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Bacha Posh: Las niñas afganas que viven como niños

Nombre: Amanda Pizarro

EL año pasado de casualidad vi el documental “She is my Son: Afganistan´s Bacha Posh,


When Girls Become Boys”1 (Ella es mi hijo: Las Bacha Posh de Afganistán, Cuando las
niñas de convierten en niños). Este documental publicado en la plataforma de YouTube
narra en 27 minutos como por diversas razones niñas de diversas edades viven sus vidas
vestidas como varones sin representar el género que tradicionalmente les corresponde. Una
de las cosas que mas me llamo la atención fue que en la mayoría de los casos esta decisión
era tomada por la familia es por esto decidí elegir como objeto de estudio analizar esta
práctica cultural.

Introducción
Afganistán es considerado como un país tradicional y patriarcal, entendiéndose patriarcado
como el “sistema de organización social hegemónico en el que el poder tanto dentro del
entorno privado como del publico es detentado por los hombres en detrimento de las
mujeres” (Martín, 2007)
Según un informe elaborado por la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la
Violencia contra la Mujer sus Causas y sus Consecuencias, Yakin Ertürk:

Existen cuatro factores que subyacen a la vulnerabilidad de las mujeres y a la


perpetuación de la violencia: el sistema tradicional patriarcal, la falta de Estado de
Derecho, la erosión de los mecanismos de protección social, la pobreza y la
inseguridad reinantes en el país. (2005, pág. 2)

La autora, señala además que los responsables de estos actos de violencia en contra de las
mujeres gozan de impunidad, ya que en el sistema judicial los hombres cuentan con mayor
respaldo de las autoridades. La justicia informal derivada de las normas religiosas toma más
fuerza que el sistema de justicia formal dentro de Afganistán, el sistema jurídico está
liderado por los hombres y, en consecuencia, las mujeres tienden a ser sujetos de
violaciones de sus derechos humanos.

En Afganistán el ser mujer no ha sido delimitado exclusivamente por el Islam sino también
por prácticas y costumbres de orden tribal, donde al igual que muchos principios islámicos
se ha malinterpretado el género femenino como de calidad inferior en la sociedad. La
interpretación más radical es la implementada por los fundamentalistas islámicos Talibanes,

1
Es posible encontrar el documental https://www.youtube.com/watch?v=r_VdMVEsb90&t=120s
ya que la vida de las mujeres cambia drásticamente, pues se le impide a la mayoría de las
mujeres trabajar fuera de su casa, salir sin la compañía de un hombre que las escolte y se
les niega el acceso a la educación ( Human Rights Watch , 2001)

A pesar de que posteriormente cayo el régimen Talibán, esto no significó automáticamente


un cambio en la percepción del rol de la mujer afgana y el respeto de sus derechos, ya que a
nivel social la mujer está lejos de ser concebida como una prioridad pues “la mayoría de los
hombres estaban y están en contra de los talibanes y lucharon contra ellos (…) pero no
tienen la misma actitud sobre el lugar de la mujer en la sociedad” (Povey, 2003)

Desarrollo

Estos antecedentes se vuelven necesarios para entender porque se genera el fenómeno


cultural del cual habla el documental “She is my Son: Afganistan´s Bacha Posh, When
Girls Become Boys” ya que este inicia con el testimonio de una niña bacha posh contando
que “ la sociedad afgana no permite a las mujeres ser tan libres como los hombres”, ya que
las mujeres al momento de nacer como tales deben de seguir reglas muy estrictas y no
tienen libertades personales hasta el fin de sus vidas.

En Afganistán existe la presión social en la que todas las familias deberían tener un hijo
para así mantener el nombre de la familia y para heredar la propiedad del padre. En
ausencia de un hijo, las familias recurren a la práctica del bacha posh, que significa
literalmente en lengua persa darí “vestida como un niño”. Esta es una práctica tradicional
que a pesar de que se trata de ocultar no es considerada un tabú. En base a la información
entregada por el documental las razones por las cuales se genera esta práctica, son debido a
la superstición ya que la imagen o presencia masculina en la familia podría atraer futuros
hijos varones y la necesidad pues ante la falta de un hijo es necesario que alguien asuma ese
rol pues las mujeres están limitadas a la esfera privada.

