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Cátedra “Cimentaciones”

Año 2001

FUNCIÓN y NATURALEZA DE LA FUNDACIÓN

Las cargas sobre las estructuras y su peso propio se pueden concebir en el diseño como
un conjunto de fuerzas que es siempre necesario transmitir o trasladar a una zona de los
mantos de suelo o roca, que resultará afectada por los cambios de esfuerzo, y cuya
respuesta es determinante principal de la estabilidad y el funcionamiento de las obras.
Esto se logra por medio de un sistema de soporte, integrado por un elemento estructural
de transición y el suelo portante, que son interactuantes. Es necesario, entonces, aceptar
que para la selección y el diseño de dicho sistema de soporte se deben aplicar criterios
de seguridad y confiabilidad similares a los pertinentes al diseño de la superestructura,
como garantía de que las obras van a ser estables, seguras y funcionales durante su vida
útil.

Con cierta frecuencia los términos cimentación o fundación se usan para identificar el
solo elemento estructural del mencionado sistema de soporte; pero, al considerar la
decisiva incidencia del suelo portante en el comportamiento de la estructura, se aprecia
que tales términos no consideran debidamente la trascendencia de la respuesta de dicho
suelo portante.

Para los propósitos de la ingeniería geotécnica y de fundaciones parece conveniente


asignarle a los términos fundación o cimentación un significado más amplio, en el
sentido de que cobije toda aquella parte de la obra que soporta la estructura y la acción
de las cargas. Es decir que no sólo deben referirse a los elementos estructurales de
transmisión de cargas al suelo, sino también a la zona del terreno cuyo comportamiento
resulta afectado por las cargas.

Para dar claridad y precisión a la nomenclatura en forma coherente con lo dicho, se


podría distinguir cimiento de cimentación.

Cimiento sería, entonces, la parte estructural de una cimentación, diseñada para servir
como elemento de transición entre la superestructura y el suelo portante, y para adecuar
la acción de las cargas a formas tolerables para los mantos portantes del suelo.
Es posible imaginar que las cargas se trasladan de la estructura al suelo al atravesar el
contacto entre dos medios cuyas propiedades mecánicas son casi siempre, drásticamente
diferentes. Para lograr condiciones compatibles en los esfuerzos y deformaciones, se
requiere diseñar el cimiento o elemento de transición en función de las propiedades de
ambos medios.

El apoyo directo de una estructura rígida sobre el suelo produciría deformaciones


excesivas, probablemente intolerables para la estructura, al generar su posible falla o
menoscabar su utilidad. Para mantener tal estructura en servicio, sería necesario
disponer de un elemento intermedio capaz de amortiguar las posibles deformaciones.
Los cimientos realizan esta función vital, siempre que se busque el tipo más
conveniente, apropiado para cada combinación particular estructura-suelo, y se diseñen
aplicando criterios de correcta ubicación y estabilidad, y de conveniencias constructivas
y económicas.

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Para determinar la capacidad de carga de un sistema cimiento-suelo, en forma similar a


la de cualquier estructura, deben acogerse como norma la relativa seguridad ante la falla
y la previsión de deformaciones tolerables.
Por ejemplo, una carga de magnitud no peligrosa colocada sobre una viga puede
producir deflexiones que afectarían su buen desempeño sin importar que dicha
estructura fuera suficientemente segura respecto a una falla completa. Para que cumpla
cabalmente su función, debe diseñarse con suficiente rigidez para que la deflexión no
ocasione deterioros o fallas en los elementos soportados por la viga, y al mismo tiempo
con el margen necesario de resistencia, para que no exista riesgo de colapso. En forma
parecida, cierto intervalo de solicitación por cargas sobre una determinada fundación
puede producir asentamientos nocivos para la superestructura, así el suelo portante esté
en capacidad de resistir cargas mucho mayores sin peligro de falla.

Sin embargo, la completa eliminación de los asentamientos no es un objetivo necesario


ni práctico en el diseño de las fundaciones.

Más bien, sería justo afirmar que una función esencial de la fundación es la de evitar
que los asentamientos superen límites tolerables, fijados al considerar las condiciones de
funcionalidad de la estructura y los factores estructurales, estéticos y psicológicos.
En ocasiones se selecciona un tipo de fundación por su conveniencia desde los puntos
de vista de la economía y el procedimiento constructivo, no obstante que
funcionalmente hubiera sido acertado elegir otro tipo de fundación.
En estos casos, es necesario descartar soluciones técnicamente atractivas que pueden ser
poco prácticas de construir .

La forma de aplicar los principios teóricos a la solución de los problemas de ingeniería


geotécnica y de fundaciones es especial y característica de esta área, debido a que las
deducciones matemáticas en las teorías y los resultados experimentales no pueden
aplicarse al diseño sin un riguroso examen de su validez.

Las soluciones que dan las teorías para condiciones idealizadas deben adaptarse para
hacerlas compatibles con las condiciones reales del terreno, notablemente complejas.
Como consecuencia de ello, los resultados de los cálculos pueden no poseer la precisión
esperada e, incluso, llegar a constituir simples estimaciones u órdenes de magnitud que
conservan apenas el valor de indicativos de las condiciones límites probables.
Es conveniente mencionar, además, que es peligroso ceder a la sensación de aparente
exactitud que dan las soluciones computarizadas.

Cuando existan motivos, de estabilidad o económicos, para mejorar la exactitud de los


análisis, no debe perderse de vista que ello puede requerir, entre otras acciones:
• Programar investigaciones detalladas del subsuelo para verificar o medir con mayor
precisión y certidumbre los parámetros de diseño.
• Cambiar el enfoque de los análisis.
• Realizar verificaciones por métodos alternativos.
• Calibrar los parámetros y los modelos de análisis por medio de mediciones en la
obra.
• Efectuar comparaciones con obras similares construidas con éxito.

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Todos los anteriores conceptos deben tenerse muy presentes al adoptar decisiones de
diseño y formular las acciones conducentes a su verificación y control en la obra. Un
progreso efectivo en los conocimientos requiere, además del dominio de las disciplinas
básicas, cierto desarrollo de la habilidad, el criterio y la experiencia, que se logra
mediante la práctica en solución de problemas reales.

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PROBLEMAS GENERALES DE LAS FUNDACIONES

El comportamiento del terreno o suelo portante frecuentemente controla el de la


fundación. Todos los terrenos portantes, excepto los mantos excepcionalmente duros o
compactos, o los rocosos de excelente calidad, son compresibles, es decir, susceptibles a
sufrir bajo la acción de las cargas que les aplican deformaciones apreciables.
Estas deformaciones deben ser tales que durante la construcción de una obra, o al
producirse la aplicación de las sobrecargas de servicio, los asentamientos o
desnivelaciones del soporte que se produzcan no sean de magnitud nociva a la
estabilidad de la obra ni puedan deteriorar su utilidad.

Los terrenos de fundación se componen a veces de capas heterogéneas que pueden dar
lugar a asentamientos diferenciales, igualmente nocivos.

Estas capas están a veces inclinadas, circunstancia que puede originar deslizamientos
del terreno bajo la acción de las cargas impuestas por la obra.

El agua del terreno incide de muchas maneras en el comportamiento de las fundaciones.

Por ejemplo, puede generar subpresiones que requieren consideración en el cálculo de la


estabilidad de la obra. La acción erosiva de corrientes de agua puede desestabilizar los
mantos portantes.

Para que una fundación funcione satisfactoriamente bajo la acción desfavorable de


combinaciones de las condiciones descritas, es necesario, después de determinar un tipo
adecuado, seleccionar un nivel estudiado de la base de la fundación o, aun, buscar un
manto portante competente.

No debe olvidarse, sin embargo, que la profundización de la fundación hace más


delicados los procesos constructivos y su proyecto, y pueden resultar particularmente
difíciles si se encuentran capas acuíferas subterráne o suelos inestables bajo el nivel
freático. En forma consecuente, aumentarán los costos y plazos de ejecución. Las obras
de fundación son aun más difíciles cuando se requiere ejecutarlas bajo el nivel de aguas
(ríos, lagos o mares).

El estudio de los procedimientos de construcción en cada caso requier buscar una


solución satisfactoria desde el punto de vista técnico pero de costo admisible, lo que
puede llegar a ser complejo y delicado.

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TIPOS DE FUNDACIÓN

El terreno portante puede concebirse como la capa o conjunto de capas del suelo
subyacente que reciben en forma primordial la acción de las cargas de la estructura por
medio de los cimientos. Su correcta selección es un requisito primario para lograr un
satisfactorio comportamiento de la fundación, y su ubicación en profundidad es
controlante de su funcionamiento y diseño.
Los conceptos aquí tratados son útiles en la fase de búsqueda de soluciones de
fundación y su predimensionamiento.
La selección final y el diseño requieren el uso de los métodos analíticos tratados en los
temas dedicados a la capacidad portante y al asentamiento de las fundaciones.

Es costumbre, de acuerdo con la posición del terreno portante, clasificar las fundaciones
en superficiales, compensadas y profundas.

Esta clasificación aplicada en la práctica puede resultar convencional, debido a que los
criterios de diferenciación no pueden hacerse lo suficientemente precisos y generales
como para que no se presenten casos ambiguos. Es natural que no sea factible definir
una frontera estricta de delimitación.

Fundaciones superficiales

Cuando el terreno o manto portante se encuentra a una profundidad relativamente


limitada, es con frecuencia factible llegar a él por medio de una excavación a cielo
abierto y soportar directamente la estructura a ese nivel usando una fundación
superficial. A no ser que medien dificultades especiales para excavar, se considera como
profundidad límite aquella que no exceda de dos a tres veces el ancho del cimiento.
Los tipos más ampliamente utilizados de las fundaciones superficiales son:
• Cimientos aislados
• Cimientos combinados
• Cimientos continuos
• Placas corridas (plateas)

Cimientos aislados

Son los elementos de apoyo o soporte de las columnas.

De acuerdo con las necesidades se diseñan con formas geométricas sencillas y


simétricas; entre ellas, la cuadrada es la más simple y preferible.
Conforman una especie de extensión inferior ensanchada de la columna.

Se vinculan estructuralmente al extremo inferior de ella para transmitir al terreno


portante las cargas de la estructura, sobre un área suficientemente amplia para lograr
una presión compatible con las condiciones del terreno.
Se pueden diseñarse con espesor uniforme o variable por medio de pedestales o
transiciones, para controlar esfuerzos en el material del elemento cuando se soportan
columnas fuertemente cargadas.

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Se usan sobre suelos de baja compresibilidad y en estructuras en las que los


asentamientos diferenciales pueden ser asimilados por la flexibilidad de la
superestructura, o usando juntas y articulaciones que alivien el efecto de los
asentamientos diferenciales y eviten daños en la edificación. A veces no son efectivos
los ajustes de las dimensiones del área portante para controlar los asentamientos
diferenciales.
a) Cimiento combinado rectangular

b) Cimiento combinado trapezoidal

c) Cimientos vinculados con viga de enlace

Cimientos combinados

Se requiere a veces proyectar cimientos combinados o compuestos, en que los diversos


elementos de forma geométrica simple se combinan según las necesidades de la obra y
de acuerdo con el criterio del ingeniero para aprovechar el suelo en la mejor forma
posible. La consideración los factores estructurales y las características del terreno,
propios de cada problema en un sitio dado, permite llegar a las alternativas técnica y
económicamente más ventajosas.

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Estos cimientos son útiles en condiciones como las siguientes:


• Las áreas de cimentación se superponen al usar cimientos aislados contiguos.
• Resulta excentricidad de cargas, respecto al centroide del área de soporte, al
considerar como solución una zapata aislada. Esto es común en columnas medianeras.
Se puede utilizar un cimiento combinado único para la columna medianera y una
interior. El cimiento trapezoidal es una solución de este tipo. También los cimientos
aislados se pueden vincular por medio de una viga de enlace.
• Cuando al adoptar cimientos aislados resulten asentamientos diferenciales
inadmisibles entre los respectivos soportes estructurales. Esto ocurre por acentuadas
diferencias entre las cargas o por variabilidad en las condiciones del terreno. Los
elementos críticos de soporte se cimentan sobre un cimiento combinado único.
• Cuando se logren economías constructivas: estructurales y de excavación.

Cimientos continuos

Son elementos análogos a los anteriores, en los que la longitud es mucho mayor que el
ancho.
Su uso obvio es para cargas lineales, como muros de carga, o para columnas en línea
con un espaciamiento tal que las áreas requeridas para cimientos aislados quedarían casi
pegadas.
En general, se busca integrar en un cimiento único la fundación para varios soportes
estructurales, por aspectos de potencial superposición de áreas portantes, control de
asentamientos diferenciales, rigidización estructural, efecto puente sobre zonas débiles
del suelo y conveniencias constructivas y económicas. Seguramente en un caso como
éste, es más económico y estructuralmente ventajoso excavar y fundir un cimiento
único, que realizar la correspondiente labor en varios cimientos aislados.

Los cimientos aislados, combinados o continuos se utilizan, en general cuando existe


razonable seguridad de que la estabilidad o los posibles asentamientos del terreno
portante no amenazan la integridad y el buen funcionamiento de la propia estructura y
las edificaciones vecinas.
Son frecuentemente más económicos que las placas corridas de fundación, cuando la
suma de las áreas portantes en la base de los cimientos individuales es menor que la

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mitad del área total de fundación. Son además casi siempre, notablemente más
económicos que las fundaciones profundas.

Placas corridas de fundación

Consisten en una estructura única de fundación de tipo placa, para todo los elementos de
soporte de una estructura.

