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Dariana Román Su.

No a la pena de muerte.

Piensa en esto: alguien te hizo daño de una forma que nadie querría ser herido.
Cuando llegas a un lugar, ya sea tu casa, trabajo o tal vez tu lugar favorito; ves que una
persona que aprecias está muerta, la primera reacción que tienes es la negación, no puedes
aceptar que aquella persona se ha ido, luego viene el dolor que la partida de aquella persona
conlleva, te sientes el desaliento que la muerte de aquella persona te trajo.

Ahora piensa que el asesino de esa persona está ahí, frente a ti. El rencor que sientes
es inimaginable, sientes el deseo de venganza recorriendo tu cuerpo como una descarga
eléctrica. Es de noche, nadie te está viendo, nadie te juzgará por tus pensamientos. Tomas lo
primero que tienes a la mano, un tuvo, una tapa de un contenedor de basura, etc. Te acercas
de forma sigilosa hacia el asesino y lo golpeas por atrás. El individuo cae al suelo en un golpe
seco y lo que haces es colocarte encima de él para que no legre escapar, lo golpeas en la
cabeza repetidas veces mientras lo insultas, mientras descargas todo el odio y dolor que te
llevó la pérdida de la persona que te arrebató. Cuando terminas notas que el asesino ya no
está con vida, todo a su alrededor está salpicado de sangre, tú estás empapado con la sangre
de la persona que te arrebató a tu ser querido.

Ves tus manos bañadas en aquel líquido espeso carmesí y por un instante te asustas
al ver la sangre recorrer tus manos, volteas a ver el cuerpo inerte debajo de ti, visualizas el
cadáver del asesino y por tu cabeza pasa la idea de que has hecho lo correcto, de que se lo
merecía por haber robado la vida de otra persona, pero… ¿De verdad ha valido la pena?,
aquella persona a la que querías se ha ido, la asesinaron de una forma cruel, ¿A caso tú no
hiciste lo mismo con el asesino?

Antes de hablar sobre el tema me gustaría dar algunas definiciones dadas por otras
personas acerca de la pena de muerte. Para Edmund Mezger la pena de muerte “es una
privación de bienes jurídicos que recaen sobre el autor del ilícito, con arreglo al acto culpable;
imposición de un mal adecuado al acto". Y para Fernando Castellanos "es castigo legalmente
impuesto por el Estado al delincuente, para conservar el orden jurídico".
La pena de muerte es un tema que ha sido discutido durante mucho tiempo, este
problema ha sido influenciado por distintas culturas que han estado presentes en el pasado,
este tema ha pasado por distintos años hasta el día de hoy.

Los egipcios castigaban a los individuos que cometían homicidio, adulterio, perjurio
y falsas declaraciones, pero antes de asesinar al individuo que cometía las faltas antes
mencionadas, le cortaban la mano derecha al homicida, la nariz a la adultera, los órganos
genitales al adultero y arrancaban la lengua al perjuro o falso declarante, después los
ahogaban o los apaleaban hasta la muerte.

Los hebreos decían “No matarás, y el que mate que muera”. Generalmente consistían
en apedrear o azotar al individuo condenado hasta la muerte, echarle a la boca plomo
derretido, sacarle los ojos, cocerlo en agua hirviendo y a veces lo acerraban por la mitad del
cuerpo.

En la edad media, la iglesia utilizaba la hoguera, el descuartizamiento y la horca como


métodos de pena de muerte más comunes para aquellos individuos que violaban las leyes
tanto del pueblo como de Dios.

Durante la segunda mitad del siglo XVIII aparece la obra de César Marqués de
Beccaria “Delitos y Penas” en la que saca a relucir en modo de protesta los castigos
inhumanos que han surgido a lo largo de la historia para castigar a muerte a individuos que
violaban las leyes. Años más tarde, la gente de Europa estalla en protesta contra las leyes
represivas, se admitieron las circunstancias y se dejó de presenciar los espectáculos mortales
y en la aplicación de pena de muerte, y al acusado procuraron evitar el mayor sufrimiento
corporal.

Actualmente la pena de muerte no está permitida en la mayoría de los países de


distintas partes del mundo, sin embargo, este acto cruel se sigue practicando en algunos
lugares e incluso muchos lugares que no la aplican están en discusiones más continuas para
volver a aplicar la pena de muerte en algunos casos más especiales que en la antigüedad.

A mi parecer, la pena de muerte no debería permitirse en ninguna parte, pues bien, el


acto de penalizar a alguien con la muerte es un acto homicida que no veo justificación alguna.
Se quiere dar condena de muerte a aquellas personas que están robando algo
importante de otras (la vida o la inocencia), se quiere castigar al asesino o violador por robarle
algo que es importante para uno y aquellos actos están denominados como malos. Todo el
mundo ve malo el acto de quitar una vida, pero al castigar a un individuo, que cometió delitos
graves, con la muerte es hacer lo mismo que ellos hicieron.

