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Hemos comentado en clase que en la Edad Media un altísimo porcentaje de la

población era analfabeta. Las personas que sabían leer y escribir eran los clérigos,
es decir, los hombres sabios, letrados, con estudios escolásticos, aunque no
fuesen religiosos.

La educación en la Edad Media se impartía inicialmente en las escuelas de los


monasterios y se centraba exclusivamente en aquellos que iban a formar parte del
clero. Lógicamente, los conocimientos que recibían estaban muy vinculados con
la Iglesia: aprendían nociones de liturgia, oraciones y la Biblia. Era una enseñanza
fundamentalmente memorística: los alumnos repetían lo que tenían que
aprender hasta que lo memorizaban. Muchos de ellos no sabían ni leer ni escribir,
aun así aprendían de memoria los conceptos básicos y con ello era suficiente.

Los futuros sacerdotes sí debían aprender a escribir y leer en latín, que, como
sabemos, era la lengua de cultura y de la liturgia católica.

LA RENOVACIÓN DE CARLOMAGNO

Carlomagno (742-814) fue un monarca germánico


que restauró el Imperio en Europa Occidental. Consideraba que la religión
cristiana constituía un importante elemento cultural de integración, de
estabilidad y de orden, por ello se encargó de cultiva. Gran parte del éxito del
monarca como militar y administrador se debe a su admiración por el aprendizaje
y la cultura. Carlomagno entró en contacto con la cultura y la educación presente
en otros países, especialmente en la España visigoda, la Inglaterra anglosajona y
la Italia lombarda, merced a sus conquistas. Durante su reinado se multiplicaron
las escuelas monásticas y scriptorias existentes en Francia.
Carlomagno empezó llamando a su lado a personas con prestigio en diferentes
materias, para colaborar con él en la renovación de la educación. Eran clérigos
procedentes de todos los rincones de Europa: Alcuino, de York; Teodulfo del sur
de Francia, Pablo el diácono, de Lombardía; Pedro de Pisa y Paulino de Aquilea,
italianos; y Angilberto, Angilramm, Eginardo y Waldo de Reichenau, francos.

LOS NUEVOS ESTUDIOS


Carlomagno creó nuevas escuelas abiertas a todo el mundo, no solo a los
religiosos. Había dos tipos de escuelas: los primeros estudios y los estudios
superiores.

La escuela monástica

Los primeros estudios, más elementales,


seguían en los monasterios o abadías, allí acudían los niños de los alrededores.
Eran gratuitas y proporcionaban una educación muy básica y fundamentalmente
oral. Los niños más pobres aprendían a través de la repetición conceptos básicos
de la religión y las principales oraciones. Nunca iban a tener acceso a los libros,
así que no se les enseñaba ni a leer ni a escribir. Tampoco iban a necesitar esas
destrezas en su trabajo. Lo que necesitaran para desempeñar su trabajo lo
aprendían fuera en el campo o en la ciudad.
Dentro de estas escuelas estaban los alumnos que iban a seguir una vida
monástica. Eran los hijos segundos de las familias nobles y algunos niños pobres
que mostraban especiales aptitudes para aprender. Estos alumnos sí aprendían a
leer y a escribir en latín, la lengua de la cultura y de la Iglesia, puesto que su
trabajo estaría muy vinculado a los libros escritos en esa lengua. Estudiaban
libros con una selección de autores clásicos, Padres de la Iglesia, la Biblia, etc.
realizada con los libros que se encontraban en la biblioteca del monasterio.

La escuela episcopal o catedralicia


Se realizaban en escuelas que dependían de las catedrales y con el tiempo este
tipo de escuelas desplazó a las escuelas de los monasterios. A los estudios
catedralicios acudían tres tipos de estudiantes:

 Los estudiantes de familias pobres: eran elegidos porque mostraban


especiales aptitudes para estudiar. Disfrutaban de una especie de beca: la
enseñanza era para ellos gratuita, recibían comida, ropa y alojamiento
mientras estudiaban. Sus vidas estaban orientadas a formar parte de la Iglesia.
 Los estudiantes de familias ricas y nobles: tenían que pagar a sus maestros,
residían en la ciudad con las mismas comodidades que en sus casas.
 Los estudiantes mayores: eran hombres instruidos que querían seguir
aprendiendo e iban a las escuelas donde se impartían las materias de su
interés
De estas escuelas surgirán las Universidades en el siglo XII. Las primeras en
Europa serán las de Bolonia y las de París y, en España, el Studium Generale de
Palencia.