Pueden llegar a ocupar superficies iguales o aun mayores que la proyección horizontal
de la superestructura, y conformar verdaderas infraestructuras continuas de fundación.
Suelen recibir nombres tales como losas de fundación, placas corridas o plateas.
Son apropiadas para controlar asentamientos diferenciales en muy variadas situaciones
de carga, disposición estructural y condición del suelo portante.
Constituyen, además, la solución estructural más usada en las fundaciones
compensadas.
En la selección y el diseño de las fundaciones, ésta es una de las alternativas que surgen
por motivos tales como:
- Se presentan grandes diferencias entre las cargas de columnas y muros portantes
adyacentes.
- En el proceso de buscar áreas portantes para cimentar por medio de cimientos
aislados, combinados o continuos, se llega a situación de superposición o cercanías
de sus bordes. Cuando el área cubierta por dichas soluciones ocupen 50% o más del
área proyectada de la edificación, probablemente resulte más ventajosa y económica
la solución de placa corrida.
- Ciertas condiciones del suelo tales como compresibilidad excesiva, insuficiente
capacidad portante, heterogeneidad e incertidumbres en la extensión de zonas
débiles conducen a necesidades de continuidad en la fundación, rigidización y
acción de puente sobre zonas peligrosas.
- La concavidad de asentamiento resultante de fundaciones relativamente flexibles
involucra asentamientos diferenciales inadmisibles para la estructura.

Figura: Placa corrida plana de espesor uniforme

En términos estructurales estrictos, una verdadera placa corrida consiste en una losa
plana de hormigón armado con espesor uniforme en toda su extensión.
Un esquema de una placa corrida de este tipo resulta adecuado cuando las cargas de las
columnas son pequeñas o moderadas y el espaciamiento de éstas es relativamente
pequeño y uniforme.

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Otras soluciones estructurales más lógicas, cuando los esfuerzos cortantes y los
momentos flectores conducen a soluciones antieconómicas con placas planas, son las
siguientes:
- Engrosamiento en la parte inferior de la placa, debajo de columnas con cargas
grandes, para ofrecer adecuada resistencia al esfuerzo de corte y momentos flectores
negativos.
- Pedestales sobre la placa, debajo de las columnas fuertemente cargadas, para fines
similares a los del caso anterior.
- Si los momentos flectores llegan a ser altos debido a un gran espaciamiento entre
columnas y a cargas desiguales entre éstas, pueden usarse bandas engrosadas a lo
largo de las líneas de columnas.
- Una solución similar a la anterior es la de utilizar vigas que liguen las filas de
columnas en ambas direcciones. Estas vigas pueden diseñarse con la rigidez
requerida para reducir los desplazamientos diferenciales.
- Pueden diseñarse estructuras cajón, realizadas con base en construcción celular o
marcos rígidos, para resistir muy grandes momentos flectores y constituir elementos
de fundación de gran rigidez.

Figura: Cimentación corrida de placa y vigas.

Figura: Fundación corrida aligerada.

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Las figuras son explicativas de algunas situaciones en las que resulta ventajoso el uso de
las placas corridas de fundación, para controlar la distribución de presiones portantes.

a) Cimiento bajo P3 no puede agrandarse por falta de espacio.

b) la mayor carga, P3, se distribuye por la placa para reducir la máxima


presión de contacto

Figuras: Uso de las placas corridas de fundación. Distribución de cargas.

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Fundaciones compensadas

Con el propósito de orientar la selección y el diseño de las fundaciones es conveniente


identificar en cada caso un conjunto particular de factores funcionales, estructurales, de
las cargas, del suelo, constructivos y económicos, algunos de los cuales pueder ser
determinantes del diseño.

Sin embargo, establecidas las características de un suelo dado, es posible, mediante los
métodos analíticos de la geotecnia, anticipar la estabilidad y los asentarnientos bajo
carga de soluciones tentativas de fundación, de tal manera que desde el punto de vista
de las cargas sea posible juzgar, opciones como:
- Repartir las cargas sobre una mayor área para reducir las presiones cimiento-suelo.
- Reducir la carga aplicada mediante compensación.
- Trasladarlas a una mayor profundidad, a través de mantos débiles, hasta un material
de fundación más resistente, por medio de pilotes u otros elementos análogos.

La aplicación del concepto de repartición de cargas puede idealmente conducir a una


solución de placa corrida de fundación, pero podrían persistir riesgos de falla por corte
del suelo o asentamientos intolerables para la estructura o la función del edificio.
Agotadas las posibilidades de una mayor repartición de cargas, la siguiente opción es la
de reducir la carga sobre el suelo mediante compensación. Ésta consiste en remover
permanentemente por excavación un peso de suelo equivalente a una fracción
debidamente estudiada del peso total de la edificación y cimentar a la profundidad
conveniente, preferiblemente por medio de una placa o infraestructura continua de
fundación, la que constituye una fundación compensada, tal como la que se muestra en
la figura.

Figura: Placa compensada tipo macizo.

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El proceso descripto es una simplificación, porque en definitiva es necesario analizar la


incidencia de los demás factores determinantes del diseño, entre los cuales pueden
aparecer desventajas inherentes a una fundación compensada; puede también llegar a
ser necesario considerar la opción de traslado de cargas mediante fundaciones
profundas.

El anterior concepto simplificado de fundación compensada debe expresarse en forma


más precisa, desde el punto de vista geotécnico, en relación con los esfuerzos efectivos
admisibles sobre el suelo, considerando los problemas de falla por cortante y
asentamientos del terreno.

Según Sowers (1962), cuando el peso de la estructura es igual al peso del suelo
excavado, no habrá cambio en los esfuerzos en el suelo debajo de la estructura y, por
consiguiente, habrá poco asentamiento. Esto a veces se llama "flotar" el edificio, pues el
peso de éste es igual al peso del suelo removido, pero, a menos que el suelo sea un
depósito semifluido, la analogía no es correcta.
Zeevaert (1959) se refiere a fundaciones compensadas en el sentido de que el peso del
edificio es "balanceado" por el peso del suelo removido.

Entre los tipos de fundación compensada se pueden mencionar:

Tipo I
La resistencia del suelo de fundación es tal que no constituye un problema la falla por
corte para las cargas del edificio, pero los asentamientos, en especial los diferenciales,
pueden ser tan grandes que constituyan una "falla" de cimentación. Se usa una
fundación compensada para reducir, los asentamientos a magnitudes tolerables. En este
tipo, la profundidad de fundación puede ser mayor que la profundidad de excavación.
Esto se presenta cuando existe un estrato competente de fundación que superyace los
mantos compresibles causantes del asentamiento.

Tipo II
La resistencia del suelo es tan baja que se presentarían fallas por cortante de suelo si el
edificio se cimentara justo en la superficie del primer manto portante. Si no existen
capas con suficiente competencia dentro de profundidades razonables, el edificio tendrá
que cimentarse por medio de
una fundación compensada, para reducir los esfuerzos de corte a valores tolerables. La
profundidad de fundación deberá también ser suficiente para controlar los
asentamientos. Es decir que la profundidad de fundación seleccionada será apropiada
tanto para los esfuerzos de corte en el suelo como para los asentamientos, de tal manera
que ambos resulten tolerables para la estructura y su función.

El principio de compensación puede ser usado en forma parcial, sometiendo el suelo a


cierto exceso de carga, solución que de hecho es bastante corriente. El remanente de
esfuerzo neto sobre los mantos portantes puede o no tolerarse de acuerdo con sus
efectos sobre la estabilidad y los asentamientos de la estructura. La determinación de
estos efectos constituye una parte esencial del proceso de definir la disposición y las
dimensiones de una fundación compensada.

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Si después de este proceso la fundación compensada permanece como una solución


posible del problema, entonces podría procederse a su diseño. Dado que la construcción
es, en general, el aspecto más difícil de una fundación compensada, deben considerarse
conjuntamente los problemas de diseño y construcción. En sentido amplio, la
compensación consiste en el balance total o sólo parcial de pesos; la propia fundación
puede ser un conjunto de cimientos aislados, placa de fundación, caja rígida, pilotes,
pilares o, en algunos casos, una combinación de ellos. La combinación de una placa de
fundación y pilotes representa una solución muy atractiva en variadas condiciones de
complejidad de fundación sobre mantos débiles.

A pesar de su simplicidad conceptual, en condiciones adversas del suelo originadas en


formaciones débiles y compresibles, la necesidad de efectuar excavaciones profundas
requiere prestarle en el diseño y la programación constructiva la debida atención a
fenómenos tales como: rebotes, elásticos y viscoplásticos del fondo de la excavación,
desplazamientos horizontales de los entibados de la excavación y asentamientos por
depresión del nivel freático.

Los dos últimos fenómenos tienen incidencia determiname el comportamiento de


estructuras e instalaciones vecinas. Para llegar a diseños y programas económicos y
apropiados, es necesario fundamentarlos en investigaciones completas y
suficientemente anticipadas, que sirvan como guía en los planes y disposiciones
iniciales. Las decisiciones deben originarse en una estrecha cooperación entre el
ingeniero de fundaciones, el arquitecto, el ingeniero de estructuras, el programador y la
organización constructiva.

Fundaciones profundas

Se ofrecerá apenas una descripción general de estas fundaciones que permita captar sus
diferencias con las fundaciones superficiales y compensadas, así como la necesidad de
su empleo.
Se originan naturalmente en la necesidad técnica y económica de trasladar las cargas de
las estructuras a mantos profundos competentes a través de secuencias estratigráficas
débiles y compresibles, no aptas para soportar directamente elemento fundación.
Las fundaciones profundas constituyen un amplio conjunto de soluciones estructurales y
métodos constructivos, a los que se tiene que recurrir cuando la profundidad necesaria,
conjuntamente con los problemas asociados de estabilidad y control de agua, se vuelve
excesiva o compleja para realizar una excavación convencional a cielo abierto hasta el
manto portante. Las exigencias de equipo, habilidad y experiencia para su construcción,
las han convertido en una especialización dentro de la ingeniería de fundaciones y
geotecnia.
El mecanismo de trabajo más común consiste en un elemento estructural a compresión:
columna, cilindro hueco o caja, que transmite fuerzas desde la base de los elementos de
soporte de las estructuras hasta mantos competentes del suelo, seleccionados como
mantos portantes.
El empleo exitoso de los sistemas de fundación profunda requiere que los equipos y
procedimientos constructivos se adapten perfectamente a las características geotécnicas
del sitio, condiciones del área de trabajo y programación general de la obra.

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Su viabilidad debe establecerse mediante la concienzuda evaluación de los factores


geotécnicos, funcionales, estructurales, económicos y constructivos. Estas fundaciones
suministran, en general, buena flexibilidad y libertad en la disposición arquitectónica y
los sistemas estructurales, puesto que ofrecen suficiente capacidad para asumir grandes
variaciones en las cargas y el espaciamiento de columnas, y así lograr que los
asentamientos diferenciales sean de pequeña magnitud.
Se suelen clasificar en las siguientes clases:
- Pilotes
- Pilares excavados
- Pilas
- Cajones (caissons)

Pilotes

Son elementos estructurales de fundación de tipo columnar, relativamente esbeltos, que


se instalan verticalmente o ligeramente inclinados. Las relaciones usuales de esbeltez de
los pilotes son mayores que las admisibles en columnas estructurales típicas, pero
aquellos obtienen soporte lateral adecuado del suelo aledaño a lo largo de su longitud,
en forma tal que no existe preocupación respecto a pandeo bajo carga axial, como
ocurre con las columnas convencionales. La longitud, el método de instalación y la
forma de transferir la carga al suelo pueden variar grandemente.
Desde el punto de vista de la incidencia de la instalación en las propiedades del suelo
posteriores a ella, y por consiguiente en la selección de parámetros y criterios de diseño,
es muy significativa la distinción entre:
(a) pilotes hincados o de desplazamiento, en los que un elemento prefabricado o
preformado se hinca por medio de golpes de martinete dentro del terreno, con
desplazamiento total del suelo, y
(b) pilotes preexcavados y colados in situ, en los cuales, previo al colado del cuerpo del
pilote, se preexcava en el terreno una cavidad para alojarlo, evitando así el
desplazamiento del terreno.

La sección transversal de los pilotes puede ser circular, octogonal, hexagonal, cuadrada
o aun triangular; pueden tener también forma de H y ser sólidos o huecos.
Los materiales para los pilotes pueden ser madera, hormigón, acero o combinaciones
convenientes de ellos. Los pilotes pueden usarse aislados o en grupos vinculados en su
parte superior por una estructura cabezal que los une y distribuye las cargas entre ellos.
En la Unidad 3 se describen los principios de funcionamiento de los pilotes y algunos
criterios para su selección. También se tratan varios métodos de análisis geotécnico para
determinar la capacidad de carga de pilotes aislados y en grupos, bajo cargas verticales.

Pilares excavados

También se conocen en ingeniería de fundaciones como pilares perforados, caissons,


caissons perforados, pilares y pilotes prebarrenados.
Constituyen un sistema muy versátil de fundación que se usa extensamente en todo el
mundo. En su forma más simple, un pilar excavado se construye por perforación o
excavación de una cavidad cilíndrica; se colocan en caso necesario armaduras de
refuerzo, y se cuela el hormigón en el interior de la excavación.

