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Exclusividad y singularidad del evangelio de Cristo

Lectura: Gálatas 1:6-10


Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para
seguir un evangelio diferente. 7 No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren
pervertir el evangelio de Cristo. 8 Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro
evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. 9 Como antes hemos dicho, también
ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.
10
Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres?
Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.
Intro: “Si en la carta a la Iglesia en Romanos Pablo pretendía exponer el exclusivo y glorioso
evangelio de Cristo y de Dios Padre, aquí en la carta a las iglesias en Galácia, Pablo lucha por
defender la exclusividad de la Gloria –merito y reconocimiento, debida a Dios, que solo
encontramos en la exclusividad y singularidad del mensaje del Evangelio – La justificación
exclusivamente por la Fe sola, solamente en Cristo”.
Luego después de su presentación, y de indicar su destinatario, Pablo solía dirigir palabras de
acción de gracias – gratitud a Dios, y de alabanzas por ciertas características del destinatario de su
carta. Generalmente el apóstol expresaba su reconocimiento y agradecimiento por la gracia divina
concedida a los destinatarios por la que habían sido capacitados para crecer en conocimiento, fe,
amor, etc. Era una expresión de satisfacción interior, y frecuentemente era acompañada por una
oración para que el avance de la obra de Dios visto hasta ahora en el destinatario, siguiera día tras
día. El tono introductorio solía ser de buena voluntad, esperanza y gratitud a Dios. Pero en Gálatas
nos encontramos exactamente lo contrario. Lo que encontramos aquí no es la satisfacción sino el
estupor: un asombro arrollador. Pablo estaba perplejo… Leemos: Estoy maravillado (sarcasmo) de
que tan pronto os hayáis alejado (Cambiado, pasado a otro lado) del que os llamó (Dios, el agente
activo en toda la carta a los Gálatas y también en la historia de la redención observada a través
de toda la escritura) por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente (Gr. Heteros –de
otro tipo, extraño). Parafraseando el pasaje podríamos leerlo así: Yo estoy asombrado, estoy
perplejo, de lo rápido que ustedes se alejaron de Dios, quién les ha llamado por medio de la Gracia
de Cristo. Ustedes le han abandonado para seguir otro tipo de evangelio, se fueron detrás de un
evangelio extraño…
Al contrario de otros de sus escritos, aquí Pablo empieza con mucha tensión, y reproche. ¿Qué
hicieron los gálatas para merecer tal severidad? Leemos Vs 7: No que haya otro (Gr. Allos – otro,
alternativo, otro entre otros semejantes) “evangelio”, sino que hay algunos que os perturban (os
atormentan) y quieren pervertir (transmutar, dar la vuelta, invertir) el evangelio de Cristo.
Parafraseando el pasaje podríamos leerlo así: No es que exista un evangelio alternativo, sino que
hay algunas personas que os están atormentando y que quieren invertir, tergiversar, dar la vuelta,
trastornar, al evangelio de Cristo.
Todo Junto: Yo estoy asombrado, estoy perplejo, de lo rápido que ustedes se alejaron de Dios,
quién les ha llamado por medio de la Gracia de Cristo. Ustedes le han abandonado para seguir otro
evangelio, se fueron detrás de un evangelio extraño. No es que exista un evangelio alternativo, sino
que hay algunas personas que os están atormentando y que quieren invertir, tergiversar, dar la
vuelta, trastornar, al evangelio de Cristo.
¿Qué estaba pasando? Esta carta es una defensa al exclusivamente verdadero evangelio de Cristo,
en contra de los ataques de la pervertida herejía legalista de los judaizantes. Las Iglesias en
Galácia eran fruto de la predicación personal de Pablo. Como hemos visto el domingo pasado, por
razón de una enfermedad, el apóstol se vio impedido de proseguir hacia en su viaje misionero, por
ello tuvo que detenerse en una región que resultó ser Galácia. Aprovechando la ocasión Pablo
personalmente predicó el evangelio que le fue revelado por el mismo Cristo - Gálatas 1:11-12.
