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UN PLANETA QUE SE CONSUME A MANOS DE LA INDIFERENCIA HUMANA

En épocas remotas, los recursos naturales eran suficientes para satisfacer las
necesidades de todos los organismos. No obstante, el crecimiento desmedido de la
población humana y el urbanismo desenfrenado plantean problemas serios al
respecto. En la actualidad se hace necesaria una cuantificación rigurosa de los
recursos naturales y una planeación racional de su aprovechamiento. Aunque se
han realizado numerosos estudios, no es posible establecer cuál es el número
máximo de habitantes que pueden vivir en la tierra. Se sabe con certeza que
muchos de los recursos con los que cuenta la humanidad no son eternos y que no
están lejos de su agotamiento.

El medio ambiente es todo aquello que nos rodea, los árboles, los animales, el aire,
el agua, las personas, etc. Es de vital importancia cuidar y conservar el medio en el
que vivimos para asegurar el bienestar y la calidad de vida de la humanidad.
Nuestro planeta nos pide a gritos frenar con su destrucción, diariamente lo matamos
poco a poco sin medir las consecuencias del daño inminente e irreversible que le
estamos causando. La preocupación por el medio ambiente, si bien ha existido a lo
largo de la historia, no ha sido un fenómeno extendido hasta hace relativamente
poco tiempo. Cada vez más aparecen publicaciones dedicadas a establecer las
relaciones entre la disminución de la disponibilidad de recursos naturales y el paso
rápido con que va creciendo la población del planeta. Pero, además, la
preocupación por la desigualdad en la población no desarrollada, las grandes
diferencias económicas y de utilización de los recursos y el acceso a la tecnología,
en comparación con los países ricos, salen a flote en la discusión general y
adquieren mayor relevancia.

Hoy en día la sociedad es consciente de la necesidad de preservar el medio


ambiente, así como de que la propia actividad del ser humano puede provocar
diferentes tipos de residuos que pueden tener consecuencias y generar alteraciones
tanto en el medio ambiente, como en las diferentes especies de seres vivos
incluyéndose el ser humano (pérdida de hábitats, de ritmos biológicos como el
sueño o alteraciones conductuales, por ejemplo). Asimismo, somos conscientes de
la existencia de diversos tipos de contaminación.
Durante mucho tiempo el hombre se ha esforzado por rodearse de un ambiente más
acogedor. No obstante, como consecuencia indirecta de este esfuerzo, en muchos
aspectos lo ha hecho más hostil. El exceso de población y la industrialización han
contribuido de diversas maneras al deterioro, casi siempre irreversible del ambiente
del cual depende por completo la vida. El hombre está tomando conciencia de los
efectos perjudiciales del número creciente de sustancias que ha incorporado al
medio y a las que se expone de manera continua, pues ni el, ni otra especie han
tenido contacto con estas sustancias durante la historia evolutiva de la vida y por
ello no han desarrollado defensas naturales o adaptaciones hacia ella. Las
amenazas más directas son los fenómenos agrupados bajo el termino de polución
o contaminación.

La contaminación se propaga a través del aire, del agua, de los alimentos, y los
sonidos, y tienen y tienen un efecto directo sobre la salud de los seres vivos. Aunque
menos obvios, los efectos indirectos de las actividades del hombre afectan los
ecosistemas del planeta y con ella la supervivencia de la vida sobre la tierra,
incluyendo la propia existencia humana.
Hay diversos contaminantes. De un lado están los contaminantes cuantitativos,
sustancias naturales, como los nitrilos, el metano y el dióxido de carbono, que son
sintetizadas y agregadas por el hombre en cantidades significativas al medio
ambiente. De otro lado, están los contaminantes cualitativos, sustancias sintéticas
ajenas al medio ambiente, como los derivados del petróleo, el PVC y la
radiactividad. Producidas y liberadas sólo por el hombre.

La contaminación ambiental actualmente se ha convertido en uno de los problemas


más graves que amenaza la vida, pero ¿qué es la contaminación? Es la presencia
en el medio ambiente de cualquier agente químico, físico o biológico, en lugares,
formas y concentraciones tales que resultan nocivos para la salud, la seguridad o
bienestar de la población y la vida animal o vegetal. Incluso se considera
contaminación a aquella que impide el uso o goce de los lugares de recreación.

Si bien como hemos mencionado existen diferentes tipos de contaminación, como


concepto general que los engloba entendemos este término como el hecho
de introducir en el medio ambiente cualquier tipo de elemento que realice un
daño más o menos prolongado en el tiempo (también puede ser permanente) de tal
forma que se altere su funcionamiento habitual de forma negativa.

Es necesario analizar cada uno de los factores que están generando un efecto
negativo en el planeta para de esta manera presentar propuestas cuyo objetivo sea
el cambio de las mismas basadas en la participación social.

