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ANTOLOGÍA DE POESIA INFANTIL ECUATORIANA

“EL ARBOL QUE CANTA”

Autor: FRANCISCO DELGADO SANTOS

Introducción

El árbol que canta es un libro para los niños del Ecuador, que podrían, no
obstante, leer y disfrutar los de cualquier parte del mundo: hay tan poca poesía a
su alcance, y entre la que por casualidad ha logrado editarse y llegar a sus manos,
existe tanta basurilla con pretensiones literarias, que el horizonte infantil se torna
un campo yermo en el que, a falta de pan se convierten en buenas las tortas de
toda índole que le brinda, a raudales, nuestra sociedad pragmática, falsificadora y
consumista.

Para muchos, la poesía es sólo un adorno prescindible. Y para la mayoría de


editores, un negocio poco rentable. Cada vez somos menos los que, como
Michael Ende, “creemos que la poesía es para los hombres una necesidad vital
elemental, a veces más vital que el comer y el beber”; y que es “la capacidad
creativa que tiene el hombre de vivirse y reconocerse a sí mismo una y otra vez en
el mundo y al mundo en sí mismo”. Así que, ni tan ornamental ni tan prescindible...
Martí se preguntaba al respecto: “¿Quién es el ignorante que mantiene que la
poesía no es indispensable a los pueblos? Hay gente de tan corta vista mental,
que cree que toda la fruta se acaba en la cáscara.

La poesía, que congrega o disgrega, que fortifica o angustia, que apuntala o


derriba las almas, que da o quita a los hombres la fe o el aliento, es más necesaria
a los pueblos que la industria misma, pues esta les proporciona el modo de
subsistir, mientras que aquella les da el deseo y la fuerza de la vida”.

A pesar de estos y otros alegatos en pro de aquello que es esencial para la vida -
pero que, como diría el Principito, es invisible a los ojos-, vivimos en un mundo en
el que ciertos ideales, valores, ilusiones, utopías son raras especies en vías de
extinción. Por eso nuestra civilización se asemeja a una ciudad de rascacielos
construida sobre el pantano.

Ni la poesía ni la literatura van a transformar el mundo. Pero sí pueden dulcificar el


corazón de la gente; sembrar espacios de optimismo en su corazón; sugerirle
propuestas renovadoras; transmitirle, la alegría, la magia, la paz y la belleza del
arte; humanizar su concepción de la vida; convertirse en sereno oasis que atenúe
su fatiga, refresque su sed y sugiera alternativas a su búsqueda. Por eso, porque
tenemos fe en el ser humano; porque creemos que se puede y se tiene que
construir un mundo mejor para los que vengan después de nosotros, hemos hecho
esta selección de poemas para los niños. Esa es nuestra pequeña manera de
construir la sociedad de justicia, solidaridad, creatividad, libertad, amor en la que
soñamos.

1
No es esta una antología, sino una selección arbitraria, acorde con los criterios
personalísimos del recopilador. Quizá falten y sobren algunos autores. Pero ese
es el riesgo que se asume al emprender una tarea de esta índole. Hay poemas –
solo unos pocos- que no son, en rigor, para niños, y se los ha incluido, sin
embargo, en atención a otras consideraciones: su temática próxima a la niñez, la
predilección de algunos niños por ellos, o la recomendación de algunos
especialistas. Y aquí debo agradecer las sugerencias de amigos que leyeron los
originales y contribuyeron a mejorarlos o completarlos: Edgar Freire y Hernán
Rodríguez Castelo, entre otros.

Esta selección de poemas fue elaborada pensando –inicialmente- en los niños


más pequeños, en los prelectores (siempre he creído que cualquier esfuerzo
importante que se haga para la formación de un pueblo, debe empezar por ahí,
aparte de que es la etapa cronológica editorialmente menos atendida.) Pero luego
cedí a la tentación de incluir algunos para los más grandecitos, a fin de no limitar
su oferta, sus posibilidades, a otro tipo de lectores al que acaso pudiera llegar el
libro y sentirse excluido de sus registros.

Tengo fe en que esta obra virtual se convierta rápidamente en un libro impreso


que se torne en favorito de la biblioteca del hogar y la escuela; que viaje, allende
nuestras fronteras y nos represente y hermane con otros niños del mundo. Por
ello, sus páginas están a la espera de las voces poéticas que surjan en nuestro
país. Su aporte permitirá no solo la actualización de la obra, sino el avizoramiento
de las características y la dirección que tomen las nuevas propuestas estéticas de
los creadores ecuatorianos.

INDICE

Autor: Jorge Carrera A.


LO QUE ES EL CARACOL
GUACAMAYO
GRANO DE MAÍZ
VIDA PERFECTA

Autor: Manuel A. Aguirre


LOS AMIGOS PEQUEÑOS
PLAZA DE SAN SEBASTIÁN
TUS JUGUETES
MI PRIMERA CARTA
LA COMETA

Autora: Isabel Tamariz


EL CORAZÓN DE MI MADRE

Autor: Luis Moscoso V.


EL AGUA
ELCABALLO

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Autora: Zoila E. Palacio
CANTA

Autor: Gustavo A. Jácome


LOS CONEJITOS
RIN RIN RENACUAJO

Autor: Florencio Delgado O.


EL DORMIR DE LOS ANGELES
LA ABUELITA

Autor: Adalberto Ortiz


LA TUNDA PARA EL NEGRITO
CANCIÓN DEL BOGA PARA SU HIJO

Autor: César Dávila A. (También Cuento)


ESQUELA AL GORRIÓN DOMÉSTICO

Autor: Leovigildo Bolaños


BARQUITOS DE PAPEL
PATITOS

Autor: Simón Castro


QUIERO COMPRAR
LUCIÉRNAGA
MORAS

Autora: Sarah Flor J.


DOÑA COL
LA CEBOLLA

Autor: Carlos Carrera


TIEMPO DE VACACIONES

Autor: Eugenio Moreno H.


EL GALLO ES UN GENERAL
RONDA DE LA MUÑECA NEGRA
EL SALTO DEL SAPITO
SE MURIÓ LA BRUJA

Autor: Teresa Crespo T.


