pensar que por- sentado como un punto de discusión teórica ava-
que una situación los desborda es un síntoma de lada en teorías psicológicas basadas en la con-
ineptitud o fracaso. Por lo tanto lo inteligente es fianza, el vínculo construido artesanalmente, y la
poder pedir ayuda a tiempo, y un coordinador de empatía necesaria para llevar a cabo una adecua-
equipo debe poder proponer a un profesional a da intervención.
quien ve sobrepasado, sin que sea visto como
una injerencia indebida, que deje el caso y pueda Si bien es cierto que la intervención del SPI im-
ser sustituido. Todos los seres humanos tenemos plica establecer un vínculo de confianza con los
temas que son un límite personal insalvable, lo niños/as y adolescentes y aquellos adultos que
que no disminuye nuestra capacidad profesional son responsables de su crianza y cuidado, sin
si podemos reconocerlo y que otro pueda hacer- embargo desde el primer momento debe quedar
se cargo. absolutamente claro para todos, que nuestra in-
tervención tiene un interés que es el de resguar-
La primer regla cuando se trabaja con personas dar los derechos del niño.
inmersas en conflictivas tan extremas como las
que se abordan en un equipo del organismo ad- Cuando un equipo llega a la instancia de decidir la
ministrativo del SPI, es que ellas tienen derecho necesidad de una medida excepcional, habiendo
a recibir la atención profesional de mejor calidad, trabajado a conciencia todos los pasos tanto con
por lo tanto es un requisito ser capaz de recono- los niños como con los adultos, todos son cons-
cer que no se puede. El egoísmo disfrazado de cientes de lo que va a suceder.
defensa a la intervención profesional solamente
83 daña a los niños/as o adolescentes, por quienes En las únicas oportunidades en las cuales una
PARTE 10
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medida excepcional no es la consecuencia in- tección. Es más, en muchos casos una medida
evitable de una previa intervención trabajada con excepcional puede ser el hecho que marque una
tiempos, plazos, y procesada por los adultos, los diferencia para el adulto, y a partir de allí se plan-
niños y el equipo profesional, es cuando los adul- tee la crianza tomando en cuenta la necesidad de
tos de referencia se niegan o no pueden ver las ayuda para modificar prácticas.
situaciones de vulneración, o en casos de grave
violencia intrafamiliar, donde la escalada de ac- Si la medida excepcional fue llevada a cabo, ya
ciones contra la integridad personal no pueden sea habiendo agotado todas las instancias, o ante
ser manejadas con la presencia del ofensor y el una situación de urgencia donde la integridad se
ofendido en el mismo domicilio, o con un acceso encontraba comprometida, y el discurso que se
irrestricto. planteó tanto en el dictado de la medida como
en la información brindada a los participantes,
Lo que sucede en estos supuestos es que la ne- es contestado, es muy probable que pueda reto-
gación desde el primer momento impide que se marse el trabajo con el medio familiar, a veces sin
genere el vínculo de confianza, y además deja en necesidad de cortarlo, y en otros casos con un
claro en un tiempo corto el fracaso de cualquier tiempo entre la toma de la medida y la vuelta de
estrategia de sostén en el medio familiar, con lo los adultos al SERVICIO.
cual el equipo técnico deberá confrontar al adulto
con esta realidad para ver cómo reacciona el mis- Los adultos que constituyen el medio familiar del
mo, ya sea continuando con la negación o acep- niño es probable que tengan historias de vida que
tando la necesidad de la medida. deben ser tenidas en cuenta por el equipo técni-
co. Es importante no perder de vista quién es el
La actitud más probable es la continuación du- sujeto que requiere de nuestra intervención, que
rante un tiempo de la situación de negación, actualmente se encuentra en una situación de
incluso acrecentada por una actitud de enojo y vulneración que amerita la separación del medio
frustración ante la situación, considerándola in- familiar, porque éste -por acción o por omisión-
justa. Es en este momento donde el profesional está menoscabando su integridad.
no debe olvidar que la razón de su intervención es
garantizar los derechos del niño, y que no siempre Se puede volver de una medida excepcional in-
84 los vínculos biológicos implican cuidado y pro- cluso apresuradamente tomada en una situación
PARTE 10
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de urgencia. De lo que no se puede volver es de También pueden darse situaciones donde los
conocer una situación concreta de vulneración adultos a cargo de los niños son violentos, ya han
de derechos, escuchar al niño, explicarle cuál es amenazado a los profesionales, a veces incluso
nuestro trabajo, generarle expectativas de una se encuentran involucrados en actividades ilega-
respuesta que proteja sus derechos, y luego ver les, o se sabe que se encuentran armados. No
cómo el tiempo pasa y nada se modifica. En mu- solo le temen aquellos sobre los que ejerce vio-
chos casos la situación empeora ostensiblemente. lencia, sino también vecinos y conocidos.

Son el niño y sus derechos los que se encuentran En estos contextos, la búsqueda de un niño termi-
vulnerados y los equipos profesionales de los or- na siendo un operativo de rescate, donde se debe
ganismos administrativos, aquellas personas en coordinar con fuerzas policiales y sanitarias para
quienes el Estado delega la potestad de llevar a acceder a la vivienda, incluso concurrir con una
cabo las acciones de protección integral y excep- orden de allanamiento en el supuesto caso que no
cional para poner un alto a esa situación y pos- se encuentre presente nadie para abrir la puerta.
teriormente trabajar para que acceda al goce de
sus todos sus derechos incluido el de vivir en un No es el mejor contexto de una intervención de un
medio familiar. equipo de protección de derechos, pero no por
eso deja de ser importante que exista en el lugar
alguien que pueda en ese momento establecer
El mismo equipo profesional que trabaja con una relación con el o los niños.
una familia, ¿puede ejecutar una medida ex-
cepcional? Estas son situaciones excepcionales pero que
pueden darse, en especial cuando el organismo
En principio sí; no existe ninguna razón para que administrativo es quien ha dado los pasos nece-
no sea el mismo equipo. Al contrario, sería desea- sarios para llevar adelante las medidas de protec-
ble que los niños durante ese momento pudieran ción, sin contar con la ayuda de otros referentes
encontrarse con personas conocidas. de los niños por miedo a las represalias.
Cuando se ha trabajado con ese niño y la familia, La persona que ejerce violencia en un medio fa-
todos saben (aunque lo nieguen) cuándo las cir- miliar, y a la vez es un sujeto comunitariamente
85 cunstancias ya no pueden esperar más. conocido por su violencia como forma de rela-
PARTE 10
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cionarse, que incluso puede estar involucrado en le saber lo que sucede que será capaz de hacer
hechos que podrían ser delictivos, genera en to- algo para modificar su situación. No significa que
dos los adultos, familiares o no del niño, vecinos el adulto sea un héroe, sino que haga lo que debe.
y conocidos, un temor reverencial, y es muy difícil Dar intervención al organismo de protección es en
que se avengan voluntariamente a ocuparse del sí mismo una medida de protección.
niño al momento de la separación.
Una vez ocurrida la misma, algunas de estas per- ¿Qué hacer ante una demanda imposible de
sonas que antes manifestaban su miedo, una vez atender?
ejecutada la medida y separado el niño de su me-
dio familiar, pueden llegar a animarse a concurrir Como todo servicio que atiende la demanda di-
a visitarlo e incluso a ofrecerse a cuidarlo. El men- recta, y donde es imposible determinar a priori la
saje de límite a la violencia que el Estado puede cantidad de flujo de demanda y de qué tipo será,
enviar con una decisión que es llevada a cabo el organismo administrativo deberá ir evaluando
adecuadamente, puede predisponer a aquellos en proceso. Durante su funcionamiento deberá ir
que temían en principio a favor de ocuparse del adecuando los perfiles de los profesionales, las
niño y hacer frente a quien lo quiere agredir. habilidades que deberán adquirir en la práctica,
así como los recursos humanos que necesitará.
Todas las acciones de protección impactan en Cuando esto sucede se deben generar priorida-
la persona y modifican/cambian al sujeto tan- des. Algunas cuestiones deberán ser abordadas
to al niño que es eje de la misma, como a los directamente, otras a través de las demás insti-
adultos que lo rodean. Nada es inocuo, por lo tuciones que integran el Sistema. Salud y Educa-
tanto no es una opción la omisión ya que es la ción son actores claves para poder realizar segui-
más dañina de las acciones. No hacer no mo- miento de situaciones respecto de las cuales el
difica nada, sostiene la impunidad y coloca al organismo de protección no cuenta con personal
omitente en muchas ocasiones como un cóm- suficiente para llevarlo adelante.
plice de la situación.
Les propongo que analicen estas preguntas a
Cuando un niño/a cuenta sus problemas, lo pida la luz de su trabajo cotidiano, y observen de
o no en forma explícita, está solicitándole a ese qué forma su proceder se acerca más o menos
86 adulto en quien confía lo suficiente para hacer- a las respuestas aquí brindadas
PARTE 11
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11. Herramientas de abordaje


PARTE 11
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11.1 Guías de intervención


La palabra y la escucha son los dos pilares más
importantes para cualquier intervención de pro-
tección de derechos.

Una escucha abierta y flexible; El niño siempre debe ser escuchado, en la me-
dida de lo posible en un ambiente que se sienta
El receptor de la demanda debe estar perceptivo cómodo, sin que la escucha implique un interro-
a lo que se trasmite en el discurso. Quien concu- gatorio, y sin hacer que reitere información que ya
rre a plantear un problema para el cual está requi- se posee. Debe entender el valor que se le da a su
riendo la intervención del organismo administrati- palabra, a sus intereses y motivaciones, aunque
vo de protección no necesariamente se ciñe a la ello no signifique hacer lo que él quiera.
historia que atañe al niño, sin embargo la primera Para ello se debe trasmitir claramente en qué lu-
entrevista suele no tener pautas para permitirle al gar está, por qué, cuáles son las funciones del or-
profesional tomar contactos sin prejuicios previos. ganismo de protección, cuáles son sus derechos.
Lo que el adulto plantea lo define a él y a sus in- Es importante dejar registro en un acta de la infor-
tereses, no necesariamente coincidentes con el mación brindada y los temas tratados, así como
niño. Por lo tanto es importante que, de ser posi- la reserva de la misma.
ble, se escuche al niño y a otros referentes, e in-
cluso se corroboren hechos si estos no aparecen El acto de escuchar es en sí mismo la efectivi-
claros o el discurso del adulto genera sospecha zación de un derecho, por lo que es fundamen-
sobre la verdadera situación del niño. tal que el niño pueda decir libremente todo lo
que quiera, incluso la posible solución.
Aunque la escucha del adulto supone una fuente
de información sobre la realidad de un niño, está La información que el niño brinda es una infor-
mediada por la necesidad y el interés de dicho mación privilegiada, y debe ser tratada como tal.
adulto. Es importante identificar la visión del niño, Es especialmente tenida en cuenta para fundar la
cuál es su interés y necesidad para poder orientar toma de decisión, a la vez que no debe ser circu-
88 la intervención. lada para que terceros la conozcan.
PARTE 11
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Identificar derechos en juego podrían ser los referentes interesados y responsa-


bles en relación con el niño/os que dieron origen
En muchos casos la demanda explícita implica a la intervención.
diversos derechos en juego. Debe discriminarse Estos pueden ser individuos que son parte del
la importancia de los mismos en relación con el medio familiar o comunitario, o instituciones gu-
adulto, identificar los derechos vulnerados res- bernamentales o no gubernamentales.
pecto del niño y quiénes son los responsables. Su convocatoria debe establecerse con objetivos
Los derechos pueden mutar durante la interven- puntuales, atados a los problemas planteados,
ción, ya que al garantizarse alguno de ellos otros identificando responsabilidades que se asumen y
tendrán prioridad. Para ello se debe adecuar la plazos temporales.
intervención, los plazos y las acciones que se lle- Estos compromisos se dejaran por escrito, con
varán a cabo. copia para las partes.
Se debe registrar el proceso de restauración de
derechos y las acciones que se realizan para
efectivizarlos. Establecer estrategias
El registro es importante para generar informar
sistemática que nos permita poder planificar ac- Al iniciar una intervención se modifican los inte-
ciones preventivas o de promoción que tiendan reses y las prioridades de los sujetos que se en-
a modificar las prácticas que vulneran derechos. cuentran involucrados. Se debe estar atento para
Registrar información acerca de derechos, eda- captar las mismas e incorporarlas en las estrate-
des, género, nivel educativo, modalidad de ingre- gias diseñadas.
so, acciones de protección realizadas, es parte
de la obligación estatal asumida en una república Las estrategias deben poder adecuarse a la rea-
frente a los ciudadanos, y frente a la comunidad lidad cambiante de los niños; nada es para siem-
internacional, de dar cuenta de las acciones que pre cuando estamos trabajando con un sujeto en
lleva a cabo. desarrollo. Las decisiones se toman para modi-
ficarse en beneficio de aquello que dé una res-
Identificar actores necesarios puesta más adecuada a un niño.

89 Una vez escuchado, se debe visibilizar quiénes Si es importante que las estrategias definan las
PARTE 11
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acciones que las conforman, quiénes serán los Establecer tiempos y objetivos a lograr
responsables de las mismas y los plazos de tiem-
po para que surtan efecto. El tiempo no es una Se relaciona con la importancia que el tiempo
formalidad; en este caso es tiempo de vida de tiene en la vida de un niño. Las acciones deben
un sujeto: su paso sin modificar las razones que tener plazos y se debe verificar su cumplimien-
generaron la intervención es una forma de vulne- to, así como la restauración de los derechos. Las
ración de la cual es responsable el organismo ad- mismas se pueden prorrogar pero no pueden
ministrativo de protección. eternizarse.
Los plazos dan cuenta del tiempo de vida de un
Articular redes entre los actores niño. La intervención estatal, si bien puede ser
simplemente de acompañamiento, no debe ins-
Los individuos deben prepararse para interactuar talarse como una constante en la vida privada y
en un mundo complejo y cambiante, y por lo tanto familiar del sujeto. La construcción subjetiva de
los conflictos en los cuales se ven involucrados un niño debe poder formarse más allá de la inter-
tienen esa misma conformación; complejidad y vención institucional. El Estado no cría; esta es
cambio. una acción humana. El estado puede favorecer
Para poder abordar cualquier problema es nece- las condiciones en que la misma se desarrolla,
sario contar con una respuesta múltiple donde se pero no puede nunca sustituir al individuo.
ensamblen acciones de diferentes interlocutores Los profesionales deben tener en claro los obje-
en un mismo momento, con un objetivo: hacer tivos planteados y respetar los plazos. Ir más allá
efectivo el goce de un derecho por un niño. de lo necesario es una injerencia arbitraria en la
Para ello es necesario que el organismo adminis- vida privada de los sujetos. Si las acciones pla-
trativo facilite, tienda puentes entre los actores y nificadas no garantizan los derechos se deben
organice la respuesta. El niño no debe sentir que modificar las acciones y no prolongar las mismas,
tiene que modificar su vida para encajar en una hasta que sean aceptadas.
respuesta prefabricada y estándar. El esfuerzo de Cerrar las intervenciones al restituir el derecho.
adecuar la respuesta a la necesidad del niño es
de los actores, instituciones e individuos que de- Al identificar un derecho vulnerado, podemos dar
berán flexibilizar sus modalidades para adaptarse cuenta de cuándo el mismo es restituido. Si se da
90 a las necesidades del niño. esta situación es necesario que esa intervención
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se considere finalizada. Es importante visualizar a los derechos. Sí es propio de las intervenciones


las intervenciones como una acción que tiene un atadas a los sujetos, donde nunca se terminan
comienzo y un final. cerrando porque se entiende que siempre existe
El tiempo vuelve a surgir como relevante para la la posibilidad de que se vulnere un derecho.
historia vital de un niño. Se debe estar presen-
te siempre que sea necesario, eso no significa Trabajar en la comunidad la responsabilidad
adoptar como parte de la institución al sujeto y su de los adultos respecto de los niños
padecer. Si bien la empatía es necesaria para el
trabajo, la relación afectiva debe establecerse li- El organismo de protección debe realizar ac-
bremente y no estar condicionada al cumplimien- ciones destinadas a fortalecer y no sustituir las
to de una obligación. responsabilidades de los adultos respecto de la
crianza y el cuidado de los niños.
Reabrir cuando se vuelven a vulnerar los derechos Este abordaje de la promoción de derechos ga-
rantiza una respuesta universal adecuada a la
Los plazos, las revisiones, acotar las intervencio- CDN y además pensada desde el niño como su-
nes, establecer distancias emocionales, permite jeto.
estar presente tantas veces como sea necesario Las acciones de los niños tienen consecuencias,
en la vida de un niño, sin que eso implique avasa- y los adultos son responsables por ellas. No in-
llar su identidad. formarlos adecuadamente, no hacerles saber las
Cada vez que se tome conocimiento de la vulne- consecuencias negativas de sus conductas, ni la
ración de un derecho se iniciará una intervención, afectación de derechos de terceros, colocan al
en algunos casos incluso por derechos sobre los SPI en un lugar de omisión de obligaciones pri-
cuales ya se trabajó. Sin embargo esto solamente marias, como es la construcción de una ciudada-
debería alertar la responsabilidad de quienes no nía responsable.
están cumpliendo con su obligación y las conse-
cuencias de su incumplimiento. Un niño en conflicto con la Ley Penal sigue en
el SPI
No mantener intervenciones por las dudas
Cuando un niño se encuentra involucrado en un
91 Esto no sucede si las intervenciones están atadas conflicto con la Ley Penal, requiere que esta cir-
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cunstancia sea contemplada por el SPI. Por un una respuesta que contemple al niño víctima, a
lado, para verificar que los principios y garantías sus familiares y a la comunidad, destinada a res-
constitucionales se respeten, pero además por- tablecer la Ley y la paz social.
que el hecho de participar de dicho conflicto lo
coloca en una especial situación de vulnerabili- Esta solución no está pensada coactivamente, y
dad ante la selectividad del Sistema Penal, que seguramente en principio no dejará satisfechos
siempre persigue a los más vulnerables. a todos los intervinientes, pero la impunidad de
no hacer nada lo único que consigue es que la
La edad por sí misma es un dato de vulnerabilidad violencia social se dirija especialmente contra el
frente a la acción coactiva del Estado. No es lo niño, aumentando su vulnerabilidad.
mismo un niño que un adulto ante una respuesta La convocatoria a las partes es una posibilidad
estatal basada en el principio de infligir dolor a sin precedentes para intentar un camino de res-
alguien, que es responsable de generar un daño. tauración del daño individual y social generado
por la acción tipificada penalmente.
Por lo tanto el SPI debe trabajar en ese contex-
to como paraguas contenedor del Sistema de Es imprescindible una Ley con respuestas pe-
responsabilidad penal juvenil, el cual se ocu- nales adecuadas, pero mientras esto sucede
pará de la respuesta penal, pero que debe ser el SPI tiene muchas cosas para hacer.
a su vez contenida por una respuesta estatal
integral que garantice derechos que se en- Incluso la justicia puede participar como otro ac-
cuentran vulnerados. tor social más en una respuesta comunitaria, sin
la amenaza de una pena.
Cuando hablamos de sujetos involucrados en
conflictos penales como posibles imputados, y
que tienen una edad inferior a la que la Ley penal
11.2 Guías de supervisión
establece como piso, el rol del SPI adquiere una
especial relevancia. Que la respuesta a la conduc- Espacios de revisión individual de intervenciones
ta no la produzca el Sistema penal no invalida que
el Estado deba trabajar en una respuesta ante un Todos los equipos interdisciplinarios deberán dis-
conflicto producido entre un niño y una comuni- poner de una agenda planificada en la cual exis-
92
dad. Así que el SPI es responsable de elaborar ta un espacio de revisión de las situaciones que
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están en proceso. El mismo puede ser semanal,


quincenal, mensual, según la cantidad de traba-
jo del equipo, pero es imprescindible contar con
él para permitirse pensar en las acciones y sus
consecuencias, alejado del momento de tomar la
decisión, y revisando cómo las mismas han im- Espacios de capacitación en temas puntuales
pactado en los individuos involucrados.
Los dos espacios anteriores permiten mejorar la
Espacios de intercambio entre los equipos de detección de temas puntuales sobre los que es
trabajo necesario formar a los profesionales, brindarles
herramientas adecuadas tanto desde lo teórico
El responsable de un SPI debe contemplar la como desde lo práctico para que puedan pararse
existencia de un momento compartido por to- con seguridad frente a la intervención que corres-
dos los integrantes, en especial cuando existen ponde hacer.
diversos equipos, y donde la vorágine cotidiana Para ello se deberá planificar espacios de capa-
mastica cualquier espacio de aprendizaje informal citación con la concurrencia de personas respe-
charlando en el pasillo con un par y comentando tadas por su formación en el tema, que puedan
las alternativas existentes. brindar conocimiento práctico y líneas teóricas
Si bien es un momento de intercambio, también que fundamenten las decisiones a tomar.
lo es de aprendizaje sobre los perfiles de interven-
ción de los distintos equipos, las acciones que se
pensaron, las que llevaron adelante, las que fun- Espacios públicos de exposición de interven-
cionaron y las que fracasaron. ciones
Los profesionales necesitan este espacio como
un espejo para corroborar sus impresiones y sus Todos los equipos profesionales deberán por lo
percepciones. Necesitan reflejarse en el otro, en menos una vez al año ser capaces de presentar
este caso un profesional de otro equipo. Las si- una intervención analizada en forma crítica y des-
napsis mentales que conllevan, las dudas, las de un marco teórico prestablecido, en un espacio
pruebas, los fracasos, las frustraciones y los pe- académico de intercambio de saberes.
queños logros, deben ser compartidos para ser La práctica debe ser difundida, compartida y ana-
93
atendidos. lizada para que la misma pueda ser mejorada.
PARTE 12
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12. Conclusiones
PARTE 12
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E l Estado ha decidido implementar la Convención que deba utilizarse debe ser por el menor tiempo
sobre Derechos del Niño desde el punto de vis- posible.
ta normativo, por medio del dictado de una Ley El medio familiar es aquel que puede criar y pro-
nacional, y por Leyes provinciales acordes a la teger a un niño, brindándole un espacio de de-
misma. sarrollo personal en tanto sujeto con capacidad
progresiva. Puede tener un origen biológico o
Además, ha generado una institucionalidad que afectivo, o puede ser una construcción social
considera acorde con la Constitución federal del posterior cuando no tenga ninguno, o los que
país, donde se articulan todas las provincias y el haya tenido solamente lo agredan.
nivel nacional para definir prioridades respecto de Los equipos profesionales no deben olvidar nun-
los derechos de niñas y niños. ca que la obligación primaria de su intervención
Para ello ha pensado que el Sistema de Protec- es garantizar los derechos de los niños, y que sus
ción Integral es el mejor diseño institucional para acciones deben tener en cuenta el interés supe-
proteger los derechos de los niños, niñas y ado- rior del niño.
lescentes.

CON TODO LO EXPUESTO, EL DERECHO A


Este Sistema debe encarar dos acciones básicas
para cumplir con las obligaciones estatales al ra- SER OÍDO ES EL RECONOCIMIENTO MÁS
tificar la CDN: por un lado debe promover dere-
chos y por el otro protegerlos. CLARO DEL ESTADO DEL NIÑO EN SU
La promoción de derechos incluye amplia difu-
CALIDAD DE SUJETO DE DERECHO:
sión de normas y de prácticas respetuosas de los
niños como sujetos de derechos. LO DOTA DE PALABRA, DE VOZ, DEJA DE
La protección implica equipos especializados
para la atención de situaciones de vulneración de SER UN INFANTE PARA SER UN NIÑO.
derechos en condiciones de pensar estrategias
de intervención mediante acciones de protección El Estado tiene la obligación de garantizar que
integral o de protección especial. pueda expresar su opinión libremente, y para ello
En este marco, la separación del medio familiar debe también brindar la información suficiente
95 es la última opción, no la única, y en el supuesto para que puede formase esta opinión.
PARTE 12
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ÍNDICE

El derecho se concreta en el propio acto de la ma-


nifestación, sin implicar que el contenido obligue
al resto de las personas más allá del respeto a la
libre manifestación de su opinión. No es posible
tomar una decisión sin que el niño tenga la opor-
tunidad de manifestarse.

El respeto y la dignidad deben ser parte de la es-


cucha que un adulto lleva a cabo en el momento
de hacerse efectivo el derecho a ser oído. Esta
acción es llevada a cabo por el organismo de pro-
tección por sí mismo, y es una de las primeras
acciones al comienzo de su intervención, reiterán-
dose todas las veces que sea necesaria mientras
la misma dura.

La información brindada a un niño permite al mis-


mo conocer las opciones y poder manifestar su
opinión al respecto con mayor autonomía y liber-
tad. Los adultos debemos mantenernos alertas
para evitar vulnerar derechos en nuestro afán de
hacerlos efectivos. Los derechos no se garantizan
a cualquier precio, sino de la forma en la cual se
encuentran previstos por la Ley.

96
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ÍNDICE
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99
A N EXO
ANEXO
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ÍNDICE

EL DERECHO A SER OÍDO EN EL SPI mo como totalidad y verdad. ... Los animales no
entran en la lengua: están desde siempre en ella.
Las diferentes modalidades y los distintos actores El hombre, en cambio, en tanto que tiene una in-
para garantizar el derecho a ser oído en el Sistema fancia, en tanto que no es hablante desde siempre,
de protección integral: escinde esa lengua y se sitúa como aquel que para
hablar, debe constituirse como sujeto del lenguaje,
debe decir yo.”25
1- La palabra en la infancia
La infancia es una etapa en la vida del ser humano
Al abordar este tema no debemos olvidarnos del donde no hay palabra, “...se sabe cuánto es difícil
punto de partida, que los niños/niñas han sido vi- darle la palabra a los niños y cuánto es difícil escu-
sibilizados como integrantes de un colectivo, la in- charles la voz: por lo demás, “infancia” es el término
fancia. derivado del latín que indicaba la edad de la vida en
“Como infancia del hombre, la experiencia es la la cual no se habla o se habla mal. In-fanzia es un
mera diferencia entre lo humano y lo lingüístico. Que término no fácil: indica una edad de la vida y por eso
el hombre no sea desde siempre hablante, que haya la condición neutra de un tiempo contrapuesto a
sido y sea todavía in-fante, eso es la experiencia. otros, pero esconde también el sentido más inquie-
“...La infancia actúa en efecto, antes que nada so- tante de una ausencia de voz. Es, entonces, voz
bre el lenguaje, constituyéndolo y condicionándolo enferma. Tiempo y palabra se mezclan en una tra-
de manera esencial. Pues justamente el hecho de ma inesperada. Medida sobre un recorrido, es inicio
que haya una infancia, es decir, que exista la expe- de una historia, alguna cosa que todavía no es y por
riencia en cuanto límite trascendental del lenguaje, eso vive de esperas; aislada de sus éxitos es, por el
100 excluye que el lenguaje pueda presentarse a sí mis- contrario, falta; debilidad, si no enfermedad.” 26
ANEXO
VOLVER AL
ÍNDICE

Los sujetos que integran el colectivo portan la derechos y el Interés superior del niño en las distin-
característica del mismo, romper sus ataduras tas instituciones jurídicas, algunas ponencias pre-
es parte de este recorrido reivindicatorio de la sentadas plantearon el derecho a ser oído de los
palabra para los niños y niñas. niños. La mayoría se centró en el proceso judicial de
familia,28 incluyendo la necesidad de la interdiscipli-
na para un mejor abordaje.29
2- El derecho a ser oído como la Sobre la escucha del niño en el proceso de fami-

visibilización del sujeto lia acuerdan todos los autores,30 para algunos con
ciertos límites,31 o con énfasis en las condiciones
materiales en que sucede,32 o cuando se ventilan
Desde la vigencia de la CDN se ha escrito mucho situaciones de violencia familiar.33 Se plantea que a
sobre el niño/a sujeto de derechos, y del principio partir de los 14 años cuando los derechos afecta-
estructurante del interés superior del niño/a. En ese dos son personalísimos, la participación debe ser
contexto, el derecho a ser oído ha tenido relevancia personal y directa.34
cuando se trata de un proceso judicial que afecta a
los niños/niñas. Aparece la necesidad de escucharlo en el marco de
una mediación para un divorcio35 y se fundamenta
Especialmente se lo ha planteado en los procesos sobre su credibilidad como testigo.36
de familia, incluso en la etapa de mediación previa
al inicio de las actuaciones. Algunas analizan este derecho en el ámbito de sa-
El mismo énfasis se le ha dado en el ámbito del lud, y la posibilidad de opinar en relación al cuida-
derecho penal tanto en cuanto hace al derecho de do de su salud y de su propio cuerpo;37 avanzando
defensa del imputado, como en el caso de las vícti- sobre el consentimiento informado según el tipo de
mas y su participación en el proceso, siendo impor- práctica y la edad del niño.38 Una de las presenta-
tante su opinión cuando deben darse procesos de ciones plantea la necesidad de establecer que los
reparación. alcances del art. 12 de la CDN van más allá de los
procesos judiciales y que éste atañe a otros espa-
En el X Congreso Internacional de Derecho de Fa- cios como la familia, la escuela y todo ámbito donde
milia convocado bajo el lema “El Derecho de Fa- un niño, niña o adolescente se quiera expresar.39
milia27 y los nuevos paradigmas”, en el marco de la
101 Comisión 2 cuyo tema era: El niño como sujeto de Sin apartarse del contexto del proceso judicial, el
ANEXO
VOLVER AL
ÍNDICE
derecho a ser oído comenzó a ser analizado en el principio en el contexto de los juicios de familia
conexión con la defensa de sus derechos, dando o en la interrelación de la vida cotidiana “la voz del
cuenta que a partir de la práctica judicial “puede niño en todos los conflictos que lo involucran (tanto
concluirse que en los procesos de familia los ma- en el ámbito administrativo como judicial), se con-
gistrados no son muy favorables a escuchar a los vierte en la pauta central a ser tenida en cuenta para
niños, pues estiman que sus juicios pueden ser la determinación del interés superior en el caso con-
distorsionados por la edad o la inmadurez, o bien creto… [I]interés superior y derecho a ser oído no se
por la influencia que sobre ellos ejerzan los adultos, contraponen sino que se complementan, siendo el
padres o letrados”40 segundo la guía o el sendero para alcanzar el pri-
mero.”43
El tribunal regional de derechos humanos recono-
ce el derecho a participar de los procedimientos a En el año 2009 el Comité de los Derechos del Niño,
los niños “102. ...[,] el aplicador del derecho, sea en presentó a la aprobación de la Asamblea General
el ámbito administrativo, sea en el judicial, deberá la Observación General N° 12 sobre el “El derecho
tomar en consideración las condiciones específicas del niño a ser escuchado” referido a la interpretación
del menor y su interés superior para acordar la par- que dicho órgano realiza del art. 12 de la CDN, “es una
ticipación de éste, según corresponda, en la deter- disposición sin precedentes en un tratado de derechos
minación de sus derechos. En esta ponderación se humanos; apunta a la condición jurídica y social del
procurará el mayor acceso del menor, en la medida niño que, por un lado, carece de la plena autonomía
de lo posible, al examen de su propio caso.”41 del adulto pero, por el otro, es sujeto de derechos.” 44

El texto de la adecuación normativa realizada en el Plantea el derecho a ser escuchado como el de-
2005 coloca definitivamente al niño/a en el centro recho de cada niño y como el derecho de los gru-
de la escena, “Es en relación con el derecho del pos de niños, ya que “las opiniones expresadas por
niño a ser oído y a que sus opiniones sean tomadas niños pueden aportar perspectivas y experiencias
en cuenta, donde se trasluce la voluntad estatal de útiles, por lo que deben tenerse en consideración
incorporar al niño/niña a la vida democrática en su al adoptar decisiones, formular políticas y preparar
faz más amplia”42 Leyes o medidas, así como al realizar labores de
evaluación.”45
Luego del dictado de la Ley 26061, que desarrolla el
102
contenido del interés superior del niño, al introducir Del análisis literal establece que la obligación de ga-
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rantizar “se compone de dos elementos destinados por medio de representante este debe tener en cla-
a asegurar que existan mecanismos para recabar ro que “representa exclusivamente los intereses del
las opiniones del niño sobre todos los asuntos que niño.”51
lo afectan y tener debidamente en cuenta esas opi-
niones.”.46 El comité da indicaciones relacionadas con las me-
didas a tomar por los Estados para garantizar el de-
Respecto de las condiciones para formarse un jui- recho que tienen en cuenta: adecuada información,
cio propio desaconseja introducir límites de edad, se espacio físico, personas de confianza, evaluación de
“deben dar por supuesto que el niño tiene capaci- su capacidad, informar al niño de la decisión y cómo
dad para formarse sus propias opiniones y recono- fue tenida en cuenta su opinión, posibilidad de ir ante
cer que tiene derecho a expresarlas.”47 otra autoridad superior a revisar la decisión.

