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Relación entre las Ramas del Poder Público

Fricción Entre las Ramas del Poder Público y Contextualización

(Garita, 2003) La división de poderes es el principio organizativo de los Estados

modernos según el cual las funciones legislativa, ejecutiva y judicial se ejercen a través de

órganos distintos e independientes entre sí. La división de poderes permite que los diferentes

poderes se limiten y moderen recíprocamente, creando una dinámica de pesos y contrapesos, de

modo que entre ellos haya equilibrio y ninguno pueda prevalecer sobre el resto.

La separación de poderes impide, pues, que haya abusos de autoridad, pues la autoridad

pública se encuentra distribuida de manera equilibrada entre estos tres órganos fundamentales del

estado. El objetivo de la división de poderes, en este sentido, es evitar la concentración de los

poderes del Estado en una sola persona, órgano o corporación, lo que vendría a posibilitar los

abusos de autoridad y, con el tiempo, el surgimiento e instauración de un régimen autoritario o

tiránico. La primera formulación formal de la moderna teoría de división de poderes es obra del

pensador francés Montesquieu, quien sostenía que en cada Estado había tres clases de poderes

con funciones y campos de acción bien delimitado

La división de poderes es un concepto que consiste en la separación de las distintas

atribuciones de un gobierno. El mismo tiene una larga historia con motivo de generar

condiciones que eviten el abuso de autoridad por parte de funcionarios públicos, pero fue a partir

de la revolución francesa en que el mismo comienza a desarrollarse con vigor hasta ser una

realidad presente en la mayoría de países desarrollados. A un estado con este tipo de

características se lo denomina república y tiene tres poderes, a saber: el poder legislativo, el


poder ejecutivo y el poder judicial. Cada uno de estos poderes tiene autonomía y ejerce algún

tipo de control sobre los otros.

El Poder Legislativo en Contexto

El primer poder que entra en juego es poder legislativo. Este es el encargado de generar

las leyes que regirán en un territorio. Las mismas salen a la luz luego de una deliberación de sus

miembros, que argumentan puntos a favor, puntos en contra, enmiendas, etc. Estos congresales

son elegidos para representar a los votantes y tienen diversos medios para ejercer un control

hacia el poder ejecutivo o hacia el poder judicial. En efecto, por ejemplo, en el caso de que exista

algún tipo de comportamiento impropio en funcionarios de los poderes nombrados, podrían

llevar adelante un proceso de juicio político, proceso que podría culminar con la destitución de

dichos funcionarios.

El Poder Judicial en Contexto

El poder judicial es el poder encargado de que las leyes vigentes sean aplicadas

correctamente. El mismo tiene un carácter ante todo técnico, evaluando si existen casos de

incumplimiento en dichas leyes y arbitrando entre conflictos de distinta índole que se pueden

suscitar en el interior de la sociedad. Para llevar a cabo esta tarea suelen existir distintos

tribunales y distintas instancias de tratamiento de los mismos, circunstancia que ayuda a dejar de

lado errores y tener distintos niveles de evaluación. El poder judicial debe también poder ejercer

algún tipo de control sobre los otros poderes, control que se lleva a cabo ante todo por el hecho

de considerar si las leyes enunciadas son correctas.


El Poder Ejecutivo en Contexto

Finalmente, cabe hacer referencia al tercer poder del estado: el poder ejecutivo. El mismo

se identifica con el poder encargado de gestionar al estado, representándolo internacionalmente.

Su finalidad es la de hacer cumplir las leyes y tiene una cabeza máxima cuya elección depende

del sistema en cuestión. El poder ejecutivo suele disponer de distintos funcionarios que velan por

distintas áreas de interés nacional, funcionarios seleccionados por la cabeza del estado. Además

de estas consideraciones, cabe señalarse que las fuerzas armadas (ejército, fuerza aérea y fuerza

naval) responden a las directivas de este poder del estado.

Grosso modo hemos develado la intención de este escrito, que es establecer la relación

que existe entre las diferentes ramas del poder público, y en particular, es fácil entrever la

relación. Aun con esto, analizaremos dicha relación a la luz de la Constitución de 1991, la Ley,

la Doctrina y la Jurisprudencia.