RONDA

Autor: Luis Falconí


LUCIÉRNAGA

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Autora: Teresa León
NIÑO INDIO ECUATORIANO

Autor: Rafael Cobo


EL COLIBRÍ

Autor: Horacio Hidrovo Peñaherrera


LA ABUELA

Autora: Fanny Aristizábal


CARACOLITA EN MI MANO

Autora: Digna de Labastida


ARRIBA Y ABAJO

Autor: Hernán Rodríguez C.


SIANNA Y LA ARAÑA

Autor: Julio Basantes


LA PALMERA
HAY COSAS QUE NO COMPRENDO

Autor: Carlos M. Arízaga


ARAÑITA TEJEDORA

Autor: Galo Lara


EL COCUYO
LA COLIFLOR

Autora: Nelly Córdova


EL BORRICO PREGUNTÓ

Autor: Mario R. Alvarado


PASEO GATUNO

Autor: Raúl Arias


LA RANA LEONORA

Autora: Violeta Luna


NOVIEMBRE Y LOS ESCARABAJOS

Autora: Piedad Romo-Leroux


LA COMETA

Autora: Marietta Cuesta


LA GAVIOTA

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Autor: Renán De la Torre
DIENTÓN

Autor: Ramiro Jiménez


LA SOPA QUE YO MÁS QUIERO
VAMOS A VER
USA LA IMAGINACIÓN

Autora: Lady Ballesteros


NUESTROS NIÑOS
EL LORO
EL ZANCUDO

Autor: Manuel Salazar


NATURALEZA

Autor: Francisco Delgado Santos


LOS SUEÑOS DE NATALIA

Autora: Catalina Sojos


PARODIA

Autora: Miriam Navarrete


SUSI LA SERPIENTE
MI CASA

Autora: Sheila Bravo


NANA

Autora: Soledad Fernández de Córdova


EL DÍA EN QUE LLOVIÓ LECHE

Autor: Edgar A. García


LA TRAVESÍA
MI CABALLO BAYO

Autor: Xavier Oquendo


¿TE ACUERDAS MAMÁ DE AQUEL CUENTO?

Autor: JORGE CARRERA ANDRADE

LO QUE ES EL CARACOL
Caracol:
mínima cinta métrica
con que mide el campo Dios.

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GUACAMAYO
El trópico le remienda
con candelas y oros su manto
hecho de todas las banderas

GRANO DE MAÍZ
Todas las madrugadas
en el buche del gallo
se vuelve cada grano de maíz
una mazorca de cantos

VIDA PERFECTA
¡Conejo, hermano tímido, mi maestro y filósofo!
Tu vida me ha enseñado la lección del silencio.
Como en la soledad hallas tu mina de oro,
no te importa la eterna marcha del Universo.

Pequeño buscador de la sabiduría,


hojeas como un libro la col humilde y buena,
y observas las maniobras que hacen las golondrinas,
como San Simeón, desde tu oscura cueva.

Pídele a tu buen Dios una huerta en el cielo,


una huerta con coles de cristal en la gloria,
un salto de agua dulce para tu hocico tierno,
y sobre tu cabeza un vuelo de palomas.

Tú vives en olor de santidad perfecta;


te tocará el cordón del padre San Francisco
el día de tu muerte. ¡Con tus largas orejas
jugarán en el cielo las almas de los niños!

Autor: MANUEL AGUSTÍN AGUIRRE

LOS AMIGOS PEQUEÑOS


Bigotillo del ciempiés,
el ratoncito en la cueva
y la cigarra tocando
su guitarrita de cerda.

La lombriz con su bastón,


tanteando como una ciega.
El grillo salta que salta

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con sus pintadas muletas.

Sube y baja el caracol


con botas de siete leguas.
El gusano encoge y tira
su acordeón, que nunca suena.

Lleva en el dedo un anillo


de brillantes, la luciérnaga
y el sapo, orondo, de un golpe
se traga la luna llena.

PLAZA DE SAN SEBASTIÁN


La luna con su corneta
llamando a los niños va,
para llenarles los ojos
de bolitas de cristal.

Se cruzan las voces claras,


los gritos vienen y van,
mientras la luna se quita
su pequeño delantal.

Juguemos a la gallina,
al sin que te roce, ¡ya!
Niño, por más que te escondas,
tu sombra te encontrará.

Siempre esa chica que corre,


que corre sin descansar,
se me parece a la luna
con su blanco delantal.

Un muchacho la persigue
fingiéndose gavilán.
Yo tengo no sé qué cosa,
¡cómo quisiera llorar!

¡Noche de luna y de cielo,


Plaza de San Sebastián!
La luna inquieta se baja
su pequeño delantal.

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TUS JUGUETES
Los dedos en la boca
como un rondín de silbos
y la corneta rosada
del grito.

Las bolitas, sin párpados,


son de barro amarillo.
El viento, un tamborcito
templado en el camino.

Los moscardones verdes,


trimotores de vidrio
que tú vas piloteando
de la punta de un hilo.

Y el ratoncito tierno,
cogido anoche, vivo,
que corre, aunque sin cuerda,
como un carrito.

MI PRIMERA CARTA
Si tuviera una pluma
con un pico de estrella,
te escribiera una carta,
Madre.

Si tuviera un papel
tan fino como el aire,
te escribiera una carta,
Madre.

Si tuviera una tinta


dulce como tu sangre,
te escribiera una carta,
Madre.

Pero como no tengo nada,


te escribo con el pico
de un pájaro
en un pliego de agua,
madre.

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LA COMETA
Grito de colores
Colgado del cielo.
Manos en bandadas
Por el aire vuelan.

De los ojos claros


sale un hilo tenso.
Cabecea una lina
Cometa de sueño.

Musiquilla verde
Del grillo y del trébol.
La cometa sube
Como un niño ciego.

¿O será un torito
que embiste en el ruedo,
con sus dos cuernitos
azules, de viento?

Mejor una niña


Que salta la cuerda
Y en los pies desnudos
Tiene una candela.