Dentro de los principales tipos de contaminación encontramos la contaminación


atmosférica, este tipo de contaminación surge de la liberación de partículas de
sustancias químicas a la atmósfera. También conocida como polución, es el tipo de
contaminación que afecta a través del aire. Uno de los contaminantes más
conocidos en este sentido son el CO2, el metano y el humo proveniente de la
combustión. La gran acumulación de agentes contaminantes en el aire es difícil de
remover efectivamente a través de ciclos naturales y ésto tiene como resultado que
muchos seres vivos (incluyendo a los humanos) desarrollan problemas respiratorios
como asma, bronquitis crónica y una función disminuida de los pulmones. Una de
las fuentes más comunes de contaminación del aire proviene de la quema de
combustibles fósiles, como las emisiones de los autos y de las fábricas. Estas
emisiones son un importante aporte para el smog, una masa de partículas que
cuelga como una nube sobre gran parte de las ciudades principales y áreas
industriales. Un segundo efecto de la contaminación del aire es la lluvia ácida, que
se forma cuando el dióxido de carbono y el óxido de nitrógeno que está en el aire
se combinan con el oxígeno, el agua y otros productos químicos en el aire. Esta
combinación reduce el pH del agua de lluvia, que generalmente es pH neutro. La
lluvia ácida puede llevar a la muerte de árboles, peces en los lagos y daño a las
estatuas, monumentos y fachadas de edificios.
La contaminación hídrica es el tipo de contaminación que más amenaza la vida en
general y lamentablemente es la más observada en la actualidad; Se trata del efecto
de la emisión y liberación en las aguas de sustancias contaminantes. Se dificulta o
altera la vida y el uso normativo, haciéndola no potable. Habitualmente ésta
contaminación es de origen industrial. Incluye la contaminación marítima, la cual
haría referencia a la contaminación de los mares y océanos por la misma causa.
Cuando el agua se contamina, sufre cambios en su naturaleza química, física y
biológica que la hacen no apta para beber, regar, limpiar y para suplir los
requerimientos de los organismos que habitan en ella. El desmedido incremento de
los habitantes en las ciudades y poblados han convertido la disposición de las aguas
residuales en un serio problema. Otro problema es el de la contaminación por
nitratos, que entran a los suministros de agua por las habituales prácticas agrícolas
de fertilización. Estos compuestos no son peligrosos, pero se convierten en nitritos
altamente tóxicos, por acción de ciertas bacterias del tubo digestivo de los animales
o del hombre.

La Contaminación del suelo y del subsuelo provocada por la filtración de sustancias


en el suelo, genera alteraciones físicas y químicas en éste que hacen que por
ejemplo resulte inhabitable, se contaminen las aguas subterráneas o se imposibilite
el crecimiento de vida en el área.

La contaminación radiactiva procedente de las explosiones nucleares y de usos


“pacíficos” de la energía nuclear representa una forma de contaminación muy
peligrosa y agresiva ya que puede ocasionar mutaciones en los seres vivos, producir
cáncer y otras lesiones orgánicas. Suele derivarse de la acción humana, como el
vertido de residuos o desastres en plantas de energía nuclear como el de Chernobyl.

La Contaminación alimentaria se refiere a la presencia de diferentes sustancias en


los alimentos que provocan efectos de diferente envergadura en quienes los
consumen. Por ejemplo, la contaminación del pescado por el mercurio proveniente
de la contaminación hídrica o la provocada por la venta de alimentos en mal estado
o infectados de alguna enfermedad.
El problema ecológico- ambiental es de carácter cuantitativo. El ambiente tiene
límites hasta donde puede soportar o adquirir acciones perjudiciales sin que el
ecosistema deje de ser lo que es, es decir, pierda el equilibrio. De seguro, el efecto
individual de un ser humano puede ser insignificante, pero el problema es
acumulativo y se agrava cuando se suman los efectos de todos los que habitan la
tierra. Para aminorar las cargas de contaminantes los técnicos y científicos trabajan
en la optimización de la explotación y uso del medio, que no es otra cosa que la
creación de procedimientos para mejorar la explotación de las materias primas y
aumentar la producción con la mínima cantidad de los recursos naturales y menor
daño ambiental; también es cierto que toda relación que disminuya los efectos de la
civilización por emisiones y ocupaciones de espacio vital, posibilitan una mayor
producción sin que se sobrecargue más el ambiente. No hay duda que la
combinación de las posibles opciones de optimización de las emisiones e inmisiones
traerá beneficio al ambiente. Para eso hay tecnología capaz de hacerlo, solo falta
una conciencia universal para lograrlo, con el aporte y decisión empresarial,
comunitario e individual.

