Está en la página 1de 3

Ciclo integral del agua

EL AGUA Y SUS USOS.

Asegurar la suficiente
energía y agua para el bienestar de la humanidad,
manteniendo, al mismo tiempo la salud ecológica, integridad y
capacidad de recuperación de las cuencas hidrográficas,
podría considerarse como uno de los mayores desafíos del
siglo XXI.

El uso del agua va aumentando en relación a la cantidad de


agua disponible. Los más de 6000 millones de habitantes en el
planeta ya se han apropiado de agua dulce disponible en ríos,
lagos y acuíferos subterráneos. Según los datos presentados en
el 1º informe de la UNESCO del 2003 “Agua para todos, Agua
para la vida”. A escala mundial, el 70% de la extracción anual
de agua para el uso humano se destina a la agricultura
(principalmente para regadío); para la industria el 22% y para
el consumo doméstico (el hogar, agua de boca y saneamiento)
representa un 8%. Estas cifras medias mundiales varían
mucho de una región a otra del mundo.

Las personas utilizamos el agua habitualmente con tres fines


principales: uso doméstico, uso agrícola y uso industrial.
Generalmente y a pesar de los peligros que puede ocasionar la
presencia de sustancias tóxicas en el agua para las plantas, el
agua para uso agrícola no suele tratarse químicamente.

Los usos del agua en la industria son muy variados y


específios, por lo que puede necesitarse poco tratamiento
como en el caso de aguas de enfriamiento, o por el contrario
precisarse una pureza máxima como en el caso de la industria
alimentaria.

Los tratamientos de agua son procesos que permiten extraer o


modificar algunas sustancias que el agua ha adquirido de
forma natural o como consecuencia de los usos y previos
vertidos.

Los problemas de disponibilidad de agua para los diferentes


usos son cada vez mayores, debido a las situaciones de escasez
de recursos y del incremento continuado de las demandadas,
por ello, se plantea la reutilización de aguas residuales una vez
depuradas y la desalación.

Según sea la utilización posterior, los tratamientos pueden ser:

 La potabilización, para agua de bebida. Proceso que


consta de varias etapas que varían según la calidad del
agua natural de partida, por lo general son el desbaste,
aireación, coagulación-floculación, decantación-
filtración, desinfección, tratamiento de fangos,
desalación, ablandamiento.
 Aguas de proceso para la industria, que requieren unas
características de calidad que pueden ser más o menos
exigentes, dependiendo del empleo en cada industria
concreta.
 Tratamientos de aguas residuales. Los vertidos de aguas
residuales son la fuente de la mayor parte de la
contaminación que puede hallarse en las aguas naturales.
El control de esta contaminación mediante la depuración
o tratamiento de dichas aguas constituye un aspecto
fundamental desde el punto de vista ecológico y de
obligado cumplimiento desde el punto de vista legal.

La captación del agua puede ser de dos tipos de fuentes:


superficiales y/o subterráneas. Trataremos las fuentes
superficiales.

Agua Superficial

Agua superficial es un término general que describe cualquier


tipo de agua que se encuentra discurriendo o estancada en la
superficie de la Tierra, tales como arroyos, ríos, estanques,
lagos y embalses.

La calidad y cantidad del agua superficial dependerá de una


combinación entre el clima y factores geológicos de la cuenca
de captación. En general, las zonas de captación de cretas y
calizas originan aguas claras y