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HITOS
FILOSOFÍA Y PENSAMIENTO
ENSAYO

EL LIBRO UNIVERSITARIO
MARTIN HEIDEGGER

HITOS

Versión de Helena Cortés y Arturo Leyre

Alianza Editorial
Título original:VWegmar/zm.

Laedicióndeestaobraseharealizado
conla ayudadeInterNationes,
Bonn.

Primeraedición:2000
Primerareimpresión:
2001

Reservadostodoslosderechos. El contenidodeestaobraestáprotegidoporla Ley,queestablecepenas deprisión


y/o multas,ademásdelascorrespondientesindemnizaciones pordañosy perjuicios,
paraquienesreprodujeren,
plagiaren,
distribuyeren
o comunicaren públicamente,entodoo enparte,unaobraliteraria,artísticao cientíca,
o sutransformación,
interpretacióno ejecución
artísticajada encualquiertipodesoporteo comunicada
a travésdecualquiermedio,sinla preceptiva
autorización.

© Versióncastellanade HelenaCortésy Arturo Leyre,2000


© Vittorio Klostermann,Frankfurt am Main, 1976
© Ed. cast; Alianza Editorial, S. A., Madrid, 2000, 2001
CalleJuan Ignacio Luca deTena, 15;
28027 Madrid; teléf. 91 393 88 88
ISBN: 84-206-6749-8
Depósito legal:M. 532-2001
Compuestoe impresoen FernándezCiudad, S. L.
Catalina Suárez,19. 28007 Madrid
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mía; igual que quién enciende su vela con la mía, recibe luz sin
que yo quede a oscuras" ,
Thomas Jefferson

PO
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Referencia:
410
ÍNDICE

Nota delos traductoresa la presenteedición ......................................... .. 9


Nota preliminar ...................................................................................
.. 13
Anotaciones
a la Psicología
de la: visiones
del mundode Karl Jaspers
(1919-1921) ................................................................................. .. 15
Fenomenología
y teología(1927) .........................................................
.. 49
DelúltimocursodeMarburgo(1928)..................................................
.. 75
¿Quéesmetafísica?
(1929) ...................................................................
.. 93
De la esenciadel fundamento (1929) ................................................... .. 109
De la esenciade la verdad (1930) .......................................................... .. 151
La doctrinaplatónicadela verdad(1931-1932,1940) ..........................
.. 173
Sobrela esencia
y elconcepto
dela(DÚOTC.
Aristóteles,
FísicaB, 1 (1939) 199
Epílogoa «¿Quéesmetafísica?»
(1943) .................................................
.. 251
Carta sobre el «Humanismo» (1946) .................................................... .. 259
Introduccióna «¿Quéesmetafísica?»
(1949) .........................................
.. 299
En torno a la cuestión del ser (1955) .................................................... .. 313
Hegely los griegos(1958) ....................................................................
.. 345
La tesisde Kant sobre el ser (1961) ....................................................... .. 361
Indicaciones. Procedenciade los textos ................................................. .. 389
NOTA DE LOS TRADUCTORES A LA PRESENTE EDICIÓN

A lo largodeestacolección
deensayos
aparecerán
trestiposdenotasa pie
depágina.
Todas
ellasiránnumeradas
correlativamente
y demodoindepen-
dienteparacadaensayo. Lasnotassedividenen:
Notasdelostraductores.Aparecenconnúmeroenel textoy connúmeroy
la menciónN. a:las T enelpiedepágina.
Notasal pie del propio autor.Aparecenúnicamentecon númerotanto en el
textocomoen el pie depágina.
Anotaciones
marginales
delautorconvertidas
ennotasal piepor losedito-
res.Aparecencon unaletra del alfabetojunto al númerocorrelativotanto en el
textocomoenelpiedepágina.En el textooriginalalemánlasletrasalfabéticas
vuelven
areiniciarse
enla «a»cadavezquehayuncambio
depágina;
paraper-
mitir unamejorlocalización
dedichasnotaseneloriginalalemán,enlapresen-
te ediciónseha adoptadoel criteriode mantenerlasmismasletrasqueen el
originalalemánindependientemente dedóndeseproduzca el cambiodepági-
naen castellano,quemuy pocasvecescoincideconel alemán,motivopor el
queseveránseries alfabéticas
interrumpidaso repetidas
encadapágina(p. ej.:
«b, c, d, a»,«a,b, a, b»).
De todosmodos,paracotejarla versióncastellana con el originalalemán
seránecesario
recurrirtambiéna la numeración
depáginas queaparece enlos
márgenesdeltexto,numeración quecorresponde al volumen9 dela Gesamt-
ausgaóe(edicióncompletade lasobrasde Heidegger) titulado Wegmarken,
FrankfurtdelMeno,año1976.Estaedicióncorrigey amplíaconsusdospri-
merosensayosy lasanotacionesmarginales
delautorunaediciónanterior,del
año 1967,tambiéntitulada Wegmar/een.
La edición alemanade la Gesamtaus-
gaberecoge
ensusmárgenes la numeración
delaspáginas
dela primeraedición
de 1967.Nuestraversiónespañola
no recogeestanumeraciónpuestoquese
basaen el textocorregidoy ampliadode 1976.
A la memoria de

Kurt Baucb

Nuestrafecundaamistadtuvo su fundamentoy
se consolidóen nuestramutua participaciónen
lasleccionesy seminariossobrehistoriadel arteo
sobrelosofía. El empujerecibidopor el pensar
que pregunta gracias a esta cooperación mutua
me determinaa dedicara mi amigofallecidoeste
volumen misceláneade distintos trabajos:una
seriedeestancias
y paradasen el caminoquecon-
duceala preguntaúnicapor el ser.
Martin Heidegger
NOTA PRELIMINAR

El ordende los textosya publicados(vid. Indicacionesp. 389) quiereque sea


posibleentreveralgodel caminoqueal pensarsólosele va mostrandomientras
caminapor el camino:semuestray sustrae.
Presumiblemente setrata de un caminoque nos adentraen la Determina-
cióndelasunto
delpensar.
Ladeterminación
no aportanadanuevo.En efecto,
conduceante lo que es másantiguo de lo antiguo. Exigedemorarseen una
estancia:la mismidadsiemprebuscadade lo mismo.
El caminohaciaesaestanciaimpide describirlacomo algoque estádelante
de antemano2.El quetratade llegarhastaellasólopuederecurriral incansable
esfuerzopor explicary localizar3 (encontraren su lugar) aquelloque en un
tiempola palabra«ser»desvelócomoaquelloquehabíaquepensary quetal vez
algúndíavolveráa velarcomoalgoya pensado.
El queseaventurapor el caminodel pensaresel quemenosconocela razón
que le mueve,el asuntodeterminanteque, agarrándolopor así decir por la
espaldaparatratarde apartarlo,lo atraehacias1.
El queseaventuraa ponerseen marchaen direccióna la estanciaen lo que
esmásantiguodetodolo antiguotendráquesometerse
a la necesidad
deser
entendidomástarde de un modo distinto de como él mismo queríaseren-
tendido.
Peroestanecesidadsebasaen la posibilidad de que sele puedagarantizar
todavíaa la tradición histórica un espaciolibre acordecon su legítima exi-

l de105 «Aufenthalt».
2 N. dela: T: «etwasVorliegendes».
3 N. delo: aportamosdos términos para reproducir el doble sentidode «erórtem».

13
HITOS

gencia.Tambiénpuedeserquehistoriay tradiciónseveanreducidasa un
mismoplanode almacenamiento uniformede datosy, en cuantotales,se
vuelvanútilesparala inevitableplanicaciónque precisauna humanidad
dirigida.
Quedasin responder
la preguntade si el pensarseacabay muereen este
mecanismo informativo o si está destinado a encontrar en su caída un camino
subterráneo
4quelo protejagracias
asuocultoorigen.El origendestinaal pen-
sara una regiónqueestámásacádel pesimismoy el optimismo.

Friburgode Brisgovia,comienzosdel veranode 1967

4 N. delas7.:traducimos
«Unter-gang»,
términoquesinguiónsignicadecadencia,
caída,
y con
guión,pasosubterráneo.

14
ANOTACIONES A LA
PSICOLOGIH DE LAS VISIONES DEL MUNDO 1
DE KARL JASPERS

Tal vez si empezamos por admitir abiertamenteque en el actual estadodel


conocimientocientíco y losóco no disponemosde una orientación«ade-
cuada»parallevara cabouna críticapositivadel trabajorealizadopor Jaspers,
estaconfesiónnosmuestrecomoesdebidola importanciay originalidadde su
contribución. En efecto,una previa meditaciónsobreel alcancedel camino
y lasexigencias de una críticaque seaadecuada a lasintencionesinmanentesy
deseeseguirlascon delidad, lejosde seruna discusiónfatigosasobrelos posi-
blesmétodos,deberíacontribuir a caracterizarel objeto de estasanotaciones.
El trabajodeJaspersnació de los esfuerzos por hallar una psicologíacomo
totalidad(5), cuyametadebesermostrar«quéseael hombre»(íbiaï). La psico-
logíade lasvisionesdel mundo, que es una «parte»de esetodo, de un tipo y
función especiales, quiere medir los «límitesde la vida anímica»y, de este
modo, ganarun horizonteclaro y completoparalo anímico.Visto de cerca,
estemedir los límitesesuna consideraciónque ordenay recorretodaslasposi-
cionesúltimasdel serespiritualhumanoen su totalidadsubstancial.Estosigni-
ca una manerade «ir acotandoel terrenoque poseemos conceptualmente en
la actualidad»(6). La psicologíade las visionesdel mundo sólo es una de los
caminosparaconseguir«apoyos» quenosayudena captarla totalidadanímica.
El otro caminoesel ofrecidopor la «psicología general»(doctrinadelos princi-
pios y de lascategorias,metodologíadel conocimientopsicológico).Estetipo
de consideración, que trata de hacercomprendery de facilitar la visión de las
fuerzasfundamentales y lastendenciasde la vida anímicay espiritualal modo
de una totalidad,albergaya en sí, tal comosedesarrollaaquí (y sin entraren la

1 N. delos ÍÏ: traducimosaqui y en todo el texto «Weltanschauungen».

15
HITOS

queessuauténticameta),un signicadoquemuevetanto a la psiquiatríacomo


a lascienciasdel espíritu,en la medidaen queenriquecela comprensiónpsico-
lógica«natural»,la hacemásabiertay dinámica,y mássensiblea los matices,
dimensiones y diferenciasde nivel del seranímico.
Perola propiatendenciaconcretaqueseesfuerzapor ganarla totalidaddela
psicología,su horizontey regiónprincipales,ya tiene que serentendidacomo
«losóca».Aunquela psicologíade lasvisionesdel mundo no pretendeapor-
tar ni imponer unavisión del mundo positivapor mediode una consideración
que comprenday ordenelas posiciones,los procesosy los gradosanímicos,sí
puedeofrecer«aclaraciones y posibilidadescomomediosparauna automedita
ción (en torno a la visión del mundo)» (vid. Prólogo).Con esto,la mentada
orientaciónde la tarea(ganarla totalidad de la psicología)alcanzapor n su
última meta. El modo de ejecucióndel primer grupo de tareases al mismo
tiempoel caminopor el quesecumpleel segundo,queesel auténticamente
losóco.Y,a suvez,la tendencia
quepersigue
la metadeun losofarcaracte-
rizado de maneradetermimadale prestauna guía fundamentala quien se
esfuerzapor el problemadela psicología.
Lacríticadebeapuntara losprincipiosy por tantonoseparaendetermina-
dasparticularidades
decontenido,en partesaisladas
delos esquemas
quesirven
paraordenar,
tratando,por ejemplo,demodificarlos
o sustituirlos
porotros,ni
tampocotienela intención de completarcontenidosañadiendo«tipos»que se
han pasadopor alto. Lo quehayquehaceresdeterminarel Cómo2 de una crí-
ticalosóca deestetipo enrelaciónconsuposturafundamental y la proble-
máticaquepretende. Conunadeterminación deestetipo sedelimitasimultá-
neamentela amplitud y el alcancede susaspiraciones.
En su posiciónfundamental,la críticasacaa la luz la auténticatendenciadel
trabajodeJaspers. De estemodo, hacedestacarde modo muchomásllamativo
la direcciónpredominantey los motivosfundamentalesde su problemáticay
establece hastaqué punto la dedicaciónseadecuagenuinamentea la tarea,en
quémedidala eleccióny el mododeempleodelosmediosmetódicos seadap-
tana laspropiastendenciasy a lasindicaciones
previas
quesepuedendeducir,
estoes,si en generalsehan dispuestoestosmotivosy tendenciasde modo sufi-
cientemente
radicaldesde
la perspectiva
dela orientación
fundamental
dello-
sofarque avanzatanteando.De estamanera,cualquiercríticaa los criterios,de
una orientacióndeterminada,quedapuestaaquí fuerade funcionamiento.Así
pues,lasconsideraciones
de]aspersno sufrenuna confrontacióncon una lo-
sofíaya formaday, a sumanera,
ya fundamentada, ni tampocosonvaloradas
en sudistanciapor unasistemática
objetivaprocedentedel terrenodela pro-

Z N. dela: T: «dasWie».Paraexplicarel usoanómalodemayúscula


véase
nuestranota48 alensayo
«De
la esenciadel fundamento»,p. 124.

16
ANOTACIONESÍA
LAPSICOLOGIÁ
DELASVIS_IONE.S:
DELMUNDODEKARLJASPERS

blemática losóca.De igualmodo,tampoco debensermedidas segúnun


idealjo derigormetódico
científico-losóco.Dondeenelpropiofilosofar
se
hallegadoa disponerdesemejantescriterios,unacríticaa losmismosno sólo
puedeestarjustificada,
sinohastaserurgente,y conmuchamayorrazóncuan-
doeltrabajodequesetrataesconsideradoinquietante,
irritantey provocativo.
Perodichacríticaaloscriterios
también
debeabandonarse
enlamedida enque
la investigación
no esjuzgada
deacuerdo
conideascomo«valorabsolutodela
verdad»,
«relativismo»
y «escepticismo».
No sellevaa cabounaindagaciónde
esetipoporquelo quepretenden
estasanotaciones
esprecisamente
agudizar
la
conciencia
paravolverapreguntar
demodoradical porlosmotivosoriginarios
generadoresdesentidoy auténticamente «histórico-espirituales»
desemejantes
posiciones
filosóficas
deidealesdelconocimiento, y volveracomprobar si éstos
satisfacen
el sentidofundamental del losofar o por el contrariono tienen
comoconsecuencia unaexistencia
ensombras anclada desde hacetiempoenla
inautenticidad
deunatradiciónyaobsoleta y privadadesde hacetiempodeuna
apropiaciónoriginaria.Contodo,siguevivala convicción dequeesaagudiza-
cióndela conciencia no sesolventa
y ni siquieraseiniciade modoauténtico
mediante la«invención»
deun«nuevo»
programa
losóco,sinoquetieneque
llevarse
acabodemodomuyconcreto enladestrucción
históricoespiritual
de
la tradiciónorientada
deun mododeterminado,
unatareaqueequivalea la
explicaciónde lassituaciones
originariasy motivadoras de lasquebrotanlas
experiencias
losócasfundamentales, respectoa lascualesaquellas posiciones
ideales
debenserentendidas comosuselaboraciones teóricas. Aquí,el carácter
desentidodela «teoría»estáespecícamente adecuado asuorigen(vid.Platón-
Aristóteles).
La «representación»delsentidoy la amplituddeestatareaestal,
queno resultafácil sobrevalorarla,
sinoqueesmásbienlimitándose a ellay
abandonando conscientementelasaspiraciones tradicionales de un losofar
«creativo»,
quetodavíaseapoyanhastaciertopuntosobrela historia,comose
puedellegaraverenconcreto e50que«hace falta».
Asípues,la decididadeterminación conquesedejadeladola intenciónde
medirde acuerdocon orientaciones quesonjas peroquehan demostrado
estarprivadasdeunaapropiación radicalesequivalente a la fuerzaconquese
sospecha contratodaregocijada«filosofía
dela vida»,quepresume desufalta
decaráctervinculantey desuoriginariedad sóloaparente. Precisamente lo que
sehaceescuestionarla, analizandoquémotivolosóco fundamental -que
ellamismanohavistoni muchomenospuedecaptardebidoasuprecario esta-
do tomavozenella,aunqueseabajounaformamuydecaída.
La renunciaa una crítica que trate de aportarcriteriosjos de orientación
signica todo menosla ausenciade críticao una críticafavorablea un sincretis
mo indeciso,ciegoa cualquierdiferenciay que pretendallevartodo a una
mediación.
Tambiénexisteyaunaorientación fija enla posiciónfundamental

17
HITO_S_

quedebemos utilizaraquí,cuyoelementoesencial
seanunciaprecisamente
en
el modoenquesemantieney perdura.Estamodalidad o Cómodela tenden-
ciacríticaestásiempre supeditada
a unaapropiaciónqueserenueva
por medio
de la destrucción.La crítica esuna crítica fenomenológicaen sentidoauténti-
co; «carece
de presupuestos»,perono en el sentidopeyorativo de quelo que
está«amano»enla propiasituaciónhistórico-espiritual objetivaseextiendaal
Ensíde«lascosas mismas», pasando poraltolo quetienedeparticular, estoes,
quecualquieractoconsumado devisiónvivedentrodeunadeterminada orien-
tacióny en unaanticipación 3 quele constituyepor adelantado su región,al
puntodequeunavisiónquea la horadesuconstrucción evitapuntosdevista
ajenosal asunto,preocupada únicay exclusivamente de su inmediatez, cae
fácilmenteenla ceguerarespecto a supropiabasedemotivación, queal n y al
cabono esoriginaria.El sentidode la originariedad no esuna ideasuprao
extrahistórica,
sinoquesemuestraenel hechodequela propiafaltadepresu-
puestossólopuedeganarse enunaautocrítica fácticae históricamente orienta-
da.Esprecisamente esapreocupación inextinguiblepor ganarse a sí mismalo
quela constituye(«histórico»estáaquíentendidoen un sentidoqueprecisa-
mentedeberáexplicitarse algomásenlassiguientes consideraciones). La falta
de presupuestos aquíaludidadebeserentendidaen sentidolosóco y no
especícamente cientíco.Parallegarhastalas«cosas mismas», queeslo quela
losofía toma en consideración,hay un largocamino,de modo que da mucho
quepensarla liberalidadconla quedeun tiempoa estapartealgunos fenome-
nólogosseentregan a intuicionesesenciales,
puestoquecasamuymalconsus
tanpredicadas «apertura»y «dedicación».Hastapodríaocurrirquelasdireccio-
nesqueconducen a lascosas dela losofíaestuvieran
escondidasy queprecisa-
ran una deconstruccióny reconstrucciónradical,estoes, una auténticacon-
frontacióncon la historiaque nosotrosmismos«somos»,
en el sentidodel
losofar. Al nal, eselargo desvío,orientadode maneradeterminaday com-
prendidodecaraa sucumplimiento,resultaserla vía,el camino.Quedapor
pensarsi nohabríallegadoyael momentodeestimarporunavezenquémedi-
daya hemosresueltodel todoel problemadelo quesupuestamente nosotros
mismos«somos» y «tenemos» (enconexión conla pregunta
fundamental
porel
sentidodel«yosoy»),o si, por contra,enlugardeasirsiempreproblemas
fun-
damentalesde modo rigurosamentelosóco, embargados
por una preocupa-
ciónpor la salvación
dela culturadela quenadienoshaencargado,
no habre-
mos acabado afanándonos con indecible febrilidad en la resolución de asuntos
secundarios
queunaantiguaactituddel pensamiento, quetratabade buscar
siempredemasiado
lejoslosobjetosdela losofía,haacabado
por etiquetaren
3 N. delo: T: «Vorgriïo,
términoesencial
alo largodetodoel textoy queaquíno sepuedetraducirpor
concepto,sinoenun sentidomuchomásliteraldealgoquease o prende
algopreviamente.

18
ANOTACIONES
A LA ¿SICOLOGIÏA
DE [AS VISZONES
DELMUNDO DE JASPERS

última instanciacomoproblemascapitales.Esen la falta de presupuestos feno-


menológicos,quedene unaactitudy una dirección(y queno sepuedeconce-
bir ni como un deporteni como un ademanproféticoque debetraer la salva-
ción), en donderesidela causade que la crítica conducidapor ella sigalo que
constituyela baseintuitiva de la experiencia(entendidaen el sentidofenome-
nológico) del problemay su explicaciónconceptual.Originariedad,motivo,
tendencia,autenticidaddel cumplimiento y mantenimientogenuino de esta
«intuición»queponeel fundamentosecuestionanaquícríticamente.
semejanteactitudcríticafundamental,queliberaal objetodela investigación,
aunquesiguesusindiciosinmanentes, queluegovuelvea comprobarde acuerdo
con el sentidopropio que le ha sidoauténticamente anunciado,estásiempreen
peligrodeno asirsuobjetoo, lo queeslo mismo,deperderse
por caminosno
intencionados,
deacentuary destacartendencias
queno hansidoelegidas.
Enla
mismamedidaen que sefracasaen esteaspecto,sereducetambiénel valor de
transmisiónde la críticapositivay selimita a la función de aclaraciónpropiade
quienla intenta.Pero,seacomosea,y comole ocurrea todo filosofarpor lo que
respectaa la tendenciaa ejercersuinuenciaen el mundoquele rodea,dichacrí-
ticatienequerestringirsucampodeexigencias a unamerallamadadeatención.
La parte«positiva»dela críticaconsisteúnicay exclusivamente en queplan-
teaproblemasy captade un modomás«agudo» aquelloquesepretende,si bien
puedeocurrir que este«másagudo»signique algodistinto de una merapre-
sentaciónconceptualde un gradomáspuro. La opinión expuestarespectoa la
dicultady tal veztambiénrespecto
a la morosacomplejidad
de un «trabajo
previo»radicalmentedestructivo,aunquesiempreorientadosegúnlos princi-
pios, resuenacon demasiada intensidadcomo paraatrevemosa exponerresul-
tadosacabados. Yaesbastantesi en el intento de llamar la atenciónconsegui-
mosque tomevoz estao aquellaexperienciadecisivaparala explicaciónde los
fenómenosqueseplantean.
La explicaciónde las dosmentadasdireccionesde la tareadel libro deJas-
pers,la previa(la constituciónde la psicologíacomoun todo) y la auténtica(la
aportaciónde aclaraciones y posibilidadescomo medio para la automedita-
ción), tal vezpuedaconduciren la direcciónde esosproblemascuyaresolución
esprecisamente tareadela crítica.La psicologíadelasvisionesdel mundoacota
los límitesdel alma.Losmovimientosde lasvisionesdel mundo soncompren-
sibles desdelas «situacioneslímite» (246). «Debe recaersobre todo lo anímico
un inujo queprocededelos límitesy presumiblemente
de estemodotodo
serádeterminanteen algunamedidaparala visión del mundo de un serhuma-
no»(6). Al acotarestoslímitesseganaun «horizonteclaro»parala totalidadde
la vida anímica.Esteesfuerzopor llegara jar la regiónde la totalidadanímica,
que hastaahoranunca fue llevadoa cabo ni tan siquieraintentado por este
caminoni con semejanteamplitud, trabajacon un cierto aspectofundamental

19
HITOS

delavidaanímicapararealizar
suprimeratarea.Dichavidatienelímites,lo que
signicaquetienenlugar«situaciones
límite»antelasquesonposiblesdetermi-
nadas«reacciones»,
y talesreaccionesa lassituacioneslímite estructuradas
anti-
nómicamentese«desenvuelven» en el «proceso vivo» de la Vidaanímicacomo
en sumedio(247).La existenciaespiritualsurgedelasantinomias(304).Con la
problemática
delapsicología
delasvisiones
delmundosecaptaalgodetermina-
do respectoa lo anímico,lo cual,por suparte,no habiendosidodestacado
antes
deplantearel problema,esvisto a suvezen unadeterminadaanticipacióntrans-
mitidatradicionalmente:estoes,comolo anímico,quetienelímites,situacio-
neslímite delasquetieneforzosamente quellegaruna«inuencia» al juegode
fuerzasespirituales
enlasqueconsistela existencia.
Lapregunta desi esteaspec-
to fundamental delo anímico,queyaestápresente enla anticipación,contem-
pladodesde elpuntodevistadela tendencia queguíaauténticamente laproble-
mática,esacasoun aspectoposible,esdecir,de tendenciagenuina,o si con esto
no seintroducenacasoilegítimamentepresupuestos no comprobados,si de este
modoseresponderadicalmentea la tareaqueconsisteen ganarla totalidaddela
psicología,y si estatareapuedeplantearse
engeneraldeestemodoaislado,todas
estaspreguntastienenqueserresueltas en el ámbitode unameditaciónde prin-
cipios sobreel problema.De entrada,lo único importanteesdarsecuentade
unacosa:enelplanteamiento delproblemaya esta
dadapreviamentey operauna
anticipación
deloanimicoqueloarticuladezmmododeterminado.
Lapsicología delasvisiones
delmundono debedesarrollar ni imponernin-
gunateoríade la Vida,perosí tienecomometa«daraclaraciones y posibilidades
como mediosde automeditación». El trabajode aclaraciónesuna claricación
dela «vida» vistadesde
algúnlugarconcreto;al planteardichaclaricación,con
la técnica,amplitudy la naturaleza
del propósitodela claricación,la propia
vidaseve eomtïeñida enun determinado aspecto,
inclusoparael mismoquese
apropiade esasclaricaciones.Si sedescubrenposibilidades,son posibilidades
eny para un aspectodela viday dela existenciaanímicaarticuladosde un modo
determinado.Por tanto, con estoseexpresaun sentidoesencialdel Cómo de la
propiavida. Pormuchoquesetratedellevartodo a cabode acuerdocon la acti-
tud no prejuzgadoradela meraconsideración,
la propiacomprensión
delo que
seexpone a la consideración
conla perspectiva
deunaautomeditaciónexigeya,
segúnsusentido,penetrary acompañara los determinados planteamientosfun-
damentalesde lo que esentendidocomovida y comoyo mismo.Si esverdad
quela auténticapsicologíadebehacerver «quéesel hombre»(5), entoncesen el
previoy auténticoplanteamientode la tareaya seencierrananticipaciones sobre
el sentidodel serde estatotalidadde la existenciaanímico-espiritual
y, másaún,
anticipaciones sobreel posibleCómo,sobreel modoenel que,unavezaclarada,
debeservividalavida,asícomosobreelsentidofundamental
deesoque,como
tal,hacequeemerjandeél engeneral
algoasícomo«posibilidades».

20
ANOTACIONES
A ¿i PSICOLOGIA
DE ms 11151051E;
DEL MUNpgpE ¡CARL
JASPERS

Peroel hechode quehayamos


puestola miradasobreesaaportaciónde
determinadas anticipaciones no debeconducirnosequivocadamente a una crí-
tica losóca aparente,infructuosae indigna,por la que sele puedaimputar a
]aspers
quecontradicesuspropiasintenciones y, por lo tanto,contal motivo,
declarar
imposible
la ejecución
concreta dedichasintenciones y considerar
que
todoqueda«rebatidopor principio»y «liquidado».
Estetipo decríticasiempre
sesitúa en el plano formal en una superioridadargumentativa,pero, por eso
mismo,seprivadelasfructíferas
posibilidades
detratardeseguiravanzando
en
la comprensión
o inclusovolverhaciaatrástambiénparacomprender. De lo
quesetrataesmásbiendehacerdestacar demodoaúnmásclarolasanticipa-
ciones,de escudriñarlas
paraencontrarel motivo, sentidoy alcancede la direc-
ción tomada,deelevara la conciencialasexigencias
de sentidotal vezno expre-
sasy enrealidadmalentendidas,
paranalmentejuzgarlas
deacuerdo
consu
relevancia
losóca y lo originariode susintencionesinmanentes.
Conesto,quedaindicadoy admitidoque«entodolugar»dela experiencia
fácticade la vida (estoes,tambiénen lascienciasy en el losofar) «hay»antici-
paciones y quedelo únicodelo quesetrataesdellegara reconocerlasincluso
allí en donde,por ejemplo,adoptanel papeldeguíade un conocimiento de
principiodealgo,ensuma,dellegara conocerlasconla claridady lucidezpro-
piasexigidasporellasmismas.De estemodo,inclusoun contextoconcretoen
el quesellevaa cabounadeterminada aprehensión
o captación(porejemplo,
una cienciadeterminada)puede transformarseen un contexto auténtico y
puro,esdecir,conformea susentidodesdeel puntodevistadelmétodo.Toda
problemática deanticipación lo estambiéndel «método»,
concretamenteuna
tal queserádistintasegúnla originariedad,
tendencia,
orientación
regionaly el
gradoteóricodela anticipación. Portanto,hayqueconseguirqueel sentido
delmétodovengayadadoconla anticipación misma,puessurgeconelladela
mismafuente.La jación delsentidodel«método» debemantenerseabiertaa
determinaciones auténticasy concretasmediadaspor signicadosque aporten
una indicaciónformal (por ejemplo,«camino»).Si segananesasdeterminacio-
nes,conesaganancia tambiénsetienequevolvera deshacer simultáneamente
el prejuicioqueposiblemente sehabráltrado a travésdela indicaciónformal.
Si desdeel principio,y midiéndoloúnicamente deacuerdocondeterminadas
tareas aisladasde una determinada ciencia concreta, encasillamos al método
bajola etiquetadetécnicaintercambiableo algosimilar,estaremos
renuncian-
do ala posibilidad
decomprenderlo jamásensusentidooriginarioy caeremos
enla ceguerarespectoa nuestropropioproceder, lastradopor semejante
plan-
teamiento. Podríaocurrirque,conesto,lo objetualcuyo mododecaptación
orientadode maneradeterminadaesllevadoa caboy esentendidode manera
máso menosexpresa
comotécnica,esdecir,enel fondo,comomediodedeter- 10
minaciónno vinculadoal objeto- seveadenitivamentereducidoa un senti-

21
HITOS

dodecaptación queleresultaajeno,detal modoquecualquier recurso


a «méto-
dos»y asusposibles
variacionestienenecesariamentequepasarsiempredelargo
pordelantedelobjetoauténticamente pretendidosinllegaraconocerlo.
Conesteseguimiento dela problemáticadela anticipación,
quemásarriba
hemosmostrado cómosepresenta eneltrabajodeJaspers,queremosdemostrar
queel planteamientodela tareano sóloprecisaunameditaciónmetodológica
másradicalporquesu tendenciapropiatengaque llegara una efectividad
auténtica,sino sobretodo porque esoobjetual que hemosencontradoen la
anticipaciónprecisamenteeslo que esúnicamentegraciasa un «método»que
le espropiodesdesiemprey no vieneimpuestodesdeaera,sinoquetambién
contribuyea constituirlo.Aunquefaltela conciencia
«rigurosa»deestaproble-
máticadela explicación,todavíaesposibledealgúnmodoqueesoobjetualque
estáencuestiónseapretendido demanera auténtica,
perodetal modoquesele
ponedelanteun sucedáneo intuitivoy conceptual,
queno recibeningunaotra
explicitación
y que,paraserdominadopor el conocimiento(y movidopor
intencionesauténticas,
peronoadecuadas), sigueplanteandola exigencia
deser
asidodesdedistintoslados.Peronalmenteel sucedáneo seimponede tal
maneray con tantacontundenciaque sehacepasarpor el auténticofenómeno
y éste,el verdadero,desaparece
entoncescomoauténticaposibilidaddeexpe-
rienciay al nal sólosiguesiendocorrectocomomerapalabra.«Notenemos
ningúnmétodopreponderante, sinoqueunasveces
dominaéstey otrasaquél»
(11) dentro de la actitud fundamental de la «meraconsideración».
Esopropiamenteobjetualqueestáen cuestiónseja comoexistencia
en una
indicaciónformal.En esesignicadodesignado
formalmente el concepto
debe
remitiral fenómenodel«yosoy»,delsentidodelserqueestáincluidoenel «yo
soy»comoplanteamiento deun contextofenomenológicodeprincipioy dela
problemáticaque le espropia. Precisamente,
con la indicaciónformal (en la
quehayqueverun sentidometódicoindamental,queaquíno podráexplicar-
II semása fondo,detodoslosconceptos losócosy relaciones
conceptuales) se
tratadeevitarcaeracríticamente
enunadeterminada concepcióndela existen-
ciacomola deKierkegaard o Nietzsche,paraganarla posibilidaddebuscara
fondoel sentidogenuinodelfenómeno dela existencia
y explicaresabúqueda.
En un articulosobreKierkegaarddiceasíJaspers:«Laconcienciadela existen-
cia surgeprecisamente
de la concienciade la situaciónantinómica»(217). De
lassituaciones
límitesurgeunaluzqueiluminala existencia
viva.«Enlassitua-
cioneslímitesealzala conciencia
másfuertedela existencia,
quees,comotal,
concienciadealgoabsoluto» (245).«Para
el queestávivolassituaciones
límite
sonlo último» (274).Con el análisiscrítico de lassituacioneslímite (202-247),
hemosllegadoal núcleoqueconsolidatodoel trabajo.Tienequeserposible
desarrollar
la problemática
dela anticipación
y delmétodoaquíesbozada
y lle-
varlaun trechomásadelante, al menoshastaesepasajeconcretoy también

22
ANOTACIONES
A LA PSICOLOGIA
DEJAS VISIONES
DE; MUNDO DE KARL]AS[_ERS_

especialmente
intensodelanálisis
deJaspers.
(AquíJaspers
poneenobrasu
capacidad
y energía,
ciertamenteentrenadas
enla escuela
de Kierkegaard
y
Nietzsche,
perocompletamente
extraordinarias,
pararompery ponerderelieve
los «estados
anímicos»,con lo que consigueque los fenómenosque sepresen-
tanaparezcan
enunaconcentración
degranvalor,pormuchoqueselimitemás
quenadaa ponerorden.)
Existenciertassituaciones
decisivas
«queestánvinculadas al serhumano
comotal, quesedaninevitablementejunto conla existencia
nita» (202).En
cuanto
elhombre
sequiere
cerciorar
delatotalidad
delmundoy delavida,se
encuentra situado en las últimas instancias irreconciliables. «Nosotros mismos
y el mundoestamosdivididosantinómicamente»
(203).«Laestructuraantinó-
micadela existencia»
(elmundoy nosotrosmismos,
esdecir,el ladodelobjeto
y delsujeto)«esun límitedela imagen
objetiva
delmundo»(P)y a ellale
corresponde
subjetivamente
(?)«eldolorligadoa todavida»(204).«Casos
sin-
gulares»
dentrodeesta«universalidad»
delassituaciones
límiteson«laguerra,
la muerte,el azar,la culpa»(íbzd).Anteestassituaciones
antinómicas
surgen
reacciones,
determinadas manerasa lasquerecurreel hombreparatratarde 12
arreglárselas
conellasy ganarun puntodeapoyofrentea ellas.«Cuando
el
hombresuperala situaciónnita y consigue
contemplarla
ensuconjunto»,
ve
entodaspartes«contraposiciones»,
«procesos
destructivos».
«Puestoquetodo
lo queesobjetivo
puede
recibirunaforma,(estas
contraposiciones)
puedenser
pensadascomocontradicciones»
(2035.).Desdeel puntodevistaracional,
la
destrucción
signicala contradicción.
«Lascontradicciones
permanecen
como
antinomias en la frontera de nuestro conocimiento a la vista de las innitudes.
Poreso,losconceptosdeinnitud, límitey antinomiatienenqueestarjuntos»
(205).El sentidodeantinomiay delímitesederivadeun aspecto
determinado
o indeterminado de lo innito. De la antinomia nace la voluntad de unidad
comofuerzavital (213).«Siempre sevuelvea vivir la unidady precisamente
lasantinomiasmásfuertesenseñan gustosamente bajounaexpresión paradóji-
caunaunidadmísticao vitaldeesetipo»(215).Lavidaenunidadeslavidadel
propioespíritu(213).El hombre«acaba cayendo siempre denuevoencaminos
queconducen alo innito o ala totalidad»
(204).
Contodoestoseguramente
habráquedado
claroqueesdeesa«totalidad»
(«unidad»,
«totalidad»),
entendidaen su auténticaanticipación,de donde
toman su sentido los discursossobre la «destrucción»,«división» y «contraposi-
ción». En cuanto el hombre mira a la «totalidad», es decir, en cuanto anticipa
este
aspecto
vitalviéndose
asímismoincluidoesencialmente
endichatotalidad
comoenalgoúltimo,y experimenta
suexistencia
comosiestuviera
«rodeada»
deese«medio»
ininterrumpido,
seencuentra
enantinomias.
Essólocontem-
pladas
desde
esteplanteamiento
de la vidaquefluyecomoun tododesde
dondelasantinomias
destruyen
y divideny desde
dondeexperimentarlas
signi-

23
HITOS

ca estarenunasituaciónlímite.Y parala génesis


delsentido,tambiénel con-
ceptotiene su procedenciaen la totalidad de la vida. «Y asícomo antinomia,
innitud, límite,absoluto,sonconceptos
que giranentornoa la mismacosa»
(245),lo mismole ocurreal concepto
detotalidad.Estosconceptos no sólo
giranentornoalo mismo, sinoquetomansusentido deesomismo, peroesto
13 equivaleadecirsuestructura
conceptual
o,lo queesigual,sufaltadeestructu-
ray suadecuacióno noadecuación
alacaptaciónconceptualdeaquelloquees
tareasuyacaptary expresar.Y esqueno estáestablecido
demodoconcretoqué
quieredecireste«mirarala totalidad»
y experimentar
lasantinomias
enla ree-
xióninnita.Encualquier
caso,
setratadeun«pensar»
y deun«mirar»
moti-
vadospor la anticipación
reciéndestacada,
y acordados
desdeallí enlo tocante
a suplanteamiento, sutendenciay sualcance;
«cerciorarse
dela totalidad»sólo
tieneun sentidoen estaanticipación.
Podría
parecer
comosiestamanera
deelaborar
y ponerderelieve
laanticipa-
ciónconductora
tuviese
comometademostrar
quelaposicióndeJaspers
coloca
a ésteentre las «losofíasde la vida».Indudablemente,una consideraciónde
estetipo seríaposible.Y tambiénsepuedederivardeahíunacríticaa lasloso-
fíasdela vidaconunadeterminada
orientación,
tal comola quehapresentado
últimamenteH. Rickert.Dicha críticatieneque encontrarnecesariamente
aprobacióncuando
exige porprincipiolanecesidad
de«darunaforma»concep-
tualrigurosa,
esdecir,cuandoechademenos darunaformasemejante
desde
el
idealdeconocimientolosóco,elcualnocabedudadequeresultainatacable
cuandosubraya
la necesidad
deunaconceptualidad
rigurosa,
peroesdiscutible
enlo tocante
alplanteamiento
concreto
delamisma.Peroporlo querespecta
al
Cómodedardichaforma,elsentido
delaestructuración
delconceptolosó-
coy latendencia
fundamental
delaexplicación
losóco-conceptual,
nohay
nadaestablecido.
Podríaserquea la horadesubrayar
esabúsqueda
de una
formaconceptual,
queensíestájusticada(suponiendo
quela estructura
con-
ceptual
derivada
delaformación
deconceptos
delasciencias
concretas
y eldis-
cursosobrela necesidad dedarformaenun sentidoqueno seaanteriora todo
juicio exceptoen lo formaltenganderechoa subsistir,
lo cualrequeriríauna
investigación),
podríaserqueprecisamente
no seleprestela sucienteatención
a la problemática
quesefundaenel hechodequela Función dela «diferencia-
cióndelsignicado
delasformas»
partedel«material».
¿Cómoaparece
ahíel
material,
cómoseha«conseguido»,
cuáleselsentido
delacceso
hasta
él?¿Cómo
seconstituye
y dequéestácompuesta
la conceptualización
delpropiomaterial,
quepermanece dentrodeél,y estámotivada
porelaccesoalmaterial
y supose-
14 sión?Lalosofíadelavida,sobretodounatanimportantecomoladeDilthey,
a quientodaslassiguientes
y muyinferiores
le deben
lo decisivo
apesardeno
reconocersusauténticas
intuiciones,
queenél mismosondifícilesdepercibir,
tienequeserinterrogada
enrelaciónconsustendencias
positivas,
preguntándole

24
ANOTACIONES
A LA PSICQLOGÉÉ
DE LASVISIONES
DELMLÜVDQ JASPERS

si acasoen ellano apuntaunatendencia radicaldel losofar,aunqueseade


maneraquea ellamismale resultaocultay utilizandomediosexpresivos
roba-
dosde la tradiciónen lugarde creadosoriginalmente.Estacríticasemuevecon
la mirapuestaendichon. De lo quesetrataesdeentenderquela losofía
delavida,crecidaenunaauténtica orientación
histórico-espiritual
y no enla
delasliteraturas
específicas,tiende(expresao tácitamente)
al fenómeno de
la existencia.
(Puestoqueestoesimportanteparaunavaloración positivadela
losofíadela vida,puedeformularsedemanerameramente indicativajando
esteconcepto devida,a suvezbastante «vago»,endosdesusprincipales ten-
denciasde sentido, las cualestambién tienen a su vez varios sentidos, aun a ries-
godeestarle
pidiendoa losofíasdelavidaaisladas
unaproblemática
demasia-
do radical.La tendenciaactual [tan a menudoy tan altamenteproclamadaa
pesardeno poderserasidaconseguridad] avincularla existencia conla inme-
diatarealidad delavida,asícomoconsuenriquecimiento, potenciación y refor-
zamiento, el discursoquesehavueltotan corrientey habitualsobrela vida,el
sentimiento vital,lavivenciay elvivir,sontodosellossignosdeunadetermina-
dasituaciónespiritual.La mutuainteracción demotivoshistóricoespirituales
estrechamente entrelazadosqueproceden delasmásdiversas direcciones dela
experienciahaconducido a la preponderancia delinteréspor la realidadespiri-
tualdela Viday a unaconcepción deesarealidadligadaprimordialmente a las
ciencias
delespíritu,sinqueporesosehayanpodidoeliminardeltodolascon-
cepciones biológicasfundamentales dela vida.Talvezlo máscaracterístico resi-
dajustamente enesamutuaimbricación e interaccióndeun concepto devida
específicamente biológico,deun determinado concepto psicológico, unodelas
cienciasdel espíritu,uno ético-estéticoy uno religioso.Y, así,la problemática
dela losofíacontemporánea secentraprincipalmente enla «vida» a modode 15
«fenómeno originario»,yaseaentendiendo quelavidasedispone comola reali-
dadfundamental y todoslosfenómenos sederivande ellay a ellasepueden
remitiry todoy cadacosaesentendida comoobjetivación y manifestación «de
la vida»,ya seaentendiendola vida como formaciónde cultura, en concreto
vinculándose a principiosnormativos
y valores.Hayquedejarla problemática
palabra«vida» ensupluralidaddesignicados paraquepuedaindicartodoslos
fenómenos a losquepretende. Esprecisodistinguirdosdirecciones
desentido,
lasprincipales
segúnlascuales vaoscilandosusignicadoy enlasqueseexpresa
la tendencia hacia el fenómeno de la existencia:
(l) Lavidacomoobjetivaciónenel sentidomásamplio,comocongura-
cióny esfuerzo
creativo,
comoun sacarfuerades1
y, conello,aunquedichode
modopococlaro,algoasícomoenestaviday encuantatalvida,«ser
aquí».
(2) Vida como vivencia,vida como experimentar,captar,llevarhaciasí, y
junto a ello,vinculadode modooscuro,algoasicomoensemejante
vivencia
«seraquí»)

25
_ HITOSW

L0 innovadory progresista
deltrabajodeJaspers
resideenque,gracias
a su
manera
deordenarfenómenos
quehasta
ahora
nadiehabía
contemplado
así,ha
llamado
laatención
demodomuchomásconcentrado
sobre
elproblema
dela
existenciay, al mismotiempo,ha situadoel problemade la psicologíaen
dimensiones quesonmásdeprincipio.El fracaso losóco enrelaciónconun
auténticoasiry enfrentarse
a losproblemas pretendidosseveclaramente enel
hechode queJaspers siguemanteniendo la opiniónno contrastadade tener
bienasidoelfenómeno dela existencia
conayudadela anticipaciónquehemos
expuestoantesdemodoexpreso, y depodercaptarloconlosmediosconcep-
tualesde quesedisponeen el entornode la ciencia.
Ahora,sindejardemantener bienjada la tendencia
positivahaciael fenó-
menode la existencia,
de lo quesetrataesde discutiresaanticipaciónque
hemos
puesto
derelieve
enlo relativo
almodoenquesearticula
elsentido
que
de ellaemana,asícomoa su estructura
y a su alcance
metódicoa la horade
16 ponerenevidenciay captarconceptualmente
precisamente
dichofenómeno de
la existencia.
La captacióndeterminadadelos conceptos«límitesde la vida»,«situaciones
límite»,«estructura
antinómica»,
«reacciones»,
«proceso
vital»sólopuedeser
entendidade acuerdocon la función quetienedentrodel contextode ordende
Jaspers
enrelaciónconla totalidadinnita dela vida.Suposibilidaddesentido
dependedealgúnmododelplanteamiento deesatotalidad,y lasrelaciones
de
sentidoexpuestas
siempreseremitennalmente a dichatotalidadde la vida.
Ahorasepuedebosquejar
el modoenquela totalidaddela vida,sumidaen
la anticipación,asumela función de dar sentidoa la articulaciónfundamental
conceptualde la «existencia».
De acuerdocon el entramadode interrelaciones
desusnalidades, lavidabiológicadelcuerpoesunainnitud intensiva, «noso-
tros...nuncallegamos al nal» (289).A estainnitud sele oponela innidad
de datosde un serindividual(porejemplo,unapiedra).«Lavidadel cuerpo
tienela mismainnitud quela vidadelespíritu»(íbíaï).Aquítampocollegamos
nuncaal nal enla captación detodaslasinterrelaciones.«Aquíel medioeslo
psíquico.Peroprecisamente enlo psíquicosedatantola vidadelespíritucomo
la merainnidad delosfenómenos enanalogía conla innidad deloshechos
de la materia muerta en sus formas individuales. La innitud de estavida del
espírituaparecetantosi tratamosdeestavidaengeneralcomosi tratamosde
ellabajola únicaformaconcretadela personalidad
singular.
Estaintensivain-
nitud delespíritu,endondeélvive,seoponeasuinnidad,endondeél escaó-
tico...»(289).Cuandoconseguimos apresar
la vidadelespíritu,nosencontra-
mosconalgonito, singular.Peropodemos verquepor detráshayunaaerza
en movimiento,concretamente
en un movimientoque sedirige en direccióna
la innitud. Puestoquevidaes«movimiento»,la esencia
dela vidaespiritual
resideenelhechode«serun caminopararealizarsuscualidades»
(290).

26
_ ANOTACIONES
A LApszcoLocpqDE[AS vrsrogygs
DELMUNDO
DEKARLJASPERS
El acento no debe recaersobre la cuestión de si los caracteresdel sentido de
la innitud derivados
dela vidacorporal
sepuedentrasladar
sinningúntipo de 17
reparoala«vidadelespíritu»;
lainnidaddelosdatosdeunserindividual
(o,
lo queeslo mismo,la innidaddelproceso
desudeterminación enrelación
conelconocimiento)
y la innidadderelaciones
denalidadenlo orgánico(o,
lo queeslo mismo,
elnollegaralnal deladeterminación
delo orgánico)
no
sediferencian en nada en lo tocante al sentido de la innitud (entendiendo esto
enel niveldediferenciación
enelquesemueveJaspers).
Peroconestonoseha
establecido absolutamente nada acerca del sentido de la innitud de la vida
comovida.El «concepto» objetivodeinnitud, queaparentementeseobtiene
expresamente
delasunidades deobjetobiológicas,
tambiénseadoptaaquípara
lavidadelespíritu,detal modo,quea la horadeseguirdeterminandoa éste,se
introduceun elementodistinto. Por «detrás»
de la vida del espírituseobserva
algosimilaraunmovimiento
hacialo innito.¿Quiere
deciraquí«innito»la
innidad delprogreso
decaptación delo auténticamente
vivo,esdecir,delas
relaciones
denalidad,o sehaintroducidounainnitud quetieneun sentido
completamente
distinto?
Al n y alcaboaquínoseestáaludiendo
ala inni-
daddelos«productos
y fenómenos»
singulares
delespíritu.Laesencia
delespí-
ritu sedetermina en estecontexto como «camino»;la dirección hacia el innito
experimentada
por«detrás»
dela vidadelespíritu
aludemanifiestamente
a la
innitud encerrada en el sentidodel cumplimientoactivoy en la tendencia
referencial
delosactos,que,después, prácticamente
sesitúaenel mismoplano
quela consideración externay objetivadelasunidadesdevidabiológica.Pero
ni el concepto
objetivodeinnitud (innitud enrelaciónconun deberdecap
taciónteóricade tipo objetivadorqueafectaa algomaterialu orgánico)está
sucientemente explicado ni sehaintentadoganary jar conceptualmente el
nuevosentidode innitud (innitud en relacióncon la tendenciade sentido
inmanentea una conexiónorientadade actoscomo tal) a partir del propio
«movimiento dela vida»,asícomotampocosehaestablecido si estosdoscon- 18
ceptosdeinnitud fundamentalmente distintos(suponiendo
queenestecon-
textotenganun sentidodecisivo)puedenresumirse en uno sin másni más.
QueJaspers puedaproceder asímediantela «meraconsideración»esalgoque
depende dela anticipación
queplanteala propia«vida»
comototalidadobjeti-
vante.En el discursosobrela «totalidadinnita» y el «proceso
innito», los dos
conceptos
deinnitud,quesonconfusos
ensímismos,
sefundenenunosolo.
Jaspers
ya ha dispuestola vidaen cuantototalidaden unaanticipación, que
segúnla tendenciareferencial intencionalla entiendecomoun objetotipo
cosa:«sedaahí»,esun proceso demovimiento(movimiento: si estáorientado
intencionalmente;
proceso: sise«desenvuelve»comoun acontecimiento).Enel
mediodelserdelo psíquico,
detipoobjetivo,
sedalavida,aparece
allí,allíse
desenvuelve.
La vidacomototalidadesla regiónque«abarca»
y en la quese

27
ooP111105

desarrollan
losprocesosvitalesdedeconstruccióny construcción.
El hechode
quesele atribuyauna«dirección»a lasfuerzas,
procesosy movimientos delos
fenómenos no cambialo másmínimoel aspecto fundamentaldela vidacomo
eseámbitoquetodolo abarca,
comouna«corriente»
queportaens1
todoslos
movimientos,
comoesoqueuye. Siesverdadquela losofíano cesanuncade
«darle
vueltas
atodo»,
aunque serechace
todametafísica
noquedara.
másreme-
dio quedarcuentadelsentidodeobjetoy la modalidad
delserenquese
entiende
lapretendida
totalidad
o corriente.
Eldiscurso
quedicequetodacap-
tacióndela vidao desus«fragmentos»sóloseencuentraconnitudesessólo
unaexpresión paradecirquela vidasedisponecomoun ámbitoinfragmenta-
doque,deacuerdo conla idea,hayqueaferrardemodototal.
Al tenerquejar enconceptos
el uir y correrdelproceso,
todaaprehen
sióntienetambiénquedestruir
enla realización
desuscualidadesmáspropias
la esencia
dela Vida,suinquietudy movimiento(aquínuevamente
entendido
másbiencomoacontecimiento quecomoalgoorientado).
Estaargumentación
trabaja
conlainnitudvistaobjetivamente
y enrelación
conlacaptación
teórzl
cdy creequeconla demostración,
asuvezdebasemuydébil,deunadetención
19 delacorriente
quesesupone
«quepasa» u ocurre
demodoobjetivo hadecidido
algoacerca
delacaptación
o,lo queeslo mismo,laposibilidad
decaptación
de
la «vida»a partir del sentidode cumplimientoactivoespecícode susactos,
perolo ciertoesquealpensar
asíseolvidadequelo primero
quehayquehacer
escontemplar
y examinar
lasrelaciones
y conexiones
deestesentidodelcum-
plimientoactivo.En estecontexto,el «concepto»
prácticamente sepresenta
objetivamente
comoaparato concaracterísticas
decosa,quenecesariamente
tienequeromper esoaúnnorotoalo queseaplica.Estaargumentación, quees
especícamente bergsoniana,adolecededosfallosquela inutilizan.Lospro-
blemasenrelación conel significado,
el concepto
y el lenguaje,
al margende
quesóloseaplican desdeunpuntodevistamuylimitadoa conceptos objeti-
vos,permanecen
enel planodeunaelaboración
muyroscay vaga,queno leva
en nadaa la zagaa esacon la queseintenta determinarel sentidofundamental
delaviday la totalidad
delo vivido.Y opinamos
que,enlugardeperdermás
tiempohaciendo
ademanes
losócosprofundos
conese«género
invendible»
4,
ya debería
haberllegado
la horadebuscar
y elaborar
auténticos
problemas,
puestoqueconel discurso
sobrelo inexpresable
podríadespertarse
fácilmente
la impresión
de habervislumbrado
de verdaddimensiones
inexpresables.
Cuandosehaconseguido
positivamente
descubrir nuevas
conexionesdefenó-
menos,comoesprecisamente
el casodel análisisdeJaspers,
estateoríade la
expresión,
queeserrónea,
resulta
ademássuperua.A pocobiendenidoque
estéelconcepto
devidacomototalidad,
lo decisivo
paraelproblema
delquese
4 N. delo:7.":
«Ladenhüter»,
familiarmente
elgénero
quequeda
sinvender
enunalmacén.

28
ANOTACIONES
A LAPSICOLOGM
DELASVÏSIONES
DELMUNDODEKARLJASPERS
y

estáhablando
sedejadeducirfácilmente,
asícomoelsentidoconel quefuncio-
na la «vida»:ella esel ámbito, la realidadfundamental,lo que auténticamente
todo lo abarcay en lo quetodoslos fenómenosestánincluidos.
Puestoquela metade la críticaesdiscutir la anticipaciónque sirvede guía,
con la intenciónde saberla quesepretendey cómosepretende,esdecir,puesto
que quiere considerarlaen relacióncon su adecuacióna n de delimitar el
fenómenode la existenciao, lo queeslo mismo,establecer la objetualidadfun-
damentalen la quedebemoversela delimitaciónconceptual,el sentidofuncio-
nal de la anticipacióntienequeserentendidode un modo muchomásconcre-
to quehastaahora.
«Lavida entendidasegúnlasvisionesdel mundo sedesarrollaen la escisión 20
sujeto-objeto»(248). «Enlasvivenciasanidael fenómenooriginario que con-
traponeel sujetoal objeto.»«Endondeya no senoscontraponeningún objeto
y por tanto nosfalta todo contenido,con lo que éstetambiénresultaindecible
a pesarde serrealmentevivido, hablamosen el sentidomásamplio de mística»
(19). En la medidaen que la vida del espírituresideen la inquietud, el movi-
miento, en el tomar y volvera dejaruna posición,«superatambién,en su cali-
dad de elementoinnito, la escisiónsujeto-objeto»;el espíritu«tieneefectiva-
mentecomopunto de partiday como metalo místico»(305). Entre todoslos
movimientos,el místico es el único en el que lo absolutono es concebido
comoobjeto.«Detodosestoslímitesquerodean
y envuelven
a todaslasesferas
de la escisiónsujeto-objetocomo esomístico,en lo que, si bien el espírituno
va a refugiarse,sí vuelvea encontrarsiempresu órbita pasandoa su travésy en
su movimiento,de todo esto,surgeuna luz inefable,un sentidono formulable
con una tendenciaimperiosaa la forma y que afectaa todo lo singulardentro
de la escisión»(lascursivasde estepasajesondel recensor)(305). Lostipos del
espíritucomprendenmovimientosque no sólo «estánentreel sujetoy el obje-
to»,sino que «tambiény másallá de ambosseencuentranen la basemismade
la escisión»(307 nota, vid. 388 55.);«mientrasla mayor parte de los fenóme-
nos anímicosque podemosdescribirson efectivamentedescritosen una es-
cisión sujeto-objetocomo característica propia del lado del sujetoo del lado
del objeto,existenademásotrasvivenciasanímicasen lasquela escisiónsujeto-
objetono seda todavíao ya ha sido superada» (392). Lo vivido en la escisión
superadade sujeto-objetono estádelimitado de modo objetivo, sino que
poseeuna innitud propiay característica de la quepuedensurgir fuerzasque
den unaorientaciónparala vida (o el actuar,el pensar,o el arte) (393). La pro-
pia escisiónsujeto-objetoes«laesenciadenitiva y última del entendimiento»
(426). «El hombrevive esencialmente en la forma de la escisiónsujeto-objeto
y ahí no encuentranuncala quietud, sino que semuevesiempreen una per-
manenteaspiracióny ansiade determinadasmetas,propósitos,valoreso bie-
nes»

29
HITOS

21 La totalidad de la vida esaquellode donde irrumpe toda conguración o


formacióny aquelloque,al mismo tiempo, se«escinde» en esasituación.A n
de podercaptarla consecuencia fundamentalde la anticipación,hay que tener
en cuentacomoprincipio queJaspers dene precisamente elfénámena anímíco
anginariocomo«escisión». El sentidoindamental de la relaciónentresujetoy
objeto (enla que ambosconceptosabarcancadauno de ellostoda una enorme
pluralidad,por ejemplo,parael sujeto:alma,yo, vivencia,personalidad,indivi-
duo psicofísico[vid 21]) esescisión.Estosólotienesentidocuandosepropone
como realidad fundamental lo no escindido. A n de evitar malentendidos en
relacióncon la tendenciametódicade estacaracterización de la anticipación,
debemosdecir expresamente que en el presentecontexto es completamente
irrelevantesi seconcibeestatotalidadde manerametafísicao si quedalibre de
esainterpretación,tal comodeseaJaspers.
El acentode la caracterización
no estápuestosobrela preguntadesi esta
totalidad es demostrable realiter en ta.l o cual sentido de la realidad, cómo lo es
o por que motivosseríaposibleplantearlaen el sentidode una realidadcomo
idea.Lo decisivo
es,másbien,el sentidofuncionaldelo dispuesto
enla antici-
pación.Puesbien,dichatotalidadesentendidacomoámbitoen el quetodo
tiene lugary sedesenvuelve, esdecir.como algoobjetualque exigenalmente
como modo correlativode la captacióny como sentidofundamentalde su lle-
gara serexperimentadoun «posicionamiento» dela consideración teórica.Esto
quieredecir que el correlatoobjetual de semejantetoma de posicióntiene el
carácterobjetivo fundamentalde la cosaobjetiva.Todo lo escindido,todoslos
movimientos,todaslas accionesy reacciones salende la totalidady retornana
ellay vuelvenunay otraVeza atravesarla
y a pasarpor ella.El sujeto,como
miembro de la escisiónoriginaria, toma esencialmente de allí su sentido,es
aquelloen dondela vida mismay las«fuerzas» «echanel ancla»(24), en deni-
tiva, recibeel carácterfundamentalde una singularizaciónlimitada de la vida
misma,queen estassingularizaciones actúasiempresólode modo incompleto.
«Lavida nuncaactúaen un sersingulary concretosin dejaralgúnresto»(290).
22 La anticipaciónque guíay sostienetodo estáahorasupeditada,en cuanto
anticipación,a unaexplicación
y discusiónde principios.Si esteenjuiciarde
la anticipación
esprecisamente
esoquepretende ser,ental casosignicala con-
sumacióny cumplimientode la interrogaciónde la anticipaciónmismaexigida
por su propio sentido,en relacióncon la originariedadde la motivaciónde su
sentidopleno,queesalgopretendidopor su propiaesferade exigencias. El sen-
tido plenode un fenómenoabarcasu carácterintencionalde referencia,conte-
nido y cumplimiento activo (pero aquí hay que entender«intencional»de
modo absolutamenteformal, eliminando cualquier sentido especialmente
acentuadode referenciateórica,un sentidoqueaquellaconcepciónde la inten-
cionalidadcomoun «opinarsobre»al quecorresponde
un «sercomprendido

30
ANOTACIONES
A LA PSICOLOGIH
DE LASVISIONES
DEL MUNDODE KARLJASPERS

como»nossugierecon especialfacilidad).Los citadoscaracteres de sentidono


debensertomadosni ordenadosen una especiede sumaconjunta o de suce-
sión,sino quesóloy precisamente tienensu sentidoen un contextoestructural
que es distinto segúnlos distintos gradosde experienciay las direcciones,si
bien dicho contextoy la acumulaciónconforme a su sentido no debenser
entendidoscomo «resultado» ni como algo que momentáneamente estáen el
margen,«allado»,sino como lo auténticamentepropio que seanunciaen las
articulacionesfenomenológicasde los caracteresde sentido. Esto auténtica-
mentepropio, a su vez,sólopuedeserentendidocomo la estructurapreviade
la propia existenciaque tiene lugar en una apropiaciónde sí mismaen la res-
pectivafacticidadde la vida, esdecir,comola estructurapreviadel descubriry
mantenerabiertoel concretohorizontede expectativas, marcadopor la preocu-
pación y ansiedad,que constituyetodo contextode cumplimiento activo en
cuanto tal.
¿Apartir de dóndey cómo secompruebaa sí mismala anticipaciónde la
que seestáhablando?¿Cuálesson y de qué tipo los motivosparasu plantea-
mientoy mantenimiento? Jaspersno seplanteaestaspreguntas.Tal vez,si qui-
sieratenerpresentesu propiaanticipación,lasencontraríavacíasy sin interés,y
aquítampocovamosa tratarde convencerloparaqueseplanteeesaspreguntas.
Es él mismoquien debedecidir si puede«mantenerse» sin esaspreguntasy en
quémedidano surgenprecisamente de la «reexióninnita» que constituyeel 23
sentido«auténtico»dela vida espiritualy, por ende,tambiénde la vida cientí-
ca.Jasperstrabajamásbien en aquelloy con aquelloque, parte inconsciente-
mentey parte en una apropiaciónmeditada,ha tomado del propio presente
históricoespiritual
con la miradaespecialmente
puestasobrelo queresulta
relevanteparalo queha tomadode esemodoy con el propósitomuy particular
de esforzarse por ganarla totalidad de la psicología.En lo tocanteal plantea-
miento dela propiaanticipación,Jaspers podríaseñalar:la vida comototalidad
esparamí una ideaguía,sólonecesitomirar a mi alrededorparaver que dicha
vida estásimplementeahí, en todaspartes,de algunamanera.Estatotalidad
unitaria, intacta,por encimade toda oposición,que abarcatoda vida, ajenaa
toda ruptura y destrucción,y en definitiva armónica,esla que me guía.A su
luz veotodo lo singular,seda la auténticailuminacióny seprediseñael sentido
fundamentalen el que todo lo que saleal encuentrose dene y comprende
comoalgoqueseconguraapartirdedichaviday después
dehaberirrumpido
deellavuelvea hundirsetambiénen susprofundidades.Estatotalidadaportala
articulaciónfundamentalde lo objetualy lo quesepersigueesprecisamentesu
consideración y ordenación.
El auténticomotivo sobreel quesebasay del quesurgeestaanticipaciónes
la experienciafundamentalque mantienesiemprepresentela totalidad de la
vida comotal a modo de idea.Estaexperienciaseacotaen un sentidocomple-

31
HITOS

tamenteformalcomo«experiencia estética
fundamental».
Estoquieredecirque
el auténticosentidodereferencia
dela experiencia
primariaquele da«vida»al
objetoesun contemplaralgo,un considerar o buscar,perseguir
algocon la
mirada5. Con esto no se quieredecir que Jaspers«deenda»una visión del
mundodetipo «estético».
Yono lo sé.Tambiénpodríatratarsedeunaconcep-
ciónesencialmente
moral,si esqueestaspalabras
todavíaguardanalgúnsigni-
cado y no sehanconvertidoen meracalderilla.
Tambiénesposibleque,sin
dejarseplantaranteuna antinomia,Jaspers
pretendaabrirseun accesohacialo
absolutoy ordenarlo a travésdeunaposiciónestética
andaunental,delmismo
modoqueel aspecto dela vidaenla plena«vehemencia»y «fuerza»
del«proce-
sovital»esun aspecto estético,
por muchoquedesde el puntodevistadelcon-
24 tenidoel «proceso» debaserentendidocomoético.Lavida«estáaquí»como
algoquetenemoscuandomiramoshaciaellay queganamos comototalidad
quetodolo abarca enestemododeltener.En estepunto,Jaspers podríaobje-
tar aludiendoa principios:paramí setrataprecisamente
deun merocontem-
plar, y lo contempladotiene que tenerpor lo tanto el sentidofundamentalde
lo objetualencalidaddealgocontemplado.
Aquíesimposible
procederdeotro
modo.A estohayquereplicarlo siguiente:
estaargumentación
formalperma-
necevacíamientrasno seestablezca
si el sentidoformal de la captaciónteórica
puedeperdersucarácterformala basedemodosdecaptación absolutamente
particulares
y concretos,
unacuestiónqueno sepuededecidirdesdeel punto
de vistadeductivo-formal,sino sólo partiendode determinadasconexionesde
fenómenos y ateniéndose
a ellos.Lacontemplación
siempre puedeserteorizan-
te,segúnsusentido,peroesono implicaqueelsentidodelserdelo contempla-
do comotal tengaqueempezar por hacerse
accesible
primeroenunacontem-
plación y que, por tanto, sólo sele debadar importanciaa estoa la hora de
caracterizar
la anticipación.
El sentidoreferencial
delapropuesta
delobjetono
estampocoe'l
mismoel sentidoreferencial
dela explicación
quetocaa lo pro-
puestoo previamentedado.Porlo tanto, hastaahoranuncaseha justificadola
meracontemplación, queenJaspers seextiende
hastalaanticipaciónqueofrece
el auténticoobjeto,comoesemododeexplicación quevieneprecisamente al
casoy hayqueplantearse. Lapropiaexperienciafundamental, queaportapre-
viamenteel auténticoobjeto,debeserinterrogada
acercadesusentidopleno,y
estepreguntardebeprediseñar la genuinaestructuraexplicativa.
La «contem-
plación»,en el sentidodeJaspers,puedeseradecuada o no serlo.Tendremos
queganarunadecisióna esterespecto enlo quesigue,peroprimerosóloenel
sentidodemostrarquéproblemas tenemos antenosotros.A esten hayque
debatirdemodoaúnmásconcretolo quehasidoasumidoenla anticipación.
5 N. de las ÏÏ: «Be-trachten».El verbo com leto sin uión, si nifica normalmenteconsiderar,contem-
) _ _ . P '
g g
pla:. Mediante elguiónHeidegger remarcaelsentidodelverbo«trachten»: acosar,
perseguir.