Entiende que expresarse libremente significa “ex- Da pautas a los Estados en relación a la escucha en
presar sus opiniones sin presión y puede escoger si procedimientos judiciales (civiles, divorcios, separa-
quiere o no ejercer su derecho a ser escuchado... no ción de los padres, cuidados sustitutos, adopción;
puede ser manipulado ni estar sujeto a una influen- o penales tanto como infractor, víctima o testigo),
cia o presión indebidas... el niño tiene el derecho a como en procesos administrativos.
expresar sus propias opiniones y no las opiniones
de los demás.”48 El comité vincula este derecho con otras disposicio-
nes de la CDN y analiza su articulación con: art. 3
Por madurez debe entenderse “capacidad de com- interés superior del niño, arts. 2 y 6 no discrimina-
prender y evaluar las consecuencias de un asunto ción y desarrollo; arts. 13 y 17 libertad de expresión
determinado”, en el contexto del art. 12 “es la capa- y acceso a la información; art. 5 responsabilidades
cidad de un niño para expresar sus opiniones sobre y deberes de los padres en la orientación y cuidado.
las cuestiones de forma razonable e independiente”49 Así como en distintos ámbitos: familia, espacios
Acerca de los procedimientos en los cuales debe de acogimiento, atención de la salud, escuela,
ser escuchado “es aplicable tanto a los procedi- espacios de recreación, deportivos y culturales, la-
miento iniciados por el niño... como a los iniciados borales, en ocasión de diseñar estrategias de pre-
por otras personas que afecten al niño.”50 vención, en los procedimientos de inmigración y
asilo, en situaciones de emergencia, y en ámbitos
103 Se recomienda la escucha directa, y en caso de ser nacionales e internacionales.
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Las condiciones básicas que deben brindarse signar abogado del niño. Por lo tanto hemos tra-
son transparencia e información, voluntariedad, tado de explicar el ejercicio del derecho por parte
respeto, pertinencia, adaptación, inclusión, apo- del niño aplicando las reglas de la capacidad del
yo en la formación, seguridad, responsabilidad52 Código Civil, aun cuando el derecho a ser oído no
está atado a las reglas de la misma.
La jurisprudencia ha acompañado este desarrollo
doctrinario sobre el tema declarando la nulidad de las Un sujeto no necesita ser reputado capaz para
decisiones cuando no se esté escuchando al niño53, la manifestar su opinión acerca de cualquier tema
posibilidad de ser considerado como una par- que le interese, y en esa línea el Estado, la socie-
te con patrocinio letrado propio en los juicios dad y los adultos en general sin importar las cir-
donde se ventilan situaciones de familia 54, la cunstancias deben brindar el espacio adecuado
obligación del juez de tomar contacto directo para escuchar a los niños sin importar la edad.
con los niños aun cuando exista la represen-
tación del ministerio público de menores 55, re- El ejercicio de este derecho no implica que la deci-
conociendo la escucha de la víctima en espa- sión acerca del tema de interés se encuentre en la
cios de cuidado como la Cámara Gesell 56, su cabeza del niño, sino simplemente en que su opinión
legitimación para solicitar medidas cautelares será escuchada por quien en cada caso en concreto
en situaciones de violencia familiar 57, y como deba tomar la decisión, por ej. , el progenitor cuando
garantía del debido proceso penal al dictar se trata de una cuestión de índole cotidiano familiar,
sentencia condenatoria 58 . el docente cuando el tema a resolver se relaciona
con el aprendizaje en el marco de la institución es-

3- Algunos tópicos transversales a colar; el médico cuando debe analizar la necesidad


de una práctica médica; el organismo de protección
analizar: cuando debe evaluar cual medida de protección es
la más adecuada para restituir un derecho vulnera-
do; el juez cuando debe resolver un conflicto de de-
3.1. La edad del niño y su autonomía progresiva. recho que afecta a un niño.

La discusión acerca de la edad en relación con la Esta escucha siempre es posible de darse sin im-
capacidad y respecto de la autonomía progresiva portar la edad, aunque ésta, el contexto, el tipo de
104 ha retomado fuerza a partir de la posibilidad de de- manifestación debe enmarcarse en el concepto de
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autonomía progresiva. Lo que un bebé puede ma- familia con escaza flexibilidad y alto nivel de auto-
nifestar, no es lo mismo que lo que puede un niño a ritarismo, en el segundo la nulidad de la decisión.
los 10 a los 12 o a los 17 años. Por lo tanto a me- Sin embargo en ambos casos la obligación del
dida que el sujeto se desarrolla adquiere mayores adulto es tomar una decisión que contemple mejor
herramientas para dar a conocer su interés y esto a el interés del niño, aun cuando no coincida con el
su vez genera mayor responsabilidad en los adultos contenido de lo que este manifestó.
respecto de la escucha y la decisión posterior que
pueda tomarse. 3.3. La contrapartida: el derecho a ser informado.
3.2. El contenido de su manifestación y el prin- Para que la manifestación del niño pueda darse en
cipio del interés superior del niño. las condiciones planteadas, absoluta libertad en
el planteo del deseo del sujeto que se expresa, es
necesario que los adultos garanticemos un pleno
Lo dicho en el punto anterior tiene directa relación
y libre acceso a la información disponible sobre el
con el contenido de la manifestación del niño, aque-
tema, también que la misma sea trasmitida en for-
llo que el niño dice, habla sobre el tema de su in-
ma clara y comprensible según la edad del niño,
terés; este tampoco tienen límites o condiciones,
debiendo asegurarse el adulto de que el niño com-
el niño es libre de expresar sus deseos e intereses
prende la información, y que su opinión es conse-
tal y como él los percibe. Aunque ese contenido si
cuencia de esta comprensión previa.
bien debe ser tomado en cuenta por el adulto que
toma la decisión en ningún momento condiciona la
misma.
Para que esta decisión no sea arbitraria y discrecio-
4- En la vida cotidiana:
nal, el adulto debe escuchar, debe tomar en cuenta
4.1. Los adultos responsables; la escucha en el
lo que se le manifestó y su decisión debe tener en ámbito familiar y comunitario.
cuenta el interés superior del niño.
Estos requisitos para la toma de decisión son tan Sobre este tema algo ya me he explayado en el
válidos en el seno de un medio familiar, como en un punto anterior. Es el momento de pensar cómo de-
estrado judicial, por supuesto que las consecuen- biera comportarse el adulto dentro de este ámbito,
cias de no realizarlo serán distintas; en el primer cómo asume su responsabilidad de informar, de es-
105 caso será acostumbrarse a vivir en el seno de una cuchar y de decidir teniendo en cuenta el contexto,
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las circunstancias, las cuestiones a resolver y un Esto implica dedicar tiempo y básicamente modi-
niño en concreto. ficar prácticas y costumbres sociales instaladas
donde son los adultos aquellos que toman las deci-
Para ello los adultos responsables de la crianza di- siones que creen más convenientes sin considerar
recta deben generar prácticas basadas en el res- necesario conocer la opinión de los niños.
peto mutuo, donde existe un tiempo y un espacio
previsto para que un niño manifieste su opinión, y
esta sea escuchada por el adulto que tiene la res-
4.2. Los espacios institucionales: la escuela, el
ponsabilidad de tomar decisiones relacionadas a la hospital, el club, la vía pública.
crianza. Esto implica desde la vestimenta, el corte de
pelo, la comida que más le gusta, los deportes, las En el caso de los espacios institucionales tanto
actividades recreativas, los deberes escolares, las sean del estado como de las organizaciones de la
salidas, los amigos o cualquier otro tema de interés. sociedad civil, los adultos deben conocer la nor-
mativa vigente y son responsables de adecuar sus
Estos mismos adultos en el espacio comunitario acciones a las mismas, no olvidemos que estas
deben comprometerse a no omitir su responsabili- acciones cuando se trata de instituciones públicas
dad cuando se trata de una situación en la cual se o que prestan un servicio delegado por el estado,
encuentra involucrado un niño; y aquí nos metemos comprometen internacionalmente al mismo, ya que
con los vecinos, los comerciantes, los miembros tiene directa incidencia en el cumplimiento de las
de un club o asociación, los padres de los amigos. normas convencionales.
Todos somos responsables del cuidado y protec- La forma en las cuales los adultos ven al niño,
ción de los derechos de aquellos niños con quienes se percibe a través de cómo estos le brindan el
nos relacionamos, una vez que conocemos una si- espacio necesario y las condiciones adecuadas
tuación es nuestra responsabilidad abordarla, para para escuchar su opinión: cuanto más adultos
esto debemos informarnos sobre cómo proceder están formados para tratar al niño como un su-
en cada caso concreto, brindarle al niño el tiempo jeto, escuchar sus opiniones, explicar sus deci-
suficiente para que este nos manifieste su opinión, siones. Estas prácticas influyen directamente en
informarlo de todo lo que conocemos sobre el tema, cómo es percibido por los niños el espacio públi-
acompañarlo en el proceso de toma de decisiones cos, la arquitectura de los mismos, el diseño, la
cuando el mismo está en condiciones de hacerlo facilidad del acceso, las condiciones de limpieza,
106
teniendo en cuenta su autonomía progresiva. luminosidad, y comodidad que una ciudad puede
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ofrecer a sus habitantes que tienen menos de 18 del niño, o por las circunstancias que el contacto
años, adaptando los espacios públicos a las ne- directo con el mismo no lo coloque en una situación
cesidades, preferencias y gustos según la edad de mayor riesgo de vulneración de sus derechos, en
de sus ciudadanos. especial el derecho a la integridad.

Para ello es necesario contar con una política sos- En términos generales, entre las primeras acciones
tenida de participación de los niños y adolescentes que el organismo de protección intenta llevar a cabo
manifestando su opinión a los adultos responsables está la de escuchar al niño. Esto implica explicar
del diseño, mantenimiento y vigilancia, estando es- claramente qué hace el organismo, cuándo inter-
tos predispuestos a escucharlos y tomar en cuenta viene, cómo interviene, y en el supuesto que sea
sus opiniones en relación a sus necesidades y pre- un tercero quien haya dado aviso de la situación de
ferencias respecto de la modalidad en la cual se va vulneración, se le hace saber de las razones por las
a utilizar ese espacio. que se lo está convocando.

Los espacios de participación en las decisiones re- No existen límites respecto de la escucha que se
lacionadas con los espacios públicos de una ciu- debe garantizar. Siempre que quiera ser oído debe
dad, son modalidades de escucha de los niños y tener la oportunidad de manifestarse, sin importar
adolescentes. el tema.

5- La escucha por el organismo admi- Esta no limitación trae como consecuencia que se
debe respetar el derecho del niño a no manifestar-
nistrativo de protección integral, espe- se; el mismo debe tener la libertad de hacerlo o no,
según su deseo.
fi ante la vulneración de derechos.
cífica En la misma línea, el organismo debe evitar que el
El organismo administrativo escucha al niño en un niño sea sometido a reiteradas situaciones que bajo
porcentaje mayoritario en circunstancias donde el la forma de garantizar el derecho a ser oído, lo co-
mismo plantea situaciones de vulneración de dere- locan en una situación de objeto, esta circunstancia
chos, o cuando las plantea un adulto. debe tenerse especialmente en cuenta cuándo el
mismo es víctima de delito (especialmente contra la
107
Siempre que esto sea posible, por la propia edad integridad sexual).
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A partir de escuchar al niño, y del contenido de esa


escucha, el organismo es responsable de garantizar
6.1. Abogado del niño
sus derechos. Esto implica valorar el contenido de
La Ley 26061, en su artículo 27, claramente le
lo dicho con especial atención sin dejar de tener en
permite al niño contar con un abogado de su con-
cuenta el interés superior, y tomar aquellas decisio-
fianza. Aquí nuevamente se interpela la obligación
nes que garanticen todos sus derechos en el máxi-
de informar adecuadamente de todas las circuns-
mo de sus posibilidades.
tancias para que el niño pueda instruir al abogado
Además, el organismo de protección es respon-
acerca de su interés en el proceso.
sable de promover el respeto de este derecho en
todos los ámbitos de la sociedad, generando con-
Es responsabilidad de este de ser un mero vehículo
diciones para que los adultos en cualquiera de los
de transmisión de aquello que el niño quiere dejar
ámbitos se den el tiempo y el espacio adecuado
en claro en el proceso. Esto no implica interpretar,
para escuchar a los niños.
ni sustituir su palabra.

6- La escucha en el proceso judicial: Por lo tanto es requisito para poder ser considerado
abogado del niño, que este niño tenga capacidad
Esta siempre debe ser directa. Aun cuando existen para instruir, hacerle saber en forma clara cuáles
actores procesales que deben intervenir obliga- son sus deseos. Siendo responsabilidad del abo-
toriamente para defender sus intereses, estas no gado darle un marco jurídico al planteo y fundarlo
sustituyen la obligación de escuchar directamente en la Ley vigente.
la opinión del niño antes de tomar una decisión,
siempre que exista jurisprudencia donde se ha
decidido sobre la nulidad de la decisión judicial
6.2. Defensor público
cuando la misma se ha tomado sin escuchar pre-
Es un actor obligado del proceso cuando hay per-
viamente al niño, el cual va a sufrir las consecuen-
sonas menores de edad, por lo tanto su opinión es
cias de esa decisión.
obligada, en el marco de un conflicto de intereses
y derechos, es imprescindible que esté presente en
Estos otros actores procesales si bien traen
el momento en que el niño es escuchado en forma
la voz del niño, no reemplazan ni sustituyen la
108 directa.
manifestación directa de su interés.
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Es su obligación informar al niño sobre los diferentes sona humana. Lo que debe quedar claro es que
actores del proceso, sobre el proceso en sí, sobre lo este no representa el interés del niño, sino que es su
que está en discusión, y lo que implica la decisión interpretación de aquello que entiende es el mejor
que se va a tomar, así como su derecho a manifes- interés de ese niño en concreto, teniendo en cuenta
tar libremente su opinión al respecto del conflicto, y el contexto y sus circunstancias.
hacer saber su deseo respecto del mismo. En ningún caso a través de su manifestación esta-
ríamos escuchando al niño, sino aquello que enten-
Esto acarrea también explicar que sus deseos pue- demos es lo mejor para el niño.
den no verse reflejados en la decisión judicial, ya
que la misma tiene la obligación de analizar todos
los planteos y decidir aquel que garantice mejor el 6.4. Representantes legales
interés superior del niño.
Los representantes legales no sustituyen la voz del
También debe velar por que todo sea comprendido niño, es la misma situación que la del tutor ad litem.
por el niño de acuerdo a su edad y capacidad de Cuando el niño puede expresarse en forma directa
entendimiento, incluso velar porque todas las partes en debe ser escuchado más allá de sus representantes
caso de que sea necesario puedan explicar sus posi- legales, ya que el ejercicio de este derecho no pue-
ciones de forma tal que el niño pueda comprenderlas. de delegarse o realizarse a través de terceros. O se
ejerce por sí, o no se ejerce, no existe la posibilidad
de que un tercero lo haga, salvo que el mismo sea
6.3. Tutor púbico o ad litem un mero trasmisor de la palabra del niño sin influir en
su contenido, por ejemplo una declaración en Cá-
Debería estar presente en todas aquellas circuns- mara Gesell grabada en una única oportunidad que
tancias en las cuales por razones de edad, desarro- luego es utilizada como testimonio en un juicio, en
llo, o alguna discapacidad el niño no pueda exterio- forma posterior, y quizá en más de una oportunidad.
rizar su deseo, o como dije respecto del abogado
del niño, no se encuentre en condiciones de instruir. Otra alternativa consiste en la manifestación del niño
Por ejemplo un bebé o, un niño con una enferme- volcada de puño y letra en el papel, o en un acta
dad discapacitante que le impide tener algún tipo refrendada por el mismo y que con posterioridad
de comunicación. es presentada como la expresión de su opinión, en
En este caso es responsabilidad del tutor velar por- el marco de no reproducir situaciones que pueden
109 que se garanticen sus derechos básicos como per- generarle daño o presión.
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NOTAS AL PIE
1 Pág. 6 del Cuadernillo publicado por CASACIDN, ¿Qué es 7 Avanza sobre las anteriores definiciones de las Leyes locales,
un Sistema de protección integral de derechos de niñas, ni- definiendo conceptos imprecisos, como que considera centro
ños y adolescentes? El paradigma de la protección integral de vida, y además resuelve controversias doctrinarias sobre
se organiza y funciona con la lógica de un Sistema. En este los ámbitos de aplicación en relación a la patria potestad y las
caso de trata de un Sistema de naturaleza política y social instituciones de la vida familiar, además de dar una respuesta
que bien puede definirse como un conjunto de interacciones legislativa a los planteos judiciales respecto de las situaciones
que se estructuran y fluyen en torno a corresponsabilidades de conflicto de intereses entre niños y adultos, cuando hay en
que tiene todos los actores. Cita de Konterllnik, Irene, “El rol juego derechos de igual jerarquía constitucional.
de los organismos administrativos en la implementación del
Sistema de protección integral de derechos de niñas, niños y 8 Pág. 127. El recreo de la Infancia. Argumentos para otro
adolescentes” en Seminario LA NUEVA LEY NACIONAL DE comienzo. Eduardo S. Bustelo. Siglo XXI editores.
PROTECCIÓN INTEGRAL DE DERECHOS DE NIÑOS, NIÑAS
Y ADOLESCENTES. Responsabilidad de los diferentes acto- 9 Pág. 131. Óp. citada.
res en su aplicación. Un nuevo desafío, organizado por el Ca-
sacidn, diciembre, 2005. 10 El derecho a ser oído es analizado desde las acciones de
los actores del Sistema de protección integral en forma pun-
2 En adelante CABA tual en el Anexo

3 Pág. 28 Cuadernillo Nª 2 Desarrollo de Sistemas de pro- 11 Algunos artículos citados a simple modo de ejemplo:
tección integral de derechos en el ámbito local. Ministerio de El patronato del estado y la reciente Ley 26.061. ZANONI.-
Desarrollo Social de la Nación. Autoras: Dra. María Eleonora L.L. 2005-F Sec. Doctrina Pág. 923.-
Murga, Lic. María Griselda Anzola Crónica de una Ley anunciada y ansiada. FAMA María Victoria
y Herrera, Marisa. ADLA 2005-E- 5809 Bol. 29/2005, pág. 2.
4 En adelante DESC El mejor interés del niño y la jurisprudencia. Dutto Ricardo Zeus
72-D-75 y el mejor interés del niño, la constitución nacional y la
5 Pág. 131 Protección Integral de Derechos de Niñas, Niños jurisprudencia. Zeus 28 y 29 del 09/2005 Tº 99.
y Adolescentes. Análisis de la Ley 26061. Emilio García Mén- Protección integral de los derechos de niñas, niños y adoles-
dez (compilador). Fundación Sur – Editores del Puerto. Las centes – encuadre internacional latinoamericano y provincial
políticas públicas en la Ley 26061: de la focalización a la uni- argentino- Méndez Costa y Murga .- L.L. 01/02/06
versalidad. Una primera aproximación al análisis de la Ley 26.061 Baci-
galupo de Girardi. J.A. 2006-I del 01/02/06 fascículo 5 Pág. 45.
110 6 En adelante CDN El derecho a la participación del niño en la Ley 26.061. Su in-
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cidencia en el proceso judicial de Néstor Solari. L.L. T 2005-F dejan sus hijos al cuidado de la familia extensa, sin existir de-
Sec. Doctrina Pág. 1126. recho vulnerado alguno que amerite la intervención del orga-
nismo administrativo, y al solo efecto que éste tome cono-
12 M.394, XLIV. Recurso de Hecho. M., G. c/ P., C.A. Fallo 26 cimiento de esa circunstancia y la controle. Dan respuestas
de junio de 2012. de discriminación rayando en el abandono de persona, sien-
do el rol del organismo el de intimar su cumplimiento bajo la
13 Presentación de un equipo técnico de una Defensoría zonal pena de denunciar la posible comisión de un delito. Solicitan
de niñas, niños y adolescentes Comuna 1 en el expediente la intervención del organismo administrativo, ante la simple cir-
caratulado J.B. s/protección especial, que tramita en el Juz. cunstancia de la existencia de un niño/a en el medio familiar
87, por el cual el Equipo Técnico describe una situación sin en el cual se encuentran haciendo la intervención. Construyen
tomar posición y sin solicitar lo que entiende mejor garantiza sospechas negativas de la intención de los adultos cuando
los derechos. los mismos tienen actitudes de preservación de su intimidad.

14 Presentación como querellante en denuncias penales 18 Desestiman denuncias por violencia familiar, y solicitudes
donde hay un número indeterminado de posibles víctimas de de medidas cautelares realizadas por el organismo adminis-
trata para explotación menores de edad. En estos supuestos trativo, en situaciones muy claras de niños/as víctimas, con
el organismo administrativo ha fundado su legitimación en la el fundamento que no se aplica al caso la Ley de violencia
propia Ley de creación, así como en la circunstancia que es familiar, ya que el organismo tiene facultades para tomar las
un organismo especializado que protege los intereses de las medidas excepcionales. . JUZ CIVIL 83. NM s/ medidas pre-
potenciales víctimas de los delitos por los cuales se presenta cautorias. No hacen lugar a guardas simples solicitadas por
como denunciante. abuelos a cargo de la crianza de nietos con patrocinio letrado,
y donde no existen derechos vulnerados que justifiquen la in-
15 Convocar la intervención del organismo en situaciones que tervención estatal.
son propias de la dinámica escolar, sin posibilidad de pensar
en el abordaje integral que implica la transmisión de conoci- 19 G. M, G. A y otro s/control de legalidad. Expete 32.233/12.
miento, desde los contenidos académicos hasta valores y Juz 76 (apelación en la cámara sal A).
principios éticos que hacen a la democracia y el respeto de los C B P s/control de legalidad. Juz 4
derechos humanos. Como ser la discriminación a un niño en
un aula, la violencia entre pares.
20 Expete 39527/2011 CONSEJO DE LOS DERECHOS DE
16 Solicitan que sus informes no sean citados para fundamen- NIÑOS c/O V s/ medidas precautorias. Juz. 82
tar las decisiones. Expresan su disconformidad verbalmente,
pero en forma escrita plasman otra opinión. Recurren al poder 21 Expete 65083/2010 caratulado A L M D Y H L N A s/pro-
judicial de la local cuando sus opiniones no coinciden con las tección especial, en el Juzgado Nac.Civil 106
organismo administrativo.
23 Teniendo en cuenta lo desarrollado en el comienzo del pre-
111 17 Solicitan que el organismo intervenga cuando los padres sente trabajo. Nota al pie 1
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24 Art. 72 del Código Penal. Sobre los delitos de instancia pri- acto cotidiano, tener en cuenta la edad y trabajar interdiscipli-
vada.”… Sin embargo, se procederá de oficio cuando el delito nariamente.
fuere cometido contra un menor que no tenga padres, tutor ni 30 Liliana Alicia Moreda Cerezo “El derecho del niño a ser
guardador, o que lo fuere por uno de sus ascendientes, tutor oído”.
o guardador. Cuando existieren intereses gravemente contra-
puestos entre algunos de éstos y el menor, el Fiscal podrá 31 Olga E. Orlandi .Introduce limitantes como la edad, la ma-
actuar de oficio cuando así resultare más conveniente para el durez del niño en cuestión, y el tema que se está ventilando.
interés superior de aquel. (Conforme texto del artículo 14 de la
Ley N° 25087, BO N° 29147 del 14/05/1999). 32 Estela Morano .Desarrolla como debería ser escucha en
términos espaciales y profesionales, y el valor de su opinión.
25 Giorgio Agamben, Infancia e historia. Adriana Hidalgo edi-
tora. Págs. 70 y 72. 33 Minguez Marina, Manca Elsa, Haberlin Teresa y Bosio María
Rosa Las autoras trabajan la importancia de escucharlo en el
26 Eligio Resta. La Infancia Herida. Ad-Hoc y Departamento marco de un proceso de familia en donde se ventila una situa-
de Publicaciones Facultad de Derecho Universidad de Buenos ción de violencia familiar.
Aires. Pág. 24.
34 Walter Barallobres. El juez como garantizador del derecho
27 Mendoza, año 1998. del niño a ser escuchado. Restricciones al derecho a la juris-
dicción de los menores adultos, como consecuencia del “ho-
28 Ponencia titulada “El Derecho del niño a ser escuchado, en rror vacui” legislativo.”
el marco del principio rector del interés superior del menor”. En
la cual se planteaba una situación concreta relacionada con la 35 Nilda Susana Gorvein Mediación para el divorcio: ¿hijos es-
impugnación de paternidad y la negativa a conocer su verda- cuchados o hijos ignorados?
dera identidad, que sirvió de disparador para explicar cómo
funcionaba la justicia de menores en la República Oriental del 36 Monica Atucha. La perceptible credibilidad de los niños
Uruguay, planteó que los magistrados deben escucharlos por como testigos.
ser una persona y que como tal debía participar de las decisio-
nes que lo afectan, valorándose su opinión conjuntamente con 37 María Laura Estigarribia Bieber . El Derecho del niño a ser
el resto de la prueba, y a la luz del interés superior el cual debe oído en las cuestiones atinentes al cuidado de su salud y su
primar en la decisión final. María del Carmen DIAZ SIERRA propio cuerpo.

29 Susana Szylowicki y Ricardo Oppenheim Derecho del me- 38 Nilda Susana Gorvein y Martha Polakiewicz .La autonomía
nor a ser oído a fines del segundo milenio (desde la normativa del niño con relación al ejercicio de sus derechos personalí-
y desde la práctica cotidiana). Luego de analizar la normati- simos. El derecho del niño a decidir sobre el cuidado de su
va vigente y la jurisprudencia sobre el tema, creen que para propio cuerpo.
hacerlo efectivo es preciso adecuación del espacio físico y
112 capacitación del personal, escucharlo directamente como un 39 Teresita Barragan y Noris Pignata. “El derecho a ser oído”.
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Se plantea que el estado por medio de la norma legal ha deci-


dido democratizar la familia, pero que ante la aparición de un 51 Punto 37 de la OG 12
conflicto interviene en la misma sin respetar el derecho a ser
oído de los niños que la integran. 52 desarrolladas en el punto 134 de la OG 12

40 María Matilde Risolía de Alcaro “La opinión del niño y la 53 C. Civ. Com., Necochea, 14.5.09.- R., M. E. v. Medife S.A.;
defensa de sus derechos”, en Los derechos del niño en la 78728. S. de R., S.R. c R., J.A. 2/05/00 CS Buenos Aires
Familia. Discurso y Realidad. Cecilia Grosman (directora). Edi-
torial Universidad. Págs. 261/262 54 C. Nac. A. Civil Sala I L.R.c/M.Q.MG del 04/03/2009.

41 Opinión Consultiva 17/2002. Condición jurídica y Derechos Hu- 55 “MINISTERIO PUPILAR C/ S.D.S. S/PRIVACIÓN DE LA
manos del Niño. Corte Interamericana de Derechos Humanos. PATRIA POTESTAD” Causa 56681 R.Sent. 83. 14/05/2009.

42 Noris Pignata, “El regalo de los quince años: una historia 56 sala IV de la Cámara del Crimen en autos “B. R. A, incons-
de pasiones, intereses, ideologías y luchas”, en Cuadernos de titucionalidad del art. 250 bis del CPPN”
Trabajo Social, Carrera de Trabajo Social. Publicaciones Uni-
versidad Complutense de Madrid. Vol. 20 2007 Pág. 106 57 O., N. L.Suprema Corte de Justicia de Buenos Aires,
20/09/2006
43 Nelly Minyerski y Marisa Herrera, Autonomía, capacidad y
participación a la luz de la Ley 26061; en Protección Integral 58 CSJN fallo Maldonado.
de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. Análisis de la
Ley 26.061. Editores del Puerto. Emilio García Méndez (com-
pilador). Págs. 50 y 53.

44 Punto 1 de la OG. 12.

45 Punto 12 de la OG 12

46 Punto 19 de la OG 12

47 Punto 20 de la OG 12

48 punto 22 de la OG 12

49 Punto 30 de la OG 12

113 50 Punto 33 de la OG 12
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ÍNDICE

Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y


Familia (SENNAF) / Tte. General Juan D. Perón 524
(C1038AAL) Ciudad Autónoma de Buenos Aires
(011) 4338-5800
UNIDAD II
CUSSIÁNOVICH VILLARÁN, Alejandro. Protagonismo, participación y ciudadanía
como componente de la educación y ejercicio de los derechos de la infancia. En: Historia
del pensamiento social sobre la infancia. Lima: Universidad Nacional Mayor de San
Marcos. Fondo Editorial de la Facultad de Ciencias Sociales. (P.p.86-102)

a) Derecho a la participación y culturas de infancia

Todas las culturas han establecido prácticas de socialización de sus niños -de cuidado y
protección- con frecuencia selectiva, vale decir, privilegiando o jerarquizando géneros y
condición social. Estas representaciones sociales han expresado y recogido visiones,
tradiciones, mitos, ideologías sentimientos, pasiones, etc., y que a riesgo de
simplificaciones empobrecedoras, quisiéramos recoger en torno a cuatro tendencias
conceptuales y prácticas 50.

En primer lugar, la idea de que los hijos son propiedad, posesión de los padres. Se trata
de una convicción fuertemente anclada en el imaginario social y con un impacto decisivo
en el ámbito familiar, en particular durante la infancias 51; podríamos expresarlo como el
paradigma de la propiedad familiar. Si a esto se añade la fuerte jerarquización
intrafamiliar que se encuentra en culturas urbanas en occidente, podemos vislumbrar el
carácter delimitado de la participación activa y crítica reservado a los niños.

Un segundo eje de enfoque y acción podría sintetizarse en el niño como potencia, como
"grandeza potencial" o como "futuro " 52. Lo importante es tomar conciencia de las
consecuencias prácticas que de aquella visión se han dado en el campo político, social,
pedagógico. Si en el primer eje de la posesión-propiedad se inculca la alienación social de
la infancia, en este segundo podríamos decir que se asienta el de la participación diferida
o postergada y se abre el amplio espacio de la gran moratoria infantil como sostienen
algunos, en la vida política, social, económica de la sociedad adulta.

Un tercer eje que en la actualidad de nuestra región reaparece con fuerza inusitada, es el
de la peligrosidad 53, en muchos de nuestros países la violencia callejera y organizada con
amplia composición de jóvenes adolescentes e incluso niños ha levantado voces y opinión
pública claramente autoritaria y penalizadoras, abogando por la reducción de la edad de
inimputabilidad, la reinstitucionalización de los infractores y una subliminal renuncia a
las medidas socioeducativas. Es evidente que un enfoque como éste podrá ser compatible
con una participación bajo estricto control y preferiblemente en los programas de

50
Cfr. DOMIC, Jorge, et al., Representaciones Sociales del trabajo infantil, Fundación La Paz,
informe de investigación, y a nuestro entender, de lo más serio y novedoso, que sobre trabajo
infantil se haya elaborado en los últimos años en la región
51
Ver MARTÍN MC. LAUGHLIN, Mary en Supervivientes y sustitutos: hijos y padres del siglo
IX al siglo XIII. En DEMOUSE, Lloyd, op. cit., p. 204, cfr.
52
Ver QVORTRUP, J., II bambino come sogetto socíale e político, M. Interiore Italia 1994,
passim.
53
Ver IGLESIAS, Susana, et al., El niño en los congresos panamericanos, 2.' ed., IFEJANT,
1998, passim.
prevención o de la mal llamada "rehabilitación". Si la participación activa supone respeto,
creer y confiar en él y los otros, el paradigma de la peligrosidad engendra condiciones,
actitudes y comportamientos que tienden a confinar el derecho a la participación al
género de dinámicas de terapia, de recuperación.

Un cuarto enfoque es el que podríamos llamar de la privatización de la infancia, su


ocultamiento social como actor individual y colectivo, su desaparición y negación a su
participación activa en la escena política como se señalara anteriormente. No sólo se
catapultó a los niños al mundo de lo privado, sino se les privó de una experiencia
equilibrada. y necesaria de articulación entre lo público y lo privado.

Este enfoque se ha visto reforzado por la creación, en gran medida ideológica, de


ámbitos por sí mismos propios de la "naturaleza infantil"; pero no sólo de ámbitos
culturales sino de toda una producción comercial destinada a hacer de los niños
consumidores cautivos. El mercado crea la ficción de gravitar en lo público y de que los
niños como consumidores reales o imaginarios no están confinados al re, - cinto social,
político, económico de lo privado.

Por un lado este enfoque crea el espejismo de la participación pública y por otro lado
tiende a reducir la participación a un ejercicio de laboratorio, algo así como cuando los
niños juegan a la comidita, a la tienda o al médico, a la enfermera y al enfermo.

Finalmente, podríamos considerar el enfoque que llamamos de la prescindibilidad de


los niños como actores, como partícipes activos y directos en las cuestiones de interés
público y personal que les concierne.

Si los niños son prescindibles a niveles en que se definen las grandes coordenadas
económicas, políticas y sociales en un mundo globalizado y de altísima concentración de
poder, no debería sorprender que ellos como los jóvenes, los ancianos, los indígenas,
inmensos sectores de mujeres, los trabajadores del campo y la ciudad, sean prescindibles
como participantes de las grandes decisiones que los han de afectar; fenómeno que se
repite a niveles más locales. Es que la participación inexorablemente es también cuestión
de poder y algo que cuestiona el poder establecido.

Este enfoque de la prescindibilidad suele ser racionalizado desde dos vertientes. Desde
una visión colonizadora en que se puede prescindir porque los "grandes" deciden para
beneficio de los demás y además porque éstos deben sentir no sólo que tienen tutores o
apoderados, sino que además los representan y encarnan los intereses de sus
representados.

La Convención al instituir el interés superior del niño como un principio, un derecho


exigible, ha salido a proclamar la imprescindibilidad de los niños en todo aquello que les
concierne. Esta imprescindibilidad que la Convención garantiza no se condice con
ninguna forma meramente "decorativa de participación"; incluso y en coherencia con la
convención se tendría que revisar el espacio jurídico y político que organismos
internacionales prevean a la participación activa de niños cuando sobre éstos deben
decidir. Las reales dificultades de operativizar esta exigencia no eximen el hacerlo 54 .

Estos cinco puntos brevemente señalados no significa que correspondan exclusivamente


a períodos precisos, ni que se hayan dado como forma exclusiva y dominante. Podríamos
decir que trascienden cronologías, geografías y coexisten con otros acentos y corrientes
incluso antagónicos a los aquí señalados y que marcan más bien otras posibilidades de
presencia activa y valorada de los niños en su entorno social. Pero tenemos que reconocer
que los paradigmas señalados son para la infancia otras tantas expresiones de culturas de
exclusión en las que el derecho a participar con protagonismo, en la práctica es
desconocido.

b) La participación en la Convención: un salto significativo

La Convención como hecho ético y cultural de imprevisible fecundidad humanizadora


es por ende un hecho político que le da a su carácter jurídico un alcance que lo trasciende
históricamente. El derecho en el caso de la Convención recoge y expresa una nueva cultu-
ra de infancia que como referente axiológico, epistemológico y antropológico nos invita a
repensar la sociedad en su conjunto, las relaciones sociales que la fundan y la nutren, los
proyectos que le dan sentido y esperanza 55.

No pretendemos pedirle a la Convención una definición de participación. Los artículos


que la suponen o la explicitan son claros en señalar cuándo y en qué marco los menores
de edad ejercen su derecho a la participación.

Ciertamente que el derecho a opinión, Art. 12, rompe con el silencio social
secularmente impuesto a los niños. Recuperar opinión, voz, es recuperar visibilidad,
identidad, dignidad 56, es que el derecho a la opinión y que ésta sea tenida en cuenta
arrastra el derecho a formarse opinión y el derecho a escuchar y ser escuchado.

