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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN


UNIVERSITARIA
INSTITUTO UNIVERSITARIO “GRAN COLOMBIA” (IUGC)
SAN CRISTÓBAL - EDO. TÁCHIRA

INCIDENCIA DEL CANCER CERVICOUTERINO EN PACIENTES DEL


HOSPITAL ONCOLOGICO DEL TACHIRA 1ER TRIMESTRE 2019

AUTORAS:
Sánchez S., Daniela A. C.I: V- 26.205.365
Rodríguez S., Gledimar A. C.I: V-27.353.151
Duque G., Albany N. C.I: V- 27.232.606
Ramírez S., Sofía A. C.I: V-27.274.455
Mora G., Neidy G. C.I: V- 26.622.459
Sección: E5TB.

SAN CRISTÓBAL, MAYO DE 2019.


CAPITULO I

EL PROBLEMA

1.1 Planteamiento del problema

El cáncer, es un término genérico que designa un amplio grupo de


enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del organismo; también
se habla de tumores malignos o neoplasias malignas. Según Puente J,
(2014) “El término cáncer engloba un grupo numeroso de enfermedades que
se caracterizan por el desarrollo de células anormales, que se dividen,
crecen y se diseminan sin control en cualquier parte del cuerpo”. Una
característica definitoria del cáncer es la multiplicación rápida de células
anormales que se extienden más allá de sus límites habituales y pueden
invadir partes adyacentes del cuerpo o propagarse a otros órganos, un
proceso que se denomina metástasis.
El cáncer cervicouterino, también conocido como cáncer de cuello de la
matriz, es un tumor maligno que inicia en el cuello de la matriz y es más
frecuente en mujeres mayores de 30 años. En los últimos 40 años, las tasas
de incidencia y mortalidad por cáncer cervicouterino han declinado en casi
todos los países desarrollados, fenómeno que se atribuye sobre todo a la
introducción de las pruebas de detección con frotis de papanicolaou.
A pesar de esta tendencia, la neoplasia cervicouterino sigue siendo una
de las principales causas de muerte por cáncer en mujeres de países en vías
de desarrollo y un problema de salud importante en las mujeres de todo el
mundo, seguido por el cáncer de mama, cáncer pulmonar y de vías
digestivas.
Ramírez, Gershenson, Salvo, (2017) respecto al cáncer cervicouterino
afirman “es un carcinoma epidermoide causado por la infección con el
papilomavirus humano; menos frecuente es el adenocarcinoma. La
neoplasia cervical es asintomática; con frecuencia, el primer síntoma de
cáncer cervical temprano es un sangrado vaginal post-coital irregular”. (s/) Al
respecto se acota, el cáncer cervicouterino suele crecer lentamente por un
periodo de tiempo; inicialmente sus tejidos experimentan cambios y
empiezan a aparecer células anormales conocidas como displasia.
El cáncer cervical es una de las amenazas más graves para la vida de las
mujeres luego del cáncer de mama, aproximadamente 311.000 mujeres en
todo el mundo murieron de cáncer cervicouterino durante 2018, y más del
85% de estas muertes se dieron en países de ingresos bajos y medios,
según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS 2019). Se estima
que fueron registrados 570.000 casos nuevos en 2018, que representan el
7,5% de todas las muertes por cáncer en las mujeres. La tasa de mortalidad
por este tipo de cáncer a nivel mundial se sitúa en 6,9 por cada 100.000
habitantes en el último año.
En Venezuela, según Juan Saavedra, gerente general de la Sociedad
Anticancerosa de Venezuela advirtió que el Ministerio del Popular para la
Salud no ofrece cifras oficiales desde 2012, por lo que tuvieron que hacer
estudios desde 2014 hasta 2017 con el apoyo de la Unión Internacional
Contra el Cáncer (UICC), dichas proyecciones han sido basadas en actas de
difusión registradas. El gerente general explicó que solo en 2017 murieron
25.510 pacientes con esta enfermedad, promediando 73 por día en todo el
territorio nacional. El número de diagnósticos nuevos es de 52.855, número
que se ha mantenido los últimos años. La tasa de mortalidad aumento, en