32
ANOTACIOIÉES
LAPSICOLOGÍA
DELASVISIVONES
DELMUNDODEKARL
JASPER_S

La totalidaddela vida,la vidamisma,esalgodelo queno podemos


decir
nadadirectamente
(288).Perodealgúnmodos1
quetienequeserpretendida,
puestoquela concienciade la existencianacedel mirar ¡vaciaella.Si el hombre
«veensutotalidad»susituaciónnita, si «quierecerciorarse
dela totalidad», 25
entonces
experimenta el mundoobjetivo,asícomosu hacersubjetivo,como
elementos
escindidosantinómicamente. «Enla medidaenquelasquemueven
al hombresonfuerzasprocedentes
de lasvisionesdel mundo»,en la medidaen
que«setratadealgoesencial»
paraél, «acaba
cayendo
siempre
encaminos
que
conducen a la innitud o a la totalidad». «A la vista de las innitudes» el hom-
brecaeenantinomias.Lasantinomias sonoposiciones «desde
elpuntadevista
delo absoluto,
delvalor».Lo antinómicoes«destrucción».Estaexperiencia
va
acompañada de la experiencia
de la «unidad»de la totalidadque,de algún
modo,acaba rompiéndose. Laesenciadelespiritues«voluntaddeunidad».En
la medidaenquetodoslosprocesos dedestrucción puedentomarunaforma
racional,tambiénpuedenserpensadoscomo contradicciones:
la muerteesla
contradicción
dela vida,el azarla contradicción
dela necesidad
y delsentido
(205 ss.).Perolucha, muerte y azar también son definidos simultáneamen-
tecomosituaciones
límite,esdecir,luchay muertepuedenserexperimentados
comolímitesenla concienciadela totalidad,que,dealgunamanera,va más
allá de la vida. «Laluchaesuna forma fundamentalde toda existencia»
(227).
«Ninguna
existencia
esalgototal»(229),y,poreso,enla medidaenquequiere
vivir, el hombretiene que luchar.La lucha nunca«ledejaalcanzarel reposoal
individuo singularcomo totalidad».«Sin lucha cesael procesovital» (227).
Además,se puededecir que toda realidades perecedera; toda vivencia,todo
estadodesaparece, el hombresetransforma(229).Vivencias,hombressingula-
res,un pueblo,una cultura acabanmuriendo.«Larelacióndel hombrecon su
propia muerteesdiferentede la relacióncon el restode lo perecedero, única
mente comparablecon la representación del noser del mundo en general.»
«Sóloel perecerdesu sero del mundotienenen generalparael hombreun
caráctertotal»(230).Una «vividarelacióncon la muerte»,queno debeconfun-
dirsecon un sabergeneralacercade la muerte,sólo existe«cuandola muerte
entra en la vivencia como situación límite», es decir, cuando «la conciencia de 26
loslímitesy de la innitud» (231) no seha perdido.
No vamosa emprenderaquí ninguna crítica de las situacioneslímite que
hemosvenido dando como ejemplosconcretos,y tambiénevitaremosla pre-
guntade si los conceptos«situaciónfinita», «situaciónlímite»,«situación»
han
sidoaclaradoshastael punto de servirparauna auténticacomprensiónlosó-
ca. Tampocovamosa entrar a considerarlas ulteriorespreguntasacercade si
todas las citadas situaciones límite concretas satisfacen en el mismo sentido el
«concepto
general»
desituaciónlímite,si acaso
haysemejantes
conceptos
gene-
ralesen relacióncon esassituaciones,en quemedidael saberconcretoen rela-

33
HITOS

ciónconlasantinomias sedistinguedeesa«relación susceptibledeservivida»


conlasoposiciones,cómonacey crecelo unoapartirdelo otro,si engeneral es
posibleasí,sinmásni más,«formarracionalmente» y pensarcomo«contradic-
ciones»a lasantinomias
experimentadascomosituaciones límiteo, lo queeslo
mismo,experimentadas enlassituacioneslímite(estadistinciónno estáclara),
si con estono sepierdesu auténticosentidoy, por otro lado,si no essólo
medianteestareinterpretación
teorizantecomosehaceposibleconsiderar los
casosconcretoscomocontradicciones, casiponiéndolosen serielos unosjunto
a los otros.Dejaremossin debatirsi lassituacioneslímite concretasseencuen-
tran entresí en determinadas
relacionesquepermitenexperimentarlas y en qué
medidase las puedellamar precisamente situacioneslímite. Incluso para una
«meraobservación» consideroque lo que exponeJasperssobrelas situaciones
límiteconcretas
seencuentra
muylejosdeestaradecuadamente
elaborado
desde
el punto devistaconceptualy no seencuentraenconsonancia conel significado
de principio que tienenprecisamente estosfenómenosen el ámbito global de
los fenómenospretendidospor él y que precisamente hay que reconocerque es
mérito suyohaberpuestoen evidencia.Por eso,una crítica aisladacaeríacon
demasiada facilidaden el peligrode imputarlea Jaspers
concepciones y signi-
cadosque él no querríareconocercomo propios;en general,tambiénsepuede
27 decirque una críticade estetipo semoveráen terrenosinciertosmientrasno se
aclarebien el contextofundamentaldel que nacenlos fenómenosy los concep-
tosquesehan puestoen cuestión.Poreso,la consideración críticaseve siempre
arrojadade nuevoa la problemáticadela anticipación.
¿Endónde residenfácticamentelos motivos de sentido que permiten el
planteamiento
de la anticipación?
En lo tocantea su origen,históricamente
«casual»,el conceptode absolutoempleadoparala «contemplación» no esdifí-
cil de reconocer:representaun sincretismoentre la doctrina kantianade las
antinomias,con el conceptode infinito que sirveallí de guía,y el conceptode
absolutode Kierkegaard«limpiado»de susresabiosespecíficamente luterano-
religiososo teológicos;estosdoselementos,a su veznacidosde anticipaciones
fundamentalesabsolutamentediferentes,se acabandisolviendodespuésen el
conceptode vida anteriormentecaracterizado, o, dicho másexactamente, son
vistosprincipalmentey en generala partir de allí. En el transcursode la discu-
sióngeneralsobrela situaciónlímite, Jaspers observade pronto en unaocasión,
y a propósitode esta«contemplación», que «parala comprensiónde la psicolo-
gíade los tipos espiritualeséstaessólo un presupuesto, pero no estodavíapsi-
cologíaellamisma»(204).¿Pero
entonces
quées?¿Lógica
o sociología?
(2 s.).
¿Quéesy cómoesVisto6entoncesenestas
«observaciones»
quetratandeganar
los presupuestos
fundamentales?
6 1V.delos 7.":«bvtrachtet».

34
ANOTACIONES
A LAPSICOLOGÉI
DELASVISIONES
DELMUNDODEKARL]¿\SPERS_
í

Todavíaquedala posibilidadde queJaspers


hayaqueridoentenderesas
observaciones
de un modoabsolutamente formal.Peroprecisamente
en ese
caso es cuando más se necesitauna discusión sobre el sentido de lo «formal»,
paradecidirenquémedidalo formalprejuzga la observación
materialconcre-
ta,enquemedidasepuedeevitarelprejuicio,hastaquépuntosevuelveaganar
el sentidoformal partiendode un modo caracterizado
de maneradeterminada
deaquelloqueestádisponible demodohistórico,fácticoy concreto y explican-
do, de modoigualmente determinado,dichaexperiencia de partida,en qué
medidala expresiónconceptual propiamente entendidavuelvea recuperar lo
formal,detal maneraquela formacióndeconceptos nosigniqueyaunamera
exposicióndeun temateóricoconun propósitoexclusivamente teórico,sinoel 28
propioexperimentar,aclarado mediantela interpretación,
o, lo queda igual,
el propio llamarla atenciónsobreello comunicándoselo
a los demás.
Ahoraquehemos caracterizado
laanticipacióndeacuerdoconelsentidodesu
función(disponer y comprender el ámbitodemodoobjetivoy concreto), desu
posición fundamental (posiciónestética)
y desuorigen(unindiscutidoasumirse a
símismadesde lasituaciónhistórico-espiritual),
tenemosquepreguntarlesidever-
dadellapretende, o mejor,sipuedepretender lo queenrealidadquieretraera la
vistay llegaracaptar,estoes,losfenómenos delaexistencia,
siporlo menos puede
conseguir engeneralqueseganelasituación decumplimiento activodeunpoder
preguntarpor la existencia,
asícomoel sentidodelosfenómenos
existenciales,
o si
precisamente,
siguiendo
susentido
máspleno,lo quehacenoesmásbienapartar-
nosdeeselogro;si acaso
lo quepasano esqueendondeellareinani siquiera
es
posible
«darvueltas»
entomoalfenómenodelaexistencia.
¿Quéocurrecon la «existencia»?
A partir de lo que ya seseñalóa modo de
introducciónpuedededucirseque no nospareceposibleaproximarsepor una
víamásdirectaal problema
dela existencia.
Éstatienela caracteristica
particu-
lar de que es precisamenteentonces(cuandopresumimosde evitar rodeos)
cuandono sela encuentra.Aquí, y aún menosen el contextolimitado de esta
orientación,no sepuedepensaren presentarla proálemátíea delplanteamiento
de la existenciabajo una forma que satisfagalas exigenciasconceptuales
más
rigurosas,
por muchoqueformeparteyaprecisamente deestecontextoespecí-
co. Antesquenadahayquedecirque,deacuerdo consusentido,no sedeja
llevarasunal mediantevacías
reexiones
detipo formaly que,cosaquetarn
biénurgesubrayar,no debesertomadacomoalgo«especial» y «nuevo»,pues
esosólopropiciaría
un nuevoclamordentrodela losofía,ademásdecongra-
ciarseconla actividaddela nuevaculturaque,aunqueseafanepor parecerreli-
giosa,en realidadtienehambrede cosascompletamentedistintas.
Sóloqueremosllamarla atenciónsobrealgunascosasadecuadas al propósi- 29
to deestas
anotaciones
y lo haremos
demodoqueindiquequeszgue
existiendo
unproblema.

35
HITOS

A n de prepararel planteamiento
del problema(quede acuerdoconsu
sentido se debe volver a deconstruir) mediante una indicación formal (un
determinado
gradodel métodode explicación
fenomenológica,
del queaquí
no se tratarámása fondo, pero que sepuedeentenderalgo másgraciasa las
siguientesobservaciones),podemosdeciresto:
«Existencia» esuna determinaciónde algo;en la medidaen quesela quiere
caracterizarregionalmente,aunquedicha caracterizaciónen última instanciay
en realidadserevelecomounadigresiónequivocasobreel sentidodela existen
cia,en cualquiercasopuedeserentendidacomoun modo determinadodel ser,
como un determinadosentidodel «es»,que esencialmente «es»el sentidodel
(yo) «soy»,que no se obtienegenuinamenteen la opinión teórica,sino en el
cumplimientoactivodel «soy»,un modode serdel serdel «yo».El serdel
Mismo7,asíentendido,quieredecir,bajosu indicaciónformal,existencia.Con
estoya seda a entenderde dóndesedebeextraerel sentidode la existenciaen
cuantodeterminadoCómo o modalidaddel Mismo (delyo). Así pues,lo deci-
sivo esque yo metenga,estoes,la experienciafundamentalen la que yo me
encuentroa mimismocomoMismo, de tal maneraqueal vivir esaexperiencia,
y de acuerdocon su sentido,yo puedapreguntarel sentidode mi «yosoy».El
tenermea mí mismoesde interpretaciónplural desdedistintospuntosdevista
de tal modo que dicha pluralidadde sentidosno sepuedehacerentenderen
contextos
ordenados,
acotados
regionalmente
parasídemodosistemático,
sino
en contextosespecícamente históricos.
Esen el sentidoarcónticode la auténti-
caexperienciafundamentaldel «yosoy»,en la quedelo quesetrataesdemodo
puro y radicalde mimismo,en donderesideel hechode queesteexperimentar
no experimenteel «yo»comoalgoqueestáen una región,comosingularización
de algo«universal»,como un casode,sino queel experimentaresexperimentar
del «yo»qua Mismo. En el puro sostenerel cumplimientoactivode estaexpe-
riencia,la extrañeza
específicadel «yo»respectoa lasregioneso ámbitosconcre-
30 tos anunciaya que toda pretendidadeterminaciónregional(esdecir, una tal
quesurgede una anticipaciónqueseaferraa algoasícomola corrientede con-
cienciao la conexiónde lasvivencias)«extingue» el sentidodel «soy»y convier-
te al «yo»enun objetoconstatable
y clasifiazble
deacuerdo
consuposición.De
4/91
sededucela necesidad
deunasospecha radical(y la consiguientepersecución)
ente a todaanticipaciónregionalmente aójetivadara,contralas conexiones can-
ceptualer
quedeizllirurgeny losdistintosmodosdeta]surgir.
El sentidodel sercomo sentidodel «es»nacede experiencias orientadasde
modo objetivoobjetualy explicitadasen conocimientos«teóricos», en los que
de algúnmodo siempresedicedeaégosu «quées».Estoobjetualno necesitaser

7 N. dela: TÍ: «Selbst».Paraexplicar la anómalamayúsculavéasenota 43 del ensayo«De la esenciadel


fundamento»,
p. 121.

36
ANOTACÍIONES
¿LA PSICOLOQM
DELAS¡{rslogyss
per.MUNDOWDE
KARL
JASPERS
clasicado
expresamente
enunámbitodeterminado,
constituido
según
lalógi-
caconcretadeunaciencia.Enlavidafácticacasisiempre tengoquehabérmelas
conla «objetividad»
no teóricadeesosígncatívoa lo queseaccede
a travésde
la experiencia
del mundoquenosrodea,el mundodelosotrosy tambiénel
mundodel propioyo; a este«habérmelas con algo»correspondeun sentido
propiodela objetualidad
comprensible
fenomenológicamente.
Silo persegui-
moshastasuorigeny sugenuinaexperiencia
fundamental, el sentidodela exis-
tenciaesprecisamente
elsentidodelserqueno sepuedeganara partirdel«es»
queexplicitatomandoconocimiento demodoespecíco y quedeesemodoes
un «es»queobjetivadealgúnmodo,sinoa partirdela experienciafundamen-
tal deunpreocuparse
desimismoquesecumpleactivamente antesdeunaposi-
bley subsiguiente
tomadeconocimiento objetivadora
conformeal «es», pero
nodenota
importancia
paraelcumplimiento
activo.Enla medida
enquesigo
un conocimientode estetipo, la posiciónde la consideraciónsetorna decisiva
y todaslasexplicacionestienenentoncesun carácter
objetivador,
peroqueecha
aun ladoala existenciay sugenuinotener(preocupación).
El yo debeserentendido aquicomoelMismohistóricamente fáctico,pleno
y concreto al queseaccedeenla propiaexperiencia
históricaconcreta.
Estono
equivale al conceptodesujetoempíricocomoposibleámbitoconcretodecon-
sideraciónpsicológico-teórica.
En el fondo, se ha eliminado lo «anímico»de 31
estaobjetualidad,
entendida, por ejemplo,comoel ámbitoenel queaparecen
procesos«físicos»,
o, lo queeslo mismo,ala horadeplanteareste
objetodeuna
psicología
semejante, éstenuncahaentradoenla miradaquelo experimenta y
lo tomacomoun objeto.
En la medidaenqueel «yosoy»puedeserarticuladocomoalgoenun «él,
ella,elloes»(o esalgo),sepuededesignar a la existencia,
formaliter,comoun
sentidoo un cómodelser.Perohayquetenerencuentaqueel «es» (entendido
demodoconcreto) enel «él,ella,elloes»puedequererdecircosas distintasque
asuvezdelimitanunamultiplicidaddecontextos vitaleso ámbitosdeobjetos:
«éles»en el sentidode estarpresente,apareceren una naturalezarepresenta-
da de modo objetivo(multiplicidadde objetosy relaciones);«éles»en el senti-
do de la preguntatrivial «¿peroque haceX en Y?».Paraeste«es»,su «era»y su
«será»tienenun signicadopropio decisivoen relacióncon su «él».
Perola experiencia fundamentaldel tenermea mí mismono estádisponible
sinmásni tampocoesdetal maneraqueapunteengeneral haciael «yo»,sino
que,enla medidaen queel sentidoespecícodel «soy»
tienequeserexperi-
mentableenunaauténtica
apropiación,el cumplimiento
activodela experien-
ciatienequetomarsu origenen la plenaconcrecióndel «yo»y volvera apuntar
haciaellaen un Cómodeterminado. Estaexperienciano esunapercepción
inmanente deun propósitoteóricoquepersigajar cualidades
«psíquicas»
de
actosy procesos,
sinoquetienesu auténticaextensiónhistóricaen el pasadodel

37
HITOS

«yo»,queno esparaésteun añadidoquearrastra consigo,


sinoque,enel hori-
zontedeexpectativasqueseanticipaa símismoelpropioyo,esexperimentado
comopasadodel yo queexperimenta históricamentey queal hacerlologra
32 tenerse
tambiéna s1mismo.Laexplicación fenomenológica delCómodeeste
cumplimientoactivodela experiencia,deacuerdo consusentidohistórico
fun-
damental,
esla tareadecisiva
enel conjuntodeestecomplejodeproblemas que
afectana los fenómenosdela existencia.Seganabien pocodestacando
la actua-
ción conjuntadel pasado
y del futuro enla «conciencia»,
de acuerdoconuna
visión externade lo anímico,mientrasel pasadoy el futuro seentiendanaquí
comoestados queactúany sonefectivos.
En consonancia
conestatarea,hay
queganarel sentidodela explicación
comocumplimientoactivodela inter-
pretación,y haceraccesiblelo explicadomismo, de acuerdocon su carácter
esencial,como conceptobermenéutíeo, pero sólo en una permanenterenova-
cióndela interpretación
unay otravezreplanteada,
y desdeallíllevarloy man-
tenerloensugenuina«agudeza», queno escomparable conotrasformaciones
conceptuales dotadasde otra orientación.
En la experienciafundamentalrelativaal yo, lo decisivoessu facticidad;la
propia experienciafácticade vida, vivida hic et nunc y llevadaa su cumpli-
miento activo en estasituaciónhistórico-espiritual,tambiénlleva a caboa su
vezla experienciafundamentalque de ellasurge,en ella permanece y retornaa
la propia facticidad.Perola propia experienciavital fáctica,en la que yo me
puedo tener de diversosmodos,no esalgo similar a una región en la que yo
estoy,no eslo universal,cuyasingularizaciónseríael Mismo, sino que es un
fenómenoesencialmente «histórico»de acuerdocon el Cómo de su cumpli-
miento activopropio, y estono en primerainstanciaentendidocomoun fenó-
menohistóricocomo objeto (mi vida vistacomoalgoquesedesenvuelve en la
actualidad),sino como un fenómenoque secumplehistóricamente y seexperi-
menta de estemodo a simismo. El contextode experiencia,que de acuerdo
con su sentidoreferencialestádirigido históricamentehaciael yo mismo,tiene
tambiénun carácterhistóricosegúnel sentidode su cumplimientoactivo.Lo
«histórico»no esallí un correlatode una consideraciónteóricade tipo históri-
coobjetual,sino el contenido,como tal imposiblede disolver,y el Cómo de la
preocupacióndel yo mismo por s1mismo. El tenersea sí mismo nacede, se
mantieneen y tiendehacialapreocupación, en la cualseexperimentanel pasa-
33 do del yo, el presentey el futuro, pero no como esquemastemporalespara
un ordenamientoconcretoy objetivo,sino en el sentidono esquemáticode la
preocupaciónque atañeal cumplimiento de la experienciaen su Cómo. Así
pues,el fenómenode la existenciasóloseabrea un cumplimientoactivode la
experienciadotadode una aspiraciónhistóricaradical,que no seorientaa una
posición de mera contemplación,ni a un modo de ordenarobjetivadorpor
regiones,sino que estáesencialmente preocupadode sí mismo.Dicho cumpli

38
ANOTACIONES
A LApszcoLocggig
DE[ASWSIOVNES
DELMUNDQ1313
KARLJAS_PERS

mientoactivodela experienciano esalgoextraordinario,


sinoalgoquehayque
llevara caboen la experiencia fácticade la vida comotal y de lo quehay
queapropiarsea partirdeallí,y estotampocoenla singularidad aisladadeun
momento,sino en una renovaciónde la preocupación,a su vezhistóricamente
orientada
y queencuentra
necesariamente
sumotivación
enla preocupación
de
sí mismo.La «conciencia»
8, entendidaaquí como cumplimientoactivode la
concienciay no comoun tenerconcienciaocasionalconscientia, essegún
susentidofundamental elCómohistóricamentecaracterizado
dela experiencia
desí (lahistoriadeeste«concepto»tienequeserconsiderada
enconexióncon
la problemáticadela existencia,
puesyaesalgomásqueunatareaacadémica,
por urgenteque éstaseatambién).Remitiendoa la conexiónde sentidode la
experiencia
históricaconel fenómeno
dela conciencia,
no seestáampliando
paranadael conceptodelo histórico,sinoquevolvemosa entenderlollevándo-
lo a su auténticafuentede sentido,dela quesurgefácticamente,
de acuerdo
con su sentidoy de modo oculto, la experienciahistóricaen la formacióndel
conocimientohistóricoobjetivo (la cienciashistóricasdel espíritu).Hoy día lo
históricoescasiexclusivamente
un elemento
objetivo,un temadelsabery dela
curiosidad,ocasióny lugarparaganarindicacionesprácticasparaunaconducta
futura,objetodeunacríticaobjetivay objetoderechazo por considerarlo
un
restodealgopasado, unacolección demateriales
y ejemplos,un conglomerado
de «casos»con los que llevara caboconsideracionessistemáticas
generales.
Puestoquehoydíanovemospropiamente losfenómenos existenciales,
tampo-
co experimentamos el sentidodeconciencia
y responsabilidadqueresideden-
tro de lo históricomismoy queno essóloalgode lo quetenemosconocimien-
to y sobrelo quehaylibros,sino queeslo quenosotrosmismossomosy lo que 34
nossoporta.Por eso,tambiénlos motivosparavolvera lo históricoa travésde
la propiahistoriasehallansin vida y escondidos.
La propiaexperienciadevida fácticay concretatieneuna tendenciaparticu-
lar a caerenlassignicaciones
«objetivas»
delentornoexperimentable
enrela-
ción con aquelloque esexperimentado.El prevalecimientodel sentidodel ser
de estassignicacionesobjetivas,motivado en dicha caída,es lo que hace
entenderqueel Mismo, en relacióncon su sentidodel ser,seafácilmenteexpe
rimentadoen unasignificaciónobjetivada(la personalidad,el idealde humani-
dad)y queensemejante
orientación
dela experiencia
llegueasercaptado
teóri
camentey alcanceun significadolosóco, y ello en tantamayormedidacomo
mayor seatambién la inuencia del pasadoexperimentadoy consciente,en
cuantotradición objetiva,sobrela propia situaciónpresente.En cuantoseve
hastaquépunto esgravosoel peculiarpesode la tradición sobrela vida fáctica

8 N. delasÏ: traducimos
aquíel alemán«Gewisssen»,
términoquepor lo generalaludea un sentido
moral de la conciencia,frente a «Bewusstsein».

39
F05, ,

(entendiendotradiciónde diversasmaneras),y tratándosede un pesoqueactúa


del modo másfatídico sobrelas experiencias del tenersea sí mismo del ámbi-
to del mundo propio, secomprendepor n que la posibilidadconcretade lle-
var a la miradalos fenómenosexistencialesy de explicarlosen una conceptuali-
dad genuina,sólosepuededar si sedestruyela tradición concreta,que todavía
seexperimentacomoalgoque hastacierto punto estáactivo,y si sela destruye
con la miradapuestaen los modosy mediosde explicaciónde la experienciade
la realidadpropia, siempreque medianteestadestrucciónsepongade mani-
fiestoa lasexperienciasfundamentales que han actuadocomo motivacióny se
lasdiscutadesdeel punto devistade su originariedad.De acuerdocon susenti-
do, una destruccióntal permanecevinculadaa la preocupaciónde sí mismo
concretamente propiay plenamentehistórica.
El Mismo eslo que esen susreferencias y relacionescon el mundo propio,
el mundo de los demásy el mundo que nosrodea,y en todo esto,el sentidode
estasorientacionesde la experienciaesen última instanciaun sentidohistórico
que ha quedadoancladoen el mundo propio. Cuandola fenomenologíatuvo
su primera eclosión,y puestoque seproponíade maneradeterminadala rea-
35 propiaciónoriginariade los fenómenosdel experimentary el conocerteórico
(Investigaciones Lógicas,esdecir,fenomenologíadel logosteórico),la metade
la investigaciónestabapuestaen la adquisiciónde una visión no deformada
del sentidode los objetosexperimentados en esasexperienciasteóricasy del
Cómo o modalidadde su llegar a serexperimentadas. Perola posibilidadde
una comprensiónradicaly de una auténticaapropiacióndel sentidolosóco
dela tendencia
fenomenológica
depende
no sólodequeseinvestiguen
afondo
y de modo «análogo»los «otros»«ámbitosde vivencias»(lasestéticas,éticaso
religiosas),que sedistinguende ellosde acuerdocon la correspondiente tradi-
ción filosófica,sino de quela plenaexperiencia,en su auténticocontextofácti
co de cumplimiento activo, seavista en el Mismo históricamenteexistente,
puesen última instanciade lo que trata la losofía esde dicho Mismo. Lo que
no sepuedehaceresintroducir de cuandoen cuandola personalidadparades-
puésaplicarlelo que seha ganadomedianteuna adecuacióna algunatradición
losóca, sino que lo que hay que haceresasumira eseMismo concretoden-
tro del planteamientodel problemay llevarlo al «darse»,al ofrecerseen el
auténticonivel fundamentalde la interpretaciónfenomenológica,estoes,en
el nivel referido a la experienciavital fácticaen cuanto tal. A partir de estas
indicacionesnecesarias, deberíaquedarclaro que el auténticofenómenode la
existencianos remite a su particular cumplimiento activo del acceso,que
dicho fenómenosólopuedeobtenerseen un Cómo de la experienciaque a su
vez sólo puedeganarsede un modo determinadoy que lo decisivoes este
Cómode la apropiación,esdecir,el Cómo delplanteamientodel cumplimiento
activode la apropiación.

40
ANOTACIONES
A PSICOLOGIA
DELASZISIONE¿S'
DELMUNDODEKARLJASPERS

Lavidaíetica,histórica
encuanto
cumplimiento
activo,
enelCómo
fáetico
de
laproblematica
delComo
delaautoapropiacián
delMismo
mediante
lapreocupa-
ciónporsímismo
formaoriginariamente
partedelsentido
del«yosoy»
fííetieo.
Enlamedida enqueseentiendendeestemodoelfenómeno y laproblemá-
ticadela existencia,
la pregunta
por el Cómodelcumplimiento activodel
planteamiento
y delaccesosigue
encontrándose
siempre
enel planteamiento
de
latarea
auténticamente
entendida.
Estapregunta
porelCómoeselproblema
delmétodo,peronodeesemétodo delconocimientodelobjetoquedetermina36
demodoconcreto y regional,
ni delordenamientodemultiplicidades
deobje-
tosdadospreviamenteo quesepueden darpreviamentey conelmismosenti-
doenel transcurso
delordenamiento, sinoelmétododela explicacióndelos
modosconcretosdela experiencia
fundamental deltenersea símismoquese
preocupafácticamente
desí,unaexplicación histórica
queinterpreta
desdeel
puntodevistadelcumplimiento
activo.
Aquí,lo únicoquepodemos indicarsonlastareas
másurgentes
quetienela
fenomenología,
ensuposición actual,decaraa unaaclaración
propiadesu
sentido
losóco. Y porlo tanto,noprecisamenteenunareflexión
particular-
menteformal,sinoenel transcurso
deunainvestigaciónconcreta,
podemos
establecer
lo siguiente:
(l) Enquémedidaala actitudfenomenológica
fundamental
dela losofía,
emprendida porvezprimera
porHusserl
y adquirida
demaneralosóca y no
escolática
ni artesanal,
seleasigna
enlaproblemática
existencial
aquítocada
su
origendesentidomásradicaly mantieneexplícitamente
la direccióndecisiva
delapreocupación
desí,comoaquella
quedomina
esencialmente
entodapro-
blemática.
(2) Enquémedidadeestemodosellegaa unaapropiación
dela «historia»
de
unamanera enlaqueesmásqueunadisciplina dela losofíay desde
la quese
tornacomprensiblequelohistórico,
deacuerdoconsusentido y dentro
delapro-
blemáticalosóca, yaestáahíoriginariamente,
y que,porende,elproblemadela
relacióndelahistoria
delalosofíay lasistemática
losóca esunproblema falso
deraíz,inclusocuando unocreehaberlo «resuelto»
conarticiosdetipoformal.
(3) En que medida el sentido fundamentalauténticamenteasumidodel
planteamientofenomenológico
puedallegara serconmayorfrecuencia mal
utilizadoenarasdecualquier
abusoo exceso
espiritual
y literario,enlugarde
ofrecerlasbases
apologéticas
quenecesitaunadogmática ortodoxa justamente
equilibradaaunque laspartes
quelacompongan puedan serdignasdeadmi-
racióny por muchoquesigaestando
hoytanincomprendida
comoaquellade
la EdadMedia,auténtica
ensusentido, «perversión»
estadela queúltima-
mente se vuelven a advertir ciertos deseos.
SiVolvemos a la problemática
dela anticipación
quenossirvedeguía,tene-
mosquela anticipacióndela queseestáhablando, enla medidaenquetiende

41
HITOS

37 a la existencia,
esinadecuada a su propiatendencia,y estoya seaen relación
conel sentidodesufunción(dispone enprimerlugardesdedóndey endónde
debesercontemplada la existenciaencuantovidaconcreta), yaseaenrelación
con el sentidode la experiencia fundamental quela motiva(la actitudque
nalmenteobservade acuerdocon su posición,sin preocuparse del mundo
propio,la totalidad,la armoníao la unidaddelavida).
Peroel sentidocompletodela anticipación no sóloesinadecuado a la ten-
denciaqueconvivedentrodeél,sinoquecaminadirectamente contraél,enla
medidaenqueel propósitoo finalidadregional,enrelaciónconel sentidode
referenciaintencionaldela captación, alejadelfenómeno dela existenciaque,
según
susentido,
no sepuedeformarni clasicar
comoregióny, enrelación
con el sentidode cumplimientoactivode la posiciónfundamental
(formal-
mente)estética,no permitequesurjademododecisivola preocupación
por sí
mismoencuantodirecciónquedetermina demodoprimariotodaproblemáti-
ca,su objetualidady su explicación.
Si sepuedemostrarahorade modoplenoqueenJaspers
el «método»
se
encuentraesencialmente
atrasadoen cuanto modo de dominacióny ordena-
cióntécnicas
caracterizadas
comoposicióndeacuerdoconsusentidoreferen-
cial,y quepor lo tantono seconviertede modoprimarioen un problema,
entoncessehaceevidenteque dicho métodobien puedeestaren consonancia
conla estructura
delaanticipación,
perosesitúa,junto conella,encontradesu
tendenciamáspropiadirigidahacialosfenómenos dela existencia.
Jasperscaracteriza
suposiciónmetódicacomopuraobservación. ¿Quéfru-
tospuededar?«Para todaobservaciónel objetoesúnicamente esoqueestáaquí
hastaahora.Toda observacióntiendea tomar esopor el todo» (329). ¿Eseso
«queestáaquíhastaahora» el «Dasein
9»y tieneel«hasta
ahora» el mismosenti-
do en cualquiertipo deobservación? Jaspers quiereobservar«quéseala vida»
(250).Esoeslo quedebeenseñarnos la observaciónqueestá«alserviciodela
vidaquecrece» (ibíaï).Laobservaciónpretendetomarel todoqueestádispues-
to en la anticipacióny su concretamultiplicidadde gurascomosi fuerasu
38 objeto.En cuantoobservación en simismaestéril,no creativa,lo único
queobserva eslo queestáaquí.¿Cómoestáentonces aquíla «vida»?¿Ycómose
puedeganarlo queestáaquíhastaahora? Porquelosfenómenos vitalesno son
comopiezaspuestas sobreun tableroy quebastaconvolvera ordenar.Lo que
estáaquíhastaahoradevidadisponible y conocibleyaestá«aquí» bajodiversos
9 N. dela: T: a partirdeahora,y paratodala obra,seguiremos el siguiente
criteriodetraduccióncuan-
do aparezca la palabra«Dasein»:la traduciremos al modotradicionalcuandohayasidoempleada ensu
acepcióncorrientedeexistiro existencia. La dejaremos en alemáncuandoaludeal sentidodedicho
términoacuñadopor Heidegger. La traduciremos literalmenteen el doblesignicadode lasdosraíces
quela componen, y quereproducen el signicadoheídeggeriano deltérmino,cuandoaparezca expresa
menteseparada porguiones«Dasein»= Ser-aquí.

42
ANOTACIONES
A La PSICOLÑOGM
DE[AS wszomgsDELMUNDOPEKARL_
JASPERS

modosdel comprender
y de la captación
conceptual
quellevanhastael
«Dasein»;
y estoqueesinterpretado
deestemodo,asumidocomoalgoqueestá
aquí,queexiste,esdispuesto
por elpropioJaspers
enun determinado
contexto
decomprensión,
todolo cualdebería
haberaclarado
y dilucidado
yala antici-
paciónquehemospuestoaquíderelieve.
Asípues,¿escapazun meromiraren
derredor,
queapuntaa losfenómenos dela vida,dedaraunquesóloseaun
pasohaciaaquello«queestáaquí»sinincluiraquelloqueestaba
aquíhasta
ahoraenun determinado contextodecomprensión? Inclusosi la observación
omiteexpresamente la aspiración
deserla únicaobservación posible,la obser-
vaciónes,encuantoobservación defenómenos vitalesy enla medidaenque
tienequesernecesariamente interpretación,
histórica;pero«histórica»no sólo
enel sentidoexternodequetengavalidezpor un tiempodeterminado, sinode
que, segúnsu máspropio sentidode cumplimientoactivo de la observación,
tienecomoobjetoalgoesencialmente histórico.En la medidaenquesequiere
saberasimismacomométodoy sequierehacerpasarpormétodo,la «observa-
ción»tienequetenermuyclaroelsentidodeestainterpretación.
El hechodequehoydíavivamosdeunamaneracompletamente particular
eny conla historiayaespor lo menosalgo(si no la cosaprincipal)«queestá
aquí»,inclusosi la «psicología» no seha dadotodavíacuentaen absolutode
estehechoy la losofíasólolo hanotadoenla orientación externay objetiva.
Pero,precisamente, paraunaobservación quepretendelos fenómenos de la
existencia,
estehechotienequevalercomoalgoquehayque«comprender».
Podríaserquelosfenómenos dela vida,quesegúnsusentidofundamental
son«históricos», sóloseantambiénaccesibles «históricamente»,en cuyocaso
hayquedecidirla cuestión desi la comprensiónobjetivadora delasciencias his- 39
tóricasrepresentala formateóricamásauténtica y radicaldecaptación histórica
o si enunaindisoluble conexión desentidoconla problemática dela existencia
noseestáimponiendo comométodoelproblema deunainterpretación origina-
riamente históricadela existencia.Otrapregunta esla desi,engeneral, el cum-
plimientoexplicativo deunainterpretación semejante, queapuntaa losfenó-
menosdela existencia, no exigealgosimilara unacreación detipos,o biensi
dichatipologíanosiguesiendoinadecuada aellay allídondeellaentraenjuego
tiene como consecuencia una deformación esencial de la auténtica dirección de
la comprensión,
enla medidaenquetodatipicacióny tododarleimportancia
alostipossequedan
siempreatrapados
enunaactitudestética
disimulada.
Enel
presentecontextolo único importanteque debemosteneren cuentaescómo
estasupuestatendenciaa la observaciónque entiendelos fenómenosvitales
comounamultiplicidaddetiposy guraso, lo queeslo mismo,deconcreció-
nesy casos,que estánprivadosde su auténticoenraizamientohistórico,esta
de
acuerdoy coincide
conla anticipación
ya caracterizada.
Estoindicaquelo históri-
co no esvistocomodeterminación delsentidofundamentaldela existencia
y

43
Hnjos

que,enlo relativoa susignicadodeprincipioy el mododeenfrentarse a él,el


problema delmétodotampocoestácortadoporsupatrón.
En la anticipación,en el planteamientode la vida comoámbitoy en la
correspondienteposicióndela observación,sefundanlassiguientes peculiari-
dadesdelmétododeJaspers: el mododetratamiento dela cuestión
dela expre-
siónconceptual y la cuestión
dela «sistemática».
En la medidaenquela vidaes
un todoinnito queuye, perolosconceptos sonformasqueparalizan lavida,
setorna imposiblecaptarauténticamente
la vida.
La imposibilidaddeexpresarlo anímicoseformulaa menudoy gustosa-
menteen relacióncon la imposibilidadde una captaciónsin restosde lo
individual.Perollegadosaquisehacedecisivoel pesodela preguntaacerca
de queconceptode lo individualsubyace a esteproblemade la expresión
conceptual.En lugarde repetirunay otravezesoquesedicea menudode
40 que«individuumestineffabile»,piensoquehabríallegadoyala horadepre-
guntarquésentidodeberíatenerel «fari»,quétipo decaptacióndebeexpre-
sary si no le subyace
a esedictum un determinadomodode comprensión
delindividuoque,enúltimainstancia,sefundaenunaconsideración estéti-
ca externade la «personalidaden su conjunto»,consideraciónestaque sigue
permaneciendoactivaaunquela personalidadse«entienda»
deun modopsi-
cológicoinmanente;el aspectode la imagenobjetivasemantiene(vid. por
ejemploDilthey).
La maneraen queJaspers ha elegidosu «método» y el modoen que e'
mismolo interpretaestányamotivados enla anticipación,
perosedebensobre
todoa la inuenciaexpresamente señaladadeMaxWebery Kierkegaard, aun-
queenamboscasos únicamente pasandopor unamalacomprensión deprinci-
pio, motivadaenla anticipación,
delasauténticas
intencionesdeambos.En el
casode Max Weber,lo decisivoparaJasperses,en primer lugar,la separación
de la consideracióncientíca y la valoración,que dependede una visión del
mundo,y, después,
la vinculación
deunainvestigación
históricamuyconcreta
con el pensarsistemático(13). Piensoque lo que entiendeaquí Jasperspor
pensar«sistemático»
sólopuedereferirse
al esfuerzo
deMaxWeberpor ganar
una adecuadaforma conceptualauténticay rigurosaque correspondaal senti-
do de su propia ciencia.Peroestosignica que paraMax Weberel problema
del método,y concretay precisamente sólo en el entornodesupropia ciencia,
emunpraálema delo másacuciante.El hechodequeseayudara esencialmente
desuadscripcióna la teoríaconcreta
dela cienciay losconceptoslo únicoque
revelaeshastaquépuntotuvoclaroun aspecto decisivo:por un lado,quesu
cienciaesuna cienciahistóricade la culturay del espíritu(la «sociología»
esuna
«ciencia
empíricadelactuar»),
y, por otro,el hechodequelasinvestigaciones
de Rickert fundan precisamente las cienciashistóricasde la cultura de modo
teóricoy científico.Por eso,Max Weberteníaderechoa asumirlassin máscon

44
ANOTACIONESWI} PSICOLOGM
DE ¡AS VZSIONES
DELMUNDO DE KARLJASPERS

todala razóny, por otraparte,esencialmente


no llegómuchomáslejoseneste
aspecto.Peropodemosconsideraruna formade malentenderla auténticavehe-
menciacientícadeMaxWeber,cuandosetomaestaposiciónquedebíaguiar- 41
le en su propia cienciahistóricadel espírituy que encerrabauna determinada
problemática
metodológica
y sela traslada
sin mása la psicología
o inclusoa
esfuerzospor captarel todode la psicología,es decir, a «consideraciones» de
princio, queen el fondo tienenuna estructuracompletamente diferente.Para
sucederle demodocoherentehabríaqueesforzarse por llegara unadominación
«sistemática»y genuina,tan radicalcomopermanente,en el propio terrenode
la psicologíay en relacióncon el problemade la adquisicióndel todo de la psi-
cologíacomo ciencia.Los procesoseconómicosobjetivosy el actuar,vistos
dentrodeldesarrollo
históricodelespíritu,sonenprincipioalgodistintodelas
visionesdel mundo, de las «posiciones últimas de lo anímico»o, lo que eslo
mismo,de los fenómenosde la existencia.Por eso,lo menosque sepuedepre-
guntaressi la posición,el métodoy la estructuraconceptualde la sociología(y
éstaentendidatodavíasegúnla comprensiónbien determinadade Max Weber)
sontransferibles desdeéstaa la problemáticade la psicologíaplanteadapor Jas-
perso inclusoa la realizaciónde unatendencialasóm determinada.
Tambiénhayquepreguntarsi la separación entrela consideracióncientífica
y la valoración,queen Max Webertienetambiénun sentidomuy determinado
que nacede su propia cienciaconcreta,puedeexigirsesin discusiónpara el
conocimientolosóco. Sin aclararel sentido de la objetividad del conoci-
mientolosófico no sepuedeestablecer aquínadaacercade dichacuestionable
separación.
En relacióncon Kierkegaardno se puededejar de indicar que muy pocas
vecesseha llegadoen filosofíao en teología(en estecaso,da igualen dónde)a
semejante alturay rigor en lo tocantea la concienciadel método.Precisamente
seolvidalo másdecisivode Kierkegaardcuandosepasapor alto estaconciencia
del métodoo sela tomacomoalgosecundario.
Jaspersseengañacuandoopinaqueen una meraobservación sealcanzapre- 42
cisamenteel mayorgradode no intervenciónen la decisiónpersonaly de este
modo seliberaal individuo singularparasu automeditación.Por el contrario,
precisamente por el hechode que Jaspersofrecesu investigacióncomo mera
observación,aunqueefectivamentesí pareceque evita la imposiciónde una
determinada visión del mundo de entretodaslascaracterizadas por él, por otro
lado noshacecaeren la sugestiónde que su anticipación(la vida como totali-
dad),que él mismono ponede relieve,y, junto a ella,los modosesenciales de
articulacióncon ella relacionados,son algo no vinculante, sobreentendido,
cuandoprecisamente todo sedecidede acuerdocon el sentidode estosconcep-
tosy del Cómo del interpretar.La meraobservaciónno nosda precisamente lo
quequerríadar,la posibilidadde una comprobaciónradicaly de una decisión,

45
HITOS

lo
que si 8nica lo mismo ue la conciencia ri urosa _de la necesidad de un re-
guntar metódico.Sólosepuedeofreceruna auténticaautomeditacióncuando
ella estáaquí,y sóloestáaquícuandosela despiertarigurosamente, y sólosela
despiertaauténticamente cuandoel otro esintroducidode determinadamane-
ra y sin escrúpulosdentrode la reexión, de maneraquepuedaver quela apro-
piación de los objetosde la losofía estáligadaa un rigor en el cumplimiento
metódicoqueva por delantede cualquierciencia,porquesi en lascienciassólo
esdecisivala exigenciade la objetividad,de lascosasdela losofía tambiénfor-
man parte el que losofa y su notoria indigencia.Sólo se puedeintroducir a
a1g uien en la reflexión, sólo se uede des ertar la atención, cuando uno mismo
se adelanta un trecho en el camino.
Jasperspodría justificar su forma de postergarel problemametodológico
por el hechode que con estainvestigaciónél no quiereofrecerninguna«psico-
lo ía eneral». Es cierto
g g que no todos losn nroblemas
n se ueden resolver de un
golpe.Pero,en las investigaciones de principio, estasucesiónde uno tras otro
no sereducea un mero adosaruno al lado del otro. Todo problemalosóco
43 singularconllevaindicacionespreviasy referenciasa posteriorique remiten a
conexionesde principio. Es precisamenteun signo del desconocimientoy la
infravaloración de la auténtica P roblemática del método de as ers el q ue éste
seenfrentea los problemasdela psicologíadelasvisionesdel mundo desdeesta
osición ro ia de las ciencias articulares Y ue no reconozca q ue la « sicolo-
g 8 eneral» Y la «P sicolo g ía de las visiones del mundo» no se P ueden intercam-
ía
biar entre ellas ni se ueden desga'ar
l de la roblemática de P rinci P io de la lo-
Sofía.
Pormucho queJaspers
selimite a recogerlo que «estáaquí»y a presentarlo,
ha ido más allá de la mera ordenación y ha lle ado a una nueva concentra-
ción de lo que estádisponibleque debeservaloradacomo un avancepositivo.
A fin de poder actuarcomo estímuloparala losofía contemporánea, la mera
observacióntienequeseguiravanzando en direcciónal «proceso
innito» de un
modo radicalde interrogarquesemantienea simismoen cuestión.

Apéndice

Seda por supuestoel conocimientodel libro. Seha evitadohacerun resumen


detalladodel mismo porquebien entendidoestelibro no se deja resumirsin
caeren una meratranscripciónde suspartes,ya que,de lo contrario,de caraa
su actualizacióncomprensiva,se perderíaesecarácterplásticoe ilustrativo al
queaspiray queha conseguidoen muchasde suspartes.Poreso,en una reedi-
ción del mismoseríadeseablemodicar laspartesquesehan extendidodema-
siado.O tambiénpodríandejarsecomoestánsiemprequesemostrasemedian

46
ANOTACIONFS
A LAPSIQQLQGM
DE ¿As wsggivzgsjaa MUNDO DE KARLJASPERS

te sucesivasinvestigaciones
que dicha aportaciónplásticade los fenómenoses
precisamente unaventajade caraa la explicaciónfilosófica.
Peroen cualquiercasoseríadeseable llevara cabouna modicación de los
siguientespuntos:
(l) La introducción (pp. 1-31) podría o bien omitirse por completo,sin
queelloperjudicase
a la comprensión
delnúcleodela obra,o bienhabríaque
reescribirlapor completolimitándolaa los SS1, 2 y el fragmentodelaspáginas
31-37,queesuno delosmejoresdellibro y quepermiteunacomprensión
y 44
valoracióntodavíamásde principio. El 5 3 (pp. 14-31)sólopuedeganaruna
formaadecuada al sentidodelos fenómenosen unainvestigaciónde principio.
(2) Resultamásadecuadoponer el capítulo III (Los tipos espirituales)al
principio y, por asídecir,dejarprácticamente queen la presentación emerjanya
de las«fuerzasvitales»el capítuloI (Posiciones) y el capítuloII (Imágenesdel
mundo). El mismo Jasperscaracterizalas posicionese imágenesdel mundo
como«emanaciones» (189) de lasfuerzasvitales.Todavíaresultaríamásimpac-
tanterecomponery «dividir»el capítuloIII de tal modo queacogierae incluye-
ra en su núcleoa los capítulosI y II.
(3) Seríamásconforme al procedimientoseguidodenir la designación
metódicade «psicología comprensiva» como«psicología comprensivo-construc-
tiva»(entendiendoaquí«constructivo» en el sentidopositivode una formación
de tiposquecreadesdela visión comprensivay seconsumaen una permanente
adecuación). El problemade la comprensiónsiguesin serdiscutidoen lascon-
sideraciones críticas,porquedichaspreguntassiguensin estarmadurasparasu
planteamiento,
mientrasel problemadelo histórico,indicadoenlaspresentes
«Anotaciones»,no seaatacadode raíz y llevadoal centro de la problemática
losóca. Lo mismosepuededecirde las«ideascomofuerzas».
FENOMENOLOGÍA Y TEOLOGÍA

Prólogo

Estepequeñoescritocomprendeuna conferenciay unacarta. 45


Laconferencia«Fenomenología y teología»
fuepronunciadael 9 demarzode
1927enTubingay repetida enMarburgoel 14defebrerode1928.El textoque
aquípresentarnos
ofreceel contenido,queenseguida fuerevisadoy clarificado
conalgunos
añadidos, dela segundapartedelaconferenciadeMarburgo, titula-
da:«Lapositividad
dela teologíay surelaciónconla fenomenología».Sobreel
concepto
defenomenología quesirveaquídeguíay surelaciónconlasciencias
positivasnosinformala introduccióna Ser}!tiempo(1927),S 7, pp. 27 ss.
La carta del ll de marzo de 1964 aportaalgunasindicacionesacercade
importantes
puntosdevistaparaun debateteológico sobre«Elproblema deun
pensary hablarno objetivador
enla teologíaactual».
Estedebatetuvolugaren
la DrewUniversíty,
Madison,Estados Unidos,enlosdías 9 al 11 deabrilde
1 964.
Losdostextosaquípublicados
seimprimieronporvezprimeraenla revista
Archive:dePbílasap/Jíe,
vol. XXXII (1969),pp. 356 ss.,junto con su traducción
al francés.
El presenteescritotal vez podría dar lugar a que se volviesea reexionar
sobrelasnumerosas cosascuestionables de la cristianidaddel cristianismoy de
su teología,pero tambiénde lo cuestionablede la filosofíay, por tanto, muy
especialmentede lo queexponemos aquí.
Hacecasicienañosaparecieron simultáneamente (l 873) dosescritosde dos
amigos:el «primerfragmento»
delasUnzeitgemaïssen
Betrac/Jtungen
[Reexio-
nesintempestivas]
deFriedrichNietzsche,
endondesecitaal «excelente
Hal- 46

49
HIlQS

derlin»,y los«escritos»
Überdie C/yríst/íc/akeít
unsererÍaeutíge
T/yealogie
[Sobre
la cristinianidad
de nuestrateologíaactual]de FranzOverbeck, queconside-
rala espera deln, queniegael mundo,comoel rasgofundamental delcristia-
nismo primitivo.
Pormuchoquesehayatransformado el mundo,ambosescritos siguensien-
do intempestivos
actualmente,
lo cualquieredecirqueparalospocosquepien-
sanenmediodelosmuchosquesededicana calcular, sontextosqueapuntan
enla direccióndeeseconstructivo
permanecer frentea lo inaccesible
diciendo
y preguntando.
Paraun debatey explicación
del ámbitomásamplioen queseinscriben
ambostextos,vía.M. Heidegger:Holzwege [Caminosde bosque],1950,
pp. 193 ss.,«Nietzsches
Wort Gott ist tot» [La frasede Nietzsche«Diosha
muerto»];o también:Nietzsche I y II, pp.7-232,«Dereuropáische
Nihilismus»
[El nihilismoeuropeo],y pp. 233-296,«DieseinsgeschichtlicheBestimmung
des Nihilismus» [La determinación histórica del ser del nihilismo]. Ambos tex-
tosaparecieron
en 1967en una ediciónespecialde estudio.

FriburgodeBrisgovia,
27 deagostode1970.

50
La comprensiónordinaria de la relación entre teologíay losofía gustade 47
orientarsedeacuerdocon lasformasdeoposiciónentrecreery saber,revelación
y razón:la losofía esla interpretacióndel mundo y de la vida libre de fe y ale-
jadade la revelación,mientrasque la teologíaesla expresiónde la concepción
del mundo y de la vida conformea la fe y, en nuestrocaso,cristiana.Así enten-
didas,losofía y teologíaexpresanla tensióny la lucha entredos posicioneso
visionesdel mundo. Estarelaciónno se decidemedianteuna argumentación
cientíca, sinomedianteel modoy la medidadela fuerzade convicciónde una
visión del mundo.
Puesbien, nosotrosentendemosdesdeel principio de maneradistinta el
problemade la relación,concretamentecomo una preguntapor la relación
entre dos ciencias.
Peroestapreguntaprecisaunadeterminaciónmejor.Aquí no setratade una
comparacióndel estadofácticode doscienciashistóricasque estánahí presen-
tes,apartede quehoy seríamuy difícil describirde maneraunicada el estado
de las dos ante la divergenciade direccionesde ambaspartes.Siguiendoeste
camino que trata de compararla relaciónfáctica no obtendríamosninguna
visiónmdamentalacerca
decómoesla relacióndela teología
y la losofía.
Por eso,a n de tener un suelosobreel que asentaruna discusiónfunda-
mentaldel problema,seprecisauna construcciónideal de las ideasde las dos
ciencias.Es a partir de lasposibilidadesque tienenambascomocienciasdesde
dondesepuededecidirsu posiblerelaciónmutua.
Ahorabien,un planteamiento
deestetipo presupone
engeneral
la jación
dela ideadecienciay la caracterización
delasposiblesvariacionesfundamenta-
les de dicha idea. (Aquí no podemosmeternosen esteproblema,que debería 48

51
HITOS

tener el valor de mero prolegómenoa nuestradiscusión.)Nos limitaremosa


ofrecera modo de hilo conductor la siguientedefinición formal de ciencia:
cienciaesel desvelamiento que fundamentaun ámbito en sí cerradode lo ente
o del ser,en favordel propio desvelamiento. Todo ámbito de objetos,de acuer-
do con el carácterconcretoy el modo de serde susobjetos,tiene una manera
propia de posibledesvelamiento, demostración,fundamentacióny caracteriza-
ción conceptualdel conocimientoasíconstruido.Esa partir de la ideade cien-
cia en general,siempreque se entiendacomo una posibilidad del Daseinl,
desdedonde se muestraque necesariamente existendos posibilidadesfunda-
mentalesde ciencia:las cienciasde lo ente,o cienciasónticas,y la cienciadel
sero cienciaontológica,la filosofía.Lascienciasónticastienensiemprecomo
temaun enteque estáahí delante,que de algúnmodo ha sido siempreya des-
veladoantesdel desvelamiento científico.A lascienciasde un enteque estáahí
delante,de un positum, lasllamamoscienciaspositivas.Su característica con-
sisteen que la direcciónde la objetivaciónde lo que ellastoman comotemase
dirige directamentehacialo ente a modo de prosecuciónde la posiciónpre-
cientíca ya existentey dirigida haciadicho ente.Por contra,la cienciadel ser,
la ontología,precisafundamentalmentede una transformaciónde la mirada
dirigida hacialo ente:de lo enteal ser,de tal modo quesesiguecontemplando
a lo ente,aunqueseadesdeuna posicióndiferente.No voy a entrar aquí en el
caracter metódico de esa transformación. En el terreno de las ciencias de lo
ente,realeso posibles,estoes,en el terrenode lascienciaspositivas,sóloexiste
entrelascienciaspositivassingularesuna diferenciarelativasegúnla correspon-
diente relación mediante la cual una ciencia es orientada en dirección a un
determinadoámbito de lo ente. Por contra, toda cienciapositiva no es sólo
relativamente, sino absolutamentediferente de la losofía. Por tanto, ahora
49 nuestratesisrezaasí:la teologíae: una cienciapositivay comotal absolutamente
diferentedelalosoa.
Así pues,lo quehayque preguntarescómosecomportala teologíaen rela-
ción con la losofía teniendo en cuenta esa absoluta diferencia entre ellas. Sin ir
máslejos,dela tesisenunciada
sederivaquela teología,
encuantocienciaposi-
tiva,estáfundamentalmente máscercadela químicay delasmatemáticas que
de la losofía. Con esto estamos formulando en su forma mas extrema la rela-
ción entreteologíay losofía y, concretamente, enfrentándonosa la represen-
taciónvulgarsegúnla cualcadaunade lasdoscienciastienepor temael mismo
ámbito la vida humanay el mundo, sólo que cadauna de ellassigueel
hilo conductorde una determinadamanerade comprensión:una quepartedel
principio de lafe y otra que partedel principio de la razón.De acuerdocon la

1 N. a'e
losT: parala traducción
deestetérmino,vid.nota9 delprimerensayo
supra(«Anotaciones
. .»),
p. 42.

52
FENOMENOLOGÍA
Y TEOLOGÍA

tesisnosotros
decimos
quela teología
esunacienciapositivay comotal absolu-
tamentediferentedela losofía. De ahí sededucequela tareade nuestroanáli-
sisescaracterizar
a la teologíacomocienciapositivay, a partirdeesacaracteri-
zación,aclararsuposiblerelaciónconla filosofía,tanabsolutamente diferente
de ella.
Llegados aquíquieroseñalar queyo concibola teologíaenel sentidodela
teologíacristiana,peroqueestono quieredecirqueno existanotras.Cierta-
mente,el problema centralesel desi la teologíasepuedeconsiderar
engeneral
unaciencia, peroporahoravamosadejarlodelado,y noporquequeramos elu-
dir el problema,sinoporqueno tienesentidoplantearla pregunta desi la teo-
logíaesunacienciasi previamente no sehaaclarado suideaenunaciertame-
dida.
Antesdepasara la propiadiscusión
ensí,voya explicarla disposición
delas
siguientes
reexiones.
Deacuerdo conla tesisenunciada,
la teologíaesunacien-
ciapositiva,enconcreto,
deun tipo particular.
Poresosenecesita unapequeña
explicación
delo queconstituyela positividad
deunacienciaengeneral.
Dela positividad
deunacienciaformapartelo siguiente: 50
l. Queengeneral un ente,quedealgúnmodoyahasidodesvelado, apa-
rezcaahídelanteenunaciertamedidacomoposibletemadeunaobjetivación
y un cuestionamiento
teórico.
2. Que sepuedaencontrardichopositumque estáahí delanteen un
determinado
modoprecientícodeacceso y tratoconlo entey queendicho
tratosemuestreya el carácter
especícodeesteámbitoy el modode serdel
enterespectivo,
esdecir,quesedesvele
antesdetodacomprensión teórica,aun-
queseade modono expresoe inconsciente.
3. Tambiénformapartedela positividad el queestarelaciónprecientíca
conelentequeestáahidelante(naturaleza, historia,economía,espacio,
núme-
ro) seveayaesclareciday conducida por unacomprensión delser,aunqueno
seatodavíaconceptual. Deestemodo,y deacuerdo conel carácter
concretode
lo ente,su modode sery el mododel desvelamiento precientícodel ente
correspondiente,asícomola naturaleza dela pertenencia deldesvelamientoa
lo queestáahídelante,la positividadpuedevariar.
Surgela preguntadecuálesla positividaddela teología.Esevidenteque,
parasercapaces de determinar su relaciónconla filosofía,hayquecontestar
estapregunta. Lo quepasaesqueconla caracterización dela positividad
dela
teologíatodavíanoseaclarasuficientemente éstaencuantociencia;esdecir,no
tenemostodavíael conceptoplenode la teologíacomociencia,sino únicamen-
te aquelloquele resultapropioencuantocienciapositiva.De lo quesetrata,
siguiendo
laorientación
delapositividad
específica
dela teología,
esmásbien
de caracterizar
simultáneamente
su carácterespecícode ciencia,estoes,su
especíca
cienticidad,
si queremos
quela tematización
seajusteal positum

53
HITOS

correspondiente
en lo tocantea la direcciónde la cuestión,
la naturaleza
de la
investigación
y su conceptualidad. En denitiva, esla caracterizaciónde la
positividad
dela teología
y desucienticidad
laquenosacerca
esta
disciplina
51 ensucalidad
deciencia
positiva
y deestemodonosofreceel suelo
paradenir
suposiblerelación
conla losofía. Y, así,nuestra
consideración
sedivideentres
partes:
Estructura:
a) Lapositividad
delateología.
b) Lacienticidad
dela teología.
c) Laposible
relación
dela teología,
encuanto
ciencia
positiva,
conla lo-
sofia.

a) Lapasítívidaa
dela teología

Laciencia
positiva
esel desvelamiento
fundamentador
deunentequeestáahí
delantey yadesvelado
dealgún
modo. Surge
lapregunta:
¿qué
está
ahídelante
paralateología?
Sepodría
decir:
paralateología
cristiana
loqueestá
ahídelan-
te esel cristianismo
encuanto
suceso
histórico
atestiguado
porlahistoria
dela
religióny delespírituy todavíavisibleactualmente,
ensucalidaddemanifesta-
ciónuniversal de la historiadel mundo,a travésde susinstituciones,
cultos,
asociaciones
y grupos.El cristianismo
eselpositumqueestáahídelante
y, por
ende,lateología
esla cienciadeaquél.Peroesevidente
queéstaseríaunadeter-
minación errónea
delateología, porquetambiénlapropiateología
formaparte
delcristianismo.
La propiateología esalgoqueseanuncia enla historia
del
mundo, de manerauniversalmentehistórica,en íntima conexióncon la totali-
daddelpropio
cristianismo.
Asípues,
parece
evidente
quelateología
nopuede
sercienciadel cristianismo
en cuantoacontecimiento
históricomundial,sino
queesunacienciaqueformaparteellamismadeestahistoriadelcristianismo,
lacualessoportada
porellayasuvezladetermina
aella.Entonces
alomejor
la
teología
esunacienciaqueformaparteellamismadela historia delcristianis-
mo,tal vezdelmismomodoen quetodadisciplina histórica
esa suvezun
fenómeno histórico,
demanera querepresentalaautoconcienciadela historia
52 quea suvezcambia históricamente.
Si asífuera,existiría
laposibilidad
dedefi-
nir a la teologíacomoautoconciencia
delcristianismo
en cuantofenómeno
de
la historia
delmundo.
Loquepasa
esquelateología
nosóloforma
partedel
cristianismo,
porquedesde
el momento
enqueésteesun elemento
histórico
estárelacionado
conlosfenómenos
generales
dela cultura;
la teología
esun
conocimiento
deesoquepermite
másqueningunaotracosa
queexista
elcris-
tianismo
encuanto
acontecimiento
histórico
mundial.
Lateología
esunsaber
conceptual
deaquello
quepermite
queel cristianismo
seaantes
quenadaun

54
FENOMENOLQGÍA
y TEOLOGÍA
acontecimiento
originariamente
histórico,un saberdeesoquenosotros
llama-
mossin máscristianismo.Ahora estamosen condicionesde armar que,para
la teología,
elelemento queestaahídelante(elporítum)esel cristíanirmo.Y esel
cristianismoel quedecidesobrela posibleformade la teologíaen cuantosu
cienciapositiva.Surgela pregunta:
¿pero
quésignicaentonces cristianismo?
Llamamoscristianaa la fe. Y su esenciapuededelimitarseasídesdela pers-
pectivaformal:la fe esun mododeexistencia delDaseinhumanoque,según
supropiotestimonio que formaparteesencialmente deesemododeexisten-
cia-, nomadurapor símismoapartir delDaseinni mediante el,sinoa partir
delo quesemanifiesta endichomododeexistencia y conél,a partirdelo creí-
do. Parala fe «cristiana»,
el enteprimordialquesóloserevelaparaellay que
como revelación la hace madurar es Cristo, el dios crucicado. La relación
entrela fey la cruz,asídeterminadapor Cristo,esunarelacióncristiana. Pero
la crucixióny todolo queformapartedeellaesun acontecimiento histórico
queseatestigua comotal, en su especícahistoricidad,sólopor la fe en las
Escrituras.De estehechosólopuede«saberse» en la fe. Y de estemodo,de
acuerdo consucarácter específico
de«sacricio»,lo asíreveladotienela orien-
tación determinadade un mensajedirigido haciael hombresingularsiempre
fácticamente existente,
ya seacontemporáneo o no, o al conjuntode estos
hombres singulares
comocomunidad. En cuantocomunicación deun mensa-
je, dicharevelaciónno esningunatransmisiónde conocimientos acercade 53
sucesos reales,
ya pasadoso reciénsucedidos, sinoqueesprecisamente lo que
permite«formarparte»o convertirse en«miembro» delacontecimiento,
quees
la propiarevelaciónen cuantoaquelloqueen ellaserevela.Peroestermar
parte,quesóloseconsuma enel existir,esdadocomotal únicamente comofey
a travésde la fe. Y en este«formarparte»y «tenerparte»en el acontecimiento
de la crucixión todo el Dasein,en cuantocristianoo, lo que eslo mismo,en
cuantoreferidoa la cruz,essituadoantedios,y la existencia,afectadapor dicha
revelación,serevelaa sí mismaen su olvido de dios.Y, así,y de acuerdocon su
sentidohablo siempre
únicamente
deunaconstrucción
idealdela idea, el
hechode sersituadoantediosestambiénuna manerade invertir y convertirla
existencia
eny graciasa la misericordiadivinaaprehendidapor la fe.Asípues,
la feseentiendesiempre a símismaúnicamente mediante la fe.El creyente
no
sabeni sabránuncadesuexistencia específica,
basándose,por ejemplo,enuna
constataciónteóricadevivencias internas,
sinoquesólopuede«creer» endicha
posibilidaddeexistenciacomoenunaposibilidad dela queel corrrespondiente
Daseinno puedeadueñarse por suspropiosmedios,sinoenla queel Dasein,
convertidoen siervo,esllevadoante dios y de estemodo es re-generado. En
consecuencia,
el auténticosentidoexistencialde la fe es:» comoregeneración
o
renacimiento.Perodicho renacimientono en el sentidode que se le presten
momentáneamente determinadascualidades,sino regeneracióncomo modus

55
HITOS

delexistirhistórico
delDaseinfácticoy creyente
enla historiaquecomienza
conelacontecimiento delarevelación;
estoes,enlahistoria,
alaqueyaseleha
puestoun n extremodeterminadode acuerdocon el sentidode la revelación.
El acontecimiento
dela revelación,
quesetransmite
a la fey deesemodoacon-
teceenlapropiacreencia,
sóloseledesvela
alafe.Luterodice:«Feesentregarse
prisionero
a lascosas
quenovemos». (Ed.deErlangen,
WW46,287.)Loque
pasaesquela feno esalgomediante
lo cualo enlo quesólosereveleel aconte-
cimiento
delasalvación
almododeunevento
2,esdecir,hasta
ciertopuntono
esotromodomodificado
deconocimiento,
sinoque,encuanto apropiación
de
la revelación,
54' la propiafe constituye
tambiénel acontecimiento
cristiano,esto
es,constituye
elmododeexistencia
quedetermina
la cristianidad
comoun des-
tinoespecífico
delDasein
fáctico.
Lafe esunexistir
que comprende
ereyemio
enla historiaqueserevela
oacontece
conelcrucicado.
Latotalidad
deeseentequelafedesvela,detalmodoquelapropiafeperte-
necealcontextodelacontecer
dedichoentequesedesvelaporlafe,constituye
esapositividad
conla quesetopala teología.
Ahorabien,suponiendoquela
teología,
quesurgedelafe,seleimponealafey porlafe,peroporsupartela
cienciaesunaobjetivación consumada libremente
quedesvela conceptos,
entonces
la teologíaseconstituye
enla tematización
dela fe y delo desvelado
conella,esdecir,enestecontexto,
lo «revelado».
No hayqueperderdevista
quelafenoessóloelmododeesapropuesta quedesvela
elpositum
queluego
la teologíaseencarga
deobjetivar,sinoquela propiafe caedentrodel tema.
¡Pero
no sóloeso!Mientras
la teología
seimponea la fe,sóloenla propiafe
puedeencontrar
un motivosuciente parasí misma.Si la fe seopusiera
de
suyoa unainterpretación
conceptual,
la teologíaseríaunacomprensión
total-
mente inadeeuada
a su objeto (la fe). Le faltaríaun momento esencialsin el
cualyadeentradanopuedellegarasernuncaunaciencia.Poreso,la necesidad
delateología
nosepuede
deducir
nuncadeunsistema
delasciencias
proyecta-
do de modo puramenteracional.Aún más:la fe no sólomotivala intervención
deunaciencia
queinterpreta
lacristianidad;
lafeestambién,
encuanto
rege-
neración,
lahistoriaacuyoacontecer
tienequecontribuir
lapropiateología,
y
essóloen cuantotal elementointegrantede la fe, en calidadde acontecer
caracterizado
históricamente,
comola teología
alcanza susentidoy suderecho.
Conel propósito
deesclarecer
todasestas
conexiones
mostraremos
enqué
medida quedaprediseñadala cienticidad de la cienciade la fe mediantela
55 positividadespecíca
dela teología,esdecir,medianteel acontecer
cristiano
desvelado
por la fe comofe.

