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DERECHO CIVIL VI: RESPONSABILIDAD CIVIL

EL DOLO Y CULPA

Integrantes:

Altez Teran, Erick.


Bocanegra Vittery, Carlos Antonio.
Enciso Chang, Jackelyn Jesús
Zevallos Coronel, Melany Mercedes.

Profesor:

Juan Manuel Ñiquen Quesquén

LIMA – 2019
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INDICE

Epígrafe 1

Agradecimiento 2

Introducción 3

CAPITULO I

EL DOLO

1.- Concepto.

2.- El dolo como vicio del consentimiento y como causa de inejecución de


Obligaciones.

3.- Diferencias entre la responsabilidad por dolo y por culpa.

4.- Prueba del dolo.

CAPITULO II

LA CULPA

1.- Concepto.

2.- Evolución de la teoría de la culpa.

3.- Prueba de la culpa.

4.- Culpa del acreedor.


INTRODUCCIÓN

El tema del dolo y culpa se encuentra estrechamente ligada a la inejecución de


obligaciones, la cual a su vez tiene un carácter de orden jurídico entre las
partes y también de orden social, debido a que para esta es importante que
las obligaciones se cumplan de manera correcta y que no incrementen las
deudas impagas ya que este tipo de situaciones conducen a que se generen
situaciones de conflictos generados entre los particulares y esto perjudica a
nuestro sistema de justicia por el incremento de la carga procesal y generar
congestión en nuestros tribunales.

A su vez el rol del acreedor es de vital importancia en el tema de obligaciones,


la culpa en relación al acreedor, es un elemento principal si este no cumple
con la cooperación necesaria de manera tradicional, en un primer momento la
culpa se aplicó de manera directa al deudor, pero con el paso del tiempo
también se orientó desde la perspectiva del acreedor, pero al hacer esto
surgen ciertas complicaciones en relación a la validez del concepto, todo lo
antes mencionado será abordado en nuestro presente trabajo.
CAPITULO I
DOLO
3.- DIFERENCIAS ENTRE LA RESPONSABILIDAD POR DOLO Y POR CULPA. –
En la legislación peruana la responsabilidad por dolo, en el caso de
inejecución de las obligaciones, es igual a la responsabilidad por culpa
inexcusable, pero más severa que cuando ella obedece a culpa leve del deudor.
Además, se prohíbe, al igual que en la ley alemana y suiza, que el acreedor
renuncie anticipadamente a hacer efectiva la responsabilidad del deudor
cuando éste incumple su obligación por dolo o por culpa inexcusable. Y, por
último, el incumplimiento de la obligación hace presumir, juris tantum, la culpa
leve del deudor; corresponde al acreedor, para agravar la responsabilidad del
deudor, probar que la inejecución es atribuible a dolo 0 culpa inexcusable.
El Código Civil de 1852 contemplaba, en materia de inejecución de
obligaciones, una regla genérica en virtud de la cual en los casos de dolo y de
culpa lata -entendiéndose por ésta última, según el artículo 1267, la omisión
de aquellas precauciones o diligencias que estén al alcance de los hombres
menos cautos o avisados-debía responderse por sus consecuencias (artículo
1269) Aunque para los dos casos de culpa leve y de culpa levísima establecía
reglas diferentes, no distinguía la responsabilidad por dolo y por culpa lata,
equivalente a la denominación de culpa inexcusable o grave El Código Civil de
1936 cambió la regla.
El artículo 1323 prescribía la responsabilidad del deudor, en caso de
dolo, por todos los daños y perjuicios que conocidamente se derivaran de la
falta de cumplimiento de la obligación, como efecto directo e inmediato. Pero
este mismo precepto, sin distinguir entre la culpa inexcusable o grave y la culpa
leve, disponía que en estos casos los daños y perjuicios de que respondía el
deudor eran los previstos, o los que se hubiese podido prever al tiempo de
constituirse la obligación y que fueran consecuencia necesaria de su falta de
cumplimiento. El Código Civil de 1984 ha regresado a la concepción del Código
de 1852.
Para los efectos de la responsabilidad el artículo 132} señala que queda
sujeto a la indemnización de daños y perjuicios quien no ejecuta sus
obligaciones por dolo, culpa inexcusable o culpa leve; que el resarcimiento por
la inejecución de la obligación o por su cumplimiento parcial, tardío o
defectuoso, comprende tanto el daño emergente como el lucro cesante, en
cuanto sean consecuencia inmediata y directa de tal inejecución; y agrega,
refiriéndose a la culpa leve, que en este caso el resarcimiento se limita al daño
que podía preverse al tiempo en que la obligación fue contraída.
Afirma Pothier que cuando hay dolo " ... el deudor es responsable
indistintamente de todos los daños e intereses que yo he sufrido, a los cuales
su dolo ha dado lugar, no tan sólo por aquellos que yo he sufrido en relación
a: la cosa que ha sido objeto del contrato, propter rem ipsam, sino de todos
los daños e intereses que he sufrido en relación a mis otros bienes, sin que
haya lugar de distinguir y de discutir en ese caso si el deudor viene obligado a
ellos: pues aquel que comete un dolo se obliga, velit nolis, a la reparación de
todo el daño que ese dolo causare"
Los mismos principios deben aplicarse, a juicio nuestro, cuando hay culpa
inexcusable o grave.
Ya hemos señalado que las cláusulas de no responsabilidad, de acuerdo
con la doctrina dominante/ prohíben al acreedor renunciar anticipadamente a
hacer efectiva la responsabilidad en que incurriría el deudor al incumplir, por
dolo o por culpa grave o inexcusable, su obligación. Sólo se acepta la renuncia
anticipada de la responsabilidad por culpa leve o, usando la expresión romana
de Pothier/ por /'culpa levis" Esta regla del derecho romano prevalece en
todas las codificaciones modernas. Así lo establece el artículo 1328 del Código
Civil de 1984 y su antecedente inmediato el artículo 1321 del Código Civil de
1936 Y aunque el Código francés, excepcionalmente, no lo dice en forma
expresa, nadie extrae de ese silencio una derogación del principio.
Admitir ese pacto no sólo sería inmoral, sino que haría inútil la
obligación, destruyendo el vínculo jurídico: él estaría en pugna con la voluntad
de concluir la obligación... Es claro, por cierto, que incumplida la obligación por
dolo o por culpa inexcusable del deudor, el acreedor puede renunciar al
derecho de exigir el pago de la indemnización de daños y perjuicios. Nada le
impide condonar esta obligación. Lo que la ley impide es el compromiso
anticipado de extinguirla por condonación.