Es importante hacer la distinción entre el sexo y el género para comprender esta práctica
cultural, ya que el término sexo se refiere a las diferencias y características biológicas,
anatómicas, fisiológicas y cromosómicas de los seres humanos que los definen como
machos, hembras o intersexuales según corresponda. (CESOLAA, 2018). Mientras que el
concepto de género, es posible entenderlo como

La operación y el resultado de asignar una serie de características, expectativas y


espacios —tanto físicos como simbólicos— al macho y a la hembra humanos de
modo que quedan definidos como «hombres» y «mujeres». (Osborne & Molina Peit,
2008, pág. 3)

También es necesario considerar que debido a que las acciones humanas tienen diferentes
significados sociales para las personas que las ejecutan y, si bien el género presenta rasgos
particulares según el contexto histórico, social y político, en todos ellos existe una
constante y marcada diferenciación entre lo que es considerado “la norma”, “lo central” y
que, por lo general, suele ser lo simbolizado como lo masculino y lo que se opone a esa
“norma” que también, por lo general, suele ser lo simbolizado como lo femenino (Rubyn,
1996)
Las niñas bacha posh nunca dejan de ser biológicamente hembras, pero son distintas a las
otras niñas ya que no replican las características tradicionalmente asignadas del género
femenino ni se desarrollan cotidianamente en el espacio privado o doméstico que
tradicionalmente les corresponde. En el momento en que se cortan el cabello, y empiezan a
vestir y actuar como varones pueden acceder a los privilegios de este género, logrando de
esta forma poder acceder libremente al espacio público.

Para poder comprender de mejor manera por que se produce la practica cultural de bacha
posh es necesario conceptualizar el termino de sistemas de género, como aquellos sistemas
que oponen lo masculino de lo femenino en un orden jerárquico cuyo componente central
es el poder y el control, así como la exclusión y marginación de lo que es considerado
opuesto. En este sentido Scott plantea que el género “es un elemento constitutivo de las
relaciones sociales basadas en las diferencias que distinguen los sexos y por otra parte es
una forma primaria de las relaciones significantes de poder” (1986, pág. 23).

Cada sociedad tiene sus propias ideas de lo que mujeres y hombres deben hacer, la forma
en que deben organizar su vida y desarrollar sus capacidades. En el caso de la sociedad
afgana los hombre gozan de todo el control y poder social y los roles de genero están
profundamente divididos asignando a las mujeres el rol reproductivo y a los hombres por
otro lado el rol productivo.

Los roles de género generan modelos de conducta diferentes para hombres y mujeres. A
través del género se prescribe cómo deben comportarse mujeres y hombres en cada
sociedad. Las características que se asigna a lo femenino y a lo masculino determinan los
comportamientos que cada persona debe tener en función del género. Decir que el género
es una construcción, en base a lo que plantea Butler, tampoco significa que sea una ilusión
o una construcción artificial. Se trata más bien de que existe una producción discursiva que
hace aceptable la relación binaria. En ese marco, es que algunas configuraciones culturales
del género ocupan el lugar de “lo real”, logran autonaturalizarse, y gracias a esto se
convierten en hegemónicos en el sistema pues “La univocidad de género, la coherencia
interna del género y el marco binario para sexo y género son ficciones reguladoras que
refuerzan y naturalizan los regímenes de poder convergentes de la opresión masculina y
heterosexista” (Butler, 2007, pág. 99)

Las niñas bacha posh logran en cierta forma alterar este orden, lamentablemente es solo
de forma temporal ya que en algún momento, generalmente relacionado con la madurez
biológica sexual, las bacha posh deben en cierta forma devolver el género masculino que
tomaron prestado y volver al femenino que les pertenece tradicionalmente.