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Se dispone de equipos de perforación que hacen posibles diámetros hasta de 6 m, y


profundidades que pueden exceder los 75 m.
Sin embargo, para la mayor parte de las aplicaciones normales, son típicos los diámetros
entre 1 y 3 m. Usualmente se busca que el diámetro sea lo suficientemente grande para
permitir el acceso de personal con fines de inspección u operaciones constructivas.
Cuando el terreno es favorable se produce un ensanchamiento en su base, en forma de
tronco de cono, para así obtener reducciones convenientes de la presión de contacto
sobre el manto portante.
La gran versatilidad en el tamaño permite usar un solo pilar excavado con gran
capacidad de carga, en lugar de un grupo de pilotes; y puede evitarse el uso de la
estructura cabezal.
Además, las prácticas constructivas normales en estos sistemas eliminan efectivamente
las fuertes vibraciones en el terreno y otros efectos nocivos que se desarrollan durante el
hincamiento de los pilotes. Existe también gran versatilidad en el uso de equipos y
sistemas de excavación y entibado de las paredes, que comprenden desde grandes
equipos mecanizados, muy especializados, hasta sistemas rudimentarios de excavación
manual y soporte progresivo de las paredes, por ejemplo con anillos de hormigón que se
cuelan contra el terreno mediante encofrados adecuados, dejándolos permanentemente
en su sitio.

Pilas

Se usan sistemas constructivos similares a los empleados en los pilares excavados, pero
en lugar de que la columna de hormigón quede en contacto con e1 terreno se deja
separada del mismo, aislada en el interior de un pozo permanentemente revestido.
Constituyen, en esencia, una zapata de se fundación profundamente cimentada y una
columna de soporte construida en un pozo entibado.
Son útiles en los casos en que se desea aislar el cuerpo de la pila de movimientos
indeseables del terreno vecino, o como medio de soporte a través de mantos que se
excavarán posteriormente.

Cajones

Un cajón, o caisson propiamente dicho, es una caja estructural o cámara que se hunde o
construye en su sitio final por excavación sistemática del suelo por debajo del fondo de
la unidad, lo que permite descenderla hasta su profundidad definitiva.
Para esto, la parte inferior va provista de un borde cortante que ayuda al avance a través
de las capas penetrables del suelo. El material excavado se extrae por los fosos
verticales del interior del cajón y las cavidades de su parte superior. Si se necesita, todo
el cuerpo del cajón se puede llenar de hormigón.
Los cajones abiertos pueden ser de tipo caja o tipo pilote (cilindro hueco). Usualmente
el tope superior y el fondo permanecen abiertos durante la instalación. Al llegar a su
sitio, si resulta conveniente para extraer el agua, puede sellarse el fondo con un tapón de
hormigón, o dicho fondo se puede acoplar a la roca para obtener una alta capacidad de
carga.
Los cajones neumáticos tienen sellados la parte superior y sus lados, lo que hace posible
usar aire comprimido para evitar que el suelo y el agua entren a una cámara inferior de
trabajo, en donde se realiza la excavación para avanzar el cajón.

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SELECCIÓN PRELIMINAR DE LAS SOLUCIONES DE FUNDACIÓN

En el tratamiento de la metodología de diseño de las fundaciones, la selección del tipo


correcto se concibe como etapa esencial del proceso completo de planeamiento, diseño
y especificación de las mismas.

Por depender de numerosos factores y requisitos controlantes, constituye uno de los


problema más difíciles en la ingeniería de fundaciones respecto a exigencias de ingenio
y creatividad.

Los conceptos tratados a continuación complementan desde una perspectiva práctica lo


visto en la descripción de los tipos usuales de fundación, que conviene revisar .

En las fases de formulación del problema y búsqueda de soluciones, aparece siempre la


necesidad de seleccionar de manera preliminar varias posibles alternativas de solución.
Siguiendo a Jumikis (1971), se ofrece una revisión sucinta de conceptos básicos.

Las tablas presentadas se sugieren como guías para la selección tentativa de las clases
generales de fundación, basada en la exploración preliminar de las condiciones del suelo
y el agua en el sitio. Tal selección determina, entonces, la naturaleza de investigaciones
más detalladas, el alcance del programa de muestreo y la clase de pruebas por realizar.
Las tablas ofrecen una compilación de tipos de fundación aconsejables para diferentes
condiciones generales del suelo y del agua en el sitio. No deben utilizarse como una
colección de recetas para la selección final del tipo de fundación que va a usarse.

Tales tablas simplemente pueden ayudar a reducir las opciones de búsqueda de


soluciones al eliminar aquéllas que no son adecuadas para resolver un problema
particular fundación.

Es un hecho comúnmente aceptado con fundamento en la experiencia que usualmente se


pueden seleccionar y usar varios tipos aceptables de fundación, y que todos pueden
representar una solución correcta según el enfoque del diseñador en forma consistente
con la seguridad y economía.

Es también conveniente recordar que ningún problema fundación es exactamente igual a


otro y que, en consecuencia, cada problema de ingeniería de fundaciones debe ser
tratado y resuelto de acuerdo con sus propias exigencias e índole.
No es posible encontrar reglas rígidas definitivas para seleccionar el tipo "correcto" de
fundación.

La selección de un tipo particular depende las características del suelo y del régimen
hidrológico del sitio. Es también un asunto de juicio y criterio personales con base en la
información obtenida en la exploración del suelo y la experiencia adquirida en la
ejecución de trabajos de fundación.

Un problema de fundación puede tener varias soluciones aceptables que difieren


cualitativamente en su grado de complejidad y en su costo, por lo tanto, después de

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obtener toda la información pertinente de diseño, el siguiente paso consistiría en


ejecutar varios diseños alternativos o variantes de fundación.

Deben considerarse los siguientes aspectos prácticos en la formación de un concepto


sobre la decisión correcta.
1. Completa claridad respecto a la estratificación del suelo y a sus propiedades físicas,
igualmente, información relativa al propio sitio y área adyacente a la construcción
prevista.
2. Práctica de ingeniería de fundaciones y del subsuelo.
3. Conocimiento definitivo de los códigos pertinentes de edificación, regulaciones y
ordenanzas de construcción, y de las prácticas tradicionales de ejecutar fundaciones
por las diferentes organizaciones de la industria de la construcción.
4. Investigación cuidadosa de la maquinaria disponible y de los materiales de
construcción y su uso.
5. Factores económicos.

De acuerdo con la naturaleza del suelo y el propósito de la estructura, se requiere cierta


profundidad de colocación del cimiento bajo la superficie del terreno; es necesario,
entonces, determinar la capacidad portante de! suelo de fundación a esta profundidad. Si
el suelo ofrece aquí adecuada capacidad portante, es usual por prudencia y economía
emplear fundaciones superficiales directas tipo zapata.

Uno de los principios básicos del diseño de fundaciones, usado con frecuencia en la
práctica, es el de ubicar la base de las zapatas de fundación tan cerca como sea posible
del nivel de la superficie del terreno (por supuesto, sujeto a exigencias de seguridad y
códigos de edificación), si al hacerlo:
1. Se obtienen economías en costos de desagüe de la excavación.
2. Pueden reducirse a magnitud tolerable los esfuerzos sobre capas del suelo
subyacentes a mayor profundidad, compresibles y débiles.
3. Se puede obviar un debilitamiento inadmisible de una capa de arcilla problema de:
que resiste presión de agua.
4. Se hace posible ejecutar los trabajos de excavación y colocación del hormigón por
encima del nivel freático del agua.

También se usa una fundación de base superficial cuando una capa relativamente
delgada de suelo compresible (turba, barro, arcilla muy plástica) se encuentra bajo nivel
freático difícil de deprimir. En tales casos se deben reducir las presiones de contacto
sobre el suelo, o en lugar de una fundación prevista en faja se puede usar una fundación
de placa corrida.

Por estos medios se puede reducir la deformación de capas compresibles intercaladas.


No debe perderse de vista, sin embargo, que por motivo del mayor ancho de las placas
corridas la zona sobreesforzada alcanzará mayor profundidad que bajo fundaciones en
faja, y se extenderá hasta y a través de las capas débiles inferiores. Nunca deben
colocarse fundaciones directamente sobre turba o materia orgánica.

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Cátedra “Cimentaciones”
Año 2001

Sin embargo, si se encuentra suelo con alta capacidad de carga o roca a una mayor
profundidad bajo la superficie del terreno, puede llegar a ser inevitable el uso de
fundaciones profundas, especialmente cuando:
1. No pueden distribuirse las cargas estructurales.
2. El desagüe de la excavación acarrea dificultades en el trabajo de fundación (peligro
persistente de erosión y colapsos).
3. Existe, en suelos arcillosos, una fuerte tendencia de la estructura a asentarse.
4. La estabilización geotécnica de las capas débiles intercaladas se presenta
prohibitiva.
5. Puede anticiparse que en el futuro se harán excavaciones en el suelo o se colocarán
fundaciones profundas cerca de la estructura contemplada.

En tales casos, las cargas estructurales se trasladan a través de las capas débiles del
suelo por medio de construcciones especiales, tales como fundaciones sobre pilotes o
cajones abiertos o neumáticos, por ejemplo, a un manto profundo de suelo firme o roca,
si es técnicamente alcanzable y económicamente factible.

Cuando se presentan dificultades para decidir entre fundaciones superficiales y


profundas, se requiere la elaboración de variantes comparativas de varios tipos de
diseño de fundación, dependientes de la clase, la naturaleza, la estratificación y el
espesor del suelo firme en el sitio de construcción; de las condiciones del agua del
terreno; de las propiedades físicas del suelo, y de los materiales de construcción
disponibles para la ejecución de fundaciones profundas.

La posición del nivel freático bajo la superficie del terreno plantea direntes problemas;
algunas veces es posible alcanzar un estrato desde muy por debajo del nivel freático,
fácilmente en arcillas, en tanto que es difícil alcanzarlo en arenas finas movedizas.

En el caso de arcillas se pueden sugerir pilotes, pilares o cajones abiertos.

En el caso de arena movediza pueden ser indicados los pilotes hincados o, a pequeñas
profundidad utilizable una zapata confinada con tablestacado.

Algunas de las situaciones geotécnicas que inciden en la selección y diseño de las


fundaciones con pilotes son:
1. Los pilotes de madera no tratada deben siempre permanecer por bajo de la cota más
baja de fluctuación del nivel del agua para evitar su deterioro.
2. En algunos medios acuáticos, los insectos perforadores marinos pueden atacar los
pilotes de madera.
3. La consolidación de capas compresibles de suelo, bajo el estrato tante del pilotaje,
puede ocasionar el asentamiento de la fundación sobre pilotes.
4. Se debe comprobar el estrato portante de los pilotes para verificar que puede
soportar su sistema completo.
5. La consolidación de capas de suelo a lo largo del pilote, producidas por sobrecargas
en la superficie del terreno, genera fricción negativa de los mantos en contacto con
los pilotes.

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Cátedra “Cimentaciones”
Año 2001

Resumen de pasos esenciales para seleccionar el tipo de fundación

a) Obtener al menos información aproximada sobre la naturaleza y función de la


superestructura y de las cargas que van a transmitirse a fundación.
b) Investigar los factores determinantes del tipo y diseño de fundación para el problema
específico entre manos.
c) Determinar las condiciones del suelo portante en forma general.
d) Considerar brevemente cada uno de los tipos posiblemente realizables de fundación,
de acuerdo con la práctica regional, para juzgar es o no posible construirlos bajo las
condiciones existentes, si tienen o no capacidad para soponar las cargas previstas y si
son o no susceptibles de sufrir asentamientos nocivos. Es así posible eliminar en
forma preliminar los tipos más evidentemente inadecuados.
e) El próximo paso consiste en llevar a cabo estudios más detallados aun los diseños
tentativos más atractivos. Estos estudios pueden hacer necesaria la obtención de
información adicional relativa a las cargas, a las condiciones del subsuelo y a otros
factores determinantes de la fundación. Usualmente se llevan hasta el punto en que
sea posible determinar dimensiones aproximadas de los cimientos. Pueden también
ser necesarias estimaciones más precisas de los asentamientos, con el fin de anticipar
el comportamiento de las estructuras.
f) Como paso final, se prepara una estimación del costo de cada tipo de fundación que
ofrezca buenas posibilidades y se selecciona el tipo o tipos que exhiban el equilibrio
más aceptable entre buen comportamiento y economía.

Ilustraciones de tipos de fundación relacionados con las condiciones del suelo

Como guía en la aplicación de los conceptos tratados y para desarrollar la comprensión


de la interrelación entre las condiciones del suelo y el tipo requerido de fundación, se
presentan en la tabla adaptada de McCarthy (1993), varias situaciones ilustrativas. Los
comentarios sobre el diseño se refieren a las fundaciones para una edificación comercial
de varios pisos, tal como un edificio para oficinas.

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Cátedra “Cimentaciones”
Año 2001

Tabla 1 Tipos apropiados de fundación para diversas condiciones del sitio.


Condiciones del sitio Fundaciones y construcción
Suelo Condiciones del agua Tipos adecuados de Naturaleza de la
relativas a la excavación
fundación excavación y manejo del
agua
1. Suelo firme cerca de (a) Excavación abierta Fundaciones Excavaciones abiertas:
la superficie del en seco. superficiales directas: con paredes verticales o
terreno o a cimientos individuales y con talud.
profundidad combinados, cimientos
moderada continuos, placas.
(b) Excavación abierta Excavación abierta entre
a través de agua: tablestacado o ataguía
1. Profundidad somera Fundaciones directas.
de agua. Vigas sobre pilotes..
2. Gran profundidad Cajones autofundantes
del agua. Pilotes tubulares largos
pozos.