2 N. delo: T: traducimos
«Vorkommnis»
que encierra
elsentido
dealgoquesobreviene
o adviene,
or eso evento frente a la reiterada alabra «Geschehen»,ue q venimos traduciendo or aconteci-
miento Y no debeconindirse con el término «EreiBnis»de otros textos acontecimiento ro P10 .

56
FENOMENOLOGÍA
Y TEOLOGÍA

b) El carácter
tíentzfíco
dela teología

La teología
esla cienciadelafé.
Estosignica variascosas:
1) La teologíaesla cienciade lo quesedesvelaen la fe, esdecir,de lo
creído.Perolo creídono esalgoa lo quesimplementeasentimos comoa un
entramado deproposicionessobrehechosy sucesosque,si bienno sonvisi-
bles teóricamente,precisamente podemosllegar a apropiarnosde ellos
mediante ese asentimiento.
2) Porlo tanto,la teología
esa un tiempola cienciadela propiaconducta
creyente,la cienciade la creencia,que sólo en cuanto reveladaes del modo
enquepuedeserengeneral deacuerdo
consuposibilidad
interna.Estosigni-
caquela fe,encuantoconducta
creyente,
esellamismacreída,formaparteella
misma de lo creído.
3) Además, la teología escienciadela feno sóloenla medidaenquecon-
vierteenobjetoa la fey a lo creído,sinoporqueellamismanacedela fe.Esla
cienciaquela fe motivay justificadesdesí misma.
4) Finalmente, la teologíaescienciadela fe enla medidaenqueno sólo
tienea la fe comoobjetoy estámotivadapor ella,sinoporquela objetivación
de la propia fe, de acuerdocon lo que esobjetivadoen ella, tiene como única
metacolaboraren la constituciónde la propiacreencia.
Desdeun puntode
vista formal la fe es, en cuanto relación existentecon el crucicado, una moda-
lidad del Dasein histórico, de la existenciahumana, esto es, del ser histórico en
una historiaquesólosedesvelaen la fe y sóloparala fe. Por eso,comociencia
de la fe, la teologíaesen su núcleomásíntimo y en cuantomodo de seren sí
mismohistóricouna cienciahistoriografía:3,y precisamente de acuerdocon la
peculiarhistoricidadque se encierraen la fe «acontecimiento de la revela- 56
ción», la teología
esunacienciahistoriográca
deun tipoparticular.
En cuantoautointerpretaciónconceptualde la existenciacreyente,esdecir,
comoconocimiento historiográco,
la teologíasóloapuntaa la transparencia
delacontecimiento cristianorevelado
en la creenciadela fe y delimitadopor
ella.Asípues,la metadeestacienciahistoriográfica
esla propiaexistencia
cris-
tiana en su concrecióny nunca un sistemade proposicionesteológicassobre
contenidos
generales,
válidoensí mismo,dentrodeun ámbitodelserquese
presenta
entreotros.Dichatransparencia
dela existencia
creyente,encuanto
comprensiónde la existencia,
sólosepuedereferirsiempreal propioexistir.
Todaproposicióny conceptoteológicos,
deacuerdoconsu contenidoy noa
3 N. delos mediantelostérminos«histórico» e «historiográco»trataremosdedistinguirentre«ges-
chichtlich»e «historisch».Naturalmente, «historiográco» debeentenderseen el sentidode estudiode
la historiao cienciahistórica[Historic]frentea la historiaensí misma[Geschichte] y no enel sentido
de estudiode los estudioshistóricos.

57
HITOS

posteriori escudándose
en la llamada«aplicación»
práctica,hablanen cuanto
talesa la existencia
creyente
delhombresingularenla comunidad.
Laespeci-
cidad del objeto de la teologíaexigeque el adecuadoconocimientoteológico
nuncapuedaplasmarse
comoun saberde unaseriecualquiera
decontenidos
que oscilalibremente.Perola transparenciateológicay la interpretacióncon-
ceptualde la fe no puedenfundar o asegurarsu legitimidad,ni tampocofaci-
litar de algunamanerasu asuncióny perduración.La teologíasólo puededi-
cultar la fe, estoes,sólopuedeponerde manifiestoquea travésde ellaa tra-
vésde la teologíacomociencia no sepuedeganarla creencia,sinosolamente
a travésde la fe. De estemodo, la teologíapuedeconseguirque setome con-
cienciade la seriedadqueseencierraen la creenciaen cuantomodo de existen-
cia«regalado».
Lateología«puede»
haceralgoasí,esdecir,escapazdeello,pero
setratasólodeunaposibilidad.
Por tanto, y de acuerdocon la positividadobjetivadapor ella,la teologíaes
una cienciabistoríogrcíca.
Con estatesisparecequenegamosla posibilidady la
necesidadtanto de una teologíasistemática comode una teologíapractica.Pero
57 hay que tener en cuentaque no decirnosque sólohayauna «teologíahistorio-
gráca»,excluyendola teología«sistemática» y la «práctica».Lo que dice esta
tesises que la teología,en cuanto ciencia,es en generalhistoriográca, sin
importar en qué disciplinasla organizamos luego.Y esprecisamente a partir de
estacaracterización como sepuedecomprenderpor quéy cómo la teología,y
no precisamente de modo externo,sino de acuerdocon la unidadespecícade
su tema,sedivideoriginariamenteen una disciplinasistemática, historiográca
(en sentidoestricto)y práctica.Esevidenteque no seadquierela comprensión
losóca de una ciencia tomando exclusivamente en cuenta su estructuración,
que ademássehaceefectivade modo casual,y aceptandosimplementesu divi-
sión técnicadel trabajo, para despuésvincular a posterioriy desdefuera las
diferentesdisciplinasentresí y construirun concepto«general» por encimade
todo. De lo quesetrata,dejandoya a un lado la estructuraciónfácticaexisten-
te, es de volver a preguntarsi acaso
y por quela esenciade la cienciaaludida
exigedichaestructuracióny en quégradosu organizaciónfácticacorresponde a
la ideade cienciadeterminadadesdesu positividad.
Peroentoncesnos encontramoscon lo siguiente:puestoque la teologíaes
una interpretaciónconceptualde la existenciacristiana,de acuerdocon su con-
tenido, todoslos conceptostienenuna relaciónesencialcon el acontecimiento
cristianocomotal. La tareadela teología sistemáticaesestemododecaptardic/ao
acontecimiento en su contenidoy modode serespectco, estaes,únicamentedel
modoenqueseatertíguaenlafeypara lafe. Puestoquela creenciaesatestiguada
en lasEscrituras,la teologíaes,segúnsu esencia,una teologíaneotestamentaría.
En otras palabras:la teologíano essistemáticapor el hechode que divida la
totalidaddel contenidode fe en una seriede loci, paradespués volvera reorde-

58
FENOMENQLOGÍA
Y TEOLOGÏA

narlosenel marcodeun sistema


y demostrar
deestemodola validezdelsiste-
ma. No essistemáticapor el hechode instaurarun sistema,sino al contrario,
porqueevitaun sistema, enel sentidodequeesla únicaquetratadesacara la
luz sin másvelosel oúornuocinternodelacontecimiento cristianocomotal, 58
esdecir,enla medidaenqueentiendeconceptualmente, tratadellevaral cre-
yentehastalahistoriadela revelación.
Cuantomáshistoriográca esla teología
y másinmediatamente llevael carácter
históricode la fe hastala palabray el
concepto,tanto más«sistemática»
esy tanto menosseconvierteen esclavade
un sistema.El carácter originariodelsaberacercadeestatareay susexigencias
metodológicas vieneaserel criterioparamedirel nivelcientícodeunateolo-
gíasistemática.Latareadeunateología deestetipo alcanzará
el éxitodemane-
ra tantomássegura y puracuantomásinmediatamente permitaquelleguena
ellalosconceptos y lasrelaciones y conexiones
conceptuales desdeel modode
sery la especicidad eleeseenteal queellaobjetiva.Cuantomásclaramente
evitala teologíael usode unalosofíacualquiera y de susistema, tantoma;
losócasevuelveensucienticidadparticulary propia.
Peroporotrolado,cuantomássistemática esla teologíaenelsentidorecién
caracterizado,tanto más inmediatamente se fundamenta la necesidad¿lela teo-
logíabistoriagmca
enunsentidoestricto
encuantoexégesis,historiaeclesiástica
e historiadelosdogmas.
Si dichasdisciplinas
quierenserauténticateologíay
nomerosámbitosespecialesdelascorrientesciencias
historiográficas
profanas,
entoncestienenque permitir que una teologíasistemáticabien entendidales
muestresuobjeto.
Ahorabien,formapartedela autointerpretación
delacontecimiento
cris-
tiano comoacontecimientohistóricoel queseapropiesiemprede nuevode su
propiahistoricidad
y dela comprensión
queallí searma delasposibilidades
delDaseincreyente.Perocomola teología,
tantoencalidaddedisciplinasiste-
máticacomoencalidaddedisciplinahistoriográca,
tienesiemprecomoobje-
to en primer lugar el acontecimientocristianoen su cristianidade historici-
dad, y como ocurreque dicho acontecimientose determinacomo modo de
existenciadel creyente,
ya queexistiresactuar,esdecir,esnpátg, de todo
estoresultaquela teología
tiene,según
suesencia,
elcarácter
deunacienciaprác-
tica.En cuantocienciadelactuardediossobreel hombrequeactúaconfe,la
teologíaes«desuyo»oratorialitúrgica.Y essólopor esopor lo queexistela 59
posibilidaddequela teologíaseconstituya
a s1
misma,ensuorganización fác-
tica,comoteologíapráctica,comooratorialitúrgicay catequética,
y no preci-
samenteporquedebido a necesidades
casuales
surjala exigenciade darle una
aplicaciónprácticaaproposiciones quedepor sísonteóricas. La teología
sóloes
sistemática
cuando eslaistoriogmca y práctica.La teología
sóloesbistoriografica
cuando essistemática
y práctica.La teología
sóloesprácticacuando essistemática
e
bistoriograca.

59
HITOS

Todosestoscaracteresdependenentresídemodoesencial.
Lasactuales
con-
troversias
dela teologíasólopuedenconvertirse
enunacomunicación
fructífe-
ra en el senode un auténticodebatesi el problemade la teologíacomo ciencia
vuelveaserreconducido ala preguntacentralquesurgedela ideadela teología
comocienciapositiva:¿cuálesel fundamentode la unidadespecíca y de la
necesaria
multiplicidaddelasdisciplinas
sistemáticas,
historiográcasy prácti-
casde la teología?
Ahorapodemos
aclararbrevemente
el carácter
reciénbosquejado
dela teo-
logía,mostrandoqueno esla teología.
De acuerdo
conel concepto
expresado
por supalabra,teologíaquieredecir
cienciade dios.Perono sepuededecir que diosseaen absolutoel objeto de su
investigación de la mismamaneraen que,por ejemplo,los animales sonel
temadela zoología. Lateologíano esun conocimiento especulativodedios.Y
tampocodamosconsuconceptosi ampliandosutemadecimosqueel objeto
dela teologíaesla relacióndediosengeneral conel hombreengeneral y vice-
versa,porqueentonces la teologíaseríalosofíadela religióno historiadela
religióno, paradecirlomássencillamente, cienciadela religión.Perotodavíase
puededecirenmenormedidaquela teologíaesla cienciadelhombrey desus
estados y vivenciasreligiosas
enel sentidodeunapsicología dela religiónque
vendríaa ser una suertede cienciade las vivencias,a travésde cuyo análisis
nalmente se deberíallegar a descubrira dios en el hombre.En estecasose
60 podríaadmitirquesi bienla teologíano equivale
a un conocimiento
especula
tivo de dios, ni a una cienciao psicologíareligiosasen general,por otro lado
tambiénhabríaqueresaltarquela teologíarepresenta un casoparticulardelo-
sofíadela religión,historiadela religión,etc.,esdecir,queesunaciencia-
losócahistoriográca-psicológica dela religióncristiana.
Ahorabien,después
delo quehemosdicho,estáclaroquela teologíasistemática no esunaloso-
fía de la religión referidaa la religióncristiana,del mismomodo que la historia
dela Iglesiano representa unahistoriadela religiónlimitadaa la religióncris-
tiana.En todasestasinterpretaciones dela teologíasedesecha desdeel princi-
pio la ideadeestaciencia,esdecir,nosetratadeganarladesdela visióndesu
especíca positividad,sinopor el caminodeunadeducción y especialización
de cienciasno teológicasy tan heterogéneas
entresí como la losofía, la histo-
riografíay la psicología.
Bienesverdadqueel asuntodeloslímitesdela cien-
ticidad de la teologíao, lo que eslo mismo,de hastadóndellegano pueden
llegarlasexigencias
especícas
dela creencia
misma,deacuerdo
consutranspa-
rencia conceptual,es un problematan central como espinosoque depende
estrechamente de la preguntapor el fundamentooriginario de la unidad de las
tresdisciplinasdela teología.
Lo que no podemoshaceren ningún casoesdeterminarla cienticidad de
la teologíaanticipandootracienciaa mododecriterioquesirvade guíapara

60
FENOMENOLQQÍA
Y TEOLOGÍA

medirlaevidencia
desumododedemostración
y delrigordesuconceptuali-
dad.Deacuerdo
conelpositumdela teología,
quesólosedesvela
esencialmen-
teenlafe,nosóloesparticular
y propioelacceso
asuobjeto,
sinoquetambién
laevidencia
delademostración
desusproposiciones
esdeuntipoespecíco.
Laparticularconceptualidad
dela teologíasólopuedenacerdesímisma.Para
acrecentar
y asegurar
suspruebas,no necesitaparanadala ayudadeotrascien-
ciasni muchomenospuedeintentaracrecentar o inclusojustificarla evidencia
de la fe echandomano de los conocimientosde otrasciencias.E; ma;bienla
teología
misma
la quesemdamenta
demado
primarioa través
delaf}, por 6]
muchoquesusaserciones
y susmodosdedemostración
nazcanformalmente
de actos libres de la razón.
Asípues,
elfracaso
delasciencias
noteológicas
enrelación
conlo querevela
la fe tampocosirvecornopruebadelderecho
dela fe.Laciencia«sinfe»sólose
puedecontraponer
a la propiafe y dejarquesedesmorone
enesechoque,
cuandopreviamente,
y desdela fe,searmasinvacilarla verdaddela fe.Pero
enesecasohayqueconsiderar
quela fesecomprendeerronéamente a símisma
cuandosecreequepuedeadquirirsupropioderecho o consolidarlo
mediante
el mentado desmoronarniento de la ciencia contra ella. Todo conocimiento
teológicafundamenta
sulegitimidadconcreta
sobrela propiafe, estoes,nace
deellay a ellaretorna.
Desdeel fundamento desupositividadespecíca
y la formadesaberque
éstapregura,la teologíaesunacienciaónticaabsolutamenteindependiente.
Ahorasurge
lapregunta:
¿qué
relación
guarda
conlalosofíaestaciencia
posi-
tivaqueacabamos
decaracterizar
ensupositividad
y cienticidad?

c) La relación
dela teología,
encuanto
ciencia
positiva,conlafilosofia

La fe no necesitade la losofía, pero sí la cienciade la fe en cuanto ciencia


positiva. Perollegadosaquí hay que volver a haceruna distinción: una vez
más,la cienciapositivade la fe precisade la losofíaperono parala funda-
mentacióno el desvelamiento primariodesu positividad,dela cristianidad.
Estaúltimasefundamenta a símismaa sumanera. Lacienciapositivadela fe
sóloprecisa
dela losofíaen lo tocantea su cientificidad,
aunque,
desde
luego,estotambiéndeunamaneraparticularmente
limitadapor muyfunda-
mentalquesea.
En cuantociencia,la teologíaestásupeditada a la exigencia
dedemostrar y 62
adecuarsusconceptos a eseentecuyainterpretación ellaasumecomosutarea
propia.Pero¿acaso
eseentequesedebeinterpretarenlosconceptos teológi-
cosno estáprecisamente desveladopor la fe, parala fe y en la fe?Esoque
tenemosque captar aquí conceptualmente,¿no es acasolo esencialmente

61
HXTOS

inconcebible
y que,por ende,siguiendo
caminos
puramenteracionales
no
puedeni serexploradoen su contenido
concreto
ni fundamentado
en su
derecho?
Ahorabien,aunque
algoenprincipioseainconcebible
y nosepueda
llegar
a desvelarnuncamediantela razón,tampocoexcluyeya por esouna compren-
siónconceptual
de sí mismo.Al contrario:si sequieredesvelar
del modo
correctoy comotal dichaimposibilidad
deserconcebible,
sólosepuedelograr
mediante unainterpretación
conceptualadecuada,
esdecir,unaquealcance
sus
propios
límites.Delo contrario
dichaimposibilidad
deserconcebible
queda-
ría,hastaciertopunto,muda.Peroesqueprecisamente estainterpretación
de
la existencia
creyenteesasuntodela teología.
¿Yparaquéqueremos entonces
la
losofía?Cadaentesedesvelaúnicamentesobreel fundamentode una previa
comprensión
preconceptual,
aunqueseainconsciente,
delo queesprecisamen-
te cadaente en cuestióny de cómo es.Toda interpretaciónóntica se mueve
sobreelfundamento, enprincipioy casisiempre oculto,deunaontología. Pero
cosastalescomola cruz,elpecado, etc.,estoes,cosasquemanifiestamente per-
tenecen al contextodelserdela cristianidad, ¿pueden acasoserentendidas en
suespecíco «quées»y «cómoes»4dealgúnotromodoqueno seamediante la
fe?¿Cómodebenserdesvelados ontológicamente el «quées»y el «cómoes»de
estosconceptos mdamentales constitutivosde la cristianidad? ¿Acasola fe
debeconvertirse enel criteriodeconocimiento paraunaexplicación ontológi-
co-losóca?¿Acaso losconceptos teológicosfundamentales no sesustraenpor
completoa unareexiónlosóco-ontológica?
Peroaquíno sepuededejardecontemplar un aspecto esencial:siempreque
seacorrectamente aplicada,la explicaciónde los conceptos fundamentales
63 nuncaactúaexplicando y deniendopor sí mismosconceptos aislados
para
después ponerloso quitarlosaquíy allácomosifueranlaspiezas deun darnero.
Todaexplicaciónde conceptosfundamentales
tienequeesforzarse
precisamen-
te por llegaravery mantenerpermanentemente a la vista,entodasutotalidad
originaria,a esaconexióndelser,enprincipiocerrada, a la queremitentodos
losconceptos fundamentales.
¿Quésignicaestodecaraa la explicación delos
conceptos teológicos
fundamentales?
Hemos caracterizado la fe como elemento constitutivo esencial del cristia-
nismo:feesregeneración.
Pormuchoquela feno seproduzca
a símismay por
muchoquelo reveladoen ella no puedamdamentarsemedianteun saber
racionalde la razónlibre e independiente,con todo esto,no dejade sercierto
queel acontecimientocristianoencuantoregeneración
implicaqueenél debe
superarse
la existencia
delDaseinanteriorala fey carente
defe.Superar
no sig-
nica eliminar, sino elevary conducir hastala nuevacreación,en donde se

41V.de [05 «Wassein»


y «WÍCSCÍH».

62
FENOMENOLOQÍA
Y TEOLOGÍA

mantiene y preserva.
Esverdadqueenla fe sesuperala existencia
precristiana
demanera existencial
y óntica.Peroesqueestasuperación
existencial
delaexis-
tenciaprecristiana,
queformapartedela fe comoregeneración,signicapreci-
samente que,desdeelpuntodevistaexistencial-ontológico,
el Dasein
precris-
tianosuperado tambiénestáimplícitoenla existencia
creyente.Superarno
signicarechazar,
sinoaceptarenunanuevadisposición.De aquísededuce
quetodoslosconceptosteológicosfundamentales
tienensiempre ensí,toma-
dosensuplenocontexto regional,
uncontenido precristiano
y porendecom-
prensibledemanera puramenteracional,
quesi biendesde el puntodevista
existencial
esimpotente,
esdecir,estáántícamente
superado,
también precisa-
menteporesoesontológiazmente
determinante.
Todoslosconceptos
teológicos
encierrandentrode sí de maneranecesaria
esacomprensióndel serqueel
Dasein
humano
tienedeporsídesde
el momento
enqueexiste
5engeneral.
Así,por ejemplo,el pecadosóloserevelaen la fe y únicamenteel creyente 64'
puedeexistirde hechocomopecador. Ahorabien,si hayqueinterpretarde
manerateológico-conceptualel pecado,queesel fenómenoopuestoa la fe
comoregeneración y por endeun fenómeno dela existencia,
entonces el que
exigeel retornoal concepto
deculpaeselcontenido
mismo
y noalgúntipode
capricholosóco de los teólogos.Perodichaculpaesuna determinación
ontológica
originaria
delaexistencia
delDasein
6.Cuantomásoriginariamente
y demodomásadecuado
y ensentidoauténticamente
ontológicosesaquea la
luzlaconstitución
fundamental
delDasein
engeneral,
cuantomásoriginaria-
menteseconcibapor ejemploel conceptode culpa,tanto másclaramente
puedefuncionaréstecomohilo conductordela explicaciónteológica
delpeca-
do.Perosi tomamos sin másel conceptoontológicodeculpacomohilo con-
ductor,entonces
esprecisamente la losofíalaprimeraquedecidesobreelcon-
ceptoteológico.
¿Peroacasodeestemodola teologíano quedaa merceddela
losofíay sedejaconducir
dela manoporella?¡Enabsoluto!
Porque,
ensu
esencia,
elpecado nodebeserdeducido
racionalmente
delconcepto
deculpa.
Del mismomodo,tampocosepuedeni sedebedemostrar
racionalmente
el
hechodelpecado
siguiendo
laorientación
dadaporelconcepto
ontológico
de
culpa;porestemétodoni siquiera
seexplicalo másmínimolaposibilidad
fácti-
cadelpecado. Lo únicoqueseconsigue deestemodo,peroesalgoquetam-
biénesimprescindible
paralateología
comociencia,
esque,encuanto
concep-
to existencial,
el conceptoteológicodel pecadoadquiereesacorrección
7 (es

5 Todoslosconceptos
teológícos
delaexistenciacentradosenlafesereerenauntránsito
especíco
de
laexistencia
enelquelaexistencia
precristiana
y lacristiana
estánunidas
demanerapropia.Estecarácter
detránsito
motivalacaracterística
pluridimensionalidad
delconceptoteológico,
asumo enelqueaquí
no nos adentrarernos.
5 Vid.Serytiempo,sección
II, S 58.
7 1V.delas T: «Korrektion»,en su sentidode dirección.

63
HITOS

decir,coorientacióno codirección3)que,precisamenteencuantotal concepto


existencial,
le resultanecesaria
parasu contenidoprecristiano.
Porcontra,la
dirección
9(derivación 1°)primaria,encuantoorigendesucontenidocristiano,
sólolapuede
dary ladasiempre
lafe.Deacuerdo
conesto,
la antología
fímciona
comoun correctivo delcontenido
ántico,estaes,precristíano,
delosconceptos
teoló-
gica:mdamentales. Peroquedapor observar unacosa:estacorrecciónno es
fundamentadora a la maneraenque,por ejemplo,losconceptos fundamenta-
lesdela físicaobtienendela ontologíadela naturaleza sufundamentación
ori-
65 ginaria
y la demostración
desuplenaeíntimaposibilidad
y porlo tantodesu
verdadsuperior.Dichacorrección esmásbienunaindicaciónpuramente for-
mal,esdecir,el conceptoontológicodeculpanuncaseconvierte, comotal,en
temateológica. El conceptodepecado tampocoseedicasimplemente sobreel
concepto ontológicodeculpa.Sinembargo, esteúltimosiguesiendodetermi-
nantedesdeunaperspectiva formal,yaqueindicael carácter ontológicodela
regióndelserenla queelconcepto depecado tienenecesariamentequemante
nerseencuantoconcepto existencial.
En estaindicaciónformaldela regiónontológicaseencuentra la orienta-
ción indicativaparano calcularlosócamenteel contenidoespecícamente
teológicodel conceptoy en sulugartratardeganarley permitirquenossea
dadoen la especíca dimensiónexistencial dela fe asíindicaday desdeella.
Asípues,la indicaciónformaldelconceptoontológicono tienela funciónde
vincular,sinopor el contrariola deliberary remitiral desvelamientodel ori-
genespecíco, esdecir,conformea la fe,delosconceptos teológicos.
La fun-
ción de la ontologíaasícaracterizada no esla dirección,sinoúnicamente la
«coorientación»: la corrección.

Lalosoa esel correctivo ontológico


queindicademanerarma! el contenida
ántico,esdecir,precrístíana,
delosconceptos
tealógicoscndamentales.
Ahorabien,no formapartedela esencia dela losofíani sepuedefundamen-
tar a partir de ellamismani parasí mismael quetenganecesariamente que
teneresepapelcorrectivo respecto
a la teología.
Lo que,por contra,sísepuede
mostraresque,entendidacomoun libre cuestionar del Daseinquedepende
sólode sí mismo,la losofía tienesegúnsu esenciala tareade la direcciónonto
lógicamente fundamentada delrestodelasciencias positivas
no teológicas.
Sila
teologíatienequeadquirirla facticidaddela fe,entonces,
encuantoontología,
la losofíasí puedeofrecerlaposibilidadde serasumidaen el sentidode ese

3 1V.de la: T: «Mitleitung».


9 N. delo: ÏÏÏ: «Direktion».
l 1V.delo: «Herleitung».
FENQMENOLOGÍA
Y TEOLOGÍA

característico
correctivodela teología.
Ahorabien,noesprecisamente la loso- 66
fíacomotalla queplanteala exigenciadequetenganecesariamentequeserasu-
midaasí,sinola teología,
enla medidaenquesecomprende a símismacomo
ciencia.
I
Y,por eso,tratandode darunadeniciónprecisa
y deresumir,diremos
asi:

Lalosoa e:elposiblecorrectivoontológico
queindicarmalmenteelcontenido
ántico,esdecir,precristiano,
delosconceptos
teológica:
mdamentaies.
Pero[ala-
soapuede serloquee:sintenerquemcionarícticamente comodic/ao
correctivo.

Estaparticularsituación
noexcluye,
sinoprecisamente
incluyeeimplica,quela
fe, ensunúcleomásíntimo,estoes,comoposibilidadespecíca dela existen-
cia,sigasiendo el enemigomortaldeesaformadeexistencia,
defactoextre-
madamente cambiante, queformaparteesencial
de lalosofía.Y estoestan
absolutamente
cierto,quela losofíani siquiera
sepropone
luchardealgún
modocontraeseenemigo mortal.Estaoposicion
existencial
entrela creenciay la
libreasunción
propiadetodoel Dasein,queesanteriora la teología
y la loso-
fíay notienequenacer
deellascomociencias,
dichaoposición
tienequeimpli-
carprecisamente
laposible
comunidad
entreteología
y losofíacomociencias,
al
menossisequierequeestacomunicación
seaauténtica
y puedaquedarlibrede
cualquiertipo de ilusióno débilestentativasdemediación.Porlo tanto no exis-
te nadaparecidoa unalosofíacristiana,esoesunapuraquimera2. Y por lo
tantotampocohayningunateologíaneokantiana, ni delosvaloreso fenome-
nológica,
dela mismamaneraqueno hayningunamatematica fenomenológi-
ca.Fenomenología essiemprey excusivamentela designación
paraunproceder 67
dela ontologíaquesedistingueesencialmentedeldelasrestantes
cienciasposi-
tivas.
No cabedudadeque,además desucienciapositiva,un investigador tam-
biénpuededominarla fenomenología, o por lo menosseguirde cercasus
pasose investigaciones.Peroel conocimiento losóco sólopuedellegara ser
relevantey fructíferoparasucienciapositiva,y sóloentonceslo esensentido
verdadero,cuandoenelsenodela propiaproblemática quesurgedeestaree-
xiónpositivasobrelasconexiones ónticasdesuámbitoel investigador setopa
conlosconceptos fundamentales desucienciay enesemomentosecuestiona
la adecuación delosconceptos fundamentales tradicionales
a eseentequeél
haconvertidoentema.Entonces, desdelasexigenciasdesuciencia,partiendo
delhorizontedesupropiocuestionar cientícoy prácticamenteenel límitede
No parece
oportunoquehayaqueseguirdiscutiendo
queaquísetratadeunacontraposición
funda-
mental(existencial)
entredosposibilidades
deexistencia
quenoexcluyen,
sinoincluyen
o implican
un
mutuo reconocimientoy respetoexistencialy de hecho.
l N delo: TÍ: literalmente,«einhülzernesEisen».

65
HITOS

susconceptos fundamentales, el investigador


puedereplantearse
la cuestiónde
la constituciónoriginariadelserdelo ente,quedebeseguirsiendoy volvera
sersiempredenuevosuobjeto.Laspreguntas quesurgendeestemodoaspiran
metódicamente a pasarmásalládesímismas, enla medidaenquelo quepre-
guntansóloesaccesible y determinable ontológicamente.
Esevidentequela
comunicación cientícaentrelosinvestigadores delasciencias
positivas
y los
dela losofíano sepuedeajustara reglasjas, sobretodoporquela claridad,
seguridad y originariedaddela críticadelospropiosfundamentos alcanzadas
por lasrespectivas ciencias
positivascambiantandeprisay demodotanvaria-
do comoel gradodeautoclaricación quealcanza y mantieneenocasiones la
losofíaenlo tocantea supropiaesencia. Estacomunicaciónsóloadquiere y
mantienesu autenticidad,vitalidad y fecundidadcuandoel recíprococuestio-
nar,queseexpresa
respectivamente
demodoónticopositivo y demodoonto-
lógico-trascendental,
estaguiadopor el instintoparala cosay por la seguridad
del tacto científico, y cuando toda cuestiónacercadel dominio, primacíay
validezde lascienciasle cedenel pasoa lasnecesidades
internasdel propio
problemacientíco.

Apéndice

68 Alguna:indicaciones
sobre
aspectos
importantes
paraeldebateteológica
sobre«El
proólemaa'e
unpensary unhablarnoobjetivadores
enla teología
actual»

Friburgode Brisgovia,11 de marzode 1964

¿Quéeslo queseponeencuestión
enesteproblema?
Hastadondeyo veo,sontrestemaslos quehayquepensara fondo.
l. Lo primeroquehayquehaceresdeterminarquetienequediscutirla
teologíaencuantomododepensar y hablar.Puesbien,setratadela fecristiana
y delo creídopor ella.Sólocuandoya tenemos estobienclaropodemos pre-
guntarcómotienenqueserelpensar y hablarparaadecuarseal sentidoy la exi-
genciadela fe,evitandoqueseintroduzcan representaciones
ajenasala fe.
2. Antesde entraren un debatesobreel pensary el hablarno objetivado-
res,esimprescindible
aclarara quésealudeconesodepensar
y hablarobjetiva-
dores.
Y entoncessurgela preguntadesi todopensar,
encuantopensar,
y todo
hablar,en cuantohablar,ya sonobjetivadores
o no.
Sisellegase
amostrarquepensar
y hablarnosonparanadaobjetivadores
en
sí mismos, esto nos conduciría a un tercer tema.
3. Hayquedecidirenquémedidael problemadeun pensary un hablar
no objetivadores
esen generalun problemaauténticoo si no estarápreguntan-

66
FENOMENOLQGÍA
Y TEOLOGÍA

doporalgomarginal
alejándose
deltemadelateología
provocando
deunmodo
innecesario
mayor
confusión.
Enestecaso,
eldebateteológico
quesehaorgani-
zado
tendría
lamisión
deaclararse
asímismoy asumir
queconsemejante
pro-
blema
sehametido
poruncamino
quesepierde
enelbosque
3.Pero
esto
pare- 69
ceríaunresultado
negativo
deldebate.
Sinembargo
sóloesunparecer,
porque,
enrealidad,
tendría
laconsecuencia
inevitable
dequelateología
tendría
porfin
clara
y demodoinvitable
lanecesidad
desumisión
principal,
quenoconsiste
enapoyarse
enlalosofíay lasciencias
paraextraer
deellaslascategorías
desu
pensar
y la naturaleza
desulenguaje,
sinoenun hablary pensar
demodocon-
formealasunto
apartirdelafey paraellamisma.
Siesta
fepartedelapropia
convicción
internadequealcanza al hombreencuantohombreensuesencia,
entonces
el auténticopensary hablarteológicos
no necesitan
armarseconnin-
gúnrecursoespecial
paratocaralhombrey encontrar enélun oídoatento.
Llegados aquíhabríaqueanalizar porlo menudolostrestemascitados.Por
mi parte,y partiendo
dela losofía,sólopuedoaportaralgunasindicaciones
respecto
al segundo tema.Efectivamente,la discusión
delprimertema,que
debería
estarenla basedetodoestedebate si nosequierequesequedeenel
aire,estareade la teología.
El tercertemacomprende
la consecuencia
teológica
delo tratado
yaenel
primery segundotemas.
Ahoravoya tratardeaportaralgunas
indicaciones
útilesparael tratamiento
delsegundo temay voyahacerlo
enlaformadealgunas
pocaspreguntas.
Inten-
taréevitarlaimpresión
dequesetratadeunapresentación
detesisdogmáticas
extraídas
deesalosofíadeHeidegger
quenohay.

Alguna:cuestiones
entornoal segundo
tema

Antesdeiniciarcualquierdiscusión
sobrela cuestióndeun pensary hablarno
objetivadores
enlateología,
sigue
siendo
necesario
reexionar
queeslo quese
entiendepor pensar
y hablarobjetivadores
cuandoseplanteaestedebateteoló-
gico.Estareexiónobligaapreguntarlo siguiente:
¿Sonel pensar
y hablarobjetivadores
un tipoespecial
depensar
y hablaro 70
todopensar,
encuanto
pensar,y todohablar,encuantohablar,
tienenqueser
necesariamente
objetivadores?
Estapregunta
sólosepuederesponder
si previamente
seaclaran
y contestan
lassiguientespreguntas:
a) ¿Quésignica objetivar?
b) ¿Quésignica pensar?

3 1V.delo: T: literalmente,
«essich...aufeinemHolzweg
befindet».

67
HITOS

c) ¿Quésignicahablar?
d) ¿Estodopensar
ensímismoun hablary todohablarensímismoun
pensar?
e) ¿Enquésentido
sonobjetivadores
el pensar
y hablary enquésentido
no lo son?
Esnaturalqueal discutirestaspreguntas
seentremezclen
y crucenentresí.
Todoelpesodedichas
preguntas
estáenlabase
delproblemadeldebate
teoló-
gicoqueustedmantiene.
Al mismotiempo,lascitadas
preguntas
constituyen
de modomáso menosclaroy sucientemente desarrolladas-
el centroaún
escondido
delosesfuerzos
querealizala «losofía»
actualdesdesusposiciones
másopuestas(Carnap
->Heidegger).
Dichas
posiciones
recibenhoyelnombre
deconcepcióntécnico-cientíca
dellenguaje
y experiencia
hermenéuticoes-
peculativa
dellenguaje.
Ambas posiciones
sedeterminan
apartirdetareas
abis-
malmente diferentes.Laprimeraposicióncitadapretende sometera todopen-
sary hablar,incluidoel dela losofía,bajoel dominiodeun sistema designos
construible
demaneratécnico-lógica, estoes,quierejarlo comoinstrumento
dela ciencia.La otraposiciónnacedela preguntaquepreguntaquéeslo que
hayqueexperimentar
comocosamismadelpensar
losócoy cómodicha
cosa(elserencuantoser)debaserdicha.Comosepuedever,enningunadelas
dosposiciones
setratadelámbitoespecializado
deunalosofíadellenguaje
(equivalente
a unalosofíadela naturaleza
o delarte)sinoqueel lenguaje
es
reconocido comoeseámbitodentrodelquesedemoran y semuevenel pensar
7] dela losofíay todotipo depensary decir.En la medidaenque,deacuerdo
conla tradiciónoccidental,
la esencia
delhombresedetermina por el hechode
queel hombreesun servivoque«tieneel lenguaje» XÓYOV
Exov)
tambien el hombre,en cuantoserque actúa,sóloestal en la medidaen que
«tieneel lenguaje»,en el debateentrelasposiciones
citadasentraenjuego
nadamenosquela cuestión dela existencia
delhombrey sudenición.
Dequémanera y hastaquélímitesdebay tengaqueintroducirsela teología
en estedebateesun asuntoqueellamismatienequedecidir.
Haremos queprecedaa lassiguientes
breves
explicacionesa laspreguntasde
a) hastae) unaobservaciónquepresumiblemente
esla quehadadopieal pro-
blemade«unpensar y hablarnoobjetivadores
enla teologíaactual».Setratade
la opiniónmuydifundida,perono comprobada,dequetodopensar, encuanto
representar,
y todohablar,encuantoexpresión
envozalta,sonyadesuyo
«objetivadores».
Aquí no nosresultaposibleinvestigaren detalleel origende
dichaopinión.En cualquiercaso,lo queresultadeterminante paraellaesesa
distinciónantiguaperonuncaexplicada entrelo racionaly lo irracional,distin-
ciónque,a suvez,sesugiere desdela instanciadeun pensarracionala suvez
inexplicado.
Contodo,enlosúltimostiemposhansidodeterminantes parala
armacióndel carácterobjetivadorde todo pensary hablarlas teoríasde

68
rgNoMENoLoGIA
Y TEOLQGÍA

Nietzsche,
Bergson
y la losofíadela vida.Desdeel momentoenquecuando
hablamos
14*
ya seademodoexpreso
o no siempre
decimos
«es»
y puesto
quesersignicapresencia y éstaha sidointerpretada en la épocamoderna
comoobjetualidad 5y objetividad,elpensarencuantorepresentar, y elhablar
encuantoexpresión devivavoz,suponen inevitablemente unaconsolidación y
jacióndeesa«corriente delavida»queuye ens1 y porlo tantocomportan su
propiafalsicación.Porotro lado,aunqueeste falsicada,unajación seme-
jantedelo quepermanece esindispensable parala conservación y la estabilidad72
dela vidahumana.Comotestimoniodeestaopinión,expuesta bajodiversas
variantes,nosconformaremos conel siguiente textodeNietzsche, La voluntad
depoder; n.° 75 (1887/88):«Losmediosdeexpresión dellenguaje soninútiles
paraexpresar el devenir:formaparteintrínseca denuestrainextínguíble nece-
sidaddeconservación el ponerpermanentemente un mundomuchomástosco
deelementos permanentes, decosas, etc.[esdecir,deobjetos] ».
Lassiguientes indicacionesló relativasa laspreguntas desdela a) a la e)
debenserentendidas y pensadas a suvezcomopreguntas. En efecto,el secreto
dellenguaje, enel quesetienequeconcentrar todala reflexión,siguesiendoel
fenómeno máscuestionable y másdignodeserpensado, sobretodocuandose
alcanzaa comprender queel lenguajeno esunaobradel hombre:el habla
habla.El hombresólohablaenla medidaenquecorresponde al lenguaje. Estas
frases
no hansidoalumbradas por una«mística» fantástica.
El lenguaje esun
fenómenooriginariocuyasingularidadno se puededemostrarmediante
hechos,sinoquesólosepuedellegaravermediante unaexperiencia noprecon-
cebidadellenguaje. El hombrepuedeinventararticialmente sonidos y signos,
perosólolo puedehacerdesde la perspectivadeun lenguaje yahabladoy apar-
tir de él. El pensarsiguepermaneciendo
crítico inclusoantelos fenómenosori-
ginarios.En efecto,pensarcríticamentesignicadistinguir(Kpíveiv)perma-
nentemente entreaquelloqueexigeunapruebaparasujustificación y aquello
quesóloexigeparasuacreditación un simplevery asumir.Siempreesmásfácil
en el primercasoaportarunapruebaque,en el otro caso,abandonarse a la
miradaqueasume.
Respectoa la pregunta a) ¿Quésignicaobjetivar? Hacerdealgoun objeto,
ponerlocomoobjetoy representarlo sóloasí.¿Yquésignicaobjeto?En la
EdadMedia,obiectumsignicabaaquelloqueseproyecta y semantienefrente
a la percepción, la imaginación, el juicio, el deseoy la intuición.Porcontra, 73
subiectum signicaba el úitoiceíusvov,lo que,desuyo(y sinhabersidopues-
to enfrente
mediante unarepresentación), estáahídelante,lo queestápresente,
14l. ed.(1970):insuciente,o, mejor,comolosquemoran(esdecir,losqueinterpretan
el demorarse
del mundo).
5 N. de la: T: «Gegenstándlichkeit».
1'
l. ed.(1970):lasindicaciones
pasanporaltoa propósitola diferencia
ontológica.

69
HITOS

por ejemplo,lascosas. El signicadodelaspalabras subiectumy obiectumes


justamenteel contrariodelactual:subiectumeslo queexisteparasí (objetivo),
obiectum,lo quesóloesrepresentado (subjetivo).
Como consecuencia
de la transformacióndel conceptode subiectumpor
Descartes(vid. Caminos debosque,pp. 98 ss.),el conceptodeobjetotambién
adoptaun nuevosignicado.ParaKant,objetosignicalo queestáenfrente 17y
existeenla experiencia
delascienciasdela naturaleza.Todoobjetoesalgoque
estáenfrente,
perono todolo quetenemos enfrente(porejemplo,la cosaensi)
esun posibleobjeto.El imperativocategórico,
el debermoral,la obligación,
no
sonobjetosde la experienciade lascienciasnaturales.Cuandoreexionamos
sobreellos,cuandoaludimosa ellosen el actuar,no por esolos objetivamos.
Laexperiencia cotidianadelascosasensentidoamplionoesni objetivadora
ni un mododeponerenfrente.Si,por ejemplo,estamos sentados enun jardín
y gozamos delasrosasenflor,noconvertimos ala rosaenun objeto,ni siquiera
en algoqueestáenfrente,esdecir,no la convertimos en algotemáticamente
representado. Inclusosi enun decircalladoyo estuviera
absortocontemplando
el rojo relucientedela rosay reflexionara
sobreel serrojo dela rosa,dichoser
rojonoseríani un objeto,ni unacosa,ni algoqueestáenfrente comola rosaen
flor.Larosaestáenunjardín,tal vezla meceelvientohacialoslados.Porcon-
tra, el serrojo dela rosano estáenel jardínni lo puedemecerel vientohacia
ningúnlado.Peroesono impidequeyo lo piensey hablede él, desdeel
momentoen que lo nombro. Por lo tanto hay un pensary un decir que nunca
sonobjetivadores
ni ponenenfrente.
Ciertamente,
nadaimpidequeyo contemple la estatua
deApolodelmuseo
de Olimpia como un objetodel modo de representación cientíconatu
ral;puedocalcularel pesodelmármolsituándome desdeel puntodevistafísi-
74 co;puedoinvestigarsucomposiciónquímica.Peroestepensary hablarobjeti-
vadoresno llegana ver aApolo en la bellezaen quesenosmuestray senosapa-
receen ellacomoimagendel dios.
Acercade la preguntab) ¿Quésignica pensar?Si tomamosen considera-
ción lo ya dicho esclaroqueel pensary el hablarno seagotanen un representar
y enunciardetipo teóricoy cientíco-natural.
Pensar
esmásbienel comporta-
miento quedejaque aquelloquesemuestraen cadacasoy el cómo semuestra
le proporcionenlo que tieneque decir de lo queaparece.El pensarno esnece-
sariamente
representar
algocomoobjeto.Sóloesobjetivador
el pensar
y hablar
cientíco-natural.Si todo pensarfueraya objetivadoren cuantotal, lasformas
de lasobrasde arteno tendríansentido,puesno podríanmostarsenuncaa nin-
gúnhombre,yaqueésteconvertiría
deinmediatoenun objetoaesoqueapare-
cey de estemodo impediríaqueapareciese
la obrade arte.

171V.delosT: traducciónliteraldeltérmino«Gegenstand»,
queprecisamente
signicaobjeto.

70
rENor/rENoLoGtA Y TEOLOGÍA

La armaciónde quetodo pensaresobjetivadoren cuantotal pensarno


tienefundamento.
Reposasobreunafaltadeatenciónalosfenómenos y delata
una falta de actitud crítica.
Acercadela preguntac) ¿Quésignicahablar? ¿Consisteel lenguaje única-
menteen transformar el pensamiento en sonidosa los quesólopercibimos
comotonosy ruidosobjetivamente constatables?¿Oya el hechodela expre-
siónsonoraesun hablar(enel diálogo),algocompletamente distintodeuna
merasucesión detonosacústicamente objetivablesdotadosdeun signicadoy
mediante loscuales sehabladelosobjetos? ¿Acaso elhablarno esensupeculia-
ridadun decir,un múltiplemostrarlo queel escuchar sedejadeciro, mejor
dicho,lo quesedejadecirla solicitaatencióna lo queseaparece? Siconsidera-
mosatentamente aunquesóloseaesto,¿podemos seguirarmandoacrítica-
mentequeel hablarya essiempreobjetivadoren cuantotal hablar?¿Acaso
cuandoconsolamos a un hombreenfermoy tratamos dellegarlea lo másínti-
mo connuestras palabras
estamos convirtiéndoloenun objeto?¿Esqueel len- 75
guajeessólouninstrumento queusamos parala elaboracióndeobjetos? ¿Acaso
el lenguajeestáen generalenpoderdelhombrey a sudisposición? ¿Acasoel
lenguajesóloesunaobradelhombre? ¿Eselhombreaquelserqueposee ellen-
guaje?¿Oesel lenguaje el que«tiene»al hombre,enla medidaenqueel hom-
brepertenece al lenguaje
y el lenguaje
esel primeroquele abreel mundoy con
ello su morar en el mundo?
Acercadelapregunta d) ¿Estodopensarun hablary todohablarun pensar?
Con ayudade laspreguntas debatidas
hastaahoraya hemosllegadoa la
suposición dequedichamutuapertenencia (identidad)depensar y hablarexis-
te.Esaidentidadyaestáatestiguadadesdehacemuchotiempo,enla medidaen
queel XÓYOC y el Aéyewsignicana un tiempo:hablary pensar.Peroesta
identidadtodavíano hasidodiscutidasucientemente ni tampocoadecuada-
menteexperimentada. Un obstáculoimportanteseesconde enel hechodeque
la interpretación
griegadellenguaje,
esdecir,la gramatical,
sehaorientadode
acuerdo con las aserciones sobre las cosas. Más tarde la metafísica moderna
reinterpretó
lascosas
comoobjetos.Y asíseasentóla opiniónerróneadeque
pensary hablarsereerena los objetosy sóloa ellos.
Sin embargo,si por otro lado tenemosen cuentael hechodeterminantede
queelpensar essiempre un dejarse
decirporpartedelo quesemuestray porlo
tantoun corresponder (decir)frentea lo quesemuestra,entonces
tieneque
resultarmaniestoenquémedidatambiénel poetizaresun decirpensante, lo
cualesalgoque,desde luego,no sedejadeterminarensuesenciaparticularpor
la lógicatradicionaldelenunciado sobreobjetos.
Precisamente,
lo quenospermitereconocerlo insostenibley arbitrariode la
tesisquedicequepensar
y hablarsoncomotalesnecesariamenteobjetivadores
eselhechodeconsiderar
la mutuapertenencia
depensary decir.

71
HITOS

Acercadela pregunta
e)¿Enquésentidopensary hablarsonobjetivadores
y
enquésentidono lo son?Pensar
y hablarsonobjetivadores,
esdecir,ponenlo
dadocomoobjeto,enel campodelrepresentartécnicocientíco-natural.
Aquí
lo sonnecesariamente,
porqueestetipo deconocimientotienequeplantearde
76 antemano sutemaalmododeun objetocalculabley explicable
causalmente,
es
decir,comoun objetoen el sentidodenido por Kant.
Fueradeesteámbito,pensar
y hablarno sonenabsolutoobjetivadores.
Peroactualmente
existey aumentael peligrodequeel mododepensartéc-
nico-cientíco se extienda a todos los ámbitos de la Vida. Con ello, se refuerza
la falsaimpresióndequetodopensary hablarsonobjetivadores.
La tesisque
afirmatal cosademododogmático y sinfundamentotambiénestimulay pro-
tegepor supartela tendencia
fatala representar
yatodoúnicamentedemodo
técnico-cientícotratándolocomo un objeto de posiblemanipulacióny con-
trol. De estamanera,el propiolenguajey sudeterminación sevenalcanzados
por esteprocesode objetivación técnicailimitada.El lenguajeesfalsificado
y
convertidoen un instrumentode comunicacióny de informacióncalculable.
Setrataal lenguaje
comoun objetomanipulable al quetienequeadaptarse la
maneradel pensar.Peroel decirdel lenguajeno consistenecesariamente en
expresarproposiciones
sobreobjetos.En suespecicidad propia,el lenguajees
un decirdeaquelloquesele revelay sele asigna
al hombredemúltiplesmane-
rassiemprequeél no secierraa aquelloquesemuestra limitándose, por culpa
del dominio del pensarobjetivador,a esteúltimo.
Queelpensary hablarsólosonobjetivadores
enun sentidoderivado
y limi-
tadono sepuedededucirnuncademodocientícomediante demostraciones.
La esencia
propiadelpensary el decirsóloseentiendecuandosecontemplan
los fenómenossin prejuicios.
Porlo tantodebería
serun errorseguiropinandoquesólole corresponde
el
sera aquelloquesepuedecalculary demostrarde modotécnico-cientíco
comoun objeto.
Estaopiniónerróneaolvidaunaantiguasentencia,
dichahaceya mucho
tiempoy recogida
porAristóteles
(Metafísica,
IV, 4, 1006a6 ss.):E6171
Yótp
ánatñeuoíoi TÓ uh ywvuíoicetv TÍVCÜV
¿si Cnreïv ánó8ettv K061
tívoav of) 581.«Escarenciade formaciónno quereradmitir de qué cosases
77 precisobuscarunademostración y dequécosasno,»
Con ayudadelasindicaciones aportadas
sepuededecirlo siguiente
a pro-
pósitodeltercertema(decidirsi el temadedebateeso no un problemaautén-
tico):
Basándonosen las reexiones sobreel segundotema debemostratar de
enunciarde modo másclaroel problemaqueplanteael debate.En unaversión
expresamenteexageradadeberíarezarasí:«El problemade un pensary un
hablarqueno seantécnicos
ni cientíco-naturales
enla teología
actual».

72
FENOMENOLOQÍA
y TEOLOGÍA
De estavariante,queseadecua
tan bienal asunto,sepuedededucirfácil-
mentequeelproblema planteado
noesauténtico,
desde elmomento enqueel
planteamiento delproblema seorientadeacuerdoconun presupuesto cuya
contradicciónsaltaalavistadecualquiera.
Lateología
noesunaciencianatural.
Perotrasdichoproblema seesconde
latareapositiva
delateología,
quecon-
sisteentratardediscutirenelpropioámbitodela fecristiana
y apartirdesu
propiaesencia
quétienequepensary cómotienequehablardichafe.En esta
tareatambién
estáyaimplícitala cuestión
desi lateología
puede
aspirar
toda-
víaa serunaciencia,yaque,lo máspresumible,
esqueno puedaenabsoluto
ser tal ciencia.

Apéndicea las indicaciones

Comoejemplo
deun pensar
y decirquesedistingue
porno serobjetivador78
puedeservirnos
la poesía.
EnelSoneto
a Ovfeo
I, 3, Rilkedicedemanera
poética
que
eslo quedeter-
minael pensary decirpoéticos. «Cantoesexistencia
18»(vid. Caminos
debos-
que,pp. 292 ss.).El canto,el decirquecantadel poeta,no esni «deseo»
ni
«demanda»
delo quefinalmenteel esfuerzohumanoalcanzacomoefecto.
El decirpoético
es«existencia»,
«Dasein».
Estapalabra
«Dasein»
seusaaquí
enelsentidotradicionaldela metafísica.
Signica:presencia.
El decirpoéticoesestarpresente
juntoa... y paradios.Presencia
quiere
decirun simpleestardispuesto
quenadaquierey queno cuenta conningún
éxito.Estarpresente
junto a.. .: un purodejarse
decirla presencia
deldios.
En semejante
decirno seponeni serepresenta
algocomoalgoqueestá
enfrente
o comoobjeto.
Aquínoseencuentranadaalo quesepueda
contrapo-
ner un representar
queaferray abarcatodo.
«Unsoplopor nada,» 19El «soplo»
valeparaaspirary expirar,parael dejarse
decirquerespondea lo dicho.No precisadeningunaexplicación suplementa-
riaparahacerverquealapregunta poreldeciry pensar adecuados lesubyace la
preguntapor el serdeeseentequesemuestraen cadaocasión.
Comopresencia,
el serpuedemostrarse
endistintosmodosdela presencia.
Lo queestápresente
no necesita
convertirse
enesoqueestáenfrente.
Lo que
estáenfrente
nonecesita
serpercibido
empíricamente
comoobjeto(vid.Hei-
degger,
Metzscbe,
vol.II, secciones
VIII y IX).

18N. delo:T: «Dasein».


Vid.p.286denuestra
versión
castellana
deCamina:
debosque,
Madrid,1995.
9 N. dela: Ï: via.Camino:debosque,
p. 287.

73
DEL ÚLTIMO CURSO DE MARBURGO

Estecurso universitario,del semestrede veranode 1928, se propusocomo 79


metasostenerunadiscusiónconLeibniz.Estepropósitoestaba
guiadopor la
perspectiva
delextáticoser-en-elmundo
delhombrea partirdeunamiradaal
problemadel ser.
El primersemestre
de Marburgode los años1923-1924emprendióun
debate
similarconDescartes,
queluegoserecogióenSerytiempo(S919-21).
Estay otrasinterpretaciones
estabandeterminadas
por la ideade que cuan
do pensamoslosócamente entramosen un diálogo con los pensadores de
otrostiempos.Estediálogosignicaalgomuydistintoquelimitarsea comple-
tar una losofía sistemática
por mediode la presentaciónhistóricade su histo-
ria. Perotampocoesalgoquesepuedacomparar
conesaidentidadúnicaque
Hegelfue capazde alcanzara la horade pensarsu pensamientoy la historiadel
pensar.
De acuerdocon la tradición, la metafísicadesarrolladapor Leibniz esuna
interpretacióndela substancialidad de la substancia.
El siguientetexto,extraídodel citadocursouniversitarioy ya revisado,trata
demostrara partir dequéproyectoy siguiendoquehilos conductoresdetermi-
na Leibniz el ser de lo ente.
La propiapalabraqueescogeLeibnizparacaracterizar
la substancialidad
de
la substancia
esya característica.
La substanciaesmónada.La palabragriega
uovócgquieredecir:lo simple,la unidad,el uno,perotambiénlo singular,lo
aislado.Leibnizsólo usala palabramónadauna vezconguradasu metafísica
de la substancia,esdecir,a partir del año 1696.Lo que Leibniz trata de decir
conel términomónadaresume prácticamente
todoslossignicados
griegos
en
unasolapalabra:
la esencia
dela substancia
resideenel hechodequeesmóna- 80

75
"Hnos

da. Lo auténticamente
entetieneel carácterde la simpleunidad de lo singular,
delo quesesostienepor símismo.Anticipándonos, diremosyaquela mónada
eslo queunicasimpley originariamentey singulariza
desdeun principio.
Porlo tanto,parallegara unadeterminación
sucientedela mónada, tene-
mosque teneren cuentalo siguiente:
1. Lasmónadas,las unidades,los puntos, no precisanellos mismosuna
unicación,porquesonelloslosqueproporcionan
la unidad.Soncapaces
de
algo.
2. En cuantoelementosque proporcionanunidad, las unidadesson ellas
mismasoriginariamente
unicadoras,
hastaciertopuntoactivas.
Poreso,Leib-
niz llamaa estospuntosvis primitiva, forceprimitive, fuerzaoriginaria.
3. La concepción
dela mónadatieneunaintenciónontológico-metafísi-
ca. Por eso,Leibniz tampoco llama puntos matemáticosa los puntos, sino
points metaphysiques, «puntosmetafísicos»
(Gerh.IV, 482; Erdm. 126).Ade-
másselesllama «átomosformales»,no materiales;no sonlasúltimaspartículas
elementales
dela ÜM],dela materia,sinoel principiooriginarioe indivisible
dela formación,dela forma,delEÍSOQ.
Todo enteque espor sí mismoestáconstituidocomomónada.Leibnizdice
así(Gerh.II, 262): ipsumpersistens...
primitivam vim haber.Todo entequees
por sí mismoestádotadode fuerza.
Lacomprensión
delsentidometafísico
dela teoríadelasmónadas
depende
de una correctacomprensióndel conceptodevis primitiva.
El problemade la substancialidad de la substanciaha de serresueltopositi-
vamentey paraLeibnizsetrata de un problemade la unidad,de la mónada.Es
a partir del horizontede problemasde la determinaciónpositivade la unidad
de la substanciadesdedondesedebeentendertodo lo que seha dicho sobrela
fuerzay su función metafísica.Hay que pensarel carácterde fuerzadesdeel
problemade la unidad implicado en la substancialidad.Leibniz delimita su
conceptode vis activa,de fuerza,frenteal conceptoescolástico de potentiaac-
81 tiva. De acuerdocon lo que dicen literalmentelas palabras,la vis activay
la potentia activaparecensignicar lo mismo. Pero:Difert enim vis activaa
potentianudavulgo scholiscognita,quod potentiaactivaScholasticorum,seu
facultas,nihil aliud estquampropinquaagendipossibilitas,quaetamenaliena
excitationeet velut stimulo indiget, ut in actum transferatur(Gerh. IV, 469).
«Puesla vis activasedistinguede la meracapacidadparaactuar,que eralo que
sesolíaconoceren la Escolástica, porquela capacidadde actuaro la facultadde
consumaruna acciónde los escolásticos no esotra cosaque la posibilidadpró-
xima de hacer,llevar a término, que parallegara su consumaciónprecisande
un agente
externo,por asídecir,casideun estímulo.»
La potentiaactivade la Escolástica
esun mero estarcapacitadoparaactuar,
de tal modo que eseestarcapacitadopara...casillegaa actuar,pero todavíano

76
DEL ÚLTIMO CURSODE MARBURGO

lo consigue.Es una capacidadque estáahí delanteen un elementopresente,


peroqueaún no ha entradoen acción.
Sedvis activaactumquendamsiveávteláxstocvcontinet,atqueinter
facultaternagendiactionemqueipsammediaest,et conatuminvolvit (ibízi).
«Perola vis activacontieneun cierto actuarya efectivamente
realo, lo queeslo
mismo, una entelequia,y se encuentraen el medio de la meracapacidadde
actuarque seencuentraen reposoy el actuarmismoe incluyedentro de sí un
conatus, un intento.»
Porlo tanto,la vis activaesun ciertoactuar,perono la acciónen suauténtico
cumplimiento,esunacapacidad, perono unacapacidaden reposo.Vamosa lla
mara esoa lo queseestáreriendoaquíLeibnizla tendencia
hacia...,o mejor
aún,paratratardeexpresarel específico
momentodel actuar,quehastacierto
puntoya esreal,el empuje,el impulso.No esni unapredisposición
ni un proceso,
sinoel estarconcernido(unomismo),el ponerel interésenuno mismo(comoen
laexpresión:
«ponetodosuinterés enello»),el interesarse
porsímismo1.
Lo característico
delimpulso2esqueseconduce a símismohastael actuar,
y no de un modo ocasional,sino de modo esencial.Esteconducirsea... no 82
necesitaun estímulo3 previo que procedade otro lugar.El impulso esya un
estímuloqueporsuesencia
seestimula
yadesuyo.Enel fenómeno delimpulso
nosóloresideelhechodeque,yadesuyo,prácticamente
conlleve
la causa
enel
sentidode la resolución4; en cuanto tal, el impulso ya estásiempreresuelto,
perode tal modoquesigueestandosiempretenso.Esverdadqueel impulso
puedeverseinhibidoensuimpulsar, peroinclusocuandoestáinhibidonoeslo
mismoqueunacapacidad deactuarenreposo.Esverdadquesólola elimina-
cióndela inhibiciónpuedeliberarpor n al impulso.Pero,encualquiercaso,
la desaparición
deunainhibición,o para usarunaexpresión afortunadade
Max Scheler la desinhibición5, es algo distinto de una causaexternaque
vienea sumarsedesdefuera.Leibniz dice: atqueita per seipsamin operatio-
nemfertur;necauxiliisindiget,sedsolasublatione
impedimenti(íbizi).Basta
observar
un arcotensoparaentenderlo dicho.Poreso,la expresión «fuerza»
puedeinducirfácilmentea error,porqueseacerca demasiado
a la representa-
ción de una propiedaden reposo.
Trásestaaclaracióndela vis activacomoimpulso,Leibnizalcanzaunadeter-
minaciónesencial:
Et hancagendivirtutemomni substantiae
inesse
ajo,sem-

1 N. delasT: en todala frasesejuegacontérminosmuy próximos:«Anlage» [predisposición],


«sich-
angelegen-sein»
[estarconcernido],«aufsichselbstAnlegen»
[ponerinterésenunomismo]y «Anliegen»
[interesarsepor sí mismo].
2 1V.delos «Drang».
3 N. dela: I: «Antrieb»o «Trieb».
N. delo: «Auslósung».
5 N. delo: «Enthcmmung»,
frentea «Hemmung»
[inhibición].

77
HITOS

perquealiquamex eaactionemnasci(ibid. 470). «Asípues,estaierza


digo- esintrínseca
a todasubstancia
(constituye
susubstancialidad)
y procura
siempreun cierto actuar.»En otraspalabras:esimpulso, esproductiva;ahora
bien,producere signicaconduciralgofuera,hacerquealgoresultedesímismo
y semantenga dentrodesí comotal cosadada.Estotambiénesválidoparala
substanciacorporal.Cuandochocandoscuerpos el impulsoeslo únicoquese
limitay restringe
dediversas
maneras. Estoeslo quepasan poraltoaquellos
(los
cartesianos)
qui essentiameius(substantiamcorporis)in solaextensione
collo
caverunt (ibíd.
Todoentetieneestecarácter
deimpulsoy estádeterminado
ensusercomo
elemento
queimpulsa.
Ésteeselrasgo
fundamental
delamónada,
aunque
con
él noquedatodavíaexpresamente determinada la estructura
dedichoimpulso.
83 Puesbien,aquíseencierra
un enunciado metafísicodelmayoralcance y que
debeserseñalado desdeahora.En efecto,estainterpretación delo auténtica-
menteentedebeaclarartambién,en cuantogeneral, la posibilidaddelo ente
ensutotalidad.¿Quévienea decirla tesisfundamental monadológica sobrela
presenciaconjuntadevariosentesen la totalidaddel universo?
Siseinterpretala esencia
dela substancia
comomónaday la mónadacomo
vis primitiva, como impulso,conatus,nisusprae-existens,
comoalgo que
impulsa
demodooriginario
y quellevadentrodesíaquello
queunicapor
completo,entonces,
alavistadeestainterpretación
delo entetanllenadecon-
secuencias,
surgenlassiguientespreguntas:
1. ¿Enquémedidael impulso,en cuantotal, esaquelloqueunica de
modo originarioy simple?
2. A la vistadel caráctermonádicode lassubstancias,
¿cómohay que
interpretarla unidady la conexiónen el universo?
Si todoente,todamónada,impulsaa partirdes1misma,estoquieredecir
quellevaconsigolo esencial
de su ser,aquelloparalo quey cómoimpulsa.
Todo impulsarconjuntode otrasmónadasesesencialmente negativoen su
posiblerelaciónconcadamónadasingular.Ningunasubstancia puededarlea
otrasuimpulso,esdecir,suparteesencial.
Lo únicodelo queresultacapazes
delainhibicióno desinhibición,
eincluso
enestamodalidad
negativa
funciona
siempresólode modo indirecto.La relaciónde una substanciacon otra esúni-
camentela de la limitación, y por tanto la de una relacióndeterminadade
modo negativo.
En estesentido,Leibnizdiceclaramente: Apparebitetiamexnostrismedi-
tationibus,substantiamcreatam abaliasubstantiacreatanonipsamvim agen-
di, sedpraexistentis
iamnisussui,sivevirtutisagendi,limitestantummodoac
determinationem accipere.
Lo decisivoesel praexistensnisus.Leibnizconclu-
ye:ut alianunctaceamadsolvendum illud problemadiHicile,desubstantia-
rum operationein seinvicem,profutura.

