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El Poder Judicial de Venezuela es ejercido por el Tribunal Supremo de Justicia y otros, que se

subdividen en Cortes de Apelaciones, Tribunales Superiores entre otros; esto se fundamenta en la


Constitución de la República y en la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia.

Tribunal Supremo de Justicia

Artículo principal: Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela

El Tribunal Supremo de Justicia está conformado por seis salas, cada una de ellas conformada por
5 magistrados, con la excepción de la Sala Constitucional, que se encuentra conformada por 7
magistrados. Las salas son: Sala de Casación Civil, Sala de Casación Penal, Sala de Casación Social,
Sala Político-Administrativa, Sala Electoral y Sala Constitucional. Cuando se reúnen los 32
magistrados, se conforma la Sala Plena.

El Tribunal Supremo de Justicia , es el máximo tribunal de Venezuela. Está formado por 32


magistrados. El magistrado presidente será un miembro de la Junta Directiva, que estará
conformado por el Presidente de cada una de las Salas.

Sus miembros son elegidos por la Asamblea Nacional por un periodo de 12 años, sin derecho a
reelección

actual presidente del TSJ es el Dr Maikel José Moreno Pérez

Corte de apelaciones y Tribunales Superiores

Las Cortes de Apelaciones y Tribunales Superiores son los tribunales de máxima jerarquía en el
Poder Judicial venezolano, solo con excepción del Tribunal Supremo de Justicia. Las Cortes de
Apelaciones se encuentran únicamente en materia penal, mientras que los Tribunales Superiores
se encuentran en el resto de las ramas del derecho, aunque éstos, esencialmente, cumplen la
misma función. Estos tribunales están distribuidos en todo el país y asignados a ciertas zonas
geográficas denominadas circunscripciones judiciales. En la actualidad, existen 24
circunscripciones judiciales, cada una de las cuales abarca el territorio de un Estado.

Las Cortes de Apelaciones y los Tribunales Superiores se encargan de conocer todos aquellos
recursos establecidos en las diferentes leyes venezolanas, con la sola excepción del recurso de
casación, el cual es competencia exclusiva del Tribunal Supremo de Justicia. Estos tribunales
corrigen a los tribunales de primera instancia, o su inmediato inferior, ratifica sus decisiones o las
anula, los insta y les ordena a cumplir o hacer cumplir ciertas reglas, al igual que conocen y
deciden acerca de las inhibiciones, recusaciones, revisiones y amparos constitucionales
presentados por las partes en el proceso como tal.

Tribunales de Primera Instancia

Se dividen en lo civil, mercantil, del trabajo, penal, laborales, etc. También pueden acumular varias
de estas jurisdicciones, inclusive las especiales, como ocurre en algunos estados, por la escasa
densidad de población u otra circunstancias..

Juzgados de Municipio

Los Juzgados de Municipio funcionan en cada Municipio y tiene una competencia determinada en
la Ley. Los hay en Materia Civil y Penal.

Cuerpo de Alguacilazgo

El servicio de alguacilazgo, que es una figura innovadora, que introduce el Código Orgánico Penal
en su Artículo 511, que tiene como atribuciones la recepción de la correspondencia, el transporte
y distribución interna y externa de los documentos, la custodia de privados de libertad dentro de
la sede, el mantenimiento del orden de las salas de audiencia y de las edificaciones, la práctica de
las citaciones y notificaciones, y la ejecución de las órdenes del tribunal y las demás normas o
lineamientos que se establezcan el Código Orgánico Procesal Penal, las leyes y el Reglamento
Interno de los Circuitos Judiciales Penales.

El "Alguacil", conjuntamente con el Juez y el Secretario, constituye válidamente el tribunal. Por eso
que es obligatoria la presencia de un alguacil en todas las audiencias orales que se celebren
durante el proceso, ya que carecería de validez la misma en caso contrario .

