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Tips para enseñar prosperidad a los

niños
A continuación finanzas personales le muestra cómo lograr que los niños y niñas
desarrollen una conciencia de prosperidad.

Archivo Semana

Los seres humanos poseemos creencias. Estas, son afirmaciones que nos hacemos a nosotros mismos,
que aceptamos como verdaderas e influyen en nosotros, sean ciertas o nó y nos afectan en todas nuestras
dimensiones, inclusive en nuestra dimensión financiera.

Las creencias que nos sirven como recursos y nos benefician, se relacionan con la Cultura de
Prosperidad, mientras que las creencias que nos limitan, nos frenan y nos perjudican, tienen que ver más
con la Cultura de Pobreza.

Recordemos:

La Cultura de Pobreza, hace referencia a mantener un sentimiento duradero y profundo de escasez que
genera angustia, temor, inseguridad. También es un proceso que implica: a) No darse cuenta de los
recursos que se poseen; b) Mantener una actitud negativa hacia la vida y hacia lo que posee, la cual lleva
a la persona a quejarse, criticar, envidiar, culpar a los demás de su situación y pensar que no tiene
control sobre la misma, y c) Manejar inadecuadamente los recursos (pocos o muchos) que se poseen,
entre ellos, el dinero.

La Cultura de Prosperidad, es un sentimiento duradero y profundo de abundancia, que genera paz,


tranquilidad, seguridad y felicidad. También es un proceso que implica: a) Ser consciente de los recursos
que se poseen, b) Mantener una actitud positiva hacia la vida y hacia lo que posee, la cual permite a la
persona disfrutar lo que tiene, sentir abundancia y seguridad en sí misma y en el entorno y c) Manejar
adecuadamente los recursos (pocos o muchos) que se poseen, entre ellos el dinero.

Parte de la formación financiera que demos a los niños y niñas, implica trabajar las creencias y
transmitirles aquellas que los acerquen a la Cultura de Prosperidad.

¿Qué actividades podemos realizar con los(as) niños(as) para enseñarles creencias de
Prosperidad?
El primer paso para enseñar creencias de Prosperidad a los niños y niñas, es tener nosotros como adultos,
creencias de Prosperidad. Así como podemos identificar las creencias a través del lenguaje y a través de
nuestro comportamiento, también podemos cambiar en nosotros aquellas creencias que nos alejan de la
Cultura de Prosperidad, modificando nuestro lenguaje y nuestro comportamiento.

A continuación presento algunas actividades que Usted puede realizar cono los niños y niñas, que los
guíen en el propósito de desarrollar Creencias de Prosperidad.

1. Actividades para que los niños y niñas desarrollen Creencias de Adecuación. Tenemos estas
creencias cuando creemos que contamos con opciones, talentos, posibilidades o modos de manejar
situaciones y que podemos encontrar solución, aun a eventos difíciles:

- Cuando le pida al niño(a) que realice una actividad, evite decirle: “tienes que…”, dígalo de manera que
no genere una actitud de obligación y carga. Ej. En lugar de decir: “Tienes que estudiar”, diga algo
como: “Estudia y verás que te parecerá fácil de entender”.

- Evite quejarse con el(la) niño(a) diciendo cosas como: “Estoy cansado, mi trabajo es agotador”, diga
algo como: “Estoy satisfecho pues hice todo lo que me correspondía”.

- Cuando el(la) niño(a) tenga el reto de hacer algo que le parece difícil, invítelo(a) a idearse maneras
fáciles de hacerlo. Felicítelo(a) por sus ideas.

2. Actividades para que los niños y niñas desarrollen Creencias de Responsabilidad


Interna. Consisten en creer que somos responsables de nuestros pensamientos, sentimientos y acciones.
Nada ni nadie puede inmovilizarnos, entristecernos, irritarnos, angustiarnos, etc., sin nuestro
consentimiento.

- Como decía en un artículo anterior, enseñe al niño(a) a expresar sus pensamientos, sentimientos y
acciones, desde él mismo. Por ejemplo: “Yo pienso…”, “Yo siento…”, Yo hice…”.

- Cuando el niño o niña le eche la culpa a otra persona, de algo en lo que él/ella participó, pregúntele: “Y
tú, cómo interviniste en esta situación?”