comparación de años anteriores, en 15%. En 2016 esta cifra se encontraba
en 11%. Agrego que se calculó que por cada 100.000 habitantes, 83,34
tienen cáncer dado que solo el 15% o 20% de los diagnósticos se hacen a
tiempo.
Además de ello, en el estado Táchira preciso el Dr. Freddy Santiago
(2017), médico adjunto del servicio de Ginecología del Hospital Central de
San Cristóbal explico en una entrevista publicada en el diario La Nación, que
para el año 2016 la tasa de mortalidad es de 12 a 14 defunciones por cada
100.000 nuevos casos en el país. Además, indico que las mujeres en riesgo
de cáncer de cuello uterino son las que están entre los 25 a 64 años de edad,
de ahí la importancia que la mujer acuda a la consulta ginecológica una vez
al año, luego de iniciada la actividad sexual.
Entre las posibles causas de la aparición del cuello uterino se pueden
mencionar: el inicio de relaciones sexuales antes de los 18 años,
promiscuidad, multíparas, fumar, problemas de desnutrición y tener ienen
infección por el virus del papiloma humano en el cuello de la matriz. La
mayoría de las mujeres no tienen signos ni síntomas de precáncer. En
muchas mujeres con cáncer de cuello uterino en estadio temprano, los
síntomas generalmente pueden verse. En mujeres con cáncer avanzado y
metastásico, los síntomas pueden ser más graves dependiendo de los
tejidos y órganos a los que se ha diseminado la enfermedad, dejando
consecuencias fatales en muchos casos. La causa de un síntoma puede ser
una afección médica diferente que no es cáncer, por lo que las mujeres
deben buscar atención médica si presentan un nuevo síntoma que no
desaparece.
Cualquiera de los siguientes podría ser un signo o síntoma de cáncer:
manchas de sangre o sangrado leve entre o después de la menstruación,
sangrado menstrual que es más prolongado y abundante que lo habitual,
sangrado después del coito, el lavado genital o el examen pélvico, mayor
secreción vaginal, dolor durante las relaciones sexuales, sangrado después
de la menopausia, dolor de espalda y/o pélvico persistente y sin razón
aparente.
Todas las mujeres tienen riesgo de contraer cáncer de cuello uterino.
Este cáncer se presenta con más frecuencia en mujeres mayores de 30 años
de edad. El virus del papiloma humano (VPH) es la causa principal del cáncer
de cuello uterino, y en nuestro país Venezuela es necesario disponer de
pruebas de detección y de una vacuna para prevenir infecciones por el VPH,
para prevenir esta mortal enfermedad. Cuando el cáncer de cuello uterino se
detecta en sus etapas iniciales, sus posibilidades de tratamiento son muy
altas y está asociado a una larga supervivencia y buena calidad de vida.
No existe una manera absoluta para prevenir el cáncer, pero es
posible tomar ciertas medidas que pueden ayudar a reducir su riesgo, por lo
que se propone determinar la incidencia de cáncer cervicouterino en
pacientes del Hospital Oncológico del Táchira, establecer los factores
predisponentes asociados al cáncer de cuello uterino, identificar las causas
más comunes asociadas al cáncer cervicouterino y describir las
consecuencias producidas por la aparición de cáncer cervicouterino, con el
propósito de crear datos precisos que puedan utilizarse como base para
futuras investigaciones e inicio de campañas de concienciación a la
colectividad.
En este orden se plantean las siguientes interrogantes:
- ¿Cómo establecer los factores predisponentes asociados al cáncer de
cuello uterino en pacientes del Hospital Oncológico del Táchira 1er
trimestre 2019?
- ¿Cómo se pueden identificar las causas más comunes asociadas al
cáncer cervicouterino en pacientes del Hospital Oncológico del Táchira
1er trimestre 2019?
- ¿Qué consecuencias producen por la aparición de cáncer cervicouterino
en pacientes del Hospital Oncológico del Táchira 1er trimestre 2019?