Pablo, habiendo terminado su labor siguió su viaje misioneros. El lenguaje de la carta implica que
poco tiempo después hubo un cambio inesperado en la trayectoria de fe de las iglesias en Galácia.
Los judaizantes quienes eran el grupo de judío supuestamente convertidos al cristianismo, se
habían infiltrado en las iglesias en Galácia y estaban predicando una versión diferente, pervertida,
del evangelio. Ellos decían que sin cumplir las obras de la ley, el sacrificio del mesías no era
suficiente para la salvación. La idea principal de su mensaje era: Es necesario tener fe en el Mesías
y cumplir la ley Mosaica para que alguien pueda ser salvado del juicio y de la justa ira de Dios. La
ley Mosaica es el conjunto de mandamientos que Moisés trajo a Israel habiéndolos recibido de Dios
en el monte Sinaí. El énfasis de los judaizantes era especialmente en cuanto a los aspectos
ceremoniales de la ley, esto es, aquellos preceptos de la ley que eran referentes a la purificación
del pecado y a la reconciliación con Dios. Medios que, en la mente de los judaizantes, completaban
la obra redentora del Mesías, justificando ante Dios al creyente que se someta a las normas judías.
Resumiendo en una breve formula: Fe en el Mesías + cumplimiento de la ley = Favor de Dios y
Salvación. Este mensaje había sido asimilado y adoptado entre las iglesia de Galácia poco tiempo
después de haber recibido el evangelio mediante la predicación del apóstol Pablo. El evangelio de
Cristo había sido descartado y cambiado por un mensaje perverso de salvación por obras.
Vemos como seguir otro mensaje que no sea el evangelio es equivalente a abandonar al mismo
Dios. ¿Qué es lo que dice este evangelio para que sean tan exclusivo, tan importantes? Para no
correr el riesgo de resumir el evangelio a tres ideas aburridas, y distanciarnos del mensaje que Dios
nos quiere comunicar mediante su palabra, reconstruyamos el concepto de evangelio a partir de la
información que nos ofrece, la misma carta a los gálatas y su “hermana mayor” la carta a los
romanos.
¿Qué es el evangelio?

Pablo en los versículos anteriores hace un resumen del evangelio. Vs 3-5: Gracia y paz sean a
vosotros, de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo, 4 el cual se dio a sí mismo por nuestros
pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre, 5 a
quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Reorganizando para nuestra mejor compresión: El Señor Jesucristo, se dio a sí mismo por nuestros
pecados para librarnos de esta era mala, de este mundo caído. Dios el Padre resucitó a Jesucristo de
entre los muertos, conforme a su voluntad. Al Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos.
Amén.
De aquí podemos apreciar que el exclusivamente verdadero evangelio de Cristo anuncia que:
 El ser humano es pecador, por ello está esclavizado en este mundo maligno.
 Jesús se entregó “por” (por causa de, en lugar de, en sustitución de) nuestros pecados.
 Jesús se entregó en nuestro lugar para hacernos libres del pecado y del mundo maligno.
 Cristo vino e nuestro rescate. Cristo murió por ello. Dios Padre lo resucitó.
 Por la voluntad de Dios Padre, Cristo vino a rescatar a los esclavizados al pecado. Dios Padre
es merecedor de toda Gloria – reconocimiento y adoración – por siempre y siempre.
En el transcurso de la carta Pablo matiza un poco más, algunos de los principales aspectos del
evangelio que él predicó a los gálatas.