2. Suelo firme a (a) Excavación abierta Fundación directa. Desague de la


profundidad accesible en seco y excavación excavación por bombeo
con entrada
moderada de agua.
Manantiales y capas Sellado de manantiales
portadoras de agua. Pilotes de concreto
reforzado, pilares
(b) Excavación bajo
nivel freático y a través Reticulado sobre pilotes
de agua libre en recinto de tablestacas,
placas de de concreto
reforzado

Cajones autofundantes Expulsión de agua por


aire comprimido
Fundación directa entre Excavación abierta entre
tablestacado de acero o tablestacado o ataguía.
ataguías celulares Depresión del nivel
freático
3. Suelo firme que a. Excavación abierta Fundaciones directas
superyace material en seco
blando b. Excavación abierta Placas de fundación Desague por bombeo
con presencia de Pilotes de fricción Depresión nivel freático
agua

4. Suelo débil que a. Excavación abierta Pilotes portantes o


superyace suelo firme en seco pilares
b. Excavación abierta Pilotes portantes o
con presencia de pilares
agua

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Cátedra “Cimentaciones”
Año 2001

5. Estrato grueso de a. Excavación abierta Placa corrida de Desague por bombeo


material débil; no es en seco concreto reforzado Depresión del nivel
alcanzable el estrato Sistema de vigas de freático
firme reticulado
Estabilización del suelo
Pilotes de fricción
Pilotes de concreto
reforzado y con bulbo en
la base
Placa; reticulado de Ataguías
b. Construcción en y a vigas sobre pilotes
través de agua libre Cajones autofundantes Expulsión de agua por
y bajo nivel freático Fundaciones en recintos aire comprimido
tablestacados Recintos de tablestacas o
ataguías

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Año 2001

Tabla: Selección del tipo de fundación de acuerdo con la condición del suelo y las
cargas estructurales.

Tipo de fundación Condiciones del suelo Tipo de estuctura


Fundaciones superficiales
1. Zapatas; cimientos Toda clase de suelos, cohesivos y Fábricas, fundaciones de
combinados, cimientos continuos, no cohesivos. Precaución en máquinas, postes, pilas de puente,
reticulados de vigas, placas de limos. otras edificaciones livianas
hormigón, cajones autofundantes
2. Placas de hormigón armado Suelos cohesivos de poca Edificios, bodegas
con y sin refuerzos de vigas capacidad portante; precaución en
los limos
Fundaciones profundas
I. Fundaciones simples
1. Pilares Donde es posible trasmitir cargas Estructuras altas, edificios, torres,
a capas portantes firmes, chimeneas, faros, fundaciones de
precaución en los limos máquinas, que no deben sufrir
vibraciones ni asentamientos
intolerables
2. Fundaciones flotantes Roca a profundidad no alcanzable Estructuras no sensibles a
asentamientos
3. Pilotaje: trasmisión de cargas a Manto portante firme, casi rocoso Fundaciones de puentes, faros,
estrato portante firme a profundidad económicamente edificios altos, fundaciones
viable pesadas de máquinas
4. Tipos de pilotes: de madera, de Los pilotes prefabricados de Todo tipo de estructuras
hormigón, in situ elaborados hormigón son adecuados pora
fundaciones flotantes en suelos
con muchas capas de condición
variable
Pilotes con bulbo de base sobre
suelo firme pueden trasmitir
cargas pesadas
Los pilotes de agua deben quedar
permanentemente bajo el nivel
freático
5. Pilotes atornillados Suelos cohesivos Se usan cuando los pilotes quedan
sometidos a fuerzas de tracción y
en estructuras temporales
6. Pilotes de acero En suelos donde el acero no sufre Todo tipo de estructuras
ataques severos y en suelos con
elevada fricción suelo-acero
7. Pilotes de compactación Adecuados para suelos arenosos y
areno-arcillosos
8. Cajones autofundantes abiertos Para trasmitir cargas a estratos Edificaciones elevadas,
portantes firmes, o donde la roca fundaciones pesadas de máquinas
es alcanzable libres de vibración, fundaciones
de puentes
II. Tablestacados
En suelos finos con altas Presas de embalse, para reducir la
presiones de agua; en suelos con trayectoria de fllujo, es decir,
alta velocidad de flujo de agua reducir el gradiente hidráulico.
del terreno
Donde se puede anticipar la
expulsión del suelo por debajo de
la base del cimiento

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Tabla: Selección tentativa de tipos de fundación con base a las condiciones del sitio

Condiciones del suelo en el sitio Tipo de estructura


Ligera, flexible Pesada, rígida
Estrato firme de gran espesor Cimientos individuales Cimientos individuales
Cimientos continuos Cimientos continuos
Cimientos combinados Cimientos combinados
Plateas
Estrato firme sobre estrato blando Zapatas individuales Placas corridas (plateas)
Cimientos continuos Pilotes de fricción
Cimientos combinados
Placas superficiales livianas
Estrato blando de gran espesor Pilotes de fricción Placas corridas
Placas corridas Pilotes de fricción
Estrato blando que superyace un Pilotes de punta Pilotes de punta
estrato firme, viable y Pilares Pilares
económicamente alcanzable Cajones autofundantes Cajones autofundantes

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Tablas: Ilustraciones sobre condiciones del suelo y tipos apropiados de fundación según
criterio de McCarty, 1993.

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REQUISITOS BASICOS DE UNA FUNDACION SATISFACTORIA

Es usual concebir ciertos patrones de comportamietno esperado como conceptos


orientadores del diseño de obras. El estado actual de los conocimientos en fundaciones
y geotecnia señalan que las fundaciones deben cumplir un mínimo de requisitos si se
espera un comportamiento satisfactorio bajo la acción de las cargas a lo largo de su vida
útil.
Estos requisitos pueden considerarse como básicos, si se tiene en cuenta que
prácticamente constituyen el punto de partida para fijar criterios conducentes a su
evaluación, análisis, diseño y programación.

Dichos requisitos dependen en general de las condiciones de la estructura y del suelo


portante, actuando conjuntamente. Es frecuente que el suelo sea el principal factor en el
comportamiento del sistema; sin embargo, el efecto de interacción suelo-estructura
puede llegar a ser dominante. Los requisitos indicados a continuación se encuentran en
su sentido esencial en tratados, normas y códigos de construcción.
(1) La fundación debe estar apropiadamente localizada o protegida respecto a cualquier
potencial influencia que pueda afectar nocivamente su comportamiento y atentar
contra la permanencia de las condiciones asumidas en el diseño.
(2) La fundación y el suelo portante deben ser estables y seguros respecto a fallas
asociadas a la acción de las cargas.
(3) La fundación no debe asentarse o deflectarse en una magnitud tal que deteriore la
estructura o limite su utilidad.
(4) La fundación y los procesos constructivos asociados no deben afectar estructuras
vecinas o desestabilizar el medio en el cual quede emplazada.

Ordinariamente estos requisitos deben considerarse en el orden enumerado.

El primer requisito, referente a profundidad y ubicación, involucra con frecuencia


condiciones no cuantificables, dadas las posible variedad y acción aleatoria de agentes
ambientales y externos. Es decir que casi nunca es viable disponer de herramientas
analíticas precisas; es necesario utilizar criterio, experiencia y la consideración de
antecedentes similares en el área.

Bajo condiciones propicias, es posible diseñar para satisfacer el segundo y tercer


requisitos, merced a que utilizando los métodos de la geotecnia es factible emplear el
análisis para predecir el comportamiento del cimiento bajo las cargas.

El segundo requisito es más específico y es algo similar al de seguridad a la falla de un


elemento estructural. Está directamente ligado a la capacidad de carga admisible del
suelo portante, magnitud de posible evaluación cuantitativa con el auxilio de las teorías
y fórmulas que suministra la geotecnia.

El tercer requisito, referente a asentamientos, aunque específico en su planteamiento


encierra aspectos de incertidumbre relativos a la predicción de los asentamientos en
condiciones erráticas y complejas del suelo portante, así como a la determinación del
valor crítico del asentamiento para la estructura. La interacción suelo-estructura
dificulta la apropiada evaluación de las anteriores magnitudes.

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Año 2001

El grado en el cual el cuarto requisito afecta la selección del tipo y sistema constructivo
de la fundación está vinculado a las decisiones tomadas con referencia a los tres
primeros, así como a las características de las obras y el medio geotécnico
comprometidos. Es indudable que intervienen decisivamente el criterio y la experiencia
del ingeniero.

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Cátedra “Cimentaciones”
Año 2001

FACTORES DETERMINANTES DEL TiPO y DISEÑO DE LA FUNDACIÓN

En el estudio completo de una fundación se deben recopilar y analizar antecedentes


referentes al proyecto tales como localización, necesidades funcionales, estructuras y
cargas; referentes al entorno como clima, régimen hidrológico, geología, geotecnia y
estabilidad, y relativos a los mantos portantes tales como: estratigrafía, características de
los mantos del suelo, posición del nivel freático y sus oscilaciones.
Puede apreciarse que todo lo anterior puede constituir un extenso conjunto de
información relacionada, además, con varias disciplinas de la ingeniería civil.
Se vuelve entonces necesario concretar y resumir los aspectos realmente significativos y
que puedan considerarse como determinantes del diseño de la fundación.
Es lógico que cada problema particular presente cierto conjunto propio de factores
determinantes, de la mayor trascendencia para el caso específico y que pueden
considerarse como factores clave.
El acertar en la identificación de estos factores constituye un paso vital en el esfuerzo de
seleccionar el tipo más adecuado y eficiente de fundación.
Se obtienen, además, economías en investigación y análisis al permitir avanzar de ma-
nera más directa hacia la solución.
En tratados y manuales de áreas relacionadas de la ingeniería civil, se puede consultar
sobre el significado, la índole y la posible cuantificación de los factores determinantes.
Se puede también buscar soporte en documentos relacionados con el proyecto, por
ejemplo, monografías, memorias de cálculo y planos. Una descripción completa del
tema puede llegar a ser muy extensa y sería el objeto de manuales detallados de diseño.

Sólo se presenta en este texto una agrupación general de estos factores con una breve
explicación de su naturaleza. Para cada problema específico, normalmente como parte
del estudio de suelos y fundaciones, se debe concretar la incidencia y los aspectos
pertinentes de estos factores. Esta agrupación puede hacerse en la forma siguiente:

(1) Ambiente geológico y estabilidad

El medio geológico puede constituir en sí mismo un factor crítico o incidir en otros de


los factores descritos a continuación, y posiblemente actuar conjuntamente con ellos. Se
trata de la configuración geológica del sitio, las condiciones de roca y suelo, el estado
local de esfuerzos y las condiciones de agua del terreno. Están involucrados la
constitución, la estructura y demás condiciones geológicas que en combinación con las
aportadas por la construcción y el funcionamiento de la obra determinan la estabilidad
actual y potencial de cada sitio.

La inestabilidad de las laderas en formas tales como movimientos de reptación,


deslizamientos, erosión gravitacional o hidráulica y otros, puede conducir a elevados
costos de reparación por colapsos o deterioros de las estructuras, a pesar de que en sí
misma la capacidad portante para las fundaciones haya sido correctamente determinada.
La presencia de áreas inestables extensas, o de sitios de obligada ubicación de las
estructuras no estabilizables con medidas practicables, son determinantes a nivel de pro-
yecto en la selección del sitio para la obra.

(2) Cargas y características de las estructuras

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Cátedra “Cimentaciones”
Año 2001

Se refieren a las condiciones de la superestructura y en general al carácter, la función y


el destino de la obra. lnvolucran los tipos, las características estructurales y el
funcionamiento de las estructuras. Para fines de diseño es usual que el factor más
importante lo constituyan la magnitud, el tipo, las combinaciones críticas y la
variabilidad de las diferentes cargas involucradas. La trascendencia de los riesgos
asociados a un colapso, así como , la sensibilidad a los asentamientos, se deben reflejar
en los factores de sobrecarga adoptados.

Respuesta del sistema fundación-suelo


Describe cómo la fundación responde a la carga, lo cual determina el método de
análisis. Lo primero que se debe considerar es la superficie potencial de falla que va a
exhibir el sistema fundación-suelo, y cómo ésta puede variar con la profundidad.
Esta superficie, que puede tomar varias formas, afecta la manera en que la carga se
transmite al suelo o roca, para ser soportada por fricción lateral o soporte en la base.
La distribución real de carga también determinará la respuesta como deformación, que
será una función de las propiedades del suelo o roca, y del material estructural de la
fundación.

(3) Características del piso de fundación

Son las relativas al suelo de fundación, referentes en especial a la naturaleza,


propiedades físicas y químicas, estructura, composición, disposición y profundidad de
los mantos del suelo involucrados. La resistencia al corte, la compresibilidad, las
condiciones hidráulicas y otras propiedades deben determinarse en la investigación del
suelo y constituyen factores primarios en la selección y el diseño de las fundaciones.
Sus relaciones genéticas con el medio geológico son muy esclarecedoras de su
naturaleza, estructura y composición.

Respuesta del suelo o roca


De qué manera el suelo o roca responde a la carga es función directa de sus
características de resistencia y deformación para el tipo de carga aplicada (permanente,
transitoria, cíclica). Debe evaluarse la respuesta de la presión de poros por motivo de
que ella determinará si el comportamiento es drenado o no drenado.

(4) Presencia de agua subterránea

Condiciones de las aguas freáticas, en especial respecto a nivel, oscilaciones y


condiciones de flujo, en cuanto afecten el comportamiento y la ejecución de las
fundaciones.

(5) Localización del sitio

Las condiciones climáticas dominantes en un sitio, en relación con el medio geológico y


las características del suelo, hacen significativas ciertas influencias ambientales sobre el
suelo portante, tales como desecaciones, expansiones, socavaciones, derrumbes,
movimientos sísmicos, etc. La disposición topográfica del sitio es también un factor
importante respecto a los espacios adecuados para emplazar las fundaciones, los

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Cátedra “Cimentaciones”
Año 2001

desniveles en los elementos de soporte, distancias seguras a las pendientes de las laderas
o sitios de erosión, condiciones de drenaje y otros.