1.2 Objetivos de la investigación


1.2.1 Objetivo General:

Determinar la incidencia de cáncer cervicouterino en pacientes del Hospital


Oncológico del Táchira 1er trimestre 2019.
1.2.2 Objetivos Específicos:
 Establecer los factores predisponentes asociados al cáncer de cuello
uterino en pacientes del Hospital Oncológico del Táchira 1er trimestre
2019.
 Identificar cuáles son las causas más comunes asociadas al cáncer
cervicouterino en pacientes del Hospital Oncológico del Táchira 1er
trimestre 2019.
 Describir las consecuencias producidas por la aparición de cáncer
cervicouterino en pacientes del Hospital Oncológico del Táchira 1er
trimestre 2019.

Justificación del Problema, Importancia y Alcance

El cáncer cervicouterino es una causa importante de morbilidad y


mortalidad en todo el mundo. Es la segunda causa de muertes por cáncer
en mujeres. Aunque la detección ha tenido un efecto importante en la
incidencia para su tratamiento oportuno, hay una necesidad de mejora, ya
que aún existe riesgo de este cáncer incluso en los países desarrollados.
En este orden la investigación que se presenta a continuación posee
una serie de términos importantes desde el punto de vista teórico, citando
autores relevantes e información oportuna, que servirá de base para futuras
investigaciones sobre el tema.
Desde el punto de vista metodológico seguirá las pautas para el tipo
de investigación, lo que brindará en lo académico los conocimientos
necesarios a las participantes para determinar la incidencia del cáncer
cervicouterino en el Estado Táchira.
Y por lo último a nivel social la población contará con una fuente de
información verificada en el Estado sobre los factores predominantes, las
causas y consecuencias de la aparición de cáncer cervicouterino.
La presente investigación se centra en establecer la incidencia del
cáncer cervicouterino en pacientes del hospital oncológico del Táchira 1er
trimestre 2019. Su importancia radica en el compendio de información que
allí se podrá obtener para tener de forma clara y verificada, las causas,
factores de riesgo y consecuencias de este mortal tipo de cáncer en el
Estado Táchira.
El cáncer cervicouterino es una de las principales causas de muerte
en mujeres mayores de 30 años, en este orden la presente investigación
establecerá la incidencia del cáncer cervicouterino en pacientes del hospital
oncológico del Estado Táchira durante el 1er trimestre 2019, siguiendo las
líneas dadas por el Instituto Universitario Gran Colombia.
CAPITULO

MARCO TEÓRICO

Antecedentes de la Investigación

El cáncer cervicouterino ha afectado a la población de tal manera que


se han realizado a lo largo de los años diferentes investigaciones sobre el
tema, en este orden:
Winkler J (2016), encabezo un proyecto titulado “Prevención del
cáncer cervicouterino en el Perú”, cuyo objetivo general del proyecto fue de
evaluar la eficacia de la estrategia de 'ver, seleccionar y tratar'. La meta del
proyecto fue de tamizar al 80% de la población de mujeres entre 25 y 49
años, en un período de tres años. Se adoptó como método de tamizaje la
Inspección Visual con Ácido Acético (IVAA), como método de triaje la
Inspección Visual con Ácido Acético Magnificado (IVAAM) y, como
tratamiento, la crioterapia.
Al finalizar el proyecto se obtuvieron las siguientes conclusiones el
proyecto TATI demostró que es seguro, factible y asequible incorporar la
prueba de la IVAA y el tratamiento con crioterapia a los servicios de salud
regulares de la mujer en atención primaria. Aunque el programa no logró su
objetivo total en cuanto a cobertura, incluyó a muchas mujeres que
anteriormente nunca habían sido atendidas y consiguió una mayor
sensibilidad de las pruebas y un mayor número de tratamientos finalizados
en comparación con el programa basado en la citología.
Es posible ejecutar un programa sostenible de tamizaje del cáncer
cervicouterino en un entorno con recursos limitados, y sería factible
reproducir en otras regiones del país un programa basado en el tamizaje
mediante la IVAA. Los participantes aprendieron que las actividades de
promoción comunitaria pueden lograr un cambio en esta nueva iniciativa de
salud pública. Además de estos resultados cuantificables, los equipos
promocionales notificaron cambios en la equidad de las relaciones con sus
compañeros, un renovado sentimiento de respeto por los miembros de la
comunidad, y que habían empezado a asumir un papel activo en la política
de la comunidad.

Bases teóricas

Cáncer cervicouterino (CCU)

