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El Brexit está suponiendo un desafío para todos los sectores económicos afectados por esta

salida del Reino Unido de la Unión Europea. Pero es que además el Brexit podría afectar el
papel de los tribunales británicos como foro de litigación internacional. Las empresas
podrían verse envueltas en más de un conflicto legal en el nuevo escenario económico.

¿Cuáles son algunas de las consecuencias legales más destacadas para las empresas?

Propiedad industrial y protección de datos.

La salida del reunido unido de la UE les obliga a no poder acogerse al sistema de marca y
diseño de la UE con nuevas limitaciones con respecto a los registros en la Oficina de
Propiedad Intelectual. Además ya no podrán participar en el sistema de patente unitaria
europea. Con respecto a la protección de datos deberá adoptar acuerdos bilaterales, como
Estado tercero, para la transferencia internacional de datos.

Establecimiento de Sociedades.

Las sociedades domiciliadas en el Reino Unido con filiales en Europa podían operar en los
términos actualmente previstos en el derecho de la UE en cuanto a libertad de establecimiento
y prestación de servicios. Con el Brexit es posible que deban adaptarse a una nueva
normativa similar al régimen de sociedades extranjeras.

Trabajadores y autónomos.

Los trabajadores por cuenta ajena en Reino Unido se beneficiaban del derecho laboral de la
Unión Europea, mucho más protector que el estándar prexistente en el país. Con respecto a
los trabajadores por cuenta propia esta salida implica que desaparezca la libertar de
prestación de servicios por lo que los autónomos que procedan de otros Estados miembros no
tendrían derecho a prestar servicios ni a residir allí.

Repercusión sobre la fiscalidad.

Las competencias en materia tributaria sobre impuestos como el IVA, impuestos especiales
sobre el tabaco, alcohol o carburantes y los derechos de aduana serán plenas para la
legislación británica. Además, la legislación fiscal dejará de estar sujeta a las reglas de libre
circulación de capitales, establecimientos, servicios y personas de la UE lo cual producirá un
impacto considerable en las empresas.

Las empresas españolas que tengan trabajadores expatriados en Reino Unido deberán valorar
las implicaciones laborales y fiscales del Brexit. En cuanto a expansión de un negocio en
reino unido ya sea por fusión o adquisición se aconseja incluir claúsulas especiales en
relación a la jurisdicción aplicable y a la posibilidad de aplicar o no la normativa comunitaria
europea.

Aunque quedan dos años para conocer las implicaciones reales de la salida de la Unión
Europea del Reino Unido conviene empezar a pensar en las implicaciones legales que
conlleva para las empresas.