Y es que la escucha no es reducible al oír -mera función biológica-. La escucha es un


acto propio del ser humano pues sugiere reconocerlo al otro como otro, igual y diferente a
mí, y por igual, portador de los mismos derechos que yo, y por diferente, fuente de
novedad enriquecedora en mí y viceversa. La escucha supone encuentro, comunicación

54
Una experiencia aleccionadora, en este sentido, puede haber sido el proceso de incorporar la
opinión de los niños, en particular de los NATs organizados, a los procedimientos preparatorios
de nuevos instrumentos internacionales sobre trabajo infantil, bajo la responsabilidad y mandato
de la OIT. Ver SANZ, Andrés, "De Kupandur a Ginebra", en Revista Internacional NATs, N°
3-4. MAYERS, Bill, en carta del 20/O8/1997 al director general del Ministerio de Relaciones
Exteriores de Noruega: ... un puro protagonismo exige la participación y la competencia de los
niños trabajadores a la hora de tomar medidas protectoras en su nombre. Entiendo que en su
ministerio y fuera de él hay quienes tildan de romántica la noción misma, lo que solo puede ser
debido a que no están familiarizados con la realidad de la situación'.
55
Cfr. MUGUIRO, Francisco, "La cultura como fundamento de nuestra identidad", en
RENOCHE, Rosa M., op.cit., p. 526.
56
Cfr. TRISCIUZZI, Leonardo, Infancia, historia y sociedad, 2.' ed., IFEJANT, 1998, passím.
que apunten hacia la posibilidad de comunión que sólo se dan cuando se cree, se valora al
otro, cuando emerge el respeto y la confianza. El oír es apenas registrar, la escucha es
compromiso y compromete. La opinión es un legítimo ejercicio de poder, la palabra es
acción, ella hace "públicos" nuestros pensamientos, nuestros deseos, nuestras expectativas,
los arranca de la intimidad y de la privacidad.

Es cierto que si la opinión es un derecho, esto no conlleva obligatoriamente el deber de


opinar siempre ni la aceptación del contenido de la opinión vertida. Por otro lado, opinar no
es decidir.

El gran reto es lograr que la sociedad y el Estado aprendan a escuchar la opinión de los
niños y a reconocer el peso social que tiene. No escuchar a los niños es una forma de negarles
existencia, de mutilar su derecho a la participación. Pero lo que involucra con la misma
fuerza es el desafío de contribuir al desarrollo de la capacidad de tener opinión sensata,
divergente, propia y flexible, pues de otro modo no sería opinión. Y éste no es sólo un
permanente aprendizaje para los niños. Estamos entonces ante el reto de la educación, de la
formación de la personalidad, del desarrollo y suministros de información necesarios para
que por su calidad la opinión tenga peso ético, social y político.

Es necesario, sin embargo, recordar que así como no todo valor determina un deber ser para
el derechos 57, así no todo derecho arrastra al mismo tiempo un deber 58. Si bien la
participación es un derecho, así como la opinión, no siempre serán un deber. Pero cuando se
ejercen o se deje de hacerlo, son un acto que sí implica responsabilidad.

La Convención coloca el criterio de la madurez del niño como un ser con capacidades en
desarrollo.

Consideramos que es un criterio que debe operar como garantía de protección a la opinión
del niño y las implicancias que sobre él podría tener su opinión para bien o en su contra. En
este sentido es un referente que favorece al niño.

Sin embargo, establecer la madurez de una persona como criterio de ponderación de la


calidad de la opinión no deja de ser un . desafío técnico y profesional de amplia resonancia
ética y jurídica, al tener que calificar la opinión del niño. La mayor vigilancia debería
asegurarse para evitar fáciles estereotipos de mediciones e indicadores de madurez que no
escapan a sesgos culturales o a un proceso aún con suficiente validez o nivel científico.
Esta salvedad lejos de debilitar el criterio lo hace tanto más exigente en su aplicación
práctica. Pero en particular exige un real distanciamiento de prejuicios y representaciones

57
Cfr. RECASENZ, Lorenz, Filosofía del derecho, p. 412: "Así por ejemplo, los valores
religiosos, los pura y estrictamente morales, serán irrelevantes para la Estimativa Jurídica, ya que
en una relación jurídica no debe interesar ni venir en cuestión la santidad de la persona... ni si el
deudor paga con pureza de corazón o no".
58
Ver los axiomas de GARCÍA MAYNES citados por SAJÓN, Rafael, El derecho de menores,
Ed. Abeledo-Perrot, Buenos Aires, 1995, p. 240.
sociales que mutilan toda posibilidad de que el niño, individuo o colectivo, tengan una
opinión no prescindible.

El derecho a la opinión conviene relacionarlo con el de la libertad de expresión, con los


criterios de correcto ejercicio que el mismo Art. 13 estipula; igualmente, el artículo
referido a la libertad de pensamiento, de conciencia. Consideramos que estos tres
artículos son una clara invitación a la formación del niño como sujeto de derechos con
responsabilidad social. Dicho de otra manera, es contribuir a desterrar la cultura de la
impunidad, caldo de cultivo de todas las violaciones a los derechos humanos, en
particular los del niño.

Ciertamente que la Convención tiene otros artículos como e117, de acceso a la


información; e129, que considera la preparación del niño para una vida responsable en
una sociedad libre, etc. Pero quizá el Art. 15, que reconoce el derecho a la libertad de
asociación deba ser subrayado como el derecho a contar con herramientas que les permi-
tan a los niños una presencia social organizada, una opinión representativa y una
interlocución con el Estado y la Sociedad, en particular con las organizaciones de otros
actores sociales.

Desde una preocupación centrada en la participación infantil, podemos decir que la


Convención como instrumento internacional vinculante ha sentado principios, puntos de
referencia prácticos y sobre todo un espíritu de valorización del niño que son la base sóli-
da e inspiradora de una nueva cultura de la infancia que se enriquezca al hacerse culturas
particulares que aseguren que el derecho a la participación activa de los niños es
exigencia para el cumplimiento del resto de sus derechos 59 y para hacer de los mismos
niños los primeros actores en el respeto a los derechos de todos. La participación es
también una exigencia estratégica metodológica, este aspecto es reconocido incluso por
organismos como el Banco Mundial al referirse al desarrollo humano.

c) Participar desde un proyecto de protagonismo personal y colectivo

Consideramos que la participación es un derecho que como tal tiene una historia cultural,
jurídica, sociológica. No se trata de un fin "final", sino de un fin instrumental para la
consecución de otros derechos. La participación activa, consciente y libre es un factor de
reconocimiento de la propia dignidad y un afianzamiento de la conciencia de igualdad.
Podríamos decir que es interés del niño y de la sociedad, pues la participación es, con las
características reseñadas, un ejercicio concreto de actoría social y de construcción de
identidad, interés y derecho. La participación es un principio, una práctica y un proceso es
por ello que la formación a la participación como concreción de protagonismo llega a ser una

59
Tema controversial entre quienes afirman que no es exigible el cumplimiento de responsabilidades, de
deberes si no se ha participado en su proceso de decisión. Ver LÓPEZ, S., op. cit., p. 112: "La izquierda
acepta el principio general de que ciudadanía implica tanto derechos como responsabilidades, pero
sostiene que el derecho para participar tiene que preceder a las responsabilidades, sólo es apropiado
demandar el cumplimiento de las responsabilidades después que los derechos de participar están
asegurados".
necesidad y una urgencia. En el fondo es formar a la vivencia personal y a la convivencia en
dignidad y solidaridad.

Decir participación con protagonismo no es otra cosa que apuntar al desarrollo de un


proyecto personal de vida; con significación e impacto social también. El actor social no
puede ser tal si renuncia a la permanente tarea de ir definiendo su proyecto personal de vida;
lejos de implicar éstos, el refundirse en un pobre individualismo constituye una demanda
insoslayable para garantizar solidez y calidez a cualquier proyecto social colectivo60 . En este
proyecto se expresa además lo que se ha dado por llamar el poder subjetivo 61, antídoto a toda
instrumentalización del individuo, a todo intento de sometimientos negadores no sólo de
la dignidad, sino inhibidores del desarrollo de sujetos sociales con identidad, con impulso
transformador. De allí que la formación a la participación como ejercicio de
protagonismo no apunta sólo a la concientización sino a la construcción de actores
sociales 62 .

La formación del protagonismo sintetiza lo que suele llamarse formación de valores y


que tiene relación con las imágenes de proyecto personal de vida y de sociedad deseable
con su imagen de ser sujeto 63.

Pero el protagonismo como componente y rasgo de la propia personalidad de sujeto y


de actor, se nutre de los logros en autovaloración o autoestima, en el desarrollo de la
capacidad de iniciativa, de control interno, de competencia, de libertad subjetiva, de
asunción de riesgos 64 y en la capacidad de no recluirse ni en la propia comunidad, ni en
la propia cultura, ni en las identidades infranacionales 65. La participación no sólo ve

60
Cfr. TOURAINE, A., ¿Podremos vivir juntos?, p. 21: "Este proyecto es un esfuerzo para
resistirse al desgarramiento de la personalidad y para movilizar una personalidad y una cultura en
actividades técnicas y económicas de manera que la serie de situaciones vividas formen una
historia de vida individual y no un conjunto incoherente de acontecimientos. En un mundo en
cambio permanente e incontrolable no hay otro punto de apoyo que el esfuerzo del individuo para
transformar las experiencias vividas en construcción de sí mismo como actor. Afirmación de
libertad personal; el sujeto es también y al mismo tiempo un movimiento social".
61
Cfr. FRANCO, C., op.cit., p. 196: "Quisiera simplemente indicar que esta definición (del
poder) constituye el contexto en el cual podemos explicar la noción de "poder subjetivo". Esta
refiere la creencia de las personas en la disposición o control de recursos que le permitan influir o
participar en los procesos políticos".
62
Cfr. HART, Roger, op. cit., p. 26. Pareciera enfatizar la concientización como objetivo de la
participación infantil. En realidad su libro muestra bien que va mucho más allá que concientizar
en su acepción más restringida.
63
"... el estudio de las imágenes de la sociedad deseable se enraíza centralmente con la
problemática de los valores humanos. Ello es así por el carácter de 'deseabilidad', 'preferencia',
inherente a la manera cómo los individuos experimentan tales imágenes como el carácter
simbólico y anticipatorio de su contenido referido a una meta o a un objetivo societario situado
temporalmente en el futuro". FRANCO, C., op.cit., p. 173.
64
Ibidem, p. 254.
65
Cfr. TOURAINE, A., quien al definir como "desmodernización" lo que otros llaman
postmoderno, alerta enérgicamente sobre las tendencias comunitaristas, aboga por sociedades
multiculturales y que el sujeto como combinación de una identidad personal y una cultura
reducido el ámbito de su ejercicio, sino empobrecido su contenido en cuanto posibilidad
de desarrollo y maduración de la vida de cada individuo. Pero la estrechez del ámbito, sea
el comunitarista o el de la cultura particular, no tiene como principal impacto una
"reducción" del ejercicio de participación protagónica, sino fundamentalmente su
tendencia a teñirla de radicalismo excluyente, de irrespeto y subvaloración de quienes no
formen parte de la misma comunidad u organización y cultura o religión, etc. Pero
también la tendencia a una personalidad autoritaria, individual o comunitaria que puede
confundirse con el discurso y ejercicio de protagonismo tal como lo venimos
entendiendo66.

Resulta entonces pertinente preguntarnos por el perfil que daría cuenta de una
personalidad constructivamente protagonista; o hasta qué punto el protagonismo como
rasgo de personalidad tiene o no consistencia transsituacional, sabiendo que los rasgos
como modelo general no explican el comportamiento participatorio 67. Asimismo, vemos
necesario desarrollar de forma más sistemática el estudio del protagonismo como
comportamiento humano en los niños y adolescentes, cómo en ellos se van generando
actitudes que los inclinan a la autonomía, autodeterminación, a la actoría personal, la
reciprocidad, a la conciencia, sentimiento y práctica de la solidaridad 68.

Es evidente que la decisión de participar y de hacerlo en la toma de decisiones tiene


relación no sólo en niños y adolescentes sino en todos los sectores de excluidos, con la
percepción que éstos tengan de su propio poder y del que exhiben los demás.

Si bien no tenemos evidencias empíricas recientes para el caso de niños y adolescentes,


como una hipótesis indicativa podría tenerse en cuenta lo que los investigadores sociales
han encontrado en poblaciones de jóvenes y adultos: "Los miembros de los grupos con
estatus más bajos tienden a mostrar, en general, menor sentido de competencia,

particular, con la participación en un mundo racionalizado y como afirmación de su libertad y su


responsabilidad, sea fundamento y factor de reconstrucción de la vida personal y colectiva. En
¿Podremos vivir juntos?, introducción, passim.
66
Cfr. LANGTON, Kenneth P., Modelos conceptuales y participación política..., CEDEP, 1984,
pp. 63 y 64: "Conceptualmente la personalidad autoritaria es similar al carácter sadomasoquista
de FROMM (1941) que se pretende ha estado presente en la cultura occidental desde la edad
media... La personalidad autoritaria fue conceptualizada como sumisa a las figuras poderosas
mientras que expresa hostilidad y agresividad hacia los subordinados".
67
El modelo de rasgos es controversial, y autores como EUDDER y MAGUNSSON lo
rechazaron como inapropiado. Citados por LANGTON, K., op.cit., p. 40
68
"La dependencia mutua o reciprocidad, en cuanto tal, es indiferente a cada uno de los sujetos
del intercambio. A cada individuo sólo le interesa la reciprocidad en la medida que satisface su
interés particular. El móvil del intercambio no es el interés común, producto de la reciprocidad,
sino el interés privado, pero el interés común es un hecho reconocido por los intercambiantes".
Nos recuerda LÓPEZ, S. op.cit., p. 89, a propósito de la visión de ciudadanía, cuando MARX se
refiere a la dependencia mutua en el mercado a través de los precios. Ciertamente que en
contextos culturales y económicos como en el mundo andino, la reciprocidad tiene otras
connotaciones. Sin embargo, consideramos que el protagonismo como concepto y proyecto está
sustancialmente ligado a solidaridad y no sólo a la reciprocidad.
autoestima, afán de logro, control interno, sentido de eficacia y seguridad personal que
los miembros de grupos con más alto estatus... por lo que tienden a mostrarse más
desconfiados, autoritarios, dogmáticos, dependientes, ansiosos y amenazados que los
miembros de grupos con más alto estatus" 69.

Sin embargo, se puede constatar cómo sectores de niños y adolescentes organizados,


por ejemplo, en el escultismo o más recientemente en los movimientos de NATs
utilizando un lenguaje "negador", por rechazo, descarte o contraste expresan creencias
que de alguna manera comunican hacia dónde quieren que se encamine su esfuerzo de
participación protagónica.

Pero este discurso no es exclusivo de los NATs y puede bien reflejar una creciente
conciencia y corriente de opinión largamente verificada 70. Así se expresó un grupo: "No
queremos una sociedad en que unos cuantos tienen todo y nuestras familias casi nada";
"no aceptamos una sociedad de unos cuantos poderosos y hasta abusivos. Todos podemos
participar y aportar sin estar agachados"; "no basta que nos escuchen y nos den con
palabras la razón; también queremos dar soluciones"; "no queremos una sociedad que
desconozca o no valore nuestra organización o que piensen que nos dejamos manipular";
"no estamos dispuestos a que nos hagan retroceder en lo que hemos avanzado en nuestros
derechos.

Se percibe pues una tendencia a ser tenidos en cuenta, a tomar iniciativa, a estar al
comente, a participar activamente. Se podría deducir entonces la imagen de sociedad y su
ubicación en ella, no más como beneficiarios, clientes o usuarios, sino como activos
participantes. Pero también saben que no ocupan o no les asignan un lugar significativo en las
estructuras de poder; tienen conciencia realista de su situación personal y grupal en las
posibilidades de tener incidencia política con acciones que si bien tienden a ser consideradas
como insignificantes, están cargadas de significación para ellos. En ellos se da lo que los
psicólogos llaman la "distancia del poder" 71, lo que significa que el derecho a la
participación protagónica de los niños y adolescentes se reduzca a una especie de "engaña
muchacho" o que se trate de un protagonismo meramente simbólico.

69
FRANCO, C., op.cit., 249, "Las personas y grupos sociales con una experiencia cotidiana, de
poder escaso, fijo e inexpandible, asociada a su ocupación de las posiciones dentro del eje del
poder político, se caracterizan por comportamientos variables que oscilan generalmente entre la
posibilidad y el conformismo en unos casos, el comportamiento anónimo o irregular en otros o la
integración subordinada en movimientos conservadores o populistas en los restantes". Ibidem, p.
201
70
Cfr. LÉVANO, César y su análisis de la opinión de niños en una muestra amplia y
representativa de diversos sectores recogida por DEJO, Federico en los boletines U voz de los
niños, sobre variados temas nacionales y de particular interés para niños. Para el Perú, se trata de
un trabajo promovido por Rädda Barnen que desafortunadamente no ha sido publicado. Podemos
decir que la acogida que los resultados de estos regulares sondeos de opinión han tenido en los
grandes medios de comunicación ha constituido una original y valiosa forma de participación de
niños-adolescentes en la coyuntura nacional.
71
Bp. HOFSTEDE, 1977. Citado por FRANCO, C, op.cit., pp. 203-205.
Pretender medir la eficacia de lo que hacemos, exclusivamente desde su incidencia en las
dominantes estructuras del poder y de la economía, es desconocer otras dimensiones de la
vida de los individuos y de los pueblos, desde las que se sigue en la lucha por la dignidad, por
desarrollar lo humano y lo humanizador. "Hoy advierto el desarrollo de la defensa de los
derechos culturales y la solidaridad social; sólo ello puede conducir a una reconstrucción de
la vida política y a una transformación de la sociedad, quienes sólo piensan en términos de
lógica del sistema social sea para aprobarla, sea para condenarla, son incapaces de participar
útilmente en la aparición de nuevos, actores sociales. Únicamente el análisis que atribuye una
importancia central a la libertad y la capacidad de iniciativa y supervivencia de los actores,
puede contribuir al fortalecimiento de éstos" 72. . Éste es el gran reto de la sociedad y del
Estado ante el derecho de los niños y adolescentes a ejercer sus derechos a la participación
activa y protagónica desde el que debe diseñarse la tarea de educar en y desde los derechos
humanos.

d) Participación protagónica y ciudadana

El discurso sobre participación activa y política con protagonismo evoca directamente la


cuestión de democracia, de ciudadanía, y si bien participación, democracia y ciudadanía no son
sinónimos, son conceptos y realidades que no pueden separarse.

Éste no es el espacio para retomar el larguísimo debate sobre qué es democracia, qué se
entiende y hasta dónde se extiende la ciudadanía. Pero la participación infantil se enmarca
conceptual y prácticamente en el horizonte de la democracia 73, de los procesos
democratizadores, del ejercicio de ciudadanía y de las condiciones para lograr el desarrollo
humano. Si bien la ciudadanía está íntimamente ligada a ideas de derecho individual por una
parte y de apego a una comunidad en particular, por otra, ella es considerada además como
estatus político y social 74.

72
TOURAINE, A., ¿Podremos vivir juntos?, p. 301. Cfr. El extraordinario artículo de
BARATTA, Alessandro, "Infancia y democracia", quien comenta a BALIBAR, Eliennne: "La
política de los derechos es la que pone la democracia frente a sus límites... Una visión dinámica
de la democracia, proyecto de una democracia, inclusive de los niños, como eje de una forma
alternativa de desarrollo económico que se compatibiliza y no choca con el desarrollo humano,
implica una transformación del concepto mínimo de política". En Derecho a tener derecho,
UNICEF, p. 56 Ver asimismo, GARCÍA M., E., Infancia, ley y democracia: una cuestión de
justicia, ibidem, p. 9 y ss.
73
LÓPEZ, S., op.cit., pp. 110 y 111.
74
Cfr. BARTOLOMEI, María, "Universalismo y diversidad cultural en América Latina", El otro
derecho, vol. 7, N° 2. Ver STAVENHAGEN (1996) quien dice que hay que reconocer un "núcleo
de derechos humanos básicos universales" y una "periferia de Derechos Humanos específicos
propios de categorías particulares de la población niños, mujeres... Los derechos básicos
universales no pueden ser plenamente disputados si no se ejercen y protegen simultáneamente los
derechos periféricos y específicos'. Citado por ORTIZ, S., op.cit., p. 29. Ver asimismo LÓPEZ,
S., op.cit., p. 28, en torno al debate sobre ciudadanía diferenciada y su referencia a RAWLS quien
"parte de la idea de que a pesar de que todos somos diferentes, un modelo de ciudadanía no debe
solamente contener lo que existe de común dentro de la diferencia razonable, sino que este
contenido debe respetar sin contradecir la diferencia entre las personas".
Lo que interesa es recordarnos que si el individuo, el ser humano es sujeto, lo es porque
insoslayablemente pertenece a una colectividad más allá y antes que tenga conciencia y se
identifique con una pertenencia particular. Como persona, además, es sujeto de derechos antes
y más allá que éstos sean positivizados.

Consideramos que cuando se conceptualiza al niño como sujeto de derechos se está


proclamando su condición de ciudadano, es una declaración política, social, jurídica de
ciudadanía. Se está asumiendo el goce de este derecho para cada niño y para los niños como
conjunto social. El ejercicio de su condición ciudadana se enmarcará en las coordenadas
culturales, en el contexto social, en la tradición jurídica, en las consideraciones
psicopedagógicas, etc., delimitando así lo que en la práctica sería la definición del estatus
jurídico, social y político del ciudadano niño.

En este sentido consideramos que todas las formas concretas de ejercicio de la


ciudadanía son formas inacabadas de ciudadanía. "La conciencia de ciudadanía se
debilita, ya sea porque muchos individuos se sientan más consumidores que ciudadanos y
más cosmopolitas que nacionales, o por el contrario que un cierto número entre ellos se
sienten marginalizados o excluidos de una sociedad en la que ellos no se sienten
participar por razones económicas, políticas, étnicas o culturales" 75.

Pero hablar de ciudadanía diferenciada, circunscrita o de ejercicio, reglamentado,


regulado, no equivale a ser Preciudadano. A nuestro entender, las teorías de la
preciudadanía de la infancia, el concepto nos parece teórica y operacionalmente
inadecuado, particularmente cuando de niños se trata, toda vez que puede reforzar
culturas que tienden a invalidad, a negar, a excluir a los niños de escenarios
convencionalmente reservados a los jurídicamente adultos. Es probable que dichas teorías
tengan como substrato una acepción de ciudadanía restringida y rígidamente de tradición
jurídica. Pero para nosotros se impone abrir el diafragma conceptual y abordar la
ciudadanía en un sentido cultural y en una conceptualizacion más extensa. La
responsabilidad que asiste a la sociedad de proteger a los niños de toda manipulación, de
toda forma de abuso y explotación lejos de justificar un derecho a la preciudadanía invita
a ser política, ética, pedagógica y jurídicamente cuidadoso en el ejercicio de su condición
de ciudadanos 76.

75
TOURAINE, A.,Qui' est-ce que la démocratie, Fayard, 1994, p. 18.
76
Cfr. El sugerente y motivador artículo de GARCÍA, Gonzalo y Sergio Micco, "Hacia una teoría del
preciudadano", en Niñez y democracia, UNICEF, Ed. Ariel, pp. 231-268. Vale recordar que "educar
para la ciudadanía, exige educar para la acción político-social. Ver FERRAO C. M., et al., quien a su vez
cita a FERNANDES, Rubén C., "Ciudadanía a Brasileira", para quien ciudadanía... significa mucho más
el sentido de corresponsabilidad por la vida en sociedad... Ciudadanía profunda. Los cientistas políticos
enfatizan el lado formal. Actuar de acuerdo con reglas universales. Respetar las leyes. Aceptar las reglas
de juego. Ese es el ciudadano de los modelos abstractos... al contrario, la ciudadanía implica
generosidad. Preocuparse por el otro... aproxima al lenguaje político al lenguaje moral: generosidad,
compasión, caridad, solidaridad, respeto. Hasta la palabra 'amor', tan desgastada, reaparece, sin
vergüenza, en el habla de las personas", en "Derechos humanos, educación y ciudadanía", CEAAL, Los
colores del arco iris, p. 41. Si bien GARCÍA, G. y S. Micco, op.cit., p. 268, parecen referirse a la
e) Derecho a ser protagonista e identidad

El ejercicio del protagonismo, de la participación activa del niño constituye una ocasión
significativa en el desarrollo de la identidad personal y social del niño; su participación
protagónica le ofrece la posibilidad de ser y a ser reconocido como tal, vale decir, como
persona "humana" y sujeto social 77 ; lo que está en juego es reconocerse y ser
reconocidos como actores sociales; esto es siempre un valioso esfuerzo a su
autoconfianza, a sus esfuerzos por construir una identidad 78. Se puede entonces imaginar
fácilmente el impacto inhibidor de sus energías psicológicas cuando el niño ve negado su
derecho a la participación en todo aquello que le concierne, en lo que él sabe que tiene
algo que decir. Otro aspecto que conviene resaltar al referirnos a espacios es que los niños
en el ejercicio de su participación protagónica se relacionen con otros actores sociales 79;
éste es un camino, a veces complejo y conflictivo, por el que el niño desarrolla su
conciencia y sentimiento de pertenencia 80, componente de su identidad personal y social.
La relación niño-adulto en el marco del interés superior del niño exige simultáneamente
la afirmación de su protagonismo y que el adulto no renuncie a su propio protagonismo.
Esto supone que no puede concebirse la relación como uno versus el otro, sino como
juntos y a partir de lo que cada cual es, asumimos la tarea común, los desafíos que nos
retan como conjunto 81.

necesidad de tener en cuenta el desarrollo moral de los niños como fundamento a la negación de su
categoría de ciudadano puesto que por vía de la experiencia el niño se hace susceptible de ser
manipulado, instrumentalizado, en síntesis, de que se afecte de manera significativa su propia
dignidad. Concluyen afirmando que "... a la vista de este alegato. La consolidación de la
democracia y la atención preferente de los niños de nuestro continente, nos impulsan a postular la
preciudadanía como un derecho de los niños que la sociedad tiene el deber de promover".

77
Cfr. BAZÁN, J. E., "Perspectivas sociales de la identidad del niño', en La niñez, construyendo
identidad, UNIFE, Lima 1997, pp. 647 y 648.
78
Cfr. DOMIC, Jorge, "Identidad y protagonismo", en Memoria del segunda taller de educadores,
Terre des Hommes, Bolivia, 1994, passim.
79
Cfr. BAZÁN, J. E., ibídem, p. 647, "Hablar de las perspectivas sociales de la identidad del niño
nos expone a analizar las prácticas sociales de la infancia y de las relaciones que el conjunto de la
sociedad entabla con ella".
80
Creemos que una visión liberal de tener un conjunto de derechos no resuelve nada en el caso de
un niño. TAYLOR, Charles nos indica que tan importante como los derechos que uno tiene lo es
la pertenencia social a una comunidad determinada, primera obligación de un ciudadano",
GARCÍA, G. y S. Micco, op.cit., p. 251.
81
Cfr. TOURAINE, A. Puede ser sugerente al abordar la relación niño-adulto el tener en cuenta el
aporte de la reflexión desde las relaciones de género. Basta aquí con evocar la inversión cultural
más importante, la que concierne a las mujeres. Lo que está en cuestión no es únicamente la lucha
por la igualdad y la libertad o, a la inversa, la búsqueda de las especificidades, de la experiencia
femenina con respecto a la experiencia masculina, sino la afirmación de lo que universalmente
humano no se encarne en una figura, la del Hombre, que es de hecho un Hombre adulto, educado,
económicamente independiente, sino en la dualidad del hombre y la mujer que dan forma, a veces
de manera diferente, otras de manera idéntica, al mismo proceso de combinación de un ser
particular y una racionalidad general, sustancial, o instrumental. No se trata de una reivindicación
Es evidente que en esta relación se proyectan los prejuicios 82, las imágenes, las
representaciones sociales que tenemos del adulto y del niño. Una nueva visión del niño
como la que ofrece la Convención postula una nueva concepción de lo adulto. En efecto,
las representaciones dominantes del adulto hacen de él poseedor del poder y del saber,
incluso de la madurez; a él está ligada la capacidad "natural" para la participación
política, el trabajo, la responsabilidad de los demás, etc. Es decir, lo adulto como
paradigma de la vida humana. Este tipo de cultura adultista no puede sino condicionar de
forma restrictiva la participación infantil corriéndose el riesgo de reducirla a funcional y
subordinada, a reproducir aquella cultura que refiere la visión y rol del adulto, así como
las estructuras de una sociedad adultocéntrica. La afirmación, entonces, del protagonismo
de un actor social no puede hacerse ni conceptual ni prácticamente el costo de negar o
mutilar el protagonismo, el derecho a una participación protagónica del otro. Modificar,
erradicar, transformar ciertas visiones y prácticas o roles habitualmente asignados al
hecho de ser jurídicamente adulto, no significa renunciar sino más bien reformular el
propio protagonismo de los adultos en relación a los niños.

Un indicador de discernimiento en torno al propio ejercicio de: protagonismo lo


constituye el verificar cuánto hemos contribuido a la construcción y desarrollo del
protagonismo de los demás. Toda relación adulto-niño constituye un desafío pedagógico,
una posibilidad de encuentro que exige permanente vigilancias83; los riesgos de
manipulación, de y de chantaje son reales, pero también es real que hoy asistimos a un
importante y expectante proceso de democratización de relaciones entre adultos y jóvenes
y entre adultos y niños84

de la cultura o de la modernidad con un Actor Social, particular nación, civilización, clase,


género, grupo de edad, profesión nivel de educación, que encierra a los otros actores en una
condición de inferioridad y dependencia. TOURAINE, A, ¿Podremos vivir juntos?, pp. 40 y 41.

82
Ver RAPPORTO, Presidenza del consiglio dei ministri, sterotipí e pregiudízzi, 1997, pp. 53-59.
84
Cfr. TERIGE, Flavia T., Modelos de infancia en la psicología evolutiva, UNIFE, op.cit. 1992:
"[...] como ha advertido MOLL (1993), la interpretación superficial de la zona de desarrollo
próximo (ZDP) puede llevar a sospechar que toda forma de ayuda, participación guiada o simple
interacción con un sujeto más capaz, porta un efecto benéfico sobre el desarrollo del sujeto menos
experto".
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Reconsideraciones en torno de los derechos de la niñez y la adolescencia

1
Alma Fernández Hasan

Resumen
El tratamiento jurídico de la infancia y la adolescencia en América Latina se remonta a la
primera década del siglo XX. En 1919 se promulga en Argentina la ley 10.903. Se consolida así
la intervención del Estado en la vida de los niños pobres, disponiendo arbitrariamente de todo
menor que hubiera cometido delito y/ o se encontrara material o moralmente abandonado.
Paulatinamente se genera una poderosa maquinaria de instituciones con niños alejados de sus
familias. La protección a la infancia -abandonada, pobre y supuestamente delincuente- resulta
ser blanco de una intervención estatal ilimitada.
La Declaración de los Derechos Humanos y la Convención Internacional sobre los Derechos
del Niño representan un cambio de paradigma. Se reconoce a niños/as como sujetos de
derechos. No obstante, aún resulta dificultosa adecuación de políticas, medios y leyes para el
sólido establecimiento de la Doctrina de Protección Integral.
El Estado, como sostén y garante, aun no ha brindado las respuestas necesarias, demasiados
intereses sectoriales, económicos y de poder se interponen permanentemente en la
problemática de la infancia.

Abstract

The legal treatments of the childhood and the adolescence in Latin America go back to the first
decade of century XX. In 1919 law 10.903 is promulgated in Argentina. The intervention of the
State in the life of the poor children consolidates therefore, having arbitrarily all minor who had
committed crime and or was morally left material or. Gradually a powerful machinery of
institutions with moved away children of its families is generated. The protection to the
childhood - left, supposedly delinquent poor man and turns out to be white from limitless a state
intervention.
The Declaration of the Human rights and the Convention the International on the Rights of the
Boy represent a shift of paradigm. It is recognized children like subjects of rights. However, still
difficult adjustment is from policies, means and laws for the solid establishment of Doctrina de
Integral Proteccion.
The State, as you maintain and guarantor, not yet it has offered the necessary answers, too
many sectorial interests, economic and to be able they interpose permanently in the problematic
one of the childhood.

1
E- mail: almifh@hotmail.com
.Licenciada en Psicología.
.Doctoranda en Psicología, UNSL (Proyecto Preliminar de Tesis aprobado en 2006).
.Alumna de la Maestría en Familia y Pareja (IUSAM, APdeBA). Directores: Dr. Isidoro
Berenstein y Dra. Janine Puget.
.Becaria Doctoral de CONICET, Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas.
Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología República Argentina.
.Institución de Trabajo: CONICET.
.Lugar de desempeño: Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNCuyo.
.Mendoza, Argentina.
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Introducción
El tratamiento jurídico diferenciado de la infancia y la adolescencia en América Latina se
remonta a la primera década del siglo XX. En 1919 se promulga en Argentina la ley 10.903 o
ley Agote. Dicha ley es la primera legislación específica de minoridad de América Latina
La Ley de Patronato de Menores o "Ley Agote" consolida la intervención del Estado en
la vida de los niños pobres, otorgando facultades a los jueces para disponer arbitrariamente de
cualquier niño que hubiera cometido o sido víctima de contravención o delito y/ o se encontrara
material o moralmente abandonado. Dicho de otra forma, el Estado se asigna la tarea de
educar y proteger a los niños considerados en peligro. Este modelo va generando, a lo largo
del siglo XX, una poderosa maquinaria de centros asistenciales y penales, instituciones o
asilos, para alojar a niños y adolescentes alejados de sus familias.
La fuerte y creciente tendencia a la institucionalización que promueve esta Ley pone en
evidencia una cultura hegemónica de secuestro, anomia y segregación de los conflictos
sociales, donde la protección a la infancia -especialmente abandonada, pobre y supuestamente
delincuente- en realidad resulta ser blanco de una intervención estatal ilimitada.
La Declaración de los Derechos Humanos y la Convención Internacional sobre los
Derechos del Niño (CDN) impulsan una revolución simbólica, un cambio de paradigma
respecto del lugar, los derechos y las garantías de la infancia. La CDN reconoce a los niños/as
como sujetos sociales y sujetos de derechos, removiendo al ideal jurídico social de la situación
irregular.
En el año 2005 la Ley de Protección Integral (26.061) deroga a la del Patronato de la
Infancia. Desde allí empieza la construcción progresiva de un modelo de actuación, a la luz de
la CDN, basado en la consideración de los niños, niñas y adolescentes como personas
merecedoras de respeto, dignidad y libertad.
A través de este recorrido nos proponemos revisar los aspectos legales e históricos
generales respecto de la protección y los derechos ciudadanos de la infancia y la adolescencia,
con el fin de reconocer el advenimiento de la Doctrina de Protección Integral y los vestigios de
la Situación Irregular en Argentina.