Es una enfermedad multifactorial, que se desarrolla generalmente en


la zona de transformación de la unión escamo-columnar del cuello uterino, a
partir de lesiones precursoras después que ha ocurrido una infección por el
virus del papiloma humano, en presencia de otros cofactores: genéticos-
ambientales. En este orden Arévalo J., (2014) manifestó: “Con raras
excepciones, el cáncer de cuello uterino es el resultado de una infección
genital con el VPH, que es un carcinógeno humano conocido, que suele
trasmitirse a través del contacto sexual.
Se han descrito diversos tipos de CCU: entre los que predominan el
escamoso, en sus diferentes variantes histológicas (90-95%), y el
adenocarcinoma cervical (< 5 %). Otros cánceres cervicales menos
frecuentes son los sarcomas, y recientemente se ha descrito un melanoma
maligno primario de cuello uterino. La incidencia del carcinoma de células
escamosas ha disminuido por la introducción de los programas de
pesquisaje con el frotis cervical mediante la técnica de papanicolaou en
países con programas eficaces y bien estructurados.
Este tipo de tumor maligno es mucho más frecuente que el de células
pequeñas o que el adenocarcinoma cervical, en todo el mundo. La incidencia
anual por 100 000 mujeres en EEUU reportada en el 2008, era de 6.6 para
el escamoso, 1,2 para el adenocarcinoma y 0.06 para el carcinoma de
células pequeñas.4 La prevalencia mundial, con pequeñas variaciones se
mantiene en el rango.
Como puede verse, varios países del África subsahariana y la costa
oeste de Suramérica, Nicaragua y Haití los de mayor prevalencia de cáncer
del cuello uterino. Las menores prevalencias se detectan en Noruega,
Finlandia, Gran Bretaña, Italia, España y Grecia, los países de la Península
Arábiga, China, Australia, Canadá y Estados Unidos de Norteamérica. Cuba
se encuentra en segundo rango en orden descendente de prevalencia del
cáncer cervicouterino y se encuentra en el rango de < 16,8 por 100 000
mujeres. La mortalidad por el cáncer cervicouterino (CCU) es muy alta en
muchos países del mundo, y se dice que esta enfermedad mata más mujeres
que los problemas ligados al embarazo el parto y el puerperio.
Olazo C, (2018) especialista en el área de Ginecología y Oncología, y
gerente de Programa de la Unidad de Clínica Móvil de la Sociedad
Anticancerosa de Venezuela (SAV) manifestó:
La infección por el Virus de Papiloma Humano (VPH) es el factor
de riesgo más importante para el desarrollo de cáncer de cuello
uterino, que es la segunda causa de muerte en la mujer en
Venezuela, después del de mama, y el tercer tipo más frecuente
a nivel mundial. Hasta 2016 se registraron en el país 1.764
muertes por este tumor maligno, lo que equivale a una tasa de
mortalidad de 11 por cada 100 mil mujeres, en comparación con
otros países del primer mundo como Estados Unidos, que tienen
de 1 a 2 muertes por año debido a la detección precoz a través
de citologías vaginales.

Etiología y factores de riesgo

El cáncer cérvicouterino va usualmente precedido por las lesiones


precursoras, inclusive 10 años antes de presentarse el mismo. Se ha
demostrado en un estudio de cohorte retrospectivo en 7564 mujeres que
fueron seguidas por neoplasia intraepitelial cervical (NIC) durante 2-29 años,
que 0.3 % desarrollaron cáncer invasor, una incidencia 3 veces más alta que
lo que ocurre en la población general, sin haber tenido neoplasia intraepitelial
cervical previa.

Por otra parte, se ha demostrado que casi todos los casos de cáncer
cervical y de neoplasia intraepitelial cervical severa (NIC 3) son positivos al
ADN viral del VPH, y que esa asociación incrementaba el riesgo de cáncer
cervical, según un estudio de caso control con 118 mujeres con cáncer
invasor diagnosticado en promedio 5.6 años después del pesquisaje y en
118 controles con 2 citologías normales en el mismo período de tiempo.
Ningún control tenía el ADN viral, pero todas las mujeres con cáncer sí lo
presentaban.
La infección por VPH se adquiere sexualmente por más del 50 % de
todos los adultos sexualmente activos al menos una vez en su vida. En las
mujeres norteamericanas se ha estimado una prevalencia de 26.8 % (23.3 -
30.9 %) 13. De Venezuela no se tienen datos de la infección por el VPH y se
utilizan los estimados mundiales de que en la población general alrededor
del 10 % de las mujeres han tenido infección por el VPH en un momento
dado, y que el 70.3 % de los cánceres invasores del cuello uterino se
atribuyen a los tipos VPH 16/18.
Por otra parte, se ha comprobado que la infección aumenta en
aquellas que tienen más parejas sexuales. Todo parece indicar entonces que
el cáncer del cuello uterino es la consecuencia oncológica más común de la
infección por el VPH, lo que puede conllevar a un cáncer invasor y
eventualmente a producir la muerte de estas mujeres. El tipo viral parece
estar relacionado con uno u otro tipo de cáncer cervical. Mientras el HPV-16
está relacionado y es más prevalente en el tipo escamoso, el HPV-18 parece
relacionarse más con el adenocarcinoma cervical, según un estudio de
casos-controles, pero al parecer el HPV-18 tiene mayor poder oncogénico.
Es importante destacar que el VPH 16 puede sobrevivir en superficies secas
inanimadas por más de 7 días 15 y que ello podría constituir un bajo por
ciento de transmisión no sexual del mismo.

Factores de riesgo

- La relación sexual: las mujeres inactivas sexualmente raramente


desarrollan cáncer cervical, mientras la actividad sexual en edades
tempranas, con múltiples parejas sexuales es un fuerte factor de riesgo.

- La pareja sexual masculina sin circuncidar con mayores posibilidades de


infectarse con el VPH y trasmitirlo a las mujeres, ya que la mayoría de los
compañeros sexuales de mujeres con NIC tenían infección por VPH.