(6) Grado de precisión requerido en el análisis y diseño

Guarda relación directa con el objetivo y alcance de las diferentes fases de la selección
y el díseño de las fundaciones. Conviene destacar la incidencia de la variabilidad de las
características en el enfoque del diseño reflejada en la precisión y confiabilidad con que
aquéllas se puedan determinar por medio de diferentes métodos de investigación, tales
como:

- Fotointerpretación.
- Reconocimientos geológicos y geomorfológicos de campo.
- Inspección en el terreno de topografía y demás evidencias detectables.
- Ensayos en el sitio, principalmente de penetración, corte y densidad.
- Muestreos representativos e intalterados y determinación de propiedades índice y
mecánicas en el laboratorio.
- Ensayos de actividad química.
- Instrumentación y control del comportamiento de obras construidas.

(7) Factores económicos

Deben considerar el costo de la fundación en relación con la importancia, el riesgo y el


valor de la superestructura. Por medio de la investigación de suelos se reducen las
incertidumbres en los diseños, pueden ajustarse los factores de seguridad y, en
consecuencia, es posible optimizar las dimensiones de la fundación sacando el mejor
provecho de la competencia del suelo en el sitio.

(8) Procedimiento constructivo

Se refiere en general a las condiciones constructivas vinculadas a los costos y su


programación. Son especialmente importantes la selección de: materiales, los
transportes, la clase de excavación, las medidas de soporte temporal y estabilización de
taludes y, en general, el sistema constructivo.
Los efectos de la construcción son significativos porque ellos pueden controlar el
desempeño final del sistema de fundación. Por ejemplo, una construcción realizada con
deficiente control de agua en la excavación y relleno mal colocado va a afectar
adversamente el desempeño de la fundación; lo contrario redundará en un aumento de la
capacidad de la fundación y minimizará los movimientos bajo carga.

La evaluación y el balance de los factores anteriores y su incidencia en la selección y el


diseño de las fundaciones, es innegable que dependen del enfoque, la experiencia y el
criterio personales. De hecho, el ingrediente subjetivo involucrado puede conducir a que
diferentes diseñadores lleguen a soluciones distintas para el mismo problema de
selección de una fundación.
Una solución conveniente, que armonice los diferentes aspectos controlantes de la obra,
puede obtenerse por el consenso resultante del trabajo en equipo de representantes de
los proyectistas. contratistas y especialistas en estructuras y geotecnia.

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Año 2001

METODOLOGíA DE LA SELECCIÓN y EL DISEÑO DE LAS FUNDACIONES

Los siguientes aspectos metodológicos son aplicables al proceso de planeación,


selección, diseño y especificación de cualquier tipo de fundación.

De acuerdo con la índole y complejidad del proyecto, la selección y el diseño de


fundaciones se presenta bajo una amplia variedad de modalidades particulares.
Puede ser resuelto por el mismo constructor o proyectista, con base en su experiencia o
simples normas empíricas, en los casos más sencillos.
Al crecer la complejidad y la trascendencia del comportamiento y los costos de la
fundación, se requiere el auxilio de asesoría experta y estudios extensos.

Ordenamiento de actividades e interrelación


El tratamiento de la metodología en proyectos de ingeniería identifica como método
racional aquel que conduce de lo general a lo específico, a través de fases de actividad
ordenadas según un nivel creciente de detalle e identificadas según su carácter, como:

- Informativas
- Indagatorias
- Analíticas
- Decisorias

Este enfoque permite aprovechar la ciencia y la tecnología ingenieril, así como hacer
uso del concepto de retroalimentación en virtud del cual una solución se mejora
progresivamente en función de los mismos resultados que se van encontrando.
De esta manera, es posible llegar a la optimización técnica y económica de los diseños.
En forma similar a muchos problemas de la técnica, un método ampliamente utilizado
comprende en general las siguientes fases:

I. Formulación y análisis preliminar del problema


II. Búsqueda de soluciones.
III. Decisión mediante la evaluación y la comparación.
IV. Especificación.

Cada una de estas fases se puede desarrollar de acuerdo con diferentes grados de
contenido y precisión que pueden variar ampliamente.

La metodología planteada es útil para definir y orientar una secuencia de actividades


concretas de trabajo, que deben quedar integradas en forma coherente con el programa
de desarrollo del proyecto, del cual hacen parte las fundaciones que se seleccionan y
diseñan.

El detalle varía según las características e índole de cada proyecto. En la siguente figura
se presenta un ejemplo típico de actividades ordenadas según la metodología y su
secuencia aproximada de desarrollo en el tiempo, sin perder de vista que el proceso es
retroactivo; consiste en un diagrama de flujo en donde se destacan las fases, la
secuencia, el contenido y la interrelación de las actividades del proceso.

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Año 2001

FACTORES
DETERMINANTES
NECESIDADES - Funcionales SELECCIÓN DE
BASICAS - Geológicos ALTERNATIVAS VIABLES
- Localización - Del suelo
- Diseño de la obra - Del agua
- Estructuras - Ubicación y
- Cargas ambiente
- Constructivos
ADOPCIÓN DE MODELOS
- Económicos
DE ANÁLISIS

INVESTIGACION DE FIJACION DE
SUELOS CRITERIOS
- Geología y estabilidad - Factor de ANALISIS Y
- Sectorización seguridad DIMENSIONAMIMIENTO
geotécnica - Movimientos GEOTECNICO
- Perfiles estratigráficos admisibles
- Parámetros del suelo - Constructivos
- Niveles freáticos - Económicos
- Del proyecto
DISEÑO ESTRUCTURAL Y
-
ESPECIFICACIONES

FASES Y ACTIVIDADES DEL DISEÑO DE FUNDACIONES

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Cátedra “Cimentaciones”
Año 2001

Propósitos del estudio de suelos

a) Las decisiones y los diseños relacionados con las fundaciones y sus consecuencias
deben basarse en un conocimiento bien fundamentado de las condiciones y
circunstancias específicas de cada situación.
b) Las investiga ciones, los estudios y los análisis correspondientes se involucran en el
denominado estudio de suelos y fundaciones orientado, por lo general, hacia los
siguientes propósitos:
c) Apreciar la viabilidad de un sitio para desarrollar el proyecto.
d) Determinar el manto o los mantos del suelo sobre los cuales se cimentará la obra en
condiciones de seguridad y asentamientos permisibles apropiados para su buen
comportamiento.
e) Definir los factores determinantes de la fundación y concretar la incidencia y los
aspectos pertinentes de ellos en el proceso de selección y diseño de las fundaciones.
f) Elegir el tipo de fundación y el modo de construirla.
g) Fijar los parámetros y demás información necesaria para el diseño y la especificación
de las fundaciones.
h) En caso necesario, establecer las disposiciones que deben tomarse para la protección
de las estructuras e instalaciones vecinas.
i) Anticipar las necesidades relativas al control de las obras de fundación durante la
construcción y, en lo posible, establecer pautas pan su aplicación.

Selección del tipo de fundación

Hecha esta selección y establecida la viabilidad de realizarla bajo las condiciones del
sitio, dentro del orden de costos previsto, se analiza a continuación el comportamiento
probable de la' fundación desde el punto de vista de los requisitos básicos de una
fundación satisfactoria. Estos elementos de juicio deben permitir ajustar los aspectos de
ubicación, disposición, dimensiones y especificaciones, para que el diseño final cumpla
los propósitos previstos.

Procedimiento corriente de diseño de fundaciones poco profundas

Para desarrollar un diseño racional se pueden ejecutar los siguientes pasos, en su orden;
con mucha frecuencia se utiliza un proceso iterativo para ir mejorando progresivamente
las soluciones:

(1) Determinar las cargas actuantes sobre las fundaciones. Es necesario definir dos tipos
de cargas, uno para la determinación de la capacidad portante y el otro para el
análisis de asentamientos.
(2) Dibujar el perfil o los perfiles del suelo de manera que se presenten la estratificación
y las condiciones determinantes del subsuelo. Sobre este perfil pueden superponerse
esquemas de las disposiciones probables de la fundación.
(3) Establecer los niveles de oscilación del nivel freático.
(4) Determinar la mínima profundidad de fundación.
(5) Determinar la capacidad portante de los estratos de soporte.

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Cátedra “Cimentaciones”
Año 2001

(6) Efectuar un predimensionamiento de la fundación que permita llevar a cabo los


análisis subsiguientes.
(7) Comprobar la posibilidad de esfuerzos excesivos en los estratos a mayores
profundidades.
(8) Predecir los asentamientos totales y diferenciales.
(9) Comprobar la estabilidad contra fuerzas horizontales o cargas dinámicas.
(10) Comprobar la subpresión contra zapatas o placas de sótano.
(11) Perfeccionar el diseño de la fundación (planos y especificaciones que incluyan
las medidas especiales que se fijan en los dos pasos siguientes.
(12) Comprobar la necesidad de las medidas de drenaje o impermeabilización y
formular sus métodos de ejecución.
(13) Formular, en caso necesario, las condiciones de excavación, ejecución y
protección de edificaciones vecinas.

Los pasos (2) al (10) son por lo general competencia directa del ingeniero de
fundaciones.

En el paso (11) domina el diseño estructural; por consiguiente, es realizado


preferentemente por el ingeniero de estructuras.

En los pasos (1), (12) y (13) se requiere la colaboración de los proyectistas generales de
la obra, así como de los ingenieros estructurales y geotecnistas.

Profundidad y ubicación de la fundación

Los requisitos básicos (1) y (4) de una fundación satisfactoria exigen determinar la
profundidad y ubicación convenientes para la fundación.

Se describirá la naturaleza e incidencia de algunos de los factores relacionados con estos


aspectos y se mencionarán algunas guías generales para su aplicación.

La profundidad de la base de los cimientos superficiales está regida por factores que
requieren una consideración particular para cada situación, por razón de la amplísima
variabilidad de su naturaleza e incidencia.

No existen criterios precisos y de aplicación general para su determinación.

La búsqueda de soluciones efectivas hace necesario emplear la experiencia y el buen


juicio para aplicar una combinación de reglas empíricas, criterios generales,
antecedentes y experiencias locales, y resultados de la investigación del subsuelo.

En forma amplia, la profundidad de fundación depende en primer lugar de la


profundidad del estrato o los estratos competentes para soportar las cargas transmitidas
por la fundación. Desde este punto de vista pueden definirse los siguientes criterios:
(1) La fundación debe establecerse sobre, o dentro de, un estrato portante de resistencia
y compresibilidad apropiadas para soportar las cargas aplicadas, sin falla en la masa de
suelo y sin asentamientos excesivos.

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Cátedra “Cimentaciones”
Año 2001

(2) Los estratos subyacentes al estrato portante deben, igualmente, tener las suficientes
resistencia y compresibilidad para resistir los esfuerzos transmitidos, en niveles donde
sea significativo el efecto de éstos.

Ver Código de Construcciones Sismorresistentes para los niveles del estrato portante
competente.

Los dos criterios enunciados resultan vinculados a las requisitos (2) y (3) de una
fundación satisfactoria y muchas veces pueden expresarse en términos de esfuerzos y
deformaciones, es decir, de previsión de la posible rotura y deformación indebida del
suelo, con fundamento en las teorías de la geotecnia. Entonces, pueden utilizarse
métodos analíticos para determinar la profundidad de fundación, hecha consideración de
los criterios mencionados.

La profundidad depende, en segundo lugar, de los efectos de factores externos de tipo


ambiental, relacionados con la ubicación del sitio, la función de la obra y las
condiciones del suelo, pero esencialmente independientes de las cargas. En frecuentes
ocasiones las consecuencias no son detectables en oportunidad inmediatamente
posterior a la construcción, sino que más bien son efectos que se presentan con el
tiempo y modifican progresivamente las características asumidas en el diseño, o
aleatoriamente en tiempos posteriores con resultados a veces catastróficos.

Algunos de los factores que se presentan con mayor frecuencia y consecuencias


prácticas se pueden agrupar así:
a) Cambios de volumen, socavaciones y pérdidas de resistencia de las capas más
superficiales del suelo, por acción de agentes ambientales o dependientes de la
función de la obra.
b) Arrastres y socavaciones producidos por corrientes fluviales y por las olas.
c) Efectos de superposición de esfuerzos generados por la acción de estructuras
adyacentes.
d) Excavaciones, futuras operaciones constructivas y líneas de lindero.
e) Nivel del agua del terreno y sus oscilaciones.
f) Irregularidades y accidentes del subsuelo, o inestabilidad geológica.

Estos factores actúan de manera compleja en forma de combinaciones diversas en


naturaleza y grado de incidencia, diferentes para cada situación; por lo general, no
permiten utilizar predicciones analíticas confiables del comportamiento, como
fundamento de los diseños. Más bien, se busca prevenir los problemas por medio de la
ubicación y profundidad apropiadas de los cimientos. En determinados casos se recurre
a medidas de protección contra incidencias nocivas identificadas.

a. Cambios volumétricos significativos

En muchos suelos con alto contenido arcilloso activo, los cambios de humedad originan
alteraciones volumétricas, a veces bastante severas. La pérdida de humedad del suelo
produce contracciones críticas, y el humedecimiento, expansión o hinchamiento
inadmisibles. Cualquier causa de variaciones sustanciales en el contenido de agua en

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Cátedra “Cimentaciones”
Año 2001

estos suelos, puede generar movimientos excesivos y el posible daño de las estructuras
soportadas por ellos.

El régimen climático de una región es una buena guía para identificar ,las condiciones
del problema. Se pueden distinguir, en general, regiones y regiones que tienen
estaciones secas y húmedas bien definidas.

