Está en la página 1de 2

Promo N°

Buenos días padres, madres, representantes, personal directivos, docentes, administrativos,


obreros, especialmente a los futuros bachilleres de la República Bolivariana de Venezuela.
Ser educadora ha sido uno de los roles más satisfactorios que me ha tocado cumplir, verlos
iniciar como niños y salir de esta institución como adultos me llena de tanto gozo, ya que son
parte de esta familia Calicantina, son nuestros hijos que siguen el curso de su vida,
formándose cada día como seres humanos excepcionales, sin olvidar los valores que con
muchos amor y un poco de mano dura se le han inculcado. Aquí habrán pasado casi la mitad
de sus vidas y ¡Habrán aprendido tanto!; a ser solidarios, generoso, responsables, a escuchar,
a respetar, a compartir, a saber que cada acto que realicen tiene sus consecuencias, aquí
aprendieron el valor de la amistad y, en muchos casos, el amor. Todo este revuelto los va a
acompañar siempre, porque ya están en ustedes y forman parte de sus personalidades. Esto
que, sin darnos cuenta de ello, habían ido aprendiendo aquí, es algo muy valioso porque los
ayudara a lo largo de toda su vida personal y profesional.
Robert Hutch nos dijo que “el objeto de la educación es preparar a los jóvenes para que se
eduquen a sí mismos durante toda su vida”.
Si yo, como profesional de la educación y como maestra de vocación he colaborado en ello,
aunque sea en una mínima parte, digo misión cumplida. Si no ha sido así, les digo también
que estoy enormemente orgullosa de ustedes. Una de las cosas en la que hice énfasis con
ustedes fue intentar fortalecer el valor de la puntualidad, de la responsabilidad y honestidad.
Sé que esto generó incomodidad en algunos, pero es que considero que estos valores son muy
importantes para la vida de un estudiante exitoso.
Ahora llegó el momento de dejar la institución y se preguntaran: ¿Y ahora qué? Seguro que
a lo largo de este año muchos de ustedes habrán planeado un sinfín de interrogantes sin
respuestas: ¿Podré estudiar lo que me gusta?, ¿Seré capaz de hacerlo?, ¿Y ahora qué?, ¿Me
iré? …
En este punto hay dos palabras que por su significado me resultan sumamente atractivas:
Ilusión y esperanza.
Entraran en una etapa sumamente rica e interesante, un mundo por explorar. ¡Sean prudentes!
Y reflexionen cada decisión antes de ejecutarlas, pero si se equivocan no pasa nada, se
rectifica y “pa´lante”.
En esta situación por la que estamos atravesando es sencillo perder la esperanza, mi deseo
para todos es que no la dejen escapar… todos la necesitan; y aunque fracasen y se sientan
perdidos aférrense a ella, manténgala viva, debemos superar el sufrimiento. Transiten este
camino con fuerza, entusiasmo, optimismo, confianza y sobre todo constancia y
responsabilidad.
Einstein nos dijo “nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una
oportunidad para penetrar en el maravilloso mundo del saber”.
Hagan lo que hagan, a partir de este momento y por el resto de sus vidas…
- No dejen nunca de soñar, todo es posible.
- Hagan las cosas de la mejor manera y con pasión.
- Sean constantes y perseverantes.
- No tengan miedo al equivocarse.
- Aprendan de sus errores y no paren nunca de aprender cosas nuevas.
- Diviértanse y celebren sus triunfos.
- Crean siempre en ustedes y en su poder de lograr lo que se propongan.
Dios los bendiga eternamente y las puertas de esta institución Calicantina “SU CASA”
siempre estarán abiertas para ustedes. Gracias por permitirme ser parte de este momento. No
es una despedida, lleven un fragmento de ustedes y de la institución a cada rincón del mundo.
¡SON GRANDES!