- El uso a largo plazo de anticonceptivos hormonales, comparado con las


mujeres que nunca los han usado, se observa mayor riesgo de CCU. Por
otra parte, en aquellas que los han usado por menos de 5 años no hay
incremento del riesgo hecho aún no debidamente comprobado.

- Paridad: este un factor largamente estudiado, pero no estrechamente


relacionado con el cáncer cervical.

- La exposición in útero al dietilestilbestrol ha mostrado incremento del riesgo


del adenocarcinoma endocervical.

- La infección con VIH. Se ha comprobado que las mujeres seropositivas al


VIH, tienen altas tasas de tipos de VPH oncogénicos y el que el cáncer
invasor se presentaba en el 2.5 % de las mujeres entre 20-49 años con SIDA
en 15 países europeos.

- El tabaquismo por su poder inmunosupresor, y porque su asociación con la


infección con el VPH se ha comprobado que aumenta el riesgo de padecer
de cáncer cervical.
- Otros factores pueden actuar en la incidencia del cáncer cervical: el nivel
de ingresos, las medidas de salud pública, el acceso y uso de los servicios
de salud, el estado educacional, la percepción del riesgo a enfermar, la edad
y la herencia han sido considerados por varios autores como de riesgo.

Historia natural de la carcinogénesis cervical

La historia natural de la enfermedad revela la presencia de un


fenómeno dinámico de progresión, persistencia y regresión de lesiones
intraepiteliales en las cuales el virus papiloma humano juega un papel
preponderante. Después de producida la infección por el virus del papiloma
humano (VPH) en muchos casos se produce la regresión hacia la
normalidad, es decir, la cura de la infección. En otros, cuando ya el genoma
viral está integrado al de las células del epitelio escamoso cervical, entonces
puede ocurrir la progresión hacia las lesiones intraepiteliales cervicales, y en
los casos más severos a la invasión.

Las lesiones intraepiteliales antiguamente llamadas displasias, tienen


un espectro de cambios dinámicos. Las mismas tienen una alta incidencia y
una alta prevalencia, y mientras más efectivos son los programas de
pesquisaje, el número de las mismas deberá aumentar. Inclusive en las
mujeres muy jóvenes se observan lesiones intraepiteliales cervicales y esto
puede deberse a los cambios en los estilos de vida, en tanto que las
relaciones sexuales comienzan en edades más tempranas y es común el
cambio de pareja.
La conversión desde un NIC I a un cáncer invasor es poco probable,
pero la de un NIC III incrementa su riesgo relativo, lo que implica la presencia
de lesiones previas en el cuello del útero antes de llegar al cáncer invasor
por un lado, y por el otro que mientras más severas son las lesiones más
probabilidad de tener un cáncer invasor del cuello uterino, si se dejan sin
tratar. Las neoplasias intraepiteliales cervicales son más comunes en las
jóvenes, mientras el cáncer invasor ocurre en edades más altas.
La persistencia de la infección viral está relacionada con la presencia
de lesiones intraepiteliales y la progresión hacia la malignización y se ha
comprobado que la carga viral incrementa el riesgo del carcinoma in situ. La
infección con VPH se asocia con riesgo aumentado de displasias de alto
grado, especialmente dentro del año de la infección según un estudio
prospectivo de 3 años de duración en 1075 mujeres que eran
citológicamente normales y VPH negativas al momento del comienzo del
estudio. Cuarenta y cuatro por ciento de las mismas desarrolló la infección,
y más comúnmente con el tipo 16, pero el 26 % tenía múltiples tipos de VPH.
28 mujeres progresaron a NIC de alto grado30, y si la infección es
persistente, específicamente con los tipos 16 y 18 hay riesgo aumentado de
lesiones intraepiteliales escamosas.

Diagnóstico: citología, colposcopia e histopatología

El diagnóstico citológico se basa en la técnica de Papanicolaou y Traut


(1941)2 que tiene en cuenta las propiedades de las células de epitelio del
cuello uterino, y las características nucleares y citoplasmáticas. Permite
diagnosticar las lesiones inespecíficas, específicas infecciosas por
Trichomonas, Chlamydias, Herpes Virus, VPH y otras, así como las
restaurativas, y las neoplasias intraepiteliales cervicales en sus diferentes
grados, descritos previamente.