Dos paradigmas: La Situación Irregular y la Doctrina de Protección Integral


En la Argentina de fines del siglo XIX el estado comienza a hacerse cargo de un conjunto de
cuestiones anteriormente circunscriptas a la filantropía, a la acción de la iglesia o a la de
instituciones privadas: el control y promoción de los procesos de la población (reproducción,
salud, movimientos, mortalidad, etcétera).
Con la federalización de Buenos Aires, en 1880, comienza un proceso que tiene como
objetivo la organización institucional del Estado 1 Se ponen en marcha un conjunto de medidas

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que incluyen desde la sanción del Código Civil y la ordenación de los territorios nacionales,
municipios y tribunales, hasta la creación del Registro Civil. Este proceso propone que los
elementos constitutivos de la Nación (la unidad en lo económico, la lengua, el territorio y la
tradición) sean recompuestos por la acción directa del Estado, mediante la reorganización
material del espacio y del uso del tiempo. Reorganización que, como consecuencia de los
cambios habidos en la división social del trabajo, bajo nuevas relaciones de producción, trae
aparejado la instauración de nuevas condiciones de vida. De manera progresiva, en este
mismo proceso, se da la irrupción de un conjunto de problemáticas vinculadas a la inmigración,
a los sectores obreros y a las condiciones de vida en las ciudades, instancias que resultan
conflictivas en tanto ponen en entredicho la capacidad de cohesión e integración social del
proyecto modernizador motorizado por la generación del ’80 (García Méndez, 1994).
La acción de los sectores dirigentes encauza acciones, especialmente, hacia el
funcionamiento de políticas que buscan imponer un orden en el que el trabajo, el ahorro, la
familia y la salud pasen a ser los valores fundamentales de las condiciones de vida. Este
movimiento significa la puesta en juego de una compleja estrategia. Por una parte, la
efectivización de discursos y prácticas mediante las cuales fuera posible regular, dirigir e
intensificar un conjunto de procesos aleatorios que señalan a la población como objetivo,
teniendo en cuenta lo que esta realiza, produce y hace circular; mientras que por otra parte, la
estrategia apunta a intervenir en la capacidad de articular este discurso y legitimar el ejercicio
del poder a través de una serie heterogénea de técnicas de saber y prácticas de poder. Así, los
estudios sociológicos, los discursos médico, psiquiátrico, pedagógico y criminológico, entre
otros, logran imponerse como ciencias capaces de brindar el aparato conceptual más eficaz
para llevar a cabo esta tarea (García Méndez, 1991,1994).
Sobre este escenario como precedente, en un contexto marcado por los primeros
signos de agotamiento del modelo agro-exportador, surgen las leyes e instituciones dedicadas
a la minoridad, donde Argentina, como adelantábamos en la introducción, es pionera en
América Latina (sanción de la ley 10903, ley Agote, 1919).
Comienza así la era de una legislación destinada de manera específica a la minoridad,
cuyo rasgos centrales son: leyes de y para menores; centralización del poder de decisión en la
figura del juez de menores, otorgándole una competencia omnímoda y discrecional;
judicialización de los problemas vinculados a la infancia en situación de riesgo, patologizando
de esta manera situaciones de origen estructural; impunidad sobre la base de una arbitrariedad
normativamente reconocida para el tratamiento de conflictos de carácter penal; criminalización
de la pobreza, disponiéndose internaciones por motivos de abandono material o moral;
negación sistemática de principios básicos de derecho, incluso aquellos consagrados
constitucionalmente (García Méndez, 1994, 2004).

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A lo largo de casi un siglo prevalece, en nuestro país y en gran parte de América


Latina, la existencia de dos categorías sociales de infancia, los niños y los menores (incluyendo
aquí a los vulnerables sociales, los niños en situación de riesgo, los pobres: los excluidos).
La ideología dominante y la modalidad de intervención oficial que promueve y
reproduce esta ley constituyen el terreno que subyace a la llamada Situación Irregular, doctrina
prácticamente hegemónica en América Latina hasta entrada la década del ochenta2.
La práctica de la institucionalización ha sido ampliamente criticada y condenada.
Muchos de los espacios de asilo o internados han funcionado en recintos caracterizados por
falta de seguridad, higiene y estimulación; básicamente inadecuados para albergar niños. En
numerosos casos, además, se suma la falta de una programación sistemática encaminada a
superar los problemas que condujeron a la internación del niño a fin de reintegrarlo a su
comunidad.
Según investigaciones realizadas, tanto a nivel provincial y nacional, como en América
Latina, la institucionalización ha acarreado más daños que beneficios para la mayoría de los
niños, dado que potencia el predominio de características negativas para el crecimiento
psíquico, físico y social. El niño interno desarrolla una autoestima extremadamente baja,
caracterizada por una imagen negativa de sí mismo que interfiere en el normal desarrollo de su
personalidad. En un mismo sentido, con frecuencia, presenta: restricciones en la interacción
con el mundo exterior; limitaciones en la convivencia social y en las relaciones interpersonales;
sentimiento de vigilancia continua; sumisión, silencio y falta de autonomía; autopercepción
limitada y escasa capacidad de autocontrol y logro; tendencia a la despersonalización y a
contraer diversas patologías físicas y psíquicas (Gomes da Costa, 1995; Parlanti, 1998;
Fernández Hasan, 2002).
Las nocivas consecuencias de este proceso -tanto para el individuo como para la
sociedad- muchas veces resultan secuelas irreversibles. Por otro lado, la inserción social de
estos niños se ve seriamente reducida ya que, al egresar de la institución, se sienten
desprotegidos y sin preparación ni recursos para enfrentar aspectos cotidianos de la vida.
Mientras que por su parte, la sociedad, con insistencia se muestra temerosa y resistente a
integrar un "menor irregular", estigmatizado por haber estado en el mundo asilar (Gomes da
Costa, 1995).
Afortunadamente, con el correr del siglo XX, se introducen una serie de cambios de tipo
procesal dirigidos a modificar los principios del derecho iluminista del siglo XIX y gran parte del
XX. La aprobación de la CDN por la Asamblea General de Naciones Unidas en noviembre de
1989 y el posterior proceso de ratificaciones, provoca en América Latina evoluciones legales
destinadas a adecuar las legislaciones internas a la CDN 3.
La llegada de la CDN proporciona un punto de inflexión en la forma de concebir a la
4
infancia y su relación con el Estado, con la familia y la comunidad

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La Convención reconoce, finalmente, a niños, niñas y adolescentes como sujetos de


derechos y establece que el Estado, a través de las políticas públicas, debe ser garante de los
derechos humanos de los niños 5. Asimismo deja en claro, específicamente, que la situación
socioeconómica nunca puede dar lugar a la separación del niño de su familia y obliga a los
organismos del Estado a incluir, tanto al niño como a sus padres, en programas de apoyo de
salud, vivienda y educación, promoviendo y asegurando las políticas públicas pertinentes que
se ajusten a esta responsabilidad (Konterlllnik, 2001).
Sin embargo, la demora en la adecuación legislativa -e incluso la actual dificultad para
poner en efecto los cambios articulados a partir de la propia Convención- permitió que durante
años coexistan en nuestro país dos visiones opuestas, por un lado la que subyace a la ley de
Patronato y, por otro, la que promueve la CDN 6. De esta manera la ley Agote siguió vigente
como sostén de las políticas para la niñez, porque la transformación que promueve la CDN
implicó -e implica todavía- un proceso de cambio cultural que genera importantes resistencias y
adecuaciones 7.
Cuando hablamos de Doctrina de la Protección Integral de los Derechos de la Infancia
hacemos referencia a un conjunto de instrumentos jurídicos de carácter internacional que
expresan un salto cualitativo en relación a la consideración social de la infancia (Instrumentos
básicos: Convención Internacional de los derechos del niño; Reglas Mínimas de las Naciones
Unidas para la Administración de la Justicia Juvenil, de Beijing; Reglas Mínimas de las
Naciones Unidas para los Jóvenes privados de Libertad; Directrices de las Naciones Unidas
para la Administración de la Justicia Juvenil, RIAD). Asimismo, hacemos referencia también a
un cambio medular del sistema y la cultura que comienza, justamente, con la Protección
Integral. Esta Doctrina encuentra sostén en la CDN y en los documentos de Naciones Unidas
que la precedieron; a su vez obedece al resultado de un vasto movimiento social hacia el
establecimiento y la protección de los derechos del niño, en torno de las reformas de los
derechos de la infancia acaecidas en América Latina y en Europa. De este proceso devino un
profundo cambio de la concepción y del rol de las instituciones públicas destinadas a la
infancia; igualmente sobrevino un giro en el lenguaje, en tanto se habla y se escribe menos de
menores y más de infancia, de niños y adolescentes con derechos (Baratta,1999).
A la nueva doctrina le corresponde básicamente destacar que ante la vulneración de
derechos de todos los niños, niñas y adolescentes, ya no es un juez el que debe decidir, sino el
Estado, como institución responsable de aplicar políticas públicas para prevenir y/o reparar
tales adversidades. Los jueces, entonces, sólo deben intervenir en casos preestablecidos de
excepcionalidad, y como supervisores. Esto marca un viraje trascendente en la historia de la
infancia.
Previamente observábamos que la doctrina de la situación irregular no se dirige a todos
los niños sino a una parte de los niños, los carentes, los abandonados, los inadaptados y los
infractores. Además no trata derechos, sino que impone protección y vigilancia. La doctrina de

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la protección integral, en cambio, se orienta a todos los niños y niñas y adolescentes sin
excepción. No trata solamente de controlar protección y vigilancia, sino que trata todos los
derechos. Asume, en teoría, la misión de asegurar a todos los niños, sin distinción, el derecho
a la supervivencia, al desarrollo personal y a la integridad, sobre la base de un conjunto
articulado de acciones a nivel nacional, provincial, departamental y municipal, en torno de
8
políticas públicas específicas para la niñez
Sin embargo la aprobación de la Protección Integral de los Derechos de los Niños dejó
–sólo formalmente- atrás al régimen que durante un siglo convirtió cualquier problema social de
los niños en una cuestión judicial. Y decimos sólo “formalmente” porque, en lo concreto, mucho
9
falta por concretar en cuanto a la solvencia y la continuidad de esta conquista de derechos .
Advertimos que muchas prácticas sobre la infancia se resuelven bajo el nombre de la
Protección Integral pero con concepciones subyacentes de la Situación Irregular. La Protección
Integral no termina de afianzarse como paradigma con bases sólidas para todas las políticas de
la niñez, con y para sujetos considerados y tratados como ciudadanos, titularidad que tanto el
10
Derecho Internacional como el Nacional han avalado .
La situación de la infancia en Argentina y en el resto de América Latina todavía revela
11
notables brechas entre lo deseable y enunciado en la CDN, y lo coyunturalmente factible La
trascendencia de la CDN no ha alcanzado para el achicamiento de estas distancias, tampoco
para la reelaboración de estrategias con el objeto de subsanarlas. La CDN se ha emitido en
gran parte América Latina omitiendo, por un lado, el contexto histórico que le dio forma al
contenido y, por otro, excluyendo las características socioeconómicas, políticas y culturales
propias de un continente con una historia propia, difícil y distinta a la de los países precursores
de la misma (Pilotti, 2000).

Debates y reconsideraciones finales


En 1919 se promulgó la ley 10903 de Patronato de Menores, rescindiendo así la consideración
básica de igualdad ante la ley de niños y niñas durante 85 años en Argentina, y fortaleciendo a
su vez una creciente invisibilidad y exclusión del sector.
A pesar de los movimientos descriptos y sin desconocer el significativo peso de los
pasos dados, creemos que la concepción de la infancia no ha variado radicalmente respecto de
su posición histórica. Las decisiones sobre ésta, muchas veces, aún se presentan como
ambiguas, obsoletas y carentes de criterios jurídicos, constitucionales y legítimamente
ciudadanos.
En un mismo sentido es cierto que se han removido sistemas de detección, encierro y
criminalización de la pobreza; pero también es cierto que estas acciones no son suficientes ni
dignas. Aún desde los ámbitos gubernamentales no hay cambios viscerales que apuntalen al
niño, otorgándole una verdadera Protección Integral Dicho de otra manera, el Estado aun no ha
brindado las respuestas necesarias –imprescindibles- en su rol de sostén y garante de los

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sujetos involucrados. Sin lugar a dudas constatamos que la problemática reviste tanta
12
importancia como significativas resistencias .
Una importante variedad de intereses sectoriales y económicos y, especialmente de
poder, se ponen a prueba de forma constante en torno de la problemática de la infancia. La
voluntad política del Estado para desmontar un sistema que retiene a miles de chicos en
institutos y centros, debe crear un nuevo espacio, un terreno real y verificable, desde el que se
deje de considerar a los niños objeto de tutela gubernamental y los reconozca, por fin, como
13
sujetos de derechos, incluso en el seno interno de sus familias . Esta no ha sido, ni es, una
tarea sencilla, entraña, en realidad, un incansable y obstinado trabajo que involucra a todos y
14
cada uno de los ciudadanos .
El modelo de desigualdad fáctica que históricamente ha tenido la infancia
sobredetermina, muchas veces, la mirada que se detiene en el sector. No obstante, estimamos
que el camino transitado posee, igualmente, significativas instancias positivas, e implica una
permanente tensión entre defender lo adquirido y seguir construyendo y consolidando los
derechos que prevalecen sometidos.
Estimamos que los derechos de los niños podrían comenzar a ser afianzados si todos
los actores sociales –incluyendo familias, funcionarios del Estado, legisladores, jueces,
defensores, especialistas, medios de comunicación y la sociedad civil organizada- se avocan a
la tarea de cimentar una nueva cultura que aleje, verdaderamente, al siniestro sistema del
Patronato y sus correlaciones.
Consideramos, finalmente, que se precisan políticas de Estado que efectivamente
garanticen a todos los niños y niñas sus derechos. Esto significa, al menos, impulsar
estrategias de redistribución de ingresos, redefiniendo la situación del gasto público con destino
a la educación, la salud y la asistencia a las familias con escasos recursos, de sectores
relegados y silenciados política y socialmente, exentos de los principios constitutivos básicos
15
y legitimadores del Estado de derecho .

Referencias Bibliográficas

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ANEXO
Notas

1
(1) Asimismo, hacia 1779, el virrey Vertiz creó la Casa de Niños Expósitos (luego Casa Cuna), que
recogía los chicos abandonados y pisados en la calle. La información actual nos dice que en la Ciudad
autónoma de Buenos Aires existen más de 4.000 chicos de ambos sexos en esa situación (Disponible en
el Portal Sociedad Argentina de Pediatría: www.sap.org.ar).
2
(2) Alrededor de 1930, en torno de las leyes específicas en gran parte de América Latina (en Argentina
la 10903), se crean los tribunales especializados para la niñez. A modo de ejemplo mencionamos: en
Argentina en 1921, en Brasil en 1923, en 1927 en México y en 1928 en Chile (Disponible en:
www.derechopenalonline.com).
3
(3) En la provincia de Córdoba, por ejemplo, las estadísticas de arresto a menores de edad indican que
en el 2002, en la totalidad de los precintos policiales de Córdoba estuvieron detenidos 117 chicos, y en el
2004 se detuvieron a 152 chicos. Con respecto a los datos que arroja el primer informe (2002), sólo
habían ocho chicos detenidos por homicidio, y en el segundo informe sólo hubo dos detenidos por el

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mismo delito. Los demás delitos se distribuyen entre: robo, robo calificado, hurto, tentativas de homicidio
y robo, amenazas, etc. Cabe aclarar que las cifras son por el motivo de detención, es decir que luego la
carátula puede cambiar durante el proceso o quedar en libertad. Además que dichas detenciones las
realiza la policía de la provincia y se priva de libertad a chicos menores de edad en sus dependencias,
junto a personas mayores de edad o delincuentes comunes o peligrosos, y que en muchísimos casos
han superado los 30 días de detención; cuestión que además es una violación a la Convención sobre los
Derechos del Niño y las Reglas de Beijing (Según informa UNICEF; disponible en:
www.colectivoinfancia.org.ar).
4
(4) La sanción de la Ley Nº 6354, de Protección Integral del niño y adolescente, específica de la
provincia de Mendoza, tuvo un desarrollo particular por cuanto logró la aprobación de la Cámara de
Diputados en 1993 y luego de arduas negociaciones, cambios y contramarchas, su texto definitivo fue
sancionado en noviembre de 1995, derogando a la Ley Nº 1304 (acorde a lo prescripto por la Ley del
Patronato). El objetivo fundamental de la 6354 es la protección integral de todos los niños y adolescentes
de la Provincia de Mendoza sujetos principales de todos los derechos establecidos en la misma,
garantizando el interés superior del niño, concepto que se invoca a lo largo de la Convención en
numerosos artículos, es decir, en todas las medidas concernientes a los niños que tomen instituciones
públicas o privadas en bienestar social, tribunales, las autoridades administrativas o los órganos
legislativos (Art. 34, CDN). Esta Ley, a lo largo de sus artículos, define el órgano de administración de la
ley desde el Poder Ejecutivo y describe la Justicia juvenil, dividiéndola en dos aspectos: Familia y Penal,
a efectos de evitar la ambigüedad propia de la Situación Irregular. La normativa abarca a las personas
que no hubieren alcanzado la mayoría de edad, esto es 21 años, a las que brindará protección integral
como sujeto principal de derechos, garantizando el interés superior. La ley 6354 deja en claro que es
objetivo y responsabilidad del Estado la utilización prioritaria de recursos para la protección y promoción
de los derechos del niño (capítulo 1º); asimismo menciona los derechos que el estado debe asegurar a
sus destinatarios, a saber: la libertad, la integridad física psíquica y social, y las garantías que brindará
en cuanto a salud, educación y justicia (capítulo 2º). Por otro lado, y en consonancia con esta Ley, el
Consejo Provincial de Niñez y adolescencia, organismo del Poder Ejecutivo, tiene actualmente por
objetivo asesorar y proponer políticas para la niñez a partir de Estado o desde las organizaciones de la
comunidad, además de la difusión de los derechos y el desarrollo de actividades de investigación y
capacitación en la materia. En tanto que, el Estado, desde el Poder Ejecutivo, crea la Dirección
Provincial de Niñez y Adolescencia, la que debe implementar programas sociales para la prevención,
asistencia, tratamiento y rehabilitación para niños y adolescentes en conflicto con la ley.
5
(5) Mendoza es la primera provincia del país en adaptar su legislación al mandato constitucional, tras la
CDN. La Ley Nº 6354 tiene la responsabilidad de ser la primera que plasma los principios de la CDN, y
aunque el esfuerzo no es menor, aún falta un largo camino para que la propuesta de ciudadanización de
la niñez sea una realidad. En efecto, la ley salió a la luz en un momento histórico de nuestro país en él
que acontece una de las crisis económicas, sociales y políticas más contundentes lo cual se reflejó en el
abandono del Estado de las políticas sociales, reflejadas en la situación de extrema vulnerabilidad de los

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niños y niñas del país. De todos modos, además de las consecuencias del modelo neoliberal, cabe
agregar que el impacto más severo en la modificación de la ley está dado por las resistencias a la
perspectiva descripta, es decir, considerar a los niños “sujetos plenos de derechos”. Desde las políticas
públicas no se ha construido un nuevo sujeto de derechos ya que el impacto de los escasos programas y
la declamación de metas para la infancia no han modificado la grave situación de la niñez desprotegida.
Si bien la Doctrina de la Protección Integral es la base de la ley Nº 6354, cabe señalar que hay vacíos
legales u omisiones que persisten en la misma.
6
(6) Según un artículo publicado en el diario La Nación (2006) al menos unos 20.000 niños y
adolescentes están privados de su libertad en institutos de menores en la Argentina, en contra de los
preceptos de la CDN. Así lo reveló un estudio realizado por la Secretaría de Derechos Humanos en
colaboración con UNICEF; en tanto que agrega que sólo el 12,1% de esos chicos está imputado en
causas penales. La gran mayoría, el 87,1%, está internado por estar en situaciones de riesgo:
desamparo, pobreza, maltrato... El estudio, que oficialmente contabilizó a 19.579 menores privados de
su libertad, contiene los datos enviados por los institutos de todas las provincias, pero sólo fue relevado
el 60 % que envió datos, con lo que se supone que la cifra de menores encerrados puede ser mucho
mayor (Disponible en: www.lanacion.com).
7
(7) Sin embargo los datos no se consolidan con la intención de la CDN. De acuerdo a los datos
obtenidos en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), más de 400.000 personas viven en situación
de pobreza, y más de 100.000 se encuentran en estado de indigencia. No obstante en relación a otras
provincias la situación de Mendoza ha mejorado (por ejemplo si tenemos en cuenta a centros del país
como Rosario y Córdoba). La tasa de desempleo también cayó de modo que hay 17.000 personas
desempleadas menos que en el 2003, situación que mejoró aún más en el 2004 cuya tasa de desempleo
es del 7% gracias al impulso de los servicios, especialmente el turismo. En la actualidad estos valores
son aún menores, pero no en todos los casos se puede afirmar que ello implica buenas condiciones de
trabajo y legitimidad de derechos en el ejercicio de los mismos (además en muchas oportunidades en
estas cifras se incluye a quienes están bajo programas como: Jefe/a de Familia; Plan trabajar; etc.).
8
(8) Según un artículo publicado en el diario La Nación (2006) al menos unos 20.000 niños y
adolescentes están privados de su libertad en institutos de menores en la Argentina, en contra de los
preceptos de la CDN. Así lo reveló un estudio realizado por la Secretaría de Derechos Humanos en
colaboración con UNICEF; en tanto que agrega que sólo el 12,1% de esos chicos está imputado en
causas penales. La gran mayoría, el 87,1%, está internado por estar en situaciones de riesgo:
desamparo, pobreza, maltrato... El estudio, que oficialmente contabilizó a 19.579 menores privados de
su libertad, contiene los datos enviados por los institutos de todas las provincias, pero sólo fue relevado
el 60 por ciento que envió datos, con lo que se supone que la cifra de menores encerrados puede ser 40
por ciento mayor, según reveló la directora nacional de Derechos de Personas y Grupos Vulnerables de
la Secretaría de Derechos Humanos. Asimismo, se agrega en la información que, para que se aplique la
protección integral es necesario que cada provincia adecue sus normas y que elabore programas
sociales y de fortalecimiento familiar, con la idea de no internar a los chicos, como lo manda la

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Convención Internacional de los Derechos del Niño. Finalmente se advierte que del total de los chicos
internados, el 45,9 % está en un régimen semiabierto, es decir, con menores medias de seguridad que
un ámbito cerrado. No obstante, el trabajo expresa que existe aun en la Argentina una cultura del
encierro, no como excepción, sino como pauta (Disponible en www.lanacion.com.ar).
9
(9) Respecto de la Reglamentación de la Ley Nº 6354 (Mendoza), por ejemplo, el decreto reglamentario
(Nº 1644 del 30 de septiembre de 1998) que la pone en marcha, hace mención a la Reforma del Estado
y a su racionalización, para lo cual establece tres estrategias para orientar los cambios que propone la
Ley: a-Modernización institucional con un nuevo modelo de gestión que facilite la adecuación de las
estructuras a la garantía y protección de derechos de niños y adolescentes; b- Descentralización gradual
de recursos a los municipios; c- Fortalecimiento de Organizaciones no gubernamentales para la
construcción de redes sociales para la contención de familias y comunidades. Este decreto reglamenta
las funciones del Poder Ejecutivo dentro de las incumbencias del Ministerio de Desarrollo Social y Salud
en lo concerniente a estrategias y circuitos específicos y otros para incumbencias descentralizadas
gubernamentales o no, en el orden provincial, departamental o nacional. Dispone recursos humanos y
financieros para la protección integral de los niños según las recomendaciones que emanen del Consejo
Provincial de Niñez y Adolescencia, del que reglamenta debidamente sus funciones. Rescata los
derechos de los niños a ser oídos frente a decisiones que los incumban. Además la norma legal define
claramente en qué casos corresponde la guarda del Estado, desestimando el problema económico como
causal directa la que será objeto de políticas sociales. En cuanto a la guarda, esta procederá cuando no
haya otra alternativa y por el menor tiempo posible siempre y cuando estén amenazados los derechos de
niños y niñas. Finalmente, de acuerdo al decreto, las funciones del Poder Ejecutivo están debidamente
asignadas, respetando la letra de ley, lo que en la realidad no ha logrado coherencia toda vez que los
aspectos institucionales acarrean problemas enquistados que se potencian frente a los cambios.
10
(10) El Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de los Derechos
del Niño (CASACIDN), compuesto por Organismos No Gubernamentales, advierte las dificultades para
sancionar la ley nacional de fondo que permita derogar la antigua regla jurídica (Ley 10.903), claramente
avasalladora de derechos ya que su sanción da cuenta de un momento histórico diferente en él que la
construcción de ciudadanía no alcanzaba a los niños si no que por el contrario, se los consideraba un
peligro social. Por otro, hace hincapié en los problemas económicos y sociales que también ponen en
riesgo el goce de derechos especialmente en el caso de los niños y niñas. Hasta el momento las
reformas han tenido lugar en algunas provincias y aunque se intente el ejercicio de la protección integral,
la norma nacional reguladora pone freno a la plena vigencia de la Convención Internacional en algunos
casos bajo el pretexto de la falta de recursos para viabilizar la CDN con toda plenitud.
11
(11) De acuerdo a los datos de UNICEF la situación general de nuestro país sufrió un serio retroceso
que impactó fundamentalmente en la vida de los niños, representando un obstáculo en la puesta en
vigencia de la CDN. En efecto, esta ley se refiere a los derechos de los niños en forma integral por lo
cual están positivizados los de orden individual, civil, social, económico y cultural, es decir, todos
aquellos derechos que conforman en ejercicio de la ciudadanía. Además de los problemas estructurales

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en cuanto al panorama socio-económico, desde el punto de vista político aún no se ha derogado, en


muchos aspectos, la Ley 10.903. Esta norma legal cuya principal característica es considerar al niño
como objeto de derecho, y básicamente representa una amenaza social en potencia a partir de sus
carencias materiales, aún rige como ley de fondo en el ámbito nacional, a pesar de la cantidad de
provincias que ya han modificado la legislación interna. Las serias dificultades de orden político-
ideológico todavía constituyen un obstáculo para la plena vigencia de la Convención con rango
constitucional desde 1994 (Disponible en: www.boletinunicef.org.ar; UNICEF, Argentina).
12
(12) Y no solamente hablamos de la legislación y su adecuación, sino también – por ejemplo- de la
adversa situación que depara la creciente mortalidad del sector que presenta Argentina, instancia
altamente vinculada con el abandono, la fragilidad y la pobreza de nuestra infancia. Observamos que
durante el período 1960-2000 los niveles de la mortalidad infantil cayeron un 73 por ciento (mientras, por
ejemplo, Chile y Costa Rica, en situaciones más desfavorables, lograron en el mismo período una
reducción de cerca del 90 por ciento). Entre 1990 y 2000 el nivel de la tasa descendió, pero la proporción
de muertes reducibles se mantuvo constante a lo largo del período. Por otro lado de los 700.000 niños
que nacieron en el país en 2002, 11.703 murieron antes de cumplir un año y, entre éstos, la mayoría (6
de cada 10) lo hicieron por causas que podrían haberse evitado (como: diarreas, enfermedades
respiratorias y accidentes domésticos). En 2002 murieron 379 niños más que en 2001. Ese mismo 2002,
el índice de mortalidad infantil de la Argentina alcanzó a 16.8 niños de cada mil, lo que significó por
primera vez en siete años un aumento respecto del año anterior (16.3 por mil). Estos valores representan
el promedio nacional de las muertes ocurridas antes del primer año de vida, pero las realidades
regionales muestran un mapa desigual: en Tierra del Fuego la tasa es de 9.1 por mil, en ciudad de
Buenos Aires de 10 por mil y en Neuquén de 11.7 por mil. En cambio, en Chaco es de 26.7 por mil, en
Formosa de 25.5, en Tucumán 24.3 por mil y en Corrientes de 23.8 por mil. Hacia 2003 constatamos
que el índice de la provincia peor posicionada (Chaco, con una mortalidad infantil de 27,7 por mil)
triplicaba en 2003 al de la que estaba en mejor lugar (Tierra del Fuego, 8,4). Ese mismo año, la tasa de
mortalidad infantil superó ampliamente la media en Catamarca (20,1 por mil), Corrientes (21,1), Formosa
(25), Misiones (20,2) o Tucumán (23). Mientras que otras provincias mostraron mejores índices, como la
Ciudad de Buenos Aires (10,3), Mendoza (11,1) o Neuquén (10,8) (según datos del boletín
"Instantáneas", publicado por el Ministerio de Salud de la Nación, UNICEF y el Instituto Nacional de
Estadísticas y Censos –INDEC, 2006).
13
(13) Un ejemplo, entre tantos que podríamos mencionar, lo observamos en Rosario (provincia de
Santa Fe). Transcurrido un tiempo de la reglamentación de la ley 26.061 de Protección Integral de los
Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes hay distintas miradas sobre su aplicación en la provincia y en
Rosario. La subsecretaria de la Niñez, la Adolescencia y la Familia (Luisa Donni) no recibió todavía
ninguna partida de la Nación para instrumentar la ley pero explicó que se firmó el convenio que marcó el
gobierno nacional por el que se espera una remesa de 375 mil pesos y de allí en más una cantidad que
considera "aceptable" -1 millón 700 mil pesos- para el primer año de funcionamiento del Consejo Federal
de Protección. Donni habla del "gran esfuerzo" de la provincia al elevar el rango y el presupuesto de la

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actual subsecretaría y aspira a que el municipio ensanche el Área Niñez. Desde la Municipalidad local la
también subsecretaria de Acción Social Laura Alfonso señala que todavía no funciona el consejo
provincial, que todo lo que hace el municipio lo encara "con fondos propios" y que "viene lenta" la
aplicación de la ley en cuanto a la firma del convenio marco que derive fondos específicos de la Nación
que ayuden a contar con la infraestructura necesaria. Desde el Centro de Atención a la Víctima de la
Defensoría del Pueblo, el abogado Gustavo Lorenzo, sostiene que la relación entre provincia y municipio
rosarino "es poco clara para el ciudadano, que no hay organigramas ni acuerdos reales de trabajo
conjunto por fuera de la actitud individual de operadores o profesionales", algo que provoca que ante
situaciones de vulneración de derechos no haya mecanismos aceitados acerca de cómo intervenir en
pos de la protección de los niños, tal como señala la Ley que reemplaza al patronato, en torno de la
Protección de los derechos de los niños, tras la CDN (Disponible en: www.pagina12.com.ar).
14
(14) UNICEF sostiene que en América latina y el Caribe, la violencia doméstica es la causa de muerte
de unos 80 mil niños por año (Disponible en: www.estenssorome.com.ar).
15
(15) La Doctrina de Naciones Unidas para la Protección Integral de la Niñez, que en la Argentina se
fortalece con la Ley 26.061 del año 2005, rompe con las viejas matrices de pensamiento-acción en lo
inherente a las políticas sociales para las infancias. Pero también, como consecuencia, pone en crisis las
intervenciones cotidianas. Así es que el Estado, sus profesionales, los ciudadanos, etc., ingresan en una
zona de zozobra difícil de resolver al ya no poder, entre otras cosas, acudir a la institucionalización de un
modo casi reflejo. Desde luego que en medio de tan profunda transformación la mayor responsabilidad
sigue siendo del Estado pues es quien debe promover el debate democrático para reemplazar las viejas
políticas sociales. Se han escuchado algunas experiencias e ideas entre las que se destaca, por
ejemplo, el denominado Ingreso Universal e Incondicional para la Niñez. En lo central esta propuesta
consiste en una asignación dineraria, estatal y regular por cada niño. Tal asignación prescinde de la
condición social del infante y no impone condición alguna para su percepción (aunque existen
discusiones respecto de esto). A esta iniciativa se le reconocen múltiples virtudes, particularmente en
términos de construcción de ciudadanía y, por ende, en lo atinente al fortalecimiento del estado de
derechos humanos. Sus características intrínsecas posibilitan un gran impacto sobre la situación de la
niñez en el corto, mediano y largo plazo, superando escollos tales como los que se conocen como
clientelismo político, irracionalidad burocrática o injusticias de variada naturaleza (Según Osvaldo
Agustín Marcón; disponible en www.litoral.com.ar).

13
ASOCIACIÓN ARGENTINA DE ESPECIALISTAS EN ESTUDIOS DEL
TRABAJO.
7MO CONGRESO NACIONAL DE ESTUDIOS DEL TRABAJO. 10 a 12 de agosto
2005. Facultad de Ciencias Económicas.UBA
a-s-e-t@fibertel.com.ar
No hay coordinador del Grupo 10 en la comunicación que me llegó por mail

Tipo deTrabajo: Ponencia


Título: IDENTIDAD, ESCUELA Y TRABAJO, la construcción desde el imaginario
juvenil.
Autores: Zaffaroni, Adriana* y Paredes, Nora (Lics. En Sociología)
Expositores: Lic. Adriana Zaffaroni y Nora Paredes
Institución a la que pertenecen: *Universidad Nacional de Salta. Centro de
Investigaciones Socioeducativas del Norte (CISEN).
ABSTRACT
Resumen:
Pocas cosas atraviesan más al hombre que la escuela y el trabajo. De ahí que vincular
ambas cuestiones en el marco de la sociedad contemporánea constituye un grave desafío.
Hoy, el trabajo es un bien escaso, un bien preciado que permite la inclusión en un
mundo de consumo creciente. Los niños ya no saben lo que es un oficio, ¿cómo habrá de
constituirse su subjetividad en medio de la desocupación generalizada?
Los jóvenes traen consigo según su condición socioeconómica ciertas expectativas,
temores y deseos, producto de una herencia de clase y de las actuales condiciones en las
que están inmersos, de las que son sus actores y su consecuencia.
¿Qué van a transmitir los jóvenes de hoy a sus hijos como su propia experiencia?
¿Cuál podrá ser la trayectoria educativa de las futuras generaciones signadas por la
inestabilidad y el desprestigio de los saberes, cargando sobre sí con la imagen de
profesionales sobrecalificados que no encuentran trabajo?
La necesidad de la creación de un paradigma antropológico y educativo para la
sociedad global es lo que dispara estos interrogantes: ¿Cómo influyen en el desarrollo de la
personalidad y en las representaciones sociales, el redimensionamiento de las categorías de
espacio y tiempo, perfilados por la revolución científico-tecnológica? ¿Cómo encarar en
este paradigma educativo el crecimiento exponencial de conocimientos e información? Si
la educación ha de garantizar los conocimientos comunes, el capital cultural, la memoria de
la cultura sin exclusiones, la escuela deberá registrar los cambios operados en el ámbito
mundial para dar respuesta a las demandas de la sociedad a través de estrategias de
aprendizaje permanente. ¿Qué clase de educación, qué contenidos han de privilegiarse para
la adquisición de las nuevas competencias requeridas por el mundo actual? Resignificar y
potenciar el lugar de las perspectivas humanísticas en un contexto hegemonizado por la
tecnología y el crecimiento exponencial de los conocimientos e informaciones disponibles
constituye el gran desafío e intentaremos realizar un aporte al mismo a través de la
comprensión del imaginario juvenil.