Los Alguaciles y demás funcionarios judiciales en Materia penal son postulados/propuestos a los
cargos por el Juez Presidente de Cada circunscripción Judicial tal como lo establece el art. 508 de la
Ley Orgánica del Poder judicial.
Juzgados de Paz

En cada entidad LOCAL territorial se elegirá, por iniciativa popular, un Juez o Jueza de Paz
Comunal, considerando una base poblacional entre cuatro mil y seis mil habitantes, conforme al
proceso electoral previsto en la Ley Orgánica de la Jurisdicción Especial de la Justicia de Paz
Comunal. En las Comunas se elegirán tantos Jueces o Juezas de Paz Comunal, como resulte de la
aplicación de la base poblacional establecida con anterioridad (4.000 a 6.000 habitantes)
Entendiendo así que estos Juzgados podrán existir a Nivel Nacional en todas y cada una de las
comunidades atendiendo los requerimientos establecidos en la Ley que rige esos Juzgados,
formando parte del sistema de Justicia pero sin ser parte del Poder Judicial. Hasta la fecha 15 de
enero de 2015; no existe ningún Juez de Paz en Venezuela, esperando por las elecciones de los
mismos o por su nombramiento provisorio por el TSJ.

La Corte Marcial

La Corte Marcial funcionará en la Capital de la República, tendrá jurisdicción sobre todo el


territorio nacional y deberá estar compuesta de cinco miembros principales y diez suplentes, los
que durarán en sus funciones por todo el tiempo del período constitucional.

Dirección Ejecutiva de la Magistratura

La Dirección Ejecutiva de la Magistratura es el órgano encargado de la administración del Poder


Judicial.

Jurisdicción de cortes internacionales en Venezuela

La Ex Magistrada Presidente del Tribunal Supremo de Justicia Luisa Estella Morales aseguró que la
Constitución de Venezuela de 1999 está "por encima" de tratados internacionales ratificados, y
por tanto órdenes basadas en la aplicación de los mismos, provenientes de tribunales
internacionales, "no son vinculantes" en Venezuela, aunque la Constitución en su artículo 23 reza:
Los tratados, pactos y convenciones relativos a derechos humanos, suscritos y ratificados por
Venezuela, tienen jerarquía constitucional y prevalecen en el orden interno, en la medida en que
contengan normas sobre su goce y ejercicio más favorables a las establecidas por esta
Constitución y en las leyes de la República, y son de aplicación inmediata y directa por los
tribunales y demás órganos del Poder Público.1

El poder judicial es un poder del Estado encargado de impartir Justicia en una sociedad. Es uno de
los tres poderes y funciones primordiales del Estado (junto con el poder legislativo y el poder
ejecutivo), mediante la aplicación de las normas y principios jurídicos en la resolución de
conflictos. Por «poder», en el sentido de poder público, se entiende a la organización, institución o
conjunto de órganos del Estado, que en el caso del Poder Judicial son los órganos judiciales o
jurisdiccionales: juzgados y tribunales, que ejercen la potestad jurisdiccional, que suele gozar de
imparcialidad, autonomía y poder absoluto dentro de la ley.

Según la teoría clásica de Montesquieu de la separación de poderes, que distingue entre poder
legislativo, ejecutivo y judicial, la división garantiza la libertad del ciudadano. Montesquieu
compuso su teoría después de un viaje a Inglaterra en donde interpretó que un poder judicial
independiente puede ser un freno eficaz del poder ejecutivo. Bajo esta separación de poderes,
nace el llamado estado de derecho, en el cual los poderes públicos están igualmente sometidos al
imperio de la ley. El poder judicial debe ser independiente para poder someter a los restantes
poderes, en especial el ejecutivo, cuando estos contravengan el ordenamiento jurídico y
convertirse en el encargado de hacer efectivo la idea del Derecho como elemento regulador de la
vida sociaEl poder judicial es un poder del Estado encargado de impartir Justicia en una sociedad.
Es uno de los tres poderes y funciones primordiales del Estado (junto con el poder legislativo y el
poder ejecutivo), mediante la aplicación de las normas y principios jurídicos en la resolución de
conflictos. Por «poder», en el sentido de poder público, se entiende a la organización, institución o
conjunto de órganos del Estado, que en el caso del Poder Judicial son los órganos judiciales o
jurisdiccionales: juzgados y tribunales, que ejercen la potestad jurisdiccional, que suele gozar de
imparcialidad, autonomía y poder absoluto dentro de la ley.