Ramas del Poder Público su Cerrada Relación y el Choque de Trenes

En el artículo 113 de la Constitución política de Colombia, siguiendo el principio de la

división de poderes, establece que:

“Son Ramas del Poder Público, la Judicial, la Legislativa y la Ejecutiva”, además precisa que

existen otros órganos para el cumplimiento de las demás funciones del Estado, y señala que las

diferentes ramas y órganos, aunque tienen funciones separadas, colaboran armónicamente para

realizar sus propósitos. A pesar de lo anterior, hemos visto desde la constitución de 1991 se han

presentado choques de trenes entre los diferentes poderes.

Pues bien, el choque de trenes hace referencia al “choque” o pugna que suele presentarse

entre las altas Cortes colombianas o entre los diferentes organismos del Poder Público en
Colombia. Así pues, el famoso choque de trenes en el derecho y en la política, se da cuando

existen diferentes sucesos, acontecimientos o hechos jurídicos que nacen de las decisiones o

determinaciones de una de las altas Cortes o Entidades Públicas representativas del Estado y

éstos, no son bien tomados por las otras Cortes o Entidades, lo cual causa, conflictos de intereses,

políticos y otros por el estilo, entre los mismos poderes públicos.

De hecho, tales choques suelen presentarse por las diferentes ideologías sociales,

económicas, políticas, teóricas, etcétera, manejadas por las altas cortes y entidades del Estado y

esto, suele en muchas ocasiones, pasar por encima del respeto a las reglas constitucionales y al

ya mencionado, principio de colaboración armónica entre los poderes.

Siguiendo lo expuesto anteriormente, se hace necesario mencionar a groso modo, que el

principio de colaboración armónica de los poderes, es uno de los pilares sobre el cual está

fundado el Estado Social de Derecho y la misma estructura u organización del Estado

colombiano, en pro de sus fines esenciales.

Teniendo en cuenta esto, se puede inferir que el famoso choque de trenes entre los

poderes públicos del Estado, trae consigo, la afectación tanto de las mismas instituciones

estatales como de los fines del Estado colombiano, pues al romper con el principio de

colaboración armónica, se afecta el equilibrio que, en teoría, debería existir.

Es decir, tal pugna o choque de poderes, por ideologías políticas, sociales, económicas y

personales, termina por afectar a la población en general.

Un choque de trenes como los que se han visto en los últimos años en Colombia, termina por

afectar la institucionalidad de las altas cortes, la parcialidad y objetividad de las mismas, hace

que entre unos y otros, se creen discordias que no terminan sino por restarle eficacia y eficiencia

a los fines del Estado.


Por ejemplo, uno de los fines del Estado colombiano, es el de servir a la comunidad;

cuando suceden tales choques, se crean conflictos políticos que terminan por centrar más

atención en la misma política interna, que las mismas personas y terminan entonces, por

descuidar servicios esenciales de la comunidad.

Otro ejemplo lo podemos dar con el fin estatal de facilitar la participación de todos, en las

decisiones que afectan y en la vida económica política, administrativa y cultural de la Nación.

Cuando hay un choque de trenes entre los poderes públicos por motivos políticos como

los vividos actualmente, la democracia termina rota, la economía termina por depender de

cuestiones políticas meramente y no sociales, etcétera.

En conclusión, el choque de trenes es definido como la pugna que se presenta entre las

altas cortes y las entidades del Estado, por motivos ideológicos y personales y el cual, a su vez,

afecta la institucionalidad de éste, su organización y sus elementos, restándole eficiencia a sus

fines esenciales y a lo que se le conoce como burocracia administrativa o política.


Referencias

Puentes González, G. (2017). Fricciones entre las ramas del poder público a propósito de

la función pública en Colombia. Estudios Socio-Jurídicos. 19(1), 79-123.

Sentencia C-211/07 Magistrado ponente Alvaro Tafur Galvis

Rodríguez, L. (2002). Derecho Administrativo: General y Colombiano. Bogotá: Editorial

Temis.

Garita Alonso, M. (2003). Nuevo concepto de la división de poderes. 12th ed. México,

D.F.: Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Derecho, Dirección General de

Publicaciones y Fomento Editorial.