Loca bailarina
Sobre la hebra floja
De un silbo, da vueltas
Con traje de cola.

Vedla como gira,


Fina enredadera
De lindos colores
Que en el aire crece.

Vedla como gira,


Zapatea, se enciende:
Dos manos de viento
Sobre la cadera.

Campanita roja
Que en los ojos suena:
En tus pies desnudos
La tarde se quema.

En el aire limpio,

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Flores de candela,
La danza recorta
Con doble tijera.

Recoge sus faldas


De amapola abierta:
Cuidado, los niños
Te miran, cometa.

Loca mariposa,
Pájaro de fuego.
Se la tragó el sapo
Tonto de un lucero.

Autora: ISABEL TAMARIZ DE SALAZAR

EL CORAZÓN DE MI MADRE
Cofre que guarda un tesoro
de valor incalculable,
amor de madre, entre amores
el único verdadero;
copa llena que desborda
desvelos y sacrificios,
anhelos y venturanzas,
abnegacióny caricias.
¡Corazón todo bondades!
¡Corazón todo ternuras!
El corazón de mi madre...

Autor: LUIS MOSCOSO VEGA

EL AGUA
Agua sin mancha, agüita,
agua de la montaña,
fresca, sana, limpita,
canción de la cabaña.

Agua grande y madura,


el agua de la mar,
yodo, sal y amargura
¿quién la puede tomar?

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Agua milagro, agüita
de pila bautismal;
borra y deja limpita
la mancha original.

Agua dolor profundo


en lloro convertido:
ojos de moribundo,
agua de despedida.

EL CABALLO
Patitas como palancas
mueven la tierra debajo;
no hay monte, río ni cima
que detengan su carrera.

Cuatro remos de milagro


allanan todo collado:
cual un mar, lejos la tierra
va quedando rezagada.

Es la pampa un gran tambor


que proclama la victoria;
es la valla catapulta
que lanza sombras al cielo.

Y cuando llega a la meta,


destino de su triunfo,
la hiera fresca le alcanza
como una verde caricia.

Patitas como palancas


de mi caballo retinto,
las crines de tibia noche,
el lomo de muelle seda.

Caballito saltador,
devorador de distancias:
¿quién pudiera en él saltar
la tranquera de las penas?

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Autor: ZOILA ESPERANZA PALACIO

CANTA
Si "cantar es pensar", no pierdas tiempo.
Canta al amanecer, cuando la brisa
también saluda a Dios. Da tú el ejemplo,
canta sin preguntar a nadie nada.

Cuando camines solo hacia la escuela,


o en surcos escribas tu esperanza,
canta con fe en cada paralela
de trigo, gramínea de la alianza.

La música es amor, el canto anhelo,


supremo don de darse con ternura
al pueblo, que a su paso por el suelo
canta y trabaja, ora, siembra y ama...

No viajes por la vida sin palabras:


en cualquier tono de la escala, canta:
te sentirás feliz jilguero al viento
que afina, en las estrellas, su garganta.

Autor: GUSTAVO ALFREDO JÁCOME

LOS CONEJITOS
Por el monte arriba,
en la verde fronda,
muchos conejitos,
juegan a la ronda.

Los conejos blancos


y también los grises
en la rueda rueda
juegan muy felices.

Las orejas largas,


la pancita llena,
los conejos juegan
luego de la cena.

Cuando el lobo fiero


deja sus guaridas,
los conejos juegan

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a las escondidas.

RIN RIN RENACUAJO


Rin Rin Renacuajo
tiene hoy vacaciones
y quiere gozarlas
con danza y canciones

Marchóse a la orilla
de un charco cercano,
lugar frecuentado
cuando entra el verano.

Allí veraneaban
las ranas bañistas
carmín y menjurjes
y dengues de artistas.

Y bajo los hongos


-que son quitasoles-
cro cro canturrean
con todas sus proles.

Rin Rin Renacuajo


con gran cortesía,
saluda a las damas:
-"Señoras, buen día".

-Muy buenos los tenga.


Usted está majo.
¿Por qué no da música,
Rin Rin Renacuajo?

Rin Rin Renacuajo


tañó la guitarra
y un dúo formó
con doña Chicharra.

Y en danzas y brindis
y muchas canciones
pasaron los días
de las vacaciones.

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Autor: FLORENCIO DELGADO ORDÓÑEZ

EL DORMIR DE LOS ÁNGELES


Para que te duermas
te daré una flor,
de plata, de luna,
de oro, o de sol.

Blancas las cobijas


y la colcha azul.
¿Quieres que mamita
apague la luz?

Duérmete mi vida,
duérmete nomás,
que mañana tienes
conchitas del mar.

Angel de las alas


hechas de papel,
junto a mi tesoro
duérmete mi bien.

Angel de la Guarda
acuéstate aquí,
porque niños y ángeles
tienen que dormir...

LA ABUELITA
¡Lo dulce que es la abuelita
cuando se pone a contar
que calzó la Cenicienta
su zapato de cristal!

Cuenta La Caperucita
y se siente estremecer,
cuando se come a la abuela
el terrible lobo aquel...

Ella cree, como un niño,


que Blanca Nieve existió
y que hay las Hadas Madrinas
con cabelleras de sol.

Habla del Gato con botas,

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de Pulgarcito, de algún
dragón que mató con lanza
el bravo Príncipe azul...

Cuando terminan los cuentos


se echa y se pone a dormir,
después de sacar al gato
y de rezar en latín...

Autor: ADALBERTO ORTIZ

LA TUNDA PARA EL NEGRITO


Pórtate bien, mi negrito,
pa' que yo te dé café,
porque si viene la tunda,
la tunda te va a cogé.

No te escondás, mi negrito,
que ya te voy a buscá
y si la tunda te encuentra,
la tunda te va a entundá.

Pa' duro te estoy criando


y no pa' flojo, ¿sabé?
y si te agarra la tunda,
la tunda te va a mordé.

Cuando llegués a sé hombre


vos tenés que trabajá
porque si viene la tunda,
la tunda te va a llevá.