4.- PRUEBA DEL DOLO. -


El sistema peruano, por último, adoptando como modelo otras
legislaciones modernas/ presume/ en caso de inejecución de la obligación, la
culpa leve del deudor. El artículo 1329 del Código Civil señala que se presume
que la inejecución de la obligación, o su cumplimiento parcial, tardío o
defectuoso/ obedece a culpa leve del deudor. Pero se trata de una presunción
juris tantum. El deudor puede exonerarse probando su inculpabilidad. El
acreedor., por su parte/ puede agravar la responsabilidad del deudor,
probando la inejecución por dolo o culpa inexcusable (artículo 1330).
La tesis enunciada se explica con facilidad/ pues la gravedad del dolo o
de la culpa inexcusable y, por consiguiente, sus caracteres excepcionales,
exigen que no se presuman. Para destruir la presunción juris tantun de la culpa
leve el acreedor deberá aportar al juez todos los elementos que le otorguen la
convicción de la existencia del dolo o, en su caso, de culpa inexcusable.
Es verdad que los principios del Código Civil vigente modifican lo
preceptuado por el Código de 1936. Pero también es cierto que el germen de
estos principios se encuentra en el artículo 1326 de este Código que, con
impropiedad en el lenguaje, disponía que el obligado a entregar la cosa
destruida por caso fortuito o tuerza mayor estaba en el deber de probar su
inculpabilidad.
Aquí el Código de 1936 pareció entender que el principio sólo se
aplicaba a las obligaciones de dar o a las de hacer que concluían con un dar,
pues no aludió a las otras obligaciones de hacer, ni a las de no hacer. Y aquí
también el Código pareció considerar que los únicos casos de inculpabilidad en
1 a inejecución de relaciones obligacionales eran aquellos que se configuraban
como casos fortuitos o de fuerza mayor.
4.1.- Clases de dolo
Dolo Malo o Determinante: Causante, una de las partes busca
obtener de la otra la voluntad para consentir a través de engaños.
El dolo malo es el practicado con objeto o intención de perjudicar.
Se sanciona con nulidad relativa. La acción para pedir su nulidad
prescribe en cinco años.
Dolo Bueno o Incidental: Es la exageración de las cualidades o
defectos de las cosas de las cosas o una persona. Busca impulsar
una decisión. El legislador quiere que el ser humano promedio se
comporte como un buen “pater familias” ya que un ser humano
maduro no será sorprendido por las exageraciones. Es por esto
que no se sanciona el dolo bueno. Tampoco se puede inicia una
acción procesal.
CAPITULO II
CULPA
3.- PRUEBA DE LA CULPA. –
De acuerdo a nuestro código civil de 1852 en al artículo 1268 en un primer
momento indicaba que la culpa no se presumía y que debía ser probada por el
acreedor.
No era éste, sin embargo, el sistema del Código Civil de 1936 Cuando se
incumplía la obligación o se ejecutaba en forma parcial o defectuosa, se
presumía la culpa del deudor y tocaba a éste, por consiguiente, demostrar su
inculpabilidad Se trataba pues de una presunción juris tantum. Las raíces
históricas de la presunción de culpa contra el deudor se encuentran en la
opinión común de la doctrina francesa hasta principios del siglo XX, desde la
emisión del Código Civil francés, la doctrina se esforzó en entender la referida
contradicción entre los artículos 1137 y 1147, elaborando distintas
interpretaciones para una armonía del régimen de incumplimiento
contractual. Es decir, al acreedor le basta la prueba de la existencia de la
obligación, quedando de cargo del deudor excluir la concurrencia del
incumplimiento culpable.
El nuevo Código señala en sus artículo 1329 y 1330 principios inconfundibles.
dice la ley que la inejecución de la obligación, o su cumplimiento parcial, tardío
o defectuoso, obedece a culpa leve del deudor; agregando que la prueba del
dolo o de la culpa inexcusable corresponde al perjudicado por la inejecución
de la obligación, o por su cumplimiento parcial. tardío o defectuoso.