78
DELÚLTIMOcunso DENMAJÉBURGO

N.B. Lavisactivatambiénesdesignada comoÉVTEXÉXEIG conunareferen- 84


cia a Aristóteles
(vid. p. e. Syst.nouu,S 3). En la Monadolagía (S 18)dicha
denominación sefundamenta dela manerasiguiente: carellesont enellesune
certaineperfection(ÉÍXOUGL tó ÉZVTEZÉQ),«pues lasmónadas tienenensiuna
ciertaperfección», llevanconsigo,en ciertomodo,una completitud,en la
medidaenquetodamónada, comomostraremos, yallevaconsigosupositivo,
detal modoqueésteesya,al menoscomoposibilidad, el propiouniverso.
Estainterpretación dela Évtekéxetano corresponde al auténticosentido
detendencia deAristóteles. Porotraparte,Leibnizle daa estetítulo un nuevo
sentidoensuMonadolagía.
En el Renacimiento ya setraduceÉVTEÁÉXEIQ en el sentidode Leibniz
conel términoperfectihabia; la Manadolagúz (S48) cita a HermolaoBarba-
ruscomotraductor.En el Renacimiento, dichoHermolaoBarbarus traducey
comentaa Aristótelesy el Comentariode Yémístía
(320-390)con la intención
de ponerde manifiestoel valordelAristótelesgriegofrentea la Escolástica
medieval. Claroestáquesuobraestuvoacompañada deenormes dicultades.
Porejemplosecuentaque,apuradoy sinsaberquéhacerparatraducirel sen-
tido filosóficodeltérminoÉVTEKÉXSIOL,
conjuróal demonioparaquele ayu-
dase.
Ya hemosaclaradoen generalel conceptode la vis activa: 1. Vis activa
signica«impulso».
2. Estecarácter
deimpulsotienequeserimplícitoa toda
substancia
encuantotal. 3. De esteimpulsosurgesiempre
un llevara tér-
mino.
Perosóloahorallegamos porn a la auténticaproblemática
metafísica
dela
substancialidad,
estoes,a la preguntapor la unidaddela substancia
comoente
primero.A lo que no essubstancia,Leibniz lo llama fenómeno,esdecir,ema-
nación, derivación.
La unidadde la mónadano esel resultadode una agrupaciónde elementos,
no esalgoa posteriori,sinoaquelloqueproporciona
unidadpor adelantado.
En cuantoaquelloque proporcionaunidad, la unidad esactiva,esvis activa,
impulso como primum constitutivum de la unidad de la substancia.Es aquí 85
donderesideel problema
centraldelaMonadología,
el problemadelimpulsa
y
la substancialídad.
El carácter
fundamental deestaactividadhaquedado demanifiesto.Lo que
quedaoscuroescómopuedeproporcionarunidadel propioimpulso.Una
nuevapreguntadecisiva
eslasiguiente:
¿cómo seconstituye
sobreel Fundamen-
to de dicha mónada en sí misma unicadora la totalidad del universo en su
conexión?
Antesquenadaesnecesariointroducir una observación.
Yaseha llamadola
atenciónvariasvecessobreel hechode que sólo sepuedeencontrarel sentido
metafísicodela Monadología
si seemprendeuna reconstrucción
delasconexio

79
HITOS

nesy lasperspectivas
esenciales
siguiendo el hilo conductordelo queparael
propioLeibnizeradeterminanteenelproyectodelaMonadología.
LaManadolagía quiereexplicarel serdelo ente.Asipues,hayquesacarde
algúnsitiounaideaejemplardelser.Y sesacadeesesitioendondea quiense
planteaproblemaslosócossele manifiesta inmediatamente algoparecidoal
ser.Noscomportamos enrelaciónconlo ente,nossumimos y perdemosenély
nossentirnosdominadosy afectadospor el.Perono sólonoscomportamosen
relacióncon lo ente,sino que nosotrosmismossomossimultáneamente entes.
Lo somos,y no de modo indiferente,sino de tal maneraque precisamente
lo
quenosimportaesnuestropropioser.Y poreso,almargendeotrosmotivos,el
hilo conductoressiemprehastacierto punto el propio serde quien pregunta,
comoocurretambiénenel proyectodela Monadología. Ahorabien,lo quese
anticipadeestemodosiguequedando ontológicamente
incuestionado.
Laperspectiva
orientada
siempre al propioDasein6,ala constitución
delser
y al mododeserdelpropioyo le daa Leibnizel modeloparaesaunidadqueél
asignaa todoente.Esalgoqueseve muyclaroenmuchospasajes. Y vercon
claridadtodo lo relativoa dicho hilo conductoresde una importanciadecisiva
parala comprensiónde la Monadologúz.
De plus, par le moyen de Fameou forme, il y a une véritableunitequi
86 réponda ce quon appelleMOIen nous;ce qui ne sauroitavoir lieu ni dansles
machinesde lart, ni dans la simple massede la rnatiere,quelqueorganisée
quellepuisseétre;quonne peut considérerquecommeune arméeou un trou-
peau,ou commeun étangplein de poissons,ou commeune montrecomposée
de ressortset de roues(Syst.Nom).S ll).
«Pormediodela referenciaal alma o la forma surgela ideade unaverda-
dera unidad que respondea esoque llamamosyo dentro de nosotros;pero
algoasínoseencuentra
ni enlasmáquinas
articiales,ni enla masadela mate-
ria como tal, independientementede cómo esteorganizada(formada).Por
tanto, sólosela puedeconsiderarcomoun ejércitoo como un rebañoo como
un estanquelleno de peceso incluso como un reloj compuestode muellesy
ruedas.»
Substantiam
ipsampotentiaactivaetpassiva
primitivispraeditam,
velutiTÓ.
Egovel simile,pro indivisibili seuperfectamonadehabeo,non viresillas deri-
vatasquaecontinuealiaeatquealiaereperientiur(Cartaa deVolder,cartesiano
y lósofo en la Universidadde Leyden,20 de junio de 1703. Gerh. II, 251;
BuchenauII, 325). «Cuandotieneel carácteroriginariodel impulso,piensola
propia substanciacomo una mónadaindivisible y completa,equiparablea
nuestro yo...»

6 N. de lo: T: para nuestroscriterios de traducción del término «Dasein»,vid. nota 9 del ensayosupra
«Anotacionesa la Psicologíadelasvisionesdel mundode Karl Jaspers», p. 42.

80
DELÚLTIMOCURSO
DEMARBQRGO

Operaeautempretiumestconsiderare, in hocprincipioActionisplurimum
inesseintelligibilitatis,quiain eo estanalogumaliquodei quodinestnobis,
nempeperceptioet appetitio...(30 de junio de 1704;Gerh. II, 270; Buch. II,
347).
«Perotambiénhayqueconsiderarquedichoprincipiodela acción(impul-
so)nosresultacomprensible
engradosumoporque,hastaciertopunto,consti-
tuyeun análogodeaquelloqueesintrínseco
a nosotros
mismos,esdecir,dela
representación
y la aspiración.»
Aquísevenconespecial
claridaddoscosas:
enprimerlugar,quela analogía
conel«yo»
esesencial,
y,ensegundo
lugar,queprecisamente
gracias
aesteori-
genconsiguesumayorgradode comprensibilidad.
Egoveronihil aliudubiqueet peromniaponoquamquodin nostraanima
in multiscasibusadmittimusomnes,nempemutationesinternasspontaneas,87
atque ita uno mentis ictu totam rerum summam exhaurio (1701; Gerh. II,
276; Buch. II, 350).
«Yo,porelcontrario,presupongo
siempre
y entodolugaraquelloquetodos
tenemosque reconocermuy a menudoen nuestraalma,concretamente
trans-
formaciones
internasespontáneas,
y, conestepresupuesto
demi mente,agoto
la sumacompletadelascosas.»
Estaideadelser,quesurgea partirdela experiencia
deunomismo,a par-
tir dela transformación
espontánea y perceptible
delyo,a partirdelimpulso,
esel únicopresupuesto,esdecir,el auténticocontenidodelproyectometafí-
sico.
«Poreso,si pensamos enlasformassubstanciales (visprimitiva)comoalgo
análogoal alma,hayqueponeren dudasi selasha rechazado justamente.»
(Leibniza Bernoulli,el 29 dejulio de 1698;Gerh.Mat/Jem. Sc/arenIII, 521;
Buch.II, 366).Porlo tanto,lasformassusbtancialesnosonsimplemente almas
o inclusocosas nuevasy pequeños cuerpos,
sinoalgoquecorresponde al alma.
Éstaessolamente
laocasión
quedapiealproyecto
delaestructura
fundamen-
tal de la mónada.
et cestainsi,quenpensanta nous,nouspensons a lÉtre,ala substance,
ausimpleou aucomposé, a Pimmatérielet a Dieuméme,enconcevant quece
qui estborneennous,estenlui sansbornes(Manadalogzíz,5 30).
«...enla mismamedidaen quedeestemodopensamos en nosotrosmis-
mos,nosaferramosal mismotiempo a la ideadel ser,a la substancia,a lo sim-
ple o lo compuesto,a lo inmateriale inclusoa Dios mismo,desdeel momento
en quenosrepresentamos queesoqueseencuentrapresentedentrode nosotros
de modolimitado seencuentracontenidoen él sin límites»(viaeminentiae).
Entonces¿dedóndesacaLeibniz el hilo conductorparala determinación
delserdelo ente?El serseinterpretasiguiendoconla analogía
conel alma,la
viday elespíritu.El hilo conductoreselego.

81
HITOS

Quelosconceptos y la verdadtampocoproceden
delossentidos,
sinoque
surgenen el yo y en el entendimiento,
esalgoquesededucede la cartaa la
88 reinaSofíaCarlotade Prusia,Lettre touchantce qui estindépendantdesSens
et dela Matiere.«Deaquelloqueestámásalládelossentidos
y dela materia»
(1702; Gerh. VI, 499 ss.;Buch. II, 410 ss.).
Estacartaesdegranimportanciaparatodoelproblema relativoa la función
dehilo conductordela autoconsideración
y dela autoconciencia
engeneral. En
ellaLcibnizdiceasí:Cettepenséedemoy,qui mappercoisdesobjetssensibles,
etdemapropreactionqui enresulte,adjoutequelquechoseauxobjetsdessens.
Pensera quelquecouleuret considerer
quony pense, cesontdeuxpensées tres
differentes,autantque la couleurmémedifferede moy qui y pense.Et comme
je concoisquedautres Estrespeuventaussiavoirle droit dediremay,ou qu'on
pourroitledirepoureux,¿estparlá queje concois dequonappellelasubstance
engeneral, et cestaussila consideration
demoyméme,qui mefournitdautres
notionsde metapbysique, commede cause,effect,action,similitude,etc.,et
mémecellesdelaLogique etdelaMorale(Gerh.VI, 502;Buch.II, 414).
«Estepensamiento demzmismo, quemehaceconsciente delosobjetosde
los sentidosy de mi propia acciónresultante,añadealgo a los objetosde los
sentidos.
Esalgomuydistintoqueyo pienseenun coloro queyo reexioneal
mismotiemposobreesepensamiento,delmismomodoqueel propiocolores
diferentedel yo que lo piensa.Y como me doy cuentade que tambiénotros
seres
podríantenerel derechodedecirya,o quepodríamos
decirlopor ellos,
entiendoahoralo quesesueledesignaren generalcon el términosubstancia.
Se
tratadela consideración
de mí mismo,quemeproporcionatambiénotroscon-
ceptosmetafísicos
comola causa,
efecto,acción,similitud,etc.,estoes,incluso
los conceptosfundamentales
de la Lógicay de la Moral.»
LEstre
mémeet la Veríte
nesapprend
pastout a fait parlessens(ibid). «El
sermismoy la verdadno sepuedenentenderúnicamentepor mediode los sen-
tidos.»
Cette concepcionde [Etre et de la Writese trouve donc dansce Moy, et
danslEntendement plustostquedanslessensexternes et dansla perception
89 desobjetsexterieurs
(ibíd.503;Buch.II, 415).«Esteconceptodelsery dela
verdadseencuentramásbien en el yo y en el entendimientoqueen los senti-
dosexternosy en la percepcióndelos objetosexteriores.»
En relacióncon el conocimientodel seren general,Lcibniz dice en Nouv.
E55.(Livre I, chap. l, 5 23): Et je voudraisbien savoir,comment nous pou
rrions avoir lidee de lestre, si nous nestions des Estres nous mémes, et ne trou-
vions ainsi lestreen nous (vid. también S 21 y Momzd.S 30). Tambiénaquí,
aunqueseadeun modoqueinducea error,seponenenelmismoplanosery.
subjetividad.
Nosotrosno tendríamos
la ideade sersi no iéramosnosotros
mismosentesy encontrásemos
lo enteen nosotros.

82
DEE911m9 cURso DE MARBURGO

Ciertamente,y estoeslo quequieredecirLeibniz,tenemos


queserpara
tenerla ideadelser.Dichodemodometafísico:en esoconsiste
precisamente
nuestraesencia,en queno podamosserlo quesomossin la ideade ser.La com-
prensióndel seresconstitutivaparael Dasein(Discours,
S 27).
Perodeaquíno sededuce
quepodamos
adquirirla ideadelserremitiendo-
nos a nosotros mismos en cuanto entes.
Nosotros mismos somos la fuente de la idea del ser. Pero esta fuente tiene
queserentendidacomola trascendencia
del Daseinextático.Essólobasándose
enla trascendencia comosearticulanlosdistintosmodosdelser.Un últimoy
difícilproblemaesla determinación dela ideadeserengeneral.
Puestoque,encuantoDaseintrascendental, al sujetole pertenece
la com-
prensión delser,la ideadeserpuedeobtenerse delsujeto.
¿Quésededucede todo esto?En primerlugar,quea pesarde todassus
diferenciascon Descartes, Leibniztambiénentiendela autocerteza del yo
comola certeza primariay que,comoDescartes, veenel yo, enel egocogito,
la dimensióndela quesepuedenextraertodoslosconceptos metafísicosfun-
damentales. Seintentaresolverel problemadelserencuantoproblemafunda-
mental de la metafísicavolviendo al sujeto. Perode todos modos, tanto en
Leibnizcomoensuspredecesores
y seguidores,
esterecursoal yo sigueresul- 90
tando ambiguo,porqueno secaptael yo ni en su estructuraesencialni en su
modo de serespecíco.
Perola funcióndehilo conductordelegoesequívoca envariossentidos.
En
relaciónconel problema delser,el sujetoes,por un lado,el enteejemplar.
En
cuantoente,el sujetoda consu serla ideadel seren general.Pero,por otro
lado,elsujetoesenla medidaenquecomprende elser;encuantoentedenatu-
raleza
determinada, tieneensuserla comprensión delser,endondeserno sólo
signica Daseinexistente.
A pesardequeseponenderelieveauténticos
fenómenos
ónticos,el propio
conceptodesujetoquedaontológicamente inaclarado.
Poreso,precisamenteen Leibnizsurgela impresiónde quela interpretación
monadológicadelo enteessencillamente
un antropomorsmo,unaanimación
del universoen analogía conel yo. Peroéstaseríaunaconcepciónexternay
arbitraria.El propioLeibniztratadefundamentar estaconsideración
de tipo
analógicode manerametafísica: cum rerum naturasit uniformisnecab aliis
substantiissimplicibusex quibus totum consistirUniversum,nostrainnite
differrepossit.«Puesto
quela naturaleza
delascosas
esuniforme,nuestrapro-
pia esencialidad
no puedeserinnitamente diferentede las otrassubstancias
simplesde lasque secomponetodo el universo.»(Cartaa de Volderdel 30 de
junio de 1704.Gerh.II, 270;Buch.II, 347.)Claroqueel principioontológi-
co fundamentalaportadopor Leibnizparafundamentartendríaquesera suvez
fundamentado.

83
I-IITOS

Enlugardecomentamos conla toscaconstatación


deun antropomorsmo
habríaquepreguntar:¿quéestructuras del propioDaseintienenqueserrele-
vantesparala interpretación
delserdela substancia?
¿Cómosemodicanestas
estructuras
a n dequeseanapropiadas paracomprender monadológicamente
todo entey todoslos gradosdel ser?
91 El problemacentral,quevolvemosa retomar,rezaasi:¿cómotienequedar
unidadel impulsoquecaracteriza
a la substanciacomotal?¿Cómohayque
determinaral propio impulso?
Siel impulso,o lo quesedetermina
comoelemento queimpulsa,debepro-
porcionarunidadenla medidaenqueimpulsa,tienequesernecesariamente él
mismoalgosimple,no puedetenerpartescomosi fueraun agregado o un con-
glomerado. El primumconstitutivum(Gerh.II, 342)tienequeserunaunidad
indivisible.
Quaeresin plura(actuiamexistentia)
dividipotest,expluribusestaggrega-
ta, et resquaeex pluribus aggregataest,non est unum nisi mente nec habet
realitatem nisi a contentis mutuatam (a de Volder; Gerh. II, 267). Lo divisible
sólotieneun contenidoprestado.
Hinc jam inferebam, ergodanturin rebusunitatesindivisibiles,
quiaalio-
qui nullaerit in rebusunitasvera,necrealitasnon mutuata.Quodestabsur-
dum (íbzd).
La Momzdedont nousparleronsici, nestautrechose,quunesubstance
sim-
ple,qui entredanslescomposés;
simple,
cesta dire,sansparties(Monadología,
5 l). «Lamónadade la que seva a hablaraquí no esmásque una substancia
simplequepenetraen lo compuesto.Essimple,esdecir,no tienepartes.»
Pero cuando la substanciaes, en su simplicidad, unicadora, tiene que
haberya algo múltiple que resultaunicado por ella. De lo contrario,el pro-
blemade la unicaciónseríasuperuoy no tendríasentido.Lo queunica,
cuyaesenciaesla unicación, tienequeteneruna relaciónesencialcon lo múl-
tiple. Precisamente en la mónada,en cuanto elementosimple y unicador,
tieneque existirla posibilidadde una multiplicidad.
El impulsoque,ensusimplicidad,
unica,tienequellevartambiénconsigo
en cuantodicho impulsoalgo múltiple,tienequeseralgomúltiple.Pero,
entonces,tambiénlo múltiple tienequetenerel carácterdel impulsar,de aque-
llo de donde parte y haciadonde se dirige el impulso7, de la movilidad en
92 general.
Lo múltipleenmovimientoeslo quesetransforma
y cambia.
Aquello
de dondeparte el impulso en el impulso esel impulso mismo.El cambiodel
impulso,lo que cambiaen el propio impulsar,esaquellohaciadondesedirige
el impulsar.

7 N. dela: T: sejuegaenestaslíneascon«dríingen»
{impulsar},«Be-drïngt»
[dedondeparteel impul-
so]y «Ge-dringt»[adondesedirigeel impulso].

84
DEL ÚLTIMO CURSODE MARBURGO

Como primum constitutivum, el impulso tiene que ser unicador en su


simplicidady, al mismotiempo,origeny modo deserde lo quesetransforma.
«Unificadoren su simplicidad»quieredecir que la unidad no puedeserla
reunióna posterioride algoqueseha reagrupado,sino unaunicación organi-
zadoraoriginaria.El principioconstitutivodela unicacióntienequeserante-
rior a lo que estásubordinadoa una posibleunicación. Lo unicador tiene
que seranterior;tiene que extendersepor anticipadohaciaaquellode donde
todo lo múltiple ya ha recibido su unidad. Lo que unica en su simplicidad
tieneque seren su origenalgoque captapor adelantadoy en cuantoalgoque
captaporadelantado
tienequeseryadeantemano
algoquecaptay abarca
todo
en suentorno8,de tal modoquetodamultiplicidadsemultiplicaya siempreen
dicho abarcartodo el entorno.En cuantotal elementoque captapor adelanta-
do todo el entorno,lo unificadorespreviamentepredominante,essusbtantia
prae-eminens (adeVolder;Gerh.II, 252; Schmalenbach II, 35).
Porlo tanto, el impulso,la vis primitiva comoprimum constitutivumde la
unicación originaria,tienequeseralgoquecaptade antemanotodo su entor-
no.Leibnizexpresa
estodela siguiente
manera:
En eltndamenta
desuesencia
la mónadaesre-lvresentadora,
algoquepone-a/azïde/antepor adelantado9.
El másíntimo motivo metafísicodel carácterrepresentador
de la mónadaes
la funciónontológicaunicadoradel impulso.Al propio Leibnizle quedó
oculta estamotivación.Pero,de acuerdocon la propia cosa,el motivo sólo
puedeseréste,y no la reexióndequela mónadaes,en cuantofuerza,algo
vivo y quea lo vivo le perteneceel alma,y al alma,a suvez,el representar.
Bajo
estaforma nosquedaríamos en un merotraspasar exteriormenteesoanímicoa
lo enteen general.
Puesto
queelimpulsodebeseraquellosimpley originarioqueunica,tiene
que serun elementoque captapor adelantadotodo su entorno,tiene que ser
algoque«pone-delante
poradelantado»
o representa.
Aquí,ponerdelantey por
adelantadono debeserentendidocomouna especialfacultaddel alma,sino de
un modoontológicamente
estructural.Por eso,en su esencia
metafísica,
la
mónadano esalma,sino al contrario:el alma esunaposiblemodicacióndela
mónada.El impulso no es un acontecimientoque ocasionalmentetambién 93
representa
o inclusoproducerepresentaciones,
sinoqueesesencialmente
repre-
sentador.
La estructuradelpropioacontecimiento
queimpulsaesprecaptado-
ra, esextática.El poner-delante
y por adelantado,el re-presentar,
no esun mero
jar, sinounaunicaciónquecaptapor adelantado
y que,en susimplicidad,

3 N. delos7.":a partirdeaquíy paratodoel texto:«ausgreifend»


[quecaptapor adelantado]
y «umgrei-
fend» [que abarcatodo su entorno].
9 N. delosT: «Vor-stellend,
re-priisentíerend».
El prejo «vor»tieneaquiun sentidodeanterioridad
no
sóloespacial
[delante]sinotemporal[deantemano, poradelantado] comoel reciénnombrado«ausgrei-
fend».

85
HITOS

seproporcionaa sí mismalo múltiple. En los Príncipesde la Nature et de la


GraceLeibniz dice así (S 2): les actionsinternes... ne peuventétre autre
chosequesesperceptions,(¿esta dire lesreprésentations
du composé,ou de ce
qui estdehors,dansle simple)...Y a desBosses le escribeasí:Perceptio
nihil
aliudquammultorumin unoexpressio (Gerh.II, 31l), y: Numquamvcrsatur
perceptio circa objectum, in quo non sit aliqua varietas seu multitudo
(ílzíd. 317).
Comoel«representar»,
tambiénel «apetecer»formapartedela estructuradel
impulso(vónotg-ópetg).Juntoa la perceptio(repraesentatio),
Leibniznom-
bratambiénexpresamenteunasegunda facultad,el appetitus.
Si Leibniztiene
quesubrayar
todavíademodotanexpreso el appetitus
essóloporqueél mismo
no captade inmediatoy de modo sucientementeradicalla esenciade la vis
activa,apesardesuclaradistinciónentrepotentiaactivay actio.Lafuerzasigue
siendoaparentementealgosubstancial,
un núcleoquedespués sedotadelrepre-
sentary el apetecer,
mientrasqueel impulsoesen sí mismoun apetecer que
representa
y un representarque apetece.Ahora bien, el carácterdel appetitus
tieneotrosignicadoparticulary no equivaleal impulso.Appetitussignicaun
momentopropio,esencial y constitutivo
delimpulsocomola perceptio.
El impulsooriginariamente
unicadortienequeanticiparse yaa todaposi-
blemultiplicidad,tienequeestara su altura,al menospotencialmente, tiene
quehaberpasado yamásalládeellay haberladejadoatrás.Hastaciertopunto,
el impulsotienequellevardentrodesíla multiplicidady hacerquenazcaensu
propioimpulsar.De lo quesetrataesdeverel origenesencial dela multiplici-
dad en el impulsocomotal.
Volvamos
a recordarlo:
el impulsoquepasaanticipadamente
másallá1°esla
unidad originariamenteunicadora, es decir, la mónadaes substantia.Subs-
tantiaenon tota suntquaecontineantpartesformaliter,sedrestotalesquae
94 partialescontinent eminenter(a de Volder el 21 de enerode 1704. Gerh. II,
263).
El impulso esla naturaleza,esdecir,la esenciade la substancia.En cuanto
impulsoeshastaciertopuntoactivo,peroestaparteactivaessiempreorigina-
riamentere-presentadora
(Princzpe:
dela Nature, S 2; Schmalenbach
II, 122).
En la anteriorcartaa deVolder,Leibnizprosigueasí:Si nihil suanaturaacti-
vum est,nihil omnino activumerit; quaeenim tandemratio actionissi non in
naturarei?Limitationemtamenadjicis,ut ressuanaturaactivamepassít,si
actiosemper
sebabeateodemmoda.Sedcum omnisactiomutationemcontineat,
ergohabemusquaenegarevidebaris,tendentiamad mutationeminternarn,et
ternporalesequensex rei natura.Aquí se dice claramente
que, en cuanto
impulso,la actividaddela mónadaesensímismaimpulsoparael cambio.

l" N. delosT: «dervorwegüberholende


Drang»,términoqueserepetiráconfrecuencia
enel texto.

86
DEL ÚLTIMO CURSODEMARBURGO

El impulsoimpulsade suyohaciaotra cosa,esun impulsoquepasamásallá


de sí mismo.Estoquieredecirque lo múltiplesurgeen un elementoque
impulsaen la mismamedidaen que esprecisamente
un elementoimpulsante.
La substancia es successioni obnoxia, abandonada en manos de la sucesión. El
impulsoseabandonacomoimpulsoa la sucesión,porqueno esalgodistinto de
símismo,sinoalgoquele pertenece. Esoqueel impulsotratade liberara suvez
estásupeditadoa la sucesióntemporal.Lo múltiple no le resultaajeno,porque
es él mismo.
En el impulsomismo residela tendenciaa pasarde... a... Estatendenciaa
un tránsitoeslo que Leibnizllamaappetitus.Appetitusy perceptioson,en un
sentidocaracterístico,determinaciones de la mónadaigual de originarias.La
propiatendenciaesrepresentadora. Estoquieredecirqueesunificadoraa par-
tir de una unidadque pasaanticipadamente másallá,y queunica esostránsi-
tos de un representara otro que seencuentranliberadosen el impulsoy que se
impulsanentresi.Imo rem accurateconsiderando dicendumestníhil in rebus
essenisi substantias
sirnpliceset in his perceptionematqueappetitum(a deVol-
der; Gerh. II, 270).
Reveraigitur (principiummutationis)estinternumOmnibussubstantiis
simplicibus,cum ratio non sit cur uni magisquam alteri, consistitquein pro- 95
gressu
perceptionum
Monadiscuiusque,
necquicquamultrahabettotarerum
natura (íbid. 271).
El progressus
perceptionum
eslo originariodela mónada,la tendencia
al
tránsitode representaciones,
el impulso.
Porroultrahaecprogrediet quaerere
cur sit in substantiis
simplicibus
per-
ceptioet appetitus,estquaererealiquid ultrarnundanumut ita dicam,et Deum
ad rationesvocarecur aliquid eorum essevoluerit quaea nobis concipiuntur
(íbid. 271).
Parala génesis
dela teoríadelimpulsoy la tendencia
al tránsitotenemos
la
instructivacartaa de Volderdel 19 de enerode 1706 (primer borrador):Mihi
tamemsulcit sumerequod concedisolet, essequandarnVim in percipiente
sibi formandi ex prioribus novasperceptiones,quod idem est ac si dicas,ex
priorealiquaperceptione
sequiinterdumnovam.Hocquodagnosci
soletalicu-
bi a philosophisveteribuset recentioribus,nempein voluntariisanimaeopera-
tionibus,id egosemper
et ubiquelocumhabere
censeo,
etOmnibus
phaenome
nis sufcere,magnaet uniformitatererumet simplicitate(Gerh.II, 282 notas;
SchmalenbachII, 54 ss.notas).
¿Enquémedidaelimpulsoesunicadorencuantoimpulso?
Pararesponder
a
estapregunta
esnecesario
echarunamiradaalaestructura
esencial
delimpulso.
l. El impulsoesoriginariamenteunicador, perono por la intercesiónde
lo que unifica y de su reagrupación,sino porque,en cuantoperceptio,esun
elementounicador quecaptapor adelantadotodo su entorno.

87
HITOS

2. Estepercipere esalgoquecaptatodo su entorno,estádirigidoa una


multiplicidadqueya estáa suvezdispuesta
en el propioimpulsoy dehecho
surgedeél. El impulso,pasandomásalládesímismo,esempujel. Y estoes
algoqueformapartedela estructuramonádica, quesiguesiendosiempreella
mismarepresentadora.
3. El impulso,en cuantoprogressusperceptionum, esimpulsante,pasa
másalládesimismo,esappetittts.
Latendencia
a pasara otrolugaresunaten-
dentia interna ad mutationem.
La mónadaesunicadorapor adelantado
demodosimpley originario,de
tal modoqueprecisamente
dichaunicaciónsingulariza.
Laíntimaposibilidad
96 de la individuación, su esencia,resideen la mónada en cuanto tal. Su esenciaes
el impulso.
Vamos a tratar de concentrar en una sola frase todo lo dicho sobre la subs-
tancialidad
dela substancia:
la substancia
eslo queconstituye
la unidaddeun
ente.Lo queunica esel impulso,entendidode acuerdocon lasdeterminacio-
nesquehemosindicado:eserepresentar
o ponerdelante
y poradelantadoque,
encuantotendencia
a pasarmásallá,conguraensímismolo múltiple.
En cuantodichoelementounicador,el impulsoesla naturaleza de un
ente.Todamónadatienesurespectiva «propreConstitution
originale».
Dicha
constitución le viene dada en el mismo momento de la creación.
¿Quéeslo que,en el fondo,determinaa cadamónadaparaqueseala
mónadaconcreta queesencadarespectivo caso? ¿Cómoseconstituye
la propia
individuación? Recurrira la creaciónsólosirveparaexplicardogmáticamente
el origendelo individuado,perono esclarece la individuación
misma.¿Enqué
consisteésta?La respuesta
a estapreguntatieneque aclararaún másla esencia
de la mónada.
Parece
evidentequela individuacióntienequeocurrirenaquelloquecons
tituyefundamentalmente la esencia
delamónada, esdecir,enelimpulso.¿Qué
carácteresencial
de la estructura
del impulsohaceposiblela correspondiente
singularización,
fundamentando deestemodola respectivasingularidad
dela
mónada? ¿Enquémedidaesooriginariamente unicadoresprecisamente,en
cuantoelemento queunica,un mododesingularizarse?
Si anteriormentehemosdejadoal margenla vinculacióncon la creaciónes
sóloporquesetratade una explicación
dogmática.
No obstante,el sentido
metafísicoqueseexpresaen la caracterización
dela mónadacomoun elemento
creadoeslanitud. Formalmente
nitud signicalimitación.¿Enquémedida
eslimitable el impulso?
Si,comolimitación,la nitud formapartedela esencia
delimpulso,tiene
quedeterminarse
a partir del rasgometafísica
fundamental
delimpulso.Pero

N. delos7.":traducimos
«Andrang»,
denuevojugandocon«Drang»
[impulso].

88
QEEÚLTIMOCURSODE MARBURGO

esterasgofundamental
esunaunicacióndetipo representador,unaunica-
ciónquepasaanticipadamente
másallá.En esteunicar representador
reside
una posesiónanticipadade unidad haciala que mira el impulso en cuanto 97
impulsoquerepresenta y tiendea pasarmásallá.En el impulsoen cuanto
appetitusrepresentador residealgoparecido a un puntohaciael quesedirigen
desdeel principiola atencióny la mirada;setratadela propiaunidad,a partir
dela cualunicael impulso.Estepuntodemira,pointdevue,puntodevista,
esconstitutivodel impulso.
Perodichopuntodevista,aquelloqueesrepresentado
enél poradelantado,
estambiénlo queregulaanticipadamente
todoimpulsarmismo.Esteimpulsar
no esimpelidoexteriormente,sinoque,encuantomovilidadrepresentadora,
esoque muevelibrementeessiemprelo que esrepresentado
o puestodelante
por adelantado.
Perceptio
y appetitus,
ensuimpulsar,estándeterminados
pri-
mariamentea partir del punto devista.
Ahorabien,aquíseesconde
algoqueno sehacaptadoexplícitamente
hasta
ahora:algoque,comoel impulso,secaptaa sí mismopor adelantadoy ade-
másde tal modo queprecisamente semantieney esen esacaptaciónprevia,
tieneen simismola posibilidadde captarsey comprendersea sí mismo.En un
impulsarhacia...lo que impulsaatraviesasiempreuna dimensión,esdecir,se
atraviesaa sí mismo,y de estemodo estáabiertoa sí mismode acuerdocon su
posibilidadesencial.
Debidoa estaaperturadimensional propia,un elemento
queimpulsatam-
biénpuedecomprenderse propiamente a símismo,esdecir,además deperci-
bir y por encimadeello,puedeestaral mismotiempoco-presente,puedepar-
ticiparademás él mismo(ad)desupropiapercepción: puedeapercíbír.
En sus
Principe:de la Naturem,S 4 (Gerh.VI, 600), Leibnizescribelo siguiente:
Ainsi il estbon de fairedistinction entrela Perceptionqui estlétat interieur de
la Monade representantles chosesexternes,et lÍ/lpperception qui est la Com-
cíence,ou la connaissance reexive de cet état interieur, laquellenestpoint
donnéea toutesles Ames, ny tousjoursa la mémeAme (vid. Manadalogie,
SS21 y ss.).
En estepunto de vistay siempreen una determinadaperspectivade lo
entey de lo posible prácticamentese captacon los ojos todo el universo,
perode tal modoquehastaciertopuntosequiebraen él, de acuerdoconel
gradodel impulsarde una mónada,esdecir,de acuerdocon su posibilidadde
unicarsea símismaensumultiplicidad.Deaquísededuce
claramente
queen
la mónada,en cuantoimpulsoque representa,resideun cierto co-representar98
de ella misma.
Estedesvelarsea simismapuedetenervariosgradosquevan desdela com-
pletatrasparencia
hastala cegueray ensordecimiento máscompletos.A ningu-
na mónadale faltan la perceptioy el appetitus,y por endeun cierto gradode

89
HITOS

autoapertura(que, desdeluego, no es ningún co-representarse-a-sí-misma)


aunqueseadel gradomásínmo. Por consiguiente,el correspondientepunto
devistay la consiguiente
posibilidaddeunicación,la unidad,essiemprelo
quesingularizaa cadamónada.
Precisamente en la mismamedidaen que unica y ésaessu esencia la
mónadasesingulariza.Peroen esasingularización,en el impulsoque partede
su propia perspectivay de acuerdocon su posibilidad,la mónadasólo unica
eseuniversoque estárepresentadoen ella de modo anticipado.Y, así, cada
mónadaesen sí mismaun mundusconcenmztus. En el impulsar,todo impulso
concentrasiempreen síy a su maneraa un mundo.
Como toda mónadaesa su manerael mundo, en la medidaen que ella lo
presenta,todo impulsoestáen consemus con el universo.Debido a esteconsen-
so de todo impulso representadorcon el universo,también las mónadasse
encuentranen conexiónentreellas.En la ideade la mónadacomoimpulsoque
representay que tiende a pasarmás allá, al tránsito, estáimplícito que a la
mónadale pertenezcasiempreel mundo en un quiebro perspectivista y que,
por ende,todaslasmónadas,en cuantounidadesde impulso,esténorientadas
anticipadamentehaciala armoníapredispuesta del todo de lo ente:harmonia
praestabilita.
Ahora bien, en cuanto constitución fundamental del mundo real, de la
actualia,la harmoniapraestabilitaesaquelloque surgede forma opuestaa la
mónadacentral-Dios en cuantoelementoimpulsado.El impulsode Dios
essu voluntad, pero el correlatode la voluntad divina esel optimum, distin-
guendumenim inter ea,quaeDeuspotestet quaevult: potestomnia,vult opti-
ma.Actualianihil aliud sunt quampossibilium(Omnibuscomparatis)optima;
Possibiliasunt, quaenon implicant contradictionem(a Bernoulli con fechade
21 de febrero de 1699; SchmalenbachII, 11).
99 En toda mónada residepotencialmentela totalidad del universo.Por lo
tanto, la singularizaciónquetieneefectoen el impulsoessiempreesencialmen-
te una singularizaciónde un ente que pertenecemonádicamenteal mundo.
Lasmónadasno sonpiezasaisladasque sólodan lugar al universomediantesu
suma.Cadamónada,en cuantoimpulso con un carácterdenido, essiempre
ella mismay a su modo el universo.El impulsoesun impulso re-presentador,
que representa siempreel mundo desdeun punto devista.Todamónadaesun
pequeñomundo, un microcosmos.Este último término siguesin captar lo
esencia]en la medidaen que toda mónadaesel universoporque,al impulsar,
representasiempreen su unidad la totalidaddel mundo,aunqueno consiga
captarlade forma total. Todamónadaessiempre,segúnsu gradodevigilancia,
una historia del mundo que presentaal mundo. Por eso,hastacierto punto el
universoseencuentramultiplicado tantasvecescomomónadashaya,análoga-
mente a como la mismaciudad espresentadade distinta manerade acuerdo

90
DELÚLTIMOCURSO
DEMAREUVRGO

con lassituaciones
siempredistintasde los distintosobservadores
singulares
(Discount,S 9).
A partirdetodolo dicho,sepuedeentenderla imagenqueLeibnizgustade
emplear
amenudoparacaracterizar la esencia
globaldela mónada.Lamónada
esun espejovivientedeluniverso.
Uno de los pasajesmásimportantesseencuentraen la cartaa de Volderdel
20 dejunio de 1703(Gerh.II. 251/2): Entelechiasdiferrenecesse est,seunon
essepenitus similesinter se, imo principia essediversitatis,nam aliae aliter
exprimuntuniversumad suumquaequespectandimodum,idqueipsarum
oHiciumestut sint totidemspecula
vitaliarerumseutotidemMundi concen-
trati. «Esnecesarioque las entelequias(lasmónadas)sedistinganentre sí, es
decir,queno seandel todo semejantes lasunasa lasotras.Esmás,debende ser
(en cuanto tales)los principios mismosde la diversidad,porque cada una
expresa
dedistintamanerael universodeacuerdoconsupropiomododever
(dere-presentar
o ponerdelantey por adelantado).
Éstaesprecisamente
su
misión más propia: ser otros tantos espejosvivos de lo ente o, lo que es lo
mismo, ser otros tantos mundos concentrados.»
En estafraseseexpresan
variascosas: 100
1. La diferenciación
delasmónadasesunadiferenciación
necesaria,
que
formapartedesuesencia.Unicando,cadaunadesdesupuntodevista,sesin-
gularizana sí mismas.
2. Por eso,lasmónadasson de suyoel origende su respectivadiversidad
fundadasobresu mododever,perceptio-appetitus.
3. Esteex-ponerel universo,siempreunicador y en una singularización,
esprecisamente
lo quele atañesiempre
a la mónadacomotal ensuser(impul-
so).
4. La mónadaesel universosiempreen una concentración.El centrodela
concentraciónes el respectivoimpulso que se determinasiempredesdeun
punto devista:concentrationesuniversi(Gerh.II, 278).
5. La mónadaesspeculum
Vitale(vid.Príncipes
dela Nature,S 3, Mona-
dolagíd,SS63 y 77, y la cartaa Rémond,Gerh.III, 623). Espejo,speculum,es
un hacerver: Miroir actif indivisible (Gerh. IV, 557; Schmal. I, 146), un ree-
jar impelente,indivisibley simple.Es sóloen el modo del sermonádicocomo
llegaa darseestehacervery como seconsumael respectivodesvelamiento del
mundo. El reejar no esun reproducirestáticoy rígido, sino que a su vez,en
cuantotal, esél mismoun impulsarhacianuevasposibilidadesdesí mismoque
ya estánpreguradas.En suposesiónanticipadadeun universoen un punto de
vista,queesel único lugardesdedondeesposibledivisarlo múltiple, el reejar
essimple.
A partir de aquí sepuededelimitar de modo mucho máspreciso,y desde
una perspectivanuncacontemplada,la esenciade la substancianita. En una

91
HITOS

carta a de Volder del 20 de junio de 1703, Leibniz dice así (Gerh. II, 249):
omnis substantiaest activa, et omnis substantianita est passiva,passioni
autemconnexaresistentiaest.¿Quésequieredecircon esto?
Enla medidaenquela mónadaessiempre la totalidadenunpuntodevista,
precisamente
debidoaestarelacióndedependencia conel universo,
esnita: se
comportaen relaciónconunaresistencia,
respecto a esoqueellano es,pero
que tambiénpodríaser.Es verdadque el impulsoesactivo,peroen todo
101 impulsonito queseconsumasiempreen una perspectiva residesiemprey
necesariamente una resistencia
que seoponeal impulsoen cuantotal. Porque,
efectivamente, en la medidaen que impulsasiempredesdeun punto de vista
haciatodo el universo,el impulso essólo de esemodo y no mucho más.Está
modicado por el punto de vista. Todavíanos restaseñalarque, en cuanto
impulsar,el impulso estáreferidoa una resistenciaprecisamente porqueaun-
quepotencialmentepuedesertodo el universo,de hechono lo es.De la nitud
del impulsoforma parteestapasividad,en estesentidode lo queel impulsono
llegaa impulsar.
Este elementonegativo,que en puridad es un momento estructuraldel
impulsonito, dene el carácterde lo queentiendeLeibnizpor materiaprima.
Así le escribea desBosses(Gerh. II, 324): Materiaprima cuilibet Entelechiae
est essentialis,nequeunquam ab ea separatur,cum eam compleatet sit ipsa
potentia passivatotius substantiaecompletae.Neque enim materiaprima in
moleseuimpenetrabilitateet extensioneconsistir...
Debido a estapasividadesencialy originaria, la mónadatiene la íntima
posibilidaddel nexuscon la materiasecunda,con la massa,con la resistencia
determinadaen el sentidode la masay el pesomateriales(vid. la corresponden-
cia con el matemáticoJoh. Bernoulli y con el jesuita desBosses,profesorde
Filosofíay Teologíaen el colegiodejesuitasde Hildesheim).
Estemomentoestructuralde la pasividadle aportaa Leibnizel fundamento
parahacercomprensiblemetafísicamente el nexusde la mónadacon un cuerpo
material(materiasecunda,massa)y paramostrarde modo positivo por qué la
extensio,tal como enseñabaDescartes,no puedeconstituir la esenciade la
substanciamaterial.Peroaquí no podemosentrar en estasprofundidades,ni
tampocoseguirdesarrollandoulteriormentela estructurade la Monadologíani
de los principiosmetafísicosquecon ellasevinculan.

92
¿QUÉESMETAFÍSICA?

«¿Quéesmetafísica?» La preguntadespiertala expectativade queseva a hablar 103


sobrela metafísica.Renunciamosa ello y, en su lugar,vamosa trataruna deter-
minadacuestiónmetafísica.De estemodo, segúnparece,nosintroducimosde
modoinmediatoen la metafísica.Y sóloasíle podremosofrecerla justaposibi-
lidaddepresentarse
asímisma.
Nuestropropósitoescomenzarcon el desplieguede un preguntarmetafísi-
co, elaborardespués
dichapreguntay terminarcon su respuesta.

El despliegue
de unpreguntarmetacico

SegúnHegeldesde el punto devistadel sanosentidocomún la filosofíaes


el «mundoal revés». Poreso,lo particularde nuestramanerade comenzarhace
precisaunacaracterizaciónprevia,quesurgede unadoblecaracterísticadel pre-
guntarmetafísica.
Por un lado,toda preguntametafísicaabarcasiemprela totalidadde la pro-
blemáticade la metafísica.Es esapropia totalidad. Así pues,toda pregunta
metafísica
sólopuedeserpreguntada
de tal modoqueaquelquela pregunta
«en cuantota1 estátambiénincluido en la pregunta,esdecir,estátambién
cuestionadoen ella. De aquí deducimosque el preguntarmetafísicadebeser
planteadoen su totalidad y desdela situaciónesencialdel Dasein1 que pre-
gunta. Preguntamosaquí y ahora, para nosotros.Nuestro Dasein en la
comunidadde investigadores, profesoresy estudiantes
estádeterminadopor

1 N. dela; T: parala traduccióndeestetérmino,vid.nota9 delprimerensayo,


p. 42.

93
HITOS

la ciencia.¿Quéocurrede esencialcon nosotrosen el fondo del Dasein,desde


el momentoen quela cienciaseha convertidoen nuestrapasión?
104 Los ámbitos de las cienciasestánsituadoslejos los unos de los otros. El
modo de tratamientode susobjetosesfundamentalmente distinto. Estamulti-
plicidad de disciplinasdesmembradas sólo consiguemantenerseunida actual-
mentemediantela organizacióntécnicade universidades y facultadesy conser-
va un sentidounificadograciasa la nalidad prácticadelasdisciplinas.Frentea
esto,el arraigodelasciencias
enlo queconstituye
sufondoesencial
hapereci-
do por completo.
Y, sin embargo,en todaslas ciencias,siguiendola nalidad que lesesmás
propia, nosotrosnos atenemosal propio ente. Precisamente, visto desdelas
propiasciencias,no existeningún terrenoque tengasupremacía sobreotro: ni
la naturalezasobrela historiani al revés.No hay ningún modo de tratamiento
de los objetosque sobresalga y seasuperiora los otros.El conocimientomate-
máticono esmásrigurosoqueel históricolológico.Sólotieneel carácterde la
«exactitud»,que no esequivalenteal rigor. Exigirle exactituda la historiasería
atentarcontrala ideade rigor especícade lascienciasdel espíritu.En todaslas
ciencias
comotalesreinaunarelaciónconel mundoquelesobligaa buscaralo
entemismoparaconvertirloen objeto de una investigacióny de una determi-
naciónfundamentadoraquevaríadeacuerdo
conel temay el mododeserde
cadauna.En lasciencias
y deacuerdoconla ideadecadauna secumple
unaaproximacióna lo esencialde todaslascosas.
Estaparticularrelaciónmundanacon lo entemismovienesoportada
y
conducidapor una actitud librementeescogidade la existenciahumana.Es
verdadquetambiénseatienena lo enteel hacero dejardehacerpre-cientíco
y extra-cientícodelhombre.Perolo sobresalientedela cienciaesque,deun
modoquele espropioy demaneraúnicay expresa, le dejaa la cosamismala
primeray últimapalabra.En estecarácter deatencióna la cosamismapropia
del preguntar,determinary fundamentar seconsumaunasupeditación par-
ticularmente delimitadaa lo entemismoparaqueseaél mismoel quetenga
querevelarse.Estaactituddeserviciodela investigacióny la teoríasedespliega
hastallegara serel fundamento quele haceposibleadquirirunaposiciónpro-
105 pia de guía, aunque sealimitada, en el conjunto de la existenciahumana.
Naturalmente,la especialrelaciónde la cienciacon el mundo y la actitud del
hombrequeguíatal relaciónsóloseentiendenplenamente
cuandovemosy
captamosquéocurreen esarelacióncon el mundo.El hombreun enteentre
otros «haceciencia».
En este«hacer»
lo queocurreesnadamenosquela
irrupción de un ente,llamadohombre,en la totalidadde lo ente,de un modo
tal, queenesairrupcióny por mediodeellael enteseabreenesoqueél esy
cómoes.Estairrupciónqueabreesla quea sumodoayudaa lo entea llegara
ser él mismo.

94
¿QUEEsMETAFÍSICA?

Estastres cosas,relacióncon el mundo, actitud e irrupción, en su radical


unidad,le otorgana la existencia
cientícaunasimplicidad
y unanitidezdel
ser-aquíapasionantes.
Si nosapoderamos
expresamente
del ser-aqui
científico,
asíesclarecido,
tendremosquedecir:
A dondeseencamina
la relaciónmundanaesa lo entemismo...y nada
más 2.
Dedondetodaactitudtomasucarácter
deguíaesdelo entemismo...y más
allá, de nada más.
Aquelloconlo quetienelugarla confrontación
y el debateinvestigador
en
la irrupción escon lo entemismo...y, por encimade eso,con nadamás.
Perolo extrañoesqueprecisamente al asegurarse
delo quele resultamás
propio,el hombrecientícohabla,expresamente o no, de otra cosa.Lo que
hayqueinvestigaressólolo ente...y nadamás;sólolo ente...y másallá,nada
más;únicamentelo ente...y, por encimadeeso,nadamás.
¿Quépasacon esanada?¿Esfruto de la casualidadque hablemosasí de
modo tan espontáneo?
¿Essólounamanerade hablar...y nadamás?
Peroentonces¿porqué nos preocupamosde estanada?Precisamente,la 106
cienciarechaza
la naday prescinde
deellacomodealgonulo.Ahorabien,al
despreciarde estemodo la nada, ¿noestamosprecisamenteadmitiéndola?
Aunque, ¿sepuedehablar también de admitir cuandolo que admitimos es
nada?Tal vez estosgiros del discursosemuevanya en un juego de palabras
vacío.Frentea eso,la cienciatiene que volver a armar ahorasu seriedady
lucidez:que lo único que le importa eslo ente.¿Quéotra cosale puede
parecera la cienciala nada más que un espantoy una fantasmagoría? Si la
ciencia estáen lo cierto, entoncesuna cosaes segura:la ciencia no quiere
sabernadadela nada.Al final, ésaesla concepción
rigurosamente
cientí-
ca de la nada: la sabemosen la misma medida en que no queremossaber
nada de ella.
Lacienciano quieresabernadadela nada.Perounacosasiguesiendocier-
ta: cuandotrata3 de expresarsu propia esencia,recabaen su ayudaa la nada.
Exigey reclamalo mismoquedesprecia y rechaza.¿Quéclasede doble¡besen-
cia sedesvelaaqui?
Al meditarsobrenuestraactualexistencia,en cuantoestádeterminadapor
la ciencia,nosvemosinmersosen un conicto en el que seha desarrolladoya
un preguntar.Lo único que exigela preguntaesserexpresada con propiedad:
¿quépasacon la nada?

l l. ed. (1929): seha consideradoartificial y arbitrario eseañadidodespuésde los puntos suspensivos


sin saberque Taine, que puedeserconsideradocomo el defensory exponentede una épocatodavíamuy
dominante, utiliza a sabiendasestafórmula paracaracterizarsu posturafundamentaly su intención.
3'
S. ed. (1949): la actitud positivay exclusivaparacon lo ente.
4" 3.3ed.(1931):diferencia
ontológica;
S.ed.(1949):la nadacomoser.

95
HITOS

La elaboración
delapregunta

La elaboraciónde la preguntapor la nadatienequeconducirnos a unasitua-


cióndesdela queseaposibleverla respuesta o la imposibilidadde responder.
107 Seadmitela nada.La ciencia,armadade unasuperiorindiferencia, prescinde
deellacomodeesoque«noseda».
Perodetodosmodosnosotros pretendemos preguntar
porla nada.¿Quées
la nada?El primerpasoen direccióna estapreguntaya serevelainusual.En
estepreguntarponemos deantemano la nadacomoalgoque«es» asíy asá,esto
es,comoalgoente.Peroprecisamente resultaqueesabsolutamente diferente5*
de eso.El preguntarporla nada(quéy cómoes)convierte a lo preguntado en
sucontrario.La preguntaseprivaa símismadesupropioobjeto.
Como consecuencia, toda respuesta a estapreguntaes imposibleya de
suyo,porquefuncionanecesariamente bajola formadequela nada«es»estoy
aquello.
Pregunta
y respuesta
sonigualdecontradictorias
enrelación
conla
nada.
Poreso,ni siquierahacefaltaquela cienciala rechace.
La reglafundamental
delpensarengeneral, a la queserecurrecorrientemente,estoes,el principiode
no contradicción,la «lógica»universal,
echaabajoestapregunta. Efectivamen-
te, el pensar,
queesencialmente siempre espensardealgo,dedicado a pensarla
nadatendríaquecontravenir supropiaesencia.
Puestoquesenosprohíbe demodogeneralconvertir
alanadaenobjeto,
ya
hemosllegado
alfinaldenuestropreguntar
porlanada,siempre
quepresupon-
gamosqueenestapregunta la «lógica»
5hesla instancia
suprema,
el entendi-
mientoeselmedio,y elpensar,
elcaminoparacaptarlanadademodoorigina-
rioy decidirsobresuposibledesvelamiento.
Pero¿sepuedeponerenentredicho de estemodoel poderdominantede la
«lógica»?¿Acaso esfalsoqueel entendimiento esel señorsoberano en estapre-
guntapor la nada?Pueslo ciertoesque únicamente consu ayudapodemos
determinar la naday plantearla aunquesóloseacomoun problema quesecon-
108 sumea símismo.Porque,en efecto,la nadaesla negación dela totalidaddelo
ente,lo absolutamente no-ente.Perode estemodo,ponemos a la nadabajola
determinación superiorde lo negativo,
estoes,delo quetienecarácter de no7
y, conello,segúnparece, delo negado.Ahorabien,segúnla doctrinadominan-
te y nuncacuestionada de la «lógica»,
la negación esunaacciónespecícadel
entendimiento. Entonces, al plantearnosla preguntapor la nadae inclusola
pregunta porsucuestionabilidad, ¿cómo podemos pretender despedir al enten-

5 5. ed. (1949): la diferencia,lo distinto.


6" l. ed.(1929):esdecir,lalógica
enelsentido
habitual,
loquesesuele
entender
portal.
7 N delasÏ: «dasNichthafte».

96
¿QUÉESMETAEISICA?

dimiento?¿Peroestanseguro lo queestamos presuponiendo?


¿Representa
el
no,la negatividad,
y conellala negación
8,la superior
determinación
bajola
cualcaelanadacomounmodoparticular delo negado?¿Sólo
haylanadapor-
quehayelno,esdecir,la negación?¿Oesmásbienal contrario?
¿Sólo
hayla
negación y el noporquehayla nada? Todoestonoestádecidido,ni siquiera
ha
alcanzado todavíala dignidadde preguntaexpresa. Peronosotrosarmamos
quela nadaesmásoriginaria 9*queel noy la negación.
Si estatesisescorrecta,
entonces la posibilidaddela negación
comoacción
delentendimiento,
y conelloel propioentendimiento,
dependen
dealguna
manerade la nada.Entonces,
¿cómopuedeesteúltimo quererdecidirsobre
ella?¿Acaso
al nal la aparente
contradicción
desentidos
depregunta
y res-
puestaenrelaciónconla nadaresideúnicamente
enunaciegaobstinación
10"
del entendimiento extraviado?
Perosi no nosdejarnosconfundirpor la imposibilidad
formaldela pregun-
ta por la naday pesea todole plantamos caray nosla planteamos, entonces
tendremos quesatisfacer
porlo menosalo quesiguesiendola exigencia funda-
mentalparaqueefectivamente selleguea plantearcualquierpregunta.Si,pase
lo quepase,la nadaella misma debeserinterrogada, entonces previarnen-
tetienequehabersidodada.Tenemos queencontrarnos conella.
Pero¿endóndebuscaremos la nada?¿Cómoencontraremos la nada?¿Acaso
paraencontraralgono tenemos quesaberya,engeneral, queestáahí?¡Desde109
luegoques1! Ante todo y generalmente, el hombresóloescapazde buscar
cuandoyahadadoporsupuesta la existencia
delo buscado,cuandopresupone
queestáahí presente. Peroahoralo buscado esla nada.¿Esquedespués de
todo hayun buscarsin esesupuesto, un buscaral quecorresponde un puro
encontrar?
Seacomo sea,nosotrosya conocernosla nada,aunquesólo seacomo eso
sobrelo quecharlamos demaneracotidiana.A estanadacomúny corriente,
quedesprende escasobrillo comotodolo quesedaporsupuesto y sepasea
sin
sentirpor nuestras
conversaciones,podemos inclusosometerla
contodarapi-
dez a una «denición»:
Lanadaesla completa negacióndela totalidaddelo ente.¿Acaso
estacarac-
terísticadela nadano apuntayaenesadireccióndesdela queprecisamentees
ellala únicaquepuedesalira nuestroencuentro?
Tienequedarsepreviamente la totalidaddelo entea n de que,simple-
mentecomotal,dichatotalidadpuedacaerbajola negación,enla quedespués
la nada misma debería mostrarse.

8 N. delo: T: respectivamente,
«dasNicht»,«dieVerneintheit»,
«dieVerneinung».
9 S.ed.(1949):ordendeorigen.
mb5.ed.(1949):
laciega
obstinación:
lacertitudo
delegocogiro,
lasubjetividad.

97
HITOS

Peroinclusopasando por altoel hechodela cuestionable relaciónentrela


negación y la nada,¿cómopodemosnosotrosseres nitos- hacerquese
vuelvaaccesible ensí,y sobretodoparanosotros, el conjuntodelo enteensu
totalidad? Comomucho,podemos pensarel conjuntodelo enteenla «idea» y
negaren el pensamiento lo quehemosimaginadode esemodoy «pensarlo»
comonegado. Siseguimos estavíasindudaalgunaganaremos el conceptofor-
maldeesanadaimaginada, peronuncaconseguiremos la propianada.Perola
nadaesnaday entrela nadaimaginada y la «auténtica»nadano puedereinar
ningunadiferencia, si esquela nadarepresenta la totalausencia dediferencias.
Sin embargo, la «auténtica»nadamisma,¿noesnuevamente aquelconcepto
escondido, peroencualquiercasocontradictorio, deunanadaquees?Peroésta
serála últimavezquelasobjeciones delentendimiento detengan la marchade
nuestrabúsqueda, puessujustapertinencia sólopuededemostrarse mediante
unaexperiencia fundamental dela nada.
110 Tanciertoesquenuncacaptamos el conjuntodelo enteen s1demanera
absolutacomoquenosotrosnosencontramos situadosen mediode esoente
quedealgúnmodoseencuentra desvelado ensutotalidad.En definitiva,existe
unadiferencia esencialentrecaptarla totalidaddelo enteensíy encontrarse en
mediodelo enteensutotalidad.Aquelloesfundamentalmente imposible;esto
ocurrede modo permanenteen nuestroDasein.Escierto queen nuestrosque-
haceres
cotidianos
nosparececomosi sóloestuviéramos
ligadosa esteo aquel
ente,como si anduviésemos
perdidosen esteo aquelámbito de lo ente.Pero
por dislocadaquenospuedaparecerla realidadcotidiana,en cualquiercaso
siguemanteniendo a lo ente,aunquesóloseaenla sombra,enunaunidaddel
«todo».Inclusoy precisamente cuandono estamosocupados propiamente
con
lascosaso con nosotrosmismos,nossobrecoge
ese«todo»,por ejemplo,cuando
nosinvadeel auténticoaburrimiento.
Éstetodavíaseencuentra
lejanocuan-
do lo único que nosaburreesestelibro, esteespectáculo, estaocupacióno esta
ocíosidad,peroirrumpe cuando«unoestáaburrido».El tedio prolndo, queva
de aquí paraallá en los abismosdel Daseincomo una niebla callada,reúnea
todaslascosasy a los hombresy, junto con ellos,a uno mismoen unacomúny
extraña indiferencia. Este tedio revela lo ente en su totalidad.
Otra posibilidadde una revelaciónde estetipo seescondeen la alegríaque
nosprocurala presenciadel Daseiny no dela merapersona de un serque-
rido.
Esteestaren un determinadoestadode ánimo, por el queuno «está» asío
de la otra manera,es lo que haceque al invadirnosdicho ánimo plenamen-
te nos encontremos en medio de lo ente en su totalidad. El hecho de encontrar-
nos en un estado de ánimo no sólo desvela a su modo lo ente en su totalidad,

N. de la: traducimos«Gestimmtsein».

98
¿QUÉESMETAFÍSICA?

sinoquelejos de seralgoaccidental tal desvelar


esal mismotiempoel
acontecimientoindamental de nuestroser-aquí.
Lo que llamamos«sentimientos»no es ni un fenómenoque acompañe
fugazmente
a nuestropensar
y querer,ni un meroimpulsoquelo provoque,
ni
tampocoun estadoque simplementeesteahí presentey con el que tengamos
quearreglárnoslasde algúnmodo.
Peroprecisamente cuandolos estadosde ánimonosconducende estemodo III
antelo enteen su totalidad,nosocultanla nadaque estamosbuscando.Ahora
aún estaremos menosde acuerdocon la opinión de quela negaciónde eseente
en su totalidad,quesenosrevelaen nuestroestadode ánimo, nossitúaantela
nada.Esosólopodríaocurrir de manerasucientementeoriginariaen un esta-
do de ánimo que revelase la nadasegúnel sentidomáspropio de su desvela-
miento.
¿Ocurreen el Daseindel hombreun estadode ánimo tal en el que éstese
veallevadoantela propianada?
Esteaconteceresposibley hastaefectivamente real,si bienraro,únicamente
en algunosinstantesen los que surgeel estadode ánimo fundamentalde la
angustia12.Con estaangustiano estamosaludiendoa esatemerosaansiedad
que tan frecuentemente acompañaal miedo, el cual despuésde todo aparece
con extremafacilidad. La angustiaes algo fundamentalmentediferentedel
miedo.Siempresetienemiedode esteo aquelentedeterminadoquenosarne
nazadesdetal o cualperspectiva determinada.El miedode...essiempremiedo
por algodeterminado.Puestoqueespropio del miedola delimitacióndesu «de
qué»y «porqué»3,el que sientemiedo o esmiedosoesprisionerode aquello
mismo en lo que él se encuentra.En la aspiracióna salvarsede esode eso
determinado-sevuelveinsegurofrentea lasdemáscosas,esdecir,en conjun-
to, «pierdela cabeza».
Por su parte,la angustiano permiteque aparezcasemejanteestadode con-
fusión.Porel contrario,másbien la atraviesauna calmamuy particular.Esver-
dad que la angustiaessiempreangustiaante...,pero no anteestoo anteaque-
llo. La angustiaante...es siempreangustiapor algo, pero no por estoo por
aquello.Perola indeterminaciónde esoantelo quey esopor lo quenosangus-
tiamosno esuna carenciade determinación,sino la imposibilidadesencialde
unadeterminabilidad.Eslo queseponede manifiestoen la siguienteinterpre-
tación, de todos conocida.

12 N. delar T: «Angst».Una angustiaesencialcuyo miedo esindeterminado,estoes,no conocesu obje-


to (y por lo tanto no la angustiaen el sentidotrivial del término).
3 N. de la: T: traducimosrespectivamente
«Wovor»[de qué] y «Wovon»[por qué],si bien en el
siguiente Párrafo, al cambiar de término Y emPezara hablar de la angustia «Angst» , Por motivos de
coherencia
gramatical
nosveremos
obligados
acambiar
depreposición
ydecir«angustia
ante»y «angus-
tia por» respectivamente.

99
HITOS

Decimosqueen la angustia«sesienteuno extraño1"».¿Quésignicanel


«se»
y el «uno»?
No podemos
decirantequésesienteunoextraño.Unosesien-
te asíen conjunto.Todaslascosasy nosotrosmismosnoshundimosen la indi-
112 ferencia
15.Peroesto,no enelsentidodeunameradesaparición,
sinoenelsen-
tido de que,cuandoseapartancomo tales,lascosassevuelvenhacianosotros.
Esteapartarse
delo enteensutotalidad,quenosacosay rodeaenla angustia,
nosaplasta
y oprime.No nosquedaningúnapoyo.Cuandolo enteseescapa y
desvanece,
sóloqueday sólonossobrecogeese«ningún».
La angustiarevelala nada.
«Estamossupensos» en la angustia.Dicho másclaramente:esla angustiala
que nosmantieneen suspenso, porqueesellala quehaceque escapelo enteen
su totalidad.Éseesel motivopor el quenosotrosmismos-estosexistentes
sereshumanos 6 nosescapamos junto conlo enteen mediodelo ente.Y
por eso,en el fondo, no «me»sientoo no «te»sientesextraño,sinoque«uno»se
sienteasí.Aquí, en la conmociónque atraviesatodo eseestarsuspenso,en el
queuno no sepuedeasira nada,ya sóloquedael puro ser-aquí17h.
La angustianosdejasin palabra.Puestoquelo enteensutotalidadseescapa y
precisamente ésaesla maneracomonosacosala nada,ensupresencia enmudece
todapretensióndedecirquealgo«es».Quesumidosen mediodela extrañeza de
la angustiatratemosa menudode romperesacalmavacíamedianteuna charla
insustancialno hacesinodemostrarla presencia dela nada.Quela angustiades-
vela la nadaes algo que conrma el hombremismo en cuanto desaparece la
angustia.En la claridadde la miradaprovocadapor el recuerdoaún recienteno
nosquedamásquedecir:de lo quey por lo quenosangustiábamos no era«pro-
piamente»nada.Y, dehecho,la propianada,comotal, estabaaquím.
Con el estadode ánimo fundamentalde la angustiahemosalcanzadoel
acontecerdel Daseinen el que se revelala naday desdeel cual tiene que ser
interrogada.
¿Quépasacon la nada?