No solamente la regulación o prohibición de la producción de ciertas sustancias, la


optimización industrial y las simples actitudes personales lograrían avances sobre
los impactos ambientales. Se pueden utilizar también medios para evitar la
instalación de sistemas tecnológicos que dañen el ambiente más allá de un límite
tolerable, mediante los estudios de impacto ambiental, basados en un análisis
integral y detallado de un desarrollo propuesto (como la instalación de una planta
industrial o la construcción de una represa), ubicado en un ambiente especifico, con
todos los componentes bióticos, abióticos y socioeconómicos, útil para determinar
las interacciones e influencias sobre el medio, o de éste sobre el proyecto. Si hay
una alternativa, o son posibles varias opciones, este estudio las incluye. Se lleva a
efecto con la finalidad de indicar metodologías para que los organismos
responsables de ejecutar los proyectos, así como las instituciones encargadas de
velar por el orden ambiental, puedan que asegurar que se cumplan las metas de
desarrollo duradero y bienestar con conservación.
En temas ambientales, una regla importante para orientar la actividad del Estado es
la incidencia ciudadana en todos los ámbitos, desde las acciones de ordenamiento
ambiental hasta las que tienen que ver con la investigación, con programas de
control y protección de recursos, en el otorgamiento de licencias y permisos
ambientales y en la planeación ambiental, entre otros. De esto se ha tenido
conciencia desde la expedición del Código de Recursos Naturales en 1974, cuando
se señaló que la actividad del Estado debería inducir a un manejo participativo, por
cuanto se postula como regla de administración que debe promoverse la formación
de asociaciones y de grupos cívicos para lograr la protección de los recursos
naturales renovables y su utilización adecuada, con base en el estudio de las
relaciones de la comunidad con tales recursos. Un componente importante para
generar gobernabilidad es la participación de los diferentes actores sociales, la cual
permite además una gestión ambiental planificada y evita la utilización de espacios
judiciales para la defensa del derecho a gozar de un medio ambiente sano y para
garantizar la inclusión en los programas, proyectos y decisiones en la materia.

En las últimas décadas ha habido un crecimiento económico sin precedente, fruto


del esfuerzo humano por alcanzar mejores niveles de vida. Sin embargo, la
magnitud del crecimiento económico y demográfico ha sobrepasado los avances
alcanzados hasta ahora para frenar la degradación ambiental. Atender las
necesidades de la futura población significará un gran desafío para nuestra
capacidad de gestionar y restaurar los bienes naturales de los que depende toda la
vida. A mediano y largo plazo los ambientalistas recomiendan que es preciso
constituir una sociedad solidaria y consciente de su futuro como nación y miembro
del planeta, para lo cual es necesario un desarrollo tecnológico, económico y cultural
en el que la sociedad conozca a sí misma y utilice los recursos humanos y naturales
para la calidad de vida del hombre y su ambiente. Una educación ambiental para
entender que la especie humana hace parte de la naturaleza y de ella depende su
supervivencia, con esquemas basados en el respeto a la diversidad cultural y
natural, consciente de que la basura no es un residuo sino un recurso inexplorado.
Desarrollar el reciclaje a todos los niveles como una estrategia indispensable en las
políticas de gestión de los recursos naturales y que fomente las investigaciones; las
fuentes alternativas de energía; el ahorro del agua y la energía; la disminución de
residuos tóxicos, la implementación de rellenos sanitarios y procesos de reciclaje
previos a la disposición final de los residuos.

La calidad de vida del hombre en el Planeta Tierra ha iniciado una curva


descendente por causa del deterioro ambiental; la variedad y abundancia de los
bienes producidos como resultado de la industrialización no alcanza a compensar
la pérdida de aire puro, los paisajes, el agua fresca y la variedad de especies
animales y vegetales, que, en el largo plazo, ponen en peligro la permanencia y la
continuidad de todas las formas de vida. La extracción de oro destruye mil hectáreas
anuales y arrojan a los ríos 4.400 toneladas de sólidos y dosis letales de mercurio,
que superan 100 veces los niveles permitidos. En Colombia un gran porcentaje de
las industrias del país vierten gases contaminantes y sus residuos va a los ríos y
mares. A la atmósfera del país llegan más de cien millones de toneladas de gas
carbónico proveniente el 90% de la quema de bosques. En las ciudades el 65% de
ese gas es producido por los automotores.
Las industrias del futuro no serán aquellas que generen riquezas a expensas del
ambiente, sino las que sean capaces de combinar progreso y desarrollo con la
calidad total de la vida del hombre y su entorno.
BIBLIOGRAFIA

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 http://www.prensalibre.com/peligra-el-futuro-de-la-humanidad

 https://mx.blastingnews.com/mundo/2017/03/la-contaminacion-ambiental-
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 http://www.oei.es/historico/decada/accion.php?accion=8

 https://contaminacionambiental.net/futuro-contaminacion-ambiental/