Según la teoría clásica de Montesquieu de la separación de poderes, que distingue entre poder
legislativo, ejecutivo y judicial, la división garantiza la libertad del ciudadano. Montesquieu
compuso su teoría después de un viaje a Inglaterra en donde interpretó que un poder judicial
independiente puede ser un freno eficaz del poder ejecutivo. Bajo esta separación de poderes,
nace el llamado estado de derecho, en el cual los poderes públicos están igualmente sometidos al
imperio de la ley. El poder judicial debe ser independiente para poder someter a los restantes
poderes, en especial el ejecutivo, cuando estos contravengan el ordenamiento jurídico y
convertirse en el encargado de hacer efectivo la idea del Derecho como elemento regulador de la
vida social.

l. A instancias de la democracia, el poder judicial, es el encargado de impartir justicia, y por caso,


resulta ser imprescindible para el sustento y fortalecimiento de dicho sistema, y comprende uu rol
clave en la interpretación y cumplimiento satisfactorio de las leyes o decretos que emanan de los
otros dos poderes del estado: ejecutivo y legislativo.

Actúa como pilar de la democracia y tiene la misión de administrar justicia para todos, sin
excepciones
El poder judicial lo ejercen los jueces y sus resoluciones solamente podrán ser revocadas por
organismos judiciales de orden superior, en tanto, este poder tiene la posibilidad de imponerle sus
decisiones a los otros dos poderes del estado en caso de que estos, con sus comportamientos,
contradigan la legislación.

Esta tarea de relevancia que el estado democrático le atribuye al poder judicial implica el
cumplimiento de una serie de obligaciones inexcusables por parte de los hombres que
desempeñan funciones en tribunales, juzgados, y en la administración de justicia en general, tales
como: conocer en detalle los casos que llegan a su competencia y decidir sobre los mismos de
manera fundada y siempre en concordancia con el derecho, y en el momento que corresponde,
porque la justicia tardía no será justicia.

Ahora bien, representado por hombres, y abriendo la puerta también a mujeres a partir de la
lucha de la igualdad de género, este espacio cae muchas veces en vicios que terminan por limitar
su acción efectiva y desembocando en la práctica de la más absoluta injusticia, o justicia
discrecional.

No se trata de un órgano autárquico (es decir, que depende solo de sí mismo) sino que forma
parte de la concepción del estado, teniendo además sus límites y obligaciones, aplicándose a un
territorio que puede tener alcance nacional, como también solo aplicarse a una ciudad
determinada, lo que es conocido como jurisdicción, pero siempre dependiendo cada una de las
leyes y decisiones tomadas de lo que es la Constitución Nacional.

Otro factor determinante está en las competencias o fueros, donde se establecen distintos
juzgados donde se tratan temas específicos dependiendo de las ramas del derecho, teniendo cada
uno de ellos la utilización de distintos códigos o leyes que se especializan en dichas temáticas.

La presión de los otros poderes y la ineficiente aplicación de la ley producen injusticia

Uno de los principales obstáculos que la justicia ha atravesado, y que sigue padeciendo, es la
insoportable presión que muchos gobernantes, al frente del poder ejecutivo, ejercen contra jueces
y tribunales para torcer sus decisiones.
Cuando la justicia arrincona al poder vigente afectando sus intereses políticos o económicos,
muchas veces, este reacciona con presiones y amenazas que consisten en desplazamientos de
cargos, juicios políticos, y hasta intimidaciones personales.

En aquellos casos que la codicia gana es cuando pierde absolutamente la justicia.

Por otra parte, no podemos soslayar el inconveniente que también representa a la hora de hacer
efectivamente justicia una interpretación errónea o directamente la deficiente aplicación de la ley
por parte del juez o tribunal; también es sinónimo de injusticia.

Como eje del sistema democrático, cuando este tribunal pierde o funciona deficientemente, no
solo pone en riesgo la gobernabilidad sino que también afecta los derechos y libertades de las
personas.