En las regiones áridas los suelos se encuentran normalmente secos en las zonas
expuestas a la intemperie, debido a que las pérdidas por evaporación superficial son
varias veces superiores al humedecimiento por lluvias. Además, el suelo debajo de las
edificaciones queda protegido, contrariamente al suelo exterior aledaño. Cuando se
construye un edificio, se inicia un proceso de aumento del contenido de humedad del
suelo debajo de la construcción, con la consiguiente expansión desigual en el nivel de
soporte, que origina el deterioro gradual de dicha construcción. Otras causas de
humedecimiento tales como tubos o drenajes rotos o aguas de irrigación producen
efectos similares.

En regiones húmedas donde los suelos se encuentran permanentemente saturados, una


fuerte desecación puede ocasionar la contracción de suelos susceptibles y el
correspondiente asentamiento de las estructuras cimentadas sobre ellos.

En las regiones con estaciones secas y húmedas bien definidas, los suelos susceptibles
se expanden y se contraen en ciclos más o menos regulares. Debajo del centro de los
edificios, los suelos encuentran la máxima protección y los menores cambios
volumétricos; contrariamente, en la periferia los suelos encuentran la menor protección
y ocurren los mayores cambios de volumen. Como resultado, se presentan
deformaciones repetidas e incrementales de las estructuras, que las conducen a un
deterioro progresivo.

Ciertas condiciones locales asociadas a la función de una obra y originadas, por


ejemplo, en el calor producido por calderas, hornos y calentadores industriales, con
deficiente aislamiento térmico del terreno subyacente, pueden dar lugar a condiciones
de desecación acelerada en suelos susceptibles, acompañada de asentamientos rápidos e
irregulares.

Son frecuentes las oportunidades en las que la humedad extraída del terreno por las
raíces de las plantas generan desecación acelerada del suelo. En ocasiones la
recuperación hídrica de los suelos obtenida al eliminar cierta vegetación produce
expansiones.

Las técnicas para determinar la susceptibilidad de un suelo a los cambios volumétricos,


por variaciones de su contenido de humedad, requieren en cada caso investigación
detallada y análisis profundo. Es necesario emplear la disciplina del estudio del
comportamiento de los suelos, empíricamente vinculada a las condiciones locales. Son
invaluables las experiencias de casos precedentes, relacionadas con el problema entre
manos, mediante una caracterización idónea de los suelos.

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Cátedra “Cimentaciones”
Año 2001

Los suelos susceptibles pueden a menudo identificarse con ayuda del índice plástico y
ellírnite de contracción.

Suelos susceptibles a los cambios volumétricos.

Posibilidades de cambio INDICE PLÁSTICO


volumétricos con los
cambios de humedad Regiones áridas Regiones húmedas Límite de
contracción
Pequeña 0-15 0-30 12
Pequeña a moderada 15- 30 30- 50 10- 12
Moderada a fuerte >30 >50 <10

El contenido inicial de humedad determina que un suelo susceptible presente o no


tendencia a la expansión o a la contracción. Teóricamente, un suelo húmedo puede
contraerse hasta alcanzar el límite de contracción (determinado para una muestra
inalterada); es decir que si se encuentra inicialmente más seco que el límite de
contracción no debería contraerse. No es fácil definir el contenido de humedad al cual
no se presenta la expansión. Ensayos realizados por Sowers indican que la expansión en
arcillas de alta plasticidad es pequeña o nula, si su contenido inicial de humedad
corresponde a una relación humedad-plasticidad de 0.2 o mayor. La relación humedad-
plasticidad, también conocida como índice de liquidez, es igual al contenido de
humedad menos el límite plástico, dividido por el límite líquido menos el límite
plástico: (w- LP) / (LL -LP).

El problema de movimientos ocasionados por cambios volumétricos reviste por lo


general mayor gravedad en edificios livianos tales como residencias, estructuras
industriales livianas y construcciones comerciales ligeras; también, en pavimentos y
estructuras lineales como acueductos, oleoductos y e gasoductos.
En edificios que transmiten cargas pesadas al suelo subsiste el problema de desecación;
en cambio, el fenómeno de expansión presenta consecuencias menos graves debido a
que la presión hacia abajo originada en las cargas del edificio puede contrarrestar la
presión de expansión genera da por el suelo.

Para controlar los cambios volumétricos se puede actuar sobre las causas,
principalmente tratando de eliminar los agentes generadores de cambios; en los
contenidos de humedad, o bien, evitar las zonas susceptibles del suelo. La eliminación
se consigue al remover el suelo problema en la zona activa y remplazarlo por rellenos
inertes (por ejemplo, granulares gruesos compactados), o adoptando medidas
correctivas varias.

Para evitar las zonas activas, se localizan las bases de las fundaciones por debajo de
ellas, ya sea profundizando los cimientos o usando pilotes o pilares de fundación para
los mismos fines.

La eliminación o reducción de las causas, incluye medidas tales como:


• Pavimentación de las áreas periféricas.
• Drenaje superficial eficiente.

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Cátedra “Cimentaciones”
Año 2001

• Alejar de los cimientos las aguas de los techos y otros drenajes superficiales.
• Las alcantarillas o tuberías de suministro no deben pasar por debajo o quedar
adyacentes a la fundación, a menos que se diseñen espe- cialmente a prueba de escapes.
• Eliminación de árboles o vegetación aledaña al edificio.

La zona activa, o profundidad dentro de la cual se. presentan los cambios volumétricos,
varía considerablemente. Depende del tipo del suelo, del contenido inicial de humedad,
de la causa de la variación de humedad y de la profundidad del nivel freático. Estos
cambios generalmente son may cerca de la superficie del terreno y disminuyen al
aumentar la profundidad. Con bastante frecuencia la zona susceptible comprende los
1.50 á 3.0 m superiores del perfil del suelo y por lo general desaparece por bajo del
nivel freático. Sin embargo, existen regiones en donde se han encontrado cambios
volumétricos significativos hasta profundidades del orden de nueve metros.

Algunos manuales sugieren como guía aproximada una profundidad de 1.20 metros
como zona activa en suelos susceptibles a la expansión, y una profundidad hasta los
2.40 á 3.60 m como zona en la cual la desecación potencial del suelo es significativa.

Dentro de la zona de cambios volumétricos más pronunciados, los suelos presentan a


menudo como característica estructural secundaria típica la fisuración o el agrietamiento
por retracción que divide la masa en bloques. No obstante, ésta no es una guía infalible
para identificar las profundidades dentro de las cuales ocurren cambios volumétricos,
debido que tal estructura del suelo puede haber sido el resultado de retracciones
ocurridas durante una era geológica con diferente régimen climático.

Es conveniente observar que profundidades hasta los 3.00 a 4.00 m corresponden a las
alturas corrientes de construcciones en sótano. Por e razón es suficiente, en general,
proyectar sótano en las edificaciones para ubicar sus cimientos en terreno estable. Pero
no debe ignorarse que es no es siempre verdad y que se requiere obrar con precaución
en aquellos casos en que puedan surgir condiciones que afecten la integridad del suelo
debajo de los cimientos. Un ejemplo es el de la desecación de suelos arcillosos en la
vecindad o debajo de calderas u hornos.

b. Arrastres, erosiones y socavamientos

En sitios donde los suelos y el régimen climático son tales que los cam. bios
volumétricos no son un riesgo para la fundación, sería teóricamente posible establecer
muy superficialmente los cimientos. Pero aun en este caso se requiere cierta
profundidad de fundación para evitar la socavación del suelo por debajo del cimiento
superficial. Normalmente esto no reviste especial gravedad; por lo general, basta dejar
enterrados los ci. mientos exteriores a una profundidad superior a 0.50 m, siempre que
no se requieran mayores profundidades para confinar el suelo portante y, en general, se
consulte la experiencia regional.

En donde los cimientos quedan dentro o en las inmediaciones de corrientes o grandes


masas de agua, sí es especialmente serio el problema de socavación. Tales el caso de
fundaciones para puentes, estructuras portuarias y obras de riego.

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Año 2001

El arrastre de los materiales en los canales de las corrientes se presenta de tres maneras.

En la primera, el canal se desplaza lateralmente: la parte exterior en los cambios de di-


rección tiende a ser erodada por efecto de las más altas velocidades de la corriente; en
cambio la parte interior va siendo llenada con los sedimentos erodados.
Como consecuencia, la configuración del sistema de meandros así formada cambia
continuamente, tanto a lo largo de la dirección del valle como transversalmente a ella.
Este desplazamiento de los meandros es más pronunciado en donde los ríos han
desarrollado valles planos geomorfológicamente maduros.

En la segunda forma de arrastre se produce una profundización del cauce durante los
períodos de aguas altas. El aumento de la velocidad del agua suministra a la corriente
mayor capacidad para mover y transportar la carga sólida. Por consiguiente, durante los
períodos de mayor descarga el fondo del lecho desciende al mismo tiempo que la
superficie del agua sube. Cuando el flujo se normaliza, el lecho queda otra vez lleno con
los sedimentos arrastrados de aguas arriba y desaparece casi por completo la evidencia
del arrastre. Esto es particularmente acentuado en donde el canal es estrecho o
confinado entre orillas altas. En muchos ríos la profundidad del arrastre normal es del
mismo orden de magnitud que el de la elevación de la superficie del agua. En algunas
corrientes lo dicho no es válido y se han registrado profundidádes de arrastre de tres
veces la altura de elevación de la superficie del agua.

La tercera forma es el arrastre acelerado producido por alguna obstrucción, tal como la
pila de un puente. La reducción de la sección transversal del canal ocasiona un aumento
de la velocidad de la corriente y por consiguiente un arrastre localizado e intenso.
Estudios de campo y de laboratorio indican que la magnitud del arrastre es función de la
contracción del cauce, de la forma de la pila, del ángulo entre el eje de la pila y la
dirección del flujo, y de la cantidad de escombros atrapados por el puente.

Las fallas de fundaciones de puentes ocasionadas por arrastre de materiales del lecho
son quizás las de más frecuente ocurrencia. Es esencial entonces, darle dentro del
proyecto atención preferencial a su correcta protección. Una selección eficaz de las
medidas de protección requiere la predicción segura del proceso de arrastre, labor que
normalmente exige buena experiencia y madurez en la hidráulica de ríos; en
condiciones de complejidad o decisiva trascendencia de las fallas, debieran consultarse
especialistas en estos campos. Además, si se tienen en cuenta las incertidumbres
asociadas con estas predicciones, es obvio que se requieran amplios márgenes de
seguridad.

La medida más segura consiste en establecer una mínima profundidad de fundación,


determinada por la condición de que la base de fundación quede por debajo del nivel de
incidencia del arrastre por el río, en las circunstancias más desfavorables. Terzaghi y
Peck (1967) recomiendan que cuando no se hagan investigaciones de arrastre por
especialistas y si, además, es muy grande la profundidad hasta la roca o un estrato no
susceptible de arrastre, es aconsejable establecer la base de la fundación a una
profundidad por debajo del fondo del canal de aguas bajas no menor que cuatro veces la
elevación más alta conocida en el nivel del río.

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Año 2001

En el caso de divagación de los meandros de un río, puede utilizarse la protección de


toda la parte exterior de la curva. Sin embargo, es muchas veces preferible ubicar las
fundaciones en los tramos rectos del río situados entre las curvas. La protección con
tablestacados profundos alrededor de toda el área y el empleo de enrocados o
estructuras de gabiones pueden ser efectivos si se garantiza su oportuna conservación,
pero no deben considerarse como sustitutos equivalentes de una estudiada profundidad
de las fundaciones.
El alcance y diseño de todas estas medidas.de protección requieren un diagnóstico
acertado del comportamiento histórico del cauce. La determinación de las zonas de
intensa divagación y los tramos estables en las corrientes fluviales se fundamenta en el
análisis conjunto de la geología, geomorfología, morfología fluvial, topografía e historia
del cauce. Para el último aspecto constituye información muy valiosa el estudio
comparativo de aerofotografías con escala y resolución adecuadas, tomadas en
diferentes fechas durante un período que preferiblemente cubra algunos decenios.

c. Estructuras y fundaciones adyacentes

La ubicación de instalaciones, estructuras y fundaciones adyacentes es una condición


que debe evaluarse en detalle antes de definir la localización y profundidad de los
cimientos.
Cuando se construyen cimientos adyacentes a estructuras existentes, se pueden
ocasionar daños en éstas por efecto de las deformaciones del suelo de soporte inducidas
por las cargas transmitidas por los nuevos cimientos. Esto ocurre porque los esfuerzos
se propagan en el suelo tanto vertical como horizontalmente, dando lugar a las
correspondientes deformaciones.

La solución más obvia consiste en construir la nueva fundación lo más separadamente


posible de la antigua. En la figura se ilustra un ejemplo del efecto nocivo de la
construcción de una nueva fundación en el comportamiento de una estructura existente.

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Año 2001

Además, dentro de los elementos de fundación construidos simultáneamente, deben


considerarse las elevaciones respectivas de los elementos vecinos. En la figura se
esquematiza el posible efecto nocivo de una zapata sobre otra adyacente y en la otra
figura se extiende el ejemplo al caso de un soporte vecino sobre pilotes.

Para evitar la superposición de esfuerzos, se .acostumbra aplicar la siguiente regla


empírica: la diferencia de nivel entre dos zapatas adyacentes debe ser menor o igual que
la mitad de la distancia libre entre ellas. Algunos autores proponen que, en el caso de
suelos muy duros o roca, la dife- rencia de nivel puede llegar a ser igual a dos veces la
distancia libre. La figura ilustra estos criterios.