La respuesta
a la pregunta

113 Habremosganadoya la únicarespuesta queen principio eraesencialparanues-


tra pretensiónsi tomamosla precauciónde que la preguntapor la nadasiga

4 N. delar T: «unheimlich»:
esteadjetivoseaplicaa temores
inexplicables,
a un sentimiento
derareza
y
desasosiego. Elegimosextrañotratando de recogerel sentido de la raíz «heim»,que implica un estar
fuera de casa,extrañoa uno mismo.
15 5. ed. (1949): lo enteya no habla.
1° 5. ed. (1949): pero no el hombre en cuanto hombre delser-aqui.
m Sed.(1949):el ser-aquí
enelhombre.
18°S. ed. (1949): esdecir: sedesvcló;desencubrimientoy estadode ánimo.

100
¿QUEESMETAFISICA?

estandoefectivamente
planteada.
Paraello esprecisoquellevemos
a cabola
transformacióndel hombre19en su ser-aquí,quetoda angustiahaceacontecer
en nosotros,a n de quepodamosapresarrmementela nadaqueallí semani-
fiesta2°ensumanera
deevidenciarse.
Unidoa esto,tambiénnacela exigencia
de mantenerexpresamente alejadasa las caracterizaciones
de la nadaque no
estánen correspondenciacon ella.
La nadasedesvelaen la angustia,perono comoente.Tampocoseda como
objeto.Laangustia
no esun captarla nada.Sinembargo,
la nadasemanifiesta
en ellay a travésde ella,aunqueno hayque imaginarseque la nadasemuestra
por su cuentalibremente«junto»a lo ente en su totalidad,que se halla en la
extrañeza.Lo quequeremos deciresqueenla angustia
la nadaaparece
a una
conlo enteensutotalidad.¿Quésignicaeste«auna»22d?
En la angustia,lo ente en su totalidad sevuelvecaduco.¿Enquesentido
ocurreesto?Al fin y al cabo,no esque lo enteseaaniquiladopor la angustia
paraquesóloquedela nada.¿Ycómoiba a serasí,si precisamente la angustiase
encuentraen una completaimpotenciafrente a lo ente en su totalidad?Más
bien lo queocurreesquela nadasemanifiestapropiamentecon lo entey en lo
ente,por cuantoésteseescapa en su totalidad.
En la angustiano ocurreningunaaniquilacióndetodo lo enteensí,perotam-
pocollevamosa cabounanegacióndelo enteen su totalidadcon el propósitode
acabarganandola nada.Aun pasando por altoel hechodequela angustiacomotal
esajenaal cumplimientoexpreso deun enunciadonegativo,encualquiercaso,con
unanegacióndeesetipo, dela quedeberíadesprenderse la nada,tambiénllegaría-114
mossiempredemasiado tarde.La nadaya nossaleantesal encuentro.Decíamos
quenossaleal encuentro«auna»coneseentequeseescapa ensutotalidad.
En la angustiaresideun retrocederante...que desdeluegoya no esningún
huir, sino una suertede calmahechizada.Esteretrocederante...tomasu punto
de partidaen la nada.La nadano atraehaciasí, sino que por esenciarechaza.
Peroesterechazodesíes,en cuantotal, unaformaderemitir a lo entequenau-
Fragaen su totalidad,permitiéndoleasíque escape. Esteremitir 23que rechaza
fuerade síy empujahaciala totalidady remitea esoentequeescapaen la tota-
lidad (queesla forma bajo la cual la nadaacosaal Daseinen la angustia)esla
esencia
dela nada:el desistimiento
24.Ésteno esni unaaniquilación
delo ente

9 5. ed. (1949): ¡comosujeto!Peroser-aquíexperimentadoya aquí como pensante,único motivo por


el cual ha sido posibleplantearla pregunta«¿Quéesmetafísica».
2° 5. ed. (1949): desencubrimiento.
l 5. ed. (1949): extrañamientoy desocultamiento.
l 5.3ed. (1949): la diferencia.
25 5. ed. (1949): rechazar[abweisen]:lo enteparasl; remitir [ver-weisen]:al serde lo ente.
l N. delos «DieNichtung»y «nichten»,
palabras
enlasqueresuena
«Nichts»,
lanada,sontraduci-
dasinterpretivamentecomo desistimientoy desistir.Vd. nota 54 al ensayo«Cartasobreel Humanis-
mo»,p. 293.

101
HITOS

ni algo que surja de una negación.El desistimientotampocoes la sumade


negacióny aniquilación.Esla propianadala quedesiste251.
Desistirno esun sucesocualquiera,sino que al remitir, en su rechazo,a lo
entequeescapaen su totalidadrevelaa dicho ente,en toda suhastaahoraocul-
ta extrañeza, comoaquelloabsolutamente otro respectoa la nada.
Sólo en la claranochede la nadade la angustiasurgepor n la originaria
aperturade lo entecomotai: queesentey no nada.Este«yno nada»añadidoa
nuestrodiscursono es una explicacióna posteriori,sino lo que previamente
haceposible26°el carácter
manifiestode lo enteen general.La esencia
de la
nadacuyocarácteroriginarioesdesistirresideen queellaesla queconducepor
vezprimeraal ser-aquíante27dlo entecomotal.
El Daseindel hombresólo puededirigirsea lo entey entraren él desdeel
115 fundamentodel originariocaráctermanifiestode la nada.Peroen la medidaen
que,segúnsuesencia,el Daseinactúaateniéndose a lo ente,lo entequeél no es
y lo enteque esél mismo,en cuantotal Daseinsiempreprocedeya de la nada
manifiesta.
Seraquísignica28:estarinmersoen la nada.
Estandoinmerso29"en la nada,el Daseinestásiempremásalláde lo enteen
su totalidad.Esteestarmásallá de lo enteeslo que llamamostrascendencia.
Si
en el fondo de su esenciael Dasein no consistieraen estetrascender,esdecir, si
desdeel principio no estuvieseinmersoen la nada,nunca podría actuarate-
niéndose3°a lo entey por endetampocoateniéndose a sí mismo.
Sin el originario caráctermanifiestode la nada no habría ningún ser-s1'-
mismoni libertad3 alguna.
Con estotenemosya la respuesta
a la preguntapor la nada.La nadano esni
un objetoni enabsolutoun ente.Lanadano apareceporsímismani tampoco
junto a lo enteal queprácticamente
seadhiere.La nadaeslo quehaceposible
el caráctermanifiestode lo ente como tal para32°el Daseinhumano.La nada
no es el conceptocontrario a lo ente, sino que perteneceoriginariamenteal
propioser33¬.
En elserdelo enteacontece
el desistirqueesla nada.
Perohallegadonalmenteel momentodedejarquetomevozunaobjeción
quehemosido postergando demasiadotiempo.Si el Daseinsólopuedecom-

25 5. ed.(1949):sepresenta
comodesistimiento,
concede
o garantiza
la nada.
26° S. ed. (1949): esdecir,ser.
27d5. ed.(1949):propiamente anteel serdelo ente,antela diferencia.
23 l. ed.(1929):l.) entreotros,perono sólo,2.) delo queno sedebededucirquetodoesnada,sino
lo contrario: adopcióny asunciónde lo ente,sery nitud.
29"S.ed.(1949):¿quiénmantieneoriginariamente?
3° S.ed.(1949):esdecir,naday sersonlo mismo.
3 5.3ed. (1949): libertad y verdaden la conferencia«Sobrela esenciade la verdad».
32°5.4ed.(1949):no mediante. _
335. ed.(1949):«Wesen»
[esencia]
ensuacepción
verbal,comovenira la presencia;
esencia
delser.

102
_ ¿QUEESMETAFÏSICA?

portarse
enrelación
conlo ente,
esdecir,
existir,
estando
inmerso
enlanada,
y
silanada
sólosemanifiesta
originariamente
enlaangustia,
¿acaso
notendre-
mosqueestarpermanentemente
sumidos
endichaangustia
a n depoderexis-
tir engeneral?
¿Pero
nohemos admitido
nosotros
mismos
queesa
angustia
ori-
ginariaesrara?
Y,sobre
todo,nocabe
dudadequetodos
nosotros
existimos
y 116
noscomportamos
enrelaciónconesoentequenosomoso quesomosnosotros
mismos
sinesaangustia.
¿Noseráesaangustia
unainvención
arbitraria
y esa
nadaquele atribuimos
unaexageración?
Pero¿quésignicaqueesaangustia originariasóloaconteceenrarosinstan-
tes?Sóloesto:queenprincipioy la mayorpartedelasveces,
la nadasenosdisi-
mulaensuoriginariedad.
¿Perodequémanera o a través
dequé?Pues bien,
porelhechodequenosotros
enciertomodonosperdernos completamente en
lo ente.Cuantomásnosvolvemos
hacialo enteennuestro quehacer, tanto
menos lo dejamos
escapar
comotal,tantomásle damos la espalda
a la nada.
Perocontantamayorseguridad
nosprecipitamos
nosotros mismosalasuper-
cieabiertay públicadelDasein.
Y, sin embargo,esteconstante
rechazo
a la nada,dentrodeciertoslímites,
estádeacuerdo consusentidomáspropioporambiguoquesea.Ensudesistir,
lanadanosremiteprecisamente
alo ente34.Lanadadesiste
permanentemen-
te,sinquenosotros,
conelsaber
enelquenosmovemos cotidianamente,
sepa-
mos verdaderamente de este acontecimiento.
¿Quédemuestra
demodomásecazquela negación
el carácter
manifies-
to de la nadaen nuestroDasein,que,aunqueespermanente y estámuy
extendido,tambiénsehalladisimulado?
Perola negación
estámuylejosde
aportarpor símismael no comomediodediferenciación
y oposiciónrespec-
to alo dado,paracomoquiendiceentrometerlo
ensumedio.¿Cómo
puede
la negación
aportardesuyoel no,si sólopuedenegarcuandopreviamente se
le ha dadoalgonegable? Pero¿cómova a entenderse lo negabley quedebe
sernegadocomoalgoa lo queesinherentela negación,a no serquetodo
pensarcomotal tengaya de antemanoa la vistael no 35?El no sólopuede
manifestarse
si suorigen,el desistirqueesla nada,y conellola propianada,
estánsustraídosal ocultamiento.El no ciertamente no seformapor medio
dela negación,
sinoquela negación
sefundasobreel no3°quesurgedel 117
desistirqueesla nada.Perola negación no esmásqueun mododeeseactuar
queconsisteen desistir,esdecir,del actuarqueseatienede antemanoa ese
desistirque esla nada.

345.3ed.(1949):porqueremitea/serdelo ente.
35N. delo: T: obsérvese
laprogresión
detérminos
queconducen
desde
la negación
ala nada:«Vernei-
nung»[negación],
«Nichhaftes»
[algoalo queesinherente
la negación],
«Nicht»[elno],«Nichts»
[lanada].
3° l. ed.(1929):
aunque
aquí,comoenel enunciado,
la negación
esconcebida
demododemasiado
externoy a posteriori.

103
Z HITOS

Conestoqueda
demostrada
latesisanterior
ensusrasgos
fundamentales:
la
nada
eselorigen
delanegación
y noalainversa.
Sisequiebra
deeste
modoel
poder
delentendimiento
enelcampo delaspreguntas
porlanada
y elser,con
estotambiénsedecideel destinodeldominiodela «lógica»37"enel senodela
losofía.Laideadela propia«lógica»
sedisuelve
enel torbellinodeun pregun-
tar másoriginario.
Pormuyfrecuentemente
y demúltiplesmodosqueseimpongala negación
sobre
todopensar,
yaseaexpresa
o no,lo ciertoesqueellanoeselúnicotesti-
monio plenamente válidodel caráctermanifiestode la nadaquepertenece
esencialmente
al Dasein.Pues,enefecto,la negaciónno puedeserconsiderada
ni comoel úniconi comoel principalcomportamiento queconsiste
endesistir
y enel queel Dasein
quedaconmovidoporesedesistir queesla nada.Más
abismales
quelasimpleadecuación
delanegación propuesta porelpensar
son,
sinembargo,ladureza
deunaactuación
hostily elrigordeundesprecioimpla-
cable.De másresponsabilidad
sonel dolordelfracaso y la inclemencia
dela
prohibición.De mayorpesoesla amargura
dela privacióny la renuncia.
Estasposibilidades
dela conducta
queconsiste
endesistir
fuerzasenlas
queel Daseinsoporta
sucarácter
dearrojado
33aunque
sindominarlono
sondistintostiposdelmeronegar.Peroellono lesimpideexpresarse enel noy
enla negación. Porel contrario,esgracias
a ellocomoporfin sedelatandever-
dadla vaciedad y la amplituddela negación. El hechode queel Daseineste
completamente atravesadopor unaconductaqueconsiste endesistirdatesti-
moniodelpermanente carácter
manifiesto,aunquedesde luegooscurecido,de
la nada,la cualoriginariamentesólosedesvela enla angustia.Peroestosigni-
caquedichaangustia originariasuelemantenerse reprimidaen el Dasein.La
angustiaestáaquí.Sóloestáadormecida. Su alientovibrapermanentemente
118 atravesando
todo el Dasein:dondemenos,en el Dasein«angustiado»,
de modo
imperceptible
en el «sí,sí»y «no,no»del Daseinafanado;
dondemás,en el
Daseinquesabeconducirse; contodacerteza,
enel Daseinqueenel fondoes
temerario.Perotodo estosóloocurreen razónde aquelloparalo que seprodi-
ga,conel n depreservarla últimagrandezadelDasein.
La angustiadel temerariono admitecontraposición algunaa la alegríao
siquieraal agradable
placerdeun tranquiloir viviendo.Seencuentra, másaca
desemejantes oposiciones,
ensecreto vínculoconla serenidady templanza del
deseocreativo.
Laangustia originariapuededespertarencualquiermomentoenel Dasein.
Paraello no esnecesario quela despierte
ningúnacontecimiento
extraordina-

37"l. ed.(1929):lógica,esdecir,la interpretación


tradícíanal
delpensar.
55N. dela: traducimos«Gcworfenheit», términoderivadodel verbo«werfen»
(arrojaralgoen el
sentido,aquí,deecharalgoal mundo).

104
¿QUE
ESMETAFÍSICA?
rio.Elprofundoalcance
desureinosehallaenproporción conlapequeñezde
lo quepuedellegar
aocasionarla.
Estásiemprealerta
y listaparasaltar,
sibien
rarasveces
llegaahacerloy adejarnos
ensuspenso.
Loqueconvierte
alhombreenellugarteniente
delanada eselhecho
deque
elDaseinesté
inmersoenlanada
sobre elfundamentodelaangustia
oculta.
Tannitossomos,queprecisamente
nosomoscapaces
detrasladamos
origina
riamente
delante
dela nadamedianteunadecisión
y voluntadpropias.
Tan
abismalmente
ahonda
y socava
lanidad39enelDasein,
queanuestra
libertad
sele niegalanitud 4°máspropiay profunda.
Elestar
inmerso
enlanada
delDasein
sobre
elfundamento
delaangustia
escondida
esla superación
delo enteensutotalidad:la trascendencia.
Nuestro preguntar
porlanadadebetraerantenuestros
ojoslapropiameta-
física.El nombre«metafísica»
provienedelgriegonerd Id (DDGIKÓL.Este
curioso títulofueinterpretado
mástardecomodesignaciónparael preguntar
quesobresale,
perú (trans),«másallá»de lo entecomotal.
Lametafísica
eselpreguntar
másalládelo entean devolverarecuperarlo
encuantotaly ensutotalidadparael concepto.
Enla preguntapor la nadaocurretal sobrepasamiento
4másalládelo ente
comoenteen su totalidad.De estemodosemuestra comounapregunta119
«metafísica».
Al principioenunciamosunadoblecaracterística
delaspreguntas
de estetipo: por un lado,todapreguntametafísica
abarcala totalidadde la
metafísica;
y por endeen todapreguntametafísicaquedaincluidoel Dasein
quepreguntadentrodela pregunta. _
¿Enquémedidala preguntaporla nadaabarca
y atraviesa
la totalidaddela
metafísica?
La metafísica
seexpresa
sobrela nadadesdelostiemposantiguosen una
frasequedesdeluegoessusceptible
devariasinterpretaciones:
exnihilo nihil
t, dela nadanadanace.Si bienesciertoquecuandoseexplica
estafrase
nuncaseproblematiza
de verdada la propianada,en cualquiercasodicha
frasepermite
expresar
la concepción
fundamental
delo entequerigeencada
caso.La metafísica
dela Antigüedadconcibela nadaconel signicadodelo
noente,esdecir,la materia
informequenopuedeformarse
a símisma
y por
endeno puedeformarun enteconformay aspecto (SÏÜOQ). Enteesla con-
guraciónqueseconfigura 42y sepresenta comotal enla imageny gura (vista,
aspecto).El origen,el derecho y loslímitesdeestaconcepción delserseexpli-
cantan pococomola propianada.La dogmática cristiana,por el contrario,
niegala verdaddela fraseexnihilo nihil fit y deestemodole daa la nadaun
39N. de10xT: «Verendlichung».
4° N. delo: T: «Endlichkeit».
4 N. delos7.":
«Hinausgehen
über».
Z N. delas T: «dassich bildende Gebilde».

105
Hiros

significado
distinto,
enelsentido
delacompleta
ausencia
delenteextradivino:
ex nihilo fit-enscreatum.Ahora la nadaseconvierteen el conceptoopuestoal
enteauténtico,al summumens,a Dioscomoensincreatum.
Llegados
aquí,la
interpretación
delanada
también
muestra
cuáleslaconcepción
fundamental
delo ente.Ahorabien,la explicación
metafísica
delo entesemantiene
enel
mismoplanoquela pregunta porla nada.Siguenfaltando
lasdospreguntas
porelsery lanada
comotales.
Poreso,
tampoco
preocupa
enabsoluto
ladi-
cultadde que,si Dioscreadesdela nada,tienequepoderrelacionarse
él
mismodealgúnrnodoconla nada.PerosiDiosesDios,nopuede conocer
la
nada,si admitimosquelo «absoluto»
excluyedesí todo lo quetienequever
con la nada 43.
120 Estetoscorepaso
históricomuestra
la nadacomoconcepto
opuesto
al
auténticoente,esdecir,comosunegación.Perosi la nadaseconviertedealgún
modoen problema,entonces esarelaciónde oposiciónno sóloexperimenta
una determinación másprecisa,sinoqueademás surgepor fm el auténtico
planteamiento
metafísico
quepregunta
porelserdelo ente.Lanadanosigue
siendoyael opuestoindeterminado
delo ente,sinoqueserevelacomoperte-
neciente al ser de lo ente.
«Asípues,el puro sery la puranadasonlo mismo.»Estafrasede Hegel
(Ciencia dela lógica,libro I, WW III, p. 74) tienetodalegitimidad.Sery nada
sepertenecen mutuamente, perono porquedesde el puntodevistadelconcep-
to hegeliano delpensarcoincidanlosdosensuindeterminación e inmediatez,
sinoporqueel propioseresnito ensuesencia y sólosemanifiestaenla tras-
cendencia deeseDaseinquesemantiene fuera,quesearrojaala nada.
Si la preguntapor el sercomotal esdeverasla preguntaqueabarca todala
metafísica, entoncesla preguntapor la nadaserevelatal queenglobala totali-
dadde la metafísica. Perola preguntapor la nadatambiénatraviesa todala
metafísica,desdeel momentoen que nos obliga a situarnosante el problema
delorigendela negación, esdecir,enelfondo,antela decisiórracercadela legi-
timidaddeldominiodela «lógica» 44*
enla metafísica.
Entonces,la antiguafraseexnihilo nihil t encierra
otrosentidoqueafecta
al problemamismodel sery querezaasí:exnihilo omneensquaensfit. Lo
enteensutotalidadsólollegaa símismoenla nadadelDaseindeacuerdo con
suposibilidadmáspropia,esdecir,demodonito. Perosi deverdadsetratade
unapreguntametafísica, entonces ¿enquémedidaquedaincluidoen la pre-
guntaporla nadanuestroDaseinquepregunta? Hemoscaracterizado a nuestro
Dasein,experimentado aquíy ahora,comoalgoesencialmente determinado
por la ciencia.Perosi nuestroDasein,asídeterminado, estáincluidoenla pre-

5 N. delas T: rraducimos«Nichtigkeit».
44 l. ed.(1929):esdecir,siempredela lógicatradicionaly desulogoscomoorigendelascategorías.

106
¿QuEESMETAFÍSICAÏ
guntaporla nada,tambiéntienequehaberse
vueltocuestionable
atravésdeesa121
pregunta.
ElDasein
quesecomporta
cientícamente
alberga
susimplicidad
y nitidez
enel hechodequeserelaciona
deun mododestacado
y únicamente
conlo
entemismo.La cienciaquerríadesembarazarse
dela nadaconun ademánde
superioridad.
Peroahora,
enlapregunta
porlanada,
sehace
patente
queese
Daseincientíficosóloesposiblesi previamente
estáinmersoenla nada.Sólo
llegaacomprenderse
enlo queverdaderamente
escuando
noprescindedela
nada.Lasupuesta
lucidez
y superioridad
delaciencia
seconvierte
enalgori-
dículocuando
nosetomaenseriola nada.Sóloporque
la nadaespatente
puedelaciencia
hacer
delo entemismoobjetodelainvestigación.
Sólocuando
laciencia
vivedelametafísica
escapaz
devolveralograrunay otravezsutarea
esencial,
queno consiste
encoleccionar
y ordenarconocimientos,
sinoenvol-
veraabrirsiempre
denuevo
elespacio
completo
delaverdad
delanaturaleza
y
de la historia.
Esúnicamente
porquela nadaestápatenteenel fondodelDaseinporlo
quepuede
llamarnos
laatenciónlatotalextrañeza
delo ente.Loentesólopro-
vocay atraesobresí el asombrocuandonosoprimesu carácter
de extrañeza.
Sólosobreel fundamentode dicho asombro,estoes,del caráctermanifiestode
la nada,surge
el «¿por
que?»
Y sóloenla medida
enqueelporquéesposible
comotal,podemos preguntar
demanera determinada
porlosfundamentos
y
por el fundamentar. Sóloporquepodemos preguntary fundamentarle hasido
conadaanuestra existencia
el destinodeinvestigar.
Lapregunta por la nadanossitúaa nosotrosmismos,losquepreguntamos,
dentrodela pregunta: nosponeencuestión. Esunapregunta metafísica.
El Daseinhumanosólopuederelacionarse conlo entesi semantieneenla
nada.El ir másalládelo enteocurreenla esenciadelDasein.Peroesqueesteir
másalláesla propiametafísica. Esesolo queexplicay determinael quela
metafísica formepartedela «naturaleza delhombre». No esni unadisciplina
de la losofía académicani el ámbito de ocurrenciasarbitrarias. La metafísicaes 122
el acontecimiento fundamental delDasein.Esel Daseinmismo.Y puestoque
laverdaddela metafísica habitaenestefondoabismal, tienepermanentemente
al acecho y ensuvecindad máspróximala posibilidad delmásprofundodelos
errores. Y por esono haycienciacuyorigorigualela seriedad
dela metafísica.
Lafilosofíanuncapuedemedirse porel baremodela ideadela ciencia.
Sila preguntaporla nadaquehemosdesarrollado aquíhasidodeveraspre-
guntadaincluyéndonosa nosotrosmismosen ella, entoncesno noshabremos
mostrado
la metafísica
desdefuera.Tampoconoshabremos
limitadoa «intro-
ducimos»
enella.Nopodemos
introducimos
enelladeningúnmodo,porque,
en la medidaen queexistimos,
ya estamos
siempreen ella.CpÚGEL
Voip,(Í)
(pila, évsotí ng tptkocïooía tñ toñ ócvápógSuxvoíqc(Platón,Pedro

107
HITOS

27921).
Desde elmomento enqueexiste elhombre,
acontece
dealgúnmodoel
losofar.Lalosofía,estoes,lo queasíllamamos,
consiste
enponerenmarcha
la metafísica,
a cuyotravésla losofíallega45*
hastasí mismay a sustareas
expresas.
Lalosofía
sóloseponeenmarcha
pormedio
deunsaltoparticular
delapropiaexistencia
dentrodelasposibilidades
fundamentales
delDasein
en
sutotalidad.Paradichosaltolo decisivo
es,por un lado,darleespacio
a lo ente
ensutotalidad,
y,después,abandonarse
a la nada,esdecir,librarse
delosído-
losquetodostenemos y enlosquesolemos evadirnos;
nalmente, dejartam-
biénquesigamos siempreensuspenso
a n dequevuelva avibrarsiempre de
nuevoesapregunta fundamentaldela metafísica,quesurgeobligada porla
propianad : ¿porquéhayentey nomásbiennada?

45Wegmarken,
l. ed.(1967):sedicendoscosas;
esencia
dela metafísica
y supropiahistoriaenel
destinodel ser;ambascosasseránnombradasmástarde en la superación.

108
DE LA ESENCIA DEL FUNDAMENTO la

Ihzcia a la terceraedición (1949)

El tratado«Dela esenciadelfundamento» fueescritoenelaño1928,juntocon 123


la lección«¿Qué esmetafísica?»
Estaúltimareexionasobrela nada,el prime-
ro nombrala diferenciaontológica.
La nadaesel no2delo entey, deestemodo,el serexperimentado a par-
tir de lo ente.La diferenciaontológicaesel no entreentey ser.Perodel
mismo modo que el ser,en cuanto un no relativo a lo ente, no esuna nada
en el sentido del nihil negativum,del mismo modo, en cuanto no entre lo
ente y el ser,la diferenciano es el producto de una distinción del entendi-
miento (ens rationis).
Aquelno dela naday esteno dela diferencia
queconsisten
endesistircier-
tamenteno sonuno, perosí son lo mismoen el sentidode aquelloque forma
parteconjuntadelo esencialdelserdelo ente3*.Y estomismoeslo dignode
serpensado, queambostextos,quesehanmantenidoindependientes el uno
del otro con todo el propósito,tratande determinarmejoraún sin llegara
lograrlo.
¿Quépasaría
si losquereexionanempezasen
porn a entrarconsupensar
en esemismoasuntoqueestáaguardandodesdehacedosdécadas?

l Wegmarken,
l. ed. (1967):vid. la autocríticade estetratadoen «El principiodel fundamento»,
1957,pp. 82 ss.
2 N delasT: traducimos «dasNicht».Nóteseel paralelismo
enalemáncon«dasNichts»,lanada.
3" 3. ed.(1949):enestecaso,genitivo.

109
¡HTQS

124 Aristóteles
resumesu análisisde los múltiplessignicadosde la palabra
ócpxñ
4delsiguiente
modo:nocotñv
¡rev013V
Kotvóv103V
ócpxtñv
u)
npcïrcov
eïvou692Vñ ÉÏGTtVyíyvetott ñ ywvcóoicetat 5.Conellose
ponendemanifiesto
lasvariantes
delo quesolemosllamar«fundamento»:
el
fundamentodelquees5,delque-algo-es
7y delser-verdadero
3.Además,
tarn
biénseintentacaptaren quécoincidenestos«fundamentos» comotales.Su
KOWÓV esel tó npáïrov 598V,lo primerodesdelo que...Juntoa estatriple
divisióndelos«principios»
Supremos,
seencuentra
unadivisióncuádruple
del
ocïttov («causa»)
en únoiceíuevov,CÓtí ñv eïvott, dpx tñg petet-
BOMÏQ y 013ÉNEKG9,queenla posteriorhistoriadelaMetaícíca
y dela Lógica
haseguido
siendo
dominante.
A pesar
dequertócvta17d(XÏTLOL
sereconocen
comodtpxotí,la internaconexiónentreestasdivisiones
y el principioquelas
rigepermanecen a oscuras.
Y hayqueponerendudasi el caminoparaencon-
trar la esenciadel fundamentoesverdaderamente
una caracterización
de lo que
es«común» alosdistintos«tipos»
defundamento, sibienno cabedejardereco-
nocerqueconelloselograun avance endireccióna la claricaciónoriginaria
delfundamento engeneral.Arzktóteles
tampocoselimitó aenumerar las«cuatro
causas»,sinoqueseesforzó porentendersuconexión y porhallarel fundamen-
to delascuatro.Estoeslo quedejavertantoel análisis
detalladodellibro B de
la Física como sobre todo la discusión del asunto de las «cuatro causas», «desde
125 el puntodevistadela historiadelproblema»,
llevadaa caboenel libroMetafí-
sica,A 3-7,queAristóteles
cierraconla observación:
511 LLÉV
05V ÓpBCÜC
Suóptotat nepï tcñv ocítímvmi nóoocKCLÏnoïoc,uocptnpeïvi-zoíicot-
01v ñuïv KOLÏoïrtoi ntícvtec,01)BnvócuevotGweïv óíMnc txitíotg,
npóc 829toútotc ón Cntntéott ocídpxaï oíítmr; óinaoat ñ ttvóc
TPÓTCOV TOIOÜTOV, 57u0VO.Aquino podemos entrarenun análisis
detoda
la historiadel problemadel fundamentoantesy despuésdeAristóteles.
Con
todo, en atenciónal planeadoplanteamientodel problema,queremosrecordar
lo siguiente.
ConLeíbnízelproblema
delfundamento
tomala formadela pre-

" l. ed.(1929):ápxïi]: 1.engeneral, conel signicadopredominante delo primerodesdelo que,ya


estácomprendida apartirdelsercomovenidaa la presencia delo permanente; 2. enla múltipledivisión
(laconexióninternadela divisióntripley cuádrupledelosorina, el Fundamento dela ausencia
defun-
damentaciónde estadiversadivisión), pero sólo bien desarrolladaa partir del cumplimiento de la inter-
pretacióndela entidaddeacuerdoconel qué-es,
que-algo-es
y el serverdadero;
ápxñ no esun concep-
to conductorparael ser,sino queél mismoha nacidode la inicial determinación
griegadel ser.I..a
preguntapor la esencia
delfundamento es,poreso,unapreguntaporla verdaddelpropioser.
5 MetariazA 1,1013 a 17 ss.
6 N. delas T: «Was-sem».
7 N. delas T: «Dass-sein».
8 N. delo: T: «Wahr-sein».
9 Met. A 2,1013 b 16 ss.
m Men, A 7, 988 b 16 ss.

110
DE_LAEÉENCIAVDEL
FUNDAMENTO

guntaporelprincipium
rationis
suHicientis.
El primeroquetratael«principio
derazón»
demanera
monográca
esC/ar.
A. Crusiux
ensuDíssertatio
p/aílosop-
¡vitade mu et limitibusprínczpíiratíanísdeterminantis
valgasuícíentis
(1743)l, y elúltimoSchopenhauer
ensutesistitulada«Sobre
laraízcuádruple
delprincipioderazónsuciente»
(1813)12.Perocomoelproblema delfunda-
mentoestávinculadode algúnmodo a lascuestiones
nucleares
de la metafísica,
tambiéntendráqueestar vivoallídondenoaparecetratadodemanera expresa
bajosuformamásconocida. Porejemplo, parece
queKantlepresta uninterés
bastante
reducidoal «principio
delfundamento», apesardetratardeélexpre-
samenteal principio13y haciael nal 14desu losofía. Y sin embargose
encuentra
enelcentrodesuCrítica dela razón
pum15.Y nosonmenos impor-
tantesdecaraa dichoproblema
las«Investigaciones
losócassobrela esencia
de la libertadhumanay los objetoscon ella relacionados»
de Sc/Jelling
(1809)15.El merohechoderemitira Kanty a Schelling poneyaenentredicho126
queel problemadel fundamento seaidénticoal «principiode razón»y si, en
general,conesteúltimo seplanteatan siquierael primero.Si estono esasi,
entonces lo primeroquehayquehaceresreplantear el problemadel funda-
mento,lo cualno excluyequeunadiscusióndel «principiode razón»pueda
proporcionar unabuenaocasión paraelloy sirvacomounaprimeraindicación.
Peroelanálisis delproblema equivale aganary caracterizarelámbitodentrodel
cualsepuedetratardela esencia delfundamento sinpretenderverladeun solo
golpe.Tal ámbitova a serla trascendencia. Estosignicaquela trascendencia
sólopuederecibirsudeterminación másoriginariay másampliamedianteel
tratamiento delproblema delfundamento. Todointentopor clarificarla esen-
cia,por cuantoeslosófíco,esdecir,por serun esfuerzo íntimamente nito,
tienequedarnecesariamente testimoniodelabusoqueel conocimiento huma-
no cometecon todaesencia tratandode vaciarlade esencia 7.Así pues,la
estructuración delo quesigueserádeestemodo:I. El problema delfundamen-
to; II. Latrascendencia
encuantoámbitodela pregunta porla esencia delfun-
damento; III. De la esenciadel fundamento.

l Vid Opuscula
pbilosopbicmthaalogira
anteaseorsum
editanmseeundir
cun":
revisa
etcopian
exacta.
Lip-
siae1750, pp. 152 ss.
z 2. ed.(1847),3. ed.public.porJul.Frauenstiidt,
1864.
13Prinapiarumprimarumcagnitíani; metapbyxícae
novadílucídatía,
1755.
l ÜbereineEntdeckung
nar/JderalleneneKrítí/ederreinenVernundura/J
eine¿[tere
entbebr/ícb
ganar/Jrwerdenroll, 1790.
15 Vid infra,p. 31.
l WW sección I, vol. 7, pp.333-416.
7 N. delasT: traducimos«Unwesen treiben»,en el lenguajeordinariocometerabusos,
hacerde las
suyas.Aquí, sin perderdel todo esesentido, másliteralmente:privar de esenciao «desencianï .

111
nrros

I. Elproblemadeltndamento18

En cuanto«principio
supremo»,
el «principio
derazón»
parece
excluiryade
antemanoque existaalgoparecidoa un problemadel fundamento.¿Acaso
entonces el «principioderazón»esun enunciado sobreel fundamento encuan-
127 to tal?¿Talvezdesvela la esencia
delfundamento encuantoprincipiosupremo?
La versiónmáshabitualy abreviada del principiodice:nihil estsineratione,
nadaessin una razóno fundamento19°. En sureformulaciónpositivael princi-
pio reza:omneenshabetrationem, todoentetieneun fundamento.
El prin-
cipiohablasobre
loenteconlavistapuesta
enlo quepodemos llamarun«fun-
damento»2°". Ahorabien,enesteprincipiono sedicequéeslo queconstituye
la esencia
del fundamento,porquepara esteprincipiodichaesenciaesuna
«representación»
manifiesta
y presupuesta.
Peroelprincipio«supremo»
delfun
damento también utiliza de otro modo esaesenciano aclaradadel fundamento;
efectivamente,el carácterespecíficode principio de tal principio, en cuanto
principio«fundamental»,
el carácterde principiode esteprincipiumgrande
(Leibniz)sólosepuededelimitardemodooriginarioenrelaciónconla esencia
del fundamento.
Asípues,el «principiodelfundamento» escuestionable
tantoenlo tocante
a sumododeponerse o planteamientocomoenlo tocantea su«contenido»
o
lo puestopor él, al menossi sepretende
21°quela esencia
delfundamentose
conviertaenun problema porencimay másalládeuna«representación»gene-
ral e indeterminada.
Aunqueel principiode razónno aporteningúnesclarecimiento
sobreel
fundamentocomo tal, al menossí que puedeservir como punto de partida
paraunacaracterización
delproblemadelfundamento. Esclaroqueel princi-
pio estásupeditado
a múltiplesinterpretaciones
y apreciaciones,
al margende
m l. ed.(1929):el planteamiento
dela verdaddelsersellevaa caboaquítodavíasin abandonar para
nadael marcodela metafísica
tradicionaly enunacorrespondencia
simpley reiterativa
conla verdadde
lo entey el desocultamiento
delo entey el desvelamiento
dela entidad.
Entidadcomoi551!esella
mismadesvelamiento. Aquí seiniciaunavíahaciala superaciónde la «ontología» comotal (vid. III),
perola superación no sellevaa caboni seconstruyedemodooriginarioa partirdelo conseguido.
1° l. ed. (1929):en dondey cuandohayente,allí hayfundamento, esdecir,en dondehayser,hay
mdamentatíán. ¿Dequéesencia esel serdesdeel momentoenquele pertenece la fundamentación? ¿Y
quéquieredeciraquímdamentación, cómohayqueentenderel pertenecer, cómosetransforma de
acuerdocon losmodosde ser?(vid. III). ¿Endónderesidela necesidad de la fundamentación? En el
abismo[Ab-grund]y enla ausencia defundamento[Un-grund].¿Ydóndeestáesto?En elser-aquí[Da-
sein].
2° l. ed.(1929):ahíseencierrala interpretación
determinada delser:1. serdicho(serverdadero),
2.
estarcompuestode(eldequéestácompuesto, (próctc,3. (1 y 2) presencia
permanente.
21°l. ed.(1929):esta«representación»delfundamento no estáentendida demodosólogenerale inde-
terminado,sinoquepordetrásdela indeterminación tambiénseesconde la determinación
deun origen
completamente
limitado.AÓYOC
(ratio);ñrcoiceíuevov
comoTí ÉGTW,
lo másestable;
lo presente.
Wd.el «origen»
delascuatrocausas.

112
DEÍLAESENCIADEL FUNDAMENTO

losproblemas
yacitados.
Sinembargo,
paranuestro
actual
propósito,
lomás
oportuno
esasumir
elprincipio
enlaversión
y conelpapelqueledioexpresa-
mente
Leibniz
porvezprimera.
Peroprecisamente
aquiesdiscutible
sielprin-128
cipiumrationistieneparaLeibnizunvalor«lógico»
o «metasico»
o losdosa
un tiempo.Claroquemientras tengamosqueadmitirquenosabemos nadaa
derechas
ni delconcepto
de«lógica»
ni delde«metafísica»
ni muchomenosde
la«relación»
entre
ambos,
lasdisputas
entornoalainterpretación
histórica
de
Leibniz
seguirán
sintener
unhiloconductor
seguroy porende
seguirán
siendo
losócamenteinfructuosas.Encualquiercaso,deningúnmodohabrían de
perjudicar
alo quediceLeibnizdelprincipium
rationis
y queextractaremos
a
continuación.
Bastaráconcitarunpasaje
especialmente
importantedeltratado
Primas z/erítates 22:
Semper
igiturpraedicatum
seuconsequens
inestsubjecto
seuantecedenti;
et in hoc ipso consistitnaturaveritatisin universumseuconnexiointer termi-
nosenuntiationis,
ut etiamAristoteles
observavit.
Et in identicis
quidemcon-
nexioillaatque
comprehensio
praedicati
in subjecto
estexpressa,
in reliquis
omnibus
implícita,
acperanalysin
notionum
ostendenda,
in quademonstratio
a priori sita est.
Hocautemverumestin omniveritate
afrmativa
universali
autsingulari,
necessariaautcontingente,
et in denominationetamintrínseca
quamextrinse-
ca.Et latethic arcanum
mirabilea quonaturacontingentiae
seuessentialedis-
crimenveritatumnecessariarum et contingentium
contineturet difcultasde
fatali return etiam liberarum necessitate tollitur.
Ex his propternimiam facilitatemsuarnnon satisconsideratismulta conse- 129
quunturmagnimomenti.Statimenimhincnasacitur axiomareceptum, ní/yí/
essesíneratiane,seunullumeéctumesseabsquemusa.AlioquiVeritasdaretur,
quaenonpotestprobaria priori, seuquaenonresolveretur
in identicas,
quod
estcontranaturamveritatis,quaesempervelexpresse
velimpliciteidenticaest.
junta conestadenicióndelas«primeras verdades»,
quetanbienle caracte-
riza,Leibníz
ofrece
unadeterminación
delo queenprimerlugary engeneral
es
laverdad.Lohaceconelpropósito
demostrar el«nacimiento»
delprincipium
rationisapartirdela naturaVeritatis.
Y esprecisamente
enestalaborcuandole

22VíaïOpuscules
etagmenrsíníditsdeLeibniz,
ed.L. Couturat,1903,pp.518ss.Via.también Revue
deMétapbysique
etdeMarale, t. X (1902),pp.2 ss.Couturatle atribuyea estetratadounaespecial
importancia,
porquesegúnélaportaunaprueba irrebatible
parasutesissegúnlacuallamétaphysique
deLeibnizreposetouteentieresurla logique.
Si nosotrostomamos estetratadocomobaseparalas
siguientes
explicaciones
y debates,noesenabsoluto paracorroborar
lainterpretación
deellasllevada
a
cabo
porCouturat,
niengeneral
parasuscribir
suconcepción
deLeibniz
osuconcepto
delógica.
Porel
contrarioestetratadohabladela manera
másclaray duracontra
un supuestoorigendelprincipium
rationis
apartirdelalógicay engeneral
contra
elplanteamiento
desienLeibniz esantes
lalógicao la
metafísica.
Esprecisamente
conLeibnizconquienempiezaavacilar
laposibilidad
deunplanteamiento
semejante
y conKantrecibeun fuerteempujón,aunquesinposteriores
consecuencias.

113
HITOS

parece
necesario
indicar
queelcarácter
aparentemente
obviodetales
conceptos
como«verdad»
o «identidad»
impidequeselosaclare
demodosuciente
para
mostrar
elorigen
delprincipium
rationis
y elresto
delosaxiomas.
Sinembar
go,enlaspresentes
consideraciones
nosepone
encuestión
laderivación
del
principium
rationis,
sinolaexplicación
delproblema
delfundamento.
¿Enqué
medidaelpasaje
citadonosofrece
unhiloconductor
quenosacerque
adicho
n?
El principiumrationisexisteporquesinél habríaentesquenecesariamente
carecerían
defundamento. ParaLeíbnízestosignicaquehabríaalgoverdadero
queseresistiría
a disolverse
enidentidades,
quehabría
verdades
quealafuerza
atentarían
contrala «naturaleza»
dela verdadengeneral.
Perocomoalgoasíes
imposible
y comolaverdad sigueexistiendo,
poreso,y puesto
quesurgedela
esencia
dela verdad,
el principiumrationistambién
existe.Perola esencia
de
la verdadresideenla connexio(GULLTCKOKTÏ)
desujetoy predicado.
Poreso,y
apelando
expresamente
a Aristóteles,
aunque
estono resulta
muyjusticado,
Leibnizconcibedesdeel principiola verdadcomoverdaddel enunciado(o
proposición).
El nexolo determina
como«inesse»
dePenS,peroel «inesse»
a
su vez lo determina como «idem esse».Evidentemente, la identidad como esen-
ciadela verdaddela proposición
no signicaaquíunavacíamismidaddealgo
consigomismo,sinola unidadenel sentidodela uniónoriginariadelo quese
130 pertenecemutuamente. En consecuencia,
verdadsignicaconcordancia, una
concordanciaquesóloestal encuantocoincidencia
conlo quesemuestra enla
identidadcomoalgoúnicoy unicador.Las«verdades» enunciadosverdade-
ros- sereerenpor naturalezaaalgosobrecuyondamento puedenllegara ser
Concordancias.En todaverdadel vincularqueexplicaessiemprelo quees
sobreel fundamentode... esdecir,«indándosea sí mismo».Porlo tanto, en el
senode la verdadhabitauna referenciaesenciala algún«mdamento».Así pues,
el problemadela verdadnossitúanecesariamente
enla «proximidad»
delpro-
blemadel fundamento.Por lo tanto, cuantomásoriginariamentenoshagamos
dueñosdela esencia
dela verdad,tantomásimperiososevolveráel problema
del fundamento.
¿Pero
sepuedealcanzar
algunadenicióndela esencia
delaverdadmásori-
ginaria
queladelcarácter
deenunciado?
Pues
nadamenos
quelaaceptación
de
que,al margendecómola comprendamos encadacasosingular,estadetermi-
nacióndela esenciadela verdadesciertamente inevitable,
perotambiénderi-
vada23.La coincidencia
del nexoconlo entey la concordancia y univocidad
quede ellaresultano abrencomo talesy en primerlugarel acceso a lo ente.

Z3Vïa.MartinHeidegger, Sery tiempo


I, 1927Ua/Jrbucb
ir Pbilasapbie
undpbünamenologütbe
Far-
rehung,
vol.VIII), 5 44,pp.212-230;sobreel enunciado,
S33,pp.154ss.Losnúmeros
depáginas
coinciden con los de la edición especial.

114
DELAESENCIA
DEL"FUNDAMENTO

Antes
bien,ta.lentedebe
seryamanifiesto
comoese
posible
«sobre
lo cual»
de
cualquier
determinación
predicativa
antesdedicha
predicación
yparaella.
Para
serposible,
la predicación
tienequepoderasentarse
enun hacer-manifiesto
quenotienecarácter
predíeatívo.
Laverdad
delaproposición
hundesusraíces
enunaverdadmásoriginaria(desocultamienro
24),estoes,enel carácter
mani-
fiesto
antepredicativo
deloente,
querecibe
elnombre
deverdad
ántica.
Suposi-
blecarácter
manifiesto
y loscorrespondientes
modosdeldeterminar
explicativo
einterpretativo
setransforman
deacuerdo
conlosdistintos
tiposy ámbitos
de
loente.
Y,así,porejemplo,
y encuanto
tieneelcarácter
dealgo
descubierto
25,la
verdad
deloqueestá
ahídelante
(porejemplo,
lascosas
materiales)
sedistingue
especícamente
delaverdad
delo entequesomos
nosotros
mismos,
delcarác-131
terdeapertura
delDasein
26existente
27.Peropormuchas
quepuedan
serlas
diferencias
entreambos
tiposdeverdadóntica,
encualquier
caso,
paratodo
carácter
manifiesto
antepredicativo
el hacer-manifiesto
nuncatieneprimaria-
mente
elcarácter
deunmerorepresentar
(intuir),ni siquiera
enlacontempla-
ción«estética».
Y,poreso,
precisamente
porque
laverdad
ónticay supuestamen-
te auténtica
sedetermina
antesquenadacomoverdaddela proposición, esto
es,comoun «vínculoderepresentaciones»,
por esosurgefácilmente
la caracteri-
zación
delaverdad
antepredicativa
comointuición25.Así,lo queesmássim-
pleencomparación
conesevínculo
derepresentaciones
esun merorepresentar
libredevínculos.
Bienesverdad
quedichorepresentar
tieneunafunción
pro-
piaenlaaójetíz/acíón
delo enteque,enestecaso,
yaessiempre
necesariamente
manifiesto.
Peroelpropiomanifestar
ónticoocurre
enunencontrarse
29,regido
por estados
deánimoe impulsos,
queaparece
enmediodelo entey enmodos
deconducirse
respecto
a lo ente30*,
queserigena suvezporaspiraciones
y
deseos
y también
sefundamentan endichoencontrarse.
Pero,
yaseinterpreten
comoantepredicativos
o comopredicativos,
ni siquieradichosmodosdecon-
ducirseseríancapaces
deabrir el acceso
hastalo enteen sí mismosi sumodode
manifestar
no estuviera
yasiempre
previamente
iluminado
y guiadoporuna
comprensión
delserdelo ente(constitución
delser:quéesy cómoes).Esel
desve/amíento
3delserelque¡yace
posible
porprimera
vezelcarácter
manifiesta
de

24N.delas7.":
para
latraducción
deeste
término,
vía.
nota23delensayo
ína«Delaesencia
delaver-
dad»,p. 160. .
25 N. delos T: traducimosel término «Enrdeckheit».
26N delas7.":
para
latraducción
deeste
término,
vid.nota9delprimer
ensayo
deesta
obra.
p.42.
27 Via.Zac.
eit.5 60,pp.295ss.
23l. ed.(1929):aquíhayquejarseenel origenhistóricode(V601: : VOEÏV ¿"waresesencial.
2° Sobreel «encontrarse
situado»,
vid.Inc.cit.5 29,pp. 134ss.
3° l. ed.(1929):
aquíenreferencia
ala apertura
delo cerrado
comoredondeamiento(SÚKUKLÉOC,
Parménides)delser-aquí;
elclarodelaquí,noderivable
delapsicología;
estas
capacidades
sonmasbien
posibles
solamentesobreel fundamento delseraquí.
3 N. delasT: enel sentidodequitarelveloo «develar».

115
HITOS

lo ente:suevidencia.
Ensucalidaddeverdaddelser,llamamos
32°aestedesvela-
mientoverdad
ontolágica.
Obviamente lostérminos
«ontología»
y «ontológico»
132 tienenmásdeun signicado,
hastaelpuntodeocultarel auténtico
problema
propiodeunaontología.
AÓYOC
del5Vsignica:
llamar
(Xi-wav)
aloenteen
cuanto
ente,peroalmismotiemposignicaaquello
respecta
a locuales
llamado
lo ente(Kayóuevov).Perollamara algoencuantoalgono signicanecesaria-
mente
captar
y asírensuesencia
loqueasíesllamado.
Lacomprensión
delser(el
X670:ensusignicado másamplio)
35queiluminay guíadeantemano todo
conducirse
respecto
a lo entenoesni un captarel ser34h
comotal ni mucho
menosun concebirlo asícaptado(elKÓYOC
ensusignicadomásestricto,esto
es,comoconcepto «ontológico»).
Poresomismo,la comprensión delserque
todavía
nohallegadoaconcepto recibe
elnombre depre-ontológicao también
ontológica
ensentidoamplio.Concebir elserpresupone
quesehayacongura-
doa símismala propiacomprensión delsery queelsercomprendido enella,
proyectado
y enciertamedida desvelado,
sehayaconvertido propiamente en
temay problema.Entrelacomprensión preontológica
delsery laproblemática
expresadedichoconcebir el sernosencontramos conmúltiples grados.Un
gradocaracterístico
es,porejemplo, elproyectodelaconstitucióndelserdelo
entemediante
el cualun campodeterminado
(naturaleza,
historia)quedadeli-
mitado simultáneamente
como ámbito de una posibleobjetivaciónpor parte
delconocimiento
cientíco.Ladeterminación
previadelserdela naturaleza
en
general
(quéesy cómoes)seconsolida
enlos«conceptos
fundamentales»
dela
cienciacorrespondiente.En dichosconceptos sedelimitan,por ejemplo,el
espacio,lugar,tiempo,movimiento,masa,fuerzao velocidad,
y sinembargo la
esenciadeltiempoo delmovimientono llegana considerarseel problemapro-
pio. Ciertamente,aquísellevaa conceptola comprensión delserdeesoente
133 queestádelante,perola determinación conceptual de tiempo,espacio,etc.,
esto es, las deniciones, sólo se regulande acuerdocon su planteamientoy
alcancea travésdelplanteamientodela preguntafundamental
quesedirigea
lo enteen cadacienciacorrespondiente.Losconceptosfundamentales de la
cienciaactualno contienenya los «auténticos»
conceptosontológicos
del ser
delcorrespondienteente,ni tampocosepuedenobtenerestosúltimosconcep-

31°l. ed.(1929):¡noestáclaro!Laverdad
ontológica
eseldesvelar
delaentidad mediantecatego-
rlas,perolaentidadcomotalesyaunadeterminada verdaddelser,elclarodesuvenida
alapresen-
cia.Estadistinción,«verdad
óntico-ontológica»,
sóloesunareduplicación
deldesocultamiento
y enun
principiopermanece
anclada
enel planteamiento
platónico.
Conestosóloseindica,desde
lo dicho
hastaahora,la direccióndela superación,
perono sellevaa caboni sefundamenta
unasuperación
que
partadesupropiofundamento.
33 l. ed.(1929):
aquisetratadelproceder
equivocado
deunameraampliación
delpensar
ontológico-
metasicoa la preguntapor laverdaddelser.
34*l. ed.(1929):captarel ser:a) desdeel puntodevistametaFísico-categorial,
o b) deun modocom
pletamente
distintocomoproyecto
depresentación
esencial
delaverdad
delser.

116
Digna ESENCIADEL ruypAMENTo

tosmediante
unasimpleampliación
«adecuada»
delosprimeros.
Antesbien,lo
que hay que haceresconquistarlos originariosconceptosontológicosantesde
toda denición de los conceptoscientícos fundamentales,
porquelo cierto es
quesóloa partirdedichosconceptos
ontológicos
seráposibleevaluardeque
maneralimitada y siemprerestringidaa un determinadopunto de vista los
conceptosfundamentalesde las cienciasson capacesde alcanzaresesercom-
prensibleen los conceptosontológicospuros.El «factum»de lasciencias,esto
es,la existencia
dehechode unacomprensión
defactodel ser,tan necesaria-
menteimplícita en lascienciascornoen cualquierconductarespectoa lo ente,
no esni una instanciafundamentadora del a priori ni la fuentede conocimien-
to del mismo,sino únicamenteuna posibleindicaciónde la constituciónorigi-
nariadel serde,por ejemplo,la historiao la naturaleza,una indicaciónquepor
su partequedasupeditadaa una crítica permanente,la cual ha tomadoya sus
directricesdela problemáticasobrela queseandatodo preguntarpor el serde
lo ente.
Los posiblesgradosy transformaciones
de la verdadontológicaen sentido
ampliodelatanal mismotiempola riquezadeesoque,encuantoverdadorigi-
naria, estáen la base55de toda verdad óntica. Ahora bien, el desocultamiento
delseressiempre
laverdaddelserdeloente,yaseaésteefectivamente
realo no. 134
inversamente,en el desocultamientode lo ente ya estáimplícito siempreese
mismodesocultamiento de su ser.La verdadónticay la verdadontológicacon-
ciernenambas,de maneradiferenteen cadacaso,a lo enteensu sery al serdelo
ente.Ambassepertenecen mutuamentede modoesencial,por razónde supar-
ticipaciónenla diferencia
deser}:ente36(diferencia
ontológica)
37".Laesencia

35dCuandohoyseutilizan«antología» y «ontológico» comopalabras clavey títulosparadeterminadas


orientaciones,hayquedecirquedichousoescompletamente externoy deseonocedor detodaproble-
mática.Seviveenla opiniónerrónea dequela antología,encuantopreguntaporel serdelo ente,signi-
ca unaposición«realista»(ingenua o crítica)encontradela «idealista».Perola problemáticaontológi-
ca tiene tan poco que ver con el «realismo» que precisamente Kant en y con su planteamiento
trascendental
pudoconsuma: el primerpasodecisivodesdePlatóny Aristóteles endireccióna unafunda-
mentaciónencpresadela antología.Desdeel momentoenquesedeendela «realidad delmundoexter-
no»,todavíano setieneunaorientaciónontológica.Pero,tomándoloensusignificado filosóficopopu-
lar,«ontológico»signicaprecisamente, y aquíesdondeseevidencia la irremediableconfusión,lo que
másbiendebería serllamadoóntico,esdecir,unaactitudquele permitea lo enteserlo queesy comoes
ensímismo.Peroconestono sehaplanteado todavíaelproblemadelser,y porlo tantoaúnmenosseha
ganadoelfundamento parala posibilidaddeunaantología.[Notad.]
Notad: l. ed.(1929):además, delo quesetratapreviamente no esdehaceruna«antología» ni de
indamentarla, sino de alcanzarla verdad del ser,es decir, de ser alcanzadospor ella. En definitiva, la
historiadelsermismoy no la exigencia deunaerudiciónlosócay,por ende,Sery tiempo.
351.3ed.(1929):lo ambiguodeestadistinción:a partirdelo dichohastaahora,suponeun pasohacia
susuperación y, sinembargo, tambiénun retornofatalquebloqueacualquiercaminohaciala «unidad»
originariay,porende,tambiénhacialaverdaddela distinción.
57"l. ed. (1929):via.a esterespecto la primeracomunicación públicaen la leccióndel semestre
de
veranode 1927:«Losproblemas fundamentales de la fenomenología», S 22. El nal corresponde
al
principio,enel quesediscutela tesisdeKantsobreel «ser» (es),segúnla cualésteno esningúnpredica-

117
Hnos.

dela verdad,quesedesdobla
38°necesariamente
deta.lmodoenónticay onto-
lógica,en generalsóloesposiblecuandoseabreestadiferencia.Ahora bien, si
esverdadquelo quecaracteriza al Daseinconsisteenquesólosecomportaen
relaciónconlo entecomprendiendo al ser,entonces
esepoderdiferenciar
enel
quesehaceefectivala diferencia
ontológica echanecesariamente
lasraíces
desu
135 propia posibilidaden el fundamentode la esenciadel Dasein.Es a estefunda-
mentodela diferencia
ontológica
al que,anticipándonos,
llamamos
la trascen-
dencia del Dasein.
Si caracterizamostoda conductaen relación con lo ente como intencional, la
intencionalidadsóloesposiblesobre
elandamentodela trascendencia,
peroni es
idénticaa ellani muchomenos,ala inversa,
haceposiblela trascendencia.
Hastaahorasólosetratabademostrarenunospocospasos esenciales
quela
esenciadela verdadtienequeserbuscada demaneramásoriginariadelo que
puedepermitirlo la tradicionalcaracterización
dela Verdaden el sentidode una
propiedadde los enunciados.Perosi la esenciadel fundamentotieneuna rela-
cióninternaconla esencia dela verdad,entonces
elproblemadelfundamento
sólopodráresidirallí dondela esencia
dela verdadrecibesuposibilidadinter-
na,estoes,enla esencia dela trascendencia.
Lapreguntaporla esenciadelfun-
damentoseconvierteen elproblemadela trascendencia.
Si estaconexióndeverdad,fundamento y trascendencia
esoriginariamente
unitaria,loscorrespondientesproblemas asociadostendránquesalirala luzallí
dondeseabordede maneramásdecididala preguntapor el «fundamento»,
aunquesóloseabajola formadeunadiscusión expresadelprincipioderazón.
El propiopasajedeLeibnizcitadoanteriormente yadelatala anidadentre
el problema del«fundamento» y elproblema delser.Verumesse signicainesse
quaidemesse. PeroVerumesse, serverdad,tambiénsignicaparaLeionizser
«deverdad», esdecir,esse
sinmás.Asípues,la ideadeserengeneral esinterpre-
tadacomoinesse quaidemesse. Lo quehacedeun ensun ensesla «identidad»,
la unidadbien entendida,que,en cuantounidadsimple,unica originaria-
mentey enesteunicar aíslae individualiza al mismotiempo.La unicación
queindividualiza simpley originariamente(anticipadamente)y queconstituye
la esenciadelo entecomotal estambiénla esencia dela «subjetividad»
delsub-
jectum (substancialidad
de la substancia)tal comoseentiendeen la monadolo-
gía.Así,la derivaciónquehaceLeibnizdel principiumrationisa partir dela
doreal,y sediscute
conelpropósito
decontemplar
porunavezladiferencia
ontológica
comotaly ello
ensuprocedencia dela antología,peroexperimentandoa estaúltimademodoontológicofundamental.
El conjuntodela lecciónformapartedeSery tiempo,primeraparte,sección
3, «Tiempoy ser».
33 l. ed. (1929): aquí, la esenciade la verdadesconcebidaen cuanto «bifurcada»de la «diferencia»,a
lamanera
deunamarca indeleble,
enlugar,
porcontra,
desuperar
la«diferencia»
apartirdelaesencia
de
laverdad
delsero inclusodepensar
la«diferencia»
comoelpropiosery,enél,loqueerdelser[Seyende],
y ya no como serdelo ente.
3" Vid.loc.cit.5 69 c,pp. 364ss.,y demás,
p. 363nota.

118
ps LA ESENCIA
pEL FQNDAMENTO

esencia
delaVerdad
delaproposición
nosmuestraensutrasfondo
unaideamuy 136
determinada
delserengeneral,
cuyaluzesla únicaquepermite
llevara cabo
aquella
«deducción».
Elprimer
lugarendonde
semuestra
claramente
larelación
entre«fundamento»
y «ser»
esenla metafísica
deKant.Si bienesciertoqueen
susescritoscríticossesueleecharde menosun tratamientoexpresodel «princi
pioderazón»,
amenos
quequeramos
hacer
valerelhilodedemostración
dela
segundaanalogíaparareparar
esaausenciacasiinexplicable,
lo ciertoesqueKant
analiza
el principioderazónperfectamentebieny enunlugardestacado desu
Crítica
dela razónpurabajoeltítulode«principiosupremodetodoslosjuicios
sintéticos».
Dicho«principio»analizalo queengeneralen el ámbitoy enel
plano
delplanteamiento
ontológico
deKant forma
parte
delserdeloenteen
cuantoaccesible
enlaexperiencia.
Nosprocuraunadeniciónrealdelaverdad
trascendental,
esdecir,determina
suposibilidad
internamediante
la unidadde
tiempo,
imaginación
y «yopienso»
4°.LoquediceKantdelprincipio
derazón
suciente
deLeibniz,
estoes,quesetratade«unacuriosa
manera
deremitira
investigaciones
quetodavía
están
porplantear
enlametafísica»
41,esalgoque
también
valeparasupropioprincipio
supremodetodoconocimiento
sintético,
enlamedidaenqueallíseesconde
elproblema
delavinculación
esencial
entreser,
verdady fundamento.Asípues,unaprimera
preguntaquesepuede derivar
de
aquíesladelarelaciónoriginaria
entre
lalógicatrascendental
y laformalo,lo
quedaigual,ladelalegitimidad
deunadistinciónsemejante
engeneral.
Labreve presentaciónquesehahecho aquídeladerivación
deLeibnizdel
principio
derazón
apartirdelaesencia
delaverdad
pretendía
aclarar
larela-
cióndelproblema
delfundamento
conlapregunta
porlaposibilidad
interna
dela verdad
ontológica,
endenitiva,conla pregunta
aúnmásoriginaria,
y 137
queenconsecuencia
abarca
más,
porlaesencia
delatrascendencia.
Según esto,
la trascendencia
eselámbitodentrodelcualsedebepodertocarel problema
del
fundamento. Ahoravamosa tratarde bosquejaralgunosde los rasgosmás
importantesdedichoámbito.

II. La trascendencia
encuantoámbitodelapreguntaporla esencia
delmdamenta

Unaconsideraciónterminológica
previa
deberegular
elusodelapalabra
«tras-
cendencia»
y, así,preparar
la determinación
delfenómenoquesemientacon
4° Via.Heidegger,
Kanty elproblema
dela metasica,1929.
4 WaiKant,ÜbereineEntdec/zung,
nar/Jderalleneue
KritikderreinenVemundure/a
einealtere
ent-
bebrlícb
gemacbt
werden
salí,
1790;
véase
laconsideración
finalsobre
lastres
principales
particularida-
desdelametafísica
delseñor
Leibniz.Wai.también
Preisscbn
überdieFortscbrítte
derMetaphysí/e,
sec-
ción I.

119
HITOS

ella.Trascendencia
signica
traspasamiento
42.Trascendente
(quetrasciende)
es
loquelleva
acabo
ese
pasar
másalláysemantiene
enél.Este
traspasamiento
es
un acontecimiento
propiodeun ente.Desdeel puntodevistaformal,el tras
pasamientosepuedeentender comouna«relación» queseextiende
«desde»
unacosa«hasta»otracosa.
Asípues,altraspasamiento lepertenece
esohacía
lo
quetienelugardichotraspasamiento,
lo cual,y casisiempredemodoinadecua-
do,recibe
el nombre
de«trascendente».
Y,nalmente,
enel traspasamiento
siemprehayalgoqueestraspasado.
Todosestosmomentos
estántomadosde
unacontecimiento
«espacial»
alquealudelaexpresión
enprimera
instancia.
Enelsentido
terminológico
quetratamosdeaclarar
y demostrar,
latrascen-
dencia
signica
algoqueespropiodelDasein
humano, y noprecisamente
uno
delosmuchosposibles
modos deconducirse
quesóloaveces
seconsuma,
sino
laconstitución
tndamental
deeste
enteanterior
a todoconducirse.
Ahorabien,al
existir
«espacialmente»,
elDasein
humano tieneentreotras
posibilidades
tam-
biénladel«traspasamiento»
espacial
deunlimiteo deunvacío enelespacio.
Perolatrascendencia
esuntraspasamiento
quehace posiblelo quesellamala
existencia
engeneraly porende
tambiénelmover-«se»enelespacio.
Sielegimosparaeseentequenosotros mismos somos y queentendemos
como«Dasein»eltítulode«sujeto»,
entonceslatrascendencia
designa
laesen-
138 ciadelsujeto
y eslaestructura
fundamental
delasubjetividad.
Pero
noesque
elsujetoexista
previamente
como«sujeto»
y después,
sisedaelcaso,
también
se
presenten
objetos
quetienen
quesertrascendidos,
sinoquesersujeto
signica:
serenteeny comotrascendencia.
El problema
dela trascendencia
nosepuede
considerar
nuncacomo sisetratara
dedecidir
sisepuedeonosepuedeasignar
latrascendencia
alsujeto,
antesbien,lacomprensión
delatrascendencia
ya
implica
ensímisma ladecisión
desiengeneraltenemos
unconcepto
dealgo
quepodamosllamar«subjetividad»
osisólonoslimitamos
aproponer
unsuje-
to que podríamos tildar de romo.
Estáclaroquecon la caracterización
de la trascendencia
comoestructura
fundamental
dela«subjetividad»
nosehaavanzado
muchoenlacomprensión
delaconstitución
delDasein.
Alcontrario,
puesto
queahora
serechaza
elplan
teamientoexpreso,
o lasmásdelasvecesnoexpreso,
delconceptodesujeto,
tampoco sepuede determinar
latrascendencia
corno«relación
sujeto-objeto».
PeroentonceselDaseintrascendente
(unafórmula
yatautológica)
notraspasa
ni un «límite»
situadodelantedelsujeto,
a n deobligarlo
enun primer
momento a permanecer
dentro(inmanencia),
ni un «vacío»
quelo separadel
objeto.
Y losobjetos
el enteobjetivado
tampocosonesohacía
lacua!tiene
lugarel traspasamiento.
Laqueestraspasado
esprecisa
y únicamente
laente
mismo,
concretamente
cualquier
entequepueda
estar
o llegaraserdesocultado
421V.dt losT: «Überstieg».