Fortalecer los lazos ciudadanos-justicia

Esta problemática será subsanable o se podrá prevenir únicamente con un contacto e intercambio
fluido entre ciudadanos y representantes de la justicia.

Saber de la importancia de los aspectos mencionados sobre la justicia y que el poder está
compuesto por personas probas, capacitadas debidamente, y que actúan con imparcialidad es
clave para desarrollar la confianza de la comunidad en sí misma.

Qué es Poder ejecutivo:

El poder ejecutivo es uno de los tres poderes de un Estado. El poder ejecutivo representa al Jefe
del Estado, al Jefe del Gobierno o a ambos cargos. Dependiendo de la estructura política de cada
país, el poder ejecutivo será conformado de forma diferente.

La estructura del Estado determinará quién representa, quiénes lo componen y qué funciones
abarca el poder ejecutivo. Para entender mejor, debemos abarcar los siguientes conceptos
relacionados con el poder ejecutivo:
El Estado y el Jefe de Estado

El Estado es la máxima representación de un país y se compone del Jefe de Estado. Tiene la


función de gobernar, o sea, de dirigir y planificar la política del país.

El Gobierno y el Jefe de Gobierno

El Gobierno es compuesto por el Jefe del Gobierno auxiliado por ministros, secretarios,
departamentos o gabinetes designado por él para colaborar, ejecutar y asesorar la elaboración de
presupuestos, la propuesta de leyes y el resguardo del cumplimiento de la ley. El Gobierno, por lo
tanto, cumple una función más administrativa.

Presidente de la República

En un sistema presidencial, el Presidente de la República representa tanto al Jefe de Estado como


al Jefe de Gobierno. En este caso, el poder ejecutivo incorpora las funciones de dirigir y planificar
como también la de administrar.

Primer Ministro

El Primer Ministro representa al Estado. En los países cuyos Estados están bajo la soberanía de una
corona, el Primer Ministro sería quién la representa, por lo tanto, tiene la función de gobernar y de
mediar entre los poderes: ejecutivo, legislativo y judicial.

El poder ejecutivo, en la presencia de un Primer Ministro, lo dirige un Presidente que tiene la


función de administrativa.

Funciones del poder ejecutivo

Si el poder ejecutivo se compone de un Presidente que engloba la función de Jefe de Estado y Jefe
de Gobierno, las funciones serán el de: organizar, planificar, ejecutar y evaluar las acciones en
beneficio del país.
Si el poder ejecutivo es compuesto por un Primer Ministro como Jefe de Estado, las funciones
serán enfocadas a la dirección y planificación de la política dejando al Presidente como Jefe de
Gobierno las funciones más administrativas.

Poder ejecutivo, legislativo y judicial

El poder ejecutivo, legislativo y judicial son los poderes que compone un Estado. Cada poder tiene
sus roles definidos en una visión general como:

Poder ejecutivo: organizador, planificador, ejecutor y evaluador de toda acción en beneficio del
país. Representa al Gobierno.

Poder legislativo: formulador de leyes y proyectos de ley, amparados por la Constitución, para el
bienestar del país. También tiene la función de supervisar las acciones del Gobierno.

Poder judicial: vela por el cumplimiento de la ley y sanciona a quienes no usen adecuadamente sus
derechos.

La división de poderes de un Estado en poder ejecutivo, legislativo y judicial fue formulada por
primera vez por el filósofo francés Montesquieu (1689-1755) en sus obras póstumas publicadas en
1862.

Qué es Poder judicial:

El poder judicial es la potestad que tiene el Estado de cuidar y cumplir las leyes de la constitución,
así como de administrar la justicia de un país a través de la aplicación de leyes y reglamentos
preestablecidos.

El Estado está compuesto por tres poderes públicos: el poder ejecutivo, el poder legislativo y
poder el judicial. Cada uno de estos poderes tienen facultades particulares que llevan a cabo a
través de diversos entes.

Por tanto, el poder judicial tiene la finalidad velar por el cumplimiento de la constitución y de las
leyes en general, hacer cumplir las responsabilidades de las sociedades y proteger los derechos de
los ciudadanos.
El poder judicial es ejercido por jueces, fiscales y magistrados que trabajan en la Corte Suprema o
el Tribunal Supremo, que es el máximo representante de la justicia, por juzgados y demás
tribunales, donde se encargan de decidir cuáles leyes o reglamentos se deben aplicar en cada
caso.