En Venezuela el papanicolaou o citología es una de las armas más


valiosas para sospechar de una lesión precursora de cáncer y, al hacer
tratamiento oportuno, permite prevenir el cáncer de cuello uterino. Es un
examen que consiste en una forma de examinar células que se recolectan
del cuello uterino y la vagina. El cuello uterino se encuentra en la parte
superior de la vagina.
El resultado de esta prueba puede a veces mostrar presencia de
infecciones, inflamaciones, células anormales, o cáncer. Esta prueba se las
hacen médicos u otros profesionales de la salud, El Papanicolaou o Citología
es una de las armas más valiosas para sospechar de una lesión precursora
de cáncer y, al hacer tratamiento oportuno, permite prevenir el cáncer de
cuello uterino.

Se trata de un examen que consiste en una forma de examinar células


que se recolectan del cuello uterino y la vagina. El cuello uterino se encuentra
en la parte superior de la vagina. El resultado de esta prueba puede a veces
mostrar presencia de infecciones, inflamaciones, células anormales, o
cáncer. Esta prueba se la harán médicos u otros profesionales de la salud,
es una prueba muy simple, rápida y no causa dolor. Para realizar esta
prueba, se utiliza un aparato médico llamado espéculo, el cual se coloca
dentro de la vagina, para así poder tomar una muestra de las células de
adentro y de alrededor del cuello del útero. Esta muestra (espécimen) se
coloca entonces en una lámina de vidrio, y se envía al laboratorio para ser
examinada.

Lesiones precursoras. Neoplasias intraepiteliales cervicales

Las neoplasias intraepiteliales cervicales son las lesiones


consideradas como la antesala del cáncer cervicouterino. El pronóstico de
las neoplasias intraepiteliales cervicales es variable. Pueden regresar,
persistir o progresar a estadios más severos. Así el carcinoma in situ puede
persistir durante 3-10 años para luego hacerse invasor, pero en estudio de
seguimiento en jóvenes se encontró que después de 36 meses, 62 % de las
lesiones había regresado, mientras 31 % tenían displasia progresiva. En la
cohorte de jóvenes con lesiones de alto grado se encontró regresión en 21.8
%, y a los 36 meses se encontró progresión a lesiones NIC 3 en el 31 % de
las adolescentes.
Después del tratamiento mediante escisión quirúrgica, la presencia de
márgenes afectados no aumenta la tasa de error del procedimiento
quirúrgico empleado, pero cuando la lesión es consistente con infección por
VPH la tasa de fallo es del 8 %.
En las mujeres mayores de 50 años, la persistencia o la recurrencia
de las lesiones son mayor 3 veces, y en dependencia de las lesiones
observadas, se realiza legrado endocervical o ponches de los cuatro
cuadrantes del cuello uterino, lo que puede producir variaciones en el
diagnóstico. El tratamiento de las NIC se basa en la escisión de la lesión,
mediante observación y seguimiento adecuado, especialmente para las
lesiones de bajo grado. Si la lesión es de alto grado, entonces se usa la
escisión o la ablación, o si hay preocupación de que la paciente se pierda
del seguimiento.
La escisión se puede realizar por la conización, a través de cuchilla
fría, asa diatérmica o aguja, o láser. Ninguna de las técnicas se ha
encontrado que es superior a la otra, pero hay que tener algunas
consideraciones relativas al procedimiento en la radiocirugía, como es el
control del sangrado.50 La terapia ablativa requiere de una colposcopia
satisfactoria, legrado endocervical negativo y ninguna sospecha de cáncer.
Se realiza con láser, electrocauterio o crioterapia.
Después de establecido el diagnóstico de la biopsia y que el resultado
fue de cáncer, entonces, corresponde realizar los estudios para determinar
el estadio clínico y utilizar la clasificación TNM de la IARC, para lo cual se
necesita de varios estudios complementarios. Entre los que se incluyen los
de imágenes.

La biopsia puede decir exactamente el grado de invasión y el estadio


clínico permitirá establecer el pronóstico de estas pacientes. La sobrevida
dependerá, entre otros factores, del grado y el volumen del tumor, su
variedad histológica y diferenciación, la edad de las pacientes y el
tratamiento utilizado. Otro problema es la determinación del estadio clínico
que tiene solamente una exactitud de un 30 %.

Tratamiento según estadio

Mientras un carcinoma in situ puede resolver con tratamiento


quirúrgico, el cáncer en estadio IA debe llevar una histerectomía total
abdominal, y se ha propuesto además radiación intracavitaria, con un 100 %
del control del tumor. En el subgrupo IA1, con invasión de menos de 3 mm,
sin toma linfática ni vascular, se recomienda la histerectomía total vaginal,
pero si el pronóstico es peor, entonces histerectomía radical y
linfadenectomía pélvica. En los estadios IB, IIA, IVA, se ha investigado la
cirugía radical vs. la radioterapia. El tratamiento específico para cada estadio
clínico no será objeto de este trabajo, ya que hay múltiples publicaciones que
lo evalúan, y en todo caso se siguen las guías clínicas de cada país.