120
DELAESENCIA
DELFUNDAMENTO

paraelDasein,
y portantotambién
yprecisamente
eseenteencuanto
elcual«él
mismo» existe.
Eneltraspasamiento
elDasein
llega
enprimer
lugar
aese
entequeélesy
llega
aélencuanto
él«mismo».
Latrascendencia
constituye
lamismidad.
Pero,
nuevamente,
nuncaconstituye
sóloy enprimerlugarésta,
sinoqueeltraspasa-
miento concierne
siempretambién simultáneamente
aesoentequeelDasein
«mismo» noes.Mejordicho:sóloeneltraspasamiento
y mediante
élsepuede
llegar
adistinguir
y decidir
dentro deloente,
quiénes,cómoesy quénoesun
«Mismo» 43.Pero
enlamedida enqueelDaseinexiste
como Mismo,y sóloen
esamedida,puede conducimse»
enrelación
conlo ente,aunquesólosiempre
queéstehayasidopreviamente
traspasado.
A pesar
dequeesenmediodelo 139
entey dequeestá
rodeado
porél,encuanto
existe,
elDasein
hatraspasado
ya
siemprela naturaleza.
Perolosentes
traspasados
encadacasoenun Dasein nosonalgoqueseha
reunidosimplementeporquesi,sinoquelo quesetraspasa
desde elprincipioes
lo enteensutotalidad,
daigualcómoestédeterminado y articulado
encada
caso.Hastapuedequepermanezca
desconocida
dichatotalidadcomotal, aun-
quepor razonesquenovamosa discutirahorasiempre
sela interpreta
desde
lo
entey casisiempredesdeun ámbitoespecialmente
impactante delmismo,de
modoqueporlo menossedaaconocerdealgúnmodo.
El traspasamiento
acontece
entotalidad
y nuncaunasveces
síy otrasveces
no, por ejemploúnicay principalmente
a modode unacaptación
teóricade
objetos.
Loqueocurre
esmásbienqueconelhecho
delser-aquí
yasedatam-
biénel traspasamiento.
Perosi lo enteno esaquello¡vacialo cualtienelugarel traspasamiento,
¿cómo
tienequeserdeterminado, estoes,comotienequeserbuscado engene-
ral dicho «lo Cual»?
A esoa lo cua!el Dasein,como tal, trasciendelo llamamos
el mundoy determinamosahora la trascendenciacomo ser-en-el-munda. El
mundo tambiénparticipade la constituciónde la estructuraunitariade la tras-
cendencia;
enlamedida
enqueformapartedeella,elconcepto
demundoreci-
beelnombre
detrascendental.
Conestetérminosenombra todolo queperte-
neceesencialmente
a la trascendencia
y querecibeprestado
deellasu interna
posibilidad.
Y essóloporesoporlo quetambién
elesclarecimiento
einterpre-
tacióndela trascendenciapuedentildarsedediscusión«trascendental».
Peroel
signicadodeltérmino«trascendental» nopuedededucirse deunalosofíaala
quesele asignalo «trascendental»
como«puntodevista»y muchomenosenel
sentidodeuna«teoría delconocimiento».Estono impidereconocer
quepreci-

3 N delos «Selbst».
Respetando
literalmente
aHeidegger
optamos
pornotraducirlo
porsí-mismo,
sinoúnicamente
por Mismo.Del mismomodo,y aunqueresultechocante
en nuestroidioma,usare-
mos la mayúsculaparadestacarla sustantivacióndel término en alemán.

121
W HITOS

samenteKant entiendelo «trascendental»


comoproblemade la posibilidad
interna
delaantología
engeneral,
aunqueensucasolo«trascendental»
conser-
vatodavíaunsignicado
esencialmente
«crítico».
Para
Kant,lo trascendental
aludea la «posibilidad»
de (lo quehaceposible)eseconocimiento
queno
140 «sobrevuela»
¿legítimamente
la experiencia,
esdecir,queno es«trascendente»,
sinoqueesélmismo
experiencia.
Deeste
modo,
lo trascendental
ofrece
deun
modolimitado,peroencualquier
casotambién
positivo,
la delimitación
esen-
cial(o definición)delconocimientono trascendente,
esdecir,delconocimien-
to ónticoquele resultaposibleal hombrecomotal. Peroentoncesa unacon-
cepción
másradicaly másuniversal
dela esencia
dela trascendencia
le tiene
queacompañar
necesariamenteunaelaboración
másoriginaria
dela ideade
ontologíay,por ende,dela demetafísica.
Laexpresióndistintiva
dela trascendencia,
«ser-en-el-mundo»,
nombra un
«estado
decosas»quesupuestamente esfácildecomprender.
Ahorabien,lo
quequiere
decirestaexpresión
esalgoquedepende desielconcepto
demundo
seentiendeensuacepción vulgarprelosócao ensuacepción trascendental.
El análisisdel doblesignicadodel discursode eseser-en-el-mundo
tal vez
puedaaclararesteextremo.
Entendidacomoeseser-en-elmundo,
la trascendencia
esalgoque tieneque
corresponderlealDaseinhumano. Peroestoes,endenitiva,lo mástrivialy vacío
quesepuededecir:el Dasein, elhombrequees,tambiénsepresenta enmediode
losdemás entesy porlo tanto,comotal,puedeserencontrado. Entonces trascen-
denciasignicaformarpartedetodolo demás, delo queyaestáahídelante, o, lo
queesigual,formarpartedeesoentequesepuedemultiplicarhastalo inconmen-
surable.
En estecaso,mundoesel nombreparatodolo quees,la totalidad,en
cuantounidadquenoescapaz dedeterminarel«todo» másquecomomeraagru-
pacióndetodo.Sialhablardelser-en-el-mundo tomamos comofundamento ese
concepto demundo,estáclaroquela «trascendencia» esalgoquesele tieneque
adjudicara todoenteensucalidaddeesoqueya estáal?!delante. Lo queestáahí
delante,
esdecir,lo queaparece enmediodeotrascosas,«esenelmundo». Si«tras-
cendente»nosignicamásque«perteneciente alrestodelo ente»,
esevidente que
nosele puedeasignar la trascendencia
alDasein humanoa mododeconstitución
expeczca
desuesencia.
Peroentonces
la frasequedicequeel ser-en-el-mundo
formapartedela esencia
delDaseinhumanoesatodaslucesfalsa,porquelo cier-
to esqueno esesencialmente
necesario
queexistadehechoun entedeltipo del
Daseinhumano.Tambiénpodríaperfectamente
noser.
141 Perosi,por contra,dichoser-en-el-mundo
esalgoquesele asigna
exclusiva-
menteal Daseincon todo el derecho,y concretamente
en calidadde constitu-
cióndesuesencia,dichaexpresiónno puedetenerel significado
queacabamos
dedecir.Peroentoncestambiénel mundotendráotrosignicadoquela totali-
daddelo entequeyaestáprecisamente ahídelante.

122
DE ESENCIA
DELFUNDAMENTO
Atribuirleal Dasein
dichoserenel-mundo
a mododeconstitución
fun-
damental
signica
armar
algosobre
suesencia
(sobre
sumás
propia
eíntima
posibilidad
comoDasein).
Entonces nosepuede tomarcomoinstanciadeter-
minante síacaso
y que
Daseinexisteo no existeahoradehecho.El discurso
sobre
dicho
seren-el-mundo
noesninguna
demostración
delaaparición
de
factodelDasein,
ni siquiera
esunaarmación
detipoóntico.Aludea un
hecho
esencial
quedetermina
engeneral
alDasein
y que,poresomismo,
tieneelcarácter
detesis
ontológíca.
Asípues,
podemos
concluir
queelDasein
no esunser-en-el-mundo
únicay exclusivamente
porelhechodequeexiste
defacto,sinoinversamente,
quesólopuede
serencuanto
algoexistente,
es
decir,encuantoDasein,
porquesuconstituciónesencial
resideenel seren-el-
mundo.
Lafrase
quedicequeelDasein
fáctico
esenunmundo
(quesepresenta
en
mediodeotrosentes)
serevela
comounatautología
vacía.Laarmación
de
queforma
parte
delaesencia
delDasein
elhecho
dequesea
enelmundo
(que
aparezca
necesariamente
«juntoa»otrosentes)evidenciasu falsedad.La tesisde
quea la esencia
delDaseinencuantotal le pertenece
el serenelmundo
con-
tienetodo elproblemade la trascendencia.
Latesisesoriginaria
y sencilla.
Peroestonoimplicatambién
quedesvelarla
seasencillo,
por muchoqueel serenelmundopuedaenprincipiohacerse
entenderde modo conceptualconcluyente(aunqueseade modo relativo)
siempre
únicamenteenel contextodeunproyecto
únicocondistintosgradosde
trasparencia.
Hastaahora,y con lasya citadascaracterísticas
del serenel-mundo,
la
trascendencia
delDaseinsóloquedadeterminada
negativamente,
comoa la
defensiva.
A la trascendencia
le pertenece
el mundocomoesohacialo cual
acontece
el traspasamiento.
El problema
positivo,estoes,encalidaddequé
tienequeserentendidoel mundo,cómotienequedeterminarse
la «relación»
del Dasein con el mundo, esto es, cómo debe ser entendido el seren-el- 142
mundoencuantoconstitución originaria
y unitariadelDasein,
soncosasque
aquisóloanalizaremosenla direccióny conloslímitesimpuestosporelpro-
blemaconductor delfundamento. A esten, vamos aintentarunainterpreta-
cióndelfenómeno
delmundoquedebeservirparaesclarecer
el temadela tras-
cendencia como tal.
Para orientarnos en lo tocante a este fenómeno trascendental del mundo
vamosa anticiparunacaracterización,
quecomoeslógicopresenta necesaria-
mentesuslagunas, delosprincipales
signicados
quesalena la luzenla histo-
riadelconcepto demundo.Paraestos conceptos
tanelementales,
porlo gene-
ral el signicadocomúnno esel originario
y esencial.
Dichosignicado se
esconde unay otravezy raras
veces
y muydicultosamentellegaa alcanzar
su
concepto.

123
p_HITOS

Yadesdelos alboresdecisivos
de la losofíaclásicasemuestraalgoesen-
cial44.KÓGLLOC
nosignica
este
oaquel
entemismo
quenosoprime
y rodea
ni
tampoco
elconjunto
detodoloente,
sinoquesignica
«estado»,
esAdecir,
el
Cómoenelquelo enteesensutotalidad.
Porlo tanto,Kóouoc01310¬
no
designa
eseámbitodeloenteencontraposición
aotro,sinoeste
mundo
delo
entea diferencia
deotro mundodeesemismoente,lo ÉÓVmismoKaTÓL
KÓC-
uov45.Encuantodicho«Cómo
ensutotalidad»,el mundoyaesta
enla base
detodaposible
desmembración
delo ente;éstanoaniquila
elmundo,sinoque
siempre
precisa
deél.LoqueesÉVTQ)
ÉVÏKóüuq)
46nohaformado
elmundo
a base
deunamerareagrupación
deelementos,
sinoqueestádominado
porel
mundopermanentemente
y desde
el inicio.Heráclitoreconoce
otrorasgoesen-
cialdelKócuoc47:ó HpdcKMsvcóc
(¡motTOÏCéypnyopóotvevo:Kocï
143 Kowov Kóouoveïvou,103V52-:KotumuévoavSáicaotov
sic Ï5IOV
Ócnocrpétpeceott.
A losqueestánvigilantes,
a losquesemantienen
siempre
envela,lescorresponde
un mundoúnicoy por tantocomún,mientrasquelos
queduermen
sevuelven
cadaunoasupropiomundo.
Aquíseponeenrelación
el mundoconlosmodosfundamentales enlosqueel Daseinhumanoexistede
facto.En la vigiliasemuestralo enteenun Cómo48permanente, armónicoy
por lo generalaccesiblea todoel mundo.Cuandoseduerme,el mundodelo
entesevuelveparticulary exclusivoparacadacorrespondienteDasein.
Estasbreves indicaciones
yadejanvervariascosas:l. Mundosignicamás
bienun Cómodelserdelo entequeesoentemismo.2. DichoCómodetermina
a lo enteensutotalidad.En el fondo,esla posibilidaddetodosy cadaunode
dichos
Cómoengeneral,
encuanto
límitey medida.
3.EsteCómoensutotali-
dadeshastaciertopuntoalgoprevio.4. EsteprevioCómoensutotalidadesa
suvezrelativaal Daseindelhombre.Asipues,el mundoesinherenteprecisa-
menteal Daseinhumano,a pesardeabarcar a todoente,y por lo tantotam-
bién al Dasein, en la totalidad.
Puesbien,tanciertoesquesepuederesumirestacomprensión
delKÓGHOC
(porciertopocoexplícita
y másbiententativa),
enlossignicados
citados
comotambiénresultaigualdeindiscutiblequedichapalabramuchas
vecesse
limitaa nombraral propioenteexperimentado
endichoCómo.
Perono esningunacasualidadquevinculada
ala nuevacomprensión
óntica
delaexistencia
queirrumpióconelcristianismo,
larelación
entreelKÓGHOC
y

4" Vid.K. Reinhardt,


Parmenidex
unddieGertbítbte
dergrierbíscbm
PbiÍosap/Jie,
1916,pp. 174s.y 216,
nota.
45 Vid.Diels,Fragmente
derVarm/eratiker:
Melissa,ag. 7; Parménides,
frag.2.
4 Loc.oír.Anaxágoras,
frag.8.
7 Las. cit. Heráclito,frag. 89.
43N. dela: T: «einWie».En estospárrafoshacemos
usodela mayúscula
paradestacar
la anómalasus-
tantivación del término.

124
DE ESEN_CIA
DELFUNDAMENTO

elDasein
humano,
y porende
elconcepto
demundo
engeneral,
sevolvie-
ranmucho
másprecisos
y denidos.
Dicharelación
seexperimenta
demane-
ra tan originariaqueKóouoc empieza
a usarse
directamente comotérmino
paradesignarun determinado modofundamental de la existencia
humana.
KÓGMOC
OÜTOC
signica
enPablo
(vid.1Cor.
yGal.)
nosólo
yprimariamen-
teelestado
delo «cósmico»,
sinoelestado
y lasituación
delhombre,
lanaturale-
zadesuposición
respecto
alcosmos,
suvaloración
delosbienes.
KÓGLLOC
esel
ser-hombre
enelCómo
deunamanera
depensar
quelehadado
laespalda
a
Dios(f1oocpía1:06Kóouon).
Kóouocoïrtocsignica
elDasein
humano
enunadeterminada
existencia
«histórica»,
distintadeotrayainiciada
(OLÏÓN
Ó 144
uékkmv).
ElEvangelio
dejuan49utilizaelconcepto
deKóouocdemodoinusualmen-
tefrecuente,
sobre
todoencomparación
conlosSinópticos,
y almismo
tiempo
ledaunsentido
absolutamente
central.
Mundosignicalaformafundamental
queadoptael DaseinhumanoalejadodeDios,esdecir,el carácter
delser-bam-
brepor antonomasia.
Entonces, y deacuerdo
conesto,mundotambiénesun
términoregionalparaaludiral lugardondehabitantodosloshombresreuni-
dos,sindistinción
entresabios
y necios,
justos
y pecadores,
judíos
y paganos.
Elsignicado central
deeste
concepto
demundo, absolutamente
antropologi-
co,tomaexpresión enel hechodequefuncionaa mododeconcepto contrario
a la liación divinadeJesús,la cual,por su parte,esconcebida
comovida
(¿(011),verdad(ÓLMÍGEIQ)y luz (w636).
Estaimprontaespecial queadquiere el signicadodeKÓGMOC enel Nuevo
Testamento
semuestra
después
demodoinconfundible,
porejemplo,
enAgus-
tín o en Tomás
de/lquino.ParaAgustín,
mundosignica,por un lado,la totali-
daddelo creado,pero,no conmenorfrecuencia,tambiénel mundihabitato-
res.Estetérminovuelvea tenerel sentidoespecícamente existencialde
dilectores
mundi,impii,carnales.
Mundusmmdicunturiusti,quialicetcarne
in eohabitent,
cards
cumdeosunt5°.Seguramente,
Agustínhabratomado este
concepto
demundo,quedespués
contribuyóa determinar
decisivamente
toda
lahistoria
espiritual
deOccidente,
tantodePablo comodelEvangelio
dejuan.
Talvezpuedaservimos deprueba
el siguiente
pasaje
delTractatus
in Joannis
Evangelium.
Aquí, a propósitodel texto de Juan(Prólogo),1, 10: ÉV T05
Kóouq)ñv, K061ó Kóouoc6LocútoñéyévetoKocïó Kóouococútóv
013KÉyvo),
Agustínaportaunainterpretación
demundoconformealacual
lasdosveces
queseusaen el pasajeel términomundus,en «mundusper
49Enrelación
conlospasajes
delEvangelio
deJuan,vialel excurso
sobreKóouocenW Bauer,
Da:
ja/Jarmesevzzngelium
(Lietzmanns
Handbucb
zumNeumÏírmment,
6),ensusegunda
edición
completa-
mente revisada,
1925,p. 18.Para
lainterpretación
teológica,
vid.laexcelente
presentación
deA. Schlat
ter,DieT/yealogie
de:Neuen Yéstammts,
2.parte,1910,pp.114ss.
5° Augustinus,
Opera(Mzgne),
tomoIV, 1842.

125
HITOS

145 ipsum
factus
est»
y en«mundus
eumnoncognovit»,
tienedossignicados
diferentes.
Ensuprimera
acepción,
mundus signica
algosimilaraenscre-
atum.Segúnlasegunda,
mundussignicaelhabitare
cordein mundo, en
cuantoamaremundum, que viene a ser lo mismo que non cognoscere
Deum. Veamosel texto completo:
Quidest,munduszctztsestper
zpsum? Coelum,terra,mareetomniaquaein
eissunt,mundus
dicitur.Iterumalíasignificatione,
dilectores
mundimundus
dicuntur.
Mundusperipsum fízctus
est,etmunduseummmcognavit. Numenim
coelinoncognoverunt
Creatorem suum,autangelinoncognoverunt Creato-
remsuum,autnoncognoverunt Creatorem suumsidera, quemcontentur
daemonia?Omniaundiquetestimonium
perhibuerunt.
Sedqui noncognove-
runt?Qui amandomundumdicti sunt mundus.Amandoenim habitamus
corde:amando autem,hocappellarimeruerunt quodille, ubi habitabant.
Quomodo dicimus,malaestilla domus,aut,bonestilla domus,nonin illa
quamdicimusmalam, parietes accusamus,
autin illa,quamdicimusbonam,
parietes
laudamus,
sedmalam domum: inhabitantesmalos,etbonam domum:
inhabitantes
bonos.Sicet mundum,qui inhabitantamandomundum,Qui
sunt?Qui diligunt mundum,ipsi enimcordehabitantin mundo.Nam qui
non diligunt mundum,carneversanturin mundo,sedcordeinhabitantcoe-
lum 5.
Porlo tanto,mundosignicalo enteensutotalidady, concretamente,
en
cuanto el Cómo decisivo de acuerdo con el cual el Dasein humano sesitúa y se
mantieneenrelaciónconlo ente.Asimismo,Ïbma:deAquínautilizamundus,
unasvecesde modo equivalentea universum,universitascreaturatum,pero
otrasveces
tambiénconel signicadodesaeculum
(lamaneradepensarmun-
dana),quodmundinomineamatores
mundisignicantur.
Mundanus
(saecu-
laris)eselconcepto
opuesto a spiritualis
52.
Sinquererentrarenel concepto demundoqueaparece
enLeílmiz,vamosa
mencionarla determinaciónde mundo de la metafísicaescolar.Baumgarten
53
146 la dene de este modo: mundus (universum,mïv) est series(multitudo,
totum) actualiumnitorum, quaenon estparsalterius.Aquí, el mundose
equipara
a la totalidad
delo queestáahídelante,
concretamente
enel sentido
delm; creatum.
Peroestosignicaquela concepción delmundodepende dela
comprensióndela esencia
y dela posibilidaddela demostración
deDios.Esto
seve muy claroen Cb.A. Crusius,quedene de estemodoel conceptode
mundo:«unmundosignicaunaconexiónrealdecosasnitas, tal queno es
ellamismaa suvezpartedeotracosa,a la queperteneceríapor mediodeuna
5 [mz oir. Tract. II, Cap.l, n. 11, tomo III, 1393.
52Viaíporejemplo,
Summa
teológica,
II, 2,cuestión
CLXXXVIII,art.2,ad3:dupliciter
aliquispotest
esse
in saeculo:
unomodoperpraesentiam corporalem,
aliomodopermentisaffectum.
53«Memphysica» 2.3ed.,1743,S354,p. 87.

126
DE LA_ESE_NCIA
DEL FUNDAMENTO

conexión
real»
54.Asípues,
almundo selecontrapone
Diosmismo. Peroel
mundotambiénsedistingue
deuna«criatura
singular»,
noenmenor medida
quede«múlnples
criaturas
quesonsimultáneamente»
y que«nosehallan
ennin-
guna
conexión»,
y,nalmente,
elmundo
también
esdistinto
deese
conjunto
decriaturas
«que
sólo
esunaparte
deotrocompendio
conelqueseencuentra
en
una conexión real» 55.
Puesbien,parasaber
quedeterminaciones
esenciales
formanpartede
un mundosemejante,
tenemos
quededucirlodedosfuentesdistintas.Encada
mundo
yatienequeestar
ahídelante,
enprimerlugar,
«loquesesucede
dela
esencia
general
delascosas»,
y después,
todolo que«conlasituación
dedeter-
minadascriaturas
sepuede reconocer
comonecesario
apartirdelaspropieda-
desesenciales
deDios» 56.Poreso,dentrodelconjunto
dela metafísica,
la
«teoría
delmundo» quedasituada
pordetrás
delaantología
(ladoctrina
dela
esencia
y lasdiferencias
másuniversales
delascosas
engeneral)y dela«teolo-
gíateórica
natural».
Asílascosas,
mundo eseltítuloregional
queseusapara
designar
ala máselevada
unidaddevínculodela totalidaddelo entecreado.
Si,porlo tanto,elconcepto
demundofunciona
comoconcepto
fundamen-
tal dela metafísica
(dela cosmología
racional
encuantodisciplina
dela
Metaphysica
specialis),
y la Crítica
dela razón
puradeKantrepresenta
unafun- 147
damentación
delametafísica
ensutotalidad 57,entonces
elproblema
delcon-
ceptodemundotendrá.
queadquiriraquíunaformadistinta,enconsonancia
con la transformaciónde la ideade metafísica.Peroentoncesaún resultarámás
necesario
hacer
unaindicación
enestadirección,
aunque
seadesde
luegode
modomuysomero,
porque
juntoalsignificado
«cosmológico»
de«mundo»,
en
la antropología
de [Qznttambiénirrumpenuevamente el sentidoexistencial,
aunqueestavez,lógicamente,
sinla connotación
especícamente cristiana.
En la «Disertaciónde 1770»,en dondela caracterización
introductoriadel
conceptodemundussesiguemoviendotodavíaparcialmente enla órbitadela
tradicionalmetafísica
óntica58,[Qzntya tocasuperficialmente
unadificultad
delconcepto
de mundoque,mástarde,en la Críticadela razónpura,se
ampliará
y seacabará
convirtiendo
enunproblema capital.
Endicha«Diserta-
ción»[Qzntiniciala discusión
delconceptodemundoconunadeterminación
formaldelo queseentiende por «mundo»:
encuanto«terminus»,
el mundose
reereesencialmente
ala«síntesis».
In composito
substantiali,
quemadmodum

54«Entwurf
dernotwendigen
Vernunft-Wahrheiten,
wiefemsiedenzufïilligen
entgegengesetzet
wer-
den.»Leipzig1745,5 350,p. 657.
55Las.cin,5 349,pp.654ss.
56 Loc. cin, S 348, p. 653.
57Via.
aesterespecto
Kantundda:Problem
derMetaphysik,
1929.
55Demundi
rensibilí;
atqueintelligibílisrma
etprincipiz},
Sectio
I. Denation:
mundi
generatim,
SS
l, 2.

127
HITOS

Analysis
nonterminatur
nisipartequae
nonesttotum,h.e.Simplici,
itasynt
hesis
nonnisitotoquodnonestpars,i. e.Mundo.
EnelS2, Kantcitalos
«momentos»queresultan
esenciales
paraunadenicióndelconcepto de
mundo:l. Materia(in sensutrascendentali)
h. e.partes,quaehic sumuntur
esse
substantíae.
2. Farma,
quaeconsistir
in substantiarum
coardíruztione,
non
subordinatione.
3. Universitas,
quaeestomnitudocompartiumabsoluta.
En
relacióncon estetercer momento,Kant señala:Ílbtalitashaecabsoluta,quan-
quamconceptus
quotidiani
et facileobviispeciem
praeseferat,praesertim
cumnegative
enunciatur,
sicutit in denitione,tamempenitiusperpensa
crucemgerephilosopho
videtur.
Esta«cruz»
vaa pesar
sobreKantdurante
lossiguientes
diezaños;porque,
enefecto,enla Críticadela razónpuraesa«universitas
mundi»seconvierteen
148 problema
desde
varios
puntos
devista.
Tenemos
queaclarar:
1.Aquésereere
latotalidad
representada
bajoeltérmino«mundo»
o,lo queeslo mismo,
aqué
puedereferirse
enexclusiva.
2.Quéesloqueserepresenta,
según
eso,enelcon-
ceptodemundo. 3. Quécarácter
tieneel representar
dedichatotalidad,
es
decir,cuálesla estructura
conceptual
delconcepto
demundocomotal.Lasres-
puestas
deKantaestas
preguntas,
queélnoseplanteadeunmodotanexpreso,
suponenunatransformación
completa delproblema
delmundo.Esverdad
que
Kantsiguemanteniendo
quela totalidadqueserepresenta
enel concepto
de
mundosereerea lascosas
nitas queyaestánahídelante,peroestareferencia
a la nitud, queresulta
esencial
decaraal contenido
delconcepto
demundo,
adquiere
un sentidocompletamente
nuevo.Lafinitud delascosasqueyaestán
ahídelanteno sedetermina
por mediodeunademostración ónticadesucrea-
cióndivina,sinoqueseinterpreta
desde la perspectiva
deque,y enla medida
enque,lascosas sonobjetodeunposibleconocimientonito, esdecir,deun
conocimientoquetienequepermitirquelesean dadas
antesquenadalascosas
comoesoqueyaestáahídelante. [Qmtllama«fenómenos»,estoes,«cosascomo
fenómenos», a esoenteque,paraseraccesible, estásupeditadoa un tipo de
comprensión receptiva(unaintuiciónnita). Ahorabien,a estemismaente,
entendidoahoracomoposible«objeto»de una intuiciónabsoluta,esdecir,
creativa,
lo llama«lascosas ensí».La unidaddela conexióndelosfenómenos,
esdecir,la constitucióndel serde esoenteaccesibleen el conocimientonito,
sedetermina
mediantelosprincipiosontológicos,
esdecir,mediante el sistema
delosconocimientos
sintéticos
apriori.El contenidoconcretorepresentadoen
estos
principios
«sintéticos»
apriori,estoes,su«realidad»,
enelviejosentido
de
carácterdecosadefendido
precisamente
por Kant,sepuedeexponer demanera
intuitivay conindependencia
dela experiencia,
a partirdelosobjetos,estoes,
apartirdeesoqueseintuyenecesariamente
apriorijuntoconellos,ensuma,
la
intuiciónpuradel«tiempo».
Surealidad
esdetipo objetivo,representable
a
partirdelosobjetos.
Pero,
detodos
modos,
desde
elmomento
enquedepende

128
DELAESENCIA
DELFUNDAMENTO

necesariamente
dequevenga
yadada,
loquedesde
elpunto
devista
fáctico
es
puramente
casual,
launidad
delosmímenos
siempre
escondicionado
yfunda-
mentalmente
incompleta.
Puesbien,
sinosrepresentamos
esta
unidad
dela 149
multipicidad
defenómenos
comoalgocompleto,
nace
larepresentación
deun
compendio
cuyocontenido
(realidad)
porprincipio
nosedejaproyectar
en
unaimagen,
esdecir,
enalgointuible.
Esta
representación
es«trascendente».
Pero
enlamedida
enqueestarepresentación
deunacompletitud
esdetodos
modos
necesaria
apriori,
tiene
unarealidad
trascendental
apesar
desertrascen-
dente.
Kantllama
«ideas»
alasrepresentaciones
quetienen
este
carácter.
Dichas
ideas
«contienen
unacierta
completitudalaquenoalcanza
ningúnposible
conocimiento
empírico,
y conellas
larazón
sólopretende
unaunidad
sistemá-
tica,
alaqueintenta
aproximarlaunidadempíricamente
posible,
sinlograr
alcanzarla
nunca
deltodo»
59.«Pero
yoentiendo
porsistema
launidaddelos
múltiples
conocimientos
bajounaidea.
Ésta
eselconcepto
racional
delaforma
deuntodo.»
6°Desde
elmomentoenque nopueden
«ser
nuncaproyectadas
en
unaimagen»
61,
launidad
ylatotalidad
representadas
enlasideas
tampoco
pue-
denreferirse
nuncademodo inmediato
aalgo
intuible.
Asípues,
encuanto
unidad
máselevada,
afectan
sóloy siempre
alaunidad
delasíntesis
delenten-
dimiento.
Perodichas
ideas
«nosonproducto
deunaimaginación
arbitraria,
sinoqueeslapropia
naturaleza
delarazón
laquelascrea
y poreso
sereeren
necesariamente
alusocompleto
delentendimiento»
62.Encuanto
puros
con-
ceptos
racionales,
nuncasurgen
delareexión
delentendimiento,
queesta
todavía
referida
alodado, sinodelpuroproceder
delarazón,
enlamedida en
queéstaesdeductiva.
Ésteeselmotivo porelqueKantllamaalasideas con-
ceptos
«deducidos»
63,adiferencia
delosconceptos
«reejos»
delentendimien-
to.Pero
enladeducciónloqueintentalarazónesganar
loincondicionadode
lascondiciones.
Encuanto conceptos
racionales
puros
delatotalidad,
lasideas
son,porende,
representaciones
deloincondicionado.
«Así pues,
elconcepto
trascendental
derazón
noesotroqueeldelatotalidad
delascondiciones
paraun
elemento
condicionado
yadado.Perocomo loúnicoquehaceposible
latotali-150
daddelascondiciones
eslo incondicionado,
y, a la inversa,
la totalidad
delas
condiciones
essiempre
asuvezincondicionada,
poresounconcepto
purode
razónsepuede
explicar
engeneralmediante
elconcepto
delo incondicionado,
enlamedidaenqueéstecontiene
unfundamento
delasíntesis
delo condicio-
nado.» 64

59Vid.Crítítadelarazónpura,
A 568,B 596.
5° Loc.tir. A 832, B 860.
6'
Loc.Cir.A 328, B 384.
52 Lao.tít. A 327, B 384.
53Loc.oír.A 310,B 367;también,A 333,B 390.
64Lot.Cir.
A322,
B379.
Para
laclasicación
(lela«idea»
como
un«tipo
derepresentación»
determina-
dodentrodela«escala»
delasrepresentaciones,
vid.lor.sit.A 3320,B376s.

129
HITOS

Encuanto
representaciones
delatotalidad
incondicionada
deunámbito
de
loente,
lasideassonrepresentaciones
necesarias.
Pero
enlamedidaenquela
relación
delasrepresentaciones
concualquier
cosa
puede
sertriple,
conelsuje-
toyconelobjeto,
yasuvez
con este
último
dedos
maneras,
lanita(fenóme-
nos)
ylaabsoluta
(cosas
ensí),enesa
medida
aparecen
tres
clases
deideasalas
que
sepueden
asignar
las
tres
disciplinas
delametaphysica
specialis
tradicional.
Deacuerdo
conesto,elconcepto
demundoesesaideaenlaqueserepresenta
a
priori
laabsoluta
totalidad
delosobjetos
queson
accesibles
enelconocimiento
nito.Segúnesto,
mundo signica
tanto
como«compendio
detodos
losfenó-
menos» G5
o «compendio
detodoslosobjetos
deunaposible
experiencia»
56.
«Encuantoconciernen
a la absoluta
totalidad
enla síntesis
delosfenómenos,
llamoatodas
lasideas
trascendentales
conceptos
demundo.»
67Pero
comolo
enteaccesible
alconocimiento
finitosedejacontemplar
ontológicamente
tanto
enrelación
consuqué-ser
(essentia)
como enlorelativo
asu«existir»
(existen-
tia),o deacuerdo
conlaformulación
kantiana
deesta
distinción,
porlaque
también
divide
lascategorías
y losprincipios
delaanalítica
trascendental,
tam-
biénselepuede
considerar
como«matemática»
y «dinámico»
68,asíocurre
que
151 también
seproduce
unadivisión
delosconceptos
demundoenmatemáticos
y
dinámicos.
Losconceptos
matemáticosdelmundosonlosconceptos
de
mundo«ensentidoestricto»,
a diferencia
delosdinámicos,
queél también
llama«conceptos
trascendentes
denaturaleza»
59.Encualquier
caso,
Kantcon-
sidera«bastante
adecuado»
llamara dichasideas«ensu conjunto»conceptos
delmundo,
«porqueconeltérmino
mundo seentiende
lasumadetodos
losfenómenos,
y nuestras
ideas
sólo
vandirigidas
aloincondicionado
entre
los
fenómenos,
porque
eltérmino
mundo,
entendidotrascendentalmente,
signifi-
calatotalidad
absoluta
delcompendio
delascosas
queexisten
y nosotros
sólo
dirigimos
nuestra
atención
alacompletitud
delasíntesis
(aunque
enrealidad
sólomediante
un regreso
alascondiciones)»
7°.

65 Loc. cít. A 334, B 391.


5° Wa:beisrt:sit/Jim Denkenarientíermi1786.WW (Cassirer)
IV, p. 355.
7 Crítica
dela razánpura,
A 407s.,B434.
53«Enlaaplicación
delosconceptos
puros
delentendimiento
aunaposible
experiencia,
elusodesu
síntesis
puedesermatemático
odinámico;
enefecto,
enpartesólo
sedirigen
hacia
laintuición
y,enparte,
sólo
alDarein
deunfenómeno engeneral.»
LOL.
oir.A 160,
B199.Enrelación
conlacorrespondiente
división
delos«principios»
dice
Kant:
«Sepodrá
observar
queaquí
niestoy
considerando
losprincipios
delasmatemáticas,
enuncaso,nilosprincipios
deladinámica
general
(física),
enelotro,sinoúnica
y
exclusivamente
losdelpuroentendimiento
referidos
alsentido
interno
(sindistinción
delasrepresenta-
ciones
queallísedan),
mediante
loscuales
aquéllos
obtienen
suposibilidad.
Asípues
yolosnombro
pensando
másensuaplicación
queensucontenido...»
Las.
Cir.
A 162,
B302. Enrelación
conunapro-
blemática
más radical
entornoalconcepto
demundo
y deloenteensutotalidad,
vía.
ladistinción
del
sublime
matemático
y delsublime
dinámico.
Crítica
deljuicía,
esp.S28.
69 Loc. tir. A 419 ss.,B 446 ss.
7° Loc. cit.

130
DELa ESENCIA
DELFUNDAMENTQ
g
Enesta
observación
nosólosale
alaluzlaconexión
delconcepto
demundo
deKantconel delametafísica
tradicional,
sinoquetambién
seveclaramente
latransformación
acaecida
enlaCritica
delarazón
pura,
esto
es,lainterpreta-
ciónontológica
másoriginaria
delconcepto
demundo, lacualsepuede carac-
terizar
seguidamente
respondiendo
brevemente
alastrespreguntas
arriba
plan-
teadas:
l. Elconcepto
demundonoesunavinculación
ónticadelascosas
ensí,
sinouncompendio trascendental
(ontológico)
delascosas
encuantofenóme-
nos.2. En elconcepto
demundonoseexponeuna«coordinación»
delassubs-
tancias,sinoprecisamente
unasubordinación,en concretola «serieascendente»
hacia
lo incondicionado
delascondiciones
delasíntesis.
3.Elconcepto
de
mundono esunarepresentación
«racional»
indeterminada
en lo tocantea su 152
conceptualidad,
sinoqueestá
determinada
comoidea,
esdecir,
como
concepto
racional
sintético
puroy distintodelosconceptos
delentendimiento.
Y asíescomosele niegaahoraal concepto
demunduselcarácter
deuniver-
sitas(totalidad)
queantes
selehabía
asignado
y quesehareservado
parauna
clase
máselevada
deideas
trascendentales,
sobrela quenosofrece
unaindica-
ciónelpropioconcepto
demundoy queKantllama«idealtrascendental»
71.
Llegados
aquitenemos
querenunciar
a unainterpretación
deesteinstante
supremo
dela metafísica
especulativa
deKant.Sólomencionaremos
unacosaa
n dequeresalte
demanera
másclara
elcarácter
esencial
delconcepto
de
mundo: la nitud.
Encuanto
idea,elconcepto
demundoeslarepresentación
deunatotalidad
incandicionada.
Sinembargo,
norepresenta
loabsolutamente
y «auténticamen-
te»incondicionado,
enlamedidaenquelatotalidad
pensada
enélsigue
estan-
doreferida
afenómenos,esdecir,
alobjeto
posible
delconocimiento
nito.En
cuantoidea,elmundoesciertamente
trascendente,
traspasa
losfenómenos,
de
talmodoque,encuanta
sutotalidad,
vuelve
precisamente
arzzrirse
aellos.
Así
pues, enelsentido
kantiano
detraspasamiento
delaexperiencia,latrascenden-
ciatienedoblesentido.
Porunlado,quieredecir:dentro
delaexperiencia,tras-
pasarlo quevienedadoenellacomotal,esdecir,lamultiplicidad
delosfenó-
menos.Estotambiénvaleparala representación
del«mundo».
Pero,entonces,
trascendencia
signica:salirtera delfenómeno
encuantoconocimiento
nito
engeneral
y representar
laposible
totalidad
detodas
lascosas
como«objeto»
delintuitusoriginarius.
Enestatrascendencia
esendondenaceelidealtrascen-
dental,
esdecir,
aquel
respecto
alcualelmundo
representa
unalimitación
y se
convierteen el nombreparael conocimientohumanafinito en su totalidad.El
concepto demundosesitúaprácticamenteentre
la «posibilidad
delaexperien-
cia»y el «ideal
trascendental»
y porlo tantosignicaensunúcleo la totalidad
de la nitud del ser humana.

7'
Loc.tir. A 572, B 600 nota.

131
nrros

I 53 A partirdeaquísepuede
obtener
yaunaperspectiva
delposible
segundo
signicado
especíco,el existencial,
quele atribuye
Kantal concepto
de
mundo, ademásdel «cosmológico».
«Elobjeto
másimportante
delmundo hacia
elqueelhombre
puede dirigir
todos
losprogresos
delacultura
eselhombre,
porque
élessupropio
finúltimo.
Porlo tanto,conocerlo
según
suespecie,
comoserterrestre
dotadoderazón,
es
lo quemerece serllamado máspropiamente conocimiento
delmundo,por
mucho queelhombre sóloconstituya
unapartedelascriaturas
terrestres.»
72
Aquí,llamamosconocimientodelmundo alconocimiento
delhombredesdela
perspectiva
«delo queél,encuanto serqueactúalibremente,
haceconsigo
mismo opuedey debehacer»,
y porlotantonoalconocimiento
delhombreen
sentido
«siológico».
Conocimiento
delmundovieneasignicar
lo mismoque
antropología
pragmática
(conocimiento
delhombre).
«Así
pues,unaantropolo-
gíasemejante,
considerada...
como conocimiento
delmundo,
enrealidad
todavía
norecibe
elnombre
depragmática
mientras
contiene
unextenso
conocimiento
delascosas
delmundo,porejemplo,
delosanimales,
plantas
y minerales
enlos
distintos
climas
y países,
sinosólocuando
contiene
unconocimiento
delhom-
bre en cuanto ciudadanodel mundo.»73
Que«mundo» signicaprecisamente
la existencia
delhombre
ensuconvi-
vencia
histórica
y nosuapariciónenel cosmos comounaespecie
delosseres
vivosesalgoqueresulta
particularmente
clarocuandoseexaminan
losgirosy
expresiones
utilizados
porKantalahoradeexplicar
dichoconcepto
existencial
de mundo:«conocer el mundo»y «tenermundo».Si bienambasexpresiones
señalan
la existencia
delhombre,sinembargosignicancosasdistintas«desde
elmomento enqueuno(elqueconoce elmundo)sólocomprende
eljuegoal
quehaasistido,
mientrasqueel otrotambién
haparticipado
activamente
en
él»74.Aquí,mundoeseltérminoquedesigna
el«juego»delDasein
cotidiano,
quelo designaa él mismo.
154 Encorrespondencia
conesto,
161m distingue
el«saber
mundano» del«saber
privado».
Elprimeroconsiste
en«lahabilidad
deunhombre parainuirsobre
otros,parausarlos
parasusnes»75.Además, «unahistoria
seentiende
de
manera
pragmática
cuando
gracias
aellasevuelve
unosabio,
cuando
leenseña

72Anthropologie
in pragmatixcber
Hinrícbt
abgezsst,
1800,2.3ed.,prólogo.
WW (Cassirer)
VIII,
p. 3.
73 Loc.cin, p. 4.
7 Loc.oir.«Unhombre
demundo
participa
como
jugador
enelgranjuego
delavida.»
«Hombre
de
mundo
signica
saber
cómo
comportarse
conlosdemás
hombres
ysaber
cómo
sonlascosas
delavida.»
«Tenermundo
signica
tener
grandes
máximas
y seguir
grandes
modelos.
Esunaexpresión queprocede
delfrancés.
Sealcanza
elpropósito
através
delaconducta,
lascostumbres,
eltrato,etc.»
Vorlerung
über
Antbropologie.
Vid.Diepbílosap/yixc/Jen
Hauptvorlesungen
I.Kant;según
losnuevos
cuadernos
encontra
dosporelconde
Heinrich
zuDohna-Wundlacken.
Editado
porA.Kowalewski,
1924,p.71.
75Wa.Gruncllegung
zurMetapbyri/e
derSitten.
WW (Cassirer)
IV,p.273nota.

132
DEVLAESENCIA
DEL FUNDAMENTO

almundo
cómo
puede
procurarse
alguna
ventaja,
porlomenos
tanbiencomo
elmundoprecedente
o mejor»76.
102m
distingue
frentea este«conocimiento
delmundo»,
entendido
como
«experiencia
de la vida»y comprensión
de la existencia,
el «saber
escolar»
77.
Después,
siguiendo
elhiloconductor
deesta
distinción,
desarrolla
elconcepto
delosofía
según
el«concepto
escolar»
y el«concepto
demundo»
78.Ensenti-
doescolástico,
lalosofíasigue
siendo
cosa
delmero«artista
delarazón».
Enel
sentido
delconcepto
demundo
lalosofíaesasunto
del«maestro
ideal»,
es
decir,
deaquel
quetiende
hacia
el«hombre
divinoquehayennosotros»
79.
«Aquí,
concepto
demundo signica
elconcepto
queconcierne
aloquenecesa-
riamente le interesaa todo hombre.» 8°
Entodoesto,elmundo esel términoquedesigna
elexistir
humano enel
núcleo
desuesencia.
Dichoconcepto demundo corresponde
perfectamente
al
concepto
existencial
deAgustín,
sóloquehadesaparecido
lavaloración
especíca-
mente
cristiana
delexistir
«mundano»,delosamatores
mundi,
yelmundoseinter-
preta
demanera
positiva
enelsentido
delos«que
participan»
eneljuego
delavida.
Porlo tanto,elsignicadoexistencial
delconcepto
demundo, quehemos
vinculadoenúltimolugara101m, anuncia
yalavenida
deesaexpresión
más
tardía
de«visióndelmundo» 3.Perotambién
expresiones
hechas
como«hom-155
bredemundo», «mundo elegante»
denotan
unparecido
signicado
delcon-
cepto
demundo.
Aquí,«mundo»
tampoco
esunmero
término
regional
que
designa la comunidad
dehombresadiferencia
dela totalidaddelascosas
natu-
rales,sinoquealudeprecisamente
aloshombres ensusrelaciones
conlo enteen
sutotalidad,
esto
es,porponer
unejemplo,
del«mundo
elegante»
también
for-
manparteloshoteles
o lasescuelas
deequitación.
Portodolo dicho,esunerrorentender
laexpresión
«mundo»yaseapara
designar
alatotalidad
delascosas
naturales
(concepto
naturalista
delmundo),
yaseaparadesignar
a la comunidad
dehombres
(concepto
personalista
del
mundo)
82.Antes
bien,elelemento
metafísicamente
esencial
deese
significado
156
7 Loc.air.p. 274nota.
77Wa.
lacitadaVarlerung
überAnt/Jrapalogie,
p.72.
78Crítica
deL2razdnpura,
A 839,B867s.Vïd.también
Lagík
(ed.porG.B.Jásche),
Introducción,
sec-
ción III.
79 Lot. cil.A 569, B 597.
8° Loc. cít. A 840, B 868 nota.
ELaspreguntas
l. ¿En
quémedida
forma
necesariamente
parte
delaesencia
delDasein
encuanto
ser-
enelmundo
algo
parecido
auna«visión
delmundo»?
2.¿De
quémanera
sedebe
delimitar
y funda-
mentarensuinterna
posibilidad
laesencia
delavisióndelmundodesdelaperspectiva
delatrascenden-
ciadelDasein?
3.¿Quérelación
guarda
lavisióndelmundoconlalosofía,deacuerdo
consucarácter
trascendental?
sonpreguntas
queaquínisepueden
analizar
nimucho
menos
responder.
82Siseidentica
laconexiónóntica
delosutensilios
einstrumentos
conelmundo,
yseinterpreta
el
ser-enel-mundo
comotrato
condichos
utensilios,
esclaro
quenoexiste
ninguna
perspectiva
dellegar
a
comprender
latrascendencia
comoseren-elmundo
enelsentido
deuna«constitución
fundamental
del
Dasein».

133
HITOS

más
omenos
claramente
jadodeKÓGuOC
, mundus,
reside
enelhecho
deque
talsignificado
apunta
alainterpretación
delexistir
humano
ensurelación
con
lo
ente
ensutotalidad.
Pero
pormotivos
enlosquenovamos
aentrar
aquí,
lacon-
guración
delconcepto
demundo setopa
antes
quenada
conelsignicado
según
elcualelmundo
designa
elCómo deloente
ensutotalidad,
detal
manera
quealprincipio
surelación
conelDasein
sólosepuede
entender
de
modoindeterminado.
El mundopertenecea unaestructura
dereferencia
que
caracteriza
alDasein
comotal,y alaquellamamos ser-en-el-mundo.
Talcomo
deberían
haberdemostrado
lasreferencias
históricas,
esteusodelconcepto
de
mundo
lejos
deserarbitrario
intenta
precisamente
poner
derelieve
entodala
expresividad
y lafuerza
desuproblemática
unfenómeno
delDasein
que,aun-
queconocido
desde
siempre,
sinembargo
nohasidoconcebido
demodo
uni-
tariodesdeelpuntodeVistaontológico.
El existirhumanoese entequeseencuentra enmediade lo entey que
actúaateníéndoxea lo ente existede tal maneraquelo entesiempreestá
manifiestoensutotalidad.Ahorabien,estono implicaquehayaquecompren-
derla totalidaddemodopropio,puessupertenencia
al Daseinpuedeestar
velada
y suamplitud
puedevariar.
Latotalidad
seentiende
sinquehayaque
comprender
tambiénpropiamente
ni mucho
menos analizar
«completamente»
yhasta
elfondo
todoloentemanifiesto
ensusrelaciones
especícas,
sus
ámbi-
tosysus
grados.
Puesbien,
lacomprensión
deestatotalidad,
quelacomprende
deantemano
y entodoloqueabarca, eseltraspasamiento
hacia
elmundo.
Lo
quehayquehacerahoraestratardellegaraunainterpretación
másconcreta
delfenómeno
del mundo.Paraesohayquecontestar
a lassiguientes
dospre-
guntas:
1.¿Cuál
eselcarácter
fundamental
delatotalidad
recién
caracterizada?
2.¿Enquémedida
esta
caracterización
delmundo
permite
unesclarecimiento
Porelcontrario,
ydecara
aunaprimera
caracterización
delfenómeno
delmundo,
laestructura
onto-
lógica
delente«delmundo
delentorno»,
enlamedida
enqueéste
sedescubre
comoinstrumento,
pre-
senta
laventaja
deconducir
hasta
elanálisis
dedicho
fenómeno[nota
a]ydepreparar
elterreno
para
el
problema
trascendental
delmundo.
Después
detodo,
ésta
eslaúnica
intención
delanálisis
delmundo
delentorno,
como
sehamostrado
demodo
sucientemente
claro
enlaestructuración
y planteamiento
de 1:5SdS
14-24íSery tiempo);pero
sien o e segun a importancia.
visto
ensu
conjunto
ydesde
laperspectiva
del
nqueloguía,
acaba
Perosienlaanalítica
delDasein,
asíorientada,
parece
quefaltalanaturaleza
(ynosólolanaturaleza
comoobjeto
delasciencias
delanaturaleza,
sinotambiénlanaturaleza
enunsentido
originario
(vid.
Ser}:
tiempo,
p.65),esporque
existen
motivos
para
ello.Elmotivo
principal
esquelanaturaleza
noes
algo
quesepueda
encontrar
nienelambito
delmundoquenosrodeanimucho menosnidemodopri-
mario
como
algorespecto
alacualnosotros
nosconducímos.
Lanaturaleza
serevela
originariamente
enel
Dasein
desde
elmomento enqueésteexiste
enmedía
deloentecomoalgoqueseencuentra
enunesta-
dodeánimo.Perodesde
elmomento
enqueelhechodeencontrarse
(elestar
arrojado)
formapartedela
esencia
delDasein yesalgoqueseexpresa
enlaunidad delconcepto
completo
decuidado,
aquíloúnico
quepodemos llegar
aobtener
eslabaseparaelproblema
delanaturaleza.
[Notaa]l. ed.(1929):
yellodetalmodoquelacomprensión delconcepto
demundoevita
desde
el
principio
elcamino delametafísica
delanaturaleza
tradicional
detipoóntico,
enscreatum.

134
_ ESENCIAVDEL
FQNQAMENTQÍ

de la esenciade la relación del Dasein con el mundo, esdecir, un esclarecimien-


to de la internaposibilidaddel ser-enelmundo(trascendencia)?
Como totalidad,el mundo no «es»un ente,sino aquelloa partir de lo cual 157
el Daseinseda a entendercon respectoa quéentey cómopuedeactuar.Que el
Dasein«se» dé a entendera partir «desu»mundo signica que en estellegar-a-
sí, a partir del mundo, el Daseinmaduray seproduce83a modo de un Misma,
esdecir,a mododeun enteal quesehaconadoel tenerqueser.De lo quese
trataenel serdeesteenteesdesupoderser.El Daseinesdetal modoqueexiste
enconsideracióna szmismoM. Perosi esen el traspasamientoen direcciónal
mundo donde empiezaa madurar y a producirsela mismidad, entonces
el mundo serevelacomoaquelloen consideracióna lo cualexisteel Dasein.El
mundo tiene el carácter fundamental del «en consideración a»..., entendido
estoen el sentidooriginariode queel mundo sólosuministrala internaposibi-
lidad de todos los «en consideración a ti», «en consideración a él», «en conside-
ración a eso»,etc, determinadosde facto. Peroaquelloen consideracióna lo
cualexisteel Daseinesprecisamente
él mismo.El mundoformapartede la
mismidad;el mundo seencuentrapor esenciareferidoal Dasein.
Antesdeseguirpreguntandopor la esencia
deestareferencia
y deinterpre-
tar elser-en-el-mundo
desde
el «enconsideracióna»,encuantocarácter
prima-
rio del mundo,seráconvenientedeshacer algunosmalentendidos posibles
sobrelo quehemosdicho.
Lafrasequedicequeel Daseinexiste
enconsideracióna 51'
mismono supone
queseestéjando ningunanalidadegoístaónticaparaun hombrecegado
siempreporelamorpropio.Poresomismo,nosela puede«rebatir» apuntando
a mododeejemploquemuchoshombres sesacricanpor losdemás y que,en
general,los hombresno existensóloparaellosmismos,sinoqueexistenen
comunidad. En dichafraseno seencierrani un aislamiento
solipsista
ni un
enaltecimientoegoístadel Dasein.Al contrario,dichafraseaportala condición
parala posibilidaddequeel hombre«se»
puedaconducirya seade un modo
«egoísta»,ya seade un modo «altruista».Es precisamenteporque el Dasein
como tal estádeterminadopor la mismidadpor lo que un Yomismopuede
actuar ateniéndosea un Tú-mismo. La mismidad es el presupuestopara la
posibilidaddel Yo, queseabresiemprey únicamenteen el Tú. Perola mismi-
dadnuncaestáreferidaal Tú, sinoque(enla medidaen queeslo quehace
posibletodo esto)permaneceneutralrespectoal Ser-yoo Ser-túy, sobretodo, 158
respectoa la «sexualidad».
Todaslas proposicionesesenciales
de una analítica

B3N. delo: T: traducimosconun doblete[madurary producir]elverbo«zeitigen»,


defrecuente usoen
estetexto.La palabraalemanaincluyeel sustantivo«Zeit»,tiempo,quetambiénresuena de alguna
manera enel sentidodelverbo«madurar»,quepor otraparteesel significado
habitualde«zeítigen».
s" N. delo: «umwillen seiner».

135
l-IITOS

ontológicadel Daseindel hombre entiendendesdeel principio a dicho ente


con esa misma neutralidad.
Puesbien, ¿cómopodemosdeterminarahorala relacióndel Daseincon el
mundo?Puestoqueel mundo no esun enteperoesinherenteal Dasein,esevi-
dentequeno sepuedepensardicharelacióncomola relaciónentreun ente,el
Dasein,y otro ente, el mundo. Peroentonces¿nose estaráintroduciendoel
mundo dentro del Dasein (el sujeto) y explicándolocomo algo puramente
«subjetivo»?
Ahora bien, lo único quepermitedeterminarqué signican «suje-
to» y «subjetivo»es el esclarecimiento
de la trascendencia.
Al nal, hay que
entenderel conceptode mundo de tal modo que,aunqueel mundo seacierta-
mentesubjetivo,esdecir,aunqueseainherenteal Dasein,no precisamente por
esocaecornoentedentro de la esferaíntima de un sujeto«subjetivo».
Y, por el
mismo motivo, el mundo tampocoesmeramenteobjetivo,si estoquieredecir
queforma partedelos objetosqueson.
Como totalidaddel «enconsideracióna»propia de un Dasein,el mundo es
llevadoporesteúltimoantesímismo.Estellevar-ante-sí-mismo
al mundoesel
proyectooriginariodelasposibilidades
delDasein,enla medidaenque,situa-
do en mediode lo ente,el Daseintienequepoderactuarateniéndose a él. Pero
en la medidaen queno comprendepropiamentelo proyectado,el proyectodel
mundo essiempreun tramproyecto 35del mundo proyectado,estoes,un pro-
yectoquevamásalládelo ente.Esteproyectoprevioquetraspasa
y vamásallá
de lo enteesel quehaceposibleen absolutoquelo entesemanifiestecomotal.
Esteacontecerde un proyectoque proyectamás allá de lo ente y en el que
maduray tienelugarel serdel Daseinesel ser-en-el-mundo.
Que«elDasein
trasciende»
quieredecir queconfiguraun mundoen la esenciade su ser,y quelo
«congura»en variossentidos85:haciendoque acontezcaun mundo o logran-
do que con el mundo él seconstruyauna visión (imagen)originariaque, sin
estar comprendidapropiamente,de todos modos funciona como gura o
modelo para todo ente que se manifiestay del que también forma parte el
correspondienteDaseinmismo.
159 Lo ente, por ejemplo la naturalezaen el sentido más amplio, no podria
manifestarse
deningúnmodosi no encontrase
la ocasión
paraintroducirse
en
un mundo. Por esohablamosde la posibley ocasionalentradaen el mundode
lo ente. La entradaen el mundo no esningún procesoque tengalugar en el

35N. delos obsérveseel juegoentre«Entvmrf»[proyecto],«Überwurf»


[transproyecto]
y «Entwor-
fen»[proyectado].
Páginas
másadelanteseañadirá«Vorwurf»[anteproyecto]. La formaverbal«über-
Werfen»la traducimos por arrojar más allá, recogiendoel sentido implícito del «pro-yectar»,también
recogidopáginasmásadelante enelverbo«überschwingen»(traducidopor lanzarmásallá).
s 1V.delo: T: en el siguientepárrafono quedareejadoencastellano
eljuegoentre«bilden» congu-
rar,«Bild»[imagen]y «Vor-bild»[modelo],queexplicaríapor quéHeidegger habladedoso mássenti-
dos de «bilden».

136
DE LA ESENCIADEEFUNDAMENTO

ente que entra,sino algo que «acontece» «con»el ente.Y esteaconteceresel


existir del Dasein,que, en cuanto existente,trasciende37.Sólo cuandoen la
totalidad
delo entelo entegana«más ente»,
al mododelamaduración o pro-
duccióndelDasein, sepuede decirquehallegado
elmomento paralaentrada
delo enteenelmundo. Y sólocuandoaconteceestahistoria
originaria,
latras-
cendencia,
esdecir,sólocuandoirrumpeenlo enteun enteconel carácter de
ser-en-el-mundo,
existela posibilidad
dequesemanifiestelo ente88[notab].
La propiaexplicación
dela trascendencia
quehemosofrecidohastaahoraya
permiteentender
que,aunque lo entecomoentesólopuedasaliralaluzenella,en
cualquier
caso
latrascendencia
constituye
unámbitoexcelente
paralaelaboración
detodaslaspreguntas
queconciernen
a lo entecomotal,esdecir,a lo enteensu
ser.Antesdeanalizar
el problema
conductordelfundamentoenel ámbitodela
trascendencia
y deentrar
porlotantomásafondo-almenos
desde
cierta
perspec-
tiva enelproblema
delatrascendencia,
tenemos
quefamiliarizarnos
muchomás
con la trascendencia
del Daseinrecurriendoa una nuevaremembranza
histórica.
Platónhablaexpresamente
dela trascendencia
cuandodice:ÉTCÉKELVCX
TTÏC160
01301012
89[notaa].Pero¿se
puedeinterpretar
elÓLYOLGÓV
comotrascendencia
delDasein?
Unafugazmiradaalcontexto
enelquePlatónplantea
lapregunta
porelÓLYOCOÓV
debería
bastar
paraacabar
conestas
dudas.
El problema
del
ÓUYOLGÓV
sóloeselpuntoculminante
delapregunta
central
y concreta
porla
posibilidad
fundamental
dela existencia
delDaseinenla «polis».
Puedeocurrir
quela tareadeunproyecto
ontológico
delDasein respecto
desuconstitución
metafísica
fundamental
nollegueaplantearse
ni tansiquiera
acongurarse
de
maneraexpresa,
peroen cualquiercasola triple caracterización
del ÓLYCJLGÓV
quesellevaa caboenunapermanente
comparación
conel «sol»
nosobligaa
preguntar
porla posibilidad
deverdad,comprensión
y ser,lo quesignicaque,

37l. ed.(1929):
¿pero
elDasein
y elser[Seyn]
mismo?
Todavía
noestá
pensado,
habrá
queesperar
a
lasegunda
partedeSery tiempo.
Elseraquí
formapartedelser[Seyn]
mismoencuanto
lo simple
delo
ente
y delser.Laesencia
del«acontecer»,
lamaduración
delatemporalidad
comonombre
propio
dela
verdaddelser[Seyn].
33Mediantelainterpretación
ontológica
delDasein
encuanto
ser-en-el-mundo,
nosetomaninguna
decisión,
nipositiva
ninegativa,
sobre
unposible
serenrelación
condios.
Esmediante
laexplicación
de
latrascendencia
comoseconsigue
nalmenteunconcepto
suciente
delDmein,
enteenconsideración
al
cualahora
yasepuede
preguntar
quéocurre
conlarelación
delDasein
condiosdesde
elpuntodevista
ontológico.
[Notab] l. ed.(1929):peroaquisetratadeunadeterminación erróneadela relaciónentre«distin-
ción»y trascendencia.
La trascendencia
sepresenta
en la distincióny éstaesla resolución
dedichadis
tinción.Aquiaparece
lapreparación
deuniniciocompletamente
distinto;todoestátodaviamuymez-
cladoy confuso;
constreñido
enuna«investigación»
detipofenomenológico-existencial
y trascendental;
elacontecer
nocomo«salto»
y ¿éste?:
acontece
y seapropia
[er-eignet]
enelacontecimiento
propio
[Ereignis].
89República VI, 509B.
[Notaa]2.ed.(1931):
¡No!Elser-aqui
noestáentendido
ni experimentado.
srtéicstva
noestoda-
víala trascendencia,
sinoáyaeóv encuantoaitior.

137
HITOS

tomados
losfenómenos
ensuconjunción,obligaapreguntar
porel fundamen-
to originario
y unitariodelaposibilidad
delaverdad
delacomprensión
delser.
Pero,encuantoproyectoquedesvela
el ser,dichacomprensión
esla acciónori-
ginaria
delaexistencia
humana,
enlaquetodoexistirtienequeestararraigado
enmediodelo ente.Asípues,el ÓLYOLGÓV esesaÏéétc(potencia) queesdueña
dela posibilidad(enel sentidodela posibilitación)
dela verdad,la compren-
sióneinclusodelser,y además delostresa lavezensuunidad.
No esporcasualidad porlo queelÓLYOLBÓV estáindeterminadoenlo tocante
a
sucontenido, detal maneraquetodaslasdeniciones e interpretaciones
queten-
ganqueverconélestánabocadas
alfracaso.
Lasexplicaciones
racionalistas
tienen
quefracasar
deigualmodoquefracasalahuida«irracional»
haciael«misterio».
Tal
comoindicaelpropioPlatón,
la explicación
delÓCYOLGÓV
tienequeatenersea la
misióndeinterpretar
laesencia
delaconexión deverdad,entendimiento
y ser.Sise
pretende
remitirlapregunta
a-lainternaposibilidad
deestaconexión,
nosveremos
«obligados»
allevaracaboeacpresamente
esetraspasamiento
queacontecenecesaria-
161 menteentodoDaseincornotal,aunque casisiempredemodooculto.Laesencia
delÓLYCXGÓV
reside
enlapotencia
quedispone
desimisma
encuanto
OÏ)ÉZVEKH;
encuantoenconsideración
a...eslafuentedelaposibilidad
comotal.Y puesto
que
lo posible
reside
amásalturaquelo real,ocurre
que TOT)
(ÍLYCXGOÜ
"¿ICesla
fuenteesencial
delaposibilidad,
u/SLCÓVOI;
uuntéov 9°.
Esprecisamente enestepuntocuandola relacióndel «enconsideración

conel Daseinsetornaproblemática.Lo quepasaesquetal problemano salea
la luz.Porcontra,y deacuerdoconunadoctrinaquehallegadoa sertradicio-
nal,lasideas
permanecen
enun{mepouptivtoctónoc; lo únicoquecumple
haceresaseguradas
comolo másobjetivoquetienenlosobjetos,comolo que
esen lo ente,sin que el «enconsideracióna»semuestrepor esocomo caracte-
rísticaprimordial
delmundoy sinqueelcontenido
originario
delaénáicetva
lleguea actuarefectivamente
comotrascendencia delDasein.Porel contrario,
mástardeseimplantatambiénla tendencia, ya preguradaen el «monólogo
reminiscentedelalma»dePlatón,segúnla cuallasideasdebenserconcebidas
comoinnatasal «sujeto». Ambosintentosponende manifiestotanto queel
mundoesprecedente al Dasein(estámásallá)comoqueseformaa s1 mismo
enel Dasein.La historiadelproblemadelasideasmuestrahastaquépuntola
trascendenciasiempretratadesalira la luz,perosimultáneamente oscilaentre
dosposiblespolosdeinterpretacióninsucientemente fundamentados y deter-
minados. Lasideaspasan porsermásobjetivas quelosobjetosy al mismotiem-
poporsermássubjetivas
queelsujeto.
Delmismomodoqueenellugardeese
fenómeno
delmundono reconocido
aparece
un ámbitodestacado
deentesque
siempre
son,asimismo
la relación
conelmundoseinterpreta
comounadeter-
90 Loc. cít. 509 A.

138
DE LAEsENgiADEL FUNQAMENTO

minadaactuaciónrespectoa dicho ente,concretamente comoVOSÏV,intuitus,


comounapercepciónya no mediada,como«razón»,El «idealtrascendental» va
dela manocon el intuitus originarius.
Estarápidaremembranza de la historiatodavíaescondidadel problemaori-
ginario de la trascendencia
deberíapermitir comprenderque la trascendencia
no puedeserdesvelada
ni entendidamedianteunahuidaa lo objetivo,sino 162
únicay exclusivamentemedianteuna interpretaciónontológicade la subjetivi-
dad del sujeto,que debeser renovadapermanentemente y que por un lado
tienequeoponerseal «subjetivismo»
y, por el otro, tienequenegarsea seguiral
«objetivismo»91.