Veamos: 1:11-12 Fue recibido por medio de una revelación de Jesucristo. 2:2a Este es el evangelio
que Pablo predicaba a los gentiles (notar la generalización = a todos los gentiles). 2:3-5 En cuanto a
las tradiciones y ritos judíos, aquí representados por la circuncisión, hay libertad en Cristo. Aquí la
idea de libertad, se aplicó al contexto de un creyente griego, Tito, quien no fue obligado a
circuncidarse, para que la verdad del evangelio – libertad en Cristo – permaneciera. 2:6-10 El
evangelio era un mensaje común encomendado a los apóstoles para ser predicado de igual manera
tanto a judíos como a gentiles. 2:14-16 En cuanto a los preceptos de la ley y las tradiciones, el
verdadero evangelio anuncia que el hombre no es justificado por la ley, sino mediante la fe en
Cristo Jesús. Por la Fe en Cristo somos justificados, puesto que por las obras de la Ley nadie será
justificado. 2:19-20 Cristo amó y se entregó por los que ama. 3:10-13 Quienes están bajo el yugo de
la ley, sujetos a tener que cumplirla totalmente, con el fin de ser justificados ante Dios, todos están
bajo maldición. Nadie es justificado por la obras de la ley, sino por la fe en que Cristo pagó la deuda
por haberse infringido la ley de Dios. Jesús redimió de la maldición de la ley, a los que creen,
tomando su lugar habiéndose hecho maldición en lugar de ellos. 3:19 La ley de Dios fue dada a
causa de las transgresiones. 3:25-28, 4:4-7 Los que fueron unidos a Cristo por la fe son hechos hijos
de Dios siendo adoptados por Dios, y ya no hay diferencia entre un judío y un gentil, todos los que
creen son uno en Cristo Jesús. Los que creen ya no son siervos – esclavos, sino hijos y herederos de
Dios. 5:1A libertad llama Cristo. 5:13 A libertad Cristo llama, no al libertinaje. Cristo llama a una
libertad que por amor sirve al hermano.
Al igual que en la carta a los Gálatas, en la carta que escribió Pablo a la Iglesia en Roma, el
contenido del evangelio y su exclusividad ocupada un lugar de importancia en la introducción
Romanos 1:1-7; 16-18: Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el
evangelio de Dios, 2 que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras, 3 acerca
de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, 4 que fue declarado
Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos, 5 y
por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por
amor de su nombre; 6 entre las cuales estáis también vosotros, llamados a ser de Jesucristo; 7 a todos
los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios
nuestro Padre y del Señor Jesucristo (…) Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder
de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. 17 Porque
en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe
vivirá. Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres
que detienen con injusticia la verdad (verdad aquí se refiere a la verdadera revelación de Dios por
medio de lo creado. Verdad en el contexto que estamos tratando en gálatas es la verdad de Dios
revelada en el verdadero evangelio).
Juntando todo podemos tener una noción del evangelio que Pablo predicaba a los gentiles, y eso
incluye a los gálatas: El verdadero evangelio es la revelación de Dios Padre, y de su Hijo Jesús el
Cristo, el cual fue prometido, a través de sus profetas en las Santas Escrituras y ahora revelado y
encomendado a los apóstoles para que se predicara a Judío y a gentiles por igual. Este evangelio
proclama que en la plenitud del tiempo, en el momento perfecto, Dios Padre envió a su Hijo, quien
nació de mujer, nacido sujeto a ley.
Jesucristo, se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos de esta era mala, de este mundo
caído. Porque la ley de Dios fue dada a causa de las transgresiones - a causa de los pecados, y
todos los que están bajo la ley, están bajo maldición, pues está escrito: Maldito todo el que no
permanece en todas las cosas escritas en el libro de la ley para cumplirlas. Nadie es justificado por
las obras de la Ley. Cristo redime de la maldición de la ley al que en él cree = liberta de la maldición
de la ley, pagando un alto precio, habiéndose hecho maldición por los que creen. El hombre no es
justificado por la ley, sino mediante la fe en Cristo Jesús. Puesto que por las obras de la Ley nadie
será justificado. Cristo se entregó por amor. Dios el Padre confirmó con poder a Jesús como su Hijo
resucitándolo de entre los muertos, por el poder del Espíritu Santo. Los que fueron unidos a Cristo
por la fe son hechos hijos de Dios, son adoptados por Dios, y ya no hay diferencia entre un judío y un
gentil, todos los que creen son uno en Cristo Jesús. Los que creen ya no son siervos – esclavos, sino
hijos y herederos de Dios. A libertad Cristo llama, no al libertinaje. Cristo llama a una libertad en la
cual por amor se sirve al hermano. Este es el verdadero evangelio. El evangelio es poder de Dios
para salvación a todo aquel que cree… Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y
para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá. Todo esto conforme a la voluntad de Dios
Padre. A quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén
 El verdadero evangelio es la revelación divina, prometida en toda las Santas Escrituras y
encomendada a los apóstoles.