Prevención de las neoplasias intraepiteliales cervical y del cáncer del


cuello uterino

La prevención primaria del cáncer cervical estaría dada por la


evitación de la infección con el VPH, mediante las vacunas profilácticas, el
uso de barreras para evitar que el virus infecte el cuello uterino: el condón,
por ejemplo, las vacunas:

- A corto plazo. Obtener un impacto apreciable en la disminución de


resultados citológicos anómalos y de neoplasias intraepiteliales cervicales
de bajo grado.
- A mediano plazo: Es la prevención de las lesiones precursoras del cáncer
del cuello uterinos, de alto grado. También podrían prevenir las neoplasias
de vulva y vagina, sobre todo, la tetravalente.

- A largo plazo: Prevención del cáncer invasor del cuello uterino.

La prevención secundaria estaría dada por el pesquisaje mediante


citología como se ha planteado anteriormente, o mediante el uso de la
detección del tipo y de la persistencia viral. Se han diseñado varias pruebas
que difieren en su sensibilidad, especificidad, valores predictores, y
complejidad técnica. Entre ellas: inmunoperoxidasa, la hibridización in situ
con fluoresceína (FISH), el southern blot, la reacción en cadena de
polimerasa (PCR) y la prueba de captura híbrida que no solamente mida la
carga viral sino que detecta y diferencia entre virus oncogénicos y no
oncogénicos.

La inspección visual en la Atención Primaria de Salud (APS) con ácido


acético al 3-5 % y solución yodo-yodurada de Lugol permite detectar lesiones
ocultas al ojo desnudo con buenos resultados en los países pobres y en vías
de desarrollo, aunque también se ha probado en los países desarrollados, y
que incrementan el rendimiento del pesquisaje, al detectar las lesiones en
las mujeres con citología negativa, y que deben ser luego comprobadas
mediante colposcopia.

Carga social y económica del cáncer del cuello uterino

Como se ha visto el cáncer cervical es un importante problema de


salud, sobre todo en los países en desarrollo, donde en muchas mujeres se
presentan en estadios avanzados de la enfermedad con bajas tasas de
curación. Además de la citología, la prueba de inspección visual con ácido
acético y en última instancia, la detección del ADN viral como una técnica de
pesquisaje son las pruebas más deseables. Sin embargo, las mujeres son
reticentes a asistir a las consultas de referencia, ya por falta de conocimiento,
o porque no es una prioridad para ellas. Es necesario conocer más sobre la
percepción de las comunidades, y sobre la comprensión sobre el cáncer
cervical.
Dada la magnitud del problema, en Europa, por ejemplo el Consejo
Europeo recomienda programas de pesquisaje organizados a todos los
estados miembros, ya que continúan apareciendo mujeres con cánceres
invasores del cuello uterino y siguen muriendo miles de mujeres, sobre todo
más en los países del este de Europa. El tratamiento del cáncer cervical en
los países en desarrollo es altamente dependiente de los recursos y la
experiencia disponibles, y son muy caros ambos, lo que produce una carga
adicional, no solamente a las mujeres si no a los estados que tratan de
solucionar el problema con programas sociales de atención. La prevención
siempre será más barata que el tratamiento de un solo caso de cáncer. Es
importante señalar que además de la carga económica y social que
presuponen los costos de los programas y de los tratamientos, existe
también una carga psicológica que no debe obviarse.
Comunicarle a una mujer que el resultado de su prueba citológica es
normal, no la excluye de tener alguna lesión cervical, dada la presencia de
falsos negativos. También decirle que su prueba es anormal, no la exime de
que al examen colposcópico y la biopsia definitiva, no tenga nada más que
una lesión inflamatoria, por lo tanto, en ambos casos se transmite
inicialmente, en algunos casos falsa seguridad de normalidad, y en otros la
ansiedad de tener algún "problema" que repercute en la psiquis de la mujer,
en dependencia de su grado educacional, y de la percepción del riesgo que
tenga.
Decirle a una mujer que es portadora del virus del papiloma humano
y que puede desarrollar un cáncer, produce también una carga de ansiedad
y stress, así como problemas familiares, en tanto, los medios masivos han
desvirtuado la exactitud de la información, y todo ello puede repercutir en la
familia. Por todo lo expuesto, aunque todos los aspectos de la problemática
del cáncer cervicouterino y de las lesiones precursoras no han sido cubiertos
en esta revisión, se puede decir que continúan siendo un problema mundial
de salud y Venezuela no escapa a esta situación.
Los programas de pesquisaje, aunque las vacunas estén
desarrolladas e implementadas, seguirán siendo importantes para medir la
eficacia de las mismas. Es necesario mejorarlos con pruebas alternativas, y
hacer comprender a la población la necesidad del pesquisaje y el
cumplimiento de todo el proceso de diagnóstico y tratamiento como medidas
obligatorias para evitar llegar a un cáncer invasor y a la muerte por esta
causa.