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A pesar de que la aplicación de esta regla ayuda a disminuir el daño por superposición
de esfuerzos, no considera la posible presencia de estratos compresibles profundos.
Se obtiene una respuesta más racional al problema de la ubicación y
profundidad de la fundación, en estos casos, por medio del análisis de la
capacidad portante y los procedimientos constructivos previstos.

d. Excavaciones, futuras operaciones constructivas y líneas medianeras

Además del posible deterioro en estructuras adyacentes a nuevas fundaciones producido


por las deformaciones originadas en de esfuerzos, que son también posibles fuentes de
daño: la socavación o pérdida de soporte por excavaciones, la depresión del nivel
freático, las vibraciones, los impactos o voladuras y en general, todos los efectos
nocivos a la estabilidad de las fundaciones existentes provenientes de las operaciones
constructivas.

La magnitud del daño potencial depende directamente de qué tan profunda sea la nueva
fundación y de qué tan cerca de la estructura más antigua quede localizada. No es fácil
establecer la responsabilidad legal en situaciones de daños producidos por estas causas.

La conclusión es que las fundaciones nueva y antigua debieran construirse lo más


separadamente posible, especialmente si la nueva va a quedar a mayor profundidad que
la antigua.

No existe un criterio preciso para la separación mínima, y en cada caso deben estudiarse
los procedimientos constructivos propuestos antes de tomar una decisión.
En la figura sigueinte se incluyen varios ejemplos de factores incidentes en la
profundidad y el diseño de fundaciones, relativos a los aspectos tratados.

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Pueden servir como guía preliminar las siguientes reglas empíricas:


- el espaciamiento horizontal mínimo entre la zapata nueva y antigua debe ser igual al
ancho de la mayor.
- si se traza una línea a 45° (30° en suelos blandos) con la horizontal hacia abajo y
hacia afuera a partir del borde de la base de la zapata, más alta, no debe intersectar
la base de la más baja como se indica en la figura.

Casi sin excepción, legalmente se considera que la línea de lindero se extiende vertical e
indefinidamente desde la superficie del terreno hacia abajo, sobre todos los costados de
una propiedad dada.
Por consiguiente, cuando los elementos portantes de un edificio quedan sobre o
cercanos a la línea medianera no es posible extender sus cimientos más allá de esa línea.
Esto casi siempre da origen a limitaciones y restricciones en los diseños.

Deben considerarse, además, los posibles riesgos que se originan en el limitado control
legal sobre las operaciones constructivas en las propiedades vecinas. Desde este punto
de vista, debiera seleccionarse la profundidad de fundación previendo las futuras
excavaciones en los sitios vecinos.

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Cuando se anticipan futuras excavaciones profundas como, por ejemplo, para


ampliaciones con sótano, en la determinación de la profundidad de las fundaciones de la
parte inicial de la estructura debe cuidarse que éstas no vayan a ser afectadas por las
excavaciones previstas.
Si esto no se hace, será posiblemente necesaria la submuración que por lo general es
bastante más costosa que la profundidad adicional que hubiera podido inicialmente
dársele a la fundación.

e. Profundidad del nivel freático

Es posible apreciar de qué manera la profundidad del nivel freático puede incidir en la
determinación de la profundidad de la fundación, su diseño y construcción, al considerar
los tres siguientes aspectos ilustrados en la figura anterior.

1. Las operaciones constructivas por debajo del nivel freático a menudo ofrecen
dificultades, especialmente en el caso de arenas y limos sin cohesión. En estos
suelos es frecuente tener que recurrir a la depresión del nivel freático por sistemas
especiales de drenaje y protección como única medida operante previa para poder
realizar la excavación y construcción de las fundaciones.
2. El estado de sumersión de los suelos de soporte, por un nivel freático cercano al
nivel de fundación, puede ocasionar la reducción de su capacidad portante.
3. Cuando el nivel freático queda por encima del piso más bajo edificación, pasan a ser
consideraciones de primera importancia la impermeabilización y la resistencia de las
placas para soportar la presión hidrostática.

f. Irregularidades del subsuelo

La ubicación y profundidad de fundación resultan a veces controlada por la presencia de


ciertas irregularidades del subsuelo tales como fallas, cavernas o minas, y
discontinuidades producidas por el hombre como alcantarillas y conductos para
servicios.
El peligro potencial que presentan las fallas geológicas depende de su tamaño y de su
grado de actividad.
Las fallas menores que se presentan con mucha frecuencia en rocas rara vez ocasionan
problemas, a menos que hayan sido activas en tiempos recientes.
Cuando son activas, la estructura no debe quedar localizada sobre la línea de falla, es
decir, debe quedar completamente a uno de los lados de ella.
En caso de fundaciones en roca, que den lugar a altas presiones de contacto, es muy
importante el estudio detenido de las zonas y el sistema de fallas, debido a que asociado
con ellas se presentan defectos, discontinuidades y debilitamientos en la roca que
afectarían su estabilidad.

La falla total o deformación excesiva del techo o las paredes de cavernas o minas puede
surgir como el problema principal en algunas regiones.
Antes de colocar una fundación sobre un defecto de esta índole, es necesario investigar
la capacidad de su techo para resistir las cargas inciden sin que ocurra una falla, o tomar
las medidas necesarias de corrección.

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En ciudades y sitios previamente construidos, es frecuente encontrar discontinuidades


resultantes de la actividad humana. Dentro de éstas las más comunes son: alcantarillas,
antiguos pozos y ductos para líneas de servicio; todas representan un peligro potencial
para las nuevas fundaciones localizadas sobre o en la vecindad de ellas.

Es así como los rellenos sobre estas discontinuidades casi nunca tienen la correcta
compactación y, además, ellas mismas son a menudo estructuralmente inadecuadas.
Antes de establecer un cimiento sobre una de estas discontinuidades o el relleno por
encima de ella, debe comprobarse cuidadosamente su capacidad para soportar las
cargas. Son aplicables aquí las mismas reglas empíricas para la profundidad de
fundación de zapatas adyacentes a excavaciones u otras fundaciones.

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CAPACIDAD DE CARGA DEL SUELO DE SOPORTE

La capacidad de carga de los cimientos depende en general de la configuración,


resistencia al corte y compresibilidad del terreno de fundación en el sitio, en acción
conjunta con los factores introducidos por la construcción y el funcionamiento de las
estructuras.

Para dimensionar los cimientos en función de la magnitud de las cargas, se requiere


determinar un valor de la presión media que pueda aplicarse en el contacto suelo-
fundación, y que permita anticipar un comportamiento satisfactorio del cimiento.

Sin embargo, debe considerarse la posible incidencia de condiciones relativas a la


ubicación y profundidád de la fundación o de cualquiera de los factores determinantes
de su tipo y diseño. Esta presión, que se acostumbra denominar presión portante
admisible, constituye una medida de la capacidad de carga del suelo de soporte en un
sitio dado.

Los métodos analíticos de la geotecnia permiten cuantificar ciertos factores, pero


pueden surgir condiciones no cuantificables que requieren la aplicación del buen juicio
del ingeniero.

Desde el punto de vista del diseño deben considerarse los dos siguientes criterios
generales:

(1) Que no se presenten movimientos en la fundación nocivos a la estabilidad y el buen


funcionamiento de la estructura.
(2) Dentro de las limitaciones impuestas por los recursos técnicos y económicos,
disponibles para investigar las características del terreno, deben aplicarse en forma
equilibrada los criterios de seguridad y economía.

Es pertinente precisar los conceptos relacionados con el criterio (1), particularmente los
aspectos cuantificables.

Presión portante admisible:


Puede ella concebirse como la máxima presión que podría permitirse a la fundación
transmitir al suelo de soporte, sin efectos nocivos, consideradas la capacidad portante
admisible respecto a falla por corte del sistema fundación-suelo, la magnitud y
velocidad de los asentamientos probables estimados y la aptitud de la estructura para
acomodarse al asentamiento.
Por consiguiente, es a la vez función de las condiciones del suelo de soporte y de las
características de la estructura.
Su eficiente determinación, y las decisiones pertinentes dependen del grado de
simplificación obtenido al identificar aquellas variables de real significación, por medio
del análisis de los factores de control antes del diseño.

Las principales podrían agruparse así:

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Cátedra “Cimentaciones”
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! Propiedades del terreno en el sitio, referentes a la configuración topográfica y las


características mecánicas del suelo de soporte
! Disposición, profundidad y dimensiones de los elementos de fundación.
! Grado y velocidad de asentamiento que pueden tolerar las estructuras y sus
instalaciones.
! Magnitud e índole de las cargas transmitidas por la fundación.

El estudio del comportamiento de los cimientos o de modelos de cuando se someten a


cargas verticales que varían desde valores insignificantes hasta aquellos que ocasionan
grandes asentamientos o su colapso, permite a veces identificar dos etapas
marcadamente diferentes en la relación carga-asentamiento.

En la primera, los asentamientos son sensiblemente proporcionales a las cargas; en la


segunda, ocurre la práctica falla del suelo de soporte del elemento al alcanzar la carga
un valor crítico.
Se presentan también situaciones en que no resulta clara esta demarcación y se tiene que
recurrir a soluciones empíricas.

La geotecnia ha dado interpretación a estos fenómenos; se han propuesto teorías de


dicho comportamiento y se han desarrollado métodos analíticos para anticipar el
funcionamiento de los cimientos bajo carga, por medio de los cuales es posible
determinar la presión portante al aplicar los dos siguientes criterios:

(a) Que los esfuerzos sobre el suelo ofrezcan suficiente seguridad de que no se
presentará una posible falla por corte del suelo de fundación.la presión de fundación
que cumple este requisito se denomina capacidad portante admisible.
(b) Adicionalmente, la presión sobre el suelo de soporte no debe producir asentamientos
intolerables para la estructura, así no se presente u falla por corte.

Estas dos condiciones se consideran separadamente en cada caso particular. La presión


portante admisible es el valor que satisface ambos criterios.

Para aplicar el criterio (a), es usual suponer que sobre ciertas superficies de falla, dentro
del suelo de fundación, se moviliza la resistencia al corte del suelo cuando la presión
media de contacto alcanza un valor crítico denominado capacidad portante última,
concepto que se detalló en Geotecnia.

Este valor se divide por un factor de seguridad para obtener la capacidad portante
admisible.

El criterio (b) implica estimar el asentamiento probable del cimiento bajo las
condiciones específicas carga-fundación-suelo. Este asentamiento debe compararse con
un valor límite tolerable para la estructura denominado asentamiento permisible, que se
incluye en los códigos.
La determinación de la presión portante admisible puede hacerse de una manera
racional, si se ubica correctamente dentro del proceso de selección y diseño de la
fundación, cuya metodología se indicó anteriormente.

51
Cátedra “Cimentaciones”
Año 2001

Similarmente al diseño de otra parte de la estructura, es con frecuencia conveniente


emplear un método de tanteos.
En el enfoque teórico, se determina un primer valor de la capacidad portante última a
partir de los parámetros del suelo de soporte y las fórmulas teóricas de la geotecnia. Al
dividir por un factor de seguridad se obtiene la capacidad portante admisible. Con este
valor se estiman los asentamientos probables. Si son aceptables, el valor obtenido
representa la presión portante permisible.
En caso contrario, se hacen sucesivos ajustes en la presión para reducir los
asentamientos a la magnitud permisible para la estructura.
En un enfoque empírico, se utilizan los resultados de ensayos en el sitio y las diversas
correlaciones empíricas para determinar la presión portante permisible, siempre con la
debida verificación de los asentamientos.

Factor de seguridad

Significado y justificación

La capacidad portante admisible se definió, como el resultado de dividir la capacidad


portante última por un factor de seguridad.

Se busca así que los esfuerzos de trabajo en el suelo de soporte queden suficientemente
alejados de una región peligrosa de los esfuerzos, donde posiblemente ocurrirían
colapsos o desplazamientos grandes y nocivos de la fundación.

Como, por otro lado, la evaluación de un valor crítico de los esfuerzos ofrece por lo
general incertidumbres insalvables, propias de las idealizaciones y simplificaciones
necesarias en la geotecnia, se acostumbra adoptar el factor de seguridad (Tomlinson,
1969) como una especie de "seguro" contra:
a. Variaciones naturales en la resistencia al corte y otras características del suelo de
soporte.
b. Incertidumbres en la precisión o confiabilidad de los métodos teóricos o empíricos
para evaluar las capacidades de carga. Las hipótesis o suposiciones simplificadas e
idealizadas de la teoría geotécnica se acomodan difícilmente a las complejas
condiciones reales.
c. Deterioros locales menores en la capacidad portante del suelo de soporte producidos
por la construcción o por eventos posteriores. Una alteración significativa o daño
severo en el suelo de soporte, constituye una condición que puede no resultar
cubierta por el factor de seguridad, en cuyo caso es necesario replantear la
determinación de la presión portante.
d. Asentamiento excesivo ocasionado por la fluencia del suelo cuando la fundación se
encuentra próxima a sufrir una falla por corte.

La variabilidad de las características del suelo constituye la razón principal para adoptar
un apropiado factor de seguridad.

Sin embargo, en general, la magnitud asignable al factor de seguridad, en cada caso,


depende principalmente de la confiabilidad de la información de diseño y de la
exactitud con que puedan determinarse la resistencia de la estructura y las cargas

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Cátedra “Cimentaciones”
Año 2001

actuantes. Inciden, igualmente, en el factor de seguridad: la precisión en los análisis, la


calidad de la construcción y la probabilidad y trascendencia de una falla durante la vida
útil de la estructura.

El diseño de las fundaciones involucra más y mayores incertidumbres y aproximaciones


que el de otras estructuras, por razón de la complejidad del comportamiento del suelo, la
interacción suelo-estructura y las deficiencias en el conocimiento de las condiciones del
suelo de soporte.

