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Encuentro:

La Eucaristía
“Jesús se queda con nosotros…en Su Iglesia como Eucaristía"

Objetivos:
* Comprender la presencia “REAL” de Jesús en la Eucaristía.
* Conocer sobre la festividad del Corpus Christi, adoración y alabanza a
Jesús VIVO

En encuentros anteriores entendimos que todos los bautizados SOMOS


Iglesia junto a Jesús que es la cabeza. ¿Cómo se hace posible esta
unidad?... por medio del Espíritu Santo. Todos los que formamos el
cuerpo de Cristo tenemos un mismo alimento que lo instituyó Jesús, el
Jueves Santo, cuando se reunió con sus amigos en la Última Cena. Él
mismo se entrega como alimento y desea ser recibido por TODOS… sanos
y enfermos y lo sigue renovando permanentemente en cada Celebración
de la Santa Misa.
El próximo domingo 3 de Junio se celebra la Fiesta del Corpus Christi, palabra en latín que significa
"Cuerpo de Cristo". Es una fiesta que tiene como fin de Honrar el Cuerpo y la Sangre de Jesús, presente en
la Eucaristía, proclamar y aumentar la nuestra Fe con SU presencia VERDADERA y REAL en este Santísimo
Sacramento.
Se celebra el jueves después de la solemnidad de la Santísima Trinidad, y son 60 días después del
Domingo de Pascua de Resurrección.

Escuchamos a Dios que nos habla en: Marcos 14, 22-25 - Hechos 2, 42-47 - 1 Corintios 11, 24.

La palabra EUCARISTIA quiere decir Acción de GRACIAS y ALABANZA a Dios.


¿Y… qué es la EUCARISTIA? La Eucaristía es el mismo Jesús RESUCITADO que se da como alimento para
fortalecernos y sostenernos en este caminar hacia el encuentro con el Padre y los hermanos.
Para que nuestra búsqueda de Jesús PRESENTE en su Iglesia no sea algo meramente abstracto, es
necesario encontrar lugares CONCRETOS dentro de la Iglesia donde encontrarlo. En las especies de Pan y
Vino está Jesús TODO ENTERO verdaderamente en Su realidad FISICA.
La Eucaristía, esta entrega de Jesús por nosotros, es para capacitarnos en nuestra entrega a Dios de todo
corazón hasta llegar a ser UNO CON Él y así ser transformados.
Por eso le llamamos también Comunión, porque en la palabra “común- unión” estamos expresando esta
Misteriosa Unión de Dios con los hombres por obra del Espíritu Santo. El Concilio Vaticano II nos dice:
Eucaristía... “corazón y cumbre de toda la Iglesia”, “fuente y cima de nuestra vida cristiana”. Quiere decir,
toda nuestra vida, el vivir como cristianos brota desde éste lugar, como fuente propia. Solo se puede vivir
cristianamente, unido al Misterio Eucarístico de algún modo.

Los demás Sacramentos como también todos los servicios en la Iglesia, obras de apostolados, etc, están
unidos “EN la Eucaristía y A la Eucaristía” porque cuando la recibimos, no solo es nuestro encuentro con el
propio Jesús sino con todos nuestros hermanos también.
En la Eucaristía, la Iglesia se reconoce a sí misma como cuerpo de Dios y el Espíritu Santo nos santifica.
La Eucaristía es Misterio de Dios que se ofrece, que se entrega en su cuerpo y en su sangre a la Iglesia,
que es su Esposa, y la hace cuerpo suyo y sangre suya.
No es un rito inventado por los hombres sino que Jesús mismo lo hizo: “hagan esto en memoria mía…”
(Lc 22, 19-20) “Hagan también esto ustedes…”, se lo dijo a los apóstoles, hoy obispos y sacerdotes para
que nosotros lo recibamos como alimento.
Culto y Adoración: Expresamos nuestra Fe que Jesús vive entre nosotros como Pan y Vino,
arrodillándonos o inclinándonos como señal de Adoración. El Sagrario o Tabernáculo (llamado así en el A.
Testamento) es el lugar precioso para el Santísimo. Allí se guardan las Hostias ya consagradas que son para
distribución de los enfermos o personas imposibilitadas de concurrir a la Celebración de la Misa por
diferentes causas. Tiene encendida una pequeña luz roja indicando la presencia del Santísimo. Frente al
Sagrario se puede hacer lo que llamamos Adoración silenciosa.