Bases legales

En la República Bolivariana de Venezuela, la salud es un derecho social


fundamental y es parte del derecho a la vida. Así quedó establecido en el
artículo 83 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en
1999.

Artículo 83: El Estado promoverá y desarrollará políticas


orientadas a elevar la calidad de vida, el bienestar colectivo y el
acceso a los servicios. Todas las personas tienen derecho a la
protección de la salud, así como el deber de participar activa-
mente en su promoción y defensa.
Para garantizar este derecho, el artículo 84 de la Constitución establece
que el Estado creará, ejercerá la rectoría y gestionará un Sistema Público
Nacional de Salud (SPNS) de carácter intersectorial, descentralizado y
participativo, integrado al sistema de seguridad social y regido por los
principios de gratuidad, universalidad, integralidad, equidad, integración
social y solidaridad.

Artículo 84: “…el Estado creará, ejercerá la rectoría y gestionará


un sistema público nacional de salud, de carácter intersectorial,
descentralizado y participativo…, el sistema público de salud dará
prioridad a la promoción de la salud y a la prevención de las
enfermedades…, la comunidad organizada tiene el derecho y el
deber de participar en la toma de decisiones sobre la planificación,
ejecución y control de la política específica en las instituciones
públicas de salud…”.
En este orden se reconoce la salud como derecho social fundamental y
establece la obligación del Estado de garantizarlo a todas las personas, sin
distinción alguna, como parte del derecho a la vida.

Definición de términos básicos

Adenocarcinoma: Tumor maligno de un epitelio glandular.

Carcinogénesis: Conjunto de fenómenos que determinan la aparición y


desarrollo de un cáncer.

Carcinoma: Tumor maligno que se forma a partir del tejido epitelial de los
órganos.

Citología: Examen y análisis de un conjunto de células extraídas del cuerpo.

Displasia: Anomalía en el desarrollo de un tejido, de un órgano o de una


parte anatómica del organismo.

Endocervical: Parte interna del cuello uterino que forma el canal que
conecta la vagina con el útero.

Escisión: extirpación o la ablación de un órgano o un tejido.

Epitelio: Tejido constituido por células íntimamente unidas, planas o


prismáticas, que recubre la superficie externa del cuerpo y de ciertos órganos
interiores.

Genoma: Conjunto de genes y disposición de los mismos en la célula.

Hibridación: Producción de híbridos.


Inmunosupresor: es una sustancia química que produce la
inmunosupresión del sistema inmunitario.

Linfanadectomia: es un procedimiento quirúrgico en el que se extraen los


ganglios linfáticos y se examinan para determinar si contienen cáncer.
También es llamada disección de ganglios linfáticos.

Melonoma: Tumor formado por células que contienen abundante melanina.

Neoplasias: Formación anormal en alguna parte del cuerpo de un tejido


nuevo de carácter tumoral, benigno o maligno.

Oncogénico: Que es capaz de producir un tumor, especialmente un tumor


maligno.

Papanicolaou: también llamada citología vaginal, es una exploración


complementaria que se realiza para diagnosticar el cáncer cervicouterino.

Pesquizaje: Investigación que se hace de una cosa para descubrir o


diagnosticar algo.

Puerperio: Período de tiempo que dura la recuperación completa del aparato


reproductor después del parto, que suele durar entre cinco y seis semanas.

Sarcoma: Tumor maligno de tejido conjuntivo, de la musculatura y de los


vasos sanguíneos. Los sarcomas forman metástasis rápidas.

VPH: virus del papiloma humano. Es la infección sexualmente transmitida


más común que existe. Por lo general, el VPH es inofensivo y desaparece
espontáneamente, pero algunos tipos pueden provocar verrugas genitales o
cáncer.
Operacionalización de variables

Objetivo Dimensiones Indicares Ítems

- Factores de riesgo. 1,2


Factores predisponentes - Despistaje. 3,4
- Atención oportuna. 5,6
Incidencia del cáncer
cervicouterino en pacientes del - VPH 7,8
hospital oncológico del Táchira Causas comunes - Promiscuidad y multíparas 9,10
1er trimestre 2019 - Iniciación temprana en la 11,12
actividad sexual.

Histerectomía 13,14
Consecuencias Fallecimiento 15,16
5