El factor de seguridad asignable en cada caso particular debe considerar la evaluación


de las incertidumbres y aproximaciones mencionadas, para llegar a una magnitud
razonable y suficiente pero sin perder de vista algunos o la totalidad de los siguientes
aspectos:

a. Magnitud de los posibles daños, pérdidas de vida y propiedad, y consecuencias


económicas y legales.
b. Costos relativos de un incremento en el factor de seguridad.
c. Incidencia del cambio del factor de seguridad en la variación de la probabilidad de
falla.
e. Confiabi!idad de la información del suelo.
a. Toleranclas constructivas.
b. Cambios de las propiedades del suelo producidos por operaciones constructivas.
c. Hipótesis y limitaciones involucradas en el desarrollo de los métodos de análisis y
diseño.

Definiciones del factor de seguridad

La definición más obvia es la implicada en la definición corriente de la capacidad


portante admisible, como del cociente entre la capacidad portante última y el factor de
seguridad. Se lo puede identificar como factor convencional de seguridad.

Sin embargo, es a veces preferible que el factor de seguridad dividida la capacidad


portante neta última para obtener una capacidad portante neta admisible

Otro enfoque para el factor de seguridad que se usa con frecuencia se refiere a un factor
de seguridad que se aplica a los parámetros de resistencia al corte y que puede definirse
mediante las siguientes expresiones:
cd = c / F c

φd = tan-1[(tanφ)/Fc]

en donde c es la cohesión y φ es el ángulo de resistencia al corte del suelo de


soporte.
Un factor Fc de 1.5 resulta equivalente al factor empírico de ajuste de los parámetros de
resistencia al corte, propuesto por T erzaghi para cubrir el caso de falla cortante local
del suelo de soporte de un cimiento.
Estudios sobre la variabilidad de los parámetros de resistencia al corte, por ejemplo
Lumb (1974), indican que el coeficiente de variación de la cohesión no drenada es unas

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cuatro veces el de la tangente del ángulo de resistencia al corte. Por consiguiente, resulta
más lógico usar un factor Fcc para la cohesión, mayor que el F cφ aplicable a la
tangente del ángulo de resistencia al corte.

La capacidad portante admisible se calcula mediante una ecuación conveniente de


capacidad portante, pero se usa una cohesión reducida cd y los factores de capacidad
portante (Nγ, Nq y Nc) se determinan con base en un ángulo reducido de resistencia al
corte, φd.

Brinch Hansen (1967), con fundamento en similar enfoque, propuso el concepto de


coeficientes parciales de seguridad. Desde este punto de vista, se aplican por separado
factores a las cargas y a los parámetros de resistencia al corte del suelo.
Las cargas de trabajo se multiplican por factores de sobrecarga (como se hace en el
diseño estructural) para obtener cargas nominales, a partir de las cuales se evalúan los
esfuerzos nominales.
Al aplicar factores parciales de seguridad a los parámetros c y φ de resistencia al corte
del suelo, se puede calcular la capacidad portante nominal de un cimiento, que es la
medida de su resistencia nominal. El criterio diseño consiste en que los esfuerzos
nominales no deben exceder las resistencias nominales. Es decir que se debe diseñar
para un equilibrio en estado nominal de falla.

La estadística y la teoría de la probabilidad se han venido utilizando, con creciente


intensidad, para el manejo de los problemas de incertidumbre y decisión en la
ingeniería.
En todas las fases del diseño, desde el concepto inicial hasta su completa terminación,
deben tomarse decisiones con base en información incompleta o tal vez copiosa y
mutuamente inconsistente. Por otro lado, muchos fenómenos o procesos considerados
en la ingeniería tienen características aleatorias, es decir que los resultados reales
esperados son hasta cierto punto impredecibles o no determinísticos. Los métodos
probabilísticos pueden ser de gran utilidad, puesto que hacen posible expresar muchas
de las incertidumbres ligadas a una decisión en términos de probabilidades numéricas,
permitiendo cierto grado de cuantificación del juicio y la clarificación de los problemas.
El uso de los métodos probabilísticos permite racionalizar y unificar concepto de factor
de seguridad en geotecnia. Pero, a pesar de que est métodos constituyen una valiosa
herramienta para el manejo de problemas nuevos o de alta complejidad, aún en la
actualidad no se aplican en la práctica corriente. Prevalece en la ingeniería de
fundaciones el empleo del concepto tradicional de factores totales de seguridad.

Magnitudes aceptables del factor convencional de seguridad

Se han adoptado valores prudentes con base en experiencias generales y consensos de


opinión sobre "buena" práctica.
Normalmente se acepta que un intervalo entre 2 y 3 es razonable para determinar la
capacidad portante admisible de fundaciones superficiales; sin embargo, es posible
consultar muchos criterios particulares sobre valores aconsejables, en función de la
naturaleza de las cargas, la variabilidad del suelo y los riesgos involucrados.

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Tomlinson (1969) señala que los factores de seguridad empleados para calcular la
capacidad portante admisible no están previstos para cubrir aumentos accidentales en
las cargas estructurales. "Estas contingencias deben considerarse al evaluar las cargas
actuantes sobre las fundaciones. Al calcular la estabilidad por falla al corte es práctica
corriente considerar la máxima intensidad de carga, proveniente de todas las posibles
causas, incluido el viento". No se acostumbra incluir el viento cuando la parte de
presión de contacto debida a él es menor que el 25% de la parte originada en las cargas
vivas y muertas. Si la presión de contacto debida al viento es mayor que ese 25%, la
presión de contacto originada en la combinación de cargas muertas, vivas y viento no
excederá en más de125% la capacidad portante segura.

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CARGAS SOBRE LAS FUNDACIONES

La magnitud y las características de las cargas son informaciones esenciales para la


selección y el diseño de las fundaciones.
En muchos proyectos, el estudio detallado de las cargas requiere consultar tratados y
manuales especializados del área de la ingeniería civil relacionada con el proyecto, así
como normas, especificaciones de diseño y códigos de edificación.
Puede apreciarse que un tratamiento de las cargas, así no sea muy completo, puede
constituir un tema bastante extenso. En el presente capítulo, confinado a aspectos
fundamentales, sólo se hará una mención general de la naturaleza de los tipos de carga
que se presentan con mayor frecuencia junto con breves observaciones sobre su
evaluación.

En el estudio y diseño de las fundaciones se debe considerar la totalidad de las cargas y


fuerzas posibles que actúan sobre la superestructura, la subestructura y el mismo
cimiento.
De la estimación de la importancia relativa de todas ellas se puede llegar a una buena
decisión sobre cuáles cargas deben considerarse en el diseño y cuáles pueden ignorarse.

Además, debe decidirse sobre las combinaciones críticas de todas o algunas de las
cargas, significativas para cada condición. Criterios y normas específicos sobre estos
aspectos pueden consultarse en el Reglamento CIRSOC 101 e INPRES-CIRSOC 103.

Lista clasificada de posibles cargas sobre fundaciones

Cargas verticales
(1) Cargas muertas
a) Cargas trasmitidas por columnas y muros portantes.
b) Peso de muros, cimientos, pilas y estructuras cabezales.
d) Peso del suelo superyacente.
e) Peso de placas colocadas sobre el terreno.
f) Peso de pilotes.

(2) Cargas vivas


a) Cargas originadas en la ocupación humana.
b) Sobrecargas de carácter más o menos transitorio.
c) Cargas del tránsito en los puentes.
d) Cargas por transporte y manipulación industrial.

(3) Flotación por agua subterránea

(4) Arrastre hacia abajo (fricción negativa).


a) Originadas en la alteración del suelo.
b) Originadas en el asentamiento general de los estratos en el sitio.

(5) Expansión
a) Por acción del congelamiento del terreno.

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b) Por cambios de humedad en suelos expansivos.

Cargas laterales
(1) Del viento
(2) De sismos
(3) Presiones laterales de tierra
(4) Presiones de fluidos

I mpacto
Las cargas equivalentes al efecto de impacto están relacionadas con cargas móviles y
dinámicas.

Descripción y naturaleza de algunos tipos de cargas

Cargas muertas

De acuerdo con los reglamentos de construcción, deben considerarse dentro de esta


categoría el peso propio de las estructuras y todos los materiales incorporados
permanentemente a ellas tales como: acabados de pisos, cielos rasos, fachadas, pañetes,
muros permanentes de separación, cubiertas, impermeabilizaciones, y otros. Además,
corrientemente se incluyen en la carga muerta las instalaciones de servicio, permanentes
y fijas, tales como: plomería, desagües, ascensores, instalación eléctrica, 1 equipos de
ventilación, de calefacción y de aire acondicionado.

En el cálculo de la carga muerta deben utilizarse pesos reales representativos de los


materiales.

Cierta fracción del peso propio de los cimientos y del suelo sobre ellos constituye parte
de la carga muerta. A veces se simplifican los cálculos de fundaciones corrientes de
edificios ignorando el peso propio de la fundación. No obstante, debe justificarse en
cada caso esta forma de proceder, analizando con cuidado la situación.
Realmente, origina un error del lado de la inseguridad el ignorar cierta fracción de la
carga muerta, cuya incidencia en el factor de seguridad depende de qué porcentaje de la
capacidad portante del suelo represente.

Por ejemplo, en el caso de que una fundación vaya a ser soportada por roca, suelos
granulares densos y otros materiales, la presión portante sería de unos 2.0 kg/cm2 o
mayor, y el peso despreciado significaría sólo pequeño porcentaje de tal presión
portante. En cambio, con presiones portantes más bajas y con suelos compresibles, en.
donde unos décimos de kg/ cm2 pueden ser determinantes respecto a los asentamientos,
el error puede ser significativo y sería aconsejable incluir en los cálculos el peso real de
la fundación.

Convencionalmente, se acostumbra tomar como peso de suelo superyacente a la


fundación el correspondiente al volumen por encima del. cimiento, comprendido entre
planos verticales que pasan por los límites exteriores del cimiento y se prolongan hacia
arriba hasta cortar la superficie del terreno. No obstante, el peso real puede ser inferior o

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superior descrito, y esto depende de si el relleno colocado sobre la fundación asienta


más o menos que el suelo no excavado, que forma las paredes la excavación ejecutada
para alojar el cimiento. Esto es lo que ocurre si el relleno es el que se asienta más, parte
de su peso se transmite por efecto de arco al suelo adyacente; si el suelo no excavado se
asienta más que cimiento o el relleno, se origina una transmisión de cargas por fricción
cimiento, es decir que se "cuelga" del cimiento por medio del relleno. Cuando la presión
portante admisible del suelo de fundación se define como un aumento permisible de
presión "neta" (es decir, la presión portante permisible total reducida en el valor
correspondiente al peso estabilizado de las capas superyacentes, existentes en la época
en que se rea1izó el sondeo de investigación del suelo), se acostumbra con frecuencia a
omitir en los cálculos el peso del suelo superyacente, lo que constituye una
simplificación. Sin embargo, esta simplificación no siempre conduce a resultados
correctos, y es más seguro incluir el peso del suelo superyacente y aumentar, si se
justifica, la presión portante en un margen razonable, por ejemplo, considerando el
efecto de confinamiento, a nivel de fundación, producido por las capas superyacentes.

Las cargas muertas actúan en forma continua durante toda la vida de la fundación, razón
por la cual son las principales causantes de asentamientos en estructuras fundadas sobre
suelos cohesivos compresibles de baja permeabilidad. Además, constituyen una
componente fija de aquellas combinaciones de carga que implican condiciones de
inestabilidad o posibilidad de falla por insuficiente resistencia al corte.

Es necesario disponer de una evaluación de las cargas muertas, si se requiere establecer


el tipo apropiado de fundación, y definir el nivel de cimentación y la presión portante a
dicho nivel. Con frecuencia es necesario adelantar estas etapas del diseño de la
fundación antes de estar completo el diseño de la superestructura; es decir que no es
posible realizar una evaluación basada en las distribuciones y dimensiones definitivas y
en los pesos reales de los elementos. En estos casos, puede obtenerse un orden de
magnitud basado en pesos aproximados por unidad de área de pisos, entrepisos, cielos
rasos, cubiertas, fachadas y muros divisorios.

También se acostumbra suponer una distribución de las cargas entre los diferentes
elementos de fundación, bajo la hipótesis de áreas aferentes. Pero al preparar los diseños
estructurales y los detalles definitivos de las fundaciones, deben calcularse con mayor
precisión las magnitudes y distribuciones de las cargas muertas, basadas en las
características reales de las estructuras.

En fundaciones de puentes, los efectos de arco o de pórtico dan lugar a empujes, cuyas
componentes horizontales no equilibradas se consideran parte de las cargas muertas que
debe ser tomada por las fundaciones.

Carga viva

La carga viva incluye todas las cargas verticales que no son parte permanente de la
estructura, pero que pueden actuar sobre ella durante parte o la totalidad de su vida útil.
Las cargas originadas en el viento y en la nieve (en regiones tropicales, acumulaciones
eventuales de granizo) no se consideran carga viva y es costumbre evaluarlas por
separado.

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Las principales cargas vivas son las producidas por la ocupación humana, el mobiliario,
los muros temporales de partición, los artículos de almacenamiento y equipo mecánico.
La localización, distribución y magnitud de las cargas vivas, están todas sujetas a
variaciones amplias e impredecibles.

Por este motivo, para fines de diseño estructural, los reglamentos de construcción
especifican valores arbitrarios que representan en general las condiciones más severas
de carga. Las cargas vivas sobre pisos se establecen sobre la base de la ocupación
esperada para la estructura y se expresan como peso por unidad de área.

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