Estamos robando la vida de alguien que también robó la vida (o inocencia) de otra
persona, al final del día estamos cometiendo el mismo delito que el acusado al condenarlo a
muerte. Al asesinarlo no nos hace mejor que él/ella, solo nos hace igual. Además, el
condenarlo no hará volver a la víctima a la vida o devolverle su inocencia.

Todos somos iguales de algún modo, pues todos somos seres humanos, como tales
tenemos los mismos derechos. El derecho que todas las personas tienen es el derecho a la
vida, ahora bien, arrebatar una vida no justifica nada. Ninguna persona es más que otra como
para tener la decisión de quién vive o quién muere.

Además, el hecho de que el estado le quite la vida a una persona podría provocar que
la sociedad les quite la vida a otras personas, provocando más violencia de la que se quería
disminuir. También se sabe que, a veces, la justicia suele cometer algunos errores y muchos
inocentes podrían salir perjudicados.

Visto desde un punto de vista religioso, en el antiguo testamento se mencionan


algunas ideas como la ley de Talión, Albert Camus apela con un comentario: "Se trata de un
sentimiento, particularmente violento, no de un principio. El Talión pertenece al orden de la
naturaleza y del instinto (...) Si el crimen pertenece a la naturaleza humana, la ley no pretende
imitar o reproducir tal naturaleza. Está hecha para corregirla."

Sin embargo, algunas personas se encuentran a favor de que la pena de muerte siga
presente en la actualidad, pues bien, aquellas personas mencionan que los acusados de robar
lo preciado de cada uno es un acto que no puede ser perdonado y que merece ser castigado
con la muerte del acusado.

Como se mencionó anteriormente, en el antiguo testamento se menciona la ley de


Talión “Vida por vida, ojo por ojo, diente por diente”.
Otra razón que las personas mencionan para justificar que la pena de muerte debe
estar presente es que parte de nuestro dinero está pagando la comida de personas acusadas de
algunos de los delitos mencionados y que no les parece justo que ellos vivan y coman
mientras que las personas dañadas no vivan o no se encuentren en buen estado físico o
emocional para poder seguir viviendo sus vidas.

También se menciona que el acusado pueda familiarizarse con el lugar en el que fue
condenado a estar encerrado por un determinado tiempo (ya sea corto o largo), y este pueda
idear un plan en el que pueda escapar para volver a cometer los delitos. El sentimiento de
pánico o temor de que pueda ser uno de ellos los abarca por completo y la mejor solución
que encuentran para protegerse a ellos mismo o sus seres queridos es que el acusado sea
condenado a muerte. Si se elimina el individuo éste ya no molestará más, por lo tanto, se
evitarán futuros problemas con él.

Mencionan que con la pena de muerte se pueden reducir que otros individuos
comentan actos graves para evitar la muerte, pues al saber que si cometen aquellos delitos
estos serán atrapados y castigados. Intentarían meterle el miedo para que no pueda actuar de
mala manera, sin embargo, me parece que en algunos casos la pena de muerte pueda
incentivar al individuo a cometer los actos, pues verá que se le está poniendo un reto en el
que si es atrapado este puede ser castigado con la muerte, porque puede tomar aquel riesgo
como un juego o burla hacía él y querrá demostrar que puede robar algo de la persona sin
tener un castigo.

Todos tienen derecho a defenderse de las agresiones que atentan contra nuestra vida,
es cierto, pero asesinar a un culpable no es la solución, pues como mencioné con anterioridad,
quitarle la vida a alguien que nos quiere matar o violar solo nos haría lo mismo que el
culpable, incluso cuando no lo hizo, porque la intención seguiría ahí, solo que el que cometió
la mala acción fue la victima y no el acusado.

Existen muchas razones para que la pena de muerte sea aceptada, pero, así como hay
razones positivas también las hay negativas. Este debate podría durar mucho más tiempo si
no nos ponemos a pensar de verdad en las consecuencias que conlleva aceptar la pena de
muerte. Solo hay que pensar en lo que matar a alguien acusado nos llevaría. Si el acusado es
castigado por haber robado la vida/inocencia de una persona, ¿qué nos hace a nosotros
mejores que el acusado como para decidir sobre su vida?, ¿No nos estaríamos haciendo igual
que él al arrebatar ese algo?

REFERENCIAS.

Camus Albert (1957). Reflexiones sobre la pena de muerte.

Di Martino Eliana Paola (2003). Pena de muerte.


http://imgbiblio.vaneduc.edu.ar/fulltext/files/tc044667.pdf

U.M.S.A. (2010). Cuestiones jurídicas y bioéticas entorno a la muerte. Pena de


muerte: ética y política. http://muerte.bioetica.org/clas/muerte10.htm#top