 El verdadero Evangelio anuncia que todos los que pecaron están bajo maldición por infringir
la ley de Dios.
 El verdadero evangelio proclama que Jesús es el mesías, el Hijo de Dios, enviado por el Padre
para hacer libre de la esclavitud del pecado y de la maldición de la ley, al que confía en Él.
 El verdadero evangelio pregona que Cristo Jesús murió para pagar la deuda del pecador, pero
fue resucitado por Dios Padre, confirmando así su obra de salvación.
 El verdadero evangelio proclama que los que cree en Cristo, son unidos a Jesús, justificados
ante Dios, libres de la esclavitud del pecado y de la maldición de la ley, y como resultado son
adoptados por Dios, y hechos sus herederos.
 El verdadero evangelio ofrece libertad pero no libertinaje.
 El verdadero evangelio es poder de Dios para salvar a cualquiera que crea solamente en
Cristo como su único y suficiente salvador.
 El verdadero evangelio asegura la justificación por la fe sola, solamente en la obra completa
de salvación llevada a cabo por Jesús.
 El verdadero evangelio proclama que todo esto es por gracia, y no por obras. Y todo esto
exclusivamente para la gloria de Dios.
Evangelio = Buenas nuevas. El uso del ejercito Romano, anuncio de la victoria en una guerra, o
del cese de la guerra.
¿Qué es lo que dice este evangelio para que sean tan exclusivo, tan importante? Gálatas 2:16 =>>
“El evangelio verdadero anuncia que” el hombre no es justificado por las obras de la ley,(C) sino por
la fe de Jesucristo,(D) nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de
Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.
El verdadero evangelio dice que la salvación del ser humano solo puede ser lograda, del principio al
fin, solamente por la gracia soberana de Dios, quien salva a pecadores solamente por la fe en la
gracia suficiente de Cristo. Todo esto culmina en glorificación exclusivamente al autor de la
Salvación. Dios Padre.
La razón del espanto de Pablo es esta: Los gálatas habían abandona al soberano Dios, lleno de
gracia y amor, quien los había llamado mediante la gracia de Cristo anunciada en el evangelio.
¿Cómo es posible, oh gálatas, que después de ver tamaño amor, gracia y perdón, ofrecidos
gratuitamente por el único y santo Dios verdadero, ustedes hayan rechazado este maravilloso y
exclusivo evangelio, para perseguir un mensaje adulterado, pervertido, pobre y extraño?
Después de expresar su asombro, y de vindicar la exclusividad del verdadero evangelio, el
apóstol de Dios hace dos afirmaciones terribles. (…) No haya otro evangelio (…) Mas si aun
nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado,
sea anatema. 9 Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente
evangelio del que habéis recibido, sea anatema.
Fuerza del lenguaje: Mas si aun nosotros- Pablo como el apóstol y su compañeros, mensajeros
terrenales -, o un ángel del cielo – un mensajero celestial. Da igual quien sea, en toda la creación...
Quien quiera que sea que os - anunciare otro evangelio diferente – un evangelio contrario - del que
os hemos anunciado. Y aquí el martillazo celestial, el rayo de la ira divina que se revela des del cielo
contra esta injusta e impía labor de anunciar un mensaje que invalide el verdadero evangelio – ¡Sea
anatema! Para que quede claro lo repite: Como antes hemos dicho, también ahora lo repito –
autoridad apostólica en acción: Si alguno os predica diferente evangelio- mensaje contrario - del
que habéis recibido, sea anatema.
El paralelo entre el énfasis en cuanto a su autoridad apostólica y el énfasis en la maldición
decretada.