Por otra parte, estos representantes del poder judicial tienen la potestad de imponer sus juicios
sobre el poder legislativo o el poder ejecutivo siempre y cuando incumplan con sus funciones o
lleven a cabo acciones que promuevan leyes superiores a las existentes.

El poder judicial funciona de manera autónoma sobre el poder legislativo y el poder ejecutivo a fin
de garantizar sus dictámenes. Por ello existe la división de poderes, cuyo fin es evitar el abuso de
poder y proteger los derechos de los ciudadanos.

Vea también el significado de División de poderes.

Funciones del poder judicial

El poder judicial tiene como función principal cuidar y hacer cumplir las normativas legales
estipuladas en la constitución de un país.

Otra de las funciones del poder judicial es controlar y evitar que el poder ejecutivo incurra en
excesos de poder, es decir, que el presidente de un país cometa abuso de poder y limite la libertad
de los ciudadanos o sobrepase los límites que la ley impone.

En estos casos, el poder judicial debe actuar como poder independiente y garantizar la
administración de la justicia según la legislación. Sin embargo, esto solo ocurre en sistemas de
gobiernos democráticos y no en los sistemas totalitarios.

Los órganos judiciales, es decir, la Suprema Corte o Tribunal Supremo, juzgados o demás
tribunales, son estables en el tiempo, sus funciones son permanentes y sus obligaciones no
pueden ser delegadas a terceros.
Vea también Corte.

No obstante, también se debe destacar que el poder judicial solo debe actuar sobre la ley en sí
misma y cuando una de las partes involucradas en una situación irregular haga la solicitud.

¿Quiénes Conforman el Poder Ejecutivo?

Por Alberto Leon

El poder ejecutivo está conformado por un jefe de gobierno, comúnmente conocido como
presidente o primer ministro, seguido en jerarquía de poder por un vicepresidente o viceministro
según sea el caso, más un cuerpo ministerial, secretarial o de departamentos.

Sí bien estas son las figuras que se repiten con mayor frecuencia, cada Estado o gobierno tiene su
propia distribución de poderes y estos están formados por los puestos y componentes que dicte su
legislación interna.

Es por ello que la existencia, nombre y funciones de estas estructuras varían en cada Estado.

División del poder ejecutivo

La jerarquización más común del poder u órgano ejecutivo del gobierno de un Estado es la
siguiente:

Jefe de gobierno

Conocido también como Presidente de la Republica, Presidente a secas, Primer Ministro, Canciller
Federal en el caso de Alemania y An Taoiseach para la República de Irlanda.

Es la cabeza del poder ejecutivo, aunque puede darse el caso en que las figuras antes nombradas
coexistan en el mismo sistema político.
De la comparación entre el sistema presidencialista y el sistema parlamentario nacen
consideraciones interesantes con respecto a esta figura y sus funciones.

En el caso presidencialista, el jefe de gobierno es el presidente, quien es también es a su vez el jefe


de Estado. Esto incrementa sus funciones, convirtiéndose en una figura unipersonal con mucho
peso político.

Así mismo, en un sistema parlamentario, el jefe de Estado es una figura escogida por el
parlamento; generalmente el líder del partido con mayor representación, es allí donde nace el
Primer Ministro.

Este suele ostentar las funciones ejecutivas más determinantes, limitando las atribuciones del
presidente a las relaciones exteriores o la administración pública, como en el caso de Francia.

En otros países, el máximo título nobiliario de la nación, el cual puede ser rey, príncipe o monarca,
puede retirar la función de jefe de las fuerzas armadas al presidente.

Vicepresidente

Es una figura inexistente en algunas democracias, y con atribuciones muy diferentes dentro de los
sistemas que la implementan.

En el caso de los Estados Unidos de América tiene dos funciones: sustituir al presidente que ya no
pueda ejercer funciones por falta absoluta o incapacidad y el voto de desempate en el senado.

