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La fotografía último bastión de la techné en las artes

La fotografía último bastión


de la techné en las artes
Libardo A. González O
Académico Universidad del Valle Colombia

Marcel Duchamp
D
urante muchos años el oficio de La fotografía en el momento de su
artista implicó algún nivel de for- aparición no es reconocida dentro de los
mación que podía alcanzarse bien linderos de las bellas artes, incluso gran-
fuera en los talleres de maestros experi- des generadores de opinión del siglo XIX
mentados y de amplio bagaje (Davinci como Charles Baudelaire, la catalogan
por ejemplo, se formó en el taller de como una simple herramienta al servicio
Andrea del Verrochio) o en instituciones de aquellas. Eugen Atget en el París de
plenamente constituidas para este fin finales de aquel siglo, realiza fotos como
como sucediera durante el Barroco con la insumo para los artistas de la Francia
academia Royal de Francia; ahí, el apren- de su época, estampas que los pintores
diz recibía clases de geometría, anatomía, utilizaban como referencias para realizar
perspectiva entre muchas otras áreas. sus obras y nada más, paradójicamente
Con el advenimiento de las vanguardias y gracias a Berenice Abbot quien le des-
del siglo XX, el concepto y el gesto pasan cubriera, las obras de Arget son consi-
a ocupar el lugar de la técnica y en algu- deradas hoy grandes iconos de la foto-
nos casos a sustituirla por completo, así grafía de su época con un valor artístico
por ejemplo, el orinal colocado por Mar- más grande que el de muchas pinturas
cel Duchamp en una sala de exposiciones inspiradas en ellas pero olvidadas en el
y hoy reconocido como obra insigne del tiempo. En esos años de génesis muchos
Dadaísmo, prescinde completamente de de quienes adoptaron el medio, trataron
recursos técnicos para su ejecución y el de granjearse el reconocimiento artís-
artista se despoja por entero de la nece- tico emulando características propias de
sidad de llevar a cabo procedimientos la pintura dando origen al pictorialismo,
como los que precisara Rembrant para mirado no con poco recelo por los pinto-
ejecutar sus magníficos cuadros o Ber- res y retratistas decimonónicos. El espa-
nini sus exuberantes esculturas. Desde cio que paulatinamente va ganando la
ahí, el arte deja de ser el fruto del conoci- fotografía habría de ser uno de los moto-
miento de un oficio para surgir del gesto res que impulsarían el advenimiento de
o concepto y en muchos casos este es tan las vanguardias del siglo XX como el abs-
determinante que la obra como tal, existe traccionismo, el futurismo o el cubismo
desde su concepción aunque jamás se ya que la representación pictórica fiel
materialice. de la realidad como la elaboración de

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retratos por ejemplo, empieza a carecer seleccionar y encuadrar lo que se desea
de sentido en el momento en que se con- fotografiar y sólidos conocimientos téc-
solida la nueva técnica. Precisamente son nicos en el manejo de las herramientas
las mismas vanguardias de la naciente para la producción de la imagen (la luz, la
centuria, las que mejor acogen la fotogra- cámara y el revelado). Si bien los moder-
fía como una expresión autónoma otor- nos dispositivos fotográficos cuentan
gándole el reconocimiento debido, el con automatismos que producen excel-
futurismo por ejemplo encuentra en ella sas imágenes con la sola manipulación
una herramienta para expresar la diná- del obturador, los resultados carecen de
mica del nuevo siglo, el movimiento o la la personalidad que le confiere un buen
industrialización. fotógrafo al tema cuando controla todos
El artista plástico y el fotógrafo com- los componentes del proceso; es decir
parten una imperiosa necesidad expre- que la obra fotográfica relevante, surge a
siva catapultada desde lo más profundo la luz de la mano de un artista poseedor
de su ser, pero mientras el primero puede de un corpus de saberes imprescindibles
ahora darle salida por cualquier medio, para materializarla.
no necesariamente con el concurso de Cuando el público acude a una sala
la técnica como en el ejemplo citado de de arte y encuentra una obra como el
Duchamp, el fotógrafo requiere inde- Buick Amarillo, de Cesar en el Museo de
clinablemente de unos saberes estruc- Arte Moderno de Nueva York, en muchos
turados para la construcción de su obra. casos siente una profunda desazón, en
Esa estructura cognitiva, constituye el primer lugar porque no posee los códigos
repertorio de conocimientos que deben para descifrar la obra, en segundo lugar
ser aprehendidos para el ejercicio del porque siente que el artista ha dado de sí
arte fotográfico (para efectos de esta muy poco dejando en manos del espec-
disertación englobados dentro de la tador la tarea de decodificación y en
techné). Para construir una buena obra tercer lugar se pregunta ¿por qué, algo
fotográfica se requieren al menos tres que para su ejecución no implica nin-
elementos: una motivación interna o sen- guna destreza especial, merece el rótulo
sibilidad motrices, un ojo adiestrado para de obra de arte?. Esto se debe en gran