Pablo enfáticamente insiste al principio y en el transcurso de la carta, que él es un apóstol enviado
por Dios el Padre y por Cristo, y no por los hombres. Había dos tipos de apóstoles en los tiempos de
Pablo. Apóstol significa – ser enviado de parte de …. para ….. El apóstol era un enviado en
representación del que lo enviaba. Este enviado era encargado, era cubierto con la autoridad del
que lo enviaba. En el nuevo testamento se usa esta palabra para referirse a alguien enviado, de
parte de los hombres, o alguien enviado por Dios Padre y por Jesús. Cuando Pablo insiste en la
apertura de la carta de que él era un Apóstalo no de parte de hombre ni por medio de hombre, sino
de Dios el Padre y del Señor Jesucristo, él estaba vindicando sobre si la autoridad de Dios y del
Señor Jesús. Él estaba aclarando que él escribía esta carta a los gálatas bajo su autoridad apostólica
– representativa de la autoridad divina. Cuando Pablo maldice a los que predican una versión
adulterada del evangelio, lo hace en posición de apóstol, lo hace con la autoridad de Dios mismo.
Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio-
mensaje contrario - del que habéis recibido, sea anatema. Este término, Anatema, significa aquí ser
separado, marcado, para ser destruido por Dios irremisiblemente. Levíticos 27:29 = Ninguna
persona separada como anatema podrá ser rescatada; indefectiblemente ha de ser muerta.
Insistentemente afirmó su autoridad apostólica e insistentemente maldijo con la peor de las
maldiciones a los que perturban la Iglesia de Cristo predicando el maligno mensaje de la salvación
por obras.
En otras palabras: Cualquiera que anuncie un mensaje, pretendiendo ser el evangelio revelado por
Dios, pero que sea contrario a este, tal persona, quien quiera que sea, ya sea un hombre, o un
ángel, sin posibilidad de defensa o rescate, éste está marcado por Dios para ser destruido, ser
muerto.
En los 9 primeros versículos de esta carta, cielo y tierra han temblado por la exclusividad del
evangelio de Cristo.
Comentario de Lutero a los Vs 8-9: Perezca y sea maldita toda doctrina, provenga del cielo o de la
tierra o de donde quiera, que enseña depositar la confianza en otras obras, otra justicia, otros
méritos que no sean las obras, la justicia y los méritos de Cristo.
Hablando del verdadero evangelio Lutero dijo: “El dueño de un prostíbulo no peca menos que un
predicador que no entrega el verdadero evangelio. El prostíbulo es tan ruin como la iglesia del falso
predicador”.
Donde no hay evangelio no hay vida eterna, no hay paz con Dios, no hay cristianismo. La cuestión
no es buscar combinar a Cristo y mi religión, buenos obras, cultura, tradición, o cualquier otra
cosa para asegurar mi salvación. En cuanto a la salvación o te aferras a Cristo o a tu religión, buenos
hábitos, cultura, tradición o cualquier otra cosa. Cristo no es un salvador cojo. ¡Cristo es suficiente!
Esta sección cierra con un pasaje de doble valía:
Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues
si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.
Por un lado Pablo reta a los que intenta desautorizar su apostolado, como medio de poner en duda
la valía de su mensaje. Quienes decían que él intentaba hacerse notorio ganando el favor de los
gentiles al no obligarles a someterse a la ley. Si las intenciones y sinceridad de Pablo fueron
cuestionadas, después de esta introducción tormentosa, claro quedó que el adular a los hombres
no era una de sus preocupaciones… Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O
trato de agradar a los hombres? En otras palabras: ¿Ahora qué? Dicho lo dicho, ¿a quien dicen
ustedes que yo busco agradar, a Dios o a los hombres? ¿El favor de quien ando buscando, el de Dios
o de los hombres?
Arremata diciendo: Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo. No lo dice en
tono de antipatía, como si las personas no fueran importantes. Más adelante él aclara su punto
Gálatas 6:12: Todos los que quieren agradar en la carne, éstos os obligan a que os circuncidéis, solamente para no
padecer persecución a causa de la cruz de Cristo. 13 Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley; pero
quieren que vosotros os circuncidéis, para gloriarse en vuestra carne. 14 Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz
de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.