Adriana Zaffaroni amizaffaroni@yahoo.com.ar azaffaron@unsa.edu.ar


Nora Paredes ncelesia@fibertel.com.ar

Introducción
Hoy, el trabajo es un bien escaso, un bien preciado que permite la inclusión en un
mundo de consumo creciente. Los niños ya no saben lo que es un oficio, ¿cómo habrá de
constituirse su subjetividad en medio de la desocupación generalizada?
¿Qué van a transmitir los jóvenes de hoy a sus hijos como su propia experiencia?
¿Cuál podrá ser la trayectoria educativa de las futuras generaciones signadas por la
inestabilidad y el desprestigio de los saberes, cargando sobre sí con la imagen de
profesionales sobrecalificados que no encuentran trabajo?
. El “pensamiento único” basado en el fundamentalismo económico ha
presionado fuertemente a los países emergentes aumentando las desigualdades y las
fracturas de las sociedades.
La necesidad de la creación de un paradigma antropológico y educativo para la
sociedad global es lo que dispara estos interrogantes: ¿Cómo influyen en el desarrollo de la
personalidad y en las representaciones sociales, el redimensionamiento de las categorías de
espacio y tiempo, perfilados por la revolución científico-tecnológica? ¿Cómo encarar en
este paradigma educativo el crecimiento exponencial de conocimientos e información? Si
la educación ha de garantizar los conocimientos comunes, el capital cultural, la memoria de
la cultura sin exclusiones, la escuela deberá registrar los cambios operados en el ámbito
mundial para dar respuesta a las demandas de la sociedad a través de estrategias de
aprendizaje permanente. ¿Qué clase de educación, qué contenidos han de privilegiarse para
la adquisición de las nuevas competencias requeridas por el mundo actual. La inclusión de
la política educativa dentro de las políticas de estado remite a la cuestión de la matriz de la
centralidad del estado
Educación: nuevos desafíos
“La creación de un paradigma antropológico y educativo para la sociedad global, es
según Dieterich1, una tarea primordial en el umbral del segundo milenio”. Propone retomar
desde la perspectiva humanista la creación de un frente mundial para construir una
civilización del trabajo y de la solidaridad.
La revolución producida por el desarrollo de las telecomunicaciones y de la
informática en el siglo XX importa cambios e interdependencias muy significativas. Las
variables tiempo y espacio como ejes básicos a partir de los cuales, las personas construyen
su mundo de significados se modifican totalmente.
El proceso de globalización produce homogeneización y fracturas que afectan
emocional y psicológicamente a las personas. En este contexto, las referencias de tiempo y
espacio adquieren nuevos significados. ¿Cómo influyen en el desarrollo de la personalidad,
qué efectos tienen en las estructuras del pensamiento humano, cuando no es más el hombre
la medida de todas las cosas?
El tiempo, intangible e inexistente anula el futuro. Hay trabajo hoy, mañana se verá.
No existen garantías para toda la vida, ni el amor, ni el trabajo, ni lo aprendido en la escuela
cumplirán las bodas de oro. Según un informe de la Organización de Cooperación y
Desarrollo Económico (OCDE) “los estudiantes que se reciban de ahora en más deberán
cambiar su empleo, a lo largo de la vida laboral, al menos once veces y tendrán que reciclar
sus conocimientos en cuatro oportunidades durante su período útil”2
¿Qué clase de educación, qué contenidos han de privilegiarse para la adquisición de
las nuevas competencias requeridas por la sociedad global?
¿Cuál es la relación entre la demanda del mercado de trabajo y la oferta del sistema
educativo?
¿Cuáles habrán de ser las respuestas del sistema educativo a estas cuestiones?
El trabajo y la identidad social

El rol del trabajo ha sido considerado central en el desarrollo de la identidad social


en la medida que la actividad laboral permite al hombre estructurar su tiempo, compartir
experiencias y contactos sociales fuera del grupo familiar, brindándole la posibilidad de
objetivar procesos simbólicos en la matriz social.
El informe de la OIT de 1984 concluye que la mayor parte de los trabajadores
estarían dispuestos a seguir empleados aunque no tuvieran necesidad de los ingresos
provenientes de su salario, lo cual da cuenta de la importancia asignada al trabajo
independiente de su valor instrumental como fuente de ingresos. Esta observación nos
indica cuán valiosa resulta en los ochenta la dimensión social del trabajo para los
individuos.
Es conocido que el orden social de la etapa industrial del capitalismo ha sido
construido sobre la centralidad del trabajo. Las nuevas condiciones imperantes que se
traducen en cambios en las estructuras productivas: la flexibilidad y la desregulación de la
producción, la distribución y del consumo, obligan a resignificar dicha centralidad. La
impronta de dichos factores externos al trabajo, fuera de control para los actores sociales,
opera disociando fuertemente el valor del trabajo en su dimensión social: como fuente de
autorrealización escindida de la realidad socioeconómica. Cabe preguntarse cómo se ha
modificado el valor del trabajo en el mercado global.
La precariedad e inestabilidad de los empleos dificulta la constitución de intereses
comunes y de un sentimiento de pertenencia, de ahí que pueda concluirse que la
precariedad del empleo opera precarizando también la constitución de la identidad. En este
sentido puede hablarse de sobreadaptación en la medida que la posibilidad de posicionarse
en un lugar es azarosa, establecer vínculos en los lugares de trabajo resulta muy difícil por
la permanente rotación, así como construir una identidad a partir de la cultura del trabajo.
Los mismos autores encuentran que “los pocos obreros que conservan un espíritu
contestatario no son bien vistos por los jóvenes”, en esta línea podría hablarse de
sobreadaptación.
Ana Lía Kornblit en su investigación sobre valores y representaciones sociales de los
jóvenes argentinos en relación con el trabajo3, no encuentra ninguna particular adhesión al
trabajo como valor, con predominio de su mérito instrumental por sobre el de la
autorrealización. A la vez concluye que tanto el escepticismo sobre la propia evolución en
el mercado laboral, como la confianza en sus propias potencialidades, signan las
representaciones sociales de los jóvenes con respecto a su futuro. Encuentra que los jóvenes
de los sectores sociales medios y bajos conciben las causas de los acontecimientos vitales
en torno al destino o al azar, endosando el fracaso a factores personales.
Si los jóvenes no identifican al ámbito laboral como una instancia mediadora en la
construcción de su identidad es comprensible que busquen la realización de sí mismos a
partir de otras experiencias vitales. Cabe preguntarse si es posible esta negociación, y
cómo influye en las identidades culturales: cuánto de fragmentación y exclusión emerge
como apatía, escepticismo, desesperanza y violencia.
En el marco de la globalización, el aspecto instrumental del trabajo se halla
fuertemente escindido de su dimensión como fuente de identificación y de cambio social.
La estrategia adaptativa articulada por los jóvenes en dicho marco obedecería a la
necesidad de insertarse en la sociedad desplazando a otros ámbitos su realización personal.
La música y el arte en general podrían estar encarnando el espacio propositivo de la
cultura juvenil.
En la medida que se obtura uno de los ejes de realización de la vida social de los
individuos, el de la identificación a través del trabajo, las posibilidades de descentramiento
mediante la identificación de la propia actividad y la de los otros operaría mitificando la
realidad, dificultando el desvelamiento de sus condicionamientos sociales.
En este sentido el problema del acceso al empleo ha de abordarse como condición
necesaria de la integración social y de la configuración de la identidad social o bien pensar
en otras alternativas frente al pronóstico de la extinción del trabajo.

Educación, empleo e imaginario juvenil4


¿En qué se apoya la opinión de los jóvenes sobre la educación, cuál es su visión y
evaluación de la escuela? ¿Cuál es la percepción de la relación entre educación y empleo
desde la mirada joven: desde los hijos de la democracia? ¿Qué piensan y cómo ven los
jóvenes el vínculo entre ambas cuestiones?
La visión de los jóvenes respecto del sistema educativo evidencia una clara
segmentación respecto de la función de cada ciclo. Coinciden en una visión positiva y
progresista de la escuela primaria.
En el relato de algunos jóvenesi se percibe la vigencia del modelo educativo como
canal de ascenso social, aunque dicho esquema presenta importantes fisuras. Pareciera que
los jóvenes responden al mandato familiar antes que a la propia representación social del
valor de la educación. En general se evidencia una valoración de la educación como
vehículo de ascenso social y económico, fundamentalmente relacionado con la posibilidad
de conseguir trabajo. Los contextos familiares influyen de manera significativa en la
construcción de los recorridos educativos. En todos los casos es reconocido el valor del
estudio, sea como mandato familiar o para mejorar sus condiciones laborales si bien se
advierte que no siempre la vocación recorre el mismo camino que el trabajo y que el mismo
no necesariamente garantizará un empleo.

El valor de la escuela técnica es recurrentemente afirmado por los jóvenes de


sectores bajos.

4
Zaffaroni, Adriana. El futuro a través de la mirada joven. Etapa Cualitativa de la Investigación. Historias de
Vida. Departamento de Ciencias de la Educación. Facultad de Filosofía y Letras. UBA
. La escuela secundaria es estimada en el recuerdo, por los vínculos con los docentes, la
realización de actividades creativas que remiten a la impronta de los contenidos.
Se pone de manifiesto la complementariedad entre educación y trabajo en el
imaginario de los jóvenes de sectores sociales bajos.
Se evidencia la vigencia, en parte de los jóvenes del paradigma educativo como
fuente de ascenso social a través de la mejora laboral.
La visión crítica de la ciencia y de los intelectuales en la Universidad puede
relacionarse con el fracaso del sistema educativo para articular proyectos transformadores
y generadores de cambio:
Las dificultades para estructurar la propia identidad se hacen patentes a la luz de los
casos de migrantes:
Se observa que la familia y la trayectoria laboral de los padres influye en el tipo de
trabajo que seleccionan los jóvenes, ya sea por presión familiar o por herencia cultural.
En este sentido “la idea de educación predispone a pensar en la igualdad, la educación
se ve como una cualidad individual intransferible”5, la idea de ascenso social descansaría en
este imaginario democrático propiciado por la educación.
Existe una marcada preocupación por parte de los padres para sostener la trayectoria
educativa de los hijos, por lo que se infiere el importante lugar que ésta ocupa en la
elección profesional de los hijos quienes la consideran necesaria para el desarrollo laboral
futuro.

En todos los casos se percibe la impronta del mandato familiar de seguir estudiando.
Especialmente en el caso de migrantes internos que provienen de comunidades pequeñas
signadas por vínculos afectivos y de interacción cara a cara es evidente el rol protagónico
de la familia en el proceso de socialización la incorporación de valor de la educación en la
construcción de la identidad.
Los jóvenes evalúan críticamente la reforma educativa en tanto, desde su perspectiva,
la prolongación de la educación formal desalienta y atenta contra la finalización de los
ciclos.
La alta estima que los jóvenes ponen en el título parece patrimonio de los sectores
sociales más bajos y con menos años de escolarización.
El logro de un título como acreditación formal del conocimiento adquirido ocupa en
el imaginario de otros jóvenes un lugar relevante La actividad docente pareciera no
percibirse como una profesión jerarquizada, sino como una escala en un proyecto mayor:
“aspiro a escalar, a ser más que docente” declara Daniela.
Frente a la realidad social inmanejable, si bien se percibe cierto enjuiciamiento es
evidente la dificultad para encarar proyectos de cambio con la consecuente frustración y
retraimiento que esto genera. La espectacularización de la vida, magnificada y potenciada
por los medios masivos de comunicación cuyo interés no radica en analizar las relaciones
causales de los procesos que componen la realidad, sino simplemente en mostrarlos. Frente
a esta circunstancia uno de los roles de la escuela debería ser el de constituirse en un
espacio de desmitificación de la realidad.

En Argentina el sistema educativo, tiene una larga historia ya que el país logró un
desarrollo temprano en la educación básica, eliminando el analfabetismo. Pero la
desventaja de ser pioneros es que hoy estamos ligados a lo instituido, con una lógica más
cercana al siglo XIX que al XXI.
La escuela es una agencia de socialización, es un esfuerzo organizado de la sociedad
para formar personas. Mientras que en la familia comienza a formarse la subjetividad: el
lenguaje, modos de ver el mundo, criterios de apreciación, de percepción, de valoración,
criterios éticos, es decir qué es bueno qué es malo, criterios estéticos: lo bello, lo feo, la
escuela construye la objetividad y el sentido.
Debemos preguntarnos ¿qué relación hay entre lo que la escuela produce y el
mercado de trabajo requiere?
La escuela produce individuos para que pasen a ocupar un puesto de trabajo, trabajo
estable de actividad individual. Pero gran parte del trabajo moderno es un trabajo
autónomo, que requiere una serie de habilidades, conocimientos y competencias totalmente
distintas de aquellas que necesitaba un puesto de trabajo de empleado, en relación de
dependencia, donde había que obedecer un reglamento o un patrón.
El trabajo asalariado está extinguiéndose, lo nuevo es el trabajo autónomo y en
equipo. Ya no hay un puesto esperando, hay que generarlos y reproducir cotidianamente
las condiciones del trabajo.
Para superar la crisis, la escuela debería formar ciudadanos que respeten la
diversidad, que deseen ser libres, que puedan contribuir a solucionar el tema de la
representatividad. “Los estudiantes han de ser cada vez más responsables de su propio
aprendizaje, desarrollando actitudes básicas relacionadas con el aprendizaje permanente:
curiosidad, interés, espíritu crítico, creatividad”6
La variable estratégica en educación es el factor humano, es decir los docentes.
Además de una adecuada formación se requiere optimizar las condiciones de trabajo.
La escuela contiene dentro de sí misma inequidad e injusticia. Los padres valoran la
escuela pero descreen de que hoy sea garantía de inserción social, cultural y laboral.
Los estudiantes viven el divorcio entre la cultura escolar y la cultura juvenil. “Los
jóvenes sufren las consecuencias concretas de las políticas neoliberales de ajuste
económico que contribuyen al aislacionismo y a la exclusión de grandes masas de
trabajadores de la actividad productiva, cercenando la posibilidades de ingreso al mercado
de trabajo y dilatando la concreción de objetivos individuales, tales como el éxito y el
desarrollo profesional, la formación de la familia, el acceso al consumo”.7
Los docentes sienten un profundo malestar porque les falta tiempo y posibilidades de
mejorar su propia formación para responder a las expectativas que de ellos se tiene.
En este contexto global de vulnerabilidad y empobrecimiento en que se ha sumergido
a la Escuela debemos analizar cómo la escuela puede pasar a la ofensiva, pensarse a sí
misma y replantearse proyectos. Una escuela que construya puentes e incluya a los que
quedaron afuera, que planifique según sus necesidades, que evalúe su tarea. Esto sólo es
posible con docentes estimulados para pensar las situaciones complejas y conflictivas que
se presentan, enriquecidos por una capacitación permanente, apoyados por una
investigación educativa que sustente la práctica.
El trabajo es hoy socialmente un bien preciado en sí mismo, un bien escaso, único
bien que permite vivir incluido en un mundo de consumo creciente. Es tema central en los
hogares, en los medios masivos de comunicación, en las campañas políticas, y si a esto le
agregamos la importancia que tiene para el ingreso al mundo adulto y para la concreción de
proyectos de vida resulta el eje principal para la proyección a futuro de las personas.
La incertidumbre, el desasosiego que enfrentan los jóvenes ante un mundo cambiante,
que les ofrece pocas certezas, y escasas posibilidades de elevar su autoestima, si además
provienen de hogares atravesados por la desesperanza, la paradoja resulta irresoluble: El
mundo se quema, es un infierno, cada uno intenta sobrevivir concentrándose en su
necesidad inmediata. Entonces, la cultura que vivimos es, claustrofóbica, es el infierno del
Bosco según el escritor John Berger, y en esta prisión, la inteligencia humana queda
reducida a lo inmediato, a la avidez. No hay espacio para la característica primordial de la
condición humana: pensar sobre sus actos8.
La escuela deberá ser para los jóvenes un espacio privilegiado de “resistencia” donde
realizar recapitulaciones lúcidas que les permitan dar sentido a su accionar. Retomando las
palabras de Ernesto Sábato: “Hay una manera de contribuir a la protección de la
humanidad, y es no resignarse”9.
CITAS
1
Chomsky-Dieterich (1999). La sociedad global.Colección Editorial Política. Pág. 168
2
Finoli Horacio(2000): “El vértigo de volver a empezar” en Revista TRES PUNTOS, Buenos Aires 9 de
marzo de 2000
3
Kornblit, Ana Lía (1996): Culturas Juveniles. La salud y el trabajo desde la perspectiva de los Jovenes.
Instituto de Investigaciones Gino Germani. Facultad de Ciencias Sociales. Universidad Nacional de Buenos
Aires.
4
Sautu, R. y Eichelbaum de Babini A. M (1995).: Los Pobres y la Escuela. Trabajos de Investigacion.
Buenos Aires, La Colmena, 1995, pg. 68
5
Tedesco Juan C: “Cómo serán las carreras del futuro” en Revista Tres Puntos, del 9 de marzo de 2000, pg. 2
6
Barbieri/Zaffaroni. (1994). Los jóvenes del 90 los decisores del 2000 Bs. As. Integrarte.
8
Arendt H. (1998)“La condición Humana”. Bs. As. Paidós,
9
Sabato, Ernesto(2000): La Resistencia Buenos Aires, Seix Barral.. Pg.16

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Sergio Alejandro Balardini
Proyecto Juventud

El presente trabajo desarrolla cuestiones relativas a las formas de constitución de lo juvenil,


abarcando, por una parte, una lectura diacrónica que permita dar sentido a las diferencias entre
generaciones y, por otra parte, sincrónica, desenmascarando las lógicas productiva y cultural
contemporáneas, tan estrechamente vinculadas a las formas de ser adolescente hoy,
prestando especial atención a los atributos novedosos de los sujetos a los que refiere y a los
principales desafíos que se presentan para el análisis.

Un poco de historia. De dónde venimos y hacia dónde vamos.


El surgimiento del sujeto juventud, en tanto sector de población con características propias, es
resultado del desarrollo de las fuerzas productivas en Occidente, consecuencia de la necesidad
de la sociedad burguesa emergente de preparar a los individuos para su integración efectiva a
la vida productiva y social de una sociedad con características distintivas de la feudal.

En efecto, en el período previo a la aparición social de la juventud, la familia constituía una


unidad global de producción y reproducción. De seres humanos, fuerza de trabajo, de bienes y
del saber acerca de ellos. “La división del trabajo, con base en la edad y el sexo, tendía cubrir
las necesidades que se generaban alrededor del núcleo familiar. Los nuevos sujetos se
integraban a la comunidad, asumiendo las tareas asignadas a la unidad doméstica, donde la
relación que se establecía entre las generaciones se caracterizaba por la subordinación hacia
1
el padre, única imagen de adultez.”

En una perspectiva histórica, y guiándonos a través de la investigación de Philippe Aries, “la


juventud es el período destinado a la educación para la vida activa, y en la sociedad moderna
la educación es la base del desarrollo. ... El foco debe estar en la nueva relación histórica entre
individuo y sociedad, que se desarrolló en el siglo XVIII en la era pre-industrial y , más tarde, en
la sociedad industrializada. ... La juventud fue la respuesta al desarrollo productivo de la
sociedad burguesa. El individuo burgués tuvo que desarrollar sus potencialidades individuales
para encarar la vida productiva y política y para administrar sus propios intereses en esta vida.
La juventud se desarrolló en el sistema escolar, que se volvió el principal agente del `desarrollo
de las potencialidades individuales’. ... La vida escolar es el contexto básico o crucial de la
2
juventud”. Así vemos que, además, esta inscripta en una relación de poder.

Según Ariés, “la construcción social de la juventud requería la aparición de otros conceptos: la
familia o el espacio familiar y la infancia, verificables recién a partir del siglo XVII y solo en el
seno de las clases altas durante su etapa inicial. Junto a la infancia, aparecerá una institución:
la escuela. Infancia, familia y escuela permanecerán firmemente relacionadas.” La familia,
“conformará un nuevo sistema de relaciones sociales que aparece casi como respuesta a la
pérdida de la posesión de la tierra. Este sería uno de los puntos de partida para el surgimiento
de la familia burguesa. El orden social emergente requerirá nuevas modificaciones a los
individuos que pretendan desempeñarse con éxito, determinando la aparición de la juventud y
3
su espacio privilegiado: la escuela secundaria”. Surgirán, asimismo, en este período,
diferentes instituciones extrafamiliares destinadas a facilitar la socialización entre pares, como
espacio para la adquisición de los nuevos elementos necesarios para enfrentar un mundo
renovado.

Estas transformaciones revolucionarias de la sociedad feudal hacia el capitalismo, modifican


sustancialmente a las instituciones sociales preexistentes, dislocándolas y desarticulándolas.
Las viejas pautas de trabajo y producción, la vieja familia como espacio de la producción y

1
GUILLÉN RAMÍREZ, Luz María; 1985.
2
ARIÉS, Philippe; 1989.
3
Op. cit.1.
reproducción social y las normas y valores que la sostenían, poco a poco van cediendo lugar a
las nuevas instituciones. Hay que recordar que en el primer momento de la revolución
industrial, cuando aún no eran necesarias la formación y capacitación que más tarde resultarán
indispensables, los niños y las mujeres eran incorporados masivamente a las primeras fábricas,
4
considerándoselos una mano de obra más barata que la masculina.

Sin embargo, la constante expansión del sistema capitalista y su gradual complejidad


productiva, generan una diversidad de necesidades que demandan un período de capacitación
cada vez mayor para dar respuesta a ellas, traduciéndose, en consecuencia, en exigencia de
escolarización de nuevos y mayores contingentes de individuos, previo a su desempeño en la
futura asignación de actividades. Función, pues, de reproducción social, integración y
adaptabilidad, pero, también, capacidad renovadora, y flexibilidad a las innovaciones y
permeabilidad al cambio.

Por otra parte, “solamente cuando la estructura social hace posible los lazos directos entre los
adolescentes, pueden estos desarrollar el sentimiento de particularidades propias y de una
conciencia común... En los tiempos modernos, es únicamente la escuela la que, al distribuir a
los jóvenes estrictamente según su edad, los aproximó y estableció entre ellos contactos
estables e institucionales. Esta separación del mundo de los adultos explica el hecho de que en
el círculo de jóvenes se expresaran y fortificaran las tendencias específicas de una misma
edad, lo cual no podría tener lugar antes, ni podía haber sido imaginado por los jóvenes de ese
tiempo. A esta conquista de libertad social, correspondió una nueva tendencia de los adultos a
considerar tanto a los niños como a los jóvenes de acuerdo con su edad exacta, lo que entrañó
en pedagogía la especificación de los programas y los métodos y, de una manera más general,
5
llevó a reconocer una cierta personalidad propia”.

En consecuencia, “la juventud surge en la medida en que el desarrollo social exige un período
cada vez más largo de preparación de los individuos para su integración a la vida productiva y
social, lo que a su vez posibilita una mayor integración intrageneracional, a partir de la
estrechez de contactos y vínculos, producto de su situación semejante. Este período vital,
caracterizado por el aplazamiento de la entrada en la vida productiva y social, y por tanto,
6
consignado a la formación, es lo que produce juventud como un fenómeno social”. Es decir
que, en un mismo movimiento, la exigencia de generar instituciones que permitan a los
individuos transitar un período cada vez mayor y más complejo de preparación para su
integración efectiva a la sociedad, da origen, a partir de las estructuras que se diseñan como
respuesta, a una integración intrageneracional, en función de la proximidad creciente de pares.
Se comprende, entonces, la identificación que se establece entre juventud y estudiantes, en la
7
medida en que “la primera imagen de juventud, fue la del estudiante”.

Vemos pues que la juventud aparece, en sus albores, como respuesta a la necesidad de
individuación de la clase burguesa y supone el desarrollo de la vida familiar y afectiva, de la
niñez y de la escuela. La flecha del tiempo, nos muestra que, si en un primer momento, el
sector de la “juventud” no era relevante numéricamente, su progreso es vertiginoso, en función
del lugar estratégico que se le otorga en la nueva configuración social. Al respecto, podemos
observar que en el siglo XVIII se consideraban jóvenes –no en el mero sentido cronológico,
sino en el de individuos que adquieren una cierta condición especial que los agruparía en tanto
"juventud"- solamente a los varones de clase burguesa, mientras que las niñas pasaban
8
directamente a la condición de adultas dispuestas a ser desposadas .

4
Esta mano de obra infantil, en el capitalismo primitivo, era más preferida que la femenina y mucho más que la del
varón adulto, por ser más barata, pero también por su docilidad, modelada a fuerza de látigo siempre que fuera
necesario. “Federico el Grande en Prusia, ofrecía esta mano de obra infantil a los empresarios para fomentar la
industria” y Fielden reconoció que “nuestra prosperidad industrial se basa en el infanticidio”. En: NITTI, Francesco, “La
población y el sistema social”; Minerva; Barcelona; 1917. Citado en: SAGRERA, Martín; “El edadismo contra ‘jóvenes’ y
‘viejos’. La discriminación universal”. Editorial Fundamentos. Madrid, España. 1992.
5
“La traición de una juventud traicionada”; Centro de Estudios y Documentación Sociales. En: Revista Panorama N °3.
México. Citado en 1.
6
Op. cit. 1.
7
Op. cit. 1.
8
Las mujeres, comenzarán a ser reconocidas en esta categoría sólo a finales del siglo XIX, en tanto los sectores
obreros y rurales recién lo serán a partir de la primera posguerra del siglo XX. Sin embargo, su inclusión masiva, en
uno y otro caso, demandará el transcurso de unas décadas más
Pero el desarrollo incesante de las fuerzas productivas no se detiene, y es así que “en los
últimos años del siglo XIX pudo apreciarse una creación más general de escuelas para las
9
masas de la población en Europa y los Estados Unidos y la abolición del trabajo infantil” . Y al
comenzar el siglo XX, vemos en todo su despliegue como “las iglesias y las nuevas fuerzas
pedagógicas de maestros reformistas se dedicaron a la nueva adolescencia social y de
10
acuerdo a edades” .

Fue, precisamente, en el pasado siglo XX, que un conjunto de cambios de singular importancia,
sobre todo a partir de los años cincuenta van a comenzar a modificar sin descanso esta
situación. En efecto, Eric Hobsbawn sostiene que “entre los años 1945 y 1990 se produce una
de las transformaciones sociales más intensas y rápidas de la historia de la humanidad”. En
medio de ella, la familia se verá afectada por “importantes cambios en las actitudes públicas ...
evidenciándose el auge de una cultura juvenil muy fuerte que generará un profundo cambio en
11
la relación existente entre las distintas generaciones”. Como un producto de estos cambios, la
juventud se convertirá, en sus términos, en un grupo social independiente.

Lo que va de ayer a hoy. De la modernidad a la posmodernidad.


En el último cuarto del siglo XX, fuertes mutaciones económico-sociales incidieron para
modificar la situación de los distintos actores sociales. La juventud, lógicamente, no resultó
ajena a la influencia de tales cambios.

Un aspecto central de estas transformaciones es el impulso promovido por la Revolución


Científico-Técnica (RCT), con la renovación extensa de los medios de producción, producida a
mediados de los años setenta, que conduce a una nueva reorganización productiva y genera
12
las condiciones materiales en las que se asentará su contraparte cultural , que asoma y se
asume como el ocaso de la modernidad o deberíamos decir, de la racionalidad moderna, sala
de partos de la posmodernidad.

La clave posmoderna, expresa “la caída de los grandes relatos” que organizaban la
racionalidad histórica moderna, bajo el imperio de los programas de la racionalidad y el
progreso indefinidos, alrededor de proyectos políticos generacionales que resultaron ser,
también, marcas de época y aportaban una visión de totalidad dadora de sentido a cada
13
experiencia particular. Este nuevo clima de época, devino en la generación de nuevas
prácticas y subjetividades.

De este modo, y como manifestación de la crisis, asistimos a un vertiginoso proceso de cambio de


valores, en el que debemos enfrentarnos a la pérdida de ideales constituidos históricamente, ante
14
la emergencia del “pensamiento débil” y del relativismo cultural. Y surge el llamado “nuevo
15
narcisismo” , en el marco de un consumismo exacerbado que se transforma en razón social
hegemónica, incentivando a la satisfacción inmediata y a la cultura de vivir el momento.

Mientras una cara de la moneda nos muestra el rostro de la transformación económica, el nuevo
clima epocal, se manifiesta en variadas fórmulas posmodernas. Ideologías de cocktails y retazos,
de collages interpretativos. La técnica de cut-up de William Burroughs elevada a categoría de ética
pública.

Para algunos filósofos posmodernos, como Gilles Lipovetsky, la sociedad posmoderna esta
sostenida por el consumo y la comunicación. En el nuevo narcisismo, “el individualismo
posmoderno”, se caracteriza por el impulso de los deseos de autonomía individual, un repliegue
de las personas sobre sí mismas, en persecución de sus intereses privados a fin de lograr una

9
ALLERBECK Y ROSENMAYR; 1978. Introducción a la Sociología de la Juventud. Editorial Kapelusz; Colección
Estudios e Investigaciones. Buenos Aires, 1979.
10
Id. ant.
11
HOBSBAWN, Eric; 1990. La historia del siglo XX.
12
JAMESON, Fredric; 1991.
13
CASULLO, Nicolás; 1989.
14
VATTIMO, Gianni; 1987.
15
SENNET, Richard; 1979. LYOTARD, J. F.; 1985. LIPOVESKY, GILLES; 1983.
16
mejor vida para ellas mismas, del culto al cuerpo, a las relaciones y al placer . Todo expresado
en un conjunto de nuevos valores. Visto de este modo, se trataría de un cambio social y
17
cultural, que encarna un neohedonismo fin de siecle, al que no habría mucho que reprocharle .
Un aporte interesante de Lipovetsky, es su visión de la emergencia pública de este nuevo
individualismo en los sucesos de mayo del 68. Esta interpretación ochentista, producida a cierta
distancia de los hechos y desprovista ya del apasionamiento político, señala que, en aquellas
jornadas de fuertes gestos revolucionarios, contra la sociedad de consumo, un régimen
paternalista y la burocratización capitalista; junto a la muy ostensible e intensa actuación
colectiva, y principalmente juvenil, no menos cierto es que “el movimiento se caracterizó por
reivindicaciones y valores de esencia individualista que han pasado, frecuentemente,
inadvertidos”. Paradoja de los sucesos que Lipovetsky “descubre” e interpreta en nueva clave.
Esta otra cara de los acontecimientos “revelaba una explosión de aspiraciones y
reivindicaciones de carácter explícitamente individualista y era, históricamente, la más
significativa, aún cuando no se le prestase la debida atención, a causa, precisamente, de la
importancia concedida al ingrediente revolucionario”(...) “[Mayo del 68] estuvo dominado no por
un individualismo pequeño burgués, sino por un individualismo al que podríamos llamar
transpolítico, en el sentido de que lo político y lo existencial, lo público y lo privado, lo
ideológico y lo poético, el combate colectivo y la llamada al disfrute personal, la revolución y el
humor aparecieron profundamente interrelacionados... Cambiar la vida, cambiar la sociedad y
cambiar su vida, se expresaron al tiempo y traducían la importancia creciente que se concedía
a las aspiraciones individualistas, a las demandas de satisfacción íntima y de independencia
personal” (...) Finalmente, “No sólo el espíritu de mayo es individualista, sino que ha contribuido
a su manera a acelerar la llegada del individualismo narcisista contemporáneo, despolitizado y
realista, flotante y apático, indiferente a los combates de masa y a los grandes objetivos
sociales”.

Pero este nuevo individualismo, ni encarna en términos semejantes, ni genera similares


escenarios o expectativas, si de sociedades con fuerte desarrollo desigual se trata, hecho que
Lipovetsky no resalta, situándose en una sociedad configurada por fuertes redes sociales. Sin
embargo, es importante reconocer que “la historia del mundo más contemporáneo nos
recuerda, por ejemplo, que hay más de una juventud, y que la diferenciación social, así como
18
las desigualdades en cuanto a riqueza y empleo, ejercen aquí también su peso”.

Para complicar más el panorama, la RCT, vino en parte acompañada por, y en parte a dar a
19
luz, a una reorganización mundial del mercado de trabajo, también llamada globalización , que
afecta a todas las relaciones sociales involucradas y no solamente a las económicas; tanto a
aquellas comprometidas en forma directa en la producción, distribución y comercialización de
los bienes, como las comprendidas en las estructuras del consumo. Y, en esta dimensión
específica, se despliegan nuevos universos simbólicos que anuncian el advenimiento de una
comunidad transnacional (globalizada) de consumidores de un mercado único. Estratos
sociales equivalentes de diferentes sociedades se mimetizan y pasan a tener mucho más en
común, que diferentes estratos en cada una de ellas. Distintas ciudades, como nunca antes,
exhiben las mismas vidrieras y pantallas, los mismos bienes y mensajes. En todos lados,
vemos las mismas publicidades y las mismas modelos. Y cómo han señalado diversos
2021
autores , en las sociedades modernas el consumo se torna un locus privilegiado para la
generación de las diferencias y la disposición de la alteridad, es decir, para el trabajo de
procesar la propia identidad. Y el lugar del consumir y del tener, se mimetizará con la
posibilidad de ser.