En el documental es posible observar las vidas de varias bacha posh de distintas edades,
Amena (10) y Abos (9) quienes todavía están más cerca de la niñez que de la adolescencia,
y de Asia (15) y Nadzhla (20) quienes ya son consideradas adolescente y mujer
respectivamente. Mientras más se acercan a la pubertad, mas dificil se vuelve para las
bacha posh seguir interpretando el rol de género masculino. Esto se debe a que la familia
las presiona para que vuelvan al lugar que la sociedad afgana tiene para ellas; el hogar y la
familia.
Este cambio para las bacha posh es un gran desafío ya que al no haberse criado como
mujeres, no están acostumbradas a someterse a la sociedad patriarcal que impera sobre ellas
al interpretar el género femenino. De hecho Nadzhla, quien tiene 20 años, se revela y
decide seguir siendo una bacha posh, en mi opinión ella pudo tomar esta decisión ya que su
padre había fallecido y tampoco tenía hermanos porque no había ninguna figura masculina
que pudiera someterla ni presionarla para que abandonara su identidad masculina. Sin
embargo esta decisión rompe con las normas implícitas de normalización del género (ya
que una niña puede ser bacha posh solo hasta la pubertad) por lo que ella es castigada
socialmente ya que al preferir la libertad que le da seguir siendo bacha posh queda excluida
de otras prácticas sociales como el matrimonio e incluso podría traer mala reputación a la
familia.

Otro desafío al cual se ven enfrentadas las niñas bacha posh es el constante conflicto de
identidad. La identidad de género alude al modo en el que ser mujer o ser hombre está
prescrito socialmente y condiciona la vida de las personas desde su nacimiento. Las
identidades de género se definen al oponer lo femenino a lo masculino, siendo considerado
siempre lo femenino como dependiente, subordinado a lo masculino. La construcción de la
identidad de género se inicia desde el mismo momento del nacimiento, incluso podríamos
decir desde antes de nacer. Es por esto que después de haber vivido como bacha posh
durante tanto tiempo, a la mayoría les resulta difícil socializar como “mujer” porque que
toda la vida han socializado como "hombre". Además, es posible que sientan una
disconformidad con su género y/o graves secuelas psicológicas y a padecer depresión
producto del confinamiento al que se verán obligada a vivir ya que hasta de dejar de ser
bacha posh no era parte de su realidad.

Conclusión

Hasta antes de investigar la practica cultural del bacha posh mi conocimiento sobre los
países islámicos de Asia era muy reducido, es por esto que comprender por que se realizaba
en Afganistán esta práctica cultural fue un poco complejo.

A pesar de que legislativamente, el país se ha esforzado en generar reformas que respeten


los derechos de las mujeres, por ejemplo en el artículo 22 de la Constitución de la
República Islámica de Afganistán del 20042 establece que “Cualquier tipo de
discriminación y distinción entre los ciudadanos de Afganistán será prohibido. Los
ciudadanos de Afganistán, el hombre y la mujer tienen iguales derechos y deberes ante la
ley”, hay otros factores que dificultad su cumplimiento como por ejemplo que en el
artículo 3 del mismo cuerpo legal, establece que “Ninguna ley podrá contravenir los
principios y disposiciones de la sagrada religión del Islam Afganistán.” (CEAR; Comision
Española de Ayuda al Refugiado, 2012)

2
Constitución disponible en
http://www.afghanembassy.com.pl/cms/uploads/images/Constitution/The%20Constitution.pdf
Además, las costumbres culturales y las imposiciones de los hombres de las familias
afganas aún se imponen ante estas normas, es por esto que mi opinión esta practica cultural
surge desde la necesidad producida por la forma en que el país se organiza socialmente,
pues es menester que cada familia sin importar su clase ni estatus tenga un descendiente
varón a cualquier costo incluso si tiene que obligar a sus hijas a actuar y vestir como uno.
En mi opinión y debido a las condiciones en las que deben vivir las mujeres no me
sorprende que algunas bacha posh decidan seguir siéndolo aun después de llegar a la
pubertad, pues si yo tuviese que elegir entre convertirme o no una bacha posh también lo
haría si eso significa que al cambiar la forma en que expreso mi genero desde lo femenino
al masculino puedo conservar la libertad sobre mis decisiones y mi cuerpo.

Bibliografía
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