Ahora compartimos…
- ¿Te acercas a comulgar en la Misa?
- ¿Podes sentirlo en tu corazón a Jesús REAL?
- ¿Cómo se manifiesta en tu vida diaria que te alimentas de Jesús?

¿SEÑOR…..DONDE ESTÁS?
¿Dónde estás que la violencia sigue? ¿Por qué no ayudás a quién busca trabajo y no lo encuentra?
¿Dónde te encontras en los barrios empobrecidos y sin proyectos? ¿Por qué hay tanta soledad entre
niños y ancianos?
¡¡ APARECÉ!!... ¡HABLÁ!!... ¡¡ACTUÁ QUE ES URGENTE!!
“Recuerda… YO ACTÚO A TRAVÉS DE MIS SEGUIDORES…”

Te invito a promover la PAZ, a prepararte para ser útil a la sociedad, a dar ternura y compañía a
niños y ancianos… ¡Unite a otros jóvenes! Colaborá con los adultos…
¡¡ACTUÁ en MI NOMBRE y CONSTRUÍ UN MUNDO MEJOR!!
¡¡Gracias Señor!! Por Tus Palabras Y, ¡¡Quiero ser INSTRUMENTO y ALIMENTO TUYO PARA HACER EL
BIEN! Dame tu Luz y tu Fuerza…ESO ME BASTA.
AMÉN.

Al “PARTIR” el tiempo para estar disponibles a los demás, a los hijos, al marido, a la mujer, a papá, mamá,
a los amigos, al novio, a la novia… estás haciendo visible la EUCARISTIA.
Ese “REPARTIRNOS” hecho por amor es Eucaristía, si lo hacemos al modo de Jesús, motivados por la
entrega de la vida. Solo que uno no puede entregarse, si alguien no se entregó por uno y en esto Dios
siempre nos “primerea”. Este sacramento se llama FRACCION del PAN.
Nos “alimentamos” de Él para que otros se alimenten de NUESTRA alegría, de nuestro gozo, de nuestro
espíritu de lucha, de nuestra búsqueda del bien para todos, del amor que podemos ofrecer, de la
esperanza que nace en nuestro corazón, de la Fe que nos abre caminos. NOS ALIMENTAMOS PARA
ALIMENTAR. Por eso, le llamamos misa porque es para la misión, al finalizar cada Misa el sacerdote nos da
la paz y nos envía a anunciar lo que hemos visto y oído.

* ¿Qué puedo hacer para vivir más comprometidamente la Eucaristía en mi vida?


* ¿Qué propondrías para que otros jóvenes y adultos se acerquen y se alimenten de la Eucaristía?
EL PAPA FRANCISCO DICE:

"Nos preguntamos qué relación tiene la Eucaristía con nuestra vida. Hay algunos indicadores concretos que nos
ayudan en este sentido.

Si vivimos bien la Eucaristía un indicador es cómo nos relacionamos con los demás. A Jesús le gustaba estar con la
gente, compartir sus anhelos, los problemas y preocupaciones. En la Santa Misa nos encontramos con muchas
personas, pero ¿las vemos en verdad como hermanos y hermanas? ¿La Eucaristía nos lleva a salir al encuentro de los
pobres, de los enfermos, de los marginados, viendo en ellos el rostro de Jesús? ¿O más bien cuando salimos de Misa
criticamos a uno, al otro por cómo estaba vestido éste o aquel?

Un segundo indicador es sentirnos perdonados e impulsados a perdonar. Quien celebra la Eucaristía no lo hace
porque sea mejor que los demás, todos somos pecadores y si uno no se siente pecador es mejor que no vaya a Misa,
porque el primer acto que hacemos en la Misa es decir “Confieso que soy pecador” y pedir el perdón por los
pecados. Si no lo siente no va vivir bien la Eucaristía. Un último indicador es la coherencia entre la liturgia y la vida de
nuestras comunidades. La Eucaristía no es un mero recuerdo de algunos dichos de Jesús. Es la obra y el don de Cristo
presente allí que sale a nuestro encuentro y nos alimenta con su Palabra y con su vida".

“Desde siempre, el hombre espera en su corazón, de algún modo, un cambio, una transformación.
ÉSTE ES, AHORA, el ACTO central de la transformación capaz de RENOVAR verdaderamente al
mundo. La violencia se transformará en AMOR, por tanto, la muerte en VIDA”.
JMJ Papa Benedicto XVI.