16
“Entrevista a GILLES LIPOVESKY, un pensador sobre la posmodernidad. El vacío lo causa la falta de proyectos”.
Diario Pagina 12 (18/04/99); pág 33.
17
Citas tomadas de “El Mayo Francés”; SAENZ DE MIERA, Antonio; 1988.
18
LEVI, Giovanni y SCHMITT, Jean Claude; 1995.
19
Podríamos hablar de diferentes globalizaciones: productiva, financiera, de las comunicaciones, todas ellas
vinculadas, pero a su vez, específicas. Y aún de otras, en proceso, como pareciera estar sucediendo en el campo del
derecho internacional, por ejemplo.
20
GARCÍA CANCLINI, Néstor; 1993 y 1995. REGUILLO, Rossana; 1993.
21
FEATHERSTONE, Mike (1991), señala que hoy vivimos en una "cultura de consumo" y que no debemos considerar
al consumo como un mero derivado no problemático de la producción, sino en un entramado estrecho entre economía,
sociedad y cultura, que incluye cuestiones relacionadas con el deseo, el placer y las satisfacciones emocionales
derivadas de la experiencia de consumo.
Identidades en tiempos de globalización
22
Para García Canclini , más allá de la modalidad de incorporación a la globalización de cada
Estado-Nación, este nuevo escenario, nos obliga a una revisión de la escena sociocultural que,
entre otros, elementos incluye:

i) la reelaboración de lo “propio”, “debido al predominio de los bienes y mensajes


procedentes de una economía y una cultura globalizadas sobre los generados en la ciudad y la
nación a las que se pertenece”;
ii) la redefinición del sentido de pertenencia e identidad, “organizado cada vez menos
por lealtades locales o nacionales y más por la participación en comunidades transnacionales o
desterritorializadas de consumidores” (los jóvenes en torno del rock, la MTV, etc.).

En otras palabras, y siguiendo al mismo autor, si las identidades modernas eran territoriales y
monolingüísticas, las identidades posmodernas serán transterritoriales y multilingüísticas.

En este marco, va a ser en la última década del siglo XX, donde, a partir de la mayor
interconexión de las redes de TV y de computadoras, y la mayor circulación de intercambios a
partir de dicha conectividad creciente, nos enfrentemos a un exponencial consumo de bienes
simbólicos transterritoriales. Estos intercambios, reorganizan la vida laboral, cultural y aún,
social. Reconfiguración que implica, al mismo tiempo, nuevos ímpetus homogeneizadores y
diferenciadores. Homogeneizadores, en la medida en que pierden densidad las diferencias
propias de los espacios nacionales a favor de instancias supranacionales. Y diferenciadores,
en tanto emergen con fuerza los espacios y realidades locales. En todo caso, asistimos a la
reconfiguración de los espacios y al redimensionamiento de las intensidades que se ofrecen a
la identificación. Y al nacimiento de nuevas culturas híbridas, incluyentes de temporalidades
23
modernas y premodernas, para el caso latinoamericano .

Este impacto de bienes y mensajes provenientes de una cultura globalizada, afecta


directamente a los generados en las regiones o naciones a las que se pertenece, a
consecuencia de lo cual, aquí y allá los adolescentes bailan al compás de los Backstreets Boys
y Britney Spears, atravesados por una fuerte mediatización, más allá de su acceso diferenciado
a los bienes. De esta forma, el sentido de pertenencia e identidad, se organiza cada vez más a
través de lealtades supranacionales, que aparecen mezcladas con figuras locales, en
desmedro de las nacionales (quizás, a excepción de la selección de fútbol). No se trata de
compartir una única monocultura globalizada, sino de una hibridación que no deja de tener en
su centro la propia experiencia vivida, pero ahora, tensada por un horizonte planetario de
sentidos. La mundialización de las comunicaciones, que ha globalizado la circulación de bienes
simbólicos, impacta directamente en la subjetividad proponiendo modas, imágenes, formas de
ser y consumos de marcas y emblemas, que definen el lugar de cada uno en la sociedad.
Marcas que se esfuerzan por vender un estilo de vida más que un producto. Y los adolescentes
son especialmente sensibles a estos estímulos.

Cómo procesan su identidad los jóvenes24 en este nuevo escenario


Si después de la posguerra surge y se extiende la cultura juvenil, y durante los 60 y hasta los
70 –con matices según los casos- esta fue relativamente homogénea, su diversificación actual
se traduce en dos modulaciones relevantes: por una parte, un “multiculturalismo” juvenil que
expresa una búsqueda identitaria basada en la proliferación de las particularidades culturales,
estilísticas y de consumo y, por otra, la consolidación de discriminaciones simbólicas
25
jerarquizantes que tienden a generar mecanismos de exclusión hacia los “diferentes” . Así,
estas diferenciaciones se traducen, en algunos casos, en la construcción de identidades
plurales y pluralistas, mientras en otros, se posicionan a partir de la exclusión y la intolerancia,
dando lugar a conductas xenófobas y marginalizantes. La distinción juvenil integra entonces,

22
GARCÍA CANCLINI, Néstor; 1995.
23
GARCÍA CANCLINI, Néstor; 1990.
24
A los efectos de facilitar la lectura del texto y no con una connotación sexista, he optado, a riesgo de crítica, por
escribir en términos del tradicional "los", a cambio de "los/as", o el novedoso "l@s". Entonces, "los" debe interpretarse
como inclusivo tanto varones como mujeres, salvo aclaración en contario.
25
ELBAUM, Jorge; 1998. Inédito.
una dimensión democrática multicultural y, otra, jerárquica y autoritaria, nacida de la
desigualdad social producto de la estructura de clases de la sociedad.

Como consecuencia, estimulados al extremo por la publicidad y la propaganda, la tensión que


26
resulta de la oferta del “mercado de bienes para la juventud” y la posibilidad de acceso real a
tales bienes, impacta en los jóvenes, que no logran fácilmente sustraerse a sus imágenes
seductoras, más allá del hecho cierto de que los mismos jóvenes re-inventan y dotan de
nuevos sentidos a los bienes que se les ofrecen. Aún así, el mercado posee una increíble
capacidad metabolizadora de la novedad y rápidamente le encuentra un sitio en los estantes
del shopping.

En este marco, una mirada atenta de los agrupamientos juveniles nos permite descubrir
características relacionales bien diferentes de las observables en la generación anterior. No se
trata aquí de la constitución de grandes colectivos movidos por ideas radicales de cambios
macro, ni de identidades cortadas por ideologías que vienen a capturar a los jóvenes con su
certidumbre y monolitismo, en la medida en que tales discursos han quedado sepultados por
un nuevo tiempo, productivista, individualista, asediado por pequeños relatos que procuran dar
sentido a vidas más acuciadas por la necesidad y amenazadas por la exclusión. Aunque como
el lobo frente al cordero, disfrazada de la "aventura del riesgo y la libertad".

27
Para Maffesoli , se trata de dar cuenta de una nueva forma de grupalidad, para la que propone
la metáfora de las tribus, que encarnan los cambios acaecidos a partir de la revolución cultural
de los años 60, las profundas transformaciones en la organización del mundo del trabajo y la
incorporación masiva de nuevas tecnologías que vienen a reconfigurar la relacionalidad y que
caracterizan el paso de la modernidad a la posmodernidad. Es el tiempo de la emergencia de
pequeñas entidades y agrupamientos, particularmente visibles en lo que a los jóvenes
respecta. Este neotribalismo se caracteriza por la fluidez, el trasvasamiento entre unas y otras
tribus, el agrupamiento momentáneo y por la dispersión. Especialmente notorios, son los
cambios referidos a la “socialidad”, campo en el que las relaciones interpersonales ya no se
sustentan en contratos políticos o ideológicos, sino en la acción de una “comunidad emocional”,
y rituales de emociones compartidas (como en el fútbol y el rock). Basta imaginar el contraste
con las identidades juveniles de los sesentas y setentas, mucho más rígidas, más
homogéneas, más esquemáticas, también.

Pero veamos algunos de los cambios, intensos y vertiginosos, que impactaron en la escena
juvenil.

Tiempo de cambios
28
El lugar de la política

Si en los sesentas y setentas se visualizaba a la política como el lugar desde el cual producir
los cambios que nuestra sociedad necesitaba, el sitio desde el cual generar la transformación
social, en los ochentas y noventas, la relación se invirtió, quedando la política reducida al lugar
de la administración, más o menos prolija, eficiente y honesta o corrupta. Los temores
29
setentistas de Daniel Bell , superados por la puesta en práctica de los Documentos de Santa
30
Fe (1980), en base a conceptos elaborados por Samuel Huntington, MiIchel Crozier y otros , y

26
REGUILLO, Rossana; 1993.
27
MAFFESOLI, Michel; 1988.
28
BALARDINI, Sergio; 1999.
29
BELL, Daniel; 1970. Temía por el futuro del capitalismo debido a lo que denominaba sus “contradicciones culturales”
que devenían en una búsqueda incesante de una mejor calidad de vida, del placer y de logros del individuo que, a su
juicio, producían una disrupción en la lógica capitalista del ahorro (de moral calvinista).
30
Por aquellos años, Samuel Huntington, intelectual actualmente miembro del Council On Foreign Relation, think tank
del Partido Republicano, junto con Michel Crozier y Joji Watanuki, elaboran un informe "Sobre la Gobernabilidad" para
la Comisión Trilateral titulado: "La crisis de la Democracia" (1975). Como expresa Oscar Picardo Joao, “En el mismo,
...sugieren ciertas medidas restrictivas para superar lo que llamaron "Exceso de Democracia"; este "exceso" está
constituido básicamente por cuatro elementos: 1) Erosión de la autoridad, debido a la concepción de Estado de
Bienestar y su ideología igualitaria; 2) Sobrecarga del gobierno, debido al desgaste de la intervención estatal en las
relaciones sociales, lo que ha generado más demandas; 3) Intensificación de la competencia política, lo que ha
disgregado la intensidad generando una incapacidad de las instituciones; y 4) Incremento del provincialismo
31
los Documentos del llamado Consenso de Washington (1990) , con sus sugerencias de
reforma estatal, apertura de mercado, privatización y descentralización. Resultado de su
aplicación, la política ha quedado subordinada a la economía y atrapada en las pequeñas
cosas. De la transformación de la realidad, a la gestión de lo dado.

Es evidente, por otra parte, que se registra un debilitamiento del rol representativo de los
32
partidos , ante la primacía de la representación mediada por la pantalla, y un cambio en la
relación de los ciudadanos con los asuntos públicos. Los medios de comunicación se han
constituido, de la mano de su crecimiento exponencial y alcance público masivo, en nuevos
espacios de representación y en articuladores de identidades.

Sumado a ello, la pérdida de credibilidad de los políticos profesionales, vinculada a frecuentes


promesas incumplidas, escándalos y corruptelas, y la sensación de carencia de ideas que
vayan más allá de la ambición de poder.

Agrégase, en el caso específico de los jóvenes, una fuerte crítica a conductas manipulatorias y
abusivas que se traduce en un sentimiento de engaño y de ocultamiento de los verdaderos
propósitos de las actividades sugeridas o “permitidas” por los aparatos partidarios. Estas
actitudes generan una sensación de “ninguneo” y privatización de los esfuerzos realizados por
los jóvenes.

Finalmente, los canales de participación existentes, son considerados formales y ficcionales,


33
expresando un cierto bloqueo de las demandas de participación auténtica.

De la familia tradicional a las familias posibles

La magnitud de los cambios acontecidos en el mundo del trabajo, ha impactado con fuerza en
los hogares, que representan el contexto familiar en el que los adolescentes desarrollan sus
vidas. Vamos a ver a la mujer, las madres y las parejas, participando cada vez más del
mercado laboral, generando nuevas dinámicas no sólo en éste, sino en la vida familiar, en los
roles, las expectativas y los intercambios. Y la aparición de nuevos modelos y vínculos
familiares. Aumenta el número de familias monoparentales, del mismo modo que el de
individuos que viven solos, crece la cantidad de familias ensambladas, se multiplican las y
salidas y los retornos al hogar familiar original. Aparecen una pluralidad de formas familiares y,
consecuentemente, una nueva, y diversa, socialización. Desde los Ingalls hasta los Osbournes.

Por otra parte, se observa un aumento de las uniones de hecho sin llegar al casamiento que
expresan una voluntad de vida en común sustentada en el afecto y no en la institución social o
familiar y un cierto reconocimiento explícito de la posibilidad de disolución del vínculo de la
pareja, que pasa a ser centralmente amoroso y no jurídico.

A su vez, este vínculo de amor esta también relacionado a las múltiples formas de control de la
natalidad y a la consecuente posibilidad de poner en juego una sexualidad no necesariamente
comprometida con la posibilidad de tener hijos sino con el ejercicio de una actividad placentera
y gratificante.

En este punto, la posibilidad de realizar los proyectos personales postergando la maternidad y


paternidad dotan de una nueva perspectiva narcisista a los miembros de la pareja.
Esta ampliación del campo de acción de la mujer, aunque no alcanza a constituirse en una
democratización de los roles familiares en la medida en que las tareas domésticas, más allá de
una cierta redistribución en el núcleo familiar, siguen estando predominantemente en sus

nacionalista de la política exterior, debido a las presiones ejercidas por la sociedad respecto de sus necesidades
interiores”. En: http://www.ufg.edu.sv/red/gobernabilidad.html. Acceso: 20 de mayo de 2002.
Estos planteos serían asumidos por los Documentos de Santa Fe que guiarían la conducta del gobierno de Ronald
Reagan.
31
Se trata de una serie de recomendaciones (apertura de los mercados, privatización de servicios públicos, Estado
mínimo, etc.), promovidas por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Comisión Trilateral y el Grupo de
los Siete, integrado por los países económicamente más poderosos del mundo, y que sistematizara posteriormente
John Williamson (1990).
32
Lo mismo vale para los sindicatos y otras instancias de representación, institución cuestionada en sí misma.
33
BALARDINI, Sergio y MIRANDA, Ana; 1999.
manos, es decir, a cargo de las mujeres, supone una nueva dinámica de poder y una
redefinición de la figura de autoridad en la familia.

En consecuencia, se hace más evidente un horizonte de vida independiente, aún en el caso de


la presencia de hijos, sin necesidad de sostener relaciones asentadas en la dominación, la
subordinación y/o el maltrato.

Llegados aquí, pareciera advenir un horizonte en el que se articulan los proyectos de dos
personas integrales, sin subordinación de una a la otra perdiendo sentido el mito de la media
naranja. Aquí, más bien, hay dos frutos completos e independientes que deciden compartir un
presente común autónomo y, según se desarrollen los acontecimientos, un futuro también
común. Otra forma de ver el reino de la libertad frente al de la necesidad.

Del autoritarismo paternalista a la autoridad cuestionada

Fue con el ascenso de la sociedad burguesa, que la autoridad paterna adquirió especial relieve
vinculada al concepto de jefe de familia proveedor, encarnación de la fuerza de trabajo. En el
tiempo de la pérdida de la tierra y del pasaje a la propiedad privada, si se carecía de
propiedades, al menos se poseía la capacidad de aportar los medios o los ingresos –capacidad
salarial mediante- para sostener a la familia. Se trata de una autoridad, en consecuencia,
vinculada a la capacidad de trabajar y no vitalicia, como en épocas anteriores. Pero, así como a
partir de la primera guerra, la autoridad de los ancianos sostenida en las costumbres, comienza
a decaer, lo que se profundizará tras la segunda guerra y los años sesentas, durante los
noventa, los cambios en el mercado de trabajo, el aumento del desempleo y la obsolescencia
temprana de las capacidades adquiridas por los trabajadores (varones) frente a la
incorporación de nuevas tecnologías, devolvieron a muchos hombres al hogar y mellaron su
autoestima y autoridad familiar. Ya no eran los proveedores. Una de sus consecuencias
34
principales será el relajamiento de los lazos familiares y de la autoridad paterna. Mientras
tanto, aún en condiciones de inequidad, las mujeres pasan a ocupar o compartir este rol.

Como resultado, el nuevo lugar de la autoridad familiar, será motivo de disputas y


manifestaciones diversas. Circulará, se horizontalizará, pugnará y en algunos casos se
disolverá, permitiendo en sus intersticios negociaciones, acuerdos, nuevos acuerdos,
impugnaciones y la construcción de alianzas según tiempo y oportunidad.

Sin autoridad prefigurada, su posibilidad se hace presente en el interjuego de acciones, la


coherencia entre palabra y acción de los sujetos involucrados y la eficacia de las mismas,
dando lugar a la consiguiente generación de confianzas legitimadoras.
Los niños y adolescentes serán hábiles en esta trama, que trasladarán a otros ámbitos
institucionales, prolongando esta matriz socializatoria.
Ya no serán los jóvenes del todo o nada, sino de la negociación permanente

De la producción al consumo

Resultado de los cambios, el discurso emergente del mercado, con sus exigencias de
productividad, competitividad y consumo, hegemoniza la escena, pero sucede que en el
mercado no estan todos, y, entre los que estan, suele haber una fuerte diferenciación y
desigualdad. Primera cuestión, si somos iguales en tanto ciudadanos -un hombre, un voto-, no
lo somos en tanto consumidores. Por otra parte, este desplazamiento de la sociedad del trabajo
y la producción hacia una sociedad del consumo (y generadora de desocupación), en la que el
centro esta puesto en la capacidad de consumir, lleva a que las identidades que hasta ayer se
adscribían al mundo del trabajo entren en crisis, a la par que se dispone de nuevos sedimentos
identitarios, desplegados ahora en torno del espacio del consumo (segmentado por sectores
sociales). Dime qué consumes y te diré quien eres.

Esta nueva situación, instrumentaliza la vida hacia un mundo de valores definido por la “utilidad” y
“practicidad” de los bienes, ya sean materiales o simbólicos. El “paradigma eficientista”, el éxito,
pasa a ser el valor dominante por el que se miden todas las cosas. Las características propias del

34
ALBA, Víctor; 1992.
mercado se extienden a las restantes dimensiones del mundo de la vida. Esta, es la utopía del
mercado en los tiempos del polvo blanco, consumido para lograr el mayor rendimiento, la óptima
productividad, en definitiva, la mejor adaptación. Lejos ha quedado la época en que se pretendía
enjuiciar a la sociedad de la alienación capitalista, cuando la búsqueda de “otro estado de
conciencia”, promovía el uso del ácido y la yerba. El culto de los integrados es el del crecimiento
35 36
económico . Viajamos de las puertas de la percepción a las ventanas de Bill Gates.

Los medios como agencia de socialización privilegiada

Si en tiempos pasados, las agencias de socialización privilegiadas, se circunscribían a la familia


y la escuela (y en menor medida las iglesias), hoy día, los medios de comunicación les recortan
progresiva y audazmente su espacio, pudiéndose afirmar que, en buena medida, conocemos
actualmente el mundo por la televisión (e ingresamos, además, a un universo perceptivo de
pantallas que se independiza y va mucho más allá del aparato televisor).

En este marco, se advierte, adquieren especial relevancia los medios de comunicación


audiovisual, asociados con la publicidad, el estímulo al consumo, las marcas y los emblemas.
37
Pensemos en las horas de TV que consumen niños y adolescentes y se nos hará evidente
que ésta se ha convertido en una de las principales, sino la principal, fuente de experiencias e
información para organizar su mundo. Los niños de entre siete y 12 años que viven en Buenos
Aires pasan entre una y cuatro horas frente al televisor, según una encuesta realizada por el
38
canal de cable infantil Nickelodeon en 1999. En consecuencia, la cantidad de horas que
39
niños y jóvenes dedican a ver televisión y el carácter doméstico de esta actividad, nos acerca
40
a la conceptualización de “parafamiliar mediático” que hiciera Eva Giberti . Es decir, nos
enfrentamos a un mundo en formato video que nos dota de afectos y conocimientos en
sustitución del viejo mundo real en retirada.

Una consecuencia de estas transformaciones es que la adquisición de una condición juvenil


por parte de los jóvenes, ya no dependerá exclusiva o predominantemente de su circulación
por la institución escolar, sino de su captación por la propaganda y las pantallas calientes de un
mundo juvenilizado.

En este marco, con la globalización de las comunicaciones y la publicidad como respaldo, la


identidad como acto de apropiación simbólica, abandona, en buena medida, el domino
territorial para situarse en la dimensión del consumo transespacial. Sin embargo, esta cultura-
mundo, no es un todo homogéneo, sino una rearticulación de territorios (nacionales) que se
fragmentan, circunstancia que lleva a que jóvenes de diferentes geografías perciban que tienen
mucho más en común entre sí, que con jóvenes de barrios vecinos, respecto a quienes se
alejan en capital simbólico, argamasa con la que adquieren configuración y se despliegan las
identidades. La TV cable e internet han contribuido significativamente a contornear esta nueva
realidad, que deviene en una nueva formulación del “nosotros”, y, en consecuencia, del campo
significante de los “otros”. Lo próximo, si distinto, se transforma en distante. Adviene una
comunidad transnacional de consumidores jóvenes que comparte nuevos universos simbólicos
41
de la que forman parte, y en la que se socializan .

La crisis de la escuela y la pérdida de hegemonía en tanto agente de "producción" de


juventud(es).

35
Ver: SCHUMACHER, E. F.; “Lo pequeño es hermoso”; 1973.
36
El “The Doors of the Perception” tomado prestado de William Blake en que se basara Jim Morrison para dar nombre
a su grupo de rock.
37
. La violencia en los programas televisivos, http://www.ull.es/publicaciones/latina/a/81coh.htm
38
"La Asociación para la Alfabetización Audiovisual (AML), con sede en Toronto señala que poco antes de terminar la
educación secundaria un estudiante pasa unas 11.000 horas adentro de la educación formal, frente a unas 15.000
horas frente al televisor y otras 10.500 horas escuchando
música pop. Además de otras miles de horas dedicadas a otros medios de comunicación, como el cómic, los
videojuegos, el cine y la internet". http://www.xtec.es/~jvilches/infoedu/ier18.htm; acceso: 10 de mayo de 2002.
39
Consumo televisivo: hábitos y valoraciones. SOUZA, María Dolores.
http://www.sydneyforum.com/conf_papers/maria_dolores_souza_spanish.rtf. Acceso: 10 de mayo 2002
40
Se trata del surgimiento de una nueva institución con "vivencia de familiaridad" y hasta de parentesco, originada por
la sistematicidad y periodicidad de la presencia de ciertos personajes radiales y/o televisivos: locutores, animadores,
periodistas. En: WAINERMAN, Catalina (comp.). 1994.
41
GARCÍA CANCLINI, Néstor; (1995).
La emergencia de una cultura de la imagen frente a la cultura del texto escrito propio de la
cultura escolar es uno de los elementos que mayor impacto han producido. Frente a los
procesos de diálogo, debate y reflexión, que necesitan siempre un tiempo extendido para poder
desarrollarse, aparece la sociedad del vértigo, de la fragmentación, del salto de una secuencia
a otra.

Del mismo modo, emergen las dificultades de los docentes para concitar y retener la atención
de los alumnos, que aparecen como desmotivados y desinteresados, derivando en fracasos y
deserción. Pensamos que detrás, se hallan razones de formato, tanto como de contenido.
Atravesados los alumnos por la cultura del zapping y el clip, por un mundo de imágenes y
pantallas con su lenguaje icónico, por la lógica hipertextual en sustitución de la secuencial.
Enmarcados por la crisis de la noción tradicional de autoridad. Todos éstos, elementos
"externos" que van a sumarse en la producción de esta crisis.

La "intromisión" en la escuela de una cultura juvenil, producida por fuera de la institución, que
va a entrar en conflicto con la cultura escolar tradicional, que piensa un "sujeto pedagógico" en
retirada frente a las mutaciones de la sociedad y la cultura.
Los adolescentes, llegan ahora a la escuela como portadores de una propia cultura (o mejor en
plural, culturas), estimulada por los medios y la propaganda, por su legitimación en el sistema
de producción de bienes y consumo, y por una nueva relación con la tecnología, que
reconfigura el lugar de los saberes y sus poseedores. El sujeto imaginado, real o fantaseado,
estalla, y se diversifican identidades juveniles. En consecuencia, los jóvenes ingresan con estas
dotaciones identitarias, irreductibles en un punto, a una institución homogeneizante con
dificultades para registrar y procesar aquellas diferencias, que vive como amenazas.

En este marco, las instituciones escolares, afincadas en la cultura del libro, del texto y la
palabra escrita, tienen dificultades, en la medida en que los jóvenes estan inmersos en una
cultura de la velocidad, de la fragmentación y de la imagen, y los adultos enfrentan el desafío
de seguir enseñándoles de manera secuencial y en base al texto.
Ante los procesos de la lógica secuencial tradicional aparece la lógica de los hipertextos y las
hipermedias, que trabajan en formas de redes. Al lenguaje del texto se lo enfrenta con el
lenguaje de la imagen. La imagen y el hipertexto remiten a un nuevo canon. La imagen con su
pregnancia e inmediatez, que dificulta la toma de distancia y el hipertexto que liquida el proceso
secuencial serial por un protocolo de acceso en paralelo a múltiples opciones de registros. Para
alguien socializado en la cultura de la palabra, la imagen se convierte fácilmente en una
trampa, mientras que para alguien socializado en un mundo de imágenes, la palabra puede
actuar como retardo, como agregado vano. Y para alguien socializado en la cultura del texto
lineal, el hipertexto es un laberinto en el cual perderse y que no lleva a ningún objetivo claro,
nos pasea entre relatos, horizontalizando retazos sin pronunciar su discurso final. En tanto,
para alguien socializado en el hipertexto, el texto lineal suele ser pobre, aburrido, y no permite
una compresión de los contextos y las relaciones.

Para unos y otros, las nociones de tiempo y espacio se modifican con la tecnología,
produciendo nuevas distancias. Y, ya se sabe, las nociones de tiempo y espacio son
condiciones a priori del entendimiento.

Los jóvenes están entrenados cada vez más en estas categorías de la experiencia que los
adultos no compartimos al haber sido socializados en un contexto diferente. Pero cuando la
experiencia se sostiene en formato de clip, y entre videojuegos, el hipertexto, la hipermedia, la
instantaneidad, y con ellas una nueva noción de tiempo y de espacio, hay que pensar en
desarrollar nuevos procesos reflexivos porque asistimos a nueva forma de organizar y construir
el mundo. Sin embargo, hay que tener cuidado, esta nueva realidad no debe llevar a que la
institución escolar pretenda adaptarse mecánicamente a los nuevos tiempos, y, sin embargo,
no puede dejar de tenerlos en cuenta. Del mismo modo que contemplar -e integrar- los
intereses de los alumnos no significa subordinarse a ellos sino ponerlos en tensión con
procesos de aprendizaje y la dotación de conocimientos necesarios.

Otra circunstancia complejizante, es la integración a las escuelas medias de nuevos sectores


sociales, con valores y prácticas diferentes a las habituales de clase media y con adolescencias
disímiles.

Jóvenes de sectores populares

En la configuración de diferentes juventudes, solemos remarcar la legitimidad de la diversidad


cultural. Y, asimismo, resaltamos con frecuencia las restricciones que remiten a la
diferenciación social, a la condición socioeconómica del hogar de origen de los jóvenes. En
este cruce, se producirán juventudes específicas y diferenciadas de aquellas de clase media.

Es sabido, la conceptualización tradicional de juventud, excluía a buena parte de estos jóvenes


de la posibilidad de adquirir una condición juvenil. Se proponía su temprano ingreso al mundo
del trabajo, asumiendo roles adultos, como la de la inexistencia de un tiempo para desarrollar
comportamientos generacionales y diferentes de los adultos. Casi hablamos de una
mimetización con los adultos. Por tanto, no se hablaba allí ni de adolescencia, ni de juventud,
sino de menores. Menores que hacían vida de adultos, en todo caso.

Sin embargo, a partir de los cambios sobre los que venimos exponiendo y, en particular, la
nueva socialización a que estan sometidas a todas las vidas, generada por la omnipresencia
avasallante de los medios, e inclusive el ingreso a la escuela media de muchos jóvenes de
sectores anteriormente excluidos de esta institución, el panorama, afirmamos, ha cambiado
radicalmente. Estos jóvenes, adquieren una condición juvenil, ciertamente diferenciada de la de
los jóvenes de clase media, pero no puede hoy seguir diciéndose, ya sea porque participen del
mercado de trabajo, ya sea porque no asistan a la escuela, que se trata de adultos menores sin
juventud.

Familia
Muchos de estos jóvenes habitan en hogares sólo con la madre (a veces, el padre) y
numerosos hermanos, otros parientes y figuras cuasifamiliares. La ausencia del padre, dificulta
la identificación con una figura paterna y su rol, e incluso afecta el campo de identificaciones
posibles alrededor de la masculinidad. Mientras tanto, la sucesión de personas que ingresan y
salen del hogar, hacen más lábiles las relaciones afectivas, y, con frecuencia, cierta
inadecuación en la convivencia, hasta, en el límite, el sometimiento y el abandono o el
establecimiento de relaciones sexuales incestuosas. Cierto es que no es el único sector social
en que esto sucede, pero, en estos casos, se da en el marco de restricciones que configuran
un cuerpo de mayor violencia y vulnerabilidad.

Los modelos posibles de identificación masculina, en consecuencia, los hallan habitualmente


en los medios de comunicación, en particular en la televisión. Suelen ser héroes que refuerzan
la imagen de virilidad con una carga importante de agresividad. Figura de acción y no de
palabras. Esta misma circunstancia, es la que los empuja a buscar líderes "fuertes", que
encarnen el poder (de tener y sobre la voluntad de terceros) y con una autoridad resolutiva.
Con este perfil, y en este escenario, es fácil comprender que los "guiones" que actúan suelan
ser violentos y expresivos.

En cuanto a las jóvenes, advertimos que muchas veces la maternidad temprana, se inscribe en
la posibilidad de cambiar su lugar en tanto sujeto, con una más imaginaria que real perspectiva
de construcción de nuevos sentidos, que las saquen de la posición de víctimas de las
violencias a las que se ven sometidas en sus vidas.

Escuela
Por una parte, deben enfrentar una escuela que les es ajena en cuanto sus códigos remiten a
la cultura de clase media. Por otra, ingresan a ella portando su propio saber, sus códigos y su
cultura de la calle. Otra modalidad de cruce entre culturas juveniles y cultura escolar. Tensión
nunca resuelta y que, muchas veces, deviene en abierto conflicto. Y cada vez más, en la
medida en que la cultura de la calle ingresa a la escuela con más actores y más emblemas, día
a día.

Es evidente, la escuela de la modernidad, y sus agentes, no esta preparada para procesar


estas circunstancias. Pierde poder disciplinador, en la medida en que la noción de autoridad de
que dispone no es asimilable por los nuevos sujetos y, al mismo tiempo, no puede ofrecer
figuras de identificación adecuadas a la "demanda". En este sentido, se debilita, también su
capacidad socializadora, en términos de modelos de comportamiento y construcción de
hábitos. De hecho, la misma convivencia escolar se dificulta por la indisciplina y actos de
agresión que, paradojalmente, terminan por reclamar sanciones propias de regímenes
autoritarios.

Por otra parte, volviendo al tema de los códigos, hay que señalar como elementos discordantes
con el medio escolar, tanto los usos del lenguaje como la dotación de elementos disponibles
por los alumnos en tanto reserva simbólica, quienes, a menudo, ni siquiera entienden a sus
docentes, en un mundo en dónde, además, la acción tiene un poder que la palabra no posee.
Esta circunstancia agrega una nueva dificultad para la habilitación de un diálogo que permita
establecer normas acordadas por todos, de convivencia. E instala un nuevo campo de
negociación.

Finalmente, si la escuela no se articula con una salida laboral, o por lo menos, la permite
vislumbrar en su horizonte, carece de sentido para quienes saben que su norte posible es el
mundo del trabajo, o, en su defecto, que deberán obtener sus recursos por medios alternativos
y cuasi-delincuenciales, reñidos con la legalidad, o abiertamente delictivos. El desafío para una
sociedad democrática, es como articular una escuela que habilite para el desempeño laboral y
dote, al mismo tiempo, de los mínimos comportamientos y saberes ciudadanos. Y que permita,
en el fondo, pensar la posibilidad de construcción de un horizonte diferente que hoy parece tan
lejano.

El nuevo corte generacional. Tecnologías, artefactos y artificios.


La ruptura tecnológica

Si nos preguntamos acerca de lo nuevo en la relación entre generaciones, podemos afirmar


que la tecnología juega un papel predominante. Como señalara, Peter Eio, presidente de Lego
Systems, “por primera vez en la historia de la humanidad, una nueva generación está
42
capacitada para utilizar la tecnología mejor que sus padres” . En términos de Margaret Mead,
estamos frente a una cultura "prefigurativa", en la que son los jóvenes quienes enseñan a sus
43
padres .

Todas estas transformaciones que venimos mencionando, acaecidas centralmente en las dos
últimas décadas, estan fuertemente atravesadas por la introducción de la tecnología cibernética
y de programación en la vida doméstica, ya no en los viajes espaciales que mirábamos desde
nuestros sillones, entre sorprendidos y emocionados, pero que no promovían cambios en
nuestra vida diaria, sino que sólo eran un tema más de conversación.
Ya no es así. La robotización primero y la informatización después, modificaron radicalmente el
campo del trabajo, la productividad, la gestión, exigiendo nuevos saberes de mayor calificación;
achicaron el mundo a un espacio único y a la mano, con su diversidad de mensajes a nuestro
alcance: culturas, modas, conflictos y posibilidades de ser, tan cercanos como una especie de
patio virtual en nuestra propia casa; y redujeron los tiempos al instante, -a sólo un click de
distancia, se suele decir-. Esto es, claro, para los integrados. Para los excluidos, la brecha se
ha ampliado. Pero, también, para el diálogo entre generaciones, que demandará un esfuerzo
extra y una voluntad puesta en juego.

La irrupción de la tecnología del chip y de las pantallas, invadiendo nuestra domesticidad, han
impuesto su presencia en los más variados espacios públicos, y nos llevan a una nueva
modalidad perceptiva que pone en jaque nuestro horizonte cognitivo, habida cuenta de las
44
críticas de Giovanni Sartori y otros. Este nuevo homo videns, cambia sus nociones de tiempo
y espacio en relación a la cultura de los viejos sapiens de la palabra y el texto escrito.
Estamos, pues, frente la primera generación de jóvenes videoformados, gusta decir Sartori. Y
esto habla de mucho más que un mero estar frente a una pantalla-objeto. En todo caso, habla
de un "estar siendo", en una dinámica transformadora, de un sujeto frente a algo más que un

42
Cita en “Los hijos de la tecnología serán 40 millones en el año 2003”, Bárbara CELIS. En: Datos en la Web. Acceso:
diciembre 2000.
43
MEAD, Margaret; 1970.
44
SARTORI, Giovanni; 1997.
objeto pasivo al que manipular. Hay un poder subjetivador profundo en esta relación y sus
nuevos lenguajes. El resultado, la producción de nuevos sujetos.