En las democracias latinoamericanas, el vicepresidente es escogido en “llave” junto con el


presidente, diseñando juntos un plan de gobierno por un periodo presidencial determinado.

No obstante, en los casos de Venezuela y Chile, el vicepresidente es designado o despojado


libremente por el jede de Estado, ya que esa es una de sus funciones.
En el caso de Venezuela es una función netamente administrativa y hasta menospreciada por
algunos teóricos.

En caso de una falta absoluta no es él quien asume las funciones presidenciales, sino el presidente
del parlamento.

En democracias como Suiza y Bosnia y Herzegovina, las funciones presidenciales son escogidas en
un colegio, un grupo de personas trabaja en un gabinete conjunto.

Ninguna de ellas tiene vicepresidente designado, sino que cada integrante del colegio rotativo que
no esté en el cargo de presidente es un virtual vicepresidente.

Ministros

También conocidos como ministerios, secretariados o departamentos. Son funciones ejecutivas y


administrativas adjuntas al propio gobierno, tan específicas y a la vez tan importantes que no
pueden ser asumidas por un solo hombre.

Educación, finanzas, relaciones exteriores en democracias presidencialistas (canciller), deporte son


algunos de los tópicos administrativos que suelen tener su propio ministerio.

A diferencia de los primeros dos puestos, este político tiene conocimientos muy específicos en un
área.

Cada país tiene ministerios, departamentos o secretariados según las necesidades o intereses de la
nación.
Por ejemplo, Canadá ostenta un ministerio de la juventud y Venezuela tiene un ministerio para la
suprema felicidad y otro para la afrodescendencia.

. ¿Cómo está conformado el Poder Ejecutivo venezolano? Conforme a la Constitución, el Estado


venezolano se divide en cinco poderes: Legislativo, Ejecutivo, Judicial, Ciudadano y Electoral. A su
vez, el Poder Ejecutivo se divide en Nacional, Estadal y Municipal (artículo 136).

Ese Poder Ejecutivo Nacional se ejerce a través del Presidente de la República, el Vicepresidente
Ejecutivo, los Ministros y demás funcionarios señalados en la Constitución y la Ley (artículo 225 de
la Constitución), mientras que el Poder Ejecutivo Estadal se ejerce por el Gobernador del Estado y
demás funcionarios que determine la Ley (artículo 160 de la Constitución) y el Poder Ejecutivo
Municipal lo ejerce el Alcalde junto con los demás funcionarios descritos en la Ley (artículo 174 de
la Constitución).

Ese esquema sigue una tradición que comienza en 1811 y que configura al Estado venezolano
como un “Estado Federal”.

2. ¿Cuál es el tamaño político del Poder Ejecutivo? El tamaño político y composición del Poder
Ejecutivo ha mutado y los cambios han sido notables. Mientras en 1999 había 14 ministerios, en
2015 hay 27. Al mismo tiempo, existen 6 vicepresidencias sectoriales, mientras que en 1999 esta
figura no existía.

Por otro lado, si se revisan los Decretos N° 1.612 y 6.372, para 2009 se pueden contabilizar, por
ejemplo, 124 Fundaciones del Estado; 59 Institutos Autónomos, y 158 Empresas del Estado. Esta
cuenta ha sido luego aumentada a través de diversos actos que crean nuevas Fundaciones,
Institutos Autónomos o Empresas del Estado. Ténganse en cuenta las distintas Empresas del
Estado constituidas a partir de expropiaciones.

Por último, en la actualidad existen 106 viceministerios y 42 misiones. A esto se le debe agregar las
comunas y otras figuras propias del Poder Popular, que aunque no son una figura estrictamente
del Ejecutivo Nacional, dependen financieramente del mismo. Según cifras del Ministerio del
Poder Popular para las Comunas y los Movimientos Sociales, a 10 de junio de 2015 se habían
registrado un total 1.146 comunas, 216 en lo que va 2015.
El Poder Ejecutivo interviene desde nuestro nacimiento, cuando nos otorga una partida de
nacimiento, hasta nuestra muerte, al certificarla a través de una partida de defunción. Además, el
Poder Ejecutivo controla el precio de algunos de los productos de su desayuno, administra el
semáforo que controla el tráfico mientras va al trabajo, controla el precio del estacionamiento en
el cual estaciona el vehículo, regula el servicio de internet que le permite leer sus correos,
suministra la energía eléctrica con la cual trabaja, le exige la realización de ese trámite que va a
realizar al mediodía, administra ese parque al cual va a recrearse luego de trabajar, y regula el
régimen de telecomunicaciones del cual depende su programa de TV favorito antes de dormir.