No quiero que seás un bruto,


sino que sepas leé,
que si te coge la tunda,
la tunda te va a comé.

Y no te dejés de naide,
respétame solo a mí,
porque ya viene la tunda,
la tunda ya va a vení.

Échate pronto en tu magua,


que no te voy a pegá.
¡Huy, que ya llega la tunda!

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¡La tunda ya va a llegá!

CANCIÓN DEL BOGA PARA SU HIJO


Bogá, muy duro, bogá.
Bogá con el canalete,
que el río te va arrastrá.

Tenés que aprendé a bogá


pa' que no te lleve el río.
Bogá muy duro nomá,
bogá muy duro nomá.

En la vida hay que bogá


pa' que no haga lo del río
que te deja en medio má.

Si el río te va a tragá,
dale que dale y más dale
y no dejes de bogá;
bogá muy duro nomá,
bogá muy duro nomá.

Autor: CÉSAR DÁVILA ANDRADE

ESQUELA AL GORRIÓN DOMÉSTICO


Para la bella novia de mi mejor amigo, sinceramente

Hermano mínimo, idolillo de musgo,


tú que viajas con muletas de alambre
y una flor de alfalfa en la solapa.

¿En dónde oí tus pasos de muleta seca,


tu suspiro que tiene cabeza de alfiler,
tu voz liviana y pura de grano de maíz?

Fotógrafo ambulante de los patios urbanos,


yo te envío un saludo
de liquen, de centeno, de albahaca,
un grano de mostaza y una gota de vino.

Te esperaré mañana en la azotea.


Procura ser puntual. Conversaremos
del premio de fin de año, de los tréboles,
de la dalia que florece en el as de oros

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y de la orografía del tejado.

Después, no sé...
Y cuando esté ya muerto, baja a verme.
Picotea en mi lengua sin cuidado.
Encontrarás en ella las palabras
de amor que ahora se me escapan
y las letras de un nombre amado: Laura.

Autor: LEOVIGILDO BOLAÑOS

BARQUITOS DE PAPEL
¡Se van! Se van los barquitos
de blanco, frágil papel;
livianos y pequeñitos,
sin rueda ni timonel.

Los lleva el soplo del viento,


el faro del corazón...
A bordo se hace el contento
y oculta alegre canción.

Una sonrisa es la alberca


-niño remedo de mar-.
La brisa besa las velas,
queriendo también viajar.

¡Se van! Se van los barquitos.


Los niños danse a reír.
Un viajero pequeñito
es cada barco al partir...

PATITOS
Ya vienen, como las góndolas,
los patos a la distancia.

Signos de interrogación
sus largos cuellos al agua...

Los patos están nadando,


los patitos y las patas.

El sol los quiere mirar


en los espejos del agua...

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El paisaje en la corriente
desdobla su bella capa.

Miradlos qué bellos son:


¡los patitos y las patas!

Autor: SIMÓN CASTRO

QUIERO COMPRAR
Yo tengo cinco centavos
y quiero comprar el sol,
con un pedazo de cielo
muy azul, azul, azul...

Y quiero comprar el viento


y quiero comprar el mar,
para tener los juguetes
con los que quiero jugar.

El sol será el soberano


y mi juguete mejor;
la tierra, mi plaza grande
y yo, la canción de amor.

Y quiero comprar el mundo,


para tornarlo mejor,
quiero verlo más fecundo,
con semillitas de amor.

LUCIÉRNAGA
En el pizarrón de la noche
escribes tu alfabeto de luz.

MORA
Redonda y arrugada,
en su entraña agridulce
la miel está enojada.

Autora: SARAH FLOR JIMÉNEZ

DOÑA COL
Doña col se fue al mercado
con su alegre repollón
a vender sus enagüitas

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y su verde camisón.

LA CEBOLLA
¡Qué elegante la cebolla,
vestida de celofán!,
pero no sé por qué llora,
ni por qué me hace llorar.

AUTOR: CARLOS CARRERA BARRETO

Tiempo de vacaciones
Pajarito de papel,
mi cometa sube y sube,
a lo lejos me saluda
cuando se prende en la nube.

Pajarito de papel
que va a posarse en el monte,
se tiñe de plata y oro,
se engasta en el horizonte.

En su cordel yo le envío
un secreto telegrama,
pajarito que se escapa
por encima de la rama.

Después de tan largo viaje


desciende hasta mi mejilla
y me cuenta que el Señor
le ha pegado una estampilla.

Autor: EUGENIO MORENO HEREDIA

EL GALLO ES UN GENERAL
Con charreteras doradas
el gallo es un general,
vestido de azul y rojo,
vestido de cielo y miel.

En las mañanas convoca


a consejo militar
y sus colegas del barrio
cantan alegres con él.

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Gallito de azul y rojo,
general en su cuartel,
ningún general le iguala,
gallito de cielo y miel.

RONDA DE LA MUÑECA NEGRA


A la ronda ronda,
muñequita negra,
ojitos de mate,
piel de chocolate.

A la ronda ronda,
que la madrugada
dejará un lucero
temblando en tu almohada.

A la ronda ronda,
ya sale la luna,
mi canto esta noche
rondará tu cuna.

EL SALTO DEL SAPITO


Chiquitín,
chiquitón,
salta el sapito
saltón.

Cuando salta,
salta largo,
se le cae
el pantalón.

SE MURIÓ LA BRUJA
Pataplún,
bum,bum,
ya la bruja
se acabó.

¿Cómo se acabó
la bruja?

Cuéntame amiguito,tú.

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Se cayó en una burbuja
porque el gato
la empujó.

¿Cómo se llamaba el gato


que a la bruja
la empujó?

Cuéntame amiguito, tú.

Ese gato tan valiente


fue el famoso
Misifú.

Autora: TERESA CRESPO DE SALVADOR

RONDA
Para mi hijo Iñigo

A contar estrellas
con loco croar
aprenden las ranas
en el totoral.

El rocío danza
uno, dos y tres,
con pasos de azúcar,
cuatro, cinco y seis.