Sin embargo, como señaláramos antes, las posibilidades de acceso al consumo son diferentes
socialmente y los jóvenes, cuando consumen, lo hacen desde esta diferencia, insumo clave,
pero no único, para el despliegue de las identidades y la dimensión del reconocimiento.
En este punto, hay que reconocer que los usos sociales posibles de los aparatos que
constituyen la parafernalia tecnológica son diversos a la par que segmentados. Es decir, su
consumo y apropiación.

De este modo, para algunos jóvenes se trata del consumo masivo de televisión y los
videojuegos de los locales barriales, mientras, para otros, de los juegos en red, el play station,
la navegación por internet y el ciberespacio, el lenguaje de programación, etc. Como se ve, la
dotación de recursos es claramente asimétrica. Sin embargo, el mundo de la tecnología los
atraviesa a unos y otros, las pantallas los capturan a todos, en casas, comercios, bares,
estaciones de trenes o subterráneos, contando siempre con la videopresencia de ciertos
personajes, en fin, con una cierta omnipresencia.

La tecnología no esta distante de los jóvenes de los sectores populares, todo lo contrario, esta
muy presente en su vida como tecnología invasiva aunque pobre en sus posibilidades, con un
componente de interactividad reducido. La TV esta allí y los videojuegos también. Y esta en la
música y en los lugares bailables a los que asisten, con una presencia que excede su ámbito
específico mediante la publicidad y la propaganda, las revistas, los carteles, la radio y la tv
abierta.

Si la diferencia en el acceso y consumo de tecnología es evidente entre los jóvenes de distintos


sectores sociales, esta circunstancia, no impugna el hecho de que, en unos y otros casos, los
jóvenes se distancian de los adultos a través de su vínculo con ella y su capacidad para
procesarla y usarla. Tanto como en el efecto de captura que las mismas generan. Sin embargo,
en un tiempo en que la computadora se ha convertido en un electrodoméstico más, es lógico
que los comercios de juegos en red esten repletos de jóvenes que van a interactuar allí con sus
amigos a través de la red. Aunque los tengan justo enfrente de sí.

Además, la tecnología computacional les ofrece un terreno propicio para el desarrollo de sus
capacidades de abstracción, técnicas y creativas. La utilización de procesos lógicos y no
mágicos se hace más presente, al igual que la actividad multitarea (multitasking) y la
perspectiva hipertextual de secuencias lógicas no lineales. La red es tecnología de hard y soft
con diagramas de flujos lógicos permanentes. Es la hora del brainware. Como señala Julio
Orione “(...) Se ha dicho, despectivamente, que Internet es diversión. Enhorabuena que nazcan
nuevas formas de diversión. Pero es mucho más: es un camino para que los chicos se
acerquen al conocimiento y es una herramienta para enseñarles a pensar. No conviene cerrar
45
los ojos a esto” . Es así que la proporción de jóvenes y adolescentes creativos y creadores
que diseñan y construyen herramientas informáticas interactivas es sorprendente, tanto como
la explosión de páginas web (y soft) desarrolladas por adolescentes y preadolescentes. El
famoso buscador Yahoo, su antecesor Mosaic, el sistema operativo Linux, el en su momento
innovador MIRC, el programa de mensajería instantánea ICQ, el polémico Napster, tanto como
otros programas de intercambio de archivos y cientos de poderosos virus, fueron todos
diseñados y creados por adolescentes y jóvenes. La historia de la empresa Apple es muy
expresiva al respecto.

En cuanto a los usos de internet, un rasgo atractivo para los adolescentes es que no
vislumbran que la red este controlada por los adultos, ya sea en tanto gobierno, los padres u

45
“Al construir una página, (...) por ejemplo, hay que definir categorías. Y hay que jerarquizarlas... por medio de
diversos ordenamientos lógicos: árboles, secuencias lineales, espirales, solapamientos, intersecciones, etcétera.
Diseñar la página requiere afinar los conceptos de espacio-tiempo (...). Después habrá que poner los links. ¿Qué mejor
oportunidad para entender qué son las relaciones y las interrelaciones, lo unívoco y lo biunívoco? Tendrá que pensar
en equivalencias. (...) También deberá poner en juego los conceptos de causalidad y determinación. Cada clic habrá de
tener determinado efecto, y hay que saber cuál y por qué. Poco a poco, el joven realizador del sitio irá construyendo
una imagen interna de todos estos aspectos y, al cabo de la tarea, habrá incorporado un conjunto de conocimientos de
la mayor importancia para su formación intelectual”. “Internet da lecciones prácticas de filosofía” en diario Clarín,
Suplemento Informática. Miércoles 10 de mayo de 2000.
otras instituciones. Para ellos, el ciberespacio es la nueva frontera que representa algo muy
46
parecido a la libertad que imaginan en su cultura de la nocturnidad . Así como se sienten libres
en la noche, se sienten libres en el ciberespacio. En la noche, los adultos parecen desaparecer
y dejar el terreno a los jóvenes. Algo semejante perciben que sucede en el ciberespacio
cuando lo recorren. En un caso, es el tiempo –la noche- que aleja a los adultos, en el otro, es el
espacio –la ciberplataforma -, pero también podríamos decir que los separa la tecnología.

Otro rasgo interesante es que frente a la pregunta de en qué ocupaban antes el tiempo que
ahora dedican a comunicarse por la red, la respuesta más habitual es: ver televisión. Lo que
supone, por una parte, un desplazamiento de un medio pasivo a un medio interactivo y, por
otra, un orden de prioridades que no relega el estudio o las actividades deportivas o
productivas.

Otros aspectos de relevancia para la socialización de los navegantes es que la información se


encuentra –y circula- libremente en internet, lo que incluye información relevante para el
desarrollo de la ciudadanía juvenil, como ayudas de orientación vocacional y para la formación
profesional, la protección frente a las relaciones sexuales, el aborto, etc., pero también,
pornografía, drogas, métodos de infligir violencia, y tanto más. Esta circunstancia motiva el
surgimiento de derivados para el debate: el libre acceso a la información, la calidad de la
misma y su pertinencia. En su momento hemos encontrado una receta para construir una
pequeña bomba nuclear. Frente a este panorama, surge una nueva tarea, la de preparar a los
jóvenes para filtrar, seleccionar y procesar la información, a diferencia de ayer, cuando se
trataba de salir a buscarla ya que, frecuentemente, era escasa. Ahora la información desborda
y los adolescentes participan del flujo activamente.

El ciberespacio le ofrece la oportunidad a los adolescentes de encontrarse con pares –e


impares- de diversos lugares del mundo. En los chats la composición por default es
internacional y, por definición, multicultural. Las oportunidades para advertir las diferencias
culturales son habituales, permitiendo establecer comparaciones entre los sistemas de estudio,
las características de la vida familiar y los hechos culturales, por ejemplo. La presencia en los
ambientes virtuales de individuos con diferentes capitales culturales les permite a los
adolescentes enriquecerse y resignificar su propio espacio. Para estos jóvenes, las normas de
su entorno sociocomunitario, pierden la dimensión universal que pudo tener para sujetos
socializados en un mundo cerrado que no les permitía visualizar otras posibilidades de ser. Al
mismo tiempo, este hecho les abre la puerta a un mundo de elecciones que avanza hacia la
construcción de un individualismo con noción de radicalidad y relatividad.

De lo eléctrico a lo electrónico

En este punto, es interesante detenerse en la cultura techno como paradigma tecnológico.


Muchas veces hemos dicho que la música es el espacio privilegiado que los jóvenes utilizan
para comunicar sus sentimientos y emociones. Así el rock, logró confirmarse como música
juvenil en los años sesenta de la mano de los Beatles y vimos pasar por allí la psicodelia, el
punk, la new wave, el grunge, y tantos otros subgéneros con sus estilos modas e identidades
específicas.
Sin embargo, todos ellos, se inscribieron en el paradigma de lo eléctrico.
La música techno, en cambio, podemos decir que se asienta en un nuevo paradigma,
electrónico, que si bien vio su luz en el campo del rock (desde el uso de los sintetizadores en
los setentas), creció y rompió la matriz hasta convertirse en un hecho musical nuevo.
Esta nueva música, hecha con máquinas de sonido (aunque en sentido amplio, también una
guitarra lo es), tiende a ocupar el espacio de un modo integral, que lleva a decir de muchos de
sus cultores que no debe ser escuchada por los oídos, sino por el cuerpo todo. Un sistema de
luces complejo suele acompañar a la música electrónica allí dónde esta se ofrece a los cuerpos
juveniles, generando una inmersión sónica y lumínica en la que son los cuerpos los que
sienten. O la mente, según opinan otros. En todo caso, cuerpo y mente, pero minimizando la
parcialización de los sentidos, con el que el oído oye, el ojo ve y así. Se trata de un baño
cenestésico.
A decir verdad, son tantos los subgéneros que esta nueva música ha engendrado en tan poco

46
MARGULIS, Mario. 1994.
tiempo (y debates internos y disputas identitarias), que habría que diferenciar entre unos y
otros, aunque para los adultos resulten el mismo ruido electrónico. Como para los abuelos, el
rock era todo una misma bola de ruido eléctrico. Hace bien Sting cuando dice que el techno
expresa un corte generacional en el campo musical. Así como antes lo protagonizó el rock.
Más específicamente, en el mundo de las fiestas rave, esas que para desazón de los padres
duran toda la noche y finalizan por la mañana, los deejays, no son los viejos discjockeys que
pasaban los discos uno tras otro y cuyo mayor desafío era el "enganche". En esta nueva
versión, los "pasadores", recrean la música, la reelaboran, concibiéndose a sí mismo como
nuevos artistas.
Por otra parte, el tema de la "intensidad" sensorial esta a la orden del día y, la difusión de
pastillas como el "éxtasis" busca expandir esta intensidad de sensaciones en una propuesta
que no nos debe hacer olvidar que, cuando en los inicios del rock psicodélico, Pink Floyd y Jimi
Hendrix tocaban y grababan bajo los efectos de alucinógenos (marihuana y LSD) propiciaban
algo semejante. Pues bien, y como no podría ser de otra manera en tiempos tecnológicos, hoy
se trata de drogas llamadas de diseño y sintéticas, si bien el LSD es su antecedente directo.
Diferencias al margen, no es la única coincidencia entre la vieja cultura hippie y la cultura raver
que busca "elevar a la gente a un estado mental de existencia física o psicológica", libres, sin
ataduras, ni limitada a una clase social. Aquel viejo "paz y amor" hippie hoy puede asociarse al
47
"paz, amor, unidad y respeto" de los ideólogos ravers que dicen promover una nueva
48
espiritualidad . "Esta escena no es referirse a una moda y mucho menos a drogas. Es algo
especial que enfoca la felicidad y la unidad abarcando hasta aspectos de espiritualismo y
49
misticismo". La rave como espacio vivencial-existencial.
No suena conocido? También suenan conocidas las respuestas de los medios y del mundo
adulto ante esta nueva escena juvenil.
Y la palabra? Aquí también se hace difusa o se disuelve. No sólo en muchos de los subgéneros
techno, sino también en el espacio que llamaríamos "pista de baile". A diferencia de sus
padres, a ningún adolescente se le ocurriría intentar un "ligue" dirigiéndole la palabra a alguien.
Cada uno en lo suyo, que es el baile. Y los que dialogan, son los cuerpos. Entre procesos de
erotización ampliados al ambiente, que incluyen una temprana iniciación sexual para el sentir
de sus padres.
Los adultos eléctricos del texto frente a los jóvenes electrónicos de la imagen.
Otro tiempo, otra tecnología, otras sensibilidades.

De la palabra al cuerpo

El declive de la palabra y su racionalidad como función negociadora, frente a una lógica de la


acción, más espacial, tiene fuerte incidencia de lo gestual, lo paraverbal y lo corporal,
produciendo nuevas formas de relacionamiento y formas de saber.
En este marco, un nuevo arte creció y se desarrolló en los noventas. Es el llamado body-art,
para algunos arte en el cuerpo y, para otros, el cuerpo como obra de arte.
El body-art, incluye a los tatuajes (tatoos), el piercing, que consiste en perforarse la piel para
colgarse ciertos objetos pequeños en el cuerpo, que incluye la variante más osada de ponerse
implantes subcutáneos (por ejemplo, bolitas), el branding, que no es otra cosa que marcarse
como aún se hace con el ganado, la scarification, que consiste en hacerse cortes en la piel
para que queden marcas que "simulen" heridas y otras, para los adultos, exóticas formas de, ya
sea "marcarse", ya sea hacer arte. Pero que para los que trabajan en ello, es el arte de marcar
el cuerpo.
La mayoría de estas prácticas no son novedosas en cuanto a su técnica. Sin embargo, lo que
ha cambiado es el valor social que las nuevas generaciones le estan atribuyendo.
De esta manera, un viejo arte, como el del tatuaje, acotado a grupos marginales de jóvenes en
otras épocas, como los Hells Angels que asolaban con sus motocicletas personalizadas las
rutas en la norteamérica de los sesentas (y que aún existen), o de los residentes en prisiones o
espacios de oposición y resistencia de minorías, han pasado a ser hoy, un elemento de adorno
de los jóvenes más integrados, un signo de individuación (cada tatuaje es una obra), y un icono
de belleza. Vemos en las galerías de turno desfilar chicas y chicos de los que no
desconfiaríamos, ni cruzaríamos de calle si nos los encontráramos por la noche.

47
PLUR: P(eace), L(ove), U(nity), R(espect). http://www.elektrorave.com
48
"El objetivo de un rave es el tener a gente de muchos tipos y de distintos estilos de vida para crear y disfrutar una
atmósfera que juntos vamos creando con la música." http://www.elektrorave.com
49
http://www.elektrorave.com
Algo similar sucede con el resto de las técnicas mencionadas que, hay que decirlo, no se
realizan bajo anestesia, por lo que el dolor es parte del nacimiento de la obra.
Estas prácticas, desde su nueva consideración social, se constituyen, también ellas, en un
campo de batalla de percepciones entre jóvenes y adultos, que suelen interpretar a éstas con
el mote de horrendas.
Estableciendo una comparación, los jóvenes sesentistas hippies y otros alternativos, hacían
uso de numerosos collares y aros y pulseras, flores en los cabellos ellas y sombreros capelina
ambos. Y el signo de la paz colgado sobre el pecho. Sin embargo, todos estos objetos de
adorno, eran emblemas "desmontables", montados "sobre", pero no instalados "en" el propio
cuerpo. De esta manera, podemos pensar en máscaras frente a marcas, en tanto las primeras
pueden dejarse a un lado, cuando el momento lo exija, mientras las segundas, allí quedarán,
dando testimonio, siendo muy difícil su eliminación. En este sentido, la marca nos lleva a la
constitución de un otro auténtico, mientras la máscara puede ser vista como un disfraz de
tiempo parcial, al cual renunciaremos para volver a ser los mismos.
Hay aquí una radicalidad de la marca, un advenir que es más que cambio, en la medida en que
el cambio puede ser retrotraido y lo que adviene ya no.
El antecedente más próximo de las marcas en el cuerpo, en el marco de las culturas juveniles,
puede encontrarse en el punk. Sin embargo, una vez más, se trataba en este caso, de una
señal de combate, de rechazo, de generar asco en el otro (integrado). En cambio, los nuevos
portadores de marcas, lo hacen por las razones contrarias, buscando gustar, seducir y
desarrollar un estilo individual.
En tiempos de adultos juvenilizados, consumidores de música rock, ropa moderna, y trato
pretendidamente horizontalizado, los jóvenes encuentran en estas prácticas un refugio no
contaminado por los adultos y, por lo tanto, que puede serles propio, ya que los adultos no se
atreven a ingresar en él (aún).
En este sentido, el body-art, incluyendo novedosas cuasi-prótesis electrónicas, la música
techno y el ciberespacio, como cruce entre deseo y tecnología, definen prácticas y ámbitos
estrictamente juveniles, apoyados en la tecnología y los artefactos, generando artificios que los
alejan de los adultos.

¡Yo no hacía eso cuando era joven!50

Resultado de estos cambios en el mundo del trabajo y la cultura, y de una creciente


fragmentación social, vemos surgir una proliferación de formas de ser juveniles, que ponen un
fuerte acento en la estética, con una ostentación por el estilo en el sentido de fijar huellas y
marcas, de definirse desde la imagen. Y ya no desde la confrontación ideológica, mediante
proyectos políticos de transformación social, como sucedía en los sesentas y setentas. En un
mundo en que la política ha quedado subordinada y rendida a la economía, no tienen mucho
margen. En lugar de luchar por revolucionar el mundo, luchan por integrarse a él. No olvidemos
que “el mercado” , la productividad y el consumo, son los nuevos organizadores del mundo.

Desde esta perspectiva, la construcción de las identidades basada en la diferenciación por el


estilo y las prácticas culturales, se ven tamizadas por la tecnologización de la sociedad,
generando una estética novedosa, acompañada por una teatralidad enfatizada y por rituales y
códigos que ayudan a construir el lugar propio y que se presentan como claves de pertenencia,
a través de conductas y acciones diseñadas por los propios adolescentes.

Estas nuevas culturas juveniles, comparten un sentimiento comunitario y grupal desde el cual
procesan sus conflictos entre pares y enfrentan su vulnerabilidad ante un exterior hostil. Frente
a la imposibilidad de acceder a los bienes que los medios les aseguran los dotarían de éxito y

50
A título de experiencia: a comienzos de 2001, la televisión mostraba a un grupo de chicas acampando junto al
estadio de River. Serían 20 o 30; en realidad eran un par de tribus, no un sólo grupo. Pese a que por las noches,
calentaban sus comidas para soportar mejor el frío, y se aguantaban la lluvia, guarecidas en sus carpas y toldos, no
estaban disfrutando de la naturaleza, ni tampoco practicando scoutismo. Cuando la noche lo permitía, miraban las
estrellas, esas pocas que trascienden la contaminación lumínica de Buenos Aires y cantaban a coro y en voz bien alta,
los temas de sus preferidos. Aunque también cantaban bajo la lluvia. Luego, se metían en sus bolsas de dormir, porque
al otro día las esperaba la escuela. No a todas, claro, algunas optaban por ratearse. Por otra parte, durante el día
alguien debía quedarse cuidando el lugar. No estaban acompañadas por adultos, ya que parece ser, solas se
manejaban bien. Entretanto, la ansiedad era mucha. Ya hacía 15 días que acampaban, soportando el clima,
vagabundos y personajes, y negociando con sus padres. Y faltaban algo más de otros 10 para que pudieran ingresar al
estadio y asistir al concierto de sus ídolos, los Backstreets Boys.
poder, en la medida en que tienen plenamente integrados los signos del consumo, las
agrupamientos juveniles pasan, en consecuencia, a tener una relevancia mucho mayor como
espacio de socialización entre iguales, un espacio de carácter horizontal en donde no
solamente comparten visiones del mundo sino que, además, las generan. El grupo de pares, es
el lugar desde dónde darle sentido al mundo, con el rechazo de la perspectiva adulta por
inadecuada, falsa, o portadora de un doble discurso. En todo caso, alejada de su realidad. Y es
aquí cuando el grupo se presenta como el lugar posible de las nuevas articulaciones y de
construcción de sentidos, lugar desde el cual enfrentan la crisis de valores y de sentido, frente
al descrédito de lo dado, la sensación de pérdida de rumbo y el sentimiento de impotencia
respecto a la posibilidad de transformar las cosas.

En medio de tanta confusión y doble discurso, los adolescentes carecen de figuras con las que
identificarse. Y si hay que elegir, Maradona, Tinelli, Pergolini, Charly García, Los Redondos y
Rodrigo, Olmedo y el Che, suben a escena. Figuras de la música, la pantalla y el deporte.
Algún referente social y casi ninguno proveniente de la política, a excepción del Che, un tema
aparte. Qué ven en ellos los adolescentes: autenticidad, personas que dicen lo que piensan y
actúan en consecuencia. Luego, los problemas de Maradona, las grescas en el acceso a los
recitales de Los Redondos y las locuras de Charly, y hasta las muertes de Olmedo y el Che,
son cuestiones secundarias frente al tema central: se la bancan frente al poder (representado
por los medios, la policía, la hipocresía, los adultos en general) y no caretean, aunque paguen
su precio por ello. En el caso del Che, podemos afirmar que, a excepción de un pequeño
núcleo politizado, es la leyenda del héroe y no del revolucionario social, la que ronda en sus
visiones.

En el mismo sentido, el territorio es un lugar desde el cual los jóvenes pueden realizar una
suerte de control del mundo, ejercer una especie de dominio, e interpretarlo con sus propios
elementos. Consideremos que, en muchos casos, son jóvenes a los que se les dificulta salir de
sus propios barrios por cuestiones económicas, al mismo tiempo que otro mundo muy vasto se
les aparece en las pantallas todos los días, inalcanzable por lo demás, mientras sus
cartografías se les reducen a unas pocas cuadras.

Por supuesto, cualquier análisis debe considerar especialmente la diferencia de entre varones y
mujeres. Las expectativas que la sociedad deposita para ellos y para ellas, no son las mismas.
Si bien con el ingreso masivo de la mujer en el mercado de trabajo, se ha producido una
mutación muy profunda de los roles y dinámicas familiares, esto no significa que la brecha se
haya cerrado. Y esto significa biografías juveniles diferentes para unos y otras. Sin embargo, en
la relación entre pares, aparecen rasgos de equidad en la diferencia que los distancia del trato
claramente sexista que reciben de los adultos.

Un adulto allí, por favor!


Para los adolescentes, los adultos, son la referencia ineludible. Siempre propensos a mirar y a
tratar a los jóvenes a partir del recuerdo de su propia juventud se encuentran frente a un
abismo. Campos que antes aparecían como previsibles, hoy definitivamente no lo son. Navegar
en la incertidumbre, no les sucedía cuando les tocó ser jóvenes, mientras los adolescentes de
hoy, navegan en aguas turbulentas.

Los jóvenes de sectores medios, con frecuencia tienen padres más permisivos que los que
tuvieron ellos, sus dulces abuelos. Y aprendieron a negociarles y poner sobre la mesa sus
demandas. Sin embargo, el principal reclamo es una fuerte solicitud de ser escuchados, de ser
tenidos en cuenta, por quienes, en su opinión, no los toman nunca en serio, y, en
consecuencia, muchas veces no los escuchan. No por la mayor o menor pertinencia de sus
comentarios o acciones, sino por el hecho mismo de ser jóvenes. En definitiva, sienten que no
les tienen confianza, en la medida que esa permisividad no implica la apertura de un espacio
de diálogo auténtico. Y, en este punto, aparece una nueva incomprensión generacional, pero
no en el formato debate ideológico o programático, no como rebeldía antitética, sino como
miradas de desconocimiento, que muchas veces, caen, por lo mismo, en la negación del otro.
En este sentido, es usual, en los adultos la descalificación de los jóvenes, estableciendo
parámetros de comparación con una sociedad -la de su propia juventud-, que ya no existe. Y a
la cual es imposible volver.
Como contraparte, los adolescentes ven en muchos adultos la impotencia, la confusión, la
inadecuación. Y una cierta juvenilización. En el nuevo clima de época, aparecen como valores
o atributos de identificación positiva, la energía, el vigor, la belleza física, el goce, la capacidad
de consumir, que, significativamente, son asociados a un modo juvenil de vida (de cierto sector
social) y exportados a todos los grupos de edad, que hacen notables esfuerzos por incluirse en
el modelo, juvenilizando la vida social misma. Y al medirse frente a adultos adolescentizados,
hallan figuras e imágenes que los aproximan peligrosamente a la indiferenciación. Porque, no
nos equivoquemos, los adolescentes reclaman, que los adultos sean precisamente eso,
adultos. Pero, en fin, tienen que lidiar con adultos que les disputan empleos, novias, novios,
canciones, rockerías, colores, gimnasios…. y empujan a los jóvenes a producir nuevos
márgenes en los que construir sus identidades.

Conceptualizar la juventud con una perspectiva dinámica


En consecuencia, las múltiples formas de vivir la familia, los nuevos roles de la mujer (y, por
tanto, del hombre), la segmentación del sistema escolar, el suceder de la vida laboral en
diferentes trabajos, las nuevas y diversas alternativas laborales con un mayor grado de
complejidad (y, consecuentemente, de mayores saberes), el impacto local de mensajes
globales, en definitiva, la ampliación del campo de batalla, como diría Houellebecq, van a
devenir en pluralidad de sujetos con recorridos y horizontes diversos y abiertos.

Retomamos ahora el problema de la conceptualización de la juventud y afirmamos que, la


juventud es una construcción histórico – social y de carácter relacional, es decir, que ni en
todas las sociedades, ni mucho menos en todos los tiempos, se da estrictamente en tal o cual
tramo etáreo. Es lo que señala Sven Morch, cuando afirma que “la juventud es una categoría
social para el desarrollo individual, que se constituye a través de estructuras de actividad
51
específicas que la sociedad les ofrece a los jóvenes” . Dentro de estas estructuras -
diferenciadas, es decir no homogéneas; y para el caso argentino, fuertemente segmentadas-,
los individuos desarrollan su juventud. Sin embargo, al mismo tiempo en que los jóvenes son
tomados por dichas estructuras de actividad, las modifican continua y creativamente. Es decir,
que, en esta perspectiva, un individuo joven y debe realizar un cierto "trabajo" de adquisición y
producción de su juventud.

En el mismo sentido sociohistórico, pero con acento puesto en lo relacional, Valenzuela Arce,
subraya que en los últimos años “se ha avanzado en la conceptualización de la juventud como
construcción sociocultural, históricamente definida, así como la delimitación de sus rasgos
significantes, aunque muchas veces se piensa lo juvenil fuera de su contexto social y
relacional. (...) Las identidades sociales refieren procesos intersubjetivos inscritos en relaciones
sociales históricamente situadas, por lo cual, implica concomitantemente a interacciones y
representaciones complejas de lo individual y lo colectivo y, sólo adquiere sentido dentro del
52
contexto social más amplio y en su relación con lo no juvenil.”

Como señalan los autores de “Historia de los Jóvenes”, “Más que de una evolución fisiológica
concreta, la juventud depende de unas determinaciones culturales que difieren según las
sociedades humanas y las épocas, imponiendo cada una de ellas a su modo un orden y un
sentido a lo que parece transitorio, y hasta desordenado y caótico. Semejante ‘edad de la vida’
no puede hallar una delimitación clara ni en la cuantificación demográfica ni en una definición
53
jurídica, ..”.

Precisamente, la expresión de Bordieu, “la ‘Juventud’ es sólo una palabra”, advierte sobre la
dificultad de imponer límites taxativos y, al mismo tiempo, el equívoco de apoyarse en
54
generalizaciones, que, de no estar atentos, nos empujan a “una manipulación evidente”.

51
MØRCH, Sven; 1990. "Youth theory: a prerequisite of youth policy. The role of the danish school and youth work".
Ponencia presentada en el Congreso Mundial de Sociología (CI 34). Madrid, 1990.
52
VALENZUELA ARCE, José Manuel; “Culturas juveniles: identidades transitorias”, en: Revista de Estudios sobre
Juventud N° 3 (Cuarta Epoca), Centro de Investigaciones y Estudios sobre Juventud. Causa Joven. México, 1996.
53
LEVI, Giovanni y SCHMITT, Jean Claude; 1995.
54
BOURDIEU, Pierre. Sociología y Cultura. 1990.
Llegados a este punto vale la pena interrogarse: ¿puede actualmente seguir asociado el
concepto de juventud a los tradicionales conceptos de moratoria y transición?

Como sostiene Luz María Guillén Ramírez, “se le ha definido como un período de la vida
comprendido entre tal y cual edad; o que ‘comienza con la pubertad y acaba con la madurez
social’; o, en el mejor de los casos, como ‘una etapa de formación que culmina con la
55
incorporación al empleo’. La juventud es mucho más que eso.”

En nuestra perspectiva, la juventud es, a la vez, un tiempo de tránsito y un estadio específico,


con entidad propia, en la vida del individuo. Y, por plural, que cobija múltiples juventudes o
posibilidades de ser joven. Visto desde este ángulo, los restantes períodos de la vida del
individuo también podrían leerse desde la óptica de la transición, en la medida en que,
delimitados como tales, son períodos por los que se atraviesa y en los que se adquieren, o se
pierden, nuevas y viejas posibilidades vitales. Por qué entonces, la juventud sería tránsito y no
la infancia o la adultez? Acaso hay un lugar claro y definitivo al cual llegar? Por qué habrían
cambios biológicos, psicológicos y sociales tan especiales en este período de la vida y no los
56
habría en otros ? Todo da la impresión de que esta definición por la negativa de “período de
transición” involucra una fuerte lectura adultocéntrica, enmarcada en relaciones de poder
específicas de una sociedad de organización capitalista, patriarcal y más afín a las realidades
de los países europeos. Y en cuanto al concepto de moratoria social, afirmamos que esta
teñido por una mirada que ubica a los adultos en el centro y como modelo, poniendo al resto de
los sectores poblacionales, distribuidos socialmente en términos de grupos de edad, como
satélites que orbitan alrededor del núcleo, como periferia de la verdad inscripta en la adultez.
Sin embargo, si midiésemos según los procesos de desarrollo de redes neuronales, o de la
fuerza física, o de la experiencia acumulada en la vida, los criterios serían, sin duda, otros. Lo
que aquí hace centro, es la unidad "trabajador", pero resulta que esta misma unidad, esta hoy
en crisis.
Por otra parte, los nuevos paradigmas que postulan al ser humano, en sus diferentes
temporalidades, como sujetos de derechos y responsabilidad, más allá de que estas puedan
variar en tiempo y espacio, nos llevan a un modelo de pensamiento diferente, en el cual no hay
transiciones ni moratorias, sino períodos de la vida con tareas propias que no se subalternizan
sino que tienen entidad particular dentro de un recorrido vital que concatena posibilidades y
atributos.
Finalmente, si las mismas instituciones de la modernidad que modelaron los viejos sujetos,
estan, cuando menos acosadas y en proceso de cambio, como el Estado de Bienestar, la
escuela, la familia, las instancias de representación, etc., resulta insólito, cuando menos,
sostener un imaginario que no responde a los tiempos.

Efectos de Discurso

Y, luego de este recorrido, podemos preguntarnos:


¿por qué es importante esta disquisición acerca del concepto y el discurso sobre la “juventud”?
Primera respuesta: porque “lo cierto es que todas esas proyecciones simbólicas -implícitas en
las diferentes conceptualizaciones- cumplen un cometido eficaz en las `políticas’ de juventud,
ya sea por tentación de excluirla o, por el contrario, por la función de control social que
57
determinadas sociedades reconocen...” .

Segunda respuesta: porque, en palabras de Brito Lemus, “el discurso sobre la juventud sirve
como forma de control, tiende a ser cerrado y desacreditador, en la medida en que la juventud
rebasa los límites de la tolerancia social y será más legitimador mientras ésta se mantenga
58
dentro de los límites.”

Y, finalmente, tercera respuesta: porque los diferentes conceptos y discursos sobre la


“juventud”, darán lugar a diferentes calidades de proyectos y acciones dirigidas a la juventud. Y
porque diferentes políticas de juventud suponen diferentes éticas y concepciones de la

55
Op. cit. 2.
56
Por ejemplo: las separaciones y divorcios, los cambios de empleo, la muerte del cónyuge o pareja, la menopausia y
la andropausia, el nacimiento de nietos, segundos (o terceros...) matrimonios y parejas, etc., etc., etc.
57
Op. Cit. 52.
58
LEMUS, Brito, 1985.
sociedad y de la posición que en ella se les destina a los jóvenes, en tanto presente y futuro de
la misma. Este punto es fundamental para aquellos que trabajan en el diseño y ejecución de
acciones o programas dirigidos a los jóvenes: docentes, profesionales de la salud, de
programas sociales, etc.

La multiplicidad de nuevos sujetos, la explosiva heterogeneidad del mundo de los jóvenes,


definen una nueva realidad en la que los viejos modelos de síntesis y sus correspondientes
matrices para la toma de decisiones, no alcanzan para contener la pluralidad de nuevas
demandas.

Es duro, pero hay que decirlo. Los adolescentes de hoy, ni siquiera pueden aspirar a tener un
nivel de vida como el que alcanzaron sus padres. Y la mayoría le tiene miedo al futuro. No
saben si podrán conseguir un buen empleo. O un empleo a secas. Si podrán hacerse cargo del
sostén de la familia que les toque formar, si podrán "ser alguien" en la vida. Son tan concientes
como cualquier adulto de que les toca vivir una realidad económica y social muy difícil. Son
concientes de las dificultades que viven sus propios padres, sus familias. Y estan en el tiempo
de la vida en que se presenta la última posibilidad de orientar la biografía personal de un
individuo. Con la urgencia de responderse la pregunta “quien soy”, con la necesidad de
elaborar un sistema de valores y sentidos, en un tiempo difícil por la impermanencia y
precariedad de las referencias y los modelos en juego.

Estos adolescentes, no sólo tienen que enfrentar el desafío de desarrollar su identidad, sino
que deben hacerlo en el marco de una profunda crisis de sentido que atraviesa a la sociedad y
una crisis de supervivencia que cruza a una porción sustantiva de nuestras familias y
comunidades.

En este marco, se trata de generar y apoyar, desde muy diferentes ámbitos, estatales y
privados, iniciativas que reconozcan, respeten y promuevan la pluralidad y la tolerancia hacia
las diferentes manifestaciones culturales juveniles y, que, al mismo tiempo, enfrenten la
exclusión basada en la desigualdad social. Estas acciones, deberían alentar el desarrollo de
espacios protegidos para el intercambio entre pares y con adultos, que faciliten el encuentro. Y
donde adquiere particular relevancia incluir la perspectiva de género y estimular la más amplia
participación juvenil.

Más allá de lo institucional, específicamente en tanto adultos, resulta imprescindible que los
escuchemos, acompañemos y alentemos. Que los tratemos de "persona a persona", como nos
han pedido. Comprometernos con ellos, y, fundamentalmente, sostener vínculos de calidad,
quererlos, enojarnos y alegrarnos con ellos. Poner en juego una presencia con afecto y con
ganas de hacer. Pensemos que son los mismos jóvenes que deberán enfrentarse a una
sociedad mucho más excluyente. De este modo, frente al clima general de escepticismo y
resignación, los ayudaremos para que la sensación de “no hay futuro” ceda lugar a la creación
de nuevos mundos.