EL TEMARIO DE UN ALUMNO MEDIEVAL

Los estudios superiores estaban estructurados en torno a las artes liberales (arte
en este caso significa doctrina), creadas por san Isidoro en el siglo VIII y que se
mantendrán hasta la llegada de las universidades. Las artes liberales estaban
centradas en la filosofía como centro de todos los saberes y se consideran
imprescindibles para la lectura, la comprensión y el análisis de los textos
sagrados.

Las artes liberales se agrupanan en dos grandes bloques: el trivium y el


quadrivium a los que se añadían la medicina, el derecho y la teología.
Trivium

Se traduce como “tres vías” y se compone, efectivamente, de tres artes o materias:


la Gramática, la Dialéctica y la Retórica.

Gramática
Es el arte de leer y escribir. Era la base de todas las demás artes. Todos los
estudiantes debían dominar el latín escrito y hablado. Estudiaban en textos
escritos en latín, las clases se impartían en latín, por tanto, era imprescindible
conocer bien esta lengua para seguir los estudios. La ventaja era que en todos los
estudios de Europa las clases se impartían en la misma lengua, así que si se
deseaba seguir estudios en Francia, Italia o Inglaterra, no había problema con el
idioma.

En la Gramática se estudiaban etimologías de las palabras, errores del habla como


barbarismos (errores en la pronunciación o escritura de palabras) o solecismos
(errores de sintaxis). Como vosotros, estudiaban las figuras retóricas, la métrica
y también literatura, ya que leían multitud de ejemplos tomados de los clásicos.

Dialéctica
Los estudiantes aprendían a dialogar apoyándose en razonamientos. Se basaban
fundamentalmente en la lógica de Aristóteles. En la literatura se creó un género:
los debates, en los que se enfrentaban dos ideas.

Retórica
Los estudiantes medievales aprendían todos los aspectos para la elaboración de
un discurso y su exposición ante un auditorio. Estos aspectos se centraban en
cinco pasos:

 Inventio: consiste en establecer los contenidos del discurso, es decir, de qué


se va a hablar.
 Dispositio: la finalidad de este paso es la organización de los contenidos del
discurso que se han recopilado en la inventio para que formen un todo
estructurado. Normalmente, se pide que el discurso se organice en varias
partes:
 Exordium o introducción: donde se capta la atención del oyente mediante
recursos como la “captatio benevolentiae”, pensados para favorecer una
recepción positiva del discurso.
 Narratio: exposición del tema y de la tesis del orador.
 Argumentatio: desarrollo de los argumentos que apoyan la tesis.
 Peroratio: recapitulación de lo dicho con apelaciones al auditorio.
 Elocutio: consiste en la manera de expresar verbalmente los materiales de
la inventio ordenados por la dispositio. La elocutio se manifiesta a través de
dos aspectos: las cualidades y los registros:
 Las cualidades elocutivas son tres:
 Puritas: es la corrección gramatical
 Perspicuitas: es el grado de comprensibilidad del discurso.
 Ornatus o adorno del discurso, a través de figuras literarias o tropos.
 Los registros de elocución son modalidades de discurso que dependen de
la combinación de cualidades elocutivas. Son también tres:
 Genus humile o estilo llano: tiene por objeto la enseñanza con un
discurso correcto, muy comprensible y poco adornado.
 Genus medium o estilo medio: pretende deleitar, por ello el adorno
tiene más presencia que en el anterior.
 Genus sublime o estilo elevador: busca conmover y las cualidades
elocutivas están en su grado máximo.
 Compositio: analiza la estructura sintáctica y fonética de los enunciados;
esto es, sus componentes y las distintas posibilidades de distribución a lo largo
del discurso.
 Memoria: la memorización del discurso elaborado depende de dos tipos de
memoria según los tratadistas clásicos: la memoria naturalis (la innata) y
la memoria artificiosa, que implica una serie de procedimientos
mnemotécnicos para facilitar el recuerdo.
 Actio: se ocupa de la declamación del discurso, prestando atención a la
modulación de la voz y los gestos, que deben ser acordes con el contenido del
discurso.
Quadrivium
Todas las artes del Quatrivium tienen que ver con las Matemáticas:

Aritmética
Se ocupa del estudio de los números y de las operaciones elementales realizadas
con ellos: adición, resta, multiplicación y división. En 1202, Fibonacci en su
tratado Liber Abaci introduce el sistema de numeración decimal con números
arábigos. Las operaciones aritméticas, aún las más básicas, realizadas hasta
entonces con numerales romanos resultaban muy complicadas hasta que
comenzó a utilizarse el método conocido como “Método de los indios” (en latín
“Modus Indorum”) que se convirtió en la aritmética que hoy conocemos.

Música
Era el estudio del número en movimiento. En Grecia, la música había sido un
elemento de perfección, considerada como un instrumento con el que mejorar la
conducta humana. La especulación matemática de los sonidos realizada por
Pitágoras incidió en la formación de los sonidos y las escalas, algo determiante
para configurar un sistema que llegará a inspirar la concepción armónica de
Occidente. La teoría cósmica que llevó a Pitágoras y sus continuadores a concebir
el universo como un amplio acorde tuvo unas consecuencias ciertamente
apasionantes en etapas posteriores.

Geometría
Es el estudio del espacio en estado puro. Es una rama de la matemática que se
ocupa de las propiedades de las figuras geométicas en el plano o el espacio, como
son: puntos, rectas, planos, polígonos, poliedros, curvas, superficies, etc.

Astronomía
Era el estudio del espacio en movimiento. Es la ciencia que se ocupa del estudio
de los cuerpos celestes, sus movimientos, los fenómenos ligados a ellos, su
registro y la investigación de su origen. Durante este periodo en Europa
dominaron las teorías geocentristas promulgadas por Ptolomeo y no se presentó
ningún desarrollo importante de la astronomía.

A estos estudios se sumaban la medicina, el derecho y la teología.

¿CÓMO SE ENSEÑABA?

La enseñanza se basaba en la lectura y el


comentario de textos. Los maestros glosan (comentan) los textos, buscando
nuevos significados. También se plantean y resuelven problemas mediante
debates entre los estudiantes.
Los textos procedían de autores aprobados por la universidad. Se eliminaba
cualquier contenido que pudiera ir contra los dogmas de la Iglesia. Aristóteles,
por ejemplo, cuya obra llegó en el siglo XII a través de las traducciones del árabe
y del griego, fue adaptado por Santo Tomás de Aquino y los dominicos.

Un elemento clave de la educación y la cultura medieval es el respeto reverencial


a lo que está escrito. No se duda de lo escrito, la mención de un autor como fuente
equivale a decir y creer que es la verdad (auctoritas). La referencia a la
experiencia y al mundo real no existe, han sido sustituidos por la autoridad de lo
escrito. No sólo son autoridad científica, también son modelos de vida y
sabiduría. Se hacían colecciones de sentencias y exempla, donde se relatan
historias de personas ejemplares, que se insertarán también en las obras
literarias. Los estudiantes tienen como objetivo adquirir las técnicas necesarias
para entender los textos, para resolver cualquier duda en su lectura y los
problemas que puedan presentar opiniones contrarias.
En este fragmento de la película El nombre de la rosa de J.J. Annaud, basada
en la novela homónima de Umberto Eco se puede ver la importancia de los libros
para un hombre medieval:

LOS ESTUDIANTES Y SU AMBIENTE: LOS


GOLIARDOS
A partir
del siglo XII, con la aparición de las universidades en las ciudades, quienes
estudian, por tanto las personas cultas que tienen este concepto del saber, de la
cultura como su profesión son, en mayor número, los hijos de comerciantes y
burgueses. Son un nuevo público para la literatura.
Los estudiantes y profesores van de ciudad en ciudad buscando los mejores
maestros de cada disciplina. Junto al estudio, crean un ambiente de alegría y
diversión alrededor de las tabernas, baños, lupanares, espacios frecuentados por
ellos. Componen su poesía, en latín, claro, con temas como el amor, la belleza, el
vino, la fortuna, el juego y también critican a una sociedad que empieza a
desmoronarse, con temas como la corrupción del clero, empezando por el Papa.
Hay quienes tienen esta misma actitud ante la existencia, pero al margen de la
vida errante, ejerciendo como profesores u otras profesiones. La poesía de los
goliardos está recogida en un códice del siglo XIII: El Carmina Burana.
Podéis escuchar una de las más famosas canciones de los Goliardos llamada O
Fortuna:

1.1.2.3 LA EDUCACIÓN EN LA EDAD MEDIA.

Esta edad inicia en el siglo V hasta el siglo XV. Marca su inicio la caída del imperio romano de
Occidente (476), y su fin

con la caída del Imperio Bizantino, o Romano de Oriente (1453). Para otros historiadores el
final de esta edad lo

determina el descubrimiento de América (1492). Se considera a esta edad como el periodo


histórico de la Civilización

Occidental.

En el siglo VIII los árabes conquistaron la península Ibérica y surgieron las escuelas
musulmanas basando sus
enseñanzas en su libro sagrado el Corán.

Posteriormente con el avance de la división de poderes y clases sociales se estratifica la


educación quedando

claramente plasmada durante la época medieval y en el origen del feudalismo. Los únicos que
podían acceder a una

educación formal y sistemática eran los reyes e hijos de nobles, y los que podían transmitir y
fungir como maestros los

sacerdotes. Los esclavos eran sometidos a largas jornadas laborales y sin acceso al
conocimiento.

Para los siglos XII y XIII surge la escolástica pensamiento que tenía como función reconciliar la
fe y la razón, la religión y

la ciencia. Desde este movimiento filosófico y pedagógico y bajo el patrocinio de Carlos Magno
surgen las escuelas

monacales, catedralicias y palatinas. Estas dos últimas escuelas influyen en la aparición de las
universidades. Es en

este momento donde se deteriora el feudalismo cobrando importancia el comercio y los


oficios y dando paso a la

creación de Universidades medievales donde la Iglesia cambió de rumbo educativo al conferir


ciertos privilegios

facilitándoles recursos materiales a cambio de su presencia en las escuelas y la fundación de


propias universidades. Las

principales Universidades Medievales, aparecieron en el siglo XII, se encontraban en Italia,


Francia, Inglaterra, Praga y

Polonia.

Estas Universidades tenían cuatro facultades. En la facultad preparatoria o artística (facultad


de Artes) se enseñaban las

“siete artes liberales” (Qudrivium y Trivium). Esta facultad tenía el carácter de escuela media y
en ella la enseñanza tenía

una duración de 6 ó 7 años. Al terminar los estudios, los egresados recibían el título de
“maestro en artes”. Después se

podía continuar los estudios en una de las otras tres facultades, que eran las fundamentales: la
de Teología, la de

Medicina o la de Jurisprudencia. Estos estudios duraban 5 ó 6 años y en ellas se recibía el título


de doctor. El tipo
principal de actividad docente en las universidades era la lectura de conferencias: el profesor
leía por un libro de texto y

lo comentaba. También se organizaban debates sobre la base de las tesis de ponencias que se
asignaban para ser

examinadas.

Los hijos de campesinos y artesanos quedaban relegados de este tipo de instrucción, al igual
que no estaban de acuerdo

con el carácter monopólico de la Iglesia, por lo que crearon sus propias escuelas, instruyendo a
sus hijos en sus propias

casas o talleres, enseñándoles a escribir, cálculo y hablar en su idioma natal, estas escuelas
eran escuelas gremiales.

Durante los siglos XIV al XVI surge el movimiento del renacimiento, etapa en la cual surgen
nuevas formas de concebir el

mundo y el lugar del humano en éste, así como es el período en el que hay más avances
científicos y tecnológicos

(Invención de la imprenta, Descubrimiento de América, trazo de vías marítimas hacía la India).