En todo caso, el Poder Ejecutivo ejerce lo que cotidianamente calificamos como “Gobierno”.
También, en otro sentido, el Poder Ejecutivo coincide sustancialmente con lo que llamamos como
“Administración Pública”, como se verá de inmediato.

3. ¿Cuál es el tamaño económico de la Administración Pública? Para enero de 2015 (última cifra
oficial disponible), el sector público contaba con 2.527.771 trabajadores, lo cual implica que había
49 personas al servicio formal del Estado por cada 100 que trabajaban en el sector privado formal.

Es innegable que el sector público ha presentado un importante crecimiento en los últimos 15


años, incluso más que en la década previa (ver Tabla 1). La nómina pública creció 14,5% entre el
1er. semestre de 1989 y el 1er. semestre de 1999, mientras que entre el 1er. semestre de 1999 y
el 1er. semestre de 2009 creció 69,16%, mostrando un crecimiento superior al de la década
anterior. Asimismo, entre el 1er. semestre de 1999 y el 1er. semestre de 2014 el crecimiento de la
nómina pública fue de 99,5%. En otras palabras, la nómina pública se duplicó en 15 años.

Vale decir, mientras que entre 1989 y 1999 el sector público creció por debajo de los sectores
privado formal e informal, entre 1999 y 2014 registró las mayores tasas de crecimiento de la
fuerza laboral venezolana.

Tabla1(1)

Este aumento de la nómina pública se tradujo en la escala del aparato estatal y, por tanto, en un
aumento sustancial del Presupuesto Público. En particular, el gasto público real (ajustado por
inflación), estimamos, aumentó en –al menos- 119,1% entre 1999 y 2014.
En contraste, el PIB público real aumentó en 53,6% en el mismo período. Además, la participación
relativa del sector público en la oferta nacional de bienes y servicios se mantuvo prácticamente
invariante: se estima que el PIB público representó 36,3% del PIB –excluyendo impuestos netos–
en 2014, un aumento bastante leve con respecto al 35,2% de 1999. Es decir, el aumento de la
magnitud operativa del sector público, en términos de nómina y gastos, se ha traducido en un
aumento bastante menor de su aporte a la economía.

4. El tamaño del Poder Ejecutivo en Venezuela y la libertad. En Venezuela ocurre una


particularidad con respecto a lo que es usual en el mundo moderno. En Venezuela el poder
político y el poder económico están en las mismas manos, en el Estado, en gran medida por la
titularidad estatal de la renta petrolera.

Y la tendencia del mundo moderno es precisamente la contraria: que el Estado, ciertamente,


controle el poder político según lo previsto en la Constitución y las leyes, pero que en la sociedad
civil, en los ciudadanos, recaiga el poder económico. Bajo ese esquema se da una natural
dependencia mutua, en la que la libertad de los ciudadanos se garantiza dada la dependencia del
Estado de esa sociedad civil y de los ingresos económicos que ella produce.

Desde la aparición en nuestro subsuelo del petróleo, y de su consecuente renta en forma de


dólares, el Estado venezolano ha sido, de alguna manera, autosuficiente desde el punto de vista
económico con respecto a la sociedad venezolana. Si se quiere, el Estado venezolano,
personificado en cada época histórica en los distintos “Gobiernos”, no necesita de los ingresos que
le reporten los venezolanos para funcionar.

En épocas de especiales ingresos, como los del boom petrólero registrado entre 2002 y 2014, esa
autosuficiencia del Estado con respecto a los ciudadanos ha sido particularmente evidente. Y
también ha sido evidente la consecuencia de esa autonomía no sólo política sino económica del
Estado: la reducción del ámbito de libertades de los venezolanos.