Resumidamente su argumento es: No soy yo el que anda disimuladamente adulando a la gente
para ganarme su atención, sino que los que os incitan a creer que por las obras de la ley, por
vuestros meritos, ustedes podrán justificarse ante Dios, estos son quienes buscan el favor de los
hombres. Ellos quieren evitar la persecución por el evangelio de la gracia de Cristo, engañando a
ustedes, imponiendo sobre ustedes una forma de vida que ni siquiera ellos soportan. Ellos les están
utilizando. Éstos no son siervos de Cristo.
De aquí nuestra aplicación: A la Iglesia
¿Qué mandamiento encontramos aquí? > Por implicación – ¡No abandonen a Dios, abandonando el
evangelio de la gracia de Cristo! Prevención => Para ello debemos estudiar las escrituras, conocer
el mensaje del evangelio, estudiar el evangelio. Predicar el evangelio a las personas que nos
rodean. Predicarnos el evangelio todos los días.
Vivamos vidas dignas de nuestro llamamiento – Dios nos llamó por la Gracia de Cristo. Que
nuestras vidas exhalen esta gracia, recordando que nuestra justicia no nace de nosotros, sino que
viene de Cristo. Convivamos con los demás siempre bajo la luz de la gracia de Cristo y ofrezcamos
una gracia que justifica a los demás. ¿Cómo? Recuerda quien eres sin Cristo y sé compasivo como
Dios ha sido contigo.
Manténganse firmes ante las perversiones. Solo el evangelio glorifica exclusivamente a Dios, solo
el evangelio ofrece la gracia de Cristo. Amamos a Dios y amamos a los hombres aferrándonos al
evangelio, viviendo a la luz del evangelio y predicando el evangelio. También lo hacemos
rechazando cualquier mensaje que se haga pasar por evangelio. Que el temor de los hombres no
nos cohíba de ser claros sobre la exclusividad del evangelio, y de vivir a luz de ello. ¿A quién
buscamos agradar? No hay otro evangelio y cualquiera que predique lo contrario es anatema.
El evangelio es el medio por el cual Dios llama por la Gracia de Cristo. El evangelio es un mensaje
Santo - sagrado. Solo hay un evangelio, es único y exclusivo. Aunque algunos presenten versiones
parecidas, las cuales son perversiones, es por el evangelio que Dios nos llamó. Sean temerosos y
prudentes, no se dejen engañar, tengan claro qué es el evangelio y no aceptan versiones
pervertidas, adulteradas, y más aún, no propaguen esas versiones, no las prediquen. Quienes
predican mensajes que, aun que pueden ser muy parecidos al evangelio, muy cercanos, que
compartan muchos aspectos del evangelio, pero que no son el evangelio, tales son maldecidos con
la peor maldición de Dios. El peor veneno es el que más se parece al agua. El temor a los hombres –
Egolatría: Una de las razones que nos seducen a diluir el evangelio es el temor a los hombres, que
no es otra cosa que egolatría- adoración al ego, a mí mismo. Por las cosas que más queremos, por
aquello que más mueve nuestras emociones, estamos dispuestos a sacrificar nuestra salud,
tiempo, comodidad, relaciones familiares, amistades e incluso el matrimonio. Muchas veces el
instinto natural es más fuerte que la razón. Más veces de lo que nos gustaría admitir, en la
necesidad de proteger nuestra reputación, de demandar aquello que creemos por derecho ser
nuestros o exigir el respeto que asumimos sernos debido, reaccionamos de forma hostil, altanera,
con ira, con disimulación, con ímpetu – pasión, siendo firmes e inflexible o simplemente movidos
por una hipócrita condescendencia, ignoramos lo que no debiera ser ignorado. Ejemplos: 1- Una
pelea en el hogar y suena el teléfono. 2 - De camino a una fiesta la pareja discute en el coche, no se
hablan o cuando lo hacen se expresan de forma áspera. 3 -Hay firmes normas en casa, pero que
cuando se trata de los hijos del pastor, del vecino, del jefe u otras personas de especial interés, las
normas son fácilmente olvidadas… ¿Por qué el cambio, la dulzura y simpatía repentina? ¿Por qué la
buena disposición tan radiante cuando se está en la presencia de los demás en la fiesta? ¿De dónde
surge tanta simpatía? Estos son apenas algunos ejemplos. Que cada uno haga una revisión
introspectiva de sus propios corazones y vidas. Hacemos lo que sea por nosotros. Observemos
como cierra el apóstol Pablo esta sección: Vs 10 = Porque ¿busco ahora el favor de los hombres o el
de Dios? ¿O me esfuerzo por agradar a los hombres? Si yo todavía estuviera tratando de agradar a
los hombres, no sería siervo de Cristo. Aquí vemos una advertencia a no negociar la exclusividad del
evangelio, de no abandonar a Dios siguiendo a versiones adulteradas que nos llevarán para lejos de
Dios, de no ceder a las presiones externas, buscando agradar a los hombres antes que a Dios, algo
que según el texto nos decalcifica como siervos de Cristo… No podemos servir a dos Señores… el
temor a los hombres, el deseo de ser importante, o notado, o aceptado, si toma la dirección de
nuestras vidas nos apartará de Dios, del evangelio de Cristo, poniendo incluso en duda nuestro
futuro eterno.