4.- LA CULPA DEL ACREEDOR. –

4.1.- La Cooperación del acreedor


Antes de abordar el tema en concreto hay que tener en cuenta que para el
cumplimiento de las obligaciones es necesario contar con la participación en
todo momento del acreedor ya que este debe realizar todo lo necesario para
que el deudor pueda no solamente cumplir con el pago sino a la vez le permite
liberarse de la deuda. Asimismo, debemos tener en cuenta la función del
crédito la cual es lograr que las personas concreten sus intereses a través de la
cooperación.
La cual implica que tanto acreedor y deudor realicen todo lo posible para que
la prestación se ejecute en tiempo y forma adecuada, pero en algunas
circunstancias esta cooperación no es la adecuada de aquí surge la
problemática de poder determinar que hechos pueden ser reprochables al
acreedor y atribuirle a este la responsabilidad civil.

4.2.- ¿Culpa Del Acreedor?


Con respecto al acreedor se genera la duda en que, si la culpa debe ser
entendida de la misma forma que con respecto al deudor, porque de primera
vista no existe ninguna obligación en concreto y porque en un comienzo solo
la responsabilidad era vista por parte del deudor. Con respecto a la inejecución
de obligaciones es preciso diferenciar si la culpa que genera el incumplimiento
corresponde de manera exclusiva al acreedor o es concurrente junto con el
deudor.
Con respecto a estos casos podemos mencionar la imposibilidad por culpa
del acreedor, en al cual este debe soportar el riesgo y tendrá como
consecuencia lo siguiente:
- la obligación queda resuelta de pleno derecho.
- el acreedor debe satisfacer el íntegro de la prestación a su cargo.
- los derechos y acciones que hubieren quedado relativos al bien le
corresponden al acreedor.

Lo mencionado anteriormente se encuentra tipificado en el artículo 1155 del


Código Civil.

Tomando el mismo criterio podemos mencionar el articulo 1138 incisos 3 y 4


referidos a las consecuencias jurídicas por la pérdida o deterioro del bien por
culpa del acreedor y así podemos continuar mencionando otros artículos, hay
que tener en cuenta que estos artículos se encuentran a lo largo de los libros
del Código Civil ya que estos casos son excepcionales.
CONCLUSIONES

1.- El dolo del deudor consiste en la inejecución voluntaria de la obligación


con el propósito de perjudicar al acreedor.

2.- El dolo también forma parte del ánimo del deudor de incumplir la obligación.

3.- El origen de la presunción de culpa data de la doctrina francesa hasta


aproximadamente el siglo XX.

4.- La culpa del acreedor se encuentra tipificado de diferentes formas a lo largo


del Código Civil.

5.- Tanto acreedor y deudor deben cooperar para garantizar el cumplimiento


de la obligación.
BIBLIOGRAFIA

1.- Alessandri Rodríguez, A., De la responsabilidad extracontractual en el


derecho civil chileno (Santiago, Universitaria, 1943).

2.- Cabanillas Sánchez, Antonio: “Las cargas del acreedor en el derecho civil y
en el mercantil”. Editorial Montecorvo S.A. Madrid. 1988.

3.- Enneccerus, Ludwig: “Derecho de obligaciones”. Vol. I. Segundo Tomo.


Traducción de 35ª edición alemana de Pérez González, Blás y Alguer, José,
Editorial Bosch. Buenos Aires.

4.- Gatica Pacheco, Sergio: “Aspectos de la Indemnización de Perjuicios por


incumplimiento del Contrato”. EditorialJurídica de Chile. Santiago. 1959.

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