III. De la esenciadelmdamento 92

Laexplicación
del«principioderazón»
haremitidoelproblema
delfundamen-163
to al ámbitodela trascendencia
(I). En el transcursode un análisisdel concepto
9 Permitasenos
indicarenestepuntoquelo quesehapublicadohastaahoradelasinvestigaciones
de
Ser}:tiempotiene como única tareallevar a caboun proyectoconcretoque desvelela trascendencia
(vid.
SS 12-83;esp.S 69). A su vez,estoocurreparahacerposibleesaúnica intención conductoraclaramente
indicadaenel rótulodetodala primeraparte,queconsiste
enganar«elhorizontetrascendental
dela pre-
gunta por el ser».Todaslas interpretacionesconcretas,sobretodo las del tiempo, debenserentendidas
únicamenteen el sentido de hacerposiblela preguntapor el ser.Tienen tan poco que ver con la moderna
«teologíadialéctica»como con la Escolásticamedieval.
Si alli seinterpreta
el Daseincomoesoentequeengeneral sepuedeplantearesoquepodemos llamar
el problema delserencuantoalgoqueformapartedesuexistencia, estonasignicaquedichoente,que
puedeexistirdemodoautenticoy no autenticocomoDasein,seael ente«verdadero» porantanomasíaen
mediodetodoslosdemás entes,al puntodequeestosúltimosparezcan sólolassombras
deaquél.Todolo
contrario.Esal explicarla trascendencia cuandosepuedeganarelhorizonteenel quepor primeravezse
puedefundamentar losócamentecomoconcepto, el conceptodeserincluso ese«natural»taninvoca-
do.Perounainterpretación ontológica delsera partirdey enla trascendencia
delDaseinno signicauna
deducciónóntica del todo de eseenteque no esconformea.lDaseina partir delo entequa Dasein.
Y por lo que toca a esainterpretaciónerróneaque ve un «punto de vista antropocéntrico»en Sery
tiempo,estaobjeción,que con tanta alegríacorre ahorade bocaen boca,seguirásin decir absolutamente
nadamientras,a la hora de pensara fondo el planteamiento,todoel transcursoy la metadel desarrollodel
problemade Sery tiemposesigasin entendercómo precisamentemediantela elaboraciónde la trascen-
denciadelDasein«elhombre»
llegaal «centro»,
detal modoquesunulidadenla totalidaddelo entetiene
que convertirsey seconvierteen el principalproblema.Así lascosas,¿quépeligrosencierradentro de sí un
«puntodevistaantropocéntrico»
queprecisamentehacetendertodo:susesfuerzos únicay exclusivamente
a
mostrarquela esencia
delDasein,queestáaquí«enelcentro», esextática,esdecir,«excéntrica»,
y que,por
eso,tambiénla supuesta
ausenciadeperspectivasiguesiendounalocuraqueatentacontratodosentido
dellosofarencuantoposibilidadesencial
y nita dela existencia?
Via.la interpretación
dela estructura
extático-horizontaldel tiempo como temporalidaden Sery tiempoI, pp. 316-438.
92 l. ed. (1929): en correspondenciacon la esenciadel fundamento poner de manifiestoel explorary
abundaroriginario. La exploraciónesanterior a toda fundamentación.Hay exploraciónen la losofía y
el arte,pero no en la religión. En esteapartadolll seplanteala destrucciónde I, esdecir,de la diferencia
ontológica,
la verdadóntico-ontológica.
En III sedael pasohaciaun ámbitoqueconstriñea la destruc-
ción de todo lo anterior y haceque seanecesariauna completainversiónde las cosas.En III semuestra
la esenciadel querercomo ser-aquí,la eliminación y superaciónde toda facultad.

139
HITOS

de mundo, dicha trascendenciaha sido determinada como el ser-en-el-mundo


del Dasein.Ahora de lo que setrataesde ponerde relievela esenciadel funda-
mentoa partir de la trascendenciadel Dasein.
¿Hastaquépunto resideen la trascendencia la internaposibilidadde lo que
podemosllamarel fundamento?El mundo seentregaal Daseincomola corres-
pondientetotalidaddel propio «enconsideración a»,estoes,en consideración a
un entequeesigualmenteoriginario:el ser(o estar)junto a...lo queya estáahi
delante,el ser(o estar)junto con... el Daseinde otrosy el ser(o estar)en rela-
ción... consigomismo.De estemodo,el Daseinsólopuedeseren relacióncon-
sigomismo,en cuantotal, cuandosetraspasa«así mismo»en el «enconsidera-
ción a».Estetraspasamiento «enconsideracióna»sóloocurreen una voluntad
o «querer»93,que, como tal, se proyectaen sus propias posibilidades.Esta
voluntad,que por su esenciaproyectay por endearrojamásallá del Daseinal
«enconsideraciónde»sí mismo,no puedeserun quererdeterminado,un «acto
devoluntad»distinto de otroscomportamientos(por ejemplo,representar, juz-
gar,alegrarse).Todoslos comportamientostienen su raíz en la trascendencia.
Peroesdicha «voluntad»la que,en su calidadde traspasamiento y en el traspa-
sarniento,tiene que «construir»el propio «enconsideracióna sí mismo».Pero
esoque,segúnsu esencia,proyectandomásallá,arrojaanticipadamente lo que
podemosllamarel «enconsideracióna»,y no precisamente en cuantoproducto
ocasional,eslo que llamamoslibertad.El traspasamiento haciael mundo esla
164 libertad misma.Segúnesto,la trascendencia no setopa con el «enconsidera-
ción a»comocon un valor o un n queya estánahí delantede suyo,sino que
esla libertady precisamente encuantolíbertad la queseponeantesí dicho
«enconsideracióna».En estetrascendente ponerseantesí dicho «enconsidera-
ción a»,el Daseinaconteceen el hombre94,de tal modoque éste,en la esencia
de suexistencia,puedeverseobligadoa simismo,esdecir,puedeserun Mismo
libre. Peroaquí la libertad se manifiestasimultáneamente como lo que hace
posibleel vínculo y el caráctervinculante.La libertad esla única quepuede
lograrquereinaun mundoquesehagamundo95parael Dasein.El mundo nunca
es,sino quesehacemundo.
Finalmente,
enestainterpretación
dela libertad,quesehaganadoa partir
de la trascendencia,
seencierrauna caracterizaciónmásoriginariade su esencia
que la que la dene comoespontaneidad, esdecir,como una suertede causali-
dad. El empezar-por-sí-misma sólo nos aportala característica
negativade la
libertad que consisteen quepor detrásde ellaya no seencuentraningunaotra
causadeterminante.Pero,sobretodo, esacaracterizaciónpasapor alto que
95N. delosT: nótese: «Um-Willem[poramora,o enconsideración a] y «Willem[querero voluntad].
94 l. ed.(1929):al contrario:el Daseinprevalece
por encimadeldominaro, mejor,dela esencia
dela
verdad,y de esemodo funda la posibilidad del serhombre en cuanto serhombre enel Dasein.
95N. delosÍÏ: obsérvese
eljuegoentre«walten»
[reinar]y «welten»
(traducimos:
hacermundo).

140
DE LA ESENCIADEL FUNDAMENTO

hablade maneraontológicamenteindiferentede «empezar» y «acontecer»,sin


que el sercausa lleguea caracterizarseexpresamentea partir del modo de ser
específicode eseenteque esasí,el Dasein.Así pues,si queremosque la espon-
taneidad(el «empezar-por-sí misma»)nossirvacomocaracterística esencialdel
«sujeto»,primero habráqueexigir doscosas:l. habráque explicarontológica-
mente la mismidad para llegar a una adecuadacomprensiónde ese«por-sí
misma»;2. estaexplicaciónde la mismidadtiene que esbozarel carácterde
acontecer96de un Mismo, a n de poder determinarel modo de movimiento
del «empezar». Perola mísmidaddeeseMismoqueya subyace a todaespontanei-
dadresideenla trascendencia. Esedejarquereineun mundo, queproyectaarro-
jando másalláde lo ente,esla libertad.Essóloporquela libertadconstituyela
trascendencia por lo que puedemanifestarseen el Daseinexistentecomo si
fuerauna especieprivilegiadade causalidad.Pero,sobretodo, la interpretación
dela libertadcomo«causalidad» semueveya en una determinadacomprensión165
del fundamento.Sin embargo,la libertad como trascendencia no es sólo un
«tipo»particularde fundamento,sino el origendelmdamento engeneral.La
libertadeslibertadpara elmdamento.
Llamamosmdamentar a la relaciónoriginariade la libertadcon el funda-
mento.Fundamentando, la libertadday tomafundamento97.Peroestefunda-
mentarquetienesusraícesen la trascendencia estádesperdígadoen una plurali-
dad de modos. Se trata concretamente de tres: l. el fundamentar 9B en cuanto
instituir o fundar 99; 2. el fundamentar en cuanto tomar suelo 1°);3. el funda-
mentaren cuanto explicaro dar fundamentosm. Si estosmodosdel funda-
mentarformanpartede la trascendencia,entoncesesevidentequelos términos
«fundar»y «ponersuelo»no tienenun signicado óntico vulgar,sino que han
de tener forzosamente uno trascendental.
Pero¿hastaqué punto el trascender
del Daseinesun fundamentarqueseatienea uno de estosmodos?
Intencionadamente,hemospuestoen primer lugar el modo del «fundar»
o «instituir».Y no precisamenteporquelos otros sederivende él ni tampoco
porqueseael primeroo el másconocidodeloscitadosmodosdefundamen-
tar, sino porque,a pesarde todo, le correspondeun puestoprivilegiadocomo
demuestrael hechode que no hayamospodido obviarlo a la hora de esclare-
cer el significado de trascendencia.Este «primer»fundamentar no es otra
cosaque elproyectodel «enconsideración a». Puestoque ya seha determinado
9° N. delos T: como en otros lugaresde estetexto (y susnotas),traducimos«Geschehen»
(no confundir
con acontecimientopropio = Ereignis).
97 l. ed. (1929): pone en lo carentede fundamento [Grund-lose: sin-fundamento,abismo: Ab-
grund],enel in-fundamento
o no fundamento
[Un-grund].
98 N. delos T: «Gründen».
9° N. delos «Stiften».
10°N. delos T: «Boden-nehmen».
101 de105 «Begründen».

141
HITOS

como trascendencia
a estelibre dejar que reine un mundo, pero sin embargo
al proyectodeun mundoenel sentidodefundamentar
le pertenecen
necesa-
riamentelos otros modosde fundamentar,de aquí sededuceque hastaahora
no se habían determinadoplenamenteni la trascendenciani la libertad. Es
verdadque del proyectode un mundodel Daseinsiempreformaparteel
hechode queen el traspasamiento y medianteel traspasamiento
él siempre
retornaa lo entecomotal. El «enconsideración
a»proyectadoenesteproyec-
to que arroja delanteremite a la totalidad de lo ente que se desvelaen este
horizontedel mundo.Ahorabien,a estatotalidadsiemprele pertenece, da
igualcon quérelievey en quégradode explicitación,tanto lo enteque es
166 Daseincomo lo ente que no esconformeal Dasein.Peroen el proyectode
mundo esteente todavíano es manifiestoen sí mismo y, de hecho, tendría
quepermanecer
ocultosi no fueraporqueel Daseinproyectante,
encuanta
prayectante,estáya también en mediode dicho ente. Pero este «en medio
de...»no signicaaparecer
en mediode los otrosentesni dirigirseexpresa-
mente laaciadicho ente actuando en relación con él. Antes bien, este «estaren
mediode...»formapartede la trascendencia.
Aquelque tras-pasa
y de este
modo seelevatiene, como tal, que encontrarseen lo ente.Al encontrarseasí,
el Daseinseimplica en el senode lo entehastael punto de formar parte de lo
entey sentirsedeterminado
por él ensuánimom. Yïascendencia
signicaun
proyecta
demundota!queloproyectanteyaesta
tambiéndominada
y determina-
da ensu ánimopor esemismaenteal quetraspasa.
Con semejante implica-
ción1°?
en lo ente propia de la trascendencia,
el Daseinva tomando sueloen
lo ente,vaganando
terrenoo «fundamento».Este«segundo» fundamentarno
aparece después
delprimero,sinoquees«simultáneo»a él. Con estono que-
remosdecirqueambossepresenten enel mismoAhora,sinoqueel proyecto
de mundoy la implicaciónen lo ente formanparte respectivamente,en
cuantomodosdelfundamentar, deunaúnicatemporalidad, enla medidaen
que contribuyen a su maduracióno producción. Perodel mismo modo en
que, a pesarde ir por delante«en»el tiempo,el futuro sin embargosólo
maduraenla medidaenquemadurael tiempo(esdecir,enla medidaenque
tambiénmaduranlo ya sidoy el presente,dentrode su especícaunidad
temporal)asítambiénlos modosde fundamentarnacidosde la trascendencia
denotanesamismaconexión.Peroestacorrespondencia
existeporquela tras-
cendenciatiene su raíz en la esenciadel tiempo, esdecir, en su constitución
extático-horizontal 1°.

1°: 1V.delas Ï: «vonihm durchstimmt».


"3 N. delos 7.":«Eingenommenheit».
m Lainterpretación
temporaldela trascendencia
hasidodejadasiemprecompletamente
a]margen,de
modo intencionado,en laspresentesobservaciones.

142
aa___,a__9¡ÉLé_E5ENCÍA
DEEÉUNDAMENTO

En cuantoesoenteque él es,el Daseinno podríaestardeterminadoen su


ánimo por lo ente,lo que signica que de ningún modo podría sentirse,por
ejemplo,ahogado,rodeadoo invadido por él, porque para esole faltaría el
campode acción,si no fueraporquesu implicaciónen lo enteva de la mano
con el eclosionaro por lo menosel alborearde un mundo.El mundo desvelado167
puede ser poco o nada trasparentedesdeel punto de vista conceptual,el
mundo puedeinclusoserinterpretadocomo un enteentreotros,puedefaltar
un saberexpresosobreel trascenderdel Dasein,la libertaddel Daseinque trae
consigoel proyectode un mundo puedeestarapenasdespierta,pero,a pesarde
todo eso,el Daseinsigueestandoimplicadoenlo enteúnicamentecomoseren-
elmundo.El Daseinfundamenta(funda) un mundo en la medidaen que se
fundamenta en medio de lo ente.
En el fundamentar
quefunda,encuantoproyectodela propiaposibilidad
desí mismo,residela explicaciónde que el Daseinsiempreselancema:alla.De
acuerdocon su esencia,el proyectode lasposibilidadesessiempremásrico que
esaposesiónen la queya reposael queproyecta.Perouna posesiónde estetipo
espropiadel Dasein,porque,en su calidadde proyectante,seencuentrasitua-
do en mediode lo ente.Con ello ya sele sustraenal Daseinotrasdeterminadas
posibilidadesy estoúnicamenteen razóndesu facticidad.Peroprecisamente la
sustracción
de ciertasposibilidadesa su poder seren-elmundo,incluida en la
implicaciónen lo ente, es lo que por primera vez le pone delanteal Dasein,
comosi fueranparteintegrantede su mundo, lasposibilidades«realy efectiva-
mente»alcanzables en el proyectode un mundo. La sustracciónesprecisarnen
te la quele proporciona
al carácter
vinculantedelproyectado
anteproyecto
que permaneceel podery la fuerzade su reinaren el ámbito de existenciadel
Dasein.De acuerdacon lasdosmodasdefundamentar,la trascendencia esal
mismatiempoun lanzarsema:allay un sustraerse. Que el proyectode un
mundo, que selanzamásallá en cadacorrespondiente ocasión,sólo adquiera
podery seconviertaen posesiónen el senode la sustracciónestambiénun dato
trascendental que pruebala nitud de la libertad del Dasein.¿Yacasono se
anunciaya aquila esencianita dela libertad?
Parala interpretaciónde los múltiples modos de fundamentaciónde la
libertad lo más importante es llegar a ver la unidad de dichos modos hasta
ahoracitados,que salea la luz en esatrascendentalalternanciamutua de un
lanzarsemásalláy un sustraerse.
Ahora bien, el Daseinesun enteque no sólo seencuentraen mediode lo
ente,sino quetambiénactuaateniéndase a lo entey, por ende,en relacióncon- 168
sigomismo.Esteactuarateniéndose a lo enteen principio y la mayorpartede
las vecessesueleequiparara la trascendencia. Aunque tambiénestosuponga

m5 N. dela: «Vorwurf»,vid. nota supra,p. 136.

143
HITOS

que no sereconocela esenciade la trascendencia,


en todo casola posibilidad
trascendental
dela actuación intencionaltienenecesariamente
queconvertirse
enproblema.
Y si la intencionalidad
esunaconstitución
privilegiada
dela exis-
tenciadel Dasein,pareceevidentequeno sela puedepasarpor alto a la horade
dar una explicaciónde la trascendencia.
Aunqueaquíno sepuedemostrar,elproyectodeun mundohaceposibleuna
comprensiónpreviadel serde lo ente,sin serél mismo ninguna relacióndel
Daseincon la ente.A su vez,la implicación
que permiteque el Daseinse
encuentresituadoen medio de lo ente (sin que falte nuncaun desvelamiento
demundo)y queeste
determinado
por él ensuánimono esningúnactuarate-
níéndose
a lo ente.Ahora bien, ambosson,dentrode su unidad ya caracteriza-
da, la posibilidadtrascendental
de la intencionalidad,
de tal modoque,en
cuantomodosdel fundamentar,elloscontribuyena quemadureo seproduzca
un tercer modo: el fundamentar como dar fundamentos. En este último, la
trascendenciadel Daseinseencargade queseaposibleel manifestarse del ente
en sí mismo,estoes,seencargade queexistala posibilidadde la verdadóntica.
Aquí, «darfundamentos»no debeentenderse en el sentidoestrictoy deriva-
do dela demostración
delasproposicionesteóricas
detipo óntico,sinoenun
signicadofundamentalmente
originario.Segúnesto,darfundamentos signi-
calo mismoquebacerposible
lapreguntadelporqueengeneral.Asípues,hacer
visibleel carácterpropio y originariamentefundamentadordel fundamentaren
cuantodar fundamentos
signicaaclararel origentrascendental
del por qué
como tal. Esto quieredecir que no seestánbuscando,pongamospor caso,las
razones
por lasqueirrumpedefactoenel Daseinla preguntadelpor qué,sino
queseestápreguntandoporla posibilidadtrascendental
delpor quéengeneral.
Por eso,a quien hay que interrogaresa la propia trascendencia,en la medida
en que estádeterminadapor los dosmodosde fundamentarcomentadoshasta
el momento.El fundamentarque funda, en cuanto proyectode un mundo,
ofreceposibilidadesde la existencia.Existir quiere decir siempre:actuarate-
169 niéndosea lo entea lo enteque no conformeal Dasein,a sí mismo o a los
semejantesa él encontrándose situadoenmediodelo ente,detal modoque
enesteactuarqueseencuentra situadosetratesiempre
delpoderserdelpropio
Dasein.En el proyectodeun mundosedaun lanzarse másalládelo posible,
enrelaciónconlo cual,y enel estardominadoporesoente(lo real)queoprime
y constriñeen el encontrarse
situados,surgeel por qué.
Perocomolosdosmodosdefundamentar quehemoscitadoprimerofor-
manambosparte
dela trascendencia,
el surgimiento
delpor quéestrascenden-
talmente necesario.El por quetambién se multiplica en diversasvariantes
desdesu origen.Lasformasfundamentales
son:¿porqueasíy no de otro
modo?¿Porquééstey no aquél?
¿Porqueengeneral
algoy nonada?Seexprese
comoseexprese,
en cualquiercasoen estepor quéya estáincluidaunaprecom-

144
DELAESENCIA
DELFUNDAMENTOÍ

prensión,
aunque
seapreconceptual,
delser-qué,
ser-cómo-
y delser(nada)
en
general.
Estacomprensión
delsereslaquehace posible
elporqué.Pero
esto
también
quiere
decir
quecontiene
yalarespuestaoriginaria
1°primera
y últi-
maatodopreguntar.
Lacomprensión delser,
encuanto larespuesta
absoluta-
mente
másprevia
quesepuede
dar,ofrece
laprimera
y laúltima
fundamenta-
ción.
Yloque
enellafundamenta
eslatrascendencia
como
tal.Puesto
queaquí
sedesvelan
elserylaconstitución
delser,
lafundamentación
trascendental
(en
cuanto
darfundamentos)
signica
laverdad
ontalágica.
Estedar fundamentos
subyace
o está«enel fundamento»
de todo actuar
ateniéndose
aloente,
detalmodo
quesóloenlaclaridad
delacomprensión
delserpuede
manifestarse
elente
ensímismo
(es
decir,
e72cuanta
esoente
que
esy talcomoes).Pero
comotodomanifestarse
delo ente(verdad
óntíca)
está
dominado
desde
elprincipio
demanera
trascendental
poresedarmdamentos
yacaracterizado,
poresomismo
tododescubrir
y abrirónticos
tienen
queser
«fundamentadores»
a sumanera,
estoes,tienenquedemostrarse.En esta
demostración
selleva
acabo
lapresentación
deloente
exigida
encada
caso
por
elqué-
yelcómo-
decada
respectivo
enteyporelcorrespondiente
tipodedes-
velamiento
(verdad),
porejemplo,
como«causa»
o «móvil»
(motivo)
deuna170
coherencia
yamanifiesta
delo ente.Puesto
quela trascendencia
delDasein
da
fundamentos
proyectando,
encontrándose
situada
y construyendo
unacom-
prensióndelser,y puestoqueenla unidaddela trascendencia
die/aa
darfunda-
mentos
esigualdeoriginario
quelosdosprimeros
citados,
o, lo queeslo
mismo,surge dela libertadnita delDasein,
porestarazón, ensusdemostra-
ciones
y justificaciones
fácticas,
el Dasein
puedelibrarse
delos«fundamentos»,
norecurrir
aellos,
confundirlos
y ocultarlos.
Deacuerdo
conesteorigen
del
darfundamentos,
yporende
delademostración,
alalibertad
siempre
lequeda
reservada
laposibilidad,
enelDasein,
dedeterminar
hasta
que
puntosedebe
extender
y siacaso
debedecidirse
porunauténtico
darfundamentos,
esdecir,
poreldesvelamiento
desuposibilidad
trascendental.
Pormucho queenlatras-
cendencia
siempre
sedesvele
elser,lociertoesqueparaellonoseprecisa
una
captación
ontológico-conceptual.
Y,así,latrascendencia
como talpuede
quedar
ocultay sersóloconocida
a través
deunainterpretación
«indirecta».
Peroen
cualquiera
deloscasos,
también
entonces
resulta
desvelada,
porque
precisa-
mentepuededejarquelo enteseabray broteenla constitución
fundamental
delser-enel-mundo,
enel queseanuncia
el autodesvelamíento
dela trascen-
dencia.
Ahora
bien,
latrascendencia
sedesvela
propiamente
comoorigen
del
mdamentar
cuando
éste
esllevado
alsurgimiento
ensutriplicidad.
Deacuer-
doconesto,fundamento
signica:
posibilidad
suelo,
demostración.
Sóloelfun-

mól. ed.(1929):
laesencia
deesta
respuesta:
larelación
delser[Seyn]
encuanto
ser[Seyn]
conelser
humano.Enquémedida
elauténtico
pensar
delser[Seyn]
noesningún
preguntar.

145
HITOS

damentar
dela trascendencia,
triplemente
disperso,
consigue
pormediodela
unicación
originaria
esetodoenelquecada
Dasein
vaa poder
existir.
El
acontecer
dela trascendencia,
encuantofundamentar,
esel construirse
deese
espacio
enelqueirrumpe
elmantenerse
fáctico
encada
momento
delDasein
fácticoen mediode lo enteen su totalidad.
Según
esto,
¿reduciremos
eltradicional
número
decuatro
fundamentos
a
tres,oacaso
lostresmodosdefundamentar
sesolapan
conlastresvariantes
del
171 nptñtov698V deAristóteles?
Lacomparación
nosepuedeplantear
entérminos
tansuperciales,
porque
lopropio
delaprimera
exposición
delos«cuatro
fun-
damentos»
esprecisamente
queenellos
todavía
nosedistingue
fundamental-
menteentrefundamentos
trascendentales
y causas
especícamente
ónticas.
Aquellos
sonsóloelgrado
«más
general»
deéstas.
Laoriginariedad
delosfun-
damentos
trascendentales
y suespecíco
carácter
demdamento
todavíase
siguen
ocultando
bajolacaracterística
formalquelosentiende
como
principios
«primeros»
y«Supremos».
Poreso,
también
lesfalta
launidad.
Ésta
sólo
puede
consistir
enunmismo
grado
deoriginariedad
delorigen
trascendental
deltri-
plemodo
defundamentar.
Laesencia
del«fundamento»
ni siquiera
sepuede
buscar
y mucho
menos
encontrar
preguntando
porungénero
universal
que
debería
nacerdeuna«abstracción».
La esencia
¿lelmdamento
esla trqhledisper-
sión,
surgida
demoda
trascendental
delindamentar:
enelproyecta
deunmundo,
laimplicación
enlaente
y elantológico
darmdamentosalaente.
Y essóloporestoporlo queelmásprimitivo
preguntar
porlaesencia
del
tndamentoseconfunde
conlatarea
deaclarar
laesencia
deser
y verdad.
Pero¿acaso
todavía
noqueda porpreguntar
porquéestostreselementos
que,unidos,
constituyen
la determinación
dela trascendencia
reciben
el
comúnnombre de«fundamentar»?
¿Essólounacoincidencia
fonética
forzada
demanera
articialy caprichosa?
¿Otalvezlostresmodos
defundamentarsí
quesonidénticos
desde
unpuntodevista,aunque
seadeunamanera
distinta
encadacaso?
Enefecto,
tenemos
quecontestar
armativamente.
Ahorabien,la
explicación
deese
signicado
porelquelostresmodos
inseparables
defunda-
mentar
secorresponden
demodounitarioaunque disperso
nosepuede
llevara
cabo
enel«plano»delaactual
consideración.
A mododeejemplo bastará
con
señalar
quefundar,
tomarsueloy darfundamentossurgen
siempre,
cada unoa
sumanera,
delcuidado
porlapermanencia
y laestabilidad,
que,asuvez,sóloes
posible
comotemporalidadm7.
172 Siahoranosalejamos
expresamente
deesteámbitodeproblemas
pararegre-
saralpuntodepartida
denuestra
investigación,
tendremos
queparamosaana-
lizarbrevemente
si connuestrointentodeaclararla «esencia»
delfundamento
hemos
ganado
algoy que
cosaenrelación
conelproblemadel«principio
m7l. ed.(1929):
y éstaeneltiempocomotemporalidad.

146
DE LA EsENcIADEL FUNDAMENTO

derazón».
Dichoprincipiodiceasí:todoentetienesuindamento.Contodo
loquesehadichohasta
ahora
parece quehaquedado
explicado
porque
esesto
así.Enefecto,
esasí,porque
elser,encuanto
algoquesecomprende
previa-
mente,daya«desuyo»
mdamentos,
porquetodoenteencuantoenteanuncia
asumanera unos«fundamentos»,
independientemente
dequeéstos seancap-
tados
y determinados
delmodoadecuadoo no.Y esporque el«fundamento»es
uncarácter
trascendental
y esencial
delserengeneral
porlo queelprincipiode
razónvaleparalo ente.Ahora bien, el fundamentoesinherentea la esenciadel
serporquesólohayser(no ente)en la trascendencia,
a modo de un fundamen-
tar queseencuentrasituadoen el proyectode un mundo.
Asípues,
ahora
haquedado
claroquehayquedescartar
queel«lugar
de
nacimiento»
delprincipioderazónseencuentre
enla esencia
o enla verdaddel
enunciado,
sinoquesehallaenlaverdad
ontológica
o,lo queeslo mismo,
en
latrascendencia
misma.
Lalibertad
eselarigen
delprincipio
derazón,
pues
en
ella,enla unidaddellanzarse
másalláy dela sustracción,
sefundaesedarin-
damentos
queseconstituye
comoverdadontológica.
Partiendo
deesteorigen,
nosólocomprendemos
elprincipioensuposibili-
dadinterna,
sinoquesenosabren
losojosparaloquetienen
desorprendente
y
hasta
ahora
inexplicado
susdistintas
versiones,
y queenlaformulación
corrien-
tequedabacompletamente
oculto.
Precisamente
enLeibniz
sepueden
encon-
trarformulaciones
delprincipio
queponenderelieve
unaspecto
aparentemen-
te trivial de su contenido.Si las reagrupamos
de modosistemático,
dichas
formulacionesrezanasi:
ratioestcurhocpotiusexistitquamaliud;ratioestcur
sicpotiusexistitquamaliter;ratioestcuraliquidpotiusexistitquamnihil.El
«cur»sedefinecomo«curpotiusquam». Peroaquí,elprincipalproblematam-
pocoeseldellegarasaber porque métodoy conquémedios sepueden llevara
suresolución
laspreguntas
planteadas
de factoen lasconductas
ónticas,sino
queloquesedebe
explicar
escómo
esposible
engeneral
quesehaya
puesto
el 173
«potiusquam»al ladodel «cur».
Todademostración
tienequemoverse
necesariamente
en el terrenode lo
posible,
porquecomoactuación
intencional
respecto
a lo enteyaseencuentra
supeditada
enlo tocante
asuposibilidad
a unafundamentación
(ontológica)
explícitao tácita. De acuerdocon su esencia,dicha fundamentaciónofrece
siempre
y necesariamente
ámbitos
detramrmacián
delo posible,
enlosque,
deacuerdoconel carácter
dela posibilidad,
cambiala constitución
delserde
esoentequehayquedesvelar. Y estoesasíporque,efectivamente, el ser(la
constitución del ser) que da fundamentos,en cuanto vínculo trascendental
paraelDasein,
tienesusraíces
enlalibertad
deéste.
Elreejodeeste
origen
de
la esencia
delfundamento
enel indamentardela libertadfinitasemuestra
en
el«potius
quam»delasfórmulas
delprincipio
derazón.
Pero,asuvez,laexpli-
cación
delasconcretas
conexiones
trascendentales
entreel«fundamento»
y el

147
HITOS

«más
bienque»urgeaclarar
la ideadelserengeneral
(elqué-es
y cómo-es,
el
algo,la naday la nulidad).
De acuerdocon suformay supapeltradicional,el principiode razónha
quedado
atrapado
enesa
supercialidad
quetraenecesariamente
consigo
elpri-
mer esclarecimiento
de todo lo «fundamental».
En efecto,explicarel principio
como un«principio
fundamental»
eincluso
situarlo
juntoalprincipio
deiden-
tidady decontradicción
oincluso
deducirlo
deéstosnosólonoconduce alori-
gen,sinoqueequivalea impedir
todapreguntaposterior.
Además,hayque
tenerencuenta
quelosprincipios
deidentidad
y decontradicción
nosóloson
a suveztambiéntrascendentales,
sinoqueremitena algomásoriginarioqueno
tienecarácter
deprincipio,
sinoqueformapartedelacontecer
delatrascenden-
cia comotal (temporalidad).
Y,así,el principioderazóntambién
comete
susabusos
tratando
deprivar
deesencia
m8a la esencia
del fundamento,
y, bajola formaya sancionada
del
principio
fundamental,
acabaconunaproblemática
quepodría
hacerle
tamba-
learse
a él mismo.Lo quepasaesquedicho«desafuero
inesencial»
no sele
puede
achacar
alasupuesta
«supercialidad»
delosfilósofos
singulares,
y porla
174 mismarazónno puedesersuperado
conun presunto
«ir másallá»aúnmás
radical.El fundamento tienesuelemento
inesencial,
porquesurgedela liber-
tad nita. Ésta,a su vez,no puedesustraerse
a lo quesurgede ellade este
modo.El fundamentoquesurgetrascendiendo
retornaa la propialibertad,
y
ésta,encuanto
origen,
seconvierte
a suvezen«fundamento». La libertad
esel
tndamento
deltndamenta.
Claroquenoenelsentido
deuna«iteración»
for-
maleinfinita.Frente
alo quesesuele
pensar,
elser-fundamento
delalibertad
no tiene el carácterdeunade los modosdel fundamentar,sino que sedetermi-
nacomounidadmdamentadora dela dispersión trascendental
delfundamen-
tar.Peroencuantotal fundamento,la libertadesel namdamenta,o el abismo
del Dasein.No en el sentidode queel libre comportamiento singularesté
carentede fundamento,sino en el de que la libertad,en su esenciaque estras-
cendencia,
sitúaal Dasein,comopoderser,
enposibilidades
queseabrenante
su elección nita, esdecir, ante su destino 109.
Peroensutraspasamiento
delo ente,queproyecta
un mundo,el Dasein
tienequepasar
másalládesímismoa n depoderse
entender
nalmente a sz
mismadesdeesaaltura como abismo.Y, a su vez, estecarácterabismaldel
Dasein
noesnadaquesepresente
anteladialéctica
o elanálisis
psicológico.
El
abrirsedel abismoen la trascendencia
fundamentadoraes,másbien, el movi-
mientooriginario
quellevaacaboconnosotros
mismos
lalibertad
y conelque
«nosdaa entender»,
esdecir,conel quenospresenta
comocontenidoorigina-
"3 N. delos T: «treibt seinUnwesen».Vid. nota 17, p. 111.
m l. ed.(1929):
todavía
elinútilintentodepensar
elser-aquí
per-viniendo
laverdad
delser[Seyn]
en
su giro.

148
DE LA ESENCIADEL FUNDAMENTO

rio delmundo,el cual,cuantomásoriginariamenteestáindamentado, tanto


mássimplemente alcanzaensuactuarel corazóndelDasein,esdecir,sumis-
midad.Asípues,enelexistirfácticosólosepuede
llegara «superar»
la inesen-
cialidaddelfundamento,
perosinllegarnuncaa eliminarla.
Ahora bien, si en el sentidode la libertad de fundamentose entiendede
principio a n la trascendenciacomoabismo,con estotambiénserecrudecela
esencia
delo quellamarnos
la implicación
delDasein enlo entey paralo ente.175
A pesar
deencontrarse
situado enmediodelo entey determinadoporélensu
ánimo,el Dasein,encuantolibrepoder-ser,
estáarrojadoenmediodelo ente.
El hecho
dequeelDasein
tenga
laposibilidad
deserelMismoy dequelo sea
defactodeacuerdo
consulibertad,
elhecho
dequela trascendencia
tenga
lugary madure comoacontecimiento
originario,
soncosasqueno estánen
poderdela libertadmisma.
Sinembargo,
semejanteimpotencia
(estar
arroja-
do)noessóloelresultado
delainsistencia
deloentesobre
elDasein,
sinoque
esalgoquedetermina
alserdelo entecomotal.Poreso,todoproyecto
deun
mundoesun proyectoarrojado.
Laexplicación
dela esencia
delanítuadel
Daseina partirdela constitución
desuserOdebepreceder a todoslosplan-
teamientos
«obvios» dela «naturaleza»
nita delhombre,a todadescripciónde
laspropiedades
queproceden
delanitud y,porconsiguiente,
atoda«explica-
ción»apresurada
acerca
desuorigenóntico.
La esenciade la nitud del Dasein se desvelaen la trascendenciaen cuanto
libertaddemdamento 11.
Y,así,el hombre,queencuantotrascendencia
queexisteselanzahaciaade-
lanteenbusca
deposibilidades,
esunserdela distancia.
Sólomediante
lejanías
originariasqueél seconstruyeen su trascendencia
en relacióncon todo entese
acrecienta
enélla auténtica
proximidada lascosas.
Y sóloelpoderescuchar
en
la distancia
producey hacemadurarenel Dasein,ensucalidaddeMismo,el
despertar
delarespuesta
delotroDasein
compañero,
conelque,alcompartir
el
ser,puedeolvidarse
desuYoparaganarse
comoauténticoMismo.

11°l. ed.(1929):elsaltoalorigen!
(Ser-aquí),
origen,
libertad,
temporalidad;
nitud delDasein
que
noesidénticaalanituddelserhumano y quedebeentenderse
deotromodo:¡carácter
deorigen!
m l. ed.(1929):perolalibertadnotienenadaencomúnconelfundamentarni conelfundamento,
asícomotampococonla causa
ni conel causar
ni concualquiermodode«hacer
cosas»
y de«hacer».

1479
DE LA ESENCIA DE LA VERDAD

Vamosahablardela esencia 1°delaverdad.Lapregunta porla esencia


delaver- 177
dadno sepreocupa desi la verdadesencadacasola verdaddela experiencia
prácticadela vidao deun cálculoeconómico, si esla verdaddeunareflexión
técnicao dela inteligenciapolítica,ni sobretodosi eslaverdaddela investiga-
ción cientíca o de una forma artística o incluso la verdad de una meditación
pensante o deunafedelculto.Lapreguntaporla esencia
dejatodoestodelado
y tratadeencontrarunaúnicacosa:quéeslo quecaracteriza
a toda«verdad»
en
generalcomoverdad.
Pero¿acaso
conla preguntapor la esenciano nosperdemos enel vacíode
unageneralidad
quedejasinaireacualquier pensar? ¿Acasolo extremodeestas
preguntas
no evidencia
la ausencia
desuelorme quecaracteriza a todaloso-
fía?Después
detodo,lo primeroquedebeintentarun pensarbienfundamen-
tadoocupadoconlo realesestablecer la verdadefectivamente real,quenos
proporciona
hoydíanormay estabilidad, contrala confusióndela opinióny el
cálculo.A la vistade esteestadorealde necesidad,
¿quésignicadotienela pre-
gunta(«abstracta»)
por la esencia
dela verdadquepasapor altotodolo efecti-
vamentereal?¿Lapreguntapor la esenciano esla másinesencial
y másirrele-
vantequesepuedepreguntar engeneral?
Nadiepuedenegarla esclarecedora obviedadde estasdudasy reexiones.
Nadiedebe,despreciar
a la ligerasuimperiosa gravedad.
¿Peroquiéntomavoz
en esasreexiones?El «sano»
sentidocomúnde los hombresqueinsisteen exi-
gir una utilidadal alcance
de la mano,y pugnacelosamente
contrael saber

" 3.ed.(1954):
esencia:
1.quiddítas-el
que es-Kowóv;
2.posibilitación-condición
deposibilidad;
3.
fundamentode la posibilitación.

151
HITOS

178 sobrela esencia


delo ente,un saberesencial
quedesdehacelargotiempose
llama «losofía».
El sentidocomúndelhombretienesupropianecesidad; afirmasulegitimi-
dadconel únicoarmaqueestáa sualcance,estoes,la invocación
a lo «obvio»
de susaspiraciones
y reexiones.Ahorabien, la losofía no puederebatir
nuncaal sentidocomúnporqueésteessordoa sulenguaje. Ni siquieradebe
albergarsemejante
deseo,
porqueelsentidocomúnesciegoalo queellapropo-
ne como asunto esencial.
Además,nosotrosmismosnosquedarnosdetenidosen lo obvio del sentido
comúncuandonoscreemos segurosenesas multiformes «verdades»
dela expe-
rienciadela vida,delactuar,investigar,
creary creer.Nosotrosmismosdefen-
demoslo «obvio»contracualquierpretensión de ponerloen teladejuicio y
cuestionarlo.
Poreso,si deverasdebemos preguntarpor la verdad,la primeraexigencia
seráresponderenquépuntoestamos hoynosotros. Sequieresaberquéocurre
connosotrosactualmente. Sereclamala metaqueseledebeplantearalhombre
ensuhistoriay paraella.Sequierela «verdad»
realy efectiva.¡Esdecir,la ver-
dadal n y al cabo!
Peroparareclamar
unaverdad«real»
setienequesaberyapreviamente qué
signicaverdadengeneral.
¿Osólosesabeesto«porqueesalgoquesesiente» y
sólodeun modo«general»?Pero¿acaso
este«saber»
aproximadoy la indiferen-
cia quesuscitano esmásmiserablequeel simpley puro desconocimiento
de la
esencia de la verdad?

I. El conceptocorrientede verdad

¿Quése entiendehabitualmentepor «verdad»?


Estetérmino, «verdad»
2, tan
179 elevadoy al mismotiempotandesgastado y casivulgar,aludealo quehaceque
algoverdadero seaverdadero3h.¿Quéesalgoverdadero? Decimos,por ejem-
plo, que«esunaVerdaderaalegríaparticiparenla resolución
deestatarea»y lo
quequeremos deciresquesetratadeunaalegría puray real.Lo verdadero
eslo
real. De acuerdo con esto, hablamos de oro verdadero a diferencia de oro falso.
El oro falsono esrealmente lo queparece.Sóloesuna«apariencia» y, por eso,
no esreal.Lo no realo irrealvalecomolo contrariodelo real.Peroel oroapa-
rentetambiénesalgoefectivamente real.Poreso,tratandodeexpresamos de
un modomásclaro,decimosqueel oro realesel oro auténtico.Pero«reales»
sonlosdostiposdeoroy noesmenos
realeloroauténtico
queelorofalsoque
2 l. ed.(1943)y 3.ed.(1954):
ver-dad,
dad:laclara(esclarecedora),
laquealumbra.
3" l. ed.(1943)y 3.3ed.(1954):
hacer-pro-ducir-dejar
surgirenelclaro.

152
DE_1_.A
ESENCIADE LA VERDAD p,

tambiéncircula.
Loverdaderodeloroauténtico
noesalgoquepuedasergaran-
tizadoporsucarácter
decosa
real.Poresovuelve
asurgirlapregunta:
¿quésig-
nicaaquíauténtico
y verdadero?
Elauténtico
oroeseseororealcuyarealidad
coincideconlo que,yapreviamente y siempre,
pensamos «propiamente»
cuan-
do decimosoro.Y, al revés,cuandosuponemosquelo quetenemosdelantees
orofalso,decimos:
«aquí
hayalgoquenoconcuerda».
Porcontra,
cuando
algo
es«comodebeser»,decimosqueconcuerda.La cosaconcuerda.
Perono sólollamamos verdadera o verdaderoa unaalegríaefectivamente
real,o al oroauténticoy losentesdeestetipo,sinoquetambiénllamarnos ver-
daderas y falsasa todasnuestrasasercionessobrelo ente,enteque,a suvez,
puedeserauténticoo inauténtico ensugéneroy puedeserasío deotramanera
ensurealidad. Un enunciado esverdadero cuandolo quesignicay dicecoin-
cideconla cosasobrela queenunciaalgo.Tambiénenestoscasos decimosque
concuerda. Peroahorano esla cosala queconcuerda,sinolaproposición.
Lo verdadero,ya seauna cosaverdaderao una proposiciónverdadera,es
aquelloqueconcuerda,
lo concordante.
Serverdadero
y verdadsignicanaquí
concordaren un doble sentido:por un lado como concordanciade una cosa 180
conlo quepreviamente
seentiende
por ella,y, por otro,comocoincidencia
de
lo dicho en el enunciado con la cosa.
Estedoble carácterdel concordarse pone de manifiestoen la tradicional
definicióndela verdad:Veritas
estadaequatio
reiet intellectus.
Estopuedesig-
nicar quela verdadesla adecuaciónde la cosaal conocimiento.Perotambién
puedequererdecir que la verdadesla adecuacióndel conocimientoa la cosa.
Ciertamente,por lo generalsesuelepresentarla denición esencialya citada
bajo la formulaciónque dice:veritasestadaequatiointellectusad rem. Perola
verdadasíentendida,la verdadde la proposición,sólo esposiblesobreel fun-
damentode la verdadde la cosa,la adaequatiorei ad intellectum.Amboscon-
ceptosesenciales de la Veritassignificansiempreun regirsede acuerdocon o
conformarse
a...y, por ende,piensan
la verdadcomoconfbrmídad
o rectitud4.
En cualquiercaso,la una no esla merainversiónde la otra.Al contrario,lo
que ocurreesque intellectusy ressepiensande modo distinto en cadacaso.
Paradarnoscuentade estotendremosquedevolverla formulaciónhabitualdel
conceptode verdada su origenmáspróximo (el medieval).La Veritasentendi-
dacomoadaequatio
rei ad intellectumno signicatodavíalo quemástarde
serála ideatrascendentalde Kant y quesóloesposiblesobreel fundamentode
la subjetividaddel serhumano, estoes,que «losobjetosseconformana nues-

4 N. delas1':
«sichrichtennach»,regirse
por;«Richtigkeit»,
rectitud,corrección,
canfbrmidad.
A lo
largo de todo el texto sejuega con una lista de términos de significadomuy parecidoque tratamosde
distinguir con términos más o menos equivalentesen castellano:ademásdel ya citado, «stimmen»,
«nicht-einstimmen»
[concordar,
no concordar],
«Einstímmigkeit»
[concordancia],
«Übereinstimmung»,
«Übereinkommen»[coincidencia],
«Angleichung»
[adecuación].

153
HITOS

tro conocimiento»,sino quesignica esafe teológicacristianaquesostieneque


lascosas,
enlo quesony si son,sólolo sonenla medidaenque,unavezcrea-
das(enscreatum), corresponden a la ideapreviamente pensada
enel intellectus
divinus,esdecir,en el espíritude Dios,y por endesonde acuerdoa la idea
(conformes)y, enestesentido,verdaderas. El intelectohumanotambiénesun
enscreatum.En cuantofacultadprestadaal hombrepor Dios, debeadecuarse a
su idea.Peroel entendimientosólo esconformea la ideaen la medidaen que
181 susproposiciones
adecuan
lo pensado
a la cosa,sinolvidarquela cosatambién
tienequeserconformea la idea.Si separtedela suposiciónde quetodo entees
«creado»,
la posibilidadde la verdaddel conocimiento
humanosebasaen el
hechode quecosay proposiciónsonen la mismamedidaconformesa la ideay,
por eso,desde
el puntodevistadela unidaddelplanodivinodela creación,
se
encuentranmutuamenteacomodadas la unaa la otra.En cuantoadaequatiorei
(creandae)ad intellectum (divinum), la Veritases la que garantizala Veritas
comoadaequatiointellectus(humani)ad rem (creatarn).La Veritassiempresig-
nifica en su esenciala convenientia, la coincidencia de los distintos entes entre
s1,
en cuantoentescreados,con el creador,un modo de «concordar»
queserige
porlo determinado
enel ordendela creación
5*.
Pero,una vezque seha liberadode la ideade la creación,esteorden tam-
bién puedeserpresentadode modo generale indeterminadocomo orden del
mundo.En el lugardel ordende la creaciónteológicamente pensadoaparecela
posibilidadde planificaciónde todoslos objetospor medio de la razónmun-
dial, que seda a sí mismala ley y por esotambiénexigela inmediatacompren-
sibilidadde su proceder(lo queseentiendepor «lógico»).Seda por hechoque
la esenciade la verdadde la proposiciónresideen la conformidaddel enuncia-
do. Tambiénallí donde seempleanesfuerzosde una inutilidad sorprendente
paratratar de explicarcómo puedadarseesaconformidadsepresuponea ésta
como esenciade la verdad.Así pues,la verdadenunciadasiempresignica la
coincidenciade la cosapresentecon el concepto«racional»de su esencia.Pare-
ce como si estadefinición de la esenciade la verdadsiguierasiendoindepen-
dientedela interpretaciónde la esenciadel serde todo ente,quea suvezimpli-
cala correspondiente interpretaciónde la esenciadel hombrecomo portadory
ejecutordel intellectus.Y, así,la fórmula de la esenciade la verdad(Veritasest
adaequatiointellectuset rei) adquiereesavalidezuniversalque todo el mundo
puedeapreciarde inmediato. Dominadospor la obviedadde esteconceptode
verdad,una obviedadque apenassetieneen cuentaen susfundamentosesen-
182 ciales,tambiénsetoma en el actocomo cosaobviaque la verdadtienesu con-
5 l. ed. (1943): no se trata de una doble coincidencia, sino de una sala, pero articulada de varias
maneras:puestoque existeuna coincidenciacon el creador,por esotambién la hay entresl (como creado
tienealgodivino);la «correspondencia»
en un sentidomasesencial
queen el dela roscaanalogía
entis
de la Escolástica,tomadade Aristótelessin ninguna reexión.

154
DE LA ESENCIADE LAWYERDAD

trarioy quetienequehaberunanoverdad.
La no verdadde la proposición
(inconformidad) esla no coincidencia del enunciado con la cosa.La no verdad
dela cosa(inautenticidad)
signicala no concordancia
delo enteconsuesen-
cia.En losdoscasos,la no verdadsepuedeconcebircomoun no concordar.
Éstecaefueradela esenciadela verdad.Poreso,encuantocontrariodelaver-
dady cuandolo queimportaescaptarlaesencia puradelaverdad,la noverdad
puededejarsea un lado.
Pero,en estecaso,¿esprecisotodavíaun desvelamiento
particularde la
esenciade la verdad?¿Acaso
la pura esenciade la verdadno estáya suficiente-
menterepresentada
poreseconcepto
que,noestandoperturbado
porninguna
teoríay protegidopor su obviedad,es un conceptocomúnmenteVálido?Si
ademásentendemos la reconducciónde la verdadde la proposicióna la verdad
de la cosacomoaquellobajocuyaformaellasepresenta
primero,esdecir,
comouna explicaciónteológica,y si mantenemosen toda su purezala deni-
ciónlosóca desuesencia
librándoladela intromisióndela teologíay limi-
tandoel concepto
deverdada la verdaddela proposición,
entoncesnostopa-
mos enseguidacon una antiguatradición del pensar,si bien tampocola más
antigua,segúnla cualla verdadesla coincidencia
(óuoícootc)deun enuncia-
do (KÓYOC)conunacosa(npcïwua).Llegados aquí,¿quéelementos
delenun-
ciadosuscitantodavíaalgunapregunta,suponiendoquesepamos ya qué signi-
fica coincidenciade un enunciadocon la cosa?¿Perosabemos
esto?

2. La internaposibilidaddela coincidencia

Hablamosde coincidenciadándoledistintos signicados.Por ejemplo, a la


vistade dos monedasde cinco marcosque seencuentransobrela mesa,deci-
mos:lasdossoniguales,coinciden.Ambascoincidenen su aspectoúnico.Tie- 183
nen eseelementoen común y, por eso,desdeesepunto de vista son iguales.
Perotambién hablamosde coincidir cuando,por ejemplo,afirmamossobre
una de las dos monedasde cinco marcos:estamonedaes redonda.Aquí, el
enunciadocoincidecon la cosa.Ahora la relaciónya no esentre cosay cosa,
sino entreun enunciadoy una cosa.¿Peroen qué puedencoincidir la cosay el
enunciadosi los elementosque se han puestoen relaciónson distintosen lo
tocantea suaspecto?La monedaesde metal.El enunciadono esnadamaterial.
La monedaesredonda.El enunciadono tieneparanadala naturalezade algo
espacial.Con la monedasepuedecompraralgo.El enunciadosobreellanunca
puedeser un medio de pago. Pero,a pesarde toda estadesigualdadentre
ambos,enla medidaen queel enunciadoesverdaderocoincidecon la moneda.
Y, de acuerdocon el conceptocorrientede verdad,estemodo de concordar
tiene que seruna adecuación.¿Perocómo puedeadecuarse a la monedaalgo

155
Hitos

tan completamentedesigualcomoel enunciado? Tendríaqueconvertirseen


moneda y deestemodoanularseasímismoporcompleto. Peroesoesalgoque
el enunciadono puedeconseguirnunca.Si lo consiguiera,
enesemismoins-
tanteel enunciado
yano podríacoincidirconla cosaencuantotal enunciado.
En la adecuaciónel enunciadotienequeseguirsiendolo queeso inclusopreci-
samentellegara serlo.¿Enquéconsiste
suesencia,
absolutamentedistintade
cualquiercosa?
¿Cómoconsigue el enunciado
adecuarse
a otro,a la cosa,per-
maneciendoy persistiendoprecisamenteen su esencia?
Adecuaciónno signica aquí una igualaciónrealy concretaentrecosasque
son distintas. Antes bien, la esencia de la adecuación se determina de acuerdo
con la naturalezade la relaciónexistenteentreel enunciadoy la cosa.Mientras
tal «relación»
sigaestandoindeterminadae infundamentadaen suesencia,toda
discusiónsobrela posibilidade imposibilidad,asícomosobrela naturalezay el
gradode la adecuación,carecede sentido.El enunciadosobrela moneda«se»
refierea estacosaen la medidaen que la re-presentaó y dicequé ocurrecon lo
184 re-presentado mismo desdeel punto de vista que predominaen casacaso.Lo
queel enunciadorepresentador dicedela cosarepresentada lo dicetal comoella
es.El «talcomo»concierneal representar y a lo re-presentado.Si dejarnosa un
lado todos los prejuicios«psicológicos» y «deteoríade la conciencia»,re-pre
sentarsignica aquí el hacerque la cosase presentefrente a nosotroscomo
objeto.Lo queestáenfrente7,en cuantoque estápuestoasí8,tienequeatrave-
sarun enfrente91°abiertoy al mismo tiempo detenerseen sí mismo como
cosay mostrarsecomo algo establey permanenteZ. Esteaparecerde la cosa
que sehacepatenteatravesando el enfrentetiene lugar dentro de un ámbito
abiertocuyaaperturano escreadapor el representar, sino solamenteocupaday
asumidapor él comoámbito de referencia.La relacióndel enunciadorepresen-
tador con la cosaes la consumaciónde esaconexiónque originariamentey
siempresepone en movimiento como un comportarsem 14.Perotodo com
portarsedestacapor el hechode que,estandoen lo abierto,seatienesiemprea
5 N. delasT: literalmente,
laponedelante;
tambiénlo re-presentado
esliteralmente
lo puestodelan-
te. En lassiguienteslíneashay que tener presenteesesentido literal.
7 N. delo: T: «dasEntgegenstehende».
En estaslíneassejuegaconla raízdelverbo«stehen»,
queapare-
ce en distintasformas.
3 N. dela: T: «alsso Gestellte».
9 3.3ed. (1954): la aperturade un en-freme.
1° NÏ delor T: traducimos
«einoffenesEntgegen».
" N. de lar T: «stehenbleiben».
Z NÏ de lor T: «einStándiges».
B" 3. ed.(1954):comportarse:
detenerse
en el claro(persistir,
mantenerse
enel claro)dela presencia
de lo que estápresente.
4 N. dela: T: traducimos«Verhalten»,
términoqueincluyelossentidosde conducta o comporta-
miento,tanto comoel de mantenerse(vid. notasupra).Además,nóteseel juegocon «Verháltniss»,
conexión,
y «sichanetwasbaltm»,atenersea algo.

156
DE LA ESENCIADE LA VERDAD

un elementomanifiesto
encuantotal. Esoquesóloasíy ensentidoestrictoes
manifiesto,
seexperimenta
tempranamente en el pensaroccidentalcomo«lo
presente»
y desdehacemuchotiemporecibeel nombrede «ente».
El comportarseconsisteen mantenerse
siempreabierto516°a lo ente.Toda
relaciónqueseamantenerse
abiertoesun comportarse.
Segúnel tipo deentey
el modo del comportarse,el carácterabierto del hombre es diferente.Todo
obrare instaurar,todo actuary calcular,semantieneen lo abiertode un ámbito
dentrodelquesepuedeponerV" y decirpropiamente
lo enteencuantoaque-
llo que esy cómo es.Sólo sellegaa esepunto cuandolo entemismo sehace
presenteen el enunciadorepresentador, supeditándose éstea una indicación
queconsisteen decirlo enteta! comoes.Desdeel momentoen queel enuncia-
do sigueesaindicación,seadecuaa lo ente.El decirqueindicade estemodoes 185
conforme (verdadero).Lo asídicho eslo conforme (verdadero).
El enunciadotoma prestadasu conformidad del carácter18a abierto del
comportarse;puessólomedianteéstepuedelo manifiestollegara serel criterio
de conformidadde la adecuaciónrepresentadora.
El propio comportarse,que
siempresemantieneabierto,tieneque dejarque sele indique estapauta.Esto
signicaquetienequetomarseel criteriodeconformidaddetodorepresentar
comoalgoyapreviamente dado.El representar
formapartedelcarácterabierto
delcomportarse.
Ahorabien,si la conformidad(verdad)
delenunciado sóloes
posiblemediantedichocarácter,
entonces aquelloquehaceposiblela confor-
midad tienequevalercomoesenciade la verdad,de acuerdocon una legitimi-
dadmásoriginaria.
De estemodo,caela tradicionaly exclusivaasignaciónde la verdadal enun-
ciadocomosi éstefuerasuúnicolugaresencial.
Laverdadno habitaoriginaria-
menteen la proposición.Peroal mismotiempo surgela preguntapor el funda-
mento de la posibilidadinterna de esecomportarseque semantienesiempre
abiertoy procurapreviamente
un criteriodeconformidad, estoes,dela única
posibilidadqueledaalaconformidad dela proposición
la apariencia
deconsu-
mar en generalla esenciade la verdad.

3. Elmdamento quehaceposiblela conformidad

¿Dedónderecibeelenunciadorepresentador
la indicacióndequedebeconfor-
marsealosobjetosy concordar
conellosdeacuerdo conlo quedictala confor-
5 N. de lo: traducimos«offenstïindig».
A partir de ahorael sustantivo,de igual signicado,
«Offenstándigkeit»,
serávertidomássimplementecomocarácter abierto,aunquemásliteralmente
seríacarácterde mantenerseabierto.
"" 3. ed.(1954):encuantopersistente
enla apertura.
17d3.3ed.(1954):mostrar,disponerse,
surgir,presentarse.
S 3.3ed. (1954): y ésteen el claro.

157
HITOS

midad?¿Porqué esteconcordarcontribuyea determinarla esenciade la ver-


dad?¿Cómopuedeocurrir algocomoquesedé de antemanouna directrizy se
logrela concordanciacon ella?Sólocuandoesedar de antemanoya seha dado
librementeen lo abiertoparaun elementomaniesto dominanteque surgeen
ellay quevinculatodo representar. Estedarselibrementea una directrizvincu-
186 lantesóloesposiblesi seeslibre paralo quesemanifiestaen lo abierto.Esteser
libre indica la esenciade la libertad, hastaahorano comprendida.El carácter
abierto del comportarse,en cuanto aquelloque haceinternamenteposiblela
conformidad, tiene su indamento en la libertad. La esencia de la verdad,
entendidacomocanrmídaddelenunciado, esla libertad.
Pero¿acaso dicha proposiciónsobrela esenciade la conformidadno está
poniendo una obviedaden el lugar de otra? Parapoder llevar a cabo una
acción,y por lo tanto tambiénla accióndel enunciarrepresentador,
y aún más
la dela armacióno disensiónenrelaciónconuna«verdad»,
el queactúatiene
queserlibre,o, lo queeslo mismo,no debetenerimpedimentos.
Peroesque
esaproposiciónno quieredecirque parallevara caboel enunciar,comunicarlo
o apropiárselo,
hagafaltaun actuarno obligado,sinoquediceasí:la libertad19
esla esencia
de la propiaverdad.Aquí, «esencia»seentiendecomoel funda
mentode la internaposibilidadde aquelloqueen principioy en generalse
admitecomoalgoconocido.Peroen el conceptodelibertadno pensamos la
verdady muchomenossuesencia. Poreso,la proposición quedicequela esen-
ciadela verdad(laconformidaddelenunciado) esla libertadtienequeresultar
chocante.
¿Acaso ponerla esencia
delaverdadenla libertadno signicaconarlaver-
dadal libredisponerdelhombre? ¿Sepuedeenterrara la verdaddemodomás
profundoqueabandonándola al caprichodeeste«juncoal viento»?Ahorasale
demodomásclaroala luzlo quesiempre sele imponíaal sentidocomúnenel
transcursodelprecedenteanálisis:
aquísearrinconaa la verdadenla subjetivi-
daddel sujetohumano.Pormuchoqueestesujetopuedaalcanzartambiénuna
objetividad,en cualquiercasola objetividadsiguesiendohumanay estáen
manosdellibrearbitriodelhombreenla mismamedidaquela subjetividad.
Ciertamentesele atribuyenal hombrefalsedad y disimulo,mentiray enga-
ño, estafay apariencia,
enresumen, todoslostiposposibles
denoverdad.Pero
187 la noverdadeslo contrariodela verdady,poreso,sela mantienebienlejosdel
ámbito dela preguntapor la pura esenciadela verdad,en cuantono-esencia
de
la verdad.Esteorigenhumanode la no verdadno hacemásqueconrmar,
aunqueseamedianteunacontraposición, quela esencia de la verdad«ensí»
domina«sobre» el hombre.Parala metafísica,
la verdadeslo imperecederoy
eternoquenuncapuedeserconstruidosobrela igacidady fragilidaddelser
19a
3. ed.(1954):libertady clarodelocultarqueseencubre(acontecimiento
propio[Ereignis]).

158
DE LAESENCIADgLA VERDAD

humano.Entonces,
¿cómopuedeencontrarla esencia
dela verdadsuconsis-
tenciay mdamento en la libertaddel hombre?
Laoposición
alaproposición
quedicequela esencia
delaverdadesla liber-
tadseapoyaenprejuiciosqueensuversiónmásextremadicen:la libertades
una propiedaddel hombre.La esenciade la libertad no necesitani toleramás
preguntas.Todo el mundo sabeya quéesel hombre.

4. La esencia de la libertad

Ahorabien,la indicaciónquellamala atenciónsobrela conexiónesencialexis-


tenteentrela verdadcomoconformidad y la libertadquebranta
y minaestos
prejuicios,
suponiendo desdeluegoqueestemos dispuestos
a cambiarnuestro
mododepensar. Lameditación sobrela conexiónesencialentreverdady liber-
tadnosinducea seguirla preguntapor la esencia delhombredesdeunapers-
pectivaque nosgaranticela experienciade un oculto fundamentoesencialdel
hombre(delDasein),detal modoquenostraslade al ámbitooriginariamente
esencial
delaverdad.
A partirdeaquitambiénsemuestra quela libertadsóloes
el fundamentodela internaposibilidaddela conformidad,porquerecibesu
propiaesencia
desdela esenciamásoriginariadela únicaverdadesencial. En
un primer momentola libertadfue denida comolibertadparalo quesemani-
fiestaen algo abierto.¿Cómohay que pensarestaesenciade la libertad?Lo 188
manifiesto,
a lo queseadecua
en cuantoconformeun enunciado
representa-
dor, es esosiempreabierto en un comportarseque se mantieneabierto. La
libertad respectoa lo manifiestode un ámbito abiertopermiteque el entesea
siempreeseente que precisamente es.La libertad se desvelaahoracomo un
dejarser2°a lo ente.
Habitualmentehablamosde un dejarsero dejarestatcuando,por ejemplo,
nosabstenemos
dellevara caboun proyectoplaneado.
Que«dejamos
quealgo
sea»o dejamosestaralgosignificaqueya no nospreocupamos del asuntoni le
damosmásvueltas.Aquí, el dejarseralgotieneel sentidonegativode pasarpor
alto,renunciara algo,estoes,el sentidodela indiferenciay hastadeldesinterés.
Ahora bien, la expresiónaquí utilizaday necesaria,«dejarsera lo ente»,no
piensa
eneldesinterés
o la indiferencia,
sinoentodolo contrario.Dejarseresel
meterseen lo ente2. Naturalmente,esto tampocose entiendecomo mera
puestaen marcha,protección,cuidadoy planicación de lo ente que saleal
encuentroo que sebusca.Dejar serestoes,dejarsera lo entecomo esoente
2° 1. ed.(1943):dejar-estar:
l. no de un modonegativo, sinoenel sentidodepermitiro conceder
y
desalvaguarda;2. no comoun actuardirigidoa lo óntico.Teneren cuenta,considerar
el sercomoser
[Seyn].
2 l. ed.(1943):dejarlealo quesepresenta
suestarpresente
y no añadirnadamásni interponernada.

159
HITOS

quees-signicameterse
enlo abierto
y ensuapertura,
unaapertura
dentrode
la cualseencuentra
todoenteal puntodellevarlacomoquiendiceconsigo.
Este
ámbitoabiertofueconcebido
ensusiniciosporel pensar
occidental
cornoCÓL
ÓÚLHGÉOL,
lo no oculto22.Si traducimosÓLXTÏGEIOL
conel término«desoculta-
miento»enlugardecon«verdad», dichatraducciónno sóloserá«másliteral»,
sinoquecontendrá tambiénla indicacióndevolvera pensaro pensardeotro
modoelconcepto habitualdeverdad,enelsentidodelaconformidad delenun
ciado,dentrodeeseámbitoaúnno comprendido deldesocultamientoy desen-
cubrimiento23de lo ente.Meterseen el desocultamiento
de lo enteno esper-
189 derseenél,sinoqueesun retroceder
antelo entea n dequeéstesemanifieste
enlo queesy tal comoes,a n dequela adecuaciónrepresentadora
extraiga
de
él su norma.En cuantoun dejarsersemejante,seexponea lo entecomotal
trasladandoa lo abiertotodo comportarse.
El dejarser,esdecir,la libertad,esen
s1
mismaex-ponente,
ex-sistente
24.Laesencia
dela libertad,vistadesde
la esen-
ciadela verdad,serevelacomoun exponerse en el desocultamientodelo ente.
La libertadno essólolo queel sentidocomúnquiereentenderbajoesenom-
bre:el antojo ocasionalque a la horade la elecciónseinclina de estelado o del
otro. La libertadno esla falta de atadurasque permitepoderhacero no hacer.
Perola libertad tampocoesla disponibilidadparaalgo exigidoy necesario(y,
porlo tanto,enalgúnmodo,ente).Lalibertadesantesquetodoesto(antesque
la libertad«negativa»y «positiva»)
esemeterseen el desencubrimiento delo ente
comotal. El propio desocultamiento sepreservaen el meter-seexsistente
por el
quela aperturadelo abierto,o, lo queeslo mismo,el «aquí»,eslo quees.
En el ser-aquísele devuelveal hombre el fundamentoesencialy durante
muchotiempo infundamentadograciasal cualel hombrepuedeex-sistir.Aquí,

22 N. delo: 7.":«dasUnverborgene».
25 N. de lasT: traducimosrespectivamente«Entborgenheit»(y en otros lugaresina «Unverborgenheit»,
que másliteralmentey para distinguido de estetérmino deberíatraducirsecomo inocultamiento,cosa
que no hacemospara evitar un excesode términos) y «Entbergung».Estosy otros sustantivoscon la
mismaraíz («Verborgenheitm «Verbergen»,«Verbergung», «Entbergen»,«Bergen»,ademásdelos verbosy
participioscorrespondientes)
danlugara un problemadetraduccióndedifícil solución,yaqueencaste-
llano no pareceposiblereproducirde modo sencilloel caráctermássustantivoy de estadode los sustanti-
vosalemanes
en «heit»(«Unverborgenheim
y «Verborgenheit»)
frenteal caracter
másactivoy verbalde
los acabadosen «ung»(«Entbergung»), «Verbergung»)o en forma innitiva en «en»[«Entbergen»,«Ver-
bergen»,«Bergen»).Hemosoptado por ir alternandodos términos base:'(des)ocultamiento
[Un-verbat-
genhcit] y '(des)
encubrimiento [Entbergung,Verbergtmg],paradar cuentade que setraducentérminos
que no son del todo equivalentes,pero con estono quedaresueltoel problema,que exigida traducir los
sustantivosen «heit»con términos inexistentestalescomo «ocultez»[verborgenheit],«desocultez» [ent-
borgenheit] e «inocultez»[Unverborgenheit],en cuyo casotraduciríarnosmás adecuadamenteoculta-
miento y desocultamientopara«Verbergung» y «Entbergung»sin salir de la mismaraízsemántica.Efec-
tivamente, todos los términos aludidos entran dentro de un único y mismo campo semántico que
deberíaserreproducidocon variantesde un único y mismo término castellanosi esofueraposible.
24N. delosT: paraexplicarla anómala
grafíadeestapalabray todassusposibles
variantes,
véase
la nota
13 del ensayo«Cartasobreel Humanismo»,p. 267.