La luna redonda
se ha puesto a rodar
y semeja el cero
que quiere jugar.

Repiten los grillos


del uno hasta el mil
y nunca parece
que van a dar fin.

Y el búho maestro
cansado de hablar
se durmió en el árbol
para terminar.

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Autor: LUIS FALCONÍ HIDALGO

LUCIÈRNAGA
Caminante
de la noche,
la luciérnaga
parece
una estrellita
volante.

Una linterna,
un farol,
un avión
de luces blancas
que va a dormir
en la flor.

Autora: TERESA LEÓN DE NOBOA

NIÑO INDIO ECUATORIANO


Yo soy niño ecuatoriano,
hijo del Ande y del sol,
por eso tengo alma de héroe,
ojo de águila,
piel morena
y generoso corazón.

Soy niño indio y mi mano


puede estrechar la de usted,
lo mismo si es niño blanco
que si es negro
o amarillo,
niño de China o Argel.

Soy niño indio rebelde,


ciervo libre, ave torcaz;
mi alma es noble y cristalina,
como rocío del alba,
como nieve de la altura,
como agua de manantial.

Yo soy niño ecuatoriano,


niño de raza puruhá,
soy ciudadano del mundo,
amo el trabajo,

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odio la guerra,
busco la paz...

Autor: RAFAEL COBO ESPINOZA

EL COLIBRI
Barrilito de colores,
repleto de rubia miel;
rubricas en las corolas
con nacarado pincel.

Helicóptero de plumas,
suspendido del jazmín;
tu territorio de vuelo
comprende todo el jardín.

De las canoas del viento


eres regio capitán,
vas remando con las alas
del clavel al tulipán.

Autor: HORACIO HIDROVO PEÑAHERRERA

LA ABUELA
Una cosecha de ternura crecía en sus pupilas.
Mi abuela tenía un silencio de estrella
y una canción guardada en su palabra.

Por sus ríos de nieve cabalgaron sus años.

Mi abuela tenía la mansedumbre de los prados


después que pasa el viento.

Era el reloj de aquella casa de infancia,


el manantial de caricias que creció en nuestras manos.

Un día la abuela se marchó para siempre


y la vieja casa se llenó de silencios.

Cuando la abuela murió,


murió también aquel príncipe azul
y los sueños infantiles que alargaron mis noches.

A veces pienso que mi abuela

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camina por las noches en los bosques del cielo
y que de tarde en tarde nos deja en el viento
el idioma de los astros.

Autora: FANNY ARISTIZÁBAL DE RUIZ

CARACOLITA EN MI MANO
Caracolita en mi mano,
verde, rosada y zafir,
caracolita preciosa
que en la playa recogí.

Tesoro de reina rubia,


riqueza de emperatriz;
caracolita preciosa,
áurea, esmeralda y zafir.

Barquito de mil colores


que de la China llegó
con piratas encantados,
con mil perlas y un dragón.

Espejo de una sirena


que dormida se quedó;
espejo de mil colores
que un cocodrilo robó.

Caracolita en mi mano,
flor de cielo,
flor de mar;
estrellita de la playa,
florecita de azahar.

Caracolita en mi mano,
contigo voy a jugar;
danzaremos en la playa,
nos pondremos a cantar.

Pero, mejor, si tú quieres,


te llevaré junto a mí:
como quiero que florezcas,
te sembraré en mi jardín...

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AUTORA: DIGNA DE LABASTIDA

ARRIBA Y ABAJO
Mi lindo columpio
meciéndome está,
arriba y abajo
me empuja mamá.

En el sube y baja
me quiero quedar,
arriba y abajo,
¡qué lindo es jugar!

Arriba está el cielo,


abajo está el mar
y en medio la luna
que quiere jugar...

Autor: HERNÁN RODRÍGUEZ CASTELO

SIANNA Y LA ARAÑA
Para Sianna, naturalmente
Había una vez una señora araña
que para evitar visitas importunas
tejió a la puerta de su casa
con hilos de cristal y niebla
una tela de araña.

La señora del cuento


era bruja, sabedora de cosas y maga.
Sabía, por ejemplo, astronomía,
viejas historias de ríos y montañas,
quiromancia, cartomancia, zoología profunda
y psicología arácnida,
y, entre otras cosas menos útiles,
algunas hablas.

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Y sucedió que subieron al monte
donde la señora araña moraba,
ingenuos, alegres, juguetones, expedicionarios,
y entre ellos iba Sianna.

Sianna era una niña especial:


todo en ella cantaba.
Había escrito unos cuentos

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con caballos que hablaban.
Gustaba todavía de muñecas
y adoraba a su oso. Pero nada la alegraba
tanto como acariciar la testuz de un ternerito,
amaestrar a sus perros y saltar de la cama
para ver si habían dormido bien los pájaros.
Pero he aquí que nuestra Sianna
que con tanta ternura quería a sus animalitos,
tenía miedo y horror de muchas alimañas.

3
Sianna, atenta a cuanto se movía,
vio, claro, el hoyo de la araña
abierto al borde del empinado senderillo
y velado con su velo de plata
que, para evitar visitas importunas,
había tejido la prudente anciana.

Miró la niña el recoveco


y se dijo: “¡Una araña!”.
Sintió su vieja aversión a gusanos
y moscos y hormigas y alimañas,
tomó un madero largo y filo
como espada,
y ¡zas! lo metió rasgando el velo leve
hasta la entraña
de la mansión de la vieja señora.

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Sianna no vio nada,
pero escuchó la voz que venía del hoyo
y que severa y grave la increpaba:
“Pequeña: que una niña tan bella,
tan fina, buena y preocupada
por el ternero y el cusumbo y los ratoncitos
y los perros, escritora de historias y fábulas...”
“Y tú cómo lo sabes?”
“No me interrumpas –dijo la araña-,
que tú, tan sensible y dulce,
hayas querido destruir mi casa
o romper el cortinaje doble
con el que protegí su entrada...
o, peor, si intentabas matarme
a mí, pobre e indefensa ciudadana!”