- Nárrele al niño(a) cuentos infantiles (Ej. Caperucita Roja) y realice preguntas sobre la responsabilidad
de cada personaje en el desenlace de la narración. Por ejemplo: “Qué hizo la mamá de Caperucita para
que el cuento terminara así?”, “Qué hizo Caperucita para que el cuento terminara así?”, ““Qué hizo el
lobo para que el cuento terminara así?”, “Qué hizo la abuelita de Caperucita para que el cuento terminara
así?”. Señale que “la culpa” de lo que pasa en una situación, no la tienen los demás, sino todos, pues
cada uno contribuye de alguna manera a que se dé dicha situación.

3. Actividades para que los niños y niñas desarrollen Creencias de Merecimiento. Se reflejan
cuando pensamos que hemos sido creados para ser felices, para amar y ser amados, para obtener y
disfrutar las cosas buenas de la vida. Las merecemos por el solo hecho de haber sido invitados a este
mundo y estar vivos:

- Como padre o docente, exprésele al niño(a) de diferentes maneras que lo(a) quiere, que es importante y
que él está en este mundo para hacer algo especial.

- Cuando el(la) niño(a) realice una actividad, céntrese en lo positivo de lo que el niño o niña haya hecho
y felicítelo(a). Por ejemplo: “Qué bueno que eres persistente y terminas lo que comienzas”, “Al
dedicarle tiempo a esta actividad, lograste este resultado tan bonito”, “Me imagino que te sientes muy
bien. Te lo mereces por tu dedicación”.
- Juegue con el niño(a) a encontrar diferentes razones por las que merece ser feliz.

4. Actividades para que los niños y niñas desarrollen Creencias de Fluidez. Estas creencias se
reflejan cuando estamos plenamente convencidos que lo que ha de ser para nosotros lo será y nos llegará
en el momento y lugar oportunos sin luchar, sin pelear, sin esfuerzo. Lo que ha de ser para otros, para
ellos será de la misma manera. El universo es abundante y fluye hacia nosotros cuando así lo
permitimos. Los errores y equivocaciones son nuestros maestros:

- Como padre o docente, señale frecuentemente al niño(a) sus cualidades, fortalezas y/o talentos.
Muéstrele cómo cuando él/ella usa esas fortalezas, las cosas resultan más fáciles.

- Observe con el(la) niño(a) alguna telenovela, en la cual los personajes “pelean” por el amor de alguien,
por tener algo que otros poseen, por sobresalir por encima de otros. Analice con el(la) niño(a) esos
comportamientos y resalte que en el mundo no es necesario pelear por las cosas, ni por las personas.
Explíquele que lo que va a ser para él/ella lo obtendrá de manera fluida igual que lo que va a ser para
otras personas, para ellas será.

- Enséñele al niño(a) que existe abundancia en el mundo para todos y que él/ella merece y puede tener
acceso a esa abundancia, si así lo cree y actúa en forma correcta para lograrlo.

5. Actividades para que los niños y niñas desarrollen Creencias de Unidad. Consisten en estar
plenamente convencidos que somos una unidad con los demás, con el Universo y con un Ser Superior y
que al participar del todo, generamos unión y bienestar. Son señales de unidad la buena voluntad, el
amor, la sonrisa, el alabar a otros, la risa, la esperanza, la felicitación generosa, el compartir:

- Cuando usted “pierda” en cualquier situación, mientras otra persona “gana”, dé ejemplo al niño(a) y
sea “buen perdedor”, felicitando a quien ganó, resaltando las cosas positivas que tiene el ganador,
asumiendo que muchas veces se gana, otras no. Lo importante es aprender, disfrutar y ayudar en lo que
pueda, a quien ganó.

- Cuando el(la) niño(a) critique a una persona por ser diferente, dígale que todos los seres humanos están
aquí para enseñarnos algo. Pregúntele: “¿Qué puedes aprender de esta persona?”

- Invite al niño o niña a pensar en un compañero del colegio a quien los demás molestan o quien está
solo(a). Pregúntele cómo puede él/ella ayudarle a ese niño(a) a integrarse o sentirse bien. Anímelo(a) a
que lleve a cabo su idea.

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