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¿POR QUÉ LA FILOSOFIA ES UNA CIENCIA?

Esencialmente, la filosofía se define como "la ciencia del ser (de todo ser) que, a la luz de la
razón natural, busca las causas últimas de todas las cosas, partiendo de la experiencia".

Muchas veces se reduce el concepto de ciencia al ámbito de lo empírico y se cree que la ciencia
es simplemente la ciencia experimental. Sin embargo, esta consideración ofrece una visión
restringida y deformada de la ciencia, ya que, en su auténtico y originario sentido, la ciencia es
"conocimiento por causas". Así, por ejemplo, una persona puede poseer un conocimiento
observacional del fenómeno de las mareas: sabe que en determinadas horas del día el agua del
mar sube y en otras, baja. Pero cuando sabe que la causa de dicho fenómeno está en la atracción
que la luna ejerce sobre los líquidos, entonces posee un conocimiento científico.

Dentro de la ciencia, distinguimos entre las ciencias especulativas o teóricas y las ciencias
experimentales. En este sentido, la filosofía se sitúa en el ámbito de las ciencias especulativas.
Y, en cuanto no se conforma con buscar causas inmediatas o mediatas, sino que pretende
encontrar las causas "últimas" de toda realidad merece el nombre de ciencia en su sentido más
completo.

Todas las ciencias se definen por su objeto material (aquello que estudian) y su objeto formal
(la perspectiva o punto de vista desde el que abordan su estudio).

La filosofía es una ciencia "universal", en el sentido de que su objeto material es toda la realidad
(material e inmaterial). La filosofía no recorta un sector de la realidad, tal y como hacen las
ciencias "particulares", para hacerlo objeto de su estudio. Ofrece una visión de la totalidad, pero
no es una simple enciclopedia o suma de saberes. La filosofía no es igual a la suma de las ciencias
particulares, ya que se distingue de ellas por su objeto formal, por el punto de vista o
perspectiva desde el que estudia toda la realidad. No se conforma con las causas inmediatas y
mediatas, sino que pretende hallar las causas últimas o más profundas. Así, por ejemplo, la
filosofía se plantea preguntas tales como qué es el ser, la vida, el hombre, el conocer.