5
Sianna se arrodilló en la tierra

26
y acercó su rostro a la entrada.
Con dedo trémulo apartó jirones de cortina,
cristalillos y gasas
y aprendió más secretos en un día
que aprendiera en semanas.

No se movió de junto al agujero


hasta la tarde bien entrada.
“¡Sianna, que nos vamos!”
“¡Déjenla, que esta Sianna está chiflada!”

Sianna bajó muy tarde y sola


tras haber conversado largo con la araña.
Traía entre otros tesoros
Esta hermosa y hondísima palabra:
“Ni todos los artistas juntos pudieron hacer nunca
belleza como la de la más pequeña alimaña”.
Y esta otra:
“Todo lo que vive canta”.
Y esta que le dijo al despedirse
la insecta vieja y sabia:
“En todos los caminos hallará sabidurías
el que ama”.

Autor: JULIO BASANTES VACACELA

LA PALMERA
Jirafa que buscas nubes
para alcanzar un jirón
del cielo marino y puro,
de la marina extensión.

Puntero de la distancia
que señalas el lugar
en donde mueren las olas
cansadas de navegar.

Antena que te columpias


para captar la estación
del celestial universo
que late en el corazón.

Eterna torre de viento


coronada de verdor
sobre la arena playera,
silueta de luna en flor.

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Eres escala viajera
que sube a la inmensidad,
almena del nuevo día
y faro de claridad.

HAY COSAS QUE NO COMPRENDO


La cuchara tiene boca
pero nunca come nada;
en el fósforo hay cabeza,
pero no tiene cabello.

La montaña tiene faldas,


pero jamás usa enaguas;
una mesa tiene patas,
pero no camina sola.

La iglesia tiene naves


y las naves no navegan;
hasta el choclo tiene pelo
y ni de chiste se peina.

El serrucho tiene dientes


y no se lava la boca;
esta aguja tiene un ojo
y es ciega de nacimiento.

Hay cosas que no comprendo,


talvez por ser muy pequeño:
¿por qué mi cama es de plaza
y la casa de dos aguas?

¿Puedo dormir en la plaza


y vivir bajo dos aguas?
¡Ah las cosas que se inventa
la lengua de los mayores!

Autora: PIEDAD ROMO-LEROUX

LA COMETA
Mi pompita de jabón,
mostrando su tez lozana,
se ha asomado a la ventana
para mirarse en el sol:
ha querido ver el cielo,
vestida de terciopelo,

28
con timidez y arrebol.

Mi pompita de jabón
se desliza y desvanece
en el rayo matinal,
y en ese fugaz segundo,
lentamente se diluye
su figura de cristal:
poco, poco me duró
mi pompita de cristal...

Autor CARLOS MANUEL ARÍZAGA

ARAÑITA TEJEDORA
Textil y mansamente
doña araña camina
costureando el medio ambiente
con el telar de su espina.

Costurerita del cielo


con su vestido de obrera
se quita y se pone el velo
de muchacha dominguera.

Negro ajuar en la tiniebla


abecedario de hilo,
lazo y peineta de niebla,
aliada de San Cirilo.

Ovillo de violetas,
bailarina del tumbado,
escalofrío en muletas
bigote de Rey asustado.

AUTOR: GALO LARA


EL COCUYO
Semáforo nocturno,
intermitente,
con luces
de prevención.

Punto y coma iluminado


que en la noche
parece
un minúsculo

29
tizón

LA COLIFLOR
Coliflor:
¿por qué te pones
peluca blanca
y rizada?

¿Es que imitas


a la abuela,
o eres col avejentada?

Autora: NELLY CÓRDOVA

EL BORRICO PREGUNTO
Campanas nuevas de Oriente
anunciaron Navidad.
Y para los niños pobres
¿qué campanas sonarán?

En Belén flores del campo


aroman la Navidad.
Y para los niños pobres
¿qué fragancias brotarán?

Guitarreros de los bosques


cantan "Feliz Navidad".
Y para los niños pobres
¿qué guitarras tocarán?

Luces de todos los cielos


traen Feliz navidad.
Y para los niños pobres
¿qué luceros bajarán?

Juguetes, fresas, bombones


dicen Feliz Navidad.
Y para los niños pobres
¿qué regalo llegará?

Autor: MARIO RODRIGO ALVARADO

PASEO GATUNO
El gato pasea en la noche

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sus intenciones hambrientas,
anda buscando residuos
y una gata compañera.

Sus ojos toman el brillo


de la lunita lunera,
para que brillen mejor
y su gatita le quiera.

Cruza con pasos callados


el asfalto y las aceras,
pensando en lo que ha robado
y en lo que robar pudiera.

En eso se le aparece
esa linda gata negra
y le maúlla corazones
bajo la luna lunera.

Caminan los dos unidos,


ella le mira coqueta,
él le regala un maullido,
ella con otro contesta.

¡Restaurante al aire libre!


¡Esto es toda una sorpresa!,
exclama con gusto el gato
a su gatita risueña.

Se encuentran cinco latones


con basurita muy fresca,
ella se come un pescado
porque es parte de su dieta.

Don Gato se da un banquete


con un lomo de ternera
y bebe un poco de leche
que ha tirado la casera.

Se retiran satisfechos
por la riquísima cena,
a continuar su paseo
bajo la luna lunera...

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Autor: RAÚL ARIAS
LA RANA LEONORA
La amiga ranita
repica y repica
muy de mañanita.

La rana Leonora
retoca y retoca
como en la tambora.

Esta rana loca


es patinadora
y juega y salpica
con su naricita.

Otea y otea
desde su azotea.

Esta rana loca


toca, toca, toca
por un cuarto de hora.

¿De dónde has venido


pequeña ranita?
¿En barco o por tierra?
Me pareces bella
aunque no te vea.

Los niños te quieren


porque con tu boca
toca, toca, toca,
pareces ahora
una profesora.

La rana Leonora
es una inventora,
toca, toca, toca
por un cuarto de hora
sextetos, tercetos,
versificadora.

Toca, toca, toca


por un cuarto de hora.

Y en esa azotea
desde donde otea
inventa e inventa

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sonoros poemas.