¿Cómo podemos pervertir el evangelio en nuestro contexto?
1 - Autoflagelandose: Auto flagelarse ante Dios, es un intento de pagar el precio por nuestros
pecados, para luego entonces poder ir hacia Dios.
2 - Religiosidad: Obligarse a una rutina religiosa para lograr el favor de Dios, o la bendición de Dios.
No es el nivel (o la cantidad) sino el objeto de nuestra fe lo que nos salva.
3 - Buenitis: En otras iglesias se enseña que realmente no importa lo que tú creas siempre y cuando
seas una persona amorosa y buena. Este es un error típico en las iglesias “liberales”. Este punto de
vista enseña que todas las personas buenas, sin importar su religión (o falta de ella), encontrarán a
Dios. En la superficie esto suena como una mentalidad muy abierta, pero en realidad es intolerante
a la gracia de dos maneras: Primera, enseña que las buenas obras son suficientes para llegar a Dios.
Pero si las personas buenas pueden conocer a Dios, entonces la muerte de Jesús no fue necesaria;
todo lo que se necesita es virtud. El problema es que esto quiere decir que las personas malas no
tienen esperanza, contradiciendo el evangelio que invita “igualmente a buenos y malos” al
banquete de Dios (Mateo 22:10). Si tú dices que las personas se salvan por ser buenas, entonces
solo “los buenos” pueden entrar al banquete de Dios. – “Quien dice ser bueno, es que nunca ha
realmente intentado ser bueno”. Segunda forma de intolerancia de esta ideología, fomenta que la
gente piense que si son tolerantes y abiertos están agradando a Dios. No necesitan la gracia –
obtienen la vida eterna por sí mismos. Y así, la “gloria por los siglos de los siglos” (v 5) es para ellos,
por ser lo suficientemente buenos para el cielo. El evangelio, sin embargo, desafía a las personas a
ver su pecado radical. Sin esa percepción de la propia maldad, el conocimiento de la gracia de Dios
no será transformador y no entenderemos lo mucho que Dios es glorificado por la presencia de
cualquier persona en el cielo. El mensaje del evangelio es que tú eres salvo por la gracia por
medio de la obra de Cristo y nada más. Tan pronto como agregues algo a esto, has perdido el
evangelio por completo. En el momento en que lo alteras, lo invalidas.
Al inconverso: No eres bueno como piensas ser, en realidad, que el Espíritu de Dios te lo revele,
eres mucho peor de lo que te puedes imaginar. Dios conoce todo sobre ti, tu deuda para con Él es
demasiado grande para que la logres pagar con obras de caridad, con ser simpático, y no deber
nada a nadie… El verdadero evangelio es la buena noticia de que Dios envió a su Hijo Jesús para
morir bajo la maldición de la ley, y el rechazo justo de Dios Padre en sustitución a todo aquel que
cree a éste mensaje. Has pecado y merecer ser consumido por la justa ira de Dios, bajo maldición y
arder en el infierno por siempre y siempre, pero Dios que es rico e misericordia te ofrece la
salvación por la fe en la obra salvífica de Jesucristo. Lo único que debes hacer es arrepentirse y
creer en el evangelio de Cristo.