160
_ DE LA ESENCIADE VERDAD

«existencia»
no signicaexistencia
enel sentidodelaparecer
y del«Dasein»
(estar
ahídelante)
deun ente.Pero«existencia»
tampoco
signicaaquí,al
modo«existencial»,
el esfuerzo
moraldelhombreporsusí-mismo edicado
sobreunaconstitucióncorporal
y anímica.Laex-sistencia
quetienesusraíces
enla verdad
comolibertadesla ex-posición enel desocultamiento
delo ente
comotal.Todavíaincomprendida, ni siquiera
necesitada
deunafundamenta-
ción esencial,la ex-istenciadel hombrehistóricocomienzaen eseinstanteen el
queelprimer
pensador
seponealservicio
deldesocultamiento
deloentepre-
guntando
quésealo ente.En estapregunta
esendondeporvezprimerase
experimentael desocultamiento.Lo ente en su totalidad se desvelacomo
(pÓGLC,
la«naturaleza»,
queaquítodavía
noalude
aunámbito
especial
delo
ente,sinoalo entecomotalensutotalidad,concretamente
conelsignicado190
deun venirsurgiendo y brotandoa la presencia.
La historiasólocomienza
cuando lo enteeselevadoy preservadoexpresamente
ensudesocultamiento
y cuando
esapreservación
esconcebidadesdelaperspectiva
delapregunta
por
loentecomotal.Elinicialdesencubrimiento
deloenteensutotalidad,
lapre-
guntaporloentecomotaly eliniciodelahistoria
occidental
sonlo mismoy
sonsimultáneosenun «tiempo» que,siendoél mismoinconmensurable, abre
porvezprimeralo abierto,esdecir,la apertura,
acualquier
medida.
Perosi,encuantodejarsera lo ente,el ser-aquíex-sistente
liberaal hombre
parasu«libertad»,
enla medidaenqueeséstala queprimeroy engeneral
le
ofrece
laposibilidad
(loente)deelección,
y leconmina
alo necesario
(loente),
entonces
el caprichohumanonodisponedela libertadni sobreella.El hombre
nola«posee»comoquienposee unapropiedad,sinoque,comomucho,ocurre
lo contrario:
la libertad,
elser-aquí
ex-sistente
y desencubridor,
poseealhom-
bredeunmodotanoriginario queesellalaúnicaqueleconcede
a unahuma-
nidad
esa
relación
conloenteensutotalidad
quefundamenta
y caracteriza
por
vezprimeratoda historia.Sóloel hombreex-sistente
eshistórico25*.
La «natu-
raleza» no tiene historia.
Entendida
deestemodo,encuanto
dejarseralo ente,lalibertad
consuma
y
llevaa cabola esenciadela verdaden el sentidodel desocultamiento
de lo ente.
La «verdad»
no esunacaracterística
de unaproposición
conformeenunciada
porun «sujeto»
humano
acerca
deun «objeto»
y queluego«valga»
nosesabe
enquéámbito,sinoquelaverdadesesedesencubrimiento
delo entemediante
elcualsepresenta
unaapertura.
Enese
ámbito
abierto
seexpone
todocompor-
tarsehumanoy su actitud.Poreso,el hombree:al modode la ex-sistencia.
Puesto quetodocomportarse
humanodealgúnmodosemantiene siempre
abierto
y seacomodaaaquello
enrelación
conlo cualsecomporta,
la conten-

25l. ed.(1943):
insuficiente;
esencia
delahistoria
apartirdelahistoria
como
acontecimiento
propio
[Ereignis].

161
HITOS

cióny compostura
26deldejarser,estoes,lalibertad,
debehabertraídoconsigo
191 comodotela internaindicaciónde adecuar
el representar
al correspondiente
ente.Decirahora
queelhombre
ex-siste
signicaquelahistoria
delasposibili-
dadesesenciales
de una humanidadhistóricaestápreservadaparaél en el
desencubrimiento
delo enteensutotalidad.Esapartirdelmodocomosepre-
senta
laesencia
originaria
delaverdad
dedondesurgen
lasdecisiones
simples
y
singulares
dela historia.
Como, de todos modos,la verdadesen su esencialibertad, por eso,en su
dejarseralo ente,elhombre
histórico
también puedenodejarlosercomoese
entequeesy talcomoes.Cuando estoocurre,elenteseveocultadoy disimu-
lado.Tomanel poderlasapariencias.
En ellassehacepatente
la inesenciali-
dad27de la verdad.Perocomo en cuantoesenciade la libertad,la libertad ex-
istenteno esunapropiedad
delhombre,
sinoqueel hombre
sóloex-siste
en
cuanto
posesión
dedichalibertad
y sólodeesemodosetornasusceptible
de
historia,
poresolainesencialidad
delaverdad
tampoco puede
surgiraposterio-
ri delasimpleincapacidad
o dejadez
delhombre.
Porelcontrario,
lano-verdad
tienequeproceder delaesencia
delaverdad.
Essóloporqueverdady no-ver-
dad en esenciano son indiferentesla una a la otra, sino que se pertenecen
mutuamente,
por lo queunaproposición
verdadera
puedeaparecer
enla más
violentadelasoposiciones
respecto
alacorrespondienteproposición
noverda-
dera.Poreso,lapregunta
porlaesenciadelaverdad sólollegahasta
elámbito
originario
delo preguntado
porellacuando,partiendodeunamirada previaa
la plenaesencia
delaverdad,
también incluyeenel desvelamiento
dela esen-
ciala meditación
acerca
dela no-verdad.
Lasexplicacionessobrela inesenciali-
daddela verdadno sonalgoqueseañadaa posterioripararellenarun hueco,
sinoelpasodecisivo
paraunbuenplanteamiento
delapregunta
porlaesencia
dela verdad.Pero¿cómopodemos captarla inesencialidad
enla esencia
dela
verdad?Sila esencia
delaverdadno seagotaenla conformidaddelenunciado,
entoncesla no-verdadtampocopuedeequipararse conla no conformidaddel
juicio.

5. La esencia de la verdad

192 La esenciade la verdadsedesvelacomo libertad. La libertad esel dejarserex-


sistente
quedesencubrea lo ente.Todocomportarsequesemantienesiempre
abiertosemueveenel dejarseralo entey secomportasiempre
enrelacióncon
2° 1V.delosT: «Verhaltenheit»:
estetérminotan próximoa «Verhalten»,
quevenimostraduciendo
or com
. ortarse reúnevarios sentidos (una actitud contenida, la com ostura, también
Y el com-
portamiento).
27N. delos «Unwesen»;
vid.notaína, n.°33,p. 164.

162
í D_ELA ESENCIADE LA

esteo aquelente.Encuantosuponedejarse
implicarenel desencubrimiento
de
lo enteensutotalidad
encuantotal,lalibertad
yahadeterminado
y destinado
todo comportarsea un estadode ánimo relativo a lo ente en su totalidad.
Ahorabien,ladeterminación
delestado
deánimo(elpropioestado
deánimo)
nuncasepuedeentender
ala manera
deuna«vivencia»
ni deun «sentimiento»,
porque
deesemodosóloseveríaprivadodesuesencia
e interpretado
a partir
deeso(comola «vida»
y el «alma»)
quesólopuedearmarla meraaparien-
ciadeun derecho esencial,
mientrassiguellevandoensuinteriorel falseamien-
to y la malainterpretación
de dichadeterminación del estadode ánimo.La
determinación delestado
deánimo,esdecir,la exposiciónex-sistenteenlo ente
ensutotalidad,
sólopuede
ser«vivida»
y «sentida»
porqueel «hombre
quela
vive»,sin intuir siquierala esenciadel estadode ánimo, seencuentraen toda
ocasiónimplicadoenunadeterminación delestadodeánimoquedesencubre
a lo enteen su totalidad.Todocomportarse
del hombrehistórico,de modo
máso menos
acentuado,
máso menos
sabido,
tieneyadeterminado
suánimoy
mediante
dichoestado
deánimoseveincorporado
alo enteensutotalidad.El
carácterabierto de lo ente en su totalidad no coincide con la suma de los entes
conocidosencadamomento. Al contrario:
allídondelo enteespococonocido
parael hombrey la ciencia
apenaslo conocey sólodemodosupercial,el
carácter
abiertodelo enteensutotalidadpuededominardemodomásesencial
queallíendondelo conocido
y lo quesiempre
puede
serconocido
sonyatan
vastos
queno sepuedenabarcar
conla miraday endondeyano sepuederesis-
tir deningúnmodola laboriosidad
delconocer,
desde
el momento
enquela
posibilidadde una dominacióntécnicade las cosasse creeilimitada. Precisa-
mente,esemododeaplanare igualarpropiosdelconocertodoy sóloconocer
acaban nivelando elcarácter
abierto
delo entehasta
reducirlo
alanadaaparen-193
tedelo queyani siquieraesalgoindiferente,
sinosimplementealgoolvidado.
El dejarsera lo ente,quepredisponeun ánimo,penetra
y precedea todo
comportarse quesemantiene siempre abiertoy semueveenél.El comportarse
delhombreestácompletamente predispuestoensuánimoporelcarácter abier-
to delo enteensutotalidad.Peroesta«totalidad»aparece
dentrodelhorizonte
delcálculo
y elafáncotidiano
comolo incalculable
einaprehensible.
Nuncase
puedecomprender apartirdeesoentequesemanifiesta
encada
caso,
indepen-
dientemente desi ésteformapartedela naturaleza
o dela historia.Pormucho
quela totalidaddetermine a todopermanentemente, siempresiguesiendolo
indeterminado
eindeterminable,
y poresotambién
suele
coincidir
casisiempre
conlo queesmáshabitual
y másimpensado.
Sinembargoesoquepredispone
el ánimono esqueseanada,sinoqueesun encubrimiento
de lo enteensu
totalidad.El dejarserocultaa lo enteen su totalidaden la mismamedidaen la
que,enelcomportarse
singular,
siempre
ledejaseralo enterespecto
alquese
comportay deesemodolo desoculta.
El dejarseresensí mismoy al mismo

163
HITOS

tiempoun ocultaro encubrir28.En la libertadexsistente


delDaseinacontece
el encubrimiento de lo ente en su totalidad, esel ocultamiento 3° 31.

6. La na-verdad como encubrimiento

El encubrimiento
le impidea la ÓLMÏGEICX
desencubrir
32y tampocole permite
sertodavíaotépnotc (privación),
sinoquepreserva
lo quele resultamáspro-
pioencuanto
propiedad.
Asípues,
y pensado
desde
laperspectiva
delaverdad
como desocultamiento,
el encubrimientoesel nmdesocultamiento
y por ende
la no-verdad
másauténtica
y propiadela esencia
delaverdad.El encubrimien-
to de lo enteen su totalidadno sepresentasóloa posterioricomoconsecuencia
del fragmentario conocimientodelo ente.El encubrimiento
delo enteensu
totalidad,la auténticano-verdad,
esmásantiguoquetodocarácter abiertode
194 esteo aquelente.Tambiénesmásantiguoqueel propiodejarser,el cual,
desencubriendo, ya mantieneocultoy secomportaateniéndose al encubri-
miento.¿ uépreserva
eldejarserenestarelación
conelencubrimiento?
Nada
menosqueel encubrimiento
delo queestáocultoensutotalidad,delo ente
comotal, esdecir,del misterio.No setrata de un misterioaisladosobreestoo
aquello,
sinosólodeunaúnicacosa:que,engeneral,
el misterio(elencubri-
mientodelo oculto)penetray dominacomotal todoelser-aquí delhombre.
En el dejarserquedesencubre
y al mismotiempoencubrea lo enteensu
totalidadsucede queel encubrimientoaparece
comolo primeroqueestáocul-
to. En la medidaenqueex-siste,
el seraquí
preserva
el primery másvastono-
desocultamiento,
estoes,la auténticanoverdad.La auténticano-esenciade la
verdadesel misterio.Aquí, no-esencia
33todavíano signicaunacaídaen la
esencia
enel sentidodelo general(KOWÓV, yévoc)desupossibilitas(lo que
haceposiblealgo)y desufundamento. Aquí,no-esenciaes,enestesentido,la
esencia
queyaesantesdepresentarse
34.Pero,porcontra,«ínesencialidad»
35
signicaantesquenaday sobretodola desguración
deesaesencia
ya caída.

23 N. delos T: «einVerbergen».
2° N. dela: 7.:«dieVerbergung».
3° l. ed.(1943):entrelospuntos5 y 6 seproduceel saltoa la vuelta[Kehre](quesepresenta
en el
acontecimientopropio [Ereignis]).
3 N. dela: «dieVerborgenheit».
32 N. delos «dasEntbergen».
33N. delosT: «Un-wesen»:
no-esencia,
enpermanente
paralelismo
conno-verdad.
Cuandola palabra
aparece
singuión,latraducimos
porelsustantivo:
inesencialidad,
adoptando
unsentido
distintopara
Heidegger.
3" N de las TÍ: «dasin solchemSinnevorwesendeWesen».
35N delo: «Unwesen»:
nóteseel sentidopeyorativo
y «desgurativo»
deltérminofrentea no-esen-
Cla.

164
7 DE LA DE LA VERDAD

En cualquiercasoy concualquieradeestossignicados, aunquecadaveza su


manera, la no-esencia
siguesiendoesencial parala esencia
y nuncaresultaine-
sencialenel sentidodeindiferente.
Perohablarasídeinesencialidad y deno-
verdadchocatodavíademasiado contralo quesepiensahabitualmente y parece
queessólounaespecie deacumulación deimpresionantes «paradojas»inventa-
das.Y comoesdifícil acabarcon esaimpresiónlo mejorserárenunciara este
discursoquesólole resultaparadójico
a la doxa(opinión)habitual.Porcontra,
parael que sabe,el «no»35de la inicial no-esenciade la verdaden cuantono-
verdadremiteal ámbitotodavíano experimentado
dela verdaddel ser(y no
sólo de lo ente).
Comprendidacomodejarsera lo ente,la libertadesen sí una relacióndeci-
diday abierta,esdecir,unarelaciónqueno secierra.Todocomportarse se
fundasobreestarelacióny recibedeellala indicaciónparalo entey sudesen-
cubrimiento. Pero esta relación con el encubrimiento se esconde a sí misma en 195
la medidaen quele dejala primacíaal olvidodel misterioy desapareceen
dichoolvido.Ciertamente, ensucomportarse el hombresiempre secomporta
ateniéndose
a lo ente,perotambiénesverdadquela mayorpartedelasveces se
conformacon esteo aquelentey su respectivo carácterabierto.El hombre
siguemanteniéndose
en lo queresultaaccesible
y esdominableinclusocuando
setratadelo primeroy últimodetodo.Y cuandosedecidea ampliar,cambiar,
volversea apropiary asegurarel carácter
abiertodelo enteenlosmásdiversos
ámbitosdesuhacery sudejar,entonces hacesuyaslasindicacionesqueproce-
dendelámbitodelospropósitos y necesidades
accesibles
y factibles.
Peroesesedentarismo, instaladoen lo habitualy corriente,equivaleen si
mismoanodejarquereinenuncaelencubrimiento delo oculto.Esverdadque
tambiénen el ámbitode lo corrientehaymisterios,cosasinexplicadas o no
decididasy dudosas. Peroestosinterrogantes,
quepor lo quehacea símismos
no comportaninseguridadalguna,sólo sonlugaresde pasoy puntosinterme-
diosenel transcurso
hacialo accesible,
y por lo tantono sonesenciales.
Cuan-
do sólo se admite el ocultamiento de lo ente en su totalidad como un límite
que seanunciade cuandoen cuando,el encubrimientoseencuentraya com-
pletamentesumidoen el olvido en cuantoacontecimientofundamental.
Peroel olvido no consigueeliminar el misterio olvidadodel Dasein,sino
queporel contrariole prestaala aparente
desaparición
delo olvidadounapre-
senciapropia.En la medidaen queel misterioserechazaa sí mismoen el olvi-
do y parael olvido, le dejaestaral hombrehistóricoen el ámbito de lo factible
y accesible
junto a susproducciones.
Cuandosela dejaestardeestemodo,la
humanidadva completandosu «mundo»de acuerdocon las necesidades e
intencionesmásnuevasy lo llena con suspropósitosy susplanes.El hombre

35 N. dela: T: «dasUn-».

165
a HIIOS

tomadeéstossuspautas,dejandoolvidadoa lo enteensutotalidad.Aferrado
siempre
aellos,seprocurapermanentementenuevas pautas,
sinmeditarsiquie-
ra sobreel fundamentode dondelasha tomadoni en la esenciaque selas ha
procurado.
A pesardel progresohacianuevaspautasy metas,el hombrese
196 equivoca
enlo tocantea la autenticidad
dela esencia
dedichaspautas.Secon-
fundetanto máscon laspautascuantomásexclusivamente
setoma a sí mismo,
encuantosujeto,comomedidadetodolo ente.El inconmensurable
olvidode
la humanidad
seaferraasupropioaseguramiento
conla ayudadeesofactibley
accesiblea lo que puedeacceder.Sin que él mismopuedallegara saberlo,este
modo de aferrarsesebasaen esarelación37en la que consisteel Daseiny por la
que no sólo ex-siste,sino que al mismo tiempo insiste,estoes,sepone tercoy
persiste
enaquelloquele ofreceel ente,queestáabiertocasicomodesuyoy en
sí mismo.
Ex-sistiendo,
elDaseíninsiste.Tambiénen la existenciainsistentepredomina
el misterio,peroen cuantola esenciaolvidaday, por tanto,ya «inesencial»
de la
verdad.

7. La ¡zo-verdad como errar

El hombreentregado
a la máspróximaaccesibilidad
de lo enteesinsistente.
Perosólo insisteen cuantoya ex-siste,desdeel momento en que aceptaa lo
entecomotal medidanormativa.Peroal tomar medidasla humanidadseapar-
ta del misterio.Eseinsistenteentregarse
a lo accesible
y eseexsistenteapartarse
del misteriosoninseparables. Sonunay la mismacosa.Ahora bien, talesentre-
garsea... y apartarse
de... siguenla orientaciónde un giro33propiodel dar
vueltasde aquí paraallá del Dasein.Estainquietud del hombre,que seaparta
del misterioparavolcarseen lo accesible, y que le haceir pasandode una cosa
accesiblea otra, pasandode largoanteel misterio,eslo que llamamosel errar.
El hombreandaerrante39.No esque el hombrecaigaen el errar.Si estásiem-
pre sujetoa dicho erraresporque,exsistiendo,in-sistey, de estemodo,ya está
en el errar.El errarpor el que atraviesael hombreno esalgoque,por asídecir,
selimite sóloa rozaral hombre,algoparecidoa un fosoen el quea vecescaye-
ra, sinoqueel errarformapartede la constitucióníntima del ser-aquíen quese
hallainmersoel hombrehistórico.El erraresel campode acciónde esegiro en
el quela ex-sistenciainsistentedavueltasy sevuelvea olvidarsiemprede sí y a

37 N. de la: T: nótesela conexiónde estetérmino con «Verhalten»:comportarse(y mantenerse).


3 N delo: T: traducirnos
«Wende»,
queentraenjuegocon«Zu-wenden»
[entregarse
a] y «Weg-wen-
den»[apartarse
de].Másabajo,también«wendig».
39 N. de lor 7.":«Der Mensch irrt». El verbo «irren»,errar,encierracomo el castellanolos dos sentidos
devagar
y deequivocarse,
extraviarse.

166
_ DE LA ESENCIADE LA

confundirse de nuevo. El ocultamiento de lo ente oculto en su totalidad reina 197


enel encubrimiento
delrespectivo
enteque,encuantoolvidodelocultamien-
to, se convierte en un errar.
El errar es la esencialinstancia contraria a la esenciainicial de la verdad. El
errarseabrecomoeseespacio abiertoa cualquiercontraposición
respecto a la
verdadesencial.
El erraresla estancia
abiertay el fundamento
delerrar.El error
no esuna falta aislada,sino el reino (el dominio) de la historiade los intrinca-
dos entramados de todos los modos de errar.
De acuerdocon su carácterabiertoy su referenciaa lo enteen su totalidad,
todo comportarsetienesiempresu manerade errar.El error seextiendedesde
la máscomún de las equivocaciones,confusioneso erroresde cálculohastael
perdersey extraviarse
en lasactitudes
y decisiones
quesonesenciales.
Ahora
bien,lo quepor lo generaly tambiénsegúnlasteoríaslosócasseconoce
comoerror,estoes,la falta de conformidaddel juicio y la falsedaddel conoci-
miento, essólo uno y hastael mássupercialde los modosdel errar.Eseerrar
enelquetienequecaminarencadacasounahumanidad históricaa fin deque
su marchaseaerrante,seconjugay encajaesencialmente conla aperturadel
Dasein.El errardominapor completoal hombreenla medidaenquelo con-
funde.En cuantoconfusión,el errartambiéncontribuye a esaposibilidad,que
el hombreescapazdeextraerdela ex-sistencia, de nodejarseconfundir,des-
deel momentoen queexperimenta el propioerrary no dejadeverel miste-
rio del ser-aquí.
Puestoquela ex-sistencia
insistente
delhombrecaminaenel errary pues-
to queel errar,comoconfusión,siempreoprimea sumaneray graciasa esa
opresiónseadueñadelmisterioenla medidaenqueesun misterioolvidado,
por estoen la ex-sistencia
de su Daseinel hombreseve sometidoal dominio
delmisterioy,sobre
todo,dela opresióndelerrar.Seencuentra
sujetoal estado
de necesidad
dela opresión
por unoy otro motivo.La plenaesenciadela ver-
dad, que incluye su propia inesencialidad,mantieneal Daseinen esasitua-
cióndenecesidad en un permanente darvueltasdeaquíparaallá.El Dasein198
esel volversea la necesidad.
Del ser-aquídel hombrey sólode él surgeel
desencubrimiento dela necesidad
y, deacuerdoconella,el posibleinstalarse
en lo inevitable.
El desencubrimiento
delo entecomotal esens1
y simultáneamente
el ocul-
tamiento de lo ente en su totalidad. En la simultaneidad de desencubrimiento
y ocultamiento
reinael errar.El ocultamiento
delo ocultoy el errarpertenecen
ala esencia
inicialdelaverdad.Lalibertad,concebida a partirdela ex-sistencia
in-sistentedel Dasein,esla esenciade la verdad(en el sentidode la conformi-
daddelrepresentar)
solamente porquela propialibertadnacedela esencia ini-
cialdelaverdad,delreinardelmisterioenel errar.El dejarsera lo entesecon-
sumaen un comportarseque semantieneabierto.El dejarsera lo entecomo

167
HITOS

tal en su totalidad sólo ocurre de modo conforme a la esencia cuando, a veces,


seasumeen suesencia
inicial. Entoncesla re-soluciónqueseabreal misterioestá
enel caminodelerrarcomotal.Entonces,
lapreguntaporlaesencia
delaverdad
sepregunta
demodomásoriginario. Y,así,sedesvela
elfundamentodelaimbri
caciónentrela esenciade la verdady la verdadde la esencia.La vistadel miste-
rio queseobtienedesdeel erraresel preguntaren el sentidode la pregunta
única:quésealo entecomotalensutotalidad.Estepreguntarpiensa lapregunta
porelserdelo ente,unapregunta queporsuesencia conduce a la confusiónya
la que,porlo tanto,todavíanosedominaenla multiplicidad
desussentidos. El
pensardelser,delquesurgeinicialmente
estepreguntar,seconcibedesde Platón
como«filosofía»,
y sólomástarderecibeel nombrede «metafísica».

8. La cuestión
deL1verdady Lzlosaa

En el pensardel ser,la liberacióndelhombreparala ex-sistencia,


quefunda-
mentala historia,tomala palabra,unapalabraqueno esprimordialmente la
«expresión»
deunaopinión,sinola articulación bienguardada dela verdadde
199 lo enteen su totalidad.Cuántostienen oídosparaestapalabraesalgoque no
cuenta.Peroquiénessonlos quesabenoír eslo quedecidela posicióndel hom-
bre en la historia.Ahora bien, en el mismo instantedel mundo en el que tiene
lugarel inicio de la losofíacomienza
tambiénel marcado
y abiertodominio
del sentido común (la sofística).
Dicho sentidocomún apelaa la incuestionabilidadde esoente abierto e
interpretatodapreguntadel pensarcomoun ataquecontrael sanosentido
comúndel hombrey su desdichada
susceptibilidad.
Perolo quecaracteriza
a la losofía,deacuerdo
conla apreciación
delsano
sentidocomún, que dentrode su ámbito estáplenamentelegitimado,no llega
a alcanzara su esencia,la cual sólo sepuededeterminara partir de la relación
con la verdadoriginariadelo entecomotal en su totalidad.Perocomola plena
esenciade la verdadincluyetambiénla inesencialidady predominapor encima
de todo en cuantoencubrimiento,la losofía, en cuantoun preguntarpor esta
verdad,estádividida en sí misma.Supensaresla entregaa la generosidad, que
no seniegaal ocultamiento
delo enteensutotalidad.Supensar
es,sobretodo,
la re-solución4°o aperturadel rigor, que no acabacon el encubrimiento,pero
constriñea suesencia
incólumea entrarenlo abiertodelconcebiry, por ende,
en supropiaverdad.
En el generosorigor y la rigurosagenerosidad de su dejarsera lo entecomo
tal en su totalidad,la filosofíaresultaserun preguntarque no sepuedeatener

° N. delos «Ent-schlossenheit»,
conguiónqueremarca
susdossentidos
deresolución
y apertura.

168
y DE LzLESENCIA
DE LAvERDAp

únicamente
a lo ente,peroquetampoco
puedeadmitirningunaimposición
exterior.Kantyaintuyóesteíntimoestadodenecesidad
delpensar;
enefecto,
diceasíde la losofía:«Aquívemoscómola losofíaseencuentra
de hecho
situada
enunaposición
insegura
quedeberesultar
rme,independientemente
de queno puedafijarlani apoyarla
en nada,ya seaen el cieloo en la tierra.
Aquítienequedemostrar
supureza
comoguardiana
desuspropias
leyes
y no
comoheraldodeesasotrasqueun sentidoinnatoo quiénsabequénaturaleza
tutelarle sugieren...
(Grundlegung
derMetapbysík
derSitten,en Wer/ee.
Edición
de la AcademiaIV, 425).
Conestainterpretación dela esencia
dela losofía,Kant,cuyaobraintro- 200
duceel último giro de la metafísica
occidental,
estáya avistando
un ámbito
que,deacuerdo
consuposición
metafísica
fundada
sobre
lasubjetividad,
cier-
tamentesólopodíaconcebirdesdeestaúltima,comoun mododecumplirsus
propiasleyes.Estavisión esencialde la determinaciónde la losofía es, sin
embargo,
sucientemente
ampliacomopararechazar
cualquiersubordinación
servildesupensar,
comoaquella
queencuentra
suexpresión
másimpotente
y
desafortunada
refugiándose
en esavíade escape
quele da comomuchoa la
losofíaelvalordemera«expresión»
dela«cultura»
(Spengler)
y de prestigioso
ornato de una humanidad creativa.
Pero,encualquier
caso,
la pregunta
desi la losofíaefectivamente
cumple
su esencia,
ya inicialmente
decidida,en calidadde «guardiana
de suspropias
leyes»,
o siporelcontrario
esellalaqueesguardada y destinada
aguardar por
partedelaverdad deaquellodelo quesusleyes sonsiempreleyes,
estoesalgo
quesedecide enfuncióndelcarácterinicialconquela esencia
originaria
dela
verdadresultaesencial
paralaspreguntas
delpensar.
El intentoquehemosexpuesto aquíllevala preguntapor la esencia
de la
verdad
másalládelasfronteras
desuhabitual
definición
mediante
elconcepto
comúndeesencia
y contribuyea reflexionar
sobresi la preguntapor la esencia
delaverdad
notendría
quesera lavezy enprimerlugarpregunta
porlaver-
daddela esencia. Lo quepasaesqueen el conceptode «esencia» la losofía
piensael ser.Si seremitela internaposibilidaddela conformidad
deun enun
ciadoalalibertad
ex-sistente
deldejarser,encuanto
su«fundamento»,
y si,asi-
mismo, se remite por anticipadoal inicio esencialde estefundamentoen el
encubrimientoy el errar,obtendremosuna indicaciónde cómola esenciade la
verdadno esla vacía«generalidad»
de unauniversalidad
«abstracta»,
sinoeso
único queseocultay encubreen la historiatambiénúnicadel desencubrimien
to del«sentido»
delo quellamamos
sery quedesde
hacelargotiempoestamos
acostumbrados
a pensarcomolo enteen su totalidad.

169
HITOS

9. Nata

201 Lapregunta por la esencia


delaverdadsurgedela pregunta por la verdaddela
esencia.Lapregunta porlaesenciadelaverdadentiende antetodola esencia en
el sentidodela preguntapor el qué-es(quidditas)
o la coseidad(realitas),
pero
entiendela verdadcomoun carácter delconocimiento. Lapreguntaporlaver-
daddela esencia entiendela esencia
verbalmente y, quedándosetodavíadentro
delrepresentar metafísico,piensaconestapalabrael ser encuantoesadife-
renciaquereinaentresery ente.Verdadsignicaun cubrirqueaclaray quees
elrasgo
fundamental
delser42.Lapregunta
porlaesencia
delaverdad
encuen-
trasurespuesta enla frasequedice:la esenciadela verdad e:la verdaddela exen-
cía.Después denuestras explicacionesesfácilobservarquela fraseno selimita
a invertirun determinado ordendelaspalabras paradespertar la impresiónde
unaparadoja. El sujetode la frase,si esqueestápermitidousartodavíaesta
fatídicacategoría
gramatical,eslaverdaddela esencia. El cubrirqueaclaraeso,
mejordicho,dejaquesepresente lacoincidencia entreconocimiento y ente.La
fraseno esdialéctica.En realidadno setratadeningunafraseenel sentidode
un enunciado. Larespuesta a la preguntapor la esencia dela verdadesel decir
de un giro43dentrodela historiadel ser44.Y comoal serle esinherenteun
cubrirqueaclara,el ser45semanifiesta inicialmentea la luz dela sustracción
encubridora.El nombrede esteclaroesÓLMÏGEICX.
La conferencia«Dela esenciade la verdad»deberíahabersido completada,
ya desdesuproyectooriginario,por unasegunda
titulada«Dela verdaddela
esencia».
Estaúltimafracasó
por motivosalosquesealudeenla carta«Sobre
el
humanismo».
Lapregunta decisiva(Sery tiempo,1927)porel sentidodelser,esdecir(S.y
t., p. 151)por el ámbitodelproyecto,por la apertura,o, lo queeslo mismo,
porlaverdaddelsery nosólodelo ente,haquedado expresamente sindesarro-
202 llar.Aparentemente, elpensar semantienedentrodela órbitadela metafísica
y,
sinembargo, consuspasos decisivosqueconducen desde la verdadcomocon-
formidad a la libertad ex-sistentey de éstaa la verdadcomo encubrimientoy
errarponeenmarchaunatransformación enel preguntar
queformapartedela
superacióndela metafísica.
El pensarintentadoenestalecciónseconsumaen
la experiencia
fundamental quenoshaceverqueessóloapartirdelser-aquí,en
el queel hombrepuedeentrar,en dondesepreparaparael hombrehistórico

4 N. dela: T: obsérvese
quesetratadelpeculiarusoheideggeriano
deltérmino«sein»
[ser]conla letra
«y»griega,«Seyn».
42N. dela: Ï: «Seyn».
43 1V.delos «Kehre».
i N. de [05 «Seyn».
45 N de105T: «Seyn».

170
DE LA ESENCIADE LA VERDAD

unaproximidada la verdaddelser.Aquí,comoyaocurríaenSery tiempo,no


sóloabandonamos todotipo de antropología
y todasubjetividad
delhombre
como sujeto,y no sólo se buscala verdaddel ser como fundamentode una
posiciónhistóricafundamental transformada,
sinoqueel transcurso
dela lec-
cióninvitaa pensara partirdeesteotro fundamento
(apartirdelser-aquí).
La
progresióndelpreguntares,ensímisma,el caminodeun pensarqueenlugar
deproporcionar representacionesy conceptos
seexperimentay seponea prue-
ba como transformación dela relación con el ser.

171
LA DOCTRINA PLATÓNICA DE LA VERDAD

Los conocimientoscientícos sesuelenexpresara travésde proposiciones


que 203
seponenadisposición
delaspersonas
a mododeresultados
tangibles.
La«doc-
trina»de un pensadoreslo no dicho en su decir y a lo que el hombrequeda
expuestocon el n deemplearseen ello.
Paraquepodamos conocery llegara saberenel futurolo no dichopor un
pensador,
seaellodeltipo quesea,tendremos quevolvera pensarlo dichopor
él.Perohacerjusticiaa estaexigencia
signicaríavolveradialogarcontodoslos
«Diálogos»
dePlatónensuconjunto.Comoestoesimposible,tendráqueser
otro caminoel que nosconduzcaa lo no dicho en el pensarde Platón.
Lo queallí permaneceno dicho esun giro en la determinaciónde la esencia
dela verdad.Quedichogiroseconsuma
efectivamente,
enqueconsiste
el giro
y quésefundamentagraciasa estecambioen la esenciade la verdadseaclarará
medianteunainterpretacióndel «símilde la caverna».
Lapresentacióndel«símildela caverna»sirvedecomienzo al séptimolibro
del«diálogo»sobrela esencia
dela ïtóhg (PoliteíaVII, 5143,2 hasta517a,7).
El «símil»cuentaunahistoria.El relatosedesarrolla a travésde un diálogo
entreSócratesy Glaucón.Aquel exponela historiay el segundomanifiestasu
crecientesorpresa.La siguientetraducciónofreceentreparéntesisuna seriede
aclaraciones
quetratandearrojarluzsobreel textogriego.

173
HITOS

204 182¬yócpávepcímougoïov év Koctowaíq)oiKños1 61m71o61ó6s1, ócvoc-


nenrocpévnvnpóg 16)<p03g161Veïooñov éxoúon uompócvnocpóz 116w
1:6onloaov, 19vtcxúm ÉK11011810Vówag í-zvñscuoïg K0611:66
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nocpcpKoóounpévov, ¿óonsp101g60101101-
1o1co1oïgnpó 106Vávpcónmv npóKevcm 1:01nocpoccppáyuocta,
únép
(BV17d601131101101
ñstKvúotmv.óp0"),Zécpnr

ópoccoívuv napóz1061016)rmxíov (pépovrocg ávepónovg oKsún


1:2nocvtoñanóc{mepéxovroz101)181x101)
K061ócvñpuüvragK06161717101
C0501líewá 1a K061úkwoc K061navroïoc aipyaouéva, oïov eiKóg
1013;;
piev(peeyyouévong,
Iobg 52°:
ovycñvrtxg103Vnocpoupapóvtwv.

átonov, iïxpn,M761; siKóvocK061óeoucótozg


drónoog. -ó11oíonc;
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174
LA DOCTRINAPLATÓNICADE LA VERDAD

«Tratade poner en tu mirada la siguienteescena:unos hombreshabitan 205


bajo tierra en un cobijo semejantea una cueva.Hacia arriba,contrala luz del
día,poseeunaentradaqueseextiende alo largoy haciala queserecogetodala
caverna.En esamoradapermanecen los hombresatadospor laspiernasy el
cuellodesde suinfancia.Poresoestánsiempre enelmismositio,sinmoverse, y
lo únicoquelesquedaesmirarjustolo queselespresenta delantedelrostro.
Comoestánencadenados no soncapaces degirarsuscabezas. Esverdadquese
leshadejadoun rayodeluz,peroqueprocede deun fuegoqueardelejano,allá
arriba,detrásdeellos.Entreel fuegoy losencadenados (esdecir,asusespaldas)
correen lo alto un camino,a lo largodel cual,asídebesimaginártelo, seha
construidoun muritodepocaalturasimilara lasmamparas quelevantanlos
prestidigitadores
anteel públicoparamostrarsustrucospor encimade ellas.
Ya veo,dijo él.
Puesbien, ahoraimaginaque a lo largode esemurito unoshombresllevan
todotipo deobjetosquesobresalen
por encimadeél,estatuas
y otrasfigurasde
piedray de maderay demáscosashechaspor la manodel hombre.Como no se
podíaesperarmenos,algunosde los porteadoresvan charlando,mientrasotros
callan.
Es unaimagenextraordinaria,la queme propones,dijo él, y tambiénson
presosfueradelo corriente. Sinembargo sonsemejantesentodoa nosotros,
hombres,repliquéyo. Porque¿quéte guras?Esoshombresnuncahanvisto
nada,ni porsímismos, ni atravésdelosdemás, aexcepcióndelassombrasque
lesproyecta(permanentemente) la luz delfuegoenla pareddela caverna
que
se encuentra frente a ellos.
¿Cómoibaaserdeotromodo,dijo él,si estánobligados
a tenerla cabeza
inmóvil y esodurantetodasuvida?
¿Pero
quéeslo quevendelascosas
quellevan(a susespaldas)?
¿Acaso
no 207
venprecisamente
eso(lassombras)?
Efectivamente.
Sifuerancapacesdehablary comentar entreelloslo queven,¿nocrees
que
tomaríanlo quevenporlo ente.9Se veríanobligadosaello-.
¿Yqué pasaríasi estaprisión tuvieseademásun ecoprocedentede la pared
queestáfrentea ellos(y queesla únicaquecontemplan
todoel tiempo)?Cada
vezqueunodelosquecaminanpor detrásdelospresos (llevando cosas)
dejase
oír suvoz,¿crees
quepodríanpensarquelo quehablaesotra cosadistintade las
sombrasquevendesfilarfrentea ellos?¡No, por Zeusl,dijo él. Entoncesa
lospresosno lesquedaría
másremedioquetomara lassombras delosobjetos
porlo desencubierto
mismo.Sería necesario
detodopunto,dijo él.
Ahora sigueimaginando,repliquéyo, quelos presosfuesenliberadosde sus
cadenas
y por tantocurados
degolpedesufaltadediscernimiento
y reflexiona

&#39;
N. delar 7.":«dasSeiende»:
lo quetieneser,lo quees;demodomástécnico:lo ente.

175
HITOS

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176
LA DOCTRINAPLATÓNICADE LA VERDAD

de q ué ti P o tendría q ue ser esa falta de discernimiento si a los P risioneros les


ocurrieselo siguiente.En cuanto uno de ellos fuera desatadoy obligado a
ponerserepentinamente en pie, girarel cuello,emprenderla marchay mirar de
caraa la luz, sólopodríahacertodo esto(cadavez)con sufrimientoy tampoco
seríacapazde ver a travésde la tenueluz aquellascosasde lasqueantesveíalas
sombras.(Si le ocurriesetodo esto),¿quécreesque diría cuando alguienle
explicaraque antessólo habíaestadoviendo naderíasmientrasque ahorase
encuentra mucho más cerca de lo ente Y q ue, en consecuencia,al estar de cara
hacia eso que es más ente debería de ver de modo mucho másn correcto?Y si,
además,alguienle mostrasecadaunade lascosasquehabíansidotransportadas
y le obligasea contestara la preguntasobrequéson,¿nocreesqueno sabríapor
dónde empezary que, además,consideraríalo anteriormentevisto (con sus 209
propiosojos) como másdesencubiertoque aquelloque le es mostradoahora
(por otro)?Desde luego,dijo él.
Y si al8uien le obli gase a mirar el fue
_ o, cacaso no le dolerían los o&#39;os
Y no
desearía volverla cabezay huir a refugiarsenuevamente en aquelloqueescapaz
de contem lar con susfuerzasY decidir ue eso ( ue uede ver él mismo direc-
tamente)esen realidadmásclaroquelo que ahorasele estámostrando?
-Asi&#39;
es,dijo él.
Pues si además, reP li q ué Yo, al guien lo arrastrase con violencia al liberado
de sus cadenas or la salida ás era Y em inada de la cueva Y no lo de ase en az
hastahaberloempujadofuera,a la luz del sol, ¿nosentiríael asíforzadodolor e
indignación?Y, una veza la luz del sol, ¿nosele llenaríanlos ojosdel resplan-
dor y no seencontraríapor lo tanto incapacitadoparaver ni una solade esas
cosasqueahoraseabrenanteél comolo desencubierto?
No sería ca Paz de verlas de nin ún modo, di&#39;o
él, o, or lo menos, no de
repente.
Aparentementeesnecesarioun períodode acomodaciónparapoderver lo
queestáarriba(fuerade la caverna,a la luz del sol).Y durantesemejante adap-
tación lo que le resultaríamásfácil en primer lugar seríamirar las sombrasy
después el reejo del hombreen el aguay del restode lascosas,peromástarde
diri iría su mirada a las cosas mismas a lo ente, en lu ar de a los reflebs, cada
g n g Aa
vez más débiles . Y de todas estas cosas, contem laría con ma Yor facilidad lo
quesehallaen la bóvedadel cielo,y el propio cielo,y esode noche,puescon-
templaríala luz dela luna y delasestrellas,(esdecir,másfácilmente)quepor el
día,el soly su brillo. -Sin duda.
Pero al nal, creo Yo, acabaría siendo ca az de mirar al ro io sol Y no 211
sólo a su reflejo en el aguao en cualquier otro lugar donde puedaaparecer,
al sol mismo, tal como esél mismo y en su propio lugar, para considerarlo
y Ver cómo está constituido. Tendría que ocurrir así necesariamente,
dijo él.

177
HITOS

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178
LADOCTRINA
PLATÓNICA
DELAvismgap

Y después de haberhechotodo esto,tambiéndeberíamostrarse capazde


concluirlo siguiente
sobreel sol,estoes,queesél el quepermitequehayaesta-
cionesy añosy dominatodo lo queseencuentraen el círculoahoravisto (dela
luz delsol),enefecto,queinclusoesél (elsol)el queescausadetodolo que
aquéllos(quepermanecen abajo,enla caverna)tienenenciertomodoantesí.
Evidentemente,dijo él,éstellegaríahastaallí (hastael soly todolo quese
encuentra a la luz) después
dehaberpasado por aquello(todolo quesóloes
sombray reejo).
¿Yahoraqué?Siseacordase desuprimeramoraday del«saber» allíreinante
y de los queestabanallí encadenadoscon él, ¿nocreesqueseconsideraría
dichosodelcambiosufridoy, por contra,lamentaría
la suertedelosotros?
Sí, muchísimo.
Puesbien,si (entreloshombres)delanteriorlugardemorada(esdecir,enla
caverna)sejaran determinados honoresy distinciones
paraaquelde entre
ellosqueveconmásagudeza todolo quepasapor delante(todolo queocurre
diariamente)
y retienemejoren la memoriaquécosassuelenpasarprimero,
despuéso simultáneamente, y quepor tantoescapazdepredecirmásrápida-
mentequeva a pasaren el futuro, ¿crees
tú que aquél(el que salióde la caver-
na)seríacapaztodavíadevolverjunto a aquéllos (dela caverna)
paratratarde
competirconlos queen eselugarrecibenmáshonoresy poder,o másbien
aceptaría
esoqueHomerollama«servira otrospor el salariocomocampesino 213
(viviendosobrela tierra),esdecir,serun hombresinfortuna»y soportarcual-
quiercosaantesdevolvera mantenerlos puntosdevista(válidosen la caverna)
y deserun hombredeesaclase?
Yo creo,dijo él,quesoportaría
cualquiercosaantesqueserun hombrede
esaclase(el de la caverna).
Puesbien,ahorareexionasobreesto,repliquéyo: si aquelquesaliódela
cavernavolviesea bajarallí y volviese
a sentarse
enel mismopuesto,¿nosele
llenaríanlosojosdeoscuridad, viniendorepentinamentedel sol?Efectiva-
mente,y mucho,dijo él.

Si ahoratuviesequevolvera emitirjuiciosy opiniones conlosallí encade-


nadosa propósitodelassombras, mientrassusojostodavíaestánnublados y
antesdequesele hayanvueltoa acomodar, lo querequeriríano pocotiempo
de adaptación, ¿noseveríaexpuestoal ridículoallá abajoy no le daríana
entender quehasalidoalláarribapararegresar(ala caverna)conlosojosestro-
peados y queporlo tantono sirvedenadaemprender el caminohacialasaltu-
ras?Y sialguientratase
deponerlesla manoencimaparaquitarlessuscadenas y
guiarlosarriba,sipudiesen
atraparlo
y matarlo,¿nolo matarían efectivamente?

-Seguramente,
dijo el.»

179
HITOS

¿Quésignicaesterelato?El propioPlatónnosofrecela respuesta,


pues
inmediatamentedespuésdel relato haceaparecerla interpretación(517a, 8-
5 l 8d, 7).
La moradaen formade cavernaesla «imagen»para111V 51 ÓWECOQ
(pouvouévnvÍ-ÏÜpOW«elámbitodeestanciaquesemuestra(diariamente)
alos
quemirana sualrededor».
El fuegodela caverna,
queardepor encimadesus
moradores,
esla «imagen»parael sol.La bóvedade la cavernarepresenta
la
bóvedaceleste.Bajo dicha bóveda,destinadosa la tierra y atadosa ella, viven
loshombres.Lo queallí lesrodeay lesconcierneesparaellos«loefectivamente
214 real»,es decir, lo ente. En esamorada en forma de cavernaseencuentran «en el
mundo»y «encasa»y allí encuentransu seguridad,eselugar dondete abando-
nas conadamente.
Lascosasnombradasen el «símil»,quesetornanvisiblesfuerade la caverna,
son,por contra,la imagende aquelloen lo queverdaderamente consistelo ente
de lo ente.Estoes,segúnPlatón,aquelloa travésde lo cual lo entesemuestra
en su «aspecto». Platón no toma este«aspecto» como mera «aparición».El
«aspecto»
tambiéntieneparaél algodeun salirafuerapor mediodelquetodo
se «presenta»
2°. Encontrándoseen su «aspecto»
se muestrael propio ente.
«Aspecto»
signicaengriego
550go ÏÜÉOL.
Lascosas
queseencuentran
alaluz
del día, fuerade la caverna,en dondeexisteuna libre visión de todo, represen-
tan en el «símil»las«ideas»,SegúnPlatón,si el hombreno lastuviese,esdecir,
si no tuvieseen su mirada el correspondiente«aspecto» de las cosas,los seres
vivos,los hombres,los números,los dioses,nuncapodríapercibir estoy aque-
llo comocasa,árbol o dios. Por lo general,el hombrecreeestarviendodirecta-
menteestacasay aquelárboly, del mismomodo,todosy cadauno de los entes.
De entrada,el hombre no sospecha nadade que todo aquelloque corriente-
mentele parece«loefectivamente real»sólolo ve a la luz de las«ideas». Esoque
aparentemente eslo único verdaderamente real,que esinmediatamentevisible,
audible,tangibley calculable,segúnPlatón,no esmásqueel ensombrecimien
to de la ideay por endeuna sombra.Estopróximo y quesin embargoescomo
una sombramantienecotidianamentepresoal hombre.Vive en una prisión y
dejaa su espaldatodaslas«ideas». Y precisamente porqueno reconocesu cárcel
comotal, toma a eseámbito cotidianoquese-hallabajola bóvedacelestecomo
el espaciodonde semuevenla experienciay el juicio, que son los únicosque
otorganla medidaparatodaslas cosasy relaciones,los únicosque proporcio-
nanlasreglasparasu disposicióny organización.
215 Si ahora,comosepiensaen el «símil»,el hombretienequemirar repentina-
mente al fuego situadoa susespaldas,que provocalas sombrasde las cosas

2 Extraídode Geístíge
Überlírung, 1942:«Am,d.h.her-Lu-wesen»,
estarpresente,
esdecir,venira la
presencia.

180
LA DOCTRINAPLATÓNICADE LA VERDAD

transportadas
haciaadelante
y haciaatrás,entonces
sentiráde inmediatoese
desacostumbrado
giro en su miradacomouna molestiaen su restanteconducta
y opinarhabituales.
Yasólola merasuposición
detenerqueadoptardentrode
la cavernaun comportamientotan extrañoserárechazada, porqueefectivamen-
te, alláadentro,en la caverna,seestáen posesiónplenae inequívocade la reali-
dad efectiva.El hombre de la caverna,obstinadoen su «punto de vista»,ni
siquieraescapazde sospechar la posibilidadde quesu realidadefectivapudiera
sersólo una sombra.¿Ycómo podríasaberque esuna sombra,si ni siquiera
quiereconocerel fuegode la cavernay su luz, a pesarde que se trata de un
fuego«fabricado»
y por endedebeserlefamiliaral hombre?
Porcontra,la luz
del sol, fuerade la caverna,no ha sido fabricadapor el hombre.Lascosasya
crecidas
y presentes
semuestran
demodoinmediatoensuclaridadsinprecisar
de una representación
por medio de sombras.Lascosasque se muestrana sí
mismas sonenel «símil»la «imagen»
paralas«ideas».
El sol,sinembargo, vale
enel «símil»como«imagen» paraaquelloquehacevisiblea todaslasideas.Es
la «imagen»parala ideadetodaslasideas.SegúnPlatónéstasellamañ TOÜ
ÓLYCXÜOÜÏÜÉCX,lo que«literalmente»,
y sinembargodandolugara malentendi-
dos, se traduce con el nombre de «idea de bien».
Lascorrespondencias
del símil (queahoranoshemoslimitado a enumerar)
entrelassombras
y la realidadexperimentada
a diario,entreel reejodeliego
de la cavernay la claridaden la que seencuentrala «realidad»
acostumbrada
y
próxima,entrelascosasfuerade la cavernay lasideas,entreel soly la idea
suprema, no agotantodoel contenidodel«símil».En efecto,asíaúnno seha
captado enabsolutolo másauténtico.Porqueel «símil»habladeprocesos y no
sólodeestanciasy posicionesdeloshombres dentroy fueradela caverna. En
efecto,losprocesos
queallí senarransonrránsitosdesdela caverna
a la luzdel 216
díay de dichaluz nuevamente
a la caverna.
¿Quésucedeen estostránsitos?
¿Quéhaceposibledichossucesos?
¿De
dóndeprocedesu necesidad? ¿Cuálesel fin dedichostransitos?
Los tránsitosde la cavernaa la luz del día y de allí nuevamentea la caverna
exigenen cadacasouna acomodaciónde los ojos de la oscuridada la claridad
y viceversa.En cadaocasión,y por motivos opuestos,los ojos seencuentran
confundidos:
¿w106iKai duró Stttrñv yíyvovtat ámtapáetg óuuoc-
otv (5l8a, 2). «Unadoble confusiónsobrevienea los ojos y por doble mo-
tivo.»
Estosignicao bienque a partir de una ignoranciaapenasadvertidael
hombrepuedellegaraeselugardondelo entesele muestra demodomásesen-
cial,aunquedeentradaél no este
a la alturadelo esencial,
o bienqueel hom-
bretambiénpuedecaerfueradelaconducta deun saberesencial
y serconduci-
do al ámbito dondereinala realidadcomún,aunquesin sercapazde reconocer
comorealiloqueaquíeshabitualy conocido.

181
HITOS

Y delmismomodoqueel ojo decarney sangre


tienequeacomodarse
muy
lentamenteya seaa la claridad,ya seaa la oscuridad,del mismo modo el alma
tienequeacomodarse
conpaciencia
y enadecuada
progresión
al ambitodelo
enteal queseve expuesta.Sin embargo,y antesque nada,dichaacomodación
exigequeel almaen su conjunto seveaorientadahaciala direcciónfundamen-
tal de su tendencia,
del mismomodoqueel ojo sólopuedever bieny hacia
todoslosladoscuandopreviamenteel cuerpoensu conjuntoha adoptado
la
correspondiente
postura.
Pero¿porqué la acomodacióntiene que serlenta y constanteen cadares-
pectivoámbito?Porqueel cambiodedirecciónconcierneal serhombrey por
endeseconsuma en el fondodesuesencia.
Estoquieredecirquela posición
queservirádenormay quedebesurgirgracias a un cambiodedireccióntie-
nequedesarrollarse
y convertirse
enunaconductaja a partirdeunarelación
217 queya soportael serdel hombre.Esecambioy acomodaciónde la esenciadel
hombreal ámbitoquesele asignaencadaocasiónesla esencia
delo quePlatón
llamala nouñeíoc.
Dichapalabrano sepuedetraducir.ParaPlatón,y deacuer-
do con su denición de la esencia,
TCQISSÍOL
signicala neptocymyñ6km;
Tñg qmxñg, lo queconducea un cambiodedireccióndetodo el hombreen su
esencia.Por eso,la rroctfiaíaesesencialmente
un tránsito,concretamentede la
ánouiisnoía a la aroctóeía.De acuerdocon estecarácterde tránsito,la nou-
58Í0tsiempre
queda referida
alaÓL1C0u58D6Í0c.
Lapalabraquemejorresponde
alnombre ntxtóeía,aunquenodeltodo,eseltérminoalemán«Bildung»
(for-
mación)3.Lógicamente tenemos quedevolverle
a la palabratodasufuerzasig-
nicativaoriginariay olvidarla incorrecta
interpretaciónqueadoptóa nales
delsigloXD(.«Bildung» signicadoscosas: por un lado,esun formarenel sen-
tido de ir desarrollando un carácter. Pero este «formar» también «forma»
(imprimecarácter)
conformándose
anticipadamente
deacuerdo
conunavisión
que da la mediday que por esosellama pre-formao modelo.«Formación»
es
por lo tantoimprimircarácter
y dejarse
guiarpor unaimagen.Laesencia
con-
traria a la natñsíoc esla ánouenoíoz, la falta de formación.En ella ni sedes-
piertael desarrollo
de la posiciónfundamental
ni sedisponeningúnmodelo
normalizador.
La fuerza esclarecedoradel «símil de la caverna»se concentra en el esfuerzo
por tratardehacervisibley cognoscible
la esenciadela nouñeíoc
por mediode
la plasticidad
dela historianarrada.
Al mismotiempo,Platóntambiénquiere
ponersobreavisoy mostrarquela rcouñaíoc no tienesuesenciaenel hechode
vertermerosconocimientos enun almasinpreparación comoenun recipiente
vacíocualquieraque estuvieseahí delante.Por contra,la auténticaformación

5 N. dela: T: la traducción
corriente
delalemán
«Bildung»
esformación,
educación,
perohayque
tenerencuentaqueincluyeensuraízla palabra«Bild»,quesignicaimagen,
modelo,
etc.

182
LA DOCTRINAPLATÓNICADE LA VERDAD

afectay transformaal almaen su totalidaddesdeel momentoen que empieza


por trasladar
al hombrea su lugaresencial
y luegole haceadaptarse a él. El
hechode queen el «símilde la caverna»
la esencia
de la rtaióaía tengaque
ponerseen imágenesesalgoclaramente dichoen unafraseal principiodel
libroVII, conla quePlatónintroduce
el relato:METÓL
TGÜTCX
5T],EHÏTCOV,
áiteíicocoovtotoútog EÓLÜSItv ñpetápotv(púow nulos-zion; te népt
¡conártoctñeuoíag.«Después,
tratadeobtenerunavisión(dela esencia)
dela
formaciónqueseadel tipo deesaexperiencia
(descritaen lo quesigue),así 218
como de la ausenciade formación,que (íntimamenterelacionadas)
atañena
nuestro ser humano en su fundamento.»
El «símilde la caverna» ilustraplásticamente,
segúnla expresivaafirmación
de Platón,la esenciade la «formación».Por contra,la interpretaciónque trata-
mosde hacerahora.del«símil»deberemitir a la «doctrina»platónicade la ver-
dad.¿Pero procediendodeestemodono sele añadeal «símil»algoajenoa él?
Lainterpretación amenaza conconvertirse
enunaviolentatransformación del
sentidodelrelato.Esoeslo quepuedeparecer hastaquelogreimponerse la opi-
nión dequeel pensamiento de Platónestásupeditadoa unatransformación
dela esencia dela verdadqueseconvierteenla leydelo quediceel pensador.
En la interpretaciónquesehacenecesariapor mor deunanecesidad futurael
«símil»no se limita a ilustrar la esenciade la formación,sino que al mismo
tiempoabrelamiradaendirecciónhaciaunatransformación
dela esencia
dela
«verdad».
Perosi el «símil»escapazdemostrarambascosas,
¿nodeberíareinar
una relaciónesencialentre la «formación»y la «verdad»?
En efectoexistetal
relación.
Y consiste
enquesólolaesencia dela verdady el mododesutransfor-
maciónhacenposiblela «formación»ensuentramado fundamental.
¿Peroquéencierraa la «formación»
y a la «verdad»
enunaunidadesencial
originaria?
nouosíocsignicael cambiodedireccióndetodoel hombreenel sentido
deltraslado,
decaraala adaptación,
desdeel ámbitodeaquelloquesepresenta
primeroaotroámbitoenelquesemanifiesta lo ente.Estetraslado sólosehace
posibledesdeel momentoenquetodolo quehastaentonces sele habíarevela-
do al hombrey el modoen quesele habíareveladosetransforman.Lo queestá
noocultoparael hombredecuandoencuandoy el mododeldesocultamiento
tienenquecambiar.El desocultamiento
4sellamaengriego(íkúüsta, palabra
quesetraduceconel término«verdad».
Y «verdad»
signicadesdehacelargo

4 N. dela:T: paralainsatisfactoria
traducción
delostérminos
entornoalcampo
semántico
de«ocul-
tar»,«encubrir»,
vía.nuestranota23 al ensayo
«Dela esencia
dela verdad»,
p. 160.Traducimos
el tér-
minoquedesigna
alaverdad,
«Unverborgenheit»,
comodesocultamiento
(aunque
literalmente
debería
seralgoasícomoinocultez)
y «unverborgen»comonoocultoo desocultado. Paralelamente,
aunque
la raízalemana
esla mismay siempreen tornoal sentidodeocultar,traducimos
encubrimiento
para
«Verbergtmg»y desencubrimiento
para«Entbergung».

183
HITOS

tiempo para el pensamientooccidentalla coincidenciade la representación


pensantecon la cosa:adaequatiointellectuset rei.
219 Perosi no nosconformamos
contraducir«literalmente»
laspalabras
nou-
SEÍOL
y ÓLMÍBEIOL,
sinoqueintentamos
pensar
desde
el saber
delosgriegos
la
verdadera
esencia
nombrada
enellas,entonces
«formación»
y «verdad»
seence-
rrarán en una unidad esencial.En efecto, cuando nos tomamos en serio el con-
tenidoesencial
de lo quenombrala palabraÓLMÍOEIOL,
surgela preguntade
cuálseráel punto de partidadesdeel que Platóndeterminala esenciadel deso-
cultamiento.Larespuesta
aestapregunta
nosremiteal auténticocontenidodel
«símildela caverna».
Nosmuestraenquémediday cómoel «símil»tratadela
esencia de la verdad.
Lo no ocultoy sudesocultamiento
nombransiempreesoqueenel ámbito
deestancia delhombreestáabiertamente presente
encadaocasión.Puesbien,
el «símil»cuentaunahistoriadetránsitosdeun lugarde estancia
a otro. Por
eso,dichahistoriasedivide en generalen unasucesiónde cuatroestancias
dife-
rentes,ordenadas de acuerdocon unacaracterística
graduación ascendente y
descendente. Lasdiferencias
delasestancias
y delosgradosdelostránsitosse
basanenla diversidad deÓÚmGÉQ, queponenla normaencadacaso,estoes,
deltipo de«verdad» quereinaencadacaso.Poreso,tambiénel (ÏXHGÉQ, lo no
oculto,sedebepensar y nombrarencadagradodeun modoo deotro.
En el primergrado,loshombresvivenencadenados enla caverna
y seven
atrapadosporlo primeroquelessaleal encuentro.
Ladescripción deestaestan-
cia se cierra con una fraseespecialmente
acentuada:TEOLVTÓLROLGL
¿ Oi
TOIOÜTOL
013Kókv áMto n vouíotev TÓ áXnGL-zg tócg rcñv
GKEDOLGTOÏV
omdcg(515c,1-2).«Porlo tanto,no cabedudadequelosasí
encadenados
no tomaríanporlo no ocultoa ningunaotracosaqueno fueralas
sombras de los utensilios.»
El segundogradocuentacómoselesliberade susataduras.Ahora,los enca-
denadossonhastaciertopunto libres,peropermanecen encerrados
en la caver-
na. Sin embargo,ahorapuedenvolversehacia todos los lados.Seles abrela
220 posibilidaddeverpor simismoslascosas
quetransportan
a susespaldas.
Y así,
los queantessólocontemplaban sombrassehallanuüMóv n éyyutépco
T013
ÓVTOQ
(51561,
2) «mucho
máscerca
delo ente».
Enciertomodo,laspro-
piascosasmuestranahorasu apariencia,en concretoa la luz articial del res-
plandordelfuegodela caverna, y yano seencuentran ocultaspor lassombras.
Cuandosonsólolassombras lasquesalenal encuentro, mantienen atrapada la
miraday, así,seinterponenantelaspropiascosas. Perosi la miradaquedalibe-
radadesuprisióndesombras, el hombreasiliberadoalcanza la posibilidadde
llegarhastael círculodelo «másdesocultado», dela ÓLKHGÉGTEpOC (515d,6).
Y, sinembargo, hayquedecirdelasíliberadoqueTÏYEÏGGOLI CÓLTÓTSópdy
pavorálneéotepoc TÓL
vñv Seticvúuevoc
(ibiaï).«Élconsiderará
lo que

184
LADOCIRINAPLATÓNICA
DELAVERDAD"

veíaantes(directamente)
(lassombras)
por másdesocultado
quelo quele es
mostradoahora(expresamente
por otros)»
¿Porqué?El resplandor delfuegodeslumbra alliberado,cuyosojosnoestán
acostumbrados. La ceguera le impidever el propiofuegoy percibircómosu
brillo iluminalascosas y sólode estemodopermitequeellasaparezcan. Por
eso,el cegado tampocopuedellegara captarquelo queantesveíaerasólola
sombradelascosas al resplandor dedichofuego.Esciertoqueahorael libera-
do ve algomásquesombras,perotodo en mediode una total confusión.Com-
paradoconésta,lo vislumbrado bajoel reflejodeesefuegodesconocidopero
novisto,lassombras,teníaun contornopreciso. Puestoqueestaaparente
con-
sistencia
delassombras eslo visiblesinconfusión,tambiéntienequeparecerle
forzosamente
al liberadocomolo «másdesocultado».
Por eso,tambiénal nal
del segundogradovuelvea aparecer la palabraáknág, y ahoraen la forma
comparativa,óúmeéotepoc, lo «másdesocultado». En lassombras seofrece
una«verdad»másauténtica.Porquetambiénel hombreliberadodesusligadu-
rasseengañaenla apreciación delo «verdadero» al faltarleel presupuesto
para
una«valoración»,
estoes,al faltarlela libertad.Esverdadquela ausencia de
cadenasesunaliberación,
peroel hechodeversedesatado todavíanoequivalea 221
la auténtica libertad.
Éstasólosealcanza
enel tercergrado.Aquí,el liberado
desuscadenas
es
trasladado fuera de la caverna,«al aire libre». Allí todo semuestra abiertamen-
teala luzdeldía.Ahora,la visióndelo quesonlascosas yano semuestrasólo
a la luz articial y engañosa delfuegodelinteriordela caverna.Sonlaspro-
piascosaslasqueestánahíconla fuerzaconcluyente y vinculantedesupro-
pio aspecto. El espaciolibreal queha sidotrasladado
el liberadono signica
lo ilimitado de una meraextensión,sino la vinculaciónlimitadora de lo claro,
delo queresplandece
a la luz delsol,ahoratambiéncontemplado.
Lasvisio-
nesdeesoquesonlascosasmismas,las¿i511(ideas),constituyenla esencia
bajocuyaluzcadaentesingularsemuestracomoéstey aquél,y encuyomos-
trarsea sí mismo esoque aparecesetorna por vezprimera no oculto y acce-
sible.

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