Entonces los niños


al oírla aprenden
a jugar con ruidos.

La rana Leonora
y los niños pueden
crear, recrear
ese inmenso verso
que en el universo
corre, suena, vuela.

Autora: VIOLETA LUNA

NOVIEMBRE Y LOS ESCARABAJOS


Escarabajo blanco:
tu suerte es tan incierta como todo.
Te embarcas en la lluvia
y llegas a las puertas de la hierba
con una gracia rubia
El trébol se blanquea
y hay ruido de papel en los cristales.
Con tu bermejo arribo
comienzan a vestirse las ventana
y empieza la gran fiesta del invierno.
Escarabajo blanco:
tu suerte llega a tiempo con el frío
y a tiempo con la seda de noviembre.
Con tu caída suave
se alegran tantos charcos y rincones.
Hay manos que te encuentran
y bocas que con hambres atrasadas
se llenan de tu nuez y tu destino.

Autora: MARIETTA CUESTA DE ROMERO

LA GAVIOTA
La gaviota ondea
sus alas de plata
en el ancho cielo
de tul y escarlata.

Vuelan las gaviotas


sobre el bravo mar

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como centinelas
de un barco de azahar.

Autor: RENÁN DE LA TORRE

DIENTÓN
La chiquita tin
tiene un diente ton.
¡Oh qué diente tin,
chiqui chiqui ton!

Chiqui chiqui chiqui,


chiqui chiqui ton,
¿será el diente chiqui
del ogro Golón?

Cuando crezca tin


en su boca fina,
¡llegará a su fin
toda golosina!

Autor: RAMIRO JIMÉNEZ

LA SOPA QUE YO MÁS QUIERO


Tú me preguntas mamá,
qué sopa es la que más quiero.

Yo te contesto mamá,
la sopa de caramelo...

VAMOS A VER
Vamos a ver
qué puedo yo con la mano hacer:
un conejo, una araña
y y una tienda de campaña.

Vamos a ver
qué puedes tú con la mano hacer...

USA LA IMAGINACIÓN
Una vara laaarga y fea,
sin alma ni corazón,
en un abrir y cerrar de ojos
puede transformarse en regla,
en escopeta o bastón.

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También puede convertirse en remo,
en espada o bandolón.

Cambia y transforma las cosas:


¡usa tu imaginación!

Autora: LADY BALLESTEROS

NUESTROS NIÑOS
Los niños esmeraldeños
son chocolate
en la piel,
con dentadura
de coco,
su sonrisa
es cascabel.

Tienen corazón de oro,


ojos de color
de miel,
cuerpo que es
de caucho puro,
vocesitas de panel.

Estos niños,
mar y brisa
son de un profundo querer,
con un alma
siempre pura,
chocolate, coco y miel.

EL LORO
Allá en lo alto de un árbol
estaba un loro glotón,
lirín, lirón,
comiendo guayabas verdes,
verdes como su color,
verdín, verdón.

¡Ay qué color de guayabas!


¡Ay qué dolor de glotón!

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EL ZANCUDO
Un zancudo patilargo
tocando está su corneta,
un zancudo patilargo
que no monta en bicicleta,
un zancudo patilargo
de gorrita y pantalón,
un zancudo patilargo
largo, larguín y largón.

Autor: MANUEL SALAZAR


Naturaleza

El cielo se ha puesto de oro,


lo mismo que los trigales
y el sol se baña en el cielo
con agüita de azahares.

El río se va corriendo
por entre sauces y olivos
y las flores le comentan
mil cositas al oído.

Salta por allá un cordero,


acá la vaquita muge
y un pájaro carpintero
su hermoso nido construye.

Las mariposas ondean


como trocitos de tela
desgarrados por el viento
del vestido de la tierra.

Fuente de sol y de vida,


campo lleno de hermosura,
¡los niños tenemos alma
de prado, como la tuya!

Autor: FRANCISCO DELGADO SANTOS

I
LOS SUEÑOS DE NATALIA
De tanto jugar, cansada,
aunque plácida y risueña
Natalia sueña que sueña

36
mientras navega en su almohada.

Ha encontrado la manzana
por la que el niño lloraba
y al devolvérsela, acaba
su llanto y el de Santa Ana.

Luego visita a la gata


y a los cinco borriquitos
que dan calor, muy juntitos,
a su hermana garrapata.

Después va a la dulcería
con dos niños en un coche:
uno ha nacido de noche,
otro ha nacido de día.

Cansada, pero risueña,


sobre su lecho de espuma
-cual lucero entre la bruma-
Natalia sueña que sueña...

A saltar la cuerda, juega;


al florón, al rocotín,
a las carreras sin fin,
a la gallinita ciega...

Con ojos de clara miel


le sonríe una niñita
que dice ser la viudita
del Conde Blas de Laurel.

Adornada con su cinta


de color verde limón
canta con profunda unción
la esquiva Pájara Pinta.

Allá lejos, en la fronda


se oye un gritar de chiquillos:
sale el lobo y sus colmillos
hacen estrago en la ronda...

Natalia ha pegado un grito


y a la suavísima almohada
le dice: “!No me haga nada,
por favor, señor lobito!”

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II

Se despierta, temblorosa,
y piensa: “Fue solo un sueño”...
Se cobija y, con empeño,
vuelve a dormir, presurosa.

Está soñando otra vez


y en su rostro una sonrisa
viene a pintarse de prisa
cual el sol sobre la mies.

Por un caminito viejo


su nuevo soñar inicia
y se encuentra con Alicia
que ha traspasado el espejo.

El País de Maravillas
tiene de inocencia un manto
y el serenísimo encanto
de las cosas más sencillas:

izar sueños y cometas,


acariciar las estrellas
y ser feliz con las bellas
palabras de los poetas.

Yace cerca del Poniente


una hermosa princesita
que hace cien años dormita:
la llaman “Bella Durmiente”...

Viene el Príncipe anhelado:


llora creyéndola muerta;
mas al besarla... ¡despierta!
y halla el amor a su lado.