Aquel mundo optimista, de la movilidad social incluyente, un mundo seguro del progreso que
alcanzaría a todos, se ha ido, afectando al significado otorgado a las cosas, que quedan
atrapadas entre un pasado moribundo y un presente que no termina de nacer. Ahora, en
palabras de Lipovetsky, somos todos más pragmáticos y combatimos en pequeñas luchas. Ya
no hay grandes programas ni grandes sueños, y, sin embargo, el mundo sigue convirtiéndose
demasiado a menudo en una pesadilla. Los jóvenes, cobijados en sus diferentes tribus,
enfrentan, resisten y construyen con los que recursos que les han tocado en suerte. Algunos,
los obtienen fácil, otros disputan por ellos. La demanda de más y mejores oportunidades para
todos los jóvenes, supone la decisión de promover su protagonismo en la vida social, política e
institucional a través de acciones sustentadas en la ética del diálogo y la escucha, estimulando
el desarrollo de su autoestima, la creatividad y promoviendo una política de “igualdad en la
diferencia”.
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UNIDAD III
KAIROS. Revista de Temas Sociales.
ISSN 1514-9331
Publicación de la Universidad Nacional de San Luis. Nº 14 Octubre 2004

Silvana Claudia Sánchez

KAIRÓS, Revista de Temas Sociales


Universidad Nacional de San Luis
Año 8 – Nº 14 (Octubre /2004)

Experiencias juveniles en la pobreza

Silvana Claudia Sánchezi

1. Presentación
La propuesta de esta ponencia es acercarnos a conocer el mundo contradictorio y
heterogéneo de la juventud en los actuales contextos de pobreza urbana en nuestra sociedad.
Presentamos aquí algunos avances alcanzados hasta el momento a partir de una
investigación que realizamos con jóvenes en situación de pobreza en la ciudad de Rosarioii.
Comenzaremos este trabajo proponiendo algunos planteamientos generales en torno a
la temática de la juventud pobre en la actualidad. La intención es subrayar la relevancia social y
política -además de académica- que reviste este campo temático, sobre todo si se toma en
cuenta que en los últimos tiempos ha cobrado una fuerte repercusión en la sociedad.
En segundo término, describiremos brevemente el espacio sociourbano de la ciudad de
Rosario en donde anclamos nuestra investigación. El espacio seleccionado asume las
características generales de los actuales enclaves urbanos de pobreza, recorridos por el
crecimiento de la peligrosidad, la violencia y el aislamiento, procesos que muestran los efectos
de la marginación y la desigualdad que se acentuaron en los últimos años, y que también nos
hablan de los cambios producidos en el papel del Estado. Entendemos que todos estos
procesos forman parte del marco en que se constituyen las vidas juveniles.
Procedemos luego a introducirnos en el mundo juvenil en tales zonas de pobreza De
los diferentes ámbitos de la vida social en que se configuran las experiencias de los jóvenes en
estos contextos, nos concentramos en dos dimensiones relevantes. Una de dichas
dimensiones se vincula al campo de las interacciones urbanas / barriales en que se involucran
los jóvenes pobres. Identificamos distintas modalidades de segregación que los afectan, en las
que se pone en juego una dialéctica de inclusión / exclusión en la vida urbana.
La segunda dimensión remite al ámbito educativo. Trataremos sobre ella en la última
parte de este trabajo, exponiendo algunas reflexiones provisorias a partir de una exploración de
la relación de los jóvenes con la educación, y del lugar que ésta ocupa en la percepción de su
propio porvenir.

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El trabajo de campo del que derivan las ideas preliminares que aquí compartimos se
llevó a cabo entre los años 2000 y 2003 con jóvenes varones que habitan en un espacio
urbano ubicado en la periferia de la ciudad de Rosarioiii.
2. La juventud de los más pobres: ¿por qué conocerla?
Como quedó dicho, las reflexiones que componen esta ponencia se originan en un
estudio en el que enfocamos el análisis de experiencias y construcciones identitarias de
jóvenes inmersos en contextos de pobreza urbana.
¿Por qué interesa conocer cómo es la juventud de los más pobres?
No podemos dejar de observar el hecho de que la situación de los jóvenes de nuestro
tiempo, se ha visto fuertemente afectada por la emergencia del nuevo contexto mundial que se
fue delineando hacia los años '80. Las transformaciones que comenzó a transitar el sistema
capitalista por aquellos años, tuvieron especiales derivaciones entre los jóvenes de los hogares
más desfavorecidos. El nuevo rumbo que adoptaron los procesos económicos y políticos a
escala planetaria llevaron, entre otras cosas, a un agravamiento de las situaciones de pobreza
y desempleo, e impactaron de manera muy particular en las condiciones de vida, en la
inserción social y en las expectativas hacia el futuro de los sujetos juveniles. Especialmente
problemática se tornó la relación de los jóvenes con respecto al mundo de la educación y del
trabajo, dado las dificultades para adquirir las nuevas calificaciones exigidas, la drástica
eliminación de puestos de empleo y la precarización de las condiciones laborales. (Sanchez,
2003b; Szulik y Kuasñosky, 1996)
En nuestro país, los efectos de la crisis se presentaron con mayor fuerza a partir de la
última década del siglo, y pronto se pudo advertir que aquellos jóvenes pertenecientes a grupos
familiares pobres sobresalían como uno de los sectores de la población sobre los que
recayeron y recaen las mayores dificultades.
Este cuadro de situación se ve agravado por el hecho de que a los jóvenes de estos
hogares les toca crecer en un ambiente de escasa contención cercana. Su experiencia de vida
se va constituyendo sobre un fondo marcado por el debilitamiento de la protección y/o
pertenencia que la familia, la escuela y el trabajo supieron ofrecer en otro tiempo. Esta
ausencia de vínculos sólidos los va configurando como el grupo social más cercano a la
exclusión y a la desafiliación, lo que torna dramáticamente inciertas sus búsquedas y su mirada
hacia el futuro.
Tal vez en relación con esta débil incorporación de los jóvenes pobres en nuestra
sociedad, asoman otro conjunto de procesos que intervienen hondamente en la conformación
de sus identidades. Nos estamos refiriendo a diferentes mecanismos de discriminación y
estigmatización que atraviesan su vida cotidiana. De acuerdo con Szulik y Kuasñosky (1996),
las dificultades para insertarse en la sociedad por los canales "normales", parecen colocar a
este sector de la población en un lugar caracterizado por la sospecha de peligro y amenaza
social.

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De hecho, resulta innegable que en los últimos diez años, los jóvenes en situación de
pobreza comenzaron a ocupar un lugar destacado en los problemas nacionales. Sin posibilidad
de conseguir un empleo y con un breve tránsito por el sistema educativo, este sector de la
población juvenil se fue convirtiendo en un actor social "peligroso". Se empezaron a difundir
alarmantes cifras de "jóvenes que no estudian ni trabajan", a los que, en una nota del diario
Clarín del 11/05/97, se los describió así: "Abandonaron el estudio, no trabajan ni quieren
hacerlo (...). Tienen entre 15 y 24 años. Llevan una vida desesperanzada, con incursiones en la
delincuencia y la droga (...)"
Conjugando delincuencia, violencia, drogadicción y SIDA se fue consolidando un
imaginario social negativo referido a los jóvenes pobres, que los presenta como una amenaza
para sí mismos y para el resto de la sociedad.
No creemos equivocarnos al llamar "exotizantes" a este tipo de construcciones que
producen una mirada de extrañeza y completa otredad con respecto a las prácticas y
comportamientos de estos jóvenes.
En diciembre de 2001, estos mismos jóvenes volvieron a cobrar visibilidad en la escena
nacional como los principales protagonistas de los saqueos a supermercados. Buena parte de
los medios periodísticos los retrataron como jóvenes sin reglas, ni códigos, como "súbditos de
la droga", como "la generación de los que rompieron los códigos de los barrios, ya que roban
hasta a sus vecinos, y no respetan liderazgos ni límites." Y hasta "rompieron las reglas de la
vida, ya que la arriesgan en cada asalto, o matan sin que les importe." (Clarín, 22/05/02).
Los episodios ocurridos en la movilización de piqueteros del 26 de junio de 2002 en
Avellaneda, dieron lugar al fortalecimiento de ese discurso que representa a los jóvenes pobres
en términos de violencia, peligrosidad, falta de códigos y muerte.iv
Percibimos que estas representaciones van impregnando crecientemente el sentido
común de los argentinos, adoptando una forma estereotipada, simplificadora y
homogeneizante, que parece perder de vista la diversidad de formas en que se expresa la vida
juvenil en la pobreza. Tales imágenes suelen traducirse en una predisposición a desconfiar,
rechazar, despreciar a los integrantes de este grupo social estigmatizado, e incluso se tiende a
culpabilizarlos por sus comportamientos y su situación. También cabe pensar en las
implicancias que estas imágenes tienen en las intervenciones estatales con respecto a este
sector de la población, que en general asumen una modalidad represiva y de progresivo
abandono.
Creemos que en estas cuestiones radica la significatividad social y política de la
temática que nos ocupa. De ahí que, nos anima la posibilidad de contribuir a la generación de
conocimientos que nos permitan acceder en profundidad a las particularidades de la vida y las
experiencias de aquellos jóvenes que pertenecen a los sectores más marginados de nuestra
sociedad.
Intentamos trabajar desde una perspectiva que no explique la situación de los jóvenes
pobres por referencia a presuntas características patológicas de su conducta, y que tampoco

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nos lleva a la linealidad de concebir sus experiencias concretas como el resultado mecánico de
ciertas transformaciones estructurales. Más bien se trata de abordar un conjunto de prácticas,
situaciones y procesos a escala de sus configuraciones cotidianas.v
Desde este enfoque hemos emprendido un proceso de investigación con jóvenes
pobres en la ciudad de Rosario. De dicho estudio, seleccionamos para esta ocasión algunos
avances alcanzados, que, entre otras cosas, nos permiten visualizar que el mundo juvenil en la
pobreza no se agota en los componentes de las imágenes que antes presentamos. De hecho,
no se trata aquí de negar la realidad de algunas de esas problemáticas, como la delincuencia,
la violencia, la muerte, pero nuestras indagaciones nos han ido mostrando una multiplicidad de
formas de ser jóvenes en la pobreza, que configuran un universo heterogéneo y contradictorio.
Así, creemos que las exploraciones que aquí compartimos pueden aportar a complejizar, tanto
el discurso hegemónico sobre este grupo social, como así también, aquellas otras contra-
argumentaciones que, al decir de Kesler (1996) terminan trasladando a los sujetos jóvenes "del
banquillo de los acusados al lugar de la víctima".

3. El ámbito urbano de nuestro estudio


Nuestro acercamiento a la problemática de la juventud pobre en la actualidad, toma
como referente empírico un espacio urbano de la periferia de la ciudad de Rosario.
Se trata de un ámbito territorial que se ha configurado como área de residencia urbana
en tiempos muy recientes, a partir de una alta concentración de vivienda pública en la zona, y
de la constante formación de "asentamientos irregulares" que se han ido emplazando en los
pocos espacios aún vacíos. En virtud de estos procesos el área exhibe una ocupación casi
total, abarcando actualmente más de quince núcleos habitacionales de variadas dimensiones, y
unos cinco asentamientos irregulares, que forman parte de una vertiginosa expansión que aún
no se detiene. En este acelerado crecimiento, se va reuniendo un conjunto poblacional
heterogéneo, con una gran diversidad de procedencias regionales, étnicas y de diferentes
zonas de la ciudad, a partir de relocalizaciones, migraciones internas y distintas formas de
movilidad territorial.
En todos estos procesos que intervienen en la formación y densificación de enclaves
de pobreza urbana como el que hemos seleccionado, es posible advertir las huellas de la
creciente desigualdad y marginación social de las últimas décadas.
A su vez, encontramos sugerente vincular los modos de configuración de este espacio
sociourbano con lo que Auyero (2001) ha caracterizado como una tendencia a la
"concentración geográfica de la pobreza", es decir, a la congregación de los más
desfavorecidos en determinadas áreas de las ciudades. (Sanchez y Bernardi, 2003)
En el marco de nuestro estudio, hemos observado que tales contextos socio-urbanos
se van tornando hasta cierto punto inhabitable, en la medida en que la vida interna en los
mismos está fuertemente marcada por expresiones de peligrosidad, violencia y aislamiento.

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Las crecientes prácticas de violencia refuerzan el aislamiento en que estos barrios se


ven forzados a vivir, ya que, como plantea Auyero (2001) "violencia y aislamiento vienen de la
mano". Los vínculos que estos barrios mantienen con la vida de la ciudad son cada vez más
débiles. El ingreso de proveedores, taxis, ambulancias y colectivos se restringe a cada
momento
Estos diferentes aspectos de la cotidianeidad barrial nos brindan el telón de fondo
sobre el que se modelan las experiencias de los jóvenes que allí residen.
Para hablar de experiencia nos apoyamos en la noción thompsoniana, según la cual
esta categoría "(...) incluye la respuesta mental y emocional, ya sea de un individuo o de un
grupo social, a una pluralidad de acontecimientos relacionados entre sí o a muchas
repeticiones del mismo tipo de acontecimiento." (Thompson, 1978: 19, citado en Sanchez,
2003a) Desde esta concepción, los sujetos resultan constructores activos de sus propias
experiencias, si bien el "manejo" de las mismas no es autónomo, sino que siempre se produce
"bajo condiciones que vienen dadas". Así, "las maneras en que una generación viviente
cualquiera, en un "presente" cualquiera, "elabora" la experiencia, desafía toda predicción y
escapa a toda definición estrecha de determinación." (Thompson, 1978: 262, citado en
Sanchez, 2003a)vi

4. Experiencias de jóvenes pobres en la ciudad


El creciente aislamiento y la estigmatización que recae sobre espacios de la ciudad
como el que estamos considerando, se traducen de modo particular en las experiencias
urbanas en que participan los jóvenes que residen en los mismos. Estas experiencias se
configuran en buena medida a partir de una situación que podríamos llamar de "encierro" en los
territorios en donde habitan, encierro al que los jóvenes van siendo conducidos por diferentes
caminos.
Hemos observado que su cotidianeidad transcurre en su lugar de residencia, en los
territorios de su barrio. El radio de sus desplazamientos se torna cada vez más reducido a
medida que se multiplican y confluyen distintas situaciones que restringen la salida hacia otros
territorios urbanos.
Un primer orden de restricciones lo constituyen las de tipo económico. La falta de
dinero limita las posibilidades de inserción en la vida urbana, por las dificultades para
trasladarse, y para acceder a espacios de recreación, diversión, formación o capacitación.
Ahora bien, a las limitaciones que imponen las condiciones socioeconómicas se agrega
otro orden de situaciones que refuerzan el aislamiento de estos jóvenes. Nos referimos a la
puesta en acto de distintas formas de discriminación en diferentes ámbitos de interacción
urbana. Sugeríamos más arriba la presencia en nuestra sociedad de una predisposición a
sospechar y a desconfiar de aquellos sujetos que pueden ser identificados como jóvenes
pobres. Las experiencias dolorosasvii que resultan de tales interacciones cargadas de prejuicio,
en la mayoría de los casos llevan a estos jóvenes hacia una suerte de "reclusión" en sus

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barrios de la periferia, por el miedo a dichos actos de desconfianza o a las actitudes de


desvalorización de que son objeto:
En las conversaciones que mantuvimos en el transcurso de nuestra investigación,
asoma constantemente la conciencia de pertenecer a un grupo socialmente descalificado y
estigmatizado, y el malestar que ello provoca. En este sentido, cabe tomar en cuenta lo
señalado por Kesler (1996) en cuanto a que la gravedad de ese estereotipo que asocia a los
jóvenes pobres con males y peligros modernos, es, ante todo, que los jóvenes no son
indemnes a él, y seguimos al autor en la idea de que la experiencia de malestar propia del
estigma, sin dudas debe dejar sus marcas en quienes lo padecen.
En los relatos que hemos relevado, se percibe el dolor sufrido por los jóvenes, producto
del peso de la discriminación que alcanza distintas dimensiones de la vida social La
discriminación puede revestir la forma de rechazo en situaciones de búsqueda de empleo: "Por
ahí vas a pedir trabajo, y te miran así, te miran de arriba para abajo y te dicen que no";
involucramiento injustificado en algún episodio de robo: "(en un barrio) se armó lío porque
robaron una bici (...) y decían que éramos nosotros"; exclusión de espacios de diversión, entre
otras. Nos parece importante reparar en el carácter de estas prácticas y relaciones urbanas en
que participa el joven pobre, en tanto en ellas se ponen en juego las diversas producciones de
sentido acerca de "quién soy", remitiéndonos a los modos en que se constituyen identidades y
otredades en nuestra sociedad.
Sostenemos que estas interacciones con otros en la ciudad, hacen a la construcción
que el joven va desarrollando de sí mismo, y en virtud de esto, va interiorizando límites y
posibilidades de inclusión en la vida urbana.
En general, la puesta en práctica del estigma y el prejuicio tiende a marcar fronteras de
exclusión, que, de acuerdo a lo que hemos observado, muchas veces se manifiestan en
expresiones y prácticas de auto-cercenamiento por parte de los jóvenes.
Sin embargo, queremos destacar que asumimos que los mecanismos de
estigmatización no tienen la misma implicancia cuando el que los ejerce es el poder político o el
poder económico. La discriminación tiene otra gravedad cuando el que la ejerce es el propio
Estado. Una de las modalidades de acción discriminatoria hacia los jóvenes en situación de
pobreza, se presenta a través de la represión policial, que los convierte en sus víctimas a
través de distintas formas de abuso y maltrato: constantes detenciones, encierros en las
comisarías, "gatillo fácil". Esta acción represiva refuerza las fronteras sociales, las
clasificaciones imperantes en la sociedad, y tiene expresión en el espacio urbano, en la medida
en que la vigilancia policial se ejerce principalmente en ciertos ámbitos de la ciudad, como en la
zona céntrica, que se convierte para los jóvenes en "territorio ajeno", que ellos deben evitar
transitar. (Sanchez, 2002)
En otro plano, las experiencias de violencia interpersonal, si bien de otra índole que la
violencia policial, también contribuyen a producir en los jóvenes la sensación de "no poder salir
del barrio". Los relatos dan cuenta de la preocupación por la expansión de la delincuencia y la

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inseguridad en la sociedad. Según nos comentó uno de los jóvenes entrevistados:"Yo ando acá
en el barrio, a otro lado no voy. La calle está muy peligrosa; en cada esquina hay un loco con
algo para robarte."
Así, además de la limitación que supone la falta de dinero para circular por la ciudad,
subrayamos que la discriminación que recorre distintas instancias de interacción sociales, la
violencia policial y el temor a la violencia interpersonal, también se conjugan para producir
cierto aislamiento del resto de la sociedad.
Si los mecanismos del prejuicio recaen de modo pronunciado sobre los jóvenes en
situaciones de pobreza, los mismos adquieren otras dimensiones entre los jóvenes de la
comunidad toba que residen en el espacio urbano de referencia de nuestro estudio, por tratarse
del grupo que ocupa el peldaño más bajo en la escala de las jerarquizaciones que están
naturalizadas en nuestra sociedad. La referencia a su propio barrio como "refugio", ilustra con
crudeza su forma de escapar al rechazo: "nosotros nos sentimos seguros acá", "es como una
ciudad esto para nosotros", "es como una pequeña sociedad así metida...", "es nuestro mundo,
todo pasa acá, todo pasa adentro". Sin embargo, el discurso de estos jóvenes muestra que en
tanto por un lado se asume estar a gusto y seguros dentro de los límites de su barrio y su
comunidad, por otro lado se siente la aspiración de alcanzar una forma diferente de inserción
en la vida urbana: "salir de la comunidad", "ver qué pasa más allá de esta comunidad"
(Sanchez, 2002)
De acuerdo a lo expuesto, vemos que diferentes aspectos parecen combinarse para
limitar las experiencias de contactos sociourbanos de los jóvenes en situación de pobreza,
produciendo una especie de confinamiento en sus barrios "alejados", que, de este modo,
resultan ser el principal escenario de sus prácticas e interacciones. .
No obstante, y si bien es muy fuerte el peso de esos distintos mecanismos que como
decimos, van provocando un efecto de segregación territorial, quisiéramos destacar que
pensamos esta problemática en términos de una dialéctica de inclusión / exclusión. En otro
trabajo (Sanchez, 2002) hemos caracterizado al tipo de interacciones urbanas que desarrollan
los jóvenes pobres, a través de un "núcleo tensional" de inserción / aislamiento, por el cual los
jóvenes se debaten entre buscar formas de ampliar el mapa de su incorporación en la vida en
la ciudad, y el recurso a la "seguridad" del propio ámbito barrial, lo que condensa un abanico de
actitudes intermedias.
Ahora bien, ¿qué podemos decir acerca del modo en que los jóvenes viven su
cotidianeidad barrial?
La visión que mencionamos más arriba, que representa al propio espacio como un
ámbito familiar y de confianza, va desapareciendo en muchos de los barrios bajo estudio, y
cobra forma una imagen bien diferente. Se ha alterado aquel antiguo sentido que el espacio de
uno comportaba, y lo que se enfatiza es una percepción de peligrosidad interna. Ahora es
también en su propio barrio que los jóvenes se sienten desprotegidos y temerosos de sus
vecinos -mayoritariamente también jóvenes- a los que ellos identifican como "los que

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escogieron el camino de la droga y la delincuencia". Esta situación de peligrosidad interna


redefine algunas prácticas e interacciones de la vida cotidiana, como por ejemplo, los
habituales recorridos por el barrio, que se van transformando a partir de la identificación de
espacios y tiempos con distinto grado de peligrosidad.
La sensación de inseguridad también tiene efectos en la rutina diaria del encuentro
entre pares. A manera de ejemplo, en el caso de los barrios FONAVI encontramos que muchas
veces el grupo de amigos se "resguarda" debajo de cada monoblock, ya que así "no estás en
contacto ni con los de acá, ni con los de allá. Estás ahí abajo, te movés dentro de ese núcleo
bien reducido."
No obstante, vale la pena detenerse en lo que en algunos testimonios se describe
como prácticas "contradictorias" por parte de esos jóvenes vinculados al delito: "Por ahí tienen
actos solidarios, como por ahí tienen actos de vandalismo." Distintos pasajes de los registros
de campo en los que se narran prácticas "solidarias" llevados adelante por aquellos jóvenes
identificados como "los más peligrosos”, muestran una tensión entre solidaridad y peligrosidad
que nos arrima a un punto central de nuestras exploraciones. Nos abre muchos interrogantes
alrededor de la problemática de los códigos que orientan las prácticas de los jóvenes en estos
contextos de pobreza. Nos plantea la inquietud de problematizar cierto discurso hegemónico
que, como vimos, en general retrata a estos jóvenes como sujetos "sin reglas ni códigos". Tal
vez habría que pensar si no se trata de otro tipo de códigos gestados en la interacción
cotidiana por quienes, aún compartiendo una situación de pobreza, constituyen el hilo más
delgado de la trama, en un marco de fragmentación y ruptura de los lazos sociales.
Sin obviar que las expresiones de violencia crecen constantemente en los actuales
contextos de pobreza, queremos subrayar que tales expresiones violentas conforman un
cuadro complejo que nos habla del tipo de sociabilidades que se generan en una época y unas
condiciones determinadas.

5. Experiencias en relación al el mundo de la educación


El contexto sociourbano, económico y político que hemos venido refiriendo, impone
condicionamientos a las experiencias de los jóvenes, y en la articulación que de ellas realizan
se van conformando sus procesos identitarios, sus auto imágenes y su visión del porvenir.
En virtud de esto, hemos destacado como una dimensión privilegiada para nuestro
análisis el conjunto de prácticas y sentidos que los jóvenes despliegan en relación al campo
educativo.
Proponemos aproximarnos a la relación de los jóvenes con la educaciónviii,
concentrando nuestras reflexiones alrededor de dos cuestiones que condensan distintos
procesos y situaciones:
I- Las trayectorias escolares se ligan con las carencias económicas y la necesidad de
trabajar.

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II- Los jóvenes desarrollan fuertes expectativas en cuanto a avanzar hacia niveles
educativos superiores.
I- En general, las trayectorias escolares que hemos recogido trazan recorridos que
incluyen situaciones de repitencia, abandonos temporarios, reinserciones y deserciones, que
conforman una problemática muy amplia, en relación con la cual sólo tomaremos algunos
núcleos relevantes.
En la mayoría de las entrevistas que realizamos, la no prosecución de los estudios
aparece vinculada con las carencias económicas y la necesidad de trabajar. En cuanto a la
relación entre escuela y trabajo nos interesa empezar a plantear algunas reflexiones. En
principio creemos que se trata de una relación compleja, y que en modo alguno puede
articularse mecánica y linealmente trabajo con abandono de los estudios (Konterllnik y Jacinto,
1996). Sin embargo, también sería un error negar que la presión sentida por los jóvenes de
estos contextos para contribuir con los ingresos hogareños tenga incidencia, tanto en los
niveles de rendimiento escolar, como en las situaciones de intermitencia o deserción.
En general los jóvenes reconocen buena predisposición de parte de las instituciones
escolares para contemplar la situación de quienes deben compartir el estudio con el trabajo. No
obstante, el panorama en este aspecto no es homogéneo, y de acuerdo a nuestras entrevistas,
se evidencia un abanico que incluye niveles muy variables de flexibilidad por parte de las
escuelas y de los docentes.
Algunas de las dificultades que se presentan ante la necesidad de combinar el trabajo
con el estudio se reflejan en relatos en los que se expresa la necesidad de llevarse los libros al
trabajo para estudiar "de a ratitos", o quedarse dormido estudiando por el agotamiento.
En otro orden, un aspecto relevante que propicia la escolarización es la posibilidad de
contar con suficientes ofertas educativas cercanas al lugar de residencia, de modo de facilitar el
acceso y disminuir las deserciones por no poder afrontar los gastos de transporte, o disponer
de más tiempo para los traslados. (Sanchez, 2000)
En este sentido el área urbana bajo estudio cuenta con una oferta educativa que
resulta insuficiente en proporción al vertiginoso crecimiento poblacional que experimentó esta
zona en el lapso de los últimos años, a partir de la instalación de los barrios nuevos. La reciente
apertura de algunos anexos no parece bastar para cubrir las necesidades educativas.
Otro núcleo importante en la temática que estamos tratando se vincula con la
implementación de becas. Es muy valorada la posibilidad de contar con esa ayuda económica,
y muchos jóvenes que habían desertado, retomaron sus estudios cuando lograron acceder a
una beca, o al menos tener la expectativa de poder obtenerla. Precisamente, la centralidad que
adquiere esta ayuda económica, desata numerosos conflictos que ponen en cuestión las
modalidades de implementación y de selección de los beneficiarios.
II- Los jóvenes desarrollan fuertes expectativas en cuanto a avanzar hacia niveles
educativos superiores. En los relatos de los jóvenes encontramos una clara aspiración de
continuar sus estudios en un tiempo futuro, tal vez remoto y lejano, pero que está en el

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horizonte de sus anhelos, expresándose como un sueño que trasciende la falta de perspectivas
ciertas.
No tan sólo se manifiesta la esperanza de finalizar la EGB o el polimodal (en el caso de
quienes no han completado estos niveles) sino también una intención de acceder a estudios
superiores.
El interés mostrado por los jóvenes por continuar y avanzar en los estudios deja
traslucir una valoración positiva de la educación, que nos invita a re-pensar qué lugar tiene la
escuela para los jóvenes de estos sectores sociales.
Creemos que es un dato de significativa importancia la permanencia de la educación
en el escenario de las búsquedas juveniles, las que, en virtud de la fragilidad de los soportes
que las sostienen, algunos autores han caracterizado como búsquedas que se dan en el vacío
(Konterllnik, 1996). Decimos entonces que interesa reparar en el hecho de que en buena
medida los proyectos de estos jóvenes aún se siguen orientando en dirección al campo
educativo, el cual no ha desaparecido como alternativa para intentar modificar su situación.
A su vez, en esta esperanza de continuidad educativa podemos vislumbrar una
autovaloración positiva del propio joven, que se considera a sí mismo capaz de enfrentar los
esfuerzos que conlleva el estudio. Confesamos que, en principio, esta auto imagen positiva
llama nuestra atención, dado que se insinúa como un proceso contrario a las imágenes que
sobre ellos se producen desde distintos ámbitos sociales, como vimos en páginas anteriores.
En otros términos, el conjunto de mecanismos y actitudes de discriminación que recaen sobre
estos jóvenes, indudablemente van quedando como marcas internalizadas que tienden a incidir
en la configuración de una identidad desvalorizada.
Sin embargo, notamos que -implícita o explícitamente- aflora una estimación favorable
de las propias cualidades y capacidades para el estudio.
No negamos, por supuesto, que en algunos casos se presenta una auto imagen
desvalorizada, que emerge en expresiones como "el estudio no es para mí", "no me da la
cabeza para estudiar", pero en este caso queremos reparar en las posibles raíces que
sostienen el otro conjunto de expresiones auto valorativas.
Para comenzar a esbozar alguna hipótesis que nos permita dar cuenta de esta
situación, nos parece importante tomar en consideración el fuerte estímulo para la continuidad
educativa que proviene de distintas instituciones que están en contacto con los jóvenes. En
gran medida son los docentes de las escuelas a las que éstos concurren, los que intentan
contribuir a desarrollar un anhelo de continuidad de su formación. Y en otros casos, ese aliento
proviene de distintas organizaciones, como centros deportivos o grupos religiosos. A partir de
nuestra experiencia en este contexto, podemos conjeturar que la educación de los jóvenes
emerge como un tema prioritario para dichas organizaciones, que tienden a favorecer la
escolarización y a incentivar la prosecución de los estudios.
En este sentido, pensamos que los jóvenes incorporan de alguna manera esta otra
imagen que denota confianza en sus cualidades, y que les presenta a la educación como un

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camino deseable para sus vidas, más allá de todos los aspectos estructurales que en definitiva
dificultan su concreción.
En relación con esta acción de "aliento" ejercida desde distintas instituciones, se torna
enriquecedor tomar en cuenta algunos planteamientos producidos por Bourdieu (1999), que
pueden tensionar las reflexiones que estamos formulando. El autor da cuenta de un accionar
contradictorio por parte de la institución escolar, que en forma discordante abre y cierra
aspiraciones, suscita "esperanzas y desesperaciones". Considera que la escuela, por un lado,
eleva las aspiraciones de los jóvenes más carecientes económica y culturalmente, al separarlos
provisionalmente de las actividades productivas, y los inclina al rechazo del trabajo manual, es
decir, los insta a rechazar el único futuro que les resulta accesible "sin garantizarles en
absoluto el futuro que parece prometer, y al cual les enseña a renunciar, definitivamente, por el
efecto de destino de sus veredictos." (Bourdieu, 1999:164)
De este modo, plantea que los jóvenes están afectados de manera profunda y duradera
por los efectos de una estada prolongada en la institución escolar, y esto se observa
especialmente en su relación con el futuro, en donde la experiencia del fracaso en la escuela -y
luego en el mercado laboral- desalienta "toda previsión razonable del futuro." (Bourdieu,
1999:164)
Esta mirada nos posibilita complejizar el análisis de las situaciones que estamos
considerando, y a su vez nos insta a profundizar nuestras observaciones, y tal vez, re-discutir
los verdaderos alcances de los mecanismos descriptos por Bourdieu.
Queremos apuntar una última reflexión en relación a las distintas modalidades de
apoyo y estímulo a la escolarización de los jóvenes. Creemos que, en buena medida, parten
del supuesto de que la inserción en el sistema educativo formal puede significar un modo de
contención, que aleje a los jóvenes de la violencia y el consumo de drogas y alcohol. Sin
embargo, advertimos que la contención que puede significar el hecho de estar inserto en el
sistema escolar, no neutraliza los efectos de un contexto sociohistórico excluyente y represivo
De hecho, los mismos jóvenes "escolarizados" participan de enfrentamientos violentos
entre pares, o de la adicción a las drogas. Es decir, la idea que intentamos formular es que la
penetración de esos procesos contextuales en sus biografías, excede los alcances de su
inserción en el ámbito escolar.

6. Palabras finales
Iniciamos este trabajo invitando a asomarnos a las características particulares que
adquiere ser joven en un ámbito de pobreza.
En el recorrido propuesto, abordamos algunos aspectos parciales que hacen a la vida
juvenil en dichos ámbitos. Esos aspectos que aquí tratamos, dan relieve al hecho de que las
experiencias de los jóvenes en la pobreza asumen un contenido contradictorio y complejo.
Así pues, en esta exploración, nos concentramos en un conjunto de procesos que van
segregando cada vez más a estos jóvenes en los márgenes de la ciudad, procesos que forman

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parte de tendencias hegemónicas constitutivas de la vida urbana contemporánea, que,


entendemos, marcan límites y posibilidades a las formas de vivir la ciudad, a la conformación
de identidades, y a las respuestas que ante tales procesos se articulan. En el marco de estos
condicionamientos, nos interesó dar cuenta de algunas experiencias y percepciones
concernientes a la esfera de la educación, en relación con lo cual, rastreamos indicios que, en
tensión con lo anterior, nos hablan de ciertas expectativas hacia el futuro, en fin, de búsquedas
que intentan dibujar un horizonte, en un contesto en donde se multiplican fricciones y
violencias.

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U.N.R. Editora y CEACU Editores, Rosario, Argentina
ACHILLI, E., (2000) "Escuela y Ciudad. Contextos y lógica de fragmentación
sociocultural", ACHILLI, E. et al, Escuela y Ciudad. Exploraciones de la vida urbana, U.N.R.
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WACQUANT, L., 2001
BOURDIEU, Pierre (1999) La miseria del mundo, Fondo de Cultura Económica, Bs.As
KESLER, Gabriel (1996) "Adolescencia, pobreza, ciudadanía y exclusión", en
KONTERLLNIK, I. y JACINTO, C. (comp.) 1996.
KONTERLLNIK, I (1996)"¿Por qué la adolescencia?", en KONTERLLNIK, I. y
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tobas en la ciudad de Rosario (Argentina), Actas del IV Congreso Chileno de Antropología,
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------------------------ (2004) "Aproximaciones a la vida juvenil en un ámbito de pobreza",


Claroscuro. Nº 3 Tomo 2, págs. 375-393, Centro de Estudios sobre Diversidad Cultural
(CEDCU), UNR., Rosario.
SANCHEZ, S. y