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La importancia y aprovechamiento de los recursos naturales y su influencia

económica de los países de América

La economía de los recursos naturales es el estudio de cómo la sociedad actual


utiliza recursos naturales escasos tales como reservas pesqueras, plantaciones de árboles,
agua dulce, petróleo, entre otros. Debe distinguirse este concepto del de economía
ambiental, cuyo objeto de estudio es la forma en que son dispuestos los residuos, y la
calidad resultante del agua, el aire y el suelo como receptores de dichos residuos. La
economía ambiental también se encarga del estudio de la conservación de los ambientes
naturales y la biodiversidad.

Uno de los principales rasgos comunes de las economías de América es su estructura


económica sesgada hacia los recursos naturales. Sin embargo, las oportunidades y
obstáculos que abre la abundancia de recursos desde el punto de vista de los objetivos del
desarrollo económico han ido cambiando a lo largo del tiempo.
En el pasado, la idea de una estrategia de desarrollo basada en las ventajas comparativas,
que buscara el crecimiento sostenido e inclusivo sobre la base de los recursos naturales,
era rechazada de plano: crecimiento del sector industrial y aumento del bienestar venían
de la mano, y las palabras “desarrollo” e “industrialización” se convirtieron en sinónimos.

El comienzo del siglo XXI marcó el comienzo de una nueva etapa para la economía global,
y con ella una reevaluación de los nexos entre recursos naturales, crecimiento y empleo.
De hecho, pareciera que el mundo le está dando a América del Sur una oportunidad: como
resultado del reciente boom en los precios de los commodities, motivado en gran medida
por el impresionante crecimiento de Asia Emergente. Los términos del intercambio
comercial de América del Sur se encuentran en el máximo nivel de las últimas cuatro
décadas y, si bien se esperan correcciones a la baja, el contexto externo muy
probablemente seguirá siendo favorable en los años venideros. El crecimiento económico,
que fuera largamente esquivo a la región en décadas pasadas debido a las crisis y la
inestabilidad macroeconómica, regresó a América del Sur.
Sin embargo, la estrategia basada en los recursos naturales –al igual que la de
industrialización- no asegura el desarrollo económico. La cuestión aquí es que el tránsito
de una bonanza de recursos naturales al desarrollo económico no está libre de obstáculos.
En cambio, proliferan las fallas de mercado y las fallas de gobierno. De hecho, se hizo tan
frecuente que el desempeño sea distinto –peor- al esperado, que el término “maldición de
los recursos naturales” se popularizó, lo cual sugeriría que negar las ventajas comparativas
es un camino más seguro hacia el desarrollo. Sin embargo, lo que sabemos es que la
dotación de recursos con la que cuenta un país no predetermina su futuro, sino que lo
relevante es cómo se usan esos recursos, lo cual explica por qué hay países muy ricos y
otros de ingreso medio o bajo entre la lista de naciones más intensivas en recursos
naturales.
En este escenario, este programa de investigación apunta a detectar los nuevos “hechos
estilizados” relacionados con los nexos entre recursos naturales y desarrollo económico,
tomando una visión sistémica, que intente poner en una misma mesa a todos los elementos
en juego (las cuestiones de la productividad, de la generación de conocimiento, del empleo,
de la inclusión, de la sustentabilidad ambiental, etc.). Esta revisión es clave para los
hacedores de política, ya que les permite evaluar con mayor conocimiento (y menos
preconceptos) los costos y beneficios que implica la explotación de los recursos naturales
para la estrategia de desarrollo.