Hay un hada que le cuenta


la historia de Pulgarcito,
la de un joven Principito
y hasta la de Cenicienta.

Casi, casi, ya sin voz


le dice que en un camino
se encontró con Aladino
y conoció al Mago de Oz.

38
De tanto contarle cuentos
se cansa y bosteza el hada:
ya no se le ocurre nada,
¡se agotaron sus inventos!

Así que resuelve, pues,


tocarla con su varita.
y decirle: “Señorita;
nos veremos otra vez”

Al irse deja un aroma


de rosa, clavel y dalia
y al despertarse, Natalia,
el hada ya no se asoma...

Autora: CATALINA SOJOS

PARODIA
Estos son los versos que escribe la abuela.
Esta es la caja de madera donde esconde los versos que escribe la abuela.
Esta es la clave que abre la caja de madera donde esconde los versos que escribe
la abuela.
Esta es la llave que entra en la clave y abre la caja de madera donde esconde los
versos que escribe la abuela.
Este es el bolsillo que guarda la llave que entra en la clave y que abre la caja de
madera donde esconde los versos que escribe la abuela.
Y éste es el niño David:
que encuentra el bolsillo que guarda la llave que entra en la clave y que abre la
caja de madera donde esconde los versos que escribe la abuela.

Autora: MIRIAM NAVARRETE

SUSI, LA SERPIENTE
A Susi serpiente le duele la muela.
Su mami le dice: no irás a la escuela.

Susi, la serpiente, se pone a llorar:


con sus amiguitos no podrá jugar.

Sapito sapón está preocupado:


Susi, la serpiente, se sienta a su lado
y hoy día no está,
¿qué le pasará?

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Susi, la serpiente, ha ido al dentista,
de vuelta a la escuela ya se encuentra lista.

Sapito sapón se pone feliz.


Salta el saltamontes: hasta baila twist.
Y todos contentos se encuentran de nuevo,
amigos por siempre ¡vamos al recreo!

MI CASA
Mi casa es violeta como una mañana,
con ladrillos rojos de almíbar pintados;
se acurruca el sol contra sus ventanas
y duerme la siesta entre las almohadas.

Mi casa es rosada, cual atardecer,


con cortinas blancas, de encaje y papel;
con claveles, rosas, con hierba y verdor,
con sauces, acacias y un gran girasol.

Su cocina es dulce, de azúcar y miel,


de albahaca, tomillo, pimienta y laurel.
Tiene chimenea, junto a un gran sofá,
con chispas de sueños que no volverán.

Guarda un escondite, allá en su buhardilla,


con olor a cuentos del gran Sandokán.

Princesas y duendes salen de puntillas,


piratas y brujas y hasta un gran rajá

Mi casa es teñida de luz y color.


Mi casa es trenzada de barro y amor.
Mi casa es cobija para mis hermanos.
Mi casa es tu casa, no sólo en verano...

Autora: SHEILA BRAVO

NANA
Duérmete mi niña,
carita de cielo:
duérmete pensando
que tu sueño velo.

Tus ojos de luna

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no quieren dormir:
¿acaso prefieres
canciones oír?

Duerme ya chiquita,
en la cuna de oro:
tu madre, de cerca,
vela su tesoro.

Duerme ya muñeca,
ricitos de seda:
duerme; tu camita
ansiosa te espera.

Tus ojitos negros


ya se van cerrando:
no llores; si duermes
seguiré cantando.

Durmióse mi niña
mirando la luna,
mientras yo mecía,
riendo, la cuna.

Sus lindos ojitos


ya se iban cerrando,
mientras yo a su lado
seguía cantando.

Durmióse mi niña,
Mi hija adorada;
mi amor, mi locura,
mi ser más amado.
Sus ojitos negros
ya no me miraban:
dormía mi niña,
conmigo soñaba...

Autora: SOLEDAD FERNÁNDEZ DE CÓRDOVA

EL DÍA EN QUE LLOVIÓ LECHE


El día en que llovió leche
salieron todos los gatos
sacando la lengua, largo
llevando en la mano un plato.

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Las vacas se preocuparon
de suceso tan notable
y sacaron un acuerdo
en pro del agua potable.

Las flores de los jardines


merendaron mantequilla
y se resbaló una abeja,
cayendo de rabadilla.

Salieron moscas y moscos


en un bote, con paraguas;
se callaron los zancudos
y se quedaron sin habla.

¡Qué asombro, qué algarabía,


qué día de fiesta larga!
Hubo más de algún empacho
y mil barrigas que dolían.

Autor: EDGAR ALLAN GARCÍA

LA TRAVESÍA
Travieso o tramposo
trepé al triqui traca
de un tren.

¡Qué trasto,
qué trasnoche!
Trepidaba
a troche y moche,
como trueno
que tritura.

En un trecho,
¡qué tristura!,
tres traidores
me trincaron
y tras tramar
su tropelía
(tributo a mi travesía),
como a truhán
me trasquilaron.

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MI CABALLO BAYO
Orilla el llano mi caballo bayo,
su cabello hollado de estrellas
brilla en el valle vallado.

Bajo la lluvia es fugaz destello


que bulle en el alto collado
y estalla en la calle yerma.

Bullanguero, arrolla una yegua,


la querella, la batalla, la trilla
sin ayuda la allana y la ensilla,
¡bello fuelle de llama y centella!

Autor: XAVIER OQUENDO

¿TE ACUERDAS, MAMÁ, DE AQUEL CUENTO...?

¿Te acuerdas, mamá, de aquel cuento de niño


que tú me repetías al verme dormir,
el de la Blanca Nieves y el Príncipe Armiño
que con la Cenicienta se puso a vivir?

De siete chanchitos que viven soñando


con los tres enanos de mina y rubí,
mientras Caperuza se pasa cantando
y el lobo rojo repite: ya me la comí.

Y las hermanastras se comen los puercos,


Sirenita vive con Bella Durmiente
y el Rey se convierte en bruja de repente.

Se comen manzanas los enanos tercos


y la bruja en el espejo da un lamento.
¡Ay, mamá! Ya no recuerdo tu antiguo cuento.

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