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parte a que el público
espera encontrar en los
museos, el trabajo califi-
cado de unas personas
dotadas de un talento
sui generis y con un
bagaje técnico poco
común; espera encon-
trarse con productos
excepcionales de seres
excepcionales y lo que
obtiene es una toma por
asalto o por sorpresa,
recibe un golpe directo
a su intelecto, tal vez
justo lo que pretenden
los artistas modernos
pero poco o nada, lo
que espera el visitante.
Por el contrario, aun-
que en el presente casi
todas las personas del
planeta realizan even-
tual o asiduamente
fotografías, el conoci-
miento profundo del
oficio hace una pro-
funda diferencia entre
el profesional y aquel
que registra todo a su Buick amarillo

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paso con el último smartphone del mer- arte moderno, el aprestamiento técnico
cado; el poseedor de uno de estos arte- no es un requisito y puede resultar en
factos puede tomar bonitas fotos pero cierto modo, un contrasentido.
el que sabe de fotografía no se limita a En este punto podemos afirmar que
ello, éste construye las fotografías en la la fotografía además de ser arte, sigue
medida en que al realizar su acción invo- siendo una profesión; las otras artes
lucra idea sentimiento y técnica. La idea visuales hace más de un siglo empezaron
y el sentimiento son innatos e inherentes a dejar de serlo por cuanto su ejercicio ya
a cada ser humano, surgen de la necesi- no está mediado por la apropiación de
dad de comunicar algo, pero para poder los meta conocimientos de un oficio sino
materializarlos con éxito, es necesario ante todo por una conceptualización que
ahondar en los recursos propios de la dis- para ser puesta en escena, echa mano
ciplina mediante su estudio por cualquier de cualquier recurso, no necesariamente
medio, desde la total autodidaxia hasta organizado en un corpus disciplinar. Si en
la escolarización en centros especializa- los albores del siglo XX, Marcel Duchamp
dos. Sin la apropiación de estos recursos, se confiere la licencia de mandar la
el trabajo nunca alcanzará las mínimas techné por el retrete (o por el orinal), en
cotas de calidad que permita su recono- las postrimerías de la segunda década
cimiento como obra de valor. Nótese que del siglo XXI esto es aún inadmisible para
no se habla aquí de certificados ni títulos el fotógrafo; quizá por ello, algunos artis-
ya que en el presente el acceso al conoci- tas visuales (grandes nombres en la lista)
miento es más democrático que nunca y jubilan sus pinceles y prefieren obturar
por múltiples canales. Lo que se afirma es más a menudo su cámara fotográfica
que dentro de este medio, no basta con encontrando a través de ella, el campo
agarrar una cámara y presionar el obtu- fértil para una profunda expresión y com-
rador para construir una obra fotográfica, prensión del mundo donde aún la maes-
es necesario profundizar en su lenguaje, tría tiene sentido.
adiestrar la mirada y preferiblemente
también, formarse en el procesamiento
de